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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Thu, 16 Apr 2026 23:15:47 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Blogs de feminismo | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Me Too Colombia y el viacrucis patriarcal</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/una-habitacion-digital-propia/me-too-colombia-y-el-viacrucis-patriarcal/</link>
        <description><![CDATA[]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>El Me Too Colombia, propio de esta fase feminista en clave digital del siglo XXI, estalló en todas las redes y, a manera de búmeran, visibilizó casos de denuncia de violencia, abuso sexual, abuso de poder y otras formas de acoso en el mundo del periodismo y en otros escenarios. Esto, sin duda, removió y dio oxígeno —no solo de manera simbólica, sino real— al movimiento dedicado a estas causas nobles, a las mujeres víctimas que se atrevieron a denunciar, hoy y siempre, y a las colectivas dedicadas al litigio violeta, muchas de ellas igualmente perseguidas, estigmatizadas e incluso denunciadas por los victimarios.</p>



<p>Pero también cuestionó, entre otras instituciones, al Estado patriarcal y a su justicia lenta, responsable en parte de la impunidad frente a la infinidad de casos que llegan —o que deberían llegar— a su conocimiento. El #MeTooColombia dejó al descubierto “el pacto de silencio” en torno a esta crueldad normalizada por todos y todas, en donde el Estado y la justicia han quedado en cuestión significativa. Ni hablar del silencio del primer gobierno de izquierda ante tantas denuncias, en el que ha preferido premiar a los denunciados, dejándolos en condiciones privilegiadas para la construcción de estrategias de silenciamiento y violencia sistemática.</p>



<p>Gracias a la lucha de siglos y décadas de las colectivas feministas, se han logrado avances en el mundo y en Colombia en la construcción de un marco jurídico de protección. En el caso colombiano, ese marco parte de la propia Constitución Política, de su bloque de constitucionalidad —con instrumentos como la CEDAW y la Convención de Belém do Pará— y de normas como la Ley 1257 de 2008, gran ley contra todas las formas de violencia de género; la Ley 1542 de 2012; la Ley 1761 de 2015, que tipificó el feminicidio y es conocida como la Ley Rosa Elvira Cely; la Ley 2126 de 2021; la Ley 2365 de 2024; el Código Penal, en su componente violeta; y el Código de Procedimiento Penal. A ello se suman las sentencias violetas de la Corte Constitucional, de las demás altas cortes de cierre, los aportes de la justicia transicional impulsada por la JEP y la lenta transformación de la justicia patriarcal colombiana. Aun así, la impunidad ha seguido siendo la regla.</p>



<p>Todo este ordenamiento jurídico —en muchos casos de carácter punitivo— se ha tenido que implementar ante la prevalencia de una cultura que sigue viendo a las mujeres como propiedad, como subordinadas, como cosas, como objetos y hasta como amenaza. Así lo reflejan las cifras, en donde las mujeres constituyen el 75,6 % de las víctimas de violencias basadas en género (VBG), dato que evidencia la feminización de la crueldad en este ámbito, sin desconocer que otros géneros e identidades sexuales también son susceptibles de estas violencias estructurales e históricas.</p>



<div class="wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-28f84493 wp-block-columns-is-layout-flex">
<div class="wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow" style="flex-basis:100%">
<p><code>El tema de la impunidad en la violencia basada en género hace referencia, entre otras cosas, a que más del 90 % de los delitos contra las mujeres no llega a una condena, y en casos como el acoso sexual la impunidad bordea el 99 %. Pero la impunidad va más allá de la ausencia de fallos condenatorios: también está en el imaginario social que impide a las mujeres creer en el Estado y en sus instituciones; en el temor a denunciar por la estigmatización y las consecuencias que ello conlleva; en la dependencia económica, laboral y social frente a los victimarios; y en la falta —o insuficiencia— de formación de quienes deben protegerlas en comisarías de familia, el ICBF, la fuerza pública, Ministerio de Igualdad y Equidad, Ministerio del Interior, Defensoría del Pueblo, Procuraduría y las instituciones de justicia, entre otras.</code></p>
</div>
</div>



<p>Son estas mismas instituciones las que conocen de primera mano los hechos aberrantes o reciben las denuncias y, por lo tanto, tienen la enorme responsabilidad de recepcionar, acompañar, investigar y administrar justicia en casos de violencia sexual, violencia intrafamiliar, feminicidio, acoso sexual, trata y toda forma de violencia simbólica. Al final, todo se convierte en un viacrucis —como he denominado esta columna— que culmina en la revictimización o crucifixión de las víctimas: una especie de Semana Santa permanente, pero sin resurrección, sin la más mínima esperanza.</p>



<p>Por fortuna —y lo digo así— las estrellas se alinearon en el caso de #MeTooColombia: algunos agresores fueron removidos de escenarios de poder (ya los veremos en otros escenarios, como si nada), se activaron redes de mujeres y mecanismos de protección, y el tema logró visibilidad gracias a voces femeninas influyentes en el mundo de la comunicación, un asunto impensable para mujeres de otras geografías en Colombia. Sin embargo, esto no puede quedarse en la reacción coyuntural. Se requiere ir más allá de comités de investigación —el show mediático que están haciendo las instituciones ante lo que denominan crisis— y avanzar hacia la creación urgente de culturas organizacionales con enfoque de género e interseccionalidad.</p>



<p>En esa línea, resulta relevante el anuncio de la Fiscal General de la Nación sobre la creación de grupos especializados con enfoque de género, la revisión histórica de casos bajo su conocimiento —¿qué pasó?— y la valoración y el seguimiento del derecho fundamental al escrache, identificado por la Corte Constitucional de Colombia como la libertad de expresión que “permite a las víctimas denunciar vulneraciones graves a sus derechos, especialmente en escenarios de impunidad o falta de acceso a la justicia” (Sentencia T-289 de 2021). Un derecho fundamental que, en el contexto colombiano, culmina con la criminalización de las víctimas y de las colectivas, quienes terminan denunciadas por injuria y calumnia por parte de sus agresores. Lo de la Fiscalía llega tarde, pero es mejor tarde que nunca.</p>



<p>Vuelvo entonces a la metáfora de los lentes: no todos los casos los requieren, pero los de VBG, indudablemente, sí. La Corte Constitucional y la Corte Suprema de Justicia han insistido en la necesidad de juzgar con perspectiva de género cuando los casos clamen dichos enfoques. Sin embargo, estos lentes resultan insuficientes si no se articulan con enfoques de interseccionalidad e interculturalidad. No es lo mismo estar en Bogotá que en las diversas geografías del país. Edad, etnia, condición migratoria, identidad sexual, discapacidad, ruralidad, pobreza y subordinación son variables que deben cruzarse para comprender la complejidad de estos casos, muchos de los cuales terminan en el olvido, mientras el viacrucis continúa.</p>



<pre class="wp-block-code"><code>La crueldad histórica contra las mujeres no ha terminado y no promete hacerlo pronto. Hablamos de siglos de sistema patriarcal, pero también de luchas, resistencias y avances —desde distintas geografías y miradas— que nos recuerdan que este proceso no es lineal ni homogéneo. En Abya Yala, por ejemplo, las luchas no solo son por igualdad, sino por comunidad, reconocimiento y vida digna. Allí, el feminismo comunitario también realiza la tarea.</code></pre>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p>El #MeTooColombia, o estallido digital de las mujeres contra la VBG, apenas empieza. Todas las organizaciones e instituciones deben estar revisando, con transparencia y sinceridad, sus estructuras violentas y patriarcales. ¿Qué están haciendo para ponerse a tono con la historia? Y el Estado patriarcal —esa es mucha mole de machismo— no abandonará fácilmente tantos privilegios. El viacrucis no termina, pero la lucha por la dignidad, la equidad y la igualdad tampoco.</p></blockquote></figure>



<p><strong>Nota 1:</strong> Esta columna fue escrita en plena Semana Santa. Que la espiritualidad nos colme de empatía para comprender —y erradicar— tamaña crueldad histórica.</p>



<p><strong>Nota 2</strong>: Un análisis más profundo de este tema se encuentra en el artículo escrito junto con Ana Lucía Caldas: <em>La lucha por la inclusión de la perspectiva de género en la aún justicia patriarcal colombiana. Cuatro casos emblemáticos</em>, el cual se puede consultar a texto abierto en el siguiente enlace:<br><a href="https://www.rivistaianus.it/numero_30_2024/flipbook/html/05/05_Ianus_30_Achury_Caldas_117-148.html">https://www.rivistaianus.it/numero_30_2024/flipbook/html/05/05_Ianus_30_Achury_Caldas_117-148.html</a></p>
</blockquote>
]]></content:encoded>
        <author>Liliana Estupiñán Achury</author>
                    <category>Una habitación digital propia</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127666</guid>
        <pubDate>Sat, 04 Apr 2026 22:23:28 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Me Too Colombia y el viacrucis patriarcal]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Liliana Estupiñán Achury</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Los lentes de LILIANA&amp;#8230;</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/una-habitacion-digital-propia/los-lentes-de-liliana/</link>
        <description><![CDATA[<p>Hemos creado, junto con la periodista y politóloga Paula Alejandra Ricaurte, un espacio virtual titulado Los lentes de Liliana. Hemos traído a este escenario una figura que suelo utilizar en mis clases sobre constitucionalismo, género, feminismo, territorio, descentralización, pluralismo y muchos otros temas. Seguramente quienes han escuchado mis charlas y clases la recordarán bien. Los [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
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<a class="twitter-timeline" data-width="500" data-height="750" data-dnt="true" href="https://twitter.com/LiliEstupinanAc?ref_src=twsrc%5Etfw">Tweets by LiliEstupinanAc</a><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
</div></figure>



<p>Hemos creado, junto con la periodista y politóloga Paula Alejandra Ricaurte, un espacio virtual titulado <em>Los lentes de Liliana</em>. Hemos traído a este escenario una figura que suelo utilizar en mis clases sobre constitucionalismo, género, feminismo, territorio, descentralización, pluralismo y muchos otros temas. Seguramente quienes han escuchado mis charlas y clases la recordarán bien.</p>



<p class="has-text-align-right"><strong>Los lentes de Liliana hacen referencia a esos diversos colores con los que suelo leer la realidad: azules para la construcción de paz; verdes para la naturaleza; wiphala para la interculturalidad y el pluralismo; violetas o rosados para el feminismo y los enfoques de género; naranjas para el territorio; y también múltiples matices de gris, porque nada es completamente blanco o negro en la complejidad social y del derecho.</strong></p>



<p>En fin, son múltiples lentes que permiten acercarse al mundo con empatía y compasión, sin dejar de lado el prisma de la literatura, el cine, el teatro y el arte, que también estarán siempre presentes.</p>



<p>No será un espacio acartonado, ojalá que no. Será, más bien, un espacio pedagógico, abierto al diálogo, al intercambio de voces y saberes, a la presencia de invitadas e invitados, a la lectura de columnas y, sobre todo, a la generosidad necesaria para aprender y caminar juntas y juntos.</p>



<p>Link en Instagram: https://www.instagram.com/lilianaestupinana?igsh=MWtnMTFyZDh2cnJhbg%3D%3D&amp;utm_source=qr</p>



<p></p>



<p></p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Liliana Estupiñán Achury</author>
                    <category>Una habitación digital propia</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127615</guid>
        <pubDate>Wed, 01 Apr 2026 22:10:51 +0000</pubDate>
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        <title>Mas Allá de Paloma y Cepeda</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/putamente-libre-feminismo-artesanal/voto-coyuntural-la-victoria-de-la-democracia-participativa-y-la-soberania-del-criterio/</link>
        <description><![CDATA[<p>Democracia o Tiranía: El Dilema del Centro Político<br />
La llegada de liderazgos como el de Jennifer Pedraza es un respiro de higiene institucional, pero la política no es un ejercicio de idolatría. Mi voto es una apuesta por la coherencia frente a la &#8220;desdemocratización&#8221; que amenaza nuestras instituciones. Como educomunicadora, sostengo que el activismo no puede ser moneda de cambio del poder ni una estrategia de validación para los mismos de siempre.</p>
<p>Hoy, el centro político se encuentra en una encrucijada crítica. La incapacidad de sus liderazgos para conciliar disimilitudes internas ha dejado una fragmentación que daña profundamente la coyuntura nacional. Ante esta dispersión, el voto debe dejar de ser un acto simbólico para convertirse en pragmatismo ético: es preferible defender una democracia imperfecta que facilitar el camino hacia una tiranía moderna.</p>
<p>Habitar el mundo como una mujer soberana implica proteger la arquitectura constitucional por encima de los personalismos. Si el Congreso se inclina hacia un extremo, el equilibrio exige una presidencia que garantice la independencia institucional. En esta primera vuelta, la apuesta por la moderación es la única salvaguarda para que todas las personas conservemos, por encima de todo, el derecho fundamental a disentir.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Así estoy viendo el panorama</p>



<p class="has-contrast-color has-luminous-vivid-orange-background-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-d786512ce7eef29aea377001065044e1">Jennifer Pedraza: la fuerza de una trayectoria de lucha</p>



<p>Empiezo celebrando una victoria que constituye un acto de higiene institucional y un respiro para la salud de nuestras instituciones: la llegada de Jennifer Pedraza al Senado. Mi voto por ella, del cual fui orgullosa divulgadora en mis espacios de construcción —humildes, jamás modestos—, no es un hecho menor. Estamos hablando de una mujer que, antes de cumplir 40 años, ya es senadora, tras una vida entera dedicada al activismo desde los 14 años. Su carrera ha sido coherente, valiente y situada. Conquistar la única curul de izquierda que se mantiene firme fuera del petrismo es una hazaña histórica que marca un precedente para la izquierda que no se vende. Quitarles esas sillas a la vieja guardia de los conservadurismos abstractos y a los corruptos de siempre es una ganancia directa para las ciudadanías. Esta victoria me llena de alegría y orgullo, pues representa la apuesta por liderazgos que, desde la juventud y la técnica, disputan el poder con manos limpias; un fenómeno que me recuerda a <strong>Hannah Arendt</strong>, quien en su obra <em>La condición humana</em> sostiene que la acción política es el espacio donde los individuos se revelan en su singularidad. Desde esa mirada académica, confirmo que lo de Jennifer es un renacimiento de la acción política genuina frente a la burocracia deshumanizante que tanto nos ha costado erradicar.</p>



<h3 class="wp-block-heading has-background" style="background-color:#c25f19">2. El voto no es discipular: la tensión por el trabajo sexual</h3>



<p>Es fundamental aclarar que mi apoyo a Jennifer es un voto coyuntural que reconoce tensiones inevitables, pues la política no es un ejercicio de idolatría, sino de confrontación honesta. Nunca seré una feminista abolicionista; es una postura que he sustentado por casi dos décadas y que me llevará, seguramente, a dar debates profundos con ella. Como alguien que honra la memoria y el legado de <strong>Maya Angelou</strong>, me sumo a su voz y a su historia de vida. Angelou fue una mujer que habitó la experiencia del trabajo sexual en su juventud y la reconoció con una honestidad brutal, negándose a ser definida por el estigma. Su legado es un recordatorio de que la dignidad humana es innegociable. Me inspira profundamente su convicción de que &#8220;hacemos lo que podemos con lo que sabemos, y cuando sabemos más, lo hacemos mejor&#8221;. Desde esta ética, entiendo que la reglamentación del trabajo sexual no es un capricho, es una justicia histórica necesaria; el activismo que transforma debe mirar la realidad de frente, sin la venda del prejuicio que tanto daño ha causado a las mujeres que, como Angelou, supieron sobrevivir y elevarse por encima de la mirada que intentaba silenciarlas.</p>



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">3. La ética del activismo frente al poder</h3>



<p>En primera  vuelta voy con Fajardo .No tengo reparo en decirlo: mi distancia con Iván Cepeda es total. Su ambigüedad frente a la tiranía de Maduro —esa puesta en escena de &#8220;comillas&#8221; con los dedos al hablar de dictadura—, su apertura a una Constituyente y el respaldo de grupos alzados en armas al modelo de gobierno, comprometen la paz real. En este escenario, mi voto coyuntural busca elegir el menor mal posible para el próximo periodo presidencial de cuatro años. La disputa es entre una democracia participativa imperfecta versus la posibilidad de una tiranía, donde los activismos terminan siendo moneda de cambio para las &#8220;jugaditas&#8221; dentro del poder. El petrismo ha instrumentalizado las causas sociales, y esto es más evidente que nunca. Defiendo que los activismos deben ser multipartidistas y transversales; no pueden ser una moneda de cambio, pues son el ADN de nuestras luchas. El activismo que transforma es el que llega al poder para servir. Mi postura dialoga con <strong>Chantal Mouffe</strong>, politóloga belga que propone el &#8220;pluralismo agonístico&#8221;, concepto que explica cómo la democracia sana debe permitir el conflicto genuino entre adversarios, evitando que los partidos coopten las causas sociales para convertirlas en mercancía electoral; por eso insisto en que el activismo no puede ser una simple estrategia de validación de los mismos de siempre.</p>



