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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Fri, 10 Apr 2026 14:00:00 +0000</lastBuildDate>
    <language>es-CO</language>
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	<title>Blogs de carta | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Ampliación del Tejido.  Un Feminismo Artesanal Vanessa Gómez Pereira</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/putamente-libre-feminismo-artesanal/ampliacion-del-tejido-un-feminismo-artesanal-vanessa-gomez-pereira/</link>
        <description><![CDATA[<p>&#8220;La capacidad humana de acción no es simplemente la capacidad de hacer, sino la capacidad de comenzar; significa que algo inesperado puede ser esperado de los hombres, que son capaces de realizar lo que es infinitamente improbable.&#8221; Con estas palabras, Hannah Arendt subraya la esencia de la acción y la importancia de ser reconocido en el espacio público.</p>
<p> Ser borrada de una narrativa donde mi propia experiencia es central se siente, en esa línea, como una negación de mi capacidad de iniciar, de mi contribución al tejido social y político.</p>
<p> Como diría Maya Angelou: &#8220;Haz lo que puedas con lo que sabes y cuando sepas más, hazlo mejor.&#8221;</p>
<p> Esta frase ha sido un faro en mi vida, un recordatorio constante de mi propia evolución y la responsabilidad inherente al crecimiento. </p>
<p>Durante mucho tiempo, hice lo que pude con la limitada comprensión que tenía de mi propia historia y de las complejidades del mundo.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p><strong>Bogotá, Colombia &#8211; Lunes 5 de mayo de 2025 &#8211; 2:03 AM</strong></p>



<p class="has-background" style="background-color:#ab5212"><strong>Bogotá, Colombia &#8211; Lunes 5 de mayo de 2025</strong></p>



<p><strong>Introducción</strong></p>



<p>Dejo explícito que la elaboración de esta &#8220;carta ensayo&#8221; ha sido posible gracias al uso debido de la inteligencia artificial Gemini. Esta herramienta ha sido fundamental debido a mi condición de persona neurodivergente, específicamente por mi dislexia y disgrafía, las cuales dificultan la organización y la expresión escrita de mis pensamientos de manera convencional. Gemini me ha asistido en la estructuración de mis ideas, la corrección de errores y la fluidez del lenguaje, permitiéndome comunicar mis reflexiones de una manera más clara y accesible. Esta colaboración tecnológica es una parte esencial de mi proceso creativo y de mi capacidad para participar en este diálogo público.</p>



<p><strong>Carta Ensayo: Reflexiones Honestas y Reivindicación de los Hechos. Ampliación del Tejido.</strong></p>



<p>Respetada Vanessa,</p>



<p>Te escribo hoy con el corazón en la mano tras reflexionar profundamente sobre nuestra reciente conversación del jueves Primero de Mayo, precisamente el día del trabajador. La sobreestimulación y el dolor que he cargado han sido intensos, por lo que he dedicado este domingo a organizar mis ideas para esta carta, que compartiré públicamente. Deseo sinceramente que te encuentres de la mejor manera posible.</p>



<p>Te escribo con la sensibilidad que amerita esta situación que me ha acompañado dolorosamente durante meses. Quiero dejar claro que no busco una confrontación legal ni una disputa pública. Entiendo que, quizás inocentemente y sin conocer mi trabajo, tomaste una coincidencia lingüística como título, tal como conversamos. Sé perfectamente que una confrontación legal no es viable por diversas razones, siendo la principal la ausencia técnica de un delito. Tampoco anhelo una disputa pública que no construya y nos muestre como &#8220;dos feministas discutiendo por trivialidades&#8221;. Mi deber es honrar tanto a la Feminista Artesanal que he sido como a la Edu-comunicadora que soy.</p>



<p><strong>La Sorprendente Omisión de un Trabajo Preexistente</strong></p>



<p>No obstante, más allá de tu posible inocencia, me resulta difícil no sentirme profundamente irrespetada por la aparente falta de curiosidad intelectual de la Maestría en Estudios de Género de la Universidad Nacional de Colombia al no considerar la existencia de un trabajo que, desde espacios no académicos pero muy visibles, venía tejiéndose en torno al concepto de Feminismo Artesanal. Este nombre ha circulado en diversos ámbitos, incluyendo entrevistas que concedí a la propia Universidad Nacional para algunos ejercicios académicos. Generosamente, siempre he dedicado tiempo a responder preguntas sobre género y activismos desde Feminismo Artesanal a estudiantes o quizás ya exestudiantes con quienes ocasionalmente me he comunicado. Seguramente, las instituciones, algún docente o los estudiantes con quienes he interactuado tienen algún registro de esto y podrían respaldar lo que digo. También fui entrevistada por la emisora de la Universidad Nacional en el pasado, lo que aumenta mi sorpresa de que nadie te haya informado sobre este proceso.</p>



