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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Sat, 25 Jul 2026 22:49:05 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Blogs de Especies amenazadas | Blogs El Espectador</title>
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        <title>No hace falta una bala: enfermedades de animales domésticos amenazan a los felinos silvestres de Latinoamérica</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/no-hace-falta-una-bala-enfermedades-de-animales-domesticos-amenazan-a-los-felinos-silvestres-de-latinoamerica/</link>
        <description><![CDATA[<p>Andrés Bräutigam es médico veterinario especializado en fauna silvestre y trabaja en un centro de rescate en San Isidro de Heredia, un cantón cercano a San José, la capital de Costa Rica. En 2025 recibió a un pequeño margay (Leopardus wiedii) que, entre sus innumerables pacientes, le es difícil olvidar. Su cuerpo, recuerda, tenía “todas [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>La expansión de las actividades humanas y la fragmentación de los ecosistemas están acercando a perros y gatos domésticos a los felinos silvestres de América Latina, facilitando la transmisión de enfermedades.</em></li>



<li><em>Expertos advierten que la combinación de pérdida de hábitat, expansión urbana y tenencia irresponsable de mascotas está creando una crisis silenciosa y poco estudiada.</em></li>



<li><em>Enfermedades como la leucemia y el sida felino ya circulan entre poblaciones silvestres, pero la falta de monitoreo y recursos impide dimensionar su verdadero impacto.</em></li>



<li><em>Aunque muchas de estas enfermedades no son mortales en animales domésticos, pueden llegar a ser letales en los gatos salvajes de la región.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Andrés Bräutigam es médico veterinario especializado en fauna silvestre y trabaja en un centro de rescate en San Isidro de Heredia, un cantón cercano a San José, la capital de Costa Rica. En 2025 recibió a un pequeño margay (<em>Leopardus wiedii</em>) que, entre sus innumerables pacientes, le es difícil olvidar. Su cuerpo, recuerda, tenía “<strong>todas las muestras del conflicto felino-humano</strong>”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El animal —que se encontraba cerca de la comunidad de Turrialba, en el centro del país— había entrado a un gallinero en busca de alimento. Al verlo acorralando a las gallinas, los perros de la zona lo persiguieron y luego un habitante lo golpeó en el cráneo en represalia. Pero la historia no acabó allí. Tras ser llevado al centro de rescate, Bräutigam y su equipo evidenciaron que el margay, además de las heridas,&nbsp;<strong>estaba infectado con dos enfermedades comunes en gatos domésticos</strong>: sida (FIV) y leucemia felina (FeLV).</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274994"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15221230/Foto-1-Credito_-Andres-Brautigam-1.jpeg" alt="Un margay que llegó al centro de rescate tras ser perseguido por perros y golpeado por humanos. Además del traumatismo, presentaba enfermedades que pudieron ser transmitidas por felinos domésticos. Foto: Andrés Bräutigam" class="wp-image-274994" /><figcaption class="wp-element-caption">Un margay llegó al centro de rescate tras ser perseguido por perros y golpeado por humanos. Además del traumatismo, presentaba enfermedades que pudieron ser transmitidas por felinos domésticos. Foto: cortesía Andrés Bräutigam</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/08/felinos-rescatados-trafico-animales-latinoamerica/">Sin salida: la irreversible realidad de los felinos que son rescatados del tráfico de animales</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Mucho de ese conflicto —dice el veterinario— se deriva de un ecosistema que está altamente alterado”. Es una cadena de eventos desafortunados. Sin un ecosistema conservado en el que el felino pueda desplazarse y camuflarse para cazar a sus presas, y con comunidades humanas que se expanden hacia zonas conservadas, el animal se acerca cada vez más a las personas e interactúa con sus animales de crianza y mascotas, pudiendo contagiarse de enfermedades de las que aún se conoce poco.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La transmisión de enfermedades de animales domésticos a felinos silvestres se ha convertido en una preocupación en aumento</strong>&nbsp;entre grupos de conservación, biólogos y médicos veterinarios. Como asegura Jim Sanderson, fundador y director de la Fundación para la Conservación de los Pequeños Felinos Salvajes (SWCCF, por sus siglas en inglés) y miembro del Grupo de Especialistas en Felinos de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN),&nbsp;<strong>“es, sin duda, el asesino silencioso más grave, generalizado y devastador” para los félidos silvestres</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Enzo Aliaga-Rossel, investigador asociado del Instituto de Ecología de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) de La Paz y miembro del Programa de Investigación de Félidos de Bolivia (PIF), explica que el contagio de virus entre la fauna silvestre y los animales domésticos se conoce como “salto zoonótico” y ocurre cuando la actividad humana altera los ecosistemas, ocasionando el contacto estrecho.&nbsp;<strong>Los animales domésticos, comenta, actúan frecuentemente como «puentes epidemiológicos» que transmiten estos patógenos</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, el impacto potencial de las enfermedades “domésticas” no se limita a una sola especie, sino que&nbsp;<strong>puede exponer a diferentes felinos a patógenos peligrosos que, en muchos casos, pueden ser mortales</strong>, asegura la científica brasileña Flavia Tirelli, doctora en Zoología y coordinadora del&nbsp;<em>Geoffroy’s Cat Working Group</em>, una red internacional que lucha por la conservación del gato del bosque o gato montés (<em>Leopardus geoffroyi</em>) y de otros felinos silvestres.&nbsp;<strong>La transmisión de enfermedades pone en riesgo, especialmente, a los felinos silvestres que ya están en peligro de extinción.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274993"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15221227/3-Puma_Credito_Rodrigo-Nunez.jpeg" alt="Además de amenazas como la pérdida de hábitat, la caza y el tráfico de fauna, los felinos silvestres —como el puma de la imagen— se enfrentan a la transmisión de enfermedades de animales domésticos, una problemática que alerta a los científicos y grupos de conservación. Foto: Rodrigo Núñez Pérez" class="wp-image-274993" /><figcaption class="wp-element-caption">Además de amenazas como la pérdida de hábitat, la caza y el tráfico de fauna, los felinos silvestres —como el puma de la imagen— se enfrentan a la transmisión de enfermedades de animales domésticos, una problemática que alerta a los científicos y grupos de conservación. Foto: cortesía Rodrigo Núñez Pérez</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Desde los grandes jaguares (<em>Panthera onca</em>) y pumas (<em>Puma concolor</em>), hasta los más pequeños y poco conocidos como el gato de las pampas (<em>Leopardus munoai</em>), el gato colocolo (<em>Leopardus colocola</em>) y la oncilla nebulosa (<em>Leopardus pardinoides</em>),&nbsp;<strong>se enfrentan a los riesgos de contraer enfermedades virales</strong>,<strong>&nbsp;hongos, bacterias o parásitos</strong>&nbsp;de animales domésticos. Se trata de una amenaza en aumento, que no conoce fronteras y de la que los gatos salvajes no pueden huir por instinto.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2023/08/especial-los-pequenos-y-olvidados-gatos-silvestres-de-latinoamerica/">Los pequeños y olvidados gatos silvestres de Latinoamérica</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Si a esto se le suman otras presiones como la pérdida de ecosistemas, el avance agrícola y urbano en sus zonas de distribución, su captura para el tráfico de fauna o la caza por retaliación (es decir, como respuesta a los ataques a animales domésticos),&nbsp;<strong>la situación que enfrentan los gatos silvestres es dramática.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En esta entrega especial,&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;documentó el avance de numerosas enfermedades de animales domésticos que afectan a los felinos silvestres en seis países de la región: México, Costa Rica, Ecuador, Chile, Brasil y Bolivia.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Una amenaza cada vez más cerca</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0006320712003151?via%3Dihub" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Diversos estudios</a>&nbsp;han documentado cómo los gatos y los perros domésticos pueden impactar gravemente la fauna silvestre. Los perros, por ejemplo,&nbsp;<a href="https://mammalia-aequatorialis.org/index.php/boletin/article/view/106" target="_blank" rel="noreferrer noopener">han llevado a la extinción</a>&nbsp;a&nbsp;<strong>11 especies de aves</strong>&nbsp;y han puesto en peligro la supervivencia de&nbsp;<strong>96 especies de mamíferos</strong>. Los gatos cazan y se&nbsp;<a href="https://www.nature.com/articles/s41467-023-42766-6" target="_blank" rel="noreferrer noopener">comen más de 2084 especies</a>&nbsp;de diferentes grupos de animales, de las cuales 347 (16.65 %) están amenazadas de extinción. Además de esto, durante las interacciones, pueden transmitirles enfermedades.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274992"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15221225/4-Ocelote-USFQ-1.jpeg" alt="Un ocelote (Leopardus pardalis) es atendido en el Hospital de Fauna Silvestre (Tueri) de la Universidad San Francisco de Quito. Foto: Carolina Sáenz" class="wp-image-274992" /><figcaption class="wp-element-caption">Un ocelote (<em>Leopardus pardalis</em>) es atendido en el Hospital de Fauna Silvestre (Tueri) de la Universidad San Francisco de Quito. Foto: Carolina Sáenz</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Como explica Tirelli, “la fragmentación del hábitat y la expansión urbana han facilitado en gran medida la transmisión de patógenos entre especies domésticas y silvestres. Cuanto más aumenta esta fragmentación, con más ‘pedacitos’ de áreas naturales modificadas, los humanos traen consigo animales domésticos que pueden transmitir enfermedades a los animales silvestres”. Además, advierte Diego Ramírez-Álvarez, especialista en manejo y conservación de la biodiversidad,&nbsp;<strong>esas enfermedades “se están presentando con mayor frecuencia en los últimos años, debido al aumento de mascotas de libre deambular en territorios silvestres</strong>,<strong>&nbsp;al acortamiento de la interfaz humano-silvestre y a una pésima tenencia responsable de mascotas</strong>”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cámaras trampa de biólogos y científicos en distintos países de Latinoamérica han evidenciado cómo los animales domésticos se mueven por las mismas zonas que los silvestre, compiten por recursos y se depredan, incluso al interior de áreas protegidas. “El problema no son el perro o el gato, sino que&nbsp;<strong>las personas no son conscientes de lo que pueden causar a la fauna silvestre</strong>”, señala la médica veterinaria Carolina Sáenz, directora del Hospital de Fauna Silvestre (Tueri) de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ).</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274991"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15221223/5-Traslape-gatos.jpg" alt="Registros de cámaras trampa del Proyecto Felinos do Pampa muestran que gatos silvestres y domésticos circulan por el mismo camino, lo que aumenta el riesgo de transmisión de patógenos. A la izquierda un gato montés (Leopardus geoffroyi) y a la derecha un gato doméstico (Felis catus). Foto: Informe anual Geoffroy&apos;s Cat Working Group 2025" class="wp-image-274991" /><figcaption class="wp-element-caption">Registros de cámaras trampa del Proyecto Felinos do Pampa muestran que gatos silvestres y domésticos circulan por el mismo camino, lo que aumenta el riesgo de transmisión de patógenos. A la izquierda, un gato montés (<em>Leopardus geoffroyi</em>) y a la derecha, un gato doméstico (<em>Felis catus</em>). Foto: Informe anual Geoffroy’s Cat Working Group 2025</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">José Daniel Ramírez, biólogo costarricense, creó el programa “La amenaza invisible” para entender la relación entre las enfermedades de mascotas y los felinos silvestres en su país y para detectar patógenos que podrían pasar desapercibidos entre ellos. En el bosque nuboso de Monteverde, donde trabaja, se encuentran las seis especies de félidos de Costa Rica (jaguar, puma, oncilla, margay, ocelote y yaguarundí).&nbsp;<strong>“En el país, todas están en peligro de extinción y las enfermedades transmitidas por animales domésticos actúan como una presión adicional”</strong>, señala.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los registros de sus cámaras trampa han documentado que el mismo sendero por el que pasa una puma con sus dos crías se convierte, algunas horas más tarde, en el camino de tres perros pastores alemanes. “Esa era una de nuestras cámaras trampa más remotas. Pero no ha sido la única vez ni la única zona. Es una muestra de que están compartiendo el hábitat”, insiste Ramírez.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En México, el profesor Heliot Zarza Villanueva, biólogo y vicepresidente de la&nbsp;<a href="https://www.ancjaguar.org/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Alianza Nacional para la Conservación del Jaguar</a>&nbsp;(ANCJ), levanta otra señal de alerta:&nbsp;<strong>“Las áreas naturales protegidas han sido una de las estrategias de conservación más sólidas a nivel mundial. Pero no pueden proteger la biodiversidad por sí solas. Necesitan también de lo que está fuera de sus límites”</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El&nbsp;<strong>último censo de jaguares</strong>&nbsp;coordinado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la ANCJ y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP)&nbsp;<strong>mostró un crecimiento de la población en un 10 % en un periodo de seis años en ese país</strong>, pasando de 4800 ejemplares en 2018 a 5326 en 2024. Sin embargo, los investigadores advierten que este incremento —atribuido a la expansión de áreas protegidas— no significa que la especie esté a salvo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/04/areas-protegidas-territorios-indigenas-refugio-clave-jaguares-amazonia/">Áreas protegidas y territorios indígenas: el refugio clave para los jaguares en la Amazonía</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274990"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15221220/6-Parque_Estadual_do_Turvo_Anderson_Cristiano_Hendgen_06-scaled.jpg" alt="Un margay (Leopardus wiedii) registrado en el Parque Estadual do Turvo, en el estado de Rio Grande do Sul, Brasil. Foto: Anderson Cristiano Hendgen via Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)" class="wp-image-274990" /><figcaption class="wp-element-caption">Un margay (<em>Leopardus wiedii</em>) registrado en el Parque Estadual do Turvo, en el estado de Rio Grande do Sul, Brasil. Foto: Anderson Cristiano Hendgen vía Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La situación se repite en otros países. “Como investigadores, solíamos ir a áreas naturales, revisar las cámaras trampa y decir: ‘Acá hay muchos ocelotes (<em>Leopardus pardalis</em>), yaguarundíes (<em>Herpailurus yagouaroundi</em>) o margays’, o ‘hay cachorros, juveniles o adultos’, y&nbsp;<strong>creíamos que esa era una muestra de poblaciones saludables y una esperanza de conservación</strong>”, señala Abel Gallo Pérez, biólogo ecuatoriano especialista en felinos silvestres. “Pero&nbsp;<strong>ahora se nos abre una nueva ventana que antes ignorábamos: ¿Y si están enfermos?</strong>&nbsp;Es una amenaza que existe, que pone en riesgo a las poblaciones de felinos silvestres y que puede llevarlas a su colapso”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En palabras de Isabel Hagnauer, veterinaria de Wildlife Rescue Costa Rica, «si desde hace muchísimos años estábamos hablando de que algunas de estas especies están en peligro de extinción,&nbsp;<strong>la posibilidad de que se infecten con estas enfermedades podría hacer que las poblaciones disminuyan mucho más rápido</strong>&nbsp;de lo que hemos visto hasta ahora”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ya han ocurrido eventos similares en otras partes del mundo. En Tanzania, a principios de los años 90,&nbsp;<a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/8559247/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">murió un tercio de los leones</a>&nbsp;del Parque Nacional Serengueti a causa del distemper canino (más conocido como moquillo), que fue contagiado por los perros domésticos de las comunidades de pastores masái.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Virus y parásitos, un riesgo invisible y subestimado</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">El biólogo Rodrigo Núñez, integrante de la&nbsp;<a href="https://www.alianzajaguar.org/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">asociación Alianza Jaguar</a>, lleva tres décadas monitoreando felinos en el occidente de México. A través de cámaras trampa ubicadas en la Reserva Chamela-Cuixmala, donde trabaja, pudo ver cómo un ocelote (<a href="https://www.gob.mx/profepa/articulos/ocelote-leopardus-pardalis?idiom=es" target="_blank" rel="noreferrer noopener">especie en peligro de extinción en México</a>) se deterioraba progresivamente. En 2011, el félido era uno de los machos dominantes del área y se encontraba sano y robusto, pero en el transcurso de un año<strong>&nbsp;se convirtió en un animal extremadamente delgado, con cambios y lesiones en la piel</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274989"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15221209/7-Ocelote_Sarna_Credito_Rodrigo-Nunez.jpeg" alt="Ocelote con sarna registrado en la Reserva de la Biósfera Chamela-Cuixmala. Foto: Rodrigo Núñez Pérez" class="wp-image-274989" /><figcaption class="wp-element-caption">Ocelote con sarna registrado en la Reserva de la Biósfera Chamela-Cuixmala. Foto: cortesía Rodrigo Núñez Pérez</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Lo más probable es que el ocelote haya muerto de&nbsp;<strong>sarna sarcóptica, una enfermedad causada por ácaros que se alojan en la piel y que se contagia por contacto directo</strong>”, dice el experto. Aunque se cree que esta enfermedad no es muy peligrosa porque los perros y gatos pueden sobrevivir a ella, lo cierto es que la fauna silvestre la pasa “realmente mal”. Animales como los ocelotes y pumas, explica Núñez, “necesitan estar quietecitos para poder acechar a su presa. Si se están moviendo por la comezón, les va a costar mucho trabajo poder cazar. Además, como se quedan pelones (calvos), pierden la protección que les da su camuflaje”.&nbsp;<strong>Ese deterioro los puede llevar hasta la muerte</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El panorama de la transmisión es complejo porque hay distintas formas en las que los animales domésticos pueden contagiar a la fauna silvestre: intercambio de fluidos, secreciones nasales, heces en lugares no debidos e incluso por garrapatas. Enfermedades como el sida felino —también conocido como&nbsp;<strong>virus de la inmunodeficiencia felina (FIV)— y la leucemia felina (FeLV)</strong>, que&nbsp;<strong>suelen transmitirse por contacto directo con fluidos de los gatos domésticos</strong>, inquietan fuertemente a los veterinarios debido a su alta prevalencia en muchos países y la gravedad de las enfermedades asociadas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La saliva, mordidas o rasguños típicos en enfrentamientos, por ejemplo, pueden contagiar los virus</strong>&nbsp;que causan inmunodepresión, anemia, pérdida de condición corporal y deterioro general de la salud del animal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De hecho,&nbsp;<a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40395123/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">investigaciones realizadas en Brasil</a>&nbsp;han identificado gatos domésticos que dieron positivo para leucemia felina y que se encuentran al interior de áreas protegidas. “Podemos reconocer esto como una amenaza real y grave para las poblaciones de felinos salvajes, especialmente en áreas protegidas, donde la densidad de estos felinos salvajes tiende a ser mayor”, señala el estudio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además de los virus más conocidos, como los causantes del FIV y el FeLV,&nbsp;<a href="https://revistaft.com.br/doencas-virais-em-felinos-selvagens-nativos-do-brasil/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">un estudio de 2024</a>&nbsp;dedicado a la revisión bibliográfica sobre enfermedades en felinos silvestres de Brasil también destacó&nbsp;<strong>el riesgo de exposición al virus del distemper viral canino (CDV, por sus siglas en inglés), a los adenovirus y al virus de la rabia</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otro caso bien documentado en Chile es el de&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2023/08/huina-secretos-de-uno-de-los-felidos-mas-diminutos-australes-de-america/">la güiña</a>&nbsp;(<em>Leopardus guigna</em>). Las poblaciones de este felino silvestre, uno de los más pequeños de América, han contraído&nbsp;<a href="https://meridian.allenpress.com/jwd/article/51/1/199/122517/FELINE-IMMUNODEFICIENCY-VIRUS-AND-FELINE-LEUKEMIA" target="_blank" rel="noreferrer noopener">leucemia felina</a>, inmunodeficiencia felina y&nbsp;<strong><a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2213224420300778?via%3Dihub" target="_blank" rel="noreferrer noopener">endoparásitos gastrointestinales y cardiorrespiratorios</a>&nbsp;de gatos domésticos</strong>, así como&nbsp;<strong><a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1111/tbed.13807" target="_blank" rel="noreferrer noopener">parvovirus</a>&nbsp;de perros</strong>. Constanza Napolitano, una de las científicas que ha liderado estos estudios y directora del Laboratorio de Genética de la Conservación del Departamento de Ciencias Biológicas y Biodiversidad, de la Universidad de Los Lagos, afirma que “la evidencia de la presencia de estos tres virus de gran importancia epidemiológica la encontramos a través de todo el rango de distribución de la guiña en Chile, por lo que se puede afirmar que&nbsp;<strong>es un problema generalizado en el país y bastante grave por su extensión y magnitud</strong>”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274988"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15221207/8-Hembra-colocolo-enferma-en-San-Fernando-Foto-Diego-Ramirez-Alvarez-1.jpeg" alt="Análisis realizados a una gata colocolo, encontrada en San Fernando, Chile, detectaron bacterias resistentes a antibióticos, una situación que preocupa a especialistas. Foto: Diego Ramírez Álvarez" class="wp-image-274988" /><figcaption class="wp-element-caption">Análisis realizados a una gata colocolo, encontrada en San Fernando, Chile, detectaron bacterias resistentes a antibióticos, una situación que preocupa a especialistas. Foto: Diego Ramírez Álvarez</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El investigador Enzo Aliaga-Rossel alerta que la<strong>&nbsp;panleucopenia felina (conocida popularmente como moquillo felino</strong>&nbsp;y causada por un virus es perteneciente a la familia&nbsp;<em>Parvoviridae</em>),<strong>&nbsp;es una de las más comunes entre animales domésticos que habitan las zonas rurales de Bolivia</strong>. Según explica, se trata de un virus altamente contagioso, extremadamente resistente y que afecta a diversas especies de fauna silvestre. “Este virus&nbsp;<strong>puede saltar fácilmente entre especies.</strong>&nbsp;Los grandes felinos, como leones o tigres, y también los pequeños, como los gatos monteses, son altamente susceptibles a contraer esta enfermedad”, insiste.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“Le decimos ‘amenaza invisible’</strong>&nbsp;porque, desde afuera, puedes ver a los animales ‘normales’, pero cuando haces algunas pruebas específicas te das cuenta que tienen enfermedades que se transmiten por animales domésticos. Y ahí es donde viene la preocupación”, afirma José Rodríguez, de Costa Rica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Claudio Ahumada-Sanhueza, médico veterinario de la Unidad de Rehabilitación de Fauna Silvestre de la Universidad Andrés Bello (<a href="https://vinculacion.unab.cl/servicios/unidad-de-rehabilitacion-de-fauna-silvestre/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">UFAS-UNAB</a>) e integrante del ColoColo Project, en Chile, coincide: “Las enfermedades infecciosas que transmiten animales domésticos, como perros y gatos, terminan siendo súper graves para los animales silvestres porque ellos no están preparados para esto. Terminan enfermándose y, cuando son encontrados,<strong>&nbsp;son casos sumamente difíciles de tratar</strong>”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274972"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15201219/3-Proyecto-Sacha-3.jpeg" alt="Una de las crías de ocelote atendidas por la fundación Proyecto Sacha, en su centro en Guayaquil. Son comunes los casos en los que los cachorros son separados de sus madres apenas a días de nacidos para traficarlos o tenerlos como mascotas. Cortesía de Proyecto Sacha." class="wp-image-274972" /><figcaption class="wp-element-caption">Una de las crías de ocelote atendidas por la fundación Proyecto Sacha, en su centro en Guayaquil. Son comunes los casos en los que los cachorros son separados de sus madres apenas a días de nacidos para traficarlos o tenerlos como mascotas. Foto: cortesía Proyecto Sacha</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Esfuerzos comunitarios para superar las dificultades del monitoreo</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">En general, hacer monitoreo de felinos silvestres es una tarea sumamente compleja. Son rápidos, se camuflan, huyen y es muy difícil verlos en entornos naturales.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>«Muestrear vida libre es muy difícil. Ir a agarrar tigrillos, pumas o yaguarundíes para hacer un censo de enfermedades requiere mucha logística y muchos recursos”</strong>, asegura la veterinaria Natalia Montero. “Casi no se ha hecho, pero eso no significa que las enfermedades no estén allí”. Por lo mismo, los expertos consultados para este especial coinciden en que —aunque falte evidencia— las enfermedades revisten un riesgo que no puede ignorarse.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274986"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15221200/10-OCELOTE-REINSERTADO.jpeg" alt="Un ocelote que fue atendido por el Hospital de Fauna Silvestre de la USFQ, en Ecuador. Foto: Cortesía Becky Zug" class="wp-image-274986" /><figcaption class="wp-element-caption">Un ocelote es atendido por el Hospital de Fauna Silvestre de la USFQ, en Ecuador. Foto: cortesía Becky Zug</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Aliaga-Rossel, de Bolivia, señala que, además de la dificultad de ver a estos animales en su hábitat natural, otra razón por la que hay pocos estudios es por la<strong>&nbsp;falta de “financiamiento masivo, tecnología de punta y permisos especiales”&nbsp;</strong>para monitorear y tomar muestras en poblaciones de felinos silvestres.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La veterinaria Susana Illescas, que se ha encargado de la contención, anestesia y evaluación clínica de grandes carnívoros en proyectos de investigación en México, coincide con Aliaga-Rossel.&nbsp;<strong>La logística en campo para capturar felinos, anestesiarlos y tomar muestras tiene una limitación difícil de ignorar: el presupuesto.</strong>&nbsp;Tomar y procesar muestras implica una costosa cadena de frío, reactivos y laboratorios especializados. Sin estos recursos, conocer la escala y el avance de las enfermedades sigue siendo un desafío.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |<a href="https://es.mongabay.com/2026/05/el-jaguar-de-las-nubes-por-primera-vez-en-una-decada-captan-a-este-felino-en-lo-mas-alto-de-honduras/">&nbsp;El «jaguar de las nubes»: por primera vez en una década captan a este felino en lo más alto de Honduras</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“A mí un ocelote puesto en la mesa, sólo para hacerle un panel de exámenes de tres enfermedades domésticas [sida felino, leucemia felina y moquillo], me cuesta unos 500 dólares”, dice Eliana Molineros, directora médica del Proyecto Sacha, en Ecuador, que desde 2019 decidió hacerle ese “panel” de pruebas a todos los ocelotes que llegan a su centro de rescate. “Pero es importante hacerlo para tomar las mejores decisiones por ese animal y para todas las especies”, agrega.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274985"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15221157/11-WhatsApp-Image-2026-04-30-at-7.28.32-PM-1.jpeg" alt="La vacunación y esterilización de perros y gatos domésticos hacen parte de las estrategias impulsadas para reducir amenazas sobre félidos silvestres. Foto: Cortesía ColoColo Conservation Project" class="wp-image-274985" /><figcaption class="wp-element-caption">La vacunación y esterilización de perros y gatos domésticos son parte de las estrategias impulsadas para reducir amenazas sobre félidos silvestres. Foto: cortesía ColoColo Conservation Project</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Ante la dificultad de llegar a las poblaciones silvestres, y para hacer frente al avance de las enfermedades, biólogos, veterinarios, centros de rescate y organizaciones de conservación&nbsp;<a href="https://drive.google.com/file/d/1twPVJGCalLS8dD80mzkSsVtYVOyccx3z/view?usp=drive_link" target="_blank" rel="noreferrer noopener">han hecho esfuerzos conjuntos</a>&nbsp;para controlar una de las fuentes del problema:&nbsp;<strong>muestrear a los perros y gatos de las comunidades cercanas a las áreas protegidas y bosques con felinos silvestres</strong>. Así han podido identificar algunas de las enfermedades presentes y han adelantado&nbsp;<strong>campañas de vacunación y esterilización</strong>&nbsp;para los animales domésticos. También han realizado talleres sobre la&nbsp;<strong>tenencia responsable de mascotas y acuerdos con comunidades rurales</strong>&nbsp;aledañas a las áreas protegidas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sólo en 2024 se esterilizaron 255 perros domésticos y 196 gatos, y se vacunaron 2020 perros domésticos y 562 gatos de zonas rurales de México, Costa Rica, Ecuador, Chile, Brasil, Bolivia, Perú, Colombia y Argentina. Pero los esfuerzos deben redoblarse e incluir participación de los Estados, pues, como advierte la bióloga Paola Nogales, coordinadora del Programa de Investigación de Félidos de Bolivia, “la frontera entre la salud de las mascotas y la fauna del bosque es hoy más delgada que nunca”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras la ciencia trabaja a contrarreloj y con fondos limitados, los felinos se acercan cada vez más a las poblaciones humanas para sobrevivir a&nbsp;<strong>la fragmentación de su hábitat, una de las principales raíces de estas nuevas amenazas.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274997"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15223550/Foto-7.jpeg" alt="" class="wp-image-274997" /><figcaption class="wp-element-caption">Aún es muy poco lo que se sabe sobre los efectos de virus, bacterias, hongos y parásitos transmitidos por animales domésticos al gato montés. Foto: cortesía Ramiro Pereira Garbero iNaturalist</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong> Caoba es una yaguarundí (‘Herpailurus yagouaroundi’) que se contagió de leucemia felina, una enfermedad propia de gatos domésticos, por lo que deberá permanecer en cautiverio en un centro de rescate de Costa Rica. <strong>Foto:</strong> cortesía Centro de Rescate Las Pumas</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por </em><a href="https://es.mongabay.com/by/daniela-quintero-diaz/">Daniela Quintero Díaz</a> <em>en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/07/no-hace-falta-una-bala-enfermedades-animales-domesticos-amenazan-felinos-silvestres-latinoamerica/" id="https://es.mongabay.com/2026/07/no-hace-falta-una-bala-enfermedades-animales-domesticos-amenazan-felinos-silvestres-latinoamerica/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=131505</guid>
        <pubDate>Fri, 24 Jul 2026 21:07:35 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/24160444/Principal-Credito_-Centro-de-Rescate-Las-Pumas.jpeg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[No hace falta una bala: enfermedades de animales domésticos amenazan a los felinos silvestres de Latinoamérica]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Día Mundial de las Serpientes: tres historias para conocer su rol clave en los ecosistemas y su aporte en la investigación científica</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/dia-mundial-de-las-serpientes-tres-historias-para-conocer-su-rol-clave-en-los-ecosistemas-y-su-aporte-en-la-investigacion-cientifica/</link>
        <description><![CDATA[<p>Las serpientes son animales enigmáticos, su presencia genera temor y en términos bíblicos se las identifica con el mismo ‘demonio’. En cambio, en algunas culturas precolombinas, –en la mitología andina se la conoce como Amaru—&nbsp;la serpiente era una deidad que simbolizaba la sabiduría y expresaba el poder del mundo de abajo para regenerarse. Además, por [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>El 16 de julio es una fecha para despertar la conciencia y la importancia ecológica de estas especies.</em></li>



