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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Fri, 29 May 2026 15:10:59 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Blogs de Biodiversidad | Blogs El Espectador</title>
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        <title>La inteligencia artificial se convierte en aliada clave para conservar la biodiversidad de América Latina</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/la-inteligencia-artificial-se-convierte-en-aliada-clave-para-conservar-la-biodiversidad-de-america-latina/</link>
        <description><![CDATA[<p>La inteligencia artificial (IA) es protagonista constante de debates y polémicas sobre los usos que las personas puedan darle, pero&nbsp;en lo que sí parece haber un consenso es en que llegó para quedarse.&nbsp;El lanzamiento de ChatGPT&nbsp;en noviembre de 2022 fue un punto de inflexión en el tema porque eliminó la necesidad de saber programar y, [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>La inteligencia artificial se ha convertido en una herramienta clave para la conservación en América Latina.</em></li>



<li><em>Uno de los principales aportes es el aceleramiento en el procesamiento de datos de campo —desde cámaras trampa hasta bioacústica— permitiendo tomar decisiones en tiempos que antes eran impensables.</em></li>



<li><em>Los expertos advierten sobre la necesidad de que persista un control humano, mientras se busca una mayor financiación y se mitigan impactos ambientales.</em></li>



<li><em>En este especial periodístico Mongabay Latam presenta seis casos donde la IA ha ayudado a conocer más sobre un ave por su canto, identificar posibles nuevas especies de insectos y hasta detectar cuántas plantas sobrevivieron meses después de un voraz incendio.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">La inteligencia artificial (IA) es protagonista constante de debates y polémicas sobre los usos que las personas puedan darle, pero&nbsp;<strong>en lo que sí parece haber un consenso es en que llegó para quedarse.</strong>&nbsp;<a href="https://www.forbes.com/sites/bernardmarr/2023/05/19/a-short-history-of-chatgpt-how-we-got-to-where-we-are-today/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">El lanzamiento de ChatGPT</a>&nbsp;en noviembre de 2022 fue un punto de inflexión en el tema porque eliminó la necesidad de saber programar y, por primera vez, cualquier persona podía interactuar con la IA simplemente escribiendo en su idioma nativo, como si hablara con otra persona. Su uso se expandió rápidamente y cientos de herramientas de IA empezaron a surgir.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La ecología y la conservación no fueron la excepción. El uso creciente de la tecnología, como las cámaras trampa y la bioacústica, ya ayudaba a los científicos a monitorear bosques, seguir especies, y elaborar programas y proyectos para la protección de la biodiversidad. Sin embargo,&nbsp;<strong>el gran volumen de información requería de un intenso trabajo por parte de los investigadores para procesarla.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En otras palabras, se generaba un cuello de botella en el que se obtenían datos en poco tiempo, pero&nbsp;<strong>las conclusiones sobre esos datos podían tomar meses e incluso años. Fue precisamente ahí donde la inteligencia artificial empezó a ganarse un espacio.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“El gran paso adelante de la IA no es que identifiquemos aves —los expertos también identifican aves—. Lo interesante con la IA es que nos permite hacer 100 o 1000 veces más procesamiento de datos que antes. Esa es la cosa crítica”, asegura Jörg Müller, profesor de Ecología Animal y Biología Tropical de la Universidad Julius-Maximilians de Würzburg (Alemania) y subdirector del Parque Nacional Bosque Bávaro.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272818"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/21153246/Visualizador-bio-acustica.jpeg" alt="" class="wp-image-272818" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Cuando la selva canta</em>&nbsp;Concepto, dirección científica, diseño y desarrollo del visualizador interactivo: Pedro Galindo Vera. Entrenamiento de Modelos IA: Christian Palma. Datos bioacústicos: Registros de audio de la Reserva Narupa, Fundación de Conservación Jocotoco. Curaduría bioacústica: Niels Krabbe. Procesamiento visual: Espectrograma interactivo generado a partir del audio y etiquetas acústicas por especie.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En América Latina ya existen proyectos que han obtenido resultados que hace unos años parecían imposibles de lograr. En Argentina,&nbsp;<strong>biólogos y físicos trabajan de la mano para grabar y procesar los cantos de un ave esquiva que se creyó extinta durante 40 años</strong>&nbsp;y así conocer más sobre su comportamiento y sus movimientos. En Ecuador, un proyecto científico detecta en tiempo real los sonidos de las motosierras y los disparos para que dos comunidades indígenas kichwa puedan proteger su territorio en la Amazonía. En Colombia, una investigadora se alió con una institución pública para sobrevolar un páramo calcinado y&nbsp;<strong>al procesar los videos de&nbsp;<em>dron</em>&nbsp;reconocer cuántos frailejones murieron y cuántos sobrevivieron</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Instituto Smithsonian trabaja contrarreloj en Panamá para describir la gran variedad de insectos que habita en la isla de Barro Colorado antes de que se extingan, mientras que científicos tratan de identificar por sus manchas a cada jaguar que habita en la Reserva Nacional Tambopata en Perú y&nbsp;<strong>un proyecto innovador en Costa Rica clasificó con precisión y devolvió a los océanos más de una tonelada de conchas que los turistas intentaban sacar ilegalmente del país</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estos son sólo algunos de los casos de éxito que Mongabay Latam presenta en este especial periodístico donde la IA se ha convertido en una aliada para conservar la biodiversidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lee más |<a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article">&nbsp;La guardería de frailejones “bebés” que busca restaurar los páramos del Parque El Cocuy en Colombia</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Procesando datos a gran velocidad</h2>



<p class="wp-block-paragraph">“Instalamos cámaras hace 20 o 25 años, cuando tenían rollo. La tecnología de las cámaras evolucionó, son digitales, las puedes dejar cuatro meses en el campo y ahora instalamos hasta 200 cámaras.&nbsp;<strong>Tienes muchas más imágenes que antes y necesitas inteligencia artificial para procesar toda esa cantidad</strong>. En un muestreo, fácil te salen 500 000 imágenes”, dice Mathias Tobler, investigador del&nbsp;<em>San Diego Zoo Wildlife Alliance&nbsp;</em>en Tambopata, Perú.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De hecho,&nbsp;<a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s42977-023-00200-4" target="_blank" rel="noreferrer noopener">un artículo</a>&nbsp;publicado en la revista Biología Futura en 2024 ya mencionaba que la inteligencia artificial, especialmente el&nbsp;<em>deep learning</em>&nbsp;—que utiliza redes neuronales artificiales para imitar el aprendizaje humano, permitiendo que las computadoras procesen datos complejos, reconozcan patrones y realicen tareas de forma autónoma—, ya es muy relevante para la conservación de la biodiversidad porque ayuda a procesar enormes volúmenes de datos que antes eran demasiado lentos de analizar manualmente. Es por esto que&nbsp;<strong>la IA está pasando de ser una herramienta experimental a una infraestructura central para monitoreo, predicción y priorización de acciones de conservación</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con el paso de los años, la IA está pasando, efectivamente, de un rol secundario a uno central en la conservación. Luego de que un voraz incendio consumiera más de 300 hectáreas del páramo de Berlín, en Santander (Colombia), la investigadora Paula Uzcátegui utilizó&nbsp;<em>drones</em>&nbsp;para sobrevolar el área y&nbsp;<strong>con el uso de la IA estimó qué tanto afectó el fuego a los frailejones de la zona, una tarea que a escala manual sería supremamente lenta.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272761"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/20153113/2.jpeg" alt="Enero de 2025, Paula Uzcátegui revisa su celular. Ahí tenía la aplicación con la que etiquetaba el frailejón que veía con respecto a la imagen que tomaron con el dron, para confirmar si estaba vivo o muerto. Foto: Cortesía de Paula Uzcátegui." class="wp-image-272761" /><figcaption class="wp-element-caption">Enero de 2025, Paula Uzcátegui revisa su celular. Ahí tenía la aplicación con la que etiquetaba el frailejón que veía con respecto a la imagen que tomaron con el&nbsp;<em>dron</em>, para confirmar si estaba vivo o muerto. Foto: Cortesía de Paula Uzcátegui.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Desde los&nbsp;<em>drones</em>&nbsp;se pueden ver patrones a una escala a la que antes tú no podías ver. Puedes ver patrones a nivel de cientos de hectáreas y también puedes tener datos de miles de individuos [frailejones]”, comenta Uzcátegui. “La mortalidad la determinamos a partir de la información multiespectral del sensor.&nbsp;<strong>No teníamos que ir al lugar para saber si los frailejones estaban vivos o muertos, sino que se veía por el sensor</strong>”, agrega.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El procesamiento de imágenes de cámaras trampa y satélites para detectar fauna o cambios en la cobertura forestal es uno de los principales desarrollos de la IA en el campo de la conservación, pero no es el único.&nbsp;<a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s42977-023-00200-4" target="_blank" rel="noreferrer noopener">El artículo</a>&nbsp;menciona también&nbsp;<strong>el análisis de bioacústica y textos</strong>, por ejemplo para reconocer cantos de aves o extraer observaciones de redes sociales.&nbsp;<strong>También hay sistemas híbridos más eficientes, como el&nbsp;<em>active learning</em></strong>&nbsp;—subcampo del aprendizaje automático donde el algoritmo elige inteligentemente qué datos necesita aprender en lugar de procesar grandes cantidades de información de forma pasiva—, que reducen el trabajo de etiquetado y clasificación humana casi por completo en algunos casos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque la IA está cada vez más presente en los proyectos, aún no se ha desarrollado todo su potencial. Jorge Ahumada es gerente de conservación en&nbsp;<a href="https://wildmon.ai/mission">WildMon</a>, una ONG dedicada al monitoreo de biodiversidad y conservación de ecosistemas mediante herramientas de IA, y director ejecutivo de&nbsp;<a href="https://www.wildlifeinsights.org/">Wildlife Insights</a>, una plataforma global basada en la nube que con IA ayuda a gestionar, analizar y compartir fotos y datos de cámaras trampa para la conservación de la fauna. Según dice, el campo de la IA en conservación “está ahora comenzando”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“El mayor uso lo veo en tratar de desembotellar el procesamiento de la información básica, mientras que los ecólogos se encargan de los análisis más grandes, ya que llevan muchos años enfocados en métodos para trabajar con la biodiversidad. Yo veo que&nbsp;<strong>hay un potencial muy grande para automatizar muchas cosas</strong>”, asegura Ahumada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Muchos científicos están convencidos de esto. Gabriel Mindlin, director del Laboratorio de Sistemas Dinámicos de la Universidad de Buenos Aires, asegura que “<strong>la inteligencia artificial va a modificar dramáticamente los esfuerzos de conservación</strong>&nbsp;porque va a incorporar un montón de herramientas que permitirán procesamientos masivos de datos cuantitativos para su posterior manejo por parte de expertos”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272795"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/21140728/Clasificacion_4-scaled.jpg" alt="El modelo de IA solo requiere una fotografía para determinar, a partir de cuatro parámetros, si la concha pertenece a la costa del Pacífico o el Caribe. (Foto: FIFCO / Heineken)." class="wp-image-272795" /><figcaption class="wp-element-caption">El modelo de IA solo requiere una fotografía para determinar, a partir de cuatro parámetros, si la concha pertenece a la costa del Pacífico o el Caribe. (Foto: FIFCO / Heineken).</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lee más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/05/bosques-deforestados-costa-rica-vuelven-a-cantar-decadas-regeneracion/">Bosques deforestados en Costa Rica vuelven a «cantar» tras décadas de regeneración</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">El control sigue siendo humano</h2>



<p class="wp-block-paragraph">“La tecnología CNN [Red Neuronal Convolucional en español] actual es capaz de alcanzar más del 90 % de la precisión humana en la identificación de especies en imágenes de cámaras trampa”, indica&nbsp;<a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s42977-023-00200-4" target="_blank" rel="noreferrer noopener">el artículo</a>&nbsp;publicado en la revista Biología Futura. Sin embargo, reconoce que para llegar a ese éxito&nbsp;<strong>se depende de una gran inversión previa de trabajo humano</strong>, pues se deben tener identificadas las especies para que el modelo pueda aprender.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Los expertos enfatizan en que no se trata de reemplazar a los científicos —es más, consideran que es muy poco probable que esto ocurra—</strong>&nbsp;sino que puedan dedicarse a asuntos de fondo al ahorrarles tiempo en trabajo repetitivo y hasta operativo. Jorge Ahumada afirma que el valor de un científico radica en responder preguntas mucho más complejas que suceden en los sistemas naturales y la inteligencia artificial aún está muy lejos de eso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por ejemplo, una de las preocupaciones de Maxim Larrivée, director del Insectario de Montreal, Canadá, es que los insectos están extinguiéndose a gran velocidad y aún se desconoce el nombre de muchos de ellos. En este momento, dice, existen algoritmos de IA capaces de identificar insectos y nombrarlos, pero sólo pueden hacerlo con las especies que conocen. “Lo que hicimos fue dar vuelta al guión y entrenamos a un algoritmo para reconocer insectos —mariposas nocturnas, en este caso— que nunca había visto. De modo que&nbsp;<strong>es capaz de decir: ‘nunca he visto esto, pero se parece mucho a algo que conozco’, y eso ayuda a acotar qué es esta nueva especie y con qué está asociada</strong>”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para Larrivée, esto es un avance importante porque “todos estos insectos existen allá afuera en el neotrópico y en los trópicos del mundo, pero no tienen nombre porque&nbsp;<strong>no tenemos el ‘ancho de banda’ humano para describirlos y catalogarlos</strong>”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272814"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/21150648/WhatsApp-Image-2026-05-20-at-17.12.50-1.jpeg" alt="Científicos en Panamá intentan describir nuevas especies de polillas antes de que se extingan. Foto: Fern Alling/Cortesía STRI." class="wp-image-272814" /><figcaption class="wp-element-caption">Científicos en Panamá intentan describir nuevas especies de polillas antes de que se extingan. Foto: Fern Alling/Cortesía STRI.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Pero no solo se trata de procesamiento y análisis de imágenes, sino también de sonidos. “Con los audios nos ha tomado más tiempo, pero ya empezamos a ver resultados. Tenemos la información, pero siempre hace falta una validación humana.&nbsp;<strong>Igual que con las imágenes de cámaras trampa, los audios tienen que pasar por un humano que confirme lo que dice la inteligencia artificial</strong>”, comenta David Parra, director de conservación de la Fundación Jocotoco en Ecuador, sobre el trabajo que realizan en la Amazonía para detectar, por sonido, diferentes especies de animales y amenazas como motosierras y disparos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En Argentina, la IA también permitió que un grupo de científicos conociera más sobre la enigmática&nbsp;<strong>gallineta chica (<em>Rallus antarcticus</em>)</strong>. Como esta ave es muy difícil de observar,&nbsp;<strong>sólo a través de sus sonidos pudieron detectar los sitios de la Patagonia donde aún habita</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero no se conformaron con esto: “Lo que se hace bastante es identificar especies por su canto, usando redes neuronales. Lo que estamos haciendo es ir un paso más allá y decir: ‘bueno,<strong>&nbsp;no sólo queremos identificar qué especie está cantando, sino qué individuo de esa especie está cantando</strong>’”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estas experiencias de conservación se sustentan en un concepto que aparece cada vez con mayor frecuencia en estudios sobre inteligencia artificial:&nbsp;<em>human in the loop</em>, mediante el cual los expertos participan proporcionando retroalimentación y evaluando las respuestas del sistema durante el entrenamiento del modelo, lo cual es esencial para limitar sesgos y alucinaciones.&nbsp;<strong>La IA trabaja a gran escala y reduce esfuerzo,&nbsp;<a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0169534724002866" target="_blank" rel="noreferrer noopener">pero el humano conserva el control en las etapas críticas</a></strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272727"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/19202318/Gallineta-Chica_Hernan-Povedano-1.jpg" alt="" class="wp-image-272727" /><figcaption class="wp-element-caption">Gallineta chica (Rallus antarcticus), una misteriosa ave que se creyó extinta durante 40 años en la Patagonia argentina. Foto: cortesía Hernán Povedano</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>Mi postura definitivamente es: necesitamos a los expertos más que nunca</strong>, y todas las nuevas técnicas, desde el&nbsp;<em>metabarcoding</em>&nbsp;[técnica genética que identifica a la vez a todas las especies presentes en una muestra compleja, como agua o tierra] hasta la acústica, necesitan a los expertos urgentemente”, afirma el profesor Jörg Müller.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Yolanda Camacho, bióloga de la Universidad de Costa Rica, asegura que su experiencia utilizando la inteligencia artificial —para clasificar las conchas marinas que se iban a devolver a las playas costarricenses— le permitió comprobar el enorme potencial de esta herramienta para apoyar programas de conservación ambiental.&nbsp;<strong>“A mí sola me hubiera tomado mucho tiempo clasificar las conchas, hubiera tenido que pedir hasta seis meses sabáticos para completar la tarea”</strong>, dice Camacho, pero agrega que la IA no reemplaza el conocimiento y el trabajo de campo de años de un científico, pues su precisión depende completamente de la calidad de datos con los que se entrena el algoritmo. “Como taxónoma tenía que estar constantemente validando lo que la aplicación estaba mostrando.&nbsp;<strong>Si los datos son malos, la respuesta va a ser errónea</strong>”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La premisa para Jorge Ahumada es simple:&nbsp;<strong>“no le vamos a creer a la inteligencia artificial todo lo que nos dice. Hay que verificar los datos”</strong>. Y esa verificación está en manos de los investigadores.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272804"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/21141013/Clasificacion_6-scaled.jpg" alt="Yolanda Camacho es taxónoma y asesora científica del proyecto. Ella valida constantemente los resultados de la clasificación para asegurar que la reubicación de las conchas respete las dinámicas naturales de los ecosistemas. (Foto: FIFCO / Heineken)." class="wp-image-272804" /><figcaption class="wp-element-caption">Yolanda Camacho es taxónoma y asesora científica del proyecto. Ella valida constantemente los resultados de la clasificación para asegurar que la reubicación de las conchas respete las dinámicas naturales de los ecosistemas. Foto: cortesía FIFCO / Heineken.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lee más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/05/mujeres-kewina-indigenas-quechua-restauran-bosques-andinos-proteger-agua-bolivia/">Mujeres kewiña: indígenas quechua restauran bosques andinos para proteger el agua de Bolivia</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">El impacto ambiental y otros retos de la IA</h2>



<p class="wp-block-paragraph">El&nbsp;<em>boom</em>&nbsp;de la IA en conservación ha traído expectativas pero también preocupaciones. Por ejemplo,&nbsp;<strong>la industria de los centros de datos quiere construir nuevas instalaciones en la Latinoamérica a toda velocidad</strong>, prometiendo inversión, empleo y crecimiento para los países. Sin embargo, las comunidades vecinas a esos centros han mostrado varias preocupaciones, entre las que destacan menos agua y cortes de energía, como lo mostró el Centro Latinoamericano de Investigación Periodística (CLIP)&nbsp;<a href="https://www.elclip.org/la-mano-invisible-de-las-big-tech/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">en una investigación</a>&nbsp;de 2025.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las empresas tecnológicas que utilizan agua para el funcionamiento y la refrigeración de estos centros de datos&nbsp;<strong>podrían necesitar&nbsp;<a href="https://theconversation.com/ais-excessive-water-consumption-threatens-to-drown-out-its-environmental-contributions-225854" target="_blank" rel="noreferrer noopener">entre 4200 y 6600 millones de metros cúbicos de agua</a>&nbsp;para 2027</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los expertos consultados para este reportaje reconocen que mitigar y reducir los impactos ambientales es un asunto en el que se debe trabajar, pero también creen que poco a poco la industria tecnológica se enfocará en ser cada vez más sostenible.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Juan Lavista Ferres, director científico de datos de Microsoft, comenta que&nbsp;<strong>el principal reto es la transición de la generación eléctrica hacia fuentes de energía renovable para alimentar estos centros de datos</strong>, aunque el mercado de energías renovables aún no es lo suficientemente amplio para satisfacer toda la demanda actual.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272766"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/20153133/WhatsApp-Image-2026-05-12-at-12.20.13-PM-4.jpeg" alt="Gráfico cortesía de Paula Uzcátegui" class="wp-image-272766" /><figcaption class="wp-element-caption">Gráfico cortesía de Paula Uzcátegui</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Hay muchos algoritmos que requieren un montón de generación eléctrica, por ejemplo, los grandes modelos de lenguaje (LLM por sus siglas en inglés), pero es importante destacar que&nbsp;<strong>no todos los algoritmos de inteligencia artificial consumen la misma cantidad de energía porque no están hechos de la misma forma</strong>”, destaca Lavista.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pedro Galindo, científico de datos y líder del departamento de Tecnología Aplicada a la Conservación de la Fundación Jocotoco, señala que los modelos más pequeños, como&nbsp;<strong>las redes neuronales convolucionales (CNN), utilizadas para identificar cantos de aves, ranas o mamíferos, son mucho menos exigentes en términos de energía</strong>. Sin embargo, reconoce que casi siempre habrá algún tipo de impacto medioambiental.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el caso de las CNN, dice Galindo, a pesar de su bajo consumo, necesitan paneles solares para su alimentación, los cuales contienen minerales específicos que tienen una vida útil limitada. Además, requieren baterías (de litio o gel) para almacenar la energía, lo que añade un impacto adicional, y los componentes electrónicos de estos dispositivos, como las tierras raras y los semiconductores, también contribuyen a afectar el medioambiente.&nbsp;<strong>Si bien considera que siempre hay que buscar el menor impacto posible, se cuestiona: “todo esto también lo tienes en tu teléfono. ¿Por qué no tenerlo a servicio de la conservación?”</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Jorge Ahumada plantea un camino a seguir: “Los que estamos trabajando en conservación&nbsp;<strong>debemos hacer mucho más énfasis en la necesidad de regulación ambiental en los países y que las compañías sean responsables en el manejo de la energía</strong>”, y añade que actualmente hay tanta inversión en inteligencia artificial, que lograrlo no debería ser un problema.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272805"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/21141018/Clasificacion_3.jpg" alt="Las jornadas de voluntariado se realizaron en los almacenes de los aeropuertos Juan Santamaría y Daniel Oduber. (Foto: FIFCO / Heineken)." class="wp-image-272805" /><figcaption class="wp-element-caption">Las jornadas de voluntariado se realizaron en los almacenes de los aeropuertos Juan Santamaría y Daniel Oduber. Foto: cortesía FIFCO / Heineken.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que para Ahumada<strong>&nbsp;sí sigue siendo un problema es la financiación</strong>, pues gran parte de ella “todavía está muy orientada a inteligencia artificial en cosas comerciales, un poquito en ciencias aplicadas, pero poco en conservación”. Este es un gran reto porque&nbsp;<strong>las organizaciones que trabajan en el área de biodiversidad a menudo carecen de recursos</strong>, destaca Lavista.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los expertos consideran que la IA en conservación debe ser incluyente y participativa, por lo que se debe proyectar su uso no sólo para los científicos sino para las comunidades campesinas y étnicas. Lavista asegura que&nbsp;<strong>“no queremos a nivel de sociedad que el uso de la inteligencia artificial amplíe la brecha digital que se generó entre la gente que sabe usar computadoras y la gente que no las sabe usar”</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Evitar esa brecha a su vez generará nuevos retos como un trabajo intensivo en capacitación y educación, pero es un trabajo que vale la pena “porque la inteligencia artificial permite separar la parte técnica y hacerla mucho más fácil para un grupo mucho más grande de personas”, concluye Ahumada.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen destacada:&nbsp;</strong>Cada una de las especies incluidas en el modelo fue validada por Yolanda Camacho, quien es curadora de colección en el Museo de Zoología de la UCR. Esto con tal de garantizar que la información que recibía la IA fuera exacta.&nbsp;<strong>Foto:</strong>&nbsp;cortesía FIFCO / Heineken.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/antonio-jose-paz-cardona/">Antonio José Paz Cardona</a></em> <em>en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/05/inteligencia-artificial-aliada-clave-conservar-biodiversidad-america-latina/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
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        <pubDate>Fri, 29 May 2026 15:10:56 +0000</pubDate>
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        <title>Colombia: casi 200 cocodrilos en peligro crítico de extinción están sin alimento por un conflicto administrativo</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/colombia-casi-200-cocodrilos-en-peligro-critico-de-extincion-estan-sin-alimento-por-un-conflicto-administrativo/</link>
        <description><![CDATA[<p>El caimán llanero o cocodrilo del Orinoco (Crocodylus intermedius), una especie endémica de la frontera colombo-venezolana, enfrenta una nueva amenaza. Después de que por décadas la caza por su piel se disparó ante la demanda de la industria peletera, ahora vive un riesgo diferente. El Programa Nacional para su Conservación está paralizado desde hace meses [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>El Programa Nacional para la Conservación del caimán Llanero o cocodrilo del Orinoco está detenido, tras más de 20 años de trabajo de investigación.</em></li>



