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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>You searched for van der sande | Blogs El Espectador</title>
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        <title>No hace falta una bala: enfermedades de animales domésticos amenazan a los felinos silvestres de Latinoamérica</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/no-hace-falta-una-bala-enfermedades-de-animales-domesticos-amenazan-a-los-felinos-silvestres-de-latinoamerica/</link>
        <description><![CDATA[<p>Andrés Bräutigam es médico veterinario especializado en fauna silvestre y trabaja en un centro de rescate en San Isidro de Heredia, un cantón cercano a San José, la capital de Costa Rica. En 2025 recibió a un pequeño margay (Leopardus wiedii) que, entre sus innumerables pacientes, le es difícil olvidar. Su cuerpo, recuerda, tenía “todas [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>La expansión de las actividades humanas y la fragmentación de los ecosistemas están acercando a perros y gatos domésticos a los felinos silvestres de América Latina, facilitando la transmisión de enfermedades.</em></li>



<li><em>Expertos advierten que la combinación de pérdida de hábitat, expansión urbana y tenencia irresponsable de mascotas está creando una crisis silenciosa y poco estudiada.</em></li>



<li><em>Enfermedades como la leucemia y el sida felino ya circulan entre poblaciones silvestres, pero la falta de monitoreo y recursos impide dimensionar su verdadero impacto.</em></li>



<li><em>Aunque muchas de estas enfermedades no son mortales en animales domésticos, pueden llegar a ser letales en los gatos salvajes de la región.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Andrés Bräutigam es médico veterinario especializado en fauna silvestre y trabaja en un centro de rescate en San Isidro de Heredia, un cantón cercano a San José, la capital de Costa Rica. En 2025 recibió a un pequeño margay (<em>Leopardus wiedii</em>) que, entre sus innumerables pacientes, le es difícil olvidar. Su cuerpo, recuerda, tenía “<strong>todas las muestras del conflicto felino-humano</strong>”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El animal —que se encontraba cerca de la comunidad de Turrialba, en el centro del país— había entrado a un gallinero en busca de alimento. Al verlo acorralando a las gallinas, los perros de la zona lo persiguieron y luego un habitante lo golpeó en el cráneo en represalia. Pero la historia no acabó allí. Tras ser llevado al centro de rescate, Bräutigam y su equipo evidenciaron que el margay, además de las heridas,&nbsp;<strong>estaba infectado con dos enfermedades comunes en gatos domésticos</strong>: sida (FIV) y leucemia felina (FeLV).</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274994"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15221230/Foto-1-Credito_-Andres-Brautigam-1.jpeg" alt="Un margay que llegó al centro de rescate tras ser perseguido por perros y golpeado por humanos. Además del traumatismo, presentaba enfermedades que pudieron ser transmitidas por felinos domésticos. Foto: Andrés Bräutigam" class="wp-image-274994" /><figcaption class="wp-element-caption">Un margay llegó al centro de rescate tras ser perseguido por perros y golpeado por humanos. Además del traumatismo, presentaba enfermedades que pudieron ser transmitidas por felinos domésticos. Foto: cortesía Andrés Bräutigam</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/08/felinos-rescatados-trafico-animales-latinoamerica/">Sin salida: la irreversible realidad de los felinos que son rescatados del tráfico de animales</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Mucho de ese conflicto —dice el veterinario— se deriva de un ecosistema que está altamente alterado”. Es una cadena de eventos desafortunados. Sin un ecosistema conservado en el que el felino pueda desplazarse y camuflarse para cazar a sus presas, y con comunidades humanas que se expanden hacia zonas conservadas, el animal se acerca cada vez más a las personas e interactúa con sus animales de crianza y mascotas, pudiendo contagiarse de enfermedades de las que aún se conoce poco.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La transmisión de enfermedades de animales domésticos a felinos silvestres se ha convertido en una preocupación en aumento</strong>&nbsp;entre grupos de conservación, biólogos y médicos veterinarios. Como asegura Jim Sanderson, fundador y director de la Fundación para la Conservación de los Pequeños Felinos Salvajes (SWCCF, por sus siglas en inglés) y miembro del Grupo de Especialistas en Felinos de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN),&nbsp;<strong>“es, sin duda, el asesino silencioso más grave, generalizado y devastador” para los félidos silvestres</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Enzo Aliaga-Rossel, investigador asociado del Instituto de Ecología de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) de La Paz y miembro del Programa de Investigación de Félidos de Bolivia (PIF), explica que el contagio de virus entre la fauna silvestre y los animales domésticos se conoce como “salto zoonótico” y ocurre cuando la actividad humana altera los ecosistemas, ocasionando el contacto estrecho.&nbsp;<strong>Los animales domésticos, comenta, actúan frecuentemente como «puentes epidemiológicos» que transmiten estos patógenos</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, el impacto potencial de las enfermedades “domésticas” no se limita a una sola especie, sino que&nbsp;<strong>puede exponer a diferentes felinos a patógenos peligrosos que, en muchos casos, pueden ser mortales</strong>, asegura la científica brasileña Flavia Tirelli, doctora en Zoología y coordinadora del&nbsp;<em>Geoffroy’s Cat Working Group</em>, una red internacional que lucha por la conservación del gato del bosque o gato montés (<em>Leopardus geoffroyi</em>) y de otros felinos silvestres.&nbsp;<strong>La transmisión de enfermedades pone en riesgo, especialmente, a los felinos silvestres que ya están en peligro de extinción.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274993"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15221227/3-Puma_Credito_Rodrigo-Nunez.jpeg" alt="Además de amenazas como la pérdida de hábitat, la caza y el tráfico de fauna, los felinos silvestres —como el puma de la imagen— se enfrentan a la transmisión de enfermedades de animales domésticos, una problemática que alerta a los científicos y grupos de conservación. Foto: Rodrigo Núñez Pérez" class="wp-image-274993" /><figcaption class="wp-element-caption">Además de amenazas como la pérdida de hábitat, la caza y el tráfico de fauna, los felinos silvestres —como el puma de la imagen— se enfrentan a la transmisión de enfermedades de animales domésticos, una problemática que alerta a los científicos y grupos de conservación. Foto: cortesía Rodrigo Núñez Pérez</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Desde los grandes jaguares (<em>Panthera onca</em>) y pumas (<em>Puma concolor</em>), hasta los más pequeños y poco conocidos como el gato de las pampas (<em>Leopardus munoai</em>), el gato colocolo (<em>Leopardus colocola</em>) y la oncilla nebulosa (<em>Leopardus pardinoides</em>),&nbsp;<strong>se enfrentan a los riesgos de contraer enfermedades virales</strong>,<strong>&nbsp;hongos, bacterias o parásitos</strong>&nbsp;de animales domésticos. Se trata de una amenaza en aumento, que no conoce fronteras y de la que los gatos salvajes no pueden huir por instinto.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2023/08/especial-los-pequenos-y-olvidados-gatos-silvestres-de-latinoamerica/">Los pequeños y olvidados gatos silvestres de Latinoamérica</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Si a esto se le suman otras presiones como la pérdida de ecosistemas, el avance agrícola y urbano en sus zonas de distribución, su captura para el tráfico de fauna o la caza por retaliación (es decir, como respuesta a los ataques a animales domésticos),&nbsp;<strong>la situación que enfrentan los gatos silvestres es dramática.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En esta entrega especial,&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;documentó el avance de numerosas enfermedades de animales domésticos que afectan a los felinos silvestres en seis países de la región: México, Costa Rica, Ecuador, Chile, Brasil y Bolivia.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Una amenaza cada vez más cerca</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0006320712003151?via%3Dihub" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Diversos estudios</a>&nbsp;han documentado cómo los gatos y los perros domésticos pueden impactar gravemente la fauna silvestre. Los perros, por ejemplo,&nbsp;<a href="https://mammalia-aequatorialis.org/index.php/boletin/article/view/106" target="_blank" rel="noreferrer noopener">han llevado a la extinción</a>&nbsp;a&nbsp;<strong>11 especies de aves</strong>&nbsp;y han puesto en peligro la supervivencia de&nbsp;<strong>96 especies de mamíferos</strong>. Los gatos cazan y se&nbsp;<a href="https://www.nature.com/articles/s41467-023-42766-6" target="_blank" rel="noreferrer noopener">comen más de 2084 especies</a>&nbsp;de diferentes grupos de animales, de las cuales 347 (16.65 %) están amenazadas de extinción. Además de esto, durante las interacciones, pueden transmitirles enfermedades.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274992"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15221225/4-Ocelote-USFQ-1.jpeg" alt="Un ocelote (Leopardus pardalis) es atendido en el Hospital de Fauna Silvestre (Tueri) de la Universidad San Francisco de Quito. Foto: Carolina Sáenz" class="wp-image-274992" /><figcaption class="wp-element-caption">Un ocelote (<em>Leopardus pardalis</em>) es atendido en el Hospital de Fauna Silvestre (Tueri) de la Universidad San Francisco de Quito. Foto: Carolina Sáenz</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Como explica Tirelli, “la fragmentación del hábitat y la expansión urbana han facilitado en gran medida la transmisión de patógenos entre especies domésticas y silvestres. Cuanto más aumenta esta fragmentación, con más ‘pedacitos’ de áreas naturales modificadas, los humanos traen consigo animales domésticos que pueden transmitir enfermedades a los animales silvestres”. Además, advierte Diego Ramírez-Álvarez, especialista en manejo y conservación de la biodiversidad,&nbsp;<strong>esas enfermedades “se están presentando con mayor frecuencia en los últimos años, debido al aumento de mascotas de libre deambular en territorios silvestres</strong>,<strong>&nbsp;al acortamiento de la interfaz humano-silvestre y a una pésima tenencia responsable de mascotas</strong>”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cámaras trampa de biólogos y científicos en distintos países de Latinoamérica han evidenciado cómo los animales domésticos se mueven por las mismas zonas que los silvestre, compiten por recursos y se depredan, incluso al interior de áreas protegidas. “El problema no son el perro o el gato, sino que&nbsp;<strong>las personas no son conscientes de lo que pueden causar a la fauna silvestre</strong>”, señala la médica veterinaria Carolina Sáenz, directora del Hospital de Fauna Silvestre (Tueri) de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ).</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274991"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15221223/5-Traslape-gatos.jpg" alt="Registros de cámaras trampa del Proyecto Felinos do Pampa muestran que gatos silvestres y domésticos circulan por el mismo camino, lo que aumenta el riesgo de transmisión de patógenos. A la izquierda un gato montés (Leopardus geoffroyi) y a la derecha un gato doméstico (Felis catus). Foto: Informe anual Geoffroy&apos;s Cat Working Group 2025" class="wp-image-274991" /><figcaption class="wp-element-caption">Registros de cámaras trampa del Proyecto Felinos do Pampa muestran que gatos silvestres y domésticos circulan por el mismo camino, lo que aumenta el riesgo de transmisión de patógenos. A la izquierda, un gato montés (<em>Leopardus geoffroyi</em>) y a la derecha, un gato doméstico (<em>Felis catus</em>). Foto: Informe anual Geoffroy’s Cat Working Group 2025</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">José Daniel Ramírez, biólogo costarricense, creó el programa “La amenaza invisible” para entender la relación entre las enfermedades de mascotas y los felinos silvestres en su país y para detectar patógenos que podrían pasar desapercibidos entre ellos. En el bosque nuboso de Monteverde, donde trabaja, se encuentran las seis especies de félidos de Costa Rica (jaguar, puma, oncilla, margay, ocelote y yaguarundí).&nbsp;<strong>“En el país, todas están en peligro de extinción y las enfermedades transmitidas por animales domésticos actúan como una presión adicional”</strong>, señala.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los registros de sus cámaras trampa han documentado que el mismo sendero por el que pasa una puma con sus dos crías se convierte, algunas horas más tarde, en el camino de tres perros pastores alemanes. “Esa era una de nuestras cámaras trampa más remotas. Pero no ha sido la única vez ni la única zona. Es una muestra de que están compartiendo el hábitat”, insiste Ramírez.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En México, el profesor Heliot Zarza Villanueva, biólogo y vicepresidente de la&nbsp;<a href="https://www.ancjaguar.org/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Alianza Nacional para la Conservación del Jaguar</a>&nbsp;(ANCJ), levanta otra señal de alerta:&nbsp;<strong>“Las áreas naturales protegidas han sido una de las estrategias de conservación más sólidas a nivel mundial. Pero no pueden proteger la biodiversidad por sí solas. Necesitan también de lo que está fuera de sus límites”</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El&nbsp;<strong>último censo de jaguares</strong>&nbsp;coordinado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la ANCJ y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP)&nbsp;<strong>mostró un crecimiento de la población en un 10 % en un periodo de seis años en ese país</strong>, pasando de 4800 ejemplares en 2018 a 5326 en 2024. Sin embargo, los investigadores advierten que este incremento —atribuido a la expansión de áreas protegidas— no significa que la especie esté a salvo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/04/areas-protegidas-territorios-indigenas-refugio-clave-jaguares-amazonia/">Áreas protegidas y territorios indígenas: el refugio clave para los jaguares en la Amazonía</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274990"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15221220/6-Parque_Estadual_do_Turvo_Anderson_Cristiano_Hendgen_06-scaled.jpg" alt="Un margay (Leopardus wiedii) registrado en el Parque Estadual do Turvo, en el estado de Rio Grande do Sul, Brasil. Foto: Anderson Cristiano Hendgen via Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)" class="wp-image-274990" /><figcaption class="wp-element-caption">Un margay (<em>Leopardus wiedii</em>) registrado en el Parque Estadual do Turvo, en el estado de Rio Grande do Sul, Brasil. Foto: Anderson Cristiano Hendgen vía Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La situación se repite en otros países. “Como investigadores, solíamos ir a áreas naturales, revisar las cámaras trampa y decir: ‘Acá hay muchos ocelotes (<em>Leopardus pardalis</em>), yaguarundíes (<em>Herpailurus yagouaroundi</em>) o margays’, o ‘hay cachorros, juveniles o adultos’, y&nbsp;<strong>creíamos que esa era una muestra de poblaciones saludables y una esperanza de conservación</strong>”, señala Abel Gallo Pérez, biólogo ecuatoriano especialista en felinos silvestres. “Pero&nbsp;<strong>ahora se nos abre una nueva ventana que antes ignorábamos: ¿Y si están enfermos?</strong>&nbsp;Es una amenaza que existe, que pone en riesgo a las poblaciones de felinos silvestres y que puede llevarlas a su colapso”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En palabras de Isabel Hagnauer, veterinaria de Wildlife Rescue Costa Rica, «si desde hace muchísimos años estábamos hablando de que algunas de estas especies están en peligro de extinción,&nbsp;<strong>la posibilidad de que se infecten con estas enfermedades podría hacer que las poblaciones disminuyan mucho más rápido</strong>&nbsp;de lo que hemos visto hasta ahora”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ya han ocurrido eventos similares en otras partes del mundo. En Tanzania, a principios de los años 90,&nbsp;<a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/8559247/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">murió un tercio de los leones</a>&nbsp;del Parque Nacional Serengueti a causa del distemper canino (más conocido como moquillo), que fue contagiado por los perros domésticos de las comunidades de pastores masái.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Virus y parásitos, un riesgo invisible y subestimado</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">El biólogo Rodrigo Núñez, integrante de la&nbsp;<a href="https://www.alianzajaguar.org/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">asociación Alianza Jaguar</a>, lleva tres décadas monitoreando felinos en el occidente de México. A través de cámaras trampa ubicadas en la Reserva Chamela-Cuixmala, donde trabaja, pudo ver cómo un ocelote (<a href="https://www.gob.mx/profepa/articulos/ocelote-leopardus-pardalis?idiom=es" target="_blank" rel="noreferrer noopener">especie en peligro de extinción en México</a>) se deterioraba progresivamente. En 2011, el félido era uno de los machos dominantes del área y se encontraba sano y robusto, pero en el transcurso de un año<strong>&nbsp;se convirtió en un animal extremadamente delgado, con cambios y lesiones en la piel</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274989"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15221209/7-Ocelote_Sarna_Credito_Rodrigo-Nunez.jpeg" alt="Ocelote con sarna registrado en la Reserva de la Biósfera Chamela-Cuixmala. Foto: Rodrigo Núñez Pérez" class="wp-image-274989" /><figcaption class="wp-element-caption">Ocelote con sarna registrado en la Reserva de la Biósfera Chamela-Cuixmala. Foto: cortesía Rodrigo Núñez Pérez</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Lo más probable es que el ocelote haya muerto de&nbsp;<strong>sarna sarcóptica, una enfermedad causada por ácaros que se alojan en la piel y que se contagia por contacto directo</strong>”, dice el experto. Aunque se cree que esta enfermedad no es muy peligrosa porque los perros y gatos pueden sobrevivir a ella, lo cierto es que la fauna silvestre la pasa “realmente mal”. Animales como los ocelotes y pumas, explica Núñez, “necesitan estar quietecitos para poder acechar a su presa. Si se están moviendo por la comezón, les va a costar mucho trabajo poder cazar. Además, como se quedan pelones (calvos), pierden la protección que les da su camuflaje”.&nbsp;<strong>Ese deterioro los puede llevar hasta la muerte</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El panorama de la transmisión es complejo porque hay distintas formas en las que los animales domésticos pueden contagiar a la fauna silvestre: intercambio de fluidos, secreciones nasales, heces en lugares no debidos e incluso por garrapatas. Enfermedades como el sida felino —también conocido como&nbsp;<strong>virus de la inmunodeficiencia felina (FIV)— y la leucemia felina (FeLV)</strong>, que&nbsp;<strong>suelen transmitirse por contacto directo con fluidos de los gatos domésticos</strong>, inquietan fuertemente a los veterinarios debido a su alta prevalencia en muchos países y la gravedad de las enfermedades asociadas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La saliva, mordidas o rasguños típicos en enfrentamientos, por ejemplo, pueden contagiar los virus</strong>&nbsp;que causan inmunodepresión, anemia, pérdida de condición corporal y deterioro general de la salud del animal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De hecho,&nbsp;<a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40395123/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">investigaciones realizadas en Brasil</a>&nbsp;han identificado gatos domésticos que dieron positivo para leucemia felina y que se encuentran al interior de áreas protegidas. “Podemos reconocer esto como una amenaza real y grave para las poblaciones de felinos salvajes, especialmente en áreas protegidas, donde la densidad de estos felinos salvajes tiende a ser mayor”, señala el estudio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además de los virus más conocidos, como los causantes del FIV y el FeLV,&nbsp;<a href="https://revistaft.com.br/doencas-virais-em-felinos-selvagens-nativos-do-brasil/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">un estudio de 2024</a>&nbsp;dedicado a la revisión bibliográfica sobre enfermedades en felinos silvestres de Brasil también destacó&nbsp;<strong>el riesgo de exposición al virus del distemper viral canino (CDV, por sus siglas en inglés), a los adenovirus y al virus de la rabia</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otro caso bien documentado en Chile es el de&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2023/08/huina-secretos-de-uno-de-los-felidos-mas-diminutos-australes-de-america/">la güiña</a>&nbsp;(<em>Leopardus guigna</em>). Las poblaciones de este felino silvestre, uno de los más pequeños de América, han contraído&nbsp;<a href="https://meridian.allenpress.com/jwd/article/51/1/199/122517/FELINE-IMMUNODEFICIENCY-VIRUS-AND-FELINE-LEUKEMIA" target="_blank" rel="noreferrer noopener">leucemia felina</a>, inmunodeficiencia felina y&nbsp;<strong><a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2213224420300778?via%3Dihub" target="_blank" rel="noreferrer noopener">endoparásitos gastrointestinales y cardiorrespiratorios</a>&nbsp;de gatos domésticos</strong>, así como&nbsp;<strong><a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1111/tbed.13807" target="_blank" rel="noreferrer noopener">parvovirus</a>&nbsp;de perros</strong>. Constanza Napolitano, una de las científicas que ha liderado estos estudios y directora del Laboratorio de Genética de la Conservación del Departamento de Ciencias Biológicas y Biodiversidad, de la Universidad de Los Lagos, afirma que “la evidencia de la presencia de estos tres virus de gran importancia epidemiológica la encontramos a través de todo el rango de distribución de la guiña en Chile, por lo que se puede afirmar que&nbsp;<strong>es un problema generalizado en el país y bastante grave por su extensión y magnitud</strong>”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274988"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15221207/8-Hembra-colocolo-enferma-en-San-Fernando-Foto-Diego-Ramirez-Alvarez-1.jpeg" alt="Análisis realizados a una gata colocolo, encontrada en San Fernando, Chile, detectaron bacterias resistentes a antibióticos, una situación que preocupa a especialistas. Foto: Diego Ramírez Álvarez" class="wp-image-274988" /><figcaption class="wp-element-caption">Análisis realizados a una gata colocolo, encontrada en San Fernando, Chile, detectaron bacterias resistentes a antibióticos, una situación que preocupa a especialistas. Foto: Diego Ramírez Álvarez</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El investigador Enzo Aliaga-Rossel alerta que la<strong>&nbsp;panleucopenia felina (conocida popularmente como moquillo felino</strong>&nbsp;y causada por un virus es perteneciente a la familia&nbsp;<em>Parvoviridae</em>),<strong>&nbsp;es una de las más comunes entre animales domésticos que habitan las zonas rurales de Bolivia</strong>. Según explica, se trata de un virus altamente contagioso, extremadamente resistente y que afecta a diversas especies de fauna silvestre. “Este virus&nbsp;<strong>puede saltar fácilmente entre especies.</strong>&nbsp;Los grandes felinos, como leones o tigres, y también los pequeños, como los gatos monteses, son altamente susceptibles a contraer esta enfermedad”, insiste.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“Le decimos ‘amenaza invisible’</strong>&nbsp;porque, desde afuera, puedes ver a los animales ‘normales’, pero cuando haces algunas pruebas específicas te das cuenta que tienen enfermedades que se transmiten por animales domésticos. Y ahí es donde viene la preocupación”, afirma José Rodríguez, de Costa Rica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Claudio Ahumada-Sanhueza, médico veterinario de la Unidad de Rehabilitación de Fauna Silvestre de la Universidad Andrés Bello (<a href="https://vinculacion.unab.cl/servicios/unidad-de-rehabilitacion-de-fauna-silvestre/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">UFAS-UNAB</a>) e integrante del ColoColo Project, en Chile, coincide: “Las enfermedades infecciosas que transmiten animales domésticos, como perros y gatos, terminan siendo súper graves para los animales silvestres porque ellos no están preparados para esto. Terminan enfermándose y, cuando son encontrados,<strong>&nbsp;son casos sumamente difíciles de tratar</strong>”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274972"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15201219/3-Proyecto-Sacha-3.jpeg" alt="Una de las crías de ocelote atendidas por la fundación Proyecto Sacha, en su centro en Guayaquil. Son comunes los casos en los que los cachorros son separados de sus madres apenas a días de nacidos para traficarlos o tenerlos como mascotas. Cortesía de Proyecto Sacha." class="wp-image-274972" /><figcaption class="wp-element-caption">Una de las crías de ocelote atendidas por la fundación Proyecto Sacha, en su centro en Guayaquil. Son comunes los casos en los que los cachorros son separados de sus madres apenas a días de nacidos para traficarlos o tenerlos como mascotas. Foto: cortesía Proyecto Sacha</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Esfuerzos comunitarios para superar las dificultades del monitoreo</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">En general, hacer monitoreo de felinos silvestres es una tarea sumamente compleja. Son rápidos, se camuflan, huyen y es muy difícil verlos en entornos naturales.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>«Muestrear vida libre es muy difícil. Ir a agarrar tigrillos, pumas o yaguarundíes para hacer un censo de enfermedades requiere mucha logística y muchos recursos”</strong>, asegura la veterinaria Natalia Montero. “Casi no se ha hecho, pero eso no significa que las enfermedades no estén allí”. Por lo mismo, los expertos consultados para este especial coinciden en que —aunque falte evidencia— las enfermedades revisten un riesgo que no puede ignorarse.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274986"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15221200/10-OCELOTE-REINSERTADO.jpeg" alt="Un ocelote que fue atendido por el Hospital de Fauna Silvestre de la USFQ, en Ecuador. Foto: Cortesía Becky Zug" class="wp-image-274986" /><figcaption class="wp-element-caption">Un ocelote es atendido por el Hospital de Fauna Silvestre de la USFQ, en Ecuador. Foto: cortesía Becky Zug</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Aliaga-Rossel, de Bolivia, señala que, además de la dificultad de ver a estos animales en su hábitat natural, otra razón por la que hay pocos estudios es por la<strong>&nbsp;falta de “financiamiento masivo, tecnología de punta y permisos especiales”&nbsp;</strong>para monitorear y tomar muestras en poblaciones de felinos silvestres.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La veterinaria Susana Illescas, que se ha encargado de la contención, anestesia y evaluación clínica de grandes carnívoros en proyectos de investigación en México, coincide con Aliaga-Rossel.&nbsp;<strong>La logística en campo para capturar felinos, anestesiarlos y tomar muestras tiene una limitación difícil de ignorar: el presupuesto.</strong>&nbsp;Tomar y procesar muestras implica una costosa cadena de frío, reactivos y laboratorios especializados. Sin estos recursos, conocer la escala y el avance de las enfermedades sigue siendo un desafío.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |<a href="https://es.mongabay.com/2026/05/el-jaguar-de-las-nubes-por-primera-vez-en-una-decada-captan-a-este-felino-en-lo-mas-alto-de-honduras/">&nbsp;El «jaguar de las nubes»: por primera vez en una década captan a este felino en lo más alto de Honduras</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“A mí un ocelote puesto en la mesa, sólo para hacerle un panel de exámenes de tres enfermedades domésticas [sida felino, leucemia felina y moquillo], me cuesta unos 500 dólares”, dice Eliana Molineros, directora médica del Proyecto Sacha, en Ecuador, que desde 2019 decidió hacerle ese “panel” de pruebas a todos los ocelotes que llegan a su centro de rescate. “Pero es importante hacerlo para tomar las mejores decisiones por ese animal y para todas las especies”, agrega.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274985"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15221157/11-WhatsApp-Image-2026-04-30-at-7.28.32-PM-1.jpeg" alt="La vacunación y esterilización de perros y gatos domésticos hacen parte de las estrategias impulsadas para reducir amenazas sobre félidos silvestres. Foto: Cortesía ColoColo Conservation Project" class="wp-image-274985" /><figcaption class="wp-element-caption">La vacunación y esterilización de perros y gatos domésticos son parte de las estrategias impulsadas para reducir amenazas sobre félidos silvestres. Foto: cortesía ColoColo Conservation Project</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Ante la dificultad de llegar a las poblaciones silvestres, y para hacer frente al avance de las enfermedades, biólogos, veterinarios, centros de rescate y organizaciones de conservación&nbsp;<a href="https://drive.google.com/file/d/1twPVJGCalLS8dD80mzkSsVtYVOyccx3z/view?usp=drive_link" target="_blank" rel="noreferrer noopener">han hecho esfuerzos conjuntos</a>&nbsp;para controlar una de las fuentes del problema:&nbsp;<strong>muestrear a los perros y gatos de las comunidades cercanas a las áreas protegidas y bosques con felinos silvestres</strong>. Así han podido identificar algunas de las enfermedades presentes y han adelantado&nbsp;<strong>campañas de vacunación y esterilización</strong>&nbsp;para los animales domésticos. También han realizado talleres sobre la&nbsp;<strong>tenencia responsable de mascotas y acuerdos con comunidades rurales</strong>&nbsp;aledañas a las áreas protegidas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sólo en 2024 se esterilizaron 255 perros domésticos y 196 gatos, y se vacunaron 2020 perros domésticos y 562 gatos de zonas rurales de México, Costa Rica, Ecuador, Chile, Brasil, Bolivia, Perú, Colombia y Argentina. Pero los esfuerzos deben redoblarse e incluir participación de los Estados, pues, como advierte la bióloga Paola Nogales, coordinadora del Programa de Investigación de Félidos de Bolivia, “la frontera entre la salud de las mascotas y la fauna del bosque es hoy más delgada que nunca”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras la ciencia trabaja a contrarreloj y con fondos limitados, los felinos se acercan cada vez más a las poblaciones humanas para sobrevivir a&nbsp;<strong>la fragmentación de su hábitat, una de las principales raíces de estas nuevas amenazas.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274997"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/15223550/Foto-7.jpeg" alt="" class="wp-image-274997" /><figcaption class="wp-element-caption">Aún es muy poco lo que se sabe sobre los efectos de virus, bacterias, hongos y parásitos transmitidos por animales domésticos al gato montés. Foto: cortesía Ramiro Pereira Garbero iNaturalist</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong> Caoba es una yaguarundí (‘Herpailurus yagouaroundi’) que se contagió de leucemia felina, una enfermedad propia de gatos domésticos, por lo que deberá permanecer en cautiverio en un centro de rescate de Costa Rica. <strong>Foto:</strong> cortesía Centro de Rescate Las Pumas</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por </em><a href="https://es.mongabay.com/by/daniela-quintero-diaz/">Daniela Quintero Díaz</a> <em>en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/07/no-hace-falta-una-bala-enfermedades-animales-domesticos-amenazan-felinos-silvestres-latinoamerica/" id="https://es.mongabay.com/2026/07/no-hace-falta-una-bala-enfermedades-animales-domesticos-amenazan-felinos-silvestres-latinoamerica/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=131505</guid>
        <pubDate>Fri, 24 Jul 2026 21:07:35 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/07/Principal-Credito_-Centro-de-Rescate-Las-Pumas.jpeg?quality=60&amp;#038;w=1200" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[No hace falta una bala: enfermedades de animales domésticos amenazan a los felinos silvestres de Latinoamérica]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
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        <item>
        <title>Se necesitan 3.700 colombianos para que Iván Cepeda sea presidente </title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/se-necesitan-3-700-colombianos-para-que-ivan-cepeda-gane-la-presidencia/</link>
        <description><![CDATA[<p>El gran problema de Colombia es justo de lo que nadie habla: la concentración de la riqueza en manos de poquísimos colombianos. Iván Cepeda, el único candidato que habla de justicia redistributiva, a través de lo que denomina capitalismo productivo, es el llamado a reconciliar a ricos y pobres.  </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>&#8220;A la gente le gusta hablar de la educación como la cura para la pobreza. No, el dinero es la cura para la pobreza&#8221;:</em></strong><strong>&nbsp;Michael Sorrell en The New Yorker.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>&#8220;Lo que debe hacer la izquierda es poner en el centro la dignidad del trabajo&#8221;:</em></strong><strong>&nbsp;Michael J. Sandel, filósofo estadounidense.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Si “el pobre es pobre porque quiere”, ¿el rico es rico porque evade?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Querido lector: Si usted tiene una fortuna de $9.800 millones o más, considérese uno de los 3.700 ultrarricos de Colombia. Suspenda la lectura aquí y haga cuentas: ¿Cuántos siglos necesita trabajar una persona para acumular tal cantidad ahorrando los $2 millones de salario mínimo que recibe cada mes? </p>



