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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Sat, 30 May 2026 01:14:04 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Todos los resultados de blogs de y | Blogs El Espectador</title>
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        <item>
        <title>POR UNA MEMORIA DEMOCRÁTICA</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/por-una-memoria-democratica/</link>
        <description><![CDATA[<p>La polarización que nos diezma como ciudadanos e impide la existencia real de la convivencia democrática no es la partidista. Es aquella que nos divide entre un bando creciente de víctimas y un número cada vez más indolente de electores que solo piensa en su seguridad y prosperidad. </p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Nada más urgente y ausente en estas campañas presidenciales que la reivindicación de una memoria democrática, sin la cual nunca podremos salir de este laberinto de violencias en que estamos extraviados desde hace más de medio siglo. Un laberinto que la mayoría confunde con polarización política.&nbsp; Esa fue, entre muchas otras, una de las conclusiones principales que nos dejó el conversatorio con Helena Uran Bidegain, convocado por La Paz Querida y realizado el pasado martes 26 de mayo en la Cinemateca de la Tertulia en Cali. La expresó Helena ante su frustración personal por no haber podido realizar entrevistas con los candidatos favoritos a la Presidencia sobre el sentido y la importancia que para ellos tiene la memoria y cuál sería su relevancia en un eventual gobierno suyo desde la Casa de Nariño. Al parecer, dichas candidaturas no atendieron su solicitud porque están más obsesionadas en la búsqueda de votos que con la importancia de la memoria, pues si los colombianos no sufriéramos de esta especie de Alzheimer político, muy probablemente la abstención electoral sería mayor. Con toda razón, García Márquez escribió en su <em>Proclama por un País al alcance de los niños</em>: “<em>Nos han escrito y oficializado una versión complaciente de la historia, <strong>hecha más para esconder que para clarificar</strong>, en la cual <strong>se perpetúan vicios originales</strong>, se <strong>ganan batallas que nunca se dieron</strong> y se <strong>sacralizan glorias que nunca merecimos</strong>”. &nbsp;</em>Y añadió<em>: “Tenemos en el mismo corazón la misma cantidad de <strong>rencor político y de olvido histórico</strong>”, </em>como parece que les sucede a Cepeda, Abelardo y Paloma, en sus respectivas campañas, pero sobre todo a millones de sus seguidores que votaran por ellos el próximo domingo 31 de mayo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Campañas sin memoria</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En efecto, en estas campañas se está perpetuando el <strong><em>vicio original</em></strong> del maniqueísmo partidista, que deriva en sectarismo y fanatismo ideológico, pues cada candidato señala y descalifica a sus adversarios como los únicos responsables de todos los males existentes y se exime, en busca de votos para sí, de su propia responsabilidad y autocrítica por la persistencia histórica de tantos males. Entonces todos sus demás competidores son los responsables de la corrupción, la violencia y la exclusión social, salvo obviamente él mismo, que no tiene ninguna responsabilidad, pues en su propaganda política aparece como ejemplo de pulcritud, coherencia democrática y ser “un libro abierto” al escrutinio de toda la ciudadanía. Así, cada candidato y candidata esconde alguna parte de su pasado y de su responsabilidad con el presente y se esfuerza por mostrarse como un triunfador o una ganadora de múltiples <strong><em>batallas en las que nunca participó</em></strong>. Desde la batalla contra la exclusión social, el racismo, el machismo, la ilegalidad y la corrupción. Pero, sobre todo, la más urgente, la batalla contra la criminalidad y sus relaciones cada vez más estrechas y ocultas con la política, que suele expresarse en coaliciones tras bastidores. Unas veces con grupos armados de extrema derecha, como los narcoparamilitares de las AUC, en otras ocasiones con la extrema izquierda de la guerrilla, pero también con el narcotráfico o contando con la generosa financiación en sus campañas electorales de poderosos banqueros como los Gilinski, Sarmiento Angulo o grandes empresas internacionales como Odebrecht. Lo grave es que toda esa tramoya de ilegalidades solo venimos a conocerlas al final de cada gobierno, con sus respectivos escándalos de corrupción y violación de los topes en sus campañas presidenciales.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Simulando Democracia</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Es negando o simplemente ignorando todo lo anterior, que hemos <strong><em>sacralizado la gloria de ser la “democracia”</em></strong> más estable y profunda de Latinoamérica. Una <strong><em>gloria </em></strong>que desde luego <strong><em>no merecemos</em></strong>, parafraseando a Gabo, pues somos también la “democracia” más profunda en fosas comunes, magnicidios de candidatos, ejecuciones extrajudiciales de jóvenes, desplazamientos, secuestros, torturas y desapariciones forzadas. Una violenta saga que ha perpetuado por generaciones y por más de medio siglo la existencia de millones de víctimas sin verdad, justicia y reparación a manos de grupos paramilitares, guerrillas, carteles del narcotráfico y agentes de la Fuerza Pública, bajo gobiernos de todos los espectros políticos y partidistas, conservadores, liberales y progresistas, camuflados bajo innumerables siglas y hasta en nombre de un “número significativo de ciudadanos”. Y en estas elecciones un candidato lo hace bajo la impronta y fiereza de un tigre que devorará supuestamente a los corruptos, así él mismo haya sido un exitoso defensor penalista de delincuentes de cuello blanco como David Murcia Guzmán, Alex Saab y además asesor legal de connotados criminales de lesa humanidad como los comandantes de las AUC. Más le valdría al outsider Abelardo haber escogido otra mascota más dócil, pues podría confundirse el felino en esa cacería de corruptos y hasta llegar a devorarlo.Y todo ello ha sucedido y sigue pasando, para mayor estupor y vergüenza, junto a innumerables victimarios institucionales, legales e ilegales que periódicamente participan en elecciones, se disputan el control del Estado o se reeligen para ser inmunes, rodeados de cientos de escoltas, y celebran jubilosamente sus triunfos electorales sin la más mínima consideración humanitaria y vergüenza ante millones de víctimas. Por eso resulta un eufemismo hablar ahora de polarización política, pues lo que ha prevalecido durante décadas es la desolación y victimización de los civiles en nombre de sectarismos partidistas y hegemonismos de clase, generadores de exclusión social, racismo, clasismo y machismo. </p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Perplejidad ciudadana</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">De allí que, si como ciudadanos sometiéramos todas las candidaturas a un riguroso examen ético de su pasado y presente, más allá de nuestras simpatías personales, ideológicas y económicas, es probable que muchos ciudadanos se inclinarían por el voto en blanco o incluso por la abstención. Les ganaría la perplejidad y el escepticismo ante una estabilidad institucional generadora de tanto horror e iniquidad en nombre de una democracia que utiliza las elecciones como una coartada perfecta para gobernar impunemente. Una estabilidad institucional de la que hacen apología permanente casi todos los políticos profesionales en nombre de una supuesta separación de las ramas del poder público y su falaz trinidad de Libertad, Igualdad y Fraternidad. Pero, también, una mayoría de connotados juristas que cantan loas al Estado de derecho y la civilidad, pero olvidan la masacre del Palacio de Justicia el 6 y 7 de noviembre de 1985 para “defender y salvar la democracia” –como nos lo recordó Helena Uran&#8211; además de respetables académicos, politólogos y sociólogos que elevan a un altar sagrado la Constitución del 91, máxima expresión de la “democracia participativa”, así ella sea incapaz de garantizar la libertad de miles de ciudadanos para votar en cientos de municipios el próximo domingo. </p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Pandemónium democrático</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El siguiente es el democrático paisaje político en que se desenvuelven estas elecciones: “<em>El Comité Internacional de la Cruz Roja registró 965 personas heridas o fallecidas por artefactos explosivos, la mayoría civiles, y documentó 308 nuevas desapariciones. Por otra parte, según la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas (UARIV), al menos 235.619 personas se desplazaron de manera individual, 87.069 lo hicieron en eventos de desplazamiento masivo y 176.730 permanecieron confinadas”. &nbsp;</em>El CICR aseguró que el país enfrentó en 2025<em>“el nivel más grave de la última década”, no solo por la intensidad de los combates, sino por la manera en que se desarrollaron las hostilidades y el impacto que tuvieron sobre la población civil”</em>, todo lo anterior, que cruel ironía, en búsqueda de la “Paz Total”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Una democracia sin víctimas ni victimarios</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Estamos, pues, ante la mayor catástrofe humanitaria del continente y son las víctimas las que nos deberían interpelar y nos reclaman responsabilidad al votar, más allá de las disputas emocionales y narcisistas entre los candidatos, para evitar así caer en una falsa polarización entre derecha, izquierda o centro. Porque la polarización que nos diezma como ciudadanos e impide la existencia real de la convivencia democrática es aquella que nos divide entre un bando creciente de víctimas y un número cada vez más indolente de electores que solo piensa en su seguridad y prosperidad. Es esa división, la que puede llevar a muchos a votar pensando solo en sus derechos y heredad, para gozar por siempre y sin límites de su propiedad y seguridad, por encima de los derechos sociales de millones de víctimas a quienes históricamente se les ha negado su plena ciudadanía, es decir, el derecho a tener derechos. Empezando por el fundamental a una vida digna sin estar sometidas a la violencia del hambre, la ignorancia, la exclusión social, el miedo, las enfermedades, el confinamiento y la discriminación en razón de su estrato social, color de piel y orientación sexual. </p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La urgencia de una memoria democrática</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Son esas graves y masivas exclusiones las que también nos reclama una memoria para la democracia, pues ésta no puede existir si por generaciones el Estado prolonga una institucionalidad incapaz de poner fin a esa vulneración interminable de derechos y niega a millones de colombianos una vida digna y además prolonga la impunidad de victimarios reacios a responder por semejante injusticia e iniquidad, rodeados de seguridad, privilegios económicos y sociales. Como bien lo resaltó Helena, si seguimos pensando que la memoria es un asunto exclusivo de las víctimas y no una responsabilidad de todos para poner fin a la victimización, así ella sea ajena a nuestras vidas personales y familiares o acontezca en un orden y ámbito que no nos afecta, por ser político, social, económico, de género, académico, religioso, racial o etario, entonces difícilmente podremos convivir en un futuro mediato en paz, con seguridad y democráticamente.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Por una democracia al alcance de los niños</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso vale la pena, una vez más, citar la <em>Proclama Por un País al alcance de los niños, </em>para evitar que la infancia siga siendo reclutada y asesinada<a id="_ednref1" href="#_edn1">[i]</a>, como ha sucedido en el Guaviare en la disputa por economías ilegales entre bandas criminales de las autodenominadas disidencias de las Farc. Escribió el nobel en ese prólogo para la Misión de Ciencia, Educación y Desarrollo, más conocida como la Misión de Sabios y denominada &#8220;<strong>Colombia, al filo de la oportunidad</strong>&#8220;, en julio de 1994: “<em>Tal vez estemos pervertidos por un sistema que <strong>nos incita a vivir como ricos mientras el cuarenta por ciento de la población malvive en la miseria</strong>, y nos ha fomentado una noción instantánea y resbaladiza de la felicidad: <strong>queremos siempre un poco más de lo que ya tenemos</strong>, <strong>más y más de lo que parecía imposible</strong>, <strong>mucho más de lo que cabe dentro de la ley</strong>, <strong>y lo conseguimos como sea: aun contra la ley</strong>. Conscientes de que <strong>ningún gobierno será capaz de complacer esta ansiedad</strong>, hemos terminado por ser <strong>incrédulos, abstencionistas e ingobernables, y de un individualismo solitario por el que cada uno de nosotros piensa que sólo depende de sí mismo.</strong> Razones de sobra para seguir preguntándonos <strong>quiénes somos, y cuál es la cara con que queremos ser reconocidos en el tercer milenio</strong></em><strong>”</strong>. </p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Un domingo crucial</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Ha sido precisamente esa compulsión la que nos ha conducido hasta aquí y explica porque el próximo domingo 31 la disputa por la presidencia de la República se dará solo entre tres candidatos en lugar de cinco, como debería ser. Entre quien pretende representar millones de víctimas, Iván Cepeda, y quienes parecen que todavía no han tomado conciencia, como Abelardo y Paloma, de que una verdadera democracia no puede existir solo defendiéndola con sangre y fuego de las “ratas” o con un tigre suelto para proteger a ultranza un sistema sustentado en exclusiones y taras como el clasismo, el racismo, el machismo, la misoginia y la homofobia, apelando para ello a creencias religiosas, prejuicios sociales atávicos absurdos y miedos personales infundados para llevar a las urnas a quienes llaman “ciudadanos de bien”. Con razón decía Belisario hace ya más de 40 años que si no “<strong><em>dejamos de ser una federación de rencores y un archipiélago de egoísmo, nunca podremos ser una fraternidad de iguales”</em></strong> o, al menos, aspirar a vivir humanamente en una sociedad donde no se mate supuestamente en defensa de la democracia y mucho menos por la búsqueda de más derechos y justicia social. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Eso es lo que está en juego el próximo domingo, una incierta transición hacia una auténtica democracia o una rápida consolidación de la cacocracia, el gobierno de quienes roban con destreza la confianza ciudadana en las urnas, recortan los derechos sociales de las mayorías y minan los principios fundamentales de la Constitución del 91: el Estado Social de derecho, las libertades públicas, el derecho y deber a la paz política (artículo 22) la igualdad y dignidad de todo ser humano (artículo 1), para salvaguardar a su favor la mercadocracia y sus ídolos venerados de seguridad, estabilidad jurídica y confianza inversionista, tres “huevitos”, bajo los cuales ocultan su codicia y prepotencia sin límites los mismos de siempre, los líderes del País Político contra los nadies del País Nacional<a id="_ednref2" href="#_edn2">[ii]</a>, como bien saben hacerlo y quieren que nunca cambie.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://caracol.com.co/2026/05/28/mindefensa-advierte-que-habria-menores-entre-muertos-por-combates-de-disidencias-farc-en-guaviare/">https://caracol.com.co/2026/05/28/mindefensa-advierte-que-habria-menores-entre-muertos-por-combates-de-disidencias-farc-en-guaviare/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://intervencionycoyuntura.org/el-pais-politico-y-el-pais-nacional/">https://intervencionycoyuntura.org/el-pais-politico-y-el-pais-nacional/</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129702</guid>
        <pubDate>Sat, 30 May 2026 00:05:02 +0000</pubDate>
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                            </item>
        <item>
        <title>La inteligencia artificial se convierte en aliada clave para conservar la biodiversidad de América Latina</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/la-inteligencia-artificial-se-convierte-en-aliada-clave-para-conservar-la-biodiversidad-de-america-latina/</link>
        <description><![CDATA[<p>La inteligencia artificial (IA) es protagonista constante de debates y polémicas sobre los usos que las personas puedan darle, pero&nbsp;en lo que sí parece haber un consenso es en que llegó para quedarse.&nbsp;El lanzamiento de ChatGPT&nbsp;en noviembre de 2022 fue un punto de inflexión en el tema porque eliminó la necesidad de saber programar y, [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>La inteligencia artificial se ha convertido en una herramienta clave para la conservación en América Latina.</em></li>



