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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Sun, 12 Apr 2026 00:42:26 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Blogs de duelo | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Lili</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/el-peaton/lili/</link>
        <description><![CDATA[<p>Voy a esperar tu regreso todos los días de mi vida.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Hace algunos meses recibí una llamada que me decía que mamá se había ido. Había vuelto con sus padres, a un lugar que espero sea digno de su belleza, de su bondad, de su corazón infinito. Había vuelto a ser un ángel. Para decirlo mejor, siempre fue un ángel que este mundo no merecía; con sus manos perfectas, durante más de veinte años, día a día, sin tregua, embelleció su pueblo en <em>Estilo y Corte</em>, su peluquería de la 13 con 14, enfrente de la Galería, mi lugar favorito en el mundo, el lugar favorito de muchos niños y niñas que amaban que ella les cortara el cabello con amor; de señoras del campo que le traían los sábados bananos para sus hijos y nietos, guayabas, piecitos de geranios; de andariegos que no tenían con qué pagar y ella los dejaba presentables para su soledad, y les enviaba de vuelta a la calle con un &nbsp;café y un buñuelo en las manos. De señores de la montaña que entraban a la peluquería con el ceño fruncido, con su barba huraña y su cabello de náufragos, y salían de allí como galanes de telenovela, sonriendo. Mamá había sido recolectora de café en su juventud, para poder costear sus estudios en peluquería, y estaba muy orgullosa de haberlo sido. Es más: todavía se consideraba una recolectora; creo que en su trabajo encontraba una conexión con el campo, con nuestros orígenes, que la hacía sentir feliz.</p>



<p>Mamá era una contadora de historias como pocas. Tenía vivos sus recuerdos de infancia, y los recuerdos de sus padres adorados, que nos transmitía con gracia mientras sus tijeras bailaban en nuestra cabeza. Era también consejera de sus clientes, y sus secretos siempre estaban seguros con ella. Iban a su peluquería a desahogarse, a motilarse el alma; cuando se paraban del sillón, se encontraban a sí mismos más jóvenes, y bellos, muy bellos, por dentro y por fuera.</p>



<p>De niña había querido ser profesora, pero su sueño se truncó por culpa de la aspereza de los caminos rurales. De joven tenía un cuaderno de versos donde transcribía poemas que le gustaban, y escribía los suyos con sus manos sagradas, describiendo los anhelos de su corazón en un tono más bello que el del turpial más enamorado. Muchas veces leí su cuaderno, maravillado; infortunadamente se perdió en alguna de las innumerables mudanzas que tuvimos por las veredas de Risaralda, en muy pocos años, antes de que ella con el trabajo de sus manos construyera nuestra casa. No pudo ser profesora, pero estuvo muy feliz de verse reivindicada en sus dos hijos que sí lograron ser profesores, a pesar de los mismos caminos rurales… Poeta siempre fue y siempre será, aunque no haya vuelto a escribir y su cuaderno de versos sólo esté en mi memoria de niño.</p>



<p>Hace algunos meses recibí una llamada que me decía que mamá se había ido. De inmediato hice maletas, renuncié al trabajo y volví a vivir en mi pueblo. Todos los días voy en algún momento del día al Alicachín, pido un tinto como el que tomábamos juntos, y me dispongo a mirar al frente, hacia <em>Estilo y Corte</em>. La imagino leyendo <em>El Faro </em>o <em>El Espectador</em>, que un amigo bondadoso le hacía llegar sin falta, buscando un poema de su hijo mayor, o una pintura de Leo, y sonreír, satisfecha. Todos los días me siento en su peluquería, y sigo viendo la gente pasar, con sus colores y su sombra, y mi corazón se ensancha y se acelera al imaginar que vuelve, que aparecerá desde la calle, se pondrá su delantal y le dará vida a todo con sus manos de ángel. Voy a esperar su regreso todos los días de mi vida.</p>



<p></p>



<p><strong>Albeiro Guiral</strong></p>



<p></p>



<p>Sigue a&nbsp;<a href="https://twitter.com/amguiral">@amguiral</a>&nbsp;en&nbsp;<em>X</em>&nbsp;(antes Twitter).<br>Suscríbete al canal en Telegram de este blog:&nbsp;<a href="https://t.me/elpeaton">t.me/elpeaton</a></p>



