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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Mon, 25 May 2026 15:56:30 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Blogs de ecosistemas | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Día del Tapir: los esfuerzos para proteger a los guardianes elusivos de los bosques en tres países latinoamericanos</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/dia-del-tapir-los-esfuerzos-para-proteger-a-los-guardianes-elusivos-de-los-bosques-en-tres-paises-latinoamericanos/</link>
        <description><![CDATA[<p>Los tapires son animales de origen antiguo. Pertenecen a un linaje de mamíferos perisodáctilos del que solo quedan cuatro especies, tres de ellas en Latinoamérica: el tapir de tierras bajas, el tapir de montaña y el tapir centroamericano. Estos grandes herbívoros están amenazados y se mantienen refugiados en franjas cada vez más reducidas de ecosistemas [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Las tres especies de tapir que habitan en la región están amenazadas por la destrucción de su hábitat, el cambio climático y perros asilvestrados.</em></li>



<li><em>En Colombia, diez años de trabajo de campo produjeron la primera información sistemática sobre el tapir de tierras bajas en la Orinoquía y es el primer paso para su protección.</em></li>



<li><em>En Ecuador, el avistamiento de tapires de montaña en las faldas del volcán Tungurahua derivó en la creación de un corredor ecológico que conecta a dos poblaciones importantes.</em></li>



