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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Blogs de Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Premios Bravo: Un Encuentro Natural</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/putamente-libre-feminismo-artesanal/premios-bravo-un-encuentro-natural/</link>
        <description><![CDATA[<p>La Edu- comunicación, esa mezcla maravillosa de educación y comunicación, se trata de empoderar a las personas a través del diálogo y la participación activa. Los Premios Bravo hacen exactamente eso al reconocer a los mejores en las artes vivas, el audiovisual y la actuación solo de voz. No solo celebran el talento, sino que también nos invitan a reflexionar sobre los contenidos que consumimos y producimos.</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-contrast-color has-luminous-vivid-orange-background-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-952d83c1bd784182c42ecc8eeab5cbb7"><strong>Introducción</strong>: Ensayo de 6 paginas</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="401" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30021936/Imagen-de-WhatsApp-2024-09-30-a-las-02.15.07_77a8127c-1024x401.jpg" alt="" class="wp-image-106035" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30021936/Imagen-de-WhatsApp-2024-09-30-a-las-02.15.07_77a8127c-1024x401.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30021936/Imagen-de-WhatsApp-2024-09-30-a-las-02.15.07_77a8127c-300x117.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30021936/Imagen-de-WhatsApp-2024-09-30-a-las-02.15.07_77a8127c-768x301.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30021936/Imagen-de-WhatsApp-2024-09-30-a-las-02.15.07_77a8127c.jpg 1392w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Hace varias semanas no venía aquí al blog porque, como saben, soy una mujer de &#8220;jornada redonda&#8221;, neuro divergente, aquí voy con las reflexiones desordenadas.</p>



<p>Los Premios Bravo fueron un estimulante poderoso para que regresara otra vez a reportar las opiniones de los acontecimientos que me nace resaltar .</p>



<p> Voy con el cuento de hoy por  partes .</p>



<p> Primero les echaré  el chisme de como fue mi experiencia personal durante el evento . </p>



<p>Después de eso les narrare lo que para mi significó el evento en si mismo al margen de &#8221; la farandulearía&#8221; Me acompaño al evento el Colombiano Magister en comunicación   y formador de oradores Raúl Diaz.</p>



<p>Ya saben que leerme requiere de tiempo   y &#8221; café&#8221; .</p>



<p> Con ustedes cinco reflexiones desordenadas y un colofón. </p>



<p>Por favor quédense hasta el final y háganme saber sus apreciaciones.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="768" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30160234/Imagen-de-WhatsApp-2024-09-30-a-las-11.41.34_8f503a20-1024x768.jpg" alt="" class="wp-image-106095" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30160234/Imagen-de-WhatsApp-2024-09-30-a-las-11.41.34_8f503a20-1024x768.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30160234/Imagen-de-WhatsApp-2024-09-30-a-las-11.41.34_8f503a20-300x225.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30160234/Imagen-de-WhatsApp-2024-09-30-a-las-11.41.34_8f503a20-768x576.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30160234/Imagen-de-WhatsApp-2024-09-30-a-las-11.41.34_8f503a20.jpg 1280w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p><strong> </strong></p>



<p class="has-contrast-color has-base-background-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-39ce6155bb9d91e04154ca2a9fe04b60"><strong>Reflexión 1</strong> : <strong>Mi periodismo y  Jorge Cao.</strong></p>



<figure class="wp-block-pullquote has-luminous-vivid-orange-background-color has-background"><blockquote><p>Ante sala al cuento</p><cite>Antes de todo les cuento que Jorge Cao  ganó el premio Bravo en  reconocimiento a su destacada labor profesional y aportes al  mundo del entretenimiento. <br>&#8220;A todo señor todo honor y todo reconocimiento&#8221; sin lugar a dudas ¡lo merece! . <br>Algo que fue  triste e incomodo  para mi: </cite></blockquote></figure>



<p class="has-contrast-color has-base-background-color has-text-color has-background has-link-color has-small-font-size wp-elements-369a057b06b968f8ba3289fdca5e3220">Estar  cara a cara frente al gran actor cubano Jorge Cao, una eminencia.<br> Se dice que no hay nadie en este país aun en las generaciones actuales  que al escuchar su nombre ignore quién es;  indiscutiblemente estamos hablando de un maestro .Me acerqué como periodista autónoma a  solicitarle  la posibilidad en el futuro de realizar una entrevista  en mi modesto espacio.<br> Con su tono cubano potente que ya conocemos, característico e intrínseco de las personas cubanas, parafraseándolo  me dijo:<br><br><strong>  &#8221; Estoy muy ocupado,  en medio de varias producciones y  la verdad no quiero dar más entrevistas,  ya estoy  harto de dar entrevistas,  ya no quiero hablar ni siquiera conmigo mismo&#8221;. </strong><br><br>Para mí fue una difícil incomodidad.<br> No insistí. <br>Se supone que los periodistas  de campo  tenemos que estar detrás de la fuente hasta que la fuente decida darnos el beneplácito de dirigirnos la palabra. <br><br>Ese ejercicio nunca ha sido el mío; mi periodismo es entre semejantes, desde  el interés mutuo sin jerarquías.<br>Genuinamente valoro su carrera y pienso que  la sabiduría de los años y la experiencia siempre nos lleva a  nuevas respuestas a las preguntas de fondo y recurrentes, fue  por eso que  lo consideré un personaje de valor  para mi modesto espacio. <br><br><strong>Ni siquiera quise seguirlo para pedirle una foto; entendí su mensaje.</strong><br><br> Al rato lo vi frente a cámaras y me pregunté  mentalmente  si era que me hacía falta una cámara pomposa para ser digna de un trato cortés.<br><br> Les confieso que el ego me dolió un poco y lo narro sin soberbia sé que no soy una periodista <strong>&#8220;celebrity&#8221;</strong>.<br> Tengo claro mi lugar en el mundo y la correcta enunciación del mismo . <br><br>No soy una gata que ve al espejo a una leona.  Soy una gata digna<br><br> Dicho esto , me atrevo a compartirles  que muy pocas personas de diferentes esquinas de la realidad que habitamos cuando he hecho el ejercicio de invitarles a mis espacios de construcción comunicacional   me han dicho que no les interesan los diálogos que propongo.<br>  Durante años de recorrido como entrevistadora, puedo contar con los dedos  a las personas que han sido descorteses para manifestar que no les interesa el diálogo conmigo.<br><br><strong> Una de las cosas más difíciles para mí  es darme cuenta que dentro del medio el clasismo es tan fuerte como en cualquier otra parte.<br></strong><br> Y he notado  que cuando tengo la oportunidad de llegar  <strong>&#8221; al campo de acción&#8221; </strong>con cámaras espectaculares y no mi modesto celular, el trato que recibo es diferente, y eso es parte de mi verdad como periodista autónoma .<br><br>Este gran actor merece todos los aplausos en pie y tiene un peso profesional tan potente que  puede  disminuir las intenciones  de cualquier periodista  y puede hacerlo sin ser juzgado o  reprochado.  Ya que su grandeza aboga por él.<br><br>Este hombre ha demostrado sus aportes de valor  cultural  para Colombia en diferentes aspectos.<br><br>Soy consiente que él ni nadie  está obligado a otorgar  entrevistas a todas las personas que  lo pidan,  tiene el derecho a negarse por las razones que sea  sin ser cuestionado por el acto.<br><br> Honestamente quisiera que cuando eso le suceda a las fuentes por más grandes e  importantes que sean   simplemente lo expresen con cordialidad .<br><br><strong>Los periodistas al igual que los artistas solo seguimos nuestra vocación.</strong></p>



<p class="has-contrast-color has-base-background-color has-text-color has-background has-link-color has-small-font-size wp-elements-caac9a868a360191f838e6b4c48195cb"><strong> Pese a  obstáculos y  contra todo pronostico procuramos mantener la dignidad de nuestro oficio. </strong><br><br>No todo puede ser bello en el mundo del espectáculo; ahí también habitan seres humanos con luces y sombras, con días buenos y no tan buenos.</p>



<p class="has-contrast-color has-base-background-color has-text-color has-background has-link-color has-small-font-size wp-elements-730f852bef2acb6964aeeed4cd999ae6"> Es lo que siempre debemos  tener presente al hacer estos ejercicios comunicacionales. <br><br> <strong>No tengo idea qué hubo en mi personalidad que desató una respuesta tan fría y descortés de parte del actor, me quedó una lección enorme: como periodista, tengo que seguir perfeccionando mi capacidad  técnica  para acercarme a las fuentes . </strong><br><br>Tal vez me muera y no lo aprenda, porque yo puedo admirar muchísimo a alguien, Lo que no puedo es hacer  la del paparazzi; no es mi rol.<br><br><strong>Viene a mi memoria esta frase:</strong> </p>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p>&#8220;Los artistas, como los filósofos, a veces necesitan silencio para escuchar su propia voz &#8220;Ingmar Bergman.</p><cite>la reflexión de fondo</cite></blockquote></figure>



<p class="has-contrast-color has-luminous-vivid-orange-to-vivid-red-gradient-background has-text-color has-background has-link-color has-x-large-font-size wp-elements-aeb2e4618866493189de2e5fc0281663"><strong>El lado B de esta parte de la historia</strong></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong> </strong></h2>



<p>Emmanuel Restrepo, un joven artista de alto impacto en estas generaciones y reconocido por la serie de Netflix &#8220;La Primera Vez&#8221;, ganó en esta ocasión un premio colectivo por su participación en los elencos de &#8220;Malta&#8221; (Serie web) y &#8220;Negro&#8221; (Artes Vivas). <br>Mi experiencia con él fue muy especial porque sé que ha hecho un aporte sustancial a la defensa de los derechos de las personas LGTBI.<br>Al principio, cuando me acerqué a él, tuvo un gesto de distanciamiento. <br>Pensé que se debía a que no llevaba una cámara visible y mis fachas no eran tan elegantes.</p>



<p><br> No le di importancia a la situación  porque entiendo lo difícil que es para las celebridades atender a tantas personas que quieren hablar con ellos.</p>



