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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Blogs de ciencia | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Colombia: un herbario en el Putumayo une ciencia y saber ancestral para defender el territorio</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/colombia-un-herbario-en-el-putumayo-une-ciencia-y-saber-ancestral-para-defender-el-territorio/</link>
        <description><![CDATA[<p>La placenta de Ángela Jhoana Jacanamejoy está enterrada en la cocina de su casa, justo bajo la tulpa o el&nbsp;Shinyak: el fogón que mantiene el fuego en el que tradicionalmente los&nbsp;kamëntšá&nbsp;han cocinado sus alimentos en el departamento amazónico de Putumayo, al sur de Colombia. Es bióloga de corazón y de profesión,&nbsp;artista, artesana, tejedora e integrante [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>En Mocoa, Putumayo, un herbario etnobotánico resguarda más de 22 000 muestras de plantas, junto a las cuales se recopilan referencias del conocimiento local de comunidades indígenas y campesinas.</em></li>



<li><em>Desde iniciativas de monitoreo comunitario, pueblos indígenas siona, inga y kamëntšá han identificado especies en riesgo y realizado estrategias de restauración, como la propagación de árboles maderables amenazados.</em></li>



<li><em>El proyecto se ha consolidado como una herramienta para la defensa territorial, al aportar información científica y ancestral frente a proyectos extractivos como la minería de cobre que puedan afectar al medioambiente.</em></li>



<li><em>Pese a su importancia, el espacio enfrenta dificultades como la falta de sede permanente, recursos limitados y ausencia de personal estable para su funcionamiento.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">La placenta de Ángela Jhoana Jacanamejoy está enterrada en la cocina de su casa, justo bajo la tulpa o el&nbsp;<em>Shinyak</em>: el fogón que mantiene el fuego en el que tradicionalmente los&nbsp;<em>kamëntšá</em>&nbsp;han cocinado sus alimentos en el departamento amazónico de Putumayo, al sur de Colombia. Es bióloga de corazón y de profesión,&nbsp;<a href="https://www.instagram.com/jashnan_" target="_blank" rel="noreferrer noopener">artista</a>, artesana, tejedora e integrante de la comunidad indígena&nbsp;<em>kamëntšá</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Jacanamejoy vive constantemente interactuando con aquel valle donde nació, con las montañas y las distintas tonalidades de verde que inundan el paisaje, los sonidos de los ríos, el olor a humedad y con las plantas de su territorio. Aquellas que poco a poco las comunidades han registrado en el&nbsp;<strong><a href="https://ipt.biodiversidad.co/sib/resource?r=itp_colectas-epifitas" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Herbario Etnobotánico del Piedemonte Andino-Amazónico&nbsp;<em>Jajen Saima’a</em></a>&nbsp;de la Institución Universitaria del Putumayo,</strong>&nbsp;que se encuentra en Mocoa, capital del departamento.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/05/inteligencia-artificial-aliada-clave-conservar-biodiversidad-america-latina/">La inteligencia artificial se convierte en aliada clave para conservar la biodiversidad de América Latina</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Este particular herbario es una biblioteca de plantas secas, “que&nbsp;<strong>guarda también el conocimiento en torno a su uso y manejo por parte de las comunidades indígenas, campesinas, afro</strong>&nbsp;o comunidades humanas que habitan un territorio en particular, en este caso, el departamento del Putumayo y el piedemonte andino-amazónico”, explica&nbsp;<a href="https://www.umakiwemadretierra.com/post/jorge-contreras-el-guardian-de-un-bosque-que-se-volvi%C3%B3-biblioteca" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Jorge Contreras</a>, coordinador del herbario, biólogo con maestría en ciencias de la Universidad Nacional, quien ha dedicado su vida a la botánica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A este enfoque de estudio de las interrelaciones que establecen los seres humanos con las plantas se le llama etnobotánica. Y para este caso, se hace referencia a un lugar que recopila&nbsp;<strong>más de 22 000 muestras, que representan cerca de 1500 especies recolectadas</strong>&nbsp;en el departamento del Putumayo y el piedemonte andino-amazónico y en otras regiones del país.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273051"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/27170125/11052026-2-768x512.jpg" alt="Ángela Jhoana Jacanamejoy en el herbario etnobotánico. Foto: cortesía de las comunidades inga y kamentsa" class="wp-image-273051" /><figcaption class="wp-element-caption">Ángela Jhoana Jacanamejoy en el herbario etnobotánico. Foto: cortesía Jorge Contreras / Herbario Etnobotánico</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Mocoa es una ciudad que se ubica justo en una zona de transición entre las regiones andina y amazónica. Cuenta con una población cercana a los 45 000 habitantes, entre los que se encuentran los pueblos indígenas originarios del piedemonte como cofán, siona, inga, kamëntšá, coreguaje, mientras que, en el resto del departamento, que supera los 350 000 habitantes, también habitan pueblos como los murui y los kichwa, además de comunidades nasa, pasto, embera y awa que llegaron al territorio. Actualmente,&nbsp;<strong>las comunidades enfrentan tensiones por el avance de proyectos de cobre.</strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">La biblioteca de saberes ancestrales</h2>



<p class="wp-block-paragraph">La historia del herbario se desarrolla&nbsp;<strong>entre la investigación científica y la reivindicación de los saberes ancestrales del Putumayo</strong>.&nbsp;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=zi36uFYk05E" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Nació</a>&nbsp;oficialmente a partir del proyecto&nbsp;<a href="https://www.naturamazonas.org/guardianes-del-conocimiento-botanic" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Guardianes del Conocimiento Botánico</a>, realizado entre 2018 y 2022, y que formaba parte del programa Natura Amazonas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este programa fue liderado por Conservación Internacional Colombia en alianza con Corporación para el Desarrollo Sostenible del Sur de la Amazonia (Corpoamazonia), el Instituto Tecnológico del Putumayo (que pasó a ser una institución universitaria), Parques Nacionales y la Corporación Autónoma Regional del Cauca (CRC).</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La iniciativa surgió por la voluntad de un grupo de investigadores e investigadoras, liderado por Contreras,&nbsp;</strong>quienes buscaron crear un espacio que no solo recolectara plantas bajo criterios científicos occidentales, sino que integrara los nombres y usos tradicionales dados por las comunidades, contando con el apoyo en primera instancia de dos personas visionarias como José Vicente Rodríguez-Mahecha director científico de Conservación Internacional Colombia y Luis Alexander Mejía-Bustos, director de Corpoamazonia en ese momento, quien facilitó el espacio físico para su inicio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ángela Jhoana Jacanamijoy realizó su tesis de pregrado sobre&nbsp;<strong>el conocimiento de las plantas para el cuidado de la mujer desde la niñez hasta la menopausia</strong>&nbsp;y esto motivó a Contreras y su equipo, quienes ya venían trabajando en el herbario etnobotánico, a impulsar junto a ella y otras personas de diferentes comunidades del Putumayo a fortalecer el herbario.&nbsp;“¿Por qué no nos integramos?”, le preguntó. Así se empezó a consolidar este proyecto y, en 2022, el entonces Instituto Tecnológico del Putumayo emitió un&nbsp;<a href="https://itp.edu.co/web2016/phocadownload/Acuerdos/ConsejoDirectivo/2022/Acuerdo%20018%2023agosto2022%20Creaci%C3%B3n%20Herbario-ITP.pdf">a</a><a href="https://itp.edu.co/web2016/phocadownload/Acuerdos/ConsejoDirectivo/2022/Acuerdo%20018%2023agosto2022%20Creaci%C3%B3n%20Herbario-ITP.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">cuerdo&nbsp;</a>con el cual se creó formalmente el herbario.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273046"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/27170105/11052026-15-768x512.jpg" alt="En el trabajo de campo, los monitores comunitarios aprenden a medir el Diámetro a la Altura del Pecho (DAP) de los árboles maderables, un dato técnico vital para calcular el estado de salud de los bosques del piedemonte. Foto: cortesía de las comunidades inga y kamentsa" class="wp-image-273046" /><figcaption class="wp-element-caption">En el trabajo de campo, los monitores comunitarios aprenden a medir el Diámetro a la Altura del Pecho (DAP) de los árboles maderables, un dato técnico vital para calcular el estado de salud de los bosques del piedemonte. Foto: cortesía Jorge Contreras / Herbario Etnobotánico</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Después, algunos sabedores y taitas que vinieron a conocer el espacio, al comienzo estuvieron un poco molestos porque veían que guardábamos las plantas secas y se preguntaban: ‘¿Para qué? Ya no tienen vida’. Entonces, se les explicó que&nbsp;<strong>en algún momento ese conocimiento, no solamente de nombre científico, sino de usos, podría servir como herramienta de conservación para la defensa del territorio</strong>”, recuerda Contreras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Según el Sistema de Información sobre Biodiversidad de Colombia (<a href="https://biodiversidad.co/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">SIB Colombia</a>), en Putumayo se registran 5826 especies de plantas, de las cuales 316 son endémicas, es decir, que solo existen en esta zona del país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el herbario, todos los conocimientos son válidos y están al mismo nivel, tanto los de la ciencia occidental como los indígenas. Esto es una postura ética que se integra en un enfoque diferencial para reconocer y proteger la diversidad biocultural del Putumayo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Contreras explica que “antes venían los investigadores al territorio y no se asumía una posición de respeto con las comunidades, sino que se les imponía sumisión. Ahora es diferente y&nbsp;<strong>se parte de un reconocimiento de esa transversalidad como sabedores y como investigadores del territorio</strong>”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/custom-story/2026/05/mineria-de-carbon-y-consultas-previas-con-indigenas-yukpa-colombia/">Colombia: el largo camino judicial de los indígenas yukpa para resarcir los impactos de la minería de carbón</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Construcción compartida del conocimiento</h2>



<p class="wp-block-paragraph">El herbario funciona como un puente o canal donde se intercambian experiencias.&nbsp;<strong>Mientras los científicos y académicos como Contreras aportan técnicas de taxonomía y secado, la comunidad aporta la historia, el uso y el nombre en lengua materna de la planta</strong>. Para Jacanamejoy, esta biblioteca viva es una forma de «activar los genes ancestrales» y reconocerse en el territorio a través de lo que guarda.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273045"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/27170101/11052026-10-768x512.jpg" alt="El monitoreo etnobotánico también ha permitido registrar fauna asociada a los bosques del territorio, como jaguares (Panthera onca), dantas (Tapirus terrestris) y borugas o guaguas (Cuniculus paca). Foto: cortesía de las comunidades inga y kamentsa" class="wp-image-273045" /><figcaption class="wp-element-caption">Cada muestra es guardada y requiere de un deshumidificador y aire acondicionado para mantener las condiciones y así evitar que la alta humedad amazónica genere hongos que destruyan la colección. Profesora Laura Clavijo de la Universidad Nacional revisa ejemplares del herbario durante su visita a las instalaciones. Foto: cortesía Jorge Contreras / Herbario Etnobotánico</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Este conocimiento sobre lo que hay en el territorio, ya sean especies endémicas, medicinales o sagradas,&nbsp;<strong>permite a las comunidades tener argumentos científicos y ancestrales</strong>&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/05/guardianas-alto-putumayo-desafian-monocultivos-ganaderia-vias/">para oponerse</a>&nbsp;a actividades extractivas como la megaminería de cobre, que ha venido instalándose en la región y que, aseguran los pobladores, degrada sus fuentes de vida y puede afectar el medioambiente.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El herbario se ha consolidado mediante proyectos de investigación, monitoreo comunitario y educación ambiental.</strong>&nbsp;Entre los más relevantes se destaca la publicación de un libro bilingüe, en español y maicoca (la lengua indígena materna del pueblo Zio Bain) sobre 25 plantas de importancia cultural, el cual fue liderado por Conservación Internacional Colombia y la comunidad Siona de Buenavista.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 2022 también se realizó Mocoa Biodiversa, una iniciativa de ecología urbana orientada a la formación ambiental de niños, niñas y jóvenes. Posteriormente en 2023 se continuó apoyando este tipo de propuestas educativas con el&nbsp;<a href="https://open.spotify.com/episode/5PEgAWIeF6GBRotyL26xXG" target="_blank" rel="noreferrer noopener">proyecto Nacederos</a>, centrado en los vínculos entre vegetación y fuentes hídricas del territorio. Uno de sus logros fue la creación de&nbsp;<strong>cartillas didácticas que permitieron identificar aquellas plantas que actúan como guardianas naturales de los nacimientos de agua.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Luis Felipe Mora, ingeniero ambiental y miembro de la&nbsp;<a href="https://www.cntindigena.org/el-pueblo-cofan-tres-decadas-de-lucha-por-el-territorio-ancestral-en-el-putumayo/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">comunidad indígena Cofán</a>, cuenta, por ejemplo, que investigadores de la Universidad de los Andes&nbsp;<strong>están estudiando sobre el cacao en el Putumayo con apoyo del herbario</strong>: “Estamos trabajando con variedades originarias de esta planta aquí en la región. Porque ya se está acabando, la gente no la cultiva. Entonces, tuvimos charlas y les fuimos a hablar sobre la importancia, con el fin de prevenir su pérdida”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273044"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/27170056/11052026-8-768x512.jpg" alt="Las fibras vegetales utilizadas en artesanías tradicionales también hacen parte de los conocimientos documentados por comunidades indígenas y campesinas en el Herbario Etnobotánico Jajen Saima’a, donde se registran los usos culturales de las plantas del Putumayo. Foto: cortesía de las comunidades inga y kamentsa" class="wp-image-273044" /><figcaption class="wp-element-caption">Las fibras vegetales utilizadas en artesanías tradicionales también hacen parte de los conocimientos documentados por comunidades indígenas y campesinas en el Herbario Etnobotánico Jajen Saima’a, donde se registran los usos culturales de las plantas del Putumayo. Foto: cortesía Jorge Contreras / Herbario Etnobotánico</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Para las comunidades étnicas de la Amazonía colombiana el cacao nativo es un pilar de nutrición y medicina ancestral</strong>. “Sirve para el sistema cardiovascular, para el estrés, es alimento y además es muy nutritivo. Los abuelos dicen que antes lo preparaban para las mujeres durante y después del embarazo”, dice Mora. Asimismo, el ingeniero ambiental recuerda Árboles Semilleros, proceso mediante el cual se identificaron 71 tipos de árboles y se diseñaron métodos de propagación enfocados en la restauración forestal. Un proyecto liderado en su momento por la ingeniera Ligia Estela Peñafiel de Corpoamazonia.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/05/frailejones-drones-inteligencia-artificial-monitoreo-incendio-paramo-berlin-colombia/">Con drones e inteligencia artificial monitorean la huella de un enorme incendio en los frailejones del Páramo de Berlín, Colombia</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Monitoreo participativo y comunitario</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Juliana Torres Jiménez, del resguardo inga de Yunguillo, ubicado en el área rural de Mocoa, habla con entusiasmo sobre el río Caquetá, que recorre su territorio y al que niños y niñas van a divertirse y a bañarse desde la mañana hasta el atardecer. “Tenemos sitios sagrados y ya no se caza como antes, ya somos más conscientes», dice.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Torres forma parte de&nbsp;<strong>una estrategia de monitoreo de biodiversidad implementada por las comunidades inga de Yunguillo para construir conocimiento</strong>&nbsp;en alianza con el herbario: “Clasificamos las plantas entre medicinales, ornamentales, artesanales, espirituales y las que son alimenticias tanto para nosotros como para los animales” comenta.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273043"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/27170052/11052026-13-768x512.jpg" alt="Expertos y comunidades indígenas y campesinas utilizan la información que se ha recolectado en el herbario etnobotánico. Foto: cortesía de las comunidades inga y kamentsa" class="wp-image-273043" /><figcaption class="wp-element-caption">Expertos y comunidades indígenas y campesinas utilizan la información que se ha recolectado en el herbario etnobotánico. Foto: cortesía Jorge Contreras / Herbario Etnobotánico</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Han identificado las especies más vulnerables, entre las que destacan especialmente los árboles maderables: “En 10 años ya no vamos a tener árboles como, por ejemplo,&nbsp;<strong>el granadillo (<em>Platymiscium pinnatum</em>), quedan ya muy poquitos</strong>&nbsp;y en partes más bajas y medias está totalmente intervenido”, cuenta Torres.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otro de los árboles escasos es el caimo de monte, conocido como cascabel (<em>Chrysophyllum venezuelanense</em>). Torres cuenta que es “una semilla artesanal y de gran importancia espiritual y cultural». «<strong>En nuestro territorio del resguardo indígena de Yunguillo, de 26 480 hectáreas, sólo hay ocho</strong>, por lo cual se adelantaron procesos de restauración de esta especie”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Del territorio de Yunguillo&nbsp;<strong>han participado en este monitoreo 16 personas</strong>, entre ellos sabedores y sabedoras, profesionales y jóvenes. “Recolectábamos las muestras, las limpiábamos, las dejábamos en un lugar muy adecuado para que no se nos fueran a infectar y a dañar, después las traíamos al laboratorio del herbario donde las muestras se deshidratan y se catalogan”, relata Torres.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273047"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/27170109/11052026-14-768x512.jpg" alt="El Instituto SINCHI considera que el herbario llena un vacío histórico de documentación botánica en el sur de Colombia. Foto: cortesía de las comunidades inga y kamentsa" class="wp-image-273047" /><figcaption class="wp-element-caption">Los profesores Julio Betancurt y Julián Aguirre Santoro, acompañados por el&nbsp; investigador del herbario, David Hoyos, en expediciones y recorridos de recolección de material vegetal. Foto: cortesía Jorge Contreras / Herbario Etnobotánico</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Este proceso también se hace de la mano de personas sabedoras del territorio y jóvenes de las comunidades para que haya un diálogo y un intercambio de conocimientos.&nbsp;<strong>Quienes pertenecen a estos resguardos indígenas son coinvestigadores que aportan su conocimiento</strong>&nbsp;sobre los ciclos de floración, fructificación y ubicación de las especies según la ecología local. El registro se hace en español y en lengua materna.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta investigación sobre la flora, apoyada por el Ministerio de Ciencias, les ha permitido conocer también la fauna que habita en la zona: “<strong>Con el monitoreo etnobotánico también han encontrado especies de animales</strong>: borugas (<em>Cuniculus paca</em>), armadillos (<em>Dasypus novemcinctus</em>), dantas (<em>Tapirus terrestris</em>), jaguares (<em>Panthera onca</em>) y ocelotes (<em>Leopardus pardalis</em>)”, expresa Torres.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/05/vivero-guarderia-de-frailejones-en-paramo-de-colombia/">La guardería de frailejones “bebés” que busca restaurar los páramos del Parque El Cocuy en Colombia</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Desafíos y amenazas</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Mocoa está atravesada por ríos y ha estado históricamente expuesta tanto a desastres socioambientales como a presiones derivadas de economías extractivas que pueden afectar los ecosistemas de la zona. En respuesta,&nbsp;<strong>se han fortalecido procesos organizativos de&nbsp;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=BJ4iaL0LurE" target="_blank" rel="noreferrer noopener">defensa territorial</a>&nbsp;que buscan proteger el agua y los bosques frente a la expansión de proyectos mineros</strong>, principalmente de&nbsp;<a href="https://elcuartomosquetero.com/mineria-verde-la-paradoja-que-amenaza-a-la-naturaleza-en-mocoa-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">cobre</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De hecho, Libero Cobre, una de las compañías interesadas en explotar el mineral, estima que&nbsp;<strong>en los suelos de Mocoa puede haber&nbsp;<a href="https://www.juniorminingnetwork.com/junior-miner-news/press-releases/2126-tsx-venture/lbc/143932-libero-copper-provides-update-on-projects.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">más de dos millones de toneladas de cobre</a></strong>, un metal apetecido para la transición energética, ya que con él se fabrican turbinas eólicas, paneles solares y baterías.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La empresa posee&nbsp;<a href="https://www.anm.gov.co/sites/default/files/DocumentosAnm/AUTO_GSC_ZO_000047_FJT-141_06-12-2023.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">cuatro títulos mineros</a>&nbsp;en esta capital amazónica, que abarcan cerca de 7800 hectáreas. El 6 de abril de 2022, Corpoamazonia, la autoridad ambiental en este departamento,&nbsp;<a href="https://conflictosambientales.unal.edu.co/oca/assets/doc/Corpoamazonia%20Auto%20DTP%20202%20de%2006-ABR-2022%20-%20DTP-196%20-%20DTP-292%20-%20Med%20Preventiva%20-%20LiberoCobre.pdf">ordenó la suspensión preventiva de las actividades de la empresa</a>&nbsp;en Mocoa, al evidenciar que la exploración se realizaba en una zona de alta amenaza por movimientos en masa, con antecedentes de deslizamientos, según el Servicio Geológico Colombiano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La medida, que a la fecha sigue vigente, prohibió temporalmente cualquier uso o afectación de recursos naturales en los títulos mineros, hasta que la empresa subsanara supuestas inconsistencias administrativas y ambientales, entre ellas la ausencia de estudios de impacto ambiental, posibles afectaciones a fuentes hídricas y ecosistemas sensibles, y fallas en la documentación presentada.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>El Cuarto Mosquetero</strong>&nbsp;buscaron a Libero Cobre para saber el estado del proceso y si se subsanaron las presuntas inconsistencias administrativas y ambientales, pero hasta el momento de la publicación no se ha obtenido respuesta.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273055"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/27172118/WhatsApp-Image-2026-05-27-at-11.48.12-768x512.jpeg" alt="Carpa de Resistencia en Pueblo Viejo, Mocoa en el marco del año de la manifestación pacífica contra la minería de cobre. Foto: cortesía Paola Silva @LaMingaKiwe" class="wp-image-273055" /><figcaption class="wp-element-caption">Carpa de Resistencia en Pueblo Viejo, Mocoa, en el marco del año de la manifestación pacífica contra la minería de cobre. Foto: cortesía Paola Silva @LaMingaKiwe</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Es en este contexto en donde cobra gran importancia el herbario etnobotánico. Como dice Contreras, “<strong>si van a hacer alguna obra extractiva o alguna afectación en el territorio de las comunidades indígenas, ellas pueden respaldarse con la información que existe</strong>, con nombres científicos, porque hay plantas amenazadas o con algún criterio de amenaza reportado en los libros rojos de especies o en la Lista Roja de especies de la UICN, por lo cual tienen alto interés en conservación”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, y a pesar de su importancia,&nbsp;<strong>el herbario actualmente no tiene una sede fija</strong>. Antes se ubicaba en las instalaciones de Corpoamazonia, pero desde finales de 2025, la entidad pidió parte del espacio físico, por lo cual las colecciones tuvieron que dividirse: una parte está en las instalaciones de la Institución Universitaria del Putumayo y la otra continúa en la sede de la autoridad ambiental.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A esta dificultad se le suma la&nbsp;<strong>limitación de recursos financieros y la precariedad laboral</strong>: Contreras, quien ha liderado el espacio históricamente, en la actualidad no cuenta con un contrato laboral que lo vincule a la institución universitaria y el proyecto no cuenta con una persona de planta que se dedique a su conservación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Miguel Ángel Canchala, vicerrector académico de la Institución Universitaria del Putumayo, plantea una serie de alternativas y compromisos: reconoce que se encuentra actualmente en un sitio inadecuado y temporal y que “para solucionar esto, la universidad está trabajando en la adecuación de unas instalaciones».</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>«Se espera que este sitio definitivo, más pertinente para el manejo de la colección, esté listo en un plazo aproximado de dos a tres meses</strong>”, agrega.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por otro lado, el vicerrector se comprometió a trasladar a la universidad los armarios compactadores y otros equipos especializados que aún permanecen en Corpoamazonia por falta de presupuesto. Además,&nbsp;<strong>se pretende crear la figura de responsable o curador de planta.</strong>&nbsp;“Esta propuesta ya ha sido presentada a la nueva rectoría con el fin de contratar a una persona que no solo dirija el herbario, sino que actúe como gestora de proyectos para fortalecerlo”, expresó, y añadió que se ha contemplado dejar asignado un presupuesto anual dentro de los recursos de la universidad para garantizar el funcionamiento del herbario.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273034"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/27162834/8-ok.jpeg" alt="Una de las muestras del herbario: flor andino amazónica. Foto: cortesía de las comunidades inga y kamentsa" class="wp-image-273034" /><figcaption class="wp-element-caption">Una de las muestras del herbario: Marantaceae. Arbusto en rastrojo. Flora andino amazónica. Foto: cortesía Jorge Contreras / Herbario Etnobotánico</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En esta institución, según indicó el funcionario,&nbsp;<strong>estudian 740 personas pertenecientes a comunidades indígenas.</strong>&nbsp;Además, dijo que el herbario fue vital para que el centro educativo pasara de instituto tecnológico a institución universitaria, y&nbsp;<strong>es un espacio importante para programas académicos como el de biología</strong>, que está en proceso de consolidación, y ofrecerá un enfoque diferencial dirigido a la protección de los vínculos entre las comunidades humanas y la naturaleza.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde el Instituto Amazónico de Investigaciones Científicas (SINCHI), el investigador Nicolás Castaño, biólogo, botánico y magíster en ecología tropical, resalta que&nbsp;<strong>este herbario cumple una función vital al llenar un «vacío de información» en el sur de Colombia</strong>, una región que carecía de un centro de documentación botánica de tal magnitud.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Castaño subraya que este espacio es un ejemplo único de «sincretismo» entre la ciencia y el saber ancestral,&nbsp;<strong>destacándose probablemente como el único herbario en el país con un enfoque etnobotánico tan profundamente marcado</strong>. Más allá de la catalogación de especies, el experto enfatiza en la importancia de este centro para fortalecer la autonomía regional, permitiendo que la juventud se capacite en su propio territorio y contribuya a la conservación y la integridad del bosque.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entre plantas secas que guardan memorias vivas y comunidades indígenas que nombran el territorio en múltiples lenguas,&nbsp;<strong>el herbario se consolida como una apuesta por cuidar la vida desde los conocimientos científicos y ancestrales.</strong>&nbsp;En un contexto de actividades extractivas que pueden afectar el medioambiente, su existencia no solo preserva especies, sino que sostiene una forma de habitar y defender el Putumayo, donde la ciencia y la sabiduría étnica se entrelazan.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273048"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/27170113/11052026-5-768x512.jpg" alt="Miles de hojas y tallos se conservan en el herbario etnobotánico. Foto: cortesía de las comunidades inga y kamentsa" class="wp-image-273048" /><figcaption class="wp-element-caption">Miles de hojas y tallos se conservan en el herbario etnobotánico. Foto: cortesía Jorge Contreras / Herbario Etnobotánico</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong> el herbario etnobotánico registra información botánica en español y también en lenguas indígenas. <strong>Foto:</strong> cortesía Jorge Contreras / Herbario Etnobotánico</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por </em><a href="https://es.mongabay.com/by/simon-zapata-alzate/">Simón Zapata Alzate</a> <em>en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/05/colombia-herbario-putumayo-une-ciencia-saber-ancestral-defender-territorio/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129809</guid>
        <pubDate>Mon, 01 Jun 2026 16:06:10 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/01110426/Proyecto-nuevo-49.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Colombia: un herbario en el Putumayo une ciencia y saber ancestral para defender el territorio]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Con drones e inteligencia artificial monitorean la huella de un enorme incendio en los frailejones del Páramo de Berlín, Colombia</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/con-drones-e-inteligencia-artificial-monitorean-la-huella-de-un-enorme-incendio-en-los-frailejones-del-paramo-de-berlin-colombia/</link>
        <description><![CDATA[<p>Un aparente cementerio de frailejones. Esa fue la desoladora imagen que dejó tras de sí el&nbsp;voraz incendio&nbsp;que el 22 de enero de 2024 arrasó con una parte del Páramo de Berlín, ubicado a una hora y media de la ciudad de Bucaramanga, en Santander, y estas plantas nativas de Colombia.&nbsp;Durante casi cinco días el fuego [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Investigadores de la Universidad Industrial de Santander desarrollaron un proyecto que combinó imágenes de drones con inteligencia artificial para identificar, contar y monitorear frailejones en zonas de difícil acceso.</em></li>



