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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Tue, 14 Apr 2026 23:46:05 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Blogs de Autismo y autoritarismo presidencial | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Educación virtual, ética y posibilidad: la búsqueda de una sociedad Neuroafirmativa</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/putamente-libre-feminismo-artesanal/educacion-virtual-etica-y-posibilidad-la-busqueda-de-una-sociedad-neuroafirmativa/</link>
        <description><![CDATA[<p>En este contexto, la noticia reciente en Red+ Noticias marca un punto de inflexión. La ley ahora obliga a los colegios —públicos y privados— a garantizar clases virtuales como un derecho fundamental para estudiantes que enfrenten condiciones excepcionales. Ya No es una opción: es una obligación legal. La medida está respaldada por el Decreto 1860 de 1994 y el Decreto 1075 de 2015, que reconocen que la presencialidad No puede ser la única vía válida para aprender y que todos los residentes tienen derecho a la educación.</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>Mar Candela </p>



<p>Hoy traigo esta reflexión, nacida de una conversación reciente y de una inquietud que <strong>No</strong> deja de crecer. La educación virtual se ha instalado como una alternativa, una solución, una promesa. Sin embargo, lo que está en juego <strong>No</strong> es solo la conectividad o el acceso a plataformas. Lo que está en juego es la ética de los procesos, la idoneidad de las herramientas y la posibilidad real de aprender en contextos profundamente desiguales.</p>



<p>La transformación educativa que necesitamos <strong>No</strong> puede ser cosmética. Las <strong>tecnologías de la información y la comunicación (TIC)</strong> deben ser parte estructural de una pedagogía que reconozca las realidades sociales, cognitivas y culturales de quienes aprenden. No obstante, en muchos casos, la virtualidad se convierte en un territorio hostil: para quienes <strong>No</strong> dominan lo digital, para quienes enfrentan barreras psicosociales, para <strong>todas las neurodiversidades Incluyendo los neurotipos</strong> que requieren acompañamiento humano y metodología sensibles.</p>



<p>La educación <strong>No</strong> ocurre en el vacío. Ocurre en cuerpos, en casas, en vínculos. Y muchas veces, esos cuerpos están mal alimentados, esas casas son espacios de violencia o precariedad, y esos vínculos están rotos o ausentes. ¿Cómo se supone que se aprende así?</p>



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<h3 class="wp-block-heading"><strong>El desafío de la nueva normativa respaldada por hechos</strong></h3>



<p>En este contexto, la noticia reciente en <a target="_blank" rel="noreferrer noopener" href="https://redmas.com.co/colombia/Colegios-sin-marcha-atras-Ley-los-obliga-a-permitir-clases-desde-casa-como-derecho-a-estudiantes-en-estas-condiciones-20250805-0045.html">Red+ Noticias</a> marca un punto de inflexión. La ley ahora obliga a los colegios —públicos y privados— a garantizar clases virtuales como un derecho fundamental para estudiantes que enfrenten condiciones excepcionales. Ya <strong>No</strong> es una opción: es una obligación legal. La medida está respaldada por el <strong>Decreto 1860 de 1994</strong> y el <strong>Decreto 1075 de 2015</strong>, que reconocen que la presencialidad <strong>No</strong> puede ser la única vía válida para aprender y que todos los residentes tienen derecho a la educación.</p>



<p>Esta decisión legislativa responde a una realidad que <strong>No</strong> puede seguir ignorándose. La ley busca corregir la exclusión de cientos de miles de estudiantes en Colombia que están fuera del sistema escolar por razones ajenas a su voluntad. Sin embargo, también plantea un reto enorme. Implementar clases virtuales dignas <strong>No</strong> significa enviar tareas por WhatsApp o cualquier tipo de plataforma dentro del ecosistema digital y ciberespacio. Significa rediseñar métodos pedagógicos, formar a los docentes, garantizar plataformas funcionales y asegurar que el aprendizaje sea significativo.</p>



<p>Los docentes también enfrentan desafíos enormes. Muchos <strong>no</strong> tienen condiciones dignas para enseñar a distancia, ni el tiempo para acompañar a cada estudiante según su neurotipo. La relación pedagógica <strong>No</strong> es solo transmisión de información: es vínculo, es cuidado, es presencia.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Mi postura: los diagnósticos como herramienta</strong></h3>



