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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Mon, 15 Jun 2026 15:15:19 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Blogs de Abelardo De la Espriella | Blogs El Espectador</title>
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        <title>¿Es mejor ser guerrillero que paramilitar?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/castroopina/es-mejor-ser-guerrillero-que-paramilitar/</link>
        <description><![CDATA[<p>Colombia enfrenta una elección crucial: recuperar los principios democráticos para garantizar el futuro del país.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">El debate sobre las elecciones presidenciales de 2026 parece haberse reducido a una disyuntiva tan simplista como peligrosa. Da la impresión de que los colombianos estuviéramos obligados a escoger entre dos extremos opuestos y excluyentes, dos etiquetas que evocan algunos de los capítulos más dolorosos de nuestra historia: guerrilleros o paramilitares.</p>



<figure class="wp-block-image size-large is-style-default"><img decoding="async" src="https://ichef.bbci.co.uk/ace/ws/640/cpsprodpb/bf54/live/86675f70-da5d-11ef-bc01-8f2c83dad217.png.webp" alt="" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Mi abuela solía contarme historias sobre la violencia entre “godos” y “cachiporros”. Más tarde, la literatura me retrató aquella tragedia nacional; basta recordar la obra <em>Cóndores no entierran todos los días</em>, donde Gustavo Álvarez Gardeazábal describe a “los pájaros” y a las guerrillas liberales como protagonistas de una época marcada por el odio político. Décadas después, el país volvió a dividirse entre guerrillas y paramilitares, prolongando un ciclo de violencia que parece no tener fin.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Todo ello demuestra que Colombia arrastra una herida que nunca ha terminado de sanar. Por el contrario, cada generación parece encontrar nuevas formas de reabrirla.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso resulta tan preocupante que el debate presidencial se pretenda resumir en una confrontación entre “paras” y “guerrilleros”. No solo porque se estigmatiza a ciudadanos inocentes al asociarlos con organizaciones armadas ilegales que tanto daño causaron al país, sino porque se alimenta una lógica de confrontación que impide discutir los verdaderos problemas nacionales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Después del 21 de junio, independientemente de quién resulte elegido presidente, Colombia seguirá existiendo. Los ciudadanos tendrán que convivir, trabajar juntos y construir futuro. Ningún proceso democrático puede sostenerse si una parte de la sociedad considera que la otra es, por definición, enemiga.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En este contexto, vale la pena detenerse en una afirmación reciente del actual ministro de Hacienda, Germán Ávila Plazas, quien durante un debate de control político manifestó que había sido guerrillero “a mucho honor”. Más allá de la discusión política coyuntural, la frase invita a una reflexión de fondo: ¿cuál es el honor que puede derivarse de haber pertenecido a una organización armada que se levantó contra el Estado, desconoció la ley y contribuyó a prolongar la violencia en Colombia?</p>



