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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Tue, 14 Apr 2026 23:46:05 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Blogs de crisis ambiental | Blogs El Espectador</title>
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        <title>¡Es posible superar la crisis climática!</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/ciencia-para-el-buen-vivir/es-posible-superar-la-crisis-climatica/</link>
        <description><![CDATA[<p>“Caminar, descansar y proyectar el soñar se entretejen para posibilitar la creación de puentes para ‘cruzar’ (chakai) formas de comprensión del mundo. Esta acción de “cruzar” tiene su referente cosmogónico en la chakana (‘cruz andina’), entendida como la posibilidad de ir y venir y en ese movimiento recrear y deconstruir conocimientos” Bravo, 2015, p. 65. </p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p><strong><em>In memoriam</em></strong><strong> de la maestra colibrí Leidy Marcela Bravo Osorio</strong></p>



<p>A partir de julio de este año, dediqué las columnas de este blog al análisis crítico y a la búsqueda de alternativas individuales y sociales que nos depara<a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/ciencia-para-el-buen-vivir/las-raices-de-la-crisis-climatica/"> la crisis climática. </a>Reflexionamos sobre el proceso de colonización española, que impuso una modernidad sangrienta que arrasó buena parte de la cultura de los pueblos indígenas de nuestro continente y que marcó el origen del extractivismo que maltrata la madre tierra.</p>



<p>El capitalismo de finales del siglo XVIII y del siglo XIX, incorporó al ideario político de las nacientes repúblicas de Latinoamérica, la tesis del crecimiento económico como promesa para alcanzar progreso y bienestar, basado en la explotación de la naturaleza que promovía la revolución industrial europea y las concepciones instrumentales del desarrollo.</p>



<p>El mito del progreso se fortaleció con la industria petrolera del siglo XX y con ello, emergió la crisis climática como parte de la crisis ambiental de la sociedad occidental, fundada en el extractivismo de la naturaleza y en el modelo lineal del emprendimiento científico y tecnológico aferrado a ideas cartesianas del mundo y en concepciones cientificistas.</p>



<p><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/ciencia-para-el-buen-vivir/capitalismo-fuera-del-limite-planetario/">El capitalismo sobrepasó los límites planetarios</a> y especialmente el referido a la regulación de la temperatura global del planeta, que se alteraría, por primera vez, debido a la emisión de gases efecto invernadero producidos especialmente por la actividad industrial y por la dependencia energética de hidrocarburos fósiles, fundamentalmente petróleo.</p>



<p><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/ciencia-para-el-buen-vivir/disputas-cientificas-y-politicas-de-cara-a-la-crisis-climatica/">La crisis climática envuelve disputas científicas, políticas</a>, económicas, culturales e ideológicas sobre el tipo de modelo que debemos configurar como humanidad para garantizar la vida en el planeta. Pero lo más importante, exige de <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/ciencia-para-el-buen-vivir/acciones-sociopoliticas-frente-a-la-crisis-climatica/">acciones individuales y colectivas para enfrentarla </a>y porque no superarla.</p>



<p>El camino más claro para superar la crisis no está en las promesas de la economía verde promovida por el capitalismo, o en las soluciones técnicas de las ciencias, porque las dos insisten en conservar el modelo económico hegemónico de occidente basado en la manipulación, control o explotación de la naturaleza.</p>



<p>Dialogar con los saberes ancestrales de nuestros antepasados indígenas y valorar los que aún han sobrevivido constituye una mejor alternativa para enfrentar la crisis. La profesora Leidy Marcela Bravo Osorio de la Universidad Pedagógica Nacional, promovió con mucha claridad este camino, en sus trabajos académicos vivió, sintió y defendió los saberes ancestrales de los pueblos indígenas colombianos, especialmente del Cauca y del Putumayo como base esencial para la promoción de prácticas sociales sustentables.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/30220552/HastaSiempreMarcela-1024x1024.jpg" alt="" class="wp-image-124226" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/30220552/HastaSiempreMarcela-1024x1024.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/30220552/HastaSiempreMarcela-300x300.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/30220552/HastaSiempreMarcela-150x150.jpg 150w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/30220552/HastaSiempreMarcela-768x768.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/30220552/HastaSiempreMarcela.jpg 1536w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption"><strong>Leidy Marcela Bravo Osorio, profesora de la Universidad Pedagógica Nacional, conocida como la maestra colibrí por su compromiso intelectual con la defensa de la madre tierra y el estudio educativo del pensamiento indígena. Falleció en septiembre de 2025. </strong></figcaption></figure>



<p>Basados en los aportes de la maestra colibrí<a href="#_ftn1" id="_ftnref1">[1]</a>, podemos pensar en una forma distinta de investigar y actuar frente a la crisis climática apoyados en los saberes ancestrales. En primer lugar, debemos aprender a caminar, es decir, debemos seguir el saber del pueblo Inga de reconocer <em>nukanchipa alpa mama </em>(‘nuestro territorio’); saber en dónde vivimos, con quién vivimos, explorando la biodiversidad, la riqueza hídrica, el aire, la tierra y todas las relaciones ecológicas que sostienen la vida, para conservarla, protegerla y defenderla. &nbsp;</p>



<p>En segundo lugar, debemos aprender el <em>Samaspa iachaikuspa: </em>‘descansando aprendemos’, o sea, es necesario detenernos para revisar los trayectos realizados de la sociedad occidental sustentada en el antropocentrismo, para reorganizar de forma colectiva qué hace falta para cambiarlo y que nuevas cosas podemos construir juntos para reencontrarnos con la naturaleza y emprender prácticas sostenibles como la agroecología, la permacultura, la movilidad limpia, la construcción sustentable, entre otras prácticas que sigan los ritmos y equilibrios naturales.</p>



<p>Y en tercer lugar, debemos proyectar para soñar, esto significa que el caminar y el descansar nos permite comprender, más allá de lo aparente, emprendiendo diálogos entre distintos saberes que nos conduzcan a una comprensión holística y compleja de la crisis climática para tomar mejores decisiones, que orienten el plan de vida integral que nos permitan superar esta crisis y todas aquellas que trae la crisis ambiental que padecemos. La maestra colibrí nos enseña:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><a>“Caminar, descansar y proyectar el soñar </a>se entretejen para posibilitar la creación de puentes para ‘cruzar’ (<em>chakai</em>) formas de comprensión del mundo. Esta acción de “cruzar” tiene su referente cosmogónico en la <em>chakana </em>(‘cruz andina’), entendida como la posibilidad de ir y venir y en ese movimiento recrear y deconstruir conocimientos”<a href="#_ftn2" id="_ftnref2">[2]</a>.</p>
</blockquote>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="423" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/30221258/Mural-maestra-Colibri-423x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-124227" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/30221258/Mural-maestra-Colibri-423x1024.jpeg 423w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/30221258/Mural-maestra-Colibri-124x300.jpeg 124w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/30221258/Mural-maestra-Colibri.jpeg 529w" sizes="(max-width: 423px) 100vw, 423px" /><figcaption class="wp-element-caption"><strong>Mural en homenaje a la profesora Leidy Marcelo Bravo Osorio. Maestros, estudiantes, colectivos cuidadores de la vida. Universidad Pedagógica Nacional. </strong></figcaption></figure>



