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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Fri, 08 May 2026 22:49:24 +0000</lastBuildDate>
    <language>es-CO</language>
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	<title>Blogs de Abelardo De la Espriella | Blogs El Espectador</title>
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        <item>
        <title>POLITICA EXTERIOR: ASODIPLO PREGUNTA A LOS CANDIDATOS Y CANDIDATAS PRESIDENCIALES*</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/ese-extrano-oficio-llamado-diplomacia/politica-exterior-asodiplo-pregunta-a-los-candidatos-y-candidatas-presidenciales/</link>
        <description><![CDATA[<p>La&nbsp;Asociación Diplomática y Consular de Colombia – ASODIPLO, con el propósito de contribuir al debate público sobre los grandes temas de la política exterior del país en el marco del proceso electoral, remitió un cuestionario a quienes aspiran a la Presidencia de la República, con el ánimo de conocer sus visiones, propuestas y compromisos en [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>La&nbsp;<strong>Asociación Diplomática y Consular de Colombia – ASODIPLO</strong>, con el propósito de contribuir al debate público sobre los grandes temas de la política exterior del país en el marco del proceso electoral, remitió un cuestionario a quienes aspiran a la Presidencia de la República, con el ánimo de conocer sus visiones, propuestas y compromisos en torno al ejercicio de la política exterior, al rol estratégico del servicio diplomático y consular, y a la atención de los millones de colombianos que viven en el exterior. Estamos convencidos de que un debate informado sobre estos asuntos enriquece la deliberación democrática y permite que la ciudadanía valore las propuestas de cada candidatura en una dimensión que es decisiva para los intereses nacionales.</p>



<p>Dado que el cuestionario consta de veintidós preguntas distribuidas en cinco secciones temáticas, hemos solicitado a los aspirantes responder al menos tres (3) preguntas por cada sección, que serán publicadas en este blog:</p>



<ol style="list-style-type:upper-roman" class="wp-block-list">
<li>Política exterior: visión y prioridades</li>



<li>Agenda internacional: temas prioritarios</li>



<li>Carrera Diplomática y Consular como activo estratégico del Estado</li>



<li>Programa de gobierno y servicio exterior</li>



<li>Atención a colombianos en el exterior</li>
</ol>



<h3 class="wp-block-heading"></h3>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>I. POLÍTICA EXTERIOR: VISIÓN Y PRIORIDADES.</strong></h3>



<ol class="wp-block-list">
<li>¿Cuáles serán sus prioridades en materia de política exterior y qué principios orientarán las relaciones internacionales de Colombia durante su gobierno?</li>



<li>¿Qué papel considera que debe desempeñar la política exterior colombiana frente a la crisis del orden mundial, del multilateralismo y del derecho internacional, así como de las instituciones creadas para velar por la paz y la seguridad internacionales? Específicamente, ¿cuáles serán las líneas de nuestra participación en el Consejo de Seguridad y en el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas?</li>



<li>¿Cómo concibe la relación de Colombia con sus socios estratégicos tradicionales (Estados Unidos, Unión Europea, Canadá) y cómo plantea diversificar los vínculos con potencias emergentes (China, India, países del Golfo) y otras regiones de creciente relevancia (África, Asia-Pacífico)?</li>



<li>¿Cuál será su política frente a los países vecinos y qué prioridad otorgará a la integración regional a través de mecanismos como la CELAC, la Alianza del Pacífico, la OEA y la Comunidad Andina?</li>
</ol>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>II. AGENDA INTERNACIONAL: TEMAS PRIORITARIOS.</strong></h3>



<ul class="wp-block-list">
<li>Dos temas esenciales en la política exterior colombiana, a la vez que desafíos de la comunidad internacional, son las crisis migratorias y el problema mundial de las drogas. ¿Cuál será la estrategia de Colombia en su gobierno para enfrentar estos asuntos?</li>



<li>¿Cuál es su posición frente a la agenda ambiental mundial en materia de cambio climático, biodiversidad y contaminación, y cómo identifica que estos instrumentos internacionales pueden potenciar su acción de gobierno en la protección del medio ambiente y en el camino hacia una reactivación económica sostenible e inclusiva, tomando en cuenta que Colombia es un país altamente vulnerable a los efectos del cambio climático?</li>



<li>¿Cómo articulará la diplomacia económica y comercial con su política exterior? ¿Qué prioridad otorgará a la promoción de exportaciones no tradicionales, la atracción de inversión extranjera, la negociación o revisión de acuerdos comerciales, la inserción Asia-Pacífico y el ingreso de Colombia a la OCDE como miembro pleno y activo?</li>



<li>En un contexto de creciente competencia geopolítica, ¿qué postura adoptará Colombia frente a coyunturas como la guerra en Ucrania, los conflictos en Medio Oriente, las tensiones en Asia-Pacífico y la rivalidad estratégica entre Estados Unidos y China?</li>



<li>¿Cuál será su estrategia frente a desafíos transversales emergentes como la ciberseguridad, la gobernanza de la inteligencia artificial, la lucha contra el crimen organizado transnacional y la cooperación internacional en seguridad?</li>
</ul>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>III. CARRERA DIPLOMÁTICA Y CONSULAR COMO ACTIVO ESTRATÉGICO DEL ESTADO.</strong></h3>



<ol class="wp-block-list">
<li>¿Cuál es su visión sobre el papel de la Carrera Diplomática y Consular como activo estratégico de la política exterior colombiana y de la institucionalidad del Estado, y cómo piensa aprovechar su capacitación especializada en los escenarios multilaterales y bilaterales prioritarios para el país?</li>



<li>Teniendo en cuenta que la Carrera está basada en un sistema riguroso de mérito, formación y evaluación permanente, ¿qué medidas adoptará para proteger y fortalecer este modelo?</li>



<li>Qué acciones concretas emprenderá para incrementar la participación de embajadores de carrera en el liderazgo de la Cancillería dado que actualmente solo representan el 9,4% de los cargos directivos del Ministerio?</li>



<li>En su gobierno, ¿cómo garantizará que la experiencia acumulada y la memoria institucional de los diplomáticos de carrera se traduzcan en políticas exteriores de Estado, con visión de largo plazo y continuidad entre administraciones?</li>



<li>¿Qué medidas adoptará para fortalecer la Academia Diplomática Augusto Ramírez Ocampo y asegurar la formación continua del servicio exterior frente a las nuevas agendas globales?</li>
</ol>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>IV. PROGRAMA DE GOBIERNO Y SERVICIO EXTERIOR.</strong></h3>



<ol class="wp-block-list">
<li>¿De qué manera su programa de gobierno en política exterior y el Plan Nacional de Desarrollo se articularán con el trabajo técnico y profesional que el cuerpo diplomático y consular desarrolla en la Cancillería y en los escenarios multilaterales y bilaterales?</li>



<li>Considerando el rol de la Cancillería durante la pandemia de COVID-19 y su papel central ante situaciones de emergencia, conflictos y desastres en otros países, ¿qué lecciones toma para preparar al servicio exterior ante futuras crisis globales?</li>



<li>¿Qué criterios utilizará para definir la apertura, mantenimiento, cierre o fortalecimiento de embajadas y consulados en función de los intereses estratégicos del país?</li>



<li>¿Cómo asegurará una asignación presupuestal adecuada y sostenida al Ministerio de Relaciones Exteriores y a sus misiones en el exterior, acorde con las responsabilidades crecientes del servicio exterior colombiano?</li>



<li>¿Qué papel desempeñarán la diplomacia cultural, científica, académica, deportiva y pública en su estrategia de proyección internacional de Colombia, y cómo coordinará a las distintas entidades del Estado que intervienen en estas áreas?</li>
</ol>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>V. ATENCIÓN A COLOMBIANOS EN EL EXTERIOR.</strong></h3>



<ul class="wp-block-list">
<li>¿Ha contemplado acciones concretas para el fortalecimiento de los consulados, de forma que se garantice la adecuada atención y prestación de servicios a los colombianos en el exterior?</li>



<li>¿Qué políticas implementará para fortalecer los vínculos con la diáspora colombiana, promover su participación política y aporte económico al país, y proteger sus derechos en los países de residencia, particularmente en contextos de migración irregular o de vulnerabilidad?</li>



<li>¿Cómo modernizará y digitalizará los servicios consulares para hacerlos más accesibles, eficientes y transparentes para los millones de colombianos que viven en el exterior?</li>
</ul>



<p>*ASODIPLO, Junta Directiva 2026-2027</p>
]]></content:encoded>
        <author>Asociación Diplomática y Consular de Colombia</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Ese extraño oficio llamado Diplomacia</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128747</guid>
        <pubDate>Wed, 06 May 2026 09:00:00 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/05104147/ASODIPLO-2026-05-05-11-31-42.png" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[POLITICA EXTERIOR: ASODIPLO PREGUNTA A LOS CANDIDATOS Y CANDIDATAS PRESIDENCIALES*]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Asociación Diplomática y Consular de Colombia</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Senadora Paloma, su rival inmediato es Abelardo De La Espriella</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/senadora-paloma-su-rival-inmediato-es-abelardo-de-la-espriella/</link>
        <description><![CDATA[<p>Paloma Valencia debe concentrarse en disputar los electores a Abelardo De La Espriella. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Ha llegado el momento de que la campaña presidencial de Paloma Valencia analice y examine lo que están haciendo y diga si de verdad quiere pasar a la segunda vuelta o si prefiere llegar hasta el 31 de mayo dejando el camino libre para que sea Abelardo De La Espriella quien<strong><a href="https://www.cne.gov.co/"> dispute</a></strong> la presidencia con Iván Cepeda.</p>



<p>A juzgar por los hechos, pareciera que ni Paloma Valencia ni su círculo más cercano se han dado cuenta de que su rival a vencer el 31 de mayo no es Iván Cepeda, y que el contrincante al que debe superar se llama Abelardo De La Espriella.</p>



<p>Paloma tiene con qué dar el debate y demostrar que su capacidad intelectual y sus conocimientos sobre política pública y manejo del Estado están a años luz de los del abogado, quien podrá saber mucho sobre cómo defender a los bandidos y criminales más peligrosos del país, pero poco o nada sobre cómo proteger a los colombianos de bien.</p>



<p>Sorprende que Paloma, conociendo los problemas del país y habiendo estudiado posibles fórmulas para superarlos, no las ponga sobre la mesa en el debate con quien le está quitando seguidores, que no es precisamente Iván Cepeda.</p>



<p>La confrontación de programas y propuestas con Cepeda, sin abandonarla del todo, debería reservarse en un 80 % para la segunda vuelta y, en cambio, concentrarse en la manera de vencer a De La Espriella, un personaje al que le falta la decencia que le sobra a Paloma Valencia.</p>



<p>La candidata del uribismo es una persona con la que se pueden tener diferencias, pero con quien se puede dialogar tranquilamente, porque es la demostración clara de que hay una derecha decente, dispuesta a hacer bien las cosas.</p>



<p>Paloma Valencia tiene la oportunidad de darle a su sector político la posibilidad de competir en la segunda vuelta con propuestas claras, bien formuladas y, lo mejor del caso, representadas por una persona de bien como ella, y no por un personaje como De La Espriella, que se comporta como un gamín vestido con ropa fina, incapaz de expresar una idea sin destilar veneno y lanzar insultos a diestra y siniestra.</p>



