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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Blogs de Cartagena de Indias | Blogs El Espectador</title>
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        <title>El Corsario Negro, 50 años de una gran película de piratas.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/lineas-de-arena/el-corsario-negro-50-anos-de-una-gran-pelicula-de-piratas/</link>
        <description><![CDATA[<p>Se celebran 50 años de una gran película de piratas, El Corsario Negro, protagonizada por el legendario actor indio Kabir Bedi, cinta que fue filmada enteramente en Colombia. Bienvenidos a la aventura!</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<figure class="wp-block-image size-full"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="376" height="400" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24093243/kabir_bedi_corsaro_nero.jpg" alt="" class="wp-image-128272" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24093243/kabir_bedi_corsaro_nero.jpg 376w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24093243/kabir_bedi_corsaro_nero-282x300.jpg 282w" sizes="(max-width: 376px) 100vw, 376px" /></figure>



<p>El escritor italiano Emilio Salgari, diestro con la pluma, como sus personajes con la espada, nos dejó personajes inolvidables en novelas de aventuras, como&nbsp;<em>Sandokán</em>&nbsp;y el&nbsp;<em>Corsario Negro</em>, héroes anticoloniales, porque se trataba de personajes caídos en desgracia por maniobras de imperios adversos (el británico y el español, respectivamente), quienes dedicaban sus esfuerzos y recursos en defender a quienes eran víctimas de la colonización violenta.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img decoding="async" width="759" height="422" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24084959/kabirbedi-Sandokan.jpg" alt="" class="wp-image-128258" style="aspect-ratio:1.7986078083790913;width:487px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24084959/kabirbedi-Sandokan.jpg 759w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24084959/kabirbedi-Sandokan-300x167.jpg 300w" sizes="(max-width: 759px) 100vw, 759px" /><figcaption class="wp-element-caption">Kabir Bedi como Sandokán (1976).</figcaption></figure>



<p>Durante el presente año de 2026, se cumplen cincuenta años de dos producciones audiovisuales italianas, que nos marcaron a los que éramos unos niños en 1976, la miniserie Sandokán y la película&nbsp;<em>Il Corsaro Nero</em>, conocida en España como&nbsp;<em>El Juramento del Corsario Negro</em>, ambas dirigidas por Sergio Sollima y protagonizadas por el actor indio Kabir Bedi y la actriz francesa Carole André.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img decoding="async" width="611" height="823" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24090717/Mel-Ferrer-El-Corsario-Negro.png" alt="" class="wp-image-128261" style="width:460px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24090717/Mel-Ferrer-El-Corsario-Negro.png 611w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24090717/Mel-Ferrer-El-Corsario-Negro-223x300.png 223w" sizes="(max-width: 611px) 100vw, 611px" /><figcaption class="wp-element-caption">Mel Ferrer en El Corsario Negro. </figcaption></figure>



<p>Dentro del elenco de&nbsp;<em>El Corsario Negro</em>, está el mítico Mel Ferrer, a quien se le recuerda como espadachín en&nbsp;<em>Scaramouche</em>&nbsp;(1952), así como el cantante Tony Renis, famoso por el tema&nbsp;<em>Quando, quando, quando,&nbsp;</em>su personaje es un español que se enamora de una guerrera indígena, encarnada por la actriz austriaca Sonja Jeannine. Angelo Infanti interpreta al&nbsp;<em>Capitán Morgan</em>, Infanti estuvo en el elenco de&nbsp;<em>El Padrino</em>. La actriz alemana Dagmar Lassander, interpreta a la marquesa de Bermejo. También interviene la jovencita barranquillera Pierangeli Llinás, dando inicio a una interesante carrera, como actriz, productora y directora de cine.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="680" height="1022" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24090848/Il_Corsaro_Nero_-_Della_Valle.jpg" alt="" class="wp-image-128262" style="aspect-ratio:0.665365791241483;width:448px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24090848/Il_Corsaro_Nero_-_Della_Valle.jpg 680w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24090848/Il_Corsaro_Nero_-_Della_Valle-200x300.jpg 200w" sizes="auto, (max-width: 680px) 100vw, 680px" /></figure>



<p>Emilio Salgari (1862 – 1911), periodista y marinero italiano que devino en novelista de aventuras históricas, aprovechó sus conocimientos para alimentar sus obras. La vida de Salgari, osciló entre el éxito como autor de culto y la tragedia personal, marcada por una serie de suicidios en la familia, incluyendo la del mismo escritor, quien era víctima de un contrato leonino con editores que se enriquecían a su costa, mientras él acumulaba deudas y pobreza. Es impresionante la cantidad de obras de Salgari, quien escribía sin descanso para intentar llevar una vida medianamente digna, más de 80 novelas, incluyendo una de ciencia-ficción titulada&nbsp;<em>Las maravillas del 2000</em>.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="251" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24090940/Corsaro-nero-3.jpg" alt="" class="wp-image-128263" style="aspect-ratio:1.593724708958476;width:512px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24090940/Corsaro-nero-3.jpg 400w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24090940/Corsaro-nero-3-300x188.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></figure>



<p>La miniserie&nbsp;<em>Sandokán</em>&nbsp;de la RAI, fue un éxito internacional en medio mundo, una de mis favoritas durante la infancia. Aprovechando la celebridad alcanzada por sus protagonistas se produjo una película, basada en otro personaje de Salgari, una especie de alter ego suyo, Emilio de Roccanera, noble italiano, quien termina convertido en pirata del Caribe, conocido como&nbsp;<em>el Corsario Negro</em>, motivado por el deseo de justicia y venganza. Aparte de la aventura necesaria, se narra el amor imposible del personaje por Honorata, hija del flamenco Wan Guld, el hombre que asesinó a su familia.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="621" height="369" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091055/El-Corsario-Negro-6.png" alt="" class="wp-image-128264" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091055/El-Corsario-Negro-6.png 621w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091055/El-Corsario-Negro-6-300x178.png 300w" sizes="auto, (max-width: 621px) 100vw, 621px" /></figure>



