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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Blogs de Editorial Anagrama | Blogs El Espectador</title>
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        <title>¿Se les debe dar voz a los victimarios en los libros?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/se-les-debe-dar-voz-a-los-victimarios-en-los-libros/</link>
        <description><![CDATA[<p>Si la maldad existe en la naturaleza humana, ¿es correcto darles voz a los malos en las obras de ficción y de no ficción? Les hice esta pregunta a personajes del mundo literario y periodístico, a raíz de la polémica mundial por el Caso Bretón que sacudió a España.  </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Imágenes tomadas de la cuenta en X de editorial Anagrama. </em></p>



<p>La editorial Anagrama <a href="https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/anagrama-cancela-la-distribucion-del-libro-sobre-el-caso-jose-breton-noticias-hoy">canceló la distribución</a> del libro “El odio”, del periodista español Luisgé Martín, tras la polémica desatada porque el autor de la obra le dio voz al victimario, José Bretón, quien en 2011 asesinó a sus hijos de 6 y 2 años. El mundo literario y periodístico quedó dividido entre quienes aplauden la medida y aquellos que la rechazan.</p>



<p>A favor se pronunció la columnista <a href="https://elpais.com/babelia/2025-03-25/el-odio-y-la-inhumanidad-de-lo-humano.html">Ana Caballé</a> en El País de España: &#8220;Dar voz al asesino con el propósito de acercarnos al máximo a dicha oscuridad, lleva consigo un nuevo dolor para la víctima, obligada de un modo u otro a revivir lo sucedido&#8221;, refiriéndose a la madre de los dos pequeños, Ruth Ortiz, quien declaró a la prensa: &#8220;No podemos dar voz a los asesinos&#8221;.</p>



<p>En contra se pronunció la escritora <a href="https://www.vozpopuli.com/opinion/caso-breton-prohibido-comprender.html">Marisol Oviedo </a>en el portal Voz Populi: “Si aceptamos que el dolor de una madre baste para prohibir un libro, pronto cualquier excusa servirá para prohibir a los escritores que escriban. La literatura es hija de nuestro ancestral instinto de querer comprender (…) Quien no comprende, no puede analizar correctamente la situación (…) Comprender es sobrevivir, Los escritores escribimos para comprender (…) pedirle a un escritor que renuncie a escribir sería como exigir al león que no tenga hambre”.</p>



<p>En Colombia, tenemos el caso de la novela <em>Montes de María</em>, (Periscopio Casa Editorial), de la cual hice una reseña para este blog, y que da voz a las víctimas pero también a los victimarios (en este caso a los paramilitares a través de personajes de ficción). La lectora Yolanda Arévalo se quejó en las redes sociales. &nbsp;“¿Debería alguien hacer dinero vendiendo el libro? ¿Y dónde quedan dolorosos recuerdos y la falta de reparación y justicia a todas esas víctimas?”. Otro lector, José Dolores Astorquizas, opinó: “Los asesinos están escribiendo sus biografías. Ni para escribir tuvieron el pudor que debe tener un artista o un escritor al narrar cosas tan sucias como su existencia”. &nbsp;</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-blogs-el-espectador wp-block-embed-blogs-el-espectador"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="LdMyjTjD9t"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/la-novela-de-daniel-angel-sobre-la-masacre-de-el-salado/">La novela de Daniel Ángel sobre la masacre de El Salado</a></blockquote><iframe class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;La novela de Daniel Ángel sobre la masacre de El Salado&#8221; &#8212; Blogs El Espectador" src="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/la-novela-de-daniel-angel-sobre-la-masacre-de-el-salado/embed/#?secret=RGztj2K8L2#?secret=LdMyjTjD9t" data-secret="LdMyjTjD9t" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>



<p>El escritor bogotano Daniel Ángel respondió así a las críticas: “Pensé que si iba a escribir algo sobre la masacre también tendría que usar la voz de los victimarios, con el riesgo de que me dijeran que estaba haciendo una apología al paramilitarismo. Si lo decidí, fue porque tengo la convicción de que la literatura es el espacio para poner en escena a todos esos personajes que no logramos entender: al pederasta, al sicario, al tirano, al hombre que asesina a sus hijos, no para entenderlo (incluso la sicología o la psiquiatría están a años luz de hacerlo), sino para mostrarlos y preguntarnos qué es lo que se ha hecho mal en la sociedad para que estas personas hayan hecho lo que hicieron”.&nbsp;</p>



<p><strong>¿Se les debe dar voz a los victimarios en las obras de ficción y no ficción?</strong></p>



