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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Blogs de André Gide | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Marguerite Yourcenar (1903-1987) &amp;#8220;El encanto de la pluma francesa&amp;#8221;</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/ella-es-la-historia/marguerite-yourcenar-1903-1987/</link>
        <description><![CDATA[<p>&#8220;Todo ser que haya vivido la aventura humana, vive en mí&#8221;, concluyó Marguerite Cleenewerck de Crayencour, una aristócrata belga nacida en un ambiente intelectual, culto, y que le sirvió como un bastión para formarla en el mundo literario y hasta lograr consagrarla como una de las más grandes escritoras de todos los tiempos. &#8220;Mis primeras [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p>&#8220;Todo ser que haya vivido la aventura humana, vive en mí&#8221;, concluyó Marguerite Cleenewerck de Crayencour, una aristócrata belga nacida en un ambiente intelectual, culto, y que le sirvió como un bastión para formarla en el mundo literario y hasta lograr consagrarla como una de las más grandes escritoras de todos los tiempos. &#8220;Mis primeras patrias fueron los libros. Y, en menor grado, las escuelas.&#8221;</p>
<p>Su madre murió diez días después del parto, dejando a su esposo de 50 años la crianza exclusiva de su pequeña, y por quien sabría velar para atenderla en todos sus cuidados y, sobre todo, procurar que gozara de la mejor educación. Es así como Marguerite no asiste a la escuela para ser instruida en su educación básica por tutores y así también como por su padre, un tipo descontento y trotamundos que había recorrido toda Europa, y que fuera quien le daría a conocer a su hija algunos escritores que supieron iluminarla en su camino literario, como el dramaturgo Jean Racine, o escritores como Flaubert, Rilke y Maeterlinck, además de algunos clásicos como Aristófanes y Virgilio, este último uno de sus favoritos de siempre. El método consistía en leer en voz alta, alternando entre padre e hija, y fue así como se dice que a los 12 años la pequeña ya casi dominaba el latín y dos años más tarde leía con fluidez el griego.</p>
<p>En 1913 su padre adquiere una propiedad en Ostende, y será entre esta casona burguesa y Lille donde Marguerite llevará una infancia tranquila y no exenta de ciertos privilegios. Sin embargo la propiedad de Ostende sería destruida durante la Gran Guerra, por lo que la familia tuvo que huir a Londres, para más tarde regresar a Francia y establecerse en París. Por aquel entonces, y por recomendación de su padre, Marguerite conoce el pensamiento pacifista de Romain Rolland, Premio Nobel de Literatura en 1915, y que mucha influencia tendría en el pensamiento antibelicista de la futura gran escritora.</p>
<p>Para 1915 padre e hija viajan por Italia y Suiza, para finalmente establecerse en Montecarlo, luego de que a su padre se le diagnosticara un cáncer que al cabo de los años acabaría con su vida.</p>
<p>En 1919 Marguerite deja de lado su nombre de pila, y empieza a firmar con un anagrama de su apellido que había creado junto a su padre, Crayencour (con ausencia de la letra “C”): Yourcenar.</p>
<p>“Mi oficio me pareció inútil, lo que es casi tan absurdo como creerlo sublime”, diría años más tarde la joven que para 1921 estaría dando a conocer las primeras expresiones de su lírica, en un par de poemarios titulados: <em>El jardín de las quimeras</em> y <em>Los dioses no han muerto</em>, y las cuales no serían incluidas en el corpus de sus obras, publicada muchos años después por la Biblioteca de la Pléiade.</p>
<p>Antes de morir, en 1929, el padre de Marguerite alcanza a leer la primera novela de su hija, <em>Alexis o el tratado del inútil combate</em>, a la cual calificaría como una novela “límpida”, y que también la crítica vería con visto bueno, destacando su estilo profundo y decantado, maduro, austero, y con notorias influencias de escritores como el Premio Nobel de Literatura de 1927, André Gide. La trama de la novela se desarrolla por medio de una extensa carta que un músico escribe a su mujer declarándole su homosexualismo y su voluntad de abandonarla para serle fiel a sus más honestos e inevitables sentires.</p>
