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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Blogs de diplomacia | Blogs El Espectador</title>
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        <title>APOLOGÍA AL MULTILATERALISMO*</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/ese-extrano-oficio-llamado-diplomacia/apologia-al-multilateralismo/</link>
        <description><![CDATA[<p>La diplomacia multilateral, a menudo subestimada, es esencial para la coexistencia pacífica internacional. Este artículo explora el papel de los diplomáticos en organizaciones internacionales, destacando cómo, a través de un proceso de socialización, se superan las diferencias.  A pesar de las imperfecciones y la polarización actual, se argumenta que las normas y las organizaciones internacionales son cruciales para promover la igualdad  y la cooperación entre Estados. </p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p><em>La diplomacia multilateral, a menudo subestimada, es esencial para la coexistencia pacífica internacional. Este artículo explora el papel de los diplomáticos en la diplomacia multilateral, destacando cómo, a través de un proceso de socialización, se superan las diferencias.&nbsp; A pesar de las imperfecciones y la polarización actual, se argumenta que las normas y las Organizaciones Internacionales son cruciales para promover la igualdad &nbsp;y la cooperación entre Estados.</em></p>



<p>Siempre es un desafío explicar de una forma simplificada y didáctica, de qué se trata la función multilateral de nuestro oficio. Es decir, en qué consiste la acción diplomática en el relacionamiento que vincula a más de dos Estados y que comúnmente tiene lugar al interior de las Organizaciones Internacionales como las Naciones Unidas, la OEA o la OTAN.</p>



<p>Intentando explicar el quehacer diplomático en estos escenarios, con frecuencia me encuentro hablando de la importancia del foro, de la cooperación, de una reunión o una negociación en la que Colombia obtuvo un resultado específico o de una situación en la cual países con posiciones iniciales muy contrapuestas, lograron al final de un proceso intenso de deliberación, alcanzar un acuerdo denominado “consenso”.&nbsp;</p>



<p>Y debo reconocer que, a pesar de mis esfuerzos, encuentro cada día un público más escéptico sobre la importancia de esta dimensión de nuestro oficio, especialmente en el último lustro, por cuanto evidenciamos el retorno a la guerra interestatal que creíamos proscrita y cuando constatamos que en todos los continentes se continúan violando las normas de los Derechos Humanos y del Derecho Internacional Humanitario con impunidad o incluso, se arremete contra las instancias y las Cortes creadas para impedirlo.</p>



<p>Sumado a lo anterior, hoy en día líderes internacionales volatizan la política exterior y tanto en el discurso como en el terreno, normalizan el desconocimiento de principios básicos del derecho internacional como el respecto a Independencia, la soberanía y la Integridad Territorial de los Estados. Así mismo, poco ayuda a mi defensa del multilateralismo los retiros de Acuerdos o de prestigiosas Organizaciones Internacionales, o incluso su asfixia a través de reducciones presupuestales.</p>



<p>Es cierto que el orden internacional no es perfecto. Es real que las Organizaciones Multilaterales no son del todo ágiles, que las deliberaciones toman mucho tiempo, que las asimetrías de poder entre los Estados también existen al interior de los organismos internacionales y que alrededor de éstas hay grupos de interés que influencian la toma de decisiones, tales como el sector privado y la sociedad civil organizada.</p>



<p>Es cierto, también, que hoy en día las Organizaciones Internacionales están aún más polarizadas como reflejo de como lo está el mundo en general y que el veto del Consejo de Seguridad, al que históricamente se opuso Colombia, tiene hoy paralizada a al foro universal, las Naciones Unidas.</p>



<p>Sin embargo, estas Organizaciones Internacionales, con todas sus imperfecciones, son valiosas pues al interior de ellas tiene lugar un fenómeno que quisiera explicar y que emana del paradigma constructivista de las relaciones internacionales, denominado <em>socializalización.</em></p>



<p>Para introducirlo, debo invitar al lector a centrar la mirada en los diplomáticos, quienes son los agentes que interactúan en representación de los Estados y a considerar las Organizaciones Internacionales como espacios sociales. De forma muy simplificada como lo sería, por ejemplo, una Universidad.</p>



<p>La socialización (Johnson, 2001) es el proceso a través del cual las personas adoptan normas, valores, actitudes y comportamientos, aceptados y practicados dentro del sistema que se encuentra en marcha. Es así como un diplomático quien, en virtud de las frecuentes rotaciones propias de su oficio, inicia sus labores en un foro internacional, prestará mucha atención a los diplomáticos con más experiencia dentro del sistema, imitando sus acciones. Como lo haría un nuevo alumno para integrarse y evitar tanto el rechazo, como el conflicto.</p>



<p>Ese mismo diplomático, en su función de representación del país que le compete, constantemente entregará y recibirá durante las sesiones del foro, información normativa (aquella que se asocia a un estándar de comportamiento adecuado y/o juicio de superioridad moral), la cual estará permeada por los principios que defiende la Organización. Es así como los diplomáticos, a través de sus interacciones diarias, se influenciarán unos a otros, tendiendo a converger hacia comportamientos en favor de las normas, en ausencia de amenazas o promesas externas.</p>



<p>En lo que respecta a las negociaciones, los diplomáticos, asumiendo que sus instrucciones iniciales eran divergentes, se adhieren a los acuerdos por dos fenómenos: por <em>persuasión</em>, es decir, cuando hay convencimiento sobre que ello es lo correcto o por <em>influencia social, </em>si hay aceptación pública sin convencimiento, como resultado de una presión de grupo real o imaginada y el deseo del diplomático de cumplir con las expectativas de su cargo. &nbsp;</p>



<p>Lo fascinante de la <em>socialización</em> es que no solo tiene lugar entre los diplomáticos, sino entre ellos con los funcionarios del Estado, en los niveles que corresponda al interior de las “capitales”, como en la diplomacia multilateral se le denomina a las Cancillerías y las entidades técnicas. Lo anterior implica que el diplomático termina gestionando múltiples espacios de convergencia, internos y externos, en simultáneo.</p>



<p>El diplomático, para ser exitoso en el ámbito multilateral, sin que sea ésta una lista exhaustiva, requiere conocer las leyes, políticas, e intereses su país, la cultura y las normas procedimentales de la Organización Internacional en la que se encuentra los precedentes, así como detalles técnicos del asunto que está negociando. Sumado a ello, debe identificar hábilmente los elementos de orden político y los desarrollos de actualidad que pueden afectar la negociación tanto en su país, como en el mundo.</p>



<p>Más importante aún, el diplomático debe contar con habilidades blandas para comunicarse eficientemente y descifrar a sus homólogos, conocer las prácticas y las diferentes estrategias y tácticas multilaterales, oscilar entre posiciones de fortaleza y flexibilidad, tener apertura intelectual e inteligencia emocional para entender otras visiones así como habilidad para generar confianza y forjar entendimientos y alianzas con delegados con diferente identidad, otra cultura y/o muy importante hoy en día, diferente sesgo cognitivo producto de las burbujas de información.</p>



