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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Todos los resultados de blogs de tap | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Catarsis sobre la democracia: Más allá del tribalismo del miedo</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/putamente-libre-feminismo-artesanal/catarsis-sobre-la-democracia-mas-alla-del-tribalismo-del-miedo/</link>
        <description><![CDATA[<p>¿Tenemos o no presidente? El veredicto en las urnas es inapelable, la diferencia es matemática y la atmósfera democrática se ha tornado sencillamente irrespirable.</p>
<p>Escribo estas líneas con la autoridad vital que da la desventaja superada y desde una independencia absoluta. La izquierda colombiana demostró una fuerza masiva e incuestionable en el tarjetón; aun así, hoy enfrenta su encrucijada más oscura por haberse matriculado a ciegas bajo la marca de un solo hombre: Gustavo Petro. En una democracia real, el mandatario saliente tendrá que rendir cuentas ante las instituciones de la misma forma exacta en que le correspondió en su momento a Álvaro Uribe Vélez. Cuando las caretas de la superioridad moral se caigan, los extremos se verán obligados a mirarse cara a cara para reconocer sus profundas semejanzas estructurales.</p>
<p>No podemos seguir edificando un país desde el pánico ni desde la sumisión eterna. Les invito a leer esta disección detallada para desmontar la farsa del tribalismo, recuperar la autonomía intelectual y comprender por qué una tercera vía de centro es el único camino viable para salvar nuestra democracia del abismo de la polarización.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><strong>Abelardo De la Espriella versus Iván Cepeda</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Por: Mar Candela Castilla</p>



<p class="wp-block-paragraph">El debate sobre la legitimidad de los recientes resultados electorales en Colombia se encuentra atrapado en una compleja encrucijada metodológica y conceptual. Por un lado, la investigadora Laura Bonilla expuso en su cuenta oficial de X, el 20 de junio de 2026, que los datos electorales oficiales solo permiten análisis a nivel municipal o veredal, mientras que el control territorial de actores armados se concentra en microterritorios delimitados, no en espacios completos de un municipio. Su análisis se enmarca en el marco teórico planteado por el sociólogo Francisco Gutiérrez Sanín en su obra <em>Clientelistic Warfare: Política y Violencia en Colombia</em> (Editorial Universidad de los Andes, 2019), donde se explica que las alianzas políticas no obedecen a directrices nacionales, sino que se negocian a escala local según lógicas propias de cada región. Según su criterio, para confirmar prácticas como el llamado voto fusil o proselitismo armado se requiere identificar patrones repetidos en al menos tres procesos electorales consecutivos y trabajo de campo directo, por lo que las inferencias basadas solo en cifras agregadas generan incertidumbre metodológica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por su parte, los analistas Mauricio García y Andrés Pachón, investigadores del Centro de Estudios Constitucionales y Sociales (CECONS), han publicado en el informe <em>Dinámicas de Poder y Elecciones en Colombia: 2022-2026</em> (mayo de 2026) que la historia electoral del país registra de forma constante la interacción entre violencia y dinámicas partidistas. En su estudio advierten que en zonas con trayectoria histórica de presencia de grupos armados se presentaron resultados electorales muy elevados para determinadas candidaturas, lo que permite suponer que estas prácticas pudieron haberse materializado en espacios específicos. Plantean que la dificultad para demostrarlo con los datos disponibles no equivale a su inexistencia, por lo que el escrutinio completo mesa por mesa se convierte en el paso fundamental para cruzar información y constatar con rigor lo que hasta ahora es materia de debate. Se trata por tanto de un fenómeno no binario, donde la duda metodológica y la experiencia histórica conviven en el análisis público.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ante este panorama de tensiones, resulta imperativo nombrar las responsabilidades con la mayor contundencia: Gustavo Petro desperdició de manera rotunda una oportunidad histórica para la transformación del país. El mandatario tenía pleno conocimiento de que el camino no sería sencillo; aun así, la constante improvisación, los recurrentes escándalos y una gestión operativa, administrativa y ejecutiva profundamente decepcionante terminaron por sepultar las expectativas ciudadanas, dejando a los sectores de izquierda ante una encrucijada crítica. La contienda en las urnas ya se definió; corresponde actuar bajo los principios de la madurez civil, reconocer a quien obtuvo el triunfo en franca lid y volcar los esfuerzos a defender la institucionalidad democrática. En mi ejercicio como educomunicadora y periodista ciudadana expresé en los escenarios de debate lo que consideraba necesario, de frente, con total independencia y sin cálculos acomodados. Hasta este punto llega mi participación en esa disputa, bajo la certeza de que un proyecto político que perdió el rumbo y traicionó sus promesas de mejora no merece respaldos eternos. Ejercer la autocrítica frente al poder no constituye un acto de traición; representa una obligación ética ineludible. Quienes gobernaron deberán asumir el costo de haber conducido a la nación hacia este escenario de vulnerabilidad. Muchas voces advertimos con suficiencia los descarrilamientos del proceso, las directrices erráticas y los riesgos de la soberbia, la cual prefirieron anteponer antes que abrirse a la corrección y al diálogo técnico. El resultado de ese empecinamiento está a la vista de toda la ciudadanía. Frente a la incertidumbre venidera, mi postura se mantiene firme: seguiré defendiendo los principios democráticos y los derechos humanos, no gobiernos ni caudillos de turno.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando sostengo que la izquierda se encuentra en una situación crítica, es necesario hacer una precisión conceptual de rigor: este momento de quiebre no se debe a una falta de respaldo en las urnas. Los más de 12,6 millones de votos obtenidos por Iván Cepeda constituyen un caudal histórico incuestionable que le otorga una legitimidad indiscutible a su propuesta, consolidando a ese sector como una fuerza política masiva e impresionante que dejó atrás la condición de minoría marginal. La fragilidad real radica en el vaciamiento de su independencia: la izquierda está debilitada en la medida en que se convirtió en sinónimo exclusivo de petrismo. El error estratégico consistió en que casi la totalidad de los liderazgos progresistas se matricularon bajo la marca personal de Gustavo Petro, una subordinación identitaria que difícilmente tendrá larga duración. En una democracia real que ejerza un control político efectivo, el presidente saliente tendrá que rendir cuentas ante las instituciones y la sociedad de la misma forma exacta en que le correspondió en su momento al expresidente Álvaro Uribe Vélez. La historia se repite y las exigencias de transparencia deben ser idénticas: se requiere investigar formalmente y a fondo cada hecho presuntamente irregular acontecido en este gobierno. Si las evidencias lo ameritan, Petro deberá ser llamado ante la justicia. De materializarse este escenario judicial, la izquierda enfrentaría el periodo más complejo de su historia, trayendo consigo un desenlace saludable para el debate público: el derrumbe definitivo de la superioridad moral que exhiben los extremos. Sin pedestales éticos falsos, ambos bandos se verían obligados a mirarse cara a cara desde la ventana, reconociendo que, a pesar de sus discursos opuestos, guardan profundas y lamentables semejanzas estructurales. El futuro dirá qué rumbo toman los acontecimientos; no considero impecable la gestión de la izquierda petrista y resulta evidente que la entrega absoluta de las banderas sociales a un único apellido pasará una factura política sumamente alta en el porvenir partidista de Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Escribo esta columna hoy, justo un par de días después de que las urnas de la segunda vuelta presidencial se cerraron y mientras los escrutinios oficiales confirman con precisión matemática lo que el preconteo nos arrojó el domingo. El debate nacional está encendido: ¿tenemos o no tenemos presidente? Considero que sí debemos aceptarlo. La diferencia en los números es mínima, un margen estrecho que nos ubica ante una realidad innegable. Este resultado ocurrió bajo la política del miedo, en unas elecciones donde las mayorías no estaban conformes ni felices; todo lo contrario, la ciudadanía salió resignada a las urnas. Votó mucha más gente de la habitual, buscando evitar lo que consideraban el mal mayor.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La atmósfera democrática actual se ha tornado irrespirable. El gobierno saliente profundizó una horrible polarización cargada de miedo, un escenario donde todas las personas habitan la incertidumbre y ya nadie sabe en qué creer exactamente. Esta estrategia del antagonismo constante ha fracturado de tal manera la confianza colectiva que, paradójicamente, convierte al mandatario en el responsable principal del regreso de la derecha al poder. Al dinamitar los puentes y asfixiar los matices, su gestión clausuró la posibilidad de construir un proyecto de cambio sostenible.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ante este panorama, la urgencia de una tercera vía democrática —un partido sólido de centro— se hace evidente. Mientras esa alternativa real se consolida, surge una certeza ciudadana pragmática: para salvaguardar la democracia y asegurar algún tipo de equilibrio en el juego del poder, la alternancia drástica parece el único camino viable. Preferiría que la dirección del país cambie de manos de forma estricta, cuatro años para la derecha y cuatro años para la izquierda, antes que permitir que un solo bando arrase con las instituciones en nombre de su verdad absoluta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta realidad me evoca inevitablemente una época oscura que, por cuestiones cronológicas, no viví directamente. Nací en 1979, un año donde el Frente Nacional ya había concluido formalmente su vigencia de alternancia obligatoria (1958-1974), y los ecos de la violencia rural bipartidista de los años cincuenta se sentían lejanos en el calendario. Sin embargo, entiendo de forma nítida lo que sucedió gracias a la memoria viva de las personas adultas que me explicaron detalladamente ese horror. Comprendo perfectamente cómo el fanatismo sectario deshumanizó a la sociedad colombiana. Volver a recrear esos escenarios de odio totalitario, donde el país se divide de forma binaria entre salvadores y villanos, es un retroceso histórico que la ciudadanía no merece sufrir otra vez.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tocará esperar el rumbo de los acontecimientos. Es tiempo de comprender lo que está sucediendo: un país dividido, polarizado, asustado. Una realidad que supera la ficción. Ya es hora de empezar a pensarnos la democracia desde un lenguaje que construya, cuestionando la política social tanto como la política económica, encontrando la manera de proponer respuestas con filigrana pedagógica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El lugar de enunciación: Memoria y autoridad vital</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para comprender a cabalidad las tensiones de esta Colombia post-electoral, necesito situar el lugar exacto desde donde construyo este pensamiento. Esta narrativa no responde a la vanidad académica ni al ánimo de victimismo; se presenta para evidenciar que lo que aquí se afirma, se critica y se confronta nace de una autoridad vital grabada en la piel y una metaconciencia forjada en la superación que ha acompañado todo mi recorrido. Yo me ubico como educomunicadora y no doy por sentado que mis interlocutores e interlocutoras saben todas las cosas que menciono; por eso, desde el lenguaje educomunicativo, mi deber es explicar cada concepto con filigrana, desmenuzando los términos para que nadie quede excluido de la comprensión de este análisis.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nací en la pobreza extrema, una condición que marcó mis primeros años de vida en un entorno donde el sistema educativo tradicional no supo responder a mi realidad. Sin una red de apoyo familiar que comprendiera lo que significaba crecer en la precariedad, alcancé solo hasta octavo grado —la mitad del bachillerato—. En ese entonces era plenamente consciente de mi analfabetismo funcional, condición definida en estudios educativos como aquella en la que una persona, a pesar de dominar la lectura y escritura básica, no logra adquirir las herramientas necesarias para comprender textos complejos, redactar con fluidez o estructurar pensamientos con la profundidad que exige la autonomía intelectual. A los 21 años, sin haber validado la primaria ni el bachillerato, gané por mérito propio un espacio de formación en actuación, compitiendo con personas que buscaban la misma oportunidad. Fue un encuentro determinante que me acercó a los textos, a las historias y a la comprensión de la condición humana. Allí pude nombrar lo que hoy se define como alta sensibilidad, característica estudiada en neurociencia como una variación del sistema nervioso central que procesa estímulos sensoriales, emocionales y cognitivos con mayor intensidad y profundidad que el promedio poblacional. La vida siguió su curso en medio de profundas desigualdades y durante años continué construyendo mi formación de manera empírica y reflexiva.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Solo hasta los 33 años, tras múltiples intentos, logré validar mis estudios básicos. Lo hice con el propósito de ocupar mi lugar en el mundo con dignidad integral, sin sentirme en desventaja ni en condición de usufructuaria de espacios ajenos. Ese proceso fue posible gracias al acompañamiento de mujeres del tejido social que promovieron los recursos para mi empoderamiento. Debí esperar siete años más para ingresar a la educación superior; mientras tanto, me desempeñé como activista y periodista ciudadana, aplicando los conocimientos de la vida, aun sin contar con un título profesional, con convicción y experiencia demostrable. Finalmente, a los 40 años, una persona que prefirió mantenerse en el anonimato financió mi educación universitaria sin pedir lealtades ni obligaciones. Gracias a ello terminé mi pregrado y actualmente curso la Maestría en Interculturalidad y Educación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde la sociología se entiende mi trayectoria a través del concepto de movilidad social, definida como la capacidad de un individuo o grupo para desplazarse de un estrato social a otro, de forma ascendente o descendente. Nací en la pobreza y me resistí a permanecer en ella; hoy pertenezco a la clase trabajadora. Cuento con una familia donde, gracias a un empleo de carácter estable, no faltan los bienes fundamentales para la vida. Conozco con precisión la vulnerabilidad de este estrato: lo único que sostiene nuestra situación es el ingreso mensual, y su pérdida implicaría de nuevo el riesgo de caer en la privación. Esta dualidad —el logro alcanzado y la memoria de la precariedad— es lo que me permite ver la realidad sin filtros. Por ello distingo entre conciencia de clase y odio de clase. La conciencia de clase se define como la capacidad de identificar la propia posición social, comprender las dinámicas estructurales que la determinan y actuar con solidaridad estructural colectiva. El odio de clase se manifiesta como rencor irracional, que niega la complejidad de las relaciones sociales, estanca el progreso en demandas sin contrapartida y dificulta la construcción de soluciones compartidas. Mi autoridad proviene de la verdad inapelable de la desventaja superada a través del esfuerzo, la solidaridad real y una profunda formación académica.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Desigualdades, capital y la farsa electoral</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">No me alcanzaría una sola columna para desglosar la totalidad de mis testimonios de vida y mis experiencias, que abarcan realidades profundamente complejas. Es necesario visibilizar un asunto altamente problemático: el impacto que produce la llegada abrupta del dinero a la vida de una persona cuya historia ha estado atravesada por las desigualdades, por factores psicosociales desfavorables y por traumas personales derivados de la carencia. La existencia me permitió experimentar en un momento dado la posesión de una cantidad de dinero exuberante que bajo ninguna circunstancia esperaba. Al tenerla en mis manos, el peso de los vacíos históricos y la falta de preparación previa hicieron que no supiera qué hacer con ella, lo que me llevó a un proceso de reestructuración personal y conceptual. Tuve que volver a entender la existencia desde la perspectiva de quienes no tienen recursos, reafirmando que los medios económicos son importantes, si bien su efectividad real tiene que ir de la mano de la formación, de la información veraz, de la capacidad para asumir responsabilidades estructurales, de la actitud constructiva y del talento desarrollado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por esta razón resulta indispensable pensarnos un capitalismo humanista, modelo económico que protege la libre empresa, el mercado y la propiedad privada, sitúa el bienestar de las personas, el acceso equitativo a las oportunidades y el desarrollo integral como los ejes rectores de la productividad, impidiendo que el capital se deshumanice o se convierta en una herramienta de opresión. Mi forma de ser y pensar se ha consolidado con respaldo profesional: soy una persona autista, disgráfica y con alta sensibilidad. Esta condición constituye una perspectiva distinta para percibir lo que permanece oculto: las reglas no escritas, los mecanismos de dominación y la forma en que se construye la opinión colectiva.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La democracia colombiana funciona actualmente como una farsa coercitiva donde la deliberación técnica, ejecutiva o programática ha desaparecido. Asistimos a una movilización histórica: más de 12 millones de personas respaldaron la opción de Abelardo De la Espriella y una cifra equivalente arropó la propuesta de Iván Cepeda. El análisis operativo de estas cifras revela un contexto complejo que invita a la reflexión. Esta histórica afluencia de ciudadanos y ciudadanas a las urnas no fue la consecuencia de una ya madurada ola de conciencia democrática o de una epifanía colectiva sobre el destino nacional. Millones de personas salieron a las calles impulsadas por la necesidad de manifestarse, buscando desahogar el pánico profundo que la campaña mediática sembró en sus conciencias. En Colombia no se votó esperando lo mejor para el país; se votó con el único objetivo de contener un mal mayor. El electorado acudió a las urnas movido por el temor, atrapado en una encrucijada donde la deliberación política desapareció para dar paso a la gestión del riesgo percibido.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tal como se describe en estudios sobre comportamiento electoral, las elecciones se convierten en momentos de polarización extrema donde el voto funciona como un mecanismo de protección frente a la amenaza percibida del bando contrario. Para la mitad del país, el peligro inminente estaba encarnado en Abelardo De la Espriella, percibido como figura asociada a cambios estructurales profundos. Para la otra mitad, el espanto se materializaba en la figura de Iván Cepeda, presentado como representante de una línea política determinada. La ciudadanía no eligió modelos de desarrollo; eligió la alternativa que consideró menos dañina frente a la perspectiva de cambio radical propuesta. Incluso el voto en blanco y el notable incremento del voto nulo fueron respuestas directas a este diseño del escenario electoral. No constituyeron salidas cómodas ni posturas de tibieza intelectual; fueron la manifestación física de la postura de miles de personas que no se reconocieron en ninguna de las propuestas presentadas. Vivimos una etapa donde la democracia se ve atravesada por dinámicas de polarización y manipulación de percepciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El asunto del proselitismo armado es un tema que ha sido cuestionado históricamente en este país. Se trata de una situación delicada que se ha presentado en distintas campañas a lo largo del tiempo. En esta ocasión hay quienes afirman que también se presentó. Para sostener esta afirmación se requieren pruebas contundentes, evidencias reales y verificables, que se presenten ante la autoridad competente para su revisión. Sabemos que estas versiones han circulado y también reconocemos que, a lo largo de la historia, el proselitismo armado ha estado presente en mayor o menor medida para favorecer a ciertas candidaturas. Igualmente tenemos conocimiento de que algunos grupos armados expresaron abiertamente su respaldo a Iván Cepeda, situación que fue denunciada públicamente por Claudia López.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es necesario contrastar esta información con las realidades del tejido social independiente. Es cierto que miles de ciudadanos, ciudadanas y colectivos organizados reunieron recursos propios para la mejora de las condiciones de desplazamiento de votantes: pagaron transportes y cubrieron gastos para que la gente pudiera acudir a las urnas por decisión propia. No es justo ni preciso desconocer esta realidad comunitaria, homologando toda movilización popular a la influencia de los actores al margen de la ley. Colombia es una nación marcada históricamente por la influencia del narcotráfico, el paramilitarismo, la guerrilla y la corrupción; en este contexto, cualquier escenario resulta posible. Si existe evidencia real de que la movilización masiva en las periferias se produjo por presión armada a favor de alguna candidatura, esa información debe demostrarse ante las instancias correspondientes con rigor y sin generar alarmas destinadas a infundir terror.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tengo constancia de que muchas organizaciones civiles recolectaron fondos de manera autónoma para que personas de bajos recursos económicos pudieran llegar a los puestos de votación. En contraste, en zonas urbanas como Bogotá, muchos trabajadores y trabajadoras de la clase menos favorecida no lograron ejercer su derecho al voto por no obtener permisos de carácter laboral en sus empleos. Es una realidad innegable: el voto sigue siendo, en la práctica, un privilegio de clase. No todas las personas cuentan con las mismas condiciones de tiempo, recursos o libertad para ir a sufragar. Esa exclusión estructural ha sido la verdadera cara de nuestra democracia a lo largo de la historia.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Desmontar el secuestro de las causas y el dolor</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El propósito fundamental de esta reflexión sobre la democracia colombiana es denunciar y desmontar el tráfico de derechos, la instrumentalización del dolor, el secuestro ideológico de las causas sociales por parte de los paradigmas partidistas de turno y, por encima de todo, levantar una demanda innegociable por la libertad individual y colectiva. Todos y todas deberíamos ser profundamente agradecidos por los apoyos recibidos a lo largo de la vida. El tejido humano se sostiene cuando reconocemos la solidaridad recibida, y todos y todas deberíamos actuar con reciprocidad y responsabilidad para impulsar las transformaciones sociales que el país reclama de manera urgente. El servicio mutuo es la base de la dignidad humana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es necesario trazar una línea ética divisoria: nadie, absolutamente nadie en esta tierra está obligado a mantener obediencia permanente a otra persona. La gratitud por los apoyos recibidos jamás puede confundirse con una hipoteca de la conciencia o una sumisión perpetua, por mucho que signifique la compañía de determinados liderazgos en la historia del país, por mucho que hayan aportado sus procesos y por valioso que haya sido su papel en su momento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Rechazo tajantemente la pretensión clasista e inaceptable de que las personas que pertenecemos a las clases medias trabajadoras y que hemos venido desde las entrañas de la desventaja tengamos por obligación una deuda de obediencia eterna con una fuerza política determinada o con el redil ideológico de la izquierda petrista. Las causas sociales en este país existen, han existido desde antes y desde siempre. Seguirán existiendo con fuerza propia y sin matrícula partidista; existen independientemente de cualquier Mesías o color de bandera. Es profundamente violento que se pretenda forzar a una persona a adherirse a un único redil ideológico, aunando o anulando su capacidad crítica, bajo el pretexto de que su origen popular la condena a ser sumisa a una postura o a una bandera política. Habito el &#8220;sin lugar&#8221;, un territorio de independencia absoluta donde mi voz no se negocia ni se somete a casillas de identidad estatales para obtener representatividad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Iván Cepeda insistió de manera reiterada en que un modelo con características sociales y económicas determinadas era lo que su campaña proponía y buscaba para el país. Su discurso no logró convencer a una inmensa porción del electorado por encontrarse ligado de manera directa a la línea política del gobierno anterior. Su propuesta careció de fuerza persuasiva debido a que, hasta el último momento, se introdujeron modificaciones en sus planteamientos para responder a coyunturas y directrices externas. Tampoco logró conectar plenamente porque el país fue privado de debates abiertos y profundos donde se pudieran contrastar los modelos con rigor técnico y ejecutivo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En lo personal, tenía una claridad absoluta desde hace mucho tiempo: mi postura política se definió con antelación, independientemente de las contiendas electorales. La democracia no se define por la voluntad de un individuo aislado; estas elecciones fueron el resultado de millones de personas tomando decisiones bajo la influencia de factores emocionales y contextuales. Por un margen muy estrecho, el escenario colectivo permitió que ganara Abelardo De la Espriella.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Necesitamos entender la historia del país, reconocer el dolor histórico, tratar de restituir derechos a las víctimas, buscar la reparación y no permitir que la impunidad se convierta en cultura. Paralelamente, tenemos que avanzar. No hay otra vía posible. No podemos quedarnos estancados en la memoria del sufrimiento. Tenemos que poder leer las páginas de nuestra historia y seguir avanzando, de manera que logremos asimilar la vivencia colectiva, aun cuando algunas partes nunca podamos comprender plenamente. De eso se trata la reexistencia: la construcción de vida y futuro fuera de los márgenes impuestos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entender que la corrupción y la violencia atraviesas de manera transversal toda la historia de la política colombiana es una realidad sumamente dura. Es doloroso saber con certeza que habitamos un país donde ejercer los derechos políticos, levantar la voz o manifestar disidencia nos puede costar la vida. No se nos puede olvidar la memoria de los cientos de personas que han perdido la vida en el territorio nacional por el simple hecho de ser activistas, por defender los derechos colectivos, por no alinearse con posturas determinadas, por militar en sectores políticos diversos o, en incontables ocasiones, por mera sospecha en medio del conflicto armado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el periodo gubernamental reciente, cientos de pacientes perdieron la vida dentro de un sistema de salud que se propuso renovar y transformar. Al no contar con el consenso técnico ni con la viabilidad operativa para sacarlo adelante, las decisiones institucionales terminaron por colapsar la estructura de aseguramiento y prestación de los servicios. La realidad objetiva es que el sistema colapsó y ese desabastecimiento cobró vidas humanas reales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Venimos de ejercicios políticos profundamente violentos que se han manifestado en todos los colores ideológicos y en todas las formas posibles. Es la hora de que entendamos lo que verdaderamente está sucediendo: la sociedad colombiana está asustada y estamos edificando una noción de país a partir del terror. Nada bueno ha surgido jamás cuando el motor que lo impulsa es el pánico. Tenemos la obligación ética de encontrar la manera de hacer política donde la deliberación democrática no proceda del temor, ya sea este de carácter moral, psicológico o físico.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El andamiaje teórico: La coordinación tribal y la hipermoralización</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Aquí es donde mis señalamientos encuentran su eje central en la tesis de David Pinsof, expresada en su ensayo <em>Democracy is Bullshit</em> (2026). Este texto constituye el marco conceptual que sustenta este análisis. Mis posturas dialogan directamente con estas ideas para desarmar la visión romántica de la democracia, al demostrar que los sistemas electorales no son espacios libres de deliberación racional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La democracia funciona como un mecanismo de coordinación grupal donde las propuestas políticas y los discursos morales no operan como conocimientos técnicos, sino como señales de lealtad para aglutinar bandos, acumular estatus y enfrentar al adversario. El conocimiento auténtico y la libertad individual suelen ser sacrificados en el altar de la aprobación colectiva, obligando a la ciudadanía a adoptar posiciones dogmáticas solo para demostrar pertenencia a una coalición. Esta dinámica se define como tribocracia: orden político donde la sociedad se fragmenta en grupos cerrados, unidos por vínculos de identidad y lealtad, más que por ideas o acuerdos. Su regla fundamental es la división entre quienes pertenecen al grupo y quienes son considerados ajenos o enemigos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La tribocracia opera a través de dos mecanismos centrales: la indoctrinación y las doctrinas que limitan la libertad. La indoctrinación consiste en transmitir una única versión de la realidad de forma unidireccional, sin permitir duda ni confrontación con otras perspectivas. Su objetivo es generar seguidores obedientes, no personas con pensamiento propio. Por su parte, las doctrinas que restringen la libertad se presentan como la única vía hacia la justicia, imponiendo un modelo único de pensamiento y conducta que elimina la pluralidad de visiones mediante la repetition de consignas vacías.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta dinámica se ve agravada por la hipermoralización detallada por Pablo Malo Ocejo, donde las demandas sociales se convierten en armas punitivas de linchamiento público y estigmatización grupal. Vivimos el fenómeno que Pier Paolo Pasolini denominó el &#8220;fascismo de los antifascistas&#8221;. Sectores que se proclaman enemigos del autoritarismo adoptan métodos dictatoriales de censura, cancelación y deshumanización contra la disidencia. Este totalitarismo moral se disfraza de corrección política para exigir obediencia ciega, transformando la justicia social en un pretexto para el control de las conciencias.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La lucidez de la orilla comunitaria: La urgencia del equilibrio</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Como mujer que habita este rincón del mundo, soy plenamente consciente de mi escala. Yo sola no puedo fundar movimientos ni proponer grandes transformaciones estructurales; carezco de la riqueza económica, del poder institucional y de la fuerza política organizada para alterar este tablero por mi propia cuenta. Soy una sola ciudadana frente a maquinarias gigantescas. Sin embargo, desde la orilla de la comunicación ciudadana, la labor periodística comprometida con el desarrollo humano, la experiencia viva acumulada en el cuerpo y las herramientas conceptuales aportadas por mis estudios sobre interculturalidad crítica, se me hace un imperativo ético advertir la realidad sin rodeos. Con base en esta visión, resulta completamente evidente que la sociedad colombiana necesita con urgencia una tercera vía democrática y un partido sólido de centro con el carácter necesario para sacarnos del secuestro de los extremos ideológicos. Mientras esa opción se forja colectivamente en el tejido social, la sensatez nos obliga a valorar la alternancia drástica de fuerzas como un mecanismo para asegurar el equilibrio mínimo. Romper la inercia del miedo totalitario y devolverle la autonomía intelectual a las personas es el único camino para resguardar las instituciones, permitiendo que la democracia sobreviva más allá de las fronteras de la manipulación y el fanatismo corporativo.</p>
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        <author>Mar Candela</author>
                    <category>Putamente libre - Feminismo Artesanal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130731</guid>
        <pubDate>Wed, 24 Jun 2026 00:54:37 +0000</pubDate>
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        <title>Día Mundial de las Tortugas Marinas: tres historias dan esperanza en América Latina </title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/dia-mundial-de-las-tortugas-marinas-tres-historias-dan-esperanza-en-america-latina/</link>
        <description><![CDATA[<p>Cada año, el 16 de junio, se conmemora el&nbsp;Día Mundial de las Tortugas Marinas.&nbsp;La fecha llega este año con un panorama que mezcla esperanza y urgencia.&nbsp;Un estudio global&nbsp;publicado por el Grupo de Especialistas en Tortugas Marinas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) reveló que décadas de esfuerzos de conservación están [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Dos playas en Ecuador producen hasta el 99.9% de crías macho de tortuga golfina, convirtiéndose en el primer refugio identificado que trabaja frente a la feminización que el cambio climático está provocando en poblaciones de tortugas de todo el mundo.</em></li>



