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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Tue, 14 Apr 2026 23:46:05 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Todos los resultados de blogs de vicepresidente+de+la+republica | Blogs El Espectador</title>
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        <item>
        <title>No mienta senadora Paloma Valencia, no mienta</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/no-mienta-senadora-paloma-valencia-no-mienta/</link>
        <description><![CDATA[<p>No es cierto lo que dice Paloma Valencia del senador Iván Cepeda. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Sorprendido quedé al ver las declaraciones en un video de la senadora y candidata presidencial Paloma Valencia, divulgado en redes sociales, en el que asegura que su colega del Pacto Histórico, Iván Cepeda, instigó el asesinato de Miguel Uribe Turbay y, además, lo responsabiliza por la fuga de Jesús Santrich.</p>



<p>Es cierto que esto es política y que, en medio de una campaña y el afán por la búsqueda de votos, las mentiras y falacias hacen parte del día a día. Sin embargo, uno no espera esto de personas por las que se siente respeto.</p>



<p>Por lo anterior, mi querida senadora, me tomo el atrevimiento de refrescarle la memoria.</p>



<p>En lo que tiene que ver con Jesús Santrich, quien, aparte de su prontuario criminal, fue además todo un farsante, le recuerdo que su extradición fue sometida a consideración de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). En una decisión apretada, esta aplicó la garantía de no extradición y ordenó su libertad.</p>



<p>Esta decisión de la Sección de Revisión de la JEP motivó la renuncia de Néstor Humberto Martínez a la Fiscalía General de la Nación, quien consideró que Santrich, después de la firma de paz con las Farc, siguió delinquiendo.</p>



<p>De esta manera, Santrich salió de la cárcel y, fingiendo enfermedad, fue sacado en una silla de ruedas. No sé si con el ánimo de inspirar compasión; sin embargo, lo que sí sé es que lo único que logró fue el repudio nacional, con excepción de unos cuantos a los que sí logró engañar. Uno de ellos: el senador Iván Cepeda Castro, quien acudió a acompañarlo a la salida de la prisión en un acto de demostración de apoyo y respaldo a la paz, mas no porque haya secundado las fechorías del líder guerrillero.</p>



<p>Le recuerdo además, senadora Valencia, que ante la discusión entre la Fiscalía y la JEP, una jueza de control de garantías tomó la decisión de enviar el caso a la Corte Suprema de Justicia, porque Santrich ostentaba la figura de congresista.</p>



<p>Fue entonces cuando el Consejo Nacional Electoral (CNE) reconoció el nombramiento de Santrich como congresista y el Consejo de Estado negó la pérdida de tal investidura, a pesar de que no se posesionó en la fecha indicada.</p>



<p>Así las cosas, el 5 de junio, la Sala Especial de Instrucción de este alto tribunal llamó a indagatoria a Santrich por los presuntos delitos de concierto para delinquir y tráfico, fabricación o porte de estupefacientes, ambos agravados. No obstante, durante ese fin de semana, la Unidad Nacional de Protección informó que desconocía el paradero de este exmiembro de la antigua guerrilla de las Farc. Fue entonces cuando se produjo su fuga hacia Venezuela.</p>



<p>Le pregunto entonces, senadora Paloma Valencia: ¿en dónde aparece la figura de Iván Cepeda en todo este proceso, que no es sino de la justicia? ¿Cómo así que Iván Cepeda facilitó la fuga de Santrich y su salida de la cárcel? Deje de decir mentiras. El país no está para este tipo de debates de tan bajo nivel.</p>



<p>Dice usted que Iván Cepeda instigó el asesinato de Miguel Uribe Turbay. Revisando los debates en el Congreso, le diré que fueron muy pocas las ocasiones en que los dos senadores se enfrentaron en plenarias y comisiones, y que, de parte del senador del Pacto, siempre se hizo con respeto, muy a pesar de que el congresista Uribe Turbay fue bastante bélico y pasado en sus expresiones hacia el gobierno nacional y hacia los miembros de su bancada en el Senado. No nos digamos mentiras: así era Miguel Uribe Turbay cada vez que se le daba la palabra.</p>



<p>Y si vamos al trato que se le dio al senador Uribe Turbay, tendré que recordarle, senadora Paloma Valencia, que su bancada, especialmente quienes hicieron parte del grupo de presidenciables —entre los cuales estaba usted—, se dedicaron a hacerle el feo durante el proceso de selección del candidato uribista, y que en el Centro Democrático solo cuando fue asesinado a manos de un joven sicario se dieron cuenta del inmenso amor que le tenían y de lo buena gente que era.</p>



<p>Por otro lado, por favor, no siga el mal ejemplo de Álvaro Uribe Vélez, quien, como presidente de la República, pudo haber hecho millones de cosas fabulosas y beneficiosas para el país, pero como expresidente le ha hecho mucho daño a Colombia con su inquina, mentiras y odios personales.</p>



<p>Senadora Paloma, usted es una mujer valiosa, inteligente y capaz de llevar a Colombia por una buena senda si las mayorías así lo deciden en estas elecciones. Así que, por favor, haga una campaña inteligente, con argumentos estructurados, como lo ha hecho en su tarea como congresista. </p>



<p>No destruya lo que ha hecho durante estos 12 años en el <strong><a href="https://www.senado.gov.co/">Senado de la República</a></strong>, por secundar las mentiras e inquinas de Álvaro Uribe Vélez.</p>



<p><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/vicepresidentes-para-ganar-pero-no-para-gobernar/">Nota recomendada: Vicepresidentes para ganar pero no para gobernar</a></p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127335</guid>
        <pubDate>Mon, 23 Mar 2026 19:59:22 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[No mienta senadora Paloma Valencia, no mienta]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Sevillano</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Una floja columna de Luis Guillermo Vélez  anticipa la derrota de Iván Cepeda </title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/una-floja-columna-de-luis-guillermo-velez-anticipa-la-derrota-de-ivan-cepeda/</link>
        <description><![CDATA[<p>Hay columnistas que hablan más con el deseo que con la razón. Pareciera que leen al país a través de una bola de cristal y no a la luz de la realidad política y social. Algunos analistas, esos personajes que deberían orientar a la opinión pública, andan a tientas en su propia ceguera ideológica.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Luis Guillermo Vélez, columnista de La Silla Vacía, y portada de la revista Semana, año 2021.</em></p>



<p>Uno cree que los únicos demagogos son los políticos; a veces, los columnistas de prensa también caen en eso, sobre todo aquellos que han tenido la fortuna de pasar por uno que otro gobierno y luego se convierten en analistas de la cosa política, tal es el caso, por ejemplo, de Luis Guillermo Vélez, Felipe Zuleta Lleras, Néstor Humberto Martínez o Mauricio Vargas.</p>



<p>La demagogia es una estrategia usada para conseguir respaldo popular apelando a las emociones, los miedos o los prejuicios. Al leer la columna del ex funcionario Luis Guillermo Vélez, en La Silla Vacía, encuentro un poco de esos tres ingredientes. Dicho sea de paso, ese mismo sesgo ideológico, una especie de ceguera conveniente, le resta brillo a ciertos capítulos del podcast <em>Déja Vu</em> que hace a dos voces con Alejandro Lloreda para el mismo portal.</p>



<p>Empiezo por decir quién es Luis Guillermo Vélez, antes de desmontar algunas falacias que trae su columna <em>“Por qué Cepeda perderá las elecciones”.</em></p>



<p>Según Wikipedia, el doctor Vélez es abogado de la Universidad de los Andes; entre otros cargos, ha sido Viceministro de Defensa Nacional y Cónsul General de Colombia en México D.F (durante el gobierno de Ernesto Samper); cabildero de la Organización Luis Carlos Sarmiento Angulo y Superintendente de Sociedades entre 2010-2014 (durante el gobierno de Juan Manuel Santos), y en su segundo gobierno secretario general de la Presidencia de la República.</p>



<p>Se entiende entonces que el doctor Vélez tenga razones para desear de todo corazón que gane la derecha de sus afectos y, de todo corazón también, desear que pierda la izquierda de sus desafectos. Su apuesta es la candidata uribista Paloma Valencia.</p>



<p>De entrada quiero referirme al título de la columna, porque, usando el mismo símil del fútbol que utiliza él, un partido tiene un tiempo reglamentario (primera vuelta, el 31 de mayo) y un tiempo suplementario en caso de empate o de que ninguno meta los goles suficientes en las urnas (segunda vuelta, en junio).</p>



<p>Si Cepeda ya perdió, pues cancelemos las elecciones, ahorrémonos ese dinerito y vayamos de juerga la noche anterior. El titular que anticipa la derrota de Cepeda me recordó la famosa frase del ex fiscal Néstor Humberto Martínez, puesta en portada de Semana (entonces bajo la dirección de Vicky Dávila), y que con el tiempo tuvo que tragarse enterita: <a href="https://www.semana.com/nacion/articulo/gustavo-petro-no-sera-presidente-la-arremetida-de-nestor-humberto-martinez/202144">“Petro nunca será presidente”</a>.<strong> </strong>El guión va tomando la misma forma, pero con otro nombre: el del candidato Iván Cepeda, del Pacto Histórico.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="743" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19142108/ZETA-ZETA-ZETA-VELEZ-LUIS-GUILLERMO-743x1024.jpg" alt="" class="wp-image-127079" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19142108/ZETA-ZETA-ZETA-VELEZ-LUIS-GUILLERMO-743x1024.jpg 743w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19142108/ZETA-ZETA-ZETA-VELEZ-LUIS-GUILLERMO-218x300.jpg 218w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19142108/ZETA-ZETA-ZETA-VELEZ-LUIS-GUILLERMO-768x1059.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19142108/ZETA-ZETA-ZETA-VELEZ-LUIS-GUILLERMO-1114x1536.jpg 1114w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19142108/ZETA-ZETA-ZETA-VELEZ-LUIS-GUILLERMO-1485x2048.jpg 1485w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19142108/ZETA-ZETA-ZETA-VELEZ-LUIS-GUILLERMO.jpg 1588w" sizes="(max-width: 743px) 100vw, 743px" /></figure>



<p>Lo chistoso es que aquella frase se volvió estribillo en boca de personajes como María Fernanda Cabal, <a href="https://www.facebook.com/MiguelAbrahamPOLOPOLO/posts/hace-dos-a%C3%B1os-en-campa%C3%B1apetro-jam%C3%A1s-ser%C3%A1-presidente/3079599632058754">Miguel Polo Polo</a> o la hoy candidata presidencial <a href="https://www.instagram.com/reels/DR7j-vWkVst">Paloma Valencia</a><strong>.</strong></p>



<p><a href="https://www.elespectador.com/politica/usted-nunca-va-a-ser-presidente-de-colombia-agarron-entre-paloma-valencia-y-petro-article">“Usted nunca va a ser presidente de Colombia”</a><strong>,</strong> le dijo Valencia a Gustavo Petro.</p>



<p>Pero volvamos al doctor Vélez y su columna. Aquí esta rápida autopsia a sus afirmaciones. &nbsp;</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-7d34423aea9bddd5cc1cf350c2760305"><strong><em>“Actualmente las probabilidades en el mercado de apuestas en plataformas como Polymarket están iguales entre los dos. Es decir, la definición del presidente de Colombia está sujeta al lanzamiento de una moneda. Fifty, fifty”.</em></strong></p>



<p>¿En serio, doctor Vélez? ¿Usted, con un Master in Business Administration, cree que el destino de un país está en manos de una casa de apuestas? En ese caso, démosle también crédito al <a href="https://www.publimetro.co/entretenimiento/2026/03/14/vidente-afirmo-que-las-elecciones-en-colombia-tendrian-ganador-en-primera-vuelta-de-quien-se-trata">astrólogo Daniel Daza</a>, quien leyó en las estrellas que Iván Cepeda será el siguiente presidente de Colombia. Ambas cosas constituyen una mirada respetable pero poco seria de la política.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Si Cepeda no gana en primera vuelta, en segunda vuelta se unirán la derecha uribista (representada por Paloma Valencia) y la ultraderecha uribista (representada por Abelardo de la Espriella).</strong></h2>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-2cba92a1caee3c20f972084a99c95231"><strong><em>“Suponiendo inclusive que todos los votos verdes, indígenas y progres –que llegan a un poco más de 2 millones– su sumen, la cifra total llega a los 6 o 7 millones de votos, que son los que Cepeda y la izquierda tienen en el bolsillo. Los cuales, valga decir, son el mismo 34% que las encuestas más serias dicen que tiene. Pero no tiene más. Los que piensan que Cepeda puede ganar en primera vuelta se engañan”.</em></strong><strong><em></em></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading"></h2>



<p>Hacer cuentas alegres es deporte nacional en época electoral. Sin embargo, considero que, sí o sí, Cepeda debe ganar en primera vuelta, porque en junio llegarán ferozmente unidas y con el ánimo de arrasar en las urnas la derecha uribista (representada por Paloma Valencia) y la ultraderecha uribista (representada por Abelardo de la Espriella).</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-8ba93f72eda17a82e3eca1b8c5b82305"><strong><em>“Faltan los partidos tradicionales y clientelistas, como el Liberal y el Conservador. (…) Los veremos subiéndose a la Palometa en los próximos días, cuando las encuestas reflejen el crecimiento de la candidatura. Si esto se materializa Paloma llegará muy fortalecida a la primera vuelta”.</em></strong></p>



<p>Esta oración deja claro que si gana Paloma Valencia volveremos al gobierno de la mermelada clientelista para pagar los favores de las maquinarías que mueven el ya no tan glorioso Partido Liberal y el aún menos glorioso Partido Conservador.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-f230272acc34714d7c41e48d6d7ad753"><strong><em>“¿Por qué pierde Cepeda? Porque se quedará, por designio, aislado en la izquierda. Algo parecido a lo que le ocurrió a Petro en el 2018. Su estrategia de caminar agarrado de las enaguas del presidente es un error”.</em></strong></p>



<p>Es exactamente lo mismo que dicen de Paloma Valencia, aunque no me consta que Álvaro Uribe use enaguas. La diferencia está en que Petro es el presidente en funciones, y Uribe un hombre apocado y opacado en el ocaso de su vida política y con líos judiciales aún por resolver. Con todo, quizás quien deba independizarse de su líder supremo sea Paloma Valencia.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-29eae757bafc9b5f55a579f00f6c3570"><strong><em>“Ninguna encuesta muestra a Petro con una favorabilidad superior al 50%”.&nbsp;</em></strong></p>



<p>Otra pequeña mentira, mi doctor. Las dos <a href="https://zonacero.com/politica/gracias-pueblo-de-colombia-me-ire-feliz-del-gobierno-petro-sobre-su-imagen-positiva">últimas encuestas del Centro Nacional de Consultoría</a> lo sitúan con una imagen positiva del 54,5% y <a href="https://www.infobae.com/colombia/2026/03/22/gustavo-petro-celebro-resultados-de-encuesta-del-cnc-en-la-que-aprobacion-a-su-gobierno-supera-el-50-e-hizo-especial-peticion-a-seguidores/">50,9%</a>, respectivamente. Hablando de la mitad más uno para ganar elecciones, la pregunta del millón es: ¿Qué hacer para que los buenos números de Petro se traduzcan en votos? <strong><em>&nbsp;&nbsp;</em></strong></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-f55b8c1a344b671c1b31eb3aff408342"><strong><em>“Cepeda quiere reforzarla. Por eso escoge a una vicepresidente que no le suma un voto adicional”.&nbsp;</em></strong></p>



<p>Empecemos por decir que la fórmula de Cepeda es la senadora y ex gobernadora indígena Aida Quilcué, representante de los territorios. La fórmula Paloma-Oviedo la conforman un bogotano y una mujer payanesa criada en Bogotá. No se entiende esta unión en un país con 32 departamentos y con las profundas grietas ideológicas que separan a Paloma y Oviedo en materia de paz y libertades individuales.</p>



