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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Blogs de A sangre fría | Blogs El Espectador</title>
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        <title>¿Dónde estaba Dios mientras masacraban a una familia cristiana a sangre fría?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/donde-estaba-dios-mientras-masacraban-a-una-familia-cristiana-a-sangre-fria/</link>
        <description><![CDATA[<p>No es fácil defender a Dios en estos tiempos.</p>
<p>La víspera de año nuevo fue horrible en Aguachica, Cesar, digna de un relato de Edgar Allan Poe, Stephen King, Agatha Christie o Truman Capote. </p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Foto tomada de las redes sociales. </em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-f070bcf8aabd7c81beb2775ac995ebee"><em><strong>“Vamos a poner todo en las manos de Dios. Vamos a encomendar nuestra casa, nuestra familia, nuestros proyectos en las manos de nuestro Dios, porque sabemos que el futuro en el Señor es el que está seguro, pero el futuro en nosotros es incierto”:</strong></em> Palabras del pastor Marlon Yamith Lora, una hora antes de ser asesinado.  </p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-6a76df4bc366c1180f9b0d320878b12b"><em><strong>&#8220;Luego él preguntó si no tenía fe en Dios. Yo dije: &#8216;Está confundido. Es Dios el que no tiene fe en nosotros<em><strong>&#8216;</strong></em>&#8220;:</strong></em> Del capítulo final de la serie “House of Cards”.</p>



<p>El múltiple asesinato de una familia evangélica nos recuerda que la maldad humana no toma vacaciones y tampoco le teme a Dios. Nada se sabe con certeza sobre los móviles de esta matanza. Todo lo que hay, por ahora, son supuestos y el sensacionalismo de las redes sociales haciendo de este crimen un espectáculo mediático para obtener la gracia del algoritmo. Entre más espectacularidad, más probable que llegue rápido a la parrilla de Netflix, que convierte hechos atroces en una mina de oro, cuando estos, muchas veces, ni siquiera se han resuelto.</p>



<p>Por sus similitudes, este crimen me recordó la masacre de la familia Clutter, en 1959, en Estados Unidos, inmortalizada seis años después por Truman Capote en la novela “A sangre fría”. Los hechos ocurrieron en la ciudad de Holcomb, estado de Kansas. La sociedad de entonces quedó tan conmocionada, con el credo en la boca, como lo están ahora los aguachiquenses en el departamento del Cesar.</p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>La película &#8220;In cold blood&#8221; (A sangre fría, 1967). fue protagonizada por Robert Blake (el inolvidable Baretta) en el papel del asesino Perry Smith. En la vida real, Blake fue acusado y absuelto del asesinato de su esposa. </em></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="In Cold Blood (5/8) Movie CLIP - The Last Living Thing You&#039;re Ever Gonna See (1967) HD" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/gHAJY34g-LY?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>En el primer caso, <strong>la motivación de los brutales asesinatos fue el dinero</strong>. Los asesinos, Perry Smith y Dick Hickcock, buscaban diez mil dólares que jamás aparecieron, porque no había tal en la casa de los Clutter, donde los asesinaron a sangre fría; esto es, con cero remordimientos y cero empatía por las víctimas. Usaron una escopeta calibre 12, guantes de goma, una soga y medias negras.</p>



<p>Es una novela extraordinaria y de un gran valor literario, sobre el valor de la vida que no vale nada. Lo mismo podemos decir sobre el caso de la familia Lora Rincón, cuyo móvil desconocemos aún. <em>El Tiempo</em> tituló: <em>“Mafia, extorsión y diezmos: los datos desconocidos del crimen de la familia Lora en Aguachica”.</em></p>



<p>Especulación va, especulación viene. Un día se dijo que los mataron por equivocación y al siguiente que no. Hasta una mujer llamada Alexandra, autoproclamada clarividente, con miles de seguidores en TikTok, se volvió tendencia al concluir mágicamente que todo obedece a una venganza: <em>“… el pastor estaba en algunas cosas no muy claras para la sociedad”, </em>dijo la señora. A ese grado de irresponsabilidad hemos llegado: Muchos prefieren a los charlatanes sobre el periodismo que investiga con rigor. </p>



<p>Más que <em>homo sapiens</em>, hoy somos <em>homo influenciables</em>, con más apetito por el morbo que capacidad para conmovernos, pues al fin de cuentas este es el país de las masacres que se suceden a intervalos y se sirven con las noticias mientras almorzamos. O las servimos como en los autoservicios: pasamos del video chistoso al de la tragedia, para luego, con otro ligero movimiento del dedo índice, estallar otra vez de risa, porque ¡quién quiere llorar pudiendo reír!</p>



