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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Blogs de Cancillería de Colombia | Blogs El Espectador</title>
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        <title>LAS PRIMERAS MUJERES DIPLOMATICAS EN COLOMBIA *</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/lineas-de-arena/las-primeras-mujeres-diplomaticas-en-colombia-2/</link>
        <description><![CDATA[<p>A todas las mujeres pioneras en la diplomacia en Colombia, un reconocimiento especial que ojalá sus nombres no caigan en el olvido, pues sin duda ellas son referentes permanentes de nuestra carrera diplomática y consular y de las conquistas de los derechos de equidad de género en la historia del país.</p>
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<p></p>



<p><strong>Nota preliminar</strong>: Este artículo se reproduce de manera simultánea con el Blog de la Asociación Diplomática y Consular de Colombia, en donde el autor firma con su nombre de pila (Dixon Moya).</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="680" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/02/03065934/Actualizado-Emb-Melba-Martinez-1024x680.jpg" alt="" class="wp-image-111077" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/02/03065934/Actualizado-Emb-Melba-Martinez-1024x680.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/02/03065934/Actualizado-Emb-Melba-Martinez-300x199.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/02/03065934/Actualizado-Emb-Melba-Martinez-768x510.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/02/03065934/Actualizado-Emb-Melba-Martinez.jpg 1260w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Embajadora Melba Martínez López en Nicaragua (archivo personal Dixon Moya)</figcaption></figure>



<p class="has-text-align-right">Con aprecio y agradecimiento a la embajadora Fanny Margarita Moncayo y a la memoria de la embajadora Melba Martínez López, DEP**</p>



<p>Desde el 5 de mayo de 2023, cuando se aprobó en la cancillería la formulación e implementación de la Política Exterior Feminista de Colombia, hemos tenido en el Palacio de San Carlos, sede central del Ministerio de Relaciones Exteriores, varios eventos conmemorativos de la mujer en la diplomacia, como por ejemplo, los celebrados por la Asociación Diplomática y Consular de Colombia (ASODIPLO), la propia entidad, o la conferencia de la viceministra de Costa Rica, embajadora Lydia Peralta Cordero, sobre los referentes femeninos en la diplomacia de carrera de su país.</p>



<p>Es un tema que me apasiona, porque como dice un amigo, soy más feminista que varias mujeres que él conoce y me considero abanderado de la causa de la equidad de género. Por lo mismo, me he venido haciendo una pregunta necesaria, el nombre de la primera mujer diplomática en Colombia y al ser funcionario de carrera, en particular, quién habría sido la primera colega de carrera diplomática y consular.</p>



<p>Es cierto que hemos tenido varios hitos importantes, como el nombramiento de la primera ministra de relaciones exteriores, Noemí Sanín, en 1990 por parte del expresidente César Gaviria o que una mujer hasta la fecha, sea la persona que ha estado durante mayor tiempo al frente del ministerio, María Ángela Holguín, quien fue canciller durante ocho años consecutivos en los dos mandatos del ex presidente Juan Manuel Santos (2010 – 2018). Varias mujeres han sido jefes de la Cartera de Relaciones Exteriores y en el momento en que preparaba esta nota, se anuncia la designación de Laura Sarabia Torres como nueva canciller de la administración del presidente Gustavo Petro.</p>



<p>Sin embargo, no solemos destacar a las pioneras del ejercicio diplomático en el país. Gracias a otra investigación, relacionada con la novela&nbsp;<em>La Vorágine</em>&nbsp;y su versión cinematográfica, me encontré con una figura determinante en la literatura colombiana, la poeta Gertrudis Peñuela Eslava, más conocida como Laura Victoria, madre de la destacada actriz colombiana Alicia Caro, quien descolló en el cine mexicano. Gracias al renombre que tuvo con sus primeros libros de poesía, especialmente&nbsp;<em>Llamas Azules</em>&nbsp;(1933), Gertrudis Peñuela fue designada como canciller en la embajada de Colombia en México en 1939, país en donde se radicó y falleció a los 99 años.&nbsp;</p>



<p>Posiblemente el de Gertrudis Peñuela Eslava, sea el primer caso de una escritora colombiana, nombrada diplomática en el extranjero. Sin olvidar a la renombrada dramaturga barranquillera Amira de la Rosa, quien en las décadas de los cuarenta y cincuenta, se desempeñó en varias oportunidades como agregada cultural en la embajada de Colombia en Madrid y cónsul en Sevilla. Un antecedente interesante, es el de la pionera escritora y periodista, Soledad Acosta de Samper, quien en 1892 fue delegada por Colombia en el&nbsp;<em>IX Congreso Internacional de Americanistas</em>, celebrado en Huelva (España).</p>



<p>Ahora bien, la primera embajadora de Colombia acreditada ante otro país fue una mujer realmente admirable, Esmeralda Arboleda Cadavid, abogada liberal, nacida en Palmira, Valle del Cauca, una de las líderes del movimiento sufragista en nuestro país, en el que se unió a otra referente del feminismo colombiano, Josefina Valencia Muñoz, conservadora, hija del poeta Guillermo Valencia y hermana del expresidente Guillermo León Valencia. Sobre estas pioneras en la lucha por el sufragio femenino, se ha estrenado la película “<em>Estimados Señores</em>” dirigida por Patricia Castañeda, cinta que recomiendo ampliamente.</p>