<p>Aunque mi trabajo no esté registrado en la Universidad Nacional como objeto central de investigación, sí he sido fuente para diversos estudios. Todo lo anterior evidencia que, con humildad y sin modestia, no he sido una mujer invisible. A pesar de que la invisibilidad fue una constante en mi vida, especialmente hasta aproximadamente los treinta años, mi voz y mi activismo siempre buscaron emerger. Fui activista simbólica desde mis 16 años y reconozco mi activismo formal a partir de los 20.</p>



<p>Hoy cuento con la autoridad, no solo endógena, empírica y moral, sino también intelectual y académica para argumentar esto. De hecho, destaco dos trabajos que tomaron mi concepto de Feminismo Artesanal como punto de partida: el trabajo de pregrado de Olga Lucía Molano Ardila, licenciada en lenguas modernas, lingüista y antropóloga, titulado <em>El Alfabeto Contra la Nadie</em>, realizado en la Pontificia Universidad Javeriana de Colombia; y la tesis de maestría de Raúl Fernando Díaz Ochoa, quien hoy es un reconocido experto en comunicación estratégica, un comunicólogo de vocación y cuya maestría fue precisamente en comunicación, lo que lo constituye en una autoridad en su carrera. Su tesis fue realizada con el enfoque de Feminismo Artesanal y las organizaciones <strong>Parces</strong> y Liberarte. Cualquier persona puede consultar en Google Académico, en buscadores e incluso en Google tradicional, y constatar lo que expreso. Todo esto evidencia que mi trabajo y mi voz no han sido del todo desconocidos en el ámbito académico y mucho menos en el feminismo.</p>



<p><strong>El Dolor de la Invisibilización y la Ausencia de Interseccionalidad Evidente</strong></p>



<p>Hasta donde entiendo, mi relación con la Maestría en Estudios de Género de la Universidad Nacional de Colombia no ha sido cercana, irónicamente siendo esta la maestría fundacional en Colombia en el sentido del feminismo interseccional. Me cuesta creer que nadie me haya mencionado este proyecto o me haya invitado al lanzamiento. En un ejercicio de diálogo, me hubiera gustado compartir mis perspectivas sobre el uso de mi huella digital antes de la decisión final. Si bien comprendo las decisiones editoriales, una conversación previa podría haber evitado el dolor emocional e intelectual que he experimentado. La sensación de haber sido borrada en algo tan ligado a mi conceptualización ha sido profunda.</p>



<p>Me pregunto por qué tuve que enterarme accidentalmente de la existencia de ese libro hasta agosto, cuando estaba inmersa en mis estudios y deberes. Fue una mujer que sigue mi proceso desde hace años, una abogada feminista, quien me envió el enlace y me explicó la situación. Desde entonces, no he tenido paz. Leí juiciosamente el libro tres veces, investigué sobre derechos marcarios y de autor, y lamenté mi débil registro de autor de 2012 de una obra inédita que era mi sueño: auto biografiarme conceptualizando, un deseo tan personal como político. Aunque en nuestra videollamada me dijiste que lo comprendías, aún no estoy segura de que entiendas mis reproches y reflexiones.</p>



<p>Te agradezco por permitirme conocer a una mujer fascinante como Magdalena León. Sus ideas sobre la jornada redonda enriquecieron mi comprensión de lo que denomino la autoexplotación de las mujeres, nacida de mi propia experiencia interseccional multidimensional, por las otras, con las otras y para las otras, comprendiendo el valor de la otredad más allá de mi propia realidad. El libro es valioso. Sin embargo, el uso de lo que reconozco como mi huella digital, aunque no registrada legalmente, se convirtió en el ADN de mis activismos, fortaleciendo mi nombre, mi espacio y mi voz. Su uso en la portada me restó la posibilidad de presentar mi conceptualización como algo novedoso.</p>



