<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
    xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
    xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
    xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
    xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
    xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
    xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
    xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"
    >

<channel>
    <title>Blogs El Espectador</title>
    <link></link>
    <atom:link href="https://blogs.elespectador.com/tag/constitucionalismo/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Sun, 12 Apr 2026 02:41:09 +0000</lastBuildDate>
    <language>es-CO</language>
    <sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
    <sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
    <generator>https://wordpress.org/?v=6.9.4</generator>

<image>
	<url>https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/11163253/cropped-favicon-96-32x32.png</url>
	<title>Blogs de Constitucionalismo | Blogs El Espectador</title>
	<link></link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
        <item>
        <title>Los lentes de LILIANA&amp;#8230;</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/una-habitacion-digital-propia/los-lentes-de-liliana/</link>
        <description><![CDATA[<p>Hemos creado, junto con la periodista y politóloga Paula Alejandra Ricaurte, un espacio virtual titulado Los lentes de Liliana. Hemos traído a este escenario una figura que suelo utilizar en mis clases sobre constitucionalismo, género, feminismo, territorio, descentralización, pluralismo y muchos otros temas. Seguramente quienes han escuchado mis charlas y clases la recordarán bien. Los [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<a class="twitter-timeline" data-width="500" data-height="750" data-dnt="true" href="https://twitter.com/LiliEstupinanAc?ref_src=twsrc%5Etfw">Tweets by LiliEstupinanAc</a><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
</div></figure>



<p>Hemos creado, junto con la periodista y politóloga Paula Alejandra Ricaurte, un espacio virtual titulado <em>Los lentes de Liliana</em>. Hemos traído a este escenario una figura que suelo utilizar en mis clases sobre constitucionalismo, género, feminismo, territorio, descentralización, pluralismo y muchos otros temas. Seguramente quienes han escuchado mis charlas y clases la recordarán bien.</p>



<p class="has-text-align-right"><strong>Los lentes de Liliana hacen referencia a esos diversos colores con los que suelo leer la realidad: azules para la construcción de paz; verdes para la naturaleza; wiphala para la interculturalidad y el pluralismo; violetas o rosados para el feminismo y los enfoques de género; naranjas para el territorio; y también múltiples matices de gris, porque nada es completamente blanco o negro en la complejidad social y del derecho.</strong></p>



<p>En fin, son múltiples lentes que permiten acercarse al mundo con empatía y compasión, sin dejar de lado el prisma de la literatura, el cine, el teatro y el arte, que también estarán siempre presentes.</p>



<p>No será un espacio acartonado, ojalá que no. Será, más bien, un espacio pedagógico, abierto al diálogo, al intercambio de voces y saberes, a la presencia de invitadas e invitados, a la lectura de columnas y, sobre todo, a la generosidad necesaria para aprender y caminar juntas y juntos.</p>



<p>Link en Instagram: https://www.instagram.com/lilianaestupinana?igsh=MWtnMTFyZDh2cnJhbg%3D%3D&amp;utm_source=qr</p>



<p></p>



<p></p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Liliana Estupiñán Achury</author>
                    <category>Una habitación digital propia</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127615</guid>
        <pubDate>Wed, 01 Apr 2026 22:10:51 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/01170944/FotoPerfil_Los-lentesPodcast-10-scaled.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Los lentes de LILIANA&#8230;]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Liliana Estupiñán Achury</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Ni Bukeles ni Mileis ni “constitucionalismo abusivo”</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/una-habitacion-digital-propia/bukeles-mileis-constitucionalismo-abusivo-inicio-curso-redccal-2024-presidencialismo-autoritarismo-1a-sesion/</link>