<p>Las dos mujeres fueron diplomáticas, pero por situaciones opuestas. Mientras Josefina Valencia apoyó el gobierno del militar Gustavo Rojas Pinilla y fue designada jefe de la misión ante la UNESCO, Esmeralda Arboleda fue abierta opositora de la dictadura, en las elecciones de 1958 resultó elegida senadora por el Valle del Cauca, la primera mujer en serlo y el presidente Carlos Lleras Restrepo la designó en 1967 como embajadora de Colombia ante el gobierno de Austria. Arboleda continuaría prestando servicios diplomáticos, puesto que en 1980 fue relatora especial de la Comisión de las Naciones Unidas sobre el estatus de la mujer en el Comité Económico y Social.&nbsp;</p>



<p>A propósito del General Rojas Pinilla, en 1957 condecoró a dos funcionarias de la Cancillería por veinte años de servicio, Isabel Casteblanco de Quintero y Mercedes Ramírez de Beltrán, es de suponer que había otras damas en diversos cargos, pero seguramente no en un gran número. Ahora bien, para 1967 cuando Esmeralda Arboleda era nuestra única embajadora, en el servicio consular encontramos como vicecónsul en Hamburgo a Gloria Gómez, en Filadelfia, la cónsul de primera Cecilia Pérez, en Los Ángeles la cónsul de primera Clara Muñoz. En Roma se encontraba como tercer secretario Beatriz Mendoza, destacada funcionaria, a quien todavía recordamos.</p>



<p>En el mismo año 1967, algunas mujeres se hallaban en cargos intermedios directivos en lo que ahora llamamos planta interna (Bogotá), como en la Sección de Reclutamiento y Adiestramiento, Marymelba de Marroquín, en la Sección de Mecanografía, la Supervisora Administrativa Isabel de Garcés, en la Sección de Biblioteca Julia Sánchez Murcia o en la Sección de Almacén y Mantenimiento, Hersilia Camacho.&nbsp;</p>



<p>La Carrera Diplomática y Consular de Colombia, luego de una serie de intentos frustrados a lo largo del siglo XX, tuvo su arranque formal en 1969, cumpliendo lo previsto en el Decreto 2016 de 1968, orgánico del servicio diplomático y consular, fue así como el 22 de febrero de 1969, se presentaron 11 aspirantes para cuatro cargos de segundo secretario y 39 aspirantes para cuatro cargos de tercer secretario y en este punto, es necesario destacar un importante hallazgo: De los ocho cargos diplomáticos por concurso, cinco fueron para mujeres, a saber, para el rango de tercer secretario: Patricia Koppel Durán (quien obtuvo el mayor puntaje), Ruth Kalstern y para segundo secretario: Dory Sánchez Franco, Luisa Mantilla y Ligia Buitrago Cuéllar. Es un importante hito, hoy cuando se propugna por la equidad, que, en el primer concurso meritocrático en la Cancillería, la mayoría de quienes obtuvieron el derecho de entrar al año de prueba en el ministerio fueran mujeres.</p>



<p>Ahora bien, la primera embajadora de carrera, que llegó a ese rango fue Ligia Londoño Ocampo, conforme el Decreto 1775 del 29 de agosto de 1988, quien se desempeñó en el cargo ante el gobierno de Barbados y fue decana (directora) del entonces Instituto Colombiano de Estudios Internacionales, antecedente de la Academia Diplomática.</p>



<p>Tuve el privilegio de trabajar en mis inicios, con dos de las primeras diplomáticas de carrera, la embajadora Fanny Margarita Moncayo Duque, quien con la embajadora María Victoria Díaz de Suárez ingresaron en la cuarta promoción de 1972. La embajadora Fanny Moncayo era la Subsecretaria de Comunidades Colombianas y Asuntos Consulares, cuando yo me encontraba en mi año de prueba y en mi segunda salida al exterior trabajé con la embajadora Melba Martínez López, DEP, quien fue la única mujer que ingresó en la tercera promoción en 1971.&nbsp;</p>



<p>Precisamente la embajadora Moncayo me ha recordado otros nombres ilustres de mujeres, que, aunque no pertenecieron a la carrera diplomática, tuvieron un importante desempeño en el servicio exterior colombiano, como Ninon Millán, embajadora en Jamaica y Virginia Obregón, embajadora en Egipto. A todas las mujeres pioneras en la diplomacia en Colombia, un reconocimiento especial que ojalá sus nombres no caigan en el olvido, pues sin duda ellas son referentes permanentes de nuestra carrera diplomática y consular y de las conquistas de los derechos de equidad de género en la historia del país.</p>



<p><strong>*&nbsp;Dixon Acosta Medellín&nbsp;</strong>(conocido en el mundo de la diplomacia como Dixon Moya).</p>



<p>En lo que sigo llamando Twitter a la hora del recreo me encuentran como @dixonmedellin y comienzo a explorar el cielo azul en Bluesky como&nbsp;@dixonacostamed.bsky.social<strong></strong></p>



<p><strong>**</strong>Este artículo, no habría sido posible, sin la colaboración de la bibliotecóloga Claudia Esperanza Gómez, quien me facilitó la consulta de las&nbsp;<em>Memorias al Congreso</em>&nbsp;en la biblioteca del Ministerio de Relaciones Exteriores. De igual forma, mi reconocimiento a los embajadores Camilo Reyes, Vicky Senior, Carlos Arturo Morales, Luz Stella Jara, José Ignacio Mejía, así como a los colegas Yomar González, Rubén Darío Agudelo y de manera especial a quien va dedicada esta modesta nota.</p>


