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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Wed, 15 Apr 2026 17:05:54 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Blogs de Especies Invasoras | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Iguana verde: el reptil invasor comercializado durante años que causa estragos en el Caribe</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/iguana-verde-el-reptil-invasor-comercializado-durante-anos-que-causa-estragos-en-el-caribe/</link>
        <description><![CDATA[<p>Ruidos en las copas de los árboles tropicales de América revelan la presencia de innumerables animales. En lo más alto, reptiles que&nbsp;pueden alcanzar los dos metros de longitud y pesar hasta 10 kilogramos&nbsp;se mueven con una agilidad que no se corresponde con su tamaño y que no llevaría a pensar que también habitan cerca de [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>La iguana verde ha sido tan explotada comercialmente que en 1977 tuvo que ser incluida en la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) para proteger sus poblaciones nativas.</em></li>



<li><em>Sin embargo, liberaciones irresponsables y su enorme capacidad de adaptación la convirtieron en una voraz invasora en varios países del Caribe, como Puerto Rico.</em></li>



<li><em>Estudios revelan millonarias pérdidas económicas porque devoran cultivos, ponen en riesgo obras de infraestructura con sus excavaciones y hasta se han convertido en un peligro en las pistas de aterrizaje de los aeropuertos.</em></li>



<li><em>Mientras las islas luchan por controlarla, en países asiáticos como China ya es considerada como una especie invasora emergente.</em></li>
</ul>



<p>Ruidos en las copas de los árboles tropicales de América revelan la presencia de innumerables animales. En lo más alto, reptiles que&nbsp;<strong>pueden alcanzar los dos metros de longitud y pesar hasta 10 kilogramos</strong>&nbsp;se mueven con una agilidad que no se corresponde con su tamaño y que no llevaría a pensar que también habitan cerca de cuerpos de agua porque son excelentes nadadores.</p>



<p><strong>Las iguanas verdes (<em>Iguana iguana</em>)</strong>&nbsp;poseen colores llamativos y habitan desde el sur de México hasta el norte y centro de Sudamérica. A pesar de ser lagartos grandes, suelen ser tranquilos y solo recurren a sus grandes garras, y a una cola que da fuertes y veloces latigazos, cuando se sienten atacados.</p>



<p>Se trata de un animal que además tiene importantes roles ecológicos: “Los juveniles consumen frutos, hojas, flores y ocasionalmente algunos insectos, mientras que los adultos son casi completamente herbívoros.&nbsp;<strong>Dispersan semillas</strong>&nbsp;a través de sus heces, pero un estudio de 2015 en los bosques secos del desierto de la Tatacoa [en Colombia] demostró que también pueden transportar las semillas adheridas al hocico”, comenta Sandra Patricia Galeano, investigadora adjunta del Centro Colecciones y Gestión de Especies del Instituto Humboldt en Colombia, y añade que es un reptil que se encuentra en el medio de la cadena trófica, por lo que&nbsp;<strong>controla el crecimiento de muchas plantas y a la vez forma parte de la dieta de muchos vertebrados</strong>.</p>



<p><strong>Leer más |<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/venezuela-trump-petroleo-incertidumbre-ambiental-captura-maduro/">&nbsp;Venezuela, Trump y petróleo: los anuncios de EE.UU. profundizan la incertidumbre ambiental tras la captura de Maduro</a></strong></p>



<p>A todas las virtudes de la iguana verde se suman características físicas como una cresta que va desde el cuello hasta la cola, una distintiva escama lisa debajo del tímpano y&nbsp;<strong>un aspecto prehistórico que la ha convertido en objetivo claro del mascotismo</strong>&nbsp;desde hace muchos años. Además, las hembras adultas pueden poner unos 30 huevos por nidada cada año y, mientras más viejas, el número aumenta: incluso hasta llegar a los 60 o 70, según los especialistas.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268964"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/29131920/Portada-iguana-verde.jpg" alt="La iguana verde se distribuye naturalmente desde el sur de México hasta el centro de Sudamérica. Foto: Nikolett Tóth - iNaturalist" class="wp-image-268964" /><figcaption class="wp-element-caption">La iguana verde se distribuye naturalmente desde el sur de México hasta el centro de Sudamérica. Foto: Nikolett Tóth / iNaturalist</figcaption></figure>



<p>Todas las condiciones llevaron a que este reptil fuera<strong>&nbsp;una de las mascotas exóticas preferidas en varias partes del mundo</strong>&nbsp;cuando aún no existían normas fuertes que prohibieran la tenencia de animales silvestres. De hecho, a pesar de su alta tasa de reproducción, en 1977 la iguana verde&nbsp;<strong>fue incluida en el Apéndice 2</strong>&nbsp;de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre (<strong>CITES</strong>), debido a riesgo de sobreexplotación. Estar en este apéndice significa que la especie no está en peligro de extinción inminente, pero su comercio internacional se regula estrictamente para evitar que lo alcance.</p>



<p>Esta protección ha logrado su objetivo: hoy la iguana verde se encuentra catalogada como de&nbsp;<a href="https://www.iucnredlist.org/species/174481/218317281" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Preocupación Menor</a>&nbsp;en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Sin embargo, su comercialización trajo una consecuencia fatal para la conservación de la biodiversidad:&nbsp;<strong>se ha convertido en especie invasora en varios países</strong>&nbsp;y muchos de ellos son islas del Caribe donde sus efectos han sido devastadores.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Una expansión acelerada</h2>



<p>José Luis Herrera, miembro del Grupo Especializado de Iguanas de la Comisión de Supervivencia de Especies de la UICN y gerente de proyectos en la organización Island Conservation, comenta que la iguana verde llegó a Florida, Estados Unidos, a finales de la década de 1970, posiblemente&nbsp;<strong>en un cargamento de materiales y alimentos proveniente de Cuba</strong>, mientras que a principios de los setenta se empezaron a generalizar los registros en Puerto Rico.</p>



<p>La explicación de cómo este reptil se propagó rápidamente es simple. “Se cree que fue principalmente por el comercio para el mercado de las mascotas. Las traían juveniles, las personas las compraban y ellas luego crecían y crecían. Ya era muy difícil tenerlas en cautiverio o en una jaula, así que&nbsp;<strong>la gente iba al bosque más cercano y las liberaba</strong>”, comenta Herrera.</p>



<p>La historia de la llegada a otros países caribeños, como&nbsp;<strong>Dominica</strong>, ocurrió mientras esta isla vivía una tragedia: “Llegó mediante un barco estadounidense con ayuda alimentaria después del huracán María en 2017. El Gobierno claramente estaba más pendiente de proveer alimento, agua y suplir todas las necesidades básicas de su población que del tráfico ilegal”, dice Herrera y asegura que<strong>&nbsp;hoy la iguana verde se encuentra en toda la isla</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268959"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/29130217/IMG_8030_Original-768x512.jpeg" alt="Las iguanas verdes tienen gran capacidad de adaptación y además de ser arborícolas, son excelentes nadadoras. Foto: cortesía de Carlos Andrés Rodríguez" class="wp-image-268959" /><figcaption class="wp-element-caption">Las iguanas verdes tienen gran capacidad de adaptación y, además de ser arborícolas, son excelentes nadadoras. Foto: cortesía dCarlos Andrés Rodríguez</figcaption></figure>



<p>Según los investigadores, el éxito colonizador de este reptil en las islas del Caribe se debe a varias razones, entre ellas su gran adaptabilidad, hábitats naturales modificados, expansión urbana, falta de depredadores naturales y una alta tasa reproductiva,&nbsp;<strong>entre 30 y 40 huevos por camada</strong>, con un éxito de eclosión que puede llegar a superar el 90 %.</p>



<p>“La iguana verde es un reptil arbóreo, grande, mayormente herbívoro y con una movilidad amplia. Suele encontrarse en los bordes de bosque y al lado de ríos y humedales. En Puerto Rico no había ningún otro organismo que hiciera eso porque en la época colonial se extinguió una iguana terrestre que ocupaba ese nicho. Así que&nbsp;<strong>cuando la iguana verde llegó aquí, encontró un espacio vacío</strong>”, dice Carlos Andrés Rodríguez, herpetólogo que ha investigado extensamente a la iguana verde en Puerto Rico. Para colmo, comenta el investigador, hacia 1930 la isla llegó a un nivel de deforestación de casi el 94 %, por lo que hoy hay bosques “nuevos” llenos de especies invasoras. “Y la iguana verde está dispersando semillas tanto nativas y endémicas como de árboles y plantas invasoras”.</p>



<p>Sandra Galeano añade que este animal es buen invasor en zonas donde no hay depredadores ni competidores, y que si los hay, su comportamiento territorial le da mayor ventaja para establecerse y expandirse.</p>



<p>María Piedad Baptiste, investigadora principal del Centro Colecciones y Gestión de Especies del Instituto Humboldt, menciona que hay tres elementos clave para que una invasión biológica sea exitosa: que existan vías de introducción, que el sitio al que llega la especie sea vulnerable y que el invasor tenga unas características particulares, por ejemplo, una rápida reproducción y adaptabilidad. “Si se reúne ese conjunto de factores, tenemos ese&nbsp;<strong>cóctel perfecto para que la especie pueda establecerse, aumentar sus números y dispersarse</strong>”.</p>



<p>La gallina de palo, como también llaman a la iguana verde en Puerto Rico, se benefició inicialmente de las&nbsp;<strong>liberaciones deliberadas</strong>&nbsp;que hicieron quienes las tenían como mascota y desconocían el enorme problema que causarían. Después, dice Rodríguez, la expansión urbana y la creación de espacios abiertos, como carreteras y zonas de construcción, facilitaron su anidamiento y proliferación.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268956"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/29130151/Iguana-iguana-1-768x512.jpg" alt="La iguana verde puede alcanzar hasta 2 metros de longitud. Foto: Christoph Weiling - iNaturalist" class="wp-image-268956" /><figcaption class="wp-element-caption">La iguana verde puede alcanzar hasta dos metros de longitud. Foto: Christoph Weiling / iNaturalist</figcaption></figure>



<p>Como si esto fuera poco,&nbsp;<strong>se han expandido al llegar en embarcaciones o flotando sobre troncos de árboles después de huracanes</strong>. De hecho, existen registros de 15 iguanas verdes que sobrevivieron al huracán Marilyn en 1995 y llegaron a Anguila, provenientes de Guadalupe,&nbsp;<strong>luego de navegar cerca de 300 kilómetros durante varias semanas.</strong>&nbsp;Su metabolismo lento les permitió sobrevivir sin comida durante ese tiempo.</p>



<p>“La observación directa de&nbsp;<em>I. iguana</em>&nbsp;colonizando Anguila demostró en tiempo real la viabilidad del rafting de larga distancia sobre el agua como mecanismo para poblar islas marinas”,&nbsp;<a href="https://www.pnas.org/doi/10.1073/pnas.2318622122" target="_blank" rel="noreferrer noopener">indica un artículo publicado en la revista PNAS en marzo de 2025</a>.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/revivir-rio-colorado-abejas-agua-restaurar-delta-estados-unidos-mexico/">Revivir al Río Colorado: utilizan abejas y agua para restaurar el delta que unía a Estados Unidos con México</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Los estragos de una invasión</h2>



<p>Los efectos de la invasión en las islas del Caribe van desde la competencia por recursos con especies nativas, la hibridación con otras especies de iguana y la transmisión de enfermedades a otros animales, hasta millonarias pérdidas económicas debido al ataque a cultivos y obras de infraestructura.</p>



<p>Luego de que las iguanas verdes llegaron a Anguila,<strong>&nbsp;empezaron a reproducirse con uno de los lagartos locales</strong>, la I<em>guana delicatissima</em>&nbsp;que se encuentra en&nbsp;<a href="https://www.iucnredlist.org/species/10800/122936983" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Peligro Crítico de extinción</a>.</p>



<p>Carlos Rodríguez menciona que la iguana verde también ha logrado hibridarse con iguanas de otro género como las Cyclura. “Hay una gran preocupación en muchas de las islas del Caribe que tienen iguanas endémicas porque, a nivel genético,&nbsp;<strong>podrían perder sus especies a través de la hibridación</strong>”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268960"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/29130227/IMG_3714-768x512.jpeg" alt="En una nidada de una hembra pueden nacer más de 30 iguanas verdes. Foto: cortesía de Carlos Andrés Rodríguez" class="wp-image-268960" /><figcaption class="wp-element-caption">En una nidada de una hembra pueden nacer más de 30 iguanas verdes. Foto: cortesía Carlos Andrés Rodríguez</figcaption></figure>



<p>La proliferación de este animal invasor también ha traído otros problemas graves, dice Rodríguez, ya que&nbsp;<strong>beneficia las poblaciones de otros depredadores</strong>&nbsp;—gatos y perros ferales, así como otros invasores como la mangosta—que atacan fauna nativa y ven en los huevos y juveniles de la iguana verde una oportunidad de alimento.</p>



<p>Investigaciones recientes en Puerto Rico muestran que este reptil&nbsp;<a href="https://neobiota.pensoft.net/article/114925/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">se ha convertido en un voraz depredador de cultivos como el pepino y la lechuga</a>, generando&nbsp;<strong>pérdidas económicas para los agricultores.</strong></p>



<p>Estas pérdidas&nbsp;<strong>también han afectado el turismo</strong>: “Cuando las personas vienen a hacer avistamiento de aves, hay áreas donde ya no hay la cantidad de aves que se esperaban, debido a la presencia de iguanas verdes que depredan los polluelos o los huevos en los nidos”, menciona José Luis Herrera.</p>



