<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
    xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
    xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
    xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
    xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
    xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
    xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
    xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"
    >

<channel>
    <title>Blogs El Espectador</title>
    <link></link>
    <atom:link href="https://blogs.elespectador.com/tag/alcaldia-mayor-de-bogota/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Tue, 14 Apr 2026 23:46:05 +0000</lastBuildDate>
    <language>es-CO</language>
    <sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
    <sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
    <generator>https://wordpress.org/?v=6.9.4</generator>

<image>
	<url>https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/11163253/cropped-favicon-96-32x32.png</url>
	<title>Blogs de Alcaldía Mayor de Bogotá | Blogs El Espectador</title>
	<link></link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
        <item>
        <title>¿Hay alcalde en Bogotá?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/hay-alcalde-en-bogota/</link>
        <description><![CDATA[<p>La ciudad está 2.600 metros más cerca de las estrellas, pero también del caos en seguridad, movilidad, contaminación y cultura ciudadana. No solo de Metro vivirá Bogotá, señor alcalde. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-67b8a2b29bff43d275205fa8e74e3488"><strong>El 47% de los ciudadanos desaprueba la gestión del alcalde, según la última encuesta Invamer Poll.</strong></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-df0cdb720ed4a770877567cdb7c632fe"></p>



<p>¿No hay quien viva en Bogotá, no hay quien la gobierne?</p>



<p>Bogotá parece una ciudad de zombis, con el perdón de todos y de mí que soy uno más, aunque a veces me siento extraño habiendo nacido aquí, en una casa que —todavía me acuerdo—, se inundaba cuando llovía, y <em>pescaditos </em>pero no de oro flotaban en el ambiente. Era la época de <a href="https://www.youtube.com/watch?v=BrodrCHKu_o"><em>Las Señoritas Gutiérrez</em>,</a> las solteronas más famosas de la ciudad y de la televisión. </p>



<p>La ciudad es tan distinta pero tan igual. Tan distinta porque los niños ya no juegan en la calle: con la pandemia aumentó el número de mascotas y de la calle se adueñaron los perros y su popó; y tan igual porque no ha dejado de ser el arca de los diluvios. La misma ciudad lúgubre en invierno que encontró Gabriel García Márquez a su llegada. <em>“En los tranvías y orinales públicos había un letrero triste: ´Si ni le temes a Dios, témele a la sífilis´”,</em> escribió en <em>Vivir para contarla.</em> Hoy los perros han cogido la calle de orinal y cagadero público. Y se le teme al <em>raponero</em>, no a Diosito.</p>



<p>Tampoco nosotros hemos cambiado. Somos como autómatas. Vivimos porque toca vivir, vamos porque toca ir, regresamos porque toca regresar. La ciudad se mueve indiferente a sus problemas. Ansiosa. Desinteresada. Indolente. Inclemente. Insolente. Y todo lo terminado en ente. Sí, a veces también, demente.</p>



<p>Somos apáticos y abandonados, incapaces de sentir amor verdadero por la capital. </p>



<p>Los días de lluvia son terribles, pero ya nos acostumbramos al caos que trae el agua, y con ella la <em>sorbedera</em> de mocos, porque todos andan apestados por estos días y toca gritar “a metros Satanás” para que no le estornuden a uno en su cara. El que viaja en Transmilenio, va condenado. Los virus son como un mal alcalde: Nadie se salva de ellos ni bañándose con las siete hierbas amargas, porque agua tampoco hay.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-8de5adf3cc37b0bfbb100df0c9ede17a"><strong><em>“Alcalde Galán, traiga el agua a Bogotá y no humille al pueblo”:</em> presidente Gustavo Petro en su discurso del Día Cívico en la plaza de Bolívar.</strong></p>



<p>Los aguaceros bogotanos son apocalípticos pero hay racionamiento de agua. ¿Cómo explicarlo? El sistema de alcantarillado colapsa y a nadie se le ocurre pensar que tal vez sea hora de actualizarlo, pero eso debe costar un ojo de la cara y nos terminarán arrancando los dos ojos vía impuestos. Reflejo de una ciudad mal hecha, sin la debida planeación urbana.</p>



<p>El sistema de tuberías actual corresponde a una Bogotá antiquísima, no a esta que crece desordenadamente. A eso súmele que el sistema de basuras colapsa los sistemas de drenaje de la ciudad. Ahí estamos pintados nosotros y nuestro chiquero. </p>



