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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Fri, 11 Sep 2026 22:18:17 +0000</lastBuildDate>
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	<title>estados unidos Archives | Blogs El Espectador</title>
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        <title>El cambio climático y el calor extremo podrían marcar el ritmo del Mundial de Fútbol 2026 &amp;#124; ESTUDIO</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/el-cambio-climatico-y-el-calor-extremo-podrian-marcar-el-ritmo-del-mundial-de-futbol-2026-estudio/</link>
        <description><![CDATA[<p>El cambio climático está aumentando la probabilidad de que los partidos del&nbsp;Mundial de Fútbol 2026&nbsp;se jueguen bajo&nbsp;condiciones de calor capaces de afectar el rendimiento de los futbolistas,&nbsp;según un nuevo análisis de Climate Central. El estudio concluye que&nbsp;97 de los 104 partidos programados tienen hoy una mayor probabilidad de registrar temperaturas superiores a 28 °C, un [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">El cambio climático está aumentando la probabilidad de que los partidos del&nbsp;<strong>Mundial de Fútbol 2026</strong>&nbsp;se jueguen bajo&nbsp;<strong>condiciones de calor capaces de afectar el rendimiento de los futbolistas</strong>,&nbsp;<a href="https://www.climatecentral.org/climate-matters/world-cup-matches?utm_source=Base+de+datos+ACTS&amp;utm_campaign=211e4bc726-EMAIL_CAMPAIGN_2026_06_01_10_01&amp;utm_medium=email&amp;utm_term=0_-211e4bc726-298371838">según un nuevo análisis de Climate Central</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El estudio concluye que&nbsp;<strong>97 de los 104 partidos programados tienen hoy una mayor probabilidad de registrar temperaturas superiores a 28 °C</strong>, un umbral asociado con una disminución del rendimiento físico y mayores riesgos para la salud de los atletas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Investigaciones previas muestran que temperaturas superiores a 28 °C&nbsp;<strong>pueden reducir la frecuencia de los sprints, la distancia recorrida por los jugadores y los tiempos de recuperación</strong>. Esto no solo afecta el desempeño individual y la seguridad de los deportistas, sino también el ritmo de juego, las estrategias de los equipos y el espectáculo para los aficionados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entre los principales hallazgos, Climate Central destaca que casi la mitad de los partidos tienen al menos un 50 % de probabilidad de disputarse bajo condiciones de calor que pueden afectar el rendimiento. En 26 de esos encuentros, el cambio climático aumentó esa probabilidad en al menos 10 puntos porcentuales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El análisis se suma a investigaciones recientes que muestran cómo&nbsp;<strong>el calentamiento global está incrementando la frecuencia e intensidad de las olas de calor en las ciudades sede del torneo</strong>. El partido entre Uruguay y España previsto para el 26 de junio en Guadalajara aparece como el más afectado: la probabilidad de registrar calor perjudicial para el rendimiento alcanza el 70 %, 37 puntos porcentuales más debido al cambio climático.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Las olas de calor, el clima impredecible y las estaciones cambiantes están reescribiendo las reglas de los deportes que amamos”, afirmó Shel Winkely, meteorólogo en Climate Central. “<strong>Los atletas se ven obligados a jugar con más cautela, a elaborar estrategias diferentes y a abandonar los riesgos que antes hacían que el deporte fuera emocionante</strong>. A menos que dejemos de quemar combustibles fósiles, el futuro de la competición no se decidirá por quién juega mejor, sino por quién puede soportar el calor”, sostuvo el experto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>Jugar con temperaturas superiores a los 28 °C cambia el partido, ya que afecta a la táctica, el ritmo y la calidad general</strong>”, explicó Mike Tipton, investigador en la Universidad de Portsmouth. “A medida que las temperaturas siguen subiendo, los riesgos también aumentan. La exposición prolongada y la deshidratación pueden provocar agotamiento por calor o incluso un golpe de calor, sobre todo en partidos de gran importancia en los que los jugadores tienden a esforzarse más allá de sus límites naturales”, agregó.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://es.mongabay.com/2026/05/2026-traera-mas-incendios-eventos-extremos-cambio-climatico-el-nino/"><strong>Lee más sobre la incidencia del cambio climático en olas de calor y eventos extremos de clima en Mongabay Latam.</strong></a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal: </strong>Climate Central afirma que casi la mitad de los partidos del Mundial 2026 tienen un 50 % de probabilidad de disputarse bajo condiciones de calor que pueden afectar el rendimiento. <strong>Foto: </strong>AP/Karen Warren</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/periodistas-por-el-planeta/">Periodistas por el Planeta</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/short-article/2026/06/cambio-climatico-calor-extremo-mundial-futbol-2026-estudio/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129953</guid>
        <pubDate>Thu, 04 Jun 2026 16:22:06 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[El cambio climático y el calor extremo podrían marcar el ritmo del Mundial de Fútbol 2026 &#124; ESTUDIO]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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        <item>
        <title>Grietas del dólar</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/tejiendo-naufragios/grietas-del-dolar/</link>
        <description><![CDATA[<p>Si el dinero vale por la confianza que genera su emisor, entonces el bien más valioso que tiene cualquier banco central no es el oro, sino su reputación.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Existe una pregunta que parece trivial pero que es inquietante si se piensa a profundidad: ¿por qué el dinero tiene valor?</p>



<p class="wp-block-paragraph">La respuesta es incómoda: <strong>en la actualidad el dinero es un acuerdo colectivo</strong>. Y, <strong>como toda promesa, su valor depende enteramente de quien promete.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Si el dinero vale por la confianza que genera su emisor, entonces <strong>el bien más valioso que tiene cualquier banco central no es el oro, sino su reputación</strong>. Esa reputación descansa en cosas concretas: que el banco central tome decisiones técnicas y no políticas, que existan instituciones que den certeza sobre el futuro y que el gobierno no gaste a voluntad o que imprima billetes para tapar huecos fiscales.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>En el caso específico del dólar, su valor depende de que Estados Unidos sea un actor predecible dentro del orden internacional</strong>. Al euro lo respalda el BCE y la disciplina del bloque europeo, a menudo criticada por su rigidez en momentos de crisis. El yen japonés se sostiene sobre décadas de institucionalidad robusta. El franco suizo es sinónimo de estabilidad. Ninguna de estas monedas necesita que alguien las defienda: su valor lo ampara la trayectoria del sistema que las emite.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El dólar, además de lo anterior, tiene un ecosistema que ninguna moneda ha replicado. No es solo que concentre más de la mitad de las reservas internacionales de los bancos centrales del mundo. El petróleo, el gas y la mayoría de las materias primas se negocian en dólares, igual que la deuda de decenas de naciones. La mayor parte del comercio global —incluso entre países que no tienen ninguna relación directa con Estados Unidos— se factura y liquida en esa moneda. <strong>Todo esto crea un ciclo que se autorrefuerza: el planeta usa el dólar porque todos lo necesitan</strong>. </p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Aquí es donde la segunda presidencia de Donald Trump deja de ser un fenómeno político para convertirse en un problema monetario global</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No se trata de ideología. Hay argumentos legítimos para reducir impuestos, revisar tratados comerciales o cuestionar consensos del libre mercado. <strong>El problema no es la dirección de las políticas: es su naturaleza errática</strong>. La imprevisibilidad erosiona las instituciones, lo que impacta en las monedas del planeta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para países como Colombia, esto no es un asunto abstracto. Cuando el dólar incorpora incertidumbre, el peso la multiplica. Una divisa volátil encarece las importaciones, presiona la inflación y complica la deuda externa. <strong>Lo que pasa en Washington incide en el bolsillo de los colombianos antes de que llegue a los titulares de los periódicos.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Tomemos los aranceles como ejemplo. En abril de 2025, la administración Trump anunció aranceles generalizados contra prácticamente todos sus socios comerciales. El problema no fue exclusivamente el impacto comercial. <strong>Una medida aplicada intempestivamente ofrece un mensaje de inestabilidad. Si las reglas cambian a voluntad del presidente de Estados Unidos, los dólares incorporan un riesgo que no tenían antes.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">A esto se agrega la relación de Trump con la Reserva Federal. Ha exigido que baje las tasas y ha dicho que puede remover a Jerome Powell a su antojo. Hasta ahora no lo ha hecho, pero el daño está hecho. <strong>Los mercados no esperan a que el banco central sea capturado para actuar. Les basta con que la posibilidad parezca real.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Para rematar, en mayo de 2025, Moody&#8217;s rebajó la calificación crediticia de Estados Unidos, quitándole la última triple A que le quedaba. El impacto técnico es limitado, pero el simbolismo es devastador: <strong>no tiene la máxima calificación</strong> <strong>el país que emite la moneda en la que se comercia y se pagan las deudas.</strong> </p>



<p class="wp-block-paragraph">Las políticas de Trump no solo siembran desconfianza, también generan un daño estructural. <strong>Los gobiernos, las empresas y los bancos comienzan a dudar sobre usar el dólar en sus operaciones.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La señal más significativa no está en los noticieros, sino en lo que podríamos llamar la &#8220;plomería financiera&#8221;: la infraestructura invisible que hace posible que el dinero fluya entre países. Y esa plomería, que durante décadas corrió casi exclusivamente por tuberías denominadas en dólares, está siendo rediseñada. <strong>Los países no anuncian que van a dejar el dólar; simplemente construyen otras opciones.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta plomería es relevante gracias a que <strong>el ecosistema del dólar no depende solo de la confianza, sino de la infraestructura que la hace operativa</strong>. Es costoso cambiarse a otra moneda si los sistemas de pago, los protocolos de liquidación y las redes de compensación están construidos alrededor del dólar. Pero <strong>si existe una infraestructura alternativa, y es funcional, la decisión deja de ser técnica y se vuelve política.</strong> <strong>Ahí está el verdadero riesgo.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Por ejemplo, el proyecto mBridge —una plataforma de divisas digitales entre los bancos centrales de China, Hong Kong, Tailandia, los Emiratos y Arabia Saudita— ha acumulado ya más de 55.000 millones de dólares en transacciones. El sistema chino de pagos CIPS procesó el equivalente a 24 billones en 2024, triplicando su volumen desde 2020. <strong>No estamos ante un relevo inminente, sino ante el montaje de opciones para prescindir del dólar.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Trump no solo está erosionando la reputación de la Reserva Federal o el perfil crediticio del Tesoro. Está minando el ecosistema que hace que el mundo elija el dólar por encima de otras monedas.</strong> El riesgo no es una crisis inmediata. Es algo más insidioso: la acumulación de recelo mientras se construye otra cañería.  </p>