<p class="wp-block-paragraph">La única minoría colombiana con poder es la élite económica conformada por los archimillonarios. Y resulta que el 40% de esos millonarios (unas 1.480 personas), no tuvieron problemas en reconocer que evaden impuestos, de acuerdo con información oficial.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pongámoslo de esta manera: Si todos los ultrarricos de Colombia tributan como toca, habría una manera justa de redistribuir la riqueza, sin quitarle nada a nadie. Pero en vez de esto, prefieren llevarse su dinero fuera de Colombia, como lo muestra&nbsp;<a href="https://elpais.com/america-colombia/2026-05-19/los-ultrarricos-que-alistan-sus-maletas-ante-el-auge-de-la-izquierda-colombia-es-una-delicia-si-uno-tiene-medio-pie-afuera.html">un artículo</a>&nbsp;de El País de España. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sí, el problema del mundo son los ricos, que son poquísimos con muchísimo. Los hay que dan poco como si creyeran que nunca se van a morir o que en la otra vida reclamarán lo que dejen en esta. No hay forma de preguntarles a los faraones egipcios cómo les fue con eso. Hoy no tenemos faraones, pero si fanfarrones asquerosamente ricos queriendo poner una colonia humana en Marte, donde no hay condiciones para que sobreviva ni una mosca.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El mundo se divide en dos tipos de seres humanos extremos: aquellos que deliran sin saber qué hacer con sus fortunas descomunales y, en contraste, aquellos que si tienen pan no tienen con qué mojarlo. Se requiere con urgencia una clase política con algo de humanidad, capaz de&nbsp;reconciliar a unos y&nbsp;otros, porque como dijo José Alfredo Jiménez,&nbsp;<em>“la distancia entre los dos es cada día más grande”.</em>&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">También tiene razón el escritor&nbsp;<a href="https://casamacondo.co/entrevistas/gilmer-mesa-los-espantos-de-mama/?srsltid=AfmBOopVLopSxy_XW--uj8VZUnrht5Diemc677WzEyyJhmKvZW8SQ5Zr">Gilmer Mesa</a>&nbsp;cuando dice:&nbsp;<em>“Ser pobre es nacer condenado”</em>. Necesitamos un mundo donde cada nueva criatura nazca condenada… a la felicidad, a la posibilidad de ocupar un lugar digno en el mundo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay una felicidad compartida que se llama justicia social. El derecho de todo los seres humanos sin excepción a disfrutar algo de la riqueza que se ha generado a partir de la explotación de los recursos de la Tierra, porque, en teoría, nos pertenecen a todos.&nbsp; Con carencias, hambre &nbsp;y mala salud, la vida se vuelve invivible. El que nació rico desde la cuna no tiene cómo saberlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><a href="https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/joseph-e-stiglitz/gravar-la-riqueza-extrema-es-esencial-para-salvar-la-democracia">“Gravar la riqueza extrema es esencial para salvar la democracia”</a>,</em>&nbsp;han dicho&nbsp;<a href="https://www.elespectador.com/autores/joseph-e-stiglitz/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Joseph E. Stiglitz</a>&nbsp;y&nbsp;Jayati Ghosh.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Muchos siglos atrás, ya Aristóteles lo había dicho: <em>“La ambición de los ricos ha arruinado más Estados que la ambición de los pobres&#8221;.</em> Poner en el centro de la política la dignidad del trabajo significa mejorar las condiciones salariales de los trabajadores. No es regalarles nada. Es reconocerlos como agentes generadores de riqueza con su mano de obra. En Colombia, un trabajador gana en un día lo que en Estados Unidos otro recibe por una hora. Y a muchos no les importa <em>matarse</em> (léase, <em>trabajar como mulas</em>), anhelando que la vida les cambia algún día</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>Óyeme, Diosito Santo</em> / <em>Tú de aritmética nada sabías</em> / <em>Dime porque la platica</em> / <em>Tú la repartiste tan mal repartida</em> / <em>Óyeme, Diosito Santo</em> / <em>¿En cuál colegio era que tú estudiabas?</em> / <em>Por qué a uno le diste tanto</em> / <em>Y en cambio a otros no nos diste nada</em> / <em>Mira cómo son las cosas</em> / <em>Como en ti confío, te sigo rezando</em> / <em>Ya que no me diste plata</em> / <em>Dame salud para seguir luchando.  </em>(De la canción <em>Plegaria Vallenata</em>)</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Si la plata quedó tan mal repartida, como canta Jairo Paternina, y teniendo en cuenta que en Colombia hay clases alta, media y baja, a lo que una sociedad moderna debe aspirar es a llevar más personas de la clase baja a la clase media. Eso se consigue haciendo conscientes a los ricos de tributar en Colombia en vez de llevarse el dinero a paraísos fiscales. Solo la voluntad política permite combatir la evasión y la elusión. ¿Cuál de los presidenciables es capaz de ponerle el cascabel al gato?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Colombia es uno de los países con mayor concentración de la riqueza, según Oxfam.<a href="https://www.valoraanalitik.com/la-riqueza-de-los-multimillonarios-aumento-tres-veces-mas-rapido">&nbsp;“Los 12 más ricos del mundo tienen más riqueza que la mitad más pobre de la población”</a>, titula Valora Analitik.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Escribe Ernesto Rojas, ex director del DANE, en el libro&nbsp;<strong>“País posible</strong>”:&nbsp;<em>“… los gobernantes actúan con orientación caritativa, destinada a paliar una situación conmovedora, sin la intención de pasar de las situaciones remediales a las soluciones definitivas. (…) tendrían que pasar al menos once generaciones para que una familia en el país salga de la pobreza y pueda llegar al promedio de ingresos de la clase media”</em> (&#8230;) <em>“De tanto repetirlo… se ha convertido en una verdad incontrovertible eso de que ´son los empresarios, a su voluntad, quienes crean el empleo´ y, por consiguiente, se deben atender todas sus exigencias si se quiere disminuir el desempleo reinante (…) En contraposición, debería recordararse lo sucedido durante la Gran Depresión de 1930, cuando Keynes se atrevió a contradecir a los clásicos al afirmar que el desempleo se corregía creando una mayor demanda, más compradores (…) con capacidad de comprar lo que producen las empresas”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Escribe Enrique Serrano en el libro<strong>&nbsp;“¿Por qué fracasa Colombia?”:</strong>&nbsp;<em>“Colombia sigue siendo un poco esa nación aldeana que se demora mucho en tomar grandes decisiones o dar saltos muy abruptos”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Esa es una explicación lógica a tanta inequidad. Lo que ha faltado, insisto, es voluntad política para emprender las reformas, acaso retomar la conversación donde la dejó el difunto Alvaro Gómez Hurtado: Un acuerdo sobre lo fundamental. Y lo fundamental hoy y siempre es la desigualdad social.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Escribe Eduardo Lora en el libro&nbsp;<strong>“Los colombianos somos así”:</strong>&nbsp;<em>“En los estudios sobre felicidad en cualquier país del mundo se encuentra infaliblemente que quienes tienen mayores ingresos, en promedio, son más felices.&nbsp; La creencia de que el dinero no tiene nada que ver con la felicidad no resulta ser cierta, de acuerdo con dichos estudios. Lo que sí ocurre es que, a partir de un cierto nivel de vida, las diferencias de ingresos deben ser muy grandes para que el impacto sea notorio: se necesitaría que el ingreso de alguien se multiplique por ocho para que pase, por ejemplo, del escalón 7 al escalón 8 de satisfacción con la vida”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">El mejoramiento de ingresos pasa por probar un nuevo modelo económico (o hacer ajustes al que existe), que restaure las brechas históricas entre ricos y pobres, un modelo que al asalariado le permita gozar de libertad financiera siendo participe de la riqueza que él ayuda a generar con su trabajo, y no contentarse con un salario pírrico que alcanza para tapar goteras.  </p>



