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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Thu, 18 Jun 2026 20:58:56 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Blogs de Gustavo Petro | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Petro y Uribe son los grandes perdedores de la primera vuelta</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/petro-y-uribe-son-los-grandes-perdedores-de-la-primera-vuelta/</link>
        <description><![CDATA[<p>Uribe y Petro fueron los grandes perdedores de la primera vuelta en las elecciones de presidente. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Las elecciones del pasado domingo 31 de mayo dejaron dos grandes perdedores: el primero de ello es el expresidente Álvaro Uribe Vélez y el segundo el actual presidente Gustavo Petro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el caso de Uribe Vélez se empieza a demostrar que no es ni de cerca el gran elector que fue en las elecciones de 2010 cuando gracias a su evidente participación en política desde la Casa de Nariño, Juan Manuel Santos ganó la presidencia, y luego en 2018, logró que Iván Duque ganara.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy la realidad le fue contraria, porque por más que quiso influir en el electorado con sus intrigas y cizañas queriendo enlodar el nombre de Iván Cepeda no logró, ni que Paloma Valencia pasara a la segunda vuelta, ni que sus seguidores y militantes del Centro Democrático le obedecieran ciegamente como sucedía en el pasado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para nadie es un secreto que más de la mitad del Centro Democrático estaba ya con Abelardo De La Espriella mucho antes del 31 de mayo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Álvaro Uribe Vélez comienza a verse como lo que realmente es: un pasado, que ni el ni su circulo cercano quieren aceptar, y lo que es peor, cree que la Colombia es igual a la del año 2002 cuando fue elegido presidente de la república, que sus problemas son iguales y que por tanto las soluciones también.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No entienden que de ese tiempo acá han corrido dos generaciones y que los tiempos cambiaron y que aunque los problemas de una u otra manera se mantenga, las fórmulas para solucionarlos son otras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Les sucede lo mismo que le pasa a algunos funcionarios de la Alcaldía de Carlos Fernando Galán cuando se les pide mayores escenarios de educación en lo que tiene que ver con cultura ciudadana, y lo primero que se les ocurre es sacar la foto de Antanas Mockus, como si todavía estuviésemos en el año 1995 y lo que es peor, como si los ciudadanos fuesen los mismos de aquel entonces.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otro perdedor fue el presidente Gustavo Petro, no porque Iván Cepeda no lograra la mayor votación en la primera vuelta, no. Sino porque el ciudadano del común le demostró la inconformidad que siente por los desastres de su mandato en materia de seguridad, por la crisis de la salud y por su costumbre de generar caos, desorden y mayor grado de discusión y enfrentamientos verbales, en momentos en que el país pide calma y discusiones moderadas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si a los resultados electorales de la primera vuelta le sumamos los de las pasadas elecciones locales, podemos concluir sin ninguna duda que es la segunda derrota electoral que sufre Gustavo Petro durante su presidencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Recordemos que Bogotá estrenaba segunda vuelta y lo que sucedió fue la elección contundente de Carlos Fernando Galán en la primera vuelta, claro mensaje de los bogotanos a Gustavo Petro, de que no permitirían más interferencias de la presidencia en las decisiones de la ciudad, especialmente en lo que tiene que ver con grandes obras de infraestructura como el metro, <strong>TransMilenio</strong> por la avenida 68, la ampliación de la Autopista Norte, etc.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En estas elecciones quedó claro que a los colombianos poco les importa lo que digan expresidentes, incluso el mismo presidente de la república si no esta ejerciendo un buen mandato y que están dispuesto a ejercer un voto castigo si el caso lo merece. Por ahora hay que esperar que resulta en la segunda vuelta y ya el tiempo dirá si el remedio fue peor que la misma enfermedad.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/nueva-preocupacion-por-aparentes-manejos-turbios-en-ecopetrol/">Nota recomendada: Nueva preocupación por aparentes manejos turbios en Ecopetrol</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130077</guid>
        <pubDate>Sat, 06 Jun 2026 13:49:08 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Petro y Uribe son los grandes perdedores de la primera vuelta]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Sevillano</media:credit>
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                            </item>
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        <title>Cuando la advertencia de una mujer poderosa cambia todo el sentido del voto</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/putamente-libre-feminismo-artesanal/cuando-la-advertencia-de-una-mujer-poderosa-cambia-todo-el-sentido-del-voto/</link>
        <description><![CDATA[<p>¿Se ha preguntado por qué hoy hasta quienes tienen todo para estar tranquilos hablan con pánico del futuro? Gente con recursos, con influencia y con todas las ventajas posibles siente el mismo miedo que quienes no tienen nada. Yo tenía decidido mi voto, tenía muy clara mi postura política y pensaba apoyar una candidatura con total convicción. Pero escuché historias que no se pueden ignorar y leí análisis serios que cambian todo lo que nos han contado. Descubrí que el verdadero riesgo no es el que nos repiten todos los días, sino el que se esconde detrás de promesas de orden y mano dura. Aquí cuento por qué cambié de rumbo, por qué no me dejo presionar por nadie y por qué mi decisión final no obedece a modas ni a bandos, sino a una certeza: no voy a ser cómplice de nada que ponga en peligro la vida desde el mismo Estado. Lo que sigue no es una opinión más, es la verdad de lo que está pasando y de cómo nos están obligando a elegir bajo amenaza. Siga leyendo, porque lo que está en juego es mucho más que un gobierno: es nuestra libertad y nuestra seguridad.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Dedicado a Margarita Rosa de Francisco</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El silencio que ya no guardo</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Mi voto</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La voz que nadie puede callar: cuando el miedo cruza todas las fronteras</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Decidí publicar un fragmento situado de las conversaciones que he tenido con Margarita Rosa. Lo hice tras un largo proceso de metaconciencia, de sopesar cada palabra y cada consecuencia. Entendí con absoluta claridad que el interés público está por encima de cualquier vínculo particular. No se trata de exponer mensajes aislados ni detalles de una amistad, ni de revelar secretos de la vida privada ni intimidades que no le conciernen a nadie. Se trata de poner sobre la mesa una denuncia que el país necesita escuchar, analizar y asumir como propia. El diálogo que compartí no es privado. Es una advertencia sobre la realidad que vivimos, sobre la polarización extrema que nos divide y sobre el hecho aterrador de que hoy, en Colombia, estamos votando con miedo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que dijo Margarita Rosa es revelador y trascendente. Es una mujer rica, poderosa, con marca personal consolidada, con agenda y agencia propia, con todos los recursos para protegerse y con la posibilidad de vivir lejos de las dificultades cotidianas. Y aun así, habla aterrorizada. Expresa con angustia el temor real de ser incluida en una lista de exterminio si llega a ganar la derecha colombiana. Esa afirmación cambia todo el panorama. Muchas personas pueden pensar que las advertencias sobre listas o persecuciones son exageraciones cuando vienen de voces anónimas, de personas sin recursos o sin herramientas de protección política o social. Y cuando ese mismo miedo sale de la boca de alguien que, en teoría, debería estar fuera de peligro por su posición, surge la pregunta inevitable y urgente:</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Cómo es posible que mujeres poderosas sientan el mismo terror que las mujeres que caminan solas por las calles, que no tienen nada y están totalmente desprotegidas? ¿Cuál es el fenómeno que hace que el miedo no entienda de riqueza, de influencia ni de estatus? ¿Por qué ante la amenaza de muerte o persecución, todas nos volvemos iguales ante la fragilidad de la vida?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta no es la primera vez que escucho advertencias de este calibre.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> Recuerdo con dolor y culpa profunda lo que me contó Viviana, quien fue jueza de la República. Me llamó por teléfono para decirme claramente que la iban a matar. Me aseguró que nunca había tenido ganas de quitarse la vida y que lo que le esperaba era una muerte provocada por otros.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> En ese momento decidí no hacer nada, no hablar, no difundir sus palabras. Pensé entonces que, al ser una mujer poderosa, rica, con agenda y agencia propia, y por su condición de jueza de la República, tenía todas las garantías para defenderse sola. Equivoqué mi juicio por completo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> Poco tiempo después apareció muerta. La versión oficial habló de sobredosis y otras causas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> Yo no creo en esa historia. No tengo herramientas para investigar, ni pruebas para presentar, ni capacidad para cambiar lo establecido. Solo me quedó aceptar la verdad oficial y cargar con la duda eterna. Hoy tengo que vivir el resto de mis días sabiendo que no le presté la atención debida, que no hice mi aporte, aunque hubiera sido pequeño o inútil. Y lo que pesa no es la utilidad de la acción, sino el silencio que elegí. Por esa razón, hoy he tomado una decisión irrevocable: no voy a volver a callarme ante este tipo de anuncios, vengan de quien vengan.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lo que dicen los hechos: el nuevo mapa del poder</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Para comprender a fondo lo que sucede, pongo en diálogo esta experiencia vital con la lectura aguda y rigurosa que hace Hernando Gómez Buendía en su texto Primera vuelta: las ocho cosas que no se dijeron. Sus palabras son el diagnóstico exacto de este momento histórico. Yo comparto cada una de sus apreciaciones, porque coinciden plenamente con lo que he vivido, con lo que he escuchado y con lo que me llevó a cambiar de opinión para tomar la decisión más difícil de mi vida pública.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Gómez Buendía explica que a Iván Cepeda no lo derrotó Abelardo. Lo derrotó la abstención. Su apuesta de movilizar a millones de personas que normalmente no votan no alcanzó la fuerza esperada. Él representa una forma de ver el mundo que considera que la paz se construye negociando con todos, que la riqueza debe distribuirse, que las víctimas tienen un solo rostro y que el Estado debe tener un papel central. Son posturas que ya han probado sus límites en demasiadas partes del mundo. El autor señala también que Abelardo se ha convertido en el nuevo líder de quienes votan contra la política tradicional, tal como pasó hace cuatro años. Hay una diferencia fundamental: él no está solo. Lo respaldan las maquinarias, los partidos, los dirigentes regionales y todos aquellos que tienen un único objetivo: impedir que el proyecto de gobierno actual continúe.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo más revelador de su análisis es cuando describe a Abelardo como el jefe de una nueva derecha, distinta a la de siempre y ajena al uribismo que quedó electoralmente derrotado con la baja votación de Paloma Valencia. Es una derecha que gira alrededor de una persona, que prefiere el espectáculo a la doctrina, que habla de enemigos y no de programas, que moviliza rabia y miedo antes que ideas, y que promete castigo en lugar de soluciones. Y aquí es donde su texto se cruza dolorosamente con lo que yo he escuchado de mujeres poderosas y amenazadas. Gómez Buendía advierte con claridad que el riesgo autoritario que señalan en el otro lado es falso o exagerado. Dice que la constituyente que se usó como amenaza no tiene ni los votos ni las condiciones para salir adelante. Es el pretexto perfecto para que Abelardo se presente como defensor de las instituciones. Al mismo tiempo, su programa plantea megacárceles, miles de presos sin condena, ocupación militar, cierre de entidades y desmantelamiento de lo público, todo ello amparado por el poder económico, político e internacional que lo respalda.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El autor marca una diferencia decisiva: la que existe entre querer poder y tener realmente el poder para imponerlo. Y es ahí donde su argumento me da la razón pública a mis miedos más profundos. Lo que él describe como estilo, como forma de hacer política y como proyecto de poder, es exactamente lo que las voces que yo escucho identifican como peligro de muerte. Esa mezcla de espectáculo, enemigos imaginarios, promesas de castigo y respaldo total de las estructuras del Estado, es lo que hace posible que alguien anuncie con terror que existe una lista de exterminio. No es una exageración. Es la consecuencia lógica de lo que el análisis describe con tanta claridad. Todo lo que advierte Gómez Buendía coincide con lo que he vivido y con lo que he decidido denunciar. Sus argumentos fortalecen mi postura y me confirman que no estoy ante una percepción aislada, sino ante una realidad estructural que el país debe reconocer.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Mi cambio de rumbo: convicción, libertad y responsabilidad</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Yo tenía una posición clara y distinta. Mi deseo democrático era votar a favor de Abelardo. Mi intención era hacerlo para ejercer control político desde una mirada feminista que no fuera petrista y que tampoco se doblegara ante lo establecido. Yo pensaba apoyar incluso la búsqueda de respaldo que hizo Francisco Santos hacia su candidatura. No lo hice porque me quedé petrificada ante la evidencia. Esto es real, no es un invento. Comprendí entonces que mi actitud inicial, legítima desde la política, podría estar favoreciendo un escenario aterrador: la posibilidad real de que, apenas él llegue al poder, se desate un exterminio contra personas de izquierda, contra petristas, contra todos aquellos que no piensen igual a la línea oficial que se impondría desde el Estado. Por eso tuve que recular. Por eso explico hoy con total transparencia por qué cambié de rumbo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quiero dejar algo absolutamente claro. Esta decisión no obedece a presión de grupo ni a inquisición partidista de ningún lado. No cedo a señalamientos, ni a campañas de descrédito, ni a intentos de silenciar mi voz o mi pensamiento. Soy una mujer putamente libre, con el derecho absoluto a rectificar, a equivocarme, a caerme y a levantarme cuantas veces sea necesario. Esa libertad no me aparta de la conversación política de mi país. Al contrario, me da autoridad para hablar con verdad. Mi cambio de postura responde exclusivamente a dos razones poderosas: el terror fundado de estar apoyando desde mi voto posibles crímenes de Estado, y la coincidencia total entre lo que he vivido, lo que he escuchado y el análisis riguroso que Gómez Buendía expone en su texto. Es la suma de la experiencia vital y la reflexión política lo que me trae hasta aquí.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Me preocupa profundamente cómo está funcionando la democracia participativa en Colombia. Me angustia la polarización, el chantaje, la dictadura del miedo en la que nos han sumido. Mi fuerza tiene palabra y es la única fuerza que me acompaña. Por eso hablo, porque al final del día, es lo único que puedo hacer.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El escenario que nos toca vivir: democracia bajo amenaza</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nos están poniendo a escoger entre dos escenarios aterradores. De un lado, una persona sobre la cual el análisis político nos dice que tiene el poder y la intención de imponer un orden basado en el castigo, y sobre la cual voces autorizadas me han advertido que prepara persecución y muerte sistemática desde las estructuras del Estado. Del otro lado, una propuesta que defiende ideas que no comparto, que ha modificado su discurso sobre la constituyente de manera sospechosa a pocas semanas de la elección, y que representa un modelo que también pone en riesgo las instituciones y la estabilidad. Esto es un chantaje moral absoluto. En un país serio ya estarían investigando todo esto con rigor. Yo defiendo una política posibilista, social, con trazabilidad y economía cooperativista. Nunca quise que me persiguieran por pensar así.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Gómez Buendía cierra su texto diciendo que la esperanza no está en los candidatos, sino en las instituciones, y advierte que la campaña ya entró en su etapa más oscura, marcada por denuncias infundadas de fraude, guerra sucia y el choque entre dos visiones que ya casi no se entienden. Yo voy más allá: esto no es democracia imperfecta. Es democracia terrorífica. Son elecciones marcadas por el terrorismo moral, el terrorismo político y también el terrorismo armado, con proselitismo que usa armas de verdad verdad. Nos obligan a elegir bajo miedo. Quien vota por uno lo hace por temor al otro. Nos quieren imponer la dictadura del miedo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Voto en blanco: la única forma de no ser cómplice</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso mi decisión es definitiva. Voy a votar en blanco. Lo hago con terror, pero con conciencia absoluta. Lo hago porque no quiero ser cómplice de ninguna criminalidad de Estado, ni de derecha ni de izquierda. Desde ambos lados me exigen que me calle, que “coma callada” al amparo del voto secreto. Entiendo que muchos usen ese derecho para proteger la vida. Al mismo tiempo, aquí también se usa para prohibir el voto de opinión y el debate abierto en un país donde hablar de política rompe todo vínculo si no piensas igual.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Voto en blanco aunque me juzguen y digan que me desentiendo o que soy cómoda. Derecha e izquierda solo quieren votos obedientes o fanatismo movido por el miedo, no por propuestas serias. Afirmo que esta es la campaña del terror. Todo argumento ideológico se desvanece ante la amenaza concreta de una lista que apunta contra activistas, gente de izquierda y petristas. Tengo muchísimos amigos petristas y yo misma lo fui. No quiero que los maten ni que me maten por pensar distinto ni por ejercer mi libertad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No me importa lo que piensen de mí. Me importa que se dé el diálogo de fondo. Que entendamos por qué estamos votando bajo amenaza. Que sepamos que hasta quienes tienen todo el poder sienten el mismo miedo que los desprotegidos. Que aceptemos que el revólver moral y el revólver real son las cartas que se juegan hoy.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Yo no volveré a guardar silencio. Viviana, jueza de la República, Margarita Rosa, el análisis serio de Gómez Buendía y tantas otras voces me enseñaron que callarse es también ser cómplice. El país merece saber toda la verdad. Yo la pongo sobre la mesa con todas sus letras, con todo su dolor y con toda la responsabilidad que merece. Que cada uno decida qué hace con ella. Que nadie diga después que no lo sabía.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mar Candela</author>
                    <category>Putamente libre - Feminismo Artesanal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129972</guid>
        <pubDate>Thu, 04 Jun 2026 23:38:35 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mar Candela</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Nepotismo: confianza legítima o corrupción criminal</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/putamente-libre-feminismo-artesanal/nepotismo-confianza-legitima-o-corrupcion-criminal/</link>
        <description><![CDATA[<p>Fotografía : Andrés Reina</p>
<p>¿Nos incomoda el nepotismo o solo nos molesta no ser quienes repartimos los cargos? Trabajar con afectos es instinto de supervivencia para bajar el cortisol, pero usar el Estado para crear cofradías de marionetas obedientes es una traición a la ética. Entre la confianza legítima y la pandilla criminal existe una filigrana que define la salud de nuestra democracia. ¡Indagar es un acto cívico!</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><strong>Por: Mar Candela Castilla</strong> <em>Edu-comunicadora y escribidora</em> </p>