<p>También hay gente seria en esas mismas redes. En un hilo de X, el periodista y columnista Jacobo Solano entregó detalles del hecho, incluido el video del momento justo en que el victimario ataca, y luego huye.   </p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="twitter-tweet" data-width="500" data-dnt="true"><p lang="es" dir="ltr">Abro hilo 🧵 para contarles algunos detalles sobre la masacre del Pastor Evangelico Marlon Lora y su Familia en Aguachica, Cesar. <a href="https://t.co/UosVVPCTSn">pic.twitter.com/UosVVPCTSn</a></p>&mdash; Jacobo Solano Cerchiaro (@JACOBOSOLANOC) <a href="https://twitter.com/JACOBOSOLANOC/status/1873763578140049603?ref_src=twsrc%5Etfw">December 30, 2024</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
</div></figure>



<h2 class="wp-block-heading">No es fácil creer en un Dios que permite tales cosas, o a lo mejor las permite porque perdió la fe en nosotros.</h2>



<p>En ambos crímenes murieron los cuatro miembros de una misma familia. Los Clutter eran los esposos Herbert y Bonnie y sus hijos Kenyon, de 15 años y Nancy, de 16, personas religiosas que asistían con puntualidad a los servicios dominicales. </p>



<p>Por su parte, la familia Lora Rincón estaba conformada por los padres, Marlon Yamith y Yurlay, y sus hijos Ángela Natalia de 23 años y Santiago, de 18 años, tan devotos como los Clutter, miembros de una iglesia cristiana: la pareja oficiaba como pastores evangélicos, según reportes de prensa.  </p>



<p>Más allá de las hipótesis, la pregunta que cabe, en medio de la consternación nacional, es la misma: ¿Dios existe? Y si Dios existe, ¿Dónde estaba mientras el sicario jaló varias veces del gatillo contra aquellas pobres almas?</p>



<p>No es fácil creer en un Dios que permite tales cosas, o a lo mejor las permite porque perdió la fe en nosotros. Es más fácil creerle al filósofo Friedrich Nietzsche cuando dijo: <em>“Dios ha muerto”, </em>porque así podemos exonerarle de cualquier responsabilidad.  (Aunque, aquí entre nos, muchos preferirían que muriera no Dios, si no esas iglesias que hacen de la fe un negocio). </p>



<p>Un autor que me gusta, el astrofísico Stephen Hawking, dice lo siguiente en sus <em>“Breves respuestas a las grandes preguntas”, </em>página 67:<em> “Antes del Big Bang el tiempo no existía. (…) Para mí eso significa que no hay posibilidad de un creador, porque no existía tiempo en el que pudiera existir un creador”.</em></p>



<p>Y más adelante, enfatiza: <em>¿Tengo fe? Todos somos libres de creer en lo que queramos, y mi opinión es que la explicación más simple es que no hay Dios. Nadie creó el universo y nadie dirige nuestro destino.</em> (…) <em>Opino que creer en otra vida es tan solo una ilusión.</em> (…) <em>Cuando morimos volvemos a ser polvo. Pero hay un sentido en aquello que vivimos, en nuestra influencia y en los genes que transmitimos a nuestros hijos. Tenemos esta única vida para apreciar el gran diseño del universo, y me siento extremadamente agradecido por ello”. </em></p>



<p>No creo en un Dios, pero quiero creer que sí existe otra vida después de esta., y lo peor es que no sé si para seguir viendo los mismos horrores. El profundo miedo a la muerte –que es a la vez mi profundo amor a la vida- es lo que me hace pensar que existe un después. O quizás “reencarnamos” a través de nuestros hijos, como lo sugirió Stephen Hawking, que así lo entiendo.</p>



<p>Uno quisiera creer en Dios, pero Dios no ayuda. Aun así, resulta mil veces mejor creer que existe, aferrarse a esa idea como último consuelo, antes de sumirnos en el caos total, en esta especie de orfandad espiritual, que no se remedia ni yendo a misa. </p>



<p>El mundo, tan patas arriba como está, solo deja dos opciones: Temerle a un Dios creado por los hombres –hasta que científicamente se demuestre lo contrario- o no creer en nada de nada -menos en la utilidad de la vida-; nihilismo que llaman.</p>



<p>Cuando hablamos de temerle a Dios, ¿no es acaso a nuestra propia conciencia a lo que le tememos, a ella que ve y sabe todo sobre nosotros? Visto así, Dios somos cada criatura con nuestras pequeñeces y (sobre todo) con nuestras megalomanías.</p>



<p>De vuelta a los científicos, uno de ellos sugirió que todos llegamos a este mundo con los latidos contados, lo que significa que el tiempo de vida sobre la Tierra dependerá de lo atesorado en el corazón, eso sí un loco a sueldo no se interpone antes. De hecho, el cardiólogo <a href="https://www.menshealth.com/es/fitness/a62537019/jose-abellan-efecto-sorprendente-ejercicio-fisico-longevidad">José Abellán </a>asegura que la clave para vivir más está en ahorrarle latidos al músculo cardíaco, a través de la actividad física. Esa es una de las razones por las que amo más los gimnasios que las iglesias. </p>



