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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Fri, 01 May 2026 04:20:50 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Blogs de activistas asesinados | Blogs El Espectador</title>
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        <item>
        <title>Colombia: tribunal de paz responsabiliza a militares por crímenes contra 16 mil afros, indígenas y campesinos en Nariño</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/colombia-tribunal-de-paz-responsabiliza-a-militares-por-crimenes-contra-16-mil-afros-indigenas-y-campesinos-en-narino/</link>
        <description><![CDATA[<p>Durante décadas, la costa pacífica del departamento de Nariño, en el sur de Colombia y limítrofe con Ecuador, ha vivido la violencia de la guerra entre grupos armados ilegales que se han disputado el territorio. Desde los años 90&nbsp;ejercieron control histórico los frentes 29 y la columna Daniel Aldana de la guerrilla de las Fuerzas [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>El tribunal Jurisdicción Especial para la Paz sostiene que no se trató de hechos aislados, sino de patrones macrocriminales de estigmatización, ejecuciones presentadas como bajas en combate y control militar del territorio con daños al medioambiente y a comunidades afro, indígenas y campesinas.</em></li>



<li><em>La JEP documentó 72 hechos no amnistiables, de los cuales el 79 % contó con participación directa o indirecta del Ejército de Colombia.</em></li>



<li><em>Entre 2003 y 2012 se registraron 42 hechos de desplazamiento, confinamiento y hostilidades que afectaron a 16 337 personas, entre ellas 10 738 indígenas awá, 3796 afrocolombianas y 1800 campesinas.</em></li>



<li><em>Líderes afro e indígenas celebran la decisión de la JEP, pero consideran que faltó profundizar en temas de género, así como en afectaciones a la salud y al territorio.</em></li>
</ul>



<p>Durante décadas, la costa pacífica del departamento de Nariño, en el sur de Colombia y limítrofe con Ecuador, ha vivido la violencia de la guerra entre grupos armados ilegales que se han disputado el territorio. Desde los años 90&nbsp;<strong>ejercieron control histórico los frentes 29 y la columna Daniel Aldana de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que se enfrentaban con la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y los grupos paramilitares</strong>. Tras la firma del&nbsp;<a href="https://www.cancilleria.gov.co/sites/default/files/Fotos2016/12.11_1.2016nuevoacuerdofinal.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Acuerdo de Paz</a>&nbsp;en 2016, disidencias de las extintas FARC siguen disputándose las rutas del narcotráfico y otras economías ilegales con el ELN y el Clan del Golfo.</p>



<p><strong>En ese entramado de violencia y corrupción también se involucraron integrantes de la fuerza pública</strong>. Según reveló a mediados de marzo la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), ocho militares, pertenecientes al Grupo Cabal y al Batallón 93 del Ejército de Colombia, son responsables de&nbsp;<strong>crímenes contra el pueblo negro afrocolombiano, los pueblos indígenas awá y eperara siapidaara y comunidades campesinas.</strong></p>



<p>Luego de investigar y considerar los aportes de víctimas colectivas e individuales, de las autoridades étnicas y del Ministerio Público, además de los aportes de integrantes del Grupo Cabal y el Batallón 93, la Sala de Reconocimiento de la Verdad de la JEP&nbsp;<strong>imputó a los militares por estigmatización y violencia selectiva</strong>&nbsp;contra procesos organizativos,&nbsp;<strong>asesinatos presentados como bajas en combate (falsos positivos) y control militar sobre territorios étnicos y campesinos</strong>.</p>



<p>Según el magistrado Alejandro Ramelli Arteaga, actual presidente de la JEP, por años los habitantes de los municipios de&nbsp;<strong>Barbacoas, Tumaco y Ricaurte sufrieron una violencia desproporcionada por crímenes</strong>&nbsp;que estaban completamente en la impunidad. “Territorios que desde hace mucho tiempo han estado abandonados, donde no ha llegado la Justicia por múltiples razones y donde la voz de las víctimas no había sido escuchada”.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/short-article/2026/04/colombia-deforestacion-aumento-amazonia-durante-2025-informe/">Colombia: la deforestación aumentó 6 % en la Amazonía durante 2025 | INFORME</a></strong></p>



<p>Ramelli agregó: “Estamos haciendo justicia con los asesinatos de autoridades tradicionales, exeducadores, ex gobernadores indígenas, presidentes de juntas de acción comunal e igualmente por la destrucción de los cultivos, las plantas medicinales, el deterioro de la salud, los desplazamientos, los confinamientos, los atentados contra el medioambiente y todos los daños culturales que padecieron estas comunidades y sus territorios”. La JEP acreditó un total de&nbsp;<strong>110 677 víctimas</strong>&nbsp;entre las que están no sólo miembros de las comunidades afro, indígenas y campesinas, sino también los territorios ancestrales y colectivos de los pueblos étnicos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271241"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/08194916/Foto-14-768x512.jpeg" alt="Alejandro Ramelli, magistrado presidente de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). Foto: cortesía JEP" class="wp-image-271241" /><figcaption class="wp-element-caption">Alejandro Ramelli, magistrado presidente de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). Foto: cortesía JEP</figcaption></figure>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/investigadores-awa-ciencia-ancestralidad-proteger-selva-colombia/">Investigadores awá: el equipo que une ciencia y ancestralidad para proteger la selva en Colombia</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Los tres patrones criminales en los que operaba la fuerza pública</h2>



<p>La investigación de los crímenes cometidos contra comunidades étnicas y campesinos en los municipios de Tumaco, Barbacoas y Nariño se conoce como&nbsp;<strong>el caso 02 de la JEP</strong>&nbsp;y ha sido una investigación que ha tomado casi ocho años.</p>



<p>La magistrada Belkis Izquierdo es indígena arhuaca de la Sierra Nevada de Santa Marta, miembro de la Sala de Reconocimiento de la Verdad y ha sido la encargada de avanzar con el caso en el que se señala a los militares como&nbsp;<strong>responsables de tortura, homicidio, desaparición forzada, exterminio, traslado forzoso de la población y persecución</strong>. Estos delitos fueron calificados como crímenes de guerra y lesa humanidad. En su investigación se documentaron 72 crímenes no amnistiables y, según los hallazgos, los integrantes del Ejército Nacional participaron en el 79 % de los hechos investigados.</p>



<p>Izquierdo asegura que la forma en la que se implementó la política estatal de consolidación territorial en los tres municipios, entre 2001 y 2012, se tradujo en&nbsp;<strong>una militarización intensiva de la vida cotidiana de sus habitantes</strong>, que no consideró que se trataba de un territorio mayoritariamente étnico y que se dio sin una coordinación con sus autoridades, sistemas organizativos y de gobierno propio.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271243"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/08194922/Foto-12-768x512.jpeg" alt="Belkis Izquierdo, magistrada de la JEP a cargo del caso Tumaco, Barbacoas y Ricaurte en el departamento de Nariño, Colombia. Foto: cortesía JEP" class="wp-image-271243" /><figcaption class="wp-element-caption">Belkis Izquierdo, magistrada de la JEP a cargo del caso Tumaco, Barbacoas y Ricaurte en el departamento de Nariño, Colombia. Foto: cortesía JEP</figcaption></figure>



<p><strong>La investigación determinó que los crímenes no fueron hechos aislados</strong>, sino parte de tres «patrones macrocriminales sistemáticos» en la actuación de la fuerza pública. El primero de ellos es que, durante más de una década, integrantes de la fuerza pública ejercieron estigmatización y violencia selectiva orientada a debilitar procesos organizativos, así como sus expresiones políticas, sociales y culturales y la reivindicación de los derechos individuales, colectivos y territoriales.</p>



<p><a href="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/08172609/Caso-02-JEP-fuerza-publica.pdf">El documento</a>&nbsp;en el que la JEP determinó la responsabilidad de la fuerza pública indica que&nbsp;<strong>la resistencia a modelos económicos de extractivismo, y las manifestaciones políticas, sociales y culturales, se interpretaron como actos de subversión</strong>&nbsp;que derivaron en el uso de la violencia por parte de miembros del Ejército Nacional. “Las víctimas de este patrón&nbsp;<strong>fueron señaladas y estigmatizadas como ‘guerrilleros’, ‘auxiliadores’ o ‘colaboradores’ de grupos armados ilegales, lo que derivó en homicidios selectivos</strong>, detenciones arbitrarias, torturas físicas y psicológicas, amenazas e intimidaciones individuales y colectivas”, señala la magistrada Izquierdo.</p>



