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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Wed, 23 Sep 2026 01:14:12 +0000</lastBuildDate>
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	<title>You searched for universidad+del+norte | Blogs El Espectador</title>
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        <title>En sus 129 años, Puerto Tejada, Cauca, condecora al joven científico Jhan Salazar &amp;#124; Fundación Color de Colombia</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/en-sus-129-anos-puerto-tejada-cauca-condecora-al-joven-cientifico-jhan-salazar-fundacion-color-de-colombia/</link>
        <description><![CDATA[<p>Este jueves 17 de septiembre, en los 129 años del municipio, la alcaldesa, Adiela Salazar, impondrá la máxima Medalla de Honor al biólogo evolutivo Jhan Salazar, PhD, puertotejadense, en el recinto del Concejo Municipal (10 am). Se llama Puerto porque queda a orilla del río Palo, que era navegable e importante económicamente. Se llama Tejada [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Este jueves 17 de septiembre, en los 129 años del municipio, la alcaldesa, <strong>Adiela Salazar</strong>, impondrá la máxima Medalla de Honor al biólogo evolutivo <strong>Jhan Salazar</strong>, PhD, puertotejadense, en el recinto del Concejo Municipal (10 am).</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">Se llama <strong>Puerto</strong> porque queda a orilla del río Palo, que era navegable e importante económicamente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se llama <strong>Tejada</strong> en honor del general Manuel Tejada Sánchez.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nació a la vida político-administrativa como corregimiento mediante decreto del gobernador del Cauca, el <strong>17 de septiembre de 1897</strong>, con el nombre que tenía el asentamiento, Monte Oscuro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 1912 nació como municipio, con el nombre actual, desprendido de la jurisdicción de Caloto.</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Históricamente, <strong>Puerto Tejada</strong> ha sido el municipio emblemático de la población afrocolombiana en el norte del Cauca.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De allí eran nombres que deslumbraron en la política nacional, como <strong>Natanael Díaz</strong>; en el deporte, como el legendario arquero de la Selección Colombia <strong>Pedro Antonio Zape</strong>; y en la cultura, como el cantante <strong>Álvaro del Castillo</strong>, primer vocalista del Grupo Niche.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy el municipio se acerca a los 50 mil habitantes, enfrenta complejas problemáticas con escasos recursos y vive como a la espera de un milagro, desde antes del actual gobierno nacional.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">Recientemente, el Departamento Administrativo de la Función Pública publicó los resultados del <strong>Índice de Desempeño Institucional</strong> (IDI) de 2025, ubicando a <strong>Puerto Tejada</strong> en el puesto 8 entre los 42 municipios del Cauca.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un resultado que fue un espaldarazo para la alcaldesa, una antigua líder social con buena reputación.</p>
</blockquote>



<h2 class="wp-block-heading">129 años con científico de visita</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Tras terminar su posdoctorado en Mayo Clinic, el hospital número uno del mundo, <strong>Jhan Carlos Salazar Salazar</strong> se encuentra en Colombia visitando a su familia, oportunidad que le permitió al secretario de Educación de Puerto Tejada, <strong>José Ferney Vargas Cuero</strong>, gestionar el otorgamiento de la Medalla de Honor &#8220;Cruz de Malta&#8221; al ilustre hijo del municipio. </p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Jhan Salazar</strong>, egresado del colegio Inem Jorge Isaacs de Cali  y becado en el pregrado de Biología de la Universidad Icesi,  cursó su doctorado en la Escuela de Medicina y Biología de Washington University en St. Louis, Estados Unidos.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" height="1024" width="683" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Jhan-Salazar-abanderado.jpeg?w=650" alt="" class="wp-image-133070" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Jhan-Salazar-abanderado.jpeg 1365w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Jhan-Salazar-abanderado.jpeg?resize=200,300 200w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Jhan-Salazar-abanderado.jpeg?resize=768,1152 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Jhan-Salazar-abanderado.jpeg?resize=683,1024 683w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Jhan-Salazar-abanderado.jpeg?resize=1024,1536 1024w" sizes="(max-width: 683px) 100vw, 683px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Abanderado de Escuela y uno de los cinco que recibió Medalla de valores entre más de 100 graduados de doctorado, en un grupo de más de 20 nacionalidades. Washington University en St. Louis, Estados Unidos (fundada en 1853).</em></figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">No obstante su juventud, tiene una larga lista de contribuciones a la investigación científica al más alto nivel como biólogo evolutivo y científico de datos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se ha interesado en cómo los organismos y las poblaciones celulares se adaptan y diversifican bajo presión selectiva, y en la biología del cáncer, campo en el que estudia las células tumorales como poblaciones que se adaptan y diversifican dentro de su microambiente.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">Puerto Tejada le entrega la Medalla de Honor por ser &#8220;ejemplo para la juventud en la dedicación a elevadas disciplinas de la mente humana&#8221;.</p>
</blockquote>



<h2 class="wp-block-heading">Acto de condecoración: llamando al futuro</h2>



<p class="wp-block-paragraph">La ceremonia se llevará a cabo en la Alcaldía, recinto del Concejo Municipal, con asistencia del homenajeado y parte de su familia, con la alcaldesa, el presidente del Concejo Municipal y el secretario de Educación como anfitriones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Participarán 20 estudiantes pilos de grado 10 de distintos colegios que disputan la <strong>Copa Jhan Salazar de PreSaber 11</strong>, alumnos destacados de grado 11 del Semillero de Becarios U (de la Fundación Color de Colombia), personeros y contralores estudiantes, y rectores de las instituciones educativas de secundaria, debido al aforo moderado del recinto. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Dos estudiantes leerán un resumen de la hoja de vida del científico homenajeado: por grado 11, <strong>Keruv Isabella Arteaga Candelo</strong>, de la IE Fidelina Echeverri, quien obtuvo el puntaje más alto en el último simulacro municipal de Saber 11.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por grado 10, <strong>Salome Cantoñi Ambuila</strong>, de la IE Bahai, participante en la Copa Jhan Salazar de PreSaber 11 y clasificada como embajadora en el Modelo de Naciones Unidas (MUN) del suroccidente 2026 por un jurado integrado por líderes de MUN de la Universidad de los Andes, Universidad del Rosario (las dos de Bogotá), Icesi (Cali) y Universidad del Norte (Barranquilla). </p>



<p class="wp-block-paragraph">Las palabras oficiales las pronunciarán la alcaldesa y el secretario de Educación, y finalmente hablará el homenajeado. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Será un encuentro de pasado, presente y futuro de Puerto Tejada, manteniendo la esperanza. </p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Fundación Color de Colombia</author>
                    <category>República de colores</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=133059</guid>
        <pubDate>Wed, 16 Sep 2026 02:04:49 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[En sus 129 años, Puerto Tejada, Cauca, condecora al joven científico Jhan Salazar &#124; Fundación Color de Colombia]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Fundación Color de Colombia</media:credit>
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        <item>
        <title>Meet de Vive UniValle para aspirantes 2027-1 &amp;#124; @UniValleCol &amp;#124; Pilos del Pacífico</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/meet-de-vive-univalle-para-aspirantes-2027-1-univallecol-pilos-del-pacifico/</link>
        <description><![CDATA[<p>El lunes 14 de septiembre, de 4:00 pm a 5:00 pm, nueva charla debido a la alta asistencia que desbordó la capacidad de la anterior (31/agosto). Esta vez, con una sala de Meet multiplicada por 10 y canal de YouTube de respaldo. La directora de Vive UniValle, Claudia Milena Muñoz, será la encargada de presentar [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">El lunes 14 de septiembre, de 4:00 pm a 5:00 pm, nueva charla debido a la alta asistencia que desbordó la capacidad de la anterior (31/agosto). Esta vez, con una sala de Meet multiplicada por 10 y canal de YouTube de respaldo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La directora de<strong> Vive UniValle</strong>, <strong>Claudia Milena Muñoz</strong>, será la encargada de presentar la <strong>oferta de pregrados</strong>, sedes regionales, la admisión regular, admisión por condiciones de excepción, consulta de puntajes de referencia, apoyos socio-económicos y el paso a paso de la inscripción.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"><strong>Vive UniValle</strong> es una iniciativa con un concepto innovador para atraer todavía más talentos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque virtual, no será la misma <strong>experiencia</strong> de aproximación a UniValle para estudiantes, acudientes y docentes de <strong>Valle del Cauca</strong>, <strong>Cauca</strong>, <strong>Nariño y Chocó</strong> interesados en la convocatoria de 2027-1.</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">El Meet hace parte de una serie (con universidades estatales y privadas) gestionada por la <strong>Fundación Color de Colombia</strong>, dentro del propósito de ayudar al ingreso de bachilleres de municipios con significativa población afrocolombiana a la educación superior de calidad.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Los <strong>interesados</strong> en la <strong>charla</strong> pueden <strong>conectarse</strong> con este enlace: <a href="https://meet.google.com/frz-fffv-vpk">https://meet.google.com/frz-fffv-vpk</a> o <strong>verla en este canal</strong>: <a href="https://youtube.com/@divulgaciondelaofertaacademica?si=D8C45Ko0V_aL9SCo">https://youtube.com/@divulgaciondelaofertaacademica?si=D8C45Ko0V_aL9SCo</a> </li>
</ul>



<h2 class="wp-block-heading">Una universidad con acreditación institucional de alta calidad</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Con 81 años de fundada, la <strong>Universidad del Valle</strong> es una de las principales universidades públicas de Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En diez Facultades ofrece 79 pregrados.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Facultad de <strong>Artes Integradas</strong> (13 pregrados)</li>



<li><strong>Ciencias Naturales y Exactas</strong> (6)</li>



<li><strong>Ciencias de la Administración</strong> (9)</li>



<li><strong>Salud</strong> (8)</li>



<li><strong>Ciencias Sociales y Económicas</strong> (2)</li>



<li><strong>Humanidades</strong> (11)</li>



<li><strong>Ingeniería</strong> (18)</li>



<li><strong>Psicología</strong> (2)</li>



<li><strong>Educación y Pedagogía</strong> (8)</li>



<li><strong>Derecho y Ciencia Política</strong> (2)</li>
</ul>



<h2 class="wp-block-heading">Nueve sedes regionales</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Que ofrecen 96 programas académicos (incluyendo tecnologías).</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Seccional <strong>Buga</strong> (12)</li>



<li>Seccional Pacífico (<strong>Buenaventura</strong>): 14</li>



<li>Seccional <strong>Palmira</strong> (16)</li>



<li>Seccional <strong>Zarzal</strong> (11)</li>



<li>Sede <strong>Caicedonia</strong> (6)</li>



<li>Sede <strong>Cartago</strong> (7)</li>



<li>Sede <strong>Norte del Cauca</strong> (10)</li>



<li>Sede <strong>Tuluá</strong> (10)</li>



<li>Sede <strong>Yumbo</strong> (10)</li>
</ul>



<h2 class="wp-block-heading">Condiciones de excepción en admisión</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Entre las <a href="https://admisiones.univalle.edu.co/new/condiciones/index.php">nueve condiciones de excepción</a> para aplicar a UniValle, destacamos tres:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>la de <strong>Comunidades Afrocolombianas</strong>, por la cual se asigna 8% del cupo de cada programa académico, adicionales al cupo establecido.</li>



<li>la de <strong>Población Desplazada</strong>, con 2% del cupo de cada programa académico, también adicionales.</li>



<li>la de <strong>Municipios de difícil acceso</strong> o con problemas de orden público: un [1] cupo por programa académico, adicional.</li>
</ul>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" height="1024" width="819" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Charla-ViveUniValle-sept-14-2026.jpeg?w=650" alt="" class="wp-image-132878" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Charla-ViveUniValle-sept-14-2026.jpeg 1280w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Charla-ViveUniValle-sept-14-2026.jpeg?resize=240,300 240w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Charla-ViveUniValle-sept-14-2026.jpeg?resize=768,960 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Charla-ViveUniValle-sept-14-2026.jpeg?resize=819,1024 819w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Charla-ViveUniValle-sept-14-2026.jpeg?resize=1229,1536 1229w" sizes="(max-width: 819px) 100vw, 819px" /></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Semilleros de Becarios U</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Un proceso extracurricular desde grados octavo y noveno para llegar a la universidad, sea ganando beca privada o cupo en estatal acreditada, mejor preparados para ese ciclo de vida crucial.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Semillero acompaña a estudiantes de desempeño académico destacado para que no solo obtengan un buen resultado en&nbsp;<strong>Saber 11</strong>, lo que ya es previsible, sino que lleguen a la educación superior con un&nbsp;<strong>proyecto de vida universitaria, competencias fortalecidas y una visión más amplia de sus posibilidades</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La ruta combina estímulo de&nbsp;<strong>habilidades cognitivas y co-cognitivas</strong>, orientación vocacional y socio-ocupacional,&nbsp;<strong>desarrollo de personalidad</strong>, acercamiento al mundo productivo, inmersión universitaria y preparación para el acceso a la educación superior.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Trazador misional de esta publicación</strong></p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">En su línea estratégica 2,&nbsp;<strong>Educación de calidad y equidad</strong>, la Fundación Color de Colombia tiene los programas de&nbsp;<strong>Semilleros de Becarios U</strong>&nbsp;(desde grados octavo y noveno para ayudar a la preparación de aspirantes a becas y a universidades públicas acreditadas)</p>



