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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Wed, 10 Jun 2026 07:18:26 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Blogs de Ecuador | Blogs El Espectador</title>
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        <item>
        <title>Ecuador: crean una «isla inteligente» para salvar a Galápagos de las especies invasoras</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/ecuador-crean-una-isla-inteligente-para-salvar-a-galapagos-de-las-especies-invasoras/</link>
        <description><![CDATA[<p>Galápagos, en Ecuador, fue declarado el primer Patrimonio Mundial Natural de la Humanidad por la biodiversidad única que alberga, pero&nbsp;monitorear esta formación de origen volcánico y suelos accidentados es un reto. Una de sus islas, Floreana, tiene 18 000 hectáreas, una superficie similar a la de Washington D.C. Guardaparques y equipos de conservación se tomaban [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Floreana, en Galápagos, es considerada una isla inteligente gracias a una red de cámaras y sensores que vigilan el territorio en tiempo real.</em></li>



<li><em>El sistema redujo el trabajo de monitoreo de forma drástica, ya que los equipos humanos no tienen que caminar durante días para obtener información.</em></li>



<li><em>El proyecto es una nueva fase de 14 años de trabajo contra las especies invasoras, que contribuyeron a la desaparición de 13 especies endémicas de la isla.</em></li>



<li><em>La meta es declarar a Floreana libre de mamíferos invasores y pasar a una siguiente etapa en la que el sistema permita observar la recuperación de las especies nativas.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Galápagos, en Ecuador, fue declarado el primer Patrimonio Mundial Natural de la Humanidad por la biodiversidad única que alberga, pero&nbsp;<strong>monitorear esta formación de origen volcánico y suelos accidentados es un reto</strong>. Una de sus islas, Floreana, tiene 18 000 hectáreas, una superficie similar a la de Washington D.C. Guardaparques y equipos de conservación se tomaban 12 días para recorrerla y tras caminar 300 kilómetros recogiendo las tarjetas de memoria de 125 cámaras trampa, tenían que volver a sus oficinas a revisar manualmente miles de imágenes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si identificaban una de las 350 especies invasoras que amenazan la flora y la fauna del archipiélago, la información ya era antigua, explica Renato Pérez, coordinador de Innovación Tecnológica del Programa Galápagos de la Fundación Jocotoco. “Por eso, se cambiaron las cámaras convencionales a&nbsp;<strong>cámaras que de forma automática envían las imágenes a la central</strong>”, cuenta.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/custom-story/2026/05/puma-fest-2026/">Conoce y regístrate en el Puma Fest: primer Festival Latinoamericano de Periodismo Ambiental</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272942"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/22230838/Floreana-isla-inteligente00610-enero-2026-Bryan-Perez-scaled.jpg" alt="Las islas están rodeadas por una reserva marina, creada en 1998. Foto: cortesía Bryan Pérez" class="wp-image-272942" /><figcaption class="wp-element-caption">Las islas de Galápagos están rodeadas por una reserva marina, creada en 1998. Foto: cortesía Bryan Pérez</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Desde febrero,&nbsp;<strong>una red de 48 cámaras conectadas a internet, sensores y trampas envían alertas en tiempo real</strong>&nbsp;al detectar mamíferos invasores. Estos animales depredan huevos de diferentes especies y&nbsp;<a href="https://www.galapagos.org/newsroom/feral-cats-in-galapagos/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">aves y reptiles</a>&nbsp;de tamaños pequeños. La organización Island Conservation señala que los invasores contribuyeron a la&nbsp;<a href="https://www.islandconservation.org/floreana-paradise-waiting-restored" target="_blank" rel="noreferrer noopener">desaparición de 13 especies de la isla</a>, incluyendo el cucuve de Floreana (<em>Mimus trifasciatus</em>).</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>Galápagos hoy está liderando el monitoreo inteligente</strong>”, afirma José Cabello, director general para América Latina y el Caribe de Island Conservation. Las tecnologías ya existían, pero esta es la primera vez que se usan en conjunto para monitorear una isla con fines de conservación, explica Pérez.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si bien el objetivo más urgente del proyecto es&nbsp;<strong>erradicar las especies invasoras</strong>, las cámaras también permiten monitorear la reaparición y distribución de las especies nativas una vez que las amenazas desaparecen. Además, a través del sistema se están observando comportamientos entre especies nunca antes vistos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272940"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/22230817/Floreana-isla-inteligente09943-enero-2026-Bryan-Perez-scaled-e1779492418387-768x512.jpg" alt="La instalación del sistema de monitoreo Smart Island requirió planificación exhaustiva. Foto: cortesía Bryan Pérez" class="wp-image-272940" /><figcaption class="wp-element-caption">La instalación del sistema de monitoreo Smart Island requirió planificación exhaustiva, aseguran los particpantes. Foto: cortesía Bryan Pérez</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Los sensores operan con tecnología LoRaWAN (Red de Área Amplia de Largo Alcance), un protocolo de comunicación inalámbrica diseñado para el Internet de las Cosas. Mientras tanto, a través de transmisión inalámbrica, el camino que recorren las imágenes va de las cámaras trampa a antenas instaladas estratégicamente en la isla y después a una antena de internet satelital que&nbsp;<strong>manda las imágenes a un servidor donde la inteligencia artificial las analiza</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En caso de que se detecten depredadores invasores, las alertas llegan a los celulares de los equipos de la Fundación Jocotoco, del Parque Nacional Galápagos y de Island Conservation. También se despliegan en una pantalla en el centro de operaciones de la Fundación en Floreana y Santa Cruz.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La meta más próxima, asegura Pérez, es&nbsp;<strong>declarar a Floreana libre de gatos ferales en 2026</strong>. En una siguiente fase se buscará erradicar roedores.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Catorce años de combate a los invasores</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272945"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/22230901/Floreana-isla-inteligente_6268-scaled.jpg" alt="A inicios de 2026, 158 tortugas gigantes fueron liberadas en Floreana. Foto: cortesía Parque Nacional Galápagos" class="wp-image-272945" /><figcaption class="wp-element-caption">A inicios de 2026, 158 tortugas gigantes fueron liberadas en Floreana. Foto: cortesía Parque Nacional Galápagos</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Cristian Sevilla, director de ecosistemas del Parque Nacional Galápagos, asegura que&nbsp;<strong>la principal amenaza para Galápagos y Floreana son las especies invasoras</strong>. Piratas y balleneros que pasaron por la isla en siglos pasados liberaron cabras, cerdos y ganado como reserva de alimento, mientras que los roedores llegaron de manera inadvertida en las embarcaciones. Con los humanos también arribaron gatos y perros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el archipiélago&nbsp;<strong>hay alrededor de 1700 especies introducidas</strong>&nbsp;y, de ellas, unas 350 son consideradas invasoras. Desde hace décadas, el parque trabaja en el control de manera progresiva, enfocándose primero en las de mayor impacto ecosistémico.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En Floreana, el proceso de erradicación dio sus primeros pasos en 2011. Se trabajó junto a los 150 habitantes de la isla para encontrar alternativas que no tuvieran un impacto en sus cultivos y animales de granja, cuenta Sevilla. Era la primera isla habitada en la que se llevaría a cabo un proceso así, pero la experiencia en las islas sin habitantes humanos ya había dejado lecciones. Aún así, se realizaron estudios de mitigación.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272944"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/22230852/Floreana-isla-inteligente.jpeg" alt="" class="wp-image-272944" /><figcaption class="wp-element-caption">El pachay de Galápagos es un ave esquiva que se consideraba extinta en Floreana, pero que reapareció en 2025. Foto: cortesía Parque Nacional Galápagos</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En 2012 nació el&nbsp;<strong>Proyecto Floreana</strong>, a través del cual se logró controlar cabras ferales y burros. Desde 2023 se busca combatir roedores y gatos ferales con el uso de cebos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Uno de los resultados más concretos de la disminución de los invasores es que se volvieron a registrar especies endémicas que habían desaparecido.&nbsp;<strong>A inicios de 2025 se redescubrió el pachay de Galápagos</strong>&nbsp;(<em>Laterallus spilonota</em>), un ave que no se veía desde hace&nbsp;<a href="https://www.jocotoco.org.ec/web2#/ES/Noticias/6360/Pachay_de_Galapagos_redescubierto_en_la_Isla_Floreana_despues_de_casi_dos_siglos" target="_blank" rel="noreferrer noopener">190 años</a>. “La última vez que fue registrado fue con Charles Darwin y ahora se lo ve en todos lados”, dice con emoción Pérez.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otro hito en la restauración ecológica de la isla fue la&nbsp;<a href="https://www.galapagos.org/noticias/un-regreso-a-casa-para-floreana/?lang=es" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><strong>reintroducción de tortugas gigantes</strong></a>, que volvieron a caminar por Floreana después de 180 años de desaparecer localmente.</p>



<h2 class="wp-block-heading">De Hong Kong a las piedras volcánicas</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272941"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/22230827/Floreana-isla-inteligente01951-enero-2026-Bryan-Perez-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-272941" /><figcaption class="wp-element-caption">Las antenas permiten el funcionamiento del sistema interconectado en Floreana. Foto: cortesía Bryan Pérez</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El concepto de «isla inteligente» o Smart Island fue desarrollado por la necesidad de vigilar islas mientras se disminuye el impacto en los monitores humanos y en el ambiente, explica Cabello, de Island Conservation.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En Floreana,&nbsp;<strong>la implementación del sistema tomó meses</strong>&nbsp;de coordinación entre múltiples organizaciones, incluyendo Wildlife Protection Solutions (WPS) y Smart Parks.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las antenas se fabricaron en Ecuador continental, viajaron vía aérea hasta la isla Santa Cruz, luego vía marítima a San Cristóbal y finalmente a Floreana. Las antenas existentes para comunicaciones internas y el monitoreo de la Reserva Marina fueron integradas al sistema gracias a la “visión” de la Dirección del Parque Nacional, señala Cabello. En otras islas donde trabaja la organización, la apertura no ha sido la misma.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272943"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/22230846/DJI_0697-acantilado-Floreana-enero-2026-Bryan-Perez-scaled.jpg" alt="Un acantilado en Floreana, la sexta isla más grande del archipiélago. Foto: cortesía Bryan Pérez" class="wp-image-272943" /><figcaption class="wp-element-caption">Un acantilado en Floreana, la sexta isla más grande del archipiélago de Galápagos. Foto: cortesía Bryan Pérez</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Las cajas que contienen el cerebro de Smart Island fueron fabricadas en Santa Cruz, Estados Unidos, y siguieron un camino similar a las antenas y una vez en la isla, algunas fueron llevadas hasta los puntos de instalación a espalda por los funcionarios del Parque y de Jocotoco.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La primera fase consistió en configurar el sistema</strong>. Probaron rangos de señal, identificaron obstrucciones del terreno y midieron la cobertura. “Hubo mucho testeo”, asegura Pérez. Las zonas rocosas, los acantilados y el interior ondulado y volcánico de la isla creaban interferencias, pero las resolvieron con expansores de señal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>Con el fenómeno de El Niño puede haber florecimiento y crecimiento acelerado</strong>, lo que puede afectar cómo las ondas se transmiten en terreno”, explica el especialista de Island Conservation. El evento climático está pronosticado para mediados de año. Por eso, también tomaron en cuenta este factor para evitar interferencias.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272936"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/22230746/Floreana-isla-inteligente01926-enero-2026-Bryan-Perez-scaled.jpg" alt="Miembros del equipo de Jocotoco y Island Conservation instalando el &quot;cerebro&quot; de Smart Island. Foto: cortesía Bryan Pérez" class="wp-image-272936" /><figcaption class="wp-element-caption">Miembros del equipo de Jocotoco y Island Conservation instalando el «cerebro» de Smart Island. Foto: cortesía Bryan Pérez</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/05/colombia-empresarios-antioquenos-acumularon-tierra-baldia-llanos-orientales-vendieron-a-menonitas/">Colombia: empresarios antioqueños acumularon tierra baldía en los Llanos Orientales y la vendieron a una colonia menonita</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Las cámaras se importaron desde Hong Kong</strong>&nbsp;y se colocaron en sitios prioritarios, donde el equipo tenía mayor dificultad para acceder. Paralelamente se instalaron 600 trampas mandíbula, llamadas&nbsp;<em>doggle traps</em>, con sensores Smart Parks. Al cerrarse, la trampa genera una alerta automática que llega al sistema central. Toda la información se centraliza en Earth Ranger, una plataforma gratuita de monitoreo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sevilla señala que aunque la inversión inicial es alta, a largo plazo&nbsp;<strong>el sistema reducirá los riesgos de accidentes y el uso de recursos</strong>.</p>



<h2 class="wp-block-heading">450 ojos para proteger a Floreana</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272937"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/22230756/Floreana-isla-inteligente00685-enero-2026-Bryan-Perez-scaled.jpg" alt="Las aves están entre los grupos de especies amenazados por mamíferos invasores. Foto: cortesía Bryan Pérez" class="wp-image-272937" /><figcaption class="wp-element-caption">Las aves están entre los grupos de especies amenazados por mamíferos invasores. Foto: cortesía Bryan Pérez</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El sistema de monitoreo inteligente opera de manera continua</strong>&nbsp;y en los primeros 100 días de operación captó más de 250 000 imágenes. La inteligencia artificial analizó cada una y filtró unas 3000 como alertas de posible presencia de mamíferos invasores. El equipo humano solo tuvo que revisar estas fotos y ya no el total como en el pasado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No todo es perfecto.&nbsp;<strong>La IA todavía está siendo entrenada</strong>, por lo que Pérez estima que de los 3000 archivos, solo el 2 % correspondía a amenazas reales.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Cuando llega una alerta, el equipo activa de inmediato un protocolo</strong>. El tiempo de respuesta es de 30 minutos. Además, cada mañana, el líder del grupo de campo revisa la data acumulada antes de asignar zonas de patrullaje. Así los grupos se dividen con base en zonas prioritarias y no a partir de decisiones intuitivas. “Podemos tomar decisiones de una forma más inteligente basándonos en la data”, afirma Pérez. Asimismo, cuando las trampas emiten alertas, el equipo acude al punto.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272935"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/22230736/Floreana-isla-inteligente00628-enero-2026-Bryan-Perez-scaled.jpg" alt="Las islas Galápagos están ubicadas a 965 kilómetros de la costa de Ecuador en el Océano Pacífico. Foto: cortesía Bryan Pérez" class="wp-image-272935" /><figcaption class="wp-element-caption">Las islas Galápagos están ubicadas a 965 kilómetros de la costa de Ecuador en el océano Pacífico. Foto: cortesía Bryan Pérez</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Será posible liberar a Floreana de los gatos ferales este 2026?</strong>&nbsp;“Quisiera decir que sí, porque tenemos las capacidades y todos estamos alineados para que eso sea posible”, responde Cabello.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este año no será fácil por el Fenómeno de El Niño, que al provocar un crecimiento vegetacional acelerado producirá&nbsp;<strong>más alimento disponible para los invasores</strong>&nbsp;y posibles cambios en su comportamiento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora está en curso la fase dos, para la que se compraron 100 cámaras adicionales.&nbsp;<strong>La meta es tener 450 cámaras</strong>. “Tendríamos ojos cada 35 hectáreas. Se podrá tener todo tipo de data sobre las especies endémicas de la isla”, dice Pérez.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272939"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/22230807/Island_Conservation_Floreana_smart_island_iguana_frigatebirds_do-camera-trap-Febrero-2026-Fundacion-Jocotoco.jpeg" alt="Las cámaras captaron una interacción pocas veces antes vista entre fragatas e iguanas marinas. Foto: cortesía Fundación Jocotoco" class="wp-image-272939" /><figcaption class="wp-element-caption">Las cámaras captaron una interacción pocas veces vista entre fragatas e iguanas marinas. Foto: cortesía Fundación Jocotoco</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Una vez que se instalen todas las cámaras, la isla tendrá cobertura total, lo que resultará en un beneficio adicional: el&nbsp;<strong>control del tráfico de especies</strong>. Pérez explica que estos equipos capturan imágenes en alta definición y permiten la identificación de personas que transitan por el área protegida. “Va a ser muy difícil que alguien llegue a la isla sin ser visto”, añade.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sevilla&nbsp;<strong>espera que el sistema se replique en otras islas de Galápagos</strong>&nbsp;para mejorar la toma de decisiones para la conservación y la protección del archipiélago.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Smart Island se instalará en otras islas del mundo, adelanta Cabello. Ahora, Island Conservation está trabajando en una campaña de levantamiento de fondos para adquirir los equipos para el Archipiélago de Juan Fernández, en el centro del mar chileno.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong> las cámaras trampa recientemente instaladas en Floreana tienen conexión a internet. <strong>Foto:</strong> cortesía Bryan Pérez</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por </em><a href="https://es.mongabay.com/by/ana-cristina-alvarado/">Ana Cristina Alvarado</a> <em>en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/06/ecuador-floreana-isla-inteligente-salvar-galapagos-especies-invasoras/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130012</guid>
        <pubDate>Sat, 06 Jun 2026 14:00:00 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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        <item>
        <title>La inteligencia artificial se convierte en aliada clave para conservar la biodiversidad de América Latina</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/la-inteligencia-artificial-se-convierte-en-aliada-clave-para-conservar-la-biodiversidad-de-america-latina/</link>
        <description><![CDATA[<p>La inteligencia artificial (IA) es protagonista constante de debates y polémicas sobre los usos que las personas puedan darle, pero&nbsp;en lo que sí parece haber un consenso es en que llegó para quedarse.&nbsp;El lanzamiento de ChatGPT&nbsp;en noviembre de 2022 fue un punto de inflexión en el tema porque eliminó la necesidad de saber programar y, [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>La inteligencia artificial se ha convertido en una herramienta clave para la conservación en América Latina.</em></li>



<li><em>Uno de los principales aportes es el aceleramiento en el procesamiento de datos de campo —desde cámaras trampa hasta bioacústica— permitiendo tomar decisiones en tiempos que antes eran impensables.</em></li>



<li><em>Los expertos advierten sobre la necesidad de que persista un control humano, mientras se busca una mayor financiación y se mitigan impactos ambientales.</em></li>



<li><em>En este especial periodístico Mongabay Latam presenta seis casos donde la IA ha ayudado a conocer más sobre un ave por su canto, identificar posibles nuevas especies de insectos y hasta detectar cuántas plantas sobrevivieron meses después de un voraz incendio.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">La inteligencia artificial (IA) es protagonista constante de debates y polémicas sobre los usos que las personas puedan darle, pero&nbsp;<strong>en lo que sí parece haber un consenso es en que llegó para quedarse.</strong>&nbsp;<a href="https://www.forbes.com/sites/bernardmarr/2023/05/19/a-short-history-of-chatgpt-how-we-got-to-where-we-are-today/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">El lanzamiento de ChatGPT</a>&nbsp;en noviembre de 2022 fue un punto de inflexión en el tema porque eliminó la necesidad de saber programar y, por primera vez, cualquier persona podía interactuar con la IA simplemente escribiendo en su idioma nativo, como si hablara con otra persona. Su uso se expandió rápidamente y cientos de herramientas de IA empezaron a surgir.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La ecología y la conservación no fueron la excepción. El uso creciente de la tecnología, como las cámaras trampa y la bioacústica, ya ayudaba a los científicos a monitorear bosques, seguir especies, y elaborar programas y proyectos para la protección de la biodiversidad. Sin embargo,&nbsp;<strong>el gran volumen de información requería de un intenso trabajo por parte de los investigadores para procesarla.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En otras palabras, se generaba un cuello de botella en el que se obtenían datos en poco tiempo, pero&nbsp;<strong>las conclusiones sobre esos datos podían tomar meses e incluso años. Fue precisamente ahí donde la inteligencia artificial empezó a ganarse un espacio.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“El gran paso adelante de la IA no es que identifiquemos aves —los expertos también identifican aves—. Lo interesante con la IA es que nos permite hacer 100 o 1000 veces más procesamiento de datos que antes. Esa es la cosa crítica”, asegura Jörg Müller, profesor de Ecología Animal y Biología Tropical de la Universidad Julius-Maximilians de Würzburg (Alemania) y subdirector del Parque Nacional Bosque Bávaro.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272818"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/21153246/Visualizador-bio-acustica.jpeg" alt="" class="wp-image-272818" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Cuando la selva canta</em>&nbsp;Concepto, dirección científica, diseño y desarrollo del visualizador interactivo: Pedro Galindo Vera. Entrenamiento de Modelos IA: Christian Palma. Datos bioacústicos: Registros de audio de la Reserva Narupa, Fundación de Conservación Jocotoco. Curaduría bioacústica: Niels Krabbe. Procesamiento visual: Espectrograma interactivo generado a partir del audio y etiquetas acústicas por especie.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En América Latina ya existen proyectos que han obtenido resultados que hace unos años parecían imposibles de lograr. En Argentina,&nbsp;<strong>biólogos y físicos trabajan de la mano para grabar y procesar los cantos de un ave esquiva que se creyó extinta durante 40 años</strong>&nbsp;y así conocer más sobre su comportamiento y sus movimientos. En Ecuador, un proyecto científico detecta en tiempo real los sonidos de las motosierras y los disparos para que dos comunidades indígenas kichwa puedan proteger su territorio en la Amazonía. En Colombia, una investigadora se alió con una institución pública para sobrevolar un páramo calcinado y&nbsp;<strong>al procesar los videos de&nbsp;<em>dron</em>&nbsp;reconocer cuántos frailejones murieron y cuántos sobrevivieron</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Instituto Smithsonian trabaja contrarreloj en Panamá para describir la gran variedad de insectos que habita en la isla de Barro Colorado antes de que se extingan, mientras que científicos tratan de identificar por sus manchas a cada jaguar que habita en la Reserva Nacional Tambopata en Perú y&nbsp;<strong>un proyecto innovador en Costa Rica clasificó con precisión y devolvió a los océanos más de una tonelada de conchas que los turistas intentaban sacar ilegalmente del país</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estos son sólo algunos de los casos de éxito que Mongabay Latam presenta en este especial periodístico donde la IA se ha convertido en una aliada para conservar la biodiversidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lee más |<a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article">&nbsp;La guardería de frailejones “bebés” que busca restaurar los páramos del Parque El Cocuy en Colombia</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Procesando datos a gran velocidad</h2>



<p class="wp-block-paragraph">“Instalamos cámaras hace 20 o 25 años, cuando tenían rollo. La tecnología de las cámaras evolucionó, son digitales, las puedes dejar cuatro meses en el campo y ahora instalamos hasta 200 cámaras.&nbsp;<strong>Tienes muchas más imágenes que antes y necesitas inteligencia artificial para procesar toda esa cantidad</strong>. En un muestreo, fácil te salen 500 000 imágenes”, dice Mathias Tobler, investigador del&nbsp;<em>San Diego Zoo Wildlife Alliance&nbsp;</em>en Tambopata, Perú.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De hecho,&nbsp;<a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s42977-023-00200-4" target="_blank" rel="noreferrer noopener">un artículo</a>&nbsp;publicado en la revista Biología Futura en 2024 ya mencionaba que la inteligencia artificial, especialmente el&nbsp;<em>deep learning</em>&nbsp;—que utiliza redes neuronales artificiales para imitar el aprendizaje humano, permitiendo que las computadoras procesen datos complejos, reconozcan patrones y realicen tareas de forma autónoma—, ya es muy relevante para la conservación de la biodiversidad porque ayuda a procesar enormes volúmenes de datos que antes eran demasiado lentos de analizar manualmente. Es por esto que&nbsp;<strong>la IA está pasando de ser una herramienta experimental a una infraestructura central para monitoreo, predicción y priorización de acciones de conservación</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con el paso de los años, la IA está pasando, efectivamente, de un rol secundario a uno central en la conservación. Luego de que un voraz incendio consumiera más de 300 hectáreas del páramo de Berlín, en Santander (Colombia), la investigadora Paula Uzcátegui utilizó&nbsp;<em>drones</em>&nbsp;para sobrevolar el área y&nbsp;<strong>con el uso de la IA estimó qué tanto afectó el fuego a los frailejones de la zona, una tarea que a escala manual sería supremamente lenta.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272761"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/20153113/2.jpeg" alt="Enero de 2025, Paula Uzcátegui revisa su celular. Ahí tenía la aplicación con la que etiquetaba el frailejón que veía con respecto a la imagen que tomaron con el dron, para confirmar si estaba vivo o muerto. Foto: Cortesía de Paula Uzcátegui." class="wp-image-272761" /><figcaption class="wp-element-caption">Enero de 2025, Paula Uzcátegui revisa su celular. Ahí tenía la aplicación con la que etiquetaba el frailejón que veía con respecto a la imagen que tomaron con el&nbsp;<em>dron</em>, para confirmar si estaba vivo o muerto. Foto: Cortesía de Paula Uzcátegui.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Desde los&nbsp;<em>drones</em>&nbsp;se pueden ver patrones a una escala a la que antes tú no podías ver. Puedes ver patrones a nivel de cientos de hectáreas y también puedes tener datos de miles de individuos [frailejones]”, comenta Uzcátegui. “La mortalidad la determinamos a partir de la información multiespectral del sensor.&nbsp;<strong>No teníamos que ir al lugar para saber si los frailejones estaban vivos o muertos, sino que se veía por el sensor</strong>”, agrega.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El procesamiento de imágenes de cámaras trampa y satélites para detectar fauna o cambios en la cobertura forestal es uno de los principales desarrollos de la IA en el campo de la conservación, pero no es el único.&nbsp;<a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s42977-023-00200-4" target="_blank" rel="noreferrer noopener">El artículo</a>&nbsp;menciona también&nbsp;<strong>el análisis de bioacústica y textos</strong>, por ejemplo para reconocer cantos de aves o extraer observaciones de redes sociales.&nbsp;<strong>También hay sistemas híbridos más eficientes, como el&nbsp;<em>active learning</em></strong>&nbsp;—subcampo del aprendizaje automático donde el algoritmo elige inteligentemente qué datos necesita aprender en lugar de procesar grandes cantidades de información de forma pasiva—, que reducen el trabajo de etiquetado y clasificación humana casi por completo en algunos casos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque la IA está cada vez más presente en los proyectos, aún no se ha desarrollado todo su potencial. Jorge Ahumada es gerente de conservación en&nbsp;<a href="https://wildmon.ai/mission">WildMon</a>, una ONG dedicada al monitoreo de biodiversidad y conservación de ecosistemas mediante herramientas de IA, y director ejecutivo de&nbsp;<a href="https://www.wildlifeinsights.org/">Wildlife Insights</a>, una plataforma global basada en la nube que con IA ayuda a gestionar, analizar y compartir fotos y datos de cámaras trampa para la conservación de la fauna. Según dice, el campo de la IA en conservación “está ahora comenzando”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“El mayor uso lo veo en tratar de desembotellar el procesamiento de la información básica, mientras que los ecólogos se encargan de los análisis más grandes, ya que llevan muchos años enfocados en métodos para trabajar con la biodiversidad. Yo veo que&nbsp;<strong>hay un potencial muy grande para automatizar muchas cosas</strong>”, asegura Ahumada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Muchos científicos están convencidos de esto. Gabriel Mindlin, director del Laboratorio de Sistemas Dinámicos de la Universidad de Buenos Aires, asegura que “<strong>la inteligencia artificial va a modificar dramáticamente los esfuerzos de conservación</strong>&nbsp;porque va a incorporar un montón de herramientas que permitirán procesamientos masivos de datos cuantitativos para su posterior manejo por parte de expertos”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272795"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/21140728/Clasificacion_4-scaled.jpg" alt="El modelo de IA solo requiere una fotografía para determinar, a partir de cuatro parámetros, si la concha pertenece a la costa del Pacífico o el Caribe. (Foto: FIFCO / Heineken)." class="wp-image-272795" /><figcaption class="wp-element-caption">El modelo de IA solo requiere una fotografía para determinar, a partir de cuatro parámetros, si la concha pertenece a la costa del Pacífico o el Caribe. (Foto: FIFCO / Heineken).</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lee más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/05/bosques-deforestados-costa-rica-vuelven-a-cantar-decadas-regeneracion/">Bosques deforestados en Costa Rica vuelven a «cantar» tras décadas de regeneración</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">El control sigue siendo humano</h2>