<li><em>Uno de los principales aportes es el aceleramiento en el procesamiento de datos de campo —desde cámaras trampa hasta bioacústica— permitiendo tomar decisiones en tiempos que antes eran impensables.</em></li>



<li><em>Los expertos advierten sobre la necesidad de que persista un control humano, mientras se busca una mayor financiación y se mitigan impactos ambientales.</em></li>



<li><em>En este especial periodístico Mongabay Latam presenta seis casos donde la IA ha ayudado a conocer más sobre un ave por su canto, identificar posibles nuevas especies de insectos y hasta detectar cuántas plantas sobrevivieron meses después de un voraz incendio.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">La inteligencia artificial (IA) es protagonista constante de debates y polémicas sobre los usos que las personas puedan darle, pero&nbsp;<strong>en lo que sí parece haber un consenso es en que llegó para quedarse.</strong>&nbsp;<a href="https://www.forbes.com/sites/bernardmarr/2023/05/19/a-short-history-of-chatgpt-how-we-got-to-where-we-are-today/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">El lanzamiento de ChatGPT</a>&nbsp;en noviembre de 2022 fue un punto de inflexión en el tema porque eliminó la necesidad de saber programar y, por primera vez, cualquier persona podía interactuar con la IA simplemente escribiendo en su idioma nativo, como si hablara con otra persona. Su uso se expandió rápidamente y cientos de herramientas de IA empezaron a surgir.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La ecología y la conservación no fueron la excepción. El uso creciente de la tecnología, como las cámaras trampa y la bioacústica, ya ayudaba a los científicos a monitorear bosques, seguir especies, y elaborar programas y proyectos para la protección de la biodiversidad. Sin embargo,&nbsp;<strong>el gran volumen de información requería de un intenso trabajo por parte de los investigadores para procesarla.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En otras palabras, se generaba un cuello de botella en el que se obtenían datos en poco tiempo, pero&nbsp;<strong>las conclusiones sobre esos datos podían tomar meses e incluso años. Fue precisamente ahí donde la inteligencia artificial empezó a ganarse un espacio.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“El gran paso adelante de la IA no es que identifiquemos aves —los expertos también identifican aves—. Lo interesante con la IA es que nos permite hacer 100 o 1000 veces más procesamiento de datos que antes. Esa es la cosa crítica”, asegura Jörg Müller, profesor de Ecología Animal y Biología Tropical de la Universidad Julius-Maximilians de Würzburg (Alemania) y subdirector del Parque Nacional Bosque Bávaro.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272818"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/21153246/Visualizador-bio-acustica.jpeg" alt="" class="wp-image-272818" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Cuando la selva canta</em>&nbsp;Concepto, dirección científica, diseño y desarrollo del visualizador interactivo: Pedro Galindo Vera. Entrenamiento de Modelos IA: Christian Palma. Datos bioacústicos: Registros de audio de la Reserva Narupa, Fundación de Conservación Jocotoco. Curaduría bioacústica: Niels Krabbe. Procesamiento visual: Espectrograma interactivo generado a partir del audio y etiquetas acústicas por especie.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En América Latina ya existen proyectos que han obtenido resultados que hace unos años parecían imposibles de lograr. En Argentina,&nbsp;<strong>biólogos y físicos trabajan de la mano para grabar y procesar los cantos de un ave esquiva que se creyó extinta durante 40 años</strong>&nbsp;y así conocer más sobre su comportamiento y sus movimientos. En Ecuador, un proyecto científico detecta en tiempo real los sonidos de las motosierras y los disparos para que dos comunidades indígenas kichwa puedan proteger su territorio en la Amazonía. En Colombia, una investigadora se alió con una institución pública para sobrevolar un páramo calcinado y&nbsp;<strong>al procesar los videos de&nbsp;<em>dron</em>&nbsp;reconocer cuántos frailejones murieron y cuántos sobrevivieron</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Instituto Smithsonian trabaja contrarreloj en Panamá para describir la gran variedad de insectos que habita en la isla de Barro Colorado antes de que se extingan, mientras que científicos tratan de identificar por sus manchas a cada jaguar que habita en la Reserva Nacional Tambopata en Perú y&nbsp;<strong>un proyecto innovador en Costa Rica clasificó con precisión y devolvió a los océanos más de una tonelada de conchas que los turistas intentaban sacar ilegalmente del país</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estos son sólo algunos de los casos de éxito que Mongabay Latam presenta en este especial periodístico donde la IA se ha convertido en una aliada para conservar la biodiversidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lee más |<a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article">&nbsp;La guardería de frailejones “bebés” que busca restaurar los páramos del Parque El Cocuy en Colombia</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Procesando datos a gran velocidad</h2>