<p class="wp-block-paragraph">y de&nbsp;<strong>Semilleros Alpha Phi Alpha</strong>&nbsp;(desde primer semestre de pregrado para ayudar a una experiencia integral de proyecto de vida universitaria con metas altas y movilidad social).</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Fundación Color de Colombia</author>
                    <category>República de colores</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=132873</guid>
        <pubDate>Fri, 11 Sep 2026 03:06:25 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Meet de Vive UniValle para aspirantes 2027-1 &#124; @UniValleCol &#124; Pilos del Pacífico]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Fundación Color de Colombia</media:credit>
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        <item>
        <title>Réquiem telúrico en 7.4 movimientos memorísticos</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/yo-veo/requiem-telurico-en-siete-punto-cuatro-movimientos-memoristicos/</link>
        <description><![CDATA[<p>A la memoria de Pereira y de todos los territorios de Colombia, afectados por el terremoto del 10 de agosto del año 2026. A las víctimas y damnificados que tardarán años en recuperarse. Ojalá tengan la fuerza para hacerlo. A las voluntarias y voluntarios que se volcaron a las calles para socorrer y ayudar a [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;padding-left: 120px"><i>A la memoria de Pereira y de todos los territorios de Colombia, afectados por el terremoto del 10 de agosto del año 2026.</i></p>
<p style="text-align: justify;padding-left: 120px"><i>A las víctimas y damnificados que tardarán años en recuperarse. Ojalá tengan la fuerza para hacerlo.</i></p>
<p style="text-align: justify;padding-left: 120px"><i>A las voluntarias y voluntarios que se volcaron a las calles para socorrer y ayudar a conocidos y desconocidos.</i></p>
<p style="text-align: justify"><b>Primer movimiento<span class="Apple-converted-space"> </span></b></p>
<p style="text-align: justify">Aconteció el 10 de agosto a las 7:34 de la mañana, a nueve días de mi cumpleaños número 53. Yo estaba sentado en la mesa del comedor, hablaba con mi mamá por el altavoz del teléfono mientras esperaba que estuviera el agua caliente para prepararme el primer café de la mañana. Era mi segunda semana de clases y ya tenía todo listo para salir a trabajar, incluso había alistado los pliegos de papel que mis estudiantes de didáctica de los medios llenaron ocho días atrás.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">De pronto sentí el primer envión y luego el balanceo, no le presté mucha atención al movimiento pues ocurría lo mismo cada tanto desde hacía meses, incluso desde hacía años después del terremoto de 1999. Pensé que como los sismos eran parte de la vida cotidiana de Colombia, sólo había que calmarse y esperar a que pasara.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Sin embargo y por si acaso le dije a mi mamá: está temblando, salga de la casa ya. Ella no me entendió y siguió como si nada, pero el remezón no se detuvo como otras veces. La tierra se sacudió más fuerte, más violenta que nunca.</p>
<p style="text-align: justify">Al notar que el suelo se retorcía entre espasmos y convulsiones, solté el teléfono móvil. Me lancé hasta la puerta con la llave en la mano y casi que no encuentro el orificio de la cerradura, logré abrir mientras escuchaba los gritos de mi madre por el altavoz del teléfono…¡se está cayendo todo!, decía, ¡ay Dios mio socórrenos!, ¡amacita bendita!. ¡Mario!, !Mario¡…fue así que me enteré que mi hermano mayor estaba con ella, y en medio del terror sentí algo de alivió porque al menos estaban juntos.</p>
<p style="text-align: justify">Después supe que el terremoto alcanzó los 7.4 grados en la Escala de Richter, con 103 kilómetros de profundidad, una duración entre 90 segundos y 2 minutos y con epicentro en San José del Palmar, Chocó. Siete días después el Servicio Geológico Colombiano SGC reportó 336 réplicas, 21 de ellas mayores a 3.0 grados y 2 con magnitud mayor a 4.0, con profundidades de hasta 118.4 kilómetros.</p>
<p style="text-align: justify"><b>Segundo movimiento</b></p>
<p style="text-align: justify">Detrás de mí se apagó el fogón, la biblioteca vomitó los libros de educación que tenía apilados en la parte superior, estallaron los vasos y las copas en el suelo de la cocina, se dobló el armario metálico sobre mi cama, se separaron las paredes de la casa vecina, crujieron con fiereza las planchas de concreto, como los dientes afilados y apretados de una mandíbula rabiosa, y desde la puerta vi cómo se dibujaron en cuestión de segundos, dos fisuras finas e irregulares en el techo blanco de la sala. Un zigzag delgado interrumpido por la puerta de la habitación, quedó trazado desde la puerta de entrada hasta el fondo de la casa.</p>
<p style="text-align: justify">El tropel de vecinos y vecinas no me dejaba pensar. Con dificultad me sostenía entre el marco de la puerta mientras rogaba en voz alta que se detuviera ya. Pero el cielo azul seguía inquieto. Los pájaros no encontraban el rumbo entre las nubes de polvo gris, dorado y ámbar, que se levantó sobre las casas y los edificios, cubriéndolo todo de una niebla espesa de muerte y de ruina.</p>
<p style="text-align: justify">Ese lunes soleado de agosto, la tierra se sacudió como si de lo profundo emergiera un cíclope colérico, luego de una larga noche de insomnio, pesadillas y agonía.</p>
<p style="text-align: justify"><b>Tercer movimiento</b></p>
<p style="text-align: justify">Cuando al fin la tierra se detuvo, se cayó la llamada, y ya no escuché más a mi mamá. Y con un nudo de saliva pasé por la garganta la mudez de los teléfonos. Entonces sobrevino un silencio trémulo y aturdido interrumpido por las alarmas de los carros. Yo seguía de pié perturbado.</p>
<p style="text-align: justify">Aún así, agitado, actué con tal frialdad que parecía entrenado para ese momento: cerré la llave del gas, guardé el celular en el bolsillo, me puse unos tenis, y salí corriendo en busca de mi familia.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Más adelante, en el otro barrio, no había reglas en las calles, ni señales de tránsito, ni semáforos que funcionaran. Carros y motos se esquivaban como podían. Los cables de la luz chocaban entre sí, hacían corto, se reventaban y se caían, los techos se derrumbaban y los postes se partían en pedazos.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Un alud de tierra taponó la vía principal del barrio, que era a la misma vez la entrada y la salida, y se escuchaban a lo lejos las primeras sirenas de las ambulancias y de los bomberos.</p>
<p style="text-align: justify">En mi trayecto escuché sollozos, vi caos y rostros de incertidumbre. Pero también vi como de repente se borraron las viejas rencillas entre vecinos, los odios secretos y las envidias, y a cambio de eso, surgió en la atmósfera un sentimiento de solidaridad y compasión que se desprendió espontáneo desde el árbol de la vida, e invadió los muros tarjados, las ventanas rotas, las puertas arrugadas, las casas recogidas.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Entonces, como en una despedida, las madres bendijeron a sus hijos y las parejas se abrazaron, para agradecer que ese no fue para ellas y ellos el último día. Un joven sobre su moto, detenido en la vía, lloraba porque encontró a su abuela viva.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Otro que vagaba por la calle solitario, cubrió con su cobija a una mujer semidesnuda aunque no la conocía. Y una joven madre solitaria en el andén, balanceaba a su bebé de meses, como si ambos flotaran en un mar a la deriva.</p>
<p style="text-align: justify">A mi mamá y a mi hermano Carlos Mario los encontré vivos, estaban a punto de partir en mi búsqueda, pero yo llegué antes. De Leonardo Fabio, el menor, todavía no sabíamos nada.</p>
<p style="text-align: justify"><b>Cuarto movimiento</b></p>
<p style="text-align: justify">Pensé en Samara, la investigadora brasilera de posdoctorado que había llegado a mediados de julio desde Brasil, para que yo supervisara su estancia en la universidad, y me preocupé por mis estudiantes con los que seguramente, ya no me encontraría a las 10 de la mañana, pero lamentablemente no tenía cómo comunicarme con ellos, pues todos los servicios públicos estaban suspendidos. Sólo quienes tenían radio podían enterarse de lo acontecido.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Recordé que meses antes de viajar desde Fortaleza, Samara me había preguntado si aquí temblaba mucho la tierra, y también recordé que el primer día que nos vimos en la universidad, ella se había sorprendido con la cantidad de señales de “precaución” y &#8220;puntos de encuentro” instaladas en el campus, pues pensaba que se trataba de lugares para conversar, al estilo de los círculos de cultura freireanos. Yo le aclaré que eran sitios para reunirnos en caso de evacuación por una emergencia, y le dije que aquí temblaba pero no con la magnitud de lo ocurrido en Venezuela.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify"><b>Quinto movimiento</b></p>
<p style="text-align: justify">Horas después, menos aturdido por la catástrofe, caminé en medio de la destrucción y la algarabía hasta encontrar una antena de telecomunicaciones que seguía en pié, quería escribirles a mis estudiantes y a Samara, y de paso enterarme de las noticias. Tuve sólo unos minutos de acceso a WhatsApp, y en ese instante me llegaron una cantidad de mensajes de familiares y amigos que viven dentro y fuera del país, la mayoría de Brasil. Nadie sabía de mí o de mi familia. Entonces comencé a dar respuesta a cada uno de ellos hasta que perdí la señal. No pude ingresar ni al correo ni al Classroom de mis cursos.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Desde ese momento y durante varios días no tuvimos comunicaciones, y fue con el paso del tiempo que nos enteramos de la destrucción ocasionada en todo Colombia. Al parecer Pereira era el caso más dramático. Del campo y de los pueblos pequeños no llegaban imágenes. Tampoco las ayudas.</p>
<p style="text-align: justify">A mitad de la tarde vimos un globo blanco que flotaba sobre el barrio. Algunas personas dijeron que era un OVNI, otras que era parte del proyecto HAARP instalado en Alaska, y que el terremoto había sido provocado por los Estados Unidos. Luego, en los medios explicaron que era un globo estratosférico utilizado para investigación científica y meteorológica, para telecomunicaciones o incluso para la vigilancia y la seguridad nacional norteamericana.</p>
<p style="text-align: justify">Cuando tuve Internet consulté y la IA de Google me dijo que los globos pertenecían a la empresa estadounidense Raven Aerostar, operados en coordinación con misiones científicas de la NASA y el permiso de la Aeronáutica Civil colombiana. No quise averiguar más.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify"><b>Sexto movimiento</b></p>
<p style="text-align: justify">El mundo conoció la tragedia antes que nosotros, pues minutos después del sismo circularon las imágenes por las redes sociales y los noticieros, llegaron hasta las pantallas del metro de Barcelona, São Paulo y París.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Seguro algunas personas que estaban en las calles, alcanzaron a subir videos a Internet antes de que se suspendiera el servicio, y sus familiares que viven en el exterior los hicieron virales junto a influencers, periodistas y medios de comunicación.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">El día después del terremoto llegaron los reporteros de la capital, de Estados Unidos y de Europa, y con su ropa límpida se pararon entre las ruinas o se hicieron a un ladito del encuadre, para mostrar en vivo y en directo la ciudad destruida, con miles de voluntarios espontáneos que estaban en las calles desde el primer día, removiendo los escombros con sus propias manos, muchos sin protección.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Con el paso de los días, sólo quedaron los damnificados en albergues, las ollas comunitarias en los parques y en las calles, y los voluntarios que siguieron escarbando hasta que los hicieron sacar de la policía.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Los reporteros desaparecieron y no se supo más de ellos. Pero llegaron los norteamericanos y los israelitas que dijeron hacer parte de los cuerpos de socorro. Otros grupos de rescate llegaron de El Salvador y de Ecuador, y comenzaron a llegar las ayudas humanitarias de otros países, pese a que inicialmente el gobierno nacional se opuso sin una justificación válida.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Mientras todo eso ocurría, estuvimos aislados en los barrios casi una semana. Algunos lo estuvieron mucho más tiempo.</p>
<p style="text-align: justify"><b>Séptimo movimiento</b></p>
<p style="text-align: justify">Minutos después del terremoto, Sabrina, la hermana de Samara, me escribió angustiada desde Fortaleza pero no me llegaron los mensajes porque no había Internet. Al cabo de unas horas nos escribimos. Samara había sobrevivido y no estaba herida, pese a la destrucción de edificios que hubo en el barrio los Álamos, que queda al lado de la universidad.</p>
<p style="text-align: justify">Días después, luego de confirmar que la pista del aeropuerto Matecaña servía, la repatriaron a ella en un vuelo humanitario junto a otros estudiantes extranjeros. La oficina de Relaciones Internacionales y los consulados se encargaron de eso.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">En un día gris de mucha lluvia nos enteramos de que mi hermano menor estaba bien, en Cartago, y con las horas nos juntamos todos en Dosquebradas. Revisamos las casas y confirmamos que no les había ocurrido mayor cosa, todo se podía recuperar, pero miles de personas corrieron con otra suerte. También verificamos la existencia de víveres para varios días, pues era seguro que todo iba a escasear, pues los supermercados y tiendas que estaban en pie habían cerrado.</p>
<p style="text-align: justify">Mientras tanto en los albergues no alcanzaban las carpas ni los plásticos para cubrir a tanta gente desprotegida,<span class="Apple-converted-space">  </span>muchas personas pasaron la noche con hambre y con frío, y el temor de todos era que con el agua que caía comenzaran a derrumbarse los edificios y las viviendas más deterioradas.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify"><b>…punto cuatro. El final de los movimientos.</b></p>
<p style="text-align: justify">Por las noches, un grupo de vecinas y de vecinos, alumbrados por la luz de una vela comenzaron a recordar cómo vivieron el momento del desastre. Después se contaron historias sobre sus familias, y sobre los lugares de la ciudad que habían desaparecido bajo el polvo.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Sobre esas ruinas todos teníamos algo entrañable que evocar, algo que atesorar. En cada rincón de la urbe encontraríamos un episodio de nuestra historia de vida.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">No recuerdo cuánto tiempo pasó, pero cuando tuvimos energía eléctrica y acceso a la información, mis hermanos, mi mamá y yo vimos las imágenes en los noticieros, y recorrimos la ciudad durante varias jornadas para llevar ayudas.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Pereira parecía una ciudad del Medio Oriente, bombardeada, con cientos de muertos, miles de heridos y refugiados en albergues rodeados de escombros e incertidumbre.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Al cabo de cuatro semanas supimos por medios locales y fuentes oficiales, que hubo cientos de muertos y desaparecidos, cientos de casas y edificaciones que sucumbieron al instante, miles de heridos e inmuebles que serán demolidos. Miles más que aún presentan afectaciones graves, entre ellos hospitales, escuelas, colegios, universidades, supermercados, iglesias, restaurantes, centros comerciales, hoteles, apartamentos y viviendas.</p>
<p style="text-align: justify">Ahora además de todo lo material, teníamos que reconstruir simbólicamente nuestras memorias, y quizá, más adelante, contarles a otros cómo nos levantamos una vez más de las cenizas.</p>
<p style="text-align: justify"><i>Nota: Este relato en primera persona está basado en hechos reales y es el resultado inicial del currículo situado que emergió después del terremoto, para retomar los cursos que oriento en la Escuela de Español y Comunicación Audiovisual de la Universidad Tecnológica de Pereira &#8211; UTP. Hace parte de dos líneas de investigación del grupo Edumedia-3: Autobiografia, Medios y Educación; y (Auto)medialidad, y de un proyecto de investigación emprendido por investigadores de Colombia y Brasil. </i></p>
<p><strong>También puede leer este texto en <a href="https://edumedia3.co/requiem-telurico-en-siete-punto-cuatro-movimientos-memoristicos/" target="_blank" rel="noopener">www.edumedia3.co</a> y acceder a otros contenidos y recursos.</strong></p>
]]></content:encoded>
        <author>Diego Leandro Marín Ossa</author>
                    <category>Yo veo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=132828</guid>
        <pubDate>Thu, 10 Sep 2026 20:36:09 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Captura-de-pantalla-2026-09-10-a-las-1.53.54-a.m.png?quality=60&amp;#038;w=1200" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Réquiem telúrico en 7.4 movimientos memorísticos]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Diego Leandro Marín Ossa</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">132828</post-id>    </item>
        <item>
        <title>Meet de Admisiones @UniValleCol para pilos del Pacífico</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/meet-de-admisiones-univallecol-para-pilos-del-pacifico/</link>
        <description><![CDATA[<p>El lunes 31 de agosto, de 4:00 pm a 5:00 pm, estudiantes de grados 10 y 11, acudientes y docentes de colegios de municipios del Valle del Cauca, Cauca, Nariño y Chocó podrán conectarse a charla virtual preparatoria para aspirantes a la Universidad del Valle en 2027-1. La coordinadora del Área de Admisiones de UniValle, [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">El lunes 31 de agosto, de 4:00 pm a 5:00 pm, estudiantes de grados 10 y 11, acudientes y docentes de colegios de municipios del Valle del Cauca, Cauca, Nariño y Chocó podrán conectarse a charla virtual preparatoria para aspirantes a la <strong>Universidad del Valle</strong> en 2027-1.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La coordinadora del Área de Admisiones de UniValle, <strong>Ludmila Medina Monroy</strong>, será la encargada de presentar la <strong>oferta de pregrados</strong>, sedes regionales, la admisión regular, admisión por condiciones de excepción, consulta de puntajes de referencia, apoyos socio-económicos y el paso a paso de la inscripción.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Meet hace parte de una serie (con universidades estatales y privadas) gestionada por la&nbsp;<strong>Fundación Color de Colombia</strong>, dentro del propósito de ayudar al ingreso de bachilleres de municipios con significativa población afrocolombiana a la educación superior de calidad.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Los <strong>interesados </strong>en la <strong>charla</strong> pueden <strong>conectarse</strong> con <a href="https://meet.google.com/vmu-xirm-ybm">este enlace</a>.</li>
</ul>



