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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Blogs de Alejandro Gaviria Colombia | Blogs El Espectador</title>
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        <title>El Diagnóstico de Gaviria: Urge un Cambio Antropológico para la Sostenibilidad en Bio-entorno</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/putamente-libre-feminismo-artesanal/el-diagnostico-de-gaviria-urge-un-cambio-antropologico-para-la-sostenibilidad-en-bio-entorno/</link>
        <description><![CDATA[<p>Gaviria ofreció a la Fundación Bioentorno, en la celebración de sus 17 años, fue una apertura profunda de sus conocimientos y su tiempo, un gesto cargado de propósito y sentido. Fue profundamente conmovedor atestiguar la resonancia de sus palabras en la audiencia. Silvana Mojica, presidenta de la organización, retomó su voz para destacar cómo las personas asistentes —provenientes de sectores tan diversos como el farmacéutico y el veterinario— expresaron su deseo de aportar al planeta desde sus realidades y necesidades sociales.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p><strong>Por Mar Candela</strong></p>



<h1 class="wp-block-heading"><strong>La Encrucijada de la Gran Aceleración</strong></h1>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-4-3 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="Los derechos de la tierra Alejandro Gaviria en Bioentorno  - Mar Candela respaldo organización " width="500" height="375" src="https://www.youtube.com/embed/yAyXoO4QgnU?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
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<p>En medio de la encrucijada definitoria de nuestro tiempo, donde el &#8220;gran escape&#8221; de la humanidad de la pobreza choca frontalmente con la &#8220;gran aceleración&#8221; de la crisis ambiental, las voces que logran articular esta tensión con claridad son invaluables. Alejandro Gaviria, en su reciente intervención, no solo diagnosticó la enfermedad de nuestra era, sino que ofreció un marco conceptual robusto que debe ser adoptado por instituciones como la Fundación Bioentorno.</p>



<h3 class="wp-block-heading has-background" style="background-color:#669f1c">Más Allá de la Solución Tecnológica</h3>



<p>Esta fundación lleva 17 años educando y comunicando desde el trabajo directo con mujeres y jóvenes en asuntos ambientales. Para mí, haber compartido un semestre de cerca con esta labor ha sido un honor. Agradezco profundamente a Alejandro por aportar su sabiduría, su mirada crítica y su sensibilidad a un tema urgente y fundamental: el de cuidar nuestra casa común. Al final, si no hay planeta, no tenemos nada.</p>



<p>Gaviria nos confronta con la incertidumbre inherente a este momento. No podemos ignorar la narrativa liberal que confía ciegamente en la innovación económica para salvarnos, ni desoír la advertencia más dura: que el capitalismo, tal como lo conocemos, es fundamentalmente insostenible. Su aporte reside precisamente en obligarnos a transitar entre estas dos visiones extremas, manteniendo la lucidez y la esperanza.</p>



<h3 class="wp-block-heading has-contrast-color has-base-background-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-c833b25a2aa71714112e5a86e4e1e726">El obsequio intelectual que Alejandro Gaviria ofreció a la Fundación Bioentorno, en la celebración de sus 17 años, fue una apertura profunda de sus conocimientos y su tiempo, un gesto cargado de propósito y sentido. Fue profundamente conmovedor atestiguar la resonancia de sus palabras en la audiencia. Silvana Mojica, presidenta de la organización, retomó su voz para destacar cómo las personas asistentes —provenientes de sectores tan diversos como el farmacéutico y el veterinario— expresaron su deseo de aportar al planeta desde sus realidades y necesidades sociales.</h3>



<p class="has-background" style="background-color:#4d7a13"><strong>La Ética del Cuidado en lo Cotidiano</strong></p>



<p>Uno de los aportes más potentes de su intervención fue el llamado a un cambio profundo en la conciencia y el comportamiento humano. No bastan las soluciones tecnológicas: necesitamos una transformación ética que nos devuelva la capacidad de sentirnos parte de la naturaleza. Esta urgencia no nace del romanticismo, sino de la supervivencia. En este sentido, la educación ambiental no puede limitarse a la transmisión de datos, sino que debe cultivar una conexión emocional con la biodiversidad. Solo así será posible sostener una ética del cuidado que no se agote en el discurso.</p>



<h3 class="wp-block-heading">Su análisis sobre la tragedia de los comunes y la necesidad de ingeniería de normas sociales para proteger lo colectivo es especialmente relevante para organizaciones como Bioentorno. Si algo ha demostrado esta fundación es que las transformaciones estructurales comienzan en lo cotidiano: en la forma como nos relacionamos con el agua, con el suelo, con los otros seres vivos y entre <strong>nosotras mismas</strong>.</h3>



<p>Para Bioentorno, y para quienes trabajamos en la intersección entre innovación, educación y ecología, el llamado de Gaviria es inequívoco: <strong>urge un cambio antropológico y político</strong>. La tecnología no es suficiente; necesitamos una reorientación ética sobre nuestro lugar en el mundo. Su visión, anclada en un humanismo positivo, nos recuerda que la aventura humana no debe darse a costa del planeta.</p>



<h3 class="wp-block-heading has-contrast-color has-secondary-background-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-596d41a1c720cbbfcdf12348b5c0da32">El Horizonte Ético</h3>



<p>Su conclusión, inspirada en Gary Snyder —&#8221;mantenerse juntos, aprender flores y caminar ligero&#8221;—, es más que una metáfora: es un horizonte ético. Un mantra que debe guiar nuestra labor cotidiana, desde la ciencia hasta la poesía, desde la política hasta la educación ambiental.</p>



<p>El aporte de Alejandro Gaviria no es solo un discurso; es una brújula intelectual que ilumina el camino hacia una sostenibilidad genuina. Es hora de que las fundaciones, los liderazgos comunitarios y los movimientos ambientales integren esta lucidez en cada estrategia, asegurando que el progreso económico no sea la lápida del futuro ecológico.</p>



<p>Te invito a ver la ponencia completa de Alejandro Gaviria en el marco del aniversario de Bioentorno. <a href="https://youtu.be/yAyXoO4QgnU?si=wXvXCnbnzwlcMSTD">Vale cada minuto.</a></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-4-3 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="Los derechos de la tierra Alejandro Gaviria en Bioentorno  - Mar Candela respaldo organización " width="500" height="375" src="https://www.youtube.com/embed/yAyXoO4QgnU?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
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        <author>Mar Candela</author>
                    <category>Putamente libre - Feminismo Artesanal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=122899</guid>
        <pubDate>Fri, 28 Nov 2025 22:38:23 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[El Diagnóstico de Gaviria: Urge un Cambio Antropológico para la Sostenibilidad en Bio-entorno]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mar Candela</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>El Centro Descentrado en medio del Bombardeo a la Infancia</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/putamente-libre-feminismo-artesanal/el-centro-descentrado-en-medio-del-bombardeo-a-la-infancia/</link>
        <description><![CDATA[<p>Niños asesinados por la guerra han existido siempre, y sin importar el color político, debemos estar de acuerdo en que encontrar otra salida que no sea bombardearles es una urgencia moral.</p>
<p>La visión de que los niños tienen un valor intrínseco y derechos propios es sorprendentemente reciente. Antes de la Convención sobre los Derechos del Niño de la ONU (1989), la infancia era vista como mano de obra, propiedad o, como vemos en la guerra, carne de cañón.</p>
<p> Que hoy, en este siglo, con todo el conocimiento y la jurisprudencia de derechos humanos, sigamos debatiendo si es legítimo masacrarles porque han sido reclutados (muchas veces secuestrados, coaccionados o engañados) es una regresión brutal.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p><strong>Por Mar Candela Castilla</strong>  &#8211; Feminista Artesanal y Edu-comunicadora</p>



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<h1 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">0. ¿Quién diría que el presidente intergaláctico de la vida también autorizaría bombardeos a niños?</h1>



<p>Esta no es una pregunta retórica, es un lamento profundo que nos obliga a confrontar la traición ética. </p>



<p>La infancia ha sido históricamente la moneda de cambio más brutal y dolorosa de todos los conflictos. <strong>La infancia en pleno, niños y adolescentes en todas sus versiones</strong>, no son nuevos en la guerra; han sido <strong>cosificados, convertidos en herramientas y armas</strong>.</p>



<p> ¿Acaso olvidamos las declaraciones en Colombia que redujeron a les menores reclutados a la categoría de <strong>&#8220;máquinas de guerra&#8221;</strong>? Esta lógica deshumanizante es la misma que permite justificar que bombardearlos sea un &#8220;mal necesario&#8221; o un &#8220;daño colateral aceptable&#8221;.</p>



<p class="has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">Desde mi mirada como <strong>Feminista Artesanal y defensora de los derechos fundamentales</strong>, yo nunca voy a aceptar esa lógica. Es un <strong>asesinato de Estado</strong> y una aberración moral. La infancia es sujeto de especial protección. Punto.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>Es cierto que el uso de menores en conflictos es una tragedia histórica universal. <strong>Nuestra propia historia lo demuestra:</strong> <strong>Francisco de Paula de Paula Santander</strong> se sumó a las filas independentistas a los 18 años de edad. Sin embargo, los menores de edad han estado involucrados mucho antes y con edades más tempranas. Desde los <strong>pajes y tamboreros de la Europa medieval</strong> y los <strong>ejércitos europeos del siglo XIX</strong>, hasta los <strong>jóvenes de las Juventudes Hitlerianas</strong> que combatieron en los últimos meses de la Segunda Guerra Mundial, la participación de niños y adolescentes ha sido una constante. En la Guerra entre Irán e Irak (1980-1988), la propaganda estatal y religiosa llevó al reclutamiento masivo de jóvenes. Se estima que <strong>más de 550.000 estudiantes</strong> (entre educación primaria y secundaria) fueron enviados al frente, muchos de los cuales eran menores de edad, y algunos reportes de la época, citados por organismos internacionales, sugieren una tasa de mortalidad extremadamente alta entre estos combatientes, utilizados a menudo en misiones peligrosas como barrer minas con sus propios cuerpos. El costo humano fue devastador, dejando a <strong>más de 144.000 niños huérfanos</strong> al finalizar el conflicto (Zargar et al., 2007; RFE/RL, 2022). En Colombia, la vinculación existe desde la <strong>Guerra de los Mil Días</strong> hasta los conflictos contemporáneos, donde se ha documentado el reclutamiento de niños de tan solo <strong>10 o 12 años</strong> por parte de grupos armados ilegales. Al igual que en las milicias contemporáneas en <strong>Yemen, Siria, la República Democrática del Congo</strong> o en las guerras que hoy vemos en <strong>Gaza, Israel, Ucrania o Sudán</strong>, la dependencia del reclutamiento de jóvenes casi niños persiste. Actualmente, en todas las milicias se llevan a los jovencitos, y por un tecnicismo legal se les considera adultos a los 18 años, algo que, a mi juicio, merece una discusión amplia.</p>
</blockquote>



<p><strong>No obstante</strong>, que algo haya ocurrido siempre <strong>no lo hace éticamente correcto</strong>. De hecho, la existencia de niños soldados en la historia solo subraya la falla fundamental de la humanidad. </p>



<p><strong>Niños asesinados por la guerra han existido siempre, y sin importar el color político, debemos estar de acuerdo en que encontrar otra salida que no sea bombardearles es una urgencia moral.</strong></p>



<p>La visión de que los niños tienen un <strong>valor intrínseco</strong> y derechos propios es sorprendentemente reciente. Antes de la <strong>Convención sobre los Derechos del Niño de la ONU (1989)</strong>, la infancia era vista como mano de obra, propiedad o, como vemos en la guerra, carne de cañón.</p>



<p> Que hoy, en este siglo, con todo el conocimiento y la jurisprudencia de derechos humanos, sigamos debatiendo si es legítimo masacrarles porque han sido reclutados (muchas veces secuestrados, coaccionados o engañados) es una regresión brutal.</p>



<p>Debemos <strong>problematizarlo</strong>: no hay que adaptarse a la idea de que hay que asesinar a algunos niños para salvar una <strong>Nación</strong>. La estrategia militar y la táctica deben ser lo suficientemente inteligentes para atacar a los grupos al margen de la ley sin asesinarles. <strong>Debe haber otra manera</strong>, y cualquier político de este siglo que justifique el uso o la masacre de la infancia en la guerra está traicionando no solo sus promesas, sino el mínimo estándar de humanidad.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">1. La Inacción del Centro y el Desafío de la Alternancia</h2>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="576" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/19025304/jh-1024x576.jpeg" alt="El centro descentrado en medio del bombardeo a niños en el gobierno Petro" class="wp-image-122583" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/19025304/jh-1024x576.jpeg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/19025304/jh-300x169.jpeg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/19025304/jh-768x432.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/19025304/jh.jpeg 1214w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>En Colombia, tengo que decirlo, el centro político no está articulado. Está disperso, desorientado y, a menudo, se confunde con una postura que es más bien tibia o, peor aún, decorativa. Lo he repetido y lo reitero ahora: mientras el centro no comprenda su diversidad interna ni el espectro amplio que lo compone, será muy difícil vencer a los extremos.</p>



<p><strong> El punto no es la moderación por la moderación, sino una articulación con discernimiento y un sentido profundamente histórico.</strong></p>



<p>La gran ironía que veo en el nuevo liberalismo es esta búsqueda de una postura sobria en medio de una cultura política que no sabe complementar, no sabe escuchar, y mucho menos sabe tejer. En lugar de construir puentes reales, se repiten fórmulas viejas entre conservadores y liberales que simplemente ya no responden a los dilemas de nuestro tiempo.</p>



<p>Por eso necesitamos <strong>alternancia real, no continuidad ideológica</strong>. La política posmoderna, querida gente, no se divide simplemente entre derecha y izquierda. El espectro es mucho más amplio, complejo e interdependiente. Pensar que todo se reduce a esa dicotomía binaria empobrece terriblemente el debate. Colombia necesita aprender a <strong>tejer una alternativa distinta</strong>, una que no se base en el miedo ni en la repetición, sino en la <strong>construcción ética de lo público</strong>.</p>



<p>Esta inacción del centro se traduce en un <strong>desorden absoluto</strong> y una incapacidad manifiesta para convertirse en una fuerza política atractiva. El centro, con líderes serios y un proyecto claro, debería estar convocando hoy a la base de abstencionistas, a esos <strong>millones de colombianas y colombianos</strong> que se derrotaron a sí mismos, que ya no votan, y que perdieron la esperanza en la democracia participativa con justa razón. Estamos entregando el país a los extremos porque no hemos encontrado la manera de ser esa fuerza política sólida que la mayoría anhela, una fuerza que cree que la política va más allá de la izquierda o de la derecha, y donde la diversidad sí es posible. Necesitamos un país donde todas las personas, que aunque piensen y digan diferente, estén dispuestas a dar lo mejor de sí, sin dar cabida a criminales o a gente anti-derechos.</p>



<p>El fracaso de la izquierda no debería ser, simplemente, la victoria de la derecha; debería ser <strong>el inicio de la reforma partidista</strong> de un país que transforma la política en posibilidad. </p>



<p>Esta transformación exige dignidad: para seducir a la ciudadanía que perdió la esperanza, no bastan las propuestas; <strong>se necesitan liderazgos dignos de la investidura</strong>. </p>



<p>El centro no ha logrado unirse en lo fundamental y, en cambio, ha optado por <strong>coaliciones absurdas</strong> en vez de seducir a los abstencionistas y transformar el partidismo de una buena vez. Necesitamos creer que sí hay esperanza y futuro. En medio de esta caricatura y la tragedia, estamos entregando el país al fanatismo y a los extremos, y no deberíamos estar en esta posición.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Esta tibieza que critico resuena con la voz de la anarquista Emma Goldman. Si bien estoy convencida de que el anarquismo y el anticapitalismo como marcos políticos de acción han perdido la batalla y que el reformismo partidista es la única opción real para transformarlo todo, la ética de Goldman es fundamental. Ella nos recordaba que la verdadera emancipación, el verdadero cambio, no puede venir de estructuras que solo maquillan la opresión. Goldman nos invita a rechazar esa pasividad y esa tibieza del centro, que es una forma de inacción que solo beneficia al <em>statu quo</em> y que convierte al centro en una caricatura. El centro debe acercarse a esta radicalidad ética, y hacerlo desde la acción partidista reformista, que es el único camino viable para la transformación profunda que buscamos. Sobre esto nos habló en su ensayo <em>La Tragedia de la Emancipación de la Mujer</em>.</strong></li>
</ul>



<p>Y en esa misma línea de ética pública, la pensadora boliviana <strong>Silvia Rivera Cusicanqui</strong> nos enseña que el verdadero acto político se teje desde la praxis comunitaria y en el <strong>cuerpo-territorio</strong>. Para ella, la democracia no es solo un voto, sino una acción constante de <strong>descolonización del poder</strong> que se gesta desde las bases, algo que podemos encontrar en su obra <em><strong>Un pensamiento aymara</strong></em>.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">2. Alejandro Gaviria: Marginado Partidista Necesario</h2>



<p>En medio de esta desorientación, la gran épica democrática sigue siendo cada vez que la ciudadanía logra quitarle una silla a un corrupto en el Congreso. <strong>Aún así</strong>, mi deseo —al parecer inviable en esta coyuntura— es ver a Alejandro Gaviria en el Senado. Él debería estar ahí.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="576" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/19025304/jh-1024x576.jpeg" alt="El centro descentrado en medio del bombardeo a niños en el gobierno Petro" class="wp-image-122583" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/19025304/jh-1024x576.jpeg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/19025304/jh-300x169.jpeg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/19025304/jh-768x432.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/19025304/jh.jpeg 1214w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<ul class="wp-block-list">
<li>Es increíble que el centro no haya entendido el caudal político y la marca propia de Alejandro Gaviria: es un <em>speaker</em> intelectual con una trayectoria académica y ejecutiva probada. <strong>Y es precisamente por estas calidades profesionales y éticas que no creo en las narrativas que lo han tildado de &#8216;traidor&#8217; u &#8216;oportunista&#8217;</strong> simplemente por haber tomado una decisión pragmática ante el dilema electoral. Yo confío plenamente en su integridad. Su decisión fue una muestra de madurez política: <strong>priorizar la acción sobre la pureza ideológica</strong>. Decidió juntarse desde la fe en la posibilidad y votar por su contrario político, algo que solo hace una persona que realmente ama la democracia y ama a la gente. Había que escoger el menor de dos males para evitar un mal mayor. De eso se trata la política partidista.</li>
</ul>