<li><em>Las comunidades afrodescendientes del Chocó colombiano, que históricamente cazaban tortugas, llevan más de una década protegiéndolas.</em></li>



<li><em>Investigadores argentinos colocaron por primera vez transmisores satelitales a machos de tortuga laúd, las más grandes de las marinas, revelando sus lugares de alimentación.</em></li>



<li><em>Un estudio global halló que poblaciones de tortugas se están recuperando, pero la pesca incidental, el cambio climático y la contaminación por plásticos siguen amenazando su supervivencia.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Cada año, el 16 de junio, se conmemora el&nbsp;<strong>Día Mundial de las Tortugas Marinas.</strong>&nbsp;La fecha llega este año con un panorama que mezcla esperanza y urgencia.&nbsp;<a href="https://iucn.org/news/202504/new-global-assessment-reveals-hope-marine-turtles-highlights-urgent-need-continued-1" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Un estudio global</a>&nbsp;publicado por el Grupo de Especialistas en Tortugas Marinas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) reveló que décadas de esfuerzos de conservación están dando resultado.&nbsp;<strong>Más del 40 % de las poblaciones de tortugas marinas son consideradas actualmente de bajo riesgo y baja amenaza,</strong>&nbsp;frente al 23 % registrado en 2011. Sin embargo, el mismo estudio advierte que la pesca incidental sigue siendo la amenaza más urgente para las tortugas marinas en todo el mundo, junto a otros riesgos como el desarrollo costero, la contaminación por plásticos, el cambio climático y la captura directa de tortugas y sus huevos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En América Latina, tres historias iluminan tanto los avances como los desafíos que enfrentan estas especies en el Pacífico y el Atlántico Sur. En Ecuador, investigadores descubrieron que dos playas de la provincia de Esmeraldas son&nbsp;<strong>refugios únicos en el Pacífico Oriental</strong>&nbsp;para la resiliencia de las tortugas golfinas (<em>Lepidochelys olivacea</em>) frente al cambio climático.</p>