<p><a>Es posible superar la crisis climática</a>, y esto va más allá de las insuficientes avances de las cumbres sobre el cambio climático, para esto los saberes ancestrales de los pueblos de Abya Yala, en diálogo con los aportes de las ciencias comprometidas con la ética y la justicia ambiental pueden impulsar nuestro encuentro con la naturaleza para rescatar la identidad olvidada y sobreponerla a la lógica eurocéntrica y anglosajona que insisten en el progreso y desarrollo capitalista como único camino posible.</p>



<p>En palabras de Enrique Dussel, es necesaria una nueva época sustentada en la pluriversidad y en la otredad como reconocimiento de todos y todas, más allá de las lógicas de mercado y del consumo desenfrenado que alinean y borran la dignidad humana. Es posible construir una sociedad sustentable y sentipensante como diría el maestro Fals Borda, que supere el extractivismo y que emprenda alternativas productivas sustentadas en la raíces indígenas, afrodescendientes y campesinas para construir justicia y paz con la naturaleza.</p>



<p>Que el 2026 traiga un reencuentro profundo con nuestras raíces culturales y que tejamos nuevas conexiones con nuestra madre tierra. </p>



<p>Leonardo Boff nos muestra con claridad este desafío: El futuro de la madre tierra no cae del cielo, sino de las decisiones que tomamos en el sentido de entrar en sintonía con los ritmos de la naturaleza y del universo<a id="_ftnref3" href="#_ftn3">[3]</a>.</p>



<p>@LeoMartinezUPN</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p><a href="#_ftnref1" id="_ftn1">[1]</a> Bravo, L. ( 2022) Nukanchipa iuiaita maskasunchi: buscar más allá de lo aparente. Buscar una laguna donde no la hay y encontrarla, ¡eso es investigar! En Absalon, J., y Alfonso, T. <em>La práctica investigativa en ciencias sociales. Nuevas perspectivas</em>. (p.179-202)</p>



<p><a href="#_ftnref2" id="_ftn2">[2]</a> Bravo, L. (2015). <em>Ugpachisunchi i katichisunchi kilkaikunata – llevando y trayendo la palabra-: territorio, “saber vivir ahí” y pensamiento Inga </em>[Tesis de maestría]. Universidad Pedagógica Nacional. p. 65.</p>



<p><a href="#_ftnref3" id="_ftn3">[3]</a> Boff, L. (2021). O doloroso parto da mãe terra. Uma sociedade de fraternidade sem fronteiras e de amizade social. Editora Vozes. (p. 125-126)</p>
]]></content:encoded>
        <author>Leonardo Fabio Martínez Pérez</author>
                    <category>Ciencia para el buen vivir</category>
                    <category>Educación</category>
                    <category>Medio ambiente</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=124225</guid>
        <pubDate>Wed, 31 Dec 2025 03:34:30 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[¡Es posible superar la crisis climática!]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Leonardo Fabio Martínez Pérez</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Disputas científicas y políticas de cara a la crisis climática</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/ciencia-para-el-buen-vivir/disputas-cientificas-y-politicas-de-cara-a-la-crisis-climatica/</link>
        <description><![CDATA[<p>Pese a que los seis informes integrales del IPCC (el más reciente publicado entre 2021 y 2023), evidencian una clara muestra del establecimiento de un importante consenso científico alrededor de la existencia del cambio climático por actividad antrópica, aún persiste la falta de un compromiso político efectivo de los mandatarios de todo el mundo para implementar los planes necesarios que logren la emisión cero de GEI.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>En la columna anterior sobre <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/ciencia-para-el-buen-vivir/acciones-sociopoliticas-frente-a-la-crisis-climatica/">acciones sociopolíticas frente a la crisis climática</a> publicada en este Blog, se analizó la búsqueda de alternativas para enfrentar esta crisis, a partir de procesos formativos que sustenten acciones individuales y colectivas de las personas para apoyar las luchas ambientales en defensa de la naturaleza.</p>



<p>Estas acciones pueden sustentarse y potencializarse, a partir de un análisis crítico de las disputas científicas y políticas que se han presentado históricamente frente a la crisis climática, de tal forma que se logre consolidar una mejor comprensión del problema para enfrentarlo decididamente.</p>



<p>¿Comencemos por preguntarnos, si existe o no la crisis climática? Aunque hoy la respuesta parezca evidente, no siempre ha sido así. La discusión sobre su existencia y sus causas ha generado una amplia controversia sociocientífica y ambiental. Los actores  centrales de la controversia se pueden caracterizar, por un lado, los científicos que han investigado el problema, los gobiernos que políticamente han respondido frente a dichas investigaciones, los medios de comunicación que crean una determinada opinión pública,  los ciudadanos y ciudadanas que se expresan individualmente, colectivamente o a través de organizaciones gremiales o sociales. Finalmente, la naturaleza puede constituir un actor cuando la reconocemos como un sujeto de derechos, tal como se ha reconocida en la constitución ecuatoriana, que inspira luchas por la justicia ambiental especialmente en Latinoamérica. </p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img decoding="async" width="236" height="177" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/13155108/Calle-13-Latinoamerica.jpg" alt="" class="wp-image-123613" style="width:236px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">Calle 13 Latinonamérica <a href="https://www.youtube.com/watch?v=DkFJE8ZdeG8&amp;list=RDDkFJE8ZdeG8&amp;start_radio=1">https://www.youtube.com/watch?v=DkFJE8ZdeG8&amp;list=RDDkFJE8ZdeG8&amp;start_radio=1</a></figcaption></figure>



<p>En cuanto a los científicos y/o científicas se evidencia una disputa frente a la autoridad para definir si existe o no el cambio climático por causa de las actividades antrópicas. La discusión inicia paradójicamente en la década de 1970 cuando algunos investigadores estaban preocupados por el enfriamiento global y no por el calentamiento, se creía que el descenso de temperatura podría desencadenar una nueva edad de hielo. Sin embargo, a finales de esta misma década y en las siguientes, las temperaturas medias del planeta comenzaron a subir y esto reorientó los estudios científicos hacia el análisis del aumento del efecto invernadero.</p>



<p>Para poder prever la posible variabilidad climática debido a las actividades humanas, el primer informe del Panel Intergubernamental sobre el cambio climático (IPCC) publicado en 1992, estableció que los instrumentos más adecuados eran los “modelos matemáticos tridimensionales del sistema climático (atmósfera-océanos-hielos-tierras) conocidos como Modelos de Circulación General (GCM)”. Estos modelos sintetizan los conocimientos científicos existentes sobre los procesos físicos y dinámicos del sistema mundial. Sin embargo, para la época existían importantes limitaciones de estas medidas asociadas al poco desarrollo tecnológico, por lo tanto, el propio IPCC admitía el alto grado de incertidumbre que guardaban las predicciones del clima.</p>



<p>A pesar de que la voz del IPCC, como un actor social clave para entender el cambio climático, avanzaba en consolidar un fuerte posicionamiento social, algunos científicos comenzaron a presentar diferencias significativas frente a la evidencia existente que demostraba que las actividades humanas serían responsables del aumento de la temperatura global. La controversia tuvo su máxima expresividad a finales de la década 1990 e inicio del siglo XXI y fue conocida como la controversia del palo de hockey.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="480" height="326" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/13155859/hockeybookmann-1.jpg" alt="" class="wp-image-123614" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/13155859/hockeybookmann-1.jpg 480w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/13155859/hockeybookmann-1-300x204.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px" /><figcaption class="wp-element-caption">Portada del libro de Michael Mann que trata sobre la controversia de las investigaciones que sustentaron el calentamiento global por causa de la actividad industrial, y especialmente por la quema de hidrocarburos fósiles. </figcaption></figure>