<p>Es por esto por lo que la diplomacia, es un oficio profesionalizado que no será reemplazado nunca por la tecnología y/o la inteligencia artificial, ni será realmente efectiva a través de videoconferencias, pues es tan importante lo que pasa en la sala de reuniones como lo que sucede en sus pasillos y en los demás espacios de interacción social. La solución a los cuellos de botella está en el relacionamiento de orden profesional e interpersonal que se cultiva en el tiempo. &nbsp;&nbsp;</p>



<p>Por lo tanto, para el diplomático cada nueva posición internacional, formación académica en otro país, experiencia temática, nuevo idioma o incluso viaje personal se convierten en preciados activos, pues el funcionario, nada fácil, tiene que ser generalista y al mismo tiempo especialista, culturalmente sensible y conocedor de los desafíos y desarrollos globales. Es así como el trayecto único de cada diplomático se convierte en una bitácora que contiene experiencias y conexiones personales e intelectuales valiosísimas para el ejercicio de la política exterior.</p>



<p>Volviendo entonces al concepto de socialización mencionado anteriormente, puedo asegurar con vehemencia que necesitamos Organizaciones Internacionales eficaces, al ser estas, plataformas donde se intercambia información (muchas veces provista por expertos independientes), se generan acuerdos y se crean las normas que gobiernan las relaciones internacionales o incluso la vida cotidiana y global de nuestra sociedad interconectada (comercio, salud, trabajo, aviación civil, telecomunicaciones).</p>



<p>Así mismo, las Organizaciones Internacionales constituyen espacios donde se valora la aplicación de esas normas, pues en su seno los Estados justifican sus acciones, evitándose así que impere la ley del más fuerte. Para cerrar la analogía previa, no porque la institución universitaria sea susceptible de mejoras y existan alumnos problemáticos debe prescindirse del código de conducta y de todo el sistema educativo.</p>



<p>En las relaciones internacionales, apartarse de la norma internacional conlleva un intangible “costo político”, que podría entenderse como la pérdida de apoyo o de reputación internacional de un país o, incluso su aislamiento dentro de la comunidad Internacional. Cabe agregar que el costo político también lo experimenta un país si opone a la acción de otro, especialmente si se trata de un país poderoso, lo que a su vez puede transformarse en costos más tangibles, en la esfera comercial o de seguridad, por dar un ejemplo. Sin embargo, estos costos se diluyen si se trata de un grupo de países o una región y se sustenta en la violación de un tratado internacional.</p>



<p>Es así como las normas y las Organizaciones Internacionales ofrecen posibilidades para equilibrar las asimetrías de poder en el mundo, contener el imperialismo y promover las relaciones de cooperación entre Estados<strong>.</strong> &nbsp;</p>



<p>En conclusión, fortalecer la acción multilateral y la justicia, basadas en el Derecho Internacional es hoy prioritario y es una responsabilidad a la pueden contribuir los países latinoamericanos, como lo hicieron durante la creación del orden internacional vigente durante la negociación de la Carta de las Naciones Unidas. Lo anterior de cara a los renovados llamados a actualizar el orden internacional. La región debe vincularse activamente a esos debates que definirán una posible transición, aspirando a que nos preserve de la guerra, el interés privado y la anarquía. La cuestión es construir alianzas e innovar en las normas y en los organismos internacionales o asumir el precio de la inacción.&nbsp;&nbsp;</p>



<p><strong>*Luisa Fernanda Rueda Rojas </strong>es Ministra Consejera de la Carrera Diplomática y Consular de Colombia. Profesional y Magíster en Relaciones Internacionales de la Universidad Externado de Colombia. Maestría en Seguridad Internacional y Seguridad Europea de la Universidad de Ginebra. Ha servido en la Misión de Colombia ante la OEA y la Embajada ante Bélgica y Luxemburgo, Misión ante la Unión Europea y la OTAN.</p>



<p>** <em>Las opiniones expresadas en el blog corresponden únicamente a los autores y no comprometen a la Asociación Diplomática y Consular de Colombia -ASODIPLO, ni al Ministerio de Relaciones Exteriores</em>.</p>
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        <author>Asociación Diplomática y Consular de Colombia</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Ese extraño oficio llamado Diplomacia</category>
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        <pubDate>Thu, 27 Feb 2025 11:51:00 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[APOLOGÍA AL MULTILATERALISMO*]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Asociación Diplomática y Consular de Colombia</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>LAS PRIMERAS MUJERES DIPLOMATICAS EN COLOMBIA *</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/lineas-de-arena/las-primeras-mujeres-diplomaticas-en-colombia-2/</link>
        <description><![CDATA[<p>A todas las mujeres pioneras en la diplomacia en Colombia, un reconocimiento especial que ojalá sus nombres no caigan en el olvido, pues sin duda ellas son referentes permanentes de nuestra carrera diplomática y consular y de las conquistas de los derechos de equidad de género en la historia del país.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p><strong>Nota preliminar</strong>: Este artículo se reproduce de manera simultánea con el Blog de la Asociación Diplomática y Consular de Colombia, en donde el autor firma con su nombre de pila (Dixon Moya).</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="680" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/02/03065934/Actualizado-Emb-Melba-Martinez-1024x680.jpg" alt="" class="wp-image-111077" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/02/03065934/Actualizado-Emb-Melba-Martinez-1024x680.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/02/03065934/Actualizado-Emb-Melba-Martinez-300x199.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/02/03065934/Actualizado-Emb-Melba-Martinez-768x510.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/02/03065934/Actualizado-Emb-Melba-Martinez.jpg 1260w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Embajadora Melba Martínez López en Nicaragua (archivo personal Dixon Moya)</figcaption></figure>



<p class="has-text-align-right">Con aprecio y agradecimiento a la embajadora Fanny Margarita Moncayo y a la memoria de la embajadora Melba Martínez López, DEP**</p>



<p>Desde el 5 de mayo de 2023, cuando se aprobó en la cancillería la formulación e implementación de la Política Exterior Feminista de Colombia, hemos tenido en el Palacio de San Carlos, sede central del Ministerio de Relaciones Exteriores, varios eventos conmemorativos de la mujer en la diplomacia, como por ejemplo, los celebrados por la Asociación Diplomática y Consular de Colombia (ASODIPLO), la propia entidad, o la conferencia de la viceministra de Costa Rica, embajadora Lydia Peralta Cordero, sobre los referentes femeninos en la diplomacia de carrera de su país.</p>



<p>Es un tema que me apasiona, porque como dice un amigo, soy más feminista que varias mujeres que él conoce y me considero abanderado de la causa de la equidad de género. Por lo mismo, me he venido haciendo una pregunta necesaria, el nombre de la primera mujer diplomática en Colombia y al ser funcionario de carrera, en particular, quién habría sido la primera colega de carrera diplomática y consular.</p>



<p>Es cierto que hemos tenido varios hitos importantes, como el nombramiento de la primera ministra de relaciones exteriores, Noemí Sanín, en 1990 por parte del expresidente César Gaviria o que una mujer hasta la fecha, sea la persona que ha estado durante mayor tiempo al frente del ministerio, María Ángela Holguín, quien fue canciller durante ocho años consecutivos en los dos mandatos del ex presidente Juan Manuel Santos (2010 – 2018). Varias mujeres han sido jefes de la Cartera de Relaciones Exteriores y en el momento en que preparaba esta nota, se anuncia la designación de Laura Sarabia Torres como nueva canciller de la administración del presidente Gustavo Petro.</p>