<p>La prioridad para Paloma Valencia y toda su campaña política debe ser pasar a la segunda vuelta, y para lograrlo debe entender que su rival inmediato es Abelardo De La Espriella, no Iván Cepeda.</p>



<p>La confrontación ideológica y programática —más no personal— con Iván Cepeda es para la segunda vuelta, no para la primera, senadora.</p>



<p><strong><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/hablemos-con-la-verdad-debates-si-se-han-hecho/">Nota recomendada: Hablemos con la verdad: debates si se han hecho</a></strong></p>



<p><strong>Oscar Sevillano</strong></p>
]]></content:encoded>
        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128708</guid>
        <pubDate>Mon, 04 May 2026 12:41:14 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Senadora Paloma, su rival inmediato es Abelardo De La Espriella]]></media:description>
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            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Colombia no está para el fanatismo de Abelardo De La Espriella</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/colombia-no-esta-para-el-fanatismo-de-abelardo-de-la-espriella/</link>
        <description><![CDATA[<p>Los periodistas que hemos tenido la oportunidad de entrevistar al abogado De La Espriella, sabemos de antemano que antes de ponerle el micrófono debemos llenarnos de paciencia para no dejarnos timar por una persona que juega a provocar, despertando emociones negativas en su interlocutor. Por lo anterior, el periodista que lo entreviste debe jugar de [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Los periodistas que hemos tenido la oportunidad de entrevistar al abogado <strong>De La Espriella</strong>, sabemos de antemano que antes de ponerle el micrófono debemos llenarnos de paciencia para no dejarnos timar por una persona que juega a provocar, despertando emociones negativas en su interlocutor.</p>



<p>Por lo anterior, el periodista que lo entreviste debe jugar de una forma bastante inteligente, cosa de que <strong>De La Espriella</strong> no cumpla su objetivo de sacarlo de casillas con sus frases y palabras hirientes que utiliza en sus discursos con el único objetivo de apoderarse de la audiencia.</p>



<p>De todos los candidatos que puntean en las encuestas, <strong>Abelardo De La Espriella es de los que menos conoce las necesidades de un país de territorios como el nuestro</strong>, porque sus viajes en los últimos años no han sido precisamente a las veredas del Vaupés, Arauca, Chocó o Amazonas. No, lo que muestra en sus fotos son <strong>sus largas estadías en París, Florencia, New York, Miami, y todos aquellos lugares del mundo donde ha podido hacer alarde de sus acostumbradas extravagancias.</strong></p>



<p>Las mismas extravagancias con las que se deja ver ahora que si visita alguna ciudad o municipio, pero no para conocer sus necesidades sino para que le conozcan a él, caminando unas cuantas cuadras antes de llegar a la tarima, en medio de un sequito de escoltas que no permiten que lo toquen y desde donde el solo mira detrás de sus gafas oscuras, sonríe y levanta al brazo, como si fuese el <strong>gran Faraón</strong> a quien los egipcios consideraban el <strong>dios sol</strong>.</p>



<p>El sabe y es consciente de su gran desconocimiento de los problemas que durante décadas han padecido los territorios, y es por esto que este vacío intelectual lo tapa agrediendo verbalmente al actual gobierno y a todo lo que suene a izquierda o que no comparte su discurso lleno de generalidades y poco profundo.</p>



<p>Acude a despertar emociones y pasiones negativas en la gente que lo escucha porque sabe muy bien que es lo más fácil de lograr en el pueblo colombiano y que lo difícil es convencer con inteligencia, explicando lo que implica un bombardeo sin antes estar seguro del blanco a afectar; las aspersiones de glifosato a través de un avión fumigador y un sin fin de etceteras que un pasado no muy lejano terminaron por perjudicar a instituciones del Estado como el Ejército y la Policía,  por ejemplo. </p>



<p>Es por esto que guerra no la gana el fanatismo como el de Abelardo De La Espriella, que solo ve el éxito en el número de muertos que arrojen las balas, sino en la eficaz inteligencia y táctica militar y policial combinada con la debida y rápida aplicación de la justicia.</p>



<p>Ese fanatismo de Abelardo De La Espriella francamente me llena de desconfianza, porque este país no está para ser gobernado por una persona imprudente,  que por su folclórica manera de hacer las cosas podría provocar un estallido social peor que el provocó Iván Duque con su reforma tributaria, y su negativa a escuchar a las comunidades.</p>



<p><strong><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/por-que-la-molestia-de-vicky-davila-con-la-extradicion-de-alias-pipe-tulua/">Nota recomendada: ¿Por qué la molestia de Vicky Dávila con la extradición de alias Pipe Tuluá?</a></strong></p>
]]></content:encoded>
        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126100</guid>
        <pubDate>Sun, 22 Feb 2026 21:40:54 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Colombia no está para el fanatismo de Abelardo De La Espriella]]></media:description>
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            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>¿A cuál de los presidenciables beneficia la intromisión de EE.UU. en Venezuela?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/a-cual-de-los-presidenciables-beneficia-la-intromision-de-ee-uu-en-venezuela/</link>
        <description><![CDATA[<p>Los candidatos presidenciales están opinando en caliente, con poco conocimiento de los asuntos geopolíticos, y algunos ya están dando muestras de desespero en las redes sociales. En campaña los votos importan más que la suerte de los venezolanos. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Los tres candidatos presidenciales que ocupan los primeros lugares en las encuestas: Sergio Fajardo, Iván Cepeda y Abelardo De La Espriella.</em></p>



<p>De cara a las elecciones de mayo de 2026, lo que está pasando en Venezuela, un país que hoy sigue órdenes de Estados Unidos, tras la captura de su presidente Nicolás Maduro, deja en una posición complicada a los candidatos presidenciales de Colombia y sitúa a la campaña misma en una especie de limbo, al menos hasta que conozcamos el desenlace de la cumbre Petro-Trump, la primera semana de febrero.</p>



<p>En principio, la derecha levantó el trofeo tras el ataque del ejército estadounidense en suelo caraqueño, pero cuando se supo que el régimen chavista no cayó, aparecieron las caras largas y el mundo quedó en desconcierto.&nbsp; Vestidos y alborotados, la fiesta se apagó y todos volvieron a sus quehaceres, a esperar con resignación -vaya uno a saber por cuánto tiempo- hasta que la cosa realmente cambie en Venezuela y la democracia plena regrese, que es lo deseable.</p>



<p>En este mar de confusiones y suspensos, la pregunta obvia sería: ¿quién, si la derecha, el centro o la izquierda,&nbsp;capitalizará mejor el caso Venezuela? Pues la respuesta no depende de lo que estén pensando con el corazón o con el deseo los partidos políticos en disputa, sino de los desarrollos que tengan los acontecimientos durante los próximos días y semanas, porque lo que estamos viendo es a un Donald Trump en piñata: lleno de sorpresas.</p>



<p>Muy seguramente ya alguna encuestadora debe estarles preguntando a los colombianos si están o no de acuerdo con la intromisión de Estados Unidos en Venezuela y la respuesta a ese interrogante aportará luces para determinar, al menos, de qué lado está el segmento más amplio de la población. La respuesta dependerá también&nbsp;de si la pregunta se formula con o sin sesgo. No es lo mismo preguntarle a la gente si está de acuerdo con que enjuicien al dictador Nicolás Maduro, que preguntarle si respalda la invasión militar de Estados Unidos a Venezuela. No es lo mismo y los encuestadores lo saben.</p>



<p>Sería interesante formular ambas preguntas para saber qué tanto cambia la percepción de los ciudadanos.</p>



<p>En cuanto a los y las presidenciables, lo que un asesor ecuánime debería recomendarles es cautela y un té de agüita de hierbas para los nervios antes de salir a vociferar cualquier cosa.</p>



<p>Los candidatos deberían concentrarse en sus correrías más que en sus trinos, porque ahí corren el riesgo de decir vainas que luego tengan que tragarse, aunque se ahorren las disculpas. Las redes sociales pasan factura al instaste, y la suma de un meme con el otro se traduce en descrédito.</p>



<p>Veámoslo con un ejemplo: Vicky Dávila, mujer casos de la vida real, objeto de burlas casi que a diario.</p>



<p>La candidata ha venido repitiendo como mantra la misma frase: <em>“Trump, haz lo tuyo” </em>(aunque yo, con esta medio sordera, entendí <em>“Trump, hazlo tuyo”.</em></p>



<p>Vicky Dávila celebró la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela y la captura de Maduro, pero luego en redes sociales salió a decir: <em>“Presidente Trump, una intervención militar en Colombia como en Venezuela nos pondría en riesgo de que el neocomunismo, hoy encarnado en Iván Cepeda, gane las elecciones presidenciales, porque se victimizarían y despertarían el nacionalismo”.</em> Y más adelante, en el mismo video, contradiciéndose respecto de lo que hizo el gringo en Venezuela, dijo<em>: “… de ningún modo es aceptable que se viole por parte de Estados Unidos o de cualquier otro país la integralidad territorial de Colombia y la soberanía”.</em></p>



<p>Luego, <a href="https://www.infobae.com/colombia/2026/01/07/vicky-davila-acuso-a-petro-de-convocar-marchas-para-iniciar-su-plan-de-perpetuarse-en-el-poder-ha-llamado-a-la-calle-de-nuevo-a-los-revoltosos">según recoge Infobae,</a> acusó a Petro de convocar marchas para iniciar su plan de perpetuarse en el poder.</p>



<p>¿Al fin qué, el peligro es Cepeda o Petro? Si Petro inició un plan para perpetuarse en el poder: ¿Sí invasión o no invasión? Ella, por supuesto, no contaba con la llamada de Trump a Petro para invitarlo a dialogar, y rapidito le dio la vuelta al  discurso. Ya volveremos con ella. </p>



<p>Entre tanto, Álvaro Uribe volvió a revivir el fantasma de <em>“nos volveremos Venezuela”</em>, usando por enésima vez&nbsp;el cuento trasnochado del tal <em>Castrochavismo, </em>con un Fidel Castro y un Hugo Chávez que permanecen varios metros bajo tierra en Cuba y Venezuela. Y para que se note lo ridículo de ese tipo de consignas, diré que como Petro y Trump sigan de compinches, nos volveremos Estados Unidos. </p>



<p>A María Isabel Rueda, que en entrevista para El Tiempo le preguntó si Estados Unidos podría hacer en Colombia lo que en Venezuela, el expresidente Uribe le contestó<strong>.<a href="https://www.eltiempo.com/politica/partidos-politicos/ee-uu-podria-hacer-en-colombia-lo-que-en-venezuela-las-circunstancias-se-van-pareciendo-con-el-gobierno-petro-alvaro-uribe-3522379"><em>“Las circunstancias se van pareciendo con el gobierno Petro”</em></a></strong><em><a href="https://www.eltiempo.com/politica/partidos-politicos/ee-uu-podria-hacer-en-colombia-lo-que-en-venezuela-las-circunstancias-se-van-pareciendo-con-el-gobierno-petro-alvaro-uribe-3522379">.</a> </em>A Noticias Caracol le respondió: <a href="https://www.pulzo.com/nacion/alvaro-uribe-dice-que-colombia-pareciendo-venezuela-PP4983260"><em><strong>“Colombia es casi una foto de Venezuela”.</strong></em> </a>&nbsp;(El casi no se vale decía mi sabia abuelita). En tanto que <a href="https://www.elespectador.com/politica/alvaro-uribe-hablo-sobre-las-amenazas-del-presidente-donald-trump-a-colombia-y-sobre-la-invasion-en-venezuela-noticias-hoy">a <strong>El Espectador </strong>le dijo:</a> <em>“Cuando un país no controla su criminalidad, terceros países reaccionan”.</em></p>