<p>Willie Soon y Sallie Baliunas del <em>Center for Astrophysics Harvard &amp; Smithsonian</em> de los Estados Unidos, no estaban de acuerdo con los datos de Michael Mann, Raymond Bradley y Malcolm Hughes, que sustentaban el aumento de la temperatura promedio global del planeta por causas antrópicas, porque los cambios históricos de la temperatura estaban relacionados con la variación solar en lugar de las emisiones de gases efecto invernadero.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="602" height="780" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/13160503/Portada-Libro-de-Willie-Soon-y-Sallie-Baliunas.jpg" alt="" class="wp-image-123615" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/13160503/Portada-Libro-de-Willie-Soon-y-Sallie-Baliunas.jpg 602w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/13160503/Portada-Libro-de-Willie-Soon-y-Sallie-Baliunas-232x300.jpg 232w" sizes="auto, (max-width: 602px) 100vw, 602px" /><figcaption class="wp-element-caption">Portada del libro de Willie Soon y Sallie Baliunas que cuestionaron la teoría sobre la causas antropocéntricas del calentamiento global. </figcaption></figure>



<p>La controversia inicialmente parecía limitarse al terreno científico, pero las críticas de Willie Soon y su equipo adquirieron un capital social importante y entraron hacer parte de la disputa por quién tenía la autoridad para orientar la política ambiental internacional. El debate se centró en las decisiones sobre el rumbo a tomar frente a un modelo de crecimiento económico basado en el consumo de hidrocarburos fósiles, especialmente petróleo. La influencia de Soon se amplificó cuando a comienzos del siglo XXI, recibió apoyo del gobierno de George W Bush, quien retomó sus argumentos para sustentar el Informe sobre el Medio Ambiente de la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos, con el fin de justificar la continuidad de la explotación petrolera.</p>



<p>Críticas como éstas ayudaban a continuar con la política extractivista de Petróleo de los Estados Unidos claramente responsable del desarrollo industrial del siglo XX. Es importante recordar que EUA no firmó el protocolo de Kyoto de 1997 y aunque lo suscribiría un año después, el propio presidente Bush en 2001 se opondría a su implementación porque perjudicaría la economía de este país, y aseguró que era necesario impulsar una nueva era post-Kyoto.</p>



<p>La disputa por la autoridad científica era clara, aquellos que defendían el cambio climático por efectos antrópicos y aquellos que aún no lo aceptaban. Sin embargo, lo más interesante e impactante es cómo se capitaliza la disputa en el terreno social y en materia de política ambiental internacional para efectos de adoptar planes de gobiernos orientados a tomar medidas contundentes para disminuir la emisión de gases efecto invernadero.</p>



<p>El trabajo pionero del equipo de Michael Mann comenzó a ganar un respaldo significativo desde el propio Estados Unidos, cuando el escenario político empezó a equilibrarse. Durante las elecciones presidenciales del año 2000, Albert Arnold Gore, candidato opositor de George W Bush, incorporó dentro de su apuesta política la lucha contra el cambio climático, mientras que Bush privilegiaba la defensa de los intereses económicos de EUA como un eje relevante en la explotación petrolera.</p>



<p>Albert Gore no fue elegido presidente, pero obtuvo el mayor apoyo en el voto popular. A partir de ese momento, emprendió una lucha ambientalista importante que se plasmó, entre otras iniciativas, en el documental <em>Una verdad incómoda,</em> que se estrenó en 2006, en el cual expone los serios problemas ambientales del cambio climático, la destrucción de la capa de ozono y la extinción de especies. Todo este trabajo lo haría merecedor el Premio Nobel de la Paz en 2007.</p>



<p>En la actualidad, la disputa está inclinada a favor de los defensores del cambio climático debido a la actividad antrópica, sin embargo, la superación de la crisis es ampliamente controvertida, porque persisten concepciones negacionistas de gobernantes como Donald Trump o Javier Milei que se oponen a implementar planes efectivos para superar la emisión de gases efecto invernadero (GEI) provenientes principalmente del uso de combustibles fósiles.</p>



<p>Pese a que los seis informes integrales del IPCC (el más reciente publicado entre 2021 y 2023), evidencian una clara muestra del establecimiento de un importante consenso científico alrededor de la existencia del cambio climático por actividad antrópica, aún persiste la falta de un compromiso político efectivo de los mandatarios de todo el mundo para implementar los planes necesarios que logren la emisión cero de GEI. Además, muchas de las acciones actuales se orientan a la adaptación a la crisis y no a su superación estructural que implica repensar profundamente el modelo económico capitalista.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="624" height="810" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/13160811/Sinstesis-de-informe-IPCC-2023.jpg" alt="" class="wp-image-123616" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/13160811/Sinstesis-de-informe-IPCC-2023.jpg 624w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/13160811/Sinstesis-de-informe-IPCC-2023-231x300.jpg 231w" sizes="auto, (max-width: 624px) 100vw, 624px" /><figcaption class="wp-element-caption">Portada de la síntesis del último informe del IPCC publicado en el 2023. Fuente: The Intergovernmental Panel on Climate Change<em> </em>[IPCC], (2023, p. 48). <em>Climate Change 2023. Synthesis Report</em>. <a href="http://www.ipcc.ch/">www.ipcc.ch</a> El IPCC permite la reproducción de contenidos de esta publicación sin autorización, siempre que se indique claramente la fuente completa.</figcaption></figure>



<p>@LeoMartinezUPN</p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Leonardo Fabio Martínez Pérez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Ciencia para el buen vivir</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=123612</guid>
        <pubDate>Sat, 13 Dec 2025 21:23:28 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Leonardo Fabio Martínez Pérez</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Acciones sociopolíticas frente a la crisis climática</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/ciencia-para-el-buen-vivir/acciones-sociopoliticas-frente-a-la-crisis-climatica/</link>
        <description><![CDATA[<p>En la columna anterior publicada en este blog sobre las raíces de la crisis climática, se sostuvo que este fenómeno hace parte de una crisis ambiental más amplia, anclada en la misma sociedad occidental que desde su constitución moderna estableció una ruptura con la naturaleza, promoviendo su explotación, control y dominación. El Panel Intergubernamental sobre [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>En la columna anterior publicada en este blog sobre<a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/ciencia-para-el-buen-vivir/las-raices-de-la-crisis-climatica/"> <strong>las raíces de la crisis climática</strong></a>, se sostuvo que este fenómeno hace parte de una crisis ambiental más amplia, anclada en la misma sociedad occidental que desde su constitución moderna estableció una ruptura con la naturaleza, promoviendo su explotación, control y dominación.</p>



<p>El Panel Intergubernamental sobre el cambio climático (IPCC), en su último informe de 2023, caracterizó los impactos del cambio climático y actualizó los escenarios de riesgo que enfrentará la humanidad si no se toman medidas urgentes. Las emisiones continuas de gases de efecto invernadero (GEI) implicarán, incluso en el mejor escenario, un aumento promedio de 1,5 °C en la temperatura global. Si no se implementan acciones decisivas y las emisiones siguen aumentando, la temperatura podría elevarse 2 °C, 3 °C o hasta 4 °C, en comparación con los registros de 1850-1900.</p>



