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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Sun, 12 Apr 2026 13:01:22 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Blogs de clásico | Blogs El Espectador</title>
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        <title>100 años de La Vorágine: Las mentiras de Arturo Cova</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/hypomnemata/100-anos-de-la-voragine-las-mentiras-de-arturo-cova/</link>
        <description><![CDATA[<p>Cómo leer una obra de la que, en apariencia, se ha dicho todo? ¿Cómo abordar una novela que ha madurado en cada nueva lectura desde la fecha de su publicación (1924)?</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>La palabra ha sido concedida al hombre para que éste disfrace con ella su pensamiento.</p>
<cite><em>Malagrida</em><sup data-fn="06a4a0a3-664a-4ccf-b22a-03a3c36fc4e5" class="fn"><a id="06a4a0a3-664a-4ccf-b22a-03a3c36fc4e5-link" href="#06a4a0a3-664a-4ccf-b22a-03a3c36fc4e5">1</a></sup></cite></blockquote>



<p>Cómo leer una obra de la que, en apariencia, se ha dicho todo? ¿Cómo abordar una novela que ha madurado en cada nueva lectura desde la fecha de su publicación (1924)?<sup data-fn="f4762269-d312-4505-a72b-7478887aa830" class="fn"><a id="f4762269-d312-4505-a72b-7478887aa830-link" href="#f4762269-d312-4505-a72b-7478887aa830">2</a></sup> Desde esta perspectiva la lectura de la vorágine en el siglo XXI no es una tarea sencilla. Se corre el riesgo de no ahondar en su complejidad artística y seguir repitiendo las valoraciones de los críticos que nos preceden. Y desde luego empobrecer nuestra lectura.</p>



<p>Sin embargo, cuando se lee atentamente y se toman todas las consideraciones necesarias para comprenderla, es decir, analizando, en un primer momento, la novela sin necesidad de apreciaciones ajenas y comparando después nuestras reflexiones con las de los críticos; La vorágine del colombiano José Eustasio Rivera se convierte en una obra completa, brillante, llena de símbolos y de claves que la enriquecen y hacen que el lector formule infinidad de hipótesis a partir de cada elemento, por insignificante que parezca, que la novela le ofrezca.</p>



<p>Así pues, por ejemplo, no podría entenderse La vorágine sin saber cuáles son la razones por las que Arturo Cova, su narrador y escritor ficcional, la escribe, a quién, y cuándo. Esta clave la conoceremos ya terminando la historia: Arturo Cova escribe su texto para relatarle a su amigo Ramiro Estévanez su «Odisea» mientras están en las barracas del Guaracú, y es fundamental para entender a Cova como personaje, ya que podemos comprender el tono que usa y su intención primordial al escribir:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>No ambiciono otro fin que el de emocionar a Ramiro Estévanez con el breviario de mis aventuras, confesándole por escrito el curso de mis pasiones y defectos, a ver si aprende a apreciar en mí lo que en él regateó el destino.</p>
</blockquote>



<p>A partir de esta afirmación que hace Arturo Cova es indiscutible que el interlocutor de su relato es Ramiro; es a él, en principio, a quien quiere relatarle sus vicisitudes, sorprendiéndolo con su relato. Pero no nos detengamos, podemos examinar más y descubrir cuál es la relación psicológica que Cova tiene con este personaje. Arturo Cova cuando lo ve recuerda el afecto que siente por él, manifiesta querer ser su hermano menor y muestra la importancia que Estévanez tiene en sus actos: </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>De tal suerte llegue a habituarme a comparar nuestros pareceres, que ya en todos mis actos me preocupaba una reflexión: ¿Qué pensará de esto mi amigo mental?</p>
</blockquote>



<p>Ahora bien, este sentimiento que une a Arturo Cova con Ramiro Estévanez se hace más significativo para entender la obra cuando, este último, en un primer momento se muestra «incólume ante la seducción de mis aventuras» (192) ante esto, Cova, para demostrar que lo que le ha pasado es aún más importante que el desamor y la pérdida de la mujer de Estévanez, afirma: </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>Quise tratarlo como a pupilo, desconociéndolo como a mentor, para demostrarle que los trabajos y decepciones me dieron más ciencia que los preceptores de filosofismo, y que las asperezas de mi carácter eran más a propósito para la lucha que la prudencia débil, la mansedumbre utópica y la bondad inane. </p>
</blockquote>



