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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Blogs de arnoldo palacios | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Nadia Cassini serpenteando en Colombia.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/lineas-de-arena/nadia-cassini-serpenteando-en-colombia/</link>
        <description><![CDATA[<p>En Colombia, algunos recordamos a Nadia Cassini, porque en 1970 protagonizó la cinta Il dio serpente, filmada en nuestro país y en Venezuela con Evaristo Márquez, aquel actor colombiano que le robó protagonismo a Marlon Brando en Queimada (1969). Se trata de una coproducción Italo-venezolana, conocida en inglés como The Snake God (El Dios Serpiente) y calificada como fantasía erótica, la historia  transcurre en una supuesta isla del Caribe, en donde se practica el vudú y existen zombis. </p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="443" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26061235/Nadia-Cassini-in-Il-dio-serpente-1024x443.png" alt="" class="wp-image-113537" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26061235/Nadia-Cassini-in-Il-dio-serpente-1024x443.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26061235/Nadia-Cassini-in-Il-dio-serpente-300x130.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26061235/Nadia-Cassini-in-Il-dio-serpente-768x332.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26061235/Nadia-Cassini-in-Il-dio-serpente.png 1344w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Nadia Cassini en<em> Il dio serpente</em>.</figcaption></figure>



<p>El pasado 18 de marzo, dejó la escena del mundo, la actriz Nadia Cassini, DEP, que se volvió célebre por las comedias eróticas italianas de los setenta y ochenta. A diferencia de lo que algunos pensábamos, Nadia Cassini no era italiana, era estadounidense, nacida en Woodstock (Estado de Nueva York) en 1949, aunque su madre era italiana y fue en Italia en donde desarrolló buena parte de su carrera cinematográfica.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="352" height="500" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26061413/Pulp.jpeg" alt="" class="wp-image-113539" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26061413/Pulp.jpeg 352w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26061413/Pulp-211x300.jpeg 211w" sizes="(max-width: 352px) 100vw, 352px" /></figure>



<p>Debemos destacar su participación en la interesante cinta&nbsp;<em>Pulp&nbsp;</em>(1972) con Michael Caine y Mickey Rooney. También actuó en una curiosa película de ciencia-ficción llamada&nbsp;<em>Star Crash,</em>&nbsp;<em>choque de galaxias</em>&nbsp;(1978), una&nbsp;<em>space opera</em>&nbsp;realizada bajo el influjo de la primera cinta de&nbsp;<em>Star Wars</em>, aunque de calidad discutible, sin embargo, tuvo a Christopher Plummer como uno de los protagonistas y la música de John Barry.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="357" height="274" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26061713/Dio_Serpente_Evaristo_Marquez.png" alt="" class="wp-image-113540" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26061713/Dio_Serpente_Evaristo_Marquez.png 357w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26061713/Dio_Serpente_Evaristo_Marquez-300x230.png 300w" sizes="(max-width: 357px) 100vw, 357px" /><figcaption class="wp-element-caption">Evaristo Márquez en <em>Il dio serpente</em>.</figcaption></figure>



<p>En Colombia, algunos recordamos a Nadia Cassini, porque en 1970 protagonizó la cinta <em>Il dio serpente</em>, filmada en nuestro país y en Venezuela con Evaristo Márquez, aquel actor colombiano que le robó protagonismo a Marlon Brando en <em>Queimada</em> (1969). Se trata de una producción Italiana, conocida en inglés como <em>The Snake God </em>(El Dios Serpiente) y calificada como fantasía erótica, la historia  transcurre en una supuesta isla del Caribe, en donde se practica el vudú y existen zombis. </p>