<p class="has-base-background-color has-background"> <br>Lo particularmente especial fue que me llamó amablemente después para preguntarme en qué podía colaborar y me ofreció disculpas  espontáneamente.   eso realmente me impacto ese gesto. Porque  no es algo que las celebridades suelen hacer con periodistas corrientes que no son especialmente famosos.<br><br>Le indiqué mi interés en que fuera uno de mis invitados estelares para los diálogos que propongo.<br> Gentilmente, me dio el número de su manager y espero, en un futuro no muy lejano, poder reflexionar con él desordenadamente sobre la vida y las resistencias.<br><br><img decoding="async" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30170515/alta-resolucion-1024x768.jpg" alt="Esta imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es alta-resolucion-1024x768.jpg"><br><br> Foto Natural : Un recuerdo memorable  a un lado Emmanuel Restrepo, del otro lado el comunicador magister colombiano Raúl Diaz.<br><br><strong>Reflexión 2  : </strong><br><strong>Los periodistas también tenemos que cuestionarnos a nosotros mismos la metodología  en que abordamos a nuestras fuentes.</strong></p>



<p class="has-base-background-color has-background">Tal vez alguien  pensará  por mi manera de hacer mi trabajo que &#8220;me las doy de importante y creída&#8221;.  <br><img decoding="async" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30163925/Imagen-de-WhatsApp-2024-09-29-a-las-12.30.07_60d1b302.jpg" alt="Esta imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es Imagen-de-WhatsApp-2024-09-29-a-las-12.30.07_60d1b302.jpg"><br><br><strong>&#8221; Nadie se salva de los dolores causados por el ego fue inevitable reflexionar sobre mi ego profesional  para  confrontarme a  mi misma.&#8221;</strong><br><br>Este no es un espacio de reflexión solamente sobre el mundo exterior que me rodea y habito ; también es un espacio de autocrítica. Para tratar de construir nuevas maneras comunicacionales  sociales, también es para deconstruir aquello que quizá no me he dado cuenta que debe ser deconstruido en mi labor individual como entrevistadora para la vida.<br><br><br><br><strong><br>Reflexión 3 :</strong> <strong>Reflexiones desordenadas fuera del foco &#8221; anécdotas&#8221; </strong><br><strong> </strong><br>¿Y que tiene que ver el Feminismo Artesanal en el ejercicio que hice? <br><br><img decoding="async" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30164355/Imagen-de-WhatsApp-2024-09-30-a-las-16.43.14_ea2a8810.jpg" alt="Esta imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es Imagen-de-WhatsApp-2024-09-30-a-las-16.43.14_ea2a8810.jpg"><br><br>¡Ah, la vida de una feminista artesanal luchando contra los estándares de belleza! Les cuento que ayer, justamente a partir de la experiencia que tuve con el legendario actor Jorge Cao, tuve un momento de pensamientos intrusivos.  <br>Estos fueron algunos </p>



<p class="has-base-background-color has-background">¿Será que mi presentación personal no era suficiente?</p>



<p class="has-base-background-color has-background"> ¿Necesitaba una cámara pomposa para verme atractiva?</p>



<p class="has-base-background-color has-background"> Jajaja, sí, yo también me enfrento a esos dilemas. </p>



<p class="has-base-background-color has-background"><br>Me esforcé mucho para encontrar el vestuario perfecto:<br> ni muy elegante ni muy informal, buscando ese toque semi informal  que siempre he querido para mi imagen.</p>



<p class="has-base-background-color has-background"> Les cuento que , la verdad, no confío mucho en mi habilidad para maquillarme o peinarme y odio depender de otras personas para  eso  y no siempre tengo animo para &#8221; arreglarme&#8221;.<br><br>Así que, empezaré a aceptar mi derrota en ese tema y  como ejercicio de autoaceptación, publiqué fotos naturales sin cámara profesional, sin edición alguna, tal cual como se dio el momento.<br> Debo darle los créditos a mi compañero Raúl Díaz, quien no es fotógrafo, como ya les conté, hizo estas fotos con gran amor y compromiso.<br> Él ha sido mi soporte profesional en  diferentes  maneras durante mi  reciente  tiempo, aparte de mi amigo.<br> Estoy feliz de tener fotos memorables de este día histórico, y nadie tiene la culpa de mi estampa y mi falta de cuidado riguroso con mi aspecto físico. (  lo sigo entre risas) <br><br><strong>¿Por qué les cuento esto? Porque mi espacio siempre está lleno de reflexiones desordenadas.</strong><br> ¿Creen que las mujeres sufrimos por nuestra apariencia de gratis? ¿O también les pasa a otras personas? <br>El vestuario es político, la belleza es política, todo lo estético es un constructo social y político.<br> No soy una mujer físicamente bella porque no he querido pagar el precio de esa belleza. A veces veo fotos que no me gustan, pero desafío mi autoestima publicándolas. <br>Son fotos naturales, sin cámara profesional, pero hechas con mucho amor por mi compañero Raúl Díaz. <br>Y soy feliz porque ese día necesitaba un recuerdo emocional. Mi proceso comunicacional siempre será emocional.<br><br><strong>Reflexión 4 ¿Y los detalles del evento? </strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="768" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30165224/Imagen-de-WhatsApp-2024-09-30-a-las-11.41.33_3823062b-1024x768.jpg" alt="" class="wp-image-106112" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30165224/Imagen-de-WhatsApp-2024-09-30-a-las-11.41.33_3823062b-1024x768.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30165224/Imagen-de-WhatsApp-2024-09-30-a-las-11.41.33_3823062b-300x225.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30165224/Imagen-de-WhatsApp-2024-09-30-a-las-11.41.33_3823062b-768x576.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30165224/Imagen-de-WhatsApp-2024-09-30-a-las-11.41.33_3823062b.jpg 1280w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>l</p>



<figure class="wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="836" height="1024" data-id="106111" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30165140/Imagen-de-WhatsApp-2024-09-30-a-las-16.50.04_fa257604-1-836x1024.jpg" alt="" class="wp-image-106111" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30165140/Imagen-de-WhatsApp-2024-09-30-a-las-16.50.04_fa257604-1-836x1024.jpg 836w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30165140/Imagen-de-WhatsApp-2024-09-30-a-las-16.50.04_fa257604-1-245x300.jpg 245w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30165140/Imagen-de-WhatsApp-2024-09-30-a-las-16.50.04_fa257604-1-768x941.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30165140/Imagen-de-WhatsApp-2024-09-30-a-las-16.50.04_fa257604-1.jpg 951w" sizes="auto, (max-width: 836px) 100vw, 836px" /></figure>
</figure>



<p class="has-small-font-size"> fotografía  extraída del Instagram de Carolina Cuervo .</p>



<p><strong>No es poca monta lograr ser un artista integral a mi juicio.</strong></p>



<p>Como a manera de chiste dijo Carolina, parafraseando:  hacer todas esas cosas que denominan &#8220;artista integral&#8221;  era más bien  algo como un rebusque.</p>



<p>¿Rebuscar como sacar cosas hasta de la basura ?  me  hubiera encantado poder preguntarle a que se refería exactamente con esa analogía.</p>



<p>Opino que se necesita mucho talento y capacidades cognoscitivas y cognitivas para ser un artista integral. </p>



<p> Además por mucho espíritu de rebusque, si no tienes disciplina y talento, no lo puedes hacer.</p>



<p>Porque una cosa es que la gente quiera ser integral en el oficio y otra,  es que lo pueda llevar a cabo  en realidad. Una cosa es que a la gente le toque hacer muchas actividades y otra, es que realmente tenga el talento para ejecutar tantas actividades efectivamente.</p>



<p>Quiero exaltar  a todos y cada uno de los artistas con un nombre propio, es imposible hacerlo en una sola columna.</p>



<p> Sin embargo, lo que más resalto es el componente de educadores para la vida que finalmente constituye el gremio de maestros, actores, guionistas, productores de contenido y todos los artistas de rigor en este país.</p>



<p>Me estimuló intelectualmente el conocimiento y me recordó el valor de las artes integrales.</p>



<p> No estoy de acuerdo en lo personal, no solamente como &#8220;opinadora&#8221; desde la barrera, sino como esa actriz que quise ser y que no fui, y que conoce las demandas del oficio.</p>



<p>Entiendo que se necesita mucho talento y capacidades cognoscitivas para ser un artista integral.</p>



<p> Una cosa es que a la gente le toque hacer muchas cosas y otra cosa es que realmente tengan los talentos para  hacerlo con excelencia . </p>



<p><strong>Reflexión 5  ¿Cuál es la nuez de este pastel? </strong></p>



<p><em><strong>Premios Bravo: Edu &#8211; comunicación y el Poder de los Contenidos Digitales</strong></em></p>



<p>Cada vez reafirmo más mi interés por la comunicación para la vida y la resistencia. Ser audiencia y al mismo tiempo periodista en un evento magistral e histórico como los Premios Bravo es una experiencia única. Aquí, los artistas reconocen a los artistas, se exalta a los maestros no solo en Bogotá, sino en todas las ciudades del país.</p>



<p>Es un espacio donde los artistas muestran su parte más humana, abren su corazón y le dicen a la sociedad que hacer arte es una filosofía de vida y, desde donde yo lo veo, también una postura política.</p>



<p> El artista es reflejo de las realidades, incluso incómodas, de las que preferirían no hablar aquellos que quieren mantener al país con verdades a medias y sumiso en su propia ignorancia.</p>



<p> A los artistas les debemos mucho de los aprendizajes que en otros formatos es imposible digerir.</p>



<h3 class="wp-block-heading">Los premios Bravo más que premiación</h3>



<ul class="wp-block-list">
<li><em> Las puestas en escena llevan una dosis de verdad que nos cuestiona y que nos <strong>motiva a creer en la vida.</strong></em></li>
</ul>



<p>La Edu- comunicación, esa mezcla maravillosa de educación y comunicación, se trata de empoderar a las personas a través del diálogo y la participación activa. Los Premios Bravo hacen exactamente eso al reconocer a los mejores en las artes vivas, el audiovisual y la actuación solo de voz. </p>



<p>No solo celebran el talento, sino que también nos invitan a reflexionar sobre los contenidos que consumimos y producimos.</p>