<p></p>



<p></p>



<p><em>Publicado originalmente en el periódico </em>El Faro<em> de Santa Rosa de Cabal en agosto de 2023.</em></p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Albeiro Guiral</author>
                    <category>Cultura</category>
                    <category>El Peatón</category>
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        <pubDate>Tue, 22 Oct 2024 01:16:19 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Lili]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Albeiro Guiral</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>SOUL… el ALMA de un BOOK…</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/cafeliterario-co/soul-alma-book/</link>
        <description><![CDATA[<p>Si  NOS ponemos a descubrir que nueva TENDENCIA de LITERATOS trae esta NUEVA GENERACIÓN…el CAMINO nos trae a KELY GONZÁLEZ WHITE, que desde su HUMANO sentir nos acerca este RELATO lleno de CALIDEZ con alguna LÁGRIMA en su CORAZÓN… “Elaborar un duelo es como navegar un barco sin mapa ni brújula, mientras nos sumergimos en [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<div>
<div class="s3">Si  NOS ponemos a descubrir que nueva TENDENCIA de LITERATOS trae esta NUEVA GENERACIÓN…el CAMINO nos trae a KELY GONZÁLEZ WHITE, que desde su HUMANO sentir nos acerca este RELATO lleno de CALIDEZ con alguna LÁGRIMA en su CORAZÓN…</div>
</div>
<div>
<p class="s4"><strong><span class="s5">“Elaborar un duelo es como navegar un barco sin mapa ni brújula, mientras nos sumergimos en lo profundo de la existencia. No saldremos de allí sin antes atravesar el abismo de Challenger, la fosa más profunda del mar y también la más profunda de ti mismo, donde el silencio aturde y la luz no existe. Allí donde los gritos no tienen eco y reina la esencia del ser único, sagrado y peculiar que somos, es donde perdemos el sentido y experimentamos estallidos de ira, tristeza, angustia y ansiedad, rasgando el guion de la vida tal como la conocíamos. Paradójicamente, al mismo tiempo, nos inunda el amor.</span></strong></p>
<p class="s4"><strong><span class="s5"><br />
</span></strong><strong><span class="s5">El duelo es un proceso que todos vamos a atravesar al menos una vez en la vida.</span></strong></p>
<p class="s4"><strong><span class="s6">Como LES menciona la autora en su LIBRO “</span><span class="s6">Mi versión de la experiencia de duelo es el tesoro que encontré al final del viaje: es el efecto óptico que nos regala el caleidoscopio, como una ilusión de color y de movimiento según el ángulo por donde entra la luz en tu herida y les da forma a los conceptos condicionados y distorsionados vistos desde nuestro propio lente del alma. Cada figura que se forma, dependerá del ángulo por donde viaje la luz hacia nuestro interior para reconocernos mientras resignificamos nuestra vida y podemos ser un puente de amor para los demás</span><span class="s6">”</span><span class="s6">.”</span></strong></p>
<p class="s4"><span class="s4"><span class="bumpedFont15">SOU</span></span><span class="s4"><span class="bumpedFont15">L</span></span><span class="s4"><span class="bumpedFont15"> BOOK: VIAJE AL MAGO EXISTENCIAL…</span></span></p>
<p class="s4"><span class="s4"><span class="bumpedFont15">Llegará a la FILBO;</span></span><span class="s4"><span class="bumpedFont15"> FERIA INTERNACIONAL del LIBRO de BOGOTÁ 2023 de la mano de su </span></span><span class="s8"><span class="bumpedFont15">escrito</span></span><span class="s8"><span class="bumpedFont15">ra</span></span><span class="s8"><span class="bumpedFont15"> colombiana</span></span><span class="s8"><span class="bumpedFont15"> </span></span><span class="s9"><span class="bumpedFont15">KELY </span></span><span class="s9"><span class="bumpedFont15">G.W</span></span><span class="s8"><span class="bumpedFont15">,  para presentar su más reciente</span></span> <span class="s8"><span class="bumpedFont15">obra</span></span><span class="s8"><span class="bumpedFont15"> de no ficción…</span></span><span