<p class="wp-block-paragraph">La pregunta adquiere aún mayor relevancia si invertimos los papeles. ¿Qué habría ocurrido si una declaración similar hubiera sido pronunciada por un exparamilitar? ¿La reacción pública habría sido la misma? ¿Habría existido igual tolerancia frente a semejante afirmación?. </p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" src="https://pbs.twimg.com/media/HKD0uKKXQAAfjjP?format=jpg&amp;name=medium" alt="" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Y es precisamente aquí donde quiero responder la pregunta que da título a esta columna: no, no es mejor ser guerrillero que paramilitar, como tampoco es mejor ser paramilitar que guerrillero. Ambos representan expresiones de la ilegalidad, de la violencia y del desconocimiento de las reglas que sostienen la convivencia democrática.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Reducir la discusión presidencial a una disputa entre estos dos referentes no solo es un error político, sino también una renuncia intelectual. Ninguno de los dos caminos ofrece una respuesta a los desafíos que enfrenta Colombia. Más grave aún, ninguno puede convertirse en referente moral para una nación que aspira a fortalecer sus instituciones y consolidar la paz.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, considero que el problema de fondo es aún más profundo que la crisis de la salud, la inseguridad, la polarización, la situación económica o cualquier otra dificultad que hoy ocupe los titulares. El verdadero problema es que como sociedad hemos comenzado a perder la capacidad de distinguir con claridad entre lo correcto y lo incorrecto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cada vez con mayor frecuencia confundimos la justificación con la legitimidad, la simpatía política con la razón y la conveniencia con los principios. Hemos llegado al punto de relativizar conductas que antes resultaban evidentemente reprochables, dependiendo de quién las cometa o de la causa que diga defender.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso este debate no puede limitarse al plano jurídico. Debe abordarse también desde la ética, la moral y la deontología. Necesitamos volver a preguntarnos qué conductas son aceptables y cuáles no; qué valores queremos promover como sociedad y cuáles debemos rechazar sin ambigüedades.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Colombia no avanzará mientras siga confundiendo el bien con el mal, lo correcto con lo incorrecto o lo legítimo con lo conveniente. No podemos permitir que lo indebido termine desplazando lo debido, ni que el mérito sea equiparado con la ausencia de esfuerzo, ni que la legalidad sea vista como un obstáculo y no como una garantía.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las fronteras entre lo correcto y lo incorrecto deben reconstruirse y fortalecerse. Solo así podremos recuperar la confianza en nuestras instituciones, elevar la calidad del debate público y construir una nación capaz de mirar hacia adelante sin renunciar a los principios que hacen posible la convivencia democrática.</p>
]]></content:encoded>
        <author>@castroopina</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>CastroOpina</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130205</guid>
        <pubDate>Tue, 09 Jun 2026 13:41:55 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[¿Es mejor ser guerrillero que paramilitar?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">@castroopina</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>El Partido Liberal, un partido sin memoria ni coherencia</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/el-partido-liberal-un-partido-sin-memoria-ni-coherencia-oscar-sevillano/</link>
        <description><![CDATA[<p>Es incoherente la decisión del Partido Liberal de respaldar a Abelardo De La Espriella. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">El Partido Liberal debería realizar una jornada de retiro espiritual no solamente con sus congresistas, sino también con lo que queda de su militancia, y reflexionar sobre las decisiones que ha tomado en los últimos cuatro años y de paso también analizar si sus apuestas de hoy guardan alguna coherencia con su historia y con lo que tradicionalmente representó en la política colombiana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No es posible que justamente el partido que en el pasado se puso la camiseta para que Colombia expidiera una ley que permitiera la reparación a las víctimas del conflicto armado y la restitución de las tierras a quienes fueron despojados, hoy decida apoyar a un personaje como Abelardo De La Espriella, a quien poco o nada parecen importarle esas víctimas y que, por el contrario, ha utilizado su profesión como abogado para defender a narcotraficantes y paramilitares responsables de masacres, asesinatos, desapariciones forzadas y despojo de tierras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tampoco se entiende cómo un partido que defendió a capa y espada la firma del proceso de paz con la extinta guerrilla de las FARC hoy termine al lado de quienes se opusieron a él mediante campañas cargadas de mentiras, desinformación y posverdades, y que desde entonces han buscado hacerlo trizas a cualquier costo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De igual manera, resulta incomprensible que el partido que defendió la creación de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) respalde ahora a un candidato que ha prometido cerrarla, siguiendo motivaciones que nadie termina de explicar con claridad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese tipo de incoherencias son las que han provocado que muchos colombianos desconfíen de la política y de los partidos políticos, porque, en lugar de entender lo que pide y necesita la sociedad actual, se han dedicado a darle rienda suelta al apetito burocrático de sus dirigentes y congresistas, defendiendo causas y visiones propias de la Constitución de 1886 más que los principios consagrados en la<strong> Constitución de 1991</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo más preocupante es que estas decisiones no parecen obedecer a una discusión ideológica seria ni a una revisión programática de fondo, sino a la simple búsqueda de cuotas de poder y espacios de influencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Partido Liberal, que durante décadas se presentó como una fuerza reformista, progresista y comprometida con la ampliación de derechos, da hoy la impresión de haber renunciado a cualquier identidad política reconocible. Sus dirigentes parecen más interesados en acomodarse al candidato que mejor garantice su supervivencia burocrática que en defender las banderas históricas que alguna vez le dieron sentido a su existencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si esa tendencia continúa, el liberalismo corre el riesgo de convertirse en una simple franquicia electoral sin principios, capaz de respaldar cualquier proyecto político independientemente de sus contradicciones con la historia del partido. Y cuando una colectividad deja de actuar con base en ideas y valores para hacerlo únicamente en función de conveniencias coyunturales, deja de ser un actor relevante para la democracia y se transforma en uno de los principales factores del desencanto ciudadano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Después, los mismos dirigentes se preguntan por qué crece la abstención, por qué aumenta el rechazo hacia los partidos tradicionales y por qué cada vez más colombianos consideran que la política se ha convertido en un ejercicio de oportunismo antes que en una herramienta para transformar la sociedad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Peor aún, el Partido Liberal parece haber llegado al punto en el que ya ni siquiera intenta justificar sus contradicciones. Ha pasado de ser una colectividad con una visión reconocible del país a convertirse en una organización que adapta sus principios a las conveniencias del momento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que antes se presentaba como una defensa de los derechos humanos, de las víctimas, de la paz y de las instituciones democráticas, hoy parece reducirse a un discurso vacío que se abandona tan pronto aparecen cálculos electorales o beneficios burocráticos. Si el liberalismo puede respaldar sin mayor reparo a quienes cuestionan o combaten las causas que durante años afirmó defender, entonces la conclusión inevitable es que para buena parte de su dirigencia esas banderas nunca fueron convicciones profundas, sino simples herramientas retóricas utilizadas mientras resultaron políticamente rentables.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esa es una degradación política que no solo traiciona su propia historia, sino que contribuye a erosionar aún más la credibilidad de las instituciones democráticas ante una ciudadanía cada vez más cansada de la incoherencia y el oportunismo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Oscar Sevillano</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/petro-y-uribe-son-los-grandes-perdedores-de-la-primera-vuelta/">Nota recomendada: Petro y Uribe son los grandes perdedores de la primera vuelta</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130177</guid>
        <pubDate>Mon, 08 Jun 2026 13:13:24 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[El Partido Liberal, un partido sin memoria ni coherencia]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Sevillano</media:credit>
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        <item>
        <title>Cuando la advertencia de una mujer poderosa cambia todo el sentido del voto</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/putamente-libre-feminismo-artesanal/cuando-la-advertencia-de-una-mujer-poderosa-cambia-todo-el-sentido-del-voto/</link>
        <description><![CDATA[<p>¿Se ha preguntado por qué hoy hasta quienes tienen todo para estar tranquilos hablan con pánico del futuro? Gente con recursos, con influencia y con todas las ventajas posibles siente el mismo miedo que quienes no tienen nada. Yo tenía decidido mi voto, tenía muy clara mi postura política y pensaba apoyar una candidatura con total convicción. Pero escuché historias que no se pueden ignorar y leí análisis serios que cambian todo lo que nos han contado. Descubrí que el verdadero riesgo no es el que nos repiten todos los días, sino el que se esconde detrás de promesas de orden y mano dura. Aquí cuento por qué cambié de rumbo, por qué no me dejo presionar por nadie y por qué mi decisión final no obedece a modas ni a bandos, sino a una certeza: no voy a ser cómplice de nada que ponga en peligro la vida desde el mismo Estado. Lo que sigue no es una opinión más, es la verdad de lo que está pasando y de cómo nos están obligando a elegir bajo amenaza. Siga leyendo, porque lo que está en juego es mucho más que un gobierno: es nuestra libertad y nuestra seguridad.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Dedicado a Margarita Rosa de Francisco</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El silencio que ya no guardo</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Mi voto</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La voz que nadie puede callar: cuando el miedo cruza todas las fronteras</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Decidí publicar un fragmento situado de las conversaciones que he tenido con Margarita Rosa. Lo hice tras un largo proceso de metaconciencia, de sopesar cada palabra y cada consecuencia. Entendí con absoluta claridad que el interés público está por encima de cualquier vínculo particular. No se trata de exponer mensajes aislados ni detalles de una amistad, ni de revelar secretos de la vida privada ni intimidades que no le conciernen a nadie. Se trata de poner sobre la mesa una denuncia que el país necesita escuchar, analizar y asumir como propia. El diálogo que compartí no es privado. Es una advertencia sobre la realidad que vivimos, sobre la polarización extrema que nos divide y sobre el hecho aterrador de que hoy, en Colombia, estamos votando con miedo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que dijo Margarita Rosa es revelador y trascendente. Es una mujer rica, poderosa, con marca personal consolidada, con agenda y agencia propia, con todos los recursos para protegerse y con la posibilidad de vivir lejos de las dificultades cotidianas. Y aun así, habla aterrorizada. Expresa con angustia el temor real de ser incluida en una lista de exterminio si llega a ganar la derecha colombiana. Esa afirmación cambia todo el panorama. Muchas personas pueden pensar que las advertencias sobre listas o persecuciones son exageraciones cuando vienen de voces anónimas, de personas sin recursos o sin herramientas de protección política o social. Y cuando ese mismo miedo sale de la boca de alguien que, en teoría, debería estar fuera de peligro por su posición, surge la pregunta inevitable y urgente:</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Cómo es posible que mujeres poderosas sientan el mismo terror que las mujeres que caminan solas por las calles, que no tienen nada y están totalmente desprotegidas? ¿Cuál es el fenómeno que hace que el miedo no entienda de riqueza, de influencia ni de estatus? ¿Por qué ante la amenaza de muerte o persecución, todas nos volvemos iguales ante la fragilidad de la vida?