<p class="wp-block-paragraph">El mundo creyó en el dólar porque Estados Unidos se comportó como un emisor en el que valía la pena creer. Sin embargo, <strong>la fe, como el dinero, no se legisla ni se decreta: se sostiene gracias a la solidez de la estructura y a la serenidad de lo estable.</strong> La reputación del dólar se mantiene en pie mientras las paredes no se agrieten, pero tambalea con el trino de las aves.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Diego Niño</author>
                    <category>Tejiendo Naufragios</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127005</guid>
        <pubDate>Thu, 19 Mar 2026 01:37:44 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Grietas del dólar]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Diego Niño</media:credit>
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        <item>
        <title>Pólizas y grifos</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/tejiendo-naufragios/polizas-y-grifos/</link>
        <description><![CDATA[<p>Mientras las cámaras sigan buscando el destello del próximo misil, la verdadera guerra seguirá ganándose en el silencio de un despacho o en el eco de la tubería vacía.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">En los últimos días, <strong>varios reportes señalaron que aseguradoras marítimas cancelaron coberturas de riesgo de guerra en el estrecho de Ormuz</strong>. Frente a esto, Washington estudió la posibilidad del respaldo militar para proteger los flujos energéticos, en tanto que el presidente Trump hablaba de seguros públicos y escoltas navales. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese dato revela algo profundo: una ruta puede seguir abierta en el mapa, pero cerrarse en la práctica si aumenta el costo de transitarla. Estamos ante el nacimiento de una nueva doctrina: <strong>la victoria ya no se mide en banderas clavadas, sino en pólizas canceladas</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tendemos a imaginar los grandes cuellos de botella de una manera dramática: minas, fragatas, drones, misiles. Sin embargo, el comercio global también depende de una capa invisible: el cálculo financiero.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una zona no necesita estar bloqueada por fusiles y tanques para convertirse en un problema real. Basta con que se vuelva demasiado incierta, cara o riesgosa para sus operadores. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso el conflicto en torno a Irán no puede leerse, únicamente, como una secuencia de ataques y represalias. Debe leerse también como una batalla por alterar las condiciones de circulación. <strong>Los caminos se cierran si los aseguradores retroceden, los armadores dudan, los fletes se recalculan o si el riesgo es incierto</strong>. La presión sobre el comercio se realiza sin la necesidad de batallones o baterías de misiles. Los bombardeos destruyen; la incertidumbre regula el desgaste.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Trump no solo ha bombardeado; su gobierno ha tenido que plantearse algo menos fotogénico: mecanismos de aseguramiento público y escoltas navales para algunos barcos en el Golfo. Esa es la confesión de que el problema ya no cabe en las acciones militares.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La pregunta principal ya no es quién puede derrotar militarmente, sino quién puede hacer más difícil la economía de su enemigo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En este momento el objetivo no es la destrucción del rival, sino aumentar el costo de sostener la guerra, elevar la ansiedad de los ciudadanos, perturbar las rutas de abastecimiento y obligar a los gobiernos a gastar más dinero y energía en preservar la normalidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso resulta insuficiente leer la coyuntura solo con categorías militares. <strong>La guerra entre Israel, Irán y Estados Unidos es una combinación de violencia armada, dislocación económica y castigo a la infraestructura</strong>. Un ataque no solo se mide por el cráter que deja, sino por las pólizas que multiplican el valor, los servicios que encarece y el miedo que siembra en los habitantes y las bolsas de valores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando el riesgo financiero empieza a rozar la infraestructura, la guerra cambia de escala. Ya no se trata solo de cuánto cuesta mover petróleo, sino de cuánto cuesta sostener ciudades.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahí entra el segundo frente: el agua.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Diversos análisis advierten que las plantas desalinizadoras del Golfo han pasado a ser objetivos militares. No porque muevan mercados, sino porque sostienen vidas. Esa observación debería bastar para cambiar la manera en la que pensamos esta crisis. <strong>Cuando una región depende de infraestructuras de desalinización para sostener su vida urbana, un ataque contra ellas no es un episodio técnico</strong>: es un golpe directo contra la supervivencia y la habitabilidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El petróleo domina la conversación porque mueve mercados. <strong>El agua, en cambio, debería preocupar más porque sostiene el tejido social</strong>. Una interrupción de suministro afectaría hospitales, hogares, saneamiento, electricidad y orden público.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aquí emerge la paradoja iraní. Mientras participa en una crisis regional que puede poner en jaque la infraestructura hídrica de sus enemigos, <strong>Irán arrastra su propia emergencia de agua</strong>: presas en niveles críticos, racionamiento en Teherán y la advertencia sobre una posible evacuación de la capital si la escasez empeora.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Eso significa que<strong> el agua no es solo una vulnerabilidad del entorno, sino una fractura de Irán</strong>. Irán puede resistir sanciones, aislamiento o bombardeos, pero es difícil, prácticamente imposible, resistir el deterioro de las condiciones mínimas de vida. Cuando falta el agua, la geopolítica deja de ser un juego de élites y entra en la casa de las personas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El conflicto está mostrando algo más amplio que una simple escalada regional: <strong>la transformación de la guerra en un sistema de presión distribuida</strong>. Ya no basta con contar bajas o medir el avance de la tropa. Hay que evaluar qué pasa con los seguros, las infraestructuras civiles, los recursos hídricos y la capacidad social de soportar una crisis prolongada.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Por eso no interesa la pregunta por el vencedor militar, sino por la sostenibilidad</strong>. ¿Cuál sociedad puede soportar, durante más tiempo, la combinación de miedo, costo, precariedad y desgaste? ¿Cuál Estado puede seguir prometiendo control si no garantiza circulación, abastecimiento y servicios? </p>



<p class="wp-block-paragraph">Los titulares seguirán prefiriendo el estruendo, pero la guerra, como la vida, se decide en una póliza que no se renueva o en el grifo que no provee agua. Mientras las cámaras sigan buscando el destello del próximo misil, la verdadera guerra seguirá ganándose en el silencio de un despacho o en el eco de la tubería vacía.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Diego Niño</author>
                    <category>Tejiendo Naufragios</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126571</guid>
        <pubDate>Fri, 06 Mar 2026 17:22:56 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Pólizas y grifos]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Diego Niño</media:credit>
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        <item>
        <title>Guerras, declives y tensiones</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/tejiendo-naufragios/guerras-declives-y-tensiones/</link>
        <description><![CDATA[<p>El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán admite al menos dos lecturas para proyectar el futuro de los enfrentamientos y las consecuencias políticas para Trump. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph" style="font-size:0.8rem">Norte de la Franja de Gaza, 22-4-2024 (Mahmoud Issa/Reuters)</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph" style="font-size:clamp(0.984rem, 0.984rem + ((1vw - 0.2rem) * 0.938), 1.5rem);"></p>



<p class="wp-block-paragraph">El analista chino-canadiense <strong>Jiang Xueqin </strong>ofrece una visión que podríamos denominar estructural-declivista. Su punto de partida es que Estados Unidos se embarcó en una guerra de desgaste que acelera tensiones acumuladas por una suerte de “sobrecalentamiento imperial”, el cual erosiona la base económica de su hegemonía.</p>



<p class="wp-block-paragraph" style="font-size:clamp(0.875rem, 0.875rem + ((1vw - 0.2rem) * 0.773), 1.3rem);"><strong><strong>El Marco de Jiang Xueqin: la guerra como acelerador del declive sistémico</strong></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Jiang sostiene que esta es una guerra asimétrica en la que <strong>la ventaja tecnológica se convierte en una desventaja financiera</strong>. Irán emplea drones de bajo costo (decenas de miles de dólares) para obligar a Israel y Estados Unidos a utilizar misiles que cuestan millones de dólares. Esto crea un diferencial de gasto insostenible en el marco de un conflicto prolongado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En segundo lugar, <strong>el verdadero campo de batalla no es militar sino económico-global</strong>. Jiang postula que Irán apunta a la infraestructura de los países del Golfo para golpear el corazón del sistema que sostiene la hegemonía estadounidense.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El tercer pilar es la tesis de una arquitectura financiera altamente dependiente de flujos externos. Jiang argumenta que un porcentaje significativo de <strong>la economía estadounidense —incluida la burbuja de la inteligencia artificial y la sobrevaloración bursátil— depende del reciclaje constante de petrodólares y capital global</strong>. Un shock prolongado en el estrecho de Ormuz tensionaría el equilibrio de flujos y lo expondría a vulnerabilidades estructurales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De esta manera, <strong>Jiang anticipa que Estados Unidos tenderá a “perder” esta guerra en un sentido sistémico más que militar</strong>. No por una derrota en el campo de batalla, sino porque el conflicto que aceleraría un declive hegemónico al exponer sus vulnerabilidades estructurales. Esto forzará a sus socios a buscar alternativas al dólar y a la seguridad estadounidense.</p>



<p class="wp-block-paragraph" style="font-size:clamp(0.984rem, 0.984rem + ((1vw - 0.2rem) * 0.938), 1.5rem);"><strong>La guerra como oportunidad estratégica para China</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Frente a la visión de Jiang, aparece un marco geopolítico, representado por analistas chinos como <strong>Qin Tian y Ren Hanjun</strong>. Para ellos el conflicto debe leerse como un realineamiento estratégico y no como un colapso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Su premisa básica es que, independientemente de quién “gane”, <strong>China emerge como la beneficiaria de un orden regional más fragmentado</strong>. Washington queda atado a un teatro de operaciones complejo, mientras Pekín amplía su margen de maniobra en el ámbito económico y diplomático.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El argumento se despliega en varios niveles. Por un lado, i<strong>ncluso si Estados Unidos lograra una victoria táctica contra Irán, el costo político y diplomático sería enorme</strong>. Los estados del Golfo diversificarán sus alianzas de seguridad, consternados por una guerra que no buscaron. En ese escenario, China se presenta como alternativa lógica, al combinar inversión, compras de energía y ausencia de condicionamientos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por otro lado, <strong>la guerra impulsa a los socios de China</strong>. Un cierre parcial o selectivo del estrecho de Ormuz refuerza la interdependencia energética entre Teherán y Pekín. Asimismo, el aumento del precio del petróleo aliviaría las presiones sobre Rusia, socio estratégico de China.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este marco no predice un colapso estadounidense inmediato, sino una reconfiguración en el que China gana influencia, acceso energético y contratos para su industria de defensa. </p>



<p class="wp-block-paragraph" style="font-size:clamp(0.984rem, 0.984rem + ((1vw - 0.2rem) * 0.938), 1.5rem);"><strong>Factores de erosión política para Trump</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En el frente interno, la gestión de la guerra abre grietas para Trump. Las declaraciones de Rubio, <strong>quien reconoció que Estados Unidos atacó para “proteger” a Israel</strong>, han generado indignación bipartidista. Figuras demócratas han acusado a la administración de poner en peligro a las fuerzas estadounidenses. Este malestar es especialmente delicado en la base MAGA, quien votó por Trump gracias a la promesa de que no habría conflictos en Oriente Medio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En paralelo, las relaciones entre élites israelíes y Epstein alimenta narrativas sobre influencia extranjera en la política estadounidense. Para demócratas y republicanos críticos de Trump, <strong>este contexto refuerza la sospecha de que la decisión estuvo atravesada por lealtades externas y circuitos de poder oscuros</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En esta configuración, una resolución bipartidista en la Cámara de Representantes para forzar el debate sobre la retirada de fuerzas estadounidenses <strong>obliga a cada congresista a fijar una posición pública</strong>. Ese registro se utilizará en campañas en las elecciones de medio término.</p>



<p class="wp-block-paragraph" style="font-size:clamp(0.984rem, 0.984rem + ((1vw - 0.2rem) * 0.938), 1.5rem);"><strong>Factores de Control y Permanencia</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">A pesar de estas grietas, <strong>los mecanismos formales para una salida anticipada de Trump siguen siendo altamente improbables</strong>. El <em>impeachment</em> requeriría dos tercios del Senado, algo inverosímil en un Congreso donde los republicanos no dan señales de una ruptura masiva. Por su parte, <strong>la Enmienda Veinticinco exigiría que el vicepresidente y la mayoría del gabinete declararan a Trump incapacitado</strong>. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero no es necesario recurrir a estos escenarios. Finalmente, <strong>la guerra contra Irán es “propiedad política” de Trump</strong>, lo que implicará un desgaste en las urnas de los republicanos y del gobierno.</p>



