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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Blogs de Ciudadanía | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Voto ambiental</title>
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        <description><![CDATA[<p>El próximo 8 de marzo, los colombianos y las colombianas elegiremos a los representantes a la Cámara y al Senado de la República. Los primeros son la voz de los departamentos y de Bogotá en el Congreso de la República. Ambas corporaciones tienen la función de elaborar, modificar y derogar leyes y códigos. También ejercen [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>El próximo 8 de marzo, los colombianos y las colombianas elegiremos a los representantes a la Cámara y al Senado de la República. Los primeros son la voz de los departamentos y de Bogotá en el Congreso de la República. Ambas corporaciones tienen la función de elaborar, modificar y derogar leyes y códigos. También ejercen el control político sobre el gobierno y participan en la elección del procurador general, el contralor general, el defensor del pueblo y los magistrados de la Corte.</p>



<p>Estos cargos de representación popular constituyen la rama legislativa del Estado Social de Derecho y desde el punto de vista constitucional son los representantes del pueblo y deben actuar consultando la justicia y el bien común.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="362" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/06141748/Congreso2018-2026-1-1024x362.png" alt="" class="wp-image-126597" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/06141748/Congreso2018-2026-1-1024x362.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/06141748/Congreso2018-2026-1-300x106.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/06141748/Congreso2018-2026-1-768x272.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/06141748/Congreso2018-2026-1-1536x543.png 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/06141748/Congreso2018-2026-1.png 1773w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Conformación del Congreso de la República 2018-2022 Adaptado de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Elecciones_legislativas_de_Colombia_de_2022">https://es.wikipedia.org/wiki/Elecciones_legislativas_de_Colombia_de_2022</a></figcaption></figure>



<p>Desafortunadamente el prestigio de varios congresistas de la República está minado por prácticas clientelistas y corruptas, por ejemplo, como las que se presentan actualmente por el caso de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD). A partir de las declaraciones de Olmedo López se desencadenaron las capturas del representante Andrés Calle y del expresidente del Congreso Iván Name. La Corte Suprema de Justicia adelanta procesos contra Liliana Bitar y Wadith Manzur del Partido Conservador; Julián Peinado y Juan Pablo Gallo del Partido Liberal; Karen Manrique (Citrep Arauca), Julio Chagui Flórez del partido de la U; Martha Peralta del Pacto y Juan Diego Muñoz del partido Verde. De estos dirigentes, Manzur busca la reelección en el senado.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="742" height="405" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/06142131/Congresistas.jpg" alt="" class="wp-image-126598" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/06142131/Congresistas.jpg 742w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/06142131/Congresistas-300x164.jpg 300w" sizes="(max-width: 742px) 100vw, 742px" /><figcaption class="wp-element-caption">Congresistas procesados por la justicia.</figcaption></figure>



<p>Según un informe de la Fundación Paz y Reconciliación, de los 1.078 candidatos al senado, 76 tienen investigaciones legales; en gran parte, pertenecen a partidos tradicionales como el Liberal, El Conservador, la U y Cambio Radical. El Pacto Histórico y el Centro Democrático también tienen algunos candidatos con estos problemas.</p>



<p>Además de esta lamentable situación, al considerar las propuestas de los candidatos y las candidatas a la Cámara de Representantes y al Senado de la República, son pocos los que se comprometen a impulsar proyectos de ley que contribuyan a enfrentar la crisis ambiental que padecemos como humanidad, la cual amenaza todas las formas de vida y compromete seriamente el futuro de las próximas generaciones.</p>



<p>El tema ambiental no es un asunto menor y no debe marginalizarse a la hora de decidir por quién votar en las elecciones del 8 de marzo. Los ciudadanos y las ciudadanas tienen dos opciones de elección: la primera apoyar una lista cerrada de un partido político; y la segunda apoyar a un candidato o candidata específico. Cada una de estas opciones tienen aspectos a favor y en contra.</p>



<p>Apoyar una lista cerrada expresa el compromiso con un proyecto y colectividad política que tiene una agenda establecida de acuerdo con principios, programas y estrategias construidas históricamente. Sin embargo, en las listas se pueden ocultar candidatos con problemas legales. Por ejemplo, José Vicente Carreño, del Centro Democrático busca reelegirse al Senado, aunque tiene investigaciones por desaparición forzada y presunto tráfico de influencias. César Lorduy y Didier Lobo, de Cambio Radical, también tienen investigaciones judiciales. David Racero, del Pacto Histórico, ha estado involucrado en situaciones preocupantes asociadas al presunto mal manejo de recursos públicos.</p>



<p>Apoyar directamente a un candidato o candidata permite examinar con mayor detalle su formación, experiencia y trayectoria política, así como la coherencia de sus propuestas y la viabilidad llevarlas a cabo.</p>



<p><strong>Listas cerradas y el compromiso ambiental</strong></p>



<p>Para las elecciones de este 8 de marzo, las colectividades Pacto Histórico, Oxígeno, Con Toda para Colombia, Centro Democrático, Patriotas y Colombia Segura y Próspera, han optado por presentar sus candidatos en listas cerradas, en las cuales los electores solo escogen la colectividad y no a un &nbsp;candidato específico. Según el número de votos que obtengan, estas listas lograrán un determinado número de curules en el Senado o en la Cámara.</p>



<p>De estas colectividades políticas, puede afirmarse que los partidos y movimientos que constituyen el Centro Democrático, Patriotas y Colombia Segura y Próspera, en su mayoría, no tienen una preocupación relevante por atender los problemas complejos de la crisis ambiental. Estos se expresan en la destrucción de los patrimonios naturales del país, la inclemente deforestación, la contaminación química de la atmósfera, el suelo y el agua, la destrucción de la biodiversidad y diversidad cultural, el cambio climático, entre otros problemas que configuran esta crisis.</p>