<li><em>En México, investigadores estudian las emociones y percepciones de las comunidades rurales para convertirlas en acciones positivas enfocadas en la conservación del tapir centroamericano.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Los tapires son animales de origen antiguo</strong>. Pertenecen a un linaje de mamíferos perisodáctilos del que solo quedan cuatro especies, tres de ellas en Latinoamérica: el tapir de tierras bajas, el tapir de montaña y el tapir centroamericano. Estos grandes herbívoros están amenazados y se mantienen refugiados en franjas cada vez más reducidas de ecosistemas tropicales y andinos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las tres especies comparten una&nbsp;<strong>función ecológica fundamental</strong>. Eduardo Naranjo, investigador del Departamento de Conservación de la Biodiversidad de El Colegio de la Frontera Sur, México, explica que al alimentarse de plantas, controlan las poblaciones de múltiples especies. Además, son uno de los pocos animales capaces de ingerir semillas grandes, como las del zapote (<em>Manilkara zapota</em>), contribuyendo a su dispersión. Por eso&nbsp;<strong>son conocidos como los jardineros del bosque</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/guardiana-del-chiribiquete-campesinos-colombia-protegen-bosques-zona-afectada-deforestacion/">La Guardiana del Chiribiquete: campesinos en Colombia protegen 198 mil hectáreas de bosque en una región afectada por deforestación</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271749"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23235921/1-proyecto-conservacion-tapir-andino-huellas-grande-1024x686-1.jpg" alt="" class="wp-image-271749" /><figcaption class="wp-element-caption">Huella de un ejemplar adulto de tapir de montaña. Foto: Cortesía Fundación Óscar Efrén Reyes</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo,&nbsp;<strong>la deforestación, la expansión agrícola, la apertura de vías y la minería</strong>&nbsp;<strong>fragmentan y reducen su hábitat</strong>. Ángela Alviz, especialista en la conservación de grandes mamíferos, señala que el cambio climático agrava el problema. La&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2024/11/los-dias-calientes-secos-e-inflamables-en-sudamerica-se-triplicaron-entre-1971-y-2022-estudio/">mayor cantidad de días calientes y secos en la región</a>&nbsp;ocasionan disminución de cuerpos de agua, necesarios para la termorregulación del mamífero. Entonces, se ven obligados a recorrer mayores distancias, aumentando su exposición a la cacería y a los depredadores.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Los perros ferales y asilvestrados representan una amenaza adicional</strong>, pues se ha documentado que persiguen y cazan tapires, señala Juan Pablo Reyes, parte del Grupo de Especialistas de Tapir de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El tapir de tierras bajas (<em>Tapirus terrestris</em>) está clasificado como&nbsp;<a href="https://www.iucnredlist.org/es/species/21474/45174127" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Vulnerable</a></strong>&nbsp;en la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN. A pesar de eso, se encuentra en mejor estado de conservación que las otras dos especies. Habita en toda Sudamérica, a excepción de Chile y Uruguay.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271739"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23234112/tapir-centroamericano_Eduardo-Naranjo-2026-04-23-a-las-18.34.57.png" alt="" class="wp-image-271739" /><figcaption class="wp-element-caption">Eduardo Naranjo (camiseta gris), durante los talleres comunitarios. Foto: Cortesía Eduardo Naranjo</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El tapir de montaña (<em>Tapirus pinchaque</em>) está&nbsp;<a href="https://www.iucnredlist.org/es/species/21473/45173922" target="_blank" rel="noreferrer noopener">En Peligro</a></strong>&nbsp;y su distribución es la más restringida del género, limitándose a una franja de ecosistemas andinos entre Colombia, Ecuador y el extremo norte de Perú. Por último,&nbsp;<strong>el tapir centroamericano (<em>Tapirus bairdii</em>) también está&nbsp;<a href="https://www.iucnredlist.org/es/species/21471/45173340" target="_blank" rel="noreferrer noopener">En Peligro</a></strong>. Es el mamífero terrestre nativo más grande del sur de México y América Central, con individuos que pueden alcanzar los 250 kilogramos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el&nbsp;<strong>Día Internacional del Tapir</strong>,&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;habló con los tres especialistas sobre el estado de conservación de estas especies y los esfuerzos para protegerlas en Colombia, Ecuador y México.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Colombia: Investigadores identificaron áreas para conservar el tapir de tierras bajas en la Orinoquía</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271745"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23234803/1Tapir-Orinoquia_-Angela-Alviz-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-271745" /><figcaption class="wp-element-caption">La investigadora Ángela Alviz instalando cámaras trampa. Foto: Cortesía Ángela Álviz</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El tapir de tierras bajas es el único mamífero conocido&nbsp;<strong>capaz de ingerir y dispersar intactas las semillas del moriche</strong>&nbsp;(<em>Mauritia flexuosa</em>) y la palma real (<em>Attalea butyracea</em>), de acuerdo con Ángela Alviz, candidata a doctorante en Texas Tech University y especialista en conservación de grandes mamíferos en Sudamérica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El resto de animales no puede hacerlo porque las semillas de estas palmas son demasiado grandes para pasar por su sistema digestivo. Al depositarlas a kilómetros de distancia de la planta madre, el tapir ofrece la posibilidad de que el moriche y la palma real colonicen nuevas áreas o se&nbsp;<strong>recuperen en zonas degradadas</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“[El moriche] es una especie importante en la Orinoquía y en la Amazonía”, dice la experta. Explica que los morichales o&nbsp;<strong>palmares de moriche son reservorios de agua</strong>&nbsp;y son el&nbsp;<a href="https://wwfint.awsassets.panda.org/downloads/informe_final_humedales_2.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">hábitat de especies como anacondas y caimanes</a>. Además, la fruta es una fuente de alimento y de recursos para las comunidades que viven en estas regiones. Por eso,&nbsp;<strong>el rol del tapir es clave en los ecosistemas</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271743"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23234440/3-Tapir-Orinoquia_-Angela-Alviz.jpg" alt="" class="wp-image-271743" /><figcaption class="wp-element-caption">Una cría de tapir de tierras bajas capturado por las cámaras trampa. Foto: Cortesía Ángela Alviz</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, la distribución en la Orinoquía colombiana de este animal pardo y con crin era prácticamente desconocida hasta hace unos 10 años, dificultando acciones de protección y conservación. “Con los años fuimos recopilando información por la necesidad de buscar a la especie y protegerla debido a todas esas funcionalidades que cumple”, relata Alviz.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El animal enfrenta presiones crecientes. La deforestación fragmenta sus poblaciones, ocasionando&nbsp;<strong>problemas genéticos como el leucismo</strong>&nbsp;—condición genética que provoca la pérdida parcial o total de pigmentación en la piel, pelo o plumas, dándoles un aspecto blanco o pálido—,&nbsp;<a href="https://www.researchgate.net/publication/390685560_First_record_of_leucism_in_a_wild_lowland_tapir_Tapirus_terrestris_Linnaeus_1758_from_the_Orinoquia_region_of_Colombia" target="_blank" rel="noreferrer noopener">documentado</a>&nbsp;por primera vez en la Orinoquía en 2025 por Alviz.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque&nbsp;<strong>es el mamífero más grande de Sudamérica</strong>, es difícil de avistar. Esto se debe a que tiene hábitos nocturnos y densidades poblacionales bajas en relación con otros mamíferos grandes, como el venado o el puma. “Por eso nos pusimos en la tarea de buscarlos a través de cámaras trampa”, señala.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un equipo liderado por Alviz obtuvo 110 registros de tapires en los departamentos de Arauca, Casanare, Vichada y Meta, entre 2016 y 2022. Con esa información&nbsp;<strong>se identificaron áreas adecuadas para estos animales</strong>&nbsp;y áreas degradadas con potencial de restauración.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271742"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23234436/2-Tapir-Orinoquia_-Angela-Alviz-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-271742" /><figcaption class="wp-element-caption">En estudio en la Orinoquía demandó aventurarse en lugares de difícil acceso. Foto: Cortesía Ángela Alviz</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">También se determinaron dos zonas de alta importancia. La primera se ubica en el norte de la Orinoquía, en Arauca. La segunda está en Vichada, en una de las zonas donde ocurre la transición entre la Orinoquía y la Amazonía. Después l<strong>os investigadores propusieron unidades de conservación del tapir</strong>, una herramienta que hasta entonces solo se había aplicado en la región para jaguares, según comenta la científica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los resultados se divulgaron en el artículo&nbsp;<a href="https://www.researchgate.net/publication/400849361_HABITAT_SUITABILITY_AND_CONSERVATION_PRIORITIES_FOR_THE_LOWLAND_TAPIR_Tapirus_terrestris_IN_THE_COLOMBIAN_ORINOQUIA">Idoneidad del Hábitat y Prioridades de Conservación para el Tapir de Tierras Bajas en la Orinoquía Colombiana</a>, publicado en febrero de 2026 en la revista Mastozoología Neotropical.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque la publicación acaba de salir, la investigación “ha tenido un impacto considerable”, señala la experta. Organizaciones dedicadas a la conservación y autoridades regionales se han basado en los datos desde el inicio de la investigación para promover la creación de&nbsp;<a href="https://fundacionorinoquiabiodiversa.com/wp-content/uploads/2022/01/Plan-para-la-conservacio%CC%81n-de-la-danta-de-tierras-bajas.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">planes de conservación</a>,&nbsp;<a href="https://colombia.wcs.org/es-es/WCS-Colombia/Noticias/articleType/ArticleView/articleId/17466/TODO-POR-LA-DANTA.aspx" target="_blank" rel="noreferrer noopener">corredores biológicos</a>&nbsp;y&nbsp;<a href="https://fondoaccion.org/wp-content/uploads/2022/02/TFCA-Brochure-Plan-de-inversiones-2021-2024-r211027.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">estrategias de conservación con actores locales</a>.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Ecuador: El Corredor Llanganates-Sangay como apuesta para la conservación del tapir de montaña</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271748"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23235919/2-proyecto-conservacion-tapir-andino-adulto-2048x1536-1.jpg" alt="" class="wp-image-271748" /><figcaption class="wp-element-caption">Un tapir andino o de montaña captado en las estribaciones orientales de los Andes. Foto: Cortesía Fundación Óscar Efrén Reyes</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En 2006, entre columnas de humo del volcán Tungurahua, piedras incandescentes y flujos de lava, un grupo de biólogos estudiaba el&nbsp;<strong>impacto de las erupciones volcánicas en las poblaciones de anfibios</strong>. A menos de tres kilómetros del cráter, había un bosque nublado cubierto en parte por gruesas capas de ceniza volcánica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Rodeado por hojas bastante grandes, estaba un tapir de montaña, una especie de apariencia “prehistórica”, de acuerdo con Juan Pablo Reyes, investigador y miembro del Grupo de Especialistas del Tapir de la UICN. La escena le pareció “fabulosa”. Poco después observó que la erupción obligaba a estos animales de pelaje oscuro y labios blancos a desplazarse hacia áreas con más disponibilidad de alimento y agua, revelando que&nbsp;<strong>necesitaban territorios conectados para sobrevivir</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde la década de los noventa se&nbsp;<a href="https://www.cambridge.org/core/services/aop-cambridge-core/content/view/7A5C92A90DD4030651D6F551D5A04092/S0030605300021384a.pdf/the-mountain-tapir-endangered-flagship-species-of-the-high-andes.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">documentó</a>&nbsp;la existencia de&nbsp;<strong>las mayores poblaciones de tapir de montaña a escala global</strong>&nbsp;en el Parque Nacional Llanganates y en el Parque Nacional Sangay, donde se encuentra el volcán Tungurahua. Ambas están en el centro de las estribaciones orientales de los Andes y están separadas por ciudades, carreteras y tierras destinadas a la agricultura y la ganadería.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271746"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23235912/4-proyecto-conservacion-Chamanapamba-erupcion-amanecer.jpg" alt="" class="wp-image-271746" /><figcaption class="wp-element-caption">El volcán Tungurahua erupcionando al amanecer. Foto: Cortesía Reserva Natural Chamanapamba</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Para conectar las dos poblaciones, un equipo de expertos, entre esos Reyes, empezó a trabajar en&nbsp;<a href="https://oscarefrenreyes.org/proyectos-de-conservacion/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">distintas iniciativas de investigación y talleres</a>&nbsp;para&nbsp;<strong>diseñar estrategias de conservación</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Reyes relata que junto a sus colegas registraron huellas, heces fecales e imágenes capturadas con cámaras trampa en zonas que no estaban bien mapeadas hasta ese momento. Para el 2011, Reyes junto con el investigador Andrés Tapia lideraron un&nbsp;<a href="https://www.tapirconservation.org/index.php/tc/article/view/131" target="_blank" rel="noreferrer noopener">artículo científico</a>&nbsp;en el que se reportaron nuevos&nbsp;<strong>avistamientos del tapir de montaña en las faldas orientales del Tungurahua</strong>, afuera de ambos parques nacionales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estos estudios fueron clave, asegura Reyes, para que en 2023&nbsp;<a href="https://www.ambienteyenergia.gob.ec/ambiente/llanganates-sangay-fue-declarado-el-segundo-corredor-de-conectividad-en-el-pais/#:~:text=Seg%C3%BAn%20el%20acuerdo%20ministerial%202022%2D138%2C%20el%20Corredor,el%20Ministerio%20del%20Ambiente%2C%20Agua%20y%20Transici%C3%B3n" target="_blank" rel="noreferrer noopener">se creara oficialmente el Corredor Ecológico Llanganates-Sangay</a>, un área de 92 148 hectáreas. Con esta declaratoria, los municipios de Mera, Baños y Palora tienen la responsabilidad de adecuar sus planes de ordenamiento territorial y aplicar acciones de manejo para la conservación y el desarrollo sostenible.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para fortalecer la iniciativa, la Fundación Ecominga, la Fundación Óscar Efrén Reyes, el Bosque Protector Hacienda Guamag, entre otras, han creado una&nbsp;<strong>red de reservas y refugios de vida silvestre</strong>&nbsp;que suman alrededor de 40 000 hectáreas.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271747"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23235915/3-proyecto-conservacion-tapir-andino-camara-trampa-1024x686-1.jpg" alt="" class="wp-image-271747" /><figcaption class="wp-element-caption">Instalación de cámaras trampa como parte del Proyecto de Conservación del Tapir Andino. Foto: Cortesía Fundación Óscar Efrén Reyes</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">«Hay zonas en las que antes no se veía presencia de la especie porque estaban alteradas,&nbsp;<strong>hoy se ve una tendencia de recuperación</strong>. Se ven huellas de tapir y también de oso andino», asegura el especialista. En áreas restauradas también se han documentado crías en generaciones consecutivas, con ciclos de tres o cuatro años.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/ecuador-imagenes-satelitales-expansion-ganadera-parque-sangay-corredor/">expansión ganadera</a>, el anuncio de&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/01/ecuador-carretera-amenaza-parque-nacional-llanganates-biodiversidad/">apertura de una carretera a través del Parque Nacional Llanganates</a>&nbsp;y el&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/ecuador-crimen-transnacional-mineria-deforestacion-areas-protegidas-territorios-indigenas/">crecimiento de la minería ilegal</a>&nbsp;todavía son&nbsp;<strong>amenazas latentes</strong>&nbsp;no solo para los tapires, sino también para la gran biodiversidad que atesoran los flancos orientales de los Andes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A Reyes le da esperanza atestiguar un cambio en las actitudes de los habitantes de la zona, especialmente de aquellos que fueron cazadores y ahora destinan sus fincas o parte de ellas a la&nbsp;<strong>conservación y protección de la biodiversidad</strong>. Y concluye: “es importante seguir aportando para proteger estos sitios, en algunos casos prácticamente intactos. Eso da un poco de esperanza a pesar del panorama cuesta arriba, pero no estamos solos”.</p>



