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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Blogs de Google | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Rosalind Elsie Franklin (1920-1958) “Descubridora del ADN”</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/ella-es-la-historia/rosalind-elsie-franklin-1920-1958-descubridora-del-adn/</link>
        <description><![CDATA[<p>Se dice que padece el Síndrome de Matilda aquella mujer que ha destacado en alguna disciplina científica, artística o cultural, pero que ha sido eclipsada por los hombres, y el producto de su estudio ha quedado relegado al olvido o sencillamente le ha sido hurtado, sin concedérsele ningún reconocimiento. Las ninguneadas, aquellas cuyos trabajos no [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p>Se dice que padece el <em>Síndrome de Matilda </em>aquella mujer que ha destacado en alguna disciplina científica, artística o cultural, pero que ha sido eclipsada por los hombres, y el producto de su estudio ha quedado relegado al olvido o sencillamente le ha sido hurtado, sin concedérsele ningún reconocimiento. Las ninguneadas, aquellas cuyos trabajos no fueron reconocidos y que sirvieron para inspirar la obra de otros, o que incluso fueron plagiadas y sus ideas robadas, hasta el punto de no enterarnos nunca de la verdadera autora detrás del hallazgo.</p>
<p>Esta fue la suerte que correría Rosalind Franklin, a quien nunca se le daría el crédito que mereciera por sus investigaciones y descubrimientos, como sí le sería reconocido su trabajo a sus colegas masculinos, siendo así que para el año de 1962 ella también hubiera merecido hacer parte del comité ganador del Premio Nobel de Fisiología o Medicina que le fue otorgado a sus compañeros de laboratorio.</p>
<p>El camino escabroso empezaría con su padre, quien se oponía a que su hija se enrutara en el campo de la ciencia, creyendo que esta ruta no le depararía un próspero porvenir, simplemente por tratarse de una mujer. Sería entonces una tía suya la que se encargaría de costear sus estudios, convencida del potencial intelectual que desde muy niña caracterizó a su avezada sobrina. Esto dijo de ella: “Rosalind es inteligente de manera alarmante. Pasa todo el tiempo estudiando aritmética por gusto e invariablemente obtiene los resultados correctos de las sumas.” Sobresalía en todas las materias y así también en los deportes, especialmente en el críquet y el hockey, y desde muy joven comenzó a integrar movimientos sindicales y a involucrarse en la lucha por el reconocimiento del sufragio femenino.</p>
<p>Respecto a su pensamiento y sus ideologías, ella misma se definía como una agnóstica que se reconoce como tal, no por una influencia de otros sino por sus conclusiones propias, meditadas, reflexivas. Siendo muy niña quiso desvirtuar la falacia de un dios increpando a su madre con el siguiente análisis: “Bueno, pues de cualquier manera, cómo sabes que ‘Él’, ¿no es ‘Ella’?” Pese a su escepticismo, Rosalind cultivó a solas las tradiciones judías, y aunque no asistía a la sinagoga aprendería hebreo por su propia cuenta, además de pertenecer a la Sociedad Judía. Pero su interpretación del mundo con una mirada científica le impedía convencerse de cualquier religión o creencia, y es así como se lo reclamaba a su padre: “La ciencia y la vida diaria no pueden y no deberían ser separadas. La ciencia, para mí, otorga una explicación parcial de la vida… No acepto tu definición de fe, es decir, en la vida después de la muerte… Tu fe se basa en tu futuro y el de otros individuos; la mía, en mi futuro y en el de mis sucesores. Me parece que la tuya es más egoísta… Refiriéndome a la pregunta de un Creador. ¿Creador de qué? No veo razón para creer que el creador del protoplasma o de la materia primigenia tenga alguna razón para sentir interés por nuestra insignificante raza en un pequeño rincón del universo.”</p>
<p>A los 9 años Rosalind comienza su formación académica en la Escuela Lindores para señoritas en Sussex, y dos años más tarde se traslada a la Escuela St. Paul’s, donde destacará como una alumna aventajada en todas las materias, y especialmente en la práctica de deportes, así como en sus estudios de alemán, francés y latín, siendo la primera en su clase y haciéndose acreedora de varios premios académicos. Y tan calificado fue su desempeño, que a la edad de los 18 años obtiene la beca universitaria School Leaving Exhibition, que le otorgaría 30 libras anuales durante tres años, dinero que por petición de su padre acabó donando para la asistencia de estudiantes refugiados de la Segunda Guerra Mundial.</p>