<p>Como dato curioso, el director de la película, Piero Vivarelli, debía llamar a Nadia con el título de Condesa, porque estaba casada por esos días con el Conde Igor Cassini, famoso periodista de prensa rosa en Estados Unidos. La presencia de Márquez es más bien fugaz, aunque su personaje como encarnación del dios Djamballá es fundamental, no tiene diálogos, pero la escena de amor con Cassini, según el director de la película fue real, con el consentimiento de los dos actores.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="440" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26061914/Arnoldo-Palacios-en-Il-Dio-Serpente-1024x440.png" alt="" class="wp-image-113542" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26061914/Arnoldo-Palacios-en-Il-Dio-Serpente-1024x440.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26061914/Arnoldo-Palacios-en-Il-Dio-Serpente-300x129.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26061914/Arnoldo-Palacios-en-Il-Dio-Serpente-768x330.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26061914/Arnoldo-Palacios-en-Il-Dio-Serpente.png 1448w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">El escritor Arnoldo Palacios con las actrices Nadia Cassini y Beryl Cunningham en una escena de <em>Il dio serpente</em>.</figcaption></figure>



<p>Pero lo que sí resulta una verdadera curiosidad que no han detectado cinéfilos o lectores, es la presencia del periodista y escritor Arnoldo Palacios, uno de los autores afrodescendientes más importantes en la historia colombiana, nacido en el Departamento del Chocó, recordado por su novela <em>Las estrellas son negras</em>, quien residió en la Unión Soviética y Francia, en donde alcanzó notoriedad por sus trabajos literarios. Arnoldo Palacios falleció en Bogotá en 2015 a los 91 años, y en 2024 se celebró su centenario. </p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="463" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/27071211/Nadia-Cassini-Arnoldo-Palacios-1024x463.png" alt="" class="wp-image-113586" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/27071211/Nadia-Cassini-Arnoldo-Palacios-1024x463.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/27071211/Nadia-Cassini-Arnoldo-Palacios-300x136.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/27071211/Nadia-Cassini-Arnoldo-Palacios-768x347.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/27071211/Nadia-Cassini-Arnoldo-Palacios.png 1365w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Nadia Cassini y Arnoldo Palacios.</figcaption></figure>



<p>Arnoldo Palacios en <em>Il dio serpente</em>, interpreta a un chamán que le proporciona al personaje de Cassini, un amuleto que le garantizará el amor, un rol perfecto para el escritor chocoano. Sería muy interesante saber la historia de la manera cómo Palacios, se involucró en esta película y sus anécdotas alrededor de la misma.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="445" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26062228/fuerte-bocachica-il-dio-serpente--1024x445.png" alt="" class="wp-image-113543" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26062228/fuerte-bocachica-il-dio-serpente--1024x445.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26062228/fuerte-bocachica-il-dio-serpente--300x130.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26062228/fuerte-bocachica-il-dio-serpente--768x334.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26062228/fuerte-bocachica-il-dio-serpente-.png 1440w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">El fuerte de Bocachica (Cartagena de Indias) en <em>Il dio serpente</em>.</figcaption></figure>



<p>En cuanto a las locaciones, debe destacarse que la película se filmó en Cartagena de Indias, pero también en el parque arqueológicos de San Agustín en el Departamento del Huila, al sur del país, resaltando las estelas de aquella misteriosa cultura prehispánica (justamente en la escena en que aparece Arnoldo Palacios). Aunque la cinta se ha mencionado como una de las primeras del llamado subgénero&nbsp;<em>black sexploitation</em>, sobre relaciones interraciales y no puede ocultar su naturaleza erótica, mezcla elementos del cine de terror y posiblemente sea la única película de zombis rodada en Colombia.&nbsp;</p>



<p>Al director Piero Vivarelli, se le recuerda por <em>Io bacio…tu baci</em> (1961), musical que reunió a varios destacados cantantes italianos como Mina, Jimmy Fontana o Tony Renis, de igual forma, por ser el guionista de <em>Django</em>(1966), la mítica película de <em>spaghetti western</em> protagonizada por Franco Nero (cuyo personaje retomaría en <em>Django 2 Il grande ritorno</em> de 1987, filmada también en Colombia), además de ser compositor de <em>24 mila baci (24 mil besos)</em>, popular canción interpretada por Adriano Celentano, que ha sido parte de la banda sonora de películas como el musical <em>Nine </em>(2009).</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="550" height="550" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26062400/soundtrack-il-dio-serpente.jpeg" alt="" class="wp-image-113544" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26062400/soundtrack-il-dio-serpente.jpeg 550w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26062400/soundtrack-il-dio-serpente-300x300.jpeg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26062400/soundtrack-il-dio-serpente-150x150.jpeg 150w" sizes="auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px" /></figure>



