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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Sat, 09 May 2026 05:00:58 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Blogs de animales | Blogs El Espectador</title>
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        <item>
        <title>Bolivia: reúnen por primera vez más de 4000 fotos del perro fantasma, el cánido más huidizo de la Amazonía &amp;#124; ESTUDIO</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/bolivia-reunen-por-primera-vez-mas-de-4000-fotos-del-perro-fantasma-el-canido-mas-huidizo-de-la-amazonia-estudio/</link>
        <description><![CDATA[<p>Tiene hocico de zorro, patas palmeadas, una membrana entre los dedos de sus pies parecidos a las de un pato y una cola gruesa. Es el perro de orejas cortas, también como conocido como&nbsp;perro fantasma o perro del Amazonas&nbsp;(Atelocynus&nbsp;microtis). Es uno de los cánidos menos conocidos del mundo y uno de los carnívoros con menos [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Una investigación en Bolivia que analizó material de 20 años logró registrar 600 apariciones del perro fantasma o perro de orejas cortas en más de 4600 imágenes.</em></li>



<li><em>Esta especie es una de las menos conocidas a nivel mundial y su subsistencia depende de la calidad del bosque donde habita, según los autores del estudio.</em></li>



<li><em>En Bolivia, se encuentra, por lo general, en áreas protegidas o territorios indígenas.</em></li>



<li><em>Este cánido prefiere los bosques de tierra firme, lejos de los ríos, come animales y frutas y es muy tímido.</em></li>
</ul>



<p>Tiene hocico de zorro, patas palmeadas, una membrana entre los dedos de sus pies parecidos a las de un pato y una cola gruesa. Es el perro de orejas cortas, también como conocido como&nbsp;<strong>perro fantasma o perro del Amazonas&nbsp;</strong>(<em>Atelocynus&nbsp;microtis</em>). Es uno de los cánidos menos conocidos del mundo y uno de los carnívoros con menos apariciones en Latinoamérica. En Bolivia, un trabajo de más de 20 años reveló 600 registros con cámaras trampa que muestran cómo vive, dónde habita y por qué esta especie depende de bosques intactos para sobrevivir.</p>



<p><strong>Leer más |</strong>&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/chile-emblematico-glaciar-echaurren-norte-amenazado-extincion/"><strong>Chile: el emblemático glaciar Echaurren Norte perdió cerca del 65 % de su superficie | ESTUDIO</strong></a></p>



<p>Este trabajo demuestra que el perro fantasma es una especie amazónica y, especialmente, de bosque.&nbsp;<strong>En Bolivia se encuentra en los bosques continuos amazónicos</strong>&nbsp;del norte del departamento de La Paz, en el departamento de Pando, en el norte y noreste de Beni y en el extremo norte y noreste de Santa Cruz. También&nbsp;<strong>se lo encuentra en los bosques preamazónicos de los Andes o bosque de piedemonte</strong>, debajo de 750 metros sobre el nivel del mar.</p>



<p>Robert Wallace, biólogo inglés de la Wildlife Conservation Society (WCS) de Bolivia y uno de los autores del estudio, afirmó a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que realizaron un resumen sistemático de los registros de distribución publicados y no publicados de la especie en Bolivia y&nbsp;<strong>entre 2001 y 2024 llevaron a cabo 34 muestreos intensivos con cámaras trampa</strong>&nbsp;en las zonas bajas del Gran Paisaje Madidi-Tambopata (noroeste de Bolivia) y el Paisaje Biocultural Llanos de Moxos (norte de Bolivia).</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271910"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/29175755/G.-Ayala-M.E.-Viscarra-Camaras-trampaWCS-Bolivia-1.jpg" alt="" class="wp-image-271910" /><figcaption class="wp-element-caption">El perro fantasma es una de las especies menos conocidas a nivel mundial. Foto: cortesía Guido Ayala &amp; María Viscarra/WCS Bolivia</figcaption></figure>



<p>El experto explicó que el perro fantasma tiene su hábitat establecido en los bosques amazónicos y no en las pampas amazónicas. “Nuestros datos demuestran que lo que más busca [esta especie] es bosque en sí porque&nbsp;<strong>evita hábitats de transición hacia espacios más abiertos</strong>. Es una especie de bosque”, dijo Wallace.</p>



<p>El biólogo agregó que, si se usa tecnología escondida como trampas cámaras, el perro fantasma no es tan difícil de encontrar como se cree, pero –dijo- ver la especie directamente es muy difícil porque&nbsp;<strong>este cánido es bastante nervioso, tiene un sentido de olor muy desarrollado y logra evitar encuentros con personas</strong>&nbsp;<strong>y depredadores naturales.</strong>https://www.youtube.com/embed/Eko2F5rZicQ?si=5GKZpSwWGIYJ3ZbD</p>



<p>“El perro fantasma&nbsp;<strong>es, sobre todo, diurno</strong>, pero también crepuscular, es decir bastante activo alrededor del amanecer y atardecer. Puede ser activo durante la noche, pero la gran mayoría de los eventos de trampas cámaras son de día”, detalló Wallace.</p>



<p>El experto afirmó que el tipo de bosque favorito de esta especie es el&nbsp;<strong>bosque de tierra firme, “no tan al lado del río, si no en el bosque maduro, adentro”</strong>.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Un trabajo de más de 20 años</strong></h2>



<p>El estudio, apoyado por WCS Bolivia, incluyó el fototrampeo, que, cada año, se realizó durante la estación seca.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271998"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/04103311/9b2eff647804c9c039733ed29be8d74d4f22c22f8a3a1f44b4f2bac091f4f07e.jpg" alt="Perro fantasma o de orejas cortas en la Amazonía de Bolivia. Foto: cortesía Renata Leite Pitman" class="wp-image-271998" /><figcaption class="wp-element-caption">Un ejemplar de perro fantasma o de orejas cortas se acerca a la mano de una veterinaria en la Amazonía de Bolivia. Foto: cortesía Renata Leite Pitman</figcaption></figure>



<p>Esta técnica mostró que&nbsp;<strong>el perro fantasma tiene un perfil corporal relativamente bajo, patas cortas, orejas muy pequeñas y redondeadas</strong>, una cabeza grande y un pelaje denso y oscuro que varía de gris negruzco a marrón rojizo, con una banda dorsal oscura y una&nbsp;<strong>cola larga y muy tupida</strong>&nbsp;que a menudo arrastra por el suelo. Además,&nbsp;<strong>sus patas están parcialmente palmeadas</strong>, es decir que poseen una membrana entre sus dedos que los unen, un rasgo único entre los cánidos amazónicos.</p>



<p><strong>Leer más |</strong>&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/argentina-aves-murieron-electrocutadas-tendidos-cables-estudio/"><strong>Argentina: por lo menos 160 aves murieron electrocutadas en tendidos de cables | ESTUDIO</strong></a></p>



<p><strong>En total,&nbsp;</strong>en todos los muestreos con cámaras trampa&nbsp;<strong>se obtuvieron 4635 fotos</strong>&nbsp;<strong>que representaron 594 eventos independientes de la aparición de perros de orejas cortas</strong>.</p>



<p>“Los muestreos con cámaras trampa proporcionaron información significativa sobre el comportamiento y<strong>&nbsp;la</strong>&nbsp;<strong>abundancia relativa del perro de orejas cortas</strong>, lo que sugiere que es más abundante de lo que se creía, aunque sigue siendo un carnívoro de tamaño mediano relativamente raro”, destacó Wallace.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271911"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/29180113/perro-renata1.png" alt="" class="wp-image-271911" /><figcaption class="wp-element-caption">La subsistencia del perro de orejas cortas depende de la calidad del bosque donde habita. Foto: Renata Leite Pitman</figcaption></figure>



<p>Para el experto, es alentador que&nbsp;<strong>la abundancia relativa del perro de orejas cortas fuera mayor en</strong>&nbsp;<strong>áreas protegidas y territorios indígenas</strong>&nbsp;<strong>que se superponen con áreas protegidas</strong>, lo que refuerza –dijo- la importancia de estas unidades de manejo para la conservación de la biodiversidad.</p>



<p>“Estos resultados tienen importantes implicaciones para la conservación, ya que sugieren que se requerirán grandes extensiones de bosque continuo, comparables en tamaño a áreas protegidas más grandes, para mantener poblaciones viables a largo plazo de perros de orejas cortas”, remarcó el experto.</p>



<p>Según la organización ORÉ, en Bolivia se conocen seis especies de cánidos y una de ellas es el perro de orejas cortas, que en zonas bajas de la Amazonía también lo conocen como&nbsp;<strong>perro de monte.</strong>&nbsp;Esta entidad aclaró que no se debe confundir al perro fantasma con el perrito de monte (<em>Speothos venaticus</em>) ni con el zorro de monte o de patas negras (<em>Cerdocyon thous</em>)».</p>



<p>ORÉ, que cooperó con un estudio en 2024 junto al Museo de Historia Natural Noel Kempff Mercado, informó a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que el perro de orejas cortas es la única especie de su género y que es un&nbsp;<strong>carnívoro solitario del bosque tropical</strong>&nbsp;<strong>amazónico</strong>. Mide de 70 a 100 centímetros de largo, con una altura de 35 centímetros y una cola peluda de color negro, excepto en la base, lo suficientemente larga (otros 30 centímetros) para tocar el suelo.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Características de la especie</strong></h2>



<p>La cabeza del perro fantasma es grande y más parduzca que su espalda grisácea. El hocico presenta una marcada línea negra que va desde la nariz hasta debajo del ojo. Las orejas son pequeñas, pero sobresalen por encima de la coronilla, son redondeadas y de color marrón claro, que contrasta con el color de la cabeza.&nbsp;<strong>Pueden pesar entre nueve y 10 kilogramos y las hembras llegan a ser 30 % más grandes que los machos. Se estima que su dieta está compuesta por anfibios, peces y reptiles, pero también comen frutas.</strong></p>



<p>Marco Greminger, veterinario zootecnista y docente de la Universidad Autónoma del Beni José Ballivián, relató a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que&nbsp;<strong>en 2023 un perro fantasma fue capturado con vida en inmediaciones de la universidad donde dicta clases</strong>. El experto afirmó que el animal se había refugiado en un conducto de aire que estaba en desuso en el patio.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271912"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/29180221/perro-renata2.png" alt="" class="wp-image-271912" /><figcaption class="wp-element-caption">El perro fantasma prefiere los bosques de tierra firme y vive lejos de los ríos. Foto: Renata Leite Pitman</figcaption></figure>



<p>“Fue increíble el trabajo de capturar vivo a ese perro fantasma. Me llamaron para ayudar y lo hicimos. El perro [de orejas cortas] entró al canil,&nbsp;<strong>estaba bien flaquito.</strong>&nbsp;Recuerdo que le di 350 gramos de hígado de pollo, que es rico en ácido fólico, patas [de pollo] y rehidratante oral. Se comió las diez piezas que le puse”, dijo Greminger.</p>



<p>Además, el veterinario explicó que el animal<strong>&nbsp;tiene un olor fuerte.</strong>&nbsp;“Es más fuerte que el del puercoespín y del zorro, es más agrio”, dijo.</p>



<p><strong>Leer más |</strong>&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/ecuador-conservar-mono-capuchino-pava-choco-andino-extincion/"><strong>Ecuador: comunidades del Chocó Andino se unen para salvar al mono capuchino y a la pava del Chocó, especies en riesgo de extinción</strong></a></p>



<p>La veterinaria y ecóloga&nbsp;Renata Leite Pitman, investigadora en la Universidad Duke, aseguró en varias publicaciones que los perros de orejas cortas, al que estudia desde hace 14 años,&nbsp;<strong>“son muy extraños y difíciles de ver”.</strong>&nbsp;A lo largo de su carrera ubicó a cinco en la cuenca de la Amazonía, donde realiza su trabajo de campo y les colocó collares de seguimiento para analizar sus costumbres. “Son muy tímidos, totalmente diferentes de las mascotas”, detalló.</p>



<p>La veterinaria fue contactada por Greminger en 2023, quien le pidió que lo asesore cuando encontró con vida al perro fantasma en el patio de la universidad del Beni. “Le dije qué alimentación le había dado.&nbsp;Coincidimos y&nbsp;<strong>coordinamos algunas acciones.</strong>&nbsp;<strong>Ella me recomendó que le diera&nbsp;papaya, yo le había dado guayaba</strong>”, recordó el médico veterinario boliviano.</p>



<p><em><strong>*Imagen principal:</strong> el perro de orejas cortas o perro fantasma habita en la Amazonía y prefiere vivir en bosques intactos. <strong>Foto:</strong> cortesía Guido Ayala &amp; María Viscarra/WCS Bolivia</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/ivan-paredes-tamayo/">Iván Paredes Tamayo</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/05/bolivia-reunen-por-primera-vez-mas-de-4-mil-fotos-del-perro-fantasma-el-canido-mas-huidizo-de-la-amazonia-estudio/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128723</guid>
        <pubDate>Mon, 04 May 2026 19:35:37 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Día del Tapir: los esfuerzos para proteger a los guardianes elusivos de los bosques en tres países latinoamericanos</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/dia-del-tapir-los-esfuerzos-para-proteger-a-los-guardianes-elusivos-de-los-bosques-en-tres-paises-latinoamericanos/</link>
        <description><![CDATA[<p>Los tapires son animales de origen antiguo. Pertenecen a un linaje de mamíferos perisodáctilos del que solo quedan cuatro especies, tres de ellas en Latinoamérica: el tapir de tierras bajas, el tapir de montaña y el tapir centroamericano. Estos grandes herbívoros están amenazados y se mantienen refugiados en franjas cada vez más reducidas de ecosistemas [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Las tres especies de tapir que habitan en la región están amenazadas por la destrucción de su hábitat, el cambio climático y perros asilvestrados.</em></li>



<li><em>En Colombia, diez años de trabajo de campo produjeron la primera información sistemática sobre el tapir de tierras bajas en la Orinoquía y es el primer paso para su protección.</em></li>



<li><em>En Ecuador, el avistamiento de tapires de montaña en las faldas del volcán Tungurahua derivó en la creación de un corredor ecológico que conecta a dos poblaciones importantes.</em></li>



<li><em>En México, investigadores estudian las emociones y percepciones de las comunidades rurales para convertirlas en acciones positivas enfocadas en la conservación del tapir centroamericano.</em></li>
</ul>



<p><strong>Los tapires son animales de origen antiguo</strong>. Pertenecen a un linaje de mamíferos perisodáctilos del que solo quedan cuatro especies, tres de ellas en Latinoamérica: el tapir de tierras bajas, el tapir de montaña y el tapir centroamericano. Estos grandes herbívoros están amenazados y se mantienen refugiados en franjas cada vez más reducidas de ecosistemas tropicales y andinos.</p>



<p>Las tres especies comparten una&nbsp;<strong>función ecológica fundamental</strong>. Eduardo Naranjo, investigador del Departamento de Conservación de la Biodiversidad de El Colegio de la Frontera Sur, México, explica que al alimentarse de plantas, controlan las poblaciones de múltiples especies. Además, son uno de los pocos animales capaces de ingerir semillas grandes, como las del zapote (<em>Manilkara zapota</em>), contribuyendo a su dispersión. Por eso&nbsp;<strong>son conocidos como los jardineros del bosque</strong>.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/guardiana-del-chiribiquete-campesinos-colombia-protegen-bosques-zona-afectada-deforestacion/">La Guardiana del Chiribiquete: campesinos en Colombia protegen 198 mil hectáreas de bosque en una región afectada por deforestación</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271749"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23235921/1-proyecto-conservacion-tapir-andino-huellas-grande-1024x686-1.jpg" alt="" class="wp-image-271749" /><figcaption class="wp-element-caption">Huella de un ejemplar adulto de tapir de montaña. Foto: Cortesía Fundación Óscar Efrén Reyes</figcaption></figure>



<p>Sin embargo,&nbsp;<strong>la deforestación, la expansión agrícola, la apertura de vías y la minería</strong>&nbsp;<strong>fragmentan y reducen su hábitat</strong>. Ángela Alviz, especialista en la conservación de grandes mamíferos, señala que el cambio climático agrava el problema. La&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2024/11/los-dias-calientes-secos-e-inflamables-en-sudamerica-se-triplicaron-entre-1971-y-2022-estudio/">mayor cantidad de días calientes y secos en la región</a>&nbsp;ocasionan disminución de cuerpos de agua, necesarios para la termorregulación del mamífero. Entonces, se ven obligados a recorrer mayores distancias, aumentando su exposición a la cacería y a los depredadores.</p>



<p><strong>Los perros ferales y asilvestrados representan una amenaza adicional</strong>, pues se ha documentado que persiguen y cazan tapires, señala Juan Pablo Reyes, parte del Grupo de Especialistas de Tapir de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).</p>



<p><strong>El tapir de tierras bajas (<em>Tapirus terrestris</em>) está clasificado como&nbsp;<a href="https://www.iucnredlist.org/es/species/21474/45174127" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Vulnerable</a></strong>&nbsp;en la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN. A pesar de eso, se encuentra en mejor estado de conservación que las otras dos especies. Habita en toda Sudamérica, a excepción de Chile y Uruguay.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271739"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23234112/tapir-centroamericano_Eduardo-Naranjo-2026-04-23-a-las-18.34.57.png" alt="" class="wp-image-271739" /><figcaption class="wp-element-caption">Eduardo Naranjo (camiseta gris), durante los talleres comunitarios. Foto: Cortesía Eduardo Naranjo</figcaption></figure>



<p><strong>El tapir de montaña (<em>Tapirus pinchaque</em>) está&nbsp;<a href="https://www.iucnredlist.org/es/species/21473/45173922" target="_blank" rel="noreferrer noopener">En Peligro</a></strong>&nbsp;y su distribución es la más restringida del género, limitándose a una franja de ecosistemas andinos entre Colombia, Ecuador y el extremo norte de Perú. Por último,&nbsp;<strong>el tapir centroamericano (<em>Tapirus bairdii</em>) también está&nbsp;<a href="https://www.iucnredlist.org/es/species/21471/45173340" target="_blank" rel="noreferrer noopener">En Peligro</a></strong>. Es el mamífero terrestre nativo más grande del sur de México y América Central, con individuos que pueden alcanzar los 250 kilogramos.</p>



<p>En el&nbsp;<strong>Día Internacional del Tapir</strong>,&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;habló con los tres especialistas sobre el estado de conservación de estas especies y los esfuerzos para protegerlas en Colombia, Ecuador y México.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Colombia: Investigadores identificaron áreas para conservar el tapir de tierras bajas en la Orinoquía</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271745"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23234803/1Tapir-Orinoquia_-Angela-Alviz-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-271745" /><figcaption class="wp-element-caption">La investigadora Ángela Alviz instalando cámaras trampa. Foto: Cortesía Ángela Álviz</figcaption></figure>



<p>El tapir de tierras bajas es el único mamífero conocido&nbsp;<strong>capaz de ingerir y dispersar intactas las semillas del moriche</strong>&nbsp;(<em>Mauritia flexuosa</em>) y la palma real (<em>Attalea butyracea</em>), de acuerdo con Ángela Alviz, candidata a doctorante en Texas Tech University y especialista en conservación de grandes mamíferos en Sudamérica.</p>



<p>El resto de animales no puede hacerlo porque las semillas de estas palmas son demasiado grandes para pasar por su sistema digestivo. Al depositarlas a kilómetros de distancia de la planta madre, el tapir ofrece la posibilidad de que el moriche y la palma real colonicen nuevas áreas o se&nbsp;<strong>recuperen en zonas degradadas</strong>.</p>



<p>“[El moriche] es una especie importante en la Orinoquía y en la Amazonía”, dice la experta. Explica que los morichales o&nbsp;<strong>palmares de moriche son reservorios de agua</strong>&nbsp;y son el&nbsp;<a href="https://wwfint.awsassets.panda.org/downloads/informe_final_humedales_2.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">hábitat de especies como anacondas y caimanes</a>. Además, la fruta es una fuente de alimento y de recursos para las comunidades que viven en estas regiones. Por eso,&nbsp;<strong>el rol del tapir es clave en los ecosistemas</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271743"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23234440/3-Tapir-Orinoquia_-Angela-Alviz.jpg" alt="" class="wp-image-271743" /><figcaption class="wp-element-caption">Una cría de tapir de tierras bajas capturado por las cámaras trampa. Foto: Cortesía Ángela Alviz</figcaption></figure>



<p>Sin embargo, la distribución en la Orinoquía colombiana de este animal pardo y con crin era prácticamente desconocida hasta hace unos 10 años, dificultando acciones de protección y conservación. “Con los años fuimos recopilando información por la necesidad de buscar a la especie y protegerla debido a todas esas funcionalidades que cumple”, relata Alviz.</p>



<p>El animal enfrenta presiones crecientes. La deforestación fragmenta sus poblaciones, ocasionando&nbsp;<strong>problemas genéticos como el leucismo</strong>&nbsp;—condición genética que provoca la pérdida parcial o total de pigmentación en la piel, pelo o plumas, dándoles un aspecto blanco o pálido—,&nbsp;<a href="https://www.researchgate.net/publication/390685560_First_record_of_leucism_in_a_wild_lowland_tapir_Tapirus_terrestris_Linnaeus_1758_from_the_Orinoquia_region_of_Colombia" target="_blank" rel="noreferrer noopener">documentado</a>&nbsp;por primera vez en la Orinoquía en 2025 por Alviz.</p>



<p>Aunque&nbsp;<strong>es el mamífero más grande de Sudamérica</strong>, es difícil de avistar. Esto se debe a que tiene hábitos nocturnos y densidades poblacionales bajas en relación con otros mamíferos grandes, como el venado o el puma. “Por eso nos pusimos en la tarea de buscarlos a través de cámaras trampa”, señala.</p>



<p>Un equipo liderado por Alviz obtuvo 110 registros de tapires en los departamentos de Arauca, Casanare, Vichada y Meta, entre 2016 y 2022. Con esa información&nbsp;<strong>se identificaron áreas adecuadas para estos animales</strong>&nbsp;y áreas degradadas con potencial de restauración.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271742"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23234436/2-Tapir-Orinoquia_-Angela-Alviz-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-271742" /><figcaption class="wp-element-caption">En estudio en la Orinoquía demandó aventurarse en lugares de difícil acceso. Foto: Cortesía Ángela Alviz</figcaption></figure>



<p>También se determinaron dos zonas de alta importancia. La primera se ubica en el norte de la Orinoquía, en Arauca. La segunda está en Vichada, en una de las zonas donde ocurre la transición entre la Orinoquía y la Amazonía. Después l<strong>os investigadores propusieron unidades de conservación del tapir</strong>, una herramienta que hasta entonces solo se había aplicado en la región para jaguares, según comenta la científica.</p>



<p>Los resultados se divulgaron en el artículo&nbsp;<a href="https://www.researchgate.net/publication/400849361_HABITAT_SUITABILITY_AND_CONSERVATION_PRIORITIES_FOR_THE_LOWLAND_TAPIR_Tapirus_terrestris_IN_THE_COLOMBIAN_ORINOQUIA">Idoneidad del Hábitat y Prioridades de Conservación para el Tapir de Tierras Bajas en la Orinoquía Colombiana</a>, publicado en febrero de 2026 en la revista Mastozoología Neotropical.</p>



<p>Aunque la publicación acaba de salir, la investigación “ha tenido un impacto considerable”, señala la experta. Organizaciones dedicadas a la conservación y autoridades regionales se han basado en los datos desde el inicio de la investigación para promover la creación de&nbsp;<a href="https://fundacionorinoquiabiodiversa.com/wp-content/uploads/2022/01/Plan-para-la-conservacio%CC%81n-de-la-danta-de-tierras-bajas.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">planes de conservación</a>,&nbsp;<a href="https://colombia.wcs.org/es-es/WCS-Colombia/Noticias/articleType/ArticleView/articleId/17466/TODO-POR-LA-DANTA.aspx" target="_blank" rel="noreferrer noopener">corredores biológicos</a>&nbsp;y&nbsp;<a href="https://fondoaccion.org/wp-content/uploads/2022/02/TFCA-Brochure-Plan-de-inversiones-2021-2024-r211027.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">estrategias de conservación con actores locales</a>.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Ecuador: El Corredor Llanganates-Sangay como apuesta para la conservación del tapir de montaña</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271748"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23235919/2-proyecto-conservacion-tapir-andino-adulto-2048x1536-1.jpg" alt="" class="wp-image-271748" /><figcaption class="wp-element-caption">Un tapir andino o de montaña captado en las estribaciones orientales de los Andes. Foto: Cortesía Fundación Óscar Efrén Reyes</figcaption></figure>