<h4 class="wp-block-heading">Lee más | L<a href="https://es.mongabay.com/custom-story/2026/06/puma-fest-2026/">lega el PUMA FEST: I Festival Latinoamericano de Periodismo Ambiental</a></h4>



<p class="wp-block-paragraph">En Colombia, las comunidades afrodescendientes del Chocó protagonizan una transformación profunda: de consumir tortugas a protegerlas, mientras la ciencia advierte la necesidad de acompañar esas iniciativas para que sean realmente beneficiosas. Y en Argentina, un equipo de investigadores logró por primera vez rastrear por satélite a machos de tortuga laúd (<em>Dermochelys coriacea</em>) en el Atlántico Sur, develando los movimientos de los individuos más desconocidos de la especie más grande de todas.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273699"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/06/15232127/Eclosion-Portete-2022-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-273699" /><figcaption class="wp-element-caption">Eclosión de tortugas en playa Portete, Ecuador. Foto: cortesía Rubén Vinueza Chérrez y Estefanía Sánchez-Flores</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Ecuador: el refugio de tortugas macho</h2>



<p class="wp-block-paragraph">En la costa noroccidental de Ecuador, donde el bosque del Chocó llega hasta el mar y una capa permanente de nubes filtra la luz del sol, dos playas guardan un secreto que la comunidad científica tardó décadas en descubrir: casi todas las crías de tortuga golfina que nacen allí son machos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El hallazgo,&nbsp;<a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s10584-025-04050-y#Tab2" target="_blank" rel="noreferrer noopener">publicado en octubre de 2025 en la revista Climatic Change,</a>&nbsp;podría ser una de las noticias más importantes para la conservación de tortugas marinas en el Pacífico Oriental. Y su historia comenzó, casi por casualidad, con una pregunta sobre el cambio climático.</p>



<p class="wp-block-paragraph">«Necesitábamos un bioindicador para evaluar los efectos del cambio climático en comunidades pesqueras», recuerda Rubén Vinueza Chérrez, biólogo marino y uno de los autores del estudio. En 2017, trabajando con la cooperación técnica alemana en el proyecto Procambio, propuso a los reptiles —y en particular a las tortugas marinas— como esa ventana para leer el clima. La razón es biológica: el sexo de las tortugas depende de la temperatura de incubación de los huevos.&nbsp;<strong>A más calor, más hembras. A más frío, más machos.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que encontraron al instalar los primeros sensores en los nidos de Portete y Galera —en la provincia de Esmeraldas, al norte de Ecuador— fue sorprendente. Las temperaturas promedio de incubación fueron de apenas 27 °C en Portete y 27.3 °C en Galera, muy por debajo de los más de 30 °C que se registran en la mayoría de playas de anidación del mundo. El resultado: entre el 99.9 % y el 99.3 % de las crías nacidas entre 2018 y 2022 fueron machos.https://www.youtube.com/embed/eJ2w6CRTfM8?si=XAWtnbiuwwYOaRxU</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Tortuga golfina anidando en playa Portete, Ecuador. Video: Rubén Vinueza Chérrez y Estefanía Sánchez-Flores.&nbsp;</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Estos resultados son clave. De hecho, en la gran barrera de coral, en Australia,&nbsp;<strong>hasta el 99 % de las tortugas verdes que nacen son hembras</strong>, al igual que en el norte de Chipre. En Turquía, la cantidad de tortugas nacidas hembras alcanza el 74 %. Esta tendencia, asegura la investigación, “conlleva una&nbsp;<strong>marcada desproporción entre sexos</strong>&nbsp;que puede afectar el éxito reproductivo y, por consiguiente, la viabilidad a largo plazo de las poblaciones, así como la reducción del éxito de eclosión”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Para la comunidad científica es urgente encontrar estas zonas que podrían ser refugios del cambio climático. Necesitamos definir qué playas están todavía generando machos”, explica Vinueza Chérrez.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La clave está en la geografía. Portete y Galera se encuentran dentro del corredor del Chocó, uno de los ecosistemas más húmedos del planeta. La presencia de bosque, la nubosidad constante y la humedad&nbsp;<strong>reducen la entrada de radiación solar,</strong>&nbsp;manteniendo las temperaturas locales significativamente más bajas que en otras zonas tropicales de anidación. Además, la temporada de anidación de la golfina —de agosto a noviembre— coincide con los meses más frescos del año en la región.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El estudio proyectó las temperaturas futuras de los nidos bajo tres escenarios del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático. Las conclusiones son alentadoras: incluso en el peor escenario posible —el de desarrollo intensivo en combustibles fósiles—, la probabilidad de que las temperaturas superen los 30.5 °C (el umbral a partir del cual se producen hembras) llegaría al 71 % en Portete y al 68 % en Galera hacia finales de siglo. En otras palabras, aun en ese escenario extremo, una porción relevante de los nidos seguiría produciendo machos.https://www.youtube.com/embed/97Sta8sVHIc?si=LOOWgIB6ncCwzNIk</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Eclosión de tortugas marinas en playa Portete, Ecuador. Video: Rubén Vinueza Chérrez y Estefanía Sánchez-Flores.&nbsp;</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, el futuro de estas playas no depende solo del clima. Portete, aunque protegida, enfrenta la presión del turismo de un hotel cercano en Mompiche. Galera, más inaccesible, está por ahora más resguardada. Ambas integran el Sistema Nacional de Áreas Protegidas de Ecuador, pero «ser área protegida no garantiza el cien por ciento», advierte Estefanía Sánchez-Flores, coautora del estudio e investigadora en ingeniería ambiental. La urbanización, los perros sueltos en las playas, las luces artificiales y la pesca incidental siguen siendo amenazas reales. Conservar estos refugios, concluyen los investigadores, requiere no solo proteger el clima, sino también el bosque y la oscuridad de la noche.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Colombia: una tortuga viva vale más que una tortuga muerta</h2>



<p class="wp-block-paragraph">En Nuquí, un municipio del departamento del Chocó colombiano, hay personas que cada noche, entre julio y diciembre, recorren la playa esperando el rastro inconfundible de una tortuga que sube a desovar. Cuando la encuentran, esperan en silencio hasta que termina. Luego recogen los huevos y los trasladan a corrales protegidos donde permanecerán hasta la eclosión. El propósito del traslado es&nbsp;<strong>proteger los nidos</strong>&nbsp;de las mareas que pueden arrastrar los huevos mar adentro o de los perros que excavan la arena para devorarlos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Cuando los huevos eclosionan, las dejamos [a las tortugas] caminar solas hacia donde suena la ola», cuenta Jorge Enrique Murillo Palacio, integrante del Consejo Comunitario General Los Riscales. «Es muy difícil que una tortuga se devuelva para arriba. Siempre busca la parte de abajo». Esa caminata importa:&nbsp;<strong>la playa queda grabada en el vientre del animal,</strong>&nbsp;como un mapa, y cuando la tortuga es adulta regresa al mismo lugar a anidar.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273702"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/06/15232333/WhatsApp-Image-2026-06-10-at-12.55.43-PM.jpeg" alt="" class="wp-image-273702" /><figcaption class="wp-element-caption">Las comunidades de Nuquí miden la caparazón de las tortugas que anidan para llevar un registro y compartir la información con las autoridades ambientales. Foto: cortesía Lander Murillo, comunidad de Coqui</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Murillo forma parte del Consejo Comunitario General Los Riscales, autoridad territorial que administra más de 31 469 hectáreas en el municipio de Nuquí y que lleva más de&nbsp;<strong>10 años coordinando la conservación de tortugas marinas</strong>&nbsp;en la zona. “Para nosotros es algo muy lindo porque estamos contribuyendo a que esa especie pueda seguir existiendo en el planeta”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No siempre fue así.&nbsp;<a href="https://www.researchgate.net/publication/398392690_Uso_y_percepcion_de_las_tortugas_marinas_en_el_municipio_de_Nuqui_Choco_Colombia_Implicaciones_para_su_conservacion" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Un estudio publicado en 2025 en la revista Ethnoscientia,</a>&nbsp;con trabajo de campo realizado en 2015 por Laura Soto-Cortés y Dennis Castillo-Figueroa en las comunidades de Jurubirá, Panguí y la cabecera de Nuquí, documenta una relación histórica mucho más compleja entre estas comunidades afrodescendientes y las tortugas marinas que llegan al Pacífico colombiano para reproducirse, todas en la lista roja de especies amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN): la tortuga carey (<em>Eretmochelys imbricata</em>), en Peligro Crítico; la caná o laúd (<em>Dermochelys coriacea</em>), Vulnerable; la verde (<em>Chelonia mydas</em>), en Peligro; y la tortuga golfina (<em>Lepidochelys olivacea</em>), Vulnerable.</p>



<h4 class="wp-block-heading">Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/06/agua-comunidades-indigenas-campesinos-afrodescendientes-darien-vidas-acuaticas-museo-nacional-colombia/">La tenacidad del agua: comunidades indígenas, campesinos y afrodescendientes del Darién llevan sus vidas acuáticas al Museo Nacional de Colombia</a></h4>



<p class="wp-block-paragraph">A partir de entrevistas con pescadores locales, la investigación registró&nbsp;<strong>un vínculo multidimensional con las tortugas:</strong>&nbsp;alimenticio, medicinal, ornamental, espiritual y ritual. Se consumían huevos y carne y la grasa del animal se usaba para tratar enfermedades respiratorias. El pene del macho, conocido localmente como «el viril» o «la picha», tenía alta demanda comercial como afrodisíaco, con compradores llegados desde ciudades como Medellín, y&nbsp;<strong>podía venderse entre 18 y 36 dólares.</strong>&nbsp;Incluso existía una práctica ritual llamada ombligada, en la que partes de la tortuga se ahumaban y raspaban para incorporarlas al cordón umbilical de los recién nacidos. De esa manera se les transfería, supuestamente, cualidades como la resistencia en el agua.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El estudio también documentó que los propios entrevistados percibían una disminución en las poblaciones y la vinculaban directamente a décadas de captura y consumo. «Cuando yo era muchacho, había mucha tortuga. Uno se iba por aquí, por la playa de Boca Chori,&nbsp;<strong>encontraba 10 nidadas de huevos y la gente se las traía</strong>«, relató uno de los participantes de Jurubirá. Los investigadores concluyen que incorporar estas percepciones y valores culturales locales es indispensable para diseñar estrategias de conservación verdaderamente efectivas y sostenibles en el tiempo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273700"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/06/15232235/image.png" alt="" class="wp-image-273700" /><figcaption class="wp-element-caption">La investigadora Laura Soto-Cortés entrevista a habitantes de las comunidades de Jurubirá, Panguí y Nuquí para conocer su relación con las tortugas marinas. Foto: cortesía Laura Soto-Cortés</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy, según Murillo, la transformación en Nuquí es real: quien sea encontrado con carne o concha de tortuga puede ser judicializado. Además, “nos dimos de cuenta de que&nbsp;<strong>una tortuga viva nos puede generar mucha más plata que terminar con su existencia.</strong>&nbsp;Nosotros anteriormente matábamos la tortuga. Pero gracias a Dios desde hace varios años a la tortuga la miramos como una fuente de ingreso, porque hay mucha gente turista que viene acá y de una u otra forma dejan recursos en el territorio”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, la práctica de reubicar huevos, advierten los investigadores ecuatorianos Rubén Vinueza Chérrez y Estefanía Sánchez-Flores, “es complejo” y debe hacerse considerando diversos factores para evitar daños en las tortugas. De acuerdo con los especialistas,&nbsp;<strong>las tortugas seleccionan zonas de playa con perfiles térmicos específicos,</strong>&nbsp;y un nido mal reubicado —demasiado superficial o en una zona más expuesta— puede alterar la temperatura de incubación hasta afectar, incluso, el desarrollo neurológico de las crías. La reubicación puede ser necesaria, coinciden los investigadores, pero debe tomarse como última opción y con conocimiento técnico del perfil térmico de cada playa. No basta con que las tortuguitas lleguen al mar. Importa también cómo llegan.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273703"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/06/15232350/WhatsApp-Image-2026-06-10-at-12.55.44-PM-768x512.jpeg" alt="" class="wp-image-273703" /><figcaption class="wp-element-caption">Huevos de tortugas reubicados por las comunidades de Nuqui. Foto: cortesía Lander Murillo, comunidad de Coqui</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Argentina: los machos invisibles del Atlántico Sur</h2>



