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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Wed, 08 Apr 2026 20:05:48 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Blogs de #autoestima | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Les diré dónde conseguir amor propio</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/les-dire-donde-conseguir-amor-propio/</link>
        <description><![CDATA[<p>Oscar Wilde: “Amarse a sí mismo es el comienzo de un idilio que dura toda la vida” Joan Didion: “…las personas con amor propio tienen el coraje de equivocarse”. ¿Qué es lo contrario al amor propio? Les contaré un cuento de la vida real. Había una vez dos hermanas tolimenses que recibieron por herencia una [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<blockquote>
<p style="text-align: right"><span style="color: #0000ff"><strong>Oscar Wilde:</strong> “Amarse a sí mismo es el comienzo de un idilio que dura toda la vida”</span></p>
<p style="text-align: right"><span style="color: #0000ff"><strong>Joan Didion:</strong> “…las personas con amor propio tienen el coraje de equivocarse”.</span></p>
</blockquote>
<p>¿Qué es lo contrario al amor propio?</p>
<p>Les contaré un cuento de la vida real. Había una vez dos hermanas tolimenses que recibieron por herencia una casa de doscientos millones de pesos. Vendieron la casa y cada una tomó $100 millones. La hermana A guardó una parte de su herencia en el banco, y con la otra parte compró vestidos bonitos y cumplió su sueño: estudió una carrera y luego hizo una especialización. La hermana B tomó sus 100 millones y se los entregó al novio con el que llevaba seis meses saliendo, porque el muchacho estaba endeudado y además tenía el sueño de tener carro <em>propio</em>. Lógicamente, hicieron planes de boda.</p>
<p>No voy a decirles cuál de las dos hermanas fue para mí la pendeja del cuento, pero la definición de amor propio dependerá de la respuesta de cada lector.</p>
<p>Un domingo cualquiera mi sobrina de dieciséis años me preguntó: —Tío, ¿Qué es amor propio para ti? Debía escribir un ensayo a partir de las opiniones de familiares y conocidos. No me había hecho esa pregunta. Lo pensé sin prisa para no responder bobadas.</p>
<p>(…)</p>
<p><em>—</em><em>“Amor propio es entender que la paz total depende de otros pero la paz interior solo depende de mí”, </em>—le respondí para parecer originalísimo, y a ella le sonó bonito.</p>
<p>Desde entonces sigo cavilando sobre este tema. Cierro los ojos e intento crear un cuadro para que la respuesta tenga imágenes en vez de palabras. Tardo un poco pero al final aparece la escena: una persona sobre una barca con dos remos, uno en cada mano, en medio de un paisaje apacible.</p>
<p>En el amor propio no caben los demás, -ni siquiera los padres, los hermanos o la pareja-, porque la barca apenas tiene espacio para uno.</p>
<blockquote>
<p style="text-align: right"><span style="color: #0000ff">&#8220;La vida es lo que nosotros hacemos de ella. Los viajes son los viajeros. Lo que vemos no es lo que vemos sino lo que somos&#8221;. Fernando Pessoa, escritor portugués. (El libro del desasosiego)</span></p>
</blockquote>
<p>Otra escena: Un hombre construye una escalera para bajar la luna y las estrellas.  ¿O quién dijo que nosotros  no queremos cosas así?</p>
<p>Lo pondré más difícil: Piense que usted es el único sobreviviente del Cataclismo y deberá arreglárselas para seguir en la Tierra. O piense que es <em>El Principito, </em>que inicia una travesía en solitario por el Universo para comprender el valor de la vida; en este caso de la propia.</p>
<p>Me gusta el concepto de la periodista y escritora Joan Didion. <em>“Pese a todo, el carácter —la voluntad de aceptar la responsabilidad de la propia vida— es el lugar donde brota el amor propio”. </em>Lo escribió en 1961 en uno de sus primeros ensayos para la revista <em>Vogue</em>, <a href="https://calledelorco.com/2023/10/23/el-enorme-y-singular-poder-del-amor-propio-joan-didion/">un clásico</a> que vale la pena escudriñar. ¡Se harán un favor si lo leen!</p>
<p>Para Didion, (1934 – 2021), el amor propio es <em>“una disciplina, un hábito mental que no se puede fingir, solo se puede desarrollar, adiestrar y obtener por medio de la persuasión”. </em>Y lo dijo alguien que vio morir, con apenas meses de diferencia, a su esposo y a su hija adoptiva; de aquella dura experiencia nos dejó un libro maravilloso: <em>El año del pensamiento mágico. </em></p>
<p>Yo digo que sin amor propio Joan jamás habría podido escribir medio párrafo en medio de su doble duelo-dolor. Quienes no se quieren actúan como veletas, con los pensamientos dispersos, sin poder ir a ningún lado, dejando que otros tomen el control de sus vidas. En cambio, las pocas fuerzas que tengan las usan con ferocidad para autodestruirse, especialmente con los vicios que encuentran más a la mano y a la medida de su bolsillo. Yo, por ejemplo, fumé cigarrillo durante años pero meses antes de la Pandemia prometí no volverlo a hacer.</p>
<p>Tomen nota: Autodestrucción. Única respuesta a la pregunta: ¿Qué es lo contrario al amor propio?</p>
<p>Cumplí la promesa. Hice cambios en mi estilo de vida. La actividad física cinco veces a la semana fue curando la ansiedad. Necesitaba amarme para amar verdaderamente a mis hijos. La vida me premió con una nieta para disfrutarla los años que me queden; espero sean muchos.</p>
<p>Comenzando este siglo, siendo editor de una revista de salud, entrevisté a la psicóloga Nelly Rojas de González para un artículo sobre cómo superar las penas de amor. Palabras más, palabras menos, me dijo que el problema de millones de enamorados es pretender respirar por el mismo tubo de oxígeno de la pareja. A esos niveles de ridiculez-apego llega el amor romántico. La falta de amor propio se traduce en obsesión por el otro o la otra, como si quisiéramos habitar su piel.</p>
<p>Se nos olvidó que en la barriga de mamá éramos criaturas independientes conectadas a la vida por medio del cordón umbilical.  Así que no podemos morir, en sentido real o figurado, cuando el otro o la otra se larguen de nuestro lado. El amor no se escritura.</p>
