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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Blogs de Eratóstenes | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Nitocris (2145 a.C.)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/ella-es-la-historia/nitocris-2145-c/</link>
        <description><![CDATA[<p>En el Antiguo Reino de Egipto gobernó Neferkara Pepy II, y a su muerte un listado de dieciocho reyes y una reina lo sucedieron durante un convulso período de 16 años, del 2150 hasta el 2134 a.C., y que hoy conocemos como el “Reinado de los 19”. El Alto Egipto estaba siendo azotado por las [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p>En el Antiguo Reino de Egipto gobernó Neferkara Pepy II, y a su muerte un listado de dieciocho reyes y una reina lo sucedieron durante un convulso período de 16 años, del 2150 hasta el 2134 a.C., y que hoy conocemos como el “Reinado de los 19”. El Alto Egipto estaba siendo azotado por las bajas y las crecidas del Río Nilo, inundaciones y sequías que estropeaban los cultivos y viviendas, una hambruna generalizada por todo el territorio (y en la que se relatan escenas de canibalismo), y un descontento social que impedía a los distintos reyes gobernar en momentos tan revueltos. Neferkara Pepy II había descentralizado el poder y en muchos de estos territorios las familias más prestantes acabarían por empezar a rebelarse, y a mandar sobre sus propios dominios desobedeciendo las órdenes de los faraones. En este clima de fatalidad aparece la figura de una mujer que gobernaría antes de Nefertiti y de Hatshepsut, y que fuera posiblemente la última gobernante de la Dinastía VI de Egipto. Nitocris, cuyo nombre significa “Excelente”, gobernaría según parece durante un corto período que comprende los años de 2164 al 2162 a.C., y aunque Mantenón sugiere que pudieron haber sido 12, y tras lo cual se daría inicio a lo que ahora llamamos el Primer Período Intermedio de Egipto. El sacerdote e historiador del siglo III a.C., Manetón, comenta en sus epítomes que Nitocris era “más valiente que todos los hombres de su época, la más bella de todas las mujeres, de piel hermosa y rojas mejillas”, además de darle el crédito de ser ella quien mandó a construir la “tercera pirámide” de Guiza, perteneciente a Micerino (Menkaura), pero que parece más probable se tratara de la “tercera pirámide” ubicada en Saqqara como un tributo a Neit, antigua diosa de la guerra. Más adelante será Heródoto en su colección de <em>Historias </em>quien se refiera a una historia en particular, siendo este relato el único suceso que cuenta un poco más sobre su vida. Se dice que Nitocris reunió en un banquete a los asesinos de su hermano y marido, y a quien ella sucedió en el trono como reina, y que una vez confinados en un recinto mandó a enclaustrarlos para que no pudiera salir, y valiéndose de un cauce que había construido con antelación dejó que las aguas del Nilo corrieran hacia el interior del claustro y ahogaran a los asesinos. Una vez llevada a cabo su venganza la reina se suicidaría, y el mito dice que lo haría empleando un método un tanto increíble lanzándose a una hoguera. En palabras de Heródoto, “después de la muerte de Nitocris, el país se hunde en un estado de inestabilidad, confusión y caos.” Dado que apenas se cuenta con este par de testimonios, y ningún hallazgo se tiene hoy de una estela o inscripción de la época que dé cuenta de ella, muchos se convencen de que Nitocris nunca existió, que se trata de un mito o que se confunde con algún otro rey. En el Canón de Turín, que recoge el compendio de los faraones que gobernaron durante siglos hasta la Dinastía XIX, figura el nombre de Neithikerty, rey de la Dinastía VI, por lo que ciertamente podría tratarse de un hombre. Algunos dicen que se trata de un nombre borroso del que no pueden confiarse, y en contraste con la Lista Real de Abidos, el nombre sería el del faraón Necherkara Siptah, que igualmente figura como faraón de la Dinastía VI. Algunos egiptólogos creen que Nitocris fue la esposa de Merenra Nemtyemsaf II, “El amado de