        <description><![CDATA[<p>Red X: @LiliEstupinanAc El  28 de febrero arrancó nuestro Curso RedCcal 2024 que nos convocará una vez al mes y durante todo el año en plena reflexión sobre lo que indica su título: De presidencialismo, lawfare, populismo, autoritarismo y Estado de Derecho. Es el tercer curso anual del Observatorio Red de Constitucionalismo Crítico de América [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p>Red X: @LiliEstupinanAc</p>
<p>El  28 de febrero arrancó nuestro Curso RedCcal 2024 que nos convocará una vez al mes y durante todo el año en plena reflexión sobre lo que indica su título: De presidencialismo, <em>lawfar</em>e, populismo, autoritarismo y Estado de Derecho. Es el tercer curso anual del Observatorio Red de Constitucionalismo Crítico de América Latina – REDCCAL (toda la programación está aquí: <a href="https://redccal.com/escuela-de-alta-formacion-2024/">https://redccal.com/escuela-de-alta-formacion-2024/</a> ).</p>
<p>Es necesario recordar, a manera de memoria académica y de Red, que el primer curso estuvo dedicado a la  formación en feminismo (2022): Justicia Constitucional y Mujeres en <em>Abya Yala</em>. Tremenda escuela en feminismo y con todos los apellidos: liberal, marxista, antiespecista, ancestral, de Abya Yala, decolonial, descolonial y más. Más de tres mil estudiantes y una logística realmente compleja de sobrellevar, pero lo logramos: más de 120 horas de formación. De ese gran diplomado quedaron más que certificaciones, una formación en emancipación y autonomía de mujeres de todos los colores y países de América Latina y El Caribe. Toda una alianza con otras redes e instituciones, entre otras: La Red de Mujeres Constitucionalistas de América Latina.</p>
<p>Para el 2023, hicimos un esfuerzo por construir la otra historia del Derecho Constitucional, una crítica incluso inspirada desde marcos descoloniales. Convencidas/os del marco patriarcal, racista, sexista y más del Derecho Constitucional; buscamos marcos teóricos disruptivos, todo un ejercicio que nos llevó a iniciar con Haití como la cuna para luego analizar el origen del Derecho Constitucional en la mayoría de los países de América Latina, El Caribe, <em>Abya Yala </em>o Amefrica Ladina. Todo depende de los lentes de los/as formadores/as. Todo un año y de la mano de decenas de docentes y cientos de discentes.  Toda la biblioteca virtual e incluso de material bibliográfico allegado (dos cursos) están en línea y siguen en permanente consulta. Aquí todo es altruista, gratuito y para formación democrática: <a href="https://www.youtube.com/@reddeconstitucionalismocri6605/streams">https://www.youtube.com/@reddeconstitucionalismocri6605/streams</a> y <a href="http://www.redccal.com">www.redccal.com</a></p>
<p>Pues antes de terminar como un chat de tíos de derecha y hasta fachos/as, muy común en épocas de populismo, <em>fake news</em>, mentiras y más, nos dimos en la tarea de estudiar y analizar especialmente en profundidad la fase actual de la democracia constitucional en América Latina. La Red, además de tejer academia, también analiza toda la evolución o involución de lo logrado en materia de democracia constitucional o del constitucionalismo democrático, comunitario, ancestral, diverso, plural y feminista. Varios apellidos que intentan ir más allá de la lectura eurocéntrica del Derecho Constitucional.</p>
<p>Nos la hemos pasado en los últimos años tratando de dar contenido a estas categorías, que tal como analizamos en el libro de constitucionalismo en clave descolonial, están marcadas por la híbrides: https://repository.unilibre.edu.co/handle/10901/22419</p>
<p>Hemos intentado leer esta híbrides, y lo digo en sentido positivo, no bajo la lectura de democracia híbrida que contiene elementos autoritarios, sino como una amalgama entre el Norte y el Sur, y de manera maravillosa, cada vez más en clave del Sur Global y de mujeres. Más bien, con lentes de todos los colores, todos los pueblos, todas las naciones en la misma preocupación académica: el poder, el vivir sabroso o dignamente. Todos estos temas estaban monopolizados por los señores, en el marco del Norte Global.</p>
