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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Mon, 06 Apr 2026 21:37:03 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Blogs de Iván Duque | Blogs El Espectador</title>
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        <title>¿En el uribismo se avergüenzan de su expresidente Iván Duque?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/en-el-uribismo-se-averguenzan-de-su-expresidente-ivan-duque/</link>
        <description><![CDATA[<p>Sorprende que en la campaña del Centro Democrático no se mencione el nombre de Iván Duque. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>En la campaña del Centro Democrático hay un hecho que me llama la atención: hablan y escriben las 24 horas sobre los ocho años de Álvaro Uribe Vélez y sobre las maravillas que, según ellos, ha hecho desde el día en que nació, pero nada dicen ni mencionan sobre Iván Duque, quien fue presidente avalado e impulsado por ellos.</p>



<p>Critican a Juan Manuel Santos y de inmediato pasan a criticar a Gustavo Petro. Al parecer, se olvidaron de que entre Petro y Santos estuvo Duque; es decir, el propio Centro Democrático.</p>



<p>¿Así de malo fue el gobierno Duque que hasta sus mismos promotores quisieran borrarlo de los libros de historia y de la memoria de los colombianos?</p>



<p>Sorprende que la candidata Paloma Valencia no hable ni mencione nada relacionado con el período de Iván Duque, al que tuvo que defender desde su curul en el Senado de la República no sé si obligada por las circunstancias, porque al final no se le veía muy contenta con los resultados de la gestión del entonces mandatario.</p>



<p>Sorprende, además, que su fórmula vicepresidencial, Juan Daniel Oviedo, tampoco mencione al gobierno que lo hizo visible al nombrarlo director del DANE.</p>



<p>Sorprende también que ninguno de los miembros de la bancada de Cámara y Senado del Centro Democrático, tanto electos como en ejercicio, lo mencionen.</p>



<p>¿Será que se avergüenzan de Iván Duque? ¿Reconocen que su mala gestión contribuyó a que hoy el presidente sea Gustavo Petro? ¿O será, más bien, que evitan que se les recuerden episodios incómodos como el caso del Ñeñe Hernández, el escándalo de Centros Poblados, lo mismo que el de las Marionetas; la operación militar en Puerto Leguízamo (Putumayo) que provocó la muerte de un grupo de campesinos; &nbsp;la reforma tributaria que detonó un estallido social, o el crecimiento territorial del ELN y de las disidencias de las Farc?</p>



<p>¿Es acaso Iván Duque un discípulo del que todos en el Centro Democrático prefieren no hablar, al punto de omitirlo del inventario de los supuestos logros uribistas?</p>



<p>Negar a los amigos cuando ya no conviene recordarlos es algo común en política. Algo similar ocurrió, según la tradición bíblica, cuando Pedro negó a Jesús para evitar problemas. Solo que, en este caso, no hay gallos que canten ni lágrimas que rediman: aquí lo que hay es un silencio cuidadosamente calculado porque, al parecer, en política hay gobiernos que se celebran, otros que se critican… y algunos que, con suficiente disciplina, simplemente se hacen desaparecer. </p>



<p>Iván Duque no fue presidente: fue, al parecer, un “error de imprenta” en la historia reciente que algunos preferirían corregir con corrector líquido… aunque la mancha, curiosamente, siga viéndose.</p>



<p><strong><a href="https://www.elespectador.com/bogota/opinion-alcalde-galan-el-relato-les-esta-matando-el-dato/">Nota recomendada: Alcalde Galán, el relato les está matando el dato</a></strong></p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
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        <pubDate>Mon, 06 Apr 2026 21:29:28 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[¿En el uribismo se avergüenzan de su expresidente Iván Duque?]]></media:description>
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                            </item>
        <item>
        <title>¡Y siguen los bastos, don Iván Duque!</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/y-siguen-los-bastos-don-ivan-duque/</link>
        <description><![CDATA[<p>Con mucho entusiasmo esperé que el reloj marcara las 3 de la tarde aquel 7 de agosto de 2022. Pero no porque tuviera muchas ganas de ver a Gustavo Petro ingresar a la Casa de Nariño, sino porque tenía aún más deseos de ver salir a Iván Duque de ella. Tantas eran las ganas de [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Con mucho entusiasmo esperé que el reloj marcara las 3 de la tarde aquel 7 de agosto de 2022. Pero no porque tuviera muchas ganas de ver a Gustavo Petro ingresar a la Casa de Nariño, sino porque tenía aún más deseos de ver salir a Iván Duque de ella.</p>