<li><em>Además de los ejemplares que dejaron de recibir alimento desde enero, investigadores han denunciado abandono del programa y de cocodrilos con alta variedad genética para repoblar esta especie endémica de la Orinoquía colombo-venezolana en peligro crítico.</em></li>



<li><em>El Ministerio de Ambiente, corporaciones, universidades e institutos son responsables del destino de este programa que inició formalmente en 2002, pero al que le anteceden décadas de investigación.</em></li>



<li><em>Se dejaron de hacer liberaciones, de recolectar huevos y de continuar investigaciones que buscan salvar al cocodrilo del Onírico de la extinción.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El caimán llanero o cocodrilo del Orinoco (Crocodylus intermedius), una especie endémica de la frontera colombo-venezolana</strong>, enfrenta una nueva amenaza. Después de que por décadas la caza por su piel se disparó ante la demanda de la industria peletera, ahora vive un riesgo diferente. El Programa Nacional para su Conservación está paralizado desde hace meses por un conflicto administrativo entre la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), corporaciones ambientales y el Ministerio de Ambiente, quienes históricamente trabajaron por evitar la extinción de esta especie y recuperar las poblaciones en su ambiente natural.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2023/04/conservacion-cocodrilos-del-orinoco-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Colombia: la liberación de cocodrilos del Orinoco que lleva la esperanza de salvar a su especie</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">De los cerca de 500 cocodrilos en cautiverio a cargo del programa, actualmente hay cerca de 200 ejemplares —con alta diversidad genética y probabilidades de reproducirse en vida silvestre— que se encuentran en hacinamiento, sin alimento en meses ni atención médica por parte de las instituciones involucradas (Ministerio de Ambiente, corporaciones ambientales y la Universidad Nacional). Además, han ocurrido al menos dos muertes de ejemplares adultos (uno de ellos debido a agresión entre ellos, de acuerdo con una necropsia) y se han dejado de recolectar cerca de 1200 huevos producidos desde 2025, <a href="https://drive.google.com/file/d/1KO-YGF8zGnIvScJ5lyBQyaQxeSVXO1Mm/view?usp=sharing" target="_blank" rel="noreferrer noopener">denuncia de investigadores interpuesta ante la Universidad.</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">La falta de claridad entre las instituciones responsables y el vencimiento de convenios con parques y universidades que han recibido a los cocodrilos fueron el argumento para detener este esfuerzo de conservación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, para biólogos, investigadores y veterinarios que se han involucrado durante años en este proyecto el riesgo es claro y alarmante: advierten que&nbsp;<strong>está por perderse la última esperanza de recuperar a una de las 14 especies de cocodrilos que hay en el planeta.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;consultó a los especialistas involucrados en este proyecto así como a las instituciones y autoridades responsables del único programa que existe en Colombia para salvar al cocodrilo del Orinoco y no existen hasta ahora señales para retomarlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |</strong>&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/cocodrilos-tumbes-peligro-critico-extincion-encuentran-esperanza-costa-norte-peru/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><strong>Cocodrilos de Tumbes en peligro crítico de extinción encuentran una esperanza en la costa norte de Perú</strong></a></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272373"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/12034630/cocodrilos-orinoco-colombia-conflicto-alimento-4.jpeg" alt="Cocodrilo atacado por otros ejemplares en estación Roberto Franco" class="wp-image-272373" /><figcaption class="wp-element-caption">Cocodrilo con amputación tras ataque de otros ejemplares. Foto: cortesía Especial</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>La crisis en una población clave y estudiada de cocodrilos</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Los casi 200 cocodrilos que se encuentran en riesgo crítico pertenecen a dos grupos. De acuerdo con investigadores que participaron en este programa y con los que dialogó este medio, un grupo posee alta carga genética que&nbsp;<strong>permitiría la reproducción y sobrevivencia en su hábitat natural</strong>, mientras que otro&nbsp;<strong>grupo de cocodrilos debe ser puesto en liberación, pues se trata de ejemplares nacidos en vida silvestre</strong>&nbsp;y que fueron incorporados al programa para fortalecer la estrategia de conservación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Son 180 de estos ejemplares los que se encuentran en el&nbsp;<strong>Parque Agroecológico Merecure.</strong>&nbsp;Otros 12 están en la&nbsp;<strong>Universidad de los Llanos (Unillanos)</strong>, ambos ubicados en el municipio de Villavicencio, departamento del Meta, como parte de&nbsp;<a href="https://drive.google.com/file/d/1LckMZYekfBy570LrTPTM_EAJ7fDLafBY/view?usp=drive_link" target="_blank" rel="noreferrer noopener">convenios con la Universidad Nacional de Colombia (UNAL),</a>&nbsp;donde se comprometieron a recibir a los cocodrilos sin cobro y de forma “provisional”, ante el hacinamiento en la&nbsp;<strong>Estación de Biología Tropical Roberto Franco</strong>, que forma parte de la UNAL.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pese a que los acuerdos establecen que la UNAL se haría responsable de la alimentación, el manejo, cuidado veterinario y recolección de huevos de los cocodrilos, diferentes documentos elaborados por la Unillanos y el Parque Merecure, y que fueron revisados por Mongabay Latam, denuncian que entre noviembre de 2025 y abril de 2026 la Universidad ha incumplido con estas funciones. Cabe precisar, que esto se debe a que vencieron los convenios, como argumenta la UNAL.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esto ya se ha traducido en muertes de ejemplares. Una de ellas ocurrió en 2026 dentro del Parque Merecure, que solicitó la intervención de la Universidad Nacional y el retiro de los animales. Hasta ahora tampoco se tiene una necropsia que certifique la causa del deceso del cocodrilo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otro caso ocurrió en septiembre de 2025 dentro de la Estación Roberto Franco, donde&nbsp;<strong>uno de los cocodrilos fue agredido por otros ejemplares,</strong>&nbsp;de acuerdo con la&nbsp;<a href="https://drive.google.com/file/d/133QlKU_6kGVG7M1jcinLfOokHiK9meiP/view?usp=drive_link" target="_blank" rel="noreferrer noopener">necropsia consultada por este medio</a>&nbsp;y que halló “mutilación de miembros anteriores y posteriores, además de la parte ventral del cuello” del animal.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272374"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/12034633/cocodrilos-orinoco-colombia-conflicto-alimento-5.jpeg" alt="Ejemplar de cocodrilo de Orinoco en Parque Merecure" class="wp-image-272374" /><figcaption class="wp-element-caption">Ejemplar de cocodrilo de Orinoco en Parque Merecure. Foto: cortesía Especial</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Germán Preciado, veterinario y profesional universitario de la Estación Roberto Franco, confirma no solo las muertes, sino también las<strong>&nbsp;indicaciones de la Universidad de no atender la salud de los ejemplares que se encuentran fuera de la estación.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“En diciembre [de 2025] fue la última vez que nos autorizaron, desde la dirección de la estación, a ir hasta Unillanos y Merecure a hacer la revisión de los animales y la alimentación. En 2026 no hemos ido porque no hemos sido autorizados”, dice Preciado a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;y agrega que él mismo ha solicitado permiso para acudir a ayudar a los cocodrilos y a recolectar huevos de nidos, sin obtener autorización.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A principios de abril, comenta, se hizo un contrato de alimentación pero que aplica únicamente para los cocodrilos de la Estación Roberto Franco.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al respecto, la UNAL niega tener responsabilidad en el programa de conservación al afirmar que su rol es de apoyo técnico y científico.&nbsp;<strong>Lucy Gabriela Delgado, decana de la Facultad de Ciencias</strong>, sostiene que son el Ministerio y las corporaciones ambientales los que deben definir el futuro de los cocodrilos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Nosotros somos un actor de buena fe, los tenemos cuidados esperando la indicación para entregarlos, porque en este momento no hay ninguna investigación científica desarrollándose con estos animales.<strong>&nbsp;Nuestra función no es alimentar caimanes, pero ahí los tenemos y éticamente tenemos que esperar hasta que la autoridad ambiental decida cuál es su destino final</strong>”, dijo la decana a&nbsp;<strong>Mongabay Latam.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Delgado negó las muertes de ejemplares adultos</strong>, pese a la documentación referida, y aseguró que sólo se ha registrado la muerte de un cocodrilo neonato por “una deficiencia en tiamina”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Investigadores de la Universidad agregan que la falta de alimentación es solo un factor de la crisis, pues se han dejado de recolectar los huevos de alta diversidad genética para continuar con el programa de conservación.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_241657"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/04/15004145/DSC_9905.jpg" alt="Cocodrilo del Orinoco. Foto: “EL PATO” Salcedo / WCS Colombia." class="wp-image-241657" /><figcaption class="wp-element-caption">Cocodrilo del Orinoco. Foto: cortesía “EL PATO” Salcedo/WCS Colombia</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Tuve una reunión con el director y la oficina de gestión ambiental y dejé constancia de lo que está pasando en la estación, de la&nbsp;<strong>negligencia por la pérdida de 1260 huevos y manifesté mi preocupación por los animales sin alimento</strong>. Es un atentado contra esa especie que está en peligro crítico de extinción”, dice Willington Martínez, investigador de la Universidad Nacional a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Este medio consultó también al Ministerio de Ambiente de Colombia</strong>, así como a la Corporación para el Desarrollo Sostenible del Área de Manejo Especial La Macarena (Cormacarena) para saber qué medidas se realizarán para atender a los cocodrilos y el futuro del programa de conservación, sin que hasta la publicación de esta nota exista una respuesta.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/10/descubrimiento-cocodrilos-caribe-mexicano-nuevas-especies/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Descubrimiento en el Caribe mexicano: los cocodrilos se adaptaron a las islas y se transformaron en nuevas especies</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272391"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/12043047/cocodrilos-orinoco-colombia-conflicto-alimento-6.png" alt="Cocodrilo muerto den Parque Merecure" class="wp-image-272391" /><figcaption class="wp-element-caption">Se desconoce la causa de muerte de un cocodrilo en el Parque Merecure, donde llevan todo el año sin recibir alimento. Foto: cortesía Parque Merecure</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Un programa que comenzaba a dar resultados tras décadas de estudios</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Desde 1998, el Ministerio de Ambiente de Colombia y la Estación de Biología Tropical Roberto Franco, de la Universidad Nacional de Colombia, establecieron el&nbsp;<a href="https://archivo.minambiente.gov.co/images/BosquesBiodiversidadyServiciosEcosistemicos/pdf/Programas-para-la-gestion-de-fauna-y-flora/471_caiman.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><strong>Programa Nacional del Caimán Llanero (ProCaimán)</strong></a>, un documento donde se reconoce que la especie es clave para la biodiversidad de la región y que se encuentra en Peligro Crítico, de acuerdo con la&nbsp;<a href="https://www.iucnredlist.org/species/5661/181089024" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Lista Roja de especies de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">En este programa se establecen objetivos y responsabilidades no solo de la Universidad y de la Estación, sino también de especialistas, del Instituto Alexander von Humboldt, corporaciones y ministerios para proteger a la especie.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También se establece que la primera fase durará 10 años como mínimo, estando sujeta “al éxito de los eventos reproductivos y la tendencia de las poblaciones en procesos de reintroducción”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272375"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/12034636/cocodrilos-orinoco-colombia-conflicto-alimento-unal-1.jpg" alt="Cocodrilo del Orinoco del Programa Nacional de Conservación" class="wp-image-272375" /><figcaption class="wp-element-caption">Los cocodrilos de alta diversidad genética enviados al Parque Merecure enfrentan la situación más crítica por falta de alimento y atención médica. Foto: cortesía Agencia UNAL</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Para detener su participación en el proyecto, la Universidad argumenta que los primeros 10 años del programa finalizaron en 2012 y que nunca se hizo una evaluación para continuar con el programa. Incluso, la decana Delgado acusa que algunos de los investigadores de ProCaimán solo se dedicaron a «reproducir caimanes cada año” y los responsabilizó del hacinamiento actual.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, existen elementos que muestran que el programa de conservación progresaba y que permitió&nbsp;<strong>liberar a más de 40 cocodrilos en áreas de la Orinoquía colombiana entre 2016 y 2024.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_241649"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/04/15003115/Foto-Camila-Duran_WCS-Colombia-2.jpg" alt="Liberación de cocodrilos del Orinoco adultos en el río Tomo. Foto: Camila Durán - WCS Colombia." class="wp-image-241649" /><figcaption class="wp-element-caption">Liberación de cocodrilos del Orinoco adultos en el río Tomo. Foto: cortesía Camila Durán/WCS Colombia</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Mario Vargas Ramírez, director de la Estación Roberto Franco entre 2019 y 2023, explica que durante su gestión se intentó responder con investigación molecular cómo los cocodrilos que ya estaban cautivos podían ayudar a la recuperación de la especie.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Antes de liberar a los cocodrilos, explica, había que saber quiénes tenían características genéticas que les permitieran sobrevivir.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Uno tiene que realmente soltar cocodrilos que tienen un potencial evolutivo que les permita mantenerse en tiempo y suficiente diversidad genética para formar una población saludable en el tiempo. Eso se hizo y se publicó en revistas científicas”, explica el investigador.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_241644"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/04/15003042/Foto-Camila-Duran_WCS-Colombia.jpg" alt="Los cocodrilos del Orinoco liberados en el río Tomo el 2 de abril de 2023 fueron transportados en guacales especiales, gracias a la Fuerza Aérea Colombiana. Foto: Camila Durán - WCS Colombia." class="wp-image-241644" /><figcaption class="wp-element-caption">Los cocodrilos del Orinoco liberados en el río Tomo el 2 de abril de 2023 fueron transportados en guacales especiales, gracias a la Fuerza Aérea Colombiana. Foto: cortesía Camila Durán/WCS Colombia</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Una de las autoras clave en este proceso fue Ana María Saldarriaga, bióloga e investigadora asociada al Museo de Historia Natural de Nueva York, quien se encargó de estudiar los perfiles genéticos de los ejemplares, para proponer combinaciones reproductivas y reestructurar los grupos que podrían ayudar al programa de conservación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los hallazgos de estos estudios se publicaron en revistas especializadas, como&nbsp;<em><a href="https://www.sciencedirect.com/org/science/article/pii/S131469472300026X" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Nature Conservation,</a>&nbsp;<a href="https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0311412" target="_blank" rel="noreferrer noopener">PLOS One</a>&nbsp;y&nbsp;<a href="https://academic.oup.com/biolinnean/article/143/3/blad174/7609942" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Oxford Academic</a></em>&nbsp;con el objetivo de delinear las acciones de manejo de los cocodrilos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“A raíz de esto se seleccionaron 25 cocodrilos para ser liberados en medio silvestre en sitios donde las características genéticas sí corresponden a los perfiles de estos individuos.&nbsp;<strong>Se hizo una liberación de 14 individuos en 2023 y luego una de 11 individuos en 2024</strong>, en el río Tomo, cerca de la frontera con Venezuela en Colombia”, cuenta la especialista a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Saldarriaga explica que en 2025 tuvo que detener el seguimiento a esta investigación ante los conflictos internos en la Universidad Nacional de Colombia, pues cuenta que ya no tuvo acceso a información o a la estación. Sin embargo, sostiene que las liberaciones, coordinadas con autoridades ambientales, son un elemento importante de que el programa de conservación funcionaba.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Por fin se estaban viendo resultados tangibles.&nbsp;<strong>De 25 liberaciones 16 tenían un transmisor satelital, entonces, además de liberar individuos estábamos produciendo ciencia detrás, desde el área genética, pero también de la ecología espacial</strong>. Estábamos cubriendo un área muy grande de lo que debería ser un proyecto de conservación”, sostiene.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_241645"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/04/15003048/Foto-Camila-Duran_WCS-Colombia-7.jpg" alt="Investigadores y autoridades ambientales liberaron cocodrilos del Orinoco con transmisor satelital en el río Tomo. Foto: Camila Durán - WCS Colombia." class="wp-image-241645" /><figcaption class="wp-element-caption">Investigadores y autoridades ambientales liberaron cocodrilos del Orinoco con transmisor satelital en el río Tomo. Foto: cortesía Camila Durán/WCS Colombia</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque no existe una evaluación formal del programa, para Hernando García Martínez, director del Instituto Humboldt, había bases científicas sólidas en el trabajo de reproducción que se realizaba en la estación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Es un trabajo ejemplar como programa de conservación y ya se ha logrado la liberación de varios individuos en la cuenca del Guaviare, en la cuenca del Orinoco, del Tomo. Sé que hay una situación de crisis, pero que esta situación no desdibuje el gran trabajo que se ha hecho desde el Plan de Conservación del Caimán Llanero y el gran liderazgo que ha tenido la Universidad Nacional también en todo este trabajo en más de 20 años”, dice el directivo a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/colombia-eutanasia-hipopotamos-impacto-especie-invasora-biodiversidad/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Colombia autorizó la eutanasia a hipopótamos: ¿Cuál ha sido el impacto de esta especie invasora en la biodiversidad? | Lecturas ambientales</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Un desorden administrativo que está condenando a una especie</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Actualmente, la Universidad Nacional tiene procesos de investigación en la Veeduría Disciplinaria, un organismo interno, contra algunos de los profesores que participaron en este programa por supuestas irregularidades en el manejo de los cocodrilos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La decana Delgado aseguró a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que estas irregularidades son por&nbsp;<strong>inconsistencias en el inventario de los animales, así como la falta de salvoconductos para trasladar a los animales durante las investigaciones.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Tengo seis inventarios distintos de animales, no cuadran las fechas en que se han muerto versus las actas de defunción y las cremaciones. Se han trasladado animales sin salvoconductos a unos sitios donde la universidad hoy no tiene ningún convenio”, dijo la decana a este medio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los investigadores señalados sostienen que una de sus acciones fue precisamente llevar un registro y una base de datos de todos los ejemplares de cocodrilo del Orinoco que están en el programa de conservación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Martínez y Preciado explican que todos los ejemplares que están en la Estación Roberto Franco, en el Parque Merecure y la Unillanos tienen un microchip implantado en la cola con un registro que funciona igual que una cédula, la cual puede consultar internamente la propia universidad.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_241647"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/04/15003101/Foto-Camila-Duran_WCS-Colombia-4.jpg" alt="Liberación de cocodrilos del Orinoco adultos en el río Tomo el pasado 2 de abril de 2023. Uno de los individuos con su transmisor satelital. Foto: Camila Durán - WCS Colombia." class="wp-image-241647" /><figcaption class="wp-element-caption">Liberación de cocodrilos del Orinoco adultos en el río Tomo el pasado 2 de abril de 2023. Uno de los individuos lleva un transmisor satelital. Foto: cortesía Camila Durán/WCS Colombia</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>En 15 días de trabajo se podrían capturar todos los cocodrilos. Eso no es justificación para dejar aguantando hambre durante meses a los cocodrilos</strong>”, dice Carlos Moreno Torres, veterinario y profesor de la Universidad Nacional de Colombia, en réplica a los señalamientos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El especialista advierte que si bien los ejemplares pueden aguantar largos periodos sin comer, el hacinamiento, el estrés y las condiciones del clima pueden incidir en mayores ataques entre las poblaciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Han muerto animales por agresión. Eso nunca se veía. Pero también los hemos sometido a estrés y el año pasado no permitieron la reorganización por tamaños. Estos animales cuando se acerca la época de celo se vuelven muy agresivos”, detalla.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En julio de 2024, Moreno fue el responsable de firmar un&nbsp;<a href="https://drive.google.com/file/d/1PwZ2TzpSun1WVJAJyfZyvucM-ehBnU5Z/view?usp=drive_link" target="_blank" rel="noreferrer noopener">contrato con una empresa para “desarrollar y mejorar una plataforma de&nbsp;<em>software</em>”</a>&nbsp;en la Unidad de Rescate y Rehabilitación de Animales Silvestres (URRAS), un centro de atención de la misma UNAL, que permitiera a los investigadores, biólogos y médicos veterinarios de la Estación Roberto Franco manejar bases de datos relacionadas con la fauna cautiva en las instalaciones. Un i<a href="https://drive.google.com/file/d/1-syRJZttXqhUL2Y2LM9hGffJ79wl2_rI/view?usp=drive_link" target="_blank" rel="noreferrer noopener">nforme firmado por una consultora de la Universidad</a>, al cual tuvo acceso&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>, concluye que este proceso se desarrolló con éxito.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_241655"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/04/15004049/DSC_6070.jpg" alt="Cocodrilo del Orinoco. Foto: “EL PATO” Salcedo / WCS Colombia." class="wp-image-241655" /><figcaption class="wp-element-caption">Cocodrilo del Orinoco. Foto: cortesía “EL PATO” Salcedo/WCS Colombia</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Pese a que existen&nbsp;<a href="https://drive.google.com/file/d/11BLSPTmRnDC-JXyzJt92wHY8iKBQ2DKn/view?usp=drive_link" target="_blank" rel="noreferrer noopener">resoluciones de la propia Facultad de Ciencias</a>&nbsp;que permitieron el traslado de cocodrilos al Parque Merecure y a la Universidad de los Llanos, hasta ahora no hay una intención de retomar planes de liberación o estrategia de manejo por parte de la UNAL.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Tenemos una emergencia en esta Estación donde la Universidad está sacando plata para darle de comer a unos animales, cuyo destino todavía el Ministerio no nos dice cuál es. En el momento en que se desaloje un poco, en que se entreguen los animales, se volverá a reactivar la investigación”, sostiene la decana Delgado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En tanto, investigadores llaman a no dejar morir a los cocodrilos de Merecure y Unillanos y a trabajar en conjunto para reactivar el programa de conservación en una especie que es considerada estructural para la Orinoquía.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>Esto requiere financiación de fondo que nos facilite poder respaldar ese trabajo científico que ha tenido la Universidad Nacional y otras organizaciones.</strong>&nbsp;Yo invito a que hagamos un trabajo de juntarnos y buscar cómo conseguir los recursos para que este programa pueda seguir en marcha y que la Estación Roberto Franco pueda mantener esa vocación por la cual fue creada, de trabajar de una forma rigurosa que promueva la conservación del caimán Llanero en Colombia”, señala el director del Instituto Humboldt.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Vargas, con más de 30 años de investigación en este programa, considera que los cocodrilos no deben estar pagando el precio de conflictos administrativos, por lo que hace un llamado a protegerlos y a mantener esfuerzos por su conservación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“En el futuro a nadie le va a importar el problema que está pasando ahorita. Lo que van a decir es ‘¿cómo fue posible que nadie hiciera nada para salvar esos cocodrilos?’. Será una de esas situaciones en que los humanos nos lamentamos cuando ya es demasiado tarde y hubiésemos podido hacer algo”, lamenta.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Nota del editor: (22 de mayo de 2026)</strong>: Tras la publicación de este artículo y de la entrevista a la decana de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), Mongabay Latam recibió un comunicado que solicita la rectificación de cinco puntos específicos del artículo. Hemos añadido los tres cambios específicos sugeridos por el medio en los párrafos 1, 2 y 8. Leer la aclaración publicada por el medio en el artículo original. <em><a href="https://es.mongabay.com/2026/05/cocodrilos-orinoco-colombia-conflicto-alimento-atencion/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong>&nbsp;algunos cocodrilos por su baja diversidad genética fueron enviados a centros de educación ambiental, como Nápoles.&nbsp;<strong>Foto:</strong>&nbsp;cortesía Unimedios</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/gonzalo-ortuno-lopez/">Gonzalo Ortuño López</a> en Mongabay Latam.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128995</guid>
        <pubDate>Tue, 12 May 2026 19:49:48 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/12144846/cocodrilos-orinoco-colombia-conflicto-alimento-unal-2-1200x806-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Colombia: casi 200 cocodrilos en peligro crítico de extinción están sin alimento por un conflicto administrativo]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
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        <item>
        <title>Día del Tapir: los esfuerzos para proteger a los guardianes elusivos de los bosques en tres países latinoamericanos</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/dia-del-tapir-los-esfuerzos-para-proteger-a-los-guardianes-elusivos-de-los-bosques-en-tres-paises-latinoamericanos/</link>
        <description><![CDATA[<p>Los tapires son animales de origen antiguo. Pertenecen a un linaje de mamíferos perisodáctilos del que solo quedan cuatro especies, tres de ellas en Latinoamérica: el tapir de tierras bajas, el tapir de montaña y el tapir centroamericano. Estos grandes herbívoros están amenazados y se mantienen refugiados en franjas cada vez más reducidas de ecosistemas [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Las tres especies de tapir que habitan en la región están amenazadas por la destrucción de su hábitat, el cambio climático y perros asilvestrados.</em></li>