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">4. Dictaduras modernas y la urgencia de la cívica</h3>



<p>En Colombia, nuestra educación cívica es deficiente; olvidamos en el cansancio del diario vivir que nuestra democracia se sostiene sobre el equilibrio de los cuatro poderes fundamentales. Las dictaduras modernas ya no nacen de guerras, sino de estrategias de manipulación que se apalancan en la legalidad para cooptar instituciones desde el Congreso, tal como vimos en Venezuela. Un presidente de la misma línea que la mayoría del Congreso puede hacer lo que quiera, mientras una presidenta —por extrema que sea— no podrá imponerse ante un Legislativo contrario. Mi postura es pragmática: quiero un país en democracia, donde podamos construir escuelas cívicas —lejos del adoctrinamiento— y vivir sin miedo. En primera vuelta, mi apuesta es Sergio Fajardo, quien representa mis valores; suplico al universo el milagro de su elección. En segunda vuelta, no votaré por quien respalde el modelo actual. Mi reflexión se apoya en <strong>Boaventura de Sousa Santos</strong>, sociólogo que analiza las democracias en crisis desde el Sur Global; él nos recuerda que el peligro inminente es la &#8220;desdemocratización&#8221; que ocurre cuando las instituciones pierden su independencia. Nos toca ser coyunturales; mientras los extremos se culpan, nos falta una fuerza política sobria, intelectualmente capaz de reconocer lo bueno de sus contrarios y lo malo de sus semejantes.</p>



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">5. Habitar el mundo como una mujer putamente libre</h3>



<p>Finalmente, hablo amparada en los artículos 18, 19 y 20 de nuestra Constitución. Siguiendo a <strong>Rita Segato</strong>, antropóloga fundamental que nos invita a un feminismo &#8220;de territorio&#8221; y no de escritorio, entiendo que mi mayor objetivo en la vida es ser una mujer putamente libre, y mi mayor deseo para todas las mujeres, enfáticamente en Colombia, es que podamos vivir así. Segato explica que el poder patriarcal se sostiene en la capacidad de controlar los cuerpos y los proyectos de vida; por eso, el feminismo debe ser un pensamiento que libera al territorio del miedo. Defiendo la democracia coyunturalmente. Estoy convencida de que si el Congreso es mayoritariamente petrista, lo lógico para el equilibrio es que la presidencia no lo sea. Es difícil y tensionante escoger entre un hombre de izquierda y una mujer de derecha; la realidad es que el riesgo de perder los derechos por una deriva autoritaria es un precio que no podemos pagar. Ante este panorama, les pregunto: ¿estamos dispuestas y dispuestos a proteger la arquitectura de nuestra democracia, o dejaremos que la idolatría política nos ciegue hasta perder el derecho a disentir?</p>



<h2 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">El centro Colombiano </h2>



<p><strong> Nos repiten en los extremos una y otra vez  &#8221; el centro no existe&#8221; ¿Si no existimos porque nos  &#8220;dan lora&#8221; por el voto?</strong> El ejercicio del sufragio en el actual panorama político trasciende la mera simpatía partidista para convertirse en un acto de defensa institucional y soberanía popular. Al analizar la dispersión de las fuerzas de centro, resulta evidente que la incapacidad de figuras como <strong>Sergio Fajardo</strong> y <strong>Claudia López</strong> para consolidar una coalición robusta generó una fragmentación que afecta la coyuntura nacional. No obstante, la participación activa en primera vuelta por opciones que representen la moderación —como la candidatura de <strong>Fajardo</strong>— sostiene la promesa de una democracia plural. Este compromiso se fundamenta en el <strong>Artículo 3 de la Constitución Política de Colombia</strong>, el cual establece que la soberanía reside exclusivamente en el pueblo; por tanto, el voto no es un símbolo vacío, sino la herramienta jurídica para evitar el ascenso de modelos de gobierno con tintes autoritarios o simpatías hacia regímenes dictatoriales.</p>



<p>La decisión de quienes integran el centro político, ante la posibilidad de un escenario de segunda vuelta, debe orientarse hacia un pragmatismo ético que priorice la estabilidad del Estado social de derecho sobre las imposiciones morales de los extremos. Siguiendo el <strong>Artículo 40 constitucional</strong>, la participación política constituye el núcleo de la democracia y exige elegir alternativas que, aunque se consideren imperfectas, aseguren la continuidad del trabajo social y la inclusión simbólica. En conclusión, votar a conciencia significa rechazar las narrativas que validan figuras vinculadas a ideologías totalitarias, como las representadas por <strong>Iván Cepeda</strong> en su afinidad con modelos externos, para proteger la esencia de la participación ciudadana y la libertad de pensamiento en todas las personas.</p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mar Candela</author>
                    <category>Putamente libre - Feminismo Artesanal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126810</guid>
        <pubDate>Sun, 15 Mar 2026 04:45:12 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Mas Allá de Paloma y Cepeda]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mar Candela</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Feminismos amenazados y atacados inspiran la obra de Carolina Convers</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/liarte-dialogo-sobre-arte/feminismos-amenazados-y-atacados-inspiran-la-obra-de-carolina-convers/</link>
        <description><![CDATA[<p>“Delirios en el horizonte” se llama la exposición de Carolina Convers que hasta el 4 de julio se puede ver en la galería Beatriz Esguerra Arte de Bogotá. Obras de gran formato elaboradas con la técnica de acrílico, óleo y resina conforman esta muestra que continúa el proceso investigativo relacionado con la violencia histórica que [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>“<strong>Delirios en el horizonte</strong>” se llama la exposición de <strong>Carolina Convers</strong> que hasta el 4 de julio se puede ver en la galería <strong>Beatriz Esguerra Art</strong>e de Bogotá.</p>



<p>Obras de gran formato elaboradas con la técnica de acrílico, óleo y resina conforman esta muestra que continúa el proceso investigativo relacionado con la violencia histórica que se ha ejercido contra las mujeres, y que <strong>Carolina Convers </strong>ha materializado en las series “Deshaciendo patrones” y “Al borde del feminicidio”.</p>



<p>Ahora, en “<strong>Delirios en el horizonte</strong>” reflexiona sobre las amenazas y los ataques que la derecha ejerce sobre las <strong>mujeres</strong>.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="Exposición de Carolina Convers: Delirios en el Horizonte" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/Ao47kKkk9eA?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>Como es característico en la obra de <strong>Carolina Convers</strong>, las figuras están suspendidas entre dos planos de pigmentos que aluden a un horizonte, a unos paisajes en las que sobresalen partes de figuras femeninas, medias cabezas, manos y brazos… como si estuvieran suspendidos.</p>



<p>En otras obras, las figuras se ven como levitando en geometrías abstractas.</p>



<p>En palabras del historiador de arte <strong>Christian Padilla</strong>, estos recortes en las figuras con conceptuales porque siguen esperando el cambio, los derechos, la equidad y el progreso…. Así que “Delirios en el horizonte” presenta el futuro prometido como un delirio.</p>



<p><a href="mailto:liartedialogosobrearte@gmail.com">liartedialogosobrearte@gmail.com</a> &#8211; @LiarteconArte</p>
]]></content:encoded>
        <author>Lilian Contreras Fajardo</author>
                    <category>Liarte: diálogo sobre arte</category>
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        <pubDate>Wed, 11 Jun 2025 21:08:29 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Feminismos amenazados y atacados inspiran la obra de Carolina Convers]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Lilian Contreras Fajardo</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>María Emilia Gouffray y Diana Uribe: La pluma en disputa.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/putamente-libre-feminismo-artesanal/maria-emilia-gouffray-y-diana-uribe-la-pluma-en-disputa/</link>
        <description><![CDATA[<p>Los derechos morales son la esencia de la protección a la autoría. En Colombia, están protegidos por la Ley 23 de 1982, que dice que el autor tiene derecho a:</p>
<p>Ser reconocido como autor.</p>
<p>Oponerse a toda deformación o modificación de su obra.</p>
<p>Exigir el respeto a la integridad de su creación.</p>
<p>Estos derechos son irrenunciables, intransferibles y perpetuos. </p>
<p>Eso significa que ni siquiera un contrato puede anularlos. </p>
<p>Para que se entienda por qué son importantes, pensemos en este ejemplo: imaginen que un autor escribe una obra por encargo para niños y luego, sin su permiso, la editorial la convierte en pornografía infantil.</p>
<p> Eso sería una violación clarísima de derechos morales, porque atenta contra la integridad de la obra y la reputación del autor. </p>
<p>&#8220;No estoy diciendo que eso haya pasado aquí, el principio es el mismo: nadie puede modificar tu obra sin tu autorización y mucho menos hacerlo en tu nombre.&#8221; Busco que se diga la verdad. Que se reconozca la autoría real. Que se respete la integridad del trabajo de quienes escribimos. Porque esto no me pasó solo a mí: esto es algo que le pasa todos los días a muchas personas, especialmente a mujeres jóvenes, cuando entran a espacios dominados por figuras con poder simbólico. Yo no iba a ser una cómplice más. Va en contra de mi naturaleza, de mis principios más profundos. Si este caso sirve para abrir una conversación nacional sobre derechos de autor, me doy por satisfecha.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p><strong>Mujeres a través de la historia</strong></p>



<p>Como escribidora valoro que lean  todo el cuento es un ensayo de opinión acompañado con una entrevista . Reflexiones desordenadas 3.535 palabras, 19 minutos de tiempo de lectura. </p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="576" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223358/Maria-Emilia-1-1024x576.jpg" alt="Defensora de los derechos morales intelectuales" class="wp-image-115844" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223358/Maria-Emilia-1-1024x576.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223358/Maria-Emilia-1-300x169.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223358/Maria-Emilia-1-768x432.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223358/Maria-Emilia-1-1536x864.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223358/Maria-Emilia-1.jpg 1600w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<ul class="wp-block-list">
<li class="has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-d80b097f8609949df3f800083eeeacb4"><strong>Vanessa Gómez Pereira : La huella digital más allá de la ley formal</strong></li>
</ul>



<p>Permítanme, con una licencia un tanto peculiar, iniciar estas reflexiones refiriéndome a quien escribe en una tercera persona momentánea, una pequeña descortesía que pronto se disolverá en la inmediatez del &#8220;yo&#8221;.</p>



<p> Sepan, pues, que Mar Candela, la autora de estas líneas, se aventura a presentarles un panorama de perfiles profesionales antes de sumergirse en sus propias opiniones y reflexiones, que, advertimos de antemano, podrían danzar con cierta libertad en su orden. </p>



<p>Dicho esto, y una vez hecha esta singular presentación, prosigamos con la seriedad que el tema amerita.</p>



<p>Para comprender la profundidad de estas reflexiones y la importancia de dirigir nuestra atención a estas figuras desde nuestras propias perspectivas, es fundamental reconocer la trayectoria profesional y la envergadura del trabajo de estas mujeres.</p>



<p>Producto de un barrido básico en internet y herramientas de inteligencia artificial de uso común, presento la siguiente información sobre sus perfiles. En caso de que alguna considere que me he equivocado con la información proporcionada sobre su recorrido profesional, ofrezco mis sinceras disculpas y me dispongo a rectificar cualquier error con la información más detallada y verificada a la que me permitan acceder, más allá de estas fuentes introductorias.</p>



<p class="has-background" style="background-color:#758ca1"><strong>Diana Uribe Forero: Filósofa e historiadora, con una reconocida trayectoria como divulgadora de la historia a través de diversos medios. </strong>Es especialmente conocida por sus podcasts y programas de radio donde narra la historia de una manera accesible y envolvente, construyendo una audiencia fiel a lo largo de más de 25 años. Su habilidad para conectar eventos históricos con el presente la ha convertido en una voz influyente en la opinión pública colombiana y latinoamericana.</p>



<p class="has-cyan-bluish-gray-background-color has-background"><strong>Vanessa Gómez Pereira: Socióloga con una sólida formación académica que incluye una Maestría en Estudios de Género y un Doctorado en Ciencia Política de la Universidad Nacional de Colombia.</strong> Además, realizó estudios de Doctorado en Estudios Latinoamericanos en la Freie Universität Berlin, Alemania, entre 2014 y 2019. Su labor se ha extendido a la docencia universitaria, la investigación y la publicación de obras significativas como “Un Feminismo Artesanal: vida y obra de Magdalena León Gómez”. Su trabajo se centra en temas de feminismo, género y la academia, aportando análisis críticos y perspectivas desde la sociología.</p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized"><img decoding="async" width="1024" height="768" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223952/1672250020749-1-1024x768.jpg" alt="" class="wp-image-115847" style="width:27px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223952/1672250020749-1-1024x768.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223952/1672250020749-1-300x225.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223952/1672250020749-1-768x576.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223952/1672250020749-1-1536x1152.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223952/1672250020749-1.jpg 1600w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="768" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223718/mARIA-eMILIA-2-1-768x1024.jpg" alt="La pluma en disputa Diana  Uribe y  el bonche " class="wp-image-115846" style="width:297px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223718/mARIA-eMILIA-2-1-768x1024.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223718/mARIA-eMILIA-2-1-225x300.jpg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223718/mARIA-eMILIA-2-1-1152x1536.jpg 1152w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223718/mARIA-eMILIA-2-1.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>



<p class="has-cyan-bluish-gray-background-color has-background"><strong>María Emilia Gouffray, alias “La Nerda”: Escritora, Historiadora y Politóloga. Fundadora y Directora de la Fundación Nerds de la Historia. Coautora del Libro “Mujeres a través de la Historia” (2025) con Diana Uribe e Investigadora del libro “Revoluciones” (2020) de Diana Uribe.</strong></p>



<p class="has-cyan-bluish-gray-background-color has-background"> Este mismo año María Emilia publicará su libro de Historia de América Latina con la Editorial Planeta. Cocreadora del podcast “Por qué somos así” con la periodista María Paulina Baena (La Puya), uno de los TOP 100 podcasts de Colombia. Maestra en Políticas Públicas de la Universidad de Oxford, donde estudió como Becaria Chevening (2023). Alcanzó los primeros puestos del ranking en su doble titulación en Ciencia Política e Historia en la Universidad de los Andes. Paralelamente, se ha destacado por su activismo y su carrera en política feminista. Ha trabajado en la implementación de políticas que promueven la garantía de los derechos de las mujeres y la reducción de las brechas de género en Colombia (MinComercio, SDMujer, Procuraduría Delegada para el Seguimiento del Acuerdo de Paz). Ha velado por los derechos de las mujeres víctimas del conflicto armado, excombatientes, lideresas y defensoras de derechos humanos.</p>



<p class="has-cyan-bluish-gray-background-color has-background"><strong>Y en este entramado de voces, se alza la de Mar Candela, una comunicadora y periodista en formación, cuya vocación por narrar y analizar la realidad se forjó mucho antes de su inmersión formal en la academia a los 40 años.</strong> Su trayectoria, aunque profesionalmente más reciente en el ámbito académico tradicional en comparación con las otras destacadas profesionales, no disminuye  su mirada y compromiso con la justicia intelectual y la visibilización de las experiencias desde las bases. Con una experiencia de más de una década en periodismo ciudadano y de opinión, Mar Candela ha tejido historias y provocado reflexiones desde las entrañas de la sociedad. Su camino, ahora enriquecido por la rigurosidad de sus estudios como maestrante en Interculturalidad y Educación con énfasis en inclusión, además de su formación en comunicación y periodismo, le permite aportar una perspectiva única variopinta. Como escribidora, término que elige desde su lugar de disléxica ,  habitado la disgrafia entre otras realidades , en sus procesos de metacognición, Mar Candela se sitúa, con humildad sin embargo con firmeza, como la voz empírica en este diálogo. Mar Candela es activista por los derechos hace 25 años. </p>



<h2 class="wp-block-heading">Vanessa Gómez Pereira y Diana Uribe, mujeres cumbre en la academia y el feminismo</h2>



<p> ¿Qué las une? El libro &#8220;Mujeres a través de la historia&#8221; y &#8220;Un Feminismo Artesanal: vida y obra de Magdalena León Gómez&#8221;, ¿Qué coordenadas temáticas las alinean hoy en mis reflexiones y opiniones? María Emilia Gouffray y yo, Mar Candela, ¿Qué espejos reflejan entre sí? <strong>Es la búsqueda de puntos en común la ausencia de puntos en común más bien.</strong></p>



<p>Sin embargo, al observar con detenimiento, emerge un nexo innegable: el tejido del reproche. </p>



<p>Vanessa Gómez Pereira, socióloga con Maestría en Estudios de Género y Doctorado en Ciencia Política (Universidad Nacional de Colombia), y Diana Uribe Forero, filósofa, historiadora con estudios de posgrado en Historia Antigua (Universidad de Antioquia) y reconocida divulgadora de la historia, comparten la cima intelectual y el prestigio de una marca forjada con esfuerzo, valiosas en sus profesiones para el entramado intelectual, cultural e intercultural. </p>