<figure class="wp-block-post-featured-image"><img decoding="async" width="1260" height="837" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/02/03065934/Actualizado-Emb-Melba-Martinez.jpg" class="attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image" alt="" style="object-fit:cover;" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/02/03065934/Actualizado-Emb-Melba-Martinez.jpg 1260w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/02/03065934/Actualizado-Emb-Melba-Martinez-300x199.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/02/03065934/Actualizado-Emb-Melba-Martinez-1024x680.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/02/03065934/Actualizado-Emb-Melba-Martinez-768x510.jpg 768w" sizes="(max-width: 1260px) 100vw, 1260px" /></figure>]]></content:encoded>
        <author>Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</author>
                    <category>Líneas de arena</category>
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        <pubDate>Tue, 04 Feb 2025 00:07:01 +0000</pubDate>
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        <title>Bolívar y su nacionalidad colombiana.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/lineas-de-arena/bolivar-y-su-nacionalidad-colombiana/</link>
        <description><![CDATA[<p>Existe una controversia no declarada, una duda sustancial sobre un tema que no debería suscitarla, la nacionalidad colombiana de Simón Bolívar, primer presidente de la República de Colombia. En el pasado, algunos compatriotas han dudado sobre la nacionalidad colombiana del Libertador e incluso la Corte Suprema ha debido intervenir. Da la impresión que sería necesario que se resolviera de fondo y evitar la controversia en el futuro. </p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p><strong>Nota preliminar:&nbsp;</strong>El siguiente artículo fue publicado en diciembre de 2022 en la Revista “Bitácora de San Carlos” del Ministerio de Relaciones Exteriores con mi nombre de pila (Dixon Moya). El contenido expresa la opinión del autor y no compromete la posición oficial de la Cancillería colombiana.</p>



<p><strong>Resumen:&nbsp;</strong>Existe una controversia no declarada, una duda sustancial sobre un tema que no debería suscitarla, la nacionalidad colombiana de Simón Bolívar, primer presidente de la República de Colombia. En el pasado, algunos compatriotas han dudado sobre la nacionalidad colombiana del Libertador e incluso la Corte Suprema ha debido intervenir. Da la impresión que sería necesario que se resolviera de fondo y evitar la controversia en el futuro.&nbsp;</p>



<p><strong>Palabras clave:&nbsp;</strong>Simón Bolívar, nacionalidad colombiana.</p>



<p><strong>Introducción:</strong></p>



<p class="has-text-align-right">“Y quiero ser ciudadano para ser libre y para que todos lo sean. Prefiero el título de ciudadano al de Libertador, porque éste emana de la guerra y aquél emana de las leyes. Cambiadme todos mis dictados por el de buen ciudadano.”</p>



<p class="has-text-align-right">Bolívar.</p>



<p class="has-text-align-right">Cúcuta, 1821.</p>



<p>El gran periodista y escritor Daniel Samper Pizano, a propósito de la posesión del presidente Gustavo Petro, escribió una columna en la que rememoraba la relación de los mandatarios de origen costeño en nuestro país, tanto de la región Caribe como Pacífica, la cual es más bien escasa. Noté una ausencia fundamental y le escribí a Don Daniel, como le suelo llamar, recordándole que en la lista faltaba el primer presidente de Colombia, Simón Bolívar, quien nació en Caracas, la capital venezolana, a escasos kilómetros del mar Caribe.</p>



<p>El reconocido cronista me respondió amablemente, como es su costumbre, para decirme que no había sido olvido, que sí había pensado en Bolívar, pero que luego de consultar a varios historiadores, no estaba definida la nacionalidad colombiana del Libertador. Al parecer unos especialistas opinan que sí era colombiano y otros que no, lo cual me parece un contrasentido en toda regla, una nueva afrenta a la memoria de quien no sólo nos dio la libertad, sino la identidad misma, o acaso se nos olvida, ¿a quién se le ocurrió que el país se llamara Colombia y sus habitantes, colombianos? El mismo mandatario que en sus proclamas se dirigía a los colombianos como sus conciudadanos. Es necesario recurrir a la historia, para no caer en la histeria.</p>



<p><strong>Desarrollo</strong>:</p>



<p>El origen de Colombia es reivindicatorio, pues en la mente de muchos americanos quedó la idea de hacer un acto de justicia para nombrar al llamado Nuevo Mundo o parte de él, con una referencia directa a Cristóbal Colón, lo que se había frustrado cuando unos alemanes decidieron que el continente descubierto se llamara América y no Colombia. Ese espíritu reivindicativo se dio tanto en la parte anglosajona como en la hispanoamericana. Son numerosos los lugares de América del Norte con el nombre Columbia, que suele generar confusión con la denominación de nuestro país.</p>



<p>Fray Bartolomé de las Casas en su obra “Historia de Indias” había propuesto el nombre de Columba, para designar los territorios descubiertos por Colón. Pero sería el precursor de la independencia latinoamericana, Francisco de Miranda quien comenzó a utilizar el nombre Colombia, para referirse a la América Española y pensando en una gran nación que pudiera aglomerar a las colonias españolas.</p>