<li><em>En Colombia, diez años de trabajo de campo produjeron la primera información sistemática sobre el tapir de tierras bajas en la Orinoquía y es el primer paso para su protección.</em></li>



<li><em>En Ecuador, el avistamiento de tapires de montaña en las faldas del volcán Tungurahua derivó en la creación de un corredor ecológico que conecta a dos poblaciones importantes.</em></li>



<li><em>En México, investigadores estudian las emociones y percepciones de las comunidades rurales para convertirlas en acciones positivas enfocadas en la conservación del tapir centroamericano.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Los tapires son animales de origen antiguo</strong>. Pertenecen a un linaje de mamíferos perisodáctilos del que solo quedan cuatro especies, tres de ellas en Latinoamérica: el tapir de tierras bajas, el tapir de montaña y el tapir centroamericano. Estos grandes herbívoros están amenazados y se mantienen refugiados en franjas cada vez más reducidas de ecosistemas tropicales y andinos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las tres especies comparten una&nbsp;<strong>función ecológica fundamental</strong>. Eduardo Naranjo, investigador del Departamento de Conservación de la Biodiversidad de El Colegio de la Frontera Sur, México, explica que al alimentarse de plantas, controlan las poblaciones de múltiples especies. Además, son uno de los pocos animales capaces de ingerir semillas grandes, como las del zapote (<em>Manilkara zapota</em>), contribuyendo a su dispersión. Por eso&nbsp;<strong>son conocidos como los jardineros del bosque</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/guardiana-del-chiribiquete-campesinos-colombia-protegen-bosques-zona-afectada-deforestacion/">La Guardiana del Chiribiquete: campesinos en Colombia protegen 198 mil hectáreas de bosque en una región afectada por deforestación</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271749"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23235921/1-proyecto-conservacion-tapir-andino-huellas-grande-1024x686-1.jpg" alt="" class="wp-image-271749" /><figcaption class="wp-element-caption">Huella de un ejemplar adulto de tapir de montaña. Foto: Cortesía Fundación Óscar Efrén Reyes</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo,&nbsp;<strong>la deforestación, la expansión agrícola, la apertura de vías y la minería</strong>&nbsp;<strong>fragmentan y reducen su hábitat</strong>. Ángela Alviz, especialista en la conservación de grandes mamíferos, señala que el cambio climático agrava el problema. La&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2024/11/los-dias-calientes-secos-e-inflamables-en-sudamerica-se-triplicaron-entre-1971-y-2022-estudio/">mayor cantidad de días calientes y secos en la región</a>&nbsp;ocasionan disminución de cuerpos de agua, necesarios para la termorregulación del mamífero. Entonces, se ven obligados a recorrer mayores distancias, aumentando su exposición a la cacería y a los depredadores.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Los perros ferales y asilvestrados representan una amenaza adicional</strong>, pues se ha documentado que persiguen y cazan tapires, señala Juan Pablo Reyes, parte del Grupo de Especialistas de Tapir de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El tapir de tierras bajas (<em>Tapirus terrestris</em>) está clasificado como&nbsp;<a href="https://www.iucnredlist.org/es/species/21474/45174127" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Vulnerable</a></strong>&nbsp;en la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN. A pesar de eso, se encuentra en mejor estado de conservación que las otras dos especies. Habita en toda Sudamérica, a excepción de Chile y Uruguay.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271739"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23234112/tapir-centroamericano_Eduardo-Naranjo-2026-04-23-a-las-18.34.57.png" alt="" class="wp-image-271739" /><figcaption class="wp-element-caption">Eduardo Naranjo (camiseta gris), durante los talleres comunitarios. Foto: Cortesía Eduardo Naranjo</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El tapir de montaña (<em>Tapirus pinchaque</em>) está&nbsp;<a href="https://www.iucnredlist.org/es/species/21473/45173922" target="_blank" rel="noreferrer noopener">En Peligro</a></strong>&nbsp;y su distribución es la más restringida del género, limitándose a una franja de ecosistemas andinos entre Colombia, Ecuador y el extremo norte de Perú. Por último,&nbsp;<strong>el tapir centroamericano (<em>Tapirus bairdii</em>) también está&nbsp;<a href="https://www.iucnredlist.org/es/species/21471/45173340" target="_blank" rel="noreferrer noopener">En Peligro</a></strong>. Es el mamífero terrestre nativo más grande del sur de México y América Central, con individuos que pueden alcanzar los 250 kilogramos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el&nbsp;<strong>Día Internacional del Tapir</strong>,&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;habló con los tres especialistas sobre el estado de conservación de estas especies y los esfuerzos para protegerlas en Colombia, Ecuador y México.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Colombia: Investigadores identificaron áreas para conservar el tapir de tierras bajas en la Orinoquía</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271745"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23234803/1Tapir-Orinoquia_-Angela-Alviz-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-271745" /><figcaption class="wp-element-caption">La investigadora Ángela Alviz instalando cámaras trampa. Foto: Cortesía Ángela Álviz</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El tapir de tierras bajas es el único mamífero conocido&nbsp;<strong>capaz de ingerir y dispersar intactas las semillas del moriche</strong>&nbsp;(<em>Mauritia flexuosa</em>) y la palma real (<em>Attalea butyracea</em>), de acuerdo con Ángela Alviz, candidata a doctorante en Texas Tech University y especialista en conservación de grandes mamíferos en Sudamérica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El resto de animales no puede hacerlo porque las semillas de estas palmas son demasiado grandes para pasar por su sistema digestivo. Al depositarlas a kilómetros de distancia de la planta madre, el tapir ofrece la posibilidad de que el moriche y la palma real colonicen nuevas áreas o se&nbsp;<strong>recuperen en zonas degradadas</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“[El moriche] es una especie importante en la Orinoquía y en la Amazonía”, dice la experta. Explica que los morichales o&nbsp;<strong>palmares de moriche son reservorios de agua</strong>&nbsp;y son el&nbsp;<a href="https://wwfint.awsassets.panda.org/downloads/informe_final_humedales_2.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">hábitat de especies como anacondas y caimanes</a>. Además, la fruta es una fuente de alimento y de recursos para las comunidades que viven en estas regiones. Por eso,&nbsp;<strong>el rol del tapir es clave en los ecosistemas</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271743"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23234440/3-Tapir-Orinoquia_-Angela-Alviz.jpg" alt="" class="wp-image-271743" /><figcaption class="wp-element-caption">Una cría de tapir de tierras bajas capturado por las cámaras trampa. Foto: Cortesía Ángela Alviz</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, la distribución en la Orinoquía colombiana de este animal pardo y con crin era prácticamente desconocida hasta hace unos 10 años, dificultando acciones de protección y conservación. “Con los años fuimos recopilando información por la necesidad de buscar a la especie y protegerla debido a todas esas funcionalidades que cumple”, relata Alviz.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El animal enfrenta presiones crecientes. La deforestación fragmenta sus poblaciones, ocasionando&nbsp;<strong>problemas genéticos como el leucismo</strong>&nbsp;—condición genética que provoca la pérdida parcial o total de pigmentación en la piel, pelo o plumas, dándoles un aspecto blanco o pálido—,&nbsp;<a href="https://www.researchgate.net/publication/390685560_First_record_of_leucism_in_a_wild_lowland_tapir_Tapirus_terrestris_Linnaeus_1758_from_the_Orinoquia_region_of_Colombia" target="_blank" rel="noreferrer noopener">documentado</a>&nbsp;por primera vez en la Orinoquía en 2025 por Alviz.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque&nbsp;<strong>es el mamífero más grande de Sudamérica</strong>, es difícil de avistar. Esto se debe a que tiene hábitos nocturnos y densidades poblacionales bajas en relación con otros mamíferos grandes, como el venado o el puma. “Por eso nos pusimos en la tarea de buscarlos a través de cámaras trampa”, señala.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un equipo liderado por Alviz obtuvo 110 registros de tapires en los departamentos de Arauca, Casanare, Vichada y Meta, entre 2016 y 2022. Con esa información&nbsp;<strong>se identificaron áreas adecuadas para estos animales</strong>&nbsp;y áreas degradadas con potencial de restauración.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271742"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23234436/2-Tapir-Orinoquia_-Angela-Alviz-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-271742" /><figcaption class="wp-element-caption">En estudio en la Orinoquía demandó aventurarse en lugares de difícil acceso. Foto: Cortesía Ángela Alviz</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">También se determinaron dos zonas de alta importancia. La primera se ubica en el norte de la Orinoquía, en Arauca. La segunda está en Vichada, en una de las zonas donde ocurre la transición entre la Orinoquía y la Amazonía. Después l<strong>os investigadores propusieron unidades de conservación del tapir</strong>, una herramienta que hasta entonces solo se había aplicado en la región para jaguares, según comenta la científica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los resultados se divulgaron en el artículo&nbsp;<a href="https://www.researchgate.net/publication/400849361_HABITAT_SUITABILITY_AND_CONSERVATION_PRIORITIES_FOR_THE_LOWLAND_TAPIR_Tapirus_terrestris_IN_THE_COLOMBIAN_ORINOQUIA">Idoneidad del Hábitat y Prioridades de Conservación para el Tapir de Tierras Bajas en la Orinoquía Colombiana</a>, publicado en febrero de 2026 en la revista Mastozoología Neotropical.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque la publicación acaba de salir, la investigación “ha tenido un impacto considerable”, señala la experta. Organizaciones dedicadas a la conservación y autoridades regionales se han basado en los datos desde el inicio de la investigación para promover la creación de&nbsp;<a href="https://fundacionorinoquiabiodiversa.com/wp-content/uploads/2022/01/Plan-para-la-conservacio%CC%81n-de-la-danta-de-tierras-bajas.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">planes de conservación</a>,&nbsp;<a href="https://colombia.wcs.org/es-es/WCS-Colombia/Noticias/articleType/ArticleView/articleId/17466/TODO-POR-LA-DANTA.aspx" target="_blank" rel="noreferrer noopener">corredores biológicos</a>&nbsp;y&nbsp;<a href="https://fondoaccion.org/wp-content/uploads/2022/02/TFCA-Brochure-Plan-de-inversiones-2021-2024-r211027.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">estrategias de conservación con actores locales</a>.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Ecuador: El Corredor Llanganates-Sangay como apuesta para la conservación del tapir de montaña</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271748"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23235919/2-proyecto-conservacion-tapir-andino-adulto-2048x1536-1.jpg" alt="" class="wp-image-271748" /><figcaption class="wp-element-caption">Un tapir andino o de montaña captado en las estribaciones orientales de los Andes. Foto: Cortesía Fundación Óscar Efrén Reyes</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En 2006, entre columnas de humo del volcán Tungurahua, piedras incandescentes y flujos de lava, un grupo de biólogos estudiaba el&nbsp;<strong>impacto de las erupciones volcánicas en las poblaciones de anfibios</strong>. A menos de tres kilómetros del cráter, había un bosque nublado cubierto en parte por gruesas capas de ceniza volcánica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Rodeado por hojas bastante grandes, estaba un tapir de montaña, una especie de apariencia “prehistórica”, de acuerdo con Juan Pablo Reyes, investigador y miembro del Grupo de Especialistas del Tapir de la UICN. La escena le pareció “fabulosa”. Poco después observó que la erupción obligaba a estos animales de pelaje oscuro y labios blancos a desplazarse hacia áreas con más disponibilidad de alimento y agua, revelando que&nbsp;<strong>necesitaban territorios conectados para sobrevivir</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde la década de los noventa se&nbsp;<a href="https://www.cambridge.org/core/services/aop-cambridge-core/content/view/7A5C92A90DD4030651D6F551D5A04092/S0030605300021384a.pdf/the-mountain-tapir-endangered-flagship-species-of-the-high-andes.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">documentó</a>&nbsp;la existencia de&nbsp;<strong>las mayores poblaciones de tapir de montaña a escala global</strong>&nbsp;en el Parque Nacional Llanganates y en el Parque Nacional Sangay, donde se encuentra el volcán Tungurahua. Ambas están en el centro de las estribaciones orientales de los Andes y están separadas por ciudades, carreteras y tierras destinadas a la agricultura y la ganadería.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271746"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23235912/4-proyecto-conservacion-Chamanapamba-erupcion-amanecer.jpg" alt="" class="wp-image-271746" /><figcaption class="wp-element-caption">El volcán Tungurahua erupcionando al amanecer. Foto: Cortesía Reserva Natural Chamanapamba</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Para conectar las dos poblaciones, un equipo de expertos, entre esos Reyes, empezó a trabajar en&nbsp;<a href="https://oscarefrenreyes.org/proyectos-de-conservacion/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">distintas iniciativas de investigación y talleres</a>&nbsp;para&nbsp;<strong>diseñar estrategias de conservación</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Reyes relata que junto a sus colegas registraron huellas, heces fecales e imágenes capturadas con cámaras trampa en zonas que no estaban bien mapeadas hasta ese momento. Para el 2011, Reyes junto con el investigador Andrés Tapia lideraron un&nbsp;<a href="https://www.tapirconservation.org/index.php/tc/article/view/131" target="_blank" rel="noreferrer noopener">artículo científico</a>&nbsp;en el que se reportaron nuevos&nbsp;<strong>avistamientos del tapir de montaña en las faldas orientales del Tungurahua</strong>, afuera de ambos parques nacionales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estos estudios fueron clave, asegura Reyes, para que en 2023&nbsp;<a href="https://www.ambienteyenergia.gob.ec/ambiente/llanganates-sangay-fue-declarado-el-segundo-corredor-de-conectividad-en-el-pais/#:~:text=Seg%C3%BAn%20el%20acuerdo%20ministerial%202022%2D138%2C%20el%20Corredor,el%20Ministerio%20del%20Ambiente%2C%20Agua%20y%20Transici%C3%B3n" target="_blank" rel="noreferrer noopener">se creara oficialmente el Corredor Ecológico Llanganates-Sangay</a>, un área de 92 148 hectáreas. Con esta declaratoria, los municipios de Mera, Baños y Palora tienen la responsabilidad de adecuar sus planes de ordenamiento territorial y aplicar acciones de manejo para la conservación y el desarrollo sostenible.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para fortalecer la iniciativa, la Fundación Ecominga, la Fundación Óscar Efrén Reyes, el Bosque Protector Hacienda Guamag, entre otras, han creado una&nbsp;<strong>red de reservas y refugios de vida silvestre</strong>&nbsp;que suman alrededor de 40 000 hectáreas.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271747"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23235915/3-proyecto-conservacion-tapir-andino-camara-trampa-1024x686-1.jpg" alt="" class="wp-image-271747" /><figcaption class="wp-element-caption">Instalación de cámaras trampa como parte del Proyecto de Conservación del Tapir Andino. Foto: Cortesía Fundación Óscar Efrén Reyes</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">«Hay zonas en las que antes no se veía presencia de la especie porque estaban alteradas,&nbsp;<strong>hoy se ve una tendencia de recuperación</strong>. Se ven huellas de tapir y también de oso andino», asegura el especialista. En áreas restauradas también se han documentado crías en generaciones consecutivas, con ciclos de tres o cuatro años.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/ecuador-imagenes-satelitales-expansion-ganadera-parque-sangay-corredor/">expansión ganadera</a>, el anuncio de&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/01/ecuador-carretera-amenaza-parque-nacional-llanganates-biodiversidad/">apertura de una carretera a través del Parque Nacional Llanganates</a>&nbsp;y el&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/ecuador-crimen-transnacional-mineria-deforestacion-areas-protegidas-territorios-indigenas/">crecimiento de la minería ilegal</a>&nbsp;todavía son&nbsp;<strong>amenazas latentes</strong>&nbsp;no solo para los tapires, sino también para la gran biodiversidad que atesoran los flancos orientales de los Andes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A Reyes le da esperanza atestiguar un cambio en las actitudes de los habitantes de la zona, especialmente de aquellos que fueron cazadores y ahora destinan sus fincas o parte de ellas a la&nbsp;<strong>conservación y protección de la biodiversidad</strong>. Y concluye: “es importante seguir aportando para proteger estos sitios, en algunos casos prácticamente intactos. Eso da un poco de esperanza a pesar del panorama cuesta arriba, pero no estamos solos”.</p>



<h2 class="wp-block-heading">México: Estudiar las emociones humanas para conservar el tapir</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_209589"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2019/10/19005324/MG_0336.jpg" alt="Conservación de la selva maya. Los tapires centroamericanos son algunas de las especies que más peligro corren por los efectos del cambio climático. Foto: Jorge Rodríguez." class="wp-image-209589" /><figcaption class="wp-element-caption">Los tapires centroamericanos son algunas de las especies que más peligro corren por los efectos del cambio climático. Foto: Jorge Rodríguez.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/mexico-denuncias-presunta-pesca-ilegal-parque-revillagigedo-archivadas/">México: denuncias por presunta pesca ilegal en el Parque Nacional Revillagigedo están en el aire o archivadas</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El Triunfo, en la Sierra Madre de Chiapas, es&nbsp;<strong>una de las regiones más biodiversas de México</strong>&nbsp;y con mayor número de especies de mamíferos, de acuerdo con el&nbsp;<a href="https://awsassets.panda.org/downloads/fs14_chiapas_eltriunfo.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Fondo Mundial para la Naturaleza</a>&nbsp;(WWF, por sus siglas en inglés). Ahí está la&nbsp;<strong>Reserva de la Biósfera El Triunfo</strong>, de 119 000 hectáreas, donde habita el tapir centroamericano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la zona viven alrededor de 229 000 personas, de las cuales 14 200 viven dentro de la reserva. En los alrededores&nbsp;<strong>predomina el cultivo de café</strong>, aunque también existen otros cultivos y ganadería.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Los habitantes cumplen un rol clave en la conservación de su entorno</strong>, principalmente de especies emblemáticas que figuran en la Lista Roja de Especies Amenazadas, entre ellas el tapir. Por eso, Eduardo Naranjo, investigador del Departamento de Conservación de la Biodiversidad de El Colegio de la Frontera Sur, ha liderado y acompañado una serie de investigaciones y proyectos que&nbsp;<strong>buscan entender la relación de los seres humanos con la fauna del lugar</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271741"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23234142/tapir-centroamericano_Eduardo-Naranjo-2026-04-23-a-las-18.36.54.png" alt="" class="wp-image-271741" /><figcaption class="wp-element-caption">Actividades de educomunicación con los niños. Foto: Cortesía Eduardo Naranjo</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En uno de esos estudios, realizado en 2021, la investigadora Nathalia Castillo-Huitron lideró un&nbsp;<strong>análisis de actitudes de conservación</strong>. 238 habitantes de la reserva dieron al tapir una puntuación de interés por su protección de 2.09 en una escala de -3 a 3. La calificación estuvo por encima de el jaguar (<em>Panthera onca</em>) y el puma (<em>Puma concolor</em>) y los resultados se publicaron en 2024 en la revista&nbsp;<a href="https://www.researchgate.net/publication/380573139_Influence_of_human_emotions_on_conservation_attitudes_toward_relevant_wildlife_species_in_El_Triunfo_Biosphere_Reserve_Mexico" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Biodiversity and Conservation</a>. El mismo estudio identificó que la disposición de una persona a proteger el tapir es uno de los indicadores más sólidos de su actitud general hacia la conservación de la fauna.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En este y otros trabajos, Naranjo y los equipos con los que colabora, conocieron que&nbsp;<strong>quienes tuvieron interacción directa con los tapires tendían a tener percepciones más positivas y reacciones menos agresivas</strong>. “Las personas que no conocen a estos animales tendían a llevarse mucho más por aspectos culturales o historias que les contaban que muchas veces tienen una connotación negativa”, dice el investigador.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como solución, entre 2023 y 2024, El Colegio de la Frontera Sur, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas y la Universidad Autónoma de Barcelona desarrollaron un&nbsp;<a href="https://www.ecosur.mx/ecoconsulta/proyectos/1932" target="_blank" rel="noreferrer noopener">proyecto de educomunicación</a>&nbsp;para&nbsp;<strong>mejorar las actitudes de las comunidades hacia el tapir</strong>&nbsp;y otras especies emblemáticas. Fueron 446 personas, entre niños y adultos, que participaron en talleres, caminatas etnológicas e intercambios de conocimientos científicos y locales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“A través de relatos y anécdotas de quienes tuvieron interacción, tratamos de cambiar las percepciones negativas para transformarlas en acciones positivas”, cuenta Naranjo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271740"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23234128/tapir-centroamericano_Eduardo-Naranjo-2026-04-23-a-las-18.36.09.png" alt="" class="wp-image-271740" /><figcaption class="wp-element-caption">Miembros de las comunidades reciben camisetas de Grupo de Especialistas del Tapir. Foto: Cortesía Eduardo Naranjo</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Para el especialista, sí hay un cambio favorable a la conservación, principalmente entre niños y jóvenes. “Parecen tener una conciencia cada vez mayor hacia la protección de la fauna silvestre.&nbsp;<strong>Muchos ya no están interesados en cazar tapir</strong>, como lo hicieron sus padres o abuelos por necesidad”, señala.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Después de los talleres, las comunidades Plan de Ayala, Ampliación Lagunas, Monte Virgen, Toluca y 3 de Mayo reafirmaron su determinación de&nbsp;<strong>establecer controles internos para la cacería de subsistencia</strong>, sobre todo de animales amenazados y en peligro de extinción. “La evaluación de resultados de estas medidas aún está en proceso”, añade Naranjo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En otras comunidades de Chiapas ya hay resultados concretos. Naranjo cuenta que poblaciones cercanas a áreas protegidas establecieron prohibición y controles de cacería en sus territorios comunales. También instauraron reservas comunitarias y mejoramiento del hábitat. Cada vez más personas conocen que el tapir es una especie que cumple un rol clave en la&nbsp;<a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/23586556/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">dispersión de semillas grandes</a>&nbsp;y&nbsp;<strong>es indispensable en el funcionamiento de los ecosistemas en los que habita</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>Foto principal:</strong> Un ejemplar adulto de tapir de tierras bajas en la Orinoquía colombiana. <strong>Foto:</strong> Cortesía Ángela Alviz</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/ana-cristina-alvarado/">Ana Cristina Alvarado</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/04/dia-del-tapir-esfuerzos-proteger-guardianes-silenciosos-bosques-latinoamerica/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
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        <pubDate>Mon, 27 Apr 2026 20:23:03 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Día del Tapir: los esfuerzos para proteger a los guardianes elusivos de los bosques en tres países latinoamericanos]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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        <item>
        <title>Tiburones martillo, jaguares y bagres tendrán mayor protección tras acuerdos en la COP15 de Especies Migratorias</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/tiburones-martillo-jaguares-y-bagres-tendran-mayor-proteccion-tras-acuerdos-en-la-cop15-de-especies-migratorias/</link>
        <description><![CDATA[<p>El 49 % de las especies migratorias está en declive. Es una de las conclusiones centrales de los expertos en la 15° Reunión de la Conferencia de las Partes (COP15) de la&nbsp;Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias de Animales Silvestres&nbsp;(CMS). Reunidos en el Pantanal, Brasil, entre el 23 y 29 de marzo, los [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>La convención de las Naciones Unidas sumó 40 especies a sus apéndices I y II, que otorgan diferentes niveles de protección.</em></li>



<li><em>La evidencia científica muestra que casi la mitad de las poblaciones de especies migratorias protegidas por el tratado están en declive y el 24 % enfrenta extinción.</em></li>



<li><em>El tiburón martillo común y el gran tiburón martillo, que estaban en el Apéndice II, ahora están también en el Apéndice I, que ofrece el nivel de protección más estricto.</em></li>