<li><em>Las serpientes despiertan temores en las personas, pero también han sido consideradas como deidades en culturas precolombinas.</em></li>



<li><em>Entre los riesgos que enfrenta está la interacción con las personas y la pérdida de sus hábitats.</em></li>



<li><em>Mongabay Latam presenta historias de investigadores de Perú, Costa Rica y Argentina que buscan conocer más sobre ellas y al mismo tiempo evitar que continúen en riesgo.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Las serpientes son animales enigmáticos, su presencia genera temor y en términos bíblicos se las identifica con el mismo ‘demonio’. En cambio, en algunas culturas precolombinas, –en la mitología andina se la conoce como Amaru—&nbsp;<strong>la serpiente era una deidad que simbolizaba la sabiduría y expresaba el poder del mundo de abajo para regenerarse</strong>. Además, por la forma de su cuerpo, los pueblos indígenas la relacionan con los ríos y los flujos de agua.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las serpientes también cumplen un rol central en la cadena trófica, pues son depredadores y presas a la vez.&nbsp;<strong>También son especies amenazadas y los principales peligros que enfrentan están la pérdida de su hábitat y la interacción con las personas</strong>, justamente por el temor que inspiran, lo que las convierte en víctimas de los humanos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/07/cacao-nativo-peru-estudio-revela-nuevos-linajes-refuerza-origen-amazonico/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Cacao nativo de Perú: estudio revela cuatro nuevos linajes y refuerza su origen amazónico</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274961"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15191042/Serpientes-de-Costa-Rica-Natalia-Montero-11.jpeg" alt="En el Serpentario del Instituto Clodomiro Picado, de la Universidad de Costa Rica se investiga con el veneno de las víboras. Foto: cortesía Natalia Montero." class="wp-image-274961" /><figcaption class="wp-element-caption">En el Serpentario del Instituto Clodomiro Picado, de la Universidad de Costa Rica, se investiga con el veneno de las víboras. Foto: cortesía Natalia Montero</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En el Día Mundial de las Serpientes, que se celebra cada 16 de julio para despertar la conciencia y conocer la importancia ecológica de estas especies,&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;presenta tres historias de investigadores que desde diferentes perspectivas estudian a estos animales. En Perú&nbsp;<strong>dos herpetólogos recorren lugares poco estudiados y áreas protegidas para rastrearlas</strong>. En Costa Rica,&nbsp;<strong>una veterinaria investiga el uso del veneno de la serpiente</strong>&nbsp;al mismo tiempo que se dedica a explorar en la salud de estos reptiles. Y en Argentina, un investigador que participó en la elaboración de la principal lista de serpientes en el país ahora&nbsp;<strong>las monitorea a través de equipos de radiotelemetría</strong>.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Perú: en busca de las serpientes para llenar vacíos de información</h2>



<p class="wp-block-paragraph">James William Ttito y Michel Gulman, investigadores del&nbsp;<a href="https://iphperu.org/">Instituto Peruano de Herpetología</a>, recorren lugares poco explorados en Perú y áreas naturales protegidas para hacer inventarios biológicos y colectar ranas, lagartijas y serpientes.&nbsp;<strong>“Las serpientes han sido poco estudiadas, son poco conocidas y, muchas veces, nos encontramos con registros nuevos</strong>, nunca vistos en la zona que estamos visitando, especies que posiblemente estaban ahí, pero nunca nadie las había encontrado para la ciencia”, cuenta Gulman durante la conversación con&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Serpientes hay prácticamente en todos lados.&nbsp;<strong>Lo que más las limita para conquistar un hábitat es el frío extremo</strong>”, comenta Gulman sobre estas especies y agrega que “los reptiles suelen ser endémicos”. Por eso,&nbsp;<strong>en Perú</strong>, donde abundan los bosques nublados, separados por cañones, y cordilleras, con cuencas que tiene su propio ecosistema de bosque geográficamente aislado,&nbsp;<strong>suele haber mayor especiación y potencial de descubrir especies nuevas</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274938"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15185916/Serpientes-en-Peru-Bothrops-taeniatus-James-W-Ttito-4.jpeg" alt="La Bothrops Taeniatus, una especie que habita en Perú y otros países de Sudamérica. Foto: James W. Ttito. " class="wp-image-274938" /><figcaption class="wp-element-caption">La&nbsp;<em>Bothrops Taeniatus</em>, una especie que habita en Perú y otros países de Sudamérica. Foto: cortesía James W. Ttito</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Sus recorridos están llenos de sorpresas y de historias que los inspiran en su tarea. “Encontrar una serpiente en campo no es tan común. Si hacemos estudios con ranas y sapos, en una noche podemos encontrar cinco, seis, hasta diez, pero si queremos encontrar una especie de serpiente, en una noche encontraremos una o dos, en el mejor de los casos”, cuenta Ttito, quien también es investigador del Centro de Investigación Vertebrate de la Universidad Nacional San Antonio Abad del Cusco y del Museo de Historia Natural de la misma universidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“Vamos a lugares donde hay vacíos de información, donde no se han hecho estudios herpetológicos”</strong>, agrega Ttito. Uno de los lugares recorridos recientemente por Ttito ha sido el Santuario Histórico de Machu Picchu, para ubicar anfibios y reptiles. “Ahí apareció una serpiente enigmática, llamada&nbsp;<em>Oxyrhopus erdisii</em>, que fue descrita en 1911”, durante la expedición de la Universidad de Yale, cuando Hiram Bingham llegó a Machu Picchu.&nbsp;<strong>“Es una serpiente super rara de ver y la hemos encontrado en una expedición de casi 20 días. Ese ejemplar para nosotros es muy valioso e importante”</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ttito cuenta otra experiencia de un herpetólogo argentino que llegó a Perú con la esperanza de poder ver dos especies de serpientes:&nbsp;<em>Bothrocophias microphthalmus</em>&nbsp;y&nbsp;<em>Bothrops Taeniatus</em>. “Había pasado casi una semana de la expedición y apareció la&nbsp;<em>Bothrops Taeniatus</em>. El colega que tenía el sueño de ver esa serpiente se puso a llorar porque era su especie soñada y consiguió verla. Fue un momento lleno de emociones”, cuenta el herpetólogo peruano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los investigadores han realizado juntos algunas de las expediciones, entre ellas, un recorrido por el Parque Nacional Cordillera Azul; pero también hacen exploraciones por separado. Ttito ha viajado principalmente por los departamentos del sur de Perú, en los Andes amazónicos, así como por algunos lugares de la Amazonía; mientras que Gulman recorre principalmente los departamentos del norte peruano. “Yo soy de Piura y él [Ttito] es de Cusco, entonces, naturalmente, resulta más fácil explorar los lugares cercanos a tu zona”, comenta Gulman.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274936"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15185911/Serpientes-en-Peru-James-W-Ttito-2.jpeg" alt="Los investigadores del Instituto Peruano de Herpetología recorren lugares poco explorados en Perú. Foto: cortesía James W. Ttito. " class="wp-image-274936" /><figcaption class="wp-element-caption">Los investigadores del Instituto Peruano de Herpetología recorren lugares poco explorados en Perú. Foto: cortesía James W. Ttito</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Poco a poco estamos recorriendo varios lugares y&nbsp;<strong>para el siguiente año tenemos una expedición supergrande en Codo de Pozuzo</strong>, en la región de Huánuco”, agrega Ttito.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras tanto Gulman acaba de participar en una larga expedición en el Parque Nacional Cerros de Amotape, en Tumbes. “Ha sido increíble para todos porque hemos promediado más de siete u ocho serpientes por noche”, comenta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ttito comenta otro aspecto del trabajo que realizan durante sus expediciones:&nbsp;<strong>el esfuerzo para que las personas de las localidades que recorren tengan un acercamiento y mayor conocimiento sobre las serpientes</strong>. “Las personas tienen mucho miedo y cualquier serpiente que ven, las matan”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Gulman reafirma lo que dice su colega y menciona las dos principales amenazas para las serpientes. Uno de ellos es la interacción con los humanos “porque las matan, en todos lados,&nbsp;<strong>la gente tiene una imagen negativa de las serpientes, es un tema cultural, muy profundo y tiene una connotación religiosa</strong>&nbsp;porque la Biblia pone a la serpiente como un ser malvado”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274935"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15185910/Serpientes-en-Peru-James-W-Ttito-1.jpeg" alt="Una de las amenazas de las serpientes es la pérdida de su hábitat. Foto: cortesía James W. ttito." class="wp-image-274935" /><figcaption class="wp-element-caption">La mayor amenaza para las serpientes es la pérdida de su hábitat. En segundo lugar, la interacción con las personas porque ante el miedo las matan. Foto: cortesía James W. Ttito</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El otro riesgo es la pérdida de hábitat. “Es el mayor de los problemas”, dice Gulman.&nbsp;<strong>“En todos lados hay cierto nivel de pérdida de hábitat y eso afecta mucho más a las poblaciones de serpientes”</strong>. En ese sentido, menciona a&nbsp;<strong>la minería ilegal, la expansión ganadera, la tala y la expansión urbana</strong>&nbsp;como las principales causas de esta pérdida de hábitat.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Gulman explica que cuando encuentran una nueva especie para la ciencia&nbsp;<strong>es importante ponerle un nombre para que así pueda ser ubicada en una categoría de protección</strong>, “porque muchas de esas especies cuando se las encuentra ya están en situación vulnerable o en peligro de extinción, sobre todo si habitan en parches de bosques o en espacios reducidos por la deforestación”.&nbsp;<strong>“Queremos que por lo menos haya un registro de que existieron, porque muchas de estas especies se podrían extinguir antes de que se pueda hacer algo”</strong>, agrega Gulman.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/07/dia-internacional-tiburones-carrera-cientifica-para-salvarlos-mexico-ecuador-argentina/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Día Internacional de los Tiburones: la carrera científica para salvarlos desde México hasta la Patagonia</a>&nbsp;</strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Costa Rica: en busca de los beneficios del veneno</h2>



<p class="wp-block-paragraph">A Natalia Montero Leitón le fascinan las víboras cascabeles.&nbsp;<strong>“Son demasiado curiosas y es un animal que cuesta mucho mantener en cautiverio, es un reto.</strong>&nbsp;Yo creo que ella conoce su potencial porque tiene un veneno muy fuerte, muy poderoso”, dice la médica veterinaria de fauna silvestre del Serpentario del Instituto Clodomiro Picado (ICP), de la Universidad de Costa Rica.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274951"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15191012/Serpientes-de-Costa-Rica-Natalia-Montero-21.jpeg" alt="En el Serpentario del Instituto Clodomiro Picado se analizan combinaciones de venenos que pueden potenciar la eficiencia del suero. Foto: cortesía Natalia Montero." class="wp-image-274951" /><figcaption class="wp-element-caption">En el Serpentario del Instituto Clodomiro Picado se analizan combinaciones de venenos que pueden potenciar la eficiencia del suero. Foto: cortesía Natalia Montero</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Aunque asegura que las cascabeles son animales tranquilos, también advierte que se deben manejar con mucho respeto.</strong>&nbsp;“Me parece un animal muy bonito, físicamente es precioso, un gigante noble, pero cuando se enoja, hay que darle su espacio”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quizá su fascinación por las serpientes empezó cuando de niña observó uno de estos animales subiendo un árbol. Como veterinaria, se ha dedicado a estudiar a los reptiles.&nbsp;<strong>“En Costa Rica tenemos 147 especies de serpientes en total, de las cuales 25 son venenosas”</strong>, aclara.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Montero cuenta que en el instituto donde trabaja se&nbsp;<strong>investiga la producción de sueros antiofídicos que se usan como antídotos ante la mordedura de una víbora</strong>, es decir, una serpiente venenosa. En este proceso, comenta Montero, se analizan, por ejemplo,&nbsp;<strong>combinaciones de venenos que pueden potenciar la eficiencia del suero</strong>. “Podemos usar un grupo de tres especies, por ejemplo, para elaborar el suero y estudiar qué combinaciones de venenos nos sirven para cubrir más especies en caso de un accidente [mordedura]. Así vamos mejorando el antídoto”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Pero este veneno también es útil en medicina. Uno de estos usos ocurre en los fármacos para controlar la presión arterial.</strong>&nbsp;“En Brasil, por ejemplo, muchos de los productos que se usan para controlar la presión se elaboran en base a una toxina que tiene el veneno de las&nbsp;<em>Bothrops</em>&nbsp;[género de serpientes venenosas]. Se produce de manera sintética en el laboratorio y lo aplican para bajar la presión”, comenta la veterinaria.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274945"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15190955/Serpientes-de-Costa-Rica-Natalia-Montero-4.jpeg" alt="En Costa Rica hay 147 especies de serpientes, de ellas 25 son venenosas. Foto: cortesía Natalia Montero. " class="wp-image-274945" /><figcaption class="wp-element-caption">En Costa Rica hay 147 especies de serpientes, de ellas solo 25 son venenosas. Foto: cortesía Natalia Montero</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Montero agrega que en el Instituto Clodomiro Picado también se está estudiando el veneno de las serpientes para la industria cosmética, además de que se investigan las propiedades físicas de sus pieles.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Las investigaciones de Montero, sin embargo, están principalmente enfocadas en la salud de las serpientes.</strong>&nbsp;La investigadora cuenta que cuando realizaba sus investigaciones para su tesis del sistema reproductor de las serpientes logró apreciar una torsión uterina en una hembra. Cuando la hembra se apareaba y recolectaba el esperma, su cuerpo tenía la capacidad de hacer una torsión del útero para almacenar el esperma durante años. “Es impresionante.&nbsp;<strong>Imagínese lo fuerte que tiene que ser la torsión para que no escape un espermatozoide, pero al mismo tiempo que le permita al órgano seguir llevando sangre y no morir el tejido</strong>”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Son un reto porque son pacientes muy difíciles, no solo por su carácter y porque son venenosas, sino porque son animales muy poco expresivos y es difícil darse cuenta de que el animal está enfermo”, comenta Montero sobre sus estudios con las&nbsp;<em>Bothrops</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Montero explica que con estas especies muchas veces solo pueden darse cuenta que algo les sucede cuando se ve un signo clínico mínimo</strong>, “como una postura diferente, un cambio de temperamento, algo mínimo”. señala la veterinaria. Sin embargo, al hacer los análisis, descubren que la situación puede ser crítica.&nbsp;<strong>“A veces no entendemos cómo el animal está vivo”, comenta.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274956"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15191026/Serpientes-de-Costa-Rica-Natalia-Montero-16.jpeg" alt="En el Serpentario del Instituto Clodomiro Picado también se estudia la salud de las serpientes. Foto: cortesía Natalia Montero. " class="wp-image-274956" /><figcaption class="wp-element-caption">En el Serpentario del Instituto Clodomiro Picado también se estudia la salud de las serpientes. Foto: cortesía Natalia Montero</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“Son increíblemente resistentes ante cosas que ningún otro animal aguantaría. Uno entiende que es parte de su evolución”</strong>, explica Montero y cita un ejemplo de cuando una serpiente “tenía un puntito chiquito” y la atendieron con antibióticos, pero el animal murió. “A la hora de hacer la autopsia vimos que el animal tenía un absceso en la parte interna que le había perforado el hígado. Me preguntaba cómo ha estado vivo. Había estado sufriendo toda esta enfermedad durante mucho tiempo”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Serpentario del Instituto Clodomiro Picado también tiene una función social, dice Montero, que se concreta a través de charlas y capacitaciones en la comunidad, en las instituciones, escuelas, con el fin de<strong>&nbsp;prevenir los accidentes con serpientes</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>También se habla sobre la coexistencia de las personas con las serpientes para evitar que las maten</strong>. “Se ha hecho mucho trabajo de sensibilización, se hizo incluso una aplicación para identificar serpientes venenosas y algunas de las más comunes. Y estamos viendo un cambio, las personas nos llaman y preguntan por las serpientes, se interesan en estos animales. ‘¿Qué puedo hacer? No la quiero matar’, nos dicen”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/07/argentina-incendios-forestales-afectan-calidad-agua-patagonia-expertas-alertan-sobre-consumo-humano/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Argentina: incendios forestales afectan la calidad del agua en la Patagonia y expertas alertan sobre el consumo humano | ESTUDIO</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Argentina: una lista de serpientes y nuevas investigaciones</h2>



<p class="wp-block-paragraph">En 2021, un equipo de tres herpetólogos argentinos elaboró&nbsp;<strong>una lista de las serpientes registradas hasta ese momento en el país</strong>. Los datos que mostró el estudio correspondían a “<strong>ocho familias y 129 especies</strong>&nbsp;que habitan en el territorio argentino”, según la publicación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Era una lista de todas las serpientes de la Argentina que existían o que estaban descritas hasta esa fecha, porque lo que sucede en biología es que es muy dinámico el asunto de las especies y con el tiempo se van describiendo más especies o surgiendo cambios en las clasificaciones de los animales”, comenta a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;David Gustavo Vera, uno de los investigadores que realizó el estudio.&nbsp;<strong>“En 2023 [dos años después de la publicación] se describieron una o dos especies más”</strong>, recuerda.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274940"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15185937/Xenodon-dorbignyi-David-Gustavo-Vera-scaled.jpg" alt="Según una investigación de 2021 en Argentina hay 129 especies de serpientes. En la foto una Xenodon dorbignyi. Foto: coretsía David Vera. " class="wp-image-274940" /><figcaption class="wp-element-caption">Según una investigación de 2021 en Argentina había hasta ese año 129 especies de serpientes. En la foto una&nbsp;<em>Xenodon dorbignyi</em>. Foto: cortesía David Vera</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La investigación se centró principalmente en la revisión de otros estudios y artículos científicos, experiencias de ciencia ciudadana y el trabajo de campo de los propios investigadores.&nbsp;<strong>“Trabajamos mucho con las colecciones biológicas de los museos en Argentina para recopilar esa información”</strong>, recuerda Vera, quien actualmente es docente investigador en el Museo de la Plata, en Argentina.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La investigación realizada hace cinco años, dice el herpetólogo,&nbsp;<strong>actualmente sirve a los investigadores para tener un punto de partida</strong>, por ejemplo, al seleccionar una especie de estudio. “Un trabajo de estas características con serpientes no se hacía por lo menos hacía unos 20 años o más”, agrega Vera.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la actualidad,&nbsp;<strong>las investigaciones de Vera se han centrado en una especie en particular, la&nbsp;<em>Bothrops alternatus</em>, conocida como víbora de la cruz o yarará grande</strong>. “Es una especie de importancia médica que causa bastantes accidentes físicos [mordeduras] en el país. Me interesa conocer los aspectos de zoología, es decir, dónde se encuentra, qué tipo de hábitat usa, porque todo está asociado a la problemática de los accidentes”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En sus investigaciones,<strong>&nbsp;Vera también utiliza la radiotelemetría, una técnica usada para monitorear “por dónde se mueven, cuánto se mueven</strong>, qué área de actividad tienen, en qué rango se pueden desplazar”, comenta Vera. “Lo que busco es tratar de predecir cuánto podría moverse un individuo en la naturaleza para poder establecer algunas medidas de prevención o zonas más probables de encuentro con estos animales en mi área de trabajo, los pastizales de la provincia de Buenos Aires”, agrega.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274939"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15185926/Philodryas_agassizii-David-Gustavo-Vera-scaled.jpg" alt="Investigadores de Argentina monitorean a las serpientes con equipos de radiotelemetría. Foto: cortesía David Vera. " class="wp-image-274939" /><figcaption class="wp-element-caption">Investigadores de Argentina monitorean a las serpientes con equipos de radiotelemetría. Foto: cortesía David Vera</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“Hace dos años sacamos una publicación corta sobre el primer caso en Argentina de la colocación de un radiotransmisor a una serpiente venenosa”</strong>, menciona sobre sus investigaciones. Los radiotransmisores, explica Vera, son aparatos similares a una pila doble AA, que emite ondas de radio, cuya señal se recoge en equipo receptor similar a una radio antigua conectada a una antena.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>En el caso de las serpientes, estos transmisores se colocan dentro del cuerpo.</strong>&nbsp;Vera dice que resulta más complicado en comparación con otros animales, como, por ejemplo, los mamíferos, a los que se les colocan los radiotransmisores de manera externa, acoplados a un collar, y también las aves y lagartijas, a las que se les pone una especie de arnés alrededor del cuerpo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En cambio, como las serpientes no tienen extremidades, es mucho más complicado, porque si se coloca externamente corre riesgo de que se desprendan o que afecte sus movimientos, pues “se pueden enganchar la antena del transmisor con algo del ambiente como pastos, arbustos, roca y desprenderse”. Por tanto, en el caso de las serpientes, el método que existe “es hacerle directamente una intervención quirúrgica”. “Se abre una pequeña parte del cuerpo y se introduce el radiotransmisor, luego se cierra y se les deja en recuperación para luego liberarlas en el campo”. Lo particular del método es que una vez que se concluye el estudio, se debe hacer una nueva intervención para retirar el aparato, por tanto, se debe capturar dos veces a la misma serpiente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En una primera investigación liderada por Vera —que lleva por título&nbsp;<a href="https://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1669-68402024000100056"><em>Primera experiencia de implantación de radiotransmisores en la víbora</em>&nbsp;<em>Bothrops alternatus</em></a>—&nbsp;<strong>se instalaron radiotransmisores a tres serpientes. “Fueron individuos de prueba, pero seguimos investigando con más individuos en campo para poder obtener más información</strong>&nbsp;y sacar conclusiones”, comenta con relación a una segunda investigación que aún no ha sido publicada.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274941"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15190032/Bothrops_alternatus-David-Gustavo-Vera.jpg" alt="En el Museo de la Plata también se investiga la ecología de las especies y su relación con el cambio climático. Foto: cortesía David Vera. " class="wp-image-274941" /><figcaption class="wp-element-caption">En el Museo de la Plata de Argentina también se investiga la ecología de las especies y su relación con el cambio climático. Foto: cortesía David Vera</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, ya existen algunos datos. “<strong>Tuvimos pistas de cuánto se pueden mover en un año y cuáles son las estaciones en las que más se mueven</strong>. Como son animales que regulan la temperatura corporal con el ambiente, dependen mucho de la estacionalidad de la zona donde viven”, comenta y aclara que estos animales “se mueven más en primavera y en verano, mientras que en otoño baja la actividad y el invierno lo pueden pasar sin moverse”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el Museo de la Plata, comenta Vera,&nbsp;<strong>también se investiga la ecología de las especies y su relación con el cambio climático</strong>. “Nos llama la atención indagar sobre cómo van a responder los animales al cambio climático”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estas investigaciones están a cargo de Diego Di Pietro, otro de los herpetólogos que participó en la investigación de 2021. Una de las recientes publicaciones de Di Pietro —<a href="https://ri.conicet.gov.ar/handle/11336/269584"><em>Impactos del cambio climático en la herpetofauna endémica y amenazada de los pastizales pampeanos en Argentina</em></a>—, de enero de 2025, señala que “<strong>el conocimiento detallado sobre los impactos del cambio climático en la mayoría de las especies de la región neotropical es incipiente</strong>&nbsp;y la herpetofauna de los pastizales pampeanos no es la excepción”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El documento explica que para esta investigación&nbsp;<strong>se modelaron los hábitats adecuados de nueve especies endémicas de anfibios y reptiles que habitan los pastizales pampeanos de Argentina</strong>, bajo las condiciones climáticas actuales y escenarios futuros de cambio climático.&nbsp;<strong>Lo que encontraron fue una pérdida significativa tanto en las superficies de hábitat adecuadas como en las poblaciones conocidas de la mayoría de las especies estudiadas.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Estamos investigando si las especies van a poder sobrevivir en el tiempo, de acá a 100 años; si van a tener una mayor distribución; si el cambio climático va a favorecer que se expandan en el país o si va a acotar su distribución”, finaliza Vera.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong> el Día Mundial de las Serpientes busca despertar la conciencia y conocer la importancia ecológica de estas especies. <strong>Foto:</strong> cortesía Natalia Montero</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/yvette-sierra-praeli/">Yvette Sierra Praeli</a></em> <em>en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/07/dia-mundial-serpientes-rol-clave-ecosistemas-investigacion-cientifica/" id="https://es.mongabay.com/2026/07/dia-mundial-serpientes-rol-clave-ecosistemas-investigacion-cientifica/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=131184</guid>
        <pubDate>Thu, 16 Jul 2026 22:48:27 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/16174538/Serpientes-de-Costa-Rica-Natalia-Montero-22.jpeg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Día Mundial de las Serpientes: tres historias para conocer su rol clave en los ecosistemas y su aporte en la investigación científica]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Ecuador: crean una «isla inteligente» para salvar a Galápagos de las especies invasoras</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/ecuador-crean-una-isla-inteligente-para-salvar-a-galapagos-de-las-especies-invasoras/</link>
        <description><![CDATA[<p>Galápagos, en Ecuador, fue declarado el primer Patrimonio Mundial Natural de la Humanidad por la biodiversidad única que alberga, pero&nbsp;monitorear esta formación de origen volcánico y suelos accidentados es un reto. Una de sus islas, Floreana, tiene 18 000 hectáreas, una superficie similar a la de Washington D.C. Guardaparques y equipos de conservación se tomaban [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Floreana, en Galápagos, es considerada una isla inteligente gracias a una red de cámaras y sensores que vigilan el territorio en tiempo real.</em></li>