<p class="wp-block-paragraph">“La tecnología CNN [Red Neuronal Convolucional en español] actual es capaz de alcanzar más del 90 % de la precisión humana en la identificación de especies en imágenes de cámaras trampa”, indica&nbsp;<a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s42977-023-00200-4" target="_blank" rel="noreferrer noopener">el artículo</a>&nbsp;publicado en la revista Biología Futura. Sin embargo, reconoce que para llegar a ese éxito&nbsp;<strong>se depende de una gran inversión previa de trabajo humano</strong>, pues se deben tener identificadas las especies para que el modelo pueda aprender.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Los expertos enfatizan en que no se trata de reemplazar a los científicos —es más, consideran que es muy poco probable que esto ocurra—</strong>&nbsp;sino que puedan dedicarse a asuntos de fondo al ahorrarles tiempo en trabajo repetitivo y hasta operativo. Jorge Ahumada afirma que el valor de un científico radica en responder preguntas mucho más complejas que suceden en los sistemas naturales y la inteligencia artificial aún está muy lejos de eso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por ejemplo, una de las preocupaciones de Maxim Larrivée, director del Insectario de Montreal, Canadá, es que los insectos están extinguiéndose a gran velocidad y aún se desconoce el nombre de muchos de ellos. En este momento, dice, existen algoritmos de IA capaces de identificar insectos y nombrarlos, pero sólo pueden hacerlo con las especies que conocen. “Lo que hicimos fue dar vuelta al guión y entrenamos a un algoritmo para reconocer insectos —mariposas nocturnas, en este caso— que nunca había visto. De modo que&nbsp;<strong>es capaz de decir: ‘nunca he visto esto, pero se parece mucho a algo que conozco’, y eso ayuda a acotar qué es esta nueva especie y con qué está asociada</strong>”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para Larrivée, esto es un avance importante porque “todos estos insectos existen allá afuera en el neotrópico y en los trópicos del mundo, pero no tienen nombre porque&nbsp;<strong>no tenemos el ‘ancho de banda’ humano para describirlos y catalogarlos</strong>”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272814"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/21150648/WhatsApp-Image-2026-05-20-at-17.12.50-1.jpeg" alt="Científicos en Panamá intentan describir nuevas especies de polillas antes de que se extingan. Foto: Fern Alling/Cortesía STRI." class="wp-image-272814" /><figcaption class="wp-element-caption">Científicos en Panamá intentan describir nuevas especies de polillas antes de que se extingan. Foto: Fern Alling/Cortesía STRI.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Pero no solo se trata de procesamiento y análisis de imágenes, sino también de sonidos. “Con los audios nos ha tomado más tiempo, pero ya empezamos a ver resultados. Tenemos la información, pero siempre hace falta una validación humana.&nbsp;<strong>Igual que con las imágenes de cámaras trampa, los audios tienen que pasar por un humano que confirme lo que dice la inteligencia artificial</strong>”, comenta David Parra, director de conservación de la Fundación Jocotoco en Ecuador, sobre el trabajo que realizan en la Amazonía para detectar, por sonido, diferentes especies de animales y amenazas como motosierras y disparos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En Argentina, la IA también permitió que un grupo de científicos conociera más sobre la enigmática&nbsp;<strong>gallineta chica (<em>Rallus antarcticus</em>)</strong>. Como esta ave es muy difícil de observar,&nbsp;<strong>sólo a través de sus sonidos pudieron detectar los sitios de la Patagonia donde aún habita</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero no se conformaron con esto: “Lo que se hace bastante es identificar especies por su canto, usando redes neuronales. Lo que estamos haciendo es ir un paso más allá y decir: ‘bueno,<strong>&nbsp;no sólo queremos identificar qué especie está cantando, sino qué individuo de esa especie está cantando</strong>’”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estas experiencias de conservación se sustentan en un concepto que aparece cada vez con mayor frecuencia en estudios sobre inteligencia artificial:&nbsp;<em>human in the loop</em>, mediante el cual los expertos participan proporcionando retroalimentación y evaluando las respuestas del sistema durante el entrenamiento del modelo, lo cual es esencial para limitar sesgos y alucinaciones.&nbsp;<strong>La IA trabaja a gran escala y reduce esfuerzo,&nbsp;<a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0169534724002866" target="_blank" rel="noreferrer noopener">pero el humano conserva el control en las etapas críticas</a></strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272727"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/19202318/Gallineta-Chica_Hernan-Povedano-1.jpg" alt="" class="wp-image-272727" /><figcaption class="wp-element-caption">Gallineta chica (Rallus antarcticus), una misteriosa ave que se creyó extinta durante 40 años en la Patagonia argentina. Foto: cortesía Hernán Povedano</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>Mi postura definitivamente es: necesitamos a los expertos más que nunca</strong>, y todas las nuevas técnicas, desde el&nbsp;<em>metabarcoding</em>&nbsp;[técnica genética que identifica a la vez a todas las especies presentes en una muestra compleja, como agua o tierra] hasta la acústica, necesitan a los expertos urgentemente”, afirma el profesor Jörg Müller.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Yolanda Camacho, bióloga de la Universidad de Costa Rica, asegura que su experiencia utilizando la inteligencia artificial —para clasificar las conchas marinas que se iban a devolver a las playas costarricenses— le permitió comprobar el enorme potencial de esta herramienta para apoyar programas de conservación ambiental.&nbsp;<strong>“A mí sola me hubiera tomado mucho tiempo clasificar las conchas, hubiera tenido que pedir hasta seis meses sabáticos para completar la tarea”</strong>, dice Camacho, pero agrega que la IA no reemplaza el conocimiento y el trabajo de campo de años de un científico, pues su precisión depende completamente de la calidad de datos con los que se entrena el algoritmo. “Como taxónoma tenía que estar constantemente validando lo que la aplicación estaba mostrando.&nbsp;<strong>Si los datos son malos, la respuesta va a ser errónea</strong>”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La premisa para Jorge Ahumada es simple:&nbsp;<strong>“no le vamos a creer a la inteligencia artificial todo lo que nos dice. Hay que verificar los datos”</strong>. Y esa verificación está en manos de los investigadores.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272804"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/21141013/Clasificacion_6-scaled.jpg" alt="Yolanda Camacho es taxónoma y asesora científica del proyecto. Ella valida constantemente los resultados de la clasificación para asegurar que la reubicación de las conchas respete las dinámicas naturales de los ecosistemas. (Foto: FIFCO / Heineken)." class="wp-image-272804" /><figcaption class="wp-element-caption">Yolanda Camacho es taxónoma y asesora científica del proyecto. Ella valida constantemente los resultados de la clasificación para asegurar que la reubicación de las conchas respete las dinámicas naturales de los ecosistemas. Foto: cortesía FIFCO / Heineken.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lee más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/05/mujeres-kewina-indigenas-quechua-restauran-bosques-andinos-proteger-agua-bolivia/">Mujeres kewiña: indígenas quechua restauran bosques andinos para proteger el agua de Bolivia</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">El impacto ambiental y otros retos de la IA</h2>



<p class="wp-block-paragraph">El&nbsp;<em>boom</em>&nbsp;de la IA en conservación ha traído expectativas pero también preocupaciones. Por ejemplo,&nbsp;<strong>la industria de los centros de datos quiere construir nuevas instalaciones en la Latinoamérica a toda velocidad</strong>, prometiendo inversión, empleo y crecimiento para los países. Sin embargo, las comunidades vecinas a esos centros han mostrado varias preocupaciones, entre las que destacan menos agua y cortes de energía, como lo mostró el Centro Latinoamericano de Investigación Periodística (CLIP)&nbsp;<a href="https://www.elclip.org/la-mano-invisible-de-las-big-tech/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">en una investigación</a>&nbsp;de 2025.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las empresas tecnológicas que utilizan agua para el funcionamiento y la refrigeración de estos centros de datos&nbsp;<strong>podrían necesitar&nbsp;<a href="https://theconversation.com/ais-excessive-water-consumption-threatens-to-drown-out-its-environmental-contributions-225854" target="_blank" rel="noreferrer noopener">entre 4200 y 6600 millones de metros cúbicos de agua</a>&nbsp;para 2027</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los expertos consultados para este reportaje reconocen que mitigar y reducir los impactos ambientales es un asunto en el que se debe trabajar, pero también creen que poco a poco la industria tecnológica se enfocará en ser cada vez más sostenible.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Juan Lavista Ferres, director científico de datos de Microsoft, comenta que&nbsp;<strong>el principal reto es la transición de la generación eléctrica hacia fuentes de energía renovable para alimentar estos centros de datos</strong>, aunque el mercado de energías renovables aún no es lo suficientemente amplio para satisfacer toda la demanda actual.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272766"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/20153133/WhatsApp-Image-2026-05-12-at-12.20.13-PM-4.jpeg" alt="Gráfico cortesía de Paula Uzcátegui" class="wp-image-272766" /><figcaption class="wp-element-caption">Gráfico cortesía de Paula Uzcátegui</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Hay muchos algoritmos que requieren un montón de generación eléctrica, por ejemplo, los grandes modelos de lenguaje (LLM por sus siglas en inglés), pero es importante destacar que&nbsp;<strong>no todos los algoritmos de inteligencia artificial consumen la misma cantidad de energía porque no están hechos de la misma forma</strong>”, destaca Lavista.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pedro Galindo, científico de datos y líder del departamento de Tecnología Aplicada a la Conservación de la Fundación Jocotoco, señala que los modelos más pequeños, como&nbsp;<strong>las redes neuronales convolucionales (CNN), utilizadas para identificar cantos de aves, ranas o mamíferos, son mucho menos exigentes en términos de energía</strong>. Sin embargo, reconoce que casi siempre habrá algún tipo de impacto medioambiental.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el caso de las CNN, dice Galindo, a pesar de su bajo consumo, necesitan paneles solares para su alimentación, los cuales contienen minerales específicos que tienen una vida útil limitada. Además, requieren baterías (de litio o gel) para almacenar la energía, lo que añade un impacto adicional, y los componentes electrónicos de estos dispositivos, como las tierras raras y los semiconductores, también contribuyen a afectar el medioambiente.&nbsp;<strong>Si bien considera que siempre hay que buscar el menor impacto posible, se cuestiona: “todo esto también lo tienes en tu teléfono. ¿Por qué no tenerlo a servicio de la conservación?”</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Jorge Ahumada plantea un camino a seguir: “Los que estamos trabajando en conservación&nbsp;<strong>debemos hacer mucho más énfasis en la necesidad de regulación ambiental en los países y que las compañías sean responsables en el manejo de la energía</strong>”, y añade que actualmente hay tanta inversión en inteligencia artificial, que lograrlo no debería ser un problema.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272805"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/21141018/Clasificacion_3.jpg" alt="Las jornadas de voluntariado se realizaron en los almacenes de los aeropuertos Juan Santamaría y Daniel Oduber. (Foto: FIFCO / Heineken)." class="wp-image-272805" /><figcaption class="wp-element-caption">Las jornadas de voluntariado se realizaron en los almacenes de los aeropuertos Juan Santamaría y Daniel Oduber. Foto: cortesía FIFCO / Heineken.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que para Ahumada<strong>&nbsp;sí sigue siendo un problema es la financiación</strong>, pues gran parte de ella “todavía está muy orientada a inteligencia artificial en cosas comerciales, un poquito en ciencias aplicadas, pero poco en conservación”. Este es un gran reto porque&nbsp;<strong>las organizaciones que trabajan en el área de biodiversidad a menudo carecen de recursos</strong>, destaca Lavista.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los expertos consideran que la IA en conservación debe ser incluyente y participativa, por lo que se debe proyectar su uso no sólo para los científicos sino para las comunidades campesinas y étnicas. Lavista asegura que&nbsp;<strong>“no queremos a nivel de sociedad que el uso de la inteligencia artificial amplíe la brecha digital que se generó entre la gente que sabe usar computadoras y la gente que no las sabe usar”</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Evitar esa brecha a su vez generará nuevos retos como un trabajo intensivo en capacitación y educación, pero es un trabajo que vale la pena “porque la inteligencia artificial permite separar la parte técnica y hacerla mucho más fácil para un grupo mucho más grande de personas”, concluye Ahumada.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen destacada:&nbsp;</strong>Cada una de las especies incluidas en el modelo fue validada por Yolanda Camacho, quien es curadora de colección en el Museo de Zoología de la UCR. Esto con tal de garantizar que la información que recibía la IA fuera exacta.&nbsp;<strong>Foto:</strong>&nbsp;cortesía FIFCO / Heineken.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/antonio-jose-paz-cardona/">Antonio José Paz Cardona</a></em> <em>en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/05/inteligencia-artificial-aliada-clave-conservar-biodiversidad-america-latina/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129691</guid>
        <pubDate>Fri, 29 May 2026 15:10:56 +0000</pubDate>
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        <item>
        <title>«Los petreles nos recuerdan que todos los ecosistemas están conectados»: Paola Sangolquí, Premio Whitley 2026</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/los-petreles-nos-recuerdan-que-todos-los-ecosistemas-estan-conectados-paola-sangolqui-premio-whitley-2026/</link>
        <description><![CDATA[<p>Paola Sangolquí creció yendo a la playa junto a lobos marinos, iguanas y zayapas en la isla de Santa Cruz, Galápagos, Ecuador. Habitar un sitio donde la vida silvestre no teme a los humanos y que ella llama hogar le hizo sentirse muy privilegiada. Eso la motivó a dedicar su vida a proteger la naturaleza. [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>La bióloga marina galapagueña ganó el principal galardón ambiental del mundo por sus esfuerzos para conservar el petrel de Galápagos, una especie críticamente amenazada.</em></li>



<li><em>En tierra, las principales amenazas del ave oceánica son las especies introducidas, como roedores, gatos y cerdos, que devoran crías en los sitios de anidación.</em></li>



<li><em>El proyecto de la Fundación Jocotoco, liderado por Sangolquí, protege 70 nuevos nidos en la isla de Santa Cruz, en alianza con finqueros locales.</em></li>



<li><em>El equipo también hace rastreo satelital de 15 aves para mapear sus rutas de alimentación y realiza programas educativos con estudiantes de escuela.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Paola Sangolquí creció yendo a la playa junto a lobos marinos, iguanas y zayapas en la isla de Santa Cruz, Galápagos, Ecuador. Habitar un sitio donde la vida silvestre no teme a los humanos y que ella llama hogar le hizo sentirse muy privilegiada. Eso la motivó a dedicar su vida a proteger la naturaleza. Años después, sus esfuerzos por salvar al petrel de Galápagos (<em>Pterodroma phaeopygia</em>) de la extinción la hicieron&nbsp;<strong>ganadora del Premio Whitley 2026</strong>, el principal galardón ambiental del mundo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/05/bosques-tropicales-recuperarse-ecuador-regeneraron-30-anos-manera-natural-estudio/">¿Pueden recuperarse los bosques tropicales degradados? Nuevas pistas sobre la regeneración natural | ESTUDIO</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Es un reconocimiento al trabajo colectivo de todas las personas con las que trabajo”, dice Sangolquí, bióloga marina, desde Londres, donde recibió una estatuilla de manos de la princesa Ana del Reino Unido.&nbsp;<strong>La conservación en Galápagos es posible</strong>&nbsp;gracias a guardaparques, biólogos, científicos, agricultores, pescadores y muchos otros actores, dice.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272019"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/04194913/Galapagos-Petrel-01.jpg" alt="" class="wp-image-272019" /><figcaption class="wp-element-caption">Un petrel de Galápagos descansa en su madriguera. Foto: cortesía Mara Speece / Jocotoco</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">No recuerda la primera vez que vio un petrel, pero está segura de que le pasó lo que a muchos galapagueños: no sabía identificar la especie.&nbsp;<strong>La suelen confundir con la pardela de Galápagos</strong>&nbsp;(<em>Puffinus subalaris</em>). Aunque son similares, su padre, guía de aves, le enseñó a diferenciarlas. “Tienen una mancha en la parte frontal, son de tamaño mayor y son elegantes al volar. Entonces empecé a ver la belleza del ave”, relata.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El petrel de Galápagos, una especie que solo&nbsp;<strong>anida en el archipiélago</strong>, empezó a verse amenazado cuando los seres humanos llegaron a las islas. Con ellos llegaron<strong>&nbsp;roedores, gatos y cerdos</strong>, que crecieron de manera descontrolada y empezaron a alimentarse de huevos y crías de las especies que estuvieran a su alcance.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272018"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/04194909/290426-WFN-WhitleyAwardWinners-011.jpg" alt="Moreangels Mbuzah, de Zimbabwe; Paola Sangolquí, de Ecuador; Farwiza Farhan, de Indonesia; Issah Seidu, de Ghana; Barkha Subba, de India; y Parveen Shaikh, de India, ganaron el Premio Whitley 2026. Foto: Cortesía Fondo para la Naturaleza Whitley" class="wp-image-272018" /><figcaption class="wp-element-caption">Moreangels Mbizah, de Zimbabwe; Paola Sangolquí, de Ecuador; Farwiza Farhan, de Indonesia; Issah Seidu, de Ghana; Barkha Subba, de India; y Parveen Shaikh, de India, ganaron el Premio Whitley 2026. Foto: cortesía Fondo para la Naturaleza Whitley</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Como resultado, la población se desplomó de 27 000 parejas reproductoras en la década de 1970 a menos de 3500 apenas diez años después. La especie está clasificada como Críticamente amenazada en la&nbsp;<a href="https://www.iucnredlist.org/es/species/22698020/132619647" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Lista Roja de Especies Amenazadas</a>&nbsp;de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. Se trata de&nbsp;<strong>una categoría previa a la extinción en estado silvestre</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El premio no es solo un reconocimiento, sino que entrega a los&nbsp;<a href="https://whitleyaward.org/winners-hub/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">ganadores</a>&nbsp;fondos para continuar con sus iniciativas de conservación. Sangolquí y el equipo de la fundación Jocotoco ampliarán un proyecto en Santa Cruz que&nbsp;<strong>trabaja junto a comunidades locales para proteger los sitios de anidación del petrel</strong>, investigar los movimientos de esta ave oceánica y trabajar con niños de escuelas locales para fortalecer el conocimiento y protección de la especie.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En diálogo con&nbsp;<strong>Mongabay Latam,</strong>&nbsp;la bióloga marina explica por qué conservar al petrel.</p>



<h2 class="wp-block-heading">El petrel conecta el océano con los cerros</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272030"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/04201616/Galapagos-Petrel-02.jpg" alt="Un petrel de Galápagos sobrevolando el océano. Foto: Cortesía Paola Sangolquí" class="wp-image-272030" /><figcaption class="wp-element-caption">Un petrel de Galápagos sobrevolando el océano. Foto: cortesía James Muchmore / Jocotoco</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—¿Qué la impulsó a conservar el petrel de Galápagos?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">—<strong>Los petreles son aves oceánicas</strong>&nbsp;que pasan la mayor parte de su tiempo en el mar y regresan después de seis o siete años a tierra, una vez que alcanzan la madurez sexual, solo para anidar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Anidan exclusivamente en Galápagos, sin embargo, se conoce poco sobre ellos en nuestras islas. Tendemos a confundirlos con otra ave parecida o<strong>&nbsp;no le damos la importancia cultural y ecológica que tiene</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Algo que me encanta es que los petreles nos recuerdan que&nbsp;<strong>todos los ecosistemas están conectados</strong>, que somos uno con la naturaleza. Esta ave, a diferencia de otras aves marinas u oceánicas, no anida en las costas, lo hace en la parte alta de las islas, en bosques de&nbsp;<em>Scalesia</em>&nbsp;y&nbsp;<em>Heliconia</em>. Es un ecosistema diferente, donde hay humedad y garúa.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272022"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/04194927/Paola_Singolqui_2026_Ecuador_Checking_Nests-_CREDIT_Bryan_Perez_Saltos_01.jpg" alt="Un miembro del equipo observa las madrigueras. Foto: Cortesía Bryan Pérez Saltos" class="wp-image-272022" /><figcaption class="wp-element-caption">Un miembro del equipo observa las madrigueras. Foto: cortesía Bryan Pérez Saltos</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—¿Cuál es la importancia ecológica del ave?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">—Los petreles traen consigo nutrientes del mar a las partes altas de la isla, a través de su guano dejan minerales en la tierra. También&nbsp;<strong>son indicadores de la salud oceánica</strong>. Usualmente están asociados a áreas de productividad, donde se alimentan, entonces, si tenemos productividad tenemos buenas condiciones ambientales.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—¿Cuáles son las mayores amenazas del petrel?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">—<strong>Las mayores amenazas en sus sitios de anidación son las especies introducidas</strong>, como roedores, gatos ferales y cerdos salvajes [porque se alimentan de huevos y polluelos]. También hay especies introducidas de plantas que amenazan al petrel, como la guayaba (<em>Psidium guajava</em>) o la mora (<em>Rubus niveus</em>). En el mar les afecta el calentamiento global porque a mayor temperatura hay menos disponibilidad de alimento. Otra amenaza es la contaminación por plástico.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—¿Cuándo iniciaron el trabajo de conservación?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">—La Fundación Jocotoco llegó en 2018 a Galápagos para proteger los petreles. Cuando empecé a trabajar con ellos, hace tres años, ya teníamos la&nbsp;<strong>reserva Los Petreles</strong>, en [la isla] San Cristóbal, donde cuidamos nidos de petreles. Con los años expandimos los esfuerzos y ahora trabajamos también en las islas Santa Cruz y Floreana.</p>



<h2 class="wp-block-heading">70 nuevos nidos protegidos en Santa Cruz</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272025"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/04194944/Paola_Singolqui_2026_Ecuador_Species_Galapogas_Petrel_Bird_Nest_CREDIT_Bryan_Perez_Saltos_03.jpg" alt="Un polluelo captado en su madriguera. Foto: Cortesía Bryan Pérez Saltos" class="wp-image-272025" /><figcaption class="wp-element-caption">Un polluelo captado en su madriguera. Foto: cortesía Bryan Pérez Saltos</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En la parte alta de Santa Cruz y fuera del Parque Nacional Galápagos, que cubre el 97 % del archipiélago, se encuentran&nbsp;<strong>áreas destinadas a la agricultura y ganadería, donde también anidan los petreles</strong>. Allí, los científicos identificaron una zona que no estaba siendo monitoreada, pero que era importante por concentrar gran cantidad de nidos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando dieron con el sitio, la temporada de anidación estaba por finalizar. Muchos de los pichones habían sido atacados por los animales invasores y solo dos pichones alzaron el vuelo hacia aguas oceánicas, según registró la fundación. “Cuando empezamos a hacer acciones de control de especies introducidas, logramos que 24 pichones volaran”, dice Sangolquí con emoción.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso, el equipo de Sangolquí presentó a la fundación Whitley una iniciativa que busca reforzar el trabajo en colaboración con fincas privadas. El objetivo es fortalecer los vínculos con la comunidad y desarrollar estrategias que beneficien a los finqueros al&nbsp;<strong>ampliar el control de las especies introducidas en las áreas de anidación de petreles</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272017"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/04194903/290426-WFN-WhitleyAwardWinners-008.jpg" alt="Paola Sangolquí junto a la princesa Ana del Reino Unido recibiendo el Premio Whitley. Foto: Cortesía Fondo Whitley para la Naturaleza" class="wp-image-272017" /><figcaption class="wp-element-caption">Paola Sangolquí junto a la princesa Ana del Reino Unido recibiendo el Premio Whitley. Foto: cortesía Fondo Whitley para la Naturaleza</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El proyecto además tiene un componente de educación y comunicación</strong>. Consiste en organizar salidas de campo con estudiantes de las escuelas locales para que aprendan en los sitios de anidación sobre el ave y las amenazas que enfrenta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otra línea de trabajo es la&nbsp;<strong>colocación de marcas de rastreo satelital a las aves</strong>, una actividad que se realiza con la autorización de la Dirección del Parque Nacional Galápagos. Los especialistas buscan conocer con precisión dónde se alimentan&nbsp; y cuáles son sus rutas de movilidad.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272024"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/04194939/Paola_Singolqui_2026_Ecuador_Group_Photo_In_Field_CREDIT_Bryan_Perez_Saltos_01.jpg" alt="El monitoreo de la especie se hace en equipo. Foto: Cortesía Bryan Pérez Saltos" class="wp-image-272024" /><figcaption class="wp-element-caption">El monitoreo de la especie se hace en equipo. Foto: cortesía Bryan Pérez Saltos</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—¿Cómo identificaron el área de trabajo?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">—<strong>Hay muchas fincas en Santa Cruz que tienen anidación de petreles</strong>&nbsp;y personas y organizaciones que ya trabajan para proteger estas aves. Hay personas conscientes de que tienen nidos en sus propiedades.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estos&nbsp;<strong>70 nidos con los que estamos trabajando</strong>&nbsp;no estaban registrados, son nuevos. Encontramos una zona con un hábitat ideal para la anidación de petreles. Ubicamos los nidos y los georreferenciamos. Como encontramos presencia de aves y huevos, empezamos a intervenir el área.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La zona es como una quebrada. Adentro hay varios nidos entre roquitas o directamente en el suelo, en la tierra, donde se forman pequeñas madrigueras.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Los finqueros son aliados estratégicos</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272020"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/04194917/Paola_Sangolqui_2026_Ecuador_Broken_Egg_Species_Galapogas_Petrel_Bird-_CREDIT_Bryan_Perez_Saltos_01.jpg" alt="Un huevo de petrel roto. Foto: Cortesía Bryan Pérez Saltos" class="wp-image-272020" /><figcaption class="wp-element-caption">Un huevo de petrel roto. Foto: cortesía Bryan Pérez Saltos</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—¿Por qué a los finqueros les interesa ser parte de esta iniciativa?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">—<strong>Cuando controlas especies introducidas hay un beneficio para los agricultores</strong>. En Floreana, junto con la Dirección del Parque Nacional Galápagos y la Agencia de Regulación y Control de la Bioseguridad y Cuarentena para Galápagos (ABG), estamos tratando de erradicar roedores introducidos. En 2023, provocaron la pérdida del 80 % del maíz. Después de concluir el primer intento de erradicación, los agricultores reportaron cosechar el 90 % del maíz.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, en Floreana se busca reintroducir especies localmente extintas, lo cual añade valor en lo turístico y ecológico.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—¿Qué estrategias de control usan?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">—La magnitud o intensidad de control varía de isla a isla, pero de manera general&nbsp;<strong>usamos cebos que tienen atrayentes para estas especies</strong>. Hacemos anillos de estaciones cebaderas alrededor de las colonias. El primer anillo está a 20 metros y después hay otro unos metros más adelante. Los cebos se cambian cada dos semanas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nos apoyamos en cámaras que detectan el movimiento y envían señales en tiempo casi real en caso de reconocer algún roedor u otro mamífero introducido. Usamos una&nbsp;<strong>combinación entre métodos manuales convencionales y tecnología</strong>. Ahora queremos usar inteligencia artificial para mejorar el reconocimiento.</p>