<p>Sin embargo, no solemos destacar a las pioneras del ejercicio diplomático en el país. Gracias a otra investigación, relacionada con la novela&nbsp;<em>La Vorágine</em>&nbsp;y su versión cinematográfica, me encontré con una figura determinante en la literatura colombiana, la poeta Gertrudis Peñuela Eslava, más conocida como Laura Victoria, madre de la destacada actriz colombiana Alicia Caro, quien descolló en el cine mexicano. Gracias al renombre que tuvo con sus primeros libros de poesía, especialmente&nbsp;<em>Llamas Azules</em>&nbsp;(1933), Gertrudis Peñuela fue designada como canciller en la embajada de Colombia en México en 1939, país en donde se radicó y falleció a los 99 años.&nbsp;</p>



<p>Posiblemente el de Gertrudis Peñuela Eslava, sea el primer caso de una escritora colombiana, nombrada diplomática en el extranjero. Sin olvidar a la renombrada dramaturga barranquillera Amira de la Rosa, quien en las décadas de los cuarenta y cincuenta, se desempeñó en varias oportunidades como agregada cultural en la embajada de Colombia en Madrid y cónsul en Sevilla. Un antecedente interesante, es el de la pionera escritora y periodista, Soledad Acosta de Samper, quien en 1892 fue delegada por Colombia en el&nbsp;<em>IX Congreso Internacional de Americanistas</em>, celebrado en Huelva (España).</p>



<p>Ahora bien, la primera embajadora de Colombia acreditada ante otro país fue una mujer realmente admirable, Esmeralda Arboleda Cadavid, abogada liberal, nacida en Palmira, Valle del Cauca, una de las líderes del movimiento sufragista en nuestro país, en el que se unió a otra referente del feminismo colombiano, Josefina Valencia Muñoz, conservadora, hija del poeta Guillermo Valencia y hermana del expresidente Guillermo León Valencia. Sobre estas pioneras en la lucha por el sufragio femenino, se ha estrenado la película “<em>Estimados Señores</em>” dirigida por Patricia Castañeda, cinta que recomiendo ampliamente.</p>



<p>Las dos mujeres fueron diplomáticas, pero por situaciones opuestas. Mientras Josefina Valencia apoyó el gobierno del militar Gustavo Rojas Pinilla y fue designada jefe de la misión ante la UNESCO, Esmeralda Arboleda fue abierta opositora de la dictadura, en las elecciones de 1958 resultó elegida senadora por el Valle del Cauca, la primera mujer en serlo y el presidente Carlos Lleras Restrepo la designó en 1967 como embajadora de Colombia ante el gobierno de Austria. Arboleda continuaría prestando servicios diplomáticos, puesto que en 1980 fue relatora especial de la Comisión de las Naciones Unidas sobre el estatus de la mujer en el Comité Económico y Social.&nbsp;</p>



<p>A propósito del General Rojas Pinilla, en 1957 condecoró a dos funcionarias de la Cancillería por veinte años de servicio, Isabel Casteblanco de Quintero y Mercedes Ramírez de Beltrán, es de suponer que había otras damas en diversos cargos, pero seguramente no en un gran número. Ahora bien, para 1967 cuando Esmeralda Arboleda era nuestra única embajadora, en el servicio consular encontramos como vicecónsul en Hamburgo a Gloria Gómez, en Filadelfia, la cónsul de primera Cecilia Pérez, en Los Ángeles la cónsul de primera Clara Muñoz. En Roma se encontraba como tercer secretario Beatriz Mendoza, destacada funcionaria, a quien todavía recordamos.</p>



<p>En el mismo año 1967, algunas mujeres se hallaban en cargos intermedios directivos en lo que ahora llamamos planta interna (Bogotá), como en la Sección de Reclutamiento y Adiestramiento, Marymelba de Marroquín, en la Sección de Mecanografía, la Supervisora Administrativa Isabel de Garcés, en la Sección de Biblioteca Julia Sánchez Murcia o en la Sección de Almacén y Mantenimiento, Hersilia Camacho.&nbsp;</p>



<p>La Carrera Diplomática y Consular de Colombia, luego de una serie de intentos frustrados a lo largo del siglo XX, tuvo su arranque formal en 1969, cumpliendo lo previsto en el Decreto 2016 de 1968, orgánico del servicio diplomático y consular, fue así como el 22 de febrero de 1969, se presentaron 11 aspirantes para cuatro cargos de segundo secretario y 39 aspirantes para cuatro cargos de tercer secretario y en este punto, es necesario destacar un importante hallazgo: De los ocho cargos diplomáticos por concurso, cinco fueron para mujeres, a saber, para el rango de tercer secretario: Patricia Koppel Durán (quien obtuvo el mayor puntaje), Ruth Kalstern y para segundo secretario: Dory Sánchez Franco, Luisa Mantilla y Ligia Buitrago Cuéllar. Es un importante hito, hoy cuando se propugna por la equidad, que, en el primer concurso meritocrático en la Cancillería, la mayoría de quienes obtuvieron el derecho de entrar al año de prueba en el ministerio fueran mujeres.</p>



<p>Ahora bien, la primera embajadora de carrera, que llegó a ese rango fue Ligia Londoño Ocampo, conforme el Decreto 1775 del 29 de agosto de 1988, quien se desempeñó en el cargo ante el gobierno de Barbados y fue decana (directora) del entonces Instituto Colombiano de Estudios Internacionales, antecedente de la Academia Diplomática.</p>



<p>Tuve el privilegio de trabajar en mis inicios, con dos de las primeras diplomáticas de carrera, la embajadora Fanny Margarita Moncayo Duque, quien con la embajadora María Victoria Díaz de Suárez ingresaron en la cuarta promoción de 1972. La embajadora Fanny Moncayo era la Subsecretaria de Comunidades Colombianas y Asuntos Consulares, cuando yo me encontraba en mi año de prueba y en mi segunda salida al exterior trabajé con la embajadora Melba Martínez López, DEP, quien fue la única mujer que ingresó en la tercera promoción en 1971.&nbsp;</p>



<p>Precisamente la embajadora Moncayo me ha recordado otros nombres ilustres de mujeres, que, aunque no pertenecieron a la carrera diplomática, tuvieron un importante desempeño en el servicio exterior colombiano, como Ninon Millán, embajadora en Jamaica y Virginia Obregón, embajadora en Egipto. A todas las mujeres pioneras en la diplomacia en Colombia, un reconocimiento especial que ojalá sus nombres no caigan en el olvido, pues sin duda ellas son referentes permanentes de nuestra carrera diplomática y consular y de las conquistas de los derechos de equidad de género en la historia del país.</p>



<p><strong>*&nbsp;Dixon Acosta Medellín&nbsp;</strong>(conocido en el mundo de la diplomacia como Dixon Moya).</p>



<p>En lo que sigo llamando Twitter a la hora del recreo me encuentran como @dixonmedellin y comienzo a explorar el cielo azul en Bluesky como&nbsp;@dixonacostamed.bsky.social<strong></strong></p>