<p>La agenda política de estas colectividades centra su atención en la idea de progreso y desarrollo económico capitalista como promesa para alcanzar la justicia, el bienestar y la equidad. Sin embargo, diversos trabajos académicos sobre la crisis ambiental señalan que uno de los problemas estructurales se asocia a este mito, pues el crecimiento económico no ha garantizado la superación de la pobreza y la justicia social, por el contrario, ha sobrepasado los límites ecológicos del planeta para la conservación de sus equilibrios, al sostener dicho desarrollo en función del extractivismo de la naturaleza.</p>



<p>Aunque el partido Oxígeno incluye en su agenda la protección del agua y de los páramos, líderes destacados de este movimiento como Enrique Peñalosa han demostrado todo lo contrario en su gestión. Peñalosa promovió la construcción longitudinal de la avenida Aló, que continuaba &nbsp;fragmentando la red de vida de los humedales de Bogotá y, lo más grave, ponía en peligro la reserva Van der Hammen, uno de los patrimonios naturales de la ciudad que, junto con los cerros orientales, resiste las amenazas del crecimiento urbanístico incontrolado e insostenible.</p>



<p>El Pacto Histórico presenta avances en el terreno ambiental expresados en propuestas concretas que han promovido para avanzar en la necesaria (aunque aún insuficiente) transición energética. Se ha comprometido con detener la búsqueda de petróleo en el país y fomentar otras formas de energía como la eólica. Aunque la emisión de gases de efecto invernadero por uso de fuentes fósiles en Colombia es mínima en comparación con la de países como China, Estados Unidos, India, Rusia o la Unión Europea, esto no nos exime de nuestra responsabilidad ética con el planeta. Por lo tanto, por pequeño que pueda ser nuestro aporte, debemos contribuir con la mitigación del cambio climático, que ya nos afecta con las alteraciones en los periodos y frecuencia de las lluvias, impacto en los ecosistemas marinos, aceleración del retroceso de los glaciares y pérdida significativa de la biodiversidad.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="896" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/06142637/WhatsApp-Image-2024-08-26-at-9.58.51-PM-1024x896.jpeg" alt="" class="wp-image-126599" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/06142637/WhatsApp-Image-2024-08-26-at-9.58.51-PM-1024x896.jpeg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/06142637/WhatsApp-Image-2024-08-26-at-9.58.51-PM-300x263.jpeg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/06142637/WhatsApp-Image-2024-08-26-at-9.58.51-PM-768x672.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/06142637/WhatsApp-Image-2024-08-26-at-9.58.51-PM-1536x1344.jpeg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/06142637/WhatsApp-Image-2024-08-26-at-9.58.51-PM.jpeg 1600w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Biciusuarios defensores de la reserva Thomas Van Der Hammen.</figcaption></figure>



<p>Colombia no emite significativamente gases de efecto invernadero producto de la quema de combustibles fósiles; sin embargo, sí contribuye al problema con el uso inadecuado del suelo, las prácticas ganaderas en vastos territorios nacionales y, sobre todo la deforestación que se intensifica en nuestros bosques tropicales. Estos proveen de agua a los páramos, los cuales, a su vez, abastecen a todos los capitalinos y además constituyen importantes sumideros de carbono, aportando de esta forma a mitigar el cambio climático.</p>



<p>Sin trabajar en específico por el tema climático, <strong>Esmeralda Hernández</strong> del Pacto Histórico desde su actuación en el Senado, abraza la causa ambiental y aspira de nuevo a reelegirse ocupando la novena posición de la lista del Pacto. En su trayectoria política, se destaca por ser la autora del proyecto de Ley No Más Olé, que recoge las demandas del movimiento animalista en Colombia en contra del maltrato y el sufrimiento animal. También logró la aprobación de la Ley humedales para protegerlos y la Ley del rescate animal que son los que más sufren los efectos de las emergencias naturales o antrópicas como los incendios forestales.</p>



<p><strong>Por otro lado, Yaini Contreras</strong> ocupa la posición 17 en la lista cerrada del Pacto al Senado y su condición de lideresa indígena del Pueblo Zenú en Córdoba y Sucre, le otorga un valor especial en el campo ambiental. Específicamente ha participado en la Asociación de Productores Indígenas Agroecológicos que se constituye con un referente en la promoción de prácticas responsables con la madre tierra.</p>



<p><strong>Voto preferente por candidato</strong></p>



<p>Elegir directamente a un candidato o candidata al Congreso de la República facilita la toma de decisión con responsabilidad y compromiso ético, ya que posibilita centrar la atención en el análisis de la formación y la trayectoria política de quien será elegido. Es posible corroborar si está inmerso en alguna investigación judicial o si ha hecho parte de escándalos políticos o situaciones que comprometan su idoneidad y transparencia. No es lo mismo votar por una lista cerrada que puede esconder candidatos cuya reputación ha sido cuestionada con evidencias consistentes o camuflar a aquellos que no tienen una amplia trayectoria con comunidades. Estas postulaciones pueden obedecer a intereses particulares de grupos o familias de poder, independientemente del partido, sea este de izquierda, derecha o centro.</p>



<p>Gran parte de las personas que aspiran al Senado y a la Cámara no tienen propuestas o experiencias ambientales significativas, lo que evidencia que esta problemática aún está marginalizada de la política legislativa. Predomina así un pensamiento antropocéntrico que desconoce la naturaleza como sujeto de derechos y la instrumentaliza para obtener recursos y beneficios, sin evaluar los costos e implicaciones a corto, mediano y largo plazo.</p>



<p>En realidad, los seres humanos somos naturaleza y dependemos de ella, por lo tanto, todas las acciones que generamos sobre esta también repercuten en nuestras vidas y bienestar. Por esa razón, la concepción moderna de una supuesta superioridad humana para controlar, domesticar, manipular, explotar y apropiar todo lo existente en la naturaleza se derrumba frente a los efectos de la crisis climática que cada vez golpeará con mayor contundencia los distintos asentamientos humanos.</p>



