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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Blogs de columna | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Vamos directo a convertirnos en el país más caro del hemisferio</title>
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        <description><![CDATA[<p>En Ecuador y otros países del hemisferio, cuando el gobierno anunció el aumento del precio de la gasolina, provocó furias inauditas que terminaron en choques con autoridades, heridos, muertos y destrucción de la propiedad privada y lugares públicos. Hubo ríos de gente marchando contra sus gobiernos, ya fueran de derecha o de izquierda, pero todos [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p><img fetchpriority="high" decoding="async" class="size-medium wp-image-94485 aligncenter" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/277365350_1693954887655966_5430219112013672380_n-300x225.jpg" alt="" width="300" height="225" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/277365350_1693954887655966_5430219112013672380_n-300x225.jpg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/277365350_1693954887655966_5430219112013672380_n-150x113.jpg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/277365350_1693954887655966_5430219112013672380_n-768x576.jpg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/277365350_1693954887655966_5430219112013672380_n-1024x768.jpg 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/277365350_1693954887655966_5430219112013672380_n-1200x900.jpg 1200w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/05/277365350_1693954887655966_5430219112013672380_n.jpg 2048w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /></p>
<p>En Ecuador y otros países del hemisferio, cuando el gobierno anunció el aumento del precio de la gasolina, provocó furias inauditas que terminaron en choques con autoridades, heridos, muertos y destrucción de la propiedad privada y lugares públicos. Hubo ríos de gente marchando contra sus gobiernos, ya fueran de derecha o de izquierda, pero todos enojados.</p>
<p>Siendo países productores de petróleo, merecemos tener gasolina (derivada del petróleo) a precios diferenciales en comparación con aquellos países que no lo tienen y deben comprarlo. Este fue un tema que el hoy ministro del Interior Fernando Velasco, cuando fue Senador por el Cauca, defendió por más de diez años en el Congreso, pero nunca logró consensos ni bancada para tal iniciativa.</p>
<p>Durante años, de manera tradicional, los colombianos esperamos el anuncio del alza de la gasolina en enero, y a partir de allí, los precios de los productos de la canasta familiar y de todas las cosas que se comercian e implican transporte suben de precio con porcentajes moderados. A veces, el gobierno da la línea, mientras que otras veces, la gente sube los precios de acuerdo con el contexto social y la oferta y la demanda.</p>
<p>Este imaginario económico en los pueblos, veredas y barrios de la ciudad sigue funcionando. El problema radica en que ahora, cada vez que el gobierno anuncia un aumento en el precio de la gasolina, la gente común que no está en línea directa de la directriz del gobierno, aumenta los precios de lo que vende de manera autónoma y automática.</p>
<p>Por ejemplo, el vendedor de arepas, aguacates o fresas, escucha en la radio que este mes subió la gasolina cuatrocientos pesos y el mes siguiente seiscientos, entonces él, de manera autónoma, le sube el precio a su producto. Esto es lo que hace que los usuarios, la gente común que va a comprar, sientan que cada día la vida es más cara. Y al paso que vamos, nos vamos a convertir en el país más caro del hemisferio</p>
<p>Asimismo, la gente que vende en la plaza de mercado escucha que sube el valor del dólar y aumenta el precio de sus productos, ya sea por el tema de la guerra en Ucrania o por otras causas. Al preguntarles por el alza, la respuesta suele ser que todo está más caro debido a la guerra en Ucrania y Rusia o al aumento del dólar. Y si bien esto puede ser cierto, no es tan simple como se piensa.</p>
<p>Por supuesto, el tema económico del país es mucho más complejo que esto. El encarecimiento de la vida en Colombia es resultado de factores macro y microeconómicos, tanto nacionales como internacionales, la inflación y otros temas relacionados con la política económica del gobierno, la banca y el Banco de la República. En este texto, nos estamos enfocando en un asunto sencillo pero grave que afecta a la población común, a la gente de a pie.</p>
<p>Con la llegada de un gobierno de izquierda de corte socialista, la gente creía que sería más fácil salir a comprar, que el dinero de los pobres tendría más valor y que las condiciones de vida, en cuanto a la carestía y la economía, mejorarían. Sin embargo, las cosas no han sido así y seguimos siendo pobres en un país costoso para los ricos.</p>
