<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
    xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
    xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
    xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
    xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
    xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
    xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
    xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"
    >

<channel>
    <title>Blogs El Espectador</title>
    <link></link>
    <atom:link href="https://blogs.elespectador.com/search/trata%2Bde%2Bblancas/feed/rss2/" rel="self" type="application/rss+xml" />
    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Wed, 24 Jun 2026 01:23:52 +0000</lastBuildDate>
    <language>es-CO</language>
    <sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
    <sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
    <generator>https://wordpress.org/?v=7.0</generator>

<image>
	<url>https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/11163253/cropped-favicon-96-32x32.png</url>
	<title>Todos los resultados de blogs de trata+de+blancas | Blogs El Espectador</title>
	<link></link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
        <item>
        <title>Sobre una pintura de Gauguin</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/catrecillo/sobre-una-pintura-de-gauguin/</link>
        <description><![CDATA[<p>El análisis de una obra de arte se puede enfocar desde posiciones muy distintas, sea: entendiendo el proceso cognitivo, o la obra como producto socio-económico, o la obra en relación con su época, buscando su significado simbólico, iconológico o, encontrando meramente los aspectos formales de su construcción. El análisis se puede enfocar comparativamente con otras [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">El análisis de una obra de arte se puede enfocar desde posiciones muy distintas, sea: entendiendo el proceso cognitivo, o la obra como producto socio-económico, o la obra en relación con su época, buscando su significado simbólico, iconológico o, encontrando meramente los aspectos formales de su construcción. El análisis se puede enfocar comparativamente con otras obras del mismo autor a fin de encontrar los aspectos comunes que conforman la categoría que llamamos <em>estilo</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los juicios sobre una obra de arte dependen en gran medida de la experiencia y expectativa del observador. Analizaré aquí de la obra titulada: <em>Dos tahitianas al borde del agua.</em> Una pintura pequeña de 67 x 90 centímetros, que en la actualidad se encuentra en el museo del Louvre, y fue pintada en 1899, durante la segunda estancia de Gauguin en Tahití.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los críticos y conocedores de arte miran el cuadro, no solo buscando patrones temáticos en los elementos de la composición —además de hacer análisis de la simetría, el equilibrio, el color, la luz, la textura, el contraste, la composición—, sino también haciendo relaciones de la obra escogida con otras de épocas distintas o de la misma época. Usan la información que tienen sobre la obra y el artista, y hacen conexiones con el resto de la información general y particular que tienen previamente. Entendamos que esta información crece y cambia constantemente, por lo que los juicios personales también podrían cambiar con el tiempo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para empezar, el conocedor de arte necesita identificar al artista, conocer el título y la fecha en que fue pintada la obra, pues dan datos importantes.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Se sabe por las cartas y escritos que dejó Gauguin que desde 1887 había dejado de seguir la moda pictórica del <em>Impresionismo</em>.</li>



<li>A Francia llegaban grabados japoneses, desde 1860, importados y también papel de envolver con llamativos y hermosos estampados. El grabado japonés era supremamente interesante y novedoso pues gráficamente mostraba una clara división entre la línea y la mancha. Por otro lado, los grabados japoneses tenían un manejo de la perspectiva poco usual y unos puntos de vista del observador originales y novedosos (aprovechados y explorados al máximo por Gauguin).</li>



<li>El cloisonismo estaba de moda. Viene de la palabra francesa <em>cloison, </em>que significa partición: un tipo de decoración para los utensilios de hierro, en que la superficie esmaltada iba fraccionada entre líneas finas de metal.</li>



<li>La influencia inglesa estaba presente en el ambiente con su movimiento <em>Arts and Crafts</em>, que ponía su fuerza e interés en las artes menores, artesanales y decorativas.</li>



<li>La fotografía ya se había inventado, hacía cuarenta años, por lo que el deseo de hacer pinturas “realistas” se había perdido y predominaba una nueva preocupación: la exaltación de los medios artísticos en sí mismos.</li>



<li>En la cultura literaria estaba de moda la tendencia simbolista encarnada en la imaginación, lo sobrenatural y las grandes alegorías del destino humano.</li>



<li>Los artistas se consideraban a sí mismos profetas del arte para cuyo propósito usaban un discurso visual.</li>



<li>Los artistas de fines del siglo 19 estaban interesados también en todo lo arcaico y sacramental, y obsesionados por averiguar los profundos instintos del ser.</li>



<li>Muchos artistas buscaron inspiración y originalidad en otros reinos étnicos. En palabras del crítico de arte Robert Huges: “El deseo de ser primitivo estaba muy en función del imperialismo <em>fin-de-siecle</em>; resultaba atractivo para las personalidades fuertes y las mentes dominantes.”<a id="_ednref1" href="#_edn1">[i]</a></li>



<li>Respecto al arte Moderno, Paul Valèry dijo que “Tiende a explotar casi exclusivamente la sensibilidad <em>sensorial</em> a expensas de la sensibilidad general o afectiva y de nuestras facultades de construcción, de adición de duraciones y de transformación de nuestro espíritu. Sabe de maravilla cómo excitar la atención y usa cualquier medio para lograrlo: intensidad, contraste, enigma, sorpresa.”<a id="_ednref2" href="#_edn2">[ii]</a></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Lo anterior era una referencia rápida a la época y sus ideales.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lo que sabemos del artista</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Paul Gauguin nació en París en 1848.</li>



<li>Consideró al pintor Pissarro su auténtico maestro.</li>



<li>En el proceso de su pintura prefirió usar la memoria y desdeñar la observación directa que era en ese entonces el método de los impresionistas.</li>



<li>El pintor Degas fue repetidas veces su punto de referencia en las composiciones y en las perspectivas inusitadas.</li>



<li>De la herencia japonesa tomó el antinaturalismo en la acentuación del dibujo y el uso del color.</li>



<li>Gauguin fue un admirador del sincretismo —fusión y coexistencia de técnicas, estilos, iconografías o creencias de diferentes culturas o períodos históricos en una única obra.</li>



<li>No temió ni evitó ser decorativo.</li>



<li>Su ambición como artista fue reconciliar al arte con los sueños y las ambiciones humanas. Para simbolizar esto utilizó el color y la forma.</li>



<li>Creyó en las palabras de Baudelaire cuando dijo que “El arte debía ser lujo, calma y voluptuosidad.”</li>



<li>Quiso, cómo pintor, liberarse de todas las convenciones del color y la línea. Quiso poseer la materia, y tratar de reconocer en la naturaleza el paisaje que había visto con el pensamiento.</li>



<li>Dijo: “He tratado de hablar del color y de explicarlo como materia viva; como el cuerpo de un ser animado. Me queda su espíritu, su fluido inaferrable (&#8230;) hablar del color que estimula la imaginación enriqueciendo nuestro sueño y abriendo nuevos horizontes hacia el infinito y lo ignoto.”<a id="_ednref3" href="#_edn3">[iii]</a></li>



<li>Dejó Francia en 1891 y se fue a vivir a Tahití; tenía cuarenta y tres años.</li>



<li>Émile Bernard (1868–1941), que era veinte años menor que él, influenció su trabajo enormemente. Lo empujó a decidirse de una vez y para siempre por el uso simbólico y violento del color, por una paleta de colores puros y cálidos y por la demarcación decidida de los contornos por medio de la línea.</li>



<li>Gauguin fue intransigente, individualista, anarquista y un defensor acérrimo de su libertad personal.</li>



<li>En 1891 pintó en Tahití <em>Dos tahitianas al borde del agua</em>.</li>



<li>En 1897, a causa de su pobreza, decidió suicidarse en Tahití; ingirió arsénico, pero no murió.</li>



<li>El 8 de mayo de 1903 murió agotado en Hiva Hoa, pequeña isla de las Marquesas.</li>



<li>Nunca tuvo éxito comercial.</li>
</ul>



<h1 class="wp-block-heading">Mi percepción de la obra <em>Dos tahitianas al borde del agua</em></h1>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" src="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/7/73/Paul_Gauguin_056.jpg/960px-Paul_Gauguin_056.jpg" alt="" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Una pintura de 67 x 90 centímetros se puede considerar pequeña. <em>Grosso modo</em> se ven dos mujeres jóvenes sentadas en una playa. En el fondo y ocupando una cuarta parte del cuadro se ve el mar. El mar es de color verde y en medio de éste se encuentra una franja de verde más claro, nítidamente diferenciada en sus contornos por una línea amarilla. Podemos deducir cuatro insinuaciones de crestas de olas por las delgadas franjas ondulantes de color más claro, casi blanco.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tanto la playa como el mar están tratados sin cualidades atmosféricas. Los colores no sólo no se desvanecen con la distancia, sino que además en el fondo, donde debería el color ser claro y azulado, el verde del mar es más intenso y oscuro que el amarillo de la playa, lo que hace que la escena se aplane. El observador está situado a la izquierda del cuadro. Ve la espalda y el pelo de la mujer de la izquierda y la cara de frente y el cuerpo entero de la mujer de la derecha. La línea de horizonte está más arriba del límite del cuadro. El observador mira a las mujeres desde arriba. El pintor se ha acercado tanto a la imagen que algunos pedazos se salen del marco. El centro del cuadro tiene poca información, pues está ocupado por las flores blancas del vestido de una de las muchachas y un pie enorme en el que no se han aplicado las leyes de la reducción del tamaño por la distancia. Esto muestra su anarquismo. La forma del pie está simplificada hasta lucir primitiva. De las pocas sombras se puede concluir que la luz viene del lado derecho. La cara de la mujer de vestido rosa proyecta sobre este una sombra de color rosa-azul más intenso. Las sombras que proyectan los cuerpos sobre la playa son verdes y también contienen un poco de azul. Han dejado de ser solo sombras y adquieren valor como color.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El tratamiento de las superficies de color no es del todo consistente. El mar, la playa, la cola de caballo, la cara, el pie y la falda de la mujer de rojo son de colores planos sin gradaciones ni texturas. Los bordes están marcados por líneas nítidas. Esto produce un efecto muy distinto al de los cuadros impresionistas, pues inmoviliza la imagen y deja de ser una impresión visual para convertirse, si se puede decir, en una imagen mental. El vestido rosa, las manos, la cara y los pies de la mujer que mira de reojo están tratados con manchas que iluminan y dan sombra a los volúmenes. En un primer plano, el brazo grueso posee un burdo sombreado de carácter gráfico. Las sombras de la cara de la mujer que está de frente son verdes y no están matizadas. Aunque es un cuadro muy plano, se puede tener una sensación de espacio por efecto de la superposición de unos planos sobre otros, como el brazo de la mujer de cabello largo que se superpone a ella o el vestido rosa que tapa una pequeña parte del vestido rojo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las figuras, vestido rosa, pie, mano y cabeza invaden el cuadro y se salen del marco. Este sangrado de las figuras era muy común en los grabados japoneses que llegaban a Francia. Amarillo cálido, rojo intenso, negro azulado, blanco azulado, rosa y verde son los colores de esta paleta irreal y cálida escogida por Gauguin. Son bellos los pocos toques de luz blanco-azulado sobre el cabello, acompañado de unas pequeñas manchas rojas, en el caso de la mujer que está a la izquierda. Sobre la frente de la otra muchacha hay una pincelada de tono marrón naranja que da algo de volumen a la cara muy plana de por sí. La luz no es intensa pues no hay contrastes de color; no obstante, el color es intenso y bello. El color azul remplaza al blanco cuando está en la sombra.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El estado sicológico que expresan los dos rostros es de desesperanza. Los cuerpos están relajados, sin dinamismo. La mujer de la izquierda tiene los ojos casi cerrados o parece estar ensimismada. La mujer de la derecha mira de reojo, tiene entre sus manos unas fibras de color naranja pero no se dispone a trabajar con ellas. Parece desolada, es la expresión del que ha recibido una mala noticia y no reacciona pues no tiene esperanza de cambiar la realidad. El tiempo parece detenido, y no brisa el mar. Sobre la arena hay desdibujados, aparentemente, una caja de cerillas, una flor sin color, un gancho y una fibra enroscada que se la traga la arena.</p>



<h1 class="wp-block-heading">Lo que nos dice el título</h1>



<p class="wp-block-paragraph">Una de las claves semánticas más importantes para analizar una obra nos la da el título. Su importancia es enorme, no sólo para ayudar a fijar la obra en la memoria, sino que incide en el tiempo que la vamos a recordar. La percepción va ligada obligatoriamente a la memoria y a la expectativa. Estamos condicionados a interpretar lo que vemos, aunque se trate de una mancha informe de tinta. La percepción es una transacción entre nosotros y el mundo. El título y la imagen interactúan, ponen en acción una sucesión de asociaciones. Sabemos que los simbolistas usaban el título no para particularizar, sino por lo contrario, para generalizar. Todo esto con el fin de darle solemnidad a la imagen. Por eso del título, <em>Dos tahitianas al borde del agua,</em> podemos inferir que no se trata de “Noa” y “Ptan”, sino de todas y al mismo tiempo de ninguna mujer de Tahití. Son dos mujeres escogidas al azar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En mi opinión, Gauguin es uno de los artistas más interesantes que ha dado este mundo. Las paletas de colores que usó, que inventó, desafiaban en su momento todas las convenciones, así también los encuadres y el punto de vista del observador llegaron a ser prodigiosos. El pintor nos pone a descifrar desde dónde se están mirando las escenas. Las escenas mismas son entre misteriosas, simbólicas y realistas. Uno sabe que está viendo una realidad, pero en esa realidad entra la magia. Y no son realidades oníricas ni surrealistas, pero a veces son situaciones casi inverosímiles. Los combinados de colores, las sustituciones que hizo para crear algo de volumen y sombras fueron innovadoras y únicas. Esto no quiere decir que las veamos solo en él. Se debe a que ha sido copiado por una variedad enorme de artistas y de diseñadores gráficos. En Colombia, en muchas de las obras de Beatriz González es evidente la influencia y copia de las paletas colorísticas de Gauguin. Las composiciones pictóricas de Gauguin son, una por una, de lo más extraordinario que ha existido jamás.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Continuará la próxima semana.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> Huges Robert. <em>A toda crítica: ensayos sobre arte y artistas</em>. Barcelona. Anagrama. 1992. Pág. 20.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> Valery, Paul. <em>Piezas sobre arte</em>. Madrid. Visor Dis. 1999. Pág. 68</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a>Bertone, Virginia. <em>Gauguin</em> En: Pockets Electa. Sociedad Editorial Electa España. 1995. Pág. 59 (Gauguin, Paul, <em>Escritos de un salvaje</em> -1884-1903-, Milán 1893)</p>
]]></content:encoded>
        <author>Ana Cristina Vélez</author>
                    <category>Catrecillo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129798</guid>
        <pubDate>Sun, 31 May 2026 12:13:26 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-3.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Sobre una pintura de Gauguin]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ana Cristina Vélez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Lágrimas en el arte</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/catrecillo/lagrimas-en-el-arte/</link>
        <description><![CDATA[<p>En la historia de la pintura, el drama se ha representado en innumerables ocasiones. La forma más común es a través de la muerte de Cristo y los diversos descendimientos de la cruz. Sin embargo, estas representaciones suelen carecer de lágrimas, pues capturarlas pictóricamente es un asunto complejo. Las lágrimas son difíciles de pintar debido [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">En la historia de la pintura, el drama se ha representado en innumerables ocasiones. La forma más común es a través de la muerte de Cristo y los diversos descendimientos de la cruz. Sin embargo, estas representaciones suelen carecer de lágrimas, pues capturarlas pictóricamente es un asunto complejo. Las lágrimas son difíciles de pintar debido a su tamaño reducido en relación con el rostro, dificultad que aumenta si se retratan cuerpos completos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Miremos la cara de la Virgen en el mural de Giotto, <em>Lamentación sobre Cristo muerto</em> (Florencia, 1337). Su expresión es de una tristeza desgarrada; no obstante, su rostro está seco. Giotto evitó representar las lágrimas y utilizó, en su lugar, el recurso de la expresión facial. Este es también un recurso difícil de manejar, pues las expresiones de risa y de llanto suelen parecerse mucho.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="888" height="747" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/05080130/Screenshot-2026-04-01-110329.png" alt="" class="wp-image-127670" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/05080130/Screenshot-2026-04-01-110329.png 888w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/05080130/Screenshot-2026-04-01-110329-300x252.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/05080130/Screenshot-2026-04-01-110329-768x646.png 768w" sizes="(max-width: 888px) 100vw, 888px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Giotto, <em>Lamentación sobre Cristo muerto</em> (Florencia, 1337).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Leonardo da Vinci fue uno de los primeros en observar cómo se movían los músculos de la cara al llorar. Advirtió que el pintor debía tener cuidado, ya que las expresiones de risa y llanto son casi idénticas: &#8220;En el que ríe y el que llora no varían los ojos ni las cejas, solo la boca&#8221;. No se podía correr el riesgo de que el retrato pareciera riendo de forma histérica en vez de llorando.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La constancia de la percepción —un concepto que no explicaré a fondo aquí— hace que veamos los objetos como &#8220;debemos&#8221; entenderlos y no como se ven en realidad. Prestamos atención a lo que nos interesa sin medir su tamaño relativo. Para constatar que no vemos con los ojos, sino con la inteligencia visual, tenemos como prueba las imágenes que capturamos con nuestras cámaras. Es al tomar una foto de esa escena que nos emociona cuando nos enfrentamos a la realidad del tamaño relativo. ¿Quién no ha experimentado la desilusión al intentar capturar la enorme luna que ve con sus ojos, para luego verla en la pantalla del teléfono tan minúscula que ni se percibe? ¿O ese árbol caído en la carretera que en la foto resulta apenas perceptible?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las lágrimas representan un desafío técnico por varias razones:</p>



<p class="wp-block-paragraph">Carecen de color propio. Su apariencia depende totalmente de lo que hay detrás (la piel, el iris, las pestañas) y de lo que tienen enfrente (la fuente de luz). Al ser una esfera líquida, actúan como una lupa: la lágrima debe magnificar y deformar la textura de la piel que cubre.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El pintor debe dominar el truco de dónde poner el máximo brillo, o sea, el punto blanco de óleo y la sombra proyectada. Ambos se sitúan en posiciones que parecen contraintuitivas para el inexperto, lo que hace que, si se pintan &#8220;lógicamente&#8221;, parezcan manchas planas. Si se pintan demasiado blancas o definidas, parecen de cristal o de plástico.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="444" height="840" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/05080418/van-der-wayden.jpg" alt="" class="wp-image-127671" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/05080418/van-der-wayden.jpg 444w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/05080418/van-der-wayden-159x300.jpg 159w" sizes="(max-width: 444px) 100vw, 444px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Fragmento de<em> El descendimiento</em>, de Roger van der Weyden</p>