<p>Ni siquiera la infraestructura se escapa de los daños.&nbsp;<strong>Las madrigueras debilitan diques, carreteras y otras estructuras</strong>. Rodríguez asegura que para hacer sus nidos, las hembras buscan áreas arenosas expuestas al sol que permitan mantener temperaturas que ronden los 30 grados centígrados. “Las hembras van a estar excavando a los lados de las carreteras o los cimientos de los edificios”.</p>



<p>Incluso, destacan Rodríguez y Herrera, las iguanas verdes&nbsp;<strong>son consideradas un factor de riesgo de impacto en los aeropuertos</strong>&nbsp;de San Juan, Puerto Rico y el de Miami, Estados Unidos. “Invaden el área de aterrizaje y despegue para calentarse. El aeropuerto de San Juan tiene un equipo de personas cuyo trabajo principal es identificarlas y retirarlas para evitar accidentes”, dice Rodríguez.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268961"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/29130242/photo-03-24-14-9-30-53-a.m-768x512.jpeg" alt="Ejemplar de iguana verde que está siendo estudiada por los científicos en Puerto Rico. Foto: cortesía de Carlos Andrés Rodríguez" class="wp-image-268961" /><figcaption class="wp-element-caption">Ejemplar de iguana verde estudiada por los científicos en Puerto Rico. Foto: cortesía Carlos Andrés Rodríguez</figcaption></figure>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/short-article/2026/01/finanzas-ambientales-proteger-naturaleza-destruccion/">Finanzas ambientales: por cada dólar que el mundo invierte en proteger la naturaleza se gastan 30 dólares en destruirla</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Enfrentando un ataque poderoso</h2>



<p>Países caribeños y estados como Florida en Estados Unidos llevan décadas tratando de controlar y mitigar los impactos de la iguana verde en sus territorios. Los investigadores tienen claro que&nbsp;<strong>erradicar al animal es prácticamente imposible ahora</strong>, pues la especie está establecida y se ha dispersado ampliamente.</p>



<p>“Si en el momento que se detectó el primer foco de incursión de la iguana en el aeropuerto de Miami y sus áreas cercanas se hubiera actuado rápido, se hubiera evitado esa expansión y la historia sería distinta”, dice Herrera. Para él, en los lugares donde hay un riesgo mediano o alto de llegada de la iguana aún es posible aplicar medidas de prevención, detección temprana y respuesta rápida, las cuales forman parte de&nbsp;<strong>un programa de bioseguridad básico</strong>&nbsp;para evitar que las poblaciones se establezcan.</p>



<p>Las medidas que se aplican actualmente en Puerto Rico son de control. Por ejemplo, el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales&nbsp;<strong>ha decretado a la iguana verde como una especie que puede poner en peligro la economía</strong>, permitiendo a los dueños de propiedades y agricultores eliminarlas legalmente. También se le ha permitido a una compañía&nbsp;<strong>procesar carne de iguana para exportación</strong>, aunque el mercado todavía es bastante limitado.</p>



<p>Carlos Rodríguez lleva años investigando cómo enfrentar la situación y ha desarrollado algunas estrategias de manejo humanitario y mitigación de daños. Una de ellas es la&nbsp;<strong>siembra estratégica de árboles y arbustos nativos en áreas de anidamiento</strong>, de manera que se genere sombra para bajar la temperatura del suelo, haciendo que las iguanas abandonen esos sitios y que no sean aptos para la eclosión de los huevos. También se han realizado&nbsp;<strong>cosechas de huevos</strong>&nbsp;en zonas importantes de anidamiento de la iguana, lo que ha permitido recolectar cerca de 48 000 huevos en 18 años para reducir la reproducción.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268962"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/29130250/20131213_145543_Original-768x512.jpeg" alt="La iguana verde está generando afectaciones a infraestructuras en los países donde es invasora. Foto: cortesía de Carlos Andrés Rodríguez" class="wp-image-268962" /><figcaption class="wp-element-caption">La iguana verde está generando afectaciones a infraestructuras en los países donde es invasora. Foto: cortesía Carlos Andrés Rodríguez</figcaption></figure>



<p>Otra de las acciones ha sido colocar bloques y ladrillos con cemento a un metro de profundidad en los lados de las carreteras o rellenar áreas con roca triturada y alambre para&nbsp;<strong>evitar la excavación de las hembras</strong>.</p>



<p>Por otra parte,&nbsp;<strong>se ha considerado inundar los nidos</strong>&nbsp;para bajar la temperatura y que se pudran los huevos o aumentarla hasta que se cocinen por dentro. Sin embargo, dice Rodríguez, eso genera afectaciones para otros organismos, pues la iguana ya forma parte de la cadena trófica.</p>



<p>“Si no mantienes una frecuencia de remoción más alta que la cantidad de individuos que puede traer cada camada de reproducción, vas a tener un programa de control de por vida. Por eso es tan difícil realmente remover las especies invasoras una vez que las poblaciones se establecen”, afirma Herrera.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268957"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/29130158/IMG_0124_Original-768x512.jpeg" alt="Científicos excavan para encontrar nidos de iguana verde. Foto: cortesía de Carlos Andrés Rodríguez" class="wp-image-268957" /><figcaption class="wp-element-caption">Científicos excavan para encontrar nidos de iguana verde. Foto: cortesía Carlos Andrés Rodríguez</figcaption></figure>



<p>Mientras se barajan acciones para mitigar los impactos de este herbívoro invasor en el Caribe,&nbsp;<strong>países como China ya han manifestado su preocupación por la expansión de la iguana verde en Asia</strong>.</p>



<p><a href="https://www.cambridge.org/core/journals/environmental-conservation/article/green-iguana-paradox-balancing-conservation-trade-and-ecological-security-in-invasive-species-management/F981C6197E6731B352A2D036D47E9FB7" target="_blank" rel="noreferrer noopener">En un artículo</a>&nbsp;publicado en diciembre de 2025 en la revista Environmental Conservation, investigadores advierten que China, como signataria de CITES, designa a la iguana verde como fauna silvestre protegida bajo la ley doméstica, prohibiendo su caza o muerte no autorizada. “Este estado protegido crea una paradoja, planteando&nbsp;<strong>amenazas ecológicas significativas mientras salvaguarda legalmente la especie</strong>. A diferencia de otras especies invasoras establecidas en China, incluyendo la tortuga semiacuática&nbsp;<em>Trachemys scripta elegans</em>&nbsp;y el caracol de agua dulce&nbsp;<em>Pomacea canaliculata</em>, la iguana verde es relativamente nueva en la China continental y, por lo tanto, existe baja conciencia de sus riesgos ecológicos”, se lee en el documento.</p>



<p>María Piedad Baptiste comenta que CITES promueve el uso legal y la conservación de las especies en su distribución natural. Sin embargo, cuando una especie se sale de su ámbito natural y se convierte en invasora,&nbsp;<strong>insta a los países a generar o tener en cuenta reglamentaciones internas</strong>&nbsp;para controlar, por ejemplo, la tenencia de mascotas y prevenir la dispersión de especies.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268958"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/29130207/IMG_0129_Original-768x512.jpeg" alt="Cosecha de nidos en Puerto Rico. Esta práctica es una de las estrategias para tratar de controlar las poblaciones de iguana verde. Foto: cortesía de Carlos Andrés Rodríguez" class="wp-image-268958" /><figcaption class="wp-element-caption">Cosecha de nidos en Puerto Rico. Esta práctica es una de las estrategias para tratar de controlar las poblaciones de iguana verde. Foto: cortesía Carlos Andrés Rodríguez</figcaption></figure>



<p>“Mantener a la iguana verde en el Apéndice 2 de CITES es una buena acción siempre y cuando los países establezcan medidas de prevención, detección temprana y respuesta rápida para evitar que sus poblaciones se sigan dispersando [fuera de su hábitat natural] y sigan colonizando sitios nuevos”, enfatiza Herrera.</p>



<p>Que China elabore normas y políticas internas para enfrentar la expansión de la iguana verde se convierte en un asunto urgente dado que es un país crítico tanto para el comercio legal como ilegal de especies. Por ahora, los expertos insisten en que la mejor arma para enfrentar a las especies invasoras es la prevención. “El aprendizaje aquí es que&nbsp;<strong>a las especies invasoras hay que atajarlas cuando llegan</strong>. Y si se puede antes de que lleguen, mejor todavía”, concluye Rodríguez.</p>



<p><em><strong>Imagen principal:</strong> ejemplar juvenil de iguana verde. <strong>Foto:</strong> cortesía Carlos Andrés Rodríguez</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/antonio-jose-paz-cardona/">Antonio José Paz Cardona</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/01/iguana-verde-reptil-invasor-caribe/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125276</guid>
        <pubDate>Fri, 30 Jan 2026 20:21:58 +0000</pubDate>
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        <item>
        <title>#EnCorto: Tres claves para entender cómo 204 especies exóticas e invasoras impactan áreas protegidas en la Amazonía ecuatoriana</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/encorto-tres-claves-para-entender-como-204-especies-exoticas-e-invasoras-impactan-areas-protegidas-en-la-amazonia-ecuatoriana/</link>
        <description><![CDATA[<p>Las&nbsp;especies invasoras&nbsp;figuran como una de las principales causas de pérdida de biodiversidad a nivel mundial. Tienen la capacidad de colonizar cualquier ambiente, con lo que afectan a las especies nativas y causan cientos de extinciones a escala local y global. En octubre del 2022, investigadores latinoamericanos realizaron el primer diagnóstico y mapeo de&nbsp;especies exóticas invasoras [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>En el territorio mapeado se incluyen tres importantes áreas protegidas del Ecuador: el Parque Nacional Yasuní, la Reserva de Producción de Fauna Cuyabeno y la Reserva Biológica Limoncocha.</em></li>



<li><em>La composición de las especies exóticas invasoras que fueron encontradas, es de 73 % plantas, 26 % animales y 1 % hongos. Se priorizaron 12 especies invasoras que presentan un riesgo alto y muy alto para la salud de los ecosistemas, entre ellas destacan varias especies de pastos, la rata negra, la tilapia, el caracol africano y la garza bueyera.</em></li>



<li><em>Para obtener información, los científicos recopilaron 6 898 registros espaciales de distintas bases de datos nacionales e internacionales e hicieron tres salidas de campo a puntos claves de la región.</em></li>
</ul>



<p>Las&nbsp;<strong>especies invasoras</strong>&nbsp;figuran como una de las principales causas de pérdida de biodiversidad a nivel mundial. Tienen la capacidad de colonizar cualquier ambiente, con lo que afectan a las especies nativas y causan cientos de extinciones a escala local y global.</p>



<p>En octubre del 2022, investigadores latinoamericanos realizaron el primer diagnóstico y mapeo de<strong>&nbsp;especies exóticas invasoras en el nororiente de la Amazonía ecuatoriana,</strong>&nbsp;una región que se caracteriza por su gran biodiversidad y por enfrentar fuertes presiones por explotación petrolera, vías y colonización.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_240271"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/02/16001801/P1070190.jpg" alt="El caracol africano está entre las especies invasoras priorizadas. Foto: cortesía Felipe Espinoza." class="wp-image-240271" /><figcaption class="wp-element-caption">El caracol africano está entre las especies invasoras priorizadas. Foto: cortesía Felipe Espinoza.</figcaption></figure>



<p>Este proyecto&nbsp;<strong>determinó un total de 204 especies exóticas e invasoras presentes en la Amazonía Nororiental ecuatoriana</strong>, de las cuales 73 % son plantas; 26 %, animales y 1 %, hongos. El objetivo es que a futuro se puedan realizar ejercicios como este en otras zonas de la Amazonía o, incluso, en otras regiones del país bastante intervenidas como la costa.</p>



<p>¿Qué fue lo que encontraron los científicos? Te lo explicamos en tres claves.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>1. La metodología</strong></h3>



<p>Al principio, a los especialistas les tocó salir prácticamente a ciegas a buscar información en&nbsp;<a href="https://www.inaturalist.org/">iNaturalist</a>&nbsp;y otras plataformas de ciencia ciudadana, pero que realmente no tienen clasificadas a las especies como exóticas o invasoras.</p>



<p>“Hacer esa clasificación teórica inicial fue el gran desafío que tuvimos para poder ejecutar el proyecto”, explica<strong>&nbsp;Felipe Espinoza</strong>, coordinador del proyecto Diagnóstico, Mapeo y Desarrollo de Planes Técnicos para la Gestión de Especies Exóticas Invasoras (EEI) en el nororiente de la Amazonía Ecuatoriana.</p>



<p>Antes de eso —dice el experto— no existía nada adicional a lo que ya se sabía empíricamente sobre la presencia de algunas invasoras por estudios que había realizado Colombia. “Perú no tiene absolutamente nada de información para la región y Brasil tiene muy poco, porque la frontera con Ecuador es una de las zonas más remotas de ese país”, sostiene Espinoza.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_240279"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/02/16001916/P1760861.jpg" alt="Científicos en salidas de campo para comprobar presencia de especies exóticas e invasoras en la Amazonía nororiental de Ecuador. Foto: cortesía Felipe Espinoza." class="wp-image-240279" /><figcaption class="wp-element-caption">Científicos en salidas de campo para comprobar presencia de especies exóticas e invasoras en la Amazonía nororiental de Ecuador. Foto: cortesía Felipe Espinoza.</figcaption></figure>



<p>Cuando lograron superar ese primer desafío, los investigadores pudieron comparar las bases de&nbsp;<strong>datos de cinco plataformas de registro de especies con la información sobre Ecuador continental</strong>&nbsp;que se encuentra en el Registro Mundial de Especies Introducidas e Invasoras (GRIIS, por sus siglas en inglés), consistente en una lista validada de especies exóticas e invasoras en todo el territorio.</p>