<p>Cepeda escogió a una persona que representa al país de los excluidos, tan excluidos que la propia senadora Valencia, <a href="https://proclamadelpacifico.com/proponer-la-division-del-cauca-delata-incapacidad-para-gobernar">propuso en 2015 separar ese departamento en dos: un territorio para indígenas y otro para mestizos. </a>Ese es resultado de criarse en Bogotá, en medio de privilegios, desconociendo que somos una nación multiétnica y pluricultural. </p>



<p>No se trata, pues, de escoger a quien dé más votos, sino a quien permita sumar sensibilidad social para avizorar un país donde quepamos todos.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-bf41091824611e0694f572c63f147c78"><strong><em>“Aida Quilcué les parecerá un sortilegio semiótico a los camaradas del Parkway, pero el mensaje no se le transmite a la ama de casa en Mazurén <u>que está preocupada por la inflación.</u> A punta de resentimiento, lucha de clases y retórica ancestral no logran las mayorías”.</em></strong><strong></strong></p>



<p>Tremenda lección de clasismo. Creo doctor que en estas líneas se le salió el estrato: el de cierta clase de bogotanos que creen que Colombia empieza y termina de la calle 72 hacia el norte. No señor. Hay otro país real, aunque no tenga apellido ilustre, ni abolengo.&nbsp;Y seamos honestos: el tema de la inflación no es asunto de las señoras (ni las de que viven en Rosales, ni de las sobreviven con lo que pueden en Ciudad Bolívar); ni siquiera es un asunto de los señores, pero ya que toca el tema, es un dato comprobable que <a href="https://www.lasillavacia.com/detector-de-mentiras/enganoso/detector-petro-no-recibio-el-pais-con-una-inflacion-del-138/">Petro recibió la inflación en 10.21%,</a> y hoy la mantiene alrededor del 5%. &nbsp;&nbsp;</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-fb407b7cf5f9766235458c4b148996ad"><em>“Decíamos que Cepeda debía conseguir 4 o 5 millones de votos adicionales para ganar (en segunda vuelta necesita inclusive un poco más). No se ven por ningún lado. Y no se tiene ni la capacidad ni la voluntad para conseguirlos. En Chile pasó algo parecido. <strong>La candidata comunista –que era la del gobierno– se embolsilló el primer tiquete a la segunda vuelta y su contrincante, que para Chile es un derechista moderado, empujó más a la derecha a Kaiser, su rival ideológico, mientras se tiró a recoger los votos del centro espantados con la posibilidad de que un soviet se instalara en el Palacio de la Moneda”.</strong></em></p>



<p>Doctor Vélez, ¿por qué no mejor ponemos como ejemplo a México, país mucho más parecido a Colombia que tuvo un primer gobierno de izquierda exitoso con Andrés Manuel López Obrador, quien dio paso a la progresista Claudia Sheinbaum? ¿Por qué no dejar a un lado la retahíla comunista que usted usó en la entrevista que le concedió a María Jimena Duzán? <a href="https://open.spotify.com/episode/68kG8TZTOGGm3ZQlKRAnTn">Tres veces tildó de comunista a Iván Cepeda y las tres veces ella lo corrigió.</a> La misma respuesta aplica para Felipe Zuleta Lleras y su columna <em>“Solo unidos derrotaremos al comunismo”</em>, en <strong>El Espectador</strong>. </p>



<p>Consulté directamente con la fuente. Resulta que el senador Cepeda sí militó en la Juventud Comunista (Juco) y en el Partido Comunista Colombiano durante su adolescencia y juventud. De allí se retiró en búsqueda de otros credos ideológicos: Alianza Democrática M19, Polo Democrático y, finalmente, Pacto Histórico. Si algún apelativo le cabe a Iván Cepeda es el de hombre socialdemócrata.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-0cb74c6ae26cd9793e196846cb61c875"><strong><em>“Así fue como José Antonio Kast ganó la presidencia en Chile y será la forma como Paloma la ganará en Colombia”.</em></strong></p>



<p>El optimismo es bueno para la salud. Con su frase final podríamos dar inicio a otra columna interesante sobre eso que en las redes sociales la gente llama ahora, en tono jocoso, Pa´lomismo.</p>



<p>Su candidata ha dicho que con ella se acaba la Paz Total y llega la Seguridad Total, lo que trae a mi mente, indefectiblemente, la Colombia triste de los falsos positivos en la era Uribe y me lleva a preguntar qué vara de premios habrá esta vez para alentar a los militares a dar resultados en materia de orden público. La señora <a href="https://www.infobae.com/colombia/2026/03/17/paloma-valencia-anuncio-que-de-llegar-a-la-presidencia-militarizara-la-via-popayan-cali-pasto-a-partir-del-7-de-agosto">Valencia dijo además que militarizará la vía Popayán-Cali-Pasto</a>, al tiempo que <a href="https://www.semana.com/confidenciales/articulo/paloma-valencia-sumo-respaldo-de-32-generales-r-y-cinco-exministros-de-defensa/202622">este confidencial de Semana</a> informa que la candidata recibió el respaldo de 32 generales (r) y cinco ministros de Defensa, entre ellos Martha Lucía Ramírez y Diego Molano.</p>



<p>Al unir una noticia con la otra, no es difícil pensar que la candidata, enemiga del Proceso de Paz del expresidente Juan Manuel Santos, <a href="https://www.elespectador.com/colombia-20/jep-y-desaparecidos/elecciones-paloma-valencia-y-abelardo-de-la-espriella-prometen-acabar-jep-y-aleja-vicepresidencia-de-juan-daniel-oviedo/">podría tumbar ese tribunal de paz que es la JEP</a>, encargado de revisar los crímenes de exguerrilleros y militares. Lo raro, doctor Vélez, es que usted, como ex funcionario de Santos, nada diga sobre estas cuestiones, habiendo cumplido su papel en el Acuerdo de Paz con las FARC-EP en 2016.&nbsp;</p>



<p>Aun así, hay quienes insisten en que ella es una política moderada de derecha, equiparándola con José Antonio Kast, el presidente de Chile, <a href="https://www.theguardian.com/world/2021/dec/08/chile-jose-antonio-kast-father-nazi-party">cuyo padre fue miembro del Partido Nazi</a>. Me sostengo en que mientras Uribe sea el poder detrás del trono, en un eventual gobierno de Paloma Valencia el país retrocederá las dos décadas que tanto nos ha costado superar. Perdonen que lo diga gráficamente: Colombia no puede <em>volver como el perro al vómito.</em></p>



<p>En un momento crucial, merecemos análisis desapasionados: que los analistas hablen menos con el corazón y más con la razón. Se habla mucho de votos y de futurología, y poco sobre los programas de gobierno de catorce candidatos presidenciales, lo que es otro despropósito, pues la inmensa mayoría no tiene opción distinta que aspirar a una embajada. </p>



<p>A la demagogia de nuestra clase política, no podemos añadir la demagogia de los opinadores. Quizás lo que se nos pide es esforzarnos más a la hora de argumentar, menos pereza intelectual. La gente está curada de mentiras y de espantos. Y el que no, que se mire en un espejo. &nbsp;</p>
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        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127038</guid>
        <pubDate>Mon, 23 Mar 2026 14:22:51 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Una floja columna de Luis Guillermo Vélez  anticipa la derrota de Iván Cepeda ]]></media:description>
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                            </item>
        <item>
        <title>Uribe sale del clóset</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/uribe-sale-del-closet/</link>
        <description><![CDATA[<p>Es claro que Paloma Valencia, la candidata presidencial, y Juan Daniel Oviedo, su candidato a vicepresidente, se tapan con la misma cobija, la del uribismo, pero no con la misma bandera, la de los derechos de la comunidad LGBTIQ+.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Imagen elaborada con IA. Tomada de la cuenta en X de Tola y Maruja.</em></p>



<p></p>



<p>Pregunta incómoda: ¿Quién cambió de equipo: Oviedo o Uribe?</p>



<p>Confieso que tenía dudas sobre cómo titularía esta columna. <em>Mi país en rosa</em> fue la primera idea que cruzó por mi cabeza, acordándome de la película <em>Mi vida en rosa</em>.</p>



<p>Siguiendo con ideas cinéfilas, luego pensé en <em>El secreto de la montaña</em>… de El Ubérrimo. Busqué el logo del Centro Democrático y se me ocurrió una ligera modificación al eslogan siguiendo la <em>mamadera de gallo</em> nacional que surgió tras la nominación de Juan Daniel Oviedo como candidato a la vicepresidencia de la República por el partido (partido político, quiero decir), de Álvaro Uribe. El nuevo slogan podría ser: <em>Mano floja, corazón grande.</em></p>



<p>Mientras hacía estos ejercicios creativos, llegó la noticia de que Oviedo <a href="https://www.elcolombiano.com/entretenimiento/gritos-vice-juan-daniel-oviedo-concierto-miguel-bose-bogota-CL34592819">fue ovacionado al grito de “vice”</a> durante el concierto de Miguel Bosé en Bogotá, según algunos titulares de prensa.</p>



<p>Cautivo del uribismo, imaginé a Oviedo, dedicándole una de las canciones del español al doctor Uribe. Esa que dice <a href="https://www.musixmatch.com/es/letras/Miguel-Bos%C3%A9/Amante-bandido">“Seré tu amante bandido, bandido”</a>, mientras algunos le gritan a Oviedo “vendido, vendido” en redes sociales. Pero la parte que más me gusta es esa que dice: <em>“Yo seré un hombre por ti / Renunciaré a ser lo que fui”. </em>(Aclaremos dos cosas: en Colombia el término bandido puede tener connotaciones menos románticas y Juan Daniel Oviedo no renunció al centro, porque siempre fue un funcionario al servicio del uribismo, como lo cuenta Daniel Coronell en la columna <a href="https://cambiocolombia.com/los-danieles/articulo/2026/3/uribe-con-piel-de-oviedo">“Uribe con piel de Oviedo”</a>).</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-4-3 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="Miguel Bosé - Amante Bandido (Superstar (Actuación TVE))" width="500" height="375" src="https://www.youtube.com/embed/tJwyDBnpyDY?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>El hecho es que el doctor Uribe <em>salió del clóset</em> ideológico al aceptar que un hombre abiertamente homosexual sea compañero de fórmula de su protegida la senadora Paloma Valencia. Para decirlo en tono jocoso, el tal <em>rayo homosexualizador</em>, que por supuesto no existe, ha tocado el corazoncito del uribismo. Ahora falta ver si los electores uribistas están o no seducidos por esta ola rosa que, para bien y para mal, domina por estos días la conversación pública.</p>



<p>Porque en su forma de ser, Colombia sigue siendo el país de las tres C: conservador, católico y camandulero, que en lenguaje simple significa: solapado, morrongo y doblemoralista. En las urnas veremos si ese país todavía late. &nbsp;</p>



<p>Veremos qué regiones le ponen más votos a la fórmula Valencia-Oviedo, lo que será un buen indicador para determinar qué tan de mente liberal (o <em>demente</em> homofóbica), somos en este primer cuarto del siglo veintiuno. &nbsp;</p>



<p>En 2020, el país vio cómo en Antioquia un hombre intolerante atacó a puñaladas la bandera de la comunidad gay. Para variar, el hombre resultó ser uribista, como quedó claro en <a href="https://youtu.be/i9s5TVfTiUQ?si=UgT5amKZQSwgtZ97">esta nota de Noticias Uno</a><strong>. </strong>Cinco años después, también en Medellín nos aterró la muerte salvaje de <a href="https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/claudia-morales/a-sara-millerey-la-mataron-el-odio-el-morbo-y-la-indiferencia/">Sara Millerey, víctima de la transfobia</a>. Fue un transfeminicidio<strong>: </strong>Le quebraron sus extremidades y la arrojaron como animal a un riachuelo, y allí murió pidiendo clemencia en aguas putrefactas.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="Los antecedentes de Emilio Arboleda, el hombre que apuñaló la bandera gay en el Pueblito Paisa" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/i9s5TVfTiUQ?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p>Cuando se les niegan derechos a las personas diversas, cuando se les despoja de humanidad por su orientación sexual, se les expone a la brutalidad de una sociedad (suciedad) intolerante que decide lo que es bueno y lo que es malo para los demás.</p>



<p>Paloma Valencia ha dicho: <em>“…seguiré defendiendo la familia, que es un núcleo central en mi discurso, porque las familias fuertes son una Colombia fuerte. Y quiero ser muy clara en decir que nosotros creemos en la libertad de la familia en inculcar los valores de sus hijos, en defender su educación, y el Estado no tiene por qué adoctrinarlos ni ideológica ni políticamente”.</em></p>



<p>En estas palabras quedó retratado el oportunismo de la candidata y su partido, porque mientras <a href="https://elpais.com/america-colombia/elecciones-presidenciales/2026-03-12/la-uribista-paloma-valencia-arriesga-a-la-derecha-al-apostarle-a-la-diversidad-con-juan-daniel-oviedo.html">defiende lo que llama familia tradicional</a>, hombre y mujer –no hombre con hombre, ni mujer con mujer-, arropan en sus filas a un hombre que se declara orgullosamente marica, pero al mismo tiempo le escupen en su propia cara uno de los postulados del uribismo: los gays y las lesbianas no tienen derecho a formar una familia.</p>



<p>Me atrevo a usar este lenguaje, porque el mismo Oviedo se siente cómodo hablando de él en primera persona: <a href="https://www.laopinion.co/elecciones-2026/siendo-marica-yo-no-llego-mariquear-el-centro-democratico-ni-el-pais-juan-daniel">“Siendo marica, yo no vengo a mariquear el Centro Democrático ni el país”</a><strong>,</strong> recoge el diario La Opinión. <a href="https://www.infobae.com/colombia/2026/03/13/juan-daniel-oviedo-explico-por-que-acepto-ser-el-vicepresidente-de-paloma-valencia-no-me-volvi-un-marica-uribista">“No me volví un marica uribista”</a><strong>, </strong>recoge Infobae.</p>



<p>Valencia es tajante: <a href="https://www.elnuevodia.com.co/politica/no-estoy-de-acuerdo-con-la-adopcion-gay-paloma-valencia-535347">“Yo no estoy de acuerdo con la adopción gay”</a>, a pesar de que este derecho, el de la adopción homoparental, está consagrado en nuestro ordenamiento jurídico desde 2015. Sería interesante saber qué piensa el novio del candidato al respecto.</p>



<p>La semana posterior a elecciones, la prensa se llenó de titulares e imágenes sobre la pareja de Juan Daniel Oviedo. Desde el muy serio diario El Tiempo hasta el portal Las 2 Orillas, se preguntaban <a href="https://www.infobae.com/colombia/2026/03/12/quien-es-el-novio-de-juan-daniel-oviedo-nueva-formula-vicepresidencial-de-paloma-valencia-a-esto-se-dedica">quién es Sebastián Reyes</a>, el joven diseñador de modas que conquistó el corazón del político.</p>



<p>En una sociedad homofóbica, que lo somos, Oviedo no debería hacer alarde de su vida privada ni exponer al muchacho como lo hace. Creo que confunde las cosas y deja una impresión distinta a la que quiso proyectar cuando ganó el voto de opinión. Porque <em>bueno es culantro pero no tanto</em>.</p>



<p>Creo que esto se saldrá de control si no aterriza en la realidad del país en el que vive, donde la sola mención del término <a href="https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/coexistencia-en-la-diferencia-los-puntos-que-enfrentan-a-paloma-y-a-oviedo/">ideología de género</a> causa urticaria. Pero dejemos claro que esa es otra narrativa inventada de forma hábil por la derecha colombiana desde el plebiscito de 2016 para violentar el acuerdo de paz, poniendo a los niños en el centro de los debates políticos con el fin de asustar a los papás. Hablemos mejor de justicia de género y que eso nos lleve a un debate más amplio sobre las libertades individuales&nbsp;</p>



<p>Colombia está lejos de ser esa nación liberal que permita a cada quien hacer lo que se le dé la gana con su cuerpo y su sexualidad. Mucho hemos avanzado, pero cada nuevo gobierno de derecha y cada nuevo Congreso con mayorías de derecha significan una estocada a los derechos de las personas con identidad de género diversas, un tiquete al pasado.</p>



