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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Sun, 07 Jun 2026 00:41:25 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Blogs de américa del norte | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Día Mundial del Medioambiente: tres investigaciones que muestran cómo la ciencia enfrenta el cambio climático</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/dia-mundial-del-medioambiente-tres-investigaciones-que-muestran-como-la-ciencia-enfrenta-el-cambio-climatico/</link>
        <description><![CDATA[<p>Los cambios en el clima están modificando la vida en el planeta.&nbsp;Especies de plantas y animales migran de lugares donde las temperaturas se están elevando&nbsp;para buscar espacios con las condiciones adecuadas para su sobrevivencia. Esta sucede en la Amazonía y también en los Andes; en los bosques y las montañas; en los ríos y los [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Este año, el Día Mundial del Medioambiente está centrado en el cambio climático, en las señales urgentes que envía el planeta y en las respuestas que estamos dando.</em></li>



<li><em>En la Amazonía, científicos identificaron corredores climáticos, es decir, espacios geográficos que conectan hábitats y que permiten a las especies migrar a otros espacios en los que puedan sobrevivir.</em></li>



<li><em>En la Patagonia argentina se están estudiando los cambios en los incendios forestales debido al cambio climático mientras académicos, científicos y otros sectores buscan establecer medidas para manejar mejor el fuego.</em></li>



<li><em>En México, un grupo de científicos investigó cómo los peces de agua dulce se están adaptando a los cambios del clima.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Los cambios en el clima están modificando la vida en el planeta.&nbsp;<strong>Especies de plantas y animales migran de lugares donde las temperaturas se están elevando</strong>&nbsp;para buscar espacios con las condiciones adecuadas para su sobrevivencia. Esta sucede en la Amazonía y también en los Andes; en los bosques y las montañas; en los ríos y los lagos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No son cambios en el futuro, sino situaciones que se presentan en el presente. Es por eso que este año el&nbsp;<strong>Día Mundial del Medioambiente, que se celebra el 5 de junio, se centra en el cambio climático</strong>, en las señales urgentes que envía el planeta y en las respuestas que estamos dando.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/video/2026/06/uchuy-es-el-primer-polluelo-de-condor-andino-que-lleva-un-transmisor-satelital-en-peru/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Uchuy es el primer polluelo de cóndor andino que lleva un transmisor satelital en Perú</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273272"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/06/03180019/Amazonia-y-cambio-climatico-Elias-Condori-ACCA-1.jpg" alt="Investigadores de varios países analizaron los denominados corredores resilientes al cambio climático o corredores climáticos. Foto: Elías Condori / ACCA. " class="wp-image-273272" /><figcaption class="wp-element-caption">Investigadores de varios países analizaron los denominados corredores resilientes al cambio climático o corredores climáticos. Foto: cortesía Elías Condori/ACCA</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En este día,&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;ofrece una mirada a los aportes que se están haciendo desde la ciencia para investigar y entender cómo influye el cambio climático en Latinoamérica.&nbsp;<strong>Una investigación sobre corredores climáticos en la Amazonía, otra sobre los impactos del cambio climático en peces de los ríos de México y un análisis de cómo los incendios se han intensificado en la Patagonia argentina</strong>&nbsp;por el cambio climático son las tres experiencias que presentamos.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Corredores climáticos en la Amazonía</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Los cambios del clima en los ecosistemas llevan a especies de plantas y animales a buscar otros espacios en los que puedan adaptarse para sobrevivir. En la Amazonía,<strong>&nbsp;muchas de estas migraciones ocurren desde las zonas bajas de la selva hacia gradientes más elevadas, hacia las montañas</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estos movimientos de adaptación llevaron a un grupo de investigadores de Perú, Costa Rica, Colombia y Estados Unidos —con apoyo de la Fundación Gordon y Betty Moore— a analizar los denominados&nbsp;<strong>corredores resilientes al cambio climático o corredores climáticos, es decir, espacios geográficos que conectan hábitats</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273270"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/06/03180013/Amazonia-y-cambio-climatico-ACCA-1.jpg" alt="Las plantas y animales amazónicas necesitan moverse para evitar el impacto del cambio climático y su válvula de escape son bosques intactos, dicen expertos. Foto: cortesía Conservación Amazónica (ACCA). " class="wp-image-273270" /><figcaption class="wp-element-caption">Las plantas y animales amazónicas necesitan moverse para evitar el impacto del cambio climático y su válvula de escape son bosques intactos, dicen expertos. Foto: cortesía Conservación Amazónica (ACCA)</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Las plantas y animales amazónicas necesitan moverse para evitar el impacto del cambio climático y su válvula de escape son bosques intactos y conectados que suben desde elevaciones bajas a elevaciones más altas”, explica a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;Corine Vriesendorp, directora de Ciencia en Conservación Amazónica (ACCA) y una de las autoras de la investigación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El estudio&nbsp;<a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2351989426001836?via%3Dihub"><em>Evaluación a escala regional de corredores resilientes al clima y conectividad en la Amazonía</em></a>, publicada en la revista científica Global Ecology and Conservation, permitió determinar que en la Amazonía occidental, principalmente en Perú, se concentran los corredores naturales más importantes para conectar la Amazonía con los Andes.&nbsp;<strong>Estos son territorios clave para la resiliencia climática de uno de los ecosistemas más biodiversos del planeta.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">También se identificaron áreas importantes en el este de Ecuador, el suroeste de Colombia, el norte de Bolivia, el norte de Brasil, el centro-norte de Guyana y la mayor parte de Surinam. “<strong>El Escudo Guayanés, en la Amazonía septentrional, representa otra región que puede contribuir a la resiliencia climática</strong>, importante para especies con menor capacidad de dispersión que no pueden alcanzar los Andes”, afirma el estudio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En total&nbsp;<strong>se lograron determinar más de 2200 rutas potenciales de conectividad ecológica</strong>&nbsp;entre áreas protegidas amazónicas y refugios de altura, además de 10 corredores prioritarios aún no protegidos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273269"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/06/03180010/Amazonia-y-cambio-climatico-ACCA-3-1.jpg" alt="Una investigación en la Amazonía identificó corredores climáticos que se extienden por varias gradientes altitudinales. Foto: cortesía Conservación Amazónica (ACCA)." class="wp-image-273269" /><figcaption class="wp-element-caption">«Las plantas y animales amazónicas necesitan moverse para evitar el impacto del cambio climático», asegura una de la autoras del estudio sobre Amazonía. Foto: cortesía Conservación Amazónica (ACCA)</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Vriesendorp señala que existe evidencia de que hay árboles subiendo la montaña en el Valle de Kosñipata, llamado “tierra de las nubes” y ubicado en la zona de amortiguamiento del Parque Nacional Manu, en el sureste de Perú. Lo mismo ocurre con especies de árboles en el norte de Colombia. También menciona un estudio que demuestra que las aves se están moviendo hacia arriba en el Cerro de Pantiacolla, en Perú. “Es un área de investigación activa donde los estudios a largo plazo, en áreas bien conservadas, son los que más nos iluminan en este momento”, comenta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo,&nbsp;<strong>estas rutas están amenazadas principalmente por la deforestación asociada con carreteras, actividades extractivas como gas, petróleo, minería y agricultura</strong>. “Actualmente la presión de petróleo y gas es más fuerte en la parte norte de la cadena andina, Colombia y&nbsp; Ecuador, mientras que la minería es más fuerte en la parte sur de la cadena andina, Perú y Ecuador, igual que en el Escudo Guayanés, Venezuela, Guyana y Surinam”, agrega la experta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Vriesendorp dice que para que se puedan conservar esta áreas&nbsp;<strong>se deben reconocer los bosques que cubren gradientes altitudinales [cambios progresivo en las condiciones ambientales (temperatura, presión, humedad) y en la biodiversidad a medida que varía la altura sobre el nivel del mar]&nbsp;</strong><strong>como zonas prioritarias para la conservación</strong>, trabajar con la población local para entender la mejor forma de proteger esos bosques, lograr el establecimiento de áreas nuevas de conservación y manejo de esos bosques y restaurar bosques en áreas claves para la conectividad altitudinal.