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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Mon, 13 Apr 2026 16:29:31 +0000</lastBuildDate>
    <language>es-CO</language>
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	<title>Blogs de inundaciones | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Crónica de un día lluvioso en Bogotá</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/cronica-de-un-dia-lluvioso-en-bogota/</link>
        <description><![CDATA[<p>Lo de cantar bajo la lluvia sólo pasa en las películas. En la Bogotá de mis amores y de mis terrores los aguaceros sacan de quicio a cualquiera. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p>Preferiría no hacerlo. Sacar el paraguas. </p>



<p>Las lluvias de este año en Bogotá han sido especialmente copiosas y aun así las solteronas están bravas porque nunca han visto llover maridos, ni siquiera poniendo a San Antonio de cabeza&#8230; aunque es casi seguro que el día que lluevan esposos, la tía estará ocupada rezando el <em>Rosario</em> para que no llueva tanto. </p>



<p>En esta ciudad llueve como Dios manda. Una de dos: o el techo del cielo se averió o hasta San Pedro está con el agua al cuello. Nadie ha regresado del reino de los cielos para dar fe. </p>



<p>Odio los paraguas porque perdí muchos. Ayer una señora casi me saca un ojo con el suyo. Menos mal los <em>casi</em> no cuentan. Debe ser horrible quedar como pirata.  </p>



<p>La única “asesina” con paraguas fue Marguerite Duras, autora de <em>El amante</em>. Una noche, la escritora francesa (aunque nació en Vietnam), quiso matar con su paraguas unos hipopótamos y leones que se metieron en su alcoba. Sufría alucinaciones por su avanzada cirrosis, producto de su afición a la bebida. Veía peces nadando en las botellas y terneros cruzando la calle en lugar de automóviles. <em>“En una entrevista dijo que bebía porque Dios no existe y ella trataba de reemplazarlo con el alcohol”,</em> cuenta Javier Peña en el podcast <em><a href="https://open.spotify.com/episode/6E3fzk5tMIEhAPCdax5Q5a?si=Hj3sJ1_cQ_OTuomHf3cc4w&amp;t=287">Grandes infelices</a></em><strong><em>.</em></strong></p>



<p>Me acordé del chiste del paraguas. ¿Se lo saben? Preguntan cuál es la diferencia entre horrible, horrendo y horroroso. Cuento en desarrollo, hablemos por el interno porque es un tris vulgar. </p>



<p>¿Están de acuerdo en que a una persona se le puede conocer por el paraguas que usa?</p>



<p>Perdí paraguas de los finos y de los baratos, de los <em>robables </em>y de los que delatan la pobreza. Prefiero protegerme con un periódico, como hacía la gente de antes, cuando todavía se leían periódicos, pero ya ni eso.</p>



<p>El caos de Bogotá se triplica cuando llueve. El pésimo mantenimiento del sistema de alcantarillado tampoco ayuda. Las inundaciones se repiten y así los <em>memes </em>del alcalde Carlos Fernando Galán durmiendo en una barquita, porque de todo hacemos chiste en lugar de armar una tempestad, como corresponde.  </p>



<p>En la calle se le arruinan a uno los zapatos, el traje, y el genio. En ese orden exactamente. Se disparan los madrazos y la mentada de abuela a uno que otro conductor energúmeno que es feliz lavando a los transeúntes. En cambio, cuando hay sol, se van las caras largas y aparecen las carnes expuestas. Un jean aguanta varias posturas: más de cinco, porque soy muy cuidadoso y consciente: Según la ONU, se requieren unos 7.500 litros de agua para fabricar unos <em>vaqueros</em>… ¡la cantidad de líquido que una persona bebé en siete años! Como sigamos así, este capitalismo nos matará de sed. </p>