<p>En cualquier escenario, el calentamiento global intensificará los cambios regionales del clima, experimentando temporadas de calor con mayor frecuencia e intensidad, generando peligros y riesgos en los seres humanos y en los ecosistemas de todo el planeta. <strong>La figura 1</strong> muestra que los incrementos de temperatura ya son notorios claramente en la mayoría de las regiones del mundo, salvo en algunas zonas de Norteamérica, Sudamérica y África, donde la evidencia aún es insuficiente o se carece de información al respecto.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="921" height="569" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13220507/Figura-cambios-extremos-temperatura-1.jpg" alt="" class="wp-image-122391" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13220507/Figura-cambios-extremos-temperatura-1.jpg 921w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13220507/Figura-cambios-extremos-temperatura-1-300x185.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13220507/Figura-cambios-extremos-temperatura-1-768x474.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 921px) 100vw, 921px" /><figcaption class="wp-element-caption"><strong>Figura 1.</strong> Representación de cambios extremos de temperatura a nivel planetario distribuidas  por regiones. Fuente: The Intergovernmental Panel on Climate Change<em> </em>[IPCC], (2023, p. 48). <em>Climate Change 2023. Synthesis Report</em>. <a href="http://www.ipcc.ch">www.ipcc.ch</a> El IPCC permite la reproducción de contenidos de esta publicación sin autorización, siempre que se indique claramente la fuente completa.</figcaption></figure>



<p>Los cambios extremos en la temperatura del planeta afectan los patrones de precipitación y elevan el nivel del mar por la pérdida progresiva de glaciares. En gran parte del mundo, las lluvias serán menos frecuentes; y en regiones extremadamente secas de África y Asia, aun cuando aumenten, no representan un aumento favorable.</p>



<p>Estas alteraciones en el curso natural de las precipitaciones producirán sequías que afectarán la agricultura y los ecosistemas. Las regiones más vulnerables serán aquellas con alta densidad poblacional y de países de bajos ingresos, concentrados en América Latina y África</p>



<p>El impacto de la fuerza con la que la crisis climática golpea los sistemas humanos y naturales es ya multidimensional. Afecta la producción de alimentos, la disponibilidad de agua potable y por consecuencia, la salud pública. El aumento de enfermedades transmitidas por vectores —como malaria, dengue o Chikunguña— será más marcado.</p>



<p>Los problemas de malnutrición y hambre se intensificarán, así como los problemas de salud mental y migraciones por falta de recursos. Los daños en la infraestructura de ciudades serán evidentes, debido a inundaciones, ciclones y huracanes. La afectación en los ecosistemas marinos, terrestres y de agua dulce crecerá y la pérdida de la biodiversidad será evidente junto con los cambios estacionales.</p>



<p>¿Cómo enfrentar esta crisis civilizatoria expresada en la crisis climática? Desde la educación en ciencias de la naturaleza y la educación ambiental se propone el desarrollo de procesos formativos en todos los niveles y modalidades del sistema educativo, de tal forma que se contribuya con el desarrollo de acciones <strong>sociopolíticas responsables y transformadoras</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="579" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13221232/mural-fura-579x1024.jpg" alt="" class="wp-image-122392" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13221232/mural-fura-579x1024.jpg 579w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13221232/mural-fura-170x300.jpg 170w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13221232/mural-fura.jpg 751w" sizes="auto, (max-width: 579px) 100vw, 579px" /><figcaption class="wp-element-caption">Mural FURA (mujer guardiana ermitaña) Tiene como intención rememorar las luchas, cuidados y el legado de 5 mujeres y un travesti. Fue elaborado colectivamente con la dirección de la artista Miabebess. Fotografía propia tomada en la Universidad Pedagógica Nacional Sede Calle 72. Canchas C.  </figcaption></figure>



<p>La crisis climática exige replantear la noción de desarrollo que aún defienden muchos gobiernos latinoamericanos, aferrados a la idea de “ser emergentes” para luego ingresar al club de los países desarrollados. Ante un panorama tan crítico, es indispensable emprender acciones individuales y colectivas que cuestionen ese pensamiento. Problematizar la crisis climática nos conduce a exigir cambios estructurales en el modelo de desarrollo, tanto en el ámbito local como global.</p>



<p>La teoría decolonial contribuye a fundamentar las acciones sociopolíticas que buscan transformar el modelo hegemónico extractivista porque sitúa el origen de la modernidad en la raíz estructural de la explotación tanto humana como de la naturaleza, que es la conquista española que representó prácticamente el exterminio de la cultura ancestral que hacía parte de un gran civilización amerindia, que habitaba Abya Yala, tal como se llamaba al continente americano por los pueblos indígenas, sociedades altamente avanzadas en muchos ámbitos sociales y económicos basados en el funcionamiento de la naturaleza que respetaban el funcionamiento de sus ciclos vitales.</p>



<p>La acción individual y colectiva se traduce en la transformación de patrones de consumo para disminuir los impactos ecológicos de nuestras actividades, esto significa transportarnos sin emitir GEI como la movilidad en bicicleta o eléctrica, o preferir el transporte público en lugar del privado. Además de apoyar demandas ambientales locales y globales orientadas a exigir el cambio de la movilidad dependiente de hidrocarburos fósiles.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="758" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13222008/WhatsApp-Image-2024-09-04-at-7.16.29-PM-1-1024x758.jpeg" alt="" class="wp-image-122394" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13222008/WhatsApp-Image-2024-09-04-at-7.16.29-PM-1-1024x758.jpeg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13222008/WhatsApp-Image-2024-09-04-at-7.16.29-PM-1-300x222.jpeg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13222008/WhatsApp-Image-2024-09-04-at-7.16.29-PM-1-768x568.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13222008/WhatsApp-Image-2024-09-04-at-7.16.29-PM-1-1536x1137.jpeg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13222008/WhatsApp-Image-2024-09-04-at-7.16.29-PM-1.jpeg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Imágenes de promotores ambientales formados en Diplomado Ambiental en Bici <a href="https://www.facebook.com/Diplomadoenbici">DAB </a>2024.</figcaption></figure>



<p>El consumo de alimentos, prendas de vestir y demás insumos debe hacerse en el ámbito local impulsando y apoyando la agroecología para la producción solidaria y responsable. Es clave reciclar agua, construir sistemas de recolección de lluvia y limitar el uso de energía eléctrica. La transición de energía eólica y solar debe producirse en lugares como parques, para lo cual es clave acompañarse de movilizaciones ambientalistas que exijan el abandono del modelo extractivista dependiente de hidrocarburos fósiles, incluyendo el fracking.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="537" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13222536/edson-velandia-1024x537.jpg" alt="" class="wp-image-122395" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13222536/edson-velandia-1024x537.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13222536/edson-velandia-300x157.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13222536/edson-velandia-768x403.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13222536/edson-velandia.jpg 1050w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Edson Velandia. <a href="https://www.youtube.com/watch?v=KOBz8xktaGI">Fracking y Shopping</a></figcaption></figure>