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/05/algoritmos-revolucionan-estudio-gallineta-chica-argentina/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Los códigos del canto: los algoritmos revolucionan el estudio poblacional de la gallineta chica en Argentina</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Enfrentando el fuego en la Patagonia</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Los incendios registrados en la Patagonia este año han sido los peores en seis décadas, según un informe de la organización Greenpeace. Este reporte indica que&nbsp;<strong>entre octubre de 2025 y marzo de 2026, el fuego destruyó 60 845 hectáreas de bosques</strong>, principalmente en las provincias de Chubut, Santa Cruz, Neuquén y Río Negro, en el sur de Argentina.&nbsp;<strong>Entre las zonas afectadas por el fuego se encuentra el Parque Nacional Los Alerces, un área protegida que alberga árboles milenarios, algunos con una antigüedad de hasta 3000 años</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273251"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/06/03175253/Incendios-forestales-en-La-Patagonia-argentina-10.jpeg" alt="Los incendios registrados en la Patagonia este año han sido los peores en seis décadas. Foto: Cortesía Mariano Sylvester." class="wp-image-273251" /><figcaption class="wp-element-caption">Los incendios registrados en la Patagonia este año han sido los peores en seis décadas. Foto: cortesía Mariano Sylvester</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Los incendios siempre estuvieron en la Patagonia, son ecosistemas en los cuales el fuego siempre estuvo presente. Sin embargo, desde hace 20 ó 25 años&nbsp;<strong>lo que estamos observando es un comportamiento distinto de los incendios</strong>.&nbsp;<strong>Se están transformando en más severos, en más recurrentes</strong>”, señala a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;Javier Grosfeld, investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) en la Patagonia Norte.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Grosfeld afirma que hay una serie de drivers climáticos -factores que modifican el clima- que explican el comportamiento del “fuego excepcional que estamos viendo en los últimos años”. Uno de ellos es la<strong>&nbsp;disminución de las precipitaciones</strong>, lo que significa que hay un déficit hídrico sostenido desde hace unos 20 años, explica el experto. Esto, sumado al<strong>&nbsp;aumento de las temperaturas en la Patagonia</strong>&nbsp;ocasiona la desecación del material orgánico combustible que se encuentra en los bosques y favorece la propagación extrema del fuego. “<strong>Lo que está pasando es que tenemos temporadas de incendio más largas, con olas de calor más largas que afectan el comportamiento del fuego</strong>”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otro driver importante, comenta Grosfeld, es que desde el año 2000,&nbsp;<strong>las probabilidades de tormentas eléctricas, disparadoras de los incendios naturales, que antes eran excepcionales en Patagonia Norte, aumentaron unas 70 veces</strong>. “Entonces, tenemos menos agua, más calor y más tormentas eléctricas”, argumenta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Lo que pasa en la Patagonia es&nbsp;<strong>una combinación entre el cambio climático y el factor humano</strong>&nbsp;porque tenemos mucha más gente viviendo en el bosque y eso también desencadena la complejidad de los incendios forestales en la Patagonia Norte”, agrega Grosfeld.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273244"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/06/03175232/Incendios-forestales-en-La-Patagonia-argentina-Javier-Grosfeld-11.jpeg" alt="" class="wp-image-273244" /><figcaption class="wp-element-caption">En los últimos 20 o 25 años se están observando incendios más severos y más recurrentes en la Patagonia. Foto: cortesía Javier Grosfeld</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Para enfrentar los incendios que se agudizan por el cambio climático, Grosfeld considera que una iniciativa importante sería&nbsp;<strong>establecer un observatorio de los fuegos del sur</strong>, “un lugar de aprendizaje, de transferencia de conocimientos y de reflexión sobre el proceso que trae el cambio climático respecto a los incendios forestales en la Patagonia”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Bajo esa perspectiva, el experto señala que desde los sectores académicos, científicos, organizaciones ambientalistas y activistas por el medioambiente&nbsp;<strong>están promoviendo “una especie de observatorio-foro-escuela”</strong>&nbsp;que permita canalizar las experiencias. “Es un trabajo a largo plazo. Aún no hay una organización que nos unifique, pero sí hay muchas voces. Cooperativas, partidos políticos, sindicatos se han acercado al tema del fuego porque los incendios empezaron a tocar a todos”, reafirma el experto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Grosfeld también considera fundamental la “detección temprana del fuego” así como el “ataque inicial proactivo”.&nbsp;<strong>“Llegar rápido y poderlo contener a tiempo es fundamental”</strong>, agrega. Sin embargo, Grosfeld también menciona los desafíos que se presentan para una respuesta rápida. Una de ellas es la gran extensión de la Patagonia y la otra es la atención en las zonas de interfase, es decir, en el espacio entre el bosque y las ciudades, donde también hay viviendas establecidas.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273256"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/06/03175308/Incendios-forestales-en-La-Patagonia-argentina-Javier-Grosfeld-5.jpeg" alt="La imagen muestra una zona en la Patagonia argentina de un incendio en 1987 que aún no se ha regenerado. Foto: cortesía Javier Grosfeld. " class="wp-image-273256" /><figcaption class="wp-element-caption">Una zona en la Patagonia argentina luego de un incendio en 1987 y que aún no se ha regenerado. Foto: cortesía Javier Grosfeld</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En estos casos, dice el experto, se debe manejar el bosque, reducir la vegetación que se pueda convertir en combustible para el fuego. “Se deben despejar las vías de acceso, contar con reservorios de agua en el territorio para que cuando lleguen los bomberos no se queden sin agua.&nbsp;<strong>Estamos hablando de superficies extensas. Todo eso requiere inversión que históricamente no se ha hecho.</strong>&nbsp;La prevención es un tema a largo plazo y si no se empieza siempre vamos a estar tarde”, comenta Grosfeld. “La discusión actual pasa por tener comunidades más resilientes, mejor preparadas para los incendios forestales, con mayor prevención y eso es lo que está exigiendo la sociedad”, concluye el experto.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/05/mexico-40-anos-de-rescatar-y-reintegrar-monos-nativos-en-la-selva-veracruzana/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">México: 40 años de rescatar y reintegrar monos nativos en la selva veracruzana</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Los peces en México</h2>