<p class="wp-block-paragraph">La lágrima tiene un volumen definido debido a la tensión superficial. En el borde del párpado, el líquido forma una curva cóncava que atrapa la luz de una manera específica. Si, en cambio, rueda por la mejilla, deja un rastro de humedad, que brilla distinto al resto del rostro. Es necesario hacer un cambio de color sumamente sutil.</p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized"><img decoding="async" width="1024" height="767" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/05080818/13414f78-f84e-4877-ae9b-4b97fc65830e-1024x767.jpeg" alt="" class="wp-image-127674" style="aspect-ratio:1.335086950168055;width:329px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/05080818/13414f78-f84e-4877-ae9b-4b97fc65830e-1024x767.jpeg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/05080818/13414f78-f84e-4877-ae9b-4b97fc65830e-300x225.jpeg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/05080818/13414f78-f84e-4877-ae9b-4b97fc65830e-768x575.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/05080818/13414f78-f84e-4877-ae9b-4b97fc65830e.jpeg 1091w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Pintar una lágrima requiere una observación minuciosa de las variaciones de tono. Debido a la acumulación de luz dentro de la gota, la piel debajo de ella suele verse más vibrante o saturada. Muchos pintores logran el realismo pintando únicamente los puntos de luz extrema y las sombras arrojadas; pintan, literalmente, la ausencia de materia a través de su efecto en el entorno.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Muchos pintores logran el realismo pintando solamente los puntos de luz extrema y las sombras arrojadas que el líquido proyecta sobre el relieve de la piel; pintan, literalmente, la ausencia de materia a través de su efecto en el entorno.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No se pueden exagerar, pues su peso sentimental es enorme. Las lágrimas más bellas de la historia de la pintura las hizo Roger van der Weyden, pintor flamenco, alrededor de 1435 en su tríptico <em>El descendimiento</em>. Esta es una de las obras más exquisitas y conmovedoras de la historia de la pintura europea, en mi opinión. Las lágrimas de la virgen son grandes pero el manejo que hace el artista es tan perfecto que resulta imposible notar su artificialidad. En el arte, a veces el artificio es necesario, pues precisamente corrige nuestra (in)habilidad biológica para percibir o para sentir, y rebusca la manera de lograrlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al comparar las lágrimas de la ingeniera Diana Trujillo en una fotografía (aunque sean de felicidad) con las de la Virgen de van der Weyden, la imagen explica lo dicho: a veces el drama pictórico es más real en el arte que en la vida misma. La realidad suele estar rodeada de distractores; en la pintura, solo existe lo que se muestra. Además, la vida puede ser tan demandante que nos distrae de la tristeza y no nos deja un minuto para vivir nuestra &#8220;luna de miel del dolor&#8221;.</p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="842" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/05080631/IMG_6391-842x1024.png" alt="" class="wp-image-127672" style="aspect-ratio:0.8222667236685193;width:364px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/05080631/IMG_6391-842x1024.png 842w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/05080631/IMG_6391-247x300.png 247w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/05080631/IMG_6391-768x934.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/05080631/IMG_6391.png 1206w" sizes="auto, (max-width: 842px) 100vw, 842px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Muchas formas de arte, cuando su propósito es desencadenar un número determinado de emociones, se alejan de la mera realidad y encuentran trucos para que experimentemos lo que el artista desea. Como mencioné en un artículo anterior, no tiene sentido juzgar si una imagen es verdadera o falsa. El hecho es que la virgen de van de Weyden llora, entendemos su dolor y nos conmueve.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Demos un salto en el tiempo para llegar a Pablo Picasso y sus mujeres que lloran con pañuelo o sin pañuelo. Picasso describe el drama interior. No cabe duda del sufrimiento intenso en esos rostros. No tendría sentido decir que son caras deformes, pues el llanto deforma el gesto. Quizás por eso nos apena mirar de frente a quien llora, pues es un rostro nuevo, irreconocible y, a veces, espantoso. Picasso ve lo que solemos evitar y lo retrata de forma contundente.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="579" height="672" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/05080743/Screenshot-2026-03-31-140249.png" alt="" class="wp-image-127673" style="aspect-ratio:0.8616226157074481;width:425px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/05080743/Screenshot-2026-03-31-140249.png 579w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/05080743/Screenshot-2026-03-31-140249-258x300.png 258w" sizes="auto, (max-width: 579px) 100vw, 579px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Otra vez nos enfrentamos al problema de la belleza y la verdad. El llanto elimina la belleza, pero la Virgen debe ser siempre bella, así que hay que hacer lo que en el Barroco y Renacimiento llamaron la &#8220;lágrima enjoyada&#8221;: una lágrima como si fuera una perla transparente para que el espectador pudiera sentir el dolor sin dejar que lo “grotesco” se apoderara del rostro. Al llorar, los ojos se hinchan, la nariz se enrojece, los labios se tuercen y aparecen arrugas que no están ahí habitualmente.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="623" height="829" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/05080926/Screenshot-2025-11-25-083538.png" alt="" class="wp-image-127675" style="aspect-ratio:0.7515166471301952;width:299px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/05080926/Screenshot-2025-11-25-083538.png 623w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/05080926/Screenshot-2025-11-25-083538-225x300.png 225w" sizes="auto, (max-width: 623px) 100vw, 623px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Lágrima verdaderamente enjoyada, producto de la IA</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sobre la verdad y la efectividad en el arte, vale la pena leer el siguiente artículo de Pérez Reverte que explica mi punto, pero en una fotografía: <a href="https://americanuestra.com/arturo-perez-reverte-el-miliciano-que-no-murio/">El miliciano que no murió</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Ana Cristina Vélez</author>
                    <category>Catrecillo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127669</guid>
        <pubDate>Sun, 05 Apr 2026 13:10:20 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-3.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Lágrimas en el arte]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ana Cristina Vélez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Perú: monitores comunitarios y un dron con cámara térmica le siguen el rastro al mono choro cola amarilla</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/peru-monitores-comunitarios-y-un-dron-con-camara-termica-le-siguen-el-rastro-al-mono-choro-cola-amarilla/</link>
        <description><![CDATA[<p>Unas figuras resplandecientes se mueven en el follaje de los árboles. Algunas saltan entre las ramas y desaparecen debajo de ellas para reaparecer metros más allá. Otras se desplazan lentamente entre las hojas mientras que ciertas figuras permanecen en un mismo lugar, emitiendo un brillo que las hace visibles en medio del follaje del bosque. [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>La experiencia de combinar el monitoreo terrestre, que se basa en escuchar al bosque, con el uso de un dron que capta el calor se utilizó en el área de Conservación Privada Hierba Buena Allpayacu, uno de los hábitats del mono choro cola amarilla.</em></li>



<li><em>Esta experiencia duró ocho meses y estuvo a cargo de la organización Yunkawasi en coordinación con el comité de monitoreo de la Asociación de Conservación Oso Dorado, de Corosha, en la región de Amazonas, y la presencia de exploradores de National Geographic.</em></li>



<li><em>Las imágenes permiten observar a los monos en pleno movimiento mientras se desplazan entre las copas de los árboles.</em></li>



<li><em>La experiencia se replicará en la Concesión de Conservación Cerro El Adobe, colindante con la Reserva Comunal Chayu Nain, y en el Área de Conservación privada Copallin, vecina del Santuario Nacional Cordillera de Colán.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Unas figuras resplandecientes se mueven en el follaje de los árboles. Algunas saltan entre las ramas y desaparecen debajo de ellas para reaparecer metros más allá. Otras se desplazan lentamente entre las hojas mientras que ciertas figuras permanecen en un mismo lugar, emitiendo un brillo que las hace visibles en medio del follaje del bosque.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Son&nbsp;<strong>imágenes captadas por un dron con cámara térmica</strong>&nbsp;—DJI Mavic 3T— fabricado para detectar fuentes de calor. Y en este caso, se utilizaron como parte de un proyecto de&nbsp;<strong>monitoreo en los bosques peruanos para identificar a una especie considerada en Peligro Crítico de extinción: el mono choro cola amarilla</strong>&nbsp;(<em>Lagothrix flavicauda</em>).</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Cámara de drone termal registra a mono choro de cola amarilla" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/amUBqeH7Z1c?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Durante ocho meses, los monitores de la Asociación de Conservación Oso Dorado, liderada por mujeres, junto con especialistas de&nbsp;<a href="https://yunkawasiperu.org/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Yunkawasi</a>&nbsp;—organización dedicada a la protección del mono choro cola amarilla—, pusieron en marcha<strong>&nbsp;un programa de monitoreo que combina el seguimiento de la especie desde tierra con la vigilancia desde el aire</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Queríamos encontrar un método adicional que nos permita ser más precisos en el monitoreo de los monos. Vamos por el tercer año que están funcionando los comités de monitoreo que son hermosos porque lo realiza gente de la comunidad”, dice Fanny Cornejo, directora de Yunkawasi. “En este camino, con esta metodología validada, quisimos agregar un componente, el dron con cámara térmica, para complementar la información que se estaba obteniendo con los monitores”, agrega.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La experiencia se realizó en el Área de Conservación Privada (ACP) Hierba Buena Allpayacu, en el territorio de la Comunidad Campesina Corosha, ubicada&nbsp;<strong>en la región Amazonas, uno de los hábitats del mono choro cola amarilla</strong>. En esta área protegida, los monitores de la Asociación de Conservación Oso Dorado han implementado, desde hace tres años, un sistema de monitoreo efectivo de esta especie, de la mano de Yunkawasi. El proyecto también ha contado con el apoyo de National Geographic; la Universidad de Bostón, en Estados Unidos; New England Biolabs Foundation; y Critical Ecosystem Partnership Fund (CEPF).</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más:&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/jaguares-ganaderos-proyecto-mexico-demuestra-que-pueden-compartir-territorio/">Jaguares y ganaderos: un proyecto en México demuestra que pueden compartir el territorio | ESTUDIO</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270603"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/17121839/2025_03-Amazonas-Drone-MonoChoroDeColaAmarilla-%C2%A9GersonFerrer-Yunkawasi31.jpg" alt="" class="wp-image-270603" /><figcaption class="wp-element-caption">Imagen con acercamiento del dron con cámara térmica en la que se ve un mono choro con cola amarilla. Foto: cortesía Yunkawasi</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">La experiencia de seguir a los monos</h2>



<p class="wp-block-paragraph">“En realidad, al monito choro de cola amarilla nunca lo había visto en vivo en mi niñez, pero sí sabía que había en mi población”, cuenta Lizeth Arista, una de las dos primeras mujeres que se animaron a formar parte del equipo de monitoreo en la ACP y que ahora es coordinadora del comité de monitoreo de la Asociación de Conservación Oso Dorado. “Había guías que salían al campo y yo me entusiasmé, me decía: yo quiero verlo y conocerlo”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Arista llevaba varios años haciendo peluches del mono junto con un grupo de mujeres que desde 2009 organizaron la asociación antes de salir al bosque como parte del equipo de guías y monitores que protegen la ACP. “Cuando llegué a verlo me gustó la forma de los monitos, cómo corrían y gritaban. Me emocionó bastante y me animé a seguir en este trabajo”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270616"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/17122012/Amazonas_TallerTecnologia_NatGeo_Corosha_%C2%A9MariaAlbornoz_76.jpg" alt="" class="wp-image-270616" /><figcaption class="wp-element-caption">Lizeth Arista utilizando un dron, en pleno trabajo de monitoreo del mono choro cola amarilla. Foto: cortesía Yunkawasi</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Las expediciones para el monitoreo de los monos, cuenta Arista, se realizan durante cuatro a 10 días en el bosque, generalmente, una vez al mes. “Los recorridos los hacemos de día, desde las 6 de la mañana hasta casi el mediodía, porque los monitos de 11 a 12 pm se duermen. Cuando se despiertan retomamos el recorrido porque&nbsp;<strong>los monitos continúan desplazándose en medio del bosque montano hasta las 6 de la tarde</strong>. Los monos de cola amarilla se duermen a las 6 de la tarde. Tienen sus horarios establecidos”, cuenta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para Arista y su equipo identificar a los monos en medio del bosque “ahora resulta fácil”.&nbsp;<strong>Los reconocen por “los sonidos” que emiten y por “cómo se van moviendo los árboles” cuando se desplazan</strong>. “Cuando se mueven los árboles ya vemos que los monos están ahí. Vamos a ese sitio y ahí les encontramos. A veces también pelean, así sabemos cómo encontrarlos”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No siempre fue fácil hacerlo, dice Arista, pero en estos dos años han aprendido a reconocer sus voces, sus movimientos y los lugares “donde los monos se quedan a dormir”. “Si no los encontramos en un sitio, vamos a otro y ahí los encontramos”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El mono choro cola amarilla es una especie endémica que <strong>solo habita en los bosques primarios premontanos, montanos y nublados del norte de Perú</strong>, entre los 1000 a 2800 metros sobre el nivel del mar, principalmente en los departamentos de Amazonas y San Martín, aunque también se los encuentra en pequeñas áreas de La Libertad, Huánuco y Loreto. Recientemente se ha ubicado una población en Junín que aún está en estudio. <strong>Son monos que pasan su vida sobre los árboles, casi nunca se mueven por el suelo.</strong> Por ello, quienes realizan el monitoreo de esta especie tienen que saber identificarlos en medio de la espesura del bosque.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Mono choro de cola amarilla" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/qqvjKI8-6J4?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“Los bosques donde vive el mono choro cola amarilla son escarpados, retadores físicamente. Por tanto,&nbsp;<strong>la idea de utilizar este dron fue tener información más detallada sobre los grupos que los monitores ubican desde el suelo</strong>. Es increíble porque al estar a la altura de los monos con el dron, puedes contar exactamente cuantos son, tener datos específicos de edad, de sexo, que a veces desde el suelo es difícil”, explica Cornejo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También se buscaba saber si resultaba más rápido que los monitores ubiquen a los monos desde el suelo o ubicarlos desde el aire.&nbsp;<strong>El resultado fue que los monitores logran ubicarlos antes que los drones</strong>. Con un dron, explica Cornejo, se utiliza una metodología en base a grillas —líneas guía horizontales y/o verticales— que se van recorriendo para obtener información de los animales. “Pero el bosque es amplio y en los bosques montanos la gente local es tan conocedora de esos ámbitos que encuentra a los monos en base al oído, es decir, cuando vocalizan o cuando las ramas se quiebran mientras saltan”, afirma la investigadora.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También los encuentran en base a los restos de alimentos, como frutos a medio comer, con las huellitas de los dientes de los monos o al ver una bromelia deshojada que tiene la hoja masticada. “El dron no ve todo eso”, puntualiza Cornejo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La especialista señala que el dron, en este caso, no ha podido reemplazar a una persona o un equipo a la hora de hacer un censo poblacional. “Esta tecnología todavía no está a la altura de los retos de trabajar en los Andes”, comenta y explica algunos obstáculos que la tecnología encuentra en lugares geográficos complejos como los bosques nublados de la vertiente oriental de los Andes peruanos, en lo que se denomina selva alta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Pensábamos que tal vez un dron termal puede encontrar más rápidamente a los monos y que de esta forma la gente de la comunidad no necesitaba subir a la montaña para ubicarlos. Pero los resultados nos demuestran que el dron sí puede encontrar a los monos y tenemos imágenes muy buenas, pero es mejor que los ubique una persona que está muy bien entrenada para hacerlo”, comenta Christopher Allen Schmitt, explorador de National Geographic y profesor asociado de Antropología y Biología en la Universidad de Boston, quien también formó parte de esta experiencia.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270612"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/17121942/Amazonas_TallerTecnologia_NatGeo_Corosha_%C2%A9MariaAlbornoz_41.jpg" alt="" class="wp-image-270612" /><figcaption class="wp-element-caption">El trabajo con los monitores comunitarios se viene desarrollando hace unos tres años y comienza a replicarse en otras zonas. Foto: cortesía Yunkawasi</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Uno de los inconvenientes es la señal</strong>, pues debe permanecer conectado al mando. Si bien el dron tiene un desplazamiento de 20 kilómetros, el problema surge cuando existen pequeñas montañas o microvalles en el terreno, “lo que es común en los Andes”, de tal forma que “los 20 kilómetros se transforman en unos cuantos cientos de metros”, ya que se pierde la señal por las variaciones geográficas, agrega.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Otra limitación es que el dron requiere condiciones atmosféricas y de clima sin lluvia o humedad alta.</strong>&nbsp;“Esto en bosque nuboso es también retador porque siempre está lloviendo. Si empieza a llover un poquito el dron regresa. Si hay neblina fuerte con gotitas en el aire, el dron tampoco puede fusionar”, explica Cornejo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270630"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/17123249/P6012852.jpg" alt="" class="wp-image-270630" /><figcaption class="wp-element-caption">Los monitores revisando el sistema de monitoreo del mono choro cola amarilla. Foto: cortesía Yunkawasi</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">La información desde el aire</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que&nbsp;<strong>sí ha permitido el dron es tener detalles específicos de la composición de la población de monos</strong>&nbsp;que se ubican durante el monitoreo. Esto es posible porque el dron tiene dos cámaras. Una de ellas capta el calor de los cuerpos en los árboles y una segunda funciona como una cámara fotográfica con la que se puede realizar acercamiento a los objetos, lo que permite obtener detalles. “Hemos podido ver diferentes atributos de los monos.&nbsp;<strong>Son datos específicos de edad, de sexo que a veces en el suelo es difícil distinguir y en particular por la topografía</strong>”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También desde el aire ha sido posible observar qué están haciendo, explica la investigadora. “Lo que se hacía era mantener el dron en sobrevuelo.&nbsp;<strong>Desde el suelo se veían sombras de varios monos, pero desde el aire se podía identificar cuántos eran y si eran hembras o machos, adultas o juveniles</strong>”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270601"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/17121820/2025_03-Amazonas-Drone-MonoChoroDeColaAmarilla-%C2%A9GersonFerrer-Yunkawasi1.jpg" alt="" class="wp-image-270601" /><figcaption class="wp-element-caption">Las figuras blancas corresponden a monos que han sido captados por en dron con cámara térmica. Foto: cortesía Yunkawasi</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En el caso de las imágenes captadas por el lente térmico, las diferencias se manejan en base a la temperatura y a las diferencias que estas temperaturas ofrecen en una gama de colores. “Se puede elegir utilizar la gama de colores en tonos morados con amarillos, como lo hicimos para algunos videos y otros en tonos grises. De acuerdo a la cantidad de luminosidad que emiten los monos se puede detectar su presencia”.<strong>&nbsp;La gama de colores y la luminosidad se va graduando en el dron para obtener mejores resultados.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En horas de la mañana funciona muy bien, dice Cornejo, porque hay una diferencia de temperatura grande entre el bosque y la temperatura corporal de los monos. “<strong>Los videos donde se distingue hasta la colita son usualmente cuando hay esta diferencia de temperatura.</strong>&nbsp;En cambio, hay otros videos en los que se ve todo muy amarillo, eso se debe a que el sol ha calentado la copa de los árboles. En ese caso, se puede distinguir si se mueve el mono, de lo contrario puede confundir”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La investigadora explica que hay bromelias ubicadas en la parte alta de los árboles y como las bromelias acumulan agua, con el sol se calientan y puede dar la impresión de que se trata de monos durmiendo, lo que genera confusión. En ese caso, dice, se puede utilizar la cámara con zoom para ver los detalles.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otro detalle que explica Cornejo es que si bien el dron puede distinguir y capturar la imagen de “cualquier cosa que emite calor”, la diferencia es que en los bosques que son el hábitat de estos monos,&nbsp;<strong>“la única especie de día que se está moviendo es el mono choro cola amarilla”</strong>. “Entonces hay poca posibilidad de cometer errores. Quizás en algún momento podamos encontrar un mono machín, pero es poco probable y hasta ahora no nos ha pasado”, agrega.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270613"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/17121952/Amazonas_TallerTecnologia_NatGeo_Corosha_%C2%A9MariaAlbornoz_45_2.jpg" alt="" class="wp-image-270613" /><figcaption class="wp-element-caption">Los monitores utilizan drones para estar pendientes de las amenazas al bosque. Foto: cortesía Yunkawasi</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Schmitt afirma que el dron es muy bueno para capturar imágenes de los monos y que desde el aire se les puede ver perfectamente con el zoom. “Tenemos videos buenísimos de monos que podemos compartir con la gente para inspirarlos a apoyar la conservación que hace la Asociación de Conservación Oso Dorado y Yunkawasi”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>Con el dron podemos ver realmente la vida de los monos</strong>, se les observa cuando están arriba de los árboles, cómo interactúan entre ellos”, comenta Schmitt.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Una experiencia de ciencia ciudadana</h2>