<h3 class="wp-block-heading">El Impacto de los Contenidos Digitales</h3>



<p>En esta era digital, los Premios Bravo son más relevantes que nunca. La gala fue transmitida en vivo y a través de medios digitales, permitiendo que todos pudiéramos participar, comentar y compartir nuestras opiniones.</p>



<p>¡Fue  como si todos hubiéramos estado allí!</p>



<p>Esto democratiza el acceso a la cultura y el arte, permitiendo que personas de todas las regiones del país se sientan parte de esta celebración.</p>



<h3 class="wp-block-heading">Homenaje a los Grandes del Arte</h3>



<p>Durante la semana de los Premios Bravo, se rindió homenaje a varios artistas legendarios que han dejado una huella imborrable en la actuación colombiana. Figuras como Hilda Ruiz, Beatriz Camargo, Judy Henríquez, Carlos Ramírez, Epifanio Arévalo y Kepa Amuchastegui fueron reconocidas por su invaluable contribución al teatro y la televisión. </p>



<p>Como dijo alguna vez Constantin Stanislavski, &#8220;El actor debe ser un observador agudo de la realidad que le rodea&#8221;. Esta observación y conexión con la realidad es lo que hace que estos artistas sean tan valiosos.</p>



<h3 class="wp-block-heading">Reconocimiento a Productores y Talento Regional</h3>



<p>No solo los actores fueron celebrados.</p>



<p> Productores legendarios y aquellos que trabajan fuera de Bogotá también recibieron su merecido reconocimiento. Esto es crucial, ya que destaca la diversidad y riqueza del talento colombiano, mostrando que la excelencia artística no se limita a la capital.</p>



<p>  Traigo  sobre  la mesa una frase que ha sido pronunciada por diferentes voces y muy  atribuida al reconocido e influyente  director de teatro Peter Brook : &#8220;El teatro es un medio de explorar la naturaleza humana&#8221;.</p>



<p> Esta exploración es evidente en el trabajo de estos productores y artistas regionales.</p>



<h3 class="wp-block-heading">In Memoriam: Recordando a los que se Fueron</h3>



<p>La ceremonia también tuvo momentos emotivos, como el segmento &#8220;In Memoriam&#8221;, donde se recordó a los artistas que fallecieron en el último año. Este homenaje no solo honra su legado, sino que también nos recuerda la fragilidad de la vida y la importancia de celebrar a nuestros artistas mientras están con nosotros.</p>



<p><strong>Mi reconocimiento enfático</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="768" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30172619/Imagen-de-WhatsApp-2024-09-30-a-las-11.41.31_6d187aa9-3-1024x768.jpg" alt="" class="wp-image-106117" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30172619/Imagen-de-WhatsApp-2024-09-30-a-las-11.41.31_6d187aa9-3-1024x768.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30172619/Imagen-de-WhatsApp-2024-09-30-a-las-11.41.31_6d187aa9-3-300x225.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30172619/Imagen-de-WhatsApp-2024-09-30-a-las-11.41.31_6d187aa9-3-768x576.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30172619/Imagen-de-WhatsApp-2024-09-30-a-las-11.41.31_6d187aa9-3.jpg 1280w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>A Luis Fernando Bohórquez, un artista integral cuyo trabajo he seguido de manera especial en los últimos años. Esta vez, como artista plástico, fue el cerebro detrás del diseño, elaboración y maestría del galardón entregado a cada ganador. Su aporte a la Edu comunicación, tan necesaria en nuestro país, es sustancial.</p>



<p>Luis Fernando, con su arte manual, le suma sensibilidad a este mundo insensible, y eso me resulta profundamente conmovedor.</p>



<p>Durante todo el evento, observé mucha espectacularidad de unos y otras, pero él, con su sencillez, parecía más un espectador que un protagonista.</p>



<p>Su humildad y dedicación reflejan la verdadera esencia del arte como herramienta de cambio y reflexión.</p>



<p>Espero que este reconocimiento inspire a muchos más a valorar y apoyar el arte en todas sus formas.</p>



<h3 class="wp-block-heading">Colofón</h3>



<p>Hice un juramento que me tomo muy en serio: usar mi trabajo comunicacional  para  tratar de hacer aportes que sirvan  para mejorar el mundo que habito.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="576" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30023220/Imagen-de-WhatsApp-2024-09-30-a-las-02.14.09_8d7c5161-1024x576.jpg" alt="" class="wp-image-106036" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30023220/Imagen-de-WhatsApp-2024-09-30-a-las-02.14.09_8d7c5161-1024x576.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30023220/Imagen-de-WhatsApp-2024-09-30-a-las-02.14.09_8d7c5161-300x169.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30023220/Imagen-de-WhatsApp-2024-09-30-a-las-02.14.09_8d7c5161-768x432.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30023220/Imagen-de-WhatsApp-2024-09-30-a-las-02.14.09_8d7c5161-1536x864.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30023220/Imagen-de-WhatsApp-2024-09-30-a-las-02.14.09_8d7c5161.jpg 1599w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Resalto de una manera muy especial a cada artista integral y, sobre todo, a quienes han tenido la capacidad de vivir una metamorfosis adaptándose a esta modernidad tardía dentro de la dramaturgia y todas las artes vivas :</p>



<p> &#8220;El teatro es la vida misma, y en él encontramos la verdad que a veces la realidad nos oculta&#8221;. Una  frase que escuche hace tiempo y con este evento resonó fuertemente en mi corazón</p>



<p>No alcanza una columna para resaltar cada acto presentado el domingo 29 de septiembre del 2024.</p>



<p>Solo me resta decir que el cierre en manos de la voz de la cantante, actriz y sindicalista Diana Ángel fue sublime. Acompañada por el talentoso cantante César Mora y un grupo magistral de músicos, lograron una puesta en escena impresionante. </p>



<p>Yo soy de la corriente de periodistas que considera que transparencia con su audiencia es indicar si hay relaciones cercanas con las fuentes.</p>



<p> A la única persona en este ejercicio que conozco un poco de cerca es a Diana Ángel una mujer que conocí a principios de mi carrera y siempre me ha dado de su luz.</p>



<p> Tenia varios años sin verla a los ojos y nuevamente la escuche decirme: </p>



<p> &#8220;hazlo por ti&#8221;</p>



<p> Y bueno, es cierto no soy periodista por otras personas lo hago por mi.</p>



<p> Porque amo mi lugar desde el periodismo.</p>



<p> La participación de Diana  fue la ultima presentación y había ya cansancio en el auditorio aun así muchos la escuchamos y gozamos su voz mientras otra gente decidía &#8221; ir saliendo&#8221; .</p>



<p> La interpretación de &#8220;Canela&#8221; fue un momento solemne y emotivo, donde cada nota y cada palabra resonaron con la fuerza de la resistencia y la esperanza.</p>



<p>Lastimosamente  no tenia equipo para grabar su espectacular participación  sin embargo dejo este vinculo para que disfruten el tema de cierre en premios  Bravo </p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Canela - Cesar Mora ft. Diana Ángel, Juan José Salazar y Ricardo Prado. Duck Sessions Live" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/jlZ8BMqHowk?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p> Fue el broche de oro perfecto para una noche llena de arte, reflexión y celebración.</p>



<p>Diana es una historia de mujer que espero narrar desde mi lugar pronto.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="768" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30184755/andyangel-768x1024.jpg" alt="Comunicar para la vida y las resistencias - Diana Ángel " class="wp-image-106127" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30184755/andyangel-768x1024.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30184755/andyangel-225x300.jpg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30184755/andyangel-1152x1536.jpg 1152w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30184755/andyangel-1536x2048.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30184755/andyangel-scaled.jpg 1920w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>



<div class="wp-block-group has-global-padding is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained"><div class="wp-block-post-excerpt"><p class="wp-block-post-excerpt__excerpt">La Edu- comunicación, esa mezcla maravillosa de educación y comunicación, se trata de empoderar a las personas a través del diálogo y la participación activa. Los Premios Bravo hacen exactamente eso al reconocer a los mejores en las artes vivas, el audiovisual y la actuación solo de voz. No solo celebran el talento, sino que&hellip;</p><p class="wp-block-post-excerpt__more-text"><a class="wp-block-post-excerpt__more-link" href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/putamente-libre-feminismo-artesanal/premios-bravo-un-encuentro-natural/">Nota final</a></p></div>


<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong><mark class="has-inline-color has-contrast-color">Como siempre, valoro a  cada uno de mis lectores y  lectoras .Es un honor para mí compartir con ustedes estas reflexiones desordenadas.</mark></strong></p>
</blockquote>
</div>