<p>En fin, en el escenario de una pretensión académica así todo se vuelve complejo y disruptivo. Pensar el constitucionalismo desde América Latina, Amefrica ladina o <em>Abya Yala</em> no es fácil. En algo nos podremos poner de acuerdo, ¿o no? Lo que para algunos es <em>lawfare</em>, para otros es autoritarismo o populismo. Democracia híbrida – constitucionalismo de la regresión o abusivo. Tremendo reto tenemos, estudiar todo esto en pleno siglo XXI.</p>
<p><img fetchpriority="high" decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-98488" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/dbed082f-2e97-418b-afad-92ffee14caac-300x221.jpg" alt="" width="300" height="221" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/dbed082f-2e97-418b-afad-92ffee14caac-300x221.jpg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/dbed082f-2e97-418b-afad-92ffee14caac-150x111.jpg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/dbed082f-2e97-418b-afad-92ffee14caac-768x566.jpg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/dbed082f-2e97-418b-afad-92ffee14caac-1024x755.jpg 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/dbed082f-2e97-418b-afad-92ffee14caac-1200x884.jpg 1200w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/dbed082f-2e97-418b-afad-92ffee14caac.jpg 1600w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /></p>
<p>La mayoría de los/as que estamos aquí – formadores/as y discentes, hemos celebrado en las últimas décadas el surgimiento de un nuevo constitucionalismo desde el Sur Global. Un constitucionalismo híbrido –insisto que lo digo en términos positivos&#8211;tanto eurocéntrico y liberal, como comunitario, ancestral y plural. Impensable este nuevo constitucionalismo a finales del siglo XX (algo avanzó Colombia con el constituyente de 1991). Nuevos/as actores/as entraron a disputar escenarios de poder, muchos/as de ellos/as discriminados/as y apartados/as por siglos. La construcción de un/a sujeto/a político/a colectivo/a ancestral, campesino/a, minero/a, femenino y diverso. De hecho, nos estamos pensando el constitucionalismo desde Domitila Chúngara, Adriana Guzmán, Transito Amaguaña y otras emblemáticas &#8211;eso impensable por allá a finales del siglo XX, tan de los señores y las corbatas. Todavía es impensable para el mundo de las olas constitucionales o de esa historia lineal que en el Sur se estrella con otros componentes. Aquí eso de lo social nos lo quedaron debiendo, el bienestar nunca llegó; las mujeres nunca disfrutaron de las olas del norte y más &#8211;recordando a Adriana Guzmán. En esas condiciones pensarlo desde aquí y hoy se hace más complejo, pero también más fascinante.</p>
<p>Ese constitucionalismo de la híbrides, muy propio de contextos como el de <em>Abya Yala</em>, ha tenido que subsistir con los mismos males de marras, y con los mismos seres humanos imperfectos/as para el ejercicio del poder (extractivismo, corrupción, patriarcado, neoliberalismo, violencia y más). Pues aquí nuevamente recordé a la emblemática Adriana Guzmán que luego de estar desde afuera en el proceso constituyente de Bolivia, reclama y no sin razón:</p>
<h6><em>(…) Tenemos memoria, hemos hecho camino no para hacer un Estado plurinacional sino para hacer vida digna en comunidad, no para proyectos caudillistas personalistas, evistas o arcistas, machistas extractivistas y patriarcales. Tenemos memoria y responsabilidad con nuestras abuelas para seguir haciendo camino en el vivir bien más allá de los partidos &#8211;mal llamados instrumentos políticos&#8211; más allá de la institucionalidad del Estado colonial colgado de la wiphala, y contra esta lucha partidaria que está descuartizando a las organizaciones, que está descuartizando los territorios. Sabemos cuál es el camino, no podemos mantener silencio ni vamos a dejar de caminar. (Jalliu Kipa, 2024)</em></h6>