<p>En cuestiones normativas Colombia es ejemplo ante el mundo. <em>“Han sido más de 120 sentencias de la Corte Constitucional con avances jurisprudenciales históricos en unión marital, adopción, cambio de nombre o reconocimiento de parejas del mismo sexo”, </em>me explica el abogado Germán Rincón Perfetti.</p>



<p>Sin embargo, el Congreso actual se desentendió de la Ley integral trans y la ley que prohíbe las mal llamadas terapias/prácticas de conversión, que en realidad son métodos de tortura contra personas diversas. “Esos proyectos de ley no han avanzado principalmente por culpa de las bancadas cristianas, conservadoras y del Centro Democrático”, me resume vía WhatsApp Viviana Vargas Vives, abogada defensora de derechos humanos, lesbiana, activista y sobreviviente de violencia sexual. (Pronto leerán una entrevista completa con ella en este blog).</p>



<p>“Es muy probable que se hundan –añade la activista-. La de terapia de conversión que es la más urgente se ha presentado tres veces, y siempre esas bancadas la hunden”. Valga decir que la senadora Paloma Valencia ha votado negativamente esta iniciativa todas las veces.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>Preguntas incómodas</strong></p>



<p>De ganar Paloma Valencia las presidenciales, con Oviedo a bordo, ¿eso por sí solo garantizará nuevos avances para la comunidad LGBTIQ+? Nadie lo sabe, porque la historia demuestra el poco, por decir nulo, poder que tienen los vicepresidentes en Colombia. Lo único cierto por ahora es que esos millón doscientos cincuenta y cinco mil votos de Oviedo en la consulta del 8 de marzo funcionaron como <em>terapia de conversión</em> proselitista de los uribistas, que durante dos décadas le han negado derechos a unas minorías, que en cuestión de votos son bastantes. </p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Si Paloma y Oviedo no honran su palabra, podría sobrevenir el primer estallido social rosa de la historia. </strong></h2>



<p>No sabemos qué piensa, de puertas para adentro, sobre Oviedo, una persona como Uribe. Él, que ha proyectado la imagen del <em>machoman</em> de la política, aquel hombre montañero de carriel y machete al cinto. </p>



<p>Nadie se llame a engaños. Al ungir a Oviedo, Uribe salió del closet en asuntos ideológicos apenas de labios para afuera. Porque <em>loro viejo no aprende a hablar</em>, ni siquiera con el caudal electoral que, se supone, le transferirá el exdirector del DANE a Paloma Valencia en las elecciones del 31 de mayo.</p>



<p>Pero veamos lo positivo. El que un homosexual sea candidato a vicepresidente habla de cierta apertura mental. &nbsp;Por esos mismos días, el columnista <a href="https://www.colombia.com/elecciones/2026/felipe-zuleta-defiende-a-abelardo-de-la-espriella-por-presunta-homofobia-568266">Felipe Zuleta Llera, salió en defensa de Abelardo de la Espriella</a> por acusaciones de presunta homofobia contra Oviedo. <em>“Cómo va a ser homofóbico Abelardo, si yo, que soy gay, he estado en su casa, he comido con sus padres, he estado con Ana Luz, su maravillosa esposa y sus hijos. Lo he visitado en muchísimas oportunidades con mi pareja”.</em></p>



<p>Si gana Paloma, veremos si la bandera arco iris es izada a la entrada de la Casa de Nariño, veremos si Uribe y Oviedo van juntos a la Marcha del Día del Orgullo y, lo más importante, veremos si por fin los 17 senadores del Centro Democráticos respaldarán las leyes en favor de la comunidad. Los debates deberían servir para saber si, por ejemplo, el uribismo se comprometerá en campaña a desempantanar las iniciativas arriba mencionadas. </p>



<p>Si esta unión queda en <em>palabras, palabras, palabras,</em> como la canción, que se tengan de atrás, porque podría sobrevenir el primer estallido social rosa en las calles de Colombia para obligarlos a honrar cualquier promesa, de modo que la inclusión de Oviedo como fórmula no sea un asunto meramente cosmético y transaccional.&nbsp;</p>



<p>Teniendo en cuenta que Álvaro Uribe tendrá un papel activo en el comité político de Paloma Valencia, tengo un consejo para el doctor Oviedo: sea obediente y cuide lo que diga, no sea que un día de estos reciba una llamada de un expresidente <em>emberracado</em>: <em>“Si lo veo, le doy en la cara, no heterosexual”.</em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127017</guid>
        <pubDate>Sat, 21 Mar 2026 13:41:17 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/21083957/ZETA-ZETA-ZETA-URIBE-SALE-DEL-CLOSET.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Uribe sale del clóset]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>MÁS ALLÁ DE LAS FÓRMULAS VICEPRESIDENCIALES</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/mas-alla-de-las-formulas-vicepresidenciales/</link>
        <description><![CDATA[<p>Dichas fórmulas son mucho más que un asunto de táctica y estrategia electoral. Ellas tienen encarnadura programática y horizonte de nación.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>(Artículo para EL PAÍS, el periódico global, edición América-Colombia, marzo 15 2026)</p>



<p>La reciente definición de las fórmulas vicepresidenciales es mucho más que una “jugadita electoral”, aunque dicha finalidad esté en el principio de su escogencia y conformación. Dichas fórmulas son mucho más que un asunto de táctica y estrategia electoral. Ellas tienen encarnadura programática y horizonte de nación. De hecho, dichas duplas no solo fueron integradas para llegar a la Casa de Nariño, sino que ellas mismas son la expresión de los cambios sustanciales generados por el Pacto Histórico y la presidencia de Gustavo Petro. Y, sin duda, el principal cambio es haber puesto la llamada “<strong>cuestión social”</strong> en el centro del debate electoral, disputándole incluso a la seguridad el primer lugar en la agenda de los demás candidatos. Salvo Abelardo con su gesto patético y ridículo del saludo militar y la elección primaria de un tigre como su mascota de campaña. Ambas son enseñas bestiales de la fuerza y la depredación para supuestamente “salvar la Nación”. Enseñas que entusiasman a millones de sus seguidores obnubilados por esa propaganda, semejante a la simbología de Trump con su AMERICA FIRST y su MAGA criminal, junto a la motosierra “libertaria” de Milei para despedazar el sentido social del Estado de derecho. Dichos cruzados de la extrema derecha no solo están desmantelando el frágil Estado de derecho para convertirlo en la punta de lanza de su codicia mercantil y sus delirios de grandeza megalómana, sino que avanzan como locomotoras sin control arrasando el Derecho Internacional Público. &nbsp;A ese equipo de gánsteres estatales y su vocación insaciable de mercaderes pretende sumarse Abelardo. Probablemente por ello escogió como compañero de fórmula al exministro de hacienda José Manuel Restrepo para así dar confianza a los conglomerados económicos y difuminar Abelardo su penumbrosa imagen de destacado abogado penalista de un par de delincuentes económicos de cuello blanco, David Murcia y Alex Saab, éste último al parecer ad portas de ser extraditado a Estados Unidos. Cuanta falta le estará haciendo Abelardo en esta encrucijada.</p>



<p><strong>¿Una Paloma multicolor con alas de Arco Iris?</strong></p>



<p>Ni hablar de Paloma con su escogencia de Juan Daniel Oviedo como compañero de fórmula. De un momento a otro, por efecto mágico de la competencia electoral, la blanca y pura Paloma ahora despliega unas alas multicolores de arco iris y su canto se vuelve cósmico, plural y progresista. Se declara defensora de lo distinto y tolerante; justiciera y amiga del salario vital. A su lado, Oviedo, quien parecía líder y símbolo de la irrupción de nuevas ciudadanías y sensibilidades, más allá de la jaula tradicional y patriarcal del llamado Centro Democrático, y quien fuera otrora defensor del Acuerdo de Paz y la JEP, ahora se funde en un abrazo con la hija política predilecta de Uribe, también súbitamente respetuoso de la intimidad y la diversidad sexual. Su conversión “progresista” es más inverosímil que la de esa nueva especie de “Paloma Arco Iris”, pues como presidente la emprendía contra la libertad sexual de los jóvenes a quienes exigía que se “<strong>aguantarán el gustico”</strong> antes de casarse. A tal punto que la misma Lina, ella tan prudente y discreta como primera dama, lo regañó públicamente y lo reconvino por meterse en la intimidad de los jóvenes. Ahora, en su otoño político patriarcal y electoral, es otro Uribe, pero no deja por ello de expresar sus prejuicios homofóbicos, pues en la misma proclamación de Oviedo envió un mensaje ambiguo y tranquilizador a las familias colombianas diciendo que para el Centro Democrático los “niños y las niñas seguían siendo lo más importante a cuidar”. Quizás recordó sus simpatías por las arengas contra la supuesta ideología de género para torpedear y ganar votos contra el Acuerdo de Paz de la mano de supuestos pastores y predicadores evangélicos, que tan buenos resultados arrojó con miles de votos y devotos manipulados por eso falsos defensores de la moral y las buenas costumbres. ¿Volverán ahora esos “ciudadanos de bien” a votar por Paloma acompañada del “distinto” Oviedo? ¿Promoverán los pastores y líderes de las virtudes patriarcales y familiares el voto por esa singular dupla? &nbsp;Ya el pulquérrimo exministro del interior de Uribe, Fernando Londoño, lo rechazó así: “<em>No voto por el señor que no sabe si apoya, o no, el aborto; si apoya, o no, a la marihuana. Respeto las tendencias sexuales de todo el mundo. Las respeto, infinitamente, pero que ese hombre sea jefe, que sea el jefe de mis hijos y de mis nietos, no. Eso no lo acepto</em>”.</p>



<p><strong>El &#8220;lapsus&#8221; del Patriarca</strong></p>



<p>Ese mensaje de Uribe en defensa de la infancia parece un lapsus fuera de lugar, pues ya esa monstruosa amenaza de las “Far” que se tomaría el poder si se refrendaba el Acuerdo de Paz ni siquiera tiene personería jurídica, pues su partido Comunes no alcanzó en las elecciones el umbral del 3% de votos válidos exigidos para conservarla. Sus cerca de 18.000 niños reclutados y los abusos sexuales a los que muchos fueron sometidos los condenó a la extradición de la competencia electoral y el repudio de la inmensa mayoría de ciudadanos. </p>



<p>Pero volviendo al tema, Paloma y Oviedo forman una dupla digna del inteligente y corrosivo humor de Tola y Maruja. Más aún ahora como abanderados de la reconciliación y la fraternidad entre todos los colombianos, con sus mensajes contra el odio y el pasado, llaman a cerrar heridas y formar un solo tejido nacional, cuyo trasfondo no es otro que deslegitimar el trabajo investigativo y judicial de la JEP, para así ocultar la responsabilidad política de Uribe y sus inmediatos colaboradores en miles de ejecuciones extrajudiciales mal llamados “falsos positivos”. Todo ello en nombre de la “Seguridad Democrática”, una bandera tan deleznable como la “justicia social” enarbolada por la extinta Farc-Ep para la comisión de sus crímenes atroces, los que al menos tienen el valor de reconocer. Sucede lo contrario con miles de crímenes de servidores públicos, mucho más infamantes y deleznables, pues arrastraron a muchos oficiales y miembros de la Fuerza Pública a cometerlos en nombre de la “democracia”, la seguridad ciudadana y la obediencia debida, violando flagrantemente la Constitución, las leyes y el honor militar por desconocer el principio básico del Derecho Internacional Humanitario, la distinción entre combatientes y personas civiles protegidas. Pero esa cruzada criminal es incapaz de reconocerla Uribe y sus seguidores, prevalidos de una supuesta superioridad moral de “ciudadanos de bien”, que ahora Oviedo parece también compartir. De alguna manera su rostro jovial y alegre, tan distinto al adusto y desgastado del patriarca, incapaz de sonreír, parece llamado a ocultar y lavar ese rostro tenebroso del pasado reciente.</p>



<p><strong>Oviedo y la vanidad del poder</strong></p>



<p>Por eso no dejar de ser muy preocupante que Oviedo, un hombre en quien confiaron millones de electores por su carácter, civilidad y preparación, se haya dejado seducir por la vanidad y futilidad del poder vicepresidencial, una figura institucional decorativa que desdice de su valor y talento. Un valor y talento para ganar con méritos y holgura la próxima elección para la alcaldía de Bogotá. Estoy seguro que un número no insignificante de sus más de millón de votos no lo respaldará en compañía de esa nueva especie de Paloma policroma, tan falsa como inexistente en la ornitología y la vida política, el próximo 31 de mayo. Quizá la mayoría de esos votos no sean endosables. Es muy probable que le quiten ese respaldo que lo convirtió en el “Rara Avis&#8221; de la llamada “Consulta Amplia por Colombia”. No cabe en la decisión de personas con un juicio político y moral coherente depositar sus votos por quien los defraudó al aceptar tal nominación. Esos ciudadanos carecen en su mayoría de una tasa de cambio moral al vaivén de cálculos electorales y oportunistas para ganar la Presidencia de la República.</p>



<p><strong>Una dupla coherente</strong></p>



<p>Todo lo contrario, sucede con la dupla del Pacto Histórico conformada por Iván Cepeda y Aída Quilcué, donde lo que hay es una apuesta por la coherencia política y social, desafiando en forma audaz el simple cálculo de la búsqueda de más votos en otros sectores de la sociedad. Algunos avezados analistas y expertos en marketing electoral ya le auguran un fracaso, pues consideran que ha sido una típica y errática decisión de un filósofo, como es lo Iván Cepeda, ajeno por completo a los cálculos propios de un líder político pragmático y realista en sus decisiones. Más aún en una sociedad profundamente racista y clasista, que convirtió a la actual vicepresidente, Francia Márquez, en objeto de burla y desprecio. Esas personas ya celebran y se frotan las manos por la supuesta derrota que el próximo 31 de mayo sufrirá el Pacto Histórico a manos de duplas tan profesionales y competentes como las de Paloma y Abelardo, las favoritas, promovidas y celebradas ampliamente por esos analistas en todos los medios de comunicación. Pero ya no hay espacio para su análisis, junto a las otras duplas en competencia, las que abordaré en la próxima entrega.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126906</guid>
        <pubDate>Sat, 14 Mar 2026 19:20:41 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14141942/Candidato-12.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[MÁS ALLÁ DE LAS FÓRMULAS VICEPRESIDENCIALES]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Vamos hacia un nuevo bipartidismo en Colombia: derecha-izquierda. Y eso es bueno por varias razones </title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/vamos-hacia-un-nuevo-bipartidismo-en-colombia-derecha-izquierda-y-eso-es-bueno-por-varias-razones/</link>
        <description><![CDATA[<p>El Pacto Histórico, primera fuerza política de Colombia, se constituye hoy en el David de izquierda que se enfrentará a un Goliat con siete partidos de derecha, que siguen siendo mayoría en el Congreso de la República. Urge una reforma política para modernizar a Colombia y sus partidos políticos. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p>Toda la derecha colombiana contra un solo partido. Así están las cosas.</p>



<p>La izquierda dejó de ser la Cenicienta de la política colombiana. Después de sufrir persecución y ver morir a los suyos por pensar distinto, el progresismo encontró por fin la zapatilla. A través del Pacto Histórico hoy es la primera fuerza política del país con 25 senadores y 40 representantes a la Cámara. Pueden ser más cuando termine el reconteo de votos. Pintada en la pared ya no está.</p>



<p>Nos han vendido el cuento de un país polarizado entre dos extremos: el uribismo y el petrismo, una mirada sesgada de la realidad, que la propia derecha usa de manera hábil, sin otro fin distinto que el de satanizar a la izquierda. En cada elección recurren al argumento de la polarización para darle vuelo a un centro que no cuaja, porque ahí caen los mismos y las mismas que siempre han cabalgado a la derecha o en gobiernos de derecha. </p>