<p>En días lluviosos cualquier prenda se estropea a causa de los charcos. Lo peor es cuando se mete el agua en los zapatos y se humedecen las medias. Sé lo que es eso. De niño viví en una montaña que se transformaba en lodazal cuando diluviaba. Me ponía las botas machitas y con la tía del brazo, todos los benditos días hacíamos el mismo recorrido hasta la avenida, donde pasaba su buseta. Ella se colocaba sus tacones y yo me devolvía con sus otros zapatos vueltos eme por el barro. Cuando uno es niño los grandes abusan poniéndolo de mandadero. Cuando uno es grande, si consigue trabajo, se vuelve mandadero de otros pero con sueldo.</p>



<p>Perdón, me fui por las ramas.</p>



<p>No llevo paraguas conmigo pero sí chaqueta impermeable y con gorro, por si las moscas, por si las lluvias. &nbsp;</p>



<p>El chaparrón del último viernes me gustó más que otros, porque, protegido con mi chompa negra, estaba justo en un lugar cercano a dos librerías que no conocía: <em>Tornamesa </em>(5ª con 70)y <em>Prólogo </em>(5ª con 67); ambas en el exclusivísimo barrio Rosales, muy cerca a los cerros, donde de lejitos saludé al escritor Juan Esteban Constain, acodándome de la vez que García Márquez, caminando por el bulevar de Saint Michel en Paris, saludó desde la otra acera a <a href="https://elpais.com/diario/1981/07/29/opinion/365205612_850215.html">Ernest Hemingway</a>, curiosamente <em>“un día de la lluviosa primavera de 1957”</em>. Gabito contó que el autor de <em>“Por quién doblan las campañas&#8221; </em>lo miró y con la mano en alto le devolvió el saludo en español: <em>“¡Adiós, amigo!”.</em></p>



<p>Entré. Las librerías son un maravilloso <em>escampadero</em> y puedes tocar y ojear, incluso hojear, sin que te obliguen a comprar nada. Pero yo, lector empedernido, no me aguanté las ganas.</p>



<p>Veía llover a través de la ventana de <em>Prólogo </em>y del techo de cristal de <em>Tornamesa; </em>en ambos lugares me puse a tararear sin voz <em><a href="https://www.youtube.com/watch?v=NFuu7FEEWPQ">&#8220;Lluvia con nieve”</a></em>, la canción del puertorriqueño Mon Rivera (1925-1978), pero como en el ambiente faltaba la nieve, me pregunté por qué a ningún compositor bogotano se le ha ocurrido escribir una letra que diga <em>Lluvia con granizo</em>. Sólo hay que repetir ocho veces la frase <em>lluvia con granizo</em> y ya está. No pido regalías.</p>



<p>En <em>Prólogo </em>no compré nada pero prometí volver. Ese fue el hogar de Mauricio Lleras hasta su muerte, ocurrida la pasada Navidad. Fui oyente asiduo de su podcast <em><a href="https://open.spotify.com/episode/4K4a8sRznuQPTqxEkaDzp6?si=Khf5tsALSv6DTpQhnGU1eg&amp;t=1">El Librero</a></em><strong><em>,</em></strong> que pueden escuchar por Spotify.</p>



<p>En un corcho pegado sobre la pared de <em>Prólogo</em> encontré un aviso con el siguiente mensaje:<em> &#8220;Sesiones de trance consciente. Vive una experiencia sicodélica inducida a través de la música, la meditación&nbsp;y las frecuencias sonoras. Duración: dos horas. Precio: $120.000”.</em>&nbsp;</p>



<p>¿Por qué a nadie se la ocurrido la idea de crear una librería-hostal para pasar una noche y nada más que una noche? </p>



<p>Siguió lloviendo y no podía escampar más. Mientras esperaba y desesperaba a la entrada de una tienda <em>Tostao</em>, le escribí a mi hija implorándole que me pidiera un taxi por aplicación.</p>



<p>—Cuesta $53 mil, me dijo ella.</p>



<p>Todavía sigo en shock, ofendido con los señores de Uber. ¿Qué creen, que Bogotá es Nueva York?</p>