<p class="wp-block-paragraph">“México alberga 677 especies nativas de peces de agua dulce, que además tienen un alto endemismo y muchas de ellas sostienen la mesa y el ingreso de familias enteras de pescadores artesanales”, señala el biólogo Rafael Sebastián Muratalla-Miranda, autor principal de la investigación&nbsp;<a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1002/aqc.70388">Peces de agua dulce mexicanos: identificación de prioridades de conservación y áreas de alto riesgo para la pesca en el contexto del cambio climático</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El cambio climático representa una amenaza significativa para la biodiversidad de agua dulce</strong>, dice el estudio. Por eso, la conservación de estos ecosistemas, así como la seguridad que se basa en estas especies pueden estar en riesgo. “<strong>La vulnerabilidad de los peces de agua dulce al cambio climático podría ser más pronunciada que la de los animales terrestres</strong>, ya que su movimiento a nuevas áreas no garantiza necesariamente que habrá condiciones ambientales adecuadas disponibles”, señala la investigación.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273286"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/06/03230546/Peces-y-rios-Mexico-Giovani-Anguiano-Lara-4.jpg" alt="Una investigación en México analizó los impactos del cambio climático en los peces de agua dulce. Foto: Giovani Anguiano Lara." class="wp-image-273286" /><figcaption class="wp-element-caption">Una investigación en México analizó los impactos del cambio climático en los peces de agua dulce. Foto: Giovani Anguiano Lara.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La investigación realizada por Muratalla-Miranda junto con otros tres científicos —Luis Fernando Del Moral-Flores, Ángela P. Cuervo-Robayo y Carolina Ureta— aborda estas dos premisas con el fin de colaborar en la planificación de la conservación y a la vez&nbsp;<strong>conocer dónde se encuentran en mayor riesgo estas especies acuáticas y las comunidades que dependen de la pesca de esas especies</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para lograrlo, reunieron en una sola base de datos información taxonómica, ecológica y pesquera de las especies nativas de importancia económica y nutricional de peces de agua dulce en México, explica el autor a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>. “Trabajamos con registros históricos de las últimas siete décadas que abarcan la mayoría de los cuerpos de agua de nuestro país”, afirma Muratalla-Miranda, quien realizó esta investigación como parte de su maestría del Posgrado en Ciencias Biológicas en el Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la Universidad Nacional de México (UNAM).</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Al momento de buscar la literatura nos dimos cuenta de que casi nadie había evaluado cómo el cambio climático iba a reconfigurar la riqueza de peces de importancia alimentaria en el territorio. Por tanto,<strong>&nbsp;modelamos 54 especies de esta importancia bajo escenarios de cambio climático</strong>”, agrega.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando realizaron el análisis, encontraron que tenían mayor información en zonas específicas del centro, occidente y sur del país. “Estados como Tamaulipas, Veracruz y Chiapas han sido zonas bastante monitoreadas”, comenta el investigador. Los resultados de las modelaciones con esas especies determinaron que estos lugares concentran una riqueza mayor en comparación con otras zonas. En cuanto a&nbsp;<strong>los riesgos, descubrieron que estos se concentran en el centro y en el occidente del país.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273283"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/06/03230535/Peces-y-rios-Mexico-Giovani-Anguiano-Lara-1.jpg" alt="El cambio climático representa una amenaza significativa para la biodiversidad de agua dulce, dice el estudio realizado en México. Foto: cortesía Giovani Anguiano Lara." class="wp-image-273283" /><figcaption class="wp-element-caption">El cambio climático representa una amenaza significativa para la biodiversidad de agua dulce, dice el estudio realizado en México. Foto: cortesía Giovani Anguiano Lara.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Muratalla-Miranda comenta que la investigación ha permitido saber que&nbsp;<strong>“la amenaza del cambio climático no es uniforme en todo el país”</strong>. Explica que hay especies que se denominan tropicales o euritermas, es decir, que toleran un rango amplio de temperaturas, que pueden expandir su distribución hacia el norte del país o hacia mayores altitudes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cita como ejemplo especies como Eugerres plumieri y Chirostoma sphyraena, este último conocido como charal, uno de los peces emblemáticos del país, “peces que pueden ganar más del 400 % de área de distribución en los escenarios de cambio climático con condiciones más extremas”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por otro lado, están las especies de aguas frías o las especies endémicas, que se encuentran&nbsp; sobre todo en los estados de Michoacán y Jalisco, cuya distribución puede tener contracciones severas que van del 40 % al 86 % de su área con idoneidad climática. “Ahí tenemos un matiz crítico que sería que&nbsp;<strong>los peces de agua dulce son vulnerables porque no pueden simplemente nadar hacia un clima mejor</strong>, ya que muchos están atrapados en un cuerpo de agua o en una cuenca”. Si a ello se suma la presencia de presas en muchas de estas cuencas que cortan o impiden el paso de peces, así como la fragmentación de los ríos que se puede dar por cambios de uso de suelo, estos peces van a tener menos posibilidad de moverse, sostiene.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Bajo el supuesto más estricto de los peces sin dispersión, las pérdidas de idoneidad climática llegan hasta un 73 %, lo que quiere decir que muchos hábitats actuales podrían volverse climáticamente inviables para las especies”, comenta el investigador.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273280"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/06/03230523/Peces-y-rios-en-Mexico-Rosa-Paula-Garcia-2.jpg" alt="La vulnerabilidad de los peces de agua dulce al cambio climático podría ser más pronunciada que la de los animales terrestres. Foto: Cortesía Rosa Paula Garcia." class="wp-image-273280" /><figcaption class="wp-element-caption">La vulnerabilidad de los peces de agua dulce al cambio climático podría ser más pronunciada que la de los animales terrestres. Foto: Cortesía Rosa Paula Garcia.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Carolina Ureta, investigadora por México en el Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la Universidad Nacional de México (UNAM) y coautora de la investigación, explica que en el estudio evaluaron la idoneidad climática de los ecosistemas teniendo en cuenta variables atmosféricas como precipitación y temperatura. De esta forma&nbsp;<strong>identificaron las zonas prioritarias para la conservación y las zonas de riesgo para las especies</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También determinaron si las zonas donde hay una mayor diversidad se superponen con áreas naturales protegidas o están fuera de ellas, en este último caso consideraron que estos espacios sin categorización pueden ser propuestas como sitios prioritarios para la conservación.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong> un estudio identificó los corredores naturales más importantes para conectar la Amazonía con los Andes. <strong>Foto:</strong> cortesía Conservación Amazónica (ACCA)</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/yvette-sierra-praeli/">Yvette Sierra Praeli</a></em> <em>en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/06/dia-mundial-del-medioambiente-investigaciones-ciencia-cambio-climatico/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130009</guid>
        <pubDate>Fri, 05 Jun 2026 16:31:51 +0000</pubDate>
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        <title>El cambio climático y el calor extremo podrían marcar el ritmo del Mundial de Fútbol 2026 &amp;#124; ESTUDIO</title>
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        <description><![CDATA[<p>El cambio climático está aumentando la probabilidad de que los partidos del&nbsp;Mundial de Fútbol 2026&nbsp;se jueguen bajo&nbsp;condiciones de calor capaces de afectar el rendimiento de los futbolistas,&nbsp;según un nuevo análisis de Climate Central. El estudio concluye que&nbsp;97 de los 104 partidos programados tienen hoy una mayor probabilidad de registrar temperaturas superiores a 28 °C, un [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">El cambio climático está aumentando la probabilidad de que los partidos del&nbsp;<strong>Mundial de Fútbol 2026</strong>&nbsp;se jueguen bajo&nbsp;<strong>condiciones de calor capaces de afectar el rendimiento de los futbolistas</strong>,&nbsp;<a href="https://www.climatecentral.org/climate-matters/world-cup-matches?utm_source=Base+de+datos+ACTS&amp;utm_campaign=211e4bc726-EMAIL_CAMPAIGN_2026_06_01_10_01&amp;utm_medium=email&amp;utm_term=0_-211e4bc726-298371838">según un nuevo análisis de Climate Central</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El estudio concluye que&nbsp;<strong>97 de los 104 partidos programados tienen hoy una mayor probabilidad de registrar temperaturas superiores a 28 °C</strong>, un umbral asociado con una disminución del rendimiento físico y mayores riesgos para la salud de los atletas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Investigaciones previas muestran que temperaturas superiores a 28 °C&nbsp;<strong>pueden reducir la frecuencia de los sprints, la distancia recorrida por los jugadores y los tiempos de recuperación</strong>. Esto no solo afecta el desempeño individual y la seguridad de los deportistas, sino también el ritmo de juego, las estrategias de los equipos y el espectáculo para los aficionados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entre los principales hallazgos, Climate Central destaca que casi la mitad de los partidos tienen al menos un 50 % de probabilidad de disputarse bajo condiciones de calor que pueden afectar el rendimiento. En 26 de esos encuentros, el cambio climático aumentó esa probabilidad en al menos 10 puntos porcentuales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El análisis se suma a investigaciones recientes que muestran cómo&nbsp;<strong>el calentamiento global está incrementando la frecuencia e intensidad de las olas de calor en las ciudades sede del torneo</strong>. El partido entre Uruguay y España previsto para el 26 de junio en Guadalajara aparece como el más afectado: la probabilidad de registrar calor perjudicial para el rendimiento alcanza el 70 %, 37 puntos porcentuales más debido al cambio climático.