<p>Tantas eran las ganas de que se acabara la pésima gestión de Duque como presidente, que consideré —y lo sigo considerando aún— que cualquiera que llegara sería mucho mejor, por mal gobernante que fuera.</p>



<p>Pensé que, en su papel de expresidente, Duque haría un buen trabajo dedicándose simplemente a ser expresidente. Pero veo que me equivoqué una vez más. No solo por haber gobernado tan mal a Colombia, sino porque ahora se atreve a dar cátedra de buen gobierno, buenas costumbres y ética pública, como si su mandato hubiera sido un ejemplo de moral, transparencia y buena ejecución.</p>



<p>Parece que a Duque se le olvidó que, gracias a su imprudencia —sumada a la de algunos miembros de su partido—, Colombia estuvo a punto de entrar en un conflicto bélico con Venezuela. ¿La razón? Quiso tumbar a Nicolás Maduro organizando un concierto de Paulina Rubio, el Cholo Valderrama y Diego Torres en la frontera, además de enviar mercados y ayudas sin concertarlas previamente ni contar con el aval de un organismo internacional como la Cruz Roja, por ejemplo.</p>



<p>Sus &#8220;buenas intenciones&#8221; terminaron en un rotundo fracaso. Prueba de ello es que el dictador venezolano sigue en el Palacio de Miraflores, a pesar de que Duque, consultando su bolita de cristal, aseguró que su salida era cuestión de horas. Quizás le habría ido mejor si consulta las caracolas.</p>



<p>Duque también saca pecho por el manejo de la pandemia del COVID-19, pero se le olvida que el inicio de la cuarentena se dio gracias a una iniciativa piloto —durante un fin de semana— ideada por varios mandatarios locales, como la entonces alcaldesa de Bogotá, Claudia López. A esta medida, Duque decidió unirse a última hora, luego de que su recordada ministra del Interior, Alicia Arango, con su particular estilo y lenguaje de &#8220;culebrero&#8221;, saliera a desautorizar la medida, provocando casi una rebelión de gobernadores y alcaldes de ciudades principales.</p>



<p>Afirma que su gobierno fue un gobierno decente, pero se le olvidan los 70 mil millones de pesos que se extraviaron bajo la mirada de Karen Abudinen, quien, como ministra de las <a href="https://www.mintic.gov.co/portal/inicio/">TIC</a>, no se dio cuenta de lo que ocurría con los dineros públicos bajo su responsabilidad. Ni hablar del caso de las &#8220;Marionetas&#8221; o de los recursos asignados para la paz.</p>



<p>En esa misma “decencia” parece que también olvidó su relación con el Ñeñe Hernández y las razones por las que este personaje fue invitado a su posesión como presidente. Por cierto, ¿qué pasó con Cayita Daza? ¿Por qué no volvimos a saber de ella?</p>



<p>Según Indepaz, durante su gestión (de agosto de 2018 a agosto de 2022), fueron asesinados más de 957 líderes sociales y defensores de derechos humanos, además de 261 firmantes del acuerdo de paz con la desmovilizada guerrilla de las FARC. Cifras que el Centro Democrático —el partido de la “seguridad” y de <a href="https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/oscar-sevillano/la-culpa-es-de-duque-column/">Duque</a>— prefiere ignorar.</p>



<p>Mostró poco interés en implementar el acuerdo de paz de forma integral, lo que permitió el resurgimiento de la violencia de manera grave, facilitando la recomposición de grupos armados y el renacer del narcotráfico. Hoy esta situación es incontrolable, porque claramente Petro, con su política de “paz total”, dejó crecer el problema en lugar de enfrentarlo con firmeza.</p>



