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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Sat, 30 May 2026 22:06:26 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Todos los resultados de blogs de universidad de costa rica | Blogs El Espectador</title>
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        <item>
        <title>Con drones e inteligencia artificial monitorean la huella de un enorme incendio en los frailejones del Páramo de Berlín, Colombia</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/con-drones-e-inteligencia-artificial-monitorean-la-huella-de-un-enorme-incendio-en-los-frailejones-del-paramo-de-berlin-colombia/</link>
        <description><![CDATA[<p>Un aparente cementerio de frailejones. Esa fue la desoladora imagen que dejó tras de sí el&nbsp;voraz incendio&nbsp;que el 22 de enero de 2024 arrasó con una parte del Páramo de Berlín, ubicado a una hora y media de la ciudad de Bucaramanga, en Santander, y estas plantas nativas de Colombia.&nbsp;Durante casi cinco días el fuego [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Investigadores de la Universidad Industrial de Santander desarrollaron un proyecto que combinó imágenes de drones con inteligencia artificial para identificar, contar y monitorear frailejones en zonas de difícil acceso.</em></li>



<li><em>La herramienta fue capaz de identificar cerca de 86 000 frailejones y de evaluar si los individuos estaban vivos o habían muerto un año después de que un incendio afectara 317 hectáreas del Páramo de Berlín en 2024.</em></li>



<li><em>El estudio estimó que aproximadamente el 30 % de los frailejones murió un año después del incendio, evidenciando una mortalidad tardía.</em></li>



<li><em>Dos años después, el páramo muestra una recuperación lenta pero progresiva, con reaparición de vegetación y brotes de nuevos frailejones, aunque aún persisten las cicatrices del fuego.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Un aparente cementerio de frailejones. Esa fue la desoladora imagen que dejó tras de sí el&nbsp;<a href="https://www.eltiempo.com/colombia/santander/incendio-en-paramo-de-berlin-50-hectareas-de-frailejones-se-quemaron-847844" target="_blank" rel="noreferrer noopener">voraz incendio</a>&nbsp;que el 22 de enero de 2024 arrasó con una parte del Páramo de Berlín, ubicado a una hora y media de la ciudad de Bucaramanga, en Santander, y estas plantas nativas de Colombia.&nbsp;<strong>Durante casi cinco días el fuego ardió,&nbsp;<a href="https://www.cdmb.gov.co/index.php/noticias/paso-a-paso-para-la-recuperacion-de-317-hectareas-afectadas-por-el-fuego-en-el-paramo-de-berlin" target="_blank" rel="noreferrer noopener">consumiendo 317 hectáreas</a></strong>, de acuerdo con datos de la Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga (CDMB), autoridad ambiental en la región.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“El ingeniero Javier [Leal] me llamó como a las 4.30 de la mañana. Me dijo que se estaba presentando un incendio en el predio de Plan de Mesa y yo inmediatamente acudí al lugar. Cuando llegué me encontré algo muy impresionante:&nbsp;<strong>era un incendio ya muy avanzado. Fue terrible, las llamas, la altura, todo</strong>”, recuerda José Yamel Moreno, guardabosques del Acueducto Metropolitano de Bucaramanga, sobre esos primeros momentos de la emergencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La dimensión del desastre no solo quedó registrada en las imágenes que se transmitieron a través de los medios de comunicación, sino también en las que investigadores de la Universidad Industrial de Santander (UIS) tomaron días después de la tragedia, al sobrevolar el páramo con drones.&nbsp;<strong>“Estaba todo completamente negro, chamuscado. Solamente se veían los tallos de los frailejones”</strong>, relata Paula Uzcátegui, quien en ese momento era estudiante de octavo semestre de ingeniería de sistemas de la UIS.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272759"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/20152333/2.jpg" alt="Estado actual del páramo de Berlín, frailejones sanos coexisten con lo que quedó de los que fueron afectados por el incendio en 2024. Foto: Alejandra López" class="wp-image-272759" /><figcaption class="wp-element-caption">Estado actual del Páramo de Berlín, frailejones sanos coexisten con lo que quedó de los que fueron afectados por el incendio en 2024. Foto: Alejandra López</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Uzcátegui, quien además había cursado dos años de biología, estaba por esos días buscando un proyecto de grado en el que pudiera unir sus dos carreras. Las imágenes de dron capturadas por estudiantes del profesor Björn Reu, un ecólogo alemán que desde hace 10 años vive en Colombia, fueron el punto de partida para que ella ayudara a resolver un interrogante: ¿cómo podían hacer uso de la inteligencia artificial para monitorear el estado de la vegetación de ecosistemas de difícil acceso como los páramos?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/custom-story/2026/05/puma-fest-2026/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Regístrate gratis y conoce el Puma Fest: primer Festival Latinoamericano de Periodismo Ambiental</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Para Reu y sus estudiantes,&nbsp;<strong>el incendio representó al mismo tiempo una urgencia científica y una oportunidad inédita para estudiar el páramo y su respuesta ante el impacto del fuego</strong>, dada la cercanía del predio afectado con Bucaramanga.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al llegar al terreno, seis días después del incendio, los miembros del grupo de investigación Biotecnología y Gestión Ambiental (iBGA) se propusieron observar dos aspectos: la recuperación general de la vegetación y el comportamiento particular de los frailejones. Lo que encontraron inicialmente llamó su atención:&nbsp;<strong>aunque gran parte del ecosistema había desaparecido, muchos frailejones habían resistido el fuego</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Mientras toda la vegetación desapareció, los frailejones sobrevivieron; las hojas centrales persistieron y, pocos días después, incluso empezaron a florecer”, señala Reu. Esa resistencia planteó nuevas preguntas: ¿cuántos habían sobrevivido realmente? ¿Cuántos morirían con el tiempo? ¿Cómo monitorear un territorio tan amplio y de difícil acceso?</p>



<p class="wp-block-paragraph">En ese contexto,&nbsp;<strong>la inteligencia artificial se convirtió en la herramienta para responder los interrogantes</strong>. Como Reu ya trabajaba con drones y sensores remotos, ahora necesitaba integrar capacidades de análisis de imágenes. El encuentro con Paula Uzcátegui permitió concretar esa posibilidad. Así nació&nbsp;<strong>un proyecto piloto que combinó vuelos de dron con algoritmos capaces de identificar frailejones uno por uno para contarlos</strong>&nbsp;y, de alguna manera, hacer un inventario de su presencia en el área de páramo afectada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A diferencia de los métodos tradicionales, basados en pequeñas parcelas y extrapolaciones a áreas más amplias, Uzcátegui logró realizar un censo más completo, por lo menos de los ejemplares más grandes, registrando 86 000 frailejones en un área de 83 hectáreas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/05/vivero-guarderia-de-frailejones-en-paramo-de-colombia/">La guardería de frailejones “bebés” que busca restaurar los páramos del Parque El Cocuy en Colombia</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Una mirada desde gran altura</h2>



<p class="wp-block-paragraph">El proceso para entrenar un software de inteligencia artificial que sea capaz de contar frailejones, a partir de las imágenes capturadas por un dron, comienza desde el momento en que se hacen los sobrevuelos del área.&nbsp;<strong>“Primero se vuela el dron, que toma muchas fotografías que se sobreponen entre sí. Luego, con un&nbsp;<em>software</em>, esas imágenes se procesan y se convierten en un mapa continuo de toda el área”</strong>, cuenta la investigadora Uzcátegui.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No fue una tarea sencilla: la neblina, el viento y la menor duración de la batería en el páramo obligaban a trabajar en ventanas muy cortas de tiempo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El encargado de esta misión fue Cristian Mateo Jaimes Prada, biólogo de la UIS, quien viene trabajando junto al profesor Reu en temas de teledetección y sensores remotos desde 2016. “Acá [en el Páramo de Berlín] estamos como a 3600 metros sobre el nivel del mar.&nbsp;<strong>Para el dron es un reto porque le cuesta más desplazarse por el aire menos denso de las alturas.</strong>&nbsp;Además, hay una cuestión de suerte para esperar una buena mañana, como la de hoy”, detalla Jaimes mientras la jornada de toma de imágenes llega a su fin por cuenta de la llegada inesperada de las nubes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Jaimes señala que esa nubosidad —que apresuradamente convierte ante nuestros ojos un paisaje montañoso en una capa espesa de blanco que oculta los acantilados— muchas veces les juega una mala pasada en la toma de fotografías. Cuando se atraviesan, dejan un manchón blanco sobre el verde de las montañas y su vegetación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En esta tarea, los investigadores también debían equilibrar altura y detalle. “Si vuelas muy alto cubres más área, pero pierdes resolución; si vuelas más bajo tienes más detalle, pero menos cobertura”, explica la ingeniera Uzcátegui.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al final, para el estudio que ella lideró obtuvieron&nbsp; —<strong>a partir de sobrevuelos realizados en agosto y diciembre de 2024 y en junio de 2025</strong>— tres ortomosaicos (mapas fotográficos aéreos) de alta resolución, donde cada píxel representa cerca de un centímetro. También obtuvieron otro ortomosaico de menor calidad, que abarcaba las 83 hectáreas quemadas, con una resolución de 3.6 centímetros por pixel y que es propiedad del Acueducto Metropolitano de Bucaramanga (AMB).</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272761"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/20153113/2.jpeg" alt="Enero de 2025, Paula Uzcátegui revisa su celular. Ahí tenía la aplicación con la que etiquetaba el frailejón que veía con respecto a la imagen que tomaron con el dron, para confirmar si estaba vivo o muerto. Foto: Cortesía de Paula Uzcátegui." class="wp-image-272761" /><figcaption class="wp-element-caption">Enero de 2025. Paula Uzcátegui revisa su celular. Allí tenía la aplicación con la que etiquetaba el frailejón relacionado con la imagen que tomaron con el dron para confirmar si estaba vivo o muerto. Foto: cortesía de Paula Uzcátegui</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Ese contraste planteaba el primer reto técnico:&nbsp;<strong>lograr un modelo de IA que identificara automáticamente los frailejones tanto en imágenes muy detalladas como en otras más amplias y menos nítidas.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La segunda etapa de la investigación de Uzcátegui consistió en entrenar al algoritmo para reconocer cada planta. La investigadora partió de un modelo ya existente, diseñado para detectar objetos, y lo especializó.&nbsp;<strong>“Lo que hice fue entrenarlo con imágenes de frailejones. Corté los mapas y etiqueté alrededor de 12 000 plantas para crear un conjunto de datos de entrenamiento”</strong>, señala.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con ese aprendizaje, el software se convirtió en un especialista capaz de identificar frailejones de manera automática en todo el mosaico. Aunque la precisión era mayor en las imágenes de alta resolución, los resultados en el mapa completo fueron suficientemente sólidos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“En el área grande, de 83 hectáreas, detectamos cerca de 86 000 frailejones con un diámetro mayor a 20 centímetros”</strong>, señala la investigadora. De esta forma, el algoritmo no solo contó plantas una por una, sino que permitió construir un inventario detallado del ecosistema afectado, algo que habría sido casi imposible de lograr únicamente con trabajo de campo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/05/pemex-deuda-ambiental-mexico-remediacion-estudio/">México: remediar los pasivos ambientales de Pemex costaría a los mexicanos más de 532 000 millones de dólares | ESTUDIO</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Diagnosticar la salud de los frailejones desde el cielo</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Paula Uzcátegui recuerda que, tras la visita al páramo realizada en diciembre de 2024, el equipo advirtió que la recuperación no era tan lineal como parecía en los primeros meses.&nbsp;<strong>El florecimiento de los frailejones, que en un inicio se había celebrado como esperanzador, podía no serlo tanto</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Regresamos a finales de 2024 y fue cuando nos dimos cuenta de que estaban muriendo muchos de esos frailejones que se habían recuperado. Ahí dijimos que valía la pena no solamente contarlos, sino ver cuáles estaban vivos y cuáles estaban muertos”, explica la investigadora de la UIS.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272762"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/20153117/1.jpeg" alt="La investigadora Paula Uzcátegui en una de sus visitas al páramo de Berlín. Foto: Cortesía de Paula Uzcátegui." class="wp-image-272762" /><figcaption class="wp-element-caption">La investigadora Paula Uzcátegui en una de sus visitas al Páramo de Berlín. Foto: cortesía de Paula Uzcátegui</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La clave para dar ese paso estuvo en la incorporación de los datos del sensor multiespectral del dron, lo que permitió contar con información del infrarrojo cercano, una parte del espectro de la luz que no se puede ver con el ojo humano, pero que está muy cerca de la luz visible roja. En esa banda del espectro&nbsp;<strong>las plantas sanas reflejan la radiación, mientras que las dañadas la tienden a absorber porque las estructuras internas de la hoja ya no funcionan de la misma manera</strong>. Esta metodología se suele usar para el monitoreo de cultivos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A partir de esa diferencia, el equipo calculó un índice de vegetación conocido como NDVI (Índice de Vegetación de Diferencia Normalizada), que compara la luz roja absorbida con el infrarrojo cercano reflejado. “Esa diferencia te dice qué tan saludable está la planta”, señala Uzcátegui.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con los frailejones ya identificados por el algoritmo, el<em>&nbsp;software</em>&nbsp;calculó el promedio de ese índice dentro de cada ejemplar y estableció un umbral: por encima de él, la planta se consideraba viva; por debajo, muerta.&nbsp;<strong>Para comprobar los resultados, la investigadora también recolectó datos de validación en terreno</strong>&nbsp;poco después de haber capturado las imágenes de dron.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“El censo se hace con el mapa reconstruido con las imágenes de dron desde un celular, guiándonos por los datos del GPS. Esto nos permite estimar luego la mortalidad y tener certeza de que la estimación es buena, pero tiene cierto porcentaje de error”, señala. De esta manera, el ejercicio permitió estimar que&nbsp;<strong>cerca del 30 % de las plantas habían muerto un año después del incendio.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272767"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/20153136/WhatsApp-Image-2026-05-12-at-12.20.13-PM-2.jpeg" alt="Gráfico cortesía de Paula Uzcátegui" class="wp-image-272767" /><figcaption class="wp-element-caption">Gráfico cortesía de Paula Uzcátegui</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El hallazgo reveló, además, una dinámica inesperada:<strong>&nbsp;la mortalidad no ocurrió inmediatamente después del fuego.</strong>&nbsp;“Los frailejones no se murieron por completo por el incendio, murieron tiempo después”, señala el profesor Reu. Ese patrón coincide con reportes en otros páramos andinos, donde las plantas pueden morir incluso dos años después del evento, lo que hace necesario un seguimiento prolongado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La posibilidad de repetir el análisis con nuevas imágenes abre, según Reu, una ventana inédita para estudiar la recuperación del ecosistema a largo plazo. “Con esta tecnología tenemos herramientas para hacer ese seguimiento en el tiempo”, afirma. Basta con nuevos vuelos periódicos para comparar los resultados: identificar cuántos individuos mueren, cuántos sobreviven y cómo aparecen nuevas plantas que, con el crecimiento, entrarán en el rango detectable por el algoritmo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Podemos tomar una foto cada año y contar los frailejones; así vamos a saber las dinámicas de mortalidad y regeneración”, explica. Para el ecólogo,&nbsp;<strong>el mayor valor del método es que permite realizar monitoreos continuos con pocos recursos, algo poco frecuente en estudios de este tipo</strong>. “Eso demuestra que con bajo presupuesto es posible hacer un seguimiento a largo plazo”, indica, y agrega que esto convierte a la herramienta en vital para comprender cómo se recuperan los páramos tras el fuego.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272766"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/20153133/WhatsApp-Image-2026-05-12-at-12.20.13-PM-4.jpeg" alt="Gráfico cortesía de Paula Uzcátegui" class="wp-image-272766" /><figcaption class="wp-element-caption">Gráfico cortesía de Paula Uzcátegui</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El enfoque, además, abre la posibilidad de replicar la metodología en otros ecosistemas de alta montaña. Desde el punto de vista técnico, el profesor Hoover Fabián Rueda Chacón, de la Escuela de Ingeniería de Sistemas e Informática de la UIS, explica que el modelo fue entrenado para reconocer la forma de roseta típica del frailejón.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Es una forma similar [en las distintas especies de frailejón], desde el punto de vista de morfología. Tengo mucha esperanza de que sea aplicable directamente”, afirma el ingeniero de sistemas que también acompañó, junto a algunos de sus estudiantes, a los biólogos en su salida más reciente al páramo este año. Esta colaboración es algo poco común entre los profesionales de estas disciplinas, pero Rueda asegura que este proyecto lo ha hecho posible.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No obstante, el ingeniero advierte que podrían requerirse ajustes según las especies presentes en cada páramo, ya que en este proyecto se enfocaron en las características de&nbsp;<em>Espeletia standleyana</em>, la especie de frailejón que se ve con mayor frecuencia en el Páramo de Berlín. “En el peor de los casos puede que nos toque reentrenar, como lo hicimos acá, con un conjunto más reducido de imágenes de los frailejones particulares de otro páramo”, añade.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272764"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/20153127/MApa3.jpeg" alt="Gráfico cortesía de Paula Uzcátegui" class="wp-image-272764" /><figcaption class="wp-element-caption">Gráfico cortesía de Paula Uzcátegui</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, para el investigador, esa flexibilidad es precisamente una de las fortalezas del método: la inteligencia artificial permite adaptar el análisis a distintos territorios y monitorear zonas de difícil acceso, ampliando las posibilidades de seguimiento y conservación de estos ecosistemas andinos. A pesar de esto,&nbsp;<strong>los científicos son enfáticos en que para darle continuidad a estos estudios se necesita financiación</strong>, un aspecto que suele ser un limitante para la ciencia en Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De momento, los investigadores de iBGA apuntan a&nbsp;<strong>seguir con los sobrevuelos para obtener más datos y desarrollar proyectos para mejorar el procesamiento y el monitoreo de la evolución y crecimiento de los frailejones a través del tiempo,&nbsp;</strong>incluso de manera individual. Con estas propuestas esperan participar en convocatorias para obtener más financiación.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272755"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/20152211/3-scaled.jpg" alt="El profesor Björn Reu durante una nueva jornada de captura de imágenes con dron. Foto: Alejandra López" class="wp-image-272755" /><figcaption class="wp-element-caption">El profesor Björn Reu durante una nueva jornada de captura de imágenes con dron. Foto: Alejandra López</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/05/cocodrilos-orinoco-colombia-conflicto-alimento-atencion/">Colombia: casi 200 cocodrilos en peligro crítico de extinción están sin alimento por un conflicto administrativo</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Un ecosistema que se recupera</h2>



