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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Wed, 17 Jun 2026 14:00:00 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Blogs de arte colombiano | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Lo sagrado en María Teresa Hincapié</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/liarte-dialogo-sobre-arte/lo-sagrado-en-maria-teresa-hincapie/</link>
        <description><![CDATA[<p>Nunca había estado en una exposición de María Teresa Hincapié, artista legendaria del performance en Colombia. Y por eso fui al Museo Santa Clara, en Bogotá, para ver “Concordancia vital. Lo sagrado en María Teresa Hincapié”, que reúne hasta el 9 de agosto de 2026 fotografías, videos y material de archivo de acciones artísticas realizadas [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Nunca había estado en una exposición de <strong>María Teresa Hincapié</strong>, artista legendaria del performance en Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y por eso fui al <strong>Museo Santa Clara</strong>, en Bogotá, para ver “<strong>Concordancia vital. Lo sagrado en María Teresa Hincapié</strong>”, que reúne hasta el 9 de agosto de 2026 fotografías, videos y material de archivo de acciones artísticas realizadas entre 1992 y 2006.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De María Teresa Hincapié había visto su obra fragmentada, en libros o ferias, pero no había tenido la oportunidad de estar en una muestra dedicada a ella.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con formación teatral, finalizando los años 80 María Teresa Hincapié se dedicó a explorar la relación entre <strong>arte, vida y naturaleza </strong>a través del performance.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En los años 90 profundizó la conexión con lo <strong>sagrado</strong>, entendido más como lo ancestral y universal; no necesariamente religioso; respondiendo a la rapidez de la vida, el consumo y la coyuntura política.</p>



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<div class="wp-block-column is-vertically-aligned-center is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow" style="flex-basis:100%">
<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-9-16 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="Exposición Concordancia vital. Lo sagrado en María Teresa Hincapié" width="422" height="750" src="https://www.youtube.com/embed/wgjlhhe8vcs?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
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<p class="wp-block-paragraph">Me pregunto cómo se viviría hoy una acción de María Teresa Hincapié donde la lentitud y el silencio eran protagonistas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hace dos décadas el Museo Santa Clara, que antes fue iglesia y alberga arte de los siglos XVII y XVIII, exhibió a María Teresa Hincapié por primera vez.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La exposición “<strong>Concordancia vital. Lo sagrado en María Teresa Hincapié</strong>” se exhibe en el coro alto, un espacio en el que tampoco había estado y que recientemente fue intervenido.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="mailto:liartedialogosobrearte@gmail.com">liartedialogosobrearte@gmail.com</a> / <a href="https://www.instagram.com/liarteconarte/">@LiarteconArte</a> </p>
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        <author>Lilian Contreras Fajardo</author>
                    <category>Liarte: diálogo sobre arte</category>
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        <pubDate>Tue, 16 Jun 2026 20:24:39 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Lo sagrado en María Teresa Hincapié]]></media:description>
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        <title>Yuli Cadavid y el arte de recuperar el saber de las plantas</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/liarte-dialogo-sobre-arte/yuli-cadavid-y-el-arte-de-recuperar-el-saber-de-las-plantas/</link>
        <description><![CDATA[<p>Hasta el 12 de junio se puede apreciar en Ocre Galería la obra de esta artista que rinde homenaje a su abuela y al poder de las plantas medicinales. Por primera vez el color es protagonista en estas piezas que recuerdan que una planta advierte si es curativa o venenosa. Hace unos años, cuando el [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><em>Hasta el 12 de junio se puede apreciar en Ocre Galería la obra de esta artista que rinde homenaje a su abuela y al poder de las plantas medicinales. Por primera vez el color es protagonista en estas piezas que recuerdan que una planta advierte si es curativa o venenosa.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Hace unos años, cuando el mundo estaba detenido por la pandemia, <strong>Yuli Cadavid</strong> recordó que su abuela curaba todos los males gracias al poder de las plantas, así que un cuadro médico fue el impulso para que ella decidiera recuperar ese legado que, debido al paso de los años, ya estaba difuso en la memoria de la familia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“El proyecto empezó con la intención de recuperar las recetas de mi abuela. Empecé a conocer <strong>las plantas y sus propiedades</strong>, entendiendo que no soy boticaria, ni pretendo serlo. Simplemente, empecé a recolectar plantas para desde el arte representarlas y ver su transformación a través del color”, expresa la artista.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Yuli Cadavid</strong>, experta en arte gráfico y grabado, utiliza estos soportes para plasmar la belleza y las propiedades de las plantas. Esto se evidencia en las series “Fitoterapia básica”, de las que son protagonistas el sauco, la moringa, el jengibre, limón y eucalipto; “Gabinete de curiosidades”, en la que expone las propiedades botánicas de esas mismas plantas a través del dibujo científico. La tensión de las plantas que curan o matan se evidencia en “Las matas que curan, las curas que matan”, mientras que “Esto no tiene Invima” rinde homenaje a la tradición de curar con plantas medicinales así no esté regulado por la ciencia moderna.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="Yuli Cadavid y el arte de recuperar el saber de las plantas" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/ROkpgpB6s10?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
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<p class="wp-block-paragraph">La materialización de la obra de Yuli Cadavid es diversa, pues abarca desde cajas de botánica que guardan pinturas en papel de fique, dibujos al carboncillo, cajas de conservación, hasta ollas grabadas, instalaciones, herbarios; pasando por los grabados con las técnicas monotipo o aguafuerte.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los libros intervenidos también son característicos en su obra. Se trata de libros que llegan a su taller de impresión Talante porque están siendo carcomidos por el moho o el comején, y tras un proceso de recuperación, Yuli Cadavid les ofrece una segunda posibilidad de narrar la historia de las plantas por medio de nuevos textos e imágenes que son puestas al estilo collage.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Parte de estas obras pueden apreciarse actualmente en <strong>Ocre Galería</strong>, ubicada en <strong>Bogotá</strong>, en la muestra “<strong>Escalas de cuidado</strong>” curada por Caridad Botella, en la que por primera vez el color de la naturaleza es protagonista.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Le tenía miedo al color porque generalmente está asociado con lo decorativo, y en la historia del arte el grabado ha sido reconocido por su contraste y fuerza. Si Rembrandt elaboraba todos sus grabados en negro, ¿cómo agregarle color?”, se pregunta la artista.