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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Thu, 16 Apr 2026 23:15:47 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Blogs de CPB | Blogs El Espectador</title>
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        <title>¿Para qué sirven los premios de periodismo en Colombia?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/para-que-sirven-los-premios-de-periodismo/</link>
        <description><![CDATA[<p>La última edición del Premio de Periodismo CPB dejó un sinsabor. La ceremonia fue un evento sencillo pero sobrio con transmisión impecable de Canal Capital… y varios lunares. La ética en este oficio sigue siendo la tarea pendiente.</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p></p>



<p>En un momento tan crítico para el periodismo mundial, y el colombiano en particular, yo esperaba más de la edición 43 del Premio de Periodismo CPB, y todavía más teniendo en cuenta que el gremio de periodistas más viejo e importante del país completó 80 años de vida.</p>



<p>Los premios de periodismo no pueden servir para congraciarse con los amigos, ni para exhibir nuestras simpatías o antipatías políticas. Quienes vimos la ceremonia en vivo desde la Cámara de Comercio de Bogotá, y quienes la siguieron por televisión a través de Canal Capital, volvieron a presenciar lo mismo del año anterior: periodistas premiados que arengan desde el escenario contra el gobierno de turno, sin profundizar en los problemas que aquejan al gremio del cual forman parte, preocupación que debería ser el tema central de unos premios de periodismo.</p>



<p>Ya no es secreto que ciertos medios en Colombia fungen hoy como tribunal de oposición, más allá de ese control tan necesario sobre el poder.&nbsp; Recordemos que la directora de El Heraldo obtuvo un <a href="https://www.elespectador.com/entretenimiento/gente/premios-cpb-2025-conozca-los-ganadores-de-la-edicion-numero-43">premio CPB </a>en la categoría de <em>Opinión</em> por su columna <em>“Petro, el misógino”.</em> La buena noticia es que todavía los periodistas podemos opinar con libertad en Colombia (sin las presiones que ejerció el poder en el pasado) y la mala noticia es que todavía siguen matando periodistas en nuestro país. <em>“El 2024 fue el año más crítico de la última década, y confirma que los principales agresores son los grupos armados”</em>, dice la FLIP en <a href="https://www.elespectador.com/colombia/mas-regiones/violencia-contra-periodistas-2024-ano-letal-y-el-mas-critico-de-la-ultima-decada">esta nota</a> para <strong>El Espectador</strong>.</p>



<p>Pero es entendible esa falta de “autopsicoanálisis”, porque a los periodistas nos cuesta vernos el ombligo para aceptar que no estamos siendo mejores que todo aquello que criticamos. Salvo ese periodismo que todavía mantiene los pies sobre la tierra, se sabe que una parte de la prensa camina por la cuerda floja, haciendo malabares, observando con temeridad hacia el vacío, sin mucha confianza ni credibilidad en sí misma. &nbsp;Mientras tanto, el público observa con cierto desdén. Ahí están las <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/si-el-78-desconfia-de-la-prensa-de-quien-es-la-culpa/">cifras verificadas </a>de cómo las audiencias ven los toros desde la barrera. &nbsp;</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-blogs-el-espectador wp-block-embed-blogs-el-espectador"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="R9Wud5j4Xy"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/si-el-78-desconfia-de-la-prensa-de-quien-es-la-culpa/">Si el 78% desconfía de la prensa, ¿de quién es la culpa?</a></blockquote><iframe class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;Si el 78% desconfía de la prensa, ¿de quién es la culpa?&#8221; &#8212; Blogs El Espectador" src="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/si-el-78-desconfia-de-la-prensa-de-quien-es-la-culpa/embed/#?secret=jvnn8FnHxy#?secret=R9Wud5j4Xy" data-secret="R9Wud5j4Xy" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>



<p>Dejó un sabor agrio que el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, quien ha jugado un doble rol como político y periodista, suba al atril a hablar como periodista y como político al mismo tiempo, mostrándose como un adalid de la libertad de prensa desde su papel de gobernante.</p>



<p>Aunque no sé de qué me quejo si en este país las líneas entre política y periodismo se difuminaron hace rato. Días después circularon por las redes sociales unas fotografías donde se le ve muy feliz con unos reporteros, también muy felices ellos posando al lado del burgomaestre, mientras él sacaba pecho con un metro de Bogotá en obra negra, cuando todavía faltan tres años para su posible inauguración.</p>



<p>La distancia que deben tomar los periodistas de sus fuentes es una línea que se borró y una lección que se olvidó. O a lo mejor, las buenas prácticas ya no se enseñan en las facultades de periodismo porque entraron en desuso. El mundo corre de manera loca sin tiempo para comprender qué es lo que está pasando.</p>



<p>Dijo el alcalde en su discurso: <strong><em>“Entiendo los retos que tenemos hoy como democracia (…) todos tenemos que jugar un rol desde donde estamos para defender esa democracia,</em></strong><em> los que estamos en el gobierno dando garantías a todos (&#8230;) en la noche de hoy no hubo ningún premio, hasta ahora que yo vi, sobre alguna investigación que tenga que ver con la alcaldía, y seguramente sucederá (…) y yo tengo como gobernante que garantizar que eso se pueda hacer, y que tengan las garantías para que puedan ejercer su función…”.</em></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="EN VIVO | PREMIOS de PERIODISMO CPB. &quot;De PERIODISTAS para PERIODISTAS&quot; Vea la CEREMONIA #FocusNotici" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/2IybPN1N_Sg?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
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<h2 class="wp-block-heading"><strong><em>“La mitad de los periodistas estarían dispuestos a abandonar el periodismo”</em>: </strong>Universidad del Rosario. </h2>



<p>La crisis que vive el periodismo colombiano quedó fotografiada en el discurso del presidente del CPB, <a href="https://www.eltiempo.com/cultura/arte-y-teatro/habla-el-director-del-cpb-pretendemos-hacer-un-enfasis-en-la-etica-3424739">José María Bolaño</a><strong>,</strong> centrado en la ética, y luego en una frase lapidaria de los profesores Diego García, Paulina Morales y Óscar Parra, de la Universidad del Rosario, ganadores de la estatuilla a la <em>Mejor investigación docente</em>, por el trabajo <em>“Condiciones laborales de los periodistas en Colombia’</em>.</p>



<p>Ellos encontraron que <em><strong>“la mitad de los periodistas estarían dispuestos a abandonar el periodismo”.</strong></em> Esa insatisfacción es un dato inédito, sobre lo cual el país periodístico debería estar debatiendo, porque es la prueba reina de que se está perdiendo el amor por el oficio. Se ejerce con desgano, a regañadientes, quizás porque en el horizonte tampoco hay mejores perspectivas. (Ya viene una columna sobre los resultados de esta investigación que revela los niveles de precarización laboral). &nbsp;</p>



<p>Los premios de periodismo deben servir para elevar la calidad de este servicio, que es a la vez un derecho de los ciudadanos. Pero un gremio como el CPB también puede allanar el camino para interceder por unas mejores condiciones para los trabajadores de la prensa. Hoy los reporteros no tienen quién los respalde ni represente. La revista Gaceta (haberla revivido es un gran logro del actual CPB), puede servir de vehículo para ventilar estas cuestiones. &nbsp;</p>



<p>El premio CPB a <em>Semana</em> por un tema de portada, titulado <em>“Ricardo Roa, presidente de Ecopetrol, y su novio Julián Caicedo se destapan”</em>, me hizo pensar que estábamos en los <em>Premios Tv y Novelas</em>, y no un premio que tradicionalmente premia la excelencia periodística, no escándalos mediáticos.</p>



<p>Me pregunto qué valor tiene, en términos periodísticos, mostrar a una pareja y su gato en un apartamento de lujo al norte de Bogotá. Eso es más propio de revistas frívolas intrigadas por la privacidad de los famosos. Pero se entiende, claro está, que el morbo genera <em>likes </em>y los <em>likes </em>dinero y audiencia. A la larga, no todos los días en un país con dobleces morales un poderoso sale del closet para responder cuestionamientos, así lo haga en la revista que más maltrata al gobierno para el cual trabaja el funcionario.</p>



<p>Antes de seguir, cabe señalar que, a excepción del <em>Premio al mérito periodístico</em>, cuyo ganador es escogido por la junta directiva del CPB, los demás galardones los entrega un jurado externo, ajeno al gremio, pero escogido por sus directivos, el cual actúa de manera autónoma.</p>



<p>Quizás lo que se deba replantear entonces es el reglamento de los premios y las condiciones para ser parte del jurado y prejurado. No debería permitirse que personas que han jugado a dos bandas, en política y periodismo, usando los medios como puerta giratoria, afecten el prestigio de un galardón que desde sus orígenes (1982), se ufana de ser <em>“el premio de periodistas para periodistas”.</em> Tal vez la academia, con sus observatorios y periodistas calificados, puedan aportar genuina independencia a la hora de conformar un jurado calificador.</p>