<h2 class="wp-block-heading">¡Gracias!</h2>



<pre class="wp-block-preformatted"></pre>
]]></content:encoded>
        <author>Mar Candela</author>
                    <category>Putamente libre - Feminismo Artesanal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=106032</guid>
        <pubDate>Mon, 30 Sep 2024 07:49:50 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30023452/Imagen-de-WhatsApp-2024-09-30-a-las-02.15.07_77a8127c-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Premios Bravo: Un Encuentro Natural]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mar Candela</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Bette Davis (1908-1989)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/ella-es-la-historia/bette-davis-1908-1989/</link>
        <description><![CDATA[<p>Sus padres le llamaban “Betty”, pero a ella no le gustaba. A los 13 años vio a Rodolfo Valentino en la película Los cuatro jinetes del Apocalipsis y a Mary Pickford en Little Lord Fauntleroy, y tuvo muy claro que ella también quería participar de ese mundo del cine como princesa o heroína. Y un [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p>Sus padres le llamaban “Betty”, pero a ella no le gustaba. A los 13 años vio a Rodolfo Valentino en la película <em>Los cuatro jinetes del Apocalipsis </em>y a Mary Pickford en <em>Little Lord Fauntleroy, </em>y tuvo muy claro que ella también quería participar de ese mundo del cine como princesa o heroína. Y un día Betty lograría su sueño infantil de hacer parte de la constelación de estrellas del cine, pero será más recordada por sus papeles de villana, antipática, malvada. Sus padres se divorciaron y es entonces cuando la madre se muda a New York con su hija, y vendiendo fotografías de paisajes conseguirá apenas lo suficiente para mantener a su pequeña aspirante a vedete. Cursa sus primeros estudios en el internado Cushing Academy, en Asburnham, Massachusetts, pero no hubo otra disciplina que le interesara tanto como las artes. Sintió un segundo despertar cuando presenció la obra de Henrik Ibsen, <em>El pato silvestre</em>, y entonces le quedó muy en claro cuál sería su empeño en esta vida: “Antes de esa actuación, quería ser actriz. Después de la misma, tenía que ser una actriz.” Cambió su apodo por el de “Bette”, esto por la novela de Honoré de Balzac, <em>La prima Bette, </em>y audicionó para integrar el Manhattan Civic Repertory de Eva Le Gallienne, siendo ésta misma quien rechazara a Bette por considerarle “poco sincera y frívola.” Quería fortalecerse en el baile, por lo que toma clases de danza con Martha Graham y se incorpora a la compañía teatral de John Murray Anderson. Por ese entonces tiene la suerte de interpretar a Hedwig, el personaje femenino de la obra de Ibsen que la había cautivado años atrás. Audiciona para la próxima obra del director George Cukor, obteniendo un papel que, aunque secundario, sería la primera vez que le pagaban por hacer lo que más amaba. En 1929 conoce el mundo de Broadway con las obras teatrales <em>Broken dishes </em>y <em>Solid south, </em>continuando una gira de presentaciones que la llevaría a los teatros de Filadelfia, Washington, DC. y Boston. Entre los tantos espectadores, un cazatalentos reparó en ella y la invitó para que presentara una prueba de cámara en los estudios de la prestigiosa productora Universal Studios. Había viajado en tren junto a su madre, esperanzada en que alguien estuviera esperándola en la estación, siendo esta una primera desilusión de la aspirante a estrella. Lo cierto es que la productora sí había enviado a uno de sus empleados, quien regresaría después de unas horas pretextándose no haber visto a una mujer que “pareciese una actriz”. Su primera prueba ante la cámara no fue destacable, y antes bien constituyó un tormento por el que tendrían que pasar muchas de las que aspiraban brillar en las pantallas. Así recuerda ese día: “Yo era la más yanqui del este, la virgen más modesta que haya pisado la tierra. Me pusieron en un sofá, y ensayé con quince hombres… Todos ellos tenían que echarse sobre mí y darme un beso apasionado. ¡Oh!, pensé que iba a morir. Sólo pensé que moriría.” Pese a no lucir desde el comienzo, la productora le permitiría figurar en algunas producciones de bajo presupuesto y que no tendrían mayor relevancia en el público. En 1931 se presenta para un papel en la película del director William Wylder, que considerando inapropiado el traje de la actriz, comentó al resto del equipo: “¿Qué piensan ustedes de estas damas que creen que pueden conseguir trabajo mostrando sus pechos?” Su carrera parecía haberse frustrado desde su primer paso, pero sería el director de fotografía quien le pediría una oportunidad a la Universal Studios, por considerar que sus “ojos encantadores” podrían funcionar muy bien en la película <em>Mala hermana. </em>En su debut, Davis incrementaría su desconfianza en sí misma cuando escuchó por desgracia el comentario de un ejecutivo, resaltando que su atractivo sexual era comparable al de un actor del reparto. A este filme le sobreviene una catarata de malas producciones como <em>Semilla, El puente de Waterloo, </em>y luego las dos que rodaría con Columbia Pictures y Capital Films: <em>La amenaza </em>y <em>La casa del infierno, </em>respectivamente. Después de esta cosecha infructuosa, uno de los principales ejecutivos había decidido no renovarle su contrato con la Universal Studios, y sin embargo le dieron una oportunidad más para que formara parte del reparto en la película de 1932, <em>La oculta providencia, </em>siendo éste el papel con el que lograría demostrar su talento y talante, y dar por vez primera unos ligeros visos de estrellita. La crítica la elogió comparándola con otras actrices ya consagradas por aquella época, y <em>The Saturday Evening Post </em>se refirió a ella diciendo que “no sólo es hermosa, sino que bulle de encanto.” Ante los tantos halagos, la Warner Bros. se adelantaría a las demás productoras y firmaría con Bette un contrato por siete años. En 1932 contrae matrimonio con Harmon O. Nelson, conocido en la industria como “Ham”, y que no soportaría el hecho de que su esposa recibiera un sueldo mensual diez veces superior al suyo. La misma suerte tendrían que gozar o padecer la mayoría de las parejas de las actrices, pero Ham consideraba humillante estas diferencias económicas, e incluso le prohibió a su mujer comprar una casa mientras él mismo no pudiera permitírselo con su propio dinero. La pareja no fue una pareja feliz, y durante años Bette sufriría varios abortos espontáneos, por lo que pensó que nunca podría convertirse en madre. Ante la negativa de cederla en contrato a la Warner Bros. para que filmara con ellos la película dirigida por Frank Capra, <em>Sucedió una noche, </em>Davis tuvo que respetar su contrato haciendo parte del melodrama titulado <em>Ama de casa. </em>Para 1934 llegará la película con la que Bette Davis lograría consagrarse como una estrella de la galaxia hollywoodense. Después de haber rodado una veintena de películas, su actuación en <em>Cautivo del deseo</em> de la productora RKO Radio Pictures consiguió deslumbrar a la industria, al público y a la crítica. El papel requería de una mujer que no temiera dejar de lado a un personaje carismático, noble, para en cambio mostrar la faceta de una mujer antipática, fastidiosa, y por lo que ya varias actrices habían rechazado el ofrecimiento. Sin embargo sería Davis la que vería en ese personaje la oportunidad perfecta para sacar a relucir toda su capacidad actoral, y sin importar que un público pudiera llegar a emparentarla con la actitud insoportable del personaje que encarnaba. Poco a poco fue ganándose el respeto de los integrantes del equipo. El director, captando desde un inicio el temperamento desafiante de la actriz, quiso que fuera ella misma quien con toda libertad le diera vida al personaje: “Dejé que Bette fuera su propia guía. Confié en sus instintos.” Davis quería desafiarse a sí misma y mostrar una impronta única, lucir finalmente: “Las últimas escenas de tuberculosis, pobreza y abandono no son bonitas e intenté ofrecer una imagen convincente”, comentó sobre su interpretación. La revista <em>Life </em>señalaba que su actuación “fue probablemente la mejor jamás registrada en la pantalla por una actriz de Estados Unidos.” No fue una sorpresa su nominación a los premios de la Academia, pero sí resultó una sorpresa el que Claudette Colbert se la hubiera quedado siendo que todos le apostaban a Davis. La premiación había tenido algunas irregularidades años atrás, y este episodio hizo que la Academia modificara su sistema de elección para que ya no estuviera en manos de un pequeño grupo de personas, y en adelante el proceso gozaría de la auditoría de la Price Waterhouse. En 1935 vuelve a deslumbrar en la película <em>Peligrosa, </em>que le valdría el Premio Oscar a la Mejor Actriz, y tras el cual no pudo ocultar un poco su decepción, considerando que se trataba de un “premio consuelo” por el que le fue negado un año antes. La prensa sin embargo la colmaría de elogios: “Me da la curiosa sensación de que está cargada de un poder que no puede encontrar una salida común.”