<p class="has-text-align-right has-contrast-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-5c48670acff29225c0aa4097bc06a2fb"><em><strong>Nos rajamos en cultura ciudadana. </strong>Sobre la pared se lee este aviso: &#8220;Prohibido botar basura. Multa reglamentada en la ley 1801 de 2016. Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana. Comparendo ambiental&#8221;. </em></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="1015" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23195908/ALCALDE-GALAN-BASURA-REDUCIDA-1024x1015.jpg" alt="" class="wp-image-113436" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23195908/ALCALDE-GALAN-BASURA-REDUCIDA-1024x1015.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23195908/ALCALDE-GALAN-BASURA-REDUCIDA-300x298.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23195908/ALCALDE-GALAN-BASURA-REDUCIDA-150x150.jpg 150w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23195908/ALCALDE-GALAN-BASURA-REDUCIDA-768x762.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23195908/ALCALDE-GALAN-BASURA-REDUCIDA.jpg 1080w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Bogotá es de las ciudades más vulnerables al cambio climático.</strong></h2>



<p>Las propiedades horizontales se pasan por la faja el decreto de racionamiento, gracias a que cuentan con tanques de almacenamiento, pero carecen de conciencia ambiental.</p>



<p>Si “el 68,3% de los predios en Bogotá corresponden a propiedad horizontal”, algo así como 36 mil conjuntos residenciales, según <a href="https://www.elespectador.com/bogota/bogota-la-ciudad-que-se-densifica-y-crece-hacia-el-cielo-con-los-conjuntos-residenciales-bogota-noticias-hoy">este artículo </a>de <strong>El Espectador</strong>, la pregunta que debemos hacer es la siguiente: ¿Quiénes sí cumplen con el Decreto 334 de 2024 sobre ahorro de agua?</p>



<p>¡Qué llueva, qué llegue, aunque en Bogotá no haya vírgenes ni cuevas! El otro día llovía y yo veía hacia el cielo, porque estaba seguro de que se vendría abajo con todo y Dios, y San Pedro, y los ángeles, y los arcángeles y los querubines. En todo caso, sería lindo un espectáculo semejante antes del fin del mundo, solo para estar seguros de que la Biblia no decía mentiras.</p>



<p>La semana pasada cayeron rayos y centellas por mi casa. Yo estaba en la salita leyendo, esperando la descarga de un rayo dentro de mi vaso con limonada de té verde. &nbsp;Era como un simulacrito del Apocalipsis pero sin la Gran Ramera, la mujer vestida de púrpura y escarlata, a la que San Juan describe en los capítulos 17 y 18 del libro de las Revelaciones.</p>



<p>Una vecina sacó un balde gigante. Alguien le vino con el cuento de que llovían maridos y ella se lo creyó, como le cree al alcalde. Le toca porque votó por él. Afuera es invierno, pero en su casa de ella es verano. Ustedes entienden, no se hagan.</p>



<p>En Bogotá pasan cosas graves pero nosotros no espabilamos: hablo de quienes aquí nacimos y también de los calentanos que vinieron a chupar frío y se amañaron.</p>



<p>Bogotá es incomprendida. Nos falta entendimiento y civilidad. Cada ciudadano habla un lenguaje diferente y por eso la ciudad no avanza como debería hacerlo; somos la torre de Babel, cemento y hormigón. Si avanzara con decencia, mis abuelitos habrían alcanzado a montar en Metro.</p>



<p>Estamos tan dormidos como el alcalde, pero al burgomaestre tampoco se le puede achacar la culpa de todo. ¿Qué pasa con los ediles y los alcaldes menores de cada localidad? A ellos también debemos reclamarles, pero nadie lo hace. Es casi seguro que ni usted se acuerda de por quiénes votó. Falta vigilancia y control ciudadano. Una fuente me advierte que la Secretaría de Ambiente cuenta apenas con tres gestores de participación local (funcionarios que trabajan en territorio con las comunidades), para moverse por veinte localidades.</p>



<p>Gina Martínez, una rola que ama a Bogotá y usa el <em>sumercé</em> con orgullo, me echa un cuento interesante. “Con la Constitución del 91, pasamos de una democracia representativa a una democracia participativa. Pero la ciudad desconoce esos instrumentos de participación y por lo tanto no hace uso de ellos; por ejemplo, la medición de Capital Social, que sirve para evaluar la confianza de los ciudadanos con sus instituciones. El Concejo de Bogotá y las Juntas Administradoras Locales (JALes) son las que mayor desconfianza generan. Si el Concejo pierde sus atribuciones de control político y coadministración, dejando todo en manos del alcalde de turno, la gestión pública desfallece”, dice mi amiga.</p>