<p>El segundo patrón fue el asesinato de indígenas, afros y campesinos que fueron presentados ilegítimamente como bajas en combate para simular resultados operacionales del Ejército. La Sala de Reconocimiento de la Verdad señaló que&nbsp;<strong>los homicidios se dirigieron principalmente contra autoridades tradicionales, liderazgos sociales, etnoeducadores, ex gobernadores indígenas y presidentes de Juntas de Acción Comunal.</strong>&nbsp;Además, resalta que, en algunas ocasiones, dichos asesinatos estuvieron acompañados de torturas, tratos crueles y amenazas a testigos y familiares, lo que en muchos casos derivó en desplazamientos de familias y comunidades enteras.</p>



<p>Finalmente, el tercer patrón identificado fue el&nbsp;<strong>control militar y la privación de derechos sobre los territorios étnicos, la naturaleza y las tierras campesinas</strong>. La investigación reveló que entre 2003 y 2012 se registraron 42 hechos de desplazamiento, confinamiento y hostilidades contra pueblos étnicos y comunidades campesinas, asociados al actuar de la fuerza pública en la región. Estos hechos afectaron aproximadamente a 16 337 personas: 10 738 pertenecientes al pueblo awá, 3796 integrantes del pueblo afrocolombiano y 1800 campesinos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271244"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/08194924/Foto-10-768x512.jpeg" alt="Magistrados Alejandro Ramelli y Belkis Izquierdo saludan a sabedor ancestral del pueblo indígena Awá. Foto: cortesía JEP" class="wp-image-271244" /><figcaption class="wp-element-caption">Magistrados Alejandro Ramelli y Belkis Izquierdo saludan a sabedor ancestral del pueblo indígena awá. Foto: cortesía JEP</figcaption></figure>



<p>La JEP reconoció ampliamente no sólo la afectación de las personas, sino que&nbsp;<strong>las agresiones se extendieron al territorio, la naturaleza y los lugares sagrados</strong>&nbsp;como sujeto colectivo de derechos.</p>



<p>La magistrada Izquierdo destaca que “<strong>se identificaron afectaciones sobre la vida y los ecosistemas, cuerpos de agua, suelos, animales y plantas</strong>&nbsp;que sustentan la subsistencia y equilibrio territorial de los pueblos y comunidades”. Izquierdo añade que eso llevó también a la ruptura del tejido comunitario, los sistemas de conocimiento, la organización social, la espiritualidad y los sistemas de cuidado que garantizan la pervivencia física, cultural y espiritual de las comunidades.</p>



<p>“El daño más grande que nos han causado es, sin duda, la pérdida de la vida de muchas personas, entre ellas varios de mis familiares. Pero, después de eso&nbsp;<strong>está</strong>&nbsp;<strong>el daño al tejido social que hasta hoy no se ha podido recuperar</strong>. Estamos trabajando en eso, pero el solo hecho de&nbsp;<strong>vivir actualmente inmersos en un conflicto armado que está activo, nos impide avanzar como debería ser</strong>”, le dice a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;una lideresa afro de la que omitimos su nombre por razones de seguridad.</p>



<p>Un indígena awá, que pidió la reserva de su nombre, asegura que los diálogos de paz que el Gobierno adelanta con varios grupos armados en el país son necesarios y que muchas de esas personas podrían dejar las armas. Sin embargo, a él y a otros líderes les preocupa que estas personas no estén dispuestas a dejar los territorios. “<strong>La garantía es que abandonen las armas y se vayan para que nosotros volvamos a ser autónomos sobre nuestros territorios.</strong>&nbsp;El temor de muchos de nosotros es que los diálogos [de paz] se usen como una estrategia para despojarnos de nuestros territorios”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271238"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/08194906/Foto-7-768x512.jpeg" alt="Lideresas afro realizan ritual en el acto de presentación de la investigación de la JEP sobre responsabilidad de militares en crímenes contra comunidades étnicas y sus territorios en el Pacífico nariñense de Colombia. Foto: cortesía JEP" class="wp-image-271238" /><figcaption class="wp-element-caption">Lideresas afro realizan ritual en el acto de presentación de la investigación de la JEP sobre responsabilidad de militares en crímenes contra comunidades étnicas y sus territorios en el Pacífico nariñense de Colombia. Foto: cortesía JEP</figcaption></figure>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/short-article/2026/03/colombia-onu-verifico-asesinatos-defensores-derechos-humanos-desde-acuerdo-de-paz/">Colombia: ONU verificó 972 asesinatos de defensores de derechos humanos desde el Acuerdo de Paz</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Los retos de una investigación de ocho años</h2>



<p>Para la magistrada Izquierdo, uno de los principales retos de la investigación era probar los daños ambientales. Finalmente lograron determinar que la ubicación estratégica de los municipios de Ricaurte, Barbacoas y Tumaco (con fácil acceso al océano Pacífico) favoreció&nbsp;<strong>la expansión de los cultivos de coca para uso ilícito</strong>&nbsp;y que la erradicación mediante aspersión aérea de glifosato, desarrollada por la fuerza pública, impactó cultivos de subsistencia, ríos, ecosistemas y territorios colectivos.</p>



<p>Una de las apuestas de la magistrada Izquierdo era lograr imputar las afectaciones a la salud y al medioambiente causadas por el glifosato, sin embargo, reconoce que en esa política participan muchas entidades nacionales e internacionales, por lo que era muy difícil determinar a quién se llamaba a versionar.</p>



<p>Finalmente, comenta la magistrada,&nbsp;<strong>optaron por hacer un acápite muy grueso de los daños ambientales al territorio</strong>&nbsp;y esperan que la visibilización de esos daños lleve a una reflexión entre los creadores de política pública sobre la política antidrogas.</p>



<p>Izquierdo reconoce que otro de los obstáculos que tuvieron que sortear fue la falta de información sobre delitos cometidos por los militares. “<strong>Había más información de las FARC, más investigaciones en la Fiscalía. Sobre la fuerza pública hay poco</strong>&nbsp;y casi todo está relacionado con ejecuciones extrajudiciales. Además, en la costa pacífica nariñense la información que se tiene es aún menor”, afirma.</p>



<p>Aunque los pueblos afro, indígenas y campesinos celebran la imputación de cargos contra los militares, reconocen que&nbsp;<strong>no probar la responsabilidad por las afectaciones de las aspersiones aéreas con glifosato es uno de los grandes sinsabores&nbsp;</strong>que quedan.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_211844"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2020/01/14030007/glifosato-768x512.jpg" alt="El gobierno colombiano ha utilizado la fumigación con glifosato principalmente para erradicar los cultivos de coca. Foto: archivo/Ministerio de Defensa." class="wp-image-211844" /><figcaption class="wp-element-caption">El Gobierno colombiano ha utilizado la fumigación con glifosato principalmente para erradicar los cultivos de coca. Foto: archivo/Ministerio de Defensa</figcaption></figure>



<p>“La naturaleza nos está cobrando los daños que causaron los cultivos de coca que cada día se esparcían más y los daños que causó después su fumigación.&nbsp;<strong>Los químicos fueron dañando y afectando nuestras fuentes hídricas</strong>&nbsp;y hoy en día es difícil obtener productos que ancestralmente adquiríamos como el cangrejo de río, la mojarra de río y los animales de monte que cazábamos para el autoconsumo”, dice la lideresa afro.&nbsp;<strong>“Tuvimos una pérdida impresionante, tanto que para que nuestros suelos vuelvan a dar fruto tenemos que esperar alrededor de unos 50 a 60 años”</strong>, agrega.</p>



<p>Otro asunto que las comunidades sienten que no tuvo desarrollo en la última decisión de la JEP fue el tema de género. “<strong>Las mujeres fuimos muy afectadas, especialmente mujeres entre los 10 y los 18 años.</strong>&nbsp;Fueron muchas menores de edad y no sólo fueron casos sexuales, también fueron utilizadas para el transporte y consumo de sustancias psicoactivas”, dice la lideresa.</p>



<p><strong>En 2023&nbsp;<a href="https://colombiadiversa.org/c-diversa/wp-content/uploads/2023/07/20230713-comunicado-078-Auto-de-Hechos-y-Conductas-Caso-02.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">la JEP ya había atribuido responsabilidad a 15 exintegrantes de las antiguas FARC</a>&nbsp;por crímenes cometidos en los mismos tres municipios</strong>. En esa primera decisión se hicieron imputaciones por masacres; asesinatos selectivos y desapariciones forzadas; confinamientos y desplazamientos forzados; reclutamiento y utilización de niñas y niños; violencia sexual y de género; uso de minas antipersonal y artefactos explosivos, y destrucción del territorio y la naturaleza.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271239"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/08194909/Foto-4-768x512.jpeg" alt="Cielo en la costa pacífica nariñense en Colombia. Foto: cortesía JEP" class="wp-image-271239" /><figcaption class="wp-element-caption">Cielo en la costa pacífica nariñense de Colombia. Foto: cortesía JEP</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271240"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/08194913/Foto-2-768x512.jpeg" alt="Playa de Tumaco, Nariño, Pacífico colombiano. Foto: cortesía JEP" class="wp-image-271240" /><figcaption class="wp-element-caption">Playa de Tumaco, Nariño, Pacífico colombiano. Foto: cortesía JEP</figcaption></figure>