<p>Mar Candela, comunicadora y periodista en formación, activista por los derechos hace 25 años, lleva a cabo este análisis de reflexiones desordenadas sobre cuya huella digital y conceptualización del &#8220;Feminismo Artesanal&#8221; se sitúa más allá de la ley formal de derechos de autor. </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong>Aunque en teoría el punto que las une es que las tres son académicas, en realidad son puntos de desencuentro.</strong></p>
</blockquote>



<p>La pluma en disputa las conecta:</p>



<p> Diana Uribe, señalada de utilitarismo intelectual con su colega María Emilia Gouffray, escritora, historiadora, politóloga y Maestra en Políticas Públicas de la Universidad de Oxford, con una destacada trayectoria académica y profesional; y yo, modesta maestrante, teórica Feminismo Artesanal endógena, empírica desde las vísceras de la realidad, comunicadora y periodista en formación, Educomunicadora y periodista certificada, cursando una maestría en Interculturalidad y Educación con énfasis en inclusión. </p>



<p>La más humilde  y seguramente la menos modesta de todas opina. </p>



<p>Fui pionera en teorizar Feminismo Artesanal, cuya huella digital comencé a tejer con absoluta dignidad desde el 2011 en diversas redes, intención que se certifica con un registro de derechos de autor en 2014 para impulsar mi biografía y obra inédita bajo ese nombre.</p>



<p> Este es el relato del género en disputa en el contexto del extractivismo intelectual, la levedad intelectual, los derechos morales, el choque entre la erudita y la empírica, la poderosa y la desconocida. </p>



<ul class="wp-block-list">
<li>¿Qué nos iguala?</li>
</ul>



<p> Aparentemente, la distancia entre nosotras es abismal. </p>



<p>Ellas tres, figuras consagradas de la élite académica; yo, en cambio, navego entre el empirismo visceral y los senderos, aún en construcción, de la academia como maestrante. </p>



<p>Sin embargo, la impotencia, la rabia punzante y el dolor sordo ante la usurpación atraviesan esta aparente disparidad. </p>



<p>Mi activismo ferviente no bastó para proteger la gestación de <strong>Feminismo Artesanal</strong>; la ausencia de capital para un registro formal dejó mi creación vulnerable. </p>



<p>Solo la dignidad inalienable de la palabra persiste como mi escudo. </p>



<p>En este despojo, resuena la historia de las feministas de los ochenta, como Magdalena León narra que fue testigo directo , de quienes alzaron su voz ante la apropiación intelectual sufrida por mujeres sin el respaldo de la academia. </p>



<p>Hoy, me veo dolorosamente reflejada en ese precedente.</p>



<p> Mi <strong>huella digital</strong>, tejida durante  más de una década de construcción conceptual, fue tomada y plasmada en una obra que me es ajena, sin que mediara protección legal. </p>



<p>La impunidad de este acto se suma a la negación de responsabilidad por parte de Vanessa, quien lo atribuye a una mera casualidad, una explicación que debo aceptar ante la ausencia de un delito formal. </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>No obstante, señalo vehementemente esta indelicadeza intelectual. </p>
</blockquote>



<p>Resulta inconcebible que en su rigurosa maestría de Feminismos Interseccionales de la Universidad Nacional, nadie advirtiera la coincidencia del juego de palabras &#8220;<strong>Feminismo Artesanal</strong>&#8221; al explorarlo en un simple motor de búsqueda.</p>



<p> Para esa comunidad académica, mi existencia parece invisible, a pesar de haber compartido incluso entrevistas con estudiantes y la emisora de su institución. Ante esta derrota anunciada, renuncio a la vía legal.</p>



<p> Solo la exigencia de una ética intelectual perdura como mi firme motivación. </p>



<p>Al buscar a María Emilia, inicialmente percibida desde la distancia de los privilegios académicos, descubrí un trasfondo de dolorosa secundarización y abuso intelectual. </p>



<p>La justicia, en su curso, dictaminará. </p>



<p>Su testimonio elocuente ilumina mi propia indignación.</p>



<p> Si esta vulneración ocurre a mujeres con herramientas y reconocimiento, ¿Qué destino enfrentan aquellas que se desenvuelven en los márgenes?</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p> Busco una ética del cuidado intelectual como un imperativo, un resarcimiento público que trascienda las acciones legales, camino que María Emilia ha emprendido en los tribunales, y cuya voz resuena hoy con sus propias conclusiones.</p>
</blockquote>



<p> Mi trinchera, mi labor indeclinable, reside en la Educomunicación tejida desde la interculturalidad y la esencia misma de <strong>Feminismo Artesanal</strong>.</p>



<p class="has-primary-background-color has-background"><strong>Parte 2 : La Pluma en Disputa y la periodista para el desarrollo humano </strong></p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<h2 class="wp-block-heading"><strong> ¿Cuándo y cómo nació este proyecto?</strong></h2>
</blockquote>



<p><strong>M.E.</strong> Este proyecto nació en 2021, cuando Diana Uribe y su entonces editor de Penguin, Sebastián Sabogal, me citaron para proponerme que fuera la escritora del libro de mujeres, porque la autora de los libros anteriores, Alejandra Espinosa, no podía serlo en esta ocasión. Yo inmediatamente renuncié a mi cargo en la Secretaría de la Mujer, que era de tiempo completo, y empecé a profundizar en investigación. Esta era mi gran pasión y un tema personal de investigación desde años atrás. En 2022, junto con el equipo de trabajo de Diana, nos sentamos y acordamos la estructura de la obra. Durante dos años, escribí los capítulos, uno a uno, y cada entrega fue revisada y aprobada directamente por Uribe.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="768" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223718/mARIA-eMILIA-2-1-768x1024.jpg" alt="" class="wp-image-115846" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223718/mARIA-eMILIA-2-1-768x1024.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223718/mARIA-eMILIA-2-1-225x300.jpg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223718/mARIA-eMILIA-2-1-1152x1536.jpg 1152w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223718/mARIA-eMILIA-2-1.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>



<h2 class="wp-block-heading">¿Tú hiciste una investigación o una obra?</h2>



<p><strong>M.E.</strong> Yo escribí una obra. </p>



<p>No se trató de una investigación para que alguien más escribiera: fue un proceso creativo, autoral y narrativo que desarrollé desde cero. </p>



<p>Todos los textos que entregué hacen parte de una obra de mi autoría.</p>



<h2 class="wp-block-heading">¿Cuánto tiempo llevabas trabajando tú el tema de las mujeres en la historia?</h2>



<p><strong>M.E.</strong> Este ha sido un tema que investigo al menos desde 2015, cuando estaba apenas empezando la carrera universitaria. </p>



<p>A lo largo de los años he recopilado fuentes, leído biografías, armado cronologías y trabajado con archivos. </p>



<p>Incluso mucho antes de empezar a escribir el libro, ya había lanzado varios cursos de historia de las mujeres y de historia con perspectiva de género en el marco de mi fundación Nerds de la Historia. </p>



<p>Toda esa investigación, ese archivo acumulado, también fue aportado a este libro. Lo que hice fue poner en palabras toda esa experiencia y darle una forma comprensible y pedagógica, con una voz narrativa clara, que buscaba ajustarse también al estilo de Uribe.</p>



<h2 class="wp-block-heading"> Diana Uribe ha argumentado que fue un trabajo en equipo. ¿Cuál es tu respuesta a esa afirmación?</h2>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="768" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223952/1672250020749-1-1024x768.jpg" alt="" class="wp-image-115847" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223952/1672250020749-1-1024x768.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223952/1672250020749-1-300x225.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223952/1672250020749-1-768x576.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223952/1672250020749-1-1536x1152.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223952/1672250020749-1.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p><strong>M.E.</strong> Sí, claro que fue un trabajo en equipo, en la medida en que Diana y el equipo de trabajo aportaron puntos de vista clave, revisaron mis textos, hicieron observaciones, problematizaron varios aspectos.</p>



<p> Además, como lo he dicho de manera reiterativa, los aportes de la investigadora Sybil Lorena fueron fundamentales.</p>



<p>Fue gracias a ella que llegué a conocer historiadoras fantásticas como Leila Ahmed, cuya obra fue fundamental para comprender la historia de las mujeres en el islam.</p>



<p> Ella hizo los cuadros de investigación que te mostré, y también me compartía citas y fuentes clave por WhatsApp.</p>



<p> Creo que fue un proceso muy bello, porque ambas somos historiadoras y feministas, y compartíamos con emoción muchas cosas.</p>



<p> Aquí también hubo una afectación, porque yo, como escritora de la obra, tenía que tomar decisiones: qué incluir en cada capítulo, cómo acomodar la información, etc., y la falta de claridad y de liderazgo en este proceso también terminó afectando mi relación con Sybil. </p>



<p>Además, cuando me salió la beca en Oxford y salí a estudiar allá, empecé a solicitar mayor apoyo en investigación para el último capítulo, y esto generó malestar.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong> ¿Ellos también escribieron la obra contigo?</strong></h2>



<p><strong>M.E.</strong> No. He ahí la diferencia:</p>



<p> si bien sus aportes fueron fundamentales, no fueron ellos quienes se sometieron a una agenda estricta para escribir la obra.</p>



<p> Ellos no se sentaron de lunes a viernes a escribir hasta la madrugada, ni sacrificaron fines de semana, cumpleaños y reuniones familiares para redactar la obra. Investigar no es lo mismo que escribir. </p>



<p>Yo he sido investigadora para otras obras, por ejemplo, para el libro &#8216;Revoluciones&#8217;, de Alejandra Espinosa, también publicado bajo el nombre de Diana Uribe. </p>



<p>Yo no me atrevería a decir que yo fui autora de ese libro porque entiendo perfectamente que el rol de autora fue de Alejandra: ella fue quien se sentó a escribir, quien tomó decisiones narrativas, quien dio forma al lenguaje, quien construyó una voz, quien usó toda su creatividad y su experiencia para construir un relato.</p>



<p> Una obra es una hija… Es una cosa muy diferente a una investigación.</p>



<p><strong>M.E.</strong> Bueno pues como te comentaba, el pago fue apenas simbólico. Entonces yo tuve que seguirme desempeñando como funcionaria y trabajando en otros boleos para sostenerme. Por eso escribía de noche y en los días de descanso.</p>



<h2 class="wp-block-heading"> Este es el primer libro de Diana Uribe en el que los investigadores son reconocidos, sus perfiles incluidos en el libro y hasta sus fotos… ¿Cuál es la razón? ¿Tuvo algo que ver con tu proceso?</h2>



<p><strong>M.E.</strong> Sí, creemos que tuvo que ver directamente con todas las solicitudes que interpusimos con mi equipo legal ante la editorial. </p>



<p>Fuimos insistentes en el asunto del reconocimiento, y finalmente, ellos nos enviaron un mensaje en el que accedían, y mencionaban que incluirían tanto mi perfil como el de las otras personas del equipo. </p>



<p>Esto nos alegro mucho, pues es la primera vez que sucede algo así en un libro bajo el nombre de Diana Uribe. </p>



<p>Por ponerte un ejemplo, en Revoluciones, los investigadores aparecemos en letra minúscula… Y así en todos los otros casos. </p>



<p>Eso sí, nos entristece que no haya habido reconocimiento de otras personas que participaron en el proyecto, como la compositora musical y la editora de los audios.</p>



<p> No sé por qué no los incluyeron.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>M.C.</strong> ¿Cuándo empezó la pluma en disputa?</h2>



<p><strong>M.E.</strong> En noviembre de 2023, cuando yo estaba terminando el último capítulo de acuerdo al esqueleto original de la obra. </p>



<p>Diana me informó que su hija, Alejandra Espinosa, se sumaría al proyecto.</p>



<p> En una reunión con todo el equipo, Espinosa manifestó que la obra le parecía atroz, aún cuando la nueva editora, Carolina López, ya la había aprobado y había diseñado un plan de trabajo para terminar de editar y publicar. </p>



<p>Total, una vez Espinosa sentó su posición y propuso la reestructuración de la obra bajo un formato de cuatro capítulos que rompía con toda la contextualización y la narrativa que yo había hilado, todo el equipo manifestó estar de acuerdo.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Tengo entendido que Diana afirmó que apagaste la cámara. </strong></h2>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>No tengo muy en claro, dónde hizo esa afirmación si eso es así.</p>



<p> ¿Por qué lo hiciste?</p>
</blockquote>



<p><strong>M.E.</strong> Yo sentí que se reían en mi cara de todo mi trabajo y de todo mi sacrificio, que ellos conocían de primera mano.</p>



<h2 class="wp-block-heading"> ¿Qué pasó después?</h2>



<p><strong>M.E.</strong> Pocos días después, la editorial me comunicó sin más que la obra sería restructurada, que esa era la orden de Diana Uribe. </p>



<h2 class="wp-block-heading">¿Tú qué sentiste?</h2>



<p><strong>M.E.</strong> Yo me sentí aplastada, usada, abusada, desechada. </p>



<p>De niña fui objeto de diferentes formas de abuso y sentí que esto era un abuso más… Tenía pesadillas con las voces de las mujeres que había incluido en la obra. Ya no podía dormir en las noches.</p>



<p> Bueno, tú que has vivido cosas similares, sabes que cuando se apropian o destruyen un trabajo que has hecho con amor y años de dedicación, las consecuencias emocionales y mentales son graves.</p>



<h2 class="wp-block-heading">¿Intentaste hacer algo para frenar la reestructuración de la obra? ¿Intentaste contactar a Diana?</h2>



<p><strong>M.E.</strong> Intenté comunicarme con Diana varias veces. </p>



<p>La llamé, le escribí, contacté incluso a su secretaria.</p>



<p> No obtuve respuesta. </p>



<p>Solo me respondió después de que envié una carta formal de protesta a la editorial, en la que proponía que al menos llegáramos a un punto medio entre la estructura original de la obra y la estructura planteada por Alejandra (propuesta que no fue acogida).</p>



<p> En esa llamada, Uribe me dijo que “las chicas” lanzaríamos juntas el libro. </p>



<p>Unos meses más tarde, cuando ya me disponía a viajar a Bogotá para la Feria del Libro, me avisaron que no me permitirían estar en el lanzamiento (que originalmente estaba pensado para la FILBO 2024).</p>



<h2 class="wp-block-heading">Diana ha argumentado que las cosas se podían haber solucionado conversando, con un café … ¿Tú buscaste contactarla?</h2>



<p><strong>M.E.</strong> Sí, cuando la editorial me comunicó que yo no podía participar en el lanzamiento del libro, llamé a Diana. </p>



<p>Nunca contestó. </p>



<p>Le envié mensajes de WhatsApp. </p>



<p>Sus respuestas fueron cortantes y en últimas, cuando le manifesté mi dolor y que consideraba que esto era injusto, me ignoró. </p>



<p>Además, yo inicialmente copiaba a Diana en los correos con la editorial, para que todo fuera transparente.</p>



<p> La editorial me pidió que dejara de incluirla. </p>



<p>Esa exclusión lo dice todo. </p>



<p>Yo era absolutamente insignificante. </p>



<p>Había sido usada y desechada.</p>



<h2 class="wp-block-heading"> Penguin Random House ha mencionado que tú firmaste un contrato de obra por encargo ¿es cierto?</h2>



<p><strong>M.E.</strong> Sí, firmé un contrato de obra por encargo con Penguin Random House, lo que implica, entre otras cosas, que no gano regalías.</p>



<h2 class="wp-block-heading"> ¿Y por qué entonces tu nombre aparece en portada y copyright?</h2>



<p><strong>M.E.</strong> Porque llegamos a ese acuerdo, el cual también quedó estipulado en el contrato.</p>



<h2 class="wp-block-heading"> ¿Eso es legal en Colombia?</h2>



<p><strong>M.E.</strong> Jum no sé… No sé si  ilegal, sino inadecuado.</p>



<p> Funciona muy bien para las editoriales porque así evitan pagar regalías, lo que sí tendrían que hacer con un contrato de coautoría normal.</p>



<h2 class="wp-block-heading">¿Cuánto te pagaron?</h2>



<p><strong>M.E.</strong> No puedo mencionar el monto porque el contrato tiene una cláusula de confidencialidad que me lo prohíbe. </p>



<p>Invito a los medios y al público a que le pregunten directamente a la editorial, que ha dicho públicamente que “cumplió con el pago”. </p>



<p>¿Cuánto pagaron por años de investigación, escritura, sacrificio personal? Con ello quedará demostrado que mi único incentivo para participar en este proyecto, era mi autoría… Claro está, no esperaba que hasta eso fuera vulnerado.</p>



<h2 class="wp-block-heading">¿Qué son exactamente los derechos morales de autor y por qué son relevantes en este caso?</h2>



<p><strong>M.E.</strong> Los derechos morales son la esencia de la protección a la autoría. En Colombia, están protegidos por la Ley 23 de 1982, que dice que el autor tiene derecho a:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Ser reconocido como autor.</li>