<li><em>La herramienta fue capaz de identificar cerca de 86 000 frailejones y de evaluar si los individuos estaban vivos o habían muerto un año después de que un incendio afectara 317 hectáreas del Páramo de Berlín en 2024.</em></li>



<li><em>El estudio estimó que aproximadamente el 30 % de los frailejones murió un año después del incendio, evidenciando una mortalidad tardía.</em></li>



<li><em>Dos años después, el páramo muestra una recuperación lenta pero progresiva, con reaparición de vegetación y brotes de nuevos frailejones, aunque aún persisten las cicatrices del fuego.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Un aparente cementerio de frailejones. Esa fue la desoladora imagen que dejó tras de sí el&nbsp;<a href="https://www.eltiempo.com/colombia/santander/incendio-en-paramo-de-berlin-50-hectareas-de-frailejones-se-quemaron-847844" target="_blank" rel="noreferrer noopener">voraz incendio</a>&nbsp;que el 22 de enero de 2024 arrasó con una parte del Páramo de Berlín, ubicado a una hora y media de la ciudad de Bucaramanga, en Santander, y estas plantas nativas de Colombia.&nbsp;<strong>Durante casi cinco días el fuego ardió,&nbsp;<a href="https://www.cdmb.gov.co/index.php/noticias/paso-a-paso-para-la-recuperacion-de-317-hectareas-afectadas-por-el-fuego-en-el-paramo-de-berlin" target="_blank" rel="noreferrer noopener">consumiendo 317 hectáreas</a></strong>, de acuerdo con datos de la Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga (CDMB), autoridad ambiental en la región.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“El ingeniero Javier [Leal] me llamó como a las 4.30 de la mañana. Me dijo que se estaba presentando un incendio en el predio de Plan de Mesa y yo inmediatamente acudí al lugar. Cuando llegué me encontré algo muy impresionante:&nbsp;<strong>era un incendio ya muy avanzado. Fue terrible, las llamas, la altura, todo</strong>”, recuerda José Yamel Moreno, guardabosques del Acueducto Metropolitano de Bucaramanga, sobre esos primeros momentos de la emergencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La dimensión del desastre no solo quedó registrada en las imágenes que se transmitieron a través de los medios de comunicación, sino también en las que investigadores de la Universidad Industrial de Santander (UIS) tomaron días después de la tragedia, al sobrevolar el páramo con drones.&nbsp;<strong>“Estaba todo completamente negro, chamuscado. Solamente se veían los tallos de los frailejones”</strong>, relata Paula Uzcátegui, quien en ese momento era estudiante de octavo semestre de ingeniería de sistemas de la UIS.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272759"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/20152333/2.jpg" alt="Estado actual del páramo de Berlín, frailejones sanos coexisten con lo que quedó de los que fueron afectados por el incendio en 2024. Foto: Alejandra López" class="wp-image-272759" /><figcaption class="wp-element-caption">Estado actual del Páramo de Berlín, frailejones sanos coexisten con lo que quedó de los que fueron afectados por el incendio en 2024. Foto: Alejandra López</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Uzcátegui, quien además había cursado dos años de biología, estaba por esos días buscando un proyecto de grado en el que pudiera unir sus dos carreras. Las imágenes de dron capturadas por estudiantes del profesor Björn Reu, un ecólogo alemán que desde hace 10 años vive en Colombia, fueron el punto de partida para que ella ayudara a resolver un interrogante: ¿cómo podían hacer uso de la inteligencia artificial para monitorear el estado de la vegetación de ecosistemas de difícil acceso como los páramos?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/custom-story/2026/05/puma-fest-2026/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Regístrate gratis y conoce el Puma Fest: primer Festival Latinoamericano de Periodismo Ambiental</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Para Reu y sus estudiantes,&nbsp;<strong>el incendio representó al mismo tiempo una urgencia científica y una oportunidad inédita para estudiar el páramo y su respuesta ante el impacto del fuego</strong>, dada la cercanía del predio afectado con Bucaramanga.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al llegar al terreno, seis días después del incendio, los miembros del grupo de investigación Biotecnología y Gestión Ambiental (iBGA) se propusieron observar dos aspectos: la recuperación general de la vegetación y el comportamiento particular de los frailejones. Lo que encontraron inicialmente llamó su atención:&nbsp;<strong>aunque gran parte del ecosistema había desaparecido, muchos frailejones habían resistido el fuego</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Mientras toda la vegetación desapareció, los frailejones sobrevivieron; las hojas centrales persistieron y, pocos días después, incluso empezaron a florecer”, señala Reu. Esa resistencia planteó nuevas preguntas: ¿cuántos habían sobrevivido realmente? ¿Cuántos morirían con el tiempo? ¿Cómo monitorear un territorio tan amplio y de difícil acceso?</p>



<p class="wp-block-paragraph">En ese contexto,&nbsp;<strong>la inteligencia artificial se convirtió en la herramienta para responder los interrogantes</strong>. Como Reu ya trabajaba con drones y sensores remotos, ahora necesitaba integrar capacidades de análisis de imágenes. El encuentro con Paula Uzcátegui permitió concretar esa posibilidad. Así nació&nbsp;<strong>un proyecto piloto que combinó vuelos de dron con algoritmos capaces de identificar frailejones uno por uno para contarlos</strong>&nbsp;y, de alguna manera, hacer un inventario de su presencia en el área de páramo afectada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A diferencia de los métodos tradicionales, basados en pequeñas parcelas y extrapolaciones a áreas más amplias, Uzcátegui logró realizar un censo más completo, por lo menos de los ejemplares más grandes, registrando 86 000 frailejones en un área de 83 hectáreas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/05/vivero-guarderia-de-frailejones-en-paramo-de-colombia/">La guardería de frailejones “bebés” que busca restaurar los páramos del Parque El Cocuy en Colombia</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Una mirada desde gran altura</h2>



<p class="wp-block-paragraph">El proceso para entrenar un software de inteligencia artificial que sea capaz de contar frailejones, a partir de las imágenes capturadas por un dron, comienza desde el momento en que se hacen los sobrevuelos del área.&nbsp;<strong>“Primero se vuela el dron, que toma muchas fotografías que se sobreponen entre sí. Luego, con un&nbsp;<em>software</em>, esas imágenes se procesan y se convierten en un mapa continuo de toda el área”</strong>, cuenta la investigadora Uzcátegui.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No fue una tarea sencilla: la neblina, el viento y la menor duración de la batería en el páramo obligaban a trabajar en ventanas muy cortas de tiempo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El encargado de esta misión fue Cristian Mateo Jaimes Prada, biólogo de la UIS, quien viene trabajando junto al profesor Reu en temas de teledetección y sensores remotos desde 2016. “Acá [en el Páramo de Berlín] estamos como a 3600 metros sobre el nivel del mar.&nbsp;<strong>Para el dron es un reto porque le cuesta más desplazarse por el aire menos denso de las alturas.</strong>&nbsp;Además, hay una cuestión de suerte para esperar una buena mañana, como la de hoy”, detalla Jaimes mientras la jornada de toma de imágenes llega a su fin por cuenta de la llegada inesperada de las nubes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Jaimes señala que esa nubosidad —que apresuradamente convierte ante nuestros ojos un paisaje montañoso en una capa espesa de blanco que oculta los acantilados— muchas veces les juega una mala pasada en la toma de fotografías. Cuando se atraviesan, dejan un manchón blanco sobre el verde de las montañas y su vegetación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En esta tarea, los investigadores también debían equilibrar altura y detalle. “Si vuelas muy alto cubres más área, pero pierdes resolución; si vuelas más bajo tienes más detalle, pero menos cobertura”, explica la ingeniera Uzcátegui.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al final, para el estudio que ella lideró obtuvieron&nbsp; —<strong>a partir de sobrevuelos realizados en agosto y diciembre de 2024 y en junio de 2025</strong>— tres ortomosaicos (mapas fotográficos aéreos) de alta resolución, donde cada píxel representa cerca de un centímetro. También obtuvieron otro ortomosaico de menor calidad, que abarcaba las 83 hectáreas quemadas, con una resolución de 3.6 centímetros por pixel y que es propiedad del Acueducto Metropolitano de Bucaramanga (AMB).</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272761"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/20153113/2.jpeg" alt="Enero de 2025, Paula Uzcátegui revisa su celular. Ahí tenía la aplicación con la que etiquetaba el frailejón que veía con respecto a la imagen que tomaron con el dron, para confirmar si estaba vivo o muerto. Foto: Cortesía de Paula Uzcátegui." class="wp-image-272761" /><figcaption class="wp-element-caption">Enero de 2025. Paula Uzcátegui revisa su celular. Allí tenía la aplicación con la que etiquetaba el frailejón relacionado con la imagen que tomaron con el dron para confirmar si estaba vivo o muerto. Foto: cortesía de Paula Uzcátegui</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Ese contraste planteaba el primer reto técnico:&nbsp;<strong>lograr un modelo de IA que identificara automáticamente los frailejones tanto en imágenes muy detalladas como en otras más amplias y menos nítidas.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La segunda etapa de la investigación de Uzcátegui consistió en entrenar al algoritmo para reconocer cada planta. La investigadora partió de un modelo ya existente, diseñado para detectar objetos, y lo especializó.&nbsp;<strong>“Lo que hice fue entrenarlo con imágenes de frailejones. Corté los mapas y etiqueté alrededor de 12 000 plantas para crear un conjunto de datos de entrenamiento”</strong>, señala.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con ese aprendizaje, el software se convirtió en un especialista capaz de identificar frailejones de manera automática en todo el mosaico. Aunque la precisión era mayor en las imágenes de alta resolución, los resultados en el mapa completo fueron suficientemente sólidos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“En el área grande, de 83 hectáreas, detectamos cerca de 86 000 frailejones con un diámetro mayor a 20 centímetros”</strong>, señala la investigadora. De esta forma, el algoritmo no solo contó plantas una por una, sino que permitió construir un inventario detallado del ecosistema afectado, algo que habría sido casi imposible de lograr únicamente con trabajo de campo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/05/pemex-deuda-ambiental-mexico-remediacion-estudio/">México: remediar los pasivos ambientales de Pemex costaría a los mexicanos más de 532 000 millones de dólares | ESTUDIO</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Diagnosticar la salud de los frailejones desde el cielo</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Paula Uzcátegui recuerda que, tras la visita al páramo realizada en diciembre de 2024, el equipo advirtió que la recuperación no era tan lineal como parecía en los primeros meses.&nbsp;<strong>El florecimiento de los frailejones, que en un inicio se había celebrado como esperanzador, podía no serlo tanto</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Regresamos a finales de 2024 y fue cuando nos dimos cuenta de que estaban muriendo muchos de esos frailejones que se habían recuperado. Ahí dijimos que valía la pena no solamente contarlos, sino ver cuáles estaban vivos y cuáles estaban muertos”, explica la investigadora de la UIS.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272762"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/20153117/1.jpeg" alt="La investigadora Paula Uzcátegui en una de sus visitas al páramo de Berlín. Foto: Cortesía de Paula Uzcátegui." class="wp-image-272762" /><figcaption class="wp-element-caption">La investigadora Paula Uzcátegui en una de sus visitas al Páramo de Berlín. Foto: cortesía de Paula Uzcátegui</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La clave para dar ese paso estuvo en la incorporación de los datos del sensor multiespectral del dron, lo que permitió contar con información del infrarrojo cercano, una parte del espectro de la luz que no se puede ver con el ojo humano, pero que está muy cerca de la luz visible roja. En esa banda del espectro&nbsp;<strong>las plantas sanas reflejan la radiación, mientras que las dañadas la tienden a absorber porque las estructuras internas de la hoja ya no funcionan de la misma manera</strong>. Esta metodología se suele usar para el monitoreo de cultivos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A partir de esa diferencia, el equipo calculó un índice de vegetación conocido como NDVI (Índice de Vegetación de Diferencia Normalizada), que compara la luz roja absorbida con el infrarrojo cercano reflejado. “Esa diferencia te dice qué tan saludable está la planta”, señala Uzcátegui.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con los frailejones ya identificados por el algoritmo, el<em>&nbsp;software</em>&nbsp;calculó el promedio de ese índice dentro de cada ejemplar y estableció un umbral: por encima de él, la planta se consideraba viva; por debajo, muerta.&nbsp;<strong>Para comprobar los resultados, la investigadora también recolectó datos de validación en terreno</strong>&nbsp;poco después de haber capturado las imágenes de dron.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“El censo se hace con el mapa reconstruido con las imágenes de dron desde un celular, guiándonos por los datos del GPS. Esto nos permite estimar luego la mortalidad y tener certeza de que la estimación es buena, pero tiene cierto porcentaje de error”, señala. De esta manera, el ejercicio permitió estimar que&nbsp;<strong>cerca del 30 % de las plantas habían muerto un año después del incendio.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272767"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/20153136/WhatsApp-Image-2026-05-12-at-12.20.13-PM-2.jpeg" alt="Gráfico cortesía de Paula Uzcátegui" class="wp-image-272767" /><figcaption class="wp-element-caption">Gráfico cortesía de Paula Uzcátegui</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El hallazgo reveló, además, una dinámica inesperada:<strong>&nbsp;la mortalidad no ocurrió inmediatamente después del fuego.</strong>&nbsp;“Los frailejones no se murieron por completo por el incendio, murieron tiempo después”, señala el profesor Reu. Ese patrón coincide con reportes en otros páramos andinos, donde las plantas pueden morir incluso dos años después del evento, lo que hace necesario un seguimiento prolongado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La posibilidad de repetir el análisis con nuevas imágenes abre, según Reu, una ventana inédita para estudiar la recuperación del ecosistema a largo plazo. “Con esta tecnología tenemos herramientas para hacer ese seguimiento en el tiempo”, afirma. Basta con nuevos vuelos periódicos para comparar los resultados: identificar cuántos individuos mueren, cuántos sobreviven y cómo aparecen nuevas plantas que, con el crecimiento, entrarán en el rango detectable por el algoritmo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Podemos tomar una foto cada año y contar los frailejones; así vamos a saber las dinámicas de mortalidad y regeneración”, explica. Para el ecólogo,&nbsp;<strong>el mayor valor del método es que permite realizar monitoreos continuos con pocos recursos, algo poco frecuente en estudios de este tipo</strong>. “Eso demuestra que con bajo presupuesto es posible hacer un seguimiento a largo plazo”, indica, y agrega que esto convierte a la herramienta en vital para comprender cómo se recuperan los páramos tras el fuego.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272766"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/20153133/WhatsApp-Image-2026-05-12-at-12.20.13-PM-4.jpeg" alt="Gráfico cortesía de Paula Uzcátegui" class="wp-image-272766" /><figcaption class="wp-element-caption">Gráfico cortesía de Paula Uzcátegui</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El enfoque, además, abre la posibilidad de replicar la metodología en otros ecosistemas de alta montaña. Desde el punto de vista técnico, el profesor Hoover Fabián Rueda Chacón, de la Escuela de Ingeniería de Sistemas e Informática de la UIS, explica que el modelo fue entrenado para reconocer la forma de roseta típica del frailejón.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Es una forma similar [en las distintas especies de frailejón], desde el punto de vista de morfología. Tengo mucha esperanza de que sea aplicable directamente”, afirma el ingeniero de sistemas que también acompañó, junto a algunos de sus estudiantes, a los biólogos en su salida más reciente al páramo este año. Esta colaboración es algo poco común entre los profesionales de estas disciplinas, pero Rueda asegura que este proyecto lo ha hecho posible.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No obstante, el ingeniero advierte que podrían requerirse ajustes según las especies presentes en cada páramo, ya que en este proyecto se enfocaron en las características de&nbsp;<em>Espeletia standleyana</em>, la especie de frailejón que se ve con mayor frecuencia en el Páramo de Berlín. “En el peor de los casos puede que nos toque reentrenar, como lo hicimos acá, con un conjunto más reducido de imágenes de los frailejones particulares de otro páramo”, añade.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272764"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/20153127/MApa3.jpeg" alt="Gráfico cortesía de Paula Uzcátegui" class="wp-image-272764" /><figcaption class="wp-element-caption">Gráfico cortesía de Paula Uzcátegui</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, para el investigador, esa flexibilidad es precisamente una de las fortalezas del método: la inteligencia artificial permite adaptar el análisis a distintos territorios y monitorear zonas de difícil acceso, ampliando las posibilidades de seguimiento y conservación de estos ecosistemas andinos. A pesar de esto,&nbsp;<strong>los científicos son enfáticos en que para darle continuidad a estos estudios se necesita financiación</strong>, un aspecto que suele ser un limitante para la ciencia en Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De momento, los investigadores de iBGA apuntan a&nbsp;<strong>seguir con los sobrevuelos para obtener más datos y desarrollar proyectos para mejorar el procesamiento y el monitoreo de la evolución y crecimiento de los frailejones a través del tiempo,&nbsp;</strong>incluso de manera individual. Con estas propuestas esperan participar en convocatorias para obtener más financiación.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272755"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/20152211/3-scaled.jpg" alt="El profesor Björn Reu durante una nueva jornada de captura de imágenes con dron. Foto: Alejandra López" class="wp-image-272755" /><figcaption class="wp-element-caption">El profesor Björn Reu durante una nueva jornada de captura de imágenes con dron. Foto: Alejandra López</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/05/cocodrilos-orinoco-colombia-conflicto-alimento-atencion/">Colombia: casi 200 cocodrilos en peligro crítico de extinción están sin alimento por un conflicto administrativo</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Un ecosistema que se recupera</h2>