<p>Al igual que la serie de&nbsp;<em>Sandokán</em>, se cumplen 50 años de una película que resulta imprescindible para quienes gusten del género de piratas y que para los cinéfilos en general resulta un grato descubrimiento, por su realización cuidadosa, la fotografía, el vestuario y la producción en general. Los escenarios resultan muy fidedignos, porque la cinta fue filmada en Cartagena de Indias y en Santa Marta, dos de las perlas colombianas del Caribe. Capítulo aparte, hay que destacar la banda sonora de la película, compuesta por los hermanos Guido y Maurizio De Angelis, célebres por sus obras para cine y televisión, incluyendo el tema de&nbsp;<em>Sandokán</em>, que algunos tatareamos, de vez en cuando y de forma automática.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="625" height="484" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091109/El-Corsario-Negro-5.png" alt="" class="wp-image-128265" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091109/El-Corsario-Negro-5.png 625w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091109/El-Corsario-Negro-5-300x232.png 300w" sizes="auto, (max-width: 625px) 100vw, 625px" /><figcaption class="wp-element-caption">La actriz Carole André, previo a una escena memorable de la película. </figcaption></figure>



<p>Una escena puede salvar a una película, cuando queda grabada en el recuerdo y&nbsp;<em>El Corsario Negro</em>&nbsp;la tiene. La secuencia memorable de la cinta, es cuando la bella y desgraciada Honorata es abandonada en el mar a su suerte, cumpliendo la sentencia de muerte, por ser hija del tirano Wan Guld, ahora Gobernador de Maracaibo. La escena es preciosa, Honorata (Carole André)&nbsp;&nbsp;permanece de pie todo el tiempo, mientras su barca se mueve a merced de las olas del mar y se va alejando, al tiempo que el impasible Emilio, llora desde la toldilla en la popa, observándola en su impotencia.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="470" height="357" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091149/Kabir-Bedi-Sal-Borgese-Sergio-Sollima.jpg" alt="" class="wp-image-128266" style="width:504px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091149/Kabir-Bedi-Sal-Borgese-Sergio-Sollima.jpg 470w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091149/Kabir-Bedi-Sal-Borgese-Sergio-Sollima-300x228.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 470px) 100vw, 470px" /><figcaption class="wp-element-caption">Los actores Kabir Bedi y Sal Borgese con el director Sergio Sollima. </figcaption></figure>



<p>El director Sergio Sollima, fue célebre por una trilogía de&nbsp;<em>spaghetti western</em>, luego de haber sido guionista en diversos filmes, pero sobre todo se le recuerda por las realizaciones con el personaje de&nbsp;<em>Sandokán</em>&nbsp;y la película a la que nos referimos.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="773" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091350/Octopussy-poster-oficial-1024x773.jpeg" alt="" class="wp-image-128267" style="aspect-ratio:1.3247141992803235;width:551px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091350/Octopussy-poster-oficial-1024x773.jpeg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091350/Octopussy-poster-oficial-300x227.jpeg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091350/Octopussy-poster-oficial-768x580.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091350/Octopussy-poster-oficial-1536x1160.jpeg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091350/Octopussy-poster-oficial.jpeg 1800w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Afiche de la película<em> Octopussy</em> (1983). </figcaption></figure>



<p>El actor indio Kabir Bedi, es una leyenda viviente, siendo exitoso en las más importantes industrias audiovisuales del mundo. El intérprete nacido en Lahore, India, en 1946, ya tenía un bagaje en Asia, por sus trabajos en su país de origen, cuando fue descubierto en Europa y América Latina, gracias al rol de <em>Sandokán</em> y luego fue reconocido en Hollywood y el resto del mundo, por su papel de villano en la película <em>Octopussy</em>, de la saga de <em>James Bond</em>, durante la era de Roger Moore como el <em>agente 007</em>.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="604" height="821" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091622/Kabir-Bedi-Corsario-Negro-10.png" alt="" class="wp-image-128268" style="width:454px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091622/Kabir-Bedi-Corsario-Negro-10.png 604w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091622/Kabir-Bedi-Corsario-Negro-10-221x300.png 221w" sizes="auto, (max-width: 604px) 100vw, 604px" /><figcaption class="wp-element-caption">Kabir Bedi en <em>El Corsario Negro</em>, filmada en Colombia. </figcaption></figure>



<p>La autobiografía de Bedi, titulada&nbsp;<em>Historias que debo contar. La vida emocional de un actor&nbsp;</em>(2023), resulta una lectura grata y apasionante que recorre el devenir existencial del intérprete, con multitud de anécdotas. En este libro, Bedi recuerda con cariño la experiencia de haber filmado en Colombia y haber vivido durante varios meses en Cartagena de Indias, tiene palabras de agradecimiento para el recientemente fallecido Salvo Basile, quien fue Coordinador de producción e incluso tuvo un pequeño papel con diálogo, pero curiosamente no sale en los créditos.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="584" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091809/El-Corsario-Negro-8-1024x584.png" alt="" class="wp-image-128269" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091809/El-Corsario-Negro-8-1024x584.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091809/El-Corsario-Negro-8-300x171.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091809/El-Corsario-Negro-8-768x438.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091809/El-Corsario-Negro-8.png 1234w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Escena de <em>El Corsario Negro</em>. </figcaption></figure>



<p>Kabir Bedi considera que&nbsp;<em>El Corsario Negro</em>, fue una de las mejores películas en las cuales intervino, porque fue una realización esmerada y en un ambiente muy agradable, lamenta que no tuviera el éxito que se merecía en su estreno en el cine, aunque como ha sucedido con otras producciones, ha tenido una segunda mejor vida en el video y las plataformas, convirtiéndose en cinta de culto y referencia, especialmente para los seguidores del género de piratas.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="600" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091926/Il-Corsaro-Nero-Banda-Sonora.jpg" alt="" class="wp-image-128270" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091926/Il-Corsaro-Nero-Banda-Sonora.jpg 600w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091926/Il-Corsaro-Nero-Banda-Sonora-300x300.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24091926/Il-Corsaro-Nero-Banda-Sonora-150x150.jpg 150w" sizes="auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px" /><figcaption class="wp-element-caption">Portada del disco con la Banda Sonora de <em>El Corsario Negro</em>. </figcaption></figure>