<p class="wp-block-paragraph">Redistribuir la riqueza no es quitarle nada al rico para dárselo al pobre. Es hacer consciente al rico de que el trabajador es un ser humano, con familia y sueños. Es reconciliar a ricos y pobres en favor de los segundos.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>“Hay personas que trabajan toda la vida y no logran salir de la pobreza”: Andrés Ruiz, director del documental <em>El juego de la vida,</em> que retrata la pobreza a partir de historias reales.</strong></h2>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="EL JUEGO DE LA VIDA - Tráiler Oficial" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/-2FzeSOGakw?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Qué bueno sería que entre tantas bobadas que les preguntan a los candidatos presidenciales por estos días, alguien les pregunte por la justicia redistributiva, para ver si, al menos, el término les suena. Un buen ejemplo fue el aumento del salario mínimo. El país no se acabó como vaticinaron muchos. Porque la clase obrera debería tener derecho a disfrutar los beneficios de la riqueza que otros acumulan, habiendo contribuido con ella. La justicia redistributiva significa mejor calidad de vida. Y debería estar consagrada en la Constitución como derecho ciudadano legítimo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Truman Capote decía que el dolor es la única experiencia que une al rico con el pobre. Del mismo modo, podríamos decir que el dinero es aquello que los separa. Los pobres son la inmensa mayoría y los ricos la  <em>inmensa </em>minoría. La pornomisería y la pornoriqueza son la cara de un mismo problema. El neoliberalismo creó una competencia social y económica que excluyó a los pobres. Así entiendo yo el capitalismo salvaje.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cada&nbsp; año&nbsp;la evasión en Colombia ronda los 130 billones de pesos, según&nbsp;<a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-07-18/asi-es-como-los-superricos-colombianos-evaden-eluden-y-pagan-menos-impuestos-que-los-pobres.html">esta radiografía de El País de España</a><strong>.</strong>&nbsp;Eso es tanto como cinco reformas tributarias.&nbsp;Nadie se escandalizó con semejante revelación; en cambio, los gremios económicos brincaron cuando Petro aumentó en 23% el salario mínimo. Mejor dicho,&nbsp;podríamos decir que si todo lo del pobre es robado, pues lo del rico también, ¿o cómo llamamos a &nbsp;esa conducta de evadir impuestos? Dénse cuenta de que si los ultrarricos evasores no le hicieran conejo al Estado, ningún gobierno tendría necesidad de buscar plata por la vía de las reformas tributarias, que tanto dolor de cabeza le causan a las clases medias y populares, que son el trompo de poner.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Tomado de El País de España:&nbsp;<em>“El 40 % de las personas que hacen parte del 0,01 % con más riqueza del país admitió haber evadido impuestos. Para pagar menos, esconden su dinero en paraísos fiscales y crean empresas o fideicomisos que dificultan el seguimiento de su patrimonio. Cada año, la evasión en Colombia equivale al 8 % del PIB, cerca de 130 billones”.</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>“<a href="https://www.oxfamcolombia.org/econonuestra-informe-sobre-desigualdad-en-colombia/#:~:text=Colombia%20enfrenta%20una%20significativa%20desigualdad,50%25%20de%20poblaci%C3%B3n%20m%C3%A1s%20pobre." target="_blank" rel="noreferrer noopener">El más reciente informe de Oxfam</a>&nbsp;sobre desigualdad, publicado en enero de 2025, revela que los&nbsp;<a href="https://elpais.com/america-colombia/2024-04-06/a-mayor-riqueza-menos-mujeres-las-brechas-de-genero-se-imponen-entre-los-mas-ricos.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">multimillonarios colombianos&nbsp;</a>pagan proporcionalmente menos impuestos que los más pobres. Una persona que pertenece al 1% más rico pagó por cada dólar de ingreso un promedio de 17 centavos en impuestos hasta 2021. Mientras tanto, una persona del 50 % más pobre pagó por cada dólar de ingreso 21,1 centavos en impuestos. ´Esto desmiente el mito de que las personas pobres y las clases medias no pagan impuestos, y muestra que es todo lo contrario´, concluye el documento”.</strong></em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>“…&nbsp;<a href="https://elpais.com/america-colombia/2024-10-16/quien-tiene-mas-debe-pagar-mas-datecuenta-de-que-las-cosas-pueden-cambiar.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">los más ricos utilizan estrategias sofisticadas para no pagar o pagar menos impuestos</a>: eluden, es decir, encuentran vacíos legales para minimizar su carga tributaria; evaden, ocultando activos de forma deliberada, y se benefician de leyes que les otorgan amplias exenciones y deducciones”.</strong></em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Debemos abogar para que en Colombia los partidos políticos se modernicen en favor de una sociedad más justa con aquellos que pasan penurias. No podemos seguir comprando el discurso de que toca derrotar a la izquierda o derrotar a la derecha, sin mirar a los ojos a esa pequeña élite económica que parece intocable e insensible frente a la desigualdad.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">De un candidato socialdemócrata como Iván Cepeda se espera que ponga el tema de la justicia redistributiva sobre la mesa de los empresarios, entre quienes se cuentan muchos de los ultrarricos. Quizás se gane unos cuantos enemigos como le está pasando al alcalde Zohran Mandami, que tiene enfurecidos a los multimillonarios de Nueva York por subirles impuestos, pero este desafío no lo pueden asumir  ni  Abelardo De La Espriella, ni Paloma Valencia, que esperan con ansías ocupar la Casa de Nariño para, como regalo de Navidad, rebajar impuestos  a los que más tienen. Los expertos han dicho que sí o sí toca robustecer el impuesto al patrimonio. Un impuesto a la riqueza <em> &#8220;ayuda a nivelar la balanza de la desigualdad&#8221;</em>, señala un informe de la Red de Trabajo Fiscal, publicado por <strong>El Espectador. </strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Si la riqueza de un país, incluidos sus recursos, es de todos sus habitantes, Colombia debería ser ese Tío Rico verdadero con el que todos tengamos derecho a soñar, y no un simple juego con fichas de cartón para matar el tiempo. </p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Nota: </strong>¿Hicieron la suma que les pedí al principio? Yo sí: se necesitan al menos 400 años, ahorrando $2 millones mensuales, para ser uno de los 3.700 ultrarricos de Colombia. ¡Como cinco vidas!</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129447</guid>
        <pubDate>Sun, 24 May 2026 13:12:45 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/05/ZETA-ZETA-ZETA-RIQUEZA-1.jpg?quality=60&amp;#038;w=1080" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Se necesitan 3.700 colombianos para que Iván Cepeda sea presidente ]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">129447</post-id>    </item>
        <item>
        <title>El Corsario Negro, 50 años de una gran película de piratas.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/lineas-de-arena/el-corsario-negro-50-anos-de-una-gran-pelicula-de-piratas/</link>
        <description><![CDATA[<p>Se celebran 50 años de una gran película de piratas, El Corsario Negro, protagonizada por el legendario actor indio Kabir Bedi, cinta que fue filmada enteramente en Colombia. Bienvenidos a la aventura!</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<figure class="wp-block-image size-full"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="376" height="400" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/04/kabir_bedi_corsaro_nero.jpg" alt="" class="wp-image-128272" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/kabir_bedi_corsaro_nero.jpg 376w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/kabir_bedi_corsaro_nero.jpg?resize=282,300 282w" sizes="(max-width: 376px) 100vw, 376px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El escritor italiano Emilio Salgari, diestro con la pluma, como sus personajes con la espada, nos dejó personajes inolvidables en novelas de aventuras, como&nbsp;<em>Sandokán</em>&nbsp;y el&nbsp;<em>Corsario Negro</em>, héroes anticoloniales, porque se trataba de personajes caídos en desgracia por maniobras de imperios adversos (el británico y el español, respectivamente), quienes dedicaban sus esfuerzos y recursos en defender a quienes eran víctimas de la colonización violenta.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img decoding="async" width="759" height="422" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/04/kabirbedi-Sandokan.jpg" alt="" class="wp-image-128258" style="aspect-ratio:1.7986078083790913;width:487px;height:auto" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/kabirbedi-Sandokan.jpg 759w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/kabirbedi-Sandokan.jpg?resize=300,167 300w" sizes="(max-width: 759px) 100vw, 759px" /><figcaption class="wp-element-caption">Kabir Bedi como Sandokán (1976).</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Durante el presente año de 2026, se cumplen cincuenta años de dos producciones audiovisuales italianas, que nos marcaron a los que éramos unos niños en 1976, la miniserie Sandokán y la película&nbsp;<em>Il Corsaro Nero</em>, conocida en España como&nbsp;<em>El Juramento del Corsario Negro</em>, ambas dirigidas por Sergio Sollima y protagonizadas por el actor indio Kabir Bedi y la actriz francesa Carole André.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="611" height="823" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/04/Mel-Ferrer-El-Corsario-Negro.png" alt="" class="wp-image-128261" style="width:460px;height:auto" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/Mel-Ferrer-El-Corsario-Negro.png 611w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/Mel-Ferrer-El-Corsario-Negro.png?resize=223,300 223w" sizes="auto, (max-width: 611px) 100vw, 611px" /><figcaption class="wp-element-caption">Mel Ferrer en El Corsario Negro. </figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Dentro del elenco de&nbsp;<em>El Corsario Negro</em>, está el mítico Mel Ferrer, a quien se le recuerda como espadachín en&nbsp;<em>Scaramouche</em>&nbsp;(1952), así como el cantante Tony Renis, famoso por el tema&nbsp;<em>Quando, quando, quando,&nbsp;</em>su personaje es un español que se enamora de una guerrera indígena, encarnada por la actriz austriaca Sonja Jeannine. Angelo Infanti interpreta al&nbsp;<em>Capitán Morgan</em>, Infanti estuvo en el elenco de&nbsp;<em>El Padrino</em>. La actriz alemana Dagmar Lassander, interpreta a la marquesa de Bermejo. También interviene la jovencita barranquillera Pierangeli Llinás, dando inicio a una interesante carrera, como actriz, productora y directora de cine.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="680" height="1022" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/04/Il_Corsaro_Nero_-_Della_Valle.jpg" alt="" class="wp-image-128262" style="aspect-ratio:0.665365791241483;width:448px;height:auto" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/Il_Corsaro_Nero_-_Della_Valle.jpg 680w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/Il_Corsaro_Nero_-_Della_Valle.jpg?resize=200,300 200w" sizes="auto, (max-width: 680px) 100vw, 680px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Emilio Salgari (1862 – 1911), periodista y marinero italiano que devino en novelista de aventuras históricas, aprovechó sus conocimientos para alimentar sus obras. La vida de Salgari, osciló entre el éxito como autor de culto y la tragedia personal, marcada por una serie de suicidios en la familia, incluyendo la del mismo escritor, quien era víctima de un contrato leonino con editores que se enriquecían a su costa, mientras él acumulaba deudas y pobreza. Es impresionante la cantidad de obras de Salgari, quien escribía sin descanso para intentar llevar una vida medianamente digna, más de 80 novelas, incluyendo una de ciencia-ficción titulada&nbsp;<em>Las maravillas del 2000</em>.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="251" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/04/Corsaro-nero-3.jpg" alt="" class="wp-image-128263" style="aspect-ratio:1.593724708958476;width:512px;height:auto" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/Corsaro-nero-3.jpg 400w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/Corsaro-nero-3.jpg?resize=300,188 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La miniserie&nbsp;<em>Sandokán</em>&nbsp;de la RAI, fue un éxito internacional en medio mundo, una de mis favoritas durante la infancia. Aprovechando la celebridad alcanzada por sus protagonistas se produjo una película, basada en otro personaje de Salgari, una especie de alter ego suyo, Emilio de Roccanera, noble italiano, quien termina convertido en pirata del Caribe, conocido como&nbsp;<em>el Corsario Negro</em>, motivado por el deseo de justicia y venganza. Aparte de la aventura necesaria, se narra el amor imposible del personaje por Honorata, hija del flamenco Wan Guld, el hombre que asesinó a su familia.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="621" height="369" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/04/El-Corsario-Negro-6.png" alt="" class="wp-image-128264" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/El-Corsario-Negro-6.png 621w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/El-Corsario-Negro-6.png?resize=300,178 300w" sizes="auto, (max-width: 621px) 100vw, 621px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Al igual que la serie de&nbsp;<em>Sandokán</em>, se cumplen 50 años de una película que resulta imprescindible para quienes gusten del género de piratas y que para los cinéfilos en general resulta un grato descubrimiento, por su realización cuidadosa, la fotografía, el vestuario y la producción en general. Los escenarios resultan muy fidedignos, porque la cinta fue filmada en Cartagena de Indias y en Santa Marta, dos de las perlas colombianas del Caribe. Capítulo aparte, hay que destacar la banda sonora de la película, compuesta por los hermanos Guido y Maurizio De Angelis, célebres por sus obras para cine y televisión, incluyendo el tema de&nbsp;<em>Sandokán</em>, que algunos tatareamos, de vez en cuando y de forma automática.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="625" height="484" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/04/El-Corsario-Negro-5.png" alt="" class="wp-image-128265" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/El-Corsario-Negro-5.png 625w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/El-Corsario-Negro-5.png?resize=300,232 300w" sizes="auto, (max-width: 625px) 100vw, 625px" /><figcaption class="wp-element-caption">La actriz Carole André, previo a una escena memorable de la película. </figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Una escena puede salvar a una película, cuando queda grabada en el recuerdo y&nbsp;<em>El Corsario Negro</em>&nbsp;la tiene. La secuencia memorable de la cinta, es cuando la bella y desgraciada Honorata es abandonada en el mar a su suerte, cumpliendo la sentencia de muerte, por ser hija del tirano Wan Guld, ahora Gobernador de Maracaibo. La escena es preciosa, Honorata (Carole André)&nbsp;&nbsp;permanece de pie todo el tiempo, mientras su barca se mueve a merced de las olas del mar y se va alejando, al tiempo que el impasible Emilio, llora desde la toldilla en la popa, observándola en su impotencia.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="470" height="357" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/04/Kabir-Bedi-Sal-Borgese-Sergio-Sollima.jpg" alt="" class="wp-image-128266" style="width:504px;height:auto" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/Kabir-Bedi-Sal-Borgese-Sergio-Sollima.jpg 470w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/Kabir-Bedi-Sal-Borgese-Sergio-Sollima.jpg?resize=300,228 300w" sizes="auto, (max-width: 470px) 100vw, 470px" /><figcaption class="wp-element-caption">Los actores Kabir Bedi y Sal Borgese con el director Sergio Sollima. </figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El director Sergio Sollima, fue célebre por una trilogía de&nbsp;<em>spaghetti western</em>, luego de haber sido guionista en diversos filmes, pero sobre todo se le recuerda por las realizaciones con el personaje de&nbsp;<em>Sandokán</em>&nbsp;y la película a la que nos referimos.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" height="773" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/04/Octopussy-poster-oficial-1024x773.jpeg" alt="" class="wp-image-128267" style="aspect-ratio:1.3247141992803235;width:551px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">Afiche de la película<em> Octopussy</em> (1983). </figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El actor indio Kabir Bedi, es una leyenda viviente, siendo exitoso en las más importantes industrias audiovisuales del mundo. El intérprete nacido en Lahore, India, en 1946, ya tenía un bagaje en Asia, por sus trabajos en su país de origen, cuando fue descubierto en Europa y América Latina, gracias al rol de <em>Sandokán</em> y luego fue reconocido en Hollywood y el resto del mundo, por su papel de villano en la película <em>Octopussy</em>, de la saga de <em>James Bond</em>, durante la era de Roger Moore como el <em>agente 007</em>.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="604" height="821" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/04/Kabir-Bedi-Corsario-Negro-10.png" alt="" class="wp-image-128268" style="width:454px;height:auto" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/Kabir-Bedi-Corsario-Negro-10.png 604w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/Kabir-Bedi-Corsario-Negro-10.png?resize=221,300 221w" sizes="auto, (max-width: 604px) 100vw, 604px" /><figcaption class="wp-element-caption">Kabir Bedi en <em>El Corsario Negro</em>, filmada en Colombia. </figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La autobiografía de Bedi, titulada&nbsp;<em>Historias que debo contar. La vida emocional de un actor&nbsp;</em>(2023), resulta una lectura grata y apasionante que recorre el devenir existencial del intérprete, con multitud de anécdotas. En este libro, Bedi recuerda con cariño la experiencia de haber filmado en Colombia y haber vivido durante varios meses en Cartagena de Indias, tiene palabras de agradecimiento para el recientemente fallecido Salvo Basile, quien fue Coordinador de producción e incluso tuvo un pequeño papel con diálogo, pero curiosamente no sale en los créditos.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="584" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/04/El-Corsario-Negro-8-1024x584.png" alt="" class="wp-image-128269" /><figcaption class="wp-element-caption">Escena de <em>El Corsario Negro</em>. </figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Kabir Bedi considera que&nbsp;<em>El Corsario Negro</em>, fue una de las mejores películas en las cuales intervino, porque fue una realización esmerada y en un ambiente muy agradable, lamenta que no tuviera el éxito que se merecía en su estreno en el cine, aunque como ha sucedido con otras producciones, ha tenido una segunda mejor vida en el video y las plataformas, convirtiéndose en cinta de culto y referencia, especialmente para los seguidores del género de piratas.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="600" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/04/Il-Corsaro-Nero-Banda-Sonora.jpg" alt="" class="wp-image-128270" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/Il-Corsaro-Nero-Banda-Sonora.jpg 600w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/Il-Corsaro-Nero-Banda-Sonora.jpg?resize=150,150 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/Il-Corsaro-Nero-Banda-Sonora.jpg?resize=300,300 300w" sizes="auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px" /><figcaption class="wp-element-caption">Portada del disco con la Banda Sonora de <em>El Corsario Negro</em>. </figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El testimonio de Bedi se convierte en la mejor invitación para rescatar del fondo del mar a&nbsp;<em>El Corsario Negro</em>, el mismo pirata que hizo un pacto con el Diablo, en una tenebrosa noche de tormenta en el Caribe. La película se puede ver en diversas plataformas, no es sino buscarla. ¡Buen viento y buena mar!</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Dixon Acosta Medellín</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En lo que sigue llamando Twitter lo encuentran como @dixonmedellin y en Bluesky&nbsp;como @dixonacostamed.bsky.social</p>