<h2 class="wp-block-heading">El reto: conocer mejor a los petreles</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272026"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/04194949/Paola_Singolqui_2026_Ecuador_Tagging_Species_Galapogas_Petrel_Bird-_CREDIT_Bryan_Perez_Saltos_01.jpg" alt="Especialistas de Jocotoco colocan una marca satelital en un ave. Foto: Cortesía Bryan Pérez Saltos" class="wp-image-272026" /><figcaption class="wp-element-caption">Especialistas de Jocotoco colocan una marca satelital en un ave. Foto: cortesía Bryan Pérez Saltos</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Los científicos todavía tienen&nbsp;<strong>importantes brechas de conocimiento sobre el petrel de Galápagos</strong>. El ave, que ronda el medio kilo en la adultez, pasa gran parte de su vida en el mar abierto, buscando alimento principalmente en el Pacífico Oriental, siguiendo rutas de hasta 2000 kilómetros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Regresa a tierra en abril para anidar en cinco de las 18 islas principales del archipiélago.&nbsp;<strong>Es esquivo y anida silenciosamente en cavidades rocosas</strong>. Solo sale de noche, para evitar a otras aves que son sus depredadores naturales, para cazar en el mar abierto.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—¿Cómo es un día de trabajo?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">—Un monitoreo en Santa Cruz es un día entero de trabajo, desde antes de que salga el sol hasta que oscurece.&nbsp;<strong>Las zonas de anidación de los petreles no son de fácil acceso</strong>, es un esfuerzo caminar y llegar a los nidos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El área de anidación es como una grieta bastante rocosa por la que tienes que bajar. Cuando llueve se forma una especie de quebrada con mucha agua adentro. Puede ser desafiante por la cantidad de nidos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Los petreles son aves nocturnas</strong>, por lo que para marcarlos esperamos a que lleguen. Lo sabemos porque hacen una vocalización muy linda, parecida a la de un pavo real. Llegan, aterrizan y van a su nido.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entonces empiezas a trabajar. Es desafiante porque lo tienes que hacer en el menor tiempo posible para no perturbar a la especie. A veces llegan temprano y otras a las tres de la mañana. Hay que estar a la expectativa.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272027"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/04194957/Paola_Singolqui_2026_Ecuador_Tracker_On_Species_Galapogas_Petrel_Bird-_CREDIT_Bryan_Perez_Saltos_01.jpg" alt="" class="wp-image-272027" /><figcaption class="wp-element-caption">El dispositivo de rastreo satelital se coloca en el menor tiempo posible para no perturbar al ave. Foto: cortesía Bryan Pérez Saltos</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/05/bolivia-reunen-por-primera-vez-mas-de-4-mil-fotos-del-perro-fantasma-el-canido-mas-huidizo-de-la-amazonia-estudio/">Bolivia: reúnen por primera vez más de 4000 fotos del perro fantasma, el cánido más huidizo de la Amazonía | ESTUDIO</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—¿Cómo reaccionan las aves durante el marcaje?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">—Marcamos 15 individuos. La Dirección del Parque Nacional Galápagos tiene&nbsp;<strong>guardaparques super experimentados en la manipulación del ave</strong>&nbsp;y nuestro equipo también tiene mucha experiencia. Si por alguna razón hay una ave nerviosa o inquieta no se lo hace, pero en términos generales, la naturaleza en Galápagos no responde de manera evasiva al ser humano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A final del año esperamos tener un mapeo más claro de dónde se alimentan los petreles que anidan en Santa Cruz, Floreana y San Cristóbal. Queremos&nbsp;<strong>conocer más de la ecología de la especie</strong>, que de momento no se ha descrito a totalidad. Tenemos datos preliminares que sugieren que las colonias de San Cristóbal y Floreana se alimentan en áreas diferentes.</p>



<h2 class="wp-block-heading">La comunidad se involucra en la conservación</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272023"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/04194934/Paola_Singolqui_2026_Ecuador_Fieldwork_CREDIT_Bryan_Perez_Saltos_09.jpg" alt="Paola Sangolquí durante el trabajo de campo. Foto: Cortesía Bryan Pérez Saltos" class="wp-image-272023" /><figcaption class="wp-element-caption">Paola Sangolquí durante el trabajo de campo. Foto: cortesía Bryan Pérez Saltos</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—¿Qué falta para proteger a los petreles y evitar su extinción?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">—Dentro de Galápagos estamos dando los primeros pasos para estandarizar las&nbsp;<strong>metodologías de control de especies invasoras</strong>&nbsp;y de monitoreo de los petreles.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Buscamos que quien quiera monitorear el ave lo haga de tal forma que la información que se genere se entregue a la autoridad ambiental en un formato útil y con recomendaciones asociadas. El objetivo es&nbsp;<strong>que se sigan generando políticas de conservación</strong>, inclusive no solo dentro del área protegida, sino apuntando a formalizar algún tipo de colaboración entre la autoridad ambiental y los dueños de fincas donde sabemos que anidan las aves.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si bien los petreles anidan dentro de Galápagos, cuando se alimentan lo hacen fuera de la Reserva Marina, [donde enfrentan riesgos como la pesca con palangre]. Además, a nivel regional hay otras especies que enfrentan amenazas similares.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mirando a futuro,&nbsp;<strong>apuntamos a compartir este conocimiento y técnicas</strong>, pero también aprender de otros países y regiones va a ser clave para conocer el estado de la población del petrel y, a mediano o largo plazo, poder decir que la población se está recuperando.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272021"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/04194923/Paola_Singolqui_2026_Ecuador_Checking_Motion_Camera-_CREDIT_Bryan_Perez_Saltos_01.jpg" alt="Las cámaras trampa permiten observar el crecimiento de los polluelos. Foto: Cortesía Bryan Pérez Saltos" class="wp-image-272021" /><figcaption class="wp-element-caption">Las cámaras trampa permiten observar el crecimiento de los polluelos. Foto: cortesía Bryan Pérez Saltos</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—¿Qué le da esperanza para continuar con esta labor?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">—Técnicamente hablando,&nbsp;<strong>me da esperanza ver que los números aumentan de un año a otro</strong>. Como tenemos cámaras trampa en los nidos, podemos ver el crecimiento del pichón y ver cómo entran y salen los padres para alimentarlo. Se vuelven como nuestros pequeños hijos y verlos volar es esperanzador.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como miembro de la comunidad, ahorita&nbsp;<strong>hay momentum para conservación</strong>&nbsp;en muchas partes, no solo en Galápagos, porque vemos que la naturaleza ha respondido a las amenazas actuales con inundaciones y otros desastres naturales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el caso de los petreles hemos recibido muchos voluntarios locales que han ayudado en el monitoreo. Ver ese empoderamiento, ese involucramiento y poder visibilizar que la conservación en Galápagos puede ser hecha por personas de la comunidad es super esperanzador. ¿Si no protegemos nuestro hogar, quién lo va a hacer?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong> Paola Sangolquí es bióloga marina galapagueña y la segunda ecuatoriana en ganar el premio Whitley. <strong>Foto:</strong> cortesía Bryan Pérez Saltos</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/ana-cristina-alvarado/">Ana Cristina Alvarado</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/05/ecuatoriana-paola-sangolqui-premio-whitley-conservar-petrel-galapagos/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128755</guid>
        <pubDate>Wed, 06 May 2026 16:36:31 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/06113440/Diseno-sin-titulo-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[«Los petreles nos recuerdan que todos los ecosistemas están conectados»: Paola Sangolquí, Premio Whitley 2026]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Día del Tapir: los esfuerzos para proteger a los guardianes elusivos de los bosques en tres países latinoamericanos</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/dia-del-tapir-los-esfuerzos-para-proteger-a-los-guardianes-elusivos-de-los-bosques-en-tres-paises-latinoamericanos/</link>
        <description><![CDATA[<p>Los tapires son animales de origen antiguo. Pertenecen a un linaje de mamíferos perisodáctilos del que solo quedan cuatro especies, tres de ellas en Latinoamérica: el tapir de tierras bajas, el tapir de montaña y el tapir centroamericano. Estos grandes herbívoros están amenazados y se mantienen refugiados en franjas cada vez más reducidas de ecosistemas [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Las tres especies de tapir que habitan en la región están amenazadas por la destrucción de su hábitat, el cambio climático y perros asilvestrados.</em></li>



<li><em>En Colombia, diez años de trabajo de campo produjeron la primera información sistemática sobre el tapir de tierras bajas en la Orinoquía y es el primer paso para su protección.</em></li>



<li><em>En Ecuador, el avistamiento de tapires de montaña en las faldas del volcán Tungurahua derivó en la creación de un corredor ecológico que conecta a dos poblaciones importantes.</em></li>



<li><em>En México, investigadores estudian las emociones y percepciones de las comunidades rurales para convertirlas en acciones positivas enfocadas en la conservación del tapir centroamericano.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Los tapires son animales de origen antiguo</strong>. Pertenecen a un linaje de mamíferos perisodáctilos del que solo quedan cuatro especies, tres de ellas en Latinoamérica: el tapir de tierras bajas, el tapir de montaña y el tapir centroamericano. Estos grandes herbívoros están amenazados y se mantienen refugiados en franjas cada vez más reducidas de ecosistemas tropicales y andinos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las tres especies comparten una&nbsp;<strong>función ecológica fundamental</strong>. Eduardo Naranjo, investigador del Departamento de Conservación de la Biodiversidad de El Colegio de la Frontera Sur, México, explica que al alimentarse de plantas, controlan las poblaciones de múltiples especies. Además, son uno de los pocos animales capaces de ingerir semillas grandes, como las del zapote (<em>Manilkara zapota</em>), contribuyendo a su dispersión. Por eso&nbsp;<strong>son conocidos como los jardineros del bosque</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/guardiana-del-chiribiquete-campesinos-colombia-protegen-bosques-zona-afectada-deforestacion/">La Guardiana del Chiribiquete: campesinos en Colombia protegen 198 mil hectáreas de bosque en una región afectada por deforestación</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271749"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23235921/1-proyecto-conservacion-tapir-andino-huellas-grande-1024x686-1.jpg" alt="" class="wp-image-271749" /><figcaption class="wp-element-caption">Huella de un ejemplar adulto de tapir de montaña. Foto: Cortesía Fundación Óscar Efrén Reyes</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo,&nbsp;<strong>la deforestación, la expansión agrícola, la apertura de vías y la minería</strong>&nbsp;<strong>fragmentan y reducen su hábitat</strong>. Ángela Alviz, especialista en la conservación de grandes mamíferos, señala que el cambio climático agrava el problema. La&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2024/11/los-dias-calientes-secos-e-inflamables-en-sudamerica-se-triplicaron-entre-1971-y-2022-estudio/">mayor cantidad de días calientes y secos en la región</a>&nbsp;ocasionan disminución de cuerpos de agua, necesarios para la termorregulación del mamífero. Entonces, se ven obligados a recorrer mayores distancias, aumentando su exposición a la cacería y a los depredadores.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Los perros ferales y asilvestrados representan una amenaza adicional</strong>, pues se ha documentado que persiguen y cazan tapires, señala Juan Pablo Reyes, parte del Grupo de Especialistas de Tapir de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El tapir de tierras bajas (<em>Tapirus terrestris</em>) está clasificado como&nbsp;<a href="https://www.iucnredlist.org/es/species/21474/45174127" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Vulnerable</a></strong>&nbsp;en la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN. A pesar de eso, se encuentra en mejor estado de conservación que las otras dos especies. Habita en toda Sudamérica, a excepción de Chile y Uruguay.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271739"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23234112/tapir-centroamericano_Eduardo-Naranjo-2026-04-23-a-las-18.34.57.png" alt="" class="wp-image-271739" /><figcaption class="wp-element-caption">Eduardo Naranjo (camiseta gris), durante los talleres comunitarios. Foto: Cortesía Eduardo Naranjo</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El tapir de montaña (<em>Tapirus pinchaque</em>) está&nbsp;<a href="https://www.iucnredlist.org/es/species/21473/45173922" target="_blank" rel="noreferrer noopener">En Peligro</a></strong>&nbsp;y su distribución es la más restringida del género, limitándose a una franja de ecosistemas andinos entre Colombia, Ecuador y el extremo norte de Perú. Por último,&nbsp;<strong>el tapir centroamericano (<em>Tapirus bairdii</em>) también está&nbsp;<a href="https://www.iucnredlist.org/es/species/21471/45173340" target="_blank" rel="noreferrer noopener">En Peligro</a></strong>. Es el mamífero terrestre nativo más grande del sur de México y América Central, con individuos que pueden alcanzar los 250 kilogramos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el&nbsp;<strong>Día Internacional del Tapir</strong>,&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;habló con los tres especialistas sobre el estado de conservación de estas especies y los esfuerzos para protegerlas en Colombia, Ecuador y México.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Colombia: Investigadores identificaron áreas para conservar el tapir de tierras bajas en la Orinoquía</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271745"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23234803/1Tapir-Orinoquia_-Angela-Alviz-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-271745" /><figcaption class="wp-element-caption">La investigadora Ángela Alviz instalando cámaras trampa. Foto: Cortesía Ángela Álviz</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El tapir de tierras bajas es el único mamífero conocido&nbsp;<strong>capaz de ingerir y dispersar intactas las semillas del moriche</strong>&nbsp;(<em>Mauritia flexuosa</em>) y la palma real (<em>Attalea butyracea</em>), de acuerdo con Ángela Alviz, candidata a doctorante en Texas Tech University y especialista en conservación de grandes mamíferos en Sudamérica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El resto de animales no puede hacerlo porque las semillas de estas palmas son demasiado grandes para pasar por su sistema digestivo. Al depositarlas a kilómetros de distancia de la planta madre, el tapir ofrece la posibilidad de que el moriche y la palma real colonicen nuevas áreas o se&nbsp;<strong>recuperen en zonas degradadas</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“[El moriche] es una especie importante en la Orinoquía y en la Amazonía”, dice la experta. Explica que los morichales o&nbsp;<strong>palmares de moriche son reservorios de agua</strong>&nbsp;y son el&nbsp;<a href="https://wwfint.awsassets.panda.org/downloads/informe_final_humedales_2.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">hábitat de especies como anacondas y caimanes</a>. Además, la fruta es una fuente de alimento y de recursos para las comunidades que viven en estas regiones. Por eso,&nbsp;<strong>el rol del tapir es clave en los ecosistemas</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271743"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23234440/3-Tapir-Orinoquia_-Angela-Alviz.jpg" alt="" class="wp-image-271743" /><figcaption class="wp-element-caption">Una cría de tapir de tierras bajas capturado por las cámaras trampa. Foto: Cortesía Ángela Alviz</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, la distribución en la Orinoquía colombiana de este animal pardo y con crin era prácticamente desconocida hasta hace unos 10 años, dificultando acciones de protección y conservación. “Con los años fuimos recopilando información por la necesidad de buscar a la especie y protegerla debido a todas esas funcionalidades que cumple”, relata Alviz.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El animal enfrenta presiones crecientes. La deforestación fragmenta sus poblaciones, ocasionando&nbsp;<strong>problemas genéticos como el leucismo</strong>&nbsp;—condición genética que provoca la pérdida parcial o total de pigmentación en la piel, pelo o plumas, dándoles un aspecto blanco o pálido—,&nbsp;<a href="https://www.researchgate.net/publication/390685560_First_record_of_leucism_in_a_wild_lowland_tapir_Tapirus_terrestris_Linnaeus_1758_from_the_Orinoquia_region_of_Colombia" target="_blank" rel="noreferrer noopener">documentado</a>&nbsp;por primera vez en la Orinoquía en 2025 por Alviz.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque&nbsp;<strong>es el mamífero más grande de Sudamérica</strong>, es difícil de avistar. Esto se debe a que tiene hábitos nocturnos y densidades poblacionales bajas en relación con otros mamíferos grandes, como el venado o el puma. “Por eso nos pusimos en la tarea de buscarlos a través de cámaras trampa”, señala.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un equipo liderado por Alviz obtuvo 110 registros de tapires en los departamentos de Arauca, Casanare, Vichada y Meta, entre 2016 y 2022. Con esa información&nbsp;<strong>se identificaron áreas adecuadas para estos animales</strong>&nbsp;y áreas degradadas con potencial de restauración.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271742"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23234436/2-Tapir-Orinoquia_-Angela-Alviz-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-271742" /><figcaption class="wp-element-caption">En estudio en la Orinoquía demandó aventurarse en lugares de difícil acceso. Foto: Cortesía Ángela Alviz</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">También se determinaron dos zonas de alta importancia. La primera se ubica en el norte de la Orinoquía, en Arauca. La segunda está en Vichada, en una de las zonas donde ocurre la transición entre la Orinoquía y la Amazonía. Después l<strong>os investigadores propusieron unidades de conservación del tapir</strong>, una herramienta que hasta entonces solo se había aplicado en la región para jaguares, según comenta la científica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los resultados se divulgaron en el artículo&nbsp;<a href="https://www.researchgate.net/publication/400849361_HABITAT_SUITABILITY_AND_CONSERVATION_PRIORITIES_FOR_THE_LOWLAND_TAPIR_Tapirus_terrestris_IN_THE_COLOMBIAN_ORINOQUIA">Idoneidad del Hábitat y Prioridades de Conservación para el Tapir de Tierras Bajas en la Orinoquía Colombiana</a>, publicado en febrero de 2026 en la revista Mastozoología Neotropical.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque la publicación acaba de salir, la investigación “ha tenido un impacto considerable”, señala la experta. Organizaciones dedicadas a la conservación y autoridades regionales se han basado en los datos desde el inicio de la investigación para promover la creación de&nbsp;<a href="https://fundacionorinoquiabiodiversa.com/wp-content/uploads/2022/01/Plan-para-la-conservacio%CC%81n-de-la-danta-de-tierras-bajas.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">planes de conservación</a>,&nbsp;<a href="https://colombia.wcs.org/es-es/WCS-Colombia/Noticias/articleType/ArticleView/articleId/17466/TODO-POR-LA-DANTA.aspx" target="_blank" rel="noreferrer noopener">corredores biológicos</a>&nbsp;y&nbsp;<a href="https://fondoaccion.org/wp-content/uploads/2022/02/TFCA-Brochure-Plan-de-inversiones-2021-2024-r211027.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">estrategias de conservación con actores locales</a>.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Ecuador: El Corredor Llanganates-Sangay como apuesta para la conservación del tapir de montaña</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271748"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23235919/2-proyecto-conservacion-tapir-andino-adulto-2048x1536-1.jpg" alt="" class="wp-image-271748" /><figcaption class="wp-element-caption">Un tapir andino o de montaña captado en las estribaciones orientales de los Andes. Foto: Cortesía Fundación Óscar Efrén Reyes</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En 2006, entre columnas de humo del volcán Tungurahua, piedras incandescentes y flujos de lava, un grupo de biólogos estudiaba el&nbsp;<strong>impacto de las erupciones volcánicas en las poblaciones de anfibios</strong>. A menos de tres kilómetros del cráter, había un bosque nublado cubierto en parte por gruesas capas de ceniza volcánica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Rodeado por hojas bastante grandes, estaba un tapir de montaña, una especie de apariencia “prehistórica”, de acuerdo con Juan Pablo Reyes, investigador y miembro del Grupo de Especialistas del Tapir de la UICN. La escena le pareció “fabulosa”. Poco después observó que la erupción obligaba a estos animales de pelaje oscuro y labios blancos a desplazarse hacia áreas con más disponibilidad de alimento y agua, revelando que&nbsp;<strong>necesitaban territorios conectados para sobrevivir</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde la década de los noventa se&nbsp;<a href="https://www.cambridge.org/core/services/aop-cambridge-core/content/view/7A5C92A90DD4030651D6F551D5A04092/S0030605300021384a.pdf/the-mountain-tapir-endangered-flagship-species-of-the-high-andes.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">documentó</a>&nbsp;la existencia de&nbsp;<strong>las mayores poblaciones de tapir de montaña a escala global</strong>&nbsp;en el Parque Nacional Llanganates y en el Parque Nacional Sangay, donde se encuentra el volcán Tungurahua. Ambas están en el centro de las estribaciones orientales de los Andes y están separadas por ciudades, carreteras y tierras destinadas a la agricultura y la ganadería.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271746"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23235912/4-proyecto-conservacion-Chamanapamba-erupcion-amanecer.jpg" alt="" class="wp-image-271746" /><figcaption class="wp-element-caption">El volcán Tungurahua erupcionando al amanecer. Foto: Cortesía Reserva Natural Chamanapamba</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Para conectar las dos poblaciones, un equipo de expertos, entre esos Reyes, empezó a trabajar en&nbsp;<a href="https://oscarefrenreyes.org/proyectos-de-conservacion/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">distintas iniciativas de investigación y talleres</a>&nbsp;para&nbsp;<strong>diseñar estrategias de conservación</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Reyes relata que junto a sus colegas registraron huellas, heces fecales e imágenes capturadas con cámaras trampa en zonas que no estaban bien mapeadas hasta ese momento. Para el 2011, Reyes junto con el investigador Andrés Tapia lideraron un&nbsp;<a href="https://www.tapirconservation.org/index.php/tc/article/view/131" target="_blank" rel="noreferrer noopener">artículo científico</a>&nbsp;en el que se reportaron nuevos&nbsp;<strong>avistamientos del tapir de montaña en las faldas orientales del Tungurahua</strong>, afuera de ambos parques nacionales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estos estudios fueron clave, asegura Reyes, para que en 2023&nbsp;<a href="https://www.ambienteyenergia.gob.ec/ambiente/llanganates-sangay-fue-declarado-el-segundo-corredor-de-conectividad-en-el-pais/#:~:text=Seg%C3%BAn%20el%20acuerdo%20ministerial%202022%2D138%2C%20el%20Corredor,el%20Ministerio%20del%20Ambiente%2C%20Agua%20y%20Transici%C3%B3n" target="_blank" rel="noreferrer noopener">se creara oficialmente el Corredor Ecológico Llanganates-Sangay</a>, un área de 92 148 hectáreas. Con esta declaratoria, los municipios de Mera, Baños y Palora tienen la responsabilidad de adecuar sus planes de ordenamiento territorial y aplicar acciones de manejo para la conservación y el desarrollo sostenible.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para fortalecer la iniciativa, la Fundación Ecominga, la Fundación Óscar Efrén Reyes, el Bosque Protector Hacienda Guamag, entre otras, han creado una&nbsp;<strong>red de reservas y refugios de vida silvestre</strong>&nbsp;que suman alrededor de 40 000 hectáreas.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271747"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23235915/3-proyecto-conservacion-tapir-andino-camara-trampa-1024x686-1.jpg" alt="" class="wp-image-271747" /><figcaption class="wp-element-caption">Instalación de cámaras trampa como parte del Proyecto de Conservación del Tapir Andino. Foto: Cortesía Fundación Óscar Efrén Reyes</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">«Hay zonas en las que antes no se veía presencia de la especie porque estaban alteradas,&nbsp;<strong>hoy se ve una tendencia de recuperación</strong>. Se ven huellas de tapir y también de oso andino», asegura el especialista. En áreas restauradas también se han documentado crías en generaciones consecutivas, con ciclos de tres o cuatro años.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/ecuador-imagenes-satelitales-expansion-ganadera-parque-sangay-corredor/">expansión ganadera</a>, el anuncio de&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/01/ecuador-carretera-amenaza-parque-nacional-llanganates-biodiversidad/">apertura de una carretera a través del Parque Nacional Llanganates</a>&nbsp;y el&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/ecuador-crimen-transnacional-mineria-deforestacion-areas-protegidas-territorios-indigenas/">crecimiento de la minería ilegal</a>&nbsp;todavía son&nbsp;<strong>amenazas latentes</strong>&nbsp;no solo para los tapires, sino también para la gran biodiversidad que atesoran los flancos orientales de los Andes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A Reyes le da esperanza atestiguar un cambio en las actitudes de los habitantes de la zona, especialmente de aquellos que fueron cazadores y ahora destinan sus fincas o parte de ellas a la&nbsp;<strong>conservación y protección de la biodiversidad</strong>. Y concluye: “es importante seguir aportando para proteger estos sitios, en algunos casos prácticamente intactos. Eso da un poco de esperanza a pesar del panorama cuesta arriba, pero no estamos solos”.</p>