<p>Dentro de los pocos candidatos o candidatas que incorporan en sus idearios la agenda ambiental, encontramos a <strong>Carolina Agudelo </strong>por el Nuevo Liberalismo, ella es aspirante a la Cámara de Representantes por Bogotá, además de proponer proyectos de ley para la autonomía económica de las mujeres y el reconocimiento salarial de los docentes que trabajan con la primera infancia en el sector privado, también propone un eficiente control político al fallido modelo de manejo de residuos sólidos producidos en Bogotá. Se conoce que, aproximadamente más del 50% de estos residuos son orgánicos y no se aprovechan, aumentando el problema insostenible de los rellenos sanitarios, siendo necesario la construcción de un nuevo modelo que los aproveche en toda la cadena de valor y que se abra paso a la generación de energía a partir de procesos de transformación sustentable.</p>



<p><strong>Julia Miranda Londoño</strong> también del Partido Nuevo Liberalismo es candidata a la Cámara y se destaca por su trayectoria política en temas ambientales, fue autora de varios proyectos de ley en esta materia, destacándose la generación de medidas tendientes a la reducción de emisiones vehiculares contaminantes, la conservación de humedales, las condiciones especiales para el transporte de fauna silvestre rescatada,&nbsp; la prohibición de prácticas de entrenamiento cruel con animales, la enseñanza de las sostenibilidad ambiental, el cambio climático y la gestión del riesgo, el reconocimiento del desplazamiento forzado por causas climáticas, entre otros temas.&nbsp;</p>



<p><strong>Andrea Padilla Villarraga</strong> del Partido Alianza Verde, actualmente es senadora y aspira a reelegirse, se destaca por la autoría de proyectos de ley sobre la prohibición de prácticas de entretenimiento cruel con animales, la promoción al reconocimiento de personas cuidadoras y rescatadoras de animales domésticos. Ha buscado que los zoológicos, acuarios y aviarios se constituyan en espacios de refugio y ha impulsado la protección de la Amazonia y el reconocimiento del desplazamiento humano por el cambio climático, entre otros asuntos.</p>



<p><strong>Duvalier Sánchez Arango </strong>es<strong> </strong>de la misma colectividad de Andrea Padilla, se desempeña como representante a la Cámara por la circunscripción del Valle del Cauca y aspira al Senado en estas elecciones. Se destaca por la acción climática y la movilidad sostenible, al promover la protección del medioambiente a partir del uso de la bicicleta como transporte alternativo y ha buscado la protección del campesinado como sujeto especial de protección constitucional.</p>



<p>Nuestro ejercicio democrático en la elección popular de los nuevos representantes a la Cámara y al Senado implica un gran responsabilidad política y ética con el futuro del país y sus regiones. Por esa razón, debemos analizar muy bien qué y a quién vamos a elegir. Indaguemos sobre la trayectoria política de los y las candidatas, evaluemos sus propuestas y si ya han sido congresistas, estudiemos su gestión y logros.</p>



<p>Además de evaluar las propuestas en términos de los aspectos sociales más sentidos, también analicemos si existe un compromiso ambiental con la madre tierra, porque, aunque no sea la agenda predominante de los políticos, de esto dependerá el futuro de todas las formas de vida incluyendo la nuestra y la de nuestros amigos y familiares. Como se diría en la lengua indígena más hablada de nuestra américa, la lengua Quechua: “<em>La tierra es nuestra herencia, debemos protegerla para las futuras generaciones”. “La naturaleza es nuestra vida, debemos protegerla”.</em></p>



<p></p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>Debemos analizar muy bien qué y a quién vamos a elegir. Indaguemos sobre la trayectoria política de los y las candidatas, evaluemos sus propuestas y si ya han sido congresistas, estudiemos su gestión y logros.  También analicemos si existe un compromiso ambiental con la madre tierra, porque, aunque no sea la agenda predominante de los políticos, de esto dependerá el futuro de todas las formas de vida incluyendo la nuestra y la de nuestros amigos y familiares. </p>
</blockquote>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow"></blockquote>



<p>@LeoMartinezUPN</p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Leonardo Fabio Martínez Pérez</author>
                    <category>Ciencia para el buen vivir</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126590</guid>
        <pubDate>Fri, 06 Mar 2026 19:56:09 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Voto ambiental]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Leonardo Fabio Martínez Pérez</media:credit>
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        <title>LA SOCIEDAD DE AMIGOS DE LA LUZ</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-conspiracion-del-olvido/la-sociedad-de-amigos-de-la-luz/</link>
        <description><![CDATA[<p>Este texto nace de una convicción profunda: enseñar al que no sabe es una de las obras más altas del espíritu humano y uno de los deberes más fecundos de la vida social. A través de una defensa apasionada de la educación como luz que redime y dignifica, se exalta a quienes entregan su saber para arrancar al pueblo de las tinieblas de la ignorancia. Frente a quienes siembran desesperanza, se alza el ejemplo luminoso de Bogotá y de su Instituto de Artes y Oficios, junto a los maestros que allí forjaron ciudadanos y futuro. Es una invitación a reconocer que mientras exista enseñanza comprometida, no todo está perdido para nuesrra sociedad.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Por: Ramón Garcia Piment y Claudia Patricia Romero</p>