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo cierto es que las plantas tienen diferentes colores que sirven como advertencia. Es decir, cuando tienen un color específico están hablando si son cura o son veneno, y entonces este fue el punto de partida de esta muestra que le permite al espectador ver su escala de color que prepara, muchas veces, con pigmentos naturales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La mayoría de las piezas exhibidas fueron elaboradas este 2026, aunque hay algunos libros, boticarios y ollas grabadas realizadas anteriormente. Esto posibilita tener, por decirlo de algún modo, acceso a la línea de tiempo en la que Yuli Cadavid se acerca a las <strong>plantas medicinales</strong> y sus distintas formas de interpretarlas artísticamente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En “<strong>Escalas de cuidado</strong>” hay una vitrina en la que se exhiben los materiales de archivo, así como una foto de su abuela, las herramientas y los pigmentos que utiliza Yuli Cadavid para que las hojas, ramas y flores de borrachero, diente de león o eucalipto se puedan apreciar en distintos formatos y en diferentes técnicas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y mientras las plantas medicinales recuperan su lenguaje del color y la advertencia, Yuli Cadavid fortalece su práctica artística en la que conceptos como amor y cuidado están presentes, no sólo en estas obras que parten desde el conocimiento ancestral femenino, sino en otras series como “Mientras duermen” en la que habla sobre la maternidad desde la ambivalencia de dibujarse y desdibujarse.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="mailto:liartedialogosobrearte@gmail.com">liartedialogosobrearte@gmail.com</a> / <a href="https://www.instagram.com/liarteconarte/">@LiarteconArte</a></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="577" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/09143903/Yuli_Cadavid_-1-1024x577.jpg" alt="" class="wp-image-130216" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/09143903/Yuli_Cadavid_-1-1024x577.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/09143903/Yuli_Cadavid_-1-300x169.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/09143903/Yuli_Cadavid_-1-768x432.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/09143903/Yuli_Cadavid_-1-1536x865.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/09143903/Yuli_Cadavid_-1-2048x1153.jpg 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>
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        <author>Lilian Contreras Fajardo</author>
                    <category>Liarte: diálogo sobre arte</category>
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        <pubDate>Tue, 09 Jun 2026 19:38:18 +0000</pubDate>
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        <title>Débora Arango y la exposición sobre la violencia estructural</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/liarte-dialogo-sobre-arte/debora-arango-y-la-exposicion-sobre-la-violencia-estructural-que-repercute-en-la-tierra-y-las-formas-de-vida/</link>
        <description><![CDATA[<p>Hasta finales de julio de 2026 se puede ver en el Claustro de San Agustín “Exvotos de la Desobediencia”, una exposición en la que la desobediencia es una forma de pensamiento: una interrupción de la indiferencia, una forma de mirar donde la dignidad de la vida no puede ser negada. Una nueva exposición de Débora [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Hasta finales de julio de 2026 se puede ver en el Claustro de San Agustín “Exvotos de la Desobediencia”, una exposición en la que la desobediencia es una forma de pensamiento: una interrupción de la indiferencia, una forma de mirar donde la dignidad de la vida no puede ser negada.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Una nueva exposición de <strong>Débora Arango</strong> se puede ver en Bogotá, esta vez en el <strong>Claustro de San Agustín</strong>, en pleno centro de la capital.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Meses después de que el Museo Santa Clara exhibiera “La huida del convento”, las acuarelas más emblemáticas de la colección de Débora Arango del Museo de Arte Moderno de Medellín, MAMM, este museo vuelve a prestar las obras que custodia de la artista.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es por esto por lo que el Claustro de San Agustín se expone hasta julio de 2026 “<strong>Exvotos de la Desobediencia</strong>”, una muestra en la que el arte de Débora Arango dialoga con el trabajo de Alfonso Quijano, Pedro Nel Gómez y Luis Giraldo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En “Exvotos de la Desobediencia” se pueden apreciar 20 obras de la artista realizadas entre 1940 y 1950, década en la que viajó a Estados Unidos y México.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para entender el diálogo que propone la curadora María Belén Sáenz de Ibarra en “Exvotos de la desobediencia” toca desglosar la propuesta de cada artista.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Exvotos de la Desobediencia de Débora Arango" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/e8U3kaQ21o0?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Débora Arango</strong> es una de las pintoras y acuarelistas más importantes de Colombia, figura clave del pensamiento contemporáneo y el feminismo, por lo que su obra trasgredió los cánones estéticos al representar la desnudez y la violencia en el cuerpo femenino, o la pobreza y otros problemas sociales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta exposición recuerda que una de las grandes frustraciones de Débora Arango fue la censura que le impidió dedicarse al muralismo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por su parte, <strong>Alfonso Quijano</strong> fue figura clave de las artes gráficas en Colombia, reconocido por las xilografías en las que abordó la violencia política, la lucha por la tierra y la desigualdad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y entonces, ¿cómo es que obras como “Maternidad negra” o “Familia” de Débora Arango dialogan con “La cosecha de los violentos” de Alfonso Quijano, una de las obras más emblemáticas sobre la violencia en el país realizada en 1968?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los cuerpos cansados son testigos del desinterés y el despojo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En “Exvotos de la Desobediencia” también se puede apreciar “Barequera en reposo”, obra de 1930 de <strong>Pedro Nel Gómez</strong>, artista influyente del arte colombiano del siglo XX, pionero del muralismo en el país; y quien fue maestro de Débora Arango.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las obras de los maestros colombianos se articulan con las del joven <strong>Luis Hernando Giraldo</strong>, quien crea paisajes y escenas que evocan lo rural, lo íntimo y lo esencial.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y entonces, después de recorrer varias veces la exposición, leer los textos y detallar las obras pude atender cómo “<strong>Exvotos de la Desobediencia”</strong> tiene que ver todo con la desigualdad, exclusión social y la violencia que es tan estructural que también repercute en la tierra, la memoria del cuerpo y del paisaje; y las formas de vida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y las denuncias de estas obras realizadas en los años 30, 40, 50, 60 y 70 del siglo pasado siguen muy vigentes en el siglo XXI.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="mailto:liartedialogosobrearte@gmail.com">liartedialogosobrearte@gmail.com</a> / <a href="https://www.instagram.com/liarteconarte/">@LiarteconArte</a></p>