<p>Juan Daniel Oviedo, que se vendió como político de centro -según él cansado de los extremos-, cayó en brazos de Uribe y ahora es el candidato a vicepresidente por el Centro Democrático. De no haber sacado los votos que sacó, estaría repartiendo hojas de vida como los demás. Se le apareció la Virgen y, si la jugada le resulta en las elecciones de mayo, ya no quedará para vestir santos como Vicky Dávila.</p>



<p>El centro no es centro porque yo diga que soy de centro. Se construye a partir de un movimiento político con representación y un papel decoroso en el Congreso de la República, con leyes que se vuelvan hechos reales y no con simples discursos bienintencionados. En ese sentido, la Alianza Verde ha sido lo más cercano a un proyecto serio de centro (pese a tener entre sus filas gente de derecha como el influencer Jota Pe Hernández, que sigue sacando votaciones altas a pesar de su mediocre papel como senador), pero debe seguir trabajando por consolidarse. En esta elección ese partido obtuvo 11 curules en el Senado y 9 en Cámara.</p>



<p>Por eso, cuando en una elección presidencial solo quedan dos contrincantes, uno de derecha y otro izquierda, ese supuesto centro muestra el cobre y termina respaldando al candidato de derecha, por cuestiones de afinidad ideológica, incluso si ese candidato pertenece al extremo uribista, como pasó en 2018 en la final Duque-Petro que ganó Duque y en la final de 2022 entre Petro-Hernández (apoyado por el Uribismo, después de que se desinfló Fico Gutiérrez, inflado a punta de encuestas y titulares de prensa), que ganó Petro. &nbsp;</p>



<p>En las elecciones del 8 de marzo de 2026 pasó algo interesante que nadie está viendo y que analizaré a la luz de las votaciones para Senado: El Pacto Histórico, como partido único, se convirtió en la primera fuerza política de Colombia al pasar de 20 curules en 2022 a 25 en 2026. A excepción de la Alianza Verde (11 curules) e Indígenas (2 curules), las demás curules (66 en total), corresponden a siete partidos tradicionales y esencialmente de derecha, así por orden de escaños: Centro Democrático (17), Partido Liberal (13), Partido Conservador (11), Partido de la U (9), Cambio Radical (6), Salvación Nacional (5), Nuevo Liberalismo con Mira y Dignidad (5).</p>



<p>Entonces, el país no se polarizó porque polarizado siempre estuvo en favor de la derecha, no de otra manera se explica la violencia bipartidista del siglo anterior (conservadores matando liberales y liberales defendiéndose). Lo que está pasando de novedoso desde la irrupción de Gustavo Petro, es que la izquierda comenzó a crecer en representación política hasta constituir hoy una fuerza con el poder suficiente para pelear la presidencia de la República, lo que no ocurrió en doscientos años de vida republicana. No se puede seguir hablando de polarización con un único partido de izquierda que se enfrenta como David a siete de derecha, que siguen siendo el Goliat que manda en el Legislativo, y de ahí su oposición tenaz a las reformas sociales que planteó Gustavo Petro.</p>



<p>Visto así, está naciendo un nuevo bipartidismo en Colombia donde el poder ya no se lo reparten cada cuatro años los conservadores y liberales (vestidos con otros nombres, claro), sino que ahora la izquierda tiene el mismo derecho legítimo que el resto. </p>



<p>La construcción de este nuevo bipartidismo derecha-izquierda (o izquierda-derecha), como si habláramos de Republicanos y Demócratas en Estados Unidos, es la mejor de las noticias, incluso porque eso despeja la posibilidad de que se pueda construir un centro capaz de ser distinto a la derecha y distinto a la izquierda, como esa tercera vía con la que tantos sueñan pero que se volvió imposible desde cuando aparecieron las ballenas en el horizonte. Eso es sano para la democracia y para evitar, por ejemplo, que el país caiga en manos de una peligrosa ultraderecha, como viene ocurriendo en países de Europa.</p>



<p>La izquierda democrática, la que representan el Pacto Histórico y un social-demócrata como Iván Cepeda, en cuestión de 20 años creció a paso lento pero seguro. De 8 curules que obtuvo con el Polo Democrático en el gobierno de Uribe (2006), pasó a 25 en 2026; se concluye al analizar este cuadro del analista León Valencia.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="twitter-tweet" data-width="500" data-dnt="true"><p lang="es" dir="ltr">Miren cuanto ha cambiado la política colombiana <br><br>Ernesto Samper (1994)<br>Partido Liberal: 56<br>Partido Conservador: 20<br>Otros movimientos: 26<br>Total: 102 senadores<br><br>Andrés Pastrana (1998)<br>Partido Liberal: 51<br>Partido Conservador: 23<br>Otros movimientos: 28<br>Total: 102 senadores<br><br>Álvaro…</p>&mdash; León Valencia (@LeonVaLenciaA) <a href="https://twitter.com/LeonVaLenciaA/status/2031226744674341318?ref_src=twsrc%5Etfw">March 10, 2026</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
</div></figure>



<p>Para decirlo con sus vocales y consonantes, Colombia está asistiendo a una transición capaz de romper por fin la hegemonía centenaria de la derecha, que es la hegemonía de las élites y los apellidos ilustres. Cinco curules de más en 2026 respecto a 2022, hacen la diferencia. Y si el Pacto Histórico se proyecta como un partido de largo aliento, empezando desde hoy a forjar liderazgos y hacer pedagogía en torno a la idea de una sociedad progresistas —es decir menos desigual— a la vuelta de otros 20 años podría perfectamente disputar la mitad de las curules en Senado y dejar a la derecha con otra mitad, y no con las 66 que hoy tiene en esa Corporación. La izquierda debe saber leer este momento sin caer en falsos triunfalismos, y hacerlo de la mano de la ciudadanía. &nbsp;</p>



<p>Sin embargo, las buenas intenciones son insuficientes. Se necesitan crear las condiciones para que el país hable sobre la necesidad de una reforma política que modernice los partidos, privilegie la participación ciudadana y permitan restaurar la decencia en el ejercicio de la política, arrebatada por caciques, &nbsp;mañas, escándalos y personajes nefastos que llegan al Congreso para nunca más salir de allí, con salarios astronómicos que ubican al Capitolio Nacional como el mejor <em>escampadero</em> para hacerse rico, pues muchos “honorables”, sin comportarse como tal, llegan únicamente a calentar butaca a cambio de $50 millones mensuales, más los negocios que muchos hacen por debajo de la mesa. Una reforma que valga la pena debe permitir la veeduría sobre la labor de los mal llamado padres de la Patria. Son meros empleados de la cosa pública y deben estar bajo estricta y permanente vigilancia.</p>



<p>Esa reforma política debe poner fin a tanto <em>partido de garaje</em> (como los de Fico Gutiérrez, Juan Daniel Oviedo, Ingrid Betancur o Carlos Caicedo), que en esta elección al no alcanzar el umbral perdieron su personería jurídica. Pero sobre todo, para evitar que la política se vuelva un negocio redondo, donde mucha&nbsp;gente sale derrotada pero con los bolsillos llenos por la vía de la reposición de votos. </p>



<p>El presidente Petro prometió una reforma política y no cumplió. El Pacto Histórico, gane o no la presidencia Iván Cepeda, debería presentarla el próximo 20 de julio. Esa debe ser la cuota inicial de un nuevo país, uno modelo siglo XXI, donde personajes como César Gaviria, Germán Vargas Lleras o Álvaro Uribe entiendan que nadie es eterno en la política, y donde personajes como Jorge Enrique Robledo o Lucho Garzón, que se quemaron esta vez, entiendan que el Congreso tampoco es el geriátrico de la clase política. Qué penoso es hablar con la verdad, pero el relevo generacional debería ser un hecho natural. ¿Cuántos periodos debería estar un congresista?, es una buena pregunta para abrir el debate.</p>



<p>Con un nuevo bipartidismo, la izquierda queda avisada de que si lo hace mal, la derecha vuelve al poder, y del mismo modo en el sentido contrario. Esa es la verdadera democracia, la alternancia de poder entre distintos, y no el poder en manos de los mismos con las mismas. Los ciudadanos estamos vigilando con el fuete&nbsp;del voto consciente para castigar a quien toque en las urnas.</p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em><strong>Espere mañana en este blog: Doctor Pastrana, no nos hemos olvidado de su señoría. </strong></em></p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126828</guid>
        <pubDate>Sat, 14 Mar 2026 13:21:23 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/14075759/ZETA-ZETA-ZETA-PACTO-HIST%C2%B4RORICO.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Vamos hacia un nuevo bipartidismo en Colombia: derecha-izquierda. Y eso es bueno por varias razones ]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>A Juan Daniel Oviedo se le subieron los humos</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/a-juan-daniel-oviedo-se-le-subieron-los-humos/</link>
        <description><![CDATA[<p>Tarde o temprano, Oviedo tendrá que reconocer si es o no uribista, porque necesitará más que el voto de opinión para sostener una carrera política, ya sea como alcalde de Bogotá o vicepresidente de la República.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p></p>



<p>Los progresistas saben que Juan Daniel Oviedo está muy lejos de ser uno de los suyos. Y si el hombre acepta ser el vice de Paloma Valencia su verdadera piel quedará expuesta. No la tiene fácil. Y vamos a ver por qué.</p>



<p>—¿Sabes que voy a votar por Oviedo para que no gane Paloma?</p>



<p>La frase se la escuché el viernes por la tarde a una amiga <em>mamerta</em> que detesta al uribismo pero decidió solidarizarse con Oviedo después de que Abelardo De La Espriella se mofó remedando su forma de hablar y haciendo alguna insinuación de más, así ahora <em>El Tigre</em> costeño salga a defenderse <a href="https://www.publimetro.co/noticias/2026/03/09/abelardo-de-la-espriella-aclaro-comentario-que-hizo-sobre-oviedo-ni-siquiera-pense-en-su-condicion-sexual">argumentando que no se metió con la condición sexual</a><strong> </strong>de exdirector del DANE. &nbsp;</p>



<p>—Pero ¿Cuál es el lío si Juan Daniel Oviedo hace rato rompió el closet?, le respondí; él mismo <a href="https://www.kienyke.com/entretenimiento/quien-es-el-novio-de-juan-daniel-oviedo">le contó al mundo lo feliz que es al lado de otro hombre</a>, un diseñador más joven que él, con quien sostiene una relación estable.</p>



<p>El hecho es que pasó el domingo y todos seguimos boquiabiertos.</p>



<p>Un millón doscientos cincuenta y cinco mil votos son muchos para alguien que no lideraba en las encuestas. Entonces, resulta lógico eso de que miles, como mi amiga, apoyaron a Oviedo en las urnas para restarle votos a la protegida de Álvaro Uribe, sin desconocer que Abelardo, queriendo hacer más, lo convirtió en víctima de sus comentarios homofóbicos y de paso asumió el papel como su jefe de campaña exprés. Es que nadie sabe para quién trabaja y los políticos, como los peces, siempre mueren por la boca.</p>



<p>Pero Juan Daniel Oviedo podría ser ese globo qué fácilmente se desinfla si no administra con humildad su cuarto de hora y si no aprende a desenredar los entresijos de la política.</p>



<p>A Paloma Valencia, que le propuso ser su vicepresidente, le impuso condiciones, y <a href="https://www.pulzo.com/elecciones-colombia-2026/alvaro-uribe-metio-discusion-con-juan-daniel-oviedo-paloma-valencia-PP5090027">Álvaro Uribe, que es quien dá las órdenes en el Centro Democrático, no se calló</a> y pronto salió a respaldar a su pupila por defender los postulados del uribismo, frente a personajes como Oviedo que le piden desmarcarse del expresidente y a la vez la cuestionan por querer acabar con la JEP, el tribunal que se creó tras el acuerdo de Paz con las FARC. &nbsp;</p>



<p>Paloma, para restarle importancia a Oviedo, dijo que tiene <a href="https://www.eltiempo.com/politica/elecciones-colombia-2026/paloma-valencia-afirma-que-tiene-cinco-candidatos-de-formula-vicepresidencial-y-dice-que-busca-para-el-cargo-guino-a-juan-daniel-oviedo-3539011">cinco nombres entre el tintero para elegir su fórmula</a>. ¿Cinco? Creo que está improvisando o <em>cañando </em>ante la demora del otro en decidirse. (Por estos días hay desespero de muchos buscando candidatos para un cargo que goza de poco prestigio; tal es el desespero que Uribe está cediendo frente a Oviedo en su afán por volver a gobernar a Colombia en cuerpo ajeno).</p>



<p>Juan Daniel Oviedo debe levitar a esta hora, creyendo que está viendo a Dios en vivo y en directo, poniendo al todopoderoso expresidente a comer de su mano, para saber que al final, si ganan, las cosas se harán como diga Uribe y no como diga Oviedo en su papel de reparto. </p>



<p>Ya sabemos que quien no ha visto a Dios, cuando lo ve se asusta. Eso es lo que pasa cuando uno cree que puede mirar directo al sol sin sufrir quemaduras o daño en la retina. Se le olvida que está bajo los efectos embriagantes de un golpe de suerte (es decir, del golpe de opinión que le debe a Abelardo), sin una estructura política de base que lo respalde, y por lo tanto, quiéralo o no, a merced de esa vieja clase política que hará con él lo que quiera.</p>



<p>Porque los votos de opinión ayudan pero no siempre son suficientes, menos en una elección donde las maquinarias llegan para arrasar. Recuerden que Oviedo, en su condición de candidato presidencial, había presentado su propia lista al Congreso (<a href="https://share.google/aHfXpllgBnXCG4vDs">La Lista de Oviedo a Senado y Cámara</a>), y no alcanzó el umbral para elegir un solo congresista. Apenas consiguió 104 mil votos. ¿Qué pasó ahí?, es lo que nadie le está preguntando en medio de la fiesta. &nbsp;</p>



<p>Ahora bien: Oviedo también se siente el próximo alcalde de Bogotá. Sacó más de medio millón de votos en la capital, pero también hay que recordarle que el <a href="https://www.lasillavacia.com/en-vivo/bogota-el-pacto-y-el-uribismo-ganan-y-la-maquinaria-de-galan-se-quema">Pacto Histórico puso más de 900 mil votos en Bogotá</a>, doscientos mil más que el Centro Democrático. Eso pone a Oviedo en la disyuntiva de si aspirar a vicepresidente de la República, con un papel segundón, o aspirar a ser alcalde de la primera ciudad con un rol protagónico, enfrentado al principal partido progresista de Colombia, que tiene a Bogotá como su principal bastión. Si hoy gobierna un alcalde de derecha, Carlos Fernando Galán, al que le ha ido mal, lo más seguro es que la izquierda vuelva a recibir las llaves del Palacio Liévano. &nbsp;</p>



<p>Además, nada garantiza que el Centro Democrático gane las elecciones presidenciales en mayo, o en junio si pasa a segunda vuelta, así que aceptar ser la fórmula de un partido perdedor también es un riesgo para alguien que se abre camino con su primer millón. Del mismo modo, formar parte de un gobierno nacional, en caso de que gane Paloma Valencia, implica un desgaste natural para quien tenga futuras aspiraciones políticas. En fin, celebren pero con moderación, como decía mi abuelita, que llegó a vieja por escuchar consejos. Se necesita sosiego ante un Daniel que puede caer en travesuras muy costosas para sostener su propia reputación. </p>



<p>Sí Oviedo, sin vanidades, entiende la realidad real como es, es posible que esté a tiempo de poner los humos y la humildad en el lugar correcto, y descubrir cómo fue que logró su alta votación en la <em>Gran Consulta por Colombia</em>.  No fue un milagro del Espíritu Santo, en todo caso. Creo que todavía no ha tomado conciencia de eso y lo tienen bajo presión para dar el Sí o el No en el altar uribista; así le será difícil pensar con lucidez. </p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>¿Quién es ese hombre? </strong></p>