<p>En esta coyuntura hay una oportunidad de oro para que el CPB se redima de sus <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-cpb-cayo-en-desgracia/">propios pecados</a>.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-blogs-el-espectador wp-block-embed-blogs-el-espectador"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="l4lqozOd2I"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-cpb-cayo-en-desgracia/">El CPB cayó en desgracia</a></blockquote><iframe class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;El CPB cayó en desgracia&#8221; &#8212; Blogs El Espectador" src="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-cpb-cayo-en-desgracia/embed/#?secret=G70covT1Qo#?secret=l4lqozOd2I" data-secret="l4lqozOd2I" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Se vienen unas elecciones y una parte de la prensa tradicional se prepara para hacer campaña al igual que los candidatos.</strong></h2>



<p>Se deben elegir unos jurados sin un pasado de doble militancia (hoy ocupan un lugar en la prensa y ayer ocuparon otra en la política, trabajando a sueldo para gobiernos, y por los laditos siguen jugando en ambas canchas); eso necesariamente contamina cualquier decisión, en medio de este clima de polarización que ha llevado a un buen número de periodistas,&nbsp;con gran influencia en sus medios y en las redes sociales, a tomar partido por uno u otro bando. Se vienen unas elecciones y una parte de la prensa tradicional se prepara para hacer campaña al igual que los candidatos.</p>



<p>Premiar ese periodismo militante empeora la situación. Insisto: se requiere de un jurado que delibere&nbsp;con honor y pueda dormir con la conciencia tranquila por hacer lo correcto.</p>



<p>El periodismo serio, riguroso, que demanda sacrificios, y en el que incluso los reporteros han arriesgado hasta la propia vida, debe ser el rasero para escoger a quienes merecen reconocimiento como ejemplo digno a seguir. De lo contrario, cualquiera de nosotros, sin más mérito que la edad y una hoja de vida con empleos acumulados, terminará por creer que&nbsp;merece un premio a la vida y obra, donde tenemos lo primero pero estamos en deuda con lo segundo.</p>



<p>Una pausa para decirles que durante la última edición del <em>Premio Simón Bolívar de Periodismo </em>me conmovió hasta las lágrimas el discurso del fotorreportero Jesús Abad Colorado, <em>Premio a la Vida y Obra</em>. Es una pieza magistral del buen periodismo que se hace en Colombia. <em>“Su discurso toca realmente el fondo de lo que es el periodismo, con argumentos, con sensibilidad y con el marco ético del ejercicio profesional”, </em>me dice el analista Germán Yances.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="2024 - Discurso - Jesús Abad Colorado" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/B4x4MKcYiNA?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
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<p>En cuanto al <em>Premio al Mérito Periodístico</em>, se debe honrar la memoria de don Guillermo Cano buscando exaltar, como dice el reglamento del Premio CPB, “<em>a quien haya dedicado su vida al periodismo, teniendo en cuenta su calidad profesional, ética y honorabilidad, ejemplo para las nuevas generaciones”.</em></p>



<p>No por nada la estatuilla que en su nombre se entrega año tras año es la réplica de la escultura <em>“El sacrificado”,</em> del maestro Rodrigo Arenas Betancourt. Al quitar a don Guillermo Cano de en medio, la mafia mató a un hombre íntegro que supo para qué se nace periodista. &nbsp;</p>



<p>Y en el periodismo colombiano hay muchos ejemplos de gente valiosa que se ha sacrificado, a veces trabajando con las uñas, como auténticos <em>cargaladrillos</em>, en silencio, sin aspavientos, convencidos de que todavía vale la pena ser periodista en Colombia, en esta sociedad agobiada por las desigualdades y con miles de historias humanas, en cada región, en espera de que alguien las cuente.</p>



<p>Esos periodistas no van a cócteles ni salen en televisión, por eso nadie los reconoce en la calle.</p>



<p>Tratándose del “Año Guillermo Cano” a cien años de su natalicio –con su nombre en letras de molde en el galardón que concede el CPB desde 1987, el año siguiente a su asesinato—, se esperaba un homenaje mayor a este mártir del periodismo. A los noveles reporteros se les debe contar en qué consiste la grandeza de espíritu de aquel hombre, pues fue mucho pero mucho más que otro&nbsp;fundador del CPB.</p>



<p>El legado de don Guillermo Cano es el estandarte moral que podría sacar a la prensa colombiana de su encrucijada. &nbsp;Ya es hora de que el Círculo de Periodistas de Bogotá, CPB, haga su parte elevando la calidad de sus premios de periodismo.&nbsp;Para mañana es tarde.&nbsp;&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
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        <pubDate>Fri, 14 Feb 2025 17:22:52 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>¿A qué hora se pervirtió el periodismo?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/a-que-hora-se-pervirtio-el-periodismo/</link>
        <description><![CDATA[<p>¿Le pueden quitar un premio de periodismo a la candidata presidencial Vicky Dávila? ¿Están politizados el periodismo y los periodistas? ¿Existe hoy en Colombia un periodismo de Derecha y un periodismo de Izquierda? Verdades que duelen sobre &#8220;el oficio más bello del mundo&#8221;. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size">Captura de video: ceremonia <em>La noche de los mejore</em>s, CPB 2024. </p>



<p>Se ha pervertido tanto el periodismo que a los periodistas les importan más los clics que la veracidad de lo que informan. Desde un principio el periodismo se puso al servicio de las redes sociales y no al revés, degradado y entregado al algoritmo que lo deformó, compitiendo con las tontearías que circulan por allí, donde &#8220;todos sabemos de todo&#8221;. ¿Estamos a tiempo de corregir, o incluso acabar, esa relación malsana?</p>



<p>Las redes sociales han golpeado al periodismo y aunque todavía no lo han noqueado, salvo una que otra excepción, el moribundo da lástima. Debilitado como está, necesita reanimación y primeros auxilios. Tiene uno la impresión de que el cuarto poder lo acaparan hoy esas redes sociales. El paciente todavía tiene signos vitales, por fortuna, aunque su crisis de identidad es evidente. Pasa en Colombia y pasa en el resto del mundo. </p>



<p>Si el periodismo no se reinventa, corre el riesgo de ser irrelevante y luego desaparecer. El periodismo debe repensarse de cara a una generación apática a las noticias. Un medio debería ser relevante por la calidad de la información y, en menor medida, por sus opiniones y las de sus colaboradores. Para ser relevante es necesario estar por encima de lo ordinario. Es decir, el periodismo debe ser extraordinario en sí mismo para ser imprescindible. Y cuidar algo tan básico como la buena ortografía, porque al parecer las ediciones en línea jubilaron a los correctores de carne y hueso.</p>



<p>Sin embargo, cada vez más la prensa está pensando por nosotros, como si desconfiara de nuestro criterio, sin darse cuenta de que los ciudadanos ya entienden de artimañas manipuladoras. Necesitamos un periodismo amigable con las audiencias, una prensa que enseñe a pensar, no una que nos diga lo que debemos pensar.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-59973dc44191bf09fd8a7abd5de9b143"><strong>Pregunta: ¿Está perdiendo influencia la radio colombiana?</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="980" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/04160731/Z-ENCUESTA-BLU-980x1024.jpg" alt="" class="wp-image-108925" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/04160731/Z-ENCUESTA-BLU-980x1024.jpg 980w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/04160731/Z-ENCUESTA-BLU-287x300.jpg 287w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/04160731/Z-ENCUESTA-BLU-768x802.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/04160731/Z-ENCUESTA-BLU.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 980px) 100vw, 980px" /></figure>



<p>También da para pensar los resultados del Estudio ECAR III-2024 sobre la radio informativa en Colombia, liderado por Blu Radio; de últimas aparece Caracol Radio, que perdió el brillo de sus mejores épocas. No obstante, llama la atención que La FM de manera milagrosa (según trino del periodista William Calderón, que reproduce un gráfico de <em>La República,  </em>perteneciente al mismo grupo mediático), se adjudica el segundo lugar, posición ocupada por W Radio. Si se refieren al mismo estudio, ¿por qué las cifras no coinciden?</p>