<p class="wp-block-paragraph">En el corregimiento de Berlín, en el municipio de Tona, el paisaje del páramo da cuenta de los cambios generados por la intervención humana. Sus frailejones, la especie más emblemática de estos ecosistemas, son más bajos y menos numerosos, en comparación con áreas más alejadas del complejo de Santurbán, del que forma parte el Páramo de Berlín.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es un ecosistema que durante años ha sufrido las presiones de la ganadería y la agricultura, y en el que desde hace 15 años algunas de sus áreas empezaron a ser protegidas por el Acueducto Metropolitano de Bucaramanga. Es por esto que de las 317 hectáreas afectadas por el incendio de 2024 el 87.69 % (277.85) eran de predios pertenecientes a esta entidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De acuerdo con los expertos del AMB,&nbsp;<strong>dos años después del incendio, la recuperación en estas zonas del páramo avanza a ritmo lento, pero persistente</strong>. Javier Leal, ingeniero forestal enfocado en el proceso de conservación y gestión ambiental del acueducto, explica que la intervención humana ha sido mínima y deliberadamente cautelosa. “El área que fue quemada no la hemos tocado; lo único que hicimos fue delimitarla y aislarla para que no ingrese nadie y dejar que por sí sola se vaya recuperando”, señala.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La decisión, que contó con la asesoría de expertos del Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt, busca, en primera instancia, permitirle al ecosistema recuperarse por su propia cuenta.&nbsp;<strong>Los especialistas han podido observar cómo la vegetación empieza a reorganizarse de manera natural.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272758"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/20152321/1.jpg" alt="Pequeños brotes de frailejones se pueden ver hoy en el páramo de Berlín como una muestra de la resiliencia del ecosistema. Foto: Alejandra López" class="wp-image-272758" /><figcaption class="wp-element-caption">Pequeños brotes de frailejones se pueden ver en el Páramo de Berlín como una muestra de la resiliencia del ecosistema. Foto: Alejandra López</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque el proceso es lento, el monitoreo constante, con apoyo de los investigadores de la UIS y de la inteligencia artificial, ha mostrado señales que el ingeniero Javier Leal considera alentadoras:&nbsp;<strong>“Si bien en este momento lleva una evolución adecuada, tenemos que esperar un poco más para ver cómo continúa el ecosistema”</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sobre la duda de si reforestar es el camino para recuperar el páramo, Leal señala que aún es pronto para saberlo. “Si bien en este momento lleva una evolución que consideramos adecuada y significativa, tenemos que esperar un poco más para evaluar si es necesario hacer una intervención con frailejones y otras especies del páramo”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272756"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/20152222/4-scaled.jpg" alt="Frailejones en el Vivero Plan de Mesa, una iniciativa del Acueducto Metropolitano de Bucaramanga. Foto: Alejandra López" class="wp-image-272756" /><figcaption class="wp-element-caption">Frailejones en el Vivero Plan de Mesa, una iniciativa del Acueducto Metropolitano de Bucaramanga. Foto: Alejandra López</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Leal añade que cuando ocurren eventos que generan perturbaciones en áreas dedicadas a la conservación, la idea es que se vayan recuperando por sí solas, lo que se conoce como restauración pasiva.&nbsp;<strong>Intervenir inmediatamente, por ejemplo con la siembra indiscriminada de frailejones, puede amenazar la fragilidad del ecosistema</strong>&nbsp;porque la capa vegetal del suelo se ha visto destruida.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272760"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/20152337/5.jpg" alt="El ingeniero forestal del Acueducto Metropolitano de Bucaramanga (AMB), Javier Leal, en el Vivero Plan de Mesa. Foto: Alejandra López" class="wp-image-272760" /><figcaption class="wp-element-caption">El ingeniero forestal del Acueducto Metropolitano de Bucaramanga (AMB), Javier Leal, en el Vivero Plan de Mesa. Foto: Alejandra López</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Desde la UIS, el equipo del profesor Reu también ha monitoreado en campo el progreso de la restauración del páramo. Un año después del incendio, la bióloga Andreina Ortiz López decidió observar el páramo a ras de suelo: no desde los drones, sino desde pequeñas parcelas distribuidas entre la zona quemada y otra que había permanecido intacta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entre noviembre y diciembre de 2024 comparó especies, coberturas y formas de crecimiento, y encontró señales discretas pero contundentes de recuperación. “<strong>Después de un año, al menos en el número de especies, eran muy similares</strong>; ya solo era cuestión de dejar que pase más tiempo para que la cobertura vuelva a ser comparable”, explica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En los primeros meses, recuerda Ortiz, el paisaje había quedado “totalmente en ceros en cuanto a vegetación”, y la floración de los frailejones, un último esfuerzo reproductivo antes de morir, llamó la atención del equipo. El monitoreo posterior, a finales del 2024, mostró que el ecosistema comenzaba a reorganizarse por sí mismo: frailejones, pastos y otras plantas con semillas termorresistentes o estructuras protegidas rebrotaban lentamente, mientras aún persistían zonas con suelo descubierto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para la investigadora,&nbsp;<strong>el resultado más relevante es que el propio páramo parece tener la capacidad de recuperarse sin intervenciones directas.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Al visitar la zona en 2026&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;pudo ver un paisaje que sigue marcado por las cicatrices del fuego, pero que ya no es el mismo terreno desolado de los primeros meses. Ahora los frailejones más altos no están rodeados de tierra calcinada, sino del verde de los pastos y los musgos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272757"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/20152235/6-scaled.jpg" alt="José Yamel Moreno, guardabosques del Acueducto Metropolitano de Bucaramanga. Foto: Alejandra López" class="wp-image-272757" /><figcaption class="wp-element-caption">José Yamel Moreno, guardabosques del Acueducto Metropolitano de Bucaramanga. Foto: Alejandra López</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Según Javier Leal, el páramo comienza a mostrar una recuperación heterogénea, con áreas que avanzan con mayor rapidez que otras. “<strong>El ecosistema se va a recuperar; habrá zonas con un poco más de dificultad</strong>&nbsp;[en donde la restauración pasiva se puede quedar corta], y es en esas donde entraremos nosotros”, afirma sobre los posibles esfuerzos de reforestación a futuro. Es por eso que han aprendido a reproducir frailejones y otras especies de páramo en viveros.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La imagen del Páramo de Berlín hoy es la de un territorio en transición</strong>: menos negro –aunque aún están presentes los frailejones que murieron– y más verde. Aunque frágil todavía, el páramo está encaminado a reconstruir lentamente su equilibrio: diversas zonas llenas de pequeños brotes de nuevos frailejones son un reflejo de esperanza.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong> el Páramo de Berlín, justo después del incendio de 2024. <strong>Foto:</strong> cortesía Bjorn Reu</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por </em><a href="https://es.mongabay.com/by/alejandra-lopez/">Alejandra López</a> <em>en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/05/frailejones-drones-inteligencia-artificial-monitoreo-incendio-paramo-berlin-colombia/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129696</guid>
        <pubDate>Sat, 30 May 2026 14:00:00 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/29103440/El-paramo-de-Berlin-justo-despues-del-incendio-de-2024-scaled-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Con drones e inteligencia artificial monitorean la huella de un enorme incendio en los frailejones del Páramo de Berlín, Colombia]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Votaré por Iván, el hijo filósofo de Yira y Manuel</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/votare-por-ivan-el-hijo-de-yira-y-manuel/</link>
        <description><![CDATA[<p>Un tipo decente, eso es Iván Cepeda; lo dicen, incluso, sus detractores. Razones de por qué depositaré mi voto y mi confianza en el hijo de dos periodistas y su vice, Aida Quilcué.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><strong><em>&#8220;Cada  individuo debe llevar su vida de tal forma que los demás puedan respetarla y admirarla&#8221;:</em> Michel Foucault, filósofo francés. </strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Antono Gramsci dijo: <em>“Hay dos tipos de políticos: los que luchan por la consolidación de la distancia entre gobernantes y gobernados y los que luchan por superar esta distancia”.</em> Cepeda, con sus más y sus menos, pertenece a la segunda clase.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Puede que no sea el candidato más carismático, pero es una persona auténtica, no un personaje prefabricado para el espectáculo electoral. Porque una elección presidencial no es el reinado de Miss Simpatía. No grita en los mítines, porque entiende que tampoco se trata de una competencia de decibeles, ni se le ve desesperado lanzando globos al aire. Es reflexivo, dicen sus detractores y yo les creo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Necesitamos un presidente que conozca la historia de este país y que el país todo le quepa en la cabeza, no en la bragueta de Abelardo, el candidato que inauguró la <em>sexpolítica</em> como estrategia electoral en Colombia y a costa de humillar a las mujeres en público; no sabemos si en privado también. Si Cepeda no gana en primera vuelta y Sergio Fajardo logra una votación importante (supongamos un millón de votos o más), aun perdiendo podría inclinar la balanza en segunda vuelta a favor del candidato del Pacto Histórico, porque Fajardo ya advirtió como muchos otros que la democracia peligra si gana De La Espriella.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Iván Cepeda es él y su historia personal y familiar, que se resume en los dolores de una nación atribulada: persecución, exilio y, finalmente, el asesinato infame de su padre en 1994. Iván tenía 31 años y era profesor de filosofía en la Universidad Javeriana.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Como senador, tuvo el valor civil de pararse en la raya ante un intocable como Álvaro Uribe</strong>, hasta casi ponerlo tras las rejas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con todo, ha demostrado que tiene las condiciones para llegar a acuerdos con el distinto ideológicamente. Así lo reconoció, por ejemplo, José Félix Lafaurie, esposo de la senadora María Fernanda Cabal, personajes del establecimiento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y en eso consiste el pluralismo y las libertades: en escuchar lo que piensa el otro, en tender un mismo puente para que dos contrarios pueden atravesarlo, sin que ninguno caiga al río. Lo demás se llama autoritarismo: gobernar para unos como si los demás no existieran.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fue lo que pasó con la izquierda durante todo el siglo anterior. La quisieron borrar del mapa; no pudieron, pero a muchos de los suyos los mataron y otros se refugiaron fuera de Colombia para salvar el pellejo.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong><em>“La historia enseña pero no tiene alumnos”:</em> Antonio Gramsci, filósofo italiano.</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Como político, su labor no se ha limitado a una silla en el Congreso. A través del <a href="https://movimientodevictimas.org">Movice </a>(Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado), asumió como propias las causas ajenas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con su posible llegada a la Casa de Nariño—en primera o segunda vuelta—, Cepeda reivindica la memoria de los que murieron en el intento. Reclamando justicia para su padre, se puso de parte de las otras víctimas tras el infame exterminio de la Unión Patriótica. Perdió amigos en ese genocidio político; entre ellos, el candidato presidencial Bernardo Jaramillo Ossa.  Aunque el país da por superado ese episodio de guerra sucia, de vez en cuando aparece alguien prometiendo destripar (otra vez) a la izquierda. Hoy se hace un matoneo digital sistemático contra el progresismo en la figura de Cepeda, incluso desde ciertos medios de comunicación afines al <em>establishment</em>, como <em>El Colombiano</em>, <em>Semana</em> o <em>El Heraldo</em>. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Durante el sepelio de Manuel Cepeda, en el Cementerio Central de Bogotá, la gente comentaba que cuatro años atrás (1990) se vio una romería semejante cuando un adolescente de dieciséis años acribilló a Bernardo Jaramillo dentro del aeropuerto El Dorado y en presencia de los 16 escoltas del DAS, que el gobierno le había asignado al candidato presidencial de la UP. Los otros dos magnicidios corresponden a Jaime Pardo Leal (1987) y Carlos Pizarro (1990). <a href="https://www.semana.com/nacion/articulo/asi-asesinato-jaime-pardo-leal/266191-3">A <strong>Pardo Leal lo mataron dentro de su vehículo</strong></a>, cuando regresaba de su finca a Bogotá, delante de sus hijos y su esposa Gloria; cayó baleado sobre el hombro de ella. <strong><a href="https://centrodememoriahistorica.gov.co/carlos-pizarro-35-anos-de-preguntas-sin-respuesta-sobre-su-asesinato-en-pleno-vuelo/">A Pizarro lo acribillaron en pleno vuelo</a></strong> dentro de un avión de Avianca que cumplía la ruta Bogotá-Barranquilla.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mi voto por Cepeda es un voto por los que quisieron gobernar pero no pudieron. Y no pudieron porque los quitaron del camino a las malas. También es un voto por los sobrevivientes, como mi amiga Gladys y su hija que, 40 años después, aún siguen esperando que alguien les diga dónde está el cuerpo de su padre y abuelo, Faustino López, víctima de desaparición forzada en 1984.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="1005" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/29093522/ZETA-ZETA-ZETA-ZETA-IVAN-CEPEDA-CONJUNTO-1024x1005.jpg" alt="" class="wp-image-129685" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/29093522/ZETA-ZETA-ZETA-ZETA-IVAN-CEPEDA-CONJUNTO-1024x1005.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/29093522/ZETA-ZETA-ZETA-ZETA-IVAN-CEPEDA-CONJUNTO-300x294.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/29093522/ZETA-ZETA-ZETA-ZETA-IVAN-CEPEDA-CONJUNTO-768x754.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/29093522/ZETA-ZETA-ZETA-ZETA-IVAN-CEPEDA-CONJUNTO.jpg 1080w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph" style="font-size:13px"> <em>Iván Cepeda creció en el conjunto residencial Banderas (localidad de Kennedy en Bogotá). Muy cerca de allí mataron a su padre, el periodista Manuel Cepeda, en agosto de 1994, un mes después de asumir como senador de la República.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Quienes critican a la izquierda <em>porque no sabe gobernar</em>, deben saber que nunca había gobernado en Colombia. Si gana, Cepeda tiene el reto de corregir todo lo que hizo mal Gustavo Petro y honrar lo que salió bien. Alrededor de un 30% de colombianos se declaran hoy de izquierda, progresistas o socialdemócratas. El Pacto Histórico tiene por delante el reto de aumentar el número de conversos. Dos siglos después, la izquierda ya no es la convidada de piedra.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Mi voto por Cepeda es un voto por la paz;</strong> no pensando en quienes vivimos una vida relativamente tranquila en la ciudad, sino en los millones de colombianos que en los territorios están <em>a la buena de Dios</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Cepeda tiene el sentido común de las cosas: </strong>toca sentarse a negociar con los criminales para acallar el lenguaje de las balas o ¿hasta cuándo nos vamos a seguir matando? Lo que es un decir, porque los muertos y las lágrimas los ponen otros. Es simple: la paz se hace con los malos, no con los buenos. La paz se hace también por aquellos que no han nacido. Merecen que se les ofrezca algo mejor, o mejor no traerlos a sufrir.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al candidato del Pacto Histórico lo critican por leer papelitos. Y cuando lee las hojitas, que son varias hojas, transmite la serenidad de quien escribe discursos religiosamente a las 4:00 de la mañana. Sí, es un bicho raro, porque ya nadie escribe discursos. Los políticos de ahora van diciendo lo primero que se les cruza por la cabeza.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es sereno hasta cuando lo insultan tratándolo de guerrillero, sin serlo, ni hoy ni ayer. Alguien a cuyo padre mataron a plena luz del día y que perdió a su madre, Yira Castro, (ella tenía 39 años, Iván 18), a causa de un tumor inoperable, sabe que en la vida hay cosas peores que un insulto. Ambos eran periodistas.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="674" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/29092749/Foto-IVAN-CEPEDA-EN-PLAZA-1024x674.jpg" alt="" class="wp-image-129683" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/29092749/Foto-IVAN-CEPEDA-EN-PLAZA-1024x674.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/29092749/Foto-IVAN-CEPEDA-EN-PLAZA-300x198.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/29092749/Foto-IVAN-CEPEDA-EN-PLAZA-768x506.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/29092749/Foto-IVAN-CEPEDA-EN-PLAZA.jpg 1080w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Cepeda mide sus palabras. No sufre de incontinencia verbal como otros candidatos. Luce tranquilo en la tarima, alejado de vanidades y banalidades; en medio de tanto show mediático, esa es su virtud. En su discurso prima el rigor sobre la emoción, sin pecar de superioridad intelectual.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es verdad que ninguno de los tres candidatos punteros tiene experiencia gobernando antes, pero también es verdad que Cepeda representa mejor que nadie a esa Colombia excluida. Creció en barrios populares, allá donde se crían los que han pasado necesidades, el país de los que malviven.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cepeda se comporta como ese profesor que escucha y deja hablar a los demás; con esa genuina sensibilidad, podría llevar a Colombia hacia un nuevo contrato social entre ricos y pobres como primer remedio contra la desigualdad.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Cepeda es filósofo como Paloma, pero a él se le nota más.</strong> De hecho, siendo empático, tiene más de filósofo que de político. Pero somos un país demasiado superficial para tomarnos en serio a los filósofos. Su revolución ética, con la verdad y los pobres como su centro de gravedad, nos habla de la conversación pendiente en el país de la trampa y el <em>cómo voy yo ahí.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando hablan de Cepeda como el heredero del continuismo, significa que es el único que puede continuar las reformas sociales que emprendió Petro con relativo éxito, sin riesgo a que la clase trabajadora pierda los beneficios que les entregó este gobierno, como un aumento generoso del salario mínimo y la restitución de derechos laborales. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">En un perfil sobre Cepeda, Juanita León, directora de La Silla Vacía usó la frase de una fuente para describir al candidato: “Su cuerpo amenaza ruina”, pero luego la eliminaron del texto, quizás porque, tarde, cayeron en la cuenta de su carácter odiosamente ofensivo. Y así, muchas cosas se dicen sobre él para descalificarlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lo llaman comunista sin ser comunista.</strong> No reniega de su pasado como militante de las juventudes comunistas y ya aclaró porqué dejó de serlo. A quién no conozca la biografía de Iván Cepeda, le recomiendo <strong><a href="https://casamacondo.co/perfiles/el-dedo-acusador-de-ivan-cepeda/?srsltid=AfmBOoqPk_s_wGFMAUN7Wm5VYOVtiq3XL5KzGsXhwfaydbK-hg0LLO1-">este perfil</a> </strong>del portal Casa Macondo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“…dejó atrás el socialismo —y mucho más lejos al comunismo— para pasar a un progresismo democrático en el que lo público debía conversar con lo privado. En la intimidad de su familia, aquel cambio de arquetipo fue una rebelión frente al padre, una época de separación silenciosa en el plano de las ideas, pero que jamás derivó en un distanciamiento físico”,</em> escribe Pacho Escobar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El domingo votaré por él y por Aída Quilcué, una viuda de la guerra como tantas, la mujer que nos recuerda que indios somos todos, porque está en nuestra sangre, así esté mezclada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El domingo votaré por defender derechos, no privilegios.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">No conozco a Iván Cepeda, pero estoy seguro de que nunca —ni de niño, ni de joven, ni ahora de adulto—, soñó con ser presidente. De ser él el escogido este domingo o después, podrá decirse que no buscó el poder, pero el poder terminó encontrándolo.  </p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129664</guid>
        <pubDate>Sat, 30 May 2026 12:21:08 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Votaré por Iván, el hijo filósofo de Yira y Manuel]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>La inteligencia artificial se convierte en aliada clave para conservar la biodiversidad de América Latina</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/la-inteligencia-artificial-se-convierte-en-aliada-clave-para-conservar-la-biodiversidad-de-america-latina/</link>
        <description><![CDATA[<p>La inteligencia artificial (IA) es protagonista constante de debates y polémicas sobre los usos que las personas puedan darle, pero&nbsp;en lo que sí parece haber un consenso es en que llegó para quedarse.&nbsp;El lanzamiento de ChatGPT&nbsp;en noviembre de 2022 fue un punto de inflexión en el tema porque eliminó la necesidad de saber programar y, [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>La inteligencia artificial se ha convertido en una herramienta clave para la conservación en América Latina.</em></li>



<li><em>Uno de los principales aportes es el aceleramiento en el procesamiento de datos de campo —desde cámaras trampa hasta bioacústica— permitiendo tomar decisiones en tiempos que antes eran impensables.</em></li>



<li><em>Los expertos advierten sobre la necesidad de que persista un control humano, mientras se busca una mayor financiación y se mitigan impactos ambientales.</em></li>



<li><em>En este especial periodístico Mongabay Latam presenta seis casos donde la IA ha ayudado a conocer más sobre un ave por su canto, identificar posibles nuevas especies de insectos y hasta detectar cuántas plantas sobrevivieron meses después de un voraz incendio.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">La inteligencia artificial (IA) es protagonista constante de debates y polémicas sobre los usos que las personas puedan darle, pero&nbsp;<strong>en lo que sí parece haber un consenso es en que llegó para quedarse.</strong>&nbsp;<a href="https://www.forbes.com/sites/bernardmarr/2023/05/19/a-short-history-of-chatgpt-how-we-got-to-where-we-are-today/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">El lanzamiento de ChatGPT</a>&nbsp;en noviembre de 2022 fue un punto de inflexión en el tema porque eliminó la necesidad de saber programar y, por primera vez, cualquier persona podía interactuar con la IA simplemente escribiendo en su idioma nativo, como si hablara con otra persona. Su uso se expandió rápidamente y cientos de herramientas de IA empezaron a surgir.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La ecología y la conservación no fueron la excepción. El uso creciente de la tecnología, como las cámaras trampa y la bioacústica, ya ayudaba a los científicos a monitorear bosques, seguir especies, y elaborar programas y proyectos para la protección de la biodiversidad. Sin embargo,&nbsp;<strong>el gran volumen de información requería de un intenso trabajo por parte de los investigadores para procesarla.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En otras palabras, se generaba un cuello de botella en el que se obtenían datos en poco tiempo, pero&nbsp;<strong>las conclusiones sobre esos datos podían tomar meses e incluso años. Fue precisamente ahí donde la inteligencia artificial empezó a ganarse un espacio.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“El gran paso adelante de la IA no es que identifiquemos aves —los expertos también identifican aves—. Lo interesante con la IA es que nos permite hacer 100 o 1000 veces más procesamiento de datos que antes. Esa es la cosa crítica”, asegura Jörg Müller, profesor de Ecología Animal y Biología Tropical de la Universidad Julius-Maximilians de Würzburg (Alemania) y subdirector del Parque Nacional Bosque Bávaro.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272818"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/21153246/Visualizador-bio-acustica.jpeg" alt="" class="wp-image-272818" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Cuando la selva canta</em>&nbsp;Concepto, dirección científica, diseño y desarrollo del visualizador interactivo: Pedro Galindo Vera. Entrenamiento de Modelos IA: Christian Palma. Datos bioacústicos: Registros de audio de la Reserva Narupa, Fundación de Conservación Jocotoco. Curaduría bioacústica: Niels Krabbe. Procesamiento visual: Espectrograma interactivo generado a partir del audio y etiquetas acústicas por especie.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En América Latina ya existen proyectos que han obtenido resultados que hace unos años parecían imposibles de lograr. En Argentina,&nbsp;<strong>biólogos y físicos trabajan de la mano para grabar y procesar los cantos de un ave esquiva que se creyó extinta durante 40 años</strong>&nbsp;y así conocer más sobre su comportamiento y sus movimientos. En Ecuador, un proyecto científico detecta en tiempo real los sonidos de las motosierras y los disparos para que dos comunidades indígenas kichwa puedan proteger su territorio en la Amazonía. En Colombia, una investigadora se alió con una institución pública para sobrevolar un páramo calcinado y&nbsp;<strong>al procesar los videos de&nbsp;<em>dron</em>&nbsp;reconocer cuántos frailejones murieron y cuántos sobrevivieron</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Instituto Smithsonian trabaja contrarreloj en Panamá para describir la gran variedad de insectos que habita en la isla de Barro Colorado antes de que se extingan, mientras que científicos tratan de identificar por sus manchas a cada jaguar que habita en la Reserva Nacional Tambopata en Perú y&nbsp;<strong>un proyecto innovador en Costa Rica clasificó con precisión y devolvió a los océanos más de una tonelada de conchas que los turistas intentaban sacar ilegalmente del país</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estos son sólo algunos de los casos de éxito que Mongabay Latam presenta en este especial periodístico donde la IA se ha convertido en una aliada para conservar la biodiversidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lee más |<a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article">&nbsp;La guardería de frailejones “bebés” que busca restaurar los páramos del Parque El Cocuy en Colombia</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Procesando datos a gran velocidad</h2>