<p>Estoy convencida de que para una gran parte de los neurotipos, lo que hay en internet puede ser útil. Aunque también sé que hay quienes necesitan mucho más: acompañamiento humano, pedagogías adaptadas, vínculos reales. No obstante, seguimos diseñando sistemas que suponen que todos pueden aprender igual, solos, frente a una pantalla.</p>



<p>Aquí es donde mi voz se une con la reflexión de la autora <a target="_blank" rel="noreferrer noopener" href="https://drannacook.com/publications/">A. Cook (2024)</a>. Ella plantea que las conceptualizaciones reductivas de <strong>Las neurodiversidades</strong> limitan la capacidad de los docentes para adaptar sus estrategias. Sin embargo, me surge una observación crítica. Cook critica que el apoyo especializado dependa de un diagnóstico. Si bien estoy de acuerdo en que <strong>no</strong> debemos forzar la normalización ni depender exclusivamente de una etiqueta, me preocupa que se subestime la necesidad real de adaptaciones. Desde mi perspectiva, los diagnósticos <strong>no</strong> son el problema, sino el uso que se les da. Se trata de usar las etiquetas de manera <strong>Neuroafirmativa</strong>, <strong>No</strong> para estigmatizar, sino para informar sobre necesidades específicas y permitir una adecuación respetuosa del entorno.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<h3 class="wp-block-heading"><strong>La urgencia de una educación Neuroafirmativa</strong></h3>



<p>La educación virtual es una idea buenísima. Sin embargo, de no llevarse a cabo de una manera idónea, podría ser un desafío mayor y ahondar el problema de la desigualdad. Lo que está mal es que la implementen sin sensibilidad, sin estrategia, sin justicia, sin herramientas, procesos y oportunidades idóneas para que sea efectiva y realmente disminuya la problemática de la falta de escolarización y aumente las posibilidades de aprendizaje.</p>



<p> Aquí es vital diferenciar la <strong>educación virtual</strong>, que debe contar con aulas virtuales en las plataformas —cada plataforma digital representa un espacio físico y, en consecuencia, debería tener un aula virtual con horarios acordados y procesos de acompañamiento como si fuera presencial—, de la <strong>educación a distancia o remota</strong>, que a menudo es un trabajo autodidacta con muy pocas herramientas para hacerlo y muchas veces sin clases de fondo. En Colombia, no se suele hacer esta diferenciación, y la mayoría de las metodologías de formación virtual se convierten automáticamente en remotas y a distancia. Esto es problemático para quienes no son autodidactas y tienen necesidades diferenciales para su proceso de metacognición, lo cual es difícil con los adultos y mucho más con los niños, niñas y adolescentes.</p>



<p> Las <strong>TIC</strong> pueden ser parte de la solución si se usan con conciencia ética, con respeto por la diversidad cognitiva y con un compromiso real por el derecho a aprender.</p>



<p>Además, es urgente hablar de una educación <strong>Neuroafirmativa</strong> en todos los niveles y formatos. Desde los noventa, muchas personas con <strong>Las neurodiversidades</strong> han vivido sin saberlo. Yo supe y fui consciente de mi neuro divergencia a los 40 y solo a los 46 pude tener el privilegio de los diagnósticos. Hay personas que reciben su diagnóstico a los 50, a los 60, e incluso más tarde. Esto <strong>no</strong> solo afecta a estudiantes: también hay docentes neurodivergentes que ni siquiera lo saben. Pensar en el bienestar cognitivo, emocional y social de quienes enseñan es tan urgente como pensar en quienes aprenden.</p>



<p> Es necesario construir una política social educativa posibilista, que incluya herramientas, procesos y oportunidades para una sociedad <strong>Neuroafirmativa</strong>. Una sociedad que reconozca la diversidad desde la experiencia del aprendizaje y también desde la experiencia de la enseñanza. Como señala el artículo <strong>&#8220;Las neurodivergencias: una revisión del concepto en la educación superior hispanohablante&#8221;</strong> de <strong>Amador Fierros et al. (2021)</strong>, la verdadera flexibilidad <strong>no</strong> se logra con horarios adaptados, sino rompiendo con la homogeneización para construir una pedagogía que valore y se nutra de los saberes, experiencias y culturas propias de cada persona.</p>