<p>Miranda también diseñó la bandera colombiana, y aparte de mitos y leyendas románticas (se decía que era para recordar la rubia melena, los ojos azules y labios rojos de su amante, Catalina la Grande o que esta le había dado una bandera rusa, cuyo color blanco se había vuelto amarillento por los viajes), la verdad es que Miranda tomó los colores del escudo de armas de Cristóbal Colón, oro, azul y rojo, homenaje adicional al navegante genovés.&nbsp;</p>



<p>Simón Bolívar, retomó la iniciativa de Miranda, dejándolo escrito en un célebre texto, escrito en su exilio jamaicano en 1815, la llamada&nbsp;<em>Carta de Jamaica</em>&nbsp;(titulada originalmente&nbsp;<em>Contestación de un Americano Meridional a un caballero de esta isla</em>), la cual originalmente escrita en inglés, con anotaciones en francés, conforme el manuscrito que se conserva en el Archivo General de la Nación, un verdadero tesoro documental.</p>



<p>“<em>La Nueva Granada se unirá con Venezuela…Su acceso es fácil y su situación tan fuerte que puede hacerse inexpugnable. Posee un clima puro y saludable, un territorio tan propio para la agricultura como para la cría de ganado, y una grande abundancia de maderas de construcción…Esta nación se llamaría Colombia como un tributo de justicia y gratitud al creador de nuestro hemisferio</em>.”</p>



<p>Ahora bien, siguiendo el mismo argumento, de quienes niegan la nacionalidad colombiana a Bolívar, habría que decir que originalmente su nacionalidad era española, pues Venezuela, no era una entidad jurídicamente independiente para la fecha de su nacimiento, pero como Bolívar luchó contra la dominación española, difícilmente se podría sostener que él lo fuera, al final, quizás algunos quieren verlo como un apátrida, herederos de aquellos que lo humillaron en vida. Bolívar debe ser considerado tan colombiano como venezolano, así como boliviano o mexicano, países que en vida del Libertador, le otorgaron la ciudadanía a título honorífico.</p>



<p>Es interesante conocer que Bolívar recibió de manera honorífica, la nacionalidad mexicana en 1824, cuando el Congreso Constituyente de México, siguió la propuesta del diputado Servando Teresa de Mier, quien deseaba homenajear al más importante libertador de América, en un momento en que la República reemplazaba al Imperio mexicano, sin olvidar que eran países fronterizos, pues Costa Rica hacía parte de México, así como Panamá lo era de Colombia.</p>



<p>Ante la duda planteada, he realizado una somera investigación a distancia, que ojalá sea acicate para historiadores profesionales o interesados en el tema que puedan llegar a una definición sobre la duda. En el transcurso de esta búsqueda, encontré lo que podría ser un documento definitivo, la demanda que buscaba la inexequibilidad de la Ley 31 de 1979, la cual consagraba diferentes actos para conmemorar el bicentenario del nacimiento del Libertador Simón Bolívar y el sesquicentenario de su muerte. La demanda de un ciudadano se sustentaba en un argumento, que Bolívar no ostentó la nacionalidad colombiana.</p>



<p>La citada ley del 17 de mayo de 1979, reconocía a Simón Bolívar como Padre de la Patria y consagraba una serie de actividades destinadas al homenaje del Libertador, dentro de las cuales estaba la construcción de un parque popular en la zona del Salitre, destinado a honrar la memoria de Bolívar.</p>



<p>Ahora bien, la mencionada demanda, se fundamentaba en la siguiente afirmación textual:&nbsp;</p>



<p>&#8220;Las leyes de honores se restringen a conmemorar los grandes servicios prestados a la Patria por ciudadanos colombianos y quizá como contradicción histórico-político-jurídica el Libertador y Padre de la Patria Simón Bolívar no fue ciudadano, para lo cual a la luz de la Constitución se requiere ser colombiano y mayor de edad. Sucede que nuestro Libertador fue venezolano y pudiendo talvez por adopción acogerse a nuestra nacionalidad nunca lo hizo ni norma positiva de la República le pudo conceder tal carácter, ni pudo tener dos nacionalidades.</p>



<p>&#8220;Esta infracción cobija todo el articulado de la ley acusada&#8221;.</p>



<p>La Corte Suprema, en buena hora desatendió la demanda, de la siguiente forma:&nbsp;</p>



<p>“Para la Corte Suprema de Justicia, categórica afirmación que hace desde el inicio de este fallo, Simón Bolívar no solamente fue ciudadano colombiano sino el creador de Colombia. No fue un apátrida, persona carente de nacionalidad, sino un eupátrida, genitor y engendrador de naciones. Su derecho de ciudadanía está inscrito en el agradecido corazón de veinticinco millones de colombianos.</p>



<p>Hay evidencias en el orden jurídico, político y social de tal magnitud como las existentes en el mundo de la naturaleza: el esplendor del sol, la majestad del mar, la imponencia de las cordilleras. Tratar de negar la colombianidad de Bolívar equivaldría a afirmar que Napoleón no fue francés sino corso.”</p>



<p>Luego la Corte hace un repaso histórico, en el cual registra cómo en la ciudad de Angostura, se expidió el 17 de diciembre de 1819 la Ley Fundamental de la República de Colombia, cuando Venezuela y la Nueva Granada, quedaron reunidas en una sola entidad, bajo el título glorioso de República de Colombia, lo cual fue refrendado en la Constitución de Cúcuta de 1821, en cuya clausura, Simón Bolívar pronunció la célebre frase con la cual encabezamos el presente texto.</p>