<p class="wp-block-paragraph">“Instalamos cámaras hace 20 o 25 años, cuando tenían rollo. La tecnología de las cámaras evolucionó, son digitales, las puedes dejar cuatro meses en el campo y ahora instalamos hasta 200 cámaras.&nbsp;<strong>Tienes muchas más imágenes que antes y necesitas inteligencia artificial para procesar toda esa cantidad</strong>. En un muestreo, fácil te salen 500 000 imágenes”, dice Mathias Tobler, investigador del&nbsp;<em>San Diego Zoo Wildlife Alliance&nbsp;</em>en Tambopata, Perú.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De hecho,&nbsp;<a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s42977-023-00200-4" target="_blank" rel="noreferrer noopener">un artículo</a>&nbsp;publicado en la revista Biología Futura en 2024 ya mencionaba que la inteligencia artificial, especialmente el&nbsp;<em>deep learning</em>&nbsp;—que utiliza redes neuronales artificiales para imitar el aprendizaje humano, permitiendo que las computadoras procesen datos complejos, reconozcan patrones y realicen tareas de forma autónoma—, ya es muy relevante para la conservación de la biodiversidad porque ayuda a procesar enormes volúmenes de datos que antes eran demasiado lentos de analizar manualmente. Es por esto que&nbsp;<strong>la IA está pasando de ser una herramienta experimental a una infraestructura central para monitoreo, predicción y priorización de acciones de conservación</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con el paso de los años, la IA está pasando, efectivamente, de un rol secundario a uno central en la conservación. Luego de que un voraz incendio consumiera más de 300 hectáreas del páramo de Berlín, en Santander (Colombia), la investigadora Paula Uzcátegui utilizó&nbsp;<em>drones</em>&nbsp;para sobrevolar el área y&nbsp;<strong>con el uso de la IA estimó qué tanto afectó el fuego a los frailejones de la zona, una tarea que a escala manual sería supremamente lenta.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272761"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/20153113/2.jpeg" alt="Enero de 2025, Paula Uzcátegui revisa su celular. Ahí tenía la aplicación con la que etiquetaba el frailejón que veía con respecto a la imagen que tomaron con el dron, para confirmar si estaba vivo o muerto. Foto: Cortesía de Paula Uzcátegui." class="wp-image-272761" /><figcaption class="wp-element-caption">Enero de 2025, Paula Uzcátegui revisa su celular. Ahí tenía la aplicación con la que etiquetaba el frailejón que veía con respecto a la imagen que tomaron con el&nbsp;<em>dron</em>, para confirmar si estaba vivo o muerto. Foto: Cortesía de Paula Uzcátegui.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Desde los&nbsp;<em>drones</em>&nbsp;se pueden ver patrones a una escala a la que antes tú no podías ver. Puedes ver patrones a nivel de cientos de hectáreas y también puedes tener datos de miles de individuos [frailejones]”, comenta Uzcátegui. “La mortalidad la determinamos a partir de la información multiespectral del sensor.&nbsp;<strong>No teníamos que ir al lugar para saber si los frailejones estaban vivos o muertos, sino que se veía por el sensor</strong>”, agrega.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El procesamiento de imágenes de cámaras trampa y satélites para detectar fauna o cambios en la cobertura forestal es uno de los principales desarrollos de la IA en el campo de la conservación, pero no es el único.&nbsp;<a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s42977-023-00200-4" target="_blank" rel="noreferrer noopener">El artículo</a>&nbsp;menciona también&nbsp;<strong>el análisis de bioacústica y textos</strong>, por ejemplo para reconocer cantos de aves o extraer observaciones de redes sociales.&nbsp;<strong>También hay sistemas híbridos más eficientes, como el&nbsp;<em>active learning</em></strong>&nbsp;—subcampo del aprendizaje automático donde el algoritmo elige inteligentemente qué datos necesita aprender en lugar de procesar grandes cantidades de información de forma pasiva—, que reducen el trabajo de etiquetado y clasificación humana casi por completo en algunos casos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque la IA está cada vez más presente en los proyectos, aún no se ha desarrollado todo su potencial. Jorge Ahumada es gerente de conservación en&nbsp;<a href="https://wildmon.ai/mission">WildMon</a>, una ONG dedicada al monitoreo de biodiversidad y conservación de ecosistemas mediante herramientas de IA, y director ejecutivo de&nbsp;<a href="https://www.wildlifeinsights.org/">Wildlife Insights</a>, una plataforma global basada en la nube que con IA ayuda a gestionar, analizar y compartir fotos y datos de cámaras trampa para la conservación de la fauna. Según dice, el campo de la IA en conservación “está ahora comenzando”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“El mayor uso lo veo en tratar de desembotellar el procesamiento de la información básica, mientras que los ecólogos se encargan de los análisis más grandes, ya que llevan muchos años enfocados en métodos para trabajar con la biodiversidad. Yo veo que&nbsp;<strong>hay un potencial muy grande para automatizar muchas cosas</strong>”, asegura Ahumada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Muchos científicos están convencidos de esto. Gabriel Mindlin, director del Laboratorio de Sistemas Dinámicos de la Universidad de Buenos Aires, asegura que “<strong>la inteligencia artificial va a modificar dramáticamente los esfuerzos de conservación</strong>&nbsp;porque va a incorporar un montón de herramientas que permitirán procesamientos masivos de datos cuantitativos para su posterior manejo por parte de expertos”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272795"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/21140728/Clasificacion_4-scaled.jpg" alt="El modelo de IA solo requiere una fotografía para determinar, a partir de cuatro parámetros, si la concha pertenece a la costa del Pacífico o el Caribe. (Foto: FIFCO / Heineken)." class="wp-image-272795" /><figcaption class="wp-element-caption">El modelo de IA solo requiere una fotografía para determinar, a partir de cuatro parámetros, si la concha pertenece a la costa del Pacífico o el Caribe. (Foto: FIFCO / Heineken).</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lee más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/05/bosques-deforestados-costa-rica-vuelven-a-cantar-decadas-regeneracion/">Bosques deforestados en Costa Rica vuelven a «cantar» tras décadas de regeneración</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">El control sigue siendo humano</h2>



<p class="wp-block-paragraph">“La tecnología CNN [Red Neuronal Convolucional en español] actual es capaz de alcanzar más del 90 % de la precisión humana en la identificación de especies en imágenes de cámaras trampa”, indica&nbsp;<a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s42977-023-00200-4" target="_blank" rel="noreferrer noopener">el artículo</a>&nbsp;publicado en la revista Biología Futura. Sin embargo, reconoce que para llegar a ese éxito&nbsp;<strong>se depende de una gran inversión previa de trabajo humano</strong>, pues se deben tener identificadas las especies para que el modelo pueda aprender.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Los expertos enfatizan en que no se trata de reemplazar a los científicos —es más, consideran que es muy poco probable que esto ocurra—</strong>&nbsp;sino que puedan dedicarse a asuntos de fondo al ahorrarles tiempo en trabajo repetitivo y hasta operativo. Jorge Ahumada afirma que el valor de un científico radica en responder preguntas mucho más complejas que suceden en los sistemas naturales y la inteligencia artificial aún está muy lejos de eso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por ejemplo, una de las preocupaciones de Maxim Larrivée, director del Insectario de Montreal, Canadá, es que los insectos están extinguiéndose a gran velocidad y aún se desconoce el nombre de muchos de ellos. En este momento, dice, existen algoritmos de IA capaces de identificar insectos y nombrarlos, pero sólo pueden hacerlo con las especies que conocen. “Lo que hicimos fue dar vuelta al guión y entrenamos a un algoritmo para reconocer insectos —mariposas nocturnas, en este caso— que nunca había visto. De modo que&nbsp;<strong>es capaz de decir: ‘nunca he visto esto, pero se parece mucho a algo que conozco’, y eso ayuda a acotar qué es esta nueva especie y con qué está asociada</strong>”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para Larrivée, esto es un avance importante porque “todos estos insectos existen allá afuera en el neotrópico y en los trópicos del mundo, pero no tienen nombre porque&nbsp;<strong>no tenemos el ‘ancho de banda’ humano para describirlos y catalogarlos</strong>”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272814"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/21150648/WhatsApp-Image-2026-05-20-at-17.12.50-1.jpeg" alt="Científicos en Panamá intentan describir nuevas especies de polillas antes de que se extingan. Foto: Fern Alling/Cortesía STRI." class="wp-image-272814" /><figcaption class="wp-element-caption">Científicos en Panamá intentan describir nuevas especies de polillas antes de que se extingan. Foto: Fern Alling/Cortesía STRI.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Pero no solo se trata de procesamiento y análisis de imágenes, sino también de sonidos. “Con los audios nos ha tomado más tiempo, pero ya empezamos a ver resultados. Tenemos la información, pero siempre hace falta una validación humana.&nbsp;<strong>Igual que con las imágenes de cámaras trampa, los audios tienen que pasar por un humano que confirme lo que dice la inteligencia artificial</strong>”, comenta David Parra, director de conservación de la Fundación Jocotoco en Ecuador, sobre el trabajo que realizan en la Amazonía para detectar, por sonido, diferentes especies de animales y amenazas como motosierras y disparos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En Argentina, la IA también permitió que un grupo de científicos conociera más sobre la enigmática&nbsp;<strong>gallineta chica (<em>Rallus antarcticus</em>)</strong>. Como esta ave es muy difícil de observar,&nbsp;<strong>sólo a través de sus sonidos pudieron detectar los sitios de la Patagonia donde aún habita</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero no se conformaron con esto: “Lo que se hace bastante es identificar especies por su canto, usando redes neuronales. Lo que estamos haciendo es ir un paso más allá y decir: ‘bueno,<strong>&nbsp;no sólo queremos identificar qué especie está cantando, sino qué individuo de esa especie está cantando</strong>’”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estas experiencias de conservación se sustentan en un concepto que aparece cada vez con mayor frecuencia en estudios sobre inteligencia artificial:&nbsp;<em>human in the loop</em>, mediante el cual los expertos participan proporcionando retroalimentación y evaluando las respuestas del sistema durante el entrenamiento del modelo, lo cual es esencial para limitar sesgos y alucinaciones.&nbsp;<strong>La IA trabaja a gran escala y reduce esfuerzo,&nbsp;<a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0169534724002866" target="_blank" rel="noreferrer noopener">pero el humano conserva el control en las etapas críticas</a></strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272727"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/19202318/Gallineta-Chica_Hernan-Povedano-1.jpg" alt="" class="wp-image-272727" /><figcaption class="wp-element-caption">Gallineta chica (Rallus antarcticus), una misteriosa ave que se creyó extinta durante 40 años en la Patagonia argentina. Foto: cortesía Hernán Povedano</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>Mi postura definitivamente es: necesitamos a los expertos más que nunca</strong>, y todas las nuevas técnicas, desde el&nbsp;<em>metabarcoding</em>&nbsp;[técnica genética que identifica a la vez a todas las especies presentes en una muestra compleja, como agua o tierra] hasta la acústica, necesitan a los expertos urgentemente”, afirma el profesor Jörg Müller.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Yolanda Camacho, bióloga de la Universidad de Costa Rica, asegura que su experiencia utilizando la inteligencia artificial —para clasificar las conchas marinas que se iban a devolver a las playas costarricenses— le permitió comprobar el enorme potencial de esta herramienta para apoyar programas de conservación ambiental.&nbsp;<strong>“A mí sola me hubiera tomado mucho tiempo clasificar las conchas, hubiera tenido que pedir hasta seis meses sabáticos para completar la tarea”</strong>, dice Camacho, pero agrega que la IA no reemplaza el conocimiento y el trabajo de campo de años de un científico, pues su precisión depende completamente de la calidad de datos con los que se entrena el algoritmo. “Como taxónoma tenía que estar constantemente validando lo que la aplicación estaba mostrando.&nbsp;<strong>Si los datos son malos, la respuesta va a ser errónea</strong>”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La premisa para Jorge Ahumada es simple:&nbsp;<strong>“no le vamos a creer a la inteligencia artificial todo lo que nos dice. Hay que verificar los datos”</strong>. Y esa verificación está en manos de los investigadores.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272804"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/21141013/Clasificacion_6-scaled.jpg" alt="Yolanda Camacho es taxónoma y asesora científica del proyecto. Ella valida constantemente los resultados de la clasificación para asegurar que la reubicación de las conchas respete las dinámicas naturales de los ecosistemas. (Foto: FIFCO / Heineken)." class="wp-image-272804" /><figcaption class="wp-element-caption">Yolanda Camacho es taxónoma y asesora científica del proyecto. Ella valida constantemente los resultados de la clasificación para asegurar que la reubicación de las conchas respete las dinámicas naturales de los ecosistemas. Foto: cortesía FIFCO / Heineken.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lee más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/05/mujeres-kewina-indigenas-quechua-restauran-bosques-andinos-proteger-agua-bolivia/">Mujeres kewiña: indígenas quechua restauran bosques andinos para proteger el agua de Bolivia</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">El impacto ambiental y otros retos de la IA</h2>



<p class="wp-block-paragraph">El&nbsp;<em>boom</em>&nbsp;de la IA en conservación ha traído expectativas pero también preocupaciones. Por ejemplo,&nbsp;<strong>la industria de los centros de datos quiere construir nuevas instalaciones en la Latinoamérica a toda velocidad</strong>, prometiendo inversión, empleo y crecimiento para los países. Sin embargo, las comunidades vecinas a esos centros han mostrado varias preocupaciones, entre las que destacan menos agua y cortes de energía, como lo mostró el Centro Latinoamericano de Investigación Periodística (CLIP)&nbsp;<a href="https://www.elclip.org/la-mano-invisible-de-las-big-tech/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">en una investigación</a>&nbsp;de 2025.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las empresas tecnológicas que utilizan agua para el funcionamiento y la refrigeración de estos centros de datos&nbsp;<strong>podrían necesitar&nbsp;<a href="https://theconversation.com/ais-excessive-water-consumption-threatens-to-drown-out-its-environmental-contributions-225854" target="_blank" rel="noreferrer noopener">entre 4200 y 6600 millones de metros cúbicos de agua</a>&nbsp;para 2027</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los expertos consultados para este reportaje reconocen que mitigar y reducir los impactos ambientales es un asunto en el que se debe trabajar, pero también creen que poco a poco la industria tecnológica se enfocará en ser cada vez más sostenible.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Juan Lavista Ferres, director científico de datos de Microsoft, comenta que&nbsp;<strong>el principal reto es la transición de la generación eléctrica hacia fuentes de energía renovable para alimentar estos centros de datos</strong>, aunque el mercado de energías renovables aún no es lo suficientemente amplio para satisfacer toda la demanda actual.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272766"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/20153133/WhatsApp-Image-2026-05-12-at-12.20.13-PM-4.jpeg" alt="Gráfico cortesía de Paula Uzcátegui" class="wp-image-272766" /><figcaption class="wp-element-caption">Gráfico cortesía de Paula Uzcátegui</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Hay muchos algoritmos que requieren un montón de generación eléctrica, por ejemplo, los grandes modelos de lenguaje (LLM por sus siglas en inglés), pero es importante destacar que&nbsp;<strong>no todos los algoritmos de inteligencia artificial consumen la misma cantidad de energía porque no están hechos de la misma forma</strong>”, destaca Lavista.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pedro Galindo, científico de datos y líder del departamento de Tecnología Aplicada a la Conservación de la Fundación Jocotoco, señala que los modelos más pequeños, como&nbsp;<strong>las redes neuronales convolucionales (CNN), utilizadas para identificar cantos de aves, ranas o mamíferos, son mucho menos exigentes en términos de energía</strong>. Sin embargo, reconoce que casi siempre habrá algún tipo de impacto medioambiental.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el caso de las CNN, dice Galindo, a pesar de su bajo consumo, necesitan paneles solares para su alimentación, los cuales contienen minerales específicos que tienen una vida útil limitada. Además, requieren baterías (de litio o gel) para almacenar la energía, lo que añade un impacto adicional, y los componentes electrónicos de estos dispositivos, como las tierras raras y los semiconductores, también contribuyen a afectar el medioambiente.&nbsp;<strong>Si bien considera que siempre hay que buscar el menor impacto posible, se cuestiona: “todo esto también lo tienes en tu teléfono. ¿Por qué no tenerlo a servicio de la conservación?”</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Jorge Ahumada plantea un camino a seguir: “Los que estamos trabajando en conservación&nbsp;<strong>debemos hacer mucho más énfasis en la necesidad de regulación ambiental en los países y que las compañías sean responsables en el manejo de la energía</strong>”, y añade que actualmente hay tanta inversión en inteligencia artificial, que lograrlo no debería ser un problema.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272805"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/21141018/Clasificacion_3.jpg" alt="Las jornadas de voluntariado se realizaron en los almacenes de los aeropuertos Juan Santamaría y Daniel Oduber. (Foto: FIFCO / Heineken)." class="wp-image-272805" /><figcaption class="wp-element-caption">Las jornadas de voluntariado se realizaron en los almacenes de los aeropuertos Juan Santamaría y Daniel Oduber. Foto: cortesía FIFCO / Heineken.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que para Ahumada<strong>&nbsp;sí sigue siendo un problema es la financiación</strong>, pues gran parte de ella “todavía está muy orientada a inteligencia artificial en cosas comerciales, un poquito en ciencias aplicadas, pero poco en conservación”. Este es un gran reto porque&nbsp;<strong>las organizaciones que trabajan en el área de biodiversidad a menudo carecen de recursos</strong>, destaca Lavista.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los expertos consideran que la IA en conservación debe ser incluyente y participativa, por lo que se debe proyectar su uso no sólo para los científicos sino para las comunidades campesinas y étnicas. Lavista asegura que&nbsp;<strong>“no queremos a nivel de sociedad que el uso de la inteligencia artificial amplíe la brecha digital que se generó entre la gente que sabe usar computadoras y la gente que no las sabe usar”</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Evitar esa brecha a su vez generará nuevos retos como un trabajo intensivo en capacitación y educación, pero es un trabajo que vale la pena “porque la inteligencia artificial permite separar la parte técnica y hacerla mucho más fácil para un grupo mucho más grande de personas”, concluye Ahumada.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen destacada:&nbsp;</strong>Cada una de las especies incluidas en el modelo fue validada por Yolanda Camacho, quien es curadora de colección en el Museo de Zoología de la UCR. Esto con tal de garantizar que la información que recibía la IA fuera exacta.&nbsp;<strong>Foto:</strong>&nbsp;cortesía FIFCO / Heineken.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/antonio-jose-paz-cardona/">Antonio José Paz Cardona</a></em> <em>en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/05/inteligencia-artificial-aliada-clave-conservar-biodiversidad-america-latina/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129691</guid>
        <pubDate>Fri, 29 May 2026 15:10:56 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[La inteligencia artificial se convierte en aliada clave para conservar la biodiversidad de América Latina]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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        <title>La UNAD logra calificación AAA y se desmarca del modelo financiero de las universidades públicas</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/las-palabras-y-las-cosas/la-unad-logra-calificacion-aaa-y-se-desmarca-del-modelo-financiero-de-las-universidades-publicas/</link>
        <description><![CDATA[<p>La Universidad Nacional Abierta y a Distancia (UNAD) acaba de recibir una de las señales de confianza financiera más altas del mercado colombiano: la calificación AAA con perspectiva estable otorgada por BRC Ratings – S&amp;P Global. Más allá del lenguaje técnico de las calificadoras, el reconocimiento pone sobre la mesa una discusión de fondo sobre [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">La Universidad Nacional Abierta y a Distancia (UNAD) acaba de recibir una de las señales de confianza financiera más altas del mercado colombiano: la calificación AAA con perspectiva estable otorgada por BRC Ratings – S&amp;P Global. Más allá del lenguaje técnico de las calificadoras, el reconocimiento pone sobre la mesa una discusión de fondo sobre el futuro de la educación pública superior en el país: ¿es posible sostener una universidad estatal con autonomía financiera, expansión territorial y crecimiento sostenido sin depender casi exclusivamente de los recursos de la Nación?</p>