<p>En un acto de verdadera transparencia, el alcalde mayor debería promocionar estos instrumentos de medición.</p>



<p>Se discute, por ejemplo, la importancia de los humedales, en contra de quienes quieren llenar la ciudad de ladrillo y cemento. Del medio ambiente va quedando un tercio. Nos roban el verde de la ciudad, y mientras tanto la prensa habla de robos a mano armada, bombas, granadas de fragmentación o petardos, bandas criminales y microtráfico. No hablemos ya de los petardos humanos, sin civismo, sin cultura.  </p>



<p>Está en riesgo la seguridad ciudadana, pero también la seguridad hídrica, la seguridad alimentaria y hasta los mapas de riesgo sobre zonas inundables que se alteran para levantar construcciones. “La ciudad sí se puede desarrollar pero de manera sostenible, con respeto por los humedales. El problema no es el ambiente. El problema es no ser respetuosos con el ambiente”, añade Gina. &nbsp;</p>



<p>En lugar de anticiparnos al cambio climático, destruimos o empeoramos lo que hay. Por emisiones de gases de efecto invernadero y aumento en las precipitaciones, se sabe que Bogotá es de las ciudades más vulnerables al cambio climático, pero es temprano para saber a cuántas personas afectará en el futuro la migración climática. ¿Qué se está haciendo para prevenir?</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>¿Prensa complaciente?</strong></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong><strong>&#8220;El 2024 cerró con la cifra de homicidios más alta en ocho años: 1.204 muertos, un 11% más que el año anterior&#8221;, dice <em><a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-03-24/los-guardianes-del-orden-la-propuesta-de-la-alcaldia-de-bogota-que-pone-en-primera-fila-a-exmilitares-y-expolicias-para-combatir-la-inseguridad.html">El País</a></em>.</strong></strong></h2>



<p><em>“¿Qué pasa con lo que nos corresponde hacer como ciudad? ¿Con la inteligencia? ¿Tres explosiones en tres semanas en el mismo lugar, cómo se explican? ¿Para qué sirvieron los operativos, los allanamientos, los decomisos y demás?”</em>. Ahí le habla, señor alcalde, un cortés Ernesto Cortés desde las páginas de El Tiempo, un diario que en líneas generales, al igual que otros medios, ha sido complaciente/benevolente con usted y su administración. La pauta oficial nos expone a los ciudadanos a recibir información sesgada, y ante eso: ¿Quién podrá defendernos? Pero es entendible porque, además, Galán fue empleado (editor político) de aquella casa editorial.</p>



<p>Formo parte del 47% que desaprueba la gestión del alcalde, según la última encuesta Invamer Poll, contra el 44% que la respalda.<strong><strong> </strong></strong>Pero nadie le pide cuentas. Todos se van por las ramas, como si se dirigieran a un fantasma, temerosos de decirle en su cara que la ciudad le está quedando dos tallas más grande.</p>



<p>Pareciera que la prensa y el Concejo de Bogotá andan felices con lo que hay. Y lo que hay es un desorden como el de mi casa antes de que llegue Carolina a ayudarme. Un día les hablaré de ella, que es mi paño de lágrimas. A ella, que es cartagenera y cocina como Leonor Espinosa, le doy quejas de mi ciudad. Y ella, tan bonita, me da la razón, porque también la sufre. Ojalá también me la diera el señor alcalde. Sería buena idea invitarlo a almorzar un día de estos.</p>



<p>A veces pienso que alcalde no hay. El que aparece por ahí de vez en cuando es un espectro al que le gusta cazar peleas con el presidente de la República, como si el precandidato a la presidencia fuera él y no su hermano Juan Manuel.</p>



<p>El alcalde no se responsabiliza de nada; en vez de eso, en actitud escuelera, amenazó a los maestros con descontarles del salario si salían a marchar en Día Cívico y vigilarlos para ver si van a clases. Si su papá viviera, que fue ministro de Educación y abogaba por las reformas sociales, junior no se comportaría con esta actitud antidemócrata. Lástima que doña Gloria Pachón ya no esté en edad para reprenderlo.</p>