<p class="wp-block-paragraph">Escribo desde la piel desde Feminismo Artesanal  y  la urgencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> No me interesa posar de intelectual ni aparentar que he devorado bibliotecas enteras; lo poco que he podido indagar en medio de la vida y del &#8220;dios Tiempo&#8221; —ese que nos niega su beneplácito— me ha servido para poner sobre la mesa un tema que hoy quema: el nepotismo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Realmente nos incomoda el nepotismo o solo nos molesta cuando no somos nosotros quienes repartimos los cargos?</p>



<p class="wp-block-paragraph"> Esta reflexión nace de la necesidad de rescatar la conversación del ruido mediático. Hablar de nepotismo se ha vuelto un griterío de redes sociales, cuando lo que necesitamos todas las personas es <strong>conciencia crítica y pensamiento situado</strong>. Es mi intención desglosar esta realidad con la filigrana que merece.</p>



<h3 class="wp-block-heading has-contrast-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-13b03702556672845611f47d73471ecf" style="background-color:#c0580d">El nido y el gregarismo: El instinto de supervivencia</h3>



<p class="wp-block-paragraph">Aclaro desde el inicio : trabajar con la familia, los amigos y la gente de confianza es, en su raíz, un acto de supervivencia. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Si soy una funcionaria pública con responsabilidades de alta envergadura, lo mínimo es rodearme de personas en quienes confío.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La antropología y la sociología no mienten: el ser humano es gregario. Buscamos cuidarnos la espalda, necesitamos la mirada del que nos ama para sentirnos seguros en la batalla.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entiendo profundamente a ese funcionario que busca gente cercana para confiarle su propia gestión; nadie desea trabajar con desconocidos cuando su propia cabeza está en juego. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Es una cuestión de simple supervivencia profesional y de  salud: buscamos equipos que nos permitan mantener el cortisol en niveles bajos para poder operar con tranquilidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> Trabajar con conocidos es una estrategia para reducir el estrés y garantizar la lealtad en entornos hostiles. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Eso es lógica humana; eso es coherencia vital.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pierre Bourdieu (1986) explicó el <strong>capital social</strong> como ese tejido de relaciones que permite acceder a ciertos espacios. Sumo aquí la voz de <strong>Hannah Arendt</strong>, quien advirtió que el peligro surge cuando confundimos la &#8220;oikos&#8221; (el hogar) con la &#8220;polis&#8221; (lo público).</p>



<p class="wp-block-paragraph"> Lo que en casa es amor, en el Estado podría convertirse en un muro que excluye a todas las personas que no pertenecen al linaje.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> ¿En qué momento el círculo de seguridad se transforma en una barrera para el mérito ajeno?</p>



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">La paradoja del &#8220;Cambio&#8221;: ¿Ética o hambre de poder?</h3>



<p class="wp-block-paragraph">El problema real radica en el riesgo de trabajar con personas cuya idoneidad sea inexistente.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> Resulta preocupante que el Estado pueda convertirse en una bolsa de empleo personal. Esta práctica ha sido señalada históricamente en Colombia, la diferencia hoy es que el gobierno de <strong>Gustavo Petro Urrego</strong> llegó bajo la promesa de una ética distinta.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Y si el problema nunca fue el nepotismo de los otros sino no tener el poder propio para ejercerlo?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"> La historia reciente nos obliga a preguntarnos si la incomodidad de ayer era por la injusticia o por la exclusión del banquete. Se percibe una tendencia hacia la búsqueda de un poder absoluto que parece preferir la lealtad ciega sobre la competencia técnica. Contratar agentes sin experiencia podría interpretarse no como un acto de inclusión, sino como el deseo de rodearme de figuras obedientes; marionetas que no cuestionen el rumbo. Como sugería <strong>Virginia Woolf</strong>, para tener pensamiento propio se necesita independencia; la dependencia del favor estatal mata el juicio crítico.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> Una cosa es buscar confianza para bajar el cortisol y otra muy distinta es buscar obediencia para armar una cofradía de intereses.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los cuestionamientos públicos son contundentes y están documentados. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Se han conocido denuncias sobre familiares de altos mandos, como el caso de la <strong>Ministra del Trabajo, Gloria Inés Ramírez Ríos</strong>, cuyos hijos (Diego Alejandro Restrepo Ramírez y Álvaro Eduardo Restrepo Ramírez) han ocupado cargos en el Ministerio de Salud y la Unidad de Restitución de Tierras respectivamente. Así mismo, se ha reportado el vínculo de Vladimir Antonio Ginas Ulloa, hermano del <strong>Ministro de las Culturas, las Artes y los Saberes, Juan David Correa Ulloa</strong>, en entidades del sector público. El caso del maquillador y asesor de imagen de la primera dama <strong>Verónica Alcocer García</strong>, el señor <strong>Fadi Flórez</strong>, vinculado mediante contratos con ProColombia para acompañar comitivas oficiales, suma otra capa de duda sobre el uso de recursos públicos para fines del círculo íntimo. A esto se agregan las graves investigaciones por la gestión en la <strong>UNGRD</strong>, donde el manejo de recursos parece haber favorecido a redes de absoluta cercanía.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> <strong>Cuando la &#8220;confianza&#8221; se traduce en clanes familiares o amigos personales manejando la chequera del Estado, la esperanza de transformación se resquebraja.</strong></p>



<h3 class="wp-block-heading has-contrast-color has-luminous-vivid-orange-background-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-2ff018755bd665f007443afde3d4d4bf">De la rosca de confianza a la cofradía de intereses</h3>



<p class="wp-block-paragraph">Investigadoras como <strong>Valentina Bustamante González</strong> han evidenciado cómo el favoritismo destruye la percepción de justicia. Cuando el afecto se usa presuntamente para blindar la mediocridad, el nepotismo deja de ser apoyo para transformarse en lo que la antropóloga <strong>Rita Segato</strong> define como una &#8220;cofradía&#8221;: un pacto de lealtad que opera al margen de la ética pública. Es ahí donde el ejercicio del poder degenera en una estructura que prioriza el interés privado sobre el bien común.</p>



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-amber-background-color has-background">La Acracia y el fin de la excusa</h3>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy la cívica consiste en <strong>indagar</strong>. La ignorancia es una decisión consciente. Tenemos herramientas para dejar de ser espectadores pasivos. Estudiar significa poner el deseo y la atención al servicio de algo valioso. Si estudiar se reduce a un trámite, perdemos la capacidad de razonar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Invito a todas las personas a no quedarse con lo que escribo. Usen las herramientas, busquen a Bourdieu, a Segato, a Arendt, a Woolf. Hagamos un ejercicio de <strong>acracracia</strong> —ese orden que nace de la conciencia propia— para que el civismo sea una práctica diaria y situada. ¿Estamos dispuestos a cuestionar el poder incluso cuando es el poder por el que votamos?</p>



<h3 class="wp-block-heading">Colofón</h3>



<p class="wp-block-paragraph">Como edu -comunicadora y escribidora, mi voz se planta firme: trabajar con allegados no constituye un delito por definición. Lo condenable es que esos afectos se utilicen presuntamente para afectar el erario o para anular la meritocracia. Una cosa es el instinto de supervivencia que busca paz mental; otra es la ambición que busca marionetas. <strong>Diferenciemos la confianza de la complicidad, porque de esa filigrana depende la salud de nuestra democracia.</strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Fuentes de consulta y soportes públicos:</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>SECOP II (Portal de Contratación Estatal):</strong> Registros de contratos de Fadi Flórez (vinculación ProColombia), Vladimir Antonio Ginas Ulloa y hermanos Restrepo Ramírez.</li>