<li><em>En la conferencia también se aprobaron planes de acción para jaguares y bagres migratorios de la Amazonía, especies emblemáticas de América Latina.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">El 49 % de las especies migratorias está en declive. Es una de las conclusiones centrales de los expertos en la 15° Reunión de la Conferencia de las Partes (COP15) de la&nbsp;<strong>Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias de Animales Silvestres</strong>&nbsp;(CMS). Reunidos en el Pantanal, Brasil, entre el 23 y 29 de marzo, los gobiernos miembros acordaron nuevas medidas para proteger y conservar estas especies, consideradas uno de los&nbsp;<a href="https://ecuador.wcs.org/Recursos/Noticias/articleType/ArticleView/articleId/26039/CoP15-CMS-los-gobiernos-adoptan-medidas-y-protecciones-historicas-para-especies-marinas-de-agua-dulce-y-terrestres-en-la-CoP15-de-la-CMS.aspx" target="_blank" rel="noreferrer noopener">indicadores más visibles de la integridad ecológica</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |</strong>&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/mar-argentino-oscuras-sin-observador-a-bordo-flota-pesquera/">La minería china se expande en Nicaragua sin consulta, con denuncias de impactos y desplazamientos | INFORME</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Contamos con una de las Conferencias de las Partes más exitosas en la historia de la Convención”, dijo João Paulo Capobianco, presidente de la COP15. Uno de los acuerdos más importantes fue la inclusión de 40 especies y poblaciones de aves, animales terrestres y vida acuática en los Apéndices I y II de la Convención, que otorgan cada uno&nbsp;<strong>diferentes niveles de protección para promover la conservación</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dos especies de&nbsp;<strong>tiburones martillo</strong>&nbsp;del género&nbsp;<em>Sphyrna</em>, el&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/short-article/2026/03/alertan-no-comer-gatuzo-semana-santa-tiburon-peligro-extincion-argentina/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">gatuzo</a>&nbsp;(<em>Mustelus schmitti</em>), la<strong>&nbsp;nutria gigante</strong>&nbsp;(<em>Pteronura brasiliensis</em>) y varias especies de&nbsp;<strong>aves playeras</strong>&nbsp;figuran entre las especies protegidas. También ganaron la máxima protección tres especies de<strong>&nbsp;tiburón zorro</strong>&nbsp;del género&nbsp;<em>Alopias</em>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271062"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/01171635/55159694151_3650776175_k.jpg" alt="" class="wp-image-271062" /><figcaption class="wp-element-caption">La COP15 de la CMS se realizó en el Pantanal, Brasil. Foto: cortesía Ueslei Marcelino/MMA</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque&nbsp;<strong>la pesca dirigida de tiburón está prohibida en Ecuador</strong>, sí se permite su pesca incidental. En marzo de 2024 la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas (CITES)&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2024/03/cites-sanciona-ecuador-suspende-comercio-de-tiburones-oceanos/">prohibió la comercialización de tiburón zorro</a>&nbsp;desde Ecuador, pero hasta esa fecha, el país&nbsp;<a href="https://www.infobae.com/america/medio-ambiente/2022/03/01/en-ecuador-se-dispararon-las-exportaciones-de-aletas-de-tiburones-protegidos-en-2021/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">exportaba toneladas</a>&nbsp;cada año. “Ecuador debe prohibir el aprovechamiento o captura de estas especies y ello incluye la pesca incidental. La prohibición debería incluir la retención, el desembarque y la comercialización de estos tiburones”, señala Sebastián Valdivieso, director de Wildlife Conservation Society (WCS) Ecuador.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los gobiernos también aprobaron 15 nuevas acciones concertadas, planes de cooperación internacional entre Estados, para especies como el chimpancé (<em>Pan troglodytes</em>), el cachalote del Pacífico Oriental Tropical (<em>Physeter macrocephalus</em>), el pelícano peruano (<em>Pelecanus thagus</em>) y las rayas de la familia&nbsp;<em>Mobulidae</em>. Además, se adoptaron 10 planes de acción, entre ellos, el&nbsp;<strong>Plan de Acción Regional Multiespecie para los Bagres Migratorios Amazónicos</strong>&nbsp;y el&nbsp;<strong>Plan Regional de Acción para la Conservación del Jaguar</strong>&nbsp;(<em>Panthera onca</em>).</p>



<p class="wp-block-paragraph">La conferencia también resaltó la necesidad de abordar amenazas como la minería del fondo marino, el cambio climático, la contaminación por plásticos, la pesca incidental, la contaminación marina, el ruido submarino y la cacería ilegal de fauna silvestre.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_242922"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/30201216/Shutterstock-Alopias-pelagicus.jpg" alt="" class="wp-image-242922" /><figcaption class="wp-element-caption">Tiburón zorro pelágico. Foto: cortesía Oceana</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Las decisiones se tomaron con base en&nbsp;<a href="https://www.cms.int/news/new-report-decline-populations-migratory-species-animals-covered-un-treaty-worsens" target="_blank" rel="noreferrer noopener">evidencia científica</a>&nbsp;que no solo demuestra que el&nbsp;<strong>49 % de las poblaciones de especies migratorias protegidas por el tratado están declinando</strong>. Además, el&nbsp;<strong>24 % de las especies enfrentan la extinción</strong>. Para la Convención, esto refuerza las advertencias de que la pérdida de hábitat, la sobreexplotación y las barreras de infraestructura están acelerando la disminución de especies que atraviesan fronteras nacionales.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Los resultados en la práctica</h2>



<p class="wp-block-paragraph">“Este es un logro increíble y, lo que es mejor, es un ejemplo real de cómo la evidencia científica informa las&nbsp;<strong>políticas ambientales</strong>”, dice Shourya Alva, oficial de políticas de la Fundación Charles Darwin.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Apéndice I agrupa especies en peligro de extinción y obliga a los Estados Partes a implementar en sus territorios&nbsp;<strong>protección estricta de las especies</strong>, prohibiendo su captura y fomentando la&nbsp;<strong>restauración de sus hábitats y corredores migratorios</strong>. “Lo que hace a la CMS especial comparada con CITES es que no solo protege a los animales, sino también a sus hábitats”, resalta Alva.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271053"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/01171559/55162419065_5748696d2b_k.jpg" alt="" class="wp-image-271053" /><figcaption class="wp-element-caption">Rio da Prata Recanto Ecológico, en Jardim, Mato Grosso do Sul, en medio de la región del Pantanal. Foto: cortesía Ueslei Marcelino/MM</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La inclusión de las especies en el Apéndice II, por otro lado, busca promover la&nbsp;<strong>cooperación internacional de las partes para la conservación</strong>. Ahora, alrededor de 1200 especies están listadas en los apéndices de la Convención, creada hace 47 años.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Alva atribuye parte del éxito de la COP15 a que la Convención solo tiene&nbsp;<a href="https://www.cms.int/parties" target="_blank" rel="noreferrer noopener">133 partes</a>, 132 países más la Unión Europea. Al no estar las grandes potencias como Estados Unidos, China o Rusia, llegar a consensos es más factible, explica. No obstante, reconoce que la ausencia de estos países también es negativa, pues en allí no hay obligación de aplicar las decisiones sobre las especies migratorias.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otro punto positivo de la CMS es que la inclusión en el Apéndice I de la CMS se ve como un paso necesario para que las especies entren en el Apéndice I de CITES. Esto prohibiría totalmente su&nbsp;<strong>comercio internacional</strong>&nbsp;y ayudaría a&nbsp;<strong>combatir el tráfico ilegal</strong>. Así lo explica Alex Hearn, profesor de biología marina de la Universidad San Francisco de Quito.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271057"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/01171615/55168088556_37c43a99a1_k.jpg" alt="" class="wp-image-271057" /><figcaption class="wp-element-caption">Reunión de países amazónicos durante la COP15 de Especies Migratorias. Foto: cortesía Fabio Freitas/MMA</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La limitante de la CMS es que la aplicabilidad de los acuerdos solo es en los territorios nacionales, por lo que algunas especies listadas que se distribuyen en aguas internacionales continúan desprotegidas. Sin embargo, el&nbsp;<strong>Tratado de Altamar</strong>&nbsp;podría brindar protección a las especies en peligro fuera de las aguas jurisdiccionales, de acuerdo con Pelayo Salinas de León, coinvestigador principal del proyecto de ecología y conservación de tiburones de la Fundación Charles Darwin.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Mayor protección para los tiburones martillo</h2>



<p class="wp-block-paragraph">El&nbsp;<strong>tiburón martillo común&nbsp;</strong>(<em>Sphyrna lewini</em>) y el&nbsp;<strong>gran tiburón martillo&nbsp;</strong>(<em>Sphyrna mokarran</em>) ya estaban en el Apéndice II y ahora también están en el Apéndice I de la CMS. Este es el nivel de protección más estricto del tratado. El Gobierno ecuatoriano presentó la propuesta, que se basó en dos pilares, de acuerdo con Salinas de León.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El primero es que ambas especies están en&nbsp;<strong>Peligro Crítico de extinción</strong>&nbsp;según la Lista Roja de Especies Amenazadas y el segundo es que sus rutas migratorias son predecibles, recurrentes y cruzan múltiples fronteras nacionales.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |</strong>&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/mar-argentino-oscuras-sin-observador-a-bordo-flota-pesquera/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">El mar argentino a oscuras: qué se pierde cuando no hay un observador a bordo de la flota pesquera</a></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_262674"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/07/17205407/Researcher-and-SHH_Credit-to-Pelayo-Salinas.jpg" alt="" class="wp-image-262674" /><figcaption class="wp-element-caption">Un investigador observa a tiburones martillo común. Foto: cortesía Pelayo Salinas de León</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Organizaciones científicas, como la Fundación Charles Darwin y la Universidad San Francisco de Quito, han investigado durante años a los tiburones de Galápagos para obtener información que permita&nbsp;<strong>establecer políticas de protección y conservación</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estudios han revelado que el&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/07/epica-travesia-alicia-tiburon-martillo-dar-a-luz-ecuador-panama/"><em>Sphyrna lewini</em></a>, por ejemplo, migra entre Ecuador, Colombia, Panamá, Costa Rica y aguas internacionales al oeste de Galápagos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los&nbsp;<strong>tiburones martillo son depredadores</strong>&nbsp;y controlan el sobrecrecimiento de las especies marinas, contribuyendo al equilibrio del océano. Además, el martillo común es emblemático de Galápagos, por lo que&nbsp;<strong>también tiene una importancia económica</strong>, ya que atrae al archipiélago a miles de turistas cada año.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271054"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/01171603/55162521531_19f1fc7342_k-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-271054" /><figcaption class="wp-element-caption">Segmento de alto nivel de la COP15 de Especies Migratorias. Foto: cortesía Rogério Cassimiro/MMA</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Durante las negociaciones, Perú fue el único país que presentó una objeción. A los representantes peruanos les preocupaba que otorgar la más alta protección a las dos especies afectaría a la&nbsp;<strong>pesquería del tiburón martillo liso&nbsp;</strong>(<em>Sphyrna Zigaena</em>), legal en ese país y de la que dependen las flotas artesanales de pesca en las temporadas y cuotas habilitadas por el Instituto del Mar del Perú.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271060"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/01171627/55176085494_2c57da1a81_k.jpg" alt="" class="wp-image-271060" /><figcaption class="wp-element-caption">Amy Fraenkel, secretaria ejecutiva de la CMS, recibe un peluche de tiburón al cierre de la COP15. Varias especies de tiburones ganaron protección. Foto: cortesía Ueslei Marcelino/MMA</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Finalmente, el Gobierno peruano retiró su objeción. Para Salinas de León, se trató de un temor infundado, ya que las especies que ahora están en el Apéndice I de la Convención son diferentes al&nbsp;<em>S. zigaena</em>&nbsp;y sí es posible diferenciarlas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La información disponible hasta el momento señala que el tiburón martillo común no se mueve hacia aguas peruanas, por lo que no correría riesgo de caer en sus artes de pesca. Por otro lado, hay muy poca información del gran tiburón martillo debido a la&nbsp;<strong>drástica disminución de sus poblaciones</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque la&nbsp;<strong>pesca dirigida e incidental de los tiburones martillo está prohibida en Ecuador</strong>, con la propuesta se busca fortalecer la colaboración internacional para evitar la extinción de las especies.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Alex Hearn señala que en Panamá existe un mercado para los tiburones juveniles, a pesar de que su pesca también está prohibida allí. Por eso, enfatiza en que sirve de poco que haya prohibiciones cuando la falta de control afecta a las especies. “Esta decisión promoverá mejor sintonía entre países”, dice el especialista.</p>



<h2 class="wp-block-heading">El plan para conservar bagres amazónicos</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271058"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/01171618/55168439474_4749512322_k.jpg" alt="" class="wp-image-271058" /><figcaption class="wp-element-caption">Panel de Bagres Migratorios de la Amazonía. Foto: cortesía Fabio Freitas/MMA</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La COP15 también aprobó planes de acción para el jaguar y los bagres migratorios amazónicos, dos especies emblemáticas de América Latina.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El&nbsp;<strong>Plan de Acción Regional Multiespecie para los Bagres Migratorios Amazónicos</strong>&nbsp;fue propuesto por Brasil y contó con el respaldo de países como Ecuador y Perú. La aprobación da continuidad a lo acordado en la COP14, cuando el dorado (<em>Brachyplatystoma rousseauxii</em>) y la piramutaba (<em>Brachyplatystoma vaillantii</em>) fueron incluidos en el Apéndice II de la CMS.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No solo estas dos especies se beneficiarán del Plan de Acción. Fernando Anaguano, especialista en vida silvestre de WCS Ecuador, explica que e<strong>n la cuenca amazónica hay unas 30 especies de bagres</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_252656"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/07/02214221/1-scaled.jpg" alt="La minería ilegal avanza en los ríos amazónicos que ingresan al Parque Nacional Madidi, en Bolivia. En estos afluentes se instalan dragas que remueven el fondo de los ríos. Foto: Iván Paredes." class="wp-image-252656" /><figcaption class="wp-element-caption">La minería ilegal avanza en los ríos amazónicos que ingresan al Parque Nacional Madidi, en Bolivia. En estos afluentes se instalan dragas que remueven el fondo de los ríos. Foto: Iván Paredes</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Con este plan, las múltiples instituciones que realizamos actividades de conservación de los bagres vamos a poder coordinar actividades a nivel de comunidades indígenas y de pescadores que aprovechan este recurso”, señala Anaguano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los grandes bagres migratorios recorren hasta 11 000 kilómetros ida y vuelta entre los Andes y el Atlántico. Durante esta migración se enfrentan a presiones como la contaminación y el cambio del curso de los ríos por la&nbsp;<strong>minería ilegal</strong>&nbsp;y la presencia de&nbsp;<strong>hidroeléctricas que interrumpen su viaje</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El plan establece una hoja de ruta común para conservar hábitats y corredores migratorios, fortalecer el conocimiento científico, indígena y local, y promover prácticas pesqueras sostenibles.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Una alianza para fortalecer la protección del jaguar</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_265811"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/10/08130746/jaguar-cover.jpg" alt="En Bolivia no se han registrado nuevas incautaciones de partes de jaguar desde enero del 2019. Esto significaría que las mafias han encontrado otras formas de tráfico. Foto: Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza de los Países Bajos (UICN NL)." class="wp-image-265811" /><figcaption class="wp-element-caption">El tráfico de parte de jaguares sigue siendo un foco de crimen organizado en la región. Foto: Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza de los Países Bajos (UICN NL)</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El Plan de Acción Regional para la Conservación del Jaguar fue propuesto por México y Brasil. Los Estados parte del área de distribución de la especie, entre México y el norte de Argentina, adoptaron el Plan. Este busca conservar el hábitat,&nbsp;<strong>recuperar las poblaciones del jaguar</strong>&nbsp;y sus presas, trabajar en la coexistencia, detener la caza y el comercio ilegal, fomentar las capacidades y la concientización, y promover el conocimiento y la información.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sebastián Valdivieso, de WCS Ecuador, explica que este es el resultado de varios años de trabajo. En 2018, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), WCS y Panthera promovieron una reunión regional en la que se lanzó la&nbsp;<a href="https://faolex.fao.org/docs/pdf/mul222763.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Hoja de Ruta para la Conservación del Jaguar al 2030</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Después, se concretó el Programa de Trabajo Conjunto entre CMS y CITES, con el objetivo de que las dos convenciones cooperen en las medidas y mecanismos necesarios para la conservación del jaguar.&nbsp;<strong>Una de las mayores amenazas que enfrenta la especie es el tráfico ilegal</strong>. El gran felino americano está en ambos apéndices de la CMS, dándole la mayor protección en los territorios jurisdiccionales, mientras tanto, CITES contribuye a combatir el tráfico ilegal.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271059"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/01171622/55176001518_482b4149d3_h.jpg" alt="" class="wp-image-271059" /><figcaption class="wp-element-caption">El jaguar fue una de las especies que ganó protección regional en la COP15 de la CMS. Foto: cortesía: Ueslei Marcelino/MMA</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El reciente Plan aprobado se aplicará a todos los países firmantes de la Convención de Especies Migratorias. Aunque países como Colombia y algunos centroamericanos no son Estados parte, Valdivieso espera que se sumen activamente, dado que sí son firmantes de&nbsp;<a href="https://cites.org/eng/disc/parties/index.php" target="_blank" rel="noreferrer noopener">CITES</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“En general hemos tenido muy buenos resultados”, dice sobre la COP15 Valdivieso. “Tenemos planes muy concretos de trabajo y compromiso político para fortalecer la conectividad”, añade. La siguiente edición de la COP coincidirá con los 50 años de la CMS, también conocida como la&nbsp;<strong>Convención de Bonn</strong>, por lo que se realizará en esa ciudad alemana en 2029.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong> el tiburón martillo está En Peligro Crítico de extinción. <strong>Foto:</strong> cortesía Enrique Uribe/Misión Tiburón Costa Rica</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/ana-cristina-alvarado/">Ana Cristina Alvarado</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/04/tiburones-martillo-jaguares-bagres-mayor-proteccion-acuerdos-cop15-especies-migratorias/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127628</guid>
        <pubDate>Sat, 04 Apr 2026 14:00:00 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Tiburones martillo, jaguares y bagres tendrán mayor protección tras acuerdos en la COP15 de Especies Migratorias]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Las zanjas de Kast: animales y humedales del Altiplano están en riesgo por el plan fronterizo de Chile</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/las-zanjas-de-kast-animales-y-humedales-del-altiplano-estan-en-riesgo-por-el-plan-fronterizo-de-chile/</link>
        <description><![CDATA[<p>Una de las primeras acciones políticas del nuevo presidente de Chile, José Antonio Kast, fue materializar las zanjas que había prometido en campaña electoral en las fronteras con Bolivia y Perú. Esa medida&nbsp;dividirá la planicie del Altiplano logrando una barrera artificial al paso natural&nbsp;de la fauna silvestre del lugar, como pumas (Puma concolor), suris (Rhea [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>El gobierno chileno decidió construir zanjas en las fronteras con Bolivia y Perú y anunció que lo hará para evitar la migración ilegal, la trata y tráfico de personas y delitos transnacionales.</em></li>



<li><em>Sin embargo, la medida es rechazada por expertos, que afirman que esas zanjas ponen en riesgo la vida de varias especies de fauna que habitan en el Altiplano.</em></li>



<li><em>Además, pueden afectar a los bofedales que están en esas zonas altiplánicas.</em></li>