<p class="wp-block-paragraph">En el corregimiento de Berlín, en el municipio de Tona, el paisaje del páramo da cuenta de los cambios generados por la intervención humana. Sus frailejones, la especie más emblemática de estos ecosistemas, son más bajos y menos numerosos, en comparación con áreas más alejadas del complejo de Santurbán, del que forma parte el Páramo de Berlín.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es un ecosistema que durante años ha sufrido las presiones de la ganadería y la agricultura, y en el que desde hace 15 años algunas de sus áreas empezaron a ser protegidas por el Acueducto Metropolitano de Bucaramanga. Es por esto que de las 317 hectáreas afectadas por el incendio de 2024 el 87.69 % (277.85) eran de predios pertenecientes a esta entidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De acuerdo con los expertos del AMB,&nbsp;<strong>dos años después del incendio, la recuperación en estas zonas del páramo avanza a ritmo lento, pero persistente</strong>. Javier Leal, ingeniero forestal enfocado en el proceso de conservación y gestión ambiental del acueducto, explica que la intervención humana ha sido mínima y deliberadamente cautelosa. “El área que fue quemada no la hemos tocado; lo único que hicimos fue delimitarla y aislarla para que no ingrese nadie y dejar que por sí sola se vaya recuperando”, señala.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La decisión, que contó con la asesoría de expertos del Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt, busca, en primera instancia, permitirle al ecosistema recuperarse por su propia cuenta.&nbsp;<strong>Los especialistas han podido observar cómo la vegetación empieza a reorganizarse de manera natural.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272758"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/20152321/1.jpg" alt="Pequeños brotes de frailejones se pueden ver hoy en el páramo de Berlín como una muestra de la resiliencia del ecosistema. Foto: Alejandra López" class="wp-image-272758" /><figcaption class="wp-element-caption">Pequeños brotes de frailejones se pueden ver en el Páramo de Berlín como una muestra de la resiliencia del ecosistema. Foto: Alejandra López</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque el proceso es lento, el monitoreo constante, con apoyo de los investigadores de la UIS y de la inteligencia artificial, ha mostrado señales que el ingeniero Javier Leal considera alentadoras:&nbsp;<strong>“Si bien en este momento lleva una evolución adecuada, tenemos que esperar un poco más para ver cómo continúa el ecosistema”</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sobre la duda de si reforestar es el camino para recuperar el páramo, Leal señala que aún es pronto para saberlo. “Si bien en este momento lleva una evolución que consideramos adecuada y significativa, tenemos que esperar un poco más para evaluar si es necesario hacer una intervención con frailejones y otras especies del páramo”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272756"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/20152222/4-scaled.jpg" alt="Frailejones en el Vivero Plan de Mesa, una iniciativa del Acueducto Metropolitano de Bucaramanga. Foto: Alejandra López" class="wp-image-272756" /><figcaption class="wp-element-caption">Frailejones en el Vivero Plan de Mesa, una iniciativa del Acueducto Metropolitano de Bucaramanga. Foto: Alejandra López</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Leal añade que cuando ocurren eventos que generan perturbaciones en áreas dedicadas a la conservación, la idea es que se vayan recuperando por sí solas, lo que se conoce como restauración pasiva.&nbsp;<strong>Intervenir inmediatamente, por ejemplo con la siembra indiscriminada de frailejones, puede amenazar la fragilidad del ecosistema</strong>&nbsp;porque la capa vegetal del suelo se ha visto destruida.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272760"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/20152337/5.jpg" alt="El ingeniero forestal del Acueducto Metropolitano de Bucaramanga (AMB), Javier Leal, en el Vivero Plan de Mesa. Foto: Alejandra López" class="wp-image-272760" /><figcaption class="wp-element-caption">El ingeniero forestal del Acueducto Metropolitano de Bucaramanga (AMB), Javier Leal, en el Vivero Plan de Mesa. Foto: Alejandra López</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Desde la UIS, el equipo del profesor Reu también ha monitoreado en campo el progreso de la restauración del páramo. Un año después del incendio, la bióloga Andreina Ortiz López decidió observar el páramo a ras de suelo: no desde los drones, sino desde pequeñas parcelas distribuidas entre la zona quemada y otra que había permanecido intacta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entre noviembre y diciembre de 2024 comparó especies, coberturas y formas de crecimiento, y encontró señales discretas pero contundentes de recuperación. “<strong>Después de un año, al menos en el número de especies, eran muy similares</strong>; ya solo era cuestión de dejar que pase más tiempo para que la cobertura vuelva a ser comparable”, explica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En los primeros meses, recuerda Ortiz, el paisaje había quedado “totalmente en ceros en cuanto a vegetación”, y la floración de los frailejones, un último esfuerzo reproductivo antes de morir, llamó la atención del equipo. El monitoreo posterior, a finales del 2024, mostró que el ecosistema comenzaba a reorganizarse por sí mismo: frailejones, pastos y otras plantas con semillas termorresistentes o estructuras protegidas rebrotaban lentamente, mientras aún persistían zonas con suelo descubierto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para la investigadora,&nbsp;<strong>el resultado más relevante es que el propio páramo parece tener la capacidad de recuperarse sin intervenciones directas.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Al visitar la zona en 2026&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;pudo ver un paisaje que sigue marcado por las cicatrices del fuego, pero que ya no es el mismo terreno desolado de los primeros meses. Ahora los frailejones más altos no están rodeados de tierra calcinada, sino del verde de los pastos y los musgos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272757"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/20152235/6-scaled.jpg" alt="José Yamel Moreno, guardabosques del Acueducto Metropolitano de Bucaramanga. Foto: Alejandra López" class="wp-image-272757" /><figcaption class="wp-element-caption">José Yamel Moreno, guardabosques del Acueducto Metropolitano de Bucaramanga. Foto: Alejandra López</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Según Javier Leal, el páramo comienza a mostrar una recuperación heterogénea, con áreas que avanzan con mayor rapidez que otras. “<strong>El ecosistema se va a recuperar; habrá zonas con un poco más de dificultad</strong>&nbsp;[en donde la restauración pasiva se puede quedar corta], y es en esas donde entraremos nosotros”, afirma sobre los posibles esfuerzos de reforestación a futuro. Es por eso que han aprendido a reproducir frailejones y otras especies de páramo en viveros.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La imagen del Páramo de Berlín hoy es la de un territorio en transición</strong>: menos negro –aunque aún están presentes los frailejones que murieron– y más verde. Aunque frágil todavía, el páramo está encaminado a reconstruir lentamente su equilibrio: diversas zonas llenas de pequeños brotes de nuevos frailejones son un reflejo de esperanza.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong> el Páramo de Berlín, justo después del incendio de 2024. <strong>Foto:</strong> cortesía Bjorn Reu</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por </em><a href="https://es.mongabay.com/by/alejandra-lopez/">Alejandra López</a> <em>en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/05/frailejones-drones-inteligencia-artificial-monitoreo-incendio-paramo-berlin-colombia/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129696</guid>
        <pubDate>Sat, 30 May 2026 14:00:00 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/29103440/El-paramo-de-Berlin-justo-despues-del-incendio-de-2024-scaled-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Con drones e inteligencia artificial monitorean la huella de un enorme incendio en los frailejones del Páramo de Berlín, Colombia]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>La inteligencia artificial se convierte en aliada clave para conservar la biodiversidad de América Latina</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/la-inteligencia-artificial-se-convierte-en-aliada-clave-para-conservar-la-biodiversidad-de-america-latina/</link>
        <description><![CDATA[<p>La inteligencia artificial (IA) es protagonista constante de debates y polémicas sobre los usos que las personas puedan darle, pero&nbsp;en lo que sí parece haber un consenso es en que llegó para quedarse.&nbsp;El lanzamiento de ChatGPT&nbsp;en noviembre de 2022 fue un punto de inflexión en el tema porque eliminó la necesidad de saber programar y, [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>La inteligencia artificial se ha convertido en una herramienta clave para la conservación en América Latina.</em></li>



<li><em>Uno de los principales aportes es el aceleramiento en el procesamiento de datos de campo —desde cámaras trampa hasta bioacústica— permitiendo tomar decisiones en tiempos que antes eran impensables.</em></li>



<li><em>Los expertos advierten sobre la necesidad de que persista un control humano, mientras se busca una mayor financiación y se mitigan impactos ambientales.</em></li>



<li><em>En este especial periodístico Mongabay Latam presenta seis casos donde la IA ha ayudado a conocer más sobre un ave por su canto, identificar posibles nuevas especies de insectos y hasta detectar cuántas plantas sobrevivieron meses después de un voraz incendio.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">La inteligencia artificial (IA) es protagonista constante de debates y polémicas sobre los usos que las personas puedan darle, pero&nbsp;<strong>en lo que sí parece haber un consenso es en que llegó para quedarse.</strong>&nbsp;<a href="https://www.forbes.com/sites/bernardmarr/2023/05/19/a-short-history-of-chatgpt-how-we-got-to-where-we-are-today/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">El lanzamiento de ChatGPT</a>&nbsp;en noviembre de 2022 fue un punto de inflexión en el tema porque eliminó la necesidad de saber programar y, por primera vez, cualquier persona podía interactuar con la IA simplemente escribiendo en su idioma nativo, como si hablara con otra persona. Su uso se expandió rápidamente y cientos de herramientas de IA empezaron a surgir.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La ecología y la conservación no fueron la excepción. El uso creciente de la tecnología, como las cámaras trampa y la bioacústica, ya ayudaba a los científicos a monitorear bosques, seguir especies, y elaborar programas y proyectos para la protección de la biodiversidad. Sin embargo,&nbsp;<strong>el gran volumen de información requería de un intenso trabajo por parte de los investigadores para procesarla.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En otras palabras, se generaba un cuello de botella en el que se obtenían datos en poco tiempo, pero&nbsp;<strong>las conclusiones sobre esos datos podían tomar meses e incluso años. Fue precisamente ahí donde la inteligencia artificial empezó a ganarse un espacio.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“El gran paso adelante de la IA no es que identifiquemos aves —los expertos también identifican aves—. Lo interesante con la IA es que nos permite hacer 100 o 1000 veces más procesamiento de datos que antes. Esa es la cosa crítica”, asegura Jörg Müller, profesor de Ecología Animal y Biología Tropical de la Universidad Julius-Maximilians de Würzburg (Alemania) y subdirector del Parque Nacional Bosque Bávaro.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272818"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/21153246/Visualizador-bio-acustica.jpeg" alt="" class="wp-image-272818" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Cuando la selva canta</em>&nbsp;Concepto, dirección científica, diseño y desarrollo del visualizador interactivo: Pedro Galindo Vera. Entrenamiento de Modelos IA: Christian Palma. Datos bioacústicos: Registros de audio de la Reserva Narupa, Fundación de Conservación Jocotoco. Curaduría bioacústica: Niels Krabbe. Procesamiento visual: Espectrograma interactivo generado a partir del audio y etiquetas acústicas por especie.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En América Latina ya existen proyectos que han obtenido resultados que hace unos años parecían imposibles de lograr. En Argentina,&nbsp;<strong>biólogos y físicos trabajan de la mano para grabar y procesar los cantos de un ave esquiva que se creyó extinta durante 40 años</strong>&nbsp;y así conocer más sobre su comportamiento y sus movimientos. En Ecuador, un proyecto científico detecta en tiempo real los sonidos de las motosierras y los disparos para que dos comunidades indígenas kichwa puedan proteger su territorio en la Amazonía. En Colombia, una investigadora se alió con una institución pública para sobrevolar un páramo calcinado y&nbsp;<strong>al procesar los videos de&nbsp;<em>dron</em>&nbsp;reconocer cuántos frailejones murieron y cuántos sobrevivieron</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Instituto Smithsonian trabaja contrarreloj en Panamá para describir la gran variedad de insectos que habita en la isla de Barro Colorado antes de que se extingan, mientras que científicos tratan de identificar por sus manchas a cada jaguar que habita en la Reserva Nacional Tambopata en Perú y&nbsp;<strong>un proyecto innovador en Costa Rica clasificó con precisión y devolvió a los océanos más de una tonelada de conchas que los turistas intentaban sacar ilegalmente del país</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estos son sólo algunos de los casos de éxito que Mongabay Latam presenta en este especial periodístico donde la IA se ha convertido en una aliada para conservar la biodiversidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lee más |<a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article">&nbsp;La guardería de frailejones “bebés” que busca restaurar los páramos del Parque El Cocuy en Colombia</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Procesando datos a gran velocidad</h2>



<p class="wp-block-paragraph">“Instalamos cámaras hace 20 o 25 años, cuando tenían rollo. La tecnología de las cámaras evolucionó, son digitales, las puedes dejar cuatro meses en el campo y ahora instalamos hasta 200 cámaras.&nbsp;<strong>Tienes muchas más imágenes que antes y necesitas inteligencia artificial para procesar toda esa cantidad</strong>. En un muestreo, fácil te salen 500 000 imágenes”, dice Mathias Tobler, investigador del&nbsp;<em>San Diego Zoo Wildlife Alliance&nbsp;</em>en Tambopata, Perú.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De hecho,&nbsp;<a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s42977-023-00200-4" target="_blank" rel="noreferrer noopener">un artículo</a>&nbsp;publicado en la revista Biología Futura en 2024 ya mencionaba que la inteligencia artificial, especialmente el&nbsp;<em>deep learning</em>&nbsp;—que utiliza redes neuronales artificiales para imitar el aprendizaje humano, permitiendo que las computadoras procesen datos complejos, reconozcan patrones y realicen tareas de forma autónoma—, ya es muy relevante para la conservación de la biodiversidad porque ayuda a procesar enormes volúmenes de datos que antes eran demasiado lentos de analizar manualmente. Es por esto que&nbsp;<strong>la IA está pasando de ser una herramienta experimental a una infraestructura central para monitoreo, predicción y priorización de acciones de conservación</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con el paso de los años, la IA está pasando, efectivamente, de un rol secundario a uno central en la conservación. Luego de que un voraz incendio consumiera más de 300 hectáreas del páramo de Berlín, en Santander (Colombia), la investigadora Paula Uzcátegui utilizó&nbsp;<em>drones</em>&nbsp;para sobrevolar el área y&nbsp;<strong>con el uso de la IA estimó qué tanto afectó el fuego a los frailejones de la zona, una tarea que a escala manual sería supremamente lenta.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272761"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/20153113/2.jpeg" alt="Enero de 2025, Paula Uzcátegui revisa su celular. Ahí tenía la aplicación con la que etiquetaba el frailejón que veía con respecto a la imagen que tomaron con el dron, para confirmar si estaba vivo o muerto. Foto: Cortesía de Paula Uzcátegui." class="wp-image-272761" /><figcaption class="wp-element-caption">Enero de 2025, Paula Uzcátegui revisa su celular. Ahí tenía la aplicación con la que etiquetaba el frailejón que veía con respecto a la imagen que tomaron con el&nbsp;<em>dron</em>, para confirmar si estaba vivo o muerto. Foto: Cortesía de Paula Uzcátegui.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Desde los&nbsp;<em>drones</em>&nbsp;se pueden ver patrones a una escala a la que antes tú no podías ver. Puedes ver patrones a nivel de cientos de hectáreas y también puedes tener datos de miles de individuos [frailejones]”, comenta Uzcátegui. “La mortalidad la determinamos a partir de la información multiespectral del sensor.&nbsp;<strong>No teníamos que ir al lugar para saber si los frailejones estaban vivos o muertos, sino que se veía por el sensor</strong>”, agrega.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El procesamiento de imágenes de cámaras trampa y satélites para detectar fauna o cambios en la cobertura forestal es uno de los principales desarrollos de la IA en el campo de la conservación, pero no es el único.&nbsp;<a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s42977-023-00200-4" target="_blank" rel="noreferrer noopener">El artículo</a>&nbsp;menciona también&nbsp;<strong>el análisis de bioacústica y textos</strong>, por ejemplo para reconocer cantos de aves o extraer observaciones de redes sociales.&nbsp;<strong>También hay sistemas híbridos más eficientes, como el&nbsp;<em>active learning</em></strong>&nbsp;—subcampo del aprendizaje automático donde el algoritmo elige inteligentemente qué datos necesita aprender en lugar de procesar grandes cantidades de información de forma pasiva—, que reducen el trabajo de etiquetado y clasificación humana casi por completo en algunos casos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque la IA está cada vez más presente en los proyectos, aún no se ha desarrollado todo su potencial. Jorge Ahumada es gerente de conservación en&nbsp;<a href="https://wildmon.ai/mission">WildMon</a>, una ONG dedicada al monitoreo de biodiversidad y conservación de ecosistemas mediante herramientas de IA, y director ejecutivo de&nbsp;<a href="https://www.wildlifeinsights.org/">Wildlife Insights</a>, una plataforma global basada en la nube que con IA ayuda a gestionar, analizar y compartir fotos y datos de cámaras trampa para la conservación de la fauna. Según dice, el campo de la IA en conservación “está ahora comenzando”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“El mayor uso lo veo en tratar de desembotellar el procesamiento de la información básica, mientras que los ecólogos se encargan de los análisis más grandes, ya que llevan muchos años enfocados en métodos para trabajar con la biodiversidad. Yo veo que&nbsp;<strong>hay un potencial muy grande para automatizar muchas cosas</strong>”, asegura Ahumada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Muchos científicos están convencidos de esto. Gabriel Mindlin, director del Laboratorio de Sistemas Dinámicos de la Universidad de Buenos Aires, asegura que “<strong>la inteligencia artificial va a modificar dramáticamente los esfuerzos de conservación</strong>&nbsp;porque va a incorporar un montón de herramientas que permitirán procesamientos masivos de datos cuantitativos para su posterior manejo por parte de expertos”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272795"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/21140728/Clasificacion_4-scaled.jpg" alt="El modelo de IA solo requiere una fotografía para determinar, a partir de cuatro parámetros, si la concha pertenece a la costa del Pacífico o el Caribe. (Foto: FIFCO / Heineken)." class="wp-image-272795" /><figcaption class="wp-element-caption">El modelo de IA solo requiere una fotografía para determinar, a partir de cuatro parámetros, si la concha pertenece a la costa del Pacífico o el Caribe. (Foto: FIFCO / Heineken).</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lee más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/05/bosques-deforestados-costa-rica-vuelven-a-cantar-decadas-regeneracion/">Bosques deforestados en Costa Rica vuelven a «cantar» tras décadas de regeneración</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">El control sigue siendo humano</h2>



<p class="wp-block-paragraph">“La tecnología CNN [Red Neuronal Convolucional en español] actual es capaz de alcanzar más del 90 % de la precisión humana en la identificación de especies en imágenes de cámaras trampa”, indica&nbsp;<a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s42977-023-00200-4" target="_blank" rel="noreferrer noopener">el artículo</a>&nbsp;publicado en la revista Biología Futura. Sin embargo, reconoce que para llegar a ese éxito&nbsp;<strong>se depende de una gran inversión previa de trabajo humano</strong>, pues se deben tener identificadas las especies para que el modelo pueda aprender.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Los expertos enfatizan en que no se trata de reemplazar a los científicos —es más, consideran que es muy poco probable que esto ocurra—</strong>&nbsp;sino que puedan dedicarse a asuntos de fondo al ahorrarles tiempo en trabajo repetitivo y hasta operativo. Jorge Ahumada afirma que el valor de un científico radica en responder preguntas mucho más complejas que suceden en los sistemas naturales y la inteligencia artificial aún está muy lejos de eso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por ejemplo, una de las preocupaciones de Maxim Larrivée, director del Insectario de Montreal, Canadá, es que los insectos están extinguiéndose a gran velocidad y aún se desconoce el nombre de muchos de ellos. En este momento, dice, existen algoritmos de IA capaces de identificar insectos y nombrarlos, pero sólo pueden hacerlo con las especies que conocen. “Lo que hicimos fue dar vuelta al guión y entrenamos a un algoritmo para reconocer insectos —mariposas nocturnas, en este caso— que nunca había visto. De modo que&nbsp;<strong>es capaz de decir: ‘nunca he visto esto, pero se parece mucho a algo que conozco’, y eso ayuda a acotar qué es esta nueva especie y con qué está asociada</strong>”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para Larrivée, esto es un avance importante porque “todos estos insectos existen allá afuera en el neotrópico y en los trópicos del mundo, pero no tienen nombre porque&nbsp;<strong>no tenemos el ‘ancho de banda’ humano para describirlos y catalogarlos</strong>”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272814"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/21150648/WhatsApp-Image-2026-05-20-at-17.12.50-1.jpeg" alt="Científicos en Panamá intentan describir nuevas especies de polillas antes de que se extingan. Foto: Fern Alling/Cortesía STRI." class="wp-image-272814" /><figcaption class="wp-element-caption">Científicos en Panamá intentan describir nuevas especies de polillas antes de que se extingan. Foto: Fern Alling/Cortesía STRI.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Pero no solo se trata de procesamiento y análisis de imágenes, sino también de sonidos. “Con los audios nos ha tomado más tiempo, pero ya empezamos a ver resultados. Tenemos la información, pero siempre hace falta una validación humana.&nbsp;<strong>Igual que con las imágenes de cámaras trampa, los audios tienen que pasar por un humano que confirme lo que dice la inteligencia artificial</strong>”, comenta David Parra, director de conservación de la Fundación Jocotoco en Ecuador, sobre el trabajo que realizan en la Amazonía para detectar, por sonido, diferentes especies de animales y amenazas como motosierras y disparos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En Argentina, la IA también permitió que un grupo de científicos conociera más sobre la enigmática&nbsp;<strong>gallineta chica (<em>Rallus antarcticus</em>)</strong>. Como esta ave es muy difícil de observar,&nbsp;<strong>sólo a través de sus sonidos pudieron detectar los sitios de la Patagonia donde aún habita</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero no se conformaron con esto: “Lo que se hace bastante es identificar especies por su canto, usando redes neuronales. Lo que estamos haciendo es ir un paso más allá y decir: ‘bueno,<strong>&nbsp;no sólo queremos identificar qué especie está cantando, sino qué individuo de esa especie está cantando</strong>’”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estas experiencias de conservación se sustentan en un concepto que aparece cada vez con mayor frecuencia en estudios sobre inteligencia artificial:&nbsp;<em>human in the loop</em>, mediante el cual los expertos participan proporcionando retroalimentación y evaluando las respuestas del sistema durante el entrenamiento del modelo, lo cual es esencial para limitar sesgos y alucinaciones.&nbsp;<strong>La IA trabaja a gran escala y reduce esfuerzo,&nbsp;<a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0169534724002866" target="_blank" rel="noreferrer noopener">pero el humano conserva el control en las etapas críticas</a></strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272727"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/19202318/Gallineta-Chica_Hernan-Povedano-1.jpg" alt="" class="wp-image-272727" /><figcaption class="wp-element-caption">Gallineta chica (Rallus antarcticus), una misteriosa ave que se creyó extinta durante 40 años en la Patagonia argentina. Foto: cortesía Hernán Povedano</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>Mi postura definitivamente es: necesitamos a los expertos más que nunca</strong>, y todas las nuevas técnicas, desde el&nbsp;<em>metabarcoding</em>&nbsp;[técnica genética que identifica a la vez a todas las especies presentes en una muestra compleja, como agua o tierra] hasta la acústica, necesitan a los expertos urgentemente”, afirma el profesor Jörg Müller.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Yolanda Camacho, bióloga de la Universidad de Costa Rica, asegura que su experiencia utilizando la inteligencia artificial —para clasificar las conchas marinas que se iban a devolver a las playas costarricenses— le permitió comprobar el enorme potencial de esta herramienta para apoyar programas de conservación ambiental.&nbsp;<strong>“A mí sola me hubiera tomado mucho tiempo clasificar las conchas, hubiera tenido que pedir hasta seis meses sabáticos para completar la tarea”</strong>, dice Camacho, pero agrega que la IA no reemplaza el conocimiento y el trabajo de campo de años de un científico, pues su precisión depende completamente de la calidad de datos con los que se entrena el algoritmo. “Como taxónoma tenía que estar constantemente validando lo que la aplicación estaba mostrando.&nbsp;<strong>Si los datos son malos, la respuesta va a ser errónea</strong>”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La premisa para Jorge Ahumada es simple:&nbsp;<strong>“no le vamos a creer a la inteligencia artificial todo lo que nos dice. Hay que verificar los datos”</strong>. Y esa verificación está en manos de los investigadores.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272804"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/21141013/Clasificacion_6-scaled.jpg" alt="Yolanda Camacho es taxónoma y asesora científica del proyecto. Ella valida constantemente los resultados de la clasificación para asegurar que la reubicación de las conchas respete las dinámicas naturales de los ecosistemas. (Foto: FIFCO / Heineken)." class="wp-image-272804" /><figcaption class="wp-element-caption">Yolanda Camacho es taxónoma y asesora científica del proyecto. Ella valida constantemente los resultados de la clasificación para asegurar que la reubicación de las conchas respete las dinámicas naturales de los ecosistemas. Foto: cortesía FIFCO / Heineken.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lee más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/05/mujeres-kewina-indigenas-quechua-restauran-bosques-andinos-proteger-agua-bolivia/">Mujeres kewiña: indígenas quechua restauran bosques andinos para proteger el agua de Bolivia</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">El impacto ambiental y otros retos de la IA</h2>