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        <author>Marco Antonio Valencia</author>
                    <category>LA CASA ENCENDIDA</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=94484</guid>
        <pubDate>Tue, 09 May 2023 11:01:10 +0000</pubDate>
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        <title>El habitante de calle</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-casa-encendida/el-habitante-de-calle/</link>
        <description><![CDATA[<p>HaY gente que duerme en la calle. Popayán es albergue de miles de personas que huyen de la violencia o la pobreza. Personas que buscan salvar su vida, refugio y solidaridad de sus familiares, paisanos y amigos. Algunos más, son ciudadanos extranjeros, migrantes y vulnerables en busca de una oportunidad laboral para sus vidas. Muchos [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p>HaY gente que duerme en la calle.</p>
<p>Popayán es albergue de miles de personas que huyen de la violencia o la pobreza.</p>
<p>Personas que buscan salvar su vida, refugio y solidaridad de sus familiares, paisanos y amigos. Algunos más, son ciudadanos extranjeros, migrantes y vulnerables en busca de una oportunidad laboral para sus vidas.</p>
<p>Muchos de ellos, tan solo han llegado a engrosar esa larga fila de habitantes de calle sufriendo las penalidades del hambre y dificultades de salud. Incluso no tienen donde realizar sus necesidades fisiológicas y menos dónde dormir.</p>
<p>Sabemos que las alcaldías de cada municipio tienen programas de asistencia temporal, pero de ninguna manera esas ayudas son permanentes.</p>
<p>El fenómeno de gente sin hogar –que vive en la calle–, es cada día más fuerte en todo el territorio nacional, incluyendo la capital del Cauca y sus municipios a lo largo de la carretera Panamericana.</p>
<p>Los habitantes de la calle (generalmente) viven en condiciones precarias, enfrentan problemas de salud física y mental, no tienen acceso a servicios básicos como agua potable y servicios sanitarios. Al vivir sin techo, son vulnerables a la violencia y el abuso.</p>
<p>La población mayoritaria les tiene miedo, los rechaza, los denuncia por sospecha y pide a las autoridades que los saque de sus zonas residenciales simplemente por temor. Los habitantes de la calle enfrentan desafíos terribles de necesidad, exclusión, abandono y olvido.</p>
<p>Son el producto de la pobreza, y están en la calle por factores económicos, sociales y personales. Lo menos que esperan de la sociedad mayoritaria es empatía, solidaridad y apoyo.</p>
<p>Hay que decirlo, si bien algunos habitantes de calle son humildes y excelentes personas, algunos son presa de un resentimiento social grave, o el hambre los ha vuelto agresivos y peligrosos. ¿Qué hacer para ayudarlos?</p>
<p>Ahora que vienen elecciones y nuestros líderes preparan agendas de soluciones simples y concretas, desde El Nuevo Liberal les invitamos a incluir soluciones en sus programas de gobierno para este importante sector de la población que, por desprotegida y vulnerable, requiere atención.</p>
<p>En Popayán el alcalde nos dice que faltan 25 mil viviendas para satisfacer la demanda. Es necesario, entonces, incluir viviendas subsidiadas y programas de alquiler con precios que personas vulnerables puedan acceder.</p>
<p>Para salir de la calle se requieren atención con oportunidades. No solamente se requiere comida y ropas (que todo sirve, claro) pero también se requiere apoyo en asesoría laboral y financiera que les permita mejorar sus vidas.</p>
<p>Las respuestas a la pobreza y falta de hogar no se pueden planificar solamente desde oficinas, es necesario invitar a los mismos habitantes de calle, o a los que recientemente han salido de ellas, para hacer  parte de la implementación de programas de asistencia social, económica y de empleo.</p>
<p>Se requiere, señores políticos y líderes sociales, mayor inversión para políticas públicas, programas y servicios. Y claro, no olvidar, cambios en la cultura y las actitudes de la sociedad.</p>
<p>No es un asunto de cifras únicamente. También es asunto de sensibilizar la conciencia humana y colectiva para reconocer que hay seres humanos que lo han perdido todo y no tienen nada.  Que, quienes  gozamos del privilegio de vivir bajo un techo tenemos la invitación moral de ser solidarios y empáticos con la gente que vive en la calle.</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Marco Antonio Valencia</author>
                    <category>LA CASA ENCENDIDA</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=93399</guid>
        <pubDate>Sat, 28 Jan 2023 23:25:45 +0000</pubDate>
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