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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Mon, 13 Apr 2026 04:23:42 +0000</lastBuildDate>
    <language>es-CO</language>
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	<title>Blogs de Amor propio | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Les diré dónde conseguir amor propio</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/les-dire-donde-conseguir-amor-propio/</link>
        <description><![CDATA[<p>Oscar Wilde: “Amarse a sí mismo es el comienzo de un idilio que dura toda la vida” Joan Didion: “…las personas con amor propio tienen el coraje de equivocarse”. ¿Qué es lo contrario al amor propio? Les contaré un cuento de la vida real. Había una vez dos hermanas tolimenses que recibieron por herencia una [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<blockquote>
<p style="text-align: right"><span style="color: #0000ff"><strong>Oscar Wilde:</strong> “Amarse a sí mismo es el comienzo de un idilio que dura toda la vida”</span></p>
<p style="text-align: right"><span style="color: #0000ff"><strong>Joan Didion:</strong> “…las personas con amor propio tienen el coraje de equivocarse”.</span></p>
</blockquote>
<p>¿Qué es lo contrario al amor propio?</p>
<p>Les contaré un cuento de la vida real. Había una vez dos hermanas tolimenses que recibieron por herencia una casa de doscientos millones de pesos. Vendieron la casa y cada una tomó $100 millones. La hermana A guardó una parte de su herencia en el banco, y con la otra parte compró vestidos bonitos y cumplió su sueño: estudió una carrera y luego hizo una especialización. La hermana B tomó sus 100 millones y se los entregó al novio con el que llevaba seis meses saliendo, porque el muchacho estaba endeudado y además tenía el sueño de tener carro <em>propio</em>. Lógicamente, hicieron planes de boda.</p>
<p>No voy a decirles cuál de las dos hermanas fue para mí la pendeja del cuento, pero la definición de amor propio dependerá de la respuesta de cada lector.</p>
<p>Un domingo cualquiera mi sobrina de dieciséis años me preguntó: —Tío, ¿Qué es amor propio para ti? Debía escribir un ensayo a partir de las opiniones de familiares y conocidos. No me había hecho esa pregunta. Lo pensé sin prisa para no responder bobadas.</p>
<p>(…)</p>
<p><em>—</em><em>“Amor propio es entender que la paz total depende de otros pero la paz interior solo depende de mí”, </em>—le respondí para parecer originalísimo, y a ella le sonó bonito.</p>
<p>Desde entonces sigo cavilando sobre este tema. Cierro los ojos e intento crear un cuadro para que la respuesta tenga imágenes en vez de palabras. Tardo un poco pero al final aparece la escena: una persona sobre una barca con dos remos, uno en cada mano, en medio de un paisaje apacible.</p>
<p>En el amor propio no caben los demás, -ni siquiera los padres, los hermanos o la pareja-, porque la barca apenas tiene espacio para uno.</p>
<blockquote>
<p style="text-align: right"><span style="color: #0000ff">&#8220;La vida es lo que nosotros hacemos de ella. Los viajes son los viajeros. Lo que vemos no es lo que vemos sino lo que somos&#8221;. Fernando Pessoa, escritor portugués. (El libro del desasosiego)</span></p>
</blockquote>
<p>Otra escena: Un hombre construye una escalera para bajar la luna y las estrellas.  ¿O quién dijo que nosotros  no queremos cosas así?</p>
<p>Lo pondré más difícil: Piense que usted es el único sobreviviente del Cataclismo y deberá arreglárselas para seguir en la Tierra. O piense que es <em>El Principito, </em>que inicia una travesía en solitario por el Universo para comprender el valor de la vida; en este caso de la propia.</p>
<p>Me gusta el concepto de la periodista y escritora Joan Didion. <em>“Pese a todo, el carácter —la voluntad de aceptar la responsabilidad de la propia vida— es el lugar donde brota el amor propio”. </em>Lo escribió en 1961 en uno de sus primeros ensayos para la revista <em>Vogue</em>, <a href="https://calledelorco.com/2023/10/23/el-enorme-y-singular-poder-del-amor-propio-joan-didion/">un clásico</a> que vale la pena escudriñar. ¡Se harán un favor si lo leen!</p>
<p>Para Didion, (1934 – 2021), el amor propio es <em>“una disciplina, un hábito mental que no se puede fingir, solo se puede desarrollar, adiestrar y obtener por medio de la persuasión”. </em>Y lo dijo alguien que vio morir, con apenas meses de diferencia, a su esposo y a su hija adoptiva; de aquella dura experiencia nos dejó un libro maravilloso: <em>El año del pensamiento mágico. </em></p>