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Las olas de calor, el clima impredecible y las estaciones cambiantes están reescribiendo las reglas de los deportes que amamos”, afirmó Shel Winkely, meteorólogo en Climate Central. “<strong>Los atletas se ven obligados a jugar con más cautela, a elaborar estrategias diferentes y a abandonar los riesgos que antes hacían que el deporte fuera emocionante</strong>. A menos que dejemos de quemar combustibles fósiles, el futuro de la competición no se decidirá por quién juega mejor, sino por quién puede soportar el calor”, sostuvo el experto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>Jugar con temperaturas superiores a los 28 °C cambia el partido, ya que afecta a la táctica, el ritmo y la calidad general</strong>”, explicó Mike Tipton, investigador en la Universidad de Portsmouth. “A medida que las temperaturas siguen subiendo, los riesgos también aumentan. La exposición prolongada y la deshidratación pueden provocar agotamiento por calor o incluso un golpe de calor, sobre todo en partidos de gran importancia en los que los jugadores tienden a esforzarse más allá de sus límites naturales”, agregó.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://es.mongabay.com/2026/05/2026-traera-mas-incendios-eventos-extremos-cambio-climatico-el-nino/"><strong>Lee más sobre la incidencia del cambio climático en olas de calor y eventos extremos de clima en Mongabay Latam.</strong></a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal: </strong>Climate Central afirma que casi la mitad de los partidos del Mundial 2026 tienen un 50 % de probabilidad de disputarse bajo condiciones de calor que pueden afectar el rendimiento. <strong>Foto: </strong>AP/Karen Warren</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/periodistas-por-el-planeta/">Periodistas por el Planeta</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/short-article/2026/06/cambio-climatico-calor-extremo-mundial-futbol-2026-estudio/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129953</guid>
        <pubDate>Thu, 04 Jun 2026 16:22:06 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/04112022/AP26147788900976-scaled.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El cambio climático y el calor extremo podrían marcar el ritmo del Mundial de Fútbol 2026 &#124; ESTUDIO]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Los efectos de Trump en Latinoamérica: retirar a EE. UU. de 66 organismos internacionales impacta en temas ambientales</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/los-efectos-de-trump-en-latinoamerica-retirar-a-ee-uu-de-66-organismos-internacionales-impacta-en-temas-ambientales/</link>
        <description><![CDATA[<p>El 7 de enero, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una&nbsp;orden ejecutiva&nbsp;para&nbsp;retirar a su país de 66 organismos internacionales, 31 de ellos vinculados a la Organización de las Naciones Unidas (ONU), mientras que los otros 35 son foros, agencias y acuerdos multilaterales. En un comunicado emitido por el&nbsp;Departamento de Estado de la Casa [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>La decisión del presidente de los Estados Unidos, anunciada a principios de enero, implica la salida de su país de 31 organismos de las Naciones Unidas.</em></li>



<li><em>Entre estas instituciones figuran varias relacionadas con problemáticas ambientales, como la Convención de Cambio Climático, el IPCC y el IPBES.</em></li>



<li><em>Expertos consultados por Mongabay Latam analizan los cambios en el orden mundial y la política internacional de la administración de Trump.</em></li>



<li><em>También mencionan las consecuencias que tienen estas decisiones en los programas y acuerdos multilaterales sobre los temas ambientales y climáticos.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">El 7 de enero, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una&nbsp;<a href="https://www.whitehouse.gov/presidential-actions/2026/01/withdrawing-the-united-states-from-international-organizations-conventions-and-treaties-that-are-contrary-to-the-interests-of-the-united-states/">orden ejecutiva</a>&nbsp;para&nbsp;<strong>retirar a su país de 66 organismos internacionales</strong>, 31 de ellos vinculados a la Organización de las Naciones Unidas (ONU), mientras que los otros 35 son foros, agencias y acuerdos multilaterales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En un comunicado emitido por el&nbsp;<a href="https://www.state.gov/translations/spanish/hoja-informativa-el-presidente-donald-j-trump-retira-a-estados-unidos-de-organizaciones-internacionales-contrarias-a-los-intereses-de-estados-unidos">Departamento de Estado de la Casa Blanca</a>&nbsp;se sostuvo que estas organizaciones “operan de manera contraria a los intereses nacionales, la seguridad, la prosperidad económica o la soberanía de Estados Unidos”. El documento también indica que la retirada “pondrá fin a la financiación por parte de los contribuyentes estadounidenses y su participación en entidades que promueven agendas globalistas que están por encima de las prioridades de Estados Unidos”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/agua-crisis-bancarrota-hidrica-mundial-onu/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">La crisis del agua ya es una bancarrota hídrica mundial: la ONU alerta sobre pérdidas irreversibles en ríos, glaciares y humedales | ESTUDIO</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267162"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/11/25185401/54938945103_679346e55b_k.jpg" alt="Organizaciones de la sociedad civil protestan por compromisos de terminar los combustibles fósiles durante la COP30 en Belem. Foto: © UN Climate Change - Kiara Worth" class="wp-image-267162" /><figcaption class="wp-element-caption">Estados Unidos se ha retirado de 66 organizaciones internacionales, varias de ellas relacionadas con el medio ambiente. Foto: cortesía © UN Climate Change / Kiara Worth</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>No es la primera vez que algo así sucede durante la administración de Trump</strong>. Apenas asumió su mandato, el presidente norteamericano anunció que abandonaría el Acuerdo de París y congeló los fondos de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), institución que meses después cerró oficialmente y dejó de contribuir con cientos de proyectos a nivel global.&nbsp;<strong>En marzo de 2025 más del 80 % de los programas de USAID fueron cancelados</strong>&nbsp;y para julio pasado los que aún permanecían vigentes fueron absorbidos por el Departamento de Estado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La decisión de retirarse de los 66 organismos internacionales llega en medio de mucha tensión y controversias que rodean a la administración de Trump por su&nbsp;<strong>incursión en Venezuela y el anuncio de su interés por anexar Groenlandia a Estados Unidos</strong>, entre otras decisiones de política internacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entre los organismos de los que se ha retirado Estados Unidos figuran varios que trabajan en temas de clima y medio ambiente, como el Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC), la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC), la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES), el Instituto Interamericano para la Investigación del Cambio Global (IAI), el Fondo Verde del Clima (GEF) y la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA). También hay organismos internacionales dedicados a los derechos humanos, igualdad de género, construcción de la paz y desarrollo económico.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Cambios en la política mundial</h2>