<p>El voto que él y decenas de <strong>políticos y políticas</strong> entregaron al Gobierno actual no era un juramento de lealtad al <strong>Mandatario</strong>; era un compromiso condicional con la ciudadanía, una esperanza de que él fuese un demócrata de oídos abiertos.</p>



<p>Esta decisión de <strong>&#8220;bajarse del delirio de superioridad moral&#8221;</strong> y actuar en la contingencia resuena con la filosofía de <strong>Hannah Arendt</strong>. Para ella, la esencia de la política reside en la <strong>acción</strong> y en el <strong>juicio</strong> dentro del <em>ámbito público</em>, incluso cuando el juicio es difícil. La acción de Gaviria es un ejemplo de la <em>vita activa</em> arendtiana <strong>(el concepto de Arendt para la &#8220;vida activa&#8221; o la &#8220;acción&#8221; pura, que se opone a la mera supervivencia y a la fabricación de objetos)</strong>, que se centra en la <strong>responsabilidad histórica</strong> ante la crisis y no en la pureza ideológica. Arendt desarrolla esta idea profundamente en su obra magna <em><strong>La Condición Humana</strong></em>.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">3. La Decadencia Ética: El Bombardeo a la Infancia</h2>



<p>Y ahora, la parte más dolorosa. Ya nos enteramos de que este Gobierno ha bombardeado a <strong>niños y niñas</strong>. La polémica actual por el Guaviare se suma al informe de, al menos, <strong>otro bombardeo</strong> que costó la vida a menores el pasado octubre, demostrando una dolorosa recurrencia. Esto es una traición a la promesa inicial del <strong>Mandatario</strong> de que “no van a morir más niños bombardeados” y nos obliga a aceptar una verdad incómoda: el <strong>Gobernante</strong> no es diferente a ningún otro que haya autorizado bombardear campamentos con <strong>menores</strong> asumiendo el riesgo como una decisión personal de Estado. Es de <strong>los mismos de siempre</strong>, solo que a la izquierda. Un encantador de serpientes a la izquierda no es diferente a un encantador de serpientes a la derecha.</p>



<p>No soy experta en seguridad. Soy <strong>ciudadana activista, defensora de la vida y de la memoria</strong>. La ética no es un lujo. Es una urgencia, y más aún cuando se gobierna.</p>



<p class="has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">El Gobierno justifica bombardear para evitar que los grupos armados recluten a menores como escudos humanos. Debemos ir más profundo en la causa. Esos niños y niñas llegan ahí, muchas veces, por la <strong>pobreza, la miseria y el abandono</strong>, sin oportunidades reales para una calidad de vida que les permita tener acceso a sus derechos fundamentales. Llegan a ese lugar creyendo que van a tener una vida digna, que están existiendo por un bien superior a sus miserables vidas, <strong>pues sí, millones de niños se sienten miserables en este mundo</strong>. En esa profunda vulnerabilidad es que les lavan el cerebro para que hagan parte de estos grupos infames. Esto es cuando llegan engañados; ni hablar cuando son realmente secuestrados. El llamado &#8216;reclutamiento forzoso&#8217; es una forma de suavizar lo que realmente pasa. La criminalidad de estos grupos no se puede justificar, <strong>Aún así</strong>, sí se puede explicar. Y si hay un nicho delincuencial, es el <strong>hambre, el abandono y la miseria</strong>, acompañado de maltrato y abuso, que acompaña a cientos de niños colombianos que luego están allá, en el monte, dando la vida por una causa que ni siquiera entienden, aprendida de memoria por resignación. <strong>No puede ser que el país que con orgullo cree en Dios mayoritariamente, con ese mismo orgullo, justifique el bombardeo a niños por alguna razón.</strong> Esa lógica plantea una pregunta que nos debería helar la sangre: <strong>¿quién decide qué vida vale más? ¿Desde qué lugar se toma esa decisión?</strong></p>



<p>Esta pregunta nos lleva al dilema ético fundamental. <strong>Michael Walzer</strong>, en su libro <em><strong>Guerras Justas e Injustas</strong></em>, nos advierte que incluso en contextos de guerra hay <strong>límites morales que no pueden cruzarse</strong>. Y desde la óptica feminista, la teórica <strong>Joan Tronto</strong>, desde la ética del cuidado, recuerda que la <strong>vulnerabilidad</strong> debe ser el centro de toda decisión pública. En este sentido, bombardear en nombre de la paz es una contradicción que normaliza el lenguaje de guerra. Gobernar, al final del día, es cuidar.</p>



<p>El Derecho Internacional Humanitario es claro: los <strong>menores</strong> reclutados siguen siendo <strong>víctimas</strong>, no combatientes legítimos. ¿Cómo puede entonces justificarse su muerte como daño colateral? La contradicción entre el opositor, que denunciaba, y el <strong>Gobernante</strong>, que justifica, no es solo política: es ética.</p>



<p>El sociólogo <strong>Avishai Margalit</strong>, en <em><strong>La Sociedad Decente</strong></em>, nos recuerda que la legitimidad política se destruye cuando se traicionan los principios sin reconocerlo. Justificar la muerte de <strong>niños y niñas</strong> que deberían ser protegidos es una humillación radical a la base ética del <strong>Estado</strong>. Como bien lo dijo <strong>Silvia Rivera Cusicanqui</strong>: <strong>“el poder tiende a reciclar sus violencias”</strong>.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">4. El Deber de No Callar y la Coherencia que Exigimos</h2>



<p>Como <strong>Feminista Artesanal</strong>, me niego a aceptar que la ética se suspenda a conveniencia. Ninguna estrategia, por &#8220;necesaria&#8221; que sea, justifica la muerte de <strong>menores</strong>. La vida no es una variable táctica. Los niños y las niñas no son escudos. La infancia es sujeto de especial protección. Callar ante su muerte sería traicionar lo esencial.</p>



<p>Por eso, citar a la gran <strong>Rosa Luxemburgo</strong> antes de que me encasillen en cualquier extremo, es necesario: <strong>“El deber de quien piensa es no callar”</strong>.</p>



<p>Como <strong>Edu-comunicadora</strong>, pienso en voz alta. La coherencia ética no es un adorno del discurso, es la base para defender los derechos fundamentales, incluso —y sobre todo— desde el poder. Bombardear <strong>niños y niñas</strong> es inaceptable. Reclutar <strong>menores</strong> es crimen de lesa humanidad. Que sea &#8216;legal&#8217; no lo hace correcto. <strong>El actual gobernante no debió ser quien diera la orden o autorización al bombardeo de niños.</strong></p>



<p>Esta reflexión se amplió por la fuerza de la realidad: el tiempo me pasó por encima y esta decadencia absoluta apareció. La coherencia exige nombrar lo que duele, incluso cuando incomoda. Porque la ética no se posterga. Porque la infancia no se negocia. Porque la memoria no se calla.</p>



<p><strong>Agradecimiento:</strong> Agradezco especialmente a la productora audiovisual Kelmen Gómez, quien hizo posible la producción y realización del video de opinión que hoy les presento, el cual grabé días antes del bombardeo a <strong>menores</strong>. Su sensibilidad, profesionalismo y compromiso con la palabra ética hicieron posible que esta reflexión tuviera también una dimensión visual y pedagógica. Gracias por ayudarme a sostener la voz cuando más se necesita.</p>



<h3 class="wp-block-heading">Bibliografía y Fuentes de Consulta</h3>



<p>Aquí se detallan las fuentes y autores citados en esta columna de opinión para consulta de todas las personas:</p>



<p><strong>Filosofía Política y Ética</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Arendt, Hannah.</strong> <em>La Condición Humana</em> (1958).</li>



<li><strong>Margalit, Avishai.</strong> <em>La Sociedad Decente</em> (1996).</li>



<li><strong>Tronto, Joan.</strong> <em>Moral Boundaries: A Political Argument for an Ethic of Care</em> (1993). (Ética del Cuidado)</li>



<li><strong>Walzer, Michael.</strong> <em>Guerras Justas e Injustas</em> (1977).</li>
</ul>



<p><strong>Pensamiento Crítico y Feminismo</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Goldman, Emma.</strong> <em>La Tragedia de la Emancipación de la Mujer</em> (1910).</li>



<li><strong>Luxemburgo, Rosa.</strong> Frase célebre: “El deber de quien piensa es no callar”.</li>



<li><strong>Rivera Cusicanqui, Silvia.</strong> <em>Un pensamiento aymara</em> y otras obras.</li>
</ul>



<p><strong>Fuentes Históricas y Contexto de Conflictos Armados</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Radio Free Europe/Radio Liberty (vía JNS.org).</strong> (2022). <em>Iran&#8217;s sickening use of child soldiers</em>. (Detalla la movilización de más de 550.000 estudiantes al frente y la alta mortalidad entre combatientes en la Guerra Irán-Irak).</li>



<li><strong>Zargar, M., Araghizadeh, H., Soroush, M.R., &amp; Khaji, A.</strong> (2007). <em>Iranian casualties during the eight years of Iraq-Iran conflict</em>. Revista de Saúde Pública, 41(6). (Estudio académico que proporciona datos sobre muertes totales y el número de niños huérfanos por la guerra).</li>



<li><strong>Refworld (UNHCR).</strong> <em>Child Soldiers Global Report 2001 &#8211; Iran</em>. (Documenta el uso extensivo de niños soldados por Irán en la guerra).</li>
</ul>



<p><strong>Fuentes Periodísticas sobre la Controversia en Colombia</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>El País América Colombia</strong> y otras fuentes (2025). Informes sobre el bombardeo en Guaviare, la confirmación de la muerte de menores, y los reportes de otros casos en meses previos bajo el actual gobierno. </li>



<li>Se recomienda buscar las publicaciones bajo los títulos como <em>&#8220;Un bombardeo de las fuerzas militares pone en apuros a Petro por la muerte de varios menores de edad&#8221;</em> o <em>&#8220;Cuatro niños más murieron en otro bombardeo&#8230;&#8221;</em></li>
</ul>
]]></content:encoded>
        <author>Mar Candela</author>
                    <category>Putamente libre - Feminismo Artesanal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=122582</guid>
        <pubDate>Wed, 19 Nov 2025 08:02:57 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/19025304/jh.jpeg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El Centro Descentrado en medio del Bombardeo a la Infancia]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mar Candela</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Alejandro Gaviria No va para la cámara.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/putamente-libre-feminismo-artesanal/alejandro-gaviria-no-va-para-la-camara/</link>
        <description><![CDATA[<p>abordamos temas que van más allá del debate político tradicional, demostrando que en nuestra vida todo se politiza. Gaviria defiende la idea de que lo personal no es político; yo lo contradigo. Él insiste en esa separación y sin embargo reconoce que muchas cosas personales son políticas. Discutimos la sentencia de &#8220;El amor de mi vida&#8221;, una sentencia que continuamente hacemos. Hablamos de monogamia, de poligamia, del país y de las elecciones. La discusión sobre el amor y la erótica es fundamental, ya que mientras Gaviria defiende la separación, sin embargo la propia realidad demuestra que el amor y la erótica son un acto político. Su perspectiva sobre el feminismo y la monogamia revela la complejidad de las relaciones humanas en un contexto donde las normas tradicionales están siendo desafiadas, mostrando una visión más abierta, dispuesta a cuestionar lo establecido sin caer en dogmas. Es una invitación a entender el amor y las relaciones como experiencias diversas que enriquecen nuestras vidas.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<figure class="wp-block-image size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="682" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/21234005/Imagen-de-WhatsApp-2025-09-21-a-las-11.34.51_49906faf-1024x682.jpg" alt="" class="wp-image-120667" style="width:30px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/21234005/Imagen-de-WhatsApp-2025-09-21-a-las-11.34.51_49906faf-1024x682.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/21234005/Imagen-de-WhatsApp-2025-09-21-a-las-11.34.51_49906faf-300x200.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/21234005/Imagen-de-WhatsApp-2025-09-21-a-las-11.34.51_49906faf-768x512.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/21234005/Imagen-de-WhatsApp-2025-09-21-a-las-11.34.51_49906faf-1536x1023.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/21234005/Imagen-de-WhatsApp-2025-09-21-a-las-11.34.51_49906faf.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-contrast-color has-luminous-vivid-orange-background-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-c96d621fa9432201dfd32425df0bccd5"><strong>Esto y mucho más en conversaciones sin ataques con Mar Candela.</strong></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Alejandro Gaviria No va para la Cámara en conversaciones sin Ataques con Mar Candela " width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/SLBUg66hxRc?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<h3 class="wp-block-heading">Introducción</h3>



<p>A mí, como comunicadora y como persona que hace <strong>periodismo de opinión Educomunicativo</strong>, me cuesta mucho editar el material que con tanto esfuerzo logro traer para ustedes. Por eso lo traigo casi completo.</p>



<p> Es un trabajo sin pensamiento estructurado, muy natural desde la otredad cognitiva. Y aunque la dictadura del <em>clip</em> y del algoritmo nos siga invitando a hacer videos menores de 30 segundos y entrevistas que no superen los 20 minutos, yo sigo trayendo diálogos difíciles, extensos e intensos para quien tenga oídos para oír.</p>



<p> Desde mi lugar, busco ofrecer una perspectiva refrescante y a contracorriente, dándole voz al subalterno: a esa ciudadanía que trata de ser agente de transformación política en medio de tanto ruido partidista y desinformación.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<h3 class="wp-block-heading has-background" style="background-color:#964206"><strong>Las etiquetas no definen al ser</strong></h3>



<p>En una época polarizada donde las etiquetas y las trincheras ideológicas parecen ser la única forma de debate, resulta refrescante encontrar una conversación que se atreve a ir más allá. La charla con Alejandro Gaviria es una <strong>muestra</strong> de ello. Los opositores de Gaviria han intentado encasillarlo como un neoliberal, un ultraderechista y un facilitador del <em>statu quo</em>. </p>



<p>Sin embargo, nuestra conversación reveló una figura mucho más compleja que se resiste a ser definida por las etiquetas.</p>



<p> Él defiende una postura liberal, sin embargo no desde la ortodoxia económica, sino desde la importancia de la <strong>libertad individual</strong> y los límites de la intervención estatal. A mi juicio, esta visión, lejos de ser conservadora, es la base de un pensamiento progresista que busca empoderar al individuo.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<h3 class="wp-block-heading has-background" style="background-color:#d05904"><strong>La política del amor y de la vida</strong></h3>



<p>Un aspecto fascinante de la charla fue la forma en que abordamos temas que van más allá del debate político tradicional, demostrando que en nuestra vida todo se politiza. Gaviria defiende la idea de que lo personal no es político; yo lo contradigo. Él insiste en esa separación y sin embargo reconoce que muchas cosas personales son políticas.</p>



<p> Discutimos la sentencia de <strong>&#8220;El amor de mi vida&#8221;</strong>, una sentencia que continuamente hacemos. Hablamos de monogamia, de poligamia, del país y de las elecciones. La discusión sobre el amor y la erótica es fundamental, ya que mientras Gaviria defiende la separación, sin embargo la propia realidad demuestra que el amor y la erótica son un acto político. </p>



<p>Su perspectiva sobre el feminismo y la monogamia revela la complejidad de las relaciones humanas en un contexto donde las normas tradicionales están siendo desafiadas, mostrando una visión más abierta, dispuesta a cuestionar lo establecido sin caer en dogmas. Es una invitación a entender el amor y las relaciones como experiencias diversas que enriquecen nuestras vidas.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<h3 class="wp-block-heading has-background" style="background-color:#8f420a"><strong>Posibilismo: un camino pragmático</strong></h3>



<p>La crisis del sistema de salud colombiano es una <strong>muestra</strong> palpable de cómo las decisiones políticas pueden afectar la vida de millones. Gaviria critica la reforma de salud del Gobierno actual, sin embargo por la falta de soluciones estructurales a problemas que han sido ignorados durante años. </p>



<p>Aquí radica su llamado al <strong>&#8220;posibilismo&#8221;</strong>: la necesidad de construir consensos y soluciones viables en lugar de caer en el dogmatismo. Como señaló la filósofa <strong>Hannah Arendt</strong>, &#8220;La acción es la única esfera en la que las personas pueden ser plenamente libres&#8221;.</p>



<p> Esta idea resuena en el pensamiento de Gaviria, que busca la acción política como una vía para la libertad, alejándose de la rigidez y el dogmatismo. Finalmente, el futuro político de Alejandro Gaviria fue un tema central. Él aclara que no se lanzará a la Cámara de Representantes, una postura que no me sorprende. </p>



<p>Aunque existe el rumor de que lo haría de la mano de María Paz Gaviria, honestamente me alegra que no sea así. </p>



<p>Yo no creo que una persona con la marca personal, trayectoria profesional, y calidad ejecutiva y operativa como la de Gaviria deba aspirar a otra cosa que al Senado de la República.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background"><strong>La política como extensión de la humanidad</strong></h3>



<p>Estoy convencida de que toda esa reputación que la oposición le ha hecho de traidor, de ambiguo, de mentiroso, y esas insinuaciones de que forma parte del entramado de corrupción son simplemente insostenibles.</p>



<p> No hay una sola denuncia o investigación que demuestre las cosas que dicen en los pasillos y los fantasmas que comentan en Internet. </p>



<p>Además, las ya reconocidas personas comprometidas laboral y políticamente con el actual Gobierno extienden un manto de dudas sobre Alejandro. El día que demuestren que Alejandro Gaviria es un corrupto, ese día vendré aquí al blog a decirlo.</p>



<p>Por ahora, confío en su proceso político y sinceramente me gustaría que de una vez por todas él se lanzara al agua por su cuenta, con la gente que lee sus libros, que escucha sus podcasts, que lo sigue.</p>



<p> Porque saben que es una persona que está comprometida con un pensamiento sobrio, que no está dispuesta a jugar el juego partidista de la política, de la mentira y el tráfico de derechos. </p>



<p>El partidismo en Colombia es absolutamente incómodo, mentiroso, ruidoso, lejos de la política sobria que necesitamos. </p>