<p class="wp-block-paragraph">“Instalamos cámaras hace 20 o 25 años, cuando tenían rollo. La tecnología de las cámaras evolucionó, son digitales, las puedes dejar cuatro meses en el campo y ahora instalamos hasta 200 cámaras.&nbsp;<strong>Tienes muchas más imágenes que antes y necesitas inteligencia artificial para procesar toda esa cantidad</strong>. En un muestreo, fácil te salen 500 000 imágenes”, dice Mathias Tobler, investigador del&nbsp;<em>San Diego Zoo Wildlife Alliance&nbsp;</em>en Tambopata, Perú.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De hecho,&nbsp;<a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s42977-023-00200-4" target="_blank" rel="noreferrer noopener">un artículo</a>&nbsp;publicado en la revista Biología Futura en 2024 ya mencionaba que la inteligencia artificial, especialmente el&nbsp;<em>deep learning</em>&nbsp;—que utiliza redes neuronales artificiales para imitar el aprendizaje humano, permitiendo que las computadoras procesen datos complejos, reconozcan patrones y realicen tareas de forma autónoma—, ya es muy relevante para la conservación de la biodiversidad porque ayuda a procesar enormes volúmenes de datos que antes eran demasiado lentos de analizar manualmente. Es por esto que&nbsp;<strong>la IA está pasando de ser una herramienta experimental a una infraestructura central para monitoreo, predicción y priorización de acciones de conservación</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con el paso de los años, la IA está pasando, efectivamente, de un rol secundario a uno central en la conservación. Luego de que un voraz incendio consumiera más de 300 hectáreas del páramo de Berlín, en Santander (Colombia), la investigadora Paula Uzcátegui utilizó&nbsp;<em>drones</em>&nbsp;para sobrevolar el área y&nbsp;<strong>con el uso de la IA estimó qué tanto afectó el fuego a los frailejones de la zona, una tarea que a escala manual sería supremamente lenta.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272761"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/20153113/2.jpeg" alt="Enero de 2025, Paula Uzcátegui revisa su celular. Ahí tenía la aplicación con la que etiquetaba el frailejón que veía con respecto a la imagen que tomaron con el dron, para confirmar si estaba vivo o muerto. Foto: Cortesía de Paula Uzcátegui." class="wp-image-272761" /><figcaption class="wp-element-caption">Enero de 2025, Paula Uzcátegui revisa su celular. Ahí tenía la aplicación con la que etiquetaba el frailejón que veía con respecto a la imagen que tomaron con el&nbsp;<em>dron</em>, para confirmar si estaba vivo o muerto. Foto: Cortesía de Paula Uzcátegui.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Desde los&nbsp;<em>drones</em>&nbsp;se pueden ver patrones a una escala a la que antes tú no podías ver. Puedes ver patrones a nivel de cientos de hectáreas y también puedes tener datos de miles de individuos [frailejones]”, comenta Uzcátegui. “La mortalidad la determinamos a partir de la información multiespectral del sensor.&nbsp;<strong>No teníamos que ir al lugar para saber si los frailejones estaban vivos o muertos, sino que se veía por el sensor</strong>”, agrega.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El procesamiento de imágenes de cámaras trampa y satélites para detectar fauna o cambios en la cobertura forestal es uno de los principales desarrollos de la IA en el campo de la conservación, pero no es el único.&nbsp;<a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s42977-023-00200-4" target="_blank" rel="noreferrer noopener">El artículo</a>&nbsp;menciona también&nbsp;<strong>el análisis de bioacústica y textos</strong>, por ejemplo para reconocer cantos de aves o extraer observaciones de redes sociales.&nbsp;<strong>También hay sistemas híbridos más eficientes, como el&nbsp;<em>active learning</em></strong>&nbsp;—subcampo del aprendizaje automático donde el algoritmo elige inteligentemente qué datos necesita aprender en lugar de procesar grandes cantidades de información de forma pasiva—, que reducen el trabajo de etiquetado y clasificación humana casi por completo en algunos casos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque la IA está cada vez más presente en los proyectos, aún no se ha desarrollado todo su potencial. Jorge Ahumada es gerente de conservación en&nbsp;<a href="https://wildmon.ai/mission">WildMon</a>, una ONG dedicada al monitoreo de biodiversidad y conservación de ecosistemas mediante herramientas de IA, y director ejecutivo de&nbsp;<a href="https://www.wildlifeinsights.org/">Wildlife Insights</a>, una plataforma global basada en la nube que con IA ayuda a gestionar, analizar y compartir fotos y datos de cámaras trampa para la conservación de la fauna. Según dice, el campo de la IA en conservación “está ahora comenzando”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“El mayor uso lo veo en tratar de desembotellar el procesamiento de la información básica, mientras que los ecólogos se encargan de los análisis más grandes, ya que llevan muchos años enfocados en métodos para trabajar con la biodiversidad. Yo veo que&nbsp;<strong>hay un potencial muy grande para automatizar muchas cosas</strong>”, asegura Ahumada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Muchos científicos están convencidos de esto. Gabriel Mindlin, director del Laboratorio de Sistemas Dinámicos de la Universidad de Buenos Aires, asegura que “<strong>la inteligencia artificial va a modificar dramáticamente los esfuerzos de conservación</strong>&nbsp;porque va a incorporar un montón de herramientas que permitirán procesamientos masivos de datos cuantitativos para su posterior manejo por parte de expertos”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272795"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/21140728/Clasificacion_4-scaled.jpg" alt="El modelo de IA solo requiere una fotografía para determinar, a partir de cuatro parámetros, si la concha pertenece a la costa del Pacífico o el Caribe. (Foto: FIFCO / Heineken)." class="wp-image-272795" /><figcaption class="wp-element-caption">El modelo de IA solo requiere una fotografía para determinar, a partir de cuatro parámetros, si la concha pertenece a la costa del Pacífico o el Caribe. (Foto: FIFCO / Heineken).</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lee más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/05/bosques-deforestados-costa-rica-vuelven-a-cantar-decadas-regeneracion/">Bosques deforestados en Costa Rica vuelven a «cantar» tras décadas de regeneración</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">El control sigue siendo humano</h2>



<p class="wp-block-paragraph">“La tecnología CNN [Red Neuronal Convolucional en español] actual es capaz de alcanzar más del 90 % de la precisión humana en la identificación de especies en imágenes de cámaras trampa”, indica&nbsp;<a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s42977-023-00200-4" target="_blank" rel="noreferrer noopener">el artículo</a>&nbsp;publicado en la revista Biología Futura. Sin embargo, reconoce que para llegar a ese éxito&nbsp;<strong>se depende de una gran inversión previa de trabajo humano</strong>, pues se deben tener identificadas las especies para que el modelo pueda aprender.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Los expertos enfatizan en que no se trata de reemplazar a los científicos —es más, consideran que es muy poco probable que esto ocurra—</strong>&nbsp;sino que puedan dedicarse a asuntos de fondo al ahorrarles tiempo en trabajo repetitivo y hasta operativo. Jorge Ahumada afirma que el valor de un científico radica en responder preguntas mucho más complejas que suceden en los sistemas naturales y la inteligencia artificial aún está muy lejos de eso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por ejemplo, una de las preocupaciones de Maxim Larrivée, director del Insectario de Montreal, Canadá, es que los insectos están extinguiéndose a gran velocidad y aún se desconoce el nombre de muchos de ellos. En este momento, dice, existen algoritmos de IA capaces de identificar insectos y nombrarlos, pero sólo pueden hacerlo con las especies que conocen. “Lo que hicimos fue dar vuelta al guión y entrenamos a un algoritmo para reconocer insectos —mariposas nocturnas, en este caso— que nunca había visto. De modo que&nbsp;<strong>es capaz de decir: ‘nunca he visto esto, pero se parece mucho a algo que conozco’, y eso ayuda a acotar qué es esta nueva especie y con qué está asociada</strong>”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para Larrivée, esto es un avance importante porque “todos estos insectos existen allá afuera en el neotrópico y en los trópicos del mundo, pero no tienen nombre porque&nbsp;<strong>no tenemos el ‘ancho de banda’ humano para describirlos y catalogarlos</strong>”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272814"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/21150648/WhatsApp-Image-2026-05-20-at-17.12.50-1.jpeg" alt="Científicos en Panamá intentan describir nuevas especies de polillas antes de que se extingan. Foto: Fern Alling/Cortesía STRI." class="wp-image-272814" /><figcaption class="wp-element-caption">Científicos en Panamá intentan describir nuevas especies de polillas antes de que se extingan. Foto: Fern Alling/Cortesía STRI.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Pero no solo se trata de procesamiento y análisis de imágenes, sino también de sonidos. “Con los audios nos ha tomado más tiempo, pero ya empezamos a ver resultados. Tenemos la información, pero siempre hace falta una validación humana.&nbsp;<strong>Igual que con las imágenes de cámaras trampa, los audios tienen que pasar por un humano que confirme lo que dice la inteligencia artificial</strong>”, comenta David Parra, director de conservación de la Fundación Jocotoco en Ecuador, sobre el trabajo que realizan en la Amazonía para detectar, por sonido, diferentes especies de animales y amenazas como motosierras y disparos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En Argentina, la IA también permitió que un grupo de científicos conociera más sobre la enigmática&nbsp;<strong>gallineta chica (<em>Rallus antarcticus</em>)</strong>. Como esta ave es muy difícil de observar,&nbsp;<strong>sólo a través de sus sonidos pudieron detectar los sitios de la Patagonia donde aún habita</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero no se conformaron con esto: “Lo que se hace bastante es identificar especies por su canto, usando redes neuronales. Lo que estamos haciendo es ir un paso más allá y decir: ‘bueno,<strong>&nbsp;no sólo queremos identificar qué especie está cantando, sino qué individuo de esa especie está cantando</strong>’”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estas experiencias de conservación se sustentan en un concepto que aparece cada vez con mayor frecuencia en estudios sobre inteligencia artificial:&nbsp;<em>human in the loop</em>, mediante el cual los expertos participan proporcionando retroalimentación y evaluando las respuestas del sistema durante el entrenamiento del modelo, lo cual es esencial para limitar sesgos y alucinaciones.&nbsp;<strong>La IA trabaja a gran escala y reduce esfuerzo,&nbsp;<a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0169534724002866" target="_blank" rel="noreferrer noopener">pero el humano conserva el control en las etapas críticas</a></strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272727"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/19202318/Gallineta-Chica_Hernan-Povedano-1.jpg" alt="" class="wp-image-272727" /><figcaption class="wp-element-caption">Gallineta chica (Rallus antarcticus), una misteriosa ave que se creyó extinta durante 40 años en la Patagonia argentina. Foto: cortesía Hernán Povedano</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>Mi postura definitivamente es: necesitamos a los expertos más que nunca</strong>, y todas las nuevas técnicas, desde el&nbsp;<em>metabarcoding</em>&nbsp;[técnica genética que identifica a la vez a todas las especies presentes en una muestra compleja, como agua o tierra] hasta la acústica, necesitan a los expertos urgentemente”, afirma el profesor Jörg Müller.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Yolanda Camacho, bióloga de la Universidad de Costa Rica, asegura que su experiencia utilizando la inteligencia artificial —para clasificar las conchas marinas que se iban a devolver a las playas costarricenses— le permitió comprobar el enorme potencial de esta herramienta para apoyar programas de conservación ambiental.&nbsp;<strong>“A mí sola me hubiera tomado mucho tiempo clasificar las conchas, hubiera tenido que pedir hasta seis meses sabáticos para completar la tarea”</strong>, dice Camacho, pero agrega que la IA no reemplaza el conocimiento y el trabajo de campo de años de un científico, pues su precisión depende completamente de la calidad de datos con los que se entrena el algoritmo. “Como taxónoma tenía que estar constantemente validando lo que la aplicación estaba mostrando.&nbsp;<strong>Si los datos son malos, la respuesta va a ser errónea</strong>”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La premisa para Jorge Ahumada es simple:&nbsp;<strong>“no le vamos a creer a la inteligencia artificial todo lo que nos dice. Hay que verificar los datos”</strong>. Y esa verificación está en manos de los investigadores.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272804"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/21141013/Clasificacion_6-scaled.jpg" alt="Yolanda Camacho es taxónoma y asesora científica del proyecto. Ella valida constantemente los resultados de la clasificación para asegurar que la reubicación de las conchas respete las dinámicas naturales de los ecosistemas. (Foto: FIFCO / Heineken)." class="wp-image-272804" /><figcaption class="wp-element-caption">Yolanda Camacho es taxónoma y asesora científica del proyecto. Ella valida constantemente los resultados de la clasificación para asegurar que la reubicación de las conchas respete las dinámicas naturales de los ecosistemas. Foto: cortesía FIFCO / Heineken.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lee más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/05/mujeres-kewina-indigenas-quechua-restauran-bosques-andinos-proteger-agua-bolivia/">Mujeres kewiña: indígenas quechua restauran bosques andinos para proteger el agua de Bolivia</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">El impacto ambiental y otros retos de la IA</h2>