<p>Y más tarde:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>Viéndolo inerme, inepto, desventurado, le esbocé con cierta insolencia mi situación para deslumbrarlo con mi audacia: –Hola, ¿no me preguntas qué vientos me empujan por estas selvas? –La energía sobrante, la búsqueda del Dorado, el atavismo de algún abuelo conquistador&#8230; –¡Me robé una mujer y me la robaron! ¡Vengo a matar al que la tenga!</p>
</blockquote>



<p>Cova menosprecia las circunstancias de la vida de su amigo para resaltar el valor de las propias, dándonos una vez más la clave para descifrar los excesos en su narración: </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>Su vida de comerciante en Ciudad Bolívar, de minero en no sé qué afluente del Caroní, de curandero en San Fernando del Atabapo, carece de relieve y de fascinación (…) En cambio, yo sí puedo enseñarle mis huellas en el camino, porque si son efímeras, al menos no se confunden con las demás. Y tras de mostrarlas quiero describirlas, con jactancia o con amargura, según la reacción que producen en mis recuerdos, ahora que las evoco bajo las barracas del Guaracú.</p>
</blockquote>



<p>Esta búsqueda de atención que busca Arturo Cova en Ramiro Estévanez, y la ostensible alabanza propia supeditan toda la narración de sus aventuras. El narrador en su afán de dar a su historia un tinte de majestuosidad y originalidad exagera los sucesos que acontecieron. Quizá la historia fue relatada para complacer a su amigo, lo que explicaría lo que dice Cova en la última parte de la novela, cuando la narración se lo peones, donde no nos conozcan ni persigan! ¡Con Alicia y nuestros amigos! ¡Esa varona es buena y yo la perdí! ¡Yo la salvaré! ¡No me reproches este propósito, este anhelo, esta decisión!</p>



<p>La única razón del posible reproche de Estévanez serían las incoherencias entre lo que narró Cova y lo que va a hacer ahora. Recuérdese que en el desarrollo de la historia Alicia era menospreciada, echada a menos. «Alicia me estorbaba como un grillete», dice Cova en las primeras páginas de su relato. Pero ahora, Arturo se decide a ir por ella asegurando que «Esa varona es buena».</p>



<p>¿Podríamos pensar, entonces, que Cova ha estado mintiendo y encareciendo su relato todo este tiempo? ¿Cómo podríamos averiguarlo si conocemos la historia únicamente por medio de su relato? Estos son algunos de los retos que propone Eustasio Rivera en su obra y que quedan a consideración del lector. El lector es aquí puesto a prueba: puede quedarse con la historia tal como la relata Arturo Cova, o puede pasearse, incrédulo, por la selva espesa, sopesando cada palabra, cada silencio y escudriñar qué hay más allá.</p>



<p>Esta reflexión, que no pasa de ser un primer acercamiento, es muy importante para comprender la obra. La vorágine aún despierta el interés en sus lectores y estoy seguro de que será analizada cada vez más desde diferentes puntos de vista. Es una novela completa, original y sugerente que debe ser leída y apreciada como el clásico que es</p>