<p class="wp-block-paragraph">De las siete especies de tortugas marinas que existen, la laúd (<em>Dermochelys coriacea</em>) es la más grande y una de las más misteriosas. Los adultos pesan entre 200 y 250 kilos —<strong>el ejemplar más grande registrado superó los 900 kilos</strong>—, pero a pesar de su porte, se sabe muy poco de ellas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Victoria González, investigadora del Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras de la Universidad Nacional de Mar del Plata y el Conicet, explica que la especie pasa la mayor parte de su ciclo de vida en zonas alejadas de la costa, lo que la hace muy difícil de estudiar. Aunque esta dificultad aplica tanto para hembras como para machos, todo lo que la ciencia conocía provenía de las playas de anidación, donde las hembras salen a desovar y los investigadores pueden acercarse.&nbsp;<strong>Los machos, que nunca abandonan el océano,</strong>&nbsp;permanecían como una incógnita.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Eso empezó a cambiar en aguas cercanas a la costa de la provincia de Buenos Aires, donde un equipo de investigadores logró colocar transmisores satelitales a machos de tortuga laúd. Capturarlos no fue sencillo. La metodología consiste en aproximarse lentamente a los animales con una embarcación y colocar en su camino un aro —similar a uno de básquet, pero mucho mayor— para que entren solos en la red. Una vez retenidos, se los sube a una balsa inflable. «A la cuenta de tres, entre tres o cuatro personas», cuenta González, quien también es investigadora del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP). La colaboración de pescadores artesanales, acostumbrados a trabajar en el mar y a manejar cargas pesadas, fue indispensable.https://www.youtube.com/embed/trMDUNQhxU8</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Científicos marcan tortugas macho en el mar argentino. Video: Proyecto Tortuga Laud-Argentina</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Los transmisores, fijados en el caparazón, envían datos de geolocalización cada vez que los animales salen a respirar. Los primeros resultados revelaron comportamientos inesperados: los cuatro machos marcados permanecieron durante semanas en aguas de la plataforma continental argentina, alimentándose en el norte de la provincia de Buenos Aires, muy cerca de la costa y no mar adentro como se pensaba.&nbsp;<strong>«Quizás lo vienen haciendo hace cientos de años, pero no lo sabíamos»</strong>, reflexiona la investigadora.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Uno de ellos hizo luego algo diferente a los demás: se desplazó bordeando la costa bonaerense hacia el Rincón, otro sistema de alta productividad donde hay abundancia de medusas, su alimento principal. Los pescadores artesanales empezaron a reportar presencia de medusas en las redes y al poco tiempo los transmisores confirmaron que los animales los seguían. Hacia finales de mayo, los cuatro iniciaron el desplazamiento hacia el norte. Hoy están en el sur de Brasil.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A partir de este hallazgo se disparan muchas preguntas, dice González. “¿Cuántas hay? ¿Están separadas en grupos? ¿Están todas juntas?”, se preguntan los investigadores.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273701"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/06/15232327/machos_11jun26.png" alt="" class="wp-image-273701" /><figcaption class="wp-element-caption">Recorrido satelital de las tortugas laúd macho en Argentina. Mapa: cortesía Proyecto Tortuga Laud-Argentina</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Se sabe, por estudios genéticos, que las tortugas laúd que llegan a Argentina provienen principalmente de una pequeña población del norte de Brasil, en el estado de Espíritu Santo, y de colonias en la costa occidental de África, en Ghana, Gabón y Congo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hace unos 20 años, hembras muertas en playas argentinas con marcas metálicas colocadas para su identificación en las aletas permitieron comprobar por primera vez la migración transatlántica de la especie. El año pasado, el equipo capturó una hembra que llevaba en las aletas una chapa colocada 11 años antes en el Congo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El seguimiento satelital busca no solo identificar los corredores migratorios una vez que las tortugas llegan a Argentina, sino también&nbsp;<strong>identificar zonas de superposición</strong>&nbsp;con las actividades pesqueras, uno de los principales factores de mortalidad a nivel global, y con los residuos en el mar. La contaminación por plástico es otra amenaza documentada: en tortugas verdes recuperadas muertas es frecuente encontrar bolsas, fragmentos de plástico duro y tapas de botella en el estómago, cuenta González.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El equipo espera colocar cuatro transmisores más en la próxima temporada, si consiguen financiamiento.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong> científicos marcan tortugas macho en el mar argentino. <strong>Foto:</strong> cortesía Proyecto Tortuga Laud-Argentina</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/michelle-carrere/">Michelle Carrere</a></em> <em>en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/06/dia-mundial-tortugas-marinas-historias-esperanza-america-latina/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130484</guid>
        <pubDate>Tue, 16 Jun 2026 20:14:58 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Día Mundial de las Tortugas Marinas: tres historias dan esperanza en América Latina ]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
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        <title></title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/corazon-de-mango/130456/</link>
        <description><![CDATA[<p>¿Deseamos la tal Patria Milagro? ¿Qué es la patria Milagro de la que habla el candidato de la ultraderecha? ¿algo así como la República de Gilead configurada por la gran Margareth Atwood en su novela distópica El cuento de la criada? ¿Es la patria Milagro la que deseamos que sea Colombia? Un país uniforme, sin [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">¿<strong>Deseamos la tal Patria Milagro?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Qué es la patria Milagro de la que habla el candidato de la ultraderecha? ¿algo así como la República de Gilead configurada por la gran Margareth Atwood en su novela distópica El cuento de la criada?</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Es la patria Milagro la que deseamos que sea Colombia? Un país uniforme, sin homosexuales, sin negros (o negros, indígenas, campesinos y mujeres sólo como sirvientes) ¿es la patria Milagro un país tapizado de cemento que exiliará animales, ríos y árboles vendiéndolos a Estados Unidos? ¿es la patria Milagro un ejército que bombardea a sus paisanos mientras se persigna y dice: ¡Bendito sea Dios! ¿es la patria Milagro un país que ignora el significado del descanso y del arte? Ese nombre sacado de la mutación monstruosa de los políticos de derecha que ven en el muñeco, como lo llamó Carolina Sanín, la esperanza de no perder sus negocios mafiosos ¿es el proyecto de país que queremos?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al &#8220;Papucho&#8221;, como se conoce también al candidato cuando fue corista del grupo vallenato de Iván Villazón,  le salió la candidatura en un paquete de chitos, pero no es fortuita esa lotería, en las pasadas elecciones fue Rodolfo, hoy es este hombre absolutamente desbocado y sin alma. Dicen que el Señor del Ubérrimo muere lentamente, falso: mutó de manera monstruosa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero nunca ha sido fácil ni para los pobres, ni para las mujeres, ni para los de clase media, ni para los homosexuales, ni para los indígenas, ni para los campesinos. Pienso que está bien que sea así, aunque suene masoquista, pues del estocismo queda la dignidad que sí alcanza para comer, y sobra.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A pesar de que tenemos todo en contra, veo que hasta los periodistas corporativos están asustados. Los mismos que hicieron inviable muchas de las reformas que deseaba implementar Gustavo Petro. Ojalá ese susto nos alcance para ganar en segunda vuelta, yo siempre soy muy optimista aunque la vida me ha dado razones para no serlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">&#8220;Las mujeres no tienen idea de cuánto las odian los hombres&#8221;, escribió Germaine Greer en 1970 en &#8220;La mujer eunuco&#8221;, y se negó a disculparse. Suscribo a esta autora que nació en Melbourne en 1939, en una casa que no era especialmente cálida. No es especialmente cálido este país tampoco, pero vamos a ganar en segunda vuelta, vean la versión cinematográfica de El cuento de la criada que ahora está en Netflix y asústense porque si no nos avispamos en estos días y reflexionamos en la soledad de la urna, cuando podemos movernos sin hacer caso a la orden de estar quietos o firmes, tendremos nuestro propio Gilead en la patria Milagro y aún los que votaron al &#8220;Papucho&#8221; italiano-norteamericano, y no a la opción de país democrático que representa  Iván Cepeda,  NO merecen vivir en esa distopía.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="768" height="498" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/16114439/image-1.png" alt="" class="wp-image-130457" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/16114439/image-1.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/16114439/image-1-300x195.png 300w" sizes="(max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>
]]></content:encoded>
        <author>Beatriz Vanegas Athias</author>
                    <category>Corazón de mango</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130456</guid>
        <pubDate>Tue, 16 Jun 2026 16:48:29 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/16115156/gilead.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Beatriz Vanegas Athias</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Dos mujeres, dos familias, dos Colombias</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/dos-mujeres-dos-familias-dos-colombias/</link>
        <description><![CDATA[<p>En las voces de estas dos mujeres, aparecen dibujadas esas dos Colombias que cada cuatro años salen a elegir presidente de la República. Pilar Rueda es la esposa de Iván Cepeda, y Ana Lucía Pineda es la esposa de Abelardo de la Espriella.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong><em>“Los del gallinero pueden aplaudir, los de los palcos basta con que hagan sonar sus&nbsp;joyas”:</em> </strong>John Lennon, cantante.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li><em><strong>“Enfermo está el&nbsp;mundo donde tener y ser significan lo mismo”:</strong></em> Eduardo Galeano, escritor.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li><em><strong>“Cuando la acumulación de&nbsp;riqueza&nbsp;no tenga&nbsp;importancia&nbsp;para tener un alto nivel social, habrá un gran cambio en los códigos morales”</strong></em>: John Maynard Keynes, economista británico.</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">El bienestar de unos pocos no es la prosperidad de todo un país, del mismo modo que ciertos ricos cuando hablan enseñan más sobre la desigualdad que cuando permanecen callados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La riqueza jamás será un problema, sobre todo para quien la posee; la pobreza en cambio sí. Lo único malo de la riqueza es enrostrársela a los demás. El rico de cuna no alardea con eso. Ah, pero eso era en otros tiempos. En la era de Instagram la cosa es distinta. Exhibirse es parte del nuevo relato. No basta con ser sino que hay que parecer, para que los demás sueñen con llegar tanto alto como quieran.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tengo en la retina aquella imagen polémica de la revista <em>Hola </em>edición Colombia del año 2011, en la que aparecían las, entonces, mujeres más poderosas del Valle del Cauca y en la misma fotografía, al fondo, dos empleadas del servicio, negras ellas, con sus impecables vestidos blancos sosteniendo las teteras de las que saldría el té para las señoras muy aseñoradas.&nbsp;<a href="https://www.semana.com/proposito-polemica-imagen-violencia-simbolica-medios-comunicacion/250480-3">La imagen causó revuelo.</a></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="576" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/14115506/MUJERES-2-1024x576.jpg" alt="" class="wp-image-130377" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/14115506/MUJERES-2-1024x576.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/14115506/MUJERES-2-300x169.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/14115506/MUJERES-2-768x432.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/14115506/MUJERES-2.jpg 1080w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy ya nada sorprende. La esposa del candidato Abelardo de la Espriella soltó en público una de esas frases que usted soltaría en la sala de su casa, con o sin la empleada presente.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“Tenemos dos caminos: ganar o perder y bueno, si perdemos no pasa nada porque ya tenemos una vida resuelta, vivimos maravilloso, trabajamos juntos, nuestros hijos, estamos en otro país. Si queremos vamos a Colombia, si no, no”,</em> dijo en Semana Ana Lucía Pineda.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Todavía no entiendo por qué pasamos a la ligera ese episodio que revela el país clasista que somos, ese al que nada le importa, porque nada tiene que perder. Ni su jet privado, ni su triple nacionalidad, contando la italiana y la gringa.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“Ya tenemos una vida resuelta”.</strong> La frase resuena en mi cabeza. Es maravilloso y envidiable saber que <em>se tiene</em> una vida confortable y que eso jamás cambiará. ¿Qué malo podría pasarle a uno en la vida si ya todo está arreglado? Ni Dios, el Dios en el que ahora cree el exateo Abelardo, podría disponer otra cosa. &nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">De malas, eso sí, aquellos que no han resuelto nada en su vida, que los hay por millones en este mundo de desarrapados, que se levantan cuando todavía no ha amanecido para ir a buscar lo del diario, y regresan cuando ya anocheció. Aquellos que resuelven seis meses de alimentación con lo que otros gastan en una botella de ron, destapada y consumida en la misma noche. En <em>La chinita</em>, el barrio más pobre de Barranquilla, la gente se levanta a las 4:00 de la mañana para resolver cada día su vida. Un día a la vez, la lucha por sobrevivir ¡qué afán!</p>



<p class="wp-block-paragraph">La inmensa mayoría de mujeres no tienen la dicha de Ana Lucia Pineda. No tienen criadas que eduquen a sus hijos, apellido con abolengo y menos un marido adinerado. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero, ojo, no estoy diciendo que los De la Espriella-Pineda tengan la culpa de que otros sean pobres o no hayan buscado la manera creativa de no serlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Su vida de privilegios no debe ser asunto de dominio público. Públicos, en cambio, son los comportamientos de un hombre público. ¿Qué pensaba la señora Analú cuando su marido le pedía a la periodista Laura Rodríguez, de Piso 8 Fm, opinar sobre su <em>paquete</em>? Al final, la reportera, no dijo nada sobre lo que aquel preguntó y debe ser, como dicen, porque no vio nada extraordinario. Un juez, en cambio, vio en ello una conducta reprochable y le pidió al candidato disculparse.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><em>“Soy, definitivamente, un antimachista. <strong>El machismo es cobardía, falta de hombría”:</strong></em><strong> </strong>Gabriel García Márquez, escritor. &nbsp;</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li><em>“El machismo es lo que más detesto en este mundo. Toda mi obra es una condena larga y constante de esa actitud, porque <strong>el machismo es la peor desgracia que tenemos en América Latina</strong> y particularmente en el Caribe”.</em> Gabriel García Márquez, escritor. &nbsp;</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">¿Qué piensa ella, la administradora de empresas con la vida resuelta, cuando tildan a su marido de misógino, machista, homófobo, atarván, fantoche, fascista, etcétera…? El machismo de Abelardo de la Espriella se evidencia en el círculo intimo que lo rodea. No hay una sola mujer (¿acaso una oda a la manosfera?), pero peor que eso: escondió a los mismos de siempre con los que gobernará, empezando por Álvaro Uribe y César Gaviria; no hablemos ya de los señores Char.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="662" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/14115542/MUJERES-3-662x1024.jpg" alt="" class="wp-image-130379" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/14115542/MUJERES-3-662x1024.jpg 662w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/14115542/MUJERES-3-194x300.jpg 194w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/14115542/MUJERES-3-768x1188.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/14115542/MUJERES-3-993x1536.jpg 993w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/14115542/MUJERES-3.jpg 1034w" sizes="(max-width: 662px) 100vw, 662px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">¿Qué siente la señora Ana Lucía cuando ve a su esposo humillar a otras mujeres en público? Yo, con morbosa curiosidad, me pregunto si también es así en privado o es solo parte de su show electoral, que no lo creo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quienes tenemos amigos costeños, sabemos cómo el machismo es algo cultural, más no la regla. Porque los hay que hablan bien de sus paisanos. Gabriel García Márquez, por ejemplo, no solo puso a las mujeres en el centro de su obra, sino que las consideraba&nbsp;las más aptas para gobernar a Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Decía Gabo <em>“Los hombres no servimos para gobernar este país. Servimos para pintar, para escribir, para jugar fútbol… Hay grandes talentos médicos, grandes talentos del narcotráfico. Hay grandes talentos del bien y del mal. Todos son muy buenos en cada una de las especialidades. En lo único en que hemos sido malísimos es en gobernar el país. La salida son las mujeres. Probemos con una mujer”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">De Pilar Rueda, la esposa de Iván Cepeda, sabemos que es antropóloga de la Universidad Nacional, con una maestría en Estudios Internacionales de Conflicto y Paz con énfasis en Derechos Humanos, Justicia y Género de la Universidad de Notre Dame. Trabajó para la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), como <a href="https://www.infobae.com/colombia/2026/05/25/quien-es-la-esposa-de-ivan-cepeda-y-cuantos-hijos-tiene-el-candidato-a-la-presidencia-de-colombia">investigadora en temas de violencia sexual, derechos de las mujeres y protección de víctimas,</a> en el marco del conflicto armado.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“En esta elección está en juego la libertad de ser”,</em> le dijo Pilar Rueda al diario <em>El País</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“Seamos activas, mujeres, y decidamos”,</em> dijo Ana Lucía Pineda en <em>Semana.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">El 21 de junio se elige no un presidente. Elegimos entre dos Colombias, en la que una en nada se parece a la otra. Y, como dije en otra entrada de este blog, de lo que se trata es de <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/se-necesitan-3-700-colombianos-para-que-ivan-cepeda-gane-la-presidencia/">reconciliar esas dos naciones</a> tan desiguales, sin necesidad de sacarle las tripas a nadie. Porque lo malo no es la riqueza material de unos, sino la pobreza espiritual de la mayoría. </p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130369</guid>
        <pubDate>Mon, 15 Jun 2026 15:15:17 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/14115435/MUJERES-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Dos mujeres, dos familias, dos Colombias]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>La narcolepsia no se finge, es real</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/catrecillo/la-narcolepsia-no-se-finge-es-real/</link>
        <description><![CDATA[<p>Se estima que unos tres millones de personas la sufren; sin embargo, la cifra podría ser mayor, ya que muchas no están diagnosticadas. En sus inicios se manifiesta como cansancio extremo, pereza, depresión o fatiga crónica. De hecho, el diagnóstico correcto suele tardar entre siete y diez años tras la aparición de los primeros síntomas [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Se estima que unos tres millones de personas la sufren; sin embargo, la cifra podría ser mayor, ya que muchas no están diagnosticadas. En sus inicios se manifiesta como cansancio extremo, pereza, depresión o fatiga crónica. De hecho, el diagnóstico correcto suele tardar entre siete y diez años tras la aparición de los primeros síntomas de esta extraña condición.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La primera vez que supe de su existencia fue en una película: el protagonista se quedaba dormido inesperadamente. He visto a muchas personas dormirse en conferencias y —lo que es más extraño aún— en cenas que no eran demasiado tarde. En una ocasión, un señor roncaba antes del postre; los doce comensales reprimíamos con fuerza las ganas de reír.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Yo misma la he experimentado y, luego de investigar, tengo alguna vaga idea de lo que me pudo haber pasado. En tres momentos de mi vida sentí un sueño inevitable e incontrolable durante el día, y siempre ocurrió ligado a un estado agudo de miedo. La primera vez fue cuando a mi hija adolescente le ordenaron una gastroscopia y una colonoscopia. Tenía que beber varios litros de líquido con un medicamento laxante. Me parecía imposible que un estomaguito tan pequeño pudiera resistirlo. Tras los primeros dos vasos que ella bebió, sentí que me iba del mundo: no podía tenerme en pie, la debilidad muscular y el sueño me lo impedían. Era una situación absurda, pues nada era más importante que ayudarla. Finalmente, nunca supe si mi hija se tomó todo el líquido, porque me quedé profundamente dormida. Las otras dos ocasiones ocurrieron cuando mi novio de entonces decidió terminar la relación. Sentí pánico en ambas oportunidades y, al mismo tiempo, un sueño incontrolable.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La segunda vez que esto sucedió, me di cuenta de que no podía ser una coincidencia; ese sueño tenía que responder a un estado muy especial de mi mente. Afortunadamente, mi trastorno no fue crónico y nunca más lo he vuelto a experimentar. Investigar me ha hecho pensar que podría estar ligado a una reacción ligada a la narcolepsia (pasajera).</p>