<li>Oponerse a toda deformación o modificación de su obra.</li>



<li>Exigir el respeto a la integridad de su creación.</li>
</ul>



<p>Estos derechos son irrenunciables, intransferibles y perpetuos. </p>



<p>Eso significa que ni siquiera un contrato puede anularlos. </p>



<p>Para que se entienda por qué son importantes, pensemos en este ejemplo: imaginen que un autor escribe una obra por encargo para niños y luego, sin su permiso, la editorial la convierte en pornografía infantil.</p>



<p> Eso sería una violación clarísima de derechos morales, porque atenta contra la integridad de la obra y la reputación del autor. </p>



<p>No estoy diciendo que eso haya pasado aquí, el principio es el mismo: nadie puede modificar tu obra sin tu autorización y mucho menos hacerlo en tu nombre.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Diana Uribe dice que tú lo estás buscando es fama… ¿Cuál es tu respuesta a esa afirmación?</h2>



<p><strong>M.E.</strong> Ja! Por favor… Si por fama se refiere a odio, hostigamiento y matoneo, entonces sí. Lo único que esto ha despertado es odio pues ¡me digné a denunciar a la mujer más amada y venerada del país! ¡Al ídolo de muchas generaciones! Total, sería una estrategia bastante contraproducente ¿no crees? Además, si yo estuviera buscando fama en vez de proteger mi integridad como historiadora y reclamar justicia y resarcimiento, ¿por qué me habría desgastado un año entero en conversaciones con la editorial y con mi equipo legal para tratar de solucionar esto antes de que el libro fuera publicado?</p>



<h2 class="wp-block-heading">¿Cuál es tu propósito al hacer esta denuncia?</h2>



<p><strong>M.E.</strong> Busco que se diga la verdad. Que se reconozca la autoría real. Que se respete la integridad del trabajo de quienes escribimos. Porque esto no me pasó solo a mí: esto es algo que le pasa todos los días a muchas personas, especialmente a mujeres jóvenes, cuando entran a espacios dominados por figuras con poder simbólico. Yo no iba a ser una cómplice más. Va en contra de mi naturaleza, de mis principios más profundos. Si este caso sirve para abrir una conversación nacional sobre derechos de autor, me doy por satisfecha.</p>



<h2 class="wp-block-heading">¿Qué recomendación das a otros autores que pueden estar enfrentando algo similar?</h2>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong>M.E.</strong> Que no se queden callados. </p>



<p>Que documenten todo, que busquen asesoría legal, que se rodeen de comunidad.</p>



<p> El silencio solo perpetúa el abuso. </p>



<p>El trabajo intelectual vale, y debe ser protegido. </p>
</blockquote>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>La historia, además, no puede contarse a costa de borrar a quienes la escriben.</p>
</blockquote>
]]></content:encoded>
        <author>Mar Candela</author>
                    <category>Putamente libre - Feminismo Artesanal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=115843</guid>
        <pubDate>Thu, 15 May 2025 03:56:00 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/14223952/1672250020749-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[María Emilia Gouffray y Diana Uribe: La pluma en disputa.]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mar Candela</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Urgente Elección Radical: Un Día de la Madre en Colombia para Desafiar el Mandato</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/putamente-libre-feminismo-artesanal/urgente-eleccion-radical-un-dia-de-la-madre-en-colombia-para-desafiar-el-mandato/</link>
        <description><![CDATA[<p>Un Grito de Rebeldía Maternal: ¡Basta de Violencia Vicaria!</p>
<p>¡Escúchenme, mujeres, madres, hijas, hermanas! Desde las entrañas de mi experiencia y el palpitar constante de mi trabajo con cada una de ustedes, levanto hoy mi voz con la fuerza de un volcán dormido que despierta. Como mujeres herederas de todas las formas y representaciones del feminismo, no podemos callar. No somos las mujeres de antaño que tenían que guardar silencio por falta de herramientas. No tenemos que soportar en silencio la crueldad de un sistema que nos arrebata lo más sagrado: una vida digna junto a nuestros hijos. Hoy, en este Día de la Madre en Colombia, y ojalá mi voz llegue a más partes, levanto mi voz como es costumbre para estar en contra de una celebración teñida de rosa absolutamente superficial. Esto tiene que ser un grito contundente, persistente y resistente contra la infamia de la violencia vicaria que no va a apagarse en ningún momento.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<figure class="wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="574" data-id="115769" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/11144405/m1-1024x574.jpg" alt="Un Grito de Rebeldía Maternal: ¡Basta de Violencia Vicaria!

¡Escúchenme, mujeres, madres, hijas, hermanas! Desde las entrañas de mi experiencia y el palpitar constante de mi trabajo con cada una de ustedes, levanto hoy mi voz con la fuerza de un volcán dormido que despierta. Como mujeres herederas de todas las formas y representaciones del feminismo, no podemos callar. No somos las mujeres de antaño que tenían que guardar silencio por falta de herramientas. No tenemos que soportar en silencio la crueldad de un sistema que nos arrebata lo más sagrado: una vida digna junto a nuestros hijos. Hoy, en este Día de la Madre en Colombia, y ojalá mi voz llegue a más partes, levanto mi voz como es costumbre para estar en contra de una celebración teñida de rosa absolutamente superficial. Esto tiene que ser un grito contundente, persistente y resistente contra la infamia de la violencia vicaria que no va a apagarse en ningún momento." class="wp-image-115769" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/11144405/m1-1024x574.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/11144405/m1-300x168.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/11144405/m1-768x430.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/11144405/m1.jpg 1257w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>
</figure>



<p><strong>Reflexiones Desordenadas:</strong></p>



<p>Esta es una carta abierta a todas las maternidades.</p>



<p> Principalmente se la dedico a las madres de mi casa y a las madres de mi familia política, la cual es el trabajo de todas las mujeres acogidas en Feminismo Artesanal. </p>



<p>Ustedes que han hecho posible el tejido de Feminismo Artesanal por más de una década son mis hermanas, mi familia política. Y para ustedes también es esta eterna carta ensayo del Día de las Madres. </p>



<p>Reflexionemos juntas, hagamos ese regalo del Día de las Madres. Leámonos mutuamente, estaré atenta a sus mensajes sobre esta publicación.</p>



<p class="has-primary-background-color has-background"><strong>Agradecimiento a la Maternidad Elegida y al Aliado en la Crianza (Papá Responsable)</strong> Agradezco al universo y a la vida el privilegio de haber sido una madre que decidió y eligió.</p>



<p class="has-primary-background-color has-background"> No fue sencillo salir de esa situación emocional, psicológica y, si se quiere, espiritual decadente en la que entré cuando decidí el oficio de ser mamá; fue terrible. Antes de conocer a mi esposo, decía que si algún día sería madre, lo haría sola; no sé en qué carajos estaba pensando al decidir o contemplar la idea de ser una madre soltera.</p>



<p> Agradezco a la vida que no hice semejante cosa, porque no tenía las herramientas psicosociales, emocionales, psicológicas, intelectuales, morales y formativas para ser una madre soltera. </p>



<p>Agradezco a la vida el privilegio de haber encontrado el socio conyugal idóneo para la reproducción, y agradezco su papel fundamental en el desarrollo de esta maternidad, porque reconozco abiertamente que no lo hubiera logrado sola. <em>“La corresponsabilidad en la crianza es un camino hacia la equidad.”</em> (<strong>Montserrat Moreno</strong>, &#8220;La aventura de ser madre&#8221;).</p>



<p class="has-luminous-vivid-orange-background-color has-background"><strong>Homenaje a las Madres Solas y su Lucha</strong> Por eso también este es un homenaje a todas las madres que lo lograron solas, realmente solas, no con tejido familiar extensivo, a aquellas que han estado completamente solas, dependiendo de la caridad, dependiendo del trabajo social, dependiendo de la suerte para poner el pan y la dignidad a ese hijo que, por las razones que sea, se convirtió en su misión más importante en la existencia.</p>



<p> <em>&#8220;La maternidad en soledad impone desafíos económicos y emocionales significativos.&#8221;</em> (<strong>María Ángeles Durán</strong>, &#8220;El trabajo no remunerado en el hogar&#8221;).</p>



<p><strong>Un Embarazo Extendido y las Sombras de la Depresión</strong> Mi embarazo no duró ocho meses de mi existencia, porque mi hija nació a los ocho meses de gestación; este embarazo fue un proceso de dos años, debatiéndome entre mis principios políticos, mis traumas, mis miedos, mi Sin lugar y el profundo deseo de querer ser la madre que nunca tuve y que hubiera querido tener.</p>



<p> Fue muy difícil. Viví la depresión preparto, la depresión posparto, y eso me acompañó durante los primeros ocho años de mi hija; no fue instantáneo deshacerme de esa condición psicológica. <em>&#8220;La salud mental perinatal es un aspecto fundamental del bienestar materno.&#8221;</em> (<strong>Ibone Olza</strong>, &#8220;Psicología perinatal&#8221;).</p>



<p><strong>La Adopción como Maternidad Valiosa y Elegida</strong> Reafirmo con convicción que la maternidad, en todas sus formas – biológica o adoptiva – es un aporte de valor incalculable a nuestra sociedad. Celebrar este día también implica reconocer y honrar a aquellas mujeres que eligen abrazar la maternidad a través de la adopción, ofreciendo amor y cuidado a vidas que no germinaron en sus vientres. Su elección es poderosa y transformadora. La madre que adopta le da una segunda oportunidad de vida digna y fructífera a un niño que habitaba el mundo sin ninguna posibilidad. <em>&#8220;La adopción es un acto de amor que trasciende los lazos biológicos.&#8221;</em> (<strong>Rosa Maestro</strong>, &#8220;Ser padres por adopción&#8221;).</p>



<p class="has-vivid-red-background-color has-background"><strong>La Esencia Singular del Amor Maternal Adoptivo</strong> Afirmamos la singularidad del amor maternal: su florecimiento pleno y verdadero reside en la adopción profundamente deseada, la conexión genuina que une a ese niño y a quien lo elige como madre. No hay manera de que el amor de una tía, una abuela o una mujer de buena voluntad se transforme en el amor de una madre.</p>



<p> Ellas tienen su rol en sus vidas; la maternidad es otra cosa. Muchas veces, las tías solo pueden amar como tías a sus sobrinos.</p>



<p> No puede florecer ese amor maternal, ese amor incondicional que iría hasta el mismísimo infierno para salvar, proteger y defender a un hijo.</p>



<p> Como <strong>Adrienne Rich</strong> nos recuerda en &#8220;Nacido de mujer&#8221;: <em>&#8220;La maternidad es una experiencia potencialmente revolucionaria.&#8221;</em> (Nacido de mujer, Capítulo 1). <strong>Y nacer de mujer no es solamente un asunto biológico; la adopción es otra forma de nacimiento, de renacimiento.</strong></p>



<p><strong> Por eso, la maternidad a través de la elección consciente de la adopción también es profundamente feminista y revolucionaria en un mundo donde a veces pareciera haber una falta de esperanza en nuestra propia especie.</strong> Esta revolución se manifiesta plenamente en la elección consciente de la adopción.</p>



<p><strong>El Misterio del Vínculo Maternal Más Allá de la Biología</strong> Esto explica por qué muchas tías de niños y niñas desaventajados, con procesos psicológicos complejos y traumas, jamás pudieron dar más que un apoyo material y, si acaso, sociocultural; de ahí no pudieron pasar. </p>



<p>Esos niños eran simplemente sobrinos a los cuales acogieron y les brindaron algún tipo de caridad o solidaridad. </p>



<p>De repente, el mágico chip de la maternidad se despertó con otro ser maravilloso, sin su genética, sin su sangre, sin ninguna conexión explicable o justificable, como la gata que adopta perros, el pato que adopta pollos. </p>



<p>Ya vemos cómo en la naturaleza existen casos exóticos de panteras adoptando tigres.</p>



<p> Así funciona la magia de la maternidad: no se impone por la genética. Ni siquiera el parto es una garantía de que la maternidad va a fluir de una manera mágica, positiva y poderosa. <strong>Judith Butler</strong>, en &#8220;El género en disputa&#8221;, nos invita a reflexionar sobre la construcción social de la familia y los lazos afectivos, más allá de la biología: <em>&#8220;Las categorías de sexo, género y deseo tienden a estar desestabilizadas en el contexto de las relaciones familiares no normativas.&#8221;</em> (El género en disputa, Capítulo 3). La adopción desafía las normas tradicionales y revela la potencia del vínculo elegido. <em>&#8220;Las familias se construyen a través de lazos afectivos, no solo biológicos.&#8221;</em> (<strong>María Luisa Solana</strong>, &#8220;Nuevas formas de familia&#8221;).</p>



<p><strong>La Maternidad Elegida como Acto Transformador</strong> Ahí está el montón de personas que reniegan por qué algunas mujeres amaron más a los extraños que a los de su sangre, porque la maternidad va mucho más allá de un acto biológico, de la genética y la ciencia; es una conexión espiritual.</p>



<p> Por usar alguna palabra, no sé qué otra palabra usar. </p>



<p>Por eso es tan fundamental que la maternidad sea elegida. <strong>Aquellas</strong> mujeres que se reproducen erráticamente una y otra vez en condiciones infrahumanas, sin contar con apoyos psicosociales, con salud mental y economía estable, son mujeres que han sido desamparadas por el sistema patriarcal que impuso la maternidad como un deber ser y el aborto como un crimen y pecado.</p>



<p class="has-primary-background-color has-background"> Las madres adoptivas, por las razones que sean, desarrollaron de una u otra manera esa conexión que alguien denominó instinto materno, y no fluye siempre de la misma manera ni con la sangre ni con el proceso de embarazo y parto; a veces aparece, mágicamente, desde la nada, desde un vínculo inexplicable.</p>



<p class="has-primary-background-color has-background"> Lo cierto es que las madres, por las razones que sean, cuando son madres que lo eligieron, hacen de este mundo un lugar mejor. <strong>Silvia Federici</strong>, en &#8220;Calibán y la bruja&#8221;, analiza cómo la imposición de la maternidad bajo el capitalismo ha sido una forma de control sobre los cuerpos femeninos: <em>&#8220;La caza de brujas fue una guerra contra las mujeres&#8230; una tentativa concertada para degradarlas, demonizarlas y destruir su poder social.&#8221;</em> (Calibán y la bruja, Capítulo 3).</p>



<p class="has-primary-background-color has-background"> La elección de la maternidad, en contraposición a la imposición, es un acto de resistencia contra este control. <em>&#8220;La decisión libre sobre la reproducción es un pilar de la autonomía femenina.&#8221;</em> (<strong>Elena Beltrán</strong>, &#8220;Feminismo para principiantes&#8221;).</p>



<p><strong>Las Consecuencias de la Maternidad No Deseada</strong> Aquellas que, aparte de no elegirlo, han tenido que sufrir la maternidad y no saber cómo gestionarla, se convirtieron en las malas madres que todos hemos condenado, generando cadenas de trauma y dolor, aumentando los problemas psicosociales.</p>



<p> Por eso, hoy más que nunca, defiendo el aborto como un derecho, y no lo discuto con nadie. <strong>Simone de Beauvoir</strong>, en &#8220;El segundo sexo&#8221;, argumenta sobre la importancia de la autonomía reproductiva de las mujeres: <em>&#8220;La mujer no debe estar obligada a soportar su destino biológico.&#8221;</em> (El segundo sexo, Capítulo 1). </p>



<p>La defensa del aborto es fundamental para garantizar que la maternidad sea una elección y no un destino impuesto. </p>



<p><em>&#8220;La imposición de la maternidad tiene efectos devastadores en la vida de las mujeres.&#8221;</em> (<strong>Soledad Murillo</strong>, &#8220;La igualdad ausente&#8221;).</p>



<p><strong>El Legado de la Abuela y la Comunicación Pendiente</strong> No tuve la formación intelectual, académica e incluso las herramientas morales y, si se quiere, espirituales para en vida poder sostener este diálogo claro y contundente con las dos mujeres que fueron madres para mí. </p>



<p>La primera, mi abuela, de hecho, a mi abuela es a quien siempre reconocí como una madre, y nunca sostuve una relación homogénea. </p>



<p>A esa mujer la homenajeo todos los días de mi vida, agradezco porque pude despedirme de ella en paz, con amor, con armonía.</p>



<p> Pudimos sostener una conversación profunda, de corazón a corazón.</p>



<p> Pude ver sus ojos con la impotencia de no haber sido una nieta valiente que, pese a la dificultad para la comunicación, juiciosamente la visitara, le diera mis ojos y le dijera quién soy contra todo pronóstico. </p>



<p>Sin embargo, hablábamos ocasionalmente por teléfono, y los últimos años fue divertido y amoroso. </p>



<p><strong>Kimberlé Crenshaw</strong>, aunque su trabajo se centra en la interseccionalidad, una de sus reflexiones sobre la importancia de escuchar las voces marginalizadas resuena aquí: <em>&#8220;La marginación no es meramente una cuestión de desventaja relativa, sino de silenciamiento activo.&#8221;</em> (Mapping the Margins: Intersectionality, Identity Politics, and Violence Against Women of Color, p. 1253). </p>