<p>Como bien lo afirmó <strong>Emma Goldman</strong>, &#8220;La verdadera libertad no consiste en una elección entre lo correcto y lo incorrecto, sino en una elección entre lo que se desea y lo que no se desea&#8221;. Esto encapsula la visión de Gaviria de una política que no se basa en el poder, sino en la autenticidad y el deseo de construir un futuro mejor.</p>



<p>La política, al fin y al cabo, debe ser una celebración de la libertad y de la diversidad, un espacio donde cada voz cuente y cada historia importe. Les invito a ver el programa y me encantaría conocer sus comentarios al respecto.</p>



<p> <strong>No se pierdan esta conversación</strong> , es una hora de conversación &#8220;desordenada&#8221;.</p>



<p class="has-luminous-vivid-orange-background-color has-background"><strong> &#8220;Sin ataques&#8221;  aquí: </strong>  </p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Alejandro Gaviria No va para la Cámara en conversaciones sin Ataques con Mar Candela " width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/SLBUg66hxRc?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background"><strong>Colofón</strong></h3>



<p>Un agradecimiento especial a <strong>Andrés Reina</strong>, fotógrafo y videógrafo de celebridades, por el material visual y a <strong>Vanessa Balberri</strong>, maquilladora y asesora de imagen, por su profesionalismo.</p>



<p>Un reconocimiento muy especial a la <strong>Fundación Bio Entorno</strong> por las locaciones y un reconocimiento a <strong>Silvana Mujica</strong>, su presidenta, por su respaldo como ciudadana a <strong>Feminismo Artesanal</strong>.</p>



<p>Gracias a todas las personas lectoras por su tiempo y por compartir</p>
]]></content:encoded>
        <author>Mar Candela</author>
                    <category>Putamente libre - Feminismo Artesanal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=120664</guid>
        <pubDate>Mon, 22 Sep 2025 04:20:08 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/09/21231203/gav-esp.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Alejandro Gaviria No va para la cámara.]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mar Candela</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>La Marcha por Miguel Uribe y la Memoria de Diana Turbay:</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/putamente-libre-feminismo-artesanal/la-marcha-por-miguel-uribe-y-la-memoria-de-diana-turbay/</link>
        <description><![CDATA[<p> Es imperativo que la batalla política se libre en el campo de las ideas, y no se convierta en una batalla a muerte, como el mismo Petro convocaba en televisión nacional y en medios, quién sabe con qué ideas pacifistas en mente, al hablar de &#8220;guerra a muerte&#8221;. El ejercicio partidista no puede ser una guerra a muerte, sino una manera de convivir en la diferencia; nuestro país tiene que ser pluralista. Que el odio se dirija a las acciones injustas, no a las personas.</p>
<p>Los debates, las discusiones y las herramientas políticas legítimas son las únicas armas aceptables; los atentados, nunca.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Un Relato  desde mi experiencia</p>



<h4 class="wp-block-heading has-contrast-color has-base-background-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-9548767460c826c1073c477f2e8602f8"><strong>reflexiones desordenadas</strong></h4>



<p>El pasado domingo, <strong>Día del Padre</strong>, las calles de Colombia se llenaron de una inusual energía colectiva, marcada por la convocatoria de la <strong>Marcha del Silencio</strong>.<sup></sup> Esta manifestación, más allá de la coyuntura, evocó un doloroso patrón histórico en nuestra <strong>Nación</strong>.</p>



<p>Por ello, mi presencia en esa marcha fue un firme testimonio a favor de los derechos políticos y la libertad de expresión. Nadie debería perder la vida por ejercer sus derechos, por expresar su opinión, por hacer resistencia.</p>



<p>Mi opinión pone el foco en ello: a pesar de su nombre, esta marcha no fue completamente silenciosa. Y aunque hubo personas reclamando que no hubo quietud absoluta, que esto no fue una réplica idéntica de la histórica marcha de Gaitán, la verdad es que hoy en día no es fácil guardar silencio por muchos factores.</p>



<p>Sin embargo, en mis más de 25 años conscientes de activismos y resistencias, asistiendo a manifestaciones, debo reconocer que jamás he presenciado una marcha 100% silenciosa en la práctica, a pesar de las intenciones de sus organizadores. La única verdadera experiencia de silencio coordinado y absoluto a la que he asistido fue una convocada por Héctor Buitrago de <strong>Aterciopelados</strong>, a través del movimiento <strong>Canto al agua</strong>.</p>



<p>El silencio en la marcha por Miguel fue, sin duda, simbólico. No hubo silencio absoluto, aunque sí una clara intención de lograrlo. Fue muy difícil de mantener porque la <strong>marcha necesitaba de sus manifiestos</strong>. Al ser interpartidista y multipartidista, había demasiados desafíos que no permitían el silencio absoluto.</p>



<p>En términos generales, la manifestación fue mayoritariamente pacífica, mayoritariamente cívica y, sí, mayoritariamente silente. Hay que decirlo. Excepto por unos casos aislados de bullicio y violencia que no debieron suceder, no podemos darle protagonismo a esos incidentes.</p>



<p>En algunos momentos, yo misma levanté levemente mi voz hablando de: &#8220;tenemos derecho a vivir sin miedo&#8221;, &#8220;tenemos derecho a ejercer los derechos políticos sin perder la vida por ello&#8221;. Lo dije porque el silencio no era viable en esos instantes, y quien critique eso es posible que no esté entendiendo la coyuntura en la que estamos.</p>



<p>También debo reconocer que me equivoqué llevada por pasiones. Aunque no hice nada extremo ni fui vehemente, si de alguna manera incumplí el silencio y fui contestataria (entre dientes), aún así no estuvo bien.</p>



<p>Honrando la vida de Miguel Uribe Turbay, la <strong>Marcha</strong> trajo a la memoria a su madre, Diana Turbay, una destacada periodista y figura pública cuyo compromiso con la <strong>Democracia</strong> le costó la vida a manos de la violencia.<sup></sup> La situación de Miguel es un eco perturbador de esa misma violencia; resulta horrible que hoy su hijo esté padeciendo exactamente la misma violencia.</p>



<p>Nadie, absolutamente nadie, debería sufrir la violencia por su trabajo o sus convicciones. Es imperativo que la batalla política se libre en el campo de las ideas, y no se convierta en una batalla a muerte, como el mismo Petro convocaba en televisión nacional y en medios, quién sabe con qué ideas pacifistas en mente, al hablar de &#8220;guerra a muerte&#8221;. El ejercicio partidista no puede ser una guerra a muerte, sino una manera de convivir en la diferencia; nuestro país tiene que ser pluralista. Que el odio se dirija a las acciones injustas, no a las personas.</p>



<p>Los debates, las discusiones y las herramientas políticas legítimas son las únicas armas aceptables; los atentados, nunca.</p>



<p>Para ilustrar y argumentar mis decisiones políticas, recurro a los elementos del ejercicio de la autobiografía. Como bien lo expresó Paulo Freire, &#8220;autobiografiarse es un acto político&#8221;; esta columna es, pues, un reflejo de esa convicción, tejiendo mi vida misma con las posturas que defiendo.</p>



<p>Esta columna busca reflexionar sobre esa persistente herida histórica y el clamor que hoy se alza en la <strong>Nación</strong>.</p>



<h3 class="wp-block-heading">El hombre de la camisa blanca, Carolina Soto, la Colombia que tiene futuro y Manuela</h3>



<p>ya sabemos que  ella es el amor de su vida</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="653" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/18095531/ac-1-653x1024.jpg" alt="" class="wp-image-117151" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/18095531/ac-1-653x1024.jpg 653w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/18095531/ac-1-191x300.jpg 191w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/18095531/ac-1-768x1204.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/18095531/ac-1-980x1536.jpg 980w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/18095531/ac-1.jpg 1021w" sizes="auto, (max-width: 653px) 100vw, 653px" /></figure>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="640" height="480" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/18105948/Imagen-de-WhatsApp-2025-04-19-a-las-15.40.53_6e2a9523.jpg" alt="" class="wp-image-117154" style="width:27px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/18105948/Imagen-de-WhatsApp-2025-04-19-a-las-15.40.53_6e2a9523.jpg 640w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/18105948/Imagen-de-WhatsApp-2025-04-19-a-las-15.40.53_6e2a9523-300x225.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px" /></figure>



<p class="has-contrast-color has-base-background-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-3b5afe5dab146eb602dbecf76b92af60">Decidí marchar de la mano de la fundación <strong>Colombia Tiene Futuro</strong>. En este andar, fui acompañada por Manuela Villamizar de la Torre, una joven estudiante de gastronomía de 22 años.</p>



<p>Su presencia fue profundamente significativa, pues ella es parte de la subcolectiva <strong>Feminismo Artesanal Neurodivergencia Sin Resistencias</strong>. Su juventud y su campo de estudio contrastan con la complejidad de la arena política, haciendo su compromiso aún más elocuente y esperanzador.</p>



<p>Manuela caminaba junto a mí portando un modesto cartel de cartulina. Con sencillez, declaraba algo elemental y potente:<strong> &#8220;Nadie debe morir por ejercer sus derechos políticos&#8221;.</strong></p>



<p>Este mensaje resuena con la esencia de nuestro colectivo –la neurodivergencia que no encuentra resistencia en el reconocimiento de su valor y sus derechos–. Se convirtió en un manifiesto silencioso en medio de la marcha.</p>



<p>Fue un privilegio observar y narrar, desde mi rol como <strong>Educomunicadora</strong> y <strong>Periodista para el Desarrollo Humano</strong>, cómo estas voces diversas se unieron en un clamor por la <strong>Democracia</strong> y la vida.</p>



<p>Caminé junto a un hombre en camisa blanca, sin logos ni publicidad. No lo acompañaba una docena de gigantes velando por su seguridad.</p>



<p>Saludaba con amabilidad, ignoraba improperios; firme, sin hacer campaña ni espectáculo, defendió la <strong>Democracia</strong>, el pluralismo y la vida. Se unió a un <strong>País</strong> que clama por una transformación auténtica.</p>



<p>Mi presencia fue en nombre propio y, por supuesto, de quienes coincidían conmigo a pesar de no poder marchar a mi lado. Tuve clarísimo por qué él decidió marchar: vio en ese ejercicio una acción ciudadana a favor de la vida y la libertad política, en contra de la violencia partidista.</p>



<h4 class="wp-block-heading">La Esperanza Encarnada en un Liderazgo</h4>



<p>El futuro es hoy</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="768" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/18104449/manuela-768x1024.jpg" alt="" class="wp-image-117152" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/18104449/manuela-768x1024.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/18104449/manuela-225x300.jpg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/18104449/manuela-1152x1536.jpg 1152w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/18104449/manuela.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>



<p>Mi presencia en esta marcha, al lado de lo que algunos llamarían &#8220;las dos extremas&#8221;  ala derecha y a la izquierda de este país, y mi postura &#8221; la linea del medio&#8221;, requiere una explicación. Para ilustrar y argumentar mis convicciones, y para defender la búsqueda de una alternativa política sólida, eficiente y necesaria para pacificar a Colombia a través de políticas posibilistas, constructivistas y teórico-prácticas desde las ciencias diversas, es fundamental que comparta mi propio contexto político.</p>



<p>Ahora mismo, abiertamente, le creo a Alejandro Gaviria. No sé si asumirá el reto proselitista en 2026, si será presidente o senador, o si dejará pasar las elecciones.</p>



<p>Sin embargo, esta opinión mía, con todo el sesgo de confirmación y la subjetividad emocional, quiere dejar sobre la mesa que tuve el privilegio de ver a su esposa, Carolina Soto, y a uno de sus hijos, percibiendo una familia preciosa.</p>



<p>Alejandro podría ser una celebridad que agrega valor a la sociedad colombiana, sin necesidad real de buscar el partidismo para vivir de él. Es un economista con trayectoria, con una marca personal sólida. Podría dedicarse a la <strong>Academia</strong>, a ser un líder motivacional, o un escritor. Con eso, cumpliría su deber productivo en esta sociedad, sin la necesidad de exponer su vida en el partidismo, que es una complejidad.</p>



<h4 class="wp-block-heading">Transparencia y Coherencia en mi Voz</h4>



<p>Aun debatiéndose entre su faceta intelectual y su parte política, siempre se yergue para defender los principios democráticos y la libertad de conciencia, fundamentales para mí.</p>



<p>No puedo mentirles sobre mis líneas políticas ni mis posturas frente a la vida pública y social. No guardo secretos, guardo intimidad; es mi derecho. He sido un diario ambulante, un estandarte político, solamente para defender el derecho a vivir sin miedo, el derecho a ser una mujer putamente libre. En ese sentido, les digo que nunca les he mentido y no voy a empezar hoy.</p>



<h4 class="wp-block-heading">Un Liderazgo Deseado para el País</h4>



<p>Definitivamente, le creo a Alejandro Gaviria como ser humano.</p>



<p> Espero aprender mucho de él en los diferentes escenarios donde lo vea.</p>



<p>Llevo seis años analizando su línea de pensamiento. No siempre estoy de acuerdo.</p>



<p> Me agrada saber que es una persona de oídos abiertos con la que puedo disentir sin sentir que eso nos convierte en enemigos. Me gustaría algún día verlo como presidente de este <strong>País</strong>.</p>



<p>Confío en que en algún momento el <strong>País</strong> esté listo para un presidente  sobrio y equilibrado, intelectual y académicamente preparado. </p>



<p>Que busque ser teórico-práctico, sin olvidar la solidaridad, la empatía, creyendo firmemente en las transformaciones sociales posibilistas, en el constructivismo, y valorando tanto lo cualitativo como lo cuantitativo.</p>



<h3 class="wp-block-heading">Un Viaje de Convicciones y Decepciones: La Política como Trayectoria Personal</h3>



<h4 class="wp-block-heading">Las Raíces de mi Convicción y mi Mirada en la Marcha</h4>



<p>Mi presencia en esa <strong>Marcha del Silencio</strong> no fue una mera coincidencia.</p>



<p>Como <strong>Feminista Artesanal</strong> y <strong>Activista</strong> forjada en la pobreza extrema, en la ausencia de verdaderas oportunidades y herramientas, mi sendero ha sido un constante ganar a pulso cada espacio. Hoy me encuentro radicalmente distanciada de ese punto de partida, gracias a un tejido social y colectivo que me ha sostenido.</p>



<p>Aquí estoy, fortalecida desde mis activismos, hablando abiertamente. Un testimonio vivo de esa transformación.</p>



<p>Siempre he defendido mi derecho a disentir, a cuestionar, a confrontar los hechos. Fue con esa perspectiva única que viví cada instante de la manifestación.</p>



<h4 class="wp-block-heading">El Despertar Político y la Búsqueda de un Lugar</h4>



<p>Durante años, reflexioné sobre mi lugar en el mundo. Descubrí que la inicial creencia de ser &#8220;apolitica&#8221; no era más que una ignorancia.</p>



<p>Como Carol Hanisch articuló fundamentalmente en 1970, &#8220;lo personal es político&#8221;.<sup></sup> Cada aspecto de nuestra existencia está, en esencia, impregnado de esa dimensión ineludible. Me sumergí en el anarquismo y exploré diversos pensamientos políticos. Buscaba comprenderme. Buscaba mi lugar en el mundo con conciencia.</p>



<h4 class="wp-block-heading">La Decepción Partidista y mi Emancipación</h4>



<p>Mi trayectoria política ha sido singular. La decepción llegó al depositar mi confianza en el partidismo, incluso en el progresismo que, en el contexto colombiano, hallaba eco en el <strong>Petrismo</strong>.</p>



<p>Esta desilusión, que nunca he ocultado y por la que he sido vehemente y procaz, me llevó a desencuentros y pérdidas de amistades. Comprendí que muchas se aferraban a proyectos políticos más allá de la convicción. Mientras tanto, yo trabajaba por mi propia emancipación: intelectual, material, social y psicológica.</p>



<p>Hoy, con claridad, afirmo que ya no me identifico con esa vertiente. La esperanza que un día representó se ha disipado en la práctica partidista.</p>



<h3 class="wp-block-heading">Alianzas Inesperadas y Preguntas Incómodas</h3>



<p>Tuve la capacidad de marchar al lado de la <strong>Iglesia Católica</strong> y de miles de personas que no representan mi sistema de valores. Ese ejercicio me recuerda que lo primero, ante todo, es la vida y la existencia, que quiero una Colombia donde quepamos absolutamente todos. Aunque sea un desafío en medio de la criminalidad y de gente realmente malvada, guardo la esperanza de un mundo donde quepan todos los mundos, y empiezo trabajando por una Colombia donde aquellos seres oscuros se disipen con la luz de quienes decidimos brillar contra todo pronóstico, y podamos tener un país donde sea posible el pluralismo. Nuestras discusiones, virtuales y presenciales, fueron intensas. No pocas compañeras se opusieron a mi presencia en un evento con tales matices.</p>



<p>Si bien muchas decidieron no asistir por diversas razones, el miedo a un estallido social violento fue un factor latente. Afortunadamente, esa tensa expectativa no se materializó.</p>



<p>Surge entonces una pregunta fundamental, que resuena con fuerza en mi interior: ¿Por qué no marchamos todos los días por las cientos de vidas perdidas a causa de ejercer sus derechos políticos? ¿Por los líderes sociales que continuamente pierden su vida?</p>



<p>La respuesta es dolorosamente compleja. Sería imposible sostener una movilización diaria de tal magnitud. Lo queramos o no, hay ciertas coyunturas y ciertas marcas personales que marcan pautas mediáticas.</p>



<p>Y cuando digo &#8220;mediáticas&#8221;, no me refiero a la prensa en sí misma, pues la prensa no se manda sola. La prensa se mueve por la coyuntura que se crea hoy en día en medio de la internet. Es la gente la que tiene la capacidad de poner la agenda mediática a través de su performatividad.</p>



<p>Esto fue precisamente lo que pasó aquí. El partido, como era natural, convocó a favor de la vida de Miguel. Fue una movida política, espiritual y filosófica absolutamente lógica. Desgraciadamente, no todos los líderes sociales y no todos los políticos de este <strong>País</strong> tienen ese poder.</p>



<p>Me parece miserable que exista gente en redes sociales usando una obviedad para deslegitimiziar la marcha. Repiten incansablemente que la marcha fue convocada por la derecha. Evidentemente, la víctima fue una persona de derecha. Que la marcha fue hecha por el apellido y el linaje de la víctima. Tal vez haya algo de eso, y eso no le quita fuerza.</p>