<figure class="wp-block-post-featured-image"><img loading="lazy" decoding="async" width="1000" height="1471" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/El-juramento-del-Corsario-Negro.jpg?quality=60&amp;w=1000" class="attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image" alt="" style="object-fit:cover;" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/El-juramento-del-Corsario-Negro.jpg 1000w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/El-juramento-del-Corsario-Negro.jpg?resize=204,300 204w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/El-juramento-del-Corsario-Negro.jpg?resize=768,1130 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/04/El-juramento-del-Corsario-Negro.jpg?resize=696,1024 696w" sizes="auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px" /></figure>]]></content:encoded>
        <author>Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</author>
                    <category>Líneas de arena</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128256</guid>
        <pubDate>Fri, 24 Apr 2026 14:39:35 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[El Corsario Negro, 50 años de una gran película de piratas.]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</media:credit>
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        <title>Art That Glorifies Nothing</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/catrecillo/art-that-glorifies-nothing/</link>
        <description><![CDATA[<p>Translation by Kieran Tapsell Summary: The history of art shows gradual improvements in technique for representing our earthly reality. But over a hundred years ago, some artists began to throw out this long-standing tradition to turn canvasses with nothing or just one colour into art. Then they started to exhibit invisible sculptures. There was no [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Translation by Kieran Tapsell</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Summary: </strong>The history of art shows gradual improvements in technique for representing our earthly reality. But over a hundred years ago, some artists began to throw out this long-standing tradition to turn canvasses with nothing or just one colour into art. Then they started to exhibit invisible sculptures. There was no skill in any of this, but the artists did need powerful patrons in art galleries and amongst the critics to convince potential buyers that it was art.</p>



<p class="wp-block-paragraph">It never ceases to amaze how irrational and herd like we human beings are. We lack courage when it comes to obeying the trends imposed on the world, no matter how absurd, banal, or silly they may be. Fashions in clothing and footwear demonstrate this to us every day, but also in the commercial and art worlds we find countless examples.</p>



<p class="wp-block-paragraph">In 1883, the French artist collective &#8220;Les Incoherentes&#8221; proposed the concept of the empty canvas as a work of art. Later, in the 20th century, artists and those who validate them before the public and institutions abandoned traditions. A defiant attitude prevailed, the main idea of ​​which was to innovate and transgress.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Artistic movements sprang up like flowers in fertile soil. Today&#8217;s movement replaced yesterday&#8217;s. Artists entered a game where each invented their own rules. The imperative was to forget the past and its works. Until then, art had been the result of a slow superposition of achievements and subtle changes within tradition. Dadaism, a European movement of 1916, opened the door to many trends.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Before some artists proposed emptiness, nothingness, as a work of art, others had already explored extreme simplification. Artists like Kazimir Malevich proposed single-color canvases, something akin to not painting anything at all. In 1918, he created his work White Square on a White Background, an extreme example of the movement (pure concept). Then, in 1921, Aleksander Rodchenko presented his monochromatic paintings: Pure Red, Pure Yellow, and Pure Blue.</p>



<p class="wp-block-paragraph">In 1940, Ad Reinhardt&#8217;s Black Paintings arrived. More than 20 artists, from different parts of the world, have demonstrated their creativity by painting their unique paintings in a single colour. In Colombia, Ana Mercedes Hoyos was not far behind. There are still those who continue to propose the same thing, such as paintings with invisible ink.</p>



<p class="wp-block-paragraph">In 1953, Robert Rauschenberg erased a drawing by Willem de Kooning and presented it as a work of art. Little by little, everything was eliminated, until the object and meaning were avoided. Then a term was needed to describe this. Minimalism was the term coined by the philosopher Richard Wollheim in the 1960s. After minimalism, conceptual art appeared. In conceptual art, the concept was everything. Often, the work was nothing more than the title.</p>



<p class="wp-block-paragraph">It doesn&#8217;t take much talent to make a conceptual work, but it does take a lot of connections to get it &#8220;noted.&#8221; Without a doubt, one must be well established in the world of art power, whether in museums or galleries, or be famous in magazines or the media, to be valued. In many cases, the only difference between the work of an established conceptual artist and that of anyone reading these lines is their name.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ideas are copied, proliferated, and spread to new worlds. Let&#8217;s look at a series of famous works in which there are only ideas, but no physical work.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Yves Klein was perhaps the first artist to explore the theme when, in 1958, he presented the first exhibition completely devoid of visible content, The Void. The American artist Robert Barry held empty exhibitions from 1969 to the late 1970s. The galleries remained empty and closed, physically inaccessible. He took the idea—what else could he take?—to Los Angeles, Amsterdam, and Turin. Robert Irwin proposed himself as a work of art. It was located inside an empty gallery at the Ace Gallery in Los Angeles in 1970.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Chris Burden had the same idea; it seems he was the work of art. In 1975, he exhibited White Light / White Heat. The artist stood on a platform above the viewer and spent 22 days without eating or speaking, and the viewer could enter the space, but couldn&#8217;t see him (seeing is believing). Artists such as Simon Pope and Santiago Reyes Villaveces exhibited their empty galleries, the former titled Galería Espacio Recuerdo (2006), and the latter titled El Hueco (2025), where there is only a gap.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Andy Warhol also exhibited his empty work, which he called Invisible Sculpture, from 1985. We know the date because the pedestal and the technical sheet were in the gallery. At the Hayward Gallery in London, in 2012, 50 “invisible” works by famous artists such as Yves Klein, Andy Warhol, Yoko Ono, and Maurizio Cattelan were exhibited. More elusive was Tom Friedman&#8217;s work: 1,000 Hours of Staring. It was a blank sheet of paper that the artist claimed to have stared at for a total of 1,000 hours over the span of five years.</p>



<p class="wp-block-paragraph">The work Io Sono (I Am) is an invisible sculpture by the Italian artist Salvatore Garau and sold for over €15,000 (approximately $AUD26,500) at a Milan auction in May 2021. The sculpture has no form or physical matter, and its existence resides in the thought and imagination of the viewer. The buyer receives a certificate with instructions to display it in an empty space approximately 1.5 x 1.5 meters, representing a void filled with energy.</p>



<p class="wp-block-paragraph">I quote some excerpts from the <em>Guardian</em> newspaper:</p>



<p class="wp-block-paragraph">“In that category is a work by Robert Barry in which he released different noble gases into the atmosphere at different locations in California, taking a photograph of the empty canister and the gas.”</p>



<p class="wp-block-paragraph">There will be much to provoke laughter, particularly a work that mocks absurd bureaucracy, consisting of a police report investigating Cattelan&#8217;s—taken seriously—claim that an invisible work of art had been stolen from the back of his car. There&#8217;s also the film that Jay Chung took over two years to shoot without film in the camera—amusing to some, perhaps not so much to the actors.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A much more serious exhibition is a work by Teresa Margolles in which she took the water used to wash the bodies of murder victims in the Mexico City morgue and then evaporated it. Visitors walk through a room, aware that this superfine mist has a connection primarily with the people killed by drug cartels. To which the critic Rugoff says: “We see photographs all the time, but this is much more intimate. You feel it in your skin.”</p>



<p class="wp-block-paragraph">The visual arts are not the only realm of minimalism. Let us recall John Cage&#8217;s much-heard work, Four Minutes 33 Seconds. A composition for piano in which the pianist sits motionless and the audience remains silent for 273 seconds.</p>



<p class="wp-block-paragraph">There are many examples in literature, such as: <em>Collective Poem</em> by Robert Filliou, from 1968; <em>Chapters 18 and 19 of the final volume of Tristram Shandy</em>; <em>Essay on Silence by Elbert Hubbard</em>; <em>What I Know about Women</em>; <em>What Men Think Beyond Sex</em>, translated by José Gómez Benito (more than 1,000 copies sold). Fortunately, these works are read quickly, as they only contain blank pages.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Not everything can be art, but everything can be sold as art. Some works do not satisfy our most natural criteria for art, but respond to hierarchical and herd instincts. They are so strong and decisive when it comes to emotionally engaging us that they can confuse us. If you&#8217;d like to read more about the subject in depth, look for my book <em>El arte en desnudo</em> (<em>Undressing the Arts</em>), published by P&amp;P.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Comments by Kieran Tapsell:</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">As Ana Cristina Vélez notes in this column, art not only encompasses painting and sculpture, but also literature. An important art form in literature is satire. It is therefore possible to turn this “nothing art” into something artistic by making fun of it. For example, in a littoral rainforest park at Stanwell Park, south of Sydney, there are the MATE Exhibitions (Modern Art Tributes on Eggs) where, during Covid when we could not go to art galleries, copies famous artworks were painted on porcelain eggs in giant nests constructed from invasive weeds and fallen sticks. But one day a vandal builder dumped buckets of old plaster in the bush along one of the tracks. We put up a sign next to it: “Conceptual Art. This apparent example of bush vandalism by a rogue plasterer may be an exquisite example of ‘conceptual art’, entitled <em>Plaster with Bucket</em>. It has been described by art critics as a ‘striking masterpiece, whose place is already cemented in modern art.’ Its meaning is clear: you have to get plastered before you kick the bucket.’ In 2001, the Italian conceptual artist, Salvatore Grau sold a vacuum, that is nothing for €15,000. The ultimate future of <em>Plaster with Bucket</em> will have to be made by Wollongong City Council whose curators may decide that it may be replaced by a copy of Salvatore Grau’s masterpiece, <em>Io Sono</em>, namely nothing.” The photos show the original artwork of the plaster and bucket and then the substituted copy of Grau’s masterpiece, nothing.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="924" height="451" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2025/11/Screenshot-2025-11-05-192116.png" alt="" class="wp-image-122058" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2025/11/Screenshot-2025-11-05-192116.png 924w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2025/11/Screenshot-2025-11-05-192116.png?resize=300,146 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2025/11/Screenshot-2025-11-05-192116.png?resize=768,375 768w" sizes="auto, (max-width: 924px) 100vw, 924px" /></figure>
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        <author>Ana Cristina Vélez Caicedo</author>
                    <category>Catrecillo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=122057</guid>
        <pubDate>Thu, 06 Nov 2025 00:24:01 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Art That Glorifies Nothing]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ana Cristina Vélez Caicedo</media:credit>
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        <title>“Give Peace a chance”</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/give-peace-a-chance/</link>
        <description><![CDATA[<p>En ambos casos, tanto en Gaza como en Venezuela, lo que escuchan atentamente los oídos de Trump no es la polifonía de la paz de los pueblos y su autodeterminación democrática, sino la cacofonía de los negocios, las inversiones y el futuro de la “Riviera del Oriente Próximo”, junto a las reservas incalculables de petróleo en Venezuela.</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">(Artículo para EL PAÍS, el periódico Global, edición América-Colombia, octubre 13 2025)</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al parecer Trump escuchó la canción de Lennon y decidió forzar a Netanyahu para que aceptara la primera fase del Acuerdo de Paz, pues el estropeado oído del primer ministro israelí solo escucha las detonaciones, explosiones y la destrucción causada por los misiles lanzados contra miles de palestinos indefensos, desplazados y masacrados sistemáticamente durante dos años. Así Netanyahu convirtió la Franja de Gaza en una especie de Auschwitz a cielo abierto, profanando la memoria de sus antepasados y deshonrando la grandeza del legado cultural del pueblo judío, con mentes pluralistas y sabias como las de Einstein, Arendt y Amos Oz, que alertaron a tiempo al mundo sobre el peligro de ese sionismo nacionalista fanático. Seguramente que hoy Netanyahu los tildaría de antisemitas. El oído de Netanyahu fue clausurado totalmente al sufrimiento de los palestinos y dañado irreversiblemente en su obsesión por aniquilar a Hámas y cobrar así venganza por su terrorífica matanza del 7 de octubre de 2023. &nbsp;Aunque, sin duda, en este caso el coro de los mandatarios de las naciones árabes, especialmente la voz firme de Catar contra la perfidia de Netanyahu al bombardear en Doha a los delegados de Hámas, resultó ser más poderosa e influyente que la voz de Lennon a los oídos de Trump.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Una canción que todavía resuena</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Give Peace a Chance” es una canción que poco le debe rimar a Trump y retumba desde 1969 cuando la compuso Lennon, encamado con Yoko Ono, contra la genocida MAGA de entonces, ensangrentada y luego derrotada en Vietnam. Por eso la pareja de artistas le sugirió al mundo “<strong><em>hacer el amor y no la guerra”</em></strong> y su canción se convirtió en un himno pacifista planetario. Por ironías de la historia, hoy la escucha selectivamente Trump, pero solo por su oído derecho siempre atento en el Oriente Próximo. Por el contrario, su oído izquierdo, muy cercano al mar caribe, prefiere escuchar los misiles que su avanzada militar lanza contra embarcaciones y civiles indefensos, bajo el pretexto de proteger a la juventud norteamericana de los despiadados y peligrosos narcoterroristas del sur que la envenenan, como si estos jóvenes no demandarán compulsivamente más drogas para escapar del sórdido reino de MAGA. Porque el campo en que los narcoterroristas siempre ganan es en la mente de sus consumidores, que no pueden vivir sin drogas. No se ganará la guerra con más extradiciones o intervenciones militares, sino con menos adicciones a sustancias cada vez más mortíferas y costosas como el fentanilo, demandadas por millones que al parecer no soportan el peso de tanta realidad y los extravíos del delirante sueño consumista de Maga.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Invirtiendo en la Paz</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En ambos casos, tanto en Gaza como en Venezuela, lo que escuchan atentamente los oídos de Trump no es la polifonía de la paz de los pueblos y su autodeterminación democrática, sino la cacofonía de los negocios, las inversiones y el futuro de la “Riviera del Oriente Próximo”, junto a las reservas incalculables de petróleo en Venezuela. No olvidemos que uno de los verbos preferidos de Trump, propio de su procaz vocabulario y su ambicioso horizonte político empresarial es “perforar, perforar y perforar”, como también asegurar y consolidar futuras inversiones familiares en complejos hoteleros y campos de golf probablemente en Gaza, Ucrania y hasta Venezuela. De allí su afinidad con Putin, otro jefe de Estado ambicioso, auspiciador de la corrupción y mafias, que consideran a la rica Ucrania tan cercana y querida a sus intereses como ahora lo hace Trump con Venezuela, quien parece añorar y encarnar ese sueño imperial de “América para los americanos” con sus lemas de campaña America First y Maga, convertidos en consignas injerencistas de guerra contra el narcoterrorismo. No le vaya a suceder que su guerra contra el “cartel de los soles” se convierta en un eclipse total de su política internacional para Latinoamérica y el fin de su aureola de pacifista histórico.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La “<em>MAGA</em>LOMANIA” de Trump</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">De la “MAGAlomania” nacional de Trump y su megalomanía personal solo cabe esperar esa combinación tan incierta como atroz de la guerra con la paz, que ya nos ha demostrado con creces en tan poco tiempo. Unas veces azuzando a Netanyahu para <strong><em>“que termine su tarea en Gaza”,</em></strong> y otras humillando a Zelenski para que claudique ante Putin. Está claro que Trump no es un hombre de paz sino de negocios y que su estilo es la amenaza y el chantaje de los aranceles, el insulto, la humillación de sus adversarios y la violencia en todas sus formas: simbólica, estructural y directa. Es la encarnación del <strong><em>“estadista forajido y tramposo”</em></strong>, camuflado tras el nacionalismo arrogante de America First y el fracaso histórico de MAGA. Por eso su máxima aspiración narcisista es obtener el premio Nobel de Paz, para lavar su pasado de aventuras lascivas, su prontuario de empresario delictuoso y presente belicoso con su nuevo Departamento de Guerra. Es de esperar que los académicos noruegos no se dejen presionar durante el 2026 por el poderoso lobby de sus socios y cómplices, como Netanyahu y el corifeo de la OTAN, que lo adula y elogia como el estadista de la época. Por tanta claudicación y contemporización con esa facción facinerosa del partido republicano que lidera Trump y gobierna desde Washington vivimos en una época vergonzosa en la que predominan los poderes del odio, la mentira y la codicia. Poderes que siempre precisan de las armas y la violencia para triunfar. Por eso Trump se ensaña contra los migrantes y sus propios ciudadanos, enviando la Guardia Nacional a Los Ángeles y Chicago, ciudades demócratas que se rebelan contra su autoritarismo. La emprende contra la autonomía crítica de las universidades y hasta lanza una cruzada contra la salud pública, reduce los presupuestos sociales y cercena de muerte a USAID. En fin, asistimos a la agonía de la república norteamericana y el surgimiento de una cacocracia de tecnócratas impunes. Con mayor razón ahora que cuenta con el respaldo de esa tecnocracia capitalista de punta, tan ambiciosa como inescrupulosa, capaz de crear realidades paralelas con la ayuda de la IA y casi manipular a su antojo la conciencia y libertad de millones de internautas y ciudadanos. Así cada día hackean sistemáticamente millones de cerebros a punta de algoritmos y prejuicios atávicos propios de la supremacía blanca y su pretendida superioridad moral de la libertad y la igualdad, valores prostituidos por el mercado en nombre de la democracia.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La agonía de la democracia</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Esa tramoya de realidades virtuales, nada virtuosas, está minando la existencia de una ciudadanía deliberante y crítica, la única reserva con que cuenta la democracia hoy para resistir y sobrevivir. Si no logra resistir y persistir, implicaría la desaparición completa del Demos y por consiguiente la muerte de la democracia, como sucede en la actualidad con Trump y en otras latitudes del mundo. Es una reserva ciudadana, por cierto, cada vez más asediada por líderes populistas y fanáticos, plenos de certezas salvíficas que no pasan de ser formulas profundamente antidemocráticas como el nacionalismo, la xenofobia, el racismo y la mercadocracia. Hoy banderas de una derecha altisonante, arrogante e ignorante que cada día gana más elecciones desde el norte hasta el sur y nos sume en crisis galopantes y apocalípticas. En primer lugar, con la Conquista o Victoria de MAGA, el caballo blanco de Trump; luego con las Guerras, el caballo rojo de todos los nacionalistas; continuando con el Hambre, ese caballo negro de mercaderes insaciables y culminando con la Muerte, el caballo pálido de las plagas, desastres y pandemias, consecuencia del ecocidio planetario, que en forma eufemística conocemos como crisis climática y ebullición del planeta. Cuanta falta nos hacen hoy miembros del Club de Corazones Solitarios como Gandhi, Mandela, Martin Luther King, Camus, Arendt, Amos Oz, junto a tantos otros, acompañados por las voces de John Lennon, George Harrison y los millones de oídos atentos y conciencias despiertas de esas generaciones que los escucharon, acompañaron y protestaron masivamente, legándonos un mundo mejor y más humano. Un mundo que estamos dejando perder, sumidos en nuestras burbujas de cibernautas narcisistas atrapados en likes, selfies y múltiples aplicaciones, adormecidos en nuestra autocomplacencia consumista y arrastrados por el flujo de mentiras y sandeces que circulan por las redes sociales.</p>
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        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=121325</guid>
        <pubDate>Sun, 12 Oct 2025 18:01:28 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[“Give Peace a chance”]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">121325</post-id>    </item>
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        <title>Sin salida: la irreversible realidad de los felinos que son rescatados del tráfico de animales</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/sin-salida-la-irreversible-realidad-de-los-felinos-que-son-rescatados-del-trafico-de-animales/</link>
        <description><![CDATA[<p>En un centro de rescate de Iquitos, al norte de la Amazonía peruana, vive Otto, un viejo&nbsp;jaguar&nbsp;(Panthera onca) que durante 13 años estuvo encerrado en una pequeña jaula de cemento. Era parte de la “colección privada” de un político regional de Perú que lo mantenía cautivo en una de sus propiedades, junto a otros animales [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Una investigación de Mongabay Latam revela que el tráfico de félidos, una amenaza para la biodiversidad de América Latina, sigue siendo poco documentado y en la mayoría de los países no existen registros centralizados ni información detallada por especie.</em></li>