<p>En 2006, entre columnas de humo del volcán Tungurahua, piedras incandescentes y flujos de lava, un grupo de biólogos estudiaba el&nbsp;<strong>impacto de las erupciones volcánicas en las poblaciones de anfibios</strong>. A menos de tres kilómetros del cráter, había un bosque nublado cubierto en parte por gruesas capas de ceniza volcánica.</p>



<p>Rodeado por hojas bastante grandes, estaba un tapir de montaña, una especie de apariencia “prehistórica”, de acuerdo con Juan Pablo Reyes, investigador y miembro del Grupo de Especialistas del Tapir de la UICN. La escena le pareció “fabulosa”. Poco después observó que la erupción obligaba a estos animales de pelaje oscuro y labios blancos a desplazarse hacia áreas con más disponibilidad de alimento y agua, revelando que&nbsp;<strong>necesitaban territorios conectados para sobrevivir</strong>.</p>



<p>Desde la década de los noventa se&nbsp;<a href="https://www.cambridge.org/core/services/aop-cambridge-core/content/view/7A5C92A90DD4030651D6F551D5A04092/S0030605300021384a.pdf/the-mountain-tapir-endangered-flagship-species-of-the-high-andes.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">documentó</a>&nbsp;la existencia de&nbsp;<strong>las mayores poblaciones de tapir de montaña a escala global</strong>&nbsp;en el Parque Nacional Llanganates y en el Parque Nacional Sangay, donde se encuentra el volcán Tungurahua. Ambas están en el centro de las estribaciones orientales de los Andes y están separadas por ciudades, carreteras y tierras destinadas a la agricultura y la ganadería.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271746"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23235912/4-proyecto-conservacion-Chamanapamba-erupcion-amanecer.jpg" alt="" class="wp-image-271746" /><figcaption class="wp-element-caption">El volcán Tungurahua erupcionando al amanecer. Foto: Cortesía Reserva Natural Chamanapamba</figcaption></figure>



<p>Para conectar las dos poblaciones, un equipo de expertos, entre esos Reyes, empezó a trabajar en&nbsp;<a href="https://oscarefrenreyes.org/proyectos-de-conservacion/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">distintas iniciativas de investigación y talleres</a>&nbsp;para&nbsp;<strong>diseñar estrategias de conservación</strong>.</p>



<p>Reyes relata que junto a sus colegas registraron huellas, heces fecales e imágenes capturadas con cámaras trampa en zonas que no estaban bien mapeadas hasta ese momento. Para el 2011, Reyes junto con el investigador Andrés Tapia lideraron un&nbsp;<a href="https://www.tapirconservation.org/index.php/tc/article/view/131" target="_blank" rel="noreferrer noopener">artículo científico</a>&nbsp;en el que se reportaron nuevos&nbsp;<strong>avistamientos del tapir de montaña en las faldas orientales del Tungurahua</strong>, afuera de ambos parques nacionales.</p>



<p>Estos estudios fueron clave, asegura Reyes, para que en 2023&nbsp;<a href="https://www.ambienteyenergia.gob.ec/ambiente/llanganates-sangay-fue-declarado-el-segundo-corredor-de-conectividad-en-el-pais/#:~:text=Seg%C3%BAn%20el%20acuerdo%20ministerial%202022%2D138%2C%20el%20Corredor,el%20Ministerio%20del%20Ambiente%2C%20Agua%20y%20Transici%C3%B3n" target="_blank" rel="noreferrer noopener">se creara oficialmente el Corredor Ecológico Llanganates-Sangay</a>, un área de 92 148 hectáreas. Con esta declaratoria, los municipios de Mera, Baños y Palora tienen la responsabilidad de adecuar sus planes de ordenamiento territorial y aplicar acciones de manejo para la conservación y el desarrollo sostenible.</p>



<p>Para fortalecer la iniciativa, la Fundación Ecominga, la Fundación Óscar Efrén Reyes, el Bosque Protector Hacienda Guamag, entre otras, han creado una&nbsp;<strong>red de reservas y refugios de vida silvestre</strong>&nbsp;que suman alrededor de 40 000 hectáreas.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271747"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23235915/3-proyecto-conservacion-tapir-andino-camara-trampa-1024x686-1.jpg" alt="" class="wp-image-271747" /><figcaption class="wp-element-caption">Instalación de cámaras trampa como parte del Proyecto de Conservación del Tapir Andino. Foto: Cortesía Fundación Óscar Efrén Reyes</figcaption></figure>



<p>«Hay zonas en las que antes no se veía presencia de la especie porque estaban alteradas,&nbsp;<strong>hoy se ve una tendencia de recuperación</strong>. Se ven huellas de tapir y también de oso andino», asegura el especialista. En áreas restauradas también se han documentado crías en generaciones consecutivas, con ciclos de tres o cuatro años.</p>



<p>La&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/ecuador-imagenes-satelitales-expansion-ganadera-parque-sangay-corredor/">expansión ganadera</a>, el anuncio de&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/01/ecuador-carretera-amenaza-parque-nacional-llanganates-biodiversidad/">apertura de una carretera a través del Parque Nacional Llanganates</a>&nbsp;y el&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/ecuador-crimen-transnacional-mineria-deforestacion-areas-protegidas-territorios-indigenas/">crecimiento de la minería ilegal</a>&nbsp;todavía son&nbsp;<strong>amenazas latentes</strong>&nbsp;no solo para los tapires, sino también para la gran biodiversidad que atesoran los flancos orientales de los Andes.</p>



<p>A Reyes le da esperanza atestiguar un cambio en las actitudes de los habitantes de la zona, especialmente de aquellos que fueron cazadores y ahora destinan sus fincas o parte de ellas a la&nbsp;<strong>conservación y protección de la biodiversidad</strong>. Y concluye: “es importante seguir aportando para proteger estos sitios, en algunos casos prácticamente intactos. Eso da un poco de esperanza a pesar del panorama cuesta arriba, pero no estamos solos”.</p>



<h2 class="wp-block-heading">México: Estudiar las emociones humanas para conservar el tapir</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_209589"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2019/10/19005324/MG_0336.jpg" alt="Conservación de la selva maya. Los tapires centroamericanos son algunas de las especies que más peligro corren por los efectos del cambio climático. Foto: Jorge Rodríguez." class="wp-image-209589" /><figcaption class="wp-element-caption">Los tapires centroamericanos son algunas de las especies que más peligro corren por los efectos del cambio climático. Foto: Jorge Rodríguez.</figcaption></figure>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/mexico-denuncias-presunta-pesca-ilegal-parque-revillagigedo-archivadas/">México: denuncias por presunta pesca ilegal en el Parque Nacional Revillagigedo están en el aire o archivadas</a></strong></p>



<p>El Triunfo, en la Sierra Madre de Chiapas, es&nbsp;<strong>una de las regiones más biodiversas de México</strong>&nbsp;y con mayor número de especies de mamíferos, de acuerdo con el&nbsp;<a href="https://awsassets.panda.org/downloads/fs14_chiapas_eltriunfo.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Fondo Mundial para la Naturaleza</a>&nbsp;(WWF, por sus siglas en inglés). Ahí está la&nbsp;<strong>Reserva de la Biósfera El Triunfo</strong>, de 119 000 hectáreas, donde habita el tapir centroamericano.</p>



<p>En la zona viven alrededor de 229 000 personas, de las cuales 14 200 viven dentro de la reserva. En los alrededores&nbsp;<strong>predomina el cultivo de café</strong>, aunque también existen otros cultivos y ganadería.</p>



<p><strong>Los habitantes cumplen un rol clave en la conservación de su entorno</strong>, principalmente de especies emblemáticas que figuran en la Lista Roja de Especies Amenazadas, entre ellas el tapir. Por eso, Eduardo Naranjo, investigador del Departamento de Conservación de la Biodiversidad de El Colegio de la Frontera Sur, ha liderado y acompañado una serie de investigaciones y proyectos que&nbsp;<strong>buscan entender la relación de los seres humanos con la fauna del lugar</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271741"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23234142/tapir-centroamericano_Eduardo-Naranjo-2026-04-23-a-las-18.36.54.png" alt="" class="wp-image-271741" /><figcaption class="wp-element-caption">Actividades de educomunicación con los niños. Foto: Cortesía Eduardo Naranjo</figcaption></figure>



<p>En uno de esos estudios, realizado en 2021, la investigadora Nathalia Castillo-Huitron lideró un&nbsp;<strong>análisis de actitudes de conservación</strong>. 238 habitantes de la reserva dieron al tapir una puntuación de interés por su protección de 2.09 en una escala de -3 a 3. La calificación estuvo por encima de el jaguar (<em>Panthera onca</em>) y el puma (<em>Puma concolor</em>) y los resultados se publicaron en 2024 en la revista&nbsp;<a href="https://www.researchgate.net/publication/380573139_Influence_of_human_emotions_on_conservation_attitudes_toward_relevant_wildlife_species_in_El_Triunfo_Biosphere_Reserve_Mexico" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Biodiversity and Conservation</a>. El mismo estudio identificó que la disposición de una persona a proteger el tapir es uno de los indicadores más sólidos de su actitud general hacia la conservación de la fauna.</p>



<p>En este y otros trabajos, Naranjo y los equipos con los que colabora, conocieron que&nbsp;<strong>quienes tuvieron interacción directa con los tapires tendían a tener percepciones más positivas y reacciones menos agresivas</strong>. “Las personas que no conocen a estos animales tendían a llevarse mucho más por aspectos culturales o historias que les contaban que muchas veces tienen una connotación negativa”, dice el investigador.</p>



<p>Como solución, entre 2023 y 2024, El Colegio de la Frontera Sur, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas y la Universidad Autónoma de Barcelona desarrollaron un&nbsp;<a href="https://www.ecosur.mx/ecoconsulta/proyectos/1932" target="_blank" rel="noreferrer noopener">proyecto de educomunicación</a>&nbsp;para&nbsp;<strong>mejorar las actitudes de las comunidades hacia el tapir</strong>&nbsp;y otras especies emblemáticas. Fueron 446 personas, entre niños y adultos, que participaron en talleres, caminatas etnológicas e intercambios de conocimientos científicos y locales.</p>



<p>“A través de relatos y anécdotas de quienes tuvieron interacción, tratamos de cambiar las percepciones negativas para transformarlas en acciones positivas”, cuenta Naranjo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271740"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/23234128/tapir-centroamericano_Eduardo-Naranjo-2026-04-23-a-las-18.36.09.png" alt="" class="wp-image-271740" /><figcaption class="wp-element-caption">Miembros de las comunidades reciben camisetas de Grupo de Especialistas del Tapir. Foto: Cortesía Eduardo Naranjo</figcaption></figure>



<p>Para el especialista, sí hay un cambio favorable a la conservación, principalmente entre niños y jóvenes. “Parecen tener una conciencia cada vez mayor hacia la protección de la fauna silvestre.&nbsp;<strong>Muchos ya no están interesados en cazar tapir</strong>, como lo hicieron sus padres o abuelos por necesidad”, señala.</p>



<p>Después de los talleres, las comunidades Plan de Ayala, Ampliación Lagunas, Monte Virgen, Toluca y 3 de Mayo reafirmaron su determinación de&nbsp;<strong>establecer controles internos para la cacería de subsistencia</strong>, sobre todo de animales amenazados y en peligro de extinción. “La evaluación de resultados de estas medidas aún está en proceso”, añade Naranjo.</p>



<p>En otras comunidades de Chiapas ya hay resultados concretos. Naranjo cuenta que poblaciones cercanas a áreas protegidas establecieron prohibición y controles de cacería en sus territorios comunales. También instauraron reservas comunitarias y mejoramiento del hábitat. Cada vez más personas conocen que el tapir es una especie que cumple un rol clave en la&nbsp;<a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/23586556/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">dispersión de semillas grandes</a>&nbsp;y&nbsp;<strong>es indispensable en el funcionamiento de los ecosistemas en los que habita</strong>.</p>



<p><em><strong>Foto principal:</strong> Un ejemplar adulto de tapir de tierras bajas en la Orinoquía colombiana. <strong>Foto:</strong> Cortesía Ángela Alviz</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/ana-cristina-alvarado/">Ana Cristina Alvarado</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/04/dia-del-tapir-esfuerzos-proteger-guardianes-silenciosos-bosques-latinoamerica/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128463</guid>
        <pubDate>Mon, 27 Apr 2026 20:23:03 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/27152128/2-proyecto-conservacion-tapir-andino-adulto-2048x1536-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Día del Tapir: los esfuerzos para proteger a los guardianes elusivos de los bosques en tres países latinoamericanos]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Cocodrilos de Tumbes en peligro crítico de extinción encuentran una esperanza en la costa norte de Perú</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/cocodrilos-de-tumbes-en-peligro-critico-de-extincion-encuentran-una-esperanza-en-la-costa-norte-de-peru/</link>
        <description><![CDATA[<p>Alejandro se pasea solo en el estanque artificial de agua. Es el único que se mantiene fresco porque ningún otro cocodrilo se atreve a entrar en esa poza mientras este macho de casi cuatro metros de largo esté sumergido. Para refrescarse, los otros reptiles que comparten el mismo espacio deben ingresar al mismo tiempo o [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>El Centro de Acuicultura Tuna Carranza alberga actualmente a 321 cocodrilos de Tumbes, una especie en Peligro Crítico de extinción en Perú.</em></li>



<li><em>El centro de conservación se estableció en 1996 para el manejo de los cocodrilos en cautiverio y nació con 40 individuos.</em></li>



<li><em>Desde hace unos años se frenó su reproducción porque las instalaciones han llegado al límite de su capacidad.</em></li>



<li><em>La especie estuvo al borde la extinción debido a la caza para el comercio ilegal de sus pieles y carne y la reducción de su hábitat por el crecimiento de la agricultura y la acuicultura.</em></li>
</ul>



<p>Alejandro se pasea solo en el estanque artificial de agua. Es el único que se mantiene fresco porque ningún otro cocodrilo se atreve a entrar en esa poza mientras este macho de casi cuatro metros de largo esté sumergido. Para refrescarse, los otros reptiles que comparten el mismo espacio deben ingresar al mismo tiempo o esperar a que Alejandro decida salir del agua, así evitan cualquier inconveniente, porque este&nbsp;<strong>cocodrilo de Tumbes (<em>Crocodylus acutus</em>)</strong>, como todos los de su especie, es muy territorial.</p>



<p>Cuando sale, su presencia es imponente. Pero no es el único que impacta en el Centro de Conservación del Cocodrilo de Tumbes. La imagen también es asombrosa cuando todos los otros cocodrilos dentro del corral se deslizan para entrar o salir de las pozas.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/10/dia-mundial-de-los-animales-monitoreo-especies/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Día Mundial de los Animales: cámaras trampa para conservar jaguares y delfines en la Selva Maya y la Amazonía</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271339"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/10233022/Cocodrilo-de-Tumbes-centro-de-conservacion-Leandro-Amaya-5.jpg" alt="Actualmente hay 321 cocodrilos de Tumbes en el centro de conservación Tuna Carranza. Foto: Leamdro Amaya / Mongabay Latam." class="wp-image-271339" /><figcaption class="wp-element-caption">Actualmente hay 321 cocodrilos de Tumbes en el centro de conservación Tuna Carranza. Foto: Leandro Amaya/Mongabay Latam</figcaption></figure>



<p>Detrás de las mallas parecen petrificados bajo los 32 grados que marca el termómetro ese sábado por la mañana en que un equipo de<strong>&nbsp;Mongabay Latam</strong>&nbsp;recorrió el centro de conservación. Este sitio forma parte del&nbsp;<strong>Centro de Acuicultura Tuna Carranza</strong>, ubicado en Puerto Pizarro, Tumbes, en el norte de Perú,&nbsp;<strong>un lugar destinado a la protección de esta especie en cautiverio</strong>, al ecoturismo y a proyectos de investigación para la reproducción de conchas negras y de peces como el robalo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271345"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/11171357/Cocodrilo-de-Tumbes-centro-de-conservacion-Yvette-Sierra-Praeli-1-768x512.jpg" alt="El equipo ingresa a los corrales para alimentarlos y cuando se percatan de que los cocodrilos han pasado mucho tiempo fuera del agua de las pozas. Foto: Yvette Sierra Praeli." class="wp-image-271345" /><figcaption class="wp-element-caption">El equipo ingresa a los corrales para alimentarlos y cuando se percatan de que los cocodrilos han pasado mucho tiempo fuera del agua de las pozas. Foto: Yvette Sierra Praeli.</figcaption></figure>



<p>“Los turistas que vienen se asombran cuando nosotros estamos adentro, haciendo mantenimiento, a veces preguntan ¿por qué no los agreden? Yo les digo: porque ellos han nacido acá, están acostumbrados a la presencia humana, pero tampoco son muy confiables», dice Juan Manuel Pulache, quien forma parte del equipo de cinco técnicos y dos profesionales que&nbsp;<strong>se encargan de atender todos los días a los 321 cocodrilos</strong>&nbsp;que viven en este centro.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/peru-pesca-palangre-amenaza-albatros-cientificos-soluciones/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Perú: la pesca con palangre amenaza a los albatros, pero científicos buscan soluciones</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Tres décadas cuidando al cocodrilo</h2>



<p>Pulache y el resto del equipo ingresan a los corrales para atenderlos. Entran cuando se percatan de que los cocodrilos han pasado mucho tiempo fuera del agua de las pozas para lograr que se deslicen dentro del agua. También para<strong>&nbsp;alimentarlos con trozos de pollos o pescados</strong>&nbsp;y mientras lo hacen, quienes observamos desde el borde de los corrales podemos ver cómo devoran sus presas con sus afilados dientes.</p>



<p>Diego, un cocodrilo grande de tres metros y medio y más de 40 años, es otro de los engreídos de Pulache, junto a&nbsp; Chalo y Godzilla. Actualmente&nbsp;<strong>hay 321 cocodrilos en este centro de conservación distribuidos en 12 corrales</strong>. Por ahora, los machos están separados de las hembras porque el centro ha alcanzado la capacidad máxima para albergar a los animales, por tanto, ya no deben reproducirse. “El Serfor [Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre] nos ha recomendado que hagamos un paréntesis en la reproducción”, comenta el ingeniero pesquero Flavio Saldarriaga, responsable del Centro de Acuicultura Tuna Carranza del&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/peru-congresistas-reeleccion-apoyaron-leyes-favorecen-mineria-ilegal/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Fondo Nacional de Desarrollo Pesquero</a>&nbsp;(Fondepes).</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271345"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/11171357/Cocodrilo-de-Tumbes-centro-de-conservacion-Yvette-Sierra-Praeli-1-scaled.jpg" alt="En 1996 se capturaron 40 animales para ponerlos en cautiverio en en el centro de conservación. Foto: Yvette Sierra Praeli." class="wp-image-271345" /><figcaption class="wp-element-caption">En 1996 se capturaron 40 animales para resguardarlos en el centro de conservación ante las crecientes amenazas contra la especie. Foto: Yvette Sierra Praeli</figcaption></figure>



<p>Mientras caminamos entre los corrales donde viven los cocodrilos, Saldarriaga cuenta cómo nació este centro de conservación. “<strong>En 1996 se hizo la captura de 40 animales</strong>&nbsp;para ponerlos en cautiverio. Ahora tenemos 321 cocodrilos de diferentes estadios: juveniles, adultos y reproductores”.</p>



<p>El cocodrilo de Tumbes, también llamado cocodrilo americano, es una especie que habita desde en sur de Florida, en Estados Unidos, hasta el norte de Perú. Aunque está considerado como Vulnerable en toda su extensión,&nbsp;<strong>en Perú aparece En Peligro Crítico de extinción.</strong></p>



<p>“En su hábitat natural las densidades poblacionales son bajas, por eso se encuentra categorizada En Peligro de extinción y bajo el Apéndice I de CITES [Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres]”, agrega Saldarriaga. En el Apéndice I se incluyen las especies con el mayor riesgo de extinción, por tanto, está prohibido su comercio internacional.</p>



<p><strong>La caza ilegal para el comercio de su piel y de su carne ha sido una de las causas de la reducción de la población de esta especie.</strong>&nbsp;“La expansión agrícola y la expansión acuícola ha reducido también el hábitat del cocodrilo”, agrega Saldarriaga.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271346"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/11171833/Cocodrilo-de-Tumbes-centro-de-conservacion-Leandro-Amaya-3-1.jpg" alt="Los cocodrilos son alimentados con trozos de pollo o de pescado. Foto: Yvette Sierra Praeli. " class="wp-image-271346" /><figcaption class="wp-element-caption">Los cocodrilos son alimentados con trozos de pollo o de pescado. Foto: Yvette Sierra Praeli</figcaption></figure>



<p>Otra causa para la reducción de la población de esta especie tiene que ver con la&nbsp;<strong>disminución de su alimento</strong>. “El río Tumbes se ha visto amenazado por la contaminación de sus aguas a consecuencia de los residuos de la minería ilegal que llega desde Ecuador”, explica Harold Sánchez, director de la Dirección General de Capacitación y Desarrollo Técnico de Acuicultura de Fondepes, un organismo que forma parte del Ministerio de la Producción (Produce).</p>



<p>Sobre la problemática de la contaminación explicó que la<strong>&nbsp;polución de la cuenca Puyango-Tumbes proviene de las actividades mineras</strong>&nbsp;en Ecuador (provincia de El Oro) y la<strong>&nbsp;inadecuada gestión de los residuos</strong>&nbsp;vertidos a lo largo del río.</p>



<p>Esta contaminación reduce la cantidad de peces que son el alimento de los cocodrilos. A ello se suma que esta disminución de peces también impacta en la población de las aves, que muchas veces son también alimento de los cocodrilos, por tanto, “cada vez encuentran menos alimento”, agrega Sánchez.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/10/dia-mundial-de-los-animales-monitoreo-especies/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Día Mundial de los Animales: cámaras trampa para conservar jaguares y delfines en la Selva Maya y la Amazonía</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Una población en recuperación</h2>



<p>“El cocodrilo de Tumbes es una de las especies únicas en Perú.&nbsp;<strong>Se le encuentra en todo el departamento</strong>, pero mayormente&nbsp;<strong>desde el origen del río Tumbes hasta la desembocadura en el mar</strong>”, explica George Reyes Rueda, médico veterinario zootecnista de la Dirección Forestal y de Fauna Silvestre y Asuntos Ambientales Agrarios de Tumbes.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271336"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/10233006/Cocodrilo-de-Tumbes-centro-de-conservacion-Leandro-Amaya-2.jpg" alt="La caza ilegal para el comercio de su piel y de su carne ha sido una de las causas de la reducción de la población del cocodrilo de Tumbes. Leandro Amaya / Mongabay Latam. " class="wp-image-271336" /><figcaption class="wp-element-caption">La caza ilegal para el comercio de su piel y de su carne ha sido una de las causas de la reducción de la población del cocodrilo de Tumbes. Leandro Amaya/Mongabay Latam</figcaption></figure>



<p>Reyes reafirma que esta especie llegó al borde de la extinción como consecuencia de la&nbsp;<strong>caza ilegal para la comercialización de su piel</strong>. “Era muy difícil verlo en su hábitat natural, pero actualmente podemos verlos por diferentes zonas en el departamento de Tumbes, gracias a los cuidados, al monitoreo, a todos los esfuerzos que se han sumado para su protección”, dice Reyes.</p>



<p>Sin embargo, las amenazas para esta especie no se han terminado. Reyes cuenta que&nbsp;<strong>en diciembre de 2025 la Policía incautó 37 crías de cocodrilo</strong>&nbsp;que estaban siendo trasladadas en un vehículo, posiblemente para el comercio ilegal. Tras el decomiso, los pequeños cocodrilos fueron liberados en su hábitat natural.</p>



<p>También se han dado casos en los que se han encontrado cocodrilos en las playas. “Hace poco encontramos un cocodrilo de 3.5 metros de largo en playa Hermosa [distrito de Corrales, Tumbes] y lo entregamos en custodia al centro de conservación, debido a su tamaño es un poco difícil devolverlo a su hábitat.”, cuenta Reyes. “Cuando son más pequeños si es posible llevarlos a su hábitat natural”.</p>