<p>El testimonio de Bedi se convierte en la mejor invitación para rescatar del fondo del mar a&nbsp;<em>El Corsario Negro</em>, el mismo pirata que hizo un pacto con el Diablo, en una tenebrosa noche de tormenta en el Caribe. La película se puede ver en diversas plataformas, no es sino buscarla. ¡Buen viento y buena mar!</p>



<p><strong>Dixon Acosta Medellín</strong></p>



<p>En lo que sigue llamando Twitter lo encuentran como @dixonmedellin y en Bluesky&nbsp;como @dixonacostamed.bsky.social</p>


<figure class="wp-block-post-featured-image"><img loading="lazy" decoding="async" width="1000" height="1471" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24093305/El-juramento-del-Corsario-Negro.jpg" class="attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image" alt="" style="object-fit:cover;" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24093305/El-juramento-del-Corsario-Negro.jpg 1000w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24093305/El-juramento-del-Corsario-Negro-204x300.jpg 204w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24093305/El-juramento-del-Corsario-Negro-696x1024.jpg 696w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/24093305/El-juramento-del-Corsario-Negro-768x1130.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px" /></figure>]]></content:encoded>
        <author>Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</author>
                    <category>Líneas de arena</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128256</guid>
        <pubDate>Fri, 24 Apr 2026 14:39:35 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</media:credit>
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                            </item>
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        <title>Es Kalamarí no Cartagena de Indias</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/pletora/es-kalamari-no-cartagena-de-indias/</link>
        <description><![CDATA[<p>Kalamarí: tierra de cangrejos (I) Ya los cangrejos no son los reyes de estas tierras. Ya no abundan por las playas como fue hace más de 492 años. ¿Ustedes se imaginan cómo era de grande la población de cangrejos que los habitantes autóctonos de este lugar —sí, los verdaderos dueños del manglar— consideraron que esta [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<h5><strong>Kalamarí: tierra de cangrejos (I)</strong></h5>
<p>Ya los cangrejos no son los reyes de estas tierras. Ya no abundan por las playas como fue hace más de 492 años.</p>
<p>¿Ustedes se imaginan cómo era de grande la población de cangrejos que los habitantes autóctonos de este lugar —sí, los verdaderos dueños del manglar— consideraron que esta era tierra de cangrejos?</p>
<p>La diversidad de cangrejos debió ser enorme. Un territorio libre y salvaje donde las pinzas reinaban.</p>
<p>¿Quedará un cangrejo tataranieto de algunos de esos que gobernaron este territorio?</p>
<p>Kalamarí: ese es el verdadero nombre de Cartagena de Indias. Y debo decir que Kalamarí es mil veces más hermoso, sonoro y auténtico. No había, en esa época, más ciudades llamadas Kalamarí, y hoy no hay en todo el mundo una ciudad llamada Kalamarí&#8230; pero Cartagena, hay varias Cartagenas.</p>
<p>1533. Un año que partió en dos el futuro de una civilización, la historia de un pueblo, el destino (¿existe?) de los habitantes originales de una tierra que era suya desde hacía 6.000 años a. C., en la que nacieron generación tras generación hasta que vinieron unos en barco y decidieron que ahora esa tierra de cangrejos era de ellos.</p>
<p>Lo primero que encontraron los españoles cuando tocaron la arena de Kalamarí fue cangrejos.</p>
<p>Cientos, miles. Los otros habitantes autóctonos y legendarios propietarios de ese territorio.</p>
<p>Luego, humanos. Habitantes también. Dueños también.</p>
<p>Eran tantos cangrejos que, como población dominante, debían ser colonizados… o <em>genocidiados</em> (no existe esa palabra, lo sé), en caso de que fueran <em>incolonizables</em> (otro neologismo).</p>
<p>Eran muchos cangrejos. Una buena fuente de esclavos para labores pequeñas y, si morían los esclavos con tenazas, se convertían en comida… pensó un español colonizador.</p>
<p>Entonces, los españoles también decidieron que los cangrejos, salvajes y rebeldes ellos, eran una molestia. También había que “civilizarlos”, dijeron los españoles. Pero no pudieron imponerles creencias ni obligarlos a una religión.</p>
<p>No pudieron imponerles la cruz, ni el padrenuestro, ni la culpa.</p>
<p>La “religión” de los cangrejos es el mar y la arena, y la llevan en el ADN.</p>
<p>Los españoles se dieron cuenta de que no podían civilizar a los cangrejos. No tenían intérpretes de su idioma de pinzas y cantos marinos. Así que no les podían cambiar su idioma hasta que su lengua desapareciera.</p>
<p>Creo que ese es el paso uno dentro del manual de un colonizador: extinguir la lengua autóctona para que no cuenten su historia en su idioma. Sin su lengua viva se borra la memoria de su pueblo. Obligándolos a hablar la lengua del colonizador evitan revoluciones secretas.</p>
<p>No olvidar jamás: sin lengua no hay memoria. Sin memoria no hay resistencia.</p>
<p>Pero los españoles, con los cangrejos, no podían hacer eso.</p>
<p>Paso dos del manual del colonizador: dominar el cuerpo.</p>
<p>Los cangrejos caminan hacia atrás y de lado, aunque los españoles querían que caminaran rectos y de frente, como marchando. Era imposible. Los cangrejos caminan como caminan.</p>
<p>Si el cuerpo deja de ser tuyo, la mente también.</p>
<p>Si las decisiones sobre su cuerpo las toma alguien poderoso. Si el cuerpo lo pueden marcar y herir a su antojo, le quitan las alas a las mentes y las encadenan a la tierra, con la vista al suelo para que no miren el cielo y piensen en libertad.</p>
<p>Si esos cuerpos no se pueden vestir como desean, con eso rompen voluntades.</p>
<p>Y si ya sus cuerpos no pueden ser pintados y adornados como lo hacían por su cultura, entonces allí muere la rebeldía…</p>
<p>Eso es un punto básico en el manual colonizador: controlar los cuerpos de los colonizados.</p>
<p>Pero los españoles no pudieron hacer eso con los cangrejos.</p>
<p>¿Cómo vas a domesticar unas pinzas salvajes?</p>
<p>¿Unos ojos compuestos que lo ven todo desde ángulos imposibles?</p>
<p>Ojos de pedúnculo móvil, formados por omatidios hexagonales.</p>
<p>Cada uno con su córnea y su cristalino.</p>
<p>Una visión panorámica que el colonizador no podía comprender ni controlar.</p>
<p>Unos ojos así no pueden ser controlados por los colonizadores. Es que ni siquiera los entienden.</p>
<p>Todo colonizador que zarpara en un barco hacia las Indias debía comprar en el puerto el <em>Manual del Colonizador</em> y aprendérselo. Eso era un requisito obligatorio. Sin ese manual no te podías subir a un barco para invadir territorios ajenos. Y ese manual estaba en varios idiomas. Existía hacía siglos.</p>
<p>La versión en inglés era la más vendida. Fueron los ingleses quienes hicieron su mayor actualización. Esos eran expertos en colonizar y arrasar con pueblos.</p>
<p>El otro paso dentro del manual colonizador es asesinar creencias e imponer las suyas como únicas verdades.</p>
<p>¿Cambiarles la religión a los cangrejos?</p>
<p>¿Cómo se hace eso?</p>
<p>¿En qué cree un cangrejo?</p>
<p>Creo que esa es la primera pregunta.</p>
<p>Y yo no se las puedo responder. Habría que preguntárselo a un cangrejo.<br />Pero ellos ya no hablan con humanos.</p>
<p>Después del exterminio que hicieron con su pueblo los españoles en 1533, los cangrejos no hablan con humanos.</p>
<p>Fingen demencia marina y huyen de nosotros.</p>
<p>Si tenemos suerte, nos ignoran.</p>
<p>Supongo que los españoles entraron en esa encrucijada: ¿En qué creen los cangrejos? ¿Cuál es su dios?</p>
<p>O no, mentiras, no creo que les interesara saberlo y menos comprenderlo. Lo único que les interesaba era que murieran las creencias de los cangrejos, y que los habitantes con pinzas creyeran en la religión de España.</p>
<p>Pero fue imposible enseñarles la Biblia a los cangrejos.</p>
<p>No se puede evangelizar una pinza.</p>
<p>¿Cómo puedes obligar a un cangrejo a que no crea que el mar es su vida y su salvación?</p>
<p>Los cangrejos son <em>incolonizables</em>. A esa conclusión llegaron los españoles.</p>
<p>Y entonces siguieron el siguiente capítulo del manual: aniquilar lo que no se puede o no se quiere colonizar.</p>
<p>Genocidio se llama, cuando se trata de humanos.</p>
<p>Entonces un grupo de españoles se dedicó a cazar cangrejos para hacer sopas con ellos.</p>
<p>Miles de cangrejos murieron. Pinzas destrozadas por las playas.</p>
<p>Los sobrevivientes huyeron o se escondieron.</p>
<p>Entonces esta tierra dejó de ser Kalamarí para convertirse en Cartagena de Indias.</p>
