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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Sat, 11 Apr 2026 22:07:20 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Blogs de coaching | Blogs El Espectador</title>
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        <title>¿Qué has logrado… de verdad?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/claudia-palacio/que-has-logrado-de-verdad/</link>
        <description><![CDATA[<p>Hay días en los que el ruido interno pesa más que cualquier logro. Días en los que sentimos que no hemos avanzado, que el año se nos escapa entre los dedos y seguimos sin alcanzar eso que tanto deseamos. En esos momentos, solemos ser nuestros jueces más duros. Nos exigimos, nos comparamos, nos culpamos por [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>Hay días en los que el ruido interno pesa más que cualquier logro. Días en los que sentimos que no hemos avanzado, que el año se nos escapa entre los dedos y seguimos sin alcanzar eso que tanto deseamos. En esos momentos, solemos ser nuestros jueces más duros. Nos exigimos, nos comparamos, nos culpamos por no estar “donde deberíamos”.</p>



<p>A mí también me pasa. Pero hace poco, en una conversación con mi equipo, hice una pausa. Escuché con atención, observé con perspectiva… y me di cuenta de algo esencial: sí he avanzado. Quizás no como lo imaginaba, quizás no en línea recta. Pero he tenido logros. Algunos pequeños y silenciosos. Otros inesperados. Incluso algunos que llegaron cuando ya casi me rendía… y me recordaron por qué vale la pena seguir.</p>



<p>Y entonces pensé:<br><strong>¿Cuántas veces invalidamos nuestro camino solo porque aún no llegamos al destino final?</strong></p>



<p>Hoy quiero invitarte a que hagas un alto. No para mirar lo que te falta, sino para reconocer lo que ya has construido. Para que celebres tus pasos, tus decisiones valientes, tus cambios internos. Tal vez no estés donde soñabas al iniciar el año, pero tampoco estás donde estabas. Has crecido. Has cambiado. Y eso también es un logro.</p>



<p>Faltan seis meses para que termine el 2025. Y no quiero que llegues al 31 de diciembre sintiendo que fue otro año que se te fue sin intención.</p>



<p>Hoy es el momento de mirar de frente lo que aún no has hecho.<br>No desde la culpa, sino desde el compromiso.</p>



<p>Pregúntate:<br><strong>¿Qué decisiones estoy evitando?</strong><br><strong>¿Qué hábitos necesito soltar o construir?</strong><br><strong>¿Qué conversación pendiente tengo conmigo?&nbsp;</strong></p>



<p>Porque nada cambia sin acción.<br>Y ningún sueño se alcanza solo con desearlo.</p>



<p>Te quedan seis meses.<br>Seis meses para actuar con propósito.<br>Seis meses para acercarte más a esa versión de ti que sabes que puedes ser.<br>Seis meses para construir, cambiar, cerrar, comenzar.<br>Lo que hagas con ellos… depende solo de ti.</p>



<p><strong>¿Qué vas a hacer con los próximos seis meses?</strong></p>
]]></content:encoded>
        <author>De Invisible a Invencible</author>
                    <category>Claudia Palacio</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=117840</guid>
        <pubDate>Tue, 08 Jul 2025 10:31:02 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[¿Qué has logrado… de verdad?]]></media:description>
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                            </item>
        <item>
        <title>Tu Trabajo y tu Pareja Tienen Más en Común de lo que Piensas</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/claudia-palacio/tu-trabajo-y-tu-pareja-tienen-mas-en-comun-de-lo-que-piensas/</link>
        <description><![CDATA[<p>¿Sabías que una relación laboral es lo más parecido a una relación de pareja? Sí, así como lo lees. Hablemos de lo que en lo personal considero tres pilares clave en cualquier relación. Uno de los pilares fundamentales de la relación de pareja es la comunicación; una pareja que no se comunica el 100% de [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>¿Sabías que una relación laboral es lo más parecido a una relación de pareja? Sí, así como lo lees. Hablemos de lo que en lo personal considero tres pilares clave en cualquier relación.</p>