<li><strong>Declaraciones de Bienes y Rentas (Función Pública):</strong> Verificación de cargos ocupados por familiares de altos funcionarios del Ejecutivo 2022-2026.</li>



<li><strong>Informes de Auditoría de la Contraloría General de la República:</strong> Sobre los gastos de representación y comitivas de la Primera Dama.</li>



<li><strong>Investigaciones periodísticas (La Silla Vacía, El Espectador, Revista Cambio):</strong> Reportajes detallados sobre el &#8220;círculo íntimo&#8221; de la Casa de Nariño.</li>



<li><strong>Boletines de la Procuraduría General de la Nación:</strong> Apertura de indagaciones sobre idoneidad y presunto tráfico de influencias en ministerios y UNGRD.</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mar Candela</author>
                    <category>Putamente libre - Feminismo Artesanal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125812</guid>
        <pubDate>Sun, 15 Feb 2026 04:58:12 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/14235340/DSC0575-scaled.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Nepotismo: confianza legítima o corrupción criminal]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mar Candela</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>La Petrotusa de la derecha después de Washington</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/la-petrotusa-de-la-derecha-despues-de-washington/</link>
        <description><![CDATA[<p>La reconciliada de dos hombres poderosos, provocadores e incorregibles, Donald Trump y Gustavo Petro, dejó sin palabras a la oposición y la redujo a un par de memes divertidos.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>Imagen de unos de los memes de autor anónimo que circulan por las redes sociales. </em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Benditos sean los memes que hacen llevadera la cosa política. </p>



<p class="wp-block-paragraph">La historia política de Colombia tiene un antes y un después tras el encuentro de dos hombres incorregibles: Donald Trump, presidente de los Estados Unidos, y Gustavo Petro, presidente de Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si algo debemos celebrar de la cumbre Petro-Trump o Trump-Petro, como prefieran porque el orden de los protagonistas no altera el éxito, son los divertidos memes que aparecieron al concluir el encuentro, el martes 3 de febrero, día de San Blas, obispo, mártir y patrono de las enfermedades de la garganta. Por fortuna, el presidente supo contener esta vez su lengua, y no tuvo que tragarse ningún sapo, que eso querían sus detractores: verlo humillado como en su momento le pasó a Volodomir Zelenski, el presidente de Ucrania.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los memes son el nuevo lenguaje de la batalla política. Una reedición&nbsp;de la “malicia indígena” del colombiano que encuentra en el humor una forma legítima de expresarse y en las redes sociales una plaza digital para hacer activismo.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los memes, todos magníficos, son la prueba gráfica de la Petrotusa de una derecha ansiosa qué esperaba sacarle ventaja a un agravio que no ocurrió. ¿Vieron la imagen de María Fernanda Cabal llegando a la Oficina Oval vestida de domiciliaria de Mcdonald´s o la del <em>Tigre</em> Abelardo De La Espriella con traje de barman sirviendo las cervezas? En la mesa los chistosos pusieron pollo asado y <em>Colombiana la Nuestra</em>; sólo faltó el salchichón y el pan francés.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero vean ustedes cómo son las cosas en el país del Sagrado Corazón. Como a Petro le fue bien en su cita con el gringo, los medios ya pasaron&nbsp;la página.&nbsp;No hay análisis apocalípticos, ni panelistas dis<strong>e</strong>rtando sobre lo divino y lo humano; no hay candidatos presidenciales anticipando el acabose si la izquierda gana en mayo, tampoco hay entrevistas extensas a Álvaro Uribe dándolo como el ganador de la jornada, no hay columnistas celebrando la paliza a Petro porque paliza no hubo. Lo que se ve en las fotos es pura amabilidad y caras rozagantes. Petro, el niño díscolo, se ganó el respeto del profe.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se entiende, pues, el desconcierto, porque no es fácil aceptar que un exguerrillero se pasee como Petro por su Casa… Blanca. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Si a Petro le hubiera ido como a los perros en misa, el tema coparía la agenda mediática de aquí a las elecciones de marzo. La derecha se estaría re-acomodando, envalentonada con la idea de que &#8220;los progres&#8221; son fácilmente derrotables. Todos los candidatos estarían corriendo hacia el Ubérrimo a ver qué ordenaba el que sabemos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero no: están enguayabados, <em>achantados</em>, achicopalados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esperaban presenciar a la distancia y vía microondas a un Trump grosero, ofensivo e insolente –de rostro avinagrado- con su némesis Petro, pero no vieron venir (nadie, a decir verdad), que Petro cruzaría la puerta con sonrisa de oreja a oreja, foto autografiada y dedicatoria del hombre más poderoso del planeta.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://www.clarin.com/mundo/regalo-donald-trump-gustavo-petro-inesperada-dedicatoria-respuesta-presidente-colombia_0_WzK1Irw6f5.html#google_vignette">Recoge el diario El Clarín</a> de Argentina:<em> &#8220;Gustavo. Un gran honor. Amo a Colombia&#8221;, dice la tarjeta con el membrete de la Casa Blanca que acompaña una fotografía de ambos sonrientes y que fue publicada en X por el presidente Petro”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">María Fernanda Cabal, quien todavía no se repone del desplante que le hizo su propio partido al bajarla del bus presidencial, desatinó al decir en redes sociales: <em>“Muy bien Petro, el que hace caso no se equivoca. Llegará a Colombia más trumpista que Trump”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Téngase en cuenta que el apunte viene de mujer que es más trumpista que Trump y que, hasta donde sé, aun así no ha tenido la dicha de estrechar su mano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esto no es un partido de fútbol, pero casi: ella, sentada en la banca, está viendo a otro hacer los goles. En una fiesta sería la&nbsp;<em>comepavo.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">De una persona como ella, que aspira a ser algún día la presidenta de Colombia,&nbsp;se espera un comentario menos infantil, porque esto que posteó resulta escuelero, sin fondo y sin forma. Decir por decir cualquier cosa, con el mismo esfuerzo con el que opina, de oídas, el ciudadano equis en un bus de transporte urbano. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">No hay ni medio análisis inteligente sobre lo que pasó en Washington. Hay, eso sí, mucha rabia mal disimulada. No se les pide actuar como la cohorte de aduladores, ni el comité de aplausos. Pero si cuesta demasiado reconocer un logro sin ruindad, quizás callar resulte más apropiado.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Con la visita de Petro a Washington ganó Colombia y eso nos incluye a todos, también a la insufrible doctora Mafe Cabal. </h2>



<p class="wp-block-paragraph">La derecha debe saber que no hubo sumisión por parte de Petro. Lo que hizo fue pedirle de manera explícita a Donald Trump trabajar unidos como países para hacer grande no América, sino a las Américas, y eso incluye al Norte, al Centro y al Sur.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">No se puede negar que Petro demostró ingenio y sentido de hermandad&nbsp;al poner la S en la gorra del MAGA, porque entiende algo que los demás no: el valor de la geopolítica en un mundo descuadernado. Hacer&nbsp;a América grande de nuevo significa empoderar a un territorio vasto, que va desde Alaska hasta la Patagonia, de Canadá a Chile.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">En redes sociales ya hay una versión actualizada de la cachucha. </p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="880" height="588" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/04195845/ZETA-ZETA-WASHINGTON-2.jpg" alt="" class="wp-image-125443" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/04195845/ZETA-ZETA-WASHINGTON-2.jpg 880w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/04195845/ZETA-ZETA-WASHINGTON-2-300x200.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/04195845/ZETA-ZETA-WASHINGTON-2-768x513.jpg 768w" sizes="(max-width: 880px) 100vw, 880px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque suene pretencioso, a Petro le cabe en la cabeza no un país, sino un continente entero. Solo lamento que no le haya regalado un ejemplar en inglés de “Cien años de soledad”, como recordatorio de <a href="https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/con-este-discurso-gabriel-garcia-marquez-recibio-el-premio-nobel-article-487139/">la soledad que agobia a América Latina</a>, cuarenta y cuatro años después de que García Márquez lo dijera en su famoso discurso en Estocolmo, vestido de Nobel.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La derecha “celebra” que Petro entró por una puerta lateral y sin honores. Lo importante es que salió sin horrores de la Casa Blanca y reconciliado. La reconciliación fue un hecho y el asunto de los mejores <em>enemiguis </em>quedó en el pasado. Petro es un líder al que otros líderes pueden estar mirando hoy.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Querían ver a Petro mal trajeado para criticarlo, pero Petro nos sorprendió a todos, luciendo muy majo y para nada tieso, con su pinta sofisticada, todo un lord. <em>Lord Petrosky </em>le dicen sus seguidores. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se le notó seguro de sí mismo todo el tiempo. Las imágenes hablan por sí solas. Lo demás, como decíamos en el colegio, son patadas de ahogado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con la visita de Petro a Washington ganó Colombia y eso nos incluye a todos, también a la insufrible doctora Mafe Cabal y a esa derecha que todavía no encuentra un calmante efectivo contra los efectos de la Petrotusa, que ya va por su cuarto año&#8230; y nadie sabe si se hará extensiva cuatro más. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Creo yo que ahora si el mandatario se merece una buena borrachera.&nbsp;¡Salud, míster Petro! Ja ja ja (&#8230;)</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125425</guid>
        <pubDate>Thu, 05 Feb 2026 12:05:52 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/04182715/ZETA-ZETA-WASHINGTON.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[La Petrotusa de la derecha después de Washington]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El Centro Descentrado en medio del Bombardeo a la Infancia</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/putamente-libre-feminismo-artesanal/el-centro-descentrado-en-medio-del-bombardeo-a-la-infancia/</link>
        <description><![CDATA[<p>Niños asesinados por la guerra han existido siempre, y sin importar el color político, debemos estar de acuerdo en que encontrar otra salida que no sea bombardearles es una urgencia moral.</p>
<p>La visión de que los niños tienen un valor intrínseco y derechos propios es sorprendentemente reciente. Antes de la Convención sobre los Derechos del Niño de la ONU (1989), la infancia era vista como mano de obra, propiedad o, como vemos en la guerra, carne de cañón.</p>
<p> Que hoy, en este siglo, con todo el conocimiento y la jurisprudencia de derechos humanos, sigamos debatiendo si es legítimo masacrarles porque han sido reclutados (muchas veces secuestrados, coaccionados o engañados) es una regresión brutal.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><strong>Por Mar Candela Castilla</strong>  &#8211; Feminista Artesanal y Edu-comunicadora</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="Mar   Candela -  Feminismo Artesanal" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/b-Dydysu_kY?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<h1 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">0. ¿Quién diría que el presidente intergaláctico de la vida también autorizaría bombardeos a niños?</h1>



<p class="wp-block-paragraph">Esta no es una pregunta retórica, es un lamento profundo que nos obliga a confrontar la traición ética. </p>



<p class="wp-block-paragraph">La infancia ha sido históricamente la moneda de cambio más brutal y dolorosa de todos los conflictos. <strong>La infancia en pleno, niños y adolescentes en todas sus versiones</strong>, no son nuevos en la guerra; han sido <strong>cosificados, convertidos en herramientas y armas</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> ¿Acaso olvidamos las declaraciones en Colombia que redujeron a les menores reclutados a la categoría de <strong>&#8220;máquinas de guerra&#8221;</strong>? Esta lógica deshumanizante es la misma que permite justificar que bombardearlos sea un &#8220;mal necesario&#8221; o un &#8220;daño colateral aceptable&#8221;.</p>