<p>Viajera de toda la vida, en 1938 viaja a Francia y queda prendida de una cultura y un estilo de vida, y así como de su lengua, considerando el modo de vida francés “muy superior al estilo” inglés, refiriéndose a estos como a seres a quienes consideraba que “poseían caras ausentes y estúpidas y una complacencia infantil.”</p>
<p>En 1939, a comienzos de la guerra, la familia tendrá dificultades para abandonar Noruega y regresar a Inglaterra, y dos años después la precoz estudiante ya se habría graduado en Ciencias Naturales en el Newnham College de Cambridge, a lo que continuó un doctorado en Química Física en la Universidad de Cambridge, obteniendo un reconocimiento de honor por haber logrado la segunda mejor calificación en el examen final, y pese a lo cual su título académico sólo sería conferido hacia 1947, cuando entonces Cambridge comenzó a otorgar títulos retroactivos de licenciatura y maestría a las mujeres.</p>
<p>Sus títulos y distinciones honoríficos como estudiante la llevaron a ganar un puesto en el laboratorio de investigación de fisioquímica de la universidad, donde trabajó de la mano y supervisión de quien fuera su mentor, Ronald George Wreyford Norrish, quien para 1967 ganaría el Premio Nobel de Química, y con quien no sostuvo las mejores relaciones. Franklin se refirió a Norrish como a un tipo “bebedor” y “prepotente” y al que llegó inclusive a despreciar. Por fortuna para 1942 le ofrecen trabajar como asistente en la Asociación Británica para la Investigación del Uso del Carbón (BCURA), y cuyo trabajo le permitiría en 1945 obtener su doctorado en Cambridge con la tesis: <em>La fisioquímica de coloides orgánicos sólidos con referencia especial al carbón</em><em>. </em>Rosalind auscultó en la porosidad del carbón, descubriendo un fino espacio permeable, aportando respecto a la clasificación de los carbones y permitiendo ponderar con exactitud su idoneidad para el uso de combustibles.</p>
<p>Otra de sus aventuras como viajera la llevó a los Alpes franceses, donde caería por un precipicio y que por poco le cuesta la vida, y pese a lo cual insistía en el embelesamiento que le causaba el territorio francés, y así se lo manifestó a su madre por esos días a través de una misiva: “Estoy segura de que podría merodear felizmente en Francia por siempre. Amo la gente, el país y la comida.”</p>
<p>Sería por ese amor a Francia que para 1947 acepta trabajar en París como <em>chercheur </em>(investigadora), al lado de Jacques Mering en el Laboratoire Central des Services Chimiques de l’Etat, y con quien desarrollará todo tipo de nuevas teorías respecto a la cristalografía, que es la ciencia encargada de estudiar las estructuras cristalinas adoptadas por minerales y otros compuestos y materiales orgánicos cuando se presentan las condiciones óptimas. Por medio de rayos X, Mering había estudiado durante años miles de cristales, pero sería Franklin quien pusiera la lupa sobre el carbón, y en particular respecto a los cambios en la disposición de los átomos cuando se convierten en grafito. Sus descubrimientos serían publicados en distintos artículos, constituyendo la base del campo de la física y la química del carbón.</p>
<p>En 1950 es merecedora de la beca Turner and Newall, la cual ofrece un puesto como asociada de investigación en la Unidad de Biofísica del Consejo de Investigación Médica (CIM) en el King’s College de Londres, dirigido por John Randall, y en donde descubriría las propiedades primordiales del ADN (Ácido Desoxirribonucleico), dando pie a una lectura detallada de su estructura de doble hélice. Para identificar estas formas la científica se valió de una microcámara y un tubo de enfoque fino que ella misma refinó y ajustó, y por medio de la difracción de rayos X sería como conseguiría captar las más detalladas imágenes de dicha molécula.</p>