<p class="wp-block-paragraph">El ACP Hierba Buena Allpayacu no es el único lugar en el que se monitorea el mono choro cola amarilla en coordinación con la comunidad. La experiencia bajo el liderazgo de Yunkawasi también se repite en la Concesión de Conservación Cerro El Adobe, colindante con la Reserva Comunal Chayu Nain, y en el Área de Conservación privada Copallin, vecina del Santuario Nacional Cordillera de Colán. Estos tres lugares forman parte del territorio que es el hábitat de esta especie,&nbsp;<strong>bosques que a lo largo del tiempo se han reducido en un 80 %</strong>&nbsp;aproximadamente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Junto con la Asociación de Conservación Oso Dorado, en los otros dos espacios donde aún habita el mono choro cola amarilla la población también se ha comprometido con la conservación del monito, cuenta Cornejo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270604"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/17121849/Amazonas_copallin_TallerTecnologia_NatGeo_%C2%A9MariaAlbornoz_14.jpg" alt="" class="wp-image-270604" /><figcaption class="wp-element-caption">Monitores revisando la metodología del monitoreo del mono choro cola amarilla. Foto: cortesía Yunkawasi</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">“En el caso del ACP Copallin, se ha formado un comité de monitoreo en coordinación con los guardaparques de la zona. Y el tercer caso es una concesión de conservación, Cerro El Adobe, liderada por la Asociación de Conservación Chorrera Blanca (Acochoba) liderada por agricultores”, explica Cornejo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hasta ahora la experiencia con el dron con cámara térmica solo se ha realizado en el ACP Hierba Buena Allpayacu, pero el proyecto continuará en las otras dos zonas. “Estamos entrando al tercer año de trabajo con estas organizaciones y&nbsp;<strong>lo genial ha sido conectar a la gente local con el uso de tecnología</strong>. Si bien el dron con cámara térmica no lo hemos manipulado mucho, los comités sí cuentan con drones sin lente termal que utilizan para observar desde el aire las amenazas a esta especie”, dice la investigadora de Yunkawasi.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cornejo también destaca la participación de las mujeres en los comités de monitoreo, así como el uso de los drones por parte de la población, quienes ahora cumplen funciones que antes estaban solo reservadas a investigadores con la ventaja de que conocen a la perfección estos bosques. “Para mí es uno de los proyectos más lindos que tenemos porque justamente se trata de&nbsp;<strong>lograr esta confluencia de practicar ciencia con la gente local</strong>”, comenta. En ese sentido agrega que ya se está planificando el monitoreo acústico y las investigaciones con ADN ambiental con estas comunidades.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El explorador de National Geographic, Schmitt, agrega que las comunidades conocen mucho a esta especie. “Los ven todos los días, se preocupan por ellos. Viven con ellos. Nosotros, como científicos o biólogos, aportamos nuestro propio conocimiento, que es muy diferente, y que puede complementar el conocimiento que la comunidad ya tiene. Así que la comunidad ya sabe adónde van los monos y pueden pensar por qué van a un determinado lugar. Los conocen mejor”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270615"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/17122007/Amazonas_TallerTecnologia_NatGeo_Corosha_%C2%A9MariaAlbornoz_74.jpg" alt="" class="wp-image-270615" /><figcaption class="wp-element-caption">Un monitor trabajando en campo con un dron. Foto: cortesía Yunkawasi</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Schmitt también considera que al unir los conocimientos&nbsp;<strong>se pueda comprender mejor a la especie y se responda mejor a sus necesidades</strong>. “Por ejemplo, tenemos experiencia en estudiar su comportamiento sistemáticamente para poder determinar cómo cambia según la disponibilidad de alimentos, la altitud, las precipitaciones o la temperatura. De esta manera, podemos obtener respuestas con mayor certeza que la que se podría obtener solo con la observación”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Creo que si el objetivo final de la comunidad es la conservación de los monos, porque conviven con ellos, los ven y los aprecian -dice Schmitt-, podemos complementar ese deseo con métodos que les proporcionen las herramientas necesarias para protegerlos de una mejor manera”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En esta confluencia de conocimientos, Lizeth Arista habla desde su experiencia con el uso de la tecnología. Explica, por ejemplo, que&nbsp;<strong>han llevado talleres para manejar los drones</strong>, que por ahora manejan sin problema los drones pequeños, pero que le gustaría seguir aprendiendo más. “El dron que ahora estamos trabajando en campo es más grande [dron con cámara termal]&nbsp; tiene más cosas que debemos aprender”. ¿Es fácil manejar un dron?, le preguntamos. “El pequeño sí, pero el grande se me complicaba aún”, responde.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, como dicen los investigadores, las personas de estas comunidades conocen perfectamente a estos animales. “Ahora tenemos un grupo de 12 monitos identificados, hasta les hemos puesto nombre”, cuenta. ¿Es fácil identificar a los monitos?, le preguntamos. “Sí, es fácil”, responde. “A las hembritas las identificamos por su clítoris, que tiene poco vello, y a los machos los podemos identificar porque tienen su mechón más grande que las hembras. Y los juveniles no tienen nada, es más fácil saber cuáles son hembras y cuáles machos”, agrega.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270627"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/17123130/Yellow-tailed-woolly-monkey_%C2%A9Wilhelm-Osterman-Yunkawasi-5.jpg" alt="" class="wp-image-270627" /><figcaption class="wp-element-caption">El mono choro cola amarilla está en Peligro Crítico de extinción, según la Lista Roja de la UICN. Foto: cortesía Yunkawasi</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Hasta hace un par de décadas, dice Lizeth Arista,&nbsp;<strong>“algunas personas en nuestra comunidad los cazaban”, pero ahora ya no ocurre eso.</strong>&nbsp;Ahora hay interés por la conservación desde que son niños. “A mi hijita menor le gusta el trabajo que hago en el campo. Tiene 10 años y me dice que cuando sea grande le gustaría ser bióloga. Ella ve cómo trabajamos, los materiales que tenemos en el comité. Ella agarra los materiales, sale a observar el bosque con los binoculares y me dice: ‘Cuando sea grande quiero ser bióloga para poder utilizar todos estos materiales’».</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong> el mono choro cola amarilla es una especie endémica de los bosques nublados de los Andes orientales de Perú. <strong>Foto:</strong> cortesía Yunkawasi</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/yvette-sierra-praeli/">Yvette Sierra Praeli</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/03/peru-monitores-comunitarios-dron-siguen-rastro-mono-choro-cola-amarilla/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127053</guid>
        <pubDate>Thu, 19 Mar 2026 16:45:56 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19114446/Proyecto-nuevo-30.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Perú: monitores comunitarios y un dron con cámara térmica le siguen el rastro al mono choro cola amarilla]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Colombia: viaje a un refugio de biodiversidad en medio de la deforestación de Mapiripán</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/colombia-viaje-a-un-refugio-de-biodiversidad-en-medio-de-la-deforestacion-de-mapiripan/</link>
        <description><![CDATA[<p>Juan Camilo Caicedo Cruz conoce el clima de su territorio. Siente venir la lluvia. El sol, picante e intenso rebota en la laguna que queda junto a su casa y llega hasta él, ocasionando más calor y sofoco. -Va a llover-, dice. A los 15 minutos empezaron a caer las gotas en el techo de [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>En uno de los municipios con mayor deforestación de Colombia, la Reserva Natural Matabambú Lagunas busca proteger el agua, el territorio y a cientos de especies en la transición entre la Orinoquía y la Amazonía.</em></li>



<li><em>Es un sistema de lagunas y bosques inundables en el sur del departamento del Meta, que alberga mamíferos acuáticos, peces, y anfibios.</em></li>



<li><em>La Expedición BIOGuaviare, del Instituto SINCHI, llegó hasta este lugar para registrar la biodiversidad y los resultados son sorprendentes.</em></li>



<li><em>El turismo de naturaleza puede consolidarse como una alternativa económica para las comunidades organizadas que cuidan y defienden su territorio en el sur del Meta y el Guaviare.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Juan Camilo Caicedo Cruz conoce el clima de su territorio. Siente venir la lluvia. El sol, picante e intenso rebota en la laguna que queda junto a su casa y llega hasta él, ocasionando más calor y sofoco.</p>



<p class="wp-block-paragraph">-Va a llover-, dice.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A los 15 minutos empezaron a caer las gotas en el techo de la casa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">-Eso se siente venir-, afirma.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269055"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/31012540/Foto-18-Juan-Camilo-Caicedo-en-las-lagunas-Foto-Simon-Zapata-Alzate.jpg" alt="Juan Camilo Caicedo en las lagunas. Foto: Simón Zapata Alzate." class="wp-image-269055" /><figcaption class="wp-element-caption">Juan Camilo Caicedo en las lagunas. Foto: Simón Zapata Alzate</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">De barba, camiseta manga larga, botas pantaneras de caucho y un carisma arrollador, recuerda sus años de minero y cazador. Un día le estaba apuntando a una danta o tapir (<em>Tapirus terrestris</em>) y la vio asustada, con ganas de huir, lo que hizo que bajara la escopeta. Desde ese momento cambió su vida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Su casa es de madera y está rodeada de mangos, plátanos, limones, mandarinas, cacao y café. Vive con su compañera Diana Escobar Hernández, en la Reserva Natural Matabambú Lagunas, ubicada en la vereda Caño Evaristo, en Mapiripán, al sur del departamento del Meta. La transición entre la Orinoquía y la selva amazónica colombiana.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>LEER MÁS |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/tortugas-marinas-costas-orientales-de-venezuela-conservacion-animales/">Así se construyó un oasis para las tortugas marinas en las costas orientales de Venezuela</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Mapiripán y la deforestación</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Mapiripán es un pueblo detenido en el tiempo. Para llegar hasta allí, dependiendo de la temporada salen uno o dos buses cada día a las 6 o 7 de la mañana desde Villavicencio, capital del Meta, y se demora aproximadamente 10 horas en llegar a su destino, si la carretera está en buen estado. Más de 12 horas si ha llovido y la trocha es difícil de transitar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El recorrido cambia antes de llegar a Puerto Concordia, al sur del Meta, muy cerca de San José del Guaviare, donde en 2024 se perdieron más de 16 906 hectáreas de bosque. Allí se desvía de la carretera principal, que es pavimentada, e inicia un camino destapado donde aparecen las palmas de aceite sembradas a lado y lado. Para 2020 eran más de 5600 hectáreas, en Mapiripán, según Global Forest Watch.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También hay reses, pastizales grandes, linderos, niños y niñas indígenas de las etnias sikuani o jiw que van a sus casas luego de estudiar. El bus se mueve de un lado a otro, tratando de evitar los huecos encharcados donde se puede quedar atascado: si sucede, si el barro logra detener la flota, es posible que se necesiten hasta tres buses, por lo general de la palmicultora Poligrow, para sacarlo de la tierra.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269043"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/31012445/Foto-6-En-este-lugar-el-Instituto-Sinchi-identifico-199-aves-185-plantas-Foto-Simon-Zapata-Alzate.jpg" alt="En este lugar el Instituto Sinchi identificó 199 especies de aves, 185 especies de plantas, 59 especies de hongos y 34 de briofitos y líquenes. Foto: Simón Zapata Alzate." class="wp-image-269043" /><figcaption class="wp-element-caption">En este lugar el Instituto Sinchi identificó 199 especies de aves, 185 especies de plantas, 59 especies de hongos y 34 de briofitos y líquenes. Foto: Simón Zapata Alzate</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Global Forest Watch registra que en Mapiripán, entre 2001 y 2024, el 95 % de la pérdida de cobertura arbórea se produjo en zonas donde la principal causa es la deforestación. En 2023, fue considerado el segundo municipio de Colombia más deforestado según el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (<a href="https://ideam.gov.co/sites/default/files/prensa/boletines/boletin_35_ii_trimestre_2023.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">IDEAM</a>) con 5660 hectáreas. En 2024 esa cifra aumentó a 7400 hectáreas y en el segundo trimestre de&nbsp;<a href="https://www.ideam.gov.co/sala-de-prensa/boletines/ultimo/Bosques" target="_blank" rel="noreferrer noopener">2025</a>&nbsp;Mapiripán se mantiene como uno de los municipios más afectados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La plataforma Global Forest Watch también&nbsp;<a href="https://archive.ph/V5gsu" target="_blank" rel="noreferrer noopener">registra</a>&nbsp;“<strong>50,933 alertas de deforestación en Mapiripán entre el 15 de diciembre de 2025 y el 22 de diciembre de 2025,</strong>&nbsp;cubriendo un total de 630 ha de las cuales 29% fueron alertas de alta confianza detectadas por un solo sistema y 11% fueron alertas detectadas por múltiples sistemas”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las vías ilegales crecieron exponencialmente, tal como lo documenta una&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/06/mapiripan-vias-ilegales-ganaderia-deforestacion-amazonia-colombia/"><strong>investigación periodística de Mongabay Latam,</strong></a>&nbsp;donde se hizo un análisis geográfico con imágenes satelitales, comprobando que en el municipio existen 11 ramales de vías ilegales que en total suman 549 kilómetros. Algunas de ellas están perfectamente trazadas en línea recta con hasta 60 kilómetros de longitud.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269057"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/31012547/Foto-20-Phyllomedusa-tarsius-Foto-Mariela-Osorno-Instituto-Sinchi.jpg" alt="Phyllomedusa tarsius. Foto: Mariela Osorno, Instituto Sinchi." class="wp-image-269057" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Phyllomedusa tarsius</em>. Foto: cortesía Mariela Osorno / Instituto Sinchi</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La mayoría de estas hectáreas deforestadas se utilizan para ganadería y el embalaje de la producción de los cultivos de palma.</strong>&nbsp;En este contexto, es donde se encuentra Matabambú Lagunas, un lugar especial y estratégico en términos de conservación ambiental y del territorio. Desde el 4 de marzo, el matrimonio hizo la solicitud formal para ser Reserva Natural de la Sociedad Civil, la cual se encuentra en la última etapa y espera recibir el aval pronto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las reservas naturales de la sociedad civil son “parte o todo del área de un inmueble que conserve una muestra de un ecosistema natural y sea manejado bajo los principios de sustentabilidad en el uso de los recursos naturales y que por la voluntad de su propietario se destina para su uso sostenible, preservación o restauración con vocación de largo plazo”, según&nbsp;<a href="https://old.parquesnacionales.gov.co/portal/es/sistema-nacional-de-areas-protegidas-sinap/reservas-naturales-de-la-sociedad-civil/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Parques Nacionales Naturales de Colombia</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/venezuela-ticoporo-reserva-forestal-deforestacion/">|Venezuela: Ticoporo, la reserva forestal donde solo existe 6 % de su bosque original</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Aventuras en las lagunas</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">En Matabambú Lagunas amanece a las 5:30 de la mañana. Juan Camilo Caicedo dice que cuando el sol sale más intenso y los colores son más fuertes, los pájaros vuelan más y la hora adecuada del avistamiento es a las 6:00 de la mañana. Pero cuando el día empezó nublado, “a los pájaros les da pereza”. Se trata de un bosque inundable de 700 hectáreas y dos lagunas que suman 960 hectáreas, donde hay diversidad de especies, entre ellas pirañas (<em>Serrasalmus rhombeus</em>) y toninas o bufeos (<em>Inia geoffrensis</em>), estas últimas catalogadas como “en Peligro” por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, UICN.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269054"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/31012536/Foto-17-Juan-Camilo-Caicedo-pajareando-Foto-Simon-Zapata-Alzate.jpg" alt="Juan Camilo Caicedo “pajareando”. Foto: Simón Zapata Alzate." class="wp-image-269054" /><figcaption class="wp-element-caption">Juan Camilo Caicedo “pajareando”. Foto: Simón Zapata Alzate</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Después del tinto (café) del día, Caicedo inicia el primer recorrido para verificar que las aves hayan comido el cebo colocado estratégicamente alrededor de la casa el día anterior. Explica que hay que darles comida de manera responsable y adecuada, para no perjudicar su dieta natural.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El segundo recorrido es hacia el corral de cerdos, con la particularidad de que el alimento para ellos son las semillas que caen de las palmas africanas, gracias a un acuerdo al que llegaron con un productor local. Por detrás de la casa hay cajas donde las abejas tenían su hogar pero que se perdió por una inundación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Unos pasos adelante está el bosque donde se hace observación de aves. Este es uno de los principales atractivos para hacer turismo de naturaleza, investigación científica u observación por hobbie. Como persona jurídica,<strong>&nbsp;la organización tiene el nombre de Fundación Lagunas Adventure</strong>&nbsp;y se ha posicionado no sólo en el país sino también a nivel latinoamericano en el avistamiento de aves. Tanto en el Global Big Day, cuando estos animales migran de norte a sur, como en el October Big Day, de este año, cuando migran de sur a norte, esta esquina de Mapiripán es el Hotspot o sitio de interés que registró los niveles más altos de Colombia con 216 aves en el primero y 146 en el segundo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269041"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/31012437/Foto-4-Bano-ecologico-Foto-Simon-Zapata-Alzate.jpg" alt="Baño ecológico. Foto: Simón Zapata Alzate." class="wp-image-269041" /><figcaption class="wp-element-caption">Baño ecológico. Foto: Simón Zapata Alzate</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Existe un&nbsp;<a href="https://www.wwf.org.co/?327530/Guia-basica-para-el-avistamiento-de-aves" target="_blank" rel="noreferrer noopener">protocolo</a>&nbsp;para el avistamiento y el registro de las aves en el celular con las aplicaciones de Ebird y Merlín Bird ID. Se hacen listas de las especies que pasan por allí, se fotografían, al tiempo que se camina despacio, con respeto, sin perturbar. Los observadores se comunican con la mirada, con los gestos del cuerpo, con la sonrisa.</p>



<h3 class="wp-block-heading">Un lugar con un potencial de biodiversidad sorprendente</h3>



<p class="wp-block-paragraph">Diana y Juan Camilo evidencian el éxito de sus esfuerzos de conservación por ejemplo, en el incremento de peces en las lagunas y de águilas pescadoras (<em>Pandion haliaetus</em>). “Antes veíamos un águila máximo dos veces a la semana. Ahora ya vemos tres águilas todos los días cazando en la mañana, al mediodía, y al finalizar la tarde. Antes venían dos nutrias o perros de agua de manera esporádica y muy rápida, eran muy esquivos; ahora vemos seis, siete u ocho muy serenamente”, cuenta Escobar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mariela Osorno, bióloga, e investigadora del Instituto Amazónico de Investigaciones Científicas (SINCHI), concuerda con el&nbsp;<strong>potencial gigantesco que tiene la Reserva Natural Matabambú Lagunas</strong>. Durante el segundo semestre de 2025, la experta hizo parte de la&nbsp;<strong>Expedición BIO al sistema lagunar y fluvial del bajo río Guayabero y alto río Guaviare – Naturaleza, Paz y Territorio -BIOGUAVIARE-.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Viajaron desde el Raudal de Angosturas, en San José del Guaviare, hasta la vereda Caño Evaristo, donde está Matabambú Lagunas. En total son ocho veredas (núcleos) donde se realizaron ejercicios de ciencia ciudadana y en los cuales las comunidades compartieron conocimientos, apoyaron actividades logísticas y participaron en procesos de monitoreo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269049"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/31012510/Foto-12-Diana-Escobar-y-Juan-Camilo-Caicedo-en-la-Reserva-Natural-Matabambu-Lagunas-Foto-Simon-Zapata-Alzate.jpg" alt="Diana Escobar y Juan Camilo Caicedo en sus labores diarias de conservación en la Reserva Natural Matabambú Lagunas. Foto: Simón Zapata Alzate." class="wp-image-269049" /><figcaption class="wp-element-caption">Diana Escobar y Juan Camilo Caicedo en sus labores diarias de conservación en la Reserva Natural Matabambú Lagunas. Foto: Simón Zapata Alzate</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">A lo largo del sistema lagunar y fluvial en los ocho lugares de la expedición, se documentaron especies pertenecientes a 492 familias, 1 351 géneros y una diversidad que abarca plantas, hongos, termitas, hormigas, aves, reptiles, anfibios, mamíferos grandes y pequeños, peces, macroinvertebrados, microalgas, microorganismos y bacterias.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Entre los resultados se destacan 43 especies migratorias, que usan los humedales de la zona explorada como rutas biológicas clave; 13 especies amenazadas, fundamentales para estrategias de conservación; 12 especies endémicas,</strong>&nbsp;exclusivas de esta región del país y 19 especies introducidas, lo que no es precisamente una buena noticia pero es información necesaria para el manejo y el control. Aunque la deforestación en estos territorios es alta, la investigadora hace énfasis en que estos ocho núcleos están muy bien cuidados “y alojan una biodiversidad muy significativa para la ciencia”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Matabambú Lagunas es un lugar que le sorprendió a Osorno, sobre todo por su diversidad de anfibios. “<strong>Allí encontramos unas cosas realmente muy sorprendentes en términos de biodiversidad. La mayor cantidad de este territorio son bosques inundables, entonces el potencial que tienen allí es enorme</strong>”, relata.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269046"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/31012457/Foto-9-Dioclea-reflexa-Fabaceae-Foto-Simon-Zapata-Alzate.jpg" alt="Dioclea reflexa (Fabaceae) Foto: Simón Zapata Alzate." class="wp-image-269046" /><figcaption class="wp-element-caption">Dioclea reflexa (<em>Fabaceae</em>) Foto: Simón Zapata Alzate</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Según la científica, este lugar “es muy bueno para avistamiento de cachirres (<em>Caiman crocodilus</em>) y de anfibios en paseos nocturnos”. La metodología consiste en salir de noche, desde las seis de la tarde hasta las 11 o 12 de la noche. “En un recorrido sólo de tres horas, o sea, la mitad del tiempo, puedes encontrar más de 15 especies en Matabambú, al lado de la casa. Es algo sorprendente”, cuenta la experta de Sinchi.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La especie que más le sorprendió a Osorno encontrar al lado de casa, como si fuera la mascota de la pareja Caicedo Escobar, fue la Phyllomedusa vaillantii, “una rana que es absolutamente atractiva en términos de su belleza y tú la escuchas cantar y la ves caminar y trepar de un árbol a otro”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/12/ganaderia-palma-africana-amenazan-mono-zocay-colombia/">| La ganadería y la palma africana amenazan al zocay, el mono de manos blancas símbolo del Meta</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Acuerdos comunitarios para proteger las lagunas</h2>