<p class="wp-block-paragraph">El&nbsp;<em>boom</em>&nbsp;de la IA en conservación ha traído expectativas pero también preocupaciones. Por ejemplo,&nbsp;<strong>la industria de los centros de datos quiere construir nuevas instalaciones en la Latinoamérica a toda velocidad</strong>, prometiendo inversión, empleo y crecimiento para los países. Sin embargo, las comunidades vecinas a esos centros han mostrado varias preocupaciones, entre las que destacan menos agua y cortes de energía, como lo mostró el Centro Latinoamericano de Investigación Periodística (CLIP)&nbsp;<a href="https://www.elclip.org/la-mano-invisible-de-las-big-tech/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">en una investigación</a>&nbsp;de 2025.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las empresas tecnológicas que utilizan agua para el funcionamiento y la refrigeración de estos centros de datos&nbsp;<strong>podrían necesitar&nbsp;<a href="https://theconversation.com/ais-excessive-water-consumption-threatens-to-drown-out-its-environmental-contributions-225854" target="_blank" rel="noreferrer noopener">entre 4200 y 6600 millones de metros cúbicos de agua</a>&nbsp;para 2027</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los expertos consultados para este reportaje reconocen que mitigar y reducir los impactos ambientales es un asunto en el que se debe trabajar, pero también creen que poco a poco la industria tecnológica se enfocará en ser cada vez más sostenible.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Juan Lavista Ferres, director científico de datos de Microsoft, comenta que&nbsp;<strong>el principal reto es la transición de la generación eléctrica hacia fuentes de energía renovable para alimentar estos centros de datos</strong>, aunque el mercado de energías renovables aún no es lo suficientemente amplio para satisfacer toda la demanda actual.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272766"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/20153133/WhatsApp-Image-2026-05-12-at-12.20.13-PM-4.jpeg" alt="Gráfico cortesía de Paula Uzcátegui" class="wp-image-272766" /><figcaption class="wp-element-caption">Gráfico cortesía de Paula Uzcátegui</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Hay muchos algoritmos que requieren un montón de generación eléctrica, por ejemplo, los grandes modelos de lenguaje (LLM por sus siglas en inglés), pero es importante destacar que&nbsp;<strong>no todos los algoritmos de inteligencia artificial consumen la misma cantidad de energía porque no están hechos de la misma forma</strong>”, destaca Lavista.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pedro Galindo, científico de datos y líder del departamento de Tecnología Aplicada a la Conservación de la Fundación Jocotoco, señala que los modelos más pequeños, como&nbsp;<strong>las redes neuronales convolucionales (CNN), utilizadas para identificar cantos de aves, ranas o mamíferos, son mucho menos exigentes en términos de energía</strong>. Sin embargo, reconoce que casi siempre habrá algún tipo de impacto medioambiental.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el caso de las CNN, dice Galindo, a pesar de su bajo consumo, necesitan paneles solares para su alimentación, los cuales contienen minerales específicos que tienen una vida útil limitada. Además, requieren baterías (de litio o gel) para almacenar la energía, lo que añade un impacto adicional, y los componentes electrónicos de estos dispositivos, como las tierras raras y los semiconductores, también contribuyen a afectar el medioambiente.&nbsp;<strong>Si bien considera que siempre hay que buscar el menor impacto posible, se cuestiona: “todo esto también lo tienes en tu teléfono. ¿Por qué no tenerlo a servicio de la conservación?”</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Jorge Ahumada plantea un camino a seguir: “Los que estamos trabajando en conservación&nbsp;<strong>debemos hacer mucho más énfasis en la necesidad de regulación ambiental en los países y que las compañías sean responsables en el manejo de la energía</strong>”, y añade que actualmente hay tanta inversión en inteligencia artificial, que lograrlo no debería ser un problema.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272805"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/21141018/Clasificacion_3.jpg" alt="Las jornadas de voluntariado se realizaron en los almacenes de los aeropuertos Juan Santamaría y Daniel Oduber. (Foto: FIFCO / Heineken)." class="wp-image-272805" /><figcaption class="wp-element-caption">Las jornadas de voluntariado se realizaron en los almacenes de los aeropuertos Juan Santamaría y Daniel Oduber. Foto: cortesía FIFCO / Heineken.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que para Ahumada<strong>&nbsp;sí sigue siendo un problema es la financiación</strong>, pues gran parte de ella “todavía está muy orientada a inteligencia artificial en cosas comerciales, un poquito en ciencias aplicadas, pero poco en conservación”. Este es un gran reto porque&nbsp;<strong>las organizaciones que trabajan en el área de biodiversidad a menudo carecen de recursos</strong>, destaca Lavista.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los expertos consideran que la IA en conservación debe ser incluyente y participativa, por lo que se debe proyectar su uso no sólo para los científicos sino para las comunidades campesinas y étnicas. Lavista asegura que&nbsp;<strong>“no queremos a nivel de sociedad que el uso de la inteligencia artificial amplíe la brecha digital que se generó entre la gente que sabe usar computadoras y la gente que no las sabe usar”</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Evitar esa brecha a su vez generará nuevos retos como un trabajo intensivo en capacitación y educación, pero es un trabajo que vale la pena “porque la inteligencia artificial permite separar la parte técnica y hacerla mucho más fácil para un grupo mucho más grande de personas”, concluye Ahumada.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen destacada:&nbsp;</strong>Cada una de las especies incluidas en el modelo fue validada por Yolanda Camacho, quien es curadora de colección en el Museo de Zoología de la UCR. Esto con tal de garantizar que la información que recibía la IA fuera exacta.&nbsp;<strong>Foto:</strong>&nbsp;cortesía FIFCO / Heineken.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/antonio-jose-paz-cardona/">Antonio José Paz Cardona</a></em> <em>en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/05/inteligencia-artificial-aliada-clave-conservar-biodiversidad-america-latina/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129691</guid>
        <pubDate>Fri, 29 May 2026 15:10:56 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/29100557/Clasificacion_2-scaled-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[La inteligencia artificial se convierte en aliada clave para conservar la biodiversidad de América Latina]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Colombia: casi 200 cocodrilos en peligro crítico de extinción están sin alimento por un conflicto administrativo</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/colombia-casi-200-cocodrilos-en-peligro-critico-de-extincion-estan-sin-alimento-por-un-conflicto-administrativo/</link>
        <description><![CDATA[<p>El caimán llanero o cocodrilo del Orinoco (Crocodylus intermedius), una especie endémica de la frontera colombo-venezolana, enfrenta una nueva amenaza. Después de que por décadas la caza por su piel se disparó ante la demanda de la industria peletera, ahora vive un riesgo diferente. El Programa Nacional para su Conservación está paralizado desde hace meses [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>El Programa Nacional para la Conservación del caimán Llanero o cocodrilo del Orinoco está detenido, tras más de 20 años de trabajo de investigación.</em></li>



<li><em>Además de los ejemplares que dejaron de recibir alimento desde enero, investigadores han denunciado abandono del programa y de cocodrilos con alta variedad genética para repoblar esta especie endémica de la Orinoquía colombo-venezolana en peligro crítico.</em></li>



<li><em>El Ministerio de Ambiente, corporaciones, universidades e institutos son responsables del destino de este programa que inició formalmente en 2002, pero al que le anteceden décadas de investigación.</em></li>



<li><em>Se dejaron de hacer liberaciones, de recolectar huevos y de continuar investigaciones que buscan salvar al cocodrilo del Onírico de la extinción.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El caimán llanero o cocodrilo del Orinoco (Crocodylus intermedius), una especie endémica de la frontera colombo-venezolana</strong>, enfrenta una nueva amenaza. Después de que por décadas la caza por su piel se disparó ante la demanda de la industria peletera, ahora vive un riesgo diferente. El Programa Nacional para su Conservación está paralizado desde hace meses por un conflicto administrativo entre la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), corporaciones ambientales y el Ministerio de Ambiente, quienes históricamente trabajaron por evitar la extinción de esta especie y recuperar las poblaciones en su ambiente natural.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2023/04/conservacion-cocodrilos-del-orinoco-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Colombia: la liberación de cocodrilos del Orinoco que lleva la esperanza de salvar a su especie</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">De los cerca de 500 cocodrilos en cautiverio a cargo del programa, actualmente hay cerca de 200 ejemplares —con alta diversidad genética y probabilidades de reproducirse en vida silvestre— que se encuentran en hacinamiento, sin alimento en meses ni atención médica por parte de las instituciones involucradas (Ministerio de Ambiente, corporaciones ambientales y la Universidad Nacional). Además, han ocurrido al menos dos muertes de ejemplares adultos (uno de ellos debido a agresión entre ellos, de acuerdo con una necropsia) y se han dejado de recolectar cerca de 1200 huevos producidos desde 2025, <a href="https://drive.google.com/file/d/1KO-YGF8zGnIvScJ5lyBQyaQxeSVXO1Mm/view?usp=sharing" target="_blank" rel="noreferrer noopener">denuncia de investigadores interpuesta ante la Universidad.</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">La falta de claridad entre las instituciones responsables y el vencimiento de convenios con parques y universidades que han recibido a los cocodrilos fueron el argumento para detener este esfuerzo de conservación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, para biólogos, investigadores y veterinarios que se han involucrado durante años en este proyecto el riesgo es claro y alarmante: advierten que&nbsp;<strong>está por perderse la última esperanza de recuperar a una de las 14 especies de cocodrilos que hay en el planeta.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;consultó a los especialistas involucrados en este proyecto así como a las instituciones y autoridades responsables del único programa que existe en Colombia para salvar al cocodrilo del Orinoco y no existen hasta ahora señales para retomarlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |</strong>&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/cocodrilos-tumbes-peligro-critico-extincion-encuentran-esperanza-costa-norte-peru/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><strong>Cocodrilos de Tumbes en peligro crítico de extinción encuentran una esperanza en la costa norte de Perú</strong></a></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272373"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/12034630/cocodrilos-orinoco-colombia-conflicto-alimento-4.jpeg" alt="Cocodrilo atacado por otros ejemplares en estación Roberto Franco" class="wp-image-272373" /><figcaption class="wp-element-caption">Cocodrilo con amputación tras ataque de otros ejemplares. Foto: cortesía Especial</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>La crisis en una población clave y estudiada de cocodrilos</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Los casi 200 cocodrilos que se encuentran en riesgo crítico pertenecen a dos grupos. De acuerdo con investigadores que participaron en este programa y con los que dialogó este medio, un grupo posee alta carga genética que&nbsp;<strong>permitiría la reproducción y sobrevivencia en su hábitat natural</strong>, mientras que otro&nbsp;<strong>grupo de cocodrilos debe ser puesto en liberación, pues se trata de ejemplares nacidos en vida silvestre</strong>&nbsp;y que fueron incorporados al programa para fortalecer la estrategia de conservación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Son 180 de estos ejemplares los que se encuentran en el&nbsp;<strong>Parque Agroecológico Merecure.</strong>&nbsp;Otros 12 están en la&nbsp;<strong>Universidad de los Llanos (Unillanos)</strong>, ambos ubicados en el municipio de Villavicencio, departamento del Meta, como parte de&nbsp;<a href="https://drive.google.com/file/d/1LckMZYekfBy570LrTPTM_EAJ7fDLafBY/view?usp=drive_link" target="_blank" rel="noreferrer noopener">convenios con la Universidad Nacional de Colombia (UNAL),</a>&nbsp;donde se comprometieron a recibir a los cocodrilos sin cobro y de forma “provisional”, ante el hacinamiento en la&nbsp;<strong>Estación de Biología Tropical Roberto Franco</strong>, que forma parte de la UNAL.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pese a que los acuerdos establecen que la UNAL se haría responsable de la alimentación, el manejo, cuidado veterinario y recolección de huevos de los cocodrilos, diferentes documentos elaborados por la Unillanos y el Parque Merecure, y que fueron revisados por Mongabay Latam, denuncian que entre noviembre de 2025 y abril de 2026 la Universidad ha incumplido con estas funciones. Cabe precisar, que esto se debe a que vencieron los convenios, como argumenta la UNAL.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esto ya se ha traducido en muertes de ejemplares. Una de ellas ocurrió en 2026 dentro del Parque Merecure, que solicitó la intervención de la Universidad Nacional y el retiro de los animales. Hasta ahora tampoco se tiene una necropsia que certifique la causa del deceso del cocodrilo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otro caso ocurrió en septiembre de 2025 dentro de la Estación Roberto Franco, donde&nbsp;<strong>uno de los cocodrilos fue agredido por otros ejemplares,</strong>&nbsp;de acuerdo con la&nbsp;<a href="https://drive.google.com/file/d/133QlKU_6kGVG7M1jcinLfOokHiK9meiP/view?usp=drive_link" target="_blank" rel="noreferrer noopener">necropsia consultada por este medio</a>&nbsp;y que halló “mutilación de miembros anteriores y posteriores, además de la parte ventral del cuello” del animal.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272374"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/12034633/cocodrilos-orinoco-colombia-conflicto-alimento-5.jpeg" alt="Ejemplar de cocodrilo de Orinoco en Parque Merecure" class="wp-image-272374" /><figcaption class="wp-element-caption">Ejemplar de cocodrilo de Orinoco en Parque Merecure. Foto: cortesía Especial</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Germán Preciado, veterinario y profesional universitario de la Estación Roberto Franco, confirma no solo las muertes, sino también las<strong>&nbsp;indicaciones de la Universidad de no atender la salud de los ejemplares que se encuentran fuera de la estación.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“En diciembre [de 2025] fue la última vez que nos autorizaron, desde la dirección de la estación, a ir hasta Unillanos y Merecure a hacer la revisión de los animales y la alimentación. En 2026 no hemos ido porque no hemos sido autorizados”, dice Preciado a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;y agrega que él mismo ha solicitado permiso para acudir a ayudar a los cocodrilos y a recolectar huevos de nidos, sin obtener autorización.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A principios de abril, comenta, se hizo un contrato de alimentación pero que aplica únicamente para los cocodrilos de la Estación Roberto Franco.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al respecto, la UNAL niega tener responsabilidad en el programa de conservación al afirmar que su rol es de apoyo técnico y científico.&nbsp;<strong>Lucy Gabriela Delgado, decana de la Facultad de Ciencias</strong>, sostiene que son el Ministerio y las corporaciones ambientales los que deben definir el futuro de los cocodrilos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Nosotros somos un actor de buena fe, los tenemos cuidados esperando la indicación para entregarlos, porque en este momento no hay ninguna investigación científica desarrollándose con estos animales.<strong>&nbsp;Nuestra función no es alimentar caimanes, pero ahí los tenemos y éticamente tenemos que esperar hasta que la autoridad ambiental decida cuál es su destino final</strong>”, dijo la decana a&nbsp;<strong>Mongabay Latam.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Delgado negó las muertes de ejemplares adultos</strong>, pese a la documentación referida, y aseguró que sólo se ha registrado la muerte de un cocodrilo neonato por “una deficiencia en tiamina”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Investigadores de la Universidad agregan que la falta de alimentación es solo un factor de la crisis, pues se han dejado de recolectar los huevos de alta diversidad genética para continuar con el programa de conservación.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_241657"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/04/15004145/DSC_9905.jpg" alt="Cocodrilo del Orinoco. Foto: “EL PATO” Salcedo / WCS Colombia." class="wp-image-241657" /><figcaption class="wp-element-caption">Cocodrilo del Orinoco. Foto: cortesía “EL PATO” Salcedo/WCS Colombia</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Tuve una reunión con el director y la oficina de gestión ambiental y dejé constancia de lo que está pasando en la estación, de la&nbsp;<strong>negligencia por la pérdida de 1260 huevos y manifesté mi preocupación por los animales sin alimento</strong>. Es un atentado contra esa especie que está en peligro crítico de extinción”, dice Willington Martínez, investigador de la Universidad Nacional a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Este medio consultó también al Ministerio de Ambiente de Colombia</strong>, así como a la Corporación para el Desarrollo Sostenible del Área de Manejo Especial La Macarena (Cormacarena) para saber qué medidas se realizarán para atender a los cocodrilos y el futuro del programa de conservación, sin que hasta la publicación de esta nota exista una respuesta.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/10/descubrimiento-cocodrilos-caribe-mexicano-nuevas-especies/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Descubrimiento en el Caribe mexicano: los cocodrilos se adaptaron a las islas y se transformaron en nuevas especies</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272391"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/12043047/cocodrilos-orinoco-colombia-conflicto-alimento-6.png" alt="Cocodrilo muerto den Parque Merecure" class="wp-image-272391" /><figcaption class="wp-element-caption">Se desconoce la causa de muerte de un cocodrilo en el Parque Merecure, donde llevan todo el año sin recibir alimento. Foto: cortesía Parque Merecure</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Un programa que comenzaba a dar resultados tras décadas de estudios</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Desde 1998, el Ministerio de Ambiente de Colombia y la Estación de Biología Tropical Roberto Franco, de la Universidad Nacional de Colombia, establecieron el&nbsp;<a href="https://archivo.minambiente.gov.co/images/BosquesBiodiversidadyServiciosEcosistemicos/pdf/Programas-para-la-gestion-de-fauna-y-flora/471_caiman.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><strong>Programa Nacional del Caimán Llanero (ProCaimán)</strong></a>, un documento donde se reconoce que la especie es clave para la biodiversidad de la región y que se encuentra en Peligro Crítico, de acuerdo con la&nbsp;<a href="https://www.iucnredlist.org/species/5661/181089024" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Lista Roja de especies de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">En este programa se establecen objetivos y responsabilidades no solo de la Universidad y de la Estación, sino también de especialistas, del Instituto Alexander von Humboldt, corporaciones y ministerios para proteger a la especie.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También se establece que la primera fase durará 10 años como mínimo, estando sujeta “al éxito de los eventos reproductivos y la tendencia de las poblaciones en procesos de reintroducción”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272375"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/12034636/cocodrilos-orinoco-colombia-conflicto-alimento-unal-1.jpg" alt="Cocodrilo del Orinoco del Programa Nacional de Conservación" class="wp-image-272375" /><figcaption class="wp-element-caption">Los cocodrilos de alta diversidad genética enviados al Parque Merecure enfrentan la situación más crítica por falta de alimento y atención médica. Foto: cortesía Agencia UNAL</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Para detener su participación en el proyecto, la Universidad argumenta que los primeros 10 años del programa finalizaron en 2012 y que nunca se hizo una evaluación para continuar con el programa. Incluso, la decana Delgado acusa que algunos de los investigadores de ProCaimán solo se dedicaron a «reproducir caimanes cada año” y los responsabilizó del hacinamiento actual.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, existen elementos que muestran que el programa de conservación progresaba y que permitió&nbsp;<strong>liberar a más de 40 cocodrilos en áreas de la Orinoquía colombiana entre 2016 y 2024.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_241649"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/04/15003115/Foto-Camila-Duran_WCS-Colombia-2.jpg" alt="Liberación de cocodrilos del Orinoco adultos en el río Tomo. Foto: Camila Durán - WCS Colombia." class="wp-image-241649" /><figcaption class="wp-element-caption">Liberación de cocodrilos del Orinoco adultos en el río Tomo. Foto: cortesía Camila Durán/WCS Colombia</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Mario Vargas Ramírez, director de la Estación Roberto Franco entre 2019 y 2023, explica que durante su gestión se intentó responder con investigación molecular cómo los cocodrilos que ya estaban cautivos podían ayudar a la recuperación de la especie.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Antes de liberar a los cocodrilos, explica, había que saber quiénes tenían características genéticas que les permitieran sobrevivir.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Uno tiene que realmente soltar cocodrilos que tienen un potencial evolutivo que les permita mantenerse en tiempo y suficiente diversidad genética para formar una población saludable en el tiempo. Eso se hizo y se publicó en revistas científicas”, explica el investigador.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_241644"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/04/15003042/Foto-Camila-Duran_WCS-Colombia.jpg" alt="Los cocodrilos del Orinoco liberados en el río Tomo el 2 de abril de 2023 fueron transportados en guacales especiales, gracias a la Fuerza Aérea Colombiana. Foto: Camila Durán - WCS Colombia." class="wp-image-241644" /><figcaption class="wp-element-caption">Los cocodrilos del Orinoco liberados en el río Tomo el 2 de abril de 2023 fueron transportados en guacales especiales, gracias a la Fuerza Aérea Colombiana. Foto: cortesía Camila Durán/WCS Colombia</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Una de las autoras clave en este proceso fue Ana María Saldarriaga, bióloga e investigadora asociada al Museo de Historia Natural de Nueva York, quien se encargó de estudiar los perfiles genéticos de los ejemplares, para proponer combinaciones reproductivas y reestructurar los grupos que podrían ayudar al programa de conservación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los hallazgos de estos estudios se publicaron en revistas especializadas, como&nbsp;<em><a href="https://www.sciencedirect.com/org/science/article/pii/S131469472300026X" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Nature Conservation,</a>&nbsp;<a href="https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0311412" target="_blank" rel="noreferrer noopener">PLOS One</a>&nbsp;y&nbsp;<a href="https://academic.oup.com/biolinnean/article/143/3/blad174/7609942" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Oxford Academic</a></em>&nbsp;con el objetivo de delinear las acciones de manejo de los cocodrilos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“A raíz de esto se seleccionaron 25 cocodrilos para ser liberados en medio silvestre en sitios donde las características genéticas sí corresponden a los perfiles de estos individuos.&nbsp;<strong>Se hizo una liberación de 14 individuos en 2023 y luego una de 11 individuos en 2024</strong>, en el río Tomo, cerca de la frontera con Venezuela en Colombia”, cuenta la especialista a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Saldarriaga explica que en 2025 tuvo que detener el seguimiento a esta investigación ante los conflictos internos en la Universidad Nacional de Colombia, pues cuenta que ya no tuvo acceso a información o a la estación. Sin embargo, sostiene que las liberaciones, coordinadas con autoridades ambientales, son un elemento importante de que el programa de conservación funcionaba.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Por fin se estaban viendo resultados tangibles.&nbsp;<strong>De 25 liberaciones 16 tenían un transmisor satelital, entonces, además de liberar individuos estábamos produciendo ciencia detrás, desde el área genética, pero también de la ecología espacial</strong>. Estábamos cubriendo un área muy grande de lo que debería ser un proyecto de conservación”, sostiene.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_241645"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/04/15003048/Foto-Camila-Duran_WCS-Colombia-7.jpg" alt="Investigadores y autoridades ambientales liberaron cocodrilos del Orinoco con transmisor satelital en el río Tomo. Foto: Camila Durán - WCS Colombia." class="wp-image-241645" /><figcaption class="wp-element-caption">Investigadores y autoridades ambientales liberaron cocodrilos del Orinoco con transmisor satelital en el río Tomo. Foto: cortesía Camila Durán/WCS Colombia</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque no existe una evaluación formal del programa, para Hernando García Martínez, director del Instituto Humboldt, había bases científicas sólidas en el trabajo de reproducción que se realizaba en la estación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Es un trabajo ejemplar como programa de conservación y ya se ha logrado la liberación de varios individuos en la cuenca del Guaviare, en la cuenca del Orinoco, del Tomo. Sé que hay una situación de crisis, pero que esta situación no desdibuje el gran trabajo que se ha hecho desde el Plan de Conservación del Caimán Llanero y el gran liderazgo que ha tenido la Universidad Nacional también en todo este trabajo en más de 20 años”, dice el directivo a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/colombia-eutanasia-hipopotamos-impacto-especie-invasora-biodiversidad/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Colombia autorizó la eutanasia a hipopótamos: ¿Cuál ha sido el impacto de esta especie invasora en la biodiversidad? | Lecturas ambientales</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Un desorden administrativo que está condenando a una especie</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Actualmente, la Universidad Nacional tiene procesos de investigación en la Veeduría Disciplinaria, un organismo interno, contra algunos de los profesores que participaron en este programa por supuestas irregularidades en el manejo de los cocodrilos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La decana Delgado aseguró a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que estas irregularidades son por&nbsp;<strong>inconsistencias en el inventario de los animales, así como la falta de salvoconductos para trasladar a los animales durante las investigaciones.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Tengo seis inventarios distintos de animales, no cuadran las fechas en que se han muerto versus las actas de defunción y las cremaciones. Se han trasladado animales sin salvoconductos a unos sitios donde la universidad hoy no tiene ningún convenio”, dijo la decana a este medio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los investigadores señalados sostienen que una de sus acciones fue precisamente llevar un registro y una base de datos de todos los ejemplares de cocodrilo del Orinoco que están en el programa de conservación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Martínez y Preciado explican que todos los ejemplares que están en la Estación Roberto Franco, en el Parque Merecure y la Unillanos tienen un microchip implantado en la cola con un registro que funciona igual que una cédula, la cual puede consultar internamente la propia universidad.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_241647"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/04/15003101/Foto-Camila-Duran_WCS-Colombia-4.jpg" alt="Liberación de cocodrilos del Orinoco adultos en el río Tomo el pasado 2 de abril de 2023. Uno de los individuos con su transmisor satelital. Foto: Camila Durán - WCS Colombia." class="wp-image-241647" /><figcaption class="wp-element-caption">Liberación de cocodrilos del Orinoco adultos en el río Tomo el pasado 2 de abril de 2023. Uno de los individuos lleva un transmisor satelital. Foto: cortesía Camila Durán/WCS Colombia</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>En 15 días de trabajo se podrían capturar todos los cocodrilos. Eso no es justificación para dejar aguantando hambre durante meses a los cocodrilos</strong>”, dice Carlos Moreno Torres, veterinario y profesor de la Universidad Nacional de Colombia, en réplica a los señalamientos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El especialista advierte que si bien los ejemplares pueden aguantar largos periodos sin comer, el hacinamiento, el estrés y las condiciones del clima pueden incidir en mayores ataques entre las poblaciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Han muerto animales por agresión. Eso nunca se veía. Pero también los hemos sometido a estrés y el año pasado no permitieron la reorganización por tamaños. Estos animales cuando se acerca la época de celo se vuelven muy agresivos”, detalla.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En julio de 2024, Moreno fue el responsable de firmar un&nbsp;<a href="https://drive.google.com/file/d/1PwZ2TzpSun1WVJAJyfZyvucM-ehBnU5Z/view?usp=drive_link" target="_blank" rel="noreferrer noopener">contrato con una empresa para “desarrollar y mejorar una plataforma de&nbsp;<em>software</em>”</a>&nbsp;en la Unidad de Rescate y Rehabilitación de Animales Silvestres (URRAS), un centro de atención de la misma UNAL, que permitiera a los investigadores, biólogos y médicos veterinarios de la Estación Roberto Franco manejar bases de datos relacionadas con la fauna cautiva en las instalaciones. Un i<a href="https://drive.google.com/file/d/1-syRJZttXqhUL2Y2LM9hGffJ79wl2_rI/view?usp=drive_link" target="_blank" rel="noreferrer noopener">nforme firmado por una consultora de la Universidad</a>, al cual tuvo acceso&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>, concluye que este proceso se desarrolló con éxito.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_241655"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/04/15004049/DSC_6070.jpg" alt="Cocodrilo del Orinoco. Foto: “EL PATO” Salcedo / WCS Colombia." class="wp-image-241655" /><figcaption class="wp-element-caption">Cocodrilo del Orinoco. Foto: cortesía “EL PATO” Salcedo/WCS Colombia</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Pese a que existen&nbsp;<a href="https://drive.google.com/file/d/11BLSPTmRnDC-JXyzJt92wHY8iKBQ2DKn/view?usp=drive_link" target="_blank" rel="noreferrer noopener">resoluciones de la propia Facultad de Ciencias</a>&nbsp;que permitieron el traslado de cocodrilos al Parque Merecure y a la Universidad de los Llanos, hasta ahora no hay una intención de retomar planes de liberación o estrategia de manejo por parte de la UNAL.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Tenemos una emergencia en esta Estación donde la Universidad está sacando plata para darle de comer a unos animales, cuyo destino todavía el Ministerio no nos dice cuál es. En el momento en que se desaloje un poco, en que se entreguen los animales, se volverá a reactivar la investigación”, sostiene la decana Delgado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En tanto, investigadores llaman a no dejar morir a los cocodrilos de Merecure y Unillanos y a trabajar en conjunto para reactivar el programa de conservación en una especie que es considerada estructural para la Orinoquía.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>Esto requiere financiación de fondo que nos facilite poder respaldar ese trabajo científico que ha tenido la Universidad Nacional y otras organizaciones.</strong>&nbsp;Yo invito a que hagamos un trabajo de juntarnos y buscar cómo conseguir los recursos para que este programa pueda seguir en marcha y que la Estación Roberto Franco pueda mantener esa vocación por la cual fue creada, de trabajar de una forma rigurosa que promueva la conservación del caimán Llanero en Colombia”, señala el director del Instituto Humboldt.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Vargas, con más de 30 años de investigación en este programa, considera que los cocodrilos no deben estar pagando el precio de conflictos administrativos, por lo que hace un llamado a protegerlos y a mantener esfuerzos por su conservación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“En el futuro a nadie le va a importar el problema que está pasando ahorita. Lo que van a decir es ‘¿cómo fue posible que nadie hiciera nada para salvar esos cocodrilos?’. Será una de esas situaciones en que los humanos nos lamentamos cuando ya es demasiado tarde y hubiésemos podido hacer algo”, lamenta.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Nota del editor: (22 de mayo de 2026)</strong>: Tras la publicación de este artículo y de la entrevista a la decana de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), Mongabay Latam recibió un comunicado que solicita la rectificación de cinco puntos específicos del artículo. Hemos añadido los tres cambios específicos sugeridos por el medio en los párrafos 1, 2 y 8. Leer la aclaración publicada por el medio en el artículo original. <em><a href="https://es.mongabay.com/2026/05/cocodrilos-orinoco-colombia-conflicto-alimento-atencion/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong>&nbsp;algunos cocodrilos por su baja diversidad genética fueron enviados a centros de educación ambiental, como Nápoles.&nbsp;<strong>Foto:</strong>&nbsp;cortesía Unimedios</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/gonzalo-ortuno-lopez/">Gonzalo Ortuño López</a> en Mongabay Latam.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128995</guid>
        <pubDate>Tue, 12 May 2026 19:49:48 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/12144846/cocodrilos-orinoco-colombia-conflicto-alimento-unal-2-1200x806-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Colombia: casi 200 cocodrilos en peligro crítico de extinción están sin alimento por un conflicto administrativo]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Argentina: siete científicos por día perdieron su trabajo desde que asumió Javier Milei &amp;#124; INFORME</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/argentina-siete-cientificos-por-dia-perdieron-su-trabajo-desde-que-asumio-javier-milei-informe/</link>
        <description><![CDATA[<p>Los científicos son uno de los grupos más afectados por la administración de Javier Milei. Desde su asunción como presidente de Argentina, el empleo en el sector de la ciencia y tecnología&nbsp;experimenta una fuerte retracción:&nbsp;entre diciembre de 2023 y el mismo mes de 2025, se perdieron 5750 puestos de trabajos científicos en el sistema público. [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Entre diciembre de 2023 y el mismo mes de 2025, se perdieron 5750 puestos de trabajo en el área científica del sistema público argentino.</em></li>