<p>En el King’s College trabajaban apenas un puñado reducido de mujeres, a las que incluso se les destinaba el espacio del vestíbulo para las horas de almuerzo, mientras que los caballeros disponían de un comedor amplio. En una carta enviada a un amigo Rosalind hace una triste alusión, resaltando el trabajo de una de sus colegas, e insistiendo en que era “muy buena, pero era mujer.” No estaba criticando sin duda su género sino más bien sus posibilidades para abrirse camino en el campo científico. Y es que esta sería la historia que Rosalind Franklin tendría que vivir, cuando sus descubrimientos interpelaban y contradecían el trabajo y las supuestas conclusiones que otros investigadores habían dado como por verídicas. Su manera sustanciosa de expresarse y la forma determinada como solía encarar a las personas consiguieron intimidar a más de un científico y hasta el punto de ganarse su enemistad. Es así como Franklin tendría que pelear insistentemente por dar validez a sus descubrimientos, y aunque esto significara desmontar los antiguos modelos propuestos por un hombre. “Es muy bonito, pero, ¿cómo van a comprobarlo?”, increpó en su momento a sus compañeros de laboratorio, arguyendo que sus supuestos descubrimientos no habían sido corroborados con la rigurosidad de sus propios trabajos, y que contrariaban las antiguas posturas.</p>
<p>El resultado y las conclusiones de sus trabajos serían publicados en varias revistas científicas, y en especial la revista <em>Nature, </em>donde algunos de sus colegas acabarían dándole la razón a Franklin, ya que estos descubrimientos de Franklin les servirían a ellos mismos para acabar de dar forma y finiquitar los estudios relacionados con la estructura del ADN, llegando a ganar incluso el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1962. James Watson, Francis Crick y Maurice Wilkins fueron condecorados con dicha distinción, y aunque para aquel momento ya Rosalind Franklin hubiera fallecido, al mundo le queda el sinsabor de que no hubiera sido incluida entre los ganadores y ni siquiera hubiera tenido su merecido reconocimiento póstumo. Años más tarde el Premio Nobel habilitaría la posibilidad de ser otorgado a personas difuntas.</p>
<p>Sin embargo, hoy Rosalind Franklin es reconocida por haber dado a conocer la “Fotografía 51”, una imagen de difracción de rayos X del ADN con su estructura de doble hélice, y que más adelante el propio Crick aceptaría como una clave para sus estudios posteriores, y que años después sería confirmado por Watson, dándole de esta manera un justo reconocimiento en las investigaciones que les valdría el haber ganado el Premio Nobel.</p>
<p>Luego de dos años trabajando en los laboratorios del King’s College, en 1953, y no consiguiendo adaptarse al equipo, y en especial a su director John Randall, Franklin logra ser reclutada como investigadora y científica sénior por John Desmond Bernal, director del Departamento de Física del laboratorio de Birkbeck College, quien destacó las imágenes tomadas por Franklin como “las más hermosas que se han tomado alguna vez de una sustancia.” John Desmond Bernal era conocido por brindar oportunidades a las mujeres dentro de sus instalaciones, y fue por esto que Franklin consiguió desplegar con libertad sus conocimientos en cristalografía y publicar varios artículos en los que daría a conocer sus descubrimientos. Pasar del King’s College para trabajar en estos laboratorios fue según ella como “mudarse de un palacio a los barrios bajos… pero más agradable al mismo tiempo.”</p>
<p>Financiada por el Consejo de Investigación de Agricultura, Franklin se dedicó a investigar sobre las estructuras moleculares de los virus, y en especial del mosaico de la polio y del tabaco (TMV). Por aquel entonces Aaron Klug era un recién doctorado que trabajó de la mano de Franklin, y que dando continuidad a estas investigaciones sería galardonado en 1982 con el Premio Nobel de Química, “por su desarrollo de la microscopía cristalográfica de electrones y su elucidación estructural de complejos ácido nucleico-proteína biológicamente importantes.” Franklin ya habría muerto décadas atrás, pero no cabe duda de que en esta ocasión también hubiera merecido compartir el codiciado premio.</p>
<p>Rosalind continúa desafiando conceptos científicos prestablecidos a través de la publicación de artículos en distintas revistas científicas, y en donde conseguía demostrar con veracidad cada uno de sus postulados, y es así como en 1956 publicará seis artículos y otros seis más al año siguiente. Para ese año de 1957 sus descubrimientos respecto al virus de la polio consiguen un financiamiento por parte del Servicio Público de Salud y del Instituto Nacional de Salud, en los Estados Unidos, logrando avanzar en las investigaciones respecto al virus.</p>
<p>Su beca de investigación expira pero se le concede una extensión por un año, solicitando una nueva beca que le fue concedida en 1958, y que incluía una asistencia económica de 10.000 libras anuales durante tres años.</p>