<p>La tarde del 27 de junio de 1872, por las calles bogotanas, llamaba la atención un titular del extinto periódico LA ILUSTRACIÓN, dirigido por el ideólogo conservador Manuel María Madiedo: “<em>la luz no se ha hecho para ponerse debajo del celemín”.</em> El titular no hacía precisamente referencia a la parábola bíblica en la que Jesús expresaba, en el Evangelio de San Lucas, que nadie enciende una lámpara para luego ponerla en un lugar escondido o cubrirla con un cajón o celemín (en alusión a los recipientes utilizados para medir capacidad, según las traducciones bíblicas españolas), sino para colocarla en una repisa, a fin de que los que entren tengan luz. La referencia bíblica continúa señalando que los ojos son la lámpara del cuerpo y que, si la visión es clara, todo el ser disfrutará de la luz; pero si está nublada, todo permanecerá en la oscuridad.</p>



<p>El artículo hacía referencia directa a la fundación del Instituto de Artes y Oficios, el cual brindaba enseñanza a estudiantes de bajos recursos en horarios nocturnos, con materias que resultaban benéficas tanto para ellos como para la sociedad bogotana del momento.</p>



<p>Llamaba la atención, la planta de profesores que brindaban gratuitamente sus enseñanzas allí: entre los que se destacaban los radicales que fueron presidentes y rectores de universidades, entre los que se destacan Indalecio Liévano, José María Samper, Antonio Vargas Vega, Rafael Zerda Bayón, Liborio Zerda, Rafael Nieto París y José María González Benito. Dicho instituto abrió el camino para la conformación de diversas vertientes académicas, que impulsaron, meses después, la creación de la Academia de Ciencias Naturales.</p>



<p>Pero la chispa de luz que originó esta explosión de formación científica y académica fue la de la fundación de una “sociedad secreta”, un año antes por el químico Rafael Zerda Bayón, La Sociedad buscaba disipar las oscuras sombras de la ignorancia por medio de la brillante luz de la instrucción, compuesta con amplios conocimiento en ciencias y un elevado altruismo, patriotismo, dulzura de carácter y, sobre todo, el gran cúmulo de generosidad que abriga el corazón de sus integrantes, quienes se iniciaban instruyendo a los demás docentes y a los estudiantes ávidos de conocimiento.</p>



<p>Sus encuentros tenían lugar en uno de los edificios más antiguos de la ciudad, en uno de los salones del convento de la Concepción en la carrera novena, en un ambiente conventual y de recogimiento. Bajo el manto de la noche, iluminados por lámparas de aceite, los asistentes se llenaban de conocimientos en la gramática, la aritmética, la geometría aplicada, la higiene pública y privada, la geografía, la química, la física industrial, la mecánica aplicada, la botánica, la cosmografía, la geología, la mineralogía y la economía política, que se fundían en criterios de librepensadores entre la ciencia y la situación del actual estado de formación del país, entre unión de federaciones y poder centralista. Los iniciados tenían como ceremonias, las clases magistrales que ayudaban a comprender el contexto de lo que rodeaba la naciente y convulsiva nación. Ninguno de ellos atisbaba que este destello nocturno era solo el ojo tranquilo del huracán de las guerras civiles que dominaron el siglo XIX.</p>



<p>La sociedad de la luz, paradójicamente, no era secreta ni oscura, tenía la antítesis de los ocultismos, de lo guardado, afanosa de causas nobles, que no necesitaba de clandestinidad, y tenía un firme propósito. &nbsp;Se gestaba así un apostolado con mixtura entre cristianismo, ciencia y patriotismo. Los constructores del pensamiento buscaban llenar los vacíos que evidenciaban en sus análisis e interpretaciones como resultado del reconocimiento de una nación llena de necesidades, pero con ímpetu de crecimiento, autonomía, pluralismo y pluriclasismo.</p>



<p>A pesar de ello, sus escritos, testimonios y pensamientos dejaban entrever que nada llenaba sus expectativas. José María González, uno de los hacedores de esta historia, nos deja ver en sus escritos que lo deslumbraba la suprema indiferencia de la naturaleza ante los dolores del hombre. ¡Pobre ser pasivo llevado fatalmente hacia ignorados destinos!</p>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p>“Risa y llanto;<br>El cielo en tanto<br>Sigue su curso imparcial,<br>Puesto que al fin es igual<br>Nuestra risa o nuestro llanto”</p><cite>José María González</cite></blockquote></figure>



<p>Tal vez, el encuentro de estas altas personalidades en un país que buscaba sobresalir del anarquismo y de esa eterna guerra impetuosa bipartidista, en donde habían tormentas que hacían que se mezclaran en el torbellino de la sociedad personajes de la política, de las letras, militares y de las artes y ciencias, creando amalgamas entre la academia y la vida política.</p>



<p>A continuación, nos permitimos transcribir el documento publicado en el periódico <em>La Ilustración</em> del 27 de junio de 1872, hallado dentro de una autobiografía inédita de José María González Benito. Dicho manuscrito se encuentra inserto en un libro de cuentas corrientes de los clientes de la Ferrería de Pacho (1880–1885), identificado en el tomo 480 del subfondo Despacho de la Secretaría de Hacienda, fondo Despacho del Poder Ejecutivo, sección República del Archivo General de la Nación.</p>