<p>Insistió para hacerse elegir, con la seguridad como bandera, y está saliendo con un chorro de babas, que tampoco alcanzan para llenar los benditos embalses.</p>



<p>Ah, pero llámenlo a hablar del Metro de Bogotá, ese otro espectro, y ahí si el el doctor Carlos Fernando Galán está presto, como si dentro de un momentico nos fuéramos a montar en él, sabiendo que lo inauguran hasta el 14 de marzo de 2028, si nada falla. Como esto es Colombia, están demorados en decirnos que hay que correr los tiempos, como hago yo cada vez trasteo el reloj de la alcoba a la sala.  Perdonen lo aguafiestas. </p>



<p>Los bogotanos estamos desentendidos de lo que pasa en Bogotá. Parecemos alcaldes todos. Ni siquiera somos conscientes de la advertencia que hizo dos años atrás la directora del Instituto Nacional de Cancerología: En 2030 el cáncer habrá aumentado un 30% en Bogotá, a causa, entre otros motivos, de la feroz polución. <a href="https://www.elespectador.com/bogota/cada-dia-habra-mas-cancer-para-2030-aumentara-en-un-30-carolina-wiesner-del-instituto-nacional-de-cancerologia">Lo leí en <strong>El Espectador</strong> </a>en 2023.</p>



<p>Es posible que mucha gente muera de cáncer de pulmón sin haber fumado jamás en su vida. Y ni hablemos de los dramas adicionales que traería el cambio climático.</p>



<p><em>“En la ciudad, en cinco años se registró que 15.600 hombres y 23.800 mujeres viven con cáncer. Y cada año 8.000 mujeres y 6.300 hombres reciben el diagnóstico. Son los datos más recientes recopilados por el INC”,</em> dijo la doctora Carolina Wiesner.&nbsp;</p>



<p>Sigamos creyendo que la contaminación únicamente la causan automóviles, buses y motocicletas. Yo creo que las construcciones y el crecimiento desordenado de la ciudad contribuyen al problema, pero de eso tampoco se habla.</p>



<p>Quiero irme de Bogotá donde pueda respirar aire limpio, antes de morir ahogado por el smog. Sin embargo, Gina me para en seco. “La Sabana de Bogotá no es una opción porque allá tampoco hay agua. La inseguridad hídrica es consecuencia de la urbanización descontrolada y la suburbanización”.</p>



<p>Tampoco hablamos de las malas construcciones, los edificios en altura que le quitan luminosidad y calidad de aire al vecindario, ni de los adefesios (como <a href="https://www.elespectador.com/bogota/los-detalles-detras-del-edificio-angosto-de-la-calle-26-con-carrera-30">este edificio angosto</a> de la calle 26 con carrera 30), que son herencia del ex alcalde Petro, a través del Decreto 562 de 2014.</p>



<p>La ciudad está patas arriba (y no me refiero únicamente a las múltiples obras en la vía). Como estamos en año preelectoral, los políticos empiezan a salir de sus cuevas para echarse culpas o ganar indulgencias con avemarías ajenas. Bogotá es lo de menos, los votos es lo de más. Se lanzó el exalcalde Enrique Peñalosa, pero no al río Bogotá: Dijo que la culpa de la escasez de agua es de Petro, al que un día culparán también de la lluvia pertinaz para exonerar a San Pedro.</p>



<p>El alcalde va perdiendo otro año, lo que es más grave que la última derrota de mi Millos 3-2 contra Santafé. La prueba de su deficiente labor está en los titulares o en las asambleas de copropietarios: inseguridad por doquier, caca de perro por doquier, basuras por doquier. Podríamos escribir un poema. O el cuento de <em>“El bello durmiente”</em>, título que le otorgó el exconcejal Juan Carlos Flórez.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="640" height="427" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23143558/ALCALDE-GALAN-2.jpg" alt="" class="wp-image-113393" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23143558/ALCALDE-GALAN-2.jpg 640w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23143558/ALCALDE-GALAN-2-300x200.jpg 300w" sizes="(max-width: 640px) 100vw, 640px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Carlos Fernando Galán &#8211; Foto tomada de la cuenta del alcalde en la red social X.</em></p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>¿Un Metro a la medida de aspiraciones presidenciales?</strong></p>



<p>El alcalde se la pasa hable que hable de un Metro inexistente, como si fuera el niño ilusionado con el regalo que le han prometido desde enero para Navidad, pero faltan tres años para que llegue ese Papá Noel.</p>