<p><strong>**</strong>Este artículo, no habría sido posible, sin la colaboración de la bibliotecóloga Claudia Esperanza Gómez, quien me facilitó la consulta de las&nbsp;<em>Memorias al Congreso</em>&nbsp;en la biblioteca del Ministerio de Relaciones Exteriores. De igual forma, mi reconocimiento a los embajadores Camilo Reyes, Vicky Senior, Carlos Arturo Morales, Luz Stella Jara, José Ignacio Mejía, así como a los colegas Yomar González, Rubén Darío Agudelo y de manera especial a quien va dedicada esta modesta nota.</p>


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        <author>Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</author>
                    <category>Líneas de arena</category>
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        <pubDate>Tue, 04 Feb 2025 00:07:01 +0000</pubDate>
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        <title>LAS PRIMERAS MUJERES DIPLOMATICAS EN COLOMBIA *</title>
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<p class="has-text-align-right">Con aprecio y agradecimiento a la embajadora Fanny Margarita Moncayo y a la memoria de la embajadora Melba Martínez López, DEP**</p>



<p>Desde el 5 de mayo de 2023, cuando se aprobó en la cancillería la formulación e implementación de la Política Exterior Feminista de Colombia, hemos tenido en el Palacio de San Carlos, sede central del Ministerio de Relaciones Exteriores, varios eventos conmemorativos de la mujer en la diplomacia, como por ejemplo, los celebrados por la Asociación Diplomática y Consular de Colombia (ASODIPLO), la propia entidad, o la conferencia de la viceministra de Costa Rica, embajadora Lydia Peralta Cordero, sobre los referentes femeninos en la diplomacia de carrera de su país.</p>



<p>Es un tema que me apasiona, porque como dice un amigo, soy más feminista que varias mujeres que él conoce y me considero abanderado de la causa de la equidad de género. Por lo mismo, me he venido haciendo una pregunta necesaria, el nombre de la primera mujer diplomática en Colombia y al ser funcionario de carrera, en particular, quién habría sido la primera colega de carrera diplomática y consular.</p>



<p>Es cierto que hemos tenido varios hitos importantes, como el nombramiento de la primera ministra de relaciones exteriores, Noemí Sanín, en 1990 por parte del expresidente César Gaviria o que una mujer hasta la fecha, sea la persona que ha estado durante mayor tiempo al frente de un ministerio, María Ángela Holguín, quien fue canciller durante ocho años consecutivos en los dos mandatos del ex presidente Juan Manuel Santos (2010 – 2018). Varias mujeres han sido jefes de la Cartera de Relaciones Exteriores y en el momento en que preparaba esta nota, se anuncia la designación de Laura Sarabia Torres como nueva canciller de la administración del presidente Gustavo Petro.</p>



<p>Sin embargo, no solemos destacar a las pioneras del ejercicio diplomático en el país. Gracias a otra investigación, relacionada con la novela <em>La Vorágine</em> y su versión cinematográfica, me encontré con una figura determinante en la literatura colombiana, la poeta Gertrudis Peñuela Eslava, más conocida como Laura Victoria, madre de la destacada actriz colombiana Alicia Caro, quien descolló en el cine mexicano. Gracias al renombre que tuvo con sus primeros libros de poesía, especialmente <em>Llamas Azules</em> (1933), Gertrudis Peñuela fue designada como canciller en la embajada de Colombia en México en 1939, país en donde se radicó y falleció a los 99 años.</p>



<p>Posiblemente el de Gertrudis Peñuela Eslava, sea el primer caso de una escritora colombiana, nombrada diplomática en el extranjero. Sin olvidar a la renombrada dramaturga barranquillera Amira de la Rosa, quien en las décadas de los cuarenta y cincuenta, se desempeñó en varias oportunidades como agregada cultural en la embajada de Colombia en Madrid y cónsul en Sevilla. Un antecedente interesante, es el de la pionera escritora y periodista, Soledad Acosta de Samper, quien en 1892 fue delegada por Colombia en el <em>IX Congreso Internacional de Americanistas</em>, celebrado en Huelva (España).</p>



<p>Ahora bien, la primera embajadora de Colombia acreditada ante otro país fue una mujer realmente admirable, Esmeralda Arboleda Cadavid, abogada liberal, nacida en Palmira, Valle del Cauca, una de las líderes del movimiento sufragista en nuestro país, en el que se unió a otra referente del feminismo colombiano, Josefina Valencia Muñoz, conservadora, hija del poeta Guillermo Valencia y hermana del expresidente Guillermo León Valencia. Sobre estas pioneras en la lucha por el sufragio femenino, se ha estrenado la película “<em>Estimados Señores</em>” dirigida por Patricia Castañeda, cinta que recomiendo ampliamente.</p>



<p>Las dos mujeres fueron diplomáticas, pero por situaciones opuestas. Mientras Josefina Valencia apoyó el gobierno del militar Gustavo Rojas Pinilla y fue designada jefe de la misión ante la UNESCO, Esmeralda Arboleda fue abierta opositora de la dictadura, en las elecciones de 1958 resultó elegida senadora por el Valle del Cauca, la primera mujer en serlo y el presidente Carlos Lleras Restrepo la designó en 1967 como embajadora de Colombia ante el gobierno de Austria. Arboleda continuaría prestando servicios diplomáticos, puesto que en 1980 fue relatora especial de la Comisión de las Naciones Unidas sobre el estatus de la mujer en el Comité Económico y Social.</p>



<p>A propósito del General Rojas Pinilla, en 1957 condecoró a dos funcionarias de la Cancillería por veinte años de servicio, Isabel Casteblanco de Quintero y Mercedes Ramírez de Beltrán, es de suponer que había otras damas en diversos cargos, pero seguramente no en un gran número. Ahora bien, para 1967 cuando Esmeralda Arboleda era nuestra única embajadora, en el servicio consular encontramos como vicecónsul en Hamburgo a Gloria Gómez, en Filadelfia, la cónsul de primera Cecilia Pérez, en Los Ángeles la cónsul de primera Clara Muñoz. En Roma se encontraba como tercer secretario Beatriz Mendoza, destacada funcionaria, a quien todavía recordamos.</p>



<p>En el mismo año 1967, algunas mujeres se hallaban en cargos intermedios directivos en lo que ahora llamamos planta interna (Bogotá), como en la Sección de Reclutamiento y Adiestramiento, Marymelba de Marroquín, en la Sección de Mecanografía, la Supervisora Administrativa Isabel de Garcés, en la Sección de Biblioteca Julia Sánchez Murcia o en la Sección de Almacén y Mantenimiento, Hersilia Camacho.</p>



<p>La Carrera Diplomática y Consular de Colombia, luego de una serie de intentos frustrados a lo largo del siglo XX, tuvo su arranque formal en 1969, cumpliendo lo previsto en el Decreto 2016 de 1968, orgánico del servicio diplomático y consular, fue así como el 22 de febrero de 1969, se presentaron 11 aspirantes para cuatro cargos de segundo secretario y 39 aspirantes para cuatro cargos de tercer secretario y en este punto, es necesario destacar un importante hallazgo: De los ocho cargos diplomáticos por concurso, cinco fueron para mujeres, a saber, para el rango de tercer secretario: Patricia Koppel Durán (quien obtuvo el mayor puntaje), Ruth Kalstern y para segundo secretario: Dory Sánchez Franco, Luisa Mantilla y Ligia Buitrago Cuéllar. Es un importante hito, hoy cuando se propugna por la equidad, que, en el primer concurso meritocrático en la Cancillería, la mayoría de quienes obtuvieron el derecho de entrar al año de prueba en el ministerio fueran mujeres.</p>