class="s9"><span class="bumpedFont15">La que en su presentación formal  la </span></span><span class="s15"><span class="bumpedFont15"> acompañará en un ameno conversatorio</span></span><span class="s15"><span class="bumpedFont15">, el </span></span><span class="s15"><span class="bumpedFont15">M</span></span><span class="s15"><span class="bumpedFont15">édico </span></span><span class="s15"><span class="bumpedFont15">E</span></span><span class="s15"><span class="bumpedFont15">specialista en</span></span><span class="s15"><span class="bumpedFont15"> C</span></span><span class="s15"><span class="bumpedFont15">uidado </span></span><span class="s15"><span class="bumpedFont15">P</span></span><span class="s15"><span class="bumpedFont15">aliativo</span></span><span class="s15"><span class="bumpedFont15">,</span></span><span class="s15"><span class="bumpedFont15">CAMILO HENAO.                       Para REGALARNOS</span></span> que nació de su experiencia en el proceso de elaborar su DUELO. En esta OBRA, ELLA nos comparte las herramientas que le han sido útiles; y que de SEGURO les aportará a Uds también; para afrontar las emociones intensas que surgen durante dicho PROCESO, incluyendo la ansiedad, la tristeza y la angustia. En particular, el libro destaca los beneficios que la escritura puede tener como herramienta para la elaboración de un DUELO.</p>
</div>
<p class="s19"><span class="s18"><span class="bumpedFont15">Su TEXTO incluye prácticas como el registro de pensamientos, emociones y conductas, la identificación de las situaciones en las que empezamos a notar que algo está cambiando en nosotros, realizar ejercicios de respiración y movimiento, entre otras técnicas para gestionar el estado emocional. O</span></span><span class="s18"><span class="bumpedFont15">frece una guía y compañía para el proceso de duelo, en el que el lector tiene una postura activa y es invitado a la conversación para lograrlo. A través del ESTILO de la escritura, permite al lector nombrar, reconocer, entender, tramitar y resignificar sus pensamientos y emociones, lo que puede tener un efecto terapéutico.</span></span></p>
<p class="s19"><span class="s18"><span class="bumpedFont15">El objetivo; de ELLA; NO es promover por sus LETRAS un &#8220;positivismo desbordado e irracional&#8221;, sino validar las emociones y movilizar al lector a sentirlas. AUNQUE no oculta ni sataniza las emociones, sino que las nombra como parte del proceso de elaboración del duelo.Su MATERIAL </span></span><span class="s18"><span class="bumpedFont15">nos lleva a evaluar hasta dónde son eficientes nuestros propios recursos para avanzar, y a revisar cuándo es pertinente buscar el acompañamiento de un profesional de la salud mental… Previendo el estado de la misma para NO llegar cuando ES demasiado TARDE…</span></span></p>
<p><iframe title="Nos lo CUENTA con el ALMA…" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/r6Br7MlJhGM?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe></p>
<p class="s19"><span class="s26"><span class="bumpedFont15">K .</span></span><span class="s26"><span class="bumpedFont15">G</span></span><span class="s26"><span class="bumpedFont15">onz</span></span><span class="s26"><span class="bumpedFont15">á</span></span><span class="s26"><span class="bumpedFont15">lez</span></span><span class="s26"><span class="bumpedFont15"> White</span></span><span class="s27"><span class="bumpedFont15">,</span></span> <span class="s28"><span class="bumpedFont15">(Colombia, 1985) es una escritora y acompañante de DUELO. Después de experimentar el doloroso proceso…complicado debido al fallecimiento de su hermana, quien murió repentinamente a causa de un cáncer, </span></span><span class="s28"><span class="bumpedFont15">Kely</span></span><span class="s28"><span class="bumpedFont15"> se considera a sí misma una &#8220;sobreviviente&#8221;. </span></span></p>
