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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Tue, 14 Apr 2026 23:46:05 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Blogs de Cámara de Representantes | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Sol Suárez, finanzas claras y debates serios</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/sol-suarez-finanzas-claras-y-debates-serios/</link>
        <description><![CDATA[<p>Lo más común en las campañas políticas es hablar más de los candidatos; no importa si son buenos o malos, si cuentan con las cualidades que un buen ser humano debe tener o si, por el contrario, hacen méritos para hacerse odiar por cuenta de su mal proceder en la vida. Lo único importante parece [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>Lo más común en las campañas políticas es hablar más de los candidatos; no importa si son buenos o malos, si cuentan con las cualidades que un buen ser humano debe tener o si, por el contrario, hacen méritos para hacerse odiar por cuenta de su mal proceder en la vida. Lo único importante parece ser ganar <em>likes</em> en las redes sociales o convertirse en titulares de prensa recordando los pecados de los demás, pero, por supuesto, olvidando los propios.</p>



<p>Rompiendo con la tradición, utilizaré este espacio no para hablar mal de quienes aspiran a ocupar una curul en el <strong><a href="https://www.senado.gov.co/">Congreso de la República</a></strong>, sino, por el contrario, para resaltar sus cualidades como personas y también como profesionales. Por supuesto, voy a ignorar a quienes no hacen mérito para ser recordados de buena manera.</p>



<p>En el inicio de este ejercicio hablaré de una colega que hoy aspira a representar a Bogotá en la Cámara de Representantes y que un día ingresó a un medio de comunicación no para informar sobre economía, sino para enseñar al público espectador lo que significa, en la vida del ser humano, gozar de unas finanzas sanas, demostrando que se puede hablar de estos temas de manera clara, sencilla y fresca, sin ser aburrido.</p>



<p>Hablo de la periodista y colega Sol Suárez, una mujer que se ha hecho a pulso y que, muy al contrario de lo que muchos creen, sabe lo que es pasar necesidades porque las vivió y, con su esmero y trabajo, logró superar las dificultades económicas.</p>



<p>Sol Suárez Jaramillo es una mujer bastante inteligente. Puede uno pasar horas y horas dialogando con ella sin cansarse, porque tiene conocimiento y cuenta, además, con una gran inteligencia y capacidad oratoria, talentos que muchos en este Congreso de la República que, gracias a Dios, está a punto de terminar, no tienen.</p>



<p>Quiera Dios que la periodista logre su propósito de llegar a la Cámara de Representantes, porque este desastroso período legislativo, en el que los congresistas parecieron más interesados en ganar <em>likes</em> con base en el insulto, las calumnias, las injurias y las mentiras que en hacer una buena gestión, no puede repetirse.</p>



<p>Es cierto que se necesita un buen presidente o presidenta, pero también es cierto que se necesitan buenos congresistas que lleguen a proponer y no a ser un obstáculo; que expongan argumentos y análisis profundos en lugar de ser una máquina productora y reproductora de insultos y agravios, y que, sobre todo, demuestren que las discusiones se pueden llevar a cabo con serenidad y no a grito entero.</p>



<p>Esperaría que Sol Suárez gane la curul en la Cámara de Representantes y, aunque el ejercicio de salir a buscar votos no es fácil y seguramente cuesta mucho trabajo, sé muy bien que ella cuenta con los argumentos para convencer a los bogotanos de que le permitan representarlos en la Corporación.</p>



<p>Ánimo, Sol: no es fácil, pero se puede lograr.</p>



<p><a href="https://www.elespectador.com/bogota/opinion-cual-es-el-trabajo-que-por-bogota-han-hecho-los-18-representantes-a-la-camara/">Nota recomendada Opinión: ¿Cuál es el trabajo que por Bogotá han hecho los 18 representantes a la cámara?</a></p>
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        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
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        <pubDate>Sun, 01 Feb 2026 17:06:33 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Sol Suárez, finanzas claras y debates serios]]></media:description>
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        <title>De Carlos Gaviria a Wally</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/de-carlos-gaviria-a-wally/</link>
        <description><![CDATA[<p>En los últimos años, la política colombiana ha entrado en una fase inquietante: la sustitución del trabajo de base, la formación ideológica y la trayectoria pública por la simple visibilidad digital. La proliferación de influenciadores en las listas al Congreso —desde Wally, Laura “Lalis” Beltrán y Daniel Monroy en el Pacto Histórico hasta Hannah “Miss [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>En los últimos años, la política colombiana ha entrado en una fase inquietante: la sustitución del trabajo de base, la formación ideológica y la trayectoria pública por la simple visibilidad digital. La proliferación de influenciadores en las listas al <strong><a href="https://www.senado.gov.co/">Congreso</a></strong> —desde Wally, Laura “Lalis” Beltrán y Daniel Monroy en el Pacto Histórico hasta Hannah “Miss Melindres” Escobar, “El Profe Charles” Figueroa y Rawdy Reales en la coalición Ahora Colombia, o el comentarista “Alejo” Vergel en el llamado “Frente Amplio Unido”— no es una anécdota pintoresca. Es una señal de alarma que revela la profunda crisis de los partidos y la incapacidad de muchos de ellos para generar cuadros políticos reales.</p>