<h2 class="wp-block-heading">México: Estudiar las emociones humanas para conservar el tapir</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_209589"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2019/10/19005324/MG_0336.jpg" alt="Conservación de la selva maya. Los tapires centroamericanos son algunas de las especies que más peligro corren por los efectos del cambio climático. Foto: Jorge Rodríguez." class="wp-image-209589" /><figcaption class="wp-element-caption">Los tapires centroamericanos son algunas de las especies que más peligro corren por los efectos del cambio climático. Foto: Jorge Rodríguez.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/mexico-denuncias-presunta-pesca-ilegal-parque-revillagigedo-archivadas/">México: denuncias por presunta pesca ilegal en el Parque Nacional Revillagigedo están en el aire o archivadas</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El Triunfo, en la Sierra Madre de Chiapas, es&nbsp;<strong>una de las regiones más biodiversas de México</strong>&nbsp;y con mayor número de especies de mamíferos, de acuerdo con el&nbsp;<a href="https://awsassets.panda.org/downloads/fs14_chiapas_eltriunfo.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Fondo Mundial para la Naturaleza</a>&nbsp;(WWF, por sus siglas en inglés). Ahí está la&nbsp;<strong>Reserva de la Biósfera El Triunfo</strong>, de 119 000 hectáreas, donde habita el tapir centroamericano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la zona viven alrededor de 229 000 personas, de las cuales 14 200 viven dentro de la reserva. En los alrededores&nbsp;<strong>predomina el cultivo de café</strong>, aunque también existen otros cultivos y ganadería.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Los habitantes cumplen un rol clave en la conservación de su entorno</strong>, principalmente de especies emblemáticas que figuran en la Lista Roja de Especies Amenazadas, entre ellas el tapir. Por eso, Eduardo Naranjo, investigador del Departamento de Conservación de la Biodiversidad de El Colegio de la Frontera Sur, ha liderado y acompañado una serie de investigaciones y proyectos que&nbsp;<strong>buscan entender la relación de los seres humanos con la fauna del lugar</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271741"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23234142/tapir-centroamericano_Eduardo-Naranjo-2026-04-23-a-las-18.36.54.png" alt="" class="wp-image-271741" /><figcaption class="wp-element-caption">Actividades de educomunicación con los niños. Foto: Cortesía Eduardo Naranjo</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En uno de esos estudios, realizado en 2021, la investigadora Nathalia Castillo-Huitron lideró un&nbsp;<strong>análisis de actitudes de conservación</strong>. 238 habitantes de la reserva dieron al tapir una puntuación de interés por su protección de 2.09 en una escala de -3 a 3. La calificación estuvo por encima de el jaguar (<em>Panthera onca</em>) y el puma (<em>Puma concolor</em>) y los resultados se publicaron en 2024 en la revista&nbsp;<a href="https://www.researchgate.net/publication/380573139_Influence_of_human_emotions_on_conservation_attitudes_toward_relevant_wildlife_species_in_El_Triunfo_Biosphere_Reserve_Mexico" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Biodiversity and Conservation</a>. El mismo estudio identificó que la disposición de una persona a proteger el tapir es uno de los indicadores más sólidos de su actitud general hacia la conservación de la fauna.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En este y otros trabajos, Naranjo y los equipos con los que colabora, conocieron que&nbsp;<strong>quienes tuvieron interacción directa con los tapires tendían a tener percepciones más positivas y reacciones menos agresivas</strong>. “Las personas que no conocen a estos animales tendían a llevarse mucho más por aspectos culturales o historias que les contaban que muchas veces tienen una connotación negativa”, dice el investigador.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como solución, entre 2023 y 2024, El Colegio de la Frontera Sur, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas y la Universidad Autónoma de Barcelona desarrollaron un&nbsp;<a href="https://www.ecosur.mx/ecoconsulta/proyectos/1932" target="_blank" rel="noreferrer noopener">proyecto de educomunicación</a>&nbsp;para&nbsp;<strong>mejorar las actitudes de las comunidades hacia el tapir</strong>&nbsp;y otras especies emblemáticas. Fueron 446 personas, entre niños y adultos, que participaron en talleres, caminatas etnológicas e intercambios de conocimientos científicos y locales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“A través de relatos y anécdotas de quienes tuvieron interacción, tratamos de cambiar las percepciones negativas para transformarlas en acciones positivas”, cuenta Naranjo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271740"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23234128/tapir-centroamericano_Eduardo-Naranjo-2026-04-23-a-las-18.36.09.png" alt="" class="wp-image-271740" /><figcaption class="wp-element-caption">Miembros de las comunidades reciben camisetas de Grupo de Especialistas del Tapir. Foto: Cortesía Eduardo Naranjo</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Para el especialista, sí hay un cambio favorable a la conservación, principalmente entre niños y jóvenes. “Parecen tener una conciencia cada vez mayor hacia la protección de la fauna silvestre.&nbsp;<strong>Muchos ya no están interesados en cazar tapir</strong>, como lo hicieron sus padres o abuelos por necesidad”, señala.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Después de los talleres, las comunidades Plan de Ayala, Ampliación Lagunas, Monte Virgen, Toluca y 3 de Mayo reafirmaron su determinación de&nbsp;<strong>establecer controles internos para la cacería de subsistencia</strong>, sobre todo de animales amenazados y en peligro de extinción. “La evaluación de resultados de estas medidas aún está en proceso”, añade Naranjo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En otras comunidades de Chiapas ya hay resultados concretos. Naranjo cuenta que poblaciones cercanas a áreas protegidas establecieron prohibición y controles de cacería en sus territorios comunales. También instauraron reservas comunitarias y mejoramiento del hábitat. Cada vez más personas conocen que el tapir es una especie que cumple un rol clave en la&nbsp;<a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/23586556/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">dispersión de semillas grandes</a>&nbsp;y&nbsp;<strong>es indispensable en el funcionamiento de los ecosistemas en los que habita</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>Foto principal:</strong> Un ejemplar adulto de tapir de tierras bajas en la Orinoquía colombiana. <strong>Foto:</strong> Cortesía Ángela Alviz</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/ana-cristina-alvarado/">Ana Cristina Alvarado</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/04/dia-del-tapir-esfuerzos-proteger-guardianes-silenciosos-bosques-latinoamerica/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128463</guid>
        <pubDate>Mon, 27 Apr 2026 20:23:03 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Día del Tapir: los esfuerzos para proteger a los guardianes elusivos de los bosques en tres países latinoamericanos]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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        <item>
        <title>Entre la incertidumbre y el riesgo: Latinoamérica debe prepararse para la posible llegada de El Niño en 2026</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/entre-la-incertidumbre-y-el-riesgo-latinoamerica-debe-prepararse-para-la-posible-llegada-de-el-nino-en-2026/</link>
        <description><![CDATA[<p>Una señal de alerta comienza a tomar forma en el océano Pacífico. Modelos climáticos internacionales&nbsp;apuntan a la posible formación de un evento El Niño en 2026, con escenarios que incluso contemplan una&nbsp;intensificación extrema, lo que algunos científicos describen —con cautela— como un posible&nbsp;“súper El Niño”. Sin embargo, la comunidad científica advierte que, aunque las señales [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Modelos climáticos apuntan a la posible llegada de un evento intenso de El Niño en 2026, aunque se espera tener mayor certeza sobre su evolución hacia mediados de año.</em></li>



<li><em>Mientras Perú y Ecuador ya registran calentamiento costero y riesgo de lluvias intensas, Colombia enfrenta la amenaza de sequías severas y México una combinación de déficit de lluvias y mayor actividad ciclónica en el Pacífico.</em></li>



<li><em>El fenómeno podría afectar el agua, la agricultura, la energía, la pesca y la salud pública, con impactos económicos y sociales que dependerán del nivel de preparación de cada país.</em></li>



<li><em>Expertos coinciden en que, independientemente de si se trata de un “súper El Niño”, la prioridad es anticiparse y fortalecer la gestión del agua, el monitoreo climático y la comunicación ante un fenómeno recurrente y de alcance global.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Una señal de alerta comienza a tomar forma en el océano Pacífico. Modelos climáticos internacionales&nbsp;<strong>apuntan a la posible formación de un evento El Niño en 2026</strong>, con escenarios que incluso contemplan una&nbsp;<a href="https://www.cpc.ncep.noaa.gov/products/analysis_monitoring/enso_advisory/ensodisc.shtml" target="_blank" rel="noreferrer noopener">intensificación extrema</a>, lo que algunos científicos describen —con cautela— como un posible&nbsp;<strong>“súper El Niño”</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, la comunidad científica advierte que, aunque las señales existen,&nbsp;<strong>la incertidumbre sigue siendo elevada</strong>. La evolución del fenómeno dependerá de la interacción entre el océano y la atmósfera en los próximos meses, en un periodo del año en el que los modelos climáticos pierden capacidad predictiva.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“El problema no es solo si va a ocurrir El Niño, sino qué tan fuerte puede llegar a ser”, dice Alejandro Jaramillo Moreno, investigador del&nbsp;<strong>Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático</strong>&nbsp;de la Universidad Nacional Autónoma de México (<a href="https://www.atmosfera.unam.mx/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">UNAM</a>).&nbsp;<strong>“Estamos todavía en una etapa con alta incertidumbre”</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lee más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/activista-colombiana-gana-premio-goldman-2026-lucha-contra-fracking/">Una activista colombiana gana el premio Goldman 2026 por su lucha contra el fracking</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271647"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/21211717/Captura-de-pantalla-2026-04-21-a-las-2.17.02-p.m.png" alt="" class="wp-image-271647" /><figcaption class="wp-element-caption">Las barras muestran la probabilidad de El Niño (barras rojas), ENSO-Neutral (barras grises) y La Niña (barras azules) para nueve temporadas superpuestas de tres meses (cada letra representa un mes; por ejemplo, M = mayo; J = Junio). El sombreado de color dentro de las barras indica las probabilidades de diferentes categorías de intensidad de El Niño o La Niña (débil, moderada, fuerte y muy fuerte). Tabla: cortesía NOAA</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Los especialistas coinciden en que anticipar la magnitud del evento es particularmente difícil en esta fase. Entre marzo y mayo se presenta la llamada “barrera de predictibilidad”, un periodo en el que la transición estacional hace que el océano y la atmósfera en el Pacífico tropical no estén bien acoplados, lo que reduce la precisión de los modelos y provoca que las proyecciones puedan cambiar con rapidez.&nbsp;<strong>Por ello, advierten, los pronósticos más confiables podrían consolidarse recién hacia mediados de año.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En paralelo, la comunidad científica ya analiza los posibles efectos de este fenómeno en distintas regiones del planeta, especialmente en el Pacífico oriental, donde sus impactos suelen ser más directos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;</em>conversó con especialistas en&nbsp;<strong>Ecuador, Perú, Colombia y México</strong>&nbsp;para entender cómo podría manifestarse El Niño en cada país y qué implicaciones tendría para las lluvias, las sequías, la actividad ciclónica y sectores clave como la pesca y la gestión del riesgo.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Perú: un Niño que ya está en marcha</h2>



<p class="wp-block-paragraph">En Perú, el fenómeno no es una proyección futura, sino una condición ya en curso. Desde inicios de año, el país enfrenta un evento activo de calentamiento oceánico frente a su litoral.&nbsp;<strong>“El mar frente a la costa peruana y ecuatoriana ya presenta anomalías de entre 1.5 y 2 grados centígrados por encima de lo normal”</strong>, explica Kobi Mosquera, investigador del&nbsp;<strong>Instituto Geofísico del Perú</strong>&nbsp;(<a href="https://www.gob.pe/igp">IGP</a>). “Esto nos ubica dentro del rango de un Niño costero”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este calentamiento en el Pacífico oriental responde, según el especialista, a una combinación de factores:&nbsp;<strong>el debilitamiento de los vientos alisios</strong>&nbsp;—corrientes de aire constantes que soplan de este a oeste entre las zonas subtropicales y la región ecuatorial—&nbsp;<strong>y la llegada de ondas Kelvin</strong>&nbsp;—pulsos de calor que se desplazan bajo la superficie del océano— que elevan la temperatura del mar en la franja cercana a Sudamérica.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>A diferencia del fenómeno global más conocido, El Niño costero tiene una escala regional y efectos más inmediatos</strong>. En Perú, el seguimiento se concentra en la región Niño 1+2, un sector clave del Pacífico donde el aumento de la temperatura marina suele traducirse en lluvias intensas en la costa, especialmente durante el verano austral.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270220"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/04150950/WhatsApp-Image-2026-03-04-at-10.09.34-AM.jpeg" alt="La gente inspecciona la carretera destruida por las fuertes lluvias que provocaron inundaciones en Arequipa, Perú, el lunes 23 de febrero de 2026. (Foto AP/José Sotomayor)" class="wp-image-270220" /><figcaption class="wp-element-caption">La gente inspecciona la carretera destruida por las fuertes lluvias que provocaron inundaciones en Arequipa, Perú, el lunes 23 de febrero de 2026, producto de El Niño costero. (Foto AP/José Sotomayor)</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Sin embargo, el comportamiento del sistema no es uniforme.</strong>&nbsp;Mosquera subraya que el Pacífico tropical funciona como un engranaje dividido en dos zonas principales: el sector oriental, próximo a Sudamérica, y el central, más alejado. La interacción entre ambas define los impactos en tierra.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>Si el calentamiento se concentra frente a la costa peruana, aumenta la probabilidad de lluvias intensas en el litoral</strong>. Pero si ocurre en el Pacífico central, el efecto puede ser opuesto en los Andes, con déficit de precipitaciones en el sur y centro del país”, explica. Esta diferencia ayuda a entender por qué los eventos de El Niño no producen consecuencias idénticas, ni siquiera dentro de un mismo territorio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La incertidumbre, sin embargo, sigue marcando el análisis.&nbsp;<strong>“Los modelos pueden anticipar el desarrollo de un evento, pero no su magnitud”</strong>, advierte Mosquera. A esto se suma la llamada barrera de predictibilidad, que reduce la confiabilidad de los pronósticos en esta época del año. “Más allá de abril, no son muy confiables; estaremos más confiados en los modelos con los pronósticos que se den en a partir de junio aproximadamente”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por ahora, los escenarios más extremos —como un evento comparable a los de 1982-1983 o 1997-1998— no pueden confirmarse. Aun así, los especialistas observan señales que ameritan atención, como&nbsp;<strong>cambios recientes en los vientos del Pacífico occidental que podrían generar nuevas ondas cálidas y reforzar el calentamiento en los próximos meses.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Si estas condiciones persisten hacia el verano austral,&nbsp;<strong>el principal riesgo en Perú será un aumento de las lluvias intensas en la costa, con efectos en cadena sobre el territorio.</strong>&nbsp;“Podríamos ver inundaciones, desbordes de ríos, huaicos [flujos de lodo y piedras] y deslizamientos”, señala Mosquera. A ello se suman impactos menos visibles pero recurrentes, como problemas de salud asociados al estancamiento de agua tras eventos extremos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_243367"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/06/14162654/Brote-de-dengue-2023-Minsa.jpeg" alt="" class="wp-image-243367" /><figcaption class="wp-element-caption">Las lluvias y posibles inundaciones causadas por El Niño pueden propiciar enfermedades como dengue, zika y chikungunya. Foto: Minsa</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Actualmente, el país ya se encuentra en nivel de alerta dentro de su sistema oficial de monitoreo.</strong>&nbsp;Esto implica un seguimiento continuo y la emisión de reportes periódicos dirigidos a autoridades nacionales, regionales y locales. Sin embargo, el especialista reconoce que la vulnerabilidad estructural sigue siendo un desafío pendiente.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“El fenómeno siempre nos ha impactado de la misma manera y todavía no vemos cambios suficientes para reducir esos daños”</strong>, sostiene.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En ese contexto, la recomendación es anticiparse. Con varios meses por delante antes de la temporada de lluvias, Mosquera insiste en la necesidad de actuar ahora. “<strong>Este es el momento para ejecutar medidas de prevención.</strong>&nbsp;Si no ocurre este año, ocurrirá después. El Niño es un fenómeno recurrente”, concluye.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lee más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/proyecto-ley-extraer-gas-dentro-areas-protegidas-debate-congreso-peruano/">Proyecto de ley para extraer gas dentro de áreas protegidas se debate nuevamente en el Congreso peruano</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Ecuador: el calor oculto bajo el océano</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Si en Perú el calentamiento ya es visible en la superficie,&nbsp;<strong>en Ecuador las señales más relevantes aún se desarrollan bajo el mar</strong>. “El océano no solo se observa en la superficie. También estamos viendo lo que ocurre hasta unos 300 metros de profundidad”, explica Felipe Costa, oceanógrafo y director internacional del&nbsp;<strong>Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño</strong>&nbsp;(<a href="https://ciifen.org/">CIIFEN</a>).</p>



<p class="wp-block-paragraph">En esas capas subsuperficiales del Pacífico ecuatorial&nbsp;<a href="https://ciifen.org/wp-content/uploads/2026/04/Boletin_ElNino_LaNina_Abril_2026.pdf">se está acumulando una anomalía cálida</a>, derivada también de los pulsos de calor u ondas Kelvin.“Este calentamiento subsuperficial es una señal importante. Nos indica que el sistema está acumulando energía”, señala Costa.&nbsp;<strong>“Pero para que se configure un evento El Niño, no basta con el océano: la atmósfera también tiene que responder”</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Por ahora, el sistema muestra un comportamiento desigual: el Pacífico central se mantiene neutral, mientras el sector oriental —frente a Sudamérica— ya está más cálido</strong>. Ese contraste ya tiene efectos en tierra. “Estamos experimentando olas de calor asociadas a este calentamiento oceánico”, dice Costa. “El mar más cálido transfiere calor al aire y eso incrementa la temperatura en tierra”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En las ciudades costeras, esto se traduce en altas temperaturas combinadas con humedad, una sensación térmica persistente que impacta la vida cotidiana. “El uso de aire acondicionado aumenta, las facturas de electricidad suben y la sensación de calor se vuelve constante”, añade.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_249978"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/03/05221403/Inundacion-Ecuador-Secretaria-Nacional-de-Gestion-de-Riesgos-2.jpeg" alt="" class="wp-image-249978" /><figcaption class="wp-element-caption">Fuertes lluvias de 2024 en el cantón Alausi, en la provincia de Chimborazo en Ecuador. Foto: cortesía Secretaría de Gestión de Riesgos</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La intensidad del fenómeno dependerá de su persistencia.</strong>&nbsp;“Podemos imaginarlo como pulsos de calor que viajan por el océano. Ahora vemos uno, pero para un evento intenso deben repetirse durante varios meses”, explica. Los impactos, además, no son uniformes.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“Históricamente, en Ecuador El Niño se asocia a más lluvias en la costa, mientras que en Colombia suele traer condiciones más secas”</strong>, señala. Esto puede traducirse en inundaciones o sequías, según la región.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El calentamiento también altera los ecosistemas marinos.&nbsp;<strong>Muchas especies migran hacia aguas más frías, afectando la pesca, aunque también hay otras que se benefician de aguas más cálidas, como los camarones.</strong>&nbsp;“Se puede tener más o menos productividad pesquera, pero en general el balance es negativo”, afirma Costa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ante la creciente atención sobre un posible evento extremo, insiste en consumir información confiable.&nbsp;<strong>“El alarmismo genera ansiedad, pero no ayuda a prepararse con anticipación”</strong>, concluye.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_258911"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/03/27012846/FB_IMG_1743032299079.jpg" alt="" class="wp-image-258911" /><figcaption class="wp-element-caption">Las lluvias e inundaciones en Ecuador dejaron más de 130 mil damnificados en 2025. Foto: cortesía Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lee más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/acuerdo-escazu-colombia-implementacion-informe/">Los pendientes con el Acuerdo de Escazú en Colombia: protección a defensores, impunidad y acceso a la información | Informe</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Colombia: la sequía como impacto dominante</h2>



<p class="wp-block-paragraph">En Colombia, El Niño se entiende menos por lo que ocurre en el océano y más por sus efectos en tierra:&nbsp;<strong>sequías prolongadas, presión sobre el agua y consecuencias económicas.</strong>&nbsp;“El más intenso que hemos registrado fue el de 1982-1983”, recuerda Max Enriquez Daza, meteorólogo y divulgador científico.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Las anomalías de temperatura superaron los 2.5 grados centígrados y provocaron impactos severos en Colombia y Ecuador”. A ese episodio le&nbsp;<strong>siguieron otros eventos fuertes, como los de 1997-1998 y 2015-2016, en una secuencia que —según el especialista— sugiere una intensificación progresiva</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A diferencia de Perú o Ecuador, donde el fenómeno suele asociarse a lluvias,&nbsp;<strong>en Colombia predomina el déficit hídrico.</strong>&nbsp;“<strong>El fenómeno afecta principalmente a las regiones Caribe y Andina</strong>, donde vive cerca del 80 % de la población”, explica.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_250973"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/18210032/Embalse-San-Rafael-5.jpg" alt="La Alcaldía de Bogotá hizo un llamado a la ciudadanía a hacer uso razonable del agua para superar los efectos del Fenómeno de El Niño, luego de largas semanas sin lluvias y sequía en las zonas de influencia de los embalses. Foto: Alcaldía de Bogotá." class="wp-image-250973" /><figcaption class="wp-element-caption">En 2024, la Alcaldía de Bogotá hizo un llamado a la ciudadanía a hacer uso razonable del agua para superar los efectos del fenómeno de El Niño, luego de largas semanas sin lluvias y sequía en las zonas de influencia de los embalses. Foto: cortesía Alcaldía de Bogotá</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Los efectos son amplios:&nbsp;<strong>disminución de los caudales en los ríos Magdalena y Cauca</strong>, afectaciones a cultivos como café, maíz o yuca, problemas en el suministro de agua potable y un aumento de incendios forestales durante los periodos secos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El sistema energético también es especialmente sensible. Al depender en gran medida de la hidroelectricidad,<strong>&nbsp;la reducción de niveles en los embalses obliga a recurrir a plantas térmicas, con mayores costos económicos y ambientales.</strong>&nbsp;Un antecedente clave ocurrió entre 1991 y 1992, cuando un evento intenso provocó racionamientos eléctricos prolongados y fuertes pérdidas económicas. Desde entonces, este sector ha fortalecido su capacidad de respuesta, describe el meteorólogo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>En este escenario, el país entra en una fase de preparación desigual.</strong>&nbsp;Mientras algunos sectores comienzan a anticiparse —precisamente como el hidroeléctrico—, otros como el agrícola siguen siendo altamente vulnerables por falta de organización.&nbsp;<strong>“La agricultura en Colombia no siempre cuenta con directrices claras del Ministerio de Agricultura para anticiparse a estos eventos”</strong>, advierte.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_198620"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2018/07/26205834/Sequ%C3%ADa-2013-en-Carmen-de-Bolivar-Ovejas-y-San-Jacinto-e1532665745775.jpeg" alt="Sequía 2015 en los Montes de María, caribe colombiano. Foto: archivo Corporación Desarrollo Solidario -CDS." class="wp-image-198620" /><figcaption class="wp-element-caption">Impactos de la sequía de 2015 en los Montes de María, en el Caribe colombiano. Foto: cortesía Corporación Desarrollo Solidario – CDS.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Henríquez Daza coincide en que la posibilidad de un evento más intenso hacia 2026 está vinculada al calentamiento de los océanos. “Las tendencias de los eventos intensos han sido crecientes”, señala. “Eso es coherente con el aumento de la temperatura global del océano”. Aun así,&nbsp;<strong>insiste en que es prematuro confirmar la magnitud del próximo evento.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Más allá del ámbito nacional, el especialista recuerda que&nbsp;<strong>los efectos de El Niño se extienden a otras regiones, alterando patrones como los monzones en Asia o las lluvias en el océano Índico</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lee más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/mexico-comunidades-lograron-fallo-que-ordena-descontaminar-rios-cuenca-la-antigua-restaurarlos/">México: comunidades lograron un fallo que ordena descontaminar los ríos de la cuenca La Antigua y ahora luchan por restaurarlos</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">México: sequías, ciclones y un sistema en tensión</h2>



<p class="wp-block-paragraph">En México, El Niño suele manifestarse como una combinación compleja:&nbsp;<strong>menos lluvias en amplias zonas del país y, al mismo tiempo, mayor actividad ciclónica en el Pacífico</strong>. “Lo que sugieren los modelos es una probabilidad de un El Niño fuerte, pero con alta incertidumbre”, señala Alejandro Jaramillo Moreno, investigador de la UNAM. “Estamos en una fase donde los modelos tienen más dificultad para predecir”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Durante estos eventos,&nbsp;<strong>el verano —que en el centro y sur de México corresponde a la temporada de lluvias— tiende a ser más seco, una etapa clave para la recarga de presas y acuíferos.</strong>&nbsp;“El agua que cae en verano es la que se usa durante la temporada seca”, explica. Es decir, si llueve menos, el impacto se siente meses después. Esa reducción se traduce en menor disponibilidad para consumo humano, presión sobre la agricultura y niveles más bajos en los sistemas de almacenamiento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El escenario es especialmente delicado en grandes zonas urbanas como la Ciudad de México, donde la demanda de agua ya supera la oferta en condiciones normales.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_234778"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2022/06/16214140/Captura-de-Pantalla-2022-06-16-a-las-14.40.36-1.png" alt="" class="wp-image-234778" /><figcaption class="wp-element-caption">En las comunidades indígenas comcaac del noroeste de México, habitantes de regiones desérticas, la sequía y la falta de acceso al agua potable son el común denominador. Foto. Astrid Arellano</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">A la par, el riesgo no desaparece en las costas. “<strong>En años de El Niño,</strong>&nbsp;<strong>la actividad de ciclones tropicales en el Pacífico tiende a incrementarse, mientras que en el Atlántico disminuye</strong>”, explica Jaramillo. Esto implica una mayor probabilidad de impactos en el litoral pacífico, donde estos sistemas pueden provocar lluvias intensas, inundaciones y daños a la infraestructura.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El resultado es un escenario dual: mientras hay sequía a escala nacional y eventos extremos localizados, se genera una combinación que complica la gestión del riesgo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>Cuando se desarrolla El Niño, las temperaturas globales tienden a subir</strong>”, señala. “Si además se combina con el calentamiento global,&nbsp;<strong>es probable que estemos ante uno de los años más calientes de la última década</strong>”. En México, esto se traduce en olas de calor más frecuentes e intensas, sobre todo en regiones ya expuestas a altas temperaturas, como en el norte del país.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_248457"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/12/19233816/05-Otis-Mexico.jpeg" alt="" class="wp-image-248457" /><figcaption class="wp-element-caption">Ante la ausencia institucional y la falta de apoyos tras el azote del huracán Otis en Acapulco, al sureste de México, la población damnificada participó en saqueos para conseguir alimentos en 2023. Foto: Óscar Guerrero / Amapola Periodismo</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Pese a la incertidumbre sobre la intensidad del fenómeno,&nbsp;<strong>el llamado es a anticiparse y empezar a planificar</strong>, advierte el investigador. La prioridad, apunta, es fortalecer la gestión del agua, mejorar el monitoreo de ciclones y prepararse para escenarios de sequía.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También insiste en moderar el tono del debate público. “Súper Niño suena muy catastrófico, pero es un proceso natural. Lo importante es prepararse para las consecuencias de este fenómeno y cuidar los recursos hídricos en particular”, sostiene.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Más allá de si se confirma o no un evento extremo, el desafío para México será su capacidad de respuesta ante un fenómeno que, aunque incierto, ya empieza a perfilar sus posibles impactos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lee más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/ecuador-mineria-ilegal-grupos-armados-desplazan-indigenas-chachi-costa-norte/">Ecuador: minería ilegal y grupos armados desplazan a cientos de indígenas chachi en la costa norte</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Todo está conectado</h2>



<p class="wp-block-paragraph">En los cuatro países analizados, el mensaje coincide: más allá de si el evento resulta moderado o extremo,&nbsp;<strong>los impactos dependerán de la capacidad de preparación y adaptación.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Las próximas semanas serán decisivas para confirmar la evolución del sistema en el Pacífico. Mientras tanto,&nbsp;<strong>la vigilancia científica se intensifica frente a un fenómeno que, como recuerdan los expertos, trasciende fronteras</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“Todo está conectado”, resume Max Henríquez.</strong>&nbsp;“Lo que ocurre en el Pacífico tiene repercusiones globales”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong> Una torrencial lluvia en marzo de 2023 inundó las principales calles del centro de Piura y Castilla, en Perú. <strong>Foto:</strong> cortesía Ricardo Cuba / Agencia Andina</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/astrid-arellano/">Astrid Arellano</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/04/incertidumbre-riesgo-latinoamerica-fenomeno-el-nino/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128182</guid>
        <pubDate>Thu, 23 Apr 2026 14:00:00 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Entre la incertidumbre y el riesgo: Latinoamérica debe prepararse para la posible llegada de El Niño en 2026]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Tiburones martillo, jaguares y bagres tendrán mayor protección tras acuerdos en la COP15 de Especies Migratorias</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/tiburones-martillo-jaguares-y-bagres-tendran-mayor-proteccion-tras-acuerdos-en-la-cop15-de-especies-migratorias/</link>
        <description><![CDATA[<p>El 49 % de las especies migratorias está en declive. Es una de las conclusiones centrales de los expertos en la 15° Reunión de la Conferencia de las Partes (COP15) de la&nbsp;Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias de Animales Silvestres&nbsp;(CMS). Reunidos en el Pantanal, Brasil, entre el 23 y 29 de marzo, los [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>La convención de las Naciones Unidas sumó 40 especies a sus apéndices I y II, que otorgan diferentes niveles de protección.</em></li>



<li><em>La evidencia científica muestra que casi la mitad de las poblaciones de especies migratorias protegidas por el tratado están en declive y el 24 % enfrenta extinción.</em></li>



<li><em>El tiburón martillo común y el gran tiburón martillo, que estaban en el Apéndice II, ahora están también en el Apéndice I, que ofrece el nivel de protección más estricto.</em></li>