<p>Oviedo pone cara de ser un tipo buena gente pero de antemano se sabe que todos los políticos usan su mejor máscara en campaña, porque se trata de atraer votos dando la mejor impresión, no de repeler ciudadanos, y eso se logra diciendo lo que la gente quiere escuchar: o sea, todo lo contrario a lo que en realidad se piensa. Y lo que se hace es lo que se piensó, no lo que el ciudadano distraído escuchó. Por eso, los “buenos” políticos para ser malos políticos se aprenden un truco: que la boca no delate al cerebro. Lo que no supo hacer Abelardo De la Espriella. Histrionismo: la capacidad de saber leer e interpretar un guión para que los demás le compren la actuación en las urnas.  </p>



<p>Oviedo, el hombre que ha servido en gobiernos uribistas, sin ser progresista ha sido hábil construyendo un relato con aroma progresista a punta de frases edulcoradas y bien aprendidas que ocultan infructuosamente su verdadero talante ideológico. Su auténtico yo. Pero los datos lo dejan en evidencia, porque lo que se ve (sobre su pasado como funcionario público) no se pregunta. Ni el mejor asesor de imagen puede tapar eso. Él es un candidato de derecha, los demás no debemos porqué ser cándidos, creyendo en conversiones extraordinarias.</p>



<p>Así lo describe el escritor Darío Rodríguez en el <a href="https://eldiarioboyaca.com/el-asunto-oviedo">Diario de Boyacá:</a></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-937ae06e48999bfd659c4dd307ba3276">&#8220;<em>Juan Daniel Oviedo (…) desempeña magistralmente el rol del vecino agradable, el señor simpático que ayuda a las viejecitas por las calles, la alternativa entre posturas drásticas de izquierda o derecha.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-73539883066b2e5d92b067432ea4b65f"><em>Parece una opción serena y puede que él, como persona, lo sea. Pero el ideario que representa y que lo ha llevado hasta donde está tiene cualquier cosa menos serenidad.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-3e3d4b824ef9ab6219b938d21e34f17c"><em>Perteneciente a una alta clase social, Oviedo intenta suavizar con bonhomía su discurso de tecnócrata neoliberal. Pero esto queda refutado si se revisa con quién y para quién ha trabajado: el uribismo, el santismo pura sangre. Tampoco es fácil olvidar que, hace unos años, en una entrevista radial, se declaró admirador de Enrique Peñalosa.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-ddbc0abac6dc98b040d89efe460dd338"><em>Parece de peluche y así nos lo quieren exhibir en la vitrina decadente del país mediático&#8221;.</em></p>



<p>Oviedo encontró su tono repartiendo periodicazos y Abelardo De la Espriella hizo el resto. El candidato atigrado debe estar lamentándose por su papel de idiota útil. De puertas hacia adentro hay que preguntarle a los de su equipo de campaña que tan buen ser humano es Juan Daniel Oviedo. Lo digo porque creo que los políticos colombianos son en general muy regulares, precisamente porque no son buenas personas.</p>



<p>Su discurso pausado de consejero matrimonial, casi parece el de un monaguillo con deseos de llegar a cura, de aquel que promete felicidad para todo el mundo, empezando por la propia. No hay político sin ego y menos político sin ambición. Al menos, con la reposición de votos ya aseguró una buena cantidad de efectivo que lo debe tener de plácemes: ¡más de diez mil millones de pesos para su cuenta personal!</p>



<p>Gane o pierda, políticamente hablando, sea o no quien cargue la maleta de Paloma Valencia, sueñe despierto o no con la Alcaldía de Bogotá, ya comenzó a disfrutar las mieles del buen negocio en que se convirtió la política en Colombia.</p>



<p>Bobos ustedes y yo, queridos lectores, que no hemos querido dar ese triple salto mortal. </p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126770</guid>
        <pubDate>Wed, 11 Mar 2026 18:32:29 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/11132311/ZETA-ZETA-ZETA-OVIEDO.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[A Juan Daniel Oviedo se le subieron los humos]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Guerras, declives y tensiones</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/tejiendo-naufragios/guerras-declives-y-tensiones/</link>
        <description><![CDATA[<p>El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán admite al menos dos lecturas para proyectar el futuro de los enfrentamientos y las consecuencias políticas para Trump. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p style="font-size:0.8rem">Norte de la Franja de Gaza, 22-4-2024 (Mahmoud Issa/Reuters)</p>
</blockquote>



<p style="font-size:clamp(0.984rem, 0.984rem + ((1vw - 0.2rem) * 0.938), 1.5rem);"></p>



<p>El analista chino-canadiense <strong>Jiang Xueqin </strong>ofrece una visión que podríamos denominar estructural-declivista. Su punto de partida es que Estados Unidos se embarcó en una guerra de desgaste que acelera tensiones acumuladas por una suerte de “sobrecalentamiento imperial”, el cual erosiona la base económica de su hegemonía.</p>



<p style="font-size:clamp(0.875rem, 0.875rem + ((1vw - 0.2rem) * 0.773), 1.3rem);"><strong><strong>El Marco de Jiang Xueqin: la guerra como acelerador del declive sistémico</strong></strong></p>



<p>Jiang sostiene que esta es una guerra asimétrica en la que <strong>la ventaja tecnológica se convierte en una desventaja financiera</strong>. Irán emplea drones de bajo costo (decenas de miles de dólares) para obligar a Israel y Estados Unidos a utilizar misiles que cuestan millones de dólares. Esto crea un diferencial de gasto insostenible en el marco de un conflicto prolongado.</p>



<p>En segundo lugar, <strong>el verdadero campo de batalla no es militar sino económico-global</strong>. Jiang postula que Irán apunta a la infraestructura de los países del Golfo para golpear el corazón del sistema que sostiene la hegemonía estadounidense.</p>



<p>El tercer pilar es la tesis de una arquitectura financiera altamente dependiente de flujos externos. Jiang argumenta que un porcentaje significativo de <strong>la economía estadounidense —incluida la burbuja de la inteligencia artificial y la sobrevaloración bursátil— depende del reciclaje constante de petrodólares y capital global</strong>. Un shock prolongado en el estrecho de Ormuz tensionaría el equilibrio de flujos y lo expondría a vulnerabilidades estructurales.</p>



<p>De esta manera, <strong>Jiang anticipa que Estados Unidos tenderá a “perder” esta guerra en un sentido sistémico más que militar</strong>. No por una derrota en el campo de batalla, sino porque el conflicto que aceleraría un declive hegemónico al exponer sus vulnerabilidades estructurales. Esto forzará a sus socios a buscar alternativas al dólar y a la seguridad estadounidense.</p>



<p style="font-size:clamp(0.984rem, 0.984rem + ((1vw - 0.2rem) * 0.938), 1.5rem);"><strong>La guerra como oportunidad estratégica para China</strong></p>



<p>Frente a la visión de Jiang, aparece un marco geopolítico, representado por analistas chinos como <strong>Qin Tian y Ren Hanjun</strong>. Para ellos el conflicto debe leerse como un realineamiento estratégico y no como un colapso.</p>



<p>Su premisa básica es que, independientemente de quién “gane”, <strong>China emerge como la beneficiaria de un orden regional más fragmentado</strong>. Washington queda atado a un teatro de operaciones complejo, mientras Pekín amplía su margen de maniobra en el ámbito económico y diplomático.</p>



<p>El argumento se despliega en varios niveles. Por un lado, i<strong>ncluso si Estados Unidos lograra una victoria táctica contra Irán, el costo político y diplomático sería enorme</strong>. Los estados del Golfo diversificarán sus alianzas de seguridad, consternados por una guerra que no buscaron. En ese escenario, China se presenta como alternativa lógica, al combinar inversión, compras de energía y ausencia de condicionamientos.</p>



<p>Por otro lado, <strong>la guerra impulsa a los socios de China</strong>. Un cierre parcial o selectivo del estrecho de Ormuz refuerza la interdependencia energética entre Teherán y Pekín. Asimismo, el aumento del precio del petróleo aliviaría las presiones sobre Rusia, socio estratégico de China.</p>



<p>Este marco no predice un colapso estadounidense inmediato, sino una reconfiguración en el que China gana influencia, acceso energético y contratos para su industria de defensa. </p>



<p style="font-size:clamp(0.984rem, 0.984rem + ((1vw - 0.2rem) * 0.938), 1.5rem);"><strong>Factores de erosión política para Trump</strong></p>



<p>En el frente interno, la gestión de la guerra abre grietas para Trump. Las declaraciones de Rubio, <strong>quien reconoció que Estados Unidos atacó para “proteger” a Israel</strong>, han generado indignación bipartidista. Figuras demócratas han acusado a la administración de poner en peligro a las fuerzas estadounidenses. Este malestar es especialmente delicado en la base MAGA, quien votó por Trump gracias a la promesa de que no habría conflictos en Oriente Medio.</p>



<p>En paralelo, las relaciones entre élites israelíes y Epstein alimenta narrativas sobre influencia extranjera en la política estadounidense. Para demócratas y republicanos críticos de Trump, <strong>este contexto refuerza la sospecha de que la decisión estuvo atravesada por lealtades externas y circuitos de poder oscuros</strong>.</p>



<p>En esta configuración, una resolución bipartidista en la Cámara de Representantes para forzar el debate sobre la retirada de fuerzas estadounidenses <strong>obliga a cada congresista a fijar una posición pública</strong>. Ese registro se utilizará en campañas en las elecciones de medio término.</p>



<p style="font-size:clamp(0.984rem, 0.984rem + ((1vw - 0.2rem) * 0.938), 1.5rem);"><strong>Factores de Control y Permanencia</strong></p>



<p>A pesar de estas grietas, <strong>los mecanismos formales para una salida anticipada de Trump siguen siendo altamente improbables</strong>. El <em>impeachment</em> requeriría dos tercios del Senado, algo inverosímil en un Congreso donde los republicanos no dan señales de una ruptura masiva. Por su parte, <strong>la Enmienda Veinticinco exigiría que el vicepresidente y la mayoría del gabinete declararan a Trump incapacitado</strong>. </p>



<p>Pero no es necesario recurrir a estos escenarios. Finalmente, <strong>la guerra contra Irán es “propiedad política” de Trump</strong>, lo que implicará un desgaste en las urnas de los republicanos y del gobierno.</p>



<p style="font-size:clamp(0.984rem, 0.984rem + ((1vw - 0.2rem) * 0.938), 1.5rem);"><strong>Posibles escenarios</strong></p>



<p><strong>La evolución del conflicto dependerá de la interacción entre la dinámica militar, la economía global y las presiones políticas internas</strong>. En el corto plazo, la estrategia de Washington y Tel Aviv buscará maximizar el impacto de ataques aéreos, evitando enfrentamientos terrestres.</p>



<p>Sin embargo, las declaraciones de Trump de que enviará tropas por tierra, demuestra que la administración contempla ese escenario. Este hecho encaja con la tesis de Jiang de “sobrecalentamiento imperial”: <strong>el uso de la fuerza terrestre es el síntoma de un poder que ya no puede alcanzar sus objetivos por otros medios</strong>. Una escalada de este tipo intensificaría las tensiones con el Congreso y con la opinión pública.</p>



<p><strong>En el frente económico, el conflicto ya está produciendo efectos globales</strong>: ha subido el precio del petróleo, los mercados asiáticos muestran volatilidad y sectores como el transporte aéreo sufren pérdidas por rutas más largas y primas de riesgo más costosas.</p>



<p>El desenlace más probable no es el colapso fulminante que proyecta la lectura más apocalíptica de Jiang, ni la victoria limpia que desearía Trump para exhibir liderazgo y fortaleza. <strong>Lo que se vislumbra es un prolongado atolladero de desgaste mutuo</strong>. </p>



<p>Estados Unidos podrá reclamar éxitos tácticos, pero se verá obligado a gestionar las consecuencias imprevistas de un Irán que, incluso derrotado tácticamente, proyectará su influencia en diásporas radicalizadas y en el fortalecimiento de sus aliados. </p>



<p>Para Trump, el legado de esta guerra será profundamente negativo. Aunque se sostenga en el cargo —algo para lo que el sistema institucional sigue jugando a su favor—, lo hará como un presidente políticamente erosionado, gobernando sobre un país y un partido divididos por la guerra, mientras las elecciones de medio término se convertirán en un referéndum sobre su aventura iraní.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Diego Niño</author>
                    <category>Tejiendo Naufragios</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126530</guid>
        <pubDate>Wed, 04 Mar 2026 16:22:20 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/04104304/Guerra-Iran1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Guerras, declives y tensiones]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Diego Niño</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Occidente no está terminado</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/destellos-de-un-mundo-en-mutacion/occidente-no-esta-terminado/</link>
        <description><![CDATA[<p>Es prematuro declarar que Occidente está acabado por el hecho de que, al avanzar el Siglo XXI, se han puesto de manifiesto diferencias entre europeos y americanos.&nbsp; El concepto de Occidente, con la integración de Europa y América, se forjó a lo largo de tres siglos, desde cuando españoles, portugueses, ingleses, franceses y otros en [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Es prematuro declarar que Occidente está acabado por el hecho de que, al avanzar el Siglo XXI, se han puesto de manifiesto diferencias entre europeos y americanos.&nbsp;</p>



<p>El concepto de Occidente, con la integración de Europa y América, se forjó a lo largo de tres siglos, desde cuando españoles, portugueses, ingleses, franceses y otros en proporciones menos significativas vinieron a ocupar tierras americanas. No se trataba de chinos, indios, persas, mongoles o árabes musulmanes. La marca de los invasores y de sus proyectos era la condición cristiana, expresa en el caso de los ibéricos e implícita en los otros; exigida luego a los africanos forzados a venir a las Américas. Hasta que llegaron los ideales de las revoluciones europeas a producir la ruptura del modelo colonial como uno de los mejores cataclismos de la historia.</p>



<p>Esta mención sirve para recordar elementos fundacionales sobre los cuales se concibe todavía el concepto de lo occidental, aún después de que el balance del poder haya cambiado al cierre de la época de las guerras mundiales para vivir casi un siglo con la primacía americana y la extensión de la idea del occidente político-geográfico a Australia, Japón y Corea, por lo menos en torno a la “democracia representativa” y el capitalismo. Solamente Cuba se fue abiertamente en contra de esa primacía, con las consecuencias conocidas, y la Europa Oriental se integró al esquema luego del experimento comunista. </p>



<p>La “crisis existencial” que ahora asusta a unos cuantos no tiene ni de lejos las proporciones, ni la profundidad, de verdaderas crisis anteriores de los elementos propios del Occidente euroamericano: la independencia de las colonias francesas, británicas, españolas y portuguesas, con el surgimiento de decenas de nuevos Estados de estirpe occidental, y las dos guerras mundiales, que sustancialmente fueron europeas y después de resolverse con la decisiva participación americana condujeron por un lado a la formación de la Unión Europea y por el otro a la division de Europa representada en el Muro de Berlín .</p>



<p>Cómo no iba a ser una crisis mayor la independencia y la ruptura del orden colonial que ataba a la altura de los Siglos XVIII y XIX a Europa y América. Y cómo olvidar que la historia de Europa, crisol original de Occidente, estuvo manchada de sangre hasta rematar con dos guerras originadas en desavenencias europeas, que en el curso de treinta años dejaron cien millones de muertos. Para vivir luego casi medio siglo de división profunda debida al control de los comunistas en los países del Oriente europeo, antes de pasarse con furia de conversos a la OTAN y al modelo político y económico occidental. </p>



<p>Es dentro de este amplísimo panorama que se debería apreciar el desencuentro actual, motivado por el reclamo americano de mayores contribuciones presupuestales al pacto de defensa de la OTAN y las confusas y poco ilustradas críticas de unos políticos americanos, recién llegados a las grandes discusiones, hacia “la cultura europea” sin autoridad evidente para hacerlo.</p>



<p>El primero de los dos reclamos no solamente es justificado sino fácil de satisfacer: en la elemental lógica “trumpiana” no es sino pagar. Pero, además, y en eso tiene razón el presidente estadounidense, los europeos deben fortalecer su conciencia de la necesidad de asumir las cargas de diferente índole en cuanto a la defensa de su continente, en lugar de sobrevivir en la tibieza de la confianza desmedida en la protección de la sombrilla nuclear americana. Afortunadamente Europa ha despertado para atender ese reclamo presupuestal, con el rédito del refuerzo de la unidad europea.&nbsp;&nbsp;</p>