<p>Al final de esta reflexión, quiero compartir algo que <strong>No</strong> siempre se dice en voz alta. Soy una mujer autista tipo 2, con alta sensibilidad. También he visto el mundo como disléxica, disgráfica, con algo de discalculia y otras condiciones que, aunque difíciles de nombrar, han sido parte de mi forma de aprender, de sentir, de existir. Contarlo puede parecer revictimizante. Nadie debería tener que hablar de estas cosas tan abiertamente. Sin embargo, ahora es el momento de hacerlo mientras que abrimos camino a una sociedad <strong>Neuroafirmativa</strong> donde nadie tenga que hablar sobre estas situaciones y vivir vulnerable ante una sociedad excluyente, clasista y profundamente capacitista.</p>



<p> Es por eso que guardar silencio para mí <strong>No</strong> es opción. Hablo desde el conocimiento hecho piel, desde la experiencia encarnada, porque sé que lo personal es político. Y al contar estas cosas, sé que puedo estar alineando la vida de otras personas, especialmente de niños, niñas, jóvenes y todas las personas que vienen atrás en su proceso de auto reconocimiento neurodivergente.</p>



<p> Mi historia <strong>No</strong> es excepción: es testimonio. Y como tal, merece ser dicha.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Colofón: El camino apenas comienza</strong></h3>



<p>Quiero cerrar esta columna invitando a la acción. La normativa que mencioné es un reflejo de que el mundo está cambiando, impulsado en gran medida por la labor de la <strong>UNESCO</strong> para que los países adopten medidas que garanticen una educación inclusiva. La educación virtual es una herramienta poderosa, sí, <strong>no obstante</strong> <strong>No</strong> la solución definitiva. </p>



<p>El verdadero trabajo comienza ahora, en las aulas y en las mentes de todas y todos nosotros, reconociendo que cada persona merece una educación digna.</p>



<p>Agradezco su tiempo de lectura y su disposición a reflexionar conmigo sobre estos temas. Para quienes deseen profundizar, aquí les comparto lo que llevo de mi trabajo de investigación en el primer semestre de maestría en educación e interculturalidad con énfasis en inclusión: </p>



<p><iframe title="Sustentación final - educación neuro afirmativa" width="500" height="375" src="https://www.youtube.com/embed/Euj7pZFLxVU?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe></p>