<p>Ahora bien, la primera embajadora de carrera, que llegó a ese rango fue Ligia Londoño Ocampo, conforme el Decreto 1775 del 29 de agosto de 1988, quien se desempeñó en el cargo ante el gobierno de Barbados y fue decana (directora) del entonces Instituto Colombiano de Estudios Internacionales, antecedente de la Academia Diplomática.</p>



<p>Tuve el privilegio de trabajar en mis inicios, con dos de las primeras diplomáticas de carrera, la embajadora Fanny Margarita Moncayo Duque, quien con la embajadora María Victoria Díaz de Suárez ingresaron en la cuarta promoción de 1972. La embajadora Fanny Moncayo era la Subsecretaria de Comunidades Colombianas y Asuntos Consulares, cuando yo me encontraba en mi año de prueba y en mi segunda salida al exterior trabajé con la embajadora Melba Martínez López, DEP, quien fue la única mujer que ingresó en la tercera promoción en 1971.</p>



<p>Precisamente la embajadora Moncayo me ha recordado otros nombres ilustres de mujeres, que, aunque no pertenecieron a la carrera diplomática, tuvieron un importante desempeño en el servicio exterior colombiano, como Ninon Millán, embajadora en Jamaica y Virginia Obregón, embajadora en Egipto. A todas las mujeres pioneras en la diplomacia en Colombia, un reconocimiento especial que ojalá sus nombres no caigan en el olvido, pues sin duda ellas son referentes permanentes de nuestra carrera diplomática y consular y de las conquistas de los derechos de equidad de género en la historia del país.</p>



<p><strong>*Dixon Moya: &nbsp;</strong>Diplomático colombiano de carrera en el rango de Embajador, se desempeña en la Dirección de Mecanismos de Concertación e Integración Regionales de la cancillería. Escritor por vocación, lleva un blog en el periódico colombiano <em>El Espectador</em>, en el cual escribe de todo un poco: <a href="http://blogs.elespectador.com/lineas-de-arena/">http://blogs.elespectador.com/lineas-de-arena/</a>&nbsp; En X @dixonmedellin</p>



<p><strong>**</strong>Este artículo, no habría sido posible, sin la colaboración de la bibliotecóloga Claudia Esperanza Gómez, quien me facilitó la consulta de las <em>Memorias al Congreso</em> en la biblioteca del Ministerio de Relaciones Exteriores. De igual forma, mi reconocimiento a los embajadores Camilo Reyes, Vicky Senior, Carlos Arturo Morales, Luz Stella Jara, José Ignacio Mejía, así como a los colegas Yomar González, Rubén Darío Agudelo y de manera especial a quien va dedicada esta modesta nota.</p>



<p>***<em>Las opiniones expresadas en el blog corresponden únicamente a los autores y no comprometen a la Asociación Diplomática y Consular de Colombia -ASODIPLO</em>.</p>