<p>Como dijo Paulo Freire: <em>&#8220;Los hombres, que son seres históricos, son capaces de autobiografiarse. Esta capacidad, que los distingue de los seres puramente naturales o meramente biológicos, implica simultáneamente la conciencia de sí y del mundo. La reflexión sobre sí y sobre el mundo los constituye como seres de la praxis, seres del hacer y del transformar.&#8221;</em> Y yo, como mujer de este tiempo, tenía como objetivo autobiografiarme como un acto político, porque tengo clarísimo que lo personal es político, no solo como feminista, sino como Educomunicadora que entiende la educación como un acto político.</p>



<p>Esta reflexión resuena con la pregunta fundamental de Gayatri Chakravorty Spivak: ¿Puede hablar el subalterno? Mi experiencia de invisibilización y mi lucha por hacer visible mi voz y mi trabajo responden afirmativamente: sí podemos, aunque el camino esté lleno de obstáculos. Como bien señala Spivak, <em>&#8220;Entre el silencio del subalterno y el ruido del intelectual, la posibilidad de ser escuchado emerge de la constante lucha por la representación.&#8221;</em> Mi propia trayectoria es testimonio de esa lucha.</p>



<p><em>&#8220;La capacidad humana de acción no es simplemente la capacidad de hacer, sino la capacidad de comenzar; significa que algo inesperado puede ser esperado de los hombres, que son capaces de realizar lo que es infinitamente improbable.&#8221;</em> Con estas palabras, Hannah Arendt subraya la esencia de la acción y la importancia del reconocimiento en el espacio público. Ser borrada de una narrativa donde mi propia experiencia es central se siente, en esa línea, como una negación de mi capacidad de iniciar, de mi contribución al tejido social y político.</p>



<p>Como diría Maya Angelou: <em>&#8220;Haz lo que puedas con lo que sabes y cuando sepas más, hazlo mejor.&#8221;</em> Esta frase ha sido un faro en mi vida, un recordatorio constante de mi evolución y la responsabilidad inherente al crecimiento. Durante mucho tiempo, hice lo que pude con mi limitada comprensión. Hoy, con más herramientas, una voz más clara y la certeza de mi lugar en la lucha, sé que puedo y debo hacerlo mejor. Esto no es solo un llamado a la acción, sino un reconocimiento de mi propio proceso de aprendizaje y empoderamiento. Por otra parte, no deja de doler que esto esté sucediendo entre mujeres.</p>



<p><strong>Un Nuevo Camino Hacia la Delicadeza Intelectual</strong></p>



<p>Seguiré mi camino, tejiendo este Feminismo Artesanal a través de mi vida. Sigo siendo esa mujer que en la primera marcha de las putas en Colombia, con la ignorancia de mi propia magnitud en ese entonces, gritó con la fuerza de quien hoy recoge los pedazos para la restauración propia. Puta o no puta, nuestros derechos no se disputan, una verdad que hoy resuena con la conciencia plena de quien ha transitado el dolor y elige la reconstrucción. A partir de ahí, podré recrear nuevos puentes y caminos, seguir tejiendo y destejiendo mi realidad con las otras, por las otras y para las otras, trascendiendo mi individualidad.</p>



<p>Ahora, como teórica práctica, quiero hablar de la delicadeza intelectual como algo serio frente al extractivismo intelectual que habita esta nueva era entre mujeres. Quiero reivindicarme con toda mujer a la que yo le haya hecho sentir este dolor, esta impotencia, esta inferiorización, que hayan pasado por esto mismo a causa mía, aunque no me haya enterado. Y a aquella mujer que un día me reprochaba por su cartel en la marcha que decía &#8220;putamente libre&#8221;, en ese momento me pareció injusto su reclamo y por eso hice caso omiso, aunque varias veces dije que fuiste tú quien trajo esa frase a la marcha. Hoy, después de estudiar, conceptualizar y experimentar tantas cosas en más de una década, ahora recuerdo tus reproches porque se siente como si me hubiera alcanzado un karma. Aprovecho después de tanto tiempo para reconocer que lo siento profundamente, y esto está sirviendo para que la mujer en la que me he convertido empiece a trabajar por lo que he denominado delicadeza intelectual, tan necesaria hoy más que nunca para que esto no se repita. Quiero hablar de la conceptualización desde las vísceras de la realidad desde mi lugar, quiero reivindicarme con toda mujer que haya sentido esto a causa mía y quiero que empecemos a tomarnos muy en serio la huella de las otras mujeres en nuestros procesos de construcción; esto es una lección de vida para mí.</p>