<p>“La demanda de espacio para la expansión agrícola y urbana va reduciendo el hábitat del cocodrilo, es por eso que buscan otros lugares y muchas veces terminan en canales de regadío agrícola, cerca de los pueblos, como en el caso de Corrales; también son arrastrados al mar en temporada de lluvia y llegan a las playas”, explica Reyes.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271347"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/11173808/Cocodrilo-de-Tumbes-centro-de-conservacion-Yvette-Sierra-Praeli-3-scaled.jpg" alt="El cocodrilo de Tumbes está en Peligro de Extinción en Perú. Foto: Yvette Sierra Praeli. " class="wp-image-271347" /><figcaption class="wp-element-caption">El cocodrilo de Tumbes está en Peligro de Extinción en Perú. Foto: Yvette Sierra Praeli</figcaption></figure>



<p>Mientras esto sucede en su hábitat natural, dentro del centro de conservación los especialistas se esfuerzan por conocer más de esta especie. “Evaluamos su comportamiento, su alimentación y tenemos todos los protocolos para el manejo en cautiverio desde que el animal nace”, explica Saldarriaga.</p>



<p><strong>Enero es el mes en que nacen los cocodrilos</strong>&nbsp;y desde ese momento empieza la etapa de adaptación del neonato. Los siete primeros días se les da alimento, porque estos animales comienzan a comer a partir de los siete días de nacido. “Les damos papilla de hígado de pollo&nbsp; mezclados con cangrejos, con peces, hacemos una molienda y la complementamos con vitaminas de acuerdo al peso corporal”. Para el segundo año se les cambia de dieta y los alimentan con pollo picado. A medida que van creciendo las presas de pollo son más grandes pero siempre tienen complementos vitamínicos. “Ese es nuestro protocolo de alimentación”, explica Saldarriaga.</p>



<p>De acuerdo con el&nbsp;<a href="https://cdn.www.gob.pe/uploads/document/file/6771455/5868089-dt-manejo-en-cautiverio-del-cocodrilo-americano.pdf?v=1723583934" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Protocolo de Crianza del Ccocodrilo de Tumbes</a>, elaborado por Fondepes, el centro de conservación fue establecido para la crianza en cautiverio de esta especie y garantizar procesos posteriores que eviten su extinción. Por ahora no se han establecido las condiciones para que los especímenes que habitan en el Tuna Carranza retornen a su hábitat natural.</p>



<p><strong>Otro protocolo que han elaborado en el centro de conservación es el manejo de la reproducción.</strong>&nbsp;“Manejamos la proporción sexual que debemos tener en un corral. Nosotros hemos trabajado con la proporción de un macho y cuatro o cinco hembras. También hemos evaluado el comportamiento de la hembra cuando está cuidando su nido. Toda esta información sirve para la academia y para los estudiantes de veterinaria, pesquería, ingeniería forestal y medioambiente que vienen al centro para hacer sus prácticas”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271348"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/11174831/Cocodrilo-de-Tumbes-centro-de-conservacion-Yvette-Sierra-Praeli-4-scaled.jpg" alt="El Centro de Acuicultura Tuna Carranza fue establecido formalmente en 1997 luego de que un año antes se capturaran a 40 cocodrilos. Foto: Yvette Sierra Praeli. " class="wp-image-271348" /><figcaption class="wp-element-caption">El Centro de Acuicultura Tuna Carranza fue establecido formalmente en 1997, luego de que un año antes se capturaran 40 cocodrilos. Foto: Yvette Sierra Praeli</figcaption></figure>



<p>En el laboratorio del centro de conservación también analizan muestras de sangre de los cocodrilos y<strong>&nbsp;enseñan a los practicantes a pesarlos, tomarles la talla, la temperatura</strong>&nbsp;corporal de los animales, cortarles las uñas a los cocodrilos y hacerle curaciones.</p>



<p>También analizan el fitoplancton y zooplancton de los tanques de agua para saber cuáles son las microalgas dominantes en este cada de agua, entre otros análisis para mantener en buen estado a los cocodrilos.</p>



<p>Harold Sánchez, de Fondepes, aclara que&nbsp;<strong>el costo de este centro de conservación es de alrededor de medio millón de soles al año</strong>&nbsp;<strong>(unos 150 000 dólares)</strong>, considerando la población actual. La propuesta inicial del centro de conservación, explica Sánchez, era llegar a reproducir 1000 cocodrilos en cautiverio para empezar a liberarlos en su medio natural.</p>



<p>Pero esto no ha ocurrido, pues para que se concrete se tendría que ampliar la infraestructura y contar con por lo menos el triple de presupuesto para su funcionamiento. “Cuando son pequeños pueden estar juntos en un corral, pero cuando crecen se ponen territoriales y pueden ser agresivos, entonces, es necesario separarlos. Si no contamos con más corrales tenemos esa limitación, por eso hemos frenado la reproducción”, comenta Sánchez.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271343"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/11170005/Cocodrilo-de-Tumbes-centro-de-conservacion-Yvette-Sierra-Praeli-scaled.jpg" alt="El equipo ingresa a los corrales para alimentarlos y cuando se percatan de que los cocodrilos han pasado mucho tiempo fuera del agua de las pozas. Foto: Yvette Sierra Praeli." class="wp-image-271343" /><figcaption class="wp-element-caption">El equipo ingresa a los corrales para alimentar a los cocodrilos y cuando se percatan de que han pasado mucho tiempo fuera del agua de las pozas. Foto: Yvette Sierra Praeli</figcaption></figure>



<p>Alejandro, Diego, Chalo y Godzilla, por ejemplo,&nbsp;<strong>son grandes cocodrilos que dominan el espacio en el que se encuentran.</strong>&nbsp;Por ahora, no hay opción a un crecimiento. La propuesta que se mantiene pendiente hace ocho años es concretar la transferencia del centro de conservación al Gobierno Regional de Tumbes.</p>



<p>“Actualmente, Fondepes asume el cuidado de los animales, pero ya hemos decidido que se tiene que transferir no solo la infraestructura, sino también el encargo del cuidado de esta especie”, afirma Sánchez. Sin embargo, el funcionario de Fondepes aclara que el proceso de transferencia está suspendido porque actualmente la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) está actualizando las directivas de transferencia para que se concrete el proceso no solo para este sector, sino para todos los sectores. “Es un tema normativo, un documento de gestión que ya ha sido elaborado y se encuentra en revisión”.</p>



<p>Mientras las decisiones administrativas siguen su proceso y se decide si los trabajos de conservación de los cocodrilos en Tumbes en el centro Tuna Carranza pasan pronto a manos del gobierno regional o permanecen a cargo de Fondepes, este refugio&nbsp;<strong>mantiene sus puertas abiertas para los visitantes que quieren conocer a la especie</strong>&nbsp;y ver a sus cuidadores interactuar con ellos.</p>



<p>“Siempre mantenemos una distancia de ellos, no los molestamos, ni los tocamos. Siempre hay respeto hacia ellos. Cuando son pequeñitos podemos cogerlos, pero cuando son grandes lo hacemos entre varios, solo si es necesario” dice Juan Manuel Pulache. “A veces, mientras&nbsp; guío a los turistas, llamo a los cocodrilos por su nombre y ellos vienen hacia mí”.</p>



<p><em><strong>*Imagen principal: </strong>el cocodrilo de Tumbes o cocodrilo americano habita desde en sur de Florida, en Estados Unidos, hasta el norte de Perú. Foto: Leandro Amaya/Mongabay Latam</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/yvette-sierra-praeli/">Yvette Sierra Praeli</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/04/cocodrilos-tumbes-peligro-critico-extincion-encuentran-esperanza-costa-norte-peru/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
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        <pubDate>Tue, 14 Apr 2026 16:59:14 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/14115800/Cocodrilo-de-Tumbes-centro-de-conservacion-Leandro-Amaya-5-2048x1187.jpt_.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Cocodrilos de Tumbes en peligro crítico de extinción encuentran una esperanza en la costa norte de Perú]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El loro pecho vinoso iba camino a la extinción, pero un pueblo de la selva misionera argentina lo está salvando</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/el-loro-pecho-vinoso-iba-camino-a-la-extincion-pero-un-pueblo-de-la-selva-misionera-argentina-lo-esta-salvando/</link>
        <description><![CDATA[<p>Cada 13 de octubre en Tobuna, una localidad de la selva misionera, se celebra&nbsp;la Fiesta del Loro Pecho Vinoso. Durante esa jornada, las 120 familias de la zona participan en eventos deportivos, festivales artísticos y ferias gastronómicas. Todo gira en torno a esta colorida ave que no existe en ninguna otra parte de Argentina. En [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>En 2005 se contaron apenas 163 individuos de esta especie, que en Argentina habita sólo en el bosque atlántico de la provincia de Misiones.</em></li>



<li><em>En los últimos 20 años, biólogos y vecinos lograron frenar la caída de sus poblaciones y los últimos censos evidencian una tendencia de recuperación.</em></li>



<li><em>En la localidad de Tobuna y sus alrededores se protegen nidos y reforestan bosques de pino paraná, un árbol que sirve de nido, refugio y alimento para estas aves.</em></li>



<li><em>En 2025 se instalaron 50 nidos artificiales para reducir la competencia con otras especies y los pobladores de la zona operan como guardianes de los pichones.</em></li>
</ul>



<p>Cada 13 de octubre en Tobuna, una localidad de la selva misionera, se celebra&nbsp;<strong>la Fiesta del Loro Pecho Vinoso</strong>. Durante esa jornada, las 120 familias de la zona participan en eventos deportivos, festivales artísticos y ferias gastronómicas. Todo gira en torno a esta colorida ave que no existe en ninguna otra parte de Argentina.</p>



<p>En este pueblo es común ver al loro retratado en carteles, pinturas y camisetas como símbolo de identidad local. Pero no siempre fue así. Veinte años atrás, cuando llegaron los primeros científicos del Proyecto&nbsp;<a href="https://www.pinoparana.org/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Selva de Pino Paraná</a>,&nbsp;<strong>muchos ejemplares estaban en las casas como mascotas</strong>. Algunos agricultores de la zona notaron que cada vez era más difícil toparse con ellos en la vida silvestre.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/argentina-con-dispositivos-de-sonido-pescadores-y-expertos-evitan-que-delfines-franciscanas-queden-atrapados-en-redes/">Argentina: con dispositivos de sonido, pescadores y expertos evitan que delfines franciscanas queden atrapados en redes</a></strong></p>



<p>“El loro siempre vivió en estos bosques, pero&nbsp;<strong>empezamos a ver que estaba bajando la población por el mascotismo y los desmontes</strong>. Y estos animales necesitan refugio y alimento natural. Había que hacer algo”, recuerda Getulio González, productor local de maíz, tabaco y yerba mate.</p>



<p>La preocupación entre los vecinos aumentó cuando supieron que&nbsp;<strong>sus terrenos eran el último enclave que les quedaba a estas aves en todo el país</strong>.</p>



<p>Ante la escasa bibliografía existente, las investigaciones del Proyecto Selva de Pino Paraná dieron a conocer la situación crítica del loro pecho vinoso (<em>Amazona vinacea</em>). Gracias a esta revisión, la especie fue categorizada&nbsp;<strong>En Peligro Crítico a nivel nacional,</strong>&nbsp;mientras que&nbsp;<strong><a href="https://www.iucnredlist.org/species/22686374/118954406" target="_blank" rel="noreferrer noopener">a nivel global se encuentra En Peligro</a></strong>, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271179"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/06185606/LoroVinoso_CarlosJavierGarcia-768x512.jpg" alt="Esta especie fue mascotizada históricamente. En las últimas dos décadas, la población de Tobuna la convirtió en un símbolo de identidad local. Foto: cortesía Carlos García - Aves Argentinas" class="wp-image-271179" /><figcaption class="wp-element-caption">Esta especie fue mascotizada históricamente. En las últimas dos décadas, la población de Tobuna la convirtió en un símbolo de identidad local. Foto: cortesía Carlos García/Aves Argentinas</figcaption></figure>



<p>En estas poco más de dos décadas (2005-2026), a partir de tareas de manejo como&nbsp;<strong>protección de nidos y la reforestación de árboles nativos&nbsp;</strong>—principalmente del pino paraná (<em>Araucaria angustifolia</em>)—<strong>&nbsp;se estabilizó la población del ave</strong>&nbsp;y se impulsó un progresivo crecimiento de su población.</p>



<p>El pino paraná es un árbol de gran porte que sirve de refugio y nidificación. Sus frutos carnosos alimentan a esta ave mediana (de entre 30 a 36 centímetros de longitud), que al consumir principalmente frutos de flora nativa&nbsp;<strong>cumple un rol biológico relevante en la dispersión de semillas</strong>.</p>



<p>Adicionalmente, en 2024 la ONG&nbsp;<a href="https://www.avesargentinas.org.ar/noticia/buscamos-voluntarios-para-salvar-al-loro-pecho-vinoso" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Aves Argentinas</a>&nbsp;diseñó e implementó un programa en territorio para&nbsp;<strong>promover nidos artificiales que reduzcan la competencia con otras aves</strong>&nbsp;y darle protección y sostenibilidad a las poblaciones del loro amenazado.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/mar-argentino-oscuras-sin-observador-a-bordo-flota-pesquera/">El mar argentino a oscuras: qué se pierde cuando no hay un observador a bordo de la flota pesquera</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Un tesoro del bosque atlántico</h2>



<p>El primer conteo en el que participó el Proyecto Selva de Pino Paraná, en 2005, registró&nbsp;<strong>163 ejemplares en Tobuna y otros pequeños parajes del departamento de San Pedro, en la provincia de Misiones</strong>. La situación alertó a los expertos, ya que durante la primera mitad del siglo XX, el loro pecho vinoso habitó gran parte de Misiones y su población podía contarse en miles. La profunda pérdida de hábitat del bosque atlántico (actualmente sólo queda&nbsp;<a href="https://wwfint.awsassets.panda.org/downloads/flr_field_series_atlantic_forest.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">el 14 % del ecosistema original</a>) empujó a la especie a parajes reducidos donde aún quedan bosques de pino paraná.</p>



<p>El censo también puso en números el nivel de reducción que Getulio González y otros vecinos ya venían advirtiendo.</p>



<p>Y es que debido a la llamativa coloración del ave, pecho violáceo (de ahí su nombre), frente roja y nuca turquesa,&nbsp;<strong>fue víctima habitual de extracciones directas para el mascotismo y el comercio ilegal</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271176"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/06185552/Loro-pecho-vinoso-Tobuna-Misiones-Julio-2025-Krissia-Borja-Yetapa-Studios-04693-768x512.jpg" alt="Este loro presenta una coloración vinotinto en su pecho, de ahí su nombre. Se encuentra En Peligro Crítico en Argentina. Foto: cortesía Krissia Borja" class="wp-image-271176" /><figcaption class="wp-element-caption">Este loro presenta una coloración vinotinto en su pecho, de ahí su nombre. Se encuentra En Peligro Crítico en Argentina. Foto: cortesía Krissia Borja</figcaption></figure>



<p>“<strong>A fines de diciembre solían extraerse pichones</strong>, ya sea para tenerlos en casa o para venderlos a alguien que venía a buscarlos de Brasil [Tobuna está ubicado a sólo 35 kilómetros de la frontera]”, recuerda Rodrigo Fariña, uno de los miembros fundadores del Proyecto Selva de Pino Paraná y actual coordinador del Proyecto Bosque Atlántico de la ONG Aves Argentinas.</p>



<p>Según Fariña,&nbsp;<strong>entre 2003 y 2004 se encontraron más de 40 loros en cautiverio en Tobuna y sus alrededores</strong>, muchos de ellos capturados desde pichones. Fue con estos ejemplares que los científicos empezaron a describir y estudiar la especie.</p>



<p>Mientras se conocían aspectos de su dieta y etapa reproductiva,&nbsp;<strong>se fueron gestando campañas para estimular la identificación, promover la conservación y reducir el mascotismo</strong>. No sólo visitaron hogares, sino que durante más de cinco años científicas del proyecto, como Bianca Bonaparte y Kristina Cockle, trabajaron con docentes de las escuelas de la zona. Nadie hablaba del loro pecho vinoso en las aulas. Para 2012, nueve de cada diez maestros reportaron haber usado esta ave como ejemplo de especie amenazada en sus clases.</p>



<p>El cambio cultural alcanzó un hito en agosto de 2019, cuando&nbsp;<strong>se declaró al loro pecho vinoso como&nbsp;<a href="https://www.saij.gob.ar/127-local-misiones-declarase-monumento-natural-provincial-interes-publico-especies-aves-autoctonas-denominadas-bailarin-castano-bailarin-azul-loro-pecho-vinoso-lpn0005585-2019-08-29/123456789-0abc-defg-585-5000nvorpyel?&amp;o=14&amp;f=Total%7CFecha%7CEstado%20de%20Vigencia/Vigente%2C%20de%20alcance%20general%7CTema/Derecho%20ambiental/protecci%F3n%20de%20la%20flora%20y%20fauna%20silvestre/especies%20protegidas%7COrganismo%7CAutor%5B125%2C1%5D%7CJurisdicci%F3n%5B5%2C1%5D%7CTribunal%5B5%2C1%5D%7CPublicaci%F3n%5B5%2C1%5D%7CColecci%F3n%20tem%E1tica%5B5%2C1%5D%7CTipo%20de%20Documento&amp;t=128#" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Monumento Natural Provincial en Misiones</a></strong>. Esta norma apunta a frenar la caza, comercialización y tenencia del ave. Además, implica sanciones para quienes la incumplan, como multas económicas, inhabilitaciones para cazar y decomiso de bienes y ejemplares.</p>



<p>La bióloga Sofía Zalazar coordina desde 2024 el programa de conservación de esta especie que impulsa Aves Argentinas y comenta que si bien&nbsp;<strong>las extracciones disminuyeron significativamente, aún se topan con casos que demuestran que el trabajo educativo debe sostenerse.</strong></p>



<p>“Este año una familia se nos acercó y nos entregó voluntariamente su loro, que ya tenía más de un año con ellos. Eso quiere decir que todavía hay saqueo de pichones”, apunta Zalazar.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/incendios-mas-frecuentes-severos-riesgo-recuperacion-bosques-patagonia-norte-argentina/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Incendios más frecuentes y severos ponen en riesgo la recuperación de los bosques de la Patagonia norte argentina</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">El desafío reproductivo: la escasez de nidos</h2>



<p>Cada tarde, después de faenar la tierra, Getulio González camina a sus terrenos, donde aún crece bosque nativo. A inicios de siglo,<strong>&nbsp;en un área de 10 hectáreas, plantó semillas de pino paraná</strong>. Hoy, gracias a estos árboles gigantes de 20 metros de alto, aún es posible escuchar los cantos de los loros pecho vinoso.</p>



<p>El escenario no es uniforme en el resto de la localidad.&nbsp;<strong>“En las grandes propiedades los árboles ya no existen. Con las topadoras tumbaron todo”</strong>, cuenta González sobre los proyectos madereros industriales. Aunque el mensaje de la conservación cada vez ha calado más en la vida de los agricultores, en momentos de crisis económica, como cuando baja el precio del kilo de yerba mate, algunos productores han recurrido a la tumba de árboles para sembrar otros cultivos y poder sobrevivir.</p>



<p>Esta combinación de factores ha reducido históricamente la cantidad de árboles en los que los loros instalan sus nidos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271174"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/06185538/escudo-Tobuna-FC.jpg" alt="Como muestra del arraigo local, Tobuna FC, el equipo de fútbol del pueblo, lleva en su escudo al Loro Pecho Vinoso. Foto: archivo particular" class="wp-image-271174" /><figcaption class="wp-element-caption">Como muestra del arraigo local, Tobuna FC, el equipo de fútbol del pueblo, lleva en su escudo al loro pecho vinoso. Foto: archivo particular</figcaption></figure>



<p>De hecho,&nbsp;<a href="https://drive.google.com/file/d/1b7Mkvbn25EcyIb2iX1TexLOeNUx6QsjM/view?usp=sharing" target="_blank" rel="noreferrer noopener">los estudios</a>&nbsp;realizados durante la década de 2000 por el Proyecto de Selva Pino Paraná permitieron conocer las características del proceso de nidificación de la especie.&nbsp;<strong>Estos loros eligen árboles de gran porte como el pino paraná</strong>, ya que&nbsp;<strong>usan cavidades ubicadas en partes altas, a 20 metros del suelo y que pueden llegar a tener 90 centímetros de profundidad</strong>.</p>



<p>“Cuando se pierden estos árboles se reduce la cantidad de cavidades y empieza una competencia más intensa con otros loros, pero también con otras aves, abejas y zarigüeyas que los utilizan. Con pocos huecos se hace difícil sacar adelante los pichones”, refiere la bióloga Sofía Zalazar, de Aves Argentinas.</p>



<p><strong>Los loros pecho vinoso pueden poner hasta cuatro huevos, pero sólo tienen una nidada al año</strong>&nbsp;<strong>y el éxito reproductivo es bajo</strong>. Muchas veces las parejas fracasan o logran sacar adelante apenas un pichón.</p>



<p>Para impulsar el aumento poblacional de la especie, en 2024 Aves Argentinas instaló una estación biológica en Tobuna.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271177"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/06185557/loro-vinoso-3-768x512.jpg" alt="El loro pecho vinoso sobrevive en la parte nororiental de la provincia de Misiones, cerca a la frontera con Brasil. Es el único lugar actual donde vive en Argentina. Ahí todavía hay árboles pino paraná donde hacen sus nidos y se alimentan. Foto: cortesía Proyecto Selva Pino Paraná" class="wp-image-271177" /><figcaption class="wp-element-caption">El loro pecho vinoso sobrevive en la parte nororiental de la provincia de Misiones, cerca a la frontera con Brasil. Es el único lugar donde actualmente vive en Argentina. Ahí todavía hay árboles pino paraná, donde hacen sus nidos y se alimentan. Foto: cortesía Proyecto Selva Pino Paraná</figcaption></figure>



<p>Un día, Zalazar y otros científicos llegaron a la casa de Getulio González con<strong>&nbsp;cajas rectangulares</strong>. Estos dispositivos, hechos de plástico reciclado y madera,&nbsp;<strong>tienen un orificio en la parte superior para funcionar como nidos artificiales</strong>&nbsp;que aumenten la oferta de cavidades.</p>



<p>“<strong>Obviamente hay otras especies que las pueden utilizar</strong>. Eso también es positivo, ya que así se reduce la competencia por otros huecos [naturales]”, apunta Zalazar.</p>



<p>En las chacras de González se colocaron 15 cajas nido en árboles de gran porte que no tenían cavidades o en zonas que los loros ya habían usado antes para nidificar.&nbsp;<strong>En 2025, en todo Tobuna se colocaron 40 cajas y para la temporada 2026 se busca sumar 100 más.</strong></p>



<p>Los científicos también entendieron que no bastaba con ampliar el número de cavidades.&nbsp;<strong>Había que garantizar el crecimiento de los pichones en los nidos naturales.</strong>&nbsp;Bajo esa misión se conformaron guardianías con biólogos, técnicos, voluntarios y las mismas familias productoras.</p>



<p>Durante la etapa reproductiva, entre septiembre y diciembre de cada año, Getulio González está atento a si alrededor de los árboles que poseen nidos rondan abejas, tucanes o zarigüeyas que pueden comerse los huevos. Aunque el equipo científico se instala durante varios días cerca de los nidos,&nbsp;<strong>son los productores como González quienes actúan como los primeros guardianes de los pichones.</strong></p>



<p>Ante cualquier amenaza,&nbsp;<strong>los locales informan a la estación científica, que envía expertos para revisar y, si es necesario, realizar tareas de mantenimiento en los nidos.</strong>&nbsp;“Tapamos agujeros por donde entra agua, extraemos parásitos externos, también hemos implementado anillos de acero rodeando los troncos de los árboles para evitar que suban predadores. El objetivo es que la mayor cantidad posible de pichones logre salir de los nidos”, refiere Fariña.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271172"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/06185526/ChequeoCajaNido16-01-26-%C2%A9Andy-Wedekamper-8-768x512.jpg" alt="En 2025 los biólogos y técnicos de la ONG Aves Argentinas instalaron 40 cajas nido en los bosques de Tobuna para aumentar la disposición de cavidades. Se las revisa periódicamente para dar protección y mantenimiento. Foto: © cortesía Andy WedeKamper" class="wp-image-271172" /><figcaption class="wp-element-caption">En 2025 los biólogos y técnicos de la ONG Aves Argentinas instalaron 40 cajas nido en los bosques de Tobuna para aumentar la disposición de cavidades. Se las revisa periódicamente para dar protección y mantenimiento. Foto: © cortesía Andy WedeKamper</figcaption></figure>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/litio-argentina-reserva-los-andes-impactos-flamencos/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Litio en Argentina: qué plantea el plan para proteger la reserva Los Andes y los impactos en la población de flamencos</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">La reforestación de pino paraná que ayuda al loro pecho vinoso</h2>