<p>Se dice que Rosalind era de temperamento fuerte, y es que de cualquier otra forma no hubiera sido posible abrirse paso entre el patriarcado. No le gustaba el apodo que le tenían en el laboratorio, y así como con todo lo demás que pensaba, no tuvo reparos para recalcar cómo quería ser llamada cuando se lo consultaron: “Me temo que Rosalind… No ‘Rosy’.” En asuntos políticos no calló la boca para denostar a Winston Churchill en su aspecto bélico y así también para elogiarlo respecto al valor de sus discursos.</p>
<p>No se le conoció una pareja, y apenas expresó haber sentido un cariño particular por alguno de sus asistentes, a quien consideraba como un buen partido, y de quien confiesa pudo haberse enamorado, y hasta llegar a establecer una familia. También parece haber estado interesada en su mentor francés, Jacques Mering, quien se encontraba casado, y el cual confesó no ser indiferente y haberse dejado seducir por la “inteligencia y belleza” de Franklin. Sin embargo la vida de Franklin no sería la de una mujer de hogar, y sus esfuerzos estarían dedicados a consagrarse en sus estudios e investigaciones y en dar con nuevos descubrimientos que pudieran significar un aporte para toda la humanidad.</p>
<p>Para mediados de la década de los años cincuenta se le descubrió un tumor en el abdomen y tuvo que convalecer hospitalizada en New York durante un largo período, luego de lo cual regresaría a su trabajo, y para 1958 fue nombrada como Asociada de Investigación Biofísica, la cual le encomendaría la tarea de presentar sus recientes descubrimientos respecto a la estructura del virus del mosaico del tabaco (TMV), en el marco del primer evento internacional científico que fuera celebrado luego de acabada la Segunda Guerra Mundial, el Expo 58, en Bruselas, y que tendría su lugar en el Pabellón Internacional de Ciencia.</p>
<p>Franklin pretendía representar un modelo a escala de la estructura del virus, que contaba con cinco pies de altura y que estaba compuesto por pelotas de ping-pong entrelazadas con agarraderas plásticas de manubrios de bicicleta. Pero justamente un día antes de inaugurarse la feria Rosalind Franklin moriría en Chelsea debido a un cáncer de ovario. También se le había diagnosticado carcinomatosis secundaria y una bronconeumonía que finalmente acabaría ocasionándole la muerte. Escrito en hebreo, en su epitafio se lee: “Científica. Su investigación y sus descubrimientos en materia de virus quedan como un beneficio para la humanidad.” Varios miembros de su familia y algunos de sus colegas murieron de cáncer, y se especula que esto pueda derivarse como una consecuencia de la continua exposición a los rayos X.</p>
<p>Luego de la muerte de quien hubiera encontrado “el secreto de la vida”, como lo expresó algún investigador, Rosalind Franklin recibiría un sinfín de reconocimientos y honores póstumos. En 1982 fue nombrada como Miembro Honorario Nacional por la Iota Sigma Pi. Son varios los laboratorios, edificios, escuelas, bibliotecas, y todo tipo de fundaciones que conceden becas y premios en su nombre, como es el caso de la Sociedad Rosalind Franklin, que desde el 2014 y en sociedad con la Organización de la Industria Biotecnológica otorga el Premio BIO Rosalind Franklin, destinado al apoyo de aquellas mujeres que sobresalen en el campo de la biotecnología industrial y bioprocesos.</p>
<p>La Escuela St. Paul’s, donde estudió de niña, fundó el Centro de Tecnología Rosalind Franklin, y la Real Academia de Química declaró al King’s College de Londres como “Sitio Histórico Nacional de Química”. En la Universidad de Nottingham Trent se llevó a cabo un proyecto millonario que acabó convertido en el prestigioso centro de investigación Rosalind Franklin, y así podemos encontrar su nombre en placas y reseñas que se han colocado en los muros de varios institutos y academias, y que recuerdan los logros de la destacada científica. Su vida y logros ha inspirado películas, obras teatrales, documentales, libros y biografías, e incluso la NASA ha querido recordarla entre los astros, bautizando un asteroide descubierto en 1997 con el nombre de <em>Rosfranklin, </em>y así también <em>Google </em>dedicó en el 2013 uno de sus <em>doodle</em>, en donde contemplamos a Rosalind Franklin reparando la estructura helicoidal del ADN frente a la famosa “Fotografía 51”.</p>
<p>Conocida como “heroína agraviada”, “heroína olvidada”, “dama oscura del ADN”, o la “Sylvia Plath de la biología molecular”, lo cierto es que hoy Rosalind Franklin está cobrando protagonismo y ganándose su justo y merecido lugar en el mundo de los avances científicos, y hoy mejor le corresponde otro de los apelativos con el que es nombrada, el de “icono feminista”.</p>