<p><strong>Ninguna Herida Detendrá mi Búsqueda de la Grandeza Útil</strong></p>



<p>Ahora, como mujer apoderada intelectualmente con agenda y agencia propia en mis procesos de metacognición, debo decir que esta carta fue mediada por la Inteligencia Artificial Gemini, quien organizó mis ideas y citaciones, asegurándose de que todo provenga de mi corazón y mente. He sido absolutamente transparente con la audiencia respecto a mi condición lectoescritural y mis procesos de metacognición desde que sé exactamente lo que sucede. También confronto aquella idea de las formas por encima del fondo. Escribo de una manera muy desordenada, tal cual como produzco pensamiento debido a mi neurotipo y sus particulares procesos de metacognición; hoy lo sé, después de 40 años de mi vida sin saberlo. Ahora que lo sé, es absolutamente responsable que mis intensos ejercicios diarios de comunicación cuenten con el apoyo metacognitivo de la Inteligencia Artificial, además de mi propia mente hiperactiva. Hoy entiendo estos ejercicios como una mayéutica para la vida cotidiana. Esto asegura que la gente escuche exactamente lo que quiero decir y que yo no me equivoque con las palabras, las formas, los significados y significantes; por eso es absolutamente importante para mí el lenguaje escrito mediado por la Inteligencia Artificial.</p>



<p>Efectivamente, llevo por lo menos seis años pensándome algo que he denominado el conocimiento hecho piel, desde las vísceras de la realidad. Hoy en día lo separo: el conocimiento hecho piel es un tema, y la teorización desde las vísceras de la realidad es otro tema. Gracias a esta experiencia, ahora, como mujer teórico práctica, quiero hablar, teorizar y discutir aquello que he denominado delicadeza intelectual, una ética que vaya más allá de los procesos jurídicos y de lo constitucionalmente válido o no; una ética que venga desde un principio interseccional profundo sobre la sororidad intelectual. Quiero reivindicarme con toda mujer que haya sentido esto a causa mía y quiero que empecemos a tomarnos muy en serio la huella de las otras mujeres en nuestros procesos de construcción; esto también es una lección de vida para mí.</p>



<p>Yo defiendo mi voz y mi trabajo en su conceptualización. Esto se trata de DIGNIDAD INTELECTUAL y de evitar que otra mujer sienta este dolor. Este caso es mi historia, y la de muchas otras.</p>



<p>El balón está en tu cancha, Vanessa. Gracias por todo.</p>



<p>Con respeto y deseando que podamos tejer caminos,</p>



<p><strong>Mar Candela Castilla</strong> Mujer en Construcción, Comunicadora y Periodista Escribidora La mujer que acuñó como marca digital y trabajo social público por primera vez el término y el juego de palabras Feminismo Artesanal Aprendiz Vitalicia, al final estudiosa de todo, experta de nada Feminismo Artesanal Con el Empoderamiento para Existir y Coexistir</p>