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta no es la primera vez que escucho advertencias de este calibre.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> Recuerdo con dolor y culpa profunda lo que me contó Viviana, quien fue jueza de la República. Me llamó por teléfono para decirme claramente que la iban a matar. Me aseguró que nunca había tenido ganas de quitarse la vida y que lo que le esperaba era una muerte provocada por otros.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> En ese momento decidí no hacer nada, no hablar, no difundir sus palabras. Pensé entonces que, al ser una mujer poderosa, rica, con agenda y agencia propia, y por su condición de jueza de la República, tenía todas las garantías para defenderse sola. Equivoqué mi juicio por completo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> Poco tiempo después apareció muerta. La versión oficial habló de sobredosis y otras causas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> Yo no creo en esa historia. No tengo herramientas para investigar, ni pruebas para presentar, ni capacidad para cambiar lo establecido. Solo me quedó aceptar la verdad oficial y cargar con la duda eterna. Hoy tengo que vivir el resto de mis días sabiendo que no le presté la atención debida, que no hice mi aporte, aunque hubiera sido pequeño o inútil. Y lo que pesa no es la utilidad de la acción, sino el silencio que elegí. Por esa razón, hoy he tomado una decisión irrevocable: no voy a volver a callarme ante este tipo de anuncios, vengan de quien vengan.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lo que dicen los hechos: el nuevo mapa del poder</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Para comprender a fondo lo que sucede, pongo en diálogo esta experiencia vital con la lectura aguda y rigurosa que hace Hernando Gómez Buendía en su texto Primera vuelta: las ocho cosas que no se dijeron. Sus palabras son el diagnóstico exacto de este momento histórico. Yo comparto cada una de sus apreciaciones, porque coinciden plenamente con lo que he vivido, con lo que he escuchado y con lo que me llevó a cambiar de opinión para tomar la decisión más difícil de mi vida pública.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Gómez Buendía explica que a Iván Cepeda no lo derrotó Abelardo. Lo derrotó la abstención. Su apuesta de movilizar a millones de personas que normalmente no votan no alcanzó la fuerza esperada. Él representa una forma de ver el mundo que considera que la paz se construye negociando con todos, que la riqueza debe distribuirse, que las víctimas tienen un solo rostro y que el Estado debe tener un papel central. Son posturas que ya han probado sus límites en demasiadas partes del mundo. El autor señala también que Abelardo se ha convertido en el nuevo líder de quienes votan contra la política tradicional, tal como pasó hace cuatro años. Hay una diferencia fundamental: él no está solo. Lo respaldan las maquinarias, los partidos, los dirigentes regionales y todos aquellos que tienen un único objetivo: impedir que el proyecto de gobierno actual continúe.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo más revelador de su análisis es cuando describe a Abelardo como el jefe de una nueva derecha, distinta a la de siempre y ajena al uribismo que quedó electoralmente derrotado con la baja votación de Paloma Valencia. Es una derecha que gira alrededor de una persona, que prefiere el espectáculo a la doctrina, que habla de enemigos y no de programas, que moviliza rabia y miedo antes que ideas, y que promete castigo en lugar de soluciones. Y aquí es donde su texto se cruza dolorosamente con lo que yo he escuchado de mujeres poderosas y amenazadas. Gómez Buendía advierte con claridad que el riesgo autoritario que señalan en el otro lado es falso o exagerado. Dice que la constituyente que se usó como amenaza no tiene ni los votos ni las condiciones para salir adelante. Es el pretexto perfecto para que Abelardo se presente como defensor de las instituciones. Al mismo tiempo, su programa plantea megacárceles, miles de presos sin condena, ocupación militar, cierre de entidades y desmantelamiento de lo público, todo ello amparado por el poder económico, político e internacional que lo respalda.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El autor marca una diferencia decisiva: la que existe entre querer poder y tener realmente el poder para imponerlo. Y es ahí donde su argumento me da la razón pública a mis miedos más profundos. Lo que él describe como estilo, como forma de hacer política y como proyecto de poder, es exactamente lo que las voces que yo escucho identifican como peligro de muerte. Esa mezcla de espectáculo, enemigos imaginarios, promesas de castigo y respaldo total de las estructuras del Estado, es lo que hace posible que alguien anuncie con terror que existe una lista de exterminio. No es una exageración. Es la consecuencia lógica de lo que el análisis describe con tanta claridad. Todo lo que advierte Gómez Buendía coincide con lo que he vivido y con lo que he decidido denunciar. Sus argumentos fortalecen mi postura y me confirman que no estoy ante una percepción aislada, sino ante una realidad estructural que el país debe reconocer.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Mi cambio de rumbo: convicción, libertad y responsabilidad</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Yo tenía una posición clara y distinta. Mi deseo democrático era votar a favor de Abelardo. Mi intención era hacerlo para ejercer control político desde una mirada feminista que no fuera petrista y que tampoco se doblegara ante lo establecido. Yo pensaba apoyar incluso la búsqueda de respaldo que hizo Francisco Santos hacia su candidatura. No lo hice porque me quedé petrificada ante la evidencia. Esto es real, no es un invento. Comprendí entonces que mi actitud inicial, legítima desde la política, podría estar favoreciendo un escenario aterrador: la posibilidad real de que, apenas él llegue al poder, se desate un exterminio contra personas de izquierda, contra petristas, contra todos aquellos que no piensen igual a la línea oficial que se impondría desde el Estado. Por eso tuve que recular. Por eso explico hoy con total transparencia por qué cambié de rumbo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quiero dejar algo absolutamente claro. Esta decisión no obedece a presión de grupo ni a inquisición partidista de ningún lado. No cedo a señalamientos, ni a campañas de descrédito, ni a intentos de silenciar mi voz o mi pensamiento. Soy una mujer putamente libre, con el derecho absoluto a rectificar, a equivocarme, a caerme y a levantarme cuantas veces sea necesario. Esa libertad no me aparta de la conversación política de mi país. Al contrario, me da autoridad para hablar con verdad. Mi cambio de postura responde exclusivamente a dos razones poderosas: el terror fundado de estar apoyando desde mi voto posibles crímenes de Estado, y la coincidencia total entre lo que he vivido, lo que he escuchado y el análisis riguroso que Gómez Buendía expone en su texto. Es la suma de la experiencia vital y la reflexión política lo que me trae hasta aquí.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Me preocupa profundamente cómo está funcionando la democracia participativa en Colombia. Me angustia la polarización, el chantaje, la dictadura del miedo en la que nos han sumido. Mi fuerza tiene palabra y es la única fuerza que me acompaña. Por eso hablo, porque al final del día, es lo único que puedo hacer.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El escenario que nos toca vivir: democracia bajo amenaza</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nos están poniendo a escoger entre dos escenarios aterradores. De un lado, una persona sobre la cual el análisis político nos dice que tiene el poder y la intención de imponer un orden basado en el castigo, y sobre la cual voces autorizadas me han advertido que prepara persecución y muerte sistemática desde las estructuras del Estado. Del otro lado, una propuesta que defiende ideas que no comparto, que ha modificado su discurso sobre la constituyente de manera sospechosa a pocas semanas de la elección, y que representa un modelo que también pone en riesgo las instituciones y la estabilidad. Esto es un chantaje moral absoluto. En un país serio ya estarían investigando todo esto con rigor. Yo defiendo una política posibilista, social, con trazabilidad y economía cooperativista. Nunca quise que me persiguieran por pensar así.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Gómez Buendía cierra su texto diciendo que la esperanza no está en los candidatos, sino en las instituciones, y advierte que la campaña ya entró en su etapa más oscura, marcada por denuncias infundadas de fraude, guerra sucia y el choque entre dos visiones que ya casi no se entienden. Yo voy más allá: esto no es democracia imperfecta. Es democracia terrorífica. Son elecciones marcadas por el terrorismo moral, el terrorismo político y también el terrorismo armado, con proselitismo que usa armas de verdad verdad. Nos obligan a elegir bajo miedo. Quien vota por uno lo hace por temor al otro. Nos quieren imponer la dictadura del miedo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Voto en blanco: la única forma de no ser cómplice</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso mi decisión es definitiva. Voy a votar en blanco. Lo hago con terror, pero con conciencia absoluta. Lo hago porque no quiero ser cómplice de ninguna criminalidad de Estado, ni de derecha ni de izquierda. Desde ambos lados me exigen que me calle, que “coma callada” al amparo del voto secreto. Entiendo que muchos usen ese derecho para proteger la vida. Al mismo tiempo, aquí también se usa para prohibir el voto de opinión y el debate abierto en un país donde hablar de política rompe todo vínculo si no piensas igual.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Voto en blanco aunque me juzguen y digan que me desentiendo o que soy cómoda. Derecha e izquierda solo quieren votos obedientes o fanatismo movido por el miedo, no por propuestas serias. Afirmo que esta es la campaña del terror. Todo argumento ideológico se desvanece ante la amenaza concreta de una lista que apunta contra activistas, gente de izquierda y petristas. Tengo muchísimos amigos petristas y yo misma lo fui. No quiero que los maten ni que me maten por pensar distinto ni por ejercer mi libertad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No me importa lo que piensen de mí. Me importa que se dé el diálogo de fondo. Que entendamos por qué estamos votando bajo amenaza. Que sepamos que hasta quienes tienen todo el poder sienten el mismo miedo que los desprotegidos. Que aceptemos que el revólver moral y el revólver real son las cartas que se juegan hoy.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Yo no volveré a guardar silencio. Viviana, jueza de la República, Margarita Rosa, el análisis serio de Gómez Buendía y tantas otras voces me enseñaron que callarse es también ser cómplice. El país merece saber toda la verdad. Yo la pongo sobre la mesa con todas sus letras, con todo su dolor y con toda la responsabilidad que merece. Que cada uno decida qué hace con ella. Que nadie diga después que no lo sabía.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mar Candela</author>
                    <category>Putamente libre - Feminismo Artesanal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129972</guid>
        <pubDate>Thu, 04 Jun 2026 23:38:35 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mar Candela</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>¿Qué clase de tigre es Abelardo De La Espriella?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/que-clase-de-tigre-es-abelardo-de-la-espriella/</link>
        <description><![CDATA[<p>No encuentro similitud entre un tigre y Abelardo De La Espriella. </p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Leyendo sobre los tipos de<strong><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/colombia-no-esta-para-el-fanatismo-de-abelardo-de-la-espriella/"> tigres</a></strong> que existen en el mundo, encontré que hay cinco subespecies: el tigre siberiano, el tigre del sur de China, el tigre de Indochina, el tigre malayo y el tigre de Bengala.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, hay algo que todos comparten, sin importar de qué tipo de tigre se hable: son animales seguros y valientes. El tigre calcula muy bien si puede intimidar una amenaza o si debe retirarse. Al ser el superdepredador de su ecosistema, no huye inmediatamente; por el contrario, utiliza advertencias físicas y sonoras antes de recurrir a un ataque defensivo si el peligro persiste.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Analizando la manera de actuar del tigre, me surgió inmediatamente una pregunta: ¿qué clase de tigre es el autodenominado “tigre colombiano”, es decir, Abelardo De La Espriella?</p>