<p>Posteriormente, realizaron tres salidas de campo —cada una con una duración aproximada de 15 días— en zonas dentro y fuera de tres áreas protegidas presentes en esta región ecuatoriana: el Parque Nacional Yasuní, la Reserva de Producción de Fauna Cuyabeno y la Reserva Biológica Limoncocha. Las dos primeras áreas están entre las más grandes del país.</p>



<p>“Realizamos colectas para obtener datos que luego nos permitieron generar información visual, es decir, mapas y también tener un comparativo entre qué está pasando en áreas que tienen transformación de uso de suelo y áreas que están protegidas”, comenta Espinoza.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>2.Los hallazgos</strong></h3>



<p>Los especialistas encontraron 204 especies invasoras en total. En el Parque Nacional Yasuní, el área protegida más grande del Ecuador continental, los investigadores registraron&nbsp;<strong>66 de estas especies,</strong>&nbsp;la mayor cantidad de los tres sitios en donde se realizó el trabajo.</p>



<p>En la Reserva Biológica Limoncocha se identificaron&nbsp;<strong>25 especies invasoras</strong>. Allí se documentó la más alta concentración de especies por unidad de superficie: cuatro por cada kilómetro cuadrado. Esa área se caracteriza por estar aislada de bosques saludables y está rodeada por actividades humanas. De acuerdo con los investigadores, Limoncocha constituye el área protegida con mayor riesgo de impactos.</p>



<p>En la Reserva de Producción de Fauna Cuyabeno se detectaron&nbsp;<strong>53 especies invasoras.</strong>&nbsp;El mayor factor de riesgo de esta área protegida son las inundaciones periódicas que facilitan la dispersión de muchas especies a lo largo de los sistemas hídricos de la reserva.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_240277"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/02/16001905/P1730679.jpg" alt="la garza bueyera está entre las especies invasoras priorizadas. Foto: cortesía Felipe Espinoza." class="wp-image-240277" /><figcaption class="wp-element-caption">la garza bueyera está entre las especies invasoras priorizadas. Foto: cortesía Felipe Espinoza.</figcaption></figure>



<p>Sin embargo, se detectaron casos particularmente más graves. Los científicos destacaron 12 especies invasoras que, con base en sus análisis,&nbsp;<strong>representan un riesgo potencial alto o muy alto para los ecosistemas:&nbsp;</strong>el pasto elefante (<em>Cenchrus purpureus</em>), el pasto guinea (<em>Panicum maximum)</em>, el lirio de arroyo (<em>Hedychium coronarium</em>), el plátano rosa (<em>Musa velutina</em>), la lechuga de agua (<em>Pistia stratiotes</em>), la paloma doméstica (<em>Columba livia</em>), la rata negra (<em>Rattus rattus</em>), el geco casero bocón (<em>Hemidactylus frenatus</em>), el geco casero tropical (<em>Hemidactylus mabouia</em>), la garza bueyera (<em>Bubulcus ibis</em>), la tilapia roja (<em>Oreochromis mossambicus</em>) y el caracol africano (<em>Lissachatina fulica</em>).</p>



<p>Para llegar a esta selección, los científicos se hicieron cuatro preguntas clave: ¿existe similitud climática entre la Amazonía ecuatoriana y el área de distribución nativa de la especie?, ¿la especie ha sido reportada como invasora en países con similitud climática con la Amazonía ecuatoriana?, ¿se encuentra en la lista de las 100 peores especies exóticas invasoras más dañinas del mundo?, ¿ha sido categorizada como invasora en la Amazonía colombiana o brasileña y ha generado impactos? Mientras más respuestas afirmativas, mayor riesgo.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>3.¿Cómo llegaron a las áreas naturales protegidas y qué hacer con ellas?</strong></h3>



<p>El proyecto también identificó las&nbsp;<strong>rutas de ingreso de las especies invasoras a la Amazonía nororiental,</strong>&nbsp;principalmente a las áreas protegidas de Yasuní, Limoncocha y Cuyabeno. Los investigadores<strong>&nbsp;destacan las carreteras existentes y en construcción hacia las áreas protegidas, los centros poblados, los aeropuertos, los puertos y los pozos petroleros.</strong>&nbsp;Además, las zonas inundables y los ríos internos de las áreas protegidas son el principal canal de movimiento de las especies de un sector a otro.</p>



<p>“Ya hemos identificado esas 12 especies [invasoras de mayor amenaza]. Se necesita hacer estudios, hacer monitoreos, involucrar a la comunidad científica, a las universidades para que puedan apoyar en sus tesis algunos trabajos de investigación que ayuden con el monitoreo de estas especies invasoras, porque hasta el momento no existe información sobre qué impactos están causando, cómo están afectando el ecosistema”, dijo<strong>&nbsp;Efraín Freire</strong>, investigador del Inabio y quién participó en la revisión del proyecto.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_240286"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/02/16005409/P1730081.jpg" alt="Muchas lagunas de la Amazonía nororiental están invadidas por la lechuga acuática. Foto: cortesía Felipe Espinoza." class="wp-image-240286" /><figcaption class="wp-element-caption">Muchas lagunas de la Amazonía nororiental están invadidas por la lechuga acuática. Foto: cortesía Felipe Espinoza.</figcaption></figure>



<p>Uno de los principales objetivos de este diagnóstico y mapeo era&nbsp;<strong>proponer planes de acción para las tres áreas protegidas</strong>&nbsp;que se encuentran en la zona de estudio. Estos planes se basaron en las 12 especies invasoras priorizadas y en ellos se plantean cuatro acciones fundamentales: la primera es generar una lista de alerta, prevención y control de las especies invasoras en cada área.</p>



<p>La segunda acción es describir las características biológicas de las 12 especies invasoras y sus posibles impactos a las áreas protegidas. La tercera consiste en diseñar una línea de prevención y control para esa docena de especies invasoras priorizadas y, por último, diseñar una línea de educación, comunicación e investigación para ellas.</p>



<p><em>Lee el reportaje completo&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/2023/02/cientificos-identifican-especies-invasoras-en-ecuador/"><em>aquí</em></a><em>.</em></p>



<p><em><strong>Imagen princicpal:</strong>&nbsp;Dos especies de geco están entre las especies invasoras priorizadas.&nbsp;<strong>Foto:</strong>&nbsp;cortesía Felipe Espinoza.</em></p>



<p><em>El artículo original fue publicado por Mongabay Latam.</em><a href="https://es.mongabay.com/2024/09/tratado-internacional-de-plasticos-clave-para-lograr-descontaminacion-2030/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em> </em></a><em><a href="https://es.mongabay.com/2024/09/en-corto-especies-exoticas-invasoras-impactan-areas-protegidas-amazonia-ecuatoriana/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Puedes revisarlo aquí.</a></em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Medio ambiente</category>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=106080</guid>
        <pubDate>Mon, 30 Sep 2024 19:31:57 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30143109/P1760907-scaled-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[#EnCorto: Tres claves para entender cómo 204 especies exóticas e invasoras impactan áreas protegidas en la Amazonía ecuatoriana]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El manejo de especies invasoras sigue siendo un reto en la lucha contra la crisis de biodiversidad</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/el-manejo-de-especies-invasoras-sigue-siendo-un-reto-en-la-lucha-contra-la-crisis-de-biodiversidad/</link>
        <description><![CDATA[<p>El Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) enciende las alarmas en cada una de sus reuniones debido a la cada vez más preocupante crisis de biodiversidad que enfrenta el planeta. En la última de ellas, la COP15 de Montreal, se fijaron 23 metas para hacerle frente a esta crisis y una de ellas está dedicada [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Las especies invasoras son una de las principales causas de pérdida de biodiversidad mundial. Abordar este problema es tan urgente que la meta 6 del Marco Mundial Kunming Montreal consiste en reducir en un 50 %, para 2030, las tasas de introducción y establecimiento de especies invasoras potenciales o conocidas.</em></li>



<li><em>Expertos consultados por Mongabay Latam consideran que es una meta ambiciosa y tienen dudas de que se logre en Latinoamérica, ya que los países avanzan muy lento en la implementación de los planes de manejo para estas especies. Muchas naciones ni siquiera tienen un listado oficial de especies invasoras.</em></li>



<li><em>Hay muchas dudas sobre el protagonismo que tenga la meta 6 durante las negociaciones de la COP16 que se realizará a finales de octubre en Cali, Colombia. Asuntos como la meta 30X30 de restauración podrían acaparar las discusiones.</em></li>



<li><em>La Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES) considera que las invasiones biológicas han influido al menos en el 60 % de las extinciones de especies a nivel global.</em></li>
</ul>



<p>El Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) enciende las alarmas en cada una de sus reuniones debido a la cada vez más preocupante crisis de biodiversidad que enfrenta el planeta. En la última de ellas, la COP15 de Montreal, se fijaron 23 metas para hacerle frente a esta crisis y una de ellas está dedicada a la&nbsp;<strong>prevención, manejo y control de las especies exóticas invasoras.</strong></p>



<p>Las razones para incluir este tema como prioridad son de peso. En septiembre de 2023, la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES)&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2023/09/especies-invasoras-han-contribuido-en-extinciones-registradas-en-el-mundo-informe/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">publicó un informe</a>&nbsp;donde reveló la gravedad de las invasiones biológicas:&nbsp;<strong>poco más de 3500 animales, plantas y microorganismos son considerados invasores debido a las consecuencias negativas que tienen sobre especies nativas y ecosistemas</strong>&nbsp;en diferentes regiones del mundo. Además, el continente americano es uno de los más vulnerables a estas especies, pues en su territorio se concentra el 34 % de los impactos que se han documentado.</p>



<p>Es por eso que&nbsp;<a href="https://www.cbd.int/doc/c/2c37/244c/133052cdb1ff4d5556ffac94/cop-15-l-25-es.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">la meta 6 del Marco Global Kunming Montreal</a>&nbsp;plantea eliminar, reducir al mínimo las especies exóticas invasoras o mitigar sus efectos en la biodiversidad y los servicios de los ecosistemas. Para ello se plantea detectar y gestionar sus vías de introducción, “reduciendo en un 50 % para 2030 las tasas de introducción y el establecimiento de otras especies invasoras potenciales o conocidas, erradicando o controlando las especies exóticas invasoras, en especial en sitios prioritarios, como las islas”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_249390"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/02/13070907/Captura-de-Pantalla-2024-02-13-a-las-0.08.48-768x512.png" alt="" class="wp-image-249390" /><figcaption class="wp-element-caption">Captura de pez león (Pterois volitans). Foto: Invasive Lionfish Web Portal.</figcaption></figure>



<p>Lee más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2024/09/posible-conflicto-de-interes-llena-de-humo-mercado-creditos-de-carbono-paraguay/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Posible conflicto de interés llena de humo el mercado de créditos de carbono en Paraguay</a></p>



<h3 class="wp-block-heading">Las especies invasoras en la COP16 de biodiversidad</h3>



<p>Las especies exóticas invasoras son un problema mundial y en eso existe consenso dentro del mundo científico. Germán Jiménez, doctor en Ciencias Biológicas y profesor de la Universidad Javeriana en Colombia, comenta que cuando las especies foráneas llegan a un territorio, se convierten en competidoras muy fuertes para las especies nativas. “Comienzan a invadir los espacios y a quitarles recursos a las locales, incluso las desplazan de sus hábitats. Uno de los primeros problemas que se evidencia es la pérdida de poblaciones de las especies nativas. Si ese proceso persiste, es decir, si la invasora sigue creciendo en población, las especies nativas con las que compite directamente van a empezar a desaparecer. Se van a extinguir”.</p>



<p>IPBES advirtió el año pasado que las perspectivas respecto a las invasiones biológicas no son muy alentadoras, ya que<strong>&nbsp;aumentarán en un 36 % para 2050, en comparación con el 2005,</strong>&nbsp;si no se toman acciones. Es más, los científicos estiman que la cifra podría ser mayor pues el cambio climático, la contaminación y los cambios de uso del suelo y el agua podrían facilitar la aparición de nuevas especies invasoras.</p>



<p>Otro dato preocupante del informe IPBES de 2023 es que las especies exóticas invasoras han sido un factor determinante en el 60 % de las extinciones mundiales de animales y plantas y el único impulsor en el 16 % de los casos. Al menos 218 especies exóticas invasoras (32,4 % invertebrados, 50,9 % vertebrados, 15,4 % plantas y 1,2 % microorganismos) han sido responsables de más de 1200 extinciones locales. De hecho, los científicos han encontrado que el 85 % de los efectos de las invasiones biológicas sobre las especies nativas son negativos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_236818"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2022/09/09211042/paiche6-Faunagua-768x512.jpg" alt="Se desconoce el verdadero impacto del paiche en la flora y fauna nativa de los ríos de la Amazonía boliviana. Foto: Faunagua." class="wp-image-236818" /><figcaption class="wp-element-caption">Se desconoce el verdadero impacto del paiche en la flora y fauna nativa de los ríos de la Amazonía boliviana. Foto: Faunagua.</figcaption></figure>



<p>Para Aníbal Pauchard, profesor del Instituto de Ecología y Biodiversidad de la Universidad de Concepción en Chile y copresidente&nbsp;<a href="https://zenodo.org/records/11274355" target="_blank" rel="noreferrer noopener">del informe de evaluación sobre especies exóticas invasoras y su control presentado por IPBES en el 2023</a>, la COP16 representa una oportunidad de avance en enfrentar el problema de las especies invasoras y comenta que IPBES tendrá un evento sobre el tema durante la COP.</p>