Ra”, sexto faraón de la Dinastía VI y sucesor de Neferkara Pepy II, y quien pudo haber sido faraón por un corto período, ese mismo período en el que se presume pudo haber gobernado una mujer. En el siglo III a.C. Eratóstenes dio crédito a la existencia histórica de Nitocris y discutía que había sido gobernante de Tebas durante seis años. Lo que sí es seguro es que no debe confundirse con la figura histórica de la divina adoratriz o esposa del dios Amón, que vivió hacia mediados del siglo VII a.C., hija del faraón Psamético I, y de quien sí se tienen registros históricos e incluso una tumba dedicada a ella que fue hallada en Medinet Habu, y que fuera conocida como Nitocris II. Luego de que los persas ocuparan los territorios que eran del dominio de su familia, Nitocris II se exilió en el Oráculo de Siwa, tratando de liderar desde allí una resistencia contra la satrapía de Cambises II, quien había asesinado a su hermano, el faraón Psamético III. Este suceso resulta similar al relato en el que la reina ahoga a los asesinos de su esposo y hermano, y algunos opinan que este episodio verídico inspiró la versión mítica de la supuesta Nitocris que supuestamente gobernó dos milenios antes. También se conoce de Nitocris de Babilonia, que según las <em>Historias </em>de Heródoto sería la esposa del último monarca de la ciudad de Labyneto, y que vivió en el siglo VI a.C., por la época de Darío I el persa, a quien engañaría con una ubicación arbitraria de su tumba para que éste no pudiera acceder a ella. Recientemente Nitocris ha comenzado a figurar en la cultura popular, como en el caso de un videojuego para Android en donde aparece como un <em>servant; </em>se le representa portando un cetro real, sonriente y dominante y acompañada por un espejo mágico.</p>
<p><img fetchpriority="high" decoding="async" class="size-medium wp-image-86332" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2021/09/nitocris-2-209x300.jpg" alt="NITOCRIS" width="209" height="300" /></p>
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        <author>Milanas Baena</author>
                    <category>Ella es la Historia</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=86331</guid>
        <pubDate>Sat, 13 May 2023 00:43:54 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Nitocris (2145 a.C.)]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Milanas Baena</media:credit>
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        <title>Cómo saber si un número es primo</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/ecuaciones-de-opinion/saber-numero-primo/</link>
        <description><![CDATA[<p>Determinar si un número es primo puede parecer simple, pero no siempre lo es.<br />
Afortunadamente, la matemática ofrece criterios que permiten realizar esta verificación de manera más rápida y segura.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Un número primo es un entero mayor que 1, que sólo es divisible por 1 y por sí mismo. Algo muy sencillo de comprender, pero difícil de dominar. Ya en tiempos de los griegos, hace unos 2300 años, Euclides demostró que existen infinitos números primos. Desde entonces, el interés por hallar una fórmula que los genere —y así evitar la engorrosa verificación mediante criterios de divisibilidad para determinar si un número dado posee divisores distintos de 1 y de sí mismo— ha acompañado a matemáticos de todas las épocas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El matemático griego Eratóstenes propuso una forma —no una fórmula— para identificar los números primos hasta un entero dado <math data-latex="n"><semantics><mi>n</mi><annotation encoding="application/x-tex">n</annotation></semantics></math>. Su método consiste en construir una tabla con todos los números desde 1 hasta <math data-latex="n"><semantics><mi>n</mi><annotation encoding="application/x-tex">n</annotation></semantics></math> y aplicar una ingeniosa criba: primero se tachan los múltiplos de 2, luego los de 3, después los de 5, 7, 11 y así sucesivamente. Al finalizar, los números que permanecen sin tachar son precisamente los primos. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Si queremos conocer a todos los primos menores que 100, por ejemplo, esta es la criba de Eratóstenes resultante. En la imagen, los números en azul han sido tachados, mientras que los primos aparecen destacados en las casillas blancas.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img decoding="async" width="601" height="600" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2021/03/05160407/Pasted-Graphic.jpg" alt="" class="wp-image-130044" style="aspect-ratio:1.001640625;width:175px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2021/03/05160407/Pasted-Graphic.jpg 601w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2021/03/05160407/Pasted-Graphic-300x300.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2021/03/05160407/Pasted-Graphic-150x150.jpg 150w" sizes="(max-width: 601px) 100vw, 601px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Pero en este ejemplo basta llegar hasta los múltiplos de 7. En general, para determinar si un número <math data-latex="n"><semantics><mi>n</mi><annotation encoding="application/x-tex">n</annotation></semantics></math> es primo, solo es necesario comprobar que ningún primo menor o igual que su raíz cuadrada lo divida. En nuestro caso, la raíz cuadrada de 100 es 10, y el mayor primo menor o igual que 10 es precisamente 7. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Este criterio se deduce de un teorema —muy sencillo de demostrar— que afirma lo siguiente: si un número <math data-latex="n"><semantics><mi>n</mi><annotation encoding="application/x-tex">n</annotation></semantics></math> no es primo, entonces posee al menos un divisor primo menor o igual que su raíz cuadrada. Por ello, para comprobar si un número es primo basta verificar que ningún primo menor o igual que su raíz cuadrada lo divida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por tratarse de un criterio tan importante y dada la sencillez de su prueba, incluyo a continuación la&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>demostración:</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Supongamos que </em><em></em><em>no es primo</em><em>. Entonces puede escribirse como un producto de dos enteros positivos:</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><math data-latex="n = a \cdot b"><semantics><mrow><mi>n</mi><mo>=</mo><mi>a</mi><mo>⋅</mo><mi>b</mi></mrow><annotation encoding="application/x-tex">n = a \cdot b</annotation></semantics></math></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>donde <math data-latex="a"><semantics><mi>a</mi><annotation encoding="application/x-tex">a</annotation></semantics></math> y b son mayores que 1 y menores que n.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Ahora bien, si ambos fueran mayores que <math data-latex="\sqrt{n} "><semantics><msqrt><mi>n</mi></msqrt><annotation encoding="application/x-tex">\sqrt{n} </annotation></semantics></math> , entonces su producto sería mayor que <math data-latex="n"><semantics><mi>n</mi><annotation encoding="application/x-tex">n</annotation></semantics></math></em>:</p>



<p class="wp-block-paragraph"><math data-latex="a &gt; \sqrt{n},\quad b &gt; \sqrt{n} \quad \Longrightarrow \quad a \cdot b &gt; \sqrt{n}\cdot \sqrt{n} = n,"><semantics><mrow><mi>a</mi><mo>&gt;</mo><msqrt><mi>n</mi></msqrt><mo separator="true">,</mo><mspace width="1em"></mspace><mi>b</mi><mo>&gt;</mo><msqrt><mi>n</mi></msqrt><mspace width="1em"></mspace><mo stretchy="false">⟹</mo><mspace width="1em"></mspace><mi>a</mi><mo>⋅</mo><mi>b</mi><mo>&gt;</mo><msqrt><mi>n</mi></msqrt><mo>⋅</mo><msqrt><mi>n</mi></msqrt><mo>=</mo><mi>n</mi><mo separator="true">,</mo></mrow><annotation encoding="application/x-tex">a &gt; \sqrt{n},\quad b &gt; \sqrt{n} \quad \Longrightarrow \quad a \cdot b &gt; \sqrt{n}\cdot \sqrt{n} = n,</annotation></semantics></math></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>lo cual es imposible, porque </em><math data-latex="a \cdot b = n"><semantics><mrow><mi>a</mi><mo>⋅</mo><mi>b</mi><mo>=</mo><mi>n</mi></mrow><annotation encoding="application/x-tex">a \cdot b = n</annotation></semantics></math>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Por lo tanto, al menos uno de los dos factores debe ser menor o igual que <math data-latex="\sqrt{n}"><semantics><msqrt><mi>n</mi></msqrt><annotation encoding="application/x-tex">\sqrt{n}</annotation></semantics></math>.