<p>Yo digo que sin amor propio Joan jamás habría podido escribir medio párrafo en medio de su doble duelo-dolor. Quienes no se quieren actúan como veletas, con los pensamientos dispersos, sin poder ir a ningún lado, dejando que otros tomen el control de sus vidas. En cambio, las pocas fuerzas que tengan las usan con ferocidad para autodestruirse, especialmente con los vicios que encuentran más a la mano y a la medida de su bolsillo. Yo, por ejemplo, fumé cigarrillo durante años pero meses antes de la Pandemia prometí no volverlo a hacer.</p>
<p>Tomen nota: Autodestrucción. Única respuesta a la pregunta: ¿Qué es lo contrario al amor propio?</p>
<p>Cumplí la promesa. Hice cambios en mi estilo de vida. La actividad física cinco veces a la semana fue curando la ansiedad. Necesitaba amarme para amar verdaderamente a mis hijos. La vida me premió con una nieta para disfrutarla los años que me queden; espero sean muchos.</p>
<p>Comenzando este siglo, siendo editor de una revista de salud, entrevisté a la psicóloga Nelly Rojas de González para un artículo sobre cómo superar las penas de amor. Palabras más, palabras menos, me dijo que el problema de millones de enamorados es pretender respirar por el mismo tubo de oxígeno de la pareja. A esos niveles de ridiculez-apego llega el amor romántico. La falta de amor propio se traduce en obsesión por el otro o la otra, como si quisiéramos habitar su piel.</p>
<p>Se nos olvidó que en la barriga de mamá éramos criaturas independientes conectadas a la vida por medio del cordón umbilical.  Así que no podemos morir, en sentido real o figurado, cuando el otro o la otra se larguen de nuestro lado. El amor no se escritura.</p>
<p>Visto de esa forma, el amor propio es construir un mundo para mí y a mi medida, donde procure ser feliz, tenga o no una pareja. Buscar esa felicidad individual e intransferible significa escarbar en todo aquello que nos apasiona, nos mueva.</p>
<p>Empiece hoy por hacer una lista de diez cosas que le procuren una dicha auténtica. Tómese su tiempo. Si encuentra dos o tres, algo es algo. La idea es aumentar ese listado hasta lograr no diez sino mil motivos para sentirse cómodo consigo mismo.</p>
<p>Les compartiré algunas cosas que refuerzan mi amor propio.</p>
<ul>
<li>Los almuerzos dominicales casa de mi madre.</li>
<li>Una hora diaria de lectura.</li>
<li>Cuarenta y cinco minutos de entrenamiento en el gimnasio.</li>
<li>Caminatas de 15 minutos entre la oficina y el restaurante. No almorzar con los compañeros de vez en cuando, significa aprovechar el tiempo a solas para llamar a personas de nuestros afectos, o para meditar sobre cualquier asunto. Hágase esta pregunta: ¿Es capaz de ir al cine o a un restaurante solo, sin sentirse mal porque los demás están acompañados?</li>
<li>Escuchar mis podcast favoritos, al lavar los trastos, al salir a trotar o en Transmilenio.</li>
<li>Las videollamadas entre semana con mi nieta Melanie.</li>
<li>Los buenos documentales o las películas sobre la Segunda Guerra Mundial.</li>
<li>Las clases de literatura los martes y jueves, noventa minutos cada noche.</li>
<li>Ir a plazas de mercado.</li>
<li>Una copa de vino tinto los sábados con los amigos. Cuando no hay amigos, me acompañan mis libros.</li>
<li>Preparar una limonada con hielo.</li>
<li>Fotografiar nubes en el cielo o abrazar árboles.</li>
<li>La felicidad al leer las respuestas de los seguidores a las preguntas que hago en Facebook.</li>
<li>Por último, una confesión:  aprendí a nadar de viejo. Y no los quiero hacer reír, enumerando las cosas que me faltan por aprender a mis cincuenta y pocos años.</li>
</ul>
<p>El amor propio está adentro, así que no pierdan el tiempo buscándolo afuera.  Es mirarnos al espejo hasta encontrar lo que no se ve. Puede aceptarlo o romper el espejo para no mortificarse. Ni lo uno ni lo otro: hay una tercera opción: ¡Cambiar por nuestro bien, hacer cosas distintas, probar otra forma de vivir!</p>
<p>El amor propio es sentirse a gusto con uno mismo, sin que eso signifique perder la capacidad de relacionarse con los demás, disfrutar su compañía, su respeto, su cariño, su sexo o su amor. Empiece hoy a practicar el arte de caerse bien a si mismo.</p>