<p>—Es mejor que te vayas en <em>Transmi</em>, —wasapeó Kim, porque es hora pico.</p>



<p>Hice caso. Seguí bajando por la 67 hasta la Carrera Séptima, donde están la estación del bus alimentador y el edificio de Caracol Radio. Como no escucho noticias, no me enteré que el otro día una mujer murió al norte de Bogotá, durante un fuerte aguacero, al caer un árbol sobre la motocicleta en que viajaba como copiloto. —<em>&#8220;Eso si es estar muy de malas en la vida&#8221;</em>, dijo un amigo. </p>



<p>Me puse a pensar: si al que destruye árboles lo llaman arboricida, ¿Cómo llaman a los árboles que matan humanos?</p>



<p>Había una fila enorme de gente esperando el <em>alimentador</em>&#8230; y yo con hambre. Seguía lloviendo y todos tenían paraguas&#8230; menos esta criatura. Tuve que seguir caminando entre charcos hasta la estación de <em>Transmilenio</em> más cercana.</p>



<p>Añoré las botas <em>pantaneras </em>como las que usaba en la loma de mi infancia. Pero me ahorré lo del Uber, apenas pagué $2900. Un ahorro significativo: lo de cuatro<em> corrientazos</em> de $12 mil o, si prefieren, lo de 12 cervezas de $4 mil. Pero yo prefiero comprar un buen libro, que fue lo que hice aquel viernes paramoso para las señoras, aquella tarde paramosa para los señores. Me traje a casa <em>&#8220;Bartleby y yo: Retratos de Nueva York&#8221;</em> (Santillana), un libro sobre la vida como periodista del estadounidense Gay Talese, y otro librito, de los que se leen en una sentada, sobre Jorge Eliécer Gaitán escrito por Cristian Valencia: <em>&#8220;Gaitán vive bajo los puentes&#8221; </em>(FCE). Me gustó.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-fa1a5dcf2772ef814837d53a1c884fb1"><em>&#8220;Como lector siempre me había sentido atraído hacia los escritores de ficción, capaces de que la gente corriente parezca extraordinaria. Los que creaban a un alguien memorable a partir de un donnadie. Entre los escritores que lo habían logrado estaba Herman Melville, cuyo excepcional relato sobre un donnadie se titula ´Bartleby, el escribiente´&#8221;: <strong>Gay Talese. </strong></em> </p>



<p>A Bartleby le debemos una de las frases más célebres de la literatura: <em>&#8220;Preferiría no hacerlo&#8221;. </em></p>



<p>Por fin estoy en mi hogar, frío hogar. No uso calefacción por consideración con el planeta y con mi bolsillo. Un tinto sin azúcar y una ruana boyacense son suficientes para lidiar con este <em>engarrotamiento,</em> que será tema de otra crónica.</p>