<ol class="wp-block-list">
<li>La comunicación</li>



<li>El compromiso y la dedicación</li>



<li>La admiración</li>
</ol>



<p>Uno de los pilares fundamentales de la relación de pareja es la comunicación; una pareja que no se comunica el 100% de lo que va a aportar del 50% que le corresponde, que no transmite lo que siente, lo que desea, lo que espera, probablemente es una pareja que va a fracasar, va a terminar en conflictos, en peleas, en malos ambientes y en rupturas.</p>



<p>De igual manera, se necesita una comunicación clara y efectiva para que las relaciones laborales entre pares, equipos de trabajo y toda la línea jerárquica funcione. Se vuelve imprescindible que los líderes permitan que sus colaboradores expresen sus expectativas, reciban feed back, tengan la completa tranquilidad de exponer lo que sienten, piensan y desean; esto en especial humaniza las relaciones haciendo énfasis en que los errores son un proceso normal de aprendizaje y que está bien equivocarse, lo que es imperdonable es no aprender de eventos pasados.</p>



<p>Nos han enseñado a callar, las personas tenemos miedo a comunicarnos, pensamos que si expresamos lo que pensamos y sentimos podemos ser excluidos, rechazados o echados. Así que preferimos no decir lo que verdaderamente pensamos. Haciendo la aclaración que la invitación no es a hablar sin filtros, es a no dejar que esa incomodidad que sentimos se convierta en una verdadera pelota que nos oprima tan fuerte nuestro pecho que cuando decidamos expulsarla no haya solución alguna; hablo tanto de pareja como de situaciones laborales.</p>



<p>La comunicación bien trabajada es uno de esos regalos que la naturaleza nos ha dado y que desaprovechamos; considero que todo lo podemos decir si lo hacemos de la manera correcta; tal vez señalando el error y no la persona, aplaudiendo a la persona y no la buena gestión, es cuestión de utilizar el lenguaje con empatía, así será bien recibido. Hoy, queremos líderes que hablen, equipos que se comuniquen, personas que cuenten sus ideas y sus historias y parejas que de verdad expresen lo que sienten. ¿Para qué?, para construir, crecer, fortalecernos y empoderarnos.</p>



<p>El segundo pilar es el compromiso y la dedicación; las relaciones de pareja requieren tiempo de calidad, un compromiso auténtico de querer estar juntas, sin hablar de exclusividad, que se define cuando se están estableciendo acuerdos. A lo que me refiero es que no hay nada peor que acostarte cada noche con una persona con la que de verdad no sientes conexión genuina, simplemente estás ahí porque hay hijos de por medio o adornos que se han construido a través de los años como vivienda, inversiones, carros, viajes, ahorros, deudas, contratos civiles, ceremonias religiosas o espirituales y demás. Estos adornos lo único que provocan son relaciones completamente fracturadas e infelices porque en el fondo sabemos que estamos ahí por un “contrato” mas no porque de verdad sea el sitio y la persona con la cual queremos estar.</p>



<p>Ahora mismo ¿cuántas personas están en un empleo porque creen que es lo único que merecen, que allá afuera no hay nada mejor para ellos? Porque simplemente se acostumbraron, porque es lo conocido y “más vale malo conocido que bueno por conocer”.</p>



<p>Las estadísticas hoy muestran que más del 85% de la población que trabaja en una empresa no quiere su trabajo y que de ese 85% el 17% lo odia. ¿haces parte de esta estadística?</p>



<p>¿Qué hay que tener en la cabeza para odiar el sitio al que vas todos los días, o peor aún, aborrecer la persona con la que te acuestas cada noche? La realidad es que los estudios indican que más del 20% de las personas que están en una relación de pareja tienen sentimientos negativos hacia esa persona.</p>



<p>Si este sentimiento es el que invade, cómo podemos pretender ¿ser nuestra mejor versión? No hay forma, no hay manera alguna de lograrlo. No por nada, a un empresario cuando le preguntaron ¿cuántas personas trabajan en tu empresa? atinó a decir: la mitad.</p>