<p>La Corte recuerda algo fundamental, que la Constitución de 1830, vigente cuando falleció Bolívar, disponía que eran colombianos por nacimiento “todos los hombres libres nacidos en el territorio de Colombia” y que el territorio de la República lo comprendían las provincias de las antiguas Nueva Granada y Venezuela. De igual forma, la Corte menciona un Decreto de mayo de 1830, por el cual se honraba al Libertador, cuyos dos primeros artículos rezaban:</p>



<p>&#8220;Artículo 1° El Congreso Constituyente, a nombre de la nación colombiana, presenta al Libertador Simón Bolívar el tributo de gratitud y admiración a que tan justamente lo han hecho acreedor sus relevantes méritos y sus heroicos servicios a la causa de la emancipación americana.</p>



<p>&#8220;Artículo 2° En cualquier lugar de la República que habite el Libertador Simón Bolívar&nbsp;<em>será tratado siempre con el respeto y la consideración debidas al primero y mejor ciudadano de Colombia</em>&#8220;. (Subrayado de la Corte).</p>



<p>Parecería que la Corte ya zanjó cualquier asumo de duda sobre la nacionalidad colombiana de Simón Bolívar, al afirmar: “Es pues, de una deslumbradora evidencia, ante los imperativos de la historia, de la moral universal y de los mismos jurídicos-políticos, que el Libertador Simón Bolívar fue, y murió siéndolo, ciudadano de Colombia y el más eminente de todos.”</p>



<p>No obstante, hay personas que afirman que la República de Colombia que cesó en 1830 y conocida por la posteridad como la Gran Colombia, era una entidad jurídica diferente a la actual Colombia, que ha pasado por diversas constituciones políticas y que las decisiones políticas, sociales y legales que se produjeron en el periodo mientras se mantuvo como país soberano, no pueden ser transferibles a la nueva entidad, es decir, a nuestro país en la actualidad.</p>



<p>Sin embargo, aunque no pareciera necesario refrendar lo evidente, que Bolívar ha sido el primero y mejor ciudadano colombiano, no faltará quien diga que las Constituciones anteriores a la de 1991, no contemplaban el concepto de doble o múltiples nacionalidades para los colombianos. De hecho, se ha considerado que los colombianos que hubieran adoptado nacionalidades diferentes antes de entrar en vigor la actual Constitución, habrían perdido automáticamente la colombiana. En ese orden de ideas, no faltaría, o al menos no sobraría, un acto administrativo que refrende la nacionalidad colombiana del fundador de la Patria.</p>



<p>En la mejor tradición leguleya de Colombia, al parecer falta el acto administrativo que oficialice, algo que a muchos nos parece natural y obvio, la nacionalidad colombiana de quien inventó a Colombia y aunque sea una paradoja, una contradicción en toda regla. Para despejar cualquier duda futura, creo que lo más conveniente es que el presidente de la República que ha delegado al Ministerio de Relaciones Exteriores la facultad de conceder la nacionalidad colombiana a ciudadanos extranjeros, en una ceremonia póstuma le conceda a Bolívar lo evidente, su natural nacionalidad colombiana.</p>



<p><strong>Dixon Acosta Medellín</strong></p>



<p>En lo que sigo llamando Twitter me encuentran como @dixonmedellin y exploro el cielo azul en Bluesky como@dixonacostamed.bsky.social</p>