<pre class="wp-block-preformatted has-small-font-size"><em>“Enseñar al que no sabe, no solo es un precepto fraternal de la enseñanza, altamente civilizadora del Evangelio, sino el principio social más bello y fecundo que sea dable concebir. </em><br><em><br>Elevad a precepto religioso tan hermoso principio; es una de las glorias más brillantes de la doctrina cristiana. </em><br><em><br>Por eso, los gobiernos que establecen y fomentan tan admirable enseñanza, no solo practican un gran deber a los ojos de la patria, sino que cumplen con una obligación sacratísima de fe y de conciencia, cuya sanción remuneradora, no solo se halla aquí en el mundo, sino más allá de los dinteles del sepulcro.</em><br><em><br>Y los utilísimos ciudadanos que consagran su saber y su tiempo a obra tan santa y tan bella y tan fecunda, son dignos, muy dignos del mayor encomio y recompensa, a los ojos de los hombres y a las miradas de Dios.</em><br><em><br>Esto es practicar el dogma inmortal de que todos los hombres somos hijos de ese Dios y hermanos en Él por el origen y por el destino.</em><br><em><br>Dichosos los que tales bienes derramen sobre la tierra, redimiendo y redimiendo gratuitamente a sus pobres hermanos, de las tinieblas de la ignorancia, muerte del alma, del cuerpo y del porvenir.</em><br><em><br>Oh! ¡De cuantos bienes es deudora la patria a estos apóstoles generosos de la luz, que hace buenos a los hombres para que sean felices en la vida y bienaventurados en la eternidad!</em><br><em><br>¡Cuánto más vale esta hermosa labor que la de aquellos espíritus verdaderamente infernales que han vivido apagando en las almas la suave lumbre de toda consolada esperanza; y que después de su muerte, no han legado a las generaciones sino la horrible pestilencia de sus desoladas lucubraciones!... </em><br><em><br>Semejante a esas pavesas de los escombros de un inmenso incendio, que no arroja sino humareda sofocante entre el infecto hedor de los cadáveres carbonizados…</em><br><em><br>Triste misión, que, en vez de mejorar los hombres, trabaja por hacerlos desgraciados en la vida; ¡y quizá réprobos más allá de los resplandores del sol!</em><br><em><br>Honor y eterno loor a Bogotá, que cuenta en su seno maternal un bello “Instituto de Artes y oficios”.</em><br><em><br>En él se enseña a las pobres masas populares la gramática, la aritmética, la geometría aplicada, la higiene pública y privada, la geografía, la química, la física industrial, la mecánica aplicada, la botánica, la cosmografía, la geología, la mineralogía y la economía política, mientras llegan a esta capital los útiles para el establecimiento de una escuela primaria, en que se prepare al pueblo menos adelantado para las bellas y útiles enseñanzas de que se ha hecho mérito. </em><br><em><br>Y honor y eterno loor también a los filantrópicos profesores, ciudadanos: Felipe Zapata,  Antonio Vargas Vega,  Milán Díaz, Luis Lleras,  Ruperto Ferreira, Indalecio Liévano, Francisco Marulanda, Francisco Bayón,  José María González Benito,  Francisco Montoya,  Nicolás Sáenz, Liborio Zerda, Rafael Zerda Bayón,  Florentino Vezga, Alejo Quintero y Rafael Nieto París.</em><br><em><br>¡He aquí héroes del bien público! ¿Y cómo no levantar nuestro acento para entonar un aplauso en su honra, ofreciendo sus nombres al reconocimiento de la patria?</em><br><em><br>Este encomio es un deber para nosotros y un alto honor para nuestro propio nombre; que lo hay; y muy elevado, en aplaudir el bien que hacemos, en testimonio de nuestra buena voluntad en honra de esa bella obra.</em><br><em><br>He ahí verdaderos amigos del pueblo, verdaderos republicanos y verdaderos demócratas, que enseñan al hombre a ser ciudadano; con ello y  en ello a gozar del gran derecho de la soberanía pública.</em><br><em><br>Esto es hermoso, es agradable, es consolador.</em><br><em><br>No, no está todo perdido, allí en donde, ciudadanos ilustrados, consagran la luz de su alma y el calor de su corazón a dar vida a sus hermanos semimuertos para sí, para sus familias y para su patria. </em><br><br>M.M.M (Manuel María Madiedo)<br></pre>



<p>Este texto autobiográfico permaneció inédito durante más de un siglo, debido al fallecimiento repentino de su autor en Bogotá el 28 de julio de 1903, y fue dado a conocer en el número 19 de la revista <em>Memoria</em> del Archivo General de la Nación.  (2018). El artículo completo puede consultarse en el siguiente enlace:</p>



<p><a href="https://forjadoresdeidentidad.weebly.com/uploads/1/1/6/9/116932585/autobiografia_de_jos%C3%A9_mar%C3%ADa_gonzalez_benito_c.pdf">https://forjadoresdeidentidad.weebly.com/uploads/1/1/6/9/116932585/autobiografia_de_jos%C3%A9_mar%C3%ADa_gonzalez_benito_c.pdf</a></p>



<p>Este hallazgo documental nos recuerda que los archivos no solo resguardan papeles, sino también vidas, silencios y memorias aplazadas. Textos como este, rescatados del margen de los libros de cuentas y del olvido institucional del tiempo, nos invitan a leer la historia desde sus pliegues más discretos. Conspirar contra el olvido es, en este sentido, un acto de responsabilidad cultural y de justicia histórica: volver a poner en circulación estas voces es permitir que dialoguen con el presente y sigan interrogando nuestro pasado. En esa tarea silenciosa, paciente y necesaria, los archivos continúan siendo un territorio donde la memoria se defiende, línea a línea, del paso del tiempo.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Ramón García Piment</author>
                    <category>La conspiración del olvido</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125183</guid>
        <pubDate>Mon, 26 Jan 2026 02:39:51 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/25213339/sociedad-de-amigos-de-la-luz.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[LA SOCIEDAD DE AMIGOS DE LA LUZ]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ramón García Piment</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>¿Del “modo democrático” al “reinicio democrático”?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/del-modo-democratico-al-reinicio-democratico/</link>
        <description><![CDATA[<p>Parece existir un consenso universal sobre la crisis de la democracia liberal, pero no sucede lo mismo acerca de sus causas. Entre las principales, aparece la crisis de representación política, cuyo talón de Aquiles es la degradación de los partidos políticos a simples empresas electorales que, la mayoría de las veces, los convierte en testaferros [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>Parece existir un consenso universal sobre la crisis de la democracia liberal, pero no sucede lo mismo acerca de sus causas. Entre las principales, aparece la crisis de representación política, cuyo talón de Aquiles es la degradación de los partidos políticos a simples empresas electorales que, la mayoría de las veces, los convierte en testaferros de intereses empresariales y corporativos en lugar de gestores y canalizadores de intereses públicos y generales.</p>