<p>Cuando se inaugure la primera línea del susodicho, y se haga el primer viajecito, él ya no será inquilino en el Palacio Liévano; seguramente estará en campaña por la presidencia de la República para 2030, y al igual que sus antecesores, viajará en el tiempo para sacar pecho y reclamar lo suyo. Todos dirán: <em>´Este Metro es mío de mí´.</em> Pero si un día un terremoto lo echa abajo, ese Metro no tendrá ni papi ni mami.  </p>



<p>No sé por qué permitimos un Metro que afecta el paisaje de la ciudad. Nos cogieron elevados. No quiero ser ave de mal agüero, pero me aterra lo que pasaría el día que la tierra se mueva. Siento vértigo al ver aquella megaestructura que lo sostendrá. Subamos al TransMiCable de Ciudad Bolívar para prepararnos psicológicamente.</p>



<p>Dizque un Metro elevado nos permitirá disfrutar la arquitectura y el paisaje bogotanos, alegan algunos. ¡Bah! ¿Cuáles? Lo único que contemplamos, cual autómatas, son los teléfonos móviles. Porque lo más bonito de la ciudad, que es el verde de las montañas, cada vez se ve menos por culpa de tanto edificio, incluyendo a los esperpénticos. El día menos pensado nos taparán el sol con un dedo.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="400" height="400" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23190945/ALCALDE-GALAN-METRO.jpg" alt="" class="wp-image-113413" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23190945/ALCALDE-GALAN-METRO.jpg 400w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23190945/ALCALDE-GALAN-METRO-300x300.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23190945/ALCALDE-GALAN-METRO-150x150.jpg 150w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Carlos Fernando Galán &#8211; Foto tomada de la cuenta del alcalde en la red social X.</em></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>La ciudadanía debe ejercerse a pesar de los gobernantes.</strong></h2>



<p>Usarán el Metro de Bogotá como lema de campaña presidencial, acuérdense de mí. Por ahí ya vi las imágenes del ex presidente Juan Manuel Santos y Claudia López, cada cual por su lado y ambos con el casco puesto. Alquilemos balcón para ese momento, porque con ellos trepados el día inaugural no habrá espacio para los demás.</p>



<p>Ser bogotano es ser quejoso. Nos quejamos de todo y por todo, de la lluvia, del sol y del frío, de San Pedro y de Dios, pero no les exigimos a los políticos, en buena parte culpables de los males. A ellos les podríamos reclamar, ¿a Dios dónde? Dicen por ahí que la gente tiene los gobernantes que se merece porque son los que elige. Hagamos reseteo, porque la ciudadanía debe ejercerse a pesar de los gobernantes.</p>



<p>Me crucé con la vecina veraneante en el ascensor. “A mí, Galán no me ha hecho nada. Y ese es el problema, que no he hecho nada por mí, ni por la ciudad. Y yo sí voté por él. Era él o el candidato <em>gomelo</em>. Cuando llegué a la mesa de votación, recuerdo que dije: ´Sálvanos Señor´. Espero que un día escuche mis plegarias”.</p>



<p>Bogotá está <em>manga por hombro.</em> La culpa es del alcalde y de nosotros. De nosotros y el alcalde. ¿Están de acuerdo? </p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=113387</guid>
        <pubDate>Mon, 24 Mar 2025 12:25:41 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/23143243/ALCALDE-GALAN-1-scaled.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[¿Hay alcalde en Bogotá?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Bogotá está hecha una caca… de perro</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/bogota-esta-hecha-una-caca-de-perro/</link>
        <description><![CDATA[<p>Bogotá está en pleno festival (de popó) de canes, y no hablemos ya de otros excrementos. En la ciudad hay un problema serio de excretas —y no precisamente por esa gente que habla mucha shit—, lo que agrava la contaminación y es una amenaza para la salud pública. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p>El que quiere al perro, quiere su caca y la recoge.</p>



<p>Bogotá está hoy en manos del hampa y del popó de perros. Pero, de una vez aclaro, no tengo nada en contra de los animales para que los animalistas no se vayan a quejar. Mi rabia tiene que ver con los otros animales, los de dos patas.</p>