<p></p>



<h2 class="wp-block-heading">A los políticos colombianos no les importan los venezolanos, ni siquiera a Donald Trump, que en Venezuela ve barriles de petróleo, no seres humanos.</h2>



<p>Lo concreto: Venezuela vuelve a ser el balón que unos y otros se lanzan en busca de réditos políticos, lo que se está volviendo una jugada torpe por dos razones: porque no nos volvimos Venezuela en cuatro años y porque, al menos hasta el momento de escribir estas líneas, Estados Unidos se abraza con el régimen chavista y hace negocios con él. Seamos honestos, a los políticos colombianos no les importan los venezolanos, ni siquiera a Donald Trump, que en Venezuela ve barriles de petróleo y <em>business</em>, no seres humanos.</p>



<p>Así que al uribismo, le toca reescribir su viejo cuento del lobo feroz porque, como se dice vulgar y coloquialmente, <em>al perro no lo capan dos veces</em>. La gente está ya curada de espantos. Y cuando eso pasa, cualquier nuevo relato adobado con <em>más de lo mismo</em> pierde fuerza. &nbsp;</p>



<p>Lo que queda claro, volviendo a las desesperadas declaraciones de Vicky Dávila, es que ella no tiene ningún plan de gobierno para los colombianos (aporreada en las encuestas, sus posibilidades de ser la presidenta se diluyeron hace rato), y el único recurso que le queda es satanizar a la izquierda, y lo hará hasta el final, cuando seguramente ya habrá quedado descartada como presidenciable, y quizás guarde la esperanza de ser <em>ministeriable</em>, repitiendo el descalabro de María Fernanda Cabal, la otra candidata ultraderechista que, al fracasar en los sondeos del Centro Democrático, tuvo que claudicar con pena y sin gloria.</p>



<p>En últimas, el problema de campañas como la de Vicky Dávila es no tener asesores competentes que actúen desde la racionalidad y sean capaces de decirles a sus candidatos que cuenten hasta diez antes de dejarse arrastrar por sus impulsos, haciendo evidente sus flaquezas en la cosa política. &nbsp;</p>



<p>Nadie, a excepción&nbsp;del propio Donald Trump y su cerebro de anciano malévolo, conoce el plan b, c o z del presidente estadounidense. ¡Nadie! Todo lo que se diga son meras especulaciones al son de los tarros… o sea, producto del ruido mediático. Podemos anticipar, eso sí, que lo que se haga arriba se sentirá con fuerza abajo; es decir, las movidas de Estados Unidos impactarán la campaña presidencial colombiana, con resultados impredecibles, para alegría de unos y desconsuelo de otros. No sabemos si Trump, con sus decisiones —fríamente calculadas en función de los intereses de su país— terminará siendo el jefe de campaña de la izquierda o de la derecha.</p>



<p>Los candidatos están leyendo los titulares, que es lo que hacemos todos, sin conocimiento de cómo funciona el parqués geopolítico, donde –recordemos- se puede ir a la cárcel facilito y facilito salir también de ella, dependiendo de lo que indiquen los dados. Ojalá se entienda el símil. Y ojalá los candidatos sepan quién es, por ahora, el dueño de los dados. (Y no estoy hablando de Diosdado Cabello, ¿ok?)</p>



<p>Por lo tanto, un candidato presidencial no puede rebajarse a la condición del ciudadano de a píe que opina sobre lo divino y humano y en caliente, porque lo que ese <em>cristiano </em>opine de forma individual al fin de cuentas resulta intrascendente en el juego por el poder. Pero la opinión del político en campaña termina siendo un arma de doble fijo para él, y en ese caso la prudencia del solapado resulta menos contraproducente que la ligereza de aquel o aquella que se levanta con el ánimo alebrestado, pensando <em>esta boca es mía</em>, a ver qué <em>genialidad</em> se le ocurre para marcar en las encuestas.</p>



<p>Al margen de eso, la derecha siempre tuvo un plan para gobernar pero nunca un plan para ser oposición, y los congresistas creyeron torpemente que al oponerse a las reformas y celebrarlo en las redes sociales hacían lo correcto.&nbsp;Quizás esas torpezas la lleven a perder también en 2026 las elecciones. </p>



<p>Colombia es hoy más nacionalista que nunca frente a Trump, y ese sentimiento patriótico afecta el discurso de una derecha colombiana recalcitrante que, hasta el incidente con Venezuela, fue más <em>trumpista </em>que Trump pero hoy, apática, lo observa con desdén. &nbsp;</p>



<p>La invitación que le hizo el presidente Trump al presidente Petro para dialogar de tú a tú en la Casa Blanca, abre un nuevo episodio&nbsp;para las relaciones bilaterales, pero también podrían significar un giro inesperado en la campaña presidencial. Petro tiene, por ahora, el sartén por el mango. La suerte de la izquierda dependerá de cómo juegue sus cartas en el Despacho Oval. ¿Cuál será el as bajo la manga de cada uno? Eso es tema para otra columna.</p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=124412</guid>
        <pubDate>Sun, 11 Jan 2026 12:59:25 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/11075715/ZETA-ZETA-PRESI-FINAL.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[¿A cuál de los presidenciables beneficia la intromisión de EE.UU. en Venezuela?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El problema del uribismo es Uribe</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-problema-del-uribismo-es-uribe/</link>
        <description><![CDATA[<p>Con Álvaro Uribe en el medio, el Centro Democrático va en caída libre por el despeñadero. Sin embargo, entrometiéndose en las candidaturas ajenas, el expresidente ha sabido voltear la arepa de la derrota para encubrir el pésimo resultado de su partido en tres encuestas. ¿Cuánto tiempo le durará la táctica? Novela en tres actos.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Imágenes tomadas de las redes sociales del Centro Democrático. </em></p>



<p></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-be59c21cef9626b95540d90cc06bbcef"><strong>&#8220;La era de Álvaro Uribe ha terminado&#8221;. Si el uribismo fracasa en las elecciones del 2026, ese será el titular antes de que mueran los periódicos impresos.</strong></p>



<p>Repetía mi abuelita, en son de regaño y antes de partir hacia lo desconocido, que el <em>loro viejo no aprende a hablar</em>. Va a ver uno la realidad y sí. Entonces, el problema no es del loro, sino de aquellos que están a su alrededor intentando adivinarle los pensamientos.</p>



<p>En materia de candidaturas presidenciales, el Centro Democrático es hoy un enfermo terminal. Lo dicen con distintos números tres encuestas diferentes: Cifras y Conceptos, Centro Nacional de Consultoría e Invamer.</p>



<p>¿Qué otra evidencia necesitan antes de la extremaunción?</p>



<p>Cada nueva encuesta es una cachetada sin contemplaciones al orgullo del uribismo y a su máximo líder, Álvaro Uribe Vélez, aquel que quita y pone candidatos, y si se resisten, los obliga al retiro forzoso sin tiempo de patalear.</p>



<p>Pero el país y sus costumbres políticas están cambiando. El expresidente de los diminutivos no se ha dado cuenta de que, disminuido como está, es quien, quizás, debe hacerse a un lado para dejar a los otros ser. Al parecer, tampoco hay alguien capaz de decírselo, porque todos se sienten maniatados, temerosos de enfadar a los dioses.</p>



<p>Uribe ya debe saber que el teflón que lo protegió alguna vez, de tanto usarse ya no se adhiere a la piel.&nbsp; Ningún cuerpo aguanta el uso y el abuso, también lo decía mi abuela que cuidó el suyo con esmero. Sus enseñanzas vienen al cuento porque son (eran) la de una mujer sabia con tercero de primaria. Nos enseñó, por ejemplo, a estar donde uno no estorbara. &nbsp;</p>



<p>Ojalá los políticos hubieran tenido una abuelita como la mía. No diré más. No es justo con ella tales comparaciones.</p>



<p>Volvamos al doctor Uribe. Él, que ya gobernó dos veces (la segunda haciendo tachaduras en la Constitución con la ayuda de terceros), es el único, junto con su círculo más cercano, que no quiere entender que el país está entrando en modo hartazgo hacia la clase política y que los escándalos que preceden y anteceden sus dos gobiernos (2002-2010), son una cruz pesada que hoy carga a cuestas sobre sus huesitos de hombre montañero, hacendado y septuagenario.</p>



<p>Ninguna encuesta y ningún candidato puede cambiar la historia de su presente complicado, atado a un pasado pecaminoso: el pecado del poder -¿o del abuso del poder?-, otra extensión del pecado de la carnita y, se me ocurre ahora mismo, el octavo de los pecados capitales. Creo que los políticos cometen seis de los siete conocidos. Nadie les diga que pecan de perezosos. Ese jamás. Nunca se cansan de cansar. Pero eternos tampoco  son, menos mal.</p>



<p>Los resultados negativos de una encuesta son la factura que la sociedad le pasa a los partidos, el ajuste de cuentas con los políticos por sus malos comportamientos. Para qué buscarle la comba al palo.</p>



<p>El único con la sapiencia para pasar de agache fue Belisario Betancur. Tuvo la precaución de enclaustrarse a tiempo, con todo y Dalita, con todo y las cerámicas de ella, y con todo y los poemarios que tanto le gustaban a él. Cuando el hombre de Amagá salía a dar entrevistas, amagaba recitando poemas. ¿Audaz no? Supo cómo no hacer de sí mismo un estorbo para el país. &nbsp;Sólo falta que el doctor Uribe se ponga a trovar. &nbsp;</p>



<p>El desdén se posa sobre el uribismo. Uribe no quiere entender que él representó un modelo de país en un momento de nuestra historia y de nuestro conflicto interno, pero ese país ya no existe. Los demás nos hicimos viejos y el doctor Uribe sigue creyendo que a él los años no le pasan. Pues le pasan y le pesan políticamente hablando. Ahí están las encuestas enrostrando verdades incómodas.</p>



<p>El legado de Uribe, si lo hubo, está quedando sepultado bajo acusaciones de tipo penal que lo tocan a él de alguna forma, porque en medio del escándalo están miembros de su familia y personas de su entraña política. Hace rato el expresidente se cayó del pedestal en que otros lo habían puesto.</p>



<p>En un debate en el Congreso de la República, Iván Cepeda (candidato del Pacto Histórico), preguntó si el expresidente era el apóstol número 13, en referencia al clan de los 12&nbsp;apóstoles, tras la condena de su hermano Santiago Uribe a 28 años de cárcel por paramilitarismo. “En una sentencia de segunda instancia, los magistrados determinaron que el empresario y ganadero antioqueño era responsable de los delitos de concierto para delinquir agravado, por la conformación del grupo paramilitar Los 12 apóstoles, y de homicidio agravado, por el asesinato de Camilo Barrientos”, <a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-11-25/la-justicia-condena-a-28-anos-de-carcel-a-santiago-uribe-hermano-del-expresidente-alvaro-uribe-por-paramilitarismo.html">reporta el diario El País</a>.</p>