<h2 class="wp-block-heading">Una universidad con acreditación institucional de alta calidad</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Con 81 años de fundada, la <strong>Universidad del Valle</strong> es una de las principales universidades públicas de Colombia.  </p>



<p class="wp-block-paragraph">En diez Facultades ofrece 79 pregrados. </p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Facultad de <strong>Artes Integradas</strong> (13 pregrados)</li>



<li><strong>Ciencias Naturales y Exactas</strong> (6)</li>



<li><strong>Ciencias de la Administración</strong> (9)</li>



<li><strong>Salud</strong> (8)</li>



<li><strong>Ciencias Sociales y Económicas</strong> (2)</li>



<li><strong>Humanidades</strong> (11)</li>



<li><strong>Ingeniería</strong> (18)</li>



<li><strong>Psicología</strong> (2)</li>



<li><strong>Educación y Pedagogía</strong> (8)</li>



<li><strong>Derecho y Ciencia Política</strong> (2)</li>
</ul>



<h2 class="wp-block-heading">Nueve sedes regionales</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Que ofrecen 96 programas académicos (incluyendo tecnologías).</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Seccional <strong>Buga</strong> (12)</li>



<li>Seccional Pacífico (<strong>Buenaventura</strong>): 14</li>



<li>Seccional <strong>Palmira</strong> (16)</li>



<li>Seccional <strong>Zarzal</strong> (11)</li>



<li>Sede <strong>Caicedonia</strong> (6)</li>



<li>Sede <strong>Cartago</strong> (7)</li>



<li>Sede <strong>Norte del Cauca</strong> (10)</li>



<li>Sede <strong>Tuluá</strong> (10)</li>



<li>Sede <strong>Yumbo</strong> (10)</li>
</ul>



<h2 class="wp-block-heading">Condiciones de excepción en admisión</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Entre las <a href="https://admisiones.univalle.edu.co/new/condiciones/index.php">nueve condiciones de excepción</a> para aplicar a UniValle, destacamos tres:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>la de <strong>Comunidades Afrocolombianas</strong>, por la cual se asigna 8% del cupo de cada programa académico, adicionales al cupo establecido. </li>



<li>la de <strong>Población Desplazada</strong>, con 2% del cupo de cada programa académico, también adicionales. </li>



<li>la de <strong>Municipios de difícil acceso</strong> o con problemas de orden público:  un [1] cupo por programa académico, adicional. </li>
</ul>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" height="1024" width="724" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/08/Charla-UniValle-Admisiones-31-agosto-724x1024.jpg" alt="" class="wp-image-132494" /></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Semilleros de Becarios U</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Un proceso extracurricular desde grados octavo y noveno para llegar a la universidad, sea ganando beca privada o cupo en estatal acreditada, mejor preparados para ese ciclo de vida crucial.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Semillero acompaña a estudiantes de desempeño académico destacado para que no solo obtengan un buen resultado en&nbsp;<strong>Saber 11</strong>, lo que ya es previsible, sino que lleguen a la educación superior con un&nbsp;<strong>proyecto de vida universitaria, competencias fortalecidas y una visión más amplia de sus posibilidades</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La ruta combina estímulo de&nbsp;<strong>habilidades cognitivas y co-cognitivas</strong>, orientación vocacional y socio-ocupacional,&nbsp;<strong>desarrollo de personalidad</strong>, acercamiento al mundo productivo, inmersión universitaria y preparación para el acceso a la educación superior.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Trazador misional de esta publicación</strong></p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">En su línea estratégica 2,&nbsp;<strong>Educación de calidad y equidad</strong>, la Fundación Color de Colombia tiene los programas de&nbsp;<strong>Semilleros de Becarios U</strong>&nbsp;(desde grados octavo y noveno para ayudar a la preparación de aspirantes a becas y a universidades públicas acreditadas)</p>



<p class="wp-block-paragraph">y de&nbsp;<strong>Semilleros Alpha Phi Alpha</strong>&nbsp;(desde primer semestre de pregrado para ayudar a una experiencia integral de proyecto de vida universitaria con metas altas y movilidad social).</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Fundación Color de Colombia</author>
                    <category>República de colores</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=132493</guid>
        <pubDate>Thu, 27 Aug 2026 03:16:42 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/Imagen-destacada-en-blog-de-EE.jpg?quality=60&amp;#038;w=1000" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Meet de Admisiones @UniValleCol para pilos del Pacífico]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Fundación Color de Colombia</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">132493</post-id>    </item>
        <item>
        <title>MALCOLM DEAS: EL EXTRANJERO QUE NOS ENSEÑÓ A MIRAR COLOMBIA</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/las-palabras-y-las-cosas/malcolm-deas-el-extranjero-que-nos-enseno-a-mirar-colombia/</link>
        <description><![CDATA[<p>Conferencia de Diego Aretz. Universidad del Norte 2026. Hay una escena que siempre me ha parecido extraordinaria. Un joven inglés, formado en Oxford, está intentando decidir qué país de América Latina va a estudiar. México parece la opción natural. Pero México ya está lleno de historiadores interesados en él. Entonces aparece una novela. Nostromo, de [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>Conferencia de Diego Aretz. Universidad del Norte 2026.</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay una escena que siempre me ha parecido extraordinaria. Un joven inglés, formado en Oxford, está intentando decidir qué país de América Latina va a estudiar. México parece la opción natural. Pero México ya está lleno de historiadores interesados en él.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entonces aparece una novela.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Nostromo</em>, de Joseph Conrad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una novela ambientada en una república imaginaria llamada Costaguana, que tiene demasiadas semejanzas con Colombia. Y entonces ocurre algo que parece casi una anécdota, pero que terminaría cambiando una parte de la historiografía colombiana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Malcolm mira un mapa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y allí está Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Él mismo me lo contó alguna vez. Dijo que tomó el mapa, bajó desde México, pasó por Centroamérica y encontró un país grande que, además, era el país de las novelas que había leído.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tenía 22 años.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No sabía que ese país iba a ocupar los siguientes sesenta años de su vida. No sabía que terminaría nacionalizándose colombiano. No sabía que sería profesor de Oxford, que tendría entre sus interlocutores a presidentes y ministros, que asesoraría gobiernos, que formaría generaciones de colombianos y que terminaría construyendo una de las bibliotecas privadas sobre Colombia más importantes que haya tenido un historiador extranjero.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mucho menos sabía que, seis décadas después, algunos de sus libros terminarían aquí, en Barranquilla.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero hay algo todavía más interesante.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Colombia tampoco sabía que acababa de encontrarse con Malcolm Deas.</strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Un extranjero que llegó a un país que tampoco se entendía a sí mismo</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando comencé a investigar a Malcolm, una de las cosas que más me sorprendieron fue que él nunca se presentó como alguien que había llegado a Colombia sabiendo exactamente qué quería encontrar. Más bien lo contrario. En nuestras conversaciones insistía en su propia desorientación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Me dijo:</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“Me despisté mucho los primeros dos años.”</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Y después agregó algo todavía más revelador:</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“Los colombianos tampoco lo entendían.”</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Esa frase me parece una de las mejores puertas de entrada a Malcolm Deas. Porque ahí aparece algo que lo acompañaría durante toda su vida: <strong>la humildad intelectual de quien sabe que un país no puede entenderse rápidamente.</strong> Él no llegó con una teoría sobre Colombia. Llegó con preguntas. Y quizás por eso pudo pasar tanto tiempo aquí. Porque cuando uno llega a un país creyendo que ya sabe qué va a encontrar, termina buscando únicamente aquello que confirma lo que ya pensaba. Malcolm hizo lo contrario. Llegó confundido. Y conservó durante décadas la capacidad de seguir sorprendiéndose.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El método Deas: mirar los detalles</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Si tuviera que escoger una sola frase para explicar a Malcolm Deas como historiador, sería esta:</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“Si uno quiere entender algo, tiene que describirlo con todos los detalles posibles.”</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Esto parece una frase sencilla. Pero es una posición intelectual. Porque significa desconfiar de las grandes explicaciones que pretenden explicar un país entero con una sola categoría.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Colombia ha sido descrita muchas veces mediante palabras enormes: violencia, oligarquía, pobreza, clientelismo, polarización, subdesarrollo, narcotráfico, Estado fallido.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero Malcolm desconfiaba de las etiquetas cuando reemplazaban la investigación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En una de nuestras conversaciones me explicó que el poder en Colombia era difuso y que para entender quién mandaba había que mirar los territorios, los pueblos, las relaciones concretas y las diferencias regionales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esto es muy importante.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Porque Malcolm no preguntaba únicamente:</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Quién tiene el poder?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Preguntaba:</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Quién manda, dónde manda y hasta dónde manda?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Y esas tres palabras —dónde y hasta dónde— cambian completamente la pregunta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Porque un terrateniente podía tener poder sobre sus trabajadores y no necesariamente sobre el alcalde. Un presidente podía tener una enorme autoridad nacional y, sin embargo, tener dificultades para hacer cumplir una decisión en un municipio. Un jefe político podía ser poderoso en un departamento y no serlo en otro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es decir:</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>el poder tenía geografía.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Y Malcolm quería encontrarla.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quisiera hablar de un ejemplo muy concreto de del Malcolm de los detalles: Y aquel personaje que le da vida a su texto es una tejedora de un pueblo de Santander llamado Suaita, un pueblo que, si hoy es bien pequeño, imagínelo en 1874. Malcolm va a mostrar, mirando a través del diario de esta mujer tejedora, que la vida política sí había permeado todas las capas sociales de la nueva república, que es una de las tesis que va a defender a lo largo de toda su vida: se trata de una señora de Suaita, municipio de Santander que linda con Boyacá, cerca de donde se produce el bocadillo veleño. El documento es un diario personal manuscrito. En la página titular se lee: “Apunte de lo que ha ocurrido desde el año de 1874 en Suaita, de Sofía Durán D. (tengan la fineza de no quedarse con este libro, porque es un robo)”</p>