<li><em>El sistema redujo el trabajo de monitoreo de forma drástica, ya que los equipos humanos no tienen que caminar durante días para obtener información.</em></li>



<li><em>El proyecto es una nueva fase de 14 años de trabajo contra las especies invasoras, que contribuyeron a la desaparición de 13 especies endémicas de la isla.</em></li>



<li><em>La meta es declarar a Floreana libre de mamíferos invasores y pasar a una siguiente etapa en la que el sistema permita observar la recuperación de las especies nativas.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Galápagos, en Ecuador, fue declarado el primer Patrimonio Mundial Natural de la Humanidad por la biodiversidad única que alberga, pero&nbsp;<strong>monitorear esta formación de origen volcánico y suelos accidentados es un reto</strong>. Una de sus islas, Floreana, tiene 18 000 hectáreas, una superficie similar a la de Washington D.C. Guardaparques y equipos de conservación se tomaban 12 días para recorrerla y tras caminar 300 kilómetros recogiendo las tarjetas de memoria de 125 cámaras trampa, tenían que volver a sus oficinas a revisar manualmente miles de imágenes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si identificaban una de las 350 especies invasoras que amenazan la flora y la fauna del archipiélago, la información ya era antigua, explica Renato Pérez, coordinador de Innovación Tecnológica del Programa Galápagos de la Fundación Jocotoco. “Por eso, se cambiaron las cámaras convencionales a&nbsp;<strong>cámaras que de forma automática envían las imágenes a la central</strong>”, cuenta.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/custom-story/2026/05/puma-fest-2026/">Conoce y regístrate en el Puma Fest: primer Festival Latinoamericano de Periodismo Ambiental</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272942"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/22230838/Floreana-isla-inteligente00610-enero-2026-Bryan-Perez-scaled.jpg" alt="Las islas están rodeadas por una reserva marina, creada en 1998. Foto: cortesía Bryan Pérez" class="wp-image-272942" /><figcaption class="wp-element-caption">Las islas de Galápagos están rodeadas por una reserva marina, creada en 1998. Foto: cortesía Bryan Pérez</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Desde febrero,&nbsp;<strong>una red de 48 cámaras conectadas a internet, sensores y trampas envían alertas en tiempo real</strong>&nbsp;al detectar mamíferos invasores. Estos animales depredan huevos de diferentes especies y&nbsp;<a href="https://www.galapagos.org/newsroom/feral-cats-in-galapagos/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">aves y reptiles</a>&nbsp;de tamaños pequeños. La organización Island Conservation señala que los invasores contribuyeron a la&nbsp;<a href="https://www.islandconservation.org/floreana-paradise-waiting-restored" target="_blank" rel="noreferrer noopener">desaparición de 13 especies de la isla</a>, incluyendo el cucuve de Floreana (<em>Mimus trifasciatus</em>).</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>Galápagos hoy está liderando el monitoreo inteligente</strong>”, afirma José Cabello, director general para América Latina y el Caribe de Island Conservation. Las tecnologías ya existían, pero esta es la primera vez que se usan en conjunto para monitorear una isla con fines de conservación, explica Pérez.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si bien el objetivo más urgente del proyecto es&nbsp;<strong>erradicar las especies invasoras</strong>, las cámaras también permiten monitorear la reaparición y distribución de las especies nativas una vez que las amenazas desaparecen. Además, a través del sistema se están observando comportamientos entre especies nunca antes vistos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272940"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/22230817/Floreana-isla-inteligente09943-enero-2026-Bryan-Perez-scaled-e1779492418387-768x512.jpg" alt="La instalación del sistema de monitoreo Smart Island requirió planificación exhaustiva. Foto: cortesía Bryan Pérez" class="wp-image-272940" /><figcaption class="wp-element-caption">La instalación del sistema de monitoreo Smart Island requirió planificación exhaustiva, aseguran los particpantes. Foto: cortesía Bryan Pérez</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Los sensores operan con tecnología LoRaWAN (Red de Área Amplia de Largo Alcance), un protocolo de comunicación inalámbrica diseñado para el Internet de las Cosas. Mientras tanto, a través de transmisión inalámbrica, el camino que recorren las imágenes va de las cámaras trampa a antenas instaladas estratégicamente en la isla y después a una antena de internet satelital que&nbsp;<strong>manda las imágenes a un servidor donde la inteligencia artificial las analiza</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En caso de que se detecten depredadores invasores, las alertas llegan a los celulares de los equipos de la Fundación Jocotoco, del Parque Nacional Galápagos y de Island Conservation. También se despliegan en una pantalla en el centro de operaciones de la Fundación en Floreana y Santa Cruz.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La meta más próxima, asegura Pérez, es&nbsp;<strong>declarar a Floreana libre de gatos ferales en 2026</strong>. En una siguiente fase se buscará erradicar roedores.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Catorce años de combate a los invasores</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272945"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/22230901/Floreana-isla-inteligente_6268-scaled.jpg" alt="A inicios de 2026, 158 tortugas gigantes fueron liberadas en Floreana. Foto: cortesía Parque Nacional Galápagos" class="wp-image-272945" /><figcaption class="wp-element-caption">A inicios de 2026, 158 tortugas gigantes fueron liberadas en Floreana. Foto: cortesía Parque Nacional Galápagos</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Cristian Sevilla, director de ecosistemas del Parque Nacional Galápagos, asegura que&nbsp;<strong>la principal amenaza para Galápagos y Floreana son las especies invasoras</strong>. Piratas y balleneros que pasaron por la isla en siglos pasados liberaron cabras, cerdos y ganado como reserva de alimento, mientras que los roedores llegaron de manera inadvertida en las embarcaciones. Con los humanos también arribaron gatos y perros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el archipiélago&nbsp;<strong>hay alrededor de 1700 especies introducidas</strong>&nbsp;y, de ellas, unas 350 son consideradas invasoras. Desde hace décadas, el parque trabaja en el control de manera progresiva, enfocándose primero en las de mayor impacto ecosistémico.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En Floreana, el proceso de erradicación dio sus primeros pasos en 2011. Se trabajó junto a los 150 habitantes de la isla para encontrar alternativas que no tuvieran un impacto en sus cultivos y animales de granja, cuenta Sevilla. Era la primera isla habitada en la que se llevaría a cabo un proceso así, pero la experiencia en las islas sin habitantes humanos ya había dejado lecciones. Aún así, se realizaron estudios de mitigación.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272944"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/22230852/Floreana-isla-inteligente.jpeg" alt="" class="wp-image-272944" /><figcaption class="wp-element-caption">El pachay de Galápagos es un ave esquiva que se consideraba extinta en Floreana, pero que reapareció en 2025. Foto: cortesía Parque Nacional Galápagos</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En 2012 nació el&nbsp;<strong>Proyecto Floreana</strong>, a través del cual se logró controlar cabras ferales y burros. Desde 2023 se busca combatir roedores y gatos ferales con el uso de cebos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Uno de los resultados más concretos de la disminución de los invasores es que se volvieron a registrar especies endémicas que habían desaparecido.&nbsp;<strong>A inicios de 2025 se redescubrió el pachay de Galápagos</strong>&nbsp;(<em>Laterallus spilonota</em>), un ave que no se veía desde hace&nbsp;<a href="https://www.jocotoco.org.ec/web2#/ES/Noticias/6360/Pachay_de_Galapagos_redescubierto_en_la_Isla_Floreana_despues_de_casi_dos_siglos" target="_blank" rel="noreferrer noopener">190 años</a>. “La última vez que fue registrado fue con Charles Darwin y ahora se lo ve en todos lados”, dice con emoción Pérez.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otro hito en la restauración ecológica de la isla fue la&nbsp;<a href="https://www.galapagos.org/noticias/un-regreso-a-casa-para-floreana/?lang=es" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><strong>reintroducción de tortugas gigantes</strong></a>, que volvieron a caminar por Floreana después de 180 años de desaparecer localmente.</p>



<h2 class="wp-block-heading">De Hong Kong a las piedras volcánicas</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272941"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/22230827/Floreana-isla-inteligente01951-enero-2026-Bryan-Perez-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-272941" /><figcaption class="wp-element-caption">Las antenas permiten el funcionamiento del sistema interconectado en Floreana. Foto: cortesía Bryan Pérez</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El concepto de «isla inteligente» o Smart Island fue desarrollado por la necesidad de vigilar islas mientras se disminuye el impacto en los monitores humanos y en el ambiente, explica Cabello, de Island Conservation.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En Floreana,&nbsp;<strong>la implementación del sistema tomó meses</strong>&nbsp;de coordinación entre múltiples organizaciones, incluyendo Wildlife Protection Solutions (WPS) y Smart Parks.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las antenas se fabricaron en Ecuador continental, viajaron vía aérea hasta la isla Santa Cruz, luego vía marítima a San Cristóbal y finalmente a Floreana. Las antenas existentes para comunicaciones internas y el monitoreo de la Reserva Marina fueron integradas al sistema gracias a la “visión” de la Dirección del Parque Nacional, señala Cabello. En otras islas donde trabaja la organización, la apertura no ha sido la misma.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272943"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/22230846/DJI_0697-acantilado-Floreana-enero-2026-Bryan-Perez-scaled.jpg" alt="Un acantilado en Floreana, la sexta isla más grande del archipiélago. Foto: cortesía Bryan Pérez" class="wp-image-272943" /><figcaption class="wp-element-caption">Un acantilado en Floreana, la sexta isla más grande del archipiélago de Galápagos. Foto: cortesía Bryan Pérez</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Las cajas que contienen el cerebro de Smart Island fueron fabricadas en Santa Cruz, Estados Unidos, y siguieron un camino similar a las antenas y una vez en la isla, algunas fueron llevadas hasta los puntos de instalación a espalda por los funcionarios del Parque y de Jocotoco.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La primera fase consistió en configurar el sistema</strong>. Probaron rangos de señal, identificaron obstrucciones del terreno y midieron la cobertura. “Hubo mucho testeo”, asegura Pérez. Las zonas rocosas, los acantilados y el interior ondulado y volcánico de la isla creaban interferencias, pero las resolvieron con expansores de señal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>Con el fenómeno de El Niño puede haber florecimiento y crecimiento acelerado</strong>, lo que puede afectar cómo las ondas se transmiten en terreno”, explica el especialista de Island Conservation. El evento climático está pronosticado para mediados de año. Por eso, también tomaron en cuenta este factor para evitar interferencias.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272936"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/22230746/Floreana-isla-inteligente01926-enero-2026-Bryan-Perez-scaled.jpg" alt="Miembros del equipo de Jocotoco y Island Conservation instalando el &quot;cerebro&quot; de Smart Island. Foto: cortesía Bryan Pérez" class="wp-image-272936" /><figcaption class="wp-element-caption">Miembros del equipo de Jocotoco y Island Conservation instalando el «cerebro» de Smart Island. Foto: cortesía Bryan Pérez</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/05/colombia-empresarios-antioquenos-acumularon-tierra-baldia-llanos-orientales-vendieron-a-menonitas/">Colombia: empresarios antioqueños acumularon tierra baldía en los Llanos Orientales y la vendieron a una colonia menonita</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Las cámaras se importaron desde Hong Kong</strong>&nbsp;y se colocaron en sitios prioritarios, donde el equipo tenía mayor dificultad para acceder. Paralelamente se instalaron 600 trampas mandíbula, llamadas&nbsp;<em>doggle traps</em>, con sensores Smart Parks. Al cerrarse, la trampa genera una alerta automática que llega al sistema central. Toda la información se centraliza en Earth Ranger, una plataforma gratuita de monitoreo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sevilla señala que aunque la inversión inicial es alta, a largo plazo&nbsp;<strong>el sistema reducirá los riesgos de accidentes y el uso de recursos</strong>.</p>



<h2 class="wp-block-heading">450 ojos para proteger a Floreana</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272937"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/22230756/Floreana-isla-inteligente00685-enero-2026-Bryan-Perez-scaled.jpg" alt="Las aves están entre los grupos de especies amenazados por mamíferos invasores. Foto: cortesía Bryan Pérez" class="wp-image-272937" /><figcaption class="wp-element-caption">Las aves están entre los grupos de especies amenazados por mamíferos invasores. Foto: cortesía Bryan Pérez</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El sistema de monitoreo inteligente opera de manera continua</strong>&nbsp;y en los primeros 100 días de operación captó más de 250 000 imágenes. La inteligencia artificial analizó cada una y filtró unas 3000 como alertas de posible presencia de mamíferos invasores. El equipo humano solo tuvo que revisar estas fotos y ya no el total como en el pasado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No todo es perfecto.&nbsp;<strong>La IA todavía está siendo entrenada</strong>, por lo que Pérez estima que de los 3000 archivos, solo el 2 % correspondía a amenazas reales.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Cuando llega una alerta, el equipo activa de inmediato un protocolo</strong>. El tiempo de respuesta es de 30 minutos. Además, cada mañana, el líder del grupo de campo revisa la data acumulada antes de asignar zonas de patrullaje. Así los grupos se dividen con base en zonas prioritarias y no a partir de decisiones intuitivas. “Podemos tomar decisiones de una forma más inteligente basándonos en la data”, afirma Pérez. Asimismo, cuando las trampas emiten alertas, el equipo acude al punto.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272935"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/22230736/Floreana-isla-inteligente00628-enero-2026-Bryan-Perez-scaled.jpg" alt="Las islas Galápagos están ubicadas a 965 kilómetros de la costa de Ecuador en el Océano Pacífico. Foto: cortesía Bryan Pérez" class="wp-image-272935" /><figcaption class="wp-element-caption">Las islas Galápagos están ubicadas a 965 kilómetros de la costa de Ecuador en el océano Pacífico. Foto: cortesía Bryan Pérez</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Será posible liberar a Floreana de los gatos ferales este 2026?</strong>&nbsp;“Quisiera decir que sí, porque tenemos las capacidades y todos estamos alineados para que eso sea posible”, responde Cabello.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este año no será fácil por el Fenómeno de El Niño, que al provocar un crecimiento vegetacional acelerado producirá&nbsp;<strong>más alimento disponible para los invasores</strong>&nbsp;y posibles cambios en su comportamiento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora está en curso la fase dos, para la que se compraron 100 cámaras adicionales.&nbsp;<strong>La meta es tener 450 cámaras</strong>. “Tendríamos ojos cada 35 hectáreas. Se podrá tener todo tipo de data sobre las especies endémicas de la isla”, dice Pérez.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272939"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/22230807/Island_Conservation_Floreana_smart_island_iguana_frigatebirds_do-camera-trap-Febrero-2026-Fundacion-Jocotoco.jpeg" alt="Las cámaras captaron una interacción pocas veces antes vista entre fragatas e iguanas marinas. Foto: cortesía Fundación Jocotoco" class="wp-image-272939" /><figcaption class="wp-element-caption">Las cámaras captaron una interacción pocas veces vista entre fragatas e iguanas marinas. Foto: cortesía Fundación Jocotoco</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Una vez que se instalen todas las cámaras, la isla tendrá cobertura total, lo que resultará en un beneficio adicional: el&nbsp;<strong>control del tráfico de especies</strong>. Pérez explica que estos equipos capturan imágenes en alta definición y permiten la identificación de personas que transitan por el área protegida. “Va a ser muy difícil que alguien llegue a la isla sin ser visto”, añade.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sevilla&nbsp;<strong>espera que el sistema se replique en otras islas de Galápagos</strong>&nbsp;para mejorar la toma de decisiones para la conservación y la protección del archipiélago.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Smart Island se instalará en otras islas del mundo, adelanta Cabello. Ahora, Island Conservation está trabajando en una campaña de levantamiento de fondos para adquirir los equipos para el Archipiélago de Juan Fernández, en el centro del mar chileno.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong> las cámaras trampa recientemente instaladas en Floreana tienen conexión a internet. <strong>Foto:</strong> cortesía Bryan Pérez</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por </em><a href="https://es.mongabay.com/by/ana-cristina-alvarado/">Ana Cristina Alvarado</a> <em>en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/06/ecuador-floreana-isla-inteligente-salvar-galapagos-especies-invasoras/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130012</guid>
        <pubDate>Sat, 06 Jun 2026 14:00:00 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/05113935/Jocotoco-and-Park-Ranger-Floreana_Smart_Island_team_setup-enero-2026-Bryan-Perez-scaled-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Ecuador: crean una «isla inteligente» para salvar a Galápagos de las especies invasoras]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>«Los petreles nos recuerdan que todos los ecosistemas están conectados»: Paola Sangolquí, Premio Whitley 2026</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/los-petreles-nos-recuerdan-que-todos-los-ecosistemas-estan-conectados-paola-sangolqui-premio-whitley-2026/</link>
        <description><![CDATA[<p>Paola Sangolquí creció yendo a la playa junto a lobos marinos, iguanas y zayapas en la isla de Santa Cruz, Galápagos, Ecuador. Habitar un sitio donde la vida silvestre no teme a los humanos y que ella llama hogar le hizo sentirse muy privilegiada. Eso la motivó a dedicar su vida a proteger la naturaleza. [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>La bióloga marina galapagueña ganó el principal galardón ambiental del mundo por sus esfuerzos para conservar el petrel de Galápagos, una especie críticamente amenazada.</em></li>



<li><em>En tierra, las principales amenazas del ave oceánica son las especies introducidas, como roedores, gatos y cerdos, que devoran crías en los sitios de anidación.</em></li>



<li><em>El proyecto de la Fundación Jocotoco, liderado por Sangolquí, protege 70 nuevos nidos en la isla de Santa Cruz, en alianza con finqueros locales.</em></li>



<li><em>El equipo también hace rastreo satelital de 15 aves para mapear sus rutas de alimentación y realiza programas educativos con estudiantes de escuela.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Paola Sangolquí creció yendo a la playa junto a lobos marinos, iguanas y zayapas en la isla de Santa Cruz, Galápagos, Ecuador. Habitar un sitio donde la vida silvestre no teme a los humanos y que ella llama hogar le hizo sentirse muy privilegiada. Eso la motivó a dedicar su vida a proteger la naturaleza. Años después, sus esfuerzos por salvar al petrel de Galápagos (<em>Pterodroma phaeopygia</em>) de la extinción la hicieron&nbsp;<strong>ganadora del Premio Whitley 2026</strong>, el principal galardón ambiental del mundo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/05/bosques-tropicales-recuperarse-ecuador-regeneraron-30-anos-manera-natural-estudio/">¿Pueden recuperarse los bosques tropicales degradados? Nuevas pistas sobre la regeneración natural | ESTUDIO</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Es un reconocimiento al trabajo colectivo de todas las personas con las que trabajo”, dice Sangolquí, bióloga marina, desde Londres, donde recibió una estatuilla de manos de la princesa Ana del Reino Unido.&nbsp;<strong>La conservación en Galápagos es posible</strong>&nbsp;gracias a guardaparques, biólogos, científicos, agricultores, pescadores y muchos otros actores, dice.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272019"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/04194913/Galapagos-Petrel-01.jpg" alt="" class="wp-image-272019" /><figcaption class="wp-element-caption">Un petrel de Galápagos descansa en su madriguera. Foto: cortesía Mara Speece / Jocotoco</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">No recuerda la primera vez que vio un petrel, pero está segura de que le pasó lo que a muchos galapagueños: no sabía identificar la especie.&nbsp;<strong>La suelen confundir con la pardela de Galápagos</strong>&nbsp;(<em>Puffinus subalaris</em>). Aunque son similares, su padre, guía de aves, le enseñó a diferenciarlas. “Tienen una mancha en la parte frontal, son de tamaño mayor y son elegantes al volar. Entonces empecé a ver la belleza del ave”, relata.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El petrel de Galápagos, una especie que solo&nbsp;<strong>anida en el archipiélago</strong>, empezó a verse amenazado cuando los seres humanos llegaron a las islas. Con ellos llegaron<strong>&nbsp;roedores, gatos y cerdos</strong>, que crecieron de manera descontrolada y empezaron a alimentarse de huevos y crías de las especies que estuvieran a su alcance.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272018"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/04194909/290426-WFN-WhitleyAwardWinners-011.jpg" alt="Moreangels Mbuzah, de Zimbabwe; Paola Sangolquí, de Ecuador; Farwiza Farhan, de Indonesia; Issah Seidu, de Ghana; Barkha Subba, de India; y Parveen Shaikh, de India, ganaron el Premio Whitley 2026. Foto: Cortesía Fondo para la Naturaleza Whitley" class="wp-image-272018" /><figcaption class="wp-element-caption">Moreangels Mbizah, de Zimbabwe; Paola Sangolquí, de Ecuador; Farwiza Farhan, de Indonesia; Issah Seidu, de Ghana; Barkha Subba, de India; y Parveen Shaikh, de India, ganaron el Premio Whitley 2026. Foto: cortesía Fondo para la Naturaleza Whitley</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Como resultado, la población se desplomó de 27 000 parejas reproductoras en la década de 1970 a menos de 3500 apenas diez años después. La especie está clasificada como Críticamente amenazada en la&nbsp;<a href="https://www.iucnredlist.org/es/species/22698020/132619647" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Lista Roja de Especies Amenazadas</a>&nbsp;de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. Se trata de&nbsp;<strong>una categoría previa a la extinción en estado silvestre</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El premio no es solo un reconocimiento, sino que entrega a los&nbsp;<a href="https://whitleyaward.org/winners-hub/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">ganadores</a>&nbsp;fondos para continuar con sus iniciativas de conservación. Sangolquí y el equipo de la fundación Jocotoco ampliarán un proyecto en Santa Cruz que&nbsp;<strong>trabaja junto a comunidades locales para proteger los sitios de anidación del petrel</strong>, investigar los movimientos de esta ave oceánica y trabajar con niños de escuelas locales para fortalecer el conocimiento y protección de la especie.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En diálogo con&nbsp;<strong>Mongabay Latam,</strong>&nbsp;la bióloga marina explica por qué conservar al petrel.</p>



<h2 class="wp-block-heading">El petrel conecta el océano con los cerros</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272030"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/04201616/Galapagos-Petrel-02.jpg" alt="Un petrel de Galápagos sobrevolando el océano. Foto: Cortesía Paola Sangolquí" class="wp-image-272030" /><figcaption class="wp-element-caption">Un petrel de Galápagos sobrevolando el océano. Foto: cortesía James Muchmore / Jocotoco</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—¿Qué la impulsó a conservar el petrel de Galápagos?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">—<strong>Los petreles son aves oceánicas</strong>&nbsp;que pasan la mayor parte de su tiempo en el mar y regresan después de seis o siete años a tierra, una vez que alcanzan la madurez sexual, solo para anidar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Anidan exclusivamente en Galápagos, sin embargo, se conoce poco sobre ellos en nuestras islas. Tendemos a confundirlos con otra ave parecida o<strong>&nbsp;no le damos la importancia cultural y ecológica que tiene</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Algo que me encanta es que los petreles nos recuerdan que&nbsp;<strong>todos los ecosistemas están conectados</strong>, que somos uno con la naturaleza. Esta ave, a diferencia de otras aves marinas u oceánicas, no anida en las costas, lo hace en la parte alta de las islas, en bosques de&nbsp;<em>Scalesia</em>&nbsp;y&nbsp;<em>Heliconia</em>. Es un ecosistema diferente, donde hay humedad y garúa.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272022"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/04194927/Paola_Singolqui_2026_Ecuador_Checking_Nests-_CREDIT_Bryan_Perez_Saltos_01.jpg" alt="Un miembro del equipo observa las madrigueras. Foto: Cortesía Bryan Pérez Saltos" class="wp-image-272022" /><figcaption class="wp-element-caption">Un miembro del equipo observa las madrigueras. Foto: cortesía Bryan Pérez Saltos</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—¿Cuál es la importancia ecológica del ave?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">—Los petreles traen consigo nutrientes del mar a las partes altas de la isla, a través de su guano dejan minerales en la tierra. También&nbsp;<strong>son indicadores de la salud oceánica</strong>. Usualmente están asociados a áreas de productividad, donde se alimentan, entonces, si tenemos productividad tenemos buenas condiciones ambientales.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—¿Cuáles son las mayores amenazas del petrel?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">—<strong>Las mayores amenazas en sus sitios de anidación son las especies introducidas</strong>, como roedores, gatos ferales y cerdos salvajes [porque se alimentan de huevos y polluelos]. También hay especies introducidas de plantas que amenazan al petrel, como la guayaba (<em>Psidium guajava</em>) o la mora (<em>Rubus niveus</em>). En el mar les afecta el calentamiento global porque a mayor temperatura hay menos disponibilidad de alimento. Otra amenaza es la contaminación por plástico.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—¿Cuándo iniciaron el trabajo de conservación?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">—La Fundación Jocotoco llegó en 2018 a Galápagos para proteger los petreles. Cuando empecé a trabajar con ellos, hace tres años, ya teníamos la&nbsp;<strong>reserva Los Petreles</strong>, en [la isla] San Cristóbal, donde cuidamos nidos de petreles. Con los años expandimos los esfuerzos y ahora trabajamos también en las islas Santa Cruz y Floreana.</p>