<p>“La idea es tratar de mover esta meta 6 durante las negociaciones y que se tenga en cuenta la hoja de ruta que se planteó en el informe IPBES sobre especies invasoras. En nuestro informe tenemos una especie de instrucciones sencillas de cómo los países pueden encaminarse hacia esa meta”, dice Pauchard.</p>



<p>Esas instrucciones fueron formuladas como siete acciones estratégicas: mejorar la coordinación y colaboración internacional, desarrollar estrategias de implementación, que todos los actores que trabajan alrededor de las invasiones biológicas tengan sus roles claros, mejorar la coherencia de las políticas que involucran a la biodiversidad, involucrar a todos los actores sociales en la toma de decisiones respecto a especies invasoras, definir el financiamiento para abordar la problemática y, finalmente, compartir y organizar la información.</p>



<p>Respecto a esas acciones, Pauchard considera que<strong>&nbsp;la COP16 es clave para avanzar en las estrategias de implementación</strong>&nbsp;porque cada país deberá presentar su plan nacional de acción para la biodiversidad. Además, destaca la acción estratégica para compartir y organizar la información sobre especies invasoras: “Ahí también nos falta avanzar porque muchas veces hay datos científicos que no se comparten, las distintas agencias de gobierno tampoco lo hacen. Avanzar en esto es clave”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_245605"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/09/05034803/8-Invasive-beaver-768x512.jpg" alt="Castor (Castor canadensis). Especie exótica invasora en países como Finlandia, Argentina y Chile. Foto: Procy/ Shutterstock." class="wp-image-245605" /><figcaption class="wp-element-caption">Castor (Castor canadensis). Especie exótica invasora en países como Finlandia, Argentina y Chile. Foto: Procy/ Shutterstock.</figcaption></figure>



<p>Aunque los expertos esperan que las especies invasoras estén presentes en las negociaciones, también hay escepticismo en algunos de ellos.</p>



<p><strong>“Tengo la tentación de pensar que las especies invasoras no están dentro de las cosas que se van a discutir a profundidad,</strong>&nbsp;aunque esperaría equivocarme. Lo digo porque, entre comillas, hay compromisos más urgentes como el de la década de la restauración que finaliza en 2030 (en la que se pretende restaurar 350 millones de hectáreas a nivel mundial), nos faltan sólo seis años”, dice Germán Jiménez.</p>



<p>Ileana Herrera, profesora en la Universidad Espíritu Santo en Ecuador, investigadora asociada del Instituto Nacional de Biodiversidad (INABIO) y autora en el informe IPBES 2023, considera que es muy importante que en el Marco Global Kunming Montreal se haya fijado una meta para las especies invasoras. Sin embargo, considera que debe haber algo más allá de esto porque “en Latinoamérica hay problemas y retos muy grandes que tenemos que superar y a veces todos los temas que tienen que ver con biodiversidad quedan un poco rezagados en la realidad abrumadora que vive la región”.</p>



<p>Herrera también cree que se necesitan recursos económicos destinados específicamente al manejo de invasiones biológicas, “porque el control y manejo de especies invasoras es costoso desde el punto de vista económico y desde el punto de vista de tener el personal con el conocimiento suficiente en el tema”. Para la investigadora, la cantidad de expertos latinoamericanos que trabajan en este tema “también es un recurso limitado en nuestra región”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_236801"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2022/09/09205158/vison-Laura-Fasola-768x512.jpg" alt="Un visón americano se desliza entre las piedras para beber las aguas de una laguna en la Patagonia argentina. Foto: Laura Fasola." class="wp-image-236801" /><figcaption class="wp-element-caption">Un visón americano se desliza entre las piedras para beber las aguas de una laguna en la Patagonia argentina. Foto: Laura Fasola.</figcaption></figure>



<p>Lee más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2024/09/tratado-internacional-de-plasticos-clave-para-lograr-descontaminacion-2030/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Tratado Internacional de Plásticos es clave para lograr descontaminación al 2030</a></p>



<h3 class="wp-block-heading">¿Es posible cumplir con la meta?</h3>



<p>Más allá de que la problemática de las especies invasoras se discuta en las negociaciones de la COP16, una de las cuestiones de fondo es si se logrará cumplir con la meta de reducir en un 50 %, para 2030, las tasas de introducción y el establecimiento de especies invasoras potenciales o conocidas.</p>



<p>El profesor Jiménez nuevamente se siente escéptico. La historia le ha mostrado que lo común en los acuerdos y tratados internacionales sobre temas ambientales es no cumplir con las metas que se proponen. Jiménez considera que Colombia, al igual que muchos países de la región, firman acuerdos y se comprometen en muchos temas, donde se fijan unos tiempos muy difíciles de cumplir.&nbsp;<strong>“Es muy complicado en un país como Colombia reducir un 50 % las invasiones biológicas al 2030, es más, es difícil cumplir la meta aunque el plazo sea 2050”, asegura.</strong></p>



<p>Por su parte, Herrera coincide en que se trata de una meta muy ambiciosa, pero comenta que a veces se trazan objetivos muy altos con el fin de motivar el trabajo. “Las metas se plantean para saber hacia dónde ir. Quizás no las podemos alcanzar porque no tenemos las herramientas o los recursos, pero al menos ya tenemos una dirección marcada. Creo que eso también es importante”, pero reconoce que eso no significa que hay que bajar la guardia y no poner todo el empeño posible en alcanzar los objetivos trazados.</p>



<p>Jiménez resalta que no se puede permitir que las COP se conviertan en “un saludo a la bandera, donde nos damos palmaditas en el hombro porque no se cumplen las metas, luego se corre el plazo para el cumplimiento, y cuando este se vence de nuevo, se repite el ciclo, porque desde un inicio sabemos que no las vamos a cumplir. Eso me preocupa fuertemente”.</p>



<p>Las dudas sobre la capacidad de Latinoamérica para cumplir con la meta 6 del Marco Global de Biodiversidad Kunming-Montreal no son infundadas. Por ejemplo, Aníbal Pauchard nota una lentitud respecto al manejo de las invasiones biológicas. “Si bien hay mucha más conciencia sobre la gravedad del problema que la que había años atrás, los países latinoamericanos se están demorando demasiado en asumir los compromisos. En términos de acciones concretas estamos atrasados y eso me preocupa. Hay un desfase entre la política y la acción, algo que es común que ocurra en Latinoamérica, pero que ahora es bastante notorio”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_236734"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2022/09/08223948/Lirio_11-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-236734" /><figcaption class="wp-element-caption">Un poblador en Xochimilco, México, muestra las extensas raíces del lirio acuático, una de las 100 especies invasoras más problemáticas del mundo. Foto: Bianca Carretto.</figcaption></figure>



<p>Lee más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2024/09/mecanismo-acaba-con-pescadores-artesanales-sur-de-chile/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">El mecanismo que acaba con los pescadores artesanales del sur de Chile</a></p>



<h3 class="wp-block-heading">Los avances no son suficientes</h3>



<p>Todos los países enfrentan enormes retos en el manejo y control de especies invasoras, pero varios de los expertos consultados en este reportaje reconocen que algunos van más adelante que otros.</p>



<p>Para Ileana Herrera, Chile, Brasil, Uruguay y Argentina llevan un poco la delantera y menciona, por ejemplo, los avances con el manejo del castor en la Patagonia chilena y argentina, o con el retamo espinoso en Colombia. “En Ecuador los avances se han concentrado en aquellas especies que generan daños muy directos en el ámbito agrícola, es decir, las acciones se centran más en las especies que generan más impactos en el ámbito económico que en el ámbito de biodiversidad, con excepción de las islas Galápagos, donde sí hay una estrategia de manejo y control relativamente fuerte”.</p>



<p>Herrera comenta que hay algunos países muy rezagados, como Venezuela, Bolivia o Paraguay, donde todavía no existe ni siquiera una lista oficial de especies invasoras o que sean de prioridad de manejo. “Si no tienes la lista de las especies invasoras que están presentes, es muy difícil que puedas ir más allá, porque ese es el primer paso, la línea base”.</p>



<p>Para Germán Jiménez, declarar una especie como invasora y crear un plan de manejo no es suficiente. “Necesitas ver que eso se esté ejecutando y poder medir los avances”, dice y agrega que los planes de manejo deben tener unas fases, unas metas y unos compromisos por cada fase y un presupuesto, donde quede claro de dónde van a salir los recursos para ejecutar el plan.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_230075"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2021/11/23161258/DSC00544-768x512.jpg" alt="Cuatro hipópotamos andan libres en un humedal cerca de la finca del traficante. Foto: Diana María Pachón." class="wp-image-230075" /><figcaption class="wp-element-caption">Cuatro hipópotamos andan libres en un humedal en el Magdalena Medio, Colombia . Foto: Diana María Pachón.</figcaption></figure>



<p>Los expertos también consideran que para enfrentar el problema de las especies invasoras no sólo se necesita un plan enfocado en lo biológico y lo ecológico, sino también en lo socioeconómico. Jiménez pone como ejemplo uno de los casos más emblemáticos de invasión biológica:&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2021/11/problema-hipopotamos-a-la-venta-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">los hipopótamos en Colombia</a>. Uno de los tantos problemas con este gran mamífero africano es que se convirtió en una atracción turística en la cuenca media del río Magdalena y genera ingresos económicos para una parte de la población de esta zona. También está el caso del pez basa (Pangasius hypophthalmus), de origen asiático pero que ya se ha convertido en una fuente alimentaria para muchas poblaciones en las riberas de los ríos en Colombia.</p>



<p>“A la gente hay que ofrecerle alternativas adicionales a los beneficios que puedan estar obteniendo de una especie invasora, no podemos cambiar sus formas de vida de la noche a la mañana. Las políticas ambientales tienen que permear nuestras políticas de desarrollo o difícilmente vamos a controlar especies invasoras, porque en muchos casos las invasoras han generado una dependencia económica muy fuerte”, asegura Jiménez.</p>



<p>María Piedad Baptiste, investigadora del Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt en Colombia, también considera que las invasiones biológicas no son sólo un problema ambiental. “Se necesita fortalecer la articulación intersectorial porque es un tema que compete también a otros sectores como la agricultura y la salud. No tomar acciones tiene implicaciones en la economía, en la salud pública y en los medios de vida de las comunidades locales”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_242815"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/25214632/Liebre-europea-Bengt-Nyman-Flickr-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-242815" /><figcaption class="wp-element-caption">Desde el 2022, la liebre europea es reconocida oficialmente en el Perú como una Especie Exótica Invasora (EEI). Las autoridades reportan su presencia en Tacna, Moquegua, Puno, Cusco y Arequipa.(Crédito de foto: Bengt Nyman – Flickr)</figcaption></figure>



<p>Los científicos coinciden en que la prevención, el manejo y el control de las especies invasoras es una problemática compleja. “Todavía hay una voluntad política muy débil de luchar contra las invasiones biológicas. Mientras no haya una voluntad política más fuerte de respetar los compromisos ambientales que se hacen, difícilmente vamos a poder combatir de manera mucho más efectiva y eficaz a las especies invasoras”, comenta el profesor Germán Jiménez.</p>



<p>Baptiste cree que otro gran reto al enfrentar el problema de las especies invasoras es trabajar en el fortalecimiento de la biodiversidad nativa, la cual se puede utilizar como una estrategia de conservación. “Se puede hacer un uso sostenible de esa biodiversidad. No necesariamente lo que nos traen de afuera es lo único que se puede usar. Hay que fortalecer esos usos que se hacían sobre nuestras especies, apropiarse de nuestra biodiversidad”.</p>



<p><em><strong>*Imagen principal</strong>: La alimentación de un hipopótamo es un lujo para la gente de Doradal, pero lo hacen con la esperanza de vender el animal y recuperar la inversión.&nbsp;<strong>Foto:</strong>&nbsp;Diana María Pachón.</em></p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/antonio-jose-paz-cardona/">Antonio José Paz</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2024/09/manejo-de-especies-invasoras-reto-en-lucha-contra-crisis-de-biodiversidad/">Puedes revisarlo aquí.</a></em></p>