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        <author>Lilian Contreras Fajardo</author>
                    <category>Liarte: diálogo sobre arte</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129824</guid>
        <pubDate>Mon, 01 Jun 2026 23:11:38 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Débora Arango y la exposición sobre la violencia estructural]]></media:description>
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        <item>
        <title>La memoria petrificada de un pensamiento titánico: Roberto Pizano Restrepo</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-conspiracion-del-olvido/la-memoria-petrificada-de-un-pensamiento-titanico-roberto-pizano-restrepo/</link>
        <description><![CDATA[<p>Entre yesos petrificados, archivos olvidados y travesías transatlánticas, emerge la figura casi mítica de Roberto Pizano Restrepo: el artista que soñó con traer la memoria estética de Europa al corazón de Colombia. Este artículo recorre su vida, su legado y la sorprendente red genealógica que une arte, política, espiritualidad y nación, en una historia donde el pasado se resiste a morir y el arte conspira contra el olvido.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><strong>Por Ramón García Piment y Claudia Patricia Romero</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Cuántas historias pueden contarse?, ¿cuántas merecen la pena ser recordadas?… Creemos que todas poseen valor. La humanidad es como una gigantesca biblioteca en la que cada ser es un libro único, con recorridos, perspectivas y trasegares distintos. Hay quienes pretenden encasillarnos en estigmas regionales, nacionales o culturales; sin embargo, algunos sentimos más cercanía con seres del otro lado del planeta que con aquellos con quienes convivimos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Algunos han logrado trascender su historia, publicar el libro de su vida y conspirar contra el olvido; mientras otros la han perdido en el gabinete del tiempo, hasta que los arqueólogos de la memoria se atreven a contemplar aquello interesante que, por alguna razón, fue desechado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En un recorrido por algunos edificios centenarios colombianos podemos encontrar obras de arte de una talla extraordinaria, capaces de llamar la atención de quienes perciben el aura o la “densidad luminosa” que atrae, de manera hipnotizante y sensorial, hacia esos yesos petrificados ante el paso de los años. Con ellos permanece encostrada la historia de su creador: un personaje místico, oculto y extraño, dotado de visión y arrojo; altamente reconocido en el medio artístico, pero casi desconocido para los nacionales: Roberto de las Mercedes Pizano Restrepo.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="800" height="381" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18132339/20260515_035718000_iOS.jpg" alt="" class="wp-image-129275" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18132339/20260515_035718000_iOS.jpg 800w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18132339/20260515_035718000_iOS-300x143.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18132339/20260515_035718000_iOS-768x366.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Este retratista, pintor y amante de los paisajes logró trascender en su época con paso firme y voluntad avasalladora, superando los estándares del arte incipiente colombiano que se esforzaba por alcanzar frutos de talla mundial. Sin embargo, sus luchas por amar el arte por encima de su propia vida, así como su inclinación por los lujos de la sociedad bogotana de la posguerra del siglo XIX, fueron deteriorándolo hasta extinguirlo prematuramente, antes de alcanzar el culmen de sus sueños. Murió a los 32 años, en 1929, en su casa de campo “Servitá”, al norte de Bogotá. Su tránsito por la vida estuvo guiado por una mirada inovadora con la que escribió un legado indeleble para la historia del arte de un país que, con demasiada frecuencia, parece empeñado en olvidar su pasado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La inserción de Pizano en la memoria colectiva se consolidó a partir de un proyecto concebido desde la exploración de la visión artística mundial, su introducción en círculos sociales y políticos determinantes para la toma de decisiones nacionales, y la audacia de proponer ideas al gobierno en un momento crucial. Con tal propósito, viajó a los 21 años a España para estudiar artes en la Academia de San Fernando, y recorrió Francia e Italia en busca del perfeccionamiento de su identidad artística. El hilo que lo mantenía unido al país lo trajo de regreso en 1921: se casó con María de Brigard Ortiz, fue profesor de la Escuela de Bellas Artes de la Universidad Nacional y recopiló como ninguno, su información sobre el artista colonial Gregorio Vásquez de Arce y Ceballos.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="362" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18132338/20260515_034951000_iOS-1.jpg" alt="" class="wp-image-129274" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18132338/20260515_034951000_iOS-1.jpg 600w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18132338/20260515_034951000_iOS-1-300x181.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En 1923 regresó a Europa, donde se concentró en concluir y publicar el libro sobre Vásquez de Arce, mientras trabajaba en el taller del director del Museo del Prado en España, Fernando Álvarez de Sotomayor, y fortalecía su enfoque artístico en París, en L’École Nationale Supérieure des Beaux-Arts. Fue precisamente en aquellos recorridos por edificaciones parisinas dedicadas al arte, como el palacio de estudios construido por Félix Duban, conocido como “La Cour vitrée”, &nbsp;donde se produjo un punto de inflexión: una luz que permitió vislumbrar el destino de su trabajo terrenal. Lo expresó él mismo:</p>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p>“Para adquirir un carácter nacional definido y fuerte, es preciso mirar al pasado, enseñar a los jóvenes a estudiar y conocer la obra de sus predecesores, para transmitirles así la energía y el pensamiento de estos, condición indispensable para que pueda proseguirse”.</p></blockquote></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Así surgió la idea pedagógica de llevar las obras clásicas de Europa a los estudiantes de la incipiente escuela de artes bogotana. Pizano se preguntaba cómo concretar sus aspiraciones en un país que apenas salía de convulsiones y tormentos políticos. Al mismo tiempo, fortalecía una mirada conservadora del arte académico en un mundo que respiraba nuevos aires de vanguardia, revolución social e industrial, negando los cánones clásicos de belleza. Su perspectiva, joven y aguda, lo llevó a inclinarse por lo definido y a no zambullirse en un universo aún inexplorado.