<p class="wp-block-paragraph">La respuesta que hoy intenta mostrar la UNAD es sí.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La institución, especializada en educación abierta, virtual y a distancia, se convirtió además —según un reciente informe de la Contraloría General— en la única universidad pública colombiana capaz de sostener la mayor parte de su operación con recursos propios. Un contraste marcado frente a la realidad del resto del sistema universitario estatal, donde la dependencia de las transferencias nacionales sigue siendo la norma.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El anuncio llega en un momento particularmente sensible para las finanzas públicas y para el debate sobre la sostenibilidad de la educación superior. Mientras varias universidades del país advierten sobre presiones presupuestales y déficits crecientes, la UNAD exhibe un modelo que mezcla virtualidad, cobertura nacional y control del gasto como fórmula de estabilidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Cuando la educación pública se gestiona con innovación, transparencia y sostenibilidad, puede alcanzar la máxima confianza financiera sin renunciar a su misión social”, aseguró el rector Jaime Leal Afanador tras conocerse la decisión de la calificadora.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Parte del reconocimiento se explica por el modelo operativo que la universidad ha consolidado durante más de una década. Según cifras divulgadas por la institución, formar a un estudiante en un esquema universitario tradicional puede costar cerca de 27,9 millones de pesos al año. En la UNAD, en cambio, el costo ronda los 3,1 millones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La diferencia no es menor. El sistema híbrido y virtual le ha permitido ampliar cobertura, abrir nuevos centros regionales y aumentar ingresos sin replicar los costos de infraestructura y operación de una universidad presencial tradicional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para Leonardo Urrego, la calificación no responde a un solo indicador financiero, sino a una combinación de factores: crecimiento sostenido de ingresos, control operativo, diversificación de fuentes de financiación y capacidad institucional de adaptación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También influyó el manejo prudente del endeudamiento y la existencia de mecanismos de gobierno corporativo y rendición de cuentas que, según BRC Ratings, fortalecen la confianza sobre la administración de los recursos públicos y propios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La obtención de una calificación AAA suele asociarse con empresas privadas o entidades financieras. En el caso de una universidad pública, el significado es distinto: implica que el mercado considera que la institución tiene una capacidad “extremadamente fuerte” para cumplir sus obligaciones financieras y sostener su operación en el tiempo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero el caso de la UNAD abre además una discusión más amplia sobre el modelo universitario estatal colombiano. Mientras históricamente el debate se ha concentrado en la insuficiencia de recursos públicos, esta experiencia pone el foco en la eficiencia administrativa, la transformación digital y la capacidad de generar ingresos propios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde la universidad insisten en que el superávit reportado por la Contraloría —superior a los 35 mil millones de pesos— no debe leerse como una utilidad empresarial, sino como capacidad de reinversión en tecnología, laboratorios y permanencia estudiantil.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En otras palabras, el argumento institucional es que la sostenibilidad financiera no necesariamente contradice el carácter público de la educación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El reconocimiento también tiene implicaciones reputacionales. En un mercado laboral cada vez más competitivo, la solidez institucional se convierte en un elemento adicional para estudiantes y egresados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“La señal es que el título proviene de una universidad pública reconocida no solo por su cobertura y modelo educativo, sino también por su sostenibilidad y buen gobierno”, señaló Leal Afanador.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La pregunta que queda abierta es si el llamado “Modelo UNAD” puede replicarse parcialmente en otras universidades estatales o si responde a condiciones excepcionales derivadas de su naturaleza virtual y de educación a distancia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por ahora, la institución parece haber encontrado una fórmula que combina expansión, cobertura y sostenibilidad financiera en un sector donde esas tres variables rara vez avanzan al mismo ritmo.<audio autoplay=""></audio></p>
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        <author>Diego Aretz</author>
                    <category>Las palabras y las cosas</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129049</guid>
        <pubDate>Thu, 14 May 2026 22:56:11 +0000</pubDate>
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        <title>Colombia: casi 200 cocodrilos en peligro crítico de extinción están sin alimento por un conflicto administrativo</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/colombia-casi-200-cocodrilos-en-peligro-critico-de-extincion-estan-sin-alimento-por-un-conflicto-administrativo/</link>
        <description><![CDATA[<p>El caimán llanero o cocodrilo del Orinoco (Crocodylus intermedius), una especie endémica de la frontera colombo-venezolana, enfrenta una nueva amenaza. Después de que por décadas la caza por su piel se disparó ante la demanda de la industria peletera, ahora vive un riesgo diferente. El Programa Nacional para su Conservación está paralizado desde hace meses [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>El Programa Nacional para la Conservación del caimán Llanero o cocodrilo del Orinoco está detenido, tras más de 20 años de trabajo de investigación.</em></li>



<li><em>Además de los ejemplares que dejaron de recibir alimento desde enero, investigadores han denunciado abandono del programa y de cocodrilos con alta variedad genética para repoblar esta especie endémica de la Orinoquía colombo-venezolana en peligro crítico.</em></li>



<li><em>El Ministerio de Ambiente, corporaciones, universidades e institutos son responsables del destino de este programa que inició formalmente en 2002, pero al que le anteceden décadas de investigación.</em></li>



<li><em>Se dejaron de hacer liberaciones, de recolectar huevos y de continuar investigaciones que buscan salvar al cocodrilo del Onírico de la extinción.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El caimán llanero o cocodrilo del Orinoco (Crocodylus intermedius), una especie endémica de la frontera colombo-venezolana</strong>, enfrenta una nueva amenaza. Después de que por décadas la caza por su piel se disparó ante la demanda de la industria peletera, ahora vive un riesgo diferente. El Programa Nacional para su Conservación está paralizado desde hace meses por un conflicto administrativo entre la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), corporaciones ambientales y el Ministerio de Ambiente, quienes históricamente trabajaron por evitar la extinción de esta especie y recuperar las poblaciones en su ambiente natural.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2023/04/conservacion-cocodrilos-del-orinoco-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Colombia: la liberación de cocodrilos del Orinoco que lleva la esperanza de salvar a su especie</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">De los cerca de 500 cocodrilos en cautiverio a cargo del programa, actualmente hay cerca de 200 ejemplares —con alta diversidad genética y probabilidades de reproducirse en vida silvestre— que se encuentran en hacinamiento, sin alimento en meses ni atención médica por parte de las instituciones involucradas (Ministerio de Ambiente, corporaciones ambientales y la Universidad Nacional). Además, han ocurrido al menos dos muertes de ejemplares adultos (uno de ellos debido a agresión entre ellos, de acuerdo con una necropsia) y se han dejado de recolectar cerca de 1200 huevos producidos desde 2025, <a href="https://drive.google.com/file/d/1KO-YGF8zGnIvScJ5lyBQyaQxeSVXO1Mm/view?usp=sharing" target="_blank" rel="noreferrer noopener">denuncia de investigadores interpuesta ante la Universidad.</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">La falta de claridad entre las instituciones responsables y el vencimiento de convenios con parques y universidades que han recibido a los cocodrilos fueron el argumento para detener este esfuerzo de conservación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, para biólogos, investigadores y veterinarios que se han involucrado durante años en este proyecto el riesgo es claro y alarmante: advierten que&nbsp;<strong>está por perderse la última esperanza de recuperar a una de las 14 especies de cocodrilos que hay en el planeta.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;consultó a los especialistas involucrados en este proyecto así como a las instituciones y autoridades responsables del único programa que existe en Colombia para salvar al cocodrilo del Orinoco y no existen hasta ahora señales para retomarlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |</strong>&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/cocodrilos-tumbes-peligro-critico-extincion-encuentran-esperanza-costa-norte-peru/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><strong>Cocodrilos de Tumbes en peligro crítico de extinción encuentran una esperanza en la costa norte de Perú</strong></a></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272373"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/12034630/cocodrilos-orinoco-colombia-conflicto-alimento-4.jpeg" alt="Cocodrilo atacado por otros ejemplares en estación Roberto Franco" class="wp-image-272373" /><figcaption class="wp-element-caption">Cocodrilo con amputación tras ataque de otros ejemplares. Foto: cortesía Especial</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>La crisis en una población clave y estudiada de cocodrilos</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Los casi 200 cocodrilos que se encuentran en riesgo crítico pertenecen a dos grupos. De acuerdo con investigadores que participaron en este programa y con los que dialogó este medio, un grupo posee alta carga genética que&nbsp;<strong>permitiría la reproducción y sobrevivencia en su hábitat natural</strong>, mientras que otro&nbsp;<strong>grupo de cocodrilos debe ser puesto en liberación, pues se trata de ejemplares nacidos en vida silvestre</strong>&nbsp;y que fueron incorporados al programa para fortalecer la estrategia de conservación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Son 180 de estos ejemplares los que se encuentran en el&nbsp;<strong>Parque Agroecológico Merecure.</strong>&nbsp;Otros 12 están en la&nbsp;<strong>Universidad de los Llanos (Unillanos)</strong>, ambos ubicados en el municipio de Villavicencio, departamento del Meta, como parte de&nbsp;<a href="https://drive.google.com/file/d/1LckMZYekfBy570LrTPTM_EAJ7fDLafBY/view?usp=drive_link" target="_blank" rel="noreferrer noopener">convenios con la Universidad Nacional de Colombia (UNAL),</a>&nbsp;donde se comprometieron a recibir a los cocodrilos sin cobro y de forma “provisional”, ante el hacinamiento en la&nbsp;<strong>Estación de Biología Tropical Roberto Franco</strong>, que forma parte de la UNAL.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pese a que los acuerdos establecen que la UNAL se haría responsable de la alimentación, el manejo, cuidado veterinario y recolección de huevos de los cocodrilos, diferentes documentos elaborados por la Unillanos y el Parque Merecure, y que fueron revisados por Mongabay Latam, denuncian que entre noviembre de 2025 y abril de 2026 la Universidad ha incumplido con estas funciones. Cabe precisar, que esto se debe a que vencieron los convenios, como argumenta la UNAL.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esto ya se ha traducido en muertes de ejemplares. Una de ellas ocurrió en 2026 dentro del Parque Merecure, que solicitó la intervención de la Universidad Nacional y el retiro de los animales. Hasta ahora tampoco se tiene una necropsia que certifique la causa del deceso del cocodrilo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otro caso ocurrió en septiembre de 2025 dentro de la Estación Roberto Franco, donde&nbsp;<strong>uno de los cocodrilos fue agredido por otros ejemplares,</strong>&nbsp;de acuerdo con la&nbsp;<a href="https://drive.google.com/file/d/133QlKU_6kGVG7M1jcinLfOokHiK9meiP/view?usp=drive_link" target="_blank" rel="noreferrer noopener">necropsia consultada por este medio</a>&nbsp;y que halló “mutilación de miembros anteriores y posteriores, además de la parte ventral del cuello” del animal.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272374"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/12034633/cocodrilos-orinoco-colombia-conflicto-alimento-5.jpeg" alt="Ejemplar de cocodrilo de Orinoco en Parque Merecure" class="wp-image-272374" /><figcaption class="wp-element-caption">Ejemplar de cocodrilo de Orinoco en Parque Merecure. Foto: cortesía Especial</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Germán Preciado, veterinario y profesional universitario de la Estación Roberto Franco, confirma no solo las muertes, sino también las<strong>&nbsp;indicaciones de la Universidad de no atender la salud de los ejemplares que se encuentran fuera de la estación.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“En diciembre [de 2025] fue la última vez que nos autorizaron, desde la dirección de la estación, a ir hasta Unillanos y Merecure a hacer la revisión de los animales y la alimentación. En 2026 no hemos ido porque no hemos sido autorizados”, dice Preciado a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;y agrega que él mismo ha solicitado permiso para acudir a ayudar a los cocodrilos y a recolectar huevos de nidos, sin obtener autorización.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A principios de abril, comenta, se hizo un contrato de alimentación pero que aplica únicamente para los cocodrilos de la Estación Roberto Franco.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al respecto, la UNAL niega tener responsabilidad en el programa de conservación al afirmar que su rol es de apoyo técnico y científico.&nbsp;<strong>Lucy Gabriela Delgado, decana de la Facultad de Ciencias</strong>, sostiene que son el Ministerio y las corporaciones ambientales los que deben definir el futuro de los cocodrilos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Nosotros somos un actor de buena fe, los tenemos cuidados esperando la indicación para entregarlos, porque en este momento no hay ninguna investigación científica desarrollándose con estos animales.<strong>&nbsp;Nuestra función no es alimentar caimanes, pero ahí los tenemos y éticamente tenemos que esperar hasta que la autoridad ambiental decida cuál es su destino final</strong>”, dijo la decana a&nbsp;<strong>Mongabay Latam.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Delgado negó las muertes de ejemplares adultos</strong>, pese a la documentación referida, y aseguró que sólo se ha registrado la muerte de un cocodrilo neonato por “una deficiencia en tiamina”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Investigadores de la Universidad agregan que la falta de alimentación es solo un factor de la crisis, pues se han dejado de recolectar los huevos de alta diversidad genética para continuar con el programa de conservación.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_241657"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/04/15004145/DSC_9905.jpg" alt="Cocodrilo del Orinoco. Foto: “EL PATO” Salcedo / WCS Colombia." class="wp-image-241657" /><figcaption class="wp-element-caption">Cocodrilo del Orinoco. Foto: cortesía “EL PATO” Salcedo/WCS Colombia</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Tuve una reunión con el director y la oficina de gestión ambiental y dejé constancia de lo que está pasando en la estación, de la&nbsp;<strong>negligencia por la pérdida de 1260 huevos y manifesté mi preocupación por los animales sin alimento</strong>. Es un atentado contra esa especie que está en peligro crítico de extinción”, dice Willington Martínez, investigador de la Universidad Nacional a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Este medio consultó también al Ministerio de Ambiente de Colombia</strong>, así como a la Corporación para el Desarrollo Sostenible del Área de Manejo Especial La Macarena (Cormacarena) para saber qué medidas se realizarán para atender a los cocodrilos y el futuro del programa de conservación, sin que hasta la publicación de esta nota exista una respuesta.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/10/descubrimiento-cocodrilos-caribe-mexicano-nuevas-especies/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Descubrimiento en el Caribe mexicano: los cocodrilos se adaptaron a las islas y se transformaron en nuevas especies</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272391"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/12043047/cocodrilos-orinoco-colombia-conflicto-alimento-6.png" alt="Cocodrilo muerto den Parque Merecure" class="wp-image-272391" /><figcaption class="wp-element-caption">Se desconoce la causa de muerte de un cocodrilo en el Parque Merecure, donde llevan todo el año sin recibir alimento. Foto: cortesía Parque Merecure</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Un programa que comenzaba a dar resultados tras décadas de estudios</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Desde 1998, el Ministerio de Ambiente de Colombia y la Estación de Biología Tropical Roberto Franco, de la Universidad Nacional de Colombia, establecieron el&nbsp;<a href="https://archivo.minambiente.gov.co/images/BosquesBiodiversidadyServiciosEcosistemicos/pdf/Programas-para-la-gestion-de-fauna-y-flora/471_caiman.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><strong>Programa Nacional del Caimán Llanero (ProCaimán)</strong></a>, un documento donde se reconoce que la especie es clave para la biodiversidad de la región y que se encuentra en Peligro Crítico, de acuerdo con la&nbsp;<a href="https://www.iucnredlist.org/species/5661/181089024" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Lista Roja de especies de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">En este programa se establecen objetivos y responsabilidades no solo de la Universidad y de la Estación, sino también de especialistas, del Instituto Alexander von Humboldt, corporaciones y ministerios para proteger a la especie.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También se establece que la primera fase durará 10 años como mínimo, estando sujeta “al éxito de los eventos reproductivos y la tendencia de las poblaciones en procesos de reintroducción”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272375"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/12034636/cocodrilos-orinoco-colombia-conflicto-alimento-unal-1.jpg" alt="Cocodrilo del Orinoco del Programa Nacional de Conservación" class="wp-image-272375" /><figcaption class="wp-element-caption">Los cocodrilos de alta diversidad genética enviados al Parque Merecure enfrentan la situación más crítica por falta de alimento y atención médica. Foto: cortesía Agencia UNAL</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Para detener su participación en el proyecto, la Universidad argumenta que los primeros 10 años del programa finalizaron en 2012 y que nunca se hizo una evaluación para continuar con el programa. Incluso, la decana Delgado acusa que algunos de los investigadores de ProCaimán solo se dedicaron a «reproducir caimanes cada año” y los responsabilizó del hacinamiento actual.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, existen elementos que muestran que el programa de conservación progresaba y que permitió&nbsp;<strong>liberar a más de 40 cocodrilos en áreas de la Orinoquía colombiana entre 2016 y 2024.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_241649"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/04/15003115/Foto-Camila-Duran_WCS-Colombia-2.jpg" alt="Liberación de cocodrilos del Orinoco adultos en el río Tomo. Foto: Camila Durán - WCS Colombia." class="wp-image-241649" /><figcaption class="wp-element-caption">Liberación de cocodrilos del Orinoco adultos en el río Tomo. Foto: cortesía Camila Durán/WCS Colombia</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Mario Vargas Ramírez, director de la Estación Roberto Franco entre 2019 y 2023, explica que durante su gestión se intentó responder con investigación molecular cómo los cocodrilos que ya estaban cautivos podían ayudar a la recuperación de la especie.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Antes de liberar a los cocodrilos, explica, había que saber quiénes tenían características genéticas que les permitieran sobrevivir.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Uno tiene que realmente soltar cocodrilos que tienen un potencial evolutivo que les permita mantenerse en tiempo y suficiente diversidad genética para formar una población saludable en el tiempo. Eso se hizo y se publicó en revistas científicas”, explica el investigador.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_241644"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/04/15003042/Foto-Camila-Duran_WCS-Colombia.jpg" alt="Los cocodrilos del Orinoco liberados en el río Tomo el 2 de abril de 2023 fueron transportados en guacales especiales, gracias a la Fuerza Aérea Colombiana. Foto: Camila Durán - WCS Colombia." class="wp-image-241644" /><figcaption class="wp-element-caption">Los cocodrilos del Orinoco liberados en el río Tomo el 2 de abril de 2023 fueron transportados en guacales especiales, gracias a la Fuerza Aérea Colombiana. Foto: cortesía Camila Durán/WCS Colombia</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Una de las autoras clave en este proceso fue Ana María Saldarriaga, bióloga e investigadora asociada al Museo de Historia Natural de Nueva York, quien se encargó de estudiar los perfiles genéticos de los ejemplares, para proponer combinaciones reproductivas y reestructurar los grupos que podrían ayudar al programa de conservación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los hallazgos de estos estudios se publicaron en revistas especializadas, como&nbsp;<em><a href="https://www.sciencedirect.com/org/science/article/pii/S131469472300026X" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Nature Conservation,</a>&nbsp;<a href="https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0311412" target="_blank" rel="noreferrer noopener">PLOS One</a>&nbsp;y&nbsp;<a href="https://academic.oup.com/biolinnean/article/143/3/blad174/7609942" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Oxford Academic</a></em>&nbsp;con el objetivo de delinear las acciones de manejo de los cocodrilos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“A raíz de esto se seleccionaron 25 cocodrilos para ser liberados en medio silvestre en sitios donde las características genéticas sí corresponden a los perfiles de estos individuos.&nbsp;<strong>Se hizo una liberación de 14 individuos en 2023 y luego una de 11 individuos en 2024</strong>, en el río Tomo, cerca de la frontera con Venezuela en Colombia”, cuenta la especialista a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Saldarriaga explica que en 2025 tuvo que detener el seguimiento a esta investigación ante los conflictos internos en la Universidad Nacional de Colombia, pues cuenta que ya no tuvo acceso a información o a la estación. Sin embargo, sostiene que las liberaciones, coordinadas con autoridades ambientales, son un elemento importante de que el programa de conservación funcionaba.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Por fin se estaban viendo resultados tangibles.&nbsp;<strong>De 25 liberaciones 16 tenían un transmisor satelital, entonces, además de liberar individuos estábamos produciendo ciencia detrás, desde el área genética, pero también de la ecología espacial</strong>. Estábamos cubriendo un área muy grande de lo que debería ser un proyecto de conservación”, sostiene.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_241645"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/04/15003048/Foto-Camila-Duran_WCS-Colombia-7.jpg" alt="Investigadores y autoridades ambientales liberaron cocodrilos del Orinoco con transmisor satelital en el río Tomo. Foto: Camila Durán - WCS Colombia." class="wp-image-241645" /><figcaption class="wp-element-caption">Investigadores y autoridades ambientales liberaron cocodrilos del Orinoco con transmisor satelital en el río Tomo. Foto: cortesía Camila Durán/WCS Colombia</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque no existe una evaluación formal del programa, para Hernando García Martínez, director del Instituto Humboldt, había bases científicas sólidas en el trabajo de reproducción que se realizaba en la estación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Es un trabajo ejemplar como programa de conservación y ya se ha logrado la liberación de varios individuos en la cuenca del Guaviare, en la cuenca del Orinoco, del Tomo. Sé que hay una situación de crisis, pero que esta situación no desdibuje el gran trabajo que se ha hecho desde el Plan de Conservación del Caimán Llanero y el gran liderazgo que ha tenido la Universidad Nacional también en todo este trabajo en más de 20 años”, dice el directivo a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/colombia-eutanasia-hipopotamos-impacto-especie-invasora-biodiversidad/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Colombia autorizó la eutanasia a hipopótamos: ¿Cuál ha sido el impacto de esta especie invasora en la biodiversidad? | Lecturas ambientales</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Un desorden administrativo que está condenando a una especie</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Actualmente, la Universidad Nacional tiene procesos de investigación en la Veeduría Disciplinaria, un organismo interno, contra algunos de los profesores que participaron en este programa por supuestas irregularidades en el manejo de los cocodrilos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La decana Delgado aseguró a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que estas irregularidades son por&nbsp;<strong>inconsistencias en el inventario de los animales, así como la falta de salvoconductos para trasladar a los animales durante las investigaciones.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Tengo seis inventarios distintos de animales, no cuadran las fechas en que se han muerto versus las actas de defunción y las cremaciones. Se han trasladado animales sin salvoconductos a unos sitios donde la universidad hoy no tiene ningún convenio”, dijo la decana a este medio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los investigadores señalados sostienen que una de sus acciones fue precisamente llevar un registro y una base de datos de todos los ejemplares de cocodrilo del Orinoco que están en el programa de conservación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Martínez y Preciado explican que todos los ejemplares que están en la Estación Roberto Franco, en el Parque Merecure y la Unillanos tienen un microchip implantado en la cola con un registro que funciona igual que una cédula, la cual puede consultar internamente la propia universidad.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_241647"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/04/15003101/Foto-Camila-Duran_WCS-Colombia-4.jpg" alt="Liberación de cocodrilos del Orinoco adultos en el río Tomo el pasado 2 de abril de 2023. Uno de los individuos con su transmisor satelital. Foto: Camila Durán - WCS Colombia." class="wp-image-241647" /><figcaption class="wp-element-caption">Liberación de cocodrilos del Orinoco adultos en el río Tomo el pasado 2 de abril de 2023. Uno de los individuos lleva un transmisor satelital. Foto: cortesía Camila Durán/WCS Colombia</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>En 15 días de trabajo se podrían capturar todos los cocodrilos. Eso no es justificación para dejar aguantando hambre durante meses a los cocodrilos</strong>”, dice Carlos Moreno Torres, veterinario y profesor de la Universidad Nacional de Colombia, en réplica a los señalamientos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El especialista advierte que si bien los ejemplares pueden aguantar largos periodos sin comer, el hacinamiento, el estrés y las condiciones del clima pueden incidir en mayores ataques entre las poblaciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Han muerto animales por agresión. Eso nunca se veía. Pero también los hemos sometido a estrés y el año pasado no permitieron la reorganización por tamaños. Estos animales cuando se acerca la época de celo se vuelven muy agresivos”, detalla.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En julio de 2024, Moreno fue el responsable de firmar un&nbsp;<a href="https://drive.google.com/file/d/1PwZ2TzpSun1WVJAJyfZyvucM-ehBnU5Z/view?usp=drive_link" target="_blank" rel="noreferrer noopener">contrato con una empresa para “desarrollar y mejorar una plataforma de&nbsp;<em>software</em>”</a>&nbsp;en la Unidad de Rescate y Rehabilitación de Animales Silvestres (URRAS), un centro de atención de la misma UNAL, que permitiera a los investigadores, biólogos y médicos veterinarios de la Estación Roberto Franco manejar bases de datos relacionadas con la fauna cautiva en las instalaciones. Un i<a href="https://drive.google.com/file/d/1-syRJZttXqhUL2Y2LM9hGffJ79wl2_rI/view?usp=drive_link" target="_blank" rel="noreferrer noopener">nforme firmado por una consultora de la Universidad</a>, al cual tuvo acceso&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>, concluye que este proceso se desarrolló con éxito.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_241655"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/04/15004049/DSC_6070.jpg" alt="Cocodrilo del Orinoco. Foto: “EL PATO” Salcedo / WCS Colombia." class="wp-image-241655" /><figcaption class="wp-element-caption">Cocodrilo del Orinoco. Foto: cortesía “EL PATO” Salcedo/WCS Colombia</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Pese a que existen&nbsp;<a href="https://drive.google.com/file/d/11BLSPTmRnDC-JXyzJt92wHY8iKBQ2DKn/view?usp=drive_link" target="_blank" rel="noreferrer noopener">resoluciones de la propia Facultad de Ciencias</a>&nbsp;que permitieron el traslado de cocodrilos al Parque Merecure y a la Universidad de los Llanos, hasta ahora no hay una intención de retomar planes de liberación o estrategia de manejo por parte de la UNAL.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Tenemos una emergencia en esta Estación donde la Universidad está sacando plata para darle de comer a unos animales, cuyo destino todavía el Ministerio no nos dice cuál es. En el momento en que se desaloje un poco, en que se entreguen los animales, se volverá a reactivar la investigación”, sostiene la decana Delgado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En tanto, investigadores llaman a no dejar morir a los cocodrilos de Merecure y Unillanos y a trabajar en conjunto para reactivar el programa de conservación en una especie que es considerada estructural para la Orinoquía.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>Esto requiere financiación de fondo que nos facilite poder respaldar ese trabajo científico que ha tenido la Universidad Nacional y otras organizaciones.</strong>&nbsp;Yo invito a que hagamos un trabajo de juntarnos y buscar cómo conseguir los recursos para que este programa pueda seguir en marcha y que la Estación Roberto Franco pueda mantener esa vocación por la cual fue creada, de trabajar de una forma rigurosa que promueva la conservación del caimán Llanero en Colombia”, señala el director del Instituto Humboldt.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Vargas, con más de 30 años de investigación en este programa, considera que los cocodrilos no deben estar pagando el precio de conflictos administrativos, por lo que hace un llamado a protegerlos y a mantener esfuerzos por su conservación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“En el futuro a nadie le va a importar el problema que está pasando ahorita. Lo que van a decir es ‘¿cómo fue posible que nadie hiciera nada para salvar esos cocodrilos?’. Será una de esas situaciones en que los humanos nos lamentamos cuando ya es demasiado tarde y hubiésemos podido hacer algo”, lamenta.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Nota del editor: (22 de mayo de 2026)</strong>: Tras la publicación de este artículo y de la entrevista a la decana de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), Mongabay Latam recibió un comunicado que solicita la rectificación de cinco puntos específicos del artículo. Hemos añadido los tres cambios específicos sugeridos por el medio en los párrafos 1, 2 y 8. Leer la aclaración publicada por el medio en el artículo original. <em><a href="https://es.mongabay.com/2026/05/cocodrilos-orinoco-colombia-conflicto-alimento-atencion/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong>&nbsp;algunos cocodrilos por su baja diversidad genética fueron enviados a centros de educación ambiental, como Nápoles.&nbsp;<strong>Foto:</strong>&nbsp;cortesía Unimedios</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/gonzalo-ortuno-lopez/">Gonzalo Ortuño López</a> en Mongabay Latam.</em></p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128995</guid>
        <pubDate>Tue, 12 May 2026 19:49:48 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Colombia: casi 200 cocodrilos en peligro crítico de extinción están sin alimento por un conflicto administrativo]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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        <title>Madre tierra sin combustibles fósiles</title>
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        <description><![CDATA[<p>El pasado 22 de abril, la sociedad occidental —de la cual forma parte la mayoría del pueblo colombiano— conmemoró el Día Internacional de la Tierra. Esta fecha se remonta a una iniciativa impulsada en 1970 por el Congreso de los Estados Unidos, orientada a generar conciencia sobre la contaminación y la conservación ambiental y fue [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">El pasado 22 de abril, la sociedad occidental —de la cual forma parte la mayoría del pueblo colombiano— conmemoró el Día Internacional de la Tierra. Esta fecha se remonta a una iniciativa impulsada en 1970 por el Congreso de los Estados Unidos, orientada a generar conciencia sobre la contaminación y la conservación ambiental y fue adoptada oficialmente por la Organización de la Naciones Unidas (ONU) en el 2009.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si bien el Día de la Tierra, al igual que otras fechas como el Día Mundial del Medio Ambiente (5 de junio), forma parte de una agenda ambiental global, resulta fundamental recuperar la memoria de los pueblos ancestrales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es necesario hacer memoria de nuestras raíces y ancestros que dentro de su propia cosmovisión o como diríamos hoy metafóricamente, dentro de su propio ADN tenían como práctica social permanente la conexión profunda con la Madre Tierra o mejor con la Pachamama, es decir, que en el sentido profundo de la palabra el día de la Tierra ya existía desde tiempos milenarios y los más importante era permanente.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los antepasados del pueblo U’wa, que fueron los primeros pobladores de la Sierra Nevada de Güicán, Cocuy y Chita, que hoy como área de conservación natural abarca zonas de los Departamentos de Boyacá, Arauca y Casanare, adoraban a la Madre Naturaleza, que guardaba los misterios de su propio origen y por esa razón era un ser sagrado, un ser vivo como ellos, que merecía todo el respeto.</p>