<p class="has-pale-cyan-blue-background-color has-background"><strong>Mi decisión férrea de comunicarme y valorar la voz de mi abuela en mi existencia, a pesar de las dificultades comunicacionales y de opinión, las dificultades relacionales, va en contra de ese mismo silenciamiento que nos impuso la falta de herramientas para tener un vínculo más cercano, más íntimo.</strong> <em>&#8220;Las relaciones entre mujeres de distintas generaciones son un tesoro de experiencias y aprendizajes.&#8221;</em> (<strong>Nuria Varela</strong>, &#8220;Feminismo para principiantes&#8221;).</p>



<p class="has-pale-cyan-blue-background-color has-background"><strong>La Entrevista Sanadora y la Despedida Amorosa de la Abuela</strong> Recuerdo que muchos días, quizás meses antes de la pandemia y de su partida, la entrevisté como se entrevista a una de las celebridades más importantes del momento. Permití que me contara muchas cosas, y me contó su propia historia de maternidad y de orfandad. Conocí muchas cosas sobre su biografía que supera 80 años, y por supuesto, fue sanador para mí, y sé que para ella, porque la última vez que la vi, la vi con tanto amor y sentí un amor impresionante. </p>



<p class="has-pale-cyan-blue-background-color has-background">Ya no importaron los años de resistencia y pelea, de contradicción; ya no había un adolescente, una joven, una  niña. </p>



<p>Solo estábamos de mujer a mujer, amándonos. </p>



<p>He sido muy feliz por el privilegio que me dio la vida de acompañarla en esa despedida.</p>



<p> <strong>Gloria Anzaldúa</strong>, en &#8220;Borderlands/La Frontera&#8221;, reflexiona sobre la sanación a través de la conexión con las ancestras y la recuperación de historias: <em>&#8220;La india en mi alma&#8230; ha sobrevivido 500 años de genocidio.&#8221;</em> (Borderlands/La Frontera, p. 59). <strong>Nuestro acto de escuchar y conectar con la historia de nuestras ancestras, en el caso de mío con mi  abuela,  obedeció a un acto de sanación y reconocimiento.</strong> <em>&#8220;Reconocer la sabiduría de nuestras mayores es un acto de justicia histórica.&#8221;</em> (<strong>Silvia Chejter</strong>, &#8220;Maternidades y crianza&#8221;).</p>



<p><strong>El Funeral de la Madre y la Complejidad del Despedirse</strong> Nunca voy a sepelios, no importa de quién se trate en mi vida; he asistido a tres. Una cuando era una muchachita de 11 años, y bueno, por ahí estuve, no entendí muy bien el ritual. </p>



<p>El otro cuando falleció un amigo con el que estábamos teniendo cercanía para volvernos mucho más profundos en reflexiones y existencias; en ese tiempo, desde una comunidad católica, tuve que ir, y no fue agradable, no sabía qué hacer, el ritual me sobrepasó, ahí estuve.</p>



<p> Desde entonces dije que no asistiría nunca más porque no entendía lo que implicaba un funeral, me costaba. Cuando falleció mi madre, no participé en absolutamente nada. Mi madre es lo que denominaron la mala madre.</p>



<p> Ese funeral me costó muchísimo, estaba lleno de muchos sofismas, incluso debo decir que un poco de hipocresía de parte de quienes nunca la comprendieron en vida.</p>



<p>Y había una dualidad tremenda entre la mujer que pudimos conocer y la mujer que conoció el mundo no estaba lista. </p>



<p>Yo me enteré solo por internet sobre ese acontecimiento.</p>



<p> <strong>Hoy sé que mi madre merecía todo el amor que le expresaron en su funeral; sin embargo, en aquel momento me consideraba indigna de estar ahí.</strong> No pude despedirme de ella como sé ella hubiera esperado.</p>



<p> No estaba en la capacidad psicológica y emocional para hacer un proceso de metacognición que me permitiera hacer la despedida. </p>



<p>Me consideraba indigna y también contrariada porque en términos absolutamente pragmáticos ella no fue buena madre y siempre nos dio que hacer hasta el último día.</p>



<p> No tuve la nobleza que otros hijos han tenido con las malas madres. Yo escasamente procuré un ser humano decente, aportando desde la solidaridad intrínseca que me ha acompañado.</p>



<p> <strong>Carmen Martín Gaite</strong>, en &#8220;Lo raro es vivir&#8221;, reflexiona sobre el duelo: <em>&#8220;A veces, el duelo por lo que pudo ser es más intenso que el duelo por lo que fue.&#8221;</em></p>



<p class="has-luminous-vivid-amber-background-color has-background"><strong>Reinterpretando la Maternidad</strong> Solo años después de tantas reflexiones, de estudiar, de emanciparme en diferentes aspectos, puedo comprender a la madre que tuve y verla con una compasión política y un amor que, como digo, debo describir como espiritual, ya que no encuentro otra palabra para enunciarlo. Desearía que ella, si de verdad existe algún otro lugar donde están viviendo los muertos, leyera esta carta y yo pudiera sentir de alguna manera su respuesta. Bueno, es solo un deseo y desear es gratis. </p>



<p class="has-luminous-vivid-amber-background-color has-background"><strong>Compartir esto es profundamente político y educacional.</strong></p>



<p class="has-luminous-vivid-amber-background-color has-background"> Que el día de la madre sea también un momento para pensarnos las maternidades desde el rol de hijos y desde el rol social colectivo. Lo que enfrentan las madres no es solamente un capricho elegido; cada una está atravesada por su realidad de clase, su realidad psicológica, cultural, educativa, de género, de etnia y su realidad de neuro tipo y salud mental. </p>



<p class="has-luminous-vivid-amber-background-color has-background">Esa complejidad nos debería llevar a pensarnos las maternidades más lentamente, con mayor responsabilidad. Debemos educomunicar con una pedagogía popular amplia sobre el oficio de ser mamá y cómo la maternidad no debe ser romantizada y, al mismo tiempo, tampoco debe ser satanizada. </p>



<p><strong>Bell Hooks</strong>, en &#8220;Teoría feminista: del margen al centro&#8221;, nos recuerda la importancia de considerar las múltiples intersecciones de la opresión: <em>&#8220;El feminismo es para todo el mundo.&#8221;</em> (Teoría feminista, Introducción). Comprender las maternidades implica analizar estas intersecciones de clase, raza, género y otras categorías. </p>



<p><em>&#8220;La maternidad es una experiencia moldeada por múltiples factores sociales y culturales.&#8221;</em> (<strong>Susana Gamba</strong>, &#8220;Diccionario de estudios de género y feminismos&#8221;).</p>



<p><strong>Reflexión 2: La Maternidad como Asunto Político, la Urgencia del Apoyo y el Reconocimiento Radical de la Maternidad Elegida y la Erradicación de la Violencia</strong> La maternidad para mí ha significado más un asunto político que otra cosa, una <strong>intrincada</strong> complejidad</p>



<p> Solo cuando me hice madre comprendí lo <strong>enrevesada</strong> que es la maternidad, y desde que me embaracé hasta el día de hoy, sigo estudiando la maternidad como fenómeno social, como experiencia íntima y, sobre todo, como herramienta política. Los contextos de las fraternidades importan, importan mucho. Mi madre no lo hizo bien, y quien diga lo contrario miente. </p>



<p>Sin embargo, hoy a los 46 años, tengo claro que nunca tuvo las herramientas para hacerlo bien.</p>



<p>No se trataba de su desamor ni de incompetencia, se trataba de procesos, herramientas y posibilidades verdaderamente idóneas para esa maternidad. Hoy le hago homenaje a las madres de mi familia, a todas las que decidieron, contra todo pronóstico, asumir la maternidad, a <strong>aquellas</strong> que eligieron en medio de la imposibilidad de decidir. </p>



<p>Tengo en mi cabeza en este momento a las madres de mi familia genética y, sin embargo, también pienso en todas las madres de la familia extendida que he tejido desde feminismo Artesanal; a ellas esta publicación, a todas y cada una, este homenaje reflexivo.</p>



<p class="has-light-green-cyan-background-color has-background"> <strong>Kate Millet</strong>, en &#8220;Política sexual&#8221;, analiza cómo las estructuras patriarcales moldean las relaciones de poder, incluyendo la dinámica familiar y la maternidad: <em>&#8220;Nuestra sociedad es patriarcal. </em></p>



<p class="has-light-green-cyan-background-color has-background"><em>Todas las instituciones de nuestra cultura sostienen y extienden la supremacía masculina.&#8221;</em> (Política sexual, Introducción).</p>



<p class="has-light-green-cyan-background-color has-background">Reconocer la maternidad como un asunto político implica desafiar estas estructuras. <em>&#8220;Las políticas públicas deben garantizar el apoyo integral a las maternidades diversas, <strong>asegurando recursos económicos, acceso a la salud física y mental, redes de cuidado y la erradicación de todas las formas de violencia contra las mujeres y sus hijos.</strong>&#8220;</em> (<strong>Eleonor Faur</strong>, &#8220;El cuidado infantil y las desigualdades de género&#8221;).</p>



<p class="has-light-green-cyan-background-color has-background">¡<strong>Un Grito de Rebeldía Maternal: ¡Basta de Violencia Vicaria!</strong></p>



<p class="has-light-green-cyan-background-color has-background">¡Escúchenme, mujeres, madres, hijas, hermanas! Desde las entrañas de mi experiencia y el palpitar constante de mi trabajo con cada una de ustedes, levanto hoy mi voz con la fuerza de un volcán dormido que despierta. </p>



<p class="has-light-green-cyan-background-color has-background">Como mujeres herederas de todas las formas y representaciones del feminismo, no podemos callar. No somos las mujeres de antaño que tenían que guardar silencio por falta de herramientas. No tenemos que soportar en silencio la crueldad de un sistema que nos arrebata lo más sagrado: una vida digna junto a nuestros hijos. </p>



<p class="has-light-green-cyan-background-color has-background">Hoy, en este Día de la Madre en Colombia, y ojalá mi voz llegue a más partes, levanto mi voz como es costumbre para estar en contra de una celebración teñida de rosa absolutamente superficial.</p>



<p class="has-light-green-cyan-background-color has-background"> Esto tiene que ser un <strong>grito contundente, persistente y resistente contra la infamia de la violencia vicaria que no va a apagarse en ningún momento.</strong></p>



<p>¡Ya no más! ¡Ni una madre más con el alma desgarrada! ¡Ni un hijo más utilizado como arma de tortura! La violencia machista ha mutado en esta forma abyecta, utilizando el amor más incondicional para infligir el dolor más profundo. Y nosotras, las madres, nos negamos a seguir siendo víctimas silentes de esta barbarie. Comparto &#8220;mi vida&#8221;, porque autobiografiarse siempre será un acto político, porque &#8220;mi vida&#8221; es un estandarte político. Por si a alguien esta historia le sirve para pensarse su maternidad, para buscar sus propias herramientas de autosanación y de emancipación, y para salir a luchar todos los días en contra del sistema patriarcal que sigue imponiendo la violencia machista desde diferentes lugares, la más potente para las madres: la vicaria.</p>



<p>En este Día de las Madres, mi corazón se expande para honrar a Elena, mi tía madre. Ella fue esa cuidadora excepcional que se comportó como una verdadera madre, brindándonos a sus sobrinos, incluyéndome, su amor y dedicación con las herramientas que tuvo a su alcance. Con ella siempre pude ser yo misma, sin máscaras, incluso en medio de la dificultad. </p>



<p>Reconozco en ella esa entrega amorosa desde su propio sin lugar, una tía que trascendió su rol para maternarnos. </p>



<p class="has-primary-background-color has-background"><strong>Así como no todas las mujeres que pueden reproducirse a través de un parto logran ser madres</strong>, Elena fue una tía madre para mí, resaltando que la maternidad va más allá de la biología y requiere la entrega amorosa y las herramientas para maternar. </p>



<p class="has-primary-background-color has-background">Su tiempo y dedicación contra todo pronóstico marcaron mi vida para siempre. ¡Gracias, Elena, por ser esa luz en mi vida aun en los silencios y distanciamientos!</p>



<p class="has-primary-background-color has-background">Porque como bien señala <strong>Rita Segato</strong>: <em>&#8220;La pedagogía de la crueldad enseña a dañar sin sentir culpa.&#8221;</em> (Rita Segato, &#8220;Las estructuras elementales de la violencia&#8221;, Capítulo 2).</p>



<p class="has-primary-background-color has-background">¡Así es! Como mujeres empoderadas, con la fuerza de nuestra historia y la claridad de nuestros ideales feministas, la crueldad de la violencia vicaria ha roto todas las cadenas del miedo. </p>



<p class="has-primary-background-color has-background">Ha desnudado la vileza de un sistema patriarcal que, en su desesperación por mantener el poder, no duda en destruir el vínculo más sagrado.</p>



<p class="has-primary-background-color has-background">Y en esto resuena la crítica de <strong>Celia Amorós</strong>: <em>&#8220;El patriarcado es un pacto entre varones, un contrato de dominación.&#8221;</em> (Celia Amorós, &#8220;Hacia una crítica de la razón patriarcal&#8221;, Introducción).</p>



<p class="has-primary-background-color has-background">¡Exacto! Este pacto de dominación se cimenta en nuestra vulnerabilidad como madres. Creen que pueden quebrarnos utilizando a nuestros hijos, pero se equivocan.</p>



<p class="has-primary-background-color has-background"> Su crueldad enciende en nosotras una furia justa, una determinación inquebrantable.</p>



<p class="has-primary-background-color has-background"> <strong>Este Día de las Madres resalta la incansable lucha y la poderosa resistencia de las mujeres víctimas de violencia vicaria, cuyas voces silenciadas y el sufrimiento de sus hijos son el motor de nuestra rebelión.</strong></p>



<p class="has-primary-background-color has-background">¡Que cada felicitación se transforme en exigencia de justicia! ¡Que cada abrazo sea un compromiso de lucha! ¡Que cada lágrima derramada se convierta en la fuerza para derribar este sistema opresor! <strong>Este Día de la Madre es nuestro día para levantarnos como un ejército de amor y furia contra la violencia vicaria.</strong> No aceptaremos más silencio, no toleraremos más impunidad. ¡Por nosotras, por nuestros hijos, por todas las madres que han sufrido y sufren esta atrocidad: <strong>BASTA YA!</strong></p>



<p>Que el amor inmenso que sentimos por nuestros hijos sea nuestro escudo y nuestra espada. Que este día no sea una celebración vacía, sino el <strong>punto de inflexión</strong> donde la voz de las madres se alza unida y poderosa contra la violencia vicaria. ¡Que retumbe nuestro grito en cada rincón de esta sociedad hasta que la justicia y la seguridad sean una realidad para cada madre y cada hijo! ¡Este es nuestro manifiesto! ¡Esta es nuestra lucha! <strong>¡Y ganaremos!</strong></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mar Candela</author>
                    <category>Putamente libre - Feminismo Artesanal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=115768</guid>
        <pubDate>Sun, 11 May 2025 21:18:11 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/05/11144405/m1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Urgente Elección Radical: Un Día de la Madre en Colombia para Desafiar el Mandato]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mar Candela</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>¿Traición a los Movimientos Sociales? La Desmovilización y Fragmentación Bajo el Gobierno Petro</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/putamente-libre-feminismo-artesanal/traicion-a-los-movimientos-sociales-la-desmovilizacion-y-fragmentacion-bajo-el-gobierno-petro/</link>
        <description><![CDATA[<p>Pensemos en cómo se instrumentalizan las marchas. Petro no valida a todos aquellos que enfrentan desventajas sociales, económicas o políticas. </p>
<p>Solo valida a quienes le son útiles, a quienes se alinean con su narrativa y sus intereses.</p>
<p> Esto deja fuera a una gran parte de la población que, aunque desaventajada, no encaja en su estrategia política.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-background" style="background-color:#ed9759"><br><strong>Reflexiones desordenadas</strong></p>



<p>Yo fui una de esas personas que alguna vez creyó en Gustavo Petro.</p>



<p> Dispuse el eco de mi voz, mi esperanza y mi activismo a favor de su proyecto político porque, en su momento, representaba algo más grande que él mismo: la posibilidad de una transformación real en un país que lleva décadas pidiendo justicia social. Cuando digo &#8220;nos traicionó&#8221;, me refiero a todas las personas que nos hemos ido apartando y desmarcando porque ya sabemos que el cambio es imposible de la mano suya.</p>



<p> Él representa no solamente prácticas tradicionales de política, sino algo mucho peor: el tráfico de derechos como moneda de cambio partidista, algo que no deberíamos tolerar.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong> &#8220;Masa acrítica&#8221;.</strong></h2>



<p>El movimiento social que lo llevó al poder, ese que cuestionó y evidenció las fallas del Uribismo con valentía y sacrificio, ha sido reducido a una &#8220;masa acrítica&#8221;.</p>



<p> Más que haber perdido su capacidad de pensar y actuar de manera autónoma, muchas personas han renunciado a ella o, simplemente, no han recibido la formación necesaria para desarrollar un pensamiento crítico.</p>