<p><em>Si quieres leer más sobre&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/list/pueblos-indigenas/"><em>pueblos indígenas&nbsp;</em></a><em>en Latinoamérica, puedes revisar&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/list/pueblos-indigenas/"><em>nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/"><em>Twitter</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/"><em>Instagram</em></a><em>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Medio ambiente</category>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=105900</guid>
        <pubDate>Fri, 27 Sep 2024 17:03:42 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[El manejo de especies invasoras sigue siendo un reto en la lucha contra la crisis de biodiversidad]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Las especies invasoras han contribuido con el 60 % de todas las extinciones registradas en el mundo &amp;#124; INFORME</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/las-especies-invasoras-contribuido-60-todas-las-extinciones-registradas-mundo-informe/</link>
        <description><![CDATA[<p>La Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES) publicó el primer informe global sobre especies exóticas invasoras. El documento resalta que 218 de estas especies han causado la extinción de 1215 especies de plantas y animales alrededor del mundo. América concentra el 34 % de los efectos negativos registrados por [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<ul>
<li><em>La Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES) publicó el primer informe global sobre especies exóticas invasoras. El documento resalta que 218 de estas especies han causado la extinción de 1215 especies de plantas y animales alrededor del mundo.</em></li>
<li><em>América concentra el 34 % de los efectos negativos registrados por el equipo de IPBES, le siguen Europa y Asia Central con el 31 %, Asía Pacífico con el 25 % y África con el 7 %.</em></li>
<li><em>El número de especies exóticas aumentará en 36% para 2050, en comparación con el 2005, si no se toman acciones. Los científicos estiman que la cifra podría ser mayor pues el cambio climático, la contaminación y los cambios de uso del suelo y el agua podrían facilitar la aparición de nuevas invasoras.</em></li>
</ul>
<p>En la actualidad, poco más de <strong>3500 animales, plantas y microorganismos son considerados invasores</strong> debido a las consecuencias negativas que tienen sobre especies nativas y ecosistemas en diferentes regiones del mundo. El continente americano es uno de los más vulnerables a estas especies, pues en su territorio se concentra el 34 % de los impactos que se han documentado. Estos son algunos de los hallazgos del primer informe global de evaluación sobre las especies exóticas invasoras y su control, publicado por la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES).</p>
<p>Desde el 2019, la IPBES <a href="https://es.mongabay.com/2019/05/informe-cientifico-extincion-bosques-tropicales/" target="_blank" rel="noopener noreferrer" data-wpel-link="internal">advirtió que el planeta atraviesa una crisis de pérdida de biodiversidad</a> provocada, sobre todo, por cinco factores: los cambios en el uso de la tierra y el mar, la explotación directa de organismos, el cambio climático, la contaminación y las especies exóticas invasoras.</p>
<p>El informe sobre especies invasoras era necesario para llenar muchos vacíos de información respecto a este problema. La <strong>IPBES</strong> tardó más de cuatro años en elaborarlo y en él participaron 86 científicos, de 49 países, que revisaron más de 13 000 estudios, incluidas contribuciones de comunidades locales y pueblos indígenas.</p>
<figure id="attachment_236803" class="wp-caption alignnone"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="size-medium wp-image-236803" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2022/09/09205216/Romina-Mancilla-Visones-768x512.jpg" sizes="(max-width: 768px) 100vw, 768px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2022/09/09205216/Romina-Mancilla-Visones-768x512.jpg 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2022/09/09205216/Romina-Mancilla-Visones-1200x800.jpg 1200w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2022/09/09205216/Romina-Mancilla-Visones-1536x1024.jpg 1536w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2022/09/09205216/Romina-Mancilla-Visones-2048x1366.jpg 2048w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2022/09/09205216/Romina-Mancilla-Visones-610x407.jpg 610w" alt="Tres visones americanos caminan despreocupados por la orilla de una laguna. El puma es prácticamente el único depredador que tiene la especie en la Patagonia. Foto: Romina Mancilla." width="768" height="512" /><figcaption class="wp-caption-text">Tres visones americanos caminan despreocupados por la orilla de una laguna. El puma es prácticamente el único depredador que tiene esta especie invasora en la Patagonia. Foto: Romina Mancilla.</figcaption></figure>
<p>Este trabajo es el más robusto elaborado hasta la fecha y era uno de los más esperados por científicos y gobiernos, pues la plataforma intergubernamental ya había alertado en su <a href="https://www.ipbes.net/sites/default/files/2020-02/ipbes_global_assessment_report_summary_for_policymakers_es.pdf" target="_blank" rel="noopener external noreferrer" data-wpel-link="external">Informe de Evaluación Mundial</a> que un millón de especies de animales y plantas están en peligro de desaparecer en las próximas décadas, en un planeta que presenta las tres cuartas partes de su medio ambiente terrestre deteriorado y aproximadamente <strong>el 66 % de los océanos alterados de manera significativa.</strong></p>
<p>“Las especies exóticas invasoras suponen una grave amenaza para la biodiversidad y pueden causar daños irreversibles en la naturaleza, incluida la extinción de especies a escala local y mundial, además de amenazar el bienestar humano”, dice Helen Roy, científica inglesa y copresidenta de la evaluación de especies invasoras junto con los académicos Aníbal Pauchard de Chile y Peter Stoett de Canadá.</p>
<p><strong>Pauchard destaca que las especies exóticas invasoras han sido un factor determinante en el 60 % de las extinciones mundiales de animales y plantas</strong> y el único impulsor en el 16 % de los casos. “Al menos 218 especies exóticas invasoras (32,4 % invertebrados, 50,9 % vertebrados, 15,4 % plantas y 1,2 % microorganismos) han sido responsables de más de 1200 extinciones locales. De hecho, el 85 % de los efectos de las invasiones biológicas sobre las especies nativas son negativos”, comenta.</p>
<figure id="attachment_245602" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" class="size-medium wp-image-245602" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/09/05033408/15-768x512.jpg" sizes="(max-width: 768px) 100vw, 768px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/09/05033408/15-768x512.jpg 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/09/05033408/15-1200x800.jpg 1200w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/09/05033408/15-1536x1024.jpg 1536w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/09/05033408/15-2048x1365.jpg 2048w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/09/05033408/15-610x407.jpg 610w" alt="Publicación del Informe de la evaluación sobre las especies exóticas invasoras y su control. Foto: IISD/ENB: Anastasia Rodopoulou." width="768" height="512" /><figcaption class="wp-caption-text">Publicación del Informe de la evaluación sobre las especies exóticas invasoras y su control. Foto: IISD/ENB: Anastasia Rodopoulou.</figcaption></figure>
<p>Lee más | <a href="https://es.mongabay.com/2023/06/enemigas-de-la-biodiversidad-especies-invasoras-avanzan-sin-control-latinoamerica/" target="_blank" rel="noopener noreferrer" data-wpel-link="internal">Enemigas de la biodiversidad: especies invasoras avanzan sin control en Latinoamérica</a></p>
<h3><strong>Los nocivos efectos de las especies exóticas invasoras</strong></h3>
<p>Uno de los principales mensajes del informe publicado el pasado 4 de septiembre es que las especies exóticas invasoras son una gran amenaza para la naturaleza, las contribuciones de la naturaleza a las personas y la buena calidad de vida. El documento menciona que más de 37 000 especies de plantas y animales han sido introducidas en diferentes regiones del mundo a través de actividades humanas, de las cuales 3500 son consideradas invasoras, debido a las consecuencias negativas que tienen sobre especies nativas y ecosistemas.</p>
<p><strong>Entre estos efectos destacan el cambio de las propiedades de los ecosistemas (27 % de los impactos reportados),</strong> competencia por recursos con otras especies (24 %), depredación de fauna nativa (18 %) y la herbivoría o consumo de plantas (12 %).</p>
<p>Uno de los casos destacados en la publicación es el de los castores en la Patagonia chilena y argentina. “El castor construye represas y cambia todo el ecosistema. No solo una especie se ve afectada directamente, sino toda la comunidad de especies”, asegura el profesor Sven Bacher, coautor del informe y profesor de la Universidad de Fribourg en Suiza.</p>
<figure id="attachment_242831" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" class="size-medium wp-image-242831" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/26005547/Castor-2-768x512.jpg" sizes="(max-width: 768px) 100vw, 768px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/26005547/Castor-2-768x512.jpg 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/26005547/Castor-2-1200x800.jpg 1200w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/26005547/Castor-2-610x408.jpg 610w" alt="" width="768" height="512" /><figcaption class="wp-caption-text">El castor es 100 % vegetariano y tiene hábitos familiares, ya que vive en pareja junto a una o dos camadas de crías. Cada pareja suele tener un par de descendientes al año. Este roedor puede vivir entre cinco y seis años. Foto: Pixabay.</figcaption></figure>
<p>De hecho, <a href="https://es.mongabay.com/2023/06/castor-invasor-plaga-que-arrasa-bosques-de-tierra-del-fuego-argentina-chile/" target="_blank" rel="noopener noreferrer" data-wpel-link="internal">el castor fue una de las especies abordadas en una serie de reportajes</a>sobre especies invasoras que Mongabay Latam ha publicado entre 2022 y 2023. Hoy se estima que su número absoluto estaría entre los 100 000 y 150 000 individuos, aunque se le otorga más trascendencia al hecho de que la invasión afecta a todas las cuencas hídricas de Tierra del Fuego.</p>
<p>“Los árboles de la Patagonia —coihues, lengas, ñires, raulíes, entre otros— pertenecen todos al género <em>Nothofagus</em> que no pueden vivir en un humedal y demoran varias décadas en crecer. En cambio los pinos en Estados Unidos o Canadá crecen en cinco años”, comenta Alejandro Valenzuela, bioecólogo especializado en manejo de especies invasoras e investigador adjunto del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) de Argentina. El resultado es demoledor: una vez que las represas creadas por los castores se van drenando, los pastos —algunos también exóticos— ocupan el lugar del bosque, convirtiéndolo en lo que se denomina una “pradera de castor”.</p>
<p>El continente americano es uno de los más vulnerables a los problemas que traen consigo las invasiones biológicas, pues allí se concentraron el 34 % de los impactos reportados en el informe de IPBES. Le siguen Europa y Asia Central con el 31 %, Asía Pacífico con el 25 % y África con el 7 %.</p>
<figure id="attachment_242810" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-242810" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/25212120/CARACOL-AFRICANO-7-768x512.jpeg" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/25212120/CARACOL-AFRICANO-7-768x512.jpeg 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/25212120/CARACOL-AFRICANO-7-1200x800.jpeg 1200w" alt="" width="768" height="512" /><figcaption class="wp-caption-text">El caracol africano es capaz de acabar con plantaciones enteras, si se sale de control. Sin, embargo, también se alimenta de otras especies y puede llegar a ser caníbal. Foto: cortesía, archivo personal de Modesto Correoso.</figcaption></figure>
<p><strong>Los análisis de los 86 investigadores indican que, hasta la fecha, de las 3500 especies exóticas invasoras,</strong> 1061 son plantas, 1852 son invertebrados, 461 corresponden a  vertebrados y 141 a microorganismos.  En promedio, se reportan 200 nuevas especies invasoras en el mundo cada año, pero los científicos destacan que hay un enorme subregistro y que las cifras pueden ser mucho mayores.</p>
<p>Aunque no todas las especies exóticas se convierten en invasoras, evitar la introducción y propagación de especies exóticas es una prioridad para los investigadores. “Desde 1970, se ha detectado el 37 % de las 37 000 especies exóticas conocidas en la actualidad, principalmente a causa del aumento de los niveles de comercio mundial y de los viajes humanos. Si las condiciones continúan iguales, prevemos que el número total de especies exóticas continuará aumentando de este modo”, destaca Helen Roy.  Si no se toman medidas para enfrentar el problema, los científicos esperan que para el 2050, el número de especies exóticas se incremente en un 36 %, en comparación con el 2005.</p>
<figure id="attachment_245614" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-245614 size-full" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/09/05151758/Las-10-especies-mas-invasoras.png" sizes="auto, (max-width: 1155px) 100vw, 1155px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/09/05151758/Las-10-especies-mas-invasoras.png 1155w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/09/05151758/Las-10-especies-mas-invasoras-768x400.png 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/09/05151758/Las-10-especies-mas-invasoras-610x318.png 610w" alt="Tomada del informe IPBES de especies invasoras." width="1155" height="602" /><figcaption class="wp-caption-text">Tomada del informe IPBES de especies invasoras.</figcaption></figure>
<p>“Pero es muy poco probable que todo siga como hasta ahora”, indica Roy. La investigadora  agrega que se prevé que empeoren las principales causas de pérdida de biodiversidad y, con ello, es probable que el aumento de las especies exóticas invasoras y sus efectos negativos sea mucho mayor. “También es probable que la aceleración de la economía mundial, la intensificación y expansión de los cambios en el uso de la tierra y del mar, así como los cambios demográficos, provoquen un aumento de las especies exóticas invasoras en todo el mundo. Incluso, sin la introducción de nuevas especies exóticas, las especies exóticas ya establecidas continuarán ampliando sus áreas de distribución y se extenderán a nuevos países y regiones. El cambio climático empeorará todavía más la situación”, dice la copresidenta del informe.</p>