<p class="wp-block-paragraph">La narcolepsia es un trastorno neurológico crónico que afecta la capacidad del cerebro para regular los ciclos de sueño y vigilia. Quienes la padecen experimentan una somnolencia diurna extrema y, a menudo, ataques de sueño repentinos e incontrolables en cualquier momento del día. Los síntomas más comunes son:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Somnolencia diurna excesiva:</strong> es el síntoma más común y reconocido. Se presenta como un cansancio abrumador e inevitable que interfiere con las actividades diarias (hablar, trabajar, comer), independientemente de cuánto se haya dormido por la noche.</li>



<li><strong>Cataplejía o cataplexia:</strong> es la pérdida repentina del tono muscular voluntario mientras la persona está despierta. Suele desencadenarse por emociones intensas como la risa, la sorpresa, el miedo o el enfado. Puede ser leve (caída de los párpados o debilidad en las rodillas) o grave (un colapso físico total). Dura unos segundos o minutos, y la persona permanece consciente.</li>



<li><strong>Alucinaciones:</strong> en la narcolepsia se presentan alucinaciones vívidas y a menudo aterradoras que ocurren al quedarse dormido (<strong>hipnagógicas</strong>) o al despertar (<strong>hipnopómpicas</strong>). Se deben a que el estado de sueño REM se mezcla con la vigilia.</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Este último síntoma explica los episodios muy extraños vividos por personas cercanas a mí, quienes estaban muy preocupadas por lo que les pasaba. Un amigo aseguraba que un “fantasma” se metía en su cama cuando se estaba quedando dormido; lo despertaban los movimientos corporales del fantasma y, en un estado de terror total, no le quedaba más opción que pasar el resto de la noche dormitando con la luz encendida. A una amiga mía, su madre, que acababa de morir, se le aparecía en el cuarto por la noche, cuando estaba dormida y le hablaba.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otro amigo me decía que las brujas existían y que una se había sentado sobre él. Aunque yo le aseguraba que no era real, él juraba que esta criatura lo había paralizado temporalmente: no podía moverse ni hablar justo cuando estaba a punto de despertarse. Muchas personas han experimentado esta parálisis del sueño, la cual puede durar unos minutos y suele ser muy angustiante.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La narcolepsia fue reconocida médicamente en la década de 1870, pero durante un siglo nadie supo su causa. A finales de la década de 1990, dos grupos de científicos descubrieron simultáneamente unos neurotransmisores peptídicos en las células del hipotálamo que explicaban el trastorno: las hipocretinas. Estas sustancias son cruciales para mantenernos despiertos durante el día, probablemente al activar otras células cerebrales que promueven la vigilia. También parecen regular el sueño REM (movimiento ocular rápido), la fase responsable de los sueños vívidos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la narcolepsia, los límites normales entre el sueño, la vigilia y los sueños se desdibujan. Cuando soñamos durante la fase REM, el cuerpo está fisiológicamente paralizado; por lo tanto, para las personas con narcolepsia la experiencia puede ser caótica, ya que la parálisis corporal y las imágenes oníricas se mezclan con la vigilia. La ausencia de hipocretinas explica por qué se experimentan la cataplejía, las alucinaciones o la parálisis del sueño.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En los últimos años se ha estudiado otro neurotransmisor que la gente suele asociar con las alergias: la histamina. Esta también se produce en el hipotálamo, por células cerebrales adyacentes a las neuronas de hipocretina. Como la somnolencia es un efecto secundario común de los antialérgicos que bloquean las señales de histamina, se sabe que estas neuronas están activas en la vigilia e inactivas en el sueño. Las hipocretinas activan fuertemente las neuronas productoras de histamina, lo que representa un mecanismo clave para mantenernos alerta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque este trastorno no tiene cura, los síntomas se controlan eficazmente mediante fármacos: estimulantes para combatir la somnolencia diurna, e inhibidores de la recaptación de serotonina o oxibato de sodio para controlar la cataplejía y mejorar el descanso nocturno. Asimismo, se deben adoptar medidas de higiene del sueño, como programar siestas cortas (de 15 a 20 minutos) a lo largo del día y mantener horarios muy estrictos para acostarse y levantarse.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al final, la mayoría de los misterios —visiones, apariciones, brujas y conversaciones con los muertos— se desvanecen cuando la ciencia médica interviene.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="500" height="630" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/14082452/Antoine-gros-sapho.jpg" alt="" class="wp-image-130363" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/14082452/Antoine-gros-sapho.jpg 500w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/14082452/Antoine-gros-sapho-238x300.jpg 238w" sizes="auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La muerte de Safo (Gros, 1801)</p>
]]></content:encoded>
        <author>Ana Cristina Vélez</author>
                    <category>Catrecillo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130362</guid>
        <pubDate>Sun, 14 Jun 2026 13:28:08 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[La narcolepsia no se finge, es real]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ana Cristina Vélez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Sexualidad a lo largo de la vida: transformaciones, no despedidas</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/cafeliterario-co/sexualidad-a-lo-largo-de-la-vida-transformaciones-no-despedidas/</link>
        <description><![CDATA[<p>En el MUNDO de HOY hay sociedades que buscan en sus VALORES VIVIDOS instancias que enaltezcan sus HISTORIAS ancestrales… También están las TIK TOQUERAS. en las que el VALEGUEVINA, deja que la PAVADA de MODA supere esos VALORES que PUDIERAN o NO haber VIVIDO pero que de seguro siempre ESTÁN… Es alli donde nuestra consentida [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">En el MUNDO de HOY hay sociedades que buscan en sus VALORES VIVIDOS instancias que enaltezcan sus HISTORIAS ancestrales… También están las TIK TOQUERAS. en las que el VALEGUEVINA, deja que la PAVADA de MODA supere esos VALORES que PUDIERAN o NO haber VIVIDO pero que de seguro siempre ESTÁN… Es alli donde nuestra consentida <strong>VERÓNICA FABIANA ELCHIN; Asesora en Gerontología y Bienestar Familiar…Promotora de estrategias de cuidado para personas mayores y sus <em>familias</em></strong>; nos aporta en medio del MODO MUNDIAL de FUTBOL; donde el balón se APODERA de las MENTES y en algunas las hace PELOTA o parafraseando al GRAN POETA…<strong> “ bota, bota, la PELOTA, tan CHIQUITA, tan GRANDOTA… como bota la PELOTA…”</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>VERO </strong>nos deja un INSTANCIA en la que desde su TÍTULO esta la CURIOSIDAD para algunos y el MODO de VIVIRLA de OTROS… aquí va SU..:</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>Sexualidad a lo largo de la vida: transformaciones, no despedidas</strong>…</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hablar de sexualidad en la adultez mayor sigue siendo, para muchas personas, un tema incómodo. Persisten ideas que asocian el deseo, la intimidad y el afecto exclusivamente con la juventud, como si existiera una edad en la que la sexualidad se apagara definitivamente. Sin embargo, la realidad humana es mucho más compleja.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La sexualidad no desaparece con los años. Se transforma.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A lo largo de la vida, el cuerpo cambia, las experiencias se acumulan y las prioridades evolucionan. Lo que a los veinte años podía estar centrado en la exploración o la intensidad física, en etapas posteriores puede adquirir otros significados: compañía, ternura, complicidad, comunicación o simplemente la necesidad de sentirse visto y valorado por otro ser humano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La adultez mayor trae desafíos. Algunas personas enfrentan enfermedades, cambios hormonales, pérdidas funcionales o la ausencia de una pareja. También deben convivir con prejuicios sociales que invisibilizan sus necesidades afectivas y sexuales. Sin embargo, ninguna de estas situaciones elimina la capacidad de desear, vincularse o construir intimidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Uno de los mayores errores es pensar la sexualidad únicamente desde el acto sexual. La sexualidad incluye el contacto, las emociones, la identidad, la expresión de afecto, el placer y la manera en que cada persona habita su propio cuerpo. Por eso, hablar de sexualidad en la vejez no es hablar solamente de relaciones sexuales; es hablar de humanidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También es importante recordar que las dudas son frecuentes y legítimas. Los cambios físicos, los tratamientos médicos o ciertas enfermedades pueden generar inquietudes sobre la vida sexual. Conversar con el médico de confianza es una herramienta valiosa para recibir información adecuada, despejar temores y encontrar alternativas cuando aparecen dificultades. Nadie debería atravesar estas preguntas en soledad ni sentir vergüenza por plantearlas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como sociedad, tenemos el desafío de abandonar miradas infantilizantes sobre las personas mayores. Necesitamos reconocer su derecho a la privacidad, al amor, a nuevas parejas, a expresar deseos y a tomar decisiones sobre su propia vida afectiva. Negar esa dimensión no protege; limita.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La pregunta no debería ser si existe sexualidad en la adultez mayor. La evidencia cotidiana demuestra que sí existe. La verdadera pregunta es si estamos dispuestos a reconocerla con respeto y sin prejuicios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Porque la sexualidad no tiene una fecha de vencimiento. Cambia de forma, de ritmo y de expresión, pero continúa siendo una parte esencial de la experiencia humana. Comprenderlo es también una forma de promover una vejez más digna, más libre y más auténtica.”</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con este dejar su APORTE al PENSAMIENTO HORIZONTAL; <strong>VERO</strong> en todo sentido; le agrega su SALT &amp; PEPPER profesional y literaria… Que nos permite la LICENCIA CREATIVA de traer este RECUERDO MUSICAL de la TIERNA juventud que dice ASÍ..:</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-4-3 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
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<figure class="wp-block-image"><img loading="lazy" decoding="async" width="620" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/07002609/IMG_1062-620x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-130130" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/07002609/IMG_1062-620x1024.jpeg 620w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/07002609/IMG_1062-182x300.jpeg 182w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/07002609/IMG_1062-768x1267.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/07002609/IMG_1062-931x1536.jpeg 931w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/07002609/IMG_1062-1241x2048.jpeg 1241w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/07002609/IMG_1062.jpeg 1290w" sizes="auto, (max-width: 620px) 100vw, 620px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Y no se o</strong><strong>lvide de seguirnos en el…</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/13093149/IMG_1116-1024x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-130302" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/13093149/IMG_1116-1024x1024.jpeg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/13093149/IMG_1116-300x300.jpeg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/13093149/IMG_1116-150x150.jpeg 150w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/13093149/IMG_1116-768x768.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/13093149/IMG_1116.jpeg 1080w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>CONTINUARÁ…</strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/03/imgres-6-300x168.jpg" alt="" class="wp-image-73936" style="width:810px;height:auto" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>CON JABÓN…! NO COMO PILATOS PORFIS</strong></p>