<p> No cuentan con las herramientas suficientes para comprender lo que realmente implica la manipulación política. </p>



<p>Petro, como alguien que entiende que la política no es solo teoría, sino también pasiones y emociones, ha sabido capitalizar esta carencia.</p>



<p>Una sociedad acrítica, ya sea por desventaja sociopolítica y cultural o por pereza mental, tiende a delegar las soluciones a un supuesto mesías en lugar de asumir un rol activo como agente transformador, consciente de las realidades.</p>



<p> Este fenómeno perpetúa la dependencia y refuerza la narrativa de líderes que se presentan como salvadores, mientras consolidan su poder a través de la manipulación emocional y simbólica.</p>



<p> Como lo señala <em><strong>Angela Davis</strong></em>, la política no puede separarse de las emociones y las experiencias vividas; estas son herramientas poderosas que, en manos equivocadas, pueden ser utilizadas para perpetuar sistemas de opresión en lugar de desmantelarlos.</p>



<p> Davis enfatiza que la manipulación emocional puede ser una estrategia para mantener el control, especialmente en contextos donde las desigualdades estructurales ya limitan la capacidad de las personas para resistir.</p>



<h3 class="wp-block-heading has-background" style="background-color:#b95d1c"><em>Pensemos en cómo se instrumentalizan las marchas</em></h3>



<p>Los  discursos sobre explotación laboral y justicia social se han utilizado para justificar las manifestaciones convocadas por Petro, que presuntamente se financian con nuestros impuestos.</p>



<p> Estas requieren una logística costosa: buses, refrigerios, estadías, publicidad en Vallas, Internet, Televisión, Radio e incluso un medio propio de información pagado con recursos públicos. Esa marcha solamente favorece la marca política de Petro. </p>



<p>No es un secreto la cantidad de dinero que Gustavo Petro ha invertido en su autobombo. </p>



<p>¿Por qué fue deshonesto e  inmoral que Iván Duque invirtiera en su auto publicidad con recursos públicos, y ahora está bien que lo haga Petro, gastando aún más?</p>



<p>Tampoco es un secreto que <em>RTVC</em> se ha convertido en el medio de publicidad más potente de la marca personal y política de Gustavo Petro.</p>



<p> Además, el gobierno cuenta con un medio de comunicación propio llamado <em>Revista Vida</em>, que distribuye información oficial en todo el país.</p>



<p> Este medio se ha convertido en una herramienta clave para promover las acciones del gobierno y consolidar su narrativa.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="has-background" style="background-color:#c46e30"> Nadie, absolutamente nadie en Colombia, puede controlar una narrativa negativa en contra de Petro lo suficientemente poderosa como para contrarrestar su influencia mediática.</p>
</blockquote>



<p> Los medios &#8220;dominantes&#8221; hoy en día palidecen frente al poder mediático del actual presidente de la República.</p>



<p>Cuando <em>Cecilia López</em> preguntó: &#8220;¿Cuál es el pueblo válido ante el presidente?&#8221;, me llevó a reflexionar profundamente.</p>



<p>Pensé : Ni siquiera estamos hablando de que el pueblo válido sean los desaventajados, porque no son todos los desaventajados.</p>



<p> Petro no valida a todos aquellos que enfrentan desventajas sociales, económicas o políticas. </p>



<p>Solo valida a quienes le son útiles, a quienes se alinean con su narrativa y sus intereses.</p>



<p> Esto deja fuera a una gran parte de la población que, aunque desaventajada, no encaja en su estrategia política. </p>



<p>Es una visión utilitarista que reduce al pueblo a una herramienta más de su proyecto de poder.</p>



<p>Esta reflexión emergió de un ejercicio Edu &#8211; comunicativo que Cecilia López promovió en su plataforma <em>X</em>, donde le preguntó a un interlocutor sobre el concepto del pueblo válido.</p>



<p> Fue analizando estas interacciones que comprendí la profundidad de este problema, y cómo se refleja en la política de exclusión de voces que no le son funcionales al gobierno.</p>



<h3 class="wp-block-heading has-background" style="background-color:#e1650c"><em>El Feminismo Artesanal, la Acrácia y la Minarquía: Una Resistencia Ética</em></h3>



<p>Desde mi perspectiva, desde lo que hace mas de una década &#8220;invente&#8221; y conceptualicé como un  Feminismo Artesanal,  desde la Acrácia y la Minarquía encontramos  principios fundamentales para reconstruir la resistencia. </p>



<p><strong>El Feminismo Artesanal </strong>se basa en una lucha ética y autónoma, que rechaza la cooptación del poder y defiende los derechos desde la defensa de los derechos  colectivos e  individuales.</p>



<p><strong> La Acrácia</strong> propone una sociedad organizada sin estructuras jerárquicas, donde la cooperación y la autonomía de las comunidades sean el eje central. Por su parte,<strong> la Minarquía</strong> aboga por un Estado mínimo que garantice derechos esenciales como Justicia, Seguridad y Libertades Individuales, dejando al pueblo el control sobre la mayor parte de sus decisiones y recursos.</p>



<p><em><strong>Emma Goldman</strong></em>, en sus escritos sobre la libertad individual y la resistencia al autoritarismo, enfatizó que la verdadera emancipación no puede lograrse a través de líderes que buscan consolidar su poder a expensas de la autonomía de las personas. Su visión resuena en este contexto, donde la cooptación de movimientos sociales por parte de líderes políticos erosiona la capacidad de las comunidades para actuar de manera independiente.</p>



<p>Por otro lado, <strong>Hannah Arend</strong>t, en <strong>La Condición Humana</strong>, argumenta que la acción política auténtica surge de la reflexión colectiva y la capacidad de las personas para actuar juntas en el espacio público.</p>



<p> La instrumentalización de las marchas y la manipulación emocional contradicen esta idea, ya que reducen a las personas a  simples instrumentos de propaganda, en lugar de agentes activos de cambio.</p>



<p>Finalmente, <strong>Silvia Rivera Cusicanqui</strong>, destaca cómo las estructuras de poder perpetúan la exclusión de las voces subalternas. Ella visibiliza cómo los políticos y las élites se apropian de las causas sociales, despojándolas de su esencia transformadora para convertirlas en herramientas de legitimación del poder. En línea con Cusicanqui, <strong>Gayatri Spivak</strong>, en su ensayo <strong>¿Puede hablar el subalterno?</strong>, resalta cómo las estructuras de poder silencian a las voces marginales, negándoles la posibilidad de representarse a sí mismas. Estas ideas refuerzan la necesidad de cuestionar las narrativas oficiales y de construir espacios donde las voces subalternas puedan emerger con autonomía.</p>



<h3 class="wp-block-heading has-background" style="background-color:#e16710"><em>¿Lograremos salir de la era Petro y Uribe y encontrar un nuevo camino para este país?</em></h3>



<p>Petro, quien alguna vez cuestionó y evidenció las fallas del Uribismo, ayudó a que Álvaro Uribe Vélez enfrentara procesos judiciales. Eso fue un logro importante, un mensaje claro de que nadie está por encima de la justicia.</p>



<p> Ahora, anhelo que, en su momento, Petro también sea cuestionado e investigado rigurosamente por la manera en que ha gobernado. La justicia debería ser imparcial y alcanzar a todos los líderes que han traicionado la confianza del pueblo.</p>



<p>Por otra parte, <em>Luis Carlos Reyes</em>, director de la DIAN, parece haber sido otra víctima más de la ilusión Petro.</p>



<p> Como muchos, creyó que su trabajo con los de siempre trataba de crear puentes en medio de los muros, y no de empoderarlos más.</p>



<p> Petro se ha convertido en un subpresidente o marioneta presidente, como se quiera entender, donde no es él quien gobierna del todo porque le debe favores a los políticos poderosos de siempre.</p>



<p> En el partidismo nada es gratuito, y aunque se sabe que  estas son las reglas del juego, lo que perturba es cuando el juego es sucio. </p>



<p>Tanto que critican que los hijos de los políticos hagan política o que políticos y funcionarios  favorezcan a quienes acompañaron sus campañas laboralmente.</p>



<p> A mí eso no me incomoda; me parece lógico.</p>



<p> Lo que me parece corrupto es trabajar con gente inepta, deficiente y, peor aún, hacer compromisos con corruptos.</p>



<h3 class="wp-block-heading has-background" style="background-color:#cd9909"><em>Colofón</em></h3>



<p>Muchos discursos sobre explotación laboral y justicia social se quedan cortos si no se abordan las realidades de quienes ni siquiera pueden decir &#8220;me explotan&#8221; porque están fuera del mercado laboral.</p>



<p> De qué manera van a aumentar las oportunidades concretas de trabajo remunerado incluso para quienes nunca han tenido la oportunidad. </p>



<p>La esperanza de cambio que alguna vez representó Gustavo Petro se ha desmoronado, revelando contradicciones insostenibles. </p>



<p>Este es el momento de liberar los derechos del secuestro partidista y oportunista del petrismo, de reclamar un liderazgo que construya un Estado eficiente y transparente, que trabaje por una ejecución efectiva e idónea de acciones concretas absolutamente claras.</p>



<p> Cómo y por qué, para qué se hacen las cosas, de dónde saldrán los recursos. Necesitamos un  o  una presidente  capaz de trascender a los retos actuales.</p>



<p> El país está ardiendo, aunque nos vendan la paz total envasada y líquida. </p>



<p>La realidad es que no hay respuestas contundentes; no tenemos garantías de un futuro que no solamente pinte bien, sino que sea perdurable en el tiempo.</p>



<p>Gracias por llegar hasta aquí y por tomarte el tiempo de leer estas reflexiones. Como es habitual les dejo un abrazo virtual con la esperanza de que estas reflexiones  no lleven a algo más. </p>



<p> Crecer a su lado es mi mayor revolución estaré atenta a sus voces de retroalimentación.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Mar Candela</author>
                    <category>Putamente libre - Feminismo Artesanal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=113054</guid>
        <pubDate>Mon, 17 Mar 2025 14:38:17 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/17090939/Estado.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[¿Traición a los Movimientos Sociales? La Desmovilización y Fragmentación Bajo el Gobierno Petro]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mar Candela</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Máscaras de la Hipocresía: la &amp;#8220;Pose&amp;#8221; Feminista de Susana Muhamad</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/putamente-libre-feminismo-artesanal/mascaras-de-la-hipocresia-la-pose-feminista-de-susana-muhamad/</link>
        <description><![CDATA[<p>En un momento dado, Muhamad afirmó que no podía sentarse en la mesa con Benedetti; sin embargo, se quedó ahí por más de cinco horas, lo que convirtió su protesta y confrontación tanto al presidente como a Benedetti en un chiste insignificante. Muchas mujeres esperaban que renunciara a un cargo que le otorga poder económico, político y social. No se trata solo de que pueda contribuir al país con sus conocimientos; el poder que obtiene al ocupar ese cargo es significativo tanto para la sociedad como para su avance profesional. Su protesta y confrontación serían creíbles si hubiera renunciado y salido a hacer una campaña, ya sea para sí misma en el Congreso—donde aún no tiene suficiente fuerza política para aspirar a la presidencia—o pudo retirarse para aliarse con alguien realmente digno.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Foto diseño : Andrés Reina Arévalo </p>



<h4 class="wp-block-heading"><strong>Introducción</strong></h4>



<p>Vamos a empezar  las reflexiones desordenadas  de hoy conociendo un poco más a Susana Muhamad. Actualmente, es la Ministra de Ambiente y Desarrollo Sostenible en el gobierno de Gustavo Petro, cargo que ocupa desde agosto de 2022.</p>



<p> Antes de eso, fue Secretaria de Ambiente de Bogotá y Directora del Instituto Distrital de Gestión de Riesgos y Cambio Climático (IDIGER). También ha sido miembro del Movimiento Progresistas y del Movimiento Colombia Humana.</p>



<p> Su formación incluye estudios en ciencia política de la Universidad de los Andes y una maestría en gestión y planificación del desarrollo sostenible en la Universidad de Stellenbosch, Sudáfrica.</p>



<p> Es una activista feminista con una larga trayectoria en la defensa de los derechos humanos y el feminismo.</p>



<p> Sin embargo, sus recientes acciones han generado controversia y han puesto en tela de juicio su compromiso.</p>



<ol class="wp-block-list">
<li><strong>Compromiso Cuestionable</strong></li>
</ol>



<p>Es una de las figuras más comprometidas con el proyecto de Petro. No obstante, sus acciones parecen sobreactuadas y su pose feminista resulta cuestionable, especialmente a la luz de las recientes controversias que la vinculan con acusaciones de mala gestión en su ministerio.</p>



<p> <a href="https://www.elespectador.com/politica/el-dificil-papel-de-susana-muhamad-en-el-ministerio-de-ambiente/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">El Espectador</a> informa sobre algunas de estas controversias.</p>



<p> hago referencia  a la relación tirante políticamente cuando ella se benefició del trabajo proselitista de ese hombre, como lo hicieron todos y cada uno de los miembros de ese partido y este gobierno.</p>



<p> Petro está ahí por el trabajo de Armando Benedetti y Roy Barreras, inicialmente.</p>



<figure class="wp-block-pullquote has-contrast-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-cf49c04522fa3d71989be7e84527b52d" style="border-width:41px;background-color:#c95f13;padding-top:var(--wp--preset--spacing--70);padding-bottom:var(--wp--preset--spacing--70)"><blockquote><p>En un momento dado, Muhamad afirmó que no podía sentarse en la mesa con Benedetti; sin embargo, se quedó ahí por más de cinco horas, lo que convirtió su protesta y confrontación tanto al presidente como a Benedetti en un chiste insignificante. Muchas mujeres esperaban que renunciara a un cargo que le otorga poder económico, político y social.<br> No se trata solo de que pueda contribuir al país con sus conocimientos; el poder que obtiene al ocupar ese cargo es significativo tanto para la sociedad como para su avance profesional. Su protesta y confrontación serían creíbles si hubiera renunciado y salido a hacer una campaña, ya sea para sí misma en el Congreso—donde aún no tiene suficiente fuerza política para aspirar a la presidencia—o pudo retirarse para aliarse con alguien realmente digno.</p><cite>Acción concreta </cite></blockquote></figure>



<p class="has-base-color has-base-background-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-dffd48e1ae9018d0e5ef2818c2a2d3d7"></p>



<p>Es difícil creer lo que sucedió, como sugirió a través de X la periodista colombiana Ana Cristina Restrepo. La parafraseo: “por el bien del país no renunció, quién sabe quién viniera a ocupar esa silla”. Lo que se observa es que no tuvo la suficiente valentía para iniciar un proceso propio y utilizó esos minutos televisados para fortalecer aún más su marca política.</p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="461" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/02/08130211/pantalla-1-461x1024.jpg" alt="" class="wp-image-111387" style="width:409px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/02/08130211/pantalla-1-461x1024.jpg 461w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/02/08130211/pantalla-1-135x300.jpg 135w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/02/08130211/pantalla-1-691x1536.jpg 691w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/02/08130211/pantalla-1.jpg 720w" sizes="auto, (max-width: 461px) 100vw, 461px" /></figure>



<p class="has-contrast-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-daa797dcce50cf3882b53ff1df639880" style="background-color:#c49411"><strong><em>Susana no es feminista desde ayer</em>.</strong></p>



<p><em>Todas las feministas en Colombia, especialmente quienes han sido agentes políticos activos, conocemos el historial de Armando Benedetti, un personaje absolutamente auténtico que no anda fingiendo nada.</em></p>



<p><em> El país sabe exactamente quién es y lo han elegido una y otra vez sin importar eso</em>. Armando Benedetti ha estado cuestionado por violencia hacia las mujeres durante varios años. </p>



<p>No es solo por una supuesta denuncia que hizo su actual esposa Adelina Guerrero.</p>



<p> Ella ha dicho que son rumores; sin embargo, hay un historial que precede a Armando Benedetti y está ante la opinión pública, no es un secreto.</p>



<p> Según un artículo de <a href="https://www.elespectador.com/genero-y-diversidad/las-igualadas/violencia-de-genero-y-el-gobierno-petro-las-dudas-con-el-nombramiento-de-benedetti/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">El Espectador</a>, hay denuncias de violencia de género que datan de hace más de una década.</p>



<p> <a href="https://www.elespectador.com/politica/acusaciones-de-violencia-machista-contra-benedetti-un-recordatorio-historico/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">El Espectador</a> detalla algunas de estas denuncias, lo que resalta las contradicciones en la postura de Muhamad.</p>



<ol start="4" class="wp-block-list">
<li class="has-contrast-color has-text-color has-link-color wp-elements-77a7eef166b5a270fff47154848e03d4"><strong>La Instrumentalización del Feminismo</strong></li>
</ol>



<p>Además, su reciente confrontación al presidente Petro por la presencia de Benedetti me resulta sobreactuada.</p>



<p> Desde un Feminismo Artesanal, y tras varios diálogos &#8220;entre redes&#8221; con otras mujeres, la idea de tejer la realidad femenina no puede carecer de autocrítica.</p>