<p><strong>JUAN DAVID CORREA</strong>, exministro&nbsp;de Cultura, escritor y periodista.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="400" height="400" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/05171352/A-BRETON-CORREA.jpg" alt="" class="wp-image-114098" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/05171352/A-BRETON-CORREA.jpg 400w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/05171352/A-BRETON-CORREA-300x300.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/05171352/A-BRETON-CORREA-150x150.jpg 150w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></figure>



<p class="has-large-font-size"><strong>“Debemos indagar en los rincones oscuros de la mente” </strong><strong></strong></p>



<p>Yo no he leído el libro. Las víctimas tienen todo su derecho a manifestar su incomodidad. Pero también creo que cuando la censura llega a la literatura estamos perdidos. Pienso en la historia misma de la literatura, poblada de seres moralmente reprochables, personajes inspirados en realidades oscuras del alma; es precisamente la indagación sobre esa maldad y esos rincones ocursos como los llamó James Ellroy lo que en el fondo nos ha posibilitado tratar de imaginar lo que habita en esas mentes.</p>



<p>Creo que la discusión tendría que ser literaria y no acudir a argumentos de la cancelación que se parecen más a los argumentos de la Inquisición. Pienso en algunos ejemplos evidentes como Raskólnikov en <em>Crimen y castigo</em>, <em>Hamlet</em>, 1.280 almas de Jim Thompson, donde el sheriff de un pueblo es un tipo brutal; <em>Toño Ciruelo</em>, la novela de Evelio Rosero, <em>La metamorfosis,</em> de Franz Kafka; <em>El adversario</em>, de Emmanuel Carrère o American Psycho que se ocupa de la mente de un asesino en la Nueva York de los años 90.</p>



<p>Hacerle el juego a la ultraderecha de creer que debe haber corrección política en el arte o la literatura es un asunto muy peligroso. Por supuesto, los delitos no son admisibles, pero en el territorio de la imaginación tenemos que permitirnos ir a esos insondables Jekyll y Mr. Hyde que hacen parte de nuestra vida.</p>



<p>Es bastante complejo el momento que vivimos, en donde se pretenden borrar los límites de la ficción y la realidad. Me encantaría que vieran la película <em>El segundo acto</em>, que expone la distancia que estamos perdiendo frente a lo que podemos imaginar y lo que creemos que es verdad.</p>



<p><strong>PIEDAD BONNETT, poeta y columnista</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="480" height="480" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/05171334/A-BRETON-PIEDAD.jpg" alt="" class="wp-image-114096" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/05171334/A-BRETON-PIEDAD.jpg 480w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/05171334/A-BRETON-PIEDAD-300x300.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/05171334/A-BRETON-PIEDAD-150x150.jpg 150w" sizes="(max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure>



<p class="has-large-font-size"><strong>“Muchos escritores se han equivocado en sus posturas”</strong></p>



<p>Yo sé que Luisgé cometió un error imperdonable: no haber investigado a la madre y haberle dado credibilidad al asesino. Cometió un error garrafal, ético, que está pagando ahora, pero eso no quiere decir que yo sea partidaria de que no pueda publicar su libro o lo saquen de las librerías. Eso entra dentro de la onda de cancelar a la gente.</p>



<p>Me parece que él debería dar explicaciones, pedir perdón o decir porqué lo hizo y defender su posición. </p>



<p>Estoy de acuerdo con Marisol Oviedo. Creo que muchos escritores a lo largo de la vida se han equivocado en sus posturas y para eso somos lectores críticos.</p>



<p>Y sí, creo que a los victimarios hay que darles voz. Eso es lo que estamos haciendo en Colombia con la JEP. ¿Qué tal que los victimarios no tuvieran voz? Es la única manera de llegar a la reparación. Es una manera de hacer paz. También se trata de entender la mente, incluso la de los psicópatas más espantosos. Son fenómenos humanos que los demás tenemos derecho a comprender.</p>



<p>No he leído el libro, ni lo voy a leer porque no me interesa ese tema, me parece muy doloroso, pero los lectores están en su derecho de elegir si lo leen o no lo leen.</p>



<p><strong>IRENE VASCO, escritora y promotora de lectura</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="640" height="428" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/05171408/A-BRETON-IRENE.jpg" alt="" class="wp-image-114099" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/05171408/A-BRETON-IRENE.jpg 640w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/05171408/A-BRETON-IRENE-300x201.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px" /></figure>



<p class="has-large-font-size"><strong>“Los lectores definen lo que quieren leer”</strong></p>