<p>Ya es de mañanita, veo asomar el sol decembrino. Damas y caballeros: ¡Guarden sus paraguas y saquen sus sombrillas! La tía que siga esperando paciente hasta que caigan maridos del cielo. </p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=108638</guid>
        <pubDate>Thu, 28 Nov 2024 12:23:02 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Crónica de un día lluvioso en Bogotá]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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        <title>Inundaciones y sequías: los desastres que más afectaciones han provocado en América Latina &amp;#124; INFORME</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/inundaciones-sequias-los-desastres-mas-afectaciones-provocado-america-latina-informe/</link>
        <description><![CDATA[<p>América Latina y el Caribe fue la segunda región más afectada por los desastres entre el 2000 y el 2022, según un informe de dos oficinas de las Naciones Unidas. Las inundaciones son los desastres más comunes en la región. Colombia, Brasil y Perú son los países donde estos eventos fueron más frecuentes; 681 inundaciones [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<article id="post-245947" class="post-245947 post type-post status-publish format-standard has-post-thumbnail hentry location-america-central location-america-del-sur location-brasil location-caribe location-colombia location-latinoamerica location-peru topic-calentamiento-global topic-cambio-climatico topic-medioambiente topic-politica-ambiental byline-antonio-jose-paz-cardona">
<ul>
<li><em>América Latina y el Caribe fue la segunda región más afectada por los desastres entre el 2000 y el 2022, según un informe de dos oficinas de las Naciones Unidas.</em></li>
<li><em>Las inundaciones son los desastres más comunes en la región. Colombia, Brasil y Perú son los países donde estos eventos fueron más frecuentes; 681 inundaciones dejaron 49 millones de personas afectadas y daños por más de 28 billones de dólares.</em></li>
<li><em>La sequía ha generado el 82 % de las pérdidas de producción agrícola en 23 años. Entre 2008 y 2018 se perdieron 13 000 millones de dólares en América Latina y el Caribe debido a la disminución de la producción agrícola y ganadera inducida por la sequía.</em></li>
</ul>
<p>América Latina y el Caribe es la segunda región del mundo más afectada por los desastres. <strong>En solo 23 años se han producido 681 inundaciones, 400 tormentas, 92 terremotos, 78 deslizamientos de tierra, 77 sequías, 49 episodios de temperaturas extremas, 42 eventos volcánicos y 36 incendios forestales.</strong> Así lo revela el informe <a href="https://reliefweb.int/report/world/panorama-de-los-desastres-en-america-latina-y-el-caribe-2000-2022" target="_blank" rel="noopener external noreferrer" data-wpel-link="external">Panorama de los Desastres en América Latina y el Caribe 2000 – 2022</a>, recientemente publicado por la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) y la Oficina de Naciones Unidas para la Reducción de Riesgo de Desastres (UNDRR).</p>
<p>Por lo menos 190 millones de personas resultaron afectadas por 1534 desastres registrados durante los últimos 23 años. Las inundaciones son los desastres más comunes y los países más afectados han sido Brasil, Colombia y Perú. También se destaca que desde el año 2000, 12 de estos eventos causaron cada uno más de 1000 millones de dólares en daños totales.</p>
<p>Los siguientes desastres más frecuentes son las tormentas. Por ejemplo, <a href="https://es.mongabay.com/2020/11/estamos-preparados-para-huracanes-cada-vez-mas-fuertes-y-frecuentes-en-el-caribe/" target="_blank" rel="noopener noreferrer" data-wpel-link="internal">la temporada de huracanes en el Atlántico durante 2020 fue la más activa registrada</a> con 30 tormentas con nombre, incluidos 14 huracanes y 7 huracanes de gran intensidad. Siguen los terremotos que causaron fuertes afectaciones en los últimos 23 años en la región, pues el 65 % de los que superaron la magnitud 8,0 se registraron en Sudamérica.</p>
<p>Según el informe, otro de los eventos más devastadores es la sequía. Se trata del desastre que ha afectado a más personas (53 millones desde el 2000), provocando el 82 % de todas las pérdidas de producción agrícola entre el 2000 y el 2022.</p>