<p>Una compañera de oficina nos contó lo mal que se siente por su sobrepeso.</p>
<p>Decidimos ayudarle sólo si ella se ayudaba. Optamos por salir a caminar en grupo hasta que a ella se le vuelva un hábito y entienda que dos horas haciendo pereza en la cama, conectada a un celular viendo la vida de los demás pasar, incluyendo la de su ex pareja, se traducen en una vida desperdiciada con la ñapa de los achaques prematuros.</p>
<p>—S<em>aca tiempo para ti y nada más que para ti. Nadie irá al inodoro para curar tu flojera</em> —le dijimos.</p>
<p>Queríamos sonar un poco crueles y divertidos a la vez. El lunes llegó cumplida a la cita: 6:00 a.m. en sudadera, zapatilla y con botilito de agua. Todos aplaudimos, como si fuera ese bebé que deja de gatear para dar sus primeros pasos. Ahora sale a trotar sola, agradecida porque descubrió que tenía dos piernas funcionales.</p>
<p>No sé mucho del amor pero algo sé del amor propio. Ámese tanto que cuide de usted, de su alma y de su cuerpo.  Ámese tanto pero tanto que únicamente lo que sobre sea para repartirlo entre los demás. Ámese tanto, que cuando dejen de amarle el amor propio supla la carencia, hasta cuando sea el momento de llenar ese vacío, sin ansiedades, sin afanes, sin tener que mendigar amor en la siguiente esquina. Ámese hasta la exageración, de modo que en el pedestal quede usted cuando la otra persona se baje. Ámese tanto que no necesite de la aprobación ajena. Ámese tanto que los demás quieran sobarle la espalda mientras le preguntan qué se unta.</p>
<p>A estas alturas de la retahíla, se preguntarán cómo termina el cuento de las dos hermanas. Termina en que a B el novio la dejó con los crespos hechos; es decir, vestida y alborotada, porque no se casó con ella. Botó el dinero por la alcantarilla, creyendo que compraría el amor eterno de un recién aparecido. La mujer vendió el vestido y dejó de lamentarse por la vida exitosa de A. En lugar de eso, escribe su primer libro, riéndose de las estupideces cometidas; en medio de la doble pérdida resultó ganadora, porque una equivocación la llevó a toparse de frente con el amor propio. O sea, Joan Didion tenía razón. Y B ya no es la b de boba.</p>
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        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=98443</guid>
        <pubDate>Thu, 29 Feb 2024 18:21:30 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Les diré dónde conseguir amor propio]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
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        <item>
        <title>Des (cargarse)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/lloronas-de-abril/des-cargarse/</link>
        <description><![CDATA[<p>Por: Milena Agudelo Trejos  El simple hecho de abrir los ojos cada mañana es un privilegio. Y sí. No lo refuto. Pero cuán pesado y tedioso puede convertirse ese momento con el pasar de los años y los daños la vida. Desde que tenemos uso de razón, familia y sociedad nos inculcan una serie de [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p><img fetchpriority="high" decoding="async" class="aligncenter  wp-image-98114" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/landscape-7102517_640.jpg" alt="" width="477" height="318" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/landscape-7102517_640.jpg 640w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/landscape-7102517_640-150x100.jpg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/02/landscape-7102517_640-300x200.jpg 300w" sizes="(max-width: 477px) 100vw, 477px" /></p>
<p style="text-align: center;"><em><strong>Por: Milena Agudelo Trejos </strong></em></p>
<p>El simple hecho de abrir los ojos cada mañana es un privilegio.</p>
<p>Y sí. No lo refuto. Pero cuán pesado y tedioso puede convertirse ese momento con el pasar de los años y los daños la vida.</p>
<p>Desde que tenemos uso de razón, familia y sociedad nos inculcan una serie de pasos, aparentemente idóneos para lograr una buena vida.</p>
<p>Ahí, en esa búsqueda, nos vamos cargando.  Perdemos tiempo en un proceso que por tener y demostrar, nos consume.</p>
<p>Nos hundimos en estereotipos, en el materialismo y en las relaciones vacías y abusivas.</p>
<p>Por mantener unos estándares llegamos a niveles de ansiedad, estrés y desesperación que nada tienen que ver con lo que somos o nos hace felices.</p>
<p>Y nos cargamos más y más.</p>