<p class="s29"><span class="s28"><span class="bumpedFont15">La profunda depresión que experimentó en aquel momento cambió su vida para siempre, y decidió emprender un viaje introspectivo para redefinir su sentido de la vida.</span></span></p>
<p class="s29"><span class="s28"><span class="bumpedFont15">En ese proceso, aparecen estas LETRAS</span></span><span class="s30"><span class="bumpedFont15">: que como un viaje al mago existencial</span></span><span class="s28"><span class="bumpedFont15">, es una PARTITURA ilustrada con una función de bitácora que facilita la expresión emocional. </span></span><span class="s28"><span class="bumpedFont15">KELY </span></span><span class="s28"><span class="bumpedFont15">aborda tres estados de introspección que surgen como resultado de lo que experimentó durante su periplo espontáneo: &#8220;Inefable</span></span><span class="s28"><span class="bumpedFont15">”, “</span></span><span class="s28"><span class="bumpedFont15">Toska</span></span><span class="s28"><span class="bumpedFont15">&#8221; y &#8220;Ataraxia&#8221;. A través de su obra, </span></span><span class="s28"><span class="bumpedFont15">presenta un relato sobre la oportunidad que tenemos de encontrar información existencial para llegar a la esperanza, y ofrece una herramienta para afrontar el duelo.</span></span></p>
<p><img fetchpriority="high" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-94029" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/03/02E5DC1B-D540-48D2-9AEF-0E55F2ADC649.jpeg" alt="" width="4031" height="3924" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/03/02E5DC1B-D540-48D2-9AEF-0E55F2ADC649.jpeg 4031w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/03/02E5DC1B-D540-48D2-9AEF-0E55F2ADC649-150x146.jpeg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/03/02E5DC1B-D540-48D2-9AEF-0E55F2ADC649-300x292.jpeg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/03/02E5DC1B-D540-48D2-9AEF-0E55F2ADC649-768x748.jpeg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/03/02E5DC1B-D540-48D2-9AEF-0E55F2ADC649-1024x997.jpeg 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/03/02E5DC1B-D540-48D2-9AEF-0E55F2ADC649-1200x1168.jpeg 1200w" sizes="(max-width: 4031px) 100vw, 4031px" /></p>
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<div><strong>CONTINUARÁ&#8230;</strong></div>
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<p><strong>CON JABÓN&#8230;! NO COMO PILATOS PORFIS</strong></p>
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        <author>Grupo Juncal un colectivo de autores</author>
                    <category>cafeliterario.co</category>
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        <pubDate>Sat, 01 Apr 2023 14:18:55 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[SOUL… el ALMA de un BOOK…]]></media:description>
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        <title>Lo que la muerte me ha enseñado</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/relaciona2/lo-la-muerte-me-ha-ensenado/</link>
        <description><![CDATA[<p>La mañana del 17 de mayo de 1993 antes de irme para el colegio abrí lentamente la puerta de la habitación de mi papá, pues no quería despertarlos a él y a mi mamá. Esa madrugada escuché a mis hermanas decir que no había pasado una buena noche. Cuando entré, ahí mismo abrió sus ojos, [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>La mañana del 17 de mayo de 1993 antes de irme para el colegio abrí lentamente la puerta de la habitación de mi papá, pues no quería despertarlos a él y a mi mamá. Esa madrugada escuché a mis hermanas decir que no había pasado una buena noche. Cuando entré, ahí mismo abrió sus ojos, como si me estuviera esperando, me sonrió y extendiendo su mano me lanzó un beso. Yo sonreí, le dije adiós. Y cerré despacito. 4 horas después me fueron a buscar al salón de clase que habían llegado de mi casa a recogerme. Sentí un frío por todo el cuerpo. Cuando llegué mi papá estaba dormido y el médico especialista en Cuidado Paliativo había comenzado a sedarlo. Había llegado el final. No volvió a abrir sus ojos.</p>