<p>Las primeras luces del 8 de septiembre de 2009 dejaron ver&nbsp;<strong>una postal devastadora en Santa Rosa, un pequeño paraje a 10 kilómetros de Tobuna</strong>. Al amanecer se pudo dimensionar&nbsp;<a href="https://misionesonline.net/2020/09/05/tornado-san-pedro-misiones-4/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">el impacto causado por el tornado F4</a>&nbsp;que había sacudido la selva durante la noche previa.</p>



<p>Los vientos se llevaron once vidas humanas, casas, ganado y cultivos.&nbsp;<strong>Decenas de árboles fueron arrancados del bosque nativo, como si una topadora hubiera pasado por encima.</strong></p>



<p>En la reconstrucción del lugar, los vecinos no sólo levantaron sus viviendas, también consideraron la restauración de su hogar mayor: el monte.&nbsp;<strong>Ante el panorama desolador, Abilio Rodríguez se preguntó por los loros pecho vinoso</strong>. “Con el tornado, las cortinas de bosque desaparecieron, los pinos que eran sus refugios ya no estaban. ¿Qué sería de ellos?”, se preocupó entonces.</p>



<p>A las pocas semanas&nbsp;<strong>se juntaron 25 familias y decidieron plantar pinos paraná y otros árboles nativos</strong>&nbsp;para recuperar algo de lo perdido. En 2010, con apoyo del Proyecto Selva de Pino Paraná,&nbsp;<strong>sembraron los primeros 523 plantines.</strong></p>



<p>Con el pasar del tiempo se sumaron otras familias, incluyendo algunas de parajes vecinos. Rodríguez fue uno de los pioneros en esa iniciativa. “Los vecinos me fueron preguntando dónde conseguir arbolitos. La gente se fue interesando cada vez más en el proyecto”, menciona.</p>



<p><strong>Entre 2010 y 2024, unas 90 familias plantaron 3926 ejemplares de especies nativas en sus chacras y escuelas.</strong>&nbsp;Además de los pinos paraná, crecieron grapia (<em>Apuleia leiocarpa</em>), pitanga (<em>Eugenia uniflora</em>), yaboticaba (<em>Plinia trunciflora</em>), entre otras especies.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271175"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/06185546/Instalacion-caja-nido-Proyecto-Loro-Vinoso-Julio-2025-Yetapa-Studios-Krissia-Borja-13-scaled.jpg" alt="Además de instalar las cajas nido en los pino paraná, el equipo de biólogos cubre con anillos los troncos para que predadores no afecten los nidos naturales del loro. Foto: cortesía Krissia Borja" class="wp-image-271175" /><figcaption class="wp-element-caption">Además de instalar las cajas nido en los pino paraná, el equipo de biólogos cubre con anillos los troncos para que predadores no afecten los nidos naturales del loro. Foto: cortesía Krissia Borja</figcaption></figure>



<p>Hoy los árboles lucen altos y dan frutos cada temporada. Sin embargo, para Rodríguez lo más reconfortante es ver el hábitat del loro reverdecer.&nbsp;<strong>“Donde hay araucarias [pinos paraná], hay loros. Al conservar a uno, conservas al otro. Por eso seguimos recuperando bosques”</strong>, dice con satisfacción.</p>



<p>Las diferentes acciones ejecutadas en estas dos décadas —estudios, campañas socioeducativas, regulación legal, protección y ampliación de nidos, reforestación— permitieron estabilizar la escasa población de loros pecho vinoso.&nbsp;<strong>A partir de los conteos realizados entre 2007 y 2025 se evidencia una tendencia positiva en la selva de Misiones.</strong></p>



<p>“Los conteos de a poquito van dando números más altos. En paralelo, se fueron viendo muchos cambios en la relación de los vecinos con el loro.&nbsp;<strong>Hoy es una especie que identifican y de la que sienten orgullo</strong>”, menciona Zalazar.</p>



<p>Mientras que en 2005 se identificaron 163 ejemplares,&nbsp;<strong>para 2016 ya se reportaron 252 individuos</strong>. Tras ese estudio, por falta de recursos, los conteos se interrumpieron.</p>



<p><strong>En 2025</strong>, Aves Argentinas junto con otras instituciones, tanto gubernamentales como particulares,&nbsp;<strong>reactivaron las mediciones y llevaron a cabo&nbsp;<a href="https://www.avesargentinas.org.ar/sites/default/files/Reporte%20-%20Conteo%20Loro%20Pecho%20Vinoso%202025.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">un conteo trinacional</a></strong>&nbsp;(incluyendo las áreas de distribución de la especie en Brasil y Paraguay).</p>



<p>Este estudio se realizó a fines de marzo de ese año, cuando los loros pecho vinoso, tras la etapa reproductiva, se reúnen en bandadas para transitar el otoño y el invierno. Se realizaron durante tres días en los dormideros previamente identificados y,&nbsp;<strong>para evitar el doble conteo, el proceso se realizó de forma simultánea en cada sitio. Se contabilizaron 323 individuos sólo en Argentina.</strong></p>



<p>Rodrigo Fariña asegura que si bien hay un crecimiento visible en el campo, los conteos también fueron mejorando su metodología y logística (mayor número de observadores). Ahora se encuentran planificando el nuevo conteo anual.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271178"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/06185559/Loro-vinoso-6-canafistula-6-metros.jpg" alt="Varios vecinos se sumaron a la recuperación boscosa. En las últimas dos décadas más de 90 familias de la zona plantaron especies nativas en sus chacras con el proyecto Selva Pino Paraná. Aquí vemos una cañafistula que ya alcanza los 6 metros. Foto: cortesía Proyecto Selva Pino Paraná" class="wp-image-271178" /><figcaption class="wp-element-caption">Varios vecinos se sumaron a la recuperación boscosa. En las últimas dos décadas más de 90 familias de la zona plantaron especies nativas en sus chacras con el Proyecto Selva Pino Paraná. Aquí vemos una cañafistula que ya alcanza los seis metros. Foto: cortesía Proyecto Selva Pino Paraná</figcaption></figure>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/argentina-provincia-salta-reserva-los-andes-mineras-litio-avanzan/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Argentina: la provincia de Salta abandona su mayor área protegida mientras las mineras de litio avanzan sobre ella</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Los desafíos de rehabilitar los loros que fueron mascotas</h2>



<p>La mayoría de los ejemplares de loro pecho vinoso rescatados del mascotismo o del tráfico ilegal llegan al Centro de Rescate y Conservación Güirá Oga, una organización de Fundación Azara que trabaja en conjunto con Aves Argentinas. Allí&nbsp;<strong>entran en cuarentena y después de una revisión sanitaria arranca un proceso de recuperación que suele extenderse por más de un año.</strong></p>



<p>El médico veterinario Dante Di Nucci ha recibido muchos loros con problemas nutricionales y físicos. “Vienen con dietas deficientes. Les dan semillas de girasol que les generan adicción y son dañinas para el hígado.&nbsp;<strong>Lograr que se alimenten sano toma tiempo</strong>”, sostiene.</p>



<p>Con los primeros ejemplares recuperados, en la década de 2010, se conformó un plantel reproductivo. “Tenemos varias parejas y todos los años reproducimos para aumentar el número de pichones y en un futuro poder liberar una bandada”, cuenta Di Nucci. Según el especialista,&nbsp;<strong>se necesita al menos un grupo de cinco individuos aptos para hacer una liberación definitiva.</strong></p>



<p>Actualmente, vienen trabajando con una decena de ejemplares, entre rescatados y nacidos en cautiverio. Conforme avanza la preparación se modifican dietas para que el ave deje el alimento vinculado al humano y logre reconocer el alimento que va a tener que conseguir en vida libre.</p>



<p><strong>Otro punto clave es lograr que recuperen o adquieran la capacidad de volar</strong>. Se realizan ejercicios de musculación, que inician en espacios reducidos y progresivamente van pasando a lugares de mayor superficie. Llegan hasta jaulones de 25 metros de largo, donde culminan su preparación de vuelo.</p>



<p>Se espera poder realizar una primera liberación este año, pero Di Nucci afirma que al final “los tiempos reales te los marcan los mismos animales”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271180"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/06185609/Pichones_SofiaZalazar-768x512.jpg" alt="La divulgación del trabajo de conservación también involucra a los niños de la zona. A partir de un Club de la Naturaleza los chicos participan en actividades para valorar la biodiversidad de la selva misionera. Foto: cortesía Aves Argentinas" class="wp-image-271180" /><figcaption class="wp-element-caption">La divulgación del trabajo de conservación también involucra a los niños de la zona. A partir de un Club de la Naturaleza los chicos participan en actividades para valorar la biodiversidad de la selva misionera. Foto: cortesía Aves Argentinas</figcaption></figure>



<p>Para este año también hay expectativa en la recopilación de información de los transmisores colocados en cinco pichones.&nbsp;<strong>Con este seguimiento satelital, Aves Argentinas busca estudiar los usos de hábitat de los loros</strong>.</p>



<p>“Eso nos va a generar un montón de información, sobre todo cuando esos juveniles empiecen a crecer,&nbsp;<strong>para ver qué manchones de selva utilizan y son prioritarios para la conservación de la especie</strong>”, refiere Fariña.</p>



<p>En el bosque germina también otra conciencia.&nbsp;<strong>Los niños de Tobuna y sus alrededores conformaron un Club de Naturaleza junto con científicos de la estación biológica de Aves Argentinas</strong>. Este grupo realiza observación de aves con binoculares, senderismo, técnica de trepa (para colocar cajas nido) y se estimula la valoración de la selva misionera.</p>



<p>Getulio González los recibe cada mes para que recorran sus terrenos y vean a los loros vinosos que viven en los pinos paraná. “Que conozcan lo que tenemos en nuestros bosques.&nbsp;<strong>Si nosotros no los cuidamos, ¿quién lo hará?</strong>”, concluye.</p>



<p><em><strong>*Imagen principal:</strong> el loro pecho vinoso habita en los árboles de pino paraná. <strong>Foto:</strong> cortesía Marc Estornell</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/oscar-bermeo-ocana/">Oscar Bermeo Ocaña</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/04/loro-pecho-vinoso-extincion-salvado-pueblo-argentina/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
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        <pubDate>Fri, 10 Apr 2026 14:00:00 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[El loro pecho vinoso iba camino a la extinción, pero un pueblo de la selva misionera argentina lo está salvando]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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        <title>Pasos de fauna aéreos: la alternativa para evitar que los monos mueran electrocutados en Costa Rica</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/pasos-de-fauna-aereos-la-alternativa-para-evitar-que-los-monos-mueran-electrocutados-en-costa-rica/</link>
        <description><![CDATA[<p>Una tropa de monos al amanecer. Su líder ve un árbol cargado de fruta al otro lado de la calle, pero el bosque está desconectado y&nbsp;la única forma de cruzar es usando el cableado eléctrico. Varios de ellos no murieron por el ataque de un depredador sino electrocutados: el líder de la tropa y la [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Los monos en Costa Rica cada día sufren y mueren por electrocuciones en los cables del tendido eléctrico: en 2024, el 60 % de los accidentes que sufrieron fueron por esta causa.</em></li>



<li><em>Investigadores advierten que las cuatro especies de monos en el país están en peligro de extinción local, e incluso ya hay zonas como Santa Teresa, en Guanacaste, donde no se observa al mono carablanca (Cebus Capucinus).</em></li>



<li><em>Una investigación reveló que la población de monos congos (Alouatta palliata) en una de las playas del Pacífico costarricense aumentó luego de haber colocado 111 pasos de fauna aéreos entre 2015 y 2021.</em></li>



<li><em>Biólogos aseguran que para resolver el problema se necesita una solución integral que involucre un cableado eléctrico subterráneo, leyes que protejan mejor la vida silvestre y la reconexión de los bosques.</em></li>
</ul>



<p>Una tropa de monos al amanecer. Su líder ve un árbol cargado de fruta al otro lado de la calle, pero el bosque está desconectado y&nbsp;<strong>la única forma de cruzar es usando el cableado eléctrico</strong>. Varios de ellos no murieron por el ataque de un depredador sino electrocutados: el líder de la tropa y la madre de una cría. Esta es una escena que se repite cada día en Costa Rica.</p>



<p>En las zonas costeras costarricenses,&nbsp;<strong>los monos llevan años enfrentándose a lesiones graves o incluso a la muerte al utilizar los cables del tendido eléctrico</strong>&nbsp;para cruzar de un lado de la calle al otro.</p>



<p>De acuerdo con el biólogo Ronald Sánchez, profesor catedrático jubilado de la Universidad de Costa Rica y quien continúa trabajando con primates,&nbsp;<strong>cada año mueren cerca de 1000 monos de cuatro especies distintas, debido a la electrocución en el cableado</strong>. Esta situación surge del aumento del desarrollo urbanístico en las costas, donde además se concentra una gran parte de las poblaciones de primates del país.</p>



<p>“<strong>Cuando el turismo empieza a construir hoteles, restaurantes y casas, se pierde hábitat.</strong>&nbsp;Entonces se cortan las rutas alimentarias establecidas de los monos y tienen que buscar otras alternativas. Ahí es donde empiezan a decidir si caminan, si se van por los cables o por los techos. De esa forma comenzaron los problemas”, señala Sánchez.</p>



<p>Diversas ONG han trabajado en la búsqueda de soluciones. Por el momento, una de las principales ha sido<strong>&nbsp;la instalación de pasos de fauna aéreos</strong>: pequeños puentes diseñados específicamente para brindar una alternativa más segura a los primates y que han demostrado ser altamente eficientes.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/08/costa-rica-tiburones-aletas-exportacion-entrevista/">Denuncian traslado ilegal de 12 toneladas de aletas de tiburón en Costa Rica bajo figura de “reexportación”</a></strong></p>



<p>De acuerdo con&nbsp;<a href="http://researchgate.net/publication/365287468_Canopy_bridges_preventing_and_mitigating_anthropogenic_impacts_on_mantled_howler_monkeys_Alouatta_palliata_palliata_in_Costa_Rica" target="_blank" rel="noreferrer noopener">un estudio</a>&nbsp;realizado por las investigadoras Inés Azofeifa y Tremaine Gregory,&nbsp;<strong>luego de haber colocado 111 pasos elevados entre 2015 y 2021</strong>, junto con cableado aislado,&nbsp;<strong>la población de monos congos</strong>&nbsp;(<em>Alouatta palliata</em>) en Playa Hermosa de Guanacaste, en la costa del Pacífico de Costa Rica,&nbsp;<strong>aumentó de 59 a 99 individuos</strong>, mientras que&nbsp;<strong>las muertes anuales bajaron de cinco a una</strong>.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Un desarrollo urbano que empuja a los monos al peligro</h2>



<p>Los primates de Costa Rica han visto su hábitat reducirse cada vez más durante las últimas décadas. Esto implica que deben cruzar calles y exponerse al riesgo de ser electrocutados en cables de alta tensión para buscar comida para sí mismos o para sus crías.</p>



<p>Además, en el territorio costarricense existen cuatro especies de monos y todas se encuentran en peligro de extinción local:&nbsp;<strong>el mono congo (<em>Alouatta palliata</em>), el mono carablanca (<em>Cebus capucinus</em>), el mono tití (<em>Saimiri oerstedii</em>) y el mono araña (<em>Ateles geoffroyi</em>).</strong></p>



<p>De hecho, del mono araña, que podía verse en todo Costa Rica, hoy solo quedan pocos grupos en la zona norte del país, comenta Sánchez.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271015"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/31051502/Foto-2-Creditos-Salve-Monos-768x512.jpg" alt="Los accidentes de electrocución de primates se han convertido en un problema en las costas de Costa Rica. Foto: cortesía Salve Monos" class="wp-image-271015" /><figcaption class="wp-element-caption">Los accidentes de electrocución de primates se han convertido en un problema en las costas de Costa Rica. Foto: cortesía Salve Monos</figcaption></figure>



<p>De acuerdo con datos de la ONG&nbsp;<a href="https://salvemonos.org/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Salve Monos</a>, la electrocución lidera la mayor causa de muerte en monos&nbsp;<a href="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/31061956/Informe-electrocuciones-de-monos-Salve-Monos.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">en los reportes que reciben anualmente</a>.&nbsp;<strong>En 2023 y 2024, más del 60 % de los accidentes denunciados ocurrieron por esta causa</strong>, muy lejos de los accidentes por atropellos que corresponde al segundo lugar, con un 19.5 %.</p>



<p>“Las cuatro especies de monos que tenemos en Costa Rica están en peligro de extinción.&nbsp;<strong>Tenemos dos en estado crítico:</strong>&nbsp;el mono araña, que ya prácticamente no se encuentra en algunas costas, y los monos tití, que son una subespecie endémica de Costa Rica”, indica Shirley Ramírez, asesora en Conservación y Manejo de Vida Silvestre del Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE).</p>



<p>Los investigadores aseguran que&nbsp;<strong>la raíz de este problema es el aumento acelerado de la urbanización sin planificación adecuada</strong>. Esto ha limitado las zonas en las que los animales pueden vivir y ha provocado la fragmentación del bosque, poniendo en riesgo sus vidas.</p>



<p>“El problema de fondo es un cambio en la habitabilidad de las especies.&nbsp;<strong>Nuestra forma de habitar, como seres humanos, está modificando la de otras especies y poniendo en riesgo su supervivencia.</strong>&nbsp;Sustituimos la matriz boscosa por suelo cultivable, carreteras y edificaciones. Ese es el principal problema que enfrentamos, no solo como país, sino como planeta”, señala Inés Azofeifa, bióloga de Salve Monos.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2024/08/jaguares-pumas-aliados-de-ganaderos-costa-rica/">Jaguares y pumas se han convertido en los inesperados aliados de los ganaderos en Costa Rica</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271014"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/31051449/Foto-4-Creditos-Salve-Monos-768x512.jpg" alt="Los pasos de fauna aéreos deben tener un grosor adecuado para que las cuatro especies de monos puedan sentirse seguras y estables utilizándolos. Foto: cortesía Salve Monos" class="wp-image-271014" /><figcaption class="wp-element-caption">Los pasos de fauna aéreos deben tener un grosor adecuado para que las cuatro especies de monos puedan sentirse seguras y estables utilizándolos. Foto: cortesía Salve Monos</figcaption></figure>



<p>Vecinos de comunidades del distrito de Cóbano, en la provincia de Guanacaste, se han organizado para reportar cuando observan a un mono lesionado o fallecido. Según Daniel Gutiérrez, presidente de la ONG&nbsp;<a href="https://somoscongos.com/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Somos Congos</a>, quienes se dedican a hacer de este distrito un lugar más seguro para los monos congos,&nbsp;<strong>han creado un chat con cerca de 200 personas para facilitar estos reportes.</strong></p>



<p>Marianne Fischel pertenece a la comunidad de Santa Teresa y&nbsp;<strong>afirma que presenciar electrocuciones de monos es una experiencia traumática</strong>&nbsp;que ha observado durante varios años. De hecho, en la zona ya no se observa al mono cara blanca. Por ello, la comunidad coordinó junto a Somos Congos y al Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) la forma de aislar los transformadores y ayudar a los primates.</p>



<p>“Los vecinos de calle Jaguar, pudimos recolectar la plata para poder pagar por la instalación del aislamiento del transformador y desde la comunidad lo vemos como algo súper positivo”, señala Fischel.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2023/05/recuperacion-bosque-nuboso-de-transicion-costa-rica-conservacion/">Islas de montaña: la recuperación de un bosque nuboso de transición en Costa Rica</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Reconectando lo que el desarrollo separó</h2>



<p>Para evitar que los monos sufran electrocuciones,&nbsp;<strong>biólogos y comunidades han impulsado la instalación de pasos de fauna aéreos</strong>. Estas estructuras permiten que los primates se desplacen entre árboles de forma más segura.</p>



<p>“Los pasos elevados sí contribuyen a la conectividad y, por ende, al bienestar de las tropas de monos.&nbsp;<strong>Al evitar la electrocución, las poblaciones retoman su ritmo reproductivo y aumentan nuevamente</strong>, con un promedio de dos a tres crías por año, lo que puede representar un incremento cercano al 30 % anual”, explica Sánchez.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271013"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/31051443/Foto-5-Mapa-de-puentes-de-la-guia.jpg" alt="El mapa muestra la ubicación de los puentes instalados y de incidentes por electrocución de monos. Imágen: Guía de desarrollo de puentes aéreos para el desplazamiento seguro de monos en Costa Rica" class="wp-image-271013" /><figcaption class="wp-element-caption">El mapa muestra la ubicación de los puentes instalados y de incidentes por electrocución de monos. Imágen: Guía de desarrollo de puentes aéreos para el desplazamiento seguro de monos en Costa Rica</figcaption></figure>



<p>Debido a que el desarrollo de estos puentes requiere de materiales específicos, asegurar la tensión correcta y una construcción segura para los primates,&nbsp;<strong>Ronald Sánchez&nbsp;<a href="https://www.revistas.una.ac.cr/index.php/ambientales/article/view/20363/31531" target="_blank" rel="noreferrer noopener">publicó una guía para el desarrollo de los puentes aéreos</a></strong>&nbsp;que puede ser consultada por quienes deseen implementar este tipo de soluciones y proteger a los monos.</p>



<p>De acuerdo con Sánchez, a la hora de elegir los materiales, la clave está en la durabilidad y la seguridad.&nbsp;<strong>Deben resistir el sol, la humedad y el uso constante, sin soltar residuos o calentarse al punto de lastimar las extremidades de los animales.</strong>&nbsp;Además, requieren mantenimiento constante para garantizar su funcionamiento.</p>



<p>El anclaje debe hacerse desde la base de los árboles, no solo en las ramas o la copa. El diseño también incluye una cuerda superior donde los monos apoyan su cola prensil para mayor estabilidad: a este modelo se le conoce como&nbsp;<strong>“escalera vertical”</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271012"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/31051438/Foto-6-Creditos-Salve-Monos-768x512.jpg" alt="Los pasos aéreos de fauna deben estar pensadas para sostener varios individuos al mismo tiempo y con una tensión adecuada para que las cuerdas no se muevan ni desestabilicen a los monos. Foto: cortesía Salve Monos" class="wp-image-271012" /><figcaption class="wp-element-caption">Los pasos aéreos de fauna deben estar pensadas para sostener varios individuos al mismo tiempo y con una tensión adecuada para que las cuerdas no se muevan ni desestabilicen a los monos. Foto: cortesía Salve Monos</figcaption></figure>



<p>Tanto Sánchez como Azofeifa, quienes han construido puentes durante décadas, aseguran que, una vez instalados,&nbsp;<strong>los monos suelen preferir los pasos de fauna por encima de los cables eléctricos</strong>. Según su experiencia, incluso si el puente se instala en la mañana, ya en la tarde los animales pueden estar utilizándolo.</p>



<p>“Los pasos de fauna no son soluciones temporales, sino herramientas que buscan compensar el impacto de la infraestructura humana. A través de estructuras artificiales o semiartificiales se restablece la conectividad del dosel y se permite que los mamíferos arbóreos continúen desplazándose con menor riesgo”, indica Azofeifa.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271011"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/31051427/Foto-7-Creditos-Salve-Monos-768x512.jpg" alt="Los puentes para monos se instalan en colores distintos a los de los cables eléctricos para que los animales aprendan a diferenciarlos y los adopten como ruta segura. Foto: cortesía Salve Monos" class="wp-image-271011" /><figcaption class="wp-element-caption">Los puentes para monos se instalan en colores distintos a los de los cables eléctricos para que los animales aprendan a diferenciarlos y los adopten como ruta segura. Foto: cortesía Salve Monos</figcaption></figure>



<p>Vecinos y biólogos se han unido a través de distintas iniciativas ciudadanas, como ONG o colaboraciones con el ICE. Gracias a este trabajo conjunto han logrado instalar puentes en sus comunidades para proteger a los monos. Como resultado,<strong>&nbsp;ya se han colocado cientos de pasos de fauna aéreos en distintas zonas del país</strong>, principalmente en las provincias que poseen costas en el Pacífico, como Guanacaste y Puntarenas.</p>