<p>Para 1931 su amigo André Fraigneau -con quien mantuvo una estrecha relación durante toda su vida y que Yourcenar hubiera querido escalar a otro plano y a pesar de que ambos fueran homosexuales- sería quien le ayudaría por medio de la editorial Grasset para la publicación de su segunda novela: <em>La nueva Eurídice</em>.</p>
<p>Luego de morir su padre, Yourcenar dividirá la herencia con su hermano, permitiéndose con su parte presupuestar sus gatos para los próximos diez años, y cuya tranquilidad económica le posibilitaron dedicarse con pleno propósito a sus tareas como escritora.</p>
<p>Siguiendo los pasos de viajero que heredó de su padre, Marguerite viaja a Roma y a Nápoles, y fruto de este recorrido publicará dos novelas, ambas en 1934, <em>El denario del sueño</em> y <em>La muerte conduce la trama</em>, y para fines de ese año viajará a la tierra que consideró como su patria espiritual, Grecia, y donde conocerá al intelectual Andreas Embirikos, quien se convertirá en uno de sus mejores aliados y amigos, y cuya amistad comenzaría por recorrer en bote las distintas islas del Peloponeso.</p>
<p>Ardorosa, apasionada, literalmente fogosa, la escritora se vale de algunos relatos y mitos para publicar en 1935 una de sus obras más conocidas: <em>Feux</em> <em>(Fuegos)</em>.</p>
<p>En 1936 se encuentra con la obra poética de Constantino Cavafis, y en compañía de su amigo Constantin Dimaras, deciden en conjunto -y a pesar de las discrepancias de interpretación- traducir la obra del escritor griego a la lengua francesa. Por esa misma época Marguerite tendrá una relación sentimental con Lucy Kyriakos, quien estaba casada y tenía un hijo, y era la prima de la esposa de Dimaras.</p>
<p>Un año más tarde, y dado que la venta de sus libros no le representaba mayores ganancias, Yourcenar traduce al francés la novela <em>Las olas</em>, de la escritora británica Virginia Woolf, con quien se reunirá en su casa de Bloomsbury para ajustar detalles y darle vida a la traducción que sería publicada en 1937.</p>
<p>En 1938 la editorial Grasset vuelve a apostarle a Yourcenar, publicando <em>Los sueños y las suertes</em>, donde al estilo de Rilke, y a modo poético, la autora revivirá sus sueños y manifestaciones oníricas. Ese mismo año La Nouvelle Revue Française (NRF) también hará su apuesta por la escritora y sacará a la luz <em>Cuentos</em> <em>orientales</em>, que es un compilado de historias y leyendas provenientes de Japón, China y otras culturas que sedujeron el interés de la escritora y que estuvieron siempre latentes en cada uno de sus escritos. Y ese mismo año, escrito de una sola tirada, <em>Le coup de grâce (El tiro de gracia)</em> fue también publicado por la NRF, y considerada por muchos como una auténtica obra maestra. El relato cuenta la situación bélica que se vivió en la zona de los Balcanes entre los rojos y blancos luego de la Revolución Rusa, y en donde tres personajes tendrán que relacionarse y amarse a partir de sus diferencias étnicas e ideológicas.</p>
<p>En 1939, antes de escapar del conflicto mundial que recién comenzaba, tradujo algunas obras de Yukio Mishima, y así también <em>Lo que Maisie sabía</em>, de Henry James. Sería su amiga Grace Frick quien le ayudaría a establecerse en New York, e incluso le consiguió un trabajo como profesora de Literatura comparada. Junto a Grace, Marguerite viviría una historia de amor que se prolongaría por cuarenta años, hasta la muerte de Frick. Un tiempo después la pareja se mudará a Hartford (Connecticut). “El amor y la locura son los motores que hacen andar la vida.”</p>
<p>Para 1943, habiendo gastado ya su herencia, comienza a dictar clases de francés e italiano en el College Sarah Lawrence, un instituto femenino de corte elitista, y en donde estará durante los próximos años, a excepción de ese año de 1950 en el que se permitió hacer una pausa para encarar la redacción de una de sus novelas más célebres y ambiciosas: <em>Mémoires d&#8217; Hadrien (Memorias de Adriano).</em></p>