<p>La verdad es que cada vez sentimos menos compromiso en nuestras relaciones de pareja y laborales, tendemos a hacer lo mínimo para no ser despedidos, pero no nos estamos dando cuenta que la persona que más se perjudica es la que normaliza este tipo de prácticas porque:</p>



<ol class="wp-block-list">
<li>Se niega la oportunidad de volver al origen que es ser feliz, para eso estamos aquí.</li>



<li>Una persona que hace lo mínimo en sus relaciones laborales y de pareja está desaprovechando su talento, habilidades y capacidades intelectuales, negándose a sí mismo la posibilidad de expansión, de realización.</li>



<li>Poco a poco pierde su amor propio y deja que su autoestima laboral y personal caiga más abajo del suelo a causa de pensar que no existe nada mejor.</li>
</ol>



<p>¿Por qué aferrarse vehementemente a una ramita insignificante que en cualquier momento se quiebra y que al momento de quebrarse nos arroja a un precipicio, sin autoestima, sin valoración, sin expansión, sin felicidad?</p>



<p>Lo cierto es que de qué manera vamos a prestarle atención y nos vamos a comprometer con algo o alguien al que ni siquiera nos despierta algo de conexión; ¿Cuántas personas de verdad trabajan las 8 horas diarias? ¿cuántas personas de verdad están 100% conectadas con su pareja en los momentos de presencialidad que a veces son escasos? seguramente somos de los que prestan más atención a quién nos da un like en las RRSS, a quién nos escribe por WhatsApp o cuál fue el más reciente post de alguien que seguro ni siquiera conocemos cuando estamos supuestamente en los momentos especiales con nuestra pareja, mucho menos lo vamos a hacer en nuestro trabajo.</p>



<p>Identificando el tercer pilar que es la admiración, hoy se sabe por estudios científicos que la única manera de que una pareja permanezca en el tiempo de manera feliz, de verdad queriendo estar en esa relación es porque existe admiración de ambas partes. Cuando una de las dos partes o las dos deja de admirar, el amor se va esfumando y es cuando aparecen las diferencias irreconciliables puesto que la etapa de enamoramiento solo dura dos años si no hay convivencia, si la hay, dura máximo seis meses que es cuando nuestro cerebro deja de producir una sustancia que se llama Feniletilamina que es la causante de que veamos todo lindo en la otra persona.</p>



<p>Cuando llegamos a un nuevo empleo, así como cuando una persona está en etapa de enamoramiento da su mejor versión, lo jefes también suelen ser mucho más empáticos y accesibles; es la naturaleza del ser humano.&nbsp; Sin embargo, lo que va a sostener esas relaciones laborales de conexión y de trabajo en equipo es que cada persona demuestre su poder de gestión y autogestión de manera sostenida en el tiempo.</p>



<p>Solo así, se va a sentir que, independientemente de los tipos de personalidades que encontremos, vale la pena ser la mejor versión poque jamás vamos a querer estar por debajo de vara que se ha impuesto el equipo, tendremos que hacer que las cosas pasen y buscar la manera de cohesionarnos cada vez más para llegar al resultado.&nbsp;</p>



<p>Para finalizar introduzco lo siguiente: el mundo es de reciprocidades y siendo consecuente con este concepto, lo que debemos de hacer es cambiar nuestros comportamientos y actitudes para que todo lo demás cambie.si queremos tener mejores relaciones pues debería empezar a revisar que puedo mejorar o cambiar en mí que es lo único que de verdad puedo controlar y por alguna extraña razón, cuando nosotros cambiamos el mundo cambia. Así que te invito a trabajar en la comunicación, la dedicación y el compromiso que genera admiración.</p>