<figure id="attachment_242883" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-242883" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/28234349/Rana-coqui-antillano-en-Cali-Foto-Santiago-Saldarriaga.-EL-TIEMPO-2-768x512.jpg" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/28234349/Rana-coqui-antillano-en-Cali-Foto-Santiago-Saldarriaga.-EL-TIEMPO-2-768x512.jpg 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/28234349/Rana-coqui-antillano-en-Cali-Foto-Santiago-Saldarriaga.-EL-TIEMPO-2-1200x800.jpg 1200w" alt="" width="768" height="512" /><figcaption class="wp-caption-text">Rana coquí antillano, especie invasora en Cali, Colombia. Foto: Santiago Saldarriaga. EL TIEMPO.</figcaption></figure>
<p>El documento también resalta que las infraestructuras de transporte y servicios públicos —como carreteras, ferrocarriles, oleoductos, canales y puentes, entre otros— pueden crear corredores que faciliten la propagación de las invasoras, incluso hacia áreas remotas, ambientalmente protegidas y pertenecientes a comunidades étnicas.</p>
<p>Otro de los hallazgos es que <strong>más de 2300 especies exóticas invasoras en el mundo se encuentran en tierras que son propiedad de pueblos indígenas.</strong>“Los informes de algunos pueblos indígenas y comunidades locales documentan un 92 % de impactos negativos y sólo un 8 % de impactos positivos en la naturaleza causados por especies exóticas invasoras”, indica el documento de IPBES.</p>
<figure id="attachment_240906" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-240906 size-full" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/03/15204414/DSCN1585.jpg" sizes="auto, (max-width: 1582px) 100vw, 1582px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/03/15204414/DSCN1585.jpg 1582w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/03/15204414/DSCN1585-768x576.jpg 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/03/15204414/DSCN1585-1536x1152.jpg 1536w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/03/15204414/DSCN1585-610x457.jpg 610w" alt="" width="1582" height="1186" /><figcaption class="wp-caption-text">Mujeres indígenas cashinahua trabajan en el desgrane de los racimos del huasaí. Foto: Sernanp.</figcaption></figure>
<p>Lee más | <a href="https://es.mongabay.com/2023/02/cientificos-identifican-especies-invasoras-en-ecuador/" target="_blank" rel="noopener noreferrer" data-wpel-link="internal">Científicos identifican 204 especies exóticas e invasoras en el nororiente de la Amazonía ecuatoriana</a></p>
<h3><strong>Costos de las invasiones </strong></h3>
<p>El nuevo informe estimó que los costos anuales globales de las invasiones biológicas superan los 423 mil millones de dólares. Los científicos destacan que el 92 % de estos costos provienen de los efectos negativos de las especies exóticas invasoras en las contribuciones de la naturaleza a las personas y en la buena calidad de vida de los humanos, “mientras que solo el 8 % está relacionado con gastos en la gestión de las invasiones biológicas”, dice el informe. Es más, cada década, desde 1970, los costos se han cuadruplicado y se prevé que sigan aumentando.</p>
<p>La gestión de las invasiones biológicas es una de las grandes falencias identificadas por los expertos. Si bien la mayoría de los países tienen objetivos relacionados con la gestión dentro de sus estrategias y planes de acción nacionales sobre biodiversidad, faltan políticas efectivas y las que existen se implementan de manera inadecuada. “El 83 % de los países no cuenta con legislación o reglamentos nacionales dirigidos específicamente a la prevención y el control (…), casi la mitad de todos los países (45 %) no invierten en la gestión de especies exóticas invasoras”, sostiene el informe.</p>
<p>En muchas ocasiones las invasiones biológicas no suelen considerarse una prioridad. El codirector del informe, Aníbal Pauchard, <a href="https://es.mongabay.com/2022/09/especies-invasoras-son-un-peligro-en-latinoamerica/" target="_blank" rel="noopener noreferrer" data-wpel-link="internal">le dijo a Mongabay Latam</a> que durante mucho tiempo se consideró a las especies invasoras como algo anecdótico, como eventos aislados que no representaban mayores repercusiones, “pero cuando pensamos que es un fenómeno global que puede afectar a la biodiversidad, a los servicios ecosistémicos y al ser humano, ahí la cosa cambia”.</p>
<figure id="attachment_236740" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-236740" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2022/09/08224105/Lirio_2-768x512.jpg" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2022/09/08224105/Lirio_2-768x512.jpg 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2022/09/08224105/Lirio_2-1200x800.jpg 1200w" alt="lirio acuático" width="768" height="512" /><figcaption class="wp-caption-text">El lirio acuático, especie invasora, se expande con facilidad en los cuerpos de agua mexicanos. Foto: Bianca Carretto.</figcaption></figure>
<p>El investigador chileno asegura que hay lugares del mundo donde se ha estudiado muy bien el impacto de las especies invasoras y se tienen políticas proactivas de control y bioseguridad, pero hay otros, donde encajan muchos países latinoamericanos, en los cuales “se ha esperado que el impacto ocurra y en ese momento se ve qué se puede hacer para enfrentarlo”.</p>
<p>Pauchard insiste en que todos los países deben trabajar en la prevención. “La buena noticia es que, para prácticamente todos los contextos y situaciones, existen herramientas de gestión, opciones de gobernanza y acciones específicas que verdaderamente funcionan. <strong>La prevención es, sin duda alguna, la mejor opción y la más rentable”, asegura Pauchard.</strong></p>
<p>La identificación y gestión de las posibles rutas de ingreso de las especies invasoras a los países es el primer paso para la prevención y para ello, dice el informe IPBES, una buena estrategia incluye los controles de importación estrictos, protocolos de bioseguridad prefronteriza, fronteriza y posfronteriza, y acciones para abordar el escape de especies que se encuentren en confinamiento. Estas medidas son especialmente importantes para los sistemas acuáticos marinos, donde la mayoría de los intentos por erradicar o contener especies exóticas invasoras han fracasado.</p>
<figure id="attachment_245613" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-245613 size-full" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/09/05151754/Las-peores-invasoras-marinas.png" sizes="auto, (max-width: 1155px) 100vw, 1155px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/09/05151754/Las-peores-invasoras-marinas.png 1155w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/09/05151754/Las-peores-invasoras-marinas-768x443.png 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/09/05151754/Las-peores-invasoras-marinas-610x352.png 610w" alt="Tomada del informe IPBES de especies invasoras." width="1155" height="666" /><figcaption class="wp-caption-text">Tomada del informe IPBES de especies invasoras.</figcaption></figure>
<p>“La erradicación, la contención y el control también son eficaces en contextos específicos. La restauración de ecosistemas también puede mejorar los resultados de las acciones de gestión y puede incrementar la resistencia de los ecosistemas de cara a especies exóticas invasoras futuras”, afirma Pauchard.</p>
<p>La erradicación ha resultado eficaz y rentable en algunos casos, especialmente cuando las poblaciones invasoras son pequeñas y de propagación lenta, en ecosistemas aislados como las islas. Lo sucedido con una palomilla, que estaba acabando con los nopales en Isla Mujeres e Isla Contoy, en México, es un ejemplo de lo anterior, <a href="https://es.mongabay.com/2023/06/palomilla-invasora-amenaza-latente-para-nopales-mexico/" target="_blank" rel="noopener noreferrer" data-wpel-link="internal">tal como lo relató Mongabay Latam en uno de sus reportajes</a>. Aunque la palomilla puede propagarse rápidamente, la detección temprana ayudó a las autoridades mexicanas a erradicar la plaga cuando las poblaciones del insecto aún no eran tan grandes.</p>
<p>Uno de los puntos más polémicos que destacan los expertos que participaron en este primer informe global es que las variadas perspectivas de los gobiernos y las comunidades pueden impedir la toma de decisiones y las gestiones de control eficaces. “En algunos casos, la gestión de especies exóticas invasoras puede generar múltiples debates éticos sobre el bienestar y los derechos de los animales, por ejemplo, los desafíos que ha significado la gestión eficaz de la invasión biológica de hipopótamos en Colombia por ser considerada una especie carismática”, destaca el informe.</p>
<figure id="attachment_230072" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-230072" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2021/11/23161235/chica-con-hippo-silla-768x512.jpg" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2021/11/23161235/chica-con-hippo-silla-768x512.jpg 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2021/11/23161235/chica-con-hippo-silla-1200x800.jpg 1200w" alt="Para la hija del traficante, las crías de hipopótamos son mascotas pasajeras a las que cuida y con las que juega todos los días. Foto: Diana María Pachón." width="768" height="512" /><figcaption class="wp-caption-text">Para la hija del traficante, las crías de hipopótamos son mascotas pasajeras a las que cuida y con las que juega todos los días. Magdalena Medio, Colombia. Foto: Diana María Pachón.</figcaption></figure>
<p>“Son decisiones realmente difíciles y las opciones son: ¿Dejamos que las especies se extingan? ¿Dejamos que la gente sufra? ¿Tomamos la decisión de controlar a la especie invasora? Hay casos donde la gente se acostumbra a las invasoras o les terminan por gustar. Sabemos que eso es cierto en muchos lugares del mundo, por ejemplo, hay algunas comunidades indígenas donde estas especies se han vuelto muy útiles, y tenemos que tomar eso en consideración, entendiendo siempre el contexto y lo que la comunidad local quiere hacer en términos de cómo manejar las especies”, asegura Laura Meyerson, profesora de la Universidad de Rhode Island en Estados Unidos y una de las científicas autoras del informe.</p>
<p>La bióloga colombiana Nataly Castelblanco es una de las académicas que ha abordado el problema de la invasión de hipopótamos en la cuenca media del río Magdalena, en Colombia. También  ha participado en estudios en donde se concluye que el problema está tan avanzado que, para controlarlo, se necesita una combinación de estrategias en las que se debe considerar el sacrificio de algunos especímenes. Esta propuesta le ha traído críticas y ataques por parte de diversos sectores animalistas en el país.</p>
<p>“Es un animal carismático como lo son la mayoría de los mamíferos. Hay estudios que demuestran que cuanto más se acerca la especie evolutivamente a los seres humanos, más tendemos a protegerla. Nos queda más fácil proteger mamíferos como el panda, el tigre, el perro y el hipopótamo que proteger un pez, un anfibio o una lombriz. Este animal también genera empatía por la cercanía que tenemos con él desde la infancia. Cualquier persona o niño te va a reconocer un hipopótamo, un león, un rinoceronte, una jirafa, etcétera. Nos ha llegado mucha información, sobre todo de animales africanos, y tenemos un apego muy fuerte con esta fauna. Todas estas variables hacen que sea muy difícil un control”, <a href="https://es.mongabay.com/2022/01/hipopotamo-especie-invasora-en-colombia-nataly-castelblanco-entrevista/" target="_blank" rel="noopener noreferrer" data-wpel-link="internal">le dijo Castelblanco a este medio en una entrevista concedida en 2022</a>.</p>
<figure id="attachment_200771" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-200771" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2018/10/13175529/DSC_0734-768x472.jpg" alt="El hipopótamo es el tercer animal terrestre más grande. Es una especie invasora que no tiene depredadores en Colombia. Foto: Fundación Zoológico Santa Cruz." width="768" height="472" /><figcaption class="wp-caption-text">El hipopótamo es el tercer animal terrestre más grande. Es una especie invasora que no tiene depredadores en Colombia. Foto: Fundación Zoológico Santa Cruz.</figcaption></figure>
<p>Anne Larigauderie, secretaria ejecutiva de IPBES, destacó que la inmediatez de la crisis de las especies exóticas invasoras, cuyos daños para la naturaleza y las personas son amplios y crecientes, hace que este informe resulte valioso y oportuno.</p>
<p>“Los gobiernos del mundo acordaron, en diciembre del 2022, como parte del nuevo <a href="https://www.cbd.int/doc/c/2c37/244c/133052cdb1ff4d5556ffac94/cop-15-l-25-es.pdf" target="_blank" rel="noopener external noreferrer" data-wpel-link="external">Marco Mundial Kunming-Montreal de la Diversidad Biológica</a>, disminuir la introducción y el establecimiento de especies exóticas invasoras prioritarias en al menos un 50 % para 2030. Se trata de un compromiso vital, pero también muy ambicioso. El Informe sobre las especies exóticas invasoras de la IPBES proporciona las pruebas, herramientas y opciones para ayudar a que este compromiso resulte más factible”, concluye.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone wp-image-245612 size-full" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/09/05151750/Las.de-mayor-impacto-negativo-a-personas-1.png" sizes="auto, (max-width: 1080px) 100vw, 1080px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/09/05151750/Las.de-mayor-impacto-negativo-a-personas-1.png 1080w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/09/05151750/Las.de-mayor-impacto-negativo-a-personas-1-768x573.png 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/09/05151750/Las.de-mayor-impacto-negativo-a-personas-1-610x455.png 610w" alt="" width="1080" height="806" /></p>
<figure id="attachment_245611" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-245611 size-full" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/09/05151746/Las-de-mayor-impacto-negativo-a-personas-2.png" sizes="auto, (max-width: 1080px) 100vw, 1080px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/09/05151746/Las-de-mayor-impacto-negativo-a-personas-2.png 1080w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/09/05151746/Las-de-mayor-impacto-negativo-a-personas-2-768x234.png 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/09/05151746/Las-de-mayor-impacto-negativo-a-personas-2-610x186.png 610w" alt="Tomada del informe IPBES sobre especies invasoras." width="1080" height="329" /><figcaption class="wp-caption-text">Tomada del informe IPBES sobre especies invasoras.</figcaption></figure>
<p><em><strong>*Imagen principal:</strong> Castor (Castor canadensis). Especie exótica invasora en países como Finlandia, Argentina y Chile. <strong>Foto:</strong> Procy/ Shutterstock.</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>El artículo original fue publicado por </em><a href="https://es.mongabay.com/by/antonio-jose-paz-cardona/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><em>Antonio José Paz Cardona</em></a><em> en Mongabay Latam. </em><a href="https://es.mongabay.com/2023/09/especies-invasoras-han-contribuido-en-extinciones-registradas-en-el-mundo-informe/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><em>Puedes revisarlo aquí.</em></a></p>