<p class="wp-block-paragraph">El tigre es un animal que genera respeto entre los demás habitantes del territorio donde se encuentra. No huye ni se esconde en medio de una manada, porque es un ser solitario por naturaleza. Abelardo, en cambio, cuando se presenta en público se refugia detrás de un séquito de escoltas que no permiten que nadie se le acerque.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso, dudo que muchos de quienes están enceguecidos con él, y se emocionan con la extravagancia de sus gritos y la agresividad de sus palabras, hayan tenido la oportunidad de estrecharle la mano o compartir una empanada o una arepa de huevo, como suelen hacer los candidatos en campaña. Entre otras cosas, porque Abelardo parece desentenderse de la comida típica colombiana, algo extraño que incluso me lleva a otra pregunta: ¿acaso durante su niñez en el departamento de Córdoba nunca probó el calducho? ¿En Semana Santa no comía mongo mongo, bollo dulce, arroz con frijoles o enyucado?</p>



<p class="wp-block-paragraph">El tigre es valiente. Abelardo, más bien, parece una de esas personas a quienes les falta valor para enfrentarse a la realidad de un país que vive entre la incertidumbre y la zozobra, pero a quienes les sobra lengua para destilar veneno y lanzar insultos a diestra y siniestra, creyendo que con eso intimidan, cuando en realidad lo que generan es risa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo anterior lo digo porque basta observar el escenario desde el cual le habla a su fanaticada, sin importar si se trata de una plaza pública o de un recinto cerrado. Habla detrás de una urna de cristal, rodeado de un séquito de personas que parecen sacadas de la Fuerza Delta, y cuando recorre las calles lo hace protegido por escoltas que llevan escudos para impedir que alguien se le acerque. ¿Qué otro candidato hace eso? Ni siquiera Gustavo Petro, quien durante la campaña presidencial de 2018 —según él mismo ha contado— estuvo a punto de ser asesinado en una plaza pública de Cúcuta, apareció rodeado de semejante despliegue.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El tigre conoce su territorio. Abelardo, en cambio, parece no conocer ni comprender las necesidades de las regiones de Colombia, porque durante los últimos años se ha dedicado a darse la gran vida entre Italia y Miami, actuando como si perteneciera a la alta sociedad europea emparentada con la élite neoyorquina. En otras palabras, haciendo alarde de su ya conocida extravagancia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para concluir, Abelardo De La Espriella ha construido toda una puesta en escena para presentarse como “el tigre”, pero dicha imagen resulta completamente contraria a lo que realmente representa un tigre de verdad. Y precisamente por eso vuelvo a preguntarme: ¿qué clase de tigre es Abelardo?</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129636</guid>
        <pubDate>Thu, 28 May 2026 13:03:57 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[¿Qué clase de tigre es Abelardo De La Espriella?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Sevillano</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
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        <title>Nueva encuesta: Cepeda lidera; Paloma y De la Espriella disputan el pase a segunda vuelta</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/nueva-encuesta-cepeda-lidera-paloma-y-de-la-espriella-disputan-el-pase-a-segunda-vuelta/</link>
        <description><![CDATA[<p>Una nueva encuesta de intención de votos para las elecciones presidenciales en primera vuelta, realizada por la Corporación Miguel Maldonado Manjarrez, quien tiene autorización del Consejo Nacional Electoral con la Resolución No 06185 del 30 de julio de 2025, fue dada a conocer en las últimas horas. La encuesta refleja un escenario político altamente polarizado [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Una nueva <strong><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/encuesta-de-la-fundacion-genesis-crea-pone-a-ivan-cepeda-y-paloma-valencia-en-segunda-vuelta/">encuesta</a></strong> de intención de votos para las elecciones presidenciales en primera vuelta, realizada por la Corporación Miguel Maldonado Manjarrez, quien tiene autorización del <strong><a href="https://www.cne.gov.co/">Consejo Nacional Electora</a></strong>l con la Resolución No 06185 del 30 de julio de 2025, fue dada a conocer en las últimas horas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La encuesta refleja un escenario político altamente polarizado de cara a las elecciones presidenciales de 2026 en Colombia. Aunque Iván Cepeda lidera con una amplia ventaja del 35,3%, el verdadero foco del debate político se concentra en la disputa por el segundo y tercer lugar entre Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella, quienes representan dos sectores ideológicos distintos de la derecha colombiana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Paloma Valencia, con el 27,5% de intención de voto, demuestra una consolidación importante como figura política tradicional del uribismo y del conservadurismo institucional. Su desempeño evidencia que aún existe una base electoral sólida que busca continuidad en propuestas asociadas con seguridad, autoridad y defensa del modelo económico tradicional. Además, el hecho de que su porcentaje de rechazo (“nunca votaría”) sea del 17%, considerablemente menor que el de Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella, le otorga una ventaja estratégica. Esto significa que, aunque no sea la candidata favorita de todos, genera menos resistencia entre sectores moderados y podría crecer en una eventual segunda vuelta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por otro lado, Abelardo de la Espriella alcanza un 20,4%, una cifra significativa para un candidato cuya trayectoria ha estado más vinculada al debate mediático y contestatario, más que a la confrontación de ideas y a la política electoral tradicional. Su crecimiento parece apoyarse en un discurso confrontacional y de oposición fuerte frente a la izquierda. Sin embargo, su principal debilidad está en el nivel de rechazo: el 28% asegura que nunca votaría por él. Esto indica que, aunque posee una base de apoyo considerable, tiene dificultades para ampliar su electorado hacia sectores independientes o moderados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El caso de Iván Cepeda es particularmente interesante porque, a pesar de liderar ampliamente la intención de voto con el 35,3%, también encabeza el nivel de rechazo con un 31,5% de personas que afirman que nunca votarían por él, quizás por el lastre que carga al ser el candidato del Pacto Histórico, partido de Gobierno.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cepeda parece concentrar el respaldo de sectores progresistas, sindicales y de izquierda que respaldan cambios estructurales en el país, especialmente en temas sociales y de paz. Sin embargo, el alto rechazo demuestra que todavía existe un temor o resistencia importante frente a proyectos políticos asociados a la paz total y los malos resultados que hoy arroja la presidencia de Gustavo Petro en esta materia. Su principal reto será convertir su liderazgo inicial en una mayoría más amplia, capaz de atraer votantes independientes y moderados que podrían definir una eventual segunda vuelta presidencial.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Continúa Claudia López quien aparece débil en esta medición con apenas un 2,1% de intención de voto. Aunque fue una figura política de gran relevancia durante los últimos años y logró posicionarse como una alternativa de centro y anticorrupción, la encuesta refleja dificultades para recuperar apoyo ciudadano. Su porcentaje de rechazo, aunque relativamente bajo frente a otros candidatos principales, tampoco se traduce en intención efectiva de voto. Esto podría indicar que muchos electores no la consideran una opción prioritaria dentro del panorama actual, posiblemente debido al desgaste político de su gestión en Bogotá o a la pérdida de fuerza del discurso de centro frente a una elección dominada por la polarización ideológica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El resto de candidatos presenta cifras marginales que muestran poca capacidad de consolidar una opción competitiva. Sergio Fajardo, Santiago Botero, Miguel Uribe Londoño, Carlos Caicedo, Roy Barreras y Mauricio Lizcano no superan el 2% individualmente, lo que refleja dificultades para conectar con un electorado que parece inclinarse hacia figuras más visibles y polarizantes. Algunos de estos candidatos representan sectores regionales o técnicos, pero aún no logran construir un discurso nacional fuerte. También llama la atención el porcentaje de voto en blanco (5,7%), superior al apoyo de la mayoría de candidatos minoritarios, lo que evidencia un nivel importante de inconformidad o falta de identificación política entre los ciudadanos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También resulta relevante observar que la encuesta muestra una participación electoral potencialmente alta: más del 88% afirma que votaría o probablemente votaría. Esto indica un ambiente político de fuerte movilización ciudadana, posiblemente motivado por la polarización y la incertidumbre económica y social del país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La composición de género de la encuesta —48,7% hombres y 51,3% mujeres— sugiere además un electorado equilibrado, donde las campañas deberán conectar tanto con preocupaciones económicas y de seguridad como con temas sociales y de representación. En este contexto, Paloma Valencia podría beneficiarse de una imagen de liderazgo político institucional, mientras Abelardo de la Espriella mantiene atractivo entre votantes inconformes que buscan figuras más radicales y disruptivas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En conclusión, aunque Iván Cepeda lidera actualmente la intención de voto, la verdadera batalla política parece estar ocurriendo entre Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella. Valencia proyecta mayor viabilidad electoral por su menor nivel de rechazo y capacidad de atraer votantes de centro-derecha, mientras De la Espriella representa un fenómeno de opinión fuerte pero más limitado por la polarización que genera.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por su parte, Cepeda deberá enfrentar el desafío de reducir la resistencia que despierta en amplios sectores del electorado.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="466" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18085815/encuesta-1-1024x466.jpg" alt="" class="wp-image-129256" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18085815/encuesta-1-1024x466.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18085815/encuesta-1-300x137.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18085815/encuesta-1-768x349.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18085815/encuesta-1-1536x699.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18085815/encuesta-1.jpg 1580w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



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<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="581" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18090024/encuesta-6-1024x581.jpg" alt="" class="wp-image-129262" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18090024/encuesta-6-1024x581.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18090024/encuesta-6-300x170.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18090024/encuesta-6-768x436.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18090024/encuesta-6.jpg 1183w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>