<p>Al sumar oyentes, las cuatro estaciones radiales no pasan de los 3.500.000 oyentes, menos del 8% de la población que tiene Colombia, una país que en otros tiempos creció pegado a las ondas hertzianas. Según este informe de <strong><a href="https://www.elespectador.com/entretenimiento/gente/la-radio-que-oye-colombia/">El Espectador</a></strong>, en 2014 las mismas emisoras sumaban más de 5.475.200 radioescuchas. El caso más dramático es el de Caracol Radio, que en cosa de diez años perdió la tercera parte de su audiencia: de 2.1 millones pasó a 700 mil. </p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="twitter-tweet" data-width="500" data-dnt="true"><p lang="es" dir="ltr">Gracias a nuestros oyentes. <br>Crecemos cada día. <br>Resultado de ECAR III 2024 a nivel nacional de 6:00am a 10:00am <a href="https://t.co/PoqyuAKapI">pic.twitter.com/PoqyuAKapI</a></p>&mdash; William Calderón (@calderonwiliams) <a href="https://twitter.com/calderonwiliams/status/1859931960942248204?ref_src=twsrc%5Etfw">November 22, 2024</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
</div></figure>



<p>La vanidad le hace daño al periodismo. Cuando el periodismo es la noticia, pierde credibilidad. Y eso es lo que ha estado pasando en el país. Las peleas entre periodistas o entre medios están en los titulares de tanto en tanto. Y ahora, con una ex periodista de candidata presidencial, con toda seguridad se agudizará aún más la politización del periodismo y los periodistas. Alquilen su balcón para el 2025.   </p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-cfbfccde2eea598231603a35556b0e97"><strong>Pregunta: ¿Las convicciones políticas enterraron las convicciones periodísticas?</strong></p>



<p>Se han borrado las fronteras entre el poder y la prensa. Podríamos decir que hoy existe en Colombia un periodismo de Derecha y un periodismo de Izquierda, cada cual agarrado a sus propias verdades. Lo grave no es que los ciudadanos se traguen las mentiras que publican unos u otros. Lo grave es que haya medios publicando mentiras adrede o reacomodando (del verbo tergiversar) la información con desfachatez.</p>



<p>¿Acaso se han prostituido el periodismo y la política para intercambiar favores o es un cambio de roles a conveniencia, con el fin de seducir a un tercero -la audiencia- para armar el &#8220;triángulo amoroso&#8221; perfecto? Cuando esa audiencia se transforma en elector y ese elector en votos, a este último lo sacan del juego, y es poco probable que sepa que su rol fue siempre el de idiota útil de aquel binomio, porque, recuerden, en política el amor también es ciego. El punto es que hoy tenemos una reportera/candidata presidencial o, mejor, siempre hubo una política disfrazada de periodista, solo que estuvimos enceguecidos. Cada cuatro años somos llamados a formar parte del mismo triángulo, aún sabiendo que al final del día solo hay cama para dos. </p>



<h2 class="wp-block-heading has-text-align-right"><strong>Las organizaciones periodísticas y los premios de periodismo deben servir para exaltar la excelencia periodística y alertar a los ciudadanos sobre las malas prácticas de quienes ejercen este oficio.</strong></h2>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="520" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/04150520/Z-PREMIO-CPB-1024x520.jpg" alt="" class="wp-image-108911" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/04150520/Z-PREMIO-CPB-1024x520.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/04150520/Z-PREMIO-CPB-300x152.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/04150520/Z-PREMIO-CPB-768x390.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/04150520/Z-PREMIO-CPB-1536x780.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/04150520/Z-PREMIO-CPB.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>El periodista <a href="https://x.com/oscar_parrac/status/1857784074791719116?t=grv0gUTUYmkdzvSs41_hTQ&amp;s=03">Oscar Javier Parra</a>, profesor de Cátedra en tres universidades y director del medio Rutas del conflicto escribió en X el 16 de noviembre: <em><strong>“¿Saben cuándo lanzó Vicky su candidatura? En la celebración del Día del Periodista, en febrero de este año, cuando recibió el Premio CPB. Todo tan absurdo, tan doloroso, tan asqueante, tan poco transparente”.</strong></em></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="893" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/04222736/Z-PARRA-1024x893.jpg" alt="" class="wp-image-108963" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/04222736/Z-PARRA-1024x893.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/04222736/Z-PARRA-300x262.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/04222736/Z-PARRA-768x670.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/12/04222736/Z-PARRA.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>La presunta payasada quedó plasmada en las propias palabras de Dávila al recibir la estatuilla por una investigación incipiente, más no concluyente, sobre la financiación de la Campaña Petro Presidente: <strong><em>“… los periodistas deberíamos estar unidos para defender la democracia y la verdad”.</em> </strong>Y pensar que ahora ella hace parte de esa clase política amenazadora; en adelante, la prensa tiene el deber de fiscalizar sus actuaciones y quizás los periodistas deban unirse para defenderse y defendernos de políticos como ella.</p>



<p>Días después, el analista de medios Germán Yances puso lo siguiente en su cuenta de Facebook: <em><strong>“Los colombianos esperamos que el jurado del Círculo de Periodistas de Bogotá-CPB, que le regaló un premio a Dávila, pida perdón y le retire el galardón por haber usado de manera tan descarada su ejercicio periodístico para abonar su candidatura”.</strong></em></p>



<p>Al margen del asunto, este puede ser perfectamente el peor año en la historia CPB, con dos de sus expresidentes envueltos en líos judiciales (<a href="https://www.elespectador.com/judicial/dos-alfiles-del-gobierno-uribe-son-condenados-por-chuzadas-ya-no-tienen-recursos-cesar-velasquez-y-edmundo-del-castillo">Cesar Mauricio Velásquez</a> y <a href="https://www.elespectador.com/entretenimiento/gente/victor-hugo-lucero-montenegro-renuncio-a-la-presidencia-del-cpb">Víctor Hugo Lucero</a>, el primero condenado a 63 meses de prisión por participar en un plan para desprestigiar a la Corte Suprema de Justicia siendo jefe de prensa del gobierno de Álvaro Uribe, y el segundo, bajo acusaciones por un presunto caso de abuso sexual), lo que enloda la imagen del gremio que en febrero de 2025 celebrará (¿?) con mucha pena y poca gloria sus primeros 80 años de existencia.</p>



<p>Yendo al fondo del primer asunto, encontré dos perlas: una, del jurado del Premio CPB 2024 hizo parte el político Juan Lozano, el mismo que ha usado el periodismo como escampadero sin que se le agrande más la nariz, y quien el pasado 18 de noviembre, menos de una semana después de conocerse la decisión de Dávila de ser candidata presidencial, escribió una columna en <a href="https://www.msn.com/es-co/noticias/other/por-qu%C3%A9-le-temen-a-vicky/ar-AA1ugrxF?apiversion=v2&amp;noservercache=1&amp;domshim=1&amp;renderwebcomponents=1&amp;wcseo=1&amp;batchservertelemetry=1&amp;noservertelemetry=1">El Tiempo </a>alabando su aspiración.</p>



<p>Se pregunta Lozano desde el titular: ¿Por qué le temen a Vicky? Y luego se responde:</p>



<p><em><strong>“Mil veces prefiero a una experiodista intachable que a un posdoctorado ladrón. (…) Dicho todo lo anterior, creo que el salto de Vicky Dávila a la arena política representa una bocanada de oxígeno para una oposición necesitada de líderes cercanos al pueblo capaces de disputar el voto popular”.</strong></em></p>



<p>¿Vicky Dávila una <em>“líder cercana al pueblo” </em>y además <em>“intachable”</em>? Por algo dicen que el papel lo aguanta todo, pues sirve hasta para inflar candidaturas.  </p>



<p><em>“¡Que Dios la proteja!”,</em> dice el columnista y yo pido que ese mismo Dios nos proteja a los colombianos de una Victoria Eugenia aprendiz de la cosa pública. Es posible que el doctor Lozano, varias veces candidato en la lona, termine siendo parte de la campaña de Vicky. Si decide hacerlo, por el bien del periodismo, ojalá lo haga lejos de los micrófonos de La FM, para no seguir el mal ejemplo de la mujer intachable que pervirtió el periodismo para echar andar su sueño de ser la mandamás del reino de Macondo.</p>



<p>No pretendo mostrarme irrespetuoso con ella, simplemente quiero dejar una constancia para la posteridad: En momentos en que la prensa pasa por una crisis de identidad y credibilidad, y los partidos políticos igual, lo último que necesita Colombia es una reportera aprendiendo a gobernar desde la Casa de Nariño. Esa sería la tapa.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
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        <pubDate>Thu, 05 Dec 2024 12:58:00 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[¿A qué hora se pervirtió el periodismo?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>La junta directiva del CPB también debe renunciar</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/la-junta-directiva-del-cpb-tambien-debe-renunciar/</link>
        <description><![CDATA[<p>Tras la dimisión del presidente del Círculo de Periodistas de Bogotá, quedan muchas preguntas en el aire y una mancha en la historia del CPB a 80 años de su creación.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p>Sin palabras, estupefacto y con el corazón en el puño, queda uno tras las declaraciones de la periodista Cielo Reyes a <em>Semana </em>denunciando de viva voz que fue víctima de conductas inapropiadas y abuso sexual por parte del presidente del Círculo de Periodistas de Bogotá&#8230; y en las propias oficinas del CPB.</p>