<p>Ahora, con la decisión de la Sala de Reconocimiento de la Verdad respecto a la fuerza pública, se cerró la etapa de investigación para identificar a los responsables de crímenes contra las comunidades de la costa pacífica nariñense.</p>



<p>¿Qué sigue ahora? Si los militares reconocen su responsabilidad, continuarán en la ruta dialógica, es decir, irán a una audiencia pública de reconocimiento y se les impondrán sanciones propias —penas restaurativas como trabajo comunitario y reparación a víctimas, no cárcel común.</p>



<p>Por otro lado,&nbsp;<strong>si no reconocen responsabilidad</strong>, serán remitidos a la Unidad de Investigación y Acusación de la JEP, que decidirá si formula cargos ante el Tribunal para la Paz y, de ser hallados responsables,&nbsp;<strong>podrían enfrentar penas de hasta 20 años de prisión.</strong></p>



<p><em><strong>*Imagen principal:</strong> viviendas en una comunidad afro del municipio de Tumaco, Nariño, Colombia. <strong>Foto:</strong> cortesía Ana Lucía Caicedo</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/antonio-jose-paz-cardona/">Antonio José Paz Cardona</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/04/colombia-tribunal-de-paz-responsabiliza-militares-crimenes-contra-afros-indigenas-campesinos/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127875</guid>
        <pubDate>Mon, 13 Apr 2026 13:13:42 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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        <item>
        <title>El asesinato de tres defensores en Arauca refleja el inicio de otro año crítico para los líderes sociales en Colombia</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/el-asesinato-de-tres-defensores-en-arauca-refleja-el-inicio-de-otro-ano-critico-para-los-lideres-sociales-en-colombia/</link>
        <description><![CDATA[<p>En la tarde del 22 de enero de 2026,&nbsp;Rhonald Sneyder Trujillo Guevara&nbsp;conducía su camioneta por el sector conocido como Ruta de los Libertadores, entre los caseríos de Betoyes y Flor Amarillo,&nbsp;en el municipio de Tame, departamento de Arauca, cuando fue interceptado por hombres armados. Lo hicieron descender del vehículo y&nbsp;le propinaron varios disparos, causándole la [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Rhonald Sneyder Trujillo fue asesinado el 22 de enero pasado en el municipio de Tame, Arauca.</em></li>



<li><em>El 10 de febrero, también en Tame, fueron encontrados muertos los hermanos Pedro y Juan Carlos Murcia Valverde, líderes sociales que estaban secuestrados desde marzo de 2025.</em></li>



<li><em>Este territorio de la Orinoquía colombiana es disputado por la guerrilla del ELN y estructuras del Nuevo Estado Mayor Central de las disidencias de las extintas FARC, lo que ha traído un aumento de la violencia contra los líderes sociales desde 2022.</em></li>



<li><em>El programa Somos Defensores ha registrado 73 asesinatos en Arauca, entre 2002 y septiembre de 2024, y en sólo el 4 % de los casos se ha llegado a una sentencia condenatoria.</em></li>
</ul>



<p>En la tarde del 22 de enero de 2026,&nbsp;<strong>Rhonald Sneyder Trujillo Guevara</strong>&nbsp;conducía su camioneta por el sector conocido como Ruta de los Libertadores, entre los caseríos de Betoyes y Flor Amarillo,&nbsp;<strong>en el municipio de Tame</strong>, departamento de Arauca, cuando fue interceptado por hombres armados. Lo hicieron descender del vehículo y&nbsp;<strong>le propinaron varios disparos, causándole la muerte en el lugar</strong>.</p>



<p>Trujillo tenía 33 años y&nbsp;<strong>era vicepresidente de la Junta de Acción Comunal del barrio Miraflores</strong>, corregimiento (zona rural) de Panamá, en el municipio de Arauquita. También pertenecía al comité de bienes y servicios de las&nbsp;<strong>Juntas de Acción Comunal Unidas de Panamá–Jacup</strong>, en el área de influencia del campo petrolero Caricare.</p>



<p>“Desde hace varios años&nbsp;<strong>Rhonald luchaba por mejorar la calidad de vida de las comunidades</strong>, exigiendo inversión social de impacto a las compañías petroleras en el territorio y para que la mano de obra en la industria fuera de personas del departamento de Arauca, no de afuera”, comenta a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;Johnny Castro, presidente de la Federación de Juntas de Acción Comunal del Departamento de Arauca (Fedejuntas) y quien conocía a Rhonald Trujillo.</p>



<p>Desde 2022, el departamento de Arauca ha sido una zona crítica para los líderes: “Las afectaciones a los líderes y lideresas sociales se ha incrementado y&nbsp;<strong>el ataque directo a ellos parece ser una característica específica del nuevo ciclo de violencia</strong>”, manifestó en ese momento la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP)&nbsp;<a href="https://web.comisiondelaverdad.co/actualidad/comunicados-y-declaraciones/sobre-la-situacion-de-violencia-en-arauca" target="_blank" rel="noreferrer noopener">en un comunicado</a>.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/short-article/2026/02/colombia-encuentran-senadora-indigena-aida-quilcue-tras-secuestro/">Colombia: encuentran a senadora indígena Aida Quilcué tras versiones de secuestro</a></strong></p>



<p>La Defensoría del Pueblo de Colombia registró&nbsp;<strong>12 asesinatos de líderes en el departamento en 2022, siete en 2023, 19 en 2024 y cinco en 2025.&nbsp;</strong>Aunque las cifras muestran un descenso en los casos para el último año, quienes están en cargos de liderazgo en Arauca exigen que no debería presentarse ni un solo asesinato.</p>



<p>La situación se sigue agravando. Poco antes de la publicación de este texto se encontraron los cuerpos sin vida de los hermanos Pedro y Juan Carlos Murcia Valverde, dos líderes sociales y afrodescendientes reconocidos por su trabajo en la comunidad de El Botalón, del municipio de Tame. Los hermanos fueron secuestrados en marzo de 2025 presuntamente por la guerrilla del ELN y encontrados la noche del 10 de febrero&nbsp;<a href="https://x.com/Indepaz/status/2021600080986337336" target="_blank" rel="noreferrer noopener">en la vía nacional Tame-Fortul con múltiples impactos de bala</a>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269555"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/11232452/Rhonald-Sneyder-Trujillo-lider-asesiando-arauca.jpg" alt="Rhonald Sneyder Trujillo fue asesinado en Arauca el 22 de enero de 2026. Foto: cortesía Fedejuntas" class="wp-image-269555" /><figcaption class="wp-element-caption">Rhonald Sneyder Trujillo fue asesinado en Arauca el 22 de enero de 2026. Foto: cortesía Fedejuntas</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Los grupos armados se disputan el departamento de Arauca</h2>



<p>Enfrentar la violencia contra líderes sociales, ambientales y de derechos humanos ha sido uno de los eternos&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/desafios-ambientales-colombia-2026/">desafíos de Colombia</a>.&nbsp;<strong>El país lleva siete años con las cifras de asesinatos más altas en el mundo contra estos sectores</strong>, según los&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/05/defensores-derechos-humanos-latinoamerica-2024/">informes globales</a>&nbsp;de la organización Front Line Defenders. También lleva tres años seguidos siendo el país más letal para defensores ambientales, según&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/09/defensores-ambientales-guatemala-asesinatos-2024/">los reportes</a>&nbsp;de la organización Global Witness.</p>



<p>Los números muestran un panorama desesperanzador. En su informe 2024, Front Line Defenders reportó en el país&nbsp;<strong>157 asesinatos de los 324 documentados en 32 países del mundo</strong>&nbsp;(48 %), superando por casi cinco veces a México, el país que le sigue con 32 asesinatos (10 %).</p>



<p>En respuesta a un cuestionario enviado por&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>, la Defensoría del Pueblo de Colombia confirmó&nbsp;<strong>177 asesinatos de personas defensoras de derechos humanos y líderes sociales en 2025 en el país.</strong>&nbsp;Los departamentos más críticos fueron Cauca (37 casos), Antioquia (23), Valle del Cauca (18), Norte de Santander (11) y Nariño (10).</p>