<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="580" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18090042/encuesta-7-1024x580.jpg" alt="" class="wp-image-129263" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18090042/encuesta-7-1024x580.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18090042/encuesta-7-300x170.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18090042/encuesta-7-768x435.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18090042/encuesta-7.jpg 1189w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>
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        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129254</guid>
        <pubDate>Mon, 18 May 2026 14:01:02 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Nueva encuesta: Cepeda lidera; Paloma y De la Espriella disputan el pase a segunda vuelta]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Sevillano</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>¿Es Abelardo De La Espriella una copia defectuosa de Laureano Gómez?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/es-abelardo-de-la-espriella-una-copia-defectuosa-de-laureano-gomez/</link>
        <description><![CDATA[<p>PERFILES DE LOS PRESIDENCIABLES (1) El nieto del expresidente que prometió hacer “invivible la República” respaldó la candidatura presidencial del hombre que prometió destripar a la izquierda. ¿Reencarnó Laureano Gómez en Abelardo De La Espriella? ¿Debemos preocuparnos?  </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>Abelardo De La Espriella y Laureano Gómez, expresidente colombiano. </em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-235cd3a8a136bfd9a7b1107937543de1 wp-block-paragraph"><strong><em>“Quien actúa en público, por más sencillo que sea, suele valerse de artificios que deforman su íntima personalidad”. (Frase del libro “Laureano Gómez: Psicoanálisis de un resentido”, de José Francisco Socarrás).</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El Tigre </em>no es como él se pinta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Yo soy de la derecha pura y dura”, dice Abelardo De La Espriella en una entrevista. Traducidas, esas palabras lo sitúan en la llamada extrema derecha. Empezando el año <a href="https://elpais.com/america-colombia/2026-01-15/el-candidato-abelardo-de-la-espriella-se-aproxima-a-la-ultraderecha-global-para-arrebatarle-espacio-al-uribismo.html">se reunió con la ultraderecha de España</a>, el partido Vox. Lo delata además el lenguaje virulento que usa para descalificar a quienes no se parecen a él, no piensan como él y no tienen tanto dinero como él.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En esencia, es un costeño burgués, el petimetre de traje impecable, accesorios de marca y bebedor de ron fino y buen vino; eso que en otros tiempos llamaban <em>metrosexual</em>. &nbsp;Quiere ser presidente de la República sin experiencia en lo público, salvo sus apariciones públicas en el pasado como defensor de clientes en los estrados judiciales.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><a href="https://www.elespectador.com/politica/elecciones-colombia-2026/asi-fue-el-choque-entre-abelardo-de-la-espriella-y-vicky-davila-por-las-elecciones-presidenciales-2026">“Tú, Abelardo, defiendes criminales; yo los he denunciado”,</a></em> le gritó no hace mucho tiempo Vicky Dávila a través de las redes sociales, esa alcantarilla moderna por donde insulto va, insulto viene.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero Vicky ya no es la misma: anda suavecita con él. Derrotada en su aspiración presidencial, regresó a <em>Semana</em> como entrevistadora y, de manera simultánea, a las redes sociales con sus arengas contra Iván Cepeda, quien gana en todas las encuestas. Se la ve estresada tratando de convencer a Paloma Valencia para que le cargue la maleta a <em>El</em> <em>Tigre</em>, en caso de que sea él y no ella quien pase a segunda vuelta para enfrentar al candidato del Pacto Histórico.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Semana </em>parece celebrar a través de sus titulares: &#8220;Paloma Valencia se desploma en Polymarket y llega al 16%, mientras Abelardo de la Espriella se dispara y registra 40%&#8221;. Más osado, o quizás más ingenuo, el exsenador Rodrigo Lara le dijo a María Isabel Rueda: &#8220;De la Espriella puede ganarle a Cepeda en primera vuelta&#8221;. Si <em>El Tigre </em>pasa a las finales, es seguro que una derecha vergonzante respaldará su candidatura, empezando por la propia Paloma Valencia, la candidata del uribismo, que por ahora ocupa el lugar de las princesas en todas las encuestas: es tercera.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Abelardo es el mismo personaje que a la hora del desayuno habla de sus enemigos (<em>“entre esa gente y yo no es una cuestión de dinero, es una cuestión de gustos, porque plata la puede tener cualquiera, pero ellos no tienen el gusto para entender las cosas buenas de la vida”),</em> y en el almuerzo se autoproclama el candidato de los pobres. Pobres que consumen changua, plato que él detesta lo mismo que el ajiaco (“potaje carcelario para presos” lo llama).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Candidato con fama de “pelar gatos”, porque cuando era <em>una &nbsp;inocente criatura</em> les ponía voladores para hacerlos volar: los gatos no volaban pero sí explotaban. <em>“Ya la Sociedad Protectora de Animales no puede denunciarme porque eso fue hace veinte años”, </em>dijo en el programa <em>The Susos Show (2019).</em></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Abelardo de la Espriella asesino de gatos | Confiesa como mataba los gatos con voladores de pólvora" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/L_jh-gnvT6g?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Adorador de Nayib Bukele, aquel que volteó la Constitución de El Salvador para reelegirse en 2024 con ayuda de la Corte Suprema de Justicia, Abelardo se autodenomina <em>El Tigre</em> aunque todavía no se le ven los colmillos con los que prometió destripar a la izquierda. <em>“Yo la tengo clara: en la casa soy un gatito domado y en la calle soy una fiera insaciable”, </em>dijo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Su posible llegada a la Casa de Nariño podría significar la <em>costeñización </em>del poder y lo que sea que eso signifique en el país político, aunque aclaremos que Bogotá, siendo sede del poder central, sabe a Caribe hace rato.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La derecha no lo ve como un digno candidato suyo para derrotar a la izquierda (<a href="https://www.infobae.com/colombia/2025/10/01/mauricio-cardenas-llamo-fantoche-a-abelardo-de-la-espriella-y-critico-su-precandidatura-no-veo-ese-conocimiento">“fantoche” lo llamó Mauricio Cárdenas</a>), pero ya es muy tarde, porque <em>el enano se les creció, </em>y es innegable que de plan B pasó a ser Plan A tras el fiasco de Vicky Dávila.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay preguntas que nadie le está haciendo al candidato de <em>Defensores de la Patria:</em> ¿Quiénes integrarían su gabinete? ¿Cuánto vallenato y cuánto ron se consumiría en Palacio durante los próximos cuatros años? ¿Habría un alto cargo en la administración para el joven Polo Polo y la señora Marbelle, dos de sus más entusiastas admiradores?</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Costa es una región que ha querido poner presidente otra vez y proclamar su independencia. No ha logrado (todavía) ni lo uno, ni lo otro. No hubo durante el siglo XX un solo presidente costeño en Colombia. La historia nos remite, en el siglo XIX, a dos figuras: Juan José Nieto Gil, atlanticense, y Rafael Núñez, cartagenero. Gustavo Petro es más bien un costeño atípico, criado y educado desde muy joven en el interior del país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por su parte, el gobernador del Atlántico, Eduardo Verano de la Rosa, con pinta de presidenciable, ha tenido más ganas que perrenque. Lleva años insistiendo en <a href="https://www.larepublica.co/economia/se-radicara-proyecto-de-ley-para-fortalecer-la-descentralizacion-de-la-region-caribe-4225570">la autonomía territorial de la Región Caribe</a>, por la vía de un referendo. Y aunque parece un señor serio y con juicio, esas se volvieron virtudes sobrevaloradas. Porque la mesura desapareció cuando aparecieron las redes sociales.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="723" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/08164533/ZETA-ZETA-ZETA-ZETA-ABELARDO-TURCIOS-BAJA-723x1024.jpg" alt="" class="wp-image-128807" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/08164533/ZETA-ZETA-ZETA-ZETA-ABELARDO-TURCIOS-BAJA-723x1024.jpg 723w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/08164533/ZETA-ZETA-ZETA-ZETA-ABELARDO-TURCIOS-BAJA-212x300.jpg 212w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/08164533/ZETA-ZETA-ZETA-ZETA-ABELARDO-TURCIOS-BAJA-768x1088.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/08164533/ZETA-ZETA-ZETA-ZETA-ABELARDO-TURCIOS-BAJA.jpg 1072w" sizes="auto, (max-width: 723px) 100vw, 723px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>Ilustración de Omar Figueroa, Turcios, especial para este blog.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Abelardo De La Espriella podría ser una caricatura -o la copia al carbón- de un personaje que la historia recuerda con desdén: Laureano Gómez, aquél al que llamaban <em>El Monstruo, </em>el político conservador que en 1940 arengaba con fiereza: <em>“… llegaremos hasta la acción más intrépida y el atentado personal…, y haremos invivible la República”. </em>La frase está recogida en el libro “Discordia y progreso”, del historiador Carlos Roberto Pombo. El autor cuenta además que en aquel tiempo, jóvenes conservadores hicieron apología de Hitler y Mussolini, y el propio Laureano Gómez se declaró partidario de Francisco Franco, el dictador español que descuartizó a España durante Guerra Civil española, apoyado por la Alemania Nazi y la Italia fascista.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se preguntarán qué tienen que ver Laureano y Abelardo. Nada distinto a que un nieto del primero, Enrique Gómez Martínez, —un frustrado excandidato presidencial, recién elegido senador—, le puso alas a la candidatura del segundo desde el Movimiento de Salvación Nacional. Un evento en el Movistar Arena de Bogotá selló este matrimonio político. La candidatura fue avalada por 5.049.855 firmas, pero la Registraduría anuló el 62% de éstas, por lo que al final solo una de cada tres resultó válida (en total, 1.978.000 firmas), <a href="https://www.youtube.com/watch?v=EGxlX2SMn0k">de acuerdo con lo reportado por Caracol Radio</a>.</p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>Enrique Gómez (1968), nieto de Laureano Gómez y sobrino de Álvaro Gómez, y Abelardo De La Espriella (1978) Foto tomada de las redes sociales de la campaña.</em></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="576" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/10074804/ZETA-ZETA-ZETA-ZETA-ABELARDO-1024x576.jpg" alt="" class="wp-image-128909" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/10074804/ZETA-ZETA-ZETA-ZETA-ABELARDO-1024x576.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/10074804/ZETA-ZETA-ZETA-ZETA-ABELARDO-300x169.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/10074804/ZETA-ZETA-ZETA-ZETA-ABELARDO-768x432.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/10074804/ZETA-ZETA-ZETA-ZETA-ABELARDO.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Entre los dos, Enrique y Abelardo, están empeñados en buscar el ábrete sésamo de la presidencia de la República, y lo hacen con camándula en mano y prometiendo mano dura: <em>“A Dios rogando y con el mazo dando”</em>, decían los abuelos. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Nada de lo que debemos extrañarnos, porque desde tiempos bíblicos, donde hay tropel ahí está Dios, quizás contra su voluntad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De hecho, Abelardo ya propuso sacar a Fecode de la enseñanza y <a href="https://www.infobae.com/colombia/2025/10/02/de-la-espriella-propuso-meter-a-dios-en-las-clases-y-sacar-a-fecode-de-la-ensenanza-no-quiero-gente-con-cartones-que-no-produzca">“meter a Dios en las clases”</a>; así que toca recordarle al <em>inflamable </em>candidato que en Colombia existe la libertad de culto –y eso incluye el derecho al ateísmo y el agnosticismo-, a partir de la separación de Iglesia y Estado en la primera mitad del siglo XX, y luego mediante la Constitución del 91, la cual reafirmó a la nuestra como una sociedad secular. Lo que significa que el gobierno no se rige por creencias religiosas y por tanto la religión no tiene un rol oficial en la política ni en la vida pública. Pero se entiende la presencia divina en campaña cada cuatro años: Dios es moneda de cambio para juntar votos en elecciones. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las palabras envalentonadas de De La Espriella nos recuerdan que así de bravucón era Laureano Gómez, el mismo que mandó a cinco mil colombianos a pelear en la Guerra de Corea (1950-1953), un conflicto ajeno, pero que al papá del doctor Álvaro Gómez Hurtado le sirvió para congraciarse con los gringos y su cruzada anticomunista. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fíjense que la historia es un continuo reciclarse a sí misma: Abelardo promete derrotar el comunismo y defender al ejército. Con tanto conflicto bélico en el mundo, ojalá no esté pensando en poner a soldados colombianos de estratos bajos como carne de cañón en tierra ajena. Muchos se preguntan si prestó el servicio militar para que ahora esté usurpando el saludo de los verdaderos defensores de la Patria.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Habla como si fuera un soldado más y poco le ha faltado para compararse con el gran Julio César. Ya lo dijo: <em>“Hay que imponer la paz romana. No hay que negociar con nadie”.</em> Y como Santos logró esa paz negociada, tras décadas de plomo que solo han dejado muertos y dolor, recordemos la advertencia que le hizo al expresidente: <em>“Santos no se puede ir de este mundo sin pagar lo que le ha hecho a Colombia”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">En el lenguaje del jurista, que de “pelagatos” se convirtió en <em>tigre</em>, es difícil encontrar una palabra amable que apele al comportamiento del buen cristiano. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Volviendo a Laureano Gómez, en <a href="/BLOG/mabricenoc,+687.pdf">“Psicoanálisis de un resentido”</a><strong>,</strong> considerado el primer libro sobre psicoanálisis en Colombia, (editorial Siglo XX, 1942 y editorial Planeta, 1994), el doctor José Francisco Socarrás revela rasgos tremendos de la personalidad del político conservador. Por tratarse de una pieza exquisita y valiente, casi literaria, publicada hace más de 80 años, aquí condenso una parte de su prólogo, el cual desempolvé tras una visita a la biblioteca Luis Ángel Arango.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-3088fbafad19a48655159f9e6bde21f0 wp-block-paragraph"><em>“Socarrás desarrolla la tesis de que Laureano Gómez representa una forma específica de perversión de La Violencia colombiana, aunque confía en que esta sea un fenómeno pasajero: ´el nervioso ejerce atracción sobre los nerviosos´. Gómez ejercía la oposición al liberalismo como parlamentario y director del periódico conservador El Siglo. (…) Laureano Gómez es un ´inquieto´ (hoy diríamos un hiperactivo) que no concluyó nada y sueña con descansar en el campo; un ingeniero que nunca ejerció porque lo que buscaba era destruir; un político que desprecia el poder en la medida en que le exige construir; un periodista, cuyos principales talentos son la meledicencia y la doble moral indiscriminada, es decir, la permisiva para él y la restrictiva para los demás.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-55cd1f3efaab1ba637624ba09def880d wp-block-paragraph"><em>´Furor sagrado´ y ´pugnacidad demoníaca´ caracterizan los discursos de Gómez, su principal expresión de afectividad. Allí es emotivo en el sentido de que ´toma a pecho asuntos sin importancia´, sobre todo los que se refieren a su propio ego; se exalta con facilidad, desconfía de todo el mundo y tiene el don profético de anunciar desgracias de las que, por supuesto, son responsables sus enemigos. La afectividad de Gómez es destructiva sin mayor discriminación: ´Pero hay algo más; y es la propensión de Gómez a los chismes sobre homosexualismo. No hay hombre público en Colombia a quien no le haya colgado el sambenito de tal aberración…´.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-0bc6dcb4604397a4b8794c1144b64049 wp-block-paragraph"><em>(…) para Socarrás, Gómez es un resentido, es decir alguien cuya pasión dominante es ´el odio indiscriminado, una forma de compensación del sentimiento de inferioridad´. La pasión destructiva de Gómez estaría mostrada antes. ´¿Por qué se engendró el sentimiento de inferioridad en Gómez? Bastante hincapié hice sobre su debilidad constitucional, manifiesta en los rasgos feminoides de su niñez y su adolescencia´. Rasgos feminoides de tipo físico de Gómez, apodado “San Luis” al final de su adolescencia son, por ejemplo, la tersura de su piel y lo lampiño de su rostro; “rasgos feminoides” psicológicos serían la timidez y su manifestación más visible: ´El Monstruo se ruboriza como una colegiala´.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>&nbsp;(…)</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-17b2db0ed6929caccdca4fd03bb3edcd wp-block-paragraph"><em>“Más de medio siglo de perspectiva histórica nos permiten enumerar las circunstancias en que el país terminó siguiendo a Gómez, sobre todo en La Violencia. Gómez “sabe” de las reacciones que suscitan sus discursos, de la misma manera que “sabe” de su conflicto latente entre “una perversión sexual inconsciente y una moral postiza”. Cuando se ve enfrentado a ese “saber” desplaza su responsabilidad a otros (mala fe) y/o proyecta su propio conflicto en otros”…</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Corresponde a los psicoanalistas modernos diseccionar la personalidad del candidato Abelardo De La Espriella a partir de sus frases, gestos y atuendo. Sin embargo, no creo que el estilo y la buena vida, de lo que tanto presume en las redes sociales, sean “virtudes” suficientes para conducir a una nación. O tal vez sí… si hablamos de la posibilidad de conducirla al abismo, como <em>la República invivible</em> de Lauareano. </p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128796</guid>
        <pubDate>Sun, 10 May 2026 12:56:04 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/10074616/ZETA-ABELARDO-Y-LAUREANO.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[¿Es Abelardo De La Espriella una copia defectuosa de Laureano Gómez?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>POLITICA EXTERIOR: ASODIPLO PREGUNTA A LOS CANDIDATOS Y CANDIDATAS PRESIDENCIALES*</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/ese-extrano-oficio-llamado-diplomacia/politica-exterior-asodiplo-pregunta-a-los-candidatos-y-candidatas-presidenciales/</link>
        <description><![CDATA[<p>La&nbsp;Asociación Diplomática y Consular de Colombia – ASODIPLO, con el propósito de contribuir al debate público sobre los grandes temas de la política exterior del país en el marco del proceso electoral, remitió un cuestionario a quienes aspiran a la Presidencia de la República, con el ánimo de conocer sus visiones, propuestas y compromisos en [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">La&nbsp;<strong>Asociación Diplomática y Consular de Colombia – ASODIPLO</strong>, con el propósito de contribuir al debate público sobre los grandes temas de la política exterior del país en el marco del proceso electoral, remitió un cuestionario a quienes aspiran a la Presidencia de la República, con el ánimo de conocer sus visiones, propuestas y compromisos en torno al ejercicio de la política exterior, al rol estratégico del servicio diplomático y consular, y a la atención de los millones de colombianos que viven en el exterior. Estamos convencidos de que un debate informado sobre estos asuntos enriquece la deliberación democrática y permite que la ciudadanía valore las propuestas de cada candidatura en una dimensión que es decisiva para los intereses nacionales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dado que el cuestionario consta de veintidós preguntas distribuidas en cinco secciones temáticas, hemos solicitado a los aspirantes responder al menos tres (3) preguntas por cada sección, que serán publicadas en este blog:</p>