<p>Por esa época el cantante mexicano Luis Miguel había sacado un disco de boleros que incluía la canción “Reloj” escrita por Roberto Cantoral. “Reloj no marques las horas, él se irá para siempre cuando amanezca otra vez… y tu tic-tac me recuerda mi irremediable dolor”. No sé por qué esa canción rondó mi cabeza todo ese día… como una premonición. Durante ese tiempo pude tomar su mano, hablarle desde mi corazón, prometerle mejorar en matemáticas, graduarme del colegio y ser periodista. Trascurrieron muchas horas hasta que su corazón dejó de latir.</p>



<p>Unos cuantos meses después soñé con él, que extendía sus brazos para abrazarme y yo sentía su calor. Desperté ese día con una paz increíble en mi corazón y con la sensación que ese abrazo había sido real.</p>



<p>Con mi mamá el panorama era diferente, tal vez porque yo ya era adulta. Las mamás tienen esa percepción mágica, para saber qué les pasa a sus hijos y más cuando mi mamá era mi mejor amiga.</p>



<p>Días antes estaba viendo a alguien que me gustaba mucho, mi mamá me preguntó varias veces, pero preferí no decirle nada por la misma situación, aunque sabía claramente que ella lo sabía. Un día llegué a casa y me sonrió con sus enormes ojos azules, desde su cama me abrió sus brazos y me dijo “me alegra tanto verte tan feliz”, yo lo único que hice fue recostarme en su regazo y dejar que me consintiera como si fuera una niña, resbalaron en mis mejillas unas cuantas lagrimas, porque sabía que tal vez era la última vez que estaría ahí para mí.</p>



<p>Y no me equivoqué, cuatro días después, la mañana del 1 de abril del 2016 me desperté a saludarla como siempre y su semblante lo decía todo, me apretó la mano y me dijo haciendo pausas en su respiración, con sus ojos tristes: -siento que me voy a morir-. Yo sentí nuevamente ese frío que recorría todo mi cuerpo, pero no podía paralizarme. Había sido su cuidadora y en momentos así uno no se detiene a pensar, solo actúa por el bienestar de la otra persona, sacando fuerzas de dónde no las hay.</p>



<p>La abracé, traté de animarla y, con la otra mano comencé a escribirles en el celular a mis hermanas. Llamé a su médico especialista en cuidado paliativo. Recuerdo sus palabras, él notó que me temblaba el alma y me dijo con voz cálida -Necesito que te tranquilices, llegó el momento de poner en práctica todo lo que aprendimos para este momento-. Colgué el teléfono, respiré profundo, la abracé, le di la medicación indicada por el doctor, la consentí, le acaricié sus mejillas hasta que se fue quedando dormida. Poco a poco fueron llegaron mis hermanas, todas alrededor de mi mamá. Consintiéndola largas horas y una vez más el tic-tac del reloj recordaba nuestro irremediable dolor.</p>



<p>Y es que prepararse para la muerte es un proceso de amor, de despedida, de agradecimiento y más que nada de aceptación. Pero eso sí, uno se puede preparar para la muerte, pero jamás para la ausencia.</p>



<p>Haciendo una retrospectiva a todos estos momentos me siento agradecida de haber tenido la oportunidad de despedirme de mis papás. De haberles dicho lo mucho que los quería y de agradecerles todo lo que habían hecho por mí. Fue muy duro verlos vivir una enfermedad tan difícil como el cáncer, ver su entereza y su fuerza que se iba apagando como una velita.</p>



<p>Alguna vez una persona me dijo que el duelo duraba 3 meses. Yo lo miraba en silencio y pensaba para mis adentros &lt;Cómo se nota que no se le ha muerto nadie que realmente quiera&gt; y efectivamente así era. Hablar de cosas que no se han vivido es relativamente fácil. Precisamente porque no somos seres cuadriculados que tenemos un tiempo estipulado para vivir las emociones. Para mí el duelo dura 365 días, hasta que uno viva todo lo referente a un año sin esa persona.</p>



<p>Pero así uno ya no llore como al comienzo, el dolor hace parte de los días y solo se puede aprender a vivir con eso. Ha pasado tanto tiempo de la muerte de mi papá, que aun me gustaría saber su opinión sobre ciertas decisiones que he tomado en mi vida, unas acertadas otras no tanto, escuchar sus consejos, ver fútbol juntos, hablar de la situación mundial, del último libro que leímos o simplemente disfrutar de su compañía. Lo mismo ocurre con mi mamá, extraño sus consejos, sus sopitas, su capacidad de escucha y lo que compartíamos, una buena comida, hablar de todo y a la vez de nada.</p>



<p>La orfandad da una sensación de soledad absoluta. Los padres son los únicos que nos quieren como realmente somos, con toda nuestra maleta de defectos, con nuestra forma de ser, no nos juzgan y solo quieren el bien para nosotros, que no nos dañe ni un mal sueño. No nos van a querer más por ser exitosos o tener dinero, porque les convenimos de alguna manera, o por que actuamos de una forma o de otra, no. Nos quieren tal y como somos y eso es lo único que importa.</p>



<p>Antes aseguraba algo que nadie puede asegurar, que nuestros seres más amados cuando mueren permanecen viéndonos desde algún lugar y de vez en cuando se manifiestan para hacernos saber que nos están acompañando. Y eso creía por lo que todos creemos, por tratar de aferrarnos a algo para que la vida y la ausencia sean menos dolorosas.</p>



<p>Ahora que estoy en esa etapa de la vida donde solté la mano de la ilusión, de la fantasía y me aferro únicamente a la realidad, solo sé que ya no están. Quedan los recuerdos y al mirarme al espejo ver que soy parte de ellos dos. El amor que sentimos por las personas que amamos, estén o no con nosotros, es lo que nos acompaña siempre.</p>