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        <author>Grupo Juncal un colectivo de autores</author>
                    <category>cafeliterario.co</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130301</guid>
        <pubDate>Sat, 13 Jun 2026 15:17:31 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Sexualidad a lo largo de la vida: transformaciones, no despedidas]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Grupo Juncal un colectivo de autores</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>La mala hora</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/las-palabras-y-las-cosas/la-mala-hora/</link>
        <description><![CDATA[<p>Gabriel García Márquez tituló una de sus novelas&nbsp;La mala hora. Era el tiempo de los rumores, de los mensajes anónimos, de las verdades a medias y de los fantasmas colectivos que terminaban contaminándolo todo. Hay algo de esa atmósfera en la política colombiana de hoy. Esta semana, Gustavo Petro decidió responderle a Felipe Zuleta con [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Gabriel García Márquez tituló una de sus novelas&nbsp;<em>La mala hora</em>. Era el tiempo de los rumores, de los mensajes anónimos, de las verdades a medias y de los fantasmas colectivos que terminaban contaminándolo todo. Hay algo de esa atmósfera en la política colombiana de hoy.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta semana, Gustavo Petro decidió responderle a Felipe Zuleta con una expresión que incluía un &#8220;Heil Hitler&#8221;. Más allá de las explicaciones posteriores, de los contextos que algunos intentaron reconstruir y de las interpretaciones que inevitablemente siguieron, hay un hecho imposible de ignorar: millones de personas leyeron esas palabras sin contexto alguno.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Treinta y cuatro millones de usuarios en una plataforma donde los mensajes viajan más rápido que las aclaraciones. Treinta y cuatro millones de posibles lecturas de una referencia al nazismo en un momento histórico en el que el fascismo, bajo formas diversas y adaptadas al siglo XXI, ha dejado de ser una preocupación exclusiva de los historiadores para convertirse nuevamente en una amenaza política real.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las palabras importan. Más aún cuando provienen de un jefe de Estado. Más aún cuando son pronunciadas en una época donde el algoritmo premia la indignación y castiga los matices.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero quizá el problema de fondo no es el trino. El problema es lo que el trino revela.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Petro parece cada vez más desconectado de la coyuntura política que él mismo ayudó a construir. Mientras el país discute el futuro, la sucesión, la seguridad, la economía o el rumbo de la izquierda después de su gobierno, el presidente insiste en convertir cada episodio en una disputa sobre sí mismo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Paradójicamente, pocos han trabajado con más disciplina por la campaña de algunos de sus adversarios que el propio Petro. Lo acaba de hacer con Abelardo de la Espriella. Como ha ocurrido antes con otros personajes, el presidente parece incapaz de distinguir entre combatir una figura política y amplificarla. La consecuencia es evidente: termina regalándole centralidad a quienes dice combatir.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esa necesidad permanente de ocupar el centro del escenario también ha dejado al descubierto una fractura cada vez más evidente con Iván Cepeda.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cepeda parece atrapado en una situación casi hamletiana:&nbsp;<em>to Petro or not to Petro</em>. Debe representar una continuidad política sin convertirse en una prolongación personalista del presidente. Debe defender un proyecto sin cargar necesariamente con todos sus errores. Debe convencer a quienes apoyaron al gobierno sin espantar a quienes están cansados de él.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hasta ahora, su estrategia ha consistido en hablar de los errores del petrismo en términos generales. Habla de la necesidad de corregir rumbos, de aprender lecciones y de construir una nueva etapa. Pero nunca señala con claridad cuáles fueron los errores concretos ni quiénes fueron sus responsables. Nunca menciona aquello que buena parte del país identifica como los problemas centrales de este gobierno, porque políticamente no puede hacerlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No puede romper con Petro porque necesita una parte de su base electoral. Pero tampoco puede abrazarlo completamente porque sabe que buena parte del país está buscando precisamente una alternativa a esa forma de ejercer el poder.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esa es la paradoja de su candidatura: necesita demostrar que no es Petro, sin poder decir exactamente qué fue lo que Petro hizo mal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El resultado es una ambigüedad que empieza a costarle claridad. Y en este momento Colombia parece estar pidiendo exactamente lo contrario: definiciones claras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pedro Adrián Zuluaga ha sugerido que sería más interesante escuchar las propuestas de Cepeda que verlo concentrado en oponerse personalmente a Abelardo de la Espriella. La observación es pertinente. La confrontación directa contra figuras de la derecha le produjo enormes dividendos políticos al petrismo durante años, especialmente en su antagonismo con Álvaro Uribe. Pero el contexto ha cambiado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cada vez que Cepeda convierte a Abelardo en el centro de su discurso corre el riesgo de repetir una fórmula agotada. La política de la próxima década difícilmente podrá construirse únicamente alrededor de la identificación de enemigos. Colombia parece estar demandando algo distinto: propuestas, horizontes y capacidad de convocatoria.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Porque la pregunta verdaderamente importante ya no es contra quién está Cepeda. La pregunta es para qué está Cepeda.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y ahí aparece otro problema para el progresismo colombiano. Mientras buena parte de la conversación pública gira alrededor de las disputas dentro del petrismo, no ha existido un esfuerzo serio de convocatoria hacia el centro político, que hoy encuentra en Sergio Fajardo su principal referente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No ha habido una operación profunda de persuasión democrática. No ha habido una estrategia consistente para seducir a quienes podrían compartir algunas reformas sociales pero siguen desconfiando de los modos, los tonos y las prioridades del gobierno. No ha habido una conversación genuina con quienes no se sienten representados ni por el uribismo ni por el petrismo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esa ausencia resulta particularmente llamativa porque ninguna fuerza política puede aspirar a convertirse en mayoría nacional renunciando a convencer a quienes piensan distinto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso la verdadera oportunidad histórica de Cepeda podría ser mucho más importante que ganar una elección presidencial.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Podría consistir en convertirse en el líder de una izquierda capaz de existir más allá de Gustavo Petro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una izquierda menos dependiente del carisma de un individuo. Más plural. Más institucional. Más democrática en sus prácticas internas. Menos condenada a las frustraciones que producen inevitablemente los proyectos construidos alrededor de una sola figura.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Que ese proyecto guste o no guste es una discusión legítima. Pero toda democracia necesita fuerzas políticas capaces de sobrevivir a sus fundadores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y es ahí donde aparece una última paradoja.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A veces da la impresión de que lo que más le duele hoy a Gustavo Petro es dejar de ser el centro de la coyuntura nacional. Como si la discusión pública hubiera comenzado a desplazarse hacia otros temas, hacia otros liderazgos y hacia el inevitable debate sobre lo que vendrá después de su gobierno.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, quizá el propio Petro sea consciente, en algún nivel, de que ese ciclo está llegando a su fin.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hace poco pronunció una frase que sonó menos a consigna política que a confesión: &#8220;El día final de mi mandato saldré, no sé a dónde, y a qué&#8221;.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay algo profundamente humano y melancólico en esas palabras. También algo revelador. Parecen las palabras de un hombre que empieza a comprender que la historia no pertenece para siempre a quienes la protagonizan.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La política colombiana lleva meses discutiendo qué vendrá después de Petro. Tal vez el único que todavía no termina de aceptar esa conversación sea el propio Petro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La madurez democrática consiste precisamente en eso: aceptar que nadie es indispensable, que nadie es un mesías y que ningún líder puede confundirse con el destino de una nación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La historia ya le dio a Gustavo Petro su oportunidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora le corresponde al país decidir qué viene después.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y será la historia, para bien o para mal, la que termine dictando el veredicto.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Diego Aretz</author>
                    <category>Las palabras y las cosas</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130276</guid>
        <pubDate>Thu, 11 Jun 2026 14:06:43 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[La mala hora]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Diego Aretz</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Herederos del Silencio</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-conspiracion-del-olvido/herederos-del-silencio/</link>
        <description><![CDATA[<p>Entre guerras, olvidos y miserias, hubo hombres y mujeres que sostuvieron una nación desde las sombras. Ecos de una Nación no contada rescata la memoria de aquellos artesanos, obreros, religiosos y soñadores anónimos que, con solidaridad y sacrificio, edificaron silenciosamente buena parte del tejido social colombiano. Un recorrido profundamente humano donde la caridad, la resistencia y la fe se convierten en la raíz invisible de nuestra historia.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Por: Ramon Garcia Piment y Claudia Patricia Romero.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El activismo en la sociedad florece como una inoculación de generosidad necesaria para alimentar el alma de los individuos y, a su vez, apaciguar o envalentonar el ímpetu de sus pasiones e intereses. No han sido pocos los surgimientos sociales que nos terminaron caracterizando como nación; sin embargo, algunos de los que más hemos olvidado, y que han tenido altas repercusiones sociales y políticas en nuestra herencia y transmisión cultural o incluso memética, son aquellos que conformaron sociedades y agrupaciones en pro de la generación de empleo, del alivio a la miseria y reconocimiento de los excluidos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora bien, descontando el incuestionable e ingente esfuerzo realizado por la Iglesia en la construcción de una sociedad con sustento moral, del cuidado, de la salud, de la educación y del amparo a los desamparados, entre otras, labor que, por su magnitud histórica, no admite comparaciones, emergen también, casi a contraluz, aquellos quijotes sociales que, sin aparato ni reconocimiento, aportaron de manera decisiva a la edificación de esta misma sociedad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A ellos, sin embargo, no les fue concedida una memoria proporcional a su entrega. La sociedad que hoy se erige y en no poca medida se sostiene sobre las estructuras que ayudaron a levantar, parece haber olvidado a sus artífices, relegándolos a un silencio que no corresponde ni a su esfuerzo, ni a su legado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En medio de las guerras civiles partidistas que se vivieron durante el siglo XIX, empezaron a surgir, de manera casi mimetizada, varios tipos de sociedades con fines caritativos, proteccionistas, educativos y gremiales. Muchas de ellas se enfocaban en formas de apoyo mutuo que brindaban planes de protección a sus miembros en casos de invalidez, enfermedad, muerte y demás calamidades de la vida. Es así como aparecen, entre otras, la Sociedad de Caridad de Santafé, la del Señor del Despojo, la de Auxilio Mutuo de Bucaramanga, la de Socorros Mutuos de Manizales y la de Socorros Mutuos de Bogotá.</p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="611" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/10233311/Sociedad-de-Socorros-mutuos-1024x611.png" alt="" class="wp-image-128947" style="aspect-ratio:1.6759741284114213;width:891px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/10233311/Sociedad-de-Socorros-mutuos-1024x611.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/10233311/Sociedad-de-Socorros-mutuos-300x179.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/10233311/Sociedad-de-Socorros-mutuos-768x459.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/10233311/Sociedad-de-Socorros-mutuos.png 1221w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Estatutos presentados al Ministerio del Interior para la Creación de Personería Jurídica de Sociedades. Archivo General de la Naci{on de Colombia, Sección República.</em></figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">De  estas sociedades citadas y de muchos proyectos llevados a buen termino, sólo podremos traer a nuestro presente una minima muestra, iniciamos con la Sociedad de Socorros Mutuos de Bogotá. En sus estatutos, conocidos gracias a la obligación dictada por la Constitución de 1886, según la cual las sociedades debían ser legalizadas mediante resolución expedida por el Ministerio de Gobierno, se indicaban las condiciones, obligaciones y derechos de los socios. Quienes debían jurar, lo siguiente:</p>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p><em>Juro por Dios (o prometo por mi honor), trabajar por el bien de todos y cada uno de mis compañeros de esta Sociedad, protegerlos en la desgracia, en las enfermedades, en la prisión y en el destierro; proporcionarles trabajo de preferencia a cualquiera otra persona, en igualdad de circunstancias; defender su reputación y no perjudicar a ningún miembro de su familia; observar y sostener todas y cada una de las disposiciones de los estatutos y reglamentos de la Sociedad, y cumplir fiel y escuetamente con los deberes que me correspondan.</em></p></blockquote></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Los miembros debían generar un aporte inicial y otros aportes semanales que permitían sostener su defensa y apoyo. Se estimaba que el número de miembros no podía exceder los 400 socios y que su duración sería de 99 años. El médico Abraham Aparicio Cruz, presidente de la sociedad, fue además uno de los cofundadores de la Sociedad de Medicina y Ciencias Naturales, creada en 1873 en su casa de San Victorino junto con otros destacados galenos, corporación que posteriormente se transformaría en la hoy reconocida Academia Nacional de Medicina.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Sociedad de Socorros Mutuos contaba con personajes como Luis Rivas, Rafael Tapia, Gabriel Garzón, José del Rosario Guerrero, Adonías Gómez, Antonio Calvo, Ricardo Bonilla y José Asunción Silva. Pero entre todos ellos, y en los pliegues de la historia, se alza la figura silenciosa de su hermana, Elvira Silva Gómez.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="677" height="946" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/10231848/Elvira-Silva-Gomez-2.jpg" alt="" class="wp-image-128946" style="aspect-ratio:0.7156594004264021;width:394px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/10231848/Elvira-Silva-Gomez-2.jpg 677w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/10231848/Elvira-Silva-Gomez-2-215x300.jpg 215w" sizes="auto, (max-width: 677px) 100vw, 677px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>Elvira Silva Gómez. Ajustada digitalmente</em></figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Ella no solo participó: se consumió en la entrega<em>.</em> Descendió a los barrios obreros, se internó en sus calles densas y húmedas, respiró el aire espeso de la miseria<em>,</em> y en ese contacto íntimo con el dolor ajeno, contrajo la pulmonía que lentamente le arrebató la vida. Su enfermedad no fue un accidente: fue, en cierto modo, el precio de su compasión.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Así, su juventud, su amor y su salud no se extinguieron en vano, sino que se transformaron en ese eco persistente que resuena en el tiempo, en esa herida íntima que su hermano inmortalizaría en uno de los más hondos lamentos de la poesía colombiana: <em>Nocturno</em>.</p>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p><em>“¡Ah, de la noche trágica me acuerdo todavía!</em><br><em>El ataúd heráldico en el salón yacía,</em><br><em>Mi oído fatigado por vigilias y excesos,</em><br><em>¡Sintió como a distancia los monótonos rezos!</em><br><em>Tú, mustia, yerta y pálida entre la negra seda,</em><br><em>La llama de los cirios temblaba y se movía,</em><br><em>Perfumaba la atmósfera un olor de reseda,</em><br><em>Un crucifijo pálido los brazos extendía”</em></p></blockquote></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Y este dolor fuerte e incólume de todos, se unía a otras necesidades, como la búsqueda para complementar la falta de recursos fiscales de la incipiente nación a través de la unión y la solidaridad con los necesitados, lo que permitió no solo la agrupación de obreros y artesanos, sino el desenvolvimiento y pulimiento de la gema de su bondad y virtudes humanas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sus propósitos se volcaron en parte de su esencia, tanto así que incluyeron en ella sus mayores pasiones, aprovechando sus potencialidades, las cuales se transformaron en cimientos de grandes proyectos, como la red de cajas de crédito, círculos de obreros, agremiaciones de artesanos y la conformación de cooperativas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No obstante, estas semillas pasaron por un oscuro periodo que inicialmente cercenó su crecimiento. Así<em>,</em> a finales del siglo XIX se ordenó la clausura de la sociedad, acusada de incitación a revueltas de artesanos, movidas por la polarización bipartidista. A ello se sumó la muerte prematura de uno de sus fieles miembros, José Asunción Silva, que llenó de tristeza y desaliento a la sociedad. Posteriormente, la Guerra de los Mil Días y la separación del istmo de Panamá cubrieron con un manto de desesperanza a los nacionales, diezmando sus impulsos casi hasta el apaciguamiento. En medio de ese abatimiento, su tránsito parece encontrar eco en aquellas palabras de la Escritura:</p>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p><em>“Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros; que estamos atribulados en todo, más no angustiados; en apuros, más no desesperados; perseguidos, más no desamparados; derribados, pero no destruidos”</em></p><cite><em>(</em>Corintios 4:7-9<em>).</em></cite></blockquote></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Quizá en esa tensión, entre la fragilidad y la persistencia, se sostuvo su empeño, como si cada golpe no hiciera más que templar la convicción de quienes, aun en la adversidad, se negaban a desaparecer, inoculando en el tiempo una semilla que otros habrían de hacer germinar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Algunos intrépidos retomaron las banderas quemadas y enlodadas, a través de ideas influenciaron la creación de asociaciones rurales retomadas en 1950 por Orlando Fals Borda en sus proyectos agrarios y en la conformación de las juntas de acción comunal, así como iniciativas del padre jesuita José María Campoamor, quien en 1911 conformó el Círculo de Obreros, unido a un proyecto urbano-social que hoy se conoce como el barrio Villa Javier y la Caja Social de Ahorros.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="631" height="800" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/24174059/Maria-Berenice-Duque.png" alt="" class="wp-image-129528" style="aspect-ratio:0.7887646890226426;width:366px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/24174059/Maria-Berenice-Duque.png 631w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/24174059/Maria-Berenice-Duque-237x300.png 237w" sizes="auto, (max-width: 631px) 100vw, 631px" /><figcaption class="wp-element-caption">Sor María Berenice Duque.Ajustada Digitalmente</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Otro esfuerzo que ha florecido es el de María Berenice Duque Hencker, quien, sin dejar huella visible, como si su paso no buscara ser recordado sino multiplicado, con sigilo sembró presencias. Allí donde la pobreza parecía un destino irrevocable, aparecían, casi sin anuncio, pequeñas casas habitadas por mujeres que se llamaban a sí mismas “hermanitas”, como si en la diminución residiera su fuerza; y en esas casas, la infancia encontraba abrigo, la enfermedad, compañía, y la familia, un hilo tenue pero firme que la sostenía. &nbsp;Así, fundo en 1957 la comunidad de las Hermanas Franciscanas Misioneras de Jesús y María, donde tejieron redes fortísimas bajo un lema oculto en sus venas “Calla, y que tus obras confirmen tu misión”. En la repetición de gestos mínimos, en la pedagogía del cuidado, en el pacto de “amar, sufrir, callar y sonreír”. Y así, sin ruido ni proclama, su obra se extendió como una raíz bajo la tierra invisible, paciente sosteniendo continentes enteros con la discreta virtud &nbsp;de la caridad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En Cúcuta, entre tanto, en 1912, una escuela nocturna apoyada por el párroco de San Antonio del Táchira, Elías Daniel Calderón, se transmutaba en la Asociación de Artesanos y el Colegio Gremios Unidos, que en 1922 se convertiría en un claustro de libres pensadores encargado de la educación de los desamparados. Pero aquella obra no fue fruto de una sola voluntad: fue la conjunción de nombres que la historia ha pronunciado con menor fuerza de la que merece. Así, se reconoce el impulso decidido de Teodoro Gutiérrez Calderón, Miguel A. Pizani, Leopoldo Piment, Ramón B. Álvarez y Víctor Ocariz, artífices de una empresa silenciosa que encontró en la educación su forma más honda de resistencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hacia 1926, entre aquellos “niños sin alpargatas”, se gestaba, sin que nadie pudiera anticiparlo, uno de los que años después se convertiría en figura determinante de la historia venezolana: Marcos Pérez Jiménez. Quien, aun habiendo ascendido al poder por la vía de las armas, proyectó una idea de nación fundada en la transformación material y el orden, bajo el llamado “Nuevo Ideal Nacional”.Una visión que, entre el impulso modernizador y la sombra de la represión, dejó una huella tan profunda como contradictoria, recordándonos que incluso las semillas más tempranas pueden florecer en direcciones imprevisibles<em>.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Los personajes nombrados, unos inscritos en la historia, otros apenas sostenidos por evidencias dispersas y muchos más disueltos en el anonimato, lograron transformar las circunstancias naturales, hasta convertirlas en instrumentos que, con el tiempo, incidieron silenciosamente en la sociedad entera. Pero ese influjo, profundo y casi invisible, no fue gratuito: se pagó con deshonras injustificadas y con juicios dictados por valores o antivalores asumidos por las masas. Ni siquiera todos fueron maltratados: a muchos les bastó el olvido<em>,</em> o un reconocimiento insuficiente frente a la magnitud de sus obras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A pesar de que la estrategia pudo percibirse como fallida, en el sentido de permitir el sacrificio de sus propios derechos, la fuerza de sus ideas resultó superior a su instinto de supervivencia y dignidad. Fue allí donde su verdadero legado se consolidó.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y sin embargo, lograron el influjo de sus postulados. Inocularon, en efecto ideas diversas en su origen, hoy ampliamente aceptadas. Son ellos quienes han gestado buena parte de la estructura social que hoy vemos, aunque no siempre los reconozcamos. Nunca tuvieron el reconocimiento debido. Se convirtieron en forjadores anónimos de nuestra identidad. Se permitieron pasar al libro del olvido; sin embargo, como escribió José Ortega y Gasset<em>: en tanto haya alguien que crea en una idea, la idea vive.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">En el lento y convulso proceso de conformación de naciones como la nuestra, aún hoy inconcluso, late una tensión primordial: la del poder que se impone y la de la sociedad que se rehúsa a ceder del todo, y que, en su resistencia, inventa formas de sostenerse.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Homo homini lupus est:</em> el hombre es el lobo del hombre; pero es también, en ese mismo abismo, donde aprende a oponerse a sí mismo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es precisamente en esa tensión donde estas sociedades encontraron su razón de ser; surgieron como mecanismos para aliviar, contener y dinamizar los conflictos, evitando tragedias previsibles o, al menos, mitigando sus efectos<em>. </em>Es allí donde los hechos del pasado recobran su sentido: al erigirse como faros que iluminan el presente, evocando en sus destellos las acciones originarias que aún pueden orientarnos frente a los conflictos de hoy, como bien lo recordaba recientemente una voz pastoral cercana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta situación no ha desaparecido; apenas ha mudado de forma. Persiste en nuestra actualidad con rostros distintos, pero con mecanismos similares, como si el tiempo no hubiera hecho más que transformar sus superficies. Y, sin embargo, algo permanece inalterable: la decisión de florecer obras germinadas a través de las virtudes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quizá en ello radique su enseñanza más honda: la fe, callada, persistente, casi invisible, pero potente como la roca, como antesala de la realidad; como ese impulso primero que, aun en medio de la adversidad, insiste en abrir camino: </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p>LA FE ES LA ANTESALA DE LA REALIDAD</p></blockquote></figure>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Ramón García Piment</author>
                    <category>La conspiración del olvido</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128732</guid>
        <pubDate>Sat, 06 Jun 2026 22:03:21 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/10225630/Gremios-Unidos-1927-IA-Low.png" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Herederos del Silencio]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ramón García Piment</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Ecuador: crean una «isla inteligente» para salvar a Galápagos de las especies invasoras</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/ecuador-crean-una-isla-inteligente-para-salvar-a-galapagos-de-las-especies-invasoras/</link>
        <description><![CDATA[<p>Galápagos, en Ecuador, fue declarado el primer Patrimonio Mundial Natural de la Humanidad por la biodiversidad única que alberga, pero&nbsp;monitorear esta formación de origen volcánico y suelos accidentados es un reto. Una de sus islas, Floreana, tiene 18 000 hectáreas, una superficie similar a la de Washington D.C. Guardaparques y equipos de conservación se tomaban [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Floreana, en Galápagos, es considerada una isla inteligente gracias a una red de cámaras y sensores que vigilan el territorio en tiempo real.</em></li>