<p><em>Si quieres leer más sobre </em><a href="https://es.mongabay.com/list/animales/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><em>animales</em></a><em> en Latinoamérica, </em><a href="https://es.mongabay.com/list/animales/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em> Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam, </em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em> o seguirnos en </em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><em>Facebook</em></a><em>, </em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><em>Twitter</em></a><em>, </em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><em>Instagram</em></a><em> y </em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><em>YouTube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=96210</guid>
        <pubDate>Fri, 08 Sep 2023 21:11:22 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/09/8-Invasive-beaver-1200x800.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Las especies invasoras han contribuido con el 60 % de todas las extinciones registradas en el mundo &#124; INFORME]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>El castor, la plaga que arrasa los bosques de Tierra del Fuego en Argentina y Chile</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/castor-la-plaga-arrasa-los-bosques-tierra-del-fuego-argentina-chile/</link>
        <description><![CDATA[<p>Introducidos en 1946 en el lado argentino de la Isla Grande de Tierra del Fuego, los castores tardaron menos de medio siglo en convertirse en plaga e invadir todas las cuencas hídricas del archipiélago, afectando a los bosques ribereños, a los acuíferos y a las turberas, humedales claves en la retención de dióxido de carbono. [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<ul>
<li><em>Introducidos en 1946 en el lado argentino de la Isla Grande de Tierra del Fuego, los castores tardaron menos de medio siglo en convertirse en plaga e invadir todas las cuencas hídricas del archipiélago, afectando a los bosques ribereños, a los acuíferos y a las turberas, humedales claves en la retención de dióxido de carbono.</em></li>
<li><em>En Argentina se calcula en 66 millones de dólares anuales las pérdidas por daños directos a los bosques ocasionados por esta especie. Y en Chile, en 2020, se estimó en 73 millones de dólares el perjuicio económico provocado por los castores.</em></li>
<li><em>Dos proyectos piloto, realizados en Argentina y Chile, impulsan un plan de erradicación de la especie invasora. Su puesta en marcha depende de decisiones políticas y financiación a largo plazo.</em></li>
</ul>
<p>“<em>Sucesos Argentinos</em>” era el nombre de un breve resumen de noticias que se proyectaba en los cines y era el aperitivo a la emisión de las películas. Nacido en la década de los treinta, en tiempos anteriores a la televisión, era el único registro audiovisual de hechos políticos, deportivos, económicos o sociales al que se podía acceder. Fue en uno de esos resúmenes donde, en 1946, se incluyó una novedad que, según decía la voz en <i>off</i>, apuntaba a “enriquecer la fauna fueguina”. Las imágenes mostraban la llegada de los 20 primeros ejemplares de castores introducidos en Argentina, más concretamente en las muy lejanas y solitarias latitudes de<strong> Tierra del Fuego.</strong></p>
<p>“El imaginario social de la época concebía como más valioso el modelo de desarrollo del hemisferio norte y traer especies desde allí se veía como una oportunidad de crecimiento económico”, explica Christopher Anderson, biólogo doctorado en Ecología y profesor asociado de la <a href="https://www.untdf.edu.ar/" rel="external noopener noreferrer" data-wpel-link="external">Universidad Nacional de Tierra del Fuego</a>. <strong>De esa manera, la Patagonia a ambos lados de los Andes se fue poblando de animales hasta entonces desconocidos, como el castor, el visón americano y la rata almizclera, en todos los casos pensando en explotar comercialmente sus pieles.</strong> “Sería injusto juzgar a quienes tomaron aquellas decisiones. No había estudios suficientes para entender lo que podía ocurrir en un futuro”, señala Alejandro Valenzuela, bioecólogo especializado en manejo de especies invasoras e investigador adjunto del <a href="https://www.conicet.gov.ar/" rel="external noopener noreferrer" data-wpel-link="external">Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas</a> (Conicet).</p>
<figure id="attachment_242826" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-242826" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/26005415/Castor-comiendo-Jan.jpg" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/26005415/Castor-comiendo-Jan.jpg 1024w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/26005415/Castor-comiendo-Jan-768x448.jpg 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/26005415/Castor-comiendo-Jan-610x356.jpg 610w" alt="" width="1024" height="597" /><figcaption class="wp-caption-text">El castor es 100 % vegetariano y tiene hábitos familiares, ya que vive en pareja junto a una o dos camadas de crías. Cada pareja suele tener un par de descendientes al año. Este roedor puede vivir entre cinco y seis años. Foto: Cristopher B. Anderson.</figcaption></figure>
<p>Por supuesto, nadie podía imaginar en esos tiempos que, menos de un siglo más tarde, el castor (<em>Castor canadensis</em>), un roedor natural de los bosques estadounidenses y canadienses, sería considerado una plaga a exterminar en el archipiélago más austral de América. En Argentina, la especie fue oficialmente <a href="https://cadic.conicet.gov.ar/wp-content/uploads/sites/19/2016/12/Dossier_Castores_ENEEI_11102016-WEB.pdf" target="_blank" rel="noopener external noreferrer" data-wpel-link="external">declarada como exótica e invasora en 2014, aunque ya en 2006 la provincia de Tierra del Fuego le había dado tratamiento legal de “dañina y perjudicial”. Chile, por su parte, decretó que los castores eran “dañinos” en 1992.</a></p>
<p>“En general, los ecosistemas de las islas suelen ser más simples, menos resilientes. Es decir, se adaptan peor a un disturbio como el que puede provocar la explosión de un volcán, la actividad humana o una especie exótica”, comenta Valenzuela y explica que “algo parecido ocurre con las zonas frías, porque la cantidad de especies nativas es menor respecto a las que hay en regiones tropicales. Tierra del Fuego posee ambas cualidades: es una isla en una región subantártica. Un ‘nuevo invitado’ cuenta con muchas más probabilidades de éxito que en ecosistemas similares [a nivel continental]”, agrega.</p>
<p>Sin depredadores nativos que los molesten y rodeados de un entorno que durante miles de años fue ajeno a una especie con sus características, los castores se multiplicaron sin ningún tipo de oposición. <strong>Hoy se estima que su número absoluto estaría entre los 100 000 y 150 000, aunque se le otorga más trascendencia al hecho de que la invasión afecta el total de las cuencas hídricas.</strong> Los efectos pueden verse ahora. Primero colonizaron toda la Isla Grande del archipiélago, luego hicieron lo mismo con las ínsulas más pequeñas y, desde los años ochenta, incluso las franjas más al sur de las tierras continentales sudamericanas.</p>
<p>“En Tierra del Fuego la frontera es un alambre, no hay barrera física entre los países. Tenemos múltiples cuencas hídricas compartidas, y el castor cruzó de Argentina a Chile sin necesidad de pasaporte”, señala Cristóbal Arredondo, coordinador del programa Conservación Terrestre en <a href="https://chile.wcs.org/terms.aspx?gclid=CjwKCAjwscGjBhAXEiwAswQqNK999tNL5vq_MKISl0gA1IYB6tzSrB-PFGl6ED1nKZQ7uwTQDz3EQRoCaFwQAvD_BwE" rel="external noopener noreferrer" data-wpel-link="external">Wildlife Conservation Society (WCS)</a> en Chile. El proceso de invasión fue progresivo e imparable. En el norte, osos, lobos y águilas ejercen una función limitante para el crecimiento de la población de castores. En el sur no existe ninguno de esos depredadores y a esto se le sumó el rotundo fracaso del proyecto de desarrollo económico.</p>
<p>“En ningún lugar del mundo los castores se crían en granjas. Están sueltos y para aprovechar su piel hay que salir a cazarlos con trampas, pero aquí no existe esa cultura y nadie sale a hacerlo espontáneamente”, cuenta Anderson con conocimiento de causa, ya que proviene de tierra de castores. Nacido en Carolina del Norte, Estados Unidos, este investigador del Conicet se instaló primero en Puerto Williams, Chile, en 1999, para más tarde trasladarse a Ushuaia, en el lado argentino. La reproducción libre y la falta de incentivos para la caza facilitó la expansión del castor.</p>
<p><iframe loading="lazy" class="iframe-class" title="YouTube video player" src="https://www.youtube.com/embed/XZSRZO6LF30" width="710" height="515" frameborder="0" scrolling="yes" data-mce-fragment="1"></iframe></p>
<p>Lee más | <a href="https://es.mongabay.com/2023/06/colombia-el-resguardo-indigena-que-vendio-bonos-de-carbono-sin-que-sus-habitantes-lo-supieran/" target="_blank" rel="noopener noreferrer" data-wpel-link="internal">Colombia: el resguardo indígena que vendió bonos de carbono sin que sus habitantes lo supieran</a></p>
<h3><b>De bosques a praderas de pasto</b></h3>
<p>De tamaño mediano —unos 75 centímetros de largo más una cola de 25 centímetros, y entre 15 y 20 kilos de peso—; 100 % vegetarianos; con hábitos familiares, ya que viven en parejas junto a una o dos camadas de crías (cada pareja suele tener un par de descendientes al año); territoriales y con una longevidad limitada a cinco o seis años, los castores no hacen más que reproducir en el extremo sur del mundo el comportamiento que evolutivamente aprendieron a hacer en sus hábitats del norte.</p>
<p>Estos roedores construyen sus madrigueras con la boca de acceso sumergida para dificultar el acceso de sus depredadores, sin importar que no tengan alguno en Tierra del Fuego. Para ello necesitan aguas más o menos tranquilas, que consiguen a partir de la creación de pequeñas represas. Con sus cuatro poderosos dientes incisivos roen los troncos de los árboles hasta voltearlos y con ellos fabrican los diques. La diferencia, con respecto a su entorno original, es que la naturaleza circundante no responde del mismo modo. La consecuencia es un profundo desequilibrio ecosistémico.</p>
<figure id="attachment_242851" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-242851 size-full" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/26172303/El-anillo-blanco-alrededor-del-lago-indica-la-muerte-del-bosque-de-ribera.-Isla-Navarino-C.-B.-Anderson.jpg" sizes="auto, (max-width: 1632px) 100vw, 1632px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/26172303/El-anillo-blanco-alrededor-del-lago-indica-la-muerte-del-bosque-de-ribera.-Isla-Navarino-C.-B.-Anderson.jpg 1632w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/26172303/El-anillo-blanco-alrededor-del-lago-indica-la-muerte-del-bosque-de-ribera.-Isla-Navarino-C.-B.-Anderson-768x580.jpg 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/26172303/El-anillo-blanco-alrededor-del-lago-indica-la-muerte-del-bosque-de-ribera.-Isla-Navarino-C.-B.-Anderson-1536x1160.jpg 1536w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/26172303/El-anillo-blanco-alrededor-del-lago-indica-la-muerte-del-bosque-de-ribera.-Isla-Navarino-C.-B.-Anderson-610x460.jpg 610w" alt="" width="1632" height="1232" /><figcaption class="wp-caption-text">El anillo blanco alrededor del lago indica la muerte del bosque de ribera, en la Isla Navarino de Chile. Foto: Cristopher B. Anderson.</figcaption></figure>
<p>“Los árboles de la Patagonia —coihues, lengas, ñires, raulíes, entre otros— pertenecen todos al género <em>Nothofagus</em> que no pueden vivir en un humedal y demoran varias décadas en crecer. En cambio los pinos en Estados Unidos o Canadá crecen en cinco años”, subraya Alejandro Valenzuela. <strong>El resultado es demoledor: una vez que las lagunas artificiales se van drenando, los pastos —algunos también exóticos— ocupan el lugar del bosque, convirtiéndolo en lo que se denomina una “pradera de castor”</strong>.</p>
<p>“Como se trata de un animal cuya vida transcurre junto a los cursos de agua, el principal impacto ecológico que ha producido es una transformación del paisaje de todo el archipiélago en las riberas de ríos y arroyos. Los castores son ‘ingenieros de ecosistemas’, construyen diques con troncos, crean lagunas y, en definitiva, fragmentan el bosque ribereño”, resume Anderson. El cambio es tan considerable que el propio investigador lo considera “el mayor impacto en el paisaje de la isla desde el retroceso de la última glaciación. Se estima que hay unas 40 000 hectáreas de bosque afectadas”.</p>
<p>Pero la presencia de los castores no se detiene en las zonas arboladas. En áreas sin tanta vegetación, como las estepas del norte de Isla Grande o las alturas montañosas, modelan sus espacios con piedras y barro, y satisfacen su necesidad roedora con los postes que sostienen los alambrados de las haciendas. Su actividad también afecta a las turberas, humedales compuestos por material orgánico muerto o en descomposición, de enorme valor por su capacidad para retener dióxido de carbono. Y en pueblos como Porvenir, el más populoso del sector chileno de la Isla Grande, se ha detectado que pueden <a href="https://gefcastor.mma.gob.cl/medicos-veterinarios-debatieron-sobre-la-amenaza-del-castor-en-la-patagonia/" target="_blank" rel="noopener external noreferrer" data-wpel-link="external">contaminar el agua de consumo con <em>Giardia lamblia</em>, un parásito intestinal transmisible de animales a humanos.</a></p>
<p>Las consecuencias que ha provocado la presencia del castor en estas tierras promueve un caso sin antecedentes en el mundo: toda campaña destinada a combatir a esta especie invasora y restaurar los bosques tiene que ser compartida por Argentina y Chile. “Los esfuerzos sí o sí deben ser binacionales. Si Chile no actúa, a Argentina no le valdrá nada lo que haga, y viceversa”, confirma Arredondo, de WCS Chile.</p>
<figure id="attachment_242853" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-242853 size-full" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/26173427/20191028_122506-VERSION-WEB.jpg" sizes="auto, (max-width: 2016px) 100vw, 2016px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/26173427/20191028_122506-VERSION-WEB.jpg 2016w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/26173427/20191028_122506-VERSION-WEB-768x373.jpg 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/26173427/20191028_122506-VERSION-WEB-1536x747.jpg 1536w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/26173427/20191028_122506-VERSION-WEB-610x297.jpg 610w" alt="" width="2016" height="980" /><figcaption class="wp-caption-text">Los árboles de la Patagonia —coihues, lengas, ñires, raulíes, entre otros— pertenecen todos al género Nothofagus que no pueden vivir en un humedal y demoran varias décadas en crecer. Foto: WCS Chile.</figcaption></figure>
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<h3><b>Controlar o erradicar, el gran debate</b></h3>