<p>Por supuesto, no se trata de negar que cualquier ciudadano pueda aspirar a un cargo de elección popular. Esa es la esencia de la democracia. El problema es otro: la creciente tendencia a convertir la política en un juego de métricas, likes y algoritmos, donde la notoriedad pesa más que la preparación, la capacidad de deliberación legislativa o el compromiso con las comunidades. Los partidos, en vez de fortalecer la militancia y promover nuevos liderazgos con trabajo territorial, parecen preferir el atajo del “rostro reconocido” que pueda traducirse en votos fáciles.</p>



<p>Esta práctica es una confesión brutal: muchos partidos han renunciado a su responsabilidad de formar políticamente a la ciudadanía. Si antes un aspirante debía demostrar experiencia, trabajo social o conocimiento de asuntos públicos, hoy basta con que tenga un canal de YouTube exitoso o una cuenta de TikTok con miles de seguidores. La política, que debería ser el espacio para resolver los grandes problemas colectivos, corre el riesgo de convertirse en un escenario más del entretenimiento.</p>



<p>Es llamativo que todas las corrientes —izquierda, centro y las nuevas alianzas que buscan espacio— hayan caído en la misma lógica. El Pacto Histórico, que alguna vez se presentó como una ruptura con las viejas prácticas, abre sus listas a influenciadores como si su presencia garantizara renovación. La coalición Ahora Colombia hace lo propio con personajes cuya relevancia proviene sobre todo del ecosistema digital. Y el Frente Amplio Unido, impulsado por viejos conocedores del poder como Samper y Barreras, incorpora a un comentarista político con amplia difusión en redes. Todos ellos, sin importar color político, parecen responder al mismo impulso: capitalizar audiencias, no fortalecer instituciones.</p>



<p>Cambio Radical no se quedó atrás, y para eso trajo a sus listas a <strong>Andrés ‘Felipe Saruma’ Camargo como parte de sus candidatos a la Cámara por Atlántico</strong>, mientras que los liberales inscribieron a<strong> Bitter ‘Señor Biter’ Yeison, </strong>activista contra las fotomultas.</p>



<p>¿Qué efecto puede traer una intervención de Wally en la plenaria del Senado de la República?, si acaso risas. Es por eso que sorprende su llegada a la política en las filas de izquierda, porque a diferencia de Carlos Gaviria que generaba respeto y silencio mientras intervenían, me atrevería a pronosticar que con el influencer y humorista político no sucederá lo mismo.</p>



<p>Durante estos cuatro años hemos visto lo que han producido intervenciones en la opinión pública de congresistas como Jota Pe Hernández, Miguel Polo Polo y en el <strong><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/el-concejo-de-bogota-la-virtualidad-convertida-en-excusa-y-salario-asegurado/">Concejo de Bogotá, podemos mencionar a Edisson Julián Forero (Fuchi)</a></strong>. </p>



<p>El resultado es devastador para el Congreso. En un país con desafíos inmensos —reforma de salud, ordenamiento territorial, crisis ambiental, seguridad, pobreza, desigualdad—, lo mínimo que se espera es que quienes lleguen a legislar posean rigor, trayectoria o al menos una base sólida de comprensión de lo público. No basta con denunciar, opinar o hacer humor político en plataformas digitales. La tarea parlamentaria exige estudiar proyectos, negociar con bancadas, revisar presupuestos y entender complejos entramados jurídicos. Convertir esa responsabilidad en una extensión de la fama en redes no solo demuestra desprecio por el electorado; pone en riesgo la calidad de las leyes que regirán a millones de personas.</p>