<p class="has-luminous-vivid-orange-background-color has-background wp-block-paragraph">Desde mi mirada como <strong>Feminista Artesanal y defensora de los derechos fundamentales</strong>, yo nunca voy a aceptar esa lógica. Es un <strong>asesinato de Estado</strong> y una aberración moral. La infancia es sujeto de especial protección. Punto.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">Es cierto que el uso de menores en conflictos es una tragedia histórica universal. <strong>Nuestra propia historia lo demuestra:</strong> <strong>Francisco de Paula de Paula Santander</strong> se sumó a las filas independentistas a los 18 años de edad. Sin embargo, los menores de edad han estado involucrados mucho antes y con edades más tempranas. Desde los <strong>pajes y tamboreros de la Europa medieval</strong> y los <strong>ejércitos europeos del siglo XIX</strong>, hasta los <strong>jóvenes de las Juventudes Hitlerianas</strong> que combatieron en los últimos meses de la Segunda Guerra Mundial, la participación de niños y adolescentes ha sido una constante. En la Guerra entre Irán e Irak (1980-1988), la propaganda estatal y religiosa llevó al reclutamiento masivo de jóvenes. Se estima que <strong>más de 550.000 estudiantes</strong> (entre educación primaria y secundaria) fueron enviados al frente, muchos de los cuales eran menores de edad, y algunos reportes de la época, citados por organismos internacionales, sugieren una tasa de mortalidad extremadamente alta entre estos combatientes, utilizados a menudo en misiones peligrosas como barrer minas con sus propios cuerpos. El costo humano fue devastador, dejando a <strong>más de 144.000 niños huérfanos</strong> al finalizar el conflicto (Zargar et al., 2007; RFE/RL, 2022). En Colombia, la vinculación existe desde la <strong>Guerra de los Mil Días</strong> hasta los conflictos contemporáneos, donde se ha documentado el reclutamiento de niños de tan solo <strong>10 o 12 años</strong> por parte de grupos armados ilegales. Al igual que en las milicias contemporáneas en <strong>Yemen, Siria, la República Democrática del Congo</strong> o en las guerras que hoy vemos en <strong>Gaza, Israel, Ucrania o Sudán</strong>, la dependencia del reclutamiento de jóvenes casi niños persiste. Actualmente, en todas las milicias se llevan a los jovencitos, y por un tecnicismo legal se les considera adultos a los 18 años, algo que, a mi juicio, merece una discusión amplia.</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>No obstante</strong>, que algo haya ocurrido siempre <strong>no lo hace éticamente correcto</strong>. De hecho, la existencia de niños soldados en la historia solo subraya la falla fundamental de la humanidad. </p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Niños asesinados por la guerra han existido siempre, y sin importar el color político, debemos estar de acuerdo en que encontrar otra salida que no sea bombardearles es una urgencia moral.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La visión de que los niños tienen un <strong>valor intrínseco</strong> y derechos propios es sorprendentemente reciente. Antes de la <strong>Convención sobre los Derechos del Niño de la ONU (1989)</strong>, la infancia era vista como mano de obra, propiedad o, como vemos en la guerra, carne de cañón.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> Que hoy, en este siglo, con todo el conocimiento y la jurisprudencia de derechos humanos, sigamos debatiendo si es legítimo masacrarles porque han sido reclutados (muchas veces secuestrados, coaccionados o engañados) es una regresión brutal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Debemos <strong>problematizarlo</strong>: no hay que adaptarse a la idea de que hay que asesinar a algunos niños para salvar una <strong>Nación</strong>. La estrategia militar y la táctica deben ser lo suficientemente inteligentes para atacar a los grupos al margen de la ley sin asesinarles. <strong>Debe haber otra manera</strong>, y cualquier político de este siglo que justifique el uso o la masacre de la infancia en la guerra está traicionando no solo sus promesas, sino el mínimo estándar de humanidad.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">1. La Inacción del Centro y el Desafío de la Alternancia</h2>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="576" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/19025304/jh-1024x576.jpeg" alt="El centro descentrado en medio del bombardeo a niños en el gobierno Petro" class="wp-image-122583" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/19025304/jh-1024x576.jpeg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/19025304/jh-300x169.jpeg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/19025304/jh-768x432.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/19025304/jh.jpeg 1214w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En Colombia, tengo que decirlo, el centro político no está articulado. Está disperso, desorientado y, a menudo, se confunde con una postura que es más bien tibia o, peor aún, decorativa. Lo he repetido y lo reitero ahora: mientras el centro no comprenda su diversidad interna ni el espectro amplio que lo compone, será muy difícil vencer a los extremos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong> El punto no es la moderación por la moderación, sino una articulación con discernimiento y un sentido profundamente histórico.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La gran ironía que veo en el nuevo liberalismo es esta búsqueda de una postura sobria en medio de una cultura política que no sabe complementar, no sabe escuchar, y mucho menos sabe tejer. En lugar de construir puentes reales, se repiten fórmulas viejas entre conservadores y liberales que simplemente ya no responden a los dilemas de nuestro tiempo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso necesitamos <strong>alternancia real, no continuidad ideológica</strong>. La política posmoderna, querida gente, no se divide simplemente entre derecha y izquierda. El espectro es mucho más amplio, complejo e interdependiente. Pensar que todo se reduce a esa dicotomía binaria empobrece terriblemente el debate. Colombia necesita aprender a <strong>tejer una alternativa distinta</strong>, una que no se base en el miedo ni en la repetición, sino en la <strong>construcción ética de lo público</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta inacción del centro se traduce en un <strong>desorden absoluto</strong> y una incapacidad manifiesta para convertirse en una fuerza política atractiva. El centro, con líderes serios y un proyecto claro, debería estar convocando hoy a la base de abstencionistas, a esos <strong>millones de colombianas y colombianos</strong> que se derrotaron a sí mismos, que ya no votan, y que perdieron la esperanza en la democracia participativa con justa razón. Estamos entregando el país a los extremos porque no hemos encontrado la manera de ser esa fuerza política sólida que la mayoría anhela, una fuerza que cree que la política va más allá de la izquierda o de la derecha, y donde la diversidad sí es posible. Necesitamos un país donde todas las personas, que aunque piensen y digan diferente, estén dispuestas a dar lo mejor de sí, sin dar cabida a criminales o a gente anti-derechos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El fracaso de la izquierda no debería ser, simplemente, la victoria de la derecha; debería ser <strong>el inicio de la reforma partidista</strong> de un país que transforma la política en posibilidad. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta transformación exige dignidad: para seducir a la ciudadanía que perdió la esperanza, no bastan las propuestas; <strong>se necesitan liderazgos dignos de la investidura</strong>. </p>



<p class="wp-block-paragraph">El centro no ha logrado unirse en lo fundamental y, en cambio, ha optado por <strong>coaliciones absurdas</strong> en vez de seducir a los abstencionistas y transformar el partidismo de una buena vez. Necesitamos creer que sí hay esperanza y futuro. En medio de esta caricatura y la tragedia, estamos entregando el país al fanatismo y a los extremos, y no deberíamos estar en esta posición.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Esta tibieza que critico resuena con la voz de la anarquista Emma Goldman. Si bien estoy convencida de que el anarquismo y el anticapitalismo como marcos políticos de acción han perdido la batalla y que el reformismo partidista es la única opción real para transformarlo todo, la ética de Goldman es fundamental. Ella nos recordaba que la verdadera emancipación, el verdadero cambio, no puede venir de estructuras que solo maquillan la opresión. Goldman nos invita a rechazar esa pasividad y esa tibieza del centro, que es una forma de inacción que solo beneficia al <em>statu quo</em> y que convierte al centro en una caricatura. El centro debe acercarse a esta radicalidad ética, y hacerlo desde la acción partidista reformista, que es el único camino viable para la transformación profunda que buscamos. Sobre esto nos habló en su ensayo <em>La Tragedia de la Emancipación de la Mujer</em>.</strong></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Y en esa misma línea de ética pública, la pensadora boliviana <strong>Silvia Rivera Cusicanqui</strong> nos enseña que el verdadero acto político se teje desde la praxis comunitaria y en el <strong>cuerpo-territorio</strong>. Para ella, la democracia no es solo un voto, sino una acción constante de <strong>descolonización del poder</strong> que se gesta desde las bases, algo que podemos encontrar en su obra <em><strong>Un pensamiento aymara</strong></em>.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">2. Alejandro Gaviria: Marginado Partidista Necesario</h2>



<p class="wp-block-paragraph">En medio de esta desorientación, la gran épica democrática sigue siendo cada vez que la ciudadanía logra quitarle una silla a un corrupto en el Congreso. <strong>Aún así</strong>, mi deseo —al parecer inviable en esta coyuntura— es ver a Alejandro Gaviria en el Senado. Él debería estar ahí.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="576" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/19025304/jh-1024x576.jpeg" alt="El centro descentrado en medio del bombardeo a niños en el gobierno Petro" class="wp-image-122583" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/19025304/jh-1024x576.jpeg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/19025304/jh-300x169.jpeg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/19025304/jh-768x432.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/19025304/jh.jpeg 1214w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<ul class="wp-block-list">
<li>Es increíble que el centro no haya entendido el caudal político y la marca propia de Alejandro Gaviria: es un <em>speaker</em> intelectual con una trayectoria académica y ejecutiva probada. <strong>Y es precisamente por estas calidades profesionales y éticas que no creo en las narrativas que lo han tildado de &#8216;traidor&#8217; u &#8216;oportunista&#8217;</strong> simplemente por haber tomado una decisión pragmática ante el dilema electoral. Yo confío plenamente en su integridad. Su decisión fue una muestra de madurez política: <strong>priorizar la acción sobre la pureza ideológica</strong>. Decidió juntarse desde la fe en la posibilidad y votar por su contrario político, algo que solo hace una persona que realmente ama la democracia y ama a la gente. Había que escoger el menor de dos males para evitar un mal mayor. De eso se trata la política partidista.</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">El voto que él y decenas de <strong>políticos y políticas</strong> entregaron al Gobierno actual no era un juramento de lealtad al <strong>Mandatario</strong>; era un compromiso condicional con la ciudadanía, una esperanza de que él fuese un demócrata de oídos abiertos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta decisión de <strong>&#8220;bajarse del delirio de superioridad moral&#8221;</strong> y actuar en la contingencia resuena con la filosofía de <strong>Hannah Arendt</strong>. Para ella, la esencia de la política reside en la <strong>acción</strong> y en el <strong>juicio</strong> dentro del <em>ámbito público</em>, incluso cuando el juicio es difícil. La acción de Gaviria es un ejemplo de la <em>vita activa</em> arendtiana <strong>(el concepto de Arendt para la &#8220;vida activa&#8221; o la &#8220;acción&#8221; pura, que se opone a la mera supervivencia y a la fabricación de objetos)</strong>, que se centra en la <strong>responsabilidad histórica</strong> ante la crisis y no en la pureza ideológica. Arendt desarrolla esta idea profundamente en su obra magna <em><strong>La Condición Humana</strong></em>.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">3. La Decadencia Ética: El Bombardeo a la Infancia</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Y ahora, la parte más dolorosa. Ya nos enteramos de que este Gobierno ha bombardeado a <strong>niños y niñas</strong>. La polémica actual por el Guaviare se suma al informe de, al menos, <strong>otro bombardeo</strong> que costó la vida a menores el pasado octubre, demostrando una dolorosa recurrencia. Esto es una traición a la promesa inicial del <strong>Mandatario</strong> de que “no van a morir más niños bombardeados” y nos obliga a aceptar una verdad incómoda: el <strong>Gobernante</strong> no es diferente a ningún otro que haya autorizado bombardear campamentos con <strong>menores</strong> asumiendo el riesgo como una decisión personal de Estado. Es de <strong>los mismos de siempre</strong>, solo que a la izquierda. Un encantador de serpientes a la izquierda no es diferente a un encantador de serpientes a la derecha.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No soy experta en seguridad. Soy <strong>ciudadana activista, defensora de la vida y de la memoria</strong>. La ética no es un lujo. Es una urgencia, y más aún cuando se gobierna.</p>