<p>Pero los habitantes de Kalamarí no eran solo cangrejos. Había milenios de ocupación humana. Allí vivían civilizaciones desde alrededor del 6000 a. C.</p>
<p>Civilizaciones enteras.</p>
<p>Alfareros expertos.</p>
<p>Agricultores de maíz y yuca.</p>
<p>Los arqueólogos —que son los que cuentan la historia de ese pueblo porque ya no sobreviven para contarla— dicen que por estas tierras se hallaron los objetos de cerámica más antiguos de América.</p>
<h5><strong>La historia que no nos enseñan de esta tierra (II)</strong></h5>
<p>Kalamarí. Antes del estandarte. Antes del santo. Antes del nombre que no era suyo.</p>
<p>Antes de 1533, esta tierra ya tenía nombre, casa, historia, belleza. No era un “descubrimiento” esperando bautizo. Era un cuerpo vivo, respirando en lenguas que hoy no escuchamos.</p>
<p>Era civilización. Aunque eso no les guste. Aunque no lo acepten. Aunque lo nieguen.</p>
<p>Varias culturas convivían aquí, entre agua e islas. Los pueblos de la bahía de Cartagena —sí, de <em>nuestra</em> bahía— eran parte de la subfamilia Mocanae, de la familia Karib. Karib, como el mar que luego llevaría el nombre en su idioma. No estaban aislados, ni eran silvestres. Tenían arquitectura, sistemas defensivos, alianzas. ¿Sabías que sus casas eran circulares, con techos altos? Rodeadas de empalizadas. ¿Para protegerse de qué? ¿De quién? Tal vez sabían que algo venía.</p>
<p>Kalamarí estaba en el centro. Justo donde hoy está Cartagena de Indias. Fueron ellos quienes le dieron el nombre. No los conquistadores.</p>
<p>Tenían un cacique, como los reyes de allá. Y tenía pactos con los otros pueblos que rodeaban la bahía. Los Carex en Tierrabomba. Los Bahaire en Barú —cuando aún era una península—. Los Cospique por la costa oriental. Y los Yurbaco, allá arriba en Turbaco, valientes, inquietos, indomables… eso dicen las crónicas.</p>
<p>¿Indomables? Qué palabra más española para algo tan profundamente humano.</p>
<p>Y estaban también los Zenú. Más allá. Entre ríos y ciénagas. Gente de oro, de canales, de ciencia hidráulica. En San Jacinto, Calamar&#8230; No estaban lejos. Estaban dentro. Se tocaban entre sí, pueblos que hablaban entre lenguas distintas.</p>
<p>Los Kalamarí, tenían un sistema social, económico y político.</p>
<p>Un cacique. Pero no mandaba solo. Estaba el Tarpanaxy, el consejo de los escogidos. Pensaban juntos.</p>
<p>¿¿Primitiva la sociedad de Kalamarí??</p>
<p>Mmm, ¡ni de vaina!</p>
<p>Su estructura política era muy parecida a la española —por supuesto, más pequeña y menos compleja, por el tamaño de territorio y con una diferencia importantísima: no invadían continentes.</p>
<p>Así que los “primitivos” de Kalamarí compartían rasgos estructurales de las sociedades premodernas no democráticas con los españoles. Sin olvidar: eran sistemas distintos, adaptados a sus propias cultura, territorios, tiempos y realidades.</p>
<p>¿Primitivos?<br />Nunca.</p>
<p>Y las alianzas. No eran de papel. Diplomacia pura. Cada doce lunas se reunían. Caciques de pueblos como Carex, Matarapa, Cocon, Bahaire. Asambleas presididas por Kalamarí.</p>
<p>Doce lunas. Como relojes sin manecillas.</p>
<p>Los habitantes de Kalamarí pagaban impuestos, así como lo lees: un tributo al cacique, una vez cada doce lunas. Los más pudientes lo hacían en metales; los demás, con trabajo proporcional al valor correspondiente.</p>
<p>Este sistema revela una organización económica estructurada y una clara forma de estratificación social.</p>
<p>¿Te suena?</p>
<p>¿No es eso lo que también hacían los españoles? Sí.</p>
<p>Solo que allá le llamaban diezmo, feudo, vasallaje. Aquí era luna, oro y trabajo.</p>
<p>No eran un puñado de familias nómadas. No. Eran estructuras. Caciques, consejos, tributos. Diplomacias. Como en Castilla, pero sin castillos. Y sin necesidad de ellos.</p>
<p>La arqueología lo susurra. Lo grita en susurros si uno escucha con atención. Más de 6.000 años de presencia humana aquí. Puerto Hormiga. La alfarería más antigua de América. DE TODA AMÉRICA. Ese pedazo de cerámica que nunca aparece en los textos escolares, ese que debería hacernos saltar de orgullo.</p>
<p>Y luego eso. La frase:</p>
<p><em>“Un precario emplazamiento español sobre un asentamiento indígena perfecto”.</em></p>
<p>Lo dijeron los cronistas. Los propios conquistadores: ¡PERFECTO!</p>
<p>¿Te das cuenta de lo que significa?</p>
<p>No fundaron nada. Usurparon algo que ya estaba bien hecho. No construyeron sobre un pantano de manglar, sino sobre una ciudad viva.</p>
<p>La perfección indígena les sirvió de cimiento. Cartagena fue, desde el primer día, una copia encima de algo superior a lo que los españoles supieron entender.</p>
<p>¿Y la espiritualidad? ¿Qué pasó con eso?</p>
<p>Los españoles tenían santos. Ellos, soles. Tenían vírgenes. Ellos, lunas. Tenían infiernos. Ellos, jaguares, serpientes, ranas.</p>
<p>Los Kalamarí celebraban la luna nueva. No era oscuridad. Era comienzo.</p>
<p>Eran politeístas, sí. Pero no salvajes. Cada quien puede creer en lo que le de la gana.</p>
<p>Tenían Mohanes Capahíes, adivinos. Jadcadhíes, sacerdotes. Ayunaban, se maceraban, vivían en sacrificio.</p>
<p>Y los templos… los <em>caneis</em>, dicen que guardaban estatuas de Genios buenos y malos. Me recuerda a los ángeles y demonios de la biblia. ¿Pero quién copia a quién cuando nadie mira?</p>
<p>Los cronistas decían que eran pacíficos… hasta que los tocaban. Entonces se volvían guerreros. ¿Acaso no harías tú lo mismo si te quieren quitar tu tierra? ¿Si te quieren asesinar por ello?</p>
<p>Kalamarí no era una &#8220;aldea&#8221;. Era una red compleja. Política. Económica. Ritual.<br />No era Europa, pero sí era mundo.</p>
<p>Y tenían lengua. Mokaná. Un idioma de agua y tierra. Que los cangrejos, dicen, entendían. Que los humanos sabían hablar con las pinzas. Hoy quedan unas 500 palabras. Nada. Todo ¿Catastrófico? ¿no?</p>
<p>Una lengua no es solo cómo dices las cosas. Es cómo las ves. Cómo entiendes el tiempo, el dolor, el amor, el miedo. Es un universo. El universo de quien la habla. Es memoria colectiva. Es la identidad de un pueblo. ¿Recuerdan? Es un paso del manual del conquistador. Ese que no pudieron aplicar en los cangrejos.</p>
<p>El Mokaná se perdió. O más bien, la hicieron desaparecer. Porque eso también fue conquista: silenciar.</p>
<p>Rodrigo de Bastidas llegó en 1502. Nombró la bahía &#8220;Golfo de Barú&#8221;. Quiso conquistar, pero los Kalamarí lo recibieron con flechas envenenadas. Se fue.</p>
<p>Y un año después, en 1503, la Reina Isabel —la “católica”— autorizó su captura y esclavización. Porque resistían. Los Kalamarí debían ser esclavos: por rebeldes y primitivos.</p>
<p>Eso fue la primera justificación: se rebelan, por tanto esclavízalos. Así empieza la historia que nos negaron.</p>
<p>Y luego Pedro de Heredia. Ningún “don” como le dicen. 1533. Llegó el Cacique Corinche lo engaña. Le dice que hay agua donde no la hay. Luego lo ataca. Lo intenta. Pero falla. A pesar de la emboscada, Heredia sobrevivió.</p>
<p>Y comenzó el desastre: Heredia regresó a Kalamarí, destruyó la &#8220;choza&#8221; del cacique y sobre ella clavó un letrero que decía &#8220;San Sebastián de Calamarí&#8221;. Entonces, empezó a agonizar Kalamarí hasta que falleció y hoy nadie la recuerda.</p>
<p>Cartagena de Indias se funda encima.</p>
<p>En esta ciudad se olvidaron de los primeros.</p>
<p>Los que estaban aquí mucho antes de las piedras, antes de las murallas, antes del nombre.</p>
<p>Los que hablaban una lengua que hoy apenas sobrevive en unas 500 palabras, dispersas, incompletas, como si el viento las hubiese ido arrancando de la boca del tiempo.</p>
<p>Nadie habla de ellos.</p>
<p>A mí ni siquiera me los enseñaron en el colegio.</p>
<p>¿Y a los niños de la actual Cartagena?</p>
<p>¿Les cuentan quiénes vivieron aquí seis mil años antes de Cristo?</p>
<p>¿Saben, al menos, que esta tierra no siempre se llamó Cartagena?</p>
<p>¿Que por milenios se llamó Kalamarí?</p>
<p>Durante aproximadamente 7.533 años —sí, léelo bien— vivieron aquí civilizaciones enteras. Tenían dioses, calendarios, oficios, rituales, saberes.</p>
<p>Y un día, hace 492 años, llegaron en grandes barcos unos hombres extranjeros.</p>
<p>Vinieron con cruces, espadas y pólvora.</p>
<p>Y decidieron que esta tierra era suya.</p>
<p>Que podían arrebatarla.</p>
<p>Que podían esclavizar a quienes la habitaban.</p>
<p>Que podían borrarlos.</p>
<p>Borrarlos del mapa, de la historia, del habla. De la memoria.</p>
<p>¿Eso es lo que hay que conmemorar?</p>
<p>¿Eso es lo que se celebra cada año con desfiles, parrandas y discursos?</p>
<p>Yo ya tengo mi respuesta. Ya se las escribí. Solo te invito a pensar la tuya.</p>
<p>Cuestiónatela.<br />Porque a veces celebrar sin memoria también es una forma de violencia.<br />Silenciosa.<br />Cómplice.<br />Letal.</p>