<p>El escenario no parece ser optimista para 2026. Según el registro del Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (<a href="https://x.com/Indepaz/media" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Indepaz</a>),&nbsp;<strong>sólo entre el 1° de enero y el 11 de febrero de 2026, ya son 15 los líderes sociales asesinados en Colombia</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269550"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/11232442/Atentado-Saravena-Arauca-2022.jpeg" alt="Atentado de las disidencias de las FARC en Saravena, Arauca. Enero 19 de 2022. Foto: cortesía Congreso de los Pueblos" class="wp-image-269550" /><figcaption class="wp-element-caption">Atentado de las disidencias de las FARC en Saravena, Arauca, el 18 de enero de 2022. Foto: cortesía Congreso de los Pueblos</figcaption></figure>



<p>En el caso del departamento de Arauca, el homicidio de Rhonald Trujillo, sin haber terminado el primer mes del año, encendió nuevamente las alarmas y puso de manifiesto, como indica la Defensoría del Pueblo, “un patrón territorial que reafirma&nbsp;<strong>la persistencia de riesgos en zonas con alta presencia de economías ilegales, disputas armadas y debilidad institucional</strong>. El fenómeno afecta principalmente a liderazgos comunitarios, comunales e indígenas”.</p>



<p>A Johnny Castro le preocupa la agresión hacia el movimiento social, específicamente el comunal. Denuncia que en Arauca existe una estrategia para asesinar y desplazar a los líderes y que las amenazas se han materializado en asesinatos.</p>



<p>“Tanto Rhonald como muchos otros líderes comunales que vivimos en el departamento&nbsp;<strong>hemos sido señalados y amenazados por grupos armados</strong>&nbsp;y hemos venido denunciando históricamente una connivencia entre miembros de la Fuerza Pública y la estructura Martín Villa de las disidencias de la FARC para asesinar y desplazar a nuestros líderes. Ellos&nbsp;<strong>públicamente han salido a amenazarnos</strong>”, dice Castro. (<a href="https://youtu.be/m4ORPcDGI1Y?si=HTt16dbQcPuCes9o" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Escuche aquí una de las amenazas</a>).</p>



<p>Juan Manuel Quinche, coordinador del Sistema de Información sobre Agresiones contra Personas Defensoras de Derechos Humanos en Somos Defensores, asegura que&nbsp;<strong>la violencia contra líderes comunales en Arauca se concentra en el municipio de Tame y en el municipio de Arauquita</strong>, de donde era oriundo Rhonald Trujillo. “Muchos líderes comunales a menudo participan o lideran comités conciliadores en sus zonas y asumen múltiples funciones y labores dentro de las juntas de acción comunal, lo que los deja en medio de conflictos y los convierte en blanco de señalamientos por parte de diversos actores”, comenta.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269553"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/11232448/Tulia-Carrillo-Lizarazo-lider-asesinada-Arauca.jpg" alt="Tulia Carrillo Lizarazo fue asesinada en Arauca el 14 de diciembre de 2023. Foto: cortesía La Voz del Cinaruco" class="wp-image-269553" /><figcaption class="wp-element-caption">Tulia Carrillo Lizarazo fue asesinada en Arauca el 14 de diciembre de 2023. Foto: cortesía La Voz del Cinaruco</figcaption></figure>



<p>Arauca es un territorio en disputa y allí tienen presencia diferentes grupos armados.&nbsp;<strong>La Defensoría del Pueblo ha identificado al Ejército de Liberación Nacional (ELN) y estructuras del Nuevo Estado Mayor Central de las disidencias de las extintas FARC</strong>&nbsp;(específicamente, el Comando Conjunto de Oriente con los Frentes 10, 28 y 45), los cuales mantienen una confrontación directa.</p>



<p>Además, de manera intermitente, se reporta la presencia de la disidente Segunda Marquetalia, del Ejército Gaitanista de Colombia (EGC) y de estructuras del crimen transnacional como el Tren de Aragua y el Tren del Llano.</p>



<p>Este escenario, aseguran desde la entidad, representa un riesgo extremo para quienes ejercen liderazgos sociales y labores de defensa de derechos humanos.&nbsp;<strong>“Los grupos armados buscan cooptar el tejido social y silenciar voces comunitarias”.</strong>&nbsp;(<a href="https://www.facebook.com/watch/?v=949016326470996&amp;rdid=AEETHNHpCwheQAbe" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Escuche aquí una de las amenazas</a>).</p>



<p>Además, Quinche menciona que el año pasado la mayoría de las víctimas de violencia letal en Arauca eran mayores de 60 años, mientras que Rhonald Trujillo recién pasaba los 30 años. Para él, se estaría configurando un escenario alarmante donde&nbsp;<strong>no sólo una generación mayor está siendo afectada por esta violencia selectiva</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269554"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/11232450/Gilberto-Ramirez-lider-asesinado-arauca.jpg" alt="Gilberto Ramírez, líder asesinado en agosto de 2025 en Arauca. Foto: cortesía La Lupa Araucana" class="wp-image-269554" /><figcaption class="wp-element-caption">Gilberto Ramírez, líder asesinado en agosto de 2025 en Arauca. Foto: cortesía La Lupa Araucana</figcaption></figure>



<p>Al hecho de que Arauca es un departamento donde muchos grupos armados se disputan el control territorial, se suma que es un punto estratégico para la extracción de hidrocarburos en Colombia, donde&nbsp;<strong>los liderazgos comunales históricamente se han opuesto a la operación petrolera</strong>. Cuando no lo han conseguido, se han dedicado a exigir garantías sociales, económicas y ambientales.</p>



<p>“No estamos de acuerdo con que invadan nuestros territorios para saquear los recursos y los bienes de la naturaleza”, dice Castro y menciona que&nbsp;<strong>un caso emblemático es el de&nbsp;<a href="https://conflictosambientales.unal.edu.co/oca/env_problems/viewEnvProblem/29" target="_blank" rel="noreferrer noopener">la laguna de Lipa</a></strong>, donde hace unos 35 años se encontró petróleo y&nbsp;<strong>se desplazó de su territorio a los indígenas Hitnü,</strong>&nbsp;que hoy viven en mendicidad en las zonas urbanas de Arauca. “Hubo un etnocidio en esa laguna y posteriormente las compañías petroleras taponaron los caños y los esteros, y acabaron con ese santuario natural”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269551"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/11232444/Laguna-del-Lipa-Arauca-768x512.jpg" alt="Laguna de Lipa, Arauca. Foto: cortesía Unimedios" class="wp-image-269551" /><figcaption class="wp-element-caption">Laguna de Lipa, Arauca. Esta zona es crítica para los líderes comunales y de otros sectores debido a la extensión del crimen organizado. Foto: cortesía Unimedios</figcaption></figure>



<p><strong>Leer más |<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/indigenas-chihuahua-sierra-tarahumara-mexico-mineria-tala-ilegales/">México: el crimen organizado desplaza cada vez más comunidades indígenas en Chihuaha para avanzar con la minería y la tala ilegales</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">La impunidad y la falta de investigación en Arauca</h2>



<p>De acuerdo con los datos de Somos Defensores, entre 2002 y septiembre de 2024, se han registrado&nbsp;<strong>73 asesinatos en Arauca y el liderazgo comunal ha sido el más victimizado con el 40 % de los homicidios</strong>, seguido por el indígena (15 %) y el comunitario (14 %).</p>



<p>La impunidad es otro de los grandes problemas, ya que las investigaciones no muestran avances considerables. Quinche menciona que el&nbsp;<strong>50 % de los casos de asesinatos de líderes sociales en el departamento no han pasado de la fase de indagación</strong>&nbsp;y que&nbsp;<strong>sólo el 4 % ha llegado a una sentencia condenatoria</strong>. “Es una cifra ínfima de sentencias comparada con el 12 % de sentencias a nivel nacional, a pesar de que también es una cifra muy pequeña”.</p>



<p>Castro le pone rostro a las cifras y asegura que sólo ha habido capturas en los asesinatos de Josué Castellanos y Tulia Carrillo, “pero no se ha investigado a los actores intelectuales, a pesar de las movilizaciones y cabildos abiertos que hemos hecho”. El líder comunal considera que&nbsp;<strong>no habrá un cese de la violencia hasta que haya una Justicia realmente eficaz</strong>&nbsp;frente al accionar de los grupos criminales.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269552"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/11232446/Josue-Catellanos-lider-asesinado-Arauca.jpeg" alt="Josué Castellanos fue asesinado en Arauca el 5 de marzo de 2024. Foto: cortesía UNP" class="wp-image-269552" /><figcaption class="wp-element-caption">Josué Castellanos fue asesinado en Arauca el 5 de marzo de 2024. Foto: cortesía UNP</figcaption></figure>