<p class="has-luminous-vivid-orange-background-color has-background wp-block-paragraph">El Gobierno justifica bombardear para evitar que los grupos armados recluten a menores como escudos humanos. Debemos ir más profundo en la causa. Esos niños y niñas llegan ahí, muchas veces, por la <strong>pobreza, la miseria y el abandono</strong>, sin oportunidades reales para una calidad de vida que les permita tener acceso a sus derechos fundamentales. Llegan a ese lugar creyendo que van a tener una vida digna, que están existiendo por un bien superior a sus miserables vidas, <strong>pues sí, millones de niños se sienten miserables en este mundo</strong>. En esa profunda vulnerabilidad es que les lavan el cerebro para que hagan parte de estos grupos infames. Esto es cuando llegan engañados; ni hablar cuando son realmente secuestrados. El llamado &#8216;reclutamiento forzoso&#8217; es una forma de suavizar lo que realmente pasa. La criminalidad de estos grupos no se puede justificar, <strong>Aún así</strong>, sí se puede explicar. Y si hay un nicho delincuencial, es el <strong>hambre, el abandono y la miseria</strong>, acompañado de maltrato y abuso, que acompaña a cientos de niños colombianos que luego están allá, en el monte, dando la vida por una causa que ni siquiera entienden, aprendida de memoria por resignación. <strong>No puede ser que el país que con orgullo cree en Dios mayoritariamente, con ese mismo orgullo, justifique el bombardeo a niños por alguna razón.</strong> Esa lógica plantea una pregunta que nos debería helar la sangre: <strong>¿quién decide qué vida vale más? ¿Desde qué lugar se toma esa decisión?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta pregunta nos lleva al dilema ético fundamental. <strong>Michael Walzer</strong>, en su libro <em><strong>Guerras Justas e Injustas</strong></em>, nos advierte que incluso en contextos de guerra hay <strong>límites morales que no pueden cruzarse</strong>. Y desde la óptica feminista, la teórica <strong>Joan Tronto</strong>, desde la ética del cuidado, recuerda que la <strong>vulnerabilidad</strong> debe ser el centro de toda decisión pública. En este sentido, bombardear en nombre de la paz es una contradicción que normaliza el lenguaje de guerra. Gobernar, al final del día, es cuidar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Derecho Internacional Humanitario es claro: los <strong>menores</strong> reclutados siguen siendo <strong>víctimas</strong>, no combatientes legítimos. ¿Cómo puede entonces justificarse su muerte como daño colateral? La contradicción entre el opositor, que denunciaba, y el <strong>Gobernante</strong>, que justifica, no es solo política: es ética.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El sociólogo <strong>Avishai Margalit</strong>, en <em><strong>La Sociedad Decente</strong></em>, nos recuerda que la legitimidad política se destruye cuando se traicionan los principios sin reconocerlo. Justificar la muerte de <strong>niños y niñas</strong> que deberían ser protegidos es una humillación radical a la base ética del <strong>Estado</strong>. Como bien lo dijo <strong>Silvia Rivera Cusicanqui</strong>: <strong>“el poder tiende a reciclar sus violencias”</strong>.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">4. El Deber de No Callar y la Coherencia que Exigimos</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Como <strong>Feminista Artesanal</strong>, me niego a aceptar que la ética se suspenda a conveniencia. Ninguna estrategia, por &#8220;necesaria&#8221; que sea, justifica la muerte de <strong>menores</strong>. La vida no es una variable táctica. Los niños y las niñas no son escudos. La infancia es sujeto de especial protección. Callar ante su muerte sería traicionar lo esencial.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso, citar a la gran <strong>Rosa Luxemburgo</strong> antes de que me encasillen en cualquier extremo, es necesario: <strong>“El deber de quien piensa es no callar”</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como <strong>Edu-comunicadora</strong>, pienso en voz alta. La coherencia ética no es un adorno del discurso, es la base para defender los derechos fundamentales, incluso —y sobre todo— desde el poder. Bombardear <strong>niños y niñas</strong> es inaceptable. Reclutar <strong>menores</strong> es crimen de lesa humanidad. Que sea &#8216;legal&#8217; no lo hace correcto. <strong>El actual gobernante no debió ser quien diera la orden o autorización al bombardeo de niños.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta reflexión se amplió por la fuerza de la realidad: el tiempo me pasó por encima y esta decadencia absoluta apareció. La coherencia exige nombrar lo que duele, incluso cuando incomoda. Porque la ética no se posterga. Porque la infancia no se negocia. Porque la memoria no se calla.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Agradecimiento:</strong> Agradezco especialmente a la productora audiovisual Kelmen Gómez, quien hizo posible la producción y realización del video de opinión que hoy les presento, el cual grabé días antes del bombardeo a <strong>menores</strong>. Su sensibilidad, profesionalismo y compromiso con la palabra ética hicieron posible que esta reflexión tuviera también una dimensión visual y pedagógica. Gracias por ayudarme a sostener la voz cuando más se necesita.</p>



<h3 class="wp-block-heading">Bibliografía y Fuentes de Consulta</h3>



<p class="wp-block-paragraph">Aquí se detallan las fuentes y autores citados en esta columna de opinión para consulta de todas las personas:</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Filosofía Política y Ética</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Arendt, Hannah.</strong> <em>La Condición Humana</em> (1958).</li>



<li><strong>Margalit, Avishai.</strong> <em>La Sociedad Decente</em> (1996).</li>



<li><strong>Tronto, Joan.</strong> <em>Moral Boundaries: A Political Argument for an Ethic of Care</em> (1993). (Ética del Cuidado)</li>



<li><strong>Walzer, Michael.</strong> <em>Guerras Justas e Injustas</em> (1977).</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Pensamiento Crítico y Feminismo</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Goldman, Emma.</strong> <em>La Tragedia de la Emancipación de la Mujer</em> (1910).</li>



<li><strong>Luxemburgo, Rosa.</strong> Frase célebre: “El deber de quien piensa es no callar”.</li>



<li><strong>Rivera Cusicanqui, Silvia.</strong> <em>Un pensamiento aymara</em> y otras obras.</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Fuentes Históricas y Contexto de Conflictos Armados</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Radio Free Europe/Radio Liberty (vía JNS.org).</strong> (2022). <em>Iran&#8217;s sickening use of child soldiers</em>. (Detalla la movilización de más de 550.000 estudiantes al frente y la alta mortalidad entre combatientes en la Guerra Irán-Irak).</li>



<li><strong>Zargar, M., Araghizadeh, H., Soroush, M.R., &amp; Khaji, A.</strong> (2007). <em>Iranian casualties during the eight years of Iraq-Iran conflict</em>. Revista de Saúde Pública, 41(6). (Estudio académico que proporciona datos sobre muertes totales y el número de niños huérfanos por la guerra).</li>



<li><strong>Refworld (UNHCR).</strong> <em>Child Soldiers Global Report 2001 &#8211; Iran</em>. (Documenta el uso extensivo de niños soldados por Irán en la guerra).</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Fuentes Periodísticas sobre la Controversia en Colombia</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>El País América Colombia</strong> y otras fuentes (2025). Informes sobre el bombardeo en Guaviare, la confirmación de la muerte de menores, y los reportes de otros casos en meses previos bajo el actual gobierno. </li>



<li>Se recomienda buscar las publicaciones bajo los títulos como <em>&#8220;Un bombardeo de las fuerzas militares pone en apuros a Petro por la muerte de varios menores de edad&#8221;</em> o <em>&#8220;Cuatro niños más murieron en otro bombardeo&#8230;&#8221;</em></li>
</ul>
]]></content:encoded>
        <author>Mar Candela</author>
                    <category>Putamente libre - Feminismo Artesanal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=122582</guid>
        <pubDate>Wed, 19 Nov 2025 08:02:57 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/19025304/jh.jpeg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El Centro Descentrado en medio del Bombardeo a la Infancia]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mar Candela</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>¿Es Iván Cepeda el candidato del presidente Gustavo Petro?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/es-ivan-cepeda-el-candidato-del-presidente-gustavo-petro/</link>
        <description><![CDATA[<p>Es posible que el mayor rival de la izquierda colombiana, de cara a las elecciones del 2026, esté a cinco horas y media de vuelo en avión, y no entre nosotros, ¿ok?</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>El senador Iván Cepeda (de joven) con su padre, el periodista Manuel Cepeda, asesinado en Bogotá el 9 de agosto de 1994. Foto: cortesía Semanario Voz.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Casi tres millones de votos son una pésima noticia para quienes creían y siguen creyendo que Gustavo Petro está derrotado. Así que la izquierda colombiana sí tiene motivos para estar de plácemes. Les&nbsp;cerró literalmente la boca a quienes auguraban que la consulta del Pacto Histórico no llegaría ni al primer millón. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Algo habrá hecho bien el primer gobierno de izquierda, así sus detractores digan que no.&nbsp;Sin embargo, quedan cinco meses para que el presidente respalde con números ciertos su gestión.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con todo, la voz de Petro cuenta y lo que diga Petro inclinará la balanza hacia donde él diga, para bien o para mal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, no significa que esos casi tres millones sean los votos totales de la izquierda. Mucha gente no vota en consultas por física pereza, a sabiendas de que es una elección importante más no definitiva. Lo que quiero decir es que muchos dejaron que otros eligieran por ellos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora bien, en medio del festejo, hay que mantener los pies en la tierra. En primer lugar, se debería reforzar la seguridad del doctor Iván Cepeda ahora que es el candidato oficial de la izquierda colombiana. No olvidar que a su papá, el periodista y senador Manuel Cepeda, lo mataron en los años 90 por militar en la izquierda, dentro de esa ola de magnicidios y asesinatos que quiso borrar del mapa al partido Unión Patriótica.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="twitter-tweet" data-width="500" data-dnt="true"><p lang="es" dir="ltr">Por la memoria de Manuel Cepeda el padre de <a href="https://twitter.com/IvanCepedaCast?ref_src=twsrc%5Etfw">@IvanCepedaCast</a> <a href="https://t.co/OXBsj2Lt1m">pic.twitter.com/OXBsj2Lt1m</a></p>&mdash; ᴍᴀʀɪᴘɪʟɪ🐦 (@mari_pili68) <a href="https://twitter.com/mari_pili68/status/1982674008819581323?ref_src=twsrc%5Etfw">October 27, 2025</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">No se deben echar en saco rotos las amenazas de la extrema derecha cuando cierto precandidato dijo que a la izquierda había que destriparla (cómo no creerle, si ya la destriparon en el pasado).</p>