<li><em>En Bolivia, piden a la Cancillería que envíe una nota de reclamo a Chile expresando molestar por la construcción de estos pozos, pero el gobierno de Paz está de acuerdo con la medida del presidente chileno.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Una de las primeras acciones políticas del nuevo presidente de Chile, José Antonio Kast, fue materializar las zanjas que había prometido en campaña electoral en las fronteras con Bolivia y Perú. Esa medida&nbsp;<strong>dividirá la planicie del Altiplano logrando una barrera artificial al paso natural</strong>&nbsp;de la fauna silvestre del lugar, como pumas (<em>Puma concolor</em>), suris (<em>Rhea pennata</em>), vicuñas (<em>Lama vicugna</em>), quirquinchos (<em>Chaetophractus nationi</em>) y tarucas (<em>Hippocamelus antisensis</em>), entre otras especies. Según expertos, la profundidad de las zanjas&nbsp;<strong>también podría alterar los cursos de agua dañando a los bofedales&nbsp;</strong>que comparten Chile y Bolivia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El proyecto de Kast se llama “Plan Escudo Fronterizo”. El 16 de marzo, solo cinco días después de jurar como presidente, el mandatario se trasladó a la ciudad de Arica para supervisar la construcción de las zanjas en la frontera con Perú. Días después, ese plan se llevó a cabo en la frontera con Bolivia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Según el gobierno de Chile, este plan “considera medidas firmes con un&nbsp;cierre total de la frontera a la inmigración ilegal -es decir, el cierre de los pasos no habilitados- sanciones severas y un despliegue militar y policial sin precedentes”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En uno de los puntos del plan se menciona la construcción de&nbsp;<strong>un sistema de contención física y tecnológica “infranqueable”, combinando muros o vallas de seguridad de cinco metros de altura</strong>&nbsp;“equipados con sensores de movimiento y vigilancia por drones, en los sectores aledaños a los pasos oficiales o pasos clandestinos inhabilitados”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más:&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/chile-kast-frena-areas-protegidas-salares-normas-ambientales-boric/">Chile: Kast frena las áreas protegidas en salares y otras 37 normas ambientales aprobadas por Boric</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271031"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/31154541/Zanja2-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-271031" /><figcaption class="wp-element-caption">Las zanjas que impulsa el presidente José Antonio Kast están en la frontera chilena con Bolivia y Perú. Foto: Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo de Chile</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">A eso se suma la construcción de&nbsp;<strong>zanjas de tres metros de profundidad</strong>&nbsp;<strong>y tres metros de ancho</strong>&nbsp;“en los sectores de alto tráfico migratorio, impidiendo el acceso de vehículos y el paso de caravanas”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Solange Vargas es doctora en Biología y Ecología Aplicada y actualmente es académica del departamento de Química y Biología, Laboratorio de Biodiversidad y Cambio Climático de la Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad de Atacama de Chile. La experta, en contacto con&nbsp;<strong>Mongabay Latam,</strong>&nbsp;afirmó que la implementación de una infraestructura de estas dimensiones en el Altiplano constituye una&nbsp;<strong>“intervención drástica”</strong>&nbsp;<strong>que altera la conectividad biológica de uno de los ecosistemas más frágiles del mundo.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“La apertura de una zanja de estas magnitudes&nbsp;<strong>genera</strong>&nbsp;<strong>fragmentación de hábitat.</strong>&nbsp;En el Altiplano, la fauna no reconoce fronteras políticas”, explicó la bióloga. “Especies como la vicuña, el suri o ñandú cordillerano y el zorro culpeo dependen de grandes extensiones de terreno para encontrar alimento y agua, recursos que son extremadamente escasos y estacionales. El movimiento de animales, grandes y medianos, es fundamental para sobrevivir en este ambiente”, resaltó Vargas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La experta, que hace más de 15 años se dedica al estudio de la fauna silvestre en el norte chileno, añadió que estas zanjas pueden generar un efecto barrera o interrumpir rutas migratorias. Por ejemplo -dijo-, para los suris, que son aves que no vuelan, una zanja de tres metros puede ser un obstáculo no menor si es que no es insuperable. “<strong>Esto en el tiempo genera división de las poblaciones, reduciendo su variabilidad genética</strong>&nbsp;y, en caso de mantenerse por largos periodos de tiempo, podríamos incluso hablar de dejar a las especies más vulnerables o&nbsp;<strong>provocar extinción local</strong>”.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Una “trampa mortal”</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Vargas afirmó que estas zanjas con el tiempo se pueden volver una&nbsp;<strong>“trampa mortal”</strong>, ya que podría comenzar a registrarse&nbsp;<strong>caída de animales, animales lesionados y causar incluso muerte</strong>. Los animales pequeños, como roedores o reptiles, difícilmente podrían salir, muriendo por inanición, estrés o exposición, explicó.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el caso de los felinos andinos, como el puma, o el zorro andino, Vargas afirmó que la situación es compleja, ya que técnicamente un puma tiene la capacidad de salto horizontal, en caso de ser animales saludables. La experta detalló que tres metros de ancho&nbsp;<strong>para felinos más pequeños, como el gato andino y el colo colo, puede ser más difícil de sortear</strong>. “Por lo que esta zanja podría volverse un obstáculo también para ellos. Si la zanja posteriormente estará acompañada de muros o vallas, hará que la conectividad de la fauna en este ambiente se vea drásticamente reducida”, destacó Vargas.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271033"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/31155054/vicunas-WCS-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-271033" /><figcaption class="wp-element-caption">Vicuñas en el Altiplano boliviano. Foto: cortesía WCS Bolivia</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Por su parte, Cristian Bonacic, profesor titular de la Facultad de Agronomía y Sistemas Naturales de la Pontificia Universidad Católica de Chile, afirmó a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que las barreras artificiales tienen un&nbsp;<strong>impacto sobre la fauna silvestre</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El profesor acotó que en el caso de las zanjas y otras medidas entre Chile y Bolivia aún no se conoce la real continuidad de estas barreras artificiales, su manutención, trazado y si van a ser continuas o no.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Señaló que las principales especies de interés para evaluar son las vicuñas, guanacos, pumas y tarucas, a pesar de que son extremadamente hábiles para sortear acantilados, sitios de difícil acceso y escalar. “Habría que ver si se puede establecer un monitoreo con cámaras trampa para evaluar si hay algún impacto en ellas”, resaltó.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Bonacic recordó que el muro entre México y Estados Unidos sí tuvieron un impacto en especies migratorias estacionales de tamaño medio y grande y&nbsp;<strong>se han separado poblaciones de especies que se movían entre ambos países</strong>&nbsp;en algunas zonas&nbsp;con el consiguiente impacto sobre las especies, aunque resaltó que ese tipo de infraestructura es mucho más agresiva que&nbsp;una zanja.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Compartido por Perú, Bolivia, Argentina y Chile, el Altiplano es junto al Tíbet una de las mesetas más elevadas del mundo, alcanzando un promedio de más de 4000 metros sobre el nivel del mar. La baja presión de oxígeno a esta altura y sus condiciones climáticas extremas no impidió el&nbsp;<strong>desarrollo de una flora y fauna</strong>&nbsp;<strong>únicas en el mundo por su grado de adaptación a este medio hostil</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_202982"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2019/01/26003038/Suri-3-Serfor-768x512.jpg" alt="El suri es considerado el ave más grande de Sudamérica con una altura de hasta 1.50 metros. Foto: Serfor." class="wp-image-202982" /><figcaption class="wp-element-caption">El suri es considerado una de las aves más grandes de Sudamérica, con una altura de hasta 1.50 metros. Foto: Serfor</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En esta zona se pueden encontrar una gran cantidad de especies de aves, reptiles y mamíferos endémicos. Allí, viven&nbsp;<strong>camélidos sudamericanos domésticos,</strong>&nbsp;como la llama y la alpaca; y silvestres, como el guanaco y la vicuña. En esta área viven los pueblos indígenas aymara y quechua.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde la Delegación Presidencial de Arica y Parinacota se informó a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que el objetivo de este plan impulsado por Kast contempla la instalación de&nbsp;barreras físicas, zanjas y sistemas de vigilancia con el objetivo de&nbsp;<strong>frenar la migración irregular</strong>,&nbsp;<strong>la trata y tráfico de personas y otras actividades vinculadas al crimen organizado</strong>&nbsp;en la zona limítrofe chilena con&nbsp;Perú y Bolivia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La institución no informó sobre los impactos ambientales del plan, al igual que la Delegación Presidencial de la región de Tarapacá.&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;también se comunicó con voceros de Ambiente del gobierno chileno para consultar sobre los impactos ambientales de esta medida, pero al cierre de esta nota no había obtenido respuesta.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Reclamos desde Bolivia</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">En Bolivia, Magín Herrera, ingeniero zootecnista y exviceministro de Medio Ambiente, afirmó a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que el plan de Kast constituye una&nbsp;<strong>“alta amenaza para el delicado bioma altiplánico”</strong>, ya que tendría consecuencias sociales, económicas y ambientales negativas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Con las zanjas se está prohibiendo el paso y libre tránsito de la fauna silvestre que es totalmente inocente, y cumplen un rol productivo para la humanidad; sin embargo,&nbsp;<strong>se está destruyendo el hábitat y ecosistemas</strong>&nbsp;de la vida silvestre. Ahí tenemos quirquinchos, guanacos, vicuñas, pumas y aves, y se estaría destruyendo sus madrigueras, las crías estarían en la frontera del otro país y las madres al otro lado. Si eso sucede, ¿qué va a pasar?”, cuestionó Herrera.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El experto resaltó que la alimentación para el ganado camélido es por lo general especies vegetales que se desarrollan en humedales únicos en el mundo de esta zona altiplánica. Esta alimentación –dijo- comprende hierbas de baja altura, desarrolladas gracias al escurrimiento superficial y subterráneo de agua proveniente desde las altas cumbres de la Cordillera de los Andes, además de precipitaciones directas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Estos bofedales están protegidos por convenciones internacionales que ha suscrito Chile, también Bolivia, por su incalculable valor ecológico y alta fragilidad. En esta zona también podemos encontrar a la paja brava, forraje natural que se agrupa en pajonales; y la llareta, arbusto densamente compacto antiguamente utilizado como combustible y con propiedades medicinales”, dijo Herrera.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271035"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/31155457/puma-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-271035" /><figcaption class="wp-element-caption">Un puma en el Altiplano. Esta especie sería una de las afectadas por la construcción de zanjas en las fronteras de Chile con Bolivia y Perú. Foto: cortesía Gregory Smith</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Por su parte, Josef Rechberger, biólogo de la Fundación Teko Kavi, detalló a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que&nbsp;<strong>estas barreras</strong>&nbsp;<strong>afectan más a la fauna pequeña</strong>, como invertebrados, lagartijas, quirquinchos, zorros y felinos pequeños.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Además, estas zanjas se pueden llenar con agua y los animales corren el riesgo de caer y&nbsp; morir [ahogados]. Los pumas y vicuñas son animales muy ágiles y si su vida depende de cruzar estás barreras, ya sea por hambre o sed, posiblemente podrían saltar estas zanjas, pero su primera reacción al ver estas zanjas sería evitarlas. Así que realmente es un problema y estarían rompiendo los corredores ecológicos de la fauna silvestre”, dijo Rechberger.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Gobierno de Bolivia respetó la decisión de Kast sobre la construcción de zanjas. El canciller boliviano, Fernando Aramayo, afirmó a medios locales que la decisión de Chile no afecta a Bolivia y que respeta la posición asumida por Kast. Sin embargo, el presidente Rodrigo Paz, sin mencionar a su colega chileno, dijo:&nbsp;<strong>“Nosotros no hacemos zanjas, hacemos puentes de integración”</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras, la diputada Claudia Bilbao, del Partido Demócrata Cristiano (PDC),&nbsp;<strong>afirmó a este medio que la Cancillería boliviana debería enviar una nota de reclamo</strong>&nbsp;expresando su molestia por la construcción de zanjas, que no solo afecta a la movilidad humana, sino al hábitat de numerosas especies.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Hay familias enteras, hay niños y niñas que se mueven por la frontera, pero también la fauna silvestre de la zona está en riesgo. Eso amerita un reclamo, pero seguro no lo harán, ya que Rodrigo Paz y José Kast son de la misma ideología”, afirmó Bilbao.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong> el Gobierno de Chile inició la construcción de zanjas en la frontera con Bolivia y Perú con el fin de evitar la migración ilegal, entre otras problemáticas fronterizas, pero esa decisión afecta a la fauna y a los humedales del Altiplano. <strong>Foto:</strong> cortesía Chile Noticias</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original lo publicó <a href="https://es.mongabay.com/by/ivan-paredes-tamayo/">Iván Paredes Tamayo</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/04/zanjas-kast-animales-humedales-altiplano-riesgo-plan-fronterizo-chile/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127610</guid>
        <pubDate>Wed, 01 Apr 2026 19:32:02 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/01143040/zanja3.jpg" type="image/jpeg">
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Colombia: la consulta por Ley de Páramos devela los retos de protegerlos sin afectar a sus comunidades</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/colombia-la-consulta-por-ley-de-paramos-devela-los-retos-de-protegerlos-sin-afectar-a-sus-comunidades/</link>
        <description><![CDATA[<p>La&nbsp;protección de los páramos de Colombia&nbsp;—ecosistemas de alta montaña tropical estratégicos para regular y proveer agua— entró en una nueva etapa, luego de que el Gobierno nacional terminó una&nbsp;consulta pública para definir qué actividades agropecuarias de bajo impacto pueden realizarse en estos complejos. Con este proceso, el Ministerio de Ambiente busca establecer las reglas para [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Una consulta pública puso a consideración la propuesta de autoridades de Colombia para delimitar las actividades agropecuarias en los páramos, ecosistemas clave para el abastecimiento de agua y refugio de la biodiversidad.</em></li>



<li><em>Especialistas y campesinos consultados destacan los riesgos de implementar una reglamentación en páramos donde históricamente ha habido actividad humana.</em></li>



<li><em>Las principales actividades que ponen en riesgo a estos valiosos ecosistemas son la ganadería, la agricultura a gran escala y la minería.</em></li>



<li><em>Tras el cierre de la consulta pública, autoridades ambientales sostendrán mesas de diálogo para renovar o sustituir actividades agripecuarias</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">La&nbsp;<strong>protección de los páramos de Colombia</strong>&nbsp;—ecosistemas de alta montaña tropical estratégicos para regular y proveer agua— entró en una nueva etapa, luego de que el Gobierno nacional terminó una&nbsp;<strong>consulta pública para definir qué actividades agropecuarias de bajo impacto pueden realizarse en estos complejos</strong>. Con este proceso, el Ministerio de Ambiente busca establecer las reglas para delimitar prácticas en territorios altamente frágiles.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, la protección o regulación de qué se puede hacer y qué no en los páramos históricamente ha generado tensión, pues mientras algunas actividades agrícolas y ganaderas representan un impacto para estos ecosistemas, comunidades campesinas han abogado por sus derechos y por el sustento de sus hogares.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Colombia tiene el 50 % de los páramos del mundo, con&nbsp;<strong>37 complejos en el territorio, los cuales proveen el 70 % del agua potable nacional</strong>, actúan como santuarios naturales de la biodiversidad y juegan un papel clave contra la crisis climática como grandes sumideros de carbono.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay un consenso en que estos ecosistemas deben ser protegidos, sin embargo, las reglas, la implementación y la gobernanza para su cuidado son temas que aún están por definirse. Especialistas, campesinos, organizaciones y autoridades consultadas por&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;explican los retos y oportunidades para garantizar la protección de los páramos y de quienes habitan en ellos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/09/paramos-manglares-humedales-turberas-pastos-marinos-heroes-invisibles-contra-crisis-climatica/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Páramos, manglares, humedales, turberas y pastos marinos: los héroes invisibles contra la crisis climática</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270244"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/05135232/paramos-colombia-retos-reglas-comunidades-3.jpeg" alt="Adulto y niño en zona de agricultura dentro de páramo" class="wp-image-270244" /><figcaption class="wp-element-caption">La reglamentación permitirá actividades agropecuarias de bajo impacto dentro de los páramos: Foto: Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>De la prohibición a permitir algunas actividades en los páramos</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Entre las principales&nbsp;<strong>amenazas contra los páramos están la ganadería, la agricultura a gran escala y la minería.</strong>&nbsp;La&nbsp;<a href="https://www.minambiente.gov.co/consulta/por-la-cual-se-define-y-adopta-la-metodologia-para-la-determinacion-de-actividades-agropecuarias-de-bajo-impacto-en-paramos-y-se-toman-otras-determinaciones/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">propuesta que autoridades ambientales desarrollaron, junto con el Ministerio de Agricultura</a>, y que sometió a consulta pública incluye criterios como la conservación de cobertura vegetal, manejo sostenible del agua y suelo, la prevención de erosión, prácticas agroecológicas y protección de la biodiversidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este proceso responde a un artículo de la Ley 1930 de 2018, que permite —bajo estándares estrictos— actividades agropecuarias de bajo impacto en páramos, luego de años de prohibición que provocó conflicto entre los intereses de conservación con las actividades de comunidades.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Juan Carlos Benavides, profesor de la Facultad de Estudios Ambientales y Rurales de la Pontificia Universidad Javeriana, destaca que&nbsp;<strong>la metodología propuesta no se concentra en las actividades que se realizan, sino en sus impactos en la calidad del agua o en la diversidad y en cómo medirlos.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Si los impactos son altos, bajos o medios, acorde a la legislación, se determina si el tipo de actividad puede o no ser realizada. También se priorizan diferentes aspectos del páramo, hay unos que están completamente protegidos, mientras otros sectores se consideran más resilientes a las actividades humanas y permiten un poco más de actividad”, explica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, Benavides también destaca desafíos para esta reglamentación en los páramos, pues más allá de que hay un reconocimiento en la elaboración de la norma, dice que&nbsp;<strong>no cuenta con indicadores sólidos para determinar objetivamente las actividades de un bajo impacto ambiental.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_235839"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2022/08/04012213/IMG_1226-768x512.jpg" alt="Frailejones. Especie insignia de los páramos colombianos. Foto: cortesía Adriana Sánchez." class="wp-image-235839" /><figcaption class="wp-element-caption">Frailejones, especie insignia de los páramos colombianos. Foto: cortesía Adriana Sánchez</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“La manera en que está escrita no tiene indicadores cuantitativos claros, son muy de opinión y puede haber escenarios donde si el personal técnico que hace la evaluación tiene un conflicto de intereses o no tiene capacidad técnica suficiente o el día no es el adecuado, porque no se especifica la temporalidad de estos monitoreos, se pueden tomar decisiones no tan acertadas”, dice el especialista a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tras el cierre de la consulta pública, la directora de Bosques, Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos del Ministerio de Ambiente de Colombia, Natalia María Ramírez Martínez, señala que durante el ejercicio&nbsp;<strong>se recibieron cerca de 160 comentarios de diferentes actores, como corporaciones ambientales, comunidades indígenas y organizaciones civiles.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Ahora estamos con mesas de trabajo conjuntas con Agricultura para identificar cómo o en qué se debe ajustar esta propuesta normativa. Aún no hemos culminado el análisis y el balance de estos comentarios. Tenemos dos semanas para realizarlo y llegar a una resolución que recoja toda la participación incidente”, dice la funcionaria a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_199441"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2018/08/26033347/P%C3%A1ramos-de-Boyac%C3%A1-44-768x512.jpg" alt="El páramo de Pisba alcanza una altura de 3800 metros sobre el nivel del mar. Foto: Jarlin Bejarano." class="wp-image-199441" /><figcaption class="wp-element-caption">El páramo de Pisba alcanza una altura de 3800 metros sobre el nivel del mar. Foto: Jarlin Bejarano</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Para Paola Echeverri, coordinadora regional de Andes en WWF Colombia, la reglamentación propuesta por autoridades permitirá tener un diagnóstico inicial en las diferentes regiones de páramos para entender mejor los diferentes impactos de ciertas actividades agropecuarias en los ecosistemas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>El foco es diferenciar la agricultura intensiva de la agroecología de bajo impacto y garantizar la permanencia de los habitantes tradicionales</strong>&nbsp;que toda la vida han estado allí, permitir que estén en esas zonas y promover esos medios de vida que tienen, pero regulando esas actividades”, señala la especialista.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como organización que colaboró en el proceso de consulta, la integrante de WWF también advirtió en el ejercicio la necesidad de mecanismos financieros y de monitoreo para dar seguimiento a la reglamentación propuesta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“No solamente no basta sacar normas, sino que cada uno de esos procesos normativos debe ir acompañado de un&nbsp;<strong>mecanismo financiero que permita su implementación, pero además de un mecanismo de monitoreo que permita ver en el tiempo cuál ha sido el impacto o las contribuciones</strong>&nbsp;de la aplicación de esas normas”, sostiene.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_199438"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2018/08/26033222/P%C3%A1ramos-de-Boyac%C3%A1-3-768x512.jpg" alt="El frailejón es una especie típica de los ecosistemas de páramo. Foto: Gobernación de Boyacá." class="wp-image-199438" /><figcaption class="wp-element-caption">Imagen de referencia del frailejón. En los páramos se han promovido viveros comunitarios con especies nativas de páramos como esta planta. Foto: Gobernación de Boyacá</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">De acuerdo con la especialista, estos mecanismos permitirán armar una línea base y también ofrecer mejores condiciones para que quienes dependan de actividades críticas en los páramos puedan reconvertir o sustituir sus oficios, especialmente en ganadería y cultivo de papa, que es el más común en los páramos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Benavides también coincide en la necesidad de incluir mecanismos de transparencia en el proceso para mejorar la implementación de la norma.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“La autoridad ambiental tiene que fortalecer su mecanismo de transparencia y de capacidad técnica para hacer evaluaciones que sean creíbles, porque si estas evaluaciones van en contra de las percepciones de las personas o de otras visiones técnicas se genera un problema de gobernanza al no tener una autoridad, un respaldo técnico con otras metodologías”, agrega.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/09/colombia-comunidades-cientificos-restauran-paramos-enfrentar-crisis-climatica/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Colombia: comunidades y científicos restauran páramos fundamentales para enfrentar la crisis climática</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270242"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/05135225/paramos-colombia-retos-reglas-comunidades-.jpg" alt="Panorámica de páramo en Colombia" class="wp-image-270242" /><figcaption class="wp-element-caption">Los páramos de Colombia son ecosistemas estratégicos para el abastecimiento de agua y refugio para la biodiversidad. Foto: Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>“Aspiro a vivir dignamente en el páramo”</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Alejandro Alméciga Castro es campesino y guía ecoturístico en el&nbsp;<strong>Páramo de Chingaza,</strong>&nbsp;situado en la cordillera oriental, en los departamentos de Cundinamarca y Meta, y clave para el abastecimiento de agua para Bogotá, la capital colombiana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para Alméciga, es importante que haya una regulación clara en las actividades que puede haber dentro de los páramos, pues reconoce que son muy frágiles e importantes, pero que en su cuidado se ha desplazado a las comunidades campesinas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>El campesino realmente no tiene una garantía de que sus derechos se sostengan,</strong>&nbsp;se ve muy vulnerado porque literalmente está perdiendo su tierra de una manera, diría, legal. Están sacando comunidades para engrosar las filas de ciudades como Bogotá, Medellín, Bucaramanga. Están engrosando los cinturones de pobreza”, dice el Alméciga a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El campesino, quien paulatinamente ha transitado más hacia el ecoturismo dentro de la región, insiste en que debe haber una administración con las comunidades que históricamente han habitado estos territorios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“No hay una gobernanza, no hay una socialización clara, una participación activa de la comunidad paramuna en la forma en que se está planteando la Ley de Páramos”, advierte.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuenta, por ejemplo, que cuando se declaró el Parque Nacional Natural Chingaza, en 1977, no hubo un proceso de socialización con las comunidades que estaban dentro del páramo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>Una noche nos acostamos siendo legales y a la noche siguiente, cuando se declaró como Parque Nacional Natural Chingaza, amanecimos como colonos y como invasores,</strong>&nbsp;siendo propietarios éramos intrusos en un territorio donde las comunidades llevan más de 150 años establecidas”, sostiene el habitante del municipio de La Calera, en Cundinamarca.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270245"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/05135235/paramos-colombia-retos-reglas-comunidades-4.jpg" alt="Los páramos son ecosistemas de alta montaña tropical" class="wp-image-270245" /><figcaption class="wp-element-caption">El Parque Nacional Natural Chingaza es uno de los 37 complejos de páramos de Colombia. Foto: Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Alméciga dice que no estaba enterado del proceso de consulta anunciado por el Ministerio de Ambiente para la limitación de actividades. Sin embargo, considera que sí debe haber un cambio para la conservación de estos ecosistemas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>«Estamos haciendo un cambio de vocación de ganadería extensiva por turismo de naturaleza y conservación</strong>. No debería haber actividad económica aparte del turismo de naturaleza, investigativo, el trabajo con universidades, que la comunidad tenga acceso a esos recursos y a un sistema de pagos por servicios ambientales”, sostiene el campesino y guía.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Incluso, comenta que tarde o temprano, las actividades agropecuarias deben salir de ciertos páramos con una compra justa y alternativas para subsistir.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“Yo sí aspiro a vivir dignamente este territorio que tengo,</strong>&nbsp;no ser desplazado, no ser sacado por el Estado, pero que viva dignamente, eso es lo que quiere la mayoría de habitantes de Páramo”, afirma.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Benavides señala que los páramos también han convivido históricamente con algunas actividades humanas, por lo que suspender todo uso en estos territorios puede ser perjudicial.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Son comunidades que llevan 100, 200 años usando la tierra de la misma manera y que la norma les caiga encima sin una transición es muy difícil”, advierte.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El profesor advierte que hay regiones críticas en el país, donde la implementación de esta reglamentación será un reto “gigante”, como en el Complejo de Páramos Las Hermosas, el segundo más extenso de Colombia, o el Páramo de Sumapaz, considerado el más grande del mundo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Benavides advierte que a la hora de ejercer la norma,&nbsp;<strong>el desafío será un conflicto por lo que también pide echar mano de herramientas que ya existen y fortalecer la transición de comunidades.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Hay que pagar costos de oportunidad, costos de transición, programas de reeducación, de reasentamiento, porque no se puede sencillamente sacar a la gente bajo una norma. Hay unos instrumentos, lo que falta es fortalecerlos a través de inversiones específicas”, sostiene.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2016/03/nueva-ley-contra-la-mineria-en-los-paramos-colombianos-podria-generar-una-primera-demanda/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Nueva ley contra la minería en los páramos colombianos podría generar una primera demanda</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Participación comunitaria es clave</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Echeverri destaca casos de éxito en la conservación de páramos como los del&nbsp;<strong>Parque Nacional Natural Los Nevados</strong>, ubicado entre los departamentos de Risaralda, Quindío, Tolima y Caldas, y donde se logró la&nbsp;<strong>restauración de 258 hectáreas que forman parte de cerca de 7000 que estaban críticamente degradadas.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_199437"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2018/08/26033154/P%C3%A1ramos-de-Boyac%C3%A1-1-768x512.jpg" alt="Los campesinos han convivido durante siglos con este ecosistema. Foto: Gobernación de Boyacá." class="wp-image-199437" /><figcaption class="wp-element-caption">Los campesinos han convivido durante siglos en los páramos, ahora se abren nuevos retos para esa convivencia. Foto: Gobernación de Boyacá</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Se han hecho trabajos para vincular un sistema como el desarrollo del ecoturismo o turismo de naturaleza, promover la sustitución de unas actividades productivas y que permite también generar ingresos a esas comunidades”, explica la especialista.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, agrega que se han promovido viveros comunitarios con especies nativas de páramos como el frailejón, planta emblemática de estos ecosistemas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También menciona la dificultad para sustituir una actividad productiva de un día para otro. “Sustituir la ganadería por una actividad de bajo impacto requiere tiempo, esfuerzo y recursos económicos para establecer esos procesos”, expone.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270243"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/05135228/paramos-colombia-retos-reglas-comunidades-2-768x512.jpeg" alt="Frailejones en páramo de Colombia" class="wp-image-270243" /><figcaption class="wp-element-caption">Colombia tiene el 50 % de los páramos del mundo. Foto: Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Ramírez dice que se trata de una oportunidad para que las autoridades trabajen en el territorio con las comunidades.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Debemos tener apertura conjuntamente en las visiones hacia una conservación del ecosistema, hacia un uso sostenible, mirar lo que le vamos a dejar a las siguientes generaciones. El diálogo es fundamental, no partir de posiciones rígidas que van a afectar el mismo desarrollo y la inversión de recursos en el manejo de gestión, no solo de las comunidades, sino del resto de la población que nos beneficiamos de los servicios ecosistémicos del páramo”, reconoce.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En tanto, Benavides señala que más allá de la reglamentación que se decida,&nbsp;<strong>hay un avance en la protección de los páramos a nivel cultural entre la población.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Muchos de estos páramos ahora están en parques nacionales, parques regionales, áreas protegidas y la gente se cuida de su intervención. Hay un camino ganado muy grande en su protección, que es una parte de la cultura ciudadana. Ahora hay un camino diferente, más legal, un desafío diferente”, sostiene.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>Imagen principal:</strong> los campesinos han convivido durante siglos con los páramos, que representan menos de 3 millones de hectáreas en un país de 115 millones de hectáreas, pero pueden albergar el 20 % del carbono del país. <strong>Foto:</strong> Gobernación de Boyacá</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/gonzalo-ortuno-lopez/">Gonzalo Ortuño López</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/03/paramos-colombia-retos-reglas-comunidades/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126682</guid>
        <pubDate>Mon, 09 Mar 2026 16:24:49 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/09112333/Captura-de-pantalla-2026-03-09-112310.png" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Colombia: la consulta por Ley de Páramos devela los retos de protegerlos sin afectar a sus comunidades]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Confirmado: nueva especie de pulpo en aguas profundas chilenas</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/confirmado-nueva-especie-de-pulpo-en-aguas-profundas-chilenas/</link>
        <description><![CDATA[<p>Era 2007 y Javier Sellanes llevaba cuatro años explorando el fondo marino del margen continental de Chile. El oceanógrafo uruguayo estaba a bordo de un crucero científico, investigando zonas de filtración de metano. Tras hacer una rastra científica, que consiste en arrastrar una red por el lecho durante unos 10 minutos, salió un&nbsp;pulpo con características [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Graneledone Sellanesi, un pulpo capturado en 2007 frente a las costas de Chile, fue confirmado como especie nueva en 2026.</em></li>



<li><em>La combinación de estudios morfológicos y análisis genéticos fue determinante para distinguirlo de las 10 especies ya conocidas del género Graneledone.</em></li>



<li><em>Las colecciones de museos naturales y la colaboración internacional fueron indispensables para obtener las muestras necesarias para los análisis.</em></li>