<p> Sigamos en este camino de construcción y aprendizaje.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Mar Candela</author>
                    <category>Putamente libre - Feminismo Artesanal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=118996</guid>
        <pubDate>Thu, 07 Aug 2025 18:56:42 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Educación virtual, ética y posibilidad: la búsqueda de una sociedad Neuroafirmativa]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mar Candela</media:credit>
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        <item>
        <title>Ni Bukeles ni Mileis ni “constitucionalismo abusivo”</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/una-habitacion-digital-propia/bukeles-mileis-constitucionalismo-abusivo-inicio-curso-redccal-2024-presidencialismo-autoritarismo-1a-sesion/</link>
        <description><![CDATA[<p>Red X: @LiliEstupinanAc El  28 de febrero arrancó nuestro Curso RedCcal 2024 que nos convocará una vez al mes y durante todo el año en plena reflexión sobre lo que indica su título: De presidencialismo, lawfare, populismo, autoritarismo y Estado de Derecho. Es el tercer curso anual del Observatorio Red de Constitucionalismo Crítico de América [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p>Red X: @LiliEstupinanAc</p>
<p>El  28 de febrero arrancó nuestro Curso RedCcal 2024 que nos convocará una vez al mes y durante todo el año en plena reflexión sobre lo que indica su título: De presidencialismo, <em>lawfar</em>e, populismo, autoritarismo y Estado de Derecho. Es el tercer curso anual del Observatorio Red de Constitucionalismo Crítico de América Latina – REDCCAL (toda la programación está aquí: <a href="https://redccal.com/escuela-de-alta-formacion-2024/">https://redccal.com/escuela-de-alta-formacion-2024/</a> ).</p>
<p>Es necesario recordar, a manera de memoria académica y de Red, que el primer curso estuvo dedicado a la  formación en feminismo (2022): Justicia Constitucional y Mujeres en <em>Abya Yala</em>. Tremenda escuela en feminismo y con todos los apellidos: liberal, marxista, antiespecista, ancestral, de Abya Yala, decolonial, descolonial y más. Más de tres mil estudiantes y una logística realmente compleja de sobrellevar, pero lo logramos: más de 120 horas de formación. De ese gran diplomado quedaron más que certificaciones, una formación en emancipación y autonomía de mujeres de todos los colores y países de América Latina y El Caribe. Toda una alianza con otras redes e instituciones, entre otras: La Red de Mujeres Constitucionalistas de América Latina.</p>
<p>Para el 2023, hicimos un esfuerzo por construir la otra historia del Derecho Constitucional, una crítica incluso inspirada desde marcos descoloniales. Convencidas/os del marco patriarcal, racista, sexista y más del Derecho Constitucional; buscamos marcos teóricos disruptivos, todo un ejercicio que nos llevó a iniciar con Haití como la cuna para luego analizar el origen del Derecho Constitucional en la mayoría de los países de América Latina, El Caribe, <em>Abya Yala </em>o Amefrica Ladina. Todo depende de los lentes de los/as formadores/as. Todo un año y de la mano de decenas de docentes y cientos de discentes.  Toda la biblioteca virtual e incluso de material bibliográfico allegado (dos cursos) están en línea y siguen en permanente consulta. Aquí todo es altruista, gratuito y para formación democrática: <a href="https://www.youtube.com/@reddeconstitucionalismocri6605/streams">https://www.youtube.com/@reddeconstitucionalismocri6605/streams</a> y <a href="http://www.redccal.com">www.redccal.com</a></p>
<p>Pues antes de terminar como un chat de tíos de derecha y hasta fachos/as, muy común en épocas de populismo, <em>fake news</em>, mentiras y más, nos dimos en la tarea de estudiar y analizar especialmente en profundidad la fase actual de la democracia constitucional en América Latina. La Red, además de tejer academia, también analiza toda la evolución o involución de lo logrado en materia de democracia constitucional o del constitucionalismo democrático, comunitario, ancestral, diverso, plural y feminista. Varios apellidos que intentan ir más allá de la lectura eurocéntrica del Derecho Constitucional.</p>
<p>Nos la hemos pasado en los últimos años tratando de dar contenido a estas categorías, que tal como analizamos en el libro de constitucionalismo en clave descolonial, están marcadas por la híbrides: https://repository.unilibre.edu.co/handle/10901/22419</p>
<p>Hemos intentado leer esta híbrides, y lo digo en sentido positivo, no bajo la lectura de democracia híbrida que contiene elementos autoritarios, sino como una amalgama entre el Norte y el Sur, y de manera maravillosa, cada vez más en clave del Sur Global y de mujeres. Más bien, con lentes de todos los colores, todos los pueblos, todas las naciones en la misma preocupación académica: el poder, el vivir sabroso o dignamente. Todos estos temas estaban monopolizados por los señores, en el marco del Norte Global.</p>
<p>En fin, en el escenario de una pretensión académica así todo se vuelve complejo y disruptivo. Pensar el constitucionalismo desde América Latina, Amefrica ladina o <em>Abya Yala</em> no es fácil. En algo nos podremos poner de acuerdo, ¿o no? Lo que para algunos es <em>lawfare</em>, para otros es autoritarismo o populismo. Democracia híbrida – constitucionalismo de la regresión o abusivo. Tremendo reto tenemos, estudiar todo esto en pleno siglo XXI.</p>