<p class="wp-block-paragraph">De hecho, la historia de los progresistas de este continente se ha escrito con sangre. Al ver el increíble parecido de Iván Cepeda con su padre, y a la vez el parecido físico de ambos con el presidente Salvador Allende, icono de la izquierda latinoamericana, sólo puedo recordar la muerte cruel de la que fue víctima tras el bombardeo al Palacio de La Moneda, como consecuencia del golpe de Estado del general Augusto Pinochet en Chile (1973). Iván Cepeda tenía 11 años.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Así que sí: con el antecedente del precandidato Miguel Uribe asesinado en junio pasado, la izquierda debe considerar este como un momento difícil, de enormes riesgos para hacer política; además, está de por medio un presidente Trump desatado y metiendo manos y píes en las elecciones ajenas. <strong><em>“</em></strong><a href="https://www.bbc.com/mundo/articles/cz6nwj3486xo"><em>Si pierde, no vamos a ser tan generosos con Argentina”</em>,</a> dijo el gringo, refiriéndose a Javier Milei, cuyo partido, oh sorpresa, triunfó en las elecciones legislativas del domingo.  </p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Milei ganó porque así lo quiso el gringo? Creo que es un tema suculento para abrir un buen debate. Porque hoy por hoy, pareciera que la palabra de Trump es palabra de Dios, te alabamos míster. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Así que el año entrante no tendrá problema en decir que no será generoso con Colombia si no gana este o aquella. Incluir a Petro en la “lista Clinton” sin pruebas es un anticipo de lo que se ve venir. Y súmele, que desde Washington varios senadores republicanos empezaron hace rato la campaña contra Petro y la izquierda colombiana. </p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>El enemigo a derrotar es el uribismo.</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">La izquierda la tendrá más difícil que la derecha por una razón. Será víctima de la guerra sucia en redes sociales y esa será la narrativa de un sector radical de la derecha, cuyo único discurso se llama Petro y el antipetrismo calculado que los habita, porque eso da votos sin mayor esfuerzo, en un momento en que el debate de las ideas importa un pepino y la polarización dicta que atacar es mejor que proponer, a menos de que los ciudadanos nos pongamos mas exigentes con quienes nos quieren gobernar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si ya pusieron a Iván Cepeda vestido de camuflado en una valla para pintarlo de guerrillero sin serlo, calculen la andanada que se viene contra él. Una imagen vale más que mil palabras, y por más buena gente que quiera mostrarse&nbsp;el candidato del Pacto Histórico, investido de mansedumbre y buenas maneras,&nbsp;la ferocidad de sus rivales la obligará a despojarse de tanta amabilidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Más allá de eso, me surge la duda de quién es realmente el hombre o la mujer que en serio está en el corazón del presidente Petro para continuar su legado. Uno podría decir que es Iván Cepeda tras ganar la consulta del Pacto Histórico el domingo, pero resulta que el mandatario no lo ha mencionado ni una sola vez en las redes sociales, tampoco lo ha felicitado públicamente y con nombre propio; simplemente, ha celebrado el triunfo del partido, señalando, eso sí, el frente amplio de centro izquierdo en el que están, sin decirlo, Roy Barreras, Juan Fernando Cristo y Daniel Quintero. Ninguna mujer por ahora  Hay silencios que hablan y es hora de que la izquierda interprete esos silencios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sea cual sea su pensamiento, ojalá el presidente actúe con transparencia, es decir sin dobleces frente a la izquierda, porque en sus manos está que llegue unida hasta el final. Un paso mal dado, una palabra mal dicha, puede causar fracturas y echar a la caneca lo poco o mucho que han ganado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En lo personal, pienso que la ecuación es simple: la izquierda no es el enemigo a derrotar. Los mayores males de lo que va de este siglo corren por cuenta del uribismo que puso presidente entre 2002 y 2022, contando a aquel presidente que según el propio Uribe se le volteó. El enemigo a derrotar es el uribismo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cepeda es un buen candidato, pero le falta carisma y ser más combativo señalando los errores del Centro Democrático. Eso es clave en cualquier estrategia de marketing político. Si algo ha enseñado Petro es que la pelea es peleando, y se puede pelear sin caer en agresiones o calumnias. En política no funciona eso de poner la otra mejilla.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A ver quién baila ese trompo en lo que falta de campaña.&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=121756</guid>
        <pubDate>Tue, 28 Oct 2025 12:34:49 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/27215339/ZETA-IVAN-CEPEDA.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[¿Es Iván Cepeda el candidato del presidente Gustavo Petro?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Una oportunidad de oro tirada a la caneca de la basura</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/una-oportunidad-de-oro-tirada-a-la-caneca-de-la-basura/</link>
        <description><![CDATA[<p>Como muchos en Colombia, tuve la esperanza de que el Pacto Histórico ejerciera un gobierno que garantizara un cambio en la manera como el país acostumbraba a trazar una hoja de ruta que ha desatado muchas inconformidades y desigualdades, no solo en las regiones, sino también en las principales ciudades, donde persisten zonas marginadas. Sin [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Como muchos en Colombia, tuve la esperanza de que el Pacto Histórico ejerciera un gobierno que garantizara un cambio en la manera como el país acostumbraba a trazar una hoja de ruta que ha desatado muchas inconformidades y desigualdades, no solo en las regiones, sino también en las principales ciudades, donde persisten zonas marginadas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, hoy, tres años después, al igual que muchos, siento una gran decepción por el desperdicio de una oportunidad de oro que tuvo la izquierda en Colombia para demostrar que podía hacer las cosas bien, trabajando por trazar una ruta que permitiera a los sectores históricamente discriminados mejorar sus condiciones de vida y encontrar oportunidades de trabajo digno.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es muy triste ver que nada de eso se ha cumplido. Entre otras razones, porque la izquierda en Colombia no solo demostró que, al gobernar, puede ser igual o más corrupta que la derecha política, sino que también dejó claro que muchos de sus integrantes son incapaces de compartir el poder y solo se interesan por sus objetivos personales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Vimos al interior de la bancada del Pacto Histórico un canibalismo político pocas veces visto en otros partidos. Desde el día uno comenzaron a descabezarse entre ellos mismos, buscando sacar de las curules a quienes lograron las mayores votaciones, para escalar hacia ellas a punta de demandas. Fue así como perdieron sus sillas en el Senado Roy Barreras, Alexander López y César Pachón. También iban por las de María José Pizarro y su hermana Mar Pizarro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como si fuera poco, el Ejecutivo no se quedó atrás. Los escándalos por las peleas entre Laura Sarabia y Armando Benedetti terminaron por destapar un caso de grandes proporciones del que el Gobierno Petro no pudo reponerse y que lo perseguirá más allá del 7 de agosto de 2026, cuando finaliza su mandato.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para colmo, el escándalo que involucra a Nicolás Petro y a su exesposa, Day Vásquez, por movimientos oscuros en el manejo de grandes cantidades de dinero de dudosa procedencia, supuestamente destinados a la campaña Petro Presidente, dejó la impresión de que a la izquierda, al igual que a la derecha, poco le importan los métodos con tal de lograr sus propósitos. Ni hablar de lo ocurrido con los recursos de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, la cereza del pastel la puso el mismo presidente Gustavo Petro, quien no dio la talla. Muy pronto perdió el espíritu conciliador y sacó a relucir su talante camorrero, dedicándose a pelear con empresarios y con la oposición, desbaratando su coalición en el Congreso de la República. Esto hizo que cualquier proyecto que radicara para debate corriera el peligro de hundirse, especialmente en el Senado.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/y-siguen-los-bastos-don-ivan-duque/">Nota recomendada: ¡Y siguen los bastos, don Iván Duque!</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">A todo lo anterior se sumó la vicepresidenta, Francia Márquez, quien no entendió que fue elegida como la vicepresidenta de todo un país, no de una etnia en particular ni de una región específica. Su trabajo debía enfocarse en todos los colombianos, sin distinción.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lamentablemente, Gustavo Petro no aprovechó este momento histórico para dejar un buen legado que otro de su misma ideología pudiera heredar. No hace falta ser adivino para saber que Colombia no le dará una nueva oportunidad a la izquierda, ni en el corto ni en el mediano plazo.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=120237</guid>
        <pubDate>Wed, 10 Sep 2025 12:02:23 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/10070138/07082022-francia-marquez-juramento.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Una oportunidad de oro tirada a la caneca de la basura]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Sevillano</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>La izquierda no es plaga, ni es cáncer, señor Abelardo</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/la-izquierda-no-es-plaga-ni-es-cancer-senor-abelardo/</link>
        <description><![CDATA[<p>Que la política sea un mundo tóxico se lo debemos a los propios políticos que siempre encuentran un altoparlante para mostrar las oscuridades de su alma, envuelta en una verborrea sin fondo. El personaje, con delirios presidenciales, profirió amenazas contra quienes piensan distinto a él. Nos quiere sacar las tripas. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>Abelardo De la Espriella, precandidato presidencial. Foto tomada de su cuenta en la red social X. Caricatura cortesía de Matador. </em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-1589918ffaf6de7b7c1821063832cb03 wp-block-paragraph"><strong><em>“Sólo la repetición constante puede lograr finalmente que una idea quede grabada en la memoria de las masas”, </em>escribió Hitler en su libro &#8220;Mi lucha&#8221;.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Qué dice el diccionario sobre el verbo destripar?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Abelardo De la Espriella sufre de incontinencia verbal. Pero esa “enfermedad” no se combate con aspirinas, sino con un llamado de atención oportuno ante la justicia. El presidente Petro <a href="https://www.infobae.com/colombia/2025/07/29/petro-solicito-a-la-fiscalia-colombiana-y-autoridades-de-estados-unidos-investigar-a-abelardo-de-la-espriella-por-mensajes-contra-la-izquierda">le solicitó a la Fiscalía General de la Nación </a> <em>“iniciar investigación contra esta persona que amenaza de muerte a un grupo poblacional con identidad política, que es crimen contra la humanidad”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy un huracán fascista recorre el mundo, encarnado en personajes con poder para decir lo que se les da la gana, incluso lanzar amenazas a través de una emisora, sin que pase nada. Pero algo debería pasar, porque este país, de a poquito, está cambiando. Si algo enseñó la condena al dos veces presidente Álvaro Uribe Vélez, es que en Colombia no hay intocables, por mucho poder acumulado o fortuna amasada. Los únicos intocables son los de la película.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La larga frase que soltó De la Espriella, a través de los micrófonos de La Fm, emisora del empresario Carlos Ardila Lülle, resume el pensamiento de quienes creen, maquiavélicamente, que en este mundo hay gente que está sobrando, que así piensa, por ejemplo, Israel sobre el pueblo palestino, que desde siempre sufre lo indecible ante un mundo que calla manicruzado.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>&#8220;Esto no se va a quedar así y sepan ustedes, señores de la izquierda, que en mí tendrán siempre un <strong><u>enemigo acérrimo</u></strong> que hará todo lo que esté a su alcance <strong><u>para destriparlos</u></strong> como corresponde, porque ustedes no merecen un trato diferente.&nbsp;<strong>Conmigo no va a haber sentadas, conmigo no va a haber saludos, conmigo no va a haber nada, absolutamente nada distinto a enfrentarles determinada y decididamente para acabar a <u>ese cáncer que significa la izquierda radical.</u> <u>A esa plaga hay que erradicarla.</u> Así de sencillo, y en mí encontrarán el peor enemigo posible”,</strong></em><strong> </strong>aseguró el abogado con ínfulas presidenciales. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Pensé que el hombre estaba pasado de tragos, aunque tampoco me consta su sobriedad. &nbsp;Por supuesto, jamás obtendrá mi voto si se lanza a cualquier vaina. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">De esa mezcla entre periodismo y política, empaquetada en las redes sociales, la democracia y los ciudadanos están recibiendo un gas letalmente tóxico. Sin ética y sin cordura, ¿qué nos queda?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“Esto no se va a quedar así”,</em> dijo. No hay que echar sus palabras en saco roto, porque en este país, que ha visto correr sangre desde antes de uno nacer, las palabras tienen un poder trágico. Así hablaba el matón de la clase, recuerdo yo. Sería interesante averiguar si desde chiquito Abelardo tenía la costumbre de intimidar a sus compañeritos.&nbsp;Hace tiempo reconoció que fue un <a href="https://www.infobae.com/colombia/2023/03/24/le-recuerdan-a-abelardo-de-la-espriella-cuando-reconocio-ser-maltratador-de-gatos-les-ponia-voladores">maltratador de gatos</a><strong>. </strong>Los quemaba con pólvora, no los destripaba (del verbo sacar las tripas), aunque tampoco me consta eso. La confesión la hizo en el programa <em>The Susos Show</em> en 2013.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-cec3069a626a86fc43d52f0a3fc6d8f9">&#8220;El pasado se acerca por la espalda y nos apuñala&#8221;: Luis García Montero, escritor español en <em>&#8220;Mañana no será lo que Dios quiera&#8221;</em>. </h2>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Abelardo de la Espriella asesino de gatos | Confiesa como mataba los gatos con voladores de pólvora" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/L_jh-gnvT6g?