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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Blogs de ciencia-ficción colombiana | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Antonio Mora Vélez, jinete del recuerdo.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/lineas-de-arena/antonio-mora-velez-jinete-del-recuerdo/</link>
        <description><![CDATA[<p>Nota preliminar: Esta nota se publicó en vida del querido Maestro Antonio en 2017 en varios medios. Ahora que nos ha dejado, la reproduzco, invitando a quienes no han leído a uno de los pioneros de la ciencia-ficción colombiana que lo hagan. La ciencia-ficción literaria en Colombia no es huérfana, a falta de uno, aparecen [&hellip;]</p>
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<figure class="wp-block-image size-full"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="836" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/05/24055548/Antonio-Mora-y-Dixon.jpeg" alt="" class="wp-image-101223" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/05/24055548/Antonio-Mora-y-Dixon.jpeg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/05/24055548/Antonio-Mora-y-Dixon-300x245.jpeg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/05/24055548/Antonio-Mora-y-Dixon-768x627.jpeg 768w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">El Maestro Antonio Mora Vélez (DEP), con el autor de esta nota.</figcaption></figure>



<p><strong>Nota preliminar</strong>: Esta nota se publicó en vida del querido Maestro Antonio en 2017 en varios medios. Ahora que nos ha dejado, la reproduzco, invitando a quienes no han leído a uno de los pioneros de la ciencia-ficción colombiana que lo hagan.</p>



<p>La ciencia-ficción literaria en Colombia no es huérfana, a falta de uno, aparecen dos padres responsables, a quienes no se les requiere hacer el examen genético correspondiente, ellos han confesado esa paternidad de manera responsable. El círculo de aficionados a este género en nuestro país, bien saben que se trata de René Rebetez, el hijo del relojero y Antonio Mora Vélez, un humanista con acento caribe que viste como el más elegante bogotano, cuando visita la capital.&nbsp;</p>



<p>Curiosa la travesía existencial de estos dos hombres, uno nacido en las cercanías de Bogotá que terminó hartándose de las montañas, decidió viajar por el mundo y terminó en una mágica isla del Caribe (Rebetez), cual corsario. El otro un caribeño que en ocasiones abandona su cálido refugio para entrar en reinos del frío y el hielo (Mora Vélez), como ciertos países nórdicos o la sabana bogotana que en ocasiones puede ser tan gélida y distante como aquellas lejanas tierras.</p>



<p>Antonio Mora Vélez es muchas cosas en un solo hombre. Un barranquillero afincado entre Montería y Sincelejo, abogado de profesión, profesor universitario, gestor cultural, pero ante todo escritor, no solo de ciencia-ficción, pero quizás su incontrovertible éxito en ese género, le ha cobrado un precio. Las editoriales no le publican sino obras bien sea de fantasía o de especulación futurista. Pero se puede afirmar que es el único autor colombiano de ciencia-ficción cuyas ediciones se agotan, además de ser pionero en un género que algunos hemos intentado, la poesía de ciencia-ficción.</p>



<p>Antonio Mora Vélez es conocido más allá de las fronteras geográficas y mentales que rodean a Colombia. Destacado en varias antologías internacionales como las “Joyas de la Ciencia Ficción”) (La Habana, 1989), la francesa “Dimensión Latine” (París, 2008) y mencionado en The Encyclopedia of Science Fiction” de John Clute y Peter Nicholls (Nueva York, 1995).&nbsp;</p>



<p>Desde que publicó Glitza (1979), inspirado en autores como Bradbury, Asimov, Walter Miller o Ivan Yefremov, él mismo se convirtió en un referente del género en Colombia y América Latina, pero sobre todo en la región Caribe y especialmente en el Departamento de Córdoba se le ha reconocido su aporte a las letras y la cultura, fundador del&nbsp;<em>Parlamento de Escritores del Caribe Colombiano</em>, profesor universitario durante más de veinte años, humanista comprometido con su ideal de progreso, justicia y equidad para la sociedad.</p>