<p class="wp-block-paragraph">cuando Malcolm hacía trabajos como los que hizo Ginzburg (<em>La política en la vida cotidiana republicana</em>), esos estudios parecían, digamos, como un poco esotéricos. Alguien que se dedica a hacer una historia de minucias, eso como que no cabía mucho en las estructuras mentales dominantes en la historia. Entonces, alguien que se mete en ese detalle, pues era muy subvalorado, pues estaba haciendo un ejercicio casi de masoquismo histórico, porque ¿eso qué aporta? Hoy vemos la importancia de eso. Quiero decir que, de pronto, en el sentido de esa conexión que haces con Ginzburg, Malcolm pudo ser como un pionero de cosas cuya importancia se reconocen mucho más vigorosamente hoy, como estructurantes de la sociedad.[</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y aquí recuerdo una anécdota que me parece que revela otra dimensión de ese método. Gonzalo Sánchez decía que Malcolm había puesto a estudiar a todo el mundo con el rigor y la precisión de su trabajo. Era difícil argumentarle. Y yo creo que había ahí también un rasgo de profesor: esa manera de obligar a los demás a volver sobre las cosas, a revisar el dato, a precisar el argumento y a no conformarse con una explicación fácil.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El historiador que desconfiaba de las explicaciones demasiado perfectas</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay una característica de Malcolm que aparece una y otra vez en mi libro: <strong>su escepticismo.</strong> No era un escepticismo estéril. No era la actitud de quien dice que nada puede saberse. Era exactamente lo contrario.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desconfiaba para investigar mejor.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desconfiaba de los lugares comunes. Desconfiaba de las teorías demasiado cerradas. Desconfiaba incluso de sí mismo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando hablamos de sus primeros años en Colombia, me dijo algo que revela mucho de su personalidad intelectual: había sido muy difícil para él entender el país, pero también había comprendido que los colombianos tampoco lo entendían del todo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y allí aparece una de sus grandes virtudes:</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>no confundía seguridad con conocimiento.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Un hombre que sabe mucho puede decir:</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Esto es así”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Malcolm prefería muchas veces decir:</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Veamos”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y volver al archivo. Y buscar otra fuente. Y revisar una cifra. Y hablar con otra persona. Y encontrar una excepción. Y entonces modificar la explicación.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Colombia contra los estereotipos</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay una escena que me parece extraordinaria y que quisiera rescatar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Malcolm hablaba de los primeros años en que estudió Colombia y de cómo encontró que muchos analistas hablaban de oligarcas y terratenientes con afirmaciones que, según él, tenían poco sustento empírico.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Él había leído los clásicos, los libros de la Academia de Historia, a los autores del siglo XIX.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y llegó a una conclusión:</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>la realidad de Colombia no era como la pintaban los analistas de la época.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Esto nos lleva a otra característica fundamental de su trabajo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Malcolm no quería encontrar una Colombia que encajara en una teoría.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quería encontrar <strong>la Colombia que existía</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y eso explica por qué podía pasar de los presidentes a los caciques locales. De las guerras civiles a una hacienda cafetera. De la política nacional a la gramática. De un archivo diplomático a una conversación con un librero. De Oxford a un pueblo perdido de Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Su objeto de estudio no era una abstracción llamada Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Era <strong>la vida colombiana</strong>.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Por eso el siglo XIX lo fascinó</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Quizá ninguna parte de la historia colombiana muestra mejor su método que su obsesión por el siglo XIX.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Malcolm veía allí un laboratorio extraordinario. Un país que acababa de independizarse. Un Estado todavía en construcción. Partidos políticos que llegaban hasta las capas populares. Guerras civiles. Regiones con enorme autonomía. Presidentes que también eran escritores. Gramáticos que eran políticos. Políticos que escribían gramáticas. Terratenientes. Caciques. Militares. Periodistas. Intelectuales. Y una sociedad que estaba construyendo, a veces a golpes, una república.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero Malcolm se resistía a mirar ese período como una simple prehistoria de la Colombia moderna.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para él, allí estaban muchas de las claves de nuestra propia singularidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay una frase suya que me parece particularmente importante.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando hablamos de las luchas posteriores a la Independencia, rechazó esa mirada según la cual la Independencia habría sido la gran epopeya gloriosa y todo lo que vino después sería una especie de decadencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Malcolm fue contundente:</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“Eso es estúpido.”</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Y detrás de esa frase, aparentemente provocadora, había una idea historiográfica muy seria:</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>la historia republicana de Colombia tiene su propia personalidad.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">No es una copia defectuosa de la historia europea. No es una versión incompleta de otra revolución. No es simplemente un país que no consiguió modernizarse.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es una historia particular.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y había que estudiarla como tal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y aquí aparece una anécdota que me parece extraordinaria. Margarita Garrido contaba que, en Cali, en 1991 o 1992, estaba conmovida y reflexionando sobre qué sentido tenía escribir sobre nuestra historia en un momento en que Colombia atravesaba una situación tan difícil. Mientras ella estudiaba períodos lejanos de la historia, Malcolm le dijo: <strong>“Pero es que Colombia merece quien cuente su historia, ya habrá tiempo para que otros cuenten lo que sucede ahora&#8230;”</strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La violencia: probablemente su gran batalla intelectual</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Aquí creo que conviene entrar en un terreno que seguramente será retomado durante el resto de la jornada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Malcolm escribió mucho sobre la violencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero no aceptaba fácilmente la idea de que Colombia fuera violenta por naturaleza.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ni que existiera una especie de esencia violenta del colombiano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Su trabajo buscó desmontar precisamente esos lugares comunes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En <em>Dos ensayos especulativos sobre la violencia en Colombia</em>, su aproximación insistía en diferenciar la violencia política de otras formas de violencia y en cuestionar explicaciones automáticas que vinculaban violencia, pobreza o una supuesta “cultura de la violencia”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y hay algo muy contemporáneo en esto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Porque todavía hoy tenemos la tentación de explicar nuestra historia mediante grandes determinismos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Malcolm nos obliga a preguntar: ¿cuál violencia? ¿en qué momento? ¿en qué región? ¿producida por quién? ¿con qué intereses? ¿bajo qué circunstancias? ¿y por qué disminuye en unos momentos y aumenta en otros?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Eso parece menos espectacular que decir “Colombia es un país violento”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero es mucho más útil.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Porque obliga a pensar.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Un historiador que no era solamente historiador</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Aquí aparece otra dimensión que creo que debemos subrayar especialmente en este evento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Malcolm no fue únicamente un historiador que escribió libros sobre Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Fue un actor de la vida colombiana.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Tuvo relaciones con presidentes. Fue consultado por gobiernos. Escribió para periódicos internacionales. Fue una especie de puente entre Colombia y el Reino Unido.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y desde Oxford ayudó a que muchos colombianos llegaran a ese mundo académico.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En mi investigación encontré testimonios de personas que recuerdan cómo Malcolm prestaba su casa, su automóvil e incluso su bicicleta a estudiantes colombianos en Oxford.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Eso dice algo sobre él.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Porque uno podría hablar durante horas de su influencia intelectual.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero hay otra forma de influencia:</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>abrirle una puerta a alguien.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Y Malcolm abrió muchas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso su legado no está solamente en sus libros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Está también en las personas.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El poder: la otra vida de Malcolm</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay una dimensión de Malcolm que durante mucho tiempo permaneció parcialmente oculta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Su relación con el poder.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Presidentes colombianos lo consultaban. Diplomáticos británicos lo consultaban. Funcionarios lo consultaban. En algunos momentos, incluso decisiones importantes del Estado colombiano parecen haber recibido su influencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y esto es particularmente interesante porque Malcolm no fue un político.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No necesitaba serlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Su poder provenía de otra parte.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>De saber.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">De conocer los antecedentes. De entender las instituciones. De conocer a las personas. De haber leído los documentos. De saber qué había ocurrido antes. Y de poder decirle a alguien poderoso:</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Eso que usted cree que es nuevo ya ocurrió antes”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese tipo de conocimiento puede ser mucho más poderoso que un cargo.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La contradicción más interesante: un conservador que no era dogmático</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Malcolm tenía posiciones políticas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No era un intelectual neutral en el sentido de no tener preferencias.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero su manera de relacionarse con personas de distintas posiciones era extraordinaria.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En mi libro aparecen testimonios que muestran cómo podía conversar con personas de inclinaciones políticas muy diferentes sin convertir la conversación en una guerra.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y esto me parece importante rescatar hoy.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Porque Malcolm tenía algo que nuestra conversación pública ha perdido:</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>la posibilidad de disentir sin dejar de conversar.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Podía decirle a alguien:</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Creo que usted está equivocado”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y continuar hablando.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Podía encontrar una buena idea en alguien con quien políticamente no coincidía.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Podía reconocer una virtud en un adversario.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Eso también es una forma de inteligencia.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El humor como herramienta intelectual</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Y aquí quiero detenerme porque creo que es una parte de Malcolm que muchas veces queda opacada por su prestigio académico.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Malcolm era divertido.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Tenía humor. Tenía ironía. Y muchas veces utilizaba el humor para hacer algo intelectualmente muy serio: desarmar una certeza.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Eso aparece constantemente en las entrevistas de mi libro y en los testimonios de quienes lo conocieron.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Yo tuve la fortuna de experimentarlo directamente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En nuestras conversaciones, cuando la discusión parecía cerrarse, Malcolm tenía una manera de abrirla otra vez.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Me decía:</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“Otro dato para confundirte aún más.”</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Y creo que esa frase resume maravillosamente su método.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Porque el objetivo de una buena investigación no siempre es salir con menos preguntas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A veces es salir con <strong>mejores preguntas</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Malcolm hacía eso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Te daba un dato.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese dato desmontaba una explicación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entonces aparecía otra.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y luego otra.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hasta que aquello que parecía obvio dejaba de serlo.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lo que realmente hizo Malcolm</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso, después de investigar su vida, yo ya no creo que la mejor manera de definirlo sea decir simplemente:</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Malcolm Deas fue un historiador inglés especializado en Colombia”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Eso es correcto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero es insuficiente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Yo diría otra cosa:</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Malcolm Deas fue un hombre que dedicó sesenta años a aprender a mirar Colombia.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Y en ese proceso nos enseñó a mirarla a nosotros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nos enseñó que el país no puede explicarse únicamente desde Bogotá. Que el poder tiene territorios. Que las regiones importan. Que la política llega hasta los pueblos. Que las élites no lo explican todo. Que la violencia no es una esencia nacional. Que la historia republicana tiene personalidad propia. Que las palabras también ejercen poder. Que un documento aparentemente insignificante puede cambiar una interpretación. Y que una buena pregunta puede ser más importante que una respuesta demasiado rápida.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La biblioteca como última conversación</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Y llegamos finalmente a este lugar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Biblioteca Karl C. Parrish Jr.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y aquí es donde, para mí, el evento adquiere una enorme belleza.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quisiera leer un pasaje literal de mi libro, si me permiten “Esta tarde, mi mano fue eligiendo títulos, como quien recorre sin mapa un continente inexplorado:</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Plantas útiles de Colombia</em>, de Enrique Pérez Arbeláez, 1955.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Descubrimiento del Nuevo Reino de Granada</em>, de Juan Friede, un libro hermoso sobre nuestros orígenes en la altiplanicie.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Poems</em>, de Lord Byron, con las hojas aún impregnadas de su melancolía.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un ejemplar fascinante, en inglés, titulado <em>Gaitán of Colombia</em>, de Richard Sharpless, en el que Malcolm subrayó un pasaje que lo hizo reír, y a mí también. En el pasaje se habla de que el presidente de hace 77 años nombró a Gaitán alcalde de Bogotá para que demostrara que era un mal administrador y así perdiera las elecciones presidenciales, cosas que no funcionaron mucho, pero que recuerdan con demasiado parecido el crecimiento electoral de Petro tras su alcaldía.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Después, títulos inesperados: <em>Padrinos y mercaderes: crimen organizado en Italia y Colombia</em>, de Ciro Krauthausen. Y luego, verdaderas perlas: <em>Vuelo en el Orinoco</em>, impreso en 1935, de Luis Eduardo Nieto Caballero. Un párrafo me sacude, me hace pensar en la decadencia de nuestra política. En una carta al presidente Olaya, su opositor, Nieto Caballero escribe: “Querido amigo, galantemente invitado por los hermanos cristianos, que al distinguir en esa forma a un hermano masón demuestran cómo entienden y practican la concentración nacional”. Cuan distinto era el lenguaje político en esa época.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y entonces, como un hallazgo improbable, aparece <em>Recuerdos de un viaje a Europa</em>, de Nicolás Pardo, impreso en Bogotá en 1873. Una rareza encantadora: la crónica de un joven bogotano, entusiasta, viajero, convencido de la promesa republicana. Iba a ser cónsul en Italia. Dice algo que me conmueve especialmente en este sótano templado, mientras pienso en la renovación de Barranquilla y su reapertura al mar:</p>



<p class="wp-block-paragraph">[Empieza nota]El Magdalena, con sus abundantes caimanes, con su lento, largo y variado curso, con sus riberas cubiertas de monos de distintas clases, de lindas guacharacas, de aves de toda especie que, en bandadas, atraviesan la floresta de un punto a otro, de miserables caseríos de negros medio desnudos, de bosques asombrosos y selvas vírgenes, en que la naturaleza se ostenta magnífica, exuberante y grandiosa: el Magdalena ha sido muchas veces materia de folletos y de innumerables descripciones.[Termina nota]</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y más adelante escribe, con una esperanza que aún resuena con algo de ternura y tragedia: “El día que nuestra patria cuente con un ferrocarril (que no está distante de realizarse), que ponga en comunicación a Bogotá con el Magdalena, podremos decir con verdad que ocupamos un puesto entre las naciones civilizadas del mundo”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Malcolm sabía que en los detalles se esconde el alma de la historia. Es hermoso lo que revelan sus libros. En otra página, Pardo cuenta: “En Santa Marta nos hallábamos desde la noche del 25 de agosto, y lo que al instante pregunta el colombiano que allí llega por primera vez es en qué sitio queda la hacienda de San Pedro Alejandrino, donde murió el Libertador de Colombia”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este viaje azaroso por los estantes me llevó a otro volumen: <em>Nuestra colonia de Cuba</em>, de Leland Jenks, ensayos sociológicos y económicos escritos por estadounidenses sobre América Latina en la primera mitad del siglo XX, antes de la revolución.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Luego, <em>La linterna y el búho</em>, de Lucio Pabón Núñez, en donde ese extraño poeta y político conservador hace un homenaje a Caro. Me siento extraño: estoy en el Caribe, en un sótano tibio, leyendo sobre Caro, mientras Pabón cita al gran poeta español Gerardo Diego hablando de Caro, prueba de que tan bien se comunicaban las letras en Hispanoamérica hace cien años.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En los manuscritos encontré una foto de Malcolm, que nadie tenía en su memoria, olvidada en medio de muchos cuadernos de notas, un libro extraño en inglés sobre la Navegación del Canal del Dique en 1855, con mapa, un árbol genealógico de familias de Bogotá, cómics políticos, disertaciones de varios simposios, telegramas privados de Virgilio Barco, que seguramente le sirvieron para su libro, una cita inquietante de Nicolás de Maquiavelo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La biblioteca de Malcolm era así: exuberante, insaciable, multiforme. Así de vasto era él también, cuando se adentraba, con pasión y método, en las múltiples capas de la historia. Salir del archivo fue como emerger de una conversación larga con un amigo que ya no está, pero que sigue haciendo preguntas. Tal vez eso es lo que queda de alguien como él.”</p>



<p class="wp-block-paragraph">Porque estamos hablando de las colecciones especiales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y una biblioteca personal es una forma extraordinaria de conocer a alguien.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los libros que una persona compra. Los libros que conserva. Los libros que subraya. Los libros que presta. Los libros a los que vuelve. Los libros que nunca termina. Todo eso cuenta una historia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La colección de Malcolm no es solamente una reunión de libros sobre Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es una especie de mapa de su curiosidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y si algo aprendimos de él es que los detalles importan.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso una biblioteca como esta no debería ser entendida como un depósito.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Es una conversación que continúa.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Cada libro puede preguntarnos:</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Por qué Malcolm lo tenía?</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Qué estaba buscando?</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Qué había encontrado antes?</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Qué relación existe entre ese libro y otro?</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Qué pregunta lo llevó hasta allí?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y entonces aparece algo maravilloso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Durante sesenta años Malcolm estudió Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora tenemos la posibilidad de estudiar <strong>cómo Malcolm estudió Colombia</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y eso es precisamente lo que una colección especial permite hacer.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Y aquí entra mi libro</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay una razón personal por la que este encuentro me resulta particularmente significativo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Yo no fui discípulo de Malcolm. No fui su alumno. No fui su amigo de décadas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Llegué a él desde otro lugar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Llegué como periodista.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como un outsider.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y eso terminó siendo, quizá, una de las mejores cosas que podía pasarme.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Porque pude hacer preguntas que alguien que llevaba cuarenta años conversando con él quizá ya no hacía.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pude preguntarle cosas elementales. Pude preguntarle por qué Colombia. Pude preguntarle por qué le interesaba el siglo XIX. Pude preguntarle por la violencia. Pude preguntarle por los presidentes. Pude preguntarle por Oxford. Pude preguntarle por sus libros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y, sobre todo, pude escucharlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando comencé este proyecto, Malcolm estaba ya muy enfermo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las conversaciones fueron por Zoom, Meet, WhatsApp.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Yo sabía que eran conversaciones especiales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sabía también que probablemente eran de las últimas que tendría.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso este libro terminó siendo algo distinto de lo que había imaginado al comienzo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No terminó siendo solamente un perfil.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Terminó siendo una despedida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero también una conversación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una conversación entre un hombre que había pasado sesenta años mirando Colombia y un periodista que intentaba preguntarle qué había visto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y en algún momento entendí algo:</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>yo no estaba solamente escribiendo sobre Malcolm.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Estaba tratando de entender Colombia a través de los ojos de Malcolm.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso en el libro escribí que para mí no era solamente su vida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Era la historia de Colombia contada por un testigo único.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El legado</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Entonces, ¿qué queda de Malcolm Deas?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quedan sus libros. Quedan sus estudiantes. Quedan sus amigos. Quedan sus fotografías. Quedan sus archivos. Quedan sus conversaciones. Queda su biblioteca.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero, sobre todo, quedan <strong>sus preguntas</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y creo que esa es la verdadera medida de un intelectual.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No cuánto escribió. No cuántos premios recibió. No cuántas personas importantes conoció.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sino cuántas preguntas dejó instaladas en la cabeza de los demás.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Después de leer a Malcolm, uno ya no puede mirar un municipio de la misma manera. No puede mirar una elección de la misma manera. No puede mirar una guerra civil de la misma manera. No puede mirar a un presidente del siglo XIX de la misma manera.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y tampoco puede mirar la palabra “Colombia” de la misma manera.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph">Quiero volver a la escena inicial.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un joven de 22 años.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Oxford.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un mapa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">México.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Centroamérica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una casualidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">O quizás una de esas casualidades que, vistas muchos años después, parecen destino.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Malcolm llegó a Colombia buscando un país que conocía principalmente por los libros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y terminó pasando sesenta años escribiendo los suyos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Llegó como extranjero.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Terminó nacionalizándose colombiano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Llegó buscando una materia para estudiar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Terminó convirtiéndose en parte de aquello que estudiaba.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y quizá la paradoja final sea esta:</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Malcolm Deas pasó buena parte de su vida intentando entender Colombia porque sabía que no era fácil entenderla.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Y nosotros, los colombianos, tenemos todavía esa misma tarea.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Porque quizá el mayor legado de Malcolm no sea habernos dado una respuesta sobre quiénes somos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quizá sea habernos enseñado a desconfiar de las respuestas demasiado fáciles.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A mirar mejor. A mirar más cerca. A mirar los detalles. A mirar las regiones. A mirar los documentos. A mirar a las personas. A mirar nuestras contradicciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y, sobre todo, a mirar Colombia sin creer que ya sabemos qué es Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando Malcolm murió, en 2023, terminó una vida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero no terminó la conversación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Porque aquí están sus libros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aquí están sus preguntas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aquí está su biblioteca.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y aquí estamos nosotros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tratando, todavía, de entender el país que un joven inglés encontró un día en un mapa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Muchas gracias.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Encuentro de colecciones especiales. La obra de Malcolm Deas" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/is3bxkjccX0?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>
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        <author>Diego Aretz</author>
                    <category>Las palabras y las cosas</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=132440</guid>
        <pubDate>Tue, 25 Aug 2026 02:50:05 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[MALCOLM DEAS: EL EXTRANJERO QUE NOS ENSEÑÓ A MIRAR COLOMBIA]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Diego Aretz</media:credit>
            </media:content>
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        <item>
        <title>Meet de Admisiones de @UniCauca para norte, Pacífico y Patía</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/meet-de-admisiones-de-unicauca-para-norte-pacifico-y-patia/</link>
        <description><![CDATA[<p>Este miércoles 26 de agosto, de 4:00 pm a 5:00 pm, estudiantes, acudientes y docentes de colegios del norte del Cauca, del Pacífico caucano y del municipio de Patía conocerán la oferta de la Universidad del Cauca que busca aumentar su inclusión. La Secretaria de Educación y Cultura del Cauca, Sor Inés Larrahondo Carabalí, emitió [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Este miércoles 26 de agosto, de 4:00 pm a 5:00 pm, estudiantes, acudientes y docentes de colegios del norte del Cauca, del Pacífico caucano y del municipio de Patía conocerán la oferta de la Universidad del Cauca que busca aumentar su inclusión. </p>