<p>La censura está controlando al mundo y eso no debe ser. Yo pienso que la libertad de expresión y la libertad de lecturas deben estar garantizadas. Se debería poder publicar lo que sea y son los lectores los que definen qué quieren leer y qué prefieren dejar de lado. Un lector crítico no se deja influenciar y, en cambio, podrá controvertir los textos.</p>



<p><strong>DIEGO FERMIANO, editor y crítico literario</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="600" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/05171427/A-BRETON-DIEGO.jpg" alt="" class="wp-image-114100" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/05171427/A-BRETON-DIEGO.jpg 600w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/05171427/A-BRETON-DIEGO-300x300.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/05171427/A-BRETON-DIEGO-150x150.jpg 150w" sizes="auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px" /></figure>



<p class="has-large-font-size"><strong>“Los crímenes en la literatura no son apología”</strong></p>



<p>Cuando hablamos de literatura, es necesario recordar que estamos pisando terreno de ficción, o de no ficción, es decir, nos ubicamos en un mundo imaginado o calcado de la realidad. Así, entonces, dar voz a los victimarios en una novela o relato es un ejercicio de recreación artística, al igual que es fundamental mostrar el dolor de las víctimas y las situaciones vividas.</p>



<p>Por otra parte, pretender que un trabajo literario sea motivo de escándalo público, o material para pleitos judiciales, es un despropósito, ya que (aunque posible), sería un laberinto infructuoso determinar qué es y qué no es verdad, y si esto sirve o no para enjuiciar o liberar a alguien de culpas.</p>



<p>Muchos libros sobre crímenes se han escrito en la historia de la literatura, pero estos no son, bajo ninguna forma, una apología o una acusación formal para nadie. Antes bien, son formas artísticas de elucidar la voluntad humana, y las consecuencias (o accidentes) de vivir. Como dijo Paul Auster, que desapareció tan rápido y en una llamarada de gloria: «En el mundo real nos ocurren cosas que se parecen a la ficción. Y si la ficción resulta real, entonces quizá debamos reconsiderar nuestra definición de realidad…»</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
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        <pubDate>Sun, 06 Apr 2025 13:44:43 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[¿Se les debe dar voz a los victimarios en los libros?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Truman Capote: Lengua venenosa, pluma prodigiosa</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/truman-capote-lengua-venenosa-pluma-prodigiosa/</link>
        <description><![CDATA[<p>Hace 100 años nació Truman Capote (30 de septiembre de 1924) y murió hace 40 años (25 de agosto de 1984). Homenaje a un grande de la literatura y el periodismo. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size">El actor Philip Seymour Hoffman dio vida a Truman Capote en el cine.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-0d9adf010bb60f37c31128a7aacb9f68"><strong>¿Por qué la vida tiene que ser tan jodidamente podrida?”: Truman Capote.</strong></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-f93deec4b50422fd2c124229c0d2a361"><strong>“La fama es el gran afrodisiaco”: Truman Capote.</strong></p>



<p>Quisiera escribir como aquel tipo que encantó y desencantó a la sociedad de su tiempo, ese <em>niño terrible</em> del periodismo y la literatura que hizo y dijo lo que se le dio la gana.</p>



<p>No salí a la calle en toda una Semana Santa por leer <em>A sangre fría</em>. Quería para mí un talento semejante. Luego escarbé en su vida: un tipo buena vida norteamericano con una infancia difícil, de poca estatura y voz aflautada (¿o debiéramos decir afeminada para no cansar con los eufemismos?), cuyo nombre real era Truman Streckfus Persons, aunque él prefirió llevar el segundo apellido de su padrastro cubano, un tal Joseph García Capote. <em>“Te agradecería que en el futuro te dirigieras a mi como Truman Capote, porque todo el mundo me conoce por este nombre”,</em> le escribió a su padre en un papel.</p>



<h2 class="wp-block-heading">“Soy alcohólico. Soy drogadicto. Soy homosexual. Soy un genio”: Truman Capote.</h2>



<p>No hay manera de contradecirlo. Fue eso y más: llevó el periodismo a otro nivel. Afirmó que había inventado un nuevo género literario, <em>“la novela de no ficción”,</em> hecho que lo convirtió en una figura destacada del llamado <em>Nuevo Periodismo</em>.</p>



<p>En la biografía oficial habla de esa pasión. <em>“El secreto del arte de entrevistar (porque es un arte) es dejar que el otro crea que te está entrevistando a ti. Empiezas hablando de ti y lentamente vas tendiendo la tela de araña y acaba contándolo todo. Así cacé a Marlon (Brando)”</em>.</p>