<p class="wp-block-paragraph" style="font-size:clamp(0.984rem, 0.984rem + ((1vw - 0.2rem) * 0.938), 1.5rem);"><strong>Posibles escenarios</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La evolución del conflicto dependerá de la interacción entre la dinámica militar, la economía global y las presiones políticas internas</strong>. En el corto plazo, la estrategia de Washington y Tel Aviv buscará maximizar el impacto de ataques aéreos, evitando enfrentamientos terrestres.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, las declaraciones de Trump de que enviará tropas por tierra, demuestra que la administración contempla ese escenario. Este hecho encaja con la tesis de Jiang de “sobrecalentamiento imperial”: <strong>el uso de la fuerza terrestre es el síntoma de un poder que ya no puede alcanzar sus objetivos por otros medios</strong>. Una escalada de este tipo intensificaría las tensiones con el Congreso y con la opinión pública.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>En el frente económico, el conflicto ya está produciendo efectos globales</strong>: ha subido el precio del petróleo, los mercados asiáticos muestran volatilidad y sectores como el transporte aéreo sufren pérdidas por rutas más largas y primas de riesgo más costosas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El desenlace más probable no es el colapso fulminante que proyecta la lectura más apocalíptica de Jiang, ni la victoria limpia que desearía Trump para exhibir liderazgo y fortaleza. <strong>Lo que se vislumbra es un prolongado atolladero de desgaste mutuo</strong>. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Estados Unidos podrá reclamar éxitos tácticos, pero se verá obligado a gestionar las consecuencias imprevistas de un Irán que, incluso derrotado tácticamente, proyectará su influencia en diásporas radicalizadas y en el fortalecimiento de sus aliados. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Para Trump, el legado de esta guerra será profundamente negativo. Aunque se sostenga en el cargo —algo para lo que el sistema institucional sigue jugando a su favor—, lo hará como un presidente políticamente erosionado, gobernando sobre un país y un partido divididos por la guerra, mientras las elecciones de medio término se convertirán en un referéndum sobre su aventura iraní.</p>
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        <author>Diego Niño</author>
                    <category>Tejiendo Naufragios</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126530</guid>
        <pubDate>Wed, 04 Mar 2026 16:22:20 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/03/Guerra-Iran1.jpg?w=1200" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Guerras, declives y tensiones]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Diego Niño</media:credit>
            </media:content>
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        <item>
        <title>Extrema derecha y decisiones emocionales: el costo de las estrategias fallidas</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/el-cuento/extrema-derecha-y-decisiones-emocionales-el-costo-de-las-estrategias-fallidas/</link>
        <description><![CDATA[<p>Es hora de que Petro pase de las palabras a los hechos, que demuestre que puede ejercer un liderazgo firme en un país donde los grupos ilegales siguen riéndose del concepto de paz y de los colombianos. La batalla contra los nazis vendrá después.</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Por: Francisco José Yate García</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es asombroso observar el revuelo mediático que generan las “nuevas” medidas impuestas por Donald Trump, enfocadas en restringir el visado y el comercio colombiano con Estados Unidos. Sin embargo, más que una sorpresa, estas políticas no son más que la materialización de “las crónicas de una muerte anunciada” por parte del presidente norteamericano, que esperaba la mínima oportunidad para aplicarlas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En este caso, Colombia se encuentra en el punto de mira. Pero, en realidad, cualquier país que desafíe las ideas del magnate podría ocupar este lugar. Este enfrentamiento no es un hecho aislado, sino un episodio más dentro de una historia repetitiva que la humanidad, en su necedad, parece estar destinada a revivir.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La frase “quien no conoce su historia está condenado a repetirla” cobra aquí un sentido inquietante. Ya conocemos las tragedias del pasado: los fascistas y los nazis, los discursos de superioridad racial, el desprecio hacia los inmigrantes… Y, aun así, personajes como Trump o sus seguidores manipulan la narrativa para justificar políticas extremas. En Colombia, figuras como María Fernanda Cabal distorsionan la realidad hasta llegar a afirmar, con descaro, que Hitler fue comunista, creando una peligrosa confusión entre sus adeptos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El presidente Gustavo Petro, por su parte, ha respondido a estos retos de una manera que parece más emotiva que estratégica. Su decisión de no recibir a los colombianos deportados por Estados Unidos con un gesto cálido y simbólico, como lo hizo Lula da Silva en Brasil, demostró una desconexión con lo que el momento exigía. Qué tal si en cambio los recibía con cumbias, vallenatos, gaitas, bambucos; acompañados de bandejas paisas, ajiacos, arepas de huevo y empanadas, una copa de aguardiente y una pola bien fría, y lo más importante: el reencuentro familiar. Ese instante de abrazos, lágrimas y emoción habría trascendido cualquier cálculo político y recordado al país la fuerza de la unidad en la adversidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, en su idea de “buena ejecución presupuestal”, optó por una costosa y fría medida: el uso del avión presidencial para traer de vuelta a los deportados, perdiendo la oportunidad de transformar una situación difícil en un gesto de humanidad y conexión nacional. Aquí sí sabemos de derechos humanos ¿o no?</p>