<p>Sin embargo, los especialistas advierten que estos puentes no pueden instalarse de cualquier manera. Aunque no existe una “receta” universal y perfecta,&nbsp;<strong>es necesario realizar estudios de comportamiento en la forma en que se mueven las tropas de monos</strong>&nbsp;para colocarlos en los lugares por los que ellos transitan.</p>



<p>“Independientemente del diseño del paso aéreo que se instale, para que funcione es indispensable contar con estudios previos realizados por especialistas.&nbsp;<strong>Si no se determina con precisión la ruta que utilizan los monos</strong>&nbsp;y otros vertebrados arbóreos para desplazarse,&nbsp;<strong>cualquier paso de fauna se convertirá en simple contaminación visual</strong>”, señala el biólogo de la Universidad de Costa Rica, Óscar Chaves.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271010"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/31051419/Foto-8-Creditos-Salve-Monos-768x512.jpg" alt="La organización Salve Monos ha logrado colocar más de 400 pasos elevados para ayudar a los primates a cruzar las calles de forma segura. Foto: cortesía Salve Monos" class="wp-image-271010" /><figcaption class="wp-element-caption">La organización Salve Monos ha logrado colocar más de 400 pasos elevados para ayudar a los primates a cruzar las calles de forma segura. Foto: cortesía Salve Monos</figcaption></figure>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/conservacion-profesion-construida-sobre-esperanza-pero-amenazada-extincion-naturaleza/">Conservación: una profesión construida sobre la esperanza, pero amenazada por la extinción de la naturaleza</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Los pasos de fauna dentro de una estrategia integral</h2>



<p>A pesar del aporte de los puentes elevados, los especialistas coinciden en que no pueden ser la única respuesta ante el problema de la electrocución.&nbsp;<strong>Una de las medidas complementarias más importantes ha sido la instalación de cables y transformadores con materiales aislantes</strong>&nbsp;para reducir el riesgo.</p>



<p>Víctor Castro, coordinador de Gestión Socioambiental del ICE, explica que los cables que están utilizando cuentan con un recubrimiento de tres capas de polietileno que&nbsp;<strong>aísla el elemento conductor y evita que se genere un arco eléctrico cuando entra en contacto con los animales.</strong></p>



<p>Marianne Fischel, por ejemplo, asegura que en la comunidad de Santa Teresa se aislaron los transformadores en enero de 2026, en coordinación con el ICE, y no han vuelto a observar monos electrocutados en la comunidad.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271009"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/31051414/Foto-9-Creditos-Somos-Congos-768x512.jpg" alt="De acuerdo con Daniel Gutiérrez, presidente de Somos Congos, las comunidades se ponen de acuerdo con el ICE y compran el material para que la institución recubra los cables. Foto: cortesía Somos Congos" class="wp-image-271009" /><figcaption class="wp-element-caption">De acuerdo con Daniel Gutiérrez, presidente de Somos Congos, las comunidades se ponen de acuerdo con el ICE y compran el material para que la institución recubra los cables. Foto: cortesía Somos Congos</figcaption></figure>



<p>Sin embargo, algunos especialistas consideran que la solución definitiva para terminar con las electrocuciones es el cableado subterráneo. El abogado ambiental Walter Brenes señala que esta es la única medida que eliminaría completamente los incidentes.</p>



<p>“<strong>La única forma de eliminar el problema de raíz es que las empresas electrificadoras instalen el tendido eléctrico bajo tierra</strong>. No existe otra solución que garantice la eliminación total de los incidentes por electrocución”, asegura el abogado.</p>



<p>Ronald Sánchez coincide en que el cableado subterráneo en zonas costeras es una necesidad y no un lujo, ya que su objetivo no es mejorar la estética del paisaje, sino proteger la vida de la fauna silvestre.</p>



<p>“Los pasos son una alternativa ante la falta de conectividad del bosque. Sin embargo, debemos aprender que los árboles pueden ser manejados adecuadamente para devolver la verdadera conectividad.&nbsp;<strong>El uso de puentes no debe interpretarse como un permiso para seguir deteriorando las rutas de muchos animales arbóreos</strong>”, asegura Sánchez.</p>



<p>Azofeifa insiste en que&nbsp;<strong>lo más importante es reconectar el bosque</strong>, ya que si se decide únicamente instalar el cableado de forma subterránea, pueden surgir otros problemas para la vida silvestre, como el atropello de animales o ataques de perros. Según explica, lo que los animales realmente necesitan es una cobertura boscosa segura donde puedan habitar.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/los-glaciares-funcionan-como-cajas-de-ahorro-de-agua-y-cuando-realmente-la-necesitamos-nos-la-entregan-entrevista/">«Los glaciares funcionan como cajas de ahorro de agua y, cuando realmente la necesitamos, nos la entregan» | ENTREVISTA</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Un desarrollo costero que piense en quienes ya viven ahí</h2>



<p><strong>Los primates cumplen un papel clave dentro del ecosistema</strong>, ya que su capacidad para dispersar semillas los convierte en actores fundamentales para la regeneración del bosque.</p>



<p>“En conjunto con los murciélagos y algunas aves de gran tamaño, los primates son de los principales ‘jardineros’ del bosque. Entre ellos, los monos congo destacan por ser los frugívoros más abundantes en la mayoría de los bosques, incluso en fragmentos pequeños.&nbsp;<strong>Su alta presencia y biomasa les otorgan un papel aún más relevante en la dispersión de semillas</strong>”, explica Oscar Chaves.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271008"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/31051407/Foto-10-Creditos-Salve-Monos-768x512.jpg" alt="Los monos son indicadores clave de la salud de un bosque: su presencia revela que el ecosistema tiene la diversidad y conectividad necesarias para sostener vida silvestre. Foto: cortesía Salve Monos" class="wp-image-271008" /><figcaption class="wp-element-caption">Los monos son indicadores clave de la salud de un bosque: su presencia revela que el ecosistema tiene la diversidad y conectividad necesarias para sostener vida silvestre. Foto: cortesía Salve Monos</figcaption></figure>



<p>Es por eso que las acciones para protegerlos no sólo responden a una responsabilidad humana frente a la fauna silvestre, sino también a la necesidad de mantener ecosistemas saludables.</p>



<p><strong>Esto plantea la necesidad de un desarrollo urbano en las costas que piense en los animales que habitan en estas zonas</strong>. Garantizar la conectividad entre los fragmentos de bosque es clave para que los animales puedan desplazarse de forma segura.</p>



<p>“Los bosques deben mantenerse continuos para garantizar la supervivencia de muchas especies. No solo permiten una distribución adecuada de las poblaciones, sino que también&nbsp;<strong>favorecen el intercambio genético y reducen el riesgo de procesos endogámicos</strong>&nbsp;[reproducción entre individuos estrechamente emparentados] que pueden debilitar a las especies a largo plazo”, señala Sánchez.</p>



<p>De hecho, especialistas como Azofeifa consideran necesario fortalecer la&nbsp;<a href="https://pgrweb.go.cr/scij/Busqueda/Normativa/Normas/nrm_texto_completo.aspx?nValor1=1&amp;nValor2=12648" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Ley de Vida Silvestre de Costa Rica</a>&nbsp;para garantizar medidas que protejan la conectividad de los bosques y a la fauna que vive en ellos.</p>



<p>“Con una modificación a la Ley de Vida Silvestre se buscaría&nbsp;<strong>que los pasos de fauna sean obligatorios tanto en la infraestructura ya existente como en los futuros desarrollos</strong>. De poco sirve enterrar el cableado o mejorar la planificación si se mantiene la cobertura boscosa, pero sin conectividad entre los fragmentos”, enfatiza.</p>



<p>Mientras se discuten transformaciones más profundas en la forma en que se desarrolla la infraestructura en las zonas costeras, iniciativas como&nbsp;<strong>los pasos de fauna, el aislamiento del cableado y los reportes comunitarios buscan que los monos sufran menos electrocuciones</strong>&nbsp;y puedan moverse con mayor seguridad por los bosques que aún quedan en Costa Rica.</p>



<p><em><strong>*Imagen principal:</strong> los pasos de fauna aéreos representan una herramienta para ofrecerle a los monos una ruta segura, lejos del tendido eléctrico que cada año cobra la vida de decenas de individuos. <strong>Foto:</strong> cortesía Salve Monos</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/mario-fernandez-calderon/">Mario Fernández Calderón</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/04/pasos-fauna-aereos-evitan-muerte-monos-electrocutados-costa-rica/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127743</guid>
        <pubDate>Thu, 09 Apr 2026 20:38:01 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/09153641/Captura-de-pantalla-2026-04-09-153619.png" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Pasos de fauna aéreos: la alternativa para evitar que los monos mueran electrocutados en Costa Rica]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Las zanjas de Kast: animales y humedales del Altiplano están en riesgo por el plan fronterizo de Chile</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/las-zanjas-de-kast-animales-y-humedales-del-altiplano-estan-en-riesgo-por-el-plan-fronterizo-de-chile/</link>
        <description><![CDATA[<p>Una de las primeras acciones políticas del nuevo presidente de Chile, José Antonio Kast, fue materializar las zanjas que había prometido en campaña electoral en las fronteras con Bolivia y Perú. Esa medida&nbsp;dividirá la planicie del Altiplano logrando una barrera artificial al paso natural&nbsp;de la fauna silvestre del lugar, como pumas (Puma concolor), suris (Rhea [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>El gobierno chileno decidió construir zanjas en las fronteras con Bolivia y Perú y anunció que lo hará para evitar la migración ilegal, la trata y tráfico de personas y delitos transnacionales.</em></li>



<li><em>Sin embargo, la medida es rechazada por expertos, que afirman que esas zanjas ponen en riesgo la vida de varias especies de fauna que habitan en el Altiplano.</em></li>



<li><em>Además, pueden afectar a los bofedales que están en esas zonas altiplánicas.</em></li>



<li><em>En Bolivia, piden a la Cancillería que envíe una nota de reclamo a Chile expresando molestar por la construcción de estos pozos, pero el gobierno de Paz está de acuerdo con la medida del presidente chileno.</em></li>
</ul>



<p>Una de las primeras acciones políticas del nuevo presidente de Chile, José Antonio Kast, fue materializar las zanjas que había prometido en campaña electoral en las fronteras con Bolivia y Perú. Esa medida&nbsp;<strong>dividirá la planicie del Altiplano logrando una barrera artificial al paso natural</strong>&nbsp;de la fauna silvestre del lugar, como pumas (<em>Puma concolor</em>), suris (<em>Rhea pennata</em>), vicuñas (<em>Lama vicugna</em>), quirquinchos (<em>Chaetophractus nationi</em>) y tarucas (<em>Hippocamelus antisensis</em>), entre otras especies. Según expertos, la profundidad de las zanjas&nbsp;<strong>también podría alterar los cursos de agua dañando a los bofedales&nbsp;</strong>que comparten Chile y Bolivia.</p>



<p>El proyecto de Kast se llama “Plan Escudo Fronterizo”. El 16 de marzo, solo cinco días después de jurar como presidente, el mandatario se trasladó a la ciudad de Arica para supervisar la construcción de las zanjas en la frontera con Perú. Días después, ese plan se llevó a cabo en la frontera con Bolivia.</p>



<p>Según el gobierno de Chile, este plan “considera medidas firmes con un&nbsp;cierre total de la frontera a la inmigración ilegal -es decir, el cierre de los pasos no habilitados- sanciones severas y un despliegue militar y policial sin precedentes”.</p>



<p>En uno de los puntos del plan se menciona la construcción de&nbsp;<strong>un sistema de contención física y tecnológica “infranqueable”, combinando muros o vallas de seguridad de cinco metros de altura</strong>&nbsp;“equipados con sensores de movimiento y vigilancia por drones, en los sectores aledaños a los pasos oficiales o pasos clandestinos inhabilitados”.</p>



<p><strong>Leer más:&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/chile-kast-frena-areas-protegidas-salares-normas-ambientales-boric/">Chile: Kast frena las áreas protegidas en salares y otras 37 normas ambientales aprobadas por Boric</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271031"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/31154541/Zanja2-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-271031" /><figcaption class="wp-element-caption">Las zanjas que impulsa el presidente José Antonio Kast están en la frontera chilena con Bolivia y Perú. Foto: Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo de Chile</figcaption></figure>



<p>A eso se suma la construcción de&nbsp;<strong>zanjas de tres metros de profundidad</strong>&nbsp;<strong>y tres metros de ancho</strong>&nbsp;“en los sectores de alto tráfico migratorio, impidiendo el acceso de vehículos y el paso de caravanas”.</p>



<p>Solange Vargas es doctora en Biología y Ecología Aplicada y actualmente es académica del departamento de Química y Biología, Laboratorio de Biodiversidad y Cambio Climático de la Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad de Atacama de Chile. La experta, en contacto con&nbsp;<strong>Mongabay Latam,</strong>&nbsp;afirmó que la implementación de una infraestructura de estas dimensiones en el Altiplano constituye una&nbsp;<strong>“intervención drástica”</strong>&nbsp;<strong>que altera la conectividad biológica de uno de los ecosistemas más frágiles del mundo.</strong></p>



<p>“La apertura de una zanja de estas magnitudes&nbsp;<strong>genera</strong>&nbsp;<strong>fragmentación de hábitat.</strong>&nbsp;En el Altiplano, la fauna no reconoce fronteras políticas”, explicó la bióloga. “Especies como la vicuña, el suri o ñandú cordillerano y el zorro culpeo dependen de grandes extensiones de terreno para encontrar alimento y agua, recursos que son extremadamente escasos y estacionales. El movimiento de animales, grandes y medianos, es fundamental para sobrevivir en este ambiente”, resaltó Vargas.</p>



<p>La experta, que hace más de 15 años se dedica al estudio de la fauna silvestre en el norte chileno, añadió que estas zanjas pueden generar un efecto barrera o interrumpir rutas migratorias. Por ejemplo -dijo-, para los suris, que son aves que no vuelan, una zanja de tres metros puede ser un obstáculo no menor si es que no es insuperable. “<strong>Esto en el tiempo genera división de las poblaciones, reduciendo su variabilidad genética</strong>&nbsp;y, en caso de mantenerse por largos periodos de tiempo, podríamos incluso hablar de dejar a las especies más vulnerables o&nbsp;<strong>provocar extinción local</strong>”.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Una “trampa mortal”</strong></h2>



<p>Vargas afirmó que estas zanjas con el tiempo se pueden volver una&nbsp;<strong>“trampa mortal”</strong>, ya que podría comenzar a registrarse&nbsp;<strong>caída de animales, animales lesionados y causar incluso muerte</strong>. Los animales pequeños, como roedores o reptiles, difícilmente podrían salir, muriendo por inanición, estrés o exposición, explicó.</p>



<p>En el caso de los felinos andinos, como el puma, o el zorro andino, Vargas afirmó que la situación es compleja, ya que técnicamente un puma tiene la capacidad de salto horizontal, en caso de ser animales saludables. La experta detalló que tres metros de ancho&nbsp;<strong>para felinos más pequeños, como el gato andino y el colo colo, puede ser más difícil de sortear</strong>. “Por lo que esta zanja podría volverse un obstáculo también para ellos. Si la zanja posteriormente estará acompañada de muros o vallas, hará que la conectividad de la fauna en este ambiente se vea drásticamente reducida”, destacó Vargas.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271033"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/31155054/vicunas-WCS-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-271033" /><figcaption class="wp-element-caption">Vicuñas en el Altiplano boliviano. Foto: cortesía WCS Bolivia</figcaption></figure>



<p>Por su parte, Cristian Bonacic, profesor titular de la Facultad de Agronomía y Sistemas Naturales de la Pontificia Universidad Católica de Chile, afirmó a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que las barreras artificiales tienen un&nbsp;<strong>impacto sobre la fauna silvestre</strong>.</p>



<p>El profesor acotó que en el caso de las zanjas y otras medidas entre Chile y Bolivia aún no se conoce la real continuidad de estas barreras artificiales, su manutención, trazado y si van a ser continuas o no.</p>



<p>Señaló que las principales especies de interés para evaluar son las vicuñas, guanacos, pumas y tarucas, a pesar de que son extremadamente hábiles para sortear acantilados, sitios de difícil acceso y escalar. “Habría que ver si se puede establecer un monitoreo con cámaras trampa para evaluar si hay algún impacto en ellas”, resaltó.</p>



<p>Bonacic recordó que el muro entre México y Estados Unidos sí tuvieron un impacto en especies migratorias estacionales de tamaño medio y grande y&nbsp;<strong>se han separado poblaciones de especies que se movían entre ambos países</strong>&nbsp;en algunas zonas&nbsp;con el consiguiente impacto sobre las especies, aunque resaltó que ese tipo de infraestructura es mucho más agresiva que&nbsp;una zanja.</p>



<p>Compartido por Perú, Bolivia, Argentina y Chile, el Altiplano es junto al Tíbet una de las mesetas más elevadas del mundo, alcanzando un promedio de más de 4000 metros sobre el nivel del mar. La baja presión de oxígeno a esta altura y sus condiciones climáticas extremas no impidió el&nbsp;<strong>desarrollo de una flora y fauna</strong>&nbsp;<strong>únicas en el mundo por su grado de adaptación a este medio hostil</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_202982"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2019/01/26003038/Suri-3-Serfor-768x512.jpg" alt="El suri es considerado el ave más grande de Sudamérica con una altura de hasta 1.50 metros. Foto: Serfor." class="wp-image-202982" /><figcaption class="wp-element-caption">El suri es considerado una de las aves más grandes de Sudamérica, con una altura de hasta 1.50 metros. Foto: Serfor</figcaption></figure>



<p>En esta zona se pueden encontrar una gran cantidad de especies de aves, reptiles y mamíferos endémicos. Allí, viven&nbsp;<strong>camélidos sudamericanos domésticos,</strong>&nbsp;como la llama y la alpaca; y silvestres, como el guanaco y la vicuña. En esta área viven los pueblos indígenas aymara y quechua.</p>



<p>Desde la Delegación Presidencial de Arica y Parinacota se informó a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que el objetivo de este plan impulsado por Kast contempla la instalación de&nbsp;barreras físicas, zanjas y sistemas de vigilancia con el objetivo de&nbsp;<strong>frenar la migración irregular</strong>,&nbsp;<strong>la trata y tráfico de personas y otras actividades vinculadas al crimen organizado</strong>&nbsp;en la zona limítrofe chilena con&nbsp;Perú y Bolivia.</p>



<p>La institución no informó sobre los impactos ambientales del plan, al igual que la Delegación Presidencial de la región de Tarapacá.&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;también se comunicó con voceros de Ambiente del gobierno chileno para consultar sobre los impactos ambientales de esta medida, pero al cierre de esta nota no había obtenido respuesta.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Reclamos desde Bolivia</strong></h2>



<p>En Bolivia, Magín Herrera, ingeniero zootecnista y exviceministro de Medio Ambiente, afirmó a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que el plan de Kast constituye una&nbsp;<strong>“alta amenaza para el delicado bioma altiplánico”</strong>, ya que tendría consecuencias sociales, económicas y ambientales negativas.</p>



<p>“Con las zanjas se está prohibiendo el paso y libre tránsito de la fauna silvestre que es totalmente inocente, y cumplen un rol productivo para la humanidad; sin embargo,&nbsp;<strong>se está destruyendo el hábitat y ecosistemas</strong>&nbsp;de la vida silvestre. Ahí tenemos quirquinchos, guanacos, vicuñas, pumas y aves, y se estaría destruyendo sus madrigueras, las crías estarían en la frontera del otro país y las madres al otro lado. Si eso sucede, ¿qué va a pasar?”, cuestionó Herrera.</p>



<p>El experto resaltó que la alimentación para el ganado camélido es por lo general especies vegetales que se desarrollan en humedales únicos en el mundo de esta zona altiplánica. Esta alimentación –dijo- comprende hierbas de baja altura, desarrolladas gracias al escurrimiento superficial y subterráneo de agua proveniente desde las altas cumbres de la Cordillera de los Andes, además de precipitaciones directas.</p>



<p>“Estos bofedales están protegidos por convenciones internacionales que ha suscrito Chile, también Bolivia, por su incalculable valor ecológico y alta fragilidad. En esta zona también podemos encontrar a la paja brava, forraje natural que se agrupa en pajonales; y la llareta, arbusto densamente compacto antiguamente utilizado como combustible y con propiedades medicinales”, dijo Herrera.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271035"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/31155457/puma-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-271035" /><figcaption class="wp-element-caption">Un puma en el Altiplano. Esta especie sería una de las afectadas por la construcción de zanjas en las fronteras de Chile con Bolivia y Perú. Foto: cortesía Gregory Smith</figcaption></figure>



<p>Por su parte, Josef Rechberger, biólogo de la Fundación Teko Kavi, detalló a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que&nbsp;<strong>estas barreras</strong>&nbsp;<strong>afectan más a la fauna pequeña</strong>, como invertebrados, lagartijas, quirquinchos, zorros y felinos pequeños.</p>



<p>“Además, estas zanjas se pueden llenar con agua y los animales corren el riesgo de caer y&nbsp; morir [ahogados]. Los pumas y vicuñas son animales muy ágiles y si su vida depende de cruzar estás barreras, ya sea por hambre o sed, posiblemente podrían saltar estas zanjas, pero su primera reacción al ver estas zanjas sería evitarlas. Así que realmente es un problema y estarían rompiendo los corredores ecológicos de la fauna silvestre”, dijo Rechberger.</p>



<p>El Gobierno de Bolivia respetó la decisión de Kast sobre la construcción de zanjas. El canciller boliviano, Fernando Aramayo, afirmó a medios locales que la decisión de Chile no afecta a Bolivia y que respeta la posición asumida por Kast. Sin embargo, el presidente Rodrigo Paz, sin mencionar a su colega chileno, dijo:&nbsp;<strong>“Nosotros no hacemos zanjas, hacemos puentes de integración”</strong>.</p>



<p>Mientras, la diputada Claudia Bilbao, del Partido Demócrata Cristiano (PDC),&nbsp;<strong>afirmó a este medio que la Cancillería boliviana debería enviar una nota de reclamo</strong>&nbsp;expresando su molestia por la construcción de zanjas, que no solo afecta a la movilidad humana, sino al hábitat de numerosas especies.</p>



<p>“Hay familias enteras, hay niños y niñas que se mueven por la frontera, pero también la fauna silvestre de la zona está en riesgo. Eso amerita un reclamo, pero seguro no lo harán, ya que Rodrigo Paz y José Kast son de la misma ideología”, afirmó Bilbao.</p>



<p><em><strong>*Imagen principal:</strong> el Gobierno de Chile inició la construcción de zanjas en la frontera con Bolivia y Perú con el fin de evitar la migración ilegal, entre otras problemáticas fronterizas, pero esa decisión afecta a la fauna y a los humedales del Altiplano. <strong>Foto:</strong> cortesía Chile Noticias</em>.</p>



<p><em>El artículo original lo publicó <a href="https://es.mongabay.com/by/ivan-paredes-tamayo/">Iván Paredes Tamayo</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/04/zanjas-kast-animales-humedales-altiplano-riesgo-plan-fronterizo-chile/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127610</guid>
        <pubDate>Wed, 01 Apr 2026 19:32:02 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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        <item>
        <title>Investigadores awá: el equipo que une ciencia y ancestralidad para proteger la selva en Colombia</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/investigadores-awa-el-equipo-que-une-ciencia-y-ancestralidad-para-proteger-la-selva-en-colombia/</link>
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]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>La Reserva Natural La Planada es un santuario de biodiversidad en el corredor Chocó-Darién, donde se han registrado más de 2100 especies y una de las mayores concentraciones de flora y plantas epífitas del país.</em></li>



<li><em>Administrada por el pueblo awá desde 2010, el territorio es concebido como tangán: un espacio sagrado para proteger la vida, donde no se permite la caza ni la colecta científica con sacrificio de animales.</em></li>



<li><em>Su modelo combina conocimiento ancestral y ciencia, impulsando investigación, monitoreo comunitario y formación de investigadores awá que lideran procesos ambientales y educativos.</em></li>



<li><em>A través del turismo científico comunitario, La Planada no solo genera alternativas económicas, sino que se ha convertido en un modelo replicado por otros resguardos y en una escuela de conservación y cultura.</em></li>
</ul>