. Y <em>The New York Times </em>afirmaba que Bette Davis estaba “convirtiéndose en una de nuestras actrices de cine más interesantes.” Por esos días surgió el mito de que sería ella la encargada de darle el nombre de “Oscar” a la estatuilla de los premios de la Academia, ya que el trasero de la figurita se le parecía a la de su marido. La Academia le da crédito a la versión de que sería una de sus bibliotecarias la que le habría dado el nombre al encontrarle su parecido con su tío Oscar. Antes de embarcarse en algunos problemas legales que casi acabarían con su carrera, con su prestigio y fortuna, Davis rodó junto a Humphrey Bogart la película <em>El bosque petrificado, </em>y cuya interpretación sería opacada por el debut del actor que a la postre se robaría todos los elogios. Parecía que su carrera estaba en declive y que tenía que hacer una nueva apuesta, tal vez tomar la decisión de alejarse de una productora que estaba explotándola, no dándole el protagonismo que la actriz andaba persiguiendo. “Supe que, si seguía apareciendo en filmes mediocres, no tendría nunca una carrera por la que valiera la pena luchar.” Cansada de grabar películas en las que no conseguía volver a lucirse, decide aceptar dos propuestas británicas y se traslada a Londres para sus rodajes, luego de lo cual se dirige a Canadá, y así eludir los compromisos contractuales que por ese entonces tenía con la Warner Bros. Fue entonces cuando la productora le entabló una demanda legal. El caso fue llevado a juicio en un tribunal del Reino Unido. Davis en su alegato empleó la palabra “esclavitud”, refiriéndose al trato que consideraba abusivo por parte de la productora. El abogado de la Warner Bros. no vaciló en chistar con que él se sometería a ese tipo de “esclavitud”, devengando un salario como el de la actriz. La prensa también se puso en contra suya, avivando esa imagen que había logrado pintar el abogado: la de una mujer “cuyo único propósito es el de conseguir más dinero”. Decían todos que la actriz estaba sobrevalorada y que su sueldo era excesivo, y por su parte Davis se defendía con un listado de obligaciones a las que era sometida por contrato y con las que se encontraba en desacuerdo: la actriz podía ser llamada para representar cualquier tipo de papel así estuviera en contra de su ideología, creencias o preferencias de cualquier tipo; tenía la obligación de asistir a campañas políticas que la productora decidiera apoyar e independientemente de que la actriz no conviniera con el partido; y así mismo la productor podía valerse de su imagen para explotarla en cuanta publicidad o evento lo considerara conveniente. Un periodista quiso confirmar las declaraciones de Davis, insistiéndole a los ejecutivos de la productora si el contrato de Bette la obligaba a actuar en un papel que ella considerara “desagradable o humillante”, a lo que el ejecutivo afirmó: “Sí, debe interpretarlo.” Bette había perdido el juicio, regresaba a Los Ángeles con su imagen deslustrada, obligada por un juez a cumplir con su contrato y un poco endeudada por el costoso proceso que no pudo ganar. Pese a esto, fue este el momento en el que su carrera tomaría un impulso meteórico, y los años siguientes fueron una cosecha prolífica de triunfos. Para 1937 rueda con la Warner Bros. la película <em>La mujer marcada, </em>donde interpreta a una prostituta, en un relato que tiene por protagonista la historia del afamado mafioso italoestadounidense, Lucky Luciano, y cuya actuación le valió el reconocimiento de la Copa Volpi en el Festival de Cine de Venecia. Un año más tarde se involucrará sentimentalmente con William Wyler, director de su siguiente filme, <em>Jezabel, </em>y a quien Bette recuerda como “el amor de mi vida”, y a estos días de rodaje como “el momento de mi vida de mayor felicidad”. Su memorable actuación representaría un segundo premio de la Academia, y sería elegida por el público como la actriz que preferían para protagonizar el gran proyecto de la década, la película <em>Lo que el viento se llevó. </em>Sin embargo, y pese al favoritismo de los espectadores, el productor David O. Selznick decidió no apostarle a Bette por no considerarla la adecuada para ese papel. A partir de entonces y por varios años Davis sería una de las estrellas de Hollywood que más ganancias generaba a la industria, dado que sus películas representaron éxitos contundentes en taquilla. Era conocida como “el quinto hermano Warner”, y la misma productora quiso mantenerla de su lado, cumpliéndole a sus caprichos y otorgándole un mayor protagonismo; por ejemplo a la hora de detenerse más tiempo en el detalle de su mirada expresiva empleando los primeros planos. Por otro lado, la carrera de Ham parecía haberse estancado, y así también la relación con Bette, quien también se dejaría seducir por los encantos del multimillonario y dueño de la productora RKO, el excéntrico Howard Hughes. Para su siguiente proyecto de 1939, <em>Amarga victoria, </em>la actriz emplearía el desánimo de aquellos días, para plasmarlo en el personaje de Judith Traherne, y por el cual nuevamente sería nominada a los premios Oscar. A este éxito se sumarían <em>La solterona </em>y <em>La vida privada de Elizabeth y Essex, </em>esta última filmada a color, y que actoralmente representaba un reto para cualquier actriz, ya que Davis tenía que interpretar a una Isabel I ya casi septuagenaria, y para lo cual se cortó gran parte de su cabellera aparte de afeitarse las cejas. Uno de sus compañeros de rodaje, Charles Laughton, le daría un consejo que, según Davis, había influenciado toda su carrera: “Nunca tengas miedo de atreverte a salirte de ti misma. Es la única manera de crecer en tu profesión. Debes intentar cosas que estén más allá de ti o te estancarás en una rutina interminable.” Para finales de la década de los treinta Bette ya era una garantía de éxito en taquilla, y para inicios de los años cuarenta sería elogiada por sus siguientes dos películas: <em>El cielo y tú </em>y <em>La carta, </em>esta última considerada por <em>The Hollywood Reporter </em>como “una de las mejores películas del año”, y en donde la actriz interpretó el rol exigente de una asesina de vida licenciosa. En 1941 la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas le ofrece presidir la institución, convirtiéndose en la primera mujer en oficiar dicho cargo. A la cabeza de la Academia, Davis presentaría algunas propuestas que no tuvieron el aval del resto del comité, por lo que acabaría renunciando al poco tiempo, y a pesar de que quien la remplazara en el cargo directivo acabara por aprobar casi todas sus iniciativas. Ese mismo año protagonizó <em>La gran mentira</em>, en un papel que la alejó un poco de la mujer frívola que había venido interpretando y que era su impronta, y el público pudo ver una faceta más risueña y carismática de la actriz. Unos meses después vuelve a trabajar por tercera vez con el director William Wyler en la película de la productora RKO, <em>La loba</em>, en la cual mantendría una continua tensión con Wyler, luego de que cada uno tenía una manera muy personal y diferente de entender el papel de Davis. A pesar de las desavenencias, la película tuvo una buena acogida y Bette sería nuevamente postulada para alzarse con la estatuilla del Oscar. Para reunir fondos de guerra -y según lo acordaba su contrato-, la imagen de Davis sería explotada como medio propagandístico, además de obligarla a vender bonos de guerra, y de asistir a fábricas o regimientos de militares para arengar la lucha (en un par de días de campaña la afamada e influyente actriz lograría reunir más de dos millones de dólares para el ejército). En 1942, junto a Cary Grant y algunos colegas, convierte un discreto café nocturno en un club para militares, un espacio frecuentado también por estrellas de la época y que era conocido como <em>La cantina de Hollywood</em>, y que dos años después serviría como inspiración y locación de la película que lleva su nombre y en la que Davis figuraría haciendo de sí misma. Casi cuatro décadas después el Departamento de Defensa de Estados Unidos la homenajearía con la Medalla al Servicio Civil del Ejército, en gratitud por ese salón que en los años cuarenta se encargó de alegrar las noches de los militares. “Hay pocos logros en mi vida de los que estoy sinceramente orgullosa”, dijo Bette refiriéndose a esta experiencia. En 1942 es elogiada por la naturalidad de su actuación en la película romántica <em>La extraña pasajera, </em>coprotagonizada por Claude Rains, con quien rodaría un total de cuatro películas y a quien recordaba como su compañero favorito sobre el plató. Para 1943 grabará <em>Vieja amistad </em>y participará en dos filmes de contexto bélico: <em>Vigilancia en el Rhin </em>y <em>Adorables estrellas</em>. Ese mismo año su esposo sufre un desmayo y dos días después muere a causa de una complicación cerebral, que al parecer se derivó de un golpe en la cabeza que había sufrido unas semanas atrás. La actriz se alejaría unos meses de las pantallas y regresaría al año siguiente con <em>El señor Skeffington</em>, y una vez más sería nominada al Premio Oscar. En 1945 se casó con William Grant Sherry, un tipo que la sedujo porque no sabía quién era Bette Davis, y por lo que la actriz creyó conocer a un hombre que se acercaba a ella distanciado de cualquier interés o prejuicio. Ese mismo año acepta el papel en la película <em>El trigo está verde, </em>dejando de lado la propuesta de la película <em>Alma en suplicio</em>, que acabaría protagonizando su peor enemiga en la industria con la cual ganaría la codiciada estatuilla. Joan Crawford (nacida como Joan de Havilland y hermana de Olivia, también actriz de Hollywood) fue durante años la piedra en el zapato de Davis, y la enemistad entre ambas no era para nadie un secreto, ya que ellas mismas se encargaron de azuzarse mutuamente en cada oportunidad. Joan Crawford y Bette Davis encarnaron a un par de hermanas en un filme y de inmediato se notó la tensión entre ambas. El director diría después que “realmente se detestaban entre sí, pero se comportaron perfectamente.” En adelante, sería un ir y venir de improperios y burlas, y sin pelos en la lengua cada una diría lo que pensaba de la otra. “No la orinaría ni aunque estuviera ardiendo en llamas”, decía Davis respecto a su archienemiga. La rivalidad entre ambas fue a lo largo de sus vidas la mejor película que protagonizaron en la vida real. Es famoso el comentario de Davis respecto a la vida sexual de Joan Crawford: “Se ha acostado con todas las estrellas de la Metro, menos con la perra Lassie”. Joan, por su parte, agradecía el aporte que su enemiga había hecho en muchos de sus papeles: “Adoro interpretar a perras, y ella me ayudó en eso.” En una ocasión, cuando Davis fue nominada al Oscar, Crawford se prestó para recibir la estatuilla en caso de que la ganadora se encontrara ausente, y cuyo suceso se dio tal cual lo planeó, cuando tuvo que subir al escenario y reclamar un premio que tampoco era suyo pero que no se lo quedaría su detestada rival. La prensa gozaba de estos encontronazos que servirían cada tanto para llenar las revistas de artículos y reseñas que comentaran su más reciente desacuerdo. Cuando Crawford contrajo nupcias con el dueño de la compañía <em>Pepsi-Cola, </em>Davis mandó comprar un dispensador de <em>Coca-Cola </em>que instaló en los pasillos de los estudios de grabación. Ambas compartieron un romance con el productor Howard Hughes, suceso que avivó la enemistad. Ante las malas experiencias amorosas de Bette, Joan la humillaba diciéndole que ella había “nacido para estar sola”, e incluso le recomendó que se deshiciera de todo lo que rodeara su vida. Para 1977, a la muerte de Joan Crawford, su rival de toda la vida declaró triunfal: “Uno nunca debe decir cosas malas sobre los muertos, sólo se deben decir cosas buenas: Joan Crawford está muerta, ¡qué bien!” En 1946, con la película <em>Una vida robada, </em>producida por ella misma, Davis no recibiría muy buenas críticas, pese a lo cual el filme sería un éxito en taquilla, y siendo así que para 1947 la Tesorería de Estados Unidos declaraba que Bette Davis era la mujer con mayores ingresos del país. Sin embargo ese mismo año tendría un primer tropiezo después de una larga lista de triunfos. La película <em>El engaño </em>pasaría al olvido, y un año después tendría la oportunidad de protagonizar <em>Possessed</em>, pero