<p>A pesar de no ser una película con grandes pretensiones artísticas, la factura de <em>Il dio serpente,</em> en cuanto a fotografía y técnica es superior a la de la mayoría de comedias eróticas italianas de los años setenta y se permite algunas reflexiones interesantes sobre la religión, así como el concepto de civilización, especialmente el discurso del personaje que interpreta la actriz jamaiquina Beryl Cunningham, al frente del palacio de la Inquisición en Cartagena. Lo mejor de <em>Il dio serpente</em>, es la sorprendente banda sonora de Augusto Martelli, que recomiendo tanto a cinéfilos como melómanos. </p>



<p>Descanse en paz y en cine Nadia Cassini y gracias por recordarme su serpenteante paso por Colombia.</p>



<p><strong>Dixon Acosta Medellín</strong>&nbsp;(en lo que sigo llamando&nbsp;Twitter sigo como @dixonmedellin y exploro el cielo azul en Bluesky&nbsp;como @dixonacostamed.bsky.social ).</p>


<figure class="wp-block-post-featured-image"><img loading="lazy" decoding="async" width="450" height="635" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26062457/snakegod.jpg" class="attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image" alt="" style="object-fit:cover;" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26062457/snakegod.jpg 450w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/26062457/snakegod-213x300.jpg 213w" sizes="auto, (max-width: 450px) 100vw, 450px" /></figure>]]></content:encoded>
        <author>Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</author>
                    <category>Líneas de arena</category>
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        <pubDate>Thu, 27 Mar 2025 12:19:52 +0000</pubDate>
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        <item>
        <title>Arnoldo Palacios, Centenario.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/pazifico-cultura-y-mas/arnoldo-palacios-centenario/</link>
        <description><![CDATA[<p>&nbsp; En 2009 recibí una invitación del maestro Vicente Pérez Silva,  un domingo de un mes que ya no recuerdo, el día anterior me había dicho que asistiera, que era muy importante porque había sorpresas en su apartamento ubicado en los cerros bogotanos. Insistió en que llegara temprano, tipo 11 am, lo cual cumplí a [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p><figure id="attachment_97895" aria-describedby="caption-attachment-97895" style="width: 300px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-97895" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/01/ARNOLDO-PALACIOS-300x200.png" alt="Arnoldo Palacios(Foto: Columna Abierta)" width="300" height="200" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/01/ARNOLDO-PALACIOS-300x200.png 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/01/ARNOLDO-PALACIOS-150x100.png 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/01/ARNOLDO-PALACIOS.png 768w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /><figcaption id="caption-attachment-97895" class="wp-caption-text">Arnoldo Palacios (Foto: Columna Abierta)</figcaption></figure></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>En 2009 recibí una invitación del maestro Vicente Pérez Silva,  un domingo de un mes que ya no recuerdo, el día anterior me había dicho que asistiera, que era muy importante porque había sorpresas en su apartamento ubicado en los cerros bogotanos. Insistió en que llegara temprano, tipo 11 am, lo cual cumplí a cabalidad. Al entrar, como es costumbre en él, las viandas y los licores estaban servidos a granel, todo listo para recibir a unos invitados muy especiales, según me lo refería. Pasado el mediodía, suena el citófono y anuncian a Héctor Orjuela, profesor de la Universidad de California, uno de los más juiciosos estudiosos de la literatura colombiana, y de quien hace poco había leído su ensayo sobre “El desierto prodigioso y prodigio del desierto” de Pedro Solís y Valenzuela, considerada por él la primera novela hispanoamericana. A punto de ser la una de la tarde, otra vez el citófono, anuncian al maestro Arnoldo Palacios, autor de “Las estrellas son negras”, y no se porque extraña razón hubo una empatía inmediata con él, a tal punto que en una esquina de la sala tuve la fortuna de escuchar de su propia voz lo que ya había dicho de sí mismo y de su vida en escritos y entrevistas.</p>