<p>Según la revista Men´s Health <em><strong>“puede haber un número de latidos que estamos predestinados a vivir”,</strong> </em>alrededor de 3.000 millones <em>y “hay formas de optimizarlos, como ya descubrió la ciencia en el siglo pasado”.</em> De acuerdo con el experto, <em>“eso significa que con 1 hora de ejercicio regular, ahorras 13.000 latidos cada día (10 latidos x 1.380 minutos cada día)&#8221;.</em></p>



<p>¿Dónde queda Dios en esa ecuación? Puedo parecer políticamente incorrecto por lo que voy a plantear, consciente de que el país no está para chistes macabros. ¿Es parte de algún plan divino que, en ambos casos, ningún miembro de la familia haya sobrevivido? Sobrevivir a algo semejante, por más milagroso o benévolo que nos parezca, sería tanto como quedar muerto en vida hasta el día de la muerte propiamente dicha. Por supuesto, no creo que exista un Dios con ese nivel de perversidad y permisividad. Eso es más propio de la imperfección humana, que corta los latidos ajenos a su antojo.   </p>



<p>Las víctimas, en uno y otro crimen, eran cristianos practicantes, que adoraban a un Dios que no pudo evitar el terrible desenlace. Ese Dios, que todo lo ve y todo lo sabe, permite al verdugo violar el quinto mandamiento, en tanto que la mayoría cumplimos los otros nueve con bastante esfuerzo, y no siempre.</p>



<p>Mientras reflexionaba sobre estas cuestiones, me topé en Netflix un nuevo documental (&#8220;<em>La vida según Philoema Cunk&#8221;,</em> 2025), que trata sobre el sentido de la vida, la eterna pregunta sin una respuesta que nos satisfaga colectivamente. Pensaba re-encontrarme con Dios pero creo que seguí alejándome más. </p>



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<iframe title="La vida según Philomena Cunk Trailer (2025) SUBTITULADO [HD] Netflix" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/NDnQ2P4ZHSQ?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
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<p>Philomena Cunk, la conductora, <em>&#8220;una reportera de investigación mal informada&#8221;</em>, <em>&#8220;la reina del falso documental&#8221;,</em> hace chistes inteligentes (pero pesados) sobre Dios y lo interpela cada tanto. Cuestiona, por ejemplo, el servilismo del culto para ganar la aprobación celestial, mientras a Él lo recrimina por violar nuestra privacidad. <em>&#8220;Dios no solo sabe sobre las cosas pecaminosas que hicimos. También sabe las cosas pecaminosas que pensamos hacer”.</em> Luego, le pregunta al doctor Douglas Hedley, profesor de Filosofía de la Religión en la Universidad de Cambridge, si hay modo de protegernos contra las intromisiones de Dios. Es un documental divertido pero no apto para espectadores sensibles, sin chispa para el humor con doble sentido. </p>



<p>¿Sentido de la vida? Una familia halla el significado en la cristiandad y un sicario halla el suyo asesinándola, por la razón que sea. Ante eso, es poco lo que se pueda agregar.</p>



<p>Sinceramente no tengo nada contra Dios, tampoco me molesta pensar que se dedica a espiarme las 24 horas del día, incluso mientras duermo. Me gustaría, eso sí, que de existir, hiciera cambios en lo concerniente al libre albedrío, ese pretexto fabuloso que usa la religión para exonerar a Dios de culpas, lo que en últimas es casi como admitir que Dios no tiene poder sobre su humana creación. Esa es la postura de los deístas, quienes arguyen que Dios creó todo cuanto existe sin entrometerse en los asuntos humanos. Algo así, con todo respeto, como esos papás que echan hijos al mundo y luego desaparecen. </p>



<p>Aceptemos, un poco a regañadientes, que de alguna manera la idea de Dios pone cierto orden en la vida de las personas, al menos en la vida de quienes validan su existencia. En lo personal, decidí que no necesito creer en un Dios para ser una persona correcta en lo básico e imperfecta en todo. Algunos no creyentes como yo nos alimentamos de literatura, filosofía o arte, por ejemplo. Entendemos la espiritualidad por fuera de la religión, por decirlo de alguna manera. Menos adoctrinamiento y más humanismo, ese que da importancia a la dignidad y el valor de la vida humana. Es lo único que necesitamos para tratar de convivir sin necesidad de matarnos. Jesús fue un humanista, como lo fueron Kant, Voltaire y Jean Paul Sartre. </p>