<p>El segundo de los reclamos, formulado de manera sorpresiva por el vicepresidente de los Estados Unidos en la Conferencia de Seguridad de Múnich el año pasado, dejó perplejos a los asistentes cuando dijo que “la mayor amenaza para la seguridad europea es interna” por la “pérdida de valores fundamentales compartidos con los Estados Unidos”, la &#8220;permisividad en materia migratoria&#8221; y &#8220;las limitaciones de la libertad de expresión&#8221; en el viejo continente. Con esas admoniciones, al comenzar la segunda administración del más radical de los republicanos en los Estados Unidos, parecía marcado un tono agresivo de las relaciones intercontinentales para los siguientes cuatro años.</p>



<p>Lo anterior resultó agrandado por el hecho de que el vicepresidente reafirmó, en visitas después de la reunión, su apoyo a los partidos de la más extrema derecha, que se oponen a la Unión Europea y abogan por el autoritarismo bajo lemas populistas con connotaciones excluyentes y racistas. Así quedaron puestas las cosas por parte de los Estados Unidos, con un airecito infundado de superioridad moral respecto de Europa, como si en los Estados Unidos de hoy los tradicionales valores occidentales fuesen rutilantes.&nbsp;&nbsp;</p>



<p>En la versión 2026 de la misma conferencia de Múnich el Secretario de Estado Marco Rubio mostró ahora un ánimo aparentemente menos tendencioso y más respetuoso y conciliador. Aunque anunció la obviedad de los cambios vertiginosos que se están produciendo en el panorama geopolítico mundial, reiteró el compromiso de los Estados Unidos con su amistad respecto de Europa, lo cual resultó plausible. Pero al tiempo prescribió un orden internacional apartado del internacionalismo globalizante liberal, opuesto a las migraciones y sobre todo centrado no ya en reglas preestablecidas sino en las prioridades de acción de los Estados Unidos conforme a sus necesidades e intereses. Característica esta última que obliga a pensar en relaciones diversas, basadas en negociaciones fragmentadas más que en instituciones estables, para efectos comerciales y políticos.</p>



<p>Después de esos planteamientos, salidos del Departamento de Estado de los Estados Unidos, donde de pronto saben mejor cómo decir las cosas que se piensan en la Casa Blanca, el mundo quedó advertido. Se vive un periodo de ajuste. Para que nadie se alarme, es bueno recordar que el hecho de que haya diferencias es de estirpe occidental. Y nada tiene de malo un Occidente que contenga versiones diferentes de sí mismo, con el común denominador de las libertades, la aversión ciudadana al autoritarismo y su apego al Estado de Derecho.&nbsp;&nbsp;</p>



<p>En estas condiciones hay que ver quién, dónde y cómo, está obrando en atención o en contravía de los valores occidentales. Para no ir muy lejos, la observación puede hacerse respecto del&nbsp;menosprecio radical de ciertos sectores en los Estados Unidos por el islam y del desconocimiento de los padecimientos demográficos de Europa.&nbsp;Como si el fundamentalismo religioso no hubiese sido invento de comunidades protestantes norteamericanas, adjudicado luego apasionadamente a los musulmanes, y como si nadie hubiera leído la historia sanguinaria de las Cruzadas y advertido la generosidad musulmana, por ejemplo, hacia los judíos cuando los expulsaron de España. Y en materia de migraciones, como si no fuese explicable la resaca del colonialismo europeo en África, Asia y Oceanía, y la&nbsp;&nbsp;necesidad de atender responsabilidades post coloniales que no tienen que ver solamente con las migraciones sino con el desarrollo de las antiguas colonias, a las que durante siglos se les vendió la fantasía de paraísos europeos.&nbsp;</p>



<p>Aún después del discurso del cubano-americano secretario de Estado, a nadie le debería espantar un Occidente con diversas interpretaciones de su configuración y sus posibilidades. Pero, eso sí, sin sumisiones, ni unanimidad, y más bien con un jardín variado donde sobresalgan las libertades. No sometido a una potencia dominante, encargada de señalar de manera autoritaria y equivocada el rumbo de la democracia más allá de las urnas.</p>



<p>Nadie puede decir que las realizaciones del primer año del nuevo gobierno republicano en los Estados Unidos sean ejemplares en cuanto a los valores occidentales. Qué tal Macron, Merz, Starmer, o Meloni, usando la diplomacia como medio para hacer negocios en favor de familia y amigos, con criptomonedas a su nombre, cobrando por la entrada a las sedes de sus gobiernos, insultando periodistas de ciertas cadenas y negándose a responderles, acosando a la Sorbona, Heidelberg, Oxford o Boloña, cerrando las puertas del gobierno a oficinas de abogados que hayan defendido causas molestas, enviando agentes enmascarados a cacería de inmigrantes, mutilando la administración a la brava bajo el mando del hombre más rico de sus respectivos países, desconociendo al correspondiente poder legislativo y regañando a los jueces. Para no hablar de arremetidas contra las causas ambientales y de búsqueda de nuevas energías, cambios súbitos de políticas comerciales y retiro paulatino de la ayuda al extranjero y de organismos de las Naciones Unidas, menos del Consejo de Seguridad, para mantener, quienes lo tuviesen, el poder de veto.&nbsp;</p>



<p>Pero, ahí está la gracia, en todo caso. Que haya diversidad dentro de una causa común, mientras la historia pasa y en poco tiempo vuelva todo a su cauce o encuentre uno nuevo. Cada quién en su viaje, dirían los sabios orientales de otra época.&nbsp;</p>



<p>La alianza histórica que sostiene a Occidente todavía no está terminada, pero exige en este momento esfuerzos para echarla hacia adelante sobre la base de valores comunes que no han desaparecido como propósitos. Se trata de atender la obligación histórica de estar atentos para que el destino sea mejor. Aunque falta ver si los líderes de lado y lado de los mares están a la altura del desafío.</p>



<p>Esta coyuntura no nos puede ser ajena. Nuestra situación es de cuidado ya que debemos pensar en el futuro de nuestras relaciones con quienes dan por descontada nuestra sumisión a los Estados Unidos. Ante lo cual debemos trabajar para que las relaciones interamericanas se desarrollen en términos de respeto mutuo, nuestros vínculos con Europa se fortalezcan, y se hagan reales encuentros fructíferos política y económicamente con otros continentes, para acelerar el ritmo de nuestra independencia.&nbsp;&nbsp;</p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Eduardo Barajas Sandoval</author>
                    <category>Destellos de un mundo en mutación</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126151</guid>
        <pubDate>Tue, 24 Feb 2026 04:15:26 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-1-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Occidente no está terminado]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Eduardo Barajas Sandoval</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>¿Roy le hace el cajón a Cepeda con la venía de Petro?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/roy-le-hace-el-cajon-a-cepeda-con-la-venia-de-petro/</link>
        <description><![CDATA[<p>Roy Barreras representa una amenaza para la continuidad del Cambio iniciado por Gustavo Petro. El exuribista, que se autodeclara de Centro, es hoy una ladilla en la entrepierna de Iván Cepeda. Necesita los votos de la izquierda para ser presidente, pero asegura que es todo lo contrario. ¿Entregará el progresismo sus banderas sin pelear?</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Roy Barreras, Iván Cepeda (ambos candidatos presidenciales) y Gustavo Petro, presidente de Colombia. </em></p>



<p></p>



<p>De un día para otro, la cosa se puso peluda y peliaguda para la izquierda.</p>



<p>Si Gustavo Petro apoya la candidatura de Roy Barreras, ¿será el fin de la izquierda? </p>



<p>¿Es Roy calculista pero no progresista?</p>



<p>Con Cepeda por fuera de la consulta interpartidista del 8 de marzo, &nbsp;por decisión del Consejo Nacional Electoral, una entidad “secuestrado por intereses políticos” <a href="https://www.elespectador.com/opinion/editorial/el-cne-no-da-confianza-asi-tome-decisiones-legales/#google_vignette">como lo dijo <strong>El Espectador</strong> en este editorial</a>, la historia que estamos viendo es la de los ratones qué hacen fiesta cuando el gato no está. Un Roy mediático ya propuso a <a href="https://www.lafm.com.co/politica/roy-barreras-sugiere-que-petro-podria-ser-nuevamente-candidato-389875">Gustavo Petro como su posible vicepresidente</a>, y de aquí en adelante lo veremos acaparando los reflectores, como la izquierda no se pellizque.</p>



<p>De tanto ver el espejo de la realidad uno termina convencido de que los políticos no son criaturas fiables ni confiables, y lo que estamos viendo es una puñalada disimulada entre amigos al candidato que puntea en las encuestas. Roy no se retiró de la consulta del tal <em>Frente por la Vida </em>y al final se hará contar. ¿Cuál es el verdadero propósito detrás de su estrategia?</p>



<p>Fue a Washington antes que Gustavo Petro, y, según la gente de su campaña, <a href="https://www.lasillavacia.com/en-vivo/roy-se-reunio-con-senador-bernie-moreno-en-antesala-de-reunion-petro-trump/">lo hizo con el propósito de hablar bien del presidente colombiano</a>. ¡Tan comedido! Fue a defenderlo de las habladurías, tal vez sí, aunque con asterisco, porque ningún político da puntada sin dedal.</p>



<p>¿Cabe la posibilidad de que Roy haya hecho el viajecito para pedir el guiño de Estados Unidos a su candidatura presidencial o confiamos en que sus “buenos oficios” fueron desinteresados? ¿Hubo otras reuniones de la que no nos enteramos?</p>



<p>¿Fue Roy a Washington con la venia de Petro?</p>



<p>Es muy posible (demasiado posible) que la condición de Donald Trump para amistarse con el presidente colombiano, implique que éste apoye a Roy Barreras, un candidato que ha tenido dormida y comida asegurada en todas las toldas políticas. No de otra manera se explica su presencia en Washington y su reunión con el republicano Bernie Moreno las horas previas a la reunión Petro-Trump. Y ya sabemos cómo terminó esa historia: con el bogotano Bernie en el Salón Oval, acompañando a Petro y a Trump.</p>



<p>Si Roy es un candidato débil en las encuestas —por no decir inexistente— y Cepeda es el candidato puntero, ¿por qué Cepeda no viajó a Washington? Habría podido reunirse con los demócratas —más afines a la izquierda—, mientras Roy lo hacía con un republicano, ¿no?</p>



<p>Cepeda es de izquierda, genuinamente de izquierda; filósofo, hombre progresista e idealista; el doctor Roy  –él sí con título de médico cirujano, además de poeta-, es un pragmático de derecha, calculador pero no de los de calculadora en mano, aunque ahora se para en el centro y dice representar a la centro-izquierda, con lo que podemos concluir que de algún modo representa, también, a la centro-derecha. Porque con figuras intercambiables como él, los conceptos de derecha, centro e izquierda quedan anulados.</p>



<p>Con el 0.3% de intención de voto en la última encuesta de la firma Atlas Intel, ya salió a decir, sin decirlo así, que él sería el salvador de la izquierda, y lo dice en un tono que parece amenaza velada, por lo que es fácil deducir que estamos a nada de un nuevo trino proclamándose como el único capaz de derrotar a Abelardo De La Espriella, quien a su vez ya dijo que es el único capaz de derrotar a Cepeda. </p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="twitter-tweet" data-width="500" data-dnt="true"><p lang="es" dir="ltr">1. No puede la IZQUIERDA SOLA ganar las elecciones. Esa que votó en octubre, no alcanza para ganar. <br>No pudo en el 2018, con lo poderoso que era <a href="https://twitter.com/petrogustavo?ref_src=twsrc%5Etfw">@petrogustavo</a>, y no podrá en el 2026.<br><br>2. Hay solución para que Cepeda vuelva a la consulta… ¿por qué no lo han hecho? <a href="https://t.co/uSz82LwwWf">pic.twitter.com/uSz82LwwWf</a></p>&mdash; Roy Barreras (@RoyBarreras) <a href="https://twitter.com/RoyBarreras/status/2020257257565704353?ref_src=twsrc%5Etfw">February 7, 2026</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
</div></figure>



<p>En consecuencia, una izquierda unida debe decirle al país que Roy no es su candidato; están en la obligación moral con sus seguidores, que no son pocos, de sentar ese precedente, pase lo que pase y pese lo que pese, sin cálculo político; es una cuestión de principios ideológicos.  </p>



<p>A la luz de lo que está pasando, para bien o para mal, la suerte de la izquierda está en manos de Gustavo Petro. De puertas para afuera no hay certeza de quién es en realidad su candidato.</p>



<p>Si no es Iván Cepeda el protegido, la izquierda colombiana corre el riesgo de perder el espacio político (que ganó gracias a Petro), con miras a retener el poder cuatros años más.</p>



<p>En el ambiente flota la idea de que algo no nos están diciendo, como si un platillo se cocinara en secreto. El mantel es tan grande que no deja ver lo que pasa por debajo de la mesa.</p>



<p>Es claro que el Roy original, el de derecha &nbsp;—no el de <em>Temu</em>, que es de izquierda—, no se reúne con los del Pacto Histórico, ni actúa en nombre del Pacto Histórico. La pregunta es obvia: ¿Con quién se reúne, a nombre de quién se reúne y de qué hablan en esas reuniones a puerta cerrada?</p>



<p>¿Lo hace a título personal —que no creo— o en nombre de Gustavo Petro, que sí creo?</p>



<p>¿Acaso hubo acuerdos antes de 2022, (o sea, previos a la elección de Petro) sobre el papel que jugaría el médico Roy como candidato presidencial en las elecciones de 2026? &nbsp;</p>



<h2 class="wp-block-heading">El candidato Roy Barreras amarra votos mientras le hace <em>hostias al diablo</em>.  </h2>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>El camino de la izquierda</strong></p>



<p>Sabemos que el senador Cepeda lidera las encuestas pero sus números, alrededor del 30%, no alcanzan para trastearse a la Casa de Nariño en primera vuelta, en mayo, y tampoco alcanzarían en segunda vuelta, en junio, cuando la derecha toda se una para jugarse sus restos con ferocidad.  </p>



<p>La izquierda debe saber que en política pensar con el deseo no es más que un pajazo mental, perdonen por lo gráfico y pornográfico del comentario. El deseo por sí solo no produce votos. Amarrarlos funciona mejor. El candidato Roy Barreras amarra votos mientras le hace <em>hostias al diablo</em>.  </p>



<p>La carta que le queda a Cepeda está en el personaje (hombre o mujer), que escoja como su fórmula vicepresidencial. Y, ojo, no puede ser alguien de la izquierda, porque los votos de la izquierda ya están contados. Aprendiendo de Roy, el único jugador que en el mismo partido juega para los dos equipos, debería ser alguien con peso en la derecha, aunque suene a contrasentido, loco y disparatado. Cuando se trata de votos, las matemáticas son más importantes que la lógica, lógico.</p>



<p>La única forma de poner fin al embeleco de Roy es que fracasen las consultas interpartidistas, en especial, claro, la del <em>Frente por la Vida</em>.</p>



<p>La <em>intuición masculina </em>me dice que para el cargo de vice, Cepeda debería pensar en una mujer y de una derecha progresista. ¿Tal maravilla existe? Esa nueva figura debe permitirnos soñar con la reconciliación entre los ricos y los pobres de Colombia. En una próxima columna explicaré por qué.</p>



<p>¿Algún nombre para poner sobre la mesa? Si el expresidente Samper es tan afecto a Cepeda, ¿por qué no pedirle a él que proponga esa carta?</p>



<p>Hay quienes aseguran, muy seguros, que Roy se hace contar para ser el vicepresidente de Cepeda. ¿Cuántos votos aportaría el poeta que hoy no pasa del 1% en las encuestas?</p>