<figure class="wp-block-post-featured-image"><img loading="lazy" decoding="async" width="1500" height="996" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/31180047/Actualizado-Embajadora-Melba-Martinez-en-celebracion-en-Nicaragua-del-20-de-julio-con-arte.jpg" class="attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image" alt="" style="object-fit:cover;" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/31180047/Actualizado-Embajadora-Melba-Martinez-en-celebracion-en-Nicaragua-del-20-de-julio-con-arte.jpg 1500w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/31180047/Actualizado-Embajadora-Melba-Martinez-en-celebracion-en-Nicaragua-del-20-de-julio-con-arte-300x199.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/31180047/Actualizado-Embajadora-Melba-Martinez-en-celebracion-en-Nicaragua-del-20-de-julio-con-arte-1024x680.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/31180047/Actualizado-Embajadora-Melba-Martinez-en-celebracion-en-Nicaragua-del-20-de-julio-con-arte-768x510.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1500px) 100vw, 1500px" /></figure>]]></content:encoded>
        <author>Asociación Diplomática y Consular de Colombia</author>
                    <category>Ese extraño oficio llamado Diplomacia</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=110912</guid>
        <pubDate>Mon, 03 Feb 2025 13:00:00 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[LAS PRIMERAS MUJERES DIPLOMATICAS EN COLOMBIA *]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Asociación Diplomática y Consular de Colombia</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>DE EXILIOS Y DESTINOS INESPERADOS: MIGUEL PIZARRO, UNA SEMBLANZA DIPLOMÁTICA</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/ese-extrano-oficio-llamado-diplomacia/exilios-destinos-inesperados-miguel-pizarro-una-semblanza-diplomatica/</link>
        <description><![CDATA[<p>“Flecha sin blanco Volando voy sin tino, Volar será mi blanco, Mi destino. Eterno en el instante del camino Saeta de Zenón, Quieta en el aire. Sin herir ni caer Sin dar en otra parte” Miguel Pizarro (1939) El exilio ensancha el alma de sus víctimas. Como en el poema del ruso Ossip Mandelstam sobre [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<blockquote>
<p class="s3">“Flecha sin blanco</p>
</blockquote>
<p class="s3">Volando voy sin tino,</p>
<p class="s3">Volar será mi blanco,</p>
<p class="s3">Mi destino.</p>
<p class="s3">Eterno en el instante del camino</p>
<p class="s3">Saeta de Zenón,</p>
<p class="s3">Quieta en el aire.</p>
<p class="s3">Sin herir ni caer</p>
<p class="s3">Sin dar en otra parte”</p>
<p class="s3">Miguel Pizarro (1939)</p>
<p class="s3">El exilio ensancha el alma de sus víctimas. Como en el poema del ruso Ossip Mandelstam sobre Ulises, el exiliado está pleno de tiempo y de espacio, en él florece en poco tiempo la civilización de su desesperanza y un nuevo lenguaje se forma para comunicar su vida en la tierra en la que concluye su paso por el mundo. Para el exiliado nunca cesa la vibración que siente por su patria, pero su forma de sentirla cambia.</p>
<p class="s3">Lo anterior se traduce perfectamente en la vida de los escritores. Existe una estrecha relación entre exilio y creatividad. Los ejemplos sobran, pero el lector advertido sabrá de su efecto en la vida de Ovidio, de Dante o de los numerosos españoles que huyeron de los desastres de la Guerra Civil y de la dictadura franquista.</p>
<p class="s3">De España, precisamente, hay una historia menos conocida, que fue preludio a los exilios masivos de los años treinta. Se trata del poeta, periodista y diplomático español Miguel Pizarro Zambrano, miembro olvidado de lo que se conoce como generación del 27 y participante del grupo del <span class="s4">Rinconcillo</span> (en el que estaban Dalí y Buñuel). Pizarro se distanció por once años en Osaka, Japón, hace ya unos cien años. Allí trabajó como el primer profesor español en enseñar su lengua en ese país. Lo hizo en la Universidad de Estudios extranjeros de Osaka, en la cual se guarda memoria de él especialmente por una edición conmemorativa de la revista <span class="s4">Más y menos</span> (マス・イ・メノス), publicación seriada que funcionó desde 1929 hasta 1941, y por la veneración de ciertos profesores japoneses que se consideran sus herederos.</p>
<p class="s3">Pizarro fue también un difusor de la cultura hispánica. Se le atribuye la introducción del flamenco en la sociedad japonesa y el montaje de obras de García Lorca, de quien era amigo personal. Al respecto, existe una intensa y conmovedora correspondencia entre los dos, además de un sentido poema que inicia con las palabras “Miguel Pizarro / flecha sin blanco”, el cual se encuentra en la compilación poética <span class="s4">Canciones</span> (1927), y le dio el epíteto que marcó para siempre su vida.</p>
<p><figure id="attachment_98709" aria-describedby="caption-attachment-98709" style="width: 300px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-98709" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/IMG_8371-300x225.jpeg" alt="Postal de Miguel Pizarro dirigida a Federico García Lorca. En: María Isabel Elizalde Frez, “Miguel Pizarro Zambrano, poeta y pensador del 27”. Tesis doctoral, Universidad Autónoma de Madrid, 2014, p. 30." width="300" height="225" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/IMG_8371-300x225.jpeg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/IMG_8371-150x113.jpeg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/IMG_8371-768x576.jpeg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/IMG_8371-1024x768.jpeg 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/IMG_8371.jpeg 1125w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /><figcaption id="caption-attachment-98709" class="wp-caption-text">Postal de Miguel Pizarro dirigida a Federico García Lorca. En: María Isabel Elizalde Frez, “Miguel Pizarro Zambrano, poeta y pensador del 27”. Tesis doctoral, Universidad Autónoma de Madrid, 2014, p. 30.</figcaption></figure></p>
<p class="s3">Pero la actividad de Pizarro no solo se cerró en lo artístico. Se abrió también a la diplomacia, la cual ejerció, según los testimonios, excelentemente en Japón como agregado cultural, cuando llegó la Segunda República en su País, y la continuó en Rumania y luego en Estados Unidos. La llegada transformadora de este episodio en su país fue un despertar para Pizarro, fue como si su distanciamiento con su patria hubiese terminado; es como si advirtiera que su España también estaba en tierras remotas, pues el sentimiento que emanaba de ello le hablaba en un lenguaje que entendía y compartía.</p>
<p class="s3">Con los méritos ganados en su tiempo en tierra nipona, terminó en Estados Unidos cuando la República estaba en sus años críticos. Desde su actividad diplomática dejó un legado cultural inadvertido, y gracias a su intercesión <span class="s4">El Guernica</span>, la obra de Pablo Picasso, tuvo resguardo en Estados Unidos. Se le debe en gran parte el hecho de que se conserve todavía una de las obras gráficas más importantes de la pintura moderna, y una denuncia directa a la brutalidad de la guerra.</p>
<p class="s3">Para el público colombiano puede haber algo más llamativo sobre esta historia de lo que podría ser un tritagonista de la cultura y diplomacia hispánica del siglo XX. Se trata de lo siguiente: el último recuerdo vivo de Pizarro se encuentra en un municipio del país, en Roldanillo, Valle del Cauca. Se trata de la señora Águeda Pizarro, hija de Miguel y viuda del artista Omar Rayo. Lamentablemente, a las mujeres atrapadas en vorágines culturales, como a la señora Águeda o la escritora mexicana Elena Garro, se les recuerda más por la constelación masculina en la que terminaron inmersas, pero a veces se olvida su luz propia. Este artículo no puede hacer toda la justicia que merece la señora Águeda Pizarro, y lamentablemente la subsume en gran medida a la figura de su padre, pero es digno de destacar su vocación de poetisa, investigadora y de promotora cultural en el Valle del Cauca y en el país. Precisamente, si se sabe algo sobre Miguel Pizarro es gracias a ella, quien es su vocera principal, especialmente por su estudio titulado <span class="s4">Miguel Pizarro, flecha sin blanco</span> (2004).</p>