<p>Visto de esa forma, el amor propio es construir un mundo para mí y a mi medida, donde procure ser feliz, tenga o no una pareja. Buscar esa felicidad individual e intransferible significa escarbar en todo aquello que nos apasiona, nos mueva.</p>
<p>Empiece hoy por hacer una lista de diez cosas que le procuren una dicha auténtica. Tómese su tiempo. Si encuentra dos o tres, algo es algo. La idea es aumentar ese listado hasta lograr no diez sino mil motivos para sentirse cómodo consigo mismo.</p>
<p>Les compartiré algunas cosas que refuerzan mi amor propio.</p>
<ul>
<li>Los almuerzos dominicales casa de mi madre.</li>
<li>Una hora diaria de lectura.</li>
<li>Cuarenta y cinco minutos de entrenamiento en el gimnasio.</li>
<li>Caminatas de 15 minutos entre la oficina y el restaurante. No almorzar con los compañeros de vez en cuando, significa aprovechar el tiempo a solas para llamar a personas de nuestros afectos, o para meditar sobre cualquier asunto. Hágase esta pregunta: ¿Es capaz de ir al cine o a un restaurante solo, sin sentirse mal porque los demás están acompañados?</li>
<li>Escuchar mis podcast favoritos, al lavar los trastos, al salir a trotar o en Transmilenio.</li>
<li>Las videollamadas entre semana con mi nieta Melanie.</li>
<li>Los buenos documentales o las películas sobre la Segunda Guerra Mundial.</li>
<li>Las clases de literatura los martes y jueves, noventa minutos cada noche.</li>
<li>Ir a plazas de mercado.</li>
<li>Una copa de vino tinto los sábados con los amigos. Cuando no hay amigos, me acompañan mis libros.</li>
<li>Preparar una limonada con hielo.</li>
<li>Fotografiar nubes en el cielo o abrazar árboles.</li>
<li>La felicidad al leer las respuestas de los seguidores a las preguntas que hago en Facebook.</li>
<li>Por último, una confesión:  aprendí a nadar de viejo. Y no los quiero hacer reír, enumerando las cosas que me faltan por aprender a mis cincuenta y pocos años.</li>
</ul>
<p>El amor propio está adentro, así que no pierdan el tiempo buscándolo afuera.  Es mirarnos al espejo hasta encontrar lo que no se ve. Puede aceptarlo o romper el espejo para no mortificarse. Ni lo uno ni lo otro: hay una tercera opción: ¡Cambiar por nuestro bien, hacer cosas distintas, probar otra forma de vivir!</p>
<p>El amor propio es sentirse a gusto con uno mismo, sin que eso signifique perder la capacidad de relacionarse con los demás, disfrutar su compañía, su respeto, su cariño, su sexo o su amor. Empiece hoy a practicar el arte de caerse bien a si mismo.</p>
<p>Una compañera de oficina nos contó lo mal que se siente por su sobrepeso.</p>
<p>Decidimos ayudarle sólo si ella se ayudaba. Optamos por salir a caminar en grupo hasta que a ella se le vuelva un hábito y entienda que dos horas haciendo pereza en la cama, conectada a un celular viendo la vida de los demás pasar, incluyendo la de su ex pareja, se traducen en una vida desperdiciada con la ñapa de los achaques prematuros.</p>
<p>—S<em>aca tiempo para ti y nada más que para ti. Nadie irá al inodoro para curar tu flojera</em> —le dijimos.</p>
<p>Queríamos sonar un poco crueles y divertidos a la vez. El lunes llegó cumplida a la cita: 6:00 a.m. en sudadera, zapatilla y con botilito de agua. Todos aplaudimos, como si fuera ese bebé que deja de gatear para dar sus primeros pasos. Ahora sale a trotar sola, agradecida porque descubrió que tenía dos piernas funcionales.</p>
<p>No sé mucho del amor pero algo sé del amor propio. Ámese tanto que cuide de usted, de su alma y de su cuerpo.  Ámese tanto pero tanto que únicamente lo que sobre sea para repartirlo entre los demás. Ámese tanto, que cuando dejen de amarle el amor propio supla la carencia, hasta cuando sea el momento de llenar ese vacío, sin ansiedades, sin afanes, sin tener que mendigar amor en la siguiente esquina. Ámese hasta la exageración, de modo que en el pedestal quede usted cuando la otra persona se baje. Ámese tanto que no necesite de la aprobación ajena. Ámese tanto que los demás quieran sobarle la espalda mientras le preguntan qué se unta.</p>
<p>A estas alturas de la retahíla, se preguntarán cómo termina el cuento de las dos hermanas. Termina en que a B el novio la dejó con los crespos hechos; es decir, vestida y alborotada, porque no se casó con ella. Botó el dinero por la alcantarilla, creyendo que compraría el amor eterno de un recién aparecido. La mujer vendió el vestido y dejó de lamentarse por la vida exitosa de A. En lugar de eso, escribe su primer libro, riéndose de las estupideces cometidas; en medio de la doble pérdida resultó ganadora, porque una equivocación la llevó a toparse de frente con el amor propio. O sea, Joan Didion tenía razón. Y B ya no es la b de boba.</p>
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        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=98443</guid>
        <pubDate>Thu, 29 Feb 2024 18:21:30 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Les diré dónde conseguir amor propio]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>No todo en esta vida es blanco o negro, azul o rosado.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/sexo/follamos-luego-existimos/no-esta-vida-blanco-negro-azul-rosado/</link>
        <description><![CDATA[<p>Porque una&nbsp;cosa es la que tenemos en la cabeza, otra en el corazón y otra entre las piernas. ¿Es niño o niña? se preguntan los papás antes de traer a un ser humano a este mundo. Si es niña, la espera una montaña de prendas color rosado pastel, una delicada cuna con tiernos acabados y [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p><b></b><strong>Porque una&nbsp;cosa es la que tenemos en la cabeza, otra en el corazón y otra entre las piernas.</strong><b><img fetchpriority="high" decoding="async" class="alignnone wp-image-51702 size-full" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2016/10/parejas_baja.jpg" alt="parejas_baja" width="4256" height="2832"></b></p>