<p>Estas acciones individuales son un primer paso, que por su puesto tienen grandes limitaciones, sino se articulan con procesos amplios de movilización social orientados a transformar el paradigma extractivista dominante.</p>



<p>Es fundamental sumarnos a luchas sociopolíticas ya históricas. El pueblo U’Wa, por ejemplo, enfrentó pacíficamente la explotación petrolera que la Petroleum Company pretendía realizar en Cubará (Boyacá). El proceder de este pueblo no siguió la racionalidad técnica instrumental de occidente que buscaría realizar los estudios de impacto para tramitar la respectiva licencia que asegure la supuesta explotación sostenible de este hidrocarburo, tampoco siguió el derecho ambiental liberal basado en el principio moderno de equivalencia para pedir compensaciones económicas para revertir los daños, la acción social organizada fue más radical: oponerse pacíficamente y evitar la explotación petrolera en defensa de la sangre que corre por las venas de la madre tierra.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="262" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13223743/Rita-U-wa-blanco-1024x262.jpg" alt="" class="wp-image-122396" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13223743/Rita-U-wa-blanco-1024x262.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13223743/Rita-U-wa-blanco-300x77.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13223743/Rita-U-wa-blanco-768x196.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13223743/Rita-U-wa-blanco-1536x393.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13223743/Rita-U-wa-blanco.jpg 1913w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Rita U‘Wa Blanco. Sierra Nevada de Güicán, Cocuy y Chita. Territorio Sagrado del pueblo U‘Wa. Fuente propia. </figcaption></figure>



<p>Las acciones sociopolíticas comprometidas con la defensa de la naturaleza constituyen una importante alternativa para enfrentar la crisis climática buscando transformar el problema estructural adyacente a la concepción del desarrollo y progreso ancorada en la sociedad occidental.</p>



<p>Otros ejemplos, son la lucha de las mujeres en Doima-Piedras Tolima contra el proyecto minero la Colosa; las gestas contra la explotación petrolera en Acacias-Meta, Tauramena-Casanare, Sumapaz-Cundinamarca por parte de las comunidades campesinas que dicen: “Agua si, petróleo no”. Constituyen otros ejemplos de experiencias que tejen una nueva narrativa que recibe apoyo de amplios sectores sociales y que representa una nueva manera de concientizar a todos y todas frente a los graves y complejos problemas ambientales que vivimos.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="576" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13224130/Diosa-Agua-576x1024.jpg" alt="" class="wp-image-122397" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13224130/Diosa-Agua-576x1024.jpg 576w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13224130/Diosa-Agua-169x300.jpg 169w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13224130/Diosa-Agua-768x1365.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13224130/Diosa-Agua-864x1536.jpg 864w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/13224130/Diosa-Agua.jpg 900w" sizes="auto, (max-width: 576px) 100vw, 576px" /><figcaption class="wp-element-caption">Mapolina Diosa de la Niebla. Páramo de Sumapaz. Fuente propia. </figcaption></figure>



<p>La acción sociopolítica contra la explotación de hidrocarburos en Colombia, la trasformación de la matriz energética, el desarrollo de prácticas comunitarias y solidarias para la producción de alimentos y la reconstrucción del modelo productivo, entre otros aspectos, da cuenta de la esperanza y la búsqueda por enfrentar las causas estructurales de la crisis climática, más allá de las políticas de adaptación y mitigación promovidas por los países poderosos del norte global.</p>



<p>@LeoMartinezUPN</p>
]]></content:encoded>
        <author>Leonardo Fabio Martínez Pérez</author>
                    <category>Ciencia para el buen vivir</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=122389</guid>
        <pubDate>Fri, 14 Nov 2025 03:43:46 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-2.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Acciones sociopolíticas frente a la crisis climática]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Leonardo Fabio Martínez Pérez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Capitalismo fuera del límite planetario</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/ciencia-para-el-buen-vivir/capitalismo-fuera-del-limite-planetario/</link>
        <description><![CDATA[<p>En Colombia el capitalismo tardío, heredado después de la colonización española fundamenta su crecimiento en el extractivismo de la naturaleza, considerándola como proveedora de recursos naturales para satisfacer necesidades inducidas por el consumo en función de una lógica antropocéntrica. Después de la explotación y robo del oro colombiano en el proceso de dominación española, vino [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>En Colombia <a href="https://www.acceconomicas.org.co/product-page/el-capitalismo-tard%C3%ADo-y-perif%C3%A9rico-en-tres-tiempos-siglos-xix-xx-xxi">el capitalismo tardío</a>, heredado después de la colonización española fundamenta su crecimiento en el extractivismo de la naturaleza, considerándola como proveedora de <strong>recursos naturales</strong> para satisfacer necesidades inducidas por el consumo en función de una <a href="http://chrome-extension://efaidnbmnnnibpcajpcglclefindmkaj/https://biblat.unam.mx/hevila/Agrollania/2018/vol16/3.pdf">lógica antropocéntrica</a>.</p>



<p>Después de la explotación y robo del oro colombiano en el proceso de dominación española, vino la independencia y con ello los esfuerzos de los gobernantes criollos por crear una economía que durante el siglo XIX avanzó lentamente debido a las guerras civiles, las disputas en torno a la abolición de la esclavitud, el modelo centralista frente al federalista, la educación laica frente a la católica y otros conflictos que acentuaron las tensiones políticas e ideológicas entre liberales y conservadores.</p>



<p>La economía colombiana criolla durante el siglo XIX se impulsó con el auge de la exportación de productos tales &nbsp;como Tabaco, Quina, Café, Oro, Plata y otros como el Añil y el algodón, configurándose una vocación agrícola del país que en sus orígenes podría ser sustentable con la naturaleza, sin embargo, durante el siglo XX irrumpirá en el país la idea de industrialización que ya se venía gestando a nivel global desde el siglo XIX y que sentaba sus bases en el uso extendido de fuentes fósiles como el carbón empleado durante gran parte del siglo XIX y parte del siglo XX en las máquinas de vapor.</p>



<p>En 1859 se perforó el primer pozo petrolero en Estados Unidos y con ello se potencializó una economía altamente contaminante basada en gasolina, diésel, keroseno, gas licuado de petróleo, entre otros derivados, que sostienen los sistemas de transporte terrestre, marítimo, aéreo, gran parte de las industrias y usos domésticos.</p>



<p>La explotación petrolera sustenta más de 3000 derivados que constituyen gran cantidad de productos de la sociedad moderna que resultan altamente contaminantes. Plásticos, asfalto, aceites lubricantes, ceras, parafinas, ácido sulfúrico, detergentes, fibras sintéticas, pinturas, disolventes, fertilizantes, insecticidas, caucho, cosméticos y productos de aseo personal hacen parte de una larga lista que se deriva de este líquido viscoso de origen fósil.</p>



<p>En Estados Unidos e Inglaterra surgen las grandes compañías de petróleo que con un claro apoyo político de estos países controlaran para la segunda mitad del siglo XX el 90% de este nuevo mercado mundial sustentado en la exploración y explotación de los yacimientos petroleros en la Zona Caribe (Venezuela, Colombia, Trinidad), Zona Oriente (Irán, Irak, Kuwait, Qatar, Arabia Saudita) y Zona del Sahara (Libia Argelia).</p>



<h2 class="wp-block-heading has-large-font-size">Extractivismo de fuentes fósiles en la raíz de la crisis </h2>



