<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
    xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
    xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
    xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
    xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
    xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
    xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
    xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"
    >

<channel>
    <title>Blogs El Espectador</title>
    <link></link>
    <atom:link href="https://blogs.elespectador.com/tag/honestidad/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Tue, 14 Apr 2026 20:23:22 +0000</lastBuildDate>
    <language>es-CO</language>
    <sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
    <sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
    <generator>https://wordpress.org/?v=6.9.4</generator>

<image>
	<url>https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/11163253/cropped-favicon-96-32x32.png</url>
	<title>Blogs de honestidad | Blogs El Espectador</title>
	<link></link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
        <item>
        <title>¿Eres una persona digna de confianza?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/relaciona2/una-persona-digna-confianza/</link>
        <description><![CDATA[<p>Queridos lectores de mi blog Antes que nada quiero agradecer a las muchas personas que me han escrito a lo largo de estos meses de ausencia preguntando por mi blog dominical.  Dejé de escribir por un vacío existencial, ese sentimiento de decepción, aburrimiento, de oscuridad, de desesperanza… que nos ocurre a todos en algunos momentos [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<a href='https://blogs.elespectador.com/actualidad/relaciona2/una-persona-digna-confianza/attachment/20-de-agosto-2023-blog-el-espectador-andrea-villate/'><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="461" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/20-de-agosto-2023-blog-el-espectador-andrea-villate-1024x461.jpg" class="attachment-large size-large" alt="" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/20-de-agosto-2023-blog-el-espectador-andrea-villate-1024x461.jpg 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/20-de-agosto-2023-blog-el-espectador-andrea-villate-150x68.jpg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/20-de-agosto-2023-blog-el-espectador-andrea-villate-300x135.jpg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/20-de-agosto-2023-blog-el-espectador-andrea-villate-768x346.jpg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/08/20-de-agosto-2023-blog-el-espectador-andrea-villate-1200x540.jpg 1200w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></a>

<p><span style="font-weight: 400">Queridos lectores de mi blog</span></p>
<p><span style="font-weight: 400">Antes que nada quiero agradecer a las muchas personas que me han escrito a lo largo de estos meses de ausencia preguntando por mi blog dominical. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400">Dejé de escribir por un vacío existencial, ese sentimiento de decepción, aburrimiento, de oscuridad, de desesperanza… que nos ocurre a todos en algunos momentos de la vida. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400">A lo largo de estos 6 años escribiendo en estas páginas cada domingo, mi intención era contar historias, situaciones donde le buscara siempre el lado bueno a nuestro paso por esta tierra y siempre dejando una reflexión personal, la cual compartía, con el mayor respeto con quienes me leían, pues no soy coach, ni psicóloga, simplemente hablo de lo que pienso. Era un proceso interesante porque era en mis momentos de cavilación, buscando tal vez respuestas a tantas cosas que no entendemos de esta vida.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400">Siento que hay una pérdida de valores que cada día se evidencia más, debo confesar que la coyuntura nacional ha influido bastante en demostrar esa pérdida de valores de manera sustancial, al igual que algunas personas que no dejan de sorprender y no tienen límites. Por eso tuve que hacer una pausa, desconectarme para volver a conectar. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400">Y es que los valores no tienen nada que ver con el colegio, el nombre de la universidad, los pergaminos, los títulos, el cargo… Los valores son una manera casi que obligatoria de vivir en este mundo para relacionarnos de la mejor manera con nuestros semejantes. La honestidad, la confianza, la honradez, la responsabilidad, el respeto, la solidaridad, la justicia, la integridad, la bondad, entre otros. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400">¿Qué es una persona sin el valor de la honestidad? Una persona que engaña, que dice mentiras, que acomoda todo a su manera, que no se hace dueña de sus actos, que no tiene palabra.  Y ¿Qué somos si no tenemos palabra?  ¿Quién confía en una persona que dice que hará algo y no lo hace?. ¿Quién confía en una persona que comete algo y no lo reconoce?  Todos nos hemos equivocado varias veces en la vida, pero es la manera de reconocer, de enmendar los errores lo que demuestra qué valores tenemos y de cuáles carecemos. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400"> </span><span style="font-weight: 400">¿Somos personas dignas de confianza? Es la pregunta que me ha estado rondando hace varias semanas, la necesidad de hacer una introspección y mirar qué tal estamos con los valores humanos de cada uno de nosotros.  </span></p>