<p class="wp-block-paragraph">“Esta decisión tiene algunas implicancias más allá de que el país simplemente se retire. Claro que va a tener una serie de repercusiones. Anotaría, en primer lugar, algo que me parece clave y fundamental: estábamos advertidos”, comenta el economista Alberto Acosta, ex presidente de la Asamblea Nacional Constituyente de Ecuador, en conversación con&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268707"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/21055037/Operacion-Resolucion-Absoluta-%E2%80%93-3-de-enero-de-2026-White-House.jpg" alt="" class="wp-image-268707" /><figcaption class="wp-element-caption">Donald Trump, durante la intervención a Venezuela en la llamada Operación Resolución Absoluta del 3 de enero de 2026. Foto: Casa Blanca</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Acosta recuerda que durante la primera administración de Trump, el presidente norteamericano se retiró de varias instancias relacionadas con temas ambientales y sociales. “Debemos tomar en consideración dos elementos que confluyen. Por un lado, el negacionismo sistemático de Trump sobre el cambio climático. Y por otro lado, el reordenamiento del orden internacional”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sobre este último punto, Acosta explica que todo orden mundial, nacional o regional parte de una lógica en la cual&nbsp;<strong>los más fuertes imponen “las reglas de juego”</strong>. Sin embargo, aclara&nbsp; que “este orden tenía una visión que se sustentaba en lo que podríamos llamar el multilateralismo”, con ciertas reglas que eran, más o menos, respetadas por países poderosos “o al menos trataban de disimular cuando intentaban cambiar las reglas”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En cambio, en la actualidad, dice Acosta,&nbsp;<strong>los cambios “se hacen sin ninguna hipocresía</strong>, sin ninguna vergüenza”. “El multilateralismo como lo conocíamos, el orden mundial como lo conocíamos, que estaba controlado por los más fuertes y Estados Unidos era uno de esos actores, está siendo sustituido por algo nuevo. Aún no sabemos qué sucederá, si los Estados Unidos tratarán de imponer unilateralmente las reglas del juego o si van a dividirse el mundo entre las grandes potencias, sobre todo con China y de alguna manera también con Rusia y quizás algún otro país”, aclara.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En cuanto a los temas ambientales, Acosta asegura que el retiro de Estados Unidos de los organismos internacionales<strong>&nbsp;“va a debilitar la limitada acción climática global”</strong>. “Ese es un punto medular, yo diría que es clave porque va a tener un impacto global”, asegura.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268685"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/20061322/agua-crisis-bancarrota-hidrica-mundial-onu-5.jpg" alt="Suelo impactado por la sequía" class="wp-image-268685" /><figcaption class="wp-element-caption">El 75 % de la humanidad vive en países clasificados con inseguridad hídrica o inseguridad hídrica crítica. Foto: cortesía Instituto para el Agua, el Medio Ambiente y la Salud de la Universidad de las Naciones Unidas (UNU-INWEH)</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El economista afirma que los intentos del “manejo coordinado de los<strong>&nbsp;bienes públicos globales, como el agua, la biodiversidad, el clima</strong>, que estaban marcados bajo ciertas normativas, se va a debilitar aceleradamente”. En ese sentido menciona también la intención de la administración de Trump de intensificar la actividad petrolera, lo que significa que se “van a forzar los extractivismos porque Trump está apostando por mantener los hidrocarburos, el petróleo en particular, el carbón también, pero a la vez está buscando el acceso a las tierras raras. En ese contexto lo que estamos viendo es una ampliación de los extractivismos”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En una entrevista con&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>, David Obura, presidente de la Plataforma Intergubernamental sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES) —organismo dedicado a generar conocimiento relevante sobre biodiversidad y servicios ecosistémicos—, cuenta que Estados Unidos ha sido miembro fundador de IPBES, en 2012, una institución que tenía 152 países miembros hasta el retiro de este país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>Es un país grande e importante en términos de producción científica</strong>&nbsp;y un gran apoyo hasta el momento. Perdemos un miembro muy comprometido y eso es importante porque significa que nuestro acceso a la ciencia estadounidense se vuelve más difícil”, comenta Obura. A ello se suma la pérdida del apoyo financiero, “que ha sido significativo, no el mayor, pero sí significativo”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Obura también se refiere al nivel de consumo de recursos de Estados Unidos, “<strong>uno de los mayores consumidores del mundo</strong>, con la mayor economía, lo que implica también la mayor huella ambiental y climática”. Por tanto, considera que su retiro del IPBES no solo significa dejar de participar en la plataforma, sino que, “sus políticas contradicen las recomendaciones y los resultados de nuestras evaluaciones”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268709"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/21060845/David-Obura-presidente-de-IPBES.jpg" alt="" class="wp-image-268709" /><figcaption class="wp-element-caption">David Obura, presidente de la Plataforma Intergubernamental sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES). Foto: cortesía IPBES</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Definitivamente habrá más presión, dice Obura y menciona la evaluación global de IPBES de 2019 en la que se muestra “que la mayor parte de la naturaleza está en declive”. Portanto, dice Obura, “esta decisión, que gira en torno a intereses económicos, tendrá un mayor impacto en la naturaleza porque significa<strong>&nbsp;un aumento de la huella ecológica y de los impactos en la naturaleza a nivel mundial</strong>, lo que dificulta que resolvamos los desafíos actuales o que los países los resuelvan”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/abejas-peru-sujetos-derecho-latinoamerica/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">De ríos y tortugas a lagos y abejas amazónicas: conoce quiénes han sido declarados sujetos de derecho en Latinoamérica</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">El impacto ambiental</h2>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>Las implicaciones serán directas en la reducción de fondos</strong>&nbsp;para algunos de esos organismos en los que Estados Unidos era el mayor financiador, como es el caso de IRENA [Agencia Internacional de Energías Renovables]”, señala Silvia Calderón, directora del Instituto Ambiente Estocolmo (SEI) en Latinoamérica y ex responsable del portafolio de cambio climático y financiamiento climático en USAID, en Colombia. “Con esa reducción de fondos,&nbsp;<strong>seguramente quedarán detenidos proyectos que estaban en marcha</strong>. Y la segunda implicación clave será el vacío político”, asegura.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Calderón también menciona otros organismos de los que se ha retirado Estados Unidos como el IPCC, considerado “el órgano científico de máximo nivel para temas climáticos”, el IPBES, también “el más importante para temas de biodiversidad”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De la lista, Calderón destaca el retiro de ONU Agua, “que ha sido&nbsp; fundamental para establecer marcos analíticos sobre seguridad hídrica” y el IRENA como&nbsp;<strong>“centro de pensamiento en los temas de energías renovables”</strong>. “Todavía no vemos noticias sobre el retiro de otros órganos fundamentales para temas ambientales como el UNEP [Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente], pero obviamente no es una buena señal esta primera lista”, afirma.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267574"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/11041311/Los-Amigos-lab-in-Amazonian-forest-2_credit-SDZWA.jpg" alt="" class="wp-image-267574" /><figcaption class="wp-element-caption">Cuando cesó el financiamiento de USAID muchos proyectos, algunos en la Amazonía, se vieron reducidos e impactados. Foto: archivo Mongabay Latam</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La experta de SEI recuerda que cuando cesó el financiamiento de USAID el trabajo de muchos proyectos se vieron severamente impactados, como ocurrió en la Amazonía. Sin embargo, dice Calderón, una de las fortalezas de América Latina es que&nbsp;<strong>también cuenta con financiamiento de otros organismos</strong>&nbsp;como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco de Desarrollo de América Latina y El Caribe (CAF).</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Si bien tenemos cierta dependencia [de Estados Unidos], hemos visto el fortalecimiento de algunas instancias, particularmente los bancos de desarrollo, y el liderazgo de los mismos países en estos organismos”, asegura.