<p>El abogado Jaime Granados afirmó que lo del grupo de los 12 apóstoles es un mito que se creó para afectar políticamente al expresidente Uribe, según recoge <em><a href="https://open.spotify.com/episode/3qtji7o7IeE3YpFjcRujEb">Presunto Pódcast.</a></em> </p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-spotify wp-block-embed-spotify wp-embed-aspect-21-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="Spotify Embed: Hermano condenado" style="border-radius: 12px" width="100%" height="152" frameborder="0" allowfullscreen allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy" src="https://open.spotify.com/embed/episode/3qtji7o7IeE3YpFjcRujEb?utm_source=oembed"></iframe>
</div></figure>



<p>Con las idas y venidas de tantas personas influyentes hacia y desde su finca, el país terminó por acostumbrarse a un estilo muy campestre de hacer política: el expresidente funge de capataz y los demás son peones. Así mismito funciona su partido político, bajo la lógica de una rara monarquía criolla<strong>,</strong> digamos. A lo que ordena el rey, los súbditos escuchan y obedecen. &nbsp;Se ubican donde él diga. Cuidadito con chistar. A las buenas o a las malas siguen instrucciones, como si una mano invisible manejara sus voluntades. Uribe simplemente señala con el dedo. Hay quienes comparan su estilo autoritario con el de Stalin.</p>



<p>Y así, un poco a las malas, acaban de expulsar a Miguel Uribe Londoño del Centro Democrático. Lo canté hace quince días en este blog: el <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-uribismo-le-hizo-pistola-a-miguel-uribe-papa/">uribismo le hizo pistola a Miguel Uribe papá</a> cuando iba liderando las encuestas como potencial candidato presidencial del Centro Democrático. Pues resultó cierto. Salió por la puerta de atrás y los medios casi ignoraron sus pataleos. &#8220;Me intentaron clavar el puñal del asesinato político&#8221;, <a href="https://www.instagram.com/reel/DRxuujigOKd/">dijo Uribe Londoño</a>, lamentando lo que le hizo su partido más el irrespeto a la memoria de su hijo.</p>



<p>Pero así funciona el poder en las democracias, qué le vamos a hacer. Como colofón, podría decirse que el Centro Democrático ni es de centro ni es democrático, al menos en lo que respecta a la toma de decisiones.</p>



<p>Ni siquiera lo tuvieron en cuenta para formar parte de la lista del Centro Democrático al Senado, en la que el propio Uribe figura en el puesto 25, de acuerdo con esta gráfica de <em>La Silla Vacía</em>. <a href="https://caracol.com.co/2025/12/06/alvaro-uribe-estoy-en-la-puerta-del-infierno-al-hablar-de-su-puesto-25-en-la-lista-al-senado/">&#8220;Estoy en la puerta del infierno&#8221;</a>, dijo. Si él lo dice, así debe ser. No estoy aquí para contradecirlo. </p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="690" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/06060147/ZETA-URIBE-LISTA-LA-SILLA-VACIA-1024x690.jpg" alt="" class="wp-image-123284" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/06060147/ZETA-URIBE-LISTA-LA-SILLA-VACIA-1024x690.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/06060147/ZETA-URIBE-LISTA-LA-SILLA-VACIA-300x202.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/06060147/ZETA-URIBE-LISTA-LA-SILLA-VACIA-768x517.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/06060147/ZETA-URIBE-LISTA-LA-SILLA-VACIA-1536x1034.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/06060147/ZETA-URIBE-LISTA-LA-SILLA-VACIA.jpg 1920w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>La salida del señor Uribe Londoño es el cierre de un espectáculo lamentable que tuvo dos entremeses adicionales: la romería de personajes a la clínica donde su hijo Miguel Uribe se debatía entre la vida y la muerte y, tras su deceso, la cámara ardiente en el Capitolio Nacional, donde el papá le entregó las banderas del difunto senador a Álvaro Uribe. Ciertos medios transmitieron los funerales en vivo y en directo. </p>



<p>Entonces, entre una noticia y la otra, entre la encuesta y la expulsión, rapidito olvidamos que al Centro Democrático le fue como los perros en misa en el último sondeo de opinión de Invamer. Había que voltear los titulares de prensa y para eso están los hilos del poder: para tensarlos hasta donde toque y cuando toque.</p>



<p>¡Qué semanita, pues, tan tensa, <em>tesa</em> e intensa! Creo que el uribismo lleva días de no pegar el ojo. &nbsp;Pero, démosle al partido el debido crédito, pues fueron hábiles tapando una derrota al sacrificar una candidatura. Lo único malo de la estrategia es que el país entero se dio cuenta. ¡Al cerrar la puerta, corre las cortinas también! </p>



<p>El periodista Carlos Ruiz dio en X una versión sorprendente de los hechos: <em>“El ´Sisma´ que estalló hoy en el uribismo se veía venir. Fuentes del Centro Democrático me confirmaron que tarde o temprano esto iba a ocurrir. Es más: si estuviera vivo Miguel Uribe Turbay algo parecido a lo de hoy le iba a ocurrir”.</em> Fuerte, ¿no?</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="twitter-tweet" data-width="500" data-dnt="true"><p lang="es" dir="ltr">El “Sisma” que estalló hoy en el uribismo se veía venir. Fuentes del Centro Democrático me confirmaron que tarde o temprano esto iba a ocurrir. Es más: si estuviera vivo Miguel Uribe Turbay algo parecido a lo de hoy le iba a ocurrir. Los precandidatos Cabal, Valencia, Holguín y… <a href="https://t.co/KbfmkPTsHn">pic.twitter.com/KbfmkPTsHn</a></p>&mdash; carlosruiz (@carlosaruizr) <a href="https://twitter.com/carlosaruizr/status/1995582040062734825?ref_src=twsrc%5Etfw">December 1, 2025</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
</div></figure>



<p></p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>Capítulo 2: El comunicado de prensa del Centro Democrático</strong></p>



<p>Hablemos del comunicado. Lo dejo aquí, como ejemplo de las cosas que se piensan pero no se escriben, las cartas que se escriben pero al final no se mandan, para evitar vergüenzas. &nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="801" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/07085019/ZETA-URIBE-COMUNICADO-801x1024.jpg" alt="" class="wp-image-123431" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/07085019/ZETA-URIBE-COMUNICADO-801x1024.jpg 801w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/07085019/ZETA-URIBE-COMUNICADO-235x300.jpg 235w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/07085019/ZETA-URIBE-COMUNICADO-768x982.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/07085019/ZETA-URIBE-COMUNICADO.jpg 1001w" sizes="(max-width: 801px) 100vw, 801px" /></figure>



<p>Hice una rápida autopsia al texto y el resultado es el siguiente <em>textículo</em>:&nbsp;</p>



<p><strong>Punto 1 del comunicado.</strong> <em>“El Dr. Abelardo de la Espriella acaba de informar al expresidente Álvaro Uribe que ayer el Dr. Miguel Uribe Londoño lo llamó a expresarle que renunciaba al Centro Democrático para apoyar al Dr. De las Espriella”.</em></p>



<p>Como quien dice: <em>“Songo le dio a Borondongo, Borondongo le dio a Bernabé, <strong>Bernabé le pegó a Muchilanga</strong>, Le echó burundanga, Les hinchan los pies, Monina”.</em></p>



<p>Nadie ha dicho quién hace las veces de Bernabé en el Centro Democrático, queda a la imaginación del lector.</p>



<p>De los puntos 4 y 5 del comunicado, no entendí cómo personas adultas que todo el tiempo se hablan por WhatsApp mandan razones con terceros. Nadie firma la carta en todo caso. Como estarán de complicadas las cosas allá dentro, con los dimes y diretes, que mañana revivirán los telegramas, porque de la falta de filtros a la ridiculez mediática no hay más que una carta de por medio.</p>



<p>Lo concreto es que el señor Uribe Londoño les ganaba en todas las encuestas a los demás candidatos del uribismo y el uribismo, como premio, lo puso de patitas en la calle, en un episodio en que la verdad nunca se sabrá, porque ya hay demasiadas versiones de la misma. Hay cuentos con varios finales posibles. Pues este es uno de ellos, aunque tiene más tintes de fábula con moraleja para quien quiera entenderla.&nbsp;</p>



<p>La revista <a href="https://cambiocolombia.com/poder/articulo/2025/12/la-expulsion-de-uribe-londono-el-tiro-en-el-pie-del-centro-democratico/"><em>Cambio</em> </a>tituló: <em>“La expulsión de Uribe Londoño: el tiro en el pie del Centro Democrático”.</em> Siguiendo con el símil, cabría preguntarse si todavía tienen más <em>balas</em>, que las deben tener.</p>



<p>Solo falta decir que no hubo un mínimo de respeto por la memoria del senador Miguel Uribe. Lo usaron antes, durante y después del sepelio. Habiendo sacado a su papá del camino, creo que le quedará muy mal al uribismo pretender sacar algún provecho adicional del difunto.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-text-align-right"></h2>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>Capítulo 3: Uribe es el menos uribista de todos los uribistas</strong></p>



<p>Llevamos 20 años hablando con intensidad de Álvaro Uribe Vélez, pero él lleva al menos 40 en la vida pública. Al ver los números de las tres encuestas, el expresidente debería estar preguntándose por qué los colombianos ya no lo quieren como antes, o lo quieren pero más poquito.</p>



<p>Del amor ciego e incondicional de otros tiempos,&nbsp;queda un 2.8%, según Invamer: El 1,1% de María Fernanda Cabal, el 1,1% de Paloma Valencia y el 0,6% de Paola Holguín. Las tres se siguen creyendo el cuento de que entre ellas está la futura primera presidenta de Colombia. Pero también creo que las tres están en espera del momento <em>más digno</em> para retirar sus candidaturas. Ese tiempo depende de las movidas de Uribe para reducir daños, haciendo que los reflectores enfoquen hacia otro lado.</p>



<p>Saben, aunque se hacen los que no, que el pasado no perdona. Y si los números no mejoran, el uribismo podría enfrentar incluso un revés en las elecciones legislativas de marzo, anticipando la derrota mayor en mayo.</p>



<p>Pero Uribe no se resigna. Y de él siempre se espera una jugada nueva, porque cada ficha movida viene acompañada de un titular de prensa.</p>



<p>Titula <a href="https://www.lasillavacia.com/en-vivo/tras-sacar-a-miguel-uribe-insiste-en-alianza-de-fajardo-a-abelardo">La Silla Vacía</a><strong>:</strong> “Tras sacar a Miguel, Uribe insiste en alianza de Fajardo a Abelardo”.</p>



<p>Es decir, Uribe diciéndoles a los demás —“salten” y los demás preguntándole —“¿cuánto?”.</p>



<p>¿Sabrán los unos y los otros cuáles son las intenciones ocultas de Uribe?&nbsp; Porque si ya sacó a Uribe Londoño del ajedrez, mediante una jugada de laboratorio, con ayuda o no de Abelardo De La Espriella, no vayan a creer que no hará lo propio con ellos. Uribe es un <em>zorro político</em> y con los restos que le quedan, está rumiando lo que puede (trasquilando candidaturas, por así decirlo), de forma hábil y solapada.</p>