<p>“Este año también nos quedan las elecciones de juntas de acción comunal y es una preocupación grandísima que tenemos porque nos vamos a encontrar con un dilema:&nbsp;<strong>nadie va a querer ser presidente o dignatario</strong>&nbsp;debido a toda la situación que ha venido ocurriendo en estos últimos cuatro años”, manifiesta Castro.</p>



<p>Esta preocupación no es sólo una percepción del líder social, la Defensoría del Pueblo le aseguró a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que “el conflicto en Arauca es de carácter estructural y persistente”, y que las respuestas institucionales han sido limitadas e insuficientes frente a la magnitud del riesgo.&nbsp;<strong>“La población civil está en peligro</strong>&nbsp;y se requieren acciones urgentes, integrales y coordinadas”.</p>



<p><em><strong>Imagen principal:</strong> entre el 1° de enero y el 11 de febrero de 2026 ya fueron asesinados tres líderes sociales en el departamento de Arauca. <strong>Foto:</strong> cortesía Colombia Informa</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/antonio-jose-paz-cardona/">Antonio José Paz Cardona</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/02/asesinato-lideres-sociales-arauca-colombia/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125739</guid>
        <pubDate>Thu, 12 Feb 2026 16:39:44 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/12113811/Portada-lider-social-asesinado-arauca-2048x819-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El asesinato de tres defensores en Arauca refleja el inicio de otro año crítico para los líderes sociales en Colombia]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>En Colombia asesinan a un defensor de derechos humanos cada dos días y medio &amp;#124; INFORME</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/en-colombia-asesinan-a-un-defensor-de-derechos-humanos-cada-dos-dias-y-medio-informe/</link>
        <description><![CDATA[<p>El primer semestre de 2025 fue muy trágico para los defensores de derechos humanos en Colombia.&nbsp;Entre enero y junio de este año asesinaron a 78 activistas&nbsp;-una cada casi dos días y medio- y se registró un total de 342 agresiones individuales cometidas en contra de 308 defensores de derechos humanos. En algunos casos, varias personas [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Según un informe de la organización Somos Defensores, en Colombia asesinaron a 78 defensores de derechos humanos durante el primer semestre de 2025.</em></li>



<li><em>Además, existen otros 308 activistas agredidos por amenazas, desapariciones, desplazamientos forzados y atentados.</em></li>



<li><em>Los grupos armados ilegales son uno de los sectores que cometen más agresiones y asesinatos contra los defensores en el país.</em></li>



<li><em>El reporte incluye casos de líderes indígenas, campesinos y ambientales afectados por la violencia.</em></li>
</ul>



<p>El primer semestre de 2025 fue muy trágico para los defensores de derechos humanos en Colombia.&nbsp;<strong>Entre enero y junio de este año asesinaron a 78 activistas</strong>&nbsp;-una cada casi dos días y medio- y se registró un total de 342 agresiones individuales cometidas en contra de 308 defensores de derechos humanos. En algunos casos, varias personas fueron víctimas de más de un tipo de agresión en un mismo hecho.</p>



<p><strong>Leer más:&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/10/defensores-climaticos-violencia-criminalizacion-informe/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Se agudizan la violencia, la criminalización y la exclusión contra los defensores climáticos | INFORME</a></strong></p>



<p>En relación con el mismo período de 2024, el total de agresiones registradas mostró una leve disminución del 3 % (diez hechos menos). Muchos de estos hechos de violencia tuvieron lugar en escenarios de crisis humanitaria que aparecieron o se agravaron durante el primer semestre de 2025.</p>



<p>Estas cifras salen del informe semestral del Sistema de Información sobre Agresiones contra Personas Defensoras de Derechos Humanos en Colombia (SIADDHH) del Programa Somos Defensores. Según estos datos,&nbsp;<strong>la cifra de asesinatos en este periodo (78) representa un preocupante incremento del 20 %</strong>&nbsp;en la&nbsp;violencia letal desplegada contra defensores colombianos respecto al primer semestre de 2024.</p>



<p>En el informe sobresalen los hechos ocurridos en el suroccidente de Colombia,&nbsp;<strong>que concentra el 46 % de los homicidios, y especialmente en la región de Nariño</strong>, que registró un incremento del 500 % en los asesinatos respecto al primer semestre de 2024, pese a albergar dos de los principales escenarios de diálogo entre el gobierno de Gustavo Petro y grupos armados en busca de la paz: los bloques Comuneros del Sur y la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_235101"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2022/06/29232547/67951708_2498418077069862_6039568546185347072_n-768x512.jpeg" alt="" class="wp-image-235101" /><figcaption class="wp-element-caption">En Colombia hay un fuego cruzado, donde pueblos indígenas y sociedad civil son perseguidos y asesinados por mafias, paramilitares y grupos armados. Foto: Somos Defensores</figcaption></figure>



<p>En los primeros seis meses de este año, también se registró un aumento del 6 % en los eventos de conflictividad social respecto al mismo periodo del año pasado. La Defensoría del Pueblo de Colombia<strong>&nbsp;registró 1834 sucesos de este tipo en 395 municipios</strong>&nbsp;y, además, identificó que “los mayores aumentos de un período a otro se observaron en conflictos por el incumplimiento del acuerdo para la finalización del conflicto armado”.</p>



<p>“En numerosos territorios donde las personas ejercieron el derecho a defender derechos, ocurrieron igualmente confrontaciones entre actores armados legales o ilegales que cometieron infracciones al Derecho Internacional Humanitario. Ejemplo de ello&nbsp;<strong>son las restricciones a la movilidad,</strong>&nbsp;el desplazamiento forzado y el confinamiento”, dice parte del informe.</p>



<p>Astrid Torres, coordinadora de la ONG Programa Somos Defensores y miembro de la red de la organización internacional Global Witness, explicó a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que el documento analiza también 175 amenazas,&nbsp;<strong>30 desplazamientos forzados, 22 atentados</strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>14 desapariciones forzadas</strong>&nbsp;de defensores, entre otros hechos violentos dirigidos contra&nbsp;quienes defendieron derechos durante el primer semestre de este año.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Las regiones más violentas</strong></h2>



<p>Los departamentos que&nbsp;concentraron&nbsp;<strong>la mayoría de los casos siguen siendo el Cauca</strong>, con el 26 %,&nbsp;<strong>y Antioquia,</strong>&nbsp;con el 12 %.&nbsp;Le siguen Norte de Santander y Valle del Cauca, que, comparados con el primer semestre de&nbsp;2024, tuvieron un incremento del 78 % y 114 %, respectivamente. Mientras que la ciudad de Bogotá concentró casi una décima parte de las agresiones registradas en todo el&nbsp;país y cada vez es un escenario más difícil para la defensa de derechos.</p>



<p>“Los liderazgos que concentran la mayoría de agresiones continúan siendo los mismos del&nbsp;semestre anterior y además conservan el mismo orden”, destacó Torres, quien enumeró las vulneraciones:<strong>&nbsp;primero están los defensores indígenas, que reúnen el&nbsp;28 %</strong>&nbsp;de los casos registrados en el primer semestre de este año. Le sigue la defensa comunitaria&nbsp;con el 23 %, el comunal (urbano) con el 14 % y el campesino con el 8 %.</p>



<p>Luego se encuentran dos sectores&nbsp;que, comparados con los seis primeros meses de 2024, presentaron un incremento significativo: el sindical, que con 30 casos más aumentó en un 900 %, y&nbsp;<strong>el ambiental, que con 17 agresiones más tuvo un&nbsp;incremento del 31 %</strong>.</p>



<p>“<strong>En Colombia seguimos sin una política estatal</strong>&nbsp;y de emergencia efectiva&nbsp;capaz de proteger estos liderazgos que ya están advertidos y que también ya están en riesgo, esa es la complejidad”, cuestionó Torres.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_265224"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/09/20231745/entrevista-astrid-torres-768x512.jpg" alt="Astrid Torres, coordinadora del Programa Somos Defensores, en Colombia, durante una actividad con comunidades. Foto: cortesía Somos Defensores" class="wp-image-265224" /><figcaption class="wp-element-caption">Astrid Torres, coordinadora del Programa Somos Defensores, en Colombia, durante una actividad con comunidades. Foto: cortesía Somos Defensores</figcaption></figure>



<p><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;no obtuvo una respuesta del Gobierno de Colombia para conocer su percepción sobre la violencia contra los defensores de ese país. Se envió un pedido de solicitud al&nbsp;<strong>Ministerio de Justicia</strong>, pero no hubo respuesta.</p>



<p>La Corte Constitucional de Colombia concluyó la semana pasada que existen entidades públicas colombianas que vulneran los derechos fundamentales a la vida, la integridad y la seguridad personal. Este tribunal analizó la tutela&nbsp;<strong>presentada por una líder indígena víctima de desplazamiento</strong>&nbsp;y amenazas y del homicidio de su cónyuge, ocurrido en 2024.</p>