<li><em>Esa estadística muestra que cada día 7.5 científicos argentino perdieron su trabajo.</em></li>



<li><em>El Conicet es una de las instituciones más afectadas por las decisiones de Milei, donde además se redujeron los salarios en un 40 %.</em></li>



<li><em>Los científicos argentinos están en alerta por estas determinaciones y aseguran que estos ajustes afectarán al desarrollo productivo del país.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Los científicos son uno de los grupos más afectados por la administración de Javier Milei. Desde su asunción como presidente de Argentina, el empleo en el sector de la ciencia y tecnología&nbsp;<strong>experimenta una fuerte retracción:</strong>&nbsp;entre diciembre de 2023 y el mismo mes de 2025, se perdieron 5750 puestos de trabajos científicos en el sistema público. Esta cifra revela que&nbsp;<strong>&nbsp;7.5 científicos perdieron su puesto por día</strong>, según el último informe de evolución de empleo en ciencia que realizó el Grupo EPC y el Centro Iberoamericano de Investigación en Ciencia, Tecnología e Innovación (CIICTI).</p>



<p class="wp-block-paragraph">La&nbsp;reducción impactó de lleno en los&nbsp;organismos&nbsp;que dependen de la Administración Pública Nacional:&nbsp;5004de los puestos perdidos corresponden a ese sector, mientras que otros 746 se explican por despidos y retiros en empresas públicas. Además, el informe advierte que&nbsp;<strong>más del 40 % de las bajas en organismos se concentró</strong>&nbsp;en el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas (Conicet),&nbsp;aunque también se destaca la destrucción de empleo en otras instituciones clave para la labor científica y productiva del país.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/impacto-ambiental-cartel-jalisco-nueva-generacion-narcotrafico-america-latina/">Más allá del narcotráfico: el devastador impacto ambiental del Cártel de Jalisco Nueva Generación en América Latina</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269896"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/23214000/e90e5e6c943bc30040892c97205c33ab5c3d7e64977c088234c17ee207a55e81-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-269896" /><figcaption class="wp-element-caption">Una de las protestas de finales de 2023 y principios de 2024, cuando el Gobierno de Javier Milei anunció la decisión de recortar el presupuesto a la ciencia y la primera reducción de puestos de trabajo. Foto: cortesía ATE</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Haydee Pizarro, doctora en Ciencias Biológicas e investigadora principal del Conicet, explicó a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que la contracción del sistema científico argentino&nbsp;<strong>no es un “simple ajuste presupuestario”,</strong>&nbsp;para ella es un “daño estructural” a la capacidad del país de producir conocimiento, formar recursos humanos y dar respuestas propias a sus problemas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Estos recortes responden a una decisión política e ideológica, no a una evaluación técnica del sistema científico”, afirmó Pizarro. Para la científica, se está imponiendo una visión ideológica de corte ultra-liberal y de minimización del papel del Estado, “donde todo aquello que no genera beneficio económico inmediato es considerado ‘no estratégico’ y por lo tanto prescindible”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La científica añadió que las decisiones que tomó la administración de Milei no están enfocadas solo en recortes presupuestarios, sino que existe una visión de país -dijo- que no reconoce el valor estratégico de la ciencia como motor de desarrollo, bienestar y soberanía. “<strong>Se busca deslegitimar el pensamiento crítico con la desacreditación a los científicos</strong>, ridiculizando el conocimiento académico e instalando la idea de que investigar, analizar y cuestionar no sirve. No se trata solo de achicar presupuestos: se intenta disciplinar y debilitar a una comunidad que piensa, que pregunta y que incomoda”, cuestionó.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>El Conicet, la institución más afectada</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">El Conicet es la principal institución científica del Estado argentino y es&nbsp;<strong>una de</strong>&nbsp;<strong>las mayores empleadoras de investigadores</strong>&nbsp;<strong>de la ciencia y tecnología en ese país</strong>. Durante la campaña electoral, Javier Milei, que llegó al poder el 10 de diciembre de 2023, prometió privatizarla. Sin embargo, tras asumir, optó por un fuerte ajuste presupuestal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En enero de este año, los investigadores y becarios del&nbsp;Conicet&nbsp;no recibieron ningún aumento salarial y, así, volvieron a perder frente a la inflación.&nbsp;Según el informe del Grupo EPC-CIICTI, sus remuneraciones alcanzaron un nivel que se encuentra 40.2 puntos por debajo de noviembre de 2023, lo que significa que&nbsp;<strong>los científicos argentinos perdieron el 40 % de su salario real</strong>&nbsp;durante el gobierno de Milei.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/rutas-tren-bioceanico-expertos-advierten-impactos-megaobra-amazonia/">Las rutas del tren bioceánico: expertos advierten posibles impactos de la megaobra que cruzará la Amazonía</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Un recorte del 40 % del salario no es simbólico ni coyuntural: es expulsivo. Significa no poder pagar un alquiler, no llegar a fin de mes, no cubrir necesidades básicas.&nbsp;<strong>Para muchos científicos implica pluriemplearse,</strong>&nbsp;<strong>migrar al extranjero, abandonar líneas de investigación</strong>&nbsp;o directamente salir del sistema científico”, lamentó Pizarro.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_250363"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/03/23005014/La-doctora-Haydee-Pizarro-durante-una-toma-de-muestra-en-el-Rio-Uruguay.-Gentileza-Haydee-Pizarro-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-250363" /><figcaption class="wp-element-caption">La doctora Haydee Pizarro durante una toma de muestra en el río Uruguay. Foto: cortesía Haydee Pizarro</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Sobre el informe, el Conicet es la institución más afectada por las decisiones de Milei. Con más detalle, el grupo de expertos explicó que “<strong>más del 40% de ese subtotal se dio en el ámbito del Conicet</strong>, mientras que se destaca la destrucción de empleo en el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y otros organismos centrales para la ciencia nacional”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Diego Golombek, doctor en Biología, investigador y divulgador científico argentino, consideró que el impacto de la reducción de científicos activos es lamentable, ya que se está desmantelando el corazón del sistema científico argentino, aseguró.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“La consecuencia de estos recortes para la sociedad es múltiple, ya que no se está promoviendo un pensamiento científico, que es fundamental para cualquier pensamiento crítico para la población, se dedique a lo que se dedique y, por otro lado,&nbsp;<strong>sin investigación científica, no hay aplicaciones científicas,</strong>&nbsp;no hay desarrollo productivo, cosa que está muy presente en un plan económico que busca que seamos un país muy basado en commodity, en productos primarios”, afirmó Golombek a&nbsp;<strong>Mongabay Latam.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_250358"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/03/23004637/Diego-Golombek-dirige-el-Laboratorio-Interdisciplinario-del-Tiempo.-Gentileza-Diego-Golombek-768x512.jpeg" alt="" class="wp-image-250358" /><figcaption class="wp-element-caption">Diego Golombek dirige el Laboratorio Interdisciplinario del Tiempo. Foto: cortesía Diego Golombek</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El científico recalcó que no solo el Conicet es la institución afectada por estos recortes. Además del INTA y el INTI, destacó a la Comisión Nacional de Energía Atómica (CONEA), que también está en “tremenda situación de emergencia”. “¿Por qué el Gobierno de Milei está realizando estos recortes? Primero, creo que es la ignorancia,&nbsp;<strong>no entienden que la ciencia es el motor del desarrollo en todos los países</strong>”, dijo Golombek.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Las críticas a Milei</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">El experto añadió más razones: “Maldad, quieren negar conscientemente a gran parte de la comunidad por una cierta cuestión de superioridad moral.&nbsp;<strong>Milei se jacta de ser académico, pero no lo es.</strong>&nbsp;Y también hay estupidez, ya que no ven a mediano y largo plazo que la inversión a la ciencia y tecnología es la base de todo desarrollo productivo”, aseguró.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el informe también se señala con particular atención la situación del Conicet. A lo largo de los últimos dos años,&nbsp;<strong>en el organismo&nbsp;se perdieron 1306 becas</strong>&nbsp;<strong>y 782 puestos de investigadores de carrera</strong>. En total, se trata de 2088 cargos menos que en diciembre de 2023.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |</strong>&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/pueblo-kichwa-curaray-rechaza-actividad-extractiva-ecuador-entrevista/">Ecuador: «El Pueblo Kichwa del Curaray ha rechazado rotundamente la actividad extractiva» | ENTREVISTA</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">El Grupo EPC-CIICTI aseguró que “este profundo ajuste sobre el sector se realiza en la creencia de que se encuentra ‘sobreexpandido’». «Sin embargo, cualquier comparación internacional demuestra que&nbsp;<strong>el sistema científico argentino sufre&nbsp;por falta de escala, además de la consabida ausencia de inversión privada en actividades</strong>”, agregó.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En ese marco, el informe explica que<strong>&nbsp;el sistema de ciencia argentino tiene tres investigadores por cada mil habitantes</strong>&nbsp;de la población económicamente activa, mientras que en países con mayor nivel de desarrollo son diez investigadores.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_257103"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/01/31215421/El-titular-del-Conicet-nombrado-por-Milei-Daniel-Salomone.-Foto-Conicet-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-257103" /><figcaption class="wp-element-caption">El titular del Conicet nombrado por Milei, Daniel Salomone (con micrófono). Foto: Conicet</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Una de las afectadas por estos recortes habló con&nbsp;<strong>Mongabay Latam.</strong>&nbsp;Se trata de una bióloga que trabajaba en el Conicet y pidió no ser identificada. “<strong>La ciencia no solo produce datos, sino un pensamiento crítico</strong>. Debilitar la ciencia es también debilitar una sociedad capaz de pensar, cuestionar y participar informadamente”, dijo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La bióloga añadió que ella fue destituida en octubre del año pasado, pero que antes de esa decisión<strong>&nbsp;su salario se redujo en un 30 %</strong>. “Así, la situación se hacía cada día más difícil. Nosotros también tenemos familias, tenemos que pagar alquileres, escuelas, mantener hijos. Lo que están provocando estas decisiones es que los expertos migren a otros sectores, que renuncien o que busquen mejores vías”, dijo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La experta también consideró que las decisiones de Milei también afectan a los futuros científicos. “Los jóvenes que están todavía en una universidad se preguntan en qué nos metimos. Claro,&nbsp;<strong>están viendo que su trabajo no será recompensando</strong>&nbsp;<strong>y así también se ve fuga de futuros valores</strong>”, detalló.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269897"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/23214230/AP-PhotoMark-Schiefelbein-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-269897" /><figcaption class="wp-element-caption">El presidente argentino, Javier Milei, es blanco de críticas por la reducción de presupuesto a la ciencia y tecnología. Foto: AP Photo/Mark Schiefelbein</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;se comunicó con voceros del Conicet y de Presidencia de Argentina para conocer sus respuestas ante las cifras reveladas por el informe y las críticas de los científicos consultados. Sin embargo, al cierre de esta nota no habían respondido.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Silvina Ramírez, doctora en Derecho de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y experta en la temática indígena, afirmó a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que&nbsp;<strong>el desfinanciamiento de todo el sistema de investigación y universitario en la gestión de Milei es “lamentable”&nbsp;</strong>y que impacta directamente a los futuros profesionales de la ciencia que ahora buscan otras áreas de estudio para vivir dignamente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“La afectación a la situación indígena es indirecta. Los pueblos indígenas requieren de políticas públicas específicas para poder gozar de sus derechos, que se respete su identidad y puedan tener una mejor calidad de vida. Claro que&nbsp;<strong>mejores estudios antropológicos, sociológicos, económicos servirían para brindar un conocimiento más ajustado</strong>&nbsp;de su situación para poder formular políticas públicas más precisas. En ese sentido, estos recortes también podrían afectarlos”, detalló.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal: </strong>trabajadores del Conicet, en una de las primeras protestas contra Milei, en la explanada del Polo Científico, ubicado en el barrio de Palermo, Buenos Aires.<strong> Foto:</strong> cortesía ATE</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/2026/02/argentina-cientificos-perdieron-trabajo-presidencia-javier-milei-informe/">Ana Cristina Alvarado</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/02/argentina-cientificos-perdieron-trabajo-presidencia-javier-milei-informe/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126286</guid>
        <pubDate>Fri, 27 Feb 2026 14:54:26 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Recortes de fondos, despidos y un negacionista al mando del país: la crisis que atraviesan los científicos en Argentina</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/recortes-fondos-despidos-negacionista-al-mando-del-pais-la-crisis-atraviesan-los-cientificos-argentina/</link>
        <description><![CDATA[<p>Desde la llegada de Javier Milei a la presidencia de Argentina, quienes se dedican a la ciencia enfrentan desafíos sin precedentes que se redoblan en los casos de quienes trabajan con el ambiente. El Gobierno no sólo eliminó el Ministerio de Ciencia y Tecnología y lo convirtió en una subsecretaría de Estado, también recortó becas, [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<div class="bulletpoints">
<ul>
<li><em>Desde la llegada de Javier Milei a la presidencia de Argentina, quienes se dedican a la ciencia enfrentan desafíos sin precedentes que se redoblan en los casos de quienes trabajan con el ambiente.</em></li>
<li><em>El Gobierno no sólo eliminó el Ministerio de Ciencia y Tecnología y lo convirtió en una subsecretaría de Estado, también recortó becas, despidió trabajadores administrativos y congeló el envío de subsidios ya otorgados para la investigación.</em></li>
</ul>
</div>
<p><strong>Subsidios frenados, becas canceladas, despidos, acceso bloqueado a fondos económicos</strong> y bibliotecas virtuales, universidades que no llegan a pagar la electricidad y un presidente que niega el cambio climático, denosta a la ciencia y al ambientalismo. Este es el escenario que enfrentan las personas dedicadas a la ciencia y el medio ambiente en Argentina, desde la llegada de<strong> Javier Milei</strong> al gobierno.</p>
<p>Especialistas en biología y ecología coinciden: <strong>la ciencia y el medio ambiente atraviesa una crisis sin precedentes en el país.</strong></p>
<p>Con la firma del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) para la desregulación de la economía, en diciembre de 2023, y el impulso de una ley ómnibus que pretende resetear las bases legales del país, Milei ha intentado avanzar sobre leyes de protección ambiental, como la Ley de Glaciares y del Manejo del Fuego. Sin embargo, existe un riesgo extra para el ambiente: la desmantelación de las líneas de investigación científica que buscan preservarlo.</p>
<p>“Somos una estructura estatal que está perdiendo cualquier tipo de dirección estatal”, asegura Andrés Breccia, licenciado en Ciencias Biológicas y becario doctoral del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) desde 2020. Breccia trabaja en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (UBA) estudiando las hormonas que regulan la alimentación y reproducción de una especie de pez nativa de Argentina.</p>
<figure id="attachment_250364" class="wp-caption alignnone"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="size-full wp-image-250364" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/03/23005018/Manifestacion-de-trabajadores-e-invetsigadores-del-Conicet.-Gentileza-ATE.jpg" sizes="(max-width: 1080px) 100vw, 1080px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/03/23005018/Manifestacion-de-trabajadores-e-invetsigadores-del-Conicet.-Gentileza-ATE.jpg 1080w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/03/23005018/Manifestacion-de-trabajadores-e-invetsigadores-del-Conicet.-Gentileza-ATE-768x457.jpg 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/03/23005018/Manifestacion-de-trabajadores-e-invetsigadores-del-Conicet.-Gentileza-ATE-610x363.jpg 610w" alt="" width="1080" height="642" /><figcaption class="wp-caption-text">Manifestación de trabajadores e investigadores del Conicet. Foto: ATE</figcaption></figure>
<p>El Conicet es la principal institución científica del Estado y una de las mayores empleadoras de investigadores de la ciencia. Durante la campaña electoral, Milei prometió privatizarla. Sin embargo, tras asumir, optó por un fuerte ajuste presupuestal. El 20 de marzo, <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/comunicado-conicet-quejo-despidos-exigio-reincorporacion-empleados_1_11230609.html" target="_blank" rel="noopener external noreferrer" data-wpel-link="external">su directorio criticó</a> una segunda ola de despedidos y solicitó en un comunicado sus reincorporaciones. <strong>El viernes 22, una tercera ola de despidos en el organismo afectó al área administrativa, entre otras.</strong></p>
<p>Además, en diciembre de 2023, Milei nombró como presidente del organismo a <a href="https://www.conicet.gov.ar/daniel-salamone-fue-designado-presidente-del-conicet/" target="_blank" rel="noopener external noreferrer" data-wpel-link="external">Daniel Salamone</a>, médico veterinario, <a href="https://www.conicet.gov.ar/new_scp/detalle.php?id=32079&amp;datos_academicos=yes&amp;keywords=" target="_blank" rel="noopener external noreferrer" data-wpel-link="external">doctor en Filosofía en Biotecnología y Biomedicina</a>, y especialista en clonación, una tecnología a la que el presidente argentino acudió para clonar a su perro Conan hace unos seis años.</p>
<p>También en diciembre, el Poder Ejecutivo eliminó, entre otros, el ministerio de Ciencia y Tecnología e implementó una estructura gubernamental totalmente distinta. El área fue convertida en una subsecretaría, que depende de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología, bajo la estructura de la jefatura de Gabinete, a cargo de Nicolás Posse.</p>
<figure id="attachment_250361" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" class="size-full wp-image-250361" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/03/23004844/El-presidente-del-Conicet-Daniel-Salamone-es-experto-en-clonacion.-Foto-Conicet.jpg" sizes="(max-width: 720px) 100vw, 720px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/03/23004844/El-presidente-del-Conicet-Daniel-Salamone-es-experto-en-clonacion.-Foto-Conicet.jpg 720w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/03/23004844/El-presidente-del-Conicet-Daniel-Salamone-es-experto-en-clonacion.-Foto-Conicet-610x339.jpg 610w" alt="" width="720" height="400" /><figcaption class="wp-caption-text">El presidente del Conicet, Daniel Salamone, es experto en clonación. Foto: Conicet.</figcaption></figure>
<h3><strong>Sin becarios, sin recursos</strong></h3>
<p>“Todo lo que tiene que ver con los recursos humanos está en riesgo” en el ámbito científico, explica Haydee Pizarro, doctora en Ciencias Biológicas del Instituto de Ecología Genética y Evolución de Buenos Aires, que depende de Conicet y de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA. Pizarro dedica su carrera a investigar el impacto de la actividad agrícola y el uso de agrotóxicos en el agua dulce.</p>
<p><strong>El gobierno de Milei recortó de 1300 a 600 la cantidad de becas académicas que habían sido adjudicadas a los investigadores en 2023,</strong> señala Manolo Sueiro, trabajador del Conicet y miembro del consejo directivo del gremio Asociación Trabajadores del Estado (ATE).</p>
<p>“En el caso del Conicet, los becarios son un insumo básico y clave, porque conforman la base de la pirámide que forman los científicos y científicas. Ya tenemos un problema básico que es el riesgo completo de que esta pirámide reduzca su base”, afirma Pizarro.</p>
<figure id="attachment_250363" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" class="size-full wp-image-250363" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/03/23005014/La-doctora-Haydee-Pizarro-durante-una-toma-de-muestra-en-el-Rio-Uruguay.-Gentileza-Haydee-Pizarro.jpg" sizes="(max-width: 1600px) 100vw, 1600px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/03/23005014/La-doctora-Haydee-Pizarro-durante-una-toma-de-muestra-en-el-Rio-Uruguay.-Gentileza-Haydee-Pizarro.jpg 1600w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/03/23005014/La-doctora-Haydee-Pizarro-durante-una-toma-de-muestra-en-el-Rio-Uruguay.-Gentileza-Haydee-Pizarro-768x576.jpg 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/03/23005014/La-doctora-Haydee-Pizarro-durante-una-toma-de-muestra-en-el-Rio-Uruguay.-Gentileza-Haydee-Pizarro-1536x1152.jpg 1536w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/03/23005014/La-doctora-Haydee-Pizarro-durante-una-toma-de-muestra-en-el-Rio-Uruguay.-Gentileza-Haydee-Pizarro-610x458.jpg 610w" alt="" width="1600" height="1200" /><figcaption class="wp-caption-text">La doctora Haydee Pizarro durante una toma de muestra en el Río Uruguay. Foto: cortesía Haydee Pizarro.</figcaption></figure>
<p>Breccia explica que Argentina tenía una política estatal que era el llamado anual a becas de carrera doctoral y postdoctoral y de carrera de investigador. “Todo eso está discontinuado. Hay grupos de trabajo que no podrán tener futuros becarios y no podrán trabajar”.</p>
<p>La falta de recursos y el recorte de becas para dedicarse a la investigación tienen un efecto colateral. “Muchos compañeros empiezan a pensar en otros destinos o en otras formas de sostenerse económicamente”, dice Sueiro.</p>
<p>“Las becas son el sustento de vida de los científicos y científicas. Son, además, de dedicación exclusiva y de ellas dependen tanto los fondos destinados al proyecto como a la economía personal del investigador o investigadora”, explica Magdalena Salas, licenciada en Ciencias Biológicas (UBA) y quien realiza su doctorado como becaria del Conicet, enfocada en ecología.</p>