<li><em>El descubrimiento ocurre mientras la taxonomía enfrenta una crisis de recursos humanos y una carrera desigual contra la pérdida de biodiversidad.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Era 2007 y Javier Sellanes llevaba cuatro años explorando el fondo marino del margen continental de Chile. El oceanógrafo uruguayo estaba a bordo de un crucero científico, investigando zonas de filtración de metano. Tras hacer una rastra científica, que consiste en arrastrar una red por el lecho durante unos 10 minutos, salió un&nbsp;<strong>pulpo con características que no coincidían con las especies conocidas.</strong>&nbsp;Diecinueve años más tarde y tras una exhaustiva investigación sería nombrado en su honor:&nbsp;<strong><em>Graneledone sellanesi</em></strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Cuando sacas muestras a esas profundidades y en áreas del mundo tan poco estudiadas como Chile o Perú, lo que sacas tiene un potencial muy alto de ser nuevo para la ciencia”, dice en conversación con&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;el profesor titular del Departamento de Biología Marina de la Universidad Católica del Norte de Chile.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El animal en cuestión pertenece al género&nbsp;<em>Graneledone</em>, un grupo de<strong>&nbsp;pulpos distribuidos en diferentes océanos del planeta</strong>. El género tenía diez especies conocidas, Sellanes y sus colegas sospechaban que tenían frente a ellos a la undécima.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/semana-especies-invasoras-peces-insectos-caracoles-amenazan-ecosistemas-latinoamerica/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Semana de las especies invasoras: historias de peces, insectos y caracoles que amenazan ecosistemas en Latinoamérica</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269909"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/24045003/FKt240108-NicoAndJavierComputerElectronicsLab-20240112-Ingle-4592.jpg" alt="" class="wp-image-269909" /><figcaption class="wp-element-caption">Javier Sellanes a bordo del buque de investigación Falkor (too), en 2024. Foto: cortesía Alex Ingle/Schmidt Ocean Institute</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En febrero de 2026, sus colegas Cecilia Pardo-Gandarillas y Christian Ibáñez publicaron un&nbsp;<a href="https://www.mdpi.com/2077-1312/14/3/311" target="_blank" rel="noreferrer noopener">artículo científico</a>&nbsp;en el que confirman que se trata de una nueva especie. Pardo-Gandarillas, todavía emocionada, señala que ha sido una experiencia en la que han experimentado asombro y humildad por revelar un poco del misterio que cobija al océano profundo. “Y orgullo porque estamos contribuyendo al&nbsp;<strong>conocimiento científico de nuestro planeta</strong>”, añade la bióloga y ecóloga evolutiva de la Universidad Andrés Bello de Chile.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El ejemplar fue hallado al norte de la isla Mocha, en la zona central del país. Ahora se conoce que la nueva especie de pulpo&nbsp;<strong>habita entre el norte de las aguas peruanas y el sur de Chile</strong>. Su rango de distribución también es amplio en cuanto a profundidad. Está entre los 400 y los 2400 metros de profundidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Le dedicamos el nombre a Javier Sellanes por su trabajo y por todo el conocimiento que ha entregado”, cuenta Pardo-Gandarillas. Para el científico uruguayo que se ha dedicado a estudiar la biodiversidad de los&nbsp;<strong>moluscos en Chile</strong>, esta es una forma de trascender. “Es un honor que te dediquen una especie, es un reconocimiento”, dice emocionado.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269914"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/24045039/Museo-Santa-Barbara-USA-2015-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-269914" /><figcaption class="wp-element-caption">Cecilia Pardo-Gandarillas y Christian Ibáñez analizan muestras en el Museo Natural de Historia Natural de Santa Bárbara, Estados Unidos, en 2015. Foto: cortesía Cecilia Pardo-Gandarillas</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Entre la comunidad científica marina uruguaya también hay orgullo.</strong>&nbsp;“Recibimos con mucha alegría y en gran sentido de justicia esta novedad”, señala Fabrizio Scarabino, docente investigador del Centro Universitario del Este de Uruguay.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, el hallazgo le parece asombroso. “Esto habla de que no solo las especies pequeñitas son desconocidas, sino también las de tamaño importante, y que tenemos especies propias de cada lugar geográfico de este planeta, por lo que cada país o región tienen&nbsp;<strong>responsabilidad de cuidar esa biodiversidad</strong>”, añade.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Un trabajo de casi 20 años para describir la especie</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_254343"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/09/18140106/FKt240708-FalkorToo-NazcaRidge-Schmidt-Ocean-Institute.jpg" alt="" class="wp-image-254343" /><figcaption class="wp-element-caption">El buque de investigación Falkor (too) en el Pacífico Sur, navegando sobre la cordillera submarina de Nazca. Foto: cortesía Misha Vallejo Prut/Schmidt Ocean Institute</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Pardo-Gandarillas e Ibáñez le han seguido<strong>&nbsp;el rastro a esta especie</strong>&nbsp;desde antes del crucero científico de 2007, cuando se obtuvo el holotipo o espécimen de referencia. “Esto ya es de varios años de recopilación de información, de muestras, de trabajo arduo”, puntualiza la científica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el año 2000 hubo un primer registro del género&nbsp;<em>Graneledone</em>&nbsp;en aguas chilenas y a partir de esa fecha encontraron más ejemplares sin clasificar en el Museo Nacional de Historia Natural de Chile y en muestras obtenidas de&nbsp;<strong>pesquerías de profundidad de bacalao</strong>&nbsp;(<em>Dissostichus eleginoides</em>) y crustáceos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269911"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/24045015/Graneledone-sellanesi-2024-1-768x512.jpeg" alt="" class="wp-image-269911" /><figcaption class="wp-element-caption">Las características del género son la disposición y número de ventosas. Foto: cortesía Javier Sellanes</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Recién en 2012 obtuvieron el número suficiente de muestras para reportar el género&nbsp;<em>Graneledone&nbsp;</em>en Chile. Estas especies&nbsp;<strong>se caracterizan por habitar aguas profundas</strong>, de acuerdo con un&nbsp;<a href="https://www.researchgate.net/publication/235256542_Morphological_and_molecular_description_of_a_new_record_of_Graneledone_Cephalopoda_Octopodidae_in_the_southeastern_Pacific_Ocean" target="_blank" rel="noreferrer noopener">artículo</a>&nbsp;de ese año liderado por Ibáñez y en el que también participaron Pardo-Gandarillas, Sellanes y Elie Poulin.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269918"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/24045603/NIWA-Nueva-Zalandia-2016-3.jpg" alt="" class="wp-image-269918" /><figcaption class="wp-element-caption">Conocer las características del género fue la base para describir a la especie. Foto: cortesía Cecilia Pardo-Gandarillas</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Uno de los rasgos del género es la<strong>&nbsp;ausencia de un saco de tinta</strong>. Gran parte de los cefalópodos, incluidos los pulpos y los calamares, tienen esta estructura que les permite&nbsp;<a href="https://oceanconservancy.org/blog/2022/06/23/cephalopods-ink/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">expulsar un fluido oscuro</a>&nbsp;para distraer o confundir a sus depredadores mientras escapan. Sin embargo, algunas especies del mar profundo carecen de este saco, de acuerdo con la&nbsp;<a href="https://www.britannica.com/animal/mollusk" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enciclopedia Britannica</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Después consiguieron más muestras y viajaron a museos naturales de Alemania, Estados Unidos y Nueva Zelanda, donde compararon ejemplares recolectados mediante pesca de arrastre y cruceros de investigación. Al analizar los rasgos fenotípicos, los investigadores encontraron que&nbsp;<strong>el pulpo chileno tenía más ventosas</strong>&nbsp;que sus especies hermanas y sus verrugas seguían un patrón distinto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Sin embargo, estas características diagnósticas han demostrado ser insuficientes para distinguir de manera fiable entre las especies del género”, señalan los autores en el estudio. La dificultad&nbsp;“probablemente refleja el origen relativamente reciente del linaje, estimado en aproximadamente de 3 a 7 millones de años”, explican.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Los estudios moleculares fueron determinantes</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269912"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/24045022/Graneledone-sellanesi-2024-2-scaled.jpeg" alt="" class="wp-image-269912" /><figcaption class="wp-element-caption">Detalle del ojo izquierdo y de un tentáculo del pulpo&nbsp;<em>Graneledone sellanesi</em>. Foto: cortesía Javier Sellanes</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Los&nbsp;<strong>análisis genéticos confirmaron que se trata de una nueva especie</strong>. De hecho, en la publicación científica de febrero de 2026, los autores destacan el valor de la taxonomía integrativa –la que combina el estudio morfológico con los datos moleculares o de ADN– para resolver los límites entre especies del género&nbsp;<em>Graneledone</em>. “Con estas dos herramientas pudimos indicar que estamos frente a una nueva especie”, explica Pardo-Gandarillas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para Scarabino, este proceso de casi dos décadas “muestra a la ciencia como una construcción colectiva”. Además, el docente investigador uruguayo&nbsp;<strong>destaca la importancia de las colecciones zoológicas</strong>. “Los museos como el de zoología de la Universidad de Concepción y el Museo Nacional de Historia Natural en Santiago son instituciones fundamentales para el conocimiento de la biodiversidad de Chile, de Sudamérica y del mundo”, agrega.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El artículo científico, que se publicó en el&nbsp;<em>Journal of Marine Science and Engineering</em>, apunta las principales características del pulpo recién descrito.&nbsp;<strong>Es de tamaño mediano</strong>, con una longitud que oscila entre 52 y 81 centímetros y, como las especies hermanas, carece de un saco de tinta.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269917"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/24045557/Chile-2011-Octopus-mimus-1.jpg" alt="" class="wp-image-269917" /><figcaption class="wp-element-caption">Cecilia Pardo-Gandarillas junto a un pulpo de la especie&nbsp;<em>Octopus mimus</em>. Foto: cortesía Cecilia Pardo-Gandarillas</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Presenta una sola fila de ventosas en brazos de longitud similar. El tercer brazo derecho es más corto y tiene menos de la mitad de ventosas que el brazo opuesto. “Entre todos los caracteres examinados,&nbsp;<strong>el número de ventosas opuestas proporciona el rasgo morfológico más sólido</strong>”, de acuerdo con la publicación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los científicos detallaron que&nbsp;<em>G. sellanesi</em>&nbsp;<strong>tiene ojos grandes</strong>, proyectados y se posicionan en forma más lateral que frontal. Representan aproximadamente el 20 % del tamaño de su manto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con la descripción formal del pulpo hallado en Chile, el género ahora comprende 11 especies reconocidas a escala mundial. Para los autores, esto subraya la necesidad de actualizar los análisis moleculares para&nbsp;<strong>afinar la historia evolutiva de este grupo de pulpos</strong>&nbsp;de aguas profundas. Según investigaciones previas citadas en el artículo, se cree que el género&nbsp;<em>Graneledone</em>&nbsp;se originó en el Océano Antártico.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/video/2026/02/el-bosque-el-pueblo-que-fue-tragado-por-el-mar/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">El Bosque, el pueblo que fue tragado por el mar</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">La investigación frente a la triple crisis planetaria</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269913"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/24045031/Javier-Sellanes-2017-scaled.jpeg" alt="" class="wp-image-269913" /><figcaption class="wp-element-caption">Investigadores de la Universidad Católica del Norte revisan lo obtenido tras una pesca científica en un crucero de investigación en el océano Pacífico sur, en 2017. Foto: cortesía Javier Sellanes</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La historia de la investigación del&nbsp;<em>Graneledone sellanesi</em>&nbsp;también muestra cómo&nbsp;<strong>la ciencia cambió a lo largo de los años</strong>. Cuando Sellanes hizo sus primeras expediciones del margen continental, a inicios de los 2000, la pesca de rastra era un método para obtener muestras, pero a ciegas. “Sacas una ensalada de cosas, todo revuelto”, describe.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los&nbsp;<strong>nuevos buques de investigación científica</strong>&nbsp;cuentan con vehículos operados a control remoto y equipados con cámaras de alta resolución que permiten filmar el fondo marino e incluso hacer zoom para ver los detalles de las características de las especies. “Puedes ver su comportamiento, el hábitat en el que se encuentra, las especies con las que se relaciona”, explica Sellanes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A pesar de los avances tecnológicos, para el científico uruguayo, la investigación de la biodiversidad enfrenta una carrera contra el tiempo. La Organización de las Naciones Unidas habla de la&nbsp;<a href="https://unfccc.int/news/what-is-the-triple-planetary-crisis" target="_blank" rel="noreferrer noopener">triple crisis planetaria</a>: el&nbsp;<strong>cambio climático, la contaminación y la pérdida de biodiversidad</strong>. Aunque de manera frecuente se describen especies nuevas, los investigadores saben que la extinción acelerada por las presiones humanas está afectando incluso a especies todavía desconocidas.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_250066"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/03/11174912/El-robot-ROV-SuBastian-Foto-Alex-Ingle-Schmidt-Ocean-Institute.jpg" alt="" class="wp-image-250066" /><figcaption class="wp-element-caption">El vehículo de operación remota ROV SuBastian regresa a la embarcación Falkor (too). Foto: cortesía Alex Ingle/Schmidt Ocean Institute</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">A esto se suma otro problema. De acuerdo con Sellanes,&nbsp;<strong>cada vez hay menos taxónomos</strong>, pues se trata de una carrera larga con pocas salidas laborales y una remuneración que no representa un retorno a la inversión realizada en estudios. “Quiero relevar la importancia de la taxonomía, la importancia de que los gobiernos apoyen la ciencia”, apunta el científico. “Hay muchas cosas interesantes por descubrir,&nbsp;<strong>es una nueva era de exploración marina</strong>”, añade.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pardo-Gandarillas e Ibáñez lo saben bien. Desde hace cinco años trabajan con científicos de países de América, Europa, Asia y Oceanía para descifrar la&nbsp;<strong>diversidad y la distribución de los cefalópodos en todo el mundo</strong>. Están integrando análisis morfológicos y moleculares de unas 800 especies. “Este trabajo es tremendo, esperamos que pronto salga alguna publicación”, dice la científica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sellanes, por otro lado, está estudiando desde 2016 los montes submarinos ubicados frente a Chile, zonas aún menos exploradas que el margen continental. En 2024, a bordo del Falkor (too), el buque de investigación de Schmidt Ocean Institute, dirigió a un equipo que observó y recolectó muestras de más de&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2024/03/los-secretos-del-mar-cientificos-descubren-mas-de-cien-especies-marinas-que-podrian-ser-nuevas-para-la-ciencia/">100 especies potencialmente nuevas para la ciencia</a>. Tendrán que recorrer un proceso similar al del&nbsp;<em>G. sellanesi</em>&nbsp;para ser descritas formalmente como especies nuevas. “Tenemos mucho trabajo por delante”, asegura Sellanes.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>Imagen principal:</strong> avistamiento in situ de la especie G. sellanesi durante la expedición del margen continental de Chile, a bordo de la embarcación Falkor (too).<strong> Foto:</strong> cortesía Javier Sellanes</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/ana-cristina-alvarado/">Ana Cristina Alvarado</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/02/nueva-especie-pulpo-chile-oceanos/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126199</guid>
        <pubDate>Tue, 24 Feb 2026 22:52:45 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/24175109/Proyecto-nuevo-15-610x244-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Confirmado: nueva especie de pulpo en aguas profundas chilenas]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Inversiones públicas y privadas por 7.3 billones de dólares financian la destrucción de la biodiversidad &amp;#124; INFORME</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/inversiones-publicas-y-privadas-por-7-3-billones-de-dolares-financian-la-destruccion-de-la-biodiversidad-informe/</link>
        <description><![CDATA[<p>En 2023, los flujos financieros a nivel mundial, tanto públicos como privados, que generaron impactos directos y negativos sobre la naturaleza se estimaron en 7.3 billones de dólares.&nbsp;La financiación privada representó 4.9 billones de dólares&nbsp;y el gasto público en&nbsp;subsidios perjudiciales para el ambiente fue de alrededor de 2.4 billones de dólares. Ese es uno de [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>El nuevo informe de la Plataforma Intergubernamental Científico Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES) sobre biodiversidad y empresas revela que 220 000 millones de dólares se destinaron a actividades que contribuyen a la conservación y restauración de la biodiversidad en 2023.</em></li>



<li><em>Esto sólo representa el 3 % de la inversión pública y privada que terminó afectando la biodiversidad.</em></li>



<li><em>Todas las empresas dependen directa o indirectamente de la naturaleza y ejercen una influencia sobre ella.</em></li>



<li><em>Los expertos aseguran que si no se protege la biodiversidad hoy, se arriesga la rentabilidad de las empresas en el futuro, por lo que un mayor compromiso con la naturaleza no es una opción sino una necesidad.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">En 2023, los flujos financieros a nivel mundial, tanto públicos como privados, que generaron impactos directos y negativos sobre la naturaleza se estimaron en 7.3 billones de dólares.&nbsp;<strong>La financiación privada representó 4.9 billones de dólares</strong>&nbsp;y el gasto público en&nbsp;<strong>subsidios perjudiciales para el ambiente fue de alrededor de 2.4 billones de dólares</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese es uno de los principales hallazgos del informe&nbsp;<a href="https://zenodo.org/records/18538597" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>El impacto y la dependencia de las empresas respecto a la diversidad biológica y las contribuciones de la naturaleza a las personas</em></a>, publicado el 9 de febrero por la Plataforma Intergubernamental Científico Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES, por sus siglas en inglés).</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/buques-argentinos-empresas-chinas-pesca-sin-observadores/">«Argenchinos»: Argentina permite que barcos controlados por empresas chinas pesquen sin observadores y violen la ley</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En dicho documento se reconoce que&nbsp;<strong>todas las empresas dependen de la biodiversidad</strong>, todas ejercen una influencia sobre ella y&nbsp;<strong>el crecimiento de la economía mundial se ha producido a costa de una inmensa pérdida de biodiversidad</strong>, lo que ahora plantea un riesgo sistémico crítico y generalizado para la economía, la estabilidad financiera y el bienestar de los seres humanos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El reporte también llama la atención sobre que las condiciones actuales en las que operan las empresas no están siempre alineadas a un futuro justo y sostenible. “En primer lugar este informe demuestra que&nbsp;<strong>la naturaleza es asunto de todos</strong>&nbsp;y que la conservación, la restauración y el uso sostenible de la biodiversidad son fundamentales para la sostenibilidad y el éxito empresarial», asegura Luthando Dziba, secretario ejecutivo de&nbsp;<a href="https://www.ipbes.net/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">IPBES</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En segundo lugar, explica Dziba, el informe muestra que, si bien&nbsp;<strong>las empresas han contribuido a la innovación</strong>&nbsp;que ha impulsado la mejora de la calidad de vida,&nbsp;<strong>este mismo éxito ha tenido un alto costo para la biodiversidad</strong>,</p>



<p class="wp-block-paragraph">La evaluación fue elaborada durante tres años por 79 expertos, entre científicos y representantes del sector privado, procedentes de 35 países y de todas las regiones del mundo. También contó con consulta a pueblos indígenas y a comunidades locales.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269730"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/17195721/energia-eolica-informe-ipbes-empresas-y-biodiversidad-768x512.jpg" alt="Vista aérea de molinos de viento en un verde bosque estival en Finlandia. Foto: cortesía Ipbes-iStock" class="wp-image-269730" /><figcaption class="wp-element-caption">Vista aérea de molinos de viento en un verde bosque estival en Finlandia. Foto: cortesía IPBES/iStock</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/lobo-mexicano-riesgos-geneticos-conflictos-ganaderia-amenaza-legal/">Lobo mexicano: crecen los riesgos genéticos, conflictos con la ganadería y amenaza legal a 28 años de su reinserción</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">El impacto de las empresas en la biodiversidad no ha sido bien cuantificado</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Uno de los primeros mensajes del informe es que&nbsp;<strong>incluso las empresas que pueden parecer alejadas de la naturaleza dependen directa o indirectamente de ella</strong>. El problema, comentan los expertos en su análisis, es que las empresas suelen asumir poco o ningún costo financiero por sus efectos negativos y muchas tampoco pueden generar ingresos al tiempo que impactan positivamente en la biodiversidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Stephen Polasky, profesor de Economía Ecológica y Ambiental en la Universidad de Minnesota y copresidente del informe, asegura que las empresas se enfrentan a diversos obstáculos o barreras al intentar reducir sus impactos negativos y aumentar los positivos. Algunos de ellos se relacionan con&nbsp;<strong>falta de información o comprensión sobre la biodiversidad</strong>, mientras que otros son más sistémicos, como la&nbsp;<strong>fijación incorrecta de precios a los servicios que prestan la biodiversidad y la naturaleza</strong>. “De hecho, muchos de los valores de la naturaleza no llegan al mercado con los precios adecuados o incluso llegan sin precio”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269737"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/17195821/Steve-Polasky-informe-ipbes-empresas-y-biodiversidad-768x512.jpg" alt="Steve Polasky, copresidente del informe sobre biodiversidad y empresas de la IPBES. Foto: cortesía Ipbes - Anastasia Rodopoulou" class="wp-image-269737" /><figcaption class="wp-element-caption">Stephen Polasky, copresidente del informe sobre biodiversidad y empresas de la IPBES. Foto: cortesía IPBES/Anastasia Rodopoulou</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Reconocer el valor de la biodiversidad a nivel económico es importante porque “la pérdida de biodiversidad es una de las amenazas más graves para las empresas”, dice Polasky, y agrega que “la realidad distorsionada es que&nbsp;<strong>suele parecer que a las empresas les resulta más rentable degradar la biodiversidad que protegerla</strong>. Puede parecer rentable a corto plazo, pero los efectos negativos en las empresas pueden ser acumulativos”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El informe señala que, a pesar de que algunas empresas están adoptando medidas favorables para la biodiversidad, existen incentivos que atentan contra ella y bloquean acciones que podrían detener y revertir su pérdida, y ayudar a enfrentar otros problemas relacionados, como por ejemplo el cambio climático y la contaminación. Es más,&nbsp;<strong>muchas políticas, subsidios y regulaciones favorecen actividades dañinas para la naturaleza</strong>&nbsp;o dificultan aquellas que podrían beneficiarla.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269729"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/17195716/Contaminacion-oceanos-informe-ipbes-empresas-y-biodiversidad-768x512.jpg" alt="Tubería de aguas residuales de alcantarillado llegan a los arrecifes de coral. Foto: cortesía Ipbes-iStock" class="wp-image-269729" /><figcaption class="wp-element-caption">Tubería de aguas residuales de alcantarillado llegan a los arrecifes de coral. Foto: cortesía IPBES/iStock</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La relación biodiversidad-empresas era un tema urgente y así se lo expresaron a IPBES los más de 140 países miembros de la Plataforma cuando pidieron realizar este informe hace más de dos años. “<strong>La pérdida de biodiversidad es alarmante, entonces no hay duda de que el tema es urgente</strong>. Además es una pérdida que se entrelaza con otros problemas que enfrenta a la sociedad, como el cambio climático y la contaminación”, afirma a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;Ximena Rueda, profesora y decana de la Facultad de Administración de la Universidad de Los Andes en Colombia y copresidenta del actual informe Ipbes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para Rueda, el desconocimiento que las empresas tienen de la biodiversidad es uno de los principales obstáculos que se deben superar. Por un lado, asegura que<strong>&nbsp;las compañías son conscientes de sus impactos</strong>&nbsp;porque ya hay una larga tradición en la que los gobiernos les han pedido que hagan estudios de impacto ambiental, que minimicen sus impactos, los eviten o, si no pueden evitarlos ni minimizarlos, por lo menos los compensen.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo,&nbsp;<strong>el problema está en que no suelen ser conscientes de qué tanto dependen de la naturaleza y de sus servicios</strong>. “Esa dependencia se ve fácil en sectores como la agricultura o la pesca, donde se extrae directamente un servicio de la naturaleza. Pero hay otros sectores donde esa relación es menos evidente, pero lo cierto es que se da a través de su cadena de valor o incluso a través de sus inversiones”, destaca Rueda.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Polanski lo resume de forma categórica: “<strong>Todas las empresas dependen de la biodiversidad y la impactan”.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269732"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/17195736/Ciencia-informe-ipbes-empresas-y-biodiversidad-768x512.jpg" alt="Dos científicos ambientales toman datos con GPS. Foto: cortesía Ipbes - iStock" class="wp-image-269732" /><figcaption class="wp-element-caption">Dos científicos ambientales toman datos con GPS. Foto: cortesía IPBES/iStock</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Otro asunto urgente para atender es el crecimiento económico siempre asociado a un aumento en el consumo de materiales. Aunque los ecosistemas se pueden regenerar, los recursos del planeta son finitos, por lo que el llamado es a seguir proveyendo bienestar y prosperidad sin que eso esté atado a un consumo cada vez acelerado de recursos. “El reporte hace un llamado muy profundo a repensar los estilos de vida, a&nbsp;<strong>transitar hacia una economía de la durabilidad y no continuar en una economía del desecho</strong>”, dice Rueda.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otra conclusión clave es que las empresas podrían mejorar la medición y la gestión de sus impactos y su dependencia de la biodiversidad mediante&nbsp;<strong>un compromiso adecuado con la ciencia y el conocimiento indígena y local</strong>. “La bibliografía científica no está redactada para las empresas y la falta de traducción y atención a las necesidades de estas ha frenado la asimilación de los descubrimientos científicos. Entre las empresas también suele haber una comprensión y un reconocimiento muy limitados de los pueblos indígenas y las comunidades locales como guardianes de la biodiversidad y, por tanto, poseedores de conocimientos sobre su conservación, restauración y uso sostenible”, comenta la profesora Ximena Rueda.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El reporte de IPBES destaca que&nbsp;<strong>el desarrollo industrial amenaza al 60 % de las tierras indígenas de todo el mundo</strong>&nbsp;y una cuarta parte de todos sus territorios están sometidos a una gran presión por la explotación de recursos. A pesar de esto,&nbsp;<strong>los pueblos indígenas y las comunidades locales suelen estar subrepresentados en la investigación y la toma de decisiones de las empresas</strong>. “La colaboración respetuosa que permite poner en común y utilizar mejor los datos, la información, las ideas científicas y el conocimiento indígena y local puede traducirse en una mejor gestión de los riesgos y la concretización de las oportunidades empresariales”, agrega Rueda.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269733"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/17195743/Pueblos-indigenas-informe-ipbes-empresas-y-biodiversidad-768x512.jpg" alt="Mujer indígena quechua peruana tejiendo con técnicas tradicionales en Cusco. Foto: cortesía Ipbes - iStock" class="wp-image-269733" /><figcaption class="wp-element-caption">Mujer indígena quechua peruana tejiendo con técnicas tradicionales en Cusco. Foto: cortesía IPBES/iStock</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/bolivia-senado-exige-informe-presidencia-situacion-critica-pueblo-indigena-ese-ejja-eyiyoquibo/">Bolivia: el Senado exige informe a la Presidencia por la situación crítica del Pueblo Indígena Ese Ejja de Eyiyoquibo</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Es posible un cambio que armonice la relación entre empresas y biodiversidad</h2>