<h2 class="wp-block-heading">México: Estudiar las emociones humanas para conservar el tapir</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_209589"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2019/10/19005324/MG_0336.jpg" alt="Conservación de la selva maya. Los tapires centroamericanos son algunas de las especies que más peligro corren por los efectos del cambio climático. Foto: Jorge Rodríguez." class="wp-image-209589" /><figcaption class="wp-element-caption">Los tapires centroamericanos son algunas de las especies que más peligro corren por los efectos del cambio climático. Foto: Jorge Rodríguez.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/mexico-denuncias-presunta-pesca-ilegal-parque-revillagigedo-archivadas/">México: denuncias por presunta pesca ilegal en el Parque Nacional Revillagigedo están en el aire o archivadas</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El Triunfo, en la Sierra Madre de Chiapas, es&nbsp;<strong>una de las regiones más biodiversas de México</strong>&nbsp;y con mayor número de especies de mamíferos, de acuerdo con el&nbsp;<a href="https://awsassets.panda.org/downloads/fs14_chiapas_eltriunfo.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Fondo Mundial para la Naturaleza</a>&nbsp;(WWF, por sus siglas en inglés). Ahí está la&nbsp;<strong>Reserva de la Biósfera El Triunfo</strong>, de 119 000 hectáreas, donde habita el tapir centroamericano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la zona viven alrededor de 229 000 personas, de las cuales 14 200 viven dentro de la reserva. En los alrededores&nbsp;<strong>predomina el cultivo de café</strong>, aunque también existen otros cultivos y ganadería.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Los habitantes cumplen un rol clave en la conservación de su entorno</strong>, principalmente de especies emblemáticas que figuran en la Lista Roja de Especies Amenazadas, entre ellas el tapir. Por eso, Eduardo Naranjo, investigador del Departamento de Conservación de la Biodiversidad de El Colegio de la Frontera Sur, ha liderado y acompañado una serie de investigaciones y proyectos que&nbsp;<strong>buscan entender la relación de los seres humanos con la fauna del lugar</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271741"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23234142/tapir-centroamericano_Eduardo-Naranjo-2026-04-23-a-las-18.36.54.png" alt="" class="wp-image-271741" /><figcaption class="wp-element-caption">Actividades de educomunicación con los niños. Foto: Cortesía Eduardo Naranjo</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En uno de esos estudios, realizado en 2021, la investigadora Nathalia Castillo-Huitron lideró un&nbsp;<strong>análisis de actitudes de conservación</strong>. 238 habitantes de la reserva dieron al tapir una puntuación de interés por su protección de 2.09 en una escala de -3 a 3. La calificación estuvo por encima de el jaguar (<em>Panthera onca</em>) y el puma (<em>Puma concolor</em>) y los resultados se publicaron en 2024 en la revista&nbsp;<a href="https://www.researchgate.net/publication/380573139_Influence_of_human_emotions_on_conservation_attitudes_toward_relevant_wildlife_species_in_El_Triunfo_Biosphere_Reserve_Mexico" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Biodiversity and Conservation</a>. El mismo estudio identificó que la disposición de una persona a proteger el tapir es uno de los indicadores más sólidos de su actitud general hacia la conservación de la fauna.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En este y otros trabajos, Naranjo y los equipos con los que colabora, conocieron que&nbsp;<strong>quienes tuvieron interacción directa con los tapires tendían a tener percepciones más positivas y reacciones menos agresivas</strong>. “Las personas que no conocen a estos animales tendían a llevarse mucho más por aspectos culturales o historias que les contaban que muchas veces tienen una connotación negativa”, dice el investigador.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como solución, entre 2023 y 2024, El Colegio de la Frontera Sur, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas y la Universidad Autónoma de Barcelona desarrollaron un&nbsp;<a href="https://www.ecosur.mx/ecoconsulta/proyectos/1932" target="_blank" rel="noreferrer noopener">proyecto de educomunicación</a>&nbsp;para&nbsp;<strong>mejorar las actitudes de las comunidades hacia el tapir</strong>&nbsp;y otras especies emblemáticas. Fueron 446 personas, entre niños y adultos, que participaron en talleres, caminatas etnológicas e intercambios de conocimientos científicos y locales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“A través de relatos y anécdotas de quienes tuvieron interacción, tratamos de cambiar las percepciones negativas para transformarlas en acciones positivas”, cuenta Naranjo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271740"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23234128/tapir-centroamericano_Eduardo-Naranjo-2026-04-23-a-las-18.36.09.png" alt="" class="wp-image-271740" /><figcaption class="wp-element-caption">Miembros de las comunidades reciben camisetas de Grupo de Especialistas del Tapir. Foto: Cortesía Eduardo Naranjo</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Para el especialista, sí hay un cambio favorable a la conservación, principalmente entre niños y jóvenes. “Parecen tener una conciencia cada vez mayor hacia la protección de la fauna silvestre.&nbsp;<strong>Muchos ya no están interesados en cazar tapir</strong>, como lo hicieron sus padres o abuelos por necesidad”, señala.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Después de los talleres, las comunidades Plan de Ayala, Ampliación Lagunas, Monte Virgen, Toluca y 3 de Mayo reafirmaron su determinación de&nbsp;<strong>establecer controles internos para la cacería de subsistencia</strong>, sobre todo de animales amenazados y en peligro de extinción. “La evaluación de resultados de estas medidas aún está en proceso”, añade Naranjo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En otras comunidades de Chiapas ya hay resultados concretos. Naranjo cuenta que poblaciones cercanas a áreas protegidas establecieron prohibición y controles de cacería en sus territorios comunales. También instauraron reservas comunitarias y mejoramiento del hábitat. Cada vez más personas conocen que el tapir es una especie que cumple un rol clave en la&nbsp;<a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/23586556/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">dispersión de semillas grandes</a>&nbsp;y&nbsp;<strong>es indispensable en el funcionamiento de los ecosistemas en los que habita</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>Foto principal:</strong> Un ejemplar adulto de tapir de tierras bajas en la Orinoquía colombiana. <strong>Foto:</strong> Cortesía Ángela Alviz</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/ana-cristina-alvarado/">Ana Cristina Alvarado</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/04/dia-del-tapir-esfuerzos-proteger-guardianes-silenciosos-bosques-latinoamerica/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128463</guid>
        <pubDate>Mon, 27 Apr 2026 20:23:03 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Día del Tapir: los esfuerzos para proteger a los guardianes elusivos de los bosques en tres países latinoamericanos]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Así es como la actividad humana ha transformado aceleradamente los ecosistemas de la Orinoquia colombiana</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/asi-es-como-la-actividad-humana-ha-transformado-aceleradamente-los-ecosistemas-de-la-orinoquia-colombiana/</link>
        <description><![CDATA[<p>En Colombia existe una región con 23 487 especies de fauna y flora, lo que representa el 29 % del total de especies observadas en el país, según los registros biológicos que se tienen hasta el momento. Aquí se han registrado 761 especies de aves (38 % de la avifauna colombiana), es una de las [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Un nuevo reporte publicado por el Instituto Humboldt revisó el estado de los ecosistemas, la biodiversidad y los sistemas de producción de esta región del oriente de Colombia, clave en el mapa de la naturaleza en el país.</em></li>