<p>Según la comunicadora, Víctor Hugo Lucero Montealegre la citó un domingo por la tarde con la excusa de entregarle personalmente un cheque por sus servicios profesionales, y el resto ya es este escándalo lamentable que deja un mancha sobre el CPB y, por extensión, un golpe más a la ya minada credibilidad del periodismo colombiano, además de muchas preguntas de la opinión pública que ameritan respuestas.</p>



<p>Como era previsible, el día de ayer (22 de septiembre de 2024), el presidente de la agremiación anunció que se apartaba del cargo a través de un <a href="https://zonacero.com/generales/tras-denuncia-de-presunto-abuso-sexual-renuncio-el-presidente-del-cpb">comunicado de prensa:</a> <em>&#8220;He decidido retirarme de mis funciones como presidente del CPB, de manera indefinida, hasta aclarar todo lo relacionado con este asunto para concentrar mis esfuerzos en el proceso legal que he iniciado contra la señorita Reyes&#8221;, </em>indicó.</p>



<p>Todo en este episodio hiede y la imagen del CPB quedó por el suelo. De acuerdo con el testimonio de Cielo Reyes, miembros de la junta directiva (2023-2025), incluido su vicepresidente, le habrían pedido a la víctima callar para no enlodar la imagen del Círculo. Como lo expresé en la <em><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-cpb-cayo-en-desgracia/">Cura de reposo </a></em>anterior (19 de septiembre de 2024), <em>“Los valores del periodismo nacen de periodistas con principios”. </em>Eso no es transable.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-blogs-el-espectador wp-block-embed-blogs-el-espectador"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="LS2kXg0xsB"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-cpb-cayo-en-desgracia/">El CPB cayó en desgracia</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;El CPB cayó en desgracia&#8221; &#8212; Blogs El Espectador" src="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-cpb-cayo-en-desgracia/embed/#?secret=FBeDIdJsIx#?secret=LS2kXg0xsB" data-secret="LS2kXg0xsB" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>



<p>Por el bien del periodismo, y por el bien de la dignidad y honra de los implicados, estos hechos deben aclararse cuanto antes. Lo más grave sería comprobar que se usaron las instalaciones del CPB para la comisión de un presunto delito y, de ser así, la junta directiva quedaría como encubridora del mismo. En consecuencia, y mientras las investigaciones siguen su curso, lo procedente y decoroso en este momento es que la <a href="https://cpb.com.co/2023/06/29/elegida-nueva-junta-directiva-del-circulo-de-periodistas-de-bogota-cpb-2023-2025/">junta directiva</a> en pleno presente su renuncia irrevocable, siguiendo el ejemplo del ahora expresidente, y dejar en manos de una asamblea extraordinaria el futuro de esta institución octogenaria. Es el momento de que los socios hablen. </p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-cpb wp-block-embed-cpb"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="RHsLyXPwHi"><a href="https://cpb.com.co/2023/06/29/elegida-nueva-junta-directiva-del-circulo-de-periodistas-de-bogota-cpb-2023-2025/">ELEGIDA NUEVA JUNTA DIRECTIVA DEL CÍRCULO DE PERIODISTAS DE BOGOTÁ-CPB 2023-2025.</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="«ELEGIDA NUEVA JUNTA DIRECTIVA DEL CÍRCULO DE PERIODISTAS DE BOGOTÁ-CPB 2023-2025.» — CPB" src="https://cpb.com.co/2023/06/29/elegida-nueva-junta-directiva-del-circulo-de-periodistas-de-bogota-cpb-2023-2025/embed/#?secret=zvlIXaKh2u#?secret=RHsLyXPwHi" data-secret="RHsLyXPwHi" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>



<p>Se requiere un cuadro directivo que genere confianza pero también respeto, que sea ejemplo de comportamiento ético y se comprometa a sacar al Círculo de su mala hora; convertirlo en una entidad de vanguardia, no en un club que organiza almuerzos cada año en Navidad para congraciarse con los socios, sin mostrar gestión con resultados tangibles, ajustados a su mandato y estatutos.</p>



<p>El CPB está integrado por las comisiones de Ética y de Disciplina, lo mismo que las secretarías de Bienestar, Relaciones Internacionales y Comunicaciones, que, en conjunto, se supone, deben trabajar en favor de los periodistas. Salvo la Comisión de Disciplina, que hizo lo correcto al atender con prontitud las denuncias y exigir anticipadamente una sanción para el máximo directivo, nada sabemos de la misión que cumple el gremio con la elección de nueva  junta cada dos años. </p>



<p>Un CPB paquidérmico no le sirve ni al periodismo ni a los periodistas. El periodismo mutó. Evolucionó de la mano de los avances tecnológicos y ahora lo hace con ayuda de la inteligencia artificial (IA), que está cambiando la manera de informar y de informarnos. Hoy la verdad está en peligro, sitiada por la desinformación y los intereses políticos ocultos; a la falta de credibilidad y confianza de las audiencias en la prensa, súmele que de la nada están naciendo medios que se autoproclaman periodísticos sin serlo, y se dedican a crear y esparcir mentiras y rumores. Por el bien de las libertades y la democracia, urge un CPB que defienda el derecho a la libertad de expresión pero también el derecho a la verdad.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-74f54f0fb8fc323af65fce1b604891b3">Los valores del periodismo nacen de periodistas con principios. Eso no es transable.</h2>



<p>Se requiere un CPB de altas calidades humanas y profesionales que sepa interpretar esta difícil coyuntura, un CPB que le sirva más los periodistas que a los dueños de los medios (porque los primeros en su mayoría pasan necesidades, y cada día muchos pierden sus trabajos); un CPB que les dé importancia a todos los periodistas, sin excepciones de ningún tipo, porque reporteros hay en Bogotá pero también en provincia, un CPB que trabaje por mejorar el periodismo, hoy señalado de servir a intereses políticos o económicos, cuando debería estar al  servicio de la sociedad y a los ciudadanos. Estamos a menos de dos años de un proceso electoral (2026) y gremios como el CPB están llamados a cumplir un papel determinante para que la prensa, ceñida a unos valores y principios, sea el contrapoder de los demás poderes.</p>



<p>Se necesita un CPB capaz de atraer a los jóvenes y retenerlos con proyectos audaces; que, a cambio de una cuota de sostenimiento mensual, les brinde actualización, formación y refuerzos en asuntos inherentes al oficio.</p>



<p>De igual manera, hay que adaptar el Premio Nacional de Periodismo CPB a los tiempos que corren. En el <em>web site </em>del CPB se lee lo siguiente: “La<strong>&nbsp;</strong>FUNDACIÓN PREMIO NACIONAL DE PERIODISMO C.P.B., legalmente constituida como entidad sin ánimo de lucro, (…) &nbsp;tiene por objeto <strong>fomentar el periodismo, estimular el trabajo de los periodistas colombianos y propender al mejoramiento de todos los aspectos inherentes al ejercicio de la profesión…”.</strong></p>



<p>Pues es hora de pasar del papel y la retórica a la acción, materializar tales postulados, dando cabida e importancia a la gran prensa pero también a los medios independientes y el periodismo alternativo, mientras hagan periodismo. &nbsp;</p>



<p>El Premio de Periodismo debe tener representación nacional en la escogencia de sus jurados y pre-jurados, pues se trata de un galardón de alcance nacional; es un error seguir creyendo que los periodistas importantes están en la capital, sabiendo que muchos colegas, incluso aquellos que han ofrendado su vida persiguiendo la verdad, ejercen desde las regiones, muchas veces sin garantías, con sueldos miserables y, lo más grave, sin protección para su integridad personal.</p>



<p>A sabiendas de que la verdad es la materia prima del periodismo, del CPB se espera transparencia y honestidad sobre los oscuros episodios que han lesionado su imagen. Insisto: La actual junta directiva, en un acto de grandeza, debería renunciar. Hay que tener coraje y valentía para saber retirarse cuando toca. Quizás sea hora de hacerse a un lado para salvar al CPB del propio CPB.&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=105749</guid>
        <pubDate>Mon, 23 Sep 2024 14:26:07 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[La junta directiva del CPB también debe renunciar]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El CPB cayó en desgracia</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-cpb-cayo-en-desgracia/</link>
        <description><![CDATA[<p>El 11 de febrero de 2025 la agremiación periodística más antigua de Colombia cumplirá 80 años, pero lo que debiera ser motivo de celebración hoy genera decepción y angustia. Una institución cuestionada éticamente no le hace ningún favor al periodismo.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-643d56bf856c60ccc4087089b4b72856"><strong>“El buen periodismo se distingue por su respeto a las personas, a toda persona</strong><strong>”: Javier Darío Restrepo.</strong></p>