<li><em>Es casi imposible que los animales rescatados puedan volver a la vida silvestre, ya que no cuentan con habilidades esenciales como cazar, temer a los humanos y defenderse, y pueden ser fuente de nuevas enfermedades al ser reintroducidos.</em></li>



<li><em>Hay pocos lugares con las condiciones necesarias para rehabilitar a estos animales en la región y hay bajas probabilidades de éxito, se requieren grandes extensiones de tierra, inversiones enormes de dinero y mucho tiempo.</em></li>



<li><em>Hacer liberaciones sin un protocolo adecuado puede desencadenar nuevos conflictos con comunidades o afectar la salud y la genética de poblaciones silvestres, de las que aún se conoce muy poco.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">En un centro de rescate de Iquitos, al norte de la Amazonía peruana, vive Otto, un viejo&nbsp;<strong>jaguar</strong>&nbsp;(<em>Panthera onca</em>) que durante 13 años estuvo encerrado en una pequeña jaula de cemento. Era parte de la “colección privada” de un político regional de Perú que lo mantenía cautivo en una de sus propiedades, junto a otros animales silvestres. En marzo de 2024, cuando pudieron rescatarlo, los veterinarios notaron que estaba en muy mal estado:<strong>&nbsp;no podía levantarse, pesaba tan solo 50 kilogramos, estaba deshidratado</strong>, le habían arrancado las garras, le habían quitado los colmillos y cortado las orejas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora, más de un año después, su condición ha mejorado. Pesa 90 kilogramos y aunque ya camina con dificultad recostándose en las paredes, ha perdido todas sus habilidades de jaguar. No puede saltar, trepar, nadar, cazar ni recorrer largas distancias. Aunque está en mejores condiciones, tendrá que continuar su vida en cautiverio, acompañado por Orita, una jaguar hembra rescatada luego de que a su madre la mataran unos agricultores, y por Togos, un ocelote que durante tres años fue criado por una familia como “mascota” —con juguetes, cama y casa de madera— hasta que reaccionó instintivamente y lastimó a uno de ellos. Aunque parecen casos excepcionales, historias como estas se repiten a lo largo de toda Latinoamérica.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_263396"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/08020849/Peru-1-Prince-Jaguar-centro-de-rescate-Pilpintuwasi-Foto-Max-Cabello-768x512.jpg" alt="Perú 1 - Prince - Jaguar centro de rescate Pilpintuwasi - Foto Max Cabello" class="wp-image-263396" /><figcaption class="wp-element-caption">Prince, un jaguar geronte que fue rescatado en la Amazonía peruana, al que le cortaron la punta de las orejas y lo tuvieron más de 10 años en una pequeña jaula. Foto: Max Cabello</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Desde las zonas altas de Los Andes, a más de 4000 metros sobre el nivel del mar, hasta las vastas selvas tropicales, bosques secos, manglares, humedales y desiertos,&nbsp;<strong>América Latina es habitada por una gran diversidad de gatos silvestres</strong>&nbsp;con características únicas. El jaguar —el félido más grande del continente americano— y&nbsp;<strong>el puma</strong>&nbsp;(<em>Puma concolor</em>) —un animal hábil que se adapta con facilidad a condiciones muy distintas desde el norte de Canadá hasta el sur de Chile— suelen ser los más conocidos. Pero, junto con ellos,&nbsp;<strong>otra decena de gatos silvestres medianos y pequeños recorren la región</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se conoce que, de las&nbsp;<strong>38 especies de félidos</strong>&nbsp;registradas en el mundo actualmente, al menos una tercera parte se encuentra en Latinoamérica. Hay algunos manchados, como&nbsp;<strong>el ocelote</strong>&nbsp;(<em>Leopardus pardalis</em>), el tercero más grande de la región, que se mueve principalmente por bosques y selvas tropicales; o&nbsp;<strong>el margay</strong>&nbsp;(<em>Leopardus wiedii</em>), un gato pequeño que trepa árboles con agilidad y que tiene una cola más larga que su cuerpo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay otros más extraños, como&nbsp;<strong>el</strong>&nbsp;<strong>yaguarundí</strong>&nbsp;(<em>Herpailurus yagouaroundi</em>), que por su cuerpo alargado, y su cabeza pequeña, se asemeja más a una nutria o a una comadreja que a un félido. Bien al norte está&nbsp;<strong>el lince rojo</strong>&nbsp;(<em>Lynx rufus</em>), también conocido como gato montés, un gato mediano de orejas puntiagudas que se mueve entre las zonas frías y áridas del sur de Canadá hasta Oaxaca, en el sur de México.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Su diversidad y su belleza los han llevado a ser víctimas de una amenaza difícil de enfrentar:&nbsp;<strong>el tráfico de fauna</strong>. Los sacan de sus hábitats —donde cumplen funciones clave para la salud de los ecosistemas— para adornar salas como “trofeos”, para hacer collares, carteras o correas con sus garras, cráneos, colmillos y pieles, e incluso se comercializan vivos ilegalmente para convertirlos en “mascotas”. Claro que, en palabras de Jim Sanderson, fundador y director de la&nbsp;<a href="https://smallcats.org/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Fundación para la Conservación de los Pequeños Felinos Salvajes</a>&nbsp;(SWCCF, por sus siglas en inglés), “por muy lindos que parezcan, realmente no son muy buenas mascotas… su caca huele terrible. Realmente espantoso. Si lo supieran, se les quitaría esa idea absurda de tenerlos en la casa”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_263437"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/08092525/Gatos-silvestres-Colombia-Mexico-Argentina-Guatemala-no-tienen-estadisticas-detalladas-del-trafico-Foto-cortesia-Christian-Gutierrez-768x512.jpg" alt="Gatos silvestres - Colombia México Argentina Guatemala no tienen estadísticas detalladas del tráfico - Foto cortesía Christian Gutiérrez" class="wp-image-263437" /><figcaption class="wp-element-caption">Países como Colombia, México, Argentina y Guatemala no cuentan con estadísticas detalladas sobre el tráfico de félidos. Foto: Christian Gutiérrez</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque el tráfico de fauna es considerado un delito en la mayoría de los países de América Latina, aún se sabe muy poco sobre su magnitud, sus impactos y su verdadero alcance. Como señala José Fernando González-Maya, director científico del Proyecto de Conservación de Aguas y Tierras (ProCAT) y copresidente del Grupo de Especialistas en Pequeños Carnívoros de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN),&nbsp;<strong>es una problemática desatendida y subdimensionada</strong>. “Aunque tenemos indicios, datos y algunas sospechas de cómo funciona, apenas estamos rasguñando la superficie. Las estimaciones sobre los datos de incautaciones son una mínima parte de lo que realmente se está traficando”, asegura.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Países como&nbsp;<strong>Colombia, México, Argentina y Guatemala</strong>, por ejemplo,<strong>&nbsp;no cuentan con estadísticas nacionales</strong>&nbsp;detalladas ni desglosadas por especie. Y la mayor parte del comercio ilegal de fauna sigue ocurriendo sin ser detectado ni sancionado. “Esta ha sido, es y seguirá siendo una de las amenazas más críticas sobre la biodiversidad”, insiste González-Maya, quien también es profesor de la Universidad Autónoma Metropolitana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el “mejor” de los casos, algunos gatos silvestres logran ser rescatados. Pero, ¿qué ocurre después?&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;siguió de cerca seis historias de félidos rescatados en seis países de la región. A pesar de los enormes esfuerzos y la buena voluntad de veterinarios, centros de rescate y conservacionistas, el panorama no es bueno: en la gran mayoría de los casos, salir de su hábitat natural es una condena a muerte o a una vida en cautiverio para estos carnívoros.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Mascotas que no son mascotas</strong></h3>



<p class="wp-block-paragraph">En octubre de 2024, agentes de la Dirección de Investigación Criminal e Interpol de la Policía Nacional de Colombia llegaron hasta una vivienda en un lujoso barrio residencial de la ciudad de Cali. Tenían que hacer efectiva una orden de captura relacionada con armas y tráfico de drogas, pero durante el allanamiento escucharon un sonido extraño. En una jaula oscura, con doble enmallado, hallaron un ocelote: el tercer felino más grande del país y —según el libro&nbsp;<a href="https://naturalia.me/wp-content/uploads/2013/12/los-felinos-colombia-2012.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Felinos de Colombia</a>— el que con mayor frecuencia se tiene de forma ilegal en cautiverio como mascota. El animal, que parecía llevar por lo menos un año encerrado, tenía el pelaje desgastado y pálido y lucía enfermo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_263438"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/08092929/Gatos-silvestres-Barto-ocelote-Cali-Colombia-cautiverio-Foto-cortesia-Santiago-Wills-768x512.jpg" alt="Gatos silvestres - Barto ocelote Cali Colombia cautiverio - Foto cortesía Santiago Wills" class="wp-image-263438" /><figcaption class="wp-element-caption">Barto, un ocelote rescatado en Cali, Colombia, que tendrá que permanecer el resto de su vida en cautiverio. Foto: Santiago Wills</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En México, Mitsuo —un lince rojo rescatado— pasó su primer año en libertad, pero luego fue capturado por personas que quisieron tenerlo como si se tratara de un “gato doméstico”. Para disminuir el peligro que significaba mantenerlo en casa, intentaron quitarle sus colmillos y, durante el proceso, el lince casi muere de una hemorragia. Sora, otra lince, fue sacada de su madriguera cuando estaba recién nacida para ser ofrecida como mascota en redes sociales.&nbsp;<strong>Aunque intentaron rehabilitarla, no pudo ser liberada.</strong>&nbsp;Según datos compartidos por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), desde 2015 hasta principios de 2025, la Procuraduría General&nbsp;<strong>ha incautado 59 ejemplares de lince rojo en ese país</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Los gatos silvestres no son animales que se alimenten de plantas, que no se esconden ni huyen. Todo lo contrario. Necesitan aprender a cazar, a matar y a comer. Y lo hacen mientras su madre los protege de los extraños”, asegura Jim Sanderson, director de&nbsp;<a href="https://smallcats.org/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">SWCCF</a>. Por eso, cuando se rescatan crías que fueron separadas de su madre —de la que aprenden todo hasta casi los dos años— es muy difícil que desarrollen esas habilidades. “Sin madre, sin práctica de caza, sin experiencia, es difícil que sobrevivan por su cuenta”, dice.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_263418"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/08070222/Mexico-5-Mitsuo-se-deja-inyectar-y-revisar-por-veterinaria-Alondra-Foto-Lizeth-Ovando-768x512.jpg" alt="México 5 - Mitsuo se deja inyectar y revisar por veterinaria Alondra - Foto Lizeth Ovando" class="wp-image-263418" /><figcaption class="wp-element-caption">Mitsuo es un lince rojo al que le intentaron quitar los colmillos para tenerlo como mascota. Foto: Lizeth Ovando</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Además, como explica González-Maya, de ProCAT, “un individuo que es víctima de tráfico es un individuo que ya está<strong>&nbsp;‘improntado’</strong>”, un término que se usa para describir la vinculación y dependencia del animal con el ser humano. En palabras sencillas, empiezan a asociar al humano como “el que les trae comida” y no aprenden a cazar. Por más tiempo, recursos y esfuerzos técnicos que se inviertan,<strong>&nbsp;es una tendencia casi imposible de reparar</strong>, lo que reduce al mínimo sus posibilidades de volver a la vida silvestre, comenta el especialista.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cazar —dice Esteban Payán, doctor en biología, experto en félidos y fundador de la consultora Boutique Carbon— es muy difícil. “Imagina que cada vez que te da hambre tienes que entrar en una pelea para poder comer. No solo es desgastante, sino que también es peligroso, porque las presas tienen sus mecanismos de defensa evolutivos, como cuernos, cascos, dientes, velocidad, patadas, etc.”, afirma. “Para los felinos, alimentarse implica esforzarse y, si no saben hacerlo, quedan heridos o están condenados a morir de hambre”, insiste. Por eso, la gran mayoría de félidos rescatados deben permanecer el resto de su vida en cautiverio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sanderson recuerda un caso que ilustra mejor la situación. En un centro de rescate de Ecuador —comenta— intentaron rehabilitar durante más de un año a una cría de ocelote, pero, desafortunadamente, el animal se acostumbró a que la gente lo alimentara y al sabor del pollo.<strong>&nbsp;Cuando lo liberaron desconocía por completo su entorno</strong>, no sabía cazar y, probablemente, no pudo encontrar ninguna presa. Entonces empezó a morir de hambre y se acercó a la gente. “Vio un pollo suelto y lo atrapó. Los pobladores lo vieron y lo mataron al instante. Es un caso lamentable. Un año en un centro de rescate, dos semanas libre y luego muerto”, dice Sanderson, quien agrega que “pese a las buenas intenciones de rehabilitación y liberación, esto es algo que sucede todo el tiempo”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con un reto extra: gran parte de las liberaciones o reintroducciones que se hacen en América Latina&nbsp;<strong>no incluyen un seguimiento</strong>&nbsp;a través de collar con GPS o cámaras trampa de los individuos, por lo que —a diferencia del caso de Ecuador—, nunca se sabe realmente qué pasó con ellos.</p>