<p class="wp-block-paragraph">La tierra donde está la reserva Matabambú Lagunas era de la familia de Juan Camilo Caicedo desde los años 80, pero por el conflicto armado se desplazaron forzadamente una década después. Mapiripán cuenta con 5866 personas inscritas en el Registro Único de Víctimas y allí, en julio de 1997, el municipio fue epicentro de una&nbsp;<a href="https://www.unidadvictimas.gov.co/especiales/site-mapiripan/index.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">masacre</a>&nbsp;cometida por paramilitares que dejó cerca de 50 personas muertas y 511 familias desplazadas forzadamente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La familia Caicedo regresó en 2019, después de un proceso de restitución de tierras y empezó un pequeño proyecto de apicultura. Desde entonces ha construido una forma y un estilo de vida donde trabajan la tierra y conservan la naturaleza. Entre 2022 y 2023 empieza la pareja empieza propiamente la consolidación de la reserva natural y el trabajo de recuperación y defensa del territorio.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269045"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/31012453/Foto-8-Diana-Escobar-Foto-Simon-Zapata-Alzate.jpg" alt="Diana Escobar. Foto: Simón Zapata Alzate." class="wp-image-269045" /><figcaption class="wp-element-caption">Diana Escobar. Foto: Simón Zapata Alzate</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Diana Escobar cuenta que Matabambú Lagunas tiene dos pilares: «El de turismo rural, sostenible, de naturaleza, y comunitario; y el de preservación, conservación de la biodiversidad, justicia, reconciliación ambiental y restauración natural”. Para poder consolidar este proyecto de protección de la naturaleza, tuvieron que entablar diálogos, conversaciones y llegar a acuerdos con sus vecinos y vecinas de la vereda Caño Evaristo, de la mano de la Junta de Acción Comunal.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Los acuerdos consisten en “no permitir la caza y la pesca predatoria, la extracción de carbón, orquídeas, y madera”</strong>. Antiguamente, antes de 2023, los recursos de esta región los utilizaban personas externas para su beneficio económico: “Se internaban tres o cuatro días a sacar bultos de pescado, bultos de carbón, bultos de orquídeas y a sacar madera de manera incontrolable. Ya uno sabía porque venían con sus mallas, sus anzuelos, sus recipientes de icopor [<em>poliestireno expandido]</em>&nbsp;grandísimos”, recuerda Escobar. Eso no volvió a suceder y por ello la restauración natural es evidente.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Turismo comunitario para proteger la naturaleza</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Franklin Novoa es un joven integrante del Club de Observadores de Aves de Mapiripán (Coam). Iba a lo que hoy es la reserva a hacer avistamiento, desde antes de que la familia Caicedo regresara. Esto hizo que articulara con ellos y empezaran a proyectar este lugar para hacer turismo comunitario.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Uno de los aspectos importantes sobre la transformación del territorio, para Novoa, es quitar el estigma que tiene Mapiripán debido a sus dinámicas de violencia y conflicto armado. “El ambiente también es víctima y ahora, a través de las aves, a través de la conservación y a través de un turismo sostenible y comunitario, podemos hacer posible que las personas encuentren nuevas formas de ingresos [económicos] que no afecten el ecosistema”, dice Novoa. Desde 2019, la Jurisdicción Especial para la Paz&nbsp;<a href="https://www.jep.gov.co/JEP/documents1/El%20ambiente%20como%20v%C3%ADctima%20silenciosa.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">declaró</a>&nbsp;al ambiente como víctima del conflicto armado de Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La investigadora del SINCHI está de acuerdo con el joven oriundo de Mapiripán.&nbsp;<strong>“Para que la gente haga un turismo de naturaleza bien hecho tiene que partir de un fortalecimiento organizativo de las comunidades para que todas las personas participen con diferentes actividades”.</strong>&nbsp;Dentro del turismo de naturaleza, según la científica, se pueden prestar diferentes y diversos servicios, no sólo el avistamiento de aves, sino también el avistamiento de anfibios y el senderismo “pero eso requiere que las comunidades realmente se fortalezcan en torno a la actividad y se generen soluciones y no perjuicios”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269056"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/31012544/Foto-19-Bryconops-giacopinii-Foto-Jonathan-Venegas-Instituto-Sinchi.jpg" alt="Bryconops giacopinii. Foto: Jonathan Venegas, Instituto Sinchi" class="wp-image-269056" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Bryconops giacopinii</em>. Foto: cortesía Jonathan Venegas / Instituto Sinchi</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La bióloga ornitóloga y profesora de la Universidad de los Llanos, Andrea Morales, también concuerda con el gran potencial para el aviturismo y el turismo de naturaleza que tiene Matabambú Lagunas. Aunque sólo ha estado una vez en la reserva, sus estudiantes sí han ido con frecuencia, sobre todo en 2025, y por eso sabe que el lugar se ha ido transformando para realizar ejercicios de ciencia ciudadana que posteriormente le sirven a ella como investigadora.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En una estantería de la casa de Matabambú Lagunas, hay dos libros:&nbsp;<em>Avicultura Colombiana</em>&nbsp;y&nbsp;<em>Aves del Guaviare, una explosión de colores</em>. Diana Escobar y Juan Camilo Caicedo quieren tener uno de estos libros con las especies de aves del norte amazónico, de Mapiripán. Estuvieron en la COP16 en Cali en 2024 y en la COP30 de Belém do Pará en Brasil. Todavía siguen esperando la última fase para que Matabambú Lagunas sea constituída formalmente como Reserva Natural de la Sociedad Civil.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_269052"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/31012522/Foto-15-Pyrrhura-melanura-Foto-Simon-Zapata-Alzate.jpg" alt="Pyrrhura melanura Foto: Simón Zapata Alzate." class="wp-image-269052" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Pyrrhura melanura.</em>&nbsp;Foto: Simón Zapata Alzate</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras conversábamos en la mesa de su casa, Juan Camilo Caicedo saltó sorprendido porque un bagre rayado (<em>Pseudoplatystoma fasciatum</em>) se estaba asomando en el agua. No lo podía creer, aunque una persona extraña a estas tierras no comprenda el por qué de tanta emoción. Llamó a su pareja y tomaron los binoculares para comprobar lo que estaban viendo. “Eso es otra señal de la recuperación de la laguna”, concluyó.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>Imagen principal:</em></strong><em> Diana Escobar “pajareando”, en términos más técnicos, realizando avistamiento de aves y ornitología recreativa. </em><strong><em>Foto: </em></strong><em>Simón Zapata Alzate</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/simon-zapata-alzate/">Simón Zapata Alzate</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/01/viaje-a-un-refugio-de-biodiversidad-mapiripan/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125384</guid>
        <pubDate>Mon, 02 Feb 2026 16:11:36 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/02110915/Foto-16-Diana-Escobar-en-avistamiento-de-aves-Foto-Simon-Zapata-Alzate-1200x800-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Colombia: viaje a un refugio de biodiversidad en medio de la deforestación de Mapiripán]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>12 libros y 12 autores para regalar el 24</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/12-libros-y-12-autores-para-regalar-el-24/</link>
        <description><![CDATA[<p>Un libro siempre será un regalo maravilloso para obsequiar en Nochevieja. Doce personalidades cuentan cuál fue esa obra que leyeron con fascinación este 2025.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>Fotografía tomada en la librería Merlín de Bogotá. </em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-0374ba416735b4b945bfe8078d4e9da5 wp-block-paragraph"><em>&#8220;Un libro es un regalo que puedes abrir una y otra vez&#8221;, </em>Garrison Keillor, humorista estadounidense. </p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>MIGUEL TORRES</strong><strong>, director de teatro, dramaturgo y novelista</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="682" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19112832/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MIGUEL-TORRES-1024x682.jpg" alt="" class="wp-image-123720" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19112832/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MIGUEL-TORRES-1024x682.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19112832/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MIGUEL-TORRES-300x200.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19112832/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MIGUEL-TORRES-768x512.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19112832/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MIGUEL-TORRES-1536x1023.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19112832/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MIGUEL-TORRES.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>Foto: cortesía Carlos Duque.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>Diarios 1984-1989</em></strong> es uno de los libros que más me ha impactado en los últimos años. En él, Sandor Márai, anciano, cojo y casi ciego, va narrando, con estremecedora lucidez, el desgarrador testimonio de su enfrentamiento con la muerte. Llevando a cuestas su viudez, su soledad y su desmoronamiento físico, esgrime verdades de a puño como esta: “La crueldad es el punto de encuentro en que la humanidad actúa en armonía”. O sombríos propósitos cargados de punzante ironía: “Si me quedan fuerzas escribiré algo impublicable, que ni la imprenta sea capaz de soportar”. Hasta su última anotación, días antes de pegarse un tiro en la cabeza: “Estoy esperando el llamamiento a filas. Ha llegado la hora”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;Un libro sagrado en mi memoria.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>PATRICIA TAVERA</strong><strong>, artista plástica</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="473" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113055/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-PATRICIA-TAVERA-473x1024.jpg" alt="" class="wp-image-123722" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113055/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-PATRICIA-TAVERA-473x1024.jpg 473w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113055/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-PATRICIA-TAVERA-139x300.jpg 139w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113055/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-PATRICIA-TAVERA.jpg 591w" sizes="auto, (max-width: 473px) 100vw, 473px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La primera vez que fui a Estambul tenía 30 años, adoré la ciudad, tomé un barco para recorrer el Bósforo y ver la arquitectura de la ciudad antigua, sus mezquitas. Años después descubrí al escritor ORHAN PAMUK y compré un primer libro sobre Estambul, que admiré, pues hablaba de las historias vividas por él y su familia en esa preciosa ciudad. Quiero recomendar su libro <strong><em>La maleta de mi padre.</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Cada frase del libro es la afirmación de lo que el arte es para cada uno de nosotros, ya sea escritor o pintor: “Para mí, ser escritor es descubrir, luchando pacientemente durante años, la segunda persona que se esconde en el interior de uno”. Tuve una experiencia muy bella con Gabo, gran amigo de mi esposo, quiso venir al taller a ver mi pintura y de pronto me dijo: pero así de cerca pintando en la pared, ¿cómo puedes ver? Le dije: Cuando me retiro descubro lo que estoy pintando. Me dijo entonces: ¿Quién pinta? Le respondí: El otro que hay en mí y lo descubro al alejarme.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>HENRY GALLARDO, </strong><strong>director Fundación Santa Fe de Bogotá</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="682" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113131/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-HENRY-GALLARDO-1024x682.jpg" alt="" class="wp-image-123724" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113131/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-HENRY-GALLARDO-1024x682.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113131/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-HENRY-GALLARDO-300x200.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113131/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-HENRY-GALLARDO-768x512.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113131/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-HENRY-GALLARDO-1536x1023.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113131/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-HENRY-GALLARDO.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>Cartagena 1600: Cuando el tirano mandó</em></strong> es una novela muy divertida, una historia de amor; juguetona desde su título, el cual tiene todo que ver con las letras de Joe Arroyo. Está llena de momentos y lugares verídicos que han marcado la realidad actual de la ciudad.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cada parte del libro trae detalles históricos que alimentan la curiosidad y el cariño por nuestras raíces. Y digo “nuestras”, siendo <em>rolito</em>, porque el Hospital Serena del Mar está allí para servir en salud y es parte de mi responsabilidad. Considero que la responsabilidad sin conocer la historia cojea.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Uno de los personajes centrales es Tomás, un arriesgado joven que, escapando de la Inquisición portuguesa, llega a Cartagena y logra sobrevivir como médico autodidacta. Claro, en lo personal es de total interés conocer qué pasaba con la medicina de aquel momento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tomás se enamora de una muchacha mulata, una relación marcada por la pobreza, las diferencias de raza y las que impone a veces la sociedad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entre los elementos históricos que recuerda están la invasión del pirata Francis Drake, el “negocio” de la esclavitud, la rebelión de Benkos Blohó, el arribo de la inquisición, la amabilidad de Pedro Claver y el progreso de la infraestructura inicial de la ciudad amurallada, el fuerte, las iglesias y las casas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">He de resaltar que su mayor enseñanza y mensaje no está en el libro. Está en la razón por la que se concibió. Mi gran amigo Manuel Camacho Montoya escribe con su padre, Manuel Camacho Diago, esta linda obra, porque como padre e hijo querían tener un proyecto conjunto. Y fue así como crearon una “disculpa” para ¡hablar más, estar más y vivir más!</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuidarnos y unirnos es al final el inmenso mensaje que nos dejan los dos Manueles. Un proyecto de vida para alimentar el amor familiar. ¡Qué gran mensaje!</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>&nbsp;MARIA CLARA OSPINA, escritora bogotana</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="768" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113210/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MARIA-CLARA-OSPINA-768x1024.jpg" alt="" class="wp-image-123726" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113210/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MARIA-CLARA-OSPINA-768x1024.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113210/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MARIA-CLARA-OSPINA-225x300.jpg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113210/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MARIA-CLARA-OSPINA.jpg 960w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>La península de las casas vacías</em></strong>, de David Uclés, introduce al lector a la Guerra Civil española desde un prisma íntimo, simbólico y profundamente desgarrador que agarran el alma y la estremecen. Aquí lloramos por la campesina que pinta de negro todos los árboles de su huerto, por el fotógrafo que luego de pisar una mina no levanta el pie en cuarenta años, por el maestro que enseña a sus alumnos a hacerse los muertos…</p>



<p class="wp-block-paragraph">Uclés, construye una narrativa donde la violencia política y el odio se entrelazan para revelar un país que se desangra desde dentro. En el centro late el clan de los olivareros de Jándula, una familia unida por la tierra y un legado casi mítico, cuyo destino fatal se va tejiendo a medida que el fanatismo, la superstición y la fractura social avanzan sobre sus vidas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La novela dialoga con <em>Cien años de soledad,</em> de Gabriel García Márquez, en su uso de un surrealismo impregnado de símbolos rurales y creencias populares. Pero Uclés sitúa ese imaginario, en su propio idioma, en una España concreta y desgarrada, donde lo fantástico brota de la desesperación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También recuerda a <em>Patria</em> de Fernando Aramburu por su manera de mostrar cómo la violencia destruye hogares y vínculos. Pero Uclés añade un tono mítico que convierte la caída de Jándula en una elegía del país, marcada por el silencio, la ausencia y la memoria rota.</p>