<p class="wp-block-paragraph">La Secretaria de Educación y Cultura del Cauca, <strong>Sor Inés Larrahondo Carabalí</strong>, emitió una Circular invitando a participar en este espacio de socialización. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Dos funcionarias de la División de Admisiones, Registros y Control Académico de UniCauca, <strong>Diana Vanesa</strong> <strong>Agudelo</strong> y <strong>Martha Hurtado</strong>, serán las encargadas de presentar la&nbsp;<strong>oferta de pregrados</strong>, la admisión regular, los <strong>cupos especiales</strong>, los apoyos socio-económicos y el paso a paso de la inscripción.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Meet hace parte de una serie (con universidades estatales y privadas) gestionada por la&nbsp;<strong>Fundación Color de Colombia</strong>, dentro del propósito de ayudar al ingreso de bachilleres de municipios con significativa población afrocolombiana a la educación superior de calidad.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Los interesados en la charla pueden conectarse con <a href="https://meet.google.com/vie-ahxc-azd">este enlace</a>.</li>
</ul>



<h2 class="wp-block-heading">Una universidad casi bicentenaria con acreditación institucional de alta calidad</h2>



<p class="wp-block-paragraph">La Universidad del Cauca fue creada en 1827, y su importancia en la historia del país puede verse en que 17 de sus egresados han ocupado la jefatura del Estado colombiano.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>UniCauca</strong> ofreció 51 pregrados en nueve Facultades y dos sedes (Popayán y Santander de Quilichao) para segundo semestre de 2026:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Facultad de <strong>Artes</strong> (5 pregrados)</li>



<li>Facultad de <strong>Ciencias Agrarias</strong> (5)</li>



<li>Facultad de <strong>Ciencias Contables, Económicas y Administrativas</strong> (4)</li>



<li>Facultad de <strong>Ciencias de la Salud</strong> (5)</li>



<li>Facultad de <strong>Ciencias Humanas y Sociales</strong> (9) </li>



<li>Facultad de <strong>Ciencias Naturales, Exactas y de la Educación</strong> (9)</li>



<li>Facultad de <strong>Derecho, Ciencias Políticas y Sociales</strong> (4)</li>



<li>Facultad de<strong> Ingeniería Civil</strong> (5)</li>



<li>Facultad de <strong>Ingeniería Electrónica y Telecomunicaciones</strong> (5)</li>
</ul>



<h2 class="wp-block-heading">Pregrados en la sede Santander de Quilichao y cupos preferentes</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Son siete pregrados en la segunda ciudad del departamento. </p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Ingeniería en Agroecologia</li>



<li>Ingeniería Agroindustrial</li>



<li>Ingeniería Civil</li>



<li>Enfermería</li>



<li>Licenciatura en Lenguas Modernas con Énfasis en Inglés y Francés</li>



<li>Licenciatura en Etnoeducación</li>



<li>Derecho (Diurno y Nocturno)</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Por <strong>Acuerdo Superior 049 de 2022</strong>, la Universidad asigna el <strong>70% de los cupos</strong> ofertados en estos pregrados, en igualdad de número para hombres y mujeres, a bachilleres de los 13 municipios del norte del Departamento del Cauca.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tales municipios son: Santander de Quilichao, Buenos Aires, Suárez, Puerto Tejada, Caloto, Guachené, Villarrica, Corinto, Miranda, Padilla, Jambaló, Caldono y Toribio.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">Para los pregrados ofertados en Popayán hay un (1) <strong>cupo especial</strong> por grupo destinado a:</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>afrocolombianos</strong> provenientes de los tres municipios de la costa Pacífica caucana (Guapi, López de Micay y Timbiquí)</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Indígenas</strong> del Cauca</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Víctimas</strong> del conflicto armado</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aspirantes de <strong>zonas marginadas</strong> del departamento.</p>
</blockquote>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="1024" width="724" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/08/Flyer-charla-Admisiones-UniCauca-26-de-agosto-724x1024.jpg" alt="" class="wp-image-132428" /></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Semilleros de Becarios U</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Un proceso extracurricular desde grados octavo y noveno para llegar a la universidad, sea ganando beca privada o cupo en estatal acreditada, mejor preparados para ese ciclo de vida crucial.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Semillero acompaña a estudiantes de desempeño académico destacado para que no solo obtengan un buen resultado en&nbsp;<strong>Saber 11</strong>, lo que ya es previsible, sino que lleguen a la educación superior con un&nbsp;<strong>proyecto de vida universitaria, competencias fortalecidas y una visión más amplia de sus posibilidades</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La ruta combina estímulo de <strong>habilidades cognitivas y co-cognitivas</strong>, orientación vocacional y socio-ocupacional, <strong>desarrollo de personalidad</strong>, acercamiento al mundo productivo, inmersión universitaria y preparación para el acceso a la educación superior.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Trazador misional de esta publicación</strong></p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">En su línea estratégica 2,&nbsp;<strong>Educación de calidad y equidad</strong>, la Fundación Color de Colombia tiene los programas de&nbsp;<strong>Semilleros de Becarios U</strong>&nbsp;(desde grados octavo y noveno para ayudar a la preparación de aspirantes a becas y a universidades públicas acreditadas)</p>



<p class="wp-block-paragraph">y de&nbsp;<strong>Semilleros Alpha Phi Alpha</strong>&nbsp;(desde primer semestre de pregrado para ayudar a una experiencia integral de proyecto de vida universitaria con metas altas y movilidad social).</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Fundación Color de Colombia</author>
                    <category>República de colores</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=132285</guid>
        <pubDate>Tue, 25 Aug 2026 02:27:37 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/Imagen-destacada-en-blog-de-El-Espectador.jpg?quality=60&amp;#038;w=1000" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Meet de Admisiones de @UniCauca para norte, Pacífico y Patía]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Fundación Color de Colombia</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">132285</post-id>    </item>
        <item>
        <title>Uninorte abre sus colecciones especiales para volver sobre Malcolm Deas y Álvaro Cepeda Samudio</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/las-palabras-y-las-cosas/uninorte-abre-sus-colecciones-especiales-para-volver-sobre-malcolm-deas-y-alvaro-cepeda-samudio/</link>
        <description><![CDATA[<p>La Universidad del Norte realizará este jueves 20 de agosto el I Encuentro de Colecciones Especiales de la Biblioteca Karl C. Parrish Jr., una jornada dedicada a estudiar y socializar el legado de dos figuras fundamentales para la historia intelectual y cultural de Colombia: el historiador Malcolm Deas y el escritor y periodista Álvaro Cepeda [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><strong>La Universidad del Norte realizará este jueves 20 de agosto el I Encuentro de Colecciones Especiales de la Biblioteca Karl C. Parrish Jr., una jornada dedicada a estudiar y socializar el legado de dos figuras fundamentales para la historia intelectual y cultural de Colombia: el historiador Malcolm Deas y el escritor y periodista Álvaro Cepeda Samudio. El encuentro hace parte de la celebración de los 60 años de la Universidad y pone en el centro una pregunta de fondo: ¿cómo conservar la memoria de una región para que siga dialogando con las nuevas generaciones?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Una universidad también puede ser un lugar para conservar la memoria de una sociedad, proteger sus archivos y mantener vivo el legado de quienes ayudaron a construir su historia cultural e intelectual. Esa ha sido parte de la vocación de la Universidad del Norte, que este año celebra seis décadas de trayectoria y que ha convertido buena parte de su patrimonio documental y bibliográfico en una herramienta para comprender el Caribe colombiano.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese propósito estará nuevamente en evidencia este jueves 20 de agosto, cuando la Biblioteca Karl C. Parrish Jr. sea escenario del <strong>I Encuentro de Colecciones Especiales</strong>, una jornada académica y cultural dedicada a dos nombres que, desde disciplinas distintas, ayudaron a comprender y transformar la vida intelectual colombiana: <strong>Malcolm Deas y Álvaro Cepeda Samudio</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El encuentro tendrá lugar en la <strong>Sala Tita Cepeda, en el primer piso de la Biblioteca</strong>, y reunirá a historiadores, investigadores, escritores, periodistas, artistas y gestores culturales alrededor de la obra de ambos personajes.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Una jornada alrededor de Malcolm Deas</h2>



<p class="wp-block-paragraph">La primera parte del encuentro estará dedicada a <strong>Malcolm Deas</strong>, uno de los historiadores que más profundamente ha estudiado la historia política y social de Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La jornada contará con las palabras de bienvenida del <strong>rector Adolfo Meisel Roca</strong> y continuará con un recorrido por distintas dimensiones de la vida y obra de Deas. <strong>Diego Aretz</strong> presentará un perfil del historiador; <strong>Eduardo Posada Carbó</strong> hablará sobre su relación con los libros; <strong>Juan Neves Sarriegui</strong> abordará el lenguaje, la comunicación y la política en su obra; y <strong>Gustavo Bell Lemus</strong> se referirá a su particular mirada sobre la historia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La programación continuará con <strong>Rocío Londoño Botero</strong>, quien abordará los informes de Malcolm Deas sobre Colombia durante la década de 1960, y cerrará esta primera parte con <strong>Fernando Cepeda Ulloa</strong>, quien planteará la pregunta: <strong>“¿Malcolm Deas politólogo?”</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La presencia de Deas en esta jornada tiene además un significado especial para Uninorte. En 2022, la Universidad le concedió al historiador el <strong>Doctorado Honoris Causa en Ciencias Sociales</strong>, su máxima distinción institucional, reconociendo su influencia sobre varias generaciones de investigadores y profesionales de las ciencias sociales.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Una biblioteca que también es memoria</h2>



<p class="wp-block-paragraph">No es una coincidencia que la actividad tenga lugar precisamente en la Biblioteca Karl C. Parrish Jr. La institución nació en 1966 por iniciativa de un grupo de empresarios y dirigentes de Barranquilla que buscaban crear una universidad de excelencia para la región. Seis décadas después, la Universidad del Norte se ha consolidado como una de las instituciones de educación superior más importantes del Caribe colombiano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero el crecimiento de Uninorte no se puede medir solamente en aulas, programas académicos o número de egresados. Una parte importante de su identidad está relacionada con su vocación de preservar y estudiar el Caribe.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las colecciones especiales de su biblioteca permiten precisamente ese diálogo entre el pasado y el presente. Allí, los libros, documentos y archivos dejan de ser únicamente objetos conservados y se convierten en fuentes para investigar la historia intelectual, cultural y social de la región.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entre esos fondos se encuentra la biblioteca personal de <strong>Álvaro Cepeda Samudio</strong>, que permite acercarse a las lecturas, intereses e influencias de uno de los protagonistas del llamado <strong>Grupo de Barranquilla</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La importancia de esta colección va más allá de reunir libros de un escritor. Permite acercarse a una generación que transformó la vida cultural del Caribe colombiano y que tuvo entre sus protagonistas a figuras como Gabriel García Márquez, Alejandro Obregón, Alfonso Fuenmayor y Germán Vargas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso, hablar de Cepeda Samudio desde una biblioteca no significa únicamente hablar de literatura. Significa hablar también de periodismo, cine, arte, modernidad y de la manera particular en que Barranquilla y el Caribe colombiano participaron en las transformaciones culturales del país.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Literatura, cine, arte y periodismo</h2>



<p class="wp-block-paragraph">La segunda parte del encuentro estará dedicada a <strong>Álvaro Cepeda Samudio</strong> y contará con la participación de <strong>Ariel Castillo</strong>, quien abordará su obra literaria, y de <strong>Alfredo Sabbagh</strong>, quien se referirá a la relación del escritor con el cine.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El encuentro continuará con un conversatorio sobre <strong>Álvaro Cepeda Samudio y el arte</strong>, que reunirá a <strong>Gonzalo Fuenmayor, quien participará de manera virtual, Isabel Cristina Ramírez y Marco Mojica</strong>, bajo la moderación de <strong>Toni Celia</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El periodismo ocupará posteriormente el centro de la conversación con <strong>Eduardo Posada Carbó y Orlando Araujo</strong>, quienes participarán en un conversatorio sobre <strong>Álvaro Cepeda Samudio y el periodismo</strong>, moderado por <strong>Alfredo Sabbagh</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La jornada cerrará con la presentación de <strong>“Los gaticos, una historia infantil, cruel y macabra”</strong>, una versión libre del cuento <em>Vamos a matar a los gatitos</em>, de Álvaro Cepeda Samudio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De esta manera, el encuentro recorrerá las distintas facetas de un autor que difícilmente puede ser encerrado en una sola categoría. Cepeda Samudio fue narrador, periodista, cinéfilo, gestor cultural y protagonista de una generación que transformó la manera de entender la creación artística en el Caribe.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Una universidad que entiende que el futuro también necesita memoria</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Quizás ahí esté la verdadera importancia de este encuentro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En un momento en el que las universidades suelen ser evaluadas por rankings, publicaciones, indicadores y empleabilidad, actividades como esta recuerdan que una institución educativa también puede cumplir otra función: <strong>ser custodio de la memoria de una sociedad</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Uninorte ha construido buena parte de su identidad alrededor de esa relación con el Caribe. Desde sus primeros años, la universidad fue concebida como un centro de formación, investigación y análisis de los problemas de la región. Esa vocación ha permanecido a lo largo de sus seis décadas de historia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El resultado es una institución que no solamente mira hacia afuera, hacia la ciencia y los debates globales, sino que también vuelve la mirada hacia su propio territorio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los archivos, los libros y las colecciones especiales cumplen allí una función fundamental. Conservan aquello que, de otra manera, podría desaparecer: las lecturas de un escritor, los documentos de una empresa, las fotografías de una época, los papeles de un historiador o las huellas de una generación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Biblioteca Karl C. Parrish Jr. es, en ese sentido, mucho más que una biblioteca universitaria. Es un lugar donde el Caribe puede leerse a sí mismo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y ese quizá sea el mensaje más poderoso del encuentro dedicado a Malcolm Deas y Álvaro Cepeda Samudio: <strong>que recordar no significa quedarse en el pasado. Significa tener mejores herramientas para entender el presente y pensar el futuro.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Con seis décadas cumplidas, la Universidad del Norte parece tener claro que una universidad que quiere proyectarse internacionalmente no tiene por qué desprenderse de su territorio. Al contrario: puede llegar más lejos precisamente cuando sabe de dónde viene.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El <strong>I Encuentro de Colecciones Especiales</strong> será, en ese sentido, una oportunidad para abrir libros, revisar documentos, escuchar a investigadores y volver sobre dos figuras cuya influencia trascendió sus propias disciplinas. Pero, sobre todo, será una invitación a reconocer que preservar la memoria cultural del Caribe también es una forma de construir universidad, ciudadanía y futuro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">*Habrá transmisión online del evento en el siguiente link: <a href="https://www.youtube.com/live/jfGZZx4wfCc?si=QmPHQ3xqWlE4G1BZ" target="_blank" rel="noreferrer noopener">https://www.youtube.com/live/jfGZZx4wfCc?si=QmPHQ3xqWlE4G1BZ</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Diego Aretz</author>
                    <category>Las palabras y las cosas</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=132290</guid>
        <pubDate>Thu, 20 Aug 2026 00:28:41 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/unnamed-e1787185681434.jpg?quality=60&amp;#038;w=896" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Uninorte abre sus colecciones especiales para volver sobre Malcolm Deas y Álvaro Cepeda Samudio]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Diego Aretz</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">132290</post-id>    </item>
        <item>
        <title>Cumbre mundial clave sobre desertificación: Latinoamérica llega a la COP17 entre sequías, El Niño y presión por producir alimentos</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/cumbre-mundial-clave-sobre-desertificacion-latinoamerica-llega-a-la-cop17-entre-sequias-el-nino-y-presion-por-producir-alimentos/</link>
        <description><![CDATA[<p>Los países de Latinoamérica enfrentan un escenario complejo en la degradación de la tierra. Por un lado, la conversión de los suelos para monocultivos o ganadería extensiva está provocando&nbsp;desertificación. Por otro lado, la crisis climática y fenómenos climáticos como El Niño intensifican los efectos por la degradación de los suelos. Los resultados ya se ven [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>La región tendrá un papel protagónico en la COP17 sobre desertificación y sequía, tanto por las necesidades e impactos que ya viven sus habitantes, como también por el aporte en soluciones y resiliencia.</em></li>