<p><span style="font-weight: 400">Hace un tiempo alguien hablaba de una persona que en su trabajo era muy buena, se esforzaba, era cumplidora de su deber, tenía una imagen de ser compasivo, humano, muy correcto en su proceder y se esforzaba mucho por demostrar que así era en todos los aspectos de su vida, con su familia, sus hijos, etc. Sin embargo lo descubrieron en un tema personal totalmente vergonzoso, se aprovechaba de las circunstancias, intimaba con muchas personas al mismo tiempo, no tenía límites ni autocontrol. Y se enteró toda la compañía de su proceder y su imagen decayó totalmente. Siguió trabajando pero ya perdió toda credibilidad, a pesar de ser un tema personal.  Y ahí es que está la clave de los valores de un ser humano:  </span><b>“Nadie puede hacer el bien en un espacio de su vida, mientras hace daño en otro. La vida es un todo indivisible” </b><span style="font-weight: 400">Porque el ser humano no se puede dividir por sectores, se es o no se es. Se es honesto o no se es. Es leal o no lo es. Es una persona respetuosa si o no, no puede ser respetuoso en unas y en otras no mucho. Es una persona responsable o no lo es. Y así con todos los valores. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400">Hace unos meses en mi red social Twitter (que ahora se llama X) conté que estaba paseando a mi perrito en un parque y vi a un profesor de tenis de unos niños, unos 15 minutos antes de iniciar una clase, fumando marihuana. Los papás y los niños llegaron minutos después de que terminó de fumar. Y pregunté en twitter si dejarían que un profesor que fumara marihuana le diera clases a sus hijos. Me sorprendieron las respuestas: se repitió mucho una frase:   “que el profesor haga en su tiempo libre lo que quiera, pero delante de mis hijos no”.  Entonces eso quiere decir que por ejemplo, si el profesor en su tiempo libre es ladrón, adicto, violador, estafador, alcohólico, está bien, mientras no lo haga delante de sus hijos o en horas laborales?.  </span></p>
<p><span style="font-weight: 400">Creo que hay un vacío de valores y una doble moral. Todos somos el mismo ser en todos los aspectos de la vida, como padre, como hermano, como hijo, como vecino, como trabajador y no podemos ponernos caretas diferentes dependiendo la ocasión. Los valores de un ser humano se tienen o no se tienen. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400">En este mundo perdemos muchas cosas, ojalá luchemos y lo digo desde lo más profundo del corazón, para no perder los valores y principios que al final son lo que nos hacen la vida más amable para nosotros y para quienes nos rodean.  </span></p>
<p><span style="font-weight: 400">George Sheehan, un médico estadounidense, atleta y escritor, en su libro </span><i><span style="font-weight: 400">“Correr y ser: La experiencia total”</span></i><span style="font-weight: 400"> decía una frase que les quiero compartir: </span></p>
<p><b>“Cualquier cosa que cambie tus valores cambiará tu comportamiento” </b></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="font-weight: 400">¡Gracias por llegar hasta aquí y volver a leer mi blog! Nos seguiremos leyendo cada domingo, sin falta. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400">Andrea Villate </span></p>
<p><span style="font-weight: 400">mavillateg@gmail.com </span></p>
]]></content:encoded>
        <author>ANDREA VILLATE</author>
                    <category>Relaciona2</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=95974</guid>
        <pubDate>Sun, 20 Aug 2023 03:50:57 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-2.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[¿Eres una persona digna de confianza?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">ANDREA VILLATE</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El valor de la Lealtad</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/relaciona2/valor-la-lealtad/</link>
        <description><![CDATA[<p>&nbsp; Una de mis palabras favoritas es “Lealtad”. Me gusta por que reúne, a mi modo de ver, todos los valores que debemos tener los seres humanos: confianza, honestidad, discreción, entre otras. Para mí la lealtad es una calle de doble vía, aquellas cosas que necesariamente son recíprocas: si la doy, la espero de vuelta. [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_62626" aria-describedby="caption-attachment-62626" style="width: 700px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" class="size-full wp-image-62626" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2018/05/lealtad.jpg" alt="Etimológicamente, Lealtad viene del latín “legalis” que significa fiel" width="700" height="485" /><figcaption id="caption-attachment-62626" class="wp-caption-text">Etimológicamente, Lealtad viene del latín “legalis” que significa fiel</figcaption></figure>