<figure id="attachment_227424" class="wp-caption alignnone"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="size-medium wp-image-227424" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2021/08/10171519/Sequi%CC%81as-Bolivia-1-Nativa-768x512-1-768x512.jpeg" sizes="(max-width: 768px) 100vw, 768px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2021/08/10171519/Sequi%CC%81as-Bolivia-1-Nativa-768x512-1.jpeg 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2021/08/10171519/Sequi%CC%81as-Bolivia-1-Nativa-768x512-1-610x407.jpeg 610w" alt="" width="768" height="512" /><figcaption class="wp-caption-text">Sequía en Bolivia. 2021. Foto: Fundación Nativa.</figcaption></figure>
<p>Saskia Carusi, jefe de asuntos externos de la oficina en Latinoamérica de UNDRR, destaca que hay varios factores que aumentan el riesgo ante los desastres, entre ellos el hecho de que la región tiene un desarrollo económico desigual, que los índices de pobreza han aumentado considerablemente a raíz de la <strong>pandemia del COVID-19</strong> y que el cambio climático está incrementando el riesgo en las zonas de crecimiento urbano no planificado, al punto que cifras del Banco Mundial indican que, para el 2050, más de 17 millones de personas en la región podrían desplazarse.</p>
<p>“Tenemos amplia experiencia en responder a desastres en nuestra región. Sin embargo, en ciertos casos vemos un ciclo, donde la recuperación de un desastre aún no termina cuando llega otro. La población atendida generalmente presenta vulnerabilidades persistentes y recurrentes”, dice Shelley Cheatham, jefe de OCHA para América Latina y el Caribe.</p>
<p>Lee más | <a href="https://es.mongabay.com/2023/09/el-hombre-que-hizo-pacto-con-abejas-para-salvar-comunidad-en-guainia-conservacion/" target="_blank" rel="noopener noreferrer" data-wpel-link="internal">El hombre que hizo un pacto con las abejas para salvar a su comunidad en Guainía</a></p>
<h3><strong>El enorme impacto de los desastres</strong></h3>
<p>Uno de los principales mensajes del informe es que, además de una elevada exposición física a amenazas como sequías, inundaciones, deslaves y terremotos, <strong>América Latina y el Caribe cuenta con un complejo entorno de factores de riesgo,</strong> entre los que destacan el cambio climático, la densa población urbana, el lento crecimiento económico, el aumento de la desigualdad y la pobreza, la inestabilidad política, los desplazamientos y las migraciones masivas, así como  los altos niveles de violencia. “Estos riesgos entrelazados crean situaciones de vulnerabilidad y tienen un fuerte impacto en la capacidad de la población para prepararse, responder y recuperarse de un desastre”, se lee en el documento.</p>
<p>Tanto los factores de riesgo, como los desastres, vienen en aumento. Entre 2019 y 2022 las tormentas se han incrementado en un 38 %, las inundaciones casi en un 20 %, las actividades volcánicas en cerca de un 17 % y los terremotos un 7 %.</p>
<figure id="attachment_216061" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" class="size-medium wp-image-216061" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2020/06/07223001/13.-Falta-mantenimiento-San-Fco-768x512.jpg" sizes="(max-width: 768px) 100vw, 768px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2020/06/07223001/13.-Falta-mantenimiento-San-Fco-768x512.jpg 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2020/06/07223001/13.-Falta-mantenimiento-San-Fco-1200x800.jpg 1200w" alt="Uno de los muros de contención que hicieron, para evitar deslizamientos, tiene grietas y huecos que han permitido que la naturaleza vuelva a aparecer. Foto: María Fernanda Lizcano." width="768" height="512" /><figcaption class="wp-caption-text">Uno de los muros de contención en Putumayo (Colombia), para evitar deslizamientos, tiene grietas y huecos que han permitido que la naturaleza vuelva a aparecer. Foto: María Fernanda Lizcano.</figcaption></figure>