<li><em>En las últimas cuatro décadas el impacto de las actividades humanas sobre los paisajes y ecosistemas de la Orinoquia ha incrementado un 35 %.</em></li>



<li><em>Los cultivos agroindustriales están generando gran estrés sobre el recurso hídrico y se prevé un incremento del 13 % en la demanda de agua para el cultivo de arroz, una de las principales actividades en la región.</em></li>



<li><em>La Orinoquia colombiana tiene 491 de sus 23 487 especies de fauna y flora en alguna categoría de riesgo de extinción, lo que corresponde al 23 % del total de especies amenazadas en el país.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">En Colombia existe una región con 23 487 especies de fauna y flora, lo que representa el 29 % del total de especies observadas en el país, según los registros biológicos que se tienen hasta el momento. Aquí se han registrado 761 especies de aves (38 % de la avifauna colombiana), es una de las regiones con mayor cantidad de especies de peces (767),&nbsp;<strong>alberga el 48 % de los humedales continentales del país y aporta el 26 % de la disponibilidad hídrica de Colombia</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lee más</strong>&nbsp;|<a href="https://es.mongabay.com/2025/04/reintroduccion-jaguares-animales-rescatados-trafico/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">La reintroducción de los jaguares: ¿qué pasa con los animales que son rescatados del tráfico?</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">Estos datos hacen referencia a la Orinoquia y aparecen en el&nbsp;<a href="https://repository.humboldt.org.co/entities/publication/75990b72-5a35-429d-bc50-eca7aaa78828" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Reporte Bio Orinoquia</a>, una reciente publicación del Instituto Humboldt de Colombia, que se encarga de estudiar la biodiversidad del país. En palabras de su director, Hernando García, “esta es una de las regiones donde hay muchas expectativas de desarrollo, pero donde también hay grandes expectativas para la conservación de la biodiversidad”. García explica que el informe pretende ser una ayuda para entender, por ejemplo, que esta es una región anfibia, donde los pulsos de inundaciones de departamentos como Arauca y Casanare pueden llevar a que<strong>&nbsp;hasta el 60 % de su territorio esté bajo un humedal en ciertos momentos del año</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La riqueza ambiental de la Orinoquia colombiana, región que también es conocida como los Llanos Orientales, enfrenta grandes retos: 491 de sus 23 487 especies de fauna y flora se encuentran en alguna categoría de amenaza, cifra que corresponde al&nbsp;<strong>23 % del total de especies amenazadas en el país</strong>. Además, las actividades agroindustriales están transformando de forma acelerada los ecosistemas y el incremento del uso del agua ya está causando problemas. “La huella espacial humana ha sido intensa en las últimas tres décadas”, asegura García.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259160"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/03224951/INSTITUTO_HUMBOLDT-_FV14164_1-768x512.jpg" alt="Atardecer en Puerto Carreño, Vichada, Orinoquia colombiana. Foto: cortesía Instituto Humboldt." class="wp-image-259160" /><figcaption class="wp-element-caption">Atardecer en Puerto Carreño, Vichada, Orinoquia colombiana. Foto: cortesía Instituto Humboldt</figcaption></figure>