<p></p>



<span id="more-51697"></span>



<p>¿Es niño o niña? se preguntan los papás antes de traer a un ser humano a este mundo.</p>



<p><b>Si es niña</b><span style="font-weight: 400;">, la espera una montaña de prendas color rosado pastel, una delicada cuna con tiernos acabados y un buen ejército&nbsp;de muñecas.</span></p>



<p><b>Si es niño, o mejor dicho “el hombre de la casa”</b><span style="font-weight: 400;">. Desde el pañal hasta el biberón, serán de color azul, porque es el color masculino por excelencia. Y, como potencial promesa del fútbol, estará rodeado de balones.&nbsp;</span></p>



<p><b>A ella se le criará como una mujer de la casa. Sus juegos serán réplicas en miniatura de casas, donde aprenderá a disfrutar la comodidad de estar en casa, hacer las tareas de la casa, </b><span style="font-weight: 400;">y de paso, a ser una mujer delicada, a ocultar cualquier signo de&nbsp;agresividad y por supuesto su deseo sexual.</span></p>



<p><span style="font-weight: 400;">A él, por el contrario; se le dará permiso para salir de la casa. Porque sus juegos requerirán esfuerzo físico y elementos para usar en la calle como balones, pistolas o carros. </span><b>Pero como es hombre y “los hombres no lloran”, deberá ser fuerte y ocultar todas sus emociones.</b></p>



<p><span style="font-weight: 400;">A ella se le enseñará a ser obediente, sumisa y muy femenina. A él, a ser activo, proponente y muy masculino. </span></p>



<p><b>Y así es como los papás educarán al bebé, dependiendo de si nace con una vagina o un pene.</b><span style="font-weight: 400;"> Según el rol que la sociedad ha determinado para cada uno de estos dos sexos.</span></p>



<p><b>Pero, ¿qué pasa cuando no se sabe si es un pene o una vagina y por lo tanto su sexo es ambiguo?</b><span style="font-weight: 400;"> ¿Qué pasa cuando es un ser intersexual? ¿De qué color tendríamos que vestirla o vestirlo? ¿Cómo saber si le gustarán los carros o las muñecas? ¿Los chicos o las chicas?</span></p>



<p><b>Bueno, pues nuestro sexo de asignación&nbsp;(el&nbsp;que se nos da cuando nacemos) no determina necesariamente nuestro comportamiento ni nuestros gustos.</b></p>



<p><b><i>SÍ, UNA COSA ES EL SEXO DE ASIGNACIÓN.</i></b></p>



<p><span style="font-weight: 400;">Todos los animales que se reproducen sexualmente tienen sexo. Y esta vez no estamos hablando de follar. Estamos refiriéndonos a que unos son machos y otros hembras. </span><b>En el caso de nosotros los humanos, nuestro sexo biológico se determina si tenemos testículos (hombre o macho) o si tenemos ovarios (mujer o hembra). </b>Y<span style="font-weight: 400;">&nbsp;el sexo de asignación, lo determina el médico cuando revisa al recién nacido y mira qué fue lo que nació. Si tiene vagina, después de felicitar a los papás, dirá: es una niña. Si tiene pene y testículos, dirá: es un niño. </span></p>



<p><span style="font-weight: 400;">Pero, el comportamiento de una persona y sus gustos, no tienen nada que ver con la apariencia de sus genitales. </span><strong>Porque tenga una vagina no significa que le van a gustar los machos y querrá hacer bebés (incluso si le gustaran los machos, la maternidad siempre sería una opción).</strong> Y si tiene pene, no significa que le van a gustar las hembras. Es posible que le gusten los hombres con pelo en pecho y la paternidad seguiría siendo una opción (adopción gay, inseminación artificial, etc).</p>



<p><span style="font-weight: 400;">Sí,&nbsp;así es.&nbsp;Ex-procurador Ordóñez. </span></p>