<p>Raras veces se le vio en actos de conmemoración a las víctimas, como las de Bojayá, por ejemplo. En cambio, sí lo vimos disfrazado de policía en momentos de fuerte indignación ciudadana por el abuso de algunos miembros de esa institución. Ni hablar de su idea de sacar a patrullar en Bogotá tanques de guerra del Ejército en una noche de toque de queda.</p>



<p><strong><a href="https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/oscar-sevillano/encare-el-problema-presidente-duque-column/">Nota recomendada: Encare el problema, presidente Duque</a></strong></p>



<p>Como buen uribista, se dedicó a boicotear las curules para las víctimas y el mismo acuerdo de paz. Y lo habría logrado, de no ser porque el Estado lo impidió.</p>



<p>Pero en fin, no seguiré enumerando sus errores, porque fácilmente saldría un escrito de diez libros con mil páginas cada uno, y puede que hasta más. Solo diré que lo malo de su gobierno es un chiste comparado con el hecho de ir a abrazarse con Benjamín Netanyahu, un personaje que ha ordenado masacres contra niños, niñas, adolescentes, ancianos y millones de personas, y sobre quien pesa una orden de arresto por crímenes de guerra y de lesa humanidad.</p>



<p>Si se critica a Petro por darle la mano a Nicolás Maduro, entonces evaluemos con el mismo rigor el nivel al que ha llegado Duque.</p>



<p><strong>Por cierto: </strong>Los congresistas y militantes del Centro Democrático hablan orgullosamente del expresidente Álvaro Uribe Vélez y hacen todo lo posible por parecerse a el. <strong>Qué raro que no suceda lo mismo con Iván Duque, expresidente del Centro Democrático. </strong></p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
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        <pubDate>Fri, 05 Sep 2025 16:24:39 +0000</pubDate>
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                            </item>
        <item>
        <title>Presidenciales ridículos, ridículos presidenciales</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/la-tortuga-y-el-patonejo/ridiculos-presidenciales/</link>
        <description><![CDATA[<p>Por los frutos del Centro Democrático los conocerás.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p>Esta semana que pasó les dejé sin entrada&#8211;no por desidia o por descomposición anímica (pueden suceder!), sino porque en mis ratos libres también soy programador, y en estos últimos días he andado bastante enchicharronado con el desarrollo de una aplicación para un cliente. Una disculpa, pero como todo lo demás, <em>blogus vitam sequitur</em>.</p>



<p>La semana pasada también fue ocasión de un encuentro fortuito que, creo, justifica una entrada más bien ligera acerca de las infamias a las que la filiación política nos puede llevar. El encuentro me involucró a mí y a X, un connotado político cuyo nombre no revelaré. Les cuento.</p>



<h2 class="wp-block-heading">El contexto</h2>



<p>En la tarde del jueves pasado yo estaba en una cantina con SF, un brillante ex-alumno de la UNAM a quien no veía desde hacía muchos años. En algún momento tuve que excusarme para ir al baño, y al regresar a mi lugar puede detectar, con la puntica del ojo, un rostro que me pareció muy familiar. &#8220;Güey, creo que el man que está por allá es un político choncho&#8221;, le dije a SF sentándome. Le mostré una foto de X en internet y le pedí que fuera él mismo y confirmara o refutara mi impresión. SF accedió; en efecto, era X.</p>



<p>SF y yo nos quedamos en la cantina otra hora y media, más o menos; saldamos la cuenta, tomamos nuestras cosas y nos dirigimos a la calle. Era inevitable que en nuestra salida cruzáramos la mesa donde X departía con sus acompañantes. Sin pensarlo mucho, decidí abordarlo.</p>



<p>&#8220;Señor X, mucho gusto. ¿Le molestaría si mi amigo y yo nos tomamos una foto con usted?&#8221;. Él respondió: &#8220;Mucho gusto. Claro que no, adelante&#8221;. No recuerdo qué más dije en ese momento, pero X pareció detectar algo en mi acento, y después de nuestro momento Kodak, me preguntó: &#8220;¿Y de dónde es usted, señor?&#8221; &#8220;Colombiano&#8221;, le dije.</p>