<li><em>El sistema redujo el trabajo de monitoreo de forma drástica, ya que los equipos humanos no tienen que caminar durante días para obtener información.</em></li>



<li><em>El proyecto es una nueva fase de 14 años de trabajo contra las especies invasoras, que contribuyeron a la desaparición de 13 especies endémicas de la isla.</em></li>



<li><em>La meta es declarar a Floreana libre de mamíferos invasores y pasar a una siguiente etapa en la que el sistema permita observar la recuperación de las especies nativas.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Galápagos, en Ecuador, fue declarado el primer Patrimonio Mundial Natural de la Humanidad por la biodiversidad única que alberga, pero&nbsp;<strong>monitorear esta formación de origen volcánico y suelos accidentados es un reto</strong>. Una de sus islas, Floreana, tiene 18 000 hectáreas, una superficie similar a la de Washington D.C. Guardaparques y equipos de conservación se tomaban 12 días para recorrerla y tras caminar 300 kilómetros recogiendo las tarjetas de memoria de 125 cámaras trampa, tenían que volver a sus oficinas a revisar manualmente miles de imágenes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si identificaban una de las 350 especies invasoras que amenazan la flora y la fauna del archipiélago, la información ya era antigua, explica Renato Pérez, coordinador de Innovación Tecnológica del Programa Galápagos de la Fundación Jocotoco. “Por eso, se cambiaron las cámaras convencionales a&nbsp;<strong>cámaras que de forma automática envían las imágenes a la central</strong>”, cuenta.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/custom-story/2026/05/puma-fest-2026/">Conoce y regístrate en el Puma Fest: primer Festival Latinoamericano de Periodismo Ambiental</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272942"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/22230838/Floreana-isla-inteligente00610-enero-2026-Bryan-Perez-scaled.jpg" alt="Las islas están rodeadas por una reserva marina, creada en 1998. Foto: cortesía Bryan Pérez" class="wp-image-272942" /><figcaption class="wp-element-caption">Las islas de Galápagos están rodeadas por una reserva marina, creada en 1998. Foto: cortesía Bryan Pérez</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Desde febrero,&nbsp;<strong>una red de 48 cámaras conectadas a internet, sensores y trampas envían alertas en tiempo real</strong>&nbsp;al detectar mamíferos invasores. Estos animales depredan huevos de diferentes especies y&nbsp;<a href="https://www.galapagos.org/newsroom/feral-cats-in-galapagos/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">aves y reptiles</a>&nbsp;de tamaños pequeños. La organización Island Conservation señala que los invasores contribuyeron a la&nbsp;<a href="https://www.islandconservation.org/floreana-paradise-waiting-restored" target="_blank" rel="noreferrer noopener">desaparición de 13 especies de la isla</a>, incluyendo el cucuve de Floreana (<em>Mimus trifasciatus</em>).</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>Galápagos hoy está liderando el monitoreo inteligente</strong>”, afirma José Cabello, director general para América Latina y el Caribe de Island Conservation. Las tecnologías ya existían, pero esta es la primera vez que se usan en conjunto para monitorear una isla con fines de conservación, explica Pérez.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si bien el objetivo más urgente del proyecto es&nbsp;<strong>erradicar las especies invasoras</strong>, las cámaras también permiten monitorear la reaparición y distribución de las especies nativas una vez que las amenazas desaparecen. Además, a través del sistema se están observando comportamientos entre especies nunca antes vistos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272940"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/22230817/Floreana-isla-inteligente09943-enero-2026-Bryan-Perez-scaled-e1779492418387-768x512.jpg" alt="La instalación del sistema de monitoreo Smart Island requirió planificación exhaustiva. Foto: cortesía Bryan Pérez" class="wp-image-272940" /><figcaption class="wp-element-caption">La instalación del sistema de monitoreo Smart Island requirió planificación exhaustiva, aseguran los particpantes. Foto: cortesía Bryan Pérez</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Los sensores operan con tecnología LoRaWAN (Red de Área Amplia de Largo Alcance), un protocolo de comunicación inalámbrica diseñado para el Internet de las Cosas. Mientras tanto, a través de transmisión inalámbrica, el camino que recorren las imágenes va de las cámaras trampa a antenas instaladas estratégicamente en la isla y después a una antena de internet satelital que&nbsp;<strong>manda las imágenes a un servidor donde la inteligencia artificial las analiza</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En caso de que se detecten depredadores invasores, las alertas llegan a los celulares de los equipos de la Fundación Jocotoco, del Parque Nacional Galápagos y de Island Conservation. También se despliegan en una pantalla en el centro de operaciones de la Fundación en Floreana y Santa Cruz.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La meta más próxima, asegura Pérez, es&nbsp;<strong>declarar a Floreana libre de gatos ferales en 2026</strong>. En una siguiente fase se buscará erradicar roedores.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Catorce años de combate a los invasores</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272945"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/22230901/Floreana-isla-inteligente_6268-scaled.jpg" alt="A inicios de 2026, 158 tortugas gigantes fueron liberadas en Floreana. Foto: cortesía Parque Nacional Galápagos" class="wp-image-272945" /><figcaption class="wp-element-caption">A inicios de 2026, 158 tortugas gigantes fueron liberadas en Floreana. Foto: cortesía Parque Nacional Galápagos</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Cristian Sevilla, director de ecosistemas del Parque Nacional Galápagos, asegura que&nbsp;<strong>la principal amenaza para Galápagos y Floreana son las especies invasoras</strong>. Piratas y balleneros que pasaron por la isla en siglos pasados liberaron cabras, cerdos y ganado como reserva de alimento, mientras que los roedores llegaron de manera inadvertida en las embarcaciones. Con los humanos también arribaron gatos y perros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el archipiélago&nbsp;<strong>hay alrededor de 1700 especies introducidas</strong>&nbsp;y, de ellas, unas 350 son consideradas invasoras. Desde hace décadas, el parque trabaja en el control de manera progresiva, enfocándose primero en las de mayor impacto ecosistémico.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En Floreana, el proceso de erradicación dio sus primeros pasos en 2011. Se trabajó junto a los 150 habitantes de la isla para encontrar alternativas que no tuvieran un impacto en sus cultivos y animales de granja, cuenta Sevilla. Era la primera isla habitada en la que se llevaría a cabo un proceso así, pero la experiencia en las islas sin habitantes humanos ya había dejado lecciones. Aún así, se realizaron estudios de mitigación.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272944"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/22230852/Floreana-isla-inteligente.jpeg" alt="" class="wp-image-272944" /><figcaption class="wp-element-caption">El pachay de Galápagos es un ave esquiva que se consideraba extinta en Floreana, pero que reapareció en 2025. Foto: cortesía Parque Nacional Galápagos</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En 2012 nació el&nbsp;<strong>Proyecto Floreana</strong>, a través del cual se logró controlar cabras ferales y burros. Desde 2023 se busca combatir roedores y gatos ferales con el uso de cebos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Uno de los resultados más concretos de la disminución de los invasores es que se volvieron a registrar especies endémicas que habían desaparecido.&nbsp;<strong>A inicios de 2025 se redescubrió el pachay de Galápagos</strong>&nbsp;(<em>Laterallus spilonota</em>), un ave que no se veía desde hace&nbsp;<a href="https://www.jocotoco.org.ec/web2#/ES/Noticias/6360/Pachay_de_Galapagos_redescubierto_en_la_Isla_Floreana_despues_de_casi_dos_siglos" target="_blank" rel="noreferrer noopener">190 años</a>. “La última vez que fue registrado fue con Charles Darwin y ahora se lo ve en todos lados”, dice con emoción Pérez.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otro hito en la restauración ecológica de la isla fue la&nbsp;<a href="https://www.galapagos.org/noticias/un-regreso-a-casa-para-floreana/?lang=es" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><strong>reintroducción de tortugas gigantes</strong></a>, que volvieron a caminar por Floreana después de 180 años de desaparecer localmente.</p>



<h2 class="wp-block-heading">De Hong Kong a las piedras volcánicas</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272941"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/22230827/Floreana-isla-inteligente01951-enero-2026-Bryan-Perez-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-272941" /><figcaption class="wp-element-caption">Las antenas permiten el funcionamiento del sistema interconectado en Floreana. Foto: cortesía Bryan Pérez</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El concepto de «isla inteligente» o Smart Island fue desarrollado por la necesidad de vigilar islas mientras se disminuye el impacto en los monitores humanos y en el ambiente, explica Cabello, de Island Conservation.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En Floreana,&nbsp;<strong>la implementación del sistema tomó meses</strong>&nbsp;de coordinación entre múltiples organizaciones, incluyendo Wildlife Protection Solutions (WPS) y Smart Parks.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las antenas se fabricaron en Ecuador continental, viajaron vía aérea hasta la isla Santa Cruz, luego vía marítima a San Cristóbal y finalmente a Floreana. Las antenas existentes para comunicaciones internas y el monitoreo de la Reserva Marina fueron integradas al sistema gracias a la “visión” de la Dirección del Parque Nacional, señala Cabello. En otras islas donde trabaja la organización, la apertura no ha sido la misma.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272943"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/22230846/DJI_0697-acantilado-Floreana-enero-2026-Bryan-Perez-scaled.jpg" alt="Un acantilado en Floreana, la sexta isla más grande del archipiélago. Foto: cortesía Bryan Pérez" class="wp-image-272943" /><figcaption class="wp-element-caption">Un acantilado en Floreana, la sexta isla más grande del archipiélago de Galápagos. Foto: cortesía Bryan Pérez</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Las cajas que contienen el cerebro de Smart Island fueron fabricadas en Santa Cruz, Estados Unidos, y siguieron un camino similar a las antenas y una vez en la isla, algunas fueron llevadas hasta los puntos de instalación a espalda por los funcionarios del Parque y de Jocotoco.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La primera fase consistió en configurar el sistema</strong>. Probaron rangos de señal, identificaron obstrucciones del terreno y midieron la cobertura. “Hubo mucho testeo”, asegura Pérez. Las zonas rocosas, los acantilados y el interior ondulado y volcánico de la isla creaban interferencias, pero las resolvieron con expansores de señal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>Con el fenómeno de El Niño puede haber florecimiento y crecimiento acelerado</strong>, lo que puede afectar cómo las ondas se transmiten en terreno”, explica el especialista de Island Conservation. El evento climático está pronosticado para mediados de año. Por eso, también tomaron en cuenta este factor para evitar interferencias.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272936"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/22230746/Floreana-isla-inteligente01926-enero-2026-Bryan-Perez-scaled.jpg" alt="Miembros del equipo de Jocotoco y Island Conservation instalando el &quot;cerebro&quot; de Smart Island. Foto: cortesía Bryan Pérez" class="wp-image-272936" /><figcaption class="wp-element-caption">Miembros del equipo de Jocotoco y Island Conservation instalando el «cerebro» de Smart Island. Foto: cortesía Bryan Pérez</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/05/colombia-empresarios-antioquenos-acumularon-tierra-baldia-llanos-orientales-vendieron-a-menonitas/">Colombia: empresarios antioqueños acumularon tierra baldía en los Llanos Orientales y la vendieron a una colonia menonita</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Las cámaras se importaron desde Hong Kong</strong>&nbsp;y se colocaron en sitios prioritarios, donde el equipo tenía mayor dificultad para acceder. Paralelamente se instalaron 600 trampas mandíbula, llamadas&nbsp;<em>doggle traps</em>, con sensores Smart Parks. Al cerrarse, la trampa genera una alerta automática que llega al sistema central. Toda la información se centraliza en Earth Ranger, una plataforma gratuita de monitoreo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sevilla señala que aunque la inversión inicial es alta, a largo plazo&nbsp;<strong>el sistema reducirá los riesgos de accidentes y el uso de recursos</strong>.</p>