<p>Con amor,</p>



<p>Claudia Palacio</p>



<p>IG: @claudiapalaciooficial</p>
]]></content:encoded>
        <author>De Invisible a Invencible</author>
                    <category>Claudia Palacio</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=103443</guid>
        <pubDate>Mon, 22 Jul 2024 16:07:44 +0000</pubDate>
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        <item>
        <title>Alguien necesita un coach o un mentor</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/reencuadres/alguien-necesita-coach-mentor/</link>
        <description><![CDATA[<p>&nbsp; Yo no lo sé de cierto. Lo supongo. Jaime Sabines &nbsp; «La soledad del poder» es otra de las sentencias lapidarias de García Márquez. Y es una dura realidad de las personas que ocupan altos cargos en el Estado y en las empresas. Para atenuarla, quizás, los poderosos más desatinados suelen rodearse de acólitos [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: right"><em>Yo no lo sé de cierto. Lo supongo.</em></p>
<p style="text-align: right"><em>Jaime Sabines</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: left">«La soledad del poder» es otra de las sentencias lapidarias de García Márquez. Y es una dura realidad de las personas que ocupan altos cargos en el Estado y en las empresas. Para atenuarla, quizás, los poderosos más desatinados suelen rodearse de acólitos y de copartidarios; de individuos de menor estatura intelectual y experiencia, que solo pronuncian alabanzas y hacen genuflexiones; que no osan retroalimentarlos acerca de sus fallos, y menos, controvertirlos. Por el contrario, los deslumbran con mentiras y ensoñaciones que endulzan sus oídos y confirman sus ideas, sobretodo las pésimas. Además, para protegerse de esa sensación de soledad, algunos hombres y mujeres en el poder desarrollan una sólida soberbia y se curan de cualquier síntoma de humildad. Temen perder autoridad y dejar de ser ellos mismos.</p>
<p>Le pasa a muchos mandamases del mundo, … no solo al presidente Petro. Dirigentes sobre quienes había bien fundadas esperanzas llegan por este camino a su nivel de incompetencia casi sin percatarse de lo que sucede.</p>
<p>Para evitar o remediar este tipo de anomalías, en el campo del liderazgo han surgido metodologías de acompañamiento y asesoría personales. Entre muchas cabe nombrar el <em>coaching</em> y la <em>mentoría</em>. Ambas parten de la base de que ninguna persona se las sabe todas, que no tiene soluciones para todos los problemas que debe enfrentar y que no basta con la experiencia en el manejo de situaciones pasadas porque las nuevas realidades son inciertas, ambiguas y complejas. Por esos motivos y otros más, las grandes corporaciones ponen al servicio de sus altos ejecutivos a uno o varios coachs o mentores.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Su propósito consiste en desarrollar nuevas habilidades directivas, descubrir o compensar sus debilidades, elevar la conciencia acerca de sus falencias y fortalezas, y diseñar nuevas conductas en el ejercicio de su papel directivo. Todo para garantizar el logro de los resultados. Hay que reconocer que no es cosa fácil que un encumbrado dirigente acepte de buena gana un apoyo de esta naturaleza.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Un coach es un entrenador. Su gracia está en el método que utiliza para develar las incompetencias del pupilo. Lo hace a través de la indagación socrática, vale decir, mediante preguntas provocadoras y reveladoras que suscitan reflexiones impensables y respuestas inéditas. Porque por lo general las causas de los problemas de rendimiento del dirigente anidan en su ser, no están afuera. Un coach no ofrece soluciones; no es necesariamente un experto en algún tema, pero domina el arte de formular preguntas que hacen pensar. Para hacerlo, se convierte en un observador crítico de las acciones adelantadas por el asesorado, donde se evidencian sus flaquezas e incompetencias.