al quedar embarazada tuvo que dejar vacante su papel, que sería ofrecido a su detestada enemiga, Joan Crawford, y quien a la postre acabaría alzándose de nuevo con la estatuilla del Oscar como Mejor Actriz. En 1948, durante el rodaje de <em>Reunión en invierno</em>, Bette se enteró que la producción acondicionaba la iluminación de las tomas de su rostro para ocultar las señales de una mujer que ya estaba entrando en los cuarenta. Davis sabía muy bien que esto representaba el comienzo del fin, y en efecto la película constituyó un fracaso en taquilla, y su próxima película, de 1948, la comedia <em>La novia de junio, </em>correría una suerte parecida generando pérdidas millonarias. En 1949 rodaría <em>Más allá del bosque, </em>para luego llegar a un acuerdo con la Warner Bros. y finiquitar por mutuo acuerdo su contrato, y muchos se atrevieron a vaticinar esta película como la última, y “un final desafortunado para su brillante carrera”, señalaba la prensa. Para ese entonces Bette Davis ya era un ícono cultural, su actitud de mujer empoderada era imitada por las demás, y sus gestos satirizados por comediantes, ya que resultaba un personaje peculiar, con una identidad única. En una de sus películas dirá “¡Qué basura!”, popularizando la expresión y convirtiéndose en un estribillo con el que a veces saludaba en sus presentaciones públicas. Sus actuaciones a veces histriónicas, teatrales y sobreactuadas hacían de ella un personaje muy propio, y que era sencillo de imitar precisamente por su peculiaridad. De allí que la cultura gay gozara de sus interpretaciones y que fuera frecuente que en los bares nocturnos se presentaran imitaciones realizadas por transformistas. Las personas la querían por su atrevimiento al momento de perfilarse como una personalidad distante de la diva clásica, la heroína bondadosa, la princesa inmaculada, y se le recuerda en cambio por su destreza y dominio con el cigarrillo, por sus risitas picaronas y sus miradas cargadas de lascivia y esa voz como entrecortada, mimosa pero firme a un mismo tiempo. De su carácter dominante, uno de sus compañeros de reparto comentó: “Demuestra los horrores del egocentrismo en una escala maratónica.” Por un tiempo tendría un idilio con el actor George Brent, quien le propondría matrimonio pero que sería rechazado luego de inclinarse por otro amor, Arthur Farnsworth, y con quien contraería nupcias a finales de 1949 en Lake Montezuma, Arizona. Rechazó un papel para una película coprotagonizada con Crawford, pero para 1950 la veríamos de nuevo en la película <em>Sin remisión, </em>luego de la cual propondría a las productoras un par de ideas para llevarlas a la pantalla y que finalmente nunca se concretaron. Ese mismo año remplazó a Claudette Colbert encarnando a Margo Channing, una actriz de teatro que ha comenzado a padecer los estragos de la vejez, en la película <em>Eva al desnudo. </em>Durante el rodaje conocería a Gary Merrill, que sería su coprotagonista y después de un tiempo se convertiría en su cuarto marido. Este filme la reivindicaba de sus últimos fiascos, ya que sus compañeros de equipo y en especial el director, hablaron muy bien de ella y de su trabajo, y de la misma forma el público y la crítica elogiaron su actuación, popularizándose una línea que le oímos decir en algún momento de la historia: “Abróchense los cinturones, va a ser una noche movida.” Para algunos esta sería la mejor interpretación de su carrera y una de las mejores de todos los tiempos, y por la cual sería nuevamente nominada al Oscar. “Hace que todo cobre vida”, comentaría uno de los críticos. Su papel destacó y fue premiada como Mejor Actriz en el Festival de Cine de Cannes, en el New York Film Critcs Circle y en el San Francisco Film Critics Circle, siendo este último reconocimiento peculiar, ya que un año antes había sido elegida como la Peor Actriz por su papel en <em>Más allá del bosque. </em>Pero con esta actuación Bette reparaba su mala interpretación, y para aquel entonces se le homenajeó grabando las huellas de sus manos a la entrada del Grauman’s Chinese Theatre. A mediados de 1950 se divorcia legalmente y en menos de un mes ya estará casada con Gary Merrill, quien decidió hacerse cargo de la custodia legal de su hija, y con quien adoptaría a una niña y tiempo después a un niño. Davis y su marido viajan a Inglaterra, donde la actriz actuó en una película que fracasó en todos los niveles, <em>Veneno para tus labios, </em>y ese mismo año de 1951 rechaza viajar al Congo para rodar <em>La reina de África </em>(que a la larga contaría con la destacada actuación de Katharine Hepburn y cuya actuación le valdría la nominación al Oscar), aceptando un papel en la película de la productora RKO, <em>La egoísta. </em>Esta película tampoco gozaría del agrado del público ni de la crítica, y a pesar de que su siguiente trabajo en <em>La estrella </em>le valiera nuevamente la candidatura al gran premio, parecía que su carrera actoral venía decayendo ya que sus películas no recaudaban las cifras millonarias de antaño. Queriendo recuperar su estatus de actriz consagrada, Davis le apuesta a los tablados, después de 20 años de no pisar los escenarios y en esta ocasión como parte de un musical presentado en Broadway. Durante la década de los cincuenta el declive en su carrera fue notorio. Se destacan películas como<em> The virgin queen </em>de 1955, y dos películas de 1956: <em>Storm center </em>y <em>Banquete de bodas. </em>La crítica ya no estaba siendo benévola con ella. Y en la prensa se leían reseñas tales como: “Sólo las películas malas son lo suficientemente buenas para ella.” <em>The Hollywood Reporter </em>comentaba que la actuación de Davis parecía una mala imitación de sí misma, que bien podría encontrarse en un espectáculo de varieté nocturno. En su intimidad las cosas no parecían ir mejor. El matrimonio acostumbraba violentarse y cada uno abusaba del alcohol, y esto sumado a un trastorno cerebral con el que fue diagnosticada su hija natural. La salud de Bette también se vio comprometida, y por esos días tendría que ser operada de osteomielitis de la mandíbula. Luego de cuatro matrimonios, Bette Davis se divorció tres veces y enviudó una vez. En 1960 se divorcia de su marido, y un año más tarde vivirá la muerte de su madre. Corría el año de 1961 y Davis le apuesta al género de la televisión, apareciendo en tres episodios de la famosa serie de NBC, <em>Caravana, </em>y ese mismo año volverá al teatro, encarnando un personaje que en principio había sido concebido para Katharine Hepburn en la obra teatral de Tennessee Williams, <em>La noche de la iguana, </em>y tras la cual no gozaría de muy buenas críticas. Luego de cuatro meses Davis tuvo que abandonar la obra justificando problemas de salud, para reaparecer ese mismo año en la película del director Frank Capra, <em>Un gánster para un milagro. </em>En 1962 Bette Davis le da un nuevo impulso a su carrera, luego de que su actuación se destacara en la exitosa película de terror, <em>¿Qué fue de Baby Jane?, </em>valiéndole una décima nominación al Premio Oscar, igualando en número a Laurence Olivier y apenas superada por Jack Nicholson y Katharine Hepburn (ambos con doce nominaciones) y Meryl Streep (con el insuperable registro de veintiún nominaciones). Por su papel en esta película, Davis sería nominada por primera vez a los premios BAFTA, y sería invitada al Festival de Cine de Cannes, a donde asistiría en compañía de su hija, conocida como B.D., quien había desempeñado un rol secundario en la película. Durante esta visita a Francia, B.D. se enamoraría de un productor y meses más tarde, con 16 años y el beneplácito de su madre, contraería matrimonio con él. Para 1962, sintiéndose desahuciada, y en un arrebato de sarcasmo, publicó en la revista <em>Variety </em>un anuncio controversial y que ella calificaría como irónico: “Madre de tres hijos. Divorciada. Norteamericana. Treinta años de experiencia como actriz de cine. Capaz aun de moverse; más amable de lo que dicen los chismes. Se ofrece para trabajo en Hollywood (ya estuvo en Broadway.)” En 1963 rodó <em>The case of Constant Doyle </em>y para 1964 se destacan tres películas: <em>Su propia víctima, ¿A dónde fue el amor?, </em>y la película en la que todos esperaban ver de nuevo reunidas a Davis y a Crawford, <em>Canción de cuna para un cadáver, </em>y que al final sería la hermana y también enemiga de Crawford, Olivia de Havilland, quien se quedara con el coprotagónico. La película fue un éxito y sirvió para levantar la carrera de un elenco que parecía venir decayendo. Al año siguiente participa de un proyecto piloto que no logra ser emitido, así como de la película <em>A merced del odio, y </em>para finalizar la década se destaca en dos películas: <em>El aniversario </em>de 1968 y <em>Connecting rooms </em>de 1970. En la década de los setenta la actriz estará activa en el cine y el teatro, participando de algunas series televisivas y apareciendo en programas de entrevistas, y para 1977 el American Film Institute (AFI) le reconoce su trayectoria concediéndole el premio a los logros de una vida, siendo la primera mujer en recibir dicha distinción. La hermana de su enemiga acérrima, Olivia de Havilland, diría para entonces que Davis “consiguió los papeles que yo siempre he querido.” Al año siguiente la veremos en películas para la televisión tales como <em>The dark secret of home harvest </em>y <em>Muerte en el Nilo, </em>y para 1979, bajo el mismo formato, Davis es premiada con el Emmy por su interpretación en la película <em>Extrañas: madre e hija. </em>Cerrará la década participando en papeles secundarios de dos producciones de Disney, <em>Los pequeños extraterrestres </em>y <em>Los ojos del bosque. </em>A comienzos de la década de los ochenta, y como si hubiera necesidad de explicar quién era la afamada Bette Davis, su nombre se haría mundialmente conocido, cuando el encanto de sus ojos hubiera servido como inspiración de la canción <em>Bette Davis eyes, </em>de Jackie DeShannon, y que luego de ser interpretada por Kim Carnes se convertiría en un éxito a nivel mundial. En adelante Bette se dedicó principalmente a trabajar para producciones cinematográficas en formato televisivo, destacándose en las actuaciones de películas como: <em>White Mama </em>de 1980, <em>Family reunion </em>de 1981, y en 1982 <em>La pequeña gloria, Derecho a elegir </em>y <em>A piano for Mrs. Cimino. </em>Actuó junto a su hija y también junto a su nieto, fue nominada a varios premios y en muchos de ellos se quedaría con la estatuilla, y para 1983 es homenajeada con el premio Women Film Crystal, momento en el que ya su salud comenzaba a flaquear. Ese año se le diagnosticó cáncer de mama y fue intervenida quirúrgicamente con una mastectomía, y unas semanas más tarde sufriría cuatro