<p>Hablaba del Chocó como si jamás hubiese salido de ahí, de sus ríos, de sus selvas, pero por sobre todo de la gente que seguía viviendo lo que Irra vivió en día y medio en su novela, la pobreza que se convierte en duda constante frente a un futuro que no se concibe promisorio, aunque debo anotar que no noté en sus palabras un fatalismo inquebrantable, sino todo lo contrario, la posibilidad de que Irra despertara en sus paisanos una conciencia para lograr hacer del Chocó, del Pacífico en general, un escenario posibiltante de dignidad. Cada palabra era acompañada por gestos armoniosos, aunque su cuerpo se notaba desgastado y, aunque las muletas por ese momento reposaban en un rincón, parecía sostenerse difícilmente en el lugar en que se encontraba, y siempre generosa esa riza tan característica en él, reflejo de una inocencia que jamás quiso perder, la del hombre sabio y prudente de sus propios logros.</p>
<p>Me contó como su padre debió llevarlo casi que cargado hasta la lancha que lo conduciría de su natal Cértegui, esto porque una poliomielitis lo había afectado desde los dos años, hasta Quibdó, donde continuó sus estudios, tenía entonces 15 años. Pero sabía que su destino no estaba ahí, de tal manera que su familia hizo todo lo posible para que viajara a Bogotá, en donde pudo continuar sus estudios en el Externado Nacional Camilo Torres, donde se graduó de bachiller. Inquieto por el mundo literario, había encontrado en el colegio un rector que prácticamente lo adoptó, el filólogo y humanista José María Restrepo Millán, quizá uno de los primeros lectores de sus obras. Luego de graduarse, intentó estudiar derecho en la Universidad Libre, pero abandonó los estudios por las letras, y en una estrecha pensión, donde campeaba la pobreza, hasta el punto de bautizarla jocosamente “Gandhi”, compartió charlas y lecturas con Manuel Zapata Olivella, Héctor Rojas Herazo, Enrique Buenaventura y Manuel Mejía Vallejo, todos reconocidos escritores y artistas colombianos.</p>
<p>El 8 de abril de 1948 puso punto final a su primera novela, tenía entonces 24 años de edad, ignoraba por completo que un día después sería incendiada media ciudad y que su obra se convertiría en cenizas; pero aparece aquí la fuerza de su espíritu, y animado por sus amigos, se impele a reescribirla, lo cual logra en tres semanas de absoluto encierro. En mayo de 1949 se publicaría la primera edición de “Las estrellas son negras”, hoy hay 6 ediciones de la misma, y aunque publicada modestamente por editorial Iqueima, según notas de prensa y referencias, ésta tuvo una importante recepción, sobre todo porque narraba de manera sencilla, en un lenguaje coloquial en algunos apartes y profundo y detenido en otros, la vida de un habitante de su propia tierra, con un estilo realista que rompía con el molde costumbrista de entonces.</p>
<p>Pero el mundo lo llamaba, y finalmente opta por una beca para estudiar en la Sorbona de París, abandonando Bogotá, siendo recibido en Cartagena por el propio García Márquez, a quien había conocido un año antes, para emprender el viaje que lo conduciría a su propio destino. Se emocionaba cuando contaba que casi un año después, un carro se detuvo y descendió de él una persona que le preguntó por su condición física, ya que las muletas le dificultaban la movilidad. Se trataba nada más ni nada menos que del director del Instituto de Poliomielitis, quien lo sometió a unas cirugías, auspiciadas por el Instituto y por algunos de sus amigos que hicieron una colecta en Bogotá para cubrir los gastos de hospitalización.</p>
<p>En Francia conoció los movimientos reivindicatorios de las colonias europeas en África que buscaban su independencia, así mismo los movimientos antillanos de afros que defendían su tradición y su cultura, sumándose a ellos, el espectro cultural y social se le amplió, hasta el punto de representar a Colombia en el Congreso de La Paz llevado a cabo en Polonia en 1950. Para entonces existía la llamada Cortina de Hierro, auspiciada por Rusia, teniendo la oportunidad de recorrer varios de estos países, lo que le granjeó problemas y perdió la beca en la Sorbona.</p>