<p class="wp-block-paragraph">María Clara Ospina, diciembre 12/2025</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>JAVIER CORREA CORREA</strong><strong>, escritor y periodista</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="544" height="640" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113309/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-JAVIER-CORREA.jpg" alt="" class="wp-image-123728" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113309/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-JAVIER-CORREA.jpg 544w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113309/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-JAVIER-CORREA-255x300.jpg 255w" sizes="auto, (max-width: 544px) 100vw, 544px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-bc332348f141098a26b526565a2cc84c wp-block-paragraph"><em>“… sujetando a la mujer por debajo de los brazos, mirándola todo el cuerpo, con toda la luz de la luna desnudándola, dijo en su vieja lengua, en la lengua de los bosques, de los panales de miel, de las columnas blancas, del mar sonoro, de la risa sobre las montañas:</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-928c6a7cbfd6479b7f279c5b305858e6 wp-block-paragraph">–<em>No me quieras mal”. (</em>Del cuento<em> Centauro)</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Conocí a José Saramago con el libro <em>Objecto Quase</em>, traducido erróneamente como <strong><em>Casi un objeto</em>, </strong>porque no se trataba de un error gramatical en portugués –la lengua nativa del Premio Nobel de Literatura en 1998– sino de una propuesta idiomática libertaria, como libertaria fue su literatura y libertaria su vida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Seis cuentos conforman el libro que no es el más conocido de él. Otros, casi todos, son mencionados por expertos y por quienes se acercan a su obra.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“La silla empezó a caer, a venirse abajo, a inclinarse, pero no, en el rigor del término, a desatarse”. Así comienza el cuento <em>Silla</em>, en el que microscópicos <em>Anobium</em> han ruñido la madera del asiento que cede y cae. No es cualquier poltrona, incluso trono, sino el que ocupa con el apoyo de Hitler y Mussolini el dictador portugués António de Oliveira Salazar, que cayó, él sí, tras la Revolución de los claveles, en 1974, un año antes de la muerte de su vecino y cómplice español Francisco Franco.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este texto podría ser tachado de política. Y cuál es el problema, si el mismo José Saramago reclama –en presente– el derecho de ser político. Y la literatura es mucho más que una sumatoria de letras bonitas, adornadas con narraciones y descripciones. Y vaya que Saramago sabía de narraciones, de descripciones, de política.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Leí después varias de sus novelas y de sus textos periodísticos, y cada vez más lo admiré y sentí afecto por él.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Conocí personalmente a José Saramago pocos meses antes de su muerte, en junio de 2010. Fue la última vez que visitó Colombia y habló de paz. Soñador que era, el Nobel, quien hoy se lamentaría de que el Premio Nobel de Paz se lo hubieran dado a una guerrerista con rodilleras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Perdonen la digresión, pero era inevitable. Él era –y seguirá siendo– un hombre grande, hermoso, de los que enaltecen a la literatura y a la humanidad misma.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>XIOMARA SUESCÚN</strong><strong>, directora del Centro Nacional de las Artes</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="849" height="566" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19121344/ZETA-FOTO-LIBROS-NAVIDAD-ARTES-esta-si.jpg" alt="" class="wp-image-123743" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19121344/ZETA-FOTO-LIBROS-NAVIDAD-ARTES-esta-si.jpg 849w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19121344/ZETA-FOTO-LIBROS-NAVIDAD-ARTES-esta-si-300x200.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19121344/ZETA-FOTO-LIBROS-NAVIDAD-ARTES-esta-si-768x512.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 849px) 100vw, 849px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Pocas obras interpelan con tanta claridad nuestra condición humana como <strong><em>La estirpe de Lilith</em>.</strong> En esta trilogía, Octavia E. Butler —una de las autoras más determinantes de la ciencia ficción del siglo XX y la primera mujer afrodescendiente en consolidarse en el género— plantea preguntas urgentes sobre supervivencia, alteridad y los dilemas éticos de habitar un mundo en transformación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La historia se sitúa en un futuro distópico en el que la humanidad ha quedado al borde de la extinción tras una guerra nuclear. Los pocos sobrevivientes son rescatados por una especie extraterrestre, los Oankali, que los mantiene en animación suspendida durante siglos. Cuando Lilith Iyapo despierta, descubre que ha sido elegida para preparar la convivencia entre humanos y Oankali y acompañar el retorno a una Tierra radicalmente distinta, incluso para quienes volverán a habitarla.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que más me fascina es la manera en que Butler aborda el encuentro con “el otro”: aquello que tememos y admiramos de lo diferente, y las contradicciones que emergen cuando ese encuentro nos obliga a transformarnos. Para ambas especies, coexistir implica renunciar a certezas, abrir posibilidades y aceptar que la continuidad de la vida requiere cambio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La trilogía atraviesa temas que siguen siendo esenciales hoy: la violencia, los prejuicios, la raza, el género, el colonialismo, la ética, la relación con los ecosistemas y con todas las formas de vida. Butler construye un universo vasto en imaginación y profundamente humano en sus preguntas. Nos confronta, nos conmueve y nos lleva a pensar más allá de los límites que creemos firmes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es un libro que expande nuestras fronteras internas. Y esa, quizá, es la mejor razón para regalarlo.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>CARLOS RESTREPO, </strong><strong>periodista cultural</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="538" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113547/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-CARLOS-RESTREPO-1024x538.jpg" alt="" class="wp-image-123730" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113547/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-CARLOS-RESTREPO-1024x538.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113547/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-CARLOS-RESTREPO-300x158.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113547/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-CARLOS-RESTREPO-768x403.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113547/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-CARLOS-RESTREPO-1536x806.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113547/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-CARLOS-RESTREPO.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Este año decidí desatrasarme con el autor sueco Jonas Jonasson (1962), del que tenía represados tres libros, y cuya primera novela que leí de él, en 2009 (<strong><em>El abuelo que saltó por la ventana y se largó</em></strong>), me regaló uno de los ratos de lectura más placenteros. Fue así como -muy disciplinado- leí de Jonasson sus novelas <strong><em>Dulce venganza</em>,</strong> <strong><em>El matón que soñaba con un lugar en el paraíso</em> y <em>La analfabeta que era un genio de los números</em>.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Con un exquisito sentido del humor (cargado de sarcasmo), Jonasson -quien antes de lanzarse a la ficción literaria fue periodista- crea unos personajes entrañables para el lector, muchas veces de las periferias urbanas, los cuales viven las aventuras más descabelladas. Siempre, enmarcados en un telón de fondo en el que los protagonistas interactúan -en clave de comedia- con la historia real y sus protagonistas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si quiere huir un rato de la agobiada realidad nacional e internacional, Jonasson le ofrecerá historias divertidas, bien contadas y con personajes que se quedarán en el corazón. Un autor refrescante, en cuya obra vale la pena sumergirse para terminar siempre con una sonrisa dibujada en la cara. (* Ex redactor cultural del diario El Tiempo).</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>IRENE VASCO</strong><strong>, escritora bogotana</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="682" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113631/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-IRENE-VASCO-1024x682.jpg" alt="" class="wp-image-123732" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113631/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-IRENE-VASCO-1024x682.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113631/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-IRENE-VASCO-300x200.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113631/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-IRENE-VASCO-768x512.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113631/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-IRENE-VASCO-1536x1023.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113631/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-IRENE-VASCO.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>Foto: cortesía Natalia Espinosa.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>La puerta</em></strong>, de la escritora húngara Magda Szabó, (Hungría, 1907 – 2007), es una novela de 314 páginas. Cuenta las historias de dos mujeres unidas por lazos de amistad, mezquindad, lealtad, odio, desconfianza, generosidad. Estas historias van y vienen entre guerras e invasiones, entre chismes y vida cotidiana. Los veinte años de relación, no podría llamarse amistad, permiten que personas, animales, sucesos, se ensamblan a través de distintos episodios en las vidas de distintas personas.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Cómo logra Magda Zsabó que los lectores quedemos atrapados entre esta variedad de sucesos?&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde el primer capítulo sabemos algo que la enigmática Emerenc Szeredas, criada de la autora, esconde algo. El gran deseo de su ama es que se abra “por primera vez ante mis ojos una puerta determinada, la del cuarto de una persona que defendía celosamente su gran soledad y ocultaba su indignante miseria con pudor y que, por eso, nunca habría permitido entrar ahí a nadie, aunque el techo hubiera ardido sobre su cabeza”.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los lectores necesitamos desesperadamente abrir la puerta de la habitación de Emerenc.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¡Una puerta! Una simple puerta que permanece cerrada nos mantiene en vilo página tras página. De vez en cuando la autora ofrece una pista, hace guiños, para que creamos que por fin conoceremos la habitación de Emerenc. Guiños dosificados, claro, para que nuestra inquietud se mantenga firme. Por supuesto, lo logra.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>MAURICIO ARROYAVE</strong><strong>, periodista y director del pódcast Ojo Nuclear</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="768" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113714/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MAURICIO-ARROYAVE-1024x768.jpg" alt="" class="wp-image-123733" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113714/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MAURICIO-ARROYAVE-1024x768.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113714/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MAURICIO-ARROYAVE-300x225.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113714/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MAURICIO-ARROYAVE-768x576.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113714/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MAURICIO-ARROYAVE-1536x1152.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19113714/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-MAURICIO-ARROYAVE.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Yo recomiendo uno de los tesoros ocultos de la literatura latinoamericana: Álvaro Enrigue (así, con g). Tengo en mis manos su trabajo más reciente: <strong><em>Tu sueño imperios han sido.</em></strong> Es una novela que se asoma a la conquista de México y la narra como un sueño violento, sin mapas, sin garantías y sin un narrador que prometa orden. Álvaro Enrigue no reconstruye el pasado: lo desarma. Y en ese gesto —literario, político y profundamente estético— está la potencia de este libro breve y feroz.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aquí no hay epopeya ni pedagogía histórica. No hay voluntad de explicar “lo que ocurrió”, sino de mostrar cómo el lenguaje mismo fue un campo de batalla. La Conquista aparece como un ruido constante que, incluso hoy, no termina de apaciguarse. Todo se dice a medias, todo se traduce mal, todo se impone con violencia. El resultado es una verdad incómoda: la historia, cuando se mira de cerca, nunca es limpia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una de las cosas que más me impresiona de Enrigue, y en esta novela sí que se luce, es su español afilado. Usa&nbsp;arcaísmos y giros coloniales sin dejar de ser absolutamente contemporánea.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En <strong><em>Tu sueño imperios han sido</em></strong>, Moctezuma y Cortés no son héroes ni villanos de manual; son, más bien, figuras quebradas, atrapadas en un juego que los supera. Enrigue evita el juicio moral fácil y opta por algo más inquietante: mostrar el desconcierto. Es que la historia no avanza porque alguien la controle, sino porque nadie logra detenerla.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A pesar de su brevedad, el libro exige atención. Es una novela que pide al lector algo más que empatía: le pide inteligencia, memoria, sospecha. Pero la recompensa es alta. Las imágenes permanecen, las frases regresan, la herida colonial vuelve a abrirse, no como lamento, sino como pregunta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es una demostración de que la literatura todavía puede discutir el pasado sin solemnidad o complacencia. Y en tiempos de discursos simplificados, como este, eso no es poco.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>JORGE ESPINOSA, periodista</strong> <strong>y conductor del pódcast <em>El Librero</em></strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="768" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19115950/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-JORGE-ESPINOSA-768x1024.jpg" alt="" class="wp-image-123740" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19115950/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-JORGE-ESPINOSA-768x1024.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19115950/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-JORGE-ESPINOSA-225x300.jpg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19115950/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-JORGE-ESPINOSA-1152x1536.jpg 1152w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19115950/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-JORGE-ESPINOSA.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La novela policíaca es un género delicioso. Desde los clásicos como Patricia Highsmith y Raymond Chandler hasta los contemporáneos como Antonio Manzini y Seicho Matsumoto. Cuando están bien escritas, no son solo novelas de misterio y detectives, sino también estudios minuciosos y entretenidos de la condición humana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese es el caso de la fabulosa <strong><em>Caso Clínico,</em></strong> del escocés Graeme Macrae Burnet, publicada en español por la editorial Impedimenta. No es, para ser precisos, una novela policíaca tradicional: sí, es cierto que hay una muerte en las primeras páginas del libro, pero se trata más bien de un misterio psicológico que hubiera podido llevar al cine Alfred Hitchcock.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La historia parte de un hallazgo literario del autor, que recibe unos cuadernos que lo llevan a reconstruir la historia de una joven en el Londres de los años sesenta que está convencida de que un psicoterapeuta célebre, polémico e insoportable tuvo responsabilidad directa en el suicidio de su hermana. Para probarlo, ella misma decide infiltrarse como paciente, con identidad falsa, y someterse a unas agotadoras pero muy ilustrativas sesiones de terapia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A partir de ahí, la novela avanza entre los cuadernos escritos por la hermana de la muerta, que describen sus curiosos encuentros con el terapeuta, pero también escenas de su propia vida, y las notas biográficas que Graeme Macrae Burnet escribe sobre ese mismo terapeuta, cuyo nombre es A. Collins Braithwaite. La maravilla de esta novela consiste en su propio engaño: lo que acá describe Macrae Burnet, los personajes de los que habla, los episodios que describe, ¿existieron? ¿O acaso se trata solamente de su prodigiosa imaginación?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sí, es un thriller psicológico como no he leído dos, pero también una profunda reflexión sobre la pérdida, el duelo, las relaciones familiares y las ficciones que nos contamos nosotros mismos a partir de nuestras máscaras e identidades. Macrae Burnet es también uno de los últimos autores que me recomendó mi amigo y librero Mauricio Lleras. Sospecho, a pesar de la fragilidad de mi memoria emocional, que fue una de las últimas conversaciones que tuve con él antes de su muerte. Como siempre, Mauricio acertó.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>JOSÉ CUESTA</strong><strong>, concejal de Bogotá</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="688" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19114052/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-JOSE-CUESTA-baja-1024x688.jpg" alt="" class="wp-image-123735" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19114052/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-JOSE-CUESTA-baja-1024x688.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19114052/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-JOSE-CUESTA-baja-300x202.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19114052/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-JOSE-CUESTA-baja-768x516.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/19114052/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-JOSE-CUESTA-baja.jpg 1065w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Estoy leyendo un libro del filósofo alemán Georg Wilhelm Friedrich Hegel, titulado <strong><em>Lecciones sobre la filosofía de la historia universal</em></strong> (II). El movimiento de la historia universal se da justamente con el Imperio persa. El autor examina esa misma dinámica, pero en relación con el mundo griego.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Señala que la historia vinculada al mundo griego se define a partir de tres épocas capitales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La primera es el comienzo del pueblo, que en el caso del mundo griego se origina y se fortalece hasta llegar al ámbito de la individualidad real.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La segunda etapa corresponde al contacto de ese pueblo ya educado con las figuras precedentes, con los pueblos anteriores de la historia universal, y a su triunfo sobre ellos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El tercer período es el contacto con los pueblos siguientes y la derrota del pueblo griego frente a estos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con esta aproximación a la dinámica histórica del pueblo griego, Hegel intenta mostrar que dicho desarrollo tiene una base antecedente. Esa base está, precisamente, en su relación con el mundo persa, con el mundo oriental.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Llama la atención cómo esa noción dialéctica en Hegel, aplicada al pueblo griego, permite la formación de la identidad del todo. Esta dialéctica, que posibilita la configuración de la identidad del pueblo griego, se da a partir de una relación de base con una cultura extraña. Para ser más exactos, el proceso de construcción de la identidad griega se da a partir de las guerras con los persas, que marcan sin duda alguna el talante del pueblo griego.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La lectura de este texto permite adentrarnos en el estudio de la conformación del talante, el carácter y la fuerza del pueblo griego.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La historia de Grecia, dice Hegel, presenta el origen del pueblo griego como un proceso de hibridación, tanto étnico como cultural, una mezcla de distintas tribus. La mayoría de las poblaciones eran homogéneas y pertenecientes a la raza griega, pero también hay que decir que aquello que conocemos como pueblo griego incorporaba familias extrañas, que no eran griegas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Afirma, además que el pueblo ateniense representa la cumbre del espíritu griego. Sin embargo, es precisamente en la Atenas clásica donde se configura un escenario de acogida y refugio, en el que se recibían familias e individuos provenientes de las más diversas tribus y regiones.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>HUMBERTO MENDIETA, director del Noticiero del Senado</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="682" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/20072340/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-HUMBERTO-MENDIETA-1024x682.jpg" alt="" class="wp-image-123774" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/20072340/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-HUMBERTO-MENDIETA-1024x682.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/20072340/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-HUMBERTO-MENDIETA-300x200.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/20072340/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-HUMBERTO-MENDIETA-768x512.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/20072340/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-HUMBERTO-MENDIETA-1536x1023.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/20072340/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-HUMBERTO-MENDIETA.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><br>Como un inmenso anzuelo de papel esta obra de la española Irene Vallejo me atrapó hasta dejarme sin respiración. Y me pregunto: de qué madera está hecha aquella mujer que tiene tono novelesco, pero es una académica singular. Se nota en sus citas históricas y en la facilidad con la que se refiere a sus personajes, casi como si los tratara en el diario vivir. Y bien que los trata.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este ensayo nos interna en la historia de la escritura y de los libros y nos queda una clase amplia y profunda de los primeros textos y el origen de la palabra escrita. ¡Qué belleza!, es así como conocí la génesis del mundo doméstico por medio del cual nos comunicamos, y ahora en el ciberespacio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es increíble cómo pasamos del junco al teclado. Del papiro a las redes. E Irene nos lo cuenta con encanto, con pedagogía, con su experticia en letras e historia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Gracias Irene. Nos llevaste con tu libro por un portal del tiempo, de esos portales calificados de ficción, pero nos demostraste que existen. Fue un fascinante viaje de tantos siglos que al final perdemos la cuenta. Cleopatra, Tito Livio, Séneca, Aristófanes.… Tantos nombres y personajes, conocidos y ajenos.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>El infinito en un junco</em></strong> es una ventana al pasado mostrándonos cómo se ha transmitido el conocimiento en la historia de la humanidad. Y ni que hablar de las luchas que ha dado la escritura. Contra guerras, prejuicios y quemas inquisitivas. Sobreviven aun en contra de la modernidad que los amenaza.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Chapeau</em>, Irene Vallejo.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=123718</guid>
        <pubDate>Sat, 20 Dec 2025 12:47:23 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/20072233/ZETA-LIBROS-NAVIDAD-PORTADA.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[12 libros y 12 autores para regalar el 24]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>La ganadería y la palma africana amenazan al zocay, el mono de manos blancas símbolo del Meta</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/la-ganaderia-y-la-palma-africana-amenazan-al-zocay-el-mono-de-manos-blancas-simbolo-del-meta/</link>
        <description><![CDATA[<p>La primera vez que la bióloga Martha Ortiz vio de frente a los&nbsp;monos zocay (plecturocebus ornatus)&nbsp;fue en el barrio La Madrid, de Villavicencio, capital del departamento del Meta. Aunque conocía a la especie por registros y reportes, la experiencia de verlo directamente le resultó reveladora: “Es muy bonito y llama la atención verlo en su [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Se trata de una especie endémica de la Orinoquía colombiana, que enfrenta la pérdida acelerada de su hábitat y por ello pidieron cambiar su clasificación de Vulnerable a En peligro en la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).</em></li>



<li><em>Investigadoras y ambientalistas lideran proyectos de monitoreo y conservación para garantizar la supervivencia de la especie en áreas fragmentadas por la expansión agropecuaria y cultivos de ciclo corto, como la palma africana.</em></li>



<li><em>Las principales amenazas identificadas son el aislamiento de las poblaciones y la disminución de corredores biológicos causados por la deforestación.</em></li>



<li><em>Comunidades de municipios como San Martín de los Llanos, Vista Hermosa y Villavicencio, en el departamento del Meta, participan en iniciativas de educación ambiental y restauración para proteger al primate y los ecosistemas que habita.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">La primera vez que la bióloga Martha Ortiz vio de frente a los&nbsp;<strong>monos zocay (<em>plecturocebus ornatus</em>)</strong>&nbsp;fue en el barrio La Madrid, de Villavicencio, capital del departamento del Meta. Aunque conocía a la especie por registros y reportes, la experiencia de verlo directamente le resultó reveladora: “Es muy bonito y llama la atención verlo en su entorno”. Desde entonces tuvo otros encuentros, como cuando en medio de un recorrido para buscar nidos de un mono nocturno lo detectó en el borde de un callejón, casi posando con naturalidad para un grupo de personas, a pesar de que es una especie que naturalmente evitaría la cercanía con los humanos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El conocimiento sobre el estado genético y poblacional de este primate es escaso,</strong>&nbsp;debido, según asegura Ortiz, a las restricciones para tomar muestras biológicas. “Estamos en la base del conocimiento, tanto que apenas estamos definiendo su distribución real y su área de ocupación”, explica. Actualmente, el mono zocay&nbsp;<a href="https://www.iucnredlist.org/species/39928/17974735" target="_blank" rel="noreferrer noopener">está clasificado como Vulnerable</a>&nbsp;en la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), pero ya fue solicitado cambiar la catalogación por En Peligro.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |<a href="https://es.mongabay.com/2025/11/tres-nuevas-ranas-endemicas-revelan-biodiversidad-norte-peruano/">&nbsp;Tres nuevas ranas endémicas revelan una biodiversidad oculta en el norte peruano</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267551"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/10223618/Foto-1-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-267551" /><figcaption class="wp-element-caption">Mono Zocay. Foto: cortesía Nathaly Rojas</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El mono zocay es endémico de la zona de transición entre el piedemonte de la cordillera oriental y los Llanos Orientales y ha sido reportado principalmente en el departamento del Meta; en áreas clave para la agricultura y la ganadería, como el municipio de San Martín de los Llanos; en bosques de galería, ronda de ríos y caños y selvas húmedas. En su mayoría, se trata de ecosistemas fragmentados que obligan al animal a&nbsp;<strong>recorrer distancias cada vez más largas</strong>&nbsp;entre parches de bosque, una situación que compromete su supervivencia y las de otras especies que dependen de la conectividad forestal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se alimenta de frutos, flores e insectos y se desplaza sin tocar el suelo. Sin embargo, se volvió común encontrarlo en áreas urbanas, lo que aumenta su vulnerabilidad. La&nbsp;<strong>expansión agropecuaria y urbana, la deforestación y la pérdida de bosques</strong>&nbsp;se han convertido en sus mayores amenazas y podrían llevar a su desaparición. Esta es la conclusión de un estudio titulado&nbsp;<a href="https://revistasojs.ucaldas.edu.co/index.php/boletincientifico/article/view/10361/7880" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Modelo matemático de la presencia del mono Zocay (Plecturocebus ornatus</em>&nbsp;(Gray, 1866))<em>&nbsp;en un paisaje agropecuario</em></a>, realizado por las profesoras de la Universidad de los Llanos, Martha Ortiz, Liliana Ladino y Sara Guerrero, que se publicó en el Boletín Científico Centro de Museos – Museo de Historia Nacional de la Universidad de Caldas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El estudio evidencia, a partir de predicciones matemáticas en tres escenarios diferentes con niveles base, intermedio y de alta deforestación, que la persistencia del&nbsp;<em>Plecturocebus ornatus</em>&nbsp;es baja por el efecto de la&nbsp;<strong>pérdida de hábitat disponible</strong>, por lo que podría desaparecer si el paisaje agropecuario se mantiene.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267562"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/10223814/Zocay-Silvestre.jpg" alt="Monos Zocay. Foto: cortesía Nathaly Rojas" class="wp-image-267562" /><figcaption class="wp-element-caption">Monos Zocay. Foto: cortesía Nathaly Rojas</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Matemáticas reveladoras</h2>



<p class="wp-block-paragraph">La profesora Martha Ortiz, con botas pantaneras, aretes dorados en forma de monos tití y una camiseta con el zocay estampado, explica que la estructura social del animal funciona a partir de familias: “Siempre vamos a encontrar la pareja y las crías en diferente nivel de desarrollo y, cuando ellas ya están juveniles y aptas para ser separadas del grupo, se tienden a dispersar y los elementos de conectividad les ayudan en ese proceso”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La<strong>&nbsp;modelación matemática</strong>, aunque poco común en investigaciones de campo sobre fauna en Colombia, según la investigadora, ha demostrado ser una herramienta útil para evaluar la conservación de especies como el&nbsp;<em>Plecturocebus ornatus</em>. En el caso de este primate, el modelo se construyó a partir de tasas de cambio derivadas de datos concretos y se basó en ecuaciones diferenciales que integran información sobre la transformación de coberturas boscosas, la calidad de los fragmentos y su conectividad. “Lo que se representa es cómo podría mantenerse o perderse la supervivencia de la especie si cambian parámetros clave del hábitat”, explica la profesora.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El ejercicio permite&nbsp;<strong>simular escenarios</strong>: desde una conectividad funcional entre parches de bosque, que favorecería su permanencia, hasta una pérdida total de conexión o degradación de los fragmentos, que inevitablemente conduciría a la&nbsp;<strong>desaparición de la especie</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este enfoque, usado también en otros primates y especies hermanas, ofrece una proyección clara de cómo las&nbsp;<strong>decisiones sobre el uso del suelo</strong>&nbsp;pueden determinar el futuro del mono zocay en el piedemonte del departamento del Meta.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267547"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/10223534/Foto-7-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-267547" /><figcaption class="wp-element-caption">El municipio de Vista Hermosa, Meta, cuenta con un 52 % de su territorio dentro del Parque Nacional Natural Sierra de la Macarena. Foto: Simón Zapata Alzate</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El modelo mostró que bajo condiciones actuales, o incluso con mejoras intermedias, la especie no lograría sostenerse a largo plazo. Solo el escenario de conservación plena, con más superficie boscosa y una red de<strong>&nbsp;fragmentos bien conectados</strong>, permitiría su permanencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El estudio también subraya la vulnerabilidad del&nbsp;<em>Plecturocebus ornatus</em>&nbsp;frente a la fragmentación: aunque aprovecha los bordes de los bosques para alimentarse, necesita internarse en zonas más protegidas para evitar depredadores domésticos,<strong>&nbsp;incendios</strong>&nbsp;y enfermedades transmitidas por fauna feral o humana. Esta dependencia del borde, lejos de ser una ventaja, incrementa sus riesgos y refuerza la urgencia de conservar bosques completos y saludables.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Proyecto Zocay, en San Martín de los Llanos</h2>