<p class="wp-block-paragraph">No obstante, es importante señalar que incluso un enfoque más táctico por parte de Petro solo habría retrasado lo inevitable. Trump no es un político que negocie o retroceda; es un boxeador que busca el knock-out, decidido a “hacer su país grande otra vez” sin importar cuántos obstáculos derribe en el camino. Lo que es relevante aquí no son sus métodos, sino lo que representan: el regreso de una extrema derecha que, como hace un siglo, amenaza con arrasar con todo a su paso. En el pasado todos reían, pero no podemos negarlo, han vuelto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Que sea esta una oportunidad para hacerle un llamado a Petro, un hombre que alguna vez tomó las armas en su lucha por ideales, y cuya historia, nos guste o no, aún está fresca en la memoria colectiva, tiene ahora el monopolio de la fuerza institucional. Sin embargo, hasta el momento, no ha sabido utilizarla de manera efectiva. Es hora de que pase de las palabras a los hechos, de que demuestre que puede ejercer un liderazgo firme en un país donde los grupos ilegales siguen riéndose del concepto de paz y de los colombianos. La batalla contra los nazis vendrá después.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La historia ya nos dio suficientes lecciones. Ahora, como sociedad, debemos decidir si estamos dispuestos a aprenderlas o seguir siendo un reflejo de los errores del pasado. ¿Podemos ser mejores esta vez y evitar otra gran guerra?</p>
]]></content:encoded>
        <author>Tres Puntos Aparte</author>
                    <category>El Cuento</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=111097</guid>
        <pubDate>Tue, 04 Feb 2025 00:40:55 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2025/02/Francisco-Yate.jpeg?w=960" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Extrema derecha y decisiones emocionales: el costo de las estrategias fallidas]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Tres Puntos Aparte</media:credit>
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        <item>
        <title>TRUMP Y SU INVESTIDURA DE TEÓCRATA IMPERIAL</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/trump-y-su-investidura-de-teocrata-imperial/</link>
        <description><![CDATA[<p>Tal es la quintaesencia del discurso de posesión de Trump. Por eso apela a la más agresiva y nefasta versión de la política, el imperialismo, investido de un mesianismo narcisista teocrático con el que se autoproclama elegido por Dios para conducir a su pueblo y realizar misiones imposibles: “En Estados Unidos lo imposible es lo [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Tal es la quintaesencia del discurso de posesión de Trump. Por eso apela a la más agresiva y nefasta versión de la política, el imperialismo, investido de un mesianismo narcisista teocrático con el que se autoproclama elegido por Dios para conducir a su pueblo y realizar misiones imposibles: <em>“En Estados Unidos lo imposible es lo mejor que hacemos”</em> y anunciar falazmente “<em>que la edad de oro de Estados Unidos comienza ahora mismo”. </em>Así pretende ocultar lo que él sabe mejor que nadie: la decadencia histórica irreversible de Estados Unidos<em>. </em>Y lo sabe, porque durante su primera presidencia comenzó el retiro de las tropas norteamericanas de Afganistán: “<em>La administración del presidente Donald Trump acordó una reducción inicial de su nivel de fuerza de 13000 a 8600 para julio de 2020, seguida de una retirada total el 1 de mayo de 2021 si los talibanes mantenían sus compromisos acordados en febrero de 2020”<a href="#_edn1" id="_ednref1"><strong>[i]</strong></a>. </em>Para mayor ironía y escarnio del orgullo imperial, el presidente Biden finalizó la retirada de las tropas norteamericanas el 11 de septiembre de 2021, exactamente 20 años después del derribo de las torres de Manhattan. Así, Estados Unidos sumó una derrota más en la primera guerra del siglo XXI, la “guerra contra el terrorismo”, como le sucedió en Vietnam en 1975 al ser vencida “<strong><em>la prepotencia del ejército más poderoso del mundo”</em></strong><em>. </em>Esos “imposibles” los olvida Trump en su discurso y por eso se refugia en la “revolución del sentido común”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“La revolución del sentido común”</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Según su revolucionario sentido común, el Estado norteamericano es una megaempresa imperial, comercial y militar, que con su arsenal atómico podrá tramar y dominar al mundo entero. Cree que le basta amenazar, intimidar y luego negociar “<strong><em>porque Dios me salvo para hacer que Estados Unidos volviera a ser grande”</em>.</strong> Estamos, pues, ad portas de una teocracia imperial que cuenta con el respaldo de millones de creyentes y fanáticos convencidos de ser el “pueblo elegido”. Un pueblo conducido por un predestinado celestial: <em>“<strong>No permitiremos que se aprovechen más de nosotros</strong>”. </em>Es tal el sentido común de su revolución, que proclama eufórico: <strong><em>La ambición es la savia de una gran nación y, ahora mismo, nuestra nación es más ambiciosa que ninguna otra</em></strong>. <strong><em>No hay nación como la nuestra</em></strong><em>…<strong>Somos un pueblo, una familia y una gloriosa nación bajo el manto de Dios.</strong>.. <strong>Lucharé</strong><a><strong> </strong></a><strong>por ustedes y venceré por ustedes. Vamos a ganar como nunca antes”</strong></em>. ¿Habrá alguna diferencia de esta proclama de fanatismo imperial teocrático con otras que declaran guerras santas y derriban torres contra los herejes y páganos de occidente?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Mentiras Imperiales</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Qué veracidad tiene un discurso que oculta el pasado ignominioso de pueblos originarios arrasados por la <strong><em>savia de la ambición</em></strong> y la violencia criminal del Ku klus klan, el mismo día del natalicio de Martin Luther King? Es más, que anuncia: “<em>Juntos, pondremos fin a la epidemia de enfermedades crónicas y <strong>mantendremos a nuestros niños seguros, sanos y libres de enfermedades</strong>”</em> cuando, según estudio de la revista Lancet, “<em>los fallos de la administración de Donald Trump en sanidad son responsables de “<strong>461.000 muertes innecesarias”</strong> en Estados Unidos antes de la pandemia y de decenas de miles más por no haber actuado de manera efectiva contra el COVID-19 y la contaminación del aire”</em><a id="_ednref2" href="#_edn2">[ii]</a>. Y para no dejar duda, nombra como Secretario de Salud y Servicios Humanos a Robert Kennedy Jr.<a id="_ednref3" href="#_edn3">[iii]</a>, radical activista antivacunas. Por eso su discurso está plagado de flagrantes contradicciones, como proclamarse <em>“<strong>pacificador y unificador</strong></em>”, pero al mismo tiempo afirmar que “<em>Estados Unidos recuperará el lugar que le corresponde como <strong>la nación más grande, más poderosa y más respetada de la Tierra”,</strong></em> lo que sin duda es la máxima expresión de falta de sentido de realidad, veracidad y humanidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Tomando Canales y rompiendo puentes</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Y a continuación amenaza con recuperar el canal de Panamá: <em>“China está operando el canal y no se lo dimos a China, se lo dimos a Panamá. <strong>Vamos a tomarlo de vuelta”</strong></em><strong>,</strong> cambiar discrecionalmente a su gusto el nombre del golfo de México por el de América. Para concluir: <em>“Seremos una nación como ninguna otra, <strong>llena de compasión, coraje y excepcionalismo</strong>”</em>. Excepcionalismo demostrado en su posesión, rodeado de una elite de plutócratas tecnológicos, encabezada por Musk, Zuckerberg y Bezos, creadores de realidades paralelas que difuminan el sentido común de humanidad con la manipulación de algoritmos, prejuicios y delirios narcisistas, como los anunciados por Trump con su alucinante MAGA, que bien puede terminar siendo el final irreversible de su America First. Un excepcionalismo contenido en sus más de 40 órdenes ejecutivas<a href="#_edn4" id="_ednref4">[iv]</a> que no solo violan flagrantemente la propia Constitución norteamericana, negando la nacionalidad a miles de hijos de inmigrantes ilegales nacidos en la “tierra de la libertad”, sino el mismo derecho internacional público y los compromisos asumidos con la humanidad y el planeta al desvincular de nuevo a Estados Unidos del Acuerdo de Paris y ahora de la Organización Mundial de la Salud.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Toda la razón le asiste al teórico político Yaron Ezrahi, no por casualidad israelí, cuando advirtió: “<em>Los poderes más arbitrarios de la historia siempre se escondieron bajo la pretensión de una lógica impersonal: <strong>Dios, las leyes de la naturaleza, las leyes del mercado”</strong></em>, que son el nuevo credo y los artículos de fe de Trump, sus copartidarios, cómplices y socios como Elon Musk, con su exultante parodia del saludo &nbsp;nazi<a href="#_edn5" id="_ednref5">[v]</a>, celebrado procazmente por Javier Milei en su cuenta X: &nbsp;<em>«No sólo no les tenemos miedo. Sino que <strong>los vamos a ir a buscar hasta el último rincón del planeta </strong>en defensa de la <strong>LIBERTAD.</strong> Zurdos hijos de putas tiemblen. La libertad avanza. <strong>VIVA LA LIBERTAD CARAJO</strong>»</em><a href="#_edn6" id="_ednref6">[vi]</a>. Cada día es más claro lo que significa X: negación de humanidad, exaltación de odio, prepotencia y brutalidad, enseñas de criminalidad en nombre de la libertad.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Retirada_de_tropas_estadounidenses_de_Afganist%C3%A1n">https://es.wikipedia.org/wiki/Retirada_de_tropas_estadounidenses_de_Afganist%C3%A1n</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://www.latimes.com/espanol/eeuu/articulo/2021-02-10/estudio-responsabiliza-a-politicas-de-trump-de-alta-mortalidad-por-covid">https://www.latimes.com/espanol/eeuu/articulo/2021-02-10/estudio-responsabiliza-a-politicas-de-trump-de-alta-mortalidad-por-covid</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> <a href="https://www.bbc.com/mundo/articles/c33e815jdpxo">https://www.bbc.com/mundo/articles/c33e815jdpxo</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref4" id="_edn4">[iv]</a> <a href="https://elpais.com/internacional/2025-01-21/las-41-ordenes-ejecutivas-de-trump-en-su-primer-dia-una-por-una.html">https://elpais.com/internacional/2025-01-21/las-41-ordenes-ejecutivas-de-trump-en-su-primer-dia-una-por-una.html</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref5" id="_edn5">[v]</a> <a href="https://es-us.noticias.yahoo.com/elon-musk-saludo-nazi-seguidores-103207244.html">https://es-us.noticias.yahoo.com/elon-musk-saludo-nazi-seguidores-103207244.html</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref6" id="_edn6">[vi]</a> <a href="https://www.tiempoar.com.ar/ta_article/milei-violento-zurdos-hijos-de-puta-tiemblen/">https://www.tiempoar.com.ar/ta_article/milei-violento-zurdos-hijos-de-puta-tiemblen/</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=110664</guid>
        <pubDate>Thu, 23 Jan 2025 15:12:02 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[TRUMP Y SU INVESTIDURA DE TEÓCRATA IMPERIAL]]></media:description>
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        <item>
        <title>Hoy se conmemora el Día Internacional contra el genocidio con un genocidio en marcha</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/otro-mundo-es-posible/hoy-se-conmemora-el-dia-internacional-contra-el-genocidio-con-un-genocidio-en-marcha/</link>
        <description><![CDATA[<p>El 9 de diciembre de 1948 se aprobó la Convención para prevenir el delito de genocidio. Países como Israel y Estados Unidos ratificaron el acuerdo. La fecha se conmemora justo cuando ocurre un genocidio contra el Estado de Palestina. La bandera palestina se enarbola hoy en el mundo para visibilizar los hechos. El 9 de [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">El 9 de diciembre de 1948 se aprobó la Convención para prevenir el delito de genocidio. Países como Israel y Estados Unidos ratificaron el acuerdo. La fecha se conmemora justo cuando ocurre un genocidio contra el Estado de Palestina. La bandera palestina se enarbola hoy en el mundo para visibilizar los hechos.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" height="1024" width="768" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/12/WhatsApp-Image-2024-12-09-at-06.21.20-768x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-109132" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>La Judería de Sagunto, la población más importante sobre el Mediterráneo en la Península Ibérica en época romana, y uno de los barrios judíos más grandes del Reino de España y de los últimos en estar activos, recordó el genocidio vivido por su pueblo, conmemorando el que vive hoy Palestina.                      Foto: Enrique </em>Patiño</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">El 9 de diciembre de 1948, el jurista polaco Raphael Lemkin, el hombre que había definido por primera vez el delito de genocidio tras denunciar las atrocidades cometidas por los nazis en Europa, consiguió que la recién fundada Organización de las Naciones Unidas (ONU) aprobara en Nueva York la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio. </p>



<p class="wp-block-paragraph">El mundo había vivido tal horror que, unánimemente, los países votaron para no repetirlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">76 años después, el 9 de diciembre recuerda que en el Día Internacional de Conmemoración y Dignidad de las Víctimas del Delito de Genocidio se sigue llevando a cabo uno, de proporciones inauditas, contra el pueblo palestino, por parte de uno de los signatarios de esa Convención: <strong>Israel (la firmó el 17 de agosto de 1949 y la ratificó el 9 de marzo de 1950), con el apoyo de otro de sus signatarios: Estados Unidos (firmó el 11 de diciembre de 1948, y ratificó el 25 de noviembre de 1988), y el silencio de la misma ONU</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para conmemorarlo, el mundo enarbola hoy la bandera del Estado de Palestina en algunos de los lugares más emblemáticos del mundo, con el compromiso de visibilizar el genocidio que comete el Estado de Israel y exigir el fin de la ocupación israelí.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿De qué habla la Convención?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Es importante recordar que la aprobación de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio es inmediatamente anterior a la Declaración Universal de Derechos Humanos, y sanciona las acciones coordinadas que tienden a la destrucción de los elementos decisivos de la vida de los grupos nacionales, con la finalidad de su aniquilamiento.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">En 2024 se conmemoraron los 30 años del genocidio de tutsis en Ruanda, en 1994, y se cumplen los 29 años del genocidio de Bosnia y Herzegovina. Y sigue llevándose a cabo el genocidio en Gaza y Cisjordania perpetrado por parte de Israel. </p>
</blockquote>



<figure class="wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" height="768" width="1024" data-id="109133" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/12/WhatsApp-Image-2024-12-09-at-06.21.20-2-1024x768.jpeg" alt="" class="wp-image-109133" /><figcaption class="wp-element-caption">                                                                                                                                        Foto: Enrique Patiño</figcaption></figure>
</figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Las consecuencias del conflicto</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Hasta ahora, el conflicto ha causado más de 41.495 muertes y 96.000 heridos, incluidos miles de mujeres y niños.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los residentes de Gaza enfrentan una grave escasez de alimentos, agua potable y medicinas. Según informes, el 70% de los habitantes del norte de Gaza padecen niveles extremos de inseguridad alimentaria que superan los umbrales de hambruna, lo que podría provocar más muertes, especialmente entre los niños.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estas condiciones se han visto exacerbadas por el bloqueo y la restricción de la entrada de ayuda humanitaria, especialmente después de la decisión de prohibir las actividades de la UNRWA, lo que impide la entrega de asistencia a los más necesitados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Corte Penal Internacional ordenó el arresto del primer ministro israelí Benjamín Netanyahu por crímenes de guerra y lesa humanidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La guerra actual en Gaza, que comenzó en octubre de 2023, ha generado una crisis humanitaria grave, influenciada por la presencia de un gobierno israelí de extrema derecha que ha adoptado políticas expansionistas y militaristas, y ha rechazado soluciones basadas en una coexistencia pacífica. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Israel ha ampliado sus ataques en Líbano y Siria, incluyendo bombardeos en Damasco y la ocupación de territorios sirios, lo que ha elevado las tensiones regionales y ha contribuido a la inestabilidad en el mundo árabe.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es importante recordar que dentro de la definición aprobada por el derecho internacional sobre genocidio se considera que incluye actos como “matanza de miembros del grupo; sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial; medidas destinadas a impedir los nacimientos en el seno del grupo; o traslado por fuerza de niños del grupo a otro grupo&#8221;.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" height="1024" width="771" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/12/WhatsApp-Image-2024-12-09-at-05.22.10-771x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-109134" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
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        <author>Enrique Patiño</author>
                    <category>Otro mundo es posible</category>
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        <pubDate>Mon, 09 Dec 2024 12:37:10 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Hoy se conmemora el Día Internacional contra el genocidio con un genocidio en marcha]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Enrique Patiño</media:credit>
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        <title>BRICS+ 2024: La cumbre del siglo</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/con-versaciones/brics-2024-la-cumbre-del-siglo/</link>
        <description><![CDATA[<p>“Mi vida es hoy una fortaleza saqueada, la sustancia viscosa, hediente, que emana del cadáver de mi gran sueño del Poder”. -Gonzalo Arango- Bat: Este 22 de octubre comienza el evento que podría marcar el punto de inflexión de este siglo. La BRICS+ 2024 promete dar puntadas definitivas para cambiar radicalmente el orden internacional. Podría [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right wp-block-paragraph">“<em>Mi vida es hoy una fortaleza saqueada, la sustancia viscosa, hediente,</em></p>