<p>No creo eso. Creo que Roy tiene ganas de ser presidente haciendo que los votos de la izquierda trabajen para él. Si damos por cierta esa posibilidad, ¿Quién garantiza que el suyo sea en realidad un gobierno de centro-izquierda con participación real de la izquierda durante el siguiente cuatrienio?</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>¿Cuándo destapará su carta el presidente Petro?</strong></p>



<p><a href="https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/sin-cepeda-en-la-consulta-roy-ve-un-camino-para-pelear-el-guino-de-petro">Dice La Silla Vacía:</a> “Sin Cepeda en la consulta, Roy ve un camino para pelear el guiño de Petro”.</p>



<h1 class="wp-block-heading"></h1>



<p>Es la única verdad: El futuro de la izquierda está en manos de Petro, de cara a las elecciones de mayo del 2026. El presidente debe ser muy hábil para no despertar la ira de los suyos, de aquel progresismo que lo llevó al poder en 2022. Una decisión equivocada podría dejar a la izquierda malherida, con los votos divididos y sin chance de ser opción real de poder cuatro años más. Un mal paso suyo acabaría en pesadilla. La izquierda sería el convidado de piedra en el nuevo gobierno (2026-2030), y la tendría de p´arriba en el 2030.</p>



<p>Sí o sí, la izquierda colombiana necesita la palmadita de Gustavo Petro a un progresista de nacimiento, alguien que garantice el proyecto del <em>Cambio</em> iniciado por él, en consideración a toda una vida de luchas, que se mide en vidas humanas, litros de sangre e impunidad.</p>



<p>Es un momento enigmático donde todos quisieran penetrar en la cabeza infranqueable del señor presidente. Y escudriñar en ella la respuesta a la pregunta más importante de todas: ¿Roy Barreras le hace el cajón a Iván Cepeda con la venía de Gustavo Petro?</p>



<p>Eso solo lo sabrían dos de esas tres personas. Si Petro se inclina por Roy, se entenderá que un Petro cuasi derechizado abandona a la izquierda. Si entrega las banderas progresistas a un particular, la historia dirá que llevó a la izquierda al poder y luego la enterró.</p>



<p>Me siento a esperar a que el propio poeta responda la pregunta, en verso y sin esfuerzo.&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125521</guid>
        <pubDate>Sun, 08 Feb 2026 12:16:56 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/07074714/ZETA-ZETA-ROY-BARRERAS-scaled.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[¿Roy le hace el cajón a Cepeda con la venía de Petro?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El fascismo americano y las ultraderechas autoritarias</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/filosofia-y-coyuntura-2/el-fascismo-americano-y-las-ultraderechas-autoritarias/</link>
        <description><![CDATA[<p>A la luz de los últimos hechos ocurridos en Estados Unidos, en este texto hago una caracterización del &#8220;fascismo americano&#8221;, de sus elementos, a la vez que muestro como su ideología es defendida y promovida por derechas articuladas globalmente que comparten muchos de sus principios e intereses y que implican un peligro para la continuidad y perpetuación del mundo. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right"><em>“Solo los gobiernos totalitarios han adoptado de manera consciente la mentira como paso previo al asesinato”.                                                                                             Hannah Arendt (2020, p. 60).</em></p>



<p>“Estados Unidos es el país de la libertad y de la democracia”. Este es el estribillo que desde el siglo XVIII se ha repetido sin cesar en Occidente. Se educa a la gente con ese <em>imaginario</em>, con esa <em>representación </em>de la grandeza de un país, de una sociedad. Los libros de historia, de ciencia política y hasta los de filosofía han repetido ese mensaje de manera acrítica. Pero hay otra historia de los Estados Unidos, una historia lo bastante visible que desmiente ese mensaje, esa cantinilla. Es cierto que Estados Unidos surgió a partir de las colonias, con sus formas democráticas asamblearias, de participación política horizontal; es cierto que fue un orden social y político construido por inmigrantes europeos que instituyeron “desde abajo” una sociedad próspera; también es cierto que ha sido un país que logró ya desde el siglo XIX un notable desarrollo tecnológico e industrial, entre otras hazañas, tal como lo mostró (bastante acríticamente, por demás) Hannah Arendt (2017) en su libro <em>On revolution </em>de 1963, sin embargo, es imposible ocultar la <em>otra</em> <em>historia</em> (bastante negra) de los Estados Unidos.</p>



<p>En la lectura apologética que se repite sin cesar, se suele ocultar:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p></p>



<p>“la dominación, represión y hasta el exterminio de la población indígena, de los esclavos afro, de los blancos pobres y principalmente de los migrantes que por grandes oleadas fueron llegando a territorio norteamericano […], la opresión inmisericorde contra la izquierda, los movimientos obreros […] Estados Unidos ha eliminado en el pueblo toda oposición crítica con una metodología cruel y sumamente eficaz”. (Dussel, 2022, p. 29).</p>
</blockquote>



<p>A lo anterior hay que agregar su racismo estructural (segregar a los negros de los blancos) y el intervencionismo militar e imperial en todo el mundo. Pues bien, ya en su coletazo final o en su canto de cisne para no perder la hegemonía en el actual contexto global, los americanos desembocan abiertamente en el fascismo. En la actualidad, Estados Unidos es ya una dictadura andante y galopante, y esto es algo inocultable. Los eslóganes de Donald Trump de “America First” (“América primero”) y  “Make America Great Again” (“Hacer grande a América de nuevo”), MAGA en sus siglas, no solo son lemas de una potencia en decadencia, asustada, sino que son frases que expresan los viejos propósitos del “Destino manifiesto”, de la Doctrina Monroe de “América para los americanos”, o de los delirios del &#8220;panamericanismo&#8221; de finales del siglo XIX, todos ellos encaminados a justificar providencialmente (como si Estados Unidos fuera un pueblo guiado por Dios mismo) el expansionismo, el anexionismo, el saqueo y el intervencionismo en América Latina y el mundo.</p>



<p>Hoy, desde luego, el contexto de ese expansionismo es diferente al pasado porque la hegemonía china, la presencia de Rusia, el auge de otros países en los BRICS+, etc., amenazan la hegemonía americana en el mundo. <em>Y a esto hay que adicionar los conflictos sociales internos</em>: el desempleo, la pobreza, las drogas, la inflación, el pésimo sistema de salud, la impresionante deuda pública que supera el PIB en 122%, etc., que han activado los “<em>afectos inmunitarios”</em> (Quintana, 2021) contra un “Otro” al cual culpabilizan de todos los males de la sociedad. <em>Aquí solo se activa una vieja táctica de la política: para ocultar los males y sus verdaderas causas hay que inventar un culpable, un chivo expiatorio, un enemigo interno y externo.</em> Este papel de culpable lo asumen los socialistas, los comunistas, los ambientalistas, los zurdos, la ideología woke, las feministas, los pobres, los inmigrantes.</p>



<p>“America First” implica, por derivación lógica, acudir a una jerga de la autenticidad, a la idea de la existencia de un pueblo puro, virginal, grande, heroico, magnificente, virtuoso, que ha sido degradado y corrompido por la presencia y la intrusión de Otro, el cual es asimilado a un virus que hay que eliminar y del cual hay que protegerse. Es una “operación paranoica” fundamentada en una lógica identitaria. Para decirlo con Jorge Alemán en su libro <em>Ultraderechas</em>:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p></p>



<p>“<strong>las nuevas derechas, con argumentos neonazis que acceden al poder en distintos lugares del mundo, constituyen la nueva máquina de guerra construida en una férrea lógica identitaria, la que siempre habla a los verdaderos nacionales invocando la anulación, el desprecio, el rechazo con odio hacia el otro extranjero”. (Alemán, 2025, p. 79).</strong></p>
</blockquote>



<p>Así, en la actual dictadura americana se juntan los dos motivos: 1º) el problema externo enmarcado en la perdida de hegemonía en el mundo, donde China es el gran Otro, lo cual es visto como un asedio peligroso para la nación americana, y 2º) la conflictividad interna con todos sus problemas sociales, económicos, políticos y culturales. Ambos confluyen para <em>activar una política nacionalista, xenofóbica, racista, supremacista y sionista</em>. Esto lleva a los americanos a una ofensiva hemisférica y, probablemente, global, que es, en realidad, un disimulado movimiento defensivo que expresa debilidad, miedo y temor a dejar de ser lo que antes se era. Es el pavor a la pérdida de la grandeza que solo expresa inseguridad existencial como nación.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>



<p>Donald Trump es, en realidad, quien pilotea la decadencia americana, es quien en su segundo mandato se puso decididamente al frente del timón de un barco que naufraga, pero al que para sacarlo avante y evitar que se hunda solo le queda el poderío militar americano, el mismo que han alimentado por décadas con altos porcentajes (del 3.4%) del Producto Interno Bruto (PIB). Es decir, a la potencia en crisis solo le queda la fuerza bruta…es la defensa peligrosa de la bestia moribunda. Es la política del matoneo, del chantaje, de la amenaza, en las relaciones internacionales; y, como vimos en el caso de Venezuela, de la acción directa y el ataque ilegal, donde se ha mandado al traste el derecho internacional y las estructuras políticas creadas después de 1945 para mantener el orden mundial. Es la muerte del multilateralismo para resolver problemas entre Estados y es el regreso del hobbesiano “estado de naturaleza”, pero esta vez entre los Estados mismos, donde sobrevivirá el más fuerte y más poderoso. <em>Es darwinismo social aplicado en las relaciones interestatales</em> y el regreso a la barbarie.</p>



<p><strong>La dictadura americana&nbsp;</strong></p>



<p>En <em>Sobre la violencia </em>Hannah Arendt, citando a Henry Steel, nos dice que: “si destruimos el orden mundial y destruimos la paz mundial <em>debemos inevitablemente subvertir y destruir primero nuestras propias instituciones políticas</em>” (Arendt, 2015, p. 115).&nbsp;Exactamente esto es lo que está haciendo Trump en Estados Unidos: ha ido desmantelando poco a poco los frenos constitucionales y ha erosionado las instituciones americanas, con la diferencia que esto no lo hace primero, sino <em>simultáneamente</em> con la destrucción del orden jurídico global.</p>



<p>Dado a que tiene mayorías en el congreso, allí le aprueban todas sus decisiones, medidas y políticas, entre ellas, intervenir en Venezuela sin el permiso del mismo congreso. Así logra imponer su voluntad al partido demócrata. Esto nos indica que ni siquiera en una democracia con contrapesos, la sociedad está a salvo del autoritarismo. Trump ha ido presionando el sistema judicial (Jueces, fiscales, Corte Suprema de Justicia), está desbaratando el federalismo mismo, busca influir en la Reserva federal, matonea, censura, amenaza y ataca jurídicamente a la prensa, así como a un conjunto de instituciones claves para la democracia de un país, entre ellas, las universidades y las instituciones culturales.</p>



<p>En Este último caso, Trump ha emprendido una <em>batalla ideológica represiva </em>contra la diversidad, el pensamiento crítico, las teorías críticas del racismo, la llamada ideología woke, el movimiento LGBTIQ+, los ambientalistas. Sabe que la <em>uniformización </em>y la <em>homogenización</em> de las creencias, de las representaciones del mundo, del pensamiento, de la cultura, cumplen una función primordial, pues cierran el campo de lo posible y las alternativas al sistema. En esta tarea el uso del lenguaje ha sido clave: este es convertido en un lenguaje simple, macartizador, estigmatizador, donde el Otro es acusado de antisemita, enemigo de la nación, izquierdista, agitador, etc. Es un lenguaje que <em>crea la realidad</em> y que va preparando el camino para la acción. Así convierte las palabras, las declaraciones, los eslóganes, en hechos. Es una especie de performatividad planeada que anuncia la realidad deseada para que luego sea aceptada sin oposición por la ciudadanía. Es la creación de <em>un régimen consentimental</em> o de  un <em>consenso inmunitario</em> que allana toda disidencia y desacuerdo.  </p>



<p>Recordemos que Trump emitió un decreto para desmantelar el Departamento de Educación, cambió el nombre del Departamento de Defensa por el de Departamento de guerra, llama al Golfo de México &#8220;Golfo de América&#8221;, entre otras acciones en las cuales el trabajo sobre el lenguaje, el cambio de los nombres, los deslices semánticos, etc., no es inofensivo, sino donde claramente intenta transformar el <em>sentido común</em> del americano para <em>normalizar </em>la sociedad autoritaria que desea, una sociedad delirantemente pura, virginal, pulcra, sin virus y contaminaciones. Estas acciones sobre el lenguaje recuerdan la <em>neolengua</em> de la que habló George Orwell en su libro <em>1984, </em>donde decía:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p></p>



<p>“el propósito de la nuevalengua no era solo proporcionar un medio de expresión a la visión del mundo y de los hábitos mentales […], sino que fuese imposible cualquier otro modo de pensar […] La nuevalengua estaba pensada no para extender, sino para <em>disminuir el alcance del pensamiento</em>”. (2013, p. 315-316).&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>
</blockquote>



<p>Es decir, con estas operaciones sobre el lenguaje y la cultura, se busca un ciudadano promedio domesticado, acrítico, borrego, incapaz de pensar, y, por lo mismo, y para recordar de nuevo a Arendt, capaz de cometer el mal. Esto ya se nota en el incremento de los ataques racistas, aporofóbicos, homofóbicos y xenofóbicos en Estados Unidos. Cuando desde el poder se atiza el <em>odio </em>y se moviliza la agresión contra el Otro, las sociedades se vuelven más peligrosas y belicosas: se justifica la violencia y la eliminación física del chivo expiatorio, se alienta el maltrato, el dominio y la represión contra el Otro que supuestamente daña la nación. Esto es lo que ocurre ya a diario en Estados Unidos.</p>



<p>El siete de enero de 2026 un agente del ICE (Servicio de Control de Inmigración y Aduanas) asesinó a disparos en la cara a una ciudadana americana, madre de tres hijos. Su nombre era Renee Nicole Good. Un video muestra claramente cómo ocurrió el hecho en Mineápolis. Sin embargo, el gobierno Trump, incluido él y el Vicepresidente, tildaron de agitadora y de terrorista a la ciudadana. La culparon llamándola una “víctima de la ideología de izquierda” a la vez que defendían la “inmunidad absoluta” del agente asesino. Es decir, le mintieron en la cara al país, a sus ciudadanos; los infantilizaron despreciando su buen juicio. Cuando esto ocurre en un país, es el acabose porque implica que la verdad no importa, que la única verdad es la del poder y la del relato oficial, en estos casos, la mentira puede convertirse en verdad o es la noción de verdad misma la que desaparece. Así, todo queda justificado con un precio muy alto para la ciudadanía, las víctimas y la legitimidad de las instituciones mismas. Esto es lo que ocurre cuando “la mentira moderna- y esta es la característica que la distingue- se produce <em>en serie y se dirige a la masa”</em>(Koyré, 2015, p. 38).</p>



<p>Hechos como el descripto está llevando a Estados Unidos al borde de una guerra interna, una guerra civil, pues frente a la mentira el ciudadano responde con la protesta, tal como efectivamente ocurrió en distintas ciudades americanas. De hecho, en ciudades como Mineápolis en el Estado de Minnesota, la gente se está organizando y atacando al ICE, su autoridades civiles han criticado la militarización y el autoritarismo desplegado en sus jurisdicciones y han entrado en colisión con el gobierno Trump que ahora amenaza con una ley de insurrección, un “estado de excepción” gravísimo, pues implica, como toda excepcionalidad, más poder para el gobierno y menos garantías constitucionales y menos derechos para los ciudadanos, estos quedarían a merced del ICE o las fuerzas represivas del Estado, una especie de Gestapo, encapuchados, sin identificación que desde hace un tiempo allanan tiendas, supermercados, lugares de trabajo, espacios públicos (calles), escuelas, etc., golpeando, maltratando, arrastrando, etc., a migrantes y hasta a sus propios ciudadanos. Nadie está a salvo. Ese grupo parece una organización paramilitar sin control que nos recuerda, de nuevo, a Orwell cuando decía en su magnífico libro:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p></p>