<p><img fetchpriority="high" decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-98488" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/dbed082f-2e97-418b-afad-92ffee14caac-300x221.jpg" alt="" width="300" height="221" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/dbed082f-2e97-418b-afad-92ffee14caac-300x221.jpg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/dbed082f-2e97-418b-afad-92ffee14caac-150x111.jpg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/dbed082f-2e97-418b-afad-92ffee14caac-768x566.jpg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/dbed082f-2e97-418b-afad-92ffee14caac-1024x755.jpg 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/dbed082f-2e97-418b-afad-92ffee14caac-1200x884.jpg 1200w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/dbed082f-2e97-418b-afad-92ffee14caac.jpg 1600w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /></p>
<p>La mayoría de los/as que estamos aquí – formadores/as y discentes, hemos celebrado en las últimas décadas el surgimiento de un nuevo constitucionalismo desde el Sur Global. Un constitucionalismo híbrido –insisto que lo digo en términos positivos&#8211;tanto eurocéntrico y liberal, como comunitario, ancestral y plural. Impensable este nuevo constitucionalismo a finales del siglo XX (algo avanzó Colombia con el constituyente de 1991). Nuevos/as actores/as entraron a disputar escenarios de poder, muchos/as de ellos/as discriminados/as y apartados/as por siglos. La construcción de un/a sujeto/a político/a colectivo/a ancestral, campesino/a, minero/a, femenino y diverso. De hecho, nos estamos pensando el constitucionalismo desde Domitila Chúngara, Adriana Guzmán, Transito Amaguaña y otras emblemáticas &#8211;eso impensable por allá a finales del siglo XX, tan de los señores y las corbatas. Todavía es impensable para el mundo de las olas constitucionales o de esa historia lineal que en el Sur se estrella con otros componentes. Aquí eso de lo social nos lo quedaron debiendo, el bienestar nunca llegó; las mujeres nunca disfrutaron de las olas del norte y más &#8211;recordando a Adriana Guzmán. En esas condiciones pensarlo desde aquí y hoy se hace más complejo, pero también más fascinante.</p>
<p>Ese constitucionalismo de la híbrides, muy propio de contextos como el de <em>Abya Yala</em>, ha tenido que subsistir con los mismos males de marras, y con los mismos seres humanos imperfectos/as para el ejercicio del poder (extractivismo, corrupción, patriarcado, neoliberalismo, violencia y más). Pues aquí nuevamente recordé a la emblemática Adriana Guzmán que luego de estar desde afuera en el proceso constituyente de Bolivia, reclama y no sin razón:</p>
<h6><em>(…) Tenemos memoria, hemos hecho camino no para hacer un Estado plurinacional sino para hacer vida digna en comunidad, no para proyectos caudillistas personalistas, evistas o arcistas, machistas extractivistas y patriarcales. Tenemos memoria y responsabilidad con nuestras abuelas para seguir haciendo camino en el vivir bien más allá de los partidos &#8211;mal llamados instrumentos políticos&#8211; más allá de la institucionalidad del Estado colonial colgado de la wiphala, y contra esta lucha partidaria que está descuartizando a las organizaciones, que está descuartizando los territorios. Sabemos cuál es el camino, no podemos mantener silencio ni vamos a dejar de caminar. (Jalliu Kipa, 2024)</em></h6>
<p>Pues en materia de sistema de gobierno le apuntamos al presidencialismo, pero aquí eso ha tomado tono de “caudillismo” de todos los colores. Este continente se ha caracterizado de forma primordial, por la adopción del sistema de gobierno presidencial &#8211;una constante constitucional histórica que vale la pena analizar. El poder ha fascinado, y caer en la exacerbación caricaturesca de la figura es hasta peligroso y se ha vuelto el pan de cada día por estas tierras. Por eso tanto chat de tíos conservadores y fachos/as en acción o también de fanáticos/as.</p>
<p>Presidencialismo, ¿el por qué de esta opción? su evolución, exacerbación y la relación con otras ramas del poder público, los organismos de control, con el estado de Derecho y con el pueblo? eso que invocan siempre cada vez que quieren hacer el programa sin los marcos constitucionales y legales correspondientes.</p>
<p>Sistema de gobierno presidencial que se puede leer también a través de los pintorescos personajes que dan grima –lo peor, aupados por supuestas elecciones democráticas: Maduro, Uribe, Ortega, Bukele, Millei y más. Los mismos que vuelven a restringir los derechos de las mujeres, los asuntos de género, el lenguaje inclusivo, los derechos humanos, en fin. Cada conferencista hará su lectura. El asunto es tan complejo que ya no es un tema de izquierda, de derecha o de centro. Algo está pasando con la figura presidencial y este sistema de gobierno; y nuestro curso se dedicará a analizarlo científicamente.</p>
<p>En la primera sesión intenté dar un acercamiento a la pretensión general de todo el curso y una explicación de cada uno de los conceptos y categorías que serán objeto de análisis constitucional, científico y político: presidencialismo, <em>lawfare,</em> autoritarismo, populismo y Estado de Derecho. Y como la idea es llenarnos de contenido, teoría y metodología y dejarnos llevar más por la ciencia que por la pasión – el chat de tíos&#8211; nos vamos a dedicar en las primeras sesiones al enfoque metodológico y la comparación.</p>