<p>En mis tiempos a la gente mala gente le decían: <em>“¡Usted es una caca!”. </em>Eso son hoy muchos ciudadanos con la ciudad y con sus mascotas. Felices paseando con sus perros y muchos —porque los he visto— haciéndose los desentendidos a la hora recoger sus inmundicias. Disimulan que hablan por celular. Viéndolos desde la ventana, me pregunto: ¿así son en sus casas&#8230; o peor?</p>



<p>Miran hacia todas partes, haciéndose los locos, como si buscaran <em>pispirispis</em> en el ambiente –no sé qué es eso, pues tampoco los he visto- y cuando ven que nadie los observa… ¡saz! Huyen de la escena dejando la <em>plasta</em> como prueba del crimen.</p>



<p>Porque no recoger el excremento es un crimen penalizado con multa económica (alrededor 170 mil pesos, más cinco fines de semana de trabajo comunitario), no con cárcel (por ahora). Es lo que establece el Código Nacional de Policía y Convivencia en su artículo 124.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>¿Hay sobrepoblación animal en Bogotá, además de la humana?</strong></h2>



<p>Señor alcalde Galán: ¿A qué organismo de la Alcaldía le podemos preguntar cuántas toneladas de excremento de perros se producen a la semana o al mes en la capital? Otra duda: ¿Hay más perros que humanos en la ciudad? Pareciera que sí. Por donde vivo hay gente con tres, cuatro ¡y hasta cinco mascotas en apartamentos de menos de menos de 60 metros! ¡Dios mío: comparo eso con el hacinamiento carcelario ¿Hay sobrepoblación animal en Bogotá, además de la humana?</p>



<p>Por donde pase, señor alcalde, hay caca de perro. Dese una vueltecita y verá. Aquí abro paréntesis: Noto muy ansioso al burgomaestre por ser él quien estrene el metro de Bogotá y se tome la primera foto (en las cuentas alegres, la fecha es el 14 de marzo de 2028, lo que significa que no será él quien lo estrene (de ahí la importancia del autobombo mediático que vemos por estos días hasta en la sopa), distrayendo la atención sobre&nbsp;problemas urgentes que tiene la ciudad, como el del popó, por ejemplo. </p>



<p>Deposiciones en el parque, en la acera, en las áreas verdes, incluso en las zonas comunes de edificios y conjuntos residenciales. Nadie se compadece de las señoras del aseo que deben lidiar con la caca ajena. Ya no se puede ir a un parque porque están minados. Es un peligro echarse sobre el pasto con la novia, porque se corre el riesgo de quedar vuelto miércoles un domingo. En las excretas o heces fecales conviven microbios, parásitos y huevos de parásitos causantes de enfermedades, lo que hoy es un problema de salud pública invisibilizado.</p>



<p>En otra época uno mataba el tiempo en los parques porque no había dinero para mejores planes. Ese plan era de los más románticos. No deberíamos permitir que se extinga. ¡Recojan la popó, carajo, no sean caca!</p>



<p>Un artículo de <strong>El Espectador</strong> (2023), refiriéndose a <a href="https://www.elespectador.com/salud/bacterias-fecales-en-las-aceras-estarian-contaminando-los-hogares-de-nueva-york/">Nueva York</a> informaba que en la caca de los perros –y supongo que en los orines también- hay bacterias que ingresan a nuestros hogares a través de la suela de los zapatos. Quienes hicieron el estudio recomiendan a la gente dejar los zapatos a la entrada, algo que hicimos en la pandemia, ¿se acuerdan? O podemos convertirnos al budismo que invita a quitarse los zapatos al ingresar a lugares sagrados. Y la casa de uno lo es.</p>



<p></p>



<p>El otro día, mientras veía en Netflix la serie “Maniac” —muy buena por cierto, sobre enfermedades mentales, la recomiendo— me pareció hasta tierno ver, al principio y al final, un robot recogedor de popó. ¿Por qué aquí a nadie se le ha ocurrido la idea para ahorrarles la fatiga a los propietarios de canes? ¡Qué se compren un perro y a la vez un robot! Los podrían adquirir los consejos de administración de la Propiedad Horizontal con cargo al bolsillo de los tenedores de mascotas.</p>



<p>En Medellín ya existe una empresa que convierte esos desechos en <a href="https://www.agronegocios.co/tecnologia/eco-poop-convierte-los-desechos-de-mascotas-en-abono-organico-2899601">abono orgánico</a>. Recolectan e inactivan los patógenos contenidos en los excrementos. <em>“Capturamos 2200 Kg de gas carbono, liberando 63 Kg de oxígeno por tonelada de excremento procesado, ayudando así a la disminución del calentamiento global”, </em>dicen en su página web.</p>