<ol class="wp-block-footnotes"><li id="06a4a0a3-664a-4ccf-b22a-03a3c36fc4e5">Citado por Stendhal en <em>Rojo y Negro.</em> Libro I, capítulo XXII <a href="#06a4a0a3-664a-4ccf-b22a-03a3c36fc4e5-link" aria-label="Saltar a la referencia de la nota al pie 1">↩︎</a></li><li id="f4762269-d312-4505-a72b-7478887aa830">Su éxito fue instantáneo y ascendente. El New York Times la comentó con grandes elogios es su<br>sección de libros. Las ediciones se sucedieron incesantes y cuando Rivera murió en 1928, La<br>Vorágine ya había sido traducida a cerca de diez idiomas. Su aliento poético, el fuerte carácter de sus personajes, el halo de tragedia que los rodea y los consume, la perfección de la trama, hicieron de La Vorágine un hito literario y la situaron como una de las grandes novelas mundiales del Siglo XX.<br>SANTOS MOLANO, Enrique. La novela y los novelistas. En: Revista Credencial Historia. Bogotá. No. 31, Edición 203. (nov. 2006); p. 5 <a href="#f4762269-d312-4505-a72b-7478887aa830-link" aria-label="Saltar a la referencia de la nota al pie 2">↩︎</a></li></ol>]]></content:encoded>
        <author>Jorge Eliécer Pacheco Gualdrón</author>
                    <category>Cultura</category>
                    <category>El Magazín</category>
                    <category>Hypomnémata</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=100396</guid>
        <pubDate>Sat, 04 May 2024 18:00:40 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[100 años de La Vorágine: Las mentiras de Arturo Cova]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Jorge Eliécer Pacheco Gualdrón</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>El hilo fantasma: un encantador y turbio amor</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/dos-o-tres-cosas-que-se-de-cine/hilo-fantasma-encantador-turbio-amor/</link>
        <description><![CDATA[<p>El hilo fantasma empieza con una declaración. Junto al fuego de la chimenea, Alma (Vicky Krieps) afirma que Reynolds (Daniel Day-Lewis), su esposo, ha hecho sus sueños realidad. Con lo convencional que pueda sonar, el largometraje la vuelve una declaración casi perversa. El intercambio del que nos habla orgullosamente la protagonista se encuentra lejos de [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p><figure style="width: 1024px" class="wp-caption aligncenter"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="size-medium" src="http://www.bjp-online.com/wp-content/uploads/2018/01/unnamed-3-1024x1024.jpg" alt="Fuente: British Journal of Photography" width="1024" height="1024" /><figcaption class="wp-caption-text">Fuente: British Journal of Photography</figcaption></figure></p>
<p style="text-align: justify;"><em>El hilo fantasma </em>empieza con una declaración. Junto al fuego de la chimenea, Alma (Vicky Krieps) afirma que Reynolds (Daniel Day-Lewis), su esposo, ha hecho sus sueños realidad. Con lo convencional que pueda sonar, el largometraje la vuelve una declaración casi perversa. El intercambio del que nos habla orgullosamente la protagonista se encuentra lejos de los sentidos que les damos a dichas palabras. El más reciente largometraje de Paul Thomas Anderson retrata un romance inusual con engañosa convencionalidad. Se trata de un filme que rompe con parte de los rasgos que convirtieron al director californiano en una figura reconocida. El drama íntimo de una pareja tenía como precedente la subestimada y perspicaz <em>Punch-Drunk Love</em>. No obstante, <em>El hilo fantasma</em> ya no juega con los tropos de las comedias románticas, sino presenta más bien un romance gótico que tiene un espíritu buñueliano; o en otras palabras, un romance buñueliano narrado por Hitchcock. La película cuenta la historia de una pareja en la que el amor es a un tiempo bálsamo y veneno.</p>
<p><figure style="width: 1366px" class="wp-caption aligncenter"><img decoding="async" class="size-medium" src="https://3.bp.blogspot.com/-zU_5gWJk2YU/Wo7JWhm1o8I/AAAAAAAAUsQ/5ikEyTl0tnE-_LxbiNe0nJYoXPLHr09bgCLcBGAs/s1600/frases-pelicula-phantom-thread-paul-thomas-anderson-5.png" alt="Fuente: Frases y diálogos en el cine" width="1366" height="768" /><figcaption class="wp-caption-text">Fuente: Frases y diálogos en el cine</figcaption></figure></p>