<p>Alguien tenía que decirlo: El Círculo de Periodistas de Bogotá, CPB, ha caído bajo, pero no es de ahorita. Eso viene de tiempo atrás. Es un mal cíclico como el sonsonete de un disco rayado. La gente que ingresa en calidad de asociada, lo hace orgullosa y expectante, y con el mismo ímpetu deciden alejarse, aburrida del despelote interno y la peleadera. Viven como perros y gatos, entre el odio y la cizaña, sobrepasando los límites del respeto y la cordura, cuando deberían ser modelo para quienes vienen detrás.</p>



<p>Es una lástima que las palabras del maestro Javier Darío Restrepo caigan en el vacío: <em>“El periodismo que dignifica la profesión es aquel que sirve a la parte más noble del ser humano y aporta a la vida de la sociedad, que impulsa cambios y hace mejores a las personas”.</em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>



<p>También fui un orgulloso socio del CPB y se me concedió además la gracia de ser el Coordinador del Premio de Periodismo CPB durante tres años.</p>



<p>Por eso me duele lo que pasa por dentro y por fuera del Círculo. Dentro, las garroteras permanentes, la inquina y el afán de figuración; me pregunto si por envidia o falta de oficio de ciertas personas a quienes las alcanzó la vejez antes que la madurez. De puertas hacia afuera, es un secreto a voces lo que pasa en el Círculo, porque han sido los propios socios (algunos), los encargados de lavar la ropa sucia públicamente, a través de las redes sociales y los medios de comunicación.</p>



<p>Con cada elección de junta directiva, surge la misma pugna por el poder, apenas un reflejo de lo que es este país polarizado, con poco peso humanista e intelectual.</p>



<p>Adentro arde la hoguera de las vanidades por cuenta de unos pocos que mantienen encendidos el incordio y la discordia, causando daño a la imagen de una institución que gozó de admiración y respeto en el pasado. En el imaginario colectivo, el nombre del CPB aparece una vez al año por los galardones que entrega, los más importantes, por encima incluso del <em>Premio de Periodismo Simón Bolívar</em>, el más codiciado por su recompensa económica.</p>



<p>El CPB se está volviendo célebre por sus escándalos recurrentes. Si ha perdido brillo, la culpa es del propio CPB, incapaz de ejercer el autocontrol que se requiere para dirimir conflictos y rencillas internas. Porque si hay un gremio que exhibe de manera vulgar su egolatría, reflejada en la arrogancia individual y los bandos, es éste.  </p>



<p>Pena debería darles con tanta gente que ha honrado el periodismo con rectitud y gallardía, empezando por don Guillermo Cano Isaza, mártir de la prensa colombiana, que así lo bautizó Juan Gossaín, otro de los hombres que ha enaltecido este oficio. Don Guillermo Cano inspiró el <em>Premio al mérito periodístico </em>que el CPB otorga desde 1987, un año después de que la mafia asesinó al director de <strong>El Espectador</strong>, cuya vida y obra quedó inmortalizada en la estatuilla <em>El Sacrificado</em>, un regalo del escultor Rodrigo Arenas Betancur.</p>



<p>Hoy otros están sacrificando al CPB y llevándolo al matadero, como antesala de octogésimo aniversario el año entrante. ¿Es ese el legado para las nuevas generaciones de periodistas?</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-df46e8b9a47c74b7b5718a5023937b1a"><strong> “Para ser buen periodista, hay que ser buena persona”: Ryszard Kapuscinski</strong></p>



<p>¡Qué pena con usted, maestro Kapuscinski, referente ético para los periodistas del mundo, como lo fue el maestro Javier Darío Restrepo en Colombia! Sin su presencia, el periodismo cabalga a la deriva, al son de los tarros para estar a tono con tanta banalidad, este exceso de superficialidad que nos irriga e irrita.</p>



<p>Cómo exigirle al periodismo colombiano ser mejor, si uno de sus órganos rectores –se supone que eso debe ser el CPB- no es paradigma de buen comportamiento, sensatez ni decencia. </p>



<p>Es indecoroso, o al menos cuestionable, que con apenas días de diferencia la <a href="https://cpb.com.co/2023/06/29/elegida-nueva-junta-directiva-del-circulo-de-periodistas-de-bogota-cpb-2023-2025/">junta directiva</a> (2023-2025) emita tres comunicados, en papel membrete con logo del CPB pero sin firmas, como si la vergüenza los acorralara. Los tres documentos tienen como común denominador el caso por presunto abuso sexual del que es acusado su actual presidente, Víctor Hugo Lucero Montenegro (véase la nota del portal <em><a href="https://volcanicas.com/suspenden-al-presidente-del-cpb-por-caso-de-presunto-abuso-sexual/">Volcánicas</a></em>).</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-cpb wp-block-embed-cpb"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="am41iZIeXc"><a href="https://cpb.com.co/2023/06/29/elegida-nueva-junta-directiva-del-circulo-de-periodistas-de-bogota-cpb-2023-2025/">ELEGIDA NUEVA JUNTA DIRECTIVA DEL CÍRCULO DE PERIODISTAS DE BOGOTÁ-CPB 2023-2025.</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="«ELEGIDA NUEVA JUNTA DIRECTIVA DEL CÍRCULO DE PERIODISTAS DE BOGOTÁ-CPB 2023-2025.» — CPB" src="https://cpb.com.co/2023/06/29/elegida-nueva-junta-directiva-del-circulo-de-periodistas-de-bogota-cpb-2023-2025/embed/#?secret=zvlIXaKh2u#?secret=am41iZIeXc" data-secret="am41iZIeXc" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>



<p>En tal sentido, un pronunciamiento de la <em>Comisión de Disciplina</em>, filtrado a la prensa, dejó en evidencia las divisiones internas. En el primer comunicado (11 de septiembre), la junta directiva habla, entre otras cosas, de <em>“violación del principio constitucional del debido proceso”. </em>En el <a href="https://www.elespectador.com/entretenimiento/gente/junta-directiva-del-cpb-rechaza-suspension-del-presidente-de-la-entidad">segundo comunicado,</a> 12 de septiembre, la junta directiva rechaza<em> “la campaña de descrédito que viene adelantando un minúsculo grupo de socios”</em> contra el presidente, advirtiendo que adelantarán <em>“las acciones legales y penales”</em> del caso. Y con el tercer comunicado, fechado el 16 de septiembre, la junta directiva informa escuetamente que el presidente se aparta del cargo y asume temporalmente el actual vicepresidente, José María Bolaño de la Hoz.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-volc-nicas wp-block-embed-volc-nicas"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="5QDvN7yCN0"><a href="https://volcanicas.com/suspenden-al-presidente-del-cpb-por-caso-de-presunto-abuso-sexual/">Suspenden al presidente del CPB por caso de presunto abuso sexual</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="«Suspenden al presidente del CPB por caso de presunto abuso sexual» — Volcánicas" src="https://volcanicas.com/suspenden-al-presidente-del-cpb-por-caso-de-presunto-abuso-sexual/embed/#?secret=4UyrDzgsEi#?secret=5QDvN7yCN0" data-secret="5QDvN7yCN0" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="791" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/19121955/Z-CPB-CARTA-2-791x1024.jpg" alt="" class="wp-image-105536" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/19121955/Z-CPB-CARTA-2-791x1024.jpg 791w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/19121955/Z-CPB-CARTA-2-232x300.jpg 232w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/19121955/Z-CPB-CARTA-2-768x994.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/19121955/Z-CPB-CARTA-2-1187x1536.jpg 1187w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/19121955/Z-CPB-CARTA-2.jpg 1236w" sizes="auto, (max-width: 791px) 100vw, 791px" /></figure>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="717" height="932" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/19122030/Z-CPB-CARTA-1.jpg" alt="" class="wp-image-105537" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/19122030/Z-CPB-CARTA-1.jpg 717w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/19122030/Z-CPB-CARTA-1-231x300.jpg 231w" sizes="auto, (max-width: 717px) 100vw, 717px" /></figure>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="791" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/19122057/Z-CPB-CARTA-3-791x1024.jpg" alt="" class="wp-image-105538" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/19122057/Z-CPB-CARTA-3-791x1024.jpg 791w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/19122057/Z-CPB-CARTA-3-232x300.jpg 232w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/19122057/Z-CPB-CARTA-3-768x994.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/19122057/Z-CPB-CARTA-3-1187x1536.jpg 1187w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/19122057/Z-CPB-CARTA-3.jpg 1236w" sizes="auto, (max-width: 791px) 100vw, 791px" /></figure>