<p>A los demás candidatos no se les debe olvidar que el partido de Uribe, hoy está sumido en el desprestigio, repito, avaluado en un insignificante 2,8%. Si algo puede lograr el expresidente es que los demás partidos salven al suyo, porque el uribismo técnicamente no tiene cómo salvarse a sí mismo y, por extensión, no tiene cómo salvar a nadie. En política los primeros auxilios pueden convertirse en <em>puñaladas </em>disimuladas por la espalda.</p>



<p>Visto desde otro ángulo, las cifras lo que muestran es que un candidato de Centro, léase Sergio Fajardo, Claudia López o hasta el mismísimo Roy Barreras, pueden perfectamente quedarse con los votos de la derecha antiuribista, pero para eso tendrán que alejarse lo más posible de la figura del expresidente.</p>



<p>Esta elección, más que una lucha de egos o de clases, será una guerra de élites. Por algo Uribe le dijo al expresidente Juan Manuel Santos: <em><a href="https://caracol.com.co/2025/12/05/guardese-su-solidaridad-cargada-de-veneno-y-cinismo-uribe-responde-a-carta-de-juan-manuel-santos/">“Guárdese su solidaridad cargada de veneno y cinismo”</a></em>, cuando aquel lo invitó a conversar. El show y los tratos en tiempos de campaña y redes sociales no son muy distintos al lenguaje callejero.</p>



<p>Acercarse a Uribe, sin conocer sus segundas intenciones, es exponerse a quemar una candidatura, vaya a usted a saber en beneficio de cuál candidato en la sombra. Si el candidato de Uribe está por fuera del uribismo -y todo indicaría que sí-, Uribe sería el menos uribista de los uribistas.</p>



<p>La expulsión de Miguel Uribe papá podría ser la primera señal de una estrategia bien calculada por parte de Uribe en una carrera larga de encostalados con zancadilla. Él sabe que en ese propósito la prensa puede cumplir un eficiente papel de aliado o idiota útil, no lo sé.</p>



<p>Porque si algo tienen que aprender los ciudadanos y los rivales políticos es a leer entre líneas aquellos titulares de prensa donde Álvaro Uribe es la fuente de información. Para la muestra, otro <a href="https://caracol.com.co/2025/12/04/uribe-sobre-el-centro-democratico-el-objetivo-no-es-ivan-cepeda-sino-un-proyecto-de-pais">encabezado de Caracol Radio</a>: “<em>¿Están buscando presos en las cárceles para acusar a De La Espriella?&#8221;. </em>Con esa pregunta, Uribe le respondió al senador Cepeda los señalamientos de ser el treceavo apóstol. </p>



<p>Quien encuentre las costuras en la pregunta formulada, habrá descubierto el modo sutil en que Uribe acomoda los reflectores, a tiempo que se entromete en las candidaturas ajenas para dinamitarlas. Una jugada a dos bandas. Hoy por hoy quienes más deberían cuidarse de esa táctica billarista son los candidatos De La Espriella y Fajardo.&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=123213</guid>
        <pubDate>Sun, 07 Dec 2025 13:36:37 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/05104021/ZETA-URIBE-CENTRO-DEMOCRATICO.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El problema del uribismo es Uribe]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Consejos exprés para Iván Cepeda que lidera (por ahora) todas las encuestas</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/consejos-expres-para-ivan-cepeda-que-lidera-por-ahora-todas-las-encuestas/</link>
        <description><![CDATA[<p>El candidato Iván Cepeda no debería creer en las encuestas, ni siquiera sabiendo que hoy las lidera todas. Por el contrario, debe diseñar una campaña capaz de derribar todos los obstáculos que se le vienen encima. Ningún candidato ha ganado nada.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Esta imagen corresponde a la última encuesta Invamer para Noticias Caracol y Blu Radio.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-9149c0d11b75747bf37905163008ee98"><strong>Estar de primero o de quinta en una encuesta no significa nada cuando falta medio año para la elección más importante de todas.</strong></p>



<p>Vamos a calmarnos todos: izquierda, derecha y el supuesto centro. Las elecciones se ganan en las urnas, no en los sondeos de opinión. La última encuesta Invamer tiene a todo el mundo haciendo cuentas alegres. Se les recuerda que para montar el potro antes hay que ensillarlo. La foto de hoy no será más que un recuerdo  mañana.</p>



<p>Iván Cepeda está liderando sí, pero la izquierda debe tener los pies sobre la tierra, pensar que <em>de eso tan bueno no dan tanto</em> y no <em>dormirse sobre sus laureles.</em></p>



<p>Hay que pensar en todo aquello que no dice la encuesta de Invamer, incluyendo esa pregunta novedosa sobre personajes foráneos. Para los colombianos encuestados, Nayib Bukele tiene mejor imagen (51,8%), que Donald Trump (31,0%). Solo este dato ya da mucho para pensar.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="547" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/01072401/ZETA-ENCUESTA-INVAMER-2-1024x547.jpg" alt="" class="wp-image-123030" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/01072401/ZETA-ENCUESTA-INVAMER-2-1024x547.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/01072401/ZETA-ENCUESTA-INVAMER-2-300x160.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/01072401/ZETA-ENCUESTA-INVAMER-2-768x410.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/01072401/ZETA-ENCUESTA-INVAMER-2.jpg 1080w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Lo que sí revela la encuesta es que casi una tercera parte del país tiene hoy alma orgullosa y definidamente zurda, con tendencia a crecer. Y en el peor de los escenarios,&nbsp;la izquierda colombiana se consolida como opción real de&nbsp;poder para esta nueva elección o para futuras elecciones, lo que significa que ha resucitado después de que la quisieron borrar del mapa mediante el exterminio de sus líderes. Esa es, digamos, la buena noticia para la izquierda. Y de ella, solo de ella, dependerá si capitaliza o no el buen momento político que atraviesa, sin triunfalismos anticipados.&nbsp; &nbsp;&nbsp;</p>



<p>·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Es temprano para cantar victoria. Faltan seis meses para la elección y eso, en una carrera presidencial, son años luz. Después de&nbsp;cantar&nbsp;villancicos y atiborrarse de buñuelos y natilla, todo vuelve a empezar. Faltan los escándalos y la guerra sucia, armas harto conocidas para influir en la opinión de la gente y en la decisión final del elector. Además, faltan los debates donde se sabrá quién es quién, quién <em>se traga vivo</em> a quién.</p>



<p>·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Un equipo de asesores visionarios debe ser capaz de anticipar los posibles escenarios en que sus enemigos atacarán a Cepeda, posicionándolo como el representante de una guerrilla que ya no existe.</p>



<p>·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ojo al concepto de marketing electoral de “cuarto de guerra”. Es el equipo central que planifica y ejecuta la estrategia de una campaña para ganar la elección. Coordina acciones, establece objetivos y toma decisiones basadas en información y análisis, a partir de herramientas que monitorean la opinión pública.</p>



<p>·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La izquierda debe jugar un rol ofensivo, ya no defensivo. Sus enemigos ya están regando el cuento del neocomunismo. La derecha es buena exportando términos, aunque ni siquiera los entienda. Sin embargo, se les recuerda que un neocomunista, Gustavo Petro, tiene hoy la economía creciendo al 3,6%, algo que parecía impensable, y con el desempleo a la baja y en un dígito (8,2%).</p>



<p>·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El escenario más realista es lo que está pasando en Chile, donde la derecha toda se junta para cerrarle el paso el proyecto progresista. Si ese fenómeno no se estudia hoy, no habrá nada qué hacer mañana, salvo lamentar haber desatendido las señales. &nbsp;</p>



<p>·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico, y quien lidera en la encuesta de Invamer con el 31,9%, debe mejorar su esquema de seguridad, especialmente lo relativo a su presencia en plaza pública. Los antecedentes en esta campaña hacen pensar lo peor. Pero también debe trabajar en su propia imagen con miras a conquistar el voto indeciso, que lo convierta en opción real de triunfo. &nbsp;&nbsp;</p>



<p>·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;Del candidato se espera un programa de gobierno de alcance progresista para que en enero, cuando volvamos en sí, tras los estragos de las fiestas de fin de año, sepamos qué es lo que nos propone para un mejor país durante el siguiente cuatrienio.</p>



<p>·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Está bien que proponga bajarse el sueldo como presidente, y así con el salario de los ministros, pero los colombianos también esperan propuestas de cómo mejorar sus propios ingresos y la seguridad, que <em>con toda seguridad</em> ocupará la agenda electoral. &nbsp;</p>



<p>·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Debería ser motivo de preocupación el que hoy Iván Cepeda no tenga rivales fuertes en la propia izquierda. Eso es más malo que bueno por una razón. Se trata de crecer en intención de voto (hasta pasar del 50 + 1), y la pregunta del millón es cómo lo hará. Creo que la tesis de un gobierno fuerte de centro-izquierda es la única opción que existe. Y la única del ramillete que hoy podría representar esa posibilidad se llama Claudia López (4.1%). Pero por ahora ella está dedicada en cuerpo y alma a hablar mal del presidente Gustavo Petro. Hay que esperar para saber cuánto falta para que también empiece a hablar mal de Iván de Cepeda. El siguiente en la izquierda se llama Camilo Romero con un lánguido&nbsp;1.0%. Y Roy Barreras, el más interesado en el Frente Amplio de centro-izquierda, no aparece, por ahora, ni por las curvas: en la encuesta de Invamer registra apenas un 0,6%.</p>



<p>·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El destino de la izquierda, aún con Iván Cepeda liderando la <em>pole position</em>, está en manos del presidente Petro, cuya aprobación según Invamer alcanza un 37,0%, menos que en la encuestas de Cifras y Conceptos (45%) y menos que en la encuesta del Centro Nacional de Consultoría (40%).</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Para bien o para mal, el futuro del progresismo -la continuidad de la izquierda en el poder-, dependerá en buena medida de cómo le vaya a Gustavo Petro en los seis meses que faltan para las elecciones de mayo de 2026.</strong></h2>



<p>·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Llama la atención que el Centro Democrático sigue en <em>el peor de los mundos</em>. Sumando la intención de voto de Miguel Uribe papá (4,2%); María Fernanda Cabal (1,1%) y Paloma Valencia (1,1%), no rozan ni el 7%.&nbsp;</p>



<p>·       Ese pésimo resultado de los uribistas afecta directamente a Abelardo De La Espriella, quien ya debería estar pensando si un guiño de Álvaro Uribe es bendición o lastre. Me anticipo a sugerir que es lo segundo. Los enredos judiciales del expresidente, más los números de la encuesta, confirman que este podría ser el principio del fin del uribismo, como lo conocimos. El Centro Democrático debe preguntarse si vale la pena gastar dinero en una encuesta interna que, como están las cosas hoy, parece embeleco. Denle un mejor uso a esa platica, por favor.</p>



<p>·       En cambio, los malos números del uribismo, abren una posibilidad grande para que un Sergio Fajardo (con 8,5%) colonice los espacios de una derecha indecisa o antiuribista. Ya el <em>fajardismo </em>debe estar envalentonado, preparando su nuevo discurso como los siguientes salvadores, la alternativa a los extremos. Llegan las vacaciones, veremos si Sergio el matemático se va al Amazonas a ver delfines rosados, para que podamos variar el cuento de las ballenas jorobadas.</p>