<li><em>En la conferencia también se aprobaron planes de acción para jaguares y bagres migratorios de la Amazonía, especies emblemáticas de América Latina.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">El 49 % de las especies migratorias está en declive. Es una de las conclusiones centrales de los expertos en la 15° Reunión de la Conferencia de las Partes (COP15) de la&nbsp;<strong>Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias de Animales Silvestres</strong>&nbsp;(CMS). Reunidos en el Pantanal, Brasil, entre el 23 y 29 de marzo, los gobiernos miembros acordaron nuevas medidas para proteger y conservar estas especies, consideradas uno de los&nbsp;<a href="https://ecuador.wcs.org/Recursos/Noticias/articleType/ArticleView/articleId/26039/CoP15-CMS-los-gobiernos-adoptan-medidas-y-protecciones-historicas-para-especies-marinas-de-agua-dulce-y-terrestres-en-la-CoP15-de-la-CMS.aspx" target="_blank" rel="noreferrer noopener">indicadores más visibles de la integridad ecológica</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |</strong>&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/mar-argentino-oscuras-sin-observador-a-bordo-flota-pesquera/">La minería china se expande en Nicaragua sin consulta, con denuncias de impactos y desplazamientos | INFORME</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Contamos con una de las Conferencias de las Partes más exitosas en la historia de la Convención”, dijo João Paulo Capobianco, presidente de la COP15. Uno de los acuerdos más importantes fue la inclusión de 40 especies y poblaciones de aves, animales terrestres y vida acuática en los Apéndices I y II de la Convención, que otorgan cada uno&nbsp;<strong>diferentes niveles de protección para promover la conservación</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dos especies de&nbsp;<strong>tiburones martillo</strong>&nbsp;del género&nbsp;<em>Sphyrna</em>, el&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/short-article/2026/03/alertan-no-comer-gatuzo-semana-santa-tiburon-peligro-extincion-argentina/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">gatuzo</a>&nbsp;(<em>Mustelus schmitti</em>), la<strong>&nbsp;nutria gigante</strong>&nbsp;(<em>Pteronura brasiliensis</em>) y varias especies de&nbsp;<strong>aves playeras</strong>&nbsp;figuran entre las especies protegidas. También ganaron la máxima protección tres especies de<strong>&nbsp;tiburón zorro</strong>&nbsp;del género&nbsp;<em>Alopias</em>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271062"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/01171635/55159694151_3650776175_k.jpg" alt="" class="wp-image-271062" /><figcaption class="wp-element-caption">La COP15 de la CMS se realizó en el Pantanal, Brasil. Foto: cortesía Ueslei Marcelino/MMA</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque&nbsp;<strong>la pesca dirigida de tiburón está prohibida en Ecuador</strong>, sí se permite su pesca incidental. En marzo de 2024 la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas (CITES)&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2024/03/cites-sanciona-ecuador-suspende-comercio-de-tiburones-oceanos/">prohibió la comercialización de tiburón zorro</a>&nbsp;desde Ecuador, pero hasta esa fecha, el país&nbsp;<a href="https://www.infobae.com/america/medio-ambiente/2022/03/01/en-ecuador-se-dispararon-las-exportaciones-de-aletas-de-tiburones-protegidos-en-2021/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">exportaba toneladas</a>&nbsp;cada año. “Ecuador debe prohibir el aprovechamiento o captura de estas especies y ello incluye la pesca incidental. La prohibición debería incluir la retención, el desembarque y la comercialización de estos tiburones”, señala Sebastián Valdivieso, director de Wildlife Conservation Society (WCS) Ecuador.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los gobiernos también aprobaron 15 nuevas acciones concertadas, planes de cooperación internacional entre Estados, para especies como el chimpancé (<em>Pan troglodytes</em>), el cachalote del Pacífico Oriental Tropical (<em>Physeter macrocephalus</em>), el pelícano peruano (<em>Pelecanus thagus</em>) y las rayas de la familia&nbsp;<em>Mobulidae</em>. Además, se adoptaron 10 planes de acción, entre ellos, el&nbsp;<strong>Plan de Acción Regional Multiespecie para los Bagres Migratorios Amazónicos</strong>&nbsp;y el&nbsp;<strong>Plan Regional de Acción para la Conservación del Jaguar</strong>&nbsp;(<em>Panthera onca</em>).</p>



<p class="wp-block-paragraph">La conferencia también resaltó la necesidad de abordar amenazas como la minería del fondo marino, el cambio climático, la contaminación por plásticos, la pesca incidental, la contaminación marina, el ruido submarino y la cacería ilegal de fauna silvestre.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_242922"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/30201216/Shutterstock-Alopias-pelagicus.jpg" alt="" class="wp-image-242922" /><figcaption class="wp-element-caption">Tiburón zorro pelágico. Foto: cortesía Oceana</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Las decisiones se tomaron con base en&nbsp;<a href="https://www.cms.int/news/new-report-decline-populations-migratory-species-animals-covered-un-treaty-worsens" target="_blank" rel="noreferrer noopener">evidencia científica</a>&nbsp;que no solo demuestra que el&nbsp;<strong>49 % de las poblaciones de especies migratorias protegidas por el tratado están declinando</strong>. Además, el&nbsp;<strong>24 % de las especies enfrentan la extinción</strong>. Para la Convención, esto refuerza las advertencias de que la pérdida de hábitat, la sobreexplotación y las barreras de infraestructura están acelerando la disminución de especies que atraviesan fronteras nacionales.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Los resultados en la práctica</h2>



<p class="wp-block-paragraph">“Este es un logro increíble y, lo que es mejor, es un ejemplo real de cómo la evidencia científica informa las&nbsp;<strong>políticas ambientales</strong>”, dice Shourya Alva, oficial de políticas de la Fundación Charles Darwin.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Apéndice I agrupa especies en peligro de extinción y obliga a los Estados Partes a implementar en sus territorios&nbsp;<strong>protección estricta de las especies</strong>, prohibiendo su captura y fomentando la&nbsp;<strong>restauración de sus hábitats y corredores migratorios</strong>. “Lo que hace a la CMS especial comparada con CITES es que no solo protege a los animales, sino también a sus hábitats”, resalta Alva.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271053"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/01171559/55162419065_5748696d2b_k.jpg" alt="" class="wp-image-271053" /><figcaption class="wp-element-caption">Rio da Prata Recanto Ecológico, en Jardim, Mato Grosso do Sul, en medio de la región del Pantanal. Foto: cortesía Ueslei Marcelino/MM</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La inclusión de las especies en el Apéndice II, por otro lado, busca promover la&nbsp;<strong>cooperación internacional de las partes para la conservación</strong>. Ahora, alrededor de 1200 especies están listadas en los apéndices de la Convención, creada hace 47 años.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Alva atribuye parte del éxito de la COP15 a que la Convención solo tiene&nbsp;<a href="https://www.cms.int/parties" target="_blank" rel="noreferrer noopener">133 partes</a>, 132 países más la Unión Europea. Al no estar las grandes potencias como Estados Unidos, China o Rusia, llegar a consensos es más factible, explica. No obstante, reconoce que la ausencia de estos países también es negativa, pues en allí no hay obligación de aplicar las decisiones sobre las especies migratorias.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otro punto positivo de la CMS es que la inclusión en el Apéndice I de la CMS se ve como un paso necesario para que las especies entren en el Apéndice I de CITES. Esto prohibiría totalmente su&nbsp;<strong>comercio internacional</strong>&nbsp;y ayudaría a&nbsp;<strong>combatir el tráfico ilegal</strong>. Así lo explica Alex Hearn, profesor de biología marina de la Universidad San Francisco de Quito.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271057"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/01171615/55168088556_37c43a99a1_k.jpg" alt="" class="wp-image-271057" /><figcaption class="wp-element-caption">Reunión de países amazónicos durante la COP15 de Especies Migratorias. Foto: cortesía Fabio Freitas/MMA</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La limitante de la CMS es que la aplicabilidad de los acuerdos solo es en los territorios nacionales, por lo que algunas especies listadas que se distribuyen en aguas internacionales continúan desprotegidas. Sin embargo, el&nbsp;<strong>Tratado de Altamar</strong>&nbsp;podría brindar protección a las especies en peligro fuera de las aguas jurisdiccionales, de acuerdo con Pelayo Salinas de León, coinvestigador principal del proyecto de ecología y conservación de tiburones de la Fundación Charles Darwin.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Mayor protección para los tiburones martillo</h2>



<p class="wp-block-paragraph">El&nbsp;<strong>tiburón martillo común&nbsp;</strong>(<em>Sphyrna lewini</em>) y el&nbsp;<strong>gran tiburón martillo&nbsp;</strong>(<em>Sphyrna mokarran</em>) ya estaban en el Apéndice II y ahora también están en el Apéndice I de la CMS. Este es el nivel de protección más estricto del tratado. El Gobierno ecuatoriano presentó la propuesta, que se basó en dos pilares, de acuerdo con Salinas de León.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El primero es que ambas especies están en&nbsp;<strong>Peligro Crítico de extinción</strong>&nbsp;según la Lista Roja de Especies Amenazadas y el segundo es que sus rutas migratorias son predecibles, recurrentes y cruzan múltiples fronteras nacionales.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |</strong>&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/mar-argentino-oscuras-sin-observador-a-bordo-flota-pesquera/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">El mar argentino a oscuras: qué se pierde cuando no hay un observador a bordo de la flota pesquera</a></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_262674"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/07/17205407/Researcher-and-SHH_Credit-to-Pelayo-Salinas.jpg" alt="" class="wp-image-262674" /><figcaption class="wp-element-caption">Un investigador observa a tiburones martillo común. Foto: cortesía Pelayo Salinas de León</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Organizaciones científicas, como la Fundación Charles Darwin y la Universidad San Francisco de Quito, han investigado durante años a los tiburones de Galápagos para obtener información que permita&nbsp;<strong>establecer políticas de protección y conservación</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estudios han revelado que el&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/07/epica-travesia-alicia-tiburon-martillo-dar-a-luz-ecuador-panama/"><em>Sphyrna lewini</em></a>, por ejemplo, migra entre Ecuador, Colombia, Panamá, Costa Rica y aguas internacionales al oeste de Galápagos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los&nbsp;<strong>tiburones martillo son depredadores</strong>&nbsp;y controlan el sobrecrecimiento de las especies marinas, contribuyendo al equilibrio del océano. Además, el martillo común es emblemático de Galápagos, por lo que&nbsp;<strong>también tiene una importancia económica</strong>, ya que atrae al archipiélago a miles de turistas cada año.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271054"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/01171603/55162521531_19f1fc7342_k-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-271054" /><figcaption class="wp-element-caption">Segmento de alto nivel de la COP15 de Especies Migratorias. Foto: cortesía Rogério Cassimiro/MMA</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Durante las negociaciones, Perú fue el único país que presentó una objeción. A los representantes peruanos les preocupaba que otorgar la más alta protección a las dos especies afectaría a la&nbsp;<strong>pesquería del tiburón martillo liso&nbsp;</strong>(<em>Sphyrna Zigaena</em>), legal en ese país y de la que dependen las flotas artesanales de pesca en las temporadas y cuotas habilitadas por el Instituto del Mar del Perú.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271060"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/01171627/55176085494_2c57da1a81_k.jpg" alt="" class="wp-image-271060" /><figcaption class="wp-element-caption">Amy Fraenkel, secretaria ejecutiva de la CMS, recibe un peluche de tiburón al cierre de la COP15. Varias especies de tiburones ganaron protección. Foto: cortesía Ueslei Marcelino/MMA</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Finalmente, el Gobierno peruano retiró su objeción. Para Salinas de León, se trató de un temor infundado, ya que las especies que ahora están en el Apéndice I de la Convención son diferentes al&nbsp;<em>S. zigaena</em>&nbsp;y sí es posible diferenciarlas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La información disponible hasta el momento señala que el tiburón martillo común no se mueve hacia aguas peruanas, por lo que no correría riesgo de caer en sus artes de pesca. Por otro lado, hay muy poca información del gran tiburón martillo debido a la&nbsp;<strong>drástica disminución de sus poblaciones</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque la&nbsp;<strong>pesca dirigida e incidental de los tiburones martillo está prohibida en Ecuador</strong>, con la propuesta se busca fortalecer la colaboración internacional para evitar la extinción de las especies.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Alex Hearn señala que en Panamá existe un mercado para los tiburones juveniles, a pesar de que su pesca también está prohibida allí. Por eso, enfatiza en que sirve de poco que haya prohibiciones cuando la falta de control afecta a las especies. “Esta decisión promoverá mejor sintonía entre países”, dice el especialista.</p>



<h2 class="wp-block-heading">El plan para conservar bagres amazónicos</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271058"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/01171618/55168439474_4749512322_k.jpg" alt="" class="wp-image-271058" /><figcaption class="wp-element-caption">Panel de Bagres Migratorios de la Amazonía. Foto: cortesía Fabio Freitas/MMA</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La COP15 también aprobó planes de acción para el jaguar y los bagres migratorios amazónicos, dos especies emblemáticas de América Latina.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El&nbsp;<strong>Plan de Acción Regional Multiespecie para los Bagres Migratorios Amazónicos</strong>&nbsp;fue propuesto por Brasil y contó con el respaldo de países como Ecuador y Perú. La aprobación da continuidad a lo acordado en la COP14, cuando el dorado (<em>Brachyplatystoma rousseauxii</em>) y la piramutaba (<em>Brachyplatystoma vaillantii</em>) fueron incluidos en el Apéndice II de la CMS.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No solo estas dos especies se beneficiarán del Plan de Acción. Fernando Anaguano, especialista en vida silvestre de WCS Ecuador, explica que e<strong>n la cuenca amazónica hay unas 30 especies de bagres</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_252656"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/07/02214221/1-scaled.jpg" alt="La minería ilegal avanza en los ríos amazónicos que ingresan al Parque Nacional Madidi, en Bolivia. En estos afluentes se instalan dragas que remueven el fondo de los ríos. Foto: Iván Paredes." class="wp-image-252656" /><figcaption class="wp-element-caption">La minería ilegal avanza en los ríos amazónicos que ingresan al Parque Nacional Madidi, en Bolivia. En estos afluentes se instalan dragas que remueven el fondo de los ríos. Foto: Iván Paredes</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Con este plan, las múltiples instituciones que realizamos actividades de conservación de los bagres vamos a poder coordinar actividades a nivel de comunidades indígenas y de pescadores que aprovechan este recurso”, señala Anaguano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los grandes bagres migratorios recorren hasta 11 000 kilómetros ida y vuelta entre los Andes y el Atlántico. Durante esta migración se enfrentan a presiones como la contaminación y el cambio del curso de los ríos por la&nbsp;<strong>minería ilegal</strong>&nbsp;y la presencia de&nbsp;<strong>hidroeléctricas que interrumpen su viaje</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El plan establece una hoja de ruta común para conservar hábitats y corredores migratorios, fortalecer el conocimiento científico, indígena y local, y promover prácticas pesqueras sostenibles.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Una alianza para fortalecer la protección del jaguar</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_265811"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/10/08130746/jaguar-cover.jpg" alt="En Bolivia no se han registrado nuevas incautaciones de partes de jaguar desde enero del 2019. Esto significaría que las mafias han encontrado otras formas de tráfico. Foto: Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza de los Países Bajos (UICN NL)." class="wp-image-265811" /><figcaption class="wp-element-caption">El tráfico de parte de jaguares sigue siendo un foco de crimen organizado en la región. Foto: Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza de los Países Bajos (UICN NL)</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El Plan de Acción Regional para la Conservación del Jaguar fue propuesto por México y Brasil. Los Estados parte del área de distribución de la especie, entre México y el norte de Argentina, adoptaron el Plan. Este busca conservar el hábitat,&nbsp;<strong>recuperar las poblaciones del jaguar</strong>&nbsp;y sus presas, trabajar en la coexistencia, detener la caza y el comercio ilegal, fomentar las capacidades y la concientización, y promover el conocimiento y la información.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sebastián Valdivieso, de WCS Ecuador, explica que este es el resultado de varios años de trabajo. En 2018, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), WCS y Panthera promovieron una reunión regional en la que se lanzó la&nbsp;<a href="https://faolex.fao.org/docs/pdf/mul222763.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Hoja de Ruta para la Conservación del Jaguar al 2030</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Después, se concretó el Programa de Trabajo Conjunto entre CMS y CITES, con el objetivo de que las dos convenciones cooperen en las medidas y mecanismos necesarios para la conservación del jaguar.&nbsp;<strong>Una de las mayores amenazas que enfrenta la especie es el tráfico ilegal</strong>. El gran felino americano está en ambos apéndices de la CMS, dándole la mayor protección en los territorios jurisdiccionales, mientras tanto, CITES contribuye a combatir el tráfico ilegal.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271059"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/01171622/55176001518_482b4149d3_h.jpg" alt="" class="wp-image-271059" /><figcaption class="wp-element-caption">El jaguar fue una de las especies que ganó protección regional en la COP15 de la CMS. Foto: cortesía: Ueslei Marcelino/MMA</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El reciente Plan aprobado se aplicará a todos los países firmantes de la Convención de Especies Migratorias. Aunque países como Colombia y algunos centroamericanos no son Estados parte, Valdivieso espera que se sumen activamente, dado que sí son firmantes de&nbsp;<a href="https://cites.org/eng/disc/parties/index.php" target="_blank" rel="noreferrer noopener">CITES</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“En general hemos tenido muy buenos resultados”, dice sobre la COP15 Valdivieso. “Tenemos planes muy concretos de trabajo y compromiso político para fortalecer la conectividad”, añade. La siguiente edición de la COP coincidirá con los 50 años de la CMS, también conocida como la&nbsp;<strong>Convención de Bonn</strong>, por lo que se realizará en esa ciudad alemana en 2029.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong> el tiburón martillo está En Peligro Crítico de extinción. <strong>Foto:</strong> cortesía Enrique Uribe/Misión Tiburón Costa Rica</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/ana-cristina-alvarado/">Ana Cristina Alvarado</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/04/tiburones-martillo-jaguares-bagres-mayor-proteccion-acuerdos-cop15-especies-migratorias/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127628</guid>
        <pubDate>Sat, 04 Apr 2026 14:00:00 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/03103025/costa-rica-tiburones-aletas-exportacion-entrevista-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Tiburones martillo, jaguares y bagres tendrán mayor protección tras acuerdos en la COP15 de Especies Migratorias]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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        <item>
        <title>Fraude en los mercados: especies de tiburones amenazados se venden como corvina en Ecuador &amp;#124; ESTUDIO</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/fraude-en-los-mercados-especies-de-tiburones-amenazados-se-venden-como-corvina-en-ecuador-estudio/</link>
        <description><![CDATA[<p>n&nbsp;mercados de Ecuador, lo que muchos consumidores compran como “corvina” podría ser en realidad carne de tiburón. Un estudio reciente basado en análisis de ADN reveló que&nbsp;casi la mitad de las muestras de pescado adquiridas en distintos mercados del país eran tiburones, incluyendo especies amenazadas. La investigación detectó cuatro especies comercializadas bajo otros nombres en [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Una investigación revela que el 47.42 % de las muestras de pescado en mercados ecuatorianos contenían carne de tiburón vendida bajo nombres falsos.</em></li>



<li><em>Cuatro especies de tiburón amenazadas son comercializadas: tiburón zorro pelágico, tiburón sedoso, tiburón azul y, por primera vez, se documentó la venta de tiburón martillo liso, especie que cuenta con plena protección legal.</em></li>



<li><em>Los productos mal etiquetados se encontraron en ciudades de la Sierra como Quito y Cuenca.</em></li>



<li><em>El estudio subraya la urgencia de implementar un sistema de trazabilidad, monitoreo rutinario con herramientas genéticas y campañas de educación pública para proteger especies amenazadas y garantizar la seguridad alimentaria.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">n&nbsp;<strong>mercados de Ecuador</strong>, lo que muchos consumidores compran como “corvina” podría ser en realidad carne de tiburón. Un estudio reciente basado en análisis de ADN reveló que&nbsp;<strong>casi la mitad de las muestras de pescado adquiridas en distintos mercados del país eran tiburones</strong>, incluyendo especies amenazadas. La investigación detectó cuatro especies comercializadas bajo otros nombres en ciudades de la sierra como&nbsp;<strong>Ambato, Cuenca, Ibarra y Quito</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“En Ecuador no es legal pescar tiburones para uso comercial, solo por pesca incidental”, dice la bióloga molecular María de Lourdes Torres, directora del Laboratorio de Biotecnología Vegetal de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ), donde se realizó la investigación. “Que exista esto en las muestras que nosotros analizamos, es un problema de control de las autoridades sobre lo que está pasando a nivel real de la pesca. No se está cumpliendo la norma. Este es un llamado de atención”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más:&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/tollos-chile-consume-tiburones-peligro-critico-extincion/">Con el nombre de tollos, Chile consume a ciegas tiburones en peligro crítico de extinción</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270357"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/09182249/Foto-4-GPA-extraccion-de-ADN.jpeg" alt="Tiburones - Corvina - Mercados de Ecuador" class="wp-image-270357" /><figcaption class="wp-element-caption">La investigadora Gabriela Pozo extrayendo ADN de las muestras obtenidas de los mercados. Foto: cortesía USFQ</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La investigación,&nbsp;<a href="https://www.frontiersin.org/journals/marine-science/articles/10.3389/fmars.2026.1657072/full?utm_source=F-NTF&amp;utm_medium=EMLX&amp;utm_campaign=PRD_FEOPS_20170000_ARTICLE">publicada</a>&nbsp;en la revista&nbsp;<strong><em>Frontiers in Marine Science</em></strong>, analizó 97 muestras de pescado mediante identificación molecular y encontró que&nbsp;<strong>el 47.42 % contenía ADN de tiburón</strong>. Fueron&nbsp;<strong>cuatro especies de tiburón</strong>&nbsp;identificadas entre las muestras:&nbsp;<em>Alopias pelagicus</em>, conocido como&nbsp;<strong>tiburón zorro pelágico</strong>&nbsp;(En Peligro);&nbsp;<em>Carcharhinus falciformis</em>&nbsp;o&nbsp;<strong>tiburón sedoso</strong>&nbsp;y&nbsp;<em>Sphyrna zygaena</em>,&nbsp;<strong>tiburón martillo liso</strong>&nbsp;(ambos Vulnerables); y&nbsp;<em>Prionace glauca</em>, el&nbsp;<strong>tiburón azul</strong>&nbsp;(Casi Amenazada).</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Lo que me sorprendió fue encontrar especies totalmente protegidas, como&nbsp;<em>Sphyrna zygaena</em>. Esta especie, como todos los tiburones martillo, se protegió en 2020”, explica el biólogo marino Alex Hearn, profesor e investigador de la USFQ. “Aquí tenemos un problema de desembarques ilegales:&nbsp;<strong>el fraude de vender tiburón como corvina perpetúa la explotación de especies que están en peligro de extinción</strong>”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Según la investigación, esta es la primera vez que se documenta la venta de&nbsp;<em>Sphyrna zygaena</em>&nbsp;en los mercados ecuatorianos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En Ecuador, las poblaciones de tiburones se ven afectadas por la sobrepesca y el comercio ilegal, a pesar de que la captura de varias especies —como el tiburón martillo liso y el tiburón sedoso—, está prohibida. El país alberga&nbsp;<strong>más de 40 especies de tiburón</strong>, la mayoría en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, los especialistas advierten que un vacío legal permite vender ejemplares capturados como pesca incidental, lo que ha llevado al desembarque anual de más de 250 000 individuos, principalmente para obtener aletas que se comercializan a altos precios en mercados asiáticos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;solicitó su postura al Viceministerio de Acuacultura y Pesca de Ecuador frente a los hallazgos de la investigación, sin embargo, no recibió respuesta hasta el cierre de esta publicación.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Un retrato inicial de los mercados locales</h2>



<p class="wp-block-paragraph">El estudio se centró en seis ciudades muy pobladas de Ecuador, repartidas entre la&nbsp;<strong>Sierra</strong>&nbsp;—Ambato, Cuenca, Ibarra y Quito— y la&nbsp;<strong>Costa</strong>&nbsp;—Guayaquil y Manta, los principales puertos—. En cada ciudad, los investigadores visitaron tres mercados y compraron, en promedio, cinco muestras por mercado, pidiendo “corvina”, un nombre local que agrupa a pescados blancos como la cachema&nbsp;<em>(Cynoscion analis)</em>&nbsp;y la brótula<em>&nbsp;(Brotula clarkae)</em>, siempre optando por la opción más económica. En total se recolectaron 97 muestras frescas entre junio y septiembre de 2023.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Solo íbamos y pedíamos corvina; ellos sacaban un pedazo, nos lo vendían y nosotros confiábamos en que fuera corvina”, dice el biólogo molecular Juan José Guadalupe, investigador del Laboratorio de Biotecnología Vegetal. “El problema es que no hay una identificación correcta; no voy a decir que sea algo con dolo o con ganas de hacer el mal, pero&nbsp;<strong>al consumidor se le está vendiendo algo que no es lo que quisiera comprar</strong>, porque la mayoría de los consumidores no saben identificar”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero esto no es culpa del consumidor, asegura. En la Sierra, donde la cultura de consumo de pescado es menor que en la Costa, gran parte del pescado llega ya troceado, lo que dificulta reconocer la especie a simple vista y permite que tiburones amenazados lleguen al mercado sin ser detectados.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_189893"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2017/04/30124714/tiburones-biodiversidad-extincion-oceanos-venezuela-9.jpg" alt="" class="wp-image-189893" /><figcaption class="wp-element-caption">Tiburón azul (<em>Prionace glauca</em>). Foto: cortesía Daniel Norwood (www.danielnorwoodphotography.com)</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Por ello, la estrategia del estudio&nbsp;<strong>buscaba ofrecer un retrato inicial</strong>&nbsp;de los productos de pescado vendidos en los mercados ecuatorianos, más que estimar cifras precisas o comparar estadísticamente regiones. Se eligieron mercados que representaran diversidad geográfica y socioeconómica, pero sin priorizar tamaño, volumen de ventas o tipo de vendedor.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los productos pesqueros se vendían generalmente sin etiquetado formal, señalización específica de la especie ni recibos detallados: el pescado fresco se ofrecía bajo nombres genéricos como “corvina” y sin embalaje,&nbsp;<strong>reflejando las condiciones típicas de compra del consumidor en mercados tradicionales</strong>. Los procedimientos de muestreo y compra se diseñaron para capturar esta realidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“No sabemos si el [vendedor] del puesto en el mercado está haciendo esta falsa identificación o si es el proveedor”, agrega Guadalupe. “No sabemos en dónde está el problema, ni en qué parte de la cadena hay alguien que está diciendo: ‘Esto es corvina’, pero en realidad es tiburón. Lo que sabemos es que en algún momento eso se cambia”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El problema se ve agravado por una cadena de suministro compleja y opaca, advierte el estudio, pues al estar dominada por intermediarios, dificulta supervisar el comercio y aplicar las regulaciones. A pesar de que la pesca dirigida de tiburones está prohibida desde hace 17 años, la captura incidental se usa con frecuencia para justificar desembarques, mientras que la escasez de inspectores en los puertos continentales debilita aún más el cumplimiento.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270358"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/09182832/Foto-5.jpeg" alt="Tiburones - Corvina - Mercados de Ecuador" class="wp-image-270358" /><figcaption class="wp-element-caption">Muestras siendo cargadas en un termociclador para realizar la prueba de ADN de amplificación genética. Foto: cortesía USFQ</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Las&nbsp;<strong>herramientas moleculares</strong>&nbsp;se han vuelto esenciales para la conservación de tiburones y el control de su comercio, especialmente cuando es difícil identificarlos solo por su apariencia, señalan los investigadores. En este estudio, se utilizó una técnica llamada&nbsp;<strong>PCR</strong>&nbsp;específica para cada especie, que analiza&nbsp;<strong>marcadores del ADN mitocondrial</strong>&nbsp;(ITS2) y permite identificar con precisión las especies de tiburón en muestras de mercado. Este método resulta económico, sensible y práctico para el monitoreo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si bien ciudades de la región serrana —como Quito y Cuenca— tenían productos de tiburón etiquetados incorrectamente,&nbsp;<strong>no se encontró carne de tiburón en muestras de ciudades costeras como Guayaquil y Manta</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“La principal preocupación para el consumidor es no poder elegir lo que está consumiendo. Uno tiene el derecho de comprar corvina y consumir corvina”, dice Gabriela Pozo, especialista en biotecnología y genómica, investigadora del Laboratorio de Biotecnología Vegetal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“También es una cuestión ética: si sabemos que estos tiburones están en peligro o son vulnerables, simplemente no queremos comerlos y no deberíamos tener que hacerlo sin saberlo”, agrega la especialista. “En términos de salud, no está prohibido comer tiburón, pero, al igual que otras especies grandes como el atún o el salmón,&nbsp;<strong>existe evidencia de que pueden bioacumular mercurio y arsénico</strong>, lo que también influye en la decisión de consumo”, afirma.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270359"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/09183213/Foto-2-Primers-Carcharihunus-falciformis.jpg" alt="Tiburones - Corvina - Mercados de Ecuador" class="wp-image-270359" /><figcaption class="wp-element-caption">Prueba de ADN para detectar tiburón sedoso en muestras de carne de pescado de mercados locales. Las bandas visibles indican un resultado positivo. Se confirmó la presencia de tiburón sedoso en las muestras MU2, MU3, MU4, 9OC5 y 3NC2. Foto: cortesía USFQ</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Especies amenazadas en los mercados</h2>