accidentes cerebrovasculares que acabarían por paralizar el lado izquierdo de su rostro. Con terapia y tiempo Davis logró reponerse y recuperarse al punto de viajar a Inglaterra para el rodaje de <em>Murder with mirrors, </em>para regresar y tener que afrontar uno de los más duros golpes de su vida. Desde hacía un par de años Bette se había alejado de su hija, ya que ésta se había convertido en una “cristiana renacida” e intentó de varias maneras hacer proselitismo con su madre. Al regresar de Inglaterra, Davis se enteró de que su hija había publicado un libro en el que enteraba a todos de su relación íntima, y que tituló <em>El guardián de mi madre. </em>En el libro B.D. se permite describir la situación conflictiva que mantuvo siempre con su mamá, y que para muchos allegados a la familia resultaba exagerada y sensacionalista, queriendo manchar la imagen de Davis confesando episodios que la retratarían como una alcohólica, y que contradicen algunas declaraciones que años atrás B.D. daría respecto a la madre ejemplar que era Bette Davis. Según parece Davis nunca descuidó financieramente a su hija y siempre la estuvo asistiendo, y a pesar de que B.D. estuviera casada y fuera una mujer adulta. En 1987 ella misma lo explicará en sus memorias, <em>This’ N that, </em>y refiriéndose al dinero, al título del libro de B.D. y a su tanto éxito, la actriz comenta<em>: </em>“Si se refiere al dinero, si mi memoria no falla, he sido tu guardián todos estos años. Sigo siéndolo, ya que mi nombre ha hecho de tu libro un éxito.” Allí mismo confiesa su dolor y decepción: “Todavía me estoy recuperando del hecho de que una hija mía escribe sobre mí a mis espaldas, no diré nada sobre el tipo de libro que es. Nunca me recuperaré completamente del libro de B.D. como lo hice con el accidente cerebrovascular. Ambas fueron experiencias demoledoras.” Su autobiografía termina con una carta a su hija, en la que señala “una notoria falta de lealtad y agradecimiento por la vida privilegiada que creo te he dado”. El hijo adoptivo de Bette le mostró su apoyo y nunca más volvió a contactarse con B.D., y en gran parte la actriz se sintió apoyada por un público que entendió este asunto como una oportunidad que su hija quiso aprovechar para explotar el nombre de su madre. B.D. sería vista como una codiciosa y jamás volvería a hablarse con Bette, quien finalmente acabaría desheredándola. De 1986 resaltar la película para televisión <em>As summers die </em>y un año más tarde <em>Las ballenas de agosto</em>, para finalmente despedirse con un último filme de 1989, <em>La bruja de mi madre, </em>proyecto que dejaría a medias luego de tener desacuerdos con el director, y de que su estado de salud se viera comprometido. Los meses que le quedarían de vida estuvo activa concediendo entrevistas para las cadenas más famosas y recibiendo invitaciones a programas conducidos por prestigiosos conductores como Johnny Carson, Larry King y David Letterman. Y como si el mundo intuyera su muerte, en el año de 1989 le llovieron toda clase de reconocimientos y condecoraciones: el premio por su trayectoria otorgado por el Centro John F. Kennedy, la Legión de Honor de Francia, el Campione d’Italia, el premio de la Sociedad Fílmica de Lincoln Center, y luego de tantos agasajos caería rendida en medio de la gala de los premios American Cinema. El cáncer regresaba, pero aun así tuvo fuerzas para viajar a Europa a seguir recibiendo premios. En el Festival Internacional de Cine de San Sebastián le conceden el Premio Donostia, pero ya las fuerzas no le dieron para acabar su recorrido, y ni siquiera para regresar a New York. Finalmente, y en un delicado estado de salud, Bette Davis viaja a Francia, y es allí donde morirá el 6 de octubre de 1989 en el Hospital Americano Neuilly-sur-Seine, a sus 81 años. Sus restos fueron sepultados junto a los de su madre y a los de su hermana en el Forest Lawn-Hollywood Hills Cemetery de los Ángeles. Pero antes de morir todavía le alcanzaría para ser la portada de la revista <em>Life, </em>y nada menos que para un especial en el que se elaboraba un recuento de los últimos cincuenta años del cine de Hollywood, considerándola como la actriz más representativa de su época. El AFI en su listado de las “50 mayores leyendas estadounidenses de la pantalla” la situó en el segundo lugar, después de que el número uno fuera para la mítica Katharine Hepburn. En 1997 sus herederos crearon la Fundación Bette Davis, y cuyo propósito es becar a futuras promesas actorales. En el año 2000 Steven Spielberg compró las dos estatuillas del Oscar que habían sido otorgadas a Davis, luego de que ganara la pugna en una subasta por valor de más de ochocientos mil dólares, y que finalmente donaría a la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas. En 2008 el Servicio Postal de los Estados Unidos diseñó una postal con su imagen conmemorando un siglo de su natalicio. Algunas de sus pertenencias y un detallado archivo que nos recuerda su nombre y obra se encuentra principalmente en la Universidad de Boston. Fueron más de cien películas en las que trabajó, decenas de obras teatrales y múltiples apariciones en series televisivas. Desafiaba el glamur y a la mujer obsecuente y sumisa, y este carácter podía imprimirlo en sus personajes, y cuyas personalidades solían ser desafiantes, combativas, deslenguadas. De igual forma sucedía en la vida real, y los directores y el resto del equipo tendrían que lidiar con una actriz que se comprometía a interpretar a una mujer difícil, precisamente porque era ella la primera. Dado su pasión y perfeccionismo, fueron varios los inconvenientes que tuvo a lo largo de su carrera con algunos de sus colegas, y sería quizás esta manera de hacer las cosas siempre a su manera lo que le valdría el cariño de un público que la admiraba. Una actriz del momento diría que la gente disfrutaba la forma “tan perra” como se comportaba. No temió interpretar emociones desagradables, gestos de amargura, asesinas y mujeres neuróticas, y siendo una de las primeras en atreverse a encarnar papeles de mujeres mayores, no tuvo los inconvenientes de otras estrellas a medida que envejecía. Medía escasamente un metro y medio y muchas veces no brilló tampoco por su talento, y sin embargo así nadie dudaba de que se trataba de una gran estrella. Ella misma se enorgullecía de que no hubiera resaltado precisamente por sus atributos físicos sino por la fuerza de sus interpretaciones. Declaró la necesidad de forjarse como toda una personalidad antes que intentar destacar por su sensualidad. “En mi profesión hasta que no tienes fama de monstruo, no eres una estrella”. Lo que remarcaba el distintivo de Bette Davis, dentro y fuera del cine, era, sin duda, su personalidad. Un crítico lo expresaría de esta manera: “La cualidad mágica que transformaba a esta muchachita a veces sosa y poco hermosa en una gran actriz.” Su epitafio resume su desafío a la vida misma: “Lo hizo a la manera difícil.”</p>
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        <author>Milanas Baena</author>
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        <pubDate>Sat, 10 Jun 2023 04:23:31 +0000</pubDate>
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        <title>Joan Fontaine (1917-2013)</title>
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        <content:encoded><![CDATA[<p>Relatar su historia es tener que referirnos también a la de su hermana Olivia, como si hubieran nacido siamesas pero el destino las hubiera separado para convertirlas en rivales y enemigas. Joan de Beauvoir de Havilland fue la hija menor de un abogado y una actriz que andaban por esos días instalados en Tokio debido al trabajo del padre. Allí nacieron sus dos hijas, en un país asiático del que no conservarán tampoco ningún recuerdo. Joan no gozó de buena salud, padeció de una infección de estreptococos y de anemia infantil, pero estas afecciones fueron viéndose atenuadas por el tiempo. La familia regresa a Estados Unidos, la pareja se divorcia, y es entonces cuando la madre se mudará a Saratoga, California, en compañía de sus dos pequeñas de dos y tres años. Joan y su hermana asistirán a la escuela en Los Gatos High School y más adelante concluirán en el Notre Dame Convent Roman Catholic, en Belmont, California. Ambas hermanas comenzaron a tomar clases de dicción, interesándose las dos por el mundo de la actuación y del espectáculo, y alentados sus sueños por una madre quien, tal vez, sin proponérselo, también promovería una descarnada competencia entre las hermanas. Años más tarde, ya conocida la historia de rivalidad entre ambas, Joan explicaría en un reportaje: “El odio, lo agotamos siendo jovencitas. Ahora nos ignoramos.” Ambas eran estudiantes destacadas, siendo un poco más aventajada la hermana mayor, quien ya mostraba su particular interés por el mundo actoral dando inicio a sus estudios de arte dramático. A los 15 años Joan viaja a Japón para reunirse con su padre, y luego de pasar dos años entre la cultura nipona, retorna a California para seguir los pasos de su hermana mayor. Su madre no estaba del todo contenta con la decisión de Joan de convertirse, como su hermana, en actriz, y le propuso a su hija que al menos cambiara su nombre para que el público no las relacionara. En cierto modo esto pudo representar una ruptura simbólica, como una división espiritual de estas siamesas separadas, y desde entonces Joan desistió de su apellido y asumió el de su padrastro. Su primera aparición en el mundo cinematográfico fue en 1935 en las producciones <em>Call it a day </em>y <em>No más mujeres</em>, a lo que luego vendría la firma de un contrato con la productora RKO, de la que era dueño el excéntrico millonario Howard Hughes. Dos años más tarde grabará junto a Fred Astaire la primera película en la que el afamado bailarín no contará con su emblemática pareja, la actriz Ginger Rogers, titulada <em>Señorita en desgracia</em>. La película no tuvo una buena aceptación por parte del público, sin embargo la actuación de Joan fue notable y la crítica empezaría a interesarse en su talento. En los años siguientes Fontaine rodaría una docena de películas, destacándose en 1939 por su papel en <em>Gunga Din. </em>Ese mismo año se vencería su contrato con RKO, así como también contrajo matrimonio por vez primera, en un prontuario que la llevaría a acumular cuatro casamientos durante toda su vida. Por esos días Joan asistió a una fiesta de gala donde tuvo la oportunidad de conocer al afamado productor David O. Selznick, reconocido por su reciente éxito, <em>Lo que el viento se llevó</em>, película en la que su hermana Olivia interpretó el papel de Melania, desestimando el protagónico, el de la ingenua Scalett O’Hara, y ante lo cual la actriz expresaría: “Para hacer el papel de tonta llamen a