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>¿Quién podría ser un coach de Petro? Porque sin duda es víctima de incompetencias de las que no es consciente y alguien debe hacerlo caer en cuenta. Podría trabajar en temas de este tipo: ¿Cómo convertir una visión personal en colectiva, o cómo articularla con otras? ¿Cómo asegurar que las ideas se conviertan en planes, acciones y resultados? ¿Cómo conseguir aliados apasionados y voluntarios de sus ideas? ¿Cómo se conforma, dirige, moviliza y mantiene unido un equipo de trabajo? Con esas habilidades no se nace; se aprenden para buscar el éxito. Con este objetivo en mente, podría ser útil recibir un <em>coaching ejecutivo</em>: cómo hacer las cosas. Hay otra modalidad más sofisticada denominada <em>coaching ontológico</em> que, ante los malos resultados de la persona, facilita una transformación de su mirada de la realidad y un reacomodo de sus arreglos emocionales, de tal forma que se le abran nuevas posibilidades de acción y logre sus metas. En pocas palabras, la idea es provocar momentos de inflexión y quiebre. Nada sencillo cuando se trata de un líder insuflado de ideología, «…más preocupado por el fin de la humanidad que por el fin de mes de los ciudadanos».</p>
<p>El mentor, por el contrario, es un experto, un maestro. Su nombre proviene de Méntor, a quien Ulises encomendó a su hijo para que lo educara en su larga ausencia, según se cuenta en <em>La Odisea</em>. Es quien transmite al discípulo su experiencia y conocimiento para que no caiga en errores predecibles. Es un aprendizaje acelerado. Por lo regular es una persona de más edad, que ha vivido experiencias similares y cuya voz es un bálsamo para quien se siente agobiado por problemas que nunca había enfrentado o para los cuales sus estrategias no han sido efectivas. Aquí tampoco hay una subordinación del mentor frente al pupilo y sí una gran confianza y franqueza. La relación, como en el coaching, es de igual a igual. El mentor es un consejero, no un amigo.</p>
<p>¿Quién podría ser mentor del presidente Petro? Alguien que haya gestionado crisis y lidiado exitosamente con una oposición a veces brusca, a veces razonable. Que haya sacado adelante propuestas en las que la sociedad descreía en un principio, y que sepa desenvolverse en contextos en donde hay otros poderes, otros pareceres, otros pueblos. Aquel que ya experimentó la necesidad de cambiar de ideas y prioridades, o de moderarlas para asegurar un fin superior. Que le confirme que en cuestión de reformas, desde el Poder no se consigue todo lo que se quiere pero que es importante querer lo que se consiga.</p>
<p>Con menos soberbia y más humildad tal vez el presidente pudiese desvarar el motor de su gestión. El país está lleno de coachs y mentores calificados —no sé si dispuestos— que podrían acompañarlo a desarrollar sus competencias directivas como gobernante.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Manuel J Bolívar</author>
                    <category>Reencuadres</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=95247</guid>
        <pubDate>Sun, 25 Jun 2023 11:41:32 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Alguien necesita un coach o un mentor]]></media:description>
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                            </item>
        <item>
        <title>¿Por qué te &amp;#8220;enamoras&amp;#8221; por chat?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/salud/bienestar-en-tiempos-de-drones/te-enamoras-chat-2/</link>
        <description><![CDATA[<p>Por María Pasión www.mariapasion.design Un día sientes amor del bueno por Whatsapp, cuentas los minutos para llamar, te pasas por su oficina y sueñas con poder coincidir con  él o con ella, aunque sea un instante el domingo. Cada vez que se conecta tú sientes que estás hablando con tu Selena o Zac local. Pero luego, con [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<div>Por <a href="https://www.facebook.com/mmariapasion.es/">María Pasión</a></div>
<div><a href="http://www.mariapasion.design">www.mariapasion.design</a></div>
<div></div>
<div></div>
<div></div>
<div>