<p>·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cuento las horas para que María Fernanda Cabal y Paloma Valencia, empatadas con el 1,1%, salgan muy dignas a decir <em>que muchas gracias</em> pero que ya no les seduce la presidencia. No es fácil cambiar el generoso sueldo que ofrece una curul en el Congreso por una derrota estruendosa.</p>



<p>·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Vicky Dávila, un poco más orgullosa, preferirá seguir en la pelea con su 3,7%, sin saber a qué hora le llegó la debacle: con ella se confirma el viejo dicho de que <em>no por madrugar amanece más temprano</em>. Comenzó tan rápido su campaña, que nos pareció que llevaba tres campañas consecutivas encima, apareciendo de día y de noche, aquí, allá y más allá. —<em>Me la encontraba hasta en la sopa,</em> dice una amiga. Ya no. Sin embargo, toca esperar a ver cómo negocia ese 3,7%, pues en política son votos al mejor postor y cada voto sirve, vale, cuesta. &nbsp;</p>



<p>·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Solita se desgastó, y es bastante posible que, sin una estrategia audaz, más su discurso anti-Petro ya trasnochado, Vicky Dávila siga descendiendo en las encuestas, porque al final nadie quiere hacerse con los perdedores. Y ella ya se puede dar por mal servida. Alejada del periodismo, con su credibilidad herida, le queda la satisfacción de haberse llevado por delante a mujeres con más cancha en la política.&nbsp; En el fondo de su corazón, ya despojada del sueño de la banda presidencial, como la princesa de su zapatilla, le queda también la ilusión de despertar prontico de la pesadilla en la que se embarcó… o la embarcaron. Sólo ella lo sabe.&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=123023</guid>
        <pubDate>Mon, 01 Dec 2025 12:26:01 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/01072113/ZETA-ENCUESTA-INVAMER.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Consejos exprés para Iván Cepeda que lidera (por ahora) todas las encuestas]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Abelardo: ¿Tigre o gato?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/abelardo-tigre-o-gato/</link>
        <description><![CDATA[<p>SERIE: PERFILES DE LOS PRESIDENCIABLES (1) “El Tigre” Abelardo De La Espriella araña el tablero político con su mirada -¿felina?- apuntando hacia la Casa de Nariño. Un estudio de Reframeit, firma especializada en análisis de complejidad social y política, da pistas sobre la viabilidad de su candidatura.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Imagen tomada de las redes sociales del precandidato Abelardo De La Espriella.</em></p>



<p></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-7d5e64952e46e20f33f96dce60f8f558"><strong>Dice el estudio de Reframeit:</strong> <em>“Lo que el fenómeno De La Espriella señala son las fracturas profundas en el país: el desgaste emocional, la necesidad de orden, el hartazgo de la política, la ansiedad por la seguridad y la búsqueda de historias simples en un país complejo”. &nbsp;</em></p>



<p>Por primera vez tenemos en Colombia un candidato presidencial con alias: <em>El Tigre</em>. Abelardo De La Espriella se autodenomina así “&#8230;quizás porque se ubica como la figura dominante en un escenario político crispado y volátil”. Para algunos sectores, proyecta una imagen sofisticada y fuertemente centrada en sí mismo, lo que genera percepciones divididas.  </p>



<p>Por ahora, el candidato por firmas no es un fenómeno de masas, a pesar de que una encuesta reciente lo ubica de segundo en el podio de favoritos por debajo de Iván Cepeda, del Pacto Histórico.</p>



<p>Es, ante todo, el personaje pintoresco que toda campaña presidencial necesita para despojarse de su acartonamiento, en medio de unos candidatos predecibles y <em>más de lo mismo</em>. En 2022 ese papel le correspondió al ingeniero Rodolfo Hernández con su lenguaje rocambolesco y no pocas veces vulgar.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-141a5de8fd01b6a3af27ea9b683fc355"><strong>Dice Reframeit:</strong> <em>“Abelardo De la Espriella es, ante todo, un candidato con un nicho. Pero en 2025 los nichos no se comportan como antes: las redes sociales los amplifican, los hacen parecer más grandes y más representativos de lo que realmente son. La ‘repentinidad’ del fenómeno tiene explicación: había una demanda latente esperando un discurso contundente; las tácticas de los influencers aceleran la atención; y la viralidad genera una sensación de crecimiento súbito que no siempre corresponde a una expansión real”.</em></p>



<p>Abelardo tiene un estilo impulsivo y frontal: responde sin filtros, lo que en política puede ser ventaja o riesgo. Su espontaneidad lo vuelve atractivo para quienes valoran la autenticidad, pero también lo lleva a exponer posturas que generan distancia con sectores más amplios del país. En sus apariciones públicas proyecta seguridad y prosperidad, una imagen cuidadosamente construida que, sin embargo, contrasta con la realidad cotidiana de la mayoría de los colombianos. Ese contraste —más que su tono altisonante— es parte de lo que alimenta la conversación sobre el lugar que realmente ocupa en el tablero político.&nbsp;</p>



<p>Se ha plegado al discurso de la seguridad con su eslogan de “Firmes por la patria”, vendiéndose como <em>un gran salvador. </em>Es como creer que Superman existe y va a venir a salvarnos a todos.</p>



<p>Con ganas de trasquilar el Estado, ya dijo que si alcanza la presidencia retirará a Colombia de la OEA, la ONU y la CIDH (Corte Interamericana de Derechos Humanos). Una decisión de esa magnitud tendría profundas implicaciones para las víctimas del conflicto, que continúan buscando verdad, justicia y reparación dentro de los marcos internacionales de derechos humanos; por ejemplo, las familias de los falsos positivos. &nbsp;</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-79ad3d6b0509e9a94aac0fd3f69f967c"><strong>Dice Reframeit: </strong><em>“La política hoy no se entiende sólo en términos programáticos. Un porcentaje alto de los colombianos toma decisiones desde estados emocionales de supervivencia y limitación (miedo, incertidumbre, tensión), lo que habilita el espacio para discursos contundentes y simplificados”.</em></p>



<p>El discurso guerrerista del candidato De La Espriella le habla a ese segmento de la población asustadizo, que compra el discurso de la mano dura y el garrote como forma legítima de gobierno. Esa parece ser su promesa de valor.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-50e9143cda15063feebf140211bdc40b"><strong>Dice Reframeit: </strong><em>“La narrativa de “acción sobre principios” tiene una base real. 44% del país prioriza acción inmediata; 56% prioriza principios. ADE se ubica exactamente en el vértice que activa ese 44%”.</em></p>



<p>Un eventual gobierno de Abelardo implicaría un giro radical en la continuidad de los procesos de paz. El Acuerdo de 2016 abrió una senda institucional hacia la reconciliación que el país ha venido transitando lentamente. Volver a enfoques centrados en la fuerza y la excepcionalidad jurídica —que marcaron etapas previas de nuestra historia reciente— tendría implicaciones serias sobre derechos humanos, institucionalidad y confianza pública.</p>



<p>Abelardo no habla de soluciones a problemas serios, históricos, estructurales (empleo, ingresos y, en general, el bienestar del colombiano raso), en un país donde la mayoría sobrevive de milagro, mientras personas como él tienen asegurado el futuro para siete vidas, aunque el tigre, <em>a diferencia del gato</em>, solo tiene una.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>Un cuarentón en la era de TikTok</strong></p>



<p>Abelardo, monteriano de nacimiento y barranquillero por adopción, conecta con un estilo político asociado históricamente a dinámicas muy presentes en varias regiones del país: prácticas clientelistas, redes locales de poder y una cultura electoral basada en lealtades tradicionales. En Colombia existe un segmento del electorado —disperso en distintas zonas— que participa bajo ese tipo de lógicas, donde el intercambio político es más transaccional que programático. Es en ese terreno, familiar para muchos liderazgos regionales, donde De la Espriella busca construir parte de su tracción.&nbsp;</p>



<p>Según la prensa, juntó más de cuatro millones de firmas para inscribir su candidatura presidencial. De hecho, el evento de lanzamiento de campaña en el Movistar Arena con lleno total dejó entrever su músculo financiero, lo que puede resultar llamativo para aquellos que consideran la política, no como una noble vocación de servicio ciudadano, sino como un lucrativo negocio clientelista. </p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-113a7007499be35cb50bd3d5b93f4fe5"><strong>De Reframeit:</strong> <em>“El llamado ‘efecto De La Espriella’ no significa necesariamente que pueda ganar. Su impacto principal es otro: radicaliza el discurso político y ordena emocionalmente a ciertos grupos alrededor de posiciones más extremas. Es el impulso típico del polimercado: las apuestas generan noticias, las noticias generan apuestas. Pero la tracción no es lo mismo que posibilidad de victoria”.</em></p>



<p>Abelardo viene registrando un crecimiento visible en las encuestas, pero los datos sugieren que su techo electoral difícilmente supera el 25% o, en escenarios optimistas, el 30%, de acuerdo con Reframeit. Su consolidación depende de factores que todavía no están claros, entre ellos la respuesta de los sectores políticos tradicionales. Ser percibido como cercano al uribismo no garantiza automáticamente el respaldo pleno de la derecha, que históricamente ha administrado con cuidado la continuidad de su propio legado. En ese escenario, será clave observar en qué medida el origen regional de los candidatos influye —o no— en las dinámicas de apoyo dentro de esos grupos.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-2bc5ec1005dc535eac297c3c2175af5c"><strong>Dice Reframeit: </strong><em>“El apoyo a este tipo de candidatos no es homogéneo; viene de varios grupos que se superponen: ciudadanos en modo supervivencia, personas frustradas con la clase política tradicional, nostálgicos del ‘orden’, jóvenes desconectados de la política formal pero expuestos a narrativas virales y una derecha en búsqueda de una figura de choque. Estos grupos coinciden en un clima emocional marcado por fatiga del cambio, ansiedad económica, sensación de inseguridad, desconfianza institucional y necesidad de simplicidad en un entorno complejo. Abelardo De la Espriella no crea estos estados emocionales; los amplifica, los organiza y los usa a su favor”.&nbsp;</em></p>



<p>Abelardo es un hombre cuarentón que, dotado de “sabrosura” en su lenguaje, le habla a la gente con desparpajo; posa como un <em>rockstar</em>, rodeándose de artistas vallenatos, lo que puede resultar atractivo para el segmento más joven de la población, aquel que está decepcionado de una clase política rancia, y educado bajo el nuevo evangelio de las redes sociales, TikTok principalmente, donde los jóvenes se descrestan fácilmente, porque la pinta es lo de más y el contenido lo de menos.</p>



<p>“El fenómeno, más que sobre la persona, es sobre las fracturas internas del país que él logra activar”, me explica Juanita Uribe Cala, directora de <a href="https://reframeit.co/reframeit-es/">Reframeit</a>, especializada en análisis de complejidad social y política.</p>



<p>“Funciona –agrega ella- porque conecta con emociones colectivas no resueltas —miedo, cansancio, frustración— que encuentran en él una narrativa ordenadora. Ese es el verdadero riesgo: cuando el malestar se organiza alrededor de una figura que en campaña ofrece respuestas simples a problemas complejos. Porque una vez electo, va a tener que manejar y resolver esos problemas complejos”.&nbsp;</p>