<p>Este último, filósofo y novelista francés, fue quien dijo: <em>“El infierno son los otros”.</em> No cabe duda de que los Clutter y los Lora Rincón supieron, antes de morir, que ese infierno tenía rostro humano. </p>



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        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
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        <pubDate>Sun, 05 Jan 2025 13:03:50 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[¿Dónde estaba Dios mientras masacraban a una familia cristiana a sangre fría?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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        <item>
        <title>Truman Capote: Lengua venenosa, pluma prodigiosa</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/truman-capote-lengua-venenosa-pluma-prodigiosa/</link>
        <description><![CDATA[<p>Hace 100 años nació Truman Capote (30 de septiembre de 1924) y murió hace 40 años (25 de agosto de 1984). Homenaje a un grande de la literatura y el periodismo. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size">El actor Philip Seymour Hoffman dio vida a Truman Capote en el cine.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-0d9adf010bb60f37c31128a7aacb9f68"><strong>¿Por qué la vida tiene que ser tan jodidamente podrida?”: Truman Capote.</strong></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-f93deec4b50422fd2c124229c0d2a361"><strong>“La fama es el gran afrodisiaco”: Truman Capote.</strong></p>



<p>Quisiera escribir como aquel tipo que encantó y desencantó a la sociedad de su tiempo, ese <em>niño terrible</em> del periodismo y la literatura que hizo y dijo lo que se le dio la gana.</p>



<p>No salí a la calle en toda una Semana Santa por leer <em>A sangre fría</em>. Quería para mí un talento semejante. Luego escarbé en su vida: un tipo buena vida norteamericano con una infancia difícil, de poca estatura y voz aflautada (¿o debiéramos decir afeminada para no cansar con los eufemismos?), cuyo nombre real era Truman Streckfus Persons, aunque él prefirió llevar el segundo apellido de su padrastro cubano, un tal Joseph García Capote. <em>“Te agradecería que en el futuro te dirigieras a mi como Truman Capote, porque todo el mundo me conoce por este nombre”,</em> le escribió a su padre en un papel.</p>



<h2 class="wp-block-heading">“Soy alcohólico. Soy drogadicto. Soy homosexual. Soy un genio”: Truman Capote.</h2>



<p>No hay manera de contradecirlo. Fue eso y más: llevó el periodismo a otro nivel. Afirmó que había inventado un nuevo género literario, <em>“la novela de no ficción”,</em> hecho que lo convirtió en una figura destacada del llamado <em>Nuevo Periodismo</em>.</p>



<p>En la biografía oficial habla de esa pasión. <em>“El secreto del arte de entrevistar (porque es un arte) es dejar que el otro crea que te está entrevistando a ti. Empiezas hablando de ti y lentamente vas tendiendo la tela de araña y acaba contándolo todo. Así cacé a Marlon (Brando)”</em>.</p>



<p>Hasta entonces no había leído nada suyo y en adelante quise leerlo todo, que es el efecto embriagador que causan los grandes escritores, esos genios que nacen de a uno cada siglo.</p>



<p>Así llegué a obras como <em>“Plegarias atendidas”, “Otras voces, otros ámbitos”, “Desayuno en Tiffany´s” </em>o<em> “Música para camaleones”</em> y a sus cuentos completos. Maravillado, busqué su biografía oficial, la de Gerald Clarke. Al cerrar el libro en la página 716 entendí que la vida del propio Capote (y así la de sus padres, pero en especial la de su madre), fue en sí misma una novela, con todo y los episodios sórdidos que la rodearon: una niñez con más soledad que amor, sus primeros escritos siendo niño, sus relaciones tormentosas y, víctima de la celebridad, su descenso a los infiernos: una mezcla letal de drogas, alcohol, soledad y depresión. Varias veces se presentó borracho a lecturas y entrevistas. &nbsp;</p>



<h2 class="wp-block-heading">“Me prometió el mundo y no me dio más que un plato de lentejas”, dijo de Truman Capote uno de sus amantes&#8221;.</h2>



<p>Truman se dedicó a consolar a sus cisnes, que así llamaba a las mujeres con belleza, riqueza y clase de la alta sociedad neoyorquina, a quienes les sirvió de almohada y pañuelo para que lloraran sus desdichas. No sabían que su amigo –su canalla amigo- escribiría todo cuanto vio y escuchó, tirando al traste amistades de años. Yo diría: De los escritores no te confíes, porque donde unos ven chismes, ellos ven literatura. Y ninguno viste de sotana que los obligue a guardar confesiones.</p>



<p>Aunque usó nombres ficticios, los aludidos sabían que aquella ficción los delataba. Tales&nbsp;infidencias forman parte del relato <em>La Cote Basque</em>, del libro “Plegarias atendidas”.&nbsp;Este 2024, el canal HBO Max estrenó la serie de ocho capítulos basada en dicho relato: <em>Feud: Capote vs. The Swans</em>.</p>