mi hermana”. Olivia logró ser nominada al Oscar con este rol, y en adelante empezó la carrera de las hermanas por ver quién lograba primero la consagración actoral, el reconocimiento y la fama internacional, los máximos premios y galardones. La pelea era bien conocida en el ámbito del cine y la prensa gozaba de sus encontronazos, sus declaraciones abyectas, la revelación de los secretos familiares, las blasfemias. No había nada que ocultar: las hermanas se odiaban a muerte y su enemistad era una guerra pública. Joan decía que el marido de su hermana, escritor, tenía un inventario largo de mujeres y apenas un solo libro escrito. Años atrás Olivia había sido abandonada por su amante, nada menos que el multimillonario Howard Hughes, y todo porque el magnate había comenzado a coquetearle a su hermanita. Y eran este tipo de comentarios los que resonaban una y otra vez en cada entrevista que Olivia o Joan concedían para los medios. Joan y Selznick departieron en aquella fiesta sobre la novela <em>Rebecca</em>, de la escritora Daphne du Maurier, y que Alfred Hitchcock tenía planeado llevar a la gran pantalla. Era esta la oportunidad que Joan estaba esperando para destacarse por encima de su hermana mayor; el director inglés estaba preparando su debut cinematográfico en el universo estadounidense, y haría lo imposible por ser ella quien consiguiera quedarse con el anhelado papel. Audicionó varias veces y durante más de seis meses estuvo persiguiendo el protagónico, hasta que finalmente Hitchcock la elegiría entre las más de cien postuladas. Olivia había logrado renombre y notoriedad con su nominación al Oscar, pero en esa carrera profesional Joan quería ser la primera en trabajar para el reconocido director inglés, y darle así ese disgusto a su hermana, quien jamás podría arrebatarle tan destacada primicia. La película no sólo fue un éxito sino que además representó para Joan su primera nominación a la codiciada estatuilla, por la que nuevamente competiría un año más tarde, cuando Hitchcock volvió a elegirla para que protagonizara su film <em>Sospecha, </em>pasando a convertirse en la primera de las “rubias” del director, listado al que se sumarían después las actrices Ingrid Bergman, Grace Kelly y Kim Novak. Hitchcock, según diría años después Fontaine, la elegiría a ella para profundizar su desencuentro con Olivia, comentando que el lema celoso del director era el mismo de Julio César: “<em>Divide et impera</em>” <em>(Divide y vencerás)</em>, queriendo también que la actriz que había elegido como su musa fuera exclusiva y no figurara en los trabajos de otro director. La legendaria disputa entre ambas hermanas se vería exacerbada cuando Olivia fuera también nominada como Mejor Actriz por su interpretación en la película <em>Si no amaneciera. </em>Olivia había conseguido ser la primera en obtener una nominación en el año de 1937, y años más tarde con su segunda postulación competiría nada menos que con su odiada hermana, quien a la postre se alzaría con el premio, siendo la primera persona de un elenco dirigido por Hitchcock al que le reconocían con el premio de la Academia. Joan le había ganado a su hermana y peor enemiga en la carrera por obtener el máximo título, y ser la primera de las dos en consagrase en la historia de los premios de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas. La ganadora subió a recibir su premio (el único Oscar que ganaría), y al bajar del estrado le pasó por el lado a su hermana, la perdedora, en un gesto que despertaría la envidia de Olivia, así como el morbo por parte de unos medios interesados desde hacía años por la llegada de este momento. Años más tarde, para 1947, Olivia tendría la oportunidad de ganar el primero de los dos premios Oscar en su carrera, con la película <em>La vida íntima de Julia Norris </em>(su segundo premio vendría dos años después con <em>La heredera, </em>película dirigida por William Wyler), y al bajar de ese podio repitió la escena que años antes había protagonizado junto a Joan, devolviéndole el gesto de desprecio cuando su hermana menor se dignó a estirarle la mano para felicitarla y, esta vez, ganadora, Olivia se empeñaría en despreciarla. Para aliviar este menosprecio y humillación público, la también rencorosa Joan diría: “Yo me casé primero, gané el Oscar antes que Olivia y, si muero antes que ella, seguramente se indignará porque le he ganado también en eso.” En 1942 protagoniza <em>Sé fiel a ti mismo, </em>y un año más tarde obtiene su ciudadanía estadounidense, para empezar a gozar de toda una década en la que sería amada por el público, y en donde tendría la posibilidad de codearse con las principales figuras del medio y ser dirigida por los más prestigiosos. Para 1943 rodará <em>La ninfa constante, </em>película por la cual será nominada por segunda vez al Oscar, y un año más tarde participa de películas como <em>El pirata y la dama, Alma rebelde</em>, y <em>Jane Eyre</em>, esta última basada en la novela de la escritora Charlotte Brönte, y cuya actuación sería aclamada por el público y la crítica. En 1948 se destaca la película <em>Abismos, </em>y un año después <em>Carta a una desconocida</em>, inspirada en el relato del escritor austriaco Stefan Zweig. A comienzos de los años cincuenta será dirigida por el prestigioso Orson Wells en la película <em>Otelo. </em>Dos años más tarde filmará la película de aventuras medievales <em>Ivanhoe, </em>y un año después se destacan <em>El bígamo </em>y <em>Noches del Decamerón</em>, esta última producción que sería rodada en España<em>. </em>Fontaine regresa a Estados Unidos para filmar <em>La gran noche de Casanova</em>, y comenzar a partir de allí una carrera actoral que decreció en el cine pero que tomó un nuevo impulso a través del teatro y la televisión. En 1948 tuvo a su única hija, y unos años más tarde adoptaría a otra niña la cual no sabría adaptarse, y que siendo una adolescente abandonó a su madre adoptiva, perdiéndose de la escena familiar sin dejar ningún rastro. Joan nunca más la volvió a ver ni a saber nada de ella. En 1954 la vemos protagonizar en Broadway, junto a Antonhy Perkins, la exitosa obra teatral <em>Tea and sympathy. </em>Regresa al cine en 1956 con el musical <em>Serenade, </em>y con la película <em>Más allá de la duda</em>, dirigida por el austriaco Fritz Lang. Un año más tarde el director Robert Rossen tuvo la arriesgada iniciativa de reunirla junto al galán de raza negra, Harry Belafonte, en la película <em>Una isla en el sol, </em>y que no agradó a un público generalmente racista, pasando casi desapercibida para todos. A comienzos de los sesenta vuelve al teatro en producciones como <em>Vidas privadas, Cactus flower </em>y <em>El león en invierno, </em>y un año más tarde la veremos en la película <em>Viaje al fondo del mar. </em>Durante cinco años Joan Fontaine se ausentará del escenario cinematográfico y retomará con lo que sería su última película (y en la cual también participó como coproductora), <em>The witches. </em>En 1975 las hermanas tuvieron una corta tregua mientras su madre padeció un cáncer, y tras su muerte bien pudieron haberse reconciliado, pero la historia que desde siempre las entrelazó preparaba otro final fatídico y la sentencia definitiva de divorcio entre ambas. Joan se molestó cuando su madre murió en el quirófano y Olivia se lo comunicaría en un telegrama que recibió tres días después, al otro lado del mundo. Olivia se quejaba de haberle compartido la noticia y justificó su ausencia: “No vino al funeral porque tendría otra cosa mejor que hacer.” Las hermanas dejarían de hablarse para siempre, e incluso cuando tenían que coincidir en celebraciones y banquetes, los organizadores sabían que debían distanciarlas lo más lejos posible una de la otra. En una ocasión se cruzarían al ser hospedadas en un mismo hotel, para lo cual Joan exigió estar separada de su hermana por lo menos diez plantas. Eran dos potencias que no podían coincidir juntas en un mismo espacio, en un mismo mundo. “Olivia es un león, y yo un tigre; y la ley de la selva dice que no podemos llevarnos bien”, diría Joan en su momento. En 1979 saca a la luz sus anécdotas y todos sus pormenores con la publicación de su autobiografía, <em>Bed of roses. </em>Durante los años siguientes continuó su carrera actoral participando ocasionalmente en series de televisión, siendo nominada al Premio Emmy en 1980 por su actuación en la telenovela <em>Ryan’s hope</em>. Casi tres décadas después, cuando ya la creíamos retirada de la industria del séptimo arte, la veríamos reaparecer en el filme <em>Good King Wenceslas</em>. Le gustaba pilotear aviones, pescar y jugar al golf, y a estos placeres y a muchos más se dedicó durante sus últimos años, casi recluida en su condominio de Carmel Highlands, en California. Actriz versátil, Joan Fontaine podía parecer una chica ingenua, torpe y estúpida, o convencernos de que se trataba de una dama desafiante y portentosa, confiada, segura de sí misma. Murió a los 96 años de causas naturales y sin reconciliarse con su hermana Olivia. Joan había acertado así en su vaticinio de que también sería la primera en morir. Tal vez el mejor guion que interpretaron juntas, fuera del plató, se trató de un trabajo inspirado en la obra de Sun-Tzu, <em>El arte de la guerra. </em>Toda una vida de una enemistad legendaria llegaba a su final con la muerte de uno de los rivales. Allí acabaría la vida de Joan, pero no su historia, ya que para esto tendríamos que narrar el desenlace de su hermana, la cual le sobreviviría algunos años más. En 1982 Olivia tendría una actuación notable al darle vida a la reina Isabel II en la producción televisiva <em>The royal romance of Charles and Diana, </em>y al cumplir un siglo de vida la misma reina Isabel II la nombraría Dama del Imperio Británico, convirtiéndose en la persona más longeva a la que se le otorga tal distinción. En su recorrido actoral grabaría más de un centenar de películas. Desde mediados de los años cincuenta la cinco veces nominada a los premios de la Academia se trasladaría a París, donde moriría a la edad de los 104, convirtiéndose en la última celebridad de aquel cine conocido como el “Hollywood dorado” y que dejaba este mundo, y dándole un final a una historia que nunca pudo desligarse de la de su hermana. Ambas fueron un par de ganadoras consagradas, y hoy la historia las recuerda como figuras legendarias del cine de mediados del siglo XX. Ambas poseen su propia estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood, ambas alcanzaron el firmamento.</p>
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        <author>Milanas Baena</author>
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        <pubDate>Fri, 03 Mar 2023 09:37:51 +0000</pubDate>
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