<p><img decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-98489" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/e406b91c-2065-44ee-bdf7-fc496529b61e-300x208.jpg" alt="" width="300" height="208" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/e406b91c-2065-44ee-bdf7-fc496529b61e-300x208.jpg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/e406b91c-2065-44ee-bdf7-fc496529b61e-150x104.jpg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/e406b91c-2065-44ee-bdf7-fc496529b61e-768x533.jpg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/e406b91c-2065-44ee-bdf7-fc496529b61e-1024x710.jpg 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/e406b91c-2065-44ee-bdf7-fc496529b61e-1200x833.jpg 1200w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/e406b91c-2065-44ee-bdf7-fc496529b61e.jpg 1600w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /></p>
<p>Así tuvimos al primer conferencista Guillaume Tusseau, catedrático de <em>Sciences Po</em> Paris, quien desde el Norte Global nos acompaña sin descanso en esta red de parceros/as constitucionalistas del Sur Global. El mismo que identificó la complejidad de la comparación a partir de la híbrida propuesta presidencial del la V República Francesa, para luego invocar lecturas más dúctiles, flexibles y no lineales; mejor dicho, no leer de manera binaria eso de los sistemas de gobierno: presidencialismo vs parlamentarismo. Para lo cual, cierra con una imagen circular y compleja de Eleanor Rosch que refleja la complejidad de construir tipos o modelos,  clasificación y por ende de la comparación:</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-98490" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/Captura-de-pantalla-2024-03-02-145023-300x199.png" alt="" width="300" height="199" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/Captura-de-pantalla-2024-03-02-145023-300x199.png 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/Captura-de-pantalla-2024-03-02-145023-150x99.png 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/Captura-de-pantalla-2024-03-02-145023.png 738w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></p>
<h6><em>Por ejemplo, podría decirse que un gorrión entra en la categoría de ave, definida por consideraciones como tener plumas, poner huevos, volar, anidar, etc. También encaja un águila, aunque se desvía del prototipo más común. Pero un pollo suscita más dudas. La clasificación de un ejemplo concreto se realiza con referencia a una forma de tipo medio que reúne un número considerado hic et nunc suficiente de caracteres a su vez juzgados hic et nunc suficientemente numerosos en el nivel cuantitativo, por una parte, y suficientemente importantes por otra parte en el nivel cualitativo. Más que una lógica binaria de pertenencia o no pertenencia, la noción de grado de pertenencia se vuelve crucial.</em></h6>
<h6>(Ver toda la primera sesión del Curso REDCCAL 2024 por aquí: <a href="https://www.youtube.com/watch?v=yQd8HBwci4A&amp;t=596s">https://www.youtube.com/watch?v=yQd8HBwci4A&amp;t=596s</a>)</h6>
<p>Entonces, ¿qué esperan para revisar todo nuestro programa y unirse a cada una de las sesiones certificables por línea? Todo invita a superar el chat de tíos y fortalecer la formación en esto de la democracia constitucional. Algo huele mal y en pleno siglo XXI. En peligro derechos y conquistas históricas.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-98491" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/2897f042-54d9-4136-ad28-dc4610210531-300x173.jpg" alt="" width="300" height="173" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/2897f042-54d9-4136-ad28-dc4610210531-300x173.jpg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/2897f042-54d9-4136-ad28-dc4610210531-150x87.jpg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/2897f042-54d9-4136-ad28-dc4610210531-768x444.jpg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/2897f042-54d9-4136-ad28-dc4610210531-1024x592.jpg 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/2897f042-54d9-4136-ad28-dc4610210531.jpg 1033w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></p>
<p>En plena primera sesión de curso RedCcal 2024. Amigos/as, gracias por siempre estar ahí.</p>
<p>Nota 1: Aquí la magnífica nómina del Curso RedCcal 2024: Guillaume Tusseau (Francia), Liliana Estupiñán Achury (Colombia), Tania Groppi (Italia), Georgina Martínez (El Salvador/Italia), Álvaro Echeverry Uruburu (Colombia), Adriana Guzmán (Bolivia), Alida Vicente (Guatemala), Alejandro Marcelo Médici (Argentina), Catalina Mendoza (Ecuador), Floralba Padrón Pardo (Colombia), Thais Janaina Wenezcovicz (Brasil), Rubén Martínez Dalmau (España), Viridiana Molinares Hassan (Colombia), Roberto Viciano Pastor (España), Gustavo Ferreira (Brasil), Diego Valadés (México) y Gloria Lopera (Colombia). Liliana Estupiñán Achury – Coordinadora de curso.</p>
<p>Nota 2. Reitero agradecimiento a la gran Margarita Suárez Mantilla, siempre primera lectora y correctora de marras.</p>
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        <author>Liliana Estupiñán Achury</author>
                    <category>Una habitación digital propia</category>
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        <pubDate>Sat, 02 Mar 2024 23:23:58 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Liliana Estupiñán Achury</media:credit>
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