<p>Estoy ya tan cansada de que todo, absolutamente todo, se trate de linaje y de clase. Por supuesto que tiene que ver, y muchísimo. El apellido, la cuna, tienen que ver. Eso es una realidad innegable.</p>



<p>Y en vez de revictimizar a Miguel por haber nacido en el hogar que no pidió, en la clase que no eligió, y por tener una mirada política que no es del agrado del petrismo y de quienes no nos identificamos con los valores de la ultraderecha, lo revictimizan por cualquier tema.</p>



<p>Sacan memes, lo señalan con odio como si lo conocieran, como si supieran quién es. Como si algún ser humano mereciera la pena de muerte por lo que dice, piensa y defiende al ejercer sus derechos políticos y ciudadanos.</p>



<p>Es asqueroso ver cómo tantas personas que se hacen llamar defensoras de derechos caricaturizan y deslegitiman esa manifestación. Eso sí, levantan la voz por los cientos de jóvenes víctimas de la violencia que no tienen eco mediático, que no tienen apellido, que no tienen linaje.</p>



<h3 class="wp-block-heading">Encuentros en el Camino y el Resurgir de una Convicción Liberal</h3>



<h4 class="wp-block-heading">Desafíos y Autorregulación en el Recorrido</h4>



<p>Al llegar a la <strong>Plaza de Bolívar</strong>, nuestra colectiva decidió alejarse. No queríamos ser parte de ninguna manifestación extremista.</p>



<p>Nuestro corazón acompaña firmemente la vida de Miguel y la vida de todas las personas demócratas, que se atreven a expresar su opinión. Me aterra ver cómo la imagen de Miguel puede ser instrumentalizada por diferentes partidos.</p>



<p>A pesar de mi promesa de no reaccionar, de no prestar atención a ningún agresor verbal, en el cierre de la travesía respondí a una ofensa con una exclamación popular: &#8220;¡Gente boba!&#8221;. Un hombre me llamó la atención, y le di toda la razón. Racionalicé y comprendí que mi reacción incitaba a más violencia.</p>



<p>Sin embargo, me cuestioné: ¿Por qué debemos guardar silencio frente a la agresión política de otros, solo por pensar y expresarnos distinto?</p>



<h4 class="wp-block-heading">Una Nueva Identidad Política: El Liberalismo</h4>



<p>Lo cierto es que nuestra marcha fue absolutamente limpia de oportunismo político. Quienes estuvimos allí lo hicimos de corazón, sin camisetas publicitarias; fue precioso.</p>



<p>Fui testigo de que logramos marchar en la diversidad, con autorregulación, a pesar de los pocos violentos. Para mí, es inaceptable la manera en que abuchearon y maltrataron a Claudia López. Marchábamos justamente para intentar integrarnos en la diferencia.</p>



<p>Tuvimos que soportar que nos gritaran &#8220;petristas&#8221; a quienes alguna vez habíamos respaldado a Gustavo Petro y nos habíamos arrepentido. El partidismo es muy difícil. Hoy, con absoluta franqueza, puedo decir que soy una mujer <strong>Liberal</strong> de convicción, hoy más que nunca.</p>



<p>El <strong>Liberalismo</strong> también me ha decepcionado, sí; no obstante, me representa en la mayoría de sus valores. Quizá algo de mí es progresista, aunque estoy decepcionada del progresismo colombiano, y estoy dispuesta a tender puentes en medio de los muros.</p>



<h3 class="wp-block-heading">Sembrando Esperanza en la Diversidad Democrática</h3>



<h4 class="wp-block-heading">El Futuro Electoral y mis Banderas</h4>



<p>Ya se los digo: voy a poner mi voz y mi criterio a favor de la línea de pensamiento de Alejandro Gaviria, simplemente porque le creo. El día que le deje de creer, se los haré saber, como siempre, transparentemente.</p>



<p>No es cierto lo que dijo un medio de comunicación alternativo. Es un disparate que ahora en bloque me afilié o afilié los lineamientos de este <strong>Feminismo Artesanal</strong> a la derecha. Eso es falso, irresponsable y también violencia política. Lo que sí voy a hacer es dar eco a mi voz en la línea de pensamiento de Alejandro Gaviria porque me representa.</p>



<p>Y, por supuesto, si él decide hacer proselitismo, contará conmigo; seré divulgadora de sus propuestas. El día de hoy lo considero un referente de política equilibrada. No creo las acusaciones de corrupción sin evidencias sólidas, y lo creo muy superior a muchos de los funcionarios que han defendido a este gobierno.</p>



<p>Para mí, la <strong>Democracia</strong> es un ejercicio de conciencia; es el derecho a elegir sin que ello implique una condena perpetua con un político que, en el camino, dejó de representarnos.</p>



<h4 class="wp-block-heading">Un Clamor por la Vida y la Democracia</h4>



<p>Esta marcha fue un clamor por la vida de Miguel Uribe Turbay y un acto de solidaridad con su familia. Así mismo, fue un tributo a la icónica Diana Turbay.</p>



<p>Esta solidaridad también es política: un apoyo irrestricto a una mujer que perdió la vida ejerciendo sus derechos políticos y ciudadanos, en defensa de la <strong>Democracia</strong>.</p>



<p>Deseo de todo corazón que Miguel venza a la muerte, que nos motive a seguir viviendo en un <strong>País</strong> democrático.</p>



<p>Espero poder tener diálogos educomunicativos con él algún día. Por lo demás, en el 2026 voy a votar en contra de Gustavo Petro a la presidencia, sin respaldar ningún liderazgo ungido por él. Buscaré una persona para el senado a la que pueda depositarle mi esperanza, para defender las causas que me atraviesan: el <strong>Feminismo</strong>, los niños, los jóvenes y las <strong>Neurodivergencias</strong>.</p>



<p>Necesito tener esperanza a pesar de la desesperanza. Escuchar los podcasts de Alejandro, leer sus libros y dialogar con él me dio esperanza. No tengo por qué esconderlo; en un <strong>País</strong> democrático, tengo derecho a vivir sin miedo, a ejercer mis derechos políticos sin perder mi integridad.</p>



<p>Como siempre, mi gratitud. Cada palabra entregada va acompañada de mi más profundo aprecio por el tiempo que cada lector ha invertido en estas publicaciones.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Mar Candela</author>
                    <category>Putamente libre - Feminismo Artesanal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=117134</guid>
        <pubDate>Wed, 18 Jun 2025 16:05:25 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/18105516/d.jpeg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[La Marcha por Miguel Uribe y la Memoria de Diana Turbay:]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mar Candela</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Jennifer Pedraza, Alejandro Gaviria y un Manifiesto Político:</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/putamente-libre-feminismo-artesanal/jennifer-pedraza-alejandro-gaviria-y-un-manifiesto-politico/</link>
        <description><![CDATA[<p>No voy a esconder nunca mis experiencias humanas porque creo firmemente que las experiencias humanas también constituyen un aporte político para la vida. </p>
<p>Si en algún momento de la historia de Colombia llegan a demostrar que Jennifer Pedraza o Alejandro Gaviria son seres despreciables, como lo es Gustavo Petro y lo han sido tantos políticos en este país, tengan la seguridad que No escatimaré en palabras para opinar dentro de esa coyuntura.</p>
<p>Por el momento, estoy muy agradecida con la vida de que este par estén haciendo su aporte al país desde su lugar, poniéndose y quitándose la camiseta por las razones correctas, No como lo hace Roy Barreras, Benedetti, entre otros.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p><strong>La Camiseta de la Convicción</strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p>Hola, gente querida. Después de un largo tiempo, vengo con mis reflexiones desordenadas, siempre desde el periodismo de opinión y la <strong>Edu &#8211; comunicación</strong>, con los principios del <strong>Feminismo Artesanal</strong> y la <strong>Interculturalidad</strong>.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<h3 class="wp-block-heading">La chispa de una reflexión: Jennifer Pedraza y la convicción</h3>



<p>Por ejemplo, digo abiertamente que la mujer que más me representa en este momento dentro del poder es la joven <strong>Jennifer Pedraza</strong>. Ella me dijo &#8220;amiga&#8221;, y supongo que desde el principio de la buena fe, que debemos cargar siempre en sus justas proporciones, abrí el corazón a mi simpatía con ella. Con Jennifer me he visto una sola vez en la vida, en una manifestación pública en contra de Hollman Morris hace ya bastante tiempo atrás.</p>



<p>Siempre le he mandado todas mis reflexiones desordenadas cada vez que puedo y la he invitado a tejer caminos juntas.</p>



<p><strong>No</strong> hemos tenido la oportunidad, sin embargo, sospecho que lo vamos a hacer. Sus reflexiones me representan, su manera de hacer el partidismo me representa, y la gallardía con que asume su papel en el mundo me representa. Estoy esperando que esa oportunidad de vernos a los ojos y empezar a tejer una amistad puntada a puntada se dé. Ver si podemos juntas tejer y destejer el camino en acciones concretas.</p>



<p>Hoy quiero agradecerle todo lo que he aprendido de su juventud, de su templanza, de su berraquera. </p>



<p>Me gusta que tenga la capacidad de quitarse la camiseta por las razones correctas. Viendo su video, criticando al camaleónico <strong>Roy Barreras</strong> con toda la razón y explicando por qué &#8220;el chiste se cuenta solo&#8221; y lo detestable que es ver a ese hombre posar de independiente, empecé a reflexionar desordenadamente sobre todo esto.</p>



<p>Ella, jocosamente, dijo: &#8220;Uy amiga, estás para escribir una columna. Jajaja. Totalmente de acuerdo&#8221;.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="&quot;No sea tan DESCARADO&quot;: Jennifer Pedraza se va duro contra Roy Barreras | El Debate" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/ydbdmZffAus?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<h2 class="wp-block-heading">Quitarse y Ponerse la Camiseta: Una Reflexión desde la Convicción Política</h2>



<p>Recordemos que, desde este espacio, siempre defenderé la vida como un acto político. Hablo de la vida misma, con su plenitud, con cada instante. Cada posición que tomamos frente a las circunstancias dadas, cada acierto y desacierto.</p>



<pre class="wp-block-verse">Porque sin su existencia, todo se desvanece.</pre>



<p>Estoy convencida de que <strong>No</strong> existe una vida apolítica. </p>



<p>Aunque se opte por el apartidismo o el abstencionismo, ese acto en sí mismo, <em>per se</em>, también es un acto político.</p>



<p><em><strong>Es una elección, una declaración, un eco.</strong></em></p>



<p>Es innegable que en el ámbito de la praxis partidista, la decisión de cambiar de adscripción puede manifestarse como un acto tanto honorable como estratégicamente necesario. Esto, siempre y cuando ocurra por razones constructivistas, éticas y argumentadas a favor de la justicia y la verdad. A favor de evitar el peor de los males.</p>



<p>Aquí surge la pregunta crucial:</p>



<p> <strong>¿Ponerse y quitarse la camiseta dentro del ejercicio partidista constituye una falta de ética?</strong> </p>



<p>Estoy firmemente convencida de que el partidismo es una construcción inherentemente coyuntural. Por ende, aquellos inmersos en este complejo entramado deben, en algún punto de su trayectoria, estar dispuestos a reconfigurar sus alineaciones.</p>



<p>Sin embargo, esta reconfiguración <strong>No</strong> debe bajo ninguna circunstancia responder a intereses subalternos o a una politiquería de corte egoísta. Mucho menos ha de instrumentalizarse como un vehículo para el tráfico de derechos humanos o la desatención de las necesidades ciudadana.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<h4 class="wp-block-heading">El Lenguaje de la Parafernalia y la Digna Cortesía</h4>
</blockquote>



<p>En ese lenguaje de la parafernalia diplomática y la decencia que nos piden: los entredichos, el &#8220;más o menos&#8221;, el &#8220;tal vez&#8221;, el <strong>No</strong> apostar, el dudarlo todo. Esa es la retórica del día a día dentro del partidismo. <strong>No</strong> por una duda honesta, sino por mera estrategia.</p>



<p><em><strong>Un baile de intenciones veladas.</strong></em></p>



<p>Por eso, a quienes hoy vemos abrazándose como amigos, mañana los vemos, quizás, desprestigiándose mutuamente. Mi propuesta es que podamos, con honestidad, reconocer un apretón de manos protocolario. Un abrazo de palmada que <strong>No</strong> transmite nada.</p>



<p><em><strong>Una mera o incipiente cortesía.</strong></em></p>



<p><strong>No</strong> hay ningún problema en tomar café con el contrario político, en almorzar con el contradictor o en saludar por decencia. </p>



<p>Si estamos metidos en el Congreso, debemos dar luces de lo que es la decencia social. </p>



<p><strong>No</strong> hay problema alguno en llevar la fiesta en paz, aun cuando tengamos que debatir fuertemente.</p>



<p>La cosa se pone densa cuando la regla <strong>No</strong> está clara. Cuando <strong>No</strong> podemos enfrentarnos y decirnos: &#8220;tú y yo <strong>No</strong> somos amigos, ni siquiera camaradas. Apenas somos compañeros&#8221;.</p>



<p> Compañeros de congreso, compañeros de partido o compañeros de lo que sea. Al final de la historia, nos estamos acompañando porque es nuestro oficio.</p>



<p>Vamos a trabajar juntos en lo que podamos.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p> Ojalá tengamos la decencia de separarnos con honor y confrontar las ideas y los hechos.</p>
</blockquote>



<p><em>Sin mentiras. Sin exageraciones. Sin polémicas exhibicionistas al servicio de la sociedad del espectáculo.</em></p>



<p>Ojalá un día tengamos una vida partidista de esa altura intelectual, moral y ética.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<h2 class="wp-block-heading">Lealtades y Oportunidades: Una Postura Innegociable</h2>



<p>Lo digo abiertamente: creo firmemente que hay que trabajar con la gente que nos inspira confianza, con nuestros amigos y aliados. </p>



<p>Es absolutamente estúpido pensar que podemos trabajar en actos tan sensibles con gente absolutamente desconocida. Eso <strong>No</strong> lo hace nadie. Es hipócrita criticar el compañerismo lógico de nuestra especie.</p>



<p>Históricamente, los seres humanos se han juntado en manadas, principalmente desde los intereses profundos, y a esto hay que agregarle confianza. Ninguna comunidad, ningún proceso germina desde la desconfianza. Se hace problemático cuando la manada es de corruptos, mentirosos, tramposos, egoístas y delirantes inútiles. Eso es distinto.</p>



<p>Dentro del partidismo, las cosas todo el tiempo cambian porque los lenguajes <strong>No</strong> son absolutamente transparentes y <strong>pocas veces realmente sabemos quién es quién</strong>. Lo que habla realmente del partidista es su capacidad de tomar decisiones. Soy partidaria del cambio de camiseta las veces que sean necesarias, por las razones correctas. Y crítica absoluta del cambio de camiseta por las razones incorrectas.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<h2 class="wp-block-heading">La Honestidad en el Cambio de Postura Política</h2>



<p>Sin embargo, debo decir que el joven Polo Polo tiene un punto muy importante. Es el sentido de que muchas personas posan de independientes y lo que son es camaleónicas. Son personas que entraron al oficio de la política como una carrera profesional, sin ideas concretas, sin defensas propias, sin principios claros.</p>



<p>Yo <strong>No</strong> digo que un ser humano deba tener principios inamovibles; eso sería estúpido de mi parte. Lo que digo es que cuando un político decide cambiar de posición y decide pagar el costo de ese cambio de pensamiento, le debe explicación y argumento a la ciudadanía. Y esa acción de cambio de camiseta tiene que ser absolutamente justificada.</p>



<p><em><strong>De lo contrario, se convierte en un acomodamiento.</strong></em></p>



<p><strong>No</strong> es lo mismo que yo decida quitarme la camiseta de un partido porque el partido está atentando contra los pactos y compromisos ideológicos y los acuerdos que se hicieron, y sobre todo atentando contra la ética. A que yo me cambie de camiseta porque necesito más poder para mí dentro de la jerarquía de la democracia, para ganar mejores sueldos, mejores estatus y vivir del poder político. Son cosas distintas.</p>



<p>En ese sentido, Polo Polo tiene razón en señalar a los acomodados.</p>



<p>En lo que <strong>No</strong> tiene razón es en afirmar que toda persona independiente <strong>No</strong> está pagando el precio de ser oposición en el país. ¡Claro que sí pagamos el precio por doble partida! En la derecha y en la izquierda extrema nos castigan. Ser liberal <strong>No</strong> debería ser una atadura en alguno de los extremos políticos.</p>



<p>El verdadero liberalismo es sobriedad política, son argumentos, son contextos, son coyunturas y, sobre todo, tiene que ser honestidad.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<h4 class="wp-block-heading">Compromisos Genuinos y Visión de País</h4>



<p>Yo me comprometo genuinamente a <strong>No</strong> llamar amigo a quien <strong>No</strong> es mi amigo. Y darle el lugar de compañero, si es que lo es, o de camarada, en caso que así lo sea. También puede ser un ilustre desconocido con el que tengo simpatías. Deberíamos empezar por hacer eso: por apretar las manos, por dar abrazos de palmada.</p>



<p>Ojalá <strong>No</strong> nos diéramos abrazos de ese tipo y nos abrazáramos únicamente cuando realmente nos mueve una conexión profunda.</p>



<p>Yo <strong>No</strong> creo en la defensa de partidos políticos. Yo creo en la defensa de ideas, de personas, de seres humanos. De seres humanos ilustres, de seres humanos que están apostando algo. Y si hay alguien en este país que está apostando algo es aquella persona de ideas sobrias, de pensamientos honestos.</p>



<p>Personas que están dispuestas a perder la credibilidad de sus compañeros partidistas y soportar campañas de desprestigio si es necesario con tal de <strong>No</strong> apostarle a la farsa partidista.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<h5 class="wp-block-heading">Politiqueros de oficio: Roy Barreras y Armando Benedetti</h5>



<p><strong>No</strong> podemos comparar el cambio de camiseta de personajes como <strong>Armando Benedetti</strong> o <strong>Roy Barreras</strong>. Son politiqueros de oficio. Viven y vivirán siempre del Estado, mientras tengan la manera de conseguir votos y hacer negociaciones coyunturales. Eso es todo. Son personajes que lo único que les interesa es vivir de la teta del Estado.</p>