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<iframe loading="lazy" title="FEUD: Capote Vs. The Swans Trailer (2024) Naomi Watts, Demi Moore" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/WeE1pRfIt8k?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>Capote se defendió con el único argumento posible: <em>“Yo no he dicho eso. Lo dice un personaje. No se puede acusar a un escritor de lo que dicen los personajes”.</em> Sus declaraciones levantaban polvo, no exentas de veneno. <em>“Toda la literatura, desde las biografías a los ensayos, pasando por las novelas y los cuentos, no es más que chismorreo”.</em></p>



<p>Fue una persona de amores y odios. Acribillaba con sus palabras. De hecho, el periodista Lawrence Grobel le dedicó su libro <em>“Conversaciones íntimas con Truman Capote”</em> con esta frase: <em>“A Truman, que afiló la pluma sin miedo”.</em></p>



<p>Tan venenosas fueron su prosa y su lengua que para una nueva biografía el escritor George Plimpton juntó el testimonio de quienes lo amaron y lo odiaron. Cada cierto tiempo la prensa nos recuerda que fue el anfitrión de <em>&#8220;La fiesta del siglo&#8221;</em>. Con su “baile en blanco y negro&#8221; (1966, Hotel Plaza de Nueva York) <em>“hizo 540 amigos y 15.000 enemigos”</em>, así reseñado por <a href="https://elpais.com/icon-design/arte/2020-11-27/cuando-truman-capote-diseno-una-fiesta-en-blanco-y-negro-la-convirtio-en-el-baile-del-siglo-y-se-enemisto-con-medio-mundo.html"><em>El País</em>.</a> Lo planeó para dejar por fuera personas a las que detestaba.</p>



<h2 class="wp-block-heading">“Lo que no entiendo es porque todo el mundo decía que los Kennedy eran tan sexys. Sé mucho de pollas, he visto un montón y si hubiesen empalmado todas las de los Kennedy habría salido una buena”: Truman Capote.</h2>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size">(Cita tomada del libro<em> &#8220;Truman Capote: La biografía definitiva</em>).</p>



<p>Así era él: sin pelos en la lengua, un imprudente que hacía las delicias en cualquier reunión. Despreciaba a Ernest Hemingway como persona y como escritor; en cambio, consideraba muy buenos los relatos de John Cheever. (¡Y sí que lo son!). Admiraba a escritores como Faulkner y Nabokov. De los suramericanos confesó simpatía por Gabriel García Márquez; a Borges lo consideraba de segunda categoría” y de Albert Camus dijo que no se mereció el Premio Nobel de Literatura.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="643" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30081741/Z-CAPOTE-A-SANGRE-FRIA-1-643x1024.jpg" alt="" class="wp-image-106050" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30081741/Z-CAPOTE-A-SANGRE-FRIA-1-643x1024.jpg 643w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30081741/Z-CAPOTE-A-SANGRE-FRIA-1-188x300.jpg 188w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30081741/Z-CAPOTE-A-SANGRE-FRIA-1-768x1224.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30081741/Z-CAPOTE-A-SANGRE-FRIA-1.jpg 866w" sizes="auto, (max-width: 643px) 100vw, 643px" /></figure>



<p>“A sangre fría” (1965), su obra maestra, es lectura obligada para escritores y periodistas; le tomó seis años escribirla, principio y fin de su genialidad.</p>



<p>Corrió el rumor de que se enamoró de uno de los asesinos pero luego quedó claro que fingió su amistad, con cartas, libros y regalos mientras los visitaba en la cárcel para sacar información. Ellos pensaban que él escribiría un libro para salvarlos y él sólo quería publicarlo y olvidarse de todo.</p>



<p><em>“Me han dicho que el libro está a punto de imprimirse y que van a venderlo después de nuestras ejecuciones”,</em> le dijo ofuscado Perry, uno de los criminales.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><em>“Escribir el libro no me resultó tan difícil como tener que vivir con él. Todo ese maldito asunto, día a día y día a día. Fue mortificante, una verdadera fuente de ansiedad, tan desolador, tan anonadante, y… tan triste”.</em></h2>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size">(Cita tomada del libro <em>Truman Capote: La biografía definitiva</em>).</p>



<p>La película <em>Capote</em> (Prime Video), en la piel del actor Philip Seymour Hoffman, ya fallecido, muestra cómo se gestaron la investigación y escritura, y sus artimañas en ese proceso. Todo empezó cuando leyó en la primera plana de&nbsp;<em>The New York Times</em> sobre una familia que había sido masacrada en su casa de Kansas. Tenía el olfato del reportero audaz que se huele las buenas historias a distancia.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-4-3 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Trailer Capote Oscar 2006" width="500" height="375" src="https://www.youtube.com/embed/BoRX7e5_nO0?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>Si el lector quiere leer una novela fascinante, lea <em>A sangre fría</em>. Cada página es como estar ahí, testigo del horror, sintiendo el terror que experimentó la joven Nancy al descubrir los cadáveres de la familia Clutter.</p>