<p>Sobre estos hechos tan delicados –las acusaciones contra el presidente del CPB- la colega Jineth Bedoya, una abanderada de la lucha contra la violencia de género, se pronunció en su columna de <em>El Tiempo</em>, bajo el titulo <em><a href="https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/el-falso-blindaje-de-la-prensa-3382380">El falso blindaje de la prensa</a></em>. Dice Jineth: <em>“Tengamos la grandeza de aceptar que nos equivocamos y que los demonios que exponemos y juzgamos de puertas para afuera de la casa también los tenemos adentro”.</em></p>



<p>A estas alturas, creo que el Círculo de Periodistas de Bogotá debe ofrecer disculpas pero también explicaciones, porque lo que está pasando es grave y no se resuelve sacando comunicados día de por medio.</p>



<p>Se necesita liderazgo para afrontar la tempestad y liderazgo a la hora de conformar los cargos directivos. Un mayor compromiso y grandeza con la profesión, teniendo en cuenta que la razón de ser del CPB obedece a una premisa básica: el periodismo debe funcionar como ese suprapoder que ausculta a los demás poderes. La grandeza a la que me refiero pasa por el comportamiento ético de cada miembro, lo que no admite cuestionamientos de ninguna clase. &nbsp;</p>



<p>Llegó el momento de mirarse el ombligo en medio del bochorno. &nbsp;</p>



<p>Bien por el único <em>“premio de periodistas para periodistas”,</em> pero poco está haciendo el CPB de manera efectista por los reporteros, hoy afectados por la falta de empleo y los sueldos indignos, situación que fue revelada en 2023, paradójicamente, por el mismo Círculo, que adelantó la <a href="https://www.lasillavacia.com/en-vivo/sueldos-bajos-amenazas-y-desigualdad-encuesta-nacional-de-periodismo/">Encuesta Nacional </a>sobre la libertad de expresión y acceso a la información, en alianza con la Fundación para la Libertad de Prensa (Flip) y la Fundación Gabo.</p>



<p><em>“El 45% percibe menos de $3.000.000 mensuales y de estos, el 13 % devenga el salario mínimo o menos. Para sobrevivir económicamente en este oficio, el 61% recibe otros ingresos adicionales”,</em> resumió <em><a href="https://www.lasillavacia.com/en-vivo/sueldos-bajos-amenazas-y-desigualdad-encuesta-nacional-de-periodismo/">La Silla Vacía</a></em><strong>.</strong></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-la-silla-vac-a wp-block-embed-la-silla-vac-a"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="YYAmBNUHVO"><a href="https://www.lasillavacia.com/en-vivo/sueldos-bajos-amenazas-y-desigualdad-encuesta-nacional-de-periodismo/">Sueldos bajos, amenazas y desigualdad: Encuesta nacional de periodismo</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;Sueldos bajos, amenazas y desigualdad: Encuesta nacional de periodismo&#8221; &#8212; La Silla Vacía" src="https://www.lasillavacia.com/en-vivo/sueldos-bajos-amenazas-y-desigualdad-encuesta-nacional-de-periodismo/embed/#?secret=sf6gOJp0ja#?secret=YYAmBNUHVO" data-secret="YYAmBNUHVO" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
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<p>¿Está haciendo algo el CPB para exigir mejores condiciones laborales de los trabajadores de la prensa, o su papel se limita exclusivamente a redactar notas necrológicas cada vez que fallece un colega o a publicar mensajes en favor de la libertad de expresión, sin cuestionar un ápice las mala praxis periodística?</p>



<p>Si existe una Comisión de Ética debe ser para sentar un precedente sobre todo lo que está mal dentro del quehacer periodístico. Quienes deben hacer escrutinio de los medios y del periodismo no lo están haciendo, y hoy ese papel lo han asumido, -¡menos mal!-, iniciativas como <em><a href="https://www.unisabana.edu.co/observatoriodemedios">Presunto Podcast</a></em>, el periodista Carlos Cortés a través de su proyecto <em>C<a href="https://www.youtube.com/watch?v=qDUDIjR_4uY">harlas con Charlie</a></em><strong> </strong>y observatorios de medios como el de la <em><a href="https://www.unisabana.edu.co/observatoriodemedios/">Universidad de la Sábana</a></em>.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Sesión de escritorio 61 - Aviones que vuelan sin gasolina. La gira de Vicky. Miguel madruga" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/qDUDIjR_4uY?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
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<iframe title="Spotify Embed: Sin combustible" style="border-radius: 12px" width="100%" height="152" frameborder="0" allowfullscreen allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy" src="https://open.spotify.com/embed/episode/2om3AdA0d0rD7g7aHh8yO8?utm_source=oembed"></iframe>
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<p>Está bien que el CPB promueva la excelencia periodística a través del Premio de Periodismo que concede cada 9 de febrero desde 1982, pero los socios y los periodistas esperamos más del Círculo.</p>



<p>El CPB cumplirá 80 años en 2025.  Y lastimosamente la vejez le ha sentado mal: curtido de achaques, hoy es un paciente con pronóstico reservado, al que le están aplicando los santos oleos en vez de los cuidados intensivos que requiere.</p>



<p>Lo que está en juego es el prestigio y la tradición de la marca CPB, dirigida e integrada en sus orígenes por personas respetables: en esencia reporteros en funciones dentro de un oficio que demanda nobleza, generosidad, seriedad y vocación. Los valores del periodismo nacen de periodistas con principios. </p>



<p>El CPB nació en el Club de Bolos San Francisco, el 11 de febrero de 1945, con presencia del <em>“ilustre periodista Alberto Lleras Camargo, por aquel año Presidente de la República”,</em> como lo reseñó el cronista Felipe González Toledo, para la edición 39 de la <em><a href="https://cpb.com.co/historia-de-cpb/">revista Gaceta</a></em>, (diciembre de 1985), al cumplirse los primeros cuarenta años. <em>“Calificados trabajadores de los diarios”,</em> fue el término exacto que utilizó para referirse a sus miembros.</p>



<p>Al año siguiente, el 20 de febrero de 1946, el Ministerio de Gobierno le otorgó la Personería Jurídica. <em>“Treinta periodistas estuvieron presentes en la histórica reunión. Seis representantes de cada uno de los cinco diarios que circulaban por entonces en Bogotá. Y a galante iniciativa de los periodistas más destacados, aquella reunión fundadora fue presidida por Emilia Pardo Umaña, columnista de El Siglo y la primera mujer colombiana que ejerció el periodismo con dedicación profesional”.</em></p>



<p>En la misma <em>Gaceta</em>, Félix Raffán Gómez, nos cuenta que la idea de <em>“fundar el Sindicato de Trabajadores Intelectuales de la Prensa o Círculo de Periodistas de Bogotá” </em>se gestó desde 1944. Entre los socios fundadores figuran Juan Lozano y Lozano, Eduardo Zalamea Borda, Ismael Enrique Arenas, Lucas Caballero Calderón, Guillermo Cano Isaza, Lucio Duzán,  Rogelio Echavarría Múnera, Felipe González Toledo, Emilia Pardo Umaña, José Salgar José, Enrique Santos Castillo, Hernando Santos Castillo y Carlos J. Villar-Borda.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-cpb wp-block-embed-cpb"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="786jPBkTWU"><a href="https://cpb.com.co/historia-de-cpb/">Historia de CPB</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="«Historia de CPB» — CPB" src="https://cpb.com.co/historia-de-cpb/embed/#?secret=KIR8Zd60Kt#?secret=786jPBkTWU" data-secret="786jPBkTWU" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>



<p>Si es cierto aquello de que las crisis traen oportunidades, ojalá ésta sirva para dar paso al relevo generacional en el octogenario CPB. El gremio no puede seguir en manos exclusivamente de personas jubiladas y retiradas de los medios. Con todo respeto, creo que ese es parte del problema.</p>



<p>Podrían seguir el ejemplo de la Asociación Colombiana de Locutores, ACL. Al cumplirse 70 años, su presidente, Armando Plata Camacho, dijo lo siguiente: <em>“La ACL está hoy completamente renovada. El 90% son jóvenes entre los 25 y los 40 años. Es la nueva generación. Y vienen con nuevo chip y sentido de pertenencia”.</em></p>