<p>En 1951, en París, se dio a conocer la novela histórica para la cual la autora se habría sabido documentar con minucia y en la que estuvo consultando e investigando durante más de una década. Esta novela podría destacarse como una de las pioneras en el género de la novela histórica. Trata la historia de uno de los más venerados emperadores de la antigua Roma, narrado en un tono poético, a través de una extensa carta que el gobernante le escribe a su nieto adoptivo y futuro sucesor, el reconocido Marco Aurelio. El emperador le contará a Marco Aurelio sus aventuras pasadas, sus triunfos y derrotas, y así también como sus filosofías de vida y su amor por Antínoo.</p>
<p>La novela sería un éxito rotundo. Julio Cortázar se encargaría de traducirla al español, y así también otros idiomas gozarían del talento de una escritora que ya era reconocida en medio mundo, razón por la cual Marguerite decide regresar a Francia.</p>
<p>“Tengo varias religiones, como tengo varias patrias, de manera que en cierto sentido no pertenezco quizás a ninguna.” Desde 1947, año en el que le fue concedida la nacionalidad estadounidense, la escritora se había establecido junto a Grace en Mount Desert Island, en la costa de Maine, donde adquirieron una casona a la que bautizaron: <em>Petite Plaisance</em>. “Existe entre nosotros algo mejor que un amor: una complicidad.” Pero después de doce años regresarán a Europa, donde recorrerán varios países dictando conferencias y charlas. Viajan por Italia, Suiza, Holanda y territorios escandinavos. Visitan Leningrado, Lisboa, pasan la Semana Santa en Sevilla y también visitan Granada, donde Yourcenar dejará sobre el supuesto lugar donde fue ejecutado Federico García Lorca una carta dirigida a la hermana del poeta, como un gesto que honraba al escritor español.</p>
<p>Teniendo como personaje principal al médico, filósofo y alquimista Zenón, la novela <em>Opus</em> <em>nigrum</em> <em>(La obra en negro)</em> verá la luz en el año de 1965, y tres años después será galardonada con el Premio Femina. En el marco de la Europa del siglo XVI, la escritora logra recrear con majestuosidad ese momento transicional entre la Edad Media y el Renacimiento, y esto a través de un personaje ávido de conocimientos, un sabio con la “rabia del saber”, y quien tendrá que padecer los prejuicios y dogmas religiosos que deniegan de sus descubrimientos científicos.</p>
<p>Durante los años setenta la pareja regresó a <em>Petite</em> <em>Plaisance</em>, donde Yourcenar estuvo atenta a los cuidados de su compañera que padecía cáncer de mama, y donde aprovecharía para escribir los dos primeros volúmenes de su trilogía de memorias familiares: <em>El laberinto del mundo: recordatorios</em>, y <em>Los archivos del Norte</em>. En el primero contará sobre su familia por el lado materno y en el segundo abordará la de su padre.</p>
<p>En 1970 se le hace miembro de la Academia de Lenguas de Bélgica, y un año más tarde publicará <em>Teatro</em>, dos volúmenes que recogen sus obras teatrales.</p>
<p>Comprometida con el cuidado del medio ambiente y la protección animal -causas que estuvieron siempre presentes en sus escritos y que resultaban innovadores para la época-, en 1978 Yourcenar apoya públicamente la Declaración Universal de los Derechos de los Animales.</p>
<p>En 1979 su amada Grace pierde la batalla contra el cáncer. “Cuando lo pierdo todo, me queda Dios. Si pierdo a Dios, vuelvo a encontrarte.”</p>
<p>En 1980 es condecorada con el prestigioso Premio Erasmus, y ese mismo año, consagrada como una de las plumas más prominentes y respetadas, Marguerite Yourcenar se convierte en la primera mujer que es elegida como miembro de la Academia de la Lengua francesa, y quienes son reconocidos como “los inmortales”. “Los escritores mienten, aun los más sinceros&#8230; Los libros divagan y mienten, igual que los hombres.” Cierra ese año con la publicación de varias entrevistas que fue concediendo y que recopiló bajo el título: <em>Con los ojos abiertos: conversaciones con Marguerite Yourcenar</em>, y en donde nos mostrará algunas facetas de su personalidad y revelará parte de su pensamiento que hasta ese momento se tenía reservado.</p>