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con esa reducción, agrega Calderón, “muchos de los actores que trabajamos y que lideramos los temas ambientales, de desarrollo, de ciencia,<strong>&nbsp;hemos venido ajustándonos para hacer más con menos</strong>”. Calderón agrega que “los problemas ambientales no dejan de existir o no dejan de ser cada vez más graves porque se deje de hablar de ellos”, por el contrario, comenta, “siguen existiendo”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, para la experta<strong>&nbsp;la capacidad de dar una respuesta más eficiente y más oportuna se reduce cuando hay menos financiamiento</strong>. “Cuando se reducen las inversiones, hay un impacto doble porque se reducen los fondos para abordar un problema ambiental y además se reduce la capacidad de entenderlo y de abordarlo”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_266885"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/11/16121009/cop30-indigena-protestas-belem-marchas-7-768x512.jpeg" alt="Protesta de representantes del pueblo Munduruku en el acceso principal a la COP30" class="wp-image-266885" /><figcaption class="wp-element-caption">Estados Unidos fue el gran ausente de la cumbre climática global de la ONU, COP30, en Brasil, durante noviembre de 2025. Foto: Tais Gadea Lara</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Gladys Martínez, directora ejecutiva de la Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente (AIDA), comenta que esta decisión “va a generar desajustes financieros porque Estados Unidos contribuye con muchos tratados internacionales”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, agrega Martínez, “el multilateralismo, las soluciones ambientales y los tratados internacionales están diseñados para que cuando ocurren estos cambios políticos —como el que está tomando Trump— permita pensar en cómo implementar estos acuerdos a través de políticas públicas. “Estados Unidos, por supuesto, es un contribuyente, pero&nbsp;<strong>los acuerdos ambientales globales tienen un respaldo de más de 90 países del mundo</strong>”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Quitar todo el apoyo al IPCC&nbsp;<strong>necesariamente va a traer consecuencias</strong>. Lo mismo va a pasar con organismos dependientes de las Naciones Unidas, como puede ser el caso de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), que tiene a su cargo la secretaría, nada más ni nada menos que del Acuerdo de Escazú”, dice Andrés Nápoli, director ejecutivo de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) de Argentina.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nápoli agrega que esta decisión significa una reducción importante en el financiamiento, considerando, además, que&nbsp;<strong>actualmente los acuerdos tienen pocas contribuciones de los países</strong>, por lo que el sistema de las Naciones Unidas es muy importante. “En el caso ambiental es muy significativo todo lo que tiene que ver con organismos multilaterales porque es muy complejo abordar la temática ambiental desde el bilateralismo», afirma. Por eso, sostiene que siempre se apuesta fuertemente a estos convenios multilaterales para diversidad biológica y cambio climático, «que son aquellos que eventualmente pueden lograr una escala de decisiones importantísimas y cuando se retira un jugador tan importante van a sufrir”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Anaid Velasco, del Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA), asegura que se trata de “una acción desafortunada que&nbsp;<strong>seguramente marcará posturas de otros países para abandonar estos organismos</strong>, con lo cual podría debilitarse el multilateralismo”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En cuanto a implicaciones específicas para América Latina, Velasco señala que “la salida de Estados Unidos de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático y del Fondo Verde para el Clima debilitará la cooperación internacional. “<strong>Partimos de una escasez de financiamiento climático</strong>&nbsp;en el que los mecanismos y recursos comprometidos no son suficientes. Dentro de esa falencia, el aporte de Estados Unidos era significativo, siempre entre los primeros cinco lugares de países que más aportaban. Eso debilita la cooperación internacional de estos instrumentos financieros y muchos de ellos direccionados para América Latina”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>Imagen principal:</strong> Donald Trump, durante una reunión con funcionarios de energía y ejecutivos de la industria petrolera. <strong>Foto:</strong> Casa Blanca</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/yvette-sierra-praeli/">Yvette Sierra Praeli</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/01/efectos-trump-latinoamerica-eeuu-temas-ambientales/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125026</guid>
        <pubDate>Thu, 22 Jan 2026 14:00:00 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/21144027/Operacion-Resolucion-Absoluta-%E2%80%93-3-de-enero-de-2026-White-House.jpg" type="image/jpeg">
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Crisis silenciosa en México: 92 ballenas grises muertas en Baja California Sur</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/crisis-silenciosa-en-mexico-92-ballenas-grises-muertas-en-baja-california-sur/</link>
        <description><![CDATA[<p>El 24 de febrero de 2025, una ballena gris (Eschrichtius robustus) fue hallada sin vida en una zona despoblada de las costas de El Mogote, en La Paz, al noroeste de México. Su cuerpo, de más de&nbsp;13 metros,&nbsp;yacía en un avanzado estado de descomposición. Leer más |&nbsp;Embarcaciones japonesas desembarcaron ilegalmente en Perú más de 17 [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>En la temporada 2024-2025 se registraron 92 ballenas grises varadas en Baja California Sur, una de las cifras más altas en décadas.</em></li>



<li><em>El número de ballenatos cayó un 90 % respecto a un año promedio y apenas 85 crías fueron contabilizadas en las principales lagunas de reproducción.</em></li>



<li><em>La población del Pacífico Norte Oriental se redujo a la tercera cifra más baja desde 1967: entre 11 700 y 14 450 ejemplares.</em></li>



<li><em>Una disminución de alimento en el Ártico, producto del derretimiento de los hielos y cambios en la temperatura del agua, estaría detrás del problema. </em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">El 24 de febrero de 2025, una ballena gris (<em>Eschrichtius robustus</em>) fue hallada sin vida en una zona despoblada de las costas de El Mogote, en La Paz, al noroeste de México. Su cuerpo, de más de&nbsp;<strong>13 metros,</strong>&nbsp;yacía en un avanzado estado de descomposición.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/09/embarcaciones-japonesas-desembarcaron-ilegalmente-aletas-tiburon-peru/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Embarcaciones japonesas desembarcaron ilegalmente en Perú más de 17 000 kilos de aletas de tiburón&nbsp;</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La ballena había viajado desde el mar de Bering, frente a Canadá, donde se alimentaba cada año, hasta su zona de reproducción en Baja California Sur (BCS). Lo que preocupa, es que ese viaje migratorio no fue el último solo para este ejemplar, sino para decenas de otras ballenas grises.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El hallazgo en El Mogote es uno de&nbsp;<strong>92 casos</strong>&nbsp;de ballenas varadas registrados en la última temporada de reproducción en Baja California Sur, que abarca desde diciembre de 2024 a abril de 2025,&nbsp; de acuerdo con datos de la NOAA Fisheries (NMFS por sus siglas en inglés). La agencia científica estadounidense, que mantiene un seguimiento de esta población a lo largo de su ruta migratoria, asegura que se trata de una de las temporadas&nbsp;<strong>más mortíferas</strong>&nbsp;para esta especie en la historia reciente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Según Francisco Javier Gómez Díaz, director del Museo de la Ballena en La Paz y miembro activo de la Red de Varamientos de BCS, no hay indicios de intervención humana en estas ballenas varadas. Muchas, probablemente, murieron en alta mar y fueron arrastradas por las corrientes costeras, precisó.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, los registros detallan una disminución drástica en el número de avistamientos; una baja significativa en nacimientos; y un incremento preocupante de ejemplares en condiciones corporales deficientes, es decir,&nbsp;<strong>animales flacos</strong>, con reservas de grasa tan reducidas que,&nbsp; en ocasiones, los huesos se marcan bajo la piel. Expertos mantienen la hipótesis de que la disminución de alimento en el Ártico, producto de la pérdida de hielo marino, sumado a cambios en la temperatura del agua, influyó en el debilitamiento de las ballenas y en su muerte.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Lo que hemos visto nos hace pensar que llegaron desnutridas, lo que las hizo mucho más vulnerables y propensas a vararse”, dice Lorena Viloria Gomorra, investigadora del Programa de Investigación y Monitoreo de Mamíferos Marinos (PRIMMA).</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_264667"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/09/04134550/CORTESIA-FRANCISCO-JAVIER-GOMEZ-DIAZ-768x512.jpeg" alt="" class="wp-image-264667" /><figcaption class="wp-element-caption">Son 92 los casos de ballenas varadas registrados en la última temporada de reproducción en Baja California Sur. Foto: cortesía Francisco Javier Gómez Díaz</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Una temporada crítica en Baja California Sur</h2>