<p>Sin embargo, todavía no ha llegado diciembre con su ventolera. Falta ver si el tigre le quita su puesto al burro y las ovejas o resulta ser el primer gato en el pesebre político colombiano. Con tanto candidato, ojalá los electores no pasen por <em>santos </em>inocentes. </p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=122870</guid>
        <pubDate>Sun, 30 Nov 2025 12:34:57 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Abelardo: ¿Tigre o gato?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>No conviene votar por una alianza de fanáticos de derecha</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/no-conviene-votar-por-una-alianza-de-fanaticos-de-derecha/</link>
        <description><![CDATA[<p>Se equivocan quienes proponen hacer alianzas políticas no a favor de una idea, no a favor de un pensamiento determinado, sino en contra de una persona; en este caso, en contra de Gustavo Petro. Esa es la idea más tonta y estúpida que se les ha podido ocurrir a los sectores de derecha, porque son [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Se equivocan quienes proponen hacer alianzas políticas no a favor de una idea, no a favor de un pensamiento determinado, sino en contra de una persona; en este caso, en contra de Gustavo Petro.</p>



<p>Esa es la idea más tonta y estúpida que se les ha podido ocurrir a los sectores de derecha, porque son demasiados los problemas que tiene Colombia, como para que lo único que se les ocurra sea proponer una unión en contra de alguien, sin importar que esta alianza, a la vista de la opinión pública, resulte incoherente e insulsa.</p>



<p>A diario me pregunto: <strong>¿cuál es la principal idea del Partido Liberal para aliarse con el Centro Democrático? ¿Acaso fortalecer la Jurisdicción Especial para la Paz y acelerar la implementación del Acuerdo de Terminación del Conflicto firmado por el gobierno de Juan Manuel Santos? </strong>Un asunto frente al cual el uribismo difundió mentiras y posverdades, mientras que el liberalismo lo defendió con ahínco.</p>



<p><strong>¿O impulsar un candidato que llegue a la presidencia y, de esta manera, meter toda la presión necesaria para que Álvaro Uribe Vélez y cualquiera de sus allegados que tengan problemas con la justicia salgan libres y no se les toque? </strong>Un anhelo que el uribismo no disimula ni un poco, y que al Partido Liberal poco o nada le interesa.</p>



<p>Ahora, ¿qué pueden tener en común personas como, Mauricio Gómez Amín, Martha Lucía Ramírez, Vicky Dávila, Enrique Peñalosa,  etc., como para pretender unirse, y lo que es peor, querer cerca al rey del fanatismo y de la extravagancia de la derecha: Abelardo de la Espriella.</p>



<p>A qué persona que tenga los cinco sentidos bien puestas se le puede ocurrir invitar a este sancocho político que solo causa una cosa: indigestión</p>



<p>Está bien no comulgar o no estar de acuerdo con la manera como Gustavo Petro ha manejado las riendas del país, y exigir claridad sobre los hechos de corrupción que han ensuciado la gestión del actual presidente de la República. Precisamente por eso se necesitan ideas, propuestas y fórmulas que le permitan al país superar la crisis en la que se encuentra.</p>



<p>Lo que menos necesita Colombia es una unión de fanáticos que no compiten demostrando que tienen los mejores argumentos para convencer a los votantes de las bondades de sus ideas, sino que juegan a ser quienes más insultan y quienes más gritan, sin darse cuenta de que lo único que logran es hacer el ridículo y convertirse en los hazmerreír de la política.</p>



<p><strong><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/congreso-de-la-republica-un-escenario-en-decadencia/">Nota recomendada: Congreso de la República, un escenario en decadencia</a></strong></p>



<p>Lo más paradójico es que son los sectores políticos que durante décadas han gobernado este país —los mismos que han provocado los mayores escándalos de corrupción y de infiltración de la ilegalidad en las instituciones— quienes pretenden mostrarse como los salvadores de Colombia y hasta dictan clases de moral y ética pública.</p>



<p>Estoy de acuerdo con la idea de que otro sector político sea quien gobierne Colombia a partir de agosto de 2026, porque el Pacto Histórico no solo no supo crear consensos, sino que permitió que personas con dudosa reputación, como Armando Benedetti y Laura Sarabia, terminaran en posiciones claves del Ejecutivo, además de patrocinar escándalos de corrupción como el de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo.</p>



<p>Pero esto debe ser a partir de ideas, de propuestas, de argumentos, no con campañas en contra de alguien en específico.</p>



<p>Lo siento por Iván Cepeda, porque conozco sus calidades como ser humano y como político, pero es posible que esté en el lugar equivocado.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=122867</guid>
        <pubDate>Thu, 27 Nov 2025 01:43:09 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Sevillano</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>¿El uribismo “le hizo pistola” a Miguel Uribe papá?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-uribismo-le-hizo-pistola-a-miguel-uribe-papa/</link>
        <description><![CDATA[<p>Sin un candidato que convenza, el costo reputacional del juicio a Álvaro Uribe le está pasando factura al Centro Democrático. La interpretación surge al repasar la última encuesta de la firma Cifras y Conceptos.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Imágenes tomadas de las cuentas en X del precandidato Miguel Uribe Londoño y el Centro Democrático. </em></p>



<p>Hubo un tiempo en que la palabra tenía valor. No había necesidad de firmas ni testigos, porque lo que se dijese de dientes para afuera era sagrado, acaso palabra de Dios. La honra no se empeñaba.</p>



<p>Pero en política las palabras se las lleva el viento, porque las promesas son fáciles de romper y la palabra de los políticos es de doble faz.</p>



<p>El nerviosismo que cunde al interior del Centro Democrático es inocultable y coincide con la aparición, el 5 de noviembre, de la nueva encuesta de la firma Cifras y Conceptos (descargar <strong><a href="https://www.cifrasyconceptos.com/wp-content/uploads/2025/11/Polimetrica-NOVIEMBRE-2025-VF-04112025.pdf">aquí</a></strong>), en la que quedó claro que ninguno de los precandidatos de esa colectividad cuenta con la bendición mayoritaria del electorado para disputar la presidencia de la República en 2026.</p>



<p>A la pregunta de a cuál candidato apoyaría la gente, gana sobrada de lote la respuesta de <strong>Ninguno </strong>(70%). Y le siguen en orden Miguel Uribe papá, (12%); Paloma Valencia, (9%); María Fernanda Cabal, (5%); Paola Holguín (2%) y Andrés Guerra (2%). Este último, quizás anticipando la debacle de los resultados propios, se rindió a tiempo.</p>



<p>Lo anterior significa que quien lidera la encuesta, sin liderarla del todo, es el señor Miguel Uribe Londoño, padre del senador asesinado durante un mitin en Bogotá. Pero, en el transcurso de una semana, coincidiendo con la publicación de dicha muestra, el uribismo se enfrascó en una <em>garrotera </em>interna, que desde su génesis puede resumirse a través de un par de titulares de prensa.</p>



<p><a href="https://share.google/MT8ud78allovGnGFP">La Silla Vacía, agosto 8 de 2025</a><strong>:</strong> Uribismo se va con encuesta para elegir su candidato presidencial.</p>



<p><a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-08-22/miguel-uribe-londono-es-aceptado-como-el-quinto-precandidato-presidencial-del-uribismo.html">Diario El País, 22 de agosto de 2025</a><strong>. </strong>Miguel Uribe Londoño, padre del senador colombiano asesinado, se presenta como precandidato presidencial de la derecha. </p>



<p><a href="https://caracol.com.co/2025/11/11/miguel-uribe-londono-mas-de-200-jovenes-del-centro-democratico-exigen-su-salida-de-la-contienda/">Caracol Radio, 11 de noviembre de 2025:</a><strong> </strong>Miguel Uribe Londoño: Más de 200 jóvenes del Centro Democrático exigen su salida de la contienda. </p>



<p><a href="https://share.google/CuGgRRrnMse8NHPoN">El Colombiano, 12 de noviembre de 2025: </a>AtlasIntel en medio de la pelotera: cómo una encuestadora internacional terminó envuelta en la pelea del uribismo&nbsp;</p>



<p><a href="https://share.google/oIAAcSuAbjrppVjTZ">La República, (Asuntos Legales), 13 de noviembre de 2025.</a><strong> </strong>Más de 1.200 jóvenes del Centro Democrático firmaron carta en apoyo a Miguel Uribe. </p>



<p><a href="https://www.lasillavacia.com/en-vivo/tras-tensiones-internas-uribe-elegira-a-dedo-su-candidato-presidencial/">La Silla Vacía, 13 de noviembre de 2025.</a> Tras tensiones internas, Uribe elegirá a dedo su candidato presidencial. </p>



<p>Sin ser experto, cualquiera podría concluir que la encuesta de Cifras y Conceptos causó un terremoto en el uribismo, que pronto se convirtió en río revuelto: el primer damnificado se llama Miguel Uribe Londoño, a pesar de ser favorito y recibir el respaldo abrumador de 1260 jóvenes en contra de los 200 que lo instaron, también por carta, a apartarse de la contienda.</p>



<p>El segundo damnificado se llama AtlasIntel, la firma brasileña que ya no hará la encuesta. <em>“Tras una solicitud de información por parte de uno de nuestros principales socios mediáticos en América Latina, se nos ha hecho saber que realizar una encuesta para el Centro Democrático podría generar un riesgo reputacional en relación con nuestra imparcialidad, en particular en lo que respecta a las encuestas públicas que AtlasIntel publique en la próxima contienda presidencial. Tras consultas con este socio mediático, he tomado la decisión de no proceder con discusiones adicionales respecto a una posible encuesta comisionada por el Centro Democrático a AtlasIntel”, </em>explicó en un comunicado.</p>



<p>Es decir, podemos inferir que los uribistas <em>le hicieron pistola</em> al señor Uribe Londoño, un término muy colombiano, tal vez caído en desuso, que traducido significa incumplir lo pactado y tratar como tonto a otro.</p>



<h2 class="wp-block-heading">¿Es consciente el Centro Democrático de lo aporreada que está la imagen del expresidente Uribe con los líos judiciales que lo persiguen?</h2>



<p>Rapidito Álvaro Uribe aceptó la propuesta de Abelardo De La Espriella de realizar una encuesta, el 10 de diciembre, para elegir al candidato único de la derecha capaz de detener al petrismo, y eso que el abogado costeño, hasta donde sabemos, no ha militado ni medio día en el Centro Democrático. Sin embargo, con el cuento de ser <em>El Tigre</em> tiene asustado a más de uno, menos a la senadora María Fernanda Cabal, quien ya marcó territorio, arropada con la piel de una leona, a juzgar por un trino que compartió en su cuenta de X. &nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/17074001/ZETA-URIBISMO-LEONA-1024x1024.jpg" alt="" class="wp-image-122509" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/17074001/ZETA-URIBISMO-LEONA-1024x1024.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/17074001/ZETA-URIBISMO-LEONA-300x300.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/17074001/ZETA-URIBISMO-LEONA-150x150.jpg 150w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/17074001/ZETA-URIBISMO-LEONA-768x767.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/17074001/ZETA-URIBISMO-LEONA.jpg 1076w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Entonces, con este merecumbé de acontecimientos, vienen las preguntas:</p>