<p class="wp-block-paragraph">En conjunto, los hallazgos del estudio muestran que los tiburones presentes en los mercados ecuatorianos pertenecen a especies ya reconocidas como amenazadas o en declive a nivel mundial. Su venta bajo nombres falsos no solo vulnera los derechos de los consumidores y pone en riesgo la seguridad alimentaria, sino que también oculta la verdadera magnitud de su explotación, complicando los esfuerzos de conservación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estos resultados subrayan la&nbsp;<strong>urgente necesidad de fortalecer la trazabilidad del pescado</strong>, aplicar de manera efectiva las protecciones existentes y alinear la gestión pesquera de Ecuador con los compromisos internacionales de conservación de tiburones, aseveran los especialistas.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_258565"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/03/17145913/Alopias_pelagicus-Jenvit_Seriburi-inaturalist.jpg" alt="" class="wp-image-258565" /><figcaption class="wp-element-caption">Tiburón zorro pelágico (<em>Alopias pelagicus</em>). Foto: cortesía Jenvit Seriburi /Inaturalist</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El tiburón zorro pelágico&nbsp;<em>(Alopias pelagicus)</em>&nbsp;y el tiburón sedoso&nbsp;<em>(Carcharhinus falciformis)</em>&nbsp;enfrentan una intensa presión pesquera global. El primero sufre declives por captura incidental en pesquerías de palangre y redes de enmalle, mientras que el segundo, uno de los más explotados, se captura tanto por carne como por aletas. En Ecuador, aunque la pesca dirigida está prohibida, ambos siguen llegando a los mercados bajo la excepción de captura incidental, creando un vacío legal que socava la conservación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras tanto, el tiburón martillo liso&nbsp;<em>(Sphyrna zygaena)</em>&nbsp;y el tiburón azul&nbsp;<em>(Prionace glauca)</em>&nbsp;también muestran poblaciones en declive. El martillo liso ha perdido más del 50 % de sus ejemplares en tres generaciones y, a pesar de su plena protección legal, sigue apareciendo en mercados con etiquetas falsas. El tiburón azul, aunque más abundante que otras especies, se captura masivamente como pesca incidental en atún y pez espada, y sus poblaciones están disminuyendo a nivel mundial.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Un problema de alcance global</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Casos similares de etiquetado engañoso de carne de tiburón se han registrado en varios países de Latinoamérica, como Argentina, Brasil y Guatemala. También&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/tollos-chile-consume-tiburones-peligro-critico-extincion/">en Chile</a>&nbsp;y&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/que-pescados-estas-comiendo-fraude-etiquetado-amenazan-tiburones-peru/">en Perú</a>, como informó recientemente&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>. El problema no se limita a la región: también se han documentado situaciones parecidas en Estados Unidos, Ghana, Singapur y Taiwán, lo que demuestra que el fraude en la venta de tiburón es un fenómeno global que pone en riesgo tanto a las especies más vulnerables como a los consumidores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sebastián Gómez, biólogo especializado en conservación marino-costera y coordinador del programa de tiburones y rayas de la organización AquaMarina en Argentina, investigador que no participó en el estudio, coincide en que&nbsp;<strong>la venta de tiburones bajo otros nombres no es un fenómeno aislado</strong>. La evidencia científica disponible indica que se trata de una práctica recurrente en varios países, aunque aún no se cuenta con estimaciones regionales completas debido a la falta de estudios sistemáticos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">«Cabe destacar, el&nbsp;<em>mislabelling</em>&nbsp;de tiburones en América Latina no solo es un problema de fraude comercial, sino también un desafío central para la conservación marina porque, en última instancia, cuando la especie desaparece de la etiqueta, también desaparece de la gestión”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_210871"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2019/11/26163945/TIBURO%CC%81N-SEDOSO.jpeg" alt="tiburón sedoso" class="wp-image-210871" /><figcaption class="wp-element-caption">El tiburón sedoso (<em>Carcharhinus falciformis</em>) es una de las especies cuya carne se vende como corvina y otras especies de peces como el bacalao, en el caso de México. Foto: cortesía Oceana México</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El estudio propone tres medidas clave para enfrentar el problema de la venta de carne de tiburón mal etiquetada en Ecuador. Primero, establecer un&nbsp;<strong>sistema de trazabilidad sólido</strong>&nbsp;que permita seguir la cadena de suministro desde la captura hasta el mercado, asegurando que las especies vendidas sean auténticas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Segundo, implementar un&nbsp;<strong>monitoreo rutinario de los mercados</strong>, utilizando herramientas de identificación rápida basadas en ADN, que permitan detectar sustituciones de especies, garantizar el cumplimiento de la normativa y facilitar la vigilancia de tiburones amenazados. Y tercero,&nbsp;<strong>informar y educar al público sobre la importancia de consumir pescado proveniente de pesquerías sostenibles</strong>, protegiendo tanto a las especies sobreexplotadas como a los ecosistemas marinos de los que dependen los humanos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Alex Hearn señala que, aunque solucionar las fallas en la trazabilidad de los productos del mar es difícil, existen esfuerzos que están demostrando que sí es posible. “Existen casos —aquí en Ecuador, de hecho, en Galápagos—, donde pescadores están usando un sistema de trazabilidad con cámaras a bordo y eso les ayuda a vender su pescado a mejor precio porque contiene un sello de pesca responsable”, explica el especialista.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“También tenemos pesquerías industriales que tienen certificación de&nbsp;<a href="https://www.msc.org/">Marine Stewardship Council</a>; una vez que tu producto está certificado para poder comercializarlo, tiene que pasar a través de intermediarios que también tienen un certificado de trazabilidad porque no quieres que se mezcle con producto no certificado. Existen mecanismos, habría que ver cómo integrarlos a la realidad de la pesca artesanal o más informal en Ecuador”, sostiene.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El estudio deja claro que la solución depende tanto de las autoridades, como de los consumidores. Preguntar por el origen del pescado y optar por productos sostenibles puede generar presión en mercados y restaurantes, incentivando un comercio más responsable.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Muchas personas tienen la capacidad de poder decir: ‘Yo escojo comprar huevos de gallina de corral o carne sin hormonas’. Lo mismo puede suceder con el pescado capturado de forma responsable”, concluye Hearn. “Si hay suficiente empuje por parte del consumidor, preguntando de dónde viene el pescado, entonces los mercados y los restaurantes van a exigir también a sus proveedores y así sucesivamente”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>REFERENCIA</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Guadalupe, J. J., Pozo, G., Hearn, A. R., Serrano-Abarca, C., Viera, P., Hidalgo, C., Mateo, M. J., Torres, M. L. (2026). Molecular identification of shark meat sold in Ecuadorian markets labelled under different names. Frontiers in Marine Science.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>*Imagen principal:</strong> tiburón martillo liso. <strong>Foto:</strong> cortesía Oceana.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/astrid-arellano/">Astrid Arellano</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/03/fraude-mercados-ecuador-tiburones-amenazados-se-venden-como-corvina/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126981</guid>
        <pubDate>Mon, 16 Mar 2026 21:19:23 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/16161750/Shutterstock-Sphyrna-Zygaena.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Fraude en los mercados: especies de tiburones amenazados se venden como corvina en Ecuador &#124; ESTUDIO]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Avanza el crimen transnacional en la Amazonía de Ecuador: 105 territorios indígenas y 23 áreas protegidas impactadas</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/avanza-el-crimen-transnacional-en-la-amazonia-de-ecuador-105-territorios-indigenas-y-23-areas-protegidas-impactadas/</link>
        <description><![CDATA[<p>Vista desde el aire, la huella de la expansión minera en la Amazonía de Ecuador se asemeja a&nbsp;un gran desierto que le gana terreno al bosque y que avanza rodeando a decenas de santuarios naturales y territorios indígenas.&nbsp;Las imágenes satelitales muestran cómo esta actividad —tanto ilegal como autorizada— se extiende principalmente por dos de los [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Un análisis geográfico realizado por Mongabay Latam evidencia que al menos 23 áreas protegidas perdieron cerca de 14 660 hectáreas de bosque entre 2001 y 2024, un área equivalente a más de la mitad de la zona urbana de Quito.</em></li>



<li><em>Al menos 12 áreas protegidas amazónicas han sido invadidas por la minería a cielo abierto.</em></li>



<li><em>El análisis también revela el impacto en territorios indígenas y tierras comunitarias: 569 han sido impactados por deforestación y 105 por minería a cielo abierto.</em></li>



<li><em>Un mapeo territorial realizado para esta investigación evidenció que al menos ocho grupos delincuenciales (nacionales y extranjeros) operan en la Amazonía ecuatoriana.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Vista desde el aire, la huella de la expansión minera en la Amazonía de Ecuador se asemeja a&nbsp;<strong>un gran desierto que le gana terreno al bosque y que avanza rodeando a decenas de santuarios naturales y territorios indígenas.</strong>&nbsp;Las imágenes satelitales muestran cómo esta actividad —tanto ilegal como autorizada— se extiende principalmente por dos de los corredores de conectividad ecológica más importantes del país: el Llanganates-Sangay y el Sangay-Podocarpus. Juntos conectan al menos 30 áreas de conservación municipales, provinciales y privadas, así como otras 12 áreas del Sistema Nacional de Áreas Protegidas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A lo largo de estos corredores —como lo revela el análisis satelital realizado por&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;con datos de la Fundación Ecociencia y&nbsp;<em>Global Forest Watch</em>— se encuentran tres de las áreas protegidas más amenazadas por la minería de oro a cielo abierto en Ecuador: el Parque Nacional Podocarpus, el Parque Nacional Llanganates y el Área Protegida Autónoma Yacuambi.&nbsp;<strong>Entre ellas acumulan más del 65 % de las hectáreas impactadas por esa actividad en áreas protegidas amazónicas,</strong>&nbsp;una superficie equivalente a más de 86 veces la Plaza de la Independencia, en la ciudad de Quito.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/ecuador-imagenes-satelitales-expansion-ganadera-parque-sangay-corredor/">Imágenes satelitales revelan expansión ganadera en el Parque Nacional Sangay y en un corredor para la fauna</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta cifra, sin embargo, no incluye la devastación causada por la exttracción de oro en ríos ni la que se desarrolla en socavones o grutas, como ocurre en la Cordillera del Cóndor. Estas son muy difíciles de medir por los satélites, como lo explica un experto de la Fundación Ecociencia, pero aún así su magnitud es considerable. Lo que sí es posible tener es una fotografía más completa de la deforestación en los dos corredores, donde se realizan actividades como la minería a cielo abierto, la apertura de vías y la tala para distintos fines.&nbsp;<strong>La cifra de pérdida de bosque, cuando se consideran en el análisis todas esas amenazas, se dispara a 3336 hectáreas perdidas entre 2001 y 2024</strong>, un área equivalente a 4 765 canchas de fútbol profesional juntas o a todo el Parque Metropolitano de Quito.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269759"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/17230654/operacion-militar-en-el-sector-San-Agustin-parroquia-Paquisha-2-1.jpg" alt="Minería ilegal en inmediaciones a un río en la parroquia amazónica de Paquisha, en la provincia de Zamora Chinchipe. Foto: obtenida por Mongabay Latam durante la investigación" class="wp-image-269759" /><figcaption class="wp-element-caption">Minería ilegal en inmediaciones de un río en la parroquia amazónica de Paquisha, en la provincia de Zamora Chinchipe. Foto: obtenida por Mongabay Latam durante la investigación</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Los servicios de conectividad aseguran caudales para el consumo humano y para actividades como la agricultura”, explica Javier Robayo, presidente de la Fundación EcoMinga, que se dedica a proteger zonas de alto endemismo y diversidad biológica en el país y que trabaja en estos corredores. “La minería ilegal —añade— destruye cuerpos de ríos, bosques y comunidades a través de poder económico y mafias, contamina a las personas, su modo de vida, su forma de pensar y de obtener recursos y salir de la pobreza”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La ausencia de control en esos santuarios naturales, como lo indican los expertos entrevistados,&nbsp;<strong>ha promovido también la consolidación de una ruta de ilegalidad a lo largo de los dos corredores ecológicos, dominada por grupos de crimen organizado como Los Lobos y Los Choneros</strong>, que pugnan por controlar los núcleos de extracción minera. Así lo confirma el análisis satelital y el mapeo en campo realizado para esta investigación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta es solo una muestra de cómo los delitos ambientales están arrasando ecosistemas sensibles. Si miramos el panorama completo, nuestro análisis geográfico realizado con datos de <em>Global Forest Watch</em> evidencian que <strong>en toda la Amazonía ecuatoriana hay al menos 23 áreas protegidas —incluyendo parques nacionales, refugios de vida silvestre, áreas de protección hídrica y reservas— que han perdido cerca de 14 660 hectáreas de bosque entre 2001 y 2024</strong>, una superficie equivalente a más de la mitad de la zona urbana de la ciudad de Quito. Si bien la transformación del bosque responde a varios problemas, la minería de oro a cielo abierto es la que va en ascenso en los últimos años.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La deforestación —provocada principalmente por agricultura, tala, ampliación de vías y minería ilegal,&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/11/ecuador-deforesto-area-equivalente-superficie-luxemburgo/">según declaraciones</a>&nbsp;de Pablo Cuenca, director del Laboratorio de Cambio Global de la Universidad Regional Amazónica Ikiam, a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>— también está devorando cientos de tierras indígenas. El análisis satelital revela que&nbsp;<strong>al menos 569 de estos territorios indígenas han perdido, entre 2001 y 2024, más de 200 000 hectáreas</strong>&nbsp;de cobertura boscosa, un área que equivale a casi seis veces la ciudad de Guayaquil.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es un combo de devastación: la minería y la&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;topics=deforestacion&amp;formats=">deforestación</a>&nbsp;avanzan sobre corredores, áreas protegidas y territorios indígenas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, casi&nbsp;<a href="https://ecociencia.org/maap-198-expansion-de-la-mineria-en-la-amazonia-de-ecuador/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">la mitad de la minería</a>&nbsp;de oro a cielo abierto que afecta a la Amazonía ecuatoriana se desarrolla en territorios indígenas. El análisis realizado muestra que hasta 2024,&nbsp;<strong>al menos 105 territorios indígenas perdieron 4926 hectáreas de bosque por esa actividad.</strong>&nbsp;Los casos más dramáticos se encuentran en el área del Proyecto de Desarrollo Chai (969 hectáreas), la Reserva Shuar Kenkiun (469 has), el territorio indígena Shaime (440 has), Churuwia (273 has) y Nambija-Cumay (212 has), todos territorios de la nacionalidad shuar.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más: |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/ecuador-reforma-minera-noboa-derechos-indigenas-proteccion-ambiental/">Expertos alertan que la propuesta de reforma minera de Noboa afectaría derechos indígenas y protección ambiental</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269764"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/17231150/FOTO-14-1-scaled.jpg" alt="Tala y transformación de árboles maderables en la ruta comprendida entre la provincia de Sucumbíos y la provincia de Napo. La madera al borde de la carretera fue identificada en el territorio indígena cofán. Foto: Diego Cazar Baquero" class="wp-image-269764" /><figcaption class="wp-element-caption">Tala y transformación de árboles maderables en la ruta comprendida entre las provincias de Sucumbíos y Napo. La madera al borde de la carretera fue identificada en el territorio indígena cofán. Foto: Diego Cazar Baquero</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“En el río Nangaritza se ha expandido la&nbsp;<strong>minería ilegal</strong>&nbsp;y ha transformado en un tremendo desastre el territorio shuar, tremenda deforestación”, asegura una comunicadora shuar que pide la reserva de su nombre por seguridad y quien con tristeza señala que los mineros ilegales que han llegado desde otras geografías han logrado atraer a algunos de sus compañeros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De acuerdo con&nbsp;<a href="https://www.maapprogram.org/amazon-gold-mining-2025/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">un reporte</a>&nbsp;del Proyecto de Monitoreo de la Amazonía Andina (MAAP), publicado en noviembre de 2025, hay al menos 9597 hectáreas dedicadas solo a la minería de oro en la Amazonía ecuatoriana.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El panorama se agudiza si se suma la violencia.</strong>&nbsp;El equipo de<strong>&nbsp;Mongabay Latam</strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>La Barra Espaciadora</strong>&nbsp;habló al menos con 30 fuentes —locales, militares, de la policía, líderes indígenas y comunitarios, y expertos— y pudo construir un mapa de la presencia de grupos armados en los puntos más afectados por la minería de oro en la Amazonía norte y sur.&nbsp;<strong>Encontramos que al menos ocho grupos criminales se disputan el control de esos núcleos de extracción.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En la Amazonía sur, en las provincias de Zamora Chinchipe, Morona Santiago y Pastaza, las fuentes consultadas señalaron la presencia de grupos como Los Choneros, Los Lobos, R7 y Comandos de la Frontera. En la Amazonía norte, datos recopilados por&nbsp;<a href="https://amazonunderworld.org/es/?policy-paper=amazonia-bajo-ataque-un-mapeo-de-la-delincuencia-en-la-selva-tropical-mas-grande-del-mundo" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Amazon Underworld</a>&nbsp;registran a miembros de Los Choneros, Los Lobos, Comuneros del Sur, Frente Carolina Ramírez y Comandos de la Frontera en las provincias de Sucumbíos, Orellana y Napo.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Corredor de ilegalidad al descubierto</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Vistos desde un mapa, los parques nacionales, reservas ecológicas y biológicas, refugios de vida silvestre, áreas de protección hídrica y corredores de conectividad, además de otras iniciativas comunitarias y privadas de conservación en&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;locations=ecuador&amp;formats=">Ecuador</a>, trazan una enorme línea que conecta de norte a sur esas áreas naturales amazónicas, así como a la Amazonía con Los Andes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Desde el norte amazónico hacia el sur del Ecuador, las actividades de conservación, los parques nacionales y los esfuerzos de comunidades y de conservación voluntaria hacen que exista una franja larga impresionantemente verde”, explica Robayo, de EcoMinga.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, esa enorme franja verde que atraviesa el país está hoy<strong>&nbsp;seriamente amenazada</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como lo muestra el análisis geográfico, el avance de la&nbsp;<strong>deforestación</strong>&nbsp;ya no solo rodea esas zonas clave, sino que se adentra en ellas. Al norte de Ecuador, en el inicio de ese gran corredor, se encuentran dos de las cinco áreas protegidas que registran mayor pérdida de bosque entre 2001 y 2024 al interior de sus márgenes: el Parque Nacional Cayambe-Coca (establecido en 1970) y el Área de Protección Hídrica Aguarico, Chingual y Cofanes (establecida en 2023). Cada área ha perdido más de 1800 hectáreas que antes eran bosque, una superficie equivalente a 28 veces el Parque La Carolina, en Quito.</p>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/18132235/Areas-protegidas-Amazonas.png" alt="" class="wp-image-269770" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La pérdida en el Corredor de Conectividad Ecológica Sangay-Podocarpus, que conecta a los dos parques nacionales que le dan su nombre con otras ocho áreas naturales protegidas y una decena de reservas municipales y provinciales, se concentra en tres parques nacionales: el Sangay, el Podocarpus y el Río Negro Sopladora.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un documento reservado del Departamento de Inteligencia de la Brigada de Selva de Pastaza, al que tuvo acceso este equipo periodístico, confirma que el modus operandi de la&nbsp;<strong>minería ilegal</strong>&nbsp;conecta a las provincias de Napo, Pastaza y Morona Santiago mediante el uso de la carretera E45, la principal autopista de la Amazonía ecuatoriana, “para posteriormente ingresar por los tramos viales de segundo orden hacia las diferentes comunidades cercanas a los frentes mineros ilegales que se ubican en los principales afluentes y ríos de la región”. El trayecto señalado bordea el flanco oriental del Corredor de Conectividad Llanganates Sangay. El documento advierte el riesgo de que la&nbsp;<strong>deforestación</strong>&nbsp;“vaya en aumento afectando la biodiversidad, el equilibrio ecológico y el medio de subsistencia de las comunidades asentadas en las riberas de los mismos”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como recuerda Augusto Granda, presidente de la Asociación de Guardaparques del Ecuador, la Reserva Ecológica Cofán Bermejo, las reservas biológicas Colonso−Chalupas y Cerro Plateado, y los parques nacionales Cayambe Coca, Sumaco−Napo−Galeras, Podocarpus y Yasuní fueron las primeras áreas protegidas vulneradas en 2020 por la cercanía de la minería ilegal (a cielo abierto y con dragas sobre los ríos). Esas áreas protegidas se distribuyen entre las seis provincias amazónicas que entre 2001 y 2024&nbsp;<strong>perdieron más de 375 000 hectáreas de bosque</strong>, un área comparable a más de 525 000 canchas profesionales de fútbol.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/la-mineria-ilegal-no-solo-esta-en-la-frontera-con-colombia-esta-en-todo-ecuador-entrevista/">«La minería ilegal no solo está en la frontera con Colombia, está en todo Ecuador»</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El análisis geográfico muestra también que solo&nbsp;<strong>el Parque Nacional Podocarpus (PNP), un santuario que debería ser intangible, ocupa el primer lugar en la lista de áreas protegidas más afectadas por la minería de oro</strong>. Hasta 2024 se registró una pérdida similar a 344 piscinas olímpicas debido a esa actividad. “Es impresionante la cantidad de maquinaria que existe en el Podocarpus, la cantidad de motores, la cantidad de accesorios, insumos para poder realizar este tipo de trabajos de minería, sea legal o ilegal”, confirma un oficial de Operaciones de las Fuerzas Armadas que opera en las provincias de Morona Santiago y Zamora Chinchipe. “Hay ciertos lugares concesionados, pero igual hay minería ilegal y primordialmente en el Parque Nacional Podocarpus“, añade.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Luego le siguen el Área Protegida Autónoma Yacuambi (21 ha), la Reserva Ecológica Colonso−Chalupas (12 ha), el Parque Nacional Cayambe−Coca (10 ha), el Parque Nacional Llanganates (10 ha) y el Parque Nacional Sumaco Napo−Galeras (7 ha).</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269756"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/17230637/FOTO-3-1-scaled.jpg" alt="Mineros ilegales operan junto a concesiones de minería aurífera durante un recorrido en el suroriente de la provincia de Napo. A inicios de febrero de 2026, el Gobierno ecuatoriano dispuso la suspensión total de la actividad minera en esta provincia. Foto: cortesía Armando Lara" class="wp-image-269756" /><figcaption class="wp-element-caption">Mineros ilegales operan junto a concesiones de minería aurífera durante un recorrido en el suroriente de la provincia de Napo. A inicios de febrero de 2026, el Gobierno ecuatoriano dispuso la suspensión total de la actividad minera en esta provincia. Foto: Armando Lara</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Lineth González, jefa de guardaparques del Parque Nacional Llanganates, cree que la minería ilegal de aluvión aún no ha invadido el área protegida donde ella trabaja, pero reconoce que “en la reserva contigua, la Colonso-Chalupas, ya fueron amenazados directamente [los guardaparques] de parte de los mineros y les dijeron: ‘Prohibido hacer recorridos porque esa ya es nuestra zona’”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El corredor que conecta al Parque Nacional Llanganates con el Parque Nacional Sangay es una muestra de la difícil situación en el territorio. Según el análisis, el corredor registra 50 hectáreas de&nbsp;<strong>minería de oro</strong>&nbsp;en su trayecto (un área similar a 400 piscinas olímpicas) y al menos 10 hectáreas adicionales a un kilómetro de distancia de sus límites, una muestra evidente de la presión que ejerce esta actividad en las inmediaciones del corredor. Por eso, González teme que en la parte alta del área exista ya presencia de “grupos delincuenciales”, muchos de ellos interesados en buscar oro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Su temor no es infundado, el santuario en el que trabaja está rodeado. Mientras que al norte del PN Llanganates los mineros amenazan a sus compañeros guardaparques, hacia el sur se encuentra el PN Sangay, una de las áreas protegidas más extensas y diversas de Ecuador que, según informes reservados de inteligencia militar, elaborados en septiembre de 2025 y conocidos por esta alianza periodística, “<strong>es de interés para los grupos y operadores mineros ilegales, al considerarse un área libre de concesiones [porque se encuentra dentro del área protegida]</strong>”. El informe, además, no descarta que grupos de delincuencia organizada como Los Choneros participen de esa explotación ilegal.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269767"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/18004630/Puntos-de-actividad-minera-Informe-reservado.png" alt="Informe reservado de inteligencia al que Mongabay Latam tuvo acceso. " class="wp-image-269767" /><figcaption class="wp-element-caption">Informe reservado de inteligencia al que tuvo acceso Mongabay Latam.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La extensión más grande del PN Sangay se encuentra en la provincia de Morona Santiago. Allí, el coronel Fabricio Silva, quien para octubre de 2025 —cuando fue consultado— era el comandante de la Zona 6 de la Policía Nacional correspondiente a esa provincia, aseguró que han detectado en varios cantones y territorios indígenas la presencia de ciudadanos ecuatorianos y extranjeros dedicados a la minería ilegal. Además, agrega, “en todas estas explotaciones ilegales hemos detectado también presencia de grupos de delincuencia organizada como&nbsp;<strong>Los Choneros, Los Lobos y los R7, y también tenemos información de que estarían operando algunas células de los Comandos de la Frontera</strong>&nbsp;ejecutando acciones de minería ilegal y utilizando gran cantidad de mercurio que es desechado sin ningún tipo de control a los ríos, contaminando el agua de las comunidades indígenas”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Ecuador cuenta con 590 guardaparques para cubrir sus 79 áreas protegidas en el territorio continental</strong>&nbsp;y el Estado asigna un presupuesto que rodea los 7 millones de dólares anuales para el Sistema Nacional de Áreas Protegidas, según información entregada por una fuente oficial del sector ambiental que pidió la protección de su identidad. Eso alcanza solamente para cubrir gastos administrativos y salariales, según señala Granda, el presidente de la Asociación de Guardaparques.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Las áreas protegidas necesitan mucho más que eso para inversión, para mejoramiento de acciones de control y vigilancia, sensibilización, generación de proyectos y monitoreo”, insiste Granda.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el Parque Nacional Llanganates —que cuenta con 220 000 hectáreas— apenas trabajan 21 personas, de las cuales solo 16 son guardaparques. Las otras cinco ocupan cargos de coordinación y administración. “Lo ideal para esta superficie serían 40 guardaparques, un estimado que se calculó hace unos ocho o 10 años, cuando aún no teníamos tantos problemas”, insiste González, jefa del área.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269754"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/17230620/FOTO-13-scaled.jpg" alt="La cría de ganado vacuno se extiende junto a la Reserva de Producción de Fauna Cuyabeno, un área protegida que ha perdido más de 5000 hectáreas de bosque entre 2001 y 2024. Foto: Diego Cazar Baquero" class="wp-image-269754" /><figcaption class="wp-element-caption">La cría de ganado vacuno se extiende junto a la Reserva de Producción de Fauna Cuyabeno, un área protegida que ha perdido más de 5000 hectáreas de bosque entre 2001 y 2024. Foto: Diego Cazar Baquero</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Según la información técnica sobre el proyecto para la implementación del Servicio Nacional de Áreas Protegidas —entidad que debería administrar el SNAP, a partir de la entrada en vigencia de la Ley Orgánica para el Fortalecimiento de Áreas Protegidas— estima que, para cubrir las necesidades del Sistema, se requeriría de 1060 funcionarios, lo que evidencia un déficit de 45 %. Aunque se solicitó información presupuestaria a la Dirección de Comunicación del Ministerio de Ambiente y Energía (MAE), no obtuvimos respuesta.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/desafios-ambientales-ecuador-2026-mineria-ilegal-crimen-deforestacion/">Desafíos ambientales de Ecuador en 2026: minería ilegal, crimen organizado y deforestación avanzan ante un Estado debilitado</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Grupos armados se disputan territorios amazónicos</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">En julio de 2025, durante el evento de rendición de cuentas de la Agencia de Regulación y Control Minero (Arcom), el director de la entidad, Patricio Bonilla,&nbsp;<a href="https://www.primicias.ec/economia/arcom-provincias-mineria-ilegal-ecuador-grupos-armados-amazonia-100175/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">aseguró</a>&nbsp;que se habían identificado 387 puntos de&nbsp;<strong>minería ilegal</strong>&nbsp;en todo el territorio nacional, de los cuales 40 fueron calificados como “muy peligrosos” por la presencia de grupos armados. Entre los escenarios mencionados por la autoridad constan cinco de las seis provincias amazónicas: Sucumbíos, Orellana, Napo, Morona Santiago y Zamora Chinchipe.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Ya estamos pasando la línea roja:<strong>&nbsp;de ser áreas protegidas a ser desprotegidas</strong>”, dijo a inicios de agosto de 2025 un exfuncionario del extinto Ministerio de Ambiente, Agua y Transición Ecológica (Maate), quien pidió proteger su identidad por miedo a represalias laborales. En las áreas protegidas afectadas, el personal de guardaparques y administradores ha decidido restringir sus pronunciamientos públicos por temor a que las crecientes amenazas de muerte que reciben se vuelvan realidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Informes de inteligencia militar obtenidos por&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>La Barra Espaciadora</strong>&nbsp;aseguran que con la ayuda de grupos armados locales, estructuras transnacionales relacionadas con el narcotráfico, el lavado de activos y la&nbsp;<strong>minería ilegal</strong>&nbsp;implementan “medios de pago” para proteger los cargamentos entre los cuales figuran “armas largas, cortas, explosivos, municiones, entre otras”. Las provincias de Napo, Pastaza y Morona Santiago serían, según los documentos, “rutas de paso” de este material y nodos desde los cuales la presencia de actividades ilegales y grupos criminales se expanden.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Habitantes de comunidades campesinas de Sucumbíos, al norte de la Amazonía, confirman la presencia de grupos armados vinculados a la minería en esa zona, “incluso hay una pugna de poder, no sé si serán militares o guerrilleros en la Amazonía norte, entre Cofán Bermejo, Cayambe Coca y Sumaco [Napo−Galeras], y en la provincia de Orellana, en el Punino, que quieren ver quién es el más fuerte y quedar con el acceso y control a la&nbsp;<strong>minería ilegal</strong>”, dijo una fuente local que pidió la reserva de su nombre, debido a las amenazas de muerte que son cada vez más comunes en su territorio.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269762"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/17231131/FOTO-7-1-scaled.jpg" alt="Guardias de seguridad privada resguardan las concesiones mineras en la provincia de Napo. Foto: Diego Cazar Baquero" class="wp-image-269762" /><figcaption class="wp-element-caption">Guardias de seguridad privada resguardan concesiones mineras en la provincia de Napo. Foto: Diego Cazar Baquero</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En Napo, la Reserva Biológica Colonso Chalupas —donde los guardaparques fueron amenazados por mineros— es una de las más amenazadas por el avance de la&nbsp;<strong>minería ilegal</strong>&nbsp;en el país, según Byron Lagla, director de Áreas Protegidas y Otras Formas de Conservación del MAE. El colectivo ciudadano Napo Ama la Vida denunció el pasado 23 de octubre la presencia de más de 15 frentes mineros a orillas de los ríos Zapallo, Jatunyaku y Shandia, a escasos kilómetros de esa reserva.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“Las familias comunitarias se quedaron sin agua y con la presencia de grupos armados que los amedrentan las 24 horas</strong>&nbsp;si no alquilan o venden sus tierras a los mineros ilegales”, se lee en&nbsp;<a href="https://www.instagram.com/reel/DQIv0FICI32/?utm_source=ig_web_copy_link&amp;igsh=MzRlODBiNWFlZA==" target="_blank" rel="noreferrer noopener">una de las publicaciones</a>&nbsp;de la organización. El análisis satelital y los recorridos de campo realizados por esta alianza evidencian que, además de la minería sobre los ríos, al interior del área protegida también hay afectación de 12 hectáreas por minería a cielo abierto.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269755"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/17230630/FOTO-4-1-scaled.jpg" alt="Tramo de la ruta E10 que une a la provincia andina de Carchi con la provincia amazónica de Sucumbíos y no cuenta con mantenimiento ni seguridad, según evidenció esta alianza periodística. Fuentes señalan que es usada por grupos armados como los Comandos de la Frontera. Foto: Diego Cazar Baquero" class="wp-image-269755" /><figcaption class="wp-element-caption">Tramo de la ruta E10 que une a la provincia andina de Carchi con la provincia amazónica de Sucumbíos. No cuenta con mantenimiento ni seguridad, según evidenció esta alianza periodística, y fuentes consultadas señalan que es usada por grupos armados como Comandos de la Frontera. Foto: Diego Cazar Baquero</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La expansión de la presencia criminal asociada con la extracción de oro se extiende también hacia el sur de la Amazonía. De acuerdo con las fuentes militares protegidas consultadas para esta investigación, Los Lobos operan y controlan las actividades mineras en el Parque Nacional Podocarpus. Al interior de esta área protegida ya se registran más de 43 hectáreas dedicadas a ka minería de oro, más de 233 hectáreas de bosque perdidas entre 2001 y 2024 y el desarrollo de infraestructura como vías.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la provincia de Zamora Chinchipe, los ríos muestran sus orillas devastadas y en algunos puntos la expansión minera ha alterado los cauces naturales. Mientras tanto, en la provincia vecina de Morona Santiago, Luis Sánchez, defensor de la Naturaleza de la Comunidad Amazónica de Acción Social Cordillera del Cóndor Mirador (Cascomi), precisa que «el río Nangaritza está totalmente destruido”. Este afluente, que colinda con el PN Podocarpus, es uno de los puntos de mayor presencia y expansión de actividades mineras ilegales desde 2018, de acuerdo con los reportes de MAAP.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“Las perjudicadas son las familias o comunidades shuar que están a orillas de ese río”</strong>, dice Sánchez. Además explica que integrantes de este pueblo indígena “son utilizados” por los mineros ilegales por medio de mecanismos de persuasión para entrar a sus tierras. “Una vez que ingresaron, extraen [el oro] y se van, pero dejan todos los pasivos ambientales, huecos, montones de tierra, causan el desvío del río”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El río Nangaritza funciona como&nbsp;<a href="https://www.maapprogram.org/es/minera-nangaritza-ecuador/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">el último corredor</a>&nbsp;de conectividad entre los Andes y la Amazonía. El valle por el que discurre cuenta con al menos&nbsp;<a href="https://amazoniaviva.labarraespaciadora.com/la-mineria-arrincono-a-zamora-chinchipe/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">600 especies de aves</a>, incluidas 60 especies de colibríes y 80 tangaras. De igual forma, más del 40 % de las 3500 especies de plantas del Parque Nacional Podocarpus son endémicas. Allí, en julio de 2025, el Ejército ecuatoriano realizó un operativo contra la minería ilegal. “La intervención permitió desarticular una estructura minera clandestina que operaba sin permisos, ocasionando daño ambiental y violando la normativa vigente en materia de recursos naturales”, señaló la entidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De acuerdo con fuentes policiales y militares consultadas, los frentes mineros que operan en estos territorios cuentan con la presencia activa de grupos armados de Perú, Colombia y Ecuador que brindan seguridad o que son partícipes directos de las ganancias por la comercialización ilícita del oro.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269761"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/17230659/Conguime-Alto-Zamora-Chinchipe-4-1.jpeg" alt="Armamento incautado tras operativo militar en una explotación ilegal de oro en la provincia de Zamora Chinchipe. Foto: obtenida por Mongabay Latam durante la investigación" class="wp-image-269761" /><figcaption class="wp-element-caption">Armamento y equipos incautados tras operativo militar en una explotación ilegal de oro en la provincia de Zamora Chinchipe. Foto: obtenida por Mongabay Latam durante la investigación</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Un mapeo territorial realizado con más 30 fuentes locales, policiales, militares y comunitarias permitió conocer que&nbsp;<strong>al menos cinco grupos delincuenciales están presentes en la Amazonía sur y se disputan el control de los núcleos de extracción minera.</strong>&nbsp;Solo en la provincia de Morona Santiago, el grupo de delincuencia organizada Los Lobos actúa en el cantón Gualaquiza, junto con la banda R-7 —que hasta 2024 concentraba su presencia en la provincia de Santo Domingo de los Tsáchilas— y con el grupo criminal colombiano Comandos de la Frontera.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el cantón Tiwintza, fronterizo con Perú, el tráfico de drogas, armas, municiones y la minería ilegal son las principales actividades criminales bajo el control de Los Lobos, R−7 y Los Choneros, según señaló la fuente policial. En el caso del cantón Taisha, Los Choneros son quienes muestran mayor presencia. La información obtenida para esta investigación pudo evidenciar que&nbsp;<strong>se realizaron al menos 19 operaciones contra la minería ilegal en Morona Santiago entre julio y octubre de 2025</strong>, especialmente en los cantones de Gualaquiza, el Pangui, Tiwintza y Santiago de Méndez.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269760"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/17230657/Morona-Santiago-mineria-ilegal-en-Tiwintza-4-1.jpeg" alt="Operativo militar contra la minería ilegal en Tiwintza, provincia de Morona Santiago. Foto: obtenida por Mongabay Latam durante la investigación" class="wp-image-269760" /><figcaption class="wp-element-caption">Operativo militar contra la minería ilegal en Tiwintza, provincia de Morona Santiago. Foto: obtenida por Mongabay Latam durante la investigación</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En otras provincias, como Pastaza y Zamora Chinchipe, se identificó también la presencia de grupos delincuenciales ecuatorianos como Los Lobos y Los Choneros, mientras que al norte de la Amazonía, un análisis realizado por&nbsp;<a href="https://amazonunderworld.org/es/?policy-paper=amazonia-bajo-ataque-un-mapeo-de-la-delincuencia-en-la-selva-tropical-mas-grande-del-mundo" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Amazon Underworld</a>&nbsp;detalló la presencia de grupos colombianos disidentes de las FARC como el Frente Carolina Ramírez y los Comandos de la Frontera; así como los Comuneros del Sur —disidencias del Ejército de Liberación Nacional (ELN)— en la provincia de Sucumbíos. Además de Los Lobos y Los Choneros. En la provincia de Napo también se señaló la presencia de Los Lobos y los Comandos de la Frontera.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Vías que promueven el avance de la ilegalidad</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">“La construcción de vías facilita el avance de los grupos armados y de la&nbsp;<strong>minería ilegal</strong>”, afirma Diana Chávez, dirigenta de Asuntos Internacionales y Organizaciones de la Nacionalidad kichwa de Pastaza (PAKKIRU, por sus siglas en kichwa).</p>