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="676" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18005112/La-Cour-Vitree-676x1024.png" alt="" class="wp-image-129250" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18005112/La-Cour-Vitree-676x1024.png 676w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18005112/La-Cour-Vitree-198x300.png 198w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18005112/La-Cour-Vitree.png 745w" sizes="auto, (max-width: 676px) 100vw, 676px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Podemos imaginar las tertulias parisinas de Pizano con amigos como José Medina y el antioqueño Roberto Pinto Valderrama, director de <em>Le Journal des Nations Américaines</em> y jefe de la oficina de información colombiana en Francia, donde se confabularon las estrategias para traer el arte clásico a Colombia. Fue entonces cuando Roberto Pizano lanzó un dardo intelectual a la sociedad capitalina, al publicar un artículo en un diario bogotano denunciando la necesidad de espacios dignos para la enseñanza de las artes, semejantes a los que había conocido en España y Francia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El dardo dio en el blanco. En el Congreso de la República se debatía la precaria y humillante manera en que estudiaban los futuros artistas colombianos, al aire libre, en el Parque de la Independencia. La presión de la élite colombiana ante la publicación de Pizano, miembro de la Academia Colombiana de Historia y artista reconocido, fue tan contundente que el ministro de Instrucción Pública le envió un telegrama ofreciéndole la rectoría de la Escuela de Bellas Artes de la Universidad Nacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Su intrépida respuesta no se hizo esperar. Puso dos condiciones al gobierno: apoyo irrestricto para adecuar un espacio digno y suficiente para albergar la Escuela de Bellas Artes del país, y la dotación de los “materiales esenciales” para su correcto funcionamiento. Posiblemente los dirigentes vieron con desfachatez la firmeza de sus exigencias y no alcanzaron a dimensionar que aquello significaría la conformación de bienes artísticos de valor centenario para la nación, destinados a convertirse en patrimonio cultural nacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El gobierno, encabezado por Miguel Abadía Méndez, plasmó su decisión mediante el Decreto 898 de mayo de 1927, por medio del cual se le asignaban 23.827 pesos para la compra de materiales que Pizano considerara convenientes y 600 pesos de viáticos para su retorno al país. Era dinero proveniente de la indemnización por el canal de Panamá.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los documentos históricos se transforman en experiencias sensoriales que transmiten la pasión desbordada de esta lúcida fábrica del conocimiento orquestada en la mente de Pizano, al solicitarle al Estado colombiano que le permitiera “<em>permanecer en Europa hasta terminar de elegir la totalidad de las obras, haberlas comprado y despachado él mismo para Bogotá con el fin de impedir cualquier demora o error perjudicial</em>”.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="770" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131905/20260515_035826000_iOS-770x1024.jpg" alt="" class="wp-image-129270" style="aspect-ratio:0.7519612450742923;width:454px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131905/20260515_035826000_iOS-770x1024.jpg 770w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131905/20260515_035826000_iOS-226x300.jpg 226w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131905/20260515_035826000_iOS-768x1021.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131905/20260515_035826000_iOS.jpg 828w" sizes="auto, (max-width: 770px) 100vw, 770px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Resulta fácil imaginar la satisfacción y el enorme trabajo que debió representar para este artista la posibilidad real de adquirir réplicas de las obras de arte más representativas y seleccionar la colección que habrían de contemplar sus conciudadanos. Escogió piezas provenientes del Louvre, el Museo Británico, gliptotecas y otras instituciones de Grecia e Italia. Sabemos, gracias a los registros de archivo, que entre mayo y septiembre de 1927 Roberto Pizano seleccionó y compró cuidadosamente 242 yesos de alta calidad y precisión respecto a los originales, relacionados con el arte egipcio, asirio, persa, caldeo, griego y romano; así como con el arte gótico, renacentista, barroco, manierista, neoclásico, romántico y moderno.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="474" height="800" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131908/20260518_170252267_iOS.jpg" alt="" class="wp-image-129272" style="aspect-ratio:0.5925107088572613;width:345px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131908/20260518_170252267_iOS.jpg 474w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131908/20260518_170252267_iOS-178x300.jpg 178w" sizes="auto, (max-width: 474px) 100vw, 474px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Asimismo, reunió una colección de grabados y calcografías provenientes de museos de Berlín, París, Londres y Madrid, conformada por 1.653 piezas de artistas como Jacques Callot, Rembrandt, Giovanni Battista Piranesi, Hyacinthe Rigaud y Alberto Durero.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="936" height="892" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131901/salida-puerto-1.png" alt="" class="wp-image-129268" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131901/salida-puerto-1.png 936w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131901/salida-puerto-1-300x286.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131901/salida-puerto-1-768x732.png 768w" sizes="auto, (max-width: 936px) 100vw, 936px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La travesía de esta experiencia artística única comenzó en los muelles del Port Autonome du Havre, en la desembocadura del río Sena, en Normandía; también en los puertos de Hamburgo, desde donde partía el vapor <em>Venezuela</em> por el río Elba con cargamentos de la casa E. A. Seemann, desde Leipzig; y en otros muelles de Italia y Liverpool, con el vapor <em>P. de Latouche</em>. Los vapores coincidían en un viaje de tres meses hasta el muelle de Puerto Colombia, en Barranquilla, considerado en 1888 como el segundo más largo del mundo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En este punto, el maestro Pizano, quien para ese entonces fungía sin posesionarse, como director de la Escuela de Bellas Artes, enfrentó dificultades administrativas derivadas de los engorrosos trámites impuestos por el Ministerio de Hacienda y Crédito Público a través de la sección de encomiendas postales del exterior, especialmente en lo relativo a la exención de paquetes postales. Otro suplicio surgió con el transporte fluvial por el río Magdalena, donde champanes y vapores como el <em>Atlántico</em>, el <em>Bomboná</em> o el <em>Amazonas</em> trasladaban las enormes cajas de madera hasta Honda, Beltrán y Girardot. Allí eran revisadas nuevamente por inspectores fluviales antes de ser cargadas en los vagones del tren que finalmente las conducirían hasta la Estación de la Sabana, en Bogotá. Los cargamentos arribaron de manera escalonada durante todo 1928, e incluso algunos llegaron tardíamente en 1929.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="800" height="600" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18132342/Rio-magdalena.png" alt="" class="wp-image-129276" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18132342/Rio-magdalena.png 800w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18132342/Rio-magdalena-300x225.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18132342/Rio-magdalena-768x576.png 768w" sizes="auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En uno de aquellos vapores viajó Pizano junto con su esposa y sus dos hijos, uno de ellos sería años después cofundador de la Universidad de los Andes y gestor del plan urbano de Bogotá ideado por Le Corbusier. Tocaron suelo colombiano el 26 de diciembre de 1927 y siguieron la misma travesía hasta el interior del país, donde logró posesionarse como director el 5 de enero de 1928.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="403" height="800" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131907/20260518_165959782_iOS.jpg" alt="" class="wp-image-129271" style="aspect-ratio:0.5037678131761546;width:354px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131907/20260518_165959782_iOS.jpg 403w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131907/20260518_165959782_iOS-151x300.jpg 151w" sizes="auto, (max-width: 403px) 100vw, 403px" /></figure>