<p><em>“Cada vez que cojo A sangre fría lo leo de cabo a rabo, como si no lo hubiera escrito yo. No le cambiaría ni una coma”,</em> le dijo a Lawrence.</p>



<p>Quería reencarnar en un buitre, odiaba ir a funerales y anhelaba ganarse el Nobel. Envidiables su memoria y su nivel de precisión para describir escenas, personajes y situaciones. Podía recordar el 90% de las charlas para luego transcribirlas.</p>



<h2 class="wp-block-heading">“Los libros que leí por mi cuenta tuvieron una importancia mucho mayor que mi educación oficial, que fue una pérdida de tiempo y concluyó cuando cumplí diecisiete años”: Truman Capote. </h2>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size">(Cita tomada del Libro <em>Conversaciones íntimas con Truman Capote</em>, Anagrama)</p>



<p>Parte de <em>A sangre fría</em> la escribió en una casa española, entre pinos sobre un risco, que ahora es refugio para escritores de todo el mundo: poetas, novelistas, ensayistas, cuentistas e historietistas. Una vez aprobada la solicitud, durante un mes, cuatro personas pueden convivir en la <a href="https://rlfinestres.com/"><em>Residència Literària Finestres</em>.</a></p>



<p>Se trata de <em>“un territorio de calma y recogimiento, alejado de los afanes urbanos, donde se cultiva la imaginación y el pensamiento a través de la escritura”.</em></p>



<p>Truman no encontró cómo regresar del averno. El forense dijo que su muerte fue resultado de hepatitis, flebitis e intoxicación por múltiples fármacos. Aunque el genio de hueso y carne está en el cielo de los escritores desde&nbsp;1984, su genialidad quedó atrapada en su obra.</p>



<p>Genio y figura hasta la sepultura, el mundo celebra hoy a un iconoclasta, a un irrepetible. ¡Gracias Truman Capote!</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=106045</guid>
        <pubDate>Mon, 30 Sep 2024 13:23:08 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/30081647/Z-CAPOTE-LA-PELICULA-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Truman Capote: Lengua venenosa, pluma prodigiosa]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Truman Capote: Lengua venenosa, pluma genial</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/truman-capote-lengua-venenosa-pluma-genial/</link>
        <description><![CDATA[<p>Este 2024 se conmemoran cien años del natalicio de Truman Capote y cuarenta de su muerte: 30 de septiembre de 1924 &#8211; 25 de agosto de 1984. Homenaje a un grande de la literatura y el periodismo.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size">El actor Philip Seymour Hoffman dio vida a Truman Capote en el cine. </p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-0d9adf010bb60f37c31128a7aacb9f68"><strong>¿Por qué la vida tiene que ser tan jodidamente podrida?”: Truman Capote.</strong></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-f93deec4b50422fd2c124229c0d2a361"><strong>“La fama es el gran afrodisiaco”: Truman Capote.</strong></p>



<p></p>



<p>Quisiera escribir como aquel tipo que encantó y desencantó a la sociedad de su tiempo, ese <em>niño terrible</em> del periodismo y la literatura que hizo y dijo lo que se le dio la gana.</p>



<p>No salí a la calle en toda la Semana Santa por leer <em>A sangre fría</em>. Quería para mí un talento semejante. Luego escarbé en su vida: un tipo buena vida norteamericano con una infancia difícil, de poca estatura y voz aflautada (¿o debiéramos decir afeminada para no cansar con los eufemismos?), cuyo nombre real era Truman Streckfus Persons, aunque él prefirió llevar el segundo apellido de su padrastro cubano, un tal Joseph García Capote. <em>“Te agradecería que en el futuro te dirigieras a mi como Truman Capote, porque todo el mundo me conoce por este nombre”,</em> le escribió a su padre en un papel.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-text-align-right">“Soy alcohólico. Soy drogadicto. Soy homosexual. Soy un genio”: Truman Capote. </h2>



<p>No hay manera de contradecirlo. Fue eso y más: llevó el periodismo a otro nivel. Afirmó que había inventado un nuevo género literario, <em>“la novela de no ficción”,</em> hecho que lo convirtió en una figura destacada del llamado <em>Nuevo Periodismo</em>.</p>



<p>En la biografía oficial habla de esa pasión. <em>“El secreto del arte de entrevistar (porque es un arte) es dejar que el otro crea que te está entrevistando a ti. Empiezas hablando de ti y lentamente vas tendiendo la tela de araña y acaba contándolo todo. Así cacé a Marlon (Brando)”</em>.</p>