<p>Caminar, para el&nbsp;<strong>pueblo awá</strong>, es una forma de aprender el mundo. Andar su territorio —dicen— es la única manera de conocerlo de verdad. “Al caminar se cuentan historias de la cultura y eso para nosotros es mejor que estar detrás del escritorio en una oficina”, explica Yuri Caicedo. Alguna vez, un mayor se lo dijo con claridad a un biólogo: si quería conocer al pueblo awá,&nbsp;<strong>tenía que “batir barro”</strong>, es decir, internarse por caminos donde no llegan los vehículos, atravesar suelos húmedos que se vuelven barrizales y aceptar que el conocimiento también implica ensuciarse.</p>



<p>Así se entiende la vida en la&nbsp;<a href="https://reservalaplanada.com/"><strong>Reserva Natural La Planada</strong></a>, ubicada en el municipio de Ricaurte, en el departamento de Nariño. Esta área protegida al sur de&nbsp;<strong>Colombia</strong>&nbsp;es gestionada desde 2010 por el&nbsp;<strong>Resguardo Indígena Awá Pialapí Pueblo Viejo</strong>. Allí, bajo la dirección de Caicedo,&nbsp;<strong>recorrer el territorio sigue siendo la base para cuidar la selva.</strong></p>



<p><strong>Leer más:&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/puentes-copas-arboles-salvavidas-monos-perezosos-puercoespines-sudamerica/">Los puentes en las copas de los árboles se vuelven salvavidas para monos, perezosos y puercoespines en Sudamérica</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270738"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23051628/Hum-91.jpg" alt="Investigadores awá - Colombia - Reserva La Planada" class="wp-image-270738" /><figcaption class="wp-element-caption">Caminando el territorio awá en busca de mariposas, en la Reserva Natural La Planada. Foto: cortesía Banco de Imágenes Ambientales (BIA) / Instituto Humboldt</figcaption></figure>



<p>De esos recorridos surgieron, precisamente,&nbsp;<strong>los investigadores awá</strong>: un grupo de 18 mujeres y hombres —de entre 24 y 70 años— capacitados no solo para guiar visitas de turismo científico en la reserva, sino también para liderar procesos de educación ambiental en escuelas locales y&nbsp;<strong>colaborar en proyectos de investigación</strong>&nbsp;junto a universidades, organizaciones e investigadores independientes.</p>



<p>El grupo nació en 2021 cuando los conocimientos ancestrales del pueblo awá comenzaron a dialogar con la investigación científica de la&nbsp;<a href="https://www.udenar.edu.co/"><strong>Universidad de Nariño</strong></a>&nbsp;y el&nbsp;<strong><a href="https://www.humboldt.org.co/">Instituto Humboldt</a>.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270739"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23052039/Hum-67.jpg" alt="Investigadores awá - Colombia - Reserva La Planada" class="wp-image-270739" /><figcaption class="wp-element-caption">El equipo de investigadores awá se ha especializado en cinco diferentes grupos biológicos: aves, mariposas, plantas útiles, plantas epífitas vasculares y anfibios y reptiles. Foto: cortesía Banco de Imágenes Ambientales (BIA) / Instituto Humboldt</figcaption></figure>



<p>“Fue un proceso de entrar en confianza y conversación entre investigadores locales e investigadores científicos;&nbsp;<strong>lo que se plantea es que todos los actores del proyecto aprendan el uno del otro</strong>”, dice Caicedo. “Ayudó mucho caminar en los diferentes senderos de la reserva, conocer e identificar plantas y animales; fue una formación en doble vía para lograr esa participación entre lo científico y lo ancestral”.</p>



<p>Así, la Universidad de Nariño aportó herramientas de monitoreo biológico; el Instituto Humboldt, enfoques sobre turismo, mapeo y dinámicas socioecológicas; y el resguardo, el conocimiento tradicional y su relación profunda con la naturaleza de la región.</p>



<p>“Los investigadores fueron seleccionados por asamblea general, cada uno según sus distintas habilidades y gustos, y se vincularon a cinco diferentes grupos biológicos:&nbsp;<strong>aves, mariposas, plantas útiles, plantas epífitas vasculares y anfibios y reptiles</strong>”, describe Caicedo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270740"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23052519/Hum-24.jpg" alt="Investigadores awá - Colombia - Reserva La Planada" class="wp-image-270740" /><figcaption class="wp-element-caption">En el territorio de La Planada se han registrado al menos 324 especies de mariposas diurnas. Foto: cortesía Banco de Imágenes Ambientales (BIA) / Instituto Humboldt</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Una reserva para la investigación</h2>



<p>La Reserva Natural La Planada se encuentra en un paisaje oculto entre nubes bajas. Enclavada en las montañas del suroccidente colombiano, esta área protegida despliega 3200 hectáreas de bosque de niebla ubicado entre los 1200 y 2300 metros sobre el nivel del mar, en la vertiente pacífica de los Andes.&nbsp;<strong>Es territorio del pueblo awá, que se nombra a sí mismo Inkal Awá, “gente de montaña”.</strong></p>



<p>Aquí, la selva no es solo un entorno: es Katsa Su, la “casa grande”, un espacio vivo donde la comunidad habita en relación con los ciclos naturales y los espíritus del territorio.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270741"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23052855/Hum-47.jpg" alt="Investigadores awá - Colombia - Reserva La Planada" class="wp-image-270741" /><figcaption class="wp-element-caption">Los paisajes de La Planada, en el bosque de niebla. Foto: cortesía Banco de Imágenes Ambientales (BIA) / Instituto Humboldt</figcaption></figure>



<p>Ubicada en un punto estratégico del corredor biológico Chocó-Darién, la reserva se ha consolidado como un sitio clave para el flujo e intercambio de especies entre Norte y Suramérica. Esa posición privilegiada explica su extraordinaria biodiversidad: datos del&nbsp;<strong>Sistema de Información de Biodiversidad (SiB) Colombia</strong>&nbsp;—resultado de un proceso de organización y sistematización de registros biológicos, literatura y monitoreos realizados junto a investigadores awá y la Universidad de Nariño— indican que&nbsp;<strong>en la zona se han registrado al menos 2144 especies de flora y fauna</strong>. Esto representa el 21 % de las especies reportadas para el departamento de Nariño y el 2.8 % del total nacional.</p>



<p>En La Planada&nbsp;<strong>habitan más de 400 especies de aves</strong>, equivalentes al 23 % de las registradas en Colombia. Entre las más destacadas, se encuentran el terlaque de Nariño&nbsp;<em>(Andigena laminirostris)</em>&nbsp;y una amplia variedad de tangaras.</p>



<p>Además,&nbsp;<strong>se registraron 324 especies de mariposas diurnas, 57 anfibios, 25 reptiles y al menos 24 especies de mamíferos</strong>, entre ellas el oso de anteojos&nbsp;<em>(Tremarctos ornatus)</em>, el puma&nbsp;<em>(Puma concolor)</em>, el kinkajú&nbsp;&nbsp;<em>(Potos flavus)</em>&nbsp;-también llamado tejón- y el mono aullador de manto&nbsp;<em>(Alouatta palliata)</em>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270745"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23053944/Hum-90.jpg" alt="Investigadores awá - Colombia - Reserva La Planada" class="wp-image-270745" /><figcaption class="wp-element-caption">Los investigadores awá estudian y monitorean la presencia de aves en La Planada. Foto: cortesía Banco de Imágenes Ambientales (BIA) / Instituto Humboldt</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270742"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23053027/DSC04356.jpg" alt="Investigadores awá - Colombia - Reserva La Planada" class="wp-image-270742" /><figcaption class="wp-element-caption">En La Planada habitan al menos 24 especies de mamíferos, entre ellas el kinkajú (<em>Potos flavus</em>), también llamado tejón. Foto: cortesía Banco de Imágenes Ambientales (BIA) / Instituto Humboldt</figcaption></figure>



<p>La riqueza vegetal también es excepcional: se han identificado&nbsp;<strong>más de 1000 especies de plantas, incluidas más de 300 variedades de orquídeas.</strong>&nbsp;Esta abundancia le valió una de sus descripciones más emblemáticas: en 1991, el botánico Alwyn Gentry la denominó “el imperio supremo de las epífitas”, en alusión a la impresionante presencia de estas plantas que crecen sobre los árboles.</p>



<p>“Nuestros ancestros han sido científicos de naturaleza porque han convivido en medio de la flora y la fauna”, dice Irene Caicedo Guanga, investigadora awá sobre plantas epífitas. “Con la parte científica occidental pudimos reforzar nuestros conocimientos; yo creía, según mi conocimiento ancestral, que solo existían las orquídeas grandes, pero aprendí que hay orquídeas diminutas que no se pueden observar a simple vista”.</p>



<p>Según el SiB, dadas las condiciones ecológicas y evolutivas de la reserva, esta alberga 112 especies endémicas para el país. Dentro de ellas se registran 107 plantas, cinco animales y 29 especies migratorias. Igualmente, la reserva&nbsp;<strong>alberga 50 especies con alguna categoría de amenaza</strong>, como la rana venenosa de La Planada&nbsp;<em>(Paruwrobates andinus)</em>, en peligro crítico de extinción.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270744"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23053726/Hum-79.jpg" alt="Investigadores awá - Colombia - Reserva La Planada" class="wp-image-270744" /><figcaption class="wp-element-caption">En la reserva se han identificado más de 1000 especies de plantas, incluidas más de 300 variedades de orquídeas. Foto: cortesía Banco de Imágenes Ambientales (BIA) / Instituto Humboldt</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">“Aquí no se colecta”</h2>



<p>En 2023, los investigadores awá&nbsp;<a href="https://repository.humboldt.org.co/server/api/core/bitstreams/0253be94-f2c4-4e5b-b11a-0748cd216601/content">publicaron sus hallazgos</a>&nbsp;junto a la Universidad de Nariño y el Instituto Humboldt. Esta información se recopiló a través del intercambio entre participantes de talleres y actividades de documentación y caracterización de la reserva, así como en el diálogo de intereses, perspectivas y características del vivir de los awá.</p>



<p>“Desde mi experiencia como investigadora awá el proyecto ha sido un éxito porque desde nuestra ancestralidad hemos podido compartir con los científicos de la academia occidental a través del proyecto de turismo científico”, agrega Caicedo Guanga.</p>



<p>Uno de los ejercicios participativos con investigadores awá permitió identificar 95 especies clave en la Reserva Natural La Planada —61 plantas y 34 animales—, valoradas no solo por su utilidad, sino también por su vínculo cultural, espiritual y cotidiano con la comunidad.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270743"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23053410/DSC06670.jpg" alt="Investigadores awá - Colombia - Reserva La Planada" class="wp-image-270743" /><figcaption class="wp-element-caption">La reserva se ha abierto a investigadores y visitantes, quienes se integran a la Red de Amigos de La Planada. Foto: cortesía Banco de Imágenes Ambientales (BIA) / Instituto Humboldt</figcaption></figure>



<p>Los resultados revelaron un dato alarmante:&nbsp;<strong>al menos 34 de estas especies han disminuido drásticamente o desaparecido en otras zonas del territorio awá debido a la deforestación y la degradación ambiental</strong>. En este contexto, la reserva ha funcionado como un refugio vital, al albergar de forma exclusiva 41 de estas especies. Entre los casos más representativos está el&nbsp;<strong>palmito</strong>&nbsp;<em>(Prestoea acuminata)</em>, un alimento tradicional que hoy casi ha desaparecido fuera de la reserva.</p>



<p>“Los recorridos son bastante importantes”, dice Germán Libardo Ortiz Nastacuas, investigador awá de plantas útiles. A sus 58 años y con tres décadas de experiencia como guía, recuerda especialmente la primera vez que explicó la importancia del palmito: “Recuerdo tanto la primera vez que explicaba la importancia del palmito, que es un alimento tradicional para nosotros los awá y los campesinos mestizos en Ricaurte, y que también es una planta que sirve para hacer los techos de las chozas”.</p>



<p>Para él, estos espacios tienen un valor que trasciende la enseñanza. “A nosotros nos queda la satisfacción de haber explicado, compartido y que otros aprendan, que no se quede ahí el conocimiento y se pierda el saber nuestro, sino que otras personas también sepan qué tanta importancia tiene la&nbsp;<em>Prestoea acuminata</em>”, comenta.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270746"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23054223/Hum-85.jpg" alt="Investigadores awá - Colombia - Reserva La Planada" class="wp-image-270746" /><figcaption class="wp-element-caption">Diversas especies de animales y plantas han disminuido sus poblaciones en el territorio awá debido a la deforestación y la degradación ambiental. Foto: cortesía Banco de Imágenes Ambientales (BIA) / Instituto Humboldt</figcaption></figure>



<p>El grupo de la Universidad de Nariño y del Resguardo Indígena Awá Pialapí Pueblo Viejo desarrolló extensas jornadas de campo, en las que identificaban especie por especie en cada punto del territorio. Durante dos años recorrieron la zona con libreta en mano, documentando cada hallazgo.</p>



<p>“Todos iban adquiriendo conocimiento, tanto práctico como teórico, sobre las aves y las plantas, sus nombres científicos y comunes, mientras iban seleccionando y colectando información en sus libretas”, explica Yuri Caicedo.</p>



<p>Históricamente, la reserva se ha consolidado como un referente de investigación a nivel nacional e internacional,<strong>&nbsp;con más de un centenar de estudios sobre la biodiversidad</strong>&nbsp;que han aportado información clave de todos los grupos biológicos. Sin embargo, en los últimos años, la formación de investigadores awá en ámbitos biológicos, ambientales y socioculturales ha marcado un nuevo rumbo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270748"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23055228/Hum-2-1.jpg" alt="Investigadores awá - Colombia - Reserva La Planada" class="wp-image-270748" /><figcaption class="wp-element-caption">Yuri Caicedo, directora de la Reserva Natural La Planada. Foto: cortesía Banco de Imágenes Ambientales (BIA) / Instituto Humboldt</figcaption></figure>



<p>Este proceso ha impulsado líneas de investigación prioritarias, ampliando el enfoque hacia temas como el manejo de recursos —incluyendo energías limpias, sistemas de agua y gestión de residuos—, la construcción de una política de manejo de fauna, así como áreas emergentes como la bioacústica, la gastrobotánica, el monitoreo comunitario y la recuperación de la lengua y las expresiones culturales del pueblo awá.</p>



<p>Así, la reserva y sus investigadores&nbsp;<strong>se convirtieron en los primeros actores comunitarios en publicar datos en el SiB de Colombia</strong>, abriendo un camino inédito para que las comunidades locales participen activamente en la construcción, publicación y difusión del conocimiento científico.</p>



<p>Bajo el mandato del pueblo Awá, este territorio ha sido declarado&nbsp;<em><strong>tangán</strong></em>&nbsp;de la biodiversidad. Este concepto cobra especial significado al entender su origen: en la vida cotidiana awá, el tangán es un espacio dentro de las cocinas familiares donde se resguardan y conservan elementos esenciales.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270749"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23055449/DSC06506.jpg" alt="Investigadores awá - Colombia - Reserva La Planada" class="wp-image-270749" /><figcaption class="wp-element-caption">La observación de aves es una de las actividades más atractivas en la reserva. Foto: cortesía Banco de Imágenes Ambientales (BIA) / Instituto Humboldt</figcaption></figure>



<p>Esa visión redefine las reglas de la reserva: en La Planada no se permite la caza —ni siquiera para subsistencia—, tampoco derribar vegetación&nbsp;<strong>ni la colecta científica que implique sacrificar animales</strong>. La decisión marca un punto de inflexión en la investigación biológica en Colombia, al anteponer la ética y la espiritualidad a las prácticas occidentales de estudio.</p>



<p>“Como expertos de su territorio, nos enseñaron a entrar en su dinámica y sus normas, a conocer la parte espiritual y todo lo que los mayores recomiendan”, dice Andrés Felipe SantoDomingo, investigador en ciencia participativa y enfoque biocultural del Instituto Humboldt. “Dentro de eso, una pauta fuerte que tiene la reserva y que los investigadores awá hacían cumplir, es&nbsp;<strong>‘aquí no se colecta’</strong>. En este territorio se colectó antes, cuando no pertenecía al resguardo, pero ahora tienen el principio de cuidar la vida en todas sus manifestaciones”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270750"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23055556/Hum-19.jpg" alt="Investigadores awá - Colombia - Reserva La Planada" class="wp-image-270750" /><figcaption class="wp-element-caption">El sacrificio de animales no está permitido en la Reserva Natural La Planada. Los individuos son inmediatamente liberados después de monitorearlos. Foto: cortesía Banco de Imágenes Ambientales (BIA) / Instituto Humboldt</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Turismo científico para la conservación</h2>



<p>La Reserva Natural La Planada comenzó su historia a inicios de la década de 1980, impulsada por una fundación civil. Sin embargo, desde 2010 su rumbo cambió:&nbsp;<strong>la administración pasó al Resguardo Awá Pialapí Pueblo Viejo</strong>. Desde entonces, es la propia comunidad awá la que lidera su manejo y conservación, construyendo alternativas desde el territorio.</p>



<p>A través de un modelo de turismo científico de naturaleza, la reserva se ha abierto a investigadores y visitantes, quienes se integran a una Red de Amigos de La Planada, lo que ha permitido incrementar el conocimiento sobre la biodiversidad y aspectos sociales de la zona.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270751"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23055722/DSC05528_1.jpg" alt="Investigadores awá - Colombia - Reserva La Planada" class="wp-image-270751" /><figcaption class="wp-element-caption">En La Planada se ha realizado más de un centenar de estudios sobre todos los grupos biológicos. Foto: cortesía Banco de Imágenes Ambientales (BIA) / Instituto Humboldt</figcaption></figure>



<p>“Desde el momento que la reserva fue entregada en calidad de donación al pueblo awá, se adquirió el gran compromiso de cuidar igual o mejor que antes. Con grandes desafíos, hemos logrado cumplir ese objetivo”, afirma Caicedo.</p>



<p>Durante décadas,&nbsp;<strong>el pueblo awá ha enfrentado las consecuencias del conflicto armado</strong>, en un territorio marcado por la violencia y el desplazamiento de varias de sus comunidades. Frente a este contexto, surgió desde las propias comunidades la necesidad de generar alternativas que garantizaran ingresos directos y sostenibles. Así, con el apoyo de la Gobernación de Nariño y el Instituto Humboldt, se impulsó un proyecto que no solo promoviera la investigación y gestión de la biodiversidad, sino que también abriera oportunidades económicas a través del turismo científico.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270752"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23055919/Hum-94.jpg" alt="Investigadores awá - Colombia - Reserva La Planada" class="wp-image-270752" /><figcaption class="wp-element-caption">Esta área protegida despliega 3200 hectáreas de bosque de niebla ubicado entre los 1200 y 2300 metros sobre el nivel del mar. Foto: cortesía Banco de Imágenes Ambientales (BIA) / Instituto Humboldt</figcaption></figure>



<p>En este camino, la reserva logró articular a distintos actores —agencias de viajes, universidades y otras instituciones— para consolidar un modelo que combina conservación y experiencia en campo. Como parte de esta apuesta, se diseñaron senderos interpretativos con guiones que orientan a los guías sobre cómo explicar la biodiversidad en cada recorrido, identificando zonas clave según los grupos biológicos. Esto permite que, al recibir visitantes, los recorridos sean más precisos, educativos y conectados con el entorno.</p>



<p>“Hay varios senderos donde ellos lograron identificar, por ejemplo, dónde hay mayor concentración de epífitas o de ranas y lagartos para que, al momento de que lleguen los turistas, puedan llevarlos al lugar indicado”, agrega Caicedo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270753"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23060913/00-Hum-3.jpg" alt="Investigadores awá - Colombia - Reserva La Planada" class="wp-image-270753" /><figcaption class="wp-element-caption">Los investigadores awá son un grupo de 18 mujeres y hombres —de entre 24 y 70 años— capacitados para guiar visitas de turismo científico en la reserva. Foto: cortesía Banco de Imágenes Ambientales (BIA) / Instituto Humboldt</figcaption></figure>



<p>Actualmente, el impacto de La Planada trasciende sus propios límites. En el municipio de Ricaurte se ha convertido en un punto de partida:&nbsp;<strong>otros resguardos comienzan a replicar su modelo de conservación</strong>, delimitando zonas de reserva y desarrollando sus propios procesos de monitoreo de fauna y flora. La experiencia se comparte de mano en mano: investigadores awá viajan a otros territorios para intercambiar conocimientos y capacidades.</p>



<p>El siguiente paso ya está en marcha:&nbsp;<strong>llevar a niños y niñas de las escuelas locales a la reserva</strong>&nbsp;para que crezcan entendiendo el valor de la biodiversidad que los rodea.</p>



<p>“Nosotros, como awá, nos hemos criado toda la vida con la fauna y la flora, y desde temprana edad nuestros padres nos enseñaron los nombres de cada planta”, concluye Germán Libardo Ortiz Nastacuas. “Los recorridos dentro de la reserva para nosotros son un orgullo porque nos sentimos juntos, dándoles a conocer a los visitantes la importancia de nuestra reserva”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270754"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/23061042/Hum-16.jpg" alt="Investigadores awá - Colombia - Reserva La Planada" class="wp-image-270754" /><figcaption class="wp-element-caption">Bajo el mandato del pueblo awá, este territorio ha sido declarado «tangán» de la biodiversidad: un espacio donde se resguarda y conserva la naturaleza. Foto: cortesía Banco de Imágenes Ambientales (BIA) / Instituto Humboldt</figcaption></figure>



<p><em><strong>*Imagen principal: </strong>en 2023, los investigadores awá publicar sus hallazgos junto a la Universidad de Nariño y el Instituto Humboldt. <strong>Foto:</strong> cortesía Banco de Imágenes Ambientales (BIA) / Instituto Humboldt</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/astrid-arellano/">Astrid Arellano</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/03/investigadores-awa-ciencia-ancestralidad-proteger-selva-colombia/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127338</guid>
        <pubDate>Mon, 23 Mar 2026 20:43:05 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/23154137/00-Hum-3.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Investigadores awá: el equipo que une ciencia y ancestralidad para proteger la selva en Colombia]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Perú: la pesca con palangre amenaza a los albatros, pero científicos buscan soluciones</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/peru-la-pesca-con-palangre-amenaza-a-los-albatros-pero-cientificos-buscan-soluciones/</link>
        <description><![CDATA[<p>Miles de&nbsp;albatros atraviesan todo el océano Pacífico&nbsp;desde Nueva Zelanda para alimentarse frente a las costas de Perú y Chile. Les atrae la alta productividad del ecosistema de la corriente de Humboldt, pero no son los únicos que llegan. También lo hacen&nbsp;embarcaciones que pescan con palangre. Los albatros van tras las carnadas, se quedan enganchados en [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Miles de albatros viajan cada año desde diferentes partes del mundo para alimentarse en aguas peruanas, pero se encuentran con los anzuelos de las pesquerías de palangre.</em></li>



<li><em>Aunque cada embarcación pesquera captura pocas aves, el gran tamaño de las flotas artesanales provoca mortalidad significativa de individuos de especies amenazadas.</em></li>



<li><em>El albatros de Chatham y el albatros de Galápagos están entre las especies de mayor preocupación.</em></li>



<li><em>Científicos peruanos y neozelandeses usan seguimiento satelital para conocer las rutas de las aves y prueban medidas de mitigación con miras a orientar políticas públicas.</em></li>
</ul>



<p>Miles de&nbsp;<strong>albatros atraviesan todo el océano Pacífico</strong>&nbsp;desde Nueva Zelanda para alimentarse frente a las costas de Perú y Chile. Les atrae la alta productividad del ecosistema de la corriente de Humboldt, pero no son los únicos que llegan. También lo hacen&nbsp;<strong>embarcaciones que pescan con palangre</strong>. Los albatros van tras las carnadas, se quedan enganchados en los anzuelos y mueren bajo el agua. Para&nbsp;<strong>disminuir su mortalidad</strong>, científicos peruanos y neozelandeses&nbsp;<strong>están estudiando estas aves y probando medidas de mitigación</strong>.</p>



<p>“Las posibilidades de que se produzca una captura incidental en la pesquería de tiburón [<em>Isurus oxyrinchus y Prionace glauca</em>] son menores que en la pesquería de perico [<em>Coryphaena hippurus</em>]”, dice en conversación con&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;Javier Quiñones, biólogo marino del Instituto del Mar del Perú (IMARPE), sede Callao.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/chile-kast-frena-areas-protegidas-salares-normas-ambientales-boric/">Chile: Kast frena las áreas protegidas en salares y otras 37 normas ambientales aprobadas por Boric</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270687"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/18224730/Albatros_peru-2026-03-16-at-12.58.48.jpeg" alt="" class="wp-image-270687" /><figcaption class="wp-element-caption">Carlos Zavalaga (izquierda) y Dave Bell, colocando un GPS satelital a un albatros de Buller del norte en la Isla Forty-four, Chatham, Nueva Zelanda. Foto: cortesía Carlos Zavalaga</figcaption></figure>