<p style="text-align: justify;">Misterioso e hipnótico, el largometraje juega con las expectativas del espectador, pues por momentos adopta la apariencia de un relato detectivesco y por otros de relato gótico. Su simplicidad es ilusoria. El filme se apega a esquemas y convenciones; por ejemplo, comienza con un personaje (Alma) que enmarca el relato como si fuera su recuento, tal como ocurre en muchos relatos de fantasmas. Las convenciones se alteran dramáticamente en el curso del metraje, sin embargo. Los sueños a que se refiere Alma se traducen en un sorpresivo relato de obsesiones y luchas de poder. Las imágenes nos sugieren un apacible retrato, similar a la imagen que vemos cuando observamos nuestro reflejo en las aguas de un estanque. Pero como ocurre con los estanques, las aguas ocultan una oscura profundidad llena de cenagosos secretos. Revelar el fondo turbio de las personalidades de sus protagonistas ateniéndose a una torcida idea de idilio es un equilibrio con el que los realizadores logran mantener a flote este magnífico filme.</p>
<p><figure style="width: 780px" class="wp-caption aligncenter"><img decoding="async" class="size-medium" src="http://www.indiewire.com/wp-content/uploads/2018/02/screen-shot-2018-02-14-at-6-22-11-pm1.png?w=780" alt="Fuente: IndieWire" width="780" height="404" /><figcaption class="wp-caption-text">Fuente: IndieWire</figcaption></figure></p>
<p style="text-align: justify;">Reynolds Woodcock es un reconocido diseñador de hábitos inquebrantables. Soltero empedernido, sus rutinas dependen del orden que impone su hermana Cyril (Lesley Manville). La irrupción de Alma altera estas costumbres de modo definitivo. Así esta historia suene manida y encantadora, <em>El hilo fantasma</em> quiebra los moldes al ceñirse al modelo. El amor y la enfermedad se entrelazan como si fueran partes de un mismo elemento. El amor transforma, lleva a lugares inesperados. La unión amorosa desafía la normalidad e introduce un nuevo orden de monstruosa armonía. Lo que parece un plácido romance se trata de un apasionado y encarnizado encuentro. Alma y Reynolds, al conocerse, cambian de manera irreparable. Su unión provoca malestar y contento, pues su relación es tanto oasis como campo de batalla. <em>El hilo fantasma</em> conecta facetas ocultas con narraciones archiconocidas. Hasta el objeto más reconocible devela dimensiones nuevas cuando alteramos nuestras estatizadas perspectivas. La película subvierte la declaración inicial de Alma siendo fiel a la monstruosidad de los personajes. Distorsiona las convenciones al usarlas para cargar con sentidos distintos a los que se han repetido en decenas de otras películas.</p>
<p><figure style="width: 700px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium" src="http://www.itfashion.com/wp-content/uploads/2017/11/phantom_thread_01.jpeg" alt="Fuente: ItFashion" width="700" height="377" /><figcaption class="wp-caption-text">Fuente: ItFashion</figcaption></figure></p>
<p style="text-align: justify;">Ahora, conviene mencionar el significado del término &#8220;hilo fantasma&#8221;: uno que se refería a la enfermedad que sufrían las tejedoras inglesas que, tras coser todo el día, continuaban tejiendo un hilo invisible en la noche. Su labor les dejaba una secuela que se traducía en un movimiento obsesivo. Y en el filme de Anderson esa secuela es el amor. En el clímax, Reynolds enferma. Su lazo con Alma se hace más poderoso, ya que el enfebrecido Reynolds ve al espectro de su madre, con quien ha estado obsesionado toda su vida. El amor es un espectro que va a rondar a los protagonistas para que puedan satisfacer sus deseos e hundirse en su dolor. Su relación consiste en unirse para curarse y luego, con el tiempo, torturarse, una y otra vez. Un ciclo que enmarcan las palabras de éxtasis de Alma del comienzo.</p>
<p><figure style="width: 640px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium" src="https://static.stereogum.com/uploads/2018/02/phantom-1519655532-640x459.jpg" alt="Fuente: Stereogum" width="640" height="459" /><figcaption class="wp-caption-text">Fuente: Stereogum</figcaption></figure></p>