<h2 class="wp-block-heading">70 nuevos nidos protegidos en Santa Cruz</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272025"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/04194944/Paola_Singolqui_2026_Ecuador_Species_Galapogas_Petrel_Bird_Nest_CREDIT_Bryan_Perez_Saltos_03.jpg" alt="Un polluelo captado en su madriguera. Foto: Cortesía Bryan Pérez Saltos" class="wp-image-272025" /><figcaption class="wp-element-caption">Un polluelo captado en su madriguera. Foto: cortesía Bryan Pérez Saltos</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En la parte alta de Santa Cruz y fuera del Parque Nacional Galápagos, que cubre el 97 % del archipiélago, se encuentran&nbsp;<strong>áreas destinadas a la agricultura y ganadería, donde también anidan los petreles</strong>. Allí, los científicos identificaron una zona que no estaba siendo monitoreada, pero que era importante por concentrar gran cantidad de nidos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando dieron con el sitio, la temporada de anidación estaba por finalizar. Muchos de los pichones habían sido atacados por los animales invasores y solo dos pichones alzaron el vuelo hacia aguas oceánicas, según registró la fundación. “Cuando empezamos a hacer acciones de control de especies introducidas, logramos que 24 pichones volaran”, dice Sangolquí con emoción.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso, el equipo de Sangolquí presentó a la fundación Whitley una iniciativa que busca reforzar el trabajo en colaboración con fincas privadas. El objetivo es fortalecer los vínculos con la comunidad y desarrollar estrategias que beneficien a los finqueros al&nbsp;<strong>ampliar el control de las especies introducidas en las áreas de anidación de petreles</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272017"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/04194903/290426-WFN-WhitleyAwardWinners-008.jpg" alt="Paola Sangolquí junto a la princesa Ana del Reino Unido recibiendo el Premio Whitley. Foto: Cortesía Fondo Whitley para la Naturaleza" class="wp-image-272017" /><figcaption class="wp-element-caption">Paola Sangolquí junto a la princesa Ana del Reino Unido recibiendo el Premio Whitley. Foto: cortesía Fondo Whitley para la Naturaleza</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El proyecto además tiene un componente de educación y comunicación</strong>. Consiste en organizar salidas de campo con estudiantes de las escuelas locales para que aprendan en los sitios de anidación sobre el ave y las amenazas que enfrenta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otra línea de trabajo es la&nbsp;<strong>colocación de marcas de rastreo satelital a las aves</strong>, una actividad que se realiza con la autorización de la Dirección del Parque Nacional Galápagos. Los especialistas buscan conocer con precisión dónde se alimentan&nbsp; y cuáles son sus rutas de movilidad.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272024"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/04194939/Paola_Singolqui_2026_Ecuador_Group_Photo_In_Field_CREDIT_Bryan_Perez_Saltos_01.jpg" alt="El monitoreo de la especie se hace en equipo. Foto: Cortesía Bryan Pérez Saltos" class="wp-image-272024" /><figcaption class="wp-element-caption">El monitoreo de la especie se hace en equipo. Foto: cortesía Bryan Pérez Saltos</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—¿Cómo identificaron el área de trabajo?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">—<strong>Hay muchas fincas en Santa Cruz que tienen anidación de petreles</strong>&nbsp;y personas y organizaciones que ya trabajan para proteger estas aves. Hay personas conscientes de que tienen nidos en sus propiedades.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estos&nbsp;<strong>70 nidos con los que estamos trabajando</strong>&nbsp;no estaban registrados, son nuevos. Encontramos una zona con un hábitat ideal para la anidación de petreles. Ubicamos los nidos y los georreferenciamos. Como encontramos presencia de aves y huevos, empezamos a intervenir el área.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La zona es como una quebrada. Adentro hay varios nidos entre roquitas o directamente en el suelo, en la tierra, donde se forman pequeñas madrigueras.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Los finqueros son aliados estratégicos</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272020"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/04194917/Paola_Sangolqui_2026_Ecuador_Broken_Egg_Species_Galapogas_Petrel_Bird-_CREDIT_Bryan_Perez_Saltos_01.jpg" alt="Un huevo de petrel roto. Foto: Cortesía Bryan Pérez Saltos" class="wp-image-272020" /><figcaption class="wp-element-caption">Un huevo de petrel roto. Foto: cortesía Bryan Pérez Saltos</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—¿Por qué a los finqueros les interesa ser parte de esta iniciativa?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">—<strong>Cuando controlas especies introducidas hay un beneficio para los agricultores</strong>. En Floreana, junto con la Dirección del Parque Nacional Galápagos y la Agencia de Regulación y Control de la Bioseguridad y Cuarentena para Galápagos (ABG), estamos tratando de erradicar roedores introducidos. En 2023, provocaron la pérdida del 80 % del maíz. Después de concluir el primer intento de erradicación, los agricultores reportaron cosechar el 90 % del maíz.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, en Floreana se busca reintroducir especies localmente extintas, lo cual añade valor en lo turístico y ecológico.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—¿Qué estrategias de control usan?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">—La magnitud o intensidad de control varía de isla a isla, pero de manera general&nbsp;<strong>usamos cebos que tienen atrayentes para estas especies</strong>. Hacemos anillos de estaciones cebaderas alrededor de las colonias. El primer anillo está a 20 metros y después hay otro unos metros más adelante. Los cebos se cambian cada dos semanas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nos apoyamos en cámaras que detectan el movimiento y envían señales en tiempo casi real en caso de reconocer algún roedor u otro mamífero introducido. Usamos una&nbsp;<strong>combinación entre métodos manuales convencionales y tecnología</strong>. Ahora queremos usar inteligencia artificial para mejorar el reconocimiento.</p>



<h2 class="wp-block-heading">El reto: conocer mejor a los petreles</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272026"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/04194949/Paola_Singolqui_2026_Ecuador_Tagging_Species_Galapogas_Petrel_Bird-_CREDIT_Bryan_Perez_Saltos_01.jpg" alt="Especialistas de Jocotoco colocan una marca satelital en un ave. Foto: Cortesía Bryan Pérez Saltos" class="wp-image-272026" /><figcaption class="wp-element-caption">Especialistas de Jocotoco colocan una marca satelital en un ave. Foto: cortesía Bryan Pérez Saltos</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Los científicos todavía tienen&nbsp;<strong>importantes brechas de conocimiento sobre el petrel de Galápagos</strong>. El ave, que ronda el medio kilo en la adultez, pasa gran parte de su vida en el mar abierto, buscando alimento principalmente en el Pacífico Oriental, siguiendo rutas de hasta 2000 kilómetros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Regresa a tierra en abril para anidar en cinco de las 18 islas principales del archipiélago.&nbsp;<strong>Es esquivo y anida silenciosamente en cavidades rocosas</strong>. Solo sale de noche, para evitar a otras aves que son sus depredadores naturales, para cazar en el mar abierto.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—¿Cómo es un día de trabajo?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">—Un monitoreo en Santa Cruz es un día entero de trabajo, desde antes de que salga el sol hasta que oscurece.&nbsp;<strong>Las zonas de anidación de los petreles no son de fácil acceso</strong>, es un esfuerzo caminar y llegar a los nidos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El área de anidación es como una grieta bastante rocosa por la que tienes que bajar. Cuando llueve se forma una especie de quebrada con mucha agua adentro. Puede ser desafiante por la cantidad de nidos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Los petreles son aves nocturnas</strong>, por lo que para marcarlos esperamos a que lleguen. Lo sabemos porque hacen una vocalización muy linda, parecida a la de un pavo real. Llegan, aterrizan y van a su nido.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entonces empiezas a trabajar. Es desafiante porque lo tienes que hacer en el menor tiempo posible para no perturbar a la especie. A veces llegan temprano y otras a las tres de la mañana. Hay que estar a la expectativa.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272027"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/04194957/Paola_Singolqui_2026_Ecuador_Tracker_On_Species_Galapogas_Petrel_Bird-_CREDIT_Bryan_Perez_Saltos_01.jpg" alt="" class="wp-image-272027" /><figcaption class="wp-element-caption">El dispositivo de rastreo satelital se coloca en el menor tiempo posible para no perturbar al ave. Foto: cortesía Bryan Pérez Saltos</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/05/bolivia-reunen-por-primera-vez-mas-de-4-mil-fotos-del-perro-fantasma-el-canido-mas-huidizo-de-la-amazonia-estudio/">Bolivia: reúnen por primera vez más de 4000 fotos del perro fantasma, el cánido más huidizo de la Amazonía | ESTUDIO</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—¿Cómo reaccionan las aves durante el marcaje?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">—Marcamos 15 individuos. La Dirección del Parque Nacional Galápagos tiene&nbsp;<strong>guardaparques super experimentados en la manipulación del ave</strong>&nbsp;y nuestro equipo también tiene mucha experiencia. Si por alguna razón hay una ave nerviosa o inquieta no se lo hace, pero en términos generales, la naturaleza en Galápagos no responde de manera evasiva al ser humano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A final del año esperamos tener un mapeo más claro de dónde se alimentan los petreles que anidan en Santa Cruz, Floreana y San Cristóbal. Queremos&nbsp;<strong>conocer más de la ecología de la especie</strong>, que de momento no se ha descrito a totalidad. Tenemos datos preliminares que sugieren que las colonias de San Cristóbal y Floreana se alimentan en áreas diferentes.</p>



<h2 class="wp-block-heading">La comunidad se involucra en la conservación</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272023"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/04194934/Paola_Singolqui_2026_Ecuador_Fieldwork_CREDIT_Bryan_Perez_Saltos_09.jpg" alt="Paola Sangolquí durante el trabajo de campo. Foto: Cortesía Bryan Pérez Saltos" class="wp-image-272023" /><figcaption class="wp-element-caption">Paola Sangolquí durante el trabajo de campo. Foto: cortesía Bryan Pérez Saltos</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—¿Qué falta para proteger a los petreles y evitar su extinción?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">—Dentro de Galápagos estamos dando los primeros pasos para estandarizar las&nbsp;<strong>metodologías de control de especies invasoras</strong>&nbsp;y de monitoreo de los petreles.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Buscamos que quien quiera monitorear el ave lo haga de tal forma que la información que se genere se entregue a la autoridad ambiental en un formato útil y con recomendaciones asociadas. El objetivo es&nbsp;<strong>que se sigan generando políticas de conservación</strong>, inclusive no solo dentro del área protegida, sino apuntando a formalizar algún tipo de colaboración entre la autoridad ambiental y los dueños de fincas donde sabemos que anidan las aves.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si bien los petreles anidan dentro de Galápagos, cuando se alimentan lo hacen fuera de la Reserva Marina, [donde enfrentan riesgos como la pesca con palangre]. Además, a nivel regional hay otras especies que enfrentan amenazas similares.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mirando a futuro,&nbsp;<strong>apuntamos a compartir este conocimiento y técnicas</strong>, pero también aprender de otros países y regiones va a ser clave para conocer el estado de la población del petrel y, a mediano o largo plazo, poder decir que la población se está recuperando.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272021"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/04194923/Paola_Singolqui_2026_Ecuador_Checking_Motion_Camera-_CREDIT_Bryan_Perez_Saltos_01.jpg" alt="Las cámaras trampa permiten observar el crecimiento de los polluelos. Foto: Cortesía Bryan Pérez Saltos" class="wp-image-272021" /><figcaption class="wp-element-caption">Las cámaras trampa permiten observar el crecimiento de los polluelos. Foto: cortesía Bryan Pérez Saltos</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—¿Qué le da esperanza para continuar con esta labor?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">—Técnicamente hablando,&nbsp;<strong>me da esperanza ver que los números aumentan de un año a otro</strong>. Como tenemos cámaras trampa en los nidos, podemos ver el crecimiento del pichón y ver cómo entran y salen los padres para alimentarlo. Se vuelven como nuestros pequeños hijos y verlos volar es esperanzador.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como miembro de la comunidad, ahorita&nbsp;<strong>hay momentum para conservación</strong>&nbsp;en muchas partes, no solo en Galápagos, porque vemos que la naturaleza ha respondido a las amenazas actuales con inundaciones y otros desastres naturales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el caso de los petreles hemos recibido muchos voluntarios locales que han ayudado en el monitoreo. Ver ese empoderamiento, ese involucramiento y poder visibilizar que la conservación en Galápagos puede ser hecha por personas de la comunidad es super esperanzador. ¿Si no protegemos nuestro hogar, quién lo va a hacer?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong> Paola Sangolquí es bióloga marina galapagueña y la segunda ecuatoriana en ganar el premio Whitley. <strong>Foto:</strong> cortesía Bryan Pérez Saltos</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/ana-cristina-alvarado/">Ana Cristina Alvarado</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/05/ecuatoriana-paola-sangolqui-premio-whitley-conservar-petrel-galapagos/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128755</guid>
        <pubDate>Wed, 06 May 2026 16:36:31 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/06113440/Diseno-sin-titulo-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[«Los petreles nos recuerdan que todos los ecosistemas están conectados»: Paola Sangolquí, Premio Whitley 2026]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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        <item>
        <title>Día del Tapir: los esfuerzos para proteger a los guardianes elusivos de los bosques en tres países latinoamericanos</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/dia-del-tapir-los-esfuerzos-para-proteger-a-los-guardianes-elusivos-de-los-bosques-en-tres-paises-latinoamericanos/</link>
        <description><![CDATA[<p>Los tapires son animales de origen antiguo. Pertenecen a un linaje de mamíferos perisodáctilos del que solo quedan cuatro especies, tres de ellas en Latinoamérica: el tapir de tierras bajas, el tapir de montaña y el tapir centroamericano. Estos grandes herbívoros están amenazados y se mantienen refugiados en franjas cada vez más reducidas de ecosistemas [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Las tres especies de tapir que habitan en la región están amenazadas por la destrucción de su hábitat, el cambio climático y perros asilvestrados.</em></li>



<li><em>En Colombia, diez años de trabajo de campo produjeron la primera información sistemática sobre el tapir de tierras bajas en la Orinoquía y es el primer paso para su protección.</em></li>



<li><em>En Ecuador, el avistamiento de tapires de montaña en las faldas del volcán Tungurahua derivó en la creación de un corredor ecológico que conecta a dos poblaciones importantes.</em></li>



<li><em>En México, investigadores estudian las emociones y percepciones de las comunidades rurales para convertirlas en acciones positivas enfocadas en la conservación del tapir centroamericano.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Los tapires son animales de origen antiguo</strong>. Pertenecen a un linaje de mamíferos perisodáctilos del que solo quedan cuatro especies, tres de ellas en Latinoamérica: el tapir de tierras bajas, el tapir de montaña y el tapir centroamericano. Estos grandes herbívoros están amenazados y se mantienen refugiados en franjas cada vez más reducidas de ecosistemas tropicales y andinos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las tres especies comparten una&nbsp;<strong>función ecológica fundamental</strong>. Eduardo Naranjo, investigador del Departamento de Conservación de la Biodiversidad de El Colegio de la Frontera Sur, México, explica que al alimentarse de plantas, controlan las poblaciones de múltiples especies. Además, son uno de los pocos animales capaces de ingerir semillas grandes, como las del zapote (<em>Manilkara zapota</em>), contribuyendo a su dispersión. Por eso&nbsp;<strong>son conocidos como los jardineros del bosque</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/guardiana-del-chiribiquete-campesinos-colombia-protegen-bosques-zona-afectada-deforestacion/">La Guardiana del Chiribiquete: campesinos en Colombia protegen 198 mil hectáreas de bosque en una región afectada por deforestación</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271749"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23235921/1-proyecto-conservacion-tapir-andino-huellas-grande-1024x686-1.jpg" alt="" class="wp-image-271749" /><figcaption class="wp-element-caption">Huella de un ejemplar adulto de tapir de montaña. Foto: Cortesía Fundación Óscar Efrén Reyes</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo,&nbsp;<strong>la deforestación, la expansión agrícola, la apertura de vías y la minería</strong>&nbsp;<strong>fragmentan y reducen su hábitat</strong>. Ángela Alviz, especialista en la conservación de grandes mamíferos, señala que el cambio climático agrava el problema. La&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2024/11/los-dias-calientes-secos-e-inflamables-en-sudamerica-se-triplicaron-entre-1971-y-2022-estudio/">mayor cantidad de días calientes y secos en la región</a>&nbsp;ocasionan disminución de cuerpos de agua, necesarios para la termorregulación del mamífero. Entonces, se ven obligados a recorrer mayores distancias, aumentando su exposición a la cacería y a los depredadores.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Los perros ferales y asilvestrados representan una amenaza adicional</strong>, pues se ha documentado que persiguen y cazan tapires, señala Juan Pablo Reyes, parte del Grupo de Especialistas de Tapir de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El tapir de tierras bajas (<em>Tapirus terrestris</em>) está clasificado como&nbsp;<a href="https://www.iucnredlist.org/es/species/21474/45174127" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Vulnerable</a></strong>&nbsp;en la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN. A pesar de eso, se encuentra en mejor estado de conservación que las otras dos especies. Habita en toda Sudamérica, a excepción de Chile y Uruguay.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271739"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23234112/tapir-centroamericano_Eduardo-Naranjo-2026-04-23-a-las-18.34.57.png" alt="" class="wp-image-271739" /><figcaption class="wp-element-caption">Eduardo Naranjo (camiseta gris), durante los talleres comunitarios. Foto: Cortesía Eduardo Naranjo</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El tapir de montaña (<em>Tapirus pinchaque</em>) está&nbsp;<a href="https://www.iucnredlist.org/es/species/21473/45173922" target="_blank" rel="noreferrer noopener">En Peligro</a></strong>&nbsp;y su distribución es la más restringida del género, limitándose a una franja de ecosistemas andinos entre Colombia, Ecuador y el extremo norte de Perú. Por último,&nbsp;<strong>el tapir centroamericano (<em>Tapirus bairdii</em>) también está&nbsp;<a href="https://www.iucnredlist.org/es/species/21471/45173340" target="_blank" rel="noreferrer noopener">En Peligro</a></strong>. Es el mamífero terrestre nativo más grande del sur de México y América Central, con individuos que pueden alcanzar los 250 kilogramos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el&nbsp;<strong>Día Internacional del Tapir</strong>,&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;habló con los tres especialistas sobre el estado de conservación de estas especies y los esfuerzos para protegerlas en Colombia, Ecuador y México.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Colombia: Investigadores identificaron áreas para conservar el tapir de tierras bajas en la Orinoquía</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271745"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23234803/1Tapir-Orinoquia_-Angela-Alviz-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-271745" /><figcaption class="wp-element-caption">La investigadora Ángela Alviz instalando cámaras trampa. Foto: Cortesía Ángela Álviz</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El tapir de tierras bajas es el único mamífero conocido&nbsp;<strong>capaz de ingerir y dispersar intactas las semillas del moriche</strong>&nbsp;(<em>Mauritia flexuosa</em>) y la palma real (<em>Attalea butyracea</em>), de acuerdo con Ángela Alviz, candidata a doctorante en Texas Tech University y especialista en conservación de grandes mamíferos en Sudamérica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El resto de animales no puede hacerlo porque las semillas de estas palmas son demasiado grandes para pasar por su sistema digestivo. Al depositarlas a kilómetros de distancia de la planta madre, el tapir ofrece la posibilidad de que el moriche y la palma real colonicen nuevas áreas o se&nbsp;<strong>recuperen en zonas degradadas</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“[El moriche] es una especie importante en la Orinoquía y en la Amazonía”, dice la experta. Explica que los morichales o&nbsp;<strong>palmares de moriche son reservorios de agua</strong>&nbsp;y son el&nbsp;<a href="https://wwfint.awsassets.panda.org/downloads/informe_final_humedales_2.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">hábitat de especies como anacondas y caimanes</a>. Además, la fruta es una fuente de alimento y de recursos para las comunidades que viven en estas regiones. Por eso,&nbsp;<strong>el rol del tapir es clave en los ecosistemas</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271743"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23234440/3-Tapir-Orinoquia_-Angela-Alviz.jpg" alt="" class="wp-image-271743" /><figcaption class="wp-element-caption">Una cría de tapir de tierras bajas capturado por las cámaras trampa. Foto: Cortesía Ángela Alviz</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, la distribución en la Orinoquía colombiana de este animal pardo y con crin era prácticamente desconocida hasta hace unos 10 años, dificultando acciones de protección y conservación. “Con los años fuimos recopilando información por la necesidad de buscar a la especie y protegerla debido a todas esas funcionalidades que cumple”, relata Alviz.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El animal enfrenta presiones crecientes. La deforestación fragmenta sus poblaciones, ocasionando&nbsp;<strong>problemas genéticos como el leucismo</strong>&nbsp;—condición genética que provoca la pérdida parcial o total de pigmentación en la piel, pelo o plumas, dándoles un aspecto blanco o pálido—,&nbsp;<a href="https://www.researchgate.net/publication/390685560_First_record_of_leucism_in_a_wild_lowland_tapir_Tapirus_terrestris_Linnaeus_1758_from_the_Orinoquia_region_of_Colombia" target="_blank" rel="noreferrer noopener">documentado</a>&nbsp;por primera vez en la Orinoquía en 2025 por Alviz.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque&nbsp;<strong>es el mamífero más grande de Sudamérica</strong>, es difícil de avistar. Esto se debe a que tiene hábitos nocturnos y densidades poblacionales bajas en relación con otros mamíferos grandes, como el venado o el puma. “Por eso nos pusimos en la tarea de buscarlos a través de cámaras trampa”, señala.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un equipo liderado por Alviz obtuvo 110 registros de tapires en los departamentos de Arauca, Casanare, Vichada y Meta, entre 2016 y 2022. Con esa información&nbsp;<strong>se identificaron áreas adecuadas para estos animales</strong>&nbsp;y áreas degradadas con potencial de restauración.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271742"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23234436/2-Tapir-Orinoquia_-Angela-Alviz-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-271742" /><figcaption class="wp-element-caption">En estudio en la Orinoquía demandó aventurarse en lugares de difícil acceso. Foto: Cortesía Ángela Alviz</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">También se determinaron dos zonas de alta importancia. La primera se ubica en el norte de la Orinoquía, en Arauca. La segunda está en Vichada, en una de las zonas donde ocurre la transición entre la Orinoquía y la Amazonía. Después l<strong>os investigadores propusieron unidades de conservación del tapir</strong>, una herramienta que hasta entonces solo se había aplicado en la región para jaguares, según comenta la científica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los resultados se divulgaron en el artículo&nbsp;<a href="https://www.researchgate.net/publication/400849361_HABITAT_SUITABILITY_AND_CONSERVATION_PRIORITIES_FOR_THE_LOWLAND_TAPIR_Tapirus_terrestris_IN_THE_COLOMBIAN_ORINOQUIA">Idoneidad del Hábitat y Prioridades de Conservación para el Tapir de Tierras Bajas en la Orinoquía Colombiana</a>, publicado en febrero de 2026 en la revista Mastozoología Neotropical.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque la publicación acaba de salir, la investigación “ha tenido un impacto considerable”, señala la experta. Organizaciones dedicadas a la conservación y autoridades regionales se han basado en los datos desde el inicio de la investigación para promover la creación de&nbsp;<a href="https://fundacionorinoquiabiodiversa.com/wp-content/uploads/2022/01/Plan-para-la-conservacio%CC%81n-de-la-danta-de-tierras-bajas.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">planes de conservación</a>,&nbsp;<a href="https://colombia.wcs.org/es-es/WCS-Colombia/Noticias/articleType/ArticleView/articleId/17466/TODO-POR-LA-DANTA.aspx" target="_blank" rel="noreferrer noopener">corredores biológicos</a>&nbsp;y&nbsp;<a href="https://fondoaccion.org/wp-content/uploads/2022/02/TFCA-Brochure-Plan-de-inversiones-2021-2024-r211027.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">estrategias de conservación con actores locales</a>.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Ecuador: El Corredor Llanganates-Sangay como apuesta para la conservación del tapir de montaña</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271748"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23235919/2-proyecto-conservacion-tapir-andino-adulto-2048x1536-1.jpg" alt="" class="wp-image-271748" /><figcaption class="wp-element-caption">Un tapir andino o de montaña captado en las estribaciones orientales de los Andes. Foto: Cortesía Fundación Óscar Efrén Reyes</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En 2006, entre columnas de humo del volcán Tungurahua, piedras incandescentes y flujos de lava, un grupo de biólogos estudiaba el&nbsp;<strong>impacto de las erupciones volcánicas en las poblaciones de anfibios</strong>. A menos de tres kilómetros del cráter, había un bosque nublado cubierto en parte por gruesas capas de ceniza volcánica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Rodeado por hojas bastante grandes, estaba un tapir de montaña, una especie de apariencia “prehistórica”, de acuerdo con Juan Pablo Reyes, investigador y miembro del Grupo de Especialistas del Tapir de la UICN. La escena le pareció “fabulosa”. Poco después observó que la erupción obligaba a estos animales de pelaje oscuro y labios blancos a desplazarse hacia áreas con más disponibilidad de alimento y agua, revelando que&nbsp;<strong>necesitaban territorios conectados para sobrevivir</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde la década de los noventa se&nbsp;<a href="https://www.cambridge.org/core/services/aop-cambridge-core/content/view/7A5C92A90DD4030651D6F551D5A04092/S0030605300021384a.pdf/the-mountain-tapir-endangered-flagship-species-of-the-high-andes.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">documentó</a>&nbsp;la existencia de&nbsp;<strong>las mayores poblaciones de tapir de montaña a escala global</strong>&nbsp;en el Parque Nacional Llanganates y en el Parque Nacional Sangay, donde se encuentra el volcán Tungurahua. Ambas están en el centro de las estribaciones orientales de los Andes y están separadas por ciudades, carreteras y tierras destinadas a la agricultura y la ganadería.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271746"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23235912/4-proyecto-conservacion-Chamanapamba-erupcion-amanecer.jpg" alt="" class="wp-image-271746" /><figcaption class="wp-element-caption">El volcán Tungurahua erupcionando al amanecer. Foto: Cortesía Reserva Natural Chamanapamba</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Para conectar las dos poblaciones, un equipo de expertos, entre esos Reyes, empezó a trabajar en&nbsp;<a href="https://oscarefrenreyes.org/proyectos-de-conservacion/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">distintas iniciativas de investigación y talleres</a>&nbsp;para&nbsp;<strong>diseñar estrategias de conservación</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Reyes relata que junto a sus colegas registraron huellas, heces fecales e imágenes capturadas con cámaras trampa en zonas que no estaban bien mapeadas hasta ese momento. Para el 2011, Reyes junto con el investigador Andrés Tapia lideraron un&nbsp;<a href="https://www.tapirconservation.org/index.php/tc/article/view/131" target="_blank" rel="noreferrer noopener">artículo científico</a>&nbsp;en el que se reportaron nuevos&nbsp;<strong>avistamientos del tapir de montaña en las faldas orientales del Tungurahua</strong>, afuera de ambos parques nacionales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estos estudios fueron clave, asegura Reyes, para que en 2023&nbsp;<a href="https://www.ambienteyenergia.gob.ec/ambiente/llanganates-sangay-fue-declarado-el-segundo-corredor-de-conectividad-en-el-pais/#:~:text=Seg%C3%BAn%20el%20acuerdo%20ministerial%202022%2D138%2C%20el%20Corredor,el%20Ministerio%20del%20Ambiente%2C%20Agua%20y%20Transici%C3%B3n" target="_blank" rel="noreferrer noopener">se creara oficialmente el Corredor Ecológico Llanganates-Sangay</a>, un área de 92 148 hectáreas. Con esta declaratoria, los municipios de Mera, Baños y Palora tienen la responsabilidad de adecuar sus planes de ordenamiento territorial y aplicar acciones de manejo para la conservación y el desarrollo sostenible.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para fortalecer la iniciativa, la Fundación Ecominga, la Fundación Óscar Efrén Reyes, el Bosque Protector Hacienda Guamag, entre otras, han creado una&nbsp;<strong>red de reservas y refugios de vida silvestre</strong>&nbsp;que suman alrededor de 40 000 hectáreas.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271747"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23235915/3-proyecto-conservacion-tapir-andino-camara-trampa-1024x686-1.jpg" alt="" class="wp-image-271747" /><figcaption class="wp-element-caption">Instalación de cámaras trampa como parte del Proyecto de Conservación del Tapir Andino. Foto: Cortesía Fundación Óscar Efrén Reyes</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">«Hay zonas en las que antes no se veía presencia de la especie porque estaban alteradas,&nbsp;<strong>hoy se ve una tendencia de recuperación</strong>. Se ven huellas de tapir y también de oso andino», asegura el especialista. En áreas restauradas también se han documentado crías en generaciones consecutivas, con ciclos de tres o cuatro años.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/ecuador-imagenes-satelitales-expansion-ganadera-parque-sangay-corredor/">expansión ganadera</a>, el anuncio de&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/01/ecuador-carretera-amenaza-parque-nacional-llanganates-biodiversidad/">apertura de una carretera a través del Parque Nacional Llanganates</a>&nbsp;y el&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/ecuador-crimen-transnacional-mineria-deforestacion-areas-protegidas-territorios-indigenas/">crecimiento de la minería ilegal</a>&nbsp;todavía son&nbsp;<strong>amenazas latentes</strong>&nbsp;no solo para los tapires, sino también para la gran biodiversidad que atesoran los flancos orientales de los Andes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A Reyes le da esperanza atestiguar un cambio en las actitudes de los habitantes de la zona, especialmente de aquellos que fueron cazadores y ahora destinan sus fincas o parte de ellas a la&nbsp;<strong>conservación y protección de la biodiversidad</strong>. Y concluye: “es importante seguir aportando para proteger estos sitios, en algunos casos prácticamente intactos. Eso da un poco de esperanza a pesar del panorama cuesta arriba, pero no estamos solos”.</p>