<div class="wp-block-group is-nowrap is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-f56f613f wp-block-group-is-layout-flex">
<p class="wp-block-paragraph">Con el entusiasmo intacto, Roberto Pizano instaló las oficinas y salones de la Escuela de Bellas Artes en la antigua casona de Miguel Antonio Caro, fundador de la Academia Colombiana de la Lengua, ubicada en la estratégica esquina de la carrera séptima con calle 19. La construcción, diseñada por Pietro Cantini y Carlos Camargo Quiñónez, contaba temporalmente con las condiciones espaciales necesarias para el estudio de las bellas artes. Entre tanto, la colección mundial llegaba al Colegio de San Bartolomé, donde era ubicada en el salón de grados para su revisión y restauración, a cargo del español nacionalizado en Colombia Ramón Barba.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
</div>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Dentro de los propósitos de Roberto Pizano no estaba previsto que el destino, en ocasiones, juega con la fragilidad de la vida. De manera repentina apareció una extraña enfermedad que apagó rápidamente su vigor y, con él, la esperanza de sus discípulos, de los intelectuales y de toda una sociedad que creyó en un palacio inundado de arte y terminó enfrentándose al dolor de un sarcófago aquel 9 de abril.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="567" height="480" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18130328/Roberto-Pizano-low.jpg" alt="" class="wp-image-129267" style="aspect-ratio:1.185287277112585;width:610px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18130328/Roberto-Pizano-low.jpg 567w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18130328/Roberto-Pizano-low-300x254.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 567px) 100vw, 567px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Fue necesario un año entero para que la nación asimilara la derrota ante su muerte. El 9 de abril de 1930 se abrió finalmente la anhelada sala de exposiciones artísticas en Bogotá. Entretanto, seguían llegando comunicaciones de agentes de aduana reclamando innumerables encomiendas que, al parecer, continuaban arribando desde el Olimpo, resonando como campanas en los deudos oficiales de la titánica labor del maestro. Los años transcurrieron sin que esfuerzo posterior alguno lograra completar el sueño que Roberto Pizano alcanzó apenas a rozar con las manos: su edificación digna aún está por verse.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy, casi un siglo después de su partida, los bajorrelieves y esculturas de la “Colección Pizano”, dispersos en espacios prestados, llenan de una pasión casi sacra a quienes hemos tenido el privilegio de contemplarlos en la biblioteca, el Museo de Arte Moderno y la hemeroteca de la Universidad Nacional de Colombia. Cada pieza pétrea, inmóvil pero vibrante, narra no solo la labor de su creador desde una mirada pedagógica e histórica, sino también el pasado estético de la humanidad. Sin embargo, la memoria colectiva parece desvanecerse cuando no conspira contra el olvido. Roberto Pizano lo sabía; por ello escribió lapidariamente en el prólogo de su libro sobre Vásquez de Arce y Ceballos:</p>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p>&#8220;Con razón debería gloriarse nuestra patria de los artistas que han florecido en su suelo, y, sin embargo, no son en general apreciados como lo merecen. Si se trata de los que en antaño vivieron, su historia está aún por escribir, y sus nombres se van desvaneciendo&#8221;</p><cite>Roberto Pizano Restrepo</cite></blockquote></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Pero el destino, y también la gracia divina, suele transitar por caminos insospechados, tejiendo artilugios invisibles para mantener viva la llama del pasado, esa que jamás debería extinguirse. Así, en medio de una búsqueda genealógica que parecía apenas un ejercicio de fechas, nombres y parentescos, las familias Pizano y De Brigard comenzaron a escudriñar los pliegues de un árbol familiar vasto y frondoso, poblado de personajes cuya sola evocación parece recorrer la historia republicana de Colombia: religiosos de hondura espiritual, artistas, políticos, intelectuales y empresarios que dejaron huella en la construcción del país.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="493" height="800" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131908/20260518_170441161_iOS.jpg" alt="" class="wp-image-129273" style="aspect-ratio:0.6162570888468809;width:306px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131908/20260518_170441161_iOS.jpg 493w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131908/20260518_170441161_iOS-185x300.jpg 185w" sizes="auto, (max-width: 493px) 100vw, 493px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">De esa búsqueda del pasado podemos encontrar que, en los albores de la República, cuando la Sabana de Bogotá aún conservaba el aliento de la colonia y el eco de las guerras de independencia, la estirpe Sordo, de origen peninsular y arraigada entre comerciantes y hacendados, se entrelazó con la sangre de los Girardot, de ascendencia francesa. De aquellas uniones surgirían alianzas destinadas a prolongarse a través de generaciones como un río de memoria que nunca deja de correr. <em>(De la familia Sordo Girardot, hemos escrito el articulo: <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-conspiracion-del-olvido/el-nacimiento-del-sistema-financiero-y-economico-colombiano/">El nacimiento del sistema financiero y económico colombiano</a> )</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fue entonces cuando apareció la figura casi novelesca de Juan de Brigard y Dombrowsky, militar nacido en Varsovia, sobreviviente de las guerras napoleónicas, quien llegó a Colombia cargando consigo el polvo de Europa y el espíritu errante de los viejos imperios. Su unión, en 1824, con Benita María Josefa Sordo García, descendiente de una poderosa familia de comerciantes bogotanos, dio origen a la estirpe De Brigard Sordo, una rama familiar en la que se amalgamaron el rigor europeo, la sensibilidad intelectual y el arraigo criollo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De aquella casa solariega nació, entre otros, Luis de Brigard Sordo, quien al unirse con María Josefa Ortiz daría paso a una generación profundamente ligada al destino cultural y espiritual del país. Entre sus hijos estuvieron María de Brigard Ortiz, destinada a cruzar su vida con la del artista Roberto Pizano Restrepo, y Monseñor Emilio de Brigard Ortiz, una de las figuras eclesiásticas más queridas e influyentes de Bogotá.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La unión entre Roberto Pizano Restrepo y María de Brigard Ortiz representó mucho más que un matrimonio: fue el encuentro simbólico entre la sensibilidad artística y una genealogía moldeada por la política, la fe y la educación republicana. De ese cruce nacieron herederos que prolongaron la vocación intelectual de la familia, de quien mencionamos anteriormente, Francisco Pizano de Brigard, arquitecto, político y cofundador de la Universidad de los Andes, institución de la que también fue rector y decano; o Helena Pizano de Brigard, cuya descendencia enlazaría con figuras determinantes de la vida nacional como Daniel Samper Pizano y el expresidente de Colombia Ernesto Samper Pizano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las ramas de este árbol familiar continúan extendiéndose hasta el presente, como raíces antiguas que se niegan a morir bajo la tierra del olvido. Allí aparece Carmen Pizano, heredera contemporánea de este linaje, depositaria no solo de un apellido, sino también de una memoria cultural, arquitectónica y espiritual que atraviesa generaciones enteras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y fue precisamente a través de un encuentro furtivo en este año con Carmen Pizano, casi como si la historia hubiese decidido abrir discretamente una puerta olvidada, que volvió a encender el llamado de la memoria. Aquel diálogo nos permitió comprender que el pasado no desaparece: permanece latente, aguardando a quienes estén dispuestos a escucharlo. Gracias a ese inesperado cruce de caminos, la figura titánica del maestro Roberto Pizano Restrepo volvió a levantarse sobre el pedestal de la memoria pétrea, reclamando el lugar que merece en la historia nacional: una historia que debe ser contada, recordada y profundamente apropiada por quienes aún creemos que el arte también puede salvar del olvido a nuestra nación.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Ramón García Piment</author>