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Llamemos <math data-latex="d"><semantics><mi>d</mi><annotation encoding="application/x-tex">d</annotation></semantics></math> a ese factor. Entonces:</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">  <math data-latex="d \le \sqrt{n}"><semantics><mrow><mi>d</mi><mo>≤</mo><msqrt><mi>n</mi></msqrt></mrow><annotation encoding="application/x-tex">d \le \sqrt{n}</annotation></semantics></math> <em> y <math data-latex="d"><semantics><mi>d</mi><annotation encoding="application/x-tex">d</annotation></semantics></math> divide a n,</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>y si <math data-latex="d"><semantics><mi>d</mi><annotation encoding="application/x-tex">d</annotation></semantics></math> no es primo, tiene un divisor primo que también divide a <math data-latex="n"><semantics><mi>n</mi><annotation encoding="application/x-tex">n</annotation></semantics></math> y que es aún menor.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>De este modo, concluimos que:</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>si <math data-latex="d"><semantics><mi>d</mi><annotation encoding="application/x-tex">d</annotation></semantics></math> no es primo, entonces tiene un divisor primo <math data-latex=" \le \sqrt{n}"><semantics><mrow><mo>≤</mo><msqrt><mi>n</mi></msqrt></mrow><annotation encoding="application/x-tex"> \le \sqrt{n}</annotation></semantics></math>.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando el número es grande —por ejemplo, <math data-latex=" n = 237\,532\,341"><semantics><mrow><mi>n</mi><mo>=</mo><mn>237</mn><mspace width="0.1667em"></mspace><mn>532</mn><mspace width="0.1667em"></mspace><mn>341</mn></mrow><annotation encoding="application/x-tex"> n = 237\,532\,341</annotation></semantics></math>— y tenemos la suerte, como en este caso, de detectar de inmediato que es múltiplo de 3 (pues la suma de sus cifras es 30), podemos concluir al instante que no es primo. En cambio, si quisiéramos analizar un número “grande” que sí es primo, como <math data-latex="n = 237\,532\,343"><semantics><mrow><mi>n</mi><mo>=</mo><mn>237</mn><mspace width="0.1667em"></mspace><mn>532</mn><mspace width="0.1667em"></mspace><mn>343</mn></mrow><annotation encoding="application/x-tex">n = 237\,532\,343</annotation></semantics></math>, basta entonces comprobar que ningún número primo menor o igual que su raíz cuadrada (en este caso, menor que 15 412) lo divide, para poder afirmar que efectivamente es primo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy en día resulta sencillo programar este algoritmo para determinar si un número dado es primo o no. Sin embargo, la verdadera limitación aparece cuando se trabaja con números tan grandes que superan la capacidad de cómputo de las máquinas: no es el método lo que falla, sino los recursos necesarios para aplicarlo a magnitudes enormes, como los números primos con cientos o miles de dígitos que se usan la criptografía.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero verificar estos gigantes requiere algoritmos especializados y una enorme potencia de cálculo, pues aplicar directamente el criterio de la raíz cuadrada no es recomendable, ya que la raíz cuadrada de un número con 600 dígitos, por ejemplo, sigue teniendo unos 300 dígitos, y comprobar divisiones hasta ese límite no es práctico.</p>



<p class="wp-block-paragraph">@MantillaIgnacio</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Ignacio Mantilla Prada</author>
                    <category>Ecuaciones de opinión</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=82789</guid>
        <pubDate>Wed, 10 Mar 2021 12:08:51 +0000</pubDate>
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