<p>Los partidos se defienden diciendo que necesitan acercarse a los jóvenes, “modernizar” la política o incorporar voces frescas. Pero es falso que la juventud demande superficialidad. Lo que exige es coherencia, transparencia y oportunidades reales de participación. Hay miles de líderes sociales, académicos jóvenes, defensores comunitarios, estudiantes organizados, emprendedores y activistas con trayectoria verificable que podrían representar genuinamente ese relevo generacional. Sin embargo, ellos rara vez encuentran espacio en las listas porque no ofrecen el “gancho” mediático de alguien viral.</p>



<p>Al final, lo que está en juego es la calidad democrática. Si los partidos prefieren la visibilidad sobre la idoneidad, si renuncian a educar políticamente a sus militantes y optan por candidatos como si estuvieran curando contenido para una red social, entonces no solo se empobrece el debate legislativo: se erosiona la confianza ciudadana. Un Congreso poblado de figuras cuya principal credencial es su fama digital no fortalece la democracia; la vuelve frágil, volátil y vulnerable a la manipulación del momento.</p>



<p>Colombia no necesita más celebridades de Internet en las listas. Necesita partidos que vuelvan a tomarse en serio su función de representar, educar y construir proyecto político. Mientras sigamos confundiendo visibilidad con liderazgo, likes con legitimidad y viralidad con vocación pública, seguiremos caminando hacia un Congreso cada vez más espectáculo y cada vez menos institución.</p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
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        <pubDate>Mon, 08 Dec 2025 22:17:09 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[De Carlos Gaviria a Wally]]></media:description>
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        <title>Congreso de la República, un escenario en decadencia</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/congreso-de-la-republica-un-escenario-en-decadencia/</link>
        <description><![CDATA[<p>Todos, o por lo menos la mayoría, están pensando en quién ha de ser la persona que se quedará en la Presidencia de la República una vez pasen las elecciones en nuestro país; sin embargo, pocos se han preguntado quiénes llegarán al Congreso de la República y cuáles son sus ideas e intenciones. Estoy de [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>Todos, o por lo menos la mayoría, están pensando en quién ha de ser la persona que se quedará en la <a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/y-siguen-los-bastos-don-ivan-duque/">Presidencia de la República</a> una vez pasen las elecciones en nuestro país; sin embargo, pocos se han preguntado quiénes llegarán al Congreso de la República y cuáles son sus ideas e intenciones.</p>



<p>Estoy de acuerdo con quienes opinan que Colombia debe ser presidida por alguien que cuente con las capacidades intelectuales y laborales necesarias, y con un liderazgo indiscutible, porque la historia de junio de 2018 y de junio de 2022 —de tener que elegir entre lo menos peor— no puede repetirse. Pero eso no es lo único: también hay que escoger buenos congresistas.</p>



<p>Lo que se vio en el Congreso de la República durante estos últimos cuatro años no puede repetirse. Pocos senadores y representantes se esmeraron en presentar al país iniciativas y debates de control político con calidad. La mayoría de los temas que se discutieron en el Legislativo se dieron porque el Gobierno de Gustavo Petro los puso a consideración, y no porque hayan surgido de la iniciativa de los parlamentarios.</p>



<p>En cambio, sí se vio todo un espectáculo de senadores y representantes que, preocupados por los <em>likes</em> en las redes sociales, se dedicaron a insultarse unos a otros, dejando la sensación de que el Congreso en Colombia es un escenario en decadencia.</p>



<p>Es muy triste que durante estos cuatro años no se haya visto un solo debate que merezca destacarse por la altura de sus argumentos, como sí sucedió en el pasado, cuando discusiones de gran nivel obligaron al Estado a reversar proyectos o a poner mayor atención en la aplicación de determinadas políticas públicas.</p>



<p>Hablo de debates que en otros períodos fueron temas de intensas discusiones, como Interbolsa (Simón Gaviria), paramilitarismo en Antioquia (Gustavo Petro), Odebrecht (Jorge Robledo), Carimagua (Cecilia López), universidades de garaje (Claudia López), el proceso de paz del Caguán (Germán Vargas Lleras), etc.</p>



<p>El país espera ver de nuevo estas discusiones y proyectos de ley como la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras, que nació como consecuencia de una audiencia pública en la que el Congreso de la República escuchó a las personas cuyas vidas fueron destruidas por el conflicto armado.</p>