<p>Salas trabaja en la <strong>Universidad de Jujuy</strong> en la conservación de especies de mamíferos grandes y medianos de las Yungas, en el noroeste de la Argentina, donde el bosque andino se entrelaza con la selva de montaña. “Se ve un desinterés claro en desfinanciar la investigación científica en las solicitudes de fondos que son para nuestros proyectos y con los que ya no contamos porque se encuentran frenados”, afirma.</p>
<figure id="attachment_250366" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-250366" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/03/23005054/La-biologa-Magdalena-Salas-trabaja-en-las-Yungas-argentinas.-Gentileza-Magdalena-Salas.jpg" sizes="auto, (max-width: 1280px) 100vw, 1280px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/03/23005054/La-biologa-Magdalena-Salas-trabaja-en-las-Yungas-argentinas.-Gentileza-Magdalena-Salas.jpg 1280w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/03/23005054/La-biologa-Magdalena-Salas-trabaja-en-las-Yungas-argentinas.-Gentileza-Magdalena-Salas-768x576.jpg 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/03/23005054/La-biologa-Magdalena-Salas-trabaja-en-las-Yungas-argentinas.-Gentileza-Magdalena-Salas-610x458.jpg 610w" alt="" width="1280" height="960" /><figcaption class="wp-caption-text">La bióloga Magdalena Salas trabaja en las Yungas argentinas. Foto: cortesía Magdalena Salas</figcaption></figure>
<p>La investigadora tiene planificado un viaje a campo en mayo y las zonas a las que suele trasladarse son de difícil acceso, sin rutas nacionales ni provinciales. Requiere de un vehículo acorde a los caminos complejos, un ayudante de campo, combustible —que desde la asunción de Milei aumentó alrededor del 80 % por la liberación del mercado— y otros insumos.</p>
<p>En el área de las Yungas jujeñas donde Salas trabaja no existen reservas estatales ni áreas protegidas y las tierras están en manos de privados con quienes la investigadora busca preservar los bosques. “Es un trabajo fino y a largo plazo”, explica. Le preocupa también que comience un proceso de extranjerización de la zona, ante el intento del gobierno de Milei de derogar la Ley de Tierras, que limita la posesión extranjera.</p>
<p>Los recortes llegaron, incluso al funcionamiento cotidiano. “Ya empezamos a traer de nuestras casas elementos básicos como el jabón y el papel higiénico”, afirma Pizarro. <strong>“En mi facultad ya comenzaron a recortar servicio de personal de seguridad y limpieza”, asegura Breccia.</strong></p>
<p>La devaluación del peso es otra causa de la crisis en la ciencia. El ministro de Economía, Luis Caputo, ordenó una nueva devaluación de más del 50 % del peso argentino en diciembre de 2023, que se acumuló a otra reciente devaluación ordenada por su antecesor, Sergio Massa. “En nuestro laboratorio tenemos muchos insumos dolarizados. Entonces, nuestro presupuesto en pesos pasó a valer la mitad de un día para otro. La compra de insumos en dólares se volvió muy complicada. También se suspendieron las entregas de insumos adquiridos en el exterior necesarios para todos los que hacen investigación experimental”, afirma Breccia.</p>
<figure id="attachment_250367" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-250367" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/03/23011213/Andres-Breccia-es-biologo-e-investigador-del-Conicet.-Gentileza-Andres-Breccia-e1711156438996.jpg" sizes="auto, (max-width: 957px) 100vw, 957px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/03/23011213/Andres-Breccia-es-biologo-e-investigador-del-Conicet.-Gentileza-Andres-Breccia-e1711156438996.jpg 957w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/03/23011213/Andres-Breccia-es-biologo-e-investigador-del-Conicet.-Gentileza-Andres-Breccia-e1711156438996-768x683.jpg 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/03/23011213/Andres-Breccia-es-biologo-e-investigador-del-Conicet.-Gentileza-Andres-Breccia-e1711156438996-610x542.jpg 610w" alt="" width="957" height="851" /><figcaption class="wp-caption-text">Andrés Breccia es biólogo e investigador del Conicet. Foto: cortesía Andrés Breccia</figcaption></figure>
<h3>Reduciendo y reduciendo</h3>
<p>El Estado argentino se encuentra funcionando con el presupuesto de 2023, debido a que la Ley de Presupuesto 2024 no fue aprobada por el Congreso y el Poder Ejecutivo prorrogó el Presupuesto 2023 para el año vigente. El problema es que la inflación devora cualquier presupuesto desactualizado. <strong>La inflación interanual en febrero de 2024 fue de poco más de 276 %.</strong></p>
<p>Los fondos para la Asistencia Financiera para el Funcionamiento Universitario eran de 69.188 millones de pesos argentinos (<a href="https://www.bna.com.ar/Personas" target="_blank" rel="noopener external noreferrer" data-wpel-link="external">unos 81 millones de dólares al valor oficial</a>), de acuerdo con <a href="https://chequeado.com/el-explicador/universidades-nacionales-cual-es-la-situacion-presupuestaria-y-que-anuncio-el-gobierno/" target="_blank" rel="noopener external noreferrer" data-wpel-link="external">el sitio Chequeado</a>. Sobre esta cifra, el Ministerio de Capital Humano de la Nación debió anunciar un aumento del 70 % a mediados de marzo, ante la imposibilidad de muchos institutos y universidades de afrontar los gastos mínimos de funcionamiento, como pagar la luz eléctrica.</p>
<p>“Ciencia y universidad van muy de la mano y lo que pasa en un lugar impacta en el otro, porque muchas dependencias del Conicet están arraigadas a varias facultades”, afirma Breccia a Mongabay Latam.</p>
<p>Algunas universidades están pagando la energía eléctrica de los equipos de investigación científica, ya que las unidades tienen doble dependencia, explicaron los entrevistados.</p>
<p>Todo esto ya está teniendo consecuencias en diversos campos. “Lo que nos va pasando es que muchos investigadores del Conicet no tienen los recursos para responder ante inquietudes que tenemos desde el movimiento socioambiental”, resalta Enrique Viale, integrante de la Asociación Argentina de Abogadxs Ambientalistas (AAdAA).</p>
<figure id="attachment_250359" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-250359" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/03/23004718/El-gobierno-de-Milei-recorto-de-1.300-a-600-la-cantidad-de-becas-academicas-que-habian-sido-adjudicadas-a-los-investigadores-en-2023.-Gentileza-ATE.jpeg" sizes="auto, (max-width: 1080px) 100vw, 1080px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/03/23004718/El-gobierno-de-Milei-recorto-de-1.300-a-600-la-cantidad-de-becas-academicas-que-habian-sido-adjudicadas-a-los-investigadores-en-2023.-Gentileza-ATE.jpeg 1080w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/03/23004718/El-gobierno-de-Milei-recorto-de-1.300-a-600-la-cantidad-de-becas-academicas-que-habian-sido-adjudicadas-a-los-investigadores-en-2023.-Gentileza-ATE-768x575.jpeg 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/03/23004718/El-gobierno-de-Milei-recorto-de-1.300-a-600-la-cantidad-de-becas-academicas-que-habian-sido-adjudicadas-a-los-investigadores-en-2023.-Gentileza-ATE-610x457.jpeg 610w" alt="" width="1080" height="809" /><figcaption class="wp-caption-text">El gobierno de Milei recortó de 1.300 a 600 la cantidad de becas académicas que habían sido adjudicadas a los investigadores en 2023. Foto: Cortesía ATE</figcaption></figure>
<h3>Hay plata, pero no hay plata</h3>
<p>La secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología tiene 79 000 millones de pesos argentinos (más de 90 millones de dólares al valor oficial) y una ejecución de apenas el 0,3 % en los últimos tres meses y medio, aseguró Valeria Levi, vice decana de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA, durante una exposición frente a la comunidad académica el martes 19 de marzo.</p>
<p><strong>La Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (ANPIDTI)</strong> es otro organismo clave para los científicos: es la financiadora de la mayoría de las investigaciones, incluidas las que se realizan en el Conicet. La agencia tiene un presupuesto en pesos, subejecutado en apenas el 7 % en lo que va del año, al cierre de esta edición, según explicó Levi. Pero, además, cuenta con préstamos por 225 millones de dólares de organismos internacionales para los subsidios de investigación, aseguró la vice decana.</p>
<p>Hay plata, pero no hay nadie que autorice los giros. Recién el viernes 15 de marzo, tres meses después de asumir, <a href="https://www.boletinoficial.gob.ar/detalleAviso/primera/304823/20240318" target="_blank" rel="noopener external noreferrer" data-wpel-link="external">el Gobierno nombró a una outsider como presidenta de la agencia</a>: Alicia Caballero, doctora en Economía y e<a href="https://www.boletinoficial.gob.ar/detalleAviso/primera/196304/20181121" target="_blank" rel="noopener external noreferrer" data-wpel-link="external">xdirectora del Banco de la Nación durante el gobierno de Mauricio Macri</a>.</p>
<figure id="attachment_250365" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-250365" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/03/23005021/Protesta-de-cientificos-y-trabajadores-del-Conicet-contra-los-despidos-y-la-reduccion-de-becas.-Gentileza-ATE-768x512.jpeg" alt="" width="768" height="512" /><figcaption class="wp-caption-text">Protesta de cientiíficos y trabajadores del Conicet contra los despidos y la reducción de becas. Foto: Cortesía ATE</figcaption></figure>
<p>“Los subsidios están frenados. Son subsidios que en muchos casos estaban ya aprobados (por la gestión anterior) y que están trabados”, explica Pizarro. “El hecho de que los fondos estén frenados hace que ciertos planes temporales se vean frenados y pone en riesgo tareas de muchos años”.</p>
<p>Diego Golombek es investigador superior del Conicet, profesor de la Universidad de San Andrés y director del Laboratorio Interdisciplinario del Tiempo, donde estudia los ritmos biológicos y el sueño en humanos y también en modelos animales. “Como investigador del Conicet, obviamente gran parte de mi financiamiento es del Estado, es tanto del Conicet como de la Agencia, cosa que en este momento está en un nivel de incertidumbre absoluta. Nuestros recursos humanos también dependen de fondos del Estado. Estamos esperando que se resuelvan cuestiones que tienen que ver con becas de investigación y con promociones de carrera, de investigación”, afirma.</p>
<p>“El desfinanciamiento de las actividades científicas es un puñal en el marco del colapso ecológico climático que estamos viviendo. Necesitamos más ciencia, más Estado para poder enfrentar estos colapsos ecológicos focalizados, como la provincia de Corriente y la región del Litoral inundadas; olas de calor, la epidemia del dengue”, agrega el abogado Viale.</p>
<figure id="attachment_250358" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-250358" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/03/23004637/Diego-Golombek-dirige-el-Laboratorio-Interdisciplinario-del-Tiempo.-Gentileza-Diego-Golombek.jpeg" sizes="auto, (max-width: 1600px) 100vw, 1600px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/03/23004637/Diego-Golombek-dirige-el-Laboratorio-Interdisciplinario-del-Tiempo.-Gentileza-Diego-Golombek.jpeg 1600w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/03/23004637/Diego-Golombek-dirige-el-Laboratorio-Interdisciplinario-del-Tiempo.-Gentileza-Diego-Golombek-768x512.jpeg 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/03/23004637/Diego-Golombek-dirige-el-Laboratorio-Interdisciplinario-del-Tiempo.-Gentileza-Diego-Golombek-1200x800.jpeg 1200w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/03/23004637/Diego-Golombek-dirige-el-Laboratorio-Interdisciplinario-del-Tiempo.-Gentileza-Diego-Golombek-1536x1024.jpeg 1536w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/03/23004637/Diego-Golombek-dirige-el-Laboratorio-Interdisciplinario-del-Tiempo.-Gentileza-Diego-Golombek-610x407.jpeg 610w" alt="" width="1600" height="1067" /><figcaption class="wp-caption-text">Diego Golombek dirige el Laboratorio Interdisciplinario del Tiempo. Foto: Cortesía Diego Golombek</figcaption></figure>
<h3>Desafío extra</h3>
<p>Maristella Svampa, investigadora superior del Conicet, considera que el “terraplanismo climático” de Milei tiene varias consecuencias en términos de políticas ambientales. “Una de ellas es que exacerba aún más el extractivismo y el consenso fósil que vive la Argentina y, además, amenaza con endurecer los contextos represivos en los distintos territorios en donde hay resistencias contra la expansión de la frontera minera, la frontera petrolera, entre otras cuestiones”.</p>
<p><strong>“Milei expresa muy bien la creencia, la ideología de una extrema derecha que considera a los ambientalismos como el enemigo principal”, concluye Svampa.</strong></p>
<p>“Las líneas de trabajo que se dedican a hacer diagnósticos del impacto de la actividad humana y actividades productivas tienen un desafío extra”, asegura Pizarro.</p>
<p>La científica explica que “cuando hablamos de monitorear y controlar la biodiversidad estamos hablando de monitorear, analizar y controlar las contribuciones de la naturaleza a las personas. Esas contribuciones permiten regular el clima, purificar el agua con los humedales, regular el clima con los espacio verdes, la producción de alimentos y fibras. Contribuciones que hacen que nuestra vida sea mejor”.</p>
<figure id="attachment_250362" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-250362" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/03/23004907/Javier-Milei-junto-a-su-vicepresidenta-Victoria-Villarruel.-Foto-Noticias-Argentinas-gentileza-elDiarioAR.jpg" sizes="auto, (max-width: 1280px) 100vw, 1280px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/03/23004907/Javier-Milei-junto-a-su-vicepresidenta-Victoria-Villarruel.-Foto-Noticias-Argentinas-gentileza-elDiarioAR.jpg 1280w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/03/23004907/Javier-Milei-junto-a-su-vicepresidenta-Victoria-Villarruel.-Foto-Noticias-Argentinas-gentileza-elDiarioAR-768x512.jpg 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/03/23004907/Javier-Milei-junto-a-su-vicepresidenta-Victoria-Villarruel.-Foto-Noticias-Argentinas-gentileza-elDiarioAR-1200x800.jpg 1200w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/03/23004907/Javier-Milei-junto-a-su-vicepresidenta-Victoria-Villarruel.-Foto-Noticias-Argentinas-gentileza-elDiarioAR-610x407.jpg 610w" alt="" width="1280" height="853" /><figcaption class="wp-caption-text">Javier Milei, junto a su vicepresidenta Victoria Villarruel. Foto: Noticias Argentinas/ elDiarioAR</figcaption></figure>
<p>Golombek señala que la situación que vive la investigación científica en Argentina “también afecta sobremanera el tema simbólico de qué lugar ocupa la ciencia y la tecnología en un Estado, en una idea de Nación. Claramente en esta idea de Estado ocupa un lugar muy secundario y eso, me parece, es un grave error, porque más allá de apoyar a la ciencia, los gobiernos deben apoyarse en la ciencia para tomar decisiones basadas en evidencia, decisiones racionales que apoyen y mejoren la calidad de vida de la población”.</p>
<p>El investigador insiste en que para resolver todos los problemas que se tienen en Argentina es necesaria la ciencia.</p>
<p>Que el Estado no tenga una presencia en el campo científico —aún con todas sus falencias— abre el camino para algo incluso peligroso, plantea el biólogo Juan Pablo Nievas, integrante de la Fundación Ceferino Namuncurá, en Puerto Madryn, provincia de Chubut: que el sector privado del extractivismo penetre las instituciones científicas y elija qué financiar y qué no, de acuerdo a sus intereses.<br />
Pizarro coincide: “¿Cómo hacemos para asegurar el financiamiento de nuestras líneas de trabajo cuando la mirada actual es que hay que buscar fuentes de financiamiento privado? ¿Qué va a pasar con ciertas líneas de trabajo como la mía, que se dedican a hacer diagnóstico del impacto de la actividad productiva o extractivista? Lo veo complicado”.</p>
<p><em><strong>Imagen principal:</strong> Trabajadores del Conicet, en una de las últimas protestas en la explanada del Polo Científico, ubicado en el barrio de Palermo, Buenos Aires.</em></p>
<p><em>* Este reportaje es una alianza periodística entre Mongabay Latam y <a href="https://www.eldiarioar.com/" target="_blank" rel="noopener external noreferrer" data-wpel-link="external">elDiarioAR</a>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=98877</guid>
        <pubDate>Mon, 01 Apr 2024 13:52:09 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Recortes de fondos, despidos y un negacionista al mando del país: la crisis que atraviesan los científicos en Argentina]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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        <title>Rosalind Elsie Franklin (1920-1958) “Descubridora del ADN”</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/ella-es-la-historia/rosalind-elsie-franklin-1920-1958-descubridora-del-adn/</link>
        <description><![CDATA[<p>Se dice que padece el Síndrome de Matilda aquella mujer que ha destacado en alguna disciplina científica, artística o cultural, pero que ha sido eclipsada por los hombres, y el producto de su estudio ha quedado relegado al olvido o sencillamente le ha sido hurtado, sin concedérsele ningún reconocimiento. Las ninguneadas, aquellas cuyos trabajos no [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p>Se dice que padece el <em>Síndrome de Matilda </em>aquella mujer que ha destacado en alguna disciplina científica, artística o cultural, pero que ha sido eclipsada por los hombres, y el producto de su estudio ha quedado relegado al olvido o sencillamente le ha sido hurtado, sin concedérsele ningún reconocimiento. Las ninguneadas, aquellas cuyos trabajos no fueron reconocidos y que sirvieron para inspirar la obra de otros, o que incluso fueron plagiadas y sus ideas robadas, hasta el punto de no enterarnos nunca de la verdadera autora detrás del hallazgo.</p>
<p>Esta fue la suerte que correría Rosalind Franklin, a quien nunca se le daría el crédito que mereciera por sus investigaciones y descubrimientos, como sí le sería reconocido su trabajo a sus colegas masculinos, siendo así que para el año de 1962 ella también hubiera merecido hacer parte del comité ganador del Premio Nobel de Fisiología o Medicina que le fue otorgado a sus compañeros de laboratorio.</p>
<p>El camino escabroso empezaría con su padre, quien se oponía a que su hija se enrutara en el campo de la ciencia, creyendo que esta ruta no le depararía un próspero porvenir, simplemente por tratarse de una mujer. Sería entonces una tía suya la que se encargaría de costear sus estudios, convencida del potencial intelectual que desde muy niña caracterizó a su avezada sobrina. Esto dijo de ella: “Rosalind es inteligente de manera alarmante. Pasa todo el tiempo estudiando aritmética por gusto e invariablemente obtiene los resultados correctos de las sumas.” Sobresalía en todas las materias y así también en los deportes, especialmente en el críquet y el hockey, y desde muy joven comenzó a integrar movimientos sindicales y a involucrarse en la lucha por el reconocimiento del sufragio femenino.</p>
<p>Respecto a su pensamiento y sus ideologías, ella misma se definía como una agnóstica que se reconoce como tal, no por una influencia de otros sino por sus conclusiones propias, meditadas, reflexivas. Siendo muy niña quiso desvirtuar la falacia de un dios increpando a su madre con el siguiente análisis: “Bueno, pues de cualquier manera, cómo sabes que ‘Él’, ¿no es ‘Ella’?” Pese a su escepticismo, Rosalind cultivó a solas las tradiciones judías, y aunque no asistía a la sinagoga aprendería hebreo por su propia cuenta, además de pertenecer a la Sociedad Judía. Pero su interpretación del mundo con una mirada científica le impedía convencerse de cualquier religión o creencia, y es así como se lo reclamaba a su padre: “La ciencia y la vida diaria no pueden y no deberían ser separadas. La ciencia, para mí, otorga una explicación parcial de la vida… No acepto tu definición de fe, es decir, en la vida después de la muerte… Tu fe se basa en tu futuro y el de otros individuos; la mía, en mi futuro y en el de mis sucesores. Me parece que la tuya es más egoísta… Refiriéndome a la pregunta de un Creador. ¿Creador de qué? No veo razón para creer que el creador del protoplasma o de la materia primigenia tenga alguna razón para sentir interés por nuestra insignificante raza en un pequeño rincón del universo.”</p>
<p>A los 9 años Rosalind comienza su formación académica en la Escuela Lindores para señoritas en Sussex, y dos años más tarde se traslada a la Escuela St. Paul’s, donde destacará como una alumna aventajada en todas las materias, y especialmente en la práctica de deportes, así como en sus estudios de alemán, francés y latín, siendo la primera en su clase y haciéndose acreedora de varios premios académicos. Y tan calificado fue su desempeño, que a la edad de los 18 años obtiene la beca universitaria School Leaving Exhibition, que le otorgaría 30 libras anuales durante tres años, dinero que por petición de su padre acabó donando para la asistencia de estudiantes refugiados de la Segunda Guerra Mundial.</p>
<p>Viajera de toda la vida, en 1938 viaja a Francia y queda prendida de una cultura y un estilo de vida, y así como de su lengua, considerando el modo de vida francés “muy superior al estilo” inglés, refiriéndose a estos como a seres a quienes consideraba que “poseían caras ausentes y estúpidas y una complacencia infantil.”</p>
<p>En 1939, a comienzos de la guerra, la familia tendrá dificultades para abandonar Noruega y regresar a Inglaterra, y dos años después la precoz estudiante ya se habría graduado en Ciencias Naturales en el Newnham College de Cambridge, a lo que continuó un doctorado en Química Física en la Universidad de Cambridge, obteniendo un reconocimiento de honor por haber logrado la segunda mejor calificación en el examen final, y pese a lo cual su título académico sólo sería conferido hacia 1947, cuando entonces Cambridge comenzó a otorgar títulos retroactivos de licenciatura y maestría a las mujeres.</p>
<p>Sus títulos y distinciones honoríficos como estudiante la llevaron a ganar un puesto en el laboratorio de investigación de fisioquímica de la universidad, donde trabajó de la mano y supervisión de quien fuera su mentor, Ronald George Wreyford Norrish, quien para 1967 ganaría el Premio Nobel de Química, y con quien no sostuvo las mejores relaciones. Franklin se refirió a Norrish como a un tipo “bebedor” y “prepotente” y al que llegó inclusive a despreciar. Por fortuna para 1942 le ofrecen trabajar como asistente en la Asociación Británica para la Investigación del Uso del Carbón (BCURA), y cuyo trabajo le permitiría en 1945 obtener su doctorado en Cambridge con la tesis: <em>La fisioquímica de coloides orgánicos sólidos con referencia especial al carbón</em><em>. </em>Rosalind auscultó en la porosidad del carbón, descubriendo un fino espacio permeable, aportando respecto a la clasificación de los carbones y permitiendo ponderar con exactitud su idoneidad para el uso de combustibles.</p>
<p>Otra de sus aventuras como viajera la llevó a los Alpes franceses, donde caería por un precipicio y que por poco le cuesta la vida, y pese a lo cual insistía en el embelesamiento que le causaba el territorio francés, y así se lo manifestó a su madre por esos días a través de una misiva: “Estoy segura de que podría merodear felizmente en Francia por siempre. Amo la gente, el país y la comida.”</p>