<p>Con Antonio Mora, me unen varias cosas, indudablemente el interés por la ciencia-ficción de la cual él es Maestro y en mi caso, eterno aficionado, la coincidencia en adivinar el sentido humanista de un género que en el cine a veces se pierde por los efectos audiovisuales. Los dos aparecemos en una antología de cuento fantástico (siempre hago la diferencia, pues la considero pariente lejana de la ciencia-ficción), realizada por el escritor Ricardo Burgos.&nbsp;</p>



<p>Pero además con el Maestro Antonio y Juan Diego Gómez somos fundadores de la primera revista de ciencia-ficción colombiana, “<em>Cosmocápsula</em>”, publicación inspirada y dirigida por el escritor y divulgador David Pérez, que tuvo una vida productiva entre 2009 y 2016. Actualmente el proyecto se encuentra suspendido, los tripulantes de la nave hacen una escala en al camino. Algunos dicen que ya terminó, aunque prefiero pensar que la revista se encuentra en hibernación criogénica obligada. Antonio Mora ya había descendido en un planeta previo debido a su apretada agenda, pero nos quedó la correspondencia digital, como forma de mantenernos al tanto.</p>



<p>Sin embargo, nunca habíamos conversado personalmente y afortunadamente pude saludar al Maestro Antonio, en una pasada edición de la Feria Internacional del Libro de Bogotá, evento al cual anualmente asiste y además siempre llega con libro nuevo. De hecho, en aquel momento lanzaba una novela que no pude conseguir, pues a los pocos días estaba agotada, lo cual confirma su condición de escritor reconocido y vendedor.&nbsp;</p>



<p>Resultó muy grato conversar con Antonio Mora Vélez e incluso compartir historias íntimas y familiares. Aunque nunca habrá el tiempo justo y suficiente, para agradecerle por su obra y persistencia. Los hijos de la ciencia-ficción colombiana le rinden tributo merecido a uno de sus padres, al menos el que esto firma.&nbsp;</p>



<p><strong>Dixon Acosta Medellín</strong></p>



<p>En lo que algunos seguimos llamando Twitter busco a parientes de la ciencia-ficción como @dixonmedellin</p>