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        <author>Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</author>
                    <category>Líneas de arena</category>
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        <pubDate>Sun, 26 Jan 2025 11:30:46 +0000</pubDate>
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        <title>EN LA PARTIDA DE RODRIGO PARDO, RECUERDO DE UN ESTUDIANTE*</title>
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        <description><![CDATA[<p>Ha fallecido el economista, internacionalista, periodista y diplomático Rodrigo Pardo García-Peña, DEP, una voz y una pluma moderada, sensata, prudente, calidades y condiciones de quien aspire a ser buen profesional tanto en el periodismo como en la diplomacia. Sea el momento de enviar un sentido pésame a familiares, allegados, amigos y todos aquellos que, como [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<ol>
<li>Ha fallecido el economista, internacionalista, periodista y diplomático Rodrigo Pardo García-Peña, DEP, una voz y una pluma moderada, sensata, prudente, calidades y condiciones de quien aspire a ser buen profesional tanto en el periodismo como en la diplomacia. Sea el momento de enviar un sentido pésame a familiares, allegados, amigos y todos aquellos que, como el autor de esta nota y otros miembros de la Carrera Diplomática, tuvimos la fortuna de encontrarlo en la vida.</li>
</ol>
<p><span id="more-98344"></span></p>
<p>Rodrigo Pardo estaba dotado de un análisis frío -en el sentido de sereno, no de impersonal- que le servía para afrontar situaciones serias o graves, tanto en el servicio público, en su pasión periodística o en la existencia misma, algo que seguía demostrando en el podcast “<em>Los Internacionalistas</em>”, al lado de sus colegas ex cancilleres María Ángela Holguín, Camilo Reyes y la especialista María Teresa Aya.</p>
<p>Para las entidades y empresas por las cuales pasó Rodrigo Pardo se le recuerda con los mejores adjetivos, una persona brillante, ponderada como amable, que no rehuía la sonrisa, ni ocultaba sus gustos como ser hincha de Millonarios, o el fútbol en general. De hecho, su última pregunta en su cuenta X (antes Twitter), era si Colombia continuaría con su posición en la eliminatoria suramericana. Para el Ministerio de Relaciones Exteriores se fue un Canciller que realizó una gran gestión en medio de formidables dificultades. Quienes éramos estudiantes en 1995 en la Academia Diplomática, luego de pasar el concurso de méritos para ingresar como funcionarios de carrera en la Cancillería, guardamos un recuerdo especial</p>
<p>Cuando terminamos el curso, el ministro Rodrigo Pardo llegó a aquel edificio en donde se encontraba la academia, ubicada por entonces en la calle 49 entre carreras 13 y 14, ahora se encuentra como edificio anexo al Palacio de San Carlos. Tuve oportunidad de escribir el discurso por parte de los otrora estudiantes de la Academia Diplomática ante el ministro de Relaciones Exteriores que acudió a la clausura de nuestro curso. Cuando ingresamos paulatinamente al año de prueba en el ministerio, en el año 1996, el ministro Pardo fue reemplazado por la Canciller María Emma Mejía, quien también dejó recuerdos imborrables en aquellos terceros secretarios que iniciábamos nuestra carrera.</p>
<p>Busco en los archivos en casa y encuentro aquellas palabras, sobre lo que pensaba un estudiante alrededor de la diplomacia hace 29 años. Espero que sirva como un homenaje postrero y al mismo tiempo evocador del diplomático Rodrigo Pardo, porque las condiciones profesionales y humanas que se destacan en ese escrito, más con la intuición que con la certeza, él las encarnaba a la perfección.</p>
<p><em>“Dr. Rodrigo Pardo García-Peña, ministro de Relaciones Exteriores,</em></p>
<p><em>Señores funcionarios del Ministerio,</em></p>
<p><em>Profesores del Instituto de Altos Estudios para el Desarrollo y de la Academia Diplomática.</em></p>
<p><em>Compañeros y amigos:</em></p>
<p><em> </em><em>La diplomacia en la iconografía tradicional suele personificarse como una matrona grave, lujosamente ataviada ciñendo corona de laurel y pisando trofeos militares destrozados. En la mano derecha tiene una pluma y en la izquierda un pliego donde se lee: mis poderes son la persuasión, la sagacidad y la sabiduría.</em></p>
<p><em> </em><em>Esta representación nos daría un primer significado de la actividad diplomática, identificándola como lo contrario a la guerra. Sin embargo, la diplomacia es un término que no se contenta con una sola definición ya que responde a las más variadas acepciones y parecería ser algo etéreo y difuso, pues combina en su ser la capacidad de ser ciencia, arte y práctica política al mismo tiempo. </em></p>
<p><em> </em><em>Hoy, en nuestro país se amplía el sentido pues el manejo de las relaciones exteriores se convierte en obligado reto. Colombia ha presenciado momentos brillantes, pero también opacos en su evolución diplomática.  Ahora debe asumir a plenitud la tarea de hacer escuchar su voz en el ámbito internacional, no de otra manera puede interpretarse la responsabilidad de ejercer la presidencia del movimiento de los países no alineados o frente a temáticas cuya experiencia interna le confieren autoridad como lo es la lucha contra el narcotráfico.</em></p>
<p><em> </em><em>De allí la importancia del momento que hoy nos convoca, la culminación de un año de estudios de un grupo multidisciplinario de profesionales que goza del enriquecimiento intelectual que trae lo diverso, pero a la vez unidos bajo un propósito común: Aportar nuestra inteligencia, conocimiento y dedicación por el engrandecimiento de la política exterior colombiana.</em></p>
<p><em> </em><em>En este sentido, sea el momento de reconocer el esfuerzo denodado y constante de la Asociación Diplomática y Consular de Colombia, al perseguir como telos fundamental la profesionalización de la carrera diplomática. Así mismo, debemos agradecer las evidentes muestras que ha dado la actual administración en cabeza del ministro Rodrigo Pardo, para alcanzar dicho objetivo. Esta es la justificación de la existencia de la Academia Diplomática, este centro de estudio y reflexión  cuya estructura nos cobijó durante un periodo de tiempo, corto pero provechoso, en el cual aprendimos los más variados significados de la palabra Diplomacia mediante teorías, conceptos, metodologías bajo la guía de un selecto grupo de profesores a quienes va nuestro agradecimiento y permanente recuerdo. Aquí también aprendimos de nosotros mismos, no sólo de los aportes que cada uno traía de su propia disciplina, sino que descubrimos con la convivencia y la solidaridad de grupo, dos virtudes: calidad y calidez humana.</em></p>