<p>Esta es una de las conclusiones sobre las pesquerías que se traslapan con las temporadas de alimentación de al menos 21 especies de&nbsp;<strong>albatros, petreles y pardelas</strong>&nbsp;que, además de Nueva Zelanda, provienen de Galápagos, Ecuador, el sur de Chile y zonas subantárticas.</p>



<p>Quiñones atiende la llamada desde una embarcación que tiene como pesca objetivo al perico y que zarpó desde el&nbsp;<strong>puerto de Ilo</strong>, en el sur de Perú. Se embarcó para probar el uso de plomos con el objetivo de que los anzuelos se hundan rápidamente fuera del alcance de las aves buceadoras. Esto es parte de un proyecto que lleva a cabo con su colega Ana Alegre, también del IMARPE, y el Departamento de Conservación de Nueva Zelanda.</p>



<p>En una iniciativa anterior,&nbsp;<strong>Quiñones acompañó a</strong>&nbsp;<strong>pescadores de tiburón azul y diamante</strong>&nbsp;y probó líneas de espantapájaros en popa, mitigación lateral, retención de carnadas que no capturaron presas y buenas prácticas de disposición de vísceras de tiburón. “Estamos probando qué va a funcionar y qué no”, puntualiza el especialista.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270683"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/18224718/Albatros_peru-2026-03-12-at-22.46.56.jpeg" alt="" class="wp-image-270683" /><figcaption class="wp-element-caption">Línea espantapájaros artesanal de bajo costo para evitar las capturas incidentales de aves marinas durante el lance del espinel. Foto: cortesía Javier Quiñones</figcaption></figure>



<p>Determinar qué funciona en los países donde se distribuyen estas aves, tomando en cuenta las diferencias en los artes de pesca utilizados y la magnitud de las pesquerías, será fundamental para proteger a un grupo que está entre&nbsp;<strong>las aves más amenazadas del mundo</strong>, según el Acuerdo para la Conservación de los Albatros y Petreles (<a href="https://www.acap.aq/es/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">ACAP</a>, por sus siglas en inglés).</p>



<p>Los albatros cumplen un papel importante en los ecosistemas marinos. Se desempeñan como depredadores y carroñeros de alto nivel trófico en el océano abierto, contribuyendo a<strong>&nbsp;regular poblaciones de peces, calamares y crustáceos</strong>. También llevan nutrientes del océano hacia ecosistemas insulares a través de sus excrementos.</p>



<p>Además,&nbsp;<a href="https://iaato.org/blog/world-albatross-day-conserving-albatrosses-and-the-oceans-they-roam" target="_blank" rel="noreferrer noopener">son indicadores de la salud del océano</a>. Los cambios en sus poblaciones o comportamiento pueden reflejar alteraciones en la disponibilidad de presas, cambios climáticos o presión pesquera.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Una migración sorprendente para alimentarse</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270679"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/18224656/IMG_3753-salv-bait-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-270679" /><figcaption class="wp-element-caption">Albatros de Salvin toma una carnada del arte de pesca. Foto: cortesía Javier Quiñones</figcaption></figure>



<p>Los albatros de Chatham (<em>Thalassarche eremita</em>) realizan esta sorprendente&nbsp;<strong>migración de más de 7000 kilómetros</strong>&nbsp;en un tiempo récord de entre siete y 15 días. Las aves utilizan los vientos de deriva del Pacífico sur como una carretera y vuelan sin aparente descanso. Aunque sí lo hacen, ya que durante el viaje, un hemisferio de su cerebro duerme mientras el otro permanece despierto.</p>



<p>Esa primera carretera los conduce a la isla de Chiloé, en el sur de Chile. “Después, agarran la segunda carretera, que son los vientos alisios, que van del suroeste al noroeste, y llegan hasta aguas del sur del Perú”, describe el biólogo marino.</p>



<p><strong>A 200 metros de profundidad, donde la plataforma continental se quiebra, se forma un</strong>&nbsp;<strong>frente oceánico</strong>. Allí las aguas frías costeras se encuentran con las aguas oceánicas cálidas, generando turbulencia. Esto provoca un boom de fitoplancton, que a su vez desencadena la producción de pequeñas especies de crustáceos y cefalópodos o “calamares pequeñitos y medianos”, explica Quiñones. “Ahí están comiendo los albatros en cantidad”, relata.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270678"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/18224648/Albatros_peru-2026-03-11-at-19.38.05.jpeg" alt="" class="wp-image-270678" /><figcaption class="wp-element-caption">Javier Quiñones sostiene un albatros de Chatham antes de colocarle un transmisor satelital. Foto: cortesía Carlos Zavalaga</figcaption></figure>



<p>Ya en la zona,&nbsp;<strong>a las aves también les atraen las carnadas</strong>&nbsp;<strong>usadas en las pesquerías de tiburón y perico</strong>. Además, los pescadores arrojan al mar las vísceras de los tiburones pescados y eso funciona como un imán. “Es como un manjar para los albatros y petreles”, de acuerdo con el especialista. Esta práctica incidiría en una mayor interacción entre las aves y las embarcaciones, por lo que se están planteando medidas destinadas a mitigar este impacto.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Seis especies enfrentan mayor peligro</h2>



<p><strong>El albatros de Chatham está clasificado como&nbsp;<a href="https://www.iucnredlist.org/search?query=Thalassarche%20eremita&amp;searchType=species" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Vulnerable</a></strong>&nbsp;por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Es una de las que más preocupa a Quiñones y a su colega Carlos Zavalaga, director de la Unidad de Investigación de Ecosistemas Marinos de la Universidad Científica del Sur en Perú.</p>



<p>Esta especie, explica Zavalaga,&nbsp;<strong>se reproduce en un lugar muy delimitado</strong>: en una cueva de una pequeña isla neozelandesa, de la que toma su nombre. “Eso significa que estos albatros están sumamente restringidos a una localidad en particular, si pasa algo, toda la población desaparecería”, dice el investigador.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270682"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/18224714/Albatros_peru-2026-03-12-at-22.46.56-1.jpeg" alt="" class="wp-image-270682" /><figcaption class="wp-element-caption">Mitigación lateral artesanal de bajo costo construida con palos de bambú y palos de escoba de color anaranjado para disuadir la presencia de aves marinas durante el recojo del espinel. Foto: cortesía Javier Quiñones</figcaption></figure>



<p>Otra especie de gran interés es el&nbsp;<strong>albatros de las Galápagos</strong>&nbsp;(<em>Phoebastria irrorata</em>), un ave que vuela unos 1400 kilómetros desde Ecuador para alimentarse en aguas peruanas. El ave está&nbsp;<strong>clasificada en Peligro Crítico</strong>, una categoría previa a la extinción en estado natural.</p>



<p>Esta especie también se reproduce en una sola isla, en Española, lo que la hace bastante vulnerable, de acuerdo con Zavalaga. “El gran esfuerzo que se hace [por protegerlos en las zonas de reproducción] se diluye cuando los albatros son tan vulnerables en aguas peruanas”, explica.</p>



<p>Asimismo, a los especialistas les preocupa el albatros de Salvin (<em>Thalassarche salvini</em>) y el petrel negro (P<em>rocellaria parkinsoni</em>), provenientes de Nueva Zelanda y ambos clasificados como Vulnerables por la UICN.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/ecuador-biodiversidad-valle-intag-riesgo-licitacion-minera/">Ecuador: vuelve la preocupación por la biodiversidad del valle de Íntag ante el anuncio de una nueva licitación minera</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270681"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/18224711/Albatros_peru-2026-03-12-at-22.46.56-2.jpeg" alt="" class="wp-image-270681" /><figcaption class="wp-element-caption">Captura incidental de un petrel de barbilla blanca. El ave fue liberada. Foto: cortesía Javier Quiñones</figcaption></figure>



<p>Quiñones ha identificado que el petrel de barbilla blanca (<em>Procellaria aequinoctialis</em>) y la pardela de patas rosadas (<em>Ardenna creatopus</em>) son bastante&nbsp;<strong>agresivas a la hora de competir por las carnadas</strong>, lo que las vuelve más&nbsp;<strong>susceptibles a caer en anzuelos</strong>. La primera anida en varias islas subantárticas y la segunda cría a sus polluelos únicamente en la isla Mocha y en el archipiélago Juan Fernández, en Chile. Las dos están clasificadas como Vulnerables.</p>



<h2 class="wp-block-heading">La pesca es incidental y la mortalidad es alta</h2>



<p><strong>La pesca artesanal de perico se realiza de octubre a febrero</strong>. El albatros de Galápagos es una de las especies que más coincide con esta pesquería, especialmente en el norte de Perú. Pero también concurren el petrel de barbilla blanca, la pardela de patas rosadas y el albatros de Salvin, de acuerdo con Quiñones.</p>



<p>La pesca artesanal de tiburón, legal en Perú para ciertas especies, se da<strong>&nbsp;entre mayo y agosto</strong>. En esos meses&nbsp;<strong>hay mucha densidad de albatros y petreles</strong>&nbsp;en aguas del sur de Perú, señala el biólogo de IMARPE. El albatros de ceja negra (<em>Thalassarche melanophris</em>), que proviene de la isla chilena Diego Ramírez, el punto más austral de Chile, y el petrel de barbilla blanca son las especies que más coinciden. También llegan el albatros de Buller (<em>Thalassarche bulleri</em>), una especie que anida en varias islas neozelandesas, y el de Chatham.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270676"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/18224642/Albatros_peru-2026-03-11-at-20.11.22.jpeg" alt="" class="wp-image-270676" /><figcaption class="wp-element-caption">A estas aves marinas les atraen las carnadas usadas en las pesquerías de tiburón y perico, lo que se convierte en un alto riesgo para ellas. Foto: cortesía Javier Quiñones</figcaption></figure>



<p>En este contexto, varias especies de&nbsp;<strong>aves marinas son víctimas de la pesca incidental</strong>. “El número de aves capturadas por una embarcación en un viaje puede ser cero o solo una o dos, sin embargo, dado el gran tamaño de estas flotas, la cantidad de pesca incidental y la mortalidad pueden ser motivo de preocupación para estas especies”, dice vía email Jeffrey Mangel, director científico de Pro Delphinus Perú, una organización dedicada a la conservación de la fauna marina.</p>



<p>Las aves pueden&nbsp;<strong>tragarse o engancharse a los anzuelos del palangre</strong>, también conocido como espinel, o pueden enredarse en las líneas del arte de pesca. Las pesquerías de redes de enmalle también representan un peligro para estos animales.<br>En muchas ocasiones,&nbsp;<strong>se ahogan ante la imposibilidad de liberarse</strong>&nbsp;y en otras pueden resultar severamente heridos. “Incluso si es que logran escapar o son liberados por los pescadores, pueden quedar con heridas que les podrían causar la muerte”, añade Mangel.</p>



<p>Aunque no hay números definitivos de cuántas aves mueren cada año en aguas peruanas, las estimaciones basadas en muestreos y entrevistas “arrojan números alarmantes”, advierte Zavalaga. “Hablamos de cientos, hasta&nbsp;<strong>miles de individuos muertos solo en Perú</strong>”, puntualiza.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Seguimiento satelital para desarrollar soluciones</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270686"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/18224727/Albatros_peru-2026-03-16-at-12.58.48-1.jpeg" alt="" class="wp-image-270686" /><figcaption class="wp-element-caption">Carlos Zavalaga con un albatros real del norte en la isla Forty-four, Chatham, Nueva Zelanda. Foto: cortesía Carlos Zavalaga</figcaption></figure>



<p>Nueva Zelanda tiene un programa intensivo de&nbsp;<strong>seguimiento satelital de aves marinas</strong>, de acuerdo con Igor Debski, asesor científico principal del área marina del Departamento de Conservación del país.</p>



<p>El programa ya ha mostrado las rutas migratorias a través del Pacífico de varias especies de albatros y petreles y ha contribuido a orientar proyectos colaborativos entre las instituciones peruanas y neozelandesas destinados a&nbsp;<strong>mitigar la captura incidental</strong>, añade el especialista. Este año se colocaron 20 transmisores satelitales en albatros de Chatham.</p>



<p>El seguimiento satelital busca determinar cuánto tiempo interactúan las aves con las embarcaciones, explica Zavalaga, quien ha participado en los estudios. “Una vez que identifiquemos esto, podemos dar recomendaciones con base científica”, anticipa.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270677"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/18224646/Albatros_peru-2026-03-12-at-20.56.35-e1773880729261.jpeg" alt="" class="wp-image-270677" /><figcaption class="wp-element-caption">Dispositivos para medir la velocidad de hundimiento de los anzuelos para las pruebas de mitigación, brindados por el departamento de conservación de Nueva Zelanda. Foto: cortesía Jairo Calderón</figcaption></figure>



<p>Por ahora los científicos están trabajando en entender mejor las rutas en las que se encuentran las aves y las embarcaciones y en determinar cuáles son&nbsp;<strong>los mejores métodos de mitigación</strong>. Quiñones ya encontró que el uso de líneas de espantapájaros durante la pesquería de tiburón redujo la frecuencia de buceo de las aves hacia las artes de pesca en un 96 %, según lo documentó en un&nbsp;<a href="https://www.researchgate.net/publication/397037579_Enabling_mitigation_measures_in_the_southern_Peruvian_artisanal_longline_fleet_targeting_sharks_to_reduce_the_bycatch_of_albatrosses_and_petrels_ABSTRACT_I_Introduction_II_Operational_Characteristics_" target="_blank" rel="noreferrer noopener">reporte</a>&nbsp;publicado a finales de 2025.</p>



<p>La línea de espantapájaros adaptada a la pesquería de tiburón consiste en colocar en la popa un palo de eucalipto de unos siete metros. A la punta se ata un sedal o línea de polietileno que cae de manera perpendicular hacia el mar. Y en la línea se sujetan cabos rojos y cintas iridiscentes que con el movimiento asustan a las aves, evitando que se acerquen. Esta es una&nbsp;<strong>medida de disuasión económica</strong>&nbsp;y que se fabrica con materiales locales. No tiene que usarse durante toda la temporada, sino solo durante el otoño y el invierno, cuando hay mayor densidad de aves.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270685"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/18224724/Albatros_peru-2026-03-11-at-20.11.23.jpeg" alt="" class="wp-image-270685" /><figcaption class="wp-element-caption">Albatros de Galápagos y petreles de barbilla blanca se pelean por descartes de vísceras de tiburón. Foto: cortesía Javier Quiñones</figcaption></figure>



<p>Ahora queda por conocer qué funcionará mejor en la pesquería de perico. Una vez que los científicos tengan respuesta a esas preguntas, tendrán que ser elevadas a políticas nacionales para promover su adopción, empezando por capacitar a los pescadores.</p>



<p>Quiñones cree que el tema se debe abordar de manera integral, motivándolos a capacitarse a través de incentivos económicos y reconocimientos a quienes demuestren el uso de buenas prácticas mediante videos.</p>



<p>Entre tanto, Zavalaga señala que la colaboración internacional seguirá siendo clave en la&nbsp;<strong>investigación para la conservación</strong>&nbsp;de estas aves marinas altamente migratorias que contribuyen al equilibrio de los océanos.</p>



<p><em><strong>*Imagen principal:</strong> un albatros de Salvin saca la carnada del anzuelo sin resultar herido. <strong>Foto:</strong> cortesía Javier Quiñones</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/ana-cristina-alvarado/">Ana Cristina Alvarado</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/03/peru-pesca-palangre-amenaza-albatros-cientificos-soluciones/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127056</guid>
        <pubDate>Fri, 20 Mar 2026 14:00:00 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Perú: la pesca con palangre amenaza a los albatros, pero científicos buscan soluciones]]></media:description>
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        <title>El misterio de Pará: la desaparición de dos jaguares cachorros en Argentina reabre el debate sobre la reubicación de felinos</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/el-misterio-de-para-la-desaparicion-de-dos-jaguares-cachorros-en-argentina-reabre-el-debate-sobre-la-reubicacion-de-felinos/</link>
        <description><![CDATA[<p>Todo comenzó la noche del 16 de octubre de 2025. Pará, una jaguar o yaguareté (Panthera onca) adulta, fue hallada en un complejo habitacional militar en la zona Las 2000 Hectáreas de Puerto Iguazú, en la región de Misiones, al noreste de Argentina. De inmediato se inició un&nbsp;operativo que inicialmente buscaba trasladar&nbsp;únicamente a la madre [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>En la provincia de Misiones, en la triple frontera con Brasil y Paraguay, un operativo oficial trasladó a una hembra, Pará, y sus dos cachorros.</em></li>



<li><em>Tras la traslocación o reubicación a una reserva para evitar contacto con población humana, la hembra fue registrada por un GPS y cámaras trampa en la zona donde fue dejada con sus cachorros, pero no se tienen noticias sobre las crías.</em></li>



<li><em>La Justicia ambiental federal investiga presuntas irregularidades en el traslado.</em></li>



<li><em>Mientras el Gobierno de Misiones y expertos que participaron en la reubicación defienden la decisión, otros especialistas la cuestionan e incluso resaltan que las jaguares fueron enviadas a una zona donde existirían cazadores furtivos.</em></li>
</ul>



<p>Todo comenzó la noche del 16 de octubre de 2025. Pará, una jaguar o yaguareté (Panthera onca) adulta, fue hallada en un complejo habitacional militar en la zona Las 2000 Hectáreas de Puerto Iguazú, en la región de Misiones, al noreste de Argentina. De inmediato se inició un&nbsp;<strong>operativo que inicialmente buscaba trasladar</strong>&nbsp;únicamente a la madre por el&nbsp;creciente conflicto con los vecinos, pero esa acción se topó con una complejidad no prevista:&nbsp;la hembra estaba acompañada por dos cachorros de no más de dos meses.</p>



<p>Agustín Paviolo, miembro del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y coordinador de&nbsp;Proyecto Yaguareté -que participó de la reubicación de los tres felinos-, afirmó a medios locales que la&nbsp;<strong>situación de Pará se complicó en 2025</strong>, cuando la detectaron en la zona urbana de Puerto Iguazú. En esa área encontraron –dijo- trampas y cebos para matarla y que incluso los habitantes iban a tomar medidas por su cuenta. El investigador afirmó que la presencia de las crías no estaba confirmada antes del operativo, aunque era una posibilidad que barajaban.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/tollos-chile-consume-tiburones-peligro-critico-extincion/">Con el nombre de tollos, Chile consume a ciegas tiburones en peligro crítico de extinción</a></strong></p>



<p>“Había indicios, en algún video la vimos medio panzona, pero no lo sabíamos con certeza. De cualquier forma, <strong>analizamos todos los escenarios.</strong> No hubo improvisación: fue un procedimiento planificado”, dijo Paviolo.</p>



<p>Los tres felinos –las crías todavía eran lactantes- fueron llevados al&nbsp;parque provincial Esmeralda, dentro de la&nbsp;Reserva de Biosfera Yabotí. Tras la liberación,&nbsp;<strong>la madre&nbsp;se alejó del lugar,</strong>&nbsp;según el collar de GPS que tiene instalado, mientras que los cachorros&nbsp;quedaron en las inmediaciones del sitio de traslado. Desde entonces,&nbsp;no se volvió a tener registro de las crías.</p>



<p>La medida despertó duras&nbsp;<strong>críticas a la reubicación de jaguares</strong>&nbsp;o yaguaretés. Está en curso una investigación federal para determinar si el procedimiento de traslocación fue el adecuado y poder ubicar a las crías o conocer su destino. Una de las hipótesis es que los cachorros fueron abandonadas y no pudieron sobrevivir solas en el lugar donde fueron relocalizadas.</p>



<p>Nicolás Lodeiro Ocampo, director de la Red Yaguareté, explicó a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que tres entidades decidieron la traslocación de Pará: el&nbsp;<strong>Ministerio de Ecología de Misiones</strong>, el equipo del Proyecto Yaguareté del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y la Administración de Parques Nacionales.</p>



<p>“Todos intervinieron, todos decidieron, todos avalaron y todos participaron”, dijo Lodeiro Ocampo, quien aseguró que, si la Red Yaguareté participaba en ese operativo, se hubiera ejecutado dos acciones: que Pará y sus cachorros fueran llevados a un recinto seguro en la zona de Iberá para analizar los pasos a seguir o automáticamente hubieran sido liberados nuevamente en su lugar de captura.<strong>&nbsp;“Jamás habríamos permitido un traslado criminal</strong>&nbsp;a Esmeralda. Conocemos del tema, conocemos más aún la historia de traslocaciones y a todos los actores involucrados”, reprochó el experto.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270343"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/09151842/para.jpg" alt="" class="wp-image-270343" /><figcaption class="wp-element-caption">Un equipo de especialistas hicieron un estudio a Pará antes de la traslocación al parque Esmeralda. Foto: cortesía Imibio</figcaption></figure>



<p>La reubicación de jaguares ya ha provocado debates entre autoridades y expertos en otros países. En Colombia,<a href="https://es.mongabay.com/2025/11/reubicacion-jaguar-genera-polemica-colombia/">&nbsp;como informó&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;en noviembre pasado</a>, la decisión de trasladar a un jaguar macho adulto no fue bien recibida por especialistas en fauna silvestre.</p>



<p>En el caso colombiano, como en el de Pará, pobladores locales<strong>&nbsp;habían advertido que matarían al felino</strong>, lo que motivó el traslado. Pero desde la perspectiva de los expertos críticos a la decisión, la medida fue injustificada científicamente y debió considerarse solo como último recurso, priorizando antes protocolos orientados a la coexistencia entre comunidades humanas y esta especie.</p>



<p>Lodeiro Ocampo añadió que Pará vivía en un lugar donde podía caminar y llegar tranquilamente hasta una casa habitada. Es por eso -dijo- que se exigió que se instale un alambrado perimetral como&nbsp;<strong>existe en muchos parques nacionales</strong>&nbsp;y advirtió que el problema no lograría solucionarse con el traslado de la jaguar. “Es seguro que el territorio que Pará utilizaba y defendía de otros yaguaretés ya esté ocupado por otro ejemplar al encontrarse vacío. ¿Ya se desarrollaron medidas eficaces para que esa nueva dominante no haga lo mismo que ella?”, preguntó el experto.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Parte de la investigación</strong></h2>



<p>La Red Yaguareté presentó ante la Unidad Fiscal para la Investigación de Delitos contra el Medio Ambiente (Ufima) un escrito de más de 30 páginas con su posición sobre el caso. El caso judicial comenzó con una denuncia anónima a la que la organización se adhirió. La red presentó ante la Fiscalía&nbsp; antecedentes históricos de situaciones de conflictos del yaguareté o jaguar con poblados en Misiones,&nbsp;<strong>traslocaciones fallidas de yaguaretés</strong>&nbsp;y pumas en Misiones y opiniones técnicas de expertos nacionales e internacionales que claramente expresan su negativa a un traslado de esta naturaleza y de esta forma.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/sonidos-imagenes-satelitales-y-paciencia-como-la-ciencia-estudia-a-la-megafauna-marina-que-habita-la-mexicana-bahia-de-banderas/">Sonidos, imágenes satelitales y paciencia: cómo la ciencia estudia a la megafauna marina que habita la mexicana Bahía de Banderas</a></strong></p>



<p>Además, se solicitó la citación a declaración indagatoria a personal y profesionales del&nbsp;<strong>Ministerio de Ecología de Misiones,</strong>&nbsp;del Proyecto Yaguareté del Conicet y funcionarios de Parques Nacionales que están involucrados en el operativo de captura y traslado.</p>



<p>El Ministerio de Ecología de Misiones no respondió a las preguntas enviadas por&nbsp;<strong>Mongabay Latam,</strong>&nbsp;pero en un comunicado a medios locales afirmó que el&nbsp;<strong>operativo de reubicación de Pará</strong>&nbsp;y sus dos cacharros duró nueve días y en esa acción participaron varias organizaciones.</p>