<p><figure id="attachment_67064" aria-describedby="caption-attachment-67064" style="width: 339px" class="wp-caption aligncenter"><img fetchpriority="high" decoding="async" class=" wp-image-67064" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2019/02/efron.gif" alt="" width="339" height="346" /><figcaption id="caption-attachment-67064" class="wp-caption-text">Más de una hora en el chat se considera adicción</figcaption></figure></p>
</div>
<div></div>
<p style="text-align: left;">Un día sientes amor del bueno por Whatsapp, cuentas los minutos para llamar, te pasas por su oficina y sueñas con poder coincidir con  él o con ella, aunque sea un instante el domingo. <strong>Cada vez que se conecta tú sientes que estás hablando con tu Selena o Zac local</strong>. Pero luego, con el correr de las llamadas, las frases inconclusas, y las medias verdades de lo que les está pasando en la vida real, te diste cuenta que ese man no era para ti, ni te gustaba, o que esa mujer se complicaba en exceso la vida y era jartísima, porque <strong>una cosa era verla en redes sociales, y otra, muy distinta es la vida de Flesh&amp;Bone</strong></p>
<p style="text-align: left;"><strong>La vida no tiene filtros de Instagram. Dura realidad.</strong></p>
<p><span id="more-67081"></span></p>
<p style="text-align: left;"><strong>¡Pero si chateamos hasta la tendinitis!</strong></p>
<p style="text-align: left;">Una vaina es chatear por teléfono, mandarse caritas y jajas, y otra, MUY distinta es ver si en serio esa persona entiende lo que eres, lo que defiendes, lo que te motiva a estar vivo, lo que te ha traído a este planeta, lo que has aprendido de tus papás, de tus abuelos, lo que más te une a esos amigos (que por cierto tampoco soporta o no le gustan). <strong>Si tu amor del chat no entiende de dónde vienes o para dónde vas, no es la persona indicada.¡Punto!</strong></p>
<p style="text-align: left;">Te recuerdo: Un chat es una versión mentirosa de un guión recortado de la vida. Verás por qué.</p>
<p style="text-align: left;">1. En whatsapp no hay espacio para decir en tiempo real cómo te sientes, qué piensas y qué quieres.</p>
<p style="text-align: left;">2. Los emoticonos, hechos en teoría para facilitar los códigos, son creados por diseñadores que te hacen parecer estúpido, porque nunca sonreirías así, no picarías el ojo veinte veces al día. (Por cierto, sólo hay un emoticono mirando hacia la derecha, que es el de la bailarina de flamenco, como si nosotras bailáramos por bulerías cada viernes!!!!)</p>
<p style="text-align: left;">3. El chat te convierte en alguien distinto, te modifica la forma de relacionarte y te hace creer que tienes mucha más cercanía con alguien de la que en realidad tienes. ¡Mentira piadosísima!</p>
<p style="text-align: left;"><strong>La vida real es lo que está pasando ahora mismo.</strong></p>
<p style="text-align: left;">Eres lo que pasa cuando suena el despertador, lo que decides hacer para cumplir con tus objetivos, con tu trabajo, con ese proyecto que te tiene entusiasmado porque de ti depende su éxito. Lo que le dices a tus familiares, amigos y colegas. La vida real es lo que estás haciendo ahora mismo.</p>
<p><strong>Tu vida no es y nunca dejes que se vea reducida a un chat.</strong></p>
<p style="text-align: left;">La vida real es todo lo que ocurre detrás de las pantallas, es lo que empieza cuando cierras el whatsapp, y es donde te mueves a diario para ser quien eres.  El chat s una versión de ti, con todos tus apegos y ninguno de tus amores.</p>
<p style="text-align: left;"><strong>¿Por qué te obsesionas con chatear?</strong></p>
<p style="text-align: left;">En primer lugar el chat es un espacio para pintarte de una forma más ligera al resto del mundo. Cuando chateas con una persona nueva puedes parecer más divertido de lo que eres, más ingenioso o más inteligente. Las conversaciones cortas <strong>pueden volverse más adictivas que las largas, porque en realidad nunca en la vida real hablarías de esa forma</strong>. Le pasa lo mismo que a las películas de cine. ¿Te imaginas que alguien te dice las frases que suelta Bruce Willis en Duro de matar? Ni en chiste funcionaría. Pues el chat te va metiendo en una película similar. Alguien se hace el gracioso contigo, te empieza a contar partes de su vida, que vas leyendo cuando puedes, y te vas enamorando de una persona que ves en una foto del tamaño de una uña del dedo meñique. Es falso, pero te permites jugar con esa sensación que despierta tus sentidos. <strong>El chat, para que te hagas una idea, es un simulador de lo que deseas ser. </strong></p>