<p><em> </em><em>Cuenta la historia, que en algunos estados de la Grecia clásica en ocasiones se designaba como embajadores a actores y cómicos, esto se explicaba por la importancia que en aquellas ciudades se le atribuía a la elocuencia y declamación. Hoy, ad-portas del S. XXI la situación es muy diferente, la diplomacia no se rige únicamente por la desconfianza y la astucia o solo por las capacidades innatas de un diletante. Como decía un eximio escritor, “el talento más feliz se encontraría perplejo si se arrojara sin preparación en el mundo de los negocios internacionales.” </em></p>
<p><em> </em><em>El aprendizaje académico unido a la práctica cotidiana es lo que nos permite a quienes terminamos el curso de formación especializada, comprometernos con seguir enriqueciendo los diferentes significados de ese concepto que combina amor de patria, paciencia y prudencia, de esa palabra llamada diplomacia.</em></p>
<p><em>Muchas gracias</em>.”</p>
<p><strong>*Dixon Moya Acosta, </strong>embajador de carrera, escritor por vocación, lleva un blog en el periódico colombiano <em>El Espectador</em>, en el cual escribe de todo un poco: <a href="http://blogs.elespectador.com/lineas-de-arena/">http://blogs.elespectador.com/lineas-de-arena/</a></p>
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        <author>Asociación Diplomática y Consular de Colombia</author>
                    <category>Ese extraño oficio llamado Diplomacia</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=98344</guid>
        <pubDate>Fri, 01 Mar 2024 16:19:52 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-1-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[EN LA PARTIDA DE RODRIGO PARDO, RECUERDO DE UN ESTUDIANTE*]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Asociación Diplomática y Consular de Colombia</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>ASODIPLO CELEBRA EL VI ACTO DE RECONOCIMIENTO A LA CARRERA DIPLOMÁTICA Y CONSULAR DE COLOMBIA*</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/ese-extrano-oficio-llamado-diplomacia/asodiplo-celebra-vi-acto-reconocimiento-la-carrera-diplomatica-consular-colombia/</link>
        <description><![CDATA[<p>Cuando, el 22 de septiembre de 2016, la Asociación Diplomática y Consular de Colombia -ASODIPLO, lanzó este blog “Ese extraño oficio llamado Diplomacia” en @ElEspectador, se informó a los lectores que uno de los propósitos era divulgar el conocimiento y compartir la experiencia de los diplomáticos colombianos y entonces, comenzamos por contar que la Carrera [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify; line-height: 16.2pt; background: white;">Cuando, el 22 de septiembre de 2016, la Asociación Diplomática y Consular de Colombia -ASODIPLO, lanzó este blog <strong>“</strong>Ese extraño oficio llamado Diplomacia<strong>”</strong> en @ElEspectador, se informó a los lectores que uno de los propósitos era divulgar el conocimiento y compartir la experiencia de los diplomáticos colombianos y entonces, comenzamos por contar que la Carrera Diplomática y Consular nació en Colombia en el año 1911 cuando se convocó por primera vez a un concurso de méritos para proveer cargos del servicio exterior.</p>
<p style="text-align: justify; line-height: 16.2pt; background: white;">Por su parte, la Asociación Diplomática y Consular de Colombia -ASODIPLO,  fundada en 1981, que agrupa a diplomáticos profesionales miembros de la Carrera Diplomática y Consular, tiene entre algunos de sus principales objetivos, llevar a cabo acciones que fortalezcan la Carrera Diplomática y propender por su conocimiento y divulgación, en ese contexto, ha llevado a cabo lo que ha denominado <em>Actos de Reconocimiento a la Carrera Diplomática y Consular.</em></p>
<p style="text-align: justify; line-height: 16.2pt; background: white;">El <strong>“VI Acto de reconocimiento a la Carrera Diplomática y Consular de Colombia” fue realizado por la Asociación el </strong>pasado miércoles 27 de septiembre de 2023, en el bello patio del Museo Colonial en Bogotá, con la participación de más de 150 personas. El acto fue presidido por el <strong>Primer Secretario, Martín Espinosa, Presidente de la Asociación </strong>y por el <strong>Embajador Franci</strong><strong>sco José Coy, Viceministro de Rela</strong><strong>ciones Exteriores</strong>.</p>
<p><figure id="attachment_96564" aria-describedby="caption-attachment-96564" style="width: 300px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="Algunos miembros de la Junta Directiva 2023 y funcionarios ASODIPLO wp-image-96564 size-medium" title="Algunos miembros de la Junta Directiva 2023 y funcionarios ASODIPLO" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/09/AFC5008-300x200.jpg" alt="Algunos miembros de la Junta Directiva y funcionarios ASODIPLO" width="300" height="200" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/09/AFC5008-300x200.jpg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/09/AFC5008-150x100.jpg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/09/AFC5008-768x512.jpg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/09/AFC5008-1024x683.jpg 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/09/AFC5008-1200x800.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /><figcaption id="caption-attachment-96564" class="wp-caption-text">Miembros de la Junta Directiva 2023 y funcionarios ASODIPLO</figcaption></figure></p>
<p style="text-align: justify; line-height: 16.2pt; background: white;">En el evento, el viceministro Coy, con emotivas palabras, se dirigió a los presentes compartiendo su experiencia personal y resaltando la importancia de la Carrera Diplomática y Consular como una carrera de servicio al país:</p>
<p style="text-align: justify; line-height: 16.2pt; background: white;"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft wp-image-96565" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/09/Museo-Colonial-300x200.jpg" alt="" width="314" height="209" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/09/Museo-Colonial-300x200.jpg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/09/Museo-Colonial-150x100.jpg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/09/Museo-Colonial-768x512.jpg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/09/Museo-Colonial-1024x683.jpg 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/09/Museo-Colonial-1200x800.jpg 1200w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/09/Museo-Colonial.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 314px) 100vw, 314px" /><strong><em>“Luego de muchas décadas y desarrollos legales, Colombia cuenta en el Servicio Exterior con un cuerpo de funcionarios jerarquizado, especializado, que se refleja en una Carrera Diplomática a la que se ingresa por vocación y capacidad, en la que se permanece por un exigente sentido del deber y en la que se avanza por méritos profesionales, demostrados en forma constante y progresiva”</em></strong>.</p>