<p><span style="font-weight: 400;">Es como si por el hecho de tener dedos, una persona estuviera destinada a tocar el piano. O porque nace con pies, tuviera que ser un James Rodríguez. </span></p>



<p><b><i>OTRA COSA ES LA IDENTIDAD DE GÉNERO.</i></b></p>



<p><i><span style="font-weight: 400;">“Cualquier persona tiene derecho a que su identidad de género corresponda o no al sexo asignado en su nacimiento”. </span></i><i><span style="font-weight: 400;">Declaración de la ONU sobre orientación sexual o identidad de género. </span></i></p>



<p><b>Nuestra identidad de género (masculina, femenina, trans) es algo que vamos descubriendo y construyendo. </b><span style="font-weight: 400;">Por ejemplo, los transgénero son personas que se sienten identificadas con un género distinto al sexo que le fue asignado en su nacimiento</span><b>. </b><strong>Es&nbsp;decir,&nbsp;una persona que nació con pene pero se siente una chica, o es una persona que nació con vagina pero se siente un chico.</strong></p>



<p>Ahora, los transexuales; son aquellos que quieren transitar el sexo y el género. Y se hacen cirugías y toman hormonas para que logren verse como se sienten.</p>



<p><b><i>OTRA COSA MUY DIFERENTE ES NUESTRA ORIENTACIÓN SEXUAL.</i></b></p>



<p><span style="font-weight: 400;">Aquí&nbsp;hablamos de heteros: a quienes les gusta las personas del otro sexo. Homosexuales: del mismo sexo. O bisexuales: de uno y el otro.</span></p>



<p><span style="font-weight: 400;">Pero, como lo hemos venido diciendo.&nbsp;El sexo, la identidad y el rol no tienen nada que ver con la orientación sexual. </span><b>Por eso no nos equivoquemos. También pueden&nbsp;haber machos, machotes que son gais (porque los hombres homosexuales no siempre son afeminados, ni los afeminados siempre son gais). </b></p>



<p><span style="font-weight: 400;">Es que&nbsp;todo es posible:&nbsp;“hombre con hombre, mujer con mujer, de la misma manera en un sentido contrario”.&nbsp;<strong>U</strong></span><b>na persona puede perfectamente nacer con vagina y ovarios; sentirse hombre, comportarse de manera masculina y que le gusten los hombres o las mujeres. O, nacer con pene y testículos, sentirse mujer y que le gusten las mujeres.&nbsp;</b></p>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2016/10/galleta-1.jpg" alt="galleta" class="wp-image-51698"/></figure>



<p><strong>Por eso nuestro&nbsp;llamado esta vez, es para que las minorías sexuales: personas LGTBI (Lesbianas Gay Transexuales Bisexuales Intersexuales) no sean estigmatizadas </strong>y por el contrario sean incluidas, no por ser seres sexuales sino por el simple hecho de ser personas.</p>



<p><b><i></i></b>Antes de tomar una posición, o comenzar a juzgar la identidad o preferencias de una persona; hagamos la tarea de entender y aceptar nuestras diferencias. <strong>Estamos hablando de seres humanos; de nosotros mismos, de nuestros familiares y amigos. A quienes les ha costado mucho reconocerse, aceptarse, hacer entender sus derechos y salir del clóset donde esta sociedad los ha metido.</strong></p>



<p><b></b>Miremos más allá de las creencias, valores y prejuicios que se nos han inculcado desde la cuna y <strong>comprendamos que no todo en esta vida es blanco o negro, azul o rosado.</strong> <span style="font-weight: 400;">Porque no se trata de tolerar, se trata de aceptar&nbsp;como somos, de entender cómo son los otros y en términos más sencillos de </span><b>vivir y dejar vivir. </b></p>



<p><strong><i>Escrito por Alejandra Garavito, </i>e<i>n colaboración con Sandra Silva y el apoyo de Jaime Ahumada y Germán Edo. Quiroz.</i></strong></p>