<p>Pues en materia de sistema de gobierno le apuntamos al presidencialismo, pero aquí eso ha tomado tono de “caudillismo” de todos los colores. Este continente se ha caracterizado de forma primordial, por la adopción del sistema de gobierno presidencial &#8211;una constante constitucional histórica que vale la pena analizar. El poder ha fascinado, y caer en la exacerbación caricaturesca de la figura es hasta peligroso y se ha vuelto el pan de cada día por estas tierras. Por eso tanto chat de tíos conservadores y fachos/as en acción o también de fanáticos/as.</p>
<p>Presidencialismo, ¿el por qué de esta opción? su evolución, exacerbación y la relación con otras ramas del poder público, los organismos de control, con el estado de Derecho y con el pueblo? eso que invocan siempre cada vez que quieren hacer el programa sin los marcos constitucionales y legales correspondientes.</p>
<p>Sistema de gobierno presidencial que se puede leer también a través de los pintorescos personajes que dan grima –lo peor, aupados por supuestas elecciones democráticas: Maduro, Uribe, Ortega, Bukele, Millei y más. Los mismos que vuelven a restringir los derechos de las mujeres, los asuntos de género, el lenguaje inclusivo, los derechos humanos, en fin. Cada conferencista hará su lectura. El asunto es tan complejo que ya no es un tema de izquierda, de derecha o de centro. Algo está pasando con la figura presidencial y este sistema de gobierno; y nuestro curso se dedicará a analizarlo científicamente.</p>
<p>En la primera sesión intenté dar un acercamiento a la pretensión general de todo el curso y una explicación de cada uno de los conceptos y categorías que serán objeto de análisis constitucional, científico y político: presidencialismo, <em>lawfare,</em> autoritarismo, populismo y Estado de Derecho. Y como la idea es llenarnos de contenido, teoría y metodología y dejarnos llevar más por la ciencia que por la pasión – el chat de tíos&#8211; nos vamos a dedicar en las primeras sesiones al enfoque metodológico y la comparación.</p>
<p><img decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-98489" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/e406b91c-2065-44ee-bdf7-fc496529b61e-300x208.jpg" alt="" width="300" height="208" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/e406b91c-2065-44ee-bdf7-fc496529b61e-300x208.jpg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/e406b91c-2065-44ee-bdf7-fc496529b61e-150x104.jpg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/e406b91c-2065-44ee-bdf7-fc496529b61e-768x533.jpg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/e406b91c-2065-44ee-bdf7-fc496529b61e-1024x710.jpg 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/e406b91c-2065-44ee-bdf7-fc496529b61e-1200x833.jpg 1200w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/e406b91c-2065-44ee-bdf7-fc496529b61e.jpg 1600w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /></p>
<p>Así tuvimos al primer conferencista Guillaume Tusseau, catedrático de <em>Sciences Po</em> Paris, quien desde el Norte Global nos acompaña sin descanso en esta red de parceros/as constitucionalistas del Sur Global. El mismo que identificó la complejidad de la comparación a partir de la híbrida propuesta presidencial del la V República Francesa, para luego invocar lecturas más dúctiles, flexibles y no lineales; mejor dicho, no leer de manera binaria eso de los sistemas de gobierno: presidencialismo vs parlamentarismo. Para lo cual, cierra con una imagen circular y compleja de Eleanor Rosch que refleja la complejidad de construir tipos o modelos,  clasificación y por ende de la comparación:</p>
<p><img decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-98490" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/Captura-de-pantalla-2024-03-02-145023-300x199.png" alt="" width="300" height="199" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/Captura-de-pantalla-2024-03-02-145023-300x199.png 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/Captura-de-pantalla-2024-03-02-145023-150x99.png 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/Captura-de-pantalla-2024-03-02-145023.png 738w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /></p>