<p>La primera voz de alarma acerca de<strong> la invasión de castores surgió en Chile en la década de los ochenta,</strong> cuando se tuvieron evidencias de que la especie había cruzado el Estrecho de Magallanes rumbo a la península de Brunswick, en la Patagonia continental. Unos años más tarde comenzaron los intentos —frustrados— de eliminarlos en el Parque Nacional Tierra del Fuego, en el sector argentino. Pero se tuvo que esperar hasta este siglo para que ambos países empezaran a valorar la necesidad de encarar un trabajo conjunto.</p>
<p>“El primer debate se planteó en 2008 y fue sobre la actitud a tomar: controlar o erradicar la especie”, recuerda Erio Curto, biólogo y magíster en manejo de vida silvestre, quien por entonces trabajaba en la Dirección de Fauna de la provincia argentina de Tierra del Fuego. La opinión de los expertos consultados en esa época llevó a tomar la decisión de eliminar por completo a los invasores.</p>
<p>En ese año, los dos países firmaron un <a href="https://www.bcn.cl/leychile/navegar?idNorma=283517&amp;idParte=6819679" target="_blank" rel="noopener external noreferrer" data-wpel-link="external">Acuerdo Binacional sobre la Restauración de los Ecosistemas Australes Afectados por el Castor Americano. </a>El siguiente paso fue plantearse la posibilidad de solicitar el apoyo del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF, por sus siglas en inglés) para implementar pruebas piloto y comprobar si la erradicación era factible. Con algunas diferencias de enfoque, y en distintos momentos, ya que en Argentina comenzó en 2016 y en Chile en 2017, la iniciativa se concretó a través de la <a href="https://www.fao.org/home/es" target="_blank" rel="noopener external noreferrer" data-wpel-link="external">Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO)</a><a href="https://www.bcn.cl/leychile/navegar?idNorma=283517&amp;idParte=6819679" target="_blank" rel="noopener external noreferrer" data-wpel-link="external">.</a></p>
<p>Andrés Schiavini, biólogo e investigador del Conicet, fue el encargado de diseñar el proyecto argentino: “La idea consistió en aprender a hacer una remoción experimental de animales en siete áreas diferentes, combinando por un lado tierras fiscales [de la nación] y propiedades privadas; y por el otro, ambientes diversos: bosque fueguino, estepa magallánica y la zona de transición entre ambos”, explica el experto que se encargó de coordinar las tareas desde su inicio en 2016 hasta 2018. Erio Curto, su reemplazo durante el año siguiente, confirma que “estaban representadas todas las situaciones de tenencia de la tierra y todos los paisajes de la isla, abarcando una extensión aproximada de 180 000 hectáreas”. Ambos coinciden en la valoración de los resultados: “Fue un éxito”.</p>
<p>“Seleccionamos diez cazadores, algunos con experiencia en castores y otros con conocimientos de campo. El objetivo se alcanzó en las siete áreas piloto y removimos, en total, más de 1000 ejemplares. Es decir, comprobamos que técnicamente la erradicación es posible”, asegura Schiavini. El experto considera que la especie ya ha alcanzado el límite de individuos que pueden habitar el archipiélago, o está muy cerca de hacerlo. “Por lo tanto, si se caza con la conciencia de eliminar a todos los ejemplares de cada valle o área en los que se trabaje, a largo plazo las islas podrían quedar liberadas de castores”, afirma.</p>
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<h3><b>Pruebas exitosas, pero sin continuidad</b></h3>
<p>El millón de dólares aportado por el GEF sirvió para la compra de todo el instrumental necesario, la capacitación y el pago de los cazadores, y para hacer frente a la logística que incluyó valles cerrados de muy difícil acceso y no se detuvo ni siquiera con la crudeza del invierno fueguino. “Todo quedó registrado”, enfatiza Curto, “los costos de kilómetros recorridos en vehículo, la cantidad de vuelos de helicópteros, las distancias de las caminatas… Pero también se midieron indicadores ambientales, el número de árboles afectados aguas arriba y abajo de un embalse, los cambios en la sedimentación y el fondo de los estanques, o qué pasaba con la ictiofauna [peces] o los invertebrados en esos ríos y arroyos”.</p>
<p>En Chile se llegó a la misma conclusión, más allá de que el proyecto se manejó de una manera distinta. <strong>“El GEF argentino estaba centrado en especies exóticas invasoras en general, y el castor era uno de los componentes. Aquí estaba enfocado solo en el castor por lo que la financiación fue más alta, unos dos millones de dólares”,</strong> comenta Cristóbal Arredondo, que comenzó su participación en el proyecto instalando las trampas —el método que se utiliza para la caza— y acabó siendo su coordinador general. Contar con más fondos ayudó a prolongar el tiempo de trabajo, porque si bien las tareas de campo duraron poco más de un año, los análisis continuaron hasta septiembre de 2022.</p>
<p>“El impacto del castor en bosques y turberas es igual del lado chileno que del argentino, solo que para nosotros [chilenos] la mayor preocupación es el avance hacia el norte en la Patagonia continental”, indica Arredondo y agrega que “por eso nuestro GEF constó de tres áreas piloto y una de ellas estuvo ubicada en el continente, en la Reserva Nacional Laguna Parrillar”.</p>
<figure id="attachment_242852" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-242852" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/26172553/DJI_0070-VERSION-WEB-scaled.jpg" sizes="auto, (max-width: 2560px) 100vw, 2560px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/26172553/DJI_0070-VERSION-WEB-scaled.jpg 2560w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/26172553/DJI_0070-VERSION-WEB-768x512.jpg 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/26172553/DJI_0070-VERSION-WEB-1200x800.jpg 1200w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/26172553/DJI_0070-VERSION-WEB-1536x1024.jpg 1536w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/26172553/DJI_0070-VERSION-WEB-2048x1365.jpg 2048w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/26172553/DJI_0070-VERSION-WEB-610x407.jpg 610w" alt="" width="2560" height="1707" /><figcaption class="wp-caption-text">Vista aérea de los diques levantados por los castores. Foto: WCS Chile.</figcaption></figure>
<p><strong>Que la invasión comience a dañar los valiosos bosques andinos es el gran temor en ambos lados de la cordillera de los Andes, aunque los datos señalan que, de ocurrir, sería un proceso más lento que en el archipiélago fueguino.</strong> “La hipótesis es que en el continente hay más presencia de depredadores [pumas, perros, otros carnívoros] que están frenando la progresión de la especie”, sugiere Arredondo.</p>
<p>De hecho, Chile ya ha trazado un plan de gestión a partir de las enseñanzas obtenidas en el GEF. Se propone comenzar la erradicación de arriba hacia abajo. Arredondo lo explica en detalle: “Se determinó que la prioridad número uno es sacar a los castores del continente. El inicio de las tareas debería estar en la zona límite, a la altura de la ciudad de Punta Arenas, para ir descendiendo hacia el Estrecho de Magallanes. El costo estimado está entre 700 000 y un millón de dólares anuales en un trabajo que necesariamente tiene que ser continuo y a largo plazo”. Como suele suceder en estos casos, conseguir la financiación es el gran obstáculo para poner en marcha el programa.</p>
<p>En ese sentido, Argentina ha quedado un paso atrás. Si bien en los últimos dos años se realizaron reuniones y talleres bilaterales para encarar el problema de manera conjunta, las autoridades argentinas todavía no han elaborado una estrategia concreta de trabajo. <strong>“La realidad es que desde 2018 prácticamente no se hizo nada. La pandemia fue un argumento perfecto para poner todo en el <em>freezer</em>.</strong> No tenemos información de cuál es la idea macro ni mucho menos qué se piensa hacer en el corto plazo”, sostiene Schiavini. “No hay políticas de Estado que permitan que este tipo de tareas se mantengan durante el tiempo que la especie demande. Habría que plantear un proyecto a 15 o 20 años”, añade Curto.</p>
<p>Mongabay Latam buscó insistentemente a la Secretaría de Ambiente de Tierra del Fuego para preguntarle si avanzan en la elaboración de una estrategia para controlar la población del castor, pero hasta la publicación de este reportaje no se obtuvo respuesta.</p>
<figure id="attachment_242850" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-242850" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/26171850/DJI_0040-VERSION-WEB-scaled.jpg" sizes="auto, (max-width: 2560px) 100vw, 2560px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/26171850/DJI_0040-VERSION-WEB-scaled.jpg 2560w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/26171850/DJI_0040-VERSION-WEB-768x512.jpg 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/26171850/DJI_0040-VERSION-WEB-1200x800.jpg 1200w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/26171850/DJI_0040-VERSION-WEB-1536x1024.jpg 1536w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/26171850/DJI_0040-VERSION-WEB-2048x1365.jpg 2048w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/26171850/DJI_0040-VERSION-WEB-610x407.jpg 610w" alt="" width="2560" height="1707" /><figcaption class="wp-caption-text">En Argentina se calcula en 66 millones de dólares anuales las pérdidas por daños directos a los bosques ocasionados por esta especie. Y en Chile, en 2020, se estimó en 73 millones de dólares el perjuicio económico provocado por los castores. Foto: WCS Chile.</figcaption></figure>
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<h3><b>Pérdidas de 66 millones de dólares anuales</b></h3>
<p>Según los cálculos realizados por los coordinadores del GEF argentino, la erradicación del castor necesitaría una inversión de 15 millones de dólares en el transcurso de 15 años, es decir, un millón anualmente. “Esa cifra representa el 0,14 % del presupuesto provincial de 2021”, dice Schiavini para dejar en claro que la falta de decisiones es más por razones políticas que económicas. “El error”, subraya Erio Curto, “es que a la hora de tomar una decisión no se consideran los impactos ecosistémicos que genera el castor, como los vinculados con la fijación de carbono que realizan las turberas, no se les da valoración económica, aunque estén cuantificados”.</p>
<p>El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible argentino estima en 66 millones de dólares anuales las pérdidas por daños directos a los bosques ocasionados por los castores, en tanto que en Chile, <a href="https://gefcastor.mma.gob.cl/73-millones-de-dolares-es-el-dano-economico-que-ha-provocado-la-invasion-del-castor-en-chile/#:~:text=castor%20en%20Chile-,73%20millones%20de%20d%C3%B3lares%20es%20el%20da%C3%B1o%20econ%C3%B3mico%20que%20ha,invasi%C3%B3n%20del%20castor%20en%20Chile&amp;text=Un%20reciente%20estudio%20realizado%20en,y%20forestal%20de%20la%20Patagonia." target="_blank" rel="noopener external noreferrer" data-wpel-link="external">un informe de 2020</a> calculaba en 73 millones de dólares el perjuicio económico provocado por la especie.</p>
<p>Lucila Apollinaire es la presidenta de la Asociación Rural que agrupa a los productores y dueños de haciendas en el lado argentino de la Isla Grande, y enumera los problemas que provocan esas pérdidas: “Los castores destruyen el bosque, anegan zonas enteras, cambian los regímenes de los acuíferos. Su presencia afecta la rentabilidad de la producción ganadera y la forestal”, dice antes de esgrimir las mismas quejas de los científicos: “El plan de trabajo conjunto con Chile suena muy bonito en leyes y discursos, pero en la práctica no se sostiene en el tiempo y todo depende de lo que quiera o pueda hacer cada propietario”.</p>
<p><strong>“El 70 % de los productores preferiría que el gobierno saque a los castores”,</strong>estima Christopher Anderson, refiriéndose al sector argentino, aunque aclara que “para ellos, la prioridad son los perros asilvestrados, porque les matan las ovejas”. Al otro lado de la frontera, Cristóbal Arredondo aporta una mirada distinta: “Una de las áreas piloto del GEF fue una zona ganadera que pertenece a 14 o 15 propietarios. Dialogamos mucho con ellos para que entendieran el proyecto y se crearon dinámicas conjuntas de trabajo muy interesantes. Incluso, algunos nos facilitaron ayuda logística gracias a su conocimiento del lugar. Llegamos a buenos acuerdos y resultados”.</p>
<p>Christopher Anderson, especialista en socioecología, va un poco más lejos en la comprensión de la “desidia” en la puesta en marcha de un plan a largo plazo en el lado argentino: “En Tierra del Fuego, el 98 % de la población es urbana, por lo general llegada desde fuera de la isla, y su vínculo con el paisaje es puramente estético. Nadie tiene una abuela en el campo. El castor no afecta la vida cotidiana en Ushuaia o Río Grande. Esto disminuye el conocimiento y el apoyo que puedan recibir esfuerzos como la erradicación de una especie invasora”.</p>
<p>A 26 kilómetros de la capital fueguina, en un cerro de 1 000 metros de altura se encuentra el centro de esquí más austral del planeta, que congrega buena parte del turismo que recibe el archipiélago. Su nombre explica por sí solo el desapego de la población local a las cuestiones medioambientales y su incomprensión de los desequilibrios que provoca una especie exótica invasora. El lugar se llama Castor.</p>
<p><em><strong>*Imagen principal:</strong> El castor es 100 % vegetariano y tiene hábitos familiares, ya que vive en pareja junto a una o dos camadas de crías. Cada pareja suele tener un par de descendientes al año. Este roedor puede vivir entre cinco y seis años. <strong>Foto:</strong> Pixabay.</em></p>
<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/rodolfo-chisleanschi/">Rodolfo Chisleanschi</a> e</em><em>n Mongabay Latam. </em><a href="https://es.mongabay.com/2023/06/castor-invasor-plaga-que-arrasa-bosques-de-tierra-del-fuego-argentina-chile/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><em>Puedes revisarlo aquí.</em></a></p>
<p><em>Si quieres leer más sobre </em><a href="https://es.mongabay.com/list/especies-invasoras/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><em>especies invasoras</em></a><em> en Latinoamérica, </em><a href="https://es.mongabay.com/list/bosques/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em> Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam, </em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em> o seguirnos en </em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><em>Facebook</em></a><em>, </em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><em>Twitter</em></a><em>, </em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><em>Instagram</em></a><em> y </em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><em>YouTube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
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        <pubDate>Wed, 07 Jun 2023 16:45:55 +0000</pubDate>
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