<p>Jorge Villegas en su obra: petróleo colombiano ganancia gringa, explica la importancia económica del auge de la industria petrolera y la constitución de una política y legislación colombiana que desde el inicio del siglo XX entregó prebendas para que las grandes compañías petroleras explotaran esta importante fuente energética del país, aunque las reservas del hidrocarburo no fueran significativas en comparación con las de otras países, si hacen parte del problema global que se desencadenó con la industria del petróleo que constituye la principal fuente de emisión de gases efecto invernadero (GEI) y por lo tanto de la crisis climática.</p>



<figure class="wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="314" height="520" data-id="119697" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/25190703/Caratula-Libro-de-Jorge-Villegas.webp" alt="" class="wp-image-119697" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/25190703/Caratula-Libro-de-Jorge-Villegas.webp 314w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/25190703/Caratula-Libro-de-Jorge-Villegas-181x300.webp 181w" sizes="auto, (max-width: 314px) 100vw, 314px" /><figcaption class="wp-element-caption"><strong>Figura 1 Carátula Libro de Jorge Villegas Petróleo colombiano, Ganancia 1985.</strong></figcaption></figure>
</figure>



<p>Es evidente que Colombia, al igual que muchos países pobres del mundo, no ostenta la principal responsabilidad en la emisión de GEI que calientan el planeta y como fue expuesto en la anterior columna sobre <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/ciencia-para-el-buen-vivir/las-raices-de-la-crisis-climatica/">las raíces de la crisis climática</a>, el crecimiento vertiginoso de GEI se dio desde 1965 proveniente de fuentes fósiles e industria ostentada principalmente por los países industrializados.   </p>



<p>Norte América y particularmente Estados Unidos son responsables por el 23% de emisión de GEI, prácticamente doblan la emisión que es generada por Latinoamérica y el Caribe. Sorprende que la emisión es generada por un pequeño número de personas que viven en Norte América en comparación con la amplia población de América Latina. Estos datos pueden apreciarse en la figura 2 y 3, de las cuales se puede constatar que existe una responsabilidad diferencial por regiones frente a la crisis climática desencadenada por la desorbitante emisión de GEI y por tanto el aumento global de la temperatura.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-style-plain has-luminous-vivid-orange-color has-base-background-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-685de5b97c36a6d5532e2fceea9356d7 is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow" style="border-style:none;border-width:0px">
<p class="has-large-font-size" style="border-radius:21px"> La industria petrolera y la constitución de una política y legislación colombiana desde el inicio del siglo XX entregó prebendas para que las grandes compañías petroleras explotaran esta importante fuente energética del país.</p>
</blockquote>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="351" height="280" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/25191408/EmsionGEI-por-region.jpg" alt="" class="wp-image-119698" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/25191408/EmsionGEI-por-region.jpg 351w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/25191408/EmsionGEI-por-region-300x239.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 351px) 100vw, 351px" /><figcaption class="wp-element-caption">Figura 2. Emisión de CO<sub>2</sub> antrópico por regiones producido entre 1850-2019. <a>Fuente: The Intergovernmental Panel on Climate Change [IPCC], (2023, p. 45). </a>Climate Change 2023. Synthesis Report. <a href="http://www.ipcc.ch">http://www.ipcc.ch</a> El IPCC permite la reproducción de contenidos de esta publicación sin autorización, siempre que se indique claramente la fuente completa. </figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="342" height="285" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/25191455/GEI-per-capita.jpg" alt="" class="wp-image-119699" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/25191455/GEI-per-capita.jpg 342w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/25191455/GEI-per-capita-300x250.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 342px) 100vw, 342px" /><figcaption class="wp-element-caption">Figura 3. Emisión de Gases efecto invernadero antrópico per cápita por región para el 2019. Fuente: The Intergovernmental Panel on Climate Change [IPCC], (2023, p. 45). Climate Change 2023. Synthesis Report. <a href="http://www.ipcc.ch">http://www.ipcc.ch</a> IPCC. El IPCC permite la reproducción de contenidos de esta publicación sin autorización, siempre que se indique claramente la fuente completa. </figcaption></figure>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="has-luminous-vivid-orange-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-b345d1eefe668bf1fc8864756e3a4769">Norte América y particularmente Estados Unidos son responsables por el 23% de emisión de GEI, prácticamente doblan la emisión que es generada por Latinoamérica y el Caribe</p>
</blockquote>



<h2 class="wp-block-heading has-large-font-size">Cambio climático como límite planetario</h2>



<p>El crecimiento capitalista del siglo XXI aún se sustenta en la explotación de fuentes fósiles no renovables como petróleo y gas natural, para el 2024 los combustibles fósiles representaban el 86% de la matriz energética del planeta, es decir, que nuestros sistemas de transporte, industria, residencias, construcción, entre otros, dependen de la fuente energética responsable del calentamiento global.</p>



<p>El capitalismo se vuelve inviable como sistema económico por sus devastadores impactos ambientales, particularmente con el calentamiento global y consecuente crisis climática. El crecimiento económico ilimitado se ha convertido en una fantasía insostenible, advertido ya en 1972 por el Club de Roma en su conocido informe sobre los límites que se estaban ultrapasando en cuanto a la capacidad del planeta para soportar los efectos nocivos del desarrollo industrial.</p>



<p>Estudios científicos han sustentado que los patrones de consumo actuales, tanto materiales como energéticos ultrapasan los límites naturales que dejan en evidencia la insostenibilidad del capitalismo. Por ejemplo, <a href="https://www.ted.com/talks/johan_rockstrom_10_years_to_transform_the_future_of_humanity_or_destabilize_the_planet/transcript">Johan Rockström </a>y varios científicos propusieron en el 2009, nueve límites planetarios para repensar el modelo de desarrollo: cambio climático; tasa de pérdida de biodiversidad; interferencia con los ciclos del nitrógeno y el fósforo, agotamiento del ozono estratosférico; acidificación de los océanos; uso global de agua dulce; cambio en el uso de la tierra; contaminación química; y carga atmosférica de aerosoles.</p>



<p>En cuanto al cambio climático, los autores citados han propuesto fijar unos límites en la emisión de gases efectos invernadero que a su vez posibiliten contener el calentamiento global hasta 2<sup>o</sup>C, no sobrepasar este valor puede devolver la esperanza a la humanidad para construir otro tipo de modelo económico que respete la naturaleza y que posibilite su recuperación basados en su alta resiliencia.</p>



<p><a href="https://www.stockholmresilience.org/research/planetary-boundaries.html">El estudio del grupo liderado por Johan Rockström</a> indica que sostener 350 parte por millón (ppm) de emisión de dióxido de carbono (CO<sub>2</sub>), principal gas invernadero, podría evitar la desaparición final de las grandes capas de hielo polares y con ello parar las consecuencias catastróficas en los fenómenos climáticos globales y sus consecuentes repercusiones en los sistemas humanos y naturales del planeta.</p>



<p>Es indispensable que todos y todas exijamos a los gobiernos de todo el mundo adoptar con obligatoriedad los compromisos discutidos en la convención de París realizada en el 2015 que fijó como meta 1,5<sup>o</sup>C como el límite de temperatura global que podría alcanzarse en 2030 dada la dinámica del modelo capitalista y lo más importante establecer un proceso de reconfiguración global que permita disminuir progresivamente la emisión de GEI para reestablecer un equilibrio ecológico del planeta, esto demanda décadas de trabajo porque las características fisicoquímicas de estos gases hace que permanezcan en la atmosfera, así se haya disminuido la emisión significativamente.</p>