<p><strong>Únete a nuestra evolución sexual:</strong></p>



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https://www.instagram.com/hambreshop
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<p><em><a title="Hambre / F♥ck Shop" href="http://hambreshop.com/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Hambre / F♥ck Shop</a></em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Charla con HAMBRE</author>
                    <category>Follamos, luego existimos</category>
                <guid isPermaLink="false">http://blogs.elespectador.com/?p=51697</guid>
        <pubDate>Wed, 23 Nov 2016 19:00:17 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Charla con HAMBRE</media:credit>
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        <item>
        <title>¿Por qué a algunas mujeres les gusta rehabilitar gamines?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/solteras-debotas/por-que-a-algunas-mujeres-les-gusta-rehabilitar-gamines/</link>
        <description><![CDATA[<p>Me arriesgaría a decir que todas las féminas en algún momento de la vida intentamos cambiar a un chico malo. Quizás algunas fueron como yo, reincidentes, ilusas  y más tercas que una mula, con aquella necesidad fogosa de buscar a los peores chayanes emilios, para probar esa alocada teoría de que si es posible regenerar [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center"><img decoding="async" class="aligncenter  wp-image-1137" alt="1.Marlon Brando" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2016/08/1.Marlon-Brando.jpg" width="486" height="486" /></a></p>
<p style="text-align: center">
<p style="text-align: justify">Me arriesgaría a decir que todas las féminas en algún momento de la vida intentamos cambiar a un chico malo. Quizás algunas fueron como yo, reincidentes, ilusas  y más tercas que una mula, con aquella necesidad fogosa de buscar a los peores <a href="http://www.solterasdebotas.com/articulos/solteria-para-dummies/" target="_blank"><i>chayanes emilios</i></a>, para probar esa alocada teoría de que si es posible regenerar a un ovejo descarriado.</p>
<p style="text-align: justify">Hoy en día, siendo <i>una mujer hecha y derecha, </i><i>madura, evolucionada, coherente y propositiva</i> (como dice mi amiga <a href="http://www.solterasdebotas.com/articulos/el-club-de-las-masturbadas/" target="_blank">Sparkies</a>) me considero curada de este mal y con toda la experiencia del mundo como saber con certeza, cuál es la clase de sujetos que en definitiva no quiero en mi vida. Desde hace algún tiempo salgo con un chico bueno y es fabuloso estar con una persona a la que no lo interesan las tragedias.</p>
<p style="text-align: justify">Hay que entender que no todos los gamines son iguales, hay unos más perturbados que otros. Algunos son del tipo guache con altos niveles de testosterona, unos son del tipo egocéntrico,  otros del tipo sensible-bipolar-manipulador, otros del tipo buen polvo y labia fascinadora. Y dice una famosa leyenda urbana, que la amiga de una amiga de una amiga, salió con uno que era la combinación de todas las anteriores, una especie de gamín mix.</p>
<p style="text-align: justify">¿Y por qué carajos hacemos esto?, ¿De dónde salen esas ganas absurdas de complicarnos la existencia con tipos más enredados que el laberinto de creta?</p>
<p style="text-align: center"><img decoding="async" class="aligncenter  wp-image-1138" alt="2.Marlon Brando" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2016/08/2.Marlon-Brando.jpg" width="568" height="319" /></a></p>
<p style="text-align: justify"><b>Porque nos enseñaron a creernos las salvadoras:</b> Por los siglos de los siglos, los temas de amor fueron etiquetados como “cosas de chicas” y por ende, en el pasado y aun en tiempo presente se nos responsabiliza del éxito o fracaso de una relación, de ser el pilar del hogar y de sacrificarnos si es necesario. Y una de las tantas cucarachas que nos metieron en la cabeza, fue que las féminas de gran corazón podíamos suavizar a esos hombres de naturaleza tosca y tallar a un diamante en bruto, a punta de amor, paciencia y cantaleta. Esto fue y ha sido reforzado a través de la <a href="http://www.solterasdebotas.com/articulos/carta-de-una-mujer-sensata-al-senor-cincuenta-sombras/" target="_blank">literatura romántica</a>, de las telenovelas, películas, reality shows y de nuestra cultura latino-ardiente con sus diferentes refranes populares acerca de todos los milagros que una buena mujer puede lograr. Y cuales santas que redimen a las almas pecadoras, nos creímos el pajazo mental de ser lo suficientemente heroicas como para aceptar el reto de cambiar a un sujeto que lleva no-sé-cuántos-años-comportándose-de-la-misma-forma.</p>
<p style="text-align: justify"><b>Por atracción sexual: </b>Así como a muchos hombres les gustan las mujeres híper mega femeninas con pinta de doncella desvalida y vocecita infantil que les alborota ese deseo de mostrarse como protectores y proveedores. En algunas mujeres el equivalente es buscar aquellos tipos con atributos de macho alfa, o sea, fuertes, dominantes, apasionados, que van directo al grano, que así no sean los más bonitos, son seguros de sí mismos y sus actitudes audaces sugieren que pueden ser grandes amantes, de esos que las cogerán duro (en el sentido figurado y literal), pues dicen que los chicos malos tienen fama de ser <a href="http://www.solterasdebotas.com/articulos/que-hace-al-hombre-un-buen-polvo/" target="_blank">buenos polvos</a>, sin embargo luego que se les conoce un poco más, es lo único bueno que tienen, así que no vale la pena aguantarse los demás detallitos molestos, solo por el placer de una gran revolcada.</p>