<p class="s3">En el poema ya referenciado, García Lorca le decía a Pizarro que “El Japón es un barco/ de marinos antipáticos”. Entre esa espesa atmósfera de antipatía, Pizarro fue ágil y capaz de despertar interés en su país y su vida, contar desde el exilio lo que era su patria. Desde el Japón, usó los recursos espirituales y artísticos para hablar de su exilio, en una obra de teatro <span class="s4">n</span><span class="s4">oh</span>, que también es considerada como auto sacramental, llamada <span class="s4">Auto de los </span><span class="s4">despatriados</span>. Desde ese país se hizo diplomático en el recorrido y aprendió tenazmente la labor, sin dejar de pensar en sus conciudadanos y en el espíritu de su nación. La flecha sin blanco, que decía García Lorca, había hecho de su exilio su diana, finalmente había impactado, así fuese en el vacío.</p>
<p class="s3">*Fernando Suárez Sánchez, es Tercer secretario de la Carrera Diplomática e historiador de la Universidad Nacional de Medellín.</p>
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        <author>Asociación Diplomática y Consular de Colombia</author>
                    <category>Ese extraño oficio llamado Diplomacia</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=98708</guid>
        <pubDate>Wed, 20 Mar 2024 13:57:20 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-2.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[DE EXILIOS Y DESTINOS INESPERADOS: MIGUEL PIZARRO, UNA SEMBLANZA DIPLOMÁTICA]]></media:description>
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                            </item>
        <item>
        <title>DE CIERTAS DEFINICIONES DE LA PALABRA DIPLOMACIA: APROXIMACIÓN DESDE EL HUMOR*</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/ese-extrano-oficio-llamado-diplomacia/cierta-definiciones-la-palabra-diplomacia-aproximacion-desde-humor/</link>
        <description><![CDATA[<p>Los estudiosos de las relaciones internacionales y materias afines saben bien que siempre ha sido muy difícil definir el término diplomacia. Personalmente me agrada la definición que la signa como un híbrido entre arte y ciencia, pues es una combinación de diferentes ramas del saber humano con aptitudes y habilidades no ajenas a la sensibilidad, [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p>Los estudiosos de las relaciones internacionales y materias afines saben bien que siempre ha sido muy difícil definir el término diplomacia. Personalmente me agrada la definición que la signa como un híbrido entre arte y ciencia, pues es una combinación de diferentes ramas del saber humano con aptitudes y habilidades no ajenas a la sensibilidad, para manejar situaciones delicadas e intentar prevenir o remediar las causas y efectos de la guerra. Así como se dice que la política es el arte de lo posible, diría que la diplomacia es el ejercicio de la paz.<span id="more-95381"></span></p>
<p>Nos encontramos con otro concepto general que tampoco tiene una definición unívoca. En efecto, la paz es un término tan abstracto y etéreo que sólo se materializa cuando las diferencias se llevan a una mesa de negociaciones, en un ambiente diplomático. Sin embargo, la diplomacia, esta noble actividad que realza la naturaleza humana, es vista en ocasiones como algo engañoso, sinónimo de cobardía o falta de decisión.</p>
<p>Es la impresión que se recoge luego de encontrarse con algunas frases, de personas célebres en mayor o menor grado (generalmente una frase célebre es la única manera de salir del anonimato). Más como una contribución a crear sonrisa, pues en la mayoría de los casos no concuerdo con los autores (aunque no niego que ciertos personajes históricos puedan encarnar estas acepciones), me permito dejar el siguiente registro sobre algunos de los significados paralelos de la palabra diplomacia y otros términos semejantes.</p>
<ul>
<li>Diplomacia: Es el camino más largo entre dos puntos. (Adrien Decourcelle).</li>
<li>Los diplomáticos son personas a las que no les gusta decir lo que piensan. A los políticos no les gusta pensar lo que dicen. (Peter Ustinov).</li>
<li>La oveja es diplomática con todo el mundo, porque es la comida. (Anónimo).</li>
<li>La diplomacia nace, cuando empiezan a existir los cobardes. (Anónimo).</li>
<li>La diplomacia te saca de un problema, que el tacto te hubiera evitado cometer. (Brian Bowling).</li>
<li>El diplomático es un hombre que piensa dos veces antes de no decir nada. (Anónimo).</li>
<li>Los Estados, para la diplomacia, no son los pueblos, sino los reyes que los dirigen o los esclavizan. (Juan Donoso Cortés).</li>
<li>Yo he descubierto el arte de engañar a los diplomáticos. Digo la verdad y nunca me creen. (Camillo Benso, conde de Cavour).</li>
<li>Cuando el diplomático dice sí, quiere decir quizá; cuando dice quizá, quiere decir no, y cuando dice no, no es diplomático. (Anónimo).</li>
<li>Si falla la diplomacia, recurrid a la mujer. (Carlo Goldoni).</li>
<li>Diplomacia: habilidad necesaria para conseguir que los demás se salgan con la tuya. (Anónimo).</li>
<li>Los diplomáticos ven con las orejas; el aire es su elemento, no la luz. De ahí que prefieran la calma y la oscuridad. (Ludwig Börne).</li>
<li>Un embajador es una persona honesta que se envía a mentir al extranjero, para el bienestar común. (Henry Wotton).</li>
<li>Algunos de los diplomáticos que intervienen en los negocios de estado, lo llevan a la bancarrota. (Carlos Marx).</li>
<li>Entre diplomáticos el arte de no decir nada ha sido elevado a la perfección. Cuanto más vacío es un discurso, más maravilla a los expertos por su finura. Los que se quejan por falta de precisión en un tema son sus enemigos, que le quisieran coger una imprudencia para combatirlo. (Oscar Wilde).</li>
<li>En lo que a la vida política se refiere, el problema fundamental de los diplomáticos estaba en la oportunidad de tomar parte de ella. (Lucio Anneo Séneca).</li>
<li>En ocasiones en las cancillerías, una cuestión aplazada ya está medio resuelta. “Es urgente esperar”, decía un diplomático. (André Maurois).</li>
<li>Jamás he visto a nadie que hable tanto como los diplomáticos y que se le entienda tan poco. (Henri Barbusse).</li>
<li>Cuando la diplomacia se duerme, sólo la despierta el estado de guerra. (Lenin).</li>
<li>Los diplomáticos son los últimos representantes de una tribu nómada a la que el mundo moderno todavía permite ir de un lado a otro con plumas en la cabeza. (George Bernard Shaw).</li>
<li>El buen diplomático es el que soporta los insultos de su oponente con una sonrisa en la cara. (Bertrand Russell).</li>
<li>Un diplomático es un hombre que siempre recuerda el cumpleaños de una mujer, pero nunca su edad. (Robert Frost).</li>
</ul>
<p>El célebre escritor estadounidense Ambrose Bierce, consigna en su inteligente y divertido “<em>Diccionario del diablo</em>” (“<em>Devil dictionary</em>”, titulado inicialmente “<em>The cynic’s world book</em>”), varias definiciones que me permito incluir:</p>
<ul>
<li>Cónsul. En política norteamericana, se da este nombre a quien después de no haber logrado cargo público por voto popular recibe uno de la administración con la condición de que abandone el país.</li>
<li>Diplomacia. El patriótico arte de mentir acerca del país natal.</li>
<li>Plenipotenciario. El que tiene poder absoluto. Un ministro plenipotenciario es un diplomático que tiene una total autoridad, con la condición de que nunca la ejerza.</li>
</ul>
<p>Por último, como integrante de la Carrera Diplomática, no puedo evitar intentar una definición sobre este cuerpo de servicio exterior:</p>
<ul>
<li>Carrera Diplomática: En el mundo del atletismo, carrera que junto a la de obstáculos y resistencia, exige de su practicante ser casi perfecto para no salir eliminado por otros competidores menos talentosos, pero con mejores puntos de apoyo (obviamente hablo de ciertos saltadores de garrocha).</li>
<li>Diplomático de carrera: funcionario que, a fuerza de preparación, exámenes continuos y evaluaciones permanentes, debe demostrar que no es un “diplomático a la carrera”.</li>
</ul>
<p>Si el amable lector, no está de acuerdo con estas definiciones, le recomiendo dirigir sus críticas o quejas a los autores originales, pues yo sólo puedo responder por las dos últimas, de las demás sólo he sido su fiel transcriptor.</p>
<p>*Dixon Moya Acosta es embajador colombiano de carrera. Escritor por vocación, autor de varios libros, entre otros el de ficción “<em>Relatos Diplomáticos: Apuntes imaginarios desde San Carlos</em>” (2019), que firma con su nombre literario Dixon Acosta Medellín.</p>
<p><em>Nota: e</em><em>l contenido de cada blog es responsabilidad exclusiva de los autores y no compromete a la Asociación Diplomática y Consular de Colombia.</em></p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Asociación Diplomática y Consular de Colombia</author>