<p>La vida es como una película cuando se muere uno de los personajes. La película sigue su curso. Hasta que existe otra película, en otro tiempo, con el mismo reparto, en diferentes roles. Otra vida.</p>



<p>Reconozco que esas muertes que se dan de repente me provocan gran temor. Hace casi 10 años, cuando hacia parte del equipo de La W Radio de Caracol, un 29 de diciembre llegamos a trabajar y un periodista del equipo no llegó. Le había dado un derrame y había muerto esa noche. Ver su puesto vacío, recordar que 18 horas atrás había sido nuestro último día de trabajo juntos, habíamos conversado, reído y tomado nuestro último café&#8230; y no lo sabíamos. En esos momentos la vida nos recuerda lo vulnerable que somos y que cualquier día puede ser el último.</p>



<p>Creo que estas experiencias han cambiado el rumbo de mi vida radicalmente. Por eso tal vez no me quedo con nada por decir, por hacer ni demostrar, aunque en ocasiones sea una mala estrategia. Intento cada día estar lista, para cuando llegue mi turno yo le diga a la muerte: ok, vamos.</p>



<p>Al final he aprendido que no se puede pelear con el destino, que nadie puede huir de lo que le toca vivir. Uno termina haciendo las paces con las ausencias, gústele o no. Y la muerte… la muerte es solo un paso más, inevitable para todos.</p>



<p class="has-text-align-center"><em>“La muerte: enigmática, oscura, impenetrable, incomprensible. Qué fría y despiadada se nos presenta. Demandante, injusta. Nos arrebata de las manos a nuestros seres más amados sin piedad, sin complacencias. Viene, no sé de dónde y, de un solo zarpazo, irremediable, irrevocable, irreversible, irreparable, arranca una vida al mismo tiempo que nos desgarra las entrañas, como un suspiro que se deja salir” Odin Dupeyron</em></p>