<h3 class="wp-block-heading">Una olla de presión sobre el paisaje llanero</h3>



<p class="wp-block-paragraph">El Reporte Bio Orinoquia destaca que la región tiene una gran riqueza hídrica, sin embargo, la transformación de sus ecosistemas, debido a factores como la deforestación, la agroindustria, la ganadería extensiva, la infraestructura vial y urbana, la extracción de minerales y el déficit de sistemas de tratamiento de agua, tiene impactos negativos sobre el agua, entre los que destacan la desconexión de hábitats, la liberación de contaminantes a la atmósfera, la pérdida de navegabilidad y el control de inundaciones. “Esto pone en riesgo la disponibilidad y calidad del agua, así como la calidad de los hábitats que brindan soporte a la biodiversidad”, se lee en el documento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El reporte muestra que durante las últimas cuatro décadas, la huella espacial humana —magnitud de la influencia acumulada de las actividades humanas sobre los paisajes y ecosistemas— en la Orinoquia&nbsp;<strong>ha experimentado un incremento del 35 %</strong>. Además, los análisis hechos por los expertos sugieren que este aumento podría ascender un 6 % en los próximos diez años.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“La huella espacial humana está asociada a procesos de construcción y expansión de vías que permite acceso a actividades como cultivo y ganadería. Esto hace que las zonas naturales tengan una tendencia más alta a ser impactadas”, le dice a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;Daniel Cruz, investigador de la Universidad Javeriana que participó en el desarrollo de este tema para el Reporte Bio Orinoquia.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259165"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/03225104/Screen-Shot-2025-04-03-at-5.37.42-PM.png" alt="Huella espacial humana en la Orinoquia colombiana. Verde: zona natural. Amarillo: bajo impacto. Naranja: medio impacto. Rojo: alto impacto. Mapa: elaboración del Instituto Humboldt." class="wp-image-259165" /><figcaption class="wp-element-caption">Huella espacial humana en la Orinoquia colombiana. Verde: zona natural. Amarillo: bajo impacto. Naranja: medio impacto. Rojo: alto impacto. Mapa: elaboración del Instituto Humboldt</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Cruz menciona que los análisis muestran al departamento de&nbsp;<strong>Vichada como una de las zonas de la Orinoquia con alto impacto según el índice de huella humana</strong>, “precisamente porque tiene altos índices de asentamientos humanos y asimismo de vías que los conectan e impactan las zonas naturales aledañas”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otro dato importante es que gran parte de las zonas que están en riesgo de impacto humano están muy asociadas a los cuerpos de agua, ya que esto les permite abastecer sus actividades productivas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los científicos también destacan que los parques nacionales y resguardos indígenas limitan el avance de valores altos de huella espacial humana al interior de estas áreas. Sin embargo, la capacidad de contener este avance varía en función de la categoría de manejo y el tamaño de cada área.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259164"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/03225100/Screen-Shot-2025-04-03-at-5.38.24-PM.png" alt="Valor promedio de huella humana en la Orinoquia colombiana de 1990 a 2030. Gráfico: elaboración del Instituto Humboldt." class="wp-image-259164" /><figcaption class="wp-element-caption">Valor promedio de huella humana en la Orinoquia colombiana de 1990 a 2030. Gráfico: elaboración del Instituto Humboldt</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lee más</strong>&nbsp;|<a href="https://es.mongabay.com/2025/04/huellas-petroleo-derrame-petroecuador-esmeraldas-ecuador/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Estas son las huellas del petróleo que dejó el derrame de Petroecuador en una de las provincias más pobres de Ecuador</a></p>



<h3 class="wp-block-heading">Alerta a la expansión agropecuaria</h3>



<p class="wp-block-paragraph">Entre los desafíos que enfrenta la región está la expansión agroindustrial, ya que, en las últimas dos décadas,&nbsp;<strong>la frontera agrícola de la Orinoquia se ha expandido de 1000 kilómetros cuadrados a 8000 kilómetros cuadrados de área cultivada</strong>, y se espera que la demanda hídrica de la agricultura se duplique para 2040 debido al aumento en las áreas de cultivo, principalmente de arroz y palma de aceite.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta presión no es un factor sorpresa para los expertos, ya que&nbsp;<a href="https://www.eltiempo.com/economia/empresas/orinoquia-estas-son-las-razones-por-las-que-empresarios-tienen-sus-ojos-puestos-alli-769546" target="_blank" rel="noreferrer noopener">en diversos momentos</a>&nbsp;el gobierno nacional y los gobiernos locales han dicho que la Orinoquia podría ser “<a href="https://caracol.com.co/2024/02/23/la-orinoquia-puede-ser-la-gran-despensa-agricola-para-el-pais-cesar-ortiz/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">la última gran despensa agrícola del país</a>” y, según el Departamento Nacional de Planeación (DNP),&nbsp;<strong>más de 150 000 kilómetros cuadrados de esta región son aptos para la agricultura, lo que representa aproximadamente el 45 % de la cuenca del Orinoco.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El Reporte Bio Orinoquia tiene un capítulo dedicado a los efectos de la expansión agroindustrial sobre los ríos y allí se menciona que, para 2040,&nbsp;<strong>se prevé un incremento del 13 % en la demanda de agua para el cultivo de arroz</strong>, una de las principales actividades en la región.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259159"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/03224938/INSTITUTO_HUMBOLDT-_D3_1210-768x512.jpg" alt="Bosque inundable en Lagunazo, Orinoquia colombiana. Foto: cortesía Instituto Humboldt." class="wp-image-259159" /><figcaption class="wp-element-caption">Bosque inundable en Lagunazo, Orinoquia colombiana. Foto: cortesía Instituto Humboldt</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Una modelación hidrológica que considera el desarrollo agroindustrial revela reducciones de hasta un 85 % en más del 50 % de la cuenca del Orinoco colombiano en periodos de lluvias escasas. “En los escenarios más extremos,&nbsp;<strong>los ríos Meta, Vichada y Guaviare experimentarán reducciones en sus flujos de hasta 95 %, 98 % y 50 %, respectivamente</strong>”, señala el reporte.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Jonathan Nogales, investigador de&nbsp;<em>The Nature Conservancy</em>&nbsp;(TNC) y coautor del capítulo, asegura que el arroz y la palma son los mayores motores de transformación de la dinámica hídrica de la Orinoquia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nogales menciona que se están viendo cambios drásticos en la cuenca del río Ariari, en el departamento del Meta, con los cultivos de palma de aceite y un fenómeno llamativo en el departamento de Casanare, donde personas que hacen ganadería extensiva alquilan predios a los arroceros porque son zonas inundables (condición favorable para el cultivo de arroz)&nbsp;<strong>y esto ha generado una degradación en los suelos y los ecosistemas</strong>, comenta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Si bien la Orinoquia tiene un potencial bastante grande y siempre se plantea que es la última frontera agrícola que tiene el país, hay que hacerlo de una manera responsable y controlada”, dice Nogales, y agrega que “<strong>puede parecer que en la región hay bastante agua, pero realmente está concentrada en un periodo de tiempo</strong>, no está presente durante todo el año, y los meses secos, cuando se necesita el riego de cultivos, los flujos hídricos se vuelven críticos”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lee más</strong>&nbsp;|<a href="https://es.mongabay.com/2025/04/mexico-salinizacion-acuifero-amenaza-agua-dulce-comunidades-yucatan/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">México: salinización de acuífero amenaza el agua dulce de comunidades costeras de Yucatán</a></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259161"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/03225005/INSTITUTO_HUMBOLDT-BOJX0930_1-768x512.jpg" alt="Reserva Natural Bojonawi en la Orinoquia colombiana. Foto: cortesía Instituto Humboldt." class="wp-image-259161" /><figcaption class="wp-element-caption">Reserva Natural Bojonawi, en la Orinoquia colombiana. Foto: cortesía Instituto Humboldt</figcaption></figure>