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Lo peor no es que este personaje sea como es. Lo peor es que Colombia y el mundo están llenos de Abelardos que menosprecian al de al lado, como si de verdad se creyeran el cuento de que son los elegidos para gobernarlo. Estas personas, con sus discursos de odio, son un peligro para la sociedad por el mal ejemplo que infunden y los mensajes que envían. Tienen claro el relato y van por la vida buscando quien se los compre o copie. Titulares como el de Pulzo relacionado con la condena a Álvaro Uribe es diciente:<em> &#8220;´Sabemos donde vive la familia´: feroz amenaza de testigo en caso de Uribe a jueza Heredia&#8221;. </em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Las conductas descalificadoras, como las que usa continuamente el abogado costeño, ponen una lápida sobre las personas. ¿Los magnicidios de Jaime Pardo Leal, Bernardo Jaramillo Ossa y Carlos Pizarro le parecieron pocos? Y no, no eran tres gatos. Eran tres candidatos a la presidencia de la República. Las miles de víctimas de la violencia política contra la izquierda lo mínimo que merecen es una disculpa y una retractación públicas de su parte. Porque en un mundo supuestamente libre, los progresistas tienen derecho a coexistir con los demás espectros ideológicos del pensamiento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Su lenguaje, señor Abelardo, más que ofensivo, es temerario. Es el discurso de quien desconoce los muertos y la historia que se escribió con sangre para quitar gente del camino.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Sabe? Hitler dijo que “los judíos son una raza, pero no son humanos”, y por eso dedicó su desgraciada vida a borrarlos del mapa. Y no digamos que como a cucarachas, porque ellas sí sobrevivirían ante un posible cataclismo. Los nazis causaron un Holocausto a lo largo de Europa y en Colombia las fuerzas oscuras del Estado cometieron un genocidio contra los militantes de la Unión Patriótica. Decir plaga y cáncer a seres humanos es negar la humanidad de hombres y mujeres pensantes y sensibles. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Amenazar con destriparlos (¿al estilo de Jack El destripador, aquel asesino en serie londinense que, a finales del siglo XIX, causó la muerte de mujeres, cortándoles la garganta, mutilando sus genitales, extirpando órganos y desfigurando sus rostros?), es una advertencia de lo que podría ocurrir en Colombia (¡volver a ocurrir!) si los colombianos eligen gobernantes con aura ultraderechista. Sea responsable con las palabras que salen como puñales de su garganta.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-92ef163e215e84d28fa5a4a1b48b2241"><strong><em>“Cuando la derecha regresa, regresa a vengarse&#8221;</em></strong>: Rafael Brarajas, del Partido Morena de México</h2>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>El mundo libra una batalla cultural</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>“Cuando la derecha regresa, regresa a vengarse&#8221;,</em></strong> señaló Rafael Brarajas, del Partido Morena de México, durante la reciente Convención del Pacto Histórico. “<em>Estamos en una batalla cultural fundamental por el humanismo”. (…) &nbsp;es la batalla del humanismo contra la violencia y la propaganda de los señores del dinero. (…)”, </em>dijo, exhortando a los movimientos de izquierda a superar sus diferencias para unirse y dar la pelea a través de las ideas. “Lo único que nos puede garantizar la cohesión es la formación política, sólo con formación puede haber transformación”, argumentó.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo reiteró el expresidente colombiano Ernesto Samper en un trino del 13 de julio d 2025: “En América Latina estamos frente a una peligrosa ola de derechización impulsada desde Florida, con redes digitales, <em>lawfare</em> y discursos de odio (…) Todo esto marca el regreso del odioso Tío Sam de los años 50 y de la peligrosa <em>Operación Cóndor</em> de los años 60, especialmente en los países del sur. (…) el progresismo es el único antídoto posible frente al avance del Fascismo”. El término <em>lawfare </em>alude a la persecución judicial con tintes políticos. Les recomiendo escuchar la lectura completa de la columna que escribió para el diario The Guardian. </p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="twitter-tweet" data-width="500" data-dnt="true"><p lang="es" dir="ltr"><a href="https://twitter.com/hashtag/Opini%C3%B3n?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#Opinión</a>| En América Latina estamos frente a una peligrosa ola de derechización impulsada desde Florida, con redes digitales, lawfare y discursos de odio. Aquí les leo la columna que escribí para The Guardian donde explico por qué el progresismo es el único antídoto posible… <a href="https://t.co/7SIpyvX70P">pic.twitter.com/7SIpyvX70P</a></p>&mdash; Ernesto Samper Pizano (@ernestosamperp) <a href="https://twitter.com/ernestosamperp/status/1944410975987282121?ref_src=twsrc%5Etfw">July 13, 2025</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
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<p class="wp-block-paragraph">Basta con googlear el término <em>Operación Cóndor</em> para entender que el terrorismo de Estado se extendió a partir de 1975 a través de las dictaduras latinoamericanas, que en Colombia tuvo su capítulo particular con el Estatuto de Seguridad, de Julio César Turbay Ayala (1978-1982). La sevicia contra la izquierda incluyó vigilancia, detención, interrogatorios, torturas, violación, desaparición y asesinato.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El sociólogo Orlando Fals Borda, de quien se conmemora un siglo de su natalicio este 2025, lo resumió en el prólogo del libro “La Violencia en Colombia”, referente y autoridad en la materia. El texto completo<a href="https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/el-ensayo-de-orlando-fals-borda-sobre-la-violencia-en-colombia-que-sigue-mas-vigente-que-nunca"> lo publicó aquí</a> <strong>El Espectador.</strong> &nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“Los ciclos de violencia y terror se han venido repitiendo así con autores y actores redivivos que apenas cambian de nombre o apelación, pero que siguen haciendo los mismos crímenes, de caso los comienzos del siglo XX cuando dispusieron la represión a muerte de los revolucionarios socialistas. Sucesivas generaciones de matones, “pájaros”, “chulavitas”, “cóndores” y Convivires, más autodefensas paramilitares y narcotraficantes, hicieron de las suyas con la culpable protección encubierta del Estado”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">En la cumbre <a href="https://elpais.com/chile/2025-07-22/boric-en-la-cumbre-democracia-siempre-no-podemos-caer-en-negar-la-legitimidad-del-otro-no-me-creo-mejor-ni-peor-que-la-ultraderecha.html"><em>Democracia Siempre</em>,</a> que reunió en Chile a los presidentes progresistas de Brasil, Colombia, Uruguay y España, además del país anfitrión, los mandatarios acordaron actuar coordinados&nbsp;para combatir el crimen organizado, la desinformación y el calentamiento global. “Las internacionales de la derecha se reúnen permanentemente y están articuladas.&nbsp;<a href="https://elpais.com/espana/2025-07-21/sanchez-llama-en-chile-a-la-ofensiva-contra-la-internacional-del-odio-y-apunta-al-pp-la-derecha-ha-sucumbido-a-la-ultraderecha.html">Y nosotros tenemos que hacer eso</a>, pero en positivo”, planteó el presidente Gabriel Boric, como resumió El País de España. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La amenaza ya se extiende por latinoamericana. Desde Argentina, el presidente Javier Milei escupió su rabia en enero a través de X: <a href="https://www.pagina12.com.ar/798610-zurdos-tiemblen-los-vamos-a-ir-a-buscar-la-violenta-amenaza-">“Zurdos hijos de puta tiemblen”</a>. A la senadora María Fernanda Cabal se le agradece &#8220;su benevolencia&#8221; al llamarlos <em>izquierdópatas</em>, un término inventado por ella.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras en el Salvador, Nayib Bukele violenta la Constitución para reelegirse indefinidamente, en Colombia usaron la sede del Capitolio Nacional (Salón Galán) para anunciar el nacimiento de un movimiento llamado Bukelistas Colombia, inspirado en el político salvadoreño. Para quienes no saben, sobre Bukele pesan denuncias por violación de los derechos humanos y ataques a la prensa. Durante la última edición del Premio Gabo, el periodista salvadoreño exiliado <strong>Bryan Avelar</strong>, “denunció la persecución e intentos por silenciar voces disidentes del presidente de su país, Nayib Bukele, a quien calificó de «dictador»”. </p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://www.swissinfo.ch/spa/el-periodismo-de-denuncia-de-el-salvador-destaca-en-la-xiii-edici%C3%B3n-de-los-premios-gabo/89741087">Avelar ganó uno de los galardones </a>por el pódcast ‘Humo: Murder and Silence in El Salvador’, sobre un asesino en serie que, precisamente, develó la crisis de violencia y derechos humanos en el país centroamericano.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-text-align-right"><strong>De esa mezcla entre periodismo y política, empaquetada en las redes sociales, la democracia y los ciudadanos están recibiendo un gas letalmente tóxico.</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Relatos como el del señor Abelardo, equiparables a los de Javier Milei, configuran un estigma y desprecio evidentes. El debate, que debería ser sobre las ideas y las propuestas, resulta que es sobre las mentiras, los señalamientos y las estigmatizaciones. En eso consiste la batalla cultural. En una narrativa que se repite como sonsonete para atacar al contrario. Lamentable que los periodistas no lo hayan cuestionado al aire, como si cohonestaran con el insulto y el oprobio. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras la Fiscalía se pronuncia sobre este caso, al petrimetre hay que recordarle que no es el dueño de un país, mucho menos de las personas que lo habitan. No puede disponer de los demás como dispone de su séquito o servidumbre. A veces -pero solo a veces- he tenido la impresión de que ciertos ricos en Colombia han aprendido a despreciar a la izquierda a través de aquellos con que se relacionan, por fuerza de las circunstancias, y que están una clase social debajo de la suya. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sepa, don Abelardo, que todo cuanto existe y tiene vida en este mundo, no es más que una casualidad, un accidente dentro de ese accidente mayor que fue el Big Bang. Aquí estamos todos de paso. No necesita amenazar a nadie. La vida misma, desde el nacimiento nos impone el mismo final a todos, la impermanencia, incluida la suya. Se nace con privilegios desde la cuna, pero no vaya usted a creer que los ricos son los únicos con derecho a reproducirse. El don de gentes sí es una cuestión genética, aunque algunos vinieron con el ADN defectuoso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una persona de izquierda suele tener poco dinero en los bolsillos, pero ese poco lo invierte en lecturas edificantes que ponen el humanismo por encima de cualquier medida monetaria. Usted es lo más parecido a Donald Trump (parecido en lo deslenguados, más no en el capital acumulado), y tanta palabrería habla más por usted que su etiqueta y su fino vestir.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No busque enemigos donde no los hay. Sus enemigos están en su propia cabeza. Utilice el poder que le ha conferido el dinero para construir y construirse como ser humano. El mundo, incendiado como está, no necesita más gasolina. Y el exceso de whisky tampoco ayuda. Deje su ventolera para los próximos carnavales de Barranquilla.&nbsp;&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=118755</guid>
        <pubDate>Sun, 03 Aug 2025 12:27:47 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/01192947/ZETA-ABELARDO-DE-LA-ESPRIELLA.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[La izquierda no es plaga, ni es cáncer, señor Abelardo]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>¿Quién ronda a Lina María Garrido?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/quien-ronda-a-lina-maria-garrido/</link>
        <description><![CDATA[<p>Por estos días se escucha mencionar en todos los corrillos políticos el nombre de Lina María Garrido, una representante a la Cámara por el departamento de Arauca que saltó a la fama nacional, no por alguna idea que merezca ser exaltada ni por exponer tesis que deban ser tema de análisis en las decanaturas de [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Por estos días se escucha mencionar en todos los corrillos políticos el nombre de Lina María Garrido, una representante a la Cámara por el departamento de Arauca que saltó a la fama nacional, no por alguna idea que merezca ser exaltada ni por exponer tesis que deban ser tema de análisis en las decanaturas de Ciencia Política, Derecho o Economía de las diferentes universidades del país, sino por la agresividad con la que viene hablando desde que ejerció la réplica al presidente de la República, Gustavo Petro, el pasado 20 de julio, durante la instalación de las sesiones ordinarias del Congreso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Poco o nada se sabía de esta congresista antes de que le hablara al primer mandatario con lenguaje de culebrero, en lugar de utilizar las formas en las que se debe expresar una congresista que —por su investidura— está obligada a guardar la compostura y las formas para dirigirse mientras esté al frente de un micrófono.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No me extraña que el resto de la oposición al Gobierno Nacional aplauda la grosería, agresividad y altanería de esta señora; al fin de cuentas, el país ya se acostumbró al nivel mediocre de este sector político, del que solo se han salvado tres personas: Paloma Valencia, David Luna y Paola Holguín.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que sí me extraña —y debo decir que me sorprende— es el despliegue que desde el periodismo se ha dado a Garrido. El mismo periodismo que pide todos los días al presidente de la República eliminar los insultos, mientras, por debajo de la mesa y en ocasiones de frente, aplaude los agravios y groserías de la oposición.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/un-periodismo-equivocado/">Nota recomendada: Un periodismo equivocado</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Últimamente me he preguntado si los periodistas somos conscientes de lo que hacemos y promovemos. Se supone que la razón nuestra es la de informar, analizar y cuestionar. Pregunto entonces: ¿es que acaso este actuar de Lina María Garrido es digno de felicitar y nunca de cuestionar?</p>