<p style="text-align: justify"><b>Porque se confunde lo excitante con lo inestable: </b>Se pueden vivir emociones fuertes con mucha pasión, sin necesidad que exista el drama y de paso ahorrarse las lágrimas y las quejas eternas de lo que el tipo hizo o dejó de hacer. El hecho de salir con un sujeto decente, no quiere decir que la relación va a ser aburrida o sin chispa, pero ojo, he dicho un tipo decente, no un tipo bobo, esos si son bien aburridos. Bastantes féminas creen que las peleas, los celos, la manipulación y los efervescentes polvos de reconciliación, son sinónimo de estar vivas o de vivir intensamente, pero no, eso no es vivir intensamente, eso es puro y físico sufrimiento y se llama <a href="http://www.solterasdebotas.com/articulos/senales-de-una-relacion-toxica/" target="_blank">inmadurez</a>.  Créanme, la estabilidad es reconfortante y eso de dormir tranquila, no tiene precio.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: center"><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter  wp-image-1139" alt="gamin" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2016/08/gamin.jpg" width="514" height="366" /></a></p>
<p style="text-align: center">
<p style="text-align: justify"><b>Por baja autoestima: </b>Cuando “una” sabe lo que vale, se dice a sí misma, <i>naaa ya no estoy para perder el tiempo en estas pendejadas</i>, pero una fémina con inseguridades y que no se quiere lo suficiente, se sentirá atraída hacia los atarvanes porque de manera inconsciente esa es la clase de hombre que ella cree merecer. Esto no me lo he inventado yo, pues muchos psicólogos afirman que en las relaciones románticas tendemos a buscar personas con autoestima similar a la nuestra, y que de cierta forma son un reflejo de lo que tenemos dentro y de allí esa afinidad que se genera por el otro. Y en este caso en particular, si nos gustan los tipos difíciles y problemáticos, eso habla mucho de nosotras, como dice el refrán <a href="http://www.solterasdebotas.com/articulos/lo-que-la-tusa-me-enseno/" target="_blank">“dime con quién andas y te diré quién eres”</a>.</p>
<p style="text-align: justify"><b>Por heridas de la infancia:</b> A mi prima segunda Sara Fernanda (Si, que combinación de nombres más extraña) le encantaba salir con hombres cortados por la misma tijera, igual de mentirosos, parranderos y mujeriegos que su papá, quien por cierto la había abandonado a ella y a su madre cuando esta era solo una niña, y en los últimos años llegó a conocer a siete de sus hermanas y hermanos que estaban regados en diferentes lugares del país. Volviendo al tema, de cierta forma ella se culpaba por la ausencia de una figura paterna en su vida y pensaba que rehabilitando al gamín de turno podría ser aceptada por su invisible padre. Lo que Sara Fernanda hacía, era proyectar a su progenitor en sus parejas, creyendo que así vencería a ese fantasma. Y este es solo uno de los tantos casos, en donde<a href="http://www.solterasdebotas.com/articulos/4-pasos-para-entender-y-superar-una-tusa/" target="_blank"> los vacíos sin resolver</a> del pasado, nos llevan a tomar en el presente decisiones desastrosas en el amor.</p>
<p style="text-align: justify">Ya sea por la edad, por la inexperiencia, por los rollos internos, o por pura confusión, en cierta etapa de la vida, se nos da por salir con chicos malos, tomando el camino más difícil y espinoso para aprender acerca de las relaciones románticas. Cuando maduramos y solucionamos nuestros problemas, cambiamos el chip y nos empiezan a gustar los buenos hombres, esos que si valen la pena y que no nos causan penas.</p>
<p style="text-align: justify">Mi conclusión final es que las féminas a las que les fascina rehabilitar gamines, también necesitan rehabilitarse y desintoxicarse, porque los tipos malos son como una especie de droga.</p>
<p><b> </b></p>
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<pre><i>Imágenes: Marlon Brando en sus años mozos, película un tranvía llamado deseo </i></pre>
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        <author>Solteras DeBotas</author>
                    <category>Solteras DeBotas</category>
                <guid isPermaLink="false">http://blogs.elespectador.com/solterasdebotas/?p=1136</guid>
        <pubDate>Mon, 15 Aug 2016 14:58:01 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-2.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[¿Por qué a algunas mujeres les gusta rehabilitar gamines?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Solteras DeBotas</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Hagamos el amor y no la guerra</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/sexo/follamos-luego-existimos/hagamos-el-amor-y-no-la-guerra/</link>
        <description><![CDATA[<p>Existe una gran parte de la población a la que simplemente le hace falta hacer el amor. Ese acto que va mucho más allá de follar, pero que tiene la misma finalidad: darnos felicidad. Sí, es hora de hacer el amor con el mismo placer con el que follamos. Es hora de unirnos para complementarnos con [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p dir="ltr"><strong>Existe una gran parte de la población a la que simplemente le hace falta hacer el amor.</strong> Ese acto que va mucho más allá de follar, pero que tiene la misma finalidad: darnos felicidad.</p>
<p dir="ltr"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft size-large wp-image-147" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2016/06/fotoarticulo-1024x422.jpg" alt="fotoarticulo" width="1024" height="422" /></p>
<p dir="ltr"><strong>Sí, es hora de hacer el amor con el mismo placer con el que follamos.</strong> Es hora de unirnos para complementarnos con nuestras diferencias, no solo en la cama.</p>
<p dir="ltr">Ya hemos vivido muchas clases de guerras; no solamente en Colombia, sino en todo el planeta. <strong>Entre ellas, una lucha de sexos y prejuicios que ha convertido a cientos de mujeres en las llamadas “feminazis” y ha fortalecido la herencia machista en los hombres, en cambio de atenuarla.</strong></p>
<p dir="ltr">Es hora de entender que vivimos en un mundo evolucionado con ideas nuevas y personas nuevas, que creen que ser liberados no es ser putos, que está bien ser heterosexual y tener una familia sin hijos, u homosexual y quererlos tener.</p>