<h3 class="wp-block-heading"><strong>Tráfico, una amenaza común</strong></h3>



<p class="wp-block-paragraph">El tráfico de félidos adopta distintas formas y varias de ellas pueden observarse en torno a la caza (legal e ilegal) en Argentina.&nbsp;<strong>Los pumas atraviesan una situación ambigua en este país sudamericano</strong>: aunque están recuperando territorios donde llevaban décadas desaparecidos, la falta de cifras impide tener certezas sobre la cantidad y la densidad de la población existente.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_263298"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/06232428/Puma-silvestre-Foto-Susana-Torres-Mongabay-Latam.jpg" alt="Argentina 1 Puma silvestre - Foto Susana Torres. Especial de Gatos Silvestres 2025" class="wp-image-263298" /><figcaption class="wp-element-caption">Un puma rescatado de los criaderos para cotos de caza en Argentina. Foto: cortesía Susana Torres</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En el país existen&nbsp;<strong>criaderos ocultos</strong>&nbsp;donde cachorros de diferentes especies —pero especialmente de puma— crecen en condiciones deplorables para luego ser&nbsp;<strong>vendidos a cotos (terrenos) de caza ilegal</strong>. Algunos ejemplares son criados en cautiverio y otros son extraídos ilegalmente de la naturaleza. Los cazadores, por lo general extranjeros, pagan altos precios por participar en lo que se conoce popularmente como “cazas enlatadas”, en las que se les garantiza que tendrán a su disposición el animal que buscan para dispararle y llevarse “el trofeo” —también ilegalmente— a casa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como explica Kai Pacha, fundadora de Pumakawa —un centro de rescate en la provincia de Córdoba al que han llegado varios de los pumas incautados—,&nbsp;<strong>para que puedan cazarlos fácilmente</strong>, los animales son encerrados en pequeñas jaulas, les lastiman las patas y los mantienen deshidratados durante mucho tiempo para que, al dejarlos salir, se muevan en la dirección que sus captores esperan: hacia el agua.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_263306"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/06235642/Argentina-8-Foto-Facebook-de-Jason-Bruce-%E2%80%93-Headhunter-Chronicles-768x432.jpg" alt="Argentina 8 Foto Facebook de Jason Bruce – Headhunter Chronicles" class="wp-image-263306" /><figcaption class="wp-element-caption">El cazador Jason Bruce (derecha) participó de la caza de un puma en Argentina, con el apoyo de la empresa Caza &amp; Safari. Foto: Facebook de Jason Bruce – Headhunter Chronicles</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Las pésimas condiciones en la que se desarrollan en esos criaderos les hace perder las cualidades que les permiten ser depredadores tope cuando se mueven en libertad”, agrega Carina Righi, investigadora de Wildlife Conservation Society (WCS) Argentina. Por lo que es prácticamente imposible que vuelvan a la vida silvestre. Además,&nbsp;<strong>tampoco se sabe, a ciencia cierta, el número anual de ejemplares cazados.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La escasez de datos es un rasgo común de la región.&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;solicitó a 40 autoridades ambientales, judiciales y policiales de Argentina, Colombia, México, Guatemala y Perú las cifras oficiales sobre incautaciones y rescates de félidos (vivos, muertos o sus partes) a nivel nacional. Solo Perú cuenta con una base de datos de incautaciones a nivel nacional, donde además detalla el nombre de la especie y, en algunos casos, el destino donde llegó el ejemplar. El resto solo cuenta con información parcial, por lo que&nbsp;<strong>una mirada general (pero subestimada) sobre el tráfico de félidos</strong>&nbsp;en estos países podría verse de la siguiente manera.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En Argentina, la&nbsp;<a href="https://drive.google.com/file/u/6/d/1YLaKUtM7W4bpYX3rrXw28_w4SVEG121Y/view?usp=sharing" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Subsecretaría de Ambiente de la Nación</a>&nbsp;(antes Ministerio de Ambiente) informó que, entre 2017 y 2024,&nbsp;<strong>el animal más traficado en el país fue el puma</strong>, con 167 incautaciones. La mayoría eran “trofeos de caza” conformados por cráneos, pieles y garras, pero también se rescataron 20 ejemplares vivos que iban destinados a “surtir” cotos de caza.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El informe aclara que los datos “incluyen sólo las incautaciones efectuadas por el área de fiscalización de fauna del Estado Nacional” y que no existe en el país una base de datos sistematizada que recopile todo lo relacionado al tráfico de fauna, así que las operaciones que las provincias hayan realizado por su cuenta no figuran en el resumen general.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_263400"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/08022023/Peru-4a-artesanias-hechas-con-partes-de-jaguar-en-Iquitos-Foto-Max-Cabello-768x512.jpg" alt="Perú 4a - artesanías hechas con partes de jaguar en Iquitos - Foto Max Cabello" class="wp-image-263400" /><figcaption class="wp-element-caption">En 2024, las autoridades de fauna forestal en Loreto, Perú, realizaron un megaoperativo en las tiendas de artesanías hechas con partes de jaguar en Iquitos. Foto: Max Cabello</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En Guatemala, las estadísticas solo reportan las incautaciones de grandes grupos de vertebrados, es decir que desde 2010 a 2025 las autoridades tienen registro de&nbsp;<strong>790 incautaciones de mamíferos silvestres</strong>, pero no se sabe cuántos de estos son félidos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En México, el tercer país más grande de la región y fronterizo con&nbsp;<strong>Estados Unidos</strong>&nbsp;—<strong>país con el mayor número de decomisos de partes de jaguar entre 2000 y 2018</strong>,&nbsp;<a href="https://cites.org/sites/default/files/articles/CITES_Study_on_Illegal_Trade_in_Jaguars_ESP.pdf#page=14" target="_blank" rel="noreferrer noopener">según las Naciones Unidas</a>— las cifras de incautaciones de félidos a nivel nacional son desproporcionadamente bajas. Según la respuesta de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) a una solicitud de información, entre 2015 y 2024 se incautaron 12 subproductos de jaguar (piel, cráneos y especímenes completos), dos piezas de lince, una piel de ocelote y seis piezas de subproductos de puma. Además, aseguraron que no tenían estadísticas o registro de félidos traficados en redes sociales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo,&nbsp;<a href="https://zslpublications.onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/acv.70001" target="_blank" rel="noreferrer noopener">un estudio</a>&nbsp;publicado en enero de 2025 en la revista&nbsp;<em>Animal Conservation</em>&nbsp;evidenció que en ese país, solo a través de redes sociales y plataformas de internet, se vendieron entre 2011 y 2022&nbsp;<strong>las partes de 68 jaguares y 34 pumas</strong>; y se ofrecieron los colmillos de al menos siete ocelotes, así como las pieles de siete linces y tres margays. Las publicaciones analizadas también sugieren que al menos 15 jaguares, cinco ocelotes y tres linces vivos fueron ofrecidos como mascotas.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_263399"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/08022017/Peru-3-Subgerencia-de-gestion-de-fauna-silvestre-en-Loreto-productos-hechos-con-partes-de-jaguar-Foto-Max-Cabello-768x512.jpg" alt="Perú 3 - Subgerencia de gestión de fauna silvestre en Loreto - productos hechos con partes de jaguar - Foto Max Cabello" class="wp-image-263399" /><figcaption class="wp-element-caption">En las oficinas de la subgerencia de gestión de fauna silvestre en Loreto, Amazonía peruana, se conservan varios de los productos hechos con partes de jaguar que las autoridades decomisan, como tapices hechos con pieles curtidas de jaguar. Foto: Max Cabello</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Estas diferencias hacen que sea especialmente difícil determinar, a partir de la información fragmentada y limitada disponible actualmente, si el comercio ilegal está aumentando o no”, señala&nbsp;<a href="https://cites.org/sites/default/files/articles/CITES_Study_on_Illegal_Trade_in_Jaguars_ESP.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">un informe</a>&nbsp;publicado por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) sobre el tráfico del jaguar, en 2021. Esto muestra la gravedad del delito y la dificultad para obtener información confiable, ya que&nbsp;<strong>el resto de gatos silvestres son mucho menos investigados y estudiados</strong>&nbsp;que el jaguar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En Colombia tampoco hay información que reúna las incautaciones o rescates realizados por las autoridades nacionales, la Policía, las 33 Corporaciones Autónomas —autoridades ambientales territoriales— y las secretarías de ambiente distritales de las principales ciudades. El Ministerio de Ambiente respondió que actualmente se encuentra en una “fase de recopilación, organización y análisis de insumos proporcionados por las autoridades ambientales regionales”, por lo que, por ahora, no hay un estimado de las cifras a nivel nacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una base de datos realizada para esta investigación muestra, sin embargo, la escala del problema. Si solo hablamos de ocelotes, como el que fue incautado a finales del año pasado en Cali,&nbsp;<strong>desde 2010 se han decomisado más de 340 de estos animales</strong>, entre ejemplares vivos y muertos, según la información de cada una de las corporaciones autónomas y secretarías distritales, obtenida vía transparencia. La mayoría vivían en hogares como mascotas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De todos los países analizados para este especial, Perú es el único que lleva un registro a nivel nacional sobre incautaciones y decomisos de félidos. El Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor) informó a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que, entre 2014 y 2024, el país registró la incautación de&nbsp;<strong>591 especímenes de félidos</strong>&nbsp;(entre los que se incluyen partes, productos y animales vivos o muertos). De estos, 183 eran ejemplares vivos de nueve especies:&nbsp;<strong>el ocelote era el más incautado (42 ejemplares)</strong>, seguido por el margay (33), y el puma y el yaguarundí (con 27 cada uno). Además, se incautaron 128 pieles, 124 colmillos, 51 garras y 22 cráneos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Todavía nos hace falta entender la magnitud del tráfico de fauna y, en especial, de los félidos. Y los gobiernos de la región deberían prestar mucha más atención a esto. No es posible que todavía estén saliendo tigrillos —o cualquier especie de gato silvestre— por un aeropuerto o una terminal de buses”, insiste el experto González-Maya.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Falta de información y de protocolos</strong></h3>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_263439"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/08093712/Gatos-silvestres-yaguarundi-Herpailurus-yagouaroundi-cuerpo-cafe-alargado-cabeza-pequena-Foto-cortesia-Christian-Gutierrez-768x512.jpg" alt="Gatos silvestres - yaguarundí Herpailurus yagouaroundi cuerpo café alargado cabeza pequeña - Foto cortesía Christian Gutiérrez" class="wp-image-263439" /><figcaption class="wp-element-caption">El yaguarundí (‘<em>Herpailurus yagouaroundi</em>’) es un félido muy distinto al resto. Tiene un cuerpo alargado y una cabeza pequeña. Foto: Christian Gutiérrez</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">A un centro de rescate que se encuentra en el departamento de Petén, en Guatemala, llegó en 2024 un yaguarundí. Es uno de los nueve que ha recibido el lugar desde 2012 y que han sido entregados por la División de Protección a la Naturaleza (Diprona) y el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (Conap).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las autoridades lo encontraron a más de 400 kilómetros de distancia, en la ciudad capital. Sin embargo, al centro no le entregaron muchos detalles sobre cómo llegó, dónde fue incautado, en qué condiciones estaba, o si lo recuperaron de una casa o del monte. Esa historia desconocida&nbsp;<strong>es un reto más en los difíciles procesos de evaluación y posible rehabilitación</strong>. Además, no saber de dónde vienen los animales y cuáles son sus “costumbres” puede generar nuevos problemas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los gatos silvestres rescatados, dice el copresidente del Grupo de Especialistas en Pequeños Carnívoros, son “una papa caliente”. “Lo que suele ocurrir —explica— es que las autoridades necesitan darle al animal una disposición rápida. ¿Por qué? Porque una liberación adecuada, que cumpla con los estándares y protocolos necesarios, es extremadamente costosa, de largo plazo y tiene muy pocas probabilidades de éxito”. Esto, sin mencionar que los pocos centros de rescate en la región&nbsp;<strong>ya no dan abasto</strong>, que los recursos y el espacio son limitados y que reciben nuevos animales constantemente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Payán coincide: “Son animales que pueden vivir 15 años y hay que alimentarlos con enormes cantidades de carne costosa; que no se pueden tener en jaulas de 2×2 metros porque se estresan y se lastiman intentando salir de ahí, y hay muy pocos refugios habilitados —o con cupos disponibles para recibir más animales— que cumplan con todos esos requisitos”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La falta de información y de protocolos, señalan los expertos, conducen a liberaciones inadecuadas que pueden acarrear otros problemas sanitarios y genéticos. Los jaguares del Chocó biogeográfico, por ejemplo, no son iguales a los de Centroamérica o a los de la Amazonía. Pese a que son de la misma especie, sus poblaciones tienen diferencias genéticas. “Si liberamos un ejemplar en una zona que no es la de su población, estamos alterando esa composición genética que lleva siglos evolucionando. Y si, además, no se hizo un trabajo juicioso para saber si el individuo estaba enfermo, ponemos en riesgo a los que se encuentran en estado silvestre”, dice Payán.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_263420"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/08070240/Mexico-7-linces-bebes-son-alimentados-con-biberon-Foto-Lizeth-Ovando-768x512.jpg" alt="México 7 - linces bebés son alimentados con biberón - Foto Lizeth Ovando" class="wp-image-263420" /><figcaption class="wp-element-caption">En México, algunos linces bebés son vendidos como mascota a través de redes sociales. Foto: Lizeth Ovando</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Si hablamos de conservación, agregan los investigadores, el objetivo es proteger a las poblaciones de la especie en estado silvestre, con su composición genética y salud, y no ponerlas en riesgo por el bienestar de un individuo. Además,<strong>&nbsp;puede haber otros agravantes</strong>: si se reubica a un animal que estaba comiendo ganado o aves de corral, se está trasladando el problema a una comunidad humana que no necesariamente lo tenía. “Y así seguimos dañando la imagen de la especie, a pesar de que sabemos que podemos convivir con ellos”, insiste Payán.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_263405"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/08022101/Peru-8-Prince-chequeo-veterinario-Pilpintuwasi-Foto-Marlon-del-Aguila-768x512.jpg" alt="Perú 8 - Prince chequeo veterinario - Pilpintuwasi - Foto Marlon del Águila" class="wp-image-263405" /><figcaption class="wp-element-caption">El jaguar Prince en chequeos médicos realizados después de un año de su rescate. Foto: cortesía Marlon del Águila</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">¿Cómo cambiarlo? Para González-Maya está pendiente un tema urgente: la regulación. “Tiene que haber una reglamentación clara sobre los mínimos que deben tener las autoridades ambientales o los centros de rehabilitación para atender y procesar estos casos. Que desde un punto de vista netamente veterinario y técnico se cree un protocolo que permita evaluar el estado en el que llegan para definir el destino final de estos animales, ya sea su liberación o permanecer en cautiverio o, cuando sea inevitable, la eutanasia”, dice.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si es un animal recién capturado del monte, que está lastimado, pero que no ha tenido contacto con humanos y se puede rehabilitar en el corto plazo, aumentan las posibilidades de una liberación, comenta González-Maya. “Pero —agrega— los que tenían al gatito de meses, es claro que va a terminar en cautiverio”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como hasta ahora no existe en la región un protocolo con ese nivel de detalle, la rehabilitación y la posibilidad de liberación se vuelve un tema “subjetivo”. Por eso, para los expertos, las liberaciones no son necesariamente “casos exitosos”. “<strong>Son muy pocos los animales que han sido liberados con collares</strong>&nbsp;para monitorearlos, por lo que no se sabe qué ocurrió con ellos”, dice Payán. ¿Pudieron volver a cazar? ¿Murieron al enfrentarse con otro ejemplar por un territorio? ¿Fueron cazados? ¿Los mataron por comerse una gallina? ¿Se enfermaron?</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Sí hay formas de hacer reintroducciones exitosas, pero eso requiere muchos procesos que en la actualidad no se están haciendo, empezando por monitorear y por medir”, insiste el experto.</p>