<p class="has-background" style="background-color:#ab5212"><strong>Nota:</strong> Terminé de escribir esta carta ensayo pasadas las 2:00 de la mañana del lunes 5 de mayo de 2025, iniciando estas conversaciones conmigo misma y con la Inteligencia Artificial desde el mediodía del domingo. Por esa razón, dediqué muchísimas horas a escribirla y ya no era hora para enviártela a tu ventana de WhatsApp. Sin embargo, no estoy diciendo nada que no hayamos hablado por videollamada. Éticamente estoy tranquila con esta publicación y espero que esto sea el comienzo de diálogos horizontales sensatos entre mujeres para crear nuevas cosas, para hacer ejercicios que edifiquen a partir de lo que sucedió. Como siempre valoro a cada lector cómplice de mis reflexiones desordenadas como escribidora que teoriza desde su lugar.</p>
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        <author>Mar Candela</author>
                    <category>Putamente libre - Feminismo Artesanal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=115452</guid>
        <pubDate>Mon, 05 May 2025 08:28:49 +0000</pubDate>
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                            </item>
        <item>
        <title>&amp;#8216;Conocí a Rafael Uribe Noguera y quiero contar mi historia&amp;#8217;: ex pareja del incriminado por el asesinato de Yuliana</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/otro-mundo-es-posible/conoci-rafael-uribe-noguera-quiero-contar-historia-ex-pareja-del-incriminado-asesinato-yuliana/</link>
        <description><![CDATA[<p>Una anterior pareja de Rafael Uribe Noguera revive con dolor en una carta el hecho de enterarse del crimen de Yuliana y decide analizar qué falló en su educación y pedirles a los jóvenes de hoy, a partir de su propia experiencia, que establezcan límites. Acá está el texto completo: Soy una de las mujeres [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p><em>Una anterior pareja de Rafael Uribe Noguera revive con dolor en una carta el hecho de enterarse del crimen de Yuliana y decide analizar qué falló en su educación y pedirles a los jóvenes de hoy, a partir de su propia experiencia, que establezcan límites. </em></p>
<p style="text-align: center;"><em>Acá está el texto completo:</em></p>
<p><span id="more-53006"></span></p>
<p>Soy una de las mujeres que pasó por la vida de Rafael Uribe Noguera y quiero poner en conocimiento mi historia.</p>
<p><strong>He decidido mantener mi identidad en el anonimato porque no es mi interés aclamar popularidad o alimentar ningún tipo de amarillismo.</strong> Escribo con profundo respeto tanto por la familia de la víctima como de la del victimario, con la única intención de tocar las fibras de sus corazones e invitarlos a reflexionar como individuos, como padres, como mujeres y hombres.</p>
<p><img fetchpriority="high" decoding="async" class="size-medium wp-image-53009 aligncenter" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2016/12/4cbd128d5596d5a75db9e64eb021d750-300x200.jpg" alt="4cbd128d5596d5a75db9e64eb021d750" width="300" height="200" />Conocí a Rafael hace un poco más de cinco años. <strong>Era un tipo atractivo, montador y aventurero.</strong> Le encantaban los retos deportivos, corría maratones, subía la montaña de Rosales, montaba bicicleta, jugaba tenis, fútbol y hasta meditaba.</p>
<p>Amaba a su familia, se derretía hablando de sus sobrinas, idolatraba a sus amigos y le apasionaba su profesión. <strong>Le encantaba trabajar junto con su madre, tenía varios libros en su mesa de noche,</strong> se podía sentar a hablar de actualidad y política por horas, y recuerdo especialmente que decía que, a diferencia de muchos otros que se iban del país, él nunca<br />
abandonaría el barco.</p>
<p><strong>Recuerdo que le tenía prohibido a los trabajadores de su obra echarles piropos vulgares a las mujeres u orinar afuera.</strong> Su apartamento era pequeño, sencillo, con buen gusto e identidad, e incluso conservaba un viejo sofá que había pertenecido al despacho de su abuelo. Su casa vivía impecable, él vivía impecable y olía a colonia de bebé.</p>
<p>Era un enamorado de Santa Marta, de la naturaleza, de la música de su tierra, de los viajes donde el cuerpo y el alma se fundieran con el verde, el olor del mar y la paz del viento. Era humano, sensible (muy sensible) y aparentemente feliz.</p>
<p>Rafael era en ese entonces una persona encantadora, con un sentido del humor fantástico y una pasión por la vida que inspiraba a salir corriendo a vivirla al máximo.<br />