<li><em>La combinación de los fenómenos climáticos naturales, la crisis climática provocada por las actividades humanas y la degradación de los suelos ponen a la región en una situación inédita y altamente vulnerable ante sequías, incendios y altas temperaturas, advierten expertos.</em></li>



<li><em>Mecanismos para atender esta crisis serán clave durante la COP17 que se realiza en Ulán Bator, Mongolia, desde este lunes y va hasta el 28 de agosto.</em></li>



<li><em>Sigue la cobertura de Mongabay Latam en la COP17 desde la capital de Mongolia.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Los países de Latinoamérica enfrentan un escenario complejo en la degradación de la tierra. Por un lado, la conversión de los suelos para monocultivos o ganadería extensiva está provocando&nbsp;<strong>desertificación</strong>. Por otro lado, la crisis climática y fenómenos climáticos como El Niño intensifican los efectos por la degradación de los suelos. Los resultados ya se ven directamente en la vida diaria:&nbsp;<strong>menor acceso al agua y menos producción de alimentos, más riesgos de incendios y con ello el desplazamiento de personas y comunidades.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En medio de este escenario, la región tiene la oportunidad de abordar estas realidades en la<strong> sesión 17 de la Conferencia de las Partes (COP17) de la Convención de las Naciones Unidas de la Lucha contra la Desertificación (UNCCD)</strong> que se realiza en Ulán Bator, Mongolia, desde este lunes hasta el 28 de agosto, con el objetivo de encontrar caminos para restaurar de los suelos. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Se trata del único tratado internacional que obliga a los 197 países que son parte a comprometerse en la<strong>&nbsp;gestión sostenible de la tierra para proveer alimentación, agua y oportunidades económicas para todas las personas</strong>. Además es una de las tres Convenciones de Río —junto con la biodiversidad y el cambio climático—, los&nbsp;<a href="https://unfccc.int/es/proceso-y-reuniones/las-convenciones-de-rio" target="_blank" rel="noreferrer noopener">grandes acuerdos internacionales firmados en la Cumbre de la Tierra de 1992 en Río de Janeiro</a>, Brasil, las cuales también sesionarán a finales de 2026.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este año, los países también pondrán sobre la mesa las alternativas y posibles soluciones a la degradación de la tierra.&nbsp;<strong>Los pastizales tendrán un rol protagónico al ser considerados ecosistemas aliados y estratégicos</strong>&nbsp;para gestionar de forma sostenible los suelos de regiones impactadas por la desertificación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Especialistas consultadas por&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;explican los acuerdos y mecanismos clave a seguir en esta COP17, los escenarios que enfrentan los países más vulnerables de Latinoamérica a la desertificación, así como las alternativas que ya se construyen en nuestra región.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/06/desertificacion-sequia-dia-mundial-centroamerica-amazonia-chaco-sudamericano/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Día Mundial de Acción contra la Desertificación y la Sequía: una crisis silenciosa avanza desde Centroamérica hasta la Amazonía y el Chaco sudamericano</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_276360"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/16174830/cop17-latinoamerica-desertificacion-sequia-el-nino-alimentos-2-1.jpg" alt="Tierra desertificada" class="wp-image-276360" /><figcaption class="wp-element-caption">Los países miembros de Naciones Unidas se reunirán en los próximos días para buscar soluciones a la desertificación de los suelos. Foto: cortesía Instituto para el Agua, el Medio Ambiente y la Salud de la Universidad de las Naciones Unidas (UNU-INWEH)</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Perder alimentos por la desertificación</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">La degradación de la tierra y la desertificación tienen uno de sus impactos más visibles en la alimentación, pues se traducen en la&nbsp;<strong>pérdida de cultivos e inseguridad alimentaria para quienes dependen de la agricultura.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Esto es importante para América Latina y el Caribe, donde&nbsp;<strong>la agricultura familiar representa cerca del 50 % de la superficie destinada a productos como hortalizas, frutas, cereales y raíces y tubérculos</strong>, de acuerdo con la&nbsp;<a href="https://openknowledge.fao.org/items/4062bd24-4d61-4c9c-8d4d-f066a4077cf1" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">Yasna Palmeiro Silva, investigadora y consultora en cambio climático y salud, explica que en la región la amenaza se exacerba por la combinación de procesos de degradación del suelo con fenómenos naturales y climáticos como&nbsp;<strong>El Niño, que históricamente se ha traducido en menores lluvias y aumento de las temperaturas en ciertas regiones del continente</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Se combinan las vulnerabilidades sociales que tenemos en Latinoamérica, donde uno de los principales sectores económicos es la agricultura. En el Corredor Seco en Centroamérica desde hace bastante tenemos afecciones a la seguridad alimentaria y al agua. Hay poblaciones que se han tenido que desplazar dejando su casa debido a esta escasez”, explica la especialista a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Palmeiro agrega que esta combinación de agravantes del suelo ya se dan también en otras regiones de Latinoamérica, como la de Cerrado -en la sabana brasileña-, la Amazonía, la región del Chaco sudamericano o Coquimbo, al norte de Chile.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“En estas zonas en particular, las personas han tenido que estar dependiendo de camiones aljibe que llevan agua para consumo porque ya no llueve, no tienen agua en las capas subterráneas y eso genera una inseguridad hídrica importante”, dice la investigadora y agrega que hay un&nbsp;<strong>desplazamiento de comunidades ante la sobreexplotación de los suelos</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La agricultura y las actividades económicas, sostiene, “se han ido desplazando y la gente ha tenido que cambiar completamente de actividad económica, porque la agricultura en particular no sirve ni para comer ni para generar ingresos”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/06/colombia-argentina-el-nino-intensificar-incendios-forestales-2026-2027/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">De Colombia a Argentina: cómo El Niño podría intensificar los incendios forestales en 2026 y 2027</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_276361"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/16174840/cop17-latinoamerica-desertificacion-sequia-el-nino-alimentos-3.jpg" alt="Campesino en recolección de cultivos en el Corredor Seco Centroamericano" class="wp-image-276361" /><figcaption class="wp-element-caption">La desertificación y la sequía impactan directamente en la alimentación y economía de las regiones más vulnerables. Foto: José Hernández/FAO</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>El Niño: un detonador de riesgos en Latinoamérica</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Las sequías, los aumentos de temperatura y los incendios que muestran el avance de la desertificación se están combinando con la variabilidad del clima y con las consecuencias de las actividades humanas, como la transformación de los suelos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Especialistas explican que aunque siempre hemos interactuado con los efectos de El Niño, al combinarse con otros factores sus impactos crecen y representan mayores riesgos. Para 2026, por ejemplo, se estima un aumento de incendios severos en ciertas zonas asociados a este fenómeno, de acuerdo con un&nbsp;<a href="https://www.worldweatherattribution.org/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">análisis de la red de científicos World Weather Attribution.</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://journals.plos.org/globalpublichealth/article?id=10.1371%2Fjournal.pgph.0006570" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Los vínculos de El Niño con las inundaciones y sequías en Latinoamérica están históricamente identificados por científicos e investigadores</a>. Por ejemplo, suelen implicar&nbsp;<strong>mayores temperaturas y lluvias intensas en el norte de México, Perú, Ecuador y en algunas zonas de Chile y Uruguay</strong>, mientras que las&nbsp;<strong>sequías tienden más a impactar Centroamérica, el norte de Brasil, Colombia y Venezuela.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;</strong><a href="https://es.mongabay.com/2026/08/el-nino-origen-impactos-latinoamerica-entrevista/"><strong>Lo que debemos saber sobre El Niño: desde su origen hasta qué impactos podemos esperar en Latinoamérica | ENTREVISTA</strong></a></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Además de esos procesos climáticos y meteorológicos de variabilidad natural que están ocurriendo estamos cambiando un suelo debido al uso que le damos. Estas tres cosas confluyen para un desastre perfecto”, sostiene Palmeiro, quien agrega que donde se viven más los efectos de la crisis climática, se intensifican los fenómenos naturales.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_276362"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/16175010/cop17-latinoamerica-desertificacion-sequia-el-nino-alimentos-4-scaled.jpg" alt="Incendios en California, Estados Unidos" class="wp-image-276362" /><figcaption class="wp-element-caption">La degradación de la tierra contribuye junto con otros factores al riesgo de mayores incendios. Foto: cortesía Instituto para el Agua, el Medio Ambiente y la Salud de la Universidad de las Naciones Unidas (UNU-INWEH)</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Belén Valenzuela, oficial del programa de Bosques y Pastizales de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) América del Sur, coincide en que estos fenómenos impactan en conjunto en las zonas más vulnerables con sequías más intensas y temperaturas que&nbsp;<strong>afecta las productividad de la vegetación. Esto expone a estas regiones a incendios.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Es importante entender que estos factores no actúan de manera aislada, sino que se refuerzan entre sí. Se produce un círculo bastante preocupante”, explica la especialista. “Tienes un ecosistema degradado que responde peor a una sequía o a una crisis climática extrema y que puede acelerar aún más su degradación”, explica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Palmeiro agrega que esta combinación de efectos ya está teniendo un impacto en la salud y el bienestar de las personas. De acuerdo con un&nbsp;<a href="https://journals.plos.org/globalpublichealth/article?id=10.1371%2Fjournal.pgph.0006570" target="_blank" rel="noreferrer noopener">comentario científico elaborado por la investigadora,</a>&nbsp;durante el fenómeno de&nbsp;<strong>El Niño 2023-2024, Latinoamérica registró su peor temporada de dengue de la historia,</strong>&nbsp;con un aumento del 600 % en los casos de países andinos y del Cono Sur, especialmente en Brasil y Paraguay. También se reportaron cerca de<a href="https://www.cell.com/the-innovation/fulltext/S2666-6758(25)00313-3?_returnURL=https%3A%2F%2Flinkinghub.elsevier.com%2Fretrieve%2Fpii%2FS2666675825003133%3Fshowall%3Dtrue" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><strong>&nbsp;8436 muertes más de las esperadas, asociadas a olas de calor.</strong></a></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273989"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/06/24014302/1-Nino-Incendios_NOAA.jpg" alt="" class="wp-image-273989" /><figcaption class="wp-element-caption">Imagen satelital que muestra un cambio en las temperaturas de la superficie marina a la altura de la línea ecuatorial en el océano Pacífico, provocada por El Niño 2026. Foto: cortesía NOAA Satellites</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Las lesiones y las muertes las vamos a ver de inmediato, pero hay un cierto rezago de otro tipo de enfermedades que empiezan a aumentar a las semanas o inclusive meses después del evento”, dice la investigadora a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También menciona que los sistemas de los países de la región no están preparados para estos efectos acumulados. “Son sistemas que se hicieron bajo un clima que no existe más. Estamos ante un escenario completamente nuevo, lo vamos a seguir estando dependiendo de las decisiones que tomemos”, puntualiza.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/agua-crisis-bancarrota-hidrica-mundial-onu/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">&nbsp;La crisis del agua ya es una bancarrota hídrica mundial: la ONU alerta sobre pérdidas irreversibles en ríos, glaciares y humedales | ESTUDIO</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Instrumentos clave para la COP17</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Uno de los esquemas clave que Naciones Unidas ha implementado contra la desertificación es el concepto de&nbsp;<strong>neutralidad en la degradación de la tierra</strong>&nbsp;(LDN, por sus siglas en inglés) y busca impedir la erosión de los suelos y revertir&nbsp;<strong>el impacto que ya existe en el 70 % de todas las tierras libres de hielo para 2030, de acuerdo con el organismo internacional.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Para ello, la mayoría de los países firmantes se han comprometido a diferentes medidas que forman parte de este esquema, como restaurar 1000 millones de hectáreas para 2030.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ana Di Pangracio, directora ejecutiva adjunta de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), destaca que uno de los temas pendientes a seguir será el recién instaurado<strong>&nbsp;Fondo de Inversión para la Resiliencia a la Sequía</strong>, que busca respaldar la agricultura sostenible, mejora el acceso al agua y promover soluciones basadas en la naturaleza.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Veremos algún primer reporte en la agenda cuando aborden sequías, si ya han podido acceder a fondos, en qué estado está toda la la cuestión operativa, si efectivamente ya están implementando o todavía están en el proceso de definir proyectos o firmar contratos, todo lo burocrático que suele estar asociado a ello”, advierte la abogada ambientalista.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273743"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/06/16201812/desertificacion-sequia-dia-mundial-centroamerica-amazonia-chaco-1.jpg" alt="Día Mundial de Acción contra la Desertificación y la Sequía: una crisis silenciosa avanza desde Centroamérica hasta la Amazonía y el Chaco sudamericano" class="wp-image-273743" /><figcaption class="wp-element-caption">Una sección del Río Amazonas, en Santa Sofía, en las afueras de Leticia, Colombia, el 20 de octubre del 2024. Foto: AP/Iván Valencia</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Di Pangracio explica que a nivel político también está pendiente definir un instrumento vinculante que permita atender mejor el tema de las sequías y que no pudo traducirse en un acuerdo político desde la COP de Desertificación pasada, en 2024, en Arabia Saudita.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Se listaron una serie de instrumentos que van desde una simple declaración hasta un protocolo. Desgraciadamente no se dio el acuerdo político para definir qué instrumento. Veremos si prospera en esta COP17, va a estar más difícil por toda la situación geopolítica, por lo polarizado que está todo”, dice la especialista a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por otro lado, Valenzuela, de UICN América del Sur, sostiene que&nbsp;<strong>esta COP17 será importante para la participación de pueblos indígenas y comunidades locales porque se buscará avanzar en la creación del Caucus,</strong>&nbsp;espacios donde líderes indígenas eligen a representantes que expresan inquietudes y necesidades en los altos espacios de negociación política.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Esto es significativo justamente porque permite pasar de una lógica en la que los pueblos indígenas y los comunidades locales participan a través de eventos o consultas a tener un espacio institucional propio, articular posiciones, influir en las negociaciones y dar seguimiento a la implementación”, explica Valenzuela a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque estos mecanismos no toman decisiones directas en las negociaciones, la especialista advierte que pueden convertirse en una especie de plataforma para que las prioridades latinoamericanas sobre derechos territoriales, restauración, gobernanza, conocimiento tradicional y financiamiento tengan mayor peso dentro de la COP.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |</strong>&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/short-article/2026/05/nuevo-reporte-confirma-los-impactos-de-sequias-e-inundaciones-extremas-en-america-latina/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><strong>Nuevo reporte confirma los impactos de sequías e inundaciones extremas en América Latina</strong></a></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Pastizales y sabanas, aliados estratégicos y poco vistos</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras los bosques han concentrado buena parte de la atención de las políticas de conservación y cambio climático,&nbsp;<strong>los pastizales y sabanas siguen siendo ecosistemas subestimados pese a sus beneficios en los suelos y en la producción de alimentos</strong>. Así lo considera Gabriel Quijandría, director regional de UICN para América del Sur, región que puede encontrar un aliado en estos ecosistemas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“El hecho de que en&nbsp;<strong>América Latina cerca del 33 % de todos los biomas que hay son pastizales y sabanas</strong>, te das cuenta de este del rol enorme que deberían tener en términos de captación de carbono, de todas estas posibilidades de apoyar al esfuerzo de conservación o de recuperación de la naturaleza”, dice a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los pastizales son fundamentales, explica Valenzuela, porque sostienen funciones ecológicas, productivas y sociales que no suelen verse a simple vista. “<strong>Protegen y forman suelos, almacenan carbono, regulan el agua, reducen la erosión y sostienen también una gran diversidad de especies</strong>”, expone.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_276365"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/16233023/cop17-latinoamerica-desertificacion-sequia-el-nino-alimentos-6.jpeg" alt="Avance de agricultura en zona de pastizales" class="wp-image-276365" /><figcaption class="wp-element-caption">El modelo industrial de agroindustria es una de las amenazas que enfrentan los pastizales naturales en Latinoamérica. Foto: cortesía Parques Nacionales Argentina</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Los especialistas de UICN precisan que además cumplen un rol clave para la seguridad alimentaria y la economía de cerca de&nbsp;<a href="https://sabanasypastizales.org/recurso/de-quito-a-ulaanbaatar-documento-regional-de-incidencia-de-america-latina-sobre-pastizales-y-sabanas/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><strong>30 millones de personas.</strong></a></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Los pastizales y las sabanas muchas veces son la base de sistemas ganaderos y pastoriles y sostienen los medios de vida de millones de personas.&nbsp;<strong>No son tierras vacías y tampoco son tierras degradadas por definición, son ecosistemas naturales que tienen una enorme capacidad de contribuir a la biodiversidad, al clima, al agua y a la producción</strong>”, insiste.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como parte de un esfuerzo de articulación con gobiernos, sociedad civil y organizaciones, UICN<br>elaboró&nbsp;<a href="https://sabanasypastizales.org/recurso/de-quito-a-ulaanbaatar-documento-regional-de-incidencia-de-america-latina-sobre-pastizales-y-sabanas/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">un documento regional que identifica tres grandes riesgos a la salud de estos ecosistemas</a>: la expansión agropecuaria y el cambio de uso de suelo; manejo de ganado inadecuado y sobrepastoreo; y la crisis climática.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_276364"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/16233018/cop17-latinoamerica-desertificacion-sequia-el-nino-alimentos-5.jpg" alt="Aves en el Parque Nacional Ciervo de los Pantanos un ecosistémica de pastizales en Argentina" class="wp-image-276364" /><figcaption class="wp-element-caption">Latinoamérica puede encontrar soluciones para la restauración de suelos y alimentación en sus zonas de pastizales y sabanas naturales, de acuerdo con expertos. Foto: cortesía Parques Nacionales Argentina</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“La amenaza más estructural es la conversión. Hay pastizales y sabanas naturales que están siendo transformados en cultivos. Hay presiones fuertes que están enfrentando paisajes como las Pampas, el Cerrado y el Gran Chaco y&nbsp;<strong>cuando ocurren este tipo de transformación, no perdemos solamente vegetación, sino tenemos fragmentación de hábitat, degradación del suelo, pérdida de funciones</strong>&nbsp;que estos ecosistemas prestan para el agua, la biodiversidad o la producción”, detalla Valenzuela.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por esta razón, los representantes de UICN consideran que la COP17 es una buena oportunidad no solo para posicionar el tema pastizales y sabanas, sino para también posicionar a América Latina como un liderazgo en adaptación y soluciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Poner este tema sobre la mesa le abre a América Latina esta potencialidad precisamente porque tenemos estas extensiones tan grandes, pero tan importantes también en términos económicos, vinculados a la cultura”, señala Quijandría.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong>&nbsp;el Corredor Seco de Centroamérica es de las regiones más vulnerables a la desertificación y la sequía.&nbsp;<strong>Foto:</strong>&nbsp;cortesía José Hernández/FAO</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/gonzalo-ortuno-lopez/">Gonzalo Ortuño López</a></em> <em>en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/08/cop17-desertificacion-sequia-latinoamerica-el-nino-alimentacion/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=132272</guid>
        <pubDate>Wed, 19 Aug 2026 21:45:48 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/cop17-latinoamerica-desertificacion-sequia-el-nino-alimentos-2-1800x1012-1.jpg?quality=60&amp;#038;w=1200" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Cumbre mundial clave sobre desertificación: Latinoamérica llega a la COP17 entre sequías, El Niño y presión por producir alimentos]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">132272</post-id>    </item>
        <item>
        <title>Meet de @UniNorteCO con pilos del Caribe</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/republica-de-colores/meet-de-uninorteco-con-pilos-del-caribe/</link>
        <description><![CDATA[<p>Este jueves 20 de agosto, de 4:00 pm a 5:00 pm, estudiantes, acudientes y docentes de municipios de Bolívar, Cesar, Magdalena, Sucre, Córdoba y La Guajira profundizarán en la oferta de la Universidad del Norte, una de las mejores de Colombia, que está cumpliendo 60 años de fundada. Una parte de los pilos de Semilleros [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Este jueves 20 de agosto, de 4:00 pm a 5:00 pm, estudiantes, acudientes y docentes de municipios de <strong>Bolívar</strong>, <strong>Cesar</strong>, <strong>Magdalena</strong>, <strong>Sucre</strong>, <strong>Córdoba</strong> y <strong>La Guajira</strong> profundizarán en la oferta de la <strong>Universidad del Norte</strong>, una de las mejores de Colombia, que está cumpliendo 60 años de fundada. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Una parte de los pilos de <strong>Semilleros de Becarios U</strong> de la <strong>Fundación Color de Colombia</strong> que se conectarán al Meet conocieron el campus de la UniNorte en grado 10, en 2025. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Los profesionales de Promoción <strong>Luis Felipe Navas Cohen</strong> y <strong>Edgar Jesús Chávez Salas</strong> serán los encargados de presentar la <strong>oferta de pregrados</strong>, los <strong>puntajes</strong> de <strong>referencia de Saber 11</strong> por programa, la convocatoria de <strong>becas</strong>, los apoyos socio-económicos y el paso a paso de inscripción.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"><strong>UniNorte</strong>, con alrededor de 10 mil estudiantes, ofrece <strong>29 pregrados</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De ellos, 23 programas acreditados y 11 con acreditación internacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>58% </strong>de sus estudiantes están en <strong>estratos 1, 2 y 3</strong>. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Tiene 2.985 becados de pregrado</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es una universidad con <strong>Acreditación Institucional en Alta Calidad</strong>.</p>
</blockquote>