<p>&nbsp;</p>
<p>Una de mis palabras favoritas es “<em><strong>Lealtad</strong></em>”. Me gusta por que reúne, a mi modo de ver, todos los valores que debemos tener los seres humanos: confianza, honestidad, discreción, entre otras. Para mí la lealtad es una calle de doble vía, aquellas cosas que necesariamente son recíprocas: si la doy, la espero de vuelta.</p>
<p>Etimológicamente, Lealtad viene del latín “<em>legalis</em>” que significa fiel y considero que el primer paso para poner en práctica la lealtad, es con uno mismo. Podemos inventar historias, excusas, sucesos, modificar situaciones ante diferentes personas, en otras palabras podemos mentirles a otros, pero a nosotros mismos, no.</p>
<p>Siempre he pensado que por más oscura que sea la verdad, es mejor que fabricar una mentira. Así suene cliché, una mentira bien dicha, pone en duda cualquier verdad y comienza a crear una bola de nieve que luego es difícil parar.</p>
<p>La lealtad con nosotros mismos tiene mucho que ver con esto. En ocasiones nos enfrascamos en situaciones muy hartas por tratar de tener la razón a toda costa, perdemos el norte y no somos leales a nosotros mismos, que sabemos conscientemente la realidad. Esa frase que dice “es mejor tener paz que tener la razón” tiene mucho de cierto.</p>
<p>Hace unos días tenía una diferencia con una persona. Tengo la costumbre que trato con argumentos, con pruebas, poder tener un dialogo pero si ya es imposible, pongo en valor lo realmente importante. Para mi es más importante esa persona que tener la razón. Así que trato de ponerme en sus zapatos y entenderla, así para esa persona sea más importante tener la razón que yo.</p>
<p>Hace muchos años, comenzando el año 2000, trabajaba en La FM de RCN. En esa época estábamos armando la página web de la emisora y subiendo, de forma novedosa, todas las entrevistas al portal. Ese día debía estar subida la entrevista con Yasser Arafat. Recuerdo que en ese momento era todo un proceso subir los audios. Iban de casete en una grabadora, pasándolo por cable al computador, grabándolo y pasándolo al programa CoolEdit, que en ese momento era lo último. Ese casete donde estaba grabada la entrevista, se enredo y se rompió la cinta y finalmente no lo pude subir, no sabía qué hacer, no sabía si había o no una copia de esa entrevista. Había sido una de las más importantes en la historia de la radio en Colombia y tenía que estar en la página. Julio Sánchez Cristo llamó y me preguntó por qué no estaba el audio subido en la página web. No supe qué responderle y comencé a decirle mil excusas, que se estaba subiendo, que el internet estaba fallando, que volviera a refrescar la página, que tan raro que no subía etc… Él se quedo callado, escuchando mis excusas. Me dijo, lo recuerdo como si fuera ayer &#8211; ¿te parece normal lo que me estás diciendo? Yo me quede en silencio y me dijo: cuando me quieras decir la verdad hablamos. Y colgó. Yo sentí pena en ese momento y lo llame inmediatamente y le conté la verdad. Me dijo, -Ok. Soluciónalo. Pero nunca me vuelvas a mentir-. Yo ahí aprendí la lección. Todos cometemos errores, a todos nos pasan cosas que se salen de nuestro control, que no sabemos cómo terminamos allí, pero lo peor que podemos hacer es mentir. Puede parecer una bobada, algo insignificante… pero en los pequeños detalles se aprenden grandes lecciones, para toda la vida.</p>
<p>Había una serie estadounidense que me fascinaba, se llamaba The Mentalist, en un capitulo, al protagonista, que tenía un pasado bastante difícil, le preguntaban qué es lo que más le gustaría encontrar en una mujer y respondió “que conozca lo peor de mí y a pesar de eso, me quiera”. Esa frase me pareció profunda. Todos tenemos nuestros secretos o las cosas que hemos hecho mal o que nos hubiera gustado hacer mejor, pero creo que la amistad y el amor, no es crear una fachada para que crean que somos de una u otra forma, es mostrarnos como realmente somos y quien nos ame con todas nuestras imperfecciones, con nuestras contradicciones, virtudes y defectos, y no se vaya, esa es la persona que entiende el significado de la palabra lealtad.</p>
<p>En Twitter: <a href="https://twitter.com/AndreaVillate" target="_blank">@AndreaVillate</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>ANDREA VILLATE</author>
                    <category>Relaciona2</category>
                <guid isPermaLink="false">http://blogs.elespectador.com/?p=62625</guid>
        <pubDate>Sun, 20 May 2018 04:42:26 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-1-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El valor de la Lealtad]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">ANDREA VILLATE</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
    </channel>
</rss>