<p>Tememos mostrarnos vulnerables. Tememos al qué dirán, a derrumbarnos sin que alguien nos rescate. Desconfiamos, dudamos, y sin titubear, en muchos casos nos saboteamos.</p>
<p>Descargarse se hace urgente y vital.</p>
<p>Es empezar de cero y sentirse merecedor de algo mejor.</p>
<p>Descargarse es atreverse a salir de lo cómodo pero rutinario, ampliar el espectro y alejar el dolor,  dar un salto de Fe y volver amar.</p>
<p>Más de Lloronas de Abril en <a href="https://www.facebook.com/lloronasdeabril">https://www.facebook.com/lloronasdeabril</a></p>
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        <author>Adriana Patricia Giraldo Duarte</author>
                    <category>Lloronas de abril</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=98113</guid>
        <pubDate>Mon, 05 Feb 2024 20:51:39 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Des (cargarse)]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Adriana Patricia Giraldo Duarte</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Escribo para no soltarme</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/lloronas-de-abril/escribo-no-soltarme/</link>
        <description><![CDATA[<p>Por: Laura Castro M. Escribo este texto con la vulnerabilidad en mis manos. Despojada hasta lo más hondo de las vestiduras de mi ego (por lo menos del que soy consciente). Me desnudo hasta hallarme acurrucada, con la cabeza entre las rodillas y las manos en el corazón. Sintiendo cómo late, cómo mi tambor me [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p><img decoding="async" class="aligncenter  wp-image-97857" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/01/writing-923882_640.jpg" alt="" width="353" height="235" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/01/writing-923882_640.jpg 640w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/01/writing-923882_640-150x100.jpg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/01/writing-923882_640-300x200.jpg 300w" sizes="(max-width: 353px) 100vw, 353px" /></p>
<p style="text-align: center;">Por: Laura Castro M.</p>
<p>Escribo este texto con la vulnerabilidad en mis manos. Despojada hasta lo más hondo de las vestiduras de mi ego (por lo menos del que soy consciente). Me desnudo hasta hallarme acurrucada, con la cabeza entre las rodillas y las manos en el corazón. Sintiendo cómo late, cómo mi tambor me indica que sigo viva, cargando el peso de este cuerpo que siente placer y dolor. ¡Bendito sea, porque me permite estar!</p>
<p>Escribo para no soltarme, para no derribarme, para no pasar por alto ni la más mínima de mis congojas. Porque creo que el amor propio no consiste en lograr que nada te afecte, sino en acudir a la herida sin juzgarla. Un golpe es un golpe, no importa la fuerza, objeto, técnica, si es de frente o de espaldas, ni quien te lo propine; un golpe es un golpe y quiero prestarle atención. Por eso, escribo este texto aún sin saber si me aventaré a publicarlo.</p>
<p>Hace unos días fui la protagonista de un escrito en un medio de comunicación. Una mujer hizo pública su lectura sobre mi forma de vestir, estatura, cuerpo, cabello, profesionalismo e inteligencia. Una mujer a quien nunca he mirado a los ojos, de quien desconozco las comisuras en su rostro al sonreír o llorar. Una mujer de la cual sé de su existencia porque un momento de su pasado coincide con mi presente. Una mujer con quien, muy probablemente, comparto muchas de las penas y batallas que libramos todas para encajar en este molde social que nos enfrenta y nos viste de trofeos.</p>
<p>Después de naufragar en la extrañeza del asunto, de girar mi mirada hacia la forma de mi cuerpo y sentir la presión de mi ego por no confirmar esas palabras que ponían en tela de juicio mi seguridad como mujer, tuve que conversar conmigo hasta reconocer que mi proceso de construcción personal no me resta humanidad. Concluí que no está mal que ese texto despertara sentimientos, que no habla mal de mí si reconozco mi sensibilidad.</p>
<p>Analizar los motivos que la llevaron a escribir y publicar una comparativa conmigo no está a mi alcance ni es asunto mío. Lo que sí me ocupa es la responsabilidad que tengo de cuidarme, de proteger el ritmo de mis latidos y responder siempre con amor a todo lo que por mi pase.</p>
<p>Si estás leyendo esto es porque me decidí a publicarlo, confirmando el poder de las palabras para crear y transmutar, para golpear y también aliviar.</p>