<figure class="wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="953" data-id="128705" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/04041115/DiosaIndigena-1024x953.jpg" alt="" class="wp-image-128705" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/04041115/DiosaIndigena-1024x953.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/04041115/DiosaIndigena-300x279.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/04041115/DiosaIndigena-768x715.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/04041115/DiosaIndigena-1536x1430.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/04041115/DiosaIndigena-2048x1906.jpg 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">smart</figcaption></figure>
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<p class="wp-block-paragraph">Según esta cultura milenaria el petróleo no es un recurso explotable, sino la “sangre de la Madre Tierra”. Su extracción representa una alteración profunda del equilibrio de la vida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este posicionamiento cuestiona el paradigma extractivista del capitalismo moderno que instrumentalizó la democracia para sus propios intereses estableciendo promesas fallidas de justicia, libertad y bienestar social en el desarrollo económico dependiente desde la revolución industrial de carbono y desde el siglo XX de petróleo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La crisis climática actual tiene sus raíces en una crisis civilizatoria más amplia: la crisis de la propia sociedad occidental que estableció la naturaleza como un objeto de control y explotación, huérfana de derechos y despojada de su propia grandeza que alberga y sustenta todas las formas de vida existentes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La raíz de la crisis climática expresa el antropocentrismo exacerbado, que desconoce a los seres humanos como parte de la naturaleza y, por esta razón, atenta contra la propia Madre Tierra que ostenta la vida, el crecimiento desbordado de ciudades y metrópolis con sistemas de transportes dependientes de fuentes fósiles como carbón y petróleo genera progresivamente gases efecto invernadero que ya produjeron el calentamiento global del planeta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La temperatura media global ha aumentado aproximadamente 1,1 °C respecto a niveles preindustriales y en varias regiones del mundo ya sobrepaso el 1,5 <sup>o</sup>C que se estableció en el acuerdo de Paris en 2015 como la línea roja que no se debería superar para conservar los equilibrios dinámicos de la naturaleza.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La crisis climática impacta los sistemas humanos y los ecosistemas de forma contundente, El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), en su informe de 2023, documenta impactos generalizados que evidencia los impactos observados en todas las regiones del mundo en cuanto disponibilidad de agua potable, producción de alimentos, salud y bienestar, infraestructura de ciudades, afectaciones a la estructura de los ecosistemas terrestres, marinos y de agua dulce, daños irreparables a la biodiversidad, cambios profundos en los ciclos biológicos como migración, floración, hibernación, entre otros.</p>



<figure class="wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-2 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex"></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Crisis climática en Colombia</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El profesor Juan Carlos Alarcón Hincapié de la Universidad Distrital José Francisco Caldas de Bogotá en el 2019, publicó un libro sobre el cambio climático en el territorio colombiano, en el cual presenta un análisis de este fenómeno para el periodo 2011-2040 y prevé diferentes escenarios que resultan preocupantes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Alarcón toma como referencia los registros existentes sobre temperatura media, humedad relativa y precipitación anual del periodo 1971-2000 para establecer previsiones a mediano plazo. Sus análisis concluyen que la temperatura promedio del país puede amentar alrededor de los 2 <sup>o</sup>C por encima de lo observado en el periodo de referencia con aumento hasta de 4°C en diferentes regiones al finalizar el 2040. El calentamiento será más alto en el Valle de Magdalena, la Orinoquia, una considerable área de la Amazonia, el sector del Caribe y el sur de la costa pacífica. En un escenario más dramático se podría registrar un aumento de temperatura hasta de 6 °C.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si las previsiones de este estudio se hicieran realidad las formaciones vegetales de nieve y páramos en Colombia desaparecerán, ya que se trata de ecosistemas muy frágiles y no existen otras áreas de mayor latitud o de condiciones favorables para su adaptación. Los bosques altoandinos correrán con la misma suerte y los bosques bajos húmedos se reducirán significativamente. Las zonas de los bosques tropicales secos de la Guajira, Huila y Atlántico serán más propensas a los incendios forestales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El ciclo hidrológico del país se vería gravemente alterado disminuyendo la disponibilidad de agua para el consumo humano y la agricultura, gran parte del líquido preciado que consumimos proviene de procesos de escorrentía que varía en promedio de 1644mm y específicamente se encuentra el rango mínimo de 100mm en la península de la Guajira hasta escorrentías mayores de 6000mm en el Pacífico, estos valores cambiarían drásticamente registrándose los valores más bajos en los altiplanos cundiboyacenses y nariñense, el departamento del Valle del Cauca, la cuenca del río Patía y el bosque seco de la Tatacoa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Paradójicamente la reducción en un 11% del agua para actividades domésticas e industriales y un 20% para actividades agrícolas, se alternará con el aumento de inundaciones, en por lo menos el 21% del territorio colombiano que presenta una alta vulnerabilidad de padecer este problema.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además de afectar la vocación agrícola del país para la seguridad alimentaria, el aumento progresivo promedio de la temperatura impactará la salud pública con mayor severidad, las enfermedades infecciosas como la Malaria, Dengue, Chikunguña puede proliferar por lo menos en el 60% y el cuadro sanitario puede empeorar por las condiciones sanitarias habitacionales de una buena parte de la población ubicada en zonas de riesgo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Muere el Glacial de la Plaza</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En Colombia la Madre Tierra experimentó la triste pérdida de uno de sus hijos de la Sierra Nevada más grande que tiene nuestro país. El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) confirmó en abril de este año la extinción del glaciar de los Cerros de la Plaza ubicado en la Sierra Nevada de Güicán, Cocuy y Chita. El cambio climático acelerará la pérdida de más glaciares hasta el punto de que desaparezcan en menos del tiempo previsto, a menos que actuemos de forma decidida tanto desde el ámbito político nacional como desde el contexto local de las comunidades.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Es posible superar la crisis climática? La respuesta es afirmativa, siempre y cuando actuemos rápidamente con firmeza. El camino por seguir está en las experiencias y luchas que las propias comunidades están construyendo en sus territorios.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Conferencia por territorios libres de combustibles fósiles</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras que el Norte Global liderado por el gobierno de Donald Trump de los Estados Unidos de América, se empeña en construir una geopolítica basada en la explotación petrolera, a través de prácticas neocoloniales de guerra y abandono del ordenamiento internacional basado en los derechos humanos, organizaciones sociales, indígenas, campesinos, afrodescendientes, niños(as), jóvenes, mujeres y ciudadanía en general se reunieron en Santa Marta Colombia entre el 24 y el 26 de abril para proponer una hoja de ruta que decididamente pugne por abandonar el uso de fuentes fósiles.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta conferencia de las organizaciones sociales transcurrió al mismo tiempo que la Primera Conferencia Internacional para la Transición más allá de los Combustibles Fósiles, presidida por la ministra encargada de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Colombia: Irene Vélez Torres y la ministra de Clima y Crecimiento Verde de Países Bajos Stientje van Veldhoven.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las comunidades que luchan por un futuro justo, solidario y responsable con la naturaleza, afianzaron su compromiso por la defensa de sus territorios y exhortaron a los gobiernos del mundo a construir una transición energética justa basada en los derechos de la naturaleza y no en el derecho liberal que también permea la agenda 2030 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible que se ha mostrado insuficiente para revertir el cuadro crítico de la crisis ambiental.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Exigieron detener el financiamiento que sostiene el extractivismo impulsado por empresas, especialmente multinacionales, bancos e inversionistas, siendo necesario la puesta en marcha de políticas, programas y planes concretos de reparación y restauración integral de los ecosistemas que se han visto impactados por la explotación de fuentes fósiles.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es necesario reconocer la Amazonía, mares, océanos, páramos, glaciares y todos los territorios naturales como sujetos de derecho, garantizando que sean libres de explotación. También exigieron la autodeterminación de los pueblos, su autonomía y su derecho a defender la soberanía alimentaria y energética.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Afirmaron que no hay transición energética sin justicia ambiental, no es posible negociar la vida y por lo tanto la naturaleza.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La mejor manera de recobrar nuestra identidad, de reencontrarnos con nuestras raíces y de volver a la Madre Tierra es sumarnos con profundidad y claridad a las luchas de las comunidades en sus territorios que reclaman justicia y reparación frente a la explotación petrolera. Ya tenemos un claro ejemplo de esta lucha librada por el pueblo U’wa, que incluso en 1995 manifestó su disposición a un suicidio colectivo antes de entregar su territorio a la explotación petrolera que haría un gran consorcio de dos empresas multinacionales la OXY y la SHELL en una franja ortogonal de 209.000 hectáreas en las faldas y el piedemonte llanero de la cordillera oriental conocida como Las Selvas del Sarare. Esta área afectaba lo que hoy es área de conservación natural conocido como Parque Nacional Güicán, Cocuy – Chita.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Descolonizar nuestra mente dejando atrás el pensamiento blanco para dar paso al pensamiento ancestral, hace parte de las acciones individuales y colectivas que podemos emprender con firmeza y convicción, tal como lo hicieron los U´wa en la audiencia por la vida del 20 de julio de 1996 y que fue registrada y documentada por Margarita Serje en el <em>Bulletin de l&#8217;Institut français d&#8217;études andines </em>(2003, p. 107)<a href="#_ftn1" id="_ftnref1"><sup>[1]</sup></a>:</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">Nosotros, el pueblo U’wa, somos y vivimos en un mundo diferente al del blanco. Tal vez no lo sea desde el punto de vista físico, del sol, la luna, las montañas y los ríos. Pero nuestra forma de entenderlo, concebirlo y estudiarlo si es diferente (&#8230;) Nosotros los U’wa concebimos el territorio como la esencia de la vida; tenemos una forma muy especial de controlar el medio ambiente, nuestro comportamiento con respecto a éste se explica en los mitos, creencias, usos y costumbres, cuya antigüedad es la misma del origen de nuestro mundo, de nuestra población y de nuestra cultura; nuestra misión en esta tierra ha sido la de mantener el equilibrio de origen” (U&#8217;wichita, 1996).</p>
</blockquote>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref1" id="_ftn1"><sup>[1]</sup></a> Margarita Serje, (2003) ONGs, indios y petróleo: El caso U’wa a través de los mapas del territorio en disputa, <em>Bulletin de l&#8217;Institut français d&#8217;études andines</em>, 32 (1), p. 101-131. http://journals.openedition.org/bifea/6398; DOI: <a href="https://doi.org/10.4000/bifea.6398">https://doi.org/10.4000/bifea.6398</a>.</p>
</blockquote>
]]></content:encoded>
        <author>Leonardo Fabio Martínez Pérez</author>
                    <category>Ciencia para el buen vivir</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128704</guid>
        <pubDate>Mon, 04 May 2026 09:20:07 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-2.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Madre tierra sin combustibles fósiles]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Leonardo Fabio Martínez Pérez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Acuerdo de Escazú: la cuarta conferencia cierra con intensos debates sobre los defensores ambientales y acceso a la justicia</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/acuerdo-de-escazu-la-cuarta-conferencia-cierra-con-intensos-debates-sobre-los-defensores-ambientales-y-acceso-a-la-justicia/</link>
        <description><![CDATA[<p>Nassau, la capital de Bahamas, fue este año la sede de la&nbsp;cuarta reunión de la Conferencia de las Partes del Acuerdo de Escazú.&nbsp;Durante cuatro días, entre el 21 y el 24 de abril, los representantes oficiales de 27 países de Latinoamérica y El Caribe —suscritos al acuerdo—&nbsp; estuvieron reunidos para debatir y aprobar diez decisiones [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>La Cuarta Conferencia de las Partes del Acuerdo de Escazú se realizó en Nassau, Bahamas, entre el 21 y 24 de abril.</em></li>



<li><em>Durante la cita se debatieron temas relevantes como acceso a la justicia, la elaboración de un registro de emisiones contaminantes y la situación de los defensores ambientales.</em></li>



<li><em>El pedido para precisar de forma explícita la incorporación de pueblos indígenas y comunidades locales en el grupo ad hoc sobre acceso a la justicia quedó fuera de las decisiones.</em></li>



<li><em>A pesar de los intensos debates, especialistas entrevistados por Mongabay Latam destacaron la participación del público en las sesiones.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Nassau, la capital de Bahamas, fue este año la sede de la&nbsp;<strong>cuarta reunión de la Conferencia de las Partes del Acuerdo de Escazú.</strong>&nbsp;Durante cuatro días, entre el 21 y el 24 de abril, los representantes oficiales de 27 países de Latinoamérica y El Caribe —suscritos al acuerdo—&nbsp; estuvieron reunidos para debatir y aprobar diez decisiones que involucran temas como acceso a la justicia, contaminación, la transversalización de género en las decisiones, defensores ambientales, entre otros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Acuerdo de Escazú es un&nbsp; tratado regional sobre el<strong>&nbsp;acceso a la información, la participación pública y el acceso a la justicia</strong>&nbsp;en asuntos ambientales en América Latina y el Caribe. De los 27 países que han firmado el acuerdo, 19 de ellos han ratificado su adhesión. El último en sumarse ha sido Trinidad y Tobago.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269215"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/03044848/acuerdo-de-escazu-colombia-consulta-publica-4.jpg" alt="Conversatorio sobre la transversalización de la perspectiva de género en la implementación del Acuerdo de Escazú" class="wp-image-269215" /><figcaption class="wp-element-caption">La violencia contra personas defensoras del territorio es el mayor pendiente de la aplicación del Acuerdo de Escazú en toda Latinoamérica. Foto: CEPAL.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“En un mundo donde se cuestiona el multilateralismo, en el que la institucionalidad y los derechos son puestos en duda, con esta reunión reafirmamos nuestra voluntad de marchar unidos, de asegurar derechos y lograr que nadie quede atrás”, dijo durante la sesión de apertura Óscar Caputi, Subsecretario de Ambiente de Uruguay, país que ejerce la Presidencia de la Conferencia de las Partes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En conversación con Mongabay Latam, representantes de la sociedad civil que asistieron a la conferencia en Bahamas destacaron como los temas más importantes los debates sobre&nbsp;<strong>defensores ambientales y justicia ambiental, la decisión de elaborar un registro de emisiones contaminantes</strong>&nbsp;y la aprobación&nbsp; de la metodología para la presentación de informes de los países en las conferencias de las partes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la reunión también se eligió a la siguiente Mesa Directiva que estará presidida por el país caribeño San Cristóbal y Nieves e integrado en las vicepresidencias por Bahamas, Belice, Colombia y Panamá. La siguiente cita será en 2028.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lee más |&nbsp;</strong><a href="https://es.mongabay.com/2026/04/acuerdo-escazu-colombia-implementacion-informe/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><strong>Los pendientes con el Acuerdo de Escazú en Colombia: protección a defensores, impunidad y acceso a la información</strong></a></p>