<h6><em>Por ejemplo, podría decirse que un gorrión entra en la categoría de ave, definida por consideraciones como tener plumas, poner huevos, volar, anidar, etc. También encaja un águila, aunque se desvía del prototipo más común. Pero un pollo suscita más dudas. La clasificación de un ejemplo concreto se realiza con referencia a una forma de tipo medio que reúne un número considerado hic et nunc suficiente de caracteres a su vez juzgados hic et nunc suficientemente numerosos en el nivel cuantitativo, por una parte, y suficientemente importantes por otra parte en el nivel cualitativo. Más que una lógica binaria de pertenencia o no pertenencia, la noción de grado de pertenencia se vuelve crucial.</em></h6>
<h6>(Ver toda la primera sesión del Curso REDCCAL 2024 por aquí: <a href="https://www.youtube.com/watch?v=yQd8HBwci4A&amp;t=596s">https://www.youtube.com/watch?v=yQd8HBwci4A&amp;t=596s</a>)</h6>
<p>Entonces, ¿qué esperan para revisar todo nuestro programa y unirse a cada una de las sesiones certificables por línea? Todo invita a superar el chat de tíos y fortalecer la formación en esto de la democracia constitucional. Algo huele mal y en pleno siglo XXI. En peligro derechos y conquistas históricas.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-98491" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/2897f042-54d9-4136-ad28-dc4610210531-300x173.jpg" alt="" width="300" height="173" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/2897f042-54d9-4136-ad28-dc4610210531-300x173.jpg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/2897f042-54d9-4136-ad28-dc4610210531-150x87.jpg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/2897f042-54d9-4136-ad28-dc4610210531-768x444.jpg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/2897f042-54d9-4136-ad28-dc4610210531-1024x592.jpg 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/2897f042-54d9-4136-ad28-dc4610210531.jpg 1033w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></p>
<p>En plena primera sesión de curso RedCcal 2024. Amigos/as, gracias por siempre estar ahí.</p>
<p>Nota 1: Aquí la magnífica nómina del Curso RedCcal 2024: Guillaume Tusseau (Francia), Liliana Estupiñán Achury (Colombia), Tania Groppi (Italia), Georgina Martínez (El Salvador/Italia), Álvaro Echeverry Uruburu (Colombia), Adriana Guzmán (Bolivia), Alida Vicente (Guatemala), Alejandro Marcelo Médici (Argentina), Catalina Mendoza (Ecuador), Floralba Padrón Pardo (Colombia), Thais Janaina Wenezcovicz (Brasil), Rubén Martínez Dalmau (España), Viridiana Molinares Hassan (Colombia), Roberto Viciano Pastor (España), Gustavo Ferreira (Brasil), Diego Valadés (México) y Gloria Lopera (Colombia). Liliana Estupiñán Achury – Coordinadora de curso.</p>
<p>Nota 2. Reitero agradecimiento a la gran Margarita Suárez Mantilla, siempre primera lectora y correctora de marras.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Liliana Estupiñán Achury</author>
                    <category>Una habitación digital propia</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=98486</guid>
        <pubDate>Sat, 02 Mar 2024 23:23:58 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/Columna-de-opinión-dominical-1.png" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Ni Bukeles ni Mileis ni “constitucionalismo abusivo”]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Liliana Estupiñán Achury</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>“No por ser mujeres se merecen el espacio”. 50/50 o 100</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/una-habitacion-digital-propia/no-mujeres-se-merecen-espacio-50-50-100/</link>
        <description><![CDATA[<p>Red X: @LiliEstupinanAc “No por ser mujeres se merecen el espacio’’, tremenda frase que refleja la vacua introyección de las lógicas de igualdad, equidad y paridad en aquellos/as que tienen en sus manos la posibilidad de construir escenarios justos y diversos. Al parecer, ellos cuentan con un espacio histórico natural e incuestionable, algo así como [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p>Red X: @LiliEstupinanAc</p>
<p>“No por ser mujeres se merecen el espacio’’, tremenda frase que refleja la vacua introyección de las lógicas de igualdad, equidad y paridad en aquellos/as que tienen en sus manos la posibilidad de construir escenarios justos y diversos.</p>
<p>Al parecer, ellos cuentan con un espacio histórico natural e incuestionable, algo así como una presunción de mérito; pero para ellas, la presunción va en contra, es de insuficiencia, lo que las lleva a probar hasta la saciedad lo obvio. Por todo esto, hablemos de listas, ternas y otros demonios en el mundo de la justicia.</p>