<p>Semejante divorcio entre aspiraciones y necesidades ciudadanas, que condicionan y determinan su voluntad política en las urnas, frente a la gestión plutocrática de sus representantes y gobernantes en la administración pública, ha terminado por generar un peculiar “modo democrático” de vivir que tiene a los Estados liberales al borde del colapso y su eclipse total. Una de las expresiones más significativas de ese “modo democrático” de vivir ha sido la aparición de dos temperamentos y ánimos entre sus ciudadanos, que han terminado siendo animosidades irreconciliables.</p>



<p>De una parte, está la complacencia y satisfacción creciente de aquellos ciudadanos que han prosperado y afianzado sus intereses gracias a la proximidad con el “modo democrático” de gobernar, una especie de centro estatal generador de bienestar y privilegios. De la otra, encontramos mayorías desengañadas y desesperadas que cada día están más alejadas y son expulsadas o desconocidas por ese “modo democrático” de gobernar al punto de quedar en la periferia, despojadas de su ciudadanía, <strong><em>“ese derecho a tener derechos</em></strong>”, según la precisa definición de Hannah Arendt.</p>



<p><strong>Ciudadanos Vs Plebeyos</strong></p>



<p>Así, cada día, en forma casi imperceptible, las sociedades se van escindiendo en temperamentos democráticos irreconciliables, entre aquellos que bien se sirven del “<strong><em>modo democrático</em></strong>” de vivir y los otros que solo lo padecen. Entonces cada vez hay menos ciudadanos que viven la democracia en forma plena y pueden ejercer sus derechos civiles, políticos y sociales, y muchos más plebeyos que carecen de los mismos. Los primeros viven en la autocomplacencia y para ellos la democracia se agota en el horizonte de sus negocios, las demandas de mayor seguridad para gozar de plena libertad y su hostilidad contra todos aquellos que amenace tan peculiar y privado <strong><em>“modo democrático”</em></strong> de vivir.</p>



<p>Mientras los segundos, la mayoría, viven como plebeyos, casi siervos, aparecen como una amenaza inminente para el <strong><em>“modo democrático”,</em></strong> pues nunca han gozado plenamente de los derechos ciudadanos o están siendo despojados progresivamente de su dimensión social: empleo estable, salud, educación, vivienda, seguridad social y medio ambiente sano. Por eso fácilmente son deslumbrados y engañados por demagogos que les prometen su redención y votan ingenuamente por ellos. Otros millones deambulan como parias desde el sur hacia el norte, del este al oeste y huyen a los cuatro jinetes del apocalipsis, atraviesan desiertos, mares y selvas, donde miles pierden sus vidas y sueños en medio de salvajes travesías. Y así esa diáspora de inmigrantes cae en manos de traficantes que, como los jinetes de los cuatro caballos, convierten sus vidas en pesadillas mortales y sus sueños de gloria en derrotas infernales.</p>



<p>Para colmo, cuando creen haber llegado a tierra firme, sus vidas naufragan en el terreno cenagoso de burocracias estatales que les niegan sus derechos fundamentales. Son sometidos a una implacable persecución y estigmatización por líderes políticos ultranacionalistas y xenófobos que canalizan en las urnas la aporofobia visceral de sus electores. Así lo hizo Trump con una mayoría de latinos que lo eligió para impedir la llegada de miles de sus compatriotas que, por pobres, seguro consideraron una amenaza indeseable a su “modo democrático” de vivir y prosperar.</p>



<p><strong>IGUAL EN EUROPA</strong></p>



<p>Pero también acontece en Europa, con el auge de los partidos de ultraderecha, celosos protectores y promotores del “modo democrático” de vivir de sus complacidos y orgullosos ciudadanos. Por eso la pregunta de cómo pasar de ese <strong><em>“modo democrático</em></strong>” &#8211;profundamente desigual, injusto y violento&#8211; al <strong><em>“reinicio democrático”</em></strong>, está siendo respondida en forma letal por el auge inusitado de las facciones de ultraderecha, que no pueden ser consideradas partidos democráticos, pues niegan el derecho de todos a la igualdad de oportunidades para llevar una vida decente y digna.</p>



<p>Quizá la única manera de hacerlo sea “<strong><em>reiniciando la ciudadanía”</em></strong> como ese “<strong><em>derecho a tener derechos</em></strong>”. Pero para ello se precisan nuevos liderazgos políticos y menos mercaderes políticos que proliferan con su demagogia &#8211;más allá de sus falaces y roídas banderas partidistas de centro, derecha o izquierda&#8211; que enarbolan por todas las latitudes, desde el norte expoliador hasta el sur expoliado. Banderas como America First y Make America Great Again, enseñas de un dúo autoritario y soberbio, Donal Trump y Elon Musk.</p>



<p>El primero, anunció en campaña que será un dictador durante su primer día como presidente, el 20 de enero de 2025, cuando ordenará el <strong><em>“cierre de la frontera y pueda perforar, perforar y perforar”</em></strong>, refiriéndose a la exploración de nuevos pozos petroleros. Y el segundo, con su ambición sideral de acumular, acumular y acumular, pues ya la Tierra se le quedó pequeña, estará a cargo de un nuevo “<strong><em>Departamento para la eficiencia Gubernamental</em></strong>”, lo que augura una fuente más de ingresos desconocidos para el complejo tecnológico digital, la inteligencia artificial y sus alcances impredecibles de control y manipulación de ciudadanos cautivos en sus redes, más las catástrofes que puedan desatar políticas públicas y decisiones políticas generadas por una burocracia virtual.&nbsp;</p>