<h2 class="wp-block-heading">Los acuerdos sobre justicia ambiental</h2>



<p class="wp-block-paragraph">“Esta COP se da en un escenario de crisis del derecho internacional, pero también es un escenario de oportunidad. En ese contexto se está poniendo sobre la mesa la protección de las personas defensoras del ambiente, se está sacando ese elefante debajo de la mesa que no se ha resuelto en nuestra región. Este es el punto más sensible en esta COP”, señala Vanessa Torres, subdirectora de la Asociación Ambiente y Sociedad de Colombia.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271808"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/25082310/foto_general_sala_inauguracion_cop4escazu.jpeg" alt="" class="wp-image-271808" /><figcaption class="wp-element-caption">Inauguración de la cuarta reunión de la Conferencia de las Partes del Acuerdo de Escazú. Foto: CEPAL.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Torres menciona que un tema que ha quedado fuera de las decisiones ha sido el pedido para precisar de forma explícita la incorporación de pueblos indígenas y comunidades locales en el grupo ad hoc sobre acceso a la justicia. En ese sentido, menciona que se “vivió un momento intenso” en estas discusiones y que pese a la insistencia no se llegó a un consenso.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“Los pueblos indígenas seguimos siendo excluidos.</strong>&nbsp;Es un acto muy discriminatorio”, cuestiona el líder indígena peruano Jamer Manihuari, vicecoordinador de la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (Coica) y miembro de la Alianza Latinoamericana de Defensores y Defensoras del Territorio (Aladti)&nbsp; ante la decisión de no aprobar el pedido para precisar de forma explícita la incorporación de pueblos indígenas y comunidades locales en el grupo&nbsp;<em>ad hoc</em>&nbsp;sobre acceso a la justicia</p>



<p class="wp-block-paragraph">Manihuari comenta que desde la sociedad civil “se construyó una propuesta para la incorporación de los pueblos indígenas”, sin embargo, “en el debate&nbsp; para alcanzar la decisión de incorporación, pocos países respaldaron la propuesta”, comenta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Hay una gran exclusión de los pueblos indígenas. Nosotros no podemos ser un actor más en la sociedad y en el público, porque tenemos un sistema de gobernanza propio y una forma de ver las cosas territorialmente. No están tomando en cuenta que somos los que sufrimos las amenazas de manera continua en el territorio. Entonces, ¿qué acceso a la justicia nos garantizan? Hablan de pueblos indígenas sin la participación de los pueblos indígenas”, cuestiona.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269213"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/03044838/acuerdo-de-escazu-colombia-consulta-publica-2.jpeg" alt="Protestas para exigir la ratificación del Acuerdo de Escazú" class="wp-image-269213" /><figcaption class="wp-element-caption">Autoridades de Colombia propusieron un borrador con 23 acciones prioritarias para implementar el tratado. Foto: Susana Muhamad.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Joaquín Salinas, coordinador de documentación y acompañamiento de la Fundación Escazú Ahora en Chile, también mostró su preocupación por la falta de acuerdo ante este pedido de incorporación de los pueblos y comunidades indígenas en el grupo de acceso a la justicia. “Los estados no llegaron a un acuerdo. Es una situación preocupante. Distintos pueblos y comunidades indígenas de Latinoamérica han empezado a pronunciarse”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el documento aprobado sobre&nbsp;<a href="https://acuerdodeescazu.cepal.org/cop4/sites/acuerdodeescazucop4/files/2600008s_cop-ez.4_pdc-9.pdf">acceso a la justicia en asuntos ambientales</a>&nbsp;se exhorta a los países a avanzar en la implementación mediante “la adopción de medidas para reducir o eliminar barreras en el ejercicio del derecho de acceso a la justicia y la atención a las necesidades de las personas o grupos en situación de vulnerabilidad”. También se invita a juristas, universidades y asociaciones de abogados a unirse en esta causa, además que se definió la creación del grupo de trabajo&nbsp; ad hoc sobre el tema.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por otro lado, Salinas mencionó otros temas relevantes en los que se lograron avances, uno de ellos es la<strong>&nbsp;transversalización de género en las decisiones.</strong>&nbsp;“Es un paso relevante que se viene discutiendo desde la COP 2 del Acuerdo de Escazú, que se realizó en Argentina, que permite transversalizar la materia de género en todos los procesos de implementación del Acuerdo de Escazú a nivel regional y también a nivel de cada uno de los países”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otro tema relevante ha sido el establecimiento de los registros de emisiones y&nbsp; transferencia de contaminantes. En el&nbsp;<a href="https://acuerdodeescazu.cepal.org/cop4/sites/acuerdodeescazucop4/files/2600008s_cop-ez.4_pdc-8.pdf">documento oficial</a>&nbsp;se destaca la elaboración del informe Registros de emisiones y transferencia de contaminantes en América Latina y el Caribe: estado actual, buenas prácticas y recomendaciones. También se precisa que quedó establecido&nbsp; un grupo técnico de expertos que deberá elaborar una propuesta de lineamientos regionales para el desarrollo y el fortalecimiento de los registros de emisiones y transferencia de contaminantes en los países, tomando en cuenta elementos comunes, estándares técnicos, mecanismos de asistencia técnica y criterios adaptables a diversos contextos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271809"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/25083503/COP-Acuerdo-de-Escazu-Iris-Olivera-DAR-scaled.jpg" alt="Delegaciones de pueblos indígenas y comunidades locales que participaron en la conferencia. Foto: Iris Olivera (DAR)." class="wp-image-271809" /><figcaption class="wp-element-caption">Delegaciones de pueblos indígenas y comunidades locales que participaron en la conferencia. Foto: Iris Olivera&nbsp;<em>/</em>&nbsp;DAR.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Se trata de un primer paso hacia la generación de datos que brinden mayor transparencia y permitan tomar decisiones informadas. Grupos de expertos continuarán trabajando para el alineamiento regional del registro de emisiones de cara a la COP5 a celebrarse en 2028”, señala Cristian Fernández, abogado y coordinador del área de Legales de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), de Argentina. Fernández agrega que países como Argentina, Brasil, Belice, Jamaica, Uruguay, Perú y Costa Rica tienen actualmente estos registros en una fase inicial.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lee más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/defensores-indigenas-impulsan-autoproteccion-exigen-mas-participacion-acuerdo-escazu/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Defensores indígenas impulsan la autoprotección mientras exigen más participación para incidir en el Acuerdo de Escazú</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">El debate sobre defensores ambientales</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Un tema central el último día de la conferencia fue el debate sobre defensores ambientales. Durante la sesión, Joara Marchezini, representante electa del público, señaló que se está elaborando un informe con “las voces reales” para contribuir con el diagnóstico regional sobre la situación de los defensores ambientales. “Es difícil recopilar información de algunos países de la región por seguridad, porque cuando se hacen denuncias hay represalias”, comentó.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Durante su intervención, Marchezin también mencionó que han recibido información de 15 países de Latinoamérica y el Caribe sobre la<strong>&nbsp;violencia física, asesinatos, criminalización, desplazamientos forzados de los que son víctimas los defensores ambientales.</strong>&nbsp;Además, se refirió a la estigmatización que sufren las personas defensoras y al aumento significativo de los ataques online y las agresiones en los eventos públicos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271810"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/25083511/COP-Acuerdo-de-Escazu-Iris-Olivera-DAR-2-scaled.jpg" alt="La participación del público es importante en las conferencias del Acuerdo de Escazú. Foto: Iris Olivera (DAR)" class="wp-image-271810" /><figcaption class="wp-element-caption">La participación del público es importante en las conferencias del Acuerdo de Escazú. Foto: Iris Olivera&nbsp;<em>/</em>&nbsp;DAR.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En la cita, desde la oficina del alto comisionado para los derechos humanos de las Naciones Unidas expresaron su preocupación por los problemas crecientes que enfrentan los defensores ambientales debido a las “leyes o medidas vinculadas al orden público y la seguridad” que ejercen presión sobre ellos. También se mencionó que muchos defensores se ven obligados a abandonar sus territorios y países ante las crecientes amenazas y lamentó que actualmente esté ocurriendo “una crisis de financiamiento para la sociedad civil en el tema de seguridad”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La participación del público —que cuenta con representantes elegidos— es abierta en las conferencias de las partes del Acuerdo de Escazú, quienes pueden asistir y proponer temas de debate en las reuniones oficiales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Queda un arduo trabajo en el avance del Plan de implementación de defensores, que fue un tema de trabajo de esta COP desde la primera sesión”, destacó Irene Murillo, representante elegida del público para esta cuarta conferencia. En ese sentido, aseguró que la elaboración de este plan es urgente y “su ejecución es fundamental porque la violencia contra las personas defensoras no cesa”. Murillo agregó que los representantes electos del público presentarán un reporte sobre este tema a principios de 2027.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Durante la cumbre otro de los asuntos centrales fue conocer cómo los países están avanzando en la implementación de sus hojas de&nbsp;<strong>ruta para cumplir con el Acuerdo de Escazú.</strong>&nbsp;En ese sentido, Vanessa Torres, de Colombia, destaca como un buen avance la aprobación de la metodología para la presentación de la hoja de ruta de los países.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270821"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/24172710/FOTO-1-ALADTI-scaled.jpg" alt="Defensores indígenas impulsan la autoprotección mientras exigen más participación para incidir en el Acuerdo de Escazú" class="wp-image-270821" /><figcaption class="wp-element-caption">Defensores indígenas impulsan la autoprotección mientras exigen más participación para incidir en el Acuerdo de Escazú. Foto: cortesía Aladti /DAR</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Torres comentó que su país es el más peligroso para la defensa del ambiente, con innumerables conflictos socioambientales, pero destaca que “desde el gobierno actual se plantea un escenario de voluntad política que se materializó con la ratificación del Acuerdo de Escazú y con la consolidación de una hoja de ruta y un sistema de gobernanza a nivel nacional”, señala sobre la participación de Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La subdirectora de la Asociación Ambiente y Sociedad también destacó que la participación de la sociedad civil, de las organizaciones indígenas y de afrodescendientes, aunque menor que en versiones anteriores, ha sido muy importante y “ha fortalecido los temas técnicos respecto al Acuerdo de Escazú”. Torres resaltó que a través de la participación del público “se plantean soluciones de manera directa y rápida, porque estamos en el espacio de negociación, de esta forma se evita que sean negociaciones a puerta cerrada que nadie conoce”. También comentó que hay países que llegan con tensiones y denuncias de vulneración de derechos humanos, como ha sido este año el caso de Ecuador “con la denuncia sobre el proceso del [Parque Nacional] Yasuní y las demandas que han presentado contra el Estado”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cristian Fernández, de FARN , señaló que la decisión con relación a las emisiones, en el caso de Argentina, guarda una estrecha relación con la industria hidrocarburífera. “Esta recopilación constituye la línea de base para diseñar políticas públicas orientadas a la reducción de emisiones y establecer límites máximos a las emisiones de gases de efecto invernadero como el metano. También resulta de utilidad para monitorear la calidad del aire y del agua en zonas en las que la extracción de hidrocarburos produce altos impactos ambientales y daños en la salud de las personas”, agregó.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fernández también dijo que “en tiempos de líderes regionales y globales que niegan el cambio climático y crisis del multilateralismo y la cooperación internacional, espacios como la COP de Escazú resultan fundamentales”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_262020"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/06/26000726/defensores-colombia-asesinatos-derechos-humanos-informe-2.jpg" alt="Colombia: ONU verifica 972 asesinatos de defensores de derechos humanos desde el acuerdo de paz" class="wp-image-262020" /><figcaption class="wp-element-caption">La organización Somos Defensores, de Colombia, registró 128 agresiones contra 120 personas defensoras de derechos humanos en los primeros tres meses de 2025. Foto: Defensoría del Pueblo y la Naturaleza</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Iris Olivera, coordinadora del Programa Sostenibilidad de la organización Derecho, Ambiente y Recursos Naturales (DAR), en Perú, destaca la participación del público en la conferencia. “Valoramos el esfuerzo de haber recibido recomendaciones del público, tanto antes como durante la COP, que llega con muchas expectativas y tiene preocupaciones respecto a los problemas ambientales y sociales que enfrentan en sus territorios”, en ese sentido, “destaca la participación de los pueblos indígenas”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Olivera también menciona que desde la sociedad civil se ha planteado la necesidad de lograr una articulación del enfoque del Acuerdo de Escazú con otros acuerdos y compromisos ambientales y climáticos a nivel global.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>Imagen principal:</strong>&nbsp;la Cuarta Conferencia de las Partes del Acuerdo de Escazú se realizó en Nassau, Bahamas.&nbsp;&nbsp;<strong>Foto:</strong>&nbsp;CEPAL.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/yvette-sierra-praeli/">Yvette Sierra Praeli</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/04/acuerdo-escazu-cuarta-conferencia-intensos-debates-defensores-ambientales-acceso-justicia/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128466</guid>
        <pubDate>Tue, 28 Apr 2026 14:00:00 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/27152825/cuarta-reunion-de-la-conferencia-de-las-partes-del-acuerdo-de-escazu.jpeg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Acuerdo de Escazú: la cuarta conferencia cierra con intensos debates sobre los defensores ambientales y acceso a la justicia]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Las sendas de Marx: el feminismo de Silvia Federici y la Educación Popular.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/filosofia-y-coyuntura-2/las-sendas-de-marx-el-feminismo-de-silvia-federici-y-la-educacion-popular/</link>
        <description><![CDATA[<p>El artículo explora dos sendas dejadas por el marxismo: 1) el feminismo de Silvia Federici, que denunció cómo en el capitalismo las mujeres son úteros que producen cuerpos (fuerza de trabajo)  para el capital, y 2) la educación popular que aparece como una alternativa frente a la educación hegemónica instrumentalista que solo reproduce ideológicamente el sistema capitalista vigente.  </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Toda senda se ve mejor cuando ha sido recorrida, cuando ha sido caminada. La historia intelectual permite dar cuenta de las huellas que han quedado en el camino y de las posibilidades que una filosofía abrió en la historia del pensamiento. En este sentido, las sendas dejadas por Marx son múltiples. En esas sendas, el mismo marxismo se ha puesto en cuestión y se ha ido agrandando en la medida en que incorpora superando sus propios puntos ciegos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una de esas sendas, fue la relación que se estableció entre el marxismo y el feminismo. En este sentido, la concepción materialista de la historia permitió a las feministas realizar un análisis más concreto de la explotación de la mujer en el sistema capitalista actual. Si bien Marx y Engels fueron conscientes de que “para el burgués, su mujer no es otra cosa que un instrumento de producción” y de que se “trata precisamente de acabar con esa situación de la mujer” (1968, p. 56), pensadoras como Silvia Federici han mostrado algunos puntos ciegos del marxismo. En su teoría, la periferia de Europa, por ejemplo, América Latina, ha jugado un papel importante para “corregir” ciertas posiciones marxistas. Para ella, el marxismo de Marx y los sobrevinientes han sido ciegos al tema de la <em>reproducción </em>del trabajo, específicamente, en dos niveles: el primero, en la reproducción de la fuerza de trabajo misma, es decir, la reproducción de los seres humanos que no tienen medios de vida y que, por lo tanto, sólo poseen su fuerza vital, su cuerpo, para vender por un salario. Es claro que la reproducción de la fuerza de trabajo se da, en primer lugar, en la <em>procreación</em>. <strong>La procreación es la fábrica de seres humanos, de carne viviente, necesitada, sufriente, de mano de obra trabajadora, lista para ser explotada en el capitalismo. En otras palabras: las mujeres <em>son fábricas de producción de cuerpos para el capital</em>.</strong> De tal manera, que no se trata sólo del análisis de la reproducción de la fuerza de trabajo como <em>mercancía</em>, u observando el salario mínimo permitido que el dueño de los medios de producción o empresario paga al obrero para que se mantenga vivo y reponga sus energías para seguir trabajando. No. <strong>La procreación, realizada por las mujeres, no es valorada ni tenida en cuenta en el mantenimiento y en la reproducción general del orden capitalista. No hay capitalismo <em>sin </em>seres humanos procreados para la reproducción del sistema.</strong> En este sentido, todo el tema de la crianza y el trabajo invertido en ella, es invisibilizado o naturalizado. La pregunta es: ¿por qué esta actividad no es tenida en cuenta como agregación de valor al trabajo, como un medio más que contribuye a la dinámica capitalista?</p>



<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;El segundo nivel o punto ciego del análisis marxista, <strong>es el tema del <em>trabajo doméstico no pago</em></strong><em>.</em> Este trabajo, el que realizan las mujeres en la casa, también es fundamental para la reproducción del orden social capitalista, y, sin embargo, poco es tenido en cuenta en el análisis marxista. Sólo en las revueltas que realizaron las mujeres en los años 60 y 70 del siglo pasado en contra del trabajo doméstico se visibilizó el tema que</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">desenmascaró la centralidad del trabajo doméstico no retribuido en la economía capitalista, reconfigurando nuestra imagen de la sociedad como un inmenso circuito de plantaciones domésticas y líneas de ensamblaje, en que la producción de los trabajadores está sobre las bases cotidianas y generacionales. Las feministas no sólo plantearon que la reproducción de la fuerza de trabajo involucra un rango más amplio de actividades que el mero consumo de mercancías, puesto que <strong>la comida debe ser preparada, las ropas deben lavarse, y los cuerpos necesitan ser procurados y lavados. [Este análisis] confirmó que el capitalismo no es necesariamente identificable con el trabajo formal y asalariado: argumentó que en esencia es trabajo no libre, y reveló la conexión umbilical entre la devaluación del trabajo reproductivo y la devaluación de la posición social de la mujer. </strong>(Federici, 2013, p. 29).</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Este análisis del trabajo doméstico no pago, puso de presente ciertos límites del marxismo, por ejemplo, el expresar sólo los intereses del proletariado mundial, aquél de los trabajadores hombres, adultos y blancos, que tienen su poder por su lugar en las posiciones principales de la producción capitalista; igualmente, mostró el carácter eurocéntrico de esta concepción. En estos análisis, la mujer quedó al margen, por fuera del análisis concreto de la dinámica transformadora.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Creo que un aporte fundamental del marxismo, con su atención a las condiciones materiales, &nbsp;consiste en <strong>superar la llamada <em>meritocracia</em></strong>. A menudo uno escucha, incluso de gente muy solvente intelectualmente, que hay mujeres que triunfan en distintas ramas de las artes, como la música, la pintura, o en la literatura, la ciencia, la academia, la empresa, etc., por sus méritos, sin necesidad de estar reivindicando el hecho de ser mujeres, es decir, sin poner de presente su sexo o su género. Pues bien, la meritocracia tan arraigada en el sistema neoliberal, según la cual “cada individuo ocupa la posición social para la cual reúne las destrezas más adecuadas, en función de los méritos desarrollados y acumulados a lo largo de su vida”, pasa por alto el hecho de que <strong>“cada individuo posee diferente capital social según su origen </strong>social (Uña y Hernández, 2004, p. 898-899). Es cierto que algunos individuos logran superar las barreras sociales, sin embargo, este hecho no sirve como argumento para desmentir el problema estructural de desigualdades reproducidos por el capitalismo. En fin, <strong><em>la meritocracia, que nació en el marco de la sociología funcionalista en Estados Unidos, no es un argumento contra el feminismo, pues si algunas lo logran, muy bien por ellas, pero la meritocracia en sí misma no cuestiona las condiciones sociales materiales que generan y reproducen la desigualdad. </em></strong>Este mismo argumento sirve para pensar el problema de la pobreza, pues el hecho de que algunos salgan de pobres, lo cual logran muy pocos, no cuestiona ni mucho menos lleva a la superación de las condiciones que hacen posible la pobreza.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La educación popular</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Otra de las sendas que abrió el marxismo de Marx y Engels fue el de la educación. En el <em>Manifiesto del partido comunista </em>Marx y Engels son plenamente conscientes de que la cultura no “es para la inmensa mayoría de los hombres más que el adiestramiento que los transforma en máquinas” (Marx y Engels, 1968, p. 54). La educación es vista como un medio para la reproducción de la sociedad dominante, donde “la gran industria destruye todo vínculo de familia para el proletariado y transforma a los niños en simples artículos de comercio, en simples instrumentos de trabajo” (<em>Ibíd., </em>p. 56).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso Marx y Engels sostienen, que, durante la dictadura del proletariado, cuando éste toma el poder y lo ejerce en miras a la transformación paulatina del orden, una de las medidas necesarias es la “educación pública y gratuita de todos los niños, abolición del trabajo de estos en las fábricas” (<em>Ibíd</em>., p. 60). Desde luego, la educación pública de la que se hablan aquí, no es aquélla ofrecida por el Estado burgués. Es otro tipo de educación, con otros valores. Esto es claro en la <em>Crítica del programa de Gotha </em>de 1875, donde Marx rechaza el que el Estado financie la educación de la clase burguesa, a la vez que sostiene que: “Eso de educación popular a cargo del Estado es absolutamente inadmisible […] lejos de esto lo que hay que hacer es sustraer la escuela a toda influencia por parte del gobierno y de la iglesia” (1986, p. 31). El Estado no puede ser el educador del pueblo, pues al ser Estado de clase, ofrece una educación de clase que reproduce el orden social capitalista y con él, la explotación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Educación en Marx está ligada a la división social del Trabajo. De hecho, la organización de la escuela busca reproducir una educación al servicio de las distintas ramas de la producción y de los oficios. Por eso el niño, termina siendo una especie de máquina prefigurada, “esquemas, especie de espectros amaestrados” (Cioran, 2005, p. 197), para desempeñar labores específicas dentro del capitalismo, lo cual es visto como una forma de limitación de sus posibilidades. De hecho, como ha mostrado Lukács, esa especialización en las funciones es una cosificación, pues con ella, la persona pierde la visión global del proceso productivo y se dedica a su limitada función:</p>