<p>Ni en mis más locas fantasías habría podido imaginar que mi respuesta serviría de abrebocas a uno de los chismes más jugosos de la historia política reciente de Colombia.</p>



<h2 class="wp-block-heading">La anécdota</h2>



<p>X (esto es un hecho) fue uno de los invitados de honor a la ceremonia de investidura presidencial del 7 de agosto de 2022&#8211;un evento que, como todxs recuerdan, estuvo teñido por el tire y afloje entre Duque y Petro en torno al uso de la espada de Bolívar en la toma de protesta del presidente entrante.</p>



<p>Esto es <em><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Investidura_presidencial_de_Gustavo_Petro">vox populi</a></em>. Lo que no es tan conocido es lo heterodoxo de los métodos a los que Duque aparentemente acudió para impedir, hasta el último segundo de su mandato, que la espada fuera removida de Palacio de Nariño. A decir de X, no contento con rechazar la solicitud formal de traslado que el comité de inauguración le había remitido, y ante la insistencia y estupefacción de los encargados del trámite, el presidente saliente llegó al extremo de abrazar la urna que resguarda la espada con toda la amplitud de su generosa humanidad, pretendiendo frustrar, a la medianoche de su dignidad presidencial, cualquier intento por cumplir con el orden de la ceremonia.</p>



<p>Así se quedó, al parecer, clavado a la urna, glúteos de cara al sol, creyendo probablemente que ésa era la última gesta de su administración, su última gran muestra de devoción uribista, hasta el instante fatídico en que el poder presidencial le fue por completo drenado de su&#8230; persona. La espada, por supuesto, hallaría su camino a la plaza que ostenta el nombre de quien nos dio libertad. Duque, entre tanto, me imagino que regodeándose con una victoria que sólo existió en su imaginación, quién sabe dónde acabó ese día.</p>



<h2 class="wp-block-heading">La conclusión</h2>



<p>Podría haber escogido otros acontecimientos del gobierno Duque, mucho más substantivos, para hacer el punto con el que quiero cerrar esta entrada. Quise, sin embargo, usar esta anécdota, en parte porque me pareció chistosa, y en parte porque, más allá de su verosimilitud, es particularmente efectiva para retratar la nimiedad que siempre fue obvia en este <em>manchild</em> de Cedritos.</p>



<p>Ignoro qué cálculos llevaron a elevar a Duque dentro de la jerarquía del Centro Democrático (CD). Pero lo que sí puedo asegurarles es que en esos cálculos la salud de nuestra república nunca figuró. Nadie con dos dedos de frente y con un interés genuino por el bien común hubiera promovido a Duque-2018 para desempeñar la función presidencial. No obstante, haciendo caso omiso de todos los evidentes <em>red flags</em>, lxs líderes del CD no dudaron en llevar a este señor hasta el Palacio de Nariño&#8211;y todavía quisieron repetir la jugadita cuatro años más tarde, dando muestras de un profundo desinterés por la salud del país, cuando por poco logran entronizar a un mequetrefe llamado &#8220;Rodolfo Hernández&#8221;. ¿Cómo evitar entonces la conclusión, pregunto, de que o bien a la gente del CD le hace falta un poquito de seso, o bien un poquito, o un muchito, de integridad política?</p>



<p><em>IG: <a href="https://www.instagram.com/pater_doloroso/">@pater_doloroso</a></em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Baba</author>
                    <category>La tortuga y el patonejo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=119214</guid>
        <pubDate>Sat, 16 Aug 2025 18:03:00 +0000</pubDate>
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                            </item>
        <item>
        <title>Abusos presidenciales</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/abusos-presidenciales/</link>
        <description><![CDATA[<p>Durante el gobierno de Iván Duque fui bastante crítico por la toma abusiva del entonces primer mandatario a los espacios de televisión en el horario Prime para hacerle propaganda a su gestión, haciéndola ver bonita, así todos supiéramos que era un desastre. Hoy por supuesto, lo soy también del abuso que está cometiendo, Gustavo Petro, [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Durante el gobierno de Iván Duque fui bastante crítico por la toma abusiva del entonces primer mandatario a los espacios de televisión en el horario Prime para hacerle propaganda a su gestión, haciéndola ver bonita, así todos supiéramos que era un desastre.</p>