<h2 class="wp-block-heading">El sello de una universidad que enseña a triunfar</h2>



<p class="wp-block-paragraph">El sello de UniNorte se expresa a través de cuatro atributos culturales que reflejan el comportamiento de quienes integran la universidad: la <strong>excelencia</strong>, la <strong>innovación</strong>, el<strong> liderazgo</strong> y la<strong> colaboración</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En su forma de ser y de actuar buscan: </p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Ser excelentes con sostenibilidad</li>



<li>Vivir la innovación como práctica</li>



<li>Ser líderes transformadores que empoderan e inspiran</li>



<li>Trabajar colaborativamente con alegría</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><a href="https://www.uninorte.edu.co/web/proyectoscampus/un-campus-con-identidad-caribe">Un campus con identidad caribe.</a></strong>  El compromiso de UniNorte con la preservación y promoción de los valores de la cultura y la identidad caribe, es parte de su sello. </p>



<p class="wp-block-paragraph">En el campus universitario vive la presencia de algunas de las figuras más representativas de lo que es la identidad caribe colombiana. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Por ello varios salones, edificios y espacios del campus han recibido el nombre de personalidades que, con su talento y trabajo, dejaron una huella imborrable en la memoria colectiva del ser Caribe. </p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="1024" width="724" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/08/Charla-UniNorte-para-pilos-del-Caribe-20agosto-2026-724x1024.jpg" alt="" class="wp-image-132266" /></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Semilleros de Becarios U</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Un proceso extracurricular desde grados octavo y noveno para llegar a la universidad mejor preparados para aprovecharla, sea ganando beca privada o cupo en universidad estatal acreditada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Semillero acompaña a estudiantes de desempeño académico destacado para que no solo obtengan un buen resultado en&nbsp;<strong>Saber 11</strong>, lo que ya es previsible, sino que lleguen a la educación superior con un&nbsp;<strong>proyecto de vida universitaria, competencias fortalecidas y una visión más amplia de sus posibilidades</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La ruta combina estímulo de habilidades cognitivas, orientación vocacional y socio-ocupacional, desarrollo de personalidad, conocimiento del mundo productivo, inmersión universitaria y preparación para el acceso a la educación superior.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Trazador misional de esta publicación</strong></p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">En su línea estratégica 2,&nbsp;<strong>Educación de calidad y equidad</strong>, la Fundación Color de Colombia tiene los programas de&nbsp;<strong>Semilleros de Becarios U</strong>&nbsp;(desde grados octavo y noveno para ayudar a la preparación de aspirantes a becas y a universidades públicas acreditadas)</p>



<p class="wp-block-paragraph">y de&nbsp;<strong>Semilleros Alpha Phi Alpha</strong>&nbsp;(desde primer semestre de pregrado para ayudar a una experiencia integral de proyecto de vida universitaria con metas altas y movilidad social).</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Fundación Color de Colombia</author>
                    <category>República de colores</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=132257</guid>
        <pubDate>Wed, 19 Aug 2026 03:37:56 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/imagen-destacada-en-blog.jpg?quality=60&amp;#038;w=1000" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Meet de @UniNorteCO con pilos del Caribe]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Fundación Color de Colombia</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">132257</post-id>    </item>
        <item>
        <title>Lo que debemos saber sobre El Niño: desde su origen hasta qué impactos podemos esperar en Latinoamérica &amp;#124; ENTREVISTA</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/lo-que-debemos-saber-sobre-el-nino-desde-su-origen-hasta-que-impactos-podemos-esperar-en-latinoamerica-entrevista/</link>
        <description><![CDATA[<p>En diálogo con Mongabay Latam, Ken Takahashi explica el ABC sobre el fenómeno climático de El Niño, que ya comienza a sentirse en la región y que tendrá este año un rol central en el clima</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>El doctor Ken Takahashi Guevara es investigador científico principal en el Instituto Geofísico del Perú.</em></li>



<li><em>En diálogo con Mongabay Latam explica el ABC sobre el fenómeno climático de El Niño, que ya comienza a sentirse en la región y que tendrá este año un rol central en el clima.</em></li>



<li><em>Takahashi Guevara repasa la historia de El Niño, su conexión con el cambio climático y su diferencia con La Niña.</em></li>



<li><em>Además, ahonda en cuáles son los efectos y consecuencias esperables en distintas zonas de América Latina.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">“Super El Niño” es uno de los nombres con los que los medios han bautizado a la versión 2026 de este fenómeno climático, pero definirlo es mucho más complejo de lo que parece, explica a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;el doctor Ken Takahashi Guevara, investigador científico principal en el Instituto Geofísico del Perú, en&nbsp;<strong>esta entrevista para conocer lo que debemos saber sobre El Niño</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este fenómeno climático, que ya le resta horas de sueño a las autoridades, empresarios y organizaciones científicas,&nbsp;<strong>está comenzando a tener sus efectos en países como Chile, Argentina, Perú, Ecuador y Colombia</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/07/aves-marinas-muertas-nidos-abandonados-el-nino-ecuador-peru/">Aves marinas muertas y nidos abandonados: la emergencia que deja El Niño en Ecuador y Perú</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Takahashi Guevara&nbsp;<strong>nos adentra en la historia, el origen del nombre, los impactos y lo que debemos esperar durante los próximos meses</strong>, con un pico de efectos entre octubre y febrero, según autoridades de varios de los países latinoamericanos que podrían verse afectados. Aquí, los pormenores explicados por uno de los expertos que mejor conoce el fenómeno.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_276352"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/16123129/Ken-Takahashi.jpeg" alt="El doctor Ken Takahashi Guevara es investigador científico principal en el Instituto Geofísico del Perú. " class="wp-image-276352" /><figcaption class="wp-element-caption">El doctor Ken Takahashi Guevara es investigador científico principal en el Instituto Geofísico del Perú. Foto: cortesía Ken Takahashi</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—¿Cómo definiría al fenómeno de El Niño?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">—Es una pregunta más compleja de lo que parece porque El Niño como fenómeno tiene muchos aspectos. La definición tiende a intentar reducir toda esa complejidad en algo sencillo.&nbsp;<strong>Lo principal que se ha tomado como definición es el calentamiento del océano Pacífico. A grandes rasgos, un calentamiento anormal por encima del promedio.</strong>&nbsp;A nivel internacional, a propósito de los impactos, se ha priorizado el monitoreo de la temperatura del océano en la superficie de la región del Pacífico Central, en la región que se le llama “Niño 3.4”. No es la única forma de medir El Niño, pero digamos que es la más prevalente, la más común a nivel internacional, aunque cada país debería definir o considerar una definición adecuada a sus necesidades, es decir, a qué aspectos del fenómeno lo afectan. No necesariamente siempre va a ser “Niño 3.4” el mejor lugar para monitorear y para definir El Niño.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entonces, en el caso de Estados Unidos, que propuso esa región “Niño 3.4”, esa es la mejor. En el caso de Perú, que estamos en la costa del Pacífico, la zona 3.4 sí es relevante para ciertos aspectos de lo que pasa en nuestro territorio. Por ejemplo,&nbsp;<strong>cuando se calienta esa región del océano, hay mayor probabilidad de déficit de lluvias en el país, sobre todo en la región andina y amazónica.</strong>&nbsp;<strong>Pero cuando se calienta la costa de Perú, puede resultar en grandes inundaciones en la región costera.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Entonces, en Perú oficialmente se define El Niño en las dos regiones. En la región que le llamamos “Niño uno más dos”, que es la región que está en la costa de Perú, y la región “Niño 3.4”.&nbsp;<strong>Por eso hablamos de El Niño en el Pacífico Oriental, y en el Pacífico Oeste y el Niño del Pacífico Central. Esto quiere decir que tenemos dos definiciones diferentes para El Niño, que nos afectan de diferente manera.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;</strong><a href="https://es.mongabay.com/2026/08/descartes-ilegales-camaras-revelan-operaciones-prohibidas-pesca-industrial-chilena/"><strong>Descartes ilegales: cámaras revelan operaciones prohibidas en la pesca industrial chilena</strong></a></p>