<h3 class="wp-block-heading">Eje de conflictos socioambientales</h3>



<p class="wp-block-paragraph">Los conflictos socioambientales son otro de los grandes desafíos de la Orinoquia. Si siguen escalando, y no llegan a soluciones, pueden poner en riesgo los territorios y la gran biodiversidad de la región. De acuerdo con el Instituto Humboldt, identificarlos es una herramienta útil para fomentar espacios de diálogo que promuevan la comprensión mutua, el análisis de las controversias y la construcción de entendimientos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El reporte analizó estos conflictos y destacó 29 que se encontraban latentes hasta 2024</strong>. Allí encontraron choques entre distintas formas de ver y entender la Orinoquia: una productivista, en la que el territorio se entiende como proveedor de recursos naturales que se pueden explotar para generar riquezas; otra conservacionista, que promueve la protección del territorio para la preservación de la biodiversidad y de los servicios ecosistémicos que brinda; y una de hábitat, que comprende el territorio como el lugar donde se desarrolla la vida cultural, social, material y simbólica de las comunidades que lo habitan.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los investigadores lograron agrupar las conflictividades socioambientales en tres grandes tipos. El primero son los conflictos derivados del uso y apropiación de territorios indígenas para desarrollar actividades agropecuarias, que emergen de las disputas entre grupos étnicos y grupos de colonos o empresas agropecuarias por el acceso y uso de los territorios colectivos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259162"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/03225052/Screen-Shot-2025-04-03-at-5.40.26-PM.png" alt="Tipos de conflictos socioambientales en la Orinoquia y frecuencia de participación de actores en los conflictos socioambientales de la región. Mapa y gráfico: elaboración del Instituto Humboldt." class="wp-image-259162" /><figcaption class="wp-element-caption">Tipos de conflictos socioambientales en la Orinoquia y frecuencia de participación de actores en los conflictos socioambientales de la región. Mapa y gráfico: elaboración del Instituto Humboldt</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El segundo son los conflictos por la gestión y conservación de áreas protegidas, producto del desencuentro entre las visiones de conservación del Estado (principalmente autoridades ambientales) y las visiones de producción de las empresas petroleras, agroindustriales, actores armados y algunas comunidades locales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El tercero son los conflictos asociados con el desarrollo de actividades de exploración y explotación de hidrocarburos, que nacen por discrepancias entre grupos étnicos, comunidades campesinas y empresas petroleras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>Uno de los impactos más relevantes de los diferentes conflictos socioambientales es la transformación del paisaje</strong>, es decir, de humedales, bosques y diferentes ecosistemas. Esto reduce el territorio, el hábitat de las especies que allí habitan y por supuesto redunda en una pérdida de biodiversidad”, asegura Omar Ruiz, investigador del Instituto Humboldt.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ruiz comenta que los conflictos socioambientales son procesos que van cambiando a lo largo del tiempo y aunque en todos los departamentos de la Orinoquia hay conflictos.&nbsp;<strong>Meta y Arauca son dos de los más críticos</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_198927"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2018/08/09045424/WhatsApp-Image-2018-08-01-at-3.44.03-PM-768x512.jpeg" alt="En Cinaruco pueden encontrarse 178 especies de aves. Foto: Parques Nacionales Naturales de Colombia." class="wp-image-198927" /><figcaption class="wp-element-caption">En Cinaruco pueden encontrarse 178 especies de aves. Foto: Parques Nacionales Naturales de Colombia</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Muchos de los conflictos se dan con la industria petrolera, ya que esta región es la principal productora de hidrocarburos de Colombia. Sin embargo, Ruiz dice que también hay muchos conflictos entre comunidades y autoridades ambientales por la presencia de áreas protegidas y de estrategias de conservación en zonas de traslape con territorios de comunidades locales, campesinas o indígenas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El investigador destaca que hay conflictos socioambientales que han escalado a la violencia y que también están relacionados con el conflicto armado</strong>. Un caso emblemático, dice, es el desencuentro entre comunidades indígenas y campesinas con empresas petroleras, principalmente relacionadas con el funcionamiento del campo petrolero Caño Limón – Coveñas, en el departamento de Arauca, “donde es común el ataque a la infraestructura petrolera por parte de grupos armados [particularmente el Ejército de Liberación Nacional, ELN]”, dice Ruiz.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A pesar de esto, el investigador indica que desde el Instituto Humboldt no ven tanto las conflictividades como obstáculos para la sostenibilidad, sino como oportunidades para generar transformaciones hacia esa sostenibilidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong>&nbsp;Una hembra de la especie mono aullador rojo (Alouatta seniculus), junto a su cría, en los llanos orientales colombianos.&nbsp;<strong>Foto:</strong>&nbsp;Rhett Butler</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por </em><a href="https://es.mongabay.com/by/antonio-jose-paz-cardona/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Antonio José Paz Cardona</em></a><em> en Mongabay Latam. </em><a href="https://es.mongabay.com/2025/04/actividad-humana-transformado-ecosistemas-orinoquia-colombiana/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Puedes revisarlo aquí.</em></a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Twitter</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=114268</guid>
        <pubDate>Wed, 09 Apr 2025 01:02:57 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/04/09200045/colombia_5254.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Así es como la actividad humana ha transformado aceleradamente los ecosistemas de la Orinoquia colombiana]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>La Corte Interamericana de Derechos Humanos condena a Colombia por violar los derechos de los indígenas U’wa</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/la-corte-interamericana-de-derechos-humanos-condena-a-colombia-por-violar-los-derechos-de-los-indigenas-uwa/</link>
        <description><![CDATA[<p>El 20 de diciembre de 2024 la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) dio a conocer&nbsp;un fallo histórico contra el Estado colombiano&nbsp;y lo responsabilizó de múltiples violaciones a los derechos humanos de todo el&nbsp;pueblo indígena U’wa. En un documento de más de 200 páginas, el tribunal determinó que hubo violaciones al acceso a un [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>El pueblo indígena U’wa esperó casi 27 años para conocer la sentencia en la que la Corte IDH reconoció la violación sistemática de varios de sus derechos por parte del Estado colombiano.</em></li>



<li><em>El tribunal interamericano consideró que Colombia violó derechos como el acceso a un medio ambiente sano e incluso el derecho a la niñez.</em></li>



<li><em>Desde los años 90 los U’wa han denunciado actividades de exploración y explotación de petróleo y gas en su territorio, que han afectado sus vidas y que se han realizado sin consulta previa, libre e informada.</em></li>