<p>“Si bien América Latina y el Caribe es la segunda región del mundo con más desastres (después de Asia y el Pacífico), somos la primera en términos de impactos y costos económicos de los desastres. El año pasado, el 70 % del costo económico de los desastres lo sufrimos en esta región”, comenta Nahuel Arenas, jefe de UNDRR para América Latina y el Caribe.</p>
<p><strong>Se calcula que, desde el año 2000, la región ha perdido una media del 1,7 % del PIB anual</strong> debido a desastres relacionados con el clima. Si solo se mira el Caribe, donde la exposición a fenómenos meteorológicos intensos es mucho mayor, esta cifra aumenta hasta el 3 %.</p>
<p>Las tormentas tropicales y los huracanes son los eventos que más se incrementaron en los últimos cuatro años. En más de dos décadas de análisis de UNDRR y OCHA en la región, se contabilizaron 47 millones de personas afectadas, 910 000 quedaron sin hogar y 9500 murieron.</p>
<p>Los desastres causados por tormentas y huracanes  imponen grandes retos porque hay muy poco tiempo de recuperación entre un evento y otro. Por ejemplo, Dominica aún no se recuperaba del impacto de la tormenta tropical Erika en 2015, cuando en 2017 quedó completamente devastada por el huracán María, el cual cobró 64 vidas y afectó a toda la población estimada que vivía en la isla (71 293 personas).</p>
<figure id="attachment_221370" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" class="size-medium wp-image-221370" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2020/11/25214802/teleislas1-720x512.jpeg" alt="Afectación de huracán Iota en Providencia. Foto: Cortesía Teleislas." width="720" height="512" /><figcaption class="wp-caption-text">Afectación de huracán Iota en Providencia. Foto: Cortesía Teleislas.</figcaption></figure>
<p>Otro ejemplo de la severidad de las tormentas y huracanes se dio en el 2020, año que batió récords en la cantidad registrada de estos eventos, <a href="https://es.mongabay.com/2020/11/estamos-preparados-para-huracanes-cada-vez-mas-fuertes-y-frecuentes-en-el-caribe/" target="_blank" rel="noopener noreferrer" data-wpel-link="internal">cuando los huracanes Eta e Iota azotaron Centroamérica y la isla colombiana de Providencia</a> con menos de dos semanas de diferencia. “Estos devastadores huracanes de categoría 4 resultaron en más de 400 muertes y afectaron a casi 9 millones de personas en Centroamérica, dejando un total de 1400 millones de dólares en daños en tan solo unos días”, menciona el informe.</p>
<p>Las inundaciones son el desastre más común en la región. Sólo entre 2019 y 2022 se registraron 133 (20 %) de las 681 documentadas desde el año 2000. El reporte de OCHA y UNDRR destaca que a pesar del número relativamente bajo de muertes directamente asociadas con las inundaciones, han causado unos daños totales de casi 28 billones de dólares. Muchas de estas inundaciones son repentinas, lo que combinado con una gran velocidad y poca previsibilidad, producen consecuencias devastadoras para las comunidades afectadas.</p>
<p>En 23 años de análisis, Colombia fue el país más afectado por este tipo de eventos, <strong>lo que afectó a 10,5 millones de personas, seguido por Brasil con 9,2 millones y Perú con 4,5.</strong></p>
<p>Los deslizamientos de tierra también generan desastres. “Desde el año 2000, América Latina y el Caribe se ha visto afectada por 78 deslizamientos de tierra que han causado casi 3000 muertes. Un tercio de las muertes por deslizamientos se han producido en Colombia”. Solo la tragedia de Mocoa, Putumayo, en 2017, <a href="https://www.eltiempo.com/vida/medio-ambiente/explicacion-cientifica-de-la-tragedia-en-mocoa-76390" target="_blank" rel="noopener external noreferrer" data-wpel-link="external">dejó 349 muertos en el país sudamericano</a>.</p>
<figure id="attachment_189865" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-189865" src="https://es.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2017/04/inundaciones-rios-desastres_ambientales-deforestacion-colombia-2.jpg" sizes="auto, (max-width: 720px) 100vw, 720px" srcset="https://es.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2017/04/inundaciones-rios-desastres_ambientales-deforestacion-colombia-2.jpg 720w, https://es.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2017/04/inundaciones-rios-desastres_ambientales-deforestacion-colombia-2-200x133.jpg 200w" alt="" width="720" height="479" /><figcaption class="wp-caption-text">Toma aérea de los efectos del deslizamiento en el sector de Independencia. Tragedia de Mocoa, Putumayo, Colombia. Abril 2017 Foto: Corpoamazonía.</figcaption></figure>