<p> Su intervención parece más una &#8220;pose&#8221; feminista que algo serio.</p>



<p> El utilitarismo político que se le ha hecho al Feminismo, instrumentalizándolo, es una de las grandes barreras que tenemos políticamente hablando.</p>



<ol start="5" class="wp-block-list">
<li><strong>El Feminismo y la Diversidad Política</strong></li>
</ol>



<p>Lo que está en juego acá es la independencia del Feminismo.</p>



<p> Desde el Feminismo Artesanal, siempre reclamaré contundentemente la instrumentalización del Feminismo.</p>



<p> Una cosa es que de manera individual las mujeres meditemos el Feminismo y otra cosa es que lo matriculemos a partidos políticos. </p>



<p>El Feminismo en Colombia prácticamente quedó matriculado en el progresismo, enfáticamente en el Petrismo y en la izquierda, y cualquier mujer que no sea de izquierda es mirada con desdén y apatía.</p>



<p> Eso lo reprocho. </p>



<p>Soy una mujer hasta ahora apartidista. Y si algún día decido acompañar algún partido, lo voy a hacer a título propio y con quienes quieran acompañarme a tejer y destejer la realidad política desde un partido sin matricular a toda una colectividad.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<ol start="6" class="wp-block-list">
<li><strong>El Feminismo como Principio Ético</strong></li>
</ol>



<p>Las mujeres podemos ser de Derecha, de Centro, de Izquierda o de lo que queramos, incluso Anarquistas, Ácratas, Hippies, Apartidistas </p>



<p>Lo que se nos de la gana.</p>



<p> y el Feminismo sigue estando vivo y latente en cada una de esas realidades.</p>



<p> El Feminismo encarna el glorioso derecho a decidir sobre nosotras mismas y todos los aspectos en nuestra vida en libertad.</p>



<p>Cuando matriculamos las militancias feministas a un partido, lo instrumentalizamos.</p>



<p> Podemos participar en el proselitismo si es nuestro deseo, hacer campaña y defender nuestros ideales. Lo que está mal es escuchar a tantas mujeres que no quieren ser feministas porque políticamente se sentirían comprometidas con partidos que no las representan.</p>
</blockquote>



<ol start="7" class="wp-block-list">
<li><strong>No se Laven las Manos</strong></li>
</ol>



<p>En aquella mesa de discusión, ni Francia Márquez ni Susana ni absolutamente nadie es ingenuo e inocente.</p>



<p> Todas las personas que estaban sentadas ahí han hecho carrera política con Benedetti y le deben sus cargos en buena parte al trabajo proselitista que ese señor ha hecho.</p>



<p> Nadie es ingenuo en esa mesa.</p>



<p> Petro tiene clarísimo a quién está defendiendo, todo el país y cada persona en esa mesa saben con quiénes llegaron al poder.</p>



<p> Si Armando Benedetti puede estar tan tranquilo pasando de cargo en cargo es porque tiene suficiente poder para hacerlo. </p>



<p>Y seguramente llegará a anciano formando parte de la historia política de este país en esas mesas de sueldos exuberantes con los escándalos que siempre ha protagonizado. </p>



<p>Seguramente nadie podrá demostrar su culpabilidad. </p>



<p>Él está ahí por los votos de los colombianos y las alianzas estratégicas entre políticos.</p>



<p><strong> Esa es la única razón.</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li> Algunos mal pensados agregan a eso el ingrediente de las intrigas; personas manifiestan &#8220;entre redes&#8221; que Benedetti guarda muchos secretos de gente muy poderosa en el país, incluyendo el presidente.</li>



<li> Eso son solo chismes e intrigas y yo aquí lo único que puedo decir es que no instrumentalicen el Feminismo. </li>



<li>No sé si algún día yo voy a ser partidista, lo que sí sé es que vendré con quienes quieran y seguiré siendo feminista, aliada de todas las mujeres sin importar su color político, tejiendo y destejiendo la realidad desde las diferencias.</li>



<li> El Feminismo no puede estar secuestrado por ningún color político, aunque las mujeres tengamos derecho a tener color político. El Feminismo, como principio ético, debe ser libre.</li>
</ul>



<p><br><strong>Colofón</strong></p>



<p>Como siempre, he escrito con el corazón en las manos siendo una mujer senti pensante.</p>



<p> Les agradezco la compañía en estas reflexiones desordenadas, agradezco por cada minuto invertido en leer a esta su escribidora disléxica, con disgrafía, comunicadora para la vida, Educomunicadora, periodista para el desarrollo humano, opinadora ciudadana, neuro divergente desde Feminismo Artesanal.</p>



<p> Me despido por ahora con un abrazo digital. Hasta un próximo encuentro con estas reflexiones desordenadas.</p>



<p> ¡Abrazos digitales!</p>
]]></content:encoded>
        <author>Mar Candela</author>
                    <category>Putamente libre - Feminismo Artesanal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=111364</guid>
        <pubDate>Sat, 08 Feb 2025 18:13:21 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/02/08111457/susana-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Máscaras de la Hipocresía: la &#8220;Pose&#8221; Feminista de Susana Muhamad]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mar Candela</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>La salud más allá de la sociedad del espectáculo : Más allá de Margarita Rosa de Francisco, Alejandro Gaviria y Carolina Corcho</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/putamente-libre-feminismo-artesanal/la-salud-mas-alla-de-la-sociedad-del-espectaculo-mas-alla-de-margarita-rosa-de-francisco-alejandro-gaviria-y-carolina-corcho-la-salud-mas-alla-de-la-sociedad-del-espectaculo/</link>
        <description><![CDATA[<p>A partir de plataformas con marcas personales de alta resonancia se ha movido las opinión publica entre redes.</p>
<p>La filósofa, actriz y artista integral Margarita Rosa de Francisco, propuso un debate espectacular entre Carolina Corcho y Alejandro Gaviria.</p>
<p>Soy comunicadora y periodista  que enfatiza en la Educomunicación y el periodismo para el desarrollo humano y social.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-contrast-color has-luminous-vivid-orange-background-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-b7dd6761b40d876b3f93e618a69b60b4"><strong>Reflexiones desordenadas.</strong></p>



<p><strong>Nota al marge</strong>n</p>



<p><strong>Entre criticas y diferencias en medio de la sociedad del espectáculo  : No Todo Es Caza de Brujas</strong></p>



<p> Dejo claro que de ninguna manera dudo de las buenas intenciones de Margarita Rosa de Francisco.</p>



<p> Me parece fascinante su figura como factor político</p>



<p>No dudo que la intermediación de Margarita Rosa es un acto individual, alejado de intereses mezquinos.</p>



<p> Confío en su intención de contribuir al país y reconozco su derecho a defender  lo que considera justo.</p>



<p> He tenido el privilegio de compartir diversos conocimientos con ella, y siento que hemos cultivado  alguna versión de amistad posmodernista, mediada por la tecnología.</p>



<p> Aunque nunca hemos podido compartir más allá de algunas entrevistas y diálogos virtuales, creo genuinamente en la experiencia amistosa que hemos sostenido en medio de las grandes diferencias.</p>



<p> Espero poder dialogar con ella  sobre muchos temas más  mientras la vida lo permita.</p>



<p>Nuestras diferencias de pensamiento pueden fortalecer nuestro crecimiento.</p>



<p> Las mujeres tenemos derecho al desacuerdo, y desde ahí es posible construir procesos diversos.</p>



<p> Me encanta lo que hace y sería maravilloso verla en la arena política del proselitismo en algún momento. </p>



<p>Escribo esta columna no solo para reflexionar, sino para invitar a la acción. He sido activista durante 25 años sin afiliación partidista, respaldando diversas voces desde mi ética y razón en las redes sociales.</p>



<p> Espero que este ensayo de opinión  sea leído con sobriedad intelectual.</p>



<p> Estamos en una democracia, podemos pensar distinto y defender con vehemencia nuestros principios sin agredirnos.</p>



<p> Ese es el mayor reto, porque nuestra especie es agresiva y es hora de que resolvamos</p>



<p class="has-contrast-color has-luminous-vivid-orange-background-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-d4b69dcfad04c818f526c1ddd64f7417"><strong> En la sociedad del espectáculo.</strong></p>



<p> A partir de plataformas con marcas personales de alta resonancia se ha movido las opinión publica entre redes.</p>



<p>La filósofa, actriz y artista integral Margarita Rosa de Francisco, propuso un debate espectacular entre <strong>Carolina Corcho y Alejandro Gaviria</strong>.</p>



<p>Soy comunicadora y periodista  que enfatiza en la Educomunicación y el periodismo para el desarrollo humano y social.</p>



<p>  Esta es mi mirada Profesional no solo como activista y ciudadana.</p>



<p> El debate propuesto  sería muy ganador en términos de audiencias y sensacionalismo, especialmente si Margarita fuera la moderadora.</p>



<p> Sin embargo, en términos de Educomunicación, sería ineficiente.</p>



<p> Los fanatismos y las barras bravas se juntarían solo para insultar, y los seguidores de la actriz, tanto los que la aman como los que la desprecian, también se sumarían a decir lo que quieran desde sus pasiones.</p>



<p>Parafraseando la realidad en redes sociales y dándole un tinte de caricatura, de ninguna manera puede ser tomado en serio.</p>



<p> Por un lado señalan a Alejandro Gaviria de &#8220;corrupto que tiene un gran negocio con las EPS y que le cubre la espalda a sus amigos&#8221;.</p>



<p> Por otro lado, acusan a Carolina Corcho de ser &#8220;la parca, la matasanos, la asesina en serie que ha enterrado el sistema de salud&#8221;.</p>



<p> Llenan las redes de memes y comentarios sin sentido.</p>



<p> Podemos decir que son bodegueros, tal vez, hay que reconocer que también hay despistados y gente insustancial que no pertenece a las bodegas.</p>



<p>Podemos seguir tomando partido, creyéndole a uno y deslegitimando al otro,  lo que no deberíamos hacer es cerrar los ojos frente a la realidad.</p>



<p> Los pacientes en este gobierno, en esta administración de Estado, están clamando por soluciones inmediatas, por medicinas y tratamientos.</p>



<p> Los pacientes están atrapados en medio de los diálogos en círculos de esta sociedad del espectáculo.</p>



<p class="has-contrast-color has-luminous-vivid-orange-background-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-576e626076a1efd41f3dc12855961fee"><strong> ¿A quién le sirven las conversaciones acaloradas y espectaculares en medio de nombres   famosos y reconocidos?</strong></p>



<p> Única y exclusivamente a los medios que se nutran del espectáculo y a los seguidores de las marcas individuales que se exponen ante el público como si esto se tratara del lanzamiento histórico de una gran película nunca antes vista.</p>



<p>Lo que pasará con ese tipo de debate es que nadie quedará satisfecho y tampoco se darán respuestas inmediatas y urgentes.</p>



<p> No pueden dejar de mirar a las muertes de niños, jóvenes, adultos y personas de todas las edades.</p>



<p> Les guste o no, es real que decenas de personas han suplicado por su medicina y sus tratamientos.</p>



<p> Hanna Escobar, a quien no conozco es  muchísimo más que  una tuitera  y productora de contenido reconocida como Miss Melindres.</p>



<p> Sé que no  hace parte de partidos políticos, tampoco tiene planes de lanzarse a la presidencia ni ningún interés proselitista.</p>



<p> Además trayectoria en el tema de salud ojala me acepte una  entrevista para conocerla no quiero hablar sobre su experiencia porque  no quiero errar además me gustaría  mucho que ella nos diera todos los detalles de su recorrido.</p>



<p>Miss Melindres señala que es el Estado hoy a cargo del presidente  debe responder a los pacientes.</p>



<p>Honestamente, soy absolutamente ignorante sobre cómo funcionan los ministerios.</p>



<p> No tengo idea sobre administración pública y mucho menos se sobre administración de la salud.</p>



<p> Me parece insuficiente comparar la realidad de la salud  colombiana con la de otros países del mundo.</p>



<p> Entre redes y diálogos informales cuento con  informaciones diversas de gente quejándose del sistema de salud en diferentes países.</p>



<p> Todos los ministerios de salud en el mundo están viciados de corrupción y deficiencia.</p>



<p> Tienen que asumir retos y quienes tienen que responder siempre son los que están a cargo, no el gobierno saliente ni los anteriores funcionarios.</p>



<p>Necesitamos un ejercicio Educomunicativo donde el debate se haga sin espectacularidad, que el moderador no muestre simpatías por alguna de las dos partes.</p>



<p> Un debate donde las partes se miren con respeto, se traten bien y no expongan argumentos a medias o verdades sacadas de contexto</p>



<p>Esto debería suceder mucho más allá de la marca de Alejandro Gaviria,  de Carolina Corcho o la marca de Margarita Rosa de Francisco.</p>



<p> Mientras expertos se dignan a dar un debate con un moderador que realmente pueda darnos garantías de un diálogo decente, cada niño, joven, adolescente y adulto mayor que está suplicando por sus medicinas y tratamientos tiene que recibir atención inmediata.</p>



<p class="has-contrast-color has-luminous-vivid-orange-background-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-5629efd1e98d06c6db4a53842eb3d26c"><strong> Me cuesta creer que no exista la manera.</strong></p>



<p> Las abuelitas siempre dicen &#8220;que de cualquier cuero salen correas&#8221;.</p>



<p> Invito al gobierno y al presidente a que del cuero que sacan dinero para viajes, nuevos ministerios, nuevos cargos burocráticos, ropa y asuntos de presentación personal en eventos sociales donde participa la primera dama, y gastos de viaje en avión de la vicepresidenta, salgan &#8220;las correas necesarias&#8221;.</p>



<p>De la misma plata que usan para un millón de cosas, de esa misma plata debe salir la respuesta inmediata para estos pacientes. </p>



<p>Un presidente del cambio, un Estado de derecho garante, un gabinete que promete cumplirle a la gente en sus derechos no se diluye en discusiones espectaculares.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p><strong> Hago un llamado a la atención a los pacientes y a nuevos diálogos con otras personas, porque este diálogo entre Carolina Corcho y Alejandro Gaviria está viciado por subjetividades, malos tratos, chismes de pasillo, acusaciones sin fundamento y caricaturas.</strong></p><cite>Mar candela La escribidora</cite></blockquote></figure>
</blockquote>



<p>Alguna vez entrevisté a Carolina Corcho y también a Alejandro Gaviria. En ese tiempo, a ambos les propuse el debate. Alejandro me dijo que no, y hasta entonces el diálogo no estaba tan caliente.</p>



<p> Por eso tenía esperanza.</p>



<p> Ahora el diálogo está absolutamente diluido, confuso, ensuciado por el fanatismo y los extremismos.</p>



<p> Parece que interesa más la espectacularidad que la verdad y, sobre todo, la garantía de derechos a los pacientes.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p><strong> Que caiga quien tenga que caer, que investiguen a quien tengan que investigar, que denuncien jurídica y penalmente a quien sea necesario mientras le responden a los pacientes. No hay respuesta más desalmada que la de aquellos que dicen que en los otros gobiernos también se moría la gente.</strong><br><strong> ¿Qué clase de argumento es ese?</strong><br><strong> Es el gobierno del cambio, juraron a sus votantes garantizar transformaciones genuinas y se supone que eran mejores que lo que teníamos. La aprobación de una reforma a la salud no puede ser usada como chantaje político y mucho menos puede cobrar vidas en la transición de una reforma a otra.</strong></p><cite>Mar Candela La escribidora</cite></blockquote></figure>
</blockquote>



<p>No les voy a hablar científicamente ni con estadísticas porque ese no es mi papel. Hablo como comunicadora para la vida, periodista para el desarrollo humano , como activista defensora de derechos , hablo como feminista Artesanal y como ciudadana sensible.</p>



<p> Tengo un juicio contrastado.</p>



<p> He podido hablar con Carolina y con Alejandro algunas veces . </p>



<p class="has-contrast-color has-luminous-vivid-orange-background-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-e80aa5da734ef0e9d9b8f37ac189ac0a"><strong>Ambos han expuesto sus argumentos  opuestos.</strong></p>



<p> No es necesario ponerlos en una contienda el mismo día y a la misma hora cuando evidentemente ese ejercicio no nos va a conducir a nada.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>Quienes tienen que hacer esos debates son Luis Alfonso Jaramillo, el actual ministro de salud, con personajes ilustrados de oposición. Yo propongo a Hanna, que es activista y no tiene matrículas políticas ni va a aspirar a la presidencia o cualquier otro ejercicio proselitista, o por lo menos eso es lo que afirma.</p>
</blockquote>



<p> Ustedes pueden proponer a otros personajes .</p>



<p><strong>Este ejercicio tiene que darse en paralelo a las respuestas reales y contundentes hoy, aquí y ahora, a los pacientes que están suplicando que se les respete su derecho a la salud.</strong></p>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p>Así como no creo que Carolina Corcho sea una asesina en serie, la matasanos, la parca y todas esas estupideces, tampoco voy a creer que Alejandro Gaviria es un corrupto que se beneficia de las EPS porque no tengo pruebas de lo uno o de lo otro</p><cite>Mar Candela la escribidora</cite></blockquote></figure>