<p class="wp-block-paragraph">En la mayoría de los casos y países,&nbsp;<strong>lo que define va a ser la temperatura superficial del mar, porque históricamente El Niño se refería a una corriente oceánica cálida que venía a lo largo de la costa norte de Perú</strong>, desde el norte hacia el sur. El Niño tiene que ver más que nada con la temperatura del mar. Pero&nbsp;<strong>los impactos pueden ser, como mencionaba, muy diferentes, puede ser lluvias fuertes o sequías.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273989"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/06/24014302/1-Nino-Incendios_NOAA.jpg" alt="" class="wp-image-273989" /><figcaption class="wp-element-caption">Imagen satelital que muestra un cambio en las temperaturas de la superficie marina a la altura de la línea ecuatorial en el océano Pacífico. Foto: cortesía NOAA Satellites</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Sobre la temperatura: el océano varía en forma más lenta, o sea, sus variaciones son más lentas que las atmosféricas. Entonces un índice basado en la temperatura del mar es más estable que el de un índice basado en la circulación de la atmósfera. Permite ver mejor las variaciones lentas asociadas a este fenómeno que es, en principio, lento pero que tiene otros fenómenos encima que pueden generar “ruido” en el índice si es que se tomara otro tipo de variable atmosférica. Entonces por eso también en términos prácticos se utiliza la temperatura del mar y no los vientos o las lluvias.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—El Niño y el cambio climático son dos fenómenos separados, pero, ¿cómo se relacionan?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">—En paralelo a El Niño tenemos el proceso de calentamiento global. Lo que vemos&nbsp;<strong>son dos fenómenos diferentes, ambos incidiendo sobre ese índice de aumento de la temperatura del mar.</strong>&nbsp;Es importante diferenciar los impactos de El Niño y los impactos del cambio climático. Se vienen actualizando los índices a nivel internacional para remover la señal del cambio climático, del calentamiento global, es decir que se le está restando la señal del cambio climático para que no se confundan, para que no parezca que El Niño es más caliente de lo que en realidad es porque el calentamiento global le está ayudando.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la medida en que no se esté corrigiendo, eso puede estar sobredimensionando la magnitud del evento.&nbsp;<strong>Lo que sí es también importante es que ambos pueden amplificar impactos</strong>&nbsp;y algo que ocurrió en 2023-2024 es que la señal de El Niño y el cambio climático, ambos, contribuyeron a una tremenda sequía en la Amazonía, lo que ha resultado en un número récord de incendios forestales.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271647"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/21211717/Captura-de-pantalla-2026-04-21-a-las-2.17.02-p.m.png" alt="" class="wp-image-271647" /><figcaption class="wp-element-caption">Las barras muestran la probabilidad de El Niño (barras rojas), ENSO-Neutral (barras grises) y La Niña (barras azules) para nueve temporadas superpuestas de tres meses (cada letra representa un mes; por ejemplo, M = mayo; J = Junio). El sombreado de color dentro de las barras indica las probabilidades de diferentes categorías de intensidad de El Niño o La Niña (débil, moderada, fuerte y muy fuerte). Tabla: cortesía NOAA junio 2026</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En la costa norte de Perú, durante El Niño, el calor tiende a ser y está siendo bastante intenso, y eso puede producir impactos en la salud humana.&nbsp;<strong>Si tenemos el calentamiento global más El Niño, entonces la situación puede ser mucho más severa.</strong>&nbsp;Ambas señales deben separarse para poder entender bien, diferenciar bien los impactos. Pero una vez que se separan, uno tiene que ver también como es la interacción entre sí.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—¿Cuál es la diferencia con La Niña, otro fenómeno climático?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">—Viene del concepto original de El Niño. A finales del siglo XIX, en Perú tuvimos un evento que llamamos El Niño. Fue en 1891. La corriente cálida del norte hizo que la costa norte de Perú tuviera fuertes lluvias e inundaciones. Un par de años después se identificó que ese calentamiento está asociado a esta corriente de El Niño.&nbsp;<strong>A la corriente de El Niño se le llamaba así porque ocurría normalmente después de Navidad y por lo tanto se asoció al niño Jesús.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_257253"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/02/05164850/amazon_241207145631c-2.jpg" alt="" class="wp-image-257253" /><figcaption class="wp-element-caption">En 2024, los ríos de la Amazonía se secaron en parte por El Niño. La sequía también puede ser un efecto de este fenómeno en algunas zonas donde se reduzcan las lluvias. Foto: Rhett Butler</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando a lo largo del siglo XX se empezó a desarrollar más la investigación sobre el fenómeno se encontró que sobre todo en la región del Pacífico Central había fases cálidas y fases frías que eran más o menos similares en cuanto a su magnitud. Y&nbsp;<strong>teníamos un nombre para la fase caliente, pero no para la fase fría</strong>. En los años 80 algunos investigadores empezaron a plantear algunos posibles nombres para la fase fría. Empezaron a pensar qué cosa es lo opuesto al niño. Alguien propuso “el viejo”, otro propuso un “antiniño”, que no era el nombre más afortunado.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271646"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/21211400/Tabla-El-Nino-2026.png" alt="" class="wp-image-271646" /><figcaption class="wp-element-caption">Las barras muestran la probabilidad de El Niño (barras rojas), ENSO-Neutral (barras grises) y La Niña (barras azules) para nueve temporadas superpuestas de tres meses (cada letra representa un mes; por ejemplo, M = mayo; J = Junio) en Latinoamérica. Tabla: cortesía NOAA junio 2026</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Finalmente el que quedó fue La Niña. El Niño es el caliente, La Niña es la fría, según esa lógica.</strong>&nbsp;Ahora, en cuanto a las variaciones en el Pacífico Central, efectivamente es más o menos simétrico lo que pasa con la fase caliente y la fría, solamente que los efectos tienden a ser los opuestos. Es decir, a grandes rasgos,&nbsp;<strong>si El Niño produce lluvias mayores en una región, La Niña produciría lluvias reducidas.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En el caso de Perú, La Niña no es tan simétrica porque el enfriamiento de la costa nunca va a ser tan intenso como el calentamiento que se puede presentar durante El Niño. Entonces aquí si no es tan equivalente.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—¿Por qué los científicos informan que hay sequías debidas a El Niño en ciertos países o ciertas zonas de ciertos países y en otros hay inundaciones por el mismo fenómeno?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">—En primer lugar, cualquier lugar del mundo va a tener variabilidad en su clima, que responde a una diversidad de factores.&nbsp;<strong>La ventaja de El Niño o La Niña es que son predecibles.</strong>&nbsp;Es decir, debido a que conocemos muy bien cómo funciona,&nbsp;<strong>somos capaces de simular su comportamiento con estas herramientas que llamamos modelos climáticos</strong>. Y debido a que es un fenómeno de gran escala espacial, o sea, que ocupa todo el océano Pacífico tropical, y el océano es mucho más lento que la atmósfera, eso da una capacidad de hacer predicciones con varios meses de anticipación y las predicciones, a grandes rasgos son bastante buenas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;</strong><a href="https://es.mongabay.com/2026/08/argentina-burlaron-ley-bosques-provincia-chaco-deforestar-medio-millon-hectareas-estudio/"><strong>Argentina: cómo burlaron la Ley de Bosques en la provincia de Chaco para deforestar medio millón de hectáreas | ESTUDIO</strong></a></p>



<p class="wp-block-paragraph">El Niño es la señal de variabilidad climática, quizás una de las más grandes, sino la más grande en cuanto a sus impactos a nivel global y que además es predecible. Pero si nos fijamos en un lugar cualquiera en el mundo, no todas las variaciones se deben a El Niño.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_264092"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/08/23114618/7X4A1738.jpg" alt="" class="wp-image-264092" /><figcaption class="wp-element-caption">La anchoveta es el alimento de aves guaneras cuyos excrementos sirven para fertilizar las praderas submarinas donde se encuentran las algas. El Niño está afectando la disponibilidad de alimento en el Pacífico. Numerosas aves han sido encontradas muertas en las costas de Perú por falta de alimento. Foto: Sebastián Castañeda</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora, habiendo dicho eso, ¿cómo funcionan los impactos de El Niño? Básicamente es que&nbsp;<strong>si se calienta la región del Pacífico Central, el llamado “Niño 3.4”, facilita que las regiones de máximas lluvias, las tormentas que normalmente están más en el oeste del Pacífico se desplacen hacia el este, hacia la región central</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esas zonas de tormentas son zonas donde las corrientes atmosféricas están ascendiendo, es decir, de la superficie hacia la parte más alta. Entonces, normalmente hay una circulación de la atmósfera que asciende en el oeste del Pacífico y desciende en el este, y toda esa circulación se desplaza un poco hacia el este.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Está generando un ascenso del aire donde antes no había ese ascenso, y eso produce este tipo de perturbaciones.</strong>&nbsp;Eso tiende a producir ondas en todas las direcciones. Como el planeta Tierra es una esfera y está rotando, esas ondas no son circulares, sino que tienen una geometría bastante compleja que hace que la distribución de la presión atmosférica y los vientos se alteren de manera distinta en todas partes del mundo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entonces,&nbsp;<strong>en ciertas zonas vamos a tener que hay más viento que viene desde la zona cálida de los trópicos y en otras zonas de repente va a tener más aires que vienen de las zonas polares.</strong>&nbsp;<strong>Es bien complejo y cada región va a tener un impacto diferente, dependiendo de dónde está. En algunos casos sequías o inundaciones</strong>, otro caso puede ser más caliente, más frío.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el caso de Perú, ese desplazamiento en el Pacífico central de las aguas calientes puede producir mayores sequías en los Andes y la Amazonía. En el noreste de Brasil también tiende a producir más sequías. Lo que quizás es más homogéneo en los impactos de El Niño es que la región tropical tiende a calentarse en promedio. Pero los que son cambios en los vientos, en las lluvias, en las sequías, etcétera, eso sí es mucho más heterogéneo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_274400"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/07/04000856/MCB-pampa-antes-y-despues.jpg" alt="En la isla Macabí, donde en 2021 encontraron más de 2000 pingüinos de Humboldt, ahora contabilizaron tres. Foto: cortesía Sebastián Lozano-Sanllehi / Unidad de Investigación en Ecología y Conservación de Aves Marinas de la Universidad Científica del Sur" class="wp-image-274400" /><figcaption class="wp-element-caption">En la isla Macabí, Perú, donde en 2021 encontraron más de 2000 pingüinos de Humboldt, ahora contabilizaron tres. Foto: cortesía Sebastián Lozano-Sanllehi/Unidad de Investigación en Ecología y Conservación de Aves Marinas de la Universidad Científica del Sur</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—Entonces los impactos pueden ser muy distintos dependiendo de la ubicación geográfica…</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">—El Niño tiene sus particularidades que hacen que también sus propios impactos sean distintos. Algo que es muy importante es esta diferencia entre el calentamiento en el este y el centro del Pacífico. Entonces&nbsp;<strong>ahora la comunidad científica empieza a hablar de El Niño del Pacífico Central, el Niño del Pacífico Oeste</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>En Perú, las diferencias entre ambos son muy grandes. Esa misma lógica la puede aplicar al resto del mundo y va a encontrar que puede haber ligeras diferencias. El Niño más caliente en el este que en el centro o viceversa.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—¿Existe un “Súper El Niño” para 2026 y el verano de 2027? ¿Vendrá un Niño recargado en su intensidad e impactos?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">—Científicamente, no manejamos ese nombre. Este “súper” creo que empezó en algún momento frente a los resultados de las simulaciones de ciertos modelos climáticos de europeos que empezaron a proyectar un calentamiento bastante intenso, pero&nbsp;<strong>no es un concepto que se maneje científicamente</strong>. Cada año que va a ocurrir un evento hay un nuevo nombrecito. Existió “El Niño Godzilla”, recuerdo, hace unos años.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El “súper” hace pensar a la gente en los impactos. Y los impactos no son necesariamente proporcionales al nivel de calentamiento que se dé en el mar</strong>. Entonces podemos tener un «súper calentamiento», pero no una «súper lluvia». No necesariamente. Y en particular, en Perú se está proyectando que lo más probable es que sí haya fuertes lluvias, como ocurrió en 1998 en la costa norte de Perú. Pero tampoco es que esté garantizado al 100 %.&nbsp;<strong>El calentamiento es más predecible. Las lluvias son más complejas.</strong>&nbsp;<strong>No se puede asegurar que va a haber súper impactos, pero obviamente tenemos que prepararnos para esa posibilidad.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269377"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/06164613/Inundaciones-Bllur-1.jpg" alt="Más de 4000 damnificados ha dejado hasta el momento la temporada de lluvias en Perú. Foto: Defensa Civil" class="wp-image-269377" /><figcaption class="wp-element-caption">Damnificados por la temporada de lluvias en Perú. Foto: Defensa Civil</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—¿Existen ya mapas de dónde puede llegar a haber más lluvia y dónde menos, dónde podría haber sequía?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">—Hay muchos mapas estadísticos y es lo que normalmente uno toma como referencia para evaluar la posibilidad de esos impactos. Pero esos mapas no son determinantes y normalmente lo que ocurrió un año dado no coincide necesariamente con el mapa de ahora. Hay aspectos que sí son recurrentes:&nbsp;<strong>reducción de lluvias en Colombia o noreste de Brasil, o quizás las lluvias en el norte de Argentina.</strong>&nbsp;Eso es algo que podríamos decir que es lo más esperable, pero no necesariamente se va a dar. Los pronósticos de clima se hacen en términos de probabilidades.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>—Después de los últimos fenómenos de El Niño que se vivieron, ¿cree que hemos aprendido a prepararnos para los impactos?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">—Puedo hablar un poco más sobre Perú. Y yo diría que no,&nbsp;<strong>no hemos aprendido realmente mucho</strong>. Lo digo porque muchas de las lecciones que se recogen de los eventos recientes son lecciones que se han recogido hace ya 100 años y sin embargo todavía no se ponen en práctica.&nbsp;<strong>Hay lecciones identificadas pero no necesariamente aprendidas.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La prevención es algo que se hace años antes, no cuando el pronóstico nos dice que tal cosa puede ocurrir. Entonces&nbsp;<strong>el pronóstico no debería ser lo que nos lleve a las acciones.</strong>&nbsp;En Perú, por ejemplo, en nuestra costa norte, aún no tienen un drenaje pluvial en las ciudades que son afectadas típicamente por las lluvias.<strong>&nbsp;Hace 100 años ya se sabía que era necesario, pero todavía no se implementa.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269565"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/02/12162009/AP-inundaciones-febrero-colombia-2026-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-269565" /><figcaption class="wp-element-caption">Residentes intentan recuperar sus pertenencias de sus casas inundadas luego de que la lluvia provocara el desbordamiento del río Sinú, el lunes 9 de febrero de 2026, en Montería, Colombia. Foto: AP/Fernando Vergara</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Hay una particularidad con el periodo de recurrencia: no es suficientemente corto, es decir, toma tiempo entre un evento de lluvia y otro, y mientras tanto cambiaron las autoridades.</strong>&nbsp;Entonces nunca se hace bien. Es un problema que los impactos de El Niño no sean más recurrentes porque no nos obligan a tomar acción. Pero obviamente hay un montón de otros factores que condicionan que no estemos haciendo lo que sabemos que deberíamos estar haciendo para prevenir esos impactos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong>&nbsp;una carretera destruida por las fuertes lluvias que provocaron inundaciones en Arequipa, Perú, el lunes 23 de febrero de 2026.&nbsp;<strong>Foto:</strong>&nbsp;AP/José Sotomayor</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/emilia-delfino/">Emilia Delfino</a></em> <em>en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/08/el-nino-origen-impactos-latinoamerica-entrevista/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
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        <pubDate>Mon, 17 Aug 2026 18:00:08 +0000</pubDate>
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