<p><strong><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/cemento-en-el-cerebro/">Nota recomendada: Cemento en el cerebro</a></strong></p>



<p>Esto es lo que el país necesita y quiere ver de quienes llegan a la Cámara de Representantes y al Senado de la República. Lo que menos nos interesa a las personas del común es ver a los congresistas asistir a plenarias y comisiones para armar camorra con insultos y gritos a sus colegas, con el fin de ser titulares de prensa o portada de revistas, porque les queda grande pensar en un problema que aqueje a los colombianos y proponer soluciones.</p>



<p>Tan importante es elegir un buen presidente como lo es también elegir buenos senadores y representantes.</p>



<p><strong>Oscar Sevillano</strong></p>
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        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
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        <pubDate>Mon, 17 Nov 2025 20:38:04 +0000</pubDate>
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        <title>¿Quién ronda a Lina María Garrido?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/quien-ronda-a-lina-maria-garrido/</link>
        <description><![CDATA[<p>Por estos días se escucha mencionar en todos los corrillos políticos el nombre de Lina María Garrido, una representante a la Cámara por el departamento de Arauca que saltó a la fama nacional, no por alguna idea que merezca ser exaltada ni por exponer tesis que deban ser tema de análisis en las decanaturas de [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>Por estos días se escucha mencionar en todos los corrillos políticos el nombre de Lina María Garrido, una representante a la Cámara por el departamento de Arauca que saltó a la fama nacional, no por alguna idea que merezca ser exaltada ni por exponer tesis que deban ser tema de análisis en las decanaturas de Ciencia Política, Derecho o Economía de las diferentes universidades del país, sino por la agresividad con la que viene hablando desde que ejerció la réplica al presidente de la República, Gustavo Petro, el pasado 20 de julio, durante la instalación de las sesiones ordinarias del Congreso.</p>



<p>Poco o nada se sabía de esta congresista antes de que le hablara al primer mandatario con lenguaje de culebrero, en lugar de utilizar las formas en las que se debe expresar una congresista que —por su investidura— está obligada a guardar la compostura y las formas para dirigirse mientras esté al frente de un micrófono.</p>



<p>No me extraña que el resto de la oposición al Gobierno Nacional aplauda la grosería, agresividad y altanería de esta señora; al fin de cuentas, el país ya se acostumbró al nivel mediocre de este sector político, del que solo se han salvado tres personas: Paloma Valencia, David Luna y Paola Holguín.</p>



<p>Lo que sí me extraña —y debo decir que me sorprende— es el despliegue que desde el periodismo se ha dado a Garrido. El mismo periodismo que pide todos los días al presidente de la República eliminar los insultos, mientras, por debajo de la mesa y en ocasiones de frente, aplaude los agravios y groserías de la oposición.</p>



<p><strong><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/un-periodismo-equivocado/">Nota recomendada: Un periodismo equivocado</a></strong></p>



<p>Últimamente me he preguntado si los periodistas somos conscientes de lo que hacemos y promovemos. Se supone que la razón nuestra es la de informar, analizar y cuestionar. Pregunto entonces: ¿es que acaso este actuar de Lina María Garrido es digno de felicitar y nunca de cuestionar?</p>



<p>En un país donde los ánimos se encuentran exaltados —y en mucho de esto tienen que ver los insultos, agravios y maledicencias que se han vuelto costumbre en el cruce de palabras entre Gobierno y oposición, de forma mutua—, y que han derivado en hechos lamentables como amenazas, atentados como el de Miguel Uribe Turbay, asesinatos a políticos locales, torturas y desapariciones de líderes sociales, no es normal que desde los medios de comunicación, en lugar de rechazar este lenguaje de culebrero, más bien nos dediquemos a exaltarlo y hasta felicitarlo entre frases y preguntas complacientes.</p>



<p>Seguramente nos puede gustar o no gustar la manera como Petro conduce el país. Podremos estar en total desacuerdo con su discurso, pero eso no es excusa para que desde las noticias nos dediquemos a actuar como parlante repetidor de palabras de una señora que, sin argumentos ni análisis riguroso, desde el pasado 20 de julio ha pretendido acabar moralmente con todo aquel que se atreva a discutirle.</p>



<p><strong><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/un-poco-mas-de-lora-a-eva-rey/">Puede leer: Un poco más de lora a Eva Rey</a></strong></p>