<p>¿Por qué priman los hombres en la integración de las altas cortes en Colombia: Corte Suprema de Justicia, Consejo de Estado y Comisión Nacional de Disciplina Judicial?, ¿por qué no pueden construir listas paritarias para ser sometidas a consideración de los altos tribunales y sus consabidos procesos de cooptación?, ¿qué falla en el diseño de la integración paritaria de los altos tribunales?, ¿por qué se presentan mayoritariamente hombres?, ¿por qué las mujeres se sustraen de estos procesos?, ¿tienen el espíritu de la paridad, aquellos/as que integran las listas y las ternas?, ¿por qué necesitan de normas y sanciones para hacer la tarea moral de la paridad?, ¿por qué repiten los mismos nombres y de los mismos señores en las listas, una y otra vez?, ¿son tan buenos para ser listados infinitamente?  Y siguen más preguntas que no se resolverán en este escrito, ni más faltaba.</p>
<p>¿Por qué siguen construyendo ternas en donde las mujeres apenas son un relleno, o mejor, ternas de uno?, ¿por qué la construcción de una terna de mujeres los asusta tanto hasta llevarlos a invocar violación de sus derechos fundamentales a seguir disfrutando del patriarcado eternamente?, ¿Por qué otros tribunales como la JEP (Justicia Especial para la Paz) o la Corte Constitucional han podido iniciar el proceso de transformación en clave de paridad?, ¿por qué el proyecto de ley estatutaria de reforma a la administración de Justicia, ya revisado por la Corte Constitucional, habló en tono bajo sobre el tema de paridad?, ¿por qué no aplican un compromiso moral y ético con el desarrollo del artículo 6º de Ley 581 de 2000, el cual señala sin titubeos que: “Para el nombramiento en los cargos que deban proveerse por el sistema de ternas, se deberá incluir, en su integración, por lo menos el nombre de una mujer” -ese por lo menos, no impide las ternas integradas por tres mujeres o un hombre y dos mujeres-; y además señala que: “Para la designación en los cargos en que deban proveerse por el sistema de listas, quien las elabore incluirá hombres y mujeres en igual proporción”.</p>
<p>¿Por qué no se ha publicado la Sentencia C-134 de 2023 que estudió la constitucionalidad de la reforma a la Ley Estatutaria de la Administración de Justicia –Ley 270 de 1996?, ¿por qué el comunicado de prensa de la Corte Constitucional -relativo a esta sentencia- es débil a la hora de hablar de la paridad y la equidad? Ojalá sea una simple impresión, y que la versión final de la sentencia realmente interprete con contundencia eso del principio de la paridad.</p>
<p>Esta reforma, de naturaleza estatutaria, ya fue revisada de forma automática por la Corte Constitucional y está pendiente de la publicación de la sentencia, y de la correspondiente sanción presidencial. La misma reforma, en su artículo 19 plantea que para integrar las listas y ternas de candidatos/as a magistrados/as de la Corte Suprema de Justicia, el Consejo de Estado o la Comisión Nacional de Disciplina Judicial, aplicará, entre otros principios, el de la equidad con miras a garantizar la paridad, alternancia y universalidad de las mujeres dentro de las listas y ternas.  ¿Qué esperan para actuar con tratamiento paritario y de integración 50/50 o más?, ¿por qué no avanzan con la igualdad? Siempre ven a los hombres más aptos para la alta judicatura. A ellas siempre les falta tela p’al moño. Y así para todos los sectores de Colombia (público, privado y más).</p>
<p>Asimismo, la reforma -tímida a mi entender-, dejó por fuera el criterio de la paridad para la selección de magistrados/as, conforme se lee en su artículo 20. A tal punto, que la Corte señaló en su comunicado de prensa sobre la constitucionalidad de dicho artículo: “siempre y cuando se aplique también la equidad de género y el desarrollo pleno del principio de igualdad”.</p>
<p>Por esto, se hace necesario reiterar que las reglas de paridad deben quedar claras y hasta la saciedad. Así el albur y el machismo podrán controlarse -un mal histórico que también está introyectado en nosotras, ¡por supuesto! Todo lo que esté sujeto a interpretación quedará para beneficio del sistema patriarcal.</p>