<p class="wp-block-paragraph">El&nbsp;<em>boom</em>&nbsp;de la IA en conservación ha traído expectativas pero también preocupaciones. Por ejemplo,&nbsp;<strong>la industria de los centros de datos quiere construir nuevas instalaciones en la Latinoamérica a toda velocidad</strong>, prometiendo inversión, empleo y crecimiento para los países. Sin embargo, las comunidades vecinas a esos centros han mostrado varias preocupaciones, entre las que destacan menos agua y cortes de energía, como lo mostró el Centro Latinoamericano de Investigación Periodística (CLIP)&nbsp;<a href="https://www.elclip.org/la-mano-invisible-de-las-big-tech/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">en una investigación</a>&nbsp;de 2025.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las empresas tecnológicas que utilizan agua para el funcionamiento y la refrigeración de estos centros de datos&nbsp;<strong>podrían necesitar&nbsp;<a href="https://theconversation.com/ais-excessive-water-consumption-threatens-to-drown-out-its-environmental-contributions-225854" target="_blank" rel="noreferrer noopener">entre 4200 y 6600 millones de metros cúbicos de agua</a>&nbsp;para 2027</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los expertos consultados para este reportaje reconocen que mitigar y reducir los impactos ambientales es un asunto en el que se debe trabajar, pero también creen que poco a poco la industria tecnológica se enfocará en ser cada vez más sostenible.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Juan Lavista Ferres, director científico de datos de Microsoft, comenta que&nbsp;<strong>el principal reto es la transición de la generación eléctrica hacia fuentes de energía renovable para alimentar estos centros de datos</strong>, aunque el mercado de energías renovables aún no es lo suficientemente amplio para satisfacer toda la demanda actual.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272766"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/20153133/WhatsApp-Image-2026-05-12-at-12.20.13-PM-4.jpeg" alt="Gráfico cortesía de Paula Uzcátegui" class="wp-image-272766" /><figcaption class="wp-element-caption">Gráfico cortesía de Paula Uzcátegui</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Hay muchos algoritmos que requieren un montón de generación eléctrica, por ejemplo, los grandes modelos de lenguaje (LLM por sus siglas en inglés), pero es importante destacar que&nbsp;<strong>no todos los algoritmos de inteligencia artificial consumen la misma cantidad de energía porque no están hechos de la misma forma</strong>”, destaca Lavista.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pedro Galindo, científico de datos y líder del departamento de Tecnología Aplicada a la Conservación de la Fundación Jocotoco, señala que los modelos más pequeños, como&nbsp;<strong>las redes neuronales convolucionales (CNN), utilizadas para identificar cantos de aves, ranas o mamíferos, son mucho menos exigentes en términos de energía</strong>. Sin embargo, reconoce que casi siempre habrá algún tipo de impacto medioambiental.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el caso de las CNN, dice Galindo, a pesar de su bajo consumo, necesitan paneles solares para su alimentación, los cuales contienen minerales específicos que tienen una vida útil limitada. Además, requieren baterías (de litio o gel) para almacenar la energía, lo que añade un impacto adicional, y los componentes electrónicos de estos dispositivos, como las tierras raras y los semiconductores, también contribuyen a afectar el medioambiente.&nbsp;<strong>Si bien considera que siempre hay que buscar el menor impacto posible, se cuestiona: “todo esto también lo tienes en tu teléfono. ¿Por qué no tenerlo a servicio de la conservación?”</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Jorge Ahumada plantea un camino a seguir: “Los que estamos trabajando en conservación&nbsp;<strong>debemos hacer mucho más énfasis en la necesidad de regulación ambiental en los países y que las compañías sean responsables en el manejo de la energía</strong>”, y añade que actualmente hay tanta inversión en inteligencia artificial, que lograrlo no debería ser un problema.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272805"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/21141018/Clasificacion_3.jpg" alt="Las jornadas de voluntariado se realizaron en los almacenes de los aeropuertos Juan Santamaría y Daniel Oduber. (Foto: FIFCO / Heineken)." class="wp-image-272805" /><figcaption class="wp-element-caption">Las jornadas de voluntariado se realizaron en los almacenes de los aeropuertos Juan Santamaría y Daniel Oduber. Foto: cortesía FIFCO / Heineken.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que para Ahumada<strong>&nbsp;sí sigue siendo un problema es la financiación</strong>, pues gran parte de ella “todavía está muy orientada a inteligencia artificial en cosas comerciales, un poquito en ciencias aplicadas, pero poco en conservación”. Este es un gran reto porque&nbsp;<strong>las organizaciones que trabajan en el área de biodiversidad a menudo carecen de recursos</strong>, destaca Lavista.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los expertos consideran que la IA en conservación debe ser incluyente y participativa, por lo que se debe proyectar su uso no sólo para los científicos sino para las comunidades campesinas y étnicas. Lavista asegura que&nbsp;<strong>“no queremos a nivel de sociedad que el uso de la inteligencia artificial amplíe la brecha digital que se generó entre la gente que sabe usar computadoras y la gente que no las sabe usar”</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Evitar esa brecha a su vez generará nuevos retos como un trabajo intensivo en capacitación y educación, pero es un trabajo que vale la pena “porque la inteligencia artificial permite separar la parte técnica y hacerla mucho más fácil para un grupo mucho más grande de personas”, concluye Ahumada.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen destacada:&nbsp;</strong>Cada una de las especies incluidas en el modelo fue validada por Yolanda Camacho, quien es curadora de colección en el Museo de Zoología de la UCR. Esto con tal de garantizar que la información que recibía la IA fuera exacta.&nbsp;<strong>Foto:</strong>&nbsp;cortesía FIFCO / Heineken.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/antonio-jose-paz-cardona/">Antonio José Paz Cardona</a></em> <em>en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/05/inteligencia-artificial-aliada-clave-conservar-biodiversidad-america-latina/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129691</guid>
        <pubDate>Fri, 29 May 2026 15:10:56 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/29100557/Clasificacion_2-scaled-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[La inteligencia artificial se convierte en aliada clave para conservar la biodiversidad de América Latina]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
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        <title>Xi señor</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/destellos-de-un-mundo-en-mutacion/xi-senor/</link>
        <description><![CDATA[<p>En pleno ascenso de la nueva China, bajo la dirección de Deng Xiaoping, los dirigentes de Pekin decían que sería necesario esperar un poco para ver los resultados de su aventura renovadora. Para ilustrar su afirmación sostenían que aún era temprano para calificar a fondo los efectos de la Revolución Francesa. Semejante postura es muestra [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">En pleno ascenso de la nueva China, bajo la dirección de Deng Xiaoping, los dirigentes de Pekin decían que sería necesario esperar un poco para ver los resultados de su aventura renovadora. Para ilustrar su afirmación sostenían que aún era temprano para calificar a fondo los efectos de la Revolución Francesa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Semejante postura es muestra fehaciente de la forma como los chinos, que jamás han dejado de ver al mundo con gesto y ánimo imperial, entienden la relación entre el tiempo y la consolidación de nuevos propósitos. Así como cultivan el árbol del Gingko Biloba, que después dura más de mil años, o esperan la cosecha del bambú, que durante los cuatro primeros años no crece hacia arriba porque está desarrollando sus raíces, para luego llegar a más de treinta metros en menos de dos meses.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No cabe duda de que la “gestación” de la China de hoy se dio a través de muchos siglos, como se puede confirmar a lo largo y ancho del Asia, donde hay huellas de su condición de cultura madre. Con el agregado de que ahora, bajo el impulso de la claridad de propósitos de sus dirigentes y de su forma de interpretar el modelo comunista, con su lectura internacionalista del mundo, ha llegado a tener indudable alcance global.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esa China contemporánea es la que todos consideran una superpotencia ante cuyo poder económico, capacidad militar, fuerza cultural y significación político se ven obligados a entrar en acuerdos las demás potencias del mundo, en busca de arreglos que no las dejen atrás.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con la seguridad de que la procesión va a continuar, no más en lo que va del año 2026 el presidente chino ha recibido las visitas de los gobernantes del Reino Unido, Keir Starmer, Canadá, Mark Carney, España, Pedro Sánchez, Alemania, Friderich Merz, Vietnam, To Lam, Abu Dhabi, Khaled bin Mohamed, Uruguay, Yamandú Orsi, Serbia, Alexander Vucic, Tayikistán, Emomali Rahmon, Estados Unidos, Donald Trump, Federación Rusa, Vladimir Vladimirovic Putin, Pakistán, Shehbaz Sharif, &nbsp;y Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La ya legendaria ceremonia de recibimiento sobre uno de los costados de la Plaza Tiananmen, frente al Gran Salón del Pueblo, continuará siendo el punto de partida de visitas de gobernantes que buscan alianzas comerciales, políticas y militares en las que están interesados países de todos los continentes. A todos los recibe el presidente Xi con actitud serena y al tiempo solemne de tono amablemente imperial.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nadie sabe a ciencia cierta cuál es en cada caso el resultado verdadero y profundo de conversaciones francas y escuetas que tienen lugar en reuniones a puerta cerrada, en banquetes de muchos platos, y en paseítos de tono menor cuidadosamente calculados para recorrer lugares históricos o visitar jardines privados. Circunstancias todas aprovechadas magistralmente por los chinos desde hace miles de años, en ejercicio de una tradición imperial que se alimenta de cada nueva experiencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las visitas de los presidentes de los Estados Unidos y de la Federación Rusa, que se produjeron en menos de diez días, son sin duda las más relevantes en el contexto de la situación internacional del momento. El solo hecho de que ambos, altivos al cual más, hayan ido a Pekin a reunirse con el presidente Xi, representa el reconocimiento de que en la capital china residen las claves para aclarar un poco el futuro en asunto como la Guerra del Estrecho de Hormuz, en el caso de Donald, y la de Ucrania en el caso de Vladimir.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En medio de su arrogancia congénita, y de su interpretación simplista del mundo, el presidente americano llegó a su encuentro con Xi cargado con el lastre de no haber podido culminar su aventura guerrera en Irán, que hasta ahora ha descompuesto al mundo entero a cambio de nada. Se apareció en compañía de grandes empresarios que ya no impresionan a los chinos y que en todo negocio que cierren han de pagar el precio de transferir tecnología a quienes se convierten velozmente en competidores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Todo lo que se pudo notar de inmediato, al terminar su visita, fue la repetición, por parte de Trump, de las consignas de Xi respecto de Taiwan: nada de pensar en un cambio del status que la República Popular le tiene asignado a la isla como provincia rebelde que algún día entrará al redil. Por lo demás, no hubo campo para esos avisos estridentes dirigidos a los mercados de valores y otros destinatarios sensibles, que tanto gusta dar al presidente americano, y que sus seguidores atesoran como provenientes de un improvisado “mesías”, que no se sabe nunca para dónde va.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El sueño de obtener ayuda de China para persuadir a Irán de entrar en un acuerdo favorable a los intereses americanos, o al menos a la imagen de los Estados Unidos, no se cumplió. Xi fue supremamente amable y estuvo risueño, pero no cedió. Trump se montó a su avión con la cara de triunfador que le ha reportado tanto éxito en los negocios, haciendo caso omiso de las quiebras, pero eso no quita el color de fracaso de su aventura en Pekín, donde su anfitrión mantuvo siempre la primacía que le da el ser jefe de una potencia que se mueve con serenidad oriental.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El presidente ruso llegó a visitar a Xi apenas horas después de la salida de Trump, en actitud muy diferente de la que los líderes de su país mostraban hacia la naciente República Popular China, cuando Moscú era el epicentro de la euforia comunista encabezada por la Unión Soviética. Imposible ocultar el cambio de los papeles, cuando China ha reemplazado precisamente a la URSS como superpotencia, y cuando Rusia lucha por recuperar su economía, su potencial tecnológico y algo de prestancia política, para lo cual requiere del apoyo de Pekín. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">No es desdeñable la manifestación de amistad entre China y Rusia, que proclamaron los dos gobiernos, y no se sabe qué más habrán hablado y proyectado hacia el futuro dos gobernantes que tienen asiento y derecho de veto en el Consejo de Seguridad. Pero la ilusión rusa de obtener el impulso definitivo al gasoducto más grande del mundo, que saldría de Rusia para llegar a China, no se cumplió. De manera que, otra vez, los chinos fueron quienes marcaron el ritmo de un nuevo episodio de la relación bilateral, a su acomodo y sin afán.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El paso de tantos jefes de gobierno por al ritual de los encuentros con Xi ha servido para confirmar que el internacionalismo chino, impulsor de la globalización, continúa marcando el ritmo de la producción y el comercio en gran escala, con acuerdos puntuales que puede manejar a su conveniencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al mismo tiempo, China se consolida como superpotencia y fuerza política tranquila, que avanza en todos los continentes en ejecución de un proyecto de orden mundial hecho a su medida, que no encuentra en este momento competidor. Así parece demostrarlo el hecho de que los predicadores de un nuevo aislamiento autoritario y del retorno a una grandeza esquiva, como Estados Unidos y Rusia, figuran entre los que concurren a China y terminan por decir: Xi señor.</p>
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        <author>Eduardo Barajas Sandoval</author>
                    <category>Destellos de un mundo en mutación</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129662</guid>
        <pubDate>Fri, 29 May 2026 02:13:56 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-1-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Xi señor]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Eduardo Barajas Sandoval</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Javier Pérez Burgos presenta perfil de Mario Rivas Mena, primer afrocolombiano admitido al MBA de @MIT</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/javier-perez-burgos-presenta-perfil-de-mario-rivas-mena-primer-afrocolombiano-admitido-al-mba-de-mit/</link>
        <description><![CDATA[<p>El exviceministro de Agricultura preparó estas palabras para el homenaje este viernes 29 en la Javeriana a Mario Rivas Mena, director en Kroll Colombia. Javier Pérez Burgos es economista e historiador egresado de la Universidad de los Andes, con una maestría en Economía de la misma institución y un doctorado en Planeación Urbana y Regional [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">El exviceministro de Agricultura preparó estas palabras para el homenaje este viernes 29 en la Javeriana a Mario Rivas Mena, director en Kroll Colombia.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"><strong>Javier Pérez Burgos</strong> es economista e historiador egresado de la Universidad de los Andes, con una maestría en Economía de la misma institución y un doctorado en Planeación Urbana y Regional de la Universidad de Cornell. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Su enfoque profesional se centra en impulsar el desarrollo rural sostenible y la inclusión económica de las comunidades locales.</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">El chocoano <strong>Mario Rivas Mena</strong>, un ingeniero industrial javeriano, llevará a la escuela de negocios número uno del mundo, la Sloan School of Management del Massachussetts Institute of Technology (MIT), realidades económicas de Tumaco, Buenaventura, norte del Cauca, Chocó, Urabá y Zona Bananera del Magdalena.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"><strong>Mario Rivas</strong> es  magister en finanzas de la Universidad de los Andes, con una destacada trayectoria en EY en Luxemburgo, Medio Oriente y Chile.</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Este viernes 29, de 6:30 pm  a 8:30 pm, recibirá un homenaje organizado por la Fundación Color de Colombia con el apoyo de la Pontificia Universidad Javeriana. </p>