<p>Por supuesto que al presidente de la República hay que exigirle resultados; estoy totalmente de acuerdo en que es necesario debatir las cifras. Pero también considero necesario cuestionar y vigilar a quienes cuestionan y vigilan al presidente de la República. En ese sentido, quisiera preguntar: ¿por qué, hasta el momento, nadie ha dicho nada sobre los pobres resultados en materia legislativa que actualmente arroja la gestión de Lina María Garrido en la Cámara de Representantes?</p>



<p>Les recuerdo, mis queridos colegas, que al Legislativo hay que cuestionarlo y vigilarlo con la misma vara con la que se cuestiona y se vigila al Ejecutivo y al Judicial. Por lo anterior, si vamos a exigirle resultados en su gestión y buenas formas en el lenguaje al presidente Gustavo Petro, también debemos hacer la misma exigencia a los congresistas de oposición.</p>



<p><strong>Oscar Sevillano</strong></p>
]]></content:encoded>
        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=118426</guid>
        <pubDate>Thu, 24 Jul 2025 13:43:47 +0000</pubDate>
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        <item>
        <title>El personajillo del año: Miguel Polo Polo</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-personajillo-del-ano-miguel-polo-polo/</link>
        <description><![CDATA[<p>El personajillo del año no es Memín Pinguín. Es un “honorable congresista” que en dos años largos ha dado de qué hablar más por los escándalos que por su gestión legislativa. Forma parte de una clase política a la que le falta eso: clase.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size">Ejemplar de la revista Memín (Editora Cinco)</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-69f383ade8e588757d97207033a078a6">“En la civilización del espectáculo, por desgracia, la influencia que ejerce la cultura sobre la política, en vez de exigirle mantener ciertos estándares de excelencia e integridad, contribuye a deteriorarla moral y cívicamente, estimulando lo que pueda haber en ella de peor, por ejemplo, la mera mojiganga”: <strong>La civilización del espectáculo, Mario Vargas Llosa.</strong></p>



<p>De nuestros bolsillos le pagamos cada mes los $48 millones de pesos que todo congresista recibe, más las primas de ley, por trabajar menos horas a la semana que el resto de colombianos asalariados. </p>



<p>Me encanta el <a href="https://www.significadode.org/personajillo.htm">Diccionario Abierto </a>de Español porque allí la gente deja sus propias definiciones sobre ciertas palabrejas. De personajillo encontré las siguientes:</p>



<p><em>“Diminutivo que añade al personaje cierto desdén y retintín como en personajuelo, porque si fuera cariñoso diríamos personajito y si fuera un maño el que habla diría personajico.</em> <em>&#8220;Pues sí, en el mundo del famoseo hay algunos personajillos o personajuelos de cuidado&#8221;.</em></p>



<p>Hay políticos que podrían haberse dedicado a la actuación, y desde allí le prestarían un mejor servicio a la sociedad.</p>



<p>No diré que el congresista Miguel Abraham Polo Polo se parece físicamente a <em>Memín</em>, protagonista de una tira cómica mexicana, porque eso sería irrespetuoso, y aquí el grosero siempre ha sido él. Insolente con los actos y con sus palabras.</p>



<p>Por lengüilargo ha sido obligado a recular, como aquella vez que, sin pruebas, insinuó que la vicepresidenta Francia Márquez era una guerrillera del ELN, a quien luego trató de “<em>básica, limitada y escasa&#8221;.</em></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-las-2-orillas wp-block-embed-las-2-orillas"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="ujWpY3VlnT"><a href="https://www.las2orillas.co/no-sea-tan-basica-limitada-y-escasa-la-cachetada-de-polo-polo-a-francia-marquez/">&#8220;No sea tan básica, limitada y escasa&#8221;: la cachetada de Polo Polo a Francia Márquez</a></blockquote><iframe class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="«&quot;No sea tan básica, limitada y escasa&quot;: la cachetada de Polo Polo a Francia Márquez» — Las2orillas" src="https://www.las2orillas.co/no-sea-tan-basica-limitada-y-escasa-la-cachetada-de-polo-polo-a-francia-marquez/embed/#?secret=lGaLsM4hq8#?secret=ujWpY3VlnT" data-secret="ujWpY3VlnT" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>



<p>Le tocó tragarse sus palabras en una audiencia de conciliación ante la Corte Suprema de Justicia.</p>