<p><strong>Leer más:&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/10/autonomias-indigenas-obstaculos-pueblos-colombia-ecuador-peru-bolivia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Autonomías indígenas: una carrera de obstáculos y procesos engorrosos para los pueblos indígenas de Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia</a></strong></p>



<p>La Corte constató que, a pesar de los riesgos persistentes, la Unidad Nacional de Protección (UNP) modificó su esquema de protección reduciendo las medidas previamente otorgadas.&nbsp;<strong>La Corte consideró que la actuación administrativa careció de motivación suficiente</strong>&nbsp;y desconoció el enfoque diferencial de género y etnicidad que exige la jurisprudencia. En consecuencia, ordenó restablecer el esquema original e impartió instrucciones para reforzar la protección del núcleo familiar de la accionante.</p>



<p>Un segundo caso corresponde a un líder indígena que alegó amenazas de grupos armados por su trabajo comunitario. En su caso,&nbsp;<strong>la Corte declaró improcedente la acción de tutela</strong>&nbsp;por no haberse agotado los mecanismos ordinarios, aunque reiteró que la población defensora de derechos humanos requiere especial atención del Estado.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Actores desconocidos</strong></h2>



<p>El documento del Programa Somos Defensores también muestra que en la&nbsp;mayoría de los casos la presunta responsabilidad de las agresiones se continúa atribuyendo a autores&nbsp;desconocidos, que actuaron en el 40 % de los hechos. Les siguen los grupos post acuerdo de paz, con el&nbsp;26 %.<strong>&nbsp;Luego están el Ejército de Liberación Nacional (ELN)</strong>&nbsp;y las estructuras paramilitares, con 12 % cada uno.</p>



<p>Con respecto a las mujeres defensoras de derechos humanos, en el primer semestre del año se&nbsp;dirigieron 83 agresiones en contra de 74 personas:&nbsp;<strong>la amenaza (con 53 hechos) fue la más recurrente</strong>, seguida de los asesinatos (con diez hechos), los desplazamientos forzados (ocho hechos), los atentados (seis&nbsp;hechos), la desaparición forzada (tres hechos) y los secuestros (tres hechos).</p>



<p>Este documento también detecta regiones donde las labores de los liderazgos se vieron directamente afectadas por escenarios de crisis humanitaria y la presencia de despliegue militar y grupos armados ilegales.&nbsp;<strong>En este último caso se muestra que continúa la confrontación armada</strong>&nbsp;y las disputas de&nbsp;control territorial, la degradación de métodos de guerra que afectan directamente a quienes ejercen&nbsp;liderazgos y un silencio de las agresiones cotidianas en territorios donde se han expandido y&nbsp;consolidado los grupos armados, como sucede con el Clan del Golfo-Autodefensas Gaitanistas de Colombia.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_237208"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2019/12/28011934/Colombia_Defensores_022-768x492.jpg" alt="defensores Colombia" class="wp-image-237208" /><figcaption class="wp-element-caption">Yuli Velázquez, representante legal de la organización ambientalista FEDEPESAN, mira las fotos de defensores asesinados en Barrancabermeja, Colombia, en 2022. Foto: cortesía Negrita Films/Global Witness</figcaption></figure>



<p>“Desde el Programa Somos Defensores se manifiesta preocupación por la&nbsp;militarización de los territorios y los nexos denunciados entre la fuerza pública con grupos armados&nbsp;ilegales”, se afirma en el documento.&nbsp;<strong>Además, la organización presentó un análisis crítico sobre la fragmentación</strong>&nbsp;de la política de paz total del&nbsp;Gobierno nacional y las interrogantes que existen de cara al futuro, haciendo énfasis en los procesos&nbsp;que se están dando en Nariño y Catatumbo, dice el informe.</p>



<p>Mientras, la&nbsp;Defensoría del Pueblo y la Naturaleza de Colombia, entidad encargada de la protección de los derechos humanos en ese país, reveló que en los&nbsp;<strong>primeros cinco meses del año hubo&nbsp;81 asesinatos</strong>&nbsp;de personas defensoras y liderazgos sociales en el país. Estas cifras incluyen a defensores del ambiente, pero también a líderes políticos y miembros del Estado.</p>



<p>Esta entidad sostiene que para su registro contrasta información con organizaciones sociales y la Fiscalía General de la Nación. Para los primeros tres meses del año,<strong>&nbsp;la institución reportó 41 casos</strong>, cifra similar a la reportada por Somos Defensores.</p>



<p>“En Colombia,&nbsp;<strong>el ejercicio legítimo de la defensa de los derechos humanos sigue siendo un gran desafío</strong>, a pesar de los avances obtenidos en espacios como el Seminario Nacional de concertación de la Política Pública Integral de Garantías. Si bien allí se propició un espacio de diálogo con vocerías de todo el país, aún no hay medidas eficaces para preservar la vida de quienes ejercen el derecho a defender derechos humanos”, afirmó Juan Manuel Quinche, responsable del Sistema de Información sobre Agresiones contra Personas Defensoras de Derechos Humanos en Colombia (SIADDHH).</p>



<p><em><strong>Imagen principal:</strong>&nbsp;la organización Programa Somos Defensores contabilizó 78 asesinatos de defensores de derechos humanos en Colombia durante el primer semestre de 2025.&nbsp;<strong>Foto:</strong>&nbsp;cortesía Defensoría del Pueblo y la Naturaleza de Colombia</em></p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/ivan-paredes-tamayo/">Iván Paredes Tamayo</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2025/10/colombia-asesinatos-defensores-derechos-humanos/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=121450</guid>
        <pubDate>Fri, 17 Oct 2025 22:10:39 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/17170900/portada-defensoria.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[En Colombia asesinan a un defensor de derechos humanos cada dos días y medio &#124; INFORME]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Asesinaron a 157 defensores de derechos humanos en Colombia en 2024 &amp;#124; INFORME</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/asesinaron-a-157-defensores-de-derechos-humanos-en-colombia-en-2024-informe/</link>
        <description><![CDATA[<p>El escalamiento del conflicto armado y las disputas territoriales para el control de actividades ilegales siguen complicando el panorama de los líderes sociales, ambientales y de derechos humanos en Colombia. Este 10 de abril, la organización Somos Defensores publicó el informe&nbsp;Sin Protección, en el que revela que&nbsp;durante 2024 se presentaron 727 agresiones contra 655 defensores. [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>La organización Somos Defensores publicó el informe Sin Protección, donde destacan que los asesinatos se redujeron un 5 %, pero no es posible interpretar este dato como una mejora en la protección de los líderes.</em></li>



<li><em>Las cifras de 2024 dan cuenta de un incremento en agresiones como el secuestro y los desplazamientos forzados y cerca del 90 % de los casos de asesinato que llegan a la Justicia terminan en la impunidad.</em></li>



<li><em>Según el reporte, la división y fragmentación de los grupos armados representa un gran peligro para el recrudecimiento de la violencia y la vulnerabilidad de los defensores.</em></li>



<li><em>El informe destaca la falta de trabajo coordinado entre las diferentes entidades del Estado y que el gobierno no ha respondido adecuadamente a las alertas que emite la Defensoría del Pueblo.</em></li>
</ul>



<p>El escalamiento del conflicto armado y las disputas territoriales para el control de actividades ilegales siguen complicando el panorama de los líderes sociales, ambientales y de derechos humanos en Colombia. Este 10 de abril, la organización Somos Defensores publicó el informe&nbsp;<em>Sin Protección</em>, en el que revela que&nbsp;<strong>durante 2024 se presentaron 727 agresiones contra 655 defensores</strong>.</p>



<p>Dentro de la categoría de agresiones, la organización considera los asesinatos, los atentados, las amenazas, los desplazamientos forzados, las desapariciones forzadas, las detenciones arbitrarias, los robos de información, los secuestros, las judicializaciones, las torturas y las agresiones sexuales. Los hechos violentos de mayor ocurrencia fueron&nbsp;<strong>las amenazas (56 %), seguidas de los asesinatos (22 %), los atentados (9 %), los desplazamientos forzados (6 %) y los secuestros (3.3 %)</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259302"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/09225121/Wilfirdo-Izquierdo-2-768x512.jpeg" alt="Wilfrido Segundo Izquierdo Arroyo era un joven líder estudiantil indígena perteneciente al pueblo Arhuaco. Asesinado el 10 de agosto de 2024 en Santa Marta. Foto: Seguimiento.co" class="wp-image-259302" /><figcaption class="wp-element-caption">Wilfrido Segundo Izquierdo Arroyo era un joven líder estudiantil indígena perteneciente al pueblo Arhuaco. Fue asesinado el 10 de agosto de 2024 en Santa Marta. Foto: Seguimiento.co</figcaption></figure>