<p>De hecho, en escenarios de mérito/concursos ciegos y objetivos, las mujeres logran los espacios negados por décadas. Así no sorprende que en los niveles civiles y del circuito primen las juezas mujeres. Esto a pesar de que el mérito también tiene su toque patriarcal, porque la educación también los favorece a ellos.</p>
<p>De nada sirve que revisemos cifras de discriminación histórica, estadísticas, datos o que realicen cursos y cursos de enfoque de género, diversidad y más, porque al final, seguimos haciendo lo mismo. Y hablamos de “techo de cristal”, “de piso pegajoso”, eso sí, se nos pegan mil teorías, pero en la práctica no tenemos códigos morales y éticos feministas para pensar en escenarios cremalleras (50/50), de mérito y de aplicación de medidas en clave de discriminación positiva.</p>
<p>Y así, eso de la equidad, la paridad y el uso de los lentes violetas para todo seguirá siendo una lucha de nunca acabar.</p>
<p>Cierro esta entrada de blog, con una mujer del Norte Global, que a pesar de sus privilegios, también sufrió de lo mismo: un mundo hecho a medida de los hombres, en donde todo lo de ellas se debe probar hasta la saciedad. Decía Ruth Bader Ginsburg: “Cuando en ocasiones me preguntan cuándo habrá suficientes magistradas en la Corte Suprema de los Estados Unidos y yo digo: `cuando haya nueve’, las personas quedan impactadas. Pero ha habido nueve hombres y nunca nadie lo ha cuestionado”.</p>
<p>“No por ser mujeres se merecen el espacio”&#8230;</p>
<p>Nota 1. : Lo siento, esta columna adolece de cifras. ¿Cuántas han visto para seguir haciendo lo mismo?</p>
<p>Nota 2: Agradezco los comentarios críticos sobre esta columna a Margarita Suárez Mantilla, Nicole Anzola Virgüez y al que me acompaña todos los días.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Liliana Estupiñán Achury</author>
                    <category>Una habitación digital propia</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=97014</guid>
        <pubDate>Sun, 29 Oct 2023 14:47:27 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/10/6bee7412-6812-4667-a262-f16a0b2edecc.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[“No por ser mujeres se merecen el espacio”. 50/50 o 100]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Liliana Estupiñán Achury</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Si el &amp;#8220;patriarcado&amp;#8221; pariera</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/una-habitacion-digital-propia/si-el-patriarcado-pariera/</link>
        <description><![CDATA[<p>Twitter: @LiliEstupinanAc Si el patriarcado pariera, no se habría necesitado tanta lucha, sufrimiento y muerte por parte de las mujeres para la protección de sus cuerpos, salud, dignidad, libertad, y proyecto de vida. Muchas feministas y colectivas de mujeres han trabajado desde varias décadas por el derecho fundamental al aborto, nuevamente incólume, gracias al papel [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<h6></h6>
<p>Twitter: @LiliEstupinanAc</p>
<p>Si el patriarcado pariera, no se habría necesitado tanta lucha, sufrimiento y muerte por parte de las mujeres para la protección de sus cuerpos, salud, dignidad, libertad, y proyecto de vida. Muchas feministas y colectivas de mujeres han trabajado desde varias décadas por el derecho fundamental al aborto, nuevamente incólume, gracias al papel complejo y fundamental que han realizado, entre otros liderazgos y litigios estratégicos, las feministas indígenas, ancestrales y comunitarias de <em>Abya Yala</em> en materia de derechos sexuales y reproductivos. Ellas han sido definitivas y tienen un lugar protagónico en la anulación reciente de las sentencias proferidas por la Corte Constitucional: T-430 de 2022 y T-158 de 2023. ¿Por qué?</p>