<strong>Para mí, estar con Rafa era como estrenar amiguito de prekinder.</strong> Era todo una aventura: era lindo pasar el tiempo junto a él, especialmente porque propiciaba carcajadas a menudo y me gustaba creer que, como yo, quería cambiar el mundo.</p>
<p><strong><em>Muy fácil dejarse llevar por una persona así. Qué angustia saber que pasa desapercibido en la sociedad y seguro hay muchos como él entre nosotros con la misma descripción.</em></strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img decoding="async" class="size-medium wp-image-53010 aligncenter" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2016/12/722762665d31e7c75582f8538e19ba58-300x200.jpg" alt="722762665d31e7c75582f8538e19ba58" width="300" height="200" /></p>
<p><span style="text-decoration: underline;"><strong>Algo no encajaba</strong></span></p>
<p><strong>Pero había algo en él que no encajaba. Era como si una parte de su ser se des-sincronizara del resto.</strong> Y él parecía hacer un esfuerzo por entender, por entenderse. Cuando tomaba trago entraba en otra dimensión; si lo agarraba en buena onda, era disfrutable, pero si estaba deprimido se tornaba en una persona vulnerable.</p>
<blockquote><p>Varias veces me dejó al teléfono hablando sola; simplemente desaparecía de la conversación. Era irregular, impulsivo, complejo y hasta grosero.</p></blockquote>
<p>A veces las discusiones parecían más de un muchachito de bachillerato que de un hombre hecho y derecho. <strong>Había cierto infantilismo en él, como si una parte de su cerebro no hubiera crecido del todo</strong> y por ende, su acercamiento emocional no me dejó más opción que alejarme antes de que me hiciera más daño.</p>
<p>No alcancé a establecer una relación seria y duradera con él, pero aun así me siento nerviosa, impactada y ansiosa con lo que hoy veo en las noticias. <strong>He recorrido una y otra vez todos los espacios de su casa en mi mente, imaginando a una pobre criatura sufriendo más dolor físico y emocional de lo que podría soportar</strong> cualquier ser humano, pidiendo ayuda, siendo manoseada, ultrajada, como si tuviera la culpa de algo, castigada con la agresividad más injusta de su corta vida.</p>
<p>Cómo hubiera querido nunca haber estado en ese apartamento donde bailé, reí y hablé por horas hasta el amanecer con alguien que tenía las mismas ilusiones que yo. Cómo hubiera querido no conocerlo nunca para no tener la imagen del lugar donde sucedió algo tan desgarrador. <strong>No puedo dejar de pensar en el dolor incontenible que significa para el país y la familia de la niña este hecho,</strong> así como para sus más cercanos ponerle este nuevo título de monstruo a alguien que creían conocer; lidiar con el odio y la pérdida de Rafael, que aunque siga vivo, ya no estará más entre ellos. <strong>Porque “Rafico”, ya no está, al menos no ese que solían amar.</strong></p>
<p>Por más que me duela, he seguido atentamente cada noticia, tratando de entender. Y me entero de todo lo que ha sucedido con él en los últimos años: del trago, las drogas, la rumba y las prostitutas. <strong>Sin duda, los límites se desdibujaron para él y su necesidad de saciarse resultó en esta tragedia.</strong></p>
<p><strong>Con este texto no pretendo &#8220;humanizar&#8221; a Rafael. Sólo lo menciono en orden cronológico para traerlos al punto de giro en el que nos encontramos hoy y que puedan sentir el contraste emocional que representa enterarse de este crimen. </strong></p>
<p>Pero no estoy aquí para juzgar, porque nadie sabe con la sed que otro bebe. <strong>Estoy aquí para hablarles como mujer, hija y futura madre.</strong></p>
<p>Mientras hay angelitos indefensos que no tuvieron la oportunidad de hacer nada, para los que, como Yuliana, ya es demasiado tarde, <strong>quiero aprovechar esta circunstancia como una oportunidad para revisarnos por dentro: revisar nuestras acciones, patrones, dolores y resentimientos.</strong> Porque todo esto está allí escondido, y alimentarlo sólo termina en obras y omisiones que pueden afectar a otros. Yuliana no merecía cargar con los conflictos sin resolver de Rafael, que al parecer se cocinó desde pequeño como un abusador y se les salió de las manos.</p>
<p><img decoding="async" class="size-medium wp-image-53012 aligncenter" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2016/12/colombia-semana.jpg_113381759-300x200.jpg" alt="colombia-semana-jpg_113381759" width="300" height="200" /></p>
<p><span style="text-decoration: underline;">Si se trata de analizarnos, empiezo por mí:</span></p>