<p>Hoy por supuesto, lo soy también del abuso que está cometiendo, Gustavo Petro, también para hacer ver bonita su desastroso gobierno y mostrarse como un presidente que lidera a su equipo pasando al tablero a cada ministro para que dé explicaciones de su gestión.</p>



<p>Eso, por un lado, porque por otro lado vemos que también se volvió costumbre en el Gobierno, grabar determinado evento en donde participe el primer mandatario para luego retransmitirlo en la parrilla nacional por televisión en el horario Prime, así no diga nada interesante.</p>



<p>Al parecer, en el Gobierno Nacional especialmente en el sistema de medios públicos RTVC, en su afán de alabar todo cuando hace y dice Gustavo Petro, se les olvidó lo que significa una Alocución Presidencial y cuál es su objetivo.</p>



<p>Esto raya en el abuso por parte de la Casa de Nariño porque la Alocución Presidencial no se hizo para que el presidente de turno declame discursos interminables, ni para que se haga ver en un consejo de ministros como el profesor regañón que pasa a sus alumnos al tablero para regañarlos y masacrarlos con preguntas.</p>



<p>Si se criticó a Iván Duque por su exposición excesiva en la televisión colombiana, también se debe criticar a Gustavo Petro por las mismas razones, porque es claro que se está utilizando a un medio de comunicación, en este caso la televisión, para dar espacio a la difusión de un discurso, mucho más que a la exposición de proyectos y anuncios especiales.</p>



<p>Debo confesar que estoy de acuerdo con el senador Miguel Uribe Turbay quien ha interpuesto una tutela para evitar que este tipo de abusos presidenciales sigan cometiéndose.</p>



<p><strong><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/abogado-de-ciro-ramirez-asegura-que-en-la-declaracion-de-los-testigos-hay-muchas-contradicciones/">Nota recomendada: Abogado de Ciro Ramírez asegura que en la declaración de los testigos hay muchas contradicciones</a></strong></p>
]]></content:encoded>
        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=113625</guid>
        <pubDate>Fri, 28 Mar 2025 02:34:21 +0000</pubDate>
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        <item>
        <title>Los “falsos positivos” de Duque</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/el-cuento/los-falsos-positivos-de-duque/</link>
        <description><![CDATA[<p>Hoy se conmemoran 3 años de la movilización más grande en la historia reciente de Colombia y al tiempo de la represión más violenta del Estado, en cabeza de Iván Duque.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Durante estos días que han crecido las críticas contra el presidente Petro, alentadas por un influyente sector de la población e impulsadas por las 250 mil personas que marcharon el 21 de abril, ha salido a relucir entre una minoría la absurda idea de “extrañar” a Iván Duque. Y no puedo aceptar que en el país se recuerde con nostalgia a un presidente que también fue responsable de “falsos positivos”.</p>



<p>En los cuatro años de Duque, no hay que olvidarlo, el Ejército <a href="https://www.nytimes.com/es/2019/05/18/espanol/america-latina/colombia-ejercito-falsos-positivos.html">emitió una directiva para presionar el aumento de “bajas”</a>, que fue la misma estrategia macabra que desencadenó los 6.402 falsos positivos durante los ocho años de Álvaro Uribe. De no haber sido por la publicación del New York Times, que desenmascaró esa estrategia del general Nicacio Martínez, hubiéramos repetido la horrorosa historia. Eso no fue lo único, en el gobierno anterior hubo bombardeos a menores de edad, sin olvidar el bazar comunitario que militares convirtieron en una masacre en Putumayo.</p>



<p>Pero tal vez, a diferencia del gobierno Uribe, en el de Duque los protagonistas fueron los falsos positivos urbanos, que todos vivimos de cerca, que se transmitieron en vivo y en directo, cometidos durante las noches del estallido social de 2019 a 2021.</p>