<p>“<strong>Si quieres hacerte una imagen del futuro, imagina una bota aplastando una cara humana…eternamente. […] El hereje, el enemigo de la sociedad, seguirá ahí para que podamos derrotarle y humillarle una y otra vez. […] el espionaje, las traiciones, las detenciones, las torturas, las ejecuciones y las desapariciones proseguirán eternamente […] He ahí el mundo que preparamos”. (2013, p. 283).&nbsp;</strong>&nbsp;</p>
</blockquote>



<p>Esto es lo que parece incubarse al interior de Estados Unidos, un país donde el miedo, el odio, la rabia, la zozobra, la inseguridad y la intranquilidad son ya habituales y afectan el día a día de las personas. Es la pesadumbre y la epidermización del miedo los que se incrustan en la vida cotidiana de mujeres, hombres y hasta niños. <em>En Estados Unidos llaman, hoy, libertad al terror, y seguridad al estado de miedo permanente; </em>en ese país se está desmantelando a pasos agigantados el Estado de Derecho y la democracia liberal, una democracia cacareada pero inexistente. Trump parece el Gran Hermano o, mejor, es el <em>egócrata</em>, el alfil de los multimillonarios corporativos, dispuesto a arrasar con la sociedad y el mundo entero en sus delirios supremacistas y nacionalistas. Es el costo, pero, a la vez, la consecuencia y el efecto natural de la ideología MAGA y de “America First”.&nbsp;&nbsp;</p>



<p><strong>Digamos, para resumir, que <em>la vuelta a un nacionalismo chovinista, las políticas xenofóbicas, la caza de migrantes, la destrucción de la división de poderes y las instituciones intra e interestatales, la censura de la prensa, la censura de libros, el ataque a la autonomía universitaria, los ataques a la libertad de expresión y de reunión, el anti-intelectualismo, el rechazo de la ciencia en los movimientos antivacunas, la defensa a ultranza de los valores familiares tradicionales, el negacionismo climático, la movilización del miedo y del odio como afectos inmunitarios contra el diferente, el otro, el extranjero, el pobre; la persecución de los opositores o de los disidentes, la misoginia, la proscripción de los discursos de género y la negación de los derechos para las minorías, el supremacismo blanco racista; el aumento del securitismo y el militarismo, el culto a la personalidad de sus seguidores, entre otros síntomas, </em>muestran que el fascismo americano es una realidad y ponen en tela de juicio, una vez más, el candoroso relato según el cual Estados Unidos es la cuna de la libertad y la democracia.  <em>  </em></strong></p>



<p>En todo lo anterior no se puede excluir el papel y la responsabilidad de parte de la prensa corporativa, la cual determina lo que vale la pena mostrar y lo que es conveniente esconder, a la vez que actúan como instrumentos de legitimación del poder fascista y de las neoderechas globalizadas. En estas estrategias fatales “la prensa es hoy un ejército con especialidades cuidadosamente organizadas; los periodistas son los oficiales y los lectores son los soldados” (Adorno, 1984, p. 32). La prensa se convierte, así, en la punta de lanza de la acción fascistoide, la preparara, la normaliza entre las audiencias. </p>



<p><strong>La derecha fascista en ascenso</strong></p>



<p>En la actualidad se habla en la academia de neofascismos, posfacismos, nuevas derechas, ultraderechas, derechas fascistas, etc. En verdad, no importa tanto el nombre o la denominación sino las ideas que defienden, las ideas que encarnan y promueven como visión de sociedad y como destino del mundo. <em>En esas ideas están dibujadas y representadas formas de valorar, creencias, deseos, defensa de privilegios, visiones de futuro desigualitarias e intereses geopolíticos</em>.</p>



<p> No es raro, por ejemplo, que frente a la guerra en Ucrania o el enorme desarrollo económico de China, la derecha mundial y sus conglomerados mediáticos se abalancen en gavilla a atacar a Rusia o a China. Y lo hacen porque esto países representan un peligro para su hegemonía y sus intereses. O, en otros casos, la ideología anticomunista contra China, o la animadversión histórica por el poder de Rusia (y de su líder actual Vladimir Putin), maquillan los verdaderos intereses de las potencias occidentales: no se trataba tanto de defender a Ucrania, como decían, sino de debilitar o quebrar a Rusia (lo cual no pudieron hacer) y de paso, como en el caso de Estados Unidos, vender petróleo y armas a Europa y apoderarse de sus tierras raras. Esto les permitió a los gringos someter a Europa y doblegarla bajo sus propios intereses. Hoy Europa carece de poder geopolítico frente a Oriente y frente a su mayor aliado occidental, hoy es un continente sometido a las órdenes de Trump. Es la decadencia de Europa. Como vaticinaba Hegel en sus <em>Lecciones sobre filosofía de la historia universal</em>, el poder, el espíritu (Der Geist) se desplazó desde Europa hacia América del Norte: “América es el país del porvenir” (1974, p. 177), decía el filósofo alemán en la primera mitad del siglo XIX.</p>



<p>En el caso de Gaza, para Estados Unidos se trataba de favorecer el poder de Israel en Oriente medio. Israel es, como se sabe, el principal aliado de los americanos en la región; se trataba, también, de pagar favores a los judíos multimillonarios que financiaron la campaña de Donald Trump a la presidencia. En este caso, Estados Unidos actuó como siempre lo ha hecho en el mundo:&nbsp; con cínico pragmatismo. Esto implica atacar a sus enemigos, defender a sus aliados, saquear recursos naturales y asegurar su hegemonía geopolítica. Es la misma lógica del ataque a Venezuela, donde el petróleo -y no la flagrante democracia y libertad- fue su principal motivo. Este ataque, que según la misma ONU viola el derecho internacional, ha sido justificado por las nuevas derechas. Igualmente ha sido ampliamente difundido por la prensa, la cual nunca habla de, por ejemplo, que las brutales sanciones económicas a Venezuela <em>también </em>son responsables de la migración venezolana en América Latina. Se pasa por alto algo tan simple como el hecho de que las sanciones económicas impuestas o los bloqueos para presionar a un gobierno terminan afectando en mayor grado, y en la vida cotidiana, a la población de ese país y no tanto a los gobiernos o cúpulas en el poder.</p>



<p>En su accionar estratégico y geopolítico, como ya advertíamos, Estados Unidos da un tiro de gracia al Derecho Internacional, el Derecho Internacional Humanitario, los Derechos humanos, el multilateralismo, la doctrina política de la soberanía y la autodeterminación de los pueblos. Su política exterior injerencista es un <em>darwinismo político, </em>voraz y depredador. En estas actuaciones ha cometido ejecuciones extrajudiciales en el Caribe al asesinar tripulantes de lanchas. Sin captura, sin debido proceso, sin derecho a la defensa y posibilidad de refutar las pruebas (estas nunca se han mostrado) los americanos asesinan en aguas internacionales. También los gringos son cómplices del genocidio en Gaza pues han sido los principales defensores de Netanyahu y su expansionismo en Oriente. Gaza parece encarnar el destino de los previamente declarados superfluos, prescindibles, por el fanatismo sionista y por el poder. Nada volverá a ser igual después de Gaza pues ejemplifica la debacle moral de Occidente:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p></p>



<p><strong>“solo una humanidad a la que la muerte le ha llegado a resultar tan indiferente como sus miembros, una humanidad que ha muerto, puede sentenciar a muerte por vía administrativa a incontables seres” (Adorno, 2017, p. 242).</strong></p>
</blockquote>



<p> Lo preocupante es que todas estas acciones, estas formas de ver el mundo, son apoyados por las derechas globales afines a Occidente. Desde Vox en España, Javier Milei en Argentina, Bukele en Salvador, Kast en Chile, la derecha colombiana, parte de la derecha europea, justifican los ataques de Israel a Gaza, su necrofordismo o producción serializada de cadáveres de mujeres, niños y hombres; justifican el sionismo, o aplauden la invasión y el secuestro de Nicolás Maduro en Venezuela. <strong>No se trata de defender a Maduro. Se trata de defender la soberanía de cualquier país, de rechazar el imperialismo, de defender la autodeterminación de los pueblos, el derecho internacional así este funcione deficientemente.  Se trata de abogar por la dignidad y la vida de la gente inocente victima de una historia sacrificial dirigida por los poderosos del mundo.</strong></p>



<p>Las derechas actuales son globales, se <em>articulan</em> en la defensa de sus intereses interviniendo en las elecciones de otros países, promueven una visión de mundo que defiende sus privilegios, sus propiedades, el capitalismo y su neoliberalismo. Es una derecha hipócrita que despotrica del Estado de bienestar, pero acude al Estado para que la salve de la crisis o les proteja sus negocios. Les gusta el Estado para depredarlo, para vampirizar la riqueza socialmente producida, para saquear el producto de los impuestos que pagan los ciudadanos. Esa derecha global unida, desde Argentina, pasando por Colombia, Europa y Estados Unidos, es un peligro para la humanidad porque apoyan la locura imperialista y fascistoide de Trump. Son derechas que ponen en peligro la vida y la existencia del mundo. Se oponen a subsidios, a inversión pública, a salarios y seguridad social dignas; desfinancian la educación y atacan la educación pública, no pagan o pagan pocos impuestos, son aporofóbicas, racistas, clasistas, belicistas, excluyentes. Desean un mundo solo para ellos, eso sí, que les permita explotar a otros para incrementar y reproducir su riqueza.</p>



<p>Esa derecha usa los mismos mecanismos de estigmatización que el trumpismo. Es preocupante como Milei habla de los “Zurdos de mierda”; o, en Colombia, como un candidato de esa topología ideológica habla de “destripar” a la izquierda o al progresismo. Hacen esas aseveraciones en nombre de la libertad y de la patria. Al respecto cabe decir: <strong>“Los hombres han manipulado de tal forma el concepto de libertad, que acaba en el derecho del más fuerte y más rico a quitarle al más débil y más pobre lo poco que aún tiene” </strong>(Adorno, 2017, p. 263). Desde luego, también lo hacen en nombre de sus privilegios oligárquicos y del santo mercado que les permite mantenerlos y perpetuarlos.</p>



<p><strong>La idea que transmiten es que quienes defienden ideas igualitarias, a favor de los menos favorecidos, denunciando el cambio climático, críticos del mercado, que se oponen al militarismo y al sionismo global (apoyado en América Latina por Milei) deben ser exterminados como pulgas o insectos. Así se abonó el exterminio de los judíos en Alemania, y así se prepara en el discurso el exterminio de la izquierda o de cualquier ideología que no se alinee con su cosmovisión. </strong>Esto es ya fascismo puro y duro. En el mundo de las neoderechas no hay pluralismo de ideas, libertad de pensamiento y diferencias. Solo un mundo plano, llano, sin fisuras, un <em>régimen ad unum </em>que con su razón instrumental les permite gestionar a su favor la renta y las riquezas globales. Así se manifiesta, también, su deseo desesperado por mantener un capitalismo caníbal puesto a su servicio.  </p>



<p> <strong>Básicamente, defender la vida, la dignidad, la igualdad, la diversidad, el planeta y la naturaleza, es incompatible con las derechas actuales. </strong>Las derechas globales son necrófilas: Desean la muerte de su Gran Otro inventado. De hecho, no parece haber puntos medios: ya ni siquiera hay espacios para la socialdemocracia o el Estado social de derecho. En su ceguera conveniente, pues olvidan que todo es <em>relacional</em>, <em>interdependiente, codependiente,</em> niegan la crisis climática y los problemas del mundo. Seguramente suponen que cuando estos se vuelvan extremos, y se nos echen encima, ellos podrán contenerlos con más fascismo y represión, pero sin que se altere su “modo de vida imperial” (Saito, 2022, p. 22), el cual se podrá seguir sosteniendo con las riquezas del Sur global, con los réditos del trabajo de los explotados laboral y económicamente; con la depredación vampírica de las potencialidades de las corporalidades vivientes de quienes desprecian.   </p>



<p>En este contexto <em>juega</em> actualmente América Latina. Este continente, como África, ha sido explotado y subdesarrollado por Europa y Estados Unidos, por el Norte. Ya decía Eduardo Galeano:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p></p>



<p>“<strong>Todo se ha transmutado siempre en capital europeo o, más tarde, norteamericano, y como tal se ha acumulado y se acumula en los lejanos centros de poder. <em>Todo: la tierra, sus frutos y sus profundidades ricas en minerales, los hombres y su capacidad de trabajo y de consumo, los recursos naturales y los recursos humanos.</em> El modo de producción y la estructura de clases [ricos, pobres, clases medias] de cada lugar han sido sucesivamente determinados, desde fuera, por su incorporación al engranaje universal del capitalismo” (2021, p. 18).&nbsp;</strong></p>
</blockquote>



<p>Y en esta realidad históricamente comprobable para Nuestra América, las clases dominantes, las oligarquías (dominantes hacia adentro, arrodilladas frente a los países del Norte), tienen una gran responsabilidad, pues han permitido y promovido el saqueo de las riquezas de nuestros países. Esa es la maldición de nuestros pueblos sin conciencia, sin un proyecto histórico nacional o continental como deseaban Simón Bolívar, José Martí, Manuel Ugarte, entre otros.</p>



<p>Por eso, hoy hay que acudir a la imaginación política, al rescate de la utopía, la defensa de la esperanza, la articulación desde debajo de los movimientos altermundistas, la construcción de una democracia radical, etc., con la defensa de la vida, la dignidad, el bienestar y la supervivencia de las generaciones futuras como principios rectores para hacerle frente al fascismo y las neoderechas que lo encarnan. En este sentido, las próximas elecciones presidenciales en Colombia no pueden ser la excepción, pues oponerse a la derecha radical y oligárquica deja de ser fanatismo partidista y se convierte, más bien, <em>en un imperativo ético</em> en defensa de la vida biológica humana y no humana. Es cuestión de principios.</p>



<p><strong>Nota:</strong> En este artículo no uso el concepto &#8220;dictadura&#8221; en la acepción romana, sino en la moderna. Equivale plenamente a Fascismo. </p>



<p><strong>Referencias</strong></p>



<p>Adorno, Theodor. (1984). <em>Crítica cultural y sociedad</em>. Madrid: Sarpe.</p>



<p>Adorno, Theodor. (2017). <em>Minima moralia. Reflexiones desde la vida dañada.</em> Akal.</p>



<p>Alemán, Jorge. (2025). <em>Ultraderechas. Notas sobre la nueva deriva neoliberal</em>. Madrid: NED ediciones.</p>



<p>Arendt, Hannah. (2015). “Sobre la violencia”. En <em>Crisis de la república</em> (pp. 81-152), Madrid: Trotta.</p>



<p>Arendt, Hannah. (2017). <em>Sobre la revolución</em>. Madrid: Alianza Editorial.</p>



<p>Arendt, Hannah. (2020). <em>Verdad y mentira en la política</em>. Barcelona: Página Indómita.</p>



<p>Dussel, Enrique. (2022). <em>Política de la liberación</em>. Crítica creadora. Volumen III. Madrid: Trotta.</p>



<p>Galeano, Eduardo. (2021). <em>Las venas abiertas de América Latina</em>. México: Siglo XXI Editores.</p>



<p>Hegel, G. W. F. (1974). <em>Lecciones sobre la filosofía de la historia universal</em>. Madrid: Revista de occidente.</p>



<p>Koyré, Alexander. (2015). <em>La función política de la mentira moderna</em>. Pasos perdidos.</p>



<p>Orwell, George. (2013). <em>1984</em>. Bogotá: Penguin Random House Grupo Editorial S.A.S.</p>



<p>Quintana, Laura. (2021). <em>Rabia. Afectos, violencia, inmunidad</em>. Barcelona: Herder.</p>



<p>Saito, Kohei. (2022). <em>El capital en la era del Antropoceno</em>. Barcelona: Penguin Random House Grupo Editorial S.A.S.</p>
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        <author>Damian Pachon Soto</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Filosofía y coyuntura</category>
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        <pubDate>Fri, 16 Jan 2026 23:36:17 +0000</pubDate>
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