<li><em>El territorio U’wa se traslapa en una parte con el Parque Nacional El Cocuy y con bloques de petróleo y gas de gran interés para el país.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">El 20 de diciembre de 2024 la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) dio a conocer&nbsp;<a href="https://www.corteidh.or.cr/docs/casos/articulos/seriec_530_esp.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">un fallo histórico contra el Estado colombiano</a>&nbsp;y lo responsabilizó de múltiples violaciones a los derechos humanos de todo el&nbsp;<strong>pueblo indígena U’wa</strong>. En un documento de más de 200 páginas, el tribunal determinó que hubo violaciones al acceso a un medio ambiente sano, a la libertad de expresión, la libertad de reunión, la libre determinación de los pueblos indígenas, la propiedad colectiva, la participación política, el acceso a la información, la vida cultural, la niñez y la protección judicial.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Nación U’wa se ubica en el oriente de Colombia, entre los departamentos de Arauca, Santander, Casanare, Norte de Santander y Boyacá. Desde principios de los años 90 han defendido su territorio y cultura ancestral,&nbsp;<strong>enfrentándose a proyectos de turismo y a la explotación de recursos naturales</strong>, como el petróleo y gas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El abogado U’wa Juan Gabriel Jerez Tegria destaca que la Corte IDH le ordenó al Estado colombiano que, en un plazo de dos años, les titule el territorio, clarifique los títulos coloniales, realice un proceso de participación respecto de los proyectos extractivos vigentes y que garantice que aquellos ubicados en el Resguardo U’wa o en áreas adyacentes no generan impactos en el ejercicio del derecho a la participación en la vida cultural del Pueblo U’wa.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259026"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/03/31223017/Audiencia-CorteIDH2023-scaled.jpg" alt="Audiencia de la Corte IDH en 2023. Foto: Cortesía EarthRights." class="wp-image-259026" /><figcaption class="wp-element-caption">Audiencia de la Corte IDH en 2023. Foto: cortesía EarthRights</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Para nosotros esta sentencia significa que nuestras exigencias y nuestros derechos fueron reconocidos. Significa que ya hay una jurisprudencia que permite hacer reclamaciones más justas y directas al Estado colombiano frente a violaciones de derechos humanos y vulneraciones en nuestras comunidades indígenas”, asegura Jerez Tegria.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Juliana Bravo, directora del Programa Amazonía de EarthRights International —organización que ha acompañado y asesorado legalmente al pueblo indígena—, menciona que este proceso ha sido muy largo y en él han participado muchas generaciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Esta sentencia de alguna manera es devolverles la fe en el sistema de Justicia. Es lograr que un tribunal internacional reconozca su narrativa y todo lo que han dicho durante tantas décadas sobre las violaciones de derechos que han padecido”, dice Bravo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259025"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/03/31223001/Nacion-U%C2%B4wa-768x512.jpg" alt="Miembros de la nación U'wa saliendo de la Corte IDH. Foto: Cortesía EarthRights." class="wp-image-259025" /><figcaption class="wp-element-caption">Miembros de la nación U’wa saliendo de la Corte IDH. Foto: cortesía EarthRights</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lee más |</strong><a href="https://es.mongabay.com/2025/03/kailasa-bolivia-expulsados-estafar-pueblos-indigenas-contratos-arrendamiento/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Kailasa en Bolivia: emisarios de nación ficticia son expulsados por estafar a pueblos indígenas con contratos de arrendamiento de más de mil años</a></p>



<h3 class="wp-block-heading">Un largo camino</h3>



<p class="wp-block-paragraph">Los indígenas U’wa se han opuesto a la exploración y explotación de&nbsp;<strong>gas y petróleo en su territorio</strong>&nbsp;y tuvieron que recurrir a instancias judiciales internacionales luego de agotar todos los caminos jurídicos a nivel nacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Heber Tegria Uncaria, vocero del pueblo U’wa, le dice a<strong>&nbsp;Mongabay Latam</strong>&nbsp;que, entre 1990 y 1993, varias empresas petroleras, entre ellas la Occidental Petroleum (OXY), empezaron a llegar al territorio indígena donde se encontraba el bloque petrolero Samoré, que se proyectaba como uno de los más promisorios para la industria de hidrocarburos en Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Pero para el pueblo indígena U’wa la tierra es sagrada y es nuestra madre. El petróleo es la sangre de nuestra madre tierra y no se puede explotar”, afirma Tegria, y agrega que fue en ese momento cuando iniciaron un proceso de resistencia para no permitir que su territorio “sea profanado y explotado”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Poco después combinaron sus acciones de resistencia con una búsqueda de protección judicial. “<strong>Acudimos a los organismos nacionales de Justicia</strong>: a la Defensoría del Pueblo, luego a los tribunales y después a las altas cortes en Colombia. Hubo una gran discusión jurídica, pero seguíamos sin la garantía de los derechos al territorio y a la consulta previa, libre e informada”, continúa Tegria.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259024"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/03/31222954/Cortesia-EarthRights-Fotografa-Laura-Gomez-Unda-768x512.jpg" alt="Nación U'wa en Colombia. Foto: Cortesía EarthRights - Laura Gómez Unda." class="wp-image-259024" /><figcaption class="wp-element-caption">Nación U’wa en Colombia. Foto: cortesía EarthRights – Laura Gómez Unda</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El vocero del pueblo U’wa asegura que como las altas cortes no dieron garantía de esos derechos fundamentales, tomaron la decisión de llevar el caso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en 1997, un proceso que culminó con un fallo de la Corte en 2024, casi 27 años después.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Juliana Bravo enfatiza que la Justicia colombiana, desde marzo de 1997, ya había determinado que las actividades extractivas en el territorio U’wa no eran legales.&nbsp;<a href="https://www.corteconstitucional.gov.co/relatoria/1997/su039-97.htm" target="_blank" rel="noreferrer noopener">La Corte Constitucional emitió una sentencia</a>&nbsp;donde declaró que<strong>&nbsp;el derecho a la consulta previa fue violado</strong>, que no se cumplió con&nbsp;<a href="https://www.ilo.org/sites/default/files/wcmsp5/groups/public/@americas/@ro-lima/documents/publication/wcms_345065.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">el Convenio 169 de la OIT</a>&nbsp;y ordenó que se llevará a cabo dicha consulta, pero esto nunca ocurrió.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Hay un fallo, pero no se cumple porque continúan haciéndose proyectos sin consulta y sin las debidas garantías judiciales”, afirma Bravo. “También hubo algunos proyectos mineros y se hicieron algunas denuncias en la Justicia interna colombiana, pero no ha pasado nada”, detalla. Además, Bravo asegura que en este momento los procesos están abiertos, pero no hay ninguna respuesta del Poder Judicial. “Todo eso abrió la puerta para ir al sistema interamericano”, explica.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259028"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/03/31223028/Cortesia-EarthRights-Foto-Endemica-Studios-3-768x512.jpg" alt="El territorio indígena U'wa incluye zonas de páramo en la cordillera oriental. Foto: Cortesía EarthRights-Endémica Studios ." class="wp-image-259028" /><figcaption class="wp-element-caption">El territorio indígena U’wa incluye zonas de páramo en la cordillera oriental y se traslapa con parte del Parque Nacional Natural El Cocuy. Foto: cortesía EarthRights-Endémica Studios</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lee más |</strong>&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/03/cientificos-brasil-proteger-rehabilitar-manaties/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Científicos de Brasil trabajan para proteger y rehabilitar a dos especies de manatíes</a></p>



<h3 class="wp-block-heading">Un territorio que atrae a las industrias extractivas</h3>