<ol style="list-style-type:upper-roman" class="wp-block-list">
<li>Política exterior: visión y prioridades</li>



<li>Agenda internacional: temas prioritarios</li>



<li>Carrera Diplomática y Consular como activo estratégico del Estado</li>



<li>Programa de gobierno y servicio exterior</li>



<li>Atención a colombianos en el exterior</li>
</ol>



<h3 class="wp-block-heading"></h3>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>I. POLÍTICA EXTERIOR: VISIÓN Y PRIORIDADES.</strong></h3>



<ol class="wp-block-list">
<li>¿Cuáles serán sus prioridades en materia de política exterior y qué principios orientarán las relaciones internacionales de Colombia durante su gobierno?</li>



<li>¿Qué papel considera que debe desempeñar la política exterior colombiana frente a la crisis del orden mundial, del multilateralismo y del derecho internacional, así como de las instituciones creadas para velar por la paz y la seguridad internacionales? Específicamente, ¿cuáles serán las líneas de nuestra participación en el Consejo de Seguridad y en el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas?</li>



<li>¿Cómo concibe la relación de Colombia con sus socios estratégicos tradicionales (Estados Unidos, Unión Europea, Canadá) y cómo plantea diversificar los vínculos con potencias emergentes (China, India, países del Golfo) y otras regiones de creciente relevancia (África, Asia-Pacífico)?</li>



<li>¿Cuál será su política frente a los países vecinos y qué prioridad otorgará a la integración regional a través de mecanismos como la CELAC, la Alianza del Pacífico, la OEA y la Comunidad Andina?</li>
</ol>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>II. AGENDA INTERNACIONAL: TEMAS PRIORITARIOS.</strong></h3>



<ul class="wp-block-list">
<li>Dos temas esenciales en la política exterior colombiana, a la vez que desafíos de la comunidad internacional, son las crisis migratorias y el problema mundial de las drogas. ¿Cuál será la estrategia de Colombia en su gobierno para enfrentar estos asuntos?</li>



<li>¿Cuál es su posición frente a la agenda ambiental mundial en materia de cambio climático, biodiversidad y contaminación, y cómo identifica que estos instrumentos internacionales pueden potenciar su acción de gobierno en la protección del medio ambiente y en el camino hacia una reactivación económica sostenible e inclusiva, tomando en cuenta que Colombia es un país altamente vulnerable a los efectos del cambio climático?</li>



<li>¿Cómo articulará la diplomacia económica y comercial con su política exterior? ¿Qué prioridad otorgará a la promoción de exportaciones no tradicionales, la atracción de inversión extranjera, la negociación o revisión de acuerdos comerciales, la inserción Asia-Pacífico y el ingreso de Colombia a la OCDE como miembro pleno y activo?</li>



<li>En un contexto de creciente competencia geopolítica, ¿qué postura adoptará Colombia frente a coyunturas como la guerra en Ucrania, los conflictos en Medio Oriente, las tensiones en Asia-Pacífico y la rivalidad estratégica entre Estados Unidos y China?</li>



<li>¿Cuál será su estrategia frente a desafíos transversales emergentes como la ciberseguridad, la gobernanza de la inteligencia artificial, la lucha contra el crimen organizado transnacional y la cooperación internacional en seguridad?</li>
</ul>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>III. CARRERA DIPLOMÁTICA Y CONSULAR COMO ACTIVO ESTRATÉGICO DEL ESTADO.</strong></h3>



<ol class="wp-block-list">
<li>¿Cuál es su visión sobre el papel de la Carrera Diplomática y Consular como activo estratégico de la política exterior colombiana y de la institucionalidad del Estado, y cómo piensa aprovechar su capacitación especializada en los escenarios multilaterales y bilaterales prioritarios para el país?</li>



<li>Teniendo en cuenta que la Carrera está basada en un sistema riguroso de mérito, formación y evaluación permanente, ¿qué medidas adoptará para proteger y fortalecer este modelo?</li>



<li>Qué acciones concretas emprenderá para incrementar la participación de embajadores de carrera en el liderazgo de la Cancillería dado que actualmente solo representan el 9,4% de los cargos directivos del Ministerio?</li>



<li>En su gobierno, ¿cómo garantizará que la experiencia acumulada y la memoria institucional de los diplomáticos de carrera se traduzcan en políticas exteriores de Estado, con visión de largo plazo y continuidad entre administraciones?</li>



<li>¿Qué medidas adoptará para fortalecer la Academia Diplomática Augusto Ramírez Ocampo y asegurar la formación continua del servicio exterior frente a las nuevas agendas globales?</li>
</ol>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>IV. PROGRAMA DE GOBIERNO Y SERVICIO EXTERIOR.</strong></h3>



<ol class="wp-block-list">
<li>¿De qué manera su programa de gobierno en política exterior y el Plan Nacional de Desarrollo se articularán con el trabajo técnico y profesional que el cuerpo diplomático y consular desarrolla en la Cancillería y en los escenarios multilaterales y bilaterales?</li>



<li>Considerando el rol de la Cancillería durante la pandemia de COVID-19 y su papel central ante situaciones de emergencia, conflictos y desastres en otros países, ¿qué lecciones toma para preparar al servicio exterior ante futuras crisis globales?</li>



<li>¿Qué criterios utilizará para definir la apertura, mantenimiento, cierre o fortalecimiento de embajadas y consulados en función de los intereses estratégicos del país?</li>



<li>¿Cómo asegurará una asignación presupuestal adecuada y sostenida al Ministerio de Relaciones Exteriores y a sus misiones en el exterior, acorde con las responsabilidades crecientes del servicio exterior colombiano?</li>



<li>¿Qué papel desempeñarán la diplomacia cultural, científica, académica, deportiva y pública en su estrategia de proyección internacional de Colombia, y cómo coordinará a las distintas entidades del Estado que intervienen en estas áreas?</li>
</ol>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>V. ATENCIÓN A COLOMBIANOS EN EL EXTERIOR.</strong></h3>