<p dir="ltr"><strong>Hagamos el amor y digámosle a esas personas que acostumbran a resolverlo todo a través de cualquier acto violento, en cambio de escuchar o establecer el diálogo; que hagan el amor.</strong></p>
<p dir="ltr">No queremos ser más presas de la intolerancia y la doble moral y de esta pelea que nos acostumbró a gritar y a luchar antes que hablar. <strong>Porque hoy millones de personas están dispuestas a coexistir en armonía y hacer valer su libertad sexual, su orientación sexual y sus derechos, sin irse a los extremos.</strong></p>
<p dir="ltr">Hoy en nombre de todos ellos, invitamos a los que aún no están dispuestos a ceder, que intenten hacer el amor y no la guerra.</p>
<p dir="ltr"><strong>Merecemos vivir en un mundo mejor, capaz de aceptarnos a todos como somos. Un mundo donde la gente pueda expresarse sin miedos, donde los desacuerdos se resuelvan con argumentos y no con enfrentamientos o represión.</strong></p>
<p dir="ltr">Hagamos el amor con todos, en todo momento. Olvidemos las taras mentales con las que crecimos y hagamos el acto de paz más grande que podemos hacer que es convivir y respetar todas las diferencias de las personas que nos rodean.</p>
<p dir="ltr"><strong>Es es hora de bajar las armas más peligrosas que son las ideas de odio. Y comenzar a disfrutar de toda la variedad de pensamientos que tiene cada ser humano de esta tierra, sin dejar de follar sus cuerpos de vez en cuando.</strong></p>
<p><em>Escrito por Alejandra Garavito.</em></p>
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        <author>Charla con HAMBRE</author>
                    <category>Follamos, luego existimos</category>
                <guid isPermaLink="false">http://blogs.elespectador.com/charla-con-hambre/?p=148</guid>
        <pubDate>Thu, 30 Jun 2016 21:47:40 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Hagamos el amor y no la guerra]]></media:description>
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            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>No hay consuelo en un consolador</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/sexo/follamos-luego-existimos/no-hay-consuelo-en-un-consolador/</link>
        <description><![CDATA[<p>De repente todos los estados de ánimo de las personas tienen que ver con el hecho de follar o no follar. Especialmente los de las mujeres. Si una mujer está furiosa “es falta de sexo”. Si se ve apagada “es falta de sexo”. Si coquetea “quiere sexo”. Si se lanza y agrega a un desconocido [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p><strong>De repente todos los estados de ánimo de las personas tienen que ver con el hecho de follar o no follar.</strong> Especialmente los de las mujeres. Si una mujer está furiosa “es falta de sexo”. Si se ve apagada “es falta de sexo”. Si coquetea “quiere sexo”. Si se lanza y agrega a un desconocido a alguna red social “definitivamente quiere sexo”.<strong> ¡Ah! Pero si está feliz “es porque tuvo sexo”.</strong></p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft size-full wp-image-132" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2016/05/consuelo2.png" alt="consuelo2" width="1024" height="390" /><span id="more-114"></span></p>
<p dir="ltr"><strong>Y no se salva ninguna mujer.</strong> Las recién cuadradas, casadas o encuentadas, “obviamente están felices”, porque tienen sexo día y noche. Las que tienen relaciones monógamas y largas, son parcialmente felices porque tienen sexo con una intensidad más baja.<strong> Las solteras, son fácilmente irritables porque están desesperadas y por eso buscan sexo en todas partes. O no, y por eso están amargadas.</strong></p>
<p>Entonces, como aparentemente el comportamiento femenino depende de su satisfacción sexual; <strong>es normal pensar que las mujeres a las que se les nota su “falta de sexo” necesitan un hombre que las sepa complacer, o un objeto que cumpla con la misma función: un consolador.</strong> Cuyo consuelo pueda transformar sus peores estados de ánimo en felicidad. Porque eso es lo que supuestamente hace un pene ¿o no?</p>
<p dir="ltr">Es así como a la hora de buscar el remedio para todos los males de las mujeres, la primera idea que aparece sobre la mesa -además de encontrarles una pareja-, es pensar que necesitan un sustituto del miembro masculino. O sea, un consolador.</p>
<p><strong>Ahora, hay algo particularmente negativo alrededor de este juguete: su nombre.</strong> A ver, en teoría un consolador, consuela. Lo que hace pensar que es la única cosa capaz de transformar una actitud negativa (tristeza, rabia, antipatía, etc.) en algo positivo.</p>
<p dir="ltr"><strong>No todos nuestros problemas tienen que ver con sexo y no se resuelven con un miembro de goma que pueda simular la presencia de un hombre.</strong></p>
<p>Nosotras no necesitamos que nos consuele un pene de plástico. <strong>El consolador (o mejor dicho &#8220;dildo&#8221; que es su nombre original) está hecho para complacer una necesidad física, no para ser nuestro guía espiritual. </strong>Incluso, puede que en momentos de tristeza y desesperación, este juguete sea la cosa más inservible del mundo.</p>
<p>Ahora, si de verdad nos hace falta uno que otro orgasmo, podemos encontrar todo tipo de juguetes para conseguirlos. <strong>Y no a todos se les puede llamar consoladores.</strong> De hecho los más comunes son los vibradores, que como su nombre lo indica sirven para explorar y conocer mucho mejor todos nuestros puntos más sensibles, a través de vibraciones.</p>
<p>Entonces, quitémonos la idea de que cualquier estado de ánimo de la mujer tiene que ver con sexo. <strong>También entendamos que un juguete existe para resolver una necesidad física y no necesariamente sentimental.</strong> Que lo que conocemos como “consolador o dildo” es muy diferente a un vibrador. Y que ninguna de las dos cosas puede reemplazar a una persona.</p>
<p><strong>Si las mujeres tenemos un mal día o pasamos por un momento difícil de la vida, lo más probable es que necesitemos un consuelo y no un consolador.</strong></p>