<p>Más allá de celebrar los 80 años del CPB con bombos y platillos, es hora de pensar y repensar a conciencia el futuro del gremio y revisar sus estatutos de cara a las nuevas realidades. Si la prensa y el periodismo se están transformando, el CPB no puede seguir anquilosado. Quizás sea también el momento de purgarlo de aquellos que lo dañan desde adentro. Ojalá se imponga la nobleza de espíritu para extirpar todo gen autodestructivo y recuperar el honor perdido. Porque uno debe ordenar la casa antes de traer invitados. </p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=105527</guid>
        <pubDate>Thu, 19 Sep 2024 17:25:08 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/19122149/Z-LOGO-CPB.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El CPB cayó en desgracia]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
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        <item>
        <title>El país pudriéndose, ¿y el periodismo? Mal, gracias</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/pais-pudriendose-periodismo-mal-gracias/</link>
        <description><![CDATA[<p>“La prensa libre debe abogar siempre por el progreso y las reformas. Nunca tolerar la injusticia ni la corrupción. Luchar contra los demagogos de todos los signos. No pertenecer a ningún partido. Oponerse a los privilegios de clases y al pillaje público. Ofrecer su simpatía a los pobres y mantenerse siempre devota al bien público”, [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<blockquote><p><em><u>“La prensa libre debe abogar siempre por el progreso y las reformas. Nunca tolerar la injusticia ni la corrupción. Luchar contra los demagogos de todos los signos. No pertenecer a ningún partido. Oponerse a los privilegios de clases y al pillaje público. Ofrecer su simpatía a los pobres y mantenerse siempre devota al bien público”,</u></em> Joseph Pulitzer, periodista y editor de prensa.</p></blockquote>
<p>No sé por qué pero uno tiene esa sensación maluca de que a toda hora en Colombia huele feo. Hay tanta turbiedad que vivimos en un ambiente permanentemente enrarecido, sin que al final sepamos dónde comienza lo pútrido que llega hasta nosotros flotando en los titulares de prensa.</p>
<p>Hedor, hediondez, fetidez, pestilencia, putrefacción. El diccionario es generoso.</p>
<p>Nos acostumbramos a vivir así, a aceptar que nos merecemos lo que pasa, porque allá ellos con sus cosas y acá nosotros con las nuestras; parecemos ciudadanos extranjeros, indiferentes con todo. Ya ni pañuelos usa la gente. Para qué taparse la nariz: igual, el olor no se va.</p>
<p>Dense cuenta que nunca estamos en calma -menos ahora que tiembla más que antes-, y cuando hay calma chicha es porque los niños, tan calladitos, algo malo están haciendo.  Nos movemos con el caos. Es como si el país fuera un cadáver insepulto del que se alimenta, como buitres, una clase política carroñera, la misma que luce muy elegante en las páginas sociales de los periódicos donde posan los de la alta sociedad.</p>
<p>—Alta suciedad, me corrigió el otro día un amigo.</p>
<p>Es más: poder y podredumbre parecerían estar fonética y frenéticamente hermanadas en su raíz: Un expresidente con archivo abierto por soborno a testigos, un ex candidato presidencial suspendido 14 años para ejercer cargos públicos por actos de corrupción en su provincia, una ex congresista encarcelada que denuncia que la quieren asesinar por haber hablado de más contra unos clanes políticos…  y los etcéteras que faltan, porque ese cadáver del que hablo es más bien del tamaño de Gulliver comparado con los liliputienses. La novela de Jonathan Swift, escrita en 1726, en un momento convulso para la política del Reino Unido, retrata la naturaleza humana y se burla de la sociedad europea de su tiempo. Aquí otros se burlan de nosotros.</p>
<p>El país necesita un acuerdo sobre lo fundamental, y en este momento lo fundamental debería ser el restablecimiento de la moral nacional. Ya no basta con una Carta Magna. Lo que nos urge es una Constitución Moral, porque ya no confiamos en nadie. Desconfiamos de los políticos, lo mismo que de los abogados y los periodistas. Ellos tres hablan por todos nosotros. En cambio, a los intelectuales -sociólogos, antropólogos, filósofos, escritores…- los vemos rara vez en los medios; nadie les para bolas porque no están detrás de cargos ni de votos. En los medios fungen  como analistas de la realidad los mismos que luego resultan metidos en sinvergüencerías.</p>
<p>Al encender la radio, un nuevo mal olor, que empezó con el cuento de la criada ladrona que volaba en vuelos chárter, penetró el ambiente esta semana de locos. Lo resumiría así: El presidente, para calmar las aguas, echó por la puerta de atrás a su jefa de gabinete y a su embajador en Venezuela, (dejando abierta la posibilidad de volverlos a recibir, válgame Dios). La ambición de poder rompió el saco de la niña Laura Sarabia y ahora le toca prepararse a responder. Lo siento por ella que creyó ingenuamente que sería la próxima presidenta de Colombia, sin advertir que su antiguo ex jefe en el Senado se molestaría viendo lo rápido que le salieron alas y sin cumplir los 30 años. El caricaturista <strong><a href="https://twitter.com/Matador000/status/1664286003702509568?t=jUFhYixhTaiYAq_7hvVylQ&amp;s=08">Matador</a> </strong>lo resumió en una imagen. La gente más cercana al presidente le pide no dejarse enredar más con las artimañas de la vieja clase política: mejor dicho, que se deshaga de todo los que puedan ser un peligro para su gobernabilidad. El fiscal salió prontico, diligente y horrorizado a decir que retornaron las chuzadas, y en la espectacularidad de su aparición, no tuvo tiempo ni memoria para recordarnos que gobiernos de sus afectos estuvieron en el pasado untados hasta el cuello con ese mismo asunto, chuzando no a niñeras acusadas de robar en casas ajenas, sino a políticos, magistrados y periodistas; después,  salió la <a href="https://www.elespectador.com/politica/encuesta-invamer-crece-la-imagen-favorable-del-fiscal-general-francisco-barbosa/"><strong>encuesta de Invamer,</strong></a> según la cual se disparó su imagen favorable, lo que de una me lleva a preguntar cuánto faltará para que le den ganas de ser candidato presidencial. Sí, somos un país al que le fallan ambas memorias: la de corto y la de largo plazo. Que el señor fiscal venga a decir que existe una<a href="https://elpais.com/america-colombia/2023-06-01/el-fiscal-denuncia-una-gestapo-en-el-gobierno-colombiano-por-la-interceptacion-ilegal-de-telefonos.html"> “Gestapo”</a> en el Gobierno colombiano por la interceptación ilegal de teléfonos es simplemente otro de tantos despropósitos que lo confirman como  un jefe más de la oposición en vísperas de elecciones.</p>
<p>Y después del tremendo novelón en el que nos metieron, seguimos sin saber quién se quedó con la plata robada.</p>
<p>Para hacer un juicio de valor sobre este nuevo escándalo, debemos remitirnos al escándalo que le explotó al hoy presidente cuando era candidato. ¿Recuerda este país sin memoria el cuento de los Petrovideos? Los divulgó Semana diez meses después de que se grabaron y todo lo que nos dijeron fue que llegaron a esa revista de manera anónima. Reserva de la fuente se le llama.</p>
<p>Ese <em>modus operandi</em> indica que alguien interesado en afectar la campaña Petro Presidente sacó los videos justo en la recta final de las elecciones, como si los hubieran tenido ahí, cuidadosamente guardados, para aprovecharlos en el mejor momento. Recordemos que ese momento fue cuando Petro y el ingeniero Hernández empataron en las encuestas, es decir que las grabaciones eran el as perfecto bajo la manga (seguimos sin saber bajo la manga de quién) para desempatar la cosa a favor del segundo, lo que no ocurrió porque finalmente Petro se instaló con sus corotos en la Casa de Nariño y su rival prepara maletas para apelar el fallo de la Procuraduría que lo inhabilitó hasta cuando cumpla 92 años. Lleva 18 años pensionado y ahora pretende ser el gobernador de los santandereanos.</p>
<p>Algo similar ocurrió con el caso de la ex niñera: habiendo tantos medios en este país, milagrosamente, de nuevo Semana tuvo la primicia. Es decir, un hecho ocurrido en enero salta a una portada a mitad de año, lo que significa que -¡otra vez!- hubo alguien interesado en sacar a la luz una información al parecer para proteger sus intereses personales, porque hasta el cierre de esta columna está claro que existe una cordón umbilical, entre el embajador Benedetti, la ex niñera y la revista Semana, como lo prueba la trazabilidad de los hechos contada por <a href="https://cambiocolombia.com/poder/exclusivo-ninera-de-laura-sarabia-fue-interceptada-ilegalmente-por-la-dijin?noCache=333"><strong>revista Cambio</strong></a>. Volveré sobre el asunto otra vez.</p>