<p class="wp-block-paragraph">El municipio de San Martín de los Llanos, uno de los municipios más antiguos y extensos del Meta, fue el escenario escogido para este modelo matemático. Allí también se realizó uno de los pocos&nbsp;<a href="https://static1.1.sqspcdn.com/static/f/1200343/28681068/1738591748770/PC38_Quintero-Tapia_Carretero-Pinzon_diet_ornate_titi.pdf?token=LH39mY60nVui1AvfkMQS%2FuY4gL4%3D" target="_blank" rel="noreferrer noopener">estudios</a>&nbsp;que se conocen sobre el mono zocay, realizado por la primatóloga Xyomara Carretero, que sirvió como referencia para las autoras de la investigación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 2004, Carretero recibió una invitación para realizar una investigación e identificar las especies y número de primates que habitaban una finca en el municipio de San Martín de los Llanos. Lo que iba a ser un trabajo de seis meses se transformó en el núcleo del Proyecto Zocay, que hoy cumple dos décadas. “Yo vengo trabajando con primates hace 30 años, inicialmente con titíes, pero este proyecto nació casi por accidente”, recuerda. Con el tiempo, algunos finqueros se sumaron y el seguimiento incluyó al&nbsp;<em>Plecturocebus ornatus</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Recuerda que lo había visto por primera vez en La Macarena, Meta, mientras cruzaba una quebrada cubierta de bejucos y vegetación espesa. En esa región, ubicada aproximadamente a 10 horas por tierra desde Villavicencio y que cuenta con tres parques nacionales naturales, se les conoce como&nbsp;<strong>risoteros</strong>: “Vi un par, chiquitos, peluditos, con la carita oscura, la mancha blanca en la frente y las manitas blancas, gritándome porque me habían visto”. Ese encuentro marcó el inicio de una relación de observación cercana.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267566"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/10223925/WhatsApp-Image-2025-12-10-at-5.36.31-PM-1.jpeg" alt="" class="wp-image-267566" /><figcaption class="wp-element-caption">En su hábitat natural, los monos zocay suelen vivir hasta 12 años. Foto: cortesía Nathaly Rojas</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Con el tiempo, Carretero descubrió detalles de su comportamiento que la cautivaron, como la forma en que descansan juntos o la energía con la que vocalizan. “<strong>Es un comportamiento muy bonito</strong>, sobre todo cuando gritan en la mañana y los dos adultos se enrollan la cola”, dice, describiendo esos llamados que resuenan entre los árboles y que son parte de su dinámica social y territorial.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tras 20 años de observaciones, la científica asegura que en una zona específica de San Martín de Los Llanos, las poblaciones de primates se han mantenido estables. El motivo, explica, es que la cobertura boscosa no ha sufrido cambios drásticos y aún persisten elementos clave como las&nbsp;<strong>cercas vivas</strong>: “Son herramientas a nivel de paisaje que ayudan mucho. Los zocay las usan para moverse entre fragmentos, buscar alimento e incluso descansar durante el día”, afirma. Esta conectividad entre parches de bosque ha permitido que, en un contexto de&nbsp;<strong>ganadería extensiva</strong>, la fauna encuentre rutas y refugio para sobrevivir.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Lo que uno hace es seguir a los animales todos los días, desde que amanece hasta que anochece”, explica la primatóloga sobre los estudios que buscan características de tipo comportamental y ecológico. “Con el método focal obtenemos datos muy detallados sobre un solo animal; con el barrido, sobre la dinámica del grupo”. Con ambos métodos se responden preguntas sobre alimentación, patrones de actividad y diferencias entre edades o sexos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para estimar su distribución, también recurre a entrevistas informales con habitantes de cada región y a la&nbsp;<strong>técnica de playback</strong>, que reproduce vocalizaciones para provocar respuestas que permiten ubicar a los primates e identificar su edad. El estudio de densidades poblacionales se realiza mediante recorridos por trochas o caminos establecidos en los fragmentos de bosque, registrando cada avistamiento con datos como el número de individuos, altura, hora y coordenadas GPS. “Suelo combinar técnicas de observación con análisis de paisaje para entender cómo el tamaño y la cobertura de los bosques influyen en la presencia del zocay”, señala Carretero.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/short-article/2025/12/comunidades-indigenas-salvan-palkachupa-extincion-bolivia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">¿Cómo lograron las comunidades indígenas salvar a la palkachupa de la extinción en Bolivia?</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Para estimar su distribución, también recurre a entrevistas informales con habitantes de cada región y a la técnica de playback, que reproduce vocalizaciones para provocar respuestas que permiten ubicar a los primates e identificar su edad. Esta visión integral le ha permitido reunir información clave sobre la ecología y las necesidades de conservación de la especie y sus amenazas, llegando a la conclusión de que por la reducción de su hábitat puede darse una disminución del 50 % de la población en los próximos 24 años, por lo cual solicitó a la UICN cambiar la catalogación del zocay de Vulnerable a En Peligro.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267549"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/10223552/Foto-4-1200x800.jpg" alt="" class="wp-image-267549" /><figcaption class="wp-element-caption">Los murales donde se representan a los monos zocay reflejan la importancia de cuidar esta especie para conservar el ambiente y el territorio. Foto: cortesía Nathaly Rojas</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Las manos que intentan conservar al mono zocay</h2>



<p class="wp-block-paragraph">La ambientalista Nathaly Rojas ha trabajado de manera articulada con las profesoras Ortiz, Carretero y una red de organizaciones y fundaciones dedicadas a la conservación. Su interés por el&nbsp;<em>Plecturocebus ornatus</em>&nbsp;comenzó en 2015 cuando hacía parte de la Fundación William Barrios y recorrió barrios, zonas periurbanas y áreas rurales de Villavicencio para trazar el mapa vivo del primate.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Documentó más de 60 sitios donde el primate está presente en la capital del Meta, revelando su&nbsp;<strong>capacidad para adaptarse</strong>&nbsp;tanto a ecosistemas naturales como a entornos en transición entre lo urbano y lo rural. Además, cultivos de ciclo corto como la&nbsp;<strong>palma africana</strong>&nbsp;se han expandido por la región, y Rojas coincide con el estudio de las profesoras de la Universidad de los Llanos en que esto puede ser una amenaza para la especie.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La&nbsp;<strong>urbanización</strong>, otra de las amenazas, avanza hacia la cordillera rompiendo fronteras naturales y afectando directamente a la especie, según Rojas. Este proceso no solo compromete la permanencia del&nbsp;<em>Plecturocebus ornatus</em>, sino que también incide en servicios ecosistémicos clave, como la provisión de agua para las comunidades humanas.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267548"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/10223548/Foto-6-scaled-e1765488580526.jpg" alt="" class="wp-image-267548" /><figcaption class="wp-element-caption">Artesanías que hacen alusión al mono zocay en Vista Hermosa, Meta. Foto: Simón Zapata Alzate</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Municipios como Villavicencio, Acacías, Restrepo y Cumaral evidencian cómo la expansión urbana presiona tanto a la biodiversidad como a los recursos hídricos, mostrando la conexión entre la conservación del primate y la calidad de vida de las personas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Debido a esto, Rojas participó en la creación del&nbsp;<a href="https://www.researchgate.net/publication/382049893_Documento_de_soporte_tecnico_SIMAP_de_Villavicencio_FINAL" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Sistema Municipal de Áreas Protegidas de Villavicencio</a>, una herramienta clave para conservar especies emblemáticas del territorio. “Entre los objetos de conservación está el zocay y además el sistema fue diseñado para generar corredores biológicos que restauren las conexiones perdidas entre ecosistemas por la deforestación y las actividades agropecuarias”, enfatiza. La imagen del mono zocay incluso es usada en logos institucionales de entidades como la Secretaría de Ambiente del Meta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otra de las iniciativas que busca la conservación del&nbsp;<em>Plecturocebus ornatus</em>&nbsp;es la Fundación Manos Blancas por los Monos. Miguel Garzón, uno de los integrantes, recuerda que el nombre surgió precisamente porque este primate tiene las manos blancas. Desde hace cinco años hacen avistamiento, observación, actividades con niños, niñas y adolescentes que viven dentro de áreas como el complejo de humedales&nbsp;<a href="https://www.facebook.com/watch/?v=1789516511592885" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Kirpas-Pinilla-La Cuerera</a>&nbsp;en la ciudad de Villavicencio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Se les enseña las características del mono, la importancia que tiene en el ecosistema y lo que no debemos hacer para continuar con su conservación, sobre todo enfocándonos en que&nbsp;<strong>no hay que proveerles alimento</strong>&nbsp;debido a que se vuelven dependientes y les cambiaríamos la dieta”, cuenta Garzón.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267550"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/10223607/Foto-3--scaled.jpg" alt="" class="wp-image-267550" /><figcaption class="wp-element-caption">Actividades con niños, niñas y adolescentes en pro de la conservación del mono zocay y de la naturaleza. Foto: cortesía Nathaly Rojas</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En el sur del departamento del Meta, en el municipio de&nbsp;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=ibB7pUWrQOM" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Vista Hermosa</a>, también conservan al mono zocay mediante el Macroproyecto Rutas del Zocay. A más de tres horas de distancia de Villavicencio, se encuentra este pueblo que le hace honor a su nombre. Desde el casco urbano del municipio se puede observar el Parque Nacional Natural Sierra de La Macarena y el río Güejar, que pasa muy cerca y es de gran importancia para la región.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El rector de la Institución Educativa Gabriela Mistral, del Centro Poblado Piñalito, Nestor Javier Martínez, explica detalladamente que “es un proyecto ambiental y turístico que tiene tres líneas: emprendimiento, empleabilidad y educación”. Han pintado murales del zocay en las paredes de sus casas, aprenden a conservarlo e indagan sobre su alimentación y comportamiento, de manera similar a las científicas expertas: observándolo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Martínez coincide en que entre las principales amenazas a las que está expuesto el zocay es “que se le acaben el hábitat, los árboles, las fuentes hídricas». «Por eso -dice- tratamos de conservar el ambiente, para que la especie se mantenga”. Reconoce que esta especie es protagonista, debido a la cercanía de las personas con él y su carisma, pero su conservación también permite proteger a otras especies como&nbsp;<strong>loros, guacamayas y mariposas</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la tienda de artesanías de Vista Hermosa, hay diferentes manualidades que cuentan con la figura del mono: vasos, llaveros, imanes para la nevera, cuadros, aretes. En algunas calles de Villavicencio aparece el primate pintado por un graffitero que decidió apropiarse del animal como su firma identitaria.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267606"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/11213629/Artesanias.jpg" alt="" class="wp-image-267606" /><figcaption class="wp-element-caption">Artesanías del mono zocay que se producen y venden en el municipio de Vista Hermosa, en el Meta, Colombia. Fotos: Simón Zapata</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El zocay no solo despierta interés científico, también cautiva a las comunidades por su carisma, dice Ortiz. En la vereda El Cairo de Villavicencio, el colegio Los Ocopos incorporó a una familia de estos primates en su proyecto ambiental escolar: diseñaron un sendero interpretativo en su campus, incluyeron su figura en murales y formaron a estudiantes mayores como&nbsp;<strong>guías ambientales</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los datos revelados por los estudios son contundentes, especialmente en el que se utiliza la modelación matemática. Aunque se intente conservar, si no se realizan acciones concretas en toda su área de distribución del departamento del Meta, podría desaparecer.</p>



<h3 class="wp-block-heading">Referencia:</h3>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Ladino-Martínez, L. M., Guerrero, S. C. y Ortiz-Moreno, M.L.(2024). Un modelo matemático de la presencia del mono Zocay (Plecturocebus ornatus) en un paisaje agropecuario. Bol. Cient. Mus. Hist. Nat. Univ. Caldas, 28(2), 103-127. https://doi.org/10.17151/bccm.2024.28.2.6bol.cient.mus.hist.nat. 28(2), julio-diciembre, 2024. 103-127. ISSN: 0123-3068 (Impreso) ISSN: 2462-8190 (En línea) *FR: 22-X-2024. FA: 17-III-2025.BOLETÍN CIENTÍFICOCENTRO DE MUSEOSMUSEO DE HISTORIA NATURAL</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>Imagen principal:</strong> familia de monos zocay. <strong>Foto:</strong> cortesía Nathaly Rojas</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/simon-zapata-alzate/">Simón Zapata Alzate</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2025/12/ganaderia-palma-africana-amenazan-mono-zocay-colombia/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=123679</guid>
        <pubDate>Thu, 18 Dec 2025 14:35:30 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/18093350/Posible-portada-1200x505-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[La ganadería y la palma africana amenazan al zocay, el mono de manos blancas símbolo del Meta]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Hannah Arendt y las resonancias actuales del totalitarismo</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/hannah-arendt-y-las-resonancias-actuales-del-totalitarismo/</link>
        <description><![CDATA[<p>Conmemorando los 50 años del fallecimiento de la pensadora alemana Hannah Arendt, resalto en este ensayo la vigencia de su análisis del totalitarismo, el cual, según la filósofa, era siempre una posibilidad latente. Hoy el fascismo parece estar de vuelta en Occidente. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">La pensadora alemana Hannah Arendt, fallecida hace 50 años, decía que el objeto del pensamiento debía ser la <em>experiencia vivida misma</em>. Este reflexionar sobre la experiencia, lo que la acercó a la fenomenología (cuya máxima expresión es su libro <em>La condición humana </em>de 1958) la llevo tras la Segunda Guerra Mundial a tomarse en serio el problema del totalitarismo para determinar por qué fue posible, cómo fue posible, cómo fue permitido (Pachón, 2025). Ella misma había sido su víctima cuando tuvo que abandonar Alemania en 1933 y cuando fue encerrada en un campo de internamiento en Francia en 1940. Fue su víctima porque fue una judía apátrida, refugiada, desnacionalizada y sin “derecho a tener derechos”; en síntesis, porque padeció el horror del totalitarismo en su vida y tuvo que desarraigarse de los suyos y de su patria. De ahí que escribiera su voluminoso libro <em>Los orígenes del totalitarismo, </em>publicado en 1951, con el fin de <em>comprenderlo</em>.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay que decir que Arendt no fue quien inventó el concepto de totalitarismo, aunque sí ayudó a popularizarlo. Este había aparecido ya en la Italia de Mussolini como antítesis del liberalismo, y pensadores como Horkheimer o Marcuse ya hablaban en los años cuarenta de “Estado autoritario” o “Estado total autoritario” (Marcuse, 2025, p. 55).&nbsp; Ahora, si bien el fascismo histórico es típicamente italiano, lo cierto es que Arendt contribuyó a que el fascismo fuera concebido como totalitarismo. En este último término incluyó, como se sabe, tanto al régimen de Hitler como al régimen soviético de Stalin. Después, en el vocabulario político, los conceptos que más calaron en el sentido común, en los opinadores políticos y hasta en la academia, han sido los de dictadura y fascismo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo cierto es que para Arendt el totalitarismo era totalmente novedoso, único, en la historia. Poseía una “novedad radical”. No era una dictadura porque estas en la tradición política eran autorizadas por el mismo orden jurídico y eran temporales (como en Roma), tampoco era una tiranía basada en la ilegalidad porque pretendía una legitimación. En realidad, escapaba a los marcos de comprensión y a las categorías habituales del pensamiento político. Lo característico del totalitarismo era que a) convertía a los humanos en seres superfluos, b)&nbsp; anulaba su capacidad de pensar, c) destruía la esfera pública y d) trataba de cambiar el concepto mismo de “hombre”, la naturaleza humana misma (después ella hablará de <em>condición humana </em>para no caer en esencialismos ahistóricos).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Arendt pensaba que el totalitarismo era una <em>cristalización</em> de varios problemas no resueltos políticamente desde el siglo XIX, específicamente, el antisemitismo, la decadencia del Estado-nación y el imperialismo. Estos hechos, contingentes, confluyeron en el siglo XX en algo nuevo, en un <em>acontecimiento: </em>el totalitarismo. El antisemitismo venía desde el siglo XIX, y tenía que ver con un problema político, el de la asimilación de los judíos a las sociedades europeas. De hecho, no surgió en Alemania y, como lo muestra el caso Dreyfuss, <em>fue en Francia donde se expresó fuertemente cuando toda una nación tomó como un gran Otro </em>al capital judío Alfred Dreyfus acusado de pasar información a los alemanes. En antisemitismo fue creciendo tras el final de la Primera Guerra Mundial cuando se fortaleció en el centro de Europa y en el Este.  La respuesta judía al antisemitismo desde finales del siglo XIX fue <em>el sionismo</em>: este abogaba por la creación de una patria judía, un Estado. <strong>La cuestión judía y el antisemitismo, pues, fueron el “agente catalítico del movimiento nazi en primer lugar, de una guerra mundial poco más tarde, y, finalmente, de las fábricas de la muerte” (Arendt, 2004, p. 10).</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que hizo Hitler fue lograr que <em>el antisemitismo se convirtiera en una ideología contra Otro</em>, ya fuera el judío, el comunista, el gitano, o las razas inferiores. El Yo auténtico alemán, fuerte, puro, virginal, apareció como lo opuesto del Otro, portador de todos los males. Era la diada amigo-enemigo de la que habló Carl Schmitt, diada que en estricto sentido no es política, pues implica la muerte del adversario, con lo cual la política y lo político se hace imposible, se niega.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por otro lado, el triunfo de la burguesía después de la Revolución francesa llevó a que esta se independizara políticamente y debilitara al Estado-nación. La burguesía dio origen al <em>imperialismo </em>donde imperaba la   de la <em>expansión por la expansión. </em>Era llevar la lógica burguesa de la apropiación, el poder, el dominio más allá de las fronteras del Estado-nación, aspecto en el cual se hacían realidad las ideas de Hobbes, pues para Arendt, él fue el verdadero filósofo de la burguesía. El imperialismo creó colonias fuera de Europa. Arendt analiza el caso de África: <em>allí inventaron los campos de concentración </em>y se entrenaron en el arte de degradar, destruir y asesinar a seres humanos considerados sub-humanos, no hombres.  El racismo, dice Arendt, fue una ideología con la cual inferiorizaron al Otro, al periférico, al negro africano. Este apareció como una verdad innegable según la cual las tribus africanas o los seres humanos fuera de Europa eran seres “naturales” que carecían de humanidad; eran mera Naturaleza o una extensión de ella, sin civilización, por eso </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“cuando los hombres europeos mataban, en cierto modo, no eran conscientes de haber cometido un crimen” (Arendt, 2004, p. 249).</strong> </p>



<p class="wp-block-paragraph">Esa aniquilación del otro era posible gracias a la <em>burocracia, </em>la cual permitía, como en la India, las “matanzas administrativas” (p. 290). Racismo y burocracia fueron “medios políticos” de la dominación imperialista, fueron dispositivos efectivos para el dominio de otros seres considerados no-humanos.</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">A esto debe sumársele el hecho de la decadencia del Estado-nación, la cual consiste en que los nacionalismos tribales, étnicos, se impusieron por encima del Estado. De esta manera, muchas naciones expulsaron a otros pueblos en el centro Europa, dejándolos sin la protección. <em>Las tesis de Arendt es que desde la Revolución francesa había una contradicción, pues, por un lado, se habló de derechos ciudadanos universales para todos los hombres, pero, por el otro, el goce y el disfrute de los mismos fue atado a la ciudadanía, a una particularidad. Y esta ciudadanía, a su vez, fue atada a la pertenencia a una nación, con su tierra, su lengua, su cultura, sus tradiciones. De tal manera que cuando individuos y pueblos </em>son expulsados, desplazados, <em>se quedan sin nacionalidad, sin ciudadanía y son convertidos en “escorias de la tierra”, en parias, en seres sin derechos, vulnerables, matables; que quedan a merced de distintos poderes o de otros grupos. En estos casos, los derechos humanos mismos no les son aplicables. Eso fue lo que les ocurrió a los mismos judíos cuando distintos países les quitaron la nacionalidad y la ciudadanía. </em>Arendt fue una de esas víctimas, pues, como se dijo, en 1936 le retiraron la ciudadanía alemana lo cual constituye la “muerte jurídica” para el individuo.   </p>