<p class="has-text-align-right wp-block-paragraph"><em>que emana del cadáver de mi gran sueño del Poder</em>”.</p>



<p class="has-text-align-right wp-block-paragraph">-Gonzalo Arango-</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<figure class="wp-block-image aligncenter size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="414" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/10/Brics-logo-1024x414.png" alt="" class="wp-image-107010" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat</strong>: Este 22 de octubre comienza el evento que podría marcar el punto de inflexión de este siglo. <strong>La BRICS+ 2024 promete dar puntadas definitivas para cambiar radicalmente el orden internacional</strong>. Podría ser un evento equivalente al <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Acuerdos_de_Bretton_Woods">Bretton Woods</a> y marcar un cambio de rumbo para Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Man</strong>: ¿Le parece? Yo no lo veo tan decisivo. Los BRICS están operando desde el 2006 y no veo que hayan sido tan determinantes.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat</strong>: Bueno, es una gran transformación que estaba cocinándose a fuego lento, pero que en los últimos años se aceleró. Los acontecimientos geopolíticos han dado lugar a un contexto inédito. Y ese contexto nunca había sido tan propicio para que los BRICS se consoliden como alternativa global.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Man</strong>: ¿A qué se refiere con “los acontecimientos geopolíticos”?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat</strong>: Usted sabe que son muchos, pero podríamos resumirlo en esto: <strong>el debilitamiento de la hegemonía de Estados Unidos</strong> y, por extensión, del Occidente Global.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Man</strong>: ¡¿Que Estados Unidos está débil?! ¡Ja! ¡Esa no se la cree ni usted misma!</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat</strong>: Hummm…. No hablemos del hecho de que Estados Unidos ha perdido todas las guerras en las que se ha involucrado durante este siglo. Tampoco hablemos de la crisis de liderazgo que tiene a ese país atrapado en el dilema de elegir entre una incompetente y un mercader sin escrúpulos. No mencionemos la polarización, ni los amagues separatistas que a veces dan señales de incubar un conflicto civil en ese país. De hecho, no nos metamos con el tema de la inflación, ni con el creciente empobrecimiento de muchos sectores, ni con las alarmantes cifras de adicción al fentanilo. Concentrémonos solo en <strong>la debilidad de la hegemonía internacional gringa y, en particular, en el paulatino ocaso del dólar</strong>. Ahí es donde está una de las razones más poderosas por la cual tenemos medio planeta incendiado por la guerra, y el motivo por el que los BRICS tienen la oportunidad de dar el golpe de gracia.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Man</strong>: ¿Golpe de gracia? La veo delirando, Bat.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="683" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/10/BRICS.jpg" alt="" class="wp-image-107011" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2024/10/BRICS.jpg 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2024/10/BRICS.jpg?resize=300,200 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2024/10/BRICS.jpg?resize=768,512 768w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat</strong>: Podríamos hablar largo y tendido sobre esto, pero no queremos abusar del tiempo de los lectores. Así que quedemos con dos datos duros y un chiste, para no extendernos demasiado. Los dos datos duros:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>En 1977 el 85 % de las reservas de divisas en el mundo eran en dólares; en 2024, solo el 58 %. Son datos del Fondo Monetario Internacional.</li>



<li>La deuda pública de Estados Unidos en 1971 representaba el 34,1 % de su PIB. En 2023, el 121,6 %. Y en 2024, se ha multiplicado por cuatro.</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">El chiste lo compartió León Valencia en “X” y es fenomenal:</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="598" height="693" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/10/Chiste.png" alt="" class="wp-image-107014" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2024/10/Chiste.png 598w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2024/10/Chiste.png?resize=259,300 259w" sizes="auto, (max-width: 598px) 100vw, 598px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Man</strong>: Está bien, las cifras no son las mejores, pero eso no significa que vayan a seguir igual. No es la primera vez que Estados Unidos pasa por un período de crisis y siempre se ha recuperado.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat</strong>: Es cierto, pero es que aquí también entra a jugar un factor político que es determinante para el ascenso de los BRICS. <strong>Sistemáticamente, Estados Unidos ha utilizado la hegemonía del dólar para imponer sus intereses</strong> a otros países, por la vía de hacer embargos y decretar sanciones. No solamente se trata de sanciones ilegales, sino que esto atenta directamente contra la soberanía nacional de los países. Medio planeta está harto de eso.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="187" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/10/MarcoRubio-1024x187.png" alt="" class="wp-image-107015" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Man</strong>: Lo que hace Estados Unidos es defender la democracia. Utiliza esos mecanismos para luchar contra gobiernos dictatoriales o ilegítimos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat</strong>: ¡Ja! ¿Y con qué derecho?&#8230; ¿Con qué criterio?&#8230;  El punto es que mientras Estados Unidos atraviesa por una crisis estructural y colecciona resentimientos por el mundo, <strong>los BRICS pasan por un tiempo de bonanza</strong>. Hoy por hoy, representan <a href="https://es.statista.com/grafico/33305/aporte-de-los-brics-al-pib-mundial-poblacion-produccion-de-petroleo-y-exportaciones-de-bienes/">el 36 % del PIB mundial</a>, entre otros aspectos. La cumbre de Kazán gira en torno a la idea de <a href="https://www.cronista.com/usa/economia-y-finanzas/fin-del-dolar-40-paises-se-preparan-para-abandonar-la-moneda-estadounidense-y-desdolarizar/">abandonar el dólar</a> y crear un sistema de pagos propio. De hecho, existe la posibilidad de que terminen dando paso a la adopción de una nueva moneda común. En pocas palabras, esta cumbre podría convertirse en el principio del fin de la hegemonía del dólar.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Man</strong>: No creo. Un cambio de semejante magnitud no puede salir de un simple encuentro. Y los gringos no son mancos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat</strong>: Eso sí es verdad. Además, <strong>los BRICS enfrentan algunas contradicciones internas importantes</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Deben definir unas reglas más claras para el acceso de nuevos países. Aunque India y China, un día antes de la cumbre, <a href="https://www.swissinfo.ch/spa/china-confirma-y-valora-%22positivamente%22-el-acuerdo-con-la-india-sobre-zonas-fronterizas/87773933">parecen haber resuelto su problema fronterizo</a>, a India no le hace gracia que la moneda china adquiera demasiada preponderancia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No se sabe cómo solventar el hecho de que Lula no reconozca al gobierno de Maduro y al mismo tiempo se le dé ingreso a Venezuela.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También tienen que asegurarse de que no les vuelva a pasar lo de Argentina: países que solicitan el acceso, entran y luego por un cambio de gobierno abandonan el grupo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Man</strong>: ¿Sí ve? La cosa no es tan fácil…</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat</strong>: Por supuesto que no es fácil, pero sí parece ser irreversible. Todo indica que los BRICS+ van a salir más fortalecidos que nunca de la Cumbre de Kazán. Solo teniendo a Emiratos Árabes, Irán y Rusia, ya controlan casi el 35 % del petróleo mundial. Y si finalmente entran Arabia Saudita y Venezuela, el mundo será otro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Eso sin contar con la iniciativa de la “Bolsa de cereales” propuesta por Rusia. Quieren comprarles directamente a los productores y garantizar un acceso más equitativo a la comida. Eso no solo afectaría severamente a los granjeros de Estados Unidos, sino que garantizaría el control sobre los precios y la distribución de la energía y los alimentos básicos: dos ítems estratégicos.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="447" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/10/BRICS-3-1.jpg" alt="" class="wp-image-107016" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2024/10/BRICS-3-1.jpg 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2024/10/BRICS-3-1.jpg?resize=300,131 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2024/10/BRICS-3-1.jpg?resize=768,335 768w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Man</strong>: ¡Bah! ¡Qué tontería! Derriban una hegemonía para instalar otra…</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat</strong>: La diferencia es que <strong>los protagonistas de ese nuevo paradigma son los países de lo que llaman “Sur Global”</strong>. Países como Cuba o Venezuela, que probablemente van a entrar como miembros de pleno derecho, tienen ahí un horizonte más que prometedor. Lo mismo ocurre con Bolivia y su Litio. &nbsp;El problema es que, como usted bien dice, Estados Unidos no se va a quedar cruzado de brazos. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Man</strong>: ¡Téngalo por seguro!&#8230; Y Colombia, ¿qué pinta ahí?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat</strong>: Pues mire que curiosamente Lula no fue, por un “accidente doméstico”. Y era Lula quien iba a impulsar el ingreso de Colombia a los BRICS+. Nuestro país tiene mucho que ofrecer y mucho que ganar ahí, pero también tenemos una inestabilidad política importante. Es probable que, para no correr el riesgo de que se repita lo de Argentina, acepten a Colombia como socio, pero no como miembro de pleno derecho.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Man</strong>: ¡Mejor!</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat</strong>: No lo creo. Pero, bueno, este es el panorama general. Seguiremos hablando del tema. Amanecerá y veremos.</p>