<p>En 2024 se presentó una disminución del 5 % sobre el total de agresiones en comparación con 2023 (38 hechos menos).&nbsp;<strong>Los asesinatos estuvieron entre las agresiones que presentaron una reducción, al pasar de 168 en 2023 a 157 en 2024</strong>.</p>



<p>Sin embargo, el informe destaca que la disminución es poco representativa y no se puede interpretar como una mejora en cuanto a la situación de riesgo. De hecho, el peligro para los defensores es generado en gran medida por el accionar de los grupos armados ilegales que durante el año pasado decidieron agudizar las agresiones y sumir al país en un ambiente de violencia exacerbada. Así, se han ido postergando los procesos de negociación en busca de la paz que se llevan a cabo con el Gobierno Nacional.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259300"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/09223629/Screen-Shot-2025-04-08-at-5.01.59-PM.png" alt="Agresiones por tipo de violencia. Tabla elaborada por Somos Defensores" class="wp-image-259300" /><figcaption class="wp-element-caption">Agresiones por tipo de violencia. Tabla elaborada por Somos Defensores</figcaption></figure>



<p>Lee más |<a href="https://es.mongabay.com/2025/02/tren-interoceanico-mexico-defensores-violencia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Detenciones, amenazas y un asesinato: el clima de violencia que enfrentan los defensores que se oponen al Tren Interoceánico en México</a></p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>La violencia detrás de las cifras</strong></h3>



<p>“Si desmenuzamos esta cifra [727] y conocemos las historias de las víctimas, encontramos que ha aumentado el temor, también el silencio, y que tanto el conflicto armado como el crimen organizado se han transformado profundamente, sin que el Gobierno Nacional y demás instituciones del Estado desplieguen acciones preventivas”, señala el documento.</p>



<p>Para Astrid Torres, coordinadora de Somos Defensores,&nbsp;<strong>el silenciamiento de los líderes y lideresas tiene un efecto directo en la capacidad de mostrar y evidenciar lo que realmente está pasando en los territorios</strong>.</p>



<p>“Más allá de eso, el silencio de líderes y lideresas es también una estrategia para salvaguardar su vida. Es un impacto al tejido social y a los procesos organizativos”, comenta Torres, y agrega que “se va extinguiendo la posibilidad de lograr transformaciones reales, sobre todo para los contextos de enorme desigualdad y vulneración, que es donde acontecen principalmente estos silenciamientos”.</p>



<p>Al igual que los asesinatos, las amenazas también descendieron, al pasar de 436 en 2023 a 404 en 2024. Sin embargo, agresiones como los desplazamientos forzados aumentaron a 44 cuando en 2023 se registraron 35. Es decir, hubo un incremento del 26 %. Por su parte,&nbsp;<strong>los secuestros se triplicaron al pasar de 8 a 24 casos.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_257975"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/02/26185818/Foto-Comision-Interclesial-de-Justicia-y-Paz-768x512.avif" alt="" class="wp-image-257975" /><figcaption class="wp-element-caption">Jani Silva fue una de las promotoras de la creación de la Zona de Reserva Campesina Perla Amazónica, en 2000, que reúne a más de 600 familias en 22 000 hectáreas. Foto: Comisión Intereclesial de Justicia y Paz</figcaption></figure>



<p>“Es preocupante el aumento de los casos de desaparición forzada y secuestro como hechos previos al asesinato”, señala el informe. En el caso del desplazamiento forzado, los expertos aseguran que implica el desarraigo y es un golpe directo no sólo al líder y a su familia, sino a los procesos organizativos, que se van quedando sin sus voceros y donde muchas veces el miedo y el terror impiden que surjan nuevas vocerías.</p>



<p>En 2024 las noticias nacionales no sólo registraron casos de desplazamiento sino de&nbsp;<strong>confinamiento debido al conflicto armado y a las órdenes de los grupos ilegales</strong>&nbsp;para que nadie salga o entre de los territorios. Esta situación se ha vivido fuertemente en el departamento de Chocó.</p>



<p>Si bien el informe no incluye cifras sobre este tema, Torres asegura que los líderes y lideresas que están confinados no pueden hacer su ejercicio de defensa y no pueden hacer nada por sus comunidades.</p>



<p>La coordinadora de Somos Defensores menciona que antes los líderes abogaban ante los grupos armados para poder entrar alimentos a las zonas confinadas o para garantizar la atención médica de las personas que lo necesitaran. Sin embargo, esto cada vez ocurre menos porque los territorios tienen minas de explosivos.&nbsp;<strong>“Con el confinamiento muchas veces se limita totalmente el ejercicio del derecho a defender derechos”</strong>, dice Torres.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259295"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/09223613/Screen-Shot-2025-04-09-at-5.11.17-PM.png" alt="Agresiones por departamento. Mapa elaborado por Somos Defensores" class="wp-image-259295" /><figcaption class="wp-element-caption">Agresiones por departamento. Mapa elaborado por Somos Defensores</figcaption></figure>



<p><strong>Lee más</strong>&nbsp;|<a href="https://es.mongabay.com/2025/01/violencia-contra-defensores-crimen-organizado-crisis-climatica-desafios-ambientales-latinoamerica/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Violencia contra defensores, crimen organizado, crisis climática: desafíos ambientales que enfrenta Latinoamérica en 2025</a></p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Presos de los grupos armados</strong></h3>



<p>A finales de marzo el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) publicó su informe&nbsp;<a href="https://www.icrc.org/es/publicacion/retos-humanitarios-2025-colombia" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Retos Humanitarios 2025</em></a>&nbsp;sobre la situación que se vive en Colombia. Allí aseguran que el confinamiento de comunidades se agravó de manera significativa y alcanzó proporciones críticas, ya que, según la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas,&nbsp;<strong>88 874 personas estuvieron confinadas en 2024, lo que representó un incremento del 89 % frente al año anterior.</strong></p>



<p>El CICR destaca que la restricción del movimiento limitó el acceso de las comunidades a alimentos, servicios de salud, educación y otros servicios básicos. Además, el informe resalta que el desplazamiento continuó siendo una de las principales consecuencias de los conflictos armados, pues&nbsp;<strong>41 228 personas se vieron obligadas a desplazarse masivamente.</strong></p>



<p>“La intensificación de los enfrentamientos armados, el mayor control de los actores armados sobre las comunidades y la creciente falta de respeto por el derecho internacional humanitario profundizaron aún más esta crisis”, dice Patrick Hamilton, jefe de la delegación del CICR en Colombia.</p>



<p>Hamilton asegura que desde el CICR, al igual que desde otras organizaciones humanitarias, siguen trabajando para reducir los riesgos y atender las consecuencias de los conflictos armados, pero que&nbsp;<strong>ningún esfuerzo humanitario puede sustituir el compromiso de las partes de respetar las normas del derecho internacional humanitario.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259303"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/09225124/wilfrido-izquierdo-768x512.jpeg" alt="Wilfrido Segundo Izquierdo Arroyo era un joven líder estudiantil indígena perteneciente al pueblo Arhuaco. Asesinado el 10 de agosto de 2024 en Santa Marta. Foto: Universidad del Magdalena." class="wp-image-259303" /><figcaption class="wp-element-caption">Otra imagen de Izquierdo Arroyo. Los asesinatos estuvieron entre las agresiones que presentaron una reducción, pero eso no significa que el país sea más seguro para los defensores. Foto: Universidad del Magdalena</figcaption></figure>



<p>Lee más |<a href="https://es.mongabay.com/2025/01/pueblos-indigenas-violencia-constante-para-defensores/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Pueblos indígenas en 2024: la violencia fue constante para los defensores y sus territorios en la región</a></p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Las zonas más críticas</strong></h3>



<p>Las 727 agresiones en contra de personas defensoras de derechos humanos durante 2024 ocurrieron en Bogotá Distrito Capital y en 28 de los 32 departamentos del país.</p>



<p>Los diez departamentos que concentraron&nbsp;<strong>la mayor ocurrencia de hechos violentos fueron Cauca (197), Antioquia (81), Valle del Cauca (67)</strong>, Norte de Santander (48), Santander (42), Cesar (37), Bogotá (37), Arauca (29), Magdalena (27) y Bolívar (23). En estos departamentos ocurrieron 588 agresiones, equivalentes al 81 % del total registrado por Somos Defensores.</p>



<p>Cauca lleva varios años siendo el departamento más peligroso para los liderazgos, en gran medida porque su ubicación en la región pacífica es geoestratégica para actividades como el narcotráfico y el paso de armas y grupos ilegales. “Se han exacerbado los enfrentamientos con ocasión de la presencia de los actores armados ilegales, que han convertido varias regiones en campos de batalla, donde los liderazgos, en su mayoría indígenas, arriesgan a diario su vida en defensa del territorio en su integralidad”, indica el informe.</p>