<p>Más de Lloronas de Abril en <a href="https://www.facebook.com/lloronasdeabril">https://www.facebook.com/lloronasdeabril</a></p>
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]]></content:encoded>
        <author>Adriana Patricia Giraldo Duarte</author>
                    <category>Lloronas de abril</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=97856</guid>
        <pubDate>Sun, 14 Jan 2024 17:04:59 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Escribo para no soltarme]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Adriana Patricia Giraldo Duarte</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>¿Eres buen polvo?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/solteras-debotas/eres-buen-polvo/</link>
        <description><![CDATA[<p>Tanto mujeres como hombres lidiamos con presiones culturales, somos seres sociales e interdependientes, así que de cierta manera buscamos la aceptación y nos preocupa el qué dirán. Y si de artes amatorias se trata, existe el miedo a no estar a la altura de las circunstancias, no queremos que nos cataloguen como malos polvos y [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p><img decoding="async" class="wp-image-67027 aligncenter" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2019/02/Ghost-la-sombre-del-amor-2-300x169.jpg" alt="" width="377" height="212" /></p>
<p>Tanto mujeres como hombres lidiamos con presiones culturales, somos seres sociales e interdependientes, así que de cierta manera buscamos la aceptación y nos preocupa el qué dirán. Y si de artes amatorias se trata, existe el miedo a no estar a la altura de las circunstancias, no queremos que nos cataloguen como malos polvos y aspiramos que nuestras faenas sean memorables.</p>
<p>En internet hay millones de artículos sobre el tema, aproximadamente 58.200.000 resultados con tips variados, unos para que el hombre sea el más vigoroso y otros para que la mujer sea bien puta en la cama. Pero en realidad ¿qué es lo que hace a alguien buen polvo?</p>
<p><strong>Autoconocimiento </strong></p>
<p>El primer paso es explorar tu mapa erótico, es decir, el plano de tu geografía sexual que incluye aspectos físicos, mentales y emocionales, que van desde que partes del cuerpo te generan mayor excitación al ser estimuladas, cuáles son tus fantasías, que posturas prefieres, si te gusta que te muerdan o que te acaricien, que tipo de gente te atrae, que cosas nuevas quisieras probar y que cosas jamás harías.</p>
<p>Al “dibujar” tu mapa erótico te permitirás desarrollar tu potencial sexual y ser consciente de las situaciones que te bloquean o te avivan, también serás más amable contigo, pues entenderás que una faena no tiene que durar dos horas, ni estás en la obligación de hacerlo todos los días. En el sexo no hay reglas de lo que debe ser, cada quien elige el tipo de prácticas, así como el tiempo y la frecuencia, lo importante es que te sientas bien con ello, que sea consensuado y que tu acompañante también lo disfrute.</p>
<p>Cuando te conoces lo suficiente vas a disfrutar más porque tienes claro que botones debes activar para potenciar tu goce, si eres feliz será más sencillo hacer feliz a los demás.</p>
<p><strong>Amor propio </strong></p>
<p>Para ser un buen polvo no tienes que ser un galán o una diosa de cuerpo perfecto, ni conocer todas las posturas del Kamasutra, pero si es importante valorar quien eres, lo que tienes y lo que sabes hacer.</p>
<p>Identifica cuáles son tus puntos fuertes, esa mezcla de elementos tangibles e intangibles, que van desde lo físico hasta la personalidad, que se complementan y que en algunos casos, las carencias de un aspecto se suplen con las fortalezas de otro.  La actitud es clave, pues de nada sirve que tengas ojos bonitos si te da pena mirar a la cara, o tener manos grandes y ser torpe, o ser muy inteligente pero carecer de habilidades sociales.</p>
<p>Haz una lista mental de lo que tienes y empieza a trabajar en aquello que necesitas fortalecer. No intentes imitar a nadie y no te compares, saca lo mejor de ti y créete el cuento de que eres sexi, esto tiene que ver más con la autoestima que con la apariencia física. Ejercita el amor propio y enfócate en aumentar la autoconfianza, una persona segura de sí misma es afrodisíaca, hace mojar lo cucos.</p>
<p><strong>Autoerotismo</strong></p>