<p>Y eso ha sido evidente en toda su trayectoria.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<h1 class="wp-block-heading">Alejandro Gaviria: Un cambio de camiseta que genera confianza política</h1>



<p>En contraste, y a diferencia de los politiqueros de oficio, <strong>No</strong> lo podemos comparar con <strong>Alejandro Gaviria</strong>, un funcionario público al que le indican cualquier cantidad de errores e incluso quieren hacerlo ver como un personaje siniestro.</p>



<p> Quienes lo señalan lo hacen como si tuvieran las manos limpias, como si no tuvieran corrupción por la cual responder en su partido y en sus dinámicas de gobierno, y lo hacen sin una sola prueba contundente sobre lo que señalan. </p>



<p>No me refiero a los distintos errores y equívocos del exministro, sino a las insinuaciones de que él es un corrupto. </p>



<p>Nunca olvidaré a la mujer que en un almuerzo me dijo que él era un facilitador de la corrupción de las <strong>EPS</strong>.</p>



<p>Predican en contra de <strong>Alejandro Gaviria</strong> en los pasillos y en las redes sociales. Y lo único que yo veo es a un hombre que ha tenido la capacidad de reconocer sus errores, de dudar, de cuestionar. Yo lo he cuestionado en varias ocasiones; <strong>No</strong> tenemos pensamientos gemelos, todo lo contrario, en ocasiones disentimos. Lo que nos une es el deseo de querer un país con futuro, con posibilidad real de transformación.</p>



<p>Yo lo he seguido durante 6 años desde la primera vez que lo entrevisté. A fuego lento, desde mi lugar de enunciación que hoy es no solo desde el <strong>Feminismo Artesanal</strong>, sino desde la <strong>otredad mental</strong>. He experimentado su paciencia en medio de mi hiperactividad mental, mis reflexiones desordenadas, mis equívocos verbales y escriturales.</p>



<p> Lo he leído una y otra vez para cuestionar. Y siempre me he dado cuenta que me encuentro con un ser humano asumiendo sus posturas de frente y alguien a quien <strong>No</strong> le han podido demostrar corrupción.</p>



<p>Hoy me permito opinar abiertamente sobre la &#8220;cambiadera de camiseta&#8221; de <strong>Alejandro Gaviria</strong>, como algunos dicen. Nunca he visto que cambie de posición sin argumentos. Lo digo yo: esa cambiadera de camiseta ha sido totalmente justificada, aunque a veces parece difusa, cuando uno busca los argumentos encuentra las razones.</p>



<p>Mientras que Gustavo Petro se llena la boca diciendo que Alejandro es un traidor y que es la peor decisión que ha tomado en su gobierno a la hora de delegar ministerios, yo lo que veo es que <strong>Alejandro Gaviria</strong> le entregó su marca personal, su caudal político, su nombre propio al proyecto de Gustavo Petro. Le llaman a eso petrosantismo.</p>



<p>La ultraderecha quiere hacernos creer que existe tal cosa, y yo me permito dudar. Tal vez una línea de la posibilidad partidista sí se sienta a sí misma como petrosantista, eso <strong>No</strong> lo sé. Lo que sí sé es que si eso existe, Alejandro <strong>No</strong> forma parte de eso. </p>



<p>Porque si fuera así, estaría actualmente de ministro viviendo del salario y del prestigio que da el cargo.</p>



<p>La gente repite un millón de veces que a Alejandro lo echaron. Parece que <strong>No</strong> se escucharan a sí mismos, que <strong>No</strong> pensaran al hablar.</p>



<p> Un ser humano con una sola neurona sabe que si se enfrenta abiertamente a un presidente de la República será despedido.</p>



<p> Eso <strong>No</strong> ocurre solo en Colombia, máxime si te vas en contra de Gustavo Petro. Quienes trabajaron con Gustavo Petro en la alcaldía saben que es así. Gustavo jamás ha aceptado un contradictor.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<h3 class="wp-block-heading">Vocación Política: Un Compromiso con la Justicia y la Independencia</h3>



<p>Yo estoy aquí para hablar desde la <strong>Edu &#8211; comnicación</strong> y el periodismo para el desarrollo humano con todos mis principios interculturales.</p>



<p> Como una persona que ha pagado el precio de la independencia y <strong>No</strong> ha traficado jamás con los derechos, <strong>No</strong> se ha enriquecido con sus causas sociales. He tenido una comunidad social absolutamente diversa en todos los pensamientos posibles. </p>



<p>Eso sí, con algo en común: el deseo de un país distinto, el deseo de herramientas, procesos y oportunidades reales.</p>



<p>En ese sentido, tengo toda la autoridad política para decirles que voy a defender la democracia de este país. </p>



<p>Y eso incluye la independencia, el pensamiento crítico, y por supuesto, que en el Congreso existan partidos independientes.</p>



<p>Defiendo el derecho a cambiarse de camiseta las veces que sea necesario por las razones correctas, por lo menos por razones de principios y de ética. </p>



<p><strong>No</strong> le como a esos principios solapados de diplomacias que <strong>No</strong> son nada claras en las reglas del juego. Y espero que si algún día estoy lista para hacer partidismo, lo pueda hacer desde la independencia de pensamiento.</p>



<p><strong>No</strong> quiero un país donde se diga que hay democracia participativa, que hay libertad, sí y solo sí el pensamiento es de extrema derecha o de extrema izquierda.</p>



<p>Hoy quería dejar estas reflexiones y pedirles, por favor, que se piensen muy bien sus postulados para la vida.</p>



<p> Que <strong>No</strong> coman cuentos de campañas artificiosas en contra de personas que ni siquiera conocemos.</p>



<p> Que nos demos las oportunidades que necesitamos de indagar: quién es el político, qué ha hecho y por qué lo ha hecho, cuándo lo hizo, antes de lanzar un juicio de valor.</p>



<p><strong>Hacer partidismo en este país es muy difícil.</strong></p>



<p> Hacer partidismo es muy complejo, sin perder la paz, sin perder la salud mental y, sobre todo, manteniendo los principios.</p>



<p>Por supuesto que sé que necesitamos estar en un partido muchísimas veces, porque <strong>No</strong> siempre se puede avanzar en la política a través de ejercicios de firmas y procesos democráticos totalmente independientes.</p>



<p> <strong>No</strong> toda persona puede hacer una carrera en el ejercicio de la política, dentro de las jerarquías de poder, sin el apoyo de un partido.</p>



<p>Honestamente, muy pocas marcas personales podrían hacer un ejercicio que les permitiera llegar al Congreso o a la Cámara o a cualquier cargo de elección popular, sin un partido y sin invertir plata de dudosa procedencia.</p>



<p> Así que, por supuesto, muchas veces toca estar en un partido y luego simplemente quitarse la camiseta por principios éticos. Así son las cosas.</p>



<p>El petrismo secuestró los derechos humanos en este país como causa. Al petrismo le sirve el feminismo de las mujeres serviles a sus beneficios, y las causas sociales también le sirven única y exclusivamente para generar votos.</p>



<p><strong>No</strong> crean que para mí es fácil hoy escribir esta columna, cuando yo creí genuinamente en Gustavo Petro y le di el ícono de mi voz. Fue al primer político que le di mi eco públicamente.</p>



<p>Y la historia de cómo terminé a su lado <strong>No</strong> es una historia fantástica entre amigos, fue una historia de resistencia feminista. </p>



<p>Nunca olvidaré que subir al balcón a mí me costó una batalla seria desde el activismo, porque fue la primera vez que me &#8220;faltoneó&#8221;. Solo que <strong>No</strong> se lo permití. Hubo una pelea, y solo hay una testigo que ya <strong>No</strong> sé ni dónde está en este mismo instante.</p>



<p>A Gustavo Petro tuve que hacerle cumplir su palabra tres veces referente a las búsquedas que yo tenía con los activismos, y nunca tuvo que ver ni con plata, ni con venta de votos, ni con servilismo. </p>



<p>Eran cosas pequeñas, y si en lo poco <strong>No</strong> sabes cumplir, en lo mucho menos. </p>



<p>Si el defensor de las minorías le falla a una sola mujer, le fallará a un país entero. Esa fue mi lógica.</p>



<p>Hoy en estas reflexiones desordenadas manifiesto que estoy de acuerdo con que los activistas reciban apoyos y hagan alianzas estratégicas con los líderes políticos que consideran favorables a su causa.</p>



<p> Estoy de acuerdo con que logren espacios de poder y puedan conseguir trabajo, educación y mejorías para sus grupos y nichos de acción participativa. <strong>No</strong> lo considero corrupto.</p>



<p>Lo que <strong>No</strong> estoy de acuerdo es que esto se considere como una especie de matrimonio hasta la muerte. </p>



<p>Tenemos que tener la dignidad de quitarnos la camiseta las veces que sea necesaria y <strong>No</strong> sentirnos culpables. </p>



<p>Cualquier cosa que nos haya dado un político —un cupo para el colegio, una cancha en el parque, la posibilidad de un sueldo por un contrato de algún tema, cualquier cosa que hayamos ganado con nuestros talentos trabajando para ese político— fue algo que nos ganamos; <strong>No</strong> es caridad. Y tenemos derecho a renunciar, a alejarnos sin ser estigmatizados y sin ser castigados por hacerlo.</p>



<p>Yo estoy harta de que los activistas y todas las personas que hacemos trabajo social, seamos equivalentes a los payasos de restaurante que jalan a la gente para que vayan a almorzar. </p>



<p>Es decir, que &#8220;nos toque&#8221; buscarle votos a alguien para poder lograr alguna incidencia, porque <strong>No</strong> tenemos otro poder que <strong>No</strong> sea nuestra voz y tenemos que hacer alianzas con políticos partidistas que nos darán la oportunidad de ser escuchados y de formar parte de procesos de injerencia solo si logramos conseguir votos.</p>



<p>Y ahí empieza la batalla campal entre activismos.</p>



<p> Poco se habla de cómo los líderes sociales muchas veces están defendiendo a un político únicamente por el cupo universitario que le prometió a su hijo, o la cancha del barrio, o por el carguito —porque es eso, un cargo minúsculo— que le podrán inventar, o por las alianzas estratégicas que permitan que sus fundaciones puedan licitar con éxito. </p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>No crean que soy ciega también a los entramados corruptos que ocurren desde los activismos barriales.</strong></h2>



<p>Sé de qué les hablo y también sé que es muy difícil <strong>No</strong> caer en tentación cuando en casa hay hambre y hay miseria, y se tiene un corazón con ganas de hacer cosas por el barrio, por la comunidad, sin un solo peso.</p>



<p>Es que corrupción <strong>No</strong> es solamente eso de llevar carros llenos de dinero para repartir plata por votos.</p>



<p> Los votos también se transan con alianzas estratégicas: el líder comunitario que apoya a un edil, o a alguien más poderoso, para que le permita algún día avanzar en la enorme cadena de la jerarquía partidista.</p>



<p> El edil que aspira a estar en la Cámara o en el Concejo, y claro, este concejal o representante de cámara que aspira a más, también tiene alianzas en otro lado y así sucesivamente.</p>



<p>Esto en sí mismo <strong>No</strong> sería despreciable si se trabajara con rectitud.</p>



<p>Yo tuve el privilegio de ser un activista independiente. </p>



<p>El precio lo he pagado en mi propia carne y en mi propia piel.</p>



<p> Tengo 46 años, voy apenas a terminar una maestría, validé primaria y bachillerato y he vivido de la solidaridad del tejido social y de la contención de la familia que construí.</p>



<p> Y sí, sigo siendo un ama de casa, para muchas feministas algo casi que despreciable.</p>



<p>Hice de mi sociedad conyugal el hilo que sostuvo mi tejido para convertirme en la mujer que soy. </p>



<p>Millones de mujeres <strong>No</strong> tienen la posibilidad de un hogar donde su compañero pueda contenerles financieramente, moral y socialmente mientras que hacen su activismo. </p>



<p>Esa es la única razón por la cual yo he podido revelarme una y otra vez del oportunismo de los machos en el poder y de algunas feministas que se vendieron a la farsa del partidismo del cambio actual.</p>



<p>Cuenten conmigo para rescatar las causas sociales del secuestro ideológico en que muchos y muchas activistas se encuentran. </p>



<p><strong>Mi sueño era superarme, estudiar, algún día ser trascendente. </strong></p>



<p>Compartir los aprendizajes con el ánimo de que esto sea semilla y afecte positivamente a cualquier persona que me lea o escuche. Y sobre todo, vivir de mi trabajo social, de mis talentos, de mis estudios en algún momento.</p>



<p><strong>No</strong> puede ser que aspiremos a vivir de lo que somos y hacemos sea cuestionado. </p>



<p>Y <strong>No</strong> puede ser que les parezca normal que muchas personas vivan de la trampa politiquera e injusto que un activista, de su trabajo social.</p>



<p>Cada vez que pido pruebas y evidencias de la corrupción de <strong>Alejandro Gaviria</strong>, nadie da razón.</p>



<p> Lo único que tienen es un montón de frases artificiosas en contra suya. Hay que ver qué dice el tiempo.</p>



<p> Lo cierto es que aquí quien está cuestionado por corrupción es el gobierno de Petro, y quien tiene que rendir cuentas en este instante es el presidente y todo su equipo de trabajo durante la campaña y durante el gobierno.</p>



<p>En cuanto a Alejandro, si alguien llega a demostrar que realmente es un corrupto, juro que haré una columna al respecto. Por ahora, él tiene mi voto de confianza, desde el principio de la buena fe. </p>



<p><strong>No</strong> por apasionamientos, sino porque he tenido la oportunidad de estudiar sus pasos, de cuestionarlo e incluso de confrontarlo y aprender sobre su línea de pensamiento.</p>



<p><strong>No</strong> voy a esconder nunca mis experiencias humanas porque creo firmemente que las experiencias humanas también constituyen un aporte político para la vida. </p>



<p>Si en algún momento de la historia de Colombia llegan a demostrar que <strong>Jennifer Pedraza</strong> o <strong>Alejandro Gaviria</strong> son seres despreciables, como lo es Gustavo Petro y lo han sido tantos políticos en este país, tengan la seguridad que <strong>No</strong> escatimaré en palabras para opinar dentro de esa coyuntura.</p>



<p>Por el momento, estoy muy agradecida con la vida de que este par estén haciendo su aporte al país desde su lugar, poniéndose y quitándose la camiseta por las razones correctas, <strong>No</strong> como lo hace <strong>Roy Barreras</strong>, <strong>Benedetti</strong>, entre otros.</p>



<p><strong>Colofón:</strong></p>



<p>Mis textos, desde hace un tiempo, son el resultado de una colaboración intrínseca con la inteligencia artificial. Sin embargo, es mi intelecto el ojo rector, asegurándome de que cada componente de esta composición represente con absoluta fidelidad lo que deseo expresar y, sobre todo, cómo lo concibo, minimizando así cualquier posible desliz a razón de la dislexia. Como siempre, les recuerdo: soy escribidora, <strong>No</strong> escritora.</p>



<p>Muchas gracias por llegar hasta el final de esta lectura, como siempre valoro su tiempo, compañeras y compañeros, y de alguna manera, amistades invisibles.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Mar Candela</author>
                    <category>Putamente libre - Feminismo Artesanal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=116660</guid>
        <pubDate>Sat, 07 Jun 2025 05:50:58 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/07003502/je-scaled.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Jennifer Pedraza, Alejandro Gaviria y un Manifiesto Político:]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mar Candela</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Desafiando los Márgenes de la Educación en la Era de la IA y LaS Neurodiversidades</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/putamente-libre-feminismo-artesanal/desafiando-los-margenes-de-la-educacion-en-la-era-de-la-ia-y-las-neurodiversidades/</link>
        <description><![CDATA[<p>Mi experiencia personal al intentar acceder y permanecer en la educación superior ha estado marcada por desafíos que van más allá de lo meramente académico u económico .</p>
<p> Como lo compartí en el foro, el privilegio de estudiar virtualmente, presentado a menudo como una solución democratizadora, se revela como un espejismo para quienes no cuentan con las condiciones materiales básicas: internet de calidad y un computador (reflexión propia).</p>
<p> Esta brecha de clase, como bien lo señalé, se suma a la invisibilización de Las neuro diversidades en un sistema educativo históricamente diseñado para el cerebro típico.</p>
<p>La reflexión de Paula Alejandra sobre cómo pasar de la práctica pedagógica a la investigación educativa (Castro Torres, 2025) es un camino valioso,  ¿Cómo emprendemos ese camino cuando las necesidades de aprendizaje de una parte significativa de la población son ignoradas o patologizadas con estigmas ? </p>
<p>Mi propio tránsito por el sistema educativo, desde una validación del bachillerato hasta mi actual maestría en la UNAD, ha sido una lucha constante por encontrar espacios y metodologías que se adapten a mi forma de procesar el mundo.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-background" style="background-color:#a14e13"><strong>Reflexiones Desordenadas: </strong></p>



<p><em>Un susurro de gratitud, una melodía que asciende desde las profundidades del alma&#8230;</em></p>



<p>Toda la vida llevaré tatuado en el espíritu el privilegio inmenso de haber hollado los senderos de la educación superior. Fui con la humilde ambición de pulir mi oficio, de ser una mejor profesional que aquella que la experiencia empírica había moldeado. ¡Oh, sorpresa del destino! Encontré no solo un aula, sino un espejo que desveló una verdad oculta: era una mujer ignorante de mi propio ser, cuyas desigualdades estaban intrincadamente tejidas a una condición humana diferencial. Esa madeja invisible había marcado mi progreso profesional, social, familiar, trazando límites a mis logros, sembrando la semilla del fracaso en mi corazón y, en ocasiones oscuras, arrebatándome las ganas de vivir.</p>



<p>Hoy, antes de destejer las reflexiones que habitan mi hiperactividad mental, les hablo desde la desnudez del corazón. Y en este espacio íntimo, quiero alzar una copa imaginaria, un brindis sonoro que resuene en el universo:</p>