<p>Un error en materia de política ambiental internacional adyacente a la agenda 2030 basada en los objetivos de desarrollo sostenible consiste en no hacer énfasis en el problema estructural del daño ambiental generado por la economía capitalista, pues supera con creces los nueve límites planetarios y particularmente el referido al cambio climático que representa el de mayor importancia por las consecuencias devastadoras e irreversibles para la humanidad y los sistemas naturales.</p>



<p>Además de alterar dramáticamente la estabilidad del clima que ha caracterizado esta época geológica del holoceno y que posibilita la permanencia de una mega biodiversidad, en términos de la obra  de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Richard_Leakey">Richard Leakey y Roger Lewin</a> estaríamos entrando al inicio de la sexta extinción, en este caso, causada por la actividad humana, que ya está desencadenando la desaparición de por lo menos trescientas especies.</p>



<p>De no revertir el cambio climático, Colombia al igual que muchos países perderían su espléndida biodiversidad. Nuestro país ocupa el primer lugar en aves, el segundo lugar en plantas, anfibios, mariposas y peces dulceacuícolas, tercer lugar en palmas y reptiles y cuarto lugar en mamíferos, esto quedará como un triste recuerdo, ausente incluso de una memoria colectiva que también podría desvanecerse.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="466" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/25191801/biodiversidad-colombia-1024x466.jpeg" alt="" class="wp-image-119700" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/25191801/biodiversidad-colombia-1024x466.jpeg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/25191801/biodiversidad-colombia-300x137.jpeg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/25191801/biodiversidad-colombia-768x349.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/25191801/biodiversidad-colombia-1536x699.jpeg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/25191801/biodiversidad-colombia.jpeg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Figura 4 Biodiversidad Colombia Fuente: Instituto Humboldt.  <a href="https://www.humboldt.org.co/noticias/biodiversidad-colombiana-numeros-para-tener-en-cuenta">https://www.humboldt.org.co/noticias/biodiversidad-colombiana-numeros-para-tener-en-cuenta</a></figcaption></figure>



<p>Las alternativas al cambio climático no provienen necesariamente de otros modelos económicos y políticos también creados en la civilización occidental, por ejemplo, el socialismo también basó sus promesas libertarias en las mismas ideas de progreso y desarrollo económico extractivistas proponiendo una planificación centralizada que priorizó el crecimiento industrial sin considerar los costos ambientales.</p>



<p>No hay otra opción frente a la crisis climática que construir otro tipo de sociedad fundamentada en un nuevo pensamiento basado en el conocimiento sobre la naturaleza y la sustentabilidad ambiental. En términos de Carlos Maldonado debemos pensar en tiempos naturales y no en tiempos humanos, respetando el propio funcionamiento de la naturaleza y su compleja dinámica de la atmosfera, la hidrosfera, la geosfera y la biosfera que interactúan salvaguardando sensibles equilibrios ecológicos.</p>



<p>@LeoMartinezUPN</p>



<p></p>
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        <author>Leonardo Fabio Martínez Pérez</author>
                    <category>Ciencia para el buen vivir</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=119696</guid>
        <pubDate>Tue, 26 Aug 2025 02:06:54 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Capitalismo fuera del límite planetario]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Leonardo Fabio Martínez Pérez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Las raíces de la crisis climática</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/ciencia-para-el-buen-vivir/las-raices-de-la-crisis-climatica/</link>
        <description><![CDATA[<p>Durante el segundo semestre de este año dedicaré estas líneas, críticas y propositivas de este blog a pensar colectivamente la crisis climática, por constituir, quizás el rostro más agudo de la crisis ambiental que padece nuestra sociedad en el contexto de su crisis civilizatoria.&nbsp; Las raíces de la crisis climática se encuentran en la sociedad [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>Durante el segundo semestre de este año dedicaré estas líneas, críticas y propositivas de este blog a pensar colectivamente la crisis climática, por constituir, quizás el rostro más agudo de la crisis ambiental que padece nuestra sociedad en el contexto de su crisis civilizatoria.&nbsp;</p>



<p>Las raíces de la crisis climática se encuentran en la sociedad occidental que optó desde la revolución industrial por el modelo capitalista basado en el extractivismo de la naturaleza y en el mito de alcanzar el bienestar humano a partir del desarrollo y el progreso. El crecimiento desbordado de las ciudades y luego las grandes metrópolis demandó de gran cantidad de energía obtenida inicialmente del carbón y luego del petróleo que dio lugar a modernos sistemas de transporte y la producción de diversas mercancías, que con el tiempo se tornaron altamente contaminantes por la generación de gases efecto invernadero tales como dióxido de carbono (CO<sub>2</sub>), metano (CH<sub>4</sub>), entre otros, que a su vez generan el aumento progresivo de la temperatura promedio global del planeta y con ello afectan significativamente tanto los sistemas naturales como humanos. &nbsp;</p>



<p>El fenómeno natural conocido como efecto invernadero fue alterado por la actividad humana, esto ocurre debido a los gases de la atmosfera terrestre, en el que ocupa un papel fundamental el dióxido de carbono y el metano que evitan que una buena parte de la radiación solar se refleje al espacio y permanezca en el planeta conservando una temperatura promedio global de 15 <sup>o</sup>C, que hace posible los equilibrios ecológicos de todas las formas de vida. La revolución industrial impulsada desde 1850 por la sociedad occidental desencadenó una acelerada producción de gases efecto invernadero hasta el punto de generar un aumento entre 1 y 1.1<sup>o</sup>C, para los últimos años, lo cual genera graves consecuencias en el clima, desencadenando olas de calor, aumento de huracanes y tormentas, inundaciones y otras afectaciones directas especialmente a comunidades vulnerables.</p>



<p>Aunque cada vez es más claro que el cambio climático envuelve una verdadera crisis de nuestra sociedad, aún persisten ideas e intereses políticos que lo nieguen o desconsideran sus impactos. Históricamente no fue sencillo consolidar un cierto consenso científico que demostrara a partir de evidencias solidas la responsabilidad que les asiste a los seres humanos de desencadenar cambios que pueden ser irreversibles para el planeta.</p>



<p><strong>Controversia en la ciencia </strong></p>



<p>La discusión en la propia ciencia sobre el cambio climático generado por la producción humana de gases efecto invernadero se intensificó en la década de 1970 cuando algunos científicos analizaban paradójicamente el enfriamiento global y no el calentamiento, se creía incluso que el descenso de temperatura podría desencadenar una nueva era de hielo, no obstante, en esta misma década y en las siguientes, las temperaturas medias del planeta comenzaron a subir y esto hizo que la investigación se reorientara y fuera parte del fomento impulsado por el Programa de las Naciones Unidas (PNUMA) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), que impulsaron la creación de un panel internacional de expertos dedicados a evaluar la evidencia científica existente frente al tema, así la Organización de la Naciones Unidas (ONU) creó el Panel Intergubernamental de Cambio Climático, IPCC por su sigla en inglés: <em>The Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC)</em>, organizado en tres grupos de trabajo, el primero dedicado al análisis de las causas científicas, el segundo evalúa los impactos y el tercero centra la atención en estrategias de mitigación, estos grupos publicaron el primer informe en 1990.</p>