<p><em>&#8220;Como político ha hecho toda una carrera basada en la exageración y el insulto&#8221;,</em> dijo el portal <a href="https://razonpublica.com/polo-polo-vs-ocampo-dano-la-represion-sexual/">Razón Pública</a>, sin que hasta ahora, agrego yo, haya sacado una sola ley adelante, a dos años y medio de su estreno como legislador.</p>



<p>Mucho proyecto de ley (35) y ninguna ley en concreto. En mis tiempos se decía: <em>Mucho tilín tilín y nada de paletas</em>. O mucho ruido y pocas nueces, que es la frase que resume a esta sociedad del espectáculo. Un ejercicio simple: Googlee las palabras Miguel Polo Polo y verá las noticias asociadas con él.&nbsp;</p>



<p>Según <a href="https://www.infobae.com/america/colombia/2022/07/20/miguel-polo-polo-se-graduo-de-administrador-publico-y-un-profesor-suyo-lo-describio-como-un-alumno-muy-polemico">Infobae</a>, uno de sus profesores lo definió así: <em>“Un alumno muy polémico y todo eso, porque siempre tiraba hacia la extrema derecha y las cosas no son por ahí, a todo el mundo hay que darle la oportunidad de gobernar un poquito”</em>, dijo el docente. Por todos es conocido sus amoríos ideológicos con el Centro Democrático.</p>



<p>Polémico y provocador, ha sido señalado por injuriar y calumniar. Mientras escribo esta columna, <strong><a href="https://www.elespectador.com/judicial/corte-suprema-llama-a-juicio-a-miguel-polo-polo-por-presunta-injuria-contra-gustavo-bolivar-noticias-de-hoy">El Espectador</a></strong> publica la siguiente noticia: <em>“A juicio Miguel Polo Polo por presunta injuria en contra de Gustavo Bolívar”.</em> Y añade el periódico: <em>“El congresista, a través de sus redes sociales, señaló a Gustavo Bolívar como responsable de un par de suicidios, además, lo acusó de financiar a la llamada ‘primera línea’, un grupo que, según Polo Polo, cometió delitos durante el paro nacional de 2021”.</em></p>



<p>Meses atrás se robó otro encabezado por lo mismo: “La Corte Suprema abrió investigación contra Miguel Polo Polo por injuria y calumnia”, esta vez en la persona del director de la Agencia Nacional de Tierras (ANT), Juan Felipe Harman Ortiz.</p>



<p>Es decir, hoy su vida transcurre entre los juzgados y el Congreso de la República. La prensa, con su poder crítico, aparte de registrar sus puestas en escena, podría también hacer seguimiento a su gestión legislativa, pues no es poco el sueldo mensual que asumimos los contribuyentes; dinero que difícilmente ganó siendo “<em>mesero en un restaurante, vendedor de planes de telefonía para UNE (Tigo), como vendedor de zapatos para la marca Puma y como empleado en Homecenter”,</em> a juzgar por el perfil que presenta el sitio web de la <a href="https://www.camara.gov.co/representantes/miguel-abraham-polo-polo">Cámara de Representantes</a>. Lo que ciertamente es admirable por lo lejos que ha llegado. </p>



<p>El nombre de este cartagenero que nació en año bisiesto (febrero 28 de 1996) no brilla en los medios por los sendos debates en el Capitolio Nacional. Desluce por su arrogancia, sus malas maneras y sus salidas en falso. ¿Exagero si digo que es la versión actualizada de Carlos Moreno De Caro, aquel que a punta de numeritos buscaba llamar la atención?</p>



<p>Vendría siendo un buen exponente de eso que Mario Vargas Llosa define como <em>“La civilización del espectáculo”.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-8757d767048a3180b48b73679ef77515">“La política ha ido reemplazando cada vez más las ideas y los ideales, el debate intelectual y los programas, por la mera publicidad y las apariencias. Consecuentemente, la popularidad y el éxito se conquistan no tanto por la inteligencia y la probidad como por la demagogia y el talento histriónico”. <strong>La civilización del espectáculo, Mario Vargas Llosa.</strong></p>



<p>Y él es todo un actor. Vimos uno de sus shows cuando se discutía la reforma laboral que presentó el gobierno de Gustavo Petro. El joven Polo Polo (28 años) celebraba como si estuviera en el estadio viendo la final de fútbol. Retrato de una clase política decadente que cree que el Capitolio Nacional es la escuela donde se va a payasear, y no el recinto sagrado, en otros tiempos, de los grandes oradores de este país. </p>