<p class="wp-block-paragraph">El análisis realizado para esta investigación evidencia que al interior de cinco parques nacionales (Cayambe-Coca, Podocarpus, Sangay, Sumaco Napo-Galeras y Yasuní) hay al menos 290 kilómetros de vías. El área que encabeza la lista con más extensión de vías es el PN Cayambe Coca (con 150 km), seguido del PN Yasuní (76 km). Otra mirada a las reservas ecológicas, biológicas y de producción de fauna también muestra el crecimiento de estos caminos en su interior: hay al menos 44 kilómetros de vías, siendo la más afectada la Reserva de Producción de Fauna Cuyabeno (37 km).&nbsp;<strong>Esta área protegida amazónica ha perdido al menos 5256 hectáreas de bosque entre 2001 y 2024, un área mayor a 7300 campos de fútbol profesional.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Tanto en los parques nacionales Cayambe Coca, Podocarpus, Sangay y Sumaco Napo-Galeras, como en el Refugio de Vida Silvestre El Zarza, además de vías hay una marcada deforestación y un creciente aumento de la minería a cielo abierto. Esto revela cómo las vías han facilitado la devastación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De igual forma, los corredores de conectividad Llanganates-Sangay y Sangay-Podocarpus concentran las tres afectaciones simultáneamente: vías, deforestación y minería de oro a cielo abierto.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269758"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/17230650/foto-como-archivo-2-8-1.jpg" alt="La minería ilegal conecta a las provincias de Napo, Pastaza y Morona Santiago mediante el uso de la carretera E45, la principal autopista de la Amazonía ecuatoriana, para posteriormente ingresar hacia diferentes comunidades cercanas a los frentes mineros ilegales que se ubican en los principales afluentes y ríos de la región. Foto: obtenida por Mongabay Latam durante la investigación" class="wp-image-269758" /><figcaption class="wp-element-caption">La minería ilegal avanza por las provincias de Napo, Pastaza y Morona Santiago mediante el uso de la carretera E45, la principal autopista de la Amazonía ecuatoriana. Foto: obtenida por Mongabay Latam durante la investigación</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Una fuente perteneciente a la función pública, que prefiere el anonimato, afirma que la declaratoria de emergencia por la pandemia del Covid−19, en marzo de 2020, detonó el avance de la minería ilegal gracias al descuido generalizado en el control estatal de la red vial en la Amazonía ecuatoriana. Desde entonces, la expansión de la frontera extractiva avanza sin un control estatal eficiente, impulsando la pérdida de cobertura boscosa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Según datos de la Fundación Ecociencia,&nbsp;<strong>existen alrededor de 100 kilómetros de vías irregulares que conectan o se acercan a zonas de extracción minera ilegal</strong>&nbsp;y que, según nuestro análisis, estarían atravesando al menos cuatro territorios indígenas y tierras comunitarias. El 60 % de estas vías se encuentran en territorio indígena achuar, compartido entre las provincias de Pastaza y Morona Santiago. Sin embargo Jorge Villa, especialista en sistemas de información georreferenciada de esa organización, aclara que no existen suficientes pruebas para afirmar que exista una relación directa entre esos caminos abiertos y las actividades de minería ilegal. “Estas vías están vinculadas a la extracción, sea de minerales, sea de madera o de cualquier cosa; potencialmente estaría involucrada esta actividad de extracción de minerales”, detalla.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El 40 % restante de esas vías se encuentra en la provincia de Orellana, donde, a medida que avanzan las operaciones de minería ilegal, se han abierto caminos entre las poblaciones de Sardinas, la comunidad kichwa Amarun Mesa y la ciudad de Francisco de Orellana, capital de la provincia. Además, hay conexiones viales con la comuna kichwa San José. “Estas son vías relacionadas con la extracción de minerales, en general, sea minería pétrea o aurífera —confirma Villa—; no son vías planificadas ni de los gobiernos locales, son vías desarrolladas a medida que iban avanzando las personas en el territorio para extraer estos minerales”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El superintendente de Ordenamiento Territorial, Pablo Iglesias Paladines, reconoce que en este aspecto Ecuador presenta dos problemas fundamentales: falta de control de la red vial y de planificación urbana. “El país carece de un sistema de monitoreo adecuado, entonces [la ampliación de vías para la minería ilegal de oro o de pétreos] sucede en la cara de los gobiernos descentralizados”, precisó.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entre 2022 y 2025, la Superintendencia de Ordenamiento Territorial emitió multas e infracciones por 421 446 dólares solo en la Amazonía del país, principalmente en las provincias de Orellana, Napo y Morona Santiago. La&nbsp;<a href="https://geoportal.sot.gob.ec/visualizacion-resultados-2024/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">causa principal</a>&nbsp;fue la aprobación de permisos de construcción (de vías e infraestructura) en zonas no aptas, como sitios de alto riesgo o áreas de protección natural, lo que viola la Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial y Uso y Gestión de Suelo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269763"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/17231141/FOTO-12-scaled.jpg" alt="Vía de tercer orden abierta junto a concesiones mineras en la parroquia Misahuallí, en la provincia de Napo. Foto: Diego Cazar Baquero" class="wp-image-269763" /><figcaption class="wp-element-caption">Vía de tercer orden abierta junto a concesiones mineras en la parroquia Misahuallí, en la provincia de Napo. Foto: Diego Cazar Baquero</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Para Sebastián Valdivieso, director de Programas de la organización WCS Ecuador, la legislación ecuatoriana presenta “una deficiencia relacionada con la no inclusión de la biodiversidad como sujeto principal en los estudios de impacto ambiental”. La omisión de este elemento, explica el experto, desencadena “impactos indirectos” como el tráfico de fauna o la extracción de flora, la tala selectiva de maderas de alto valor “o a la ocupación ilegal dentro de áreas protegidas”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A Valdivieso, le preocupa “la sobreexplotación de recursos naturales y el vaciamiento de biodiversidad” que su equipo de científicos ha identificado en el Parque Nacional Yasuní, como consecuencia del uso de una vía construida en la década de 1990 para acceder al Bloque 16, una operación actualmente en manos de la estatal Petroecuador. Esta vía es cada vez más transitada y “la reducción de especies es notable y preocupante”, advierte. Solicitamos entrevistas con funcionarios de Petroecuador para conocer más detalles sobre su gestión en esta vía, pero hasta el cierre de esta publicación no obtuvimos respuesta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si bien el avance de la deforestación y la minería en la provincia de Pastaza ha sido contenido gracias a la organización indígena y a la labor de autoprotección que su pueblo lleva adelante, Chávez, de PAKKIRU, señala: “Las comunidades tienen sus propios sistemas de vigilancia y monitoreo, pero con la apertura de tantas vías se nos va de las manos poder hacer un control eficaz. Las Fuerzas Armadas y la Policía deberían ser un aliado, y no una piedra en el zapato para hacer entre todos estas actividades de control y monitoreo”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>*<em>Este reportaje fue coordinado por Mongabay Latam y realizado en alianza con La Barra Espaciadora. Edición general:&nbsp;</em></strong><em>Alexa Vélez.&nbsp;</em><strong><em>Edición:&nbsp;</em></strong><em>Alexa Vélez, Emilia Delfino, Daniela Quintero Díaz.</em><strong><em>&nbsp;Investigación:</em></strong><em>Ximena Pesántez Álvarez, Diego Cazar Baquero, Daniela Quintero Díaz.</em><strong><em>&nbsp;Visualizaciones:&nbsp;</em></strong><em>Eduardo Motta</em><em>.</em><strong><em>&nbsp;Diseño gráfico:&nbsp;</em></strong><em>Richard Romero.</em><strong><em>&nbsp;Audiencias y redes sociales:&nbsp;</em></strong><em>Dalia Medina Albarracín</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong> la huella de la expansión minera en la Amazonía de Ecuador se asemeja a un gran desierto que le gana terreno al bosque y que avanza rodeando a decenas de santuarios naturales y territorios indígenas. <strong>Foto:</strong> Armando Lara</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/diego-cazar-baquero/">Yvette Sierra Praeli</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/02/ecuador-crimen-transnacional-mineria-deforestacion-areas-protegidas-territorios-indigenas/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
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        <pubDate>Thu, 19 Feb 2026 16:30:45 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/19112851/FOTO-2-1-scaled.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Avanza el crimen transnacional en la Amazonía de Ecuador: 105 territorios indígenas y 23 áreas protegidas impactadas]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Los tiburones y una ventana al pasado: cómo era el Pacífico Este Tropical antes de la pesca indiscriminada &amp;#124; ESTUDIO</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/los-tiburones-y-una-ventana-al-pasado-como-era-el-pacifico-este-tropical-antes-de-la-pesca-indiscriminada-estudio/</link>
        <description><![CDATA[<p>Bajo el agua del&nbsp;Santuario Marino de las Islas Darwin y Wolf, en Galápagos, grandes depredadores y otras criaturas marinas nadan sin miedo al ser humano. Cuando el científico Pelayo Salinas de León se sumerge con su traje de buzo y herramientas de observación, algunas especies incluso se acercan con curiosidad. “Uno sabe que está en [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Las áreas marinas protegidas de Galápagos, Revillagigedo, Clipperton y Malpelo albergan algunas de las mayores aún concentraciones de tiburones y depredadores del mundo.</em></li>



<li><em>Este es uno de los principales hallazgos de un estudio que registró la abundancia y la diversidad de estas especies en el Pacífico Este Tropical, como si se tratara de un vistazo a otras épocas.</em></li>



<li><em>Tres reservas costeras también fueron estudiadas, pero aquí casi no se detectaron tiburones ni grandes depredadores: la sobrepesca sería la causa.</em></li>



<li><em>Esto demostraría que a pesar de la protección en las áreas oceánicas, las especies deben enfrentar a la pesca industrial en aguas internacionales.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Bajo el agua del&nbsp;<strong>Santuario Marino de las Islas Darwin y Wolf, en Galápagos</strong>, grandes depredadores y otras criaturas marinas nadan sin miedo al ser humano. Cuando el científico Pelayo Salinas de León se sumerge con su traje de buzo y herramientas de observación, algunas especies incluso se acercan con curiosidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Uno sabe que está en un sitio especial cuando al caer al agua ya ve tiburones y peces grandes”, dice Salinas de León, coautor de un&nbsp;<a href="https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0334164" target="_blank" rel="noreferrer noopener">estudio</a>&nbsp;que analizó la abundancia y&nbsp;<strong>biodiversidad de tiburones y peces depredadores en áreas marinas protegidas del Pacífico Este Tropical (PET)</strong>. Una experiencia similar se repitió cuando buceó en el Parque Nacional Archipiélago de Revillagigedo, México; el Área Marina Protegida Isla Clipperton, Francia; y el Santuario de Flora y Fauna Malpelo, Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estas islas oceánicas protegidas albergan algunas de las&nbsp;<strong>mayores concentraciones de tiburones y peces depredadores documentadas a escala mundial</strong>. Este fue uno de los principales hallazgos del estudio, que se publicó a finales de 2025 en la revista Plos One. “Esto indica que están en un estado de conservación muy bueno”, puntualiza el investigador de la Fundación Charles Darwin. Estas áreas protegidas oceánicas funcionan como una ventana al pasado que permiten ver cómo eran los océanos antes de la pesca indiscriminada, añade.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/mexico-una-investigacion-con-drones-revela-como-el-turismo-impacta-en-el-tiburon-ballena/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">México: una investigación con drones revela cómo el turismo impacta en el tiburón ballena</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268753"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/22170909/Deploying-BRUVS-Galapagos_Credit-Pelayo-Salinas-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-268753" /><figcaption class="wp-element-caption">Colocación de los equipos de video en Galápagos. Foto: cortesía Pelayo Salinas de León</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El equipo, liderado por el científico Simon McKinley,&nbsp;<strong>también evaluó tres áreas marinas protegidas costeras</strong>: la Reserva Marina Galera San Francisco y la Reserva Marina Cantagallo-Machalilla, ambas en Ecuador; y la Reserva Biológica Isla del Caño, en Costa Rica. Los hallazgos aquí fueron diametralmente opuestos, pues&nbsp;<strong>casi no se detectaron tiburones ni peces depredadores</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Esto sugiere que las áreas no están siendo efectivas o el estado de conservación de los ecosistemas ya está a un nivel tan reducido que no se ve el beneficio del área protegida”, explica Salinas de León.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta ambiciosa investigación demandó que los científicos viajen a islas que, a excepción de Galápagos, no tienen presencia humana permanente. Por eso&nbsp;<strong>se realizó en colaboración con el programa Pristine Seas de National Geographic</strong>, que visitó con su embarcación cada uno de estos destinos. Navegar hasta Clipperton, la isla más alejada, tomó cuatro días.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268760"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/22174037/Scalloped-hammerhead-sharks_Credit-Pelayo-Salinas-1.jpg" alt="" class="wp-image-268760" /><figcaption class="wp-element-caption">Tiburones martillo común en Galápagos. Foto: cortesía Pelayo Salinas de León</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Bajo el agua y a 25 metros de profundidad, el grupo de investigadores colocó cámaras y cebos que los animales podían oler pero no comer. Así, los atrajeron para identificar las especies y el número de individuos. El equipo de video permaneció en el agua durante 100 minutos, de los cuales se analizaron 90, descartando los primeros y últimos cinco minutos para evitar perturbaciones causadas por el bote.</p>



<h2 class="wp-block-heading">La biodiversidad del Pacífico Este Tropical</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Sandra Bessudo, una de las investigadoras y directora de la Fundación Malpelo, explica que el Pacífico Este Tropical es una gran región que se extiende desde México hasta el norte de Perú. En esta región, las corrientes frías y cálidas se encuentran, provocando que los nutrientes suban desde las profundidades y alimenten una gran biodiversidad. “<strong>Es un sistema muy productivo, pero frágil, sensible al cambio climático y a las acciones humanas</strong>”, asegura.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La gran concentración de tiburones que confirmó el estudio se debe, sugieren los investigadores en el artículo, al aislamiento geográfico, impactos humanos reducidos y los fenómenos naturales únicos descritos por Bessudo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268758"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/22170943/Scorpionfish-and-morays_Credit-Pelayo-Salinas-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-268758" /><figcaption class="wp-element-caption">Peces escorpión y morenas nadan en Malpelo. Foto: cortesía Pelayo Salinas de León</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Clipperton, la isla más alejada de las costas, se destacó por tener las mayores abundancias generales. Aquí, y en general en las áreas protegidas oceánicas del norte, se observaron mayores concentraciones del tiburón de punta plateada (<em>Carcharhinus albimarginatus</em>). Mientras tanto, en las áreas protegidas del sur, Malpelo y Galápagos, se registró mayor abundancia de tiburones martillo (<em>Sphyrna lewini</em>).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los tiburones de Galápagos (<em>Carcharhinus galapagensis</em>) fueron comunes en casi todas las áreas protegidas. También observaron tiburones tigre (<em>Galeocerdo cuvier</em>), tiburones punta negra (<em>Carcharhinus melanopterus</em>) y tiburones oceánicos (<em>Carcharhinus longimanus</em>).</p>