<p class="wp-block-paragraph">El último censo de NOAA Fisheries en BCS, que se llevó a cabo con el apoyo en campo del Programa de Investigación y Monitoreo de Mamíferos Marinos (PRIMMA) de la Universidad Autónoma de BCS, se desarrolló durante febrero de 2025 en los principales santuarios de reproducción y crianza del estado: Laguna San Ignacio, Bahía Magdalena, Puerto Chale, Punta Abreojos y la zona Pacífico Norte. Allí, los especialistas realizaron fotoidentificación para distinguir a los diferentes individuos, elevaron drones para observar sus movimientos, colocaron marcas en algunos ejemplares para poder rastrearlos (CATS) y registraron los&nbsp; varamientos, detalla Viloria Gomorra, jefa de investigación en Bahía Magdalena e integrante del PRIMMA.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Viloria Gomorra destacó que ninguno de los ejemplares analizados mostró signos de golpes por embarcaciones o enredos en redes. “Ninguna tenía cortes ni señales de enredos”, explica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque la mayoría de los varamientos ocurrieron en la Laguna Ojo de Liebre, principal zona de congregación de los mamíferos, este año se reportaron también varamientos más al sur, en lugares como Bahía Magdalena, San Felipe, Guaymas, Mazatlán, Loreto y La Paz.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Este cambio de patrones en la distribución puede estar relacionado con alteraciones en las rutas migratorias debido a la búsqueda de alimentos”, señala Jorge Urbán Ramírez, investigador del Departamento Académico de Biología Marina de la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS) y coordinador del PRIMMA.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_264669"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/09/04134601/PIMMA-2-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-264669" /><figcaption class="wp-element-caption">Ninguno de los ejemplares analizados mostró signos de golpes por embarcaciones o enredos con redes de pesca. Foto: cortesía PRIMMA</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Un evento de mortalidad inusual</h2>



<p class="wp-block-paragraph">La situación que hoy alarma a los científicos no es la primera crisis de la ballena gris.&nbsp; Urbán Ramírez confirmó que en 2019, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés) declaró un evento de mortalidad inusual (UME, por sus siglas en inglés) para esta especie.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Durante el UME se registraron&nbsp;<strong>83 decesos</strong>&nbsp;en 2019 y 88 en 2020, considerados los años más críticos del evento. La mortalidad se mantuvo elevada hasta 2022 y en la temporada de 2023, el UME fue oficialmente concluido cuando se observó una disminución de&nbsp;<strong>29 ballenas varadas</strong>&nbsp;en las costas mexicanas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De acuerdo con el investigador, este antecedente creó la expectativa de que la población se estabilizaría y comenzaría a recuperarse. Sin embargo, el nuevo repunte de ballenas muertas registrado en 2025 encendió nuevamente las alarmas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Según estimaciones del Centro de Ciencias Pesqueras del Suroeste de la NOAA Fisheries, la población de ballena gris del Pacífico Norte Oriental ha sufrido una reducción significativa desde 2016, cuando se contabilizaron casi&nbsp;<strong>27 000 ejemplares,</strong>&nbsp;una de las cifras más altas registradas desde que comenzaron los conteos en 1967. Sin embargo, tras una serie de eventos adversos en sus zonas de alimentación ártica y subártica, esta cifra ha decaído de forma drástica.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más:&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/09/jaguares-mexico-aumento-poblacion-claves/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Aumenta población de jaguares en México: la extensión de las áreas naturales protegidas fue la principal clave</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Para la temporada 2022-2023, la estimación osciló entre&nbsp;<strong>13 230 y 15 960 ballenas grises</strong>, lo que corresponde a una disminución que ronda entre el 41 % y el 51 % respecto al punto máximo de 2016, indica Urbán Ramírez.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El último conteo disponible (la temporada 2024-2025) sitúa la población entre&nbsp;<strong>11 700 y 14 450</strong>&nbsp;individuos, la tercera estimación más baja en casi seis décadas de monitoreo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_264668"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/09/04134555/FOTO-BALLENA-1.jpeg" alt="" class="wp-image-264668" /><figcaption class="wp-element-caption">El último conteo disponible (la temporada 2024-2025) arroja una población de entre 11 700 y 14 450 individuos. Foto: cortesía Francisco Javier Gómez Díaz</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Disminuyen los nacimientos</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Según datos confirmados por la NOAA Fisheries y PRIMMA, la temporada 2024‑2025 registró, además, un récord histórico de baja natalidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El biólogo Urbán Ramírez advirtió que el año 2024-2025 supera a 2023-2024 como el de menor número de nacimientos en la historia reciente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">«Todas las que se han muerto son jóvenes o adultas, pero no hay crías, y no hay crías muertas porque el problema es que&nbsp;<strong>no hay crías vivas</strong>”, comenta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la temporada 2024‑2025, se contabilizaron apenas&nbsp;<strong>85 ballenatos</strong>&nbsp;en las tres principales lagunas de reproducción de Baja California Sur, lo que representa una disminución del&nbsp;<strong>90 %</strong>&nbsp;frente a un año promedio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En Laguna de San Ignacio, al noroeste de BCS, por ejemplo, se registraron en 2014 hasta&nbsp;<strong>138 madres con cría</strong>&nbsp;en un solo día de censo, mientras que en 2025 apenas se contaron&nbsp;<strong>cinco crías</strong>&nbsp;durante la misma jornada de monitoreo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el complejo lagunar Bahía Magdalena, conocido como una de las principales “guarderías” para la especie, los números también se desplomaron: en 2016 se censaron 55 madres con cría en un solo día y en 2025 apenas se contabilizaron&nbsp;<strong>tres crías</strong>&nbsp;durante toda la temporada.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_264670"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/09/04134608/PIMMA-4-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-264670" /><figcaption class="wp-element-caption">En la temporada 2024‑2025 se contabilizaron apenas 85 ballenatos en las tres principales lagunas de reproducción Foto: cortesía PRIMMA</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Ballenas flacas&nbsp;</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Además del bajo número de nacimientos y del incremento de ballenas varadas, otro signo de alarma es la alta proporción de ejemplares con mala condición corporal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Según Lorena Viloria Gomorra, durante el monitoreo en el complejo lagunar Bahía Magdalena se fotoidentificación 980 ballenas, de las cuales 244 presentaron condiciones corporales deficientes, es decir, lucían flacas y debilitadas. En Laguna de San Ignacio se observaron<strong>&nbsp;72 individuos en mal estado.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Viloria Gomorra explica que se determina la condición corporal de las ballenas a partir de evaluaciones visuales y fotográficas, clasificando a los individuos en tres categorías: buena, regular y mala.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una ballena en buena condición mantiene una línea recta desde la cabeza hasta el dorso, conservando su gruesa capa de grasa y musculatura. Sin embargo, cuando presentan curvaturas marcadas detrás de la cabeza, lo que los expertos llaman un “cuello” visible, significa que su reserva energética ha disminuido.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En los casos más graves, se puede incluso distinguir el hueso escapular —equivalente a nuestro omóplato—, algo que jamás debería notarse en una ballena saludable. Esto confirma una pérdida severa de grasa y masa muscular, reflejo de deficiencias de alimento en su ruta migratoria.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Ver ballenas con los huesos marcados, sin reservas, es muy preocupante porque significa que no tienen energía ni para reproducirse ni para migrar con éxito”, señala Viloria Gomorra.