<p class="wp-block-paragraph">No todo es desesperanzador. El informe también plantea que sí es posible beneficiar a la naturaleza mientras que las empresas obtienen buenas rentabilidades.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“El cambio puede ocurrir.&nbsp;<strong>Las empresas pueden contribuir a un futuro justo y sostenible, y pueden actuar ahora</strong>”, asegura Matt Jones, director de impacto del centro especializado en biodiversidad del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y copresidente del informe IPBES.&nbsp;<strong>“No necesitamos información perfecta para actuar. Las empresas ya pueden empezar”</strong>, añade.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269735"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/17195758/Matt-Jones-informe-ipbes-empresas-y-biodiversidad-768x512.jpg" alt="Matt Jones, copresidente del informe sobre biodiversidad y empresas de la IPBES. Foto: cortesía Ipbes - Anastasia Rodopoulou" class="wp-image-269735" /><figcaption class="wp-element-caption">Matt Jones, copresidente del informe sobre biodiversidad y empresas de la IPBES. Foto: cortesía IPBES/Anastasia Rodopoulou</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Y es que actuar va más allá de una obligación o responsabilidad. El reporte establece que si las empresas no actúan, su propio futuro estará en la cuerda floja.&nbsp;<strong>“Un mayor compromiso con la naturaleza no es una opción: es una necesidad”</strong>, dice Rueda e indica que cambiar la relación con la biodiversidad es vital para los resultados financieros de las compañías y su prosperidad a largo plazo. Sin embargo, reconoce que para evitar el «falso ecologismo» es imprescindible que las empresas tengan estrategias transparentes y creíbles, que muestren claramente sus medidas, cómo contribuyen a los resultados en materia de biodiversidad&nbsp;<strong>y que divulguen públicamente sus impactos y dependencias, así como las actividades que están realizando y que generan presión</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Si no protegemos la biodiversidad, estamos arriesgando la rentabilidad de las empresas en el futuro”, comenta el profesor Polasky, pero también asegura que se necesita transparencia. El informe menciona que&nbsp;<strong>menos del 1 % de las empresas que rinden cuentas públicas mencionan los impactos sobre la biodiversidad en sus informes</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En medio de ese llamado, otro mensaje central del documento es que&nbsp;<strong>las empresas no pueden, por sí solas, lograr el nivel de cambio necesario para detener y revertir la pérdida de biodiversidad</strong>, por lo que se describen cinco componentes específicos y fundamentales para crear un entorno adecuado para lograrlo: marcos políticos, jurídicos y normativos; sistemas económicos y financieros; valores sociales, normas y cultura; tecnología y datos; y capacidad y conocimientos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El reporte ofrece más de 100 ejemplos específicos de medidas concretas que las empresas, los gobiernos, los actores financieros y la sociedad civil pueden adoptar en cada uno de estos cinco componentes.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269738"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/17195834/Ximena-Rueda-informe-ipbes-empresas-y-biodiversidad-768x512.jpg" alt="Ximena Rueda, copresidenta del informe sobre biodiversidad y empresas de la IPBES. Foto: cortesía Ipbes - Anastasia Rodopoulou" class="wp-image-269738" /><figcaption class="wp-element-caption">Ximena Rueda, copresidenta del informe sobre biodiversidad y empresas de la IPBES. Foto: cortesía IPBES/Anastasia Rodopoulou</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque el contexto en el que operan las empresas (por ejemplo, país, lugar y actividad realizada) influye en cuáles medidas priorizar, la profesora Rueda cree que&nbsp;<strong>redireccionar los subsidios es un buen comienzo porque muchos van dirigidos a actividades productivas que están deteriorando la naturaleza</strong>. “Lo que proponemos es revisar esos subsidios. Y esto no quiere decir que haya que quitárselos a los sectores que los reciben, sino que se direccionen a actividades que realmente cuiden la naturaleza”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para Rueda, otra de las prioridades es&nbsp;<strong>involucrar activamente al sector financiero para que diseñe instrumentos que incentiven</strong>&nbsp;a las empresas a invertir en tecnología, mercados y productos que favorezcan la restauración de la naturaleza y la protección de la biodiversidad.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269734"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/17195748/Banco-sector-financiero-informe-ipbes-empresas-y-biodiversidad-768x512.jpg" alt="El sector financiero juega un papel fundamental en la relación biodiversidad - empresas. Foto: cortesía Ipbes - iStock" class="wp-image-269734" /><figcaption class="wp-element-caption">El sector financiero juega un papel fundamental en la relación biodiversidad-empresas. Foto: cortesía IPBES/iStock</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Tenemos que ir más allá de la falacia de una elección entre gobiernos y responsables de las políticas a favor del medio ambiente o a favor de las empresas. Todas las empresas dependen de la naturaleza, por lo que&nbsp;<strong>las acciones que la conservan y utilizan de forma sostenible también pueden ser las que ayuden a las empresas a prosperar a largo plazo</strong>”, enfatiza Polasky.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Cómo se monitorean las acciones de las empresas, los gobiernos, los actores financieros y la sociedad civil? Esa es una de las preguntas que aún no tiene una respuesta muy clara y para la que IPBES prepara un nuevo informe que se publicará en 2027. “Uno de los objetivos de esa evaluación es fortalecer los marcos de monitoreo y&nbsp;<strong>ayudar a los gobiernos a comprender cómo monitorear las actividades comerciales de manera que se avance hacia un futuro justo y sostenible</strong>”, comenta Luthando Dziba, secretario ejecutivo de IPBES.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>Imagen principal:</strong> una construcción urbana a gran escala.<strong> Foto:</strong> cortesía IPBES/iStock</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/antonio-jose-paz-cardona/">Antonio José Paz Cardona</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/by/antonio-jose-paz-cardona/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125918</guid>
        <pubDate>Fri, 20 Feb 2026 14:00:00 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/19144656/Empresas-construccion-informe-ipbes-empresas-y-biodiversidad-610x407-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Inversiones públicas y privadas por 7.3 billones de dólares financian la destrucción de la biodiversidad &#124; INFORME]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia: científicas se aventuran a conocer el mar, la selva y especies asombrosas en Latinoamérica</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/dia-internacional-de-la-mujer-y-la-nina-en-la-ciencia-cientificas-se-aventuran-a-conocer-el-mar-la-selva-y-especies-asombrosas-en-latinoamerica/</link>
        <description><![CDATA[<p>Las mujeres representan menos de un tercio de los investigadores a escala mundial, de acuerdo con&nbsp;información&nbsp;de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación y la Ciencia (UNESCO). Por eso, este año, el&nbsp;Día Internacional de la Mujer y la Niña&nbsp;en la Ciencia, que se conmemora cada 11 de febrero, se enfoca en las recomendaciones [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Mongabay Latam habló con tres científicas latinoamericanas destacadas por el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia.</em></li>



<li><em>Desde Argentina, Graziella Bozzano contó sobre dos expediciones al cañón del Mar del Plata que tuvieron gran revuelo en la región.</em></li>



<li><em>La colombiana Vicky Flechas habló de los retos de investigar durante el conflicto armado y de ser mamá y científica, pero también de sus conquistas.</em></li>



<li><em>La bióloga molecular peruana Rosa Vásquez detalló sobre cómo la feminidad y la sabiduría ancestral pueden contribuir a la ciencia de la conservación.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Las mujeres representan menos de un tercio de los investigadores a escala mundial, de acuerdo con&nbsp;<a href="https://www.unesco.org/en/articles/2026-international-day-women-and-girls-science" target="_blank" rel="noreferrer noopener">información</a>&nbsp;de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación y la Ciencia (UNESCO). Por eso, este año, el&nbsp;<strong>Día Internacional de la Mujer y la Niña</strong>&nbsp;<strong>en la Ciencia</strong>, que se conmemora cada 11 de febrero, se enfoca en las recomendaciones de buenas prácticas para construir ecosistemas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas más inclusivos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/video/2026/02/esta-es-la-primera-jaguar-en-regresar-a-su-habitat-natural-en-bolivia/">Esta es la primera jaguar en regresar a su hábitat natural en Bolivia</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;habló con tres científicas latinoamericanas sobre los obstáculos que enfrentaron durante su formación y a lo largo de su ejercicio profesional, sus motivaciones y mayores logros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Graziella Bozzano, geóloga marina italiana radicada en Argentina, contó algunas de las emocionantes experiencias que ha vivido en las&nbsp;<strong>más de 20 expediciones marinas</strong>&nbsp;que ha realizado en Europa y Latinoamérica. Aunque siente que en general no vivió momentos duros que frenaran su carrera científica, el sexismo no faltó.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269429"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/06234955/IMG_0015-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-269429" /><figcaption class="wp-element-caption">La geóloga italiana en la Antártida, abordo del buque español Hespérides, en 2013. Foto: cortesía Graziella Bozzano</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Para&nbsp;<strong>hacer la ciencia más inclusiva</strong>, Bozzano recomienda que las niñas tengan modelos a seguir más allá de lo relacionado a la belleza o el rol materno. “Que las niñas entiendan que hay otras formas de vivir la vida como mujer de forma muy plena”, invita. Además, desmitificar que las mujeres no sean buenas en las ciencias “es una cuestión de estímulos tempranos”, puntualiza. Por eso, aconseja algo que le acompañó en su niñez: regalarles libros y herramientas tecnológicas y científicas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Vicky Flechas, herpetóloga colombiana, sí ha tenido experiencias negativas con repercusiones en su vida laboral. En entrevistas laborales, ha visto que las oportunidades se han cerrado cuando los entrevistadores supieron de su maternidad. Propone la adopción de políticas que eviten la<strong>&nbsp;discriminación por género</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Específicamente, espera que pronto se deje de indagar sobre aspectos familiares que no están relacionados con la posición laboral, algo que usualmente no les sucede a los hombres.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269433"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/07000439/DSC03605-scaled.jpeg" alt="Vicky Flechas tomando muestras de la piel de una rana del género Atelopus. Foto: Cortesía Vicky Flechas" class="wp-image-269433" /><figcaption class="wp-element-caption">Vicky Flechas tomando muestras de la piel de una rana del género&nbsp;<em>Atelopus</em>. Foto: cortesía Vicky Flechas</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Rosa Vásquez, bióloga molecular peruana, anima a las mujeres y a las niñas a&nbsp;<strong>cumplir sus sueños&nbsp;</strong>sin dejar su feminidad de lado, algo que se exigió mucho a las profesionales en décadas pasadas. “Las perspectivas artísticas y femeninas pueden sumar. Corremos el riesgo de perder si no integramos esas voces”, opina.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cree que haber sido bailarina profesional durante su niñez le ayudó a ganar confianza para hablar ante audiencias grandes, pero también a tener creatividad a la hora de aplicar sus conocimientos científicos. “<strong>No se avergüencen de su feminidad</strong>”, aconseja.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estas son las historias de&nbsp;<strong>tres científicas latinoamericanas destacadas</strong>:</p>



<h2 class="wp-block-heading">Graziella Bozzano, la geóloga marina que rompió barreras en Argentina</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269431"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/06235002/WhatsApp-Image-2026-02-03-at-13.39.30.jpeg" alt="" class="wp-image-269431" /><figcaption class="wp-element-caption">Graziella Bozzano y Emiliano Ocampo procesando un push core, pequeño testigo de sedimento recuperado del fondo marino. Foto: cortesía Misha Vallejo / SOI</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Graziella Bozzano nunca imaginó que terminaría&nbsp;<strong>explorando el fondo marino</strong>. De niña, soñaba con ser vulcanóloga mientras recorría las montañas de su natal Génova, en Italia, y los nevados de los Alpes. “Siempre hacía muchas preguntas sobre los eventos extremos, los terremotos, las erupciones volcánicas”, recuerda. Tanto que a sus diez años sus padres le regalaron una enciclopedia de ciencia. “Estaban hartos de mis preguntas”, dice entre risas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras cursaba la carrera de geología, cerraron la clase de vulcanología. Una beca para hacer una estancia en Barcelona, España, cambió su destino. Allí se unió al Grupo de Geología Marina del Instituto de Ciencias del Mar de Barcelona y&nbsp;<strong>participó en su primera campaña oceanográfica en el Mediterráneo</strong>&nbsp;y a bordo del buque Hespérides. “Me quedé totalmente enamorada de la geología marina”, afirma.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque asegura que no fue algo común, recuerda que al inicio de su carrera recibió un&nbsp;<strong>comentario sexista</strong>&nbsp;por parte del docente de geología regional. «Vos que sos mujer, vamos a hablar de los residuos”, aunque hablaba de algo técnico, lo dijo en referencia al estereotipo de que las mujeres se encargan de las tareas de limpieza en el hogar.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269432"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/06235058/DSC_0085-1-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-269432" /><figcaption class="wp-element-caption">Graziella Bozzano en el buque argentino ARA Austral, en 2022. Foto: cortesía Graziella Bozzano</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Años después de especializarse, se radicó en Argentina, donde ocupa un cargo como geóloga en el Servicio de Hidrología Naval. En 2025, Bozzano participó en dos expediciones a bordo del Falkor (too), el buque de investigaciones científicas marinas del Schmidt Ocean Institute. En la primera, realizada en agosto,&nbsp;<strong>fue</strong>&nbsp;<strong>la única geóloga entre un equipo de biólogos</strong>&nbsp;que&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/08/en-vivo-expedicion-submarina-argentina-oceanos/">exploraron el cañón Mar del Plata</a>, en Argentina. “Me sentí con mucha responsabilidad, quería ver si podía estar a la altura”, dice.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La campaña científica se volvió viral en la región.</strong>&nbsp;A pesar de que creía que los internautas que se conectaban a las transmisiones en vivo estaban más interesados en la fauna submarina, los comentarios le dejaron ver que no era así. Los seguidores de la expedición&nbsp;<strong>preguntaban sobre los cañones</strong>,<strong>&nbsp;esas misteriosas y enormes pendientes</strong>&nbsp;que aparecían en los videos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Finalmente hablé y los chicos [sus colegas] hacían fotos de los comentarios donde la gente me agradecía”, relata todavía con emoción. Poco a poco fue ganando confianza para explicar las&nbsp;<strong>formaciones geológicas de la zona</strong>. Recuerda especialmente un comentario que dejaron en el chat de la transmisión: “No sabía que me gustaba tanto la geología marina”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269430"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/06234959/WhatsApp-Image-2026-02-03-at-13.39.29.jpeg" alt="" class="wp-image-269430" /><figcaption class="wp-element-caption">Bozzano a bordo del Falkor (too) procesando los push cores. Foto: cortesía Renata Pertossi</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En octubre colideró junto a otras tres científicas la expedición&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/11/ecos-de-dos-canones-la-expedicion-cientifica-liderada-por-mujeres-que-exploro-el-fondo-marino-en-argentina/">Ecos de dos Cañones</a>. En esta ocasión&nbsp;<strong>colaboró en la planificación de las inmersiones del ROV Subastian</strong>, el vehículo de operación remota que toma imágenes y muestras del fondo marino. También estuvo a cargo de analizar aspectos técnicos para elegir los lugares de inmersión y obtener resultados. “Fue desafiante desde un punto de vista científico y personal, estaba 24 horas sin dormir”, cuenta.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Tras las expediciones, no acabó el trabajo</strong>.&nbsp;<strong>Ahora está en la fase de analizar las rocas y el sedimento</strong>&nbsp;recuperados en la primera campaña. El objetivo es conocer qué tipo de sustrato prefieren los organismos bentónicos. Además, en la campaña de octubre obtuvieron información batimétrica (profundidad oceánica) de la plataforma continental y del talud que ahora se está analizando para conocer mejor la morfología del fondo marino.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Vicky Flechas, la herpetóloga colombiana que enseña ciencia a niños y niñas</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269442"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/07002329/DSC01723.jpeg" alt="" class="wp-image-269442" /><figcaption class="wp-element-caption">Durante una salida de campo, Vicky Flechas captura ranas para analizarlas. Foto: cortesía Andrew J. Crawford</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Vicky Flechas quería ser veterinaria y trabajar con animales grandes. Sin embargo, durante su época universitaria llegó a la biología y terminó fascinada con los anfibios. “<strong>Las ranas son organismos increíbles</strong>”, dice. El género&nbsp;<em>Atelopus</em>, por ejemplo, es conocido como el de las<strong>&nbsp;ranas arlequín</strong>&nbsp;por sus llamativos colores. Actualmente trabaja en el&nbsp;<a href="https://www.iucn-amphibians.org/wp-content/uploads/sites/4/2021/08/HarleCAP-2021-Espanol.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Plan de Acción</a>&nbsp;que&nbsp;<strong>busca evitar la extinción de las 99 especies de arlequín descritas</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El mayor reto de estudiar biología tuvo que ver con la época de conflicto interno en Colombia</strong>. A veces sola y en otras ocasiones con alguna compañera, tenía que viajar a zonas conflictivas para realizar trabajo de campo. “Íbamos a sitios donde no había nadie, éramos dos mujeres solas en una casa con sus hamacas, eso me aterraba”, confiesa. “Salir a campo a buscar ranas también implicaba estar de noche a solas”, relata.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Durante su formación, la mayoría de docentes eran hombres y&nbsp;<strong>había pocas mujeres referentes</strong>&nbsp;<strong>en herpetología</strong>. Eso está cambiando, asegura. Además, a medida que se especializó, se fue vinculando con más investigadoras.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269436"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/07000526/IMG_7822-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-269436" /><figcaption class="wp-element-caption">Una actividad llamada Ciencia bajo cero, donde niñas y niños exploran un fenómeno conocido como sublimación, en el que un sólido pasa a estado gaseoso. Foto: cortesía Vicky Flechas</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Tras graduarse, al aplicar a trabajos los entrevistadores hacían preguntas que está segura que sus compañeros nunca recibieron. “¿Tienes hijos? Si vas al campo, ¿con quién se van a quedar?”, recuerda que indagaban. En una ocasión, se presentó a una entrevista mientras estaba embarazada. “Estoy segura de que no conseguí el trabajo por eso”, dice.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Durante su especialización se consolidó como referente en la investigación del hongo&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2019/04/hongo-anfibios-latinoamerica/"><em>Batrachochytrium dendrobatidis</em></a>&nbsp;que ha causado un&nbsp;<strong>descenso significativo de las poblaciones de anfibios en Latinoamérica</strong>. Tuvo que buscar becas y apoyo financiero en el extranjero para continuar con sus estudios, que buscan encontrar soluciones para evitar la desaparición de anfibios por la enfermedad provocada por el hongo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las preguntas que hacían sus hijos sobre cuestiones científicas la motivaron a cofundar&nbsp;<a href="https://www.bichosteam.com/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Bichos.team</a>&nbsp;y&nbsp;<a href="https://open.spotify.com/show/6gEc2OKh1shfw63RXBOQb4" target="_blank" rel="noreferrer noopener">El Microscopio Podcast</a>,<strong>&nbsp;espacios dedicados a incentivar el amor por la ciencia en la infancia</strong>. En los talleres de Bichos.team, los pequeños se transforman en investigadores al explorar jardines y aprender sobre la clasificación de los seres vivos. También se vuelven científicos cuando experimentan y observan cómo el calcio puede endurecer una sustancia gelatinosa.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269434"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/07000444/DSC06183.jpeg" alt="" class="wp-image-269434" /><figcaption class="wp-element-caption">Frotis de piel para determinar la presencia del hongo patógeno&nbsp;<em>Batrachochytrium dendrobatidis</em>. Foto: cortesía Vicky Flechas</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Considera que uno de sus mayores triunfos ha sido&nbsp;<strong>construir una red de mujeres herpetólogas</strong>. “Siempre que tengo un proyecto, trato de involucrar a otra mujer”, dice. Recientemente, junto a sus colegas mujeres, escribieron un capítulo sobre&nbsp;<a href="https://www.linkedin.com/posts/vickyflechas-comunicacioncientifica-investigacion-gestionambiental_batrachochytrium-ranavirus-batrachochytrium-activity-7398770424165134336-gOqp/?utm_source=share&amp;utm_medium=member_desktop&amp;rcm=ACoAABxVzt0BjvbWOSxRl4u5F0D7ys1ymGtX5LA" target="_blank" rel="noreferrer noopener">enfermedades infecciosas de los anfibios en la región andina</a>, incluido en el libro&nbsp;<a href="https://link.springer.com/book/10.1007/978-3-032-00074-3" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Herpetofauna Andina</a>, publicado por la editorial científica Springer Nature. En este contexto, donde la disparidad todavía se siente, aconseja que las mujeres sigan apoyándose y formando comunidades.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/ecuador-guardia-indigena-infantil-amazonia-aprender-defenderla/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">“Pequeños Cuidadores de la Selva”: una guardia indígena infantil recorre la Amazonía para aprender a defenderla en Ecuador</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Rosa Vásquez, la científica peruana que une ancestralidad y ciencia por la Amazonía</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Rosa Vásquez creció en Lima, pero todos los años viajaba a las montañas andinas y a la selva peruana para visitar a sus familiares. Los recuerdos más alegres de su infancia están ahí, en medio de la naturaleza y escuchando a su abuela, quien le enseñó sobre plantas medicinales. La científica peruana publicó a mediados de 2025 el libro&nbsp;<a href="https://www.rosavespinoza.com/book" target="_blank" rel="noreferrer noopener">The Spirit of the Rainforest</a>, en el que muestra cómo la sabiduría indígena y la curiosidad científica conectan con el mundo natural.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269471"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/09175950/DSC02590_1-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-269471" /><figcaption class="wp-element-caption">Rosa Vásquez junto a un panal de abejas sin aguijón. Foto: cortesía Miryan Delgado Luján</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando decidió que quería dedicarse a las ciencias, se dio cuenta que el idioma sería una barrera. “Desde muy chica noté que mucha de la información solo estaba disponible en inglés, en esa época no había traducción automática”, recuerda.&nbsp;<strong>Así que se propuso aprender inglés y a los 18 años se mudó a Estados Unidos para estudiar biología molecular</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“El hecho de&nbsp;<strong>ser minoría es un reto</strong>”, dice, pero no solo por ser mujer latina, sino también por su ascendencia indígena. “La ciencia actual está basada en el conocimiento occidental y no hay necesariamente una puerta abierta para otros tipos de conocimientos”, añade. Sin embargo,<strong>&nbsp;las científicas que encontró en el camino la inspiraron</strong>. “Ver que traían su feminidad a la ciencia me inspiraba, era saber que no tengo que cubrir mi feminidad para ser tomada con respeto”, señala.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269439"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/07001136/Spirit-of-the-forest.png" alt="" class="wp-image-269439" /><figcaption class="wp-element-caption">El libro de Vázquez es una expedición por la Amazonía, los conocimientos ancestrales y la ciencia. Foto: cortesía Rosa Vásquez</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Después de especializarse en el extranjero, en 2021&nbsp;<strong>fundó Amazon Research International</strong>. Su objetivo era hacer ciencia con la sabiduría ancestral en el centro y con oportunidades para jóvenes, mujeres y hombres de las comunidades. “Quería retribuir, sé del talento que nace acá”, afirma.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El</strong>&nbsp;<strong>conocimiento indígena</strong>, por ejemplo,&nbsp;<strong>ha sido clave para levantar información sobre biodiversidad</strong>. Los habitantes amazónicos conocen la selva y las señales que dejan las esquivas especies de animales que la habitan. Esto permitió que, aunque tenían pocas cámaras trampa, en una investigación con indígenas asháninka identificaran en poco tiempo especies como el tapir, el puma, el oso andino y el huidizo armadillo gigante.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Uno de los focos de la organización es la&nbsp;<strong>investigación de las abejas sin aguijón.</strong>&nbsp;Esta especie es clave para la polinización y conservación del bosque amazónico.&nbsp;<strong>La organización liderada por Vásquez logró recientemente que sea&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/abejas-peru-sujetos-derecho-latinoamerica/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">reconocida como sujeto de derechos</a>.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La presencia de Vásquez en los territorios indígenas asháninkas, kukamas o shipibos tiene un impacto inesperado. Las niñas y las mujeres la observan con curiosidad, se acercan, le hacen preguntas. “Eso de seguro les hace pensar: ‘Si ella puede, yo también puedo’”, reflexiona.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>Imagen principal:</strong> mujeres indígenas trabajan en investigaciones científicas junto a Rosa Vásquez. <strong>Foto:</strong> cortesía Rosa Vásquez</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/ana-cristina-alvarado/">Ana Cristina Alvarado</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/02/dia-mujer-nina-ciencia-investigadoras-mar-selva-especies-latinoamerica/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125725</guid>
        <pubDate>Wed, 11 Feb 2026 21:58:49 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia: científicas se aventuran a conocer el mar, la selva y especies asombrosas en Latinoamérica]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Colombia: viaje a un refugio de biodiversidad en medio de la deforestación de Mapiripán</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/colombia-viaje-a-un-refugio-de-biodiversidad-en-medio-de-la-deforestacion-de-mapiripan/</link>
        <description><![CDATA[<p>Juan Camilo Caicedo Cruz conoce el clima de su territorio. Siente venir la lluvia. El sol, picante e intenso rebota en la laguna que queda junto a su casa y llega hasta él, ocasionando más calor y sofoco. -Va a llover-, dice. A los 15 minutos empezaron a caer las gotas en el techo de [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>En uno de los municipios con mayor deforestación de Colombia, la Reserva Natural Matabambú Lagunas busca proteger el agua, el territorio y a cientos de especies en la transición entre la Orinoquía y la Amazonía.</em></li>