<p class="wp-block-paragraph">El proceso de trabajo se descompone cada vez más en operaciones parciales abstractamente racionales, con lo que se rompe la relación del trabajador con el producto como un todo, y su trabajo se reduce a una función especial que se repite mecánicamente (1984, II, p. 13).</p>



<p class="wp-block-paragraph">En conclusión, podemos decir, que para Marx la educación <em>reproduce</em> la sociedad existente, es un <em>dispositivo</em> <em>disciplinario</em> que busca normalizar los valores de la sociedad burguesa. La educación es, por consiguiente, educación de clase que está al servicio de la dominación capitalista, a la vez que <em>promueve la división social del trabajo</em> para mantener ese orden social. Ésta división social del trabajo obliga al individuo a moverse “en un determinado círculo exclusivo de actividades, que le viene impuesto y del que no puede salirse” (Marx y Engels, 2014, p. 27) y que termina reproduciendo la posición de clase del individuo, su relación con los demás y su relación con los productos. Por ejemplo, si soy pobre no podré estudiar ciertas carreras y estaré condenado a realizar ciertas labores, a la vez que mi círculo social estará limitado probablemente a los de mi clase. Igualmente, tendré cierto consumo limitado, pues no podré acceder a productos costosos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Muchas de estas cuestiones se han transformado evidentemente. Por ejemplo, la creación de la clase media, permitió rebasar algunos escollos, pero hoy tal clase pasó a ser esclava de la deuda y el crédito. En la actualidad, las tarjetas de crédito, son una cárcel para la vida de las personas, pues con ellas se empeñan el <em>desgaste de la vida futura</em>. La deuda es biopolítica, es una fagocitosis prematura de la existencia. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">En Marx, pues, la educación es “funcionalista” y, por ende, no es libre, pues está permeada, tal como las universidades actuales, por la <em>función</em> que los Estados y los grupos económicos le asignan. Podríamos decir, que en Marx encontramos ya la idea de la <em>mercantilización</em> de la educación.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta lectura de la educación ha influido mucho en América Latina: la encontramos, en cierta forma, en la pedagogía del oprimido de Paulo Freire (1981), en las distintas corrientes de la educación popular y, en Colombia, por ejemplo, en la obra de Estanislao Zuleta (2006). Los puntos de encuentro, son, entre otros:</p>



<p class="wp-block-paragraph">1º. La Educación popular concibe la historia como un producto humano; es decir, la historia es producto de la actividad práctica humana como decía Antonio Gramsci.</p>



<p class="wp-block-paragraph">2º. La sociedad está compuesta por opresores y oprimidos o, como en Marx, por explotadores y explotados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">3º. El hombre <em>hace</em> la historia, por esa misma razón, puede <em>transformarla</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">4º. Como dice Freire, “ninguna realidad se transforma así misma” (1981, p. 46), por eso es necesaria la toma de conciencia de los sujetos subalternos, para que ellos mismos, en concurso con el educador, dirijan su proceso de liberación. En el marxismo, como bien ha mostrado Löwy, se trata de la auto-emancipación obrera, pues la emancipación no viene desde arriba o por medio de un hombre providencial. Es la toma de conciencia y la acción revolucionaria. “Es necesario que las mismas masas pesen, que ya han comprendido ellas mismas de qué se trata, por qué intervienen (con su cuerpo y con su vida)” (Engels citado por Löwy, 2010, p. 43).</p>



<p class="wp-block-paragraph">5º. La transformación implica y requiere una <em>comprensión</em> de la realidad, se requiere “ganar la conciencia crítica de la opresión”, dice Freire. Es la misma idea del marxismo, tal como está expuesta en la tesis 11 (en su correcta comprensión).</p>



<p class="wp-block-paragraph">6º. En Freire, como en Marx, hay una <em>unidad dialéctica</em> entre teoría y práctica. En la <em>Pedagogía del oprimido </em>se dice que la praxis es “reflexión y acción de los hombres sobre el mundo para transformarlo. Sin ella es imposible la superación de la contradicción opresor-oprimido”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">7º. Por eso la Educación popular es una práctica social, tal como el proceso emancipador en Marx.</p>



<p class="wp-block-paragraph">8º. Hay en la educación popular, “una lectura crítica del orden social vigente y un cuestionamiento al papel integrador que ha jugado allí la educación formal”, tal como está presente en los esbozos marxistas sobre la educación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">9º. “Una intencionalidad política emancipadora frente al orden social imperante” (Torres, 2016, p. 14). Y, diría,</p>



<p class="wp-block-paragraph">10º. Un uso de los instrumentos conceptuales del marxismo, sus categorías y, como ya se dijo, su método, tomados como “caja de herramientas” para el análisis social y de los contextos, aspectos relevantes para lo que Freire llamó “inserción crítica” en la realidad, la cual ya es una forma de praxis.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estas dos sendas mencionadas solo ponen de presenta que Marx es un pensador clásico que aún conserva un potencial inaudito (no audible aún, en palabras de la filósofa María del Rosario Acosta) para pensar el mundo que tenemos.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Referencias</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Federici, Silvia (2013). <em>Mujeres, reproducción social y lucha por lo común. </em>Bogotá: Ediciones Desde abajo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Freire, Paulo (1981). <em>Pedagogía del oprimido. </em>México: Siglo XXI Editores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Löwy, Michael (2010). <em>La teoría de la revolución en el joven Marx. </em>Buenos Aires: Herramienta y El Colectivo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lukács, Georgy. (1984). <em>Historia y conciencia de clase, </em>tomos I y II, Madrid: Sarpe.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Marx, Karl (1986). <em>Crítica del programa de Gotha. </em>Moscú: Editorial Progreso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Marx, Karl y Engels, Friedrich (1968). <em>Manifiesto del partido comunista. </em>Pekín: Edición en Lenguas Extranjeras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Marx, Karl y Engels, Friedrich (2014). <em>La ideología alemana. </em>Madrid: Akal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Torres, Alfonso (2016). <em>La educación popular. Trayectoria y actualidad </em>(2ª ed.)<em>. </em>Bogotá: Editorial El búho.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Uña, Octavio y Hernández, Alfredo (2004). <em>Diccionario de Sociología. </em>Madrid: Universidad Rey Juan Carlos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Zuleta, Estanislao (2006). <em>Educación y democracia. </em>Medellín: Hombre Nuevo Editores. Fundación Estanislao Zuleta.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Damian Pachon Soto</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Filosofía y coyuntura</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128446</guid>
        <pubDate>Mon, 27 Apr 2026 15:06:53 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/27100443/Silvia-.jpeg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Las sendas de Marx: el feminismo de Silvia Federici y la Educación Popular.]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Damian Pachon Soto</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Entre la incertidumbre y el riesgo: Latinoamérica debe prepararse para la posible llegada de El Niño en 2026</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/entre-la-incertidumbre-y-el-riesgo-latinoamerica-debe-prepararse-para-la-posible-llegada-de-el-nino-en-2026/</link>
        <description><![CDATA[<p>Una señal de alerta comienza a tomar forma en el océano Pacífico. Modelos climáticos internacionales&nbsp;apuntan a la posible formación de un evento El Niño en 2026, con escenarios que incluso contemplan una&nbsp;intensificación extrema, lo que algunos científicos describen —con cautela— como un posible&nbsp;“súper El Niño”. Sin embargo, la comunidad científica advierte que, aunque las señales [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Modelos climáticos apuntan a la posible llegada de un evento intenso de El Niño en 2026, aunque se espera tener mayor certeza sobre su evolución hacia mediados de año.</em></li>



<li><em>Mientras Perú y Ecuador ya registran calentamiento costero y riesgo de lluvias intensas, Colombia enfrenta la amenaza de sequías severas y México una combinación de déficit de lluvias y mayor actividad ciclónica en el Pacífico.</em></li>



<li><em>El fenómeno podría afectar el agua, la agricultura, la energía, la pesca y la salud pública, con impactos económicos y sociales que dependerán del nivel de preparación de cada país.</em></li>



<li><em>Expertos coinciden en que, independientemente de si se trata de un “súper El Niño”, la prioridad es anticiparse y fortalecer la gestión del agua, el monitoreo climático y la comunicación ante un fenómeno recurrente y de alcance global.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Una señal de alerta comienza a tomar forma en el océano Pacífico. Modelos climáticos internacionales&nbsp;<strong>apuntan a la posible formación de un evento El Niño en 2026</strong>, con escenarios que incluso contemplan una&nbsp;<a href="https://www.cpc.ncep.noaa.gov/products/analysis_monitoring/enso_advisory/ensodisc.shtml" target="_blank" rel="noreferrer noopener">intensificación extrema</a>, lo que algunos científicos describen —con cautela— como un posible&nbsp;<strong>“súper El Niño”</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, la comunidad científica advierte que, aunque las señales existen,&nbsp;<strong>la incertidumbre sigue siendo elevada</strong>. La evolución del fenómeno dependerá de la interacción entre el océano y la atmósfera en los próximos meses, en un periodo del año en el que los modelos climáticos pierden capacidad predictiva.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“El problema no es solo si va a ocurrir El Niño, sino qué tan fuerte puede llegar a ser”, dice Alejandro Jaramillo Moreno, investigador del&nbsp;<strong>Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático</strong>&nbsp;de la Universidad Nacional Autónoma de México (<a href="https://www.atmosfera.unam.mx/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">UNAM</a>).&nbsp;<strong>“Estamos todavía en una etapa con alta incertidumbre”</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lee más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/activista-colombiana-gana-premio-goldman-2026-lucha-contra-fracking/">Una activista colombiana gana el premio Goldman 2026 por su lucha contra el fracking</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271647"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/21211717/Captura-de-pantalla-2026-04-21-a-las-2.17.02-p.m.png" alt="" class="wp-image-271647" /><figcaption class="wp-element-caption">Las barras muestran la probabilidad de El Niño (barras rojas), ENSO-Neutral (barras grises) y La Niña (barras azules) para nueve temporadas superpuestas de tres meses (cada letra representa un mes; por ejemplo, M = mayo; J = Junio). El sombreado de color dentro de las barras indica las probabilidades de diferentes categorías de intensidad de El Niño o La Niña (débil, moderada, fuerte y muy fuerte). Tabla: cortesía NOAA</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Los especialistas coinciden en que anticipar la magnitud del evento es particularmente difícil en esta fase. Entre marzo y mayo se presenta la llamada “barrera de predictibilidad”, un periodo en el que la transición estacional hace que el océano y la atmósfera en el Pacífico tropical no estén bien acoplados, lo que reduce la precisión de los modelos y provoca que las proyecciones puedan cambiar con rapidez.&nbsp;<strong>Por ello, advierten, los pronósticos más confiables podrían consolidarse recién hacia mediados de año.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En paralelo, la comunidad científica ya analiza los posibles efectos de este fenómeno en distintas regiones del planeta, especialmente en el Pacífico oriental, donde sus impactos suelen ser más directos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;</em>conversó con especialistas en&nbsp;<strong>Ecuador, Perú, Colombia y México</strong>&nbsp;para entender cómo podría manifestarse El Niño en cada país y qué implicaciones tendría para las lluvias, las sequías, la actividad ciclónica y sectores clave como la pesca y la gestión del riesgo.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Perú: un Niño que ya está en marcha</h2>



<p class="wp-block-paragraph">En Perú, el fenómeno no es una proyección futura, sino una condición ya en curso. Desde inicios de año, el país enfrenta un evento activo de calentamiento oceánico frente a su litoral.&nbsp;<strong>“El mar frente a la costa peruana y ecuatoriana ya presenta anomalías de entre 1.5 y 2 grados centígrados por encima de lo normal”</strong>, explica Kobi Mosquera, investigador del&nbsp;<strong>Instituto Geofísico del Perú</strong>&nbsp;(<a href="https://www.gob.pe/igp">IGP</a>). “Esto nos ubica dentro del rango de un Niño costero”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este calentamiento en el Pacífico oriental responde, según el especialista, a una combinación de factores:&nbsp;<strong>el debilitamiento de los vientos alisios</strong>&nbsp;—corrientes de aire constantes que soplan de este a oeste entre las zonas subtropicales y la región ecuatorial—&nbsp;<strong>y la llegada de ondas Kelvin</strong>&nbsp;—pulsos de calor que se desplazan bajo la superficie del océano— que elevan la temperatura del mar en la franja cercana a Sudamérica.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>A diferencia del fenómeno global más conocido, El Niño costero tiene una escala regional y efectos más inmediatos</strong>. En Perú, el seguimiento se concentra en la región Niño 1+2, un sector clave del Pacífico donde el aumento de la temperatura marina suele traducirse en lluvias intensas en la costa, especialmente durante el verano austral.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270220"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/04150950/WhatsApp-Image-2026-03-04-at-10.09.34-AM.jpeg" alt="La gente inspecciona la carretera destruida por las fuertes lluvias que provocaron inundaciones en Arequipa, Perú, el lunes 23 de febrero de 2026. (Foto AP/José Sotomayor)" class="wp-image-270220" /><figcaption class="wp-element-caption">La gente inspecciona la carretera destruida por las fuertes lluvias que provocaron inundaciones en Arequipa, Perú, el lunes 23 de febrero de 2026, producto de El Niño costero. (Foto AP/José Sotomayor)</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Sin embargo, el comportamiento del sistema no es uniforme.</strong>&nbsp;Mosquera subraya que el Pacífico tropical funciona como un engranaje dividido en dos zonas principales: el sector oriental, próximo a Sudamérica, y el central, más alejado. La interacción entre ambas define los impactos en tierra.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>Si el calentamiento se concentra frente a la costa peruana, aumenta la probabilidad de lluvias intensas en el litoral</strong>. Pero si ocurre en el Pacífico central, el efecto puede ser opuesto en los Andes, con déficit de precipitaciones en el sur y centro del país”, explica. Esta diferencia ayuda a entender por qué los eventos de El Niño no producen consecuencias idénticas, ni siquiera dentro de un mismo territorio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La incertidumbre, sin embargo, sigue marcando el análisis.&nbsp;<strong>“Los modelos pueden anticipar el desarrollo de un evento, pero no su magnitud”</strong>, advierte Mosquera. A esto se suma la llamada barrera de predictibilidad, que reduce la confiabilidad de los pronósticos en esta época del año. “Más allá de abril, no son muy confiables; estaremos más confiados en los modelos con los pronósticos que se den en a partir de junio aproximadamente”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por ahora, los escenarios más extremos —como un evento comparable a los de 1982-1983 o 1997-1998— no pueden confirmarse. Aun así, los especialistas observan señales que ameritan atención, como&nbsp;<strong>cambios recientes en los vientos del Pacífico occidental que podrían generar nuevas ondas cálidas y reforzar el calentamiento en los próximos meses.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Si estas condiciones persisten hacia el verano austral,&nbsp;<strong>el principal riesgo en Perú será un aumento de las lluvias intensas en la costa, con efectos en cadena sobre el territorio.</strong>&nbsp;“Podríamos ver inundaciones, desbordes de ríos, huaicos [flujos de lodo y piedras] y deslizamientos”, señala Mosquera. A ello se suman impactos menos visibles pero recurrentes, como problemas de salud asociados al estancamiento de agua tras eventos extremos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_243367"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/06/14162654/Brote-de-dengue-2023-Minsa.jpeg" alt="" class="wp-image-243367" /><figcaption class="wp-element-caption">Las lluvias y posibles inundaciones causadas por El Niño pueden propiciar enfermedades como dengue, zika y chikungunya. Foto: Minsa</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Actualmente, el país ya se encuentra en nivel de alerta dentro de su sistema oficial de monitoreo.</strong>&nbsp;Esto implica un seguimiento continuo y la emisión de reportes periódicos dirigidos a autoridades nacionales, regionales y locales. Sin embargo, el especialista reconoce que la vulnerabilidad estructural sigue siendo un desafío pendiente.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“El fenómeno siempre nos ha impactado de la misma manera y todavía no vemos cambios suficientes para reducir esos daños”</strong>, sostiene.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En ese contexto, la recomendación es anticiparse. Con varios meses por delante antes de la temporada de lluvias, Mosquera insiste en la necesidad de actuar ahora. “<strong>Este es el momento para ejecutar medidas de prevención.</strong>&nbsp;Si no ocurre este año, ocurrirá después. El Niño es un fenómeno recurrente”, concluye.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lee más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/proyecto-ley-extraer-gas-dentro-areas-protegidas-debate-congreso-peruano/">Proyecto de ley para extraer gas dentro de áreas protegidas se debate nuevamente en el Congreso peruano</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Ecuador: el calor oculto bajo el océano</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Si en Perú el calentamiento ya es visible en la superficie,&nbsp;<strong>en Ecuador las señales más relevantes aún se desarrollan bajo el mar</strong>. “El océano no solo se observa en la superficie. También estamos viendo lo que ocurre hasta unos 300 metros de profundidad”, explica Felipe Costa, oceanógrafo y director internacional del&nbsp;<strong>Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño</strong>&nbsp;(<a href="https://ciifen.org/">CIIFEN</a>).</p>



<p class="wp-block-paragraph">En esas capas subsuperficiales del Pacífico ecuatorial&nbsp;<a href="https://ciifen.org/wp-content/uploads/2026/04/Boletin_ElNino_LaNina_Abril_2026.pdf">se está acumulando una anomalía cálida</a>, derivada también de los pulsos de calor u ondas Kelvin.“Este calentamiento subsuperficial es una señal importante. Nos indica que el sistema está acumulando energía”, señala Costa.&nbsp;<strong>“Pero para que se configure un evento El Niño, no basta con el océano: la atmósfera también tiene que responder”</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Por ahora, el sistema muestra un comportamiento desigual: el Pacífico central se mantiene neutral, mientras el sector oriental —frente a Sudamérica— ya está más cálido</strong>. Ese contraste ya tiene efectos en tierra. “Estamos experimentando olas de calor asociadas a este calentamiento oceánico”, dice Costa. “El mar más cálido transfiere calor al aire y eso incrementa la temperatura en tierra”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En las ciudades costeras, esto se traduce en altas temperaturas combinadas con humedad, una sensación térmica persistente que impacta la vida cotidiana. “El uso de aire acondicionado aumenta, las facturas de electricidad suben y la sensación de calor se vuelve constante”, añade.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_249978"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/03/05221403/Inundacion-Ecuador-Secretaria-Nacional-de-Gestion-de-Riesgos-2.jpeg" alt="" class="wp-image-249978" /><figcaption class="wp-element-caption">Fuertes lluvias de 2024 en el cantón Alausi, en la provincia de Chimborazo en Ecuador. Foto: cortesía Secretaría de Gestión de Riesgos</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La intensidad del fenómeno dependerá de su persistencia.</strong>&nbsp;“Podemos imaginarlo como pulsos de calor que viajan por el océano. Ahora vemos uno, pero para un evento intenso deben repetirse durante varios meses”, explica. Los impactos, además, no son uniformes.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“Históricamente, en Ecuador El Niño se asocia a más lluvias en la costa, mientras que en Colombia suele traer condiciones más secas”</strong>, señala. Esto puede traducirse en inundaciones o sequías, según la región.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El calentamiento también altera los ecosistemas marinos.&nbsp;<strong>Muchas especies migran hacia aguas más frías, afectando la pesca, aunque también hay otras que se benefician de aguas más cálidas, como los camarones.</strong>&nbsp;“Se puede tener más o menos productividad pesquera, pero en general el balance es negativo”, afirma Costa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ante la creciente atención sobre un posible evento extremo, insiste en consumir información confiable.&nbsp;<strong>“El alarmismo genera ansiedad, pero no ayuda a prepararse con anticipación”</strong>, concluye.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_258911"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/03/27012846/FB_IMG_1743032299079.jpg" alt="" class="wp-image-258911" /><figcaption class="wp-element-caption">Las lluvias e inundaciones en Ecuador dejaron más de 130 mil damnificados en 2025. Foto: cortesía Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lee más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/acuerdo-escazu-colombia-implementacion-informe/">Los pendientes con el Acuerdo de Escazú en Colombia: protección a defensores, impunidad y acceso a la información | Informe</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Colombia: la sequía como impacto dominante</h2>