<p>¡Salud a mi patrocinadora, a la gracia que floreció en mi vida para abrazar mi proceso de emancipación intelectual y académica! ¡Salud a su existencia, a su generosidad sin nombre, quizás una Pérez, una Gómez, una Rodríguez, una Hernández, una Díaz o una Castellanos, un alma que reconoció en mí una chispa y decidió avivarla! Gracias a mis docentes formales e informales, ante todo a mi extraordinaria familia de tres personas conmigo ( Mi hija y mi esposo)</p>



<p> A la doctora Caren Rodríguez <strong>( así con C así lo escribe la doctora ) </strong>neuropsicologa Colombiana, Gracias Caren por tu trabajo en mi vida y todo lo que has hecho en el país por las personas neuro divergentes.</p>



<p>Quiero expresar mi más profundo agradecimiento a Cristina Vélez Valencia por su amistad y confianza profesional. </p>



<p>Su trayectoria como líder en instituciones públicas y privadas, especialmente como Secretaria Distrital de la Mujer y Secretaria Distrital de Integración Social en Bogotá durante la administración de Enrique Peñalosa, es verdaderamente inspiradora. </p>



<p>También su papel como Vicepresidenta de Articulación Público-Privada en la Cámara de Comercio de Bogotá y actualmente como Decana de la Escuela de Administración en la Universidad EAFIT refleja su compromiso con el impacto social.</p>



<p>Gracias a ella, tuve la oportunidad de iniciar mi camino como comunicadora y oradora en el ámbito de la neurodiversidad. </p>



<p>Su influencia ha sido un faro para muchos, incluyéndome a mí.</p>



<p>Además, hago extensiva mi gratitud al exministro de Salud y  de Educación, Alejandro Gaviria, intelectual, académico, orador, y escritor pensador  por las valiosas reflexiones que me ha permitido tener en torno a las neuro diversidades. Hoy lo considero un amigo, así como a todas las personas que me han brindado la oportunidad de florecer en mi emancipación intelectual. </p>



<p> A Raúl Diaz comunicólogo  y mi mejor amigo.</p>



<p class="has-background" style="background-color:#b78909"><strong>Inicio de la Reflexión Edu &#8211; comunicativa:</strong></p>



<p>Hoy inicio mis &#8220;Reflexiones Desordenadas&#8221; en torno a la compleja realidad de la educación en nuestro país y en el mundo.</p>



<p> Les comparto mi experiencia modesta en el Foro de participación de una de las asignaturas de mi maestría sobre investigación y los desafíos cruciales que enfrenta la educación en este siglo, un siglo que la UNESCO nos recuerda se proyecta con retos significativos hasta el año 2050 (UNESCO, 2021).</p>



<p> Escribo como Edu &#8211; comunicadora, periodista para el desarrollo humano, comunicadora para la vida, activista, desde todas las mujeres que he sido, que soy en busca de la mujer que aún no conozco.</p>



<p>Desde este lugar de enunciación múltiple, la discusión planteada en el foro por mi compañera Paula Alejandra Castro Torres (2025) حول la importancia de anclar la investigación en las prácticas pedagógicas resuena con una fuerza particular. Su llamado a generar conocimientos investigativos para la mejora continua de la enseñanza y el aprendizaje es fundamental. </p>



<p>Sin embargo, esta visión debe confrontar las barreras sistémicas que impiden una verdadera inclusión educativa. </p>



<p>Un saludo muy especial a la sub colectiva de Feminismo Artesanal  Neuro divergencias en resistencias sin esta colectiva mi vida seria mucho  más difícil hoy todo tiene sentido y tengo esperanza real en la vida gracias a todas estas experiencias y oportunidades.</p>



<p class="has-background" style="background-color:#c85504"><strong>(Parte 1 &#8211; Desafiando las Brechas: Clase, LAS Neurodiversidades y la Promesa Incumplida de la Virtualidad)</strong> </p>



<p>Mi experiencia personal al intentar acceder y permanecer en la educación superior ha estado marcada por desafíos que van más allá de lo meramente académico u económico .</p>



<p> Como lo compartí en el foro, el privilegio de estudiar virtualmente, presentado a menudo como una solución democratizadora, se revela como un espejismo para quienes no cuentan con las condiciones materiales básicas: internet de calidad y un computador (reflexión propia).</p>



<p> Esta <strong>brecha de clase</strong>, como bien lo señalé, se suma a la invisibilización de <strong>Las neuro diversidades</strong> en un sistema educativo históricamente diseñado para el cerebro típico.</p>



<p>La reflexión de Paula Alejandra sobre cómo pasar de la práctica pedagógica a la investigación educativa (Castro Torres, 2025) es un camino valioso,  ¿Cómo emprendemos ese camino cuando las necesidades de aprendizaje de una parte significativa de la población son ignoradas o patologizadas con estigmas ? </p>



<p>Mi propio tránsito por el sistema educativo, desde una validación del bachillerato hasta mi actual maestría en la UNAD, ha sido una lucha constante por encontrar espacios y metodologías que se adapten a mi forma de procesar el mundo.</p>



<p> <strong>Las neurodiversidades</strong>, como lo explican Jaarsma y Welin (2011), no son una rareza, sino una variación natural de la condición humana que exige un cambio radical en nuestras concepciones pedagógicas. Y esta lucha no es solo mía; la emprendo a través de mí, por las otras y para las otras, porque ese es el tejido de &#8220;mi&#8221; Feminismo Artesanal.</p>



<p class="has-vivid-green-cyan-background-color has-background"><strong>(Parte 2 &#8211; La Inteligencia Artificial: ¿Aliada o Nuevo Factor de Exclusión?)</strong></p>



<p>La conversación sobre el futuro de la educación superior hacia 2050, planteada por Paula Alejandra y la UNESCO (2021), inevitablemente nos lleva al epicentro de la <strong>inteligencia artificial</strong>.</p>



<p> Si bien la IA ofrece herramientas potencialmente transformadoras para el aprendizaje personalizado y la superación de barreras de acceso, también encierra el riesgo de convertirse en un nuevo factor de exclusión si no se aborda con una perspectiva inclusiva y ética (UNESCO, 2023).</p>



<p>Como persona neurodivergente, vislumbro en la IA un aliado crucial para mis procesos de metacognición y para la superación de las dificultades de expresión escrita que a menudo no se alinean con mi fluidez oral (reflexión propia). Sin embargo, me inquieta profundamente el debate sobre la &#8220;humanización&#8221; de textos generados por IA para cumplir con normativas académicas. </p>



<p>¿No deberíamos, en cambio, enfocarnos en el <strong>valor agregado del conocimiento</strong> y en la capacidad de los estudiantes para aplicar lo aprendido en la transformación de sus propias vidas y de su entorno?</p>



<p>La propuesta sobre la formación de investigadores en educación (Castro Torres, 2025) debe integrar una reflexión crítica sobre el impacto de la IA en la investigación y en la propia definición de conocimiento. </p>



<p>¿Estamos preparando a los futuros investigadores para colaborar con la IA de manera ética y creativa, o para simplemente replicar modelos preexistentes?</p>



<p class="has-vivid-red-background-color has-background"><strong>(Parte 3 &#8211; Un Llamado a la Inclusión Radical y a la Evaluación Transformadora)</strong></p>



<p>La pregunta de Paula Alejandra sobre si la investigación educativa se limita al entorno escolar (Castro Torres, 2025) nos recuerda la amplitud de los espacios de aprendizaje.</p>



<p> En todos estos espacios, la <strong>inclusión radical</strong>, que abarca LAS neurodiversidades y las desigualdades de clase, debe ser el principio rector.</p>



<p> La evaluación, como lo señala Vivanco de Uribe (2003), debe ser una reflexión crítica sobre la práctica educativa.</p>



<p>Desde mi perspectiva edu &#8211; comunicativa y mi experiencia personal, abogo por una <strong>evaluación centrada en la praxis</strong>, donde se valore la capacidad de los estudiantes para aplicar el conocimiento en situaciones reales y para explicar cómo este ha generado un cambio significativo en sus vidas (reflexión propia).</p>



<p> Mi anhelo como futura docente es trascender la mera repetición de teorías y fomentar una comprensión profunda y transformadora.</p>



<p>Este camino lo recorro desde mi Feminismo Artesanal, tejiendo redes y saberes para otras.</p>



<p>El desafío que enfrentamos hacia el 2050, como lo señala la UNESCO, exige un compromiso con la equidad y la calidad educativa. </p>



<p>Para lograrlo, debemos <strong>desafiar los márgenes de la educación tradicional</strong>, abrazar LAS neurodiversidades como un valor inherente a la condición humana y utilizar la inteligencia artificial como una herramienta para la inclusión, no para la exacerbación de las desigualdades. </p>



<p>Solo así podremos construir un futuro educativo donde todas las voces, todos los cerebros, tengan la oportunidad de florecer.</p>



<p class="has-background" style="background-color:#b04e08"><strong>Colofón:</strong></p>



<p>Valoro a cada lector y lectora que llegó hasta aquí. </p>



<p>Agradezco profundamente su tiempo y su atención. </p>



<p>Me encantaría conocer sus propias reflexiones sobre estos temas, porque el diálogo colectivo es fundamental para avanzar. </p>



<p>Valoro inmensamente la dedicación con la que me siguen en este espacio. Escribirles le da sentido profundo a todo mi proceso, porque pienso en cada persona a la que mis reflexiones puedan acompañar en lo complejo de nuestra realidad.</p>



<p>Hasta las próximas &#8220;Reflexiones Desordenadas&#8221;, se despide de ustedes, <strong>su escribidora.</strong></p>



<p><strong>Referencias:</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Castro Torres, P. A. (2025, 7 de abril). Foro colaborativo. [Transcripción del texto proporcionado].</li>



<li>Jaarsma, P., &amp; Welin, S. (2011). Autism as a natural human variation: Implications of the neurodiversity paradigm. <em>Autism</em>, <em>15</em>(6), 671-679.</li>



<li>Unesco. (2021). <em>Pensar más allá de los límites: perspectivas sobre los futuros de la educación superior hasta 2050</em>.</li>



<li>Unesco.<sup> 1</sup> (2023). <em>Informe GEM 2023: Tecnología en la educación: ¿una herramienta en los términos de quién?</em>. &nbsp; <a href="https://www.redalyc.org/journal/4985/498576591007/html/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"></a><a href="https://www.redalyc.org/journal/4985/498576591007/html/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">1. www.redalyc.org </a><a href="https://www.redalyc.org/journal/4985/498576591007/html/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"></a><a href="https://www.redalyc.org/journal/4985/498576591007/html/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"></a><a href="https://www.redalyc.org/journal/4985/498576591007/html/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"></a><a href="https://www.redalyc.org/journal/4985/498576591007/html/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">www.redalyc.org</a><a href="https://www.redalyc.org/journal/4985/498576591007/html/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"></a></li>



<li>Vivanco de Uribe, M. (2003). Investigación educativa: una reflexión crítica. <em>Educere, 6</em>(21), 73-81.</li>
</ul>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mar Candela</author>
                    <category>Putamente libre - Feminismo Artesanal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=114222</guid>
        <pubDate>Wed, 09 Apr 2025 20:28:12 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Desafiando los Márgenes de la Educación en la Era de la IA y LaS Neurodiversidades]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mar Candela</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>¿Por qué ellos dicen que el presidente está loco?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/por-que-ellos-dicen-que-el-presidente-esta-loco/</link>
        <description><![CDATA[<p>Ninguno es psiquiatra pero ya todos ellos diagnosticaron al primer mandatario. Mientras tanto, está muriendo el diálogo civilizado y la compostura. Usamos el insulto, no las ideas, como arma de confrontación. Consulté con expertos sobre los calificativos que tachan de loco al presidente.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Imágenes tomadas de YouTube (consejo de ministros)</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-a64775905518aa480223eeead0ff1956"><em>“Los medios de comunicación, las plataformas, las figuras públicas deben responsabilizarse por difundir discursos dañinos que promuevan los estigmas hacia la salud mental en la sociedad entera”:</em> <strong>Ana María Salazar, psicóloga, Universidad El Bosque.</strong></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-165d94b5567d69d93a649f6b9cbc342c"><em>“Algunos adjetivos con connotación negativa podrían contribuir al estigma de los pacientes que padecen enfermedades mentales; reforzando los prejuicios y creencias erróneas”:</em> <strong>Carlos Londoño, médico psiquiatra.</strong></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-9832860c1c83762c22f84f4d4c6b8bde"><em>“Ninguna gran mente ha existido nunca sin un toque de locura”:</em> <strong>Aristóteles, pensador griego.</strong></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-792a63984b6a8d824d2e151391fc4ba5"><em>“Estamos todos tan necesariamente locos que no estarlo sería otra forma de locura. La absoluta rareza sería la anormalidad”:</em> <strong>Enrique Vila-Matas, escritor español. (Diario El País de España).</strong></p>



<p>¿Y si construimos manicomios en vez de escuelas?</p>



<p>Para qué las balas, si con el lenguaje oprobioso también podemos causar daño. De él nos servimos todos, desde el presidente hacia abajo: la oposición, los periodistas, el ciudadano de a pie y hasta quienes posan de intelectuales.</p>



<p>“Aceptemos con firmeza que Petro <strong>se volvió loco</strong>. Y no es un decir”, trinó la escritora Carolina Sanín, el día del primer consejo de ministros. Dos años atrás, había dicho lo mismo: “Estamos <strong>gobernados por un loco</strong>”.</p>



<p>“El presidente Petro pasó de las teorías de conspiración a un<strong> delirio rabioso”,</strong> posteó el exministro Alejandro Gaviria, defensor de las EPS y crítico del gobierno, en el que tuvo un fugaz papel.</p>



<p>El precandidato Germán Vargas Lleras piensa igualito: “Petro, un <strong>loco desaforado</strong>”.</p>



<p><a href="https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/juan-carlos-botero/trump-y-petro-son-identicos">Juan Carlos Botero </a>compara a Petro con Trump: “Ambos fustigan a sus predecesores para justificar <strong>sus locuras</strong> y acuden a etiquetas fáciles para descalificar al enemigo”, argumenta el escritor bogotano. ¿Locura es etiqueta o dictamen médico?, pregunto yo. &nbsp;</p>



<p>Sobre el último consejo de ministros, tuiteó Moisés Wasserman, el ex rector de la Universidad Nacional: “Este consejo de ministros fue un espectáculo absolutamente <strong>desquiciado</strong>”.</p>



<p>El escritor <a href="https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/hector-abad-faciolince/la-cuadratura-del-circulo">Héctor Abad Faciolince</a> fue más allá: <em>“…viendo que la realidad no se acomoda a su fantasía, el presidente <strong>se aferra a la magia, al delirio</strong>, a la verborrea y a la botella (de café)”. (…) “Publica 44 trinos en una sola madrugada, se declara abstemio, pero parece borracho desde el amanecer”.</em> &nbsp;Sobre <strong>su última columna</strong> en <strong>El Espectador</strong>, me referí en esta entrada del blog.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-blogs-el-espectador wp-block-embed-blogs-el-espectador"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="1HQ69Z1ZuP"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/resolvamos-la-cuadratura-del-circulo-hector-abad-contra-petro/">Resolvamos la cuadratura del círculo (Héctor Abad contra Petro)</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;Resolvamos la cuadratura del círculo (Héctor Abad contra Petro)&#8221; &#8212; Blogs El Espectador" src="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/resolvamos-la-cuadratura-del-circulo-hector-abad-contra-petro/embed/#?secret=OYeeCS2FpU#?secret=1HQ69Z1ZuP" data-secret="1HQ69Z1ZuP" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>



<p>Todos estamos hablando, escribiendo, trinando o posteando desde la ofuscación, bien sea a favor de aquello en lo que creemos o en contra de aquellos a quienes detestamos, por la razón que sea. Y me incluyo.</p>



<p>El país está más fracturado que nunca y aquellos que podrían ser la luciérnaga en la oscuridad, están echando más leña al fuego para que el rancho arda con nosotros adentro.</p>



<p>El país importa menos de lo que importa el gobierno, y debería ser al revés, porque al final los gobernantes pasan. En 2026 vendrá otro gobierno (uno como el de ahora o lo mismo que había antes) y nos seguiremos insultando. Porque perder es ganar un poco… de resentimiento.</p>



<p>El resumen del país es este: La Izquierda queriendo hacer y la Derecha que no deja. Cuando gobernaba la Derecha, hacía y deshacía sin importar lo que dijera la Izquierda, que era y sigue siendo minoría. Se necesitan las reformas pero la oposición no raja ni presta el hacha. <em>“Tú di rana y yo salto”</em>. El gobierno quiere saltar y los opositores le dicen qué tanto. Lo que sea que estén ganando, lo ganan ellos mientras los ciudadanos estamos en pérdidas. &nbsp;</p>



<p>En esta lucha encarnizada entre la clase política hay dos modelos de país que nos están ofreciendo. Las élites (políticas y económicas) defienden un modelo y quienes no forman parte de ellas estamos divididos entre quienes defienden lo que determinen las élites y aquellos que creemos que el país debe funcionar de otra manera, aunque no siempre lo tengamos claro. &nbsp;</p>



<p>Aguardamos la esperanza de que se imponga el modelo en el que cada uno de nosotros cree, por la razón que sea; en consecuencia, cada quien construye su verdad y su narrativa a partir de tal premisa. Ningún argumento nos hará cambiar fácilmente de parecer. Al final, los apáticos inclinarán la balanza, para bien o para mal. Ellos son el voto a conquistar. Los demás, con todo respeto, estamos contaminados de puro enojo, que no se cura con agüita de hinojo.</p>



<p>Con enojo hablan los políticos y con ese mismo lenguaje descalificador y venenoso están hablando algunos medios de comunicación y ciertos columnistas de prensa, aunque también hay los que creen que el presidente se hace el loco.</p>



<p><strong><em>“Pacientes sufren por medicinas y Petro hace show de ´yo no fui´&#8221;,</em></strong> titula El Colombiano en primera plana. Tuve que leer dos veces porque pensé que era el trino de un tuitero iracundo y no un titular de prensa. Opiniones no son noticias, pero es lo que hay.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="904" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/30093936/A-LOCURA-REDUCIDA-1024x904.jpg" alt="" class="wp-image-113783" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/30093936/A-LOCURA-REDUCIDA-1024x904.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/30093936/A-LOCURA-REDUCIDA-300x265.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/30093936/A-LOCURA-REDUCIDA-768x678.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/30093936/A-LOCURA-REDUCIDA.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size">Imágenes creadas por IA, imitando a los Estudios Ghibli, a partir de fotos reales, tomadas de YouTube (ver arriba)<em> </em></p>