<p class="wp-block-paragraph">El hallazgo más preocupante se dio en las áreas marinas costeras.&nbsp;<strong>En las dos reservas ecuatorianas, los tiburones y grandes depredadores estuvieron casi ausentes</strong>, lo que sugiere que la cadena alimenticia ha sido simplificada por la sobrepesca.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268756"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/22170921/Oceanic-manta-San-Benedicto-Revillagigedo_-Credit-Pelayo-Salinas.jpg" alt="" class="wp-image-268756" /><figcaption class="wp-element-caption">Una mantarraya oceánica en los alrededores de la isla San Benedicto, en Revillagigedo. Foto: cortesía Pelayo Salinas de León</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En la Reserva Marina Galera San Francisco ni siquiera se detectaron teleósteos de alto orden. Estos son peces óseos modernos y complejos que ocupan niveles tróficos altos, con comportamientos y funciones ecológicas especializadas. “<strong>Muy probablemente la actividad pesquera no ha permitido que se recuperen las especies</strong>&nbsp;que hace muchas décadas vivían en esas zonas”, explica Salinas de León.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras tanto,&nbsp;<strong>en la Isla del Caño, en la zona costera de Costa Rica, se encontraron mayores abundancias de peces planctívoros y herbívoros</strong>. Esta isla se distingue de las otras zonas costeras por su posición un poco más alejada de la costa y cercana al Domo de Costa Rica, una región oceánica rica en nutrientes y productividad. Además, aquí y en Clipperton hay mayor cobertura de coral vivo, una estructura que usualmente alberga mayor abundancia y diversidad que los arrecifes de roca.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Amenazas persistentes</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268755"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/22170918/Large-school-of-Skipjack-tuna_Credit-Pelayo-Salinas.jpg" alt="" class="wp-image-268755" /><figcaption class="wp-element-caption">Una escuela o banco de atún barrilete en Malpelo. Foto: cortesía Pelayo Salinas de León</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>En las islas oceánicas también se encontró una alta proporción de peces comerciales que estaban por debajo de su talla de madurez sexual</strong>, incluyendo jureles (<em>Carangidae</em>) y meros (<em>Serranidae</em>). “Este patrón es consistente con la extracción selectiva de individuos adultos, particularmente de especies de gran tamaño y crecimiento lento como tiburones y otros depredadores, que son objetivos frecuentes de la pesca ilegal”, contextualiza Bessudo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La especialista detalla que&nbsp;<strong>la remoción de los adultos reduce el aporte reproductivo</strong>&nbsp;y deja poblaciones dominadas por juveniles, limitando su capacidad de recuperación. En el Pacífico Este Tropical, este efecto se ve amplificado, explica, por la alta conectividad y movilidad de las especies.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El tiburón martillo, la ballena jorobada (<em>Megaptera novaeangliae</em>), la tortuga verde (<em>Chelonia mydas</em>) y el mero de las Galápagos (<em>Mycteroperca olfax</em>) son algunas de las&nbsp;<a href="https://www.cmarpacifico.org/que-hacemos/biodiversidad-y-ciencias/especies-y-ecosistemas-prioritarios" target="_blank" rel="noreferrer noopener">especies migratorias</a>&nbsp;que utilizan un corredor marino que existe entre el Archipiélago de Galápagos; la isla del Coco, en Costa Rica; la isla de Coiba, en Panamá; y la isla de Malpelo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268750"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/22170844/BRUVs-Clipperton_Credit-Manu-San-Felix_NGS-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-268750" /><figcaption class="wp-element-caption">El sistema de video en Clipperton. Foto: cortesía Manu San Félix</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque tienen resguardo dentro de las áreas marinas protegidas, Bessudo reconoce “la&nbsp;<strong>persistencia de una vigilancia limitada en áreas remotas</strong>”. Sin embargo, destaca que en Malpelo la pesca ilegal ha disminuido “considerablemente”. Lo atribuye a distintos esfuerzos, como la Ley Contra la Pesca Ilegal de Colombia, que desde 2018 impone a los infractores sanciones fuertes e incluso prisión.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Eduardo Espinoza, especialista en monitoreo de ecosistemas marinos de la Dirección del Parque Nacional Galápagos, asegura que la institución cuenta con “uno de los mejores centros de monitoreo y vigilancia satelital en la región”. Al detectar actividades irregulares, envían al punto embarcaciones de control y vigilancia. No obstante, los mismos&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/08/nuevos-despidos-guardaparques-ecuador-impacto-areas-protegidas/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">guardaparques han reconocido que hace falta personal y equipamiento para un control efectivo</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Bessudo insiste en que para enfrentar la pesca ilegal “<strong>se necesita más vigilancia tecnológica, cooperación regional reforzada, aplicación firme de la ley y participación activa de comunidades</strong>&nbsp;y organizaciones ambientales”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268752"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/22170902/Clipperton-atoll-field-work_Credit-Pelayo-Salinas-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-268752" /><figcaption class="wp-element-caption">Trabajo de campo en Clipperton. Foto: cortesía Pelayo Salinas de León</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En aguas internacionales y fuera de los límites de las áreas protegidas, las especies migratorias corren mayor riesgo de ser capturadas por las flotas pesqueras industriales. “Esto debilita la protección local”, reconoce Bessudo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/bolivia-canon-pilaya-conservacion-condor-oso-andino/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Bolivia: el Cañón de Pilaya, el sexto más profundo del mundo, da otra oportunidad al cóndor y al oso andino</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Protección significativa</h2>



<p class="wp-block-paragraph">El estudio señala que en las últimas décadas&nbsp;<strong>se han creado más de 77 áreas marinas protegidas en México, Costa Rica, Panamá, Colombia y Ecuador</strong>. Estas varían en su nivel de protección, desde reservas de uso múltiple hasta zonas de no captura total, como Malpelo. Las áreas costeras, en oposición a las oceánicas, sufren una mayor presión debido a su proximidad con las poblaciones humanas. Sin embargo, su protección es clave.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Especies altamente migratorias dependen del buen estado de las áreas costeras</strong>, explica Espinoza, del Parque Nacional Galápagos. Por ejemplo,&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/07/epica-travesia-alicia-tiburon-martillo-dar-a-luz-ecuador-panama/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">los tiburones martillo dan a luz en los manglares</a>&nbsp;y las tortugas marinas desovan en las playas.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268751"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/22170849/BRUVS-underwater__%C2%A9Thomas-P.-Peschak.jpg" alt="" class="wp-image-268751" /><figcaption class="wp-element-caption">Una imagen de National Geographic captada en Galápagos. Foto: cortesía Thomas Peschak</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Las reservas marinas siguen siendo pequeñas para proteger a especies altamente migratorias, hay que trabajar en unidades de manejo”, dice Espinoza. Adelanta que en Ecuador se está haciendo énfasis en&nbsp;<a href="https://wildaidec.org/protegemos-las-ocho-millas-marinas-del-ecuador-como-reserva-exclusiva-de-pesqueria-artesanal/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">proteger las primeras ocho millas náuticas</a>&nbsp;de la zona costera, con el fin de que allí se realicen solo actividades de pesca artesanal, dejando afuera a la pesca industrial. “Esto es un aliciente”, asegura.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para Salinas de León, la recuperación de los ecosistemas depende de medidas más drásticas. “Si uno protege una zona relativamente grande y prohíbe totalmente la pesca, muchas de estas especies se recuperarán solas;&nbsp;<strong>el océano tiene un poder de regeneración increíble</strong>”, dice.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De hecho, considera que la meta de proteger el 30 % del océano para 2030, establecida en el Marco Mundial Kunming-Montreal, debe contemplar la&nbsp;<strong>creación de áreas con protección significativa, donde no se permita ningún tipo de pesca</strong>. “Lo que demostramos aquí es que las zonas estrictamente protegidas funcionan muy bien”, insiste.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268754"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/22170914/Deploying-BRUVS-Malpelo_Credit-Manu-San-Felix.jpg" alt="" class="wp-image-268754" /><figcaption class="wp-element-caption">Despliegue de los sistemas de video submarino remoto con cebo estereoscópico. Foto: cortesía Manu San Félix</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Espinoza celebra la entrada en vigencia del&nbsp;<strong>Tratado de Altamar</strong>, a través del cual se podrá llegar a acuerdos internacionales para proteger a los tiburones y otras especies migratorias que corren el riesgo de caer en artes de pesca de las flotas industriales cuando están fuera de las áreas protegidas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras tanto, científicos como Salinas de León y Bessudo continúan estudiando a los tiburones y otras especies que son indicadores del buen estado del océano. “El objetivo final no es entender por entender, sino usar ese conocimiento para ayudar al manejo y asegurar que tanto los tiburones como el ecosistema se recuperen a un nivel óptimo de conservación”, concluye Salinas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>REFERENCIA</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">McKinley, S. J., Hansen, S. F., Fierro-Arcos, D., Cundy, M. E., Mossbrucker, M., Vianna, G. M. S., Suarez-Moncada, J., Hoyos-Padilla, M., Bessudo-Lion, S., Sala, E., &amp; Salinas-de-León, P. (2025).&nbsp;<em>Relative abundance and diversity of sharks and predatory fishes across marine protected areas of the Tropical Eastern Pacific</em>. PLoS ONE, 20 (11), e0334164. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0334164</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>Foto principal: </strong>tiburones punta plateada (Carcharhinus albimarginatus) captados en Revillagigedo.<strong> Foto:</strong> cortesía Pelayo Salinas de León</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/2026/01/tiburones-pacifico-este-tropical-pesca-indiscriminada/">Yvette Sierra Praeli</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/01/tiburones-pacifico-este-tropical-pesca-indiscriminada/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125094</guid>
        <pubDate>Sat, 24 Jan 2026 14:00:00 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/23182029/Silvertip-shark-Revillagigedo_Credit-Pelayo-Salinas-1200x900-1.jpg" type="image/jpeg">
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>“La guardia indígena no es un actor armado, es un actor de decisiones comunitarias” &amp;#124; ENTREVISTA</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/la-guardia-indigena-no-es-un-actor-armado-es-un-actor-de-decisiones-comunitarias-entrevista/</link>
        <description><![CDATA[<p>Una sabia indígena a’i cofán toma un largo tallo de ortiga y da golpecitos en los brazos de Robert Molina, quien tiene el torso desnudo y los brazos estirados mientras sostiene su bastón de orientación por cada extremo. La mujer continúa por la espalda. Molina se arrodilla para facilitar el trabajo. Entre más de 200 [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Robert Molina es un líder indígena del departamento de Cauca, Colombia, que acompaña la formación de guardias indígenas en Colombia, Ecuador y Perú para la defensa del territorio y la cultura.</em></li>



<li><em>En entrevista con Mongabay Latam, habla sobre el rol de las guardias indígenas como garantes de derechos humanos, colectivos y de la naturaleza.</em></li>



<li><em>Explica que estas agrupaciones no son armadas y que han logrado el reconocimiento de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).</em></li>



<li><em>Para Molina, las mayores amenazas que enfrentan las guardias indígenas y los defensores del territorio son los actores armados e ilegales y la persecución gubernamental.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Una sabia indígena a’i cofán toma un largo tallo de ortiga y da golpecitos en los brazos de Robert Molina, quien tiene el torso desnudo y los brazos estirados mientras sostiene su bastón de orientación por cada extremo. La mujer continúa por la espalda. Molina se arrodilla para facilitar el trabajo. Entre más de 200 personas, en un&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/12/guardias-indigenas-colombia-ecuador-peru-proteger-amazonia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">encuentro</a>&nbsp;realizado a finales de 2025, fue el primero en participar de esta tradición amazónica que busca armonizar el cuerpo y el espíritu.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Molina es indígena del pueblo kokonuko, del departamento de Cauca, Colombia.&nbsp;<strong>Fue autoridad indígena en 2017 y trabajó en el fortalecimiento de la educación propia y la guardia indígena</strong>. Para él, estas son herramientas fundamentales para proteger el territorio y la cultura frente a los actores armados y ante la ausencia estatal y la reconfiguración del conflicto armado en Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Así como muchos otros&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2020/10/guardia-indigena-del-cauca-premio-front-line-defenders-amenazas-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">líderes</a>, no ha estado exento de&nbsp;<strong>recibir amenazas de grupos armados</strong>, incluyendo el Frente Jaime Martínez y el Frente Dagoberto Ramos, disidencias de las FARC-EP, y grupos residuales de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). Sin embargo, está convencido del&nbsp;<strong>rol de las guardias indígenas como garantes de derechos humanos, colectivos y de la naturaleza</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde hace dos años es parte del equipo&nbsp;<strong>Punta de Lanza, que acompaña la formación y el fortalecimiento de guardias indígenas en Ecuador, Colombia y Perú</strong>. Esta es una iniciativa impulsada por la organización no gubernamental Amazon Frontlines, como una estrategia de defensa ante el crecimiento del crimen organizado en la región.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268097"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/22214125/Robert-Molina-2025-12-22-a-las-16.37.03.png" alt="" class="wp-image-268097" /><figcaption class="wp-element-caption">El colectivo Punta de Lanza se conformó a partir del I Encuentro Nacional de Guardia Indígena y está integrado por Robert Molina, Alexandra Narváez, Karina Monteros y Mario Erazo. Foto: cortesía Daris Payaguaje / Alianza</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/12/ecuador-condenado-a-pagar-220-millones-de-dolares-a-chevron-mientras-la-amazonia-sigue-contaminada/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Ecuador, condenado a pagar 220 millones de dólares a Chevrón mientras la Amazonía sigue contaminada</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;conversó con Molina en la comunidad a’i cofán de Sinangoe, durante el Encuentro de Experiencias y Saberes de Guardias Indígenas para el cuidado del Territorio y la Cultura, que reunió a más de 200 personas de los tres países.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—¿Cómo surge el proceso de fortalecimiento de las guardias indígenas en Ecuador?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—</strong>En 2022 se realizó el&nbsp;<a href="https://docs.google.com/document/d/1h5hmie9Gw3vjZUXHu3NEcqezLbUYmT9ELtIEF6qQjf0/edit?usp=sharing" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Primer Encuentro Nacional de Guardias Indígenas del Ecuador</a>, en el territorio de la nacionalidad a’i cofán de Sinangoe. Se juntaron delegados de 23 organizaciones regionales amazónicas, las tres organizaciones nacionales –la CONFENIAE, la CONAIE y la ECUARUNARI– y el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), de Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde ahí se mandata el fortalecimiento de las guardias indígenas y el intercambio de experiencias para la defensa de la vida, el territorio y los derechos humanos. Eso ha culminado en que los pueblos indígenas sigamos en ese proceso de lucha, de resistencia y de caminar en unidad para pervivir en el tiempo y en el espacio, seguir exigiendo nuestros derechos y seguir protegiendo nuestra cultura.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_237373"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2022/10/04203418/I1A3548-scaled.jpg" alt="Ceremonia en homenaje a las personas asesinadas en el paro nacional de junio de 2022. Foto: Jerónimo Zúñiga / Amazon Frontlines." class="wp-image-237373" /><figcaption class="wp-element-caption">Ceremonia durante el I Encuentro de Guardias Indígenas del Ecuador. Foto: cortesía Jerónimo Zúñiga / Amazon Frontlines</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—¿Con cuántos pueblos indígenas ha trabajado?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—</strong>En&nbsp;<strong>Ecuador</strong>&nbsp;hemos trabajado con siete nacionalidades en el&nbsp;<strong>ejercicio de fortalecimiento de la guardia indígena</strong>, con base en sus formas de organizarse. En el camino formamos líderes y lideresas. También se han formado semilleros de educación propia para niños y niñas. Nos guiamos por los derechos humanos, porque para nosotros las guardias indígenas significan proteger, respetar y valorar todo lo que tiene que ver con nuestras vivencias, sin pasar por encima de lo ordenado a través del Estado, de las constituciones políticas y los derechos colectivos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>En Perú hemos trabajado con seis pueblos</strong>&nbsp;que hoy también están en el ejercicio de la hermandad, de fortalecer las guardias indígenas para la defensa del territorio, para la defensa de sus culturas a través de la autodeterminación y del compartir de las experiencias como pueblos hermanos del Abya Yala [como los pueblos indígenas llaman al continente americano].</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—¿Qué conocimientos trae a las guardias indígenas de Ecuador y Perú?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—El conocimiento de las guardias indígenas parte de cada una de las nacionalidades.</strong>&nbsp;Los pueblos y nacionalidades indígenas nos centramos en los temas culturales y espirituales. Entonces, se respeta su cosmovisión, sentires, pensares, las formas de ver el mundo. Ahí prevalece la identidad cultural, el idioma propio, la espiritualidad y las formas de organizarse. Entonces es compartir las experiencias y aprender de los procesos arraigados a la defensa territorial y al ejercicio de gobernabilidad de los pueblos indígenas.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268096"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/22214053/Robert-Molina-2025-12-22-a-las-16.38.39.png" alt="" class="wp-image-268096" /><figcaption class="wp-element-caption">Robert Molina, durante una actividad lúdica en el Encuentro de Defensa Territorial, realizada en julio de 2023, en el sur de la Amazonía ecuatoriana. Foto: cortesía Daris Payaguaje / Alianza Ceibo</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—¿Puede dar un ejemplo de ese intercambio?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—</strong>Los pueblos indígenas en Colombia somos de mucha espiritualidad. Una de nuestras bases fundamentales es la organización de compañeros y compañeras para formar líderes y lideresas. Fortalecemos a nuestros niños, hijos e hijas para relacionarnos con el territorio, integrarnos en estas formas de vida de los pueblos indígenas. Es el camino que los abuelos y las abuelas han dejado y que han venido defendiendo de diferentes formas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entonces, las experiencias que venimos a contar acá es<strong>&nbsp;cómo nos hemos organizado en el departamento del Cauca a través de las guardias indígenas</strong>&nbsp;para fortalecer los principios y la vida organizativa de los pueblos indígenas. Hemos tratado de recuperar el idioma propio y las diversas culturas que cada nacionalidad tiene.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—Ha trabajado con varios pueblos indígenas de la Amazonía ecuatoriana. ¿Qué ha aprendido de ellos?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—</strong>Las enseñanzas de los pueblos en la Amazonía son a través de los cantos. De manera simbólica se explica ese relacionamiento entre el hombre, la mujer y la naturaleza, el entendimiento del territorio y las normas que tiene la naturaleza, principalmente en los sitios sagrados. Entonces, ¿cómo se respeta eso? A través de la orientación de nuestros mayores y eso es a través de la medicina, del yagé.&nbsp;<strong>El yagé nos ayuda a profundizar en la relación del hombre con la naturaleza y con el inframundo.</strong>&nbsp;Es algo que nos ha ayudado a fortalecernos, porque en el Cauca no somos pueblos de yagé, somos pueblos de mambé, de hoja de coca, de tabaco.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268094"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/22214020/Robert-Molina-2025-12-22-a-las-16.37.38.png" alt="" class="wp-image-268094" /><figcaption class="wp-element-caption">Robert Molina bebe guayusa durante ritual en la comunidad kichwa Valle Hermoso, en Pastaza, durante un encuentro de guardia indígena en junio de 2025. Foto: cortesía David Díaz / Amazon Frontlines</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—¿Qué motivó en principio la creación de la guardia indígena?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—</strong>La Guardia Indígena del Consejo Regional Indígena del Cauca nació en 1971 como un proyecto de vida para los pueblos indígenas. Nació con cuatro principios, que son unidad, tierra, cultura y autonomía. El objetivo es fortalecer y defender las luchas de los pueblos. La guardia indígena ya venía de mucho tiempo atrás, desde los cacicazgos y desde la invasión de los españoles.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se retomó por la realidad que vive Colombia con la presencia de actores armados, con la imposición de los terratenientes. Fue una forma de los pueblos indígenas de defenderse y fue trascendiendo a medida que la organización iba caminando. Nuestros abuelos nos venían enseñando la defensa del territorio a través de la espiritualidad, eso nos daba la pervivencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Integrar la guardia es una forma de vivir en sociedad, en armonía y en equilibrio con la naturaleza.</strong>&nbsp;Eso me motiva, porque somos muchísimos guardias en el Cauca, mujeres, hombres, niños y niñas.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_220291"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2020/10/21040102/Foto-Claudia-Lopez-1.jpeg" alt="Minga indígena Colombia. La minga indígena volverá al Cauca luego del paro nacional del 21 de octubre 2020. Foto: Claudia López @ClaudiaLopez" class="wp-image-220291" /><figcaption class="wp-element-caption">Foto de archivo de la minga indígena de 2020, antes de su regreso al Cauca. Foto: cortesía @ClaudiaLopez</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—¿Cómo ha afectado a los defensores ambientales y a los líderes indígenas el conflicto armado en Colombia?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—</strong>Hay una<strong>&nbsp;problemática interna y externa por la presencia de actores armados, como lo es la antigua guerrilla de las FARC</strong>. Después de un acuerdo que se hizo a finales de 2016, hubo un fracaso total por incumplimiento del mismo Estado. Otros grupos guerrilleros se conformaron y empezaron a usurpar los territorios, especialmente de los pueblos indígenas. Empezaron con los reclutamientos y los desplazamientos forzados y a imponer las armas. Pero los pueblos indígenas no usamos armas,<strong>&nbsp;la guardia indígena no es un actor armado, es un actor de decisiones comunitarias</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La violencia que se está llevando a cabo en el territorio es porque&nbsp;<strong>el departamento del Cauca es una zona de ruta del narcotráfico, porque está cerca al océano Pacífico</strong>. Los actores armados tienen mayor presencia en los territorios del departamento del Cauca y disputan el control que hacen las guardias indígenas. En ese control se decomisa la coca, la marihuana. No se le entrega ni a la fuerza pública del Estado ni a la misma guerrilla, sino que en el marco de la autonomía se destruye, ejerciendo la gobernabilidad de los pueblos indígenas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Siempre hemos tenido esas problemáticas con los actores armados porque tenemos resoluciones y tenemos mandatos comunitarios que no permiten su presencia en los territorios, que no permiten la usurpación de nuestros territorios. Por eso los actores armados se incomodan, no les gusta y les molesta. Desde ahí han empezado las amenazas, los asesinatos, las desapariciones, los secuestros y los reclutamientos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268099"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/22214136/Robert-Molina-2025-12-22-a-las-16.38.27.png" alt="" class="wp-image-268099" /><figcaption class="wp-element-caption">Robert Molina graba en video a Oswando Nenquimo, dirigente de la Organización Waorani de Pastaza, en la comunidad waorani de Daipare. Foto: cortesía Daris Payaguaje / Alianza Ceibo</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—¿Usted ha sido amenazado?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—</strong>Sí,&nbsp;<strong>he sido amenazado en varias ocasiones por las guerrillas en Colombia.</strong>&nbsp;Hemos perdido muchos compañeros, de la guardia y defensores, que fueron asesinados por los actores armados por estar en contra de su imposición. La guardia indígena es un colectivo de compañeros y compañeras que defendemos nuestros pueblos, que defendemos nuestro origen, nuestras culturas. A ellos les molesta que nosotros hagamos eso.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—¿Cómo se hacen los decomisos y cómo manejan el enfrentamiento con gente armada?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—</strong>La guardia indígena en los pueblos del departamento del Cauca ejerce una función no policial, no armada, sino de decisión comunitaria. Esta decisión es ordenada por nuestras autoridades, nuestra comunidad en asamblea y desde ahí se hacen los recorridos territoriales. En ocasiones encontramos actores ilegales y sus rutas de movilidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que más nos ha fortalecido es la unidad, porque&nbsp;<strong>si bien no somos armados, sí somos bien unidos al defender nuestros territorios.</strong>&nbsp;Hemos llegado a confrontaciones con estos actores y ya viendo multitud de gente, ellos no accionan las armas, más bien nosotros les retenemos y les aplicamos nuestra propia justicia para que no desarmonicen los territorios. Cuando hacemos los decomisos convocamos a la asamblea como máxima autoridad, es toda la comunidad, hacemos el ejercicio de gobierno propio amparado en la Constitución Política, nuestro usos y costumbres.<strong>&nbsp;Se hace la destrucción de todos los elementos materiales que se decomisa, sean drogas, armas o vestimenta</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268095"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/22214034/Robert-Molina-2025-12-22-a-las-16.37.53.png" alt="" class="wp-image-268095" /><figcaption class="wp-element-caption">Robert Molina participa en el Segundo Encuentro Nacional de Guardia Indígena, realizado en octubre de 2024, en la provincia de Cotopaxi. Foto: cortesía Johis Alarcón / Amazon Frontlines</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—¿Reportan estos decomisos a las autoridades?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—</strong>Invitamos a las autoridades occidentales, la Defensoría del Pueblo, la Fiscalía, la Comisaría de Familia, el personal municipal y las alcaldías como garantes del ejercicio.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—¿Cuáles han sido las mayores victorias de las guardias indígenas?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">–Posicionar la guardia en el marco de los derechos humanos con un reconocimiento internacional, donde la&nbsp;<a href="https://digitallibrary.un.org/record/4087294/files/A_80_181-EN.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">ONU</a>&nbsp;la reconoce como un actor no armado.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—Volviendo a Ecuador, recientemente fue mencionado en una denuncia presentada por la Fiscalía&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/11/ecuador-lideres-indigenas-y-organizaciones-ambientales-denuncian-bloqueo-del-gobierno-a-sus-cuentas-bancarias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">en contra de una serie de líderes indígenas</a>, aunque usted no está denunciado directamente. ¿Cuál es su respuesta frente a este tipo de actos que asocian a las guardias indígenas con el terrorismo?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—</strong>Sabemos que&nbsp;<strong>los Estados nos vienen señalando de diferentes formas</strong>, a través de medios de comunicación, de instituciones, pero&nbsp;<strong>no tenemos miedo porque el ejercicio de la guardia es colectivo y público</strong>. Estamos trabajando bajo nuestra autodeterminación, principios, mandatos, cosmovisiones, educación propia y formas de vida. Me gustaría que el Gobierno y los medios de comunicación conozcan cuál es el verdadero ejercicio que hace la guardia indígena.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268098"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/22214130/Robert-Molina-2025-12-22-a-las-16.38.13.png" alt="" class="wp-image-268098" /><figcaption class="wp-element-caption">Robert Molina comparte una actividad lúdica con niños y niñas de Sinangoe, durante el Encuentro de Defensores y Defensoras de Derechos, realizado en marzo de 2024. Foto: cortesía Daris Payaguaje / Amazon Frontlines</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—¿Cuál es el futuro de las guardias indígenas?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—</strong>Hoy, tanto en Colombia, Ecuador y Perú, el ejercicio que realiza la guardia indígena está legitimado, pero también está vulnerado por agentes externos.&nbsp;<strong>Los gobiernos ven en las guardias indígenas una amenaza contra el Estado y no es así. Otra amenaza importante es la de los actores armados.</strong>&nbsp;Las mayores amenazas son de las guerrillas, de las bandas delincuenciales, del narcotráfico y de la misma fuerza pública.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las guardias indígenas trabajamos bajo un ejercicio legítimo de autonomía para la defensa de nuestro territorio, nuestra identidad cultural y nuestras formas de vida porque sabemos que el Estado no ofrece esas garantías para defendernos a nosotros y a nuestros territorios, ni para garantizar nuestros derechos y fortalecer nuestras culturas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—Finalmente, ¿para usted qué es el territorio y por qué protegerlo?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—</strong>El territorio para los pueblos indígenas es<strong>&nbsp;nuestra casa, es nuestro mercado, nuestra medicina, nuestra farmacia</strong>. Nosotros sin territorio no somos nadie. En el territorio trabajamos, protegemos, tenemos nuestra economía solidaria, familiar y colectiva. Entonces, el territorio para nosotros es la vida del ser, el espacio donde se da el relacionamiento entre el hombre y la naturaleza.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>Foto principal:</strong> Robert Molina frente a las más de 200 guardias indígenas que se dieron cita en Sinangoe, Ecuador, en diciembre de 2025. <strong>Foto:</strong> cortesía Daris Payaguaje / Alianza Ceibo</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/ana-cristina-alvarado/">Ana Cristina Alvarado</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2025/12/guardia-indigena-no-es-un-actor-armado-es-actor-decisiones-comunitarias/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
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        <pubDate>Wed, 07 Jan 2026 15:52:32 +0000</pubDate>
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