<p>En una reunión de amigas dije la palabra “masturbación” en voz alta y les pedí a las chicas que me describieran la imagen que vino a sus cabezas, ocho de ellas visualizaron al típico chico adolescente y calenturiento que ve a escondidas una página porno, las otras dos se imaginaron un vibrador. Aunque mi encuesta casera no es una estadística suficiente para probar algún tipo de teoría, lo cierto es que la masturbación para algunas personas sigue siendo una práctica condenada o bochornosa.</p>
<p>En la antigüedad, dependiendo de la civilización y de la época, el autoerotismo fue visto como algo antinatural o aberrante. Por ejemplo, en la antigua Roma era una actividad propia de los hombres pobres que no tenían dinero para pagarle a una trabajadora sexual. Con la llegada del cristianismo cualquier tipo de actividad sexual que no tuviera como objetivo la procreación era considerada un pecado, así que la masturbación entró en la lista negra porque generaba placer y era anticonceptiva, además fue la supuesta causante de muchos males como la epilepsia y la ceguera. A las mujeres que eran pilladas in fraganti se les sumergía en una tina con hielo para bajarle los calores o les colocaban sanguijuelas en el cuerpo.</p>
<p>Por fortuna los tiempos han cambiado y la ciencia respalda el autoerotismo como parte de una buena salud sexual. Con pareja o en soltería, esta práctica es positiva porque libera hormonas del bienestar, es un sustituto de los somníferos, disminuye los dolores de cabeza, previene alteraciones en el deseo y favorece el autoconocimiento, cuando te conoces es más sencillo intercambiar placer.</p>
<p>Un buen polvo sabe dar placer sin necesidad de renunciar a su propio goce. No habrá excedente para dar si primero no se ha hecho la tarea con uno mismo.</p>
<p style="text-align: center;"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone wp-image-67028" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2019/02/Ghost-la-sombra-del-amor-2-300x206.jpg" alt="" width="331" height="227" /></p>
<p><strong>Erotismo</strong></p>
<p>Limitarse al coito es renunciar a un montón de posibilidades, el placer no solo es genital, hay que cultivar la seducción y el erotismo para garantizar mejores faenas. Todo influye, desde el intercambio de miradas, un baile sensual, una cena romántica o una conversación interesante. Participan los seis sentidos: la vista, el oído, el tacto, el olfato, el gusto y la intuición, y dependiendo del contexto se le da protagonismo a uno u otro.</p>
<p>Al principio todo entra por los ojos, así que vístete con algo que sepas que te queda muy bien, sonríe y cuida tu lenguaje corporal, muestra que más allá de las palabras expresas apertura y calidez.</p>
<p>Coloca música sensual o que se preste para relajar el ambiente. El oído es la puerta de inicio para conquistar, si tienes buena voz aprovéchala para lanzar alguna frase de batalla o susúrrale algo subido de tono.</p>
<p>Invierte tiempo en masajes, besos, mordiscos o caricias. Aprende a dar buenos abrazos, ya que esto genera una sensación plácida, al estar tan cerca de esa persona que te gusta se sienten los latidos del corazón, la respiración, se recorre su espalda y se aspira su olor.</p>
<p>Y hablando de olores, utiliza una buena loción pero sin exagerar.  Decora el lugar con velas de aromas sutiles, prueba con aceites o elige fragancias que dependiendo de la ocasión puedan generar recuerdos maravillosos o  estimular el deseo.</p>
<p>El sexo se suele comparar con la comida, dos ingredientes que en muchas veladas se mezclan, ya sea utilizando aperitivos, vino, frutas, chocolates, o una comida deliciosa y ligera que tenga como postre un encuentro apasionado.</p>
<p>La intuición, es el sexto sentido que nos ayuda a percibir los deseos más profundos de la otra persona, no es algo tan racional, puede decirse que es más místico, más de instinto y se da cuando te conectas de verdad y empiezas a leer las señales.</p>
<p><strong>Comunicación </strong></p>
<p>Es importante comprender que cada persona construye su sexualidad de acuerdo a la vida que tuvo, a su crianza, religión que profesa, cultura, ciudad de donde proviene, estrato socioeconómico, experiencias y miedos. La sexualidad es algo único para cada ser humano, por eso lo que a ti te parece excitante quizás no lo sea para los demás. Un error que suele cometerse es aplicar los mismos trucos o estrategias para todo el mundo.</p>