<p><strong>EL PELIGRO DE X</strong></p>



<p>No por casualidad su red social es una enorme X, que amenaza con tachar y eliminar todo aquello que se oponga a sus designios. Por eso, como ciudadanos, no tenemos otra alternativa que vencer el miedo y tener el coraje de “<strong><em>reiniciar la democracia</em></strong>” para salir del actual “<strong><em>modo democrático</em></strong>”, tan parecido a esa mezcla tanática y distópica vislumbrada por Aldous Huxley y George Orwell en sus respectivas obras, <strong><em>“Un mundo feliz”<a href="#_edn1" id="_ednref1"><strong>[i]</strong></a></em></strong> y <strong><em>“1984”<a href="#_edn2" id="_ednref2"><strong>[ii]</strong></a>.</em></strong> Todo parece indicar que nos ha llegado la hora de releer <strong><em>“Rebelión en la Granja”<a href="#_edn3" id="_ednref3"><strong>[iii]</strong></a> </em></strong>sin dejarnos someter como sus animales al mando de Napoleón o cualquier otro líder autocrático, semejantes a los que ya abundan en casi todas las latitudes, empezando por Trump y los de su brutal carisma. Un carisma que oculta la combinación más letal de estos tiempos, la simbiosis de la codicia con las redes sociales, las tecnologías de punta y la Inteligencia Artificial, que convierte a millones de seres humanos en siervos de sus designios, pues estos renuncian a pensar por sí mismos y confían sus destinos en estos nuevos ídolos, Trump y Musk, que impúdicamente exhiben el éxito de su ambición y narcisismo, metas ansiadas e inalcanzables por todos sus electores y admiradores.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Un_mundo_feliz">https://es.wikipedia.org/wiki/Un_mundo_feliz</a></p>



<p><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/1984_(novela)">https://es.wikipedia.org/wiki/1984_(novela)</a></p>