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_264669"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/09/04134601/PIMMA-2-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-264669" /><figcaption class="wp-element-caption">En Laguna de San Ignacio se observaron 72 individuos en mal estado. Foto: cortesía PRIMMA</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Científicos como John Calambokidis, de la organización Cascadia Research Collective, un instituto científico sin fines de lucro con sede en Washington, Estados Unidos, especializado en el estudio de cetáceos y mamíferos marinos, aseguran que las ballenas están sufriendo por una reducción en fuentes de alimento en el Ártico. Esto, debido principalmente al&nbsp;<strong>derretimiento del hielo marino</strong>&nbsp;que afecta la producción de algas subglaciales y, por ende, de anfípodos bentónicos, que son su presa principal.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más:&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/09/honduras-comunidades-logran-proteger-tortuga-golfina/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Honduras: cómo cinco comunidades logran proteger a la tortuga golfina en el Golfo de Fonseca</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Así lo asegura también la revista científica Polar Journal y expertos como Josh Stewart, del Marine Mammal Institute, OSU, que aseguran que la disminución del hielo reduce la producción de algas que crecen debajo de él, fertilizan el fondo marino y alimentan a crustáceos clave.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Avistamiento atípico de ballenas grises</h2>



<p class="wp-block-paragraph">En febrero de 2025, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) reportó la presencia de al menos&nbsp;<strong>50 ejemplares</strong>&nbsp;de ballena gris en el Parque Nacional Cabo Pulmo, ubicado en el estado de Baja California Sur. Se trata de un fenómeno inédito, ya que es la primera vez que se registra una concentración de tal magnitud en esta área marina protegida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este avistamiento refuerza la hipótesis de los expertos sobre las variaciones en las rutas migratorias de las ballenas. Lo positivo es que su presencia cerca de los arrecifes de coral del parque nacional podría ser un indicio positivo sobre la salud del ecosistema marino.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Guías locales han documentado la presencia de ballenas en diversos puntos del parque, lo que representa también una valiosa oportunidad para continuar con la investigación sobre la biodiversidad marina en Cabo Pulmo”, declaró la CONANP.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La investigadora Viloria Gomorra atribuye este comportamiento inusual principalmente a los efectos del fenómeno climático La Niña en 2025, que provocó temperaturas más frías en las aguas de reproducción. Esto, explica, obligó a las ballenas a desplazarse hacia el sur en busca de aguas más cálidas dentro de su rango tolerable, el que oscila entre 18° C y 23° C. Por ejemplo, en Bahía Magdalena se registraron temperaturas de hasta 17° C, fuera del intervalo ideal para la especie, lo que motivó estas migraciones atípicas.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_264674"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/09/04135153/PRIMMA-9-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-264674" /><figcaption class="wp-element-caption">La Conanp reportó la presencia de al menos 50 ejemplares de ballena gris en el Parque Nacional Cabo Pulmo. Foto: cortesía PRIMMA</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">De acuerdo con los expertos, la energía extra invertida en desplazarse a estos nuevos sitios también estaría afectando a la salud de las ballenas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La ballena gris es uno de los mamíferos con la migración más extensa del planeta. Cada año, viaja entre&nbsp;<strong>16 000 y 20 000 kilómetros</strong>&nbsp;desde las zonas de alimentación en el Ártico hasta las lagunas de reproducción en Baja California Sur, México. El investigador Urbán Ramírez señaló que en algunos casos se ha documentado que estos trayectos pueden alcanzar hasta 23 000 kilómetros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, “durante esta migración, las ballenas no se alimentan activamente”, explica Urbán Ramírez, sino que “dependen de las reservas energéticas acumuladas durante el verano [es decir, durante el tiempo que estuvieron alimentándose en el Ártico] para completar su ciclo migratorio, reproductivo y de lactancia”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Durante su fase de alimentación, una hembra adulta de ballena gris requiere, en promedio, entre<strong>&nbsp;3400 y 4500 megajoules</strong>&nbsp;(mj) diarios (medida sobre la cantidad de energía que una ballena almacena con respecto a su masa), por lo que en cada ciclo reproductivo bianual, acumula entre&nbsp;<strong>130 000 y 136 000 mj.</strong>&nbsp;Esta reserva debe sostener el gasto energético durante la migración, el parto, la lactancia y el retorno al norte.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Si una ballena pierde más del 40 % de su energía total acumulada durante el viaje, su supervivencia se ve comprometida, afectando también el éxito reproductivo”, apunta Urbán Ramírez.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El aumento en los desplazamientos hacia zonas atípicas, como se observó en la última temporada, incrementa el gasto energético y reduce la probabilidad de supervivencia y reproducción, lo que podría explicar el aumento en la mortalidad reportada para esta especie, agrega el experto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Investigadores del PRIMMA explican que la combinación de temperaturas anómalas en zonas de reproducción y la disminución de alimento en el Ártico está obligando a estos gigantes del océano a modificar sus rutas milenarias, con un costo energético que puede comprometer su supervivencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Frente a este panorama, científicos advierten que lo observado en 2025 sería una señal de alerta sobre los efectos acumulativos del calentamiento global en especies migratorias, y subrayan la urgencia de reforzar la investigación y conservación de hábitats críticos a lo largo del Pacífico.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_264673"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/09/04135145/PRIMMA-6-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-264673" /><figcaption class="wp-element-caption">Se busca garantizar que el turismo de avistamiento se realice bajo criterios que minimicen el estrés de las ballenas. Foto: cortesía PRIMMA</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Piden elevar estatus de protección</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Urbán Ramírez informó que los científicos del PRIMMA y de la UABCS sometieron a finales de julio una evaluación ante la Dirección General de Vida Silvestre (DGVS) de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, con la finalidad de proponer el cambio de categoría de la ballena gris en la Norma Oficial Mexicana NOM-059.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Actualmente, la especie se encuentra bajo la categoría de Protección Especial, pero la propuesta busca que se le reconozca como especie amenazada, lo que permitiría fortalecer las acciones de conservación, protección y manejo responsable.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Según explicó el investigador, esta medida no busca frenar las actividades de observación turística, sino garantizar que se realicen bajo criterios que minimicen el estrés y la perturbación a los ejemplares, especialmente en un año tan crítico como 2025.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“No estamos pensando en detener la observación de la ballena gris, se deben reforzar los cuidados para interactuar con ellas, porque al momento de no estar bien alimentadas se debe evitar incrementar el estrés de las ballenas”, explica Urbán Ramírez.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>* Este texto es parte de una alianza periodística entre&nbsp;<strong>Mongabay Latam y Causa Natura.&nbsp;</strong></em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>Imagen principal:</strong> en la temporada 2024-2025 se registraron 92 ballenas grises varadas en Baja California Sur, una de las cifras más altas en décadas. <strong>Foto:</strong> cortesía PRIMMA</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/rocio-casas/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Rocío Casas</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2025/09/dia-internacional-primates-cientificos-comunidades-sudamerica/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Puedes revisarlo aquí</a><a href="https://es.mongabay.com/2025/09/crisis-silenciosa-ballenas-grises-muertas-baja-california-sur/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">.</a></em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
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        <pubDate>Fri, 05 Sep 2025 17:22:38 +0000</pubDate>
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