<p> No he visto a nadie que haya interpuesto una demanda seria para un proceso jurídico penal a la altura de las demandas de esta realidad.</p>



<p> Carolina Corcho no es una mujer sin voz, no es una mujer silenciada y ninguneada.</p>



<p> No necesita que alguien interceda por ella ante ningún lugar.</p>



<p> Ella es una mujer vehemente, clara, inteligente, con una puesta en escena bastante convincente y con las agallas suficientes para defender su voz. Tengamos en cuenta que tiene sus propias redes sociales, sus pedagogías, incluso ha diseñado y escrito una cartilla sobre el sistema de salud.</p>



<p> Ha trabajado con las comunidades, fue ministra de salud y ha estado en todos los medios de comunicación.</p>



<p> Ya no es la &#8220;loca Margarita&#8221; que alguna vez entrevisté, a la que de una u otra manera daban la sensación de secundarizar. </p>



<p><strong>Hoy se encuentra al mismo nivel de cualquier personaje político público reconocido en Colombia. No necesita intermediarios de ningún tipo para seguir defendiendo sus convicciones.</strong></p>



<p>Necesitamos un debate público que no sea sensacionalista, que vaya más allá de las estrategias &#8220;marketineras&#8221; de este tiempo, que tenga funciones educativas serias con personalidades distintas.</p>



<p> Salgamos de este círculo de celebridades.</p>



<p> Alejandro Gaviria ha sido también bastante claro y contundente con sus defensas después de que el presidente le pidió la renuncia porque no guardaba silencio frente al sistema de salud.</p>



<p> Queda clarísimo que Alejandro ni Carolina  tienen en este momento garantías para dar un debate ecuánime .</p>



<p> Deberían llamar a otras personas.</p>



<p>Mientras la burocracia y los debates siguen candentes, mientras se encuentra el dinero que se robaron desde la época de Simón Bolívar y caen todos los corruptos, mientras se hacen debates serios (espero que sean serios), la ciudadanía debería levantarse y acompañar a los pacientes.</p>



<p> Deberíamos hacer alguna actividad a nivel nacional, un compromiso individual para contener un poco a las víctimas de esta catástrofe social y política.</p>



<p> Si conoces a un paciente y lo puedes acompañar, hazlo. </p>



<p>Si puedes hacer una colecta para tratar de colaborar, hazlo.</p>



<p> Cualquier día que le podamos ganar a la injusticia social salvando vidas tiene mérito.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong> Movamos nuestras redes para actuar concretamente con las víctimas, mientras las personalidades y factores políticos resuelven sus asuntos y mientras el presidente y el ministro actual se dignan a responder a todos y cada uno de los pacientes de hoy y ahora, independientemente de lo que hayan hecho otros gobiernos o de las acciones burocráticas y políticas en curso.</strong> Mar Candela La escribidora</p>



<p>El cuento de que los medios dominantes controlan la narrativa se cae por su propio peso. Este gobierno cuenta con RTVC y con miles de millones de pesos invertidos en su autobombo.</p>



<p> No es cierto que los medios tengan el poder para controlar la narrativa actual de este país.</p>



<p> Primero los pacientes, primero las vidas, las cosas como son.</p>



<p>Mientras la burocracia y los debates siguen candentes, mientras se encuentra el dinero que se robaron desde la época de Simón Bolívar y caen todos los corruptos, mientras se hacen debates serios (espero que sean serios), la ciudadanía debería levantarse y acompañar a los pacientes.</p>



<p>Deberíamos hacer alguna actividad a nivel nacional, un compromiso individual para contener un poco a las víctimas de esta catástrofe social y política. </p>



<p>Si conoces a un paciente y lo puedes acompañar, hazlo. Si puedes hacer una colecta para tratar de colaborar, hazlo.</p>



<p> Cualquier día que le podamos ganar a la injusticia social salvando vidas tiene mérito.</p>



<p> Movamos nuestras redes para actuar concretamente con las víctimas, mientras las personalidades y factores políticos resuelven sus asuntos y mientras el presidente y el ministro actual se dignan a responder a todos y cada uno de los pacientes de hoy y ahora, independientemente de lo que hayan hecho otros gobiernos o de las acciones burocráticas y políticas en curso.</p>



<p>Nota Final. Como siempre agradezco cada minuto de su tiempo invertido en la lectura de mis reflexiones desordenadas les envió mucho amor. </p>



<p> Y agradezco al artista virtual y fotógrafo  de celebridades Andrés Reina por aportar su talento a esta Publicación.</p>
</blockquote>
]]></content:encoded>
        <author>Mar Candela</author>
                    <category>Putamente libre - Feminismo Artesanal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=110573</guid>
        <pubDate>Tue, 21 Jan 2025 23:56:24 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/21183836/la-salud-scaled.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[La salud más allá de la sociedad del espectáculo : Más allá de Margarita Rosa de Francisco, Alejandro Gaviria y Carolina Corcho]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mar Candela</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>La Contundencia Argumentativa en la Comunicación: Un Viaje hacia la Verdad</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/putamente-libre-feminismo-artesanal/la-contundencia-argumentativa-en-la-comunicacion-un-viaje-hacia-la-verdad/</link>
        <description><![CDATA[<p>La habilidad para reconocer las luces y sombras de nuestras interacciones nos permite navegar por las complejidades del diálogo humano con empatía y respeto</p>
<p> Así, podemos construir puentes entre diferentes perspectivas y promover una comprensión más profunda sobre cualquier tema coyuntural. La comunicación no solo tiene el poder de transformar sociedades; también puede ser un vehículo para cultivar armonía en nuestras relaciones diarias.</p>
<p> Al comprometernos con un diálogo consciente y reflexivo, avanzamos hacia una convivencia más pacífica y enriquecedora.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-contrast-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-4b4c6d02553c4d3032ffe0e9053392d6" style="background-color:#c5981b"><em><strong>Dedicatoria al marge</strong></em><strong><em>n</em> y contexto</strong></p>



<p>A ti, compañera de causa, a quien mis lógicas, palabras y argumentos torpes e hirientes han alejado de mis procesos. ¡Lo siento!</p>



<p> No menciono tu nombre por respeto, para no exponerte a opiniones que podrían  poner sal en las heridas.</p>



<p> Sé que eres una mujer valiosa; gracias por sacudirme la vida desde el conflicto, la incomodidad  e incompatibilidad.</p>



<p>Me gustaría saber si mis palabras llegaron a ti.</p>



<p> Te agradezco a ti Raúl Fernando Díaz  eres referente en mi vida profesional, intelectual  y personal gracias por ser implacable con mis errores u horrores humanistas y convertirte en  juez evaluador de mis acciones.</p>



<p>Gracias por tejer y destejer conmigo tantas verdades urgentes.</p>



<p> Cada persona que genuinamente busque mejorarse como individuo  encontrará en su camino a un Raúl Díaz. </p>



<p>Ya sabes que cuentas conmigo  desde la diferencia; ruego a la vida que podamos seguir navegando este mar de contradicciones en armonía por muchos años más.</p>



<p>Las reflexiones desordenadas de hoy surgen a raíz de un diálogo complicado que sostuve en diciembre, donde erré en mi tono, tino y tacto al expresar pensamientos sin filtro y sobre estimulada mental y sensitivamente .</p>



<p> Lamentaré toda la vida la manera en que dije las cosas y me dolerán los daños emocionales que mis palabras causaron esa noche fue un horror emocional.</p>



<p>No puedo recoger mis palabras, solo reflexionar y mejorar para aportar más al mundo que me rodea desde mi realidad. </p>



<p class="has-contrast-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-203a1bd94d7ea6d6f31cfa0fa7cf1369" style="background-color:#bb8f16"><strong><em>Introducción</em> con mayéutica </strong></p>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p>Pronto compartiré en alguna de las columnas que estaré publicando en este nuestro espacio de reflexiones desordenadas una precisión sobre la necesidad de la mayéutica en la comunicación. He descubierto cómo las preguntas adecuadas pueden abrir espacios para el diálogo y permitir que las personas lleguen a sus propias conclusiones. Este método, utilizado por Sócrates, no solo enriquece nuestras conversaciones, sino que también fomenta un entendimiento más profundo y colaborativo entre quienes participan en el intercambio de ideas.</p></blockquote></figure>



<p class="has-contrast-color has-luminous-vivid-amber-background-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-752fbfdf3395f7319f9536970ce8f3e9"><strong>Ahora si la historia de hoy</strong></p>



<p>En el calor del momento, alguien me tildó de &#8220;narcisista&#8221;.</p>



<p> Repliqué que sabía que no tenía ese diagnóstico; me sorprendió que alguien con un certificado profesional en psicología afirmara que &#8220;generalmente las personas narcisistas no lo reconocen&#8221;.</p>



<p> Le respondí que había revisado ese diagnóstico y  me increpó  afirmando que, por ser feminista Artesanal, no podía debatir con argumentos de índole intelectual o académico.</p>



<pre class="wp-block-verse">No hubo oportunidad para explicar el desasosiego que me causó esa afirmación. ¿Para qué trabajamos en salir de la ignorancia y estudiamos? ¿Para qué cultivamos un pensamiento profundo si somos considerados del "sin lugar" y no importa cuánto conocimiento tengamos? ¿Qué les hace creer que una intelectual Artesanal, o como les gusta apodar a quienes son pensadores empíricos "intelectuales orgánicos", no puede exigir solidez en la información? ¿Debo censurar mis conocimientos y argumentos por ser Artesanal? He tejido y destejido mi intelectualidad tantas veces como ha sido necesario en mis 46 años, y continuaré haciéndolo.</pre>



<p>Esa noche fui salvaje y torpe al hablar; nada justifica el modo en que me expresé. Aunque al principio no quería disculparme, consideré ético hacerlo después de que un amigo me puso el espejo del feminismo y me hizo entender que el principio de proporcionalidad en nuestras acciones cotidianas debe aplicarse siempre.</p>



<p> No fue una noche agradable; sufrí por días y envié un audio tratando de &#8220;esclarecer&#8221;, sospecho que no fui escuchada</p>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p> Mis pensamientos rumiantes me llevaron a reflexionar sobre la intelectualidad y el conocimiento, ideas que llevaba cuatro años profundizando. No fue hasta el dolor sentido aquella noche de diciembre de 2024 que logré decantar todo esto.</p><cite>memorias de la escribidora que soy </cite></blockquote></figure>



<p>Todo es aprendizaje; todas las cosas posibles pasarán, como he aprendido con el tiempo, tal como lo dicta la Ley de Murphy sobre los multiversos, perfectamente aplicable a las multirealidades humanas.</p>



<p> Inicio mis entradas de este año esperando que ustedes se encuentren lo mejor posible, llenos de energía vital para enfrentar la cotidianidad del año recién iniciado.</p>



<p>La contundencia argumentativa se basa en la claridad y solidez de un argumento respaldado por evidencia y lógica. En un mundo donde la información fluye rápidamente, es crucial entender lo que realmente significa argumentar con claridad y solidez.</p>



<p><strong> </strong></p>



<p class="has-luminous-vivid-amber-background-color has-background"><strong> <em>Reflexión 1: La Importancia del Conocimiento Hecho Piel</em> , la semiótica y la Educomunicación </strong></p>



<p><strong> </strong>La contundencia<strong> </strong>argumentativa debe incluir las experiencias empíricas.</p>



<p> Desde el empirismo y mis propias vivencias como estudiante y aprendiz de investigadora, he denominado este tipo de conocimiento como <strong>&#8220;conocimiento hecho piel&#8221;</strong>.</p>



<p> Valorar el empirismo es esencial, ya que así cómo el conocimiento basado en metodologías cualitativas, cuantitativas o mixtas genera riqueza en los saberes. también lo hace el empirismo desde su lugar .</p>



<p>Este tipo de conocimiento promueve transformaciones auténticas al ser más que datos fríos; es producto de experiencias vividas.</p>



<p><strong> La semiótica</strong>, por su parte, es el estudio de los signos y símbolos, así como de su interpretación y significado en diferentes contextos.</p>



<p> Esta disciplina nos ayuda a entender cómo se construyen los significados a través de la comunicación y cómo los signos pueden influir en nuestra percepción del mundo.</p>



<p> La semiótica es esencial para los comunicadores, ya que permite analizar cómo se transmiten mensajes y cómo estos pueden ser interpretados por diferentes audiencias.</p>



<p> Es fundamental para el efectivo desarrollo de la comunicación para la vida</p>



<p><strong> La *<em>Educomunicación</em></strong> es fundamental para los comunicadores ,las audiencias, interlocutores y la comunicación cotidiana . No solo fomenta una mejor comprensión de los mensajes, sino que empodera a las personas para convertirse en ciudadanos críticos y activos en su entorno.</p>



<p class="has-luminous-vivid-amber-background-color has-background"><em><strong>Reflexión 2: Reconociendo el Sesgo y las Falacias</strong></em></p>



<p><strong> El &#8220;sesgo</strong>&#8221; se define como una inclinación que afecta nuestra percepción y juicio. Aunque son inevitables, es fundamental cuestionarlos y reconocer su influencia. Un tipo específico es el &#8220;sesgo de confirmación&#8221;, que distorsiona nuestra capacidad para evaluar argumentos objetivamente</p>



<p><strong> Las falacias </strong>son errores en el razonamiento que debilitan un argumento.</p>



<p> Una &#8220;falacia argumentativa&#8221; puede parecer válida a primera vista, sin embargo no lo es al analizarla detenidamente. Por eso, debemos ser críticos y no aceptar todo lo que parece contundente.</p>



<p class="has-luminous-vivid-amber-background-color has-background"><strong><em>Reflexión 3: Influencias Culturales y Emocionales</em> </strong></p>



<p> La comunicación es un acto tanto racional como emocional, lo que enriquece nuestro diálogo.</p>



<p>Nuestras creencias están influenciadas por factores emocionales y culturales.</p>



<p> Esta realidad debe ser parte del debate. </p>



<p>La <em>Educomunicación</em> permite abordar diferencias desde una perspectiva educativa, fomentando un diálogo constructivo.</p>



<p class="has-luminous-vivid-amber-background-color has-background"><em><strong>Reflexión 4: Perspectivas Filosóficas</strong></em></p>



<p> Filósofas como Simone de Beauvoir nos recuerdan la importancia de cuestionar estructuras sociales. Judith Butler destaca cómo nuestras identidades están construidas socialmente, lo que resalta la necesidad de entender nuestros sesgos al comunicar ideas.</p>



<p> La epistemología feminista de Donna Haraway desafía nociones tradicionales de objetividad, enfatizando que el conocimiento siempre está situado.</p>



<p class="has-luminous-vivid-orange-background-color has-background"><strong>Reflexión extra</strong></p>



<p>Los periodistas deben ser guardianes de la verdad basada en hechos concretos. Nuestra misión es evitar caer en debates filosóficos que desvíen nuestra atención de lo esencial: informar con precisión y ética.</p>



<p> La <em>Educomunicación</em> ayuda a construir puentes entre diferentes perspectivas. </p>



<p class="has-background" style="background-color:#b0500b"><em><strong>Colofón: El Poder Transformador de la Comunicación en la Era de la Inteligencia Artificial</strong></em> </p>



<p>En esta era de inteligencia artificial, donde la información fluye casi instantáneamente y los diálogos a menudo se tornan acalorados, se hace urgente involucrar herramientas como la semiótica y la mayéutica en el ejercicio comunicacional.</p>



<p> La semiótica nos permite desentrañar los significados detrás de los signos y símbolos que utilizamos, ayudándonos a comprender cómo nuestras palabras pueden ser interpretadas de diversas maneras. Por otro lado, la mayéutica nos invita a cuestionar y profundizar en nuestras propias ideas y las de los demás, fomentando un diálogo constructivo.</p>



<p> Al integrar estos enfoques en nuestra comunicación, podemos lograr un tono que combine tino y tacto competente. </p>



<p>Esto es fundamental para sostenernos en una paz cotidiana, incluso en medio de la dificultad.</p>



<p> La habilidad para reconocer las luces y sombras de nuestras interacciones nos permite navegar por las complejidades del diálogo humano con empatía y respeto</p>



<p> Así, podemos construir puentes entre diferentes perspectivas y promover una comprensión más profunda sobre cualquier tema coyuntural. La comunicación no solo tiene el poder de transformar sociedades; también puede ser un vehículo para cultivar armonía en nuestras relaciones diarias.</p>



<p> Al comprometernos con un diálogo consciente y reflexivo, avanzamos hacia una convivencia más pacífica y enriquecedora. </p>



<p>Me despido por ahora con la gratitud de siempre hacia ustedes mis lectores por cada minuto de su tiempo invertido en esta lectura. </p>
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        <author>Mar Candela</author>
                    <category>Putamente libre - Feminismo Artesanal</category>
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        <pubDate>Sat, 18 Jan 2025 01:16:04 +0000</pubDate>
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