<p>Guardando ciertas proporciones, me parece estar viendo un capítulo de la primera temporada de la extraordinaria serie <strong><a href="https://www.youtube.com/watch?v=8QnMmpfKWvo"><em>House of Cards</em></a>,</strong> donde se fabrican casos o titulares de prensa gracias a la habilidad de un político poderoso y corrupto que termina acostándose con una periodista de un medio influyente, la utiliza con propósitos oscuros y finalmente Zoe Barnes, que así se llama la reportera, termina asesinada cuando se convierte en un problema para el villano de la historia, el sensacional Frank Underwood, encarnado por el extraordinario Kevin Spacey, que en la vida real resultó acusado de abusos sexuales.  Sí, en la vida real como en la ficción todo se reduce a intrigas políticas por el poder y eso viene desde el imperio romano.  Es solo una referencia, porque quiero creer que todavía no llegamos a esos niveles tan sórdidos que plantean los creativos guionistas de Hollywood.</p>
<p>El portal <em>La Silla Vacía</em> hizo un análisis que tituló <a href="https://www.lasillavacia.com/historias/silla-nacional/cinco-coletazos-del-escandalo-de-laura-sarabia-y-su-ninera/"><strong>“Cinco coletazos del escándalo de Laura Sarabia y su niñera”.</strong></a> De todo lo que allí se dice quiero detenerme en el quinto y último punto que, a mi juicio, debió ser el primero (“Vicky crea una grieta entre medios tradicionales”), para poder entender esa relación odio-amor-odio entre el poder ejecutivo (el gobierno) y el cuarto poder (¿?) (la prensa).</p>
<p>Escribe <em>La Silla Vacía</em>:</p>
<p>Primer entrecomillado:</p>
<p><strong>“&#8230;</strong>hubo un reclamo de la directora de Semana, Vicky Dávila, porque otras emisoras habían hecho eco de la denuncia, pero no La W, dirigida por Julio Sánchez Cristo”.</p>
<p>Segundo entrecomillado:</p>
<p>“Dávila escribió inicialmente en su cuenta de Twitter: “La FM, Blu y Caracol Radio han cubierto esta mañana las graves denuncias de Marelbys Meza contra Laura Sarabia. La W, no. Se trata de la mujer más poderosa de Colombia y la más cercana al presidente. Muy extraño”.</p>
<p>Tercer entrecomillado:</p>
<p>“Y posteriormente envió otro trino en el que mostró una foto de Julio Sánchez durante la reciente visita de Petro a España, en la cual el presidente le dio una entrevista al director de La W. “Cuando los periodistas se arrodillan al poder obedecen a los intereses del gobierno de turno”, escribió Vicky Dávila en Twitter&#8221;.</p>
<p>Los dardos de un medio a otro son un síntoma de los malestares que sufre la prensa colombiana, la comprobación de que algo no anda bien con ella y dentro de ella, porque de no ser así la directora de un medio no tendría por qué trinar ofuscada contra su anterior jefe. Es como si la familia Gilinski le estuviera dando órdenes al grupo Prisa, un poco chistoso y a la vez patético.</p>
<p>Para nadie es secreto que esa revista tiene una clara línea antipetrista y lo prueban las portadas que involucran la figura de Gustavo Petro, ayer como candidato, hoy como presidente, asumiendo la tarea de ser oposición cuando eso debería corresponderles a los partidos políticos que quedaron en la lona, huérfanos de poder. Desde esa perspectiva, resulta lógico que haya un interés genuino de la publicación  por elevar a la categoría de escándalo todo lo que tenga que ver con el actual gobierno. Y eso también explicaría, a mi modo de ver, por qué pareciera que es el medio favorito de quienes la usan para filtrar información. La periodista y profesora<a href="https://open.spotify.com/episode/5WGM8H7cn8WHmIvMmmTwTW?si=Qrl_XqZbTv6eEfWKypeB8Q&amp;nd=1"> <strong>Olga Behar</strong></a> planteó la siguiente duda en el podcast de María Jimena Duzán, que dedica un episodio completo al sesudo análisis del momento crítico que enfrenta el periodismo colombiano. <em>“Podríamos preguntarnos si es una revista periodística, que yo creo que en varias páginas y varias partes de su web no es una revista periodística”.</em></p>
<p>La función de la prensa no es la de congraciarse con los gobiernos de turno (en eso estamos de acuerdo) pero tampoco es su función hacerle oposición política a los gobiernos que no son de los afectos de sus dueños. Zapatero a tus zapatos. Como fiscalizadora de ese otro poder que es el Legislativo, la prensa más bien debería estar exigiendo a la oposición (a través de los editoriales) que haga su tarea de manera decorosa.</p>
<p>Si no se despolitiza, difícilmente podemos esperar que sea una prensa libre, decente, creíble. Alguien debe decirlo: En Colombia ciertos medios (que tienen la particularidad de pertenecer a conglomerados económicos) están desdibujando los principios del periodismo, haciendo que por las malas prácticas de unos paguen todos.</p>
<p>Son los medios con más músculo financiero y por lo tanto los que cuentan con las mayores audiencias. Deberíamos estar lamentando que los medios periodísticos independientes (que desde sus ediciones digitales hacen esfuerzos ingentes para sobrevivir) no figuren en las preferencias de los consumidores de noticias.</p>
<p>Dice la Revista Cambio al enlistar los hechos a través de una línea de tiempo:</p>
<p>“Jueves 25 de mayo de 2023: Armando Benedetti envía un mensaje a Laura Sarabia: &#8220;Acabo de hablar con Vicky (sic) después de lo que me dijiste sobre la Mari…Tenías razón. Es posible que se pueda evitar esa circunstancias (sic)… Ojalá entiendas el sentido de este mensaje!”.</p>
<p>¿Acaso insinuó el flamante e inflamable embajador que él podía haber evitado la publicación de reportaje de la ex niñera? Los ciudadanos que no pertenecen al mundo de los medios se estarán preguntando cómo se hace eso: Cómo se cocina un escándalo y como se desbarata antes de volverse escándalo. ¿Acaso utilizan a la prensa como títere o la prensa forma parte del mismo juego? ¿Por qué un medio (en este caso Semana) permitiría que la usen?</p>
<p>Me parece que va siendo hora de revivir los tribunales de ética periodística, que en estos momentos brillan por su ausencia, porque una cosa es defender a toda costa el derecho a la libre expresión y a la información, y otra muy distinta hacerse los desentendidos frente a un periodismo que traiciona los valores que le son inherentes.</p>
<p>Siendo la prensa otro poder, el cuarto poder según ella misma, como a los demás poderes, ¿necesita que alguien la vigile? Sólo sé que los ciudadanos merecemos recibir información veraz, no manipulada ni acomodada a fines perversos o extra periodísticos.</p>
<blockquote><p><strong>Dijo Joseph Pulitzer: “Las naciones prosperan o decaen simultáneamente con su prensa”. </strong></p></blockquote>
<p>Ahora bien, cuando hace poco Vicky Dávila fue incluida en el listado de las <a href="http://forbes.co/2023/05/05/forbes-women/forbes-presenta-las-100-mujeres-poderosas-de-colombia-2023"><strong>100 mujeres más influyentes</strong> </a>de la revista Forbes, recordé lo que me dijo en una entrevista la periodista <strong><a href="https://alexvelasquez.co/lucy-nieto-de-samper-la-periodista-que-crio-cinco-hijos-con-su-maquina-de-escribir/">Lucy Nieto de Samper</a>, </strong>a sus 90 años: <em>“En mi época no había divas. No había estrellas, éramos mucho más modestas. Uno como persona no figuraba.  Me parece que a veces hay demasiada ostentación, demasiado protagonismo, parece más importante la periodista que el entrevistado”.  </em></p>
<p>Los periodistas que debieran estar dando las noticias, se convirtieron en la noticia misma, y eso es lamentable para un oficio que está lejos de ser el más bello del mundo, porque ni siquiera a los periodistas, salvo contadas excepciones, se les paga bien, dicho por un <strong><a href="https://circuloperiodistasdebogota.org/">estudio nacional  del CPB y la FLIP</a>,</strong> que, entre otras cosas, exhorta a que los medios tengan defensores de audiencias y veeduría ciudadana “cuando se presenten equivocaciones o tensiones frente a contenidos informativos”.</p>
<p>Esa prensa militante terminará siendo víctima de su propio invento, y esperemos que así sea por el bien del propio periodismo, para que pueda levantarse de sus cenizas y ser lo que no debió dejar de ser nunca. En momentos en que hay incertidumbre sobre cuál será su futuro (si sobrevivirá por ejemplo a la inteligencia artificial) qué falta nos hacen personas de la talla de don Guillermo Cano –el ex director de El Espectador, asesinado en 1986 por orden de Pablo Escobar- o Javier Darío Restrepo, auténticos faros de la ética.  Con mi profunda admiración por los buenos periodistas que le quedan al país, no creo que hoy la prensa sea el cuarto poder. Se convirtió en otro poder más al que toca vigilar, pero, ¿cómo lo haremos? ¿Podremos los ciudadanos salvar a la prensa de sí misma? ¿Será que dejaré de enfermarme si dejo de consumir lo que me hace daño?</p>
<blockquote><p><strong>Fin a las citas de Joseph Pulitzer: <em>“Con el tiempo, una prensa mercenaria, demagógica, corrupta y cínica crea un público vil como ella misma”. </em></strong></p></blockquote>
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        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=94896</guid>
        <pubDate>Sun, 04 Jun 2023 13:35:40 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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