<p class="wp-block-paragraph">En Colombia, El Niño se entiende menos por lo que ocurre en el océano y más por sus efectos en tierra:&nbsp;<strong>sequías prolongadas, presión sobre el agua y consecuencias económicas.</strong>&nbsp;“El más intenso que hemos registrado fue el de 1982-1983”, recuerda Max Enriquez Daza, meteorólogo y divulgador científico.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Las anomalías de temperatura superaron los 2.5 grados centígrados y provocaron impactos severos en Colombia y Ecuador”. A ese episodio le&nbsp;<strong>siguieron otros eventos fuertes, como los de 1997-1998 y 2015-2016, en una secuencia que —según el especialista— sugiere una intensificación progresiva</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A diferencia de Perú o Ecuador, donde el fenómeno suele asociarse a lluvias,&nbsp;<strong>en Colombia predomina el déficit hídrico.</strong>&nbsp;“<strong>El fenómeno afecta principalmente a las regiones Caribe y Andina</strong>, donde vive cerca del 80 % de la población”, explica.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_250973"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/04/18210032/Embalse-San-Rafael-5.jpg" alt="La Alcaldía de Bogotá hizo un llamado a la ciudadanía a hacer uso razonable del agua para superar los efectos del Fenómeno de El Niño, luego de largas semanas sin lluvias y sequía en las zonas de influencia de los embalses. Foto: Alcaldía de Bogotá." class="wp-image-250973" /><figcaption class="wp-element-caption">En 2024, la Alcaldía de Bogotá hizo un llamado a la ciudadanía a hacer uso razonable del agua para superar los efectos del fenómeno de El Niño, luego de largas semanas sin lluvias y sequía en las zonas de influencia de los embalses. Foto: cortesía Alcaldía de Bogotá</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Los efectos son amplios:&nbsp;<strong>disminución de los caudales en los ríos Magdalena y Cauca</strong>, afectaciones a cultivos como café, maíz o yuca, problemas en el suministro de agua potable y un aumento de incendios forestales durante los periodos secos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El sistema energético también es especialmente sensible. Al depender en gran medida de la hidroelectricidad,<strong>&nbsp;la reducción de niveles en los embalses obliga a recurrir a plantas térmicas, con mayores costos económicos y ambientales.</strong>&nbsp;Un antecedente clave ocurrió entre 1991 y 1992, cuando un evento intenso provocó racionamientos eléctricos prolongados y fuertes pérdidas económicas. Desde entonces, este sector ha fortalecido su capacidad de respuesta, describe el meteorólogo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>En este escenario, el país entra en una fase de preparación desigual.</strong>&nbsp;Mientras algunos sectores comienzan a anticiparse —precisamente como el hidroeléctrico—, otros como el agrícola siguen siendo altamente vulnerables por falta de organización.&nbsp;<strong>“La agricultura en Colombia no siempre cuenta con directrices claras del Ministerio de Agricultura para anticiparse a estos eventos”</strong>, advierte.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_198620"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2018/07/26205834/Sequ%C3%ADa-2013-en-Carmen-de-Bolivar-Ovejas-y-San-Jacinto-e1532665745775.jpeg" alt="Sequía 2015 en los Montes de María, caribe colombiano. Foto: archivo Corporación Desarrollo Solidario -CDS." class="wp-image-198620" /><figcaption class="wp-element-caption">Impactos de la sequía de 2015 en los Montes de María, en el Caribe colombiano. Foto: cortesía Corporación Desarrollo Solidario – CDS.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Henríquez Daza coincide en que la posibilidad de un evento más intenso hacia 2026 está vinculada al calentamiento de los océanos. “Las tendencias de los eventos intensos han sido crecientes”, señala. “Eso es coherente con el aumento de la temperatura global del océano”. Aun así,&nbsp;<strong>insiste en que es prematuro confirmar la magnitud del próximo evento.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Más allá del ámbito nacional, el especialista recuerda que&nbsp;<strong>los efectos de El Niño se extienden a otras regiones, alterando patrones como los monzones en Asia o las lluvias en el océano Índico</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lee más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/mexico-comunidades-lograron-fallo-que-ordena-descontaminar-rios-cuenca-la-antigua-restaurarlos/">México: comunidades lograron un fallo que ordena descontaminar los ríos de la cuenca La Antigua y ahora luchan por restaurarlos</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">México: sequías, ciclones y un sistema en tensión</h2>



<p class="wp-block-paragraph">En México, El Niño suele manifestarse como una combinación compleja:&nbsp;<strong>menos lluvias en amplias zonas del país y, al mismo tiempo, mayor actividad ciclónica en el Pacífico</strong>. “Lo que sugieren los modelos es una probabilidad de un El Niño fuerte, pero con alta incertidumbre”, señala Alejandro Jaramillo Moreno, investigador de la UNAM. “Estamos en una fase donde los modelos tienen más dificultad para predecir”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Durante estos eventos,&nbsp;<strong>el verano —que en el centro y sur de México corresponde a la temporada de lluvias— tiende a ser más seco, una etapa clave para la recarga de presas y acuíferos.</strong>&nbsp;“El agua que cae en verano es la que se usa durante la temporada seca”, explica. Es decir, si llueve menos, el impacto se siente meses después. Esa reducción se traduce en menor disponibilidad para consumo humano, presión sobre la agricultura y niveles más bajos en los sistemas de almacenamiento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El escenario es especialmente delicado en grandes zonas urbanas como la Ciudad de México, donde la demanda de agua ya supera la oferta en condiciones normales.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_234778"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2022/06/16214140/Captura-de-Pantalla-2022-06-16-a-las-14.40.36-1.png" alt="" class="wp-image-234778" /><figcaption class="wp-element-caption">En las comunidades indígenas comcaac del noroeste de México, habitantes de regiones desérticas, la sequía y la falta de acceso al agua potable son el común denominador. Foto. Astrid Arellano</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">A la par, el riesgo no desaparece en las costas. “<strong>En años de El Niño,</strong>&nbsp;<strong>la actividad de ciclones tropicales en el Pacífico tiende a incrementarse, mientras que en el Atlántico disminuye</strong>”, explica Jaramillo. Esto implica una mayor probabilidad de impactos en el litoral pacífico, donde estos sistemas pueden provocar lluvias intensas, inundaciones y daños a la infraestructura.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El resultado es un escenario dual: mientras hay sequía a escala nacional y eventos extremos localizados, se genera una combinación que complica la gestión del riesgo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>Cuando se desarrolla El Niño, las temperaturas globales tienden a subir</strong>”, señala. “Si además se combina con el calentamiento global,&nbsp;<strong>es probable que estemos ante uno de los años más calientes de la última década</strong>”. En México, esto se traduce en olas de calor más frecuentes e intensas, sobre todo en regiones ya expuestas a altas temperaturas, como en el norte del país.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_248457"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/12/19233816/05-Otis-Mexico.jpeg" alt="" class="wp-image-248457" /><figcaption class="wp-element-caption">Ante la ausencia institucional y la falta de apoyos tras el azote del huracán Otis en Acapulco, al sureste de México, la población damnificada participó en saqueos para conseguir alimentos en 2023. Foto: Óscar Guerrero / Amapola Periodismo</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Pese a la incertidumbre sobre la intensidad del fenómeno,&nbsp;<strong>el llamado es a anticiparse y empezar a planificar</strong>, advierte el investigador. La prioridad, apunta, es fortalecer la gestión del agua, mejorar el monitoreo de ciclones y prepararse para escenarios de sequía.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También insiste en moderar el tono del debate público. “Súper Niño suena muy catastrófico, pero es un proceso natural. Lo importante es prepararse para las consecuencias de este fenómeno y cuidar los recursos hídricos en particular”, sostiene.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Más allá de si se confirma o no un evento extremo, el desafío para México será su capacidad de respuesta ante un fenómeno que, aunque incierto, ya empieza a perfilar sus posibles impactos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lee más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/ecuador-mineria-ilegal-grupos-armados-desplazan-indigenas-chachi-costa-norte/">Ecuador: minería ilegal y grupos armados desplazan a cientos de indígenas chachi en la costa norte</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Todo está conectado</h2>



<p class="wp-block-paragraph">En los cuatro países analizados, el mensaje coincide: más allá de si el evento resulta moderado o extremo,&nbsp;<strong>los impactos dependerán de la capacidad de preparación y adaptación.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Las próximas semanas serán decisivas para confirmar la evolución del sistema en el Pacífico. Mientras tanto,&nbsp;<strong>la vigilancia científica se intensifica frente a un fenómeno que, como recuerdan los expertos, trasciende fronteras</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“Todo está conectado”, resume Max Henríquez.</strong>&nbsp;“Lo que ocurre en el Pacífico tiene repercusiones globales”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong> Una torrencial lluvia en marzo de 2023 inundó las principales calles del centro de Piura y Castilla, en Perú. <strong>Foto:</strong> cortesía Ricardo Cuba / Agencia Andina</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/astrid-arellano/">Astrid Arellano</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/04/incertidumbre-riesgo-latinoamerica-fenomeno-el-nino/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128182</guid>
        <pubDate>Thu, 23 Apr 2026 14:00:00 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Entre la incertidumbre y el riesgo: Latinoamérica debe prepararse para la posible llegada de El Niño en 2026]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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        <title>Entre el feminismómetro, la campaña de Paloma Valencia y la coyuntura proselitista</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/putamente-libre-feminismo-artesanal/entre-el-feminismometro-la-campana-de-paloma-valencia-y-la-coyuntura-proselitista/</link>
        <description><![CDATA[<p>Entre el feminismómetro y la libertad proselitista<br />
&#8220;Nunca seré el tipo de periodista que esconde sus sesgos. Mi periodismo es absolutamente situado y, desde ese lugar, reconozco que hace un tiempo una entrevista con Paloma Valencia me confrontó. No vi frente a mi micrófono a una mujer desenfocada, sino a una interlocutora cuya labor con mujeres y niños exige, al menos, el ejercicio honesto de escuchar a la otredad.</p>
<p>Hoy, la política colombiana se enfrenta a un fenómeno que decido nombrar como higienismo moral e ideológico: esa fiscalización extrema que exige una &#8216;pureza&#8217; absoluta a las mujeres, mientras los hombres transitan la vida pública sin que su ética sea diseccionada bajo una lupa doctrinaria. En este escenario, la posibilidad de que la primera mujer presidenta de Colombia sea de derecha no es solo una ruptura de paradigmas; es también el resultado de las resistencias históricas y, sobre todo, de la mediocridad irrefutable del actual gobierno.</p>
<p>¿Es el feminismo un partido político o una herramienta ética? ¿Es posible votar por la derecha sin entregar las banderas de nuestras luchas? En esta columna, pongo &#8216;bolitas y palitos&#8217; a una dialéctica necesaria entre la estrategia de lo posible y la vigilancia crítica, invitando a las mujeres a ejercer su libertad proselitista lejos de moralismos impuestos. Porque mucho nos ha costado ya entendernos como sujetos políticos como para ahora cargar con el peso de la impecabilidad partidista.&#8221;</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><strong>Por: Mar Candela Castill</strong>a</p>



<h1 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">Preámbulo</h1>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="1000" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20213101/p2-1-1000x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-128152" style="aspect-ratio:0.9765716700314568;width:213px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20213101/p2-1-1000x1024.jpeg 1000w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20213101/p2-1-293x300.jpeg 293w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20213101/p2-1-768x786.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20213101/p2-1-1500x1536.jpeg 1500w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20213101/p2-1.jpeg 1563w" sizes="auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Nunca seré el tipo de periodista que esconde sus sesgos. El periodismo que realizo es, y siempre ha sido, absolutamente situado; hoy más que nunca y, con seguridad, menos que mañana. Bajo esa premisa, debo recordar que hace ya un buen tiempo tuve la oportunidad de entrevistar a Paloma Valencia. Mi impresión en aquel entonces fue positiva y, en algunos aspectos, sorprendente. Aunque es evidente que no vamos a estar de acuerdo en muchos temas, no vi frente a mi micrófono a una mujer desenfocada. Aquella experiencia personal de escucharla me confrontó en el sentido estricto del trabajo en concreto; sus explicaciones sobre su trasegar con mujeres y niños me resultaron interesantes. Hablar con la otredad es un ejercicio necesario; es en ese contraste donde se enriquecen las reflexiones que hoy propongo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Considero urgente el diálogo, especialmente con las mujeres contrarias. Espero, en algún punto del camino, volver a hablar cara a cara con Paloma, no para ser condescendiente ni para entregarle las banderas del feminismo que me atraviesa, sino para sumar desde el control político, la diferencia y la vigilancia ciudadana que mi lugar situado me exige. El feminismo no es un partido político; es una herramienta ética. Las mujeres podemos ser o no partidistas, y aunque muchas feministas militamos en partidos, eso no implica que todo el movimiento colombiano esté matriculado homogéneamente en alguna corriente. Existe la idea impuesta de que la única forma de ser feminista en el proselitismo es desde la izquierda, una visión que nunca voy a compartir.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">El feminismo de Paloma: romper techos de cristal pisando pisos jabonosos</h2>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized" style="margin-top:var(--wp--preset--spacing--50);margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--50)"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="400" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20214240/m1.jpg" alt="¿Quién decide quién es &quot;suficientemente&quot; feminista para votar? En mi columna de hoy, rompo el silencio sobre el higienismo moral que fiscaliza a las mujeres en la política mientras perdona la mediocridad de los hombres en el poder. Desde un periodismo situado y sin filtros, analizo la campaña de Paloma Valencia, el &quot;feminismómetro&quot; y nuestra urgente libertad proselitista.

Ni la izquierda tiene el monopolio de nuestras luchas, ni la derecha es territorio prohibido para el diálogo. Es hora de dejar de ser rehenes de la moralidad partidista y empezar a decidir como los sujetos políticos que tanto nos ha costado llegar a ser." class="wp-image-128154" style="width:337px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20214240/m1.jpg 400w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20214240/m1-300x300.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20214240/m1-150x150.jpg 150w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La política partidista real, no solamente la colombiana sino también la internacional, se encuentra hoy lejos de la perfección ideológica. Por un lado, <strong>María Isabel Nieto</strong>, actual <strong>jefe de debate de la campaña de Juan Daniel Oviedo</strong>, plantea una visión estratégica: una mujer con opción real de Presidencia en una dupla con un candidato perteneciente a la diversidad sexual representa un cambio histórico. Desde mi perspectiva, señalo un fenómeno que debemos nombrar como <strong>higienismo moral, partidista e ideológico</strong>. Esta pretensión de exigir una &#8220;pureza&#8221; absoluta a las mujeres en la política es una fiscalización extrema que jamás se aplica a los hombres. Esta desigualdad es una barrera que busca desinfectar el debate de cualquier contradicción humana, invalidando el liderazgo femenino antes de que logre consolidarse.</p>



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">El tejido contradictorio de la historia</h3>



<p class="wp-block-paragraph">La historia no avanza con higienismo. Es un acto de honestidad reconocer que el feminismo se ha tejido y destejido entre luces y sombras. Históricamente, le hemos debido a las mujeres privilegiadas gran parte de los avances del movimiento; es cierto que hay matices, que los tiempos han cambiado y que muchas cosas se han replanteado, sin embargo, el punto de partida fue ese acceso a recursos y educación. Un ejemplo necesario es el de las sufragistas estadounidenses del siglo <strong>XIX</strong>. Figuras como <strong>Elizabeth Cady Stanton</strong> y <strong>Susan B. Anthony</strong>, autoras de <strong>&#8220;History of Woman Suffrage&#8221; (1881)</strong>, fueron fundamentales, no obstante, acudieron a pactos de raza y clase excluyentes para asegurar su trinchera. Este descosido histórico nos enseña que el avance, a menudo, ha sido utilitarista.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy, nos encontramos en un cuello de botella muy difícil. El feminismo actual es intercultural, transcultural, transdisciplinar e interdisciplinar; necesita yuxtaposición, empirismo y calle. Es una red de una complejidad inmensa, mientras que las estructuras del poder partidista no han cambiado desde hace muchas décadas. En este escenario, autoras como <strong>Camille Paglia (Sexual Personae, 1990)</strong>, <strong>Christina Hoff Sommers (Who Stole Feminism?, 1994)</strong> y <strong>Marta Lamas (Dolor y política, 2021)</strong> nos permiten entender que la política se construye en la contingencia y con alianzas imperfectas.</p>



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">Romper el tablero en una coyuntura compleja</h3>



<p class="wp-block-paragraph">No me parece que la única razón para votar por alguien sea su impecabilidad feminista o el simple hecho de ser mujer. Tienen razón quienes dicen que ser mujer no es suficiente; estoy de acuerdo, como tampoco es suficiente ser un hombre de izquierda comprometido con el feminismo y resultar &#8220;faltón&#8221;, como lo que hemos experimentado con Gustavo Petro. Estamos ante una complejidad donde estas elecciones están marcadas por el terror de millones de colombianos a una Constituyente. Mientras la candidata ha prometido respetar la Constitución tal cual como está, otros sectores defienden procesos que generan incertidumbre.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sigo siendo esa mujer que inició sus búsquedas desde el mismísimo infierno; esa que tuvo que destejerse de saberes religiosos para entender los derechos, incluyendo el aborto tras haber recogido firmas en su contra. Sigo siendo ella, aunque no la misma; reconociéndome mujer putamente libre frente a la angustia de una realidad que pretende devolvernos al siglo <strong>XIX</strong>. Este retroceso es alimentado tanto por una derecha recalcitrante como por una izquierda utilitarista, traficante de derechos, y no solamente en Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es cierto que a muchísimas mujeres en la política internacional les incomodaba el feminismo y querían vivir desmarcadas del tema. Resulta triste que al final de la cuenta, hoy sí les interese solo por temas costo-eficientes del proselitismo. Me encanta —nótese la ironía— que no les gustaba el feminismo hasta que el feminismo fue una bandera que podían ondear.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si la primera mujer presidenta de Colombia resulta ser de derecha, será gracias a los logros del feminismo, a las resistencias de izquierda y, sobre todo, gracias a la mediocridad irrefutable de Gustavo Petro. Si en algún momento coyuntural tengo que votar por Paloma simplemente por estar en contra de este modelo de gobierno, declaro que jamás le perdonaré a Petro haberme llevado a la orilla de tener que votar por una mujer en la derecha.</p>



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">La vigilancia necesaria: el perfil de Ita María</h3>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="682" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20213327/ita-2-682x1024.webp" alt="" class="wp-image-128153" style="aspect-ratio:0.6660262568043548;width:330px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20213327/ita-2-682x1024.webp 682w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20213327/ita-2-200x300.webp 200w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20213327/ita-2-768x1152.webp 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20213327/ita-2-1024x1536.webp 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20213327/ita-2.webp 1333w" sizes="auto, (max-width: 682px) 100vw, 682px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Aquí entra la contraparte de <strong>Ita María</strong>, economista de la Universidad Icesi, escritora y <strong>editora de Contenidos y Audiencias en la Revista Volcánicas</strong>. Como cofundadora de <strong>Las Viejas Verdes</strong>, ella combina el análisis económico con una crítica feminista interseccional que la ha llevado a ser autora de obras influyentes como <strong>&#8220;Que el privilegio no te nuble la empatía&#8221; (2020)</strong>. Para Ita María, la figura de Paloma Valencia no representa el feminismo, sino que encarna visiones que ella considera lesivas para los derechos humanos y poblaciones vulnerables, advirtiendo sobre el peligro de capitalizar el momento sin desmantelar las estructuras patriarcales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta contraposición es <strong>dialéctica</strong>. Necesitamos la mirada estructural de Ita María para no dejarnos cooptar por el utilitarismo del poder; no obstante, también necesitamos la disputa de lo posible que señala María Isabel Nieto para evitar la parálisis. Mi invitación es a que asumamos todo esto como un aprendizaje y nos comportemos como mujeres libres; libres para ejercer nuestros derechos sin moralismo partidista ni ideológico. Que las escuchemos a todas, que aprendamos de todas y, al final de la cuenta, decidamos a conciencia. Un criterio es lo único que podemos construir al final del día en esta coyuntura. Mucho nos ha costado ya entendernos como sujetos políticos y ganar nuestro lugar en el mundo como para ahora cargar con el peso de la moralidad partidista. Solo cuando el diseño de lo posible <strong>respete</strong> la realidad de cada mujer, estaremos logrando una verdadera justicia.</p>
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        <author>Mar Candela</author>
                    <category>Putamente libre - Feminismo Artesanal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128146</guid>
        <pubDate>Tue, 21 Apr 2026 02:50:56 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Entre el feminismómetro, la campaña de Paloma Valencia y la coyuntura proselitista]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mar Candela</media:credit>
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