                    <category>La conspiración del olvido</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129242</guid>
        <pubDate>Mon, 18 May 2026 18:43:28 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[La memoria petrificada de un pensamiento titánico: Roberto Pizano Restrepo]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ramón García Piment</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Mateo López: tiempo y materia en 30 obras</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/liarte-dialogo-sobre-arte/mateo-lopez-tiempo-y-materia-en-30-obras/</link>
        <description><![CDATA[<p>El artista colombiano exhibe en Mor Charpentier “Desdoblar el tiempo”, 30 obras realizadas en la última década.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">30 obras que el artista colombiano <strong>Mateo López</strong> ha realizado entre 2017 y 2026 se pueden apreciar en “<strong>Desdoblar el tiempo</strong>”, exposición abierta hasta el 4 de julio de 2026 en la galería <strong>Mor Charpentier</strong> de Bogotá.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las obras de <strong>Mateo López</strong>, generalmente, están elaboradas con materiales nobles como la madera y la piedra; y metales como el hierro o el bronce. </p>



<p class="wp-block-paragraph">“Desdoblar el tiempo” permite, entonces, apreciar cómo el artista ha moldeado estos materiales reciclados para crear piezas que bien pueden ser parte de procesos arquitectónicos, procesos escultóricos o, inclusive, parte de una escenografía.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y eso se percibe al llegar a la galería ubicada en una casa antigua del barrio La Magdalena, pues en el jardín exterior hay dos <strong>esculturas</strong>, “Maíz” y “Azadón (Fémur)”, que son el abrebocas de lo exhibido en el interior, donde se exhibe la obra que da nombre a la muestra  “Desdoblar el tiempo”, impresión fotográfica que registra la bandera de la campaña libertadora cuando está siendo doblada, momento en el que “<em>la tela se convierte en abstracción geométrica: planos de color que aparecen y desaparecen con el movimiento</em>”, se lee en el texto curatorial.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>28 obras</strong> de la exposición están ubicadas en el primer piso de Mor Charpentier y la museografía permite verlas sin seguir una ruta específica. Eso sí, ninguna obra está acompañada de ficha técnica, por lo que es recomendable coger una de las hojas impresas disponibles justo en la puerta de ingreso.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Mateo López expone en Mor Charpentier" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/Ebe-Z-Abo20?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Como esta muestra “se fundamenta en la idea del doblez y la transformación material”, es posible observar lo que para el arte de <strong>Mateo López</strong> es el dibujo, la escultura y el uso de materiales reciclados que dan vida a obras de arte, pero también a objetos funcionales como lámparas, mesas o asientos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay manos que sostienen hojas, ramas o hilos, un escritorio dividido por una puerta que sostiene el letrero &#8216;juzgado&#8217;, un traje de lino pintado con achiote, o un tronco de madera que simula la figura humana gracias a una oreja que sostiene un lápiz, entre muchas otras piezas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y es así como “Desdoblar el tiempo”, como todas sus obras y exposiciones, desafía los conceptos del arte.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>Desdoblar el tiempo</strong>”, permite revisar la obra de Mateo López realizadas en la última década, algunas de las cuales no se habían exhibido en Bogotá.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Actualmente, el artista exhibe en el <strong>Museo La Tertulia </strong>de Cali “<strong><a href="https://www.semana.com/cultura/articulo/una-mirada-a-la-obra-desafiante-de-mateo-lopez-el-movimiento-del-cuerpo-hecho-arte/202519/">Pasado futurista</a></strong>”, muestra que se lanzó en el marco de la Bienal internacional de Daza de Cali 2025, y que recientemente renovó la museografía porque se extendió su exhibición.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El año pasado también hizo parte de la Bienal Internacional de Arte y Ciudad <strong>BOG25</strong> con “<strong>Ballet Bachué</strong>”, proyecto que se inspira en La Bachué de Rómulo Rozo (obra que representa el mito fundacional muisca) y el ballet entendido como danza al estilo más europea.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="mailto:liartedialogosobrearte@gmail.com">liartedialogosobrearte@gmail.com</a> / <a href="https://www.instagram.com/liarteconarte/">@LiarteconArte</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Lilian Contreras Fajardo</author>
                    <category>Liarte: diálogo sobre arte</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128753</guid>
        <pubDate>Wed, 06 May 2026 21:57:40 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/06164307/Mateo-Lopez_Desdoblar-el-tiempo_1-scaled.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Mateo López: tiempo y materia en 30 obras]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Lilian Contreras Fajardo</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>En el estudio del artista Nicolás Cadavid</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/liarte-dialogo-sobre-arte/en-el-estudio-del-artista-nicolas-cadavid/</link>
        <description><![CDATA[<p>Los días de ArtBo Fin de Semana me gustan porque algunos artistas abren las puertas de su estudio. Me gusta visitar los estudios y lugares de trabajo de los artistas porque es más fluida la conversación y es más fácil preguntar y conectar con la propuesta artística.&nbsp; En esta ocasión visité el estudio de Nicolás Cadavid, un [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Los días de <strong>ArtBo Fin de Semana</strong> me gustan porque algunos artistas abren las puertas de su estudio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Me gusta visitar los estudios y lugares de trabajo de los artistas porque es más fluida la conversación y es más fácil preguntar y conectar con la propuesta artística.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">En esta ocasión visité el estudio de <strong>Nicolás Cadavid</strong>, un artista que, en compañía de Maravilla Galería, organizó una muestra en la que presenta su trabajo.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="En el estudio de Nicolás Cadavid " width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/borZru0plGA?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El <strong>paisaje</strong>, a veces suave, a veces más rudo, es el tema que en los últimos años ha trabajado Nicolás en obras, generalmente, de gran formato.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La montaña es protagonista y sin lugar a dudas tendría la pieza inspirada en el cerro que queda cerca a mi casa y a su estudio.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hablar con el artista me permitió entender porqué el paisaje es tan importante en su trabajo y porqué la montaña a veces es colorida, a veces oscura.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="mailto:liartedialogosobrearte@gmail.com">liartedialogosobrearte@gmail.com</a> / <a href="https://www.instagram.com/liarteconarte/">@LiarteconArte</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Lilian Contreras Fajardo</author>