<p>Una de las razones de la insatisfacción sexual es la falta de comunicación. Ya sea por miedo o pena, la gente no es capaz de decir lo que le gusta o lo que prefiere. Y bueno, tampoco somos pitonisas o brujos para adivinar, por eso hay que buscar el momento propicio para averiguar lo que en verdad se desea, aprovechar las conversaciones picantes y cada polvo para descifrar la mente y el cuerpo de la pareja.</p>
<p>Comunicación no es solo el intercambio de palabras, también hay que analizar el lenguaje corporal, por ejemplo, cuando se le dilatan las pupilas y le sigue una mueca de placer, es una buena señal.  Cuando alguien se aleja o hay cruce de brazos, entonces la cosa no está resultando.</p>
<p>El proceso para descubrir los puntos de placer del amante, es una tarea fascinante y una perfecta excusa para intercambiar conocimiento, pues siempre se aprende algo de las personas que llegan a nuestra vida, así mismo hay que saber recibir, porque lo merecemos, porque no lo sabemos todo y siempre será genial probar algo nuevo.</p>
<p><strong>Otras variables:</strong></p>
<p><strong>Cada quien es responsable de su placer</strong></p>
<p>Si tu amante está atravesando un periodo de gran estrés, exceso de trabajo o sufre de ansiedad, lo más probable es que no va a tener muchas ganas de una relación sexual. Si padece de algún tipo de disfunción, miedo o no se conoce lo suficiente, tú no puedes asumir toda la responsabilidad, no estás para solucionar los problemas emocionales, fisiológicos y sexuales de los demás. Hay que tener compresión del asunto mas no culparse, pues hay situaciones que se salen de las manos. Apoyar a la persona está bien, pero al final depende de ella buscar ayuda para mejorar su vida sexual.</p>
<p><strong>Trabajarse los propios miedos</strong></p>
<p>Miedo a ser polvo de gallo, miedo a mostrar el cuerpo desnudo, miedo a quedar en embarazo, miedo a perder la potencia… toda la gente siente algún tipo de miedo, sobre todo cuando se encuentra por primera vez con alguien.</p>
<p>En el caso que hayas identificado algún temor, debes analizar de donde proviene y que puedes hacer para controlarlo, de lo contrario en algún punto del camino este miedo te controlará a ti, e impedirá que disfrutes al 100%… y si no disfrutas, mucho menos podrás complacer a tu pareja.</p>
<p><strong>Desaprender </strong></p>
<p>El porno te entretiene, pero no te educa. Es como si quisieras aprender de relaciones afectivas sanas viendo una telenovela. Quizás puedas sacar una que otra idea picante de allí, mas no intentes igualarte a una estrella porno de erecciones eternas o a una actriz de pechos inflados y orgasmos infinitos. Esto es sexo con efectos especiales, puede ser divertido pero no te vas a convertir en buen polvo viendo cine para adultos, en el mundo real el tiempo de las relaciones sexuales es menor y las mujeres somos más que objetos de placer.</p>
<p>No tengo nada contra el porno ya que visito varias páginas que me encantan, sin embargo, tengo clarísimo que es puro esparcimiento. Esto es solo un ejemplo de tantos referentes con los que hemos crecido y que vale la pena cuestionar, porque distorsionan la realidad o nos alejan de la plenitud sexual. Vainas que hemos aprendido durante nuestra vida y que ahora debemos desaprender.</p>
<p>En conclusión, una persona buen polvo ha decido soltar los mitos arcaicos y los prejuicios, dedica tiempo en fortalecer su inteligencia erótica, tiene una percepción  abierta, desarrolla su creatividad y sobre todo ha aprendido a ser flexible, y cuando hablo de ser flexible no me refiero a realizar toda clase de posturas sino a la capacidad de adaptarse.</p>
<p>Un buen polvo no se preocupa por ser buen polvo, porque al preocuparse se llena de ansiedades que le roban energía a lo placentero. Un buen polvo fluye con el momento, simplemente sabe quién es y de lo que es capaz.</p>
<p><strong>Valeria De La Espriella</strong></p>
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<pre>Imágenes de la película Ghost.</pre>
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        <author>Solteras DeBotas</author>
                    <category>Solteras DeBotas</category>
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        <pubDate>Sun, 03 Feb 2019 21:36:23 +0000</pubDate>
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