<p>En Twitter @<a href="https://twitter.com/AndreaVillate" target="_blank" rel="noopener noreferrer">AndreaVillate </a></p>
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        <author>ANDREA VILLATE</author>
                    <category>Relaciona2</category>
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        <pubDate>Sun, 29 Oct 2017 00:37:10 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Lo que la muerte me ha enseñado]]></media:description>
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        <title>¿Todo Tiempo Pasado fue Mejor?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/psicoterapia-y-otras-posibilidades/tiempo-pasado-fue-mejor/</link>
        <description><![CDATA[<p>“El pasado es lo que recuerdas, lo que imaginas recordar, lo que te convences en recordar, o lo que pretendes recordar” -Harold Pinter- Era todo magnífico. La vida era como un cuento de hadas. La suerte no parecía acabar nunca. El amor llenaba los días y las noches. Ni un enojo, ni una pizca de [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p><em>“El pasado es lo que recuerdas, lo que imaginas recordar, lo que te convences en recordar, o lo que pretendes recordar” -Harold Pinter-</em></p>
<p><figure style="width: 820px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-6871" src="https://mariaclararuiz.files.wordpress.com/2016/06/idealizando-el-pasado.jpg" alt="idealizando-el-pasado" width="820" height="238" /><figcaption class="wp-caption-text"><span style="color: #999999;"><em>Imagen de exposición en &#8220;Art Institute of Chicago&#8221; &#8211; Mayo de 2015</em></span></figcaption></figure></p>
<hr />
<p style="text-align: justify;">Era todo magnífico. La vida era como un cuento de hadas. La suerte no parecía acabar nunca. El amor llenaba los días y las noches. Ni un enojo, ni una pizca de soledad y hasta levantarse temprano cada mañana resultaba inmensamente satisfactorio. Luego llegó el presente y todo se derrumbó, anticipando el futuro como una imposible misión que pesaba ante unos ojos temerosos por lo que vendría.</p>
<p style="text-align: justify;">El presente se convertirá mañana en el pasado y vuelve la rueda a girar, con la misma versión ampliada a medida que pasan los años, ya que habrá algunas historias más por recordar.<span id="more-55670"></span></p>
<p style="text-align: justify;">Le pasó al Doctor Juvenal Urbino, personaje de “<i>El amor en los tiempos del cólera”</i>, de Gabriel García Márquez:</p>
<p style="text-align: justify;"><em><span style="color: #808080;">“En París, paseando del brazo de una novia casual en un otoño tardío, le parecía imposible concebir una dicha más pura que la de aquellas tardes doradas, con el olor montuno de las castañas en los braseros, los acordeones lánguidos, los enamorados insaciables que no acababan de besarse nunca en las terrazas abiertas, y sin embargo, él se había dicho con la mano en el corazón que no estaba dispuesto a cambiar por todo eso un solo instante de su Caribe en Abril. Era todavía demasiado joven para saber que la memoria del corazón elimina los malos recuerdos y magnifica los buenos, y que gracias a ese artificio logramos sobrellevar el pasado. pero cuando volvió a ver desde la baranda del barco el promontorio blanco del barrio colonial, los gallinazos inmóviles sobre los tejados, las ropas de pobres tendidas a secar en los balcones, sólo entonces comprendió hasta qué punto había sido una víctima fácil de las trampas caritativas de la nostalgia.”</span></em></p>
<p style="text-align: justify;">Y así es como caemos una y otra vez en nuestra propia trampa, la que nos pone la venda en los ojos para evitar estar en el aquí y ahora, escapando del presente por lo que trae de incertidumbre, de esfuerzo o de pura y dura realidad.</p>
<p style="text-align: justify;"><i>“Todo tiempo pasado fue mejor”</i>, dice con sorna este refrán tan popular. Y así es como vamos seleccionando los mejores momentos para acabar sumidos en una nostalgia que condiciona la percepción. Porque ese amor que se perdió sí, fue bonito cuando estuvo, pero también hubo alguno que otro desencuentro… ¿recuerdas?. Esa persona, o nosotros mismos, no llegamos a tiempo cuando se esperaba o, de cualquier manera, hubo algo que se pareció demasiado a lo imposible.</p>
<p style="text-align: justify;">Y ese otro episodio que recordamos con rencor, seguramente tuvo sus buenos ratos, si es que permanecimos un tiempo participando de sus acontecimientos. <strong>Lo que acabó siendo nos gusta o nos disgusta pero, como mínimo, algo nos enseñó.</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Los años de la infancia, de la adolescencia o de la primera juventud estuvieron llenos de colores pastel, pero también de grises oscuros, rojos intensos y blancos con tonos de nada. <strong>Dudas, inquietudes, abandonos e incertidumbres</strong> que la experiencia de los años siguientes parecieran no comprender aunque, por cierto, muchas veces se repiten con algunas variaciones en otros rostros, en otros espacios, en diferentes circunstancias, se tengan los años que se tengan.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>El país que se dejó</strong> estaba lleno de paisajes hermosos, de risas, de gente querida, de momentos cuyas fotos se mantienen en nuestra memoria selectiva. Son esas vivencias las que permiten seguir adelante, al menos al principio. Pero poco a poco la vida en el nuevo lugar va creando historia, entre nuevos y no menos hermosos paisajes, diferentes pero no menos queridas personas y risas que frecuentemente se nublan con la melancolía.</p>
<p style="text-align: justify;"><i>“Volver la vista atrás es una cosa y marchar atrás, otra”,</i> decía el poeta Charles Caleb Colton. Por esto es que reconocer el pasado y mirarlo de frente, es muy diferente de engancharse con él. No se trata de evadirlo ni de olvidarlo, pero tampoco de seleccionar solamente los momentos convenientes para sufrirlo o para añorarlo. El pasado es nuestra memoria y estaría bien utilizarlo como fuente de nuestra biografía y no como sillón paralizante.</p>
<p style="text-align: justify;">Así es como se puede vivir en el presente, dando a cada día su lugar y su tiempo, mientras creamos el incierto futuro con la confianza que da el gusto de estar vivos.</p>
<p style="text-align: right;" align="JUSTIFY"> <i style="font-family: angelina; color: #524e4e; font-size: 2em; text-align: right;">María Clara Ruiz</i></p>
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        <author>María Clara Ruiz</author>
                    <category>Psicoterapia y otras Posibilidades</category>
                <guid isPermaLink="false">http://blogs.elespectador.com/?p=55670</guid>
        <pubDate>Wed, 03 May 2017 13:54:49 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[¿Todo Tiempo Pasado fue Mejor?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">María Clara Ruiz</media:credit>
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