<p>Las sequías, por su parte, causaron daños por 19,6 billones de dólares entre el 2000 y el 2022. Uno de los grandes retos es que su aparición es lenta, sin un principio ni un final claros, ya que pueden extenderse por varios meses o incluso años. Desde el 2000, la mayoría de las personas se han visto afectadas por la sequía en Brasil (más de 33 millones), seguido de Guatemala (más de 5,6 millones), Haití (más de 4,6 millones), México (2,5 millones) y Paraguay (más de 1,7 millones).</p>
<p>El evento de El Niño, que ya empezó a desarrollarse y del que se espera tenga sus mayores impactos a finales de 2023 y comienzos del 2024, es un factor que recrudecerá las sequías en América Latina y el Caribe. “El fenómeno de El Niño contribuye a la sequía en Sudamérica, incluidas las zonas andinas de Ecuador, Perú y Bolivia, así como el noreste de Brasil […] Es un evento que excede las capacidades de una sola organización o gobierno y, por lo tanto, requiere alianzas estratégicas como parte de un esfuerzo concertado de la comunidad internacional para asistir a los más afectados por la sequía”, indica el informe.</p>
<p>Saskia Carusi, de la UNDRR, dice que<strong> El Niño representa irregularidades en las lluvias en toda la región,</strong> lo que trae consecuencias en la agricultura y el acceso humano al agua. “No solo afecta la disponibilidad de agua para la agricultura o para el consumo humano, sino también, por ejemplo, la disponibilidad de agua para el Canal de Panamá, lo que pone en riesgo el comercio. El Niño también puede afectar el turismo y el suministro de energía eléctrica cuando hay dependencia de recursos hídricos. Se tienen impactos en cascada en diferentes sectores”, comenta.</p>
<figure id="attachment_240703" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-240703" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/03/06210748/Incendios-en-Salta-Greenpeace-2-768x512.jpg" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/03/06210748/Incendios-en-Salta-Greenpeace-2-768x512.jpg 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/03/06210748/Incendios-en-Salta-Greenpeace-2-1200x800.jpg 1200w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/03/06210748/Incendios-en-Salta-Greenpeace-2-1536x1024.jpg 1536w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/03/06210748/Incendios-en-Salta-Greenpeace-2-2048x1366.jpg 2048w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/03/06210748/Incendios-en-Salta-Greenpeace-2-610x407.jpg 610w" alt="" width="768" height="512" /><figcaption class="wp-caption-text">(Archivo) La Selva de Yungas cerca de Orán, al norte de Salta (Argentina), está cubierta de humo, fuego y cenizas, devorada por el avance de las llamas que, favorecidas por la sequía, se vuelven incontrolables. Foto: Greenpeace Argentina.</figcaption></figure>
<p>Lee más | <a href="https://es.mongabay.com/2023/09/rios-en-riesgo-mineria-provoca-cambios-en-afluentes-de-todo-el-mundo-estudio/" target="_blank" rel="noopener noreferrer" data-wpel-link="internal">Ríos en riesgo: minería provoca cambios profundos en afluentes de todo el mundo | ESTUDIO</a></p>
<h3><strong>Financiamiento para planes humanitarios y de prevención de desastres</strong></h3>
<p>Carusi considera que América Latina y el Caribe han mejorado en su capacidad de salvar vidas en los desastres, gracias a la tecnología, las alertas tempranas y la preparación comunitaria. También resalta que, si se compara la situación actual con la de 20 años atrás, ahora hay más países con planes nacionales y locales de gestión de riesgo. Sin embargo, considera que hay mucho para mejorar en el aspecto económico, pues estos planes necesitan financiación para implementarse y muchos de ellos no la tienen.</p>
<p>Shelley Cheatham asegura que los planes de atención y respuesta humanitaria también son un gran reto en cuanto a financiación y afirma que en 2023 solo seis países cuentan con uno: El Salvador, Guatemala, Colombia, Honduras, Venezuela y Haití. En 2018 solo un país lo tenía.</p>