<p>Hasta entonces no había leído nada suyo y en adelante quise leerlo todo, que es el efecto embriagador que causan los grandes escritores, esos genios que nacen de a uno cada siglo.</p>



<p>Así llegué a obras como <em>“Plegarias atendidas”, “Otras voces, otros ámbitos”, “Desayuno en Tiffany´s” </em>o<em> “Música para camaleones”</em> y a sus cuentos completos. Maravillado, busqué su biografía oficial, la de Gerald Clarke. Al cerrar el libro en la página 716 entendí que la vida del propio Capote (y así la de sus padres, pero en especial la de su madre), fue en sí misma una novela, con todo y los episodios sórdidos que la rodearon: una niñez con más soledad que amor, sus primeros escritos siendo niño, sus relaciones tormentosas y, víctima de la celebridad, su descenso a los infiernos: una mezcla letal de drogas, alcohol, soledad y depresión. Varias veces se presentó borracho a lecturas y entrevistas. &nbsp;</p>



<h2 class="wp-block-heading has-text-align-right">“Me prometió el mundo y no me dio más que un plato de lentejas”, dijo de Truman Capote uno de sus amantes&#8221;.</h2>



<p>Truman se dedicó a consolar a sus cisnes, que así llamaba a las mujeres con belleza, riqueza y clase de la alta sociedad neoyorquina, a quienes les sirvió de almohada y pañuelo para que lloraran sus desdichas. No sabían que su amigo –su canalla amigo- escribiría todo cuanto vio y escuchó, tirando al traste amistades de años. Yo diría: De los escritores no te confíes, porque donde unos ven chismes, ellos ven literatura. Y ninguno viste de sotana que los obligue a guardar confesiones.</p>



<p>Aunque usó nombres &nbsp;ficticios, los aludidos sabían que aquella ficción los delataba. Tales&nbsp;infidencias forman parte del relato <em>La Cote Basque</em>, del libro “Plegarias atendidas”.&nbsp;Este 2024, el canal HBO Max estrenó la serie de ocho capítulos basada en dicho relato: <em>Feud: Capote vs. The Swans</em>,</p>



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<iframe loading="lazy" title="FEUD: Capote Vs. The Swans Trailer (2024) Naomi Watts, Demi Moore" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/WeE1pRfIt8k?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
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<p>Capote se defendió con el único argumento posible: <em>“Yo no he dicho eso. Lo dice un personaje. No se puede acusar a un escritor de lo que dicen los personajes”.</em> Sus declaraciones levantaban polvo, no exentas de veneno. <em>“Toda la literatura, desde las biografías a los ensayos, pasando por las novelas y los cuentos, no es más que chismorreo”.</em></p>



<p>Fue una persona de amores y odios. Acribillaba con sus palabras. De hecho, el periodista Lawrence Grobel le dedicó su libro <em>“Conversaciones íntimas con Truman Capote”</em> con esta frase: <em>“A Truman, que afiló la pluma sin miedo”.</em> </p>



<p>Tan venenosas fueron su prosa y su lengua que para una nueva biografía el escritor George Plimpton juntó el testimonio de quienes lo amaron y lo odiaron. Cada cierto tiempo la prensa nos recuerda que fue el anfitrión de <em>&#8220;La fiesta del siglo&#8221;</em>. Con su “baile en blanco y negro&#8221; (1966, Hotel Plaza de Nueva York) <em>“hizo 540 amigos y 15.000 enemigos”</em>, así reseñado por <a href="https://elpais.com/icon-design/arte/2020-11-27/cuando-truman-capote-diseno-una-fiesta-en-blanco-y-negro-la-convirtio-en-el-baile-del-siglo-y-se-enemisto-con-medio-mundo.html"><em>El País</em>.</a> Lo planeó para dejar por fuera personas a las que detestaba. </p>



<h2 class="wp-block-heading has-text-align-right">“Lo que no entiendo es porque todo el mundo decía que los Kennedy eran tan sexys. Sé mucho de pollas, he visto un montón y si hubiesen empalmado todas las de los Kennedy habría salido una buena”: Truman Capote. </h2>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size">(Cita tomada del libro<em> &#8220;Truman Capote: La biografía definitiva</em>).</p>