<p>El enfado nos moldea a todos y la ofensa nos atraviesa como puñal. En su columna <strong><em>El odio de un gobernante</em>,</strong> dice el columnista <a href="https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/pablo-felipe-robledo/el-odio-de-un-gobernante">Pablo Felipe Robledo</a> en <strong>El Espectador</strong>. <strong><em>“Estamos gobernados por un loco que se cree cuerdo, un ignorante que se cree sabio”.</em></strong></p>



<p>Hablamos con la misma seguridad de lo que nos consta y de lo que no nos consta. </p>



<p>El columnista, <a href="https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/felipe-zuleta-lleras/la-pataneria-como-arma-politica/">Felipe Zuleta Lleras</a> escribió. &nbsp;<strong><em>“El país necesita una consulta, pero no para aprobar la reforma laboral, sino con un psiquiatra que trate de manera urgente al presidente quien ha demostrado con creces padecer alguna muy grave enfermedad mental”.</em></strong></p>



<p>Una lectura escribió quejándose: “Manifiesto preocupación por la incitación al odio y la grosería que en su columna promueve Felipe Zuleta. La cantidad de insultos, las palabras y las formas como se refiere del presidente, pero también a todo aquello que no aprueba, supera la libertad de expresión”, escribe <a href="https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/cartas-de-los-lectores/sobre-la-discapacidad-y-un-llamado-de-atencion-a-felipe-zuleta">Adriana Chaparro</a>, quien seguidamente le pide moderar su lenguaje.</p>



<p>“Soy profesora universitaria –añade-, y he trabajado con varias personas que tienen problemas de salud mental; me apena que una persona en esa condición se exponga de esa manera y jalone ese estilo de opinión en un país ya tan violento y dividido”.</p>



<p>Yo solo hablo de lo que leo. “De mis enfermedades mentales hablaré ampliamente más adelante”, señala Zuleta Lleras en su libro <em>Más allá de la familia presidencial</em>. Y en la página 117 hace público su Trastorno Obsesivo Compulsivo, TOC: <em>“Como ya he contado, debo rigurosamente ir donde el psiquiatra, pues he sido diagnosticado con una depresión crónica severa, que me obliga a tomar antidepresivos todos los días”, </em>confesó.</p>



<p><a href="https://caracol.com.co/2025/03/21/federico-gutierrez-aseguro-que-el-presidente-gustavo-petro-no-es-normal">“Petro no es normal”,</a> afirmó el alcalde de Medellín. “El presidente de la República debería estar acá, pero <strong>no estamos en circunstancias normales, ni él es normal</strong>”, dijo Fico Gutiérrez ante empresarios antioqueños.</p>



<p>O nos calmamos o nos vamos todos de psiquiatra, que tampoco es buena idea porque en las EPS no hay agenda.</p>



<p>Si quienes juzgan al presidente saben algo que los demás no sepamos, y que sea grave de toda gravedad, deberían anexar las pruebas en lugar de alimentar especulaciones.</p>



<p>El presidente parece inmune a las ofensas de sus críticos. Sin embargo, cuando le pican la lengua, se la encuentran, y peca de ligerezas como sus detractores. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>



<p>“Estos orangutanes de la codicia se están tumbando el billete y están saboteando al Gobierno”, dijo en el último consejo de ministros (25 de marzo), para defender su gestión en medio de la crisis del sector salud.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="twitter-tweet" data-width="500" data-dnt="true"><p lang="es" dir="ltr">🗣️<a href="https://twitter.com/hashtag/Lo%C3%9Altimo?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#LoÚltimo</a> | &quot;Estos orangutanes de la codicia se están tumbando el billete y están saboteando al Gobierno&quot;: Petro sobre la crisis en el servicio del sistema de salud <br><br>📺Véanos por 👉 Claro 465, DirecTv 147, Movistar 416 y ETB 254 <a href="https://t.co/c8y7asK628">pic.twitter.com/c8y7asK628</a></p>&mdash; CABLENOTICIAS (@CABLENOTICIAS) <a href="https://twitter.com/CABLENOTICIAS/status/1904654528185532664?ref_src=twsrc%5Etfw">March 25, 2025</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
</div></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>En el país virtual ha muerto el diálogo civilizado y en el país político también.</strong></h2>



<p>Es un país de locos, dirán afuera. Es un hecho que estamos perdiendo la cordura y la compostura. El que aplaude por aquí es el mismo que escupe por allá, dependiendo de su credo ideológico. Se es petrista o se es antipetrista, pero no hay medias tintas posibles. Se está con el gobierno o se está contra el gobierno. Se está del lado de la ilusión de un cambio o se está a favor de que todo siga como era antes.</p>



<p>En eso consiste el cuento de la polarización, raíz verdadera de nuestros males: creer que la razón la tengo yo y el otro está equivocado. Siempre ha sido así, pero ahora esa realidad es más evidente, acaso más escandalosa, porque de por medio están las redes sociales donde batallan el bien (nuestras opiniones sesgadas) y el mal (las opiniones sesgadas de los demás).</p>



<p>Con la misma velocidad, se difunden las columnas de opinión o los trinos que defienden al presidente y su gestión, por la razón que sea, que aquellas que lo crucifican, por la razón que sea.</p>



<p>Así, el algoritmo está moldeando nuestra <em>psique</em>, casi que obligándonos a polemizar sobre cualquier cosa para hacer parte de este nuevo orden que, en el fondo, es el mismo desorden de siempre, el reino del desmadre, el ruido mediático que nos nubla la razón. Y sin razón, dígame usted: ¿Qué país avanza?</p>



<p>El <em>homo politicus</em> sigue decidiendo por todos nosotros y la única buena noticia es que ya no nos hacemos matar por ninguno de ellos. Aguardemos la esperanza de que un día el <em>homo colombianus</em> se comporte como <em>homo sapiens</em>. Y no se ofendan, que ofendidos ya veníamos desde antes de esta columna.</p>



<p>Tenemos que domesticar el ímpetu. Porque la rabia solo da tiempo para oponerse a todo. Opinamos sobre lo que no leemos. Disentimos desde el enojo que nos genera un titular de prensa y el titulador lo hace adrede. En el país virtual ha muerto el diálogo civilizado (al parecer) y en el Congreso de la República ha muerto el diálogo político civilizado (al parecer). Muerto el diálogo, nos queda la ira y, sin una vacuna probable, ahora hay que ingeniárselas para ver si somos capaces de sobrevivir a esta bronca que, con invierno de por medio, amenaza con volverse bronquitis crónica. &nbsp;</p>



<p>Si no nos tomamos en serio el país, y hacemos de la frase “cada loco con su tema” un chiste, llegará el día en que no habrá espacio en las instituciones psiquiátricas. Y no es un decir. &nbsp;&nbsp;</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>Hablan los especialistas</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="576" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/29170050/A-LOCURA-PSIQUIATRAS-1024x576.jpg" alt="" class="wp-image-113756" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/29170050/A-LOCURA-PSIQUIATRAS-1024x576.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/29170050/A-LOCURA-PSIQUIATRAS-300x169.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/29170050/A-LOCURA-PSIQUIATRAS-768x432.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/29170050/A-LOCURA-PSIQUIATRAS-1536x864.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/29170050/A-LOCURA-PSIQUIATRAS.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Carlos Andrés Londoño M., médico psiquiatra y Ana María Salazar, psicóloga.</em></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>“El lenguaje negativo profundiza el estigma hacia los pacientes que padecen enfermedades mentales”</strong>: <em>Carlos Andrés Londoño M., médico psiquiatra (ejerce en área clínica y neuropolítica)</em></li>
</ul>



<p>Cierto lenguaje, generado ante la opinión pública, sobre la salud mental particular de alguna persona, por parte de no especialistas en el tema, podría conllevar a la elucubración. <strong>Para llegar a una impresión diagnóstica es pertinente una valoración por un médico psiquiatra o psicólogo</strong>; o en algunos casos por un galeno de especialidades afines. Un diagnóstico se fundamenta en un análisis integral, que incorpora aspectos biográficos, clínicos- semiológicos, en un contexto científico-académico, en una consulta especializada, que requiere además, un examen mental.</p>



<p>Como sociedad, podríamos llegar a una suerte de “sesgo colectivo“, en el cual intervienen, entre otros, la carga afectiva, juicios de valor y transmisión cultural. Algunos términos (no técnicos), o adjetivos con connotación negativa, usados para referirse a condiciones de salud mental, podrían considerarse despectivos, y contribuir al estigma de los pacientes que padecen enfermedades mentales; reforzando los prejuicios, estereotipos negativos y creencias erróneas.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<ul class="wp-block-list">
<li><strong>“Mensajes negativos aumentan la hostilidad social”</strong>: Ana María Salazar, psicóloga de la Universidad El Bosque.</li>
</ul>
</blockquote>



<p>Debemos entender que el lenguaje estereotipado de figuras públicas no es un tema meramente político o social, sino una cuestión de salud mental colectiva<strong>. </strong>Sabemos que la exposición constante a mensajes negativos llenos de prejuicios tiene un impacto muy fuerte social y puede llevar a una desesperanza aprendida y a falsas creencias colectivas, generando apatía o depresión además de aumentar la hostilidad social.</p>



<p>La pregunta clave para mí sería: ¿cómo estamos percibiendo como sociedad a la salud mental? ¿Que entendemos por salud mental? ¿Cómo estamos construyendo esta definición?, ¿por qué usamos rótulos de enfermedad mental cómo una forma de etiquetamiento negativo que presume ridiculizar o construir la imagen de alguien cómo incompetente?, ¿es realmente eso lo que pensamos de la enfermedad mental?&nbsp; &nbsp;</p>



<p>Este tipo de lenguaje muestra que cómo sociedad nos queda un largo camino por recorrer en la interiorización de un pensamiento crítico para deconstruir estereotipos relacionados con la enfermedad mental. <strong>Los medios de comunicación, las plataformas y las figuras públicas deben responsabilizarse por difundir discursos dañinos que promuevan los estigmas hacia la salud mental en la sociedad entera.</strong></p>



<p>El estigma hacia la salud mental está profundamente arraigado en el lenguaje cotidiano, tanto que la OMS (2021) describe que el 90% de las personas con trastornos mentales en países de ingresos bajos/medios no reciben tratamiento, en parte por estigma institucional.&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=113751</guid>
        <pubDate>Sun, 30 Mar 2025 12:55:28 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/30073508/A-LOCURA-PETRO-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[¿Por qué ellos dicen que el presidente está loco?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El pódcast con veneno de Alejandro Gaviria y Ricardo Silva</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-podcast-con-veneno-de-alejandro-gaviria-y-ricardo-silva/</link>
        <description><![CDATA[<p>Cuando dos personas se juntan para charlar sobre la realidad o los políticos, necesariamente están desnudando sus propias almas. Escuchar el podcast “Tercera Vuelta” es asistir al desdoblamiento de los egos: el de Silva y el de Gaviria. Hablemos de la microélite colombiana.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-1660386f326a0d442ed0536af9f8c000"><strong>Si el pez muere por la boca, escribamos. </strong></p>



<p>Qué pereza escuchar un podcast donde los que conversan, Alejandro Gaviria y Ricardo Silva Romero, paisa uno, bogotano el otro, están de acuerdo en todo y, de ñapa, se dedican un episodio mutuo en solitario para hablar maravillas de sus respectivos libros. Ellos, tan críticos de la sociedad del espectáculo, son indulgentes con la sociedad del mutuo elogio, quizás porque con la amistad pasa lo mismo que con el amor: hace que a uno se le nuble la razón.</p>



<p><em>“Tercera vuelta”</em> (supongo que se llama así porque sus protagonistas se sitúan en eso que llaman el <em>Centro </em>del espectro político), es, en esencia, un pódcast que le habla a ese país que detesta a Gustavo Petro. Sin  importar el tema elegido, Gaviria tiene la habilidad de situar al presidente como ejemplo de cualquier cosa, por lo general mala, incluso si la charla versa sobre literatura o asuntos existencialistas.</p>



<p>Uno de los últimos episodios es especialmente revelador: <em>“¿Qué queda después del consejo de ministros?” </em>(10 de febrero de 2025):</p>



<p>Alejandro Gaviria: <strong>—<em>“Después de cinco horas ahí, yo me tenía que salir un rato. Para respirar. Iba al baño y me echaba agua en la cara y decía: ´Esto es el caos´.</em></strong></p>



<p>(A través de un trino, esta semana Gaviria añadió: <em>&#8220;Petro es una muy mala persona&#8221;</em>). </p>



<p><em>Ricardo Silva: “Esos consejos de ministros a mí me llegaron por mi mamá que trabajó en gobiernos y fue, entre otros cargos, secretaria del consejo de ministros. Y era un cargo que le fascinaba. Porque era anotar todo lo que pasaba (…) llevar las actas y pasarlas después a mano en unos libros que eran históricos. En esos libros estaba todo lo que había sucedido en todos los gobiernos de la historia de Colombia y eran <strong>secretos importantísimos</strong> y <strong>absolutamente confidenciales</strong> hasta no sé cuántos años después.</em></p>



<p><em>Alejandro Gaviria: —10, 15 o 20.</em></p>



<p>Desde mi primer empleo (año 1990), aprendí que uno no habla mal de la empresa. Si está inconforme se retira con algo de dignidad, pero no despotrica de quien lo alimenta.&nbsp;Ya sabemos cómo terminó Alejandro Gaviria: echado por el presidente y cargando a cuestas el sambenito de la deslealtad. El prefirió moverse en el “caos” antes que renunciar, porque -seamos honestos- es mejor ser empleado que desempleado, más si se tienen aspiraciones políticas o ambiciones burocráticas futuras.</p>



<p>En Colombia los cargos políticos también se usan como <em>escampadero</em>, Casi podría apostar que Alejandro Gaviria aterrizó en el gobierno de Gustavo Petro para terminar de darle forma a un libro que ya estaba escribiendo: <em>“La explosión controlada”, </em>el cual, si lo vemos bien, parece su desquite. Dicha publicación, en medio de un agitado año preelectoral, será un buen tema para otra entrada de este blog.</p>



<p>En el mismo episodio, Silva y Gaviria -acaso la versión actualizada de Abelardo Forero Benavides y Ramón De Zubiria-, confiesan la amistad que los une con Carolina Sanín y Daniel Samper hijo, tan antipetristas como ellos. Deben ser <em>delicios</em>amente predecibles las charlas cuando se juntan los cuatro, cada uno con cohorte propia en las redes sociales. </p>



<p><em>“Tercera vuelta”</em> es un programa con uniformidad de opinión, donde, a falta de réplica, hay comité de aplausos entre sus anfitriones, que más parecen hermanos siameses, unidos por los mismos pensamientos. <strong>Ojalá los dos se escucharan después de grabarse. Silva tiene la costumbre (a modo de muletilla), de repetir las últimas líneas de Gaviria, rara vez se oye ese nivel de condescendencia en el sentido contrario. </strong>Con esas palabras en mente, escuchen desprevenidamente cualquier capítulo.</p>



<p>Es por esa misma razón que uno agradece la existencia de periódicos que todavía privilegian la pluralidad, porque el mundo real es como el arco iris, no en blanco y negro. ¡Hasta en los mejores matrimonios hay desacuerdos! </p>



<p>No obstante, se les agradece a ambos las referencias literarias y ensayísticas, (además de las cinematográficas y musicales), que dan cuenta de lo cultos y buenos lectores que son.</p>



<p>Sobre el libro <em>“El desdén de los dioses”,</em> escrito por Gaviria (con revisión de Silva, como se lee en los agradecimientos), el escritor bogotano hace una defensa en otro episodio:</p>



<p><em> “Me parece un librazo. (…) Parece gula pero yo quiero que estos best seller lleguen a más lectores. (..) <strong>Yo creo que tú eres un escritor, yo creo que ese es el puerto de tu función en el mundo</strong>. (…) </em><strong>El desdén de los dioses</strong><em><strong> es una confirmación maravillosa de ello.</strong> Veníamos de dos libros estupendos. A mí me encantó </em>La Explosión controlada<em> (…) No estoy nublado por el afecto ni por la admiración. (…) Allí no hay rencores, ni hay trapos al sol, ni hay bajezas…”.</em></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Un pódcast que exalta los egos sobre el disenso, reduce su discurso al tamaño de la burbuja de unos pocos privilegiados. </strong></h2>



<p>En un país quebrado por la polarización, léase por los políticos, un pódcast que exalta los egos sobre el disenso, reduce su discurso al tamaño de la burbuja de unos pocos privilegiados. En la burbuja está la llamada élite, familias con pedigrí; y a su lado, apellidos que si bien no forman parte del establecimiento, han sido empleados por él y saboreado las mieles del poder, formando una especie de microélite: La pequeña burguesía.</p>



<p>—<em>&#8220;En Colombia la farándula son los políticos&#8221;, </em>dice Ricardo Silva en el mismo episodio sobre el consejo de ministros, como si olvidara que enfrente tiene a un tecnócrata que actúa como político cuando le conviene, pues ha sido dos veces ministro (de Salud y Educación) y aspirante a candidato presidencial, además de funcionario de la Federación Nacional de Cafeteros y el Departamento de Planeación Nacional. En sus ratos libres, el exministro Uniandino está dedicado a defender a ultranza el sistema de salud (EPS), creado bajo la Ley 100 de 1993. Como ningún periodista se lo ha preguntado, desde esta tribuna le pregunto si lo hace a título personal.</p>



<p>En otro episodio, titulado <em>“¿Te han chuzado?”</em> (28 de junio de 2024), Gaviria afirma lo siguiente:</p>



<p><em>“Yo suelo caminar aquí por el barrio donde grabamos y recordé esta semana una conversación que tuve con un vecino, que fue ministro de Hacienda </em>(…)<em> Él había sido ministro en los años 80. Y él me contó una historia (…) sobre un tema que ha estado en el centro de la discusión de estos días </em>(&#8230;) <em>el presidente Petro, de manera vehemente y bastante asertiva, diciendo, nosotros no chuzamos. Y lo que está diciendo es: ´Yo nunca he dado la orden´. La historia que me contó este señor era la siguiente: ´No tiene que dar la orden. El poder usa formas más sutiles de transmitir ese tipo de cuestiones problemáticas´.</em> (…)</p>