<p>“Los seis planes están muy desfinanciados. De los fondos que requieren para atender a las personas en necesidad, solo tienen financiado el 17 %. En Haití, donde vemos tanta pobreza, violencia, tormentas tropicales y sismos, el plan está financiado en un 26 %”, dice Cheatham y agrega que “hay tantas crisis que es imposible atender desastres solo con fondos humanitarios”, por lo que es necesario trabajar en paralelo para superar las vulnerabilidades de las poblaciones.</p>
<p>“Necesitamos fondos para los planes humanitarios que permitan atender emergencias inmediatas, pero necesitamos invertir en reducción de riesgo y en mejorar servicios básicos”, afirma Cheatham.</p>
<figure id="attachment_208818" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-208818" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2019/09/08194417/IMG_9710-768x512.jpg" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2019/09/08194417/IMG_9710-768x512.jpg 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2019/09/08194417/IMG_9710-1200x800.jpg 1200w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2019/09/08194417/IMG_9710-610x407.jpg 610w" alt="Sequía en Chile animales muertos en Putaendo" width="768" height="512" /><figcaption class="wp-caption-text">Miles de cabras han muerto por la falta de comida debido a la sequía en Putaendo, Chile. 2019. Foto: Michelle Carrere.</figcaption></figure>
<p>Nahuel Arenas insiste en que si no existe un compromiso financiero, al final habrá problemas graves con todos los planes que generen los países. “Una de las claves es cambiar la narrativa y entender la inversión en prevención no como un gasto, sino como una inversión para blindar nuestras inversiones ante el riesgo”, dice. Para él, esa falta de financiación en la prevención se refleja en que, entre 2010 y 2019, la inversión en este rubro fue sólo del 0,5 % de la inversión total en desarrollo a nivel mundial.</p>
<p>Arenas también comenta que hay que seguir fortaleciendo los sistemas de alertas tempranas, pues con una alerta de 24 horas se pueden reducir los daños económicos hasta en un 30 %.</p>
<p>Otro aspecto importante para los expertos es el fortalecimiento del tejido social para aumentar la resiliencia frente a nuevos eventos naturales que, por falta de gestión, puedan conducir a desastres. Para Cheatham, se debe fortalecer la respuesta humanitaria para cuando sea necesaria, pero hay que trabajar en la resiliencia para lograr la reducción del riesgo y así, cuando ocurra el próximo evento, todos estén más preparados y fuertes.</p>
<p>La jefe de OCHA para América Latina y el Caribe también resalta la urgencia de que las acciones a nivel político se tomen a largo plazo y vayan más allá del tiempo de gobierno de las autoridades de turno.</p>
<p>“Tengo esperanza de que utilicemos más la ciencia para el pronóstico y las alertas tempranas”, dice Cheatham y Arenas agrega que “el desafío es que el aporte de la ciencia se transforme en decisiones que impacten las políticas y las estrategias a todo nivel. Si asumimos que los desastres no son naturales y que son nuestra construcción social, eso nos llevará a un enfoque de más responsabilidad y, por ende, muchísimo más preventivo”.</p>
<p><em><strong>*Imagen principal:</strong> Las inundaciones ocurridas principalmente en las regiones de la costa norte del Perú, debido al ciclón Yaku en marzo de 2023, dejaron alrededor de 21 mil casas afectadas. <strong>Foto:</strong> Ministerio de Defensa del Perú.</em></p>
<p><em>El artículo original fue publicado por </em><a href="https://es.mongabay.com/by/antonio-jose-paz-cardona/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><em>Antonio José Paz Cardona</em></a><em> en Mongabay Latam. </em><a href="https://es.mongabay.com/2023/09/desastres-que-mas-afectaciones-han-provocado-en-america-latina-informe/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><em>Puedes revisarlo aquí.</em></a></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
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        <pubDate>Fri, 22 Sep 2023 14:45:28 +0000</pubDate>
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