<p>En adelante la consumada viajera se dedicará de nuevo a recorrer mundo, y acompañada de un fotógrafo estará de visita por Marruecos, Egipto, India, Japón, experiencias que condensó también a través de las letras en dos libros que serían publicados póstumamente: <em>Peregrina y extranjera </em>y<em> Una vuelta por mi cárcel.</em></p>
<p>Hizo amistades con los más célebres escritores y artistas de la época, destacándose la amistad que tuvo hacia el final de su vida con el presidente francés, el reconocido devorador de libros François Mitterrand.</p>
<p>Por si le faltaran condecoraciones y reconocimientos, y mereciendo cada uno de ellos, en 1986 es galardonada con la Legión de Honor francesa. “A menudo he pensado con tristeza que un alma verdaderamente hermosa no alcanzaría la gloria, porque no la desearía.” Ese mismo año tiene el gusto de conocer en Ginebra a Jorge Luis Borges, y a solo seis días de la muerte del autor de <em>Ficciones</em>, Yourcenar le preguntó: “Borges, ¿cuándo saldrás del laberinto?” A lo que Borges respondió: “Cuando hayan salido todos.” Ese mismo año Marguerite dictará en la Universidad de Harvard una serie de conferencias sobre el recién fallecido escritor argentino.</p>
<p>En 1981 consigue finalizar sus memorias con la publicación del libro titulado <em>Mishima o la visión del vacío</em>. “He llegado a la edad en que la vida, para cualquier hombre, es una derrota aceptada.”</p>
<p>Poco antes de morir, en 1987, en su penúltima conferencia, Yourcenar recalcó en su discurso la importancia de que el ser humano atienda al trato indiscriminado que se le ha venido dando al planeta y a los recursos naturales.</p>
<p>“Soledad&#8230; yo no creo como ellos creen, no vivo como ellos viven, no amo como ellos aman&#8230; Moriré como ellos mueren.” Y así fue: sucedió el 17 de diciembre de 1987 en el hospital Bar Harbor, debido un ataque al corazón, cerca a su casona de <em>Petite</em> <em>Plaisance</em>, donde pasaría una buena parte de su vida acompañada de su infaltable Grace, junto a la cual sería enterrada en aquella isla donde prosperó su amor, y sus restos reposan juntos en una modesta tumba en el Brookside Cemetery de Somesville. Su casa es hoy un museo en el que los visitantes pueden apreciar pertenencias y escritos de la reconocida y laureada escritora francesa. “¡Qué insípido hubiera sido ser feliz! Toda felicidad es inocencia&#8230;”</p>
<p>Dejó sus escritos a la Harvard University Cambridge, y así también en Houghton Library se conserva gran parte de su correspondencia, fotografías y manuscritos que pueden ser libremente consultados, a excepción de algunos documentos que solo serán revelados en el año de 2057. También en Bruselas el Centre International Documentation Marguerite Yourcenar (CIDMY) recoge buena parte del material de la autora y ofrece actividades para dar a conocer su vida y obra. “Todos nos transformaríamos si nos atreviéramos a ser lo que somos”.</p>
<p><img fetchpriority="high" decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-89129" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2022/04/255.-MARGUERITE-YOURCENAR-300x213.jpg" alt="MARGUERITE YOURCENAR" width="300" height="213" /></p>
<p>&nbsp;</p>
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        <author>Milanas Baena</author>
                    <category>Ella es la Historia</category>
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        <pubDate>Fri, 22 Dec 2023 08:40:45 +0000</pubDate>
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        <title>Insectos y literatura, entomología cultural</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/el-magazin/insectos-y-literatura-entimologia-cultural/</link>