<p>Hasta entonces no había leído nada suyo y en adelante quise leerlo todo, que es el efecto embriagador que causan los grandes escritores, esos genios que nacen de a uno cada siglo.</p>



<p>Así llegué a obras como <em>“Plegarias atendidas”, “Otras voces, otros ámbitos”, “Desayuno en Tiffany´s” </em>o<em> “Música para camaleones”</em> y a sus cuentos completos. Maravillado, busqué su biografía oficial, la de Gerald Clarke. Al cerrar el libro en la página 716 entendí que la vida del propio Capote (y así la de sus padres, pero en especial la de su madre), fue en sí misma una novela, con todo y los episodios sórdidos que la rodearon: una niñez con más soledad que amor, sus primeros escritos siendo niño, sus relaciones tormentosas y, víctima de la celebridad, su descenso a los infiernos: una mezcla letal de drogas, alcohol, soledad y depresión. Varias veces se presentó borracho a lecturas y entrevistas. &nbsp;</p>



<h2 class="wp-block-heading">“Me prometió el mundo y no me dio más que un plato de lentejas”, dijo de Truman Capote uno de sus amantes&#8221;.</h2>



<p>Truman se dedicó a consolar a sus cisnes, que así llamaba a las mujeres con belleza, riqueza y clase de la alta sociedad neoyorquina, a quienes les sirvió de almohada y pañuelo para que lloraran sus desdichas. No sabían que su amigo –su canalla amigo- escribiría todo cuanto vio y escuchó, tirando al traste amistades de años. Yo diría: De los escritores no te confíes, porque donde unos ven chismes, ellos ven literatura. Y ninguno viste de sotana que los obligue a guardar confesiones.</p>



<p>Aunque usó nombres ficticios, los aludidos sabían que aquella ficción los delataba. Tales&nbsp;infidencias forman parte del relato <em>La Cote Basque</em>, del libro “Plegarias atendidas”.&nbsp;Este 2024, el canal HBO Max estrenó la serie de ocho capítulos basada en dicho relato: <em>Feud: Capote vs. The Swans</em>.</p>



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<iframe loading="lazy" title="FEUD: Capote Vs. The Swans Trailer (2024) Naomi Watts, Demi Moore" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/WeE1pRfIt8k?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>Capote se defendió con el único argumento posible: <em>“Yo no he dicho eso. Lo dice un personaje. No se puede acusar a un escritor de lo que dicen los personajes”.</em> Sus declaraciones levantaban polvo, no exentas de veneno. <em>“Toda la literatura, desde las biografías a los ensayos, pasando por las novelas y los cuentos, no es más que chismorreo”.</em></p>



<p>Fue una persona de amores y odios. Acribillaba con sus palabras. De hecho, el periodista Lawrence Grobel le dedicó su libro <em>“Conversaciones íntimas con Truman Capote”</em> con esta frase: <em>“A Truman, que afiló la pluma sin miedo”.</em></p>



<p>Tan venenosas fueron su prosa y su lengua que para una nueva biografía el escritor George Plimpton juntó el testimonio de quienes lo amaron y lo odiaron. Cada cierto tiempo la prensa nos recuerda que fue el anfitrión de <em>&#8220;La fiesta del siglo&#8221;</em>. Con su “baile en blanco y negro&#8221; (1966, Hotel Plaza de Nueva York) <em>“hizo 540 amigos y 15.000 enemigos”</em>, así reseñado por <a href="https://elpais.com/icon-design/arte/2020-11-27/cuando-truman-capote-diseno-una-fiesta-en-blanco-y-negro-la-convirtio-en-el-baile-del-siglo-y-se-enemisto-con-medio-mundo.html"><em>El País</em>.</a> Lo planeó para dejar por fuera personas a las que detestaba.</p>



<h2 class="wp-block-heading">“Lo que no entiendo es porque todo el mundo decía que los Kennedy eran tan sexys. Sé mucho de pollas, he visto un montón y si hubiesen empalmado todas las de los Kennedy habría salido una buena”: Truman Capote.</h2>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size">(Cita tomada del libro<em> &#8220;Truman Capote: La biografía definitiva</em>).</p>