<p>La lista es larga y faltan:  Simón Bolívar, Antonio Nariño, José María Obando, Tomás Cipriano de Mosquera, Rafael Núñez, José María Vargas Vila, Rafael Uribe Uribe, Rafael Reyes, José Vicente Concha, Guillermo Valencia, María Cano, Enrique Olaya Herrera, Alfonso López, Laureano Gómez, Gabriel Turbay, Eduardo Santos, Gilberto Vieira, Darío Echandía, Jorge Eliécer Gaitán…</p>



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<iframe title="&quot;Lo logramos&quot;: Miguel Polo Polo celebra la eliminación de artículos de la reforma laboral" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/tqlHaocR6pk?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
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<p>A Polo Polo, Wikipedia lo cataloga en el ítem de celebridades, aunque nos gustaría más que fuera un “cerebridad”, y no alguien que usa sus quince minutos de fama para ofender. Personas como él no son modelos a seguir para una sociedad necesitada de mejores referentes.</p>



<p>Nos acostumbramos a ver su nombre envuelto en el escándalo. —¿Y ahora qué insensatez dijo?, se pregunta la gente en las redes sociales, aunque la verdad sea dicha, los términos son menos benévolos. Como si hablaran del <em>Memín </em>de la ficción y no de él. </p>



<p>Un paréntesis: <em>Memín Pinguín</em> es un personaje del cómic mexicano, creado en 1943, que marcó a los de la generación del 80 hacia atrás, y no pocas veces se le acusó a la historieta de racista. En Colombia se empezó a publicar en 1983 por parte de Editora Cinco. Memín es el diminutivo de Memo (Guillermo) y Pinguín en México significa travieso.</p>



<p><em>“Se le representa como un mediocre estudiante de tercero de primaria, cuyo carácter se basa en la idea de la ingenuidad (&#8230;) Las historias de la historieta sugieren que su personaje es una constante causa de conflictividad en donde se mezcla la participación de sus amigos blancos, quienes demuestran un constante desprecio a su presencia”</em>, resume Wikipedia. </p>



<p>Refiriéndose a su creadora, Yolanda Vargas Dulché, en 2022 el diario <a href="https://www.elsoldemexico.com.mx/doble-via/memin-pinguin-la-popular-historieta-que-es-fuertemente-criticada-la-leias-8142165.html">El Sol de México</a> publicó lo siguiente:<em> “… para la argumentista, Memín debía ser &#8220;feo, torpe, ignorante, chapucero, pobre y negro&#8221;; pero en compensación también es “tierno, alegre, simpático, tenaz, solidario con sus amigos”. Además tiene un amor incondicional por Eufrosina, su madre lavandera”.</em></p>



<p>Hablando de madres, me indigné como miles de colombianos cuando vi el video donde Miguel Polo Polo tira a la basura las botas con que las madres de Soacha, desde el arte, rendían homenaje a sus hijos asesinados, víctimas de los mal llamados <em>falsos positivos,</em> que no son otra cosa que los crímenes de Estado contra muchachos inocentes, cometidos durante los ochos que gobernó Álvaro Uribe Vélez, y a lo cual me referí el año pasado en este blog: <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/6402-numero-la-bestia-la-parabola-del-hombrecito/">6402: El número de la Bestia.</a></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-blogs-el-espectador wp-block-embed-blogs-el-espectador"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="0q5mARsEz1"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/6402-numero-la-bestia-la-parabola-del-hombrecito/">6402: El número de la Bestia (La parábola del hombrecito)</a></blockquote><iframe class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;6402: El número de la Bestia (La parábola del hombrecito)&#8221; &#8212; Blogs El Espectador" src="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/6402-numero-la-bestia-la-parabola-del-hombrecito/embed/#?secret=flehmZPDPm#?secret=0q5mARsEz1" data-secret="0q5mARsEz1" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
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<p>Como lo dijo el cronista <a href="https://www.elespectador.com/colombia-20/paz-y-memoria/falsos-positivos-madres-de-soacha-hablan-sobre-miguel-polo-polo-quien-arrojo-las-botas">Julián Ríos Monroy</a> en este periódico, sus expresiones de odio y estigmatización<em> “contra las víctimas de los falsos positivos reabrieron el debate sobre el negacionismo de los asesinatos de civiles probados por la justicia y reconocidos por más de 100 militares”. </em>Un juez puso en su sitio al representante a la Cámara, obligándolo a pedir perdón por “grave falta de respeto y vulneración a las víctimas”. Él, retando a la justicia, dijo que no lo hará. </p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Polo Polo desafía fallo judicial: no pedirá disculpas a víctimas de falsos positivos | Noticias UNO" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/RUSRuycbRVc?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
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<p>Quieren reescribir la historia a su acomodo, al estilo de lo que denuncia el escritor inglés George Orwell en su novela “1984”, que así lo plantea <a href="https://www.pares.com.co/post/miguel-polo-polo-y-el-plan-del-uribismo-para-reescribir-la-historia">en este artículo</a> el periodista Iván Gallo de la Fundación Paz y Reconciliación (Pares).</p>