<p>Crecí en una familia de padres divorciados, como muchas familia hoy en día. Una familia de papá autoritario y de una mamá que admite que le dio poder. <strong>¿Crecí con ausencias? Si. Como también tuve mucho amor, navidades repletas de regalos, hermanos mayores que se aprovechaban de la menor&#8230; Lo típico en una familia. </strong>Como cada cual vive su sicología de formas distintas, a mí me tocó siendo una niña indisciplinada en el colegio, que tenía problemas para concentrarme, era muy insegura y sólo quería ser popular.</p>
<p>Cuando era una adolescente, otras cosas salieron a flote. Era desmedida en mi necesidad de atención, me decían que no estaba bien llamar a los muchachos. Que me hiciera desear. Mi papá le ponía peligro a todo; era un conflicto eterno pedir permiso para ir a una fiesta y mi mamá hacía un &#8220;show&#8221; tremendo cuando no me reportaba. Aun así,<strong> seguía metida en una burbuja de ingenuidad. Porque eso hacen los adolescentes: llevar la contraria. Y solo ahora que soy adulta entiendo el &#8220;por qué&#8221; de lo que percibimos como exageración en nuestros padres.</strong> A papá lo llamamos paranoico y a mamá mártir.</p>
<p><strong>Cuando me enteré del asesinato de Yuliana, pensé: &#8220;Pude haber sido yo en un momento de trago e ira de Rafael. Gracias a Dios me alejé a tiempo&#8221;.</strong></p>
<h3 style="text-align: center;"><span style="text-decoration: underline;"><strong>Chicas que están allí afuera descubriendo el mundo, les pido presten atención a esto que les quiero decir:</strong></span></h3>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Sus padres no pretenden cortarles las alas. Están tratando de cuidar su vuelo.</strong> Pero hablarles de ciertos temas es difícil para ellos, así que quiero que entiendan el por qué de sus discursos y consejos.</p>
<p><strong>Somos mamíferos. Los machos son cazadores, buscan la presa y disfrutan de la emoción del reto. Las hembras están alerta, cuidan su territorio. Cuando una mujer no representa reto para ellos, pierden el interés. De nada sirve que “pretendan” ser seguras o “cool”.</strong> Ellos huelen la vulnerabilidad y harán hasta lo imposible por manipularlas para lograr su cometido.</p>
<p>Dejen de hacer los tests de las revistas para adolescentes y despiértense al mundo. El juego de la naturaleza es hermoso si lo saben jugar. Pero e<strong>ntiendan que primero deben cultivar su propio jardín antes que esperar a que les traigan flores. Por favor, en vez de seguir al pie de la letra las instrucciones para atraer un hombre como dicen los blogs, concéntrense más bien en la construcción de su propio mundo, uno en el que no dependen de nadie para sentirse felices,</strong> en el que sean independientes, activas, inteligentes y guerreras. Esto sólo lo entendí cuando toqué fondo, cuando vi que estaba haciendo algo mal, atrayendo hombres que no valían la pena, y me dediqué a deshacerme de las capas de basura que tenía encima. Y llegué a una conclusión: ¡Estás sola, y solo tú puedes cuidar de ti misma”.</p>
<p>Aparte de los menores de edad que son abusados en su inocencia, también <strong>hay muchos hombres hoy en día que están pasando sus límites porque muchas mujeres se los permitimos,</strong> por falta de fuerza, por soledad, por inseguridad o por ingenuidad.</p>
<p>Asumo que cuando consiguen lo que quieren, van en busca de más, y a otro voltaje. Es hora de detener este y tantos comportamientos abusivos desde adentro, desde la familia y las amistades.</p>
<p><strong>Si una amiga está cayendo en actitudes débiles o permitiendo abusos, así sean emocionales, ¡no tengan miedo en sacudirla!</strong> No se trata de decirle “pobrecita”, sino de recordarle que sólo ella da poder a un hombre para lastimarla. Las redes sociales, el contenido sexual y violento de este mundo nos están consumiendo! Por ende propician estas conductas aun más.</p>
<p><strong>¿Que las mujeres son el sexo débil? ¡Absolutamente no!</strong> Débil un menor de edad que no tiene fuerza en sus músculos comparado con la de un adulto.</p>
<p>Pero mentalmente, las mujeres son arrolladoras. ¿Sabían que de acuerdo a estudios, el cerebro de la mujer tiene más conexiones que el del hombre? Es decir, cada área de nuestro cerebro es mucho más activo, lo que nos da fortalezas muy específicas, pero también habilidades. El cerebro de la mujer tiene más actividad en el córtex frontal, la parte más humana, relacionada con la previsión, el juzgamiento, impulso, <strong>autocontrol</strong>, organización y planeamiento. Una de sus mayores fortalezas es que las mujeres tienen más empatía. Por eso estamos tan atentas a los detalles, somos más intuitivas e incluso tenemos visión periférica, con la que escaneamos el entorno para identificar el peligro. Significa que el hombre es más superficial y que <strong>LAS MUJERES NO SON BOBAS</strong>. Por favor, estén alerta para identificar cuándo no están a salvo en una relación.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-53013 aligncenter" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2016/12/b81dfd8db39e55513bb9b853d522d15b-300x200.jpg" alt="b81dfd8db39e55513bb9b853d522d15b" width="300" height="200" /></p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">A los niños y jóvenes</span>: </strong></p>