<p class="wp-block-paragraph">Todo lo anterior es lo que lleva, <em>cristaliza</em>, en el totalitarismo, la más macabra forma de gobierno de la historia, posible por grandes masas desarraigadas, insatisfechas flotantes, que apoyaron una ideología como la nazi, la cual les ofrecía un posible horizonte de salvación. El totalitarismo fue posible por esas masas y por una ideología que pretendía conocer <em>la ley de la historia. </em>En el caso de Rusia, esa ley era la lucha de clases; en el de Alemania, la ley de una raza superior que triunfaría sobre todas las otras razas. Esas ideologías totalitarias eran verdades absolutas, omnicomprensivas, indiscutibles y gobernaban el movimiento mismo de la historia, el devenir de la realidad. La “astucia de la ideología” permitió seducir a grandes masas: desde los ciudadanos mismos hasta las propias víctimas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El <em>terror</em> como esencia del totalitarismo y su posibilidad omnipresente en la sociedad, la organización, la burocratización excesiva, el culto a la personalidad de líder, la sumisión al partido, la vigilancia generalizada de la sociedad al punto de volverla paranoica, la militarización, la propaganda, etc., desembocaron en la “dominación total” (Arendt, 2004, p. 533). Solo así apareció el “campo de concentración” como el pináculo del sistema donde era posible la realización de la ideología totalitaria en Alemania. Allí, tras la eliminación jurídica de la persona (el quitarles la ciudadanía como ya se mencionó), la destrucción moral de la misma (su animalización, cosificación y pérdida de la dignidad humana), se pasaba a la eliminación física. Y en esa atmósfera el homicidio se volvió tan “impersonal como el aplastamiento de un mosquito”. Así el Estado totalitario se convirtió en una fábrica de cadáveres. Es lo que llamo el <em>necrofordismo</em> o <em>producción serializada de la muerte</em> como un producto tangible de una biopolítica criminal.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Digamos, finalmente, que el totalitarismo tiene otros efectos que serán claves en el pensamiento de Arendt. Uno de ellos, es que este tipo de gobierno elimina el espacio político, la esfera de aparición donde es posible mostrarse, estar, compartir, dialogar, actuar, comenzar algo nuevo. El terror envuelve como un “anillo de hierro” a los individuos y elimina el “entre” que hay entre ellos. De esta manera no es posible reunirse, pensar, opinar, contrastar lo pensado; así se mata la política y se <em>aísla</em> a los <em>sujetos</em>, se los comprime y se los desarraiga (como en el caso de los refugiados). Todos estos temas los retomará Arendt después, pues como dijo Claude Lefort (1988), en <em>Los orígenes del totalitarismo </em>está <em>in nuce </em>todo el pensamiento político de esta gran pensadora del siglo XX.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Resonancias actuales del totalitarismo<a href="#_ftn1" id="_ftnref1"><strong>[1]</strong></a>&nbsp;</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">No es posible hacer un discurso aséptico, meramente académico del totalitarismo en Arendt, sin aludir a las resonancias que sus planteamientos tienen hoy. Si para ella la filosofía debía estar atenta a los acontecimientos y hacerse cargo del tiempo y la experiencia que nos toca vivir, mal haríamos nosotros al no encargarnos de nuestras propias circunstancias. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">U primer punto que llama la atención es que en la época en la que Arendt filosofa se está hablando de la “decadencia de occidente”. Esta expresión se popularizó con el famoso libro de Spengler, pero resonó décadas después tras la evidencia de que lo que estaba en juego era la crisis misma de la modernidad. María Zambrano habló de la “agonía de Europa” (2000) , la primera Escuela de Frankfurt realizó un fuerte diagnóstico de la ilustración y la manera como la misma había devenido en dominio y terror. No olvidemos la famosa frase de Adorno y Horkheimer cuando decían en 1944: </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">“la ilustración ha perseguido desde siempre el objetivo de liberar a los hombres del miedo y constituirlos en señores. Pero la tierra enteramente ilustrada resplandece bajo el signo de una triunfal calamidad” (2009). </p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Hobsbawn se referiría a estos tiempos como “la época de las catástrofes”; y Hannah Arendt hablaría de un “tiempo oscuro”. Pues bien, para gran parte de esa generación intelectual lo que moría allí en los altares de la guerra, la barbarie y los campos de concentración, era la civilización occidental, el proyecto mismo de la modernidad. Sobre este “espíritu de época” dijo Bauman:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Lo que fue asesinado y enterrado en las tumbas masivas junto a millones de soldados fue la confianza en Europa en sí misma, y la fe de la gente civilizada en la victoria de la razón […] en la benevolencia de la historia y [en el] convencimiento tranquilizador y amable de un presente seguro y un futuro garantizado” (2009, p. 77). &nbsp;</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Si la razón había devenido irracional, si la ciencia y la técnica se habían puesto al servicio de la posibilidad de la destrucción misma del planeta bajo las bombas atómicas, si la libertad, la igualdad y la fraternidad no se habían realizado; si el progreso era tan solo un optimismo de la razón o un espejismo; en fin, si la democracia y la convivencia misma se hacían imposibles, ¿no era la civilización misma y, específicamente occidente, la que se dirigía al abismo? ¿No era Europa misma la que estaba agonizando? Hoy ocurre lo mismo. Por eso el filósofo africano Achille Mbembe dice: “Europa dejó de ser el centro de gravedad del mundo” (2016, p. 25). Ya solo conserva la tradición intelectual, pero no es un faro ético, político o geopolítico que represente un horizonte para occidente: se ha sometido totalmente a los Estados Unidos, Europa es una lacaya del neoimperialismo de Donald Trump.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pues bien, hoy, como hace ya casi cien años, en la filosofía y en las ciencias sociales se viene hablando de la <em>crisis civilizatoria</em>, de un colapso de la civilización, pero ahora debido a la crisis climática, ambiental energética, alimentaria, económica, demográfica (a pesar de la reducción de la natalidad); se trata de una crisis de la civilización y de su modo hegemónico de vida. Estas crisis son multidimensionales y son interseccionales, es decir, relacionales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy, como en la época de Arendt, las guerras provocan miles de muertos y violaciones de derechos humanos. Y, muy especialmente, genera millones de desplazados, refugiados, migrantes en el mundo. Naciones unidas informa, por ejemplo, que la guerra en Sudan, iniciada en 2023, ha dejado “11,3 millones de desplazados internos, una de las mayores crisis de desplazamiento del mundo, mientras que casi cuatro millones han huido a países vecinos, principalmente Egipto, Sudán del Sur y Chad”. La guerra en Ucrania ha dejado cerca 6, 5 millones de refugiados. Tampoco puede olvidarse que la guerra de Siria y la <em>pobreza</em> en África lanzó a miles de migrantes y desplazados a las puertas de Europa. Hace unos años el Mediterráneo, al que Hegel llamó “el centro de la historia universal”, se convirtió en uno de los cementerios marítimos más grandes de la historia. Cada año miles de personas que huyen de la pobreza, el hambre, el cierre de futuro, los conflictos interétnicos, las guerras convencionales, son sepultadas a las puertas de Europa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Todos estos migrantes <em>son personas desarraigadas de su mundo, de sus comunidades</em>, sus amigos, sus parientes; pierden sus bienes, quedan a merced de otros Estados y otras fuerzas violentas, pero, principalmente, quedan a la intemperie, sin ciudadanía, “sin derecho a tener derechos”, en manos de la caridad mundial, las donaciones y la ayuda de la comunidad internacional y sus ONG´s. Como decía Arendt: son personas que al perder su comunidad son lanzadas al <em>margen</em> de la humanidad misma.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por otro lado, el análisis que Arendt hizo del imperialismo en África, donde este fungió como un laboratorio para el totalitarismo, permitió convertir a esa periferia en una “zona del no-ser”, para decirlo en palabras de Franz Fanon (2020, p. 42), el pensador de Martinica al que Arendt leyó con cuidado. Si la periferia es el mundo del no-ser, sus habitantes pueden ser tratados como no-humanos. Esta lógica colonial e imperial de Europa se mantiene. Crea seres humanos de primera categoría y humanos de segunda, o subhumanos. Es decir, la geopolítica crea su propia antropología o geoantropolítica donde los habitantes del sur o por fuera del Norte global son convertidos en superfluos, en <em>existencias dispensables</em>. Por eso, humanos de la periferia son desechables, matables, asesinables, prescindibles.</p>



<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;Lo ocurrido en Medio Oriente durante el genocidio en Palestina sigue esta lógica: la zona del ser, Europa y Estados Unidos, dando prioridad a sus intereses económicos y geopolíticos, consienten activamente (también pasivamente) el exterminio del Otro, de los árabes, de esos enemigos históricos que forman parte del “eje del mal”, de los enemigos de la civilización occidental. Si Arendt se refería a las “matanzas administrativas” durante el imperialismo racista, Israel las decreta sobre los gazaties en pleno siglo XXI. Pero no solo matanzas administrativas, sino “detenciones administrativas” de mujeres, niños y hombres, sin el más mínimo debido proceso o garantía jurídica. Estas personas no son prisioneros de guerra, sino secuestrados o rehenes. De esta manera, a cielo abierto, ante la mirada del mundo, Israel despliega una necromáquina asesina que “produce cadáveres en serie”; es la fábrica de cadáveres del totalitarismo de las que hablaba Arendt o lo que llamé “necrofordismo”: producción serializada de muertos en manos del sionismo internacional y de sus aliados. Valga decir de paso que Arendt avizoró no solo el militarismo israelí como política, sino el polvorín violento que implicaba la coexistencia con los árabes en esa región, por eso ella propuso UN Estado federal <em>binacional</em> donde coexistieran árabes y judíos organizados desde abajo en consejos para la toma de decisiones (Bernstein, 2019, p. 41-51).&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El necrofordismo mencionado es la prueba fehaciente de la deshumanización del mundo, donde no hay persona jurídica, ni persona moral y donde una gran parte de la humanidad se torna “superflua”; es también, la prueba de que hay una crisis axiológica brutal, atizada por las ideas darwinistas de la salvación a través de la competencia feroz. La crisis axiológica actual es también parte de la crisis civilizatoria en curso en pleno Antropoceno.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En este marco, si hay una <em>expresión de la crisis actual del modelo civilizatorio es justamente la crisis de las instituciones con que hace 80 años se reconfiguró el orden mundial tras 1945</em>. La Organización de las Naciones unidas, la OEA, manipuladas por las grandes potencias; la Declaración universal de los derechos humanos y el Derecho Internacional Humanitario (DIH), inaplicados y desconocidos para una gran parte de los habitantes del planeta; y el control de las instituciones financieras como el BID, el Banco Mundial, el Banco europeo, por los países poderosos, lo confirman. Asistimos al desmonte del derecho internacional público, lo que incluye los ataques a la Corte Internacional de Justicia, la Corte Penal Internacional, justamente para que los nuevos leviatanes del mundo impongan su ley del más fuerte y reconfiguren el nuevo orden global. La “vuelta al estado de naturaleza” de Hobbes, tal como van las cosas, parece ser el futuro de las relaciones entre los Estados del mundo. La actual crisis del multilateralismo en las relaciones internacionales, las tensiones entre bloques políticos y económicos (G7 y BRICS+), entre las grandes potencias (Estados Unidos y China), así lo testimonian. Esto pasa, como en el caso de Israel y de Estados Unidos, por desbaratar primero la institucionalidad al interior del Estado. Ya decía Arendt, citando a Henry Steel, que: </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">“si destruimos el orden mundial y destruimos la paz mundial debemos inevitablemente subvertir y destruir primero nuestras propias instituciones políticas” (Arendt, 2015, p. 115).  </p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;Por eso, la tendencia a “destruir las propias instituciones políticas” parece en la actualidad una especie de preámbulo de las aspiraciones neofacistas de la actualidad. Y esto nos lleva al problema del <em>totalitarismo </em>que pensó Hannah Arendt, el cual incluía, desde luego, lo que tiempo después, en amplios círculos de la opinión pública, intelectuales y académicos, como fascismo alemán. Hoy se habla de neofacismos, neoderechas, derechas emergentes, de derechización mundial, de “ultraderechas” (Alemán, 2025), etc., para dar cuenta de un cúmulo de prácticas peligrosas que vienen haciendo ciertos gobiernos. Lo alarmante de estas prácticas es que muchas de ella repiten el libreto del fascismo de hace un siglo. Y aquí hay que tener en cuenta la preocupante advertencia que Hannah Arendt nos dejó casi al final de su voluminoso libro, a saber, que:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;“Las soluciones totalitarias pueden muy bien sobrevivir a la caída de los regímenes totalitarios bajo la forma de fuertes tentaciones, que surgirán allí donde parezca imposible aliviar la miseria política, social o económica”,</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">porque el fascismo puede</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">“estar seguro de que sus fábricas de aniquilamiento, que muestran la solución más rápida para el problema de la superpoblación, para el problema de las masas humanas económicamente superfluas y socialmente desarraigadas, constituyen tanto una atracción como una advertencia”. &nbsp;(Arendt, 2004, p. 557).</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Esto equivale a decir, que el neofascismo saldrá el rescate del neoliberalismo moribundo. La pensadora germano-americana nos dice, de paso, que el ecofascismo, la eliminación de los superfluos, puede estar a la vuelta de la esquina, es decir, que el fascismo es un fantasma que nos acecha.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>La vuelta a los nacionalismos, las políticas xenofóbicas, la caza de migrantes en Estados Unidos y otros Estados, la destrucción de la división de poderes y las instituciones intra e interestatales, la censura de la prensa, la censura de libros, el ataque a la autonomía universitaria como ocurre en Estados Unidos, los ataques a la libertad de expresión y de reunión, el anti-intelectualismo, el rechazo de la ciencia en los movimientos antivacunas, la defensa a ultranza de los valores familiares tradicionales, el negacionismo climático, la movilización del miedo y del odio como afectos inmunitarios contra el diferente, el otro, el extranjero, el pobre; la misoginia, la proscripción de los discursos de género y la negación de los derechos para las minorías, el supremacismo blanco racista; el aumento del securitismo y el militarismo, el culto a la personalidad en algunos sistemas políticos, el adoctrinamiento mediático que busca colonizar el sentido común con tesis discutibles convertidas en dogmas. El neofascismo actual fortalece “lógicas identitarias” en su “jerga de la autenticidad” y las articula con los principios del neoliberalismo </em>(Cadahia y Biglieri, 2022, p. 91). </p>



<p class="wp-block-paragraph">Así que las derechas actuales asumen un neoliberalismo autoritario, inmunitario, elitista y excluyente. Son todas manifestaciones preocupantes de un posible retorno del fascismo y de la materialización de la advertencia arendtiana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La problemática actual de los migrantes y los refugiados del mundo ponen de presente la vigencia de la brillante crítica de Hannah Arendt a la ciudadanía ligada a la nación, a la desprotección jurídica de los sin patria; y su crítica del imperialismo y tematización del totalitarismo, etc., muestran las tentaciones del fascismo actual. Desde luego, no es posible dejar por fuera las múltiples resistencias a nivel global, de la solidaridad mostrada con Palestina, de las luchas por la dignidad y alternativas civilizatorias en miles de comunidades, colectivos y movimientos sociales. Ellos son pruebas de que la esperanza no ha muerto y de que no nos han logrado desposeer de la idea de futuro.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref1" id="_ftn1">[1]</a> Aparte de la conferencia dictada en la Universidad de Pamplona, en el Programa de Filosofía, el día 27 de noviembre en la conmemoración del Día Mundial de la Filosofía. Evento organizado por Unipamplona y la Sociedad Colombiana de Filosofía.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Referencias</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Alemán, Jorge. (2025). Ultraderechas. Notas sobre la nueva deriva neoliberal. España: Ned ediciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Arendt, Hannah. (1958). <em>The human condition</em>. Chicago University Press.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Arendt, Hannah. (2004). Los orígenes del totalitarismo. México: Taurus.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Arendt, Hannah. (2015). “Sobre la violencia”. En Crisis de la república (pp. 81-152), Madrid: Trotta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Bernstein, Richard. (2019). ¿Por qué leer a Hannah Arendt hoy? Barcelona: Gedisa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cadahia, Luciana y Biglieri, Paula. (2022). Siete ensayos sobre el populismo, Barcelona, Herder.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Bauman, Zygmunt. (2009). El arte de la vida. Barcelona: Paidós.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fanon, Franz. (2020). Piel negra, máscaras blancas. Madrid: Akal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Horkheimer, Max, y Adorno, Theodor. (2009). Dialéctica de la ilustración. Madrid: Trotta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lefort, Claude. (1988). “Hannah Arendt and the question on the political”. In Democracy and Political Theory, University Of Minesotta Press.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Marcuse, Herbert. (2025). La teoría crítica en la era del nacionalsocialismo. Ensayos (1934-1941). Madrid: Trotta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mbembe, Achille. (2016). Crítica de la razón negra. Ensayo sobre el racismo contemporáneo. Barcelona: Futuro anterior, NED edicions.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pachón, Damián (2025). “Hannah Arendt y la época de las catástrofes. Totalitarismo, democracia y libertad”. Madrid, revista Filosofía &amp; co, 15, 30-47.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Zambrano, María. (2000). La agonía de Europa. Madrid: Trotta</p>
]]></content:encoded>
        <author>Damian Pachon Soto</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Filosofía y coyuntura</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=123237</guid>
        <pubDate>Fri, 05 Dec 2025 18:52:24 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/05135025/Imagen-de-WhatsApp-2025-12-05-a-las-13.41.52_df77b2c1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Hannah Arendt y las resonancias actuales del totalitarismo]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Damian Pachon Soto</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>¿Qué es eso del pensamiento crítico?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/que-es-eso-del-pensamiento-critico/</link>
        <description><![CDATA[<p>Si se habla de un “pensamiento” acompañado con el adjetivo crítico, de entrada, debemos sospechar que no se trata de un pensamiento cualquiera, de un pensamiento ordinario, cotidiano. Pensamos, más bien, de que se trata de un pensamiento diferente y distinto al habitual; un pensamiento cualificado. Abordamos este tema en el presente artículo. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">“Y nuestra época es la propia de la crítica, a la cual todo ha de someterse. En vano pretenden escapar de ella la <em>religión por santa y la legislación por majestuosa, </em>que excitarán entonces motivadas sospechas y no podrán exigir el sincero respeto que solo concede la razón a lo que puede afrontar su examen público y libre”. <em>&nbsp;</em>&nbsp;</p>