<h3 class="wp-block-heading">Xamã, uno de los pocos casos de éxito</h3>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_263385"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/08005631/Brasil-2-Xama-2022-cuando-fue-capturado-en-Mato-Grosso-Foto-Noelly-Castro-World-Animal-Protection-768x512.jpg" alt="Brasil 2 - Xamã 2022 cuando fue capturado en Mato Grosso- Foto Noelly Castro - World Animal Protection" class="wp-image-263385" /><figcaption class="wp-element-caption">El caso del jaguar Xamã, en Brasil, es uno de los pocos eventos de reintroducción exitosos en la región. Su proceso de rehabilitación costó entre 140 mil y 180 mil dólares. Foto: cortesía Noelly Castro – World Animal Protection</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En Brasil, gracias al trabajo de la organización&nbsp;<a href="https://oncafari.org/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Onçafari</a>&nbsp;y al apoyo de la organización World Animal Protection, se encuentra<strong>&nbsp;uno de los pocos casos que son ejemplo</strong>&nbsp;en la región: Xamã, que fue rescatado cuando tenía tan solo dos meses, se convirtió en el primer jaguar macho en ser reintroducido con éxito en el bioma amazónico.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque Brasil&nbsp;<a href="https://ora.otca.org/wp-content/uploads/2022/10/ORA_Informe-Tecnico-Trafico-Especies-CITES_jul2022_ESP.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">también se enfrenta</a>&nbsp;a la caza ilegal de jaguares, el comercio ilegal de partes de félidos y venta de gatos silvestres para colecciones privadas, Xamã no fue víctima de tráfico. En 2022, cuando era un cachorro, tuvo que enfrentarse a los devastadores incendios que se extendieron en el estado de Mato Grosso, en el arco de deforestación amazónico,<strong>&nbsp;donde avanza con fuerza la agroindustria</strong>. Se sospecha que su madre fue víctima del incendio o que perdió al cachorro mientras intentaba huir de las llamas, por lo que Xamã fue encontrado solo, desnutrido, deshidratado y débil.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde entonces empezó una tarea titánica para ayudarlo a recuperarse. Pero, para dar el primer paso, dos aspectos fueron claves: que a pesar de su cansancio temporal gozaba de buena salud y que era extremadamente reacio a los humanos. Con eso, los expertos confiaron en que podría ser un buen candidato para una posible reintroducción en la naturaleza. Sin embargo, nada estaba garantizado.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_263386"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/08005927/Brasil-3-Recinto-en-Para-donde-vivio-Xama-antes-de-ser-reintroducido-en-la-naturaleza-Foto-cortesia-Oncafari-768x512.jpg" alt="Brasil 3 - Recinto en Pará donde vivió Xamã antes de ser reintroducido en la naturaleza - Foto cortesía Onçafari" class="wp-image-263386" /><figcaption class="wp-element-caption">Recinto de Onçafari, de 15 mil metros cuadrados, donde tuvo lugar gran parte de la rehabilitación de Xamã. Foto: cortesía Onçafari</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El proceso duró casi dos años. Después de pasar cinco meses en el hospital veterinario de Sinop, en Mato Grosso, el félido estuvo en condiciones de viajar más de 700 kilómetros por tierra para llegar al enorme recinto de rehabilitación de Onçafari, con 15 mil metros cuadrados, en la mitad del bosque amazónico.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Poco a poco&nbsp;<strong>aprendió a alimentarse por sí mismo y dejó de ser sumiso</strong>&nbsp;con los jaguares libres que paseaban al otro lado de la reja. Hacía respetar su territorio con actitudes desafiantes. Fue entonces cuando, en octubre de 2024, la puerta del refugio se abrió finalmente para que, cuando quisiera, saliera a la selva, una técnica conocida como&nbsp;<em>soft release</em>.&nbsp;<strong>Xamã tardó 12 horas en dejar el resguardo y nunca más volvió</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A partir de entonces es monitoreado por un collar GPS que emite su ubicación 12 veces al día. En estos meses no solo se ha mantenido vivo, sino que se ha desplazado por más de 43 mil hectáreas. Por eso los biólogos, veterinarios y conservacionistas consideran que, hasta ahora, ha sido un caso exitoso. Lograrlo, sin embargo, implicó la participación de decenas de&nbsp; profesionales, tiempo, espacio y mucho dinero. Según Júlia Trevisan, bióloga y coordinadora de vida silvestre de World Animal Protection, el proceso de rehabilitación hasta la liberación fue posible&nbsp;<strong>gracias a una inversión de entre 140 mil y 180 mil dólares</strong>, unas cifras difíciles de lograr para cada individuo rescatado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora, en libertad, Xamã se enfrenta a otras amenazas. Los jaguares han sufrido&nbsp;<strong>una pérdida de casi el 38 % de su hábitat en Brasil</strong>&nbsp;e importantes disminuciones de sus poblaciones en todo su rango de distribución. Según el Instituto Brasileño de Medio Ambiente y Recursos Naturales, esta especie está clasificada como Vulnerable en el país, pero en algunas zonas las poblaciones han sido evaluadas como En Peligro o En Peligro Crítico de extinción, debido a su aislamiento, protección deficiente o la poca cantidad de ejemplares.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Jim Sanderson, sin embargo, cree en un futuro prometedor: “Lo que nos da realmente esperanza es saber que la naturaleza puede responder muy rápido, que las poblaciones de estos félidos pueden recuperarse. Pero esto solo es posible si les damos la oportunidad”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>Imagen principal:&nbsp;</strong>Ilustración de Alma Ríos</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>REFERENCIAS</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>CITES. (2021). Estudio de CITES sobre el comercio ilegal de jaguares. Secretaría de la CITES. https://cites.org/sites/default/files/articles/CITES_Study_on_Illegal_Trade_in_Jaguars_ESP.pdf</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>CITES (2022). Informe mundial sobre el comercio de fauna y flora silvestres. Ginebra (Suiza) https://cites.org/sites/default/files/common/docs/S-World_Wildlife_Trade_Report_CITES.pdf</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>De la Torre, J.A.; Duchez, K.; Radachowsky, J. Characterization and Extent of Illegal Trade in Jaguars and Other Felid Species via Social Media in Mexico. Anim. Conserv. 2025, https://doi.org/10.1111/acv.70001.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Payán Garrido, E. y Soto Vargas, C. 2012. Los Felinos de Colombia. Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Instituto de Investigaciones de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt y Panthera Colombia. 48 pp. https://naturalia.me/wp-content/uploads/2013/12/los-felinos-colombia-2012.pdf</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Ruiz-Tagle, M.N., Sosnowski, M., Barthuly, B., Petrossian, G.A. 2022. Tráfico Ilegal de Cinco Especies del Apéndice I de CITES Emblemáticas para la Región Amazónica. Informe técnico preparado para el Proyecto Bioamazonía. Organización del Tratado de Cooperación Amazónica, Brasil. Disponible en: https://ora.otca.org/wp-content/uploads/2022/10/ORA_Informe-Tecnico-Trafico-Especies-CITES_jul2022_ESP.pdf</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/by/gonzalo-ortuno-lopez/"></a><a href="https://es.mongabay.com/by/daniela-quintero-diaz/">Daniela Quintero Díaz</a>&nbsp;en Mongabay Latam.&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/2025/08/felinos-rescatados-trafico-animales-latinoamerica/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Puedes revisarlo aquí.</em></a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=119443</guid>
        <pubDate>Tue, 12 Aug 2025 15:35:31 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Sin salida: la irreversible realidad de los felinos que son rescatados del tráfico de animales]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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        <title>¿Le ofende que le digan cucha o cucho?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/le-ofende-que-le-digan-cucha-o-cucho/</link>
        <description><![CDATA[<p>Primero borraron personas y luego borraron murales para negar la verdad. En el entretanto, algunos se ofenden por el uso de la palabra “cucha” y actúan como &#8220;policía del lenguaje&#8221;.  Para no escribir sandeces, hurgué en los diccionarios de “colombianismos” y “americanismos”. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-1 wp-block-paragraph">—“Las cuchas tienen razón”.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-2 wp-block-paragraph">—“Voy para donde mi cucha”.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-3 wp-block-paragraph">—“Mi cucho está enfermo”</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-4 wp-block-paragraph">—“Se murió mi cucha”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mucho le debe el diccionario al imaginario popular y a los modos en que habla la gente en la calle en cada época. Las palabras nacen de los mismos seres humanos y es su uso cotidiano lo que les otorga un sentido. Están ahí para usarse aunque a algunos les ofenda. El lenguaje es rasgo y testimonio de lo que somos, de nuestra identidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Crecí en una barriada donde todavía muchos jóvenes llaman <em>cucha</em> a la mamá y <em>cucho </em>al papá. Allá me eduqué en un colegio del Distrito que lleva el nombre de una de las miles de víctimas de la violencia de este país: <em>Rodrigo Lara Bonilla</em>. En ausencia de los profesores, hacíamos relajo (<em>recocha</em>) en vez de estudiar, pero teníamos un espía atento: —<em>Truchas que viene la cucha, </em>gritaba aquél. Y en cuestión de segundos estábamos, cual angelitos, sentados en los pupitres, de cabeza en los cuadernos.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-5 wp-block-paragraph">En la novela <em>“La mujer que debía morir el sábado por la tarde”</em>, publicada en 2023 y basada en hechos reales ocurridos en Bogotá, se lee la siguiente frase en la página 121: <em>“Cucha, voy a donde mi novia y no me demoro”, dicen que le dijo a la mamá, pero su cuerpo apareció a la orilla del río Tunjuelo. Su familia lo reconoció en la morgue.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">El país se ha visto inmerso en una discusión en torno a la palabra cucha, por cuenta del mural que ordenó borrar la alcaldía de Medellín, pisoteando el dolor de las madres que siguen buscando a sus hijos desaparecidos, entre ellas Margarita Restrepo, que lleva 22 años tras el rastro de su hija Carol Vanessa, según <a href="https://www.elespectador.com/colombia/medellin/quien-es-la-mujer-que-aparece-en-el-mural-las-cuchas-tenian-razon-en-medellin">este artículo</a> de <strong>El Espectador</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La <a href="https://www.elespectador.com/colombia/medellin/polemica-por-grafitis-en-medellin-personeria-investigara-a-la-alcaldia-por-eliminarlos">Personería de Medellín</a> anunció que investigará a los funcionarios que ordenaron esta afrenta contra la memoria histórica. Ojalá sea cierto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En las redes sociales la gente se manifestó indignada contra el periodista Néstor Morales por insinuar que los propios familiares podrían haber llevado los restos óseos de las víctimas a la fosa común de La Escombrera.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Días después, a través de un estremecedor relato, el portal <a href="https://voragine.co/historias/investigacion/las-confesiones-que-conectan-la-operacion-orion-con-el-horror-de-la-escombrera/">Vorágine</a> desenterró la verdad: <em>“Las confesiones que conectan la operación Orión con el horror de La Escombrera”.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-6 wp-block-paragraph">“… subían a la víctima a lo más alto de la montaña, allá donde ya no había ni una sola casa y comenzaba un sinuoso terreno escarpado atestado de basura, arena y materiales de construcción.&nbsp;Con el cielo como único testigo, abrían un hueco en la tierra y ajusticiaban al señalado. Así lo hicieron una, y otra, y otra, y otra vez.&nbsp;(…) <em>Los ponían en las volquetas que subían con escombros, y allá los arrojaban. También los llevaban a que ellos mismos abrieran su fosa y ahí los metían.&nbsp;(…) “la incursión militar que se ejecutó entre el 15 y el 16 de octubre dejó como resultado 80 civiles heridos, 17 homicidios cometidos por la fuerza pública, 71 personas asesinadas por los paramilitares, 12 personas torturadas, 370 detenciones arbitrarias, 6 desapariciones forzadas registradas durante la operación y más de 100 en los días y meses posteriores”.&nbsp;</em></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-voragine wp-block-embed-voragine"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="am4KYxL3lq"><a href="https://voragine.co/historias/investigacion/las-confesiones-que-conectan-la-operacion-orion-con-el-horror-de-la-escombrera/">Las confesiones que conectan la operación Orión con el horror de La Escombrera</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;Las confesiones que conectan la operación Orión con el horror de La Escombrera&#8221; &#8212; Voragine" src="https://voragine.co/historias/investigacion/las-confesiones-que-conectan-la-operacion-orion-con-el-horror-de-la-escombrera/embed/#?secret=iZpy95ZzVe#?secret=am4KYxL3lq" data-secret="am4KYxL3lq" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La indignación aumentó, el mural fue pintado de nuevo y, como no hay mal que por bien no venga, en otras ciudades se hizo lo mismo: Incluso, apareció un nuevo grafiti: <em>“Mientras los medios sigan mintiendo, las paredes seguirán hablando”. </em>Un confidencial de <strong>El Espectador</strong> reveló que el diario japonés Nikkei Shinbum <em>“mandará a Colombia un equipo para hacer un reportaje sobre el grafiti, empezando en Bogotá”.</em></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="twitter-tweet" data-width="500" data-dnt="true"><p lang="zxx" dir="ltr"><a href="https://t.co/4Jd9NahBVR">pic.twitter.com/4Jd9NahBVR</a></p>&mdash; Derli López (@derlilopeza) <a href="https://twitter.com/derlilopeza/status/1880988864371892426?ref_src=twsrc%5Etfw">January 19, 2025</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Dos escritores pusieron más sal en la herida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Gustavo Álvarez Gardeazábal, de quien tengo un mejor concepto como autor, escribió lo siguiente en Las 2 Orillas: <em>“El grafiti es <strong>estéticamente horroroso </strong>y <strong>las cuchas de Fico son imitación de las abuelas de Plaza de Mayo</strong> en Buenos Aires, pero eso no importa. <strong>La sorda batalla por inculpar a Uribe y a la sociedad antioqueña de haber permitido lo que sucedió, vuelve a las cuchas en su dolor unas piltrafas usables</strong> y se lleva por delante armonías y esperanzas, dando paso otra vez al espíritu de la venganza que ha regido siempre en nuestra patria”.</em></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-las-2-orillas wp-block-embed-las-2-orillas"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="mJtZU48xP2"><a href="https://www.las2orillas.co/las-cuchas-de-fico/">Las cuchas de Fico</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="«Las cuchas de Fico» — Las2orillas" src="https://www.las2orillas.co/las-cuchas-de-fico/embed/#?secret=wF6qQl3UBC#?secret=mJtZU48xP2" data-secret="mJtZU48xP2" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">¡Cuántas imprecisiones, -pero sobre todo cuánta mala leche- en un solo párrafo! Señor Gardis, no son <em>“las cuchas de Fico”, </em>ni son piltrafas<em>.</em> Son las madres que décadas después siguen llorando a sus hijos desaparecidos por la fuerza. Que sea estéticamente horroroso es una opinión más en un mundo donde para gustos los colores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Decir que son una imitación de las madres de la Plaza de Mayo es burlarse de su humanidad y de su tragedia, es insinuar que el dolor de las madres argentinas es legítimo ante los crímenes cometidos por la dictadura de Videla en los años 80, y en cambio el dolor de las madres colombianas es un remedo, como si las lágrimas de ellas y la sangre de colombianos inocentes no tuvieran valor alguno. Y sí, lo reconozco: no lo tienen porque por algo andamos en estas. Nada hemos aprendido, salvo a matarnos. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Luego señala Álvarez Gardeazábal: <em>“Si existe una gran parte de antioqueños que <strong>solo desean perdón y olvido</strong> sobre el pasado sangriento que montaron narcos y militares, hay otros que <strong>le siguen echando toda la culpa a Uribe por haber encabezado la batalla contra el avance de las guerrillas”.</strong></em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Es una lástima que un escritor de su talla, que en el pasado denunció la sinrazón del poder en su novela <em>Cóndores no entierran todos los días</em>, use ahora su pluma para denigrar de mujeres indefensas, que lo único que encontraron fue una pared para gritar su sufrimiento, pues no tienen el privilegio de ser recibidas en tertulia como los poderosos de este país, en una hacienda y al calor de unos güisquis.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se equivoca al invocar el perdón y el olvido. Es lo que quieren los negacionistas. Porque lo que llaman censura es en realidad negacionismo. Las cosas por su nombre.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si el escritor vallecaucano releyera su propia obra, recordaría que las guerrillas colombianas también deben su génesis a dos partidos políticos colombianos: Liberal y Conservador (<em>Cachiporros</em> o <em>chusmeros</em>, <em>Chulavitas</em> y <em>Pájaros </em>corresponden a la Violencia bipartidista de los años 40 y 50), y tal vez se ahorraría las barbaridades que ahora dice. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Añade una ofensa más a las madres en aras de congraciarse con su amigo expresidente. Exculparlo es asumir el papel de juez que absuelve a las carreras sin esperar a que las investigaciones determinen hasta dónde llega la responsabilidad de la Operación Orión, la cual se realizó bajo el gobierno de Álvaro Uribe Vélez, en 2002.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Bien dicen por ahí: con los años no nos hacemos más sabios; simplemente nos hacemos más viejos (más cuchos si quieren), despojados de razón y de memoria.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-7 wp-block-paragraph">Ramiro Bejarano, el columnista de <strong>El Espectador</strong>, escribió: <em>“La decisión imbécil, por decir lo menos del alcalde de Medellín de borrar el grafiti ´Las cuchas tienen razón´, dizque porque afeaba la ciudad, revela un talante censurador. Lo que afeó la ciudad fue la toma criminal de la Comuna 13 y las desapariciones en La Escombrera, de lo cual nunca se ha dolido el alcalde Gutiérrez. Lo que dejó claro el mandatario es que en su terruño está prohibido hablar mal o siquiera incomodar a Álvaro Uribe”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">A Carolina Sanín, la escritora bogotana, no le gustó ni cinco la palabra <em>cuchas</em>. Trató a los grafiteros de incapaces por no escribir mujeres en vez de cuchas. Y en su habitual estilo provocador, metió al baile a otro colectivo que nada tiene que ver con el asunto: <em>“Me pregunto si dirían ´los maricones´ para referirse a hombres homosexuales ´cariñosamente´”,</em> trinó.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Luego posteó:</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“Los varoncitos furiosos porque una mujer les dice cómo no queremos que nos llamen. Nada nuevo bajo el sol: el complejo de castración de siempre”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Después insistió: <em>“Las mujeres no nos llamamos “cuchas” entre nosotras”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Y siguió posteando:</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“¿Han visto la cretinada de los que justifican el uso de «cucha» diciendo que viene del muisca? «Puta» viene del latín y también critico que le digan a una mujer «puta». Y «cariñosamente» también es criticable. Piensen antes de creer que argumentan, mentecatos”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">A Sanín se le olvida que no todo el país vive en una burbuja con los privilegios de la gente bien hablada. Incluso, muchos deben hablar en inglés británico perfecto, que -dicen las buenas lenguas-, es “el inglés más puro”. <em>“Las womans tienen razón”.</em> Estamos por llegar a eso, en el afán de renegar hasta de nuestras raíces. Es una lástima que no repartieron sangre azul para todos. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para la gente sin pedigrí la mamá es la <em>cucha</em> y la abuela es la <em>cuchita</em>. El papá el <em>cucho </em>y el abuelo el <em>cuchito</em>. Se dice con amor. Incluso, con el amor genuino hacia la cucha que crio a sus hijos en medio de la pobreza, muchas veces sola, en lugar de dejarle esa tarea a la empleada del servicio, porque -¡ah caramba!- muchas de ellas siguen siendo hasta la vejez la empleada del servicio en casas de gente acomodada. El pobre, con menos educación, demuestra su afecto con lo que tiene, y sabiendo que no son dueños de nada, se expresan con las palabras. Sería el colmo que también eso se les quiera arrebatar, aparte de la vida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otra vez se nos sale el clasismo queriendo parecer políticamente correctos. Muchas expresiones de los sectores populares, especialmente de las comunas de Medellín, Cali o Bogotá, como <em>parce</em> y <em>gonorrea</em>, por inmundas que nos parezcan, se han vuelto comunes en la jerga latinoamericana. Se lo debemos a la música, al cine y la literatura. Si de aplicar la corrección se trata, tocaría cancelar a Juanes, películas de Víctor Gaviria y novelas de Fernando Vallejo como “<em>La virgen de los sicarios”</em>, pues cada uno de ellos, a su manera, elevó a la categoría de arte la cultura popular, más no son los únicos. En Medellín lo llaman <a href="https://www.elcolombiano.com/cultura/el-parlache-se-habla-ahora-en-cualquier-parche-MF7214871"><em>“parlanche”</em></a> y tiene diccionario propio. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Para no escribir sandeces, me fui hasta la <em>Biblioteca Luis Ángel Arango</em>, aquí en Bogotá. Según el diccionario de “Colombianismos” del padre Julio Tobón Betancourt, la palabra cucho (cucha) es de origen <em>quichua </em>(quechua, voz amerindia que se habla en los Andes centrales de Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Chile y Argentina), y uno de sus significados es <em>“Viejo, voz de cariño”.</em></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="240" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2025/01/A-DICCIONARIO-2.jpg" alt="" class="wp-image-110620" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2025/01/A-DICCIONARIO-2.jpg 400w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2025/01/A-DICCIONARIO-2.jpg?resize=300,180 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">No encontré pruebas de que cucha en muisca signifique <em>“Mujer más bella que el arco iris”,</em> como desinforman algunos en las redes sociales.</p>



<p class="has-contrast-color has-text-color has-link-color wp-elements-8 wp-block-paragraph">No conforme, consulté el <a href="https://www.asale.org/damer/cucho">Diccionario de Americanismos</a><strong>, </strong>disponible en la página web de la Asociación de Academias de la Lengua Española. Corrobora lo anterior y amplía las definiciones: 1. Viejo, anciano, catano. 2. Profesor que enseña en colegios y universidades. 3. <em>Referido a persona</em>, guapetona, bien parecida.</p>



<p class="has-contrast-color has-text-color has-link-color wp-elements-9 wp-block-paragraph">En el libro <em>&#8220;Bogotálogo: usos, desusos y abusos del español hablado en Bogotá&#8221;</em>, escrito por Andrés Ospina para Alcaldía Bogotá en 2011, la palabra <em>cucha </em>tiene tres definiciones: 1. Anciana. 2. Maestra, por lo general en un plantel de educación media vocacional. 3. Progenitora. Una variedad del término es la palabra <em>Cuchacha</em>: &#8220;Híbrido entre dama de avanzada edad y jovencita. Cucha y muchacha a la vez&#8221;. </p>



<p class="has-contrast-color has-text-color has-link-color wp-elements-10 wp-block-paragraph">En la presentación del <a href="https://andresospina.com/prensa/Bogotalogo-Version-Digital.pdf">&#8220;Bogotálogo&#8221;</a> se lee: <em>&#8220;&#8230;no es necesariamente un documento para eruditos ni para especialistas, lo cual confirma la intención de democratizar el acceso al conocimiento y de no privilegiar los saberes cultos en el sentido tradicional de la expresión&#8221;.</em></p>