<h2 class="wp-block-heading">México: Estudiar las emociones humanas para conservar el tapir</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_209589"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2019/10/19005324/MG_0336.jpg" alt="Conservación de la selva maya. Los tapires centroamericanos son algunas de las especies que más peligro corren por los efectos del cambio climático. Foto: Jorge Rodríguez." class="wp-image-209589" /><figcaption class="wp-element-caption">Los tapires centroamericanos son algunas de las especies que más peligro corren por los efectos del cambio climático. Foto: Jorge Rodríguez.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/mexico-denuncias-presunta-pesca-ilegal-parque-revillagigedo-archivadas/">México: denuncias por presunta pesca ilegal en el Parque Nacional Revillagigedo están en el aire o archivadas</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El Triunfo, en la Sierra Madre de Chiapas, es&nbsp;<strong>una de las regiones más biodiversas de México</strong>&nbsp;y con mayor número de especies de mamíferos, de acuerdo con el&nbsp;<a href="https://awsassets.panda.org/downloads/fs14_chiapas_eltriunfo.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Fondo Mundial para la Naturaleza</a>&nbsp;(WWF, por sus siglas en inglés). Ahí está la&nbsp;<strong>Reserva de la Biósfera El Triunfo</strong>, de 119 000 hectáreas, donde habita el tapir centroamericano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la zona viven alrededor de 229 000 personas, de las cuales 14 200 viven dentro de la reserva. En los alrededores&nbsp;<strong>predomina el cultivo de café</strong>, aunque también existen otros cultivos y ganadería.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Los habitantes cumplen un rol clave en la conservación de su entorno</strong>, principalmente de especies emblemáticas que figuran en la Lista Roja de Especies Amenazadas, entre ellas el tapir. Por eso, Eduardo Naranjo, investigador del Departamento de Conservación de la Biodiversidad de El Colegio de la Frontera Sur, ha liderado y acompañado una serie de investigaciones y proyectos que&nbsp;<strong>buscan entender la relación de los seres humanos con la fauna del lugar</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271741"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23234142/tapir-centroamericano_Eduardo-Naranjo-2026-04-23-a-las-18.36.54.png" alt="" class="wp-image-271741" /><figcaption class="wp-element-caption">Actividades de educomunicación con los niños. Foto: Cortesía Eduardo Naranjo</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En uno de esos estudios, realizado en 2021, la investigadora Nathalia Castillo-Huitron lideró un&nbsp;<strong>análisis de actitudes de conservación</strong>. 238 habitantes de la reserva dieron al tapir una puntuación de interés por su protección de 2.09 en una escala de -3 a 3. La calificación estuvo por encima de el jaguar (<em>Panthera onca</em>) y el puma (<em>Puma concolor</em>) y los resultados se publicaron en 2024 en la revista&nbsp;<a href="https://www.researchgate.net/publication/380573139_Influence_of_human_emotions_on_conservation_attitudes_toward_relevant_wildlife_species_in_El_Triunfo_Biosphere_Reserve_Mexico" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Biodiversity and Conservation</a>. El mismo estudio identificó que la disposición de una persona a proteger el tapir es uno de los indicadores más sólidos de su actitud general hacia la conservación de la fauna.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En este y otros trabajos, Naranjo y los equipos con los que colabora, conocieron que&nbsp;<strong>quienes tuvieron interacción directa con los tapires tendían a tener percepciones más positivas y reacciones menos agresivas</strong>. “Las personas que no conocen a estos animales tendían a llevarse mucho más por aspectos culturales o historias que les contaban que muchas veces tienen una connotación negativa”, dice el investigador.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como solución, entre 2023 y 2024, El Colegio de la Frontera Sur, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas y la Universidad Autónoma de Barcelona desarrollaron un&nbsp;<a href="https://www.ecosur.mx/ecoconsulta/proyectos/1932" target="_blank" rel="noreferrer noopener">proyecto de educomunicación</a>&nbsp;para&nbsp;<strong>mejorar las actitudes de las comunidades hacia el tapir</strong>&nbsp;y otras especies emblemáticas. Fueron 446 personas, entre niños y adultos, que participaron en talleres, caminatas etnológicas e intercambios de conocimientos científicos y locales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“A través de relatos y anécdotas de quienes tuvieron interacción, tratamos de cambiar las percepciones negativas para transformarlas en acciones positivas”, cuenta Naranjo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271740"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23234128/tapir-centroamericano_Eduardo-Naranjo-2026-04-23-a-las-18.36.09.png" alt="" class="wp-image-271740" /><figcaption class="wp-element-caption">Miembros de las comunidades reciben camisetas de Grupo de Especialistas del Tapir. Foto: Cortesía Eduardo Naranjo</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Para el especialista, sí hay un cambio favorable a la conservación, principalmente entre niños y jóvenes. “Parecen tener una conciencia cada vez mayor hacia la protección de la fauna silvestre.&nbsp;<strong>Muchos ya no están interesados en cazar tapir</strong>, como lo hicieron sus padres o abuelos por necesidad”, señala.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Después de los talleres, las comunidades Plan de Ayala, Ampliación Lagunas, Monte Virgen, Toluca y 3 de Mayo reafirmaron su determinación de&nbsp;<strong>establecer controles internos para la cacería de subsistencia</strong>, sobre todo de animales amenazados y en peligro de extinción. “La evaluación de resultados de estas medidas aún está en proceso”, añade Naranjo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En otras comunidades de Chiapas ya hay resultados concretos. Naranjo cuenta que poblaciones cercanas a áreas protegidas establecieron prohibición y controles de cacería en sus territorios comunales. También instauraron reservas comunitarias y mejoramiento del hábitat. Cada vez más personas conocen que el tapir es una especie que cumple un rol clave en la&nbsp;<a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/23586556/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">dispersión de semillas grandes</a>&nbsp;y&nbsp;<strong>es indispensable en el funcionamiento de los ecosistemas en los que habita</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>Foto principal:</strong> Un ejemplar adulto de tapir de tierras bajas en la Orinoquía colombiana. <strong>Foto:</strong> Cortesía Ángela Alviz</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/ana-cristina-alvarado/">Ana Cristina Alvarado</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/04/dia-del-tapir-esfuerzos-proteger-guardianes-silenciosos-bosques-latinoamerica/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128463</guid>
        <pubDate>Mon, 27 Apr 2026 20:23:03 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/27152128/2-proyecto-conservacion-tapir-andino-adulto-2048x1536-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Día del Tapir: los esfuerzos para proteger a los guardianes elusivos de los bosques en tres países latinoamericanos]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Cocodrilos de Tumbes en peligro crítico de extinción encuentran una esperanza en la costa norte de Perú</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/cocodrilos-de-tumbes-en-peligro-critico-de-extincion-encuentran-una-esperanza-en-la-costa-norte-de-peru/</link>
        <description><![CDATA[<p>Alejandro se pasea solo en el estanque artificial de agua. Es el único que se mantiene fresco porque ningún otro cocodrilo se atreve a entrar en esa poza mientras este macho de casi cuatro metros de largo esté sumergido. Para refrescarse, los otros reptiles que comparten el mismo espacio deben ingresar al mismo tiempo o [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>El Centro de Acuicultura Tuna Carranza alberga actualmente a 321 cocodrilos de Tumbes, una especie en Peligro Crítico de extinción en Perú.</em></li>



<li><em>El centro de conservación se estableció en 1996 para el manejo de los cocodrilos en cautiverio y nació con 40 individuos.</em></li>



<li><em>Desde hace unos años se frenó su reproducción porque las instalaciones han llegado al límite de su capacidad.</em></li>



<li><em>La especie estuvo al borde la extinción debido a la caza para el comercio ilegal de sus pieles y carne y la reducción de su hábitat por el crecimiento de la agricultura y la acuicultura.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Alejandro se pasea solo en el estanque artificial de agua. Es el único que se mantiene fresco porque ningún otro cocodrilo se atreve a entrar en esa poza mientras este macho de casi cuatro metros de largo esté sumergido. Para refrescarse, los otros reptiles que comparten el mismo espacio deben ingresar al mismo tiempo o esperar a que Alejandro decida salir del agua, así evitan cualquier inconveniente, porque este&nbsp;<strong>cocodrilo de Tumbes (<em>Crocodylus acutus</em>)</strong>, como todos los de su especie, es muy territorial.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando sale, su presencia es imponente. Pero no es el único que impacta en el Centro de Conservación del Cocodrilo de Tumbes. La imagen también es asombrosa cuando todos los otros cocodrilos dentro del corral se deslizan para entrar o salir de las pozas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/10/dia-mundial-de-los-animales-monitoreo-especies/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Día Mundial de los Animales: cámaras trampa para conservar jaguares y delfines en la Selva Maya y la Amazonía</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271339"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/10233022/Cocodrilo-de-Tumbes-centro-de-conservacion-Leandro-Amaya-5.jpg" alt="Actualmente hay 321 cocodrilos de Tumbes en el centro de conservación Tuna Carranza. Foto: Leamdro Amaya / Mongabay Latam." class="wp-image-271339" /><figcaption class="wp-element-caption">Actualmente hay 321 cocodrilos de Tumbes en el centro de conservación Tuna Carranza. Foto: Leandro Amaya/Mongabay Latam</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Detrás de las mallas parecen petrificados bajo los 32 grados que marca el termómetro ese sábado por la mañana en que un equipo de<strong>&nbsp;Mongabay Latam</strong>&nbsp;recorrió el centro de conservación. Este sitio forma parte del&nbsp;<strong>Centro de Acuicultura Tuna Carranza</strong>, ubicado en Puerto Pizarro, Tumbes, en el norte de Perú,&nbsp;<strong>un lugar destinado a la protección de esta especie en cautiverio</strong>, al ecoturismo y a proyectos de investigación para la reproducción de conchas negras y de peces como el robalo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271345"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/11171357/Cocodrilo-de-Tumbes-centro-de-conservacion-Yvette-Sierra-Praeli-1-768x512.jpg" alt="El equipo ingresa a los corrales para alimentarlos y cuando se percatan de que los cocodrilos han pasado mucho tiempo fuera del agua de las pozas. Foto: Yvette Sierra Praeli." class="wp-image-271345" /><figcaption class="wp-element-caption">El equipo ingresa a los corrales para alimentarlos y cuando se percatan de que los cocodrilos han pasado mucho tiempo fuera del agua de las pozas. Foto: Yvette Sierra Praeli.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Los turistas que vienen se asombran cuando nosotros estamos adentro, haciendo mantenimiento, a veces preguntan ¿por qué no los agreden? Yo les digo: porque ellos han nacido acá, están acostumbrados a la presencia humana, pero tampoco son muy confiables», dice Juan Manuel Pulache, quien forma parte del equipo de cinco técnicos y dos profesionales que&nbsp;<strong>se encargan de atender todos los días a los 321 cocodrilos</strong>&nbsp;que viven en este centro.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/peru-pesca-palangre-amenaza-albatros-cientificos-soluciones/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Perú: la pesca con palangre amenaza a los albatros, pero científicos buscan soluciones</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Tres décadas cuidando al cocodrilo</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Pulache y el resto del equipo ingresan a los corrales para atenderlos. Entran cuando se percatan de que los cocodrilos han pasado mucho tiempo fuera del agua de las pozas para lograr que se deslicen dentro del agua. También para<strong>&nbsp;alimentarlos con trozos de pollos o pescados</strong>&nbsp;y mientras lo hacen, quienes observamos desde el borde de los corrales podemos ver cómo devoran sus presas con sus afilados dientes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Diego, un cocodrilo grande de tres metros y medio y más de 40 años, es otro de los engreídos de Pulache, junto a&nbsp; Chalo y Godzilla. Actualmente&nbsp;<strong>hay 321 cocodrilos en este centro de conservación distribuidos en 12 corrales</strong>. Por ahora, los machos están separados de las hembras porque el centro ha alcanzado la capacidad máxima para albergar a los animales, por tanto, ya no deben reproducirse. “El Serfor [Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre] nos ha recomendado que hagamos un paréntesis en la reproducción”, comenta el ingeniero pesquero Flavio Saldarriaga, responsable del Centro de Acuicultura Tuna Carranza del&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/peru-congresistas-reeleccion-apoyaron-leyes-favorecen-mineria-ilegal/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Fondo Nacional de Desarrollo Pesquero</a>&nbsp;(Fondepes).</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271345"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/11171357/Cocodrilo-de-Tumbes-centro-de-conservacion-Yvette-Sierra-Praeli-1-scaled.jpg" alt="En 1996 se capturaron 40 animales para ponerlos en cautiverio en en el centro de conservación. Foto: Yvette Sierra Praeli." class="wp-image-271345" /><figcaption class="wp-element-caption">En 1996 se capturaron 40 animales para resguardarlos en el centro de conservación ante las crecientes amenazas contra la especie. Foto: Yvette Sierra Praeli</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras caminamos entre los corrales donde viven los cocodrilos, Saldarriaga cuenta cómo nació este centro de conservación. “<strong>En 1996 se hizo la captura de 40 animales</strong>&nbsp;para ponerlos en cautiverio. Ahora tenemos 321 cocodrilos de diferentes estadios: juveniles, adultos y reproductores”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El cocodrilo de Tumbes, también llamado cocodrilo americano, es una especie que habita desde en sur de Florida, en Estados Unidos, hasta el norte de Perú. Aunque está considerado como Vulnerable en toda su extensión,&nbsp;<strong>en Perú aparece En Peligro Crítico de extinción.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“En su hábitat natural las densidades poblacionales son bajas, por eso se encuentra categorizada En Peligro de extinción y bajo el Apéndice I de CITES [Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres]”, agrega Saldarriaga. En el Apéndice I se incluyen las especies con el mayor riesgo de extinción, por tanto, está prohibido su comercio internacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La caza ilegal para el comercio de su piel y de su carne ha sido una de las causas de la reducción de la población de esta especie.</strong>&nbsp;“La expansión agrícola y la expansión acuícola ha reducido también el hábitat del cocodrilo”, agrega Saldarriaga.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271346"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/11171833/Cocodrilo-de-Tumbes-centro-de-conservacion-Leandro-Amaya-3-1.jpg" alt="Los cocodrilos son alimentados con trozos de pollo o de pescado. Foto: Yvette Sierra Praeli. " class="wp-image-271346" /><figcaption class="wp-element-caption">Los cocodrilos son alimentados con trozos de pollo o de pescado. Foto: Yvette Sierra Praeli</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Otra causa para la reducción de la población de esta especie tiene que ver con la&nbsp;<strong>disminución de su alimento</strong>. “El río Tumbes se ha visto amenazado por la contaminación de sus aguas a consecuencia de los residuos de la minería ilegal que llega desde Ecuador”, explica Harold Sánchez, director de la Dirección General de Capacitación y Desarrollo Técnico de Acuicultura de Fondepes, un organismo que forma parte del Ministerio de la Producción (Produce).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sobre la problemática de la contaminación explicó que la<strong>&nbsp;polución de la cuenca Puyango-Tumbes proviene de las actividades mineras</strong>&nbsp;en Ecuador (provincia de El Oro) y la<strong>&nbsp;inadecuada gestión de los residuos</strong>&nbsp;vertidos a lo largo del río.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta contaminación reduce la cantidad de peces que son el alimento de los cocodrilos. A ello se suma que esta disminución de peces también impacta en la población de las aves, que muchas veces son también alimento de los cocodrilos, por tanto, “cada vez encuentran menos alimento”, agrega Sánchez.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/10/dia-mundial-de-los-animales-monitoreo-especies/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Día Mundial de los Animales: cámaras trampa para conservar jaguares y delfines en la Selva Maya y la Amazonía</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Una población en recuperación</h2>



<p class="wp-block-paragraph">“El cocodrilo de Tumbes es una de las especies únicas en Perú.&nbsp;<strong>Se le encuentra en todo el departamento</strong>, pero mayormente&nbsp;<strong>desde el origen del río Tumbes hasta la desembocadura en el mar</strong>”, explica George Reyes Rueda, médico veterinario zootecnista de la Dirección Forestal y de Fauna Silvestre y Asuntos Ambientales Agrarios de Tumbes.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271336"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/10233006/Cocodrilo-de-Tumbes-centro-de-conservacion-Leandro-Amaya-2.jpg" alt="La caza ilegal para el comercio de su piel y de su carne ha sido una de las causas de la reducción de la población del cocodrilo de Tumbes. Leandro Amaya / Mongabay Latam. " class="wp-image-271336" /><figcaption class="wp-element-caption">La caza ilegal para el comercio de su piel y de su carne ha sido una de las causas de la reducción de la población del cocodrilo de Tumbes. Leandro Amaya/Mongabay Latam</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Reyes reafirma que esta especie llegó al borde de la extinción como consecuencia de la&nbsp;<strong>caza ilegal para la comercialización de su piel</strong>. “Era muy difícil verlo en su hábitat natural, pero actualmente podemos verlos por diferentes zonas en el departamento de Tumbes, gracias a los cuidados, al monitoreo, a todos los esfuerzos que se han sumado para su protección”, dice Reyes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, las amenazas para esta especie no se han terminado. Reyes cuenta que&nbsp;<strong>en diciembre de 2025 la Policía incautó 37 crías de cocodrilo</strong>&nbsp;que estaban siendo trasladadas en un vehículo, posiblemente para el comercio ilegal. Tras el decomiso, los pequeños cocodrilos fueron liberados en su hábitat natural.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También se han dado casos en los que se han encontrado cocodrilos en las playas. “Hace poco encontramos un cocodrilo de 3.5 metros de largo en playa Hermosa [distrito de Corrales, Tumbes] y lo entregamos en custodia al centro de conservación, debido a su tamaño es un poco difícil devolverlo a su hábitat.”, cuenta Reyes. “Cuando son más pequeños si es posible llevarlos a su hábitat natural”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“La demanda de espacio para la expansión agrícola y urbana va reduciendo el hábitat del cocodrilo, es por eso que buscan otros lugares y muchas veces terminan en canales de regadío agrícola, cerca de los pueblos, como en el caso de Corrales; también son arrastrados al mar en temporada de lluvia y llegan a las playas”, explica Reyes.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271347"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/11173808/Cocodrilo-de-Tumbes-centro-de-conservacion-Yvette-Sierra-Praeli-3-scaled.jpg" alt="El cocodrilo de Tumbes está en Peligro de Extinción en Perú. Foto: Yvette Sierra Praeli. " class="wp-image-271347" /><figcaption class="wp-element-caption">El cocodrilo de Tumbes está en Peligro de Extinción en Perú. Foto: Yvette Sierra Praeli</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras esto sucede en su hábitat natural, dentro del centro de conservación los especialistas se esfuerzan por conocer más de esta especie. “Evaluamos su comportamiento, su alimentación y tenemos todos los protocolos para el manejo en cautiverio desde que el animal nace”, explica Saldarriaga.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Enero es el mes en que nacen los cocodrilos</strong>&nbsp;y desde ese momento empieza la etapa de adaptación del neonato. Los siete primeros días se les da alimento, porque estos animales comienzan a comer a partir de los siete días de nacido. “Les damos papilla de hígado de pollo&nbsp; mezclados con cangrejos, con peces, hacemos una molienda y la complementamos con vitaminas de acuerdo al peso corporal”. Para el segundo año se les cambia de dieta y los alimentan con pollo picado. A medida que van creciendo las presas de pollo son más grandes pero siempre tienen complementos vitamínicos. “Ese es nuestro protocolo de alimentación”, explica Saldarriaga.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De acuerdo con el&nbsp;<a href="https://cdn.www.gob.pe/uploads/document/file/6771455/5868089-dt-manejo-en-cautiverio-del-cocodrilo-americano.pdf?v=1723583934" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Protocolo de Crianza del Ccocodrilo de Tumbes</a>, elaborado por Fondepes, el centro de conservación fue establecido para la crianza en cautiverio de esta especie y garantizar procesos posteriores que eviten su extinción. Por ahora no se han establecido las condiciones para que los especímenes que habitan en el Tuna Carranza retornen a su hábitat natural.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Otro protocolo que han elaborado en el centro de conservación es el manejo de la reproducción.</strong>&nbsp;“Manejamos la proporción sexual que debemos tener en un corral. Nosotros hemos trabajado con la proporción de un macho y cuatro o cinco hembras. También hemos evaluado el comportamiento de la hembra cuando está cuidando su nido. Toda esta información sirve para la academia y para los estudiantes de veterinaria, pesquería, ingeniería forestal y medioambiente que vienen al centro para hacer sus prácticas”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271348"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/11174831/Cocodrilo-de-Tumbes-centro-de-conservacion-Yvette-Sierra-Praeli-4-scaled.jpg" alt="El Centro de Acuicultura Tuna Carranza fue establecido formalmente en 1997 luego de que un año antes se capturaran a 40 cocodrilos. Foto: Yvette Sierra Praeli. " class="wp-image-271348" /><figcaption class="wp-element-caption">El Centro de Acuicultura Tuna Carranza fue establecido formalmente en 1997, luego de que un año antes se capturaran 40 cocodrilos. Foto: Yvette Sierra Praeli</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En el laboratorio del centro de conservación también analizan muestras de sangre de los cocodrilos y<strong>&nbsp;enseñan a los practicantes a pesarlos, tomarles la talla, la temperatura</strong>&nbsp;corporal de los animales, cortarles las uñas a los cocodrilos y hacerle curaciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También analizan el fitoplancton y zooplancton de los tanques de agua para saber cuáles son las microalgas dominantes en este cada de agua, entre otros análisis para mantener en buen estado a los cocodrilos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Harold Sánchez, de Fondepes, aclara que&nbsp;<strong>el costo de este centro de conservación es de alrededor de medio millón de soles al año</strong>&nbsp;<strong>(unos 150 000 dólares)</strong>, considerando la población actual. La propuesta inicial del centro de conservación, explica Sánchez, era llegar a reproducir 1000 cocodrilos en cautiverio para empezar a liberarlos en su medio natural.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero esto no ha ocurrido, pues para que se concrete se tendría que ampliar la infraestructura y contar con por lo menos el triple de presupuesto para su funcionamiento. “Cuando son pequeños pueden estar juntos en un corral, pero cuando crecen se ponen territoriales y pueden ser agresivos, entonces, es necesario separarlos. Si no contamos con más corrales tenemos esa limitación, por eso hemos frenado la reproducción”, comenta Sánchez.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271343"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/11170005/Cocodrilo-de-Tumbes-centro-de-conservacion-Yvette-Sierra-Praeli-scaled.jpg" alt="El equipo ingresa a los corrales para alimentarlos y cuando se percatan de que los cocodrilos han pasado mucho tiempo fuera del agua de las pozas. Foto: Yvette Sierra Praeli." class="wp-image-271343" /><figcaption class="wp-element-caption">El equipo ingresa a los corrales para alimentar a los cocodrilos y cuando se percatan de que han pasado mucho tiempo fuera del agua de las pozas. Foto: Yvette Sierra Praeli</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Alejandro, Diego, Chalo y Godzilla, por ejemplo,&nbsp;<strong>son grandes cocodrilos que dominan el espacio en el que se encuentran.</strong>&nbsp;Por ahora, no hay opción a un crecimiento. La propuesta que se mantiene pendiente hace ocho años es concretar la transferencia del centro de conservación al Gobierno Regional de Tumbes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Actualmente, Fondepes asume el cuidado de los animales, pero ya hemos decidido que se tiene que transferir no solo la infraestructura, sino también el encargo del cuidado de esta especie”, afirma Sánchez. Sin embargo, el funcionario de Fondepes aclara que el proceso de transferencia está suspendido porque actualmente la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) está actualizando las directivas de transferencia para que se concrete el proceso no solo para este sector, sino para todos los sectores. “Es un tema normativo, un documento de gestión que ya ha sido elaborado y se encuentra en revisión”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras las decisiones administrativas siguen su proceso y se decide si los trabajos de conservación de los cocodrilos en Tumbes en el centro Tuna Carranza pasan pronto a manos del gobierno regional o permanecen a cargo de Fondepes, este refugio&nbsp;<strong>mantiene sus puertas abiertas para los visitantes que quieren conocer a la especie</strong>&nbsp;y ver a sus cuidadores interactuar con ellos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Siempre mantenemos una distancia de ellos, no los molestamos, ni los tocamos. Siempre hay respeto hacia ellos. Cuando son pequeñitos podemos cogerlos, pero cuando son grandes lo hacemos entre varios, solo si es necesario” dice Juan Manuel Pulache. “A veces, mientras&nbsp; guío a los turistas, llamo a los cocodrilos por su nombre y ellos vienen hacia mí”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal: </strong>el cocodrilo de Tumbes o cocodrilo americano habita desde en sur de Florida, en Estados Unidos, hasta el norte de Perú. Foto: Leandro Amaya/Mongabay Latam</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/yvette-sierra-praeli/">Yvette Sierra Praeli</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/04/cocodrilos-tumbes-peligro-critico-extincion-encuentran-esperanza-costa-norte-peru/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127896</guid>
        <pubDate>Tue, 14 Apr 2026 16:59:14 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Cocodrilos de Tumbes en peligro crítico de extinción encuentran una esperanza en la costa norte de Perú]]></media:description>
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                            </item>
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        <title>Tiburones martillo, jaguares y bagres tendrán mayor protección tras acuerdos en la COP15 de Especies Migratorias</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/tiburones-martillo-jaguares-y-bagres-tendran-mayor-proteccion-tras-acuerdos-en-la-cop15-de-especies-migratorias/</link>
        <description><![CDATA[<p>El 49 % de las especies migratorias está en declive. Es una de las conclusiones centrales de los expertos en la 15° Reunión de la Conferencia de las Partes (COP15) de la&nbsp;Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias de Animales Silvestres&nbsp;(CMS). Reunidos en el Pantanal, Brasil, entre el 23 y 29 de marzo, los [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>La convención de las Naciones Unidas sumó 40 especies a sus apéndices I y II, que otorgan diferentes niveles de protección.</em></li>