<p>Así era él: sin pelos en la lengua, un imprudente que hacía las delicias en cualquier reunión. Despreciaba a Ernest Hemingway como persona y como escritor; en cambio, consideraba muy buenos los relatos de John Cheever. (¡Y sí que lo son!). Admiraba a escritores como Faulkner y Nabokov. De los suramericanos confesó simpatía por Gabriel García Márquez; a Borges lo consideraba de segunda categoría” y de Albert Camus dijo que no se mereció el Premio Nobel de Literatura.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="643" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30081741/Z-CAPOTE-A-SANGRE-FRIA-1-643x1024.jpg" alt="" class="wp-image-106050" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30081741/Z-CAPOTE-A-SANGRE-FRIA-1-643x1024.jpg 643w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30081741/Z-CAPOTE-A-SANGRE-FRIA-1-188x300.jpg 188w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30081741/Z-CAPOTE-A-SANGRE-FRIA-1-768x1224.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30081741/Z-CAPOTE-A-SANGRE-FRIA-1.jpg 866w" sizes="auto, (max-width: 643px) 100vw, 643px" /></figure>



<p>“A sangre fría” (1965), su obra maestra, es lectura obligada para escritores y periodistas; le tomó seis años escribirla, principio y fin de su genialidad.</p>



<p>Corrió el rumor de que se enamoró de uno de los asesinos pero luego quedó claro que fingió su amistad, con cartas, libros y regalos mientras los visitaba en la cárcel para sacar información. Ellos pensaban que él escribiría un libro para salvarlos y él sólo quería publicarlo y olvidarse de todo.</p>



<p><em>“Me han dicho que el libro está a punto de imprimirse y que van a venderlo después de nuestras ejecuciones”,</em> le dijo ofuscado Perry, uno de los criminales.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><em>“Escribir el libro no me resultó tan difícil como tener que vivir con él. Todo ese maldito asunto, día a día y día a día. Fue mortificante, una verdadera fuente de ansiedad, tan desolador, tan anonadante, y… tan triste”.</em></h2>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size">(Cita tomada del libro <em>Truman Capote: La biografía definitiva</em>).</p>



<p>La película <em>Capote</em> (Prime Video), en la piel del actor Philip Seymour Hoffman, ya fallecido, muestra cómo se gestaron la investigación y escritura, y sus artimañas en ese proceso. Todo empezó cuando leyó en la primera plana de&nbsp;<em>The New York Times</em> sobre una familia que había sido masacrada en su casa de Kansas. Tenía el olfato del reportero audaz que se huele las buenas historias a distancia.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-4-3 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Trailer Capote Oscar 2006" width="500" height="375" src="https://www.youtube.com/embed/BoRX7e5_nO0?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>Si el lector quiere leer una novela fascinante, lea <em>A sangre fría</em>. Cada página es como estar ahí, testigo del horror, sintiendo el terror que experimentó la joven Nancy al descubrir los cadáveres de la familia Clutter.</p>



<p><em>“Cada vez que cojo A sangre fría lo leo de cabo a rabo, como si no lo hubiera escrito yo. No le cambiaría ni una coma”,</em> le dijo a Lawrence.</p>



<p>Quería reencarnar en un buitre, odiaba ir a funerales y anhelaba ganarse el Nobel. Envidiables su memoria y su nivel de precisión para describir escenas, personajes y situaciones. Podía recordar el 90% de las charlas para luego transcribirlas.</p>



<h2 class="wp-block-heading">“Los libros que leí por mi cuenta tuvieron una importancia mucho mayor que mi educación oficial, que fue una pérdida de tiempo y concluyó cuando cumplí diecisiete años”: Truman Capote. </h2>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size">(Cita tomada del Libro <em>Conversaciones íntimas con Truman Capote</em>, Anagrama)</p>



<p>Parte de <em>A sangre fría</em> la escribió en una casa española, entre pinos sobre un risco, que ahora es refugio para escritores de todo el mundo: poetas, novelistas, ensayistas, cuentistas e historietistas. Una vez aprobada la solicitud, durante un mes, cuatro personas pueden convivir en la <a href="https://rlfinestres.com/"><em>Residència Literària Finestres</em>.</a></p>



<p>Se trata de <em>“un territorio de calma y recogimiento, alejado de los afanes urbanos, donde se cultiva la imaginación y el pensamiento a través de la escritura”.</em></p>



<p>Truman no encontró cómo regresar del averno. El forense dijo que su muerte fue resultado de hepatitis, flebitis e intoxicación por múltiples fármacos. Aunque el genio de hueso y carne está en el cielo de los escritores desde&nbsp;1984, su genialidad quedó atrapada en su obra.</p>



<p>Genio y figura hasta la sepultura, el mundo celebra hoy a un iconoclasta, a un irrepetible. ¡Gracias Truman Capote!</p>
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        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
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        <pubDate>Mon, 30 Sep 2024 13:23:08 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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