<p>Luego Gaviria lee un aparte de uno de sus escritos (<em><a href="https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/alejandro-gaviria/el-rey-y-los-cortesanos-column-202146">“El rey y los cortesanos”</a></em><strong><em>, </em>El Espectador, </strong>mayo de 2010)<strong>,</strong> donde habla <em>“de una disputa histórica entre Enrique II y Tomás Becket en el año 1164”</em>, para rematar diciendo, en referencia a cualquier gobernante, aunque esta vez hacía alusión a Petro, quien fue objeto de tales señalamientos a mediados de 2024: <em>“No hay que dar la orden, siempre hay cortesanos dispuestos a ir un poco más allá”.</em></p>



<p>Me quedé pensando si esta clase de insinuaciones las aplica también al gobierno de Juan Manuel Santos, del que formó parte como ministro de Salud durante buena parte de su doble periodo presidencial (2010-2018).</p>



<p>Mucho de lo que en Colombia denominan élite intelectual, por alguna razón, termina conectada con el poder. </p>



<p>Una intelectualidad verdaderamente&nbsp;independiente ayudaría a comprender que Gustavo Petro, más allá de su propia figura e historia personal, representa un proyecto de Izquierda, con defectos y virtudes, como los proyectos que abandera la Derecha, pero que, a diferencia de ésta, puso el mayor número de muertos y víctimas para llegar donde ahora está. Con seguridad, al <em>Progresismo </em>y a sus líderes les tomará un tiempo largo entender lo que significa, doscientos años después, ostentar el poder que tanta sangre les costó. &nbsp;&nbsp;</p>



<p>Ahora que Silva y Gaviria anuncian su primer libro a cuatro manos, ojalá puedan mostrarnos una visión menos sesgada de la realidad colombiana.&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=111830</guid>
        <pubDate>Sun, 23 Feb 2025 12:39:36 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/02/19145427/A-TERCERA-VIA.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El pódcast con veneno de Alejandro Gaviria y Ricardo Silva]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El baile de la democracia Parte 1: Alejandro Gaviria</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/putamente-libre-feminismo-artesanal/el-baile-de-la-democracia-parte-1-alejandro-gaviria/</link>
        <description><![CDATA[<p>La verdadera traición tiene nombre: Gustavo Petro, quien ha defraudado la confianza de quienes lo llevaron al poder. Este gobierno no ha demostrado ser menos corrupto ni más decente que otros anteriores. Alejandro Gaviria ha actuado correctamente y me gusta verlo como un político que comprende la importancia de adaptarse a las coyunturas para evitar males peores. Me parece curioso que se condene a las personas por sus posturas políticas coyunturales, como si se juzgara a quienes no eligen casarse para toda la vida, especialmente en estos tiempos.</p>
<p> El fanatismo ha socavado nuestra democracia.</p>
<p> Debemos aspirar a tener líderes que aporten al país, sin importar quién sea el presidente.</p>
<p>Cualquier persona que quiera trabajar para el bienestar común sabe que debe actuar más allá de sus ideales políticos.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p><em><strong>Introducción:</strong></em></p>



<p class="has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">Ilustración Andrés Reina </p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Reflexiones desordenadas</strong></h2>



<p>Traigo estas  reflexiones desordenadas que comparto con ustedes cada vez que me es posible.</p>



<p> Este es un especial donde planteo mi mirada sobre dos perfiles profesionales y políticos que considero sustanciales para lo que viene en 2026.</p>



<p>Son tres publicaciones seguidas en ese orden para analizar los pasos de de estas dos personas. </p>



<p>En esta primera parte, me concentraré en hablar de Alejandro Gaviria y mi visión sobre este personaje.</p>



<p> En la próxima publicación, me centraré en Sergio Fajardo como la segunda parte de estas reflexiones.</p>



<p>En la tercera y última parte, les contaré por qué, desde mi lugar, considero que son dos personas claves en la coyuntura del 2026 para buscar un equilibrio político donde ningún extremo siga gobernando.</p>



<p> <strong>Mi deber como periodista y Educomunicadora es realizar un trabajo riguroso y comprometido con el desarrollo humano y la transformación social.</strong></p>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p>La política es una mezcla de pasiones y devociones; sobre todo, se trata de ética.<br> Así como podemos amar a alguien durante muchos años y luego despedirnos porque la vida cambia, así también es el partidismo.</p><cite>Mar Candela su escribidora</cite></blockquote></figure>



<p class="has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">Empieza el baile</p>



<h2 class="wp-block-heading"><em><strong>La Kizomba de una Biografía: Alejandro Gaviria</strong></em></h2>



<p>Como él ha narrado en varias ocasiones de forma casual, nació el 25 de junio de 1966 en Santiago de Chile porque sus padres estaban allí por motivos de trabajo. Aunque su nacimiento ha sido objeto de comentarios en redes sociales, lo cierto es que ha pasado ha transcurrido su vida en Colombia, donde ha echado raíces, construido su familia y hecho carrera.</p>



<p>Lo conocí en mi rol de periodista ciudadana , cuestionándolo en la coyuntura de las vacunas de papiloma humano.</p>



<p> En ese tiempo, mi epicentro ético periodístico  en esa época solo era el  feminismo Artesanal.</p>



<p> Un colectivo de mujeres rechazando la vacuna me buscó para explicarme las circunstancias dadas con esa vacuna.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>Siendo ignorante sobre temas de salud, medicina y ciencias exactas, administración pública cuestioné la manera en que manejó la situación.</p>



<p>La manera en que se refirió a estas mujeres, señalándolas de histéricas y afirmando que era una histeria colectiva, en su momento afirmé que fue una revictimización pública .</p>



<p> Como feminista Artesanal, tenía que pronunciarme y confrontarlo a nivel humanista, no científico.</p>
</blockquote>



<p> Mi sorpresa fue que no evadió la pregunta, contestó con altura y yo tuve la oportunidad de darle voz pública a estas mujeres.</p>



<p> A partir de ahí, he seguido su carrera social, profesional, política e intelectual más de cerca .</p>



<p> Los años leyéndolo y escuchándolo han hecho que mi mirada frente a su trayectoria tenga algunas metamorfosis. </p>



<p>Fue el tema de la Vacuna del papiloma que despertó mi interés de dialogo y a partir de ahí empecé a estudiar sus pasos con luces y sombras .</p>



<p> Porque la Edu comunicación para la vida no debe centrarse en fanatismos insulsos si no en el reconocimiento humano.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<div class="wp-block-cover"><span aria-hidden="true" class="wp-block-cover__background has-background-dim"></span><img loading="lazy" decoding="async" width="700" height="500" class="wp-block-cover__image-background wp-image-111693" alt="" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/02/15123315/gaviria-monica-leon.webp" data-object-fit="cover" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/02/15123315/gaviria-monica-leon.webp 700w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/02/15123315/gaviria-monica-leon-300x214.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px" /><div class="wp-block-cover__inner-container is-layout-flow wp-block-cover-is-layout-flow">
<p class="has-text-align-center has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-00867762441844da19884ccdcc54dd6a" style="color:#897070"> Alejandro Gaviria  &#8211; Mónica de León  foto internet.</p>
</div></div>



<pre class="wp-block-preformatted has-background" style="background-color:#e78d4d"><strong>Detalles </strong><br></pre>



<p> Para ello, no solo me he basado en voces de internet o diálogos superficiales, sino que he conversado con varias personas que fueron subalternas de Alejandro Gaviria.</p>



<p> La mejor manera de conocer el carácter de alguien no es a través de sus amigos, sino de quienes han sido subalternos . </p>



<p>Muchas veces, al cambiar de trabajo, las personas se sienten más libres para expresar sus opiniones sobre sus jefes pasados, lo que aporta sinceridad a sus relatos.</p>



<p> Curiosamente, nadie con quien hablé señalo a  Gaviria negativamente como ser humano; al contrario,  lo ven como un líder ético y con sensibilidad social, incluso deseando verlo en la arena política.</p>



<p> Estas reflexiones no son sacadas de la manda, son fruto de conversaciones sinceras y profunda con gente que prefiere no ser mencionada públicamente. </p>



<p class="has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">Colombia tierra querida</p>



<h2 class="wp-block-heading"><em><strong>Cumbia de la Literatura</strong></em></h2>



<p>He tenido la oportunidad de leer varios de sus libros y espero en algún momento hacer una reseña como lectora  desde mi lugar, es un autor prolífico.</p>



<p> Eso será para otro momento de mis reflexiones desordenadas. A mi juicio Gaviria también es un pensador sobrio intelectualmente</p>



<p>  &#8220;Alguien tiene que llevar la contraria&#8221; (2016), &#8220;Hoy es siempre todavía&#8221; (2018), &#8220;Siquiera tenemos las palabras&#8221; (2019), &#8220;Otro fin del mundo es posible&#8221; (2020), &#8220;En defensa del humanismo&#8221; (2021), y &#8220;El desdén de los dioses&#8221; (2022). </p>



<p>Es posible que se me estén escapando algunos títulos, dado que Alejandro tiene un don particular para escribir de manera acelerada libros que, a mi juicio, atañen a las reflexiones profundas de las sociedades que estamos buscando transformar, glorificando en materias de pensamiento humanista y filosófico en diferentes contextos urgentes para esta modernidad tardía. </p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">tra tra &#8211; tra &#8211; Tra &#8211; tra &#8211; Tra </p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>La salsa choque ministerial </strong></h2>



<p>Es conocido por ser un defensor apasionado de los pacientes y del sistema de salud. Durante su periodo como Ministro de Salud en el gobierno de Juan Manuel Santos (2012-2018), implementó importantes reformas que mejoraron el acceso y la calidad de los servicios de salud en Colombia, como la  <a href="https://www.minsalud.gov.co/Paginas/Medicamentos-biotecnologicos.aspx">reglamentación de medicamentos biotecnológicos</a>, la <a href="https://www.minsalud.gov.co/salud/POS/Paginas/default.aspx" target="_blank" rel="noreferrer noopener">ampliación del Plan Obligatorio de Salud (POS)</a> y la <a href="https://www.minsalud.gov.co/salud/MT/Paginas/precios-medicamentos.aspx">reducción del precio de medicamentos esenciales</a>.</p>



<p>Su resiliencia y resistencia frente al cáncer, enfermedad que enfrentó mientras era ministro, ha sido un referente de valentía y determinación.</p>



<p> Como Ministro de Educación Nacional (2022-2023), trabajó para <a href="https://www.mineducacion.gov.co/portal/salaprensa/Noticias/393871:Aumenta-el-acceso-a-la-educacion-superior-publica-en-Colombia" target="_blank" rel="noreferrer noopener">aumentar el acceso a la educación superior pública y gratuita</a> y promovió la creación de centros de excelencia universitarios públicos centrados en la investigación. Además, como rector de la Universidad de los Andes, impulsó la investigación y el desarrollo sostenible, y fortaleció la infraestructura educativa y la conectividad.</p>



<p class="has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">Taca taca Boom &#8211; Pam Pam</p>



<h2 class="wp-block-heading"><em><strong>El Merengue del Feminismo</strong></em></h2>



<p>Alejandro está casado con Carolina Soto Losada, una economista.</p>



<p> Carolina ha desempeñado roles importantes en el sector público, incluyendo su trabajo como Codirectora del Banco de la República desde 2018 hasta 2022 y como Directora del Departamento Nacional de Planeación (DNP) de 2014 a 2016.</p>



<p> Su experiencia y liderazgo en el campo económico y de políticas públicas la convierten en una figura destacada en su propio derecho. </p>



<p>En antaño se acostumbraba a decir que &#8220;detrás de cada buen hombre hay una gran mujer&#8221;. </p>



<p>Ya sabemos que eso está mandado a recoger. </p>



<p>Carolina no es una mujer intrascendente y algo que me parece digno de resaltar es que las pocas veces que he tenido la oportunidad de intercambiar diálogos con Alejandro, él le da un lugar de protagonismo integral a Carolina en su vida. </p>



<p>Él comprende que ella no es una gran mujer detrás de un gran hombre; para él, ella es crucial y determinante en todos los sentidos.</p>



<p> Una cosa es leer la frase y otra es escucharlo hablar sobre la mujer con la que ha construido y luchado el camino, otra es ver sus ojos al hablar sobre ella.</p>



<p> Los hombres y las mujeres somos hijos de nuestros tiempos, esas líneas son suyas  concuerdo con ellas, y el machismo es una cosa enquistada en nuestra sociedad que habita todos los cuerpos.</p>



<p> Sin embargo, sabemos que un hombre es anti patriarcal y rechaza el machismo por lo que hace, no por lo que dice.</p>



<p>Algunas voces cuestionan que Alejandro no es contundente con el feminismo y yo a esas les digo: </p>



<p>Muchas  veces un hombre que no habla de feminismo es mucho mejor que un hombre haciendo discursos sobre el feminismo. </p>



<p>Las feministas hemos sabido de supuestos hombres feministas de bandera y pancarta que han sido abusadores de sus compañeras de causa.</p>



<p> Solo falta investigar un poco en Google para contar las historias de dolor de decenas de hombres  al rededor del mundo que llegaron al feminismo solamente para seducir mujeres en teoría indomables como un reto y luego convertirlas en un logro más de su ego machista. Incluso conocemos  historias de feminicidas que se hicieron pasar por activistas feministas. </p>



<p> Claro que necesitamos hombres feministas realmente comprometidos . </p>



<p>Lo que sucede es que hay muchos hipócritas instrumentadores del feminismo como el actual presidente Gustavo Petro y podría contar a muchísimos más. </p>



<p>Me encanta ver el lugar protagónico que le da a Carolina en todos los espacios y cómo caminan codo con codo en la odisea de la existencia. </p>



<p>Al final, ese es uno de los objetivos más grandes de la Revolución Amatoria que propone el feminismo para las construcciones nuevas de sociedades.</p>



<p class="has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">tac tac </p>



<h2 class="wp-block-heading has-small-font-size"><strong><em>El Tango de la Crítica</em> : El son del Oportunismo y la Ética en la Política Colombiana</strong></h2>



<p>Alejandro  cuenta con críticos ácidos que lo ven como a un oportunista político que busca &#8220;vivir de la teta del Estado&#8221;.</p>



<p>Como alguien que se acomoda al son que le toquen.</p>



<h2 class="wp-block-heading">A menudo, le atribuyen supuestos asuntos de corrupción; sin embargo, hasta ahora nadie ha podido demostrar algo, a mi juicio, cualquier denuncia que no esté respaldada , que no tiene fundamento se llama chisme.</h2>



<p>Las críticas tanto de la derecha como de la izquierda extrema me parecen cómicas.</p>



<p> Figuras prominentes de la izquierda han reconocido a Gaviria como un hombre sensato por querer contribuir al gobierno de Gustavo Petro y ahora hablan pestes del hombre después de valerse de su respaldo para alcanzar la victoria proselitista . </p>



<p>Por otro lado, la gente de la derecha no le perdona su creencia en las libertades individuales y su respaldo a la construcción de la paz, cuestionando su participación en el gobierno Santos.</p>



<p>Me parece curioso que se condene a las personas por sus posturas políticas coyunturales, como si se juzgara a quienes no eligen casarse para toda la vida, especialmente en estos tiempos.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>En mi opinión generalmente, quienes piensan así son fanáticos radicales de la derecha o la izquierda.</strong></h2>



<p> El fanatismo ha socavado nuestra democracia.</p>



<p> Debemos aspirar a tener líderes que aporten al país, sin importar quién sea el presidente.</p>



<p> Cualquier persona que quiera trabajar para el bienestar común sabe que debe actuar más allá de sus ideales políticos.</p>



<p>Alejandro hizo todo lo posible para evitar que el gobierno de Petro llegara al poder; sin embargo, dada la coyuntura, decidió sumarse a un trabajo enfocado en la diversidad y en hacer las cosas lo mejor posible para prevenir males mayores cuando Gustavo Petro asumiera inevitablemente la presidencia.</p>



<p>Alejandro puso a disposición su carrera profesional y su marca personal ante el ascenso inminente de Petro.</p>



<p>La política partidista se trata de coyunturas y acuerdos.</p>



<p> Si actúas éticamente, no te atornillas al poder solo por intereses personales o beneficios económicos.</p>



<p> No entiendo cuál es la traición: Alejandro se comprometió con un programa de gobierno que prometía ser democrático y respetar los derechos ciudadanos.</p>



<p> Un gobierno que inicialmente parecía dispuesto a hacer las cosas diferentes terminó haciendo pactos cuestionables para cumplir una agenda alejada del realismo. Sabía que sería criticado y expulsado si levantaba su voz contra un gobierno al que decidió respaldar desde el principio.</p>



<p>Gustavo Petro ha llegado a decir que lo peor fue haberle dado el ministerio de Educación a Gaviria, acusándolo injustamente porque este priorizó el bienestar de los pacientes desamparados ante una reforma de salud peligrosa a juicios de cientos de personas conocedoras  del tema.</p>



<p>Es completamente ético que Alejandro reclame al presidente con autoridad moral y política por lo que está sucediendo. </p>



<p>Es digno exigirles a los políticos que cumplan su palabra.</p>



<p>Aplaudo que no se haya aferrado a sus intereses particulares y haya puesto a los pacientes primero; eso es dignidad.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>La verdadera traición tiene nombre: Gustavo Petro, quien ha defraudado la confianza de quienes lo llevaron al poder. Este gobierno no ha demostrado ser menos corrupto ni más decente que otros anteriores. Alejandro Gaviria ha actuado correctamente y me gusta verlo como un político que comprende la importancia de adaptarse a las coyunturas para evitar males peores.</strong></li>
</ul>



<p class="has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">Esto fue todo por ahora . Como siempre un abrazo con gratitud por su tiempo invertido en la lectura.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Mar Candela</author>
                    <category>Putamente libre - Feminismo Artesanal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=111691</guid>
        <pubDate>Sat, 15 Feb 2025 19:29:59 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[El baile de la democracia Parte 1: Alejandro Gaviria]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mar Candela</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
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