<p><img fetchpriority="high" decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-89132" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2022/04/257.-ROSALIND-FRANKLIN-234x300.jpg" alt="ROSALIND FRANKLIN" width="234" height="300" /></p>
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        <author>Milanas Baena</author>
                    <category>Ella es la Historia</category>
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        <pubDate>Fri, 05 Jan 2024 08:46:40 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Rosalind Elsie Franklin (1920-1958) “Descubridora del ADN”]]></media:description>
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        <title>Cocinas ocultas: paso a paso para que los restauranteros salgan de la crisis</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/paulab-laboratorio-digital-un-clic-hace-la-diferencia/cocinas-ocultas-paso-paso-los-restauranteros-salgan-la-crisis/</link>
        <description><![CDATA[<p>El boom de las cocinas ocultas está marcando la parada en temas gastronómicos. Estas cocinas no tienen atención al público y están diseñadas para atender pedidos a domicilio. Es un modelo de negocio gastronómico con mucho potencial que tiene un riesgo mucho menor que un restaurante tradicional, pues es más escalable y con puntos de [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_77722" aria-describedby="caption-attachment-77722" style="width: 1123px" class="wp-caption aligncenter"><img decoding="async" class="size-full wp-image-77722" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/08/cocinas-ocultas.jpeg" alt="Paso a paso para montar una cocina oculta" width="1123" height="1142" /><figcaption id="caption-attachment-77722" class="wp-caption-text">Paso a paso para montar una cocina oculta</figcaption></figure>
<p>El boom de las <strong>cocinas ocultas</strong> está marcando la parada en temas gastronómicos. Estas cocinas no tienen atención al público y están diseñadas para atender <strong>pedidos a domicilio.</strong></p>
<p>Es un modelo de negocio gastronómico con mucho potencial que tiene un riesgo mucho menor que un<strong> restaurante</strong> tradicional, pues es más escalable y con puntos de equilibrio mucho más bajos.</p>
<p>Las<strong> cocinas ocultas</strong> son también llamadas <strong>cocinas digitales</strong> o <strong>restaurantes fantasmas</strong>, que han nacido ante la abultada demanda de <strong>pedidos a domicilio</strong>. La <strong>pandemia</strong> ha acelerado este modelo de negocio, pero es un tema que ya lleva unos dos años en el mercado colombiano; y en <strong>Estados Unidos</strong>, ya es una tendencia que supera los 4 años y que va de la mano con los cambios de consumo porque va amarrado a los pedidos a domicilio por plataforma digital.</p>
<p>Las <strong>cocinas ocultas</strong> llegaron para hacer una categoría gastronómica más en el mundo de los restaurantes. En <strong>Estados Unidos</strong>, por ejemplo, hay marcas que ya tienen su propia línea de cocinas ocultas como parte de su negocio. En <strong>Colombia</strong>, las cocinas ocultas comenzaron a llegar en forma en 2019.</p>
<p>Ante la imposibilidad de abrir <strong>restaurantes</strong> al público por cuenta del <strong>Covid19</strong>, muchos negocios han optado por operar de manera oculta y servir únicamente a<strong> domicilio</strong> con costos más bajos y una operación más práctica y eficiente.</p>
<p>Aunque las<strong> cocinas ocultas</strong> no van a reemplazar el consumo en restaurantes, porque el grueso siempre va a apuntar al disfrute del espacio para comer y construir una grata experiencia gastronómica, lo que viene de ahora en adelante es un incremento en el <strong>consumo de domicilio</strong> por plataforma digital.</p>
<p>La proliferación de las tecnologías ha permitido que el consumo de domicilio, a través de <strong>aplicaciones móviles,</strong> incremente porque a la final lo que la gente también está comprando es tiempo, y minimizar costos de desplazamientos y parqueaderos, por ejemplo, que a veces puede resultar más costoso que la comida como tal.</p>
<h3>Consejos para montar una cocina oculta</h3>
<ol>
<li>No se trata de coger el garaje de la casa, montar equipos, poner la carne y a vender, pues pasará el tiempo y comenzarás a notar que no entran pedidos, dirás que las <strong>plataformas digitales</strong> no funcionan, y empezarás a decir que no vendes como esperabas.</li>