<p>Sería por ese amor a Francia que para 1947 acepta trabajar en París como <em>chercheur </em>(investigadora), al lado de Jacques Mering en el Laboratoire Central des Services Chimiques de l’Etat, y con quien desarrollará todo tipo de nuevas teorías respecto a la cristalografía, que es la ciencia encargada de estudiar las estructuras cristalinas adoptadas por minerales y otros compuestos y materiales orgánicos cuando se presentan las condiciones óptimas. Por medio de rayos X, Mering había estudiado durante años miles de cristales, pero sería Franklin quien pusiera la lupa sobre el carbón, y en particular respecto a los cambios en la disposición de los átomos cuando se convierten en grafito. Sus descubrimientos serían publicados en distintos artículos, constituyendo la base del campo de la física y la química del carbón.</p>
<p>En 1950 es merecedora de la beca Turner and Newall, la cual ofrece un puesto como asociada de investigación en la Unidad de Biofísica del Consejo de Investigación Médica (CIM) en el King’s College de Londres, dirigido por John Randall, y en donde descubriría las propiedades primordiales del ADN (Ácido Desoxirribonucleico), dando pie a una lectura detallada de su estructura de doble hélice. Para identificar estas formas la científica se valió de una microcámara y un tubo de enfoque fino que ella misma refinó y ajustó, y por medio de la difracción de rayos X sería como conseguiría captar las más detalladas imágenes de dicha molécula.</p>
<p>En el King’s College trabajaban apenas un puñado reducido de mujeres, a las que incluso se les destinaba el espacio del vestíbulo para las horas de almuerzo, mientras que los caballeros disponían de un comedor amplio. En una carta enviada a un amigo Rosalind hace una triste alusión, resaltando el trabajo de una de sus colegas, e insistiendo en que era “muy buena, pero era mujer.” No estaba criticando sin duda su género sino más bien sus posibilidades para abrirse camino en el campo científico. Y es que esta sería la historia que Rosalind Franklin tendría que vivir, cuando sus descubrimientos interpelaban y contradecían el trabajo y las supuestas conclusiones que otros investigadores habían dado como por verídicas. Su manera sustanciosa de expresarse y la forma determinada como solía encarar a las personas consiguieron intimidar a más de un científico y hasta el punto de ganarse su enemistad. Es así como Franklin tendría que pelear insistentemente por dar validez a sus descubrimientos, y aunque esto significara desmontar los antiguos modelos propuestos por un hombre. “Es muy bonito, pero, ¿cómo van a comprobarlo?”, increpó en su momento a sus compañeros de laboratorio, arguyendo que sus supuestos descubrimientos no habían sido corroborados con la rigurosidad de sus propios trabajos, y que contrariaban las antiguas posturas.</p>
<p>El resultado y las conclusiones de sus trabajos serían publicados en varias revistas científicas, y en especial la revista <em>Nature, </em>donde algunos de sus colegas acabarían dándole la razón a Franklin, ya que estos descubrimientos de Franklin les servirían a ellos mismos para acabar de dar forma y finiquitar los estudios relacionados con la estructura del ADN, llegando a ganar incluso el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1962. James Watson, Francis Crick y Maurice Wilkins fueron condecorados con dicha distinción, y aunque para aquel momento ya Rosalind Franklin hubiera fallecido, al mundo le queda el sinsabor de que no hubiera sido incluida entre los ganadores y ni siquiera hubiera tenido su merecido reconocimiento póstumo. Años más tarde el Premio Nobel habilitaría la posibilidad de ser otorgado a personas difuntas.</p>
<p>Sin embargo, hoy Rosalind Franklin es reconocida por haber dado a conocer la “Fotografía 51”, una imagen de difracción de rayos X del ADN con su estructura de doble hélice, y que más adelante el propio Crick aceptaría como una clave para sus estudios posteriores, y que años después sería confirmado por Watson, dándole de esta manera un justo reconocimiento en las investigaciones que les valdría el haber ganado el Premio Nobel.</p>
<p>Luego de dos años trabajando en los laboratorios del King’s College, en 1953, y no consiguiendo adaptarse al equipo, y en especial a su director John Randall, Franklin logra ser reclutada como investigadora y científica sénior por John Desmond Bernal, director del Departamento de Física del laboratorio de Birkbeck College, quien destacó las imágenes tomadas por Franklin como “las más hermosas que se han tomado alguna vez de una sustancia.” John Desmond Bernal era conocido por brindar oportunidades a las mujeres dentro de sus instalaciones, y fue por esto que Franklin consiguió desplegar con libertad sus conocimientos en cristalografía y publicar varios artículos en los que daría a conocer sus descubrimientos. Pasar del King’s College para trabajar en estos laboratorios fue según ella como “mudarse de un palacio a los barrios bajos… pero más agradable al mismo tiempo.”</p>
<p>Financiada por el Consejo de Investigación de Agricultura, Franklin se dedicó a investigar sobre las estructuras moleculares de los virus, y en especial del mosaico de la polio y del tabaco (TMV). Por aquel entonces Aaron Klug era un recién doctorado que trabajó de la mano de Franklin, y que dando continuidad a estas investigaciones sería galardonado en 1982 con el Premio Nobel de Química, “por su desarrollo de la microscopía cristalográfica de electrones y su elucidación estructural de complejos ácido nucleico-proteína biológicamente importantes.” Franklin ya habría muerto décadas atrás, pero no cabe duda de que en esta ocasión también hubiera merecido compartir el codiciado premio.</p>
<p>Rosalind continúa desafiando conceptos científicos prestablecidos a través de la publicación de artículos en distintas revistas científicas, y en donde conseguía demostrar con veracidad cada uno de sus postulados, y es así como en 1956 publicará seis artículos y otros seis más al año siguiente. Para ese año de 1957 sus descubrimientos respecto al virus de la polio consiguen un financiamiento por parte del Servicio Público de Salud y del Instituto Nacional de Salud, en los Estados Unidos, logrando avanzar en las investigaciones respecto al virus.</p>
<p>Su beca de investigación expira pero se le concede una extensión por un año, solicitando una nueva beca que le fue concedida en 1958, y que incluía una asistencia económica de 10.000 libras anuales durante tres años.</p>
<p>Se dice que Rosalind era de temperamento fuerte, y es que de cualquier otra forma no hubiera sido posible abrirse paso entre el patriarcado. No le gustaba el apodo que le tenían en el laboratorio, y así como con todo lo demás que pensaba, no tuvo reparos para recalcar cómo quería ser llamada cuando se lo consultaron: “Me temo que Rosalind… No ‘Rosy’.” En asuntos políticos no calló la boca para denostar a Winston Churchill en su aspecto bélico y así también para elogiarlo respecto al valor de sus discursos.</p>
<p>No se le conoció una pareja, y apenas expresó haber sentido un cariño particular por alguno de sus asistentes, a quien consideraba como un buen partido, y de quien confiesa pudo haberse enamorado, y hasta llegar a establecer una familia. También parece haber estado interesada en su mentor francés, Jacques Mering, quien se encontraba casado, y el cual confesó no ser indiferente y haberse dejado seducir por la “inteligencia y belleza” de Franklin. Sin embargo la vida de Franklin no sería la de una mujer de hogar, y sus esfuerzos estarían dedicados a consagrarse en sus estudios e investigaciones y en dar con nuevos descubrimientos que pudieran significar un aporte para toda la humanidad.</p>
<p>Para mediados de la década de los años cincuenta se le descubrió un tumor en el abdomen y tuvo que convalecer hospitalizada en New York durante un largo período, luego de lo cual regresaría a su trabajo, y para 1958 fue nombrada como Asociada de Investigación Biofísica, la cual le encomendaría la tarea de presentar sus recientes descubrimientos respecto a la estructura del virus del mosaico del tabaco (TMV), en el marco del primer evento internacional científico que fuera celebrado luego de acabada la Segunda Guerra Mundial, el Expo 58, en Bruselas, y que tendría su lugar en el Pabellón Internacional de Ciencia.</p>
<p>Franklin pretendía representar un modelo a escala de la estructura del virus, que contaba con cinco pies de altura y que estaba compuesto por pelotas de ping-pong entrelazadas con agarraderas plásticas de manubrios de bicicleta. Pero justamente un día antes de inaugurarse la feria Rosalind Franklin moriría en Chelsea debido a un cáncer de ovario. También se le había diagnosticado carcinomatosis secundaria y una bronconeumonía que finalmente acabaría ocasionándole la muerte. Escrito en hebreo, en su epitafio se lee: “Científica. Su investigación y sus descubrimientos en materia de virus quedan como un beneficio para la humanidad.” Varios miembros de su familia y algunos de sus colegas murieron de cáncer, y se especula que esto pueda derivarse como una consecuencia de la continua exposición a los rayos X.</p>
<p>Luego de la muerte de quien hubiera encontrado “el secreto de la vida”, como lo expresó algún investigador, Rosalind Franklin recibiría un sinfín de reconocimientos y honores póstumos. En 1982 fue nombrada como Miembro Honorario Nacional por la Iota Sigma Pi. Son varios los laboratorios, edificios, escuelas, bibliotecas, y todo tipo de fundaciones que conceden becas y premios en su nombre, como es el caso de la Sociedad Rosalind Franklin, que desde el 2014 y en sociedad con la Organización de la Industria Biotecnológica otorga el Premio BIO Rosalind Franklin, destinado al apoyo de aquellas mujeres que sobresalen en el campo de la biotecnología industrial y bioprocesos.</p>
<p>La Escuela St. Paul’s, donde estudió de niña, fundó el Centro de Tecnología Rosalind Franklin, y la Real Academia de Química declaró al King’s College de Londres como “Sitio Histórico Nacional de Química”. En la Universidad de Nottingham Trent se llevó a cabo un proyecto millonario que acabó convertido en el prestigioso centro de investigación Rosalind Franklin, y así podemos encontrar su nombre en placas y reseñas que se han colocado en los muros de varios institutos y academias, y que recuerdan los logros de la destacada científica. Su vida y logros ha inspirado películas, obras teatrales, documentales, libros y biografías, e incluso la NASA ha querido recordarla entre los astros, bautizando un asteroide descubierto en 1997 con el nombre de <em>Rosfranklin, </em>y así también <em>Google </em>dedicó en el 2013 uno de sus <em>doodle</em>, en donde contemplamos a Rosalind Franklin reparando la estructura helicoidal del ADN frente a la famosa “Fotografía 51”.</p>
<p>Conocida como “heroína agraviada”, “heroína olvidada”, “dama oscura del ADN”, o la “Sylvia Plath de la biología molecular”, lo cierto es que hoy Rosalind Franklin está cobrando protagonismo y ganándose su justo y merecido lugar en el mundo de los avances científicos, y hoy mejor le corresponde otro de los apelativos con el que es nombrada, el de “icono feminista”.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-89132" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2022/04/257.-ROSALIND-FRANKLIN-234x300.jpg" alt="ROSALIND FRANKLIN" width="234" height="300" /></p>
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        <author>Milanas Baena</author>
                    <category>Ella es la Historia</category>
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        <pubDate>Fri, 05 Jan 2024 08:46:40 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Milanas Baena</media:credit>
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        <title>Mujeres y niñas en la ciencia, una apuesta para la Paz Total</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/pazifico-cultura-y-mas/mujeres-ninas-la-ciencia-una-apuesta-la-paz-total/</link>
        <description><![CDATA[<p>&nbsp; En las últimas semanas el país ha conocido importantes iniciativas lideradas por el ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación para promover la participación de las mujeres en la Ciencia y el fortalecimiento de las vocaciones científicas de niñas y adolescentes de toda Colombia. Desde la llegada de la viceministra tumaqueña, Yesenia Olaya Requene, al [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p><figure id="attachment_94080" aria-describedby="caption-attachment-94080" style="width: 300px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-94080" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/04/foto-2-300x225.jpg" alt="La Viceministra con la niñez tumaqueña. " width="300" height="225" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/04/foto-2-300x225.jpg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/04/foto-2-150x113.jpg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/04/foto-2-768x576.jpg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/04/foto-2-1024x768.jpg 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/04/foto-2-1200x900.jpg 1200w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/04/foto-2.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /><figcaption id="caption-attachment-94080" class="wp-caption-text">La Viceministra con la niñez tumaqueña.</figcaption></figure></p>
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<p>En las últimas semanas el país ha conocido importantes iniciativas lideradas por el ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación para promover la participación de las mujeres en la Ciencia y el fortalecimiento de las vocaciones científicas de niñas y adolescentes de toda Colombia.</p>
<p>Desde la llegada de la viceministra tumaqueña, Yesenia Olaya Requene, al viceministerio de Talento y Apropiación Social del Conocimiento, las mujeres y las niñas han sido prioridad en la agenda de Ciencia, Tecnología e Innovación del Gobierno del Cambio. Para Yesenia Olaya, “es fundamental sumar esfuerzos para fomentar en las niñas las competencias de pensamiento científico y de innovación, de manera que se incentiven a seguir indagando con respecto a profesiones STEAM. En territorios confinados por la guerra y la pobreza estructural, la ciencia podría convertirse en un proyecto de vida para nuestras niñas y jóvenes, y sumada a pedagogías que prioricen la salud mental, contribuiremos a construir un mejor presente para ellas.</p>
<p>Yesenia Olaya, hija de una maestra etnoeducadora del Pacífico colombiano, y en su paso como investigadora de la Universidad de Harvard, le ha apostado a la educación para contribuir al desarrollo y bienestar de su comunidad; ella ha trabajado para que las niñas de territorios empobrecidos en Colombia, tengan la oportunidad de formarse en las mejores universidades y centros de investigación en el mundo. Con este sueño llegó al viceministerio de Talento y Apropiación Social, hoy el Minciencias, lidera la primera misión Harvard-MIT que llevará en el mes de mayo, a niñas afrodescendientes e indígenas y docentes a los mejores laboratorios de ciencia en estas prestigiosas universidades y tendrán una experiencia de aprendizaje liderada por Wolfgang Ketterle, premio nobel de física 2001.</p>
<p>Para Yesenia “estoy segura que esta Misión será una experiencia extraordinaria para las niñas y docentes. La oportunidad de salir del país y llegar a dos de las mejores universidades del mundo, lideres en ciencia, tecnología e innovación, fortalecerá en ellas la semilla de la investigación. Pero lo más importante, es que los conocimientos adquiridos contribuirán a los procesos de cambio social y resiliencia que se desarrollan en sus territorios de origen. Estas apuestas son parte del gobierno del cambio del presidente Gustavo Petro y la vicepresidenta Francia Márquez”.</p>
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<p><figure id="attachment_94081" aria-describedby="caption-attachment-94081" style="width: 300px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-94081" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/04/foto-1-300x225.jpeg" alt="Juventud tumaqueña." width="300" height="225" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/04/foto-1-300x225.jpeg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/04/foto-1-150x113.jpeg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/04/foto-1-768x576.jpeg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/04/foto-1-1024x768.jpeg 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/04/foto-1-1200x900.jpeg 1200w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/04/foto-1.jpeg 1600w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /><figcaption id="caption-attachment-94081" class="wp-caption-text">Juventud tumaqueña.</figcaption></figure></p>
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        <author>J. Mauricio Chaves Bustos</author>
                    <category>Pazifico, cultura y más</category>
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        <pubDate>Wed, 05 Apr 2023 13:04:51 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Mujeres y niñas en la ciencia, una apuesta para la Paz Total]]></media:description>
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        <title>Revive el Viceministerio de Talento y Apropiación Social del Conocimiento del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/pazifico-cultura-y-mas/revive-viceministerio-talento-apropiacion-social-del-conocimiento-del-ministerio-ciencia-tecnologia-e-innovacion/</link>
        <description><![CDATA[<p>&nbsp; A tres meses de la llegada de la investigadora de la Universidad de Harvard, Yesenia Olaya Requene, como viceministra de Talento y Apropiación Social del Conocimiento al ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación; el viceministerio ha retomado su rumbo y el país comienza a conocer las prioridades de trabajo y convocatorias que, en materia [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p><figure id="attachment_93566" aria-describedby="caption-attachment-93566" style="width: 300px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-93566" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/02/YESENIA-FEBRERO-1-300x225.jpg" alt="Yesenia Olaya, viceministra, en los territorios. " width="300" height="225" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/02/YESENIA-FEBRERO-1-300x225.jpg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/02/YESENIA-FEBRERO-1-150x113.jpg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/02/YESENIA-FEBRERO-1-768x576.jpg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/02/YESENIA-FEBRERO-1-1024x768.jpg 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/02/YESENIA-FEBRERO-1-1200x900.jpg 1200w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/02/YESENIA-FEBRERO-1.jpg 2048w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /><figcaption id="caption-attachment-93566" class="wp-caption-text">Yesenia Olaya, viceministra, en los territorios.</figcaption></figure></p>
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<p>A tres meses de la llegada de la investigadora de la Universidad de Harvard, Yesenia Olaya Requene, como viceministra de Talento y Apropiación Social del Conocimiento al ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación; el viceministerio ha retomado su rumbo y el país comienza a conocer las prioridades de trabajo y convocatorias que, en materia de formación de alto nivel, vocaciones científicas en niños, niñas y jóvenes, divulgación del conocimiento científico y regionalización de la ciencia, lidera desde su cartera.</p>
<p>Con la llegada de la viceministra Yesenia Olaya, este viceministerio, desconocido para la mayoría de los colombianos, incluso al interior del gobierno, comienza a tener presencia en Colombia y proyecta una identidad propia en el marco de la misionalidad del ministerio y lineamientos del nuevo gobierno.</p>
<p>La viceministra Yesenia Olaya, ha comunicado al país una importante agenda nacional e internacional, que siguiendo los lineamientos del Gobierno del presidente Gustavo Petro, y junto al liderazgo del ministro Arturo Luna, buscan incorporar nuevos modelos de políticas y programas de ciencia, tecnología e innovación que sean transformativos, creativos, visionarios y que contribuyan al cierre de brechas de conocimiento y la inclusión social.</p>
<p>En días pasado el Ministro Arturo Luna, en un acto de entrega de predios a Familias campesinas del Departamento de Sucre precedido por el presidente Gustavo Petro, anunció una inversión de $5.000 millones para San Marcos y San Benito Abad, que contribuirán a la producción de alimentos y protección del medio ambiente. La ejecución de dichos recursos hacen parte de los temas priorizados en la misión de “Ciencia para la Paz y la Ciudadanía”, del viceministerio a cargo de Yesenia Olaya.</p>
<p>Otras de las convocatorias anunciadas en el Plan de Mecanismos de Minciencias (2023), son becas doctorales para impulsar la formación de alto nivel teniendo en cuenta el enfoque territorial, étnico y de género;  estancias posdoctorales para doctores del país con proyectos de investigación, entre ellas estancias dirigidas a mujeres doctoras y programas o proyectos de CTeI orientados a la reducción de las brechas territoriales, líneas de trabajo de la Viceministra Olaya.</p>
<p><figure id="attachment_93567" aria-describedby="caption-attachment-93567" style="width: 300px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-93567" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/02/YESENIA-FEBRERO-2-300x180.jpg" alt="La Viceministra en la ONU, 2023. " width="300" height="180" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/02/YESENIA-FEBRERO-2-300x180.jpg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/02/YESENIA-FEBRERO-2-150x90.jpg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/02/YESENIA-FEBRERO-2-768x461.jpg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/02/YESENIA-FEBRERO-2.jpg 777w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /><figcaption id="caption-attachment-93567" class="wp-caption-text">La Viceministra en la ONU, 2023.</figcaption></figure></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La perspectiva  de trabajo de Yesenia Olaya, atraviesa las fronteras del país transmitiendo el mensaje a los países de la región de construir una ciencia para la integración de América Latina y el Caribe. Tal como lo expuso en el último encuentro de las “Recomendaciones de Ciencia Abierta de la Unesco” realizado en Caracas, Venezuela.</p>
<p>Incluso, quienes conocen a la viceministra, destacan su liderazgo y compromiso posesionando temas estratégicos como <em>Ciencia para la Paz y la Ciudadanía</em>, al interior de Minciencias. Acción que ha desarrollado encabezando espacios pedagógicos para sensibilizar a los funcionarios de esta cartera sobre la importancia del enfoque de género, étnico y territorial en la Ciencia, Tecnología e Innovación. En su labor se resalta la estrategia de acompañar el desarrollo tecnológico y la transferencia de tecnología con la apropiación social del conocimiento.</p>
<p>Prueba de lo anterior, es que por primera vez Minciencias, se comprometió con recursos y lineamientos de trabajo con la Mesa Permanente de Concertación con las comunidades indígenas y con las comunidades negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras, en la Consulta Previa del Plan Nacional de Desarrollo (2022-2026) presentado por el Presidente Gustavo Petro, todo esto gracias a la visión, liderazgo y compromiso de la viceministra Yesenia Olaya.</p>