<p>Si hay encuesta interna, ¿podrán los uribistas <em>&#8220;matar al tigre”,</em> en el sentido coloquial del término, sin asustarse con el cuero?</p>



<p>Si ya Andrés Guerra abandonó el campo de batalla con su pírrico 2% de intención de voto, ¿quién será el o la siguiente en rendirse?</p>



<p>Si es verdad que Uribe escogerá a dedo al ungido, como en elecciones anteriores, rompiendo la promesa de usar el mecanismo de una encuesta interna, ¿es consciente el Centro Democrático de lo aporreada que está la imagen del expresidente Uribe con los líos judiciales que lo persiguen?</p>



<p>¿Qué pasará cuando salga a la luz la siguiente encuesta pública? ¿Habrá siguiente encuesta?</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-b591d193d491715a9817974da8eb4755"><strong>Mañana: Las encuestas se volvieron un problema en Colombia.</strong></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=122503</guid>
        <pubDate>Mon, 17 Nov 2025 12:52:24 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/17073932/ZETA-URIBISMO-ENCUESTAS.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[¿El uribismo “le hizo pistola” a Miguel Uribe papá?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Del tarjetón al tan jetón</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/del-tarjeton-al-tan-jeton/</link>
        <description><![CDATA[<p>Si usted quiere ser presidente de Colombia, hágale que todavía hay espacio en el tarjetón. Si sufre de incontinencia verbal, hágale que eso no es problema. Y si no tiene ni media propuesta, hágale que eso es lo de menos.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-fd1f0d117e61e4f8dbf6b9bb69966cdc"><strong><em>“Pudimos cambiar el mundo. Pero míranos ahora… yo soy un político arriesgado y tú… una broma”: </em></strong><em>Batman a Superman en las tiras cómicas.</em></p>



<p>En un debate serio bastarían una pregunta y un detector de mentiras para declarar no aptos a ciertos personajes que se creen presidenciables: ¿Qué lo califica a usted para el cargo de presidente? Se me ocurre una segunda pregunta para medir su insensibilidad natural: ¿Por qué Dios permite el sufrimiento humano? Y con sufrimiento me refiero exclusivamente al que están causando políticos como Netanyahu. Trump o Putin. </p>



<p>Preguntémonos qué es eso tan bueno que están dando para que ahora tanta gente quiera meterse de redentora a la Casa de Nariño. ¿Por qué alguien sin chance en una contienda electoral creería que si lo tiene? ¿Por qué personas como Abelardo De La Espriella, Santiago Botero, Jota Pe Hernández o el Batman <em>made in</em> Bogotá nos quieren gobernar y muchos les siguen la corriente, empezando por los medios? ¿Es este el tarjetón de los perdedores o el baile de los que sobran? </p>



<p>Abelardo quiere destripar a la izquierda, como si el genio y la figura de Laureano Gómez —el que amenazaba con hacer “invivible la República”— hubiera reencarnado en un costeño buena vida.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-blogs-el-espectador wp-block-embed-blogs-el-espectador"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="iuTFRSGti9"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/la-izquierda-no-es-plaga-ni-es-cancer-senor-abelardo/">La izquierda no es plaga, ni es cáncer, señor Abelardo</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;La izquierda no es plaga, ni es cáncer, señor Abelardo&#8221; &#8212; Blogs El Espectador" src="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/la-izquierda-no-es-plaga-ni-es-cancer-senor-abelardo/embed/#?secret=pphoKHeF9V#?secret=iuTFRSGti9" data-secret="iuTFRSGti9" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>



<p>Botero, que <a href="https://www.youtube.com/shorts/fgXFqQZtftU">llama plaga a los indígenas</a>, dijo que repartirá balín para poner orden y Jota Pe… bueno, a Jota Pe ya lo hemos visto salirse de los chiros. A los tres les hace falta un cursillo sobre lenguas no modernas sino decentes. Estamos mal de candidatos pero también de asesores. </p>



<p><em>Grosso modo</em>, esa es la cultura del tan jetón en el tarjetón. Dice un amigo que es el <em>jeta-bulario</em> del Botero que deja mal parados a los empresarios, del De La Espriella en su mejor papel como <em>abogado del diablo</em> y de un Jota Pe <em>influencer </em>que demuestra que en política siempre se puede caer más bajo. Estamos en manos de una <em>nueva clase política</em> sin clase. </p>



<h2 class="wp-block-heading">La sociedad y la prensa deben exigirles moderación a los políticos para contener la violencia de sus palabras. </h2>



<p>Ciertos políticos, sin miedo al ridículo, en realidad nos pueden estar arrastrando a épocas de oscura represión. Están pelando el cobre sobre sus insanas intenciones. Necesitamos políticos con el cerebro en la cabeza, sus bocas grandes conectadas a ese cerebro, y los pies en la tierra. Menos labia envenenada y menos clasismo. De La Espriella insinuó que los indígenas <a href="https://www.infobae.com/colombia/2025/09/13/martha-peralta-critico-a-de-la-espriella-por-declaraciones-que-hizo-sobre-la-poblacion-indigena-usted-que-va-a-entender-de-eso/">no son ciudadanos de verdad</a>. Más clasecitas sobre buenos modales en la oratoria y más derechos humanos en el discurso. </p>



<p>La sociedad y la prensa deben exigirles moderación a los políticos para contener la agresividad de sus palabras. Porque cualquier líder con redes sociales es, hoy por hoy, un potencial peligro para una sociedad ya de por si fragmentada. </p>



<p>Se me hace que los encuestadores les hicieron un favor a ciertos personajes al incluirlos en sus mediciones, sabiendo que sus posibilidades reales de llegar a una final son ninguna. Aunque se creen ilusamente presidenciables, esos quince minutos de fama, habida cuenta de la exposición mediática, pueden ser suficientes para asegurarse un puesto en el próximo gobierno. Un cuarto de hora otorga notoriedad para, al menos, entrar al sonajero ministerial o ganarse un cargo diplomático. Ningún político da puntada sin dedal.  </p>



<p>Además, —y en esto está la trampa— muchos candidatos sin chance pero con la venía de la prensa, garantizan que se repita un discurso, en este caso contra la izquierda, hasta dejar sembraba en el ambiente, otra vez, la idea de que —otra vez— nos salvarán del Apocalipsis, como si ellos y ellas fueran la reedición del mismísimo <em>Jesucriste</em>. (Tranquilos, la e al final no es un error). No hay propuestas alrededor de los grandes temas. El único tema se llama Gustavo Petro. Para ellos, el anti-Cristo a derrotar, aunque no figure de candidato a nada. Como la nuestra es un una democracia acomodaticia, Álvaro Uribe se lanza al Senado después de que, en 2020, <a href="https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/con-su-renuncia-uribe-hace-una-jugada-a-dos-bandas/">dejó tirada la curul</a>, creyendo que la justicia no lo alcanzaría. Los jueces están a horas de ratificar si lo condenan a 12 años de prisión. </p>



<p>Está visto que la política es para machos y machas, no para muchos. Gente con suficientes cojones corriendo detrás de un puesto que a unos envejece, a otros envilece y a algunos embrutece.  </p>



<p>Prometen mejorar nuestras vidas y uno se los imagina haciendo pistola mientras lo dicen: 75 criaturas, 14 mujeres entre ellas, figuran hoy como posibles pre-candidatos, y de cinco de esos aspirantes, como se ve en la imagen, ni siquiera conocemos una fotografía. Al cierre de esta columna, se dice que la lista de aspirantes ya pasó de la centena. ¡Así es la democracia, estúpido! </p>



<p>Entre los antojados, tenemos a un superhéroe con capa y antifaz de Batman, detrás del cual está no Bruce Wayne –Bruno Díaz, aquí en confianza- sino John Mosquera, un abogado bogotano, el “hombre murciélago”, que ni siquiera consiguió los votos necesarios para ser edil de la localidad de Tunjuelito en la capital y que se lanza por cuarta vez, según <a href="https://cambiocolombia.com/elecciones-2026/john-edison-mosquera-quien-es-batman-candidato-elecciones-presidenciales-2026">cuenta la revista <em>Cambio</em></a>. Como no hay quinto malo, lo veremos también en la contienda del 2030. Su mera presencia en la campaña nos recuerda que la política es de villanos más que de héroes. Además, personas como él nos salvan de la tediosa política.</p>



<p>Desde cuando Antanas Mockus le mostró sus cuatro letras al mundo, todos son latosamente predecibles. Ojalá al doctor Miguel Uribe Londoño, el candidato octogenario, no le dé por bajarse los pantalones para subir en los sondeos a partir de noviembre. Por ahora las encuestas electorales están prohibidas por ley, lo cual me parece formidable. Nadie las echa de menos. Sin ellas, se respiran mejores aires en el país.   </p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-68132dec8be354aa78db272a799a3945"><strong><em>“Un hombre que se viste de murciélago, claramente tiene problemas”</em>, </strong>dice el Batman de cómic de sí mismo.</p>



<p>Este hombre murciélago viene a darles su merecido a criminales y corruptos, aunque tratándose de Colombia, nuestro Batman corre el riesgo de caer en la tentación, líbranos del mal, amén. Su máscara es apenas un recordatorio de que la política es el arte de las dobles personalidades: una cara original y otra de repuesto, por si las moscas. &nbsp;</p>



<p>Catorce damas compiten por ser la primera en ponerse la banda presidencial. Algunas sí se llaman, pero juega en su contra el exceso de testosterona que derrama o niega bendiciones. Insisto: la política colombiana es solapadamente machista; de pura chiripa uno que otro partido lo dirigen mujeres. En todo caso,&nbsp;de baronesas no han pasado. Noemí Sanín no aguantó más que dos derrotas: 1998 y 2002.</p>



<p>Ahora bien, para ser presidente no necesita más que las ganas. Según la Constitución del 91, sólo se requiere haber nacido colombiano, ser treintañero (ñero o no ñero) y no estar inhabilitado para ejercer cargos públicos. Ya con eso, cualquiera puede ponerse a recoger las casi 700 mil firmas requeridas para aspirar a correrle la butaca a Petro.</p>



<p>Yo la pondría más difícil. Se les debería pedir el IQ (prueba de coeficiente intelectual), exámenes de salud y paz mental&#8230;  o cualquier prueba adicional que sirva para determinar que no nos meterán Duque por liebre. Polo Polo declinó su aspiración —finjamos tristeza— para adherir a Abelardo, y Mr. Taxes, el ex DIAN, pide pista porque él, según él, encarna el pospetrismo. Un Judas renacido. </p>



<p>¿Cien presidenciables? ¡Tremendo desempleo! Muchos son ex funcionarios huérfanos del poder que otorgan los cargos en la cosa pública, y con un ejército de personas igualmente desempleadas, gravitando alrededor suyo, como sus cercanos colaboradores: la rosca que llaman. Es que sostener la “democrática” burocracia cuesta billete, maestro.</p>



<p>Si pierde mi <em>candidate</em> –cuyo nombre desconozco a estas alturas- me gustaría que gane Batman… a ver si por fin él y Robín salen del closet.&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=120281</guid>
        <pubDate>Sun, 14 Sep 2025 13:30:46 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Del tarjetón al tan jetón]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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