<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Diana Patricia Pinto</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Plétora</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=116412</guid>
        <pubDate>Sun, 01 Jun 2025 21:12:06 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Es Kalamarí no Cartagena de Indias]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Diana Patricia Pinto</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Ignatius Sancho, an Afro-descendant symbol from Cartagena to the world.</title>
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        <description><![CDATA[<p>Preliminary note: The original version of this text was published in Spanish in El Correo del Golfo, the first Spanish-language newspaper in the Arabian Peninsula, in which its author signs with his first name and can be read here:https://www.elcorreo.ae/opinion/dixon-moya/ignatius-sancho-simbolo-afrodescendiente-cartagena-mundo/20240907082721163693.html Responding to the call of the&nbsp;ORBIS magazine, of the Diplomatic and Consular Association of Colombia, I [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p><strong>Preliminary note</strong>: The original version of this text was published in Spanish in <strong><em>El Correo del Golfo</em></strong>, the first Spanish-language newspaper in the Arabian Peninsula, in which its author signs with his first name and can be read here:<a href="https://www.elcorreo.ae/opinion/dixon-moya/ignatius-sancho-simbolo-afrodescendiente-cartagena-mundo/20240907082721163693.html">https://www.elcorreo.ae/opinion/dixon-moya/ignatius-sancho-simbolo-afrodescendiente-cartagena-mundo/20240907082721163693.html</a></p>