<p>Esa es apenas una de nuestras tragedias, país: negar la verdad sobre los horrores y la sangre derramada, burlarse, como lo hizo él en este episodio, del dolor que supura al recordar a aquellos hombres a los que vistieron de camuflados y botas al revés para hacerlos pasar por guerrilleros. La suya fue sin duda una actitud infame.</p>



<p>Cuando uno ve a personas como Polo Polo negando lo innegable, le dan ganas de decirle lo que le decía a uno la abuelita a los 14 años. <em>&#8220;Si no tiene oficio; póngase a leer&#8221;.</em> A leer Historia. Un congresista está investido de cierta autoridad y en consecuencia debe procurar no ser inferior a la dignidad que le confiere y obliga el cargo. &nbsp;&nbsp;</p>



<p>No es suficiente con exigirle que pida perdón. Hay que ponerlo a él y a todos los negacionistas a hacer una plana donde repitan cien veces que “los falsos positivos son crímenes de Estado”, hasta que se convenzan de que el sol no se tapa con un dedo.  Y, de paso, otra plana en la que reconozca que en Colombia también ha habido <em><a href="https://www.semana.com/semana-tv/vicky-en-semana/articulo/los-mantiene-en-la-pobreza-y-atraso-polo-polo-sobre-la-deuda-historica-con-los-negros/202250">“una deuda histórica con los negros”,</a> </em>algo que él niega, pese a ocupar paradójicamente la Curul de la Circunscripción Especial por Comunidades Afrocolombianas, <em>“con el respaldo del Consejo Comunitario Fernando Ríos Hidalgo, siendo la <a href="https://www.camara.gov.co/representantes/miguel-abraham-polo-polo">lista más votada </a>con 40.053 votos”.</em>  </p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-ff97ab63af1c5950b9a742e508dbceb7">“El nivel intelectual, profesional y sin duda también moral de la clase política ha decaído”.<strong> La civilización del espectáculo, Mario Vargas Llosa.</strong></p>



<p>No sé cómo llegó Polo Polo a juntarse con la elite política de este país, el uribismo específicamente, pero hay quienes dicen que su mérito consistió en saber usar las redes sociales para hacerse notar. <em>“Cómo se creció el polémico Polo Polo, un vendedor ambulante que lo hizo famoso odiar a Petro en Twitter”, </em>escribió Las 2 orillas. Lo cierto es que bastante daño le hace a la propia Derecha con su comportamiento, una mezcla de torpeza adrede y falta de argumentos.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-las-2-orillas wp-block-embed-las-2-orillas"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="9jgGDJeSKW"><a href="https://www.las2orillas.co/los-anos-duros-de-un-vanidoso-y-provocador-llamado-miguel-polo-polo/">Cómo se creció el polémico Polo Polo, un vendedor ambulante que lo hizo famoso odiar a Petro en Twitter</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="«Cómo se creció el polémico Polo Polo, un vendedor ambulante que lo hizo famoso odiar a Petro en Twitter» — Las2orillas" src="https://www.las2orillas.co/los-anos-duros-de-un-vanidoso-y-provocador-llamado-miguel-polo-polo/embed/#?secret=0CzO0kc3Bc#?secret=9jgGDJeSKW" data-secret="9jgGDJeSKW" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
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<p>Si el Congreso de la República es ese país chiquito que nos representa a los colombianos, quiero decir que Miguel Abraham Polo Polo no me representa en lo más mínimo. &nbsp;Ya es hora de que los jueces le pongan un polo a tierra a sus infortunadas actuaciones, a ver si un día lo elevamos de la categoría de personajillo a la de personaje. &nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=109300</guid>
        <pubDate>Sun, 15 Dec 2024 12:44:04 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[El personajillo del año: Miguel Polo Polo]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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