<p style="text-align: left;"><strong>Suspenso, ingrediente infalible</strong></p>
<p style="text-align: left;">Si vas cayendo enamorado de esa persona con la que chateas es porque no sabes cuándo te va a contestar, cuándo te va a escribir, o a dejar un audio. Tu corazón late lentamente porque la adrenalina te consume, pero si lo miras con detenimiento es una absoluta fantasía mental. Lo más sano que le puedes decir a una persona que está enganchada es que apague el teléfono (no es tan fácil de lograr) y que empiece a pasar tiempos de desenganche, esto es lo que equivale a que pueda saltar el periodo de suspenso y tenga dominio sobre él.</p>
<p style="text-align: left;"><strong>¿Por qué se termina?</strong></p>
<p style="text-align: left;">No hay quien aguante esa chateadera por más de un mes. Yo misma he tratado estos casos y he visto que los más enviciados pueden estar así semanas, pero al cabo del tiempo, si no hay una química que amerite pasar tantísimas horas dándole a la tecla y al emoticon, la razón te da un golpe en la ventana y te dice:</p>
<p style="text-align: left;">¿Qué haces? ¿Es que acaso no tienes algo más importante que hacer que seguir alimentando esta charla?</p>
<p style="text-align: left;">Lo cierto es que si no hay un estímulo que te haga llevar esta fantasía al terreno de juego de la vida 100% real, dejarás de chatear de forma compulsiva por algo que se llama agotamiento y pérdida de expectativas.</p>
<p style="text-align: left;">Hay un tiempo para todo, incluso para perder la cabeza por un ratico, pero como no somos sólo impulso, sino que hacemos parte de un sistema de cuerpo, cabeza y corazón, la taquicardia de chatear  con esta persona llega un día en que deja de emocionarte y te traduce menos entusiasmo y excitación.</p>
<p style="text-align: left;">Y ahora, si sigues enganchado después de experimentar este proceso, o has conocido a una nueva persona para chatear y volviste a enamorarte por chat, estos consejos son para ti:</p>
<p style="text-align: left;"><strong>Consejos para poder desengancharse:</strong></p>
<p style="text-align: left;">1.Sal a entrenar, corre y no lleves le teléfono contigo, así empezarás a experimentar la vida sin pantallas</p>
<p style="text-align: left;">2. Olvida voluntariamente el teléfono en la casa mientras vas al trabajo o mientras vas a acciones puntuales como ir a hacer compras o visitas a familiares y amigos</p>
<p style="text-align: left;">3. Maneja horas puntuales para abrir el chat, el primer día ábrelo a las horas pares, el segundo día cada 4 horas y así ve aumentando la frecuencia de revisión de tu teléfono.</p>
<p style="text-align: left;">4.Borra las notificaciones, un teléfono que pita cada 6 minutos se puede convertir en un distractor absoluto de tu gestión del tiempo</p>
<p style="text-align: left;">5. No contestes inmediatamente, aprende a manejar la ansiedad dejando períodos largos de silencio, si no te aguantas, escríbele a otra persona del chat y vuelve al punto 1.</p>
<p style="text-align: left;">6. Saca un papel y lápiz y recuerda tus aficiones. Si te gusta patinar, cantar, cocinar o leer, practícalo como mínimo una vez al día.</p>
<p style="text-align: left;">7. Reconócelo delante de tus amigos: si ellos saben que tienes un enganche al whatsapp podrán ayudarte a que te des cuenta cuándo estás sacando el teléfono y no toca. Ellos podrán ayudarte a que no pases tanto tiempo enganchado a la pantalla.</p>
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        <author>Maria Pasión</author>
                    <category>Bienestar en tiempos de drones</category>
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        <pubDate>Thu, 07 Feb 2019 10:26:17 +0000</pubDate>
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