<p class="has-contrast-color has-text-color has-link-color wp-elements-11 wp-block-paragraph">Queremos dar cátedra de lenguaje refinado negando que esta es una nación pluriétnica y multicultural, así protegida por la Constitución del 91 en su artículo 7º. Por lo tanto, no deja de ser curioso que una escritora acuda a la corrección para ponerle candado a la lengua.</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-12 wp-block-paragraph"><strong>“El Estado reconoce y protege la diversidad étnica y cultural de la Nación colombiana”</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Estoy por creer que más pronto que tarde la palabra <em>Cucha</em> entrará por la puerta grande del diccionario de la Real Academia Española, por cuenta de este episodio, que nos recuerda que Colombia es más que sus apellidos ilustres, menos mal. &nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Usar la palabra <em>cuchas </em>en este contexto no debería ser una ofensa para nadie. Es un homenaje a la persistencia de las buscadoras. No censuremos a los jóvenes por cómo se expresan; más bien pongamos el grito en el cielo para que se les respete la vida&nbsp;y ninguna madre tenga que seguir paseándose con su duelo eterno en busca de una justicia retardada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ah, una infidencia: mi cucha se llama Miriam. </p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="631" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2025/01/A-CUCHAS-2-1024x631.jpg" alt="" class="wp-image-110605" /></figure>
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        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=110598</guid>
        <pubDate>Wed, 22 Jan 2025 12:00:05 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2025/01/A-CUCHAS.jpg?quality=60&amp;#038;w=1080" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[¿Le ofende que le digan cucha o cucho?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
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        <item>
        <title>Enséñame a no robar</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/ensename-no-robar/</link>
        <description><![CDATA[<p>“Apenas un siglo más tarde ya se lamentaba el poeta Francisco de Quevedo y maldecía el oro americano: Nace en las Indias honrado, donde el mundo le acompaña; viene a morir en España, y es en Génova enterrado. Poderoso caballero es don Dinero…”. (Tomado de “Historia de Colombia y sus oligarquías”, de Antonio Caballero, página [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<blockquote>
<p style="text-align: right"><span style="color: #993366"><strong>“Apenas un siglo más tarde ya se lamentaba el poeta Francisco de Quevedo y maldecía el oro americano: Nace en las Indias honrado, donde el mundo le acompaña; viene a morir en España, y es en Génova enterrado. Poderoso caballero es don Dinero…”. </strong></span></p>
</blockquote>
<p style="text-align: right">(Tomado de <em>“Historia de Colombia y sus oligarquías”</em>, de Antonio Caballero, página 33)</p>
<p>Estimado lector: ¿La honradez es una virtud o es un requisito?</p>
<p>Podríamos escribir una <em>breve historia de la corrupción en Colombia,</em> pero es imposible porque breve no es. Toca empezar desde Cristóbal Colón y el saqueo del oro para satisfacer la voracidad de los Reyes Católicos, misiá Isabel de Castilla y don Fernando de Aragón.</p>
<p>Cuentan por ahí, más no me consta, que hace cuatro siglos, en la Bogotá colonial se robaron cinco mil pesos oro de la Corona española. Ese fue, en 1602, el primer sonado escándalo de corrupción del que se tenga noticia en Colombia. Santa Fe, capital del Nuevo Reino de Granada, era entonces una aldea tristísima con cuatro mil almas tullidas por el frío.</p>
<p>En el enredo, adobado con intrigas y envenenamientos, se vieron involucrados dos distinguidos (¿?) españoles: el presidente de la Real Audiencia, el marqués Francisco de Sande, (a quien llamaban dizque <em>“Doctor Sangre”</em> por su tiranía) y el visitador Andrés Salierna de Mariaca.</p>
<p>En diversos libros se cuenta  el episodio, entre ellos <em>&#8220;El carnero&#8221;</em>, del cronista Juan Rodríguez Freyle y <em>&#8220;El Doctor Sangre&#8221;</em>, de Alberto Miramón.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-98661 aligncenter" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/BLOG-SANGRE-PORTADA-EL-DOCTOR-SANGRE-1-189x300.jpg" alt="" width="189" height="300" /><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-98658" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/BLOG-SANGRE-TEXTO-DOCTO-SANGRE-300x273.jpg" alt="" width="300" height="273" /><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-98657" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/BLOG-SANGRE-EL-CARNERO-212x300.jpg" alt="" width="212" height="300" /></p>
<p>En el relato <em>“</em><em>El </em><em><a href="https://vidales.tripod.com/DSANGRE.HTM">Doctor Sangre</a>,</em><em> gobernante inolvidable”,</em> de Carlos Vidales, hijo del poeta Luis Vidales, hay una recreación novelesca del asunto.</p>
<p style="text-align: right"><em><span style="color: #0000ff">“Cuando el Señor Visitador Doctor Don Andrés Salierna de Mariaca supo la calumnia que se decía de él, y cuando supo que todo el pueblo de Santafé la repetía en todos los tonos y todas las variantes posibles, y cuando supo que doce jinetes veloces recorrían el reino regando a los cuatro vientos la horrible y venenosa infamia, entonces ordenó que el Doctor Sangre regresara de la Villa de Leiva en el término de la distancia, lo cual se cumplió, y se presentara ante el Arzobispo, lo cual se cumplió, y se desdijera de su calumnia, lo cual no se cumplió porque el muy cabrón tuvo el cinismo de decir que lo que había dicho era cierto, que incluso las barras de oro ya habían sido entregadas por sus propias manos a las manos del Señor Visitador, y que el valor del soborno ascendía a cinco mil pesos de buen oro. Entonces -¡oigan bien y entiendan y aprendan!-, entonces el pobre Señor Visitador se tiró de los pelos de la peluca y la peluca salió volando por los aires, y se llevó las manos al pecho y el pecho le reventó de indignación, de ira y de cólera, y se llevó las manos al rostro y el rostro se le congestionó hasta ponerse morado y azul y verde, y alzó las manos y gritó al Cielo, y desde el Cielo fue oído por Dios Nuestro Señor Omnipotente y Misericordioso, porque el grito que dió fue terrible:</span></em></p>
<p style="text-align: right"><em><span style="color: #0000ff">— ¡Juro por mi alma que soy inocente! ¡Y aquí, ahora, a la hora de mi muerte, cito y emplazo al Doctor Sande, mi calumniador, para que comparezca conmigo dentro de nueve días, a contar desde el momento en que yo exhale el último suspiro, ante el Eterno Tribunal de Dios, a responder de este crimen! ¡En ese Tribunal Supremo no caben falsedades ni engaños, y allí resplandecerá la verdad, y allí espero al Doctor Sande dentro del plazo señalado! ¡Queda emplazado!</span></em></p>
<p>En conclusión, los cinco mil pesitos de ayer (una fortuna para la época) se perdieron y hoy la platica se sigue perdiendo, entre coimas, torcidos y sobornos, porque también perdimos la vergüenza para quedarnos con las mañas y artimañas heredadas de los españoles.</p>
<p>Esta semana, el excandidato presidencial Rodolfo Hernández fue condenado por el delito de interés indebido en la celebración de contratos. Lo vimos llorar ante las cámaras:</p>
<p><em>“<a href="https://www.youtube.com/watch?v=1Ubm03HQBNU">Mi alma está limpia</a>. Mi corazón, en paz. No estoy obligado a probar lo imposible, lo que nunca sucedió. Yo creo que con eso termino mi intervención”,</em> le dijo al señor juez<strong>.</strong>  Con razón, el escritor Fernando Vallejo alguna vez escribió:<em> “Los mejores escritores de Colombia son los jueces y los secretarios de juzgado, y no hay mejor novela que un sumario”. </em></p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-98644 aligncenter" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/03/PORTADA-SEMANA-233x300.jpg" alt="" width="233" height="300" /></p>
<p>En mi memoria quedó grabada la desafortunada portada de <em>Semana, </em>(la de Vicky Dávila), donde esa revista, en la recta final de la campaña presidencial 2022, se preguntaba: <em>¿Ex guerrillero o ingeniero?</em> Con ex guerrillero se referían al hoy presidente de Colombia, Gustavo Petro, y con el calificativo de ingeniero al hoy condenado por corrupción ex alcalde de Bucaramanga, Rodolfo Hernández, a quien le faltó poco (700 mil votos) para gobernarnos, izando la bandera contra los ladrones de cuello blanco desde (¡hágame el bendito favor!) su partido <em>Liga de Gobernantes Anticorrupción. </em>Durante la audiencia, confesó que padece <a href="https://www.youtube.com/watch?v=Ewvf3aksgCU">cáncer terminal</a>.</p>
<p>Lamento la situación personal del procesado y no tengo si no preguntas.</p>
<p>¿Habría sido condenado el señor Rodolfo Hernández si hoy fuera el presidente de la República?</p>
<p>¿Por qué las leyes permiten que personas con procesos judiciales en curso se postulen a cargos públicos? El caso <a href="https://www.elespectador.com/judicial/condenan-a-rodolfo-hernandez-por-el-caso-vitalogic/">Vitalogic</a> viene desde 2016.</p>
<p>¿Cómo hacer para que únicamente puedan aspirar al cargo más importante de la nación, y a cualquier cargo público, personas probas, íntegras?</p>
<p>¿Por qué el ingeniero confesó su padecimiento en plena audiencia? ¿Sabríamos de su condición de salud si hoy fuera primer mandatario? En tal caso, ¿estaría asumiendo la presidencia su fórmula vicepresidencial, <a href="https://elpais.com/america-colombia/2022-10-05/la-pelea-por-dinero-que-distancio-a-rodolfo-hernandez-y-a-marelen-castillo-usted-me-va-a-devolver-la-plata-que-le-preste.html">Mareleen Castillo</a>, a quien Hernández acusó de quedarse con 70 millones de pesos que le habría prestado en campaña?</p>
<p>¿Qué pensar de esas 10 millones y pico de almas que votaron por Hernández, a sabiendas de su altanería y su chabacanería, por no hablar ya del trato vulgar hacia los de su entorno? ¿Les pareció un abuelito candoroso, divertido y hasta tierno?</p>
<p>¿Qué responsabilidad les cabe a los medios de comunicación que endiosan personajes a punta de portadas y titulares? —&#8221;<em>Nos lo quisieron meter por los ojos</em>&#8220;, me dice un amigo que votó en blanco.  Como ya lo había hecho la misma revista Semana, (la de Felipe López), que puso en otra tapa a los primos Nule (Guido, Manuel y Miguel), llamándolos <a href="https://www.semana.com/nacion/articulo/los-nuevos-cacaos/81120-3/"><em>“Los nuevos cacaos”</em></a><strong><em>,</em></strong> aunque en realidad, quitándoles una a, eran los nuevos cacos.</p>
<p>Ríanse con el remate de esa nota, publicada en 2006:</p>
<blockquote>
<p style="text-align: right"><span style="color: #0000ff"><em>“… esa combinación de olfato para los negocios y de halconería empresarial está convirtiendo esta generación de costeños en un nuevo grupo económico del país. Este es apenas el comienzo de los Nule. Unos jóvenes que sin haber llegado a los 40 años están haciendo empresa como no se veía hace mucho tiempo”.</em> </span></p>
</blockquote>
<p>El resto es la historia abominable del <em>Carrusel de la contratación</em>.</p>
<p>En su momento, los medios llamaron <em>outsider </em>al ingeniero para magnificar su candidatura, comparándolo con Donald Trump, lo que hoy no sabríamos si es elogio u ofensa. Ahora sabemos que una inmensa mayoría votó por aquél para frenar a Petro. Tristemente, en un país amnésico y sin cultura política, sigue haciendo carrera el hábito malsano de votar no a favor de Fulanito, sino en contra de Zutanito. Y esa es una de las razones para que, fruto del histerismo colectivo, lleguen al poder personas con rojos en conducta y moral.</p>
<p>No creo que seamos un país inviable, pero por unos pocos somos un país altamente indecente, cínico y codicioso: Los que juran servirle a la Patria, le hacen luego pistola a esa misma Patria con el dedo índice sostenido por el del corazón, para servirse de ella sin ponerse colorados. O si no, <em>¿el poder para qué?,</em> trayendo a colación al doctor Darío Echandía.</p>
<p>El poder se usa en Colombia para hacer chanchullos. Para asaltar el erario público. Para demostrar que la ambición sí rompe el saco. Para que cunda el mal ejemplo: si ellos roban, nosotros también podemos.  Robemos, que unos años de <em>cana</em> no nos aguarán la fiesta.</p>
<blockquote>
<p style="text-align: right"><span style="color: #0000ff">Dijo Fernando Vallejo:<em> “Aquí lo atracan y extorsionan a uno por un lado las bacrim y los atracadores de la calle, y por el otro los atracadores del gobierno, municipal, departamental o nacional”. </em></span></p>
</blockquote>
<p>La justicia cojea y llega en muletas cuando ya los acusados descansan en paz&#8230; o tienen un pie en la otra vida.</p>
<p><em>—“Están intentando matarme a cuchillo&#8221;,</em> declaró el ingeniero desde Miami, en la efervescencia de la campaña. ¿Se acuerdan?</p>
<p>Nadie lo convirtió en mártir y nadie sabe cuanta vida le falta por vivir, o si le alcanzarán los días para pagar su delito. Solo sé que es preferible morirse de muerte natural que de pena. A sus 79 años él es otro ejemplo perfecto de lo que nadie debería ser, de lo que no debemos emular. Sin duda es un triste final, pero cada político elige libremente si quiere salir por la puerta de atrás de la historia.</p>
<p>Por eso, la honradez, siendo una virtud, es el requisito que se le debe exigir a todo funcionario público, aunque la realidad muestra que es más fácil que los honrados se vuelvan corruptos y no al revés.</p>
<p>Una frase suya nos bastó para conocer su talante, su folclorismo y su arrogancia:</p>
<p>—<em>&#8220;Me limpio el cul0 con esa ley&#8221;. </em></p>
<p>Nuestra filosofía ramplona demuestra que las leyes y las trampas se cocinan en el mismo caldero.</p>
<p>La fallida consulta anticorrupción del 2018 (no consiguió los votos suficientes) demostró lo solapados y complacientes que somos los colombianos con los corruptos, porque este definitivamente no es <em>“el país del Sagrado Corazón”</em> sino el país de los vivos que viven de los bobos. Estamos cansados de tantos hombres de bien.</p>
<blockquote>
<p style="text-align: right"><span style="color: #0000ff">Dice Enrique Serrano en “<em>¿Por qué fracasa Colombia?</em>” Página 233: <em>“… un hombre de bien es hábil para justificarse, para salir bien librado de cualquier embrollo, y si llega a salir mal librado lo hace con otros y esa culpabilidad compartida lo excusa o disminuye el peso de su responsabilidad personal”.</em> </span></p>
</blockquote>
<p>Pero el problema somos nosotros, los bobos del paseo; no ellos. Urge una cátedra en los colegios para enseñar principios elementales, que a mí me los inculcó desde niño mi abuela materna a punta de sermones y refranes que hoy agradezco: <em>El que con lo ajeno se viste, en la calle lo desvisten. </em></p>
<p>Ella, que no llegó a quinto de primaria, decía: —<em>“Quien se roba una aguja hoy, mañana es capaz de robarse un banco”.</em> Y de esos, de los que empezaron robando poquito (¿o quizás quedándose con las vueltas?) están llenos los expedientes y los titulares de prensa.</p>
<p>Uno elige entre ser honesto o deshonesto.</p>
<p>Los corruptos son gente que no cree en Dios ni en el séptimo mandamiento. O a lo mejor les falta una conversadita con Él cuando terminen de hacer sus cuentas alegres:</p>
<p><em>—Señor, ¡enséñame a no robar, porque a robar ya aprendimos! </em></p>
<p><em> </em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=98643</guid>
        <pubDate>Sun, 17 Mar 2024 16:28:04 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Enséñame a no robar]]></media:description>
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        <title>SHAKIRA (tautograma actualizado)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/lineas-de-arena/shakira-tautograma-actualizado/</link>
        <description><![CDATA[<p>Señoras, señores, sabrán sucesos sobre señorita solista serenatera, símbolo sudamericano, sentada solio soberano, situada sobre similares soneros, su seudónimo significa “sobrehumana salerosa”, su ser sideral suele sumergirse, surgiendo suites. Sinsonte sin sombra. “Sortilegio” sería su simiente, señalando su sino. Susodicha sardina solía solfear “sin sandalias”, soñando ser sensación sin sinónimo. Sería “sorda, sonsa, sin sentidos”, [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_96308" aria-describedby="caption-attachment-96308" style="width: 300px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-96308 size-medium" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/09/shakira_en_los_vmas-300x175.jpg" alt="" width="300" height="175" /><figcaption id="caption-attachment-96308" class="wp-caption-text">Shakira en la ceremonia de los Premios MTV recibiendo el Video Vanguard Award.</figcaption></figure>
<p>Señoras, señores, sabrán sucesos sobre señorita solista serenatera, símbolo sudamericano, sentada solio soberano, situada sobre similares soneros, su seudónimo significa “sobrehumana salerosa”, su ser sideral suele sumergirse, surgiendo suites. Sinsonte sin sombra.</p>
<p><span id="more-96298"></span></p>
<p>“Sortilegio” sería su simiente, señalando su sino. Susodicha sardina solía solfear “sin sandalias”, soñando ser sensación sin sinónimo. Sería “sorda, sonsa, sin sentidos”, según su segundo sencillo, siguió sorteando sequías, soportando sinsabores, superando soledades, sacrificando sentimientos, sobrepasó saboteadores, subestimada sepultó satíricos sensacionalistas, situándose sin sonrojo sobre suelo sajón, superando spanglish, su señal suena siempre semejando Santana, Sting, Springsteen, seduciendo sexy sin silicona, sudando simpatía. Sus shows son soberbios, sobretodo su sacudida sahariana: siendo suave, siendo sísmica (Sultán sueña secuestrarla, sometiéndola su séquito), sublimando su suporte sarraceno. Seduce sitios sin suministrar salvoconducto.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-72937" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/02/Shakira-copia-300x158.jpg" alt="" width="300" height="158" /></p>
<p>Su solfeo sugestiona seguidores (senadores, soldados, sacerdotes, subversivos, secretarias, samaritanos, sindicalistas, scouts, selenitas satelitales!), sin ser soprano, su sinfonía suave sorprende, surgen suspiros, sureña supera sajones. Su suelo sanguíneo (selvas secretas, sierra samaria, sabana santafereña, sanjuanero señorial, salinas septentrionales, Santanderes, Sumapaz, Soacha), sonríe sus satisfacciones, solloza sus sinsabores. Samper Senior suscribió sutil selección sobre susodicha semidiosa. Solemnes semanarios seleccionan sus sonatas, semejándolas sonetos shakespearianos. Semiólogos, semióticos, sociólogos sin salario, someten sesudos simposios, seminarios sobre superdotada, sacando sucinta síntesis: Ser sobresaliente.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-112084" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/09/estatua-shakira-300x197.webp" alt="" width="300" height="197" /></p>
<p>Sin stress, sigue sencilla, sin sonrojos. Sony, su sello, supo sacar su “Sanitario Servicio” situándolo sonotecas; seguro su salario subió. Suegro sureño suspiraba sonriendo, semblante satisfecho suponiendo suculenta suma, su sustento se salvó. Sabiamente superó semejante situación, saliendo suertudo sobrio seleccionado Spain.</p>
<p>Sentó seso santificando sociedad Salsa-Piqué, sumando sonrisas semillitas, simientes, señalados San Siro, Sasha. Sospechó sinceridad socio, sorprendemente salió sin sentido, sobrevino separacion, sentenció suplencia. Shakira sobrevivirá, superando situación, sorprendió semejantes, sacando sucesivos sonidos super-ventas.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-72938" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/02/shakira-dora-la-exploradora-300x231.jpg" alt="" width="300" height="231" /></p>
<p>Surgen sucedáneas secundarias, sonsas, simplicias, sin siquiera semejársele, sólo susurran (Spears, Simpson, Spice Singers). Sus seguidores son séquito sorprendente, secta sólida sigue su sombra secundándola, sintonizándole sus scherzos, sainetes, semicadencias. Serafín seductor, sopesa sensatez, sentimientos, sobrio sincretismo. Seguro superaría secesión sionista-sunnita, sentándolos sobremesa. Su sabiduría serviría: socorriendo supinos, sincronizando semáforos, suministrando seguridad. Surte sonoro salvavidas, sobrevivientes sempiterno salvajismo. Serenateó Su Santidad sentidamente sepultado. Seduce sedientos seguidores sesiones solemnes.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-72939" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/02/shakira-sampad-art-300x300.jpg" alt="" width="300" height="300" /></p>
<p>Sobra subrayar sus suficientes señales: Sesera sedosa, simpática sonrisa, silueta silfidina, suscita silbidos silencia silbatinas. Su sendero sólo señala satisfacciones. Sencillo “Suplicio” sincronizado solista Sáenz, singular sinfonía, siguió suceso similar “Sentaderas sin sandeces”. Su soundtrack “Saludo/Salida”, superó sobradamente sentimental serie sobre senil solterón suspirante, superviviente sarampión supremo. Sudáfrica sucumbió “Sale Sol” su sonido saliente sacudió Sitio Su-toube, saturó su servicio. Septiembre (2019) selló su siguiente sorprendente show: Super-Bowl, siendo suprema satisfacción: Superb! Sería sabia sentencia.</p>
<p>Septiembre suele ser superior, saliendo sandalias, siendo seleccionada sudamericana sidérea. Secundar sugerencia Spotify! Secular sujeto salvaje sería sacramentado <em>Shakyremys</em>.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-72940" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/02/shakira-super-bowl-300x300.jpg" alt="" width="300" height="300" /></p>
<p>Seguidora show &#8220;Saber &amp; Sortear&#8221;. Seduce su solidaridad social, sensible sobre sismo sacudió suroccidente, socorrerá sedes sabiduría. Shakira: sigue sumando saber sensible, sembrando semifusas, saltando suites, siguiendo sugerencias sensatas, sorteando sapos, serpientes, sabandijas. Saeta sibilina sobrepasará similares, subyugando siglo, siendo sensacional. Suerte sirena, sidéreo show &#8220;Señoras / Señoritas sonríen, suprimen sollozar&#8221;.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-72941" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/02/shakira-2020-234x300.jpeg" alt="" width="234" height="300" /></p>
<p>Su servidor,</p>
<p>Sdixon Sacosta Smedellín.</p>
<p>Sabanero-trinador: @dixonmedellin / <span lang="ES-TRAD">@dixonacostamed.bsky.social</span></p>

<figure class="wp-block-post-featured-image"><img loading="lazy" decoding="async" width="1029" height="675" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2023/09/estatua-shakira.webp?quality=60&amp;w=1029" class="attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image" alt="" style="object-fit:cover;" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2023/09/estatua-shakira.webp 1029w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2023/09/estatua-shakira.webp?resize=300,197 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2023/09/estatua-shakira.webp?resize=768,504 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2023/09/estatua-shakira.webp?resize=1024,672 1024w" sizes="auto, (max-width: 1029px) 100vw, 1029px" /></figure>]]></content:encoded>
        <author>Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</author>
                    <category>Líneas de arena</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=96298</guid>
        <pubDate>Wed, 13 Sep 2023 11:10:17 +0000</pubDate>
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