<h2 class="wp-block-heading">Mario Rivas Mena, por Javier Pérez Burgos</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy honramos a <strong>Mario Rubén Rivas Mena</strong>, un líder afrocolombiano nacido en Quibdó, Chocó, el 18 de enero de 1984, cuya trayectoria combina excelencia académica, liderazgo profesional internacional y un compromiso sostenido con la inclusión financiera y el desarrollo de oportunidades económicas para Colombia.<br><br>En lo personal, Mario está casado con Liza Herrera y ha construido su vida familiar como ancla y motor de su vocación pública y privada. Su recorrido vital lo llevó de Quibdó a Bogotá y luego a una experiencia internacional que cruzó Europa y Medio Oriente: vivió dos años en Luxemburgo, donde nació su hija mayor (Emma), y posteriormente residió en el Medio Oriente, etapa en la que nació su hijo menor (Ismael), en Baréin. </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">Esa vivencia familiar en contextos multiculturales reforzó su convicción de que la diversidad, cuando se acompaña de excelencia, se convierte en una ventaja competitiva y en una responsabilidad con propósito.</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">En el plano académico, se graduó como Ingeniero Industrial de la Pontificia Universidad Javeriana en 2007 y posteriormente obtuvo un Certificado en Comercio y Negocios Internacionales en la misma universidad en 2009. Más adelante completó una Maestría en Finanzas en la Universidad de los Andes en 2013.<br><br>Su formación profesional incluye certificaciones y credenciales internacionales de alto rigor. Es candidato a Charter Financial Analyst Nivel III (del CFA Institute) y ha aprobado el módulo de Precios de Transferencia del ADIT (Advanced Diploma in International Taxation) del Chartered Institute of Taxation del Reino Unido. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Adicionalmente, ha completado credenciales en el Corporate Finance Institute como Investment Advisor, Financial Planner y finalmente, obtuvo el pasado mes de abril el certificado Wealth Management and Financial Planner Professional.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">La carrera de Mario es, ante todo, una historia de construcción de capacidad institucional y liderazgo técnico en mercados complejos.</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Inició su carrera en 2007 en Ernst &amp; Young Colombia, donde evolucionó de analista a supervisor, gerente, y finalmente gerente senior en la práctica de Precios de Transferencia. En esta etapa desarrolló una base técnica robusta, además de liderazgo de equipos y gestión de proyectos a gran escala.<br><br>Posteriormente, se trasladó a Europa como Senior Manager en EY Luxemburgo, liderando equipos internacionales en documentación global y en la estructuración de transacciones financieras complejas, fortaleciendo su experiencia en entornos multinacionales y multiculturales.<br><br>Más adelante, asumió roles en EY Middle East, contribuyendo al desarrollo de prácticas locales en Arabia Saudita, Bahréin, Catar y Emiratos Árabes Unidos. En esta fase se destaca por impulsar sistemas operativos, entrenamiento técnico y eficiencia de gestión, ayudando a consolidar capacidades en la región.<br><br>A su regreso al continente, trabajó como Consultor externo para EY Chile, apoyando temporadas de alta demanda y procesos de cumplimiento y controversia, mientras expandía su práctica hacia los servicios de valoración y due diligence financiero.<br><br>Actualmente se desempeña como Director en Kroll Colombia. En este rol ha liderado iniciativas de desarrollo de negocio, gestión y fortalecimiento de equipos, y coordinación regional. Su experiencia incluye la dirección y codirección de prácticas y proyectos transfronterizos en América Latina, incluyendo articulación con equipos en Brasil y México, y el posicionamiento de marca mediante eventos de alto impacto en Colombia.<br><br>Adicionalmente, mantiene una vocación docente activa: es profesor en programas de maestría, especialización y seminarios en la Universidad Externado de Colombia y ha dictado contenidos especializados en precios de transferencia e impuestos internacionales, integrando práctica profesional con formación de capital humano.<br><br>En paralelo a su carrera corporativa, Mario es fundador de AYSA Capital, desde donde desarrolla servicios y una visión de largo plazo orientada a vehículos de inversión y plataformas con propósito. En su experiencia emprendedora ha liderado soluciones en materia financiera y tributaria (cumplimiento, planeación y controversia) y ha ejecutado proyectos de due diligence financiero y asesoría estratégica, articulando capacidades técnicas con visión de impacto. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Adicionalmente, Mario es cofundador de Fundación Color de Colombia desde sus inicios en el año 2006, cuando el proyecto nació como una revista de nicho, siendo este su trabajo de grado de Ingeniero Industrial Javeriano.<br><br>Su liderazgo ha sido reconocido con distinciones relevantes: fue reconocido como Afrocolombiano del Año 2019 (Sector Privado) y es Aspen Fellow (del programa Liderando a Colombia 2050). </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">Estas distinciones reflejan una trayectoria que combina desempeño profesional con un compromiso explícito por ampliar la participación del talento afro en la economía y en el sector privado.</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Finalmente, Mario es un ejecutivo multilingüe: domina el español, inglés, francés y portugués. Su combinación de especialidad técnica, liderazgo internacional, formación académica y propósito público lo posiciona como un constructor de puentes entre el capital, las instituciones y las oportunidades reales en Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Gracias por su atención. </p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Fundación Color de Colombia</author>
                    <category>República de colores</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129646</guid>
        <pubDate>Thu, 28 May 2026 18:01:31 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/28123313/Javier-Perez-presenta-a-Mario-Rivas-imagen-destacada-blog-en-EE.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Javier Pérez Burgos presenta perfil de Mario Rivas Mena, primer afrocolombiano admitido al MBA de @MIT]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Fundación Color de Colombia</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>“¿Y si perdemos qué?”</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/las-palabras-y-las-cosas/y-si-perdemos-que/</link>
        <description><![CDATA[<p>En una tarima reciente, durante la campaña presidencial de la senadora Paloma Valencia, ocurrió uno de esos momentos pequeños que, sin embargo, contienen una extraña verdad sobre el país. Su hija, Amapola, en medio del escenario y de la solemnidad adulta de la política, lanzó una pregunta con esa mezcla de audacia infantil y libertad [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">En una tarima reciente, durante la campaña presidencial de la senadora Paloma Valencia, ocurrió uno de esos momentos pequeños que, sin embargo, contienen una extraña verdad sobre el país. Su hija, Amapola, en medio del escenario y de la solemnidad adulta de la política, lanzó una pregunta con esa mezcla de audacia infantil y libertad que solo tienen los niños:</p>



<p class="wp-block-paragraph">—“¿Y si perdemos qué?”</p>



<p class="wp-block-paragraph">La frase me hizo reír. Pero también me dejó pensando.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Porque todos hemos perdido alguna vez. Y quizá en saber perder habita una parte esencial de la vida. Más aún en sociedades como la nuestra, educadas obsesivamente para triunfar. El capitalismo convierte la existencia en una preparación permanente para el éxito: llegar primero, sobresalir, imponerse, vencer. Pero en un mundo lleno de trampas, desigualdades y violencias, prepararse solo para el triunfo no es optimismo: es ingenuidad. Y también una pésima estrategia de vida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entonces pensé en el cineasta Italiano Pier Paolo Pasolini. En sus reflexiones sobre la derrota y la dignidad de perder en un mundo de tramposos. Decía Pasolini:</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Pienso que es necesario educar a las nuevas generaciones en el valor de la derrota.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En manejarse en ella. En la humanidad que de ella emerge.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En construir una identidad capaz de advertir una comunidad de destino, en la que se pueda fracasar y volver a empezar sin que el valor y la dignidad se vean afectados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En no ser un trepador social, en no pasar sobre el cuerpo de los otros para llegar el primero. Ante este mundo de ganadores vulgares y deshonestos, de prevaricadores falsos y oportunistas, de gente importante, que ocupa el poder, que escamotea el presente, ni qué decir el futuro, de todos los neuróticos del éxito, del figurar, del llegar a ser.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ante esta antropología del ganador de lejos prefiero al que pierde. Es un ejercicio que me parece bueno y que me reconcilia conmigo mismo. Soy un hombre que prefiere perder más que ganar con maneras injustas y crueles. Grave culpa mía, lo sé. Lo mejor es que tengo la insolencia de defender esta culpa, y considerarla casi una virtud”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quizá esa reflexión también sirve para pensar la política colombiana de hoy.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Porque volvemos, otra vez, al viejo péndulo del bipartidismo. Ya no conservadores y liberales, sino otras máscaras del mismo esquema binario: petrismo y uribismo. Hoy podrían llamarse Petro y Uribe, Abelardo y Cepeda, o cualquier combinación futura de esa polarización emocional que divide al país entre amores absolutos y odios absolutos. Cambian los nombres; permanece la estructura.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y ahí aparece una de las tragedias políticas de Colombia: la enorme dificultad de las terceras vías.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo intentó la Constitución del 91 cuando soñó con pluralizar la democracia. Lo intentó el Polo Democrático de Carlos Gaviria, aquello que William Ospina llamó alguna vez “la franja amarilla”. Lo intentaron figuras como Antanas Mockus y tantos otros proyectos que quisieron escapar de la lógica binaria.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero aquí parecería que quien no pertenece a uno de los dos bandos es inmediatamente sospechoso. En Colombia cuesta mucho construir desde el matiz. Aquí se exige adhesión total. O amor u odio. O amigo o enemigo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y en una sociedad tan atravesada históricamente por la violencia, eso tiene consecuencias profundas y costos humanos enormes. Porque la polarización no solo organiza elecciones: organiza afectos, amistades, familias, maneras de mirar al otro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso vuelve a aparecer la pregunta de Amapola:</p>