<figure class="wp-block-post-featured-image"><img loading="lazy" decoding="async" width="687" height="817" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/05173736/IgnatiusSancho2.jpg" class="attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image" alt="" style="object-fit:cover;" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/05173736/IgnatiusSancho2.jpg 687w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/05173736/IgnatiusSancho2-252x300.jpg 252w" sizes="auto, (max-width: 687px) 100vw, 687px" /></figure>


<p>Responding to the call of the&nbsp;<strong><em>ORBIS magazine</em></strong>, of the Diplomatic and Consular Association of Colombia, I have prepared an essay on an essential man for Afro-descendants in the world, a symbol of the fight against the execrable slave system, a crime that shames the past of humanity. As a preview of this historical investigation, I leave to the kind readers the chronicle of Ignatius Sancho, an enlightened British abolitionist, writer and composer, but his life began in Cartagena de Indias, although he came from much further away. Here is the chronicle of a fascinating life that links Africa, Colombia and the United Kingdom.</p>



<p>Ignatius Sancho was born in 1729 on a ship that transported enslaved human beings from Guinea to the port of Cartagena de Indias, although some versions indicate that this illustrious Briton was born in the walled city of the Viceroyalty of New Granada, today Colombia. Little Ignatius was orphaned by both parents. He was baptized in Cartagena and when he was two years old, his owner took him to the United Kingdom, where he was given to three sisters in the town of Greenwich, where he spent 18 years as a servant, but he escaped and ended up being rescued by John Montagu, Second Duke of Montagu, who, apart from returning him to free status, taught him to read and write, and interested him in literature.</p>



<p>In this way, and having become a successful independent merchant, Ignatius Sancho became actively involved in the world of English culture. He became friends with important intellectuals, writers and artists of his time, to name a few, the Irish author Laurence Sterne, the actor and theatre entrepreneur David Garrick or the painters Allam Ramsay or Thomas Gainsborough, who made portraits of Sancho, such as the one seen at the top of this text.</p>



<p>Ignatius Sancho was keenly interested in writing and music. He was the author of various works, such as essays and plays, but especially of a prolific correspondence in the form of public letters, which were published in the main English newspapers and later collected in books. As a composer, he left more than sixty works of classical music. Sancho soon became involved in the British abolitionist movement and was also the first Anglo African to be able to vote in an election. Ignatius Sancho died in 1780. He was the first person of African descent to receive an obituary in the English press of his time, and his figure remains relevant thanks to initiatives by institutions such as Rutgers University.</p>



<p>Today there is a very interesting circumstance, the foreign ministers of Colombia and the United Kingdom are of African descent, they are Luis Gilberto Murillo and the British Secretary David Lammy, who stand out for promoting the cause of their communities, as well as the Colombian vice president Francia Márquez, who recently invited the Duke and Duchess of Sussex, Prince Henry (known as Harry) and his wife Meghan Markle, to Colombia.</p>