        <description><![CDATA[<p>Andrés Botero * Para usar una analogía, los insectos son a la literatura como lo es el agua al aceite; probablemente no es el caso para un escritor tan importante como Franz Kafka que encontró en los insectos un mundo fantástico e inspirador, especialmente como comienzo de una de sus mejores trabajos La Metamorfosis. Aunque [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center">
<figure id="attachment_1673" aria-describedby="caption-attachment-1673" style="width: 442px" class="wp-caption aligncenter"><strong><img decoding="async" class="recurso_post size-large wp-image-1673   " src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2010/11/On-the-road-Flickr-digicla-1024x552.jpg" alt="On the road, Flickr, digicla" width="442" height="238" /></strong><figcaption id="caption-attachment-1673" class="wp-caption-text">On the road, Flickr, digicla</figcaption></figure>
<p style="text-align: left"><strong>Andrés Botero *</strong></p>
<p style="text-align: left">Para usar una analogía, los insectos son a la literatura como lo es el agua al aceite; probablemente no es el caso para un escritor tan importante como Franz Kafka que encontró en los insectos un mundo fantástico e inspirador, especialmente como comienzo de una de sus mejores trabajos <em>La Metamorfosis</em>. Aunque Kafka nunca se detuvo a describir en detalle en que especie de insecto se había convertido Gregorio Samsa despues de un sueño intranquilo; el emplear éste recurso literario que ha sido poco empleado bastó para ubicar ésta historia en un nivel literario diferente, la “entomología cultural”.<br />
	<span id="more-6858"></span></p>
<p>	La “entomología cultural”, es una forma de crear literatura o arte con referencia basada en las observaciones de la vida de los insectos como individuos o colectividad, éste tipo de literatura es común en los trabajos de muchos escritores ingleses y alemanes, y mas bien poco explotado en la literatura latino-americana; entre los temas afines con éste concepto se encuentran el uso del insecto como un ser aumentado en tamaño físico en comparación con los humanos, éste incremento en proporción puede ser el resultado de magia, sueños, experimentos científicos salidos de control o simplemente como una herramienta simbólica para demostrar ciertos procesos psicológicos como el rechazo social, la falta de confianza, depresión, terror e introspección.</p>
<p>	El proceso de la creación literaria es paralelo al desarrollo de un artrópodo, por ejemplo, cuando se desea escribir un libro, lo primero que se hace es concebir una idea general, un bosquejo de la narrativa, seguido por el consumo obsesionado de artículos, libros o material investigativo que contribuya con la historia; luego viene la parte mecánica y solitaria de producir el manuscrito, corrección del texto y edición, finalizando con la posible publicación. En el mundo de los artrópodos todo está dividido y medido cronológicamente desde el momento de la oviposición por parte de la hembra, seguido por la fertilización y crecimiento larval que se caracteriza por el elevado consumo de materia prima que será convertida en energía durante las transformaciones futuras, la pupa o etapa de cambios fenotípicos en el caso de muchos insectos, asemeja la parte mecánica de la escritura donde suceden enormes cambios textuales ó gramaticales, y como resultado final nos encontramos ante el insecto adulto capaz de continuar el ciclo ecológico de sus respectivas especies; ó ante el libro impreso.</p>
<p>	El escritor americano Edgar Allan Poe, famoso por sus cuentos de horror y misterio, empleó los insectos como parte de su estructura narrativa para darle profundidad enigmática a sus obras, especialmente en la estrecha relación que existe entre el insecto y la muerte, como seres amenazantes y originadores de pérdidas cuantiosas para los cultivos o como portadores de peligrosas enfermedades contagiosas.</p>