<p class="wp-block-paragraph">“¿Y si perdemos qué?”</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pues seguir. Construir puentes. Insistir.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay una lección que el centro político podría aprender de la izquierda colombiana: la tenacidad. Durante décadas defendieron ideas que parecían imposibles, marginales, derrotadas. Persistieron. Y finalmente llegaron al poder. Con aciertos y errores, claro, pero llegaron.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hace años muchas personas pensábamos que el primer presidente de izquierda sería Carlos Gaviria. Y no fue así. Porque la historia rara vez sigue el guion exacto que imaginamos. Ni en la vida personal ni en la vida de los países.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quizá la persona de centro que llegue algún día a la Casa de Nariño todavía no aparece en el horizonte. Quizá aún no conocemos su nombre.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero renunciar a esas ideas —a la posibilidad de un pacto social responsable y ético, a un pacto entre los trabajadores y los empresarios en que ambos se sientan respetados, a un respeto a la naturaleza y una comprensión de que el ser humano también necesita de ella para su existencia, al respeto por la Constitución (nuestro verdadero acuerdo nacional), a la defensa de valores pacifistas y democráticos— eso sí sería perder.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Votar por el centro no es un error. Tampoco es inútil. Es afirmar que nuestras ideas también valen y que nosotros también valemos. Que nuestra manera de ver el país merece existir. Que aún creemos posible construir un lugar donde sea posible hablar de política con todos, donde sea posible ser amigo del opositor y donde construir colectivamente sea posible, un lugar menos rabioso, menos fanático y menos cruel.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Votar por el centro es decir, simplemente:</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aquí estamos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Con ganas de construir un mejor país. De verdad, para todos.</strong></p>
]]></content:encoded>
        <author>Diego Aretz</author>
                    <category>Las palabras y las cosas</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129644</guid>
        <pubDate>Thu, 28 May 2026 15:41:28 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/04150407/8fee8917-cb10-4ab0-9e51-4fb53c06640d-e1779982964527.jpeg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[“¿Y si perdemos qué?”]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Diego Aretz</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>¿Qué clase de tigre es Abelardo De La Espriella?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/que-clase-de-tigre-es-abelardo-de-la-espriella/</link>
        <description><![CDATA[<p>No encuentro similitud entre un tigre y Abelardo De La Espriella. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Leyendo sobre los tipos de<strong><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/colombia-no-esta-para-el-fanatismo-de-abelardo-de-la-espriella/"> tigres</a></strong> que existen en el mundo, encontré que hay cinco subespecies: el tigre siberiano, el tigre del sur de China, el tigre de Indochina, el tigre malayo y el tigre de Bengala.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, hay algo que todos comparten, sin importar de qué tipo de tigre se hable: son animales seguros y valientes. El tigre calcula muy bien si puede intimidar una amenaza o si debe retirarse. Al ser el superdepredador de su ecosistema, no huye inmediatamente; por el contrario, utiliza advertencias físicas y sonoras antes de recurrir a un ataque defensivo si el peligro persiste.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Analizando la manera de actuar del tigre, me surgió inmediatamente una pregunta: ¿qué clase de tigre es el autodenominado “tigre colombiano”, es decir, Abelardo De La Espriella?</p>



<p class="wp-block-paragraph">El tigre es un animal que genera respeto entre los demás habitantes del territorio donde se encuentra. No huye ni se esconde en medio de una manada, porque es un ser solitario por naturaleza. Abelardo, en cambio, cuando se presenta en público se refugia detrás de un séquito de escoltas que no permiten que nadie se le acerque.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso, dudo que muchos de quienes están enceguecidos con él, y se emocionan con la extravagancia de sus gritos y la agresividad de sus palabras, hayan tenido la oportunidad de estrecharle la mano o compartir una empanada o una arepa de huevo, como suelen hacer los candidatos en campaña. Entre otras cosas, porque Abelardo parece desentenderse de la comida típica colombiana, algo extraño que incluso me lleva a otra pregunta: ¿acaso durante su niñez en el departamento de Córdoba nunca probó el calducho? ¿En Semana Santa no comía mongo mongo, bollo dulce, arroz con frijoles o enyucado?</p>



<p class="wp-block-paragraph">El tigre es valiente. Abelardo, más bien, parece una de esas personas a quienes les falta valor para enfrentarse a la realidad de un país que vive entre la incertidumbre y la zozobra, pero a quienes les sobra lengua para destilar veneno y lanzar insultos a diestra y siniestra, creyendo que con eso intimidan, cuando en realidad lo que generan es risa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo anterior lo digo porque basta observar el escenario desde el cual le habla a su fanaticada, sin importar si se trata de una plaza pública o de un recinto cerrado. Habla detrás de una urna de cristal, rodeado de un séquito de personas que parecen sacadas de la Fuerza Delta, y cuando recorre las calles lo hace protegido por escoltas que llevan escudos para impedir que alguien se le acerque. ¿Qué otro candidato hace eso? Ni siquiera Gustavo Petro, quien durante la campaña presidencial de 2018 —según él mismo ha contado— estuvo a punto de ser asesinado en una plaza pública de Cúcuta, apareció rodeado de semejante despliegue.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El tigre conoce su territorio. Abelardo, en cambio, parece no conocer ni comprender las necesidades de las regiones de Colombia, porque durante los últimos años se ha dedicado a darse la gran vida entre Italia y Miami, actuando como si perteneciera a la alta sociedad europea emparentada con la élite neoyorquina. En otras palabras, haciendo alarde de su ya conocida extravagancia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para concluir, Abelardo De La Espriella ha construido toda una puesta en escena para presentarse como “el tigre”, pero dicha imagen resulta completamente contraria a lo que realmente representa un tigre de verdad. Y precisamente por eso vuelvo a preguntarme: ¿qué clase de tigre es Abelardo?</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129636</guid>
        <pubDate>Thu, 28 May 2026 13:03:57 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/29075359/ZETA-ABELARDO-FOTO-EN-COLOR.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[¿Qué clase de tigre es Abelardo De La Espriella?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Sevillano</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Importaculismo electoral</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/importaculismo-electoral/</link>
        <description><![CDATA[<p>Escribo estas líneas a modo de súplica y desde el respeto, a pesar del título, dirigida a cada colombiano que votará el domingo 31 de mayo, y a los que, pudiendo votar, no piensan hacerlo.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph" style="font-size:clamp(14px, 0.875rem + ((1vw - 3.2px) * 0.114), 15px);px">La motosierra económica de Abelardo De La Espriella es una amenaza a la institucionalidad democrática. Imagen creada con IA.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Si <em>Semana </em>es el poder detrás de Abelardo y los dueños de <em>Semana</em> son los Gilinski, ¿Qué están pensando a esta hora los otros cacaos sobre la competencia que se les vendría desde la Casa de Nariño? Es la pregunta del millón en todos los sentidos de la expresión.</strong></li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong><em>“El viejo mundo se muere. El nuevo tarda en aparecer. Y en ese claroscuro surgen los monstruos”:</em> Antonio Gramsci, filósofo italiano. &nbsp;</strong></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Imagínese a un político en mitin sincerándose con sus electores: <em>“Yo les prometo: sangre y lágrimas”</em>. Jamás ocurrirá, porque honestidad y política rara vez se la llevan bien. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Como ciudadanos tenemos tres opciones: escribir la historia, ponerla en manos de otros o dejársela al azar por nuestra indiferencia política. El domingo podríamos perder lo poco o mucho que hayamos ganado en materia de derechos. Mi temor tiene nombre y apellido: Abelardo De la Espriella, ADELE.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El profesor Timothy Snyder escribió un artículo y lo tituló: <em>&#8220;Estados Unidos: El suicidio de una superpotencia&#8221;.</em> Me dolería tener que escribir algo parecido después del 7 de agosto, si gana aquel: <em>Colombia: el suicidio de una débil democracia</em>. El candidato ha dado indicios de que algo así podría ocurrirnos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Votarán por él aquellos que quisieran gozar de la buena vida que goza él, pero desconocen (o lo saben y se hacen los desentendidos), la manera cómo ha construido su fortuna en su condición de abogado: a quiénes ha defendido y con quiénes se ha relacionado. Basta con googlearlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cada día aparece un titular de prensa con una revelación más aterradora que la anterior. El último corresponde a <a href="https://elpais.com/america-colombia/elecciones-presidenciales/2026-05-24/el-dinero-de-alex-saab-que-llego-a-las-cuentas-de-abelardo-de-la-espriella.html">una denuncia del periodista Daniel Coronell:</a> supuestamente, ADELE recibió en 2014 más de 370.000 dólares desde la empresa que el testaferro Alex Saab usó para desfalcar las arcas venezolanas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero ¿importa lo que digan los periódicos o los periodistas en este país? A una parte de la prensa le aterra la posibilidad de que un tipo como él se ponga de ruana el poder, sin un solo mérito en la cosa pública, ¿pero acaso no es la prensa parte del mismo problema en el que ahora estamos metidos?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Colombia y sus males son la suma de todas sus élites: la élite política que manda, la élite económica que manda sobre la primera y la élite periodística, que cuando quiere y le conviene se junta con las otras dos, y cuando no están de amigos, se agarran de las greñas para volverse a contentar después. El destino del país para bien y para mal está y ha estado en manos de esas tres élites. Después de elecciones, nos merecemos el gran debate sobre qué es en realidad eso que llamamos contrapoder, quién lo ejerce, y hasta dónde le cabe responsabilidad a los periodistas del no debate electoral en esta campaña presidencial. Aceptémoslo: Los ciudadanos fuimos los primeros derrotados en esta contienda. </p>



<p class="wp-block-paragraph">La prensa hizo de Abelardo una celebridad como abogado de gente famosa (y varios criminales) y ahora le aterra que sin ninguna preparación se quede con las llaves del palacio presidencial, que está en Bogotá, ciudad de la que ha despotricado. La prensa hace de las personas personajes. Recuerden la icónica tapa de <em>Semana </em>llamando a Pablo Escobar &#8220;Un Robín Hood paisa&#8221; (1983). </p>