<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph">***</p>



<p class="wp-block-paragraph">Imágenes: Flickr</p>
]]></content:encoded>
        <author>Bat&amp;#38;Man</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Con-versaciones</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=107008</guid>
        <pubDate>Tue, 22 Oct 2024 22:21:29 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[BRICS+ 2024: La cumbre del siglo]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Bat&amp;#38;Man</media:credit>
            </media:content>
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        <title>Nancy Astor (1879-1964)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/sin-categoria/nancy-astor-1879-1964/</link>
        <description><![CDATA[<p>“Los principales peligros de esta vida son las personas que quieren cambiarlo todo… o nada.” Ella fue de esas que nació para cambiarlo todo. A esta mujer no le temblaba la voz al momento de expresar lo que sentía. Hubiera tenido que nacer para cantante o poeta, pero siendo tan deslenguada e impulsiva lo mejor [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p>“Los principales peligros de esta vida son las personas que quieren cambiarlo todo… o nada.” Ella fue de esas que nació para cambiarlo todo. A esta mujer no le temblaba la voz al momento de expresar lo que sentía. Hubiera tenido que nacer para cantante o poeta, pero siendo tan deslenguada e impulsiva lo mejor fue consagrarse a la política. “Mi vigor, vitalidad y descaro me repelen. Soy la clase de mujer de la que huyo”, diría en su momento.</p>
<p>Nancy nació en Danville, Estados Unidos, en medio de una familia acaudalada que años antes había perdido su fortuna pero que había logrado reponerse de esta bancarrota luego de terminada la Guerra Civil, y que ahora gozaba de latifundios y predios de los cuales sacaba una alta rentabilidad. En una de estas suntuosas mansiones, “El Mirador”, sería donde Nancy llevaría sus años felices de la infancia.</p>
<p>A sus 18 años se mudó a New York para iniciar sus estudios, y casi al llegar conoció a quien sería su primer esposo, Robert Gould Shaw II, con quien no tendría una buena relación, y con quien a la postre acabaría luego de cuatro años y la presencia en el mundo de un niño llamado como su padre. “Me casé por debajo de mis posibilidades. Todas las mujeres lo hacemos.”</p>
<p>En 1903 muere la mamá de Nancy, y es entonces cuando esta decide regresar a la vida campestre de “El Mirador” para hacerse cargo de la hacienda y de los negocios de la familia. Pero su estancia en la casa de su infancia no sería muy productiva, por lo que un año más tarde emprende un viaje por el país que tanto la maravillaría y que acabaría por conquistar: Inglaterra. A su regreso sería su padre quien le recomendaría mudarse, siendo así que para 1905, Nancy, su hijo y una de sus hermanas se trasladarían a la capital londinense.</p>
<p>El amor fue mutuo. Los ingleses se dejaron seducir por el desparpajo de aquella campechana vivaz, irónica, pícara, contestona, repentista, sagaz y hablantinosa, que parecía tener a todo una respuesta. Esta simpatía y sus encantos serían las virtudes con las que luego conseguiría ganarse no solo el aprecio sino también, años más tarde, sus votos en las urnas. Se cuenta la anécdota de una mujer que celaba a su hombre ante la presencia arrolladora de Nancy. La cuestiona: “¿Ha venido usted a llevarse nuestros maridos?” Su respuesta fue: “Si supiera usted los problemas que he tenido para librarme del mío…”</p>
<p>Sin embargo para 1906 vuelve al altar, esta vez con Waldorf Astor, otro “expatriado” como ella, un hombre que se le parecía en casi todo, ya que incluso coincidían en la fecha y año de sus nacimientos. Así también respecto a sus ideologías moralistas y a sus personalidades temperamentales, pero sobre todo a sus crianzas, ya que ambos habían nacido y pasado sus infancias en los Estados Unidos.</p>
<p>La pareja se mudó a una suntuosa mansión en Buckinghamshire, Cliveden, junto al río Támesis, y sus aposentos se convirtieron en el centro de reunión de varios prestigiosos representantes del partido conservador, y donde poco a poco Nancy iría forjando alianzas y aprendiendo el tejemaneje del mundo político, pasando muy pronto a conformar parte del círculo informal conocido como Milner’s Kindergarten.</p>
<p>Lo suyo no era celebrar banquetes donde asistía la crema y nata de la sociedad, ya que su interés parecía estar definitivamente enfocado a abrirse un campo en la arena pública y darse a conocer. “Lo único que me gusta de la gente rica es su dinero.” Fue por esto que la casa de los Astor también sirvió como un precario hospital improvisado donde se prestó servicio médico a los soldados canadienses que habían sido heridos durante los combates de la Gran Guerra.</p>
<p>Un aspecto considerable en su historia tendría que ver cuando se convirtió al cristianismo científico. Comenzó leyendo de manera desinteresada un par de libros que, de manera progresiva, paulatina, gradual, acabarían por convertirla en una férrea creyente y una fanática convencida. Su convicción era tan fuerte, que era común que estuviera intentando convencer a cualquiera de sus creencias y especialmente a sus hijos, y de esta misma forma no desaprovechaba ocasión para criticar con rigor la religión tradicional del cristianismo.</p>
<p>El marido de Nancy gozaba desde hacía años de un puesto como diputado de Plymouth en la Cámara de los Comunes, pero luego de suceder a su padre como segundo Vizconde tendría que abandonar su puesto para formar parte de la Cámara de los Lores, dejando el escaño vacante para que su esposa se aventurara en la carrera política.</p>
<p>En 1918 se llevó a cabo una reforma política que le permitió a las mujeres el poder de postularse para ejercer cargos públicos, y ese mismo año Constance Markiewicz sería la primera mujer en ser elegida por voto popular; pero no sería la primera en oficiar como diputada, ya que este honor histórico le correspondería a Nancy Astor, quien sería ciertamente la primera mujer en integrar el parlamento británico.</p>
<p>Sin embargo la campaña no sería para nada fácil, en especial porque sus supuestas conexiones provenían directamente de la carrera que había forjado su marido, y no propiamente de la esposa desconocida y lenguaraz que aparecía para robarse a gran número de votantes con su destellante simpatía. Se le achacaba además que fuera una oligarca sin mayor contacto ni conocimientos de la realidad social inglesa, y por lo cual sería increpada por alguien que le preguntó qué habían hecho los Astor por él en específico, y a lo que Nancy respondió: “Ya lo sabes, Charlie”, para luego coquetearle y sacarse una foto con él. Y era precisamente este carisma y gracia la que le valdría el aprecio de un público que se divertía con cada una de sus ocurrencias.</p>
<p>Durante su campaña también se cuidó dejando de lado sus posturas fundamentalistas, especialmente las referentes a la prohibición del alcohol, y así mismo consiguió convocar a varias mujeres en mítines y reuniones donde seguramente lograría un importante caudal de votos. “Nosotras, las mujeres, hablamos demasiado, pero ni siquiera así decimos la mitad de lo que sabemos.”</p>
<p>Siendo una de las más votadas, el 1 de diciembre de 1919 Nancy pasaba a ocupar su curul en la Cámara de los Comunes como representante del Partido Conservador, conocidos también como <em>“Tories”. </em>Y era como si Nancy adivinara su postrero porvenir y a pesar de que el camino en un principio parecía tan prometedor, y así fue: “Los pioneros pueden ser figuras destacadas, pero a menudo están solos.”</p>
<p>Una mujer en medio de un conglomerado de señores resultaba ya de por sí pintoresco. La polémica y controvertida parlamentaria procuró ser discreta en su vestir, discreta en ocupar otros espacios distintos de su escaño para codearse con los hombres en la cafetería y en fumaderos, y aunque dicha discreción no lograría explayarla al momento de contener su lengua. Según se cuenta el primer día en el parlamento la diputada tendría su primer llamado de atención luego de que la sesión se viera perturbada por no parar de hablarle a su compañero del lado.</p>
<p>Muchos fueron los contradictores que se oponían a sus propuestas, como aquella de hacer algunas reformas a las leyes de divorcio, y por lo que se le llamó hipócrita siendo que ella se había divorciado en Estados Unidos, gozando de las prebendas legales que ahora pretendía derogar. Sea como sea, lo cierto es que su paso por el órgano legislativo no tuvo mayor trascendencia. Defensora de la igualdad de sexos, propuso crear un partido especial para las mujeres, pero jamás se concretó, como sí logró cumplir con la creación de parvularios, e incluso donaría de su propio bolsillo para la financiación de proyectos educativos para menores. Estaba comprometida con la educación, y aunque sus comentarios siguieran la misma línea de la imprudencia. Decía: “La verdadera educación debería educarnos para ser algo mejor; en un egoísmo que nos una a la humanidad.”</p>
<p>Mostró siempre su simpatía por la unidad de los anglófonos y nunca ocultó su orgullo por el imperio británico. Y en donde sí que fue constante y no dio su brazo a torcer, sería en las iniciativas legales que restringieran el consumo de alcohol, y que a la postre consiguió con la ley que incrementó a los 18 años la edad en la que se permitía su consumo.</p>
<p>Durante los años veinte Nancy mantuvo una buena popularidad, inspirando a muchas mujeres a que tomaran también la iniciativa de lanzarse al ruedo político, e invitándolas además para que se enlistaran a formar parte del servicio civil y de la fuerza policial. Y pese a que también en Estados Unidos era célebre y querida, los años siguientes su imagen y aprecio comenzarían a decaer con notoriedad.</p>
<p>A finales de esta década logró mantener su curul luego de unas elecciones bastante apretadas contra el candidato laborista. El comienzo de la década de los treinta no pintaba nada bien. Incriminado por una acusación de homosexualismo, en 1931 su hijo Robert es llevado a prisión, y por esos mismos días Nancy daría un discurso bastante desacertado que acabaría por opacar todavía más su ya desgastada figura. Sucedió luego de que la selección nacional de críquet fuera derrotada, y a Nancy no se le ocurrió un mejor culpable del fracaso que el propio alcohol. Los jugadores y la gente en general no gustó mucho de que los llamaran borrachos, y su popularidad continuó decreciendo.</p>
<p>“La pena del éxito es que la gente que te asombra ahora te aburre”, decía, pero no así sucedió cuando conoció a un personaje que marcó su vida, el escritor George Bernard Shaw, con quien mantenía arraigadas e irreconciliables discrepancias, y pese a esto ambos disfrutaban de la compañía contradictoria del otro. Con Shaw viajó a la Unión Soviética cuando este le sugirió que lo acompañara y así pudiera despejarse de sus problemas. Y a pesar de que Astor se manifestaba contradictora del comunismo, su imagen se vería nuevamente deslustrada cuando su amigo se pronunció públicamente mostrándose partidario de la Rusia de Josef Stalin.</p>
<p>La verdad es que Astor tuvo incluso la valentía de cuestionar al dictador durante una entrevista a la que sería invitada, preguntándole por la muerte injusta de una buena parte de su pueblo. Según parece los traductores prefirieron cambiar el discurso y evitando molestar al mandatario dentro de sus propios dominios. Sea como sea, de regreso a Inglaterra su partido empezó a verla con cierto recelo y desconfianza, como una especie de traicionera que ahora congeniaba con las ideas del comunismo.</p>
<p>Nancy tampoco dejó una buena imagen mostrándose a favor de una nueva guerra mundial, y aunque se hubiera opuesto al nazismo por su postura contra las mujeres, sí que se parecía una simpatizante encubierta del régimen. Sería por esto que en Gran Bretaña la llamaban la mujer del <em>Führer</em>, y así mismo era conocida como la “Honorable Parlamentaria por Berlín”.</p>
<p>De lo que sí no cabrá duda es de su ideología antisemita, la misma que compartía Joseph P. Kennedy, y con quien mantuvo una copiosa correspondencia en donde al parecer ambos sugieren que Adolf Hitler podría convertirse en una solución para dos odios compartidos: los judíos y el comunismo. Sin embargo en una entrevista declaró que Hitler era muy parecido a Charlie Chaplin como para que pudieran tomarle en serio.</p>