<p style="text-align: justify;">Resulta iluminador ver que si bien Alma parece dialogar con otro personaje al que cuenta su historia (lo que haría de la narración de <em>El hilo fantasma, </em>su relato), esto se trata más de una organización del filme con que los realizadores imitan al clasicismo. Ni las escenas que preceden ni las que se suceden a las intervenciones de esta conversación tienen relación directa con el discurso de Alma. La imitación de las convenciones implica una serie de consecuencias para el espectador, quien va ver subvertidas sus expectativas. Más cuando la película no termina de hilar todas las causas y consecuencias de su relato, sino que las deja intencionalmente abiertas. La ambigüedad reina en el filme al punto de no poder afirmar si estamos ante el sesgado relato de un personaje, o ante una realidad <em>objetiva</em>. Antes que ello, hay un aire fantástico que atraviesa el filme (de ahí que algunos críticos lo denominen como cuento de hadas). El largometraje tiene una cualidad de suma modernidad, al reutilizar las formas del pasado de modo distinto a la convención.</p>
<p><figure style="width: 1000px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium" src="http://www.bfi.org.uk/sites/bfi.org.uk/files/styles/full/public/image/phantom-thread-2017-006-daniel-day-lewis-behind-candles.jpg?itok=Npt8YtXL" alt="Fuente: BFI" width="1000" height="667" /><figcaption class="wp-caption-text">Fuente: BFI</figcaption></figure></p>
<p style="text-align: justify;"><em>El hilo fantasma</em> bien puede ser un punto de inflexión en la filmografía de Anderson, en la que la referencia a otras películas se vuelve la base para crear un cine híbrido: uno en que la modernidad se disfraza de clasicismo. De hecho, esta película  puede ser descrita como una versión de <em>Diario de una camarera  </em>(o, por qué no, <em>Belle de Jour</em>) vestida como si fuera <em>Rebeca</em>. Un relato gótico, psicológico, surrealista. No lo olvidemos, antes de terminar, los sueños de Alma se han hecho realidad. Unos sueños sorpresivos e inesperados. Unos sueños que revelan el fondo de unas turbias personalidades que están envueltas por un sosegado reflejo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><figure style="width: 1260px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium" src="http://api.theweek.com/sites/default/files/styles/tw_image_9_4/public/phantomthread2.jpg?itok=fySbtB0F&amp;resize=1260x560" alt="Fuente: The Week" width="1260" height="560" /><figcaption class="wp-caption-text">Fuente: The Week</figcaption></figure></p>
<p><figure style="width: 360px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium" src="https://3ipycv2ugat81cqgps20hwke-wpengine.netdna-ssl.com/wp-content/uploads/2018/02/Daniel-Day-Lewis-Paul-Thomas-Anderson-Phantom-Thread-360x240.jpg" alt="Fuente: The Playlist" width="360" height="240" /><figcaption class="wp-caption-text">Fuente: The Playlist</figcaption></figure></p>
<p style="text-align: justify;"><a href="https://www.youtube.com/watch?v=yLoArAL3A4I">Tráiler</a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><figure style="width: 1414px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium" src="https://4.bp.blogspot.com/-xdnBd25HxDg/WiVvPXWcZfI/AAAAAAAAn0I/h1eogoH5cYs7dOcxeJ10lzKcAiWw4v3XACLcBGAs/s00/El_Hilo_Fantasma_Poster_2_Latino_JPosters.jpg" alt="Fuente: JPosters" width="1414" height="2048" /><figcaption class="wp-caption-text">Fuente: JPosters</figcaption></figure></p>
<p><figure style="width: 1000px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium" src="https://posterspy.com/wp-content/uploads/2018/02/PhantomThread_small.png" alt="Fuente: Poster Spy" width="1000" height="1528" /><figcaption class="wp-caption-text">Fuente: Poster Spy</figcaption></figure></p>
<p style="text-align: justify;">Para leer más comentarios puede ingresar en: <a href="http://2o3cosasquesedecine.blogspot.com.co/">http://2o3cosasquesedecine.blogspot.com.co/</a></p>
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        <author>fgonzalezse</author>
                    <category>Dos o tres cosas que sé de cine</category>
                <guid isPermaLink="false">http://blogs.elespectador.com/?p=61776</guid>
        <pubDate>Sun, 25 Mar 2018 17:28:39 +0000</pubDate>
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