<p class="wp-block-paragraph">Si el país se desbarata, bajo un gobierno autoritario, la prensa independiente de los poderes —que la hay y ha sido acosada por él judicialmente— será la primera en llevar del bulto, como decimos. ¿O ya se nos olvidó cuando un presidente, Uribe, hizo cerrar la revista <em>Cambio</em> y otro, Duque, <a href="https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/noticias-uno-de-noticiero-incomodo-para-el-uribismo-a-nueva-victima-de-la-crisis-de-la-tv/">sacó de la señal abierta de televisión a Noticias Uno</a>, en ambos casos por incomodar al uribismo que gobernaba entonces?</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-la-silla-vac-a wp-block-embed-la-silla-vac-a"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="DJZzb8mAAB"><a href="https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/asi-funciona-la-estrategia-judicial-de-de-la-espriella-contra-periodistas/">Así funciona la estrategia judicial de De La Espriella contra periodistas</a></blockquote><iframe class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="“Así funciona la estrategia judicial de De La Espriella contra periodistas” — La Silla Vacía" src="https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/asi-funciona-la-estrategia-judicial-de-de-la-espriella-contra-periodistas/embed/#?secret=GuImVXFXso#?secret=DJZzb8mAAB" data-secret="DJZzb8mAAB" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Si ADELE es presidente, la única revista que estaría a salvo de una posible censura se llama <em>Semana.</em> Pero ya alguien advirtió que <em>Semana</em> no es un medio periodístico, sino un partido político, al servicio de la campaña <em>abelardista</em>; una vez elegido él, se presume, estará al servicio de sus jefes banqueros. Se queja un colega porque<em> Semana</em> engaña a sus lectores. —<em>Semana tiene electores, no lectores</em>, lo corrijo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por otro lado, los dueños de la revista <em>Cambio </em>deberían pedirle a su flamante columnista Felipe López Caballero escribir una columna en su prosa somnífera para que cuente qué opina del negociazo que hizo al poner una marca emblemática como <em>Semana</em>, símbolo de periodismo serio y riguroso en sus mejores épocas, en manos de unos empresarios a los que el periodismo parece importarles un pito.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La llegada de ADELE a la Casa de Nariño significaría también <a href="https://elpais.com/america-colombia/elecciones-presidenciales/2026-05-06/el-clan-char-apuesta-por-abelardo-de-la-espriella-para-contrarrestar-el-avance-de-la-izquierda-en-el-caribe.html">la llegada de la familia Char al poder nacional</a>, luego de décadas y generaciones mandando desde&nbsp; Barranquilla en la región Caribe.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ya los periódicos empiezan a alinearse, cada cual con candidato propio (lo que no es novedad en Colombia donde aún persiste la prensa hegemónica, aunque su poder se ve cada vez más menguado por las redes sociales); ahí están los casos de <em>El Heraldo</em> a favor de ADELE, y <em>El Colombiano</em>, pro-uribista. (Después de elecciones, prometo una columna para analizar el periodismo descarado que se viene ejerciendo en estas elecciones).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, a estas alturas del partido, a la gente le importa un bledo cualquier cosa mala que se diga sobre <em>El Tigre</em>. Saldrán a apoyarlo en masa, sin importar que sus reformas eliminarán puestos de trabajo y, con la misma tijera, derechos adquiridos, cuando lo que Colombia necesita es la ampliación de los derechos civiles. </p>



<p class="wp-block-paragraph">A muchos no les importa, o les importa un sieso, lo difícil que fue devolverles a los trabajadores sus dominicales, festivos y horas extras, o aumentar en un digno 23% el salario mínimo. El riesgo mayor: empobrecer a los ciudadanos, tirar&nbsp; por el caño avances en materia social y profundizar las desigualdades para congraciarse con los ricos. A eso se le llama un gobierno regresivo.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"><strong>Cuando venga la motosierra económica de <em>El Tigre</em>, será muy tarde para lamentarnos. Solo quedará volvernos creyentes como él para rezar —o agradecer— que nunca vuelvan otras motosierras. &nbsp;</strong></p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">En su cortísima estatura caben cuatro espíritus distintos, todos de la derecha extrema y todos de alguna manera nocivos para nuestra ya de por sí enclenque democracia:</p>



<p class="wp-block-paragraph">Está poseído por Nayib Bukele, aquel que construye megacárceles y pisotea derechos humanos en El Salvador; poseído por el espíritu del desaliñado Donald &nbsp;Trump, esa criatura rodeada con un aura de maléfica xenofobia y misoginia (se le abona al gringo que nunca ha presumido de su pene, debe ser que no tiene problemas en su entrepierna); poseído por el espíritu de Javier Milei que dejó sin empleo a miles de argentinos y a la economía de su país en cuidados intensivos, y poseído también por el espíritu de Daniel Noboa, que convirtió a <a href="https://elpais.com/america/2026-05-25/un-ano-despues-de-daniel-noboa-ecuador-el-mas-inseguro-de-america-latina.html">Ecuador en el país más peligroso de América Latina</a>. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los recortes que ha prometido ADELE traerán desempleo a Colombia. Pero eso a su fanaticada ¡qué les importa! Acaso se imaginan que su candidato llegará vestido de presidente a los barrios populares con las tulas llenas a repartir dinero o a invitarlos a un vuelo chárter en su jet privado. No seamos tan ingenuos. Podemos no ganar nada el domingo, pero sí perder lo poco que se ha conquistado en materia de derechos laborales. Aquí el rico es él y los de su entorno íntimo, y la primera vida que mejorará será la de ellos, que no pasan necesidades. Los demás tendrán (tendremos) que seguir madrugando&#8230; incluso a buscar trabajo. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La gente corriente, como usted o como yo, está lejos de comer a manteles con un personaje así;&nbsp;al contrario, está cerca de que le cercenen derechos cuando pase la embriaguez política y venga el guayabo nacional. En ese caso, hacen bien los que votan en blanco por no contribuir con la debacle anunciada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si como candidato tildó de ignorante, en vivo y en directo, a una periodista con poder y querida por los colombianos—y ella ni siquiera se defendió al aire—, piense (pensemos), lo que nos corre pierna arriba al resto de los mortales cuando se ponga la banda tricolor, y en su primera alocución presidencial le exija a la nación entera hacer zoom en sus teléfonos celulares para hacernos partícipes de sus complejos sexuales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El de ADELE es un voto vergonzante por fuera de la región Caribe, que no figura en las encuestas ni en las conversaciones. Eso forma parte de la muy solapada forma de ser del colombiano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Por qué apostar por un personaje, recién aparecido en la política, que <em>pordebajea a</em> cualquiera que osa cuestionarlo? ¿Por qué ignoramos los señalamientos que pesan sobre él?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Impotente, aunque optimista, saldré a votar el domingo y que pase lo que tenga que pasar. Nadie se queje&nbsp;después cuando ya para qué, porque estábamos advertidos. Ojalá el temor no se&nbsp;convierta en un tumor difícil de extirpar. Salgan a votar, pero no con mentalidad cantinflesca. Voten por cualquiera, menos por un señor sin pinta de presidente que ofrece circo sin pan.&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129543</guid>
        <pubDate>Thu, 28 May 2026 12:09:30 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/28070910/ZETA-ZETA-ZETA-MOTOSIERRA-DE-ABELARDO.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Importaculismo electoral]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Este viernes 29, evento en @UniJaveriana por primer afrocolombiano admitido al MBA de @MIT</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/este-viernes-29-evento-en-unijaveriana-por-primer-afrocolombiano-admitido-al-mba-de-mit/</link>
        <description><![CDATA[<p>De 6:30 pm a 8:30 pm, panel con expertos sobre si es esquivo y caprichoso el capital, y homenaje a Mario Rivas Mena, ingeniero industrial javeriano. El chocoano Mario Rivas Mena llevará a la escuela de negocios número uno del mundo, la Sloan School of Management del Massachussetts Institute of Technology (MIT), realidades económicas de [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">De 6:30 pm a 8:30 pm, panel con expertos sobre si es esquivo y caprichoso el capital, y homenaje a Mario Rivas Mena, ingeniero industrial javeriano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El chocoano <strong>Mario Rivas Mena</strong> llevará a la escuela de negocios número uno del mundo, la Sloan School of Management del Massachussetts Institute of Technology (MIT), realidades económicas de Tumaco, Buenaventura, norte del Cauca, Chocó, Urabá y Zona Bananera del Magdalena.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con un modelo de alianzas productivas entre grandes empresas y pequeños agricultores que ha funcionado muy bien en el sector palmicultor con el grupo agroindustrial Oleoflores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El homenaje que recibirá este viernes 29 de mayo en la Universidad Javeriana de Bogotá comenzará por abordar la naturaleza del desafío que está tomando de cara al ecosistema de emprendimiento e innovación del MIT.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Es esquivo y caprichoso el capital?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Es la pregunta general que responderán los expertos <strong><em>Álvaro Rodríguez Ferrero</em></strong><em>, emprendedor y CEO de Ventura Group; <strong>Manuel Felipe García</strong>, VP de Inversiones Internacionales de Skandia, y <strong>César Gutiérrez</strong>, Co-Head of Investment Banking en KROLL LatAM.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Conducirá la conversación <strong>Sandra Hinestroza</strong>, directora general de HP Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El panel, que se realizará en la Torre Sapiencia, piso 3 (Autopista Norte, Carrera 45 # 123 – 60), será el preludio de un coctel que ofrece la Pontificia Universidad Javeriana a través de su Facultad de Ingeniería. El evento tendrá lugar entre 6:30 pm y 8:30 pm.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los organizadores han dispuesto 10 invitaciones para el público en general, haciendo pre-registro en este enlace: <a href="https://forms.gle/mPowgvXFZaZbM5Xi6">https://forms.gle/mPowgvXFZaZbM5Xi6</a></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>El homenaje</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">El exviceministro de agricultura <strong>Javier Pérez Burgos</strong> será el encargado de presentar al homenajeado, magister en finanzas de la Universidad de los Andes, con una destacada trayectoria en la consultora EY en Colombia, Luxemburgo, Medio Oriente y Chile. Actualmente es director nacional de la práctica de precios de transferencia en la multinacional americana Kroll.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En representación de la Pontificia Universidad Javeriana hablará el vicerrector de Extensión y Relaciones Interinstitucionales, <strong>Andrés Rosas Wulfers</strong>, y estará el decano de la Facultad de Ingeniería, <strong>Diego Alejandro Patiño Guevara.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Para más información: mision.tecnica@fundacioncolordecolombia.org</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Fundación Color de Colombia</author>
                    <category>República de colores</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129617</guid>
        <pubDate>Wed, 27 May 2026 23:06:27 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Este viernes 29, evento en @UniJaveriana por primer afrocolombiano admitido al MBA de @MIT]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Fundación Color de Colombia</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El acierto de Amanda Jaimes en la apuesta por la televisión pública regional</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/el-acierto-de-amanda-jaimes-en-la-apuesta-por-la-television-publica-regional/</link>
        <description><![CDATA[<p>Amanda Jaimes Mendoza demostró que es posible innovar en la televisión pública regional. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">La televisión pública regional en Colombia atraviesa uno de sus momentos más complejos. La competencia feroz de las plataformas digitales, las limitaciones presupuestales y la migración de las audiencias han puesto a prueba la capacidad de los canales para mantenerse vigentes. Sin embargo, en medio de ese panorama desafiante, la gestión de Amanda Jaimes Mendoza, actual gerente de Telecafé, demuestra que sí es posible transformar la televisión pública en un escenario de innovación, identidad cultural y excelencia narrativa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los recientes resultados hablan por sí solos. Diez Premios India Catalina en apenas dos años, ocho de ellos obtenidos en 2026, no son producto del azar ni de una coyuntura favorable. Son la consecuencia de una visión gerencial que entendió que la televisión pública no puede resignarse a sobrevivir: debe competir, emocionar y representar al país con estándares de calidad cada vez más altos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Uno de los mayores aciertos de esta transformación fue apostar por contenidos capaces de conectar tradición e innovación. Producciones como <em>La Vorágine</em> y <em>Francisco el Hombre</em> no solo rescatan relatos profundamente ligados a la identidad colombiana, sino que evidencian una ambiciosa apuesta estética y narrativa que logró posicionar al canal como el más premiado de la edición 2026 de los India Catalina.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero quizá el aspecto más significativo de este proceso es la manera en que Amanda Jaimes Mendoza entendió el papel de la innovación tecnológica dentro de la televisión pública. La incorporación de inteligencia artificial en la producción audiovisual regular marcó un precedente en el país y demostró que los canales regionales también pueden liderar procesos de modernización, optimizar recursos y explorar nuevas formas de creación sin perder el enfoque humano y cultural que caracteriza al servicio público.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese equilibrio entre tecnología y sensibilidad cultural ha sido fundamental. Porque el éxito no radica únicamente en acumular premios, sino en consolidar un modelo sostenible que permita seguir contando las historias de las regiones con dignidad, profundidad y calidad internacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La frase pronunciada por Amanda Jaimes Mendoza al cierre de su intervención resume el espíritu de esta transformación: “La televisión pública tiene la responsabilidad de representar nuestras regiones con calidad y de proyectar nuestras historias al mundo”. Más que un discurso institucional, parece una declaración de principios en tiempos donde muchas veces se subestima el valor de lo público.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy, cuando buena parte de la industria audiovisual busca fórmulas rápidas y contenidos desechables, resulta valioso encontrar liderazgos que entiendan que la cultura, la identidad y las historias regionales siguen teniendo un enorme poder. La gestión de Amanda Jaimes Mendoza no solo revitalizó un canal regional; también dejó una lección para el país: la televisión pública todavía puede innovar, competir y ganar, sin renunciar a su esencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129615</guid>
        <pubDate>Wed, 27 May 2026 22:39:51 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[El acierto de Amanda Jaimes en la apuesta por la televisión pública regional]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Sevillano</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Cómo pesar todo con casi nada. Un acertijo de 800 años</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/ecuaciones-de-opinion/como-pesar-todo-con-casi-nada-un-acertijo-de-800-anos/</link>
        <description><![CDATA[<p>El primer libro impreso de matemáticas recreativas del que se tiene registro fue publicado en 1612 bajo el título «Problèmes plaisants et délectables qui se font par les nombres» [Problemas placenteros y deliciosos que se hacen con los números].</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Fue escrito por el matemático francés Claude Gaspard Bachet de Méziriac (1581-1638), reconocido como un estudioso de la teoría de números y recordado también por haber traducido del griego al latín la <em>Aritmética</em> de Diofanto, libro sobre el que Fermat hizo la más célebre anotación al margen de las matemáticas, indicando que había encontrado una demostración del famoso teorema que más tarde sería ampliamente conocido como el “último teorema de Fermat”, demostrado 350 años después.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="566" height="868" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/14185350/IMG_2949.jpeg" alt="" class="wp-image-129053" style="aspect-ratio:0.6520843720869735;width:398px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/14185350/IMG_2949.jpeg 566w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/14185350/IMG_2949-196x300.jpeg 196w" sizes="(max-width: 566px) 100vw, 566px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En 1624, el libro de Bachet de Méziriac fue reeditado y ampliado por el propio autor. El éxito de esta publicación fue tal que continuó reeditándose hasta 1959, y los problemas que aparecieron en la edición original han sido reproducidos por muchos autores en libros de matemática recreativa publicados posteriormente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Uno de los problemas más populares que incluyó Bachet de Méziriac —y uno de mis favoritos— es el clásico conocido como el “problema de las pesas”, que ha dado origen a numerosas variantes de acertijos con pesas y balanzas, muy frecuentes en la matemática recreativa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El problema es el siguiente: un mercader que utiliza una balanza de dos platos tiene una pesa de 40 libras que se le cae y, al chocar con el suelo, se rompe en cuatro pedazos. El mercader pesa esos trozos y se tranquiliza al notar que el peso de cada uno es un número entero y que, combinados, puede obtener cualquier peso entero entre 1 y 40 libras. ¿Cuáles son los pesos de esos pedazos?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este bello problema tiene un origen muy lejano en el tiempo y, aunque su inclusión en el libro de Bachet de Méziriac lo difundió ampliamente, su primera aparición ocurrió hace más de 800 años, en el <em>Liber Abaci</em> [Libro del ábaco] de Leonardo de Pisa, conocido como Fibonacci, obra publicada en el año 1202.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para resolver el problema de las pesas, es necesario entender que, si se tiene una pesa de 7 libras y otra de 5, se pueden pesar, por ejemplo, 2 libras de tomates colocando una pesa en cada plato y agregando tomates en el plato que tiene la de 5 libras, hasta lograr el equilibrio de la balanza. Matemáticamente, lo que estamos haciendo es simplemente una resta:</p>