<p> </p>
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        <author>Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</author>
                    <category>Líneas de arena</category>
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        <pubDate>Fri, 24 May 2024 11:09:29 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</media:credit>
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        <title>René Rebetez, el primer crononauta colombiano</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/lineas-de-arena/rene-rebetez-primer-crononauta-colombiano/</link>
        <description><![CDATA[<p>&nbsp; Nota preliminar: Este artículo, en una primera versión, fue publicado en la Revista Semana, hace 20 años, con el nombre de pila de su autor.  Se actualiza con motivo de los 25 años de fallecimiento de René Rebetez. Muchos colombianos ignoran quien fue René Rebetez, no sospechan su importancia en el mundo de la [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p><figure id="attachment_98424" aria-describedby="caption-attachment-98424" style="width: 232px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" class="size-medium wp-image-98424" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/Cosmocapsula-1-ilustracion-Dixon-Acosta-232x300.jpg" alt="" width="232" height="300" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/Cosmocapsula-1-ilustracion-Dixon-Acosta-232x300.jpg 232w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/Cosmocapsula-1-ilustracion-Dixon-Acosta-116x150.jpg 116w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/Cosmocapsula-1-ilustracion-Dixon-Acosta-768x994.jpg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/Cosmocapsula-1-ilustracion-Dixon-Acosta-791x1024.jpg 791w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/Cosmocapsula-1-ilustracion-Dixon-Acosta.jpg 903w" sizes="(max-width: 232px) 100vw, 232px" /><figcaption id="caption-attachment-98424" class="wp-caption-text">Dibujo de René Rebetez por Dixon Acosta Medellín para la Revista Cosmocápsula.</figcaption></figure></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Nota preliminar</strong>: Este artículo, en una primera versión, fue publicado en la <em>Revista Semana</em>, hace 20 años, con el nombre de pila de su autor.  Se actualiza con motivo de los 25 años de fallecimiento de René Rebetez.</p>
<p>Muchos colombianos ignoran quien fue René Rebetez, no sospechan su importancia en el mundo de la literatura, específicamente en el género de ciencia-ficción, el cual, extrañamente, no ha generado muchos adeptos en Colombia, a pesar de nuestra comprobada tendencia a lo fantástico.<span id="more-98423"></span><br />
El 30 de diciembre del presente año, se conmemora el vigésimo quinto aniversario de la desaparición corporal del escritor René Rebetez, aunque sus fieles lectores seguimos convocando a su genial espíritu cada vez que repasamos sus páginas. Esta breve nota intenta contribuir a que no se olvide su nombre.</p>
<p><img decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-98425" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/AVT_Rene-Rebetez_7567-225x300.jpg" alt="" width="225" height="300" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/AVT_Rene-Rebetez_7567-225x300.jpg 225w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/AVT_Rene-Rebetez_7567-113x150.jpg 113w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/AVT_Rene-Rebetez_7567.jpg 352w" sizes="(max-width: 225px) 100vw, 225px" /></p>
<p>René Rebetez, como buen colombiano, tuvo vocación de migrante, vocación de mundo. Por eso no es extraño encontrar reseñas biográficas que lo identifican con otras nacionalidades, especialmente la mexicana, pues allí desarrolló buena parte de su obra de ciencia-ficción.</p>
<p>A pesar que su vida le alcanzó para disfrutar sus dos grandes pasiones, los viajes y la literatura, -que en últimas son lo mismo- , nació y murió en tierra colombiana. Vio la luz en medio del frío y el paisaje verde de Subachoque, a 45 kilómetros de Bogotá en 1933, y dejó este mundo en la isla de Providencia el 30 de diciembre de 1999, a orillas del mar de los siete colores del Caribe.</p>
<p>Sus pies lo llevaron a Europa, buscando las raíces familiares, luego llegaría a Cuba, en donde se vinculó de manera comprometida con la revolución de Fidel Castro, y posteriormente a México en donde realizaría su propia revolución intelectual. Su imaginación lo llevaría a mundos nuevos, remotos parajes. Hasta el punto de ser destacado por escritores como John Upkide y aparecer en antologías mundiales de ciencia-ficción como &#8220;The World Treasury of Science Fiction&#8221;.</p>
<p>Sin lugar a dudas, Rebetez es el primer escritor colombiano de ciencia-ficción, en el entendido de ser el primero en dedicarse casi que exclusivamente a este género, pues previo al autor hubo algunas obras precursoras en Colombia. Pero sin duda, fue  uno de los pioneros en América Latina de la ficción científica y fantástica, autor de libros como: &#8220;La Nueva Prehistoria&#8221;, &#8220;Ellos lo Llaman Amanecer y Otros Relatos&#8221;, &#8220;Cuentos de Amor, Terror y Otros Misterios&#8221;, entre otros.</p>
<p>Promotor incansable de la ciencia-ficción, en compañía del polifacético escritor, artista y realizador chileno Alejandro Jodorowsky fue editor de la primera revista especializada en México denominada &#8220;<em>Crononauta</em>&#8220;, en la década de los sesenta. Compilador y editor de &#8220;<em>Contemporáneos del Porvenir: Primera Antología Colombiana de Ciencia Ficción</em>&#8220;, editada por Espasa &#8211; Planeta en el año 2000. Incluso incursionó en el cine como actor en la película de corte fantástico llamada &#8220;<em>Fando y Lis</em>&#8221; (1967) dirigida por Jodorowsky, así como director de la cinta &#8220;<em>La Magia</em>&#8221; (1971).</p>
<p>Para terminar, bien vale la pena conocer la definición personal de Rebetez sobre ciencia-ficción. En la introducción de &#8220;Contemporáneos del Porvenir&#8221; escribió: &#8220;<em>La Ciencia Ficción no es más que la búsqueda de respuesta a las preguntas perennes: ¿por qué?, ¿dónde? ¿cómo? A pesar de su nombre, es la menos precisa de todas las literaturas. Su destino es errar de una pregunta a otra y a veces, dar con la respuesta. Para acercarse a ella se requiere la certeza de que un poema oscuro dice mucho más que un discurso claro</em>&#8220;.</p>
<p><strong>Dixon Acosta Medellín</strong></p>
<p>En lo que antes se llamaba Twitter, me encuentran a la hora del recreo como @dixonmedellin</p>
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        <author>Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</author>
                    <category>Líneas de arena</category>
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        <pubDate>Wed, 28 Feb 2024 10:42:39 +0000</pubDate>
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