<li><em>La evidencia científica muestra que casi la mitad de las poblaciones de especies migratorias protegidas por el tratado están en declive y el 24 % enfrenta extinción.</em></li>



<li><em>El tiburón martillo común y el gran tiburón martillo, que estaban en el Apéndice II, ahora están también en el Apéndice I, que ofrece el nivel de protección más estricto.</em></li>



<li><em>En la conferencia también se aprobaron planes de acción para jaguares y bagres migratorios de la Amazonía, especies emblemáticas de América Latina.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">El 49 % de las especies migratorias está en declive. Es una de las conclusiones centrales de los expertos en la 15° Reunión de la Conferencia de las Partes (COP15) de la&nbsp;<strong>Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias de Animales Silvestres</strong>&nbsp;(CMS). Reunidos en el Pantanal, Brasil, entre el 23 y 29 de marzo, los gobiernos miembros acordaron nuevas medidas para proteger y conservar estas especies, consideradas uno de los&nbsp;<a href="https://ecuador.wcs.org/Recursos/Noticias/articleType/ArticleView/articleId/26039/CoP15-CMS-los-gobiernos-adoptan-medidas-y-protecciones-historicas-para-especies-marinas-de-agua-dulce-y-terrestres-en-la-CoP15-de-la-CMS.aspx" target="_blank" rel="noreferrer noopener">indicadores más visibles de la integridad ecológica</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |</strong>&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/mar-argentino-oscuras-sin-observador-a-bordo-flota-pesquera/">La minería china se expande en Nicaragua sin consulta, con denuncias de impactos y desplazamientos | INFORME</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Contamos con una de las Conferencias de las Partes más exitosas en la historia de la Convención”, dijo João Paulo Capobianco, presidente de la COP15. Uno de los acuerdos más importantes fue la inclusión de 40 especies y poblaciones de aves, animales terrestres y vida acuática en los Apéndices I y II de la Convención, que otorgan cada uno&nbsp;<strong>diferentes niveles de protección para promover la conservación</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dos especies de&nbsp;<strong>tiburones martillo</strong>&nbsp;del género&nbsp;<em>Sphyrna</em>, el&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/short-article/2026/03/alertan-no-comer-gatuzo-semana-santa-tiburon-peligro-extincion-argentina/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">gatuzo</a>&nbsp;(<em>Mustelus schmitti</em>), la<strong>&nbsp;nutria gigante</strong>&nbsp;(<em>Pteronura brasiliensis</em>) y varias especies de&nbsp;<strong>aves playeras</strong>&nbsp;figuran entre las especies protegidas. También ganaron la máxima protección tres especies de<strong>&nbsp;tiburón zorro</strong>&nbsp;del género&nbsp;<em>Alopias</em>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271062"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/01171635/55159694151_3650776175_k.jpg" alt="" class="wp-image-271062" /><figcaption class="wp-element-caption">La COP15 de la CMS se realizó en el Pantanal, Brasil. Foto: cortesía Ueslei Marcelino/MMA</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque&nbsp;<strong>la pesca dirigida de tiburón está prohibida en Ecuador</strong>, sí se permite su pesca incidental. En marzo de 2024 la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas (CITES)&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2024/03/cites-sanciona-ecuador-suspende-comercio-de-tiburones-oceanos/">prohibió la comercialización de tiburón zorro</a>&nbsp;desde Ecuador, pero hasta esa fecha, el país&nbsp;<a href="https://www.infobae.com/america/medio-ambiente/2022/03/01/en-ecuador-se-dispararon-las-exportaciones-de-aletas-de-tiburones-protegidos-en-2021/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">exportaba toneladas</a>&nbsp;cada año. “Ecuador debe prohibir el aprovechamiento o captura de estas especies y ello incluye la pesca incidental. La prohibición debería incluir la retención, el desembarque y la comercialización de estos tiburones”, señala Sebastián Valdivieso, director de Wildlife Conservation Society (WCS) Ecuador.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los gobiernos también aprobaron 15 nuevas acciones concertadas, planes de cooperación internacional entre Estados, para especies como el chimpancé (<em>Pan troglodytes</em>), el cachalote del Pacífico Oriental Tropical (<em>Physeter macrocephalus</em>), el pelícano peruano (<em>Pelecanus thagus</em>) y las rayas de la familia&nbsp;<em>Mobulidae</em>. Además, se adoptaron 10 planes de acción, entre ellos, el&nbsp;<strong>Plan de Acción Regional Multiespecie para los Bagres Migratorios Amazónicos</strong>&nbsp;y el&nbsp;<strong>Plan Regional de Acción para la Conservación del Jaguar</strong>&nbsp;(<em>Panthera onca</em>).</p>



<p class="wp-block-paragraph">La conferencia también resaltó la necesidad de abordar amenazas como la minería del fondo marino, el cambio climático, la contaminación por plásticos, la pesca incidental, la contaminación marina, el ruido submarino y la cacería ilegal de fauna silvestre.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_242922"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/30201216/Shutterstock-Alopias-pelagicus.jpg" alt="" class="wp-image-242922" /><figcaption class="wp-element-caption">Tiburón zorro pelágico. Foto: cortesía Oceana</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Las decisiones se tomaron con base en&nbsp;<a href="https://www.cms.int/news/new-report-decline-populations-migratory-species-animals-covered-un-treaty-worsens" target="_blank" rel="noreferrer noopener">evidencia científica</a>&nbsp;que no solo demuestra que el&nbsp;<strong>49 % de las poblaciones de especies migratorias protegidas por el tratado están declinando</strong>. Además, el&nbsp;<strong>24 % de las especies enfrentan la extinción</strong>. Para la Convención, esto refuerza las advertencias de que la pérdida de hábitat, la sobreexplotación y las barreras de infraestructura están acelerando la disminución de especies que atraviesan fronteras nacionales.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Los resultados en la práctica</h2>



<p class="wp-block-paragraph">“Este es un logro increíble y, lo que es mejor, es un ejemplo real de cómo la evidencia científica informa las&nbsp;<strong>políticas ambientales</strong>”, dice Shourya Alva, oficial de políticas de la Fundación Charles Darwin.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Apéndice I agrupa especies en peligro de extinción y obliga a los Estados Partes a implementar en sus territorios&nbsp;<strong>protección estricta de las especies</strong>, prohibiendo su captura y fomentando la&nbsp;<strong>restauración de sus hábitats y corredores migratorios</strong>. “Lo que hace a la CMS especial comparada con CITES es que no solo protege a los animales, sino también a sus hábitats”, resalta Alva.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271053"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/01171559/55162419065_5748696d2b_k.jpg" alt="" class="wp-image-271053" /><figcaption class="wp-element-caption">Rio da Prata Recanto Ecológico, en Jardim, Mato Grosso do Sul, en medio de la región del Pantanal. Foto: cortesía Ueslei Marcelino/MM</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La inclusión de las especies en el Apéndice II, por otro lado, busca promover la&nbsp;<strong>cooperación internacional de las partes para la conservación</strong>. Ahora, alrededor de 1200 especies están listadas en los apéndices de la Convención, creada hace 47 años.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Alva atribuye parte del éxito de la COP15 a que la Convención solo tiene&nbsp;<a href="https://www.cms.int/parties" target="_blank" rel="noreferrer noopener">133 partes</a>, 132 países más la Unión Europea. Al no estar las grandes potencias como Estados Unidos, China o Rusia, llegar a consensos es más factible, explica. No obstante, reconoce que la ausencia de estos países también es negativa, pues en allí no hay obligación de aplicar las decisiones sobre las especies migratorias.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otro punto positivo de la CMS es que la inclusión en el Apéndice I de la CMS se ve como un paso necesario para que las especies entren en el Apéndice I de CITES. Esto prohibiría totalmente su&nbsp;<strong>comercio internacional</strong>&nbsp;y ayudaría a&nbsp;<strong>combatir el tráfico ilegal</strong>. Así lo explica Alex Hearn, profesor de biología marina de la Universidad San Francisco de Quito.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271057"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/01171615/55168088556_37c43a99a1_k.jpg" alt="" class="wp-image-271057" /><figcaption class="wp-element-caption">Reunión de países amazónicos durante la COP15 de Especies Migratorias. Foto: cortesía Fabio Freitas/MMA</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La limitante de la CMS es que la aplicabilidad de los acuerdos solo es en los territorios nacionales, por lo que algunas especies listadas que se distribuyen en aguas internacionales continúan desprotegidas. Sin embargo, el&nbsp;<strong>Tratado de Altamar</strong>&nbsp;podría brindar protección a las especies en peligro fuera de las aguas jurisdiccionales, de acuerdo con Pelayo Salinas de León, coinvestigador principal del proyecto de ecología y conservación de tiburones de la Fundación Charles Darwin.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Mayor protección para los tiburones martillo</h2>



<p class="wp-block-paragraph">El&nbsp;<strong>tiburón martillo común&nbsp;</strong>(<em>Sphyrna lewini</em>) y el&nbsp;<strong>gran tiburón martillo&nbsp;</strong>(<em>Sphyrna mokarran</em>) ya estaban en el Apéndice II y ahora también están en el Apéndice I de la CMS. Este es el nivel de protección más estricto del tratado. El Gobierno ecuatoriano presentó la propuesta, que se basó en dos pilares, de acuerdo con Salinas de León.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El primero es que ambas especies están en&nbsp;<strong>Peligro Crítico de extinción</strong>&nbsp;según la Lista Roja de Especies Amenazadas y el segundo es que sus rutas migratorias son predecibles, recurrentes y cruzan múltiples fronteras nacionales.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |</strong>&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/mar-argentino-oscuras-sin-observador-a-bordo-flota-pesquera/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">El mar argentino a oscuras: qué se pierde cuando no hay un observador a bordo de la flota pesquera</a></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_262674"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/07/17205407/Researcher-and-SHH_Credit-to-Pelayo-Salinas.jpg" alt="" class="wp-image-262674" /><figcaption class="wp-element-caption">Un investigador observa a tiburones martillo común. Foto: cortesía Pelayo Salinas de León</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Organizaciones científicas, como la Fundación Charles Darwin y la Universidad San Francisco de Quito, han investigado durante años a los tiburones de Galápagos para obtener información que permita&nbsp;<strong>establecer políticas de protección y conservación</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estudios han revelado que el&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/07/epica-travesia-alicia-tiburon-martillo-dar-a-luz-ecuador-panama/"><em>Sphyrna lewini</em></a>, por ejemplo, migra entre Ecuador, Colombia, Panamá, Costa Rica y aguas internacionales al oeste de Galápagos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los&nbsp;<strong>tiburones martillo son depredadores</strong>&nbsp;y controlan el sobrecrecimiento de las especies marinas, contribuyendo al equilibrio del océano. Además, el martillo común es emblemático de Galápagos, por lo que&nbsp;<strong>también tiene una importancia económica</strong>, ya que atrae al archipiélago a miles de turistas cada año.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271054"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/01171603/55162521531_19f1fc7342_k-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-271054" /><figcaption class="wp-element-caption">Segmento de alto nivel de la COP15 de Especies Migratorias. Foto: cortesía Rogério Cassimiro/MMA</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Durante las negociaciones, Perú fue el único país que presentó una objeción. A los representantes peruanos les preocupaba que otorgar la más alta protección a las dos especies afectaría a la&nbsp;<strong>pesquería del tiburón martillo liso&nbsp;</strong>(<em>Sphyrna Zigaena</em>), legal en ese país y de la que dependen las flotas artesanales de pesca en las temporadas y cuotas habilitadas por el Instituto del Mar del Perú.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271060"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/01171627/55176085494_2c57da1a81_k.jpg" alt="" class="wp-image-271060" /><figcaption class="wp-element-caption">Amy Fraenkel, secretaria ejecutiva de la CMS, recibe un peluche de tiburón al cierre de la COP15. Varias especies de tiburones ganaron protección. Foto: cortesía Ueslei Marcelino/MMA</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Finalmente, el Gobierno peruano retiró su objeción. Para Salinas de León, se trató de un temor infundado, ya que las especies que ahora están en el Apéndice I de la Convención son diferentes al&nbsp;<em>S. zigaena</em>&nbsp;y sí es posible diferenciarlas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La información disponible hasta el momento señala que el tiburón martillo común no se mueve hacia aguas peruanas, por lo que no correría riesgo de caer en sus artes de pesca. Por otro lado, hay muy poca información del gran tiburón martillo debido a la&nbsp;<strong>drástica disminución de sus poblaciones</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque la&nbsp;<strong>pesca dirigida e incidental de los tiburones martillo está prohibida en Ecuador</strong>, con la propuesta se busca fortalecer la colaboración internacional para evitar la extinción de las especies.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Alex Hearn señala que en Panamá existe un mercado para los tiburones juveniles, a pesar de que su pesca también está prohibida allí. Por eso, enfatiza en que sirve de poco que haya prohibiciones cuando la falta de control afecta a las especies. “Esta decisión promoverá mejor sintonía entre países”, dice el especialista.</p>



<h2 class="wp-block-heading">El plan para conservar bagres amazónicos</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271058"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/01171618/55168439474_4749512322_k.jpg" alt="" class="wp-image-271058" /><figcaption class="wp-element-caption">Panel de Bagres Migratorios de la Amazonía. Foto: cortesía Fabio Freitas/MMA</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La COP15 también aprobó planes de acción para el jaguar y los bagres migratorios amazónicos, dos especies emblemáticas de América Latina.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El&nbsp;<strong>Plan de Acción Regional Multiespecie para los Bagres Migratorios Amazónicos</strong>&nbsp;fue propuesto por Brasil y contó con el respaldo de países como Ecuador y Perú. La aprobación da continuidad a lo acordado en la COP14, cuando el dorado (<em>Brachyplatystoma rousseauxii</em>) y la piramutaba (<em>Brachyplatystoma vaillantii</em>) fueron incluidos en el Apéndice II de la CMS.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No solo estas dos especies se beneficiarán del Plan de Acción. Fernando Anaguano, especialista en vida silvestre de WCS Ecuador, explica que e<strong>n la cuenca amazónica hay unas 30 especies de bagres</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_252656"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/07/02214221/1-scaled.jpg" alt="La minería ilegal avanza en los ríos amazónicos que ingresan al Parque Nacional Madidi, en Bolivia. En estos afluentes se instalan dragas que remueven el fondo de los ríos. Foto: Iván Paredes." class="wp-image-252656" /><figcaption class="wp-element-caption">La minería ilegal avanza en los ríos amazónicos que ingresan al Parque Nacional Madidi, en Bolivia. En estos afluentes se instalan dragas que remueven el fondo de los ríos. Foto: Iván Paredes</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Con este plan, las múltiples instituciones que realizamos actividades de conservación de los bagres vamos a poder coordinar actividades a nivel de comunidades indígenas y de pescadores que aprovechan este recurso”, señala Anaguano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los grandes bagres migratorios recorren hasta 11 000 kilómetros ida y vuelta entre los Andes y el Atlántico. Durante esta migración se enfrentan a presiones como la contaminación y el cambio del curso de los ríos por la&nbsp;<strong>minería ilegal</strong>&nbsp;y la presencia de&nbsp;<strong>hidroeléctricas que interrumpen su viaje</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El plan establece una hoja de ruta común para conservar hábitats y corredores migratorios, fortalecer el conocimiento científico, indígena y local, y promover prácticas pesqueras sostenibles.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Una alianza para fortalecer la protección del jaguar</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_265811"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/10/08130746/jaguar-cover.jpg" alt="En Bolivia no se han registrado nuevas incautaciones de partes de jaguar desde enero del 2019. Esto significaría que las mafias han encontrado otras formas de tráfico. Foto: Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza de los Países Bajos (UICN NL)." class="wp-image-265811" /><figcaption class="wp-element-caption">El tráfico de parte de jaguares sigue siendo un foco de crimen organizado en la región. Foto: Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza de los Países Bajos (UICN NL)</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El Plan de Acción Regional para la Conservación del Jaguar fue propuesto por México y Brasil. Los Estados parte del área de distribución de la especie, entre México y el norte de Argentina, adoptaron el Plan. Este busca conservar el hábitat,&nbsp;<strong>recuperar las poblaciones del jaguar</strong>&nbsp;y sus presas, trabajar en la coexistencia, detener la caza y el comercio ilegal, fomentar las capacidades y la concientización, y promover el conocimiento y la información.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sebastián Valdivieso, de WCS Ecuador, explica que este es el resultado de varios años de trabajo. En 2018, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), WCS y Panthera promovieron una reunión regional en la que se lanzó la&nbsp;<a href="https://faolex.fao.org/docs/pdf/mul222763.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Hoja de Ruta para la Conservación del Jaguar al 2030</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Después, se concretó el Programa de Trabajo Conjunto entre CMS y CITES, con el objetivo de que las dos convenciones cooperen en las medidas y mecanismos necesarios para la conservación del jaguar.&nbsp;<strong>Una de las mayores amenazas que enfrenta la especie es el tráfico ilegal</strong>. El gran felino americano está en ambos apéndices de la CMS, dándole la mayor protección en los territorios jurisdiccionales, mientras tanto, CITES contribuye a combatir el tráfico ilegal.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271059"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/01171622/55176001518_482b4149d3_h.jpg" alt="" class="wp-image-271059" /><figcaption class="wp-element-caption">El jaguar fue una de las especies que ganó protección regional en la COP15 de la CMS. Foto: cortesía: Ueslei Marcelino/MMA</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El reciente Plan aprobado se aplicará a todos los países firmantes de la Convención de Especies Migratorias. Aunque países como Colombia y algunos centroamericanos no son Estados parte, Valdivieso espera que se sumen activamente, dado que sí son firmantes de&nbsp;<a href="https://cites.org/eng/disc/parties/index.php" target="_blank" rel="noreferrer noopener">CITES</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“En general hemos tenido muy buenos resultados”, dice sobre la COP15 Valdivieso. “Tenemos planes muy concretos de trabajo y compromiso político para fortalecer la conectividad”, añade. La siguiente edición de la COP coincidirá con los 50 años de la CMS, también conocida como la&nbsp;<strong>Convención de Bonn</strong>, por lo que se realizará en esa ciudad alemana en 2029.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong> el tiburón martillo está En Peligro Crítico de extinción. <strong>Foto:</strong> cortesía Enrique Uribe/Misión Tiburón Costa Rica</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/ana-cristina-alvarado/">Ana Cristina Alvarado</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/04/tiburones-martillo-jaguares-bagres-mayor-proteccion-acuerdos-cop15-especies-migratorias/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127628</guid>
        <pubDate>Sat, 04 Apr 2026 14:00:00 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/03103025/costa-rica-tiburones-aletas-exportacion-entrevista-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Tiburones martillo, jaguares y bagres tendrán mayor protección tras acuerdos en la COP15 de Especies Migratorias]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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        <item>
        <title>Perú: la pesca con palangre amenaza a los albatros, pero científicos buscan soluciones</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/peru-la-pesca-con-palangre-amenaza-a-los-albatros-pero-cientificos-buscan-soluciones/</link>
        <description><![CDATA[<p>Miles de&nbsp;albatros atraviesan todo el océano Pacífico&nbsp;desde Nueva Zelanda para alimentarse frente a las costas de Perú y Chile. Les atrae la alta productividad del ecosistema de la corriente de Humboldt, pero no son los únicos que llegan. También lo hacen&nbsp;embarcaciones que pescan con palangre. Los albatros van tras las carnadas, se quedan enganchados en [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Miles de albatros viajan cada año desde diferentes partes del mundo para alimentarse en aguas peruanas, pero se encuentran con los anzuelos de las pesquerías de palangre.</em></li>



<li><em>Aunque cada embarcación pesquera captura pocas aves, el gran tamaño de las flotas artesanales provoca mortalidad significativa de individuos de especies amenazadas.</em></li>



<li><em>El albatros de Chatham y el albatros de Galápagos están entre las especies de mayor preocupación.</em></li>