<p class="wp-block-paragraph">7 libras – 5 libras = 2 libras,</p>



<p class="wp-block-paragraph">que es equivalente a añadir 2 libras al plato que contiene la pesa de 5 libras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Retomando el problema, tenemos un reto: con cuatro pesas aún no determinadas, combinadas de manera adecuada, debemos ser capaces de pesar cualquier cantidad entera entre 1 y 40 libras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El razonamiento sugerido por Bachet de Méziriac hace 400 años consistía en comenzar con dos pesas únicamente, para luego pasar a tres y finalmente incluir la cuarta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Siguiendo con el ejemplo de los tomates, es evidente que con dos pesas de 1 y 3 libras podemos pesar entre 1 y 4 libras de tomates de la siguiente manera:</p>



<p class="wp-block-paragraph">1 libra de tomates se obtiene de manera trivial colocando la pesa de 1 libra en un plato y los tomates en el otro, hasta que la balanza quede equilibrada; lo indicaremos así:</p>



<p class="wp-block-paragraph">(1P ≡&nbsp;<strong><em>1T</em></strong>).</p>



<p class="wp-block-paragraph">2 libras de tomates: (3P ≡&nbsp;1P + <strong><em>2T</em></strong>).</p>



<p class="wp-block-paragraph">3 libras de tomates: (3P&nbsp;≡&nbsp;<strong><em>3T</em></strong>).</p>



<p class="wp-block-paragraph">4 libras de tomates: (1P + 3P ≡&nbsp;<strong><em>4T</em></strong>).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con esas dos pesas no se puede pesar ninguna otra cantidad de libras de tomates; y si tuviéramos pesas de 2 y 3 libras, podríamos pesar 1, 2, 3 y 5 libras, pero no 4. Por ello escogemos las pesas de 1 y 3 libras y buscamos la tercera pesa, teniendo en cuenta que debemos encontrar una cuyo peso, al restarse del máximo alcanzado hasta ahora —4 libras—, produzca el siguiente peso necesario, es decir, 5 libras. De este modo se obtienen todas las cantidades entre 5 y el peso de dicha pesa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La pesa buscada debe ser de 9 libras, porque la diferencia 9 − 5 es justamente el peso máximo logrado anteriormente, 4. Tenemos entonces las siguientes estrategias para obtener los pesos de los tomates:5 libras de tomates:&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">(9P ≡&nbsp;1P + 3P + <strong><em>5T</em></strong>),</p>



<p class="wp-block-paragraph">y continuamos así:</p>



<p class="wp-block-paragraph">para 6: (9P ≡ 3P + <strong><em>6T</em></strong>),</p>



<p class="wp-block-paragraph">para 7: (9P + 1P ≡&nbsp;3P + <strong><em>7T</em></strong>),</p>



<p class="wp-block-paragraph">para 8: (9P ≡&nbsp;1P + <strong><em>8T</em></strong>),</p>



<p class="wp-block-paragraph">para 9: (9P ≡&nbsp;<strong><em>9T</em></strong>).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero además se pueden conseguir todos los pesos entre 9 y 9 + 4 = 13; en efecto:</p>



<p class="wp-block-paragraph">(9P + 1P ≡&nbsp;<strong><em>10T</em></strong>), (9P + 3P ≡&nbsp;1P + <strong><em>11T</em></strong>), (9P + 3P ≡&nbsp;<strong><em>12T</em></strong>), (9P + 3P + 1P ≡&nbsp;<strong><em>13T</em></strong>).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hasta aquí hemos visto que, con tres pesas de 1, 3 y 9 libras, es posible medir cantidades entre 1 y 13 libras. Como la pesa que se rompió era de 40 libras, el último pedazo debe pesar</p>



<p class="wp-block-paragraph">40 − (1 + 3 + 9) = 40 − 13 = 27 libras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Obsérvese que también podemos deducir este peso a partir del razonamiento siguiente: la pesa debe elegirse de tal forma que la diferencia entre su peso <math data-latex="X"><semantics><mi>X</mi><annotation encoding="application/x-tex">X</annotation></semantics></math>&nbsp;y el máximo peso conseguido hasta ahora —es decir, 13— sea el siguiente peso requerido, que es 14. Como <math data-latex=" X-13=14"><semantics><mrow><mi>X</mi><mo>−</mo><mn>13</mn><mo>=</mo><mn>14</mn></mrow><annotation encoding="application/x-tex"> X-13=14</annotation></semantics></math>, entonces <math data-latex="X=27"><semantics><mrow><mi>X</mi><mo>=</mo><mn>27</mn></mrow><annotation encoding="application/x-tex">X=27</annotation></semantics></math>. Por lo tanto, la cuarta pesa debe ser de 27 libras, y se deduce trivialmente que con ella se puede pesar hasta 27 + 13 = 40 libras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A manera de ejemplo, si queremos pesar 20 libras de tomates, equilibramos los dos platos de la balanza de la siguiente forma:</p>



<p class="wp-block-paragraph">(27P + 3P ≡&nbsp;9P + 1P + <strong><em>20T</em></strong>). &nbsp; &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La respuesta al problema de las pesas es entonces la siguiente: los cuatro pedazos de la pesa de 40 libras pesan 1, 3, 9 y 27 libras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora bien, al observar que esos valores coinciden con las potencias 0, 1, 2 y 3 del número 3, resulta inevitable sentir la tentación de generalizar el problema. Esta tarea escapa al alcance de este artículo, pero algunos lectores podrán realizarla y comprobar que una quinta pesa debería pesar 81 libras, y que con ella se podrán pesar todas las cantidades hasta</p>



<p class="wp-block-paragraph">40 + 81 = 121 libras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Problemas sencillos, divertidos y clásicos como este son la base de muchos otros que pasan a engrosar el mundo de las matemáticas recreativas y dan origen a muchos más.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Ignacio Mantilla Prada</author>
                    <category>Ecuaciones de opinión</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129030</guid>
        <pubDate>Tue, 26 May 2026 23:42:37 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Cómo pesar todo con casi nada. Un acertijo de 800 años]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ignacio Mantilla Prada</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
    </channel>
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