<li><em>Es un sistema de lagunas y bosques inundables en el sur del departamento del Meta, que alberga mamíferos acuáticos, peces, y anfibios.</em></li>



<li><em>La Expedición BIOGuaviare, del Instituto SINCHI, llegó hasta este lugar para registrar la biodiversidad y los resultados son sorprendentes.</em></li>



<li><em>El turismo de naturaleza puede consolidarse como una alternativa económica para las comunidades organizadas que cuidan y defienden su territorio en el sur del Meta y el Guaviare.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Juan Camilo Caicedo Cruz conoce el clima de su territorio. Siente venir la lluvia. El sol, picante e intenso rebota en la laguna que queda junto a su casa y llega hasta él, ocasionando más calor y sofoco.</p>



<p class="wp-block-paragraph">-Va a llover-, dice.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A los 15 minutos empezaron a caer las gotas en el techo de la casa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">-Eso se siente venir-, afirma.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269055"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/31012540/Foto-18-Juan-Camilo-Caicedo-en-las-lagunas-Foto-Simon-Zapata-Alzate.jpg" alt="Juan Camilo Caicedo en las lagunas. Foto: Simón Zapata Alzate." class="wp-image-269055" /><figcaption class="wp-element-caption">Juan Camilo Caicedo en las lagunas. Foto: Simón Zapata Alzate</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">De barba, camiseta manga larga, botas pantaneras de caucho y un carisma arrollador, recuerda sus años de minero y cazador. Un día le estaba apuntando a una danta o tapir (<em>Tapirus terrestris</em>) y la vio asustada, con ganas de huir, lo que hizo que bajara la escopeta. Desde ese momento cambió su vida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Su casa es de madera y está rodeada de mangos, plátanos, limones, mandarinas, cacao y café. Vive con su compañera Diana Escobar Hernández, en la Reserva Natural Matabambú Lagunas, ubicada en la vereda Caño Evaristo, en Mapiripán, al sur del departamento del Meta. La transición entre la Orinoquía y la selva amazónica colombiana.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>LEER MÁS |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/tortugas-marinas-costas-orientales-de-venezuela-conservacion-animales/">Así se construyó un oasis para las tortugas marinas en las costas orientales de Venezuela</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Mapiripán y la deforestación</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Mapiripán es un pueblo detenido en el tiempo. Para llegar hasta allí, dependiendo de la temporada salen uno o dos buses cada día a las 6 o 7 de la mañana desde Villavicencio, capital del Meta, y se demora aproximadamente 10 horas en llegar a su destino, si la carretera está en buen estado. Más de 12 horas si ha llovido y la trocha es difícil de transitar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El recorrido cambia antes de llegar a Puerto Concordia, al sur del Meta, muy cerca de San José del Guaviare, donde en 2024 se perdieron más de 16 906 hectáreas de bosque. Allí se desvía de la carretera principal, que es pavimentada, e inicia un camino destapado donde aparecen las palmas de aceite sembradas a lado y lado. Para 2020 eran más de 5600 hectáreas, en Mapiripán, según Global Forest Watch.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También hay reses, pastizales grandes, linderos, niños y niñas indígenas de las etnias sikuani o jiw que van a sus casas luego de estudiar. El bus se mueve de un lado a otro, tratando de evitar los huecos encharcados donde se puede quedar atascado: si sucede, si el barro logra detener la flota, es posible que se necesiten hasta tres buses, por lo general de la palmicultora Poligrow, para sacarlo de la tierra.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269043"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/31012445/Foto-6-En-este-lugar-el-Instituto-Sinchi-identifico-199-aves-185-plantas-Foto-Simon-Zapata-Alzate.jpg" alt="En este lugar el Instituto Sinchi identificó 199 especies de aves, 185 especies de plantas, 59 especies de hongos y 34 de briofitos y líquenes. Foto: Simón Zapata Alzate." class="wp-image-269043" /><figcaption class="wp-element-caption">En este lugar el Instituto Sinchi identificó 199 especies de aves, 185 especies de plantas, 59 especies de hongos y 34 de briofitos y líquenes. Foto: Simón Zapata Alzate</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Global Forest Watch registra que en Mapiripán, entre 2001 y 2024, el 95 % de la pérdida de cobertura arbórea se produjo en zonas donde la principal causa es la deforestación. En 2023, fue considerado el segundo municipio de Colombia más deforestado según el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (<a href="https://ideam.gov.co/sites/default/files/prensa/boletines/boletin_35_ii_trimestre_2023.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">IDEAM</a>) con 5660 hectáreas. En 2024 esa cifra aumentó a 7400 hectáreas y en el segundo trimestre de&nbsp;<a href="https://www.ideam.gov.co/sala-de-prensa/boletines/ultimo/Bosques" target="_blank" rel="noreferrer noopener">2025</a>&nbsp;Mapiripán se mantiene como uno de los municipios más afectados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La plataforma Global Forest Watch también&nbsp;<a href="https://archive.ph/V5gsu" target="_blank" rel="noreferrer noopener">registra</a>&nbsp;“<strong>50,933 alertas de deforestación en Mapiripán entre el 15 de diciembre de 2025 y el 22 de diciembre de 2025,</strong>&nbsp;cubriendo un total de 630 ha de las cuales 29% fueron alertas de alta confianza detectadas por un solo sistema y 11% fueron alertas detectadas por múltiples sistemas”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las vías ilegales crecieron exponencialmente, tal como lo documenta una&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/06/mapiripan-vias-ilegales-ganaderia-deforestacion-amazonia-colombia/"><strong>investigación periodística de Mongabay Latam,</strong></a>&nbsp;donde se hizo un análisis geográfico con imágenes satelitales, comprobando que en el municipio existen 11 ramales de vías ilegales que en total suman 549 kilómetros. Algunas de ellas están perfectamente trazadas en línea recta con hasta 60 kilómetros de longitud.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269057"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/31012547/Foto-20-Phyllomedusa-tarsius-Foto-Mariela-Osorno-Instituto-Sinchi.jpg" alt="Phyllomedusa tarsius. Foto: Mariela Osorno, Instituto Sinchi." class="wp-image-269057" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Phyllomedusa tarsius</em>. Foto: cortesía Mariela Osorno / Instituto Sinchi</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La mayoría de estas hectáreas deforestadas se utilizan para ganadería y el embalaje de la producción de los cultivos de palma.</strong>&nbsp;En este contexto, es donde se encuentra Matabambú Lagunas, un lugar especial y estratégico en términos de conservación ambiental y del territorio. Desde el 4 de marzo, el matrimonio hizo la solicitud formal para ser Reserva Natural de la Sociedad Civil, la cual se encuentra en la última etapa y espera recibir el aval pronto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las reservas naturales de la sociedad civil son “parte o todo del área de un inmueble que conserve una muestra de un ecosistema natural y sea manejado bajo los principios de sustentabilidad en el uso de los recursos naturales y que por la voluntad de su propietario se destina para su uso sostenible, preservación o restauración con vocación de largo plazo”, según&nbsp;<a href="https://old.parquesnacionales.gov.co/portal/es/sistema-nacional-de-areas-protegidas-sinap/reservas-naturales-de-la-sociedad-civil/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Parques Nacionales Naturales de Colombia</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/venezuela-ticoporo-reserva-forestal-deforestacion/">|Venezuela: Ticoporo, la reserva forestal donde solo existe 6 % de su bosque original</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Aventuras en las lagunas</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">En Matabambú Lagunas amanece a las 5:30 de la mañana. Juan Camilo Caicedo dice que cuando el sol sale más intenso y los colores son más fuertes, los pájaros vuelan más y la hora adecuada del avistamiento es a las 6:00 de la mañana. Pero cuando el día empezó nublado, “a los pájaros les da pereza”. Se trata de un bosque inundable de 700 hectáreas y dos lagunas que suman 960 hectáreas, donde hay diversidad de especies, entre ellas pirañas (<em>Serrasalmus rhombeus</em>) y toninas o bufeos (<em>Inia geoffrensis</em>), estas últimas catalogadas como “en Peligro” por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, UICN.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269054"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/31012536/Foto-17-Juan-Camilo-Caicedo-pajareando-Foto-Simon-Zapata-Alzate.jpg" alt="Juan Camilo Caicedo “pajareando”. Foto: Simón Zapata Alzate." class="wp-image-269054" /><figcaption class="wp-element-caption">Juan Camilo Caicedo “pajareando”. Foto: Simón Zapata Alzate</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Después del tinto (café) del día, Caicedo inicia el primer recorrido para verificar que las aves hayan comido el cebo colocado estratégicamente alrededor de la casa el día anterior. Explica que hay que darles comida de manera responsable y adecuada, para no perjudicar su dieta natural.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El segundo recorrido es hacia el corral de cerdos, con la particularidad de que el alimento para ellos son las semillas que caen de las palmas africanas, gracias a un acuerdo al que llegaron con un productor local. Por detrás de la casa hay cajas donde las abejas tenían su hogar pero que se perdió por una inundación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Unos pasos adelante está el bosque donde se hace observación de aves. Este es uno de los principales atractivos para hacer turismo de naturaleza, investigación científica u observación por hobbie. Como persona jurídica,<strong>&nbsp;la organización tiene el nombre de Fundación Lagunas Adventure</strong>&nbsp;y se ha posicionado no sólo en el país sino también a nivel latinoamericano en el avistamiento de aves. Tanto en el Global Big Day, cuando estos animales migran de norte a sur, como en el October Big Day, de este año, cuando migran de sur a norte, esta esquina de Mapiripán es el Hotspot o sitio de interés que registró los niveles más altos de Colombia con 216 aves en el primero y 146 en el segundo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269041"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/31012437/Foto-4-Bano-ecologico-Foto-Simon-Zapata-Alzate.jpg" alt="Baño ecológico. Foto: Simón Zapata Alzate." class="wp-image-269041" /><figcaption class="wp-element-caption">Baño ecológico. Foto: Simón Zapata Alzate</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Existe un&nbsp;<a href="https://www.wwf.org.co/?327530/Guia-basica-para-el-avistamiento-de-aves" target="_blank" rel="noreferrer noopener">protocolo</a>&nbsp;para el avistamiento y el registro de las aves en el celular con las aplicaciones de Ebird y Merlín Bird ID. Se hacen listas de las especies que pasan por allí, se fotografían, al tiempo que se camina despacio, con respeto, sin perturbar. Los observadores se comunican con la mirada, con los gestos del cuerpo, con la sonrisa.</p>



<h3 class="wp-block-heading">Un lugar con un potencial de biodiversidad sorprendente</h3>



<p class="wp-block-paragraph">Diana y Juan Camilo evidencian el éxito de sus esfuerzos de conservación por ejemplo, en el incremento de peces en las lagunas y de águilas pescadoras (<em>Pandion haliaetus</em>). “Antes veíamos un águila máximo dos veces a la semana. Ahora ya vemos tres águilas todos los días cazando en la mañana, al mediodía, y al finalizar la tarde. Antes venían dos nutrias o perros de agua de manera esporádica y muy rápida, eran muy esquivos; ahora vemos seis, siete u ocho muy serenamente”, cuenta Escobar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mariela Osorno, bióloga, e investigadora del Instituto Amazónico de Investigaciones Científicas (SINCHI), concuerda con el&nbsp;<strong>potencial gigantesco que tiene la Reserva Natural Matabambú Lagunas</strong>. Durante el segundo semestre de 2025, la experta hizo parte de la&nbsp;<strong>Expedición BIO al sistema lagunar y fluvial del bajo río Guayabero y alto río Guaviare – Naturaleza, Paz y Territorio -BIOGUAVIARE-.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Viajaron desde el Raudal de Angosturas, en San José del Guaviare, hasta la vereda Caño Evaristo, donde está Matabambú Lagunas. En total son ocho veredas (núcleos) donde se realizaron ejercicios de ciencia ciudadana y en los cuales las comunidades compartieron conocimientos, apoyaron actividades logísticas y participaron en procesos de monitoreo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269049"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/31012510/Foto-12-Diana-Escobar-y-Juan-Camilo-Caicedo-en-la-Reserva-Natural-Matabambu-Lagunas-Foto-Simon-Zapata-Alzate.jpg" alt="Diana Escobar y Juan Camilo Caicedo en sus labores diarias de conservación en la Reserva Natural Matabambú Lagunas. Foto: Simón Zapata Alzate." class="wp-image-269049" /><figcaption class="wp-element-caption">Diana Escobar y Juan Camilo Caicedo en sus labores diarias de conservación en la Reserva Natural Matabambú Lagunas. Foto: Simón Zapata Alzate</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">A lo largo del sistema lagunar y fluvial en los ocho lugares de la expedición, se documentaron especies pertenecientes a 492 familias, 1 351 géneros y una diversidad que abarca plantas, hongos, termitas, hormigas, aves, reptiles, anfibios, mamíferos grandes y pequeños, peces, macroinvertebrados, microalgas, microorganismos y bacterias.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Entre los resultados se destacan 43 especies migratorias, que usan los humedales de la zona explorada como rutas biológicas clave; 13 especies amenazadas, fundamentales para estrategias de conservación; 12 especies endémicas,</strong>&nbsp;exclusivas de esta región del país y 19 especies introducidas, lo que no es precisamente una buena noticia pero es información necesaria para el manejo y el control. Aunque la deforestación en estos territorios es alta, la investigadora hace énfasis en que estos ocho núcleos están muy bien cuidados “y alojan una biodiversidad muy significativa para la ciencia”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Matabambú Lagunas es un lugar que le sorprendió a Osorno, sobre todo por su diversidad de anfibios. “<strong>Allí encontramos unas cosas realmente muy sorprendentes en términos de biodiversidad. La mayor cantidad de este territorio son bosques inundables, entonces el potencial que tienen allí es enorme</strong>”, relata.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269046"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/31012457/Foto-9-Dioclea-reflexa-Fabaceae-Foto-Simon-Zapata-Alzate.jpg" alt="Dioclea reflexa (Fabaceae) Foto: Simón Zapata Alzate." class="wp-image-269046" /><figcaption class="wp-element-caption">Dioclea reflexa (<em>Fabaceae</em>) Foto: Simón Zapata Alzate</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Según la científica, este lugar “es muy bueno para avistamiento de cachirres (<em>Caiman crocodilus</em>) y de anfibios en paseos nocturnos”. La metodología consiste en salir de noche, desde las seis de la tarde hasta las 11 o 12 de la noche. “En un recorrido sólo de tres horas, o sea, la mitad del tiempo, puedes encontrar más de 15 especies en Matabambú, al lado de la casa. Es algo sorprendente”, cuenta la experta de Sinchi.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La especie que más le sorprendió a Osorno encontrar al lado de casa, como si fuera la mascota de la pareja Caicedo Escobar, fue la Phyllomedusa vaillantii, “una rana que es absolutamente atractiva en términos de su belleza y tú la escuchas cantar y la ves caminar y trepar de un árbol a otro”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/12/ganaderia-palma-africana-amenazan-mono-zocay-colombia/">| La ganadería y la palma africana amenazan al zocay, el mono de manos blancas símbolo del Meta</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Acuerdos comunitarios para proteger las lagunas</h2>



<p class="wp-block-paragraph">La tierra donde está la reserva Matabambú Lagunas era de la familia de Juan Camilo Caicedo desde los años 80, pero por el conflicto armado se desplazaron forzadamente una década después. Mapiripán cuenta con 5866 personas inscritas en el Registro Único de Víctimas y allí, en julio de 1997, el municipio fue epicentro de una&nbsp;<a href="https://www.unidadvictimas.gov.co/especiales/site-mapiripan/index.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">masacre</a>&nbsp;cometida por paramilitares que dejó cerca de 50 personas muertas y 511 familias desplazadas forzadamente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La familia Caicedo regresó en 2019, después de un proceso de restitución de tierras y empezó un pequeño proyecto de apicultura. Desde entonces ha construido una forma y un estilo de vida donde trabajan la tierra y conservan la naturaleza. Entre 2022 y 2023 empieza la pareja empieza propiamente la consolidación de la reserva natural y el trabajo de recuperación y defensa del territorio.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269045"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/31012453/Foto-8-Diana-Escobar-Foto-Simon-Zapata-Alzate.jpg" alt="Diana Escobar. Foto: Simón Zapata Alzate." class="wp-image-269045" /><figcaption class="wp-element-caption">Diana Escobar. Foto: Simón Zapata Alzate</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Diana Escobar cuenta que Matabambú Lagunas tiene dos pilares: «El de turismo rural, sostenible, de naturaleza, y comunitario; y el de preservación, conservación de la biodiversidad, justicia, reconciliación ambiental y restauración natural”. Para poder consolidar este proyecto de protección de la naturaleza, tuvieron que entablar diálogos, conversaciones y llegar a acuerdos con sus vecinos y vecinas de la vereda Caño Evaristo, de la mano de la Junta de Acción Comunal.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Los acuerdos consisten en “no permitir la caza y la pesca predatoria, la extracción de carbón, orquídeas, y madera”</strong>. Antiguamente, antes de 2023, los recursos de esta región los utilizaban personas externas para su beneficio económico: “Se internaban tres o cuatro días a sacar bultos de pescado, bultos de carbón, bultos de orquídeas y a sacar madera de manera incontrolable. Ya uno sabía porque venían con sus mallas, sus anzuelos, sus recipientes de icopor [<em>poliestireno expandido]</em>&nbsp;grandísimos”, recuerda Escobar. Eso no volvió a suceder y por ello la restauración natural es evidente.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Turismo comunitario para proteger la naturaleza</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Franklin Novoa es un joven integrante del Club de Observadores de Aves de Mapiripán (Coam). Iba a lo que hoy es la reserva a hacer avistamiento, desde antes de que la familia Caicedo regresara. Esto hizo que articulara con ellos y empezaran a proyectar este lugar para hacer turismo comunitario.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Uno de los aspectos importantes sobre la transformación del territorio, para Novoa, es quitar el estigma que tiene Mapiripán debido a sus dinámicas de violencia y conflicto armado. “El ambiente también es víctima y ahora, a través de las aves, a través de la conservación y a través de un turismo sostenible y comunitario, podemos hacer posible que las personas encuentren nuevas formas de ingresos [económicos] que no afecten el ecosistema”, dice Novoa. Desde 2019, la Jurisdicción Especial para la Paz&nbsp;<a href="https://www.jep.gov.co/JEP/documents1/El%20ambiente%20como%20v%C3%ADctima%20silenciosa.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">declaró</a>&nbsp;al ambiente como víctima del conflicto armado de Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La investigadora del SINCHI está de acuerdo con el joven oriundo de Mapiripán.&nbsp;<strong>“Para que la gente haga un turismo de naturaleza bien hecho tiene que partir de un fortalecimiento organizativo de las comunidades para que todas las personas participen con diferentes actividades”.</strong>&nbsp;Dentro del turismo de naturaleza, según la científica, se pueden prestar diferentes y diversos servicios, no sólo el avistamiento de aves, sino también el avistamiento de anfibios y el senderismo “pero eso requiere que las comunidades realmente se fortalezcan en torno a la actividad y se generen soluciones y no perjuicios”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269056"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/31012544/Foto-19-Bryconops-giacopinii-Foto-Jonathan-Venegas-Instituto-Sinchi.jpg" alt="Bryconops giacopinii. Foto: Jonathan Venegas, Instituto Sinchi" class="wp-image-269056" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Bryconops giacopinii</em>. Foto: cortesía Jonathan Venegas / Instituto Sinchi</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La bióloga ornitóloga y profesora de la Universidad de los Llanos, Andrea Morales, también concuerda con el gran potencial para el aviturismo y el turismo de naturaleza que tiene Matabambú Lagunas. Aunque sólo ha estado una vez en la reserva, sus estudiantes sí han ido con frecuencia, sobre todo en 2025, y por eso sabe que el lugar se ha ido transformando para realizar ejercicios de ciencia ciudadana que posteriormente le sirven a ella como investigadora.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En una estantería de la casa de Matabambú Lagunas, hay dos libros:&nbsp;<em>Avicultura Colombiana</em>&nbsp;y&nbsp;<em>Aves del Guaviare, una explosión de colores</em>. Diana Escobar y Juan Camilo Caicedo quieren tener uno de estos libros con las especies de aves del norte amazónico, de Mapiripán. Estuvieron en la COP16 en Cali en 2024 y en la COP30 de Belém do Pará en Brasil. Todavía siguen esperando la última fase para que Matabambú Lagunas sea constituída formalmente como Reserva Natural de la Sociedad Civil.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269052"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/31012522/Foto-15-Pyrrhura-melanura-Foto-Simon-Zapata-Alzate.jpg" alt="Pyrrhura melanura Foto: Simón Zapata Alzate." class="wp-image-269052" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Pyrrhura melanura.</em>&nbsp;Foto: Simón Zapata Alzate</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras conversábamos en la mesa de su casa, Juan Camilo Caicedo saltó sorprendido porque un bagre rayado (<em>Pseudoplatystoma fasciatum</em>) se estaba asomando en el agua. No lo podía creer, aunque una persona extraña a estas tierras no comprenda el por qué de tanta emoción. Llamó a su pareja y tomaron los binoculares para comprobar lo que estaban viendo. “Eso es otra señal de la recuperación de la laguna”, concluyó.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>Imagen principal:</em></strong><em> Diana Escobar “pajareando”, en términos más técnicos, realizando avistamiento de aves y ornitología recreativa. </em><strong><em>Foto: </em></strong><em>Simón Zapata Alzate</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/simon-zapata-alzate/">Simón Zapata Alzate</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/01/viaje-a-un-refugio-de-biodiversidad-mapiripan/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
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        <pubDate>Mon, 02 Feb 2026 16:11:36 +0000</pubDate>
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