                    <category>Liarte: diálogo sobre arte</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128200</guid>
        <pubDate>Thu, 23 Apr 2026 15:14:13 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[En el estudio del artista Nicolás Cadavid]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Lilian Contreras Fajardo</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Mateo López presenta &amp;#8220;Ballet Bachué&amp;#8221; en la Bienal de Arte de Bogotá BOG25</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/liarte-dialogo-sobre-arte/mateo-lopez-presenta-ballet-bachue-en-la-bienal-de-arte-de-bogota-bog25/</link>
        <description><![CDATA[<p>Inspirado en &#8220;La Bachué&#8220;, obra que Rómulo Rozo en 1925, una de las primeras obras indigenistas de la historia del arte en Colombia, que representaba el mito fundacional de la cultura Muisca; Mateo López intenta hacer una adaptación de estas historias, un doble mito fundacional: el prehispánico y el del arte colombiano. -&gt; BOG25: borondo [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Inspirado en &#8220;<strong>La Bachué</strong>&#8220;, obra que <strong>Rómulo Roz</strong>o en 1925, una de las primeras obras indigenistas de la historia del arte en Colombia, que representaba el mito fundacional de la cultura Muisca; <strong>Mateo López </strong>intenta hacer una adaptación de estas historias, un doble mito fundacional: el prehispánico y el del arte colombiano.</p>



<p class="has-text-align-right wp-block-paragraph">-&gt; <a href="https://blogs.elespectador.com/cultura/liarte-dialogo-sobre-arte/bog25-borondo-por-la-bienal-de-arte-de-bogota/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">BOG25: borondo por la Bienal de Arte de Bogotá</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">En el marco de la <strong>Bienal Internacional de Arte y Ciudad BOG25</strong>, en el Teatro El Parque (Parque Nacional) exhibe un corto y una serie de esculturas en metal, madera y piedra &#8211; o bien pueden ser personajes de una obra -, con el fin de discutir y reflexionar sobre: los ciclos y dogmas del arte, el simbolismo, los conflictos entre la danza contemporánea y el folclor, los oficios, y el estudio del artista como un lugar de ficción.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Mateo López presenta &quot;Ballet Bachué&quot; en #BOG25" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/C2anv6ZEMu4?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="mailto:liartedialogosobrearte@gmail.com">liartedialogosobrearte@gmail.com</a>&nbsp;/&nbsp;<a href="https://www.instagram.com/liarteconarte/">@LiarteconArte</a> </p>
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        <author>Lilian Contreras Fajardo</author>
                    <category>Liarte: diálogo sobre arte</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=121311</guid>
        <pubDate>Sat, 11 Oct 2025 16:28:11 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Mateo López presenta &#8220;Ballet Bachué&#8221; en la Bienal de Arte de Bogotá BOG25]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Lilian Contreras Fajardo</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>“Maíz”, exposición que fusiona el arte, el diseño y la arquitectura</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/liarte-dialogo-sobre-arte/maiz-exposicion-que-fusiona-el-arte-el-diseno-y-la-arquitectura/</link>
        <description><![CDATA[<p>La muestra se llevó a cabo en la Casa Azul, una edificación de los años 30 que colinda entre los barrios La Macarena y Bosque Izquierdo, y que desde hace un par de años alberga los proyectos de NC-Diseño, galería hermana de NC-Arte. Inspirados en el alfabeto experimental con el que en 1973 participó Antonio [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">La muestra se llevó a cabo en la <strong>Casa Azul</strong>, una edificación de los años 30 que colinda entre los barrios La Macarena y Bosque Izquierdo, y que desde hace un par de años alberga los proyectos de <strong>NC-Diseño</strong>, galería hermana de NC-Arte.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Inspirados en el alfabeto experimental con el que en 1973 participó <strong>Antonio Grass </strong>en la segunda Bienal Americana de Artes Gráficas de Cali, la exposición “<strong>Maíz</strong>” de <strong>Bastarda</strong> y <strong>Juan Pablo Fajardo</strong> es muy fácil de disfrutar porque el arte se fusiona con el diseño y la arquitectura.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cada vez que recorro este sitio me gusta pensar en cómo me gustaría habitarlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y cada vez que veo una exposición, me gusta ver qué me llevaría a mi hogar.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="🌽 “Maíz” en NC-Diseño" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/wwbs7ge9HXQ?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En esta exhibición, por supuesto, el maíz aquí es protagonista en diferentes representaciones, desde la palabra, pasando por esculturas que representan mazorcas, arepas o crispetas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entonces, partiendo de la geometría de las letras creadas por Antonio Grass, quien se inspiró en las figuras precolombinas, Bastarda y Juan Pablo Fajardo desarrollaron una tipografía variable y mientras se cuestionan “¿para qué otra cosa sirve una tipografía?”, nos presentan enlozados y mobiliario.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En “<strong>Maíz</strong>” también participan los artistas <strong>Mateo López</strong>, <strong>Marcela Medina</strong>, <strong>Carlos Alfonso</strong>, <strong>Francisco Toquica</strong>, <strong>Jennifer Medina</strong>, <strong>María Buenaventura</strong> y <strong>David Alejandro</strong>, quienes presentan sus obras en torno al maíz.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="mailto:liartedialogosobrearte@gmail.com">liartedialogosobrearte@gmail.com</a> – @LiarteconArte</p>
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        <author>Lilian Contreras Fajardo</author>
                    <category>Liarte: diálogo sobre arte</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=118423</guid>
        <pubDate>Wed, 23 Jul 2025 19:18:38 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[“Maíz”, exposición que fusiona el arte, el diseño y la arquitectura]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Lilian Contreras Fajardo</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Arte joven: propuestas se toman la Gilberto Alzate de Bogotá</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/liarte-dialogo-sobre-arte/arte-joven-propuestas-se-toman-la-gilberto-alzate-de-bogota/</link>