<p><strong>Si no establecen límites en su vida, se van a quedar solos. Si resuelven sus conflictos cobardemente con una botella de alcohol o con droga, entonces no están evolucionando.</strong> Por el contrario, están alimentando un comportamiento primitivo. Busquen los retos en su trabajo, en el deporte, con sus amigos, en la manera en la que asimilan los problemas de cada día, pero no en el sexo, porque es un arma de doble filo.</p>
<p><strong>Recuerden que un hombre borracho es tedioso, y si habla de las mujeres como un trofeo, es patético.</strong></p>
<p>Y más patéticos aun los padres que le aplauden sus andanzas machistas. Lo más triste, es que algunos se lucran de eso, en forma de música. ¡No hombrecitos! Su misión es proteger, inspirar, enseñar. <strong>Si tienen hermanitas, primas, amigas, siéntense con ellas a compartirles un poco de su mundo, ayúdenlas a entender y a afrontar la sicología masculina.</strong> Recuérdenles su valor cada tanto, háganlas seguras y fuertes.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">Padres de familia</span>: </strong></p>
<p>Tomen el control de lo que está sucediendo. Porque está claro que <strong>no importa cuánto dinero tengan o no, los hijos que educan en esta generación son más propensos aun a propiciar o a sufrir este tipo de circunstancias.</strong></p>
<p>Establezcan más límites y menos alcahuetería. Enséñenles el respeto por si mismo, elaboren sus vacíos, nos los dejen jugando con el celular porque es más fácil y llegaron cansados del trabajo. Vuelvan la cena familiar algo sagrado donde se descubre el día a día de lo que sucede en sus vidas. <strong>Estén atentos a sus dudas, a sus reacciones, a sus circunstancias. Descubran sus talentos y apóyenlos en cada idea que tengan.</strong> Háganlos sentir únicos, poderosos, fuertes. Enséñenles a cultivar el espíritu, independientemente de la religión. No les infundan el miedo si no más bien explíquenle el por qué de las cosas. La causa, el efecto, la raíz de las situaciones.</p>
<p>Es verdad que cada falta, cada ausencia, cada omisión, marcará de por vida a cada uno de sus hijos, como lo hizo mi pasado conmigo y permití que me lastimaran en mi intento por llenar el vacío. Como también es cierto que a cierta edad cada uno es dueño de sus acciones y la responsabilidad no puede recaer en los padres.<strong> Yo agradezco a mis padres su paranoia, sus oraciones y exageraciones, porque nada es suficiente cuando se trata de proteger su tesoro más grande.</strong></p>
<p><span style="text-decoration: underline;"><strong>A los maestros de las instituciones educativas:</strong></span></p>
<p>Sobre ustedes recae una inmensa responsabilidad. Pues es allí donde estos micromundos suceden y estoy segura de que ustedes ven a diario conductas de niños sin límites que abusan de su poder para salirse con la suya. <strong>Reporten los hechos, una y otra y otra vez. Llénense de paciencia, porque su trabajo no sólo es hermoso, sino que en sus jornadas yace una nueva generación lista para salir a este atrofiado mundo.</strong> Ánimo, superhéroes.</p>
<p>País de mi alma, entiendo su amargura, porque la he vivido desde dos puntos de vista diferentes, y las imágenes vienen de tanto en tanto a quitarme la paz. Pero con amor, les pido que vayan detrás de esa energía que están liberando en estos momentos y la reversen para ocuparla en ustedes mismos, en analizar sus conductas y la forma en la que elaboran su espíritu a diario, porque <strong>así como Rafael, sin importar el estrato o las circunstancias de la familia en la que crecimos, hay muchos otros que solían tener una vida donde los límites existían, pero perdieron la batalla y en unas horas desgarraron el alma de muchas personas&#8221;</strong>.</p>
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        <author>Enrique Patiño</author>
                    <category>Otro mundo es posible</category>
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        <pubDate>Mon, 12 Dec 2016 18:13:00 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Enrique Patiño</media:credit>
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