<p>En esa tarde dominical, como diría Aurelio Arturo, “hablamos con cordiales palabras / y tomamos, tal vez en exceso, copas de alegres vinos”, en un momento me coge del brazo y me dice que en 1988 lo condecoraron con la Cruz de Boyacá, y casi que susurrando me dice: “Pero esa medalla no viene con cheque, es solo el latón”, una metáfora del trato que en el país se le da a sus artistas y escritores. Ese día y en otras oportunidades estaba acompañado siempre de su sobrina, la profesora Sayly Duque Palacios, quien amorosamente le prodigaba toda serie de cuidados y atenciones.</p>
<p><figure id="attachment_97896" aria-describedby="caption-attachment-97896" style="width: 200px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-97896" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/01/LAS-ESTRELLAS-SON-NEGRAS-200x300.jpg" alt="Primera edición (1949)" width="200" height="300" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/01/LAS-ESTRELLAS-SON-NEGRAS-200x300.jpg 200w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/01/LAS-ESTRELLAS-SON-NEGRAS-100x150.jpg 100w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/01/LAS-ESTRELLAS-SON-NEGRAS-768x1152.jpg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/01/LAS-ESTRELLAS-SON-NEGRAS-683x1024.jpg 683w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/01/LAS-ESTRELLAS-SON-NEGRAS.jpg 945w" sizes="auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px" /><figcaption id="caption-attachment-97896" class="wp-caption-text">Primera edición (1949)</figcaption></figure></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Nos volvimos a ver en otra ocasión en la Biblioteca Nacional de Colombia, ahí junto con el profesor Andrés Torres Guerrero, tuvimos otra interesante charla al son de los vinos que se ofrecen en los eventos culturales, con una memoria prodigiosa nos narraba las lecturas que hacía de escritores en varios idiomas, de sus escrituras que estaban inéditas, de sus  proyectos y de su amado Chocó, al cual jamás olvidó.</p>
<p>El 12 de noviembre de 2015 me enteré de su fallecimiento en Bogotá, realmente yo pensaba que estaba en París, y me dolió profundamente no haberlo contactado más para seguir hablando de su vida, de sus trabajos. Ahora, cuando viajo al Pacífico , encuentro a amigos afrocolombianos, noto el interés por leer a Arnoldo Palacios, por conocer más de su vida y de su obra, hay un interés creciente que debe permitir alimentar ese canon literario colombiano, tan lleno de vacíos, propios de momentos históricos donde la cultura y la literatura eran peculio de unos pocos, de tal manera que esperamos que este Centenario llene ese vacío frente a la obra de uno de los más grandes escritores afrocolombianos, que las obras publicadas en otros idiomas sean vertidas al español, que las obras inéditas por fin vean la luz, y que estén lejos los Bogotazos que vuelven cenizas las obras, y que se prodiguen los escritores como Palacios que vencieron al mundo en su lucha constante por crear.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Obras publicadas en español:</p>
<p><em>Las estrellas son negras</em>: 1949, Bogotá, Iqueima; 1971, Bogotá, Revista Colombiana; 1998, Bogotá, Ministerio de Cultura; 2007, Bogotá, Intermedio; 2010, Bogotá, Ministerio de Cultura; 2021, Bogotá, Editorial Planeta.</p>
<p><em>La Selva y la Lluvia</em>: 1958, Moscú, Editorial Progreso; 2010, Bogotá, Intermedio Editores.</p>
<p><em>Buscando mi madredediós</em>: 2009, Cali, Universidad del Valle; 2019, Bogotá, Editorial Planeta.</p>
<p><em>Cuando yo empezaba</em>: 2009, Bogotá, San Librario; 2014, Bogotá, IDARTES y Ministerio de Cultura; 2022, Bogotá, Isla de Libros.</p>
<p><em>El señor Ecce Homo</em> (cuento) 2016, Cali, Litocolor.</p>
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        <author>J. Mauricio Chaves Bustos</author>
                    <category>Pazifico, cultura y más</category>
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        <pubDate>Sat, 20 Jan 2024 13:53:46 +0000</pubDate>
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