<p>Así era él: sin pelos en la lengua, un imprudente que hacía las delicias en cualquier reunión. Despreciaba a Ernest Hemingway como persona y como escritor; en cambio, consideraba muy buenos los relatos de John Cheever. (¡Y sí que lo son!). Admiraba a escritores como Faulkner y Nabokov. De los suramericanos confesó simpatía por Gabriel García Márquez; a Borges lo consideraba de segunda categoría” y de Albert Camus dijo que no se mereció el Premio Nobel de Literatura.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="643" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/28111028/Z-CAPOTE-A-SANGRE-FRIA-643x1024.jpg" alt="" class="wp-image-105951" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/28111028/Z-CAPOTE-A-SANGRE-FRIA-643x1024.jpg 643w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/28111028/Z-CAPOTE-A-SANGRE-FRIA-188x300.jpg 188w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/28111028/Z-CAPOTE-A-SANGRE-FRIA-768x1224.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/28111028/Z-CAPOTE-A-SANGRE-FRIA.jpg 866w" sizes="auto, (max-width: 643px) 100vw, 643px" /></figure>



<p>“A sangre fría” (1965), su obra maestra, es lectura obligada para escritores y periodistas; le tomó seis años escribirla, principio y fin de su genialidad.</p>



<p>Corrió el rumor de que se enamoró de uno de los asesinos pero luego quedó claro que fingió su amistad, con cartas, libros y regalos mientras los visitaba en la cárcel para sacar información. Ellos pensaban que él escribiría un libro para salvarlos y él sólo quería publicarlo y olvidarse de todo.</p>



<p><em>“Me han dicho que el libro está a punto de imprimirse y que van a venderlo después de nuestras ejecuciones”,</em> le dijo ofuscado Perry, uno de los criminales. </p>



<h2 class="wp-block-heading has-text-align-right"><em>“Escribir el libro no me resultó tan difícil como tener que vivir con él. Todo ese maldito asunto, día a día y día a día. Fue mortificante, una verdadera fuente de ansiedad, tan desolador, tan anonadante, y… tan triste”.</em> </h2>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size">(Cita tomada del libro <em>Truman Capote: La biografía definitiva</em>).</p>



<p>La película <em>Capote</em> (Prime Video), en la piel del actor Philip Seymour Hoffman, ya fallecido, muestra cómo se gestaron la investigación y escritura, y sus artimañas en ese proceso. Todo empezó cuando leyó en la primera plana de&nbsp;<em>The New York Times</em> sobre una familia que había sido masacrada en su casa de Kansas. Tenía el olfato del reportero audaz que se huele las buenas historias a distancia. </p>



<p>Si el lector quiere leer una novela fascinante, lea <em>A sangre fría</em>. Cada página es como estar ahí, testigo del horror, sintiendo el terror que experimentó la joven Nancy al descubrir los cadáveres de la familia Clutter.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-4-3 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
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<p><em>“Cada vez que cojo A sangre fría lo leo de cabo a rabo, como si no lo hubiera escrito yo. No le cambiaría ni una coma”,</em> le dijo a Lawrence.</p>



<p>Quería reencarnar en un buitre, odiaba ir a funerales y anhelaba ganarse el Nobel. Envidiables su memoria y su nivel de precisión para describir escenas, personajes y situaciones. Podía recordar el 90% de las charlas para luego transcribirlas.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-text-align-right">“Los libros que leí por mi cuenta tuvieron una importancia mucho mayor que mi educación oficial, que fue una pérdida de tiempo y concluyó cuando cumplí diecisiete años”. </h2>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size">(Cita tomada del Libro <em>Conversaciones íntimas con Truman Capote</em>, Anagrama)</p>



<p>Parte de <em>A sangre fría</em> la escribió en una casa española, entre pinos sobre un risco, que ahora es refugio para escritores de todo el mundo: poetas, novelistas, ensayistas, cuentistas e historietistas. Una vez aprobada la solicitud, durante un mes, cuatro personas pueden convivir en la <a href="https://rlfinestres.com/"><em>Residència Literària Finestres</em>.</a></p>



<p>Se trata de <em>“un territorio de calma y recogimiento, alejado de los afanes urbanos, donde se cultiva la imaginación y el pensamiento a través de la escritura”.</em></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-residencia-literaria-finestres wp-block-embed-residencia-literaria-finestres"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="ocm5kxEpRR"><a href="https://rlfinestres.com/">Portada</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="«Portada» — Residencia Literaria Finestres" src="https://rlfinestres.com/embed/#?secret=QfnDU9Sse8#?secret=ocm5kxEpRR" data-secret="ocm5kxEpRR" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
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<p>Truman no encontró cómo regresar del averno. El forense dijo que su muerte fue resultado de hepatitis, flebitis e intoxicación por múltiples fármacos. Aunque el genio de hueso y carne está en el cielo de los escritores desde&nbsp;1984, su genialidad quedó atrapada en su obra. </p>



<p>Genio y figura hasta la sepultura, el mundo celebra hoy a un iconoclasta, a un irrepetible. ¡Gracias Truman Capote!</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=105944</guid>
        <pubDate>Sun, 29 Sep 2024 17:17:33 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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