<p>Los comentarios salidos de tono y sus tantas ocurrencias empezarían a jugarle en contra, y si antes deleitaba a las audiencias con sus dichos sardónicos, ahora Nancy se estaba convirtiendo en una señora molesta que solía perturbar y polemizar cada vez que abría la boca. Se exacerbó su odio por el comunismo y se profundizó su fanatismo religioso, logrando así que fuera su imagen la que cada vez estuviera más empañada.</p>
<p>La gente ya no le creía mucho, y esto porque su decadencia también empezó a ser notoria en su condición mental. En sus discursos se veía errante, en ocasiones perdida, incapaz de hilvanar algunas ideas, y por lo que poco a poco fue convirtiéndose más en una especie de burla que en una política útil. Ante la imposibilidad de debatir con alguien tan poco cuerdo, un parlamentario de la oposición comentó que es como “jugar al squash con un plato de huevos revueltos.”</p>
<p>Durante la Segunda Guerra su mansión volvería a ser una cede improvisada para atender otra vez a los soldados canadienses, y esto pese a que también con los ejércitos tendría sus desencuentros, y en especial cuando llamó “desertores” a aquellos soldados que se habían negado viajar a Francia. En respuesta a sus declaraciones las tropas compusieron una canción que acabaría haciéndose popular, y a la que titularon <em>La balada de los desertores del Día D: </em>“Querida Lady Astor, creemos que usted sabe mucho de la guerra. De pie en su escaño y contando mierda, usted es el bombón y el orgullo de Inglaterra. Creemos que su boca también está llorando por nosotros. Se lo dedicamos sus “Desertores del Día D” desde la soleada Italia.” Otros regimientos se atrevieron a decir que la animadversión de Astor a los ejércitos era debido a que un soldado había contagiado a su hija de una enfermedad venérea y que incluso la había embarazado.</p>
<p>Y si se creía que no era posible ganarse aún más el desprecio por buena parte de la sociedad, decir que en los últimos años también se incrementó su odio racial y su discriminación étnica. En Estados Unidos humilló a los estudiantes afroamericanos diciéndoles que su aspiración en la vida debería ser la de convertirse en los sirvientes que la atendían cuando era niña, y a los negros cristianos les recomendó agradecieran por la época esclavista ya que gracias a esta vivencia es que los negros se permitieron conocer el cristianismo.</p>
<p>Luego de haber sido reelegida siete veces consecutivas y después de veintisiete años como parlamentaria, Nancy Astor no se presentará nuevamente a las elecciones. “Ya de paso también me gustaría decir que la primera vez que Adán tuvo la oportunidad le echó la culpa a Eva.” Los <em>Tories </em>la consideraban ya un ser vetusto y ni siquiera su marido se prestó para apoyarla a una nueva candidatura, siendo así que en su discurso de despedida dejó en claro que su retiro no era del todo deseado por ella, y que tras su partida los hombres ya podían sentirse tranquilos. En su momento le escuchamos decir que “las mujeres tienen que hacer el mundo más seguro para los hombres ya que los hombres lo han hecho tan inseguro para las mujeres.”</p>
<p>Un enemigo acérrimo con quien protagonizaría sonados debates en el parlamento sería nada menos que el mismísimo Winston Churchill, a quien en una ocasión le diría: “Si usted fuese mi marido, le envenenaría el té.” Y en respuesta Churchill le contestó: “Señora, si usted fuera mi esposa, ¡me lo bebería!” Churchill diría que tener una parlamentaria como ella era tan desagradable como tener a un intruso toqueteándole en el baño, a lo que Astor respondió: “Usted no es tan atractivo como para tener que preocuparse por eso.” Para una fiesta de disfraces que estaba por celebrarse Churchill pidió alguna sugerencia para su disfraz, a lo que Astor le propuso: “¿Y por qué no viene sobrio, Primer Ministro?” Y es que desde siempre Nancy se confesaría abstemia: “Una razón por la que no bebo es porque deseo saber cuándo me lo estoy pasando bien.”</p>
<p>Los años venideros tuvo que padecer la muerte de los dos últimos hermanos que le quedaban, así como la de su mentor espiritual, además de un paro cardiaco que tuvo su marido luego de una discusión con ella, y que acabaría por distanciar a la pareja. Algunos ideales izquierdistas contagiaron la ideología del marido, por lo que la pareja se distanciaría para volver a reconciliarse un tiempo después, y hasta la muerte de Waldorf Astor en 1952, el hombre con quien compartió tantos años y con quien tendría cinco hijos. “Me niego a admitir que tengo más de 52 años, aunque eso haga a mis hijos ilegítimos”, decía, como siempre, en broma.</p>
<p>“¿Me estoy muriendo o es mi cumpleaños?”, dijo Nancy Astor, a quien se le irían yendo los suyos, sus más queridos. Ya habría muerto su amigo Shaw, y fue así como Nancy se iría perdiendo cada vez más en el olvido y en la soledad, hasta ese día del año de 1964 en el que moriría en casa de su hija, en Grimsthorpe, Lincolnshire, y sus restos descansan en Buckinghamshire.</p>
<p>Luego de un siglo de haberse convertido en parlamentaria, la ex primera ministra Theresa May inauguró en Plymouth una estatua de bronce junto a la que hubiera sido la casa de Astor, refiriéndose a ella con las siguientes palabras: “Hace cien años, Nancy Astor cambió la democracia británica para siempre y para mejor. Además de ser un monumento a una mujer valiente, espero que esta estatua inspire a personas de todos los orígenes a dar un paso al frente y participar de lleno en la vida pública.”</p>
<p>Cómica, cínica, explosiva, ingeniosa, delirante, se le recordará por sus tantas citas que no pudieron pasar desapercibidas. De carácter firme, sin pelos en la lengua al momento de defender sus ideas que bien sabía argumentar, convencida de sí misma, grotesca y vulgar, brillante, y de quien se decía incluso que tenía poderes hipnóticos, una mujer definitivamente particular y que, por lo mismo, consiguió abrirse paso en un mundo donde la única y primera mujer tendría que ser así, así como era Nancy Astor.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-90554" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2022/06/278.-NANCY-ASTOR.jpg" alt="NANCY ASTOR" width="225" height="225" /></p>
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        <author>Milanas Baena</author>
                    <category>Ella es la Historia</category>
                    <category>Sin categoría</category>
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        <pubDate>Thu, 30 May 2024 12:14:40 +0000</pubDate>
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        <title>Clarice Lispector (1920-1977)</title>
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        <content:encoded><![CDATA[<p>“Vivir no es reportable”, escribió Clarice Lispector, y sin embargo haría de su vida un cuento para contar. Su madre fue contagiada de sífilis por unos soldados bolcheviques que la habían violado, y Clarice fue concebida bajo ciertas peculiaridades propias de una época que no mucho conocía de esta enfermedad. En medio de esta revolución en la que ya había sido asesinado el abuelo, los padres de Clarice abandonan Ucrania con sus tres hijos, huyendo hacia Moldavia para luego cruzar la frontera, e instalarse de paso en la capital rumana, donde conseguirían pasaportes rusos que les permitieron viajar a la tierra brasileña de Maceió.</p>
<p>Cuando Clarice tiene 5 años sus padres deciden instalarse en Recife, Pernambuco, donde cada miembro de la familia sería rebautizado con un nombre portugués. Chaya Pinjasivna se convertía así en Clarice, conservando su apellido Lispector. Un tiempo después se mudarán a la que fuera la ciudad que sintió propia, la paradisiaca Rio de Janeiro.</p>
<p>Cuando Clarice tenía 10 años su madre fallece, y será también por esta época cuando empieza a explorar el mundo de las palabras, apropiándose del idioma portugués, y presentando varios de sus escritos y cuentos al <em>Diario de Pernambuco. </em>Es así como la futura gran escritora comenzaría su carrera literaria siendo rechazada en múltiples ocasiones, y las revistas no se decidían a publicarla arguyendo que sus cuentos carecían de un contenido dramático, y que eran más una descripción de sensaciones. Pero es que al parecer para Lispector escribir era otra cosa distinta de lo que anteriormente se había escrito: “Escribir es tratar de entender, es tratar de reproducir lo irreproducible.”</p>
<p>En la adolescencia ya Clarice se había convertido en una lectora voraz, siendo importantes las lecturas de algunos escritores nacionales como Machado de Assis, Eça de Queiroz, Jorge Amado, además del ruso Fédor Dostoievski. Pero especialmente recuerda la fuerte impresión que de niña le dejaría el libro <em>Las travesuras de Naricita</em>, de Monteiro Lobato, libro del cual comenta: “Al llegar a casa no empecé a leer. Simulaba que no lo tenía, únicamente para sentir después el sobresalto de tenerlo. Horas más tarde lo abrí, leí algunas líneas maravillosas, lo cerré de nuevo, me fui a pasear por la casa, lo postergué aún más yendo a comer pan con mantequilla, fingí no saber dónde había guardado el libro, lo encontraba, lo abría unos instantes. Creaba los obstáculos más falsos para esa cosa clandestina que era la felicidad.”</p>
<p>El padre de Clarice quería darle a sus hijos una educación de élite, y aunque su oficio vendiendo ropa no lograra cubrir los gastos de una educación formal; pero fue gracias al promedio obtenido en las calificaciones de bachillerato que Clarice consiguió matricularse en la Facultad de Derecho Nacional de la Universidad de Brasil. Al interior de la academia Lispector tendría que soportar una fuerte presión, tratándose de la única judía y una de las tres mujeres que integraban la facultad.</p>
<p>Clarice ya había presentado algunos escritos a periódicos y revistas, pero sería a los 21 años cuando publicaría su primera obra, <em>Cerca del corazón salvaje, </em>y que le valdría el reconocimiento de ganar el Premio Graça Aranha a la mejor novela.</p>
<p>Durante sus años estudiantiles conocería a quien sería su esposo, el diplomático Maury Gurgel Valente, un católico, y por lo cual resultaba complicada la relación ante los ojos de ambas familias, pero de quien se enamoraría convirtiéndose como en su escudera, y acompañándole en sus tantos viajes alrededor del mundo. “Es casi imposible evitar que el exceso de amor haga que uno actúe como tonto. Solo el tonto puede amar demasiado”, escribió. Es así como los próximos 15 años serían un recorrer constante, una falta de estabilidad, instalándose varias veces en Inglaterra, París, Berna, y teniendo que apartarse no solo de su familia y sus amigos sino también de su trabajo periodístico, en el cual ya empezaba a sobresalir. Pero ella tuvo clara su apuesta. Escribió: “La vida es para ser vivida intensamente como el amor, que tiene que ser experimentado hasta la última gota sin ningún temor.”</p>
<p>Durante la Segunda Guerra Mundial Lispector trabajó en hospitales como voluntaria con el cuerpo de enfermeras de la Fuerza Expedicionaria Brasileña (FEB), asistiendo a los soldados brasileños heridos.</p>
<p>“Elegir la propia máscara es el primer gesto voluntario humano, y es solitario”, escribió la mujer que ya empezaba a desistir de su condición de acompañante, y parece ser que la rutina de viajar acabó sumiéndola en el aburrimiento: “En realidad no sé escribir cartas de viaje, en realidad ni siquiera sé viajar.” Pero a pesar de haberse convertido en una mujer que vivía a la sombra de un hombre, y de que nunca dejaría de añorar su vida en Brasil, Clarice no abandonó su pasión por narrar, y fue así como en 1946 publicó su segunda novela: <em>El lustre.</em></p>
<p>Unos años después, en Berna, Clarice tiene a su primer hijo, y unos meses tarde estará de regreso con su esposo a tierras brasileñas. Nuevamente en Rio de Janeiro, Lispector vuelve a hacer la apuesta, dedicando parte de su tiempo a la labor periodística y escribiendo columnas para el diario local, y que firmaba bajo el seudónimo de “Teresa Quadros”.</p>