<p style="text-align: justify; line-height: 16.2pt; background: white;">Seguidamente, hizo entrega de placas conmemorativas a los miembros de la Carrera que ascendieron en los últimos años al rango de Embajador, la máxima categoría del escalafón a la que se llega luego de aproximadamente 25 años de servicio, e impuso las insignias a los Terceros Secretarios que fueron inscritos en el escalafón entre 2021 y 2023 y comienzan formalmente su Carrera Diplomática. Igualmente, dio la bienvenida a los funcionarios que ingresaron en periodo de prueba al Ministerio de Relaciones Exteriores, así como a los estudiantes que se encuentran realizando el curso de formación en la Academia Diplomática y aspiran a ser parte de la Carrera.</p>
<p style="text-align: justify; line-height: 16.2pt; background: white;"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignright size-medium wp-image-96558" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/09/AFC4153-300x200.jpg" alt="" width="300" height="200" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/09/AFC4153-300x200.jpg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/09/AFC4153-150x100.jpg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/09/AFC4153-768x512.jpg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/09/AFC4153-1024x683.jpg 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/09/AFC4153-1200x800.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" />Por su parte, el Presidente de la Asociación Diplomática y Consular, Martín Espinosa, agrad<span style="text-align: justify;">eció el trabajo de la Junta Directiva y del Comité de Bienestar para realizar el Acto, que  como se mencionó, obedece al propósito principal de </span><span style="text-align: justify;">ASODIPLO de fortalecer el Servicio Exterior colombiano mediante la profesionalización y el posicionamiento de la Carrera Diplomática y Consular de Colombia. De igual forma, destacó la labor meritocrática y la representación que ejercen, de todos los colombianos, los funcionarios de carrera que dedican su vida al servicio de la nación.</span></p>
<p style="text-align: justify; line-height: 16.2pt; background: white;"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-thumbnail wp-image-96557 alignleft" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/09/AFC4122-150x100.jpg" alt="" width="150" height="100" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/09/AFC4122-150x100.jpg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/09/AFC4122-300x200.jpg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/09/AFC4122-768x512.jpg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/09/AFC4122-1024x683.jpg 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/09/AFC4122-1200x800.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 150px) 100vw, 150px" />El evento contó con la asistencia de asociados, directivos de la Cancillería y de la Asociación, familias y colegas del Ministerio de Relaciones Exteriores, representantes de embajadas y misiones acreditadas en Colombia, académicos, entre otros.</p>
<p style="text-align: justify; line-height: 16.2pt; background: white;"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-thumbnail wp-image-96563 alignright" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/09/AFC4962-150x100.jpg" alt="" width="150" height="100" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/09/AFC4962-150x100.jpg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/09/AFC4962-300x200.jpg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/09/AFC4962-768x512.jpg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/09/AFC4962-1024x683.jpg 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/09/AFC4962-1200x800.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 150px) 100vw, 150px" /></p>
<p style="text-align: justify; line-height: 16.2pt; background: white;">La Asociación Diplomática y Consular reitera su voluntad y compromiso para continuar enalteciendo y velando por el fortalecimiento de la Carrera Diplomática y Consular, activo de la nación y del servicio exterior colombiano.</p>
<p>Los invitamos a ver las publicaciones en nuestras redes sociales:</p>
<p>https://www.instagram.com/p/CxyHpKHLZ9U/?img_index=1</p>
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<blockquote class="twitter-tweet" data-width="500" data-dnt="true">
<p lang="es" dir="ltr">27 sep. Se realizó el “VI Acto de reconocimiento a la Carrera Diplomática y Consular de Colombia”. Participaron más de 150 personas. Evento presidido por el Primer Secretario Martín Espinosa, Presidente <a href="https://twitter.com/asodiplo?ref_src=twsrc%5Etfw">@asodiplo</a> y Embajador Francisco Coy, Viceministro de Relaciones Exteriores. <a href="https://t.co/rwe5NDjKPn">pic.twitter.com/rwe5NDjKPn</a></p>
<p>&mdash; Asoc.Diplomática y Consular de Colombia (@asodiplo) <a href="https://twitter.com/asodiplo/status/1707802316156334537?ref_src=twsrc%5Etfw">September 29, 2023</a></p></blockquote>
<p><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script></p>
<p>https://www.facebook.com/asociacion.diplomatica/posts/pfbid0jAYzHMahs9xtH93fSTks7qkoL48NKhsurg44uK4X5RCKq2bdvXdsYffCdnicmdnpl</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>*Comité Editorial Asodiplo</p>
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]]></content:encoded>
        <author>Asociación Diplomática y Consular de Colombia</author>
                    <category>Ese extraño oficio llamado Diplomacia</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=96555</guid>
        <pubDate>Sat, 30 Sep 2023 11:06:39 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-3.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[ASODIPLO CELEBRA EL VI ACTO DE RECONOCIMIENTO A LA CARRERA DIPLOMÁTICA Y CONSULAR DE COLOMBIA*]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Asociación Diplomática y Consular de Colombia</media:credit>
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                            </item>
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