<li>Arma una línea de negocio de<strong> cocinas ocultas</strong> que te permitan operar, por ejemplo, más de una marca, que funcione a la vez con tres o cuatro que se complementen sin complicar la misma cocina en sí. Usando la misma gente, los mismos equipos, gran parte de los mismos insumos y que te permita ser creativo.</li>
<li>Trabaja los costos para que funcione. Hay gente que dice que cuando pone su carta en un plano digital no le funciona porque sus costos son muy altos, pues los márgenes no les dan para las comisiones. Hay quienes alquilan un local y no saben si los costos de esa <strong>cocina oculta</strong> van a funcionar, no saben si el público en la zona es el ideal para su concepto de cocina.</li>
<li>Haz todo lo posible para que tu carta funcione en un ámbito digital dejando ganancias, lo que implica dar un paso atrás y repensar tu carta y tus insumos para que sea <strong>costo eficiente y fácil de operar.</strong></li>
<li>Una<strong> cocina oculta</strong> no es solo para plataformas de terceros como <strong>Rappi</strong>, <strong>Domicilios.com</strong> o <strong>UberEats</strong>, por nombrar algunas, también funciona para plataformas propias, como una página web o una aplicación móvil o <strong>WhatsApp</strong>.</li>
<li>Para empezar, lo ideal es lograr una combinación entre plataformas de terceros y las propias, pues este tipo de plataformas como las antes mencionadas ya tienen un posicionamiento y el número de personas que las descargan es más alto que la cantidad de gente que podría descargar la propia.</li>
<li>Se recomienda tener ambas soluciones, puesto que App’s como <strong>Rappi</strong>, etc, cobran porcentajes muy altos que van entre un 18 y 30 por ciento de comisión. No obstante, si la descartas de tajo estarás cometiendo un error porque gran parte del consumo entra por estas plataformas que ya están completamente posicionadas y ya son referentes en el mercado.</li>
<li>Los <strong>restaurantes de mantel</strong> difícilmente podrán acoplarse a la modalidad de cocinas ocultas, pues este modelo de negocio está más enfocado en el formato <strong>fast casual</strong>, es decir, <strong>restaurantes informales y rápidos</strong>. Sin embargo, existen restaurantes de mantel que sacan una línea paralela para estar a la onda de esta nueva dinámica. Desarrollan una submarca que está muy ligada a sus orígenes, a su esencia, pero que apunta a los <strong>domicilios</strong>, y la trabajan sobre todo en el tema de costos porque los precios y los platos son distintos.</li>
<li>Para incluir tu <strong>cocina oculta</strong> a plataformas de terceros debes presentar todos los documentos al día, rut, etc.<strong> Rappi</strong>, por ejemplo, se demora hasta dos meses en activar el restaurante, las demás aplicaciones pueden tardar entre 15 días y un mes.</li>
<li>Cuando se empieza con las plataformas digitales, el 70 por ciento de los pedidos llegan por las plataformas de terceros y un 30 por ciento por la propia. Para aumentar ese porcentaje, lo aconsejable es hacer un manejo estratégico de las <strong>redes sociales</strong> y activar <strong>pauta digital</strong> para lograr un adecuado <strong>posicionamiento de marca.</strong></li>
</ol>
<p>Apostarle al mundo digital es la clave del éxito, porque la <strong>cocina oculta</strong> está amarrada a la <strong>venta online</strong>. Si para un restaurante es importante tener <strong>posicionamiento en redes sociales</strong>, para una cocina oculta se necesita aún más.</p>
<p>El <strong>Branding </strong>es el mayor activo porque no hay contacto con el cliente. Todo lo que ve el usuario es lo que tú hagas bien digitalmente: una buena fotografía, una carta bien armada, una estrategia en redes. Todo esto es lo que va a marcar la diferencia.</p>
<p>Lo que más conversión tiene hoy en día es <strong>Instagram</strong>, pero no por esto solo te puedes quedar en esa<strong> red social</strong>. Toca también activar <strong>Facebook, Youtube</strong> y hasta <strong>Tik Tok</strong> que son las más importante en el mundo.</p>
<p>Para más información acerca de la implementación de este modelo de negocio puedes consultar a Juan Luis Vera, fundador de PeruMix.</p>
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</ul>
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        <author>Paula Castillo Lenis</author>
                    <category>PauLab Laboratorio Digital / Un clic hace la diferencia</category>
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        <pubDate>Mon, 03 Aug 2020 22:25:28 +0000</pubDate>
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