<p>Para 1949 publica <em>La ciudad sitiada, </em>y en 1952 el libro titulado <em>Algunos cuentos, </em>para luego volver a emprender viaje al lado de su marido, esta vez con destino a la capital estadounidense, y en donde para el año de 1953 tendría a su segundo hijo. Un año más tarde, en 1954, el público francés se interesó en su primera novela, y la obra sería traducida y publicada, teniendo como portada una ilustración de Henri Matisse.</p>
<p>En Estados Unidos estuvo casi ocho años, y desde allí continuaría enviando cuentos y artículos a revistas brasileñas, hasta que en 1959 se divorcia de su marido y regresa finamente a la tierra de sus orígenes. Residenciada en Rio de Janeiro, Clarice Lispector reclamará su independencia abriéndose camino como una reportera y escritora consagrada. Esto recomendaba a las demás mujeres: “La vida no es cine, y es muy difícil ‘usar’ la excentricidad. La excentricidad es un deseo desesperado de agradar. El instinto de las mujeres las avisa de ‘hasta dónde pueden llegar’ en su deseo de agradar. ¿Has pensado alguna vez en el esfuerzo enorme que la excentricidad exige de una mujer? Casi un esfuerzo físico para mantener algo antinatural. Después de algunas horas se ve</p>
<p>en el rostro de la excéntrica su enorme cansancio, sus ganas de volver a casa… ¿Qué es la excentricidad? De manera general, la exageración. ¿A los hombres les gusta el perfume? La excéntrica se baña en perfumes… ¿El escote es bonito? Ella entonces se desnuda. ¿Entrar con seguridad en una sala es elegante? Entonces vamos a hacer una entrada teatral. ¿La naturalidad es agradable? Entonces vamos a fingir naturalidad confundiéndola con la vulgaridad. ¿A los hombres les gusta el ‘compañerismo’? Entonces vamos a beber como un hombre, a decir palabrotas y a demostrar que estamos por encima de esa cosa ridícula que es una mujer educada. La excentricidad es un esfuerzo que termina en tristeza.”</p>
<p>A comienzos de 1960 publica el exitoso libro de cuento <em>Lazos de familia, </em>y un año más tarde publicará <em>La manzana en la oscuridad</em>, obra aclamada por el público y que unos años después tendría su adaptación teatral. Sin embargo sería en 1963 cuando Lispector maravillaría al mundo dándonos a conocer su obra más reconocida: <em>La pasión según G.H.</em> Escrita a vuelo de pájaro, de un solo tirón, y concluida en un par de meses, la novela cuenta la historia de una mujer que queda perpleja frente al hallazgo casual de una cucaracha, suceso tras el cual experimentará un profundo cuestionamiento existencialista. Porque sus palabras tendrán siempre ese matiz inquietante que desafía el asombro de lo cotidiano: “Siento una claridad tan grande que me anula como persona común y corriente. Es una lucidez vacía, ¿cómo explicarlo?, algo así como un cálculo matemático perfecto que, sin embargo, no se necesita. Y no entiendo aquello que entiendo.”</p>
<p>Para finales de la década de los sesenta Clarice se dedica a publicar notas personales en el diario <em>Jornal do Brasil</em>, donde contará acerca de la cotidianidad brasilera y de sus aventuras propias, permitiendo que el público la conociera a través de sus escritos, y revelándonos piezas de su intimidad y los seres y las cosas que rodeaban su vida, como su perro Ulisses al que haría famoso por haberlo citado en un sinnúmero de artículos.</p>
<p>Sin embargo para dejarse ver más allá de las palabras Clarice Lispector resultaba ser una presencia enigmática, casi fantasmal. No le gustaba conceder entrevistas, y una vez las aceptaba, solía contestar de manera enfática, sustancial, lacónica, casi diríamos que monosilábica. Su personalidad solitaria, nostálgica, depresiva, engrandecía esa imagen de la poetisa atormentada por el delirio de la palabra.</p>
<p>Esta figura poseída por la poesía se vería engrandecida luego de que se quedara dormida con un cigarrillo en la mano, provocando un incendio que le ocasionaría quemaduras por todo su cuerpo y especialmente en su mano derecha, en la cual habría terminado por perder su movilidad. Admirada también por su belleza exótica, las cicatrices que le dejaron el siniestro episodio acabarían por acrecentar su condición depresiva. Pero a esta mujer no tenía por qué preocuparle en últimas su belleza física cuando se sabía ciertamente poderosa: “¿Eres ‘moralmente’ tan anticuada que consideras la vanidad femenina una frivolidad? Ya deberías saber que las mujeres quieren sentirse guapas para sentirse amadas. Y querer sentirse amada no es una frivolidad. Si piensas que ‘has nacido’ así y que no tiene remedio, ten la seguridad de que estás desistiendo de algo muy importante: de propia capacidad de atraer. ¿Quieres saber algo? La obesidad tiene remedio. El pelo sin vida tiene remedio. Una cara sin gracia tiene remedio. ¿La solución? La solución es no ser una mujer desanimada y triste. Y la otra solución es tener como objetivo ser ‘tu misma’, pero más atractiva, y no alcanzar un tipo de belleza que nunca podría ser el tuyo.”</p>
<p>Hacia comienzos de los años setenta Clarice publica varios libros de cuentos infantiles, dedicándose también a dictar conferencias y charlas en diferentes institutos y universidades, pero especialmente sirvió como traductora de una cantidad de obras que gracias a ella los lusófonos pudieron conocer. Conocía el inglés, el francés y el español, además del hebreo y el yiddish que hablaba con fluidez, e incluso se atrevió traduciendo algunos libros escritos en ruso. En español apenas se tiene un registro, se trata del cuento <em>Historia de los dos que soñaron, </em>de Jorge Luis Borges, y que publicarían en el <em>Jornal do Brasil.</em></p>
<p>Para Lispector lo que importaba era dejarlo por escrito, dejar en el papel eso que le dictaba su alma: “Escribo porque me resulta un placer que no puedo traducir. No soy pretenciosa. Escribo para mí, para sentir mi alma hablando y cantando, a veces llorando.”</p>
<p>La originalidad de su estilo es indudable, y de hecho lo peculiar de su expresión narrativa será su distintivo propio. Es difícil no identificar cuando un texto, un poema principalmente, fue escrito por la pluma convulsa de Clarice Lispector. Pareciera que muchas de sus líneas, dispersas, confusas, entreveradas, responden al método empleado también por James Joyce y Virginia Woolf (autores con los que mucho se le ha asemejado) conocido como el “libre fluir de la conciencia”, y a pesar de que la autora confesara que es plenamente consciente de lo que escribe y al momento en que lo escribe. Así describe esta experiencia: “Tengo miedo de escribir, es tan peligroso. Quien lo haya intentado, lo sabe. Peligro de revolver en lo oculto y el mundo no va a la deriva, está oculto en sus raíces sumergidas en las profundidades del mar. Para escribir tengo que colocarme en el vacío.”</p>
<p>Emocional y emotiva, trascendente y compleja, en Lispector aflora el lirismo y una prosa dinámica, inquietante, conflictiva y siempre marcada por la profundidad. Solía usar la primera persona, y en sus historias lo primordial no será la trama como sí ahondar en el interior de los sentimientos, sensaciones y afectos de sus personajes. Es por esto que sus personajes gozan de esa misma profundidad psicológica y que sus comentarios sean siempre tan suspicaces, reflexivos y acertados, centrándose en develar sus pensamientos y dejando así que sea el lector quien concluya sobre la personalidad de cada uno. A través de sus personajes la autora indagaba por la esencia del ser como tal y el autoconocimiento, la vida y asimismo la muerte, la infancia y la vejez, la soledad y el amor, la maternidad y lo femenino.</p>
<p>Su obra era ya motivo de análisis cuando la autora aún estaba con vida, y hoy día, siendo la escritora latinoamericana más leída y afamada a nivel mundial, y una de las más buscadas en Internet, Clarice Lispector no para de suscitar una conexión particular con las nuevas generaciones y un entusiasmo cariñoso entre las nuevas poetisas.</p>
<p>“La realidad no tiene sinónimos”, escribió. Y es que, moviéndose entre lo real y lo fantasioso, Lispector pareciera muchas veces divagar, por lo que varios críticos vacilan al no saber dónde ubicar su fascinación, siendo que tantas veces parece como tan tonta y otras tantas deslumbra por su indudable originalidad: “Escribo sin la esperanza de cambiar nada. No cambiar nada… Porque en el fondo no estamos tratando de cambiar las cosas. Estamos queriendo florecer.” Algunos dirán que leerla es enfrentarse a una lectura compleja. Ella misma declaraba que lo suyo, respecto al estilo, era una cuestión de “no-estilo”. Porque lo cierto es que su estilo, propiamente, es difícil de encasillar, ya que su capacidad para explorar el lenguaje en vertientes insospechadas hacen que esta autora sea imposible de clasificar. Carece, pues, de género: “El género ya no me atrapa”, dirá en <em>Agua viva. </em></p>
<p>Metalingüísta, le llamarían algunos. Creadora, ella supo transgredir e interrogar el lenguaje mismo, irrumpiendo en sus reglas más básicas, y permitiéndose comenzar por ejemplo una de sus novelas con una coma y finalizándola con dos puntos. Y es por esa prosa irreverente, renovadora, única, que Clarice Lispector es elevada a la categoría de Guimarães Rosa y a otros importantes escritores en lengua portuguesa de la segunda mitad del siglo XX, ubicándosele en la tercera fase del modernismo conocida como la “Generación brasileña del 45”.</p>
<p>Reportera, periodista, traductora, escritora de novelas, cuentos, libros infantiles y poemas, Lispector constituye un ejemplo de la mujer decidida a encarar el destino que desde niña se fijaría, y no tuvo reparos en que su propuesta pudiera no convencer, rompiendo con los estilos y maneras tradicionales y constituyéndose como un estilo definitivamente propio, sincero y peculiar. No tuvo miedo de presentar su propuesta, y a pesar de que esta no correspondiera a lo acostumbrado, y tal vez de allí la admiración que despierta por su manera única y libre de escribir. “Lo indecible me será dado solamente a través del lenguaje.”</p>
<p>En sus escritos Lispector también servirá como un ejemplo que insiste en la formación intelectual de la mujer, instándola a que se conozca y cumpla poderosa con su vocación propia, sin pretender responder obsecuentemente a los cánones impuestos por la sociedad: “¿Nunca leíste de pequeña el cuento de una princesa muy guapa pero que por la maldición de un hada mala no podía abrir la boca sin que le salieran sapos, lagartos y ratones? Pues la manera moderna de que salgan ‘sapos y culebras’ de la linda boca de una joven es decir muchas tonterías con los labios perfectamente maquillados. Pero esto no sucede por la maldición de un hada mala, sino por la ignorancia, por falta de cultura. Una de esas ‘princesas’ modernas, al escuchar una conversación sobre Hemingway, preguntó: ‘¿Cuál es la última película que ha hecho?’ Leer es una costumbre que todo el mundo debería tener. No queremos decir con eso que todos lean ‘cosas difíciles’. Incluso una revista bien informada -y bien leída- puede ser una fuente de cultura que al menos evite ‘sapos y culebras’.”</p>
<p>Sus manuscritos y la biblioteca con todos sus libros y algunos documentos personales como correspondencia, se conservan disponibles en los archivos de la Fundación Casa de Rui Barbosa y en el Instituto Moreira Salles, ubicados ambos en Rio de Janeiro.</p>
<p>Clarice Lispector murió de cáncer de ovario a los 56 años de edad en su amada Rio de Janeiro, meses antes de haber publicado su última novela. Al día siguiente, sábado, era su cumpleaños, por lo cual postergaron su entierro para el domingo. Su cuerpo fue cubierto por un manto de lino blanco, y sería sepultada bajo el ritual de la religión judía ortodoxa. Sus restos reposan en el cementerio de Cajú. En su lápida se lee su nombre de pila, cuyo significado es “La hija de Pinkhas”. Alguna vez escribió: “Al final, ¿qué importa más: vivir o saber que se está viviendo?”</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-90372" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2022/06/281.-CLARICE-LISPECTOR-291x300.jpg" alt="CLARICE LISPECTOR" width="291" height="300" /></p>
<p>&nbsp;</p>
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        <author>Milanas Baena</author>
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        <pubDate>Sat, 20 Apr 2024 06:15:18 +0000</pubDate>
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