<p class="has-text-align-left wp-block-paragraph">                                                                            Immanuel Kant.</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">El llamado a ejercitar, promover y potenciar el pensamiento crítico es permanente desde hace bastante tiempo. Se exige la inclusión del pensamiento crítico en la enseñanza y la pedagogía, se alude a su necesidad en los programas académicos de la escuela, el bachillerato y la universidad. Igualmente, en el espacio social y político, se alaban sus virtudes para la creación de ciudadanos <em>críticos, </em>que participen en la vida de la comunidad, que voten y que cualifiquen el debate público por medio de la palabra y de los argumentos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero ¿qué es el pensamiento crítico? ¿Qué significa <em>pensar</em>? ¿Qué implica el adjetivo <em>crítico?</em> En suma, ¿qué significa pensar críticamente? Estas son las preguntas interesantes. Veamos algunas de las formas como se han entendido estos problemas. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Si se habla de un “pensamiento” acompañado con el adjetivo <em>crítico, </em>de entrada, debemos sospechar que no se trata de un pensamiento cualquiera, de un pensamiento ordinario, cotidiano. Pensamos, más bien, que se trata de un pensamiento diferente y distinto al habitual; un pensamiento <em>cualificado</em>. Esto quiere decir, que este <em>pensamiento </em>debe tener algo <em>especial</em> que se aparta de la manera como habitualmente pensamos en la vida diaria o en el llamado “mundo de la vida” dado, que nos constituye<a id="_ftnref1" href="#_ftn1">[1]</a>. En efecto, en la vida diaria asumimos como normal muchas cosas: a) consumimos alimentos, productos o mercancías, por ejemplo, compramos ropa porque queremos estar a la moda o vernos bien; b) votamos para las elecciones porque consideramos que participar en la vida política es importante, o c) creemos que la democracia es una <em>institución</em> que debemos defender. Sin embargo, cuando empezamos a pensar con más cuidado o atención los tres puntos anteriores; cuando nos tomamos en serio lo que estamos <em>diciendo o haciendo, </em>nos <em>percatamos</em> (nos damos cuenta) de que <em>hay aspectos problemáticos </em>en esas <em>acciones </em>(lo que hacemos) o en esas <em>creencias</em> (lo que damos por sentado normalmente). Veamos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Consumir alimentos es necesario para la vida, para perpetuar nuestro cuerpo, la especie y para la reproducción del todo social o la sociedad misma. Sin embargo, una cosa es consumir para mantener la vida y otra muy diferente es comprar compulsivamente una gran cantidad de productos o mercancías para vernos bien. ¿Qué sentido tiene comprar 50 pares de zapatos si voy a usar cinco o seis? ¿Qué sentido tiene, como hacen muchas personas ricas o con dinero, comprar 10 autos? El consumo de cosas en cantidades innecesarias <em>daña </em>la naturaleza porque implica usar más recursos. Consumir en exceso desgasta la materia viva disponible, es un desgaste material del mundo que daña el planeta, contamina el agua y los ecosistemas vivos. Entonces, si pensamos <em>con atención</em> en el consumo en la época que vivimos, llegamos a la conclusión de que consumir es necesario para la vida, pero, a la vez, de que, si lo hacemos irracionalmente, en exceso, solo por lujo o placer, matamos la vida. Entonces, ahí aparece una contradicción, un problema que tenemos que solucionar, pues es necesario seguir consumiendo para poder vivir, pero necesitamos <em>cambiar nuestros hábitos de consumo</em>, nuestras formas de relacionarnos con el lujo, repensar cuestiones como la relación entre el&nbsp; estatus social, el reconocimiento, la presentación social del sí mismo y la subjetividad<a href="#_ftn2" id="_ftnref2">[2]</a>; necesitamos cuestionar el <em>consumismo</em> del capitalismo velocífero porque este destruye el planeta y, al final, pereceremos por nuestros propios hábitos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si pensamos detenidamente los otros dos aspectos mencionados, la política y la democracia, encontraremos también muchos problemas y contradicciones. Por ejemplo, votamos porque tenemos una visión de sociedad que deseamos (más libre, con bienestar social, etc.). Por eso participamos en las elecciones. Sin embargo, cuando elegimos, las personas o los gobiernos que son seleccionados <em>gobiernan para sus intereses personales</em> y no para los intereses de todos los ciudadanos. Se enriquecen ellos con el dinero público, el dinero de todos los ciudadanos que pagan impuestos. En ese caso, nuestra participación no cuenta, no tiene sentido, no tiene efectos y no ha logrado sus objetivos. Y cuando un ciudadano se percata de que su voto no ha servido se <em>decepciona de la política</em>. Pierde interés en la democracia, las elecciones, el bien colectivo, porque sabe que no puede hacer nada. <em>Entonces, el ciudadano pasó de creer en la política a decepcionarse y ser indiferente o apático frente a la política. </em>Llegamos a la conclusión de que es necesario reformatear, cambiar o crear una política nueva, diferente.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estos ejemplos nos permiten entender mejor la naturaleza (lo que es) y la importancia del <em>pensamiento crítico</em>. En primer lugar, implica <em>pensar</em>, es decir, ejercer una acción intelectual o &#8220;reflexiva&#8221; sobre un tema, un problema, o lo que se puede llamar un “objeto de estudio”, o de “investigación”. En efecto, pensar es tomar un asunto, un problema, como el consumismo o la política, acercarse a ellos, como objeto de <em>reflexión</em>, y abordarlos para ver <em>lo que nos dicen</em>, pero también para <em>descubrir lo que no está dicho</em>. Es acercarse al problema para <em>ver lo evidente</em>, pero también para <em>darnos cuenta de aquello que no lo es</em>. Para muchas personas <em>consumir, salir de compras, </em>es algo no problemático; defender la democracia es algo de sentido común, que todos aceptan, <em>sin embargo,</em> cuando empiezan a pensar en serio en el consumismo o en la democracia, van a encontrar contradicciones o aspectos problemáticos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En segundo lugar, el pensamiento crítico implica una <em>actitud</em> permanente, una forma de ser. Es una actitud de <em>sospecha</em>, de desconfianza, de duda, de <em>escepticismo</em>, frente a lo que es habitual. Es dudar de lo que normalmente se acepta sin cuestionamiento. El pensamiento crítico consiste en cuestionar el sentido común de la gente, es <em>dudar</em> de las creencias compartidas de las personas en el “mundo de la vida” dado, irreflexivo, y así derribar muchas ideas sin sentido o nocivas. Decía Kant: “deber es de la filosofía el disipar los engaños producidos por la mala inteligencia, aunque para ello sea menester <em>destruir</em> las más queridas y encantadoras ilusiones”<a href="#_ftn3" id="_ftnref3">[3]</a>.&nbsp; Por ejemplo, en el cristianismo se piensa que hay un Dios que creó el mundo con todo lo que existe, sin embargo, alguien puede preguntar, ¿Y si el mundo ha existido siempre y si, más bien, fueron los seres humanos los que crearon la <em>idea</em> de Dios? En este caso, el cristiano que afirma que Dios creó el mundo tendrá que pensar en el <em>eternismo</em> que defendían los griegos y responder a la pregunta de una manera justificada, dando razones, dando argumentos, ofreciendo una explicación convincente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En tercer lugar, podemos decir que la crítica es <em>problematización </em>de las cosas, del conocimiento dado, recibido, de las maneras osificadas como comprendemos el mundo. Aquí problematizar implica un <em>pensamiento perspectivistico</em> que me permita “voltear”, “girar”, los problemas, explorar otras posibles aristas; problematizar es determinar y cuestionar las mismas condiciones de posibilidad de la existencia del conocimiento, de la cosa, del asunto. Esta exploración, esta problematización es un “aprender a ver” distinto, por ello exige la activación de la imaginación para poder escapar a las lecturas habituales, habituadas, a los puntos comunes. &nbsp;Solo así es posible escapar a las ideas fijas, esas que operan como cárceles de larga duración para el entendimiento. Esto quiere decir que todo, en principio, puede ser problematizado. Nada puede escapar, como decía Kant, y como antes de él Francis Bacon, al “libre examen”<a href="#_ftn4" id="_ftnref4">[4]</a> de la razón, un examen que debe ser, a su vez, <em>público</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los anteriores sentidos de crítica, son los que encontramos en las obras de Kant, Marx, Nietzsche, la Escuela de Frankfurt. Es una tradición europea muy conocida a la cual debemos sumar la deconstrucción de Derrida y la genealogía de Foucault.  Sin embargo, hay que agregar a esas expresiones otras formas de la crítica surgidas en otras partes, en la periferia, donde son importantes nombres como Enrique Dussel, Achille Mbembe, Silvia Rivera, Rita Segato o los distintos movimientos sociales, colectivos y comunidades.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La crítica no es algo que pertenezca de manera exclusiva a lo que la filósofa colombiana Laura Quintana llama &#8220;espíritus letrados&#8221; en su libro <em>Política de los cuerpos </em>(Herder, 2020). Pensarlo así sería una especie de arribismo intelectual donde los <em>críticos</em> reclaman un &#8220;privilegio epistémico&#8221; sobre otros sujetos sociales. Por lo demás, tales sujetos no son externos a las fuerzas y configuraciones que los componen, también están dentro de lo criticado, pero eso no anula su capacidad de cuestionar ese mundo, más bien, y justo porque están dentro de él, lo pueden interpelar con conocimiento y con propiedad. La crítica siempre se hace desde &#8220;adentro&#8221;, pues no existe la figura del crítico como un sujeto externo que está &#8220;afuera&#8221;, en un &#8220;punto cero&#8221;, del mundo al cual cuestiona. Estamos configurados y somos producto de la <em>gramática material del mundo </em>en el que habitamos. El crítico, por supuesto, también lo está. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora, si la crítica no es patrimonio de &#8220;la ciudad letrada&#8221; y sus sabios, debemos pensar que cualquier sujeto si atiende a sus historicidad radical, la de su comunidad, su entorno, su vida misma, puede cuestionar críticamente el mundo y los efectos que este produce sobre él. Lo vemos todos los días: lo hacen campesinos, indígenas, afros, movimientos sociales y distintos colectivos. Desde sus saberes diversos, sus experiencias de vida, sus legados y cosmovisiones, etc., se enfrentan a formas dominantes y hegemónicas de comprender la realidad, cuestionan el sistema económico, las jerarquías sociales, los ordenes políticos, la cultura hegemónica que los oprime. Esos movimientos y sujetos se percatan de la crisis múltiples de la civilización y, a la vez, ofrecen alternativas a las mismas. Esto indica que una mejor comprensión de la crítica exige <em>des-elitizarla y atender a los saberes populares, ancestrales</em>, pues muchas veces hay más conocimiento útil, pertinente, en el pueblo que en las academias. Lo sabía Fals Borda, lo sabía ya Gramsci a comienzos del siglo XX.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>Avatares de la crítica</em></strong> <em><strong>hoy</strong></em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde el siglo XVIII en Europa la crítica se impuso como un valor, como algo importante para las sociedades. La crítica implicó pensar por sí mismo, sin estar obligado por otro, en desconfiar de la autoridad de la política, de la iglesia o de la tradición. La crítica, como la planteó Kant, exige la <em>autonomía </em>de la razón, es decir, exige que la persona pueda pensar sin la <em>coacción, </em>sin ser obligado por alguien más. Por eso, desde este punto de vista, la autonomía y la libertad de pensamiento requieren personas que puedan pensar sin estar sometidos a poderes externos que nos impongan maneras de ver el mundo, o de entender las cosas. Un esclavo, por ejemplo, al estar sometido al amo, no puede pensar libremente y, por lo mismo, no puede ejercer la crítica, al menos de manera pública. </p>



<p class="wp-block-paragraph">El ejemplo del esclavo permite, a su vez, cuestionar el mito de la autonomía total o de la transparencia absoluta del sujeto, del individuo, pues este siempre está inmerso en relaciones históricas que lo condicionan. Desde este punto de vista, el crítico no tiene una libertad absoluta, sino una autonomía &#8220;relativa&#8221; que le permite cuestionar su mundo o actuar en él. Así, la libertad relativa del sujeto al interior de la sociedad no impide la crítica, pero permite problematizar la posición kantiana de un sujeto límpido y autónomo que fundamenta y legisla con pretensiones de universalidad. </p>



<p class="wp-block-paragraph">En los sistemas políticos (Estados con dictaduras, totalitarismos) donde no se pueden criticar las medidas del gobierno, no se puede ejercer la crítica. Actualmente en Estados Unidos no se puede hablar en algunas escuelas de racismo o de bisexuales, transexuales o de crisis climática, etc., porque el gobierno ataca a esas escuelas y no les da financiación. Es decir, en Estados Unidos la crítica y la posibilidad de pensar libremente están en peligro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dice la pensadora Gloria Jean Watkins, más conocida como “bell hooks”: </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">“A lo largo de la historia de la educación en Estados Unidos, tanto en el sistema escolar público como en la enseñanza superior, las políticas patriarcales, imperialistas, capitalistas y supremacistas blancas han moldeado las comunidades educativas y han influido en la forma en las que se presentaba el conocimiento”<a id="_ftnref5" href="#_ftn5">[5]</a>. </p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Por esa razón, se enseñaba que el pueblo americano era superior o que las mujeres negras (también las blancas) no podían ser “grandes escritoras”, o que la literatura escrita por los negros no era “gran literatura”. Esta cita de Watkins permite también concluir que la educación en general nunca es “neutra”, que no solo se enseña contenidos y temas, sino que estos tienen alguna carga ideológica, ya sea crear “buenos” ciudadanos (lo cual es un fin político), ya sea defender la vida comunista, o reproducir la idea de que el capitalismo y el libre mercado es la mejor forma de vivir nunca vista antes. La educación siempre es política, comporta siempre <em>fines ideológicos, </em>lo cual nos permite comprender, también, que <em>la crítica es peligrosa para el poder</em>, por eso este siempre trata de socavarla, de destriparla. Ya decía Herbert Marcuse: “el ataque al pensamiento crítico e independiente forma parte del control totalitario”<a id="_ftnref6" href="#_ftn6">[6]</a>. &nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando hablamos de pensamiento crítico nos referimos a una forma de pensar con seriedad, con atención, con detalle; aludimos a un reflexionar que desconfía y cuestiona las cosas, los problemas, la información, los datos, las estadísticas, la inteligencia artificial, los enunciados problemáticos y, que más allá de ello, nos permite cuestionar las creencias generalizadas, el conformismo paralizante, “el pensamiento único homologado” (con su respectivo <em>sentir homologado</em>) que sustentan nuestro mundo<a id="_ftnref7" href="#_ftn7">[7]</a>. Pero la crítica también se expresa de otras formas, en prácticas artísticas, corporales, comunitarias, en expresiones de protesta y de rebeldía, realizadas por sujetos populares y movimientos diversos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La crítica aborda creencias, imaginarios, cosmovisiones, formas de estar, de ser y de actuar en el mundo, las piensa, distingue, discierne, las estima y evalúa; la crítica muestra, ilumina, visibiliza (hace visible), aspectos escondidos o sepultados bajo las configuraciones históricas sedimentadas de la realidad y sus problemas; la crítica también es sospecha, se basa en la duda, en el escepticismo; descree de los dogmas, de las ideas definitivas, desconfía. </p>



<p class="wp-block-paragraph">La crítica, pues, es el mejor antídoto contra el absolutismo y el dogmatismo; es necesaria para pensar mejor, para hacernos preguntas y plantear problemas inéditos, para pensar por «fuera de los límites y de los marcos de sentido establecidos» y para «descolonizar la mente». La crítica es necesaria para cuestionar el poder político, la normalidad patológica<a id="_ftnref8" href="#_ftn8">[8]</a> que nos envuelve, los medios de comunicación y la información que nos ofrecen. De esta manera, también, podemos acuciar la imaginación para mejorar el mundo en el que vivimos, pues como dice bell hooks “lo que no podemos imaginar no puede llegar a ser”.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref1" id="_ftn1">[1]</a> Husserl, Edmund. <em>La crisis de las ciencias europeas y la fenomenología trascendental, </em>Buenos Aires, Prometeo, 2008, p. 94.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref2" id="_ftn2">[2]</a> Baudrillard, Jean. <em>La sociedad de consumo. Sus mitos, sus estructuras. </em>Bogotá: Siglo XXI editores, 2018.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref3" id="_ftn3">[3]</a> Kant, Immanuel. <em>Crítica de la razón pura. </em>Volumen I. Barcelona, Ediciones Orbis, 1985, pp. 82-83.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref4" id="_ftn4">[4]</a> Bacon, Francis. <em>El avance del saber. </em>Madrid, Alianza editorial, 1988, p. 46.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref5" id="_ftn5">[5]</a> bell hooks, <em>Enseñar pensamiento crítico. </em>Barcelona, Rayo verde editorial, 2023, p. 45.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref6" id="_ftn6">[6]</a> Marcuse, Herbert. <em>Razón y revolución. </em>Madrid, Alianza Editorial, 2017, p. 492</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref7" id="_ftn7">[7]</a> Fusaro, Diego. <em>Pensar diferente. Filosofía del disenso. </em>Madrid, Trotta, 2022, p. 35.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref8" id="_ftn8">[8]</a> Fromm, Erich. <em>La patología de la normalidad. </em>Bogotá, Paidós, 2024.</p>





<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Damian Pachon Soto</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Filosofía y coyuntura</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=119569</guid>
        <pubDate>Sat, 23 Aug 2025 15:15:02 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/23100948/damian-3.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[¿Qué es eso del pensamiento crítico?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Damian Pachon Soto</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Una confirmación para Colombia.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/castroopina/una-confirmacion-para-colombia/</link>
        <description><![CDATA[<p>Incluso el más concentrado ya debió haber perdido la cuenta de las veces que el mundo estuvo al borde de la Tercera Guerra Mundial. Sin embargo, los hechos que están ocurriendo en los últimos meses -quizá años- permitiría decir que nunca el mundo estuvo tan al límite de iniciar un conflicto de escala global. En [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Incluso el más concentrado ya debió haber perdido la cuenta de las veces que el mundo estuvo al borde de la Tercera Guerra Mundial. Sin embargo, los hechos que están ocurriendo en los últimos meses -quizá años- permitiría decir que nunca el mundo estuvo tan al límite de iniciar un conflicto de escala global.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="709" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/23184453/mapa-conflictos-2025-mundo-def-1024x709.webp" alt="" class="wp-image-117357" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/23184453/mapa-conflictos-2025-mundo-def-1024x709.webp 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/23184453/mapa-conflictos-2025-mundo-def-300x208.webp 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/23184453/mapa-conflictos-2025-mundo-def-768x532.webp 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/23184453/mapa-conflictos-2025-mundo-def.webp 1300w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En primera medida, esto es otra reconfirmación de cómo el sistema internacional posterior a la Segunda Guerra Mundial ha fracasado. El esquema de Naciones Unidas cada vez se parece más al modelo de la Sociedad de Naciones, que poco o nada hizo en el periodo entreguerras hace un siglo. Adicionalmente, la lucha por los objetivos de desarrollo se ha convertido en un ideal supremo que parece inalcanzable debido a la desconexión de las decisiones políticas de cada uno de los países.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Asimismo, la ejecución de consejo supremo para evitar conflictos como lo el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, con representación desigual, con vetos de algunas superpotencias y con incapacidad de evitar o de frenar conflictos en cualquier rincón del planeta hace pensar que aquella nación que desee romper el frágil orden internacional podría hacerlo sin repercusiones y con una vía libre para la consecución de sus objetivos.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="724" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/23184452/Mundo-Estados-Unidos-Rusia-China-Francia-Reino-Unido-ONU-Geopolitica-Historia-Consejo-de-Seguridad-de-la-ONU-1024x724.png" alt="" class="wp-image-117356" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/23184452/Mundo-Estados-Unidos-Rusia-China-Francia-Reino-Unido-ONU-Geopolitica-Historia-Consejo-de-Seguridad-de-la-ONU-1024x724.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/23184452/Mundo-Estados-Unidos-Rusia-China-Francia-Reino-Unido-ONU-Geopolitica-Historia-Consejo-de-Seguridad-de-la-ONU-300x212.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/23184452/Mundo-Estados-Unidos-Rusia-China-Francia-Reino-Unido-ONU-Geopolitica-Historia-Consejo-de-Seguridad-de-la-ONU-768x543.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/23184452/Mundo-Estados-Unidos-Rusia-China-Francia-Reino-Unido-ONU-Geopolitica-Historia-Consejo-de-Seguridad-de-la-ONU-1536x1086.png 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/23184452/Mundo-Estados-Unidos-Rusia-China-Francia-Reino-Unido-ONU-Geopolitica-Historia-Consejo-de-Seguridad-de-la-ONU-2048x1448.png 2048w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">También es de gran reflexión que haya un gran policía global que determine quienes pueden y quienes no hacer algunas cosas. Estados Unidos se convirtió en ese supremo juez que permite quiénes pueden tener relaciones con algunos países, quienes pueden tener armas nucleares o quienes pueden tener intereses contrarios a los suyos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora bien, el hecho de que Israel y Estados Unidos estén en conflicto hace reflexionar sobre la línea de suministros para la defensa estratégica y los activos bélicos de Colombia. Con respecto a Israel, Colombia depende enormemente de su ala aérea y de armamento para la infantería del ejército. En tanto a Estados Unidos, dependemos en términos de inteligencia, Fuerza Aérea, armamento pesado del Ejército, armamento de la policía y parte de las armas de la Armada. Con la adición de que EEUU cuenta con la <strong>Ley de Control de Exportación de Armas</strong> (<em>Arms Export Control Act</em>, AECA, lo que le da opción al Congreso de derecho de revisar y, en ciertos casos, bloquear las exportaciones de armas a otros países.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo anterior pretende decir que a pesar de la existencia de la INDUMIL y de COTECMAR, aún Colombia depende en extremo de otros países para poder contar con su propio material bélico y de defensa, lo cual se convierte automáticamente en una confirmación para encontrar el camino que permita la autonomía en la producción de armas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esto se puede lograr con avances como el realizado por la Fuerza Aérea al elegir a la empresa SAAB para el reemplazo de los aviones supersónicos, que incluye la transferencia de conocimiento para el mantenimiento dentro del territorio nacional y la posibilidad del desarrollo de armamento en el país. También es una buena ruta la contratación de las Plataformas Estratégicas de Superficie, reemplazo de las fragatas clase Almirante Padilla, a través de una empresa francesa que usaría los recursos de COTECMAR como una forma de fortalecer la industria nacional y de garantizar que Colombia pueda fortalecer la autonomía de defensa.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="900" height="506" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/23184433/5523857.webp" alt="" class="wp-image-117355" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/23184433/5523857.webp 900w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/23184433/5523857-300x169.webp 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/23184433/5523857-768x432.webp 768w" sizes="auto, (max-width: 900px) 100vw, 900px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, no logra ser suficiente ese esfuerzo. Es pertinente que haya una alianza público-privada que permita crear una entidad que desarrolle armamento pesado para no depender de proveedores que pueden bloquear la venta de armas o que por su estado de conflictividad no garantice la línea de abastecimiento para el país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nota al pie de página: Esta propuesta debe ir muy alineada con una propuesta de desarme en Colombia. Se debe garantizar el monopolio de las armas en el país, no solo en el ámbito del conflicto armado sino dentro de los civiles. Se debe reducir la cantidad de armas blancas y armas de fuego que son portadas legal e ilegalmente para garantizar bienestar en la población y que las fuerzas armadas puedan cumplir a cabalidad su función.</p>
]]></content:encoded>
        <author>@castroopina</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>CastroOpina</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=117354</guid>
        <pubDate>Mon, 23 Jun 2025 23:48:27 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/23184453/mapa-conflictos-2025-mundo-def.webp" type="image/webp">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Una confirmación para Colombia.]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">@castroopina</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Las impostoras</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/lloronas-de-abril/las-impostoras/</link>
        <description><![CDATA[<p>Ya no nos da miedo reconocer que somos unas impostoras. También debería pasarle a las demás, aunque hayamos padecido eso de ser su martillo de culpas escondidas, antes de que alguien las encontrara. Yo sé que están pensando lo mismo. Allá, en sus mundos calurosos y ausentes, donde se evita beber unas cuantas copas, o [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Ya no nos da miedo reconocer que somos unas impostoras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También debería pasarle a las demás, aunque hayamos padecido eso de ser su martillo de culpas escondidas, antes de que alguien las encontrara.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Yo sé que están pensando lo mismo. Allá, en sus mundos calurosos y ausentes, donde se evita beber unas cuantas copas, o se eliminan conversaciones virtuales incontrolables, que animan, pero dan miedo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entonces, las imagino y me solidarizo.&nbsp; Tengo la capacidad de recrearlas, sin fingir independencias, ni modas, ni manías.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las conozco, como diría una de ellas, con sus giros dramáticos, intensidades narrativas y las profundidades románticas en medio de un mundo en el que los niños reemplazan la harina por arena caliente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y sé que podemos ver las fotos de los desconocidos, analizarlos, reírnos, susurrar absurdos, hablar de sus sombreros, sus ojos de playa, sus barbas blancas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y como impostoras, podemos hacernos amigas imaginarias y conversar sobre la idea de que los conflictos y las tensiones internas son las que impulsan el drama.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Podemos decírselo a la otra voz: la melodramática que siempre espera de los otros, la desadaptada que alcanza a dudar por las conspiraciones, la miedosa que quiere contestar lo inimaginable en el siguiente paso, o la indecisa que tiene derecho a no saber qué hacer con el margen de su madurez.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En todo caso, las impostoras sabemos que las emociones no pueden ser tratadas con austeridad. Que bien vale la pena desbordarse y pasar los límites cuando se pueda, porque impulsar el desastre mantiene vivas las almas femeninas.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Llegamos hasta aquí para entender que somos las imaginarias, las que tenemos una gran proximidad, aquellas que anhelamos ser el personaje cuestionado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ya no nos da miedo reconocer que somos unas impostoras, y que todos los lugares son recuerdos, hasta que los fantasmas aparecen de nuevo.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Adriana Patricia Giraldo Duarte</author>
                    <category>Lloronas de abril</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=117286</guid>
        <pubDate>Sun, 22 Jun 2025 02:21:39 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/21212002/mermaid-8258278_1280.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Las impostoras]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Adriana Patricia Giraldo Duarte</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
    </channel>
</rss>