<p><a href="https://www.oas.org/es/cidh/informes/pdfs/ObservacionesVisita_cidh_Colombia_spA.pdf">La CIDH documentó</a> que hubo entre 50 y 70 jóvenes asesinados en su mayoría por el desproporcionado uso de la fuerza por parte de la Policía durante el mes y medio del paro de 2021, sin contar los días de noviembre de 2019, cuando Dilan Cruz fue el símbolo de las víctimas y las fatídicas noches de septiembre de 2020, en las que la Policía disparó indiscriminadamente.</p>



<p>A hoy, cuando se conmemora el 28 de abril de 2021, fecha clave de ese estallido social en el que las movilizaciones fueron gigantescas para tumbar la descorazonada reforma tributaria de Duque y Carrasquilla; la impunidad sigue siendo la noticia. Ni Duque, ni Molano, ni Vargas, los responsables directos del asesinato de jóvenes manifestantes, han tenido que responder ante la justicia por esos hechos. Ni siquiera han pedido perdón.</p>



<p>En el caso de Dilan Cruz, asesinado en Bogotá, las evidencias apuntan a un disparo deliberado del capitán del Esmad, Manuel Cubillos, quien no ha sido condenado. A Santiago Murillo, asesinado en Ibagué, la Policía le disparó, pero a pesar de la lucha de su madre, Milena Meneses, porque se haga justicia (de la que he sido testigo directo), el único involucrado quedó en libertad. Por el asesinato de Lucas Villa en Pereira, a pesar de las pruebas que vinculan a la Policía y su relación con mafiosos, ha habido una operación de encubrimiento y de revictimización para desviar el caso. Similar resultado ha habido para las víctimas de las humildes callecitas <a href="https://mutante.org/contenidos/dos-anos-de-impunidad-las-vidas-silenciadas-en-siloe-durante-el-estallido-social/">de Siloé en Cali.</a></p>



<p>Además, nadie en la Policía responde por el asesinato de Julieth Ramírez, una joven a quien la mató una bala perdida en medio de los enfrentamientos de la Policía con manifestantes en septiembre de 2020, un hecho que llevó a que la Alcaldía de Claudia López les rindiera un homenaje a las víctimas, acto en el que fue elocuente la silla vacía de Iván Duque.</p>



<p>Mientras estos dolorosos hechos ocurrían, él, Duque, su ministro Molano y su general Vargas, seguían en directo desde salas de crisis de la Policía, la actuación de los hombres que estaban a su mando. Nunca hemos podido conocer con claridad cuáles fueron las órdenes que ellos dieron y que se tradujeron en este “juvenicidio”.</p>



<p>Por eso, tres años después del último estallido social, no solo es una ofensa a las víctimas extrañar a Iván Duque y su aparato estatal de represión, sino que es un imperativo pedir que se aplique la justicia hacia ellos. En contraste, a pesar de que el presidente Petro les ha incumplido a los manifestantes con una de las recomendaciones de la CIDH que pedía separar a la Policía del Ministerio de Defensa para dejar de considerar a los manifestantes como el “enemigo interno”, en su gobierno ha habido cero asesinatos y lesiones oculares en las manifestaciones en su contra.</p>



<p>De modo que la tarea es social y también de la justicia. Social porque tal vez es hora de que, así como en el caso de los falsos positivos que existen las Madres de Soacha, se conformen también las “Madres del Estallido Social”, y que al igual que lo ha hecho Milena Meneses, ellas hagan veeduría para que se encuentren los responsables de estos asesinatos. </p>



<p>Y en la justicia, porque ahora que están todas las esperanzas puestas en la nueva fiscal Luz Adriana Camargo y ya no está en la Fiscalía el amigo de Duque, se llame a responder a su ministro, sus generales y se recaben pruebas para que este expresidente responda ante la Comisión de Acusación por los falsos positivos de su gobierno.</p>
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        <author>Tres Puntos Aparte</author>
                    <category>El Cuento</category>
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        <pubDate>Sun, 28 Apr 2024 16:48:11 +0000</pubDate>
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