<p>I leave the idea of&nbsp;​​promoting an activity in homage to Ignatius Sancho, which would allow him to be presented to the world and in particular to Colombia, because apart from Great Britain and the circle of specialists, he remains unknown to the general public. An event that could take place in Cartagena de Indias, the place from which a man who should not be forgotten, Ignatius Sancho, was projected for posterity, would be a cultural meeting that would serve to spread the word about the historical figure, as well as the discovery of his works, both literary and musical.</p>



<p>It would be very appropriate to declare Ignatius Sancho as a universal Colombian, a reference that exalts the human condition and that is the perfect symbol of diplomacy and integration between Africa, Colombia and the United Kingdom.</p>



<p><strong>Dixon Acosta Medellīn</strong></p>



<p>Colombian writer, in the official world is known as Dixon Moya, a career diplomat.</p>



<p>On what used to be called Twitter, during recess you can find him as @dixonmedellin </p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</author>
                    <category>Líneas de arena</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=105311</guid>
        <pubDate>Fri, 13 Sep 2024 12:07:55 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Ignatius Sancho, símbolo afrodescendiente de Cartagena para el mundo.</title>
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        <content:encoded><![CDATA[<figure class="wp-block-post-featured-image"><img loading="lazy" decoding="async" width="461" height="558" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/13041017/Ignatius-Sancho.jpg" class="attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image" alt="" style="object-fit:cover;" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/13041017/Ignatius-Sancho.jpg 461w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/13041017/Ignatius-Sancho-248x300.jpg 248w" sizes="auto, (max-width: 461px) 100vw, 461px" /></figure>


<p>Nota preliminar: El texto original se publicó en El Correo del Golfo, en donde el autor firma sus columnas con su nombre de pila y se puede consultar aquí: <a href="https://www.elcorreo.ae/opinion/dixon-moya/ignatius-sancho-simbolo-afrodescendiente-cartagena-mundo/20240907082721163693.html">https://www.elcorreo.ae/opinion/dixon-moya/ignatius-sancho-simbolo-afrodescendiente-cartagena-mundo/20240907082721163693.html</a></p>



<p></p>



<p>Respondiendo a la convocatoria de la revista&nbsp;<em>ORBIS</em>, de la&nbsp;<em>Asociación Diplomática y Consular de Colombia</em>, he preparado un ensayo sobre un hombre imprescindible para los afrodescendientes del mundo, símbolo de la lucha contra el execrable sistema esclavista, crimen que avergüenza el pasado de la humanidad. Como adelanto a esa investigación histórica, dejo a los amables lectores, la crónica de Ignatius Sancho, un ilustrado británico, abolicionista, escritor y compositor, pero su vida se inició en Cartagena de Indias, aunque venía de mucho más lejos. He aquí la crónica de una vida fascinante que relaciona África, Colombia y el Reino Unido.&nbsp;</p>



<p>Ignatius Sancho nació en 1729 en un barco que transportaba a seres humanos esclavizados desde Guinea al puerto de Cartagena de Indias, aunque alguna versión indica que este ilustre británico vio la luz en la ciudad amurallada del Virreinato de la Nueva Granada, hoy Colombia. El pequeño Ignatius quedó huérfano de los dos padres, fue bautizado en Cartagena y a los dos años su dueño lo lleva al Reino Unido, siendo un obsequio para tres hermanas en la población de Greenwich, en donde estuvo 18 años como sirviente, pero escapó y terminó siendo rescatado por John Montagu, Segundo Duque de Montagu quien aparte de devolverle la condición de hombre libre, le enseñó a leer y escribir, interesándolo por la literatura.</p>



<p>De esta manera y convertido en un exitoso comerciante independiente, Ignatius Sancho se involucraría activamente en el mundo de la cultura inglesa. Se convirtió en amigo de importantes intelectuales, escritores y artistas de su tiempo, para citar algunos, el autor irlandés Laurence Sterne, el actor y empresario teatral David Garrick o los pintores Allam Ramsay o Thomas Gainsborough, quienes realizaron retratos de Sancho, como el que se aprecia encabezando el presente texto.</p>



<p>Ignatius Sancho se interesaría vivamente por la escritura y la música, fue autor de diversos trabajos, como ensayos, obras de teatro, pero muy especialmente de una prolija correspondencia, en forma de cartas públicas, que fueron divulgadas en los principales periódicos ingleses y posteriormente recogidas en libros. Como compositor dejó más de sesenta obras de música clásica. Sancho pronto se involucró en el movimiento abolicionista británico, además fue el primer afro anglosajón que pudo votar en unas elecciones. Ignatius Sancho falleció en 1780, fue la primera persona afrodescendiente a quien se le dedicó un obituario en la prensa inglesa de su época y su figura se mantiene vigente, gracias a iniciativas de instituciones como la Universidad Rutgers.</p>



<p>Hoy se da una circunstancia muy interesante, los ministros de relaciones exteriores de Colombia y del Reino Unido son afrodescendientes, se trata de Luis Gilberto Murillo y del secretario británico laborista David Lammy, quienes se destacan por promover la causa de sus comunidades, así como la vicepresidenta colombiana Francia Márquez, quien hace poco invitó a Colombia a los Duques de Sussex, Enrique (conocido como Harry) y su esposa Meghan Markle.</p>



<p>Dejo la idea de promover una actividad en homenaje a Ignatius Sancho, que permita presentarlo al mundo y en particular a Colombia, pues aparte de la Gran Bretaña y del círculo de especialistas, no deja de ser desconocido para el gran público. Un evento que podría darse en Cartagena de Indias, el sitio desde donde se proyectó para la posteridad, un hombre que no debe olvidarse, Ignatius Sancho, sería un encuentro cultural que sirva para divulgar la figura histórica, así como el descubrimiento de sus obras, tanto literarias como musicales.&nbsp;</p>



<p>Sería muy oportuno, declarar a Ignatius Sancho como colombiano universal, un referente que exalta la condición humana y que resulta el símbolo perfecto de diplomacia e integración entre África, Colombia y Reino Unido.&nbsp;</p>