<p><strong><em>Escrito por Alejandra Garavito.</em></strong></p>
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<p>&nbsp;</p>
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        <author>Charla con HAMBRE</author>
                    <category>Follamos, luego existimos</category>
                <guid isPermaLink="false">http://blogs.elespectador.com/charla-con-hambre/?p=114</guid>
        <pubDate>Thu, 05 May 2016 20:54:39 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[No hay consuelo en un consolador]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Charla con HAMBRE</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Follamos, luego existimos.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/sexo/follamos-luego-existimos/follamos-luego-existimos/</link>
        <description><![CDATA[<p>El sexo no es solo un acto capaz de crear vida. Este performance reproductivo al que románticamente hemos llamado “hacer el amor”, es uno de los placeres de esta tierra que nos hace sentir más vivos. Pero ¿por qué algo tan instintivo, se ha llenado de tabúes y se ha idealizado a niveles insospechados? Gracias [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p dir="ltr"><strong>El sexo no es solo un acto capaz de crear vida.</strong> Este performance reproductivo al que románticamente hemos llamado “hacer el amor”, es uno de los placeres de esta tierra que nos hace sentir más vivos.</p>
<p dir="ltr"><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-20" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2016/03/hambre_41-1024x401.jpg" alt="hambre_4" width="1024" height="401" /></p>
<p dir="ltr"><span id="more-9"></span></p>
<p><strong>Pero ¿por qué algo tan instintivo, se ha llenado de tabúes y se ha idealizado a niveles insospechados?</strong></p>
<p>Gracias a la falta de educación, a la educación distorsionada, a las películas, a la publicidad y en general a una sociedad tapada. Hombres y mujeres han sufrido las frustraciones que conlleva ser un ser sexual. Por ejemplo, hemos creído por años que “el tamaño importa”, que existen mujeres incapaces de tener orgasmos así estén físicamente preparadas para tenerlos. Que el sexo debe durar toda la noche. Que masturbarse es un acto prohibido, aunque irónicamente se diga que “el que niega la paja niega la madre”. <strong>Hemos crecido creyendo que el sexo tiene que ser tan sexy como en Hollywood, o salvaje como en las películas porno: sin mucho diálogo, incoherente y por todos los agujeros. </strong>Y que todas las mujeres debemos estar dispuestas a todo, por todos los lados. Que todos los hombres deben ser supermachos. Que el sexo lésbico es el único acto gay atractivo y socialmente aceptado. Y como si fuera poco, que para comprar un producto sexual hay que ser un perdedor o una persona demasiado “open mind”.</p>
<p dir="ltr"><strong>Nosotros mismos nos hemos encargado de llenar de mitos uno de nuestros actos más naturales. </strong>Y lo hemos rodeado de estereotipos, prohibiciones, frustraciones, embarazos no deseados, enfermedades, traumas y muchas otras desgracias.</p>
<p dir="ltr">Es por eso que es hora de sacar el sexo de la cama y llevarlo a la mesa. Porque es hora de hablar abiertamente de la importancia del acto sexual tal y como es. <strong>Hoy todos: heterosexuales, homosexuales, bisexuales, transexuales, pansexuales, asexuales, etc. Tenemos la oportunidad de dejar la ignorancia de lado para comenzar a disfrutar mucho más de nuestra sexualidad.</strong></p>
<p>Es hora de sentirnos plenos y libres con nuestros cuerpos, nuestras fantasías, nuestras parejas y ser mejores seres humanos para esta sociedad.</p>
<p>Es hora de follar sin prejuicios porque es natural. Porque todos los animales lo hacen y nosotros somos animales.<strong> Sí, follemos por placer, por curiosidad, por amor, por ocio. </strong>Follemos porque es saludable para nuestro cuerpo y nuestra mente.</p>
<p dir="ltr">Pero comencemos por el principio. Entendiendo que somos nosotros los que tenemos la responsabilidad de tomar las riendas de nuestra sexualidad. Es decir, no solo follemos. <strong>También autofollémonos.</strong> <strong>Y sobre todo eso.</strong> Porque solo a partir del autoconocimiento y la exploración de nuestros propios genitales y las partes más sensibles de nuestros cuerpos, estaremos mejor preparados para conocer otros.</p>
<p>Hagámoslo ahora mismo. Pero hagámoslo divertido, con confianza, con amor por nosotros mismos. Mirémonos a un espejo, observemos nuestros órganos sexuales, toquémonos, amemos cada parte, así como queremos y cuidamos el resto de nuestro cuerpo. Cuidemos nuestro clítoris, vagina, pene, bolas, ano y mantengámoslos ejercitados y saludables.</p>
<p><strong>Amémoslo a él, a ella, a ellos, pero sobre todo, amémonos a nosotros mismos.</strong> Y aunque estemos grandes para actuar como niños. Exijamos nuestro derecho a jugar y a usar juguetes. Aprendamos a manejar un vibrador, un masturbador, un lubricante, unas bolitas chinas y entrenemos nuestros músculos pélvicos y nuestros orgasmos.</p>
<p><strong>Follemos para existir, pero sobre todo para darle significado a nuestra existencia.</strong></p>
<p><strong><em>Escrito por Alejandra Garavito.</em></strong></p>
<p dir="ltr"><strong>Únete a nuestra evolución sexual:</strong></p>
<p dir="ltr"><a href="https://www.instagram.com/hambreshop/">https://www.instagram.com/hambreshop/</a></p>
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<p dir="ltr">
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        <author>Charla con HAMBRE</author>
                    <category>Follamos, luego existimos</category>
                <guid isPermaLink="false">http://blogs.elespectador.com/charla-con-hambre/?p=9</guid>
        <pubDate>Mon, 28 Mar 2016 22:00:33 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-1-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Follamos, luego existimos.]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Charla con HAMBRE</media:credit>
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