        <description><![CDATA[<p>Fui a la exposición del primer ciclo del V Salón de Arte Joven que se puede visitar hasta el 19 de julio en la Fundación Gilberto Alzate de Bogotá, más conocida como FUGA. En el V Salón de Arte Joven participan diez artistas y este primer ciclo exhibe el trabajo de cuatro: Catalina Fernández, Bocacalle [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Fui a la exposición del primer ciclo del <strong>V Salón de Arte Joven</strong> que se puede visitar hasta el 19 de julio en la <strong>Fundación Gilberto Alzate</strong> de Bogotá, más conocida como <strong>FUGA</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el V Salón de Arte Joven participan diez artistas y este primer ciclo exhibe el trabajo de cuatro: Catalina Fernández, Bocacalle Colectivo, Jhony Chaparro Porras y Paul Sebastian Mesa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>¿Quién gobierna la ciudad de los muertos?</strong>” de <strong>Paul Sebastian Mesa</strong> es la exhibición que nos recibe como espectadores. Partiendo de la transformación de la biblioteca de derecho de la FUGA, que perdió parte de su patrimonio cultural, esta obra se planeta como una metáfora de historias y memorias olvidadas, temas que también exploran en el pódcast “Reinas y Cadáveres”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En esta puesta en escena que recrea una biblioteca, podemos ver libros o archivos de periódicos viejos que conversan con fotografías de personajes contemporáneos, así como con un video y varios dibujos en los que se narran historias actuales.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Salón de Arte Joven 2025 en FUGA" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/YxSMRwdSjtc?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Catalina Fernández</strong> les da a los artículos un nuevo estatus y lo que para muchos puede ser basura, ella los convierte en arte y repositorio de memoria gracias a la obra “<strong>El mapa y el espejo</strong>”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La artista recolecta objetos, ya sea que le regalen o que vea por ahí olvidades, les da un nuevo significado, así que ese objeto deja de ser algo estrictamente físico para volverse en recuerdo cargado de sentimientos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En “<strong>Tres en Cinco</strong>&#8221; de <strong>Bocacalle Colectivo</strong> las chazas o las carretas donde tradicionalmente se venden frutas son las protagonistas. Este colectivo presenta una reflexión artística sobre las economías informales, la estética popular urbana y la resiliencia de Bogotá u otras ciudades latinoamericanas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este colectivo transforma lo cotidiano en arte y lo materializa con una serie de artículos y estructuras elaboradas con materiales que alguna vez fueron alimentos como la fibra de cáscara de coco, caléndula o eucalipto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y finalmente, en “<strong>Dos es a uno; estructura sensorial de páramo</strong>” <strong>Jhony Chaparro </strong>Porras invita a reconocer lo invisible de la naturaleza, como las ondinas, aquellos seres elementales del agua que pasan desapercibidos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la sala oscura el sentido del oído cobra fuerza mientras que, por lo menos yo, intentaba darles vida a las ondinas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El <strong>V Salón de Arte Joven</strong> explora el vínculo entre juventud, creación y legado con estas obras que conversan con el pasado, el presente y la memoria en construcción constante.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="mailto:liartedialogosobrearte@gmail.com">liartedialogosobrearte@gmail.com</a> – @LiarteconArte</p>
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        <author>Lilian Contreras Fajardo</author>
                    <category>Liarte: diálogo sobre arte</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=118049</guid>
        <pubDate>Mon, 14 Jul 2025 21:56:33 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Arte joven: propuestas se toman la Gilberto Alzate de Bogotá]]></media:description>
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                            </item>
        <item>
        <title>“Sintaxis”, el Museo de Arte Contemporáneo de Bogotá revisa 60 años de arte abstracto</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/liarte-dialogo-sobre-arte/sintaxis-el-museo-de-arte-contemporaneo-de-bogota-revisa-60-anos-de-arte-abstracto/</link>
        <description><![CDATA[<p>Mi amigo Mauricio Tamayo expone obra en el Museo de Arte Contemporáneo, MAC, y me pidió apoyo en la gestión de medios. A Tamayo lo conocí en RTVC, cuando él lideraba a los productores delegados de Señal Colombia y yo, desde la Coordinación de Comunicaciones, me encargaba de gestionar ante los periodistas los contenidos de [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Mi amigo <strong>Mauricio Tamayo</strong> expone obra en el <strong>Museo de Arte Contemporáneo</strong>, MAC, y me pidió apoyo en la gestión de medios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A Tamayo lo conocí en RTVC, cuando él lideraba a los productores delegados de Señal Colombia y yo, desde la Coordinación de Comunicaciones, me encargaba de gestionar ante los periodistas los contenidos de Señal Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La pasión por las artes plásticas nos unió este 2025 ya que Tamayo expone su obra “<strong>Esos 3 orgasmos en Usaquén</strong>” en la exposición “<strong>Sintaxis</strong>”, que repasa 60 años del <strong>arte abstracto en Colombia</strong>.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="“Sintaxis”, el Museo de Arte Contemporáneo de Bogotá, MAC, revisa 60 años de arte abstracto" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/F0-_m63wvFU?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">No conocía el MAC. Me encantó. Su diseño curvo permite ver las obras desde diferentes perspectivas y matices de luces, algo maravilloso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Curada por <strong>Sebastián Jiménez Cortés</strong>, “<strong>Sintaxis</strong>” exhibe obras de artistas pioneros de la <strong>abstracción</strong> en Colombia y que hacen parte de la colección del MAC, y obras de artistas jóvenes o emergentes que en la actualidad trabajan el arte abstracto, cinético, geométrico, informalista o expresionista.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En <strong>1960 </strong>los artistas Eduardo Ramírez Villamizar, Enrique Grau, Alejandro Obregón, Fernando Botero o Armando Villegas fueron pioneros en el arte abstracto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy por hoy, artistas como Mauricio Tamayo, Giovanni Randazzo o Camila Barreto trabajan con este lenguaje expresivo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>Sintaxis</strong>” se puede ver hasta el 12 de julio en el <strong>MAC</strong>, ubicado en el barrio <strong>Minuto de Dios </strong>de <strong>Bogotá</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="mailto:liartedialogosobrearte@gmail.com">liartedialogosobrearte@gmail.com</a> – @LiarteconArte</p>
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        <author>Lilian Contreras Fajardo</author>
                    <category>Liarte: diálogo sobre arte</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=117743</guid>
        <pubDate>Fri, 04 Jul 2025 16:53:09 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/07/04115214/Sintaxis-MAC_2.png" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[“Sintaxis”, el Museo de Arte Contemporáneo de Bogotá revisa 60 años de arte abstracto]]></media:description>
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