<p><strong>Dixon Acosta Medellín</strong></p>



<p>En lo que sigo llamando Twitter a la hora del recreo me encuentran como @dixonmedellin </p>
]]></content:encoded>
        <author>Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</author>
                    <category>Líneas de arena</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=105308</guid>
        <pubDate>Fri, 13 Sep 2024 12:05:12 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/13041017/Ignatius-Sancho.jpg" type="image/jpeg">
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Rafaela Herrera, la Heroína Desconocida.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/lineas-de-arena/rafaela-herrera-la-heroina-desconocida/</link>
        <description><![CDATA[<p>&nbsp; Nota preliminar: Esta nota fue publicada inicialmente en la Revista Semana, el 11 de febrero de 2006, con el nombre de pila de su autor (Dixon Moya).  Durante cierta noche de julio de 1762, ocurrió un suceso admirable, una joven mujer derrotó a un grupo de feroces piratas. Esta historia transcurrió en el fuerte [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p><figure id="attachment_98472" aria-describedby="caption-attachment-98472" style="width: 216px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-98472" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/rafaela-herrera-216x300.jpeg" alt="" width="216" height="300" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/rafaela-herrera-216x300.jpeg 216w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/rafaela-herrera-108x150.jpeg 108w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/rafaela-herrera.jpeg 366w" sizes="auto, (max-width: 216px) 100vw, 216px" /><figcaption id="caption-attachment-98472" class="wp-caption-text">Ilustración de Ari Pena.</figcaption></figure></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em><strong>Nota preliminar</strong></em>: Esta nota fue publicada inicialmente en la <em>Revista Semana</em>, el 11 de febrero de 2006, con el nombre de pila de su autor (Dixon Moya).<strong> </strong></p>
<p>Durante cierta noche de julio de 1762, ocurrió un suceso admirable, una joven mujer derrotó a un grupo de feroces piratas. Esta historia transcurrió en el fuerte El Castillo de la Inmaculada Concepción de María, un punto clave que defendía la ciudad colonial de Granada en la actual Nicaragua, estratégico por constituirse en la salida al Océano Pacífico. Aquella muchacha de nombre Rafaela Herrera, había nacido en nuestro territorio mucho antes de llamarse Colombia, en una época cuando a diferencia de hoy, las mujeres no tenían muchas oportunidades de protagonismo.</p>
<p><span id="more-78141"></span></p>
<p>El nombre de Rafaela Herrera en Nicaragua es símbolo de valentía y audacia femenina, de hecho se le considera un referente nacional. Su historia es digna de ser conocida. El 29 de julio de 1762 se libra una desigual lucha, entre una fuerza de filibusteros ingleses, con más de cincuenta barcos y dos mil hombres enviados desde Jamaica, contra un fuerte ubicado en el río San Juan, defendido por unos cuantos hombres al mando del capitán José Herrera y Sotomayor, quien durante el cerco de los británicos fallece, dejando en la orfandad no sólo a sus hijos, sino a sus subalternos. En ese momento, la figura de Rafaela, una muchacha de apenas diecinueve años, alcanza su grandeza, pues superando la pérdida de su padre, toma el mando del fuerte, abofetea a un oficial quien demuestra temor, arrebata el cañón que manipulaba un teniente, dispara y logra no sólo infringir graves bajas al enemigo, sino infundir valor a la tropa que ya la respeta como comandante.</p>
<p>El cerco sin embargo se mantiene, los ingleses envían un mensajero con un ultimátum, respetarán la vida de quienes se entreguen. Sin embargo, Rafaela pronuncia una frase clave: “Que los cobardes se rindan y que los valientes se queden a morir conmigo”. Nadie se entrega, la batalla prosigue y los castellanos siguen disparando a los barcos invasores, diezmando la flota filibustera, Rafaela ordena enviar sábanas empapadas en alcohol sobre ramas flotantes, creando una barrera de fuego, esta inesperada acción unida a las bajas en la tropa inglesa, deciden finalmente su retirada. Se dice que en la expedición británica se hallaba un joven marino llamado Horacio Nelson, quien años más tarde, siendo Almirante derrotaría a Napoleón en Trafalgar, su victoria y tumba marítima.</p>
<p>El dato importante para Colombia, es que Rafaela Herrera nació en Cartagena de Indias un 6 de agosto de 1742, su experiencia en el mundo de la defensa tras las murallas, las había adquirido en aquella ciudad, de la mano de su padre, oficial experto en el manejo de fuertes. Rafaela era hija natural, al ser fruto de la unión fugaz del castellano Herrera con una mulata que murió luego del parto. Por ello, Rafaela creció al lado de su padre en medio del fragor de las batallas y con el estigma de su origen, pecaminoso para ciertos ojos de aquella Cartagena inquisidora. Once años más tarde viajó a la ciudad nicaragüense de Granada, pues su padre había sido trasladado por las autoridades españolas para hacerse cargo del Fuerte del Castillo. Luego de su gesta heroica, la leyenda relata que a Rafaela se le otorgó una modesta pensión y murió pobre criando cerdos.</p>
<p>Cartagena de Indias, la Heroica, puede sumar a la galería de bravos valientes a esta joven llamada Rafaela, ojalá su ciudad natal alguna vez le haga el honor que se merece, reconociéndola como hija ilustre. No es extraño que alguien nacido en el territorio de la actual Colombia, se destacara de tal forma lejos de su puerto de nacimiento, esa pareciera que es característica de los colombianos, empeñados en demostrar la validez del refrán sobre los profetas que triunfan en tierra ajena. Rafaela Herrera, la heroína desconocida.</p>
<p><strong>Dixon Acosta Medellín</strong></p>
<p>En lo que antes se llamaba Twitter busco héroes y heroínas desconocidas como @dixonmedellin</p>
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        <author>Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</author>
                    <category>Líneas de arena</category>
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        <pubDate>Sat, 02 Mar 2024 10:56:27 +0000</pubDate>
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