<p><strong>En Cauca ocurrieron 197 de las agresiones registradas en 2024 y 144 corresponden a liderazgos indígenas</strong>, los cuales fueron víctimas de 12 asesinatos, 107 amenazas, 19 atentados, una desaparición forzada, cuatro secuestros y un desplazamiento forzado.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259298"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/09223622/Screen-Shot-2025-04-09-at-5.09.14-PM.png" alt="Asesinatos por departamento. Mapa elaborado por Somos Defensores" class="wp-image-259298" /><figcaption class="wp-element-caption">Asesinatos por departamento. Mapa elaborado por Somos Defensores</figcaption></figure>



<p>El departamento de Valle del Cauca también se ubica en la región Pacífica y ha sufrido un recrudecimiento de la violencia en contra de sus líderes: 18 asesinatos ocurrieron en este territorio.</p>



<p>Walter Ágredo es miembro de la Fundación Comité de Solidaridad con Presos Políticos (CSPP), una organización que tiene como objetivo instar al Estado a respetar la democracia y los derechos humanos. Ágredo trabaja en Valle del Cauca y asegura que en su departamento han entrado a operar grupos armados que antes del Acuerdo de Paz con las FARC no tenían presencia. Esto se debe, según comenta, a que este territorio también es parte de una ruta importante para las actividades de los grupos armados.</p>



<p>“Las comunidades dicen que la situación ha empeorado porque antes se podía mantener un diálogo sobre las vulneraciones de derechos humanos con las estructuras armadas, que tenían un mando y una cabeza visible”, dice Ágredo. La diferencia, añade, es que<strong>&nbsp;los armados ahora no tienen una jerarquía organizacional, ni premisas políticas o líneas éticas claras.</strong></p>



<p>El informe de Somos Defensores destaca que el departamento de Nariño (también el Pacífico), que en las cifras de 2023 aparecía en tercer lugar con 67 agresiones, descendió al puesto 13 en 2024 con 14 casos, lo que equivale a una reducción del 79 %. “Esto puede estar asociado con el silenciamiento de zonas como el occidente y la cordillera de este departamento, así como con la estrategia del Gobierno Nacional de adelantar diálogos regionales con los grupos postacuerdo [aquellos conocidos como disidencias de las FARC] y el ELN”, plantea el informe.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_246982"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/10/26201850/foto-resguardo-yurayaco-9-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-246982" /><figcaption class="wp-element-caption">Waira Jacanamijoy, coordinadora del área comunicación y cultura de la Asociación de Cabildos Tandachiridu Inganokun, en su casa en el resguardo Yurayaco. Crédito: Sergio Alejandro Melgarejo</figcaption></figure>



<p>Esto último podría considerarse como un logro que también proviene de las fracturas y divisiones internas que están teniendo estos grupos. De hecho, el presidente Gustavo Petro al enterarse del fraccionamiento de la Segunda Marquetalia (una disidencia de las FARC) en noviembre pasado señaló que “esta división en los grupos violentos es un avance en la paz”.</p>



<p>Sin embargo, Somos Defensores advierte que en un mediano plazo podría provocar un recrudecimiento de la violencia debido al rearme de los grupos y a las disputas armadas con estructuras de más capacidad como el ELN.</p>



<p>Astrid Torres es enfática al indicar que&nbsp;<strong>es peligroso que el Gobierno tenga la idea de que las atomizaciones o fragmentaciones de los grupos armados pueden contribuir a la paz</strong>, cuando se ha visto que eso no es así. “Es algo muy contradictorio”, asegura.</p>



<p>Ágredo coincide con Torres y asegura que las comunidades tienen “una preocupación por la multiplicación de actores armados a partir de la firma del Acuerdo de Paz”. Para él, las agresiones las sufren todas las personas de las comunidades, pero se centran en los hombres y mujeres que asumen liderazgos. “Han aumentado las amenazas, los desplazamientos y los seguimientos.&nbsp;<strong>En el caso de las mujeres se ha vuelto común que las amenacen con matar a sus hijos o con violarlas y ultrajarlas</strong>”, dice.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_257216"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/02/04221609/ELN-768x512.jpg" alt="Guerrilleros del ELN. Foto: Flickr - Brasil de Fato." class="wp-image-257216" /><figcaption class="wp-element-caption">Guerrilleros del ELN. Foto: Flickr – Brasil de Fato</figcaption></figure>



<p>Lee más |<a href="https://es.mongabay.com/2024/09/los-defensores-ambientales-estan-muy-solos-entrevista-javier-garate/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">“Los defensores ambientales están muy solos” | ENTREVISTA</a></p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Los agresores</strong></h3>



<p>El liderazgo más afectado en Colombia durante 2024 fue el indígena, con 195 agresiones, de las cuales el 74 % se dieron en el departamento de Cauca. Le siguen el liderazgo comunal (157), el comunitario (109), el campesino (83), el de víctimas (45) y el de derechos humanos (39).</p>



<p>Torres menciona que la agresión al liderazgo comunal, representados en juntas de acción comunal formadas por vecinos que se unen para resolver problemas y promover el desarrollo de su comunidad,&nbsp;<strong>aumentó un 40 %.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259296"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/09223617/Screen-Shot-2025-04-09-at-5.10.08-PM.png" alt="Agresiones según el tipo de liderazgo. Gráfico elaborado por Somos Defensores" class="wp-image-259296" /><figcaption class="wp-element-caption">Agresiones según el tipo de liderazgo. Gráfico elaborado por Somos Defensores</figcaption></figure>



<p>Otro de los puntos que se destaca dentro del reporte de Somos Defensores es que&nbsp;<strong>en 268 (37 %) de los hechos violentos en contra de los líderes se desconoce quién fue el agresor.</strong>&nbsp;En segundo lugar aparecen los paramilitares como responsables de 177 agresiones, los grupos armados pos acuerdo de paz con las FARC fueron señalados en 160 casos y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) en 42.</p>



<p>El informe eleva su preocupación por casos en los que se desconoce quiénes son los agresores porque esto se relaciona con el aumento de los niveles de impunidad en las investigaciones. “A los autores desconocidos se les atribuyen 134 amenazas, 61 asesinatos, 43 atentados, dos torturas, siete desapariciones forzadas, seis secuestros, cinco robos de información y 10 desplazamientos forzados”, menciona el documento.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259297"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/09223620/Screen-Shot-2025-04-09-at-5.09.49-PM-768x512.png" alt="Presuntos responsables de agresiones. Gráfico elaborado por Somos Defensores" class="wp-image-259297" /><figcaption class="wp-element-caption">Presuntos responsables de agresiones. Gráfico elaborado por Somos Defensores</figcaption></figure>



<p>Y es que según cifras de la Fiscalía de Colombia, entre 2016 y 2024,&nbsp;<strong>se recibieron 1322 casos por homicidios contra defensores, de los cuales sólo 227 han llegado a sentencias sancionatorias (17 %).</strong></p>



<p>“Esto nos muestra que seguimos en un alto nivel de impunidad. Además, ¿qué pasa con los asesinatos de personas defensoras que ocurrieron antes de la firma del Acuerdo de Paz en 2016? Todos siguen en la impunidad porque nadie nos muestra cifras de eso”, asegura Torres.</p>



<p>El último gran llamado que hace el informe de Somos Defensores es para que todas las instituciones del Estado que tengan relación con temas que involucren a los defensores trabajen coordinadamente. No sólo se trata de reconocer la presencia de riesgos, sino de generar respuestas estructurales a los contextos de agresiones, sostiene el documento. “Si bien esto ha sido documentado y recomendado en las Alertas Tempranas emitidas por la Defensoría del Pueblo,&nbsp;<strong>las instituciones del Estado no han presentado una respuesta oportuna, dando lugar a la materialización de numerosos riesgos advertidos previamente</strong>”.</p>



<p><em><strong>*Imagen principal:</strong>&nbsp;velorio de dos indígenas de la etnia awá, en Nariño (Colombia).&nbsp;<strong>Foto:</strong>&nbsp;Asociación Minga</em></p>



<p></p>



<p><em>El artículo original fue publicado por&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/by/antonio-jose-paz-cardona/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Antonio José Paz Cardona</em></a><em>&nbsp;en Mongabay Latam.&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/2025/04/asesinaron-defensores-derechos-humanos-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Puedes revisarlo aquí.</em></a><em></em></p>



<p><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos</em></a><em>. Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Twitter</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>



<p></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=114518</guid>
        <pubDate>Fri, 11 Apr 2025 15:44:50 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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