<p>El IPCC se constituyó como un gran panel de científicos de prácticamente todo el mundo, que sistemáticamente compilaron la información científica existente sobre el aumento de la concentración de gases efectos invernadero y su consecuente impacto en el aumento de la temperatura. En su primer informe comparando valores de la época preindustrial (1750-1800) y los registros existentes para 1990 evidenciaron un aumento del 0.5% de la concentración de CO<sub>2</sub>; 0.9% de CH<sub>4</sub>; 4% Clorofluorocarbonados (CFC-11); 4% CFC-12 y 0.25% Óxido Nitroso (N<sub>2</sub>O). El aumento de los gases efecto invernadero por causa antrópica podría asociarse con un buen grado de seguridad al aumento de temperatura media global que habría aumentado en último siglo entre 0.3 °C y 0.6 °C.</p>



<p>En el informe del IPCC publicado en 1992 se estableció que para prever la variabilidad climática debido a las actividades humanas, los mejores instrumentos se basaban en modelos matemáticos tridimensionales del sistemas climáticos que consideran las relaciones entre atmósfera, océanos, hielo y tierra, conocidos como modelos de circulación general, sin embargo, para la época existían importantes limitaciones en estas medidas debido a vacíos tecnológicos y por esta razón se admitía el alto grado de incertidumbre que guardaba las predicciones climáticas.</p>



<p>Este alto grado de incertidumbre generó estudios de científicos como los realizados por Willie Soon y Sallie Baulinas que cuestionaron los datos consolidados por Lawrence, N Mann y su equipo de trabajo, que sustentaban el incremento significativo de la temperatura desde 1900, a partir de la reconstrucción cuantitativa de esta variable desde 1400 y que constituyeron una piedra angular de los primeros informes del IPCC. Para Soon y Baliunas los cambios históricos de la temperatura no se deberían a la emisión de gases efecto invernadero sino a la variación solar. La controversia se ubicaba inicialmente en el terreno científico, pero se extendió al ámbito político, pues estos estudios fueron usados por el gobierno de George W Bush para negar la naciente crisis climática a principios del siglo XX desencadenada por el aumento de gases de efecto invernadero producidos especialmente por el uso de petróleo.</p>



<p><strong>La discusión se torna política </strong></p>



<p>En la contienda electoral por la presidencia de los Estados Unidos transcurrida en el año 2000 Albert Arnold Gore explicó los impactos del cambio climático y alertó sobre la responsabilidad de su país al respecto, mientras que Bush centró su discurso en los intereses económicos de Estados Unidos por encima de las consecuencias ambientales de éste, aunque Gore no fue elegido presidente obtuvo el mayor apoyo del voto popular y desde ese momento lideró una lucha ambiental que plasmó en el documental: <em>una verdad incómoda</em>, en el cual describió los impactos del cambio climático, la destrucción de la capa de ozono y la extinción de las especies. Por su parte, Bush se opuso a la implementación de protocolo de Kyoto que buscaba disminuir la emisión de los gases efecto invernadero, privilegiando los intereses económicos de Estados Unidos por encima de las consecuencias ambientales.</p>



<p>Pese al negacionismo de los impactos ambientales del cambio climático y a la férrea defensa de la economía del petróleo, los estudios científicos del equipo de Mann recibirían apoyo del propio Congreso de los Estados Unidos en el año 2006, lo cual contribuyó con la publicación de nuevos trabajos que emplearon diferentes métodos estadísticos que apoyaron la evidencia científica existente sobre la reconstrucción de las temperaturas medias del planeta en los últimos 1000 años, basados en el registro natural que conserva características biofísicas del pasado que permite medir condiciones meteorológicas para la reconstrucción de condiciones climáticas no escritas se demostró que el siglo XX sería el periodo más cálido que se haya registrado.</p>



<p>El tercer informe del IPCC publicado en el 2001 contaría como autor principal del capítulo sobre variabilidad climática al propio Lawrence, N Mann y hasta la actualidad de aceptan las conclusiones consolidadas de los estudios que apuntan al incremento de la temperatura por responsabilidad de las actividades humanas, principalmente derivadas del uso de energías fósiles.</p>



<p>El sexto y último informe publicado por el IPCC en el 2023 reafirma lo planteado en los anteriores frente al aumento acelerado de gases efecto invernadero desde 1850, especificando que la mayor emisión de CO<sub>2</sub> es debido a la quema de combustibles fósiles y a la industria, seguido del uso del suelo  y los cambios que este implica, así como el manejo de la silvicultura. También reporta el aumento de los otros gases invernadero como CH<sub>4</sub>, N<sub>2</sub>O, gases fluorados (HFC, PFC, SF<sub>6</sub>, NF<sub>3</sub>). (ver figura 1.)</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="363" height="239" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/22213935/image-1.png" alt="" class="wp-image-118389" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/22213935/image-1.png 363w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/22213935/image-1-300x198.png 300w" sizes="auto, (max-width: 363px) 100vw, 363px" /></figure>



<p>Figura 1. Representación del incremento de los gases efecto invernado por actividad antrópica. Fuente: The Intergovernmental Panel on Climate Change [IPCC], (2023, p. 43). Climate Change 2023. Synthesis Report. www.ipcc.ch IPCC. El IPCC permite la reproducción de contenidos de esta publicación sin autorización, siempre que se indique claramente la fuente completa. </p>



<p>Este acelerado aumentos de gases efecto invernadero desencadena el aumento de la temperatura media global del planeta cuya mejor estimación hecha hasta el momento de esta variación da cuenta que la temperatura superficial global ha aumentado 1,1°C entre el 2011 y el 2020 en comparación con el periodo 1850-1900, esto producto de la actividad antrópica tal como se aprecia en la figura 2.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="459" height="334" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/22213935/image-2.png" alt="" class="wp-image-118390" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/22213935/image-2.png 459w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/22213935/image-2-300x218.png 300w" sizes="auto, (max-width: 459px) 100vw, 459px" /></figure>



<p>Figura 2. Representación de la variación de temperatura media global entre 1850 y 2020. Fuente: The Intergovernmental Panel on Climate Change [IPCC], (2023, p. 43). Climate Change 2023. Synthesis Report. www.ipcc.ch IPCC. El IPCC permite la reproducción de contenidos de esta publicación sin autorización, siempre que se indique claramente la fuente completa.</p>



<p>Como fue dicho al principio de este escrito, las raíces de la crisis climática están cimentadas en la propia crisis ambiental promovida en el seno de la sociedad occidental que se reconfiguró con el capitalismo instalado a finales del siglo XVIII como un modelo económico extractivista entrelazado a la primera revolución industrial, que da paso a la producción a grande escala el uso de carbón en las máquinas de vapor y luego el uso de petróleo desde el siglo XX configurando así &nbsp;serios impactos ambientales derivados de la explotación de la naturaleza rebasando sus propios límites y equilibrios ecológicos que sustentan la vida.</p>



<p>@LeoMartinezUPN</p>
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        <author>Leonardo Fabio Martínez Pérez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Ciencia para el buen vivir</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=118388</guid>
        <pubDate>Wed, 23 Jul 2025 03:07:11 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Leonardo Fabio Martínez Pérez</media:credit>
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