                    <category>Ese extraño oficio llamado Diplomacia</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=95381</guid>
        <pubDate>Fri, 07 Jul 2023 15:11:30 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[DE CIERTAS DEFINICIONES DE LA PALABRA DIPLOMACIA: APROXIMACIÓN DESDE EL HUMOR*]]></media:description>
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                            </item>
        <item>
        <title>Mujer y Diplomacia</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/lineas-de-arena/mujer-y-diplomacia/</link>
        <description><![CDATA[<p>&nbsp; Nota preliminar: En mayo de 2019, tuve el honor de inaugurar el evento &#8220;Mujeres y Diplomacia&#8221; en el marco del simposio &#8220;Mujer, Género y Comunidad&#8221; en el Instituto Cervantes en la ciudad de Chicago, en donde presté servicios diplomáticos. Por ser hoy, 24 de junio, cuando se celebra el día internacional de las mujeres [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
<p><strong><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-95237" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/06/mujer-diplomacia-mayo-2019-300x212.jpeg" alt="" width="300" height="212" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/06/mujer-diplomacia-mayo-2019-300x212.jpeg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/06/mujer-diplomacia-mayo-2019-150x106.jpeg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/06/mujer-diplomacia-mayo-2019-768x543.jpeg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/06/mujer-diplomacia-mayo-2019.jpeg 848w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></strong></p>
<p><strong>Nota preliminar</strong>: En mayo de 2019, tuve el honor de inaugurar el evento &#8220;Mujeres y Diplomacia&#8221; en el marco del simposio &#8220;Mujer, Género y Comunidad&#8221; en el Instituto Cervantes en la ciudad de Chicago, en donde presté servicios diplomáticos. Por ser hoy, 24 de junio, cuando se celebra el día internacional de las mujeres en la diplomacia, considero vigentes aquellas palabras, que publico sin modificación. A todas las colegas y amigas, felicidades en este día.</p>
<p><span id="more-95236"></span></p>
<p>Buenas noches para todos.</p>
<p>Señoras y Señores,</p>
<p>Como diplomático y como hombre, me honra estar aquí, compartiendo unas ideas en el cierre de la Conferencia “Mujer, Género y Comunidad”, una necesaria y oportuna iniciativa de mi colega Aylin Joo Liem, Cónsul General de Chile y de la querida amiga Esther Quintero-Guzmán, Directora Asociada de la Universidad de De Paul. Felicitaciones a ellas, al Instituto Cervantes por acoger este panel de clausura y a todos los que han contribuido al evento.</p>
<p>A la diplomacia se le suele representar con la figura femenina y algunos la identifican como Irene, la diosa griega de la paz. En cierto libro se describía a la Diplomacia como una dama elegante que luce una corona de laurel y pisa trofeos militares destrozados. En la mano derecha tiene una pluma y en la izquierda un pliego donde se lee: Mis poderes son la persuasión, la sagacidad y la sabiduría.</p>
<p>Sin embargo, a pesar de aquella temprana identificación femenina, en la diplomacia moderna, la misma que nació en los albores del Renacimiento y que se formalizó como profesión en el Congreso de Viena de 1815, no aparecen las mujeres en un rol protagónico, al menos en su inicio.</p>
<p>La diplomacia durante mucho tiempo, fue una actividad exclusivamente masculina, solo se permitió a las mujeres ingresar al servicio exterior de Estados Unidos en 1922 y hasta 1946 en el caso del Reino Unido.  Tuvo que haber sido particularmente difícil el camino iniciado por las primeras mujeres diplomáticas</p>
<p>Se tiene noticia de la señora Diana Apcar, que fue nombrada por la República de Armenia en 1918 como cónsul en Japón. La húngara Rosika Schwimmer, fue designada en 1918, como embajadora de su país en Suiza. En 1923, la Unión Soviética nombró como embajadora en Noruega a la reconocida revolucionaria Alexandra Mikhailovna Kollontai. Fueron las primeras diplomáticas reconocidas como jefes de misión en el Siglo XX.</p>
<p>En 1949 es designada Eugenie Anderson como la primera mujer embajadora de los Estados Unidos en Dinamarca. Solo hasta 1996, Madeleine Albright fue designada en 1996 como Secretaria de Estado, bajo el gobierno del presidente Bill Clinton. En Colombia, la Sra. Noemí Sanín, nuestra primera Ministra de Relaciones Exteriores, fue nombrada en 1991.</p>
<p>No obstante las dificultades, las diplomáticas han dejado huella en su trasegar por el mundo. Aparece el gran referente de Eleanor Roosevelt, quien independiente de su rol protagónico como Primera Dama en los cuatro periodos de su esposo, el presidente Franklin D. Roosevelt, fue delegada de Estados Unidos en la Asamblea General de las Naciones Unidas, fue la primera presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas y ayudó a redactar la Declaración Universal de Derechos Humanos. Durante el gobierno de John F. Kennedy presidió la Comisión Presidencial sobre el Estatus de la Mujer.</p>
<p>De la gran patria que habla español, la comunidad hispanoamericana, deseo mencionar a una gran educadora y feminista, Lucila Godoy Alcayaga, más conocida como la gran poeta Gabriela Mistral, quien aparte de recibir el premio Nobel de Literatura en 1945 fue diplomática. En 1925 fue delegada por América Latina en el Instituto de Cooperación Intelectual de la Liga de las Naciones y sirvió como cónsul de Chile en diversas ciudades del mundo.</p>
<p>Para quienes servimos como diplomáticos en Chicago, es un gran orgullo, que la actual decana del cuerpo consular en la ciudad, sea una mujer, la querida amiga Patricia Maza, Cónsul General de El Salvador.</p>
<p>Afortunadamente en la actualidad, en todos nuestros países hay destacadas diplomáticas. En el caso de Colombia, deseo resaltar la figura de la ex ministra de Relaciones Exteriores María Ángela Holguín, la persona que ha estado por más tiempo en el cargo de Canciller en nuestro país, durante ocho años consecutivos de 2010 a 2018, marca que ningún hombre puede ostentar, en la historia colombiana. Ocho años, en los cuales la ex ministra Holguín tuvo entre muchos logros, un papel destacado en la construcción del acuerdo de paz entre la ex guerrilla de las FARC y el anterior gobierno del ex presidente Juan Manuel Santos.</p>
<p>El Ministro actual, Carlos Holmes Trujillo ha demostrado su confianza en la mujer, nombrando en su equipo cercano a varias colegas de carrera diplomática, en puestos de dirección importantes, como son la Viceministra Luz Stella Jara, la Jefe de Gabinete Diana Mejía y varias Directoras como la Consular, Embajadora Margarita Manjarrez.</p>
<p>No tengo que ir muy lejos para ver el predominio femenino en nuestra Cancillería. El Consulado General de Colombia en Chicago, que tengo el honor de liderar, está integrado por dos hombres y seis mujeres. Sin duda, es la explicación para entender por qué es uno de los mejores consulados de Colombia en el mundo, modestia aparte. A todas ellas, gracias por su labor, sacrificio y compromiso constantes.</p>
<p>Pero sea el momento también para reconocer una labor silenciosa y fundamental de otras mujeres en la diplomacia, quienes no reciben sueldo ni reconocimientos, la de las esposas de los diplomáticos varones, siempre voluntarias y dispuestas al apoyo de sus maridos. En mi caso, mi esposa Patricia ha representado la columna vertebral de mi trabajo. Sin ella, no creo que yo estuviera aquí hablándoles hoy día. Gracias amor.</p>
<p>La historia de las relaciones internacionales en el mundo ha rotado entre la guerra y la paz, el conflicto y el diálogo. Si no hemos llegado a una Tercera Guerra Mundial ha sido gracias a una figura femenina, la diplomacia, porque esta combinación entre ciencia y arte, no solo se representa con una figura femenina, es que por antonomasia la diplomacia es femenina.</p>
<p>Ahora, deseo dejarlos en compañía de la Ministra Consejera de la Embajada de España en Washington, Señora Cristina Fraile Jiménez de Muñana.</p>
<p>Muchas gracias.</p>
<p>Chicago, Instituto Cervantes, 15 de mayo de 2019.</p>
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        <author>Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</author>
                    <category>Líneas de arena</category>
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        <pubDate>Sat, 24 Jun 2023 10:49:51 +0000</pubDate>
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