<p><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Rebeli%C3%B3n_en_la_granja">https://es.wikipedia.org/wiki/Rebeli%C3%B3n_en_la_granja</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=108727</guid>
        <pubDate>Fri, 29 Nov 2024 11:48:13 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[¿Del “modo democrático” al “reinicio democrático”?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Construcción de ciudadanía en el Pacifico nariñense I</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/pazifico-cultura-y-mas/construccion-ciudadania-pacifico-narinense-i/</link>
        <description><![CDATA[<p>&nbsp; La ciudadanía implica la garantía de la vivencia plena de los derechos humanos, mientras no exista esa garantía, no es posible pedir a los ciudadanos comportamientos que muestren el relacionamiento que debe existir entre derechos y deberes. En el Pacífico lo que existe es un Estado fallido que históricamente ha excluido a este territorio [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p><figure id="attachment_92719" aria-describedby="caption-attachment-92719" style="width: 300px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-92719" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2022/11/MORRO-3-300x230.jpg" alt="Puerta del Morro (Foto Internet ACOP FB)." width="300" height="230" /><figcaption id="caption-attachment-92719" class="wp-caption-text">Puerta del Morro (Foto Internet ACOP FB).</figcaption></figure></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La ciudadanía implica la garantía de la vivencia plena de los derechos humanos, mientras no exista esa garantía, no es posible pedir a los ciudadanos comportamientos que muestren el relacionamiento que debe existir entre derechos y deberes. En el Pacífico lo que existe es un Estado fallido que históricamente ha excluido a este territorio en la toma de decisiones que implican a todos sus habitantes. Iniciamos la primera de tres entregas con este tema.</p>
<p>Desde donde vivía en Tumaco se divisa El Bajito, una de las playas más populares de la ciudad, que es Distrito Portuario y Marítimo, además, uno de los lugares estigmatizados por la violencia; al frente, está el barrio Miramar, donde están las casas más ostentosas de la ciudad y donde se encuentran, en una sola manzana, casi todos los cooperantes internacionales, ONGs y algunas entidades del Estado.</p>
<p>Tumaco es uno de los municipios más grandes de Colombia, es la segunda ciudad más poblada del departamento, después de Pasto, y es uno de los puertos más importantes sobre el Pacífico colombiano. Pese a ello, se vive un ambiente rural, en donde la mayoría de las personas se dedican a la pesca, al cultivo de coco, palma de aceite, artículos de pan coger, como el plátano y frutas como el naidi, el ciruelo, la naranja, el chontaduro, entre otros.</p>
<p>Pese a no ser una ciudad estratificada, hay sectores donde se concentra el comercio, como es el centro de la ciudad; el sector hotelero, en El Morro; y muchas partes de la ciudad donde se advierte no se puede ingresar solo, como son Panamá, Nuevo Milenio, Viento Libre, Ciudad 2000. Ahí la pobreza y el abandono estatal han generado círculos de miseria, un verdadero caldo de cultivo donde el narcotráfico atrapa fácilmente los sueños de muchos jóvenes que no tienen más alternativa que ingresar a este horroroso negocio para poder obtener recursos.</p>
<p><figure id="attachment_98606" aria-describedby="caption-attachment-98606" style="width: 300px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-98606" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/CIVILIDAD-2-UNIVERSIDAD-DEL-PACIFICO-300x168.jpg" alt="Universidad abandonada (Foto: Jairo García). " width="300" height="168" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/CIVILIDAD-2-UNIVERSIDAD-DEL-PACIFICO-300x168.jpg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/CIVILIDAD-2-UNIVERSIDAD-DEL-PACIFICO-150x84.jpg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/CIVILIDAD-2-UNIVERSIDAD-DEL-PACIFICO-768x431.jpg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/CIVILIDAD-2-UNIVERSIDAD-DEL-PACIFICO.jpg 960w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /><figcaption id="caption-attachment-98606" class="wp-caption-text">Universidad abandonada (Foto: Jairo García).</figcaption></figure></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Cruzando la Bahía de Tumaco, a 45 minutos en lancha, está Francisco Pizarro – Salahonda, una de las primeras poblaciones fundada por los españoles en nuestro territorio, el cual no pasa de 20 mil habitantes, sus calles en su mayoría son destapadas, no hay acueducto y alcantarillado y en donde la única muestra de institucionalidad es el edificio de la Alcaldía. Esto resume en parte también la situación en que se encuentran los municipios de la costa nariñense, formada por las subregiones Telembí, Sanquianga y Pacífico Sur.</p>
<p>La informalidad con que se vive es fruto de la desidia estatal, nacional y departamental, así como el fruto de una historia de economías extractivistas que han generado más daño que bien, sobre todo porque los pobladores nativos, en su mayoría afrodescendientes, seguidos de mestizos e indígenas Awá y Eperaras Siapidaras, han visto como esa economía ha generado riqueza para unos cuantos pocos, la misma que es llevada fuera del territorio, dejando a éste sumido en la pobreza, el abandono y un inmenso daño ambiental difícil de recuperar.</p>
<p>El concepto de ciudadanía tiene dos correlaciones muy claras, uno en referencia al ordenamiento jurídico-político, de tal manera que es ciudadano quien ha nacido en un determinado lugar; y otra con una acepción quizá más amplia, y hace referencia a lo ético-político, donde se hace referencia a los derechos y a los deberes que nacen de esa conexidad.</p>
<p>En estados donde se garantiza la democracia, es decir que hay no solamente una representatividad, sino también la garantía de la participación en las decisiones que competen a todos los ciudadanos, las dos acepciones anotadas conviven en completa armonía, ya que hay un Estado que garantiza la vivencia fáctica de los derechos que nacen de esa ciudadanía y, por otra parte, la asunción de los deberes que de ella surgen, como es el respeto a la diferencia, el cuidado de los bienes públicos, el apego a las tradiciones y a las singularidades que los forman como pueblos, por mencionar solamente algunas.</p>
<p>Desde luego, lo anterior no sucede en nuestro territorio. En Colombia la ciudadanía deviene de condiciones de clase y de estatus, una herencia hispánica cuya característica fue la exclusión, mediante el desconocimiento de las alteridades, del negro y del indio principalmente, la conversión a la fuerza de ideales éticos, confundidos bajo los preceptos de un catecismo religioso impuesto, así como de acceso a la riqueza, cuyas fuentes de producción estaban, y siguen estando, en unos pocos.</p>
<p><figure id="attachment_98608" aria-describedby="caption-attachment-98608" style="width: 300px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-98608" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/CIVILIDAD-2-PARQUE-LA-TOLITA-1-300x135.jpg" alt="Daño a monumento parque La Tolita, Tumaco (Foto: Jairo García). " width="300" height="135" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/CIVILIDAD-2-PARQUE-LA-TOLITA-1-300x135.jpg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/CIVILIDAD-2-PARQUE-LA-TOLITA-1-150x68.jpg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/CIVILIDAD-2-PARQUE-LA-TOLITA-1-768x346.jpg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/CIVILIDAD-2-PARQUE-LA-TOLITA-1-1024x461.jpg 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/CIVILIDAD-2-PARQUE-LA-TOLITA-1-1200x540.jpg 1200w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/CIVILIDAD-2-PARQUE-LA-TOLITA-1.jpg 2048w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /><figcaption id="caption-attachment-98608" class="wp-caption-text">Daño a monumento parque La Tolita, Tumaco (Foto: Jairo García).</figcaption></figure></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>En el Pacífico colombiano, impera la informalidad, porque lo formal no ha existido, o cuando ha existido ha devenido en corrupción, porque la politiquería ha infiltrado todos los sustratos sociales, inclusive los culturales, hasta el punto de que lo que reina es una desconfianza de todo lo que tenga que ver con el Estado, principalmente, una desconfianza fundada en razones de peso que nunca acabaríamos por describir.</p>
<p>¿Cómo pedirles a los habitantes del territorio del Pacífico que sean buenos ciudadanos, si el Estado ha sido un mal estado para ellos? ¿Cómo exigirles que guarden normas que les son ajenas, leyes que los desconocen o parámetros que les llegan de afuera? ¿Cómo repensar el concepto de ciudadanía para fortalecer el nexo necesario entre el Estado y los particulares? Son preguntas que nos hacemos cuando meditamos acerca de los llamados constantes que se hacen, desde los medios masivos de comunicación, así como desde las plataformas estatales, cuando las supuestas conductas de los habitantes de estos territorios no encajan en las generalidades de un Estado que llama la atención, pero que no cumple.</p>
<p>No, la culpa no es de los pobladores cuando deben salir a buscar el sustento diario; cuando deben buscar agua potable o el alimento, ya que nadie se los va a dejar en las puertas de sus casas; cuando no hay las más mínimas condiciones para que miles de niños y jóvenes accedan a plataformas para su educación virtual, ya que muchos municipios no están interconectados, cuando las familias no tienen computadores, cuando las clases se toman desde un celular y cuando el estómago reclama el alimento.</p>
<p>Ser ciudadano, no es ser el “caballero” bonachón que usa bastón y corbata o la “dama” que saluda al entrar y al salir, que bota su colilla en la basura y vota cuando hay comicios; esas son manifestaciones, modos de civilidad si se quiere, pero la ciudadanía se ejerce cuando hay garantías de los derechos, solamente así es posible pedirles a los ciudadanos que aporten con su parte, por lo pronto, ese deber ser está y seguirá estando en entredicho.</p>
]]></content:encoded>
        <author>J. Mauricio Chaves Bustos</author>
                    <category>Pazifico, cultura y más</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=98604</guid>
        <pubDate>Thu, 14 Mar 2024 12:56:56 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/CIVILIDAD-2-PARQUE-LA-TOLITA-1-1200x540.jpg" type="image/jpeg">
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">J. Mauricio Chaves Bustos</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
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