<p>“El procedimiento [de captura] consistió en la instalación de jaulas trampa y lazos en los senderos más transitados, con monitoreo constante a través de transmisores y presencia rotativa de equipos técnicos.&nbsp;<strong>Una vez capturado el ejemplar,</strong>&nbsp;los especialistas del Imibio realizaron la toma de muestras biológicas para análisis genéticos y el resguardo del ADN en el Biobanco provincial”, expresó en un comunicado la institución provincial.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270346"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/09152606/WhatsApp-Image-2026-03-07-at-15.18.39-768x512.jpeg" alt="" class="wp-image-270346" /><figcaption class="wp-element-caption">Las crías de Pará, tras ser capturadas. Luego fueros relocalizadas junto a su madre, pero se separaron y su paradero se desconoce. Foto: cortesía Ministerio de Ecología de Misiones</figcaption></figure>



<p>Además, el Ministerio de Ecología de Misiones aseguró que primero se capturó a Pará y luego de “varias horas” lograron capturar a sus crías. Para esta entidad, la&nbsp;<strong>relocalización al parque Esmeralda fue una “decisión correcta”.</strong>&nbsp;Sin embargo, el organismo oficial no establece dónde están los cachorros luego de la relocalización. Sobre las crías, el informe oficial reconoce:&nbsp;“No es posible determinar con certeza su situación actual”&nbsp;y admite que&nbsp;“las cámaras trampa no registraron el egreso de los cachorros”.</p>



<p>“En ese lugar se llevó adelante el proceso de ambientación y reunificación familiar bajo la supervisión de<strong>&nbsp;guardaparques provinciales</strong>, personal del Imibio, la Fundación Azara, el Centro de Rescate y Conservación de Fauna Silvestre «Güirá Oga» y el Proyecto Yaguareté [de Conicet], que controlaron su adaptación al nuevo entorno”, continuó el comunicado.</p>



<p>Rafael Hoogesteijn es médico veterinario, especialista en conflictos entre jaguares y ganado vacuno y miembro de Panthera, organización mundial dedicada a la conservación de los felinos salvajes. El experto, en contacto con&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>, afirmó que una&nbsp;<strong>traslocación en felinos es una “medida de última aplicación”</strong>, cuando ya se realizaron otras acciones que no tuvieron éxito. En el caso de Pará se aplicó como medida inmediata.</p>



<p><strong>“Las traslocaciones en grandes felinos no dan resultados</strong>. ¿Por qué? Porque cuando el felino es consumidor de ganado y lo traslocan, en la nueva localidad es muy posible que lo vayan a matar, especialmente los ganaderos. El otro problema es que están trasladando parásitos y enfermedades de una región a otra, incluso introduciendo nuevos parásitos y nuevas enfermedades”, destacó Hoogesteijn.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270345"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/09152451/esmeralda-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-270345" /><figcaption class="wp-element-caption">El ingreso al Parque Provincial Esmeralda, en Misiones. Allí se extraviaron las crías de Pará. Foto: cortesía Argentina Forestal</figcaption></figure>



<p>El especialista añadió que en el caso de los jaguares estos son rechazados por los mismos jaguares que habitan en la zona elegida para la traslocación, especialmente si son machos. “Inclusive hay peleas fuertes y&nbsp;<strong>el jaguar traslocado es matado por los jaguares locales”</strong>, dijo Hoogesteijn, quien acotó que hay casos escasos donde una jaguar joven es aceptada por los jaguares locales con miras a la reproducción. Pero este no es el caso de Pará, que, se estima, tiene ocho años.</p>



<p>“En muchos otros casos los felinos caminan muchos kilómetros&nbsp;<strong>regresando al lugar donde fueron capturados</strong>. Entonces, las traslocaciones se ven muy bonitas en los medios de comunicación, pero es carísimo y generalmente los resultados son ineficientes”, dijo Hoogesteijn.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Reubicación cuestionada</strong></h2>



<p>En el caso de una traslocación de una jaguar con sus crías, Hoogesteijn afirmó que esa situación “es mucho más difícil”, ya que las&nbsp;<strong>hembras adultas no pueden moverse mucho para cazar</strong>&nbsp;y lograr alimentos para sus crías y para dar de lactar. “Cuando ellas están en un territorio que ya conocen, ellas van a buscar las presas donde ya conocen y se les hace más fácil, pero cuando son traslocadas se les hace más difícil, ya que primero tendrán el rechazo de jaguares locales y, segundo, no conocen el área para poder cazar y establecerse. Además, los cachorros traslocados pueden ser matados por los jaguares locales”, dijo.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/dia-internacional-mujer-lideresas-indigenas-molde-guardias-indigenas-hombres/">Día Internacional de la Mujer: tres lideresas rompen el molde en las guardias indígenas dominadas por hombres</a></strong></p>



<p>Los cachorros permanecen con paradero desconocido&nbsp;desde finales de octubre pasado. Según informó la&nbsp;Ufima,&nbsp;<strong>la investigación preliminar se encuentra en trámite</strong>, a la espera de informes técnicos de los organismos especializados.</p>



<p>Lodeiro Ocampo advierte que el parque Esmeralda no era el destino más adecuado y recuerda que se había propuesto trasladar a los animales al Parque Nacional Iberá, en Corrientes, como alternativa inicial. Sin embargo, desde el Ministerio de Ecología argumentaron que&nbsp;<strong>se priorizó&nbsp;</strong><strong>“mantener al ejemplar</strong>&nbsp;dentro de su ecorregión de origen (Selva Paranaense)”. Sin embargo, la Red Yaguareté identificó a Esmeralda como una zona donde la caza ilegal de felinos creció en el último tiempo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270347"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/09152804/WhatsApp-Image-2026-03-07-at-15.18.37-768x512.jpeg" alt="" class="wp-image-270347" /><figcaption class="wp-element-caption">Pará ya había sido víctima de caza furtiva en 2023. Le falta un ojo y su cuerpo tiene marcas de perdigones. Foto: cortesía Red Yaguareté</figcaption></figure>



<p>En 2023, la propia&nbsp;<strong>Pará fue víctima de caza ilegal.</strong>&nbsp;La jaguar perdió un ojo y registró marcas de perdigones en su cuerpo durante una revisión. Es por eso que le pusieron un collar satelital, que hasta ahora funciona y permite que sea monitoreada, pero según Londeiro Ocampo es “imposible” acceder a las rutas que siguió Pará en este último tiempo.</p>



<p>Sebastián Di Martino, director de Conservación de Fundación Rewilding Argentina, organización que no participó del operativo, afirmó a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que en hembras con crías una situación de estrés, como una traslocación,&nbsp;<strong>puede provocar abandono de la madre.</strong>&nbsp;Por eso existen –dijo- distintas modalidades de liberación: algunas con adaptación previa en corrales (suelta blanda) y otras directo en el ambiente (suelta dura).</p>



<p>“Con animales provenientes de cautiverio suele ser preferible una suelta blanda; si es un animal silvestre,&nbsp;<strong>la suelta dura puede ser una opción</strong>. Como sea, no hay que demonizar el manejo: una especie en peligro crítico de extinción requiere acciones activas para recuperarla”, afirmó Di Martino.</p>



<p>Pará camina sola. Está todavía en el parque Esmeralda, pero no se sabe si está a salvo. Su collar satelital y las cámaras trampa lo ratifican, pero&nbsp;<strong>no hay novedades sobre los cachorros.</strong>&nbsp;La tecnología no muestra a las crías y las críticas aumentan por la traslocación.</p>



<p><em><strong>Imagen principal:</strong> Pará camina por el bosque del norte argentino antes de ser capturada para su traslado junto a sus crías. <strong>Foto:</strong> cortesía Red Yaguareté</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/gonzalo-ortuno-lopez/">Gonzalo Ortuño López</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/by/ivan-paredes-tamayo/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126765</guid>
        <pubDate>Fri, 13 Mar 2026 12:00:00 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/11120637/WhatsApp-Image-2026-03-07-at-15.18.36.jpeg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El misterio de Pará: la desaparición de dos jaguares cachorros en Argentina reabre el debate sobre la reubicación de felinos]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Confirmado: nueva especie de pulpo en aguas profundas chilenas</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/confirmado-nueva-especie-de-pulpo-en-aguas-profundas-chilenas/</link>
        <description><![CDATA[<p>Era 2007 y Javier Sellanes llevaba cuatro años explorando el fondo marino del margen continental de Chile. El oceanógrafo uruguayo estaba a bordo de un crucero científico, investigando zonas de filtración de metano. Tras hacer una rastra científica, que consiste en arrastrar una red por el lecho durante unos 10 minutos, salió un&nbsp;pulpo con características [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Graneledone Sellanesi, un pulpo capturado en 2007 frente a las costas de Chile, fue confirmado como especie nueva en 2026.</em></li>



<li><em>La combinación de estudios morfológicos y análisis genéticos fue determinante para distinguirlo de las 10 especies ya conocidas del género Graneledone.</em></li>



<li><em>Las colecciones de museos naturales y la colaboración internacional fueron indispensables para obtener las muestras necesarias para los análisis.</em></li>



<li><em>El descubrimiento ocurre mientras la taxonomía enfrenta una crisis de recursos humanos y una carrera desigual contra la pérdida de biodiversidad.</em></li>
</ul>



<p>Era 2007 y Javier Sellanes llevaba cuatro años explorando el fondo marino del margen continental de Chile. El oceanógrafo uruguayo estaba a bordo de un crucero científico, investigando zonas de filtración de metano. Tras hacer una rastra científica, que consiste en arrastrar una red por el lecho durante unos 10 minutos, salió un&nbsp;<strong>pulpo con características que no coincidían con las especies conocidas.</strong>&nbsp;Diecinueve años más tarde y tras una exhaustiva investigación sería nombrado en su honor:&nbsp;<strong><em>Graneledone sellanesi</em></strong>.</p>



<p>“Cuando sacas muestras a esas profundidades y en áreas del mundo tan poco estudiadas como Chile o Perú, lo que sacas tiene un potencial muy alto de ser nuevo para la ciencia”, dice en conversación con&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;el profesor titular del Departamento de Biología Marina de la Universidad Católica del Norte de Chile.</p>



<p>El animal en cuestión pertenece al género&nbsp;<em>Graneledone</em>, un grupo de<strong>&nbsp;pulpos distribuidos en diferentes océanos del planeta</strong>. El género tenía diez especies conocidas, Sellanes y sus colegas sospechaban que tenían frente a ellos a la undécima.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/semana-especies-invasoras-peces-insectos-caracoles-amenazan-ecosistemas-latinoamerica/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Semana de las especies invasoras: historias de peces, insectos y caracoles que amenazan ecosistemas en Latinoamérica</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269909"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/24045003/FKt240108-NicoAndJavierComputerElectronicsLab-20240112-Ingle-4592.jpg" alt="" class="wp-image-269909" /><figcaption class="wp-element-caption">Javier Sellanes a bordo del buque de investigación Falkor (too), en 2024. Foto: cortesía Alex Ingle/Schmidt Ocean Institute</figcaption></figure>



<p>En febrero de 2026, sus colegas Cecilia Pardo-Gandarillas y Christian Ibáñez publicaron un&nbsp;<a href="https://www.mdpi.com/2077-1312/14/3/311" target="_blank" rel="noreferrer noopener">artículo científico</a>&nbsp;en el que confirman que se trata de una nueva especie. Pardo-Gandarillas, todavía emocionada, señala que ha sido una experiencia en la que han experimentado asombro y humildad por revelar un poco del misterio que cobija al océano profundo. “Y orgullo porque estamos contribuyendo al&nbsp;<strong>conocimiento científico de nuestro planeta</strong>”, añade la bióloga y ecóloga evolutiva de la Universidad Andrés Bello de Chile.</p>



<p>El ejemplar fue hallado al norte de la isla Mocha, en la zona central del país. Ahora se conoce que la nueva especie de pulpo&nbsp;<strong>habita entre el norte de las aguas peruanas y el sur de Chile</strong>. Su rango de distribución también es amplio en cuanto a profundidad. Está entre los 400 y los 2400 metros de profundidad.</p>



<p>“Le dedicamos el nombre a Javier Sellanes por su trabajo y por todo el conocimiento que ha entregado”, cuenta Pardo-Gandarillas. Para el científico uruguayo que se ha dedicado a estudiar la biodiversidad de los&nbsp;<strong>moluscos en Chile</strong>, esta es una forma de trascender. “Es un honor que te dediquen una especie, es un reconocimiento”, dice emocionado.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269914"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/24045039/Museo-Santa-Barbara-USA-2015-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-269914" /><figcaption class="wp-element-caption">Cecilia Pardo-Gandarillas y Christian Ibáñez analizan muestras en el Museo Natural de Historia Natural de Santa Bárbara, Estados Unidos, en 2015. Foto: cortesía Cecilia Pardo-Gandarillas</figcaption></figure>



<p><strong>Entre la comunidad científica marina uruguaya también hay orgullo.</strong>&nbsp;“Recibimos con mucha alegría y en gran sentido de justicia esta novedad”, señala Fabrizio Scarabino, docente investigador del Centro Universitario del Este de Uruguay.</p>



<p>Además, el hallazgo le parece asombroso. “Esto habla de que no solo las especies pequeñitas son desconocidas, sino también las de tamaño importante, y que tenemos especies propias de cada lugar geográfico de este planeta, por lo que cada país o región tienen&nbsp;<strong>responsabilidad de cuidar esa biodiversidad</strong>”, añade.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Un trabajo de casi 20 años para describir la especie</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_254343"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/09/18140106/FKt240708-FalkorToo-NazcaRidge-Schmidt-Ocean-Institute.jpg" alt="" class="wp-image-254343" /><figcaption class="wp-element-caption">El buque de investigación Falkor (too) en el Pacífico Sur, navegando sobre la cordillera submarina de Nazca. Foto: cortesía Misha Vallejo Prut/Schmidt Ocean Institute</figcaption></figure>



<p>Pardo-Gandarillas e Ibáñez le han seguido<strong>&nbsp;el rastro a esta especie</strong>&nbsp;desde antes del crucero científico de 2007, cuando se obtuvo el holotipo o espécimen de referencia. “Esto ya es de varios años de recopilación de información, de muestras, de trabajo arduo”, puntualiza la científica.</p>



<p>En el año 2000 hubo un primer registro del género&nbsp;<em>Graneledone</em>&nbsp;en aguas chilenas y a partir de esa fecha encontraron más ejemplares sin clasificar en el Museo Nacional de Historia Natural de Chile y en muestras obtenidas de&nbsp;<strong>pesquerías de profundidad de bacalao</strong>&nbsp;(<em>Dissostichus eleginoides</em>) y crustáceos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269911"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/24045015/Graneledone-sellanesi-2024-1-768x512.jpeg" alt="" class="wp-image-269911" /><figcaption class="wp-element-caption">Las características del género son la disposición y número de ventosas. Foto: cortesía Javier Sellanes</figcaption></figure>



<p>Recién en 2012 obtuvieron el número suficiente de muestras para reportar el género&nbsp;<em>Graneledone&nbsp;</em>en Chile. Estas especies&nbsp;<strong>se caracterizan por habitar aguas profundas</strong>, de acuerdo con un&nbsp;<a href="https://www.researchgate.net/publication/235256542_Morphological_and_molecular_description_of_a_new_record_of_Graneledone_Cephalopoda_Octopodidae_in_the_southeastern_Pacific_Ocean" target="_blank" rel="noreferrer noopener">artículo</a>&nbsp;de ese año liderado por Ibáñez y en el que también participaron Pardo-Gandarillas, Sellanes y Elie Poulin.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269918"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/24045603/NIWA-Nueva-Zalandia-2016-3.jpg" alt="" class="wp-image-269918" /><figcaption class="wp-element-caption">Conocer las características del género fue la base para describir a la especie. Foto: cortesía Cecilia Pardo-Gandarillas</figcaption></figure>



<p>Uno de los rasgos del género es la<strong>&nbsp;ausencia de un saco de tinta</strong>. Gran parte de los cefalópodos, incluidos los pulpos y los calamares, tienen esta estructura que les permite&nbsp;<a href="https://oceanconservancy.org/blog/2022/06/23/cephalopods-ink/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">expulsar un fluido oscuro</a>&nbsp;para distraer o confundir a sus depredadores mientras escapan. Sin embargo, algunas especies del mar profundo carecen de este saco, de acuerdo con la&nbsp;<a href="https://www.britannica.com/animal/mollusk" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Enciclopedia Britannica</a>.</p>



<p>Después consiguieron más muestras y viajaron a museos naturales de Alemania, Estados Unidos y Nueva Zelanda, donde compararon ejemplares recolectados mediante pesca de arrastre y cruceros de investigación. Al analizar los rasgos fenotípicos, los investigadores encontraron que&nbsp;<strong>el pulpo chileno tenía más ventosas</strong>&nbsp;que sus especies hermanas y sus verrugas seguían un patrón distinto.</p>



<p>“Sin embargo, estas características diagnósticas han demostrado ser insuficientes para distinguir de manera fiable entre las especies del género”, señalan los autores en el estudio. La dificultad&nbsp;“probablemente refleja el origen relativamente reciente del linaje, estimado en aproximadamente de 3 a 7 millones de años”, explican.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Los estudios moleculares fueron determinantes</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269912"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/24045022/Graneledone-sellanesi-2024-2-scaled.jpeg" alt="" class="wp-image-269912" /><figcaption class="wp-element-caption">Detalle del ojo izquierdo y de un tentáculo del pulpo&nbsp;<em>Graneledone sellanesi</em>. Foto: cortesía Javier Sellanes</figcaption></figure>



<p>Los&nbsp;<strong>análisis genéticos confirmaron que se trata de una nueva especie</strong>. De hecho, en la publicación científica de febrero de 2026, los autores destacan el valor de la taxonomía integrativa –la que combina el estudio morfológico con los datos moleculares o de ADN– para resolver los límites entre especies del género&nbsp;<em>Graneledone</em>. “Con estas dos herramientas pudimos indicar que estamos frente a una nueva especie”, explica Pardo-Gandarillas.</p>



<p>Para Scarabino, este proceso de casi dos décadas “muestra a la ciencia como una construcción colectiva”. Además, el docente investigador uruguayo&nbsp;<strong>destaca la importancia de las colecciones zoológicas</strong>. “Los museos como el de zoología de la Universidad de Concepción y el Museo Nacional de Historia Natural en Santiago son instituciones fundamentales para el conocimiento de la biodiversidad de Chile, de Sudamérica y del mundo”, agrega.</p>



<p>El artículo científico, que se publicó en el&nbsp;<em>Journal of Marine Science and Engineering</em>, apunta las principales características del pulpo recién descrito.&nbsp;<strong>Es de tamaño mediano</strong>, con una longitud que oscila entre 52 y 81 centímetros y, como las especies hermanas, carece de un saco de tinta.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269917"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/24045557/Chile-2011-Octopus-mimus-1.jpg" alt="" class="wp-image-269917" /><figcaption class="wp-element-caption">Cecilia Pardo-Gandarillas junto a un pulpo de la especie&nbsp;<em>Octopus mimus</em>. Foto: cortesía Cecilia Pardo-Gandarillas</figcaption></figure>



<p>Presenta una sola fila de ventosas en brazos de longitud similar. El tercer brazo derecho es más corto y tiene menos de la mitad de ventosas que el brazo opuesto. “Entre todos los caracteres examinados,&nbsp;<strong>el número de ventosas opuestas proporciona el rasgo morfológico más sólido</strong>”, de acuerdo con la publicación.</p>



<p>Los científicos detallaron que&nbsp;<em>G. sellanesi</em>&nbsp;<strong>tiene ojos grandes</strong>, proyectados y se posicionan en forma más lateral que frontal. Representan aproximadamente el 20 % del tamaño de su manto.</p>



<p>Con la descripción formal del pulpo hallado en Chile, el género ahora comprende 11 especies reconocidas a escala mundial. Para los autores, esto subraya la necesidad de actualizar los análisis moleculares para&nbsp;<strong>afinar la historia evolutiva de este grupo de pulpos</strong>&nbsp;de aguas profundas. Según investigaciones previas citadas en el artículo, se cree que el género&nbsp;<em>Graneledone</em>&nbsp;se originó en el Océano Antártico.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/video/2026/02/el-bosque-el-pueblo-que-fue-tragado-por-el-mar/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">El Bosque, el pueblo que fue tragado por el mar</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">La investigación frente a la triple crisis planetaria</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269913"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/24045031/Javier-Sellanes-2017-scaled.jpeg" alt="" class="wp-image-269913" /><figcaption class="wp-element-caption">Investigadores de la Universidad Católica del Norte revisan lo obtenido tras una pesca científica en un crucero de investigación en el océano Pacífico sur, en 2017. Foto: cortesía Javier Sellanes</figcaption></figure>



<p>La historia de la investigación del&nbsp;<em>Graneledone sellanesi</em>&nbsp;también muestra cómo&nbsp;<strong>la ciencia cambió a lo largo de los años</strong>. Cuando Sellanes hizo sus primeras expediciones del margen continental, a inicios de los 2000, la pesca de rastra era un método para obtener muestras, pero a ciegas. “Sacas una ensalada de cosas, todo revuelto”, describe.</p>



<p>Los&nbsp;<strong>nuevos buques de investigación científica</strong>&nbsp;cuentan con vehículos operados a control remoto y equipados con cámaras de alta resolución que permiten filmar el fondo marino e incluso hacer zoom para ver los detalles de las características de las especies. “Puedes ver su comportamiento, el hábitat en el que se encuentra, las especies con las que se relaciona”, explica Sellanes.</p>



<p>A pesar de los avances tecnológicos, para el científico uruguayo, la investigación de la biodiversidad enfrenta una carrera contra el tiempo. La Organización de las Naciones Unidas habla de la&nbsp;<a href="https://unfccc.int/news/what-is-the-triple-planetary-crisis" target="_blank" rel="noreferrer noopener">triple crisis planetaria</a>: el&nbsp;<strong>cambio climático, la contaminación y la pérdida de biodiversidad</strong>. Aunque de manera frecuente se describen especies nuevas, los investigadores saben que la extinción acelerada por las presiones humanas está afectando incluso a especies todavía desconocidas.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_250066"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/03/11174912/El-robot-ROV-SuBastian-Foto-Alex-Ingle-Schmidt-Ocean-Institute.jpg" alt="" class="wp-image-250066" /><figcaption class="wp-element-caption">El vehículo de operación remota ROV SuBastian regresa a la embarcación Falkor (too). Foto: cortesía Alex Ingle/Schmidt Ocean Institute</figcaption></figure>



<p>A esto se suma otro problema. De acuerdo con Sellanes,&nbsp;<strong>cada vez hay menos taxónomos</strong>, pues se trata de una carrera larga con pocas salidas laborales y una remuneración que no representa un retorno a la inversión realizada en estudios. “Quiero relevar la importancia de la taxonomía, la importancia de que los gobiernos apoyen la ciencia”, apunta el científico. “Hay muchas cosas interesantes por descubrir,&nbsp;<strong>es una nueva era de exploración marina</strong>”, añade.</p>



<p>Pardo-Gandarillas e Ibáñez lo saben bien. Desde hace cinco años trabajan con científicos de países de América, Europa, Asia y Oceanía para descifrar la&nbsp;<strong>diversidad y la distribución de los cefalópodos en todo el mundo</strong>. Están integrando análisis morfológicos y moleculares de unas 800 especies. “Este trabajo es tremendo, esperamos que pronto salga alguna publicación”, dice la científica.</p>



<p>Sellanes, por otro lado, está estudiando desde 2016 los montes submarinos ubicados frente a Chile, zonas aún menos exploradas que el margen continental. En 2024, a bordo del Falkor (too), el buque de investigación de Schmidt Ocean Institute, dirigió a un equipo que observó y recolectó muestras de más de&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2024/03/los-secretos-del-mar-cientificos-descubren-mas-de-cien-especies-marinas-que-podrian-ser-nuevas-para-la-ciencia/">100 especies potencialmente nuevas para la ciencia</a>. Tendrán que recorrer un proceso similar al del&nbsp;<em>G. sellanesi</em>&nbsp;para ser descritas formalmente como especies nuevas. “Tenemos mucho trabajo por delante”, asegura Sellanes.</p>



<p><em><strong>Imagen principal:</strong> avistamiento in situ de la especie G. sellanesi durante la expedición del margen continental de Chile, a bordo de la embarcación Falkor (too).<strong> Foto:</strong> cortesía Javier Sellanes</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/ana-cristina-alvarado/">Ana Cristina Alvarado</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/02/nueva-especie-pulpo-chile-oceanos/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
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        <pubDate>Tue, 24 Feb 2026 22:52:45 +0000</pubDate>
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