<h2 class="wp-block-heading">450 ojos para proteger a Floreana</h2>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272937"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/22230756/Floreana-isla-inteligente00685-enero-2026-Bryan-Perez-scaled.jpg" alt="Las aves están entre los grupos de especies amenazados por mamíferos invasores. Foto: cortesía Bryan Pérez" class="wp-image-272937" /><figcaption class="wp-element-caption">Las aves están entre los grupos de especies amenazados por mamíferos invasores. Foto: cortesía Bryan Pérez</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El sistema de monitoreo inteligente opera de manera continua</strong>&nbsp;y en los primeros 100 días de operación captó más de 250 000 imágenes. La inteligencia artificial analizó cada una y filtró unas 3000 como alertas de posible presencia de mamíferos invasores. El equipo humano solo tuvo que revisar estas fotos y ya no el total como en el pasado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No todo es perfecto.&nbsp;<strong>La IA todavía está siendo entrenada</strong>, por lo que Pérez estima que de los 3000 archivos, solo el 2 % correspondía a amenazas reales.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Cuando llega una alerta, el equipo activa de inmediato un protocolo</strong>. El tiempo de respuesta es de 30 minutos. Además, cada mañana, el líder del grupo de campo revisa la data acumulada antes de asignar zonas de patrullaje. Así los grupos se dividen con base en zonas prioritarias y no a partir de decisiones intuitivas. “Podemos tomar decisiones de una forma más inteligente basándonos en la data”, afirma Pérez. Asimismo, cuando las trampas emiten alertas, el equipo acude al punto.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272935"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/22230736/Floreana-isla-inteligente00628-enero-2026-Bryan-Perez-scaled.jpg" alt="Las islas Galápagos están ubicadas a 965 kilómetros de la costa de Ecuador en el Océano Pacífico. Foto: cortesía Bryan Pérez" class="wp-image-272935" /><figcaption class="wp-element-caption">Las islas Galápagos están ubicadas a 965 kilómetros de la costa de Ecuador en el océano Pacífico. Foto: cortesía Bryan Pérez</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Será posible liberar a Floreana de los gatos ferales este 2026?</strong>&nbsp;“Quisiera decir que sí, porque tenemos las capacidades y todos estamos alineados para que eso sea posible”, responde Cabello.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este año no será fácil por el Fenómeno de El Niño, que al provocar un crecimiento vegetacional acelerado producirá&nbsp;<strong>más alimento disponible para los invasores</strong>&nbsp;y posibles cambios en su comportamiento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora está en curso la fase dos, para la que se compraron 100 cámaras adicionales.&nbsp;<strong>La meta es tener 450 cámaras</strong>. “Tendríamos ojos cada 35 hectáreas. Se podrá tener todo tipo de data sobre las especies endémicas de la isla”, dice Pérez.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_272939"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/05/22230807/Island_Conservation_Floreana_smart_island_iguana_frigatebirds_do-camera-trap-Febrero-2026-Fundacion-Jocotoco.jpeg" alt="Las cámaras captaron una interacción pocas veces antes vista entre fragatas e iguanas marinas. Foto: cortesía Fundación Jocotoco" class="wp-image-272939" /><figcaption class="wp-element-caption">Las cámaras captaron una interacción pocas veces vista entre fragatas e iguanas marinas. Foto: cortesía Fundación Jocotoco</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Una vez que se instalen todas las cámaras, la isla tendrá cobertura total, lo que resultará en un beneficio adicional: el&nbsp;<strong>control del tráfico de especies</strong>. Pérez explica que estos equipos capturan imágenes en alta definición y permiten la identificación de personas que transitan por el área protegida. “Va a ser muy difícil que alguien llegue a la isla sin ser visto”, añade.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sevilla&nbsp;<strong>espera que el sistema se replique en otras islas de Galápagos</strong>&nbsp;para mejorar la toma de decisiones para la conservación y la protección del archipiélago.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Smart Island se instalará en otras islas del mundo, adelanta Cabello. Ahora, Island Conservation está trabajando en una campaña de levantamiento de fondos para adquirir los equipos para el Archipiélago de Juan Fernández, en el centro del mar chileno.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong> las cámaras trampa recientemente instaladas en Floreana tienen conexión a internet. <strong>Foto:</strong> cortesía Bryan Pérez</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por </em><a href="https://es.mongabay.com/by/ana-cristina-alvarado/">Ana Cristina Alvarado</a> <em>en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/06/ecuador-floreana-isla-inteligente-salvar-galapagos-especies-invasoras/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130012</guid>
        <pubDate>Sat, 06 Jun 2026 14:00:00 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Ecuador: crean una «isla inteligente» para salvar a Galápagos de las especies invasoras]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>¿Cómo le meterán las rayas?: el tigre y el fraude</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/con-versaciones/como-le-meteran-las-rayas-el-tigre-y-el-fraude/</link>
        <description><![CDATA[<p>La Registraduría debe ofrecer total transparencia, para bien de la democracia.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">“<em>Todo hace pensar que la verdad está en lo que no se dice</em>”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">-Alejandra Pizarnik-</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat</strong>: El presidente Petro presentó una serie de denuncias que muestran situaciones opacas en las elecciones del 31 de mayo, pero parece como si no hubiera dicho nada.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Man</strong>: Lo que pasa es que Petro es un mal perdedor. ¡Puro pataleo de ahogado! Esas denuncias no tienen fundamento y es mejor no pararles bolas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat</strong>: Por supuesto que <strong><a href="https://drive.google.com/file/d/1h0zVxTi2kqTFyAKyZqyFhRWr8UjCLjV_/view">las denuncias del presidente Petro</a> deben ser motivo de atención y análisis</strong>. Es claro que no se está hablando de fraude masivo, pero lo que sí hay es una serie de acciones, hechos y datos opacos que merecen aclaración.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Man</strong>: Ya el MOE y la Misión Internacional certificaron que todo está bien, así es que seguir insistiendo en esa vaina son puras ganas de joder.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat</strong>: Hay por lo menos 12 situaciones que exigen la máxima transparencia. No es ningún capricho. En cualquier democracia decente, sí o sí esto tendría que aclararse.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Man</strong>: ¿Ah sí? ¿Y cuáles son esas supuestas situaciones?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat:</strong> Se lo voy a explicar sin tanto tecnicismo, para que vea que no es solo una pataleta. Pongámosle la lupa a unas cuantas cosas que no huelen bien.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Man:</strong> A ver, suéltelas.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="603" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/04193911/dos_viejos-comiendo_sopa_goya-1024x603.webp" alt="" class="wp-image-129981" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/04193911/dos_viejos-comiendo_sopa_goya-1024x603.webp 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/04193911/dos_viejos-comiendo_sopa_goya-300x177.webp 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/04193911/dos_viejos-comiendo_sopa_goya-768x452.webp 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/04193911/dos_viejos-comiendo_sopa_goya-1536x905.webp 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/04193911/dos_viejos-comiendo_sopa_goya.webp 1920w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat:</strong> Lo primero y más llamativo es ver cómo se concentró la ventaja de Abelardo de la Espriella. <strong>El informe muestra que una porción gigante de la diferencia con Cepeda apareció en un puñado de mesas; en concreto, las mesas que superan los 300 votos</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Man</strong>: ¿Cómo así? ¿O sea que en la mayoría de las mesas con una votación superior a 300, en general, gana Abelardo?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat</strong>: Exactamente. No es que eso sea imposible o que la gente no pueda votar masivamente, sino que en esas mesas puntuales se produjo una ventaja desproporcionada. La lógica democrática más básica pide que se revisen una por una.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Man:</strong> ¡Qué bobada! En algunos puestos siempre vota más gente.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat:</strong> De acuerdo. Pero ahí viene otro punto interesante: hay mesas con 400, 500 o más votos. Eso es muy difícil de creer.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Man</strong>: ¿Por qué? Ni más faltaba… Algunas mesas admiten 500, 700 o hasta más de 1.000 votantes.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat</strong>: Pues sí. Pero piense en esto: la jornada dura ocho horas. Eso es 480 minutos. Se estima que lo normal es que un sufragante tarde alrededor de minuto y medio votando (mientras le miran la cédula, firma, pone huella, le entregan el tarjetón, va al cubículo y vota). Eso, en condiciones normales. Así que una mesa con más de 300 votantes ya llama la atención; se necesita que no hayan parado ni un minuto las votaciones y que ningún sufragante se haya demorado más del minuto y medio. Digamos que imposible, imposible, no es, pero sí muy llamativo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Man</strong>: No me parece…</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat</strong>: Pero también hay otra cosa sumamente importante: ¿cuántos estaban habilitados en esa mesa? ¿Cuántos firmaron realmente? ¿Y cuántos votos aparecen en el acta? Esa comprobación no es un capricho, es el ABC de una elección limpia.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Man:</strong> No hable paja, que eso ya está muy claro.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat:</strong> Pues yo no le veo ninguna claridad. Y la cosa se complica más. En algunos puestos, el informe detecta que votó más gente de la que estaba habilitada. Son pocos casos, si se mira a nivel nacional, pero no debería pasar en ningún caso. Ahí la revisión es obligatoria: cruzar censo, registros y actas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Man</strong>: Si usted misma dice que son pocos casos, qué más da…</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat</strong>: ¿Qué más da? ¡Oigan a mi tío! Y la cosa es que no hemos terminado. También aparecieron patrones raros: en algunos departamentos, <strong>la alta participación coincide como un calco con los mejores resultados de Abelardo. O sea: donde hubo más gente votando, ahí ganó Abelardo; y donde ganó Abelardo</strong>, ahí hubo más gente votando. Volvemos al cuento: imposible no es, pero cuando ese patrón se repite en zonas muy concretas, la alerta se dispara.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Man:</strong> Usted siempre buscándole cinco patas al gato&#8230;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat:</strong> Al gato no, al tigre. También se debe tener en cuenta que si una mesa siempre ha tenido 200 votos y de repente aparece con 500, algo cambió. Puede ser un bum de participación, pero si no miramos el histórico, navegamos a ciegas. Lo mismo para los cambios bruscos en la preferencia política de un puesto.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Man:</strong> Hummm… A mí no me suena, como tampoco me suena eso del censo que dijo el guerrillero…</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat:</strong> Pues precisamente ahí hay otra cosa que no se resuelve con un comunicado chimbo. El presidente dice que se añadieron más de 800.000 personas al censo, la Registraduría dice que el censo se cerró en abril y que todo se publicó. La controversia no se acaba con declaraciones escuetas ante los medios, sino verificando que los archivos entregados, los registros de cada mesa y el censo que se usó coincidan al 100%.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Man:</strong> ¡Qué suspicacia la suya! A todo le pone problema. No demora en hablar del software…</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat:</strong> Me adivinó el pensamiento. El presidente Petro señala que hubo dos cambios en el software en la semana inmediatamente anterior a las elecciones. La Registraduría dice que el 26 de mayo no se modificó nada, que solo pusieron una carpeta para los auditores. Pero si hay dudas, no basta con explicar la fecha. Hay que mostrarle a la ciudadanía la trazabilidad técnica: quién generó los archivos, qué se movió, qué versiones había antes y después, y cuáles son los registros de auditoría.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Usted sabe que el voto se cuenta en papel, pero luego los datos corren por sistemas, preconteo, consolidación y escrutinio. Ahí entran contratistas, software privado, y eso no es cualquier cosita.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tanto la Registraduría como la Misión de Observación Electoral de la OEA han señalado que en el proceso electoral colombiano intervienen múltiples sistemas informáticos operados por distintos contratistas privados. Eso significa que el dato que usted ve en pantalla pasó por varias manos antes de llegar ahí. La pregunta no es si el sistema funciona, sino si alguien puede garantizar que en ese tránsito no se perdió ni se ganó nada.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="686" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/01/goya-e1622707184346-1280x857-1024x686.jpeg" alt="viaje-tormentos-goya" class="wp-image-97841" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/01/goya-e1622707184346-1280x857-1024x686.jpeg 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/01/goya-e1622707184346-1280x857-150x100.jpeg 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/01/goya-e1622707184346-1280x857-300x201.jpeg 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/01/goya-e1622707184346-1280x857-768x514.jpeg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/01/goya-e1622707184346-1280x857-1200x803.jpeg 1200w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/01/goya-e1622707184346-1280x857.jpeg 1280w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Man:</strong> ¿O sea que hay varios sistemas funcionando?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat:</strong> ¡Exacto! Y esa fragmentación exige más auditoría, no menos. Debe quedar claro qué hizo cada sistema y cómo se garantiza que los datos en papel son los mismos que terminan en la pantalla.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y hablando de auditoría, la Registraduría dice que mostró el código fuente a CAPEL y a los partidos. Pero mostrar no es lo mismo que una auditoría forense completa, con código, versiones compiladas, bitácoras, copias espejo y verificación de que el software auditado fue el que realmente se usó. No es por ser desconfiados, pero el antecedente del MIRA está ahí para recordarnos que las dudas sobre software electoral no son un invento de ahora.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Man:</strong> Eso del MIRA sí fue un caso sonado…</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat:</strong> Como para no olvidarlo. También está lo de los contratistas, los famosos hermanos Bautista. Recuerde que en Colombia la SIC los ha multado con miles de millones por amaños en licitaciones. El Tribunal Administrativo les tumbó un contrato por irregular. Y para rematar, hay conversaciones que revelan que sus abogados intentaron mover influencias en la Corte Suprema. Así que, aunque no estén presos, el olor es tan fuerte que cualquiera se tapa la nariz.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Man:</strong> ¿Y qué?&#8230; Todo eso son simples sospechas, no hay nada comprobado…</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat:</strong> Así es. La Registraduría dice que ya revisaron las mesas sospechosas. Pero la confianza no se recupera con un “ya lo hice”. Se recupera mostrando el método, quién lo hizo, qué documentos contrastaron y qué encontraron mesa por mesa. Mientras eso no ocurra, las dudas van a seguir ahí, no por pataleta de nadie, sino porque una elección sin transparencia es un cheque sin fondos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Man:</strong> Siga con sus dudas, que nosotros con Abelardo seguiremos ganando. ¡Firmes por la patria!</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Bat:</strong> ¡Ja! Disimule por lo menos. Exigir transparencia no es un capricho, es un deber ciudadano. ¿O no es la transparencia la base de la democracia?</p>



<p class="wp-block-paragraph">***</p>



<p class="wp-block-paragraph">Imágenes:</p>



<p class="wp-block-paragraph">El prestidigitador &#8211; El Bosco</p>



<p class="wp-block-paragraph">Viaje a los tormentos &#8211; Francisco de Goya</p>
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        <author>Bat&amp;#38;Man</author>
                    <category>Con-versaciones</category>
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        <pubDate>Fri, 05 Jun 2026 01:05:22 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[¿Cómo le meterán las rayas?: el tigre y el fraude]]></media:description>
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