<p>Señores concejales: Hagan algo para poner orden en la ciudad. &nbsp;¿Qué está haciendo la Alcaldía de Bogotá? ¿Qué tienen que decir las secretarías de Salud y de Medio Ambiente al respecto? ¿Cuál es el papel de la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos, UAESP, en esta materia (en esta materia fecal)? ¿Hay alguna competencia del Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal, IDPYBA?</p>



<p>Porque, me cuentan, las peleas entre vecinos han llegado a límites absurdos. <em>“Con mi perro nadie se mete”</em>, gritan algunos justificándose, desentendidos con la indirecta.</p>



<p>Pregunta un vecino afligido en internet: <em>“Si el perro del vecino siempre que lo suelta se caga en la puerta de mi casa, y él la recoge porque yo le digo, pero se repite la situación casi todos los días, ¿Qué se puede hacer?”.</em></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Estamos llegando al punto en que los derechos de los humanos acaban donde empiezan los de las mascotas. </strong></h2>



<p>Una amiga me cuenta que en un festival gastronómico, al norte de la ciudad, vio situaciones que le dañaron el fin de semana: perros haciendo sus necesidades al lado de quienes se alimentaban, perros olisqueando mesas, (algo parecido sucede en ciertos restaurantes); niños haciendo fila para usar el rodadero, lo mismo que amos para lanzar a sus perros. Estamos llegando al punto en que los derechos de los humanos acaban donde empiezan los de las mascotas. </p>



<p>Lo que debería ser un plan de disfrute y esparcimiento en familia termina convertido en pelotera de vecindario. <em>“Tenemos inteligencia artificial, pero no inteligencia ciudadana. Tenemos normas de convivencia pero no sabemos convivir”,</em> me dice ella, atrapada en su indignación.</p>



<p>No sé si gente energúmena envenene perritos hoy para vengarse de los malos vecinos. Recuerdo que eso ocurría en el barrio de mi infancia. A <em>Lassie</em>, que era un alma de Dios, chiquitita ella, la loca de la cuadra le echó algo en una comida. Otro crimen impune. </p>



<p>Sale este titular en la prensa: <em>“Estudiante de Bogotá podrán prestar su servicio social ayudando animales”.</em> Ojalá no pongan a esos muchachos a recoger la caca de los perritos a cambio de una nota. Que la ayuda consista en educar a los amos.</p>



<p>Tener un perrito me parecía encantador cuando era niño y ahora me parece un encarte porque, me confieso, no tengo paciencia, ni tiempo para cuidarlos. Comprar o adoptar uno para someterlo al estrés del encierro me parece inhumano.</p>



<p>Además, los ladridos son otro lío por contaminación auditiva en horas impropias, con afectación de la tranquilidad y el sueño ajenos. &nbsp;A la hora de mis lecturas, hay concierto perruno, mezclado con lamentaciones, y todo lo que puedo hacer es preguntarme qué estoy pagando.</p>



<p>Los perritos no tienen la culpa. Son inocentes de cualquier cosa que se les acuse. Yo los absuelvo de todo pecado pero no me pongan a cuidar uno. Los animales son los otros, ya lo dije. Con un chasquido de dedos el perrito o el minino entienden.&nbsp;</p>



<p>Las personas, en cambio, necesitan un policía ahí, encima a toda hora, porque el sentido común no les alcanza para actuar debidamente. Es cuestión de civilidad, lógica e higiene, todo lo cual forma parte de habitar con otros un mismo territorio.</p>



<p>Pero este es el mundo al revés y por eso mismo en Alcázares (localidad de Barrios Unidos), pusieron este aviso: <em><strong>“¡Señor perro: eduque a su amo!”.&nbsp;</strong></em></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="768" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/02/12143345/ALCAZARES-1024x768.jpg" alt="" class="wp-image-111544" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/02/12143345/ALCAZARES-1024x768.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/02/12143345/ALCAZARES-300x225.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/02/12143345/ALCAZARES-768x576.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/02/12143345/ALCAZARES.jpg 1040w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=111510</guid>
        <pubDate>Wed, 12 Feb 2025 12:48:17 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/02/12074621/A-SHIT-BLANCO.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Bogotá está hecha una caca… de perro]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
    </channel>
</rss>