<p>Además, con ocasión de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, celebrado el 11 de febrero de cada año, la viceministra viajó a la ONU para representar a Colombia en este importante evento. “<em>Necesitamos fortalecer las capacidades científicas en niñas y mujeres, sin dejar atrás a los pueblos étnicos. Es prioritario crear programas de innovación que vinculen los conocimientos indígenas y afrodescendientes con el sistema educativo”</em>, afirmo.</p>
<p>Esta 8ª Asamblea, en la que Minciencias representó al Gobierno de Colombia, reunió a diversas mujeres científicas, jóvenes, expertas y profesionales, para identificar las condiciones y herramientas que permitan situar la ciencia, la tecnología y la innovación en el centro de los programas de desarrollo sostenible, las relaciones internacionales y las estrategias de aplicación de los sectores público y privado.</p>
<p><figure id="attachment_93568" aria-describedby="caption-attachment-93568" style="width: 300px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-93568" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/02/YESENIA-FEBRERO-3-300x225.jpg" alt="La Viceministra en diálogo con los jovenes del país. " width="300" height="225" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/02/YESENIA-FEBRERO-3-300x225.jpg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/02/YESENIA-FEBRERO-3-150x113.jpg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/02/YESENIA-FEBRERO-3-768x576.jpg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/02/YESENIA-FEBRERO-3.jpg 1024w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /><figcaption id="caption-attachment-93568" class="wp-caption-text">La Viceministra en diálogo con los jovenes del país.</figcaption></figure></p>
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        <author>J. Mauricio Chaves Bustos</author>
                    <category>Pazifico, cultura y más</category>
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        <pubDate>Mon, 13 Feb 2023 18:18:09 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Revive el Viceministerio de Talento y Apropiación Social del Conocimiento del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">J. Mauricio Chaves Bustos</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Buenaventura: 10 ganadores y 5 favoritos de la Conferencia Estudiantil de Avance Científico y Tecnológico de Wakanda en la ciudad-puerto</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/buenaventura-10-ganadores-5-favoritos-la-conferencia-estudiantil-avance-cientifico-tecnologico-wakanda-la-ciudad-puerto/</link>
        <description><![CDATA[<p>Nueve personalidades de la ciudad calificaron 24 proyectos de prototipo de invención con vibranium de 22 colegios, oficiales y privados, y 50 pilos de grado octavo definieron sus favoritos otorgando &#8220;cheques&#8221; de financiación, en un ejercicio del Semillero de Becarios U de la ciudad en el Centro Cultural del Banco de la República, realizado el [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p>Nueve personalidades de la ciudad calificaron 24 proyectos de prototipo de invención con vibranium de 22 colegios, oficiales y privados, y 50 pilos de grado octavo definieron sus favoritos otorgando &#8220;cheques&#8221; de financiación, en un ejercicio del <strong>Semillero de Becarios U</strong> de la ciudad en el Centro Cultural del Banco de la República, realizado el martes 27 de septiembre, organizado por la Fundación Color de Colombia.<span id="more-91968"></span></p>
<p>Los derrumbes en la vía de Cali a Buenaventura impidieron que algunas personalidades llegaran a la cita con los mejores estudiantes de grado noveno de la ciudad,  pero en todo caso el jurado fue de primer nivel y mostró un interés del liderazgo de la ciudad-puerto por la formación complementaria que están recibiendo los talentos destacados académicamente, de 14 y 15 años, en el Semillero de Becarios U, que los prepara para acceder a la educación superior de alta calidad.</p>
<p>Estuvieron en primera fila en el Auditorio del Banco de la República, como jurados: <strong>Milady Garcés Arboleda</strong>, presidenta ejecutiva de la Cámara de Comercio de Buenaventura; <strong>Francy Esther Candelo Murillo</strong>, Secretaria de Salud Distrital; <strong>Víctor Julio González Riascos</strong>; director ejecutivo del Comité Intergremial e Interempresarial de Buenaventura; <strong>Amin Sinisterra</strong>, director de la iniciativa <em>Buenaventura Cómo Vamos</em>.</p>
<p><figure id="attachment_91969" aria-describedby="caption-attachment-91969" style="width: 840px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-large wp-image-91969" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2022/09/Jurado-1-1024x547.png" alt="" width="840" height="449" /><figcaption id="caption-attachment-91969" class="wp-caption-text">Líderes en la ciudad que evaluaron las presentaciones de los pilos de grado noveno, de izq a der: Milady Garcés, Víctor Julio González. Jairo Miranda, Francy Esther Candelo, Amin Sinisterra, Carolina Bedoya, Tania Caicedo y Freddy Candelo.</figcaption></figure></p>
<p>También <strong>Carolina Bedoya</strong>, presidenta de la Fundación Buenaventura Siembra Esperanza y gerente del Hotel Cordillera;  <strong>Cindy Rodas</strong>, gerente del Hotel Torre Mar; <strong>Tania Caicedo</strong>, directora de la regional Pacífico de la Fundación empresarial Etika Verde;  el empresario <strong>Jairo Miranda</strong>, director administrativo y financiero  de Muromar Logística; y <strong>Freddy Candelo</strong>, coordinador de Uramba Maker Lab. de la Fundación de la Sociedad Portuaria de Buenaventura.</p>
<p><figure id="attachment_92003" aria-describedby="caption-attachment-92003" style="width: 840px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-large wp-image-92003" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2022/10/Panorámica-de-Auditorio-3-1024x586.png" alt="" width="840" height="481" /><figcaption id="caption-attachment-92003" class="wp-caption-text">El Auditorio del Centro Cultural del Banco de la República en Buenaventura recibió nuevamente a los pilos de grado noveno de la ciudad.</figcaption></figure></p>
<p>El nuevo secretario de Educación Distrital, el  licenciado <strong>Marlon Posso Varela</strong>, se excusó de asistir por estar en pleno proceso de empalme.</p>
<p>La <em>&#8220;Conferencia Estudiantil de Avance Científico y Tecnológico de Wakanda&#8221;</em>  es uno de los eventos educativos anuales que le aporta el Semillero de Becarios U a la ciudad.  Otros son el <em>Modelo de Naciones Unidas</em>, con simulación centrada en el Consejo de Seguridad, luego de entrenamientos en club de debate, y la <em>Expo de Servicio Social Estudiantil con saldos académicos, </em>que se realizarán en 2023.</p>
<p><strong>El fortalecimiento de competencias por proyectos</strong></p>
<p>La <em>&#8220;Conferencia Estudiantil de Avance Científico y Tecnológico de Wakanda en Buenaventura&#8221;</em> se deriva directamente de un proyecto inter-curricular de fomento de varias competencias en los estudiantes, basado en la película <em>Black Panther: Wakanda Forever</em>, diseñado por <strong>Ginnie German</strong>, una talentosa educadora estadounidense,  ganadora del título <em>Profesor del Año de las Escuelas Públicas de Suffolk</em>, Virginia (EE.UU.), para el año escolar 2020-2021, a quien la Fundación Color de Colombia le compró la licencia del proyecto para poder replicarlo en los distintos Semilleros (además de Buenaventura, en Quibdó, Chocó; Turbo, Antioquia; Tumaco, Nariño, y Cali, hasta el momento).</p>
<p>El Vibranium es el mineral que explica el avance tecnológico de la nación Wakanda en la película de Marvel Studios. En el proyecto escolar, el Vibranium es el hipotético elemento 119 de la Tabla periódica y tiene unas propiedades únicas que lo convierten en un súper metal.</p>
<p>Con unos parámetros dados, los estudiantes debían identificar un problema social, ambiental o industrial, y prediseñar una tecnología o una innovación de tecnología existente utilizando una o más de las propiedades del Vibranium, teniendo en cuenta las restricciones de la realidad.</p>
<p>En una encuesta respondida por 81 de los pilos, hasta el momento, el 28,4% consideró que la competencia que fortaleció en primer lugar fue <em>&#8220;el trabajo en equipo&#8221;</em>; el 27,2%, señaló <em>&#8220;la imaginación y la creatividad&#8221;</em>; el 14,8%, <em>&#8220;la capacidad de investigación&#8221;</em>; el 14,8%, el <em>&#8220;razonamiento lógico&#8221;</em>, y el 9,9%, <em>&#8220;hablar en público&#8221;</em>.</p>
<p>El 29,6% respondió que en segundo lugar fortaleció <em>&#8220;la imaginación y la creatividad&#8221;</em>; el 18,5%, la <em>&#8220;capacidad de investigación&#8221;</em>, y el 14,8%, el <em>&#8220;trabajo en equipo&#8221;.</em></p>
<p>Y, muy significativo, el 69% declaró estar altamente interesado en seguir trabajando la idea de proyecto de prototipo de invención que su grupo presentó en la Conferencia de Wakanda, algo que el Semillero de Becarios U facilitará a través de la plataforma de Renzulli Learning.</p>
<p><strong>Los proyectos ganadores</strong></p>
<p>Cada estudiante expositor de proyecto por grupo tuvo dos minutos cronometrados ante el jurado y los más de 100 integrantes del Semillero, que abarrotaron el auditorio junto con algunos rectores, docentes y padres de familia.</p>
<p>Los nueve jurados calificaron «en tiempo real»,  otorgando de 1 a 500 puntos, cada uno de dos aspectos de las propuestas: 1) Claridad y relevancia del problema, y 2) Claridad de la solución tecnológica y del uso del Vibranium, según se apreciara en la presentación oral y en las diapositivas que cada grupo proyectó.</p>
<p>El grupo del proyecto ganador recibirá $280.000 en la app Trii para comprar acciones de empresas colombianas y tres morrales de Totto; el segundo lugar, $140.000 en Trii y dos morrales de Totto; y el tercer lugar, $80.000 y un morral de Totto.</p>
<p><figure id="attachment_91980" aria-describedby="caption-attachment-91980" style="width: 300px" class="wp-caption alignleft"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-91980" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2022/09/Equipo-de-Centro-Educativo-Bahía-de-Buenaventura-con-pechera-de-Shuri-300x265.png" alt="" width="300" height="265" /><figcaption id="caption-attachment-91980" class="wp-caption-text">Del Centro Educativo Bahía de Buenaventura, el equipo ganador, de izq a der: Solórzano Lasso, Caicedo Quiñones y Castro Olaya (con pechera de la científica Shuri de la película Black Panther), y Riascos Riascos.</figcaption></figure></p>
<p><strong>PRIMER LUGAR:</strong>  <em>Remplazo de materiales de osteosíntesis con vibranium (tratamiento de fracturas),</em> del Centro Educativo Bahía de Buenaventura, con 7480 puntos.</p>
<p><strong>Estudiantes</strong>: Sandra Nahomy Castro Olaya (expositora), Santiago Solórzano Lasso, Melanny Yuleidi Caicedo Quiñones y Samuel David Riascos Riascos.</p>
<p><figure id="attachment_91973" aria-describedby="caption-attachment-91973" style="width: 300px" class="wp-caption alignleft"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-91973 size-medium" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2022/09/Equipo-IE-Néstor-Urbano-Tenorio-300x129.png" alt="" width="300" height="129" /><figcaption id="caption-attachment-91973" class="wp-caption-text">Segundo lugar: los pilos de grado noveno de la IE Néstor Urbano Tenorio. Aquí en estilo wakandiano para asistir a la Conferencia en el Banco de la República.</figcaption></figure></p>
<p><strong>SEGUNDO LUGAR:</strong><em> Control de la erosión costera</em>, de la IE Néstor Urbano Tenorio, con 7340 puntos.</p>
<p><strong>Estudiantes:</strong> Jessica Paola Angulo Delgado (expositora), Ana Merlin Cuero Mina, Valentina Díaz Angulo, Duván Valencia, Mary Yulissa Gamboa, Deivinson Ramos, Karen Lorena Torres, Darling Tatiana Marulanda, Héctor M. Caicedo Bonilla y María Sánchez.</p>
<p><strong><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft size-medium wp-image-91981" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2022/09/Equipo-IE-San-Rafael--292x300.png" alt="" width="292" height="300" />TERCER LUGAR:</strong><em> Alternativa para mitigar el cambio climático</em>, de la IE San Rafael, con 7030 puntos.</p>
<p><strong>Estudiantes:</strong> Laura Isabela Caicedo (expositora), Aylin Alexandra Reyes y Mary Isabel García.</p>
<p><strong>CUARTO LUGAR:</strong><em> Embarcaciones con vibranium</em>, de la IE Patricio Symes, con 6980 puntos.</p>
<p><strong>Estudiantes:</strong> María Del Mar Mosquera C. (expositora) y Valeria Valencia.</p>
<p><strong>QUINTO LUGAR:</strong>  <em>Glucinium contra la diabetes</em>, de ITI Valencia Cano, con 6940 puntos.</p>
<p><strong>Estudiantes:</strong> Icis Loreilin López Montaño (expositora), Karen Andreina Rivas, Allison Dayani Valenzuela Cuero y Hillary Allison Gil.</p>
<p><strong>SEXTO LUGAR: </strong> <em>Traje militar para erradicación de minas anti-persona</em>,  de IE Diocesana Jesús Adolescente, con 6490 puntos.</p>
<p><strong>Estudiantes:</strong> Isabella Guapacha Marín (expositora), Laura Valentina Molina, Johan Sebastián Castillo y Miguel Ángel Payán.</p>
<p><strong>SÉPTIMO LUGAR:</strong>  <em>Pirámide de energías limpias para una segunda línea de abastecimiento de electricidad de Buenaventura</em>, de grupo intercolegiado de becarios de cuatro instituciones, con 6380 puntos.</p>
<p><strong>Estudiantes:</strong> Dulce María Villa Cadena, expositora (IE Pablo Emilio Carvajal), Melani Herrera Vargas (Diocesano Jesús Adolescente), Joseph Samuel Larry (Seminario San Buenaventura), Miguel Ángel Arias Garnica, Danna Sofía Valderrama Díaz y Juan Camilo Rojas Villa (IE El Carpinello).</p>
<p><strong>OCTAVO LUGAR:</strong>  <em>Motor fuera de borda con vibranium</em>, del Colegio Naval José Prudencio Padilla, con 6215 puntos.</p>
<p><strong>Estudiantes:</strong> Emmanuel Mejía (expositor), Allison Dávila y Dayana Vásquez.</p>
<p><strong>NOVENO LUGAR:</strong>  <em>Cambio energético a través del vibranium</em>, de la ITI Gerardo Valencia Cano, con 6170 puntos.</p>
<p><strong>Estudiantes: </strong> Ángel Esteban Montaño Rentería (expositor), Juan Stiven Sinisterra Mosquera, Joan Samir Castillo Valencia y Dairon Samuel Montaño Díaz.</p>
<p><strong>DÉCIMO LUGAR:</strong> <em>Industria de renovación plástica ambiental</em>, de la IE Seminario San Buenaventura, con 6140 puntos.</p>
<p><strong>Estudiantes:</strong> Kevin Andrés Candelo Zamora (expositor), Hillary Gissel Asprilla Mosquera, Hilary Tatiana Sinisterra Banguera y Dana Alejandra Colorado Saldarriaga.</p>
<p><strong>Los proyectos favoritos de los pilos de grado octavo</strong></p>
<p>Los primeros 50 alumnos de grado octavo destacados académicamente preseleccionados por los colegios para la cohorte 2025 del Semillero recibieron &#8220;cheques&#8221; simbólicos de tres y cinco millones de dólares para decidir qué proyectos financiaban.</p>
<p><figure id="attachment_92004" aria-describedby="caption-attachment-92004" style="width: 300px" class="wp-caption alignleft"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-92004" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2022/10/Semillerito-intercolegiado-300x300.png" alt="" width="300" height="300" /><figcaption id="caption-attachment-92004" class="wp-caption-text">Grupo intercolegiado que obtuvo mayor financiación simbólica de los pilos de grado octavo, autodenominado &#8220;Semillerito&#8221;.</figcaption></figure></p>
<p>Ellos pasaron por colegio al escenario para entregar los cheques a los voceros de los grupos de invención con vibranium. Los siguientes fueron los cinco proyectos que más sedujeron a los pilos de grado octavo.</p>
<p>1) <em>Pirámide de energías limpias para una segunda línea de abastecimiento de electricidad de Buenaventura</em>, de grupo de pilos de cuatro instituciones educativas, que recibió 50 millones de dólares de financiación hipotética. Este proyecto ocupó el séptimo lugar en la calificación de los jurados.</p>
<p><figure id="attachment_92005" aria-describedby="caption-attachment-92005" style="width: 120px" class="wp-caption alignleft"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-thumbnail wp-image-92005" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2022/10/Sofía-Cardona-Naval-José-Prudencio-Padilla-120x150.png" alt="" width="120" height="150" /><figcaption id="caption-attachment-92005" class="wp-caption-text">Ana Sofía Cardona, del Colegio Naval José Prudencio Padilla.</figcaption></figure></p>
<p>2) <em>Plantillas de vibranium para prevenir afecciones fisiológicas aplicando la reflexología podal</em>, del Colegio Naval José Prudencio Padilla, de la estudiante Ana Sofía Cardona, que recogió 37 millones de dólares simbólicos.</p>
<p>3) <em>Soluciones de vivienda popular con vibranium</em>, de la IE <strong>Normal Superior Juan Ladrilleros</strong>, de los estudiantes Denisse Lorza (expositora), Luna Calderón, Marley Ardila, Santiago Micolta, Jorge Angulo e Iliana Córdoba. Este proyecto recibió 34 millones de dólares de los pilos de grado octavo.</p>
<p><figure id="attachment_92006" aria-describedby="caption-attachment-92006" style="width: 300px" class="wp-caption alignleft"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-92006 size-medium" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2022/10/Equipo-Normal-Superior-Juan-Ladrilleros-300x154.png" alt="" width="300" height="154" /><figcaption id="caption-attachment-92006" class="wp-caption-text">Uno de los dos equipos de la Normal Superior Juan Ladrilleros, tercera mayor financiación hipotética conseguida.</figcaption></figure></p>
<p>4) <em>Refuerzo con vibranium  para estructuras con fines anti-sísmicos</em>, de la <strong>IE Teófilo Roberto Potes</strong>, de los estudiantes Sebastián Mina (expositor), Lina Ortiz, Laura Copete y Samuel Caicedo. Este proyecto recibió 32 millones de dólares simbólicos.</p>
<p>5) <em>Mini-robots de uso médico</em>, de <strong>IE Atanasio Girardot</strong>, de los estudiantes Gloria Liz Sinisterra Castillo (expositora), Johan Sebastián Micolta Angulo, Carlos Alberto Barahona Paniagua y Ana María Gamboa Palacio. Este proyecto recibió 28 millones de dólares de financiación simbólica.</p>
<p>Completaron el conjunto de proyectos en la Conferencia de Wakanda en Buenaventura, los siguientes: <strong>&#8220;Reservorio y tuberías de agua potable con vibranium para Buenaventura&#8221;</strong> (IE José Ramón Bejarano); <strong>Árboles súper descontaminantes de la atmósfera</strong> (IE La Anunciación); <strong>Máquina recolectora de residuos en el mar</strong> (IE San Vicente);  <strong>Tratamiento de enfermedades neurológicas</strong> (Liceo del Pacífico).</p>
<p>Igualmente, los prototipos: <strong>Submarino de limpieza y exploración de oceános</strong> (Liceo de Occidente); <strong>Paneles solares fotovoltaicos para zonas rurales</strong> (IE Termarit); <strong>Máquina trituradora de desechos ultraeficiente</strong> (IE Normal Juan Ladrilleros); <strong>Planta de tratamiento de aguas residuales</strong> (IE Antonio Nariño); <strong>Puentes estructurados y resistentes</strong> (IE José María Córdoba); <strong>Construcción de puentes </strong>(IE Bilingüe Comfamar).</p>
<p><strong>El modelo educativo y pedagógico de los Semilleros de Becarios U</strong></p>
<p>Desde su primer ciclo (2015-2017), los semilleros se han concebido como un proceso de formación integral, complementario al del colegio, mucho más que un Pre-Icfes, y por eso comienzan en grados octavo y noveno, focalizados en los estudiantes de mayor potencial académico probado en grados previos.</p>
<p>Para este segundo ciclo,  se han profundizado los elementos característicos con el <em>Modelo de Enriquecimiento Escolar para el desarrollo del talento</em>, resultado de investigaciones de décadas encabezadas por el profesor <strong>Joseph Renzulli</strong>, reconocido por la American Psychological Association como uno de los 25 psicólogos más influyentes del mundo y director del <em>Centro Renzulli para la Creatividad, la Educación de Altas Capacidades y el Desarrollo del Talento</em> de la Universidad de Connecticut, Estados Unidos.</p>
<p>El segundo ciclo de Semilleros de Becarios U, que se retrasó por la pandemia, ya está también en Quibdó, Chocó;  Turbo, Antioquia; Tumaco, Nariño, y Cali (con alta participación de colegios etnoeducativos).</p>
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<p>Los <strong>Semilleros de Becarios U</strong> usan la plataforma <strong>Renzulli Learning</strong> por alianza de Fundación Color de Colombia con la casa matriz (una parte en español y otra en inglés), que permite un grado de personalización importante en el proceso de enseñanza-aprendizaje, teniendo en cuenta los intereses, estilos de aprendizaje y de expresión del estudiante becario.</p>
<p>Los Semilleros también usan los servicios de la plataforma de educación socio-emocional HabilMind, que asiste a más de 4.000 colegios de alto nivel en 18 países de Iberoamérica, y de la plataforma Puntaje Nacional, de origen chileno con seis años en Colombia, para la preparación de Saber 11 —en la que se tendrá la asesoría del reputado y efectivo <strong>Grupo Educativo Helmer Pardo</strong>—. Ambas empresas son aliadas del programa de <strong>Semilleros de Becarios U</strong> mediante tarifas rebajadas. La marca <strong>Totto</strong> es también aliada del programa.</p>
<p>En general, los Semilleros de Becarios U integran herramientas y metodologías activas de colegios privilegiados de Colombia, América Latina, Estados Unidos y España, y recursos pedagógicos de docentes del mundo a través de Teachers Pay Teachers.</p>
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<p>Uno de los principales incentivos de los Semilleros es un viaje en grado décimo a conocer universidades de alta calidad, para el cual hay  un esquema de generación de ingresos, ahorro y compra de acciones de empresas colombianas con la app Trii, que hizo una donación al programa de Semilleros para que los pilos se inicien en noveno grado con ejercicios reales de educación financiera y bursátil.</p>
<p>En suma,  se trata de una experiencia de aprendizajes significativos en la vida con una premisa ética: <em>«desarrollar el propio talento para servir a los demás»</em> (está sancionado socialmente comportarse «engreído» por ser privilegiado de pertenecer a los Semilleros de Becarios U).</p>
<p>La financiación del programa de Semilleros de Becarios U tiene un esquema mixto, donde empresas aportan, afrocolombianos hacen filantropía, próximamente algunos afroamericanos también, y los propios becarios generan ingresos para ahorrar con miras a su viaje en grado décimo. Cuando se reciba apoyo financiero de la cooperación internacional, se informará.</p>
<p>Cada pilo recibe una beca que honra el nombre de un personaje, escogido por el padrino. Para más información: semilleros@fundacioncolordecolombia.org</p>
<p>*Trazador misional de esta publicación de Fundación Color de Colombia: <strong>Línea estratégica 2:</strong>  <em>Educación de calidad y equidad.</em> <strong>Proyecto:</strong> <em> Semilleros de  Becarios U, 2022-2025.</em></p>
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        <author>Fundación Color de Colombia</author>
                    <category>República de colores</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=91968</guid>
        <pubDate>Mon, 03 Oct 2022 03:39:23 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Fundación Color de Colombia</media:credit>
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