<p>Porque las sentencias anuladas tuvieron su origen en acciones de tutela invocadas por una mujer indígena y la madre de una menor indígena en gestación, para efectos de proteger y acceder al derecho fundamental al aborto y a la protección de la salud física y mental entre otros derechos invocados. Dichas acciones de tutela dieron lugar a sentencias de primera, segunda instancia y en sede de revisión, las cuales reflejan la historia de tortura a la que fueron sometidas, tanto la madre tutelante, la niña, como la mujer, por los diversos bloqueos institucionales dados por la misma administración de justicia, el propio sistema de salud indígena, e incluso, por las mismas autoridades ancestrales aupadas en su filosofía y marco jurídico &#8212; que merecen mi respeto, pero que en asuntos de derechos sexuales y reproductivos se alejan del precedente, marco constitucional y convencional.</p>
<p>Ni la niña ni la mujer pudieron acceder a la interrupción voluntaria del embarazo. Sus casos ya en revisión de la Corte Constitucional presentaron “carencia actual de objeto de la acción invocada, hecho superado o daño consumado”. Las sentencias anuladas, por la Corte Constitucional, se caracterizaron por ser contradictorias, la ausencia del enfoque de género, de interseccionalidad, de interculturalidad, de lentes violetas y hasta <em>wiphalas,</em> fundamentales en un Estado que invoca los principios constitucionales de igualdad y pluralismo.</p>
<p>Sin duda, en estas sentencias no plurales ni garantistas, se desconoció el precedente, la cosa juzgada constitucional, además de generar un escenario adicional de bloqueo, al ya existente en materia de derecho fundamental al aborto. Los argumentos regresivos y no garantistas planteados en las sentencias anuladas no constituyen simples dichos de paso u “<em>obiter dicta</em>” &#8211;como algunos/as lo señalan&#8211; por el contrario, se suman al cúmulo de bloqueos institucionales que siempre han rondado al derecho al aborto en Colombia.</p>
<p>De hecho, el comunicado 38: A-2396/23  A-2397/23 del 11 de octubre de 2023, de la Sala Plena, debidamente firmado por José Fernando Reyes Cuartas, magistrado de la Corte Constitucional Colombiana, que anula las sentencias T-430 de 2022 y T-158 de 2023, señala que negar la existencia de un derecho al aborto antes de la semana veinticuatro de gestación se opone al precedente &#8212; esto es, a la sentencia C-055 de 2022&#8211; viola el debido proceso y la cosa juzgada constitucional. Así las cosas, el derecho al aborto sigue incólume y sin más arandelas. Las mujeres pueden interrumpir su embarazo hasta antes de la semana veinticuatro (Sentencia C-055 de 2022) o, en cualquier momento, cuando (i) el embarazo constituya peligro para la vida o salud de la mujer; (ii) cuando exista grave malformación del feto que haga inviable su vida, o, (iii) cuando el embarazo sea el resultado de una conducta constitutiva de acceso carnal o acto sexual sin consentimiento, abusivo o de inseminación artificial o transferencia o óvulo fecundado no consentidas, o de incesto (Sentencia C-355 de 2006).</p>
<blockquote><p>Sabemos bien que esta última lucha de las mujeres por la protección al derecho al aborto nunca será “la última lucha”– seguiremos…</p></blockquote>
<pre>Nota 1. Gracias a la cuidadosa lectura y comentarios de las maravillosas Margarita Suárez Mantilla y Nicole Anzola Virguez

Nota 2. Sobre el mismo tema del aborto se puede consultar mi columna en Iberconnect: <a href="https://www.ibericonnect.blog/2023/07/en-que-va-el-derecho-al-aborto-en-colombia/">https://www.ibericonnect.blog/2023/07/en-que-va-el-derecho-al-aborto-en-colombia/</a>

Nota 3. Abya Yala y Whipalla, expresiones que invitan a pensar en la filosofía y epistemología originaria y ancestral. Territorio de las feministas ancestrales, protagonistas de esta nueva batalla por el derecho al aborto.</pre>
<pre>
Perfil de Twitter: @LiliEstupinanAc
Perfil de Instagram: @lilianaestupinanachury
Perfil de Linkedin: Liliana Estupiñán Achury
Blog EL ESPECTADOR: Una habitación digital propia</pre>
]]></content:encoded>
        <author>Liliana Estupiñán Achury</author>
                    <category>Una habitación digital propia</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=96807</guid>
        <pubDate>Sun, 15 Oct 2023 18:30:35 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/10/fccd4b17-cab8-4ffc-ae30-c8491b3284fd.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Si el &#8220;patriarcado&#8221; pariera]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Liliana Estupiñán Achury</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
    </channel>
</rss>