<p class="wp-block-paragraph">Poco después de que se conociera el fallo de la Corte IDH, el Centro de Estudios de Derecho, Justicia y Sociedad (Dejusticia) afirmó en un&nbsp;<a href="https://www.dejusticia.org/fallo-de-la-corte-idh-al-caso-del-pueblo-uwa/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">comunicado</a>&nbsp;que el pueblo indígena U’wa es el primero en Colombia en haber demandado al Estado colombiano ante esta instancia internacional y que “<strong>su victoria abre el camino de las reparaciones y medidas de protección</strong>&nbsp;a las que este pueblo indígena tiene derecho y deja un precedente favorable para que otros pueblos indígenas de Colombia y la región puedan acudir a instancias internacionales con garantías de justicia y reparación”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La oposición de este pueblo indígena tiene muchos capítulos, ya que el conflicto no sólo se dio con la exploración del bloque Samoré, a principios de la década de los 90. En 1998 Oxy también empezó trabajos de exploración en la zona conocida como Gibraltar y, a pesar de las protestas de los U’wa, dos años más tarde el entonces Instituto Colombiano de la Reforma Agraria (INCORA) y el Ministro de Agricultura declararon,&nbsp;<strong>sin consultar a los indígenas</strong>, que el área que rodea el sitio de perforación Gibraltar era una “zona de reserva petrolera”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entre 2002 y 2003, Oxy abandonó el bloque Samoré, pero este fue entregado a la estatal petrolera Ecopetrol, que lo delimitó nuevamente y lo dividió en dos: bloque Sirirí y bloque Catleya.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entre 2004 y 2005, el Estado colombiano realizó reuniones de socialización para estos dos bloques, pero los U’wa rechazaron la exploración sísmica y, en general, cualquier proyecto petrolero en su territorio. A pesar de esto, en mayo de 2005 el Ministerio del Interior y Ecopetrol determinaron que Sirirí y Catleya no vulneraron los derechos de los U’wa y afirmación que en 2006 fue confirmada por el Consejo de Estado (alto tribunal en Colombia).</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259027"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/03/31223023/Cortesia-EarthRights-Fotografa-Laura-Gomez-Unda-1-768x512.jpg" alt="El territorio indígena U'wa ha sido de gran interés para la industria petrolera. Foto: Cortesía EarthRights-Laura Gómez Unda." class="wp-image-259027" /><figcaption class="wp-element-caption">El territorio indígena U’wa ha sido de gran interés para la industria petrolera. Foto: cortesía EarthRights-Laura Gómez Unda</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259019"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/03/31222928/WhatsApp-Image-2025-03-13-at-19.33.29-768x512.jpeg" alt="Protesta de los indígenas U'wa por la exploración y explotación de hidrocarburos en su territorio. Foto: cortesía Juan Gabriel Jerez Tegria." class="wp-image-259019" /><figcaption class="wp-element-caption">Protesta de los indígenas U’wa por la exploración y explotación de hidrocarburos en su territorio. Foto: cortesía Juan Gabriel Jerez Tegria</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En 2008 el Estado otorgó el contrato de concesión minera de carbón GKT-081 que se superpone al territorio U’wa. Un año después se otorgaron dos concesiones mineras de carbón adicionales y el Ministerio de Ambiente otorgó una licencia a Ecopetrol para la construcción del gasoducto Gibraltar- Bucaramanga, el cual entró en funcionamiento en abril de 2012.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los proyectos extractivos en territorio U’wa no pararon y también en 2012 la Agencia Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) otorgó una licencia a Ecopetrol para el Área de Perforación Exploratoria (APE) Magallanes, en territorio ancestral de este pueblo indígena, que además advirtió en ese momento que&nbsp;<strong>el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) era deficiente e incompleto</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A todos los problemas con los proyectos extractivos, el pueblo U’wa también suma un conflicto con Parques Nacionales Naturales de Colombia, pues parte de su territorio se traslapa con el Parque El Cocuy. Jerez menciona que la sentencia de la Corte IDH también le pide al Estado involucrar al Pueblo U’wa en la administración y conservación en la zona de traslape del parque, de forma que se considere su cosmovisión.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259021"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/03/31222937/WhatsApp-Image-2025-03-13-at-19.29.45-768x512.jpeg" alt="El agua es abundante en el territorio indígena U'wa. Foto: cortesía Juan Gabriel Jerez Tegria." class="wp-image-259021" /><figcaption class="wp-element-caption">El agua es abundante en el territorio indígena U’wa. Foto: cortesía Juan Gabriel Jerez Tegria</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259018"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/03/31222923/WhatsApp-Image-2025-03-13-at-19.29.46-768x512.jpeg" alt="Paisaje en el territorio indígena U'wa. Foto: cortesía Juan Gabriel Jerez Tegria." class="wp-image-259018" /><figcaption class="wp-element-caption">Paisaje en el territorio indígena U’wa. Foto: cortesía Juan Gabriel Jerez Tegria</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lee más |</strong>&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/03/peleas-ilegales-gallos-amenazan-tortugas-marinas-en-peligro-de-extincion-centroamerica/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Peleas ilegales de gallos amenazan a tortugas marinas en peligro de extinción en Centroamérica</a></p>



<h3 class="wp-block-heading">Insistir en el cumplimiento</h3>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando se conoció públicamente la sentencia de la Corte IDH, la Agencia Nacional de Defensa Jurídica del Estado&nbsp;<a href="https://www.defensajuridica.gov.co/saladeprensa/noticias/Paginas/201224a.aspx" target="_blank" rel="noreferrer noopener">expresó en un comunicado</a>&nbsp;que “acata la decisión tomada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos y reitera su compromiso con el cumplimiento de las órdenes proferidas”. Además, la agencia “expresa el sentimiento de solidaridad y empatía con los pueblos indígenas U’wa y está convencida de que la decisión de esta instancia internacional contribuirá a su reparación integral”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Según los voceros del pueblo U’wa este ha sido el único pronunciamiento por parte de una entidad del Estado, pero no menciona cuándo se realizará el acto público de reconocimiento de responsabilidad internacional por la violación de los derechos de los indígenas, un asunto para el que la Corte IDH dio un plazo de un año.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Esperamos sentarnos en los próximos meses con el Estado para definir una ruta metodológica para la implementación de la sentencia, donde este Gobierno en particular sea coherente con todas las manifestaciones que ha hecho frente a la importancia del reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas”, afirma Bravo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259022"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/03/31222942/Cortesia-EarthRights-Fotografa-Marcela-Rico-1-768x512.jpg" alt="Mujer indígena U'wa en su territorio. Foto: cortesía EarthRights International - Marcela Rico." class="wp-image-259022" /><figcaption class="wp-element-caption">Mujer indígena U’wa en su territorio. Foto: cortesía EarthRights International – Marcela Rico</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259020"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/03/31222932/WhatsApp-Image-2025-03-13-at-19.29.47-768x512.jpeg" alt="Territorio indígena U'wa. Foto: cortesía Juan Gabriel Jerez Tegria." class="wp-image-259020" /><figcaption class="wp-element-caption">Territorio indígena U’wa. Foto: cortesía Juan Gabriel Jerez Tegria</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La abogada también comenta que los U’wa y las organizaciones que los han apoyado estarán supervisando el cumplimiento de la sentencia en los plazos que dijo la Corte. Bravo hace énfasis en esto porque ha litigado casos de Colombia y otros países donde ha observado que la implementación se demora y los plazos por lo general no se cumplen.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, sostiene Bravo, el mayor problema siempre son las cuestiones que tienen que ver con temas estructurales como cambios en las políticas o revisión de leyes, normas y prácticas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Para nosotros esto es un paso más y es un triunfo desde el punto de vista jurídico. Sin embargo, también tenemos claridad de que nos toca seguir exigiendo que el Estado cumpla con lo que ordena la Corte IDH. Es un triunfo que por ahora está en el papel”, sentencia Heber Tegria.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong>&nbsp;Indígena U’wa en la Corte IDH.&nbsp;<strong>Foto:</strong>&nbsp;cortesía EarthRights International – Jorge Sánchez</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por </em><a href="https://es.mongabay.com/by/antonio-jose-paz-cardona/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Antonio José Paz Cardona</em></a><em> en Mongabay Latam. </em><a href="https://es.mongabay.com/2025/04/corte-interamericana-derechos-humanos-condena-colombia-violar-derechos-indigenas-uwa/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Puedes revisarlo aquí.</em></a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Twitter</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
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        <pubDate>Tue, 08 Apr 2025 00:51:48 +0000</pubDate>
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