<li><em>Científicos peruanos y neozelandeses usan seguimiento satelital para conocer las rutas de las aves y prueban medidas de mitigación con miras a orientar políticas públicas.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Miles de&nbsp;<strong>albatros atraviesan todo el océano Pacífico</strong>&nbsp;desde Nueva Zelanda para alimentarse frente a las costas de Perú y Chile. Les atrae la alta productividad del ecosistema de la corriente de Humboldt, pero no son los únicos que llegan. También lo hacen&nbsp;<strong>embarcaciones que pescan con palangre</strong>. Los albatros van tras las carnadas, se quedan enganchados en los anzuelos y mueren bajo el agua. Para&nbsp;<strong>disminuir su mortalidad</strong>, científicos peruanos y neozelandeses&nbsp;<strong>están estudiando estas aves y probando medidas de mitigación</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Las posibilidades de que se produzca una captura incidental en la pesquería de tiburón [<em>Isurus oxyrinchus y Prionace glauca</em>] son menores que en la pesquería de perico [<em>Coryphaena hippurus</em>]”, dice en conversación con&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;Javier Quiñones, biólogo marino del Instituto del Mar del Perú (IMARPE), sede Callao.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/chile-kast-frena-areas-protegidas-salares-normas-ambientales-boric/">Chile: Kast frena las áreas protegidas en salares y otras 37 normas ambientales aprobadas por Boric</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270687"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/18224730/Albatros_peru-2026-03-16-at-12.58.48.jpeg" alt="" class="wp-image-270687" /><figcaption class="wp-element-caption">Carlos Zavalaga (izquierda) y Dave Bell, colocando un GPS satelital a un albatros de Buller del norte en la Isla Forty-four, Chatham, Nueva Zelanda. Foto: cortesía Carlos Zavalaga</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Esta es una de las conclusiones sobre las pesquerías que se traslapan con las temporadas de alimentación de al menos 21 especies de&nbsp;<strong>albatros, petreles y pardelas</strong>&nbsp;que, además de Nueva Zelanda, provienen de Galápagos, Ecuador, el sur de Chile y zonas subantárticas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quiñones atiende la llamada desde una embarcación que tiene como pesca objetivo al perico y que zarpó desde el&nbsp;<strong>puerto de Ilo</strong>, en el sur de Perú. Se embarcó para probar el uso de plomos con el objetivo de que los anzuelos se hundan rápidamente fuera del alcance de las aves buceadoras. Esto es parte de un proyecto que lleva a cabo con su colega Ana Alegre, también del IMARPE, y el Departamento de Conservación de Nueva Zelanda.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En una iniciativa anterior,&nbsp;<strong>Quiñones acompañó a</strong>&nbsp;<strong>pescadores de tiburón azul y diamante</strong>&nbsp;y probó líneas de espantapájaros en popa, mitigación lateral, retención de carnadas que no capturaron presas y buenas prácticas de disposición de vísceras de tiburón. “Estamos probando qué va a funcionar y qué no”, puntualiza el especialista.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270683"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/18224718/Albatros_peru-2026-03-12-at-22.46.56.jpeg" alt="" class="wp-image-270683" /><figcaption class="wp-element-caption">Línea espantapájaros artesanal de bajo costo para evitar las capturas incidentales de aves marinas durante el lance del espinel. Foto: cortesía Javier Quiñones</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Determinar qué funciona en los países donde se distribuyen estas aves, tomando en cuenta las diferencias en los artes de pesca utilizados y la magnitud de las pesquerías, será fundamental para proteger a un grupo que está entre&nbsp;<strong>las aves más amenazadas del mundo</strong>, según el Acuerdo para la Conservación de los Albatros y Petreles (<a href="https://www.acap.aq/es/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">ACAP</a>, por sus siglas en inglés).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los albatros cumplen un papel importante en los ecosistemas marinos. Se desempeñan como depredadores y carroñeros de alto nivel trófico en el océano abierto, contribuyendo a<strong>&nbsp;regular poblaciones de peces, calamares y crustáceos</strong>. También llevan nutrientes del océano hacia ecosistemas insulares a través de sus excrementos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además,&nbsp;<a href="https://iaato.org/blog/world-albatross-day-conserving-albatrosses-and-the-oceans-they-roam" target="_blank" rel="noreferrer noopener">son indicadores de la salud del océano</a>. Los cambios en sus poblaciones o comportamiento pueden reflejar alteraciones en la disponibilidad de presas, cambios climáticos o presión pesquera.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Una migración sorprendente para alimentarse</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270679"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/18224656/IMG_3753-salv-bait-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-270679" /><figcaption class="wp-element-caption">Albatros de Salvin toma una carnada del arte de pesca. Foto: cortesía Javier Quiñones</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Los albatros de Chatham (<em>Thalassarche eremita</em>) realizan esta sorprendente&nbsp;<strong>migración de más de 7000 kilómetros</strong>&nbsp;en un tiempo récord de entre siete y 15 días. Las aves utilizan los vientos de deriva del Pacífico sur como una carretera y vuelan sin aparente descanso. Aunque sí lo hacen, ya que durante el viaje, un hemisferio de su cerebro duerme mientras el otro permanece despierto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esa primera carretera los conduce a la isla de Chiloé, en el sur de Chile. “Después, agarran la segunda carretera, que son los vientos alisios, que van del suroeste al noroeste, y llegan hasta aguas del sur del Perú”, describe el biólogo marino.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>A 200 metros de profundidad, donde la plataforma continental se quiebra, se forma un</strong>&nbsp;<strong>frente oceánico</strong>. Allí las aguas frías costeras se encuentran con las aguas oceánicas cálidas, generando turbulencia. Esto provoca un boom de fitoplancton, que a su vez desencadena la producción de pequeñas especies de crustáceos y cefalópodos o “calamares pequeñitos y medianos”, explica Quiñones. “Ahí están comiendo los albatros en cantidad”, relata.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270678"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/18224648/Albatros_peru-2026-03-11-at-19.38.05.jpeg" alt="" class="wp-image-270678" /><figcaption class="wp-element-caption">Javier Quiñones sostiene un albatros de Chatham antes de colocarle un transmisor satelital. Foto: cortesía Carlos Zavalaga</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Ya en la zona,&nbsp;<strong>a las aves también les atraen las carnadas</strong>&nbsp;<strong>usadas en las pesquerías de tiburón y perico</strong>. Además, los pescadores arrojan al mar las vísceras de los tiburones pescados y eso funciona como un imán. “Es como un manjar para los albatros y petreles”, de acuerdo con el especialista. Esta práctica incidiría en una mayor interacción entre las aves y las embarcaciones, por lo que se están planteando medidas destinadas a mitigar este impacto.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Seis especies enfrentan mayor peligro</h2>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El albatros de Chatham está clasificado como&nbsp;<a href="https://www.iucnredlist.org/search?query=Thalassarche%20eremita&amp;searchType=species" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Vulnerable</a></strong>&nbsp;por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Es una de las que más preocupa a Quiñones y a su colega Carlos Zavalaga, director de la Unidad de Investigación de Ecosistemas Marinos de la Universidad Científica del Sur en Perú.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta especie, explica Zavalaga,&nbsp;<strong>se reproduce en un lugar muy delimitado</strong>: en una cueva de una pequeña isla neozelandesa, de la que toma su nombre. “Eso significa que estos albatros están sumamente restringidos a una localidad en particular, si pasa algo, toda la población desaparecería”, dice el investigador.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270682"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/18224714/Albatros_peru-2026-03-12-at-22.46.56-1.jpeg" alt="" class="wp-image-270682" /><figcaption class="wp-element-caption">Mitigación lateral artesanal de bajo costo construida con palos de bambú y palos de escoba de color anaranjado para disuadir la presencia de aves marinas durante el recojo del espinel. Foto: cortesía Javier Quiñones</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Otra especie de gran interés es el&nbsp;<strong>albatros de las Galápagos</strong>&nbsp;(<em>Phoebastria irrorata</em>), un ave que vuela unos 1400 kilómetros desde Ecuador para alimentarse en aguas peruanas. El ave está&nbsp;<strong>clasificada en Peligro Crítico</strong>, una categoría previa a la extinción en estado natural.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta especie también se reproduce en una sola isla, en Española, lo que la hace bastante vulnerable, de acuerdo con Zavalaga. “El gran esfuerzo que se hace [por protegerlos en las zonas de reproducción] se diluye cuando los albatros son tan vulnerables en aguas peruanas”, explica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Asimismo, a los especialistas les preocupa el albatros de Salvin (<em>Thalassarche salvini</em>) y el petrel negro (P<em>rocellaria parkinsoni</em>), provenientes de Nueva Zelanda y ambos clasificados como Vulnerables por la UICN.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/ecuador-biodiversidad-valle-intag-riesgo-licitacion-minera/">Ecuador: vuelve la preocupación por la biodiversidad del valle de Íntag ante el anuncio de una nueva licitación minera</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270681"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/18224711/Albatros_peru-2026-03-12-at-22.46.56-2.jpeg" alt="" class="wp-image-270681" /><figcaption class="wp-element-caption">Captura incidental de un petrel de barbilla blanca. El ave fue liberada. Foto: cortesía Javier Quiñones</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Quiñones ha identificado que el petrel de barbilla blanca (<em>Procellaria aequinoctialis</em>) y la pardela de patas rosadas (<em>Ardenna creatopus</em>) son bastante&nbsp;<strong>agresivas a la hora de competir por las carnadas</strong>, lo que las vuelve más&nbsp;<strong>susceptibles a caer en anzuelos</strong>. La primera anida en varias islas subantárticas y la segunda cría a sus polluelos únicamente en la isla Mocha y en el archipiélago Juan Fernández, en Chile. Las dos están clasificadas como Vulnerables.</p>



<h2 class="wp-block-heading">La pesca es incidental y la mortalidad es alta</h2>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La pesca artesanal de perico se realiza de octubre a febrero</strong>. El albatros de Galápagos es una de las especies que más coincide con esta pesquería, especialmente en el norte de Perú. Pero también concurren el petrel de barbilla blanca, la pardela de patas rosadas y el albatros de Salvin, de acuerdo con Quiñones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La pesca artesanal de tiburón, legal en Perú para ciertas especies, se da<strong>&nbsp;entre mayo y agosto</strong>. En esos meses&nbsp;<strong>hay mucha densidad de albatros y petreles</strong>&nbsp;en aguas del sur de Perú, señala el biólogo de IMARPE. El albatros de ceja negra (<em>Thalassarche melanophris</em>), que proviene de la isla chilena Diego Ramírez, el punto más austral de Chile, y el petrel de barbilla blanca son las especies que más coinciden. También llegan el albatros de Buller (<em>Thalassarche bulleri</em>), una especie que anida en varias islas neozelandesas, y el de Chatham.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270676"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/18224642/Albatros_peru-2026-03-11-at-20.11.22.jpeg" alt="" class="wp-image-270676" /><figcaption class="wp-element-caption">A estas aves marinas les atraen las carnadas usadas en las pesquerías de tiburón y perico, lo que se convierte en un alto riesgo para ellas. Foto: cortesía Javier Quiñones</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En este contexto, varias especies de&nbsp;<strong>aves marinas son víctimas de la pesca incidental</strong>. “El número de aves capturadas por una embarcación en un viaje puede ser cero o solo una o dos, sin embargo, dado el gran tamaño de estas flotas, la cantidad de pesca incidental y la mortalidad pueden ser motivo de preocupación para estas especies”, dice vía email Jeffrey Mangel, director científico de Pro Delphinus Perú, una organización dedicada a la conservación de la fauna marina.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las aves pueden&nbsp;<strong>tragarse o engancharse a los anzuelos del palangre</strong>, también conocido como espinel, o pueden enredarse en las líneas del arte de pesca. Las pesquerías de redes de enmalle también representan un peligro para estos animales.<br>En muchas ocasiones,&nbsp;<strong>se ahogan ante la imposibilidad de liberarse</strong>&nbsp;y en otras pueden resultar severamente heridos. “Incluso si es que logran escapar o son liberados por los pescadores, pueden quedar con heridas que les podrían causar la muerte”, añade Mangel.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque no hay números definitivos de cuántas aves mueren cada año en aguas peruanas, las estimaciones basadas en muestreos y entrevistas “arrojan números alarmantes”, advierte Zavalaga. “Hablamos de cientos, hasta&nbsp;<strong>miles de individuos muertos solo en Perú</strong>”, puntualiza.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Seguimiento satelital para desarrollar soluciones</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270686"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/18224727/Albatros_peru-2026-03-16-at-12.58.48-1.jpeg" alt="" class="wp-image-270686" /><figcaption class="wp-element-caption">Carlos Zavalaga con un albatros real del norte en la isla Forty-four, Chatham, Nueva Zelanda. Foto: cortesía Carlos Zavalaga</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Nueva Zelanda tiene un programa intensivo de&nbsp;<strong>seguimiento satelital de aves marinas</strong>, de acuerdo con Igor Debski, asesor científico principal del área marina del Departamento de Conservación del país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El programa ya ha mostrado las rutas migratorias a través del Pacífico de varias especies de albatros y petreles y ha contribuido a orientar proyectos colaborativos entre las instituciones peruanas y neozelandesas destinados a&nbsp;<strong>mitigar la captura incidental</strong>, añade el especialista. Este año se colocaron 20 transmisores satelitales en albatros de Chatham.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El seguimiento satelital busca determinar cuánto tiempo interactúan las aves con las embarcaciones, explica Zavalaga, quien ha participado en los estudios. “Una vez que identifiquemos esto, podemos dar recomendaciones con base científica”, anticipa.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270677"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/18224646/Albatros_peru-2026-03-12-at-20.56.35-e1773880729261.jpeg" alt="" class="wp-image-270677" /><figcaption class="wp-element-caption">Dispositivos para medir la velocidad de hundimiento de los anzuelos para las pruebas de mitigación, brindados por el departamento de conservación de Nueva Zelanda. Foto: cortesía Jairo Calderón</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Por ahora los científicos están trabajando en entender mejor las rutas en las que se encuentran las aves y las embarcaciones y en determinar cuáles son&nbsp;<strong>los mejores métodos de mitigación</strong>. Quiñones ya encontró que el uso de líneas de espantapájaros durante la pesquería de tiburón redujo la frecuencia de buceo de las aves hacia las artes de pesca en un 96 %, según lo documentó en un&nbsp;<a href="https://www.researchgate.net/publication/397037579_Enabling_mitigation_measures_in_the_southern_Peruvian_artisanal_longline_fleet_targeting_sharks_to_reduce_the_bycatch_of_albatrosses_and_petrels_ABSTRACT_I_Introduction_II_Operational_Characteristics_" target="_blank" rel="noreferrer noopener">reporte</a>&nbsp;publicado a finales de 2025.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La línea de espantapájaros adaptada a la pesquería de tiburón consiste en colocar en la popa un palo de eucalipto de unos siete metros. A la punta se ata un sedal o línea de polietileno que cae de manera perpendicular hacia el mar. Y en la línea se sujetan cabos rojos y cintas iridiscentes que con el movimiento asustan a las aves, evitando que se acerquen. Esta es una&nbsp;<strong>medida de disuasión económica</strong>&nbsp;y que se fabrica con materiales locales. No tiene que usarse durante toda la temporada, sino solo durante el otoño y el invierno, cuando hay mayor densidad de aves.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270685"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/18224724/Albatros_peru-2026-03-11-at-20.11.23.jpeg" alt="" class="wp-image-270685" /><figcaption class="wp-element-caption">Albatros de Galápagos y petreles de barbilla blanca se pelean por descartes de vísceras de tiburón. Foto: cortesía Javier Quiñones</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora queda por conocer qué funcionará mejor en la pesquería de perico. Una vez que los científicos tengan respuesta a esas preguntas, tendrán que ser elevadas a políticas nacionales para promover su adopción, empezando por capacitar a los pescadores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quiñones cree que el tema se debe abordar de manera integral, motivándolos a capacitarse a través de incentivos económicos y reconocimientos a quienes demuestren el uso de buenas prácticas mediante videos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entre tanto, Zavalaga señala que la colaboración internacional seguirá siendo clave en la&nbsp;<strong>investigación para la conservación</strong>&nbsp;de estas aves marinas altamente migratorias que contribuyen al equilibrio de los océanos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong> un albatros de Salvin saca la carnada del anzuelo sin resultar herido. <strong>Foto:</strong> cortesía Javier Quiñones</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/ana-cristina-alvarado/">Ana Cristina Alvarado</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/03/peru-pesca-palangre-amenaza-albatros-cientificos-soluciones/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127056</guid>
        <pubDate>Fri, 20 Mar 2026 14:00:00 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19115038/Albatros_peru.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Perú: la pesca con palangre amenaza a los albatros, pero científicos buscan soluciones]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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        <item>
        <title>Perú: monitores comunitarios y un dron con cámara térmica le siguen el rastro al mono choro cola amarilla</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/peru-monitores-comunitarios-y-un-dron-con-camara-termica-le-siguen-el-rastro-al-mono-choro-cola-amarilla/</link>
        <description><![CDATA[<p>Unas figuras resplandecientes se mueven en el follaje de los árboles. Algunas saltan entre las ramas y desaparecen debajo de ellas para reaparecer metros más allá. Otras se desplazan lentamente entre las hojas mientras que ciertas figuras permanecen en un mismo lugar, emitiendo un brillo que las hace visibles en medio del follaje del bosque. [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>La experiencia de combinar el monitoreo terrestre, que se basa en escuchar al bosque, con el uso de un dron que capta el calor se utilizó en el área de Conservación Privada Hierba Buena Allpayacu, uno de los hábitats del mono choro cola amarilla.</em></li>



<li><em>Esta experiencia duró ocho meses y estuvo a cargo de la organización Yunkawasi en coordinación con el comité de monitoreo de la Asociación de Conservación Oso Dorado, de Corosha, en la región de Amazonas, y la presencia de exploradores de National Geographic.</em></li>



<li><em>Las imágenes permiten observar a los monos en pleno movimiento mientras se desplazan entre las copas de los árboles.</em></li>



<li><em>La experiencia se replicará en la Concesión de Conservación Cerro El Adobe, colindante con la Reserva Comunal Chayu Nain, y en el Área de Conservación privada Copallin, vecina del Santuario Nacional Cordillera de Colán.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Unas figuras resplandecientes se mueven en el follaje de los árboles. Algunas saltan entre las ramas y desaparecen debajo de ellas para reaparecer metros más allá. Otras se desplazan lentamente entre las hojas mientras que ciertas figuras permanecen en un mismo lugar, emitiendo un brillo que las hace visibles en medio del follaje del bosque.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Son&nbsp;<strong>imágenes captadas por un dron con cámara térmica</strong>&nbsp;—DJI Mavic 3T— fabricado para detectar fuentes de calor. Y en este caso, se utilizaron como parte de un proyecto de&nbsp;<strong>monitoreo en los bosques peruanos para identificar a una especie considerada en Peligro Crítico de extinción: el mono choro cola amarilla</strong>&nbsp;(<em>Lagothrix flavicauda</em>).</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="Cámara de drone termal registra a mono choro de cola amarilla" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/amUBqeH7Z1c?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Durante ocho meses, los monitores de la Asociación de Conservación Oso Dorado, liderada por mujeres, junto con especialistas de&nbsp;<a href="https://yunkawasiperu.org/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Yunkawasi</a>&nbsp;—organización dedicada a la protección del mono choro cola amarilla—, pusieron en marcha<strong>&nbsp;un programa de monitoreo que combina el seguimiento de la especie desde tierra con la vigilancia desde el aire</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Queríamos encontrar un método adicional que nos permita ser más precisos en el monitoreo de los monos. Vamos por el tercer año que están funcionando los comités de monitoreo que son hermosos porque lo realiza gente de la comunidad”, dice Fanny Cornejo, directora de Yunkawasi. “En este camino, con esta metodología validada, quisimos agregar un componente, el dron con cámara térmica, para complementar la información que se estaba obteniendo con los monitores”, agrega.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La experiencia se realizó en el Área de Conservación Privada (ACP) Hierba Buena Allpayacu, en el territorio de la Comunidad Campesina Corosha, ubicada&nbsp;<strong>en la región Amazonas, uno de los hábitats del mono choro cola amarilla</strong>. En esta área protegida, los monitores de la Asociación de Conservación Oso Dorado han implementado, desde hace tres años, un sistema de monitoreo efectivo de esta especie, de la mano de Yunkawasi. El proyecto también ha contado con el apoyo de National Geographic; la Universidad de Bostón, en Estados Unidos; New England Biolabs Foundation; y Critical Ecosystem Partnership Fund (CEPF).</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más:&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/jaguares-ganaderos-proyecto-mexico-demuestra-que-pueden-compartir-territorio/">Jaguares y ganaderos: un proyecto en México demuestra que pueden compartir el territorio | ESTUDIO</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270603"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/17121839/2025_03-Amazonas-Drone-MonoChoroDeColaAmarilla-%C2%A9GersonFerrer-Yunkawasi31.jpg" alt="" class="wp-image-270603" /><figcaption class="wp-element-caption">Imagen con acercamiento del dron con cámara térmica en la que se ve un mono choro con cola amarilla. Foto: cortesía Yunkawasi</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">La experiencia de seguir a los monos</h2>



<p class="wp-block-paragraph">“En realidad, al monito choro de cola amarilla nunca lo había visto en vivo en mi niñez, pero sí sabía que había en mi población”, cuenta Lizeth Arista, una de las dos primeras mujeres que se animaron a formar parte del equipo de monitoreo en la ACP y que ahora es coordinadora del comité de monitoreo de la Asociación de Conservación Oso Dorado. “Había guías que salían al campo y yo me entusiasmé, me decía: yo quiero verlo y conocerlo”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Arista llevaba varios años haciendo peluches del mono junto con un grupo de mujeres que desde 2009 organizaron la asociación antes de salir al bosque como parte del equipo de guías y monitores que protegen la ACP. “Cuando llegué a verlo me gustó la forma de los monitos, cómo corrían y gritaban. Me emocionó bastante y me animé a seguir en este trabajo”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270616"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/17122012/Amazonas_TallerTecnologia_NatGeo_Corosha_%C2%A9MariaAlbornoz_76.jpg" alt="" class="wp-image-270616" /><figcaption class="wp-element-caption">Lizeth Arista utilizando un dron, en pleno trabajo de monitoreo del mono choro cola amarilla. Foto: cortesía Yunkawasi</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Las expediciones para el monitoreo de los monos, cuenta Arista, se realizan durante cuatro a 10 días en el bosque, generalmente, una vez al mes. “Los recorridos los hacemos de día, desde las 6 de la mañana hasta casi el mediodía, porque los monitos de 11 a 12 pm se duermen. Cuando se despiertan retomamos el recorrido porque&nbsp;<strong>los monitos continúan desplazándose en medio del bosque montano hasta las 6 de la tarde</strong>. Los monos de cola amarilla se duermen a las 6 de la tarde. Tienen sus horarios establecidos”, cuenta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para Arista y su equipo identificar a los monos en medio del bosque “ahora resulta fácil”.&nbsp;<strong>Los reconocen por “los sonidos” que emiten y por “cómo se van moviendo los árboles” cuando se desplazan</strong>. “Cuando se mueven los árboles ya vemos que los monos están ahí. Vamos a ese sitio y ahí les encontramos. A veces también pelean, así sabemos cómo encontrarlos”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No siempre fue fácil hacerlo, dice Arista, pero en estos dos años han aprendido a reconocer sus voces, sus movimientos y los lugares “donde los monos se quedan a dormir”. “Si no los encontramos en un sitio, vamos a otro y ahí los encontramos”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El mono choro cola amarilla es una especie endémica que <strong>solo habita en los bosques primarios premontanos, montanos y nublados del norte de Perú</strong>, entre los 1000 a 2800 metros sobre el nivel del mar, principalmente en los departamentos de Amazonas y San Martín, aunque también se los encuentra en pequeñas áreas de La Libertad, Huánuco y Loreto. Recientemente se ha ubicado una población en Junín que aún está en estudio. <strong>Son monos que pasan su vida sobre los árboles, casi nunca se mueven por el suelo.</strong> Por ello, quienes realizan el monitoreo de esta especie tienen que saber identificarlos en medio de la espesura del bosque.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="Mono choro de cola amarilla" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/qqvjKI8-6J4?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Los bosques donde vive el mono choro cola amarilla son escarpados, retadores físicamente. Por tanto,&nbsp;<strong>la idea de utilizar este dron fue tener información más detallada sobre los grupos que los monitores ubican desde el suelo</strong>. Es increíble porque al estar a la altura de los monos con el dron, puedes contar exactamente cuantos son, tener datos específicos de edad, de sexo, que a veces desde el suelo es difícil”, explica Cornejo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También se buscaba saber si resultaba más rápido que los monitores ubiquen a los monos desde el suelo o ubicarlos desde el aire.&nbsp;<strong>El resultado fue que los monitores logran ubicarlos antes que los drones</strong>. Con un dron, explica Cornejo, se utiliza una metodología en base a grillas —líneas guía horizontales y/o verticales— que se van recorriendo para obtener información de los animales. “Pero el bosque es amplio y en los bosques montanos la gente local es tan conocedora de esos ámbitos que encuentra a los monos en base al oído, es decir, cuando vocalizan o cuando las ramas se quiebran mientras saltan”, afirma la investigadora.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También los encuentran en base a los restos de alimentos, como frutos a medio comer, con las huellitas de los dientes de los monos o al ver una bromelia deshojada que tiene la hoja masticada. “El dron no ve todo eso”, puntualiza Cornejo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La especialista señala que el dron, en este caso, no ha podido reemplazar a una persona o un equipo a la hora de hacer un censo poblacional. “Esta tecnología todavía no está a la altura de los retos de trabajar en los Andes”, comenta y explica algunos obstáculos que la tecnología encuentra en lugares geográficos complejos como los bosques nublados de la vertiente oriental de los Andes peruanos, en lo que se denomina selva alta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Pensábamos que tal vez un dron termal puede encontrar más rápidamente a los monos y que de esta forma la gente de la comunidad no necesitaba subir a la montaña para ubicarlos. Pero los resultados nos demuestran que el dron sí puede encontrar a los monos y tenemos imágenes muy buenas, pero es mejor que los ubique una persona que está muy bien entrenada para hacerlo”, comenta Christopher Allen Schmitt, explorador de National Geographic y profesor asociado de Antropología y Biología en la Universidad de Boston, quien también formó parte de esta experiencia.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270612"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/17121942/Amazonas_TallerTecnologia_NatGeo_Corosha_%C2%A9MariaAlbornoz_41.jpg" alt="" class="wp-image-270612" /><figcaption class="wp-element-caption">El trabajo con los monitores comunitarios se viene desarrollando hace unos tres años y comienza a replicarse en otras zonas. Foto: cortesía Yunkawasi</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Uno de los inconvenientes es la señal</strong>, pues debe permanecer conectado al mando. Si bien el dron tiene un desplazamiento de 20 kilómetros, el problema surge cuando existen pequeñas montañas o microvalles en el terreno, “lo que es común en los Andes”, de tal forma que “los 20 kilómetros se transforman en unos cuantos cientos de metros”, ya que se pierde la señal por las variaciones geográficas, agrega.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Otra limitación es que el dron requiere condiciones atmosféricas y de clima sin lluvia o humedad alta.</strong>&nbsp;“Esto en bosque nuboso es también retador porque siempre está lloviendo. Si empieza a llover un poquito el dron regresa. Si hay neblina fuerte con gotitas en el aire, el dron tampoco puede fusionar”, explica Cornejo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270630"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/17123249/P6012852.jpg" alt="" class="wp-image-270630" /><figcaption class="wp-element-caption">Los monitores revisando el sistema de monitoreo del mono choro cola amarilla. Foto: cortesía Yunkawasi</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">La información desde el aire</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que&nbsp;<strong>sí ha permitido el dron es tener detalles específicos de la composición de la población de monos</strong>&nbsp;que se ubican durante el monitoreo. Esto es posible porque el dron tiene dos cámaras. Una de ellas capta el calor de los cuerpos en los árboles y una segunda funciona como una cámara fotográfica con la que se puede realizar acercamiento a los objetos, lo que permite obtener detalles. “Hemos podido ver diferentes atributos de los monos.&nbsp;<strong>Son datos específicos de edad, de sexo que a veces en el suelo es difícil distinguir y en particular por la topografía</strong>”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También desde el aire ha sido posible observar qué están haciendo, explica la investigadora. “Lo que se hacía era mantener el dron en sobrevuelo.&nbsp;<strong>Desde el suelo se veían sombras de varios monos, pero desde el aire se podía identificar cuántos eran y si eran hembras o machos, adultas o juveniles</strong>”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270601"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/17121820/2025_03-Amazonas-Drone-MonoChoroDeColaAmarilla-%C2%A9GersonFerrer-Yunkawasi1.jpg" alt="" class="wp-image-270601" /><figcaption class="wp-element-caption">Las figuras blancas corresponden a monos que han sido captados por en dron con cámara térmica. Foto: cortesía Yunkawasi</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En el caso de las imágenes captadas por el lente térmico, las diferencias se manejan en base a la temperatura y a las diferencias que estas temperaturas ofrecen en una gama de colores. “Se puede elegir utilizar la gama de colores en tonos morados con amarillos, como lo hicimos para algunos videos y otros en tonos grises. De acuerdo a la cantidad de luminosidad que emiten los monos se puede detectar su presencia”.<strong>&nbsp;La gama de colores y la luminosidad se va graduando en el dron para obtener mejores resultados.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En horas de la mañana funciona muy bien, dice Cornejo, porque hay una diferencia de temperatura grande entre el bosque y la temperatura corporal de los monos. “<strong>Los videos donde se distingue hasta la colita son usualmente cuando hay esta diferencia de temperatura.</strong>&nbsp;En cambio, hay otros videos en los que se ve todo muy amarillo, eso se debe a que el sol ha calentado la copa de los árboles. En ese caso, se puede distinguir si se mueve el mono, de lo contrario puede confundir”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La investigadora explica que hay bromelias ubicadas en la parte alta de los árboles y como las bromelias acumulan agua, con el sol se calientan y puede dar la impresión de que se trata de monos durmiendo, lo que genera confusión. En ese caso, dice, se puede utilizar la cámara con zoom para ver los detalles.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otro detalle que explica Cornejo es que si bien el dron puede distinguir y capturar la imagen de “cualquier cosa que emite calor”, la diferencia es que en los bosques que son el hábitat de estos monos,&nbsp;<strong>“la única especie de día que se está moviendo es el mono choro cola amarilla”</strong>. “Entonces hay poca posibilidad de cometer errores. Quizás en algún momento podamos encontrar un mono machín, pero es poco probable y hasta ahora no nos ha pasado”, agrega.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270613"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/17121952/Amazonas_TallerTecnologia_NatGeo_Corosha_%C2%A9MariaAlbornoz_45_2.jpg" alt="" class="wp-image-270613" /><figcaption class="wp-element-caption">Los monitores utilizan drones para estar pendientes de las amenazas al bosque. Foto: cortesía Yunkawasi</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Schmitt afirma que el dron es muy bueno para capturar imágenes de los monos y que desde el aire se les puede ver perfectamente con el zoom. “Tenemos videos buenísimos de monos que podemos compartir con la gente para inspirarlos a apoyar la conservación que hace la Asociación de Conservación Oso Dorado y Yunkawasi”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>Con el dron podemos ver realmente la vida de los monos</strong>, se les observa cuando están arriba de los árboles, cómo interactúan entre ellos”, comenta Schmitt.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Una experiencia de ciencia ciudadana</h2>