<p>	Sin embargo la relación enigmática de los insectos con los humanos se remonta a siglos de antiguedad cuando por ejemplo, los escarabajos peloteros eran considerados semi-dioses en la civilización egipcia; los escarabajos representaban para ésta cultura el cíclo espirítual <em>vida-muerte-reencarnación</em> debido a las observaciones realizadas que concluían que un nuevo escarabajo tenía la capacidad de surgir intacto después de un periodo de desarrollo dentro de una pelota de estiércol.</p>
<p>	La rama de la entomología era ampliamente conocida en la Europa intelectual del siglo XX, por lo general los grandes escritores de ésta epoca estudiaron éste tema, pero pocos crearon novelas, cuentos o poemas relacionados con los insectos. Ese el caso del novelista Frances Gustave Flaubert que en cartas a sus allegados comentaba acerca de sus viajes por el medio oriente, al igual de cuántas extrañas criaturas conservaba para su colección de insectos. Entre los escritores intrépidos que optaron por dejar comentarios o memorias de sus conocimientos entomológicos, encontramos los casos de Charles Nodier (1780-1844) cuyo extenso conocimiento acerca de los insectos se hizo evidente en trabajos como en la <em>Bibliografía entomológica o catálogo razonado de las obras que tratan de la entomológia y de los insectos</em>, incluso existe un insecto que lleva por nombre científico <em>Oxypleurus nodieri</em> en su honor.</p>
<p>	Vladimir Nabokov (1899-1977) escritor ruso y perteneciente a la aristrocracia de su país podría catalogarse como uno de los pocos escritores que han explotado el campo entomológico con fines literarios, su encanto por las mariposas lo inspiraron numerosas veces para componer pasajes de historias e incluso existen numerosos parágrafos dedicados a sus tempranas incursiones en el campo de los insectos, dándole por supuesto un importante lugar a la clasificación de éstas especies en el mundo natural. Su dedicación a la entomológia lo llevo a ocupar importantes puestos como por ejemplo en el Museo de Zoología Comparativa en Harvard donde descubrió y clasificó nuevos especímenes, y allí mismo colaboró con la edición de importantes revistas como el <em>Boletin del Museo de Zoología Comparativa</em> y <em>El Entomólogo</em>.</p>
<p>	El poeta y premio nobel en literatura en 1960 Saint-John Perse (1887- 1975) se inspiró en los insectos que habitaban la isla caribeña de Guadalupe, entre sus numerosos trabajos se encuentran una colección de correspondencia enviada a André Gide en la que describe mariposas tropicales, pero es la poesía el campo en que desarrolló una conexión más íntima con los insectos, entre muchos ejemplos de su poesía se encuentran pasajes tan fascinantes relacionados con las avispas como el siguiente:</p>
<p>	<em>“ Y la vendedora de caramelos</em></p>
<p>	<em>   Lucha</em></p>
<p>	<em>   contra las avispas cuyo vuelo parece las mordeduras</em></p>
<p>	<em>   del sol en las espaldas del mar”.</em></p>
<p>	Pero es la obra <em>Recuerdos Entomológicos</em> del naturalista Frances Jean-Henri Fabre (1823- 1915) la que exitosamente cumple el doble objetivo de clasificarse como una obra científico-literaria a la misma vez, siendo la inspiración de numerosas generaciones de escritores que encuentran en sus páginas las descripciones más completas y veraces del mundo entomológico, al igual que el justo ejercicio de la imaginación al servicio de la literatura.</p>
<p>	Los insectos cuyas estadísticas de población supera todas las demás especies sobre la faz de la tierra han despertado poco interés cultural entre los escritores modernos, no está de menos resaltar que lo que se presenta misterioso e inusual en muchas oportunidades puede ser motivo de inspiración literaria.</p>
<p>	 &#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;<br />
	<em>(*) Colaborador.</em></p>
]]></content:encoded>
        <author>elmagazin</author>
                    <category>El Magazín</category>
                <guid isPermaLink="false">http://blogs.elespectador.com/elmagazin/?p=1672</guid>
        <pubDate>Wed, 03 Nov 2010 01:00:40 +0000</pubDate>
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