<p class="wp-block-paragraph">En un país donde los ánimos se encuentran exaltados —y en mucho de esto tienen que ver los insultos, agravios y maledicencias que se han vuelto costumbre en el cruce de palabras entre Gobierno y oposición, de forma mutua—, y que han derivado en hechos lamentables como amenazas, atentados como el de Miguel Uribe Turbay, asesinatos a políticos locales, torturas y desapariciones de líderes sociales, no es normal que desde los medios de comunicación, en lugar de rechazar este lenguaje de culebrero, más bien nos dediquemos a exaltarlo y hasta felicitarlo entre frases y preguntas complacientes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Seguramente nos puede gustar o no gustar la manera como Petro conduce el país. Podremos estar en total desacuerdo con su discurso, pero eso no es excusa para que desde las noticias nos dediquemos a actuar como parlante repetidor de palabras de una señora que, sin argumentos ni análisis riguroso, desde el pasado 20 de julio ha pretendido acabar moralmente con todo aquel que se atreva a discutirle.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/un-poco-mas-de-lora-a-eva-rey/">Puede leer: Un poco más de lora a Eva Rey</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Por supuesto que al presidente de la República hay que exigirle resultados; estoy totalmente de acuerdo en que es necesario debatir las cifras. Pero también considero necesario cuestionar y vigilar a quienes cuestionan y vigilan al presidente de la República. En ese sentido, quisiera preguntar: ¿por qué, hasta el momento, nadie ha dicho nada sobre los pobres resultados en materia legislativa que actualmente arroja la gestión de Lina María Garrido en la Cámara de Representantes?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Les recuerdo, mis queridos colegas, que al Legislativo hay que cuestionarlo y vigilarlo con la misma vara con la que se cuestiona y se vigila al Ejecutivo y al Judicial. Por lo anterior, si vamos a exigirle resultados en su gestión y buenas formas en el lenguaje al presidente Gustavo Petro, también debemos hacer la misma exigencia a los congresistas de oposición.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Oscar Sevillano</strong></p>
]]></content:encoded>
        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=118426</guid>
        <pubDate>Thu, 24 Jul 2025 13:43:47 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/24104811/lina-garrido.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[¿Quién ronda a Lina María Garrido?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Sevillano</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Lina María Garrido: Una perfecta desconocida con título de Honorable Representante</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/lina-maria-garrido-una-perfecta-desconocida-con-titulo-de-honorable-representante/</link>
        <description><![CDATA[<p>Que la oposición hable mal del gobierno no debería ser noticia, pero en este mundo al revés todos tenemos derecho a nuestros quince minutos de fama, con o sin méritos. Entre tanto, la prensa traga entero sin cuestionar la gestión de los legisladores.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>Imagen tomada de las redes sociales de Lina María Garrido. </em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-884c746d4dbff156a03f5e1afc85a093 wp-block-paragraph"><strong><em>&#8220;Busque llamar la atención a cualquier precio. (&#8230;) Haga cualquier cosa para parecer más grande de lo que es y para brillar más que quienes lo rodean (&#8230;) cualquier tipo de notoriedad le otorgará poder&#8221;: </em></strong>Ley sexta de <strong><em>Las 48 leyes del poder</em></strong>, inspiradas en <em>El Príncipe </em>de Nicolás Maquiavelo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El domingo anterior, día de la instalación del último año de sesiones en el Congreso de la República, el turno de mojar prensa fue para la congresista Lina María Garrido, hasta entonces una perfecta desconocida para los colombianos, tanto así que hoy uno lee titulares como este de El Tiempo: <em>¿Quién es Lina Garrido, la representante que confrontó con duro discurso al presidente Petro este 20 de julio?</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Una parte del país y de la prensa amaneció “amando” a la congresista, a pesar de que hasta el 20 de julio muy pocos sabían de su existencia. Ahora sabemos que es representante a la Cámara por Arauca, pertenece al otrora cuestionado Cambio Radical y según ella votó por el presidente Petro, cosa bien rara y hasta difícil de creer. Si la señora votó por la izquierda, siendo ella de la derecha, eso significa que en este país los partidos políticos están pintados en la pared.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Vamos a los titulares:</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“Petro es un traidor y mentiroso; el cambio salió chimbo”,</em> dijo la honorable legisladora a través de Blu Radio.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“Después de tres años, no hay un logro para mostrar”,</em> tituló El Tiempo, haciendo eco de sus palabras.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“Le di tan duro que tuvo que salir corriendo”,</em> trinó la representante después.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo primero: la congresista falta a la verdad, otra cosa es que ella y la oposición no quieran reconocerle nada a este gobierno por la Petrofobia crónica que padecen y ese afán por satanizar todo lo que provenga de la izquierda. No olviden que la senadora Cabal los llama “izquierdópatas” cada vez que quiere, como si a personas enfermas se refiriera.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo cierto es que el presidente se jugó su capital político queriendo abrazar las reformas profundas que necesita el país en lo social y se encontró con un Congreso petrofóbico. No esperemos mucho en este año de cierre, porque los y las <em>honorables</em> entrarán en modo elecciones, a expensas del sueldo que se le debe seguir pagando para que hagan proselitismo en vez de legislar.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>¿Y ella por qué es famosa?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En tres años nada supimos de Garrido, salvo en esta recta final en que necesita mostrar gestión ante su electorado y muy seguramente, envalentonada como está, ya debe estar pensando que de la Cámara de Representantes (obtuvo 10.534 sufragios en Arauca), podrá saltar al Senado de la República, para lo cual se necesitan los votos nacionales; es posible que lo esté pensando ahora que tiene el beneplácito de ciertos medios, que se relamen de gusto creando estrellas fugaces, sin indagar ni cuestionar los resultados de su labor.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo de envalentonada lo digo por este trino:</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="576" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/21220823/ZETA-GARRIDO-TRINOS-1024x576.jpg" alt="" class="wp-image-118344" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/21220823/ZETA-GARRIDO-TRINOS-1024x576.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/21220823/ZETA-GARRIDO-TRINOS-300x169.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/21220823/ZETA-GARRIDO-TRINOS-768x432.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/21220823/ZETA-GARRIDO-TRINOS-1536x864.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/21220823/ZETA-GARRIDO-TRINOS.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Si bien es cierto que iniciativas como la Paz Total o la Reforma a la Salud siguen en veremos, el primer gobierno de izquierda en 200 años, aún con el Cristo de espaldas, sacó adelante la reforma laboral que, después de dos décadas, les devuelve a los trabajadores los derechos que un gobierno de derecha (el de Álvaro Uribe) les tumbó.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Historia debe reconocerle el mérito a una exministra comunista, Gloria Inés Ramírez, por dignificar a la clase obrera, consecuente con los postulados del Partido Comunista Colombiano a lo largo de 95 años de historia. Antes de salir del gabinete, ella logró, por la vía de la negociación, los consensos necesarios entre partidos, y el ministro entrante, Antonio Sanguino, culminó la labor.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y si bien la reforma agraria, otra de las banderas de este gobierno, tropezó con el bloqueo legislativo, en un extenso ensayo para el periódico <em>Desde Abajo</em>, el profesor Germán Enrique Caviedes Solano, politólogo de la Universidad Nacional, argumenta que “con la reactivación del Sistema Nacional de Reforma Agraria reglamentado por el presidente durante una Asamblea Popular Campesina, se abrieron las compuertas para que el movimiento agrario protagonizara notables progresos. Uno de ellos fue la Constitución de 14 nuevas Zonas de Reserva Campesina (ZRC, la reglamentación de los territorios campesinos Agroalimentario-Tecam y Ecosistemas Acuáticos y Agroalimentarios-EAA), como parte de las demandas históricas del campesinado…”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una fuente autorizada de Minagricultura me confirma que el gobierno ha entregado 600 mil hectáreas de tierra a los campesinos, lo que constituye la entrega de tierras más grande en la historia de Colombia. Estos resultados dejan mal parados a Iván Duque (poco más de mil hectáreas) y a Juan Manuel Santos (apenas 8 mil hectáreas). La meta del gobierno Petro es millón y medio de hectáreas antes del 7 de agosto de 2026.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Decir que “después de tres años, no hay un logro para mostrar” es faltar a la verdad, hablar por hablar, sin haberse tomado el trabajo de investigar y, en un acto deliberado, negar ramplonamente las cifras que sustentó el mandatario. Pero se entiende porque en campaña los honorables saben que sin escándalo no hay paraíso mediático. Claramente, el presidente y su gobierno son víctimas de la desinformación; aún así, algo debe estar haciendo bien para que su imagen haya mejorado: según la <a href="https://www.elespectador.com/politica/aprobacion-de-petro-mejora-es-de-38-segun-datexco-imagen-del-presidente-noticias-hoy/">última encuesta Datexco</a>, su aprobación alcanzó el 38%. </p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Lo que se vio el 20 de julio fue la lucha de las matemáticas contra la discalculia y el analfabetismo funcional.</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora bien, las formas del lenguaje importan. Usar el término <em>chimbo</em> para calificar el Cambio prometido, es más propio del lenguaje arrabalero que circula en las calles y las redes sociales, no de la dignidad de un congresista de la República. De estos personajes se espera un lenguaje medianamente alfabetizado, no callejero.  Lo que se vio el 20 de julio fue la lucha de las matemáticas -el balance de Petro-, contra la discalculia y el analfabetismo funcional de la representante Garrido.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="902" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/21215238/ZETA-LINA-GARRIDO-SEMANA-902x1024.jpg" alt="" class="wp-image-118337" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/21215238/ZETA-LINA-GARRIDO-SEMANA-902x1024.jpg 902w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/21215238/ZETA-LINA-GARRIDO-SEMANA-264x300.jpg 264w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/21215238/ZETA-LINA-GARRIDO-SEMANA-768x872.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/21215238/ZETA-LINA-GARRIDO-SEMANA.jpg 1290w" sizes="auto, (max-width: 902px) 100vw, 902px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La política colombiana ha caído en la banalidad, cercada por la pobreza intelectual del debate y las frases vacías y fríamente calculadas, que se dicen con el fin de llamar la atención de las redes sociales y la prensa, tan ávida siempre del escándalo y el sinsentido para ganar audiencia. <strong>Hoy los titulares parecen memes. </strong>El debate de las ideas murió hace rato en Colombia. Lo reconoce Diego Santos, otro antagonista del presidente: <em>“Insultamos a Petro como si eso nos diera réditos y potenciales votos, nos agarramos del político de turno que mejor lo esté atacando para elevarlo a presidencial (Name, Cepeda, Garrido). Seguimos sin mensaje y sin dar golpes de opinión contundentes”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">El dicho dice que “uno no debe estar donde no lo quieren”, así que el presidente hizo bien en irse del recinto ante los insultos que recibió por parte de una oposición predecible, lo que confirma que sus oponentes siguen creyendo que en este país gana el más gritón. Con razón hasta <a href="https://www.pulzo.com/nacion/felipe-zuleta-cuestiono-actitud-lina-garrido-con-petro-congreso-PP4667415">Felipe Zuleta Lleras</a>, panelista de Blu Radio y crítico de Petro, tildó a la legisladora de insolente con el presidente de la República. “El tonito me parece un poco irrespetuoso”, remarcó el periodista.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tres años de Petro en el cargo son los mismos tres años que lleva la congresista Garrido en el Congreso, sin que hasta ahora haya conseguido una sola ley de la República de su autoría con la que pueda sacar pecho a favor de la región que la eligió.  <em>“…Las obras son las que hablan por uno”</em>, le dijo al presidente. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Eso sí, llama la atención que aparece como coautora de tres proyecto de ley alusivos a regiones distintas a la suya: el que otorga la categoría de Distrito Especial, Turístico, Portuario y Cultural a la Ciudad de Girardot (Cundinamarca); otro que eleva a la categoría de Distrito Turístico, Cultural, Histórico y de Tecnología al municipio de Puerto Colombia (Atlántico) y uno más que declara zona de interés ambiental, turístico y ecológico al sistema cenagoso de La Zapatosa y la Ciénaga de Mallorquín en Cesar, Magdalena y Atlántico, y al complejo de humedales de la Ciénaga Grande de Santa Marta ubicado (…) se reconoce su potencial pesquero.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como su nombre lo indica, es deber principal de los representantes a la Cámara representar a los ciudadanos de su circunscripción electoral. Otorgándole el beneficio de la duda, es probable que sus paisanos sepan más de su gestión que lo que reporta la prensa. Pero si los ciudadanos desconocen la diferencia entre un senador y un representante a la Cámara, será bien difícil hacer veeduría para pedirles cuentas a los políticos; peor aún, sé de personas que ni siquiera recuerdan por cuál congresista votaron en 2022.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde Arauca, una profesora me dice a través de WhatsApp: <em>“Yo hasta ahora con el escándalo es que la escucho mencionar. Por lo general estas personas una vez las eligen se olvidan de los territorios”.</em> En <a href="https://www.agenciapi.co/noticia/de-memoria/lina-garrido-luces-y-sombras-de-la-congresista-que-desafio-al-presidente-gustavo-petro?fbclid=IwY2xjawLr4tlleHRuA2FlbQIxMQABHt25_1zsdqkOKz01yPVTCHsSa4-s7s43eNts1hX9x8A_qYc3ZpiFEWkoYY-o_aem_Y9zT69Db_nAeMvp_gNkGBw&amp;sfnsn=scwspwa">esta nota</a>, la Agencia de Periodismo Investigativo, (API), se refiere a &#8220;las luces y sombras&#8221; de la congresista. <em>&#8220;&#8230; se ha conocido que su padre  fue destituido según decreto 529 de 2018 expedido por la gobernación de Arauca. A esto se suma que su aliado político José Facundo Castillo, exgobernador de Arauca fue condenado por la Corte Suprema&#8221;.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Valdría la pena entonces que la prensa hiciera el balance de la gestión de los 280 legisladores, porque ellos y sus equipos de trabajo les cuestan miles de millones de pesos al erario público cada mes, y ese erario somos los ciudadanos que aportamos con impuestos para sostener tanta burocracia; por lo tanto, deberíamos tener derecho a que se les ponga bajo lupa durante los cuatros años que muchos van a calentar butaca.  </p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="723" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/21221115/ZETA-GARRIDO-EE-723x1024.jpg" alt="" class="wp-image-118345" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/21221115/ZETA-GARRIDO-EE-723x1024.jpg 723w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/21221115/ZETA-GARRIDO-EE-212x300.jpg 212w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/21221115/ZETA-GARRIDO-EE-768x1088.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/21221115/ZETA-GARRIDO-EE.jpg 808w" sizes="auto, (max-width: 723px) 100vw, 723px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Como enhorabuena lo hizo <strong>El Espectador</strong> este fin de semana al denunciar que “en medio de estos 12 meses que Efraín Cepeda (Senado) y Jaime Salamanca (Cámara) lideraron el Congreso se celebraron cerca de <strong><a href="https://www.elespectador.com/politica/efrain-cepeda-asi-fue-la-contratacion-en-el-senado-durante-su-presidencia-2211-contratos-noticias-hoy">6.000 contratos por cerca de $625.000 millones”</a>.</strong> El periódico encontró que de estos se beneficiaron “personas (…) que apoyaron a los equipos del senador conservador y del representante de Alianza Verde”. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Aquí caben un par de preguntas: ¿Por qué ni el país ni los medios están horrorizados con dicha denuncia? ¿Qué más cosas permanecen ocultas debajo de los tapetes del Capitolio Nacional ¿Dónde quedó el periodismo que investiga? ¿Hasta cuándo se harán &#8220;noticias&#8221; de las declaraciones de políticos en redes sociales, sin hurgar más allá de lo evidente? En los libros y archivos de las Secretarías de Leyes de ambas Cámaras hay demasiada información para rastrear. ¿Es mucho pedir que se privilegie el trabajo de campo sobre el &#8220;periodismo&#8221; de escritorio y el <em>copy paste</em>? </p>



<p class="wp-block-paragraph">A la prensa hay que recordarle que en Colombia existen tres poderes según le enseñaron a uno en el colegio: Ejecutivo, Legislativo y Judicial, pero pareciera que para la inmensa mayoría de los medios el único poder que debe estar siempre bajo sospecha es el Ejecutivo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Gracias a esa prensa, Lina María Garrido ya no es una perfecta desconocida.</p>
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        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=118318</guid>
        <pubDate>Tue, 22 Jul 2025 12:26:46 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Lina María Garrido: Una perfecta desconocida con título de Honorable Representante]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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