<p class="wp-block-paragraph">El ACP Hierba Buena Allpayacu no es el único lugar en el que se monitorea el mono choro cola amarilla en coordinación con la comunidad. La experiencia bajo el liderazgo de Yunkawasi también se repite en la Concesión de Conservación Cerro El Adobe, colindante con la Reserva Comunal Chayu Nain, y en el Área de Conservación privada Copallin, vecina del Santuario Nacional Cordillera de Colán. Estos tres lugares forman parte del territorio que es el hábitat de esta especie,&nbsp;<strong>bosques que a lo largo del tiempo se han reducido en un 80 %</strong>&nbsp;aproximadamente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Junto con la Asociación de Conservación Oso Dorado, en los otros dos espacios donde aún habita el mono choro cola amarilla la población también se ha comprometido con la conservación del monito, cuenta Cornejo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270604"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/17121849/Amazonas_copallin_TallerTecnologia_NatGeo_%C2%A9MariaAlbornoz_14.jpg" alt="" class="wp-image-270604" /><figcaption class="wp-element-caption">Monitores revisando la metodología del monitoreo del mono choro cola amarilla. Foto: cortesía Yunkawasi</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“En el caso del ACP Copallin, se ha formado un comité de monitoreo en coordinación con los guardaparques de la zona. Y el tercer caso es una concesión de conservación, Cerro El Adobe, liderada por la Asociación de Conservación Chorrera Blanca (Acochoba) liderada por agricultores”, explica Cornejo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hasta ahora la experiencia con el dron con cámara térmica solo se ha realizado en el ACP Hierba Buena Allpayacu, pero el proyecto continuará en las otras dos zonas. “Estamos entrando al tercer año de trabajo con estas organizaciones y&nbsp;<strong>lo genial ha sido conectar a la gente local con el uso de tecnología</strong>. Si bien el dron con cámara térmica no lo hemos manipulado mucho, los comités sí cuentan con drones sin lente termal que utilizan para observar desde el aire las amenazas a esta especie”, dice la investigadora de Yunkawasi.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cornejo también destaca la participación de las mujeres en los comités de monitoreo, así como el uso de los drones por parte de la población, quienes ahora cumplen funciones que antes estaban solo reservadas a investigadores con la ventaja de que conocen a la perfección estos bosques. “Para mí es uno de los proyectos más lindos que tenemos porque justamente se trata de&nbsp;<strong>lograr esta confluencia de practicar ciencia con la gente local</strong>”, comenta. En ese sentido agrega que ya se está planificando el monitoreo acústico y las investigaciones con ADN ambiental con estas comunidades.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El explorador de National Geographic, Schmitt, agrega que las comunidades conocen mucho a esta especie. “Los ven todos los días, se preocupan por ellos. Viven con ellos. Nosotros, como científicos o biólogos, aportamos nuestro propio conocimiento, que es muy diferente, y que puede complementar el conocimiento que la comunidad ya tiene. Así que la comunidad ya sabe adónde van los monos y pueden pensar por qué van a un determinado lugar. Los conocen mejor”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270615"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/17122007/Amazonas_TallerTecnologia_NatGeo_Corosha_%C2%A9MariaAlbornoz_74.jpg" alt="" class="wp-image-270615" /><figcaption class="wp-element-caption">Un monitor trabajando en campo con un dron. Foto: cortesía Yunkawasi</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Schmitt también considera que al unir los conocimientos&nbsp;<strong>se pueda comprender mejor a la especie y se responda mejor a sus necesidades</strong>. “Por ejemplo, tenemos experiencia en estudiar su comportamiento sistemáticamente para poder determinar cómo cambia según la disponibilidad de alimentos, la altitud, las precipitaciones o la temperatura. De esta manera, podemos obtener respuestas con mayor certeza que la que se podría obtener solo con la observación”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Creo que si el objetivo final de la comunidad es la conservación de los monos, porque conviven con ellos, los ven y los aprecian -dice Schmitt-, podemos complementar ese deseo con métodos que les proporcionen las herramientas necesarias para protegerlos de una mejor manera”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En esta confluencia de conocimientos, Lizeth Arista habla desde su experiencia con el uso de la tecnología. Explica, por ejemplo, que&nbsp;<strong>han llevado talleres para manejar los drones</strong>, que por ahora manejan sin problema los drones pequeños, pero que le gustaría seguir aprendiendo más. “El dron que ahora estamos trabajando en campo es más grande [dron con cámara termal]&nbsp; tiene más cosas que debemos aprender”. ¿Es fácil manejar un dron?, le preguntamos. “El pequeño sí, pero el grande se me complicaba aún”, responde.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, como dicen los investigadores, las personas de estas comunidades conocen perfectamente a estos animales. “Ahora tenemos un grupo de 12 monitos identificados, hasta les hemos puesto nombre”, cuenta. ¿Es fácil identificar a los monitos?, le preguntamos. “Sí, es fácil”, responde. “A las hembritas las identificamos por su clítoris, que tiene poco vello, y a los machos los podemos identificar porque tienen su mechón más grande que las hembras. Y los juveniles no tienen nada, es más fácil saber cuáles son hembras y cuáles machos”, agrega.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270627"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/17123130/Yellow-tailed-woolly-monkey_%C2%A9Wilhelm-Osterman-Yunkawasi-5.jpg" alt="" class="wp-image-270627" /><figcaption class="wp-element-caption">El mono choro cola amarilla está en Peligro Crítico de extinción, según la Lista Roja de la UICN. Foto: cortesía Yunkawasi</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Hasta hace un par de décadas, dice Lizeth Arista,&nbsp;<strong>“algunas personas en nuestra comunidad los cazaban”, pero ahora ya no ocurre eso.</strong>&nbsp;Ahora hay interés por la conservación desde que son niños. “A mi hijita menor le gusta el trabajo que hago en el campo. Tiene 10 años y me dice que cuando sea grande le gustaría ser bióloga. Ella ve cómo trabajamos, los materiales que tenemos en el comité. Ella agarra los materiales, sale a observar el bosque con los binoculares y me dice: ‘Cuando sea grande quiero ser bióloga para poder utilizar todos estos materiales’».</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong> el mono choro cola amarilla es una especie endémica de los bosques nublados de los Andes orientales de Perú. <strong>Foto:</strong> cortesía Yunkawasi</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/yvette-sierra-praeli/">Yvette Sierra Praeli</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/03/peru-monitores-comunitarios-dron-siguen-rastro-mono-choro-cola-amarilla/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127053</guid>
        <pubDate>Thu, 19 Mar 2026 16:45:56 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19114446/Proyecto-nuevo-30.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Perú: monitores comunitarios y un dron con cámara térmica le siguen el rastro al mono choro cola amarilla]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Científicos proponen extender áreas marinas protegidas para preservar de la pesca al tiburón sedoso &amp;#124; ESTUDIO</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/cientificos-proponen-extender-areas-marinas-protegidas-para-preservar-de-la-pesca-al-tiburon-sedoso-estudio/</link>
        <description><![CDATA[<p>Los tiburones sedosos no son los más grandes de su género, miden en promedio unos dos metros y medio. Sin embargo, tienen la capacidad de nadar 45 kilómetros diarios. Esta característica que los hace admirables también los vuelve vulnerables. Un estudio reciente encontró que los&nbsp;Carcharhinus falciformis&nbsp;pasan la mitad de su tiempo en zonas pesqueras&nbsp;y el [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Los tiburones sedosos, de los más pescados a nivel mundial, pasan más de la mitad de su tiempo fuera de áreas protegidas, exponiéndose a la pesca industrial.</em></li>



<li><em>Este es uno de los principales hallazgos de un estudio que rastreó desde Galápagos a 40 individuos durante dos años.</em></li>



<li><em>Aunque es una especie de alta movilidad, pasa gran parte de su tiempo dentro de la reserva marina de Galápagos, comprobando la efectividad de esta área protegida.</em></li>



<li><em>Los autores proponen ampliar las áreas protegidas hacia el norte y el oeste, las zonas donde los tiburones enfrentan mayor presión pesquera.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Los tiburones sedosos no son los más grandes de su género, miden en promedio unos dos metros y medio. Sin embargo, tienen la capacidad de nadar 45 kilómetros diarios. Esta característica que los hace admirables también los vuelve vulnerables. Un estudio reciente encontró que los&nbsp;<strong><em>Carcharhinus falciformis</em>&nbsp;pasan la mitad de su tiempo en zonas pesqueras&nbsp;</strong>y el resto lo pasan dentro de alguna área marina protegida del Pacífico Este Tropical.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |</strong>&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/mexico-primer-registro-orcas-depredando-tiburones-estudio/">Científicos logran imágenes únicas de orcas depredando tiburones blancos juveniles en México | ESTUDIO</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Están ranqueados como&nbsp;<strong>una de las dos especies más pescadas a nivel mundial</strong>&nbsp;por su tendencia a agregarse en cardúmenes de atún [para alimentarse]”, explica Pelayo Salinas de León, investigador de la&nbsp;<a href="https://www.darwinfoundation.org/es/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Fundación Charles Darwin</a>&nbsp;de Galápagos y coautor del&nbsp;<a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0006320725006950?via%3Dihub" target="_blank" rel="noreferrer noopener">artículo científico</a>&nbsp;publicado a inicios de 2026 en&nbsp;<em>Biological Conservation</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras persiguen su alimento favorito,&nbsp;<strong>caen en cercos de pesca y palangres</strong>&nbsp;–una línea madre de la cual penden múltiples ramales con anzuelos–, describe el investigador. La especie&nbsp;<strong>está clasificada como “Vulnerable”</strong>&nbsp;en la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_213839"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2020/04/04154040/P1200788.jpg" alt="" class="wp-image-213839" /><figcaption class="wp-element-caption">Las islas Darwin y Wolf, en Galápagos, son clave para los científicos que estudian tiburones. Foto: cortesía Pelayo Salinas de León</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">No obstante, la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) clasifica a la especie en su Apéndice II. Es decir,&nbsp;<strong>se permite su comercialización</strong>. Además, la Comisión Interamericana del Atún Tropical (CIAT), el organismo de regulación pesquera regional, autoriza que los palangreros retengan hasta un 20 % por peso de tiburón sedoso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“El 20 % de la captura total de un viaje puede suponer muchas toneladas de tiburón. [El permiso] no discrimina por tallas, sexo, condición reproductiva ni fisiología”, señala Irene Casanova, bióloga marina e investigadora de la organización no gubernamental mexicana&nbsp;<a href="https://www.pelagioskakunja.org/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Pelagios Kakunjá</a>. Por eso, opina que el artículo de sus colegas es novedoso y necesario. “<strong>Aporta una evidencia útil para la conservación</strong>&nbsp;del tiburón sedoso”, afirma.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El estudio encontró que los tiburones pasaron el 46.95 % de su tiempo dentro de alguna área marina protegida. Si se consideran solo las zonas de protección total, donde la pesca está 100 % prohibida, el tiempo se reduce al 41.76 %. Por los riesgos que los sedosos enfrentan fuera de las áreas marinas protegidas,<strong>&nbsp;los autores sugieren expandir la Reserva Marina Hermandad</strong>, ubicada al noreste de las Islas Galápagos, hacia el norte y el oeste, zonas identificadas de alto riesgo para la especie.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Cuarenta tiburones marcados para estudiar sus trayectos</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269094"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/02170958/Image4_%C2%A9Christopher-Vaughan-Jones.jpg" alt="" class="wp-image-269094" /><figcaption class="wp-element-caption">Los tiburones sedosos son capturados durante la pesca de atunes en pesquerías de cerco y palangre. Foto: cortesía ©Christopher Vaughan-Jones</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Los científicos viajaron en embarcación hasta las islas Darwin y Wolf, donde hay una de las&nbsp;<a href="https://www.darwinfoundation.org/es/noticias/todas-las-noticias/el-santuario-marino-de-las-islas-darwin-y-wolf-es-hogar-de-la-mayor-biomasa-de-tiburones-en-el-mundo/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">mayores concentraciones de tiburones en el mundo</a>. Antes de su llegada, prepararon anzuelos sin muerte, es decir, sin la pequeña púa tras la punta, minimizando el daño al animal. “Se lima el mecanismo para retener al tiburón, con lo cual la soltada es más fácil después de instalar el transmisor satelital”, explica Salinas de León.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una vez que capturan un tiburón, esperan a que esté cansado y lo acercan al lateral de la embarcación. Sin sacarlo del agua, para que pueda respirar, se hace la maniobra de marcaje. En menos de siete minutos, los especialistas&nbsp;<strong>instalan el equipo tecnológico en la aleta dorsal</strong>. “Se prioriza el bienestar del animal”, asegura el investigador de ecología y conservación de tiburones.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Se marcaron 40 individuos: 33 hembras y siete machos</strong>. Los investigadores no saben a ciencia cierta si es que hay épocas del año preferidas por las hembras para nadar en esa zona, si es una zona importante para ellas a lo largo del año o si son más propensas a morder anzuelos. Lo que queda claro al momento es que muchas especies de tiburones tienen una segregación sexual: “chicos por un lado y chicas por otro”, puntualiza Salinas de León.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269092"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/02170949/Image2_%C2%A9PelayoSalinas.jpg" alt="" class="wp-image-269092" /><figcaption class="wp-element-caption">El marcaje debe realizarse en pocos minutos para priorizar el bienestar del animal. Foto: cortesía Pelayo Salinas de León</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Reconstruyeron las transmisiones</strong>&nbsp;que duraron más de 30 días. Eso les dejó un total de 38 trayectorias válidas para analizar. Es decir, dos tiburones, una hembra y un macho, pudieron perder sus transmisores. Esto sucede por diferentes razones, por ejemplo, pueden caerse, dañarse u otros animales pueden morderlos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Durante dos años, los transmisores mostraron en tiempo real la posición de los 38 tiburones, una cantidad de ejemplares que permitió obtener patrones robustos sobre&nbsp;<strong>las rutas migratorias de la especie</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una vez que se agotaron las baterías, se filtraron los datos para hacer análisis estadísticos de los movimientos y crear zonas de distribución. Así pudieron conocer la cantidad de tiempo que pasaron en áreas protegidas marinas y en zonas donde operan flotas pesqueras.</p>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/02180534/Infografia-tiburones-ESP-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-269099" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Los datos mostraron que los sedosos&nbsp;<strong>pasaron la mayor parte de su tiempo en Galápagos</strong>, con un 36.41 %. “Tenemos datos que muestran que pueden viajar a lo largo de distancias bastante grandes, así que me sorprendió que pasen tanto tiempo en la Reserva Marina de Galápagos”, dice Mahmood Shivji, profesor en Nova Southeastern University, otra de las instituciones que lideró el estudio a través de la&nbsp;<a href="https://saveourseas.com/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Fundación Save Our Seas</a>&nbsp;y&nbsp;<a href="https://ghriresearch.org/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">The Guy Harvey Research Institute</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A pesar de su alta movilidad,&nbsp;<strong>pasaron muy poco tiempo en otras áreas protegidas</strong>. Por ejemplo, en la recién creada Reserva Marina Hermandad, ubicada en Ecuador, Colombia, Costa Rica y Panamá, solo pasaron un 3.96 % de su tiempo y menos del 1 % en el Parque Nacional Isla de Cocos, en Costa Rica.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/mexico-una-investigacion-con-drones-revela-como-el-turismo-impacta-en-el-tiburon-ballena/">México: una investigación con drones revela cómo el turismo impacta en el tiburón ballena</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Pocos datos pesqueros</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_215103"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2020/05/18010405/IMGL9254.jpg" alt="pesca incidental" class="wp-image-215103" /><figcaption class="wp-element-caption">Imagen de archivo de faenas pesqueras de atún. Foto: José Villacreses</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Los investigadores&nbsp;<strong>usaron información de&nbsp;<a href="https://globalfishingwatch.org/es/nosotros/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Global Fishing Watch</a></strong>, una plataforma en línea y de acceso libre que monitorea la actividad pesquera industrial casi en tiempo real. Aunque es una fuente importante, los datos abiertos de embarcaciones no representan a toda la flota que opera en la región.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Salinas de León detalla que los datos disponibles para descargar son del sistema de rastreo AIS (Sistema de Identificación Automática), pero solo una fracción de las embarcaciones pesqueras lo usan. La mayoría tiene el sistema de posicionamiento VMS (Sistema de Monitoreo de Buques), pero&nbsp;<strong>estos datos no están abiertos al público</strong>. Además, puntualiza, gran parte de las embarcaciones de las flotas artesanal y semiindustrial no tienen sistemas de rastreo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el artículo se especifica que en el Pacífico Este Tropical, solo Ecuador, Panamá, Costa Rica y Perú proporcionan datos de VMS a Global Fishing Watch. No obstante, los datos solo pueden visualizarse en mapas específicos y no pueden descargarse para realizar análisis científicos detallados.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269097"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/02171004/Tiburon-sedoso-y-tiburon-ballena.-Foto-Thomas-P.-Peschak.jpg" alt="Además del tiburón sedoso, otros estudios demuestran que el tiburón martillo común y el tiburón ballena también usan las zonas estudiadas. Foto: cortesía" class="wp-image-269097" /><figcaption class="wp-element-caption">Además del tiburón sedoso, otros estudios demuestran que el tiburón martillo común y el tiburón ballena también usan las zonas estudiadas. Foto: cortesía</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Creo que&nbsp;<strong>es urgente que se comparta la información</strong>”, dice Irene Casanova, quien junto a Pelagios Kakunjá está rastreando a 30 tiburones sedosos marcados en el Archipiélago de Revillagigedo, México. “La solución sería que los gobiernos hagan obligatorio que se compartan los datos y, sobre todo, que se haga colaboración entre la comunidad científica y los gobiernos”, añade.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Debido a estos vacíos de información, los datos de Global Fishing Watch indicaron un riesgo diario aparentemente bajo para los tiburones sedosos.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Los riesgos fuera de las áreas protegidas: las flotas pesqueras</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando estos grandes depredadores cruzan los límites de las áreas protegidas, corren el riesgo de ser pescados, señala Salinas de León. Durante el rastreo,&nbsp;<strong>hubo tres eventos de pesca de los individuos marcados</strong>. El primero se dio fuera de la Reserva Marina de Galápagos, en aguas ecuatorianas; el segundo sucedió en el área económica exclusiva de Costa Rica; y el tercero, en aguas internacionales, entre el sur de El Salvador y el norte de Ecuador.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269093"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/02170953/Image3_%C2%A9James-Lea.jpg" alt="" class="wp-image-269093" /><figcaption class="wp-element-caption">El tiburón sedoso es la segunda especie de tiburón más capturada a escala global, después del tiburón azul. Foto: cortesía Jame Lea</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Los casos se confirmaron porque&nbsp;<strong>los transmisores terminaron en puertos pesqueros</strong>: dos de ellos en Punta Arenas, Costa Rica; y el último en Manta, Ecuador. “Ha habido más eventos, ahora llevamos el trabajo para ver en dónde están esas zonas de desaparición de los transmisores satelitales”, dice el investigador de la Fundación Charles Darwin.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entre julio y noviembre, al oeste de las Islas Galápagos, en aguas internacionales, hay un fenómeno de afloramiento. Las presas de los sedosos nadan hacia esa zona y los tiburones y las flotas pesqueras van detrás. Aquí es cuando los ‘silkies’, como los llaman cariñosamente por su nombre en inglés, enfrentan mayor esfuerzo pesquero.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Si vamos a protegerlos,&nbsp;<strong>tenemos que expandir las áreas marinas protegidas</strong>&nbsp;hacia el oeste”, afirma Shivji. El experto en la conservación y el manejo de tiburones y otras especies del océano señala que el Tratado de Altamar, que entró en vigencia a inicios de 2026, es el mecanismo que permitirá que se establezcan áreas marinas protegidas en aguas internacionales. “Como todo, es bastante político y va a tomar tiempo, pero es lo que debemos hacer”, afirma.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_215134"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2020/05/18020208/image001.jpg" alt="pesca incidental" class="wp-image-215134" /><figcaption class="wp-element-caption">Foto de archivo de pesca de tiburón sedoso. Foto: cortesía WWF</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El tiburón sedoso no es el único que se beneficiaría</strong>&nbsp;de esta propuesta. Otros estudios demuestran que el tiburón martillo común y el tiburón ballena también usan esta zona, de acuerdo con Shivji.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El investigador reconoce que la presión pesquera no parará, pero el objetivo es&nbsp;<strong>encontrar herramientas de manejo</strong>&nbsp;que permitan que los tiburones sedosos no desaparezcan. El también genetista señala que la diversidad genética –necesaria para que las especies se adapten y sobrevivan– requiere de “grandes números de individuos”, por lo que hay que implementar medidas antes de que las poblaciones continúen decayendo.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Reforzar las medidas de protección</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Salinas de León opina que hace falta revisar la clasificación del sedoso en la Lista Roja de Especies Amenazadas, pues “<strong>los volúmenes de captura actual son un riesgo</strong>”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269096"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/02171002/Silky_shiver_Pelayo_Salinas.max-1000x1000-1.jpg" alt="" class="wp-image-269096" /><figcaption class="wp-element-caption">Los tiburones sedosos pueden vivir unos 35 años y crecer hasta unos 3.5 metros. Foto: cortesía Pelayo Salinas de León</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El investigador explica que al comparar a esta especie con otros tiburones con historias de vida similares, se concluye que “<strong>no se puede sostener una pesca severa</strong>&nbsp;durante tanto tiempo”. Estos animales son de crecimiento lento, reproducción tardía y tienen pocas crías, por lo que las poblaciones estarían disminuyendo a un ritmo mayor que su capacidad para reponerse.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, a su parecer, todas las especies en la Lista Roja deberían estar incluidas en el Apéndice I de CITES, con el fin de prohibir su comercialización y&nbsp;<strong>promover su protección efectiva</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El estudio señala que la Comisión Atunera ha implementado medidas, como la&nbsp;<strong>prohibición de retención de tiburones sedosos en buques de cerco</strong>. Aunque es un paso importante, Irene Casanova asegura que se necesita más información biológica para tomar una medida concreta. “Hay una mortalidad postliberación que no es evaluada”, dice.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_262506"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/07/11141643/Captura-de-pantalla-2025-07-11-a-las-10.08.33%E2%80%AFa.m.png" alt="" class="wp-image-262506" /><figcaption class="wp-element-caption">Primer plano del tiburón sedoso. Foto: cortesía Jonathan R Green / Galapagos Whale Shark Project</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Para la experta, hay que modificar los artes de pesca y los dispositivos de agregación flotantes, los cuales, asegura, son los que tienen más índice de pesca incidental de tiburón sedoso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Shivji celebra que junto a sus equipos ya esté trabajando la Comisión Atunera. Asegura que&nbsp;<strong>existe un gran interés en la protección</strong>&nbsp;del tiburón sedoso y del tiburón martillo común. El organismo de regulación pesquera cuenta con observadores que viajan a zonas bastante alejadas, donde por recursos es difícil que los científicos lleguen. Por lo tanto, esta sería una oportunidad para obtener información clave para la conservación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por último, Salinas de León insiste en que dado que los datos muestran que los sedosos pasan más de la mitad de su tiempo en zonas expuestas a la pesca,&nbsp;<strong>es urgente que se formulen políticas pesqueras</strong>&nbsp;basadas en criterios biológicos y enfocadas en la sostenibilidad de los ecosistemas marinos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>REFERENCIA</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Vaudo, J. J., Salinas-de-León, P., Logan, R. K., Suarez-Moncada, J., Wetherbee, B. M., &amp; Shivji, M. S. (2026).&nbsp;<em>Pelagic sharks in parks: Marine protected areas in the Eastern Tropical Pacific provide limited protection to silky sharks tracked from the Galapagos Marine Reserve</em>. Biological Conservation, 111658. https://doi.org/10.1016/j.biocon.2025.111658</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>Imagen principal:</strong> un sedoso junto a un cardumen de atún.<strong> Foto: </strong>cortesía Pelayo Salinas de León</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/ana-cristina-alvarado/">Ana Cristina Alvarado</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/02/extender-areas-marinas-protegidas-preservar-tiburones-sedosos-mas-pescados-estudio/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
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        <pubDate>Sat, 07 Feb 2026 14:00:00 +0000</pubDate>
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