<ul class="wp-block-list">
<li>¿Ha contemplado acciones concretas para el fortalecimiento de los consulados, de forma que se garantice la adecuada atención y prestación de servicios a los colombianos en el exterior?</li>



<li>¿Qué políticas implementará para fortalecer los vínculos con la diáspora colombiana, promover su participación política y aporte económico al país, y proteger sus derechos en los países de residencia, particularmente en contextos de migración irregular o de vulnerabilidad?</li>



<li>¿Cómo modernizará y digitalizará los servicios consulares para hacerlos más accesibles, eficientes y transparentes para los millones de colombianos que viven en el exterior?</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">*ASODIPLO, Junta Directiva 2026-2027</p>
]]></content:encoded>
        <author>Asociación Diplomática y Consular de Colombia</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Ese extraño oficio llamado Diplomacia</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128747</guid>
        <pubDate>Wed, 06 May 2026 09:00:00 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/05104147/ASODIPLO-2026-05-05-11-31-42.png" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[POLITICA EXTERIOR: ASODIPLO PREGUNTA A LOS CANDIDATOS Y CANDIDATAS PRESIDENCIALES*]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Asociación Diplomática y Consular de Colombia</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Senadora Paloma, su rival inmediato es Abelardo De La Espriella</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/senadora-paloma-su-rival-inmediato-es-abelardo-de-la-espriella/</link>
        <description><![CDATA[<p>Paloma Valencia debe concentrarse en disputar los electores a Abelardo De La Espriella. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Ha llegado el momento de que la campaña presidencial de Paloma Valencia analice y examine lo que están haciendo y diga si de verdad quiere pasar a la segunda vuelta o si prefiere llegar hasta el 31 de mayo dejando el camino libre para que sea Abelardo De La Espriella quien<strong><a href="https://www.cne.gov.co/"> dispute</a></strong> la presidencia con Iván Cepeda.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A juzgar por los hechos, pareciera que ni Paloma Valencia ni su círculo más cercano se han dado cuenta de que su rival a vencer el 31 de mayo no es Iván Cepeda, y que el contrincante al que debe superar se llama Abelardo De La Espriella.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Paloma tiene con qué dar el debate y demostrar que su capacidad intelectual y sus conocimientos sobre política pública y manejo del Estado están a años luz de los del abogado, quien podrá saber mucho sobre cómo defender a los bandidos y criminales más peligrosos del país, pero poco o nada sobre cómo proteger a los colombianos de bien.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sorprende que Paloma, conociendo los problemas del país y habiendo estudiado posibles fórmulas para superarlos, no las ponga sobre la mesa en el debate con quien le está quitando seguidores, que no es precisamente Iván Cepeda.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La confrontación de programas y propuestas con Cepeda, sin abandonarla del todo, debería reservarse en un 80 % para la segunda vuelta y, en cambio, concentrarse en la manera de vencer a De La Espriella, un personaje al que le falta la decencia que le sobra a Paloma Valencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La candidata del uribismo es una persona con la que se pueden tener diferencias, pero con quien se puede dialogar tranquilamente, porque es la demostración clara de que hay una derecha decente, dispuesta a hacer bien las cosas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Paloma Valencia tiene la oportunidad de darle a su sector político la posibilidad de competir en la segunda vuelta con propuestas claras, bien formuladas y, lo mejor del caso, representadas por una persona de bien como ella, y no por un personaje como De La Espriella, que se comporta como un gamín vestido con ropa fina, incapaz de expresar una idea sin destilar veneno y lanzar insultos a diestra y siniestra.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La prioridad para Paloma Valencia y toda su campaña política debe ser pasar a la segunda vuelta, y para lograrlo debe entender que su rival inmediato es Abelardo De La Espriella, no Iván Cepeda.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La confrontación ideológica y programática —más no personal— con Iván Cepeda es para la segunda vuelta, no para la primera, senadora.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/hablemos-con-la-verdad-debates-si-se-han-hecho/">Nota recomendada: Hablemos con la verdad: debates si se han hecho</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Oscar Sevillano</strong></p>
]]></content:encoded>
        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128708</guid>
        <pubDate>Mon, 04 May 2026 12:41:14 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/04074014/WhatsApp-Image-2026-05-02-at-8.50.25-PM.jpeg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Senadora Paloma, su rival inmediato es Abelardo De La Espriella]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Sevillano</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Colombia no está para el fanatismo de Abelardo De La Espriella</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/colombia-no-esta-para-el-fanatismo-de-abelardo-de-la-espriella/</link>
        <description><![CDATA[<p>Los periodistas que hemos tenido la oportunidad de entrevistar al abogado De La Espriella, sabemos de antemano que antes de ponerle el micrófono debemos llenarnos de paciencia para no dejarnos timar por una persona que juega a provocar, despertando emociones negativas en su interlocutor. Por lo anterior, el periodista que lo entreviste debe jugar de [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Los periodistas que hemos tenido la oportunidad de entrevistar al abogado <strong>De La Espriella</strong>, sabemos de antemano que antes de ponerle el micrófono debemos llenarnos de paciencia para no dejarnos timar por una persona que juega a provocar, despertando emociones negativas en su interlocutor.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por lo anterior, el periodista que lo entreviste debe jugar de una forma bastante inteligente, cosa de que <strong>De La Espriella</strong> no cumpla su objetivo de sacarlo de casillas con sus frases y palabras hirientes que utiliza en sus discursos con el único objetivo de apoderarse de la audiencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De todos los candidatos que puntean en las encuestas, <strong>Abelardo De La Espriella es de los que menos conoce las necesidades de un país de territorios como el nuestro</strong>, porque sus viajes en los últimos años no han sido precisamente a las veredas del Vaupés, Arauca, Chocó o Amazonas. No, lo que muestra en sus fotos son <strong>sus largas estadías en París, Florencia, New York, Miami, y todos aquellos lugares del mundo donde ha podido hacer alarde de sus acostumbradas extravagancias.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Las mismas extravagancias con las que se deja ver ahora que si visita alguna ciudad o municipio, pero no para conocer sus necesidades sino para que le conozcan a él, caminando unas cuantas cuadras antes de llegar a la tarima, en medio de un sequito de escoltas que no permiten que lo toquen y desde donde el solo mira detrás de sus gafas oscuras, sonríe y levanta al brazo, como si fuese el <strong>gran Faraón</strong> a quien los egipcios consideraban el <strong>dios sol</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El sabe y es consciente de su gran desconocimiento de los problemas que durante décadas han padecido los territorios, y es por esto que este vacío intelectual lo tapa agrediendo verbalmente al actual gobierno y a todo lo que suene a izquierda o que no comparte su discurso lleno de generalidades y poco profundo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Acude a despertar emociones y pasiones negativas en la gente que lo escucha porque sabe muy bien que es lo más fácil de lograr en el pueblo colombiano y que lo difícil es convencer con inteligencia, explicando lo que implica un bombardeo sin antes estar seguro del blanco a afectar; las aspersiones de glifosato a través de un avión fumigador y un sin fin de etceteras que un pasado no muy lejano terminaron por perjudicar a instituciones del Estado como el Ejército y la Policía,  por ejemplo. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Es por esto que guerra no la gana el fanatismo como el de Abelardo De La Espriella, que solo ve el éxito en el número de muertos que arrojen las balas, sino en la eficaz inteligencia y táctica militar y policial combinada con la debida y rápida aplicación de la justicia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese fanatismo de Abelardo De La Espriella francamente me llena de desconfianza, porque este país no está para ser gobernado por una persona imprudente,  que por su folclórica manera de hacer las cosas podría provocar un estallido social peor que el provocó Iván Duque con su reforma tributaria, y su negativa a escuchar a las comunidades.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/por-que-la-molestia-de-vicky-davila-con-la-extradicion-de-alias-pipe-tulua/">Nota recomendada: ¿Por qué la molestia de Vicky Dávila con la extradición de alias Pipe Tuluá?</a></strong></p>
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        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126100</guid>
        <pubDate>Sun, 22 Feb 2026 21:40:54 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/22163532/Segun-denuncia-el-62-de-las-firmas-de-Abelardo-de-la-Espriella-presentadas-para-inscribir-su-candi.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Colombia no está para el fanatismo de Abelardo De La Espriella]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Sevillano</media:credit>
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                            </item>
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        <title>¿A cuál de los presidenciables beneficia la intromisión de EE.UU. en Venezuela?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/a-cual-de-los-presidenciables-beneficia-la-intromision-de-ee-uu-en-venezuela/</link>
        <description><![CDATA[<p>Los candidatos presidenciales están opinando en caliente, con poco conocimiento de los asuntos geopolíticos, y algunos ya están dando muestras de desespero en las redes sociales. En campaña los votos importan más que la suerte de los venezolanos. </p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>Los tres candidatos presidenciales que ocupan los primeros lugares en las encuestas: Sergio Fajardo, Iván Cepeda y Abelardo De La Espriella.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">De cara a las elecciones de mayo de 2026, lo que está pasando en Venezuela, un país que hoy sigue órdenes de Estados Unidos, tras la captura de su presidente Nicolás Maduro, deja en una posición complicada a los candidatos presidenciales de Colombia y sitúa a la campaña misma en una especie de limbo, al menos hasta que conozcamos el desenlace de la cumbre Petro-Trump, la primera semana de febrero.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En principio, la derecha levantó el trofeo tras el ataque del ejército estadounidense en suelo caraqueño, pero cuando se supo que el régimen chavista no cayó, aparecieron las caras largas y el mundo quedó en desconcierto.&nbsp; Vestidos y alborotados, la fiesta se apagó y todos volvieron a sus quehaceres, a esperar con resignación -vaya uno a saber por cuánto tiempo- hasta que la cosa realmente cambie en Venezuela y la democracia plena regrese, que es lo deseable.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En este mar de confusiones y suspensos, la pregunta obvia sería: ¿quién, si la derecha, el centro o la izquierda,&nbsp;capitalizará mejor el caso Venezuela? Pues la respuesta no depende de lo que estén pensando con el corazón o con el deseo los partidos políticos en disputa, sino de los desarrollos que tengan los acontecimientos durante los próximos días y semanas, porque lo que estamos viendo es a un Donald Trump en piñata: lleno de sorpresas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Muy seguramente ya alguna encuestadora debe estarles preguntando a los colombianos si están o no de acuerdo con la intromisión de Estados Unidos en Venezuela y la respuesta a ese interrogante aportará luces para determinar, al menos, de qué lado está el segmento más amplio de la población. La respuesta dependerá también&nbsp;de si la pregunta se formula con o sin sesgo. No es lo mismo preguntarle a la gente si está de acuerdo con que enjuicien al dictador Nicolás Maduro, que preguntarle si respalda la invasión militar de Estados Unidos a Venezuela. No es lo mismo y los encuestadores lo saben.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sería interesante formular ambas preguntas para saber qué tanto cambia la percepción de los ciudadanos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En cuanto a los y las presidenciables, lo que un asesor ecuánime debería recomendarles es cautela y un té de agüita de hierbas para los nervios antes de salir a vociferar cualquier cosa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los candidatos deberían concentrarse en sus correrías más que en sus trinos, porque ahí corren el riesgo de decir vainas que luego tengan que tragarse, aunque se ahorren las disculpas. Las redes sociales pasan factura al instaste, y la suma de un meme con el otro se traduce en descrédito.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Veámoslo con un ejemplo: Vicky Dávila, mujer casos de la vida real, objeto de burlas casi que a diario.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La candidata ha venido repitiendo como mantra la misma frase: <em>“Trump, haz lo tuyo” </em>(aunque yo, con esta medio sordera, entendí <em>“Trump, hazlo tuyo”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Vicky Dávila celebró la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela y la captura de Maduro, pero luego en redes sociales salió a decir: <em>“Presidente Trump, una intervención militar en Colombia como en Venezuela nos pondría en riesgo de que el neocomunismo, hoy encarnado en Iván Cepeda, gane las elecciones presidenciales, porque se victimizarían y despertarían el nacionalismo”.</em> Y más adelante, en el mismo video, contradiciéndose respecto de lo que hizo el gringo en Venezuela, dijo<em>: “… de ningún modo es aceptable que se viole por parte de Estados Unidos o de cualquier otro país la integralidad territorial de Colombia y la soberanía”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Luego, <a href="https://www.infobae.com/colombia/2026/01/07/vicky-davila-acuso-a-petro-de-convocar-marchas-para-iniciar-su-plan-de-perpetuarse-en-el-poder-ha-llamado-a-la-calle-de-nuevo-a-los-revoltosos">según recoge Infobae,</a> acusó a Petro de convocar marchas para iniciar su plan de perpetuarse en el poder.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Al fin qué, el peligro es Cepeda o Petro? Si Petro inició un plan para perpetuarse en el poder: ¿Sí invasión o no invasión? Ella, por supuesto, no contaba con la llamada de Trump a Petro para invitarlo a dialogar, y rapidito le dio la vuelta al  discurso. Ya volveremos con ella. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Entre tanto, Álvaro Uribe volvió a revivir el fantasma de <em>“nos volveremos Venezuela”</em>, usando por enésima vez&nbsp;el cuento trasnochado del tal <em>Castrochavismo, </em>con un Fidel Castro y un Hugo Chávez que permanecen varios metros bajo tierra en Cuba y Venezuela. Y para que se note lo ridículo de ese tipo de consignas, diré que como Petro y Trump sigan de compinches, nos volveremos Estados Unidos. </p>



<p class="wp-block-paragraph">A María Isabel Rueda, que en entrevista para El Tiempo le preguntó si Estados Unidos podría hacer en Colombia lo que en Venezuela, el expresidente Uribe le contestó<strong>.<a href="https://www.eltiempo.com/politica/partidos-politicos/ee-uu-podria-hacer-en-colombia-lo-que-en-venezuela-las-circunstancias-se-van-pareciendo-con-el-gobierno-petro-alvaro-uribe-3522379"><em>“Las circunstancias se van pareciendo con el gobierno Petro”</em></a></strong><em><a href="https://www.eltiempo.com/politica/partidos-politicos/ee-uu-podria-hacer-en-colombia-lo-que-en-venezuela-las-circunstancias-se-van-pareciendo-con-el-gobierno-petro-alvaro-uribe-3522379">.</a> </em>A Noticias Caracol le respondió: <a href="https://www.pulzo.com/nacion/alvaro-uribe-dice-que-colombia-pareciendo-venezuela-PP4983260"><em><strong>“Colombia es casi una foto de Venezuela”.</strong></em> </a>&nbsp;(El casi no se vale decía mi sabia abuelita). En tanto que <a href="https://www.elespectador.com/politica/alvaro-uribe-hablo-sobre-las-amenazas-del-presidente-donald-trump-a-colombia-y-sobre-la-invasion-en-venezuela-noticias-hoy">a <strong>El Espectador </strong>le dijo:</a> <em>“Cuando un país no controla su criminalidad, terceros países reaccionan”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<h2 class="wp-block-heading">A los políticos colombianos no les importan los venezolanos, ni siquiera a Donald Trump, que en Venezuela ve barriles de petróleo, no seres humanos.</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Lo concreto: Venezuela vuelve a ser el balón que unos y otros se lanzan en busca de réditos políticos, lo que se está volviendo una jugada torpe por dos razones: porque no nos volvimos Venezuela en cuatro años y porque, al menos hasta el momento de escribir estas líneas, Estados Unidos se abraza con el régimen chavista y hace negocios con él. Seamos honestos, a los políticos colombianos no les importan los venezolanos, ni siquiera a Donald Trump, que en Venezuela ve barriles de petróleo y <em>business</em>, no seres humanos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Así que al uribismo, le toca reescribir su viejo cuento del lobo feroz porque, como se dice vulgar y coloquialmente, <em>al perro no lo capan dos veces</em>. La gente está ya curada de espantos. Y cuando eso pasa, cualquier nuevo relato adobado con <em>más de lo mismo</em> pierde fuerza. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que queda claro, volviendo a las desesperadas declaraciones de Vicky Dávila, es que ella no tiene ningún plan de gobierno para los colombianos (aporreada en las encuestas, sus posibilidades de ser la presidenta se diluyeron hace rato), y el único recurso que le queda es satanizar a la izquierda, y lo hará hasta el final, cuando seguramente ya habrá quedado descartada como presidenciable, y quizás guarde la esperanza de ser <em>ministeriable</em>, repitiendo el descalabro de María Fernanda Cabal, la otra candidata ultraderechista que, al fracasar en los sondeos del Centro Democrático, tuvo que claudicar con pena y sin gloria.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En últimas, el problema de campañas como la de Vicky Dávila es no tener asesores competentes que actúen desde la racionalidad y sean capaces de decirles a sus candidatos que cuenten hasta diez antes de dejarse arrastrar por sus impulsos, haciendo evidente sus flaquezas en la cosa política. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nadie, a excepción&nbsp;del propio Donald Trump y su cerebro de anciano malévolo, conoce el plan b, c o z del presidente estadounidense. ¡Nadie! Todo lo que se diga son meras especulaciones al son de los tarros… o sea, producto del ruido mediático. Podemos anticipar, eso sí, que lo que se haga arriba se sentirá con fuerza abajo; es decir, las movidas de Estados Unidos impactarán la campaña presidencial colombiana, con resultados impredecibles, para alegría de unos y desconsuelo de otros. No sabemos si Trump, con sus decisiones —fríamente calculadas en función de los intereses de su país— terminará siendo el jefe de campaña de la izquierda o de la derecha.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los candidatos están leyendo los titulares, que es lo que hacemos todos, sin conocimiento de cómo funciona el parqués geopolítico, donde –recordemos- se puede ir a la cárcel facilito y facilito salir también de ella, dependiendo de lo que indiquen los dados. Ojalá se entienda el símil. Y ojalá los candidatos sepan quién es, por ahora, el dueño de los dados. (Y no estoy hablando de Diosdado Cabello, ¿ok?)</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por lo tanto, un candidato presidencial no puede rebajarse a la condición del ciudadano de a píe que opina sobre lo divino y humano y en caliente, porque lo que ese <em>cristiano </em>opine de forma individual al fin de cuentas resulta intrascendente en el juego por el poder. Pero la opinión del político en campaña termina siendo un arma de doble fijo para él, y en ese caso la prudencia del solapado resulta menos contraproducente que la ligereza de aquel o aquella que se levanta con el ánimo alebrestado, pensando <em>esta boca es mía</em>, a ver qué <em>genialidad</em> se le ocurre para marcar en las encuestas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al margen de eso, la derecha siempre tuvo un plan para gobernar pero nunca un plan para ser oposición, y los congresistas creyeron torpemente que al oponerse a las reformas y celebrarlo en las redes sociales hacían lo correcto.&nbsp;Quizás esas torpezas la lleven a perder también en 2026 las elecciones. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Colombia es hoy más nacionalista que nunca frente a Trump, y ese sentimiento patriótico afecta el discurso de una derecha colombiana recalcitrante que, hasta el incidente con Venezuela, fue más <em>trumpista </em>que Trump pero hoy, apática, lo observa con desdén. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La invitación que le hizo el presidente Trump al presidente Petro para dialogar de tú a tú en la Casa Blanca, abre un nuevo episodio&nbsp;para las relaciones bilaterales, pero también podrían significar un giro inesperado en la campaña presidencial. Petro tiene, por ahora, el sartén por el mango. La suerte de la izquierda dependerá de cómo juegue sus cartas en el Despacho Oval. ¿Cuál será el as bajo la manga de cada